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La cultura visual en la adolescencia

Vázquez Ferrera, María de Fátima

Abstract

La presente investigación tiene como objetivo general el estudio y entendimiento de los principales aspectos de la cultura audiovisual de los adolescentes del municipio de Guillena. Se ha examinado la forma en la que usan y acceden a los medios de comunicación y el papel que estos juegan en sus vidas, así como qué influencia es la predominante en la vida de estos adolescentes, si la mediática o la social. El enfoque metodológico combina procedimientos cuantitativos y cualitativos, incluyendo la etnografía. La muestra la constituyen 42 estudiantes pertenecientes a los cursos de 1º, 2º y 3º de ESO del Instituto de Educación Secundaria El Molinillo, sito en dicha localidad. Para la obtención de los resultados se han utilizado como instrumentos de recogida de datos distintos cuestionarios y artefactos elaborados directamente por estos adolescentes. Entre las principales conclusiones se ha descubierto que el medio de comunicación preferido por los jóvenes es el móvil, seguido por la navegación a través de internet. Ambos les permiten realizar algo que les encanta, el mantener un contacto continuo con sus amistades a través de Whatsapp o de distintas redes sociales. Sin embargo anteponen ante cualquier medio su diversión favorita, consistente en salir con sus amigos siempre que puedan. De todo ello se deriva que la influencia social sea más potente que la mediática.

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN TESIS DOCTORAL LA CULTURA VISUAL EN LA ADOLESCENCIA Fátima Vázquez Ferrera Sevilla, 2015 A mi familia y a Adrián, por el cariño y la paciencia que me han demostrado a lo largo de esta tesis ÍNDICE DE CONTENIDOS RESUMEN 5 CAPÍTULO 1. INTRODUCCIÓN 6 CAPÍTULO 2. MARCO TEÓRICO 11 1. CARACTERÍSTICAS DE UNA ÉPOCA E INFLUENCIA MEDIÁTICA 11 2. LA TELEVISIÓN 18 3. LOS VIDEOJUEGOS 26 4. LOS ORDENADORES E INTERNET 29 5. EL MÓVIL 34 6. LA MÚSICA 38 7. LA PUBLICIDAD Y LOS ESTEREOTIPOS 40 CAPÍTULO 3. METODOLOGÍA DE TRABAJO 45 1. OPCIÓN METODOLÓGICA 45 2. MUESTRA 46 3. INSTRUMENTOS DE RECOGIDA DE DATOS 48 4. PROCESO DE RECOGIDA DE DATOS 51 5. ANÁLISIS DE DATOS 53 CAPÍTULO 4. HIPÓTESIS Y OBJETIVOS 56 CAPÍTULO 5. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS 63 1. ARTEFACTOS 63 1.1. Espacio de los artefactos dedicado al presente 63 1.2. Espacio de los artefactos dedicado al futuro 64 2. CUESTIONARIOS 65 2.1. Actividades de ocio 65 a) Actividades de ocio de 1º de ESO 65 b) Actividades de ocio de 2º de ESO 66 c) Actividades de ocio de 3º de ESO 67 2.2. Tiempo dedicado a las actividades de ocio 68 a) Tiempo dedicado a las actividades de ocio por 1º de ESO 68 b) Tiempo dedicado a las actividades de ocio por 2º de ESO 69 c) Tiempo dedicado a las actividades de ocio por 3º de ESO 69 2.3. Salir con amigos 70 a) Actividades realizadas con amigos 70 b) Conversaciones con amigos 71 2.4. Escuchar música 71 a) Medios utilizados para la audición de música 72 b) Importancia concedida a la música 72 c) Gustos musicales 72 2.5. Algunas consideraciones acerca de chatear y navegar a través de internet 73 2.6. Navegación a través de internet 74 a) Redes sociales más utilizadas 74 b) Tuenti 74 c) Otras redes sociales y foros 75 d) Youtube 75 e) Otras páginas web 76 f) Lo que menos les gusta de internet 76 g) Riesgos de internet 77 2.7. Móvil 77 a) Llamadas 78 b) Whatsapp 78 c) Otros usos del móvil 79 d) Influencias del lenguaje chat 80 2.8. Televisión 81 a) La que se avecina 81 b) Otros espacios televisivos predilectos 87 c) Canales de televisión favoritos 87 d) Anuncios publicitarios y marcas predilectas 88 e) Un espacio televisivo idóneo 88 2.9. Videojuegos 89 2.10. Lectura 90 2.11. Percepción de la influencia de los medios 91 2.12. Personajes mediáticos preferidos 92 2.13. Influencia mediática en cuanto a los prototipos de belleza 94 2.14. Aspiraciones y prioridades del alumnado y su relación con los medios 96 CAPÍTULO 6. CONCLUSIONES DE LOS RESULTADOS 98 1. SALIR CON AMIGOS 98 1.1. Actividades realizadas con amigos 98 1.2. Conversaciones con amigos 100 2. ESCUCHAR MÚSICA 101 2.1. Medios utilizados para la audición de música 101 2.2. Importancia concedida a la música 101 2.3. Gustos musicales 102 3. NAVEGACIÓN A TRAVÉS DE INTERNET 103 3.1. Redes sociales 103 3.2. Tuenti 104 3.3. Youtube 105 3.4. Otras páginas web 106 3.5. Riesgos de internet 106 4. MÓVIL 107 4.1. Principales usos del móvil 108 4.2. Whatsapp 108 4.3. Otros usos del móvil 109 4.4. Influencias del lenguaje chat 110 5. TELEVISIÓN 112 5.1. Espacios televisivos favoritos 112 5.2. Un espacio televisivo idóneo 113 5.3. Anuncios publicitarios 114 6. VIDEOJUEGOS 114 7. LECTURA 115 8. PERCEPCIÓN DE LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS 116 9. PERSONAJES MEDIÁTICOS PREFERIDOS 117 10. INFLUENCIA MEDIÁTICA EN CUANTO A LOS PROTOTIPOS DE BELLEZA 118 11. ASPIRACIONES Y PRIORIDADES DEL ALUMNADO Y SU RELACIÓN CON LOS MEDIOS 120 CAPÍTULO 7. CONCLUSIONES RESPECTO A LA COMPROBACIÓN DE LAS HIPÓTESIS Y LA CONSECUCIÓN DE LOS OBJETIVOS 122 CAPÍTULO 8. LIMITACIONES Y SUGERENCIAS 135 CAPÍTULO 9. BIBLIOGRAFÍA 140 ANEXOS 153 - ANEXO I. Cuestionario 1 154 - ANEXO II. Cuestionario 2 155 - ANEXO III. Cuestionario 3 156 - ANEXO IV. Cuestionario sobre La que se avecina 157 - ANEXO V. Análisis de los artefactos 158 - ANEXO VI. Análisis del cuestionario 1 164 - ANEXO VII. Análisis del cuestionario 2 196 - ANEXO VIII. Análisis del cuestionario 3 221 - ANEXO IX. Análisis del cuestionario sobre La que se avecina 236 - ANEXO X. Presentación de los artefactos 256 - ANEXO XI. Presentación de los cuestionarios 257 5 RESUMEN La presente investigación tiene como objetivo general el estudio y entendimiento de los principales aspectos de la cultura audiovisual de los adolescentes del municipio de Guillena. Se ha examinado la forma en la que usan y acceden a los medios de comunicación y el papel que estos juegan en sus vidas, así como qué influencia es la predominante en la vida de estos adolescentes, si la mediática o la social. El enfoque metodológico combina procedimientos cuantitativos y cualitativos, incluyendo la etnografía. La muestra la constituyen 42 estudiantes pertenecientes a los cursos de 1º, 2º y 3º de ESO del Instituto de Educación Secundaria El Molinillo, sito en dicha localidad. Para la obtención de los resultados se han utilizado como instrumentos de recogida de datos distintos cuestionarios y artefactos elaborados directamente por estos adolescentes. Entre las principales conclusiones se ha descubierto que el medio de comunicación preferido por los jóvenes es el móvil, seguido por la navegación a través de internet. Ambos les permiten realizar algo que les encanta, el mantener un contacto continuo con sus amistades a través de Whatsapp o de distintas redes sociales. Sin embargo anteponen ante cualquier medio su diversión favorita, consistente en salir con sus amigos siempre que puedan. De todo ello se deriva que la influencia social sea más potente que la mediática. Capítulo 1 Introducción 6 INTRODUCCIÓN Este trabajo de investigación nace como fruto de mi corta trayectoria como profesora de Enseñanza Secundaria, en la que he podido constatar el enorme deterioro que ha sufrido el mundo adolescente respecto a la época en la que yo misma también pertenecía a él. Un cambio experimentado en apenas unos diez años, en el que se observa una galopante y desmedida influencia de los medios de comunicación de masas, así como de la sociedad consumista imperante hoy día. Aparte de esto otra importante influencia en la elección del tema de la cultura audiovisual entre los adolescentes como punto central de esta investigación fue la realización de mi tesina, consistente en una revisión bibliográfica de lo escrito hasta el momento sobre la influencia de los medios de comunicación en los adolescentes. En ella pude comprobar la disparidad de opiniones que existen respecto a sus beneficios y desventajas, así como la divergencia temática de los estudios, de manera que se observa una concentración sustancial de ellos en lo concerniente a ciertos medios comunes como la televisión o internet y una casi total despreocupación por otros de ellos como la radio. De igual forma verifiqué que la mayoría de las publicaciones se centraban en un análisis concreto de un medio en particular o de un aspecto específico derivado de la influencia de uno o varios de ellos, pocos se ocupaban de tratar como tal la cultura de la imagen que afecta a los jóvenes de hoy día o de constatar su alcance real. Todos las personas son producto del tiempo que les ha tocado vivir, por lo que gran parte del desarrollo personal y social se lo deben al modelado que imprimen las características de una época determinada, lo cual es inevitable, y más aún si se tienen en cuenta algunos de los nuevos fenómenos a los que asiste la civilización actual tales como la globalización, la telebasura o las redes sociales. La sociedad contemporánea es muy avanzada tecnológicamente y prosigue a un ritmo vertiginoso, aunque la evolución de las mentalidades no va aparejada a este despliegue de medios y ciencia. Los individuos continuamente se ven desbordados y acosados por una vorágine de imágenes e información diversa que no siempre es fácil de procesar y asimilar y que conlleva distintos fines, principalmente económicos. Esto está originando una acelerada transformación de las costumbres y de las formas de vida, por lo que en muchos casos incluso se produce un retroceso mental y una infantilización social altamente peligrosa y controvertida para las generaciones futuras, presentes fundamentalmente entre los adolescentes, los cuales también están adquiriendo inconscientemente una deformada concepción del mundo y de la sociedad. Todo ello lleva aparejado la debilidad de los gobiernos y su sobreprotección de la infancia y la adolescencia, incurriendo en verdaderas injusticias que amparan bajo la ineficaz ley del menor que tantos estragos está originando. Este fenómeno al mismo tiempo se ve acrecentado por la cada vez mayor dejación de funciones por parte de los progenitores, que delegan gran parte de sus obligaciones en manos de un profesorado desmotivado y desprovisto de cualquier tipo de poder efectivo y punitivo; por otra parte se debe recordar que un profesor de instituto pasa entre dos o cuatro horas a la semana con cada clase de entre veinte o treinta jóvenes, si es que no se rebasa esta cifra. No es necesario explicar que este breve período de tiempo es insuficiente para lograr cualquier éxito educativo que no se remita casi exclusivamente a la formación académica, a pesar de que muchos docentes se desviven por imprimir buenos modales y hábitos a su alumnado. Y ¿qué papel juegan los medios de comunicación en todo esto? Continuamente observo en mi alumnado comportamientos extraños o irreverentes, procedentes de series de televisión o de talk-shows, así como formas de hablar extraídas de los programas más populares. Otros de los dañinos efectos de los medios que constato es la estética inspirada en Capítulo 1 Introducción 7 los pocos favorecedores e irreales modelos propugnados por la publicidad, sobre todo los que elevan al ideal máximo de belleza la delgadez. Sé bien que es inútil pregonar no seguir un canon de belleza determinado. Todas las culturas y etapas históricas sin excepción demuestran que, por más que pese o se intente impedir, siempre existen unos parámetros estéticos que la sociedad adopta y con los que se identifica, y no todos son beneficiosos para la salud. Sin embargo ahora que en el mundo desarrollado la mujer ha conseguido librarse de las ataduras de la sociedad patriarcal (o por lo menos las ha debilitado), de los incómodos y opresivos atuendos femeninos de antaño y ha conseguido una libertad e independencia durante siglos soñada, ¿por qué muchas se empeñan en seguir bajo el yugo de esta estética absurda e insana que unos pocos marcan? Ello se observa especialmente entre las jóvenes actuales, aunque el número de chicos afectados también va en ascenso, quienes toman estos paradigmas como prototipo y están absolutamente convencidas de que para lograr la popularidad y el éxito hay que estar delgada y seguir la moda vigente, lo que consiguen en la mayoría de las veces gracias a la insuficiente ingesta de alimentos y no a mantener una dieta equilibrada y a la práctica de ejercicio físico. No debería extrañar esta aspiración de las chicas a gozar de un cuerpo perfecto, esto es lo que más alaban los medios de comunicación por encima de otras cualidades más válidas y auténticas, sólo hay que detenerse a observar a algunos de los más populares ídolos juveniles que no han accedido a tal podio únicamente por su propio esfuerzo o por sus aptitudes morales. Además no hay que obviar el aliciente que la presión familiar o de novios y amigos supone en muchos casos, aparte de los poderosos mecanismos de persuasión de los medios. Desde hace varias generaciones los medios bombardean con mensajes de culto al cuerpo. Solamente recordar algunos célebres slogans que han pasado a formar parte de la cultura popular, del tipo “cuerpo danone”, o la pleitesía que se ha rendido a diversos artistas o modelos únicamente por haber tenido la suerte de nacer con un cuerpo en consonancia con los cánones de belleza actuales. Cánones tergiversados, retocados y recreados a través de múltiples formas por parte de los técnicos y de los asombrosos avances tecnológicos, los cuales consiguen engañar a gran parte del común de la población y encumbrar a “mitos ideales” que constituyen arquetipos a seguir. Esta serie de actitudes e intereses estéticos impregnan las costumbres de los adolescentes en múltiples variantes, cuya máxima expresión en la actualidad es la “foto tuenti”. Tuenti es una de las redes sociales más en boga entre estos adolescentes. Si no se pertenece a Tuenti no se es nadie, y si no se muestran fotos en él el sujeto en cuestión resulta ser alguien extraño, asocial y aburrido. Es esencial que el resto del mundo compruebe a través de las fotos lo divertida que es la persona, lo bien que se lo pasa (aunque ello implique el colgar fotos fumando porros o borracho) lo interesante y amena que es su vida y, lo que es más importante, la cantidad de amigos que tiene. Para lograr esto los adolescentes inmortalizan cualquier aspecto de sus vidas digno de ser fotografiado y que permita demostrar los anteriores atributos. Esto unido al desmedido afán de sociabilización e interacción constante de los adolescentes con su grupo de amigos ha multiplicado y popularizado el uso de las redes sociales. No obstante Tuenti no es la única red social utilizada por los jóvenes, ya que con la edad se va incrementando su uso, llegando a tener hasta tres y cuatro a la vez, con un intercambio de contenido prácticamente idéntico y amigos similares. Ello les permite estar en contacto continuo con todos sus amigos sin excepción, tanto con los más afines, a pesar de verse a menudo, como con los menos allegados, que solo sirven para engrosar la lista de amistades de cualquiera de estas redes y cuya extensión permite formarse una idea de lo popular que es cada uno, de ahí su insensato interés de ir ampliando la lista continuamente. Estas redes también les faculta el estar al tanto de la vida, pensamientos y actitudes de cada Capítulo 1 Introducción 8 cual, por lo que la privacidad queda supeditada a otros intereses más mundanos y se afanan en perseguir el placer ansiado por todos ellos de estar en boga o de resultar más interesante o atrayente a los demás. Este incesante tráfico de pareceres y expresiones conforman un mundo virtual que los engancha aún más a las relaciones sociales y les permiten complementar las que ya mantienen con su círculo de amigos, que en esta etapa de desarrollo y formación en la que se empiezan a apreciar signos de independencia de sus progenitores constituyen para ellos uno de sus apoyos más sólidos, por ello tampoco habría que desdeñar su influencia y en qué medida esta puede contrarrestar o acrecentar la de los medios. Sea como sea, internet en todas sus variantes, a pesar de que está reportando innumerables beneficios, también está causando otra serie ingente de perjuicios. Uno de los más contraproducentes que se pueden advertir a diario en las aulas es el de la rápida accesibilidad a toda clase de información diversa, lo que causa inconvenientes que van desde el intercambio de contenidos inadecuados a la absoluta credibilidad de todo lo que aparece en la web, sin mencionar el acceso a determinadas parcelas reservadas a los adultos. A ello se le añade la ineptitud de los jóvenes para buscar la información que desean, limitándose a recabar la primera que encuentran y sin detenerse a compararla con otras o a asegurarse de su veracidad y conveniencia. Esto no es de extrañar si se tiene en cuenta la escasa competencia lingüística de los adolescentes actuales y su falta de iniciativa y motivación, así como la costumbre de buscarlo todo en Wikipedia y su incapacidad para el manejo de distintos recursos, lo que se ve muy auspiciado por el sentido de inmediatez a la que están habituados gracias a las nuevas tecnologías. Otro de los perjuicios que se deben reseñar es el referido a los riesgos que entraña el uso de internet respecto a la apropiación de información indebida, la usurpación de identidad o el riesgo de ciertos tipos de acoso, solo recordar que cada vez aparecen más casos de cyberbullying. A pesar de que estos jóvenes son conscientes, o aparentan serlo, de muchos de los perjuicios que se pueden derivar de estos riesgos y las medidas y hábitos de navegación que pueden paliarlos o evitarlos, no se puede asegurar que los apliquen diariamente en sus vidas o que les preocupen verdaderamente hasta el punto de modificar sus prácticas internautas. Por otra parte también es de suma importancia durante esta edad el uso de móviles, poseído por la práctica totalidad de los jóvenes, siendo discriminado el que no disponga de uno, independientemente de los motivos que le impidan tenerlo. Ellos mismos compiten por ver quién tiene un móvil de última generación, el que dispone de más aplicaciones, más música, fotos, etc. Y específicamente la aplicación preferida que ha desbancado a todas las demás intrínsecas al aparato y a la que ninguno está dispuesto a renunciar: el Whatsapp. Esta es otra de las poderosas herramientas de sociabilización utilizadas por los adolescentes y que actualmente ya reporta más adeptos que las redes sociales. Chatear a través de esta aplicación constituye uno de sus pasatiempos preferidos y les otorga más libertad a la hora de interrelacionarse sin importar el momento ni el lugar. Aún existe poca literatura de investigación acerca de esta nueva herramienta y sus efectos a la larga únicamente se pueden vislumbrar, no se sabe a ciencia cierta todavía cómo repercutirá entre los jóvenes la adicción, que muchos de ellos ya constatan, al Whatsapp. Este resume en una sola herramienta las características predilectas por los adolescentes de las redes sociales, a saber, el chat, el estado (o lo que es lo mismo, la frase que verán los otros contactos y que puede ser definitoria del estado de ánimo del poseedor) y la foto de perfil (que también es la que verán el resto de contactos), además de la posibilidad de crear grupos entre amigos para hablar todos a la misma vez. A ello hay que añadirle la inmediatez, la gratuidad y la facilidad del servicio, lo que origina que los adolescentes estén continuamente enfrascados en su manejo y sus relaciones se estrechen aún más. Capítulo 2 Marco teórico 15 esencialmente atribuidas, es decir, reales, por lo que al mismo tiempo resultan ser inestables; y aparte los seres humanos necesitan de los otros para definirse a ellos mismos, así por ejemplo ella habla de la diferenciación negativa, por la cual los blancos necesitan a los negros para constituirse a sí mismos, la masculinidad necesita a la femineidad, las mayorías a las minorías, etc. Ahondando en todo este panorama de investigaciones diversas sobre símbolos, sociedad, identidades, etc., se llega inevitablemente al concepto de imaginario social, término acuñado por Castoriadis, C. (1989), que viene a ser el mundo singular creado una y otra vez por una sociedad como su mundo propio, que orienta y regula la acción de sus miembros. Es por tanto obra de un colectivo y provee a la psique de significaciones y valores, y a los individuos de medios para comunicarse y formas de cooperación; incluso piensa que este imaginario podría ser movilizado activamente para transformar la sociedad. Otro estudioso del mismo paradigma es Rojas Mix, M. (2006). Este define imaginario como el encadenamiento de imágenes vinculadas entre sí que la persona interioriza como referente y que son recibidas a través de los medios de comunicación. Alerta asimismo, al igual que varios de los autores anteriores, del excesivo poder de la imagen en cuanto a la manipulación, pues cuantas más se ven más se debilita el pensamiento crítico. La tremenda velocidad a la que circulan gracias a las modernas tecnologías no deja cabida a la reflexión. Esta causalidad es sumamente beneficiosa para los medios de producción y el mercado de consumo, pues les permite la creación de un universo imaginario y de nuevos modelos sociales, así como persuadir a los individuos a través de la seducción con el objeto. Se observa así como los medios masivos de comunicación en la sociedad de hoy muestran una creciente influencia como formadores culturales, ya que determinan en gran medida las ideas, hábitos y costumbres. Conforman los derroteros de la sociedad y de la opinión pública y han constituido una auténtica renovación en las formas de comunicarse, de relacionarse, en hábitos y comportamientos. Actualmente es posible obtener grandes cantidades de información y noticias con gran rapidez, sin importar el momento en que surgieron, al mismo tiempo que existe una continua interrelación con el resto del mundo, independientemente de distancias y horarios. Esto abre un abanico de posibilidades hasta ahora desconocido y para el que se carece de referentes sobre los que basar predicciones futuras, tanto a medio como a largo plazo. Aún no se es del todo consciente del inmenso poder que albergan las nuevas tecnologías y los medios de masas y cómo estos están afectando a la sociedad actual, alterando visiblemente sus formas de vida. No obstante hay investigadores como Ward, L. M. (2005) que opinan que el rol que los medios juegan está sobre exagerado, atribuyéndoseles más poder del que en realidad tienen. Aseveración que sustenta en los hallazgos que demuestran que la violencia, la obesidad y la sexualidad, por citar unos cuantos de los efectos negativos atribuidos a la sociedad de la información, implican complejas costumbres y formas de ser determinadas por múltiples factores, entre los que la exposición a los medios es sólo uno. Aunque sí es cierto que tales medios utilizan los puntos de vista, creencias y hábitos de los espectadores en su propio beneficio y puede llegar a tergiversarlos, es por ello por lo que aboga emprender investigaciones más exhaustivas en este ámbito, sobre la forma en que los medios usan estas particularidades. Asimismo otros autores sostienen que a medida que los niños se van haciendo mayores prefieren estar con amigos que con un aparato electrónico (Aierbe, A., y Medrano, C., 2008), por esto mismo no se debiera seguir sobreestimando la influencia mediática y en cambio prestar más atención a la influencia social (Peiser & Peter, 2000, citados en Chia, S. C., Capítulo 2 Marco teórico 16 2010). Incluso el contenido del más potente medio de comunicación no puede influenciar normalmente a un individuo que no lo utiliza en el contexto social y psicológico en el que vive. Esto se debería en gran parte al modelo de los usos y gratificaciones que McQuail (citado en Malo Cerrato, S., 2006) explica. Asume que los valores de las personas, sus intereses, o sus roles, son prepotentes y que la gente selectivamente “adapta” lo que quiere ver y escuchar a sus intereses. Para este modelo son muy importantes las funciones que cumplen los medios de comunicación:  Funciones de escape o disminución de la angustia: se realiza mediante ofertas educativas de entretenimiento en las cuales el individuo puede identificarse con personajes de ficción (como en los videojuegos), o con situaciones que le permitan una gratificación psicológica (a través del chat).  Función de compensación emocional: si es aplicada al grupo de jóvenes se advierte que es muy común que utilicen las nuevas tecnologías para relacionarse, por ejemplo el móvil, para mantener un contacto continuo con los amigos, así este tiene la función de compensar emocionalmente aquellos momentos de soledad.  Función de compañía: el medio comunicativo acompaña las actividades diarias de las personas, por ejemplo la televisión, que constituye un entorno de reunión de las familias.  Función de información: se usan diversos medios para esto.  Función de reafirmación social: el individuo puede incrementar su propia autoestima y su realización personal al reforzar las pautas de acción o de creencias mediante la reafirmación de los criterios sustentados desde las comunicaciones de masas. De igual forma también es posible remitirse a los estudios de Chia, S. C. (2010) que demuestran que los individuos, especialmente los jóvenes, tienden a adaptar sus actitudes o costumbres a la percepción que creen que tiene la influencia mediática sobre otras personas de su entorno, indiferentemente de que esta percepción sea o no la adecuada; de esta manera la influencia tanto mediática como social tienden a cohesionar a los adolescentes y a procurar su interacción. Cuanto más piensa un individuo que los otros prestan atención a los medios, más fuerte será la influencia de estos sobre él mismo (Eveland, Nathanson, Detenber & McLeod, 1999, citados en Chia, S. C., 2010). Sin embargo los padres interfieren de gran manera en todo este proceso, así algunos estudios, como el del mismo Chia, S. C. (2010) sobre jóvenes de Singapur, han atestiguado que su influencia respecto a valores materialistas es significativamente mayor que la de los propios amigos. Llegados a este punto en el que ya se introducen las percepciones adolescentes es necesario detenerse para esbozar un panorama más detallado de esta etapa vital y contemplar algunas de las particularidades propias de la fase adolescente que pueden ayudar a comprender cómo los medios alteran su percepción y su conocimiento del mundo. La Kaiser Family Foundation (Signorelli, N., 1997) da unas nociones muy acertadas sobre este período. Aduce que en él las personas se definen a sí mismas, construyen sus identidades y relaciones, interactúan más con el mundo, desarrollan su moral y su código ético, se inician en la sexualidad, redefinen la forma y las técnicas para solucionar sus problemas, construyen una nueva imagen en función de cómo cambian sus cuerpos, se prepararan para sus futuros roles y ocupaciones, etc. y buscan recursos que les guíen en todo este proceso. Circunscribiéndose a este último carácter, Pindado, J. (2005) expone que la adolescencia es un tiempo que se caracteriza por el incremento en la autoconciencia, por lo Capítulo 2 Marco teórico 17 que se es especialmente sensible a las imágenes que provienen de los medios. Esas imágenes son utilizadas como fuente de información y comparación en la búsqueda de la identidad. Además también se debe tener en cuenta que, tal como señala Lloyd, B. T. (2002), el adolescente atribuye significados a la imagen tanto sobre las percepciones que posee sobre sí mismo, como sobre la manera en la que las otras personas cercanas o importantes para él interpretarían dicha imagen, proceso cognitivo que ocurrirá repetidamente a lo largo de su desarrollo e influirá sobre sus características y sus relaciones sociales. Lo que enlaza directamente con la afirmación de Kohlberg, L. (1984) por la que los adolescentes, en su búsqueda de la identificación con el grupo, responden favorablemente a lo que los otros esperan e identifican lo bueno y lo malo en función de las consideraciones de la sociedad. La forma de pensar de los adolescentes experimenta una revolución que se inicia aproximadamente a los once años. Necesitan saber que forman parte del continuo proceso humano y es por ello por lo que el aislamiento de la adolescencia se reduce cuando ellos mismos se vislumbran en el trabajo, con una familia o como parte de una comunidad. Esta es la razón por la cual les interesan tanto las películas y programas de televisión que se refieren a las carreras profesionales, las relaciones y los problemas sociales (Villasmil, J., 1999). Más aún, tal como Castillo Barragán, C. (2005) apunta, la diversidad cultural o los diferentes universos culturales de los jóvenes, guardan estrecha relación con los patrones diferenciados de la vida y la relación con los medios. El significado del hogar, de la vida de barrio, la relación entre los sexos y generacional, la concepción del tiempo libre, por ejemplo, se dan de manera diversa en la vida de los jóvenes. Se puede afirmar que los medios masivos han dejado de ser externos a los jóvenes y se han incorporado a las experiencias personales, familiares y escolares, se han hecho parte de su sociabilidad y han transformado, además, los modos de percepción. Como señala Fortuna, C. (2001), los medios contribuyen a moldear la realidad, sobre todo en la adolescencia, creando estilos de vida fuera de la influencia de los adultos, que ni saben qué ven sus hijos ni hablan con ellos acerca de los medios. De forma similar, Subrahmanyam, K., & Greenfield, P. (2008) advierten que el mundo físico y el virtual están psicológicamente conectados, por lo que el segundo de estos sirve también como ámbito de desarrollo de las características típicas de la adolescencia como la identidad o la sexualidad. Asimismo una investigación de Lutte, G. (1991) evidenciaba la disminución de la identificación con los padres y los enseñantes durante la adolescencia, lo que facilita el paso de la sumisión a la autonomía, siendo a menudo sustituidos por amigos, adultos atrayentes, estrellas o héroes, todos ellos modelos transitorios que ceden posteriormente su lugar a un proyecto abstracto y personalizado. Si se atiende a las cifras proporcionadas por un informe realizado por AdEsE en el 2005, cifras que han debido elevarse considerablemente en la actualidad, se puede esbozar una idea aproximada de la relevancia que las nuevas tecnologías tienen en España. Según el informe en estas fechas más de la mitad de los hogares españoles disponía de ordenador, y de ellos el 64% tenía acceso a Internet. El 12% contaba con ordenadores portátiles. El 80% de los hogares tenía teléfonos móviles, el 65% algún tipo de equipamiento hi-fi, más del 70% tenía Vhs y el 60% Dvd. A estos datos les siguen otros similares en cuanto a la distribución y consumo de productos audiovisuales, así los videojuegos ocupaban la cima de las recaudaciones obtenidas con su compra, que ascendían a 790 millones de euros; a ello le seguían las salas de cine con el 27%, las películas en Dvd o Vhs con el 23% y, por último, la música en Cd u otro formato con el 18% del total (Molins Pueyo, C., 2006). Aparte de esto otro estudio conducido en el 2005 por Roberts, Foehr, Rideout & Capítulo 2 Marco teórico 18 Brodie (citados en Manganello, J. A., 2008) halló que los jóvenes pasan una media de más de ocho horas diarias expuestos a los medios de masas, en toda su variedad. Esta cifra se ha incrementado hasta llegar a un promedio de siete horas y media, lo que aumentaría hasta cerca de las once horas cuando el uso incluye más de una pantalla al mismo tiempo, según datos revelados por la Kaiser Family Foundation tras un examen realizado en el 2010 entre niños y jóvenes de entre ocho y dieciocho años (Friedman, D., 2010). Esto permite observar cómo los medios de comunicación han asaltado las vidas de las personas y se han inmiscuido en ellas desde todos los ámbitos y perspectivas posibles, fundamentalmente en el mundo desarrollado, y esto es algo que no ha hecho más que empezar, pues día tras día informan de nuevos avances tecnológicos y de novedosas y originales formas de comunicación que están alterando definitivamente las relaciones sociales tal como eran conocidas hasta ahora. Este impacto se muestra visiblemente mayor entre los adolescentes, constituyendo en ellos un arma de doble filo ya que, por una parte estos jóvenes son mucho más capaces de manejarlos y asimilarlos más pronta y fácilmente que la mayoría de los adultos, que se encuentran en este sentido en desventaja; pero por otra parte no se debe olvidar que estos jóvenes, convertidos en los principales y más asiduos consumidores de estos medios, según Hann & Huysmans (citados en Heim, J., Bae Brandtzaeg, P., Hertzberg Kaare, B., Endestad, T., & Torgersen, L., 2007) pasan más tiempo con ellos que con cualquier otra actividad, exceptuando el dormir, aunque aún no tienen una personalidad definida y se hallan inmersos en una etapa biológica de desarrollo de gran trascendencia en cuanto a su formación de valores, pensamientos, creencias y, por ende, ello les marcará su posterior crecimiento madurativo durante el período de adultos. Son los ciudadanos del mañana y no se tiene constancia de cómo esta afluencia de distintos medios con diferentes intereses pueden alterar su percepción del mundo “real”, modificando sus actitudes y estilos de vida hasta ahora considerados como adecuados, válidos y “tradicionales”. Según McNeal (citado en Heim, J., y otros, 2007) en la sociedad contemporánea las nuevas tecnologías tendrán una mayor influencia socializadora en los niños que padres y centros educativos. Dicho esto se tratarán los medios de comunicación que más interés han despertado entre los investigadores, en este orden: televisión, videojuegos, internet, móvil y música (en cualquiera de sus variantes). Se incluye la música en esta lista porque gracias a los nuevos dispositivos electrónicos y a su amplia presencia en todos los ámbitos ha llegado a constituirse como una herramienta más de comunicación. Tras ello se hace referencia a la publicidad. Esta se encuentra presente en todos los medios a la vez, por eso se ha considerado que merecía un capítulo aparte, ya que sus características y sus formas de manipulación apenas difieren en función de un medio u otro. 2. LA TELEVISIÓN La televisión impregna las vidas de las personas desde que nacen. Es el medio de comunicación más utilizado mundialmente y el que mayor repercusión tiene en la sociedad, por lo que es el que mayor número de investigaciones genera. No obstante, a pesar de constituir un aparato ante el que numerosos individuos pasan sentados impasibles numerosas horas de su existencia, pocas personas se preocupan realmente de los efectos que tal visionado puede tener y de enseñar a interpretar y descifrar la información que de toda índole transmite. Las reflexiones de Prieto Castillo (citado en Castillo Barragán, C., 2006) ejemplifican bien estas controversias: Capítulo 2 Marco teórico 19 En la televisión está presente lo mejor y lo peor de nuestra sociedad: imágenes de ternura, de solidaridad y de afecto humanos, frente a los más extremos exhibicionismos de violencia y destrucción; hallazgos de conocimiento en sus detalles más preciosos, frente a estereotipos sociales, y a menudo raciales, insostenibles; propuestas informativas enmarcadas en la serenidad y el compromiso de veracidad, frente a otras teñidas de amarillismo; programas dedicados a rescatar lo mejor de los niños, en lo relativo a su percepción y creatividad, frente a otros que literalmente los utilizan para llenar el espectáculo; relatos capaces de calar en la condición humana, frente a otros plagados de estereotipos; modos serenos de comunicar, frente a otros estridentes, plenos de neurosis; imágenes de una belleza sin límites, frente a otras burdas, improvisadas sobre la marcha. Desde los comienzos de la televisión, siempre han existido corrientes críticas hacia ella y han abogado por proteger a niños y adolescentes de muchos de sus nocivos influjos, sobre todo porque teniendo en cuenta que es un medio con el que conviven desde su llegada al mundo y que atrae incondicionalmente su atención, es el blanco y receptor de cualquier tipo de información, ya sea adecuada o no a su edad, valores o creencias, lo que puede modificar notoriamente su visión de la vida y sus conductas. De esta forma, Singer, D. G., & Singer, J. L. (2001) señalan que desde el surgimiento de la televisión los niños la han visto cada vez que han podido, hasta los programas para adultos. Schramm ya advirtió lo mismo en 1961 (citado en Singer, D. G., & Singer, J. L., 2001), decía que los niños veían la tele por diversos motivos: por el pasivo placer de ser entretenidos y vivir una fantasía, para obtener información sin necesidad de buscarla y porque conlleva una útil función social al ser el centro de muchas conversaciones. Todo ello se ve eficazmente favorecido por la férrea intervención de los promotores y ejecutivos televisivos, cuyo deseo de incrementar las audiencias, y con ello sus ganancias, provocan que no importe el tramo horario en el que se emitan sus contenidos con tal de lograr el máximo beneficio aún a costa de transmitir contenidos inadecuados a los jóvenes que se interesan por sus programas, de los que estos representantes tienen constancia. Como bien expone Pontón (citado en França Rocha, M. E. y Huertas Bailén, A., 2001), debido al interés en la búsqueda del público juvenil la tendencia de las políticas programáticas es crear audiencias familiares compuestas por niños, jóvenes y adultos en vez de un público homogéneo. Desde hace unos años las empresas de medios televisivos realizan estudios sobre el público al que va destinado su programa, sobre sus intereses, valores y gustos, cuyos resultados condicionan la elaboración del guion y la puesta en escena. Entonces es cierto que los receptores se inspiran en los personajes de la ficción y los toman como modelo, pero también los receptores son imitados por los autores, que pretenden además generar nuevos intereses e incrementar las audiencias (Téramo, M. T., 2005). Esto interfiere profundamente en las concepciones que los adolescentes tienen de la vida y la realidad, pues su mente, aún en parte infantil, inmadura e inexperta, no sabe cómo encajar debidamente estos nuevos contenidos en sus esquemas de conocimiento, ni tienen todavía una suficiente perspectiva que les permita verlos de forma objetiva o compararlos con otros. Por ello corren un especial riesgo si se limitan a creer que todo lo que la televisión retransmite es real, o incluso peor, si la pretenden poseedora de la verdad absoluta, otorgando un halo de credibilidad a todo lo “que la tele dice”, tal como se ve cada vez más frecuentemente. En este sentido Ferrés sostiene que “los medios de masas audiovisuales e informáticos han sustituido a las instituciones que tradicionalmente habían llevado el peso del proceso socializador, instaurando nuevas formas de comunicación y de interpretación de la realidad” (citado en Montero Rivero, Y., 2005, p.: 4-5). También argumenta que la televisión Capítulo 2 Marco teórico 20 influye desde las emociones a través de los relatos, mientras que el espectador permanece inconsciente de ello. Consideraciones similares, y bastante más profundas, expone González Broquen, X. (2007). Explica que los medios de comunicación ejercen un muy fuerte poder simbólico sobre la reconfiguración de las identidades contemporáneas. Esto viene a significar que la televisión permite al individuo participar de manera afectiva de una identidad social imaginaria, cuyas características son meramente modernas. La televisión se convierte así en una verdadera experiencia cultural, estética y social en la que es necesario profundizar. Su poder reside precisamente en que crea comunidades imaginarias y por lo tanto lazos entre los individuos; dichos lazos crean a su vez una ulterior unión entre la sociedad y su propia imagen. De tal manera el poder de la televisión puede ser visto como poder de mostrar, de dramatizar, de actuar a imagen de la sociedad para que ésta se pueda ver a sí misma. O también, Gerbner & Igartúa (citados en Medrano, C. y Aierbe, A., 2008) proponen que los espectadores, cuanto más televisión ven, llegan gradualmente a “cultivar” o adoptar las creencias acerca del mundo que coinciden con las trasmitidas por el medio. Así, Masterman (citado en Aguaded Gómez, J. I., 1999) expone que los medios no sólo transmiten la realidad, sino que también la recrean. Aunque otros teóricos como Bandura (citado en Jackson, C., Brown, J. & Pardun, C. J., 2008) reconocen que si se utiliza la televisión como objeto de análisis los jóvenes son espléndidos analistas de las incongruencias y mentiras que pretenden venderles y son más conscientes de la construcción social de la realidad; no obstante incide en la precaución que hay que tener con ellos, ya que también les provee de nuevas formas de pensar, de relacionarse y de comportarse. De todo lo dicho se desprende, por tanto, la enorme función sociabilizadora que la televisión tiene hoy día y en la que no muchos reparan. Casetti & Chio (citados en Montero Rivero, Y., 2005) identifican cuatro funciones sociales atribuibles a este medio y que pueden enlazar directamente con todas las consideraciones anteriores:  La de contar historias cercanas a la vida cotidiana, muy ligada a la naturaleza oral del discurso televisivo. Refleja la costumbre del ser humano de buscar emociones y sentir placer al oír historias que se pueden relacionar con su experiencia vital.  La función barda, que consiste en convertirse en mediadora de lenguajes, en situarse en el centro de la cultura, en remitir a valores y símbolos que comparten los miembros de una comunidad. En este sentido la televisión está profundamente radicada en la sociedad en su papel de ilustrar acontecimientos y de hacerlos accesibles a todos, reforzando así el patrimonio cultural común.  La de construir ritos, que se asocia a las diferentes dinámicas sociales que produce la televisión, como determinar la agenda de temas de interés u organizar las tareas rutinarias en función de la programación televisiva.  La de construir modelos, que se lleva a cabo mediante la captación, recodificación y proposición de valores, símbolos, rituales y formas de interacción, convertidos en modelos que cabe imitar. De tal manera la televisión no es solo un “espejo” del mundo, sino un “ejemplo” de cómo “es” el mundo y de cómo hay que “estar” en él. Varios estudios, como los de Fisherkeller en el 2002 (citado en Pindado, J., 2005), han demostrado que los jóvenes ven las series como algún tipo de experiencia sobre el mundo y sobre la vida, interactuando con ellas en la construcción de su propia identidad. Las relaciones con estos espacios se apoyan en vínculos emocionales y en discusiones con otros, hablan de su familia, sus relaciones, sus romances, sus sentimientos. Harwood (citado en França Rochas, M. E. y Huertas Bailén, A., 2001) también reparó en este hecho, y así afirma que se crean espacios Capítulo 2 Marco teórico 21 cuyos protagonistas pertenecen a diferentes generaciones para aprovechar que a los telespectadores les gusta ver en pantalla a personas de su misma edad. Y en el mismo sentido Montero Rivero, Y. (2005) indica que el género de ficción es el que más se adapta a las circunstancias reales del telespectador en sus dimensiones espacial y temporal, que se logra en mayor medida cuando se trata de producciones internas y no extranjeras. Livingstone (citado en Montero Rivero, Y., 2005) explica este fenómeno en base a la compleja relación que se establece entre el emisor y el receptor del serial. En el serial los espectadores están inmersos en una “interacción parasocial” como si estuvieran relacionándose con gente real, participan sin identificación pasiva, desdibujan los límites entre lo que ven y lo que viven a través de conversaciones y discusiones con otras personas de su entorno y a través de la utilización de sus experiencias diarias para juzgar el drama. Además el mensaje es inevitablemente plural, abierto a la interpretación. En muchos casos los propios jóvenes se ven arrastrados a ver una serie para no sentirse desplazados y fuera de las conversaciones con los amigos. A partir de estas conversaciones se reelaboran e interpretan los significados del mensaje y se emiten juicios de valor sobre los personajes y los comportamientos. De manera que la serie se convierte en eco de las normas sociales y de los códigos de conducta que rigen la sociedad representada. Los adolescentes reconocen la autenticidad de los sentimientos y las experiencias escenificadas en las series como experiencia cognitiva y emocional y como lugar privilegiado donde experimentar las emociones contenidas. Los utilizan de manera autorreflexiva y les sirven para explorar su propia identidad. Consecuentemente tienen en las series una importante fuente de aprendizaje porque, por un lado, les permite acceder a una parcela de la vida que en la realidad les está vedada, y por otro, porque les permite adquirir pautas comunes de integración grupal (Montero Rivero, Y., 2005) En relación a esto, Castelló, E. (2010) ha indicado que la producción de series puede reforzar las identidades nacionales a través de elementos como el lenguaje, el humor o las representaciones de conflictos sociales y los lugares en los que ocurren. O’Donnell (citado en Castelló, E., 2010) llega a la misma conclusión en el 2002, a lo que añade que al apelar estas series a la identidad cultural, las personas se sienten atraídas por ellas por lo que consideran proximidad cultural, pero, más que confundir esto con identificación, lo que en realidad origina es una perspectiva de múltiples significados de lo que sería “cultura” en el más amplio sentido de la palabra, y dependería de la forma de descodificación de mensajes de cada individuo. Álvarez, A., y Del Río, M. (2004) sostienen que el medio televisivo tiene importancia no tanto porque explique las relaciones causa-efecto, o la influencia directa, sobre los telespectadores, sino porque presenta modelos de conducta y relaciones sociales e interpersonales que, implícita y explícitamente, abordan aspectos relacionados con la construcción de la identidad y los valores. La investigación actual alerta del peligro corrosivo de la doble moral que el medio televisivo transmite, por ejemplo, está constatado que es más perjudicial proponer modelos que propugnen la tolerancia y el respeto combinados con modelos que trasmiten actitudes racistas y xenófobas, que modelos que únicamente presenten conductas de rechazo a la población inmigrante. Con esta incidencia se podrían relacionar los informes de Bandura (citado en ChildrenNow, 1998), defensor de la teoría del aprendizaje cognitivo social, en la que se entiende la influencia del aprendizaje observacional en la adopción de conductas específicas. Expresa que a través de la observación de los modelos mediáticos los adolescentes aprenderían conductas adecuadas o inadecuadas. Es por ello por lo que debería extremarse la Capítulo 2 Marco teórico 22 precaución en cuanto a los contenidos emitidos por la televisión. Jackson, C., Brown, J. & Pardun, C. J. (2008) argumentan algo parecido al exponer que si las conductas negativas o perjudiciales que aparecen en televisión son castigadas o denostadas, son menos probables de reproducir o asimilar. Así la imitación es más posible cuando los televidentes las identifican con personajes específicos o las perciben como realistas. De lo anterior se desprende cómo se pueden desarrollar en el individuo efectos negativos o positivos derivados de la exposición al medio en función del contenido y de la recepción que se haga de él, punto en el que los investigadores se encuentran divididos. Comenzando por los que reseñan principalmente efectos negativos, Sartori, G. (2002) señala que la televisión invierte la evolución de lo sensible en inteligible, produciendo imágenes y anulando conceptos, atrofiando así la capacidad de abstracción y de entendimiento, al mismo tiempo que, debido a la inmediatez del medio y a la ausencia de esfuerzo del televidente, este desarrolla actitudes perezosas y acomodadizas. Por otra parte existe una hipótesis, referida por bastantes autores, como Harrison (1986) o Van der Voort (1996), ambos citados en Anderson, D. R., Huston, A. C., Schmitt, K. L., Linebarger, D. L. & Wright, J. C. (2001), de que la televisión reduce la creatividad porque quita tiempo de otras actividades más creativas e imaginativas, porque presenta imágenes en rápida sucesión y no da tiempo al espectador a asimilarlas o a generar procesos cognitivos, y esto hace menos probable que los espectadores generen imágenes por ellos mismos. En definitiva, al requerir menos esfuerzo deja pasivos los procesos intelectuales. Se cree sin embargo que esto puede ser fruto de los programas con un bajo nivel cultural, pues Anderson, D. R. y otros (2001) demostraron a través de diversos experimentos con niños, que estos estaban mentalmente más activos cuando veían informativos indicados para su edad. Correa, R. I. (2001) da otra serie de desventajas muy semejantes a las anteriores. Éstas son: desplazamiento de otras actividades tradicionales como la lectura, alteración de la capacidad de atención y del ritmo cognoscitivo, disminución del rendimiento escolar, estimulación afectiva desproporcionada, provisión de pautas de comportamiento, incluso antes de introducirse en sociedad, que marcará la pauta a seguir posteriormente; conocimiento paralelo, e incluso contradictorio, entre lo que se aprende en el aula y lo que se ve en la televisión, esquemas de interpretación del mundo exterior que pueden derivar en una percepción sesgada, y cambios de percepción en el procesamiento de la información provocados por el uso y las formas de los códigos televisivos. Encontramos algo similar en las indagaciones de Comstock & Scharrer (citados en Singer, D. C. & Singer, J. L., 2001), quienes advierten igualmente del peligro de este medio en el sentido de que reduce el tiempo dedicado a aprender las técnicas que enseñan en el colegio (leer, escribir, matemáticas, etc.), disminuye la concentración y promueve la preferencia por imágenes únicamente, afecta al humor y contribuye a la hiperactividad, la excitación, reduce la atención y los impulsos, así como la imaginación, y favorece la agresividad y los comportamientos antisociales. En cuanto a esta agresividad, Greenfield (citado en González Ramírez, J. F., 1999) asegura que ello se debe a que la televisión es una fuente de estímulos que afecta al sistema nervioso, por lo que el verla demasiado se asocia a una menor capacidad para esperar y un mayor desasosiego, lo que también promueve la violencia y la antisociabilidad. De todas formas las variables psicológicas son determinantes en todos estos procesos y consecuencias que se han comentado. Así por ejemplo, Haan & Huysmans (citados en Heim, J. y otros, 2007), gracias a experimentos realizados en el 2004, no han hallado indicios que atestigüen una relación directa ente ver la televisión y los progresos educativos. Al igual que Capítulo 2 Marco teórico 23 Heim, J. y otros (2007) también atestiguaron con experimentos que factores como la competencia escolar y atlética, la aceptación social y el control parental, son condicionantes esenciales. No obstante pocos estudios existen que se refieran a un aspecto concreto de las diversas influencias de la televisión, al igual que muy pocos estudios existen también respecto al panorama español. Tan sólo se hallan referencias aisladas en investigaciones más extensas que se remiten fundamentalmente al tiempo de visionado, como por ejemplo el hecho de que los españoles están por término medio 3 horas y 41 minutos frente al televisor, y el 65% lo tiene como única fuente de información (Villasmil, J., 1999). Uno de los pocos estudios serios encontrado es el de Álvarez, A. y del Río, M. (2004), que logra escenificar la situación española en la actualidad. Según el Informe Pigmalión, cuantitativamente, el consumo medio de televisión de los españoles está definido como uno de los más altos de Europa. La media de los españoles establecida en el 2003 señalaba las tres horas y media (214 minutos), siendo el verano la etapa de menor consumo para subir luego en otoño e invierno. Aunque para el público juvenil, que ve televisión una media de 148 minutos al día, el verano, en lugar de suponer una disminución del consumo, marca en su caso la estación de incremento debido al período vacacional. A primera vista, y suponiendo una dieta adecuada, estos consumos no parecen excesivos según los parámetros internacionales de estudios sobre desarrollo y televisión. Pero es claro que una parte de la población se situará con consumos muy por encima de la media. Sin embargo estos investigadores advierten que una cultura y un contexto urbano, social, familiar y cultural rico pueden incidir en un menor consumo de televisión. Como comprobaron a través de un experimento realizado en dos colegios de Salamanca, los niños de uno de los centros, de contexto rico, veían como media la mitad de programas que los del otro centro. Ateniéndose a estas averiguaciones sostienen que si se produce un efecto evolutivo de las dietas televisivas sobre las poblaciones infantiles, los niños irán prefiriendo los programas que vean, aquellos en que son cultivados. Pero no solo los programas de televisión, sino también aquellos elementos culturales que compartan las características psíquicas que los caracterizan (estructura atencional, perceptiva, emotiva, cognitiva, simbólica, etc.). Esto define un círculo funcional de desarrollo: el niño tenderá a construir sus capacidades de acuerdo a su dieta y elegirá su dieta de acuerdo a sus capacidades. El resultado sería que para niños que vean demasiada televisión de determinada cualidad se podrá definir una cierta trayectoria de desarrollo, mientras que para otros niños que vean menos televisión de otra cualidad se definirá otra trayectoria distinta. Es evidente que se puede ver mucha buena televisión y poca mala televisión, pero en general la tendencia es la contraria: una dieta audiovisual fácil lleva a ver mucha televisión y contenidos de acceso fácil; una dieta simbólica letrada y multialfabética lleva a emplear una mayor variedad de medios culturales con unos contenidos de acceso más denso y complejo. En todo ello es de vital importancia la influencia y control parental, desgraciadamente bastante escaso hoy en día, al menos en lo que a contenidos televisivos se refiere. Dos de cada tres padres españoles reconocen que no controlan de forma sistemática lo que ven sus hijos en televisión, a pesar de que cerca de la mitad opina que algunos de los programas que se emiten pueden perjudicar o ser nocivos para los menores de doce años. Casi la mitad de los niños, por su parte, admiten que sus padres no les aconsejan sobre lo que ven en la tele y que no les prohíben los programas inadecuados para su edad. Aunque en los primeros años hay en ocasiones algunas restricciones por parte de los padres, es a partir de los Capítulo 2 Marco teórico 24 quince años cuando se empiezan a ver todos los programas y sin límite de tiempo. En todo caso el control de los programas se realiza, o se intenta realizar, de manera indirecta mediante los intentos de control de los horarios de descansar por la noche, de la necesidad de estudiar, de controlar los programas de contenido erótico, etc. (Gabelas, J. A., 2005). Aparte de ello se encuentran otros autores que informan de cuantiosas ventajas provocadas sólo por el acto de ver la televisión, algunas las reseñan Hogde & Tripp (citados en Correa, R. I., 2001). Dan razones a favor de ella argumentando que los niños son descifradores activos y sus sistemas cognoscitivos y semióticos, hasta los doce años, provocan preferencias por programas distintos a los de los adultos y los interpretan de forma diferente a estos, por lo que tampoco les influiría de una forma tan perjudicial como se imagina. El factor realidad es variable según la edad, la experiencia y la condición social, pero la capacidad para emitir juicios de realidad sutiles sólo puede adquirirse a través de la experiencia televisiva, es por esto por lo que la ensalza como un medio esencial para la formación de los jóvenes actuales, pero hay que aprender a interpretar sus mensajes. Por otra parte, González Ramírez, J. F. (1999), revela otra importante cualidad de ver el televisor: la de ser una actividad estimulatoria cerebral, con unas connotaciones que son enriquecedoras siempre que se tenga una medida de uso mesurado y equilibrado, pero para esto hay que saber “leerlo”. Esto mismo señalan Medrano, C. y Aierbe, A. (2008), partícipes de una corriente investigadora conocida como Perspectiva Ecológica, que se centra en la activación de esquemas y la reconstrucción de significados. Es decir, no creen que el espectador esté sometido pasivamente a la influencia del medio, sino que piensan que es un sujeto activo que reconstruye los mensajes e incorpora la información televisiva desde otros contextos. Aseguran que a los adolescentes les motiva y les gusta ver expuestos sus intereses y problemas en la pantalla, es por ello que sus dificultades y contradicciones internas podrían encontrar un cauce de expresión y resolución de modo proyectivo, sobre todo, en el género de ficción, de forma que se pudiera atraer su atención sobre un nuevo tipo de programas educativos que se orientasen a promover los efectos positivos derivados del visionado del medio. Al igual que estos teóricos, muchos otros también llaman la atención sobre el mismo hecho aduciendo que en el medio no todo son desventajas y perniciosos efectos, sino que puede ser muy beneficioso si se utiliza de la manera apropiada y se emiten contenidos educativos. Esto mismo mencionan Singer, D. C. & Singer, J. L. (2001), quienes también animan a complementarlo con la educación y hablan de la retransmisión de buenos programas educativos, como por ejemplo Barrio Sésamo, que transmite valores y favorece la cooperación y la integración con los demás. Fisch, S. M. (2005) es otro de los que aboga por esto, arguye que a pesar de las fuertes críticas que aluden a que la televisión destruye la atención, las investigaciones han demostrado que el televisor no es inherentemente bueno o malo, sino que sus influjos dependen del contenido. Continúa explicando cómo una buena programación puede tener consecuencias positivas y fomentar hábitos saludables, y sostiene que en ella deberían colaborar los investigadores sobre el tema para que pudiesen asesorar a los productores televisivos con técnicas apropiadas y prácticas que permitiesen alcanzar estos objetivos. La certeza de todo ello se puede comprobar en los resultados positivos derivados de diversas indagaciones y actuaciones de varios investigadores, como Anderson, D. R. y otros (2001), que experimentaron con niños y niñas de distintos entornos, constatando como los que vieron televisión educativa y menos contenidos no violentos se desarrollaron mejor, se preocuparon más por la lectura, acrecentaron su autoestima, estuvieron más contentos con su imagen, eran más pacíficos, se interesaron más por otras actividades, etc. Capítulo 2 Marco teórico 31 porcentaje de ciudadanos (69%) que nunca se conectan a una red social, según los datos del Eurobarómetro de la Comisión Europea. En concreto España ocupa el puesto 22 entre los 27 países de la Unión Europea en cuanto a participación en redes sociales a través de internet. Entre los usuarios de estas webs, el 29% se conecta todos los días o casi, el 32% lo hace dos o tres veces por semana, el 18% una vez por semana y el 7% dos o tres veces al mes. El 14% restante participa en las redes sociales todavía con menos frecuencia (Redes Sociales, 2010). Otra investigación de Lenhart, A., Purcell, K., Smith, A. & Zuckuhr, K. (2010) realizada entre adolescentes americanos reportó que la práctica mayoría de ellos eran asiduos a una o varias redes sociales, aunque observaron diferencias por edades. De esta forma los adolescentes más jóvenes no utilizaban apenas el Twitter, mientras que esta tendencia revertía en los adolescentes que se encontraban entre los 14 y 17 años de edad, muy específicamente en las niñas, un 30% de ellas lo utilizaba frente al tan solo 7% de ellos, y más de la mitad lo utilizaba fundamentalmente para el envío de mensajes. Aparte de esto también constataron que los adolescentes hacían otros usos de la red, así en orden de relevancia decreciente también lo utilizaban para obtener información de actualidad, comprar e investigar aspectos de dietas o relacionados con la salud, tales como drogas, sexo, etc. Sin embargo todos apuntaban a que la mayor atracción de internet la ofrecían las redes sociales. Redondo (citado en Molina, V., 2010) analiza algunas de las particularidades de estas redes sociales. En primer lugar opina que dan respuesta al deseo de exhibicionismo y voyeurismo y a la necesidad de comunicación, potencian la negociación e incluso los negocios, pero empiezan a imponer la tiranía de pertenecer a ellas casi por obligación. “No estar en las redes sociales es equivalente a estar desvinculado de la sociedad, a ser unos anacoretas en el espacio electrónico” sostiene. Explica que su éxito radica en la ayuda que proporcionan al individuo para socializarse y reafirmar su identidad, a definirse, llegando el sujeto casi a convertirse en una marca e invirtiendo muchísimo tiempo en estar en contacto con el grupo social a través de la red, lo que al mismo tiempo va en detrimento de la interacción cara a cara. Otros de los preocupados por estas modas son Subrahmanyam, K., & Greenfield, P. (2008), quienes preferentemente prestan atención a la forma de comunicarse en el espacio virtual en general y no solo a las redes sociales. Observan que los adolescentes lo utilizan con el objetivo de reforzar las relaciones con sus parejas y amigos. La mitad de ellos cree que internet ha mejorado sus relaciones sociales y que no les ha quitado tiempo de estar con los amigos, además muchos emplean los mensajes como un sustitutivo del cara a cara y los encuentran muy útiles para hablarles a los miembros del sexo opuesto al ayudarlos a superar o esquivar la timidez. De todas formas, a pesar de que todos utilizan tales redes con el mismo fin social, estos especialistas notan que las niñas usan más las líneas online para reforzar sus relaciones personales ya existentes, mientras que los niños se sirven de ellas preferentemente para ligar y hacer nuevos amigos. A partir de esto redimensionan su mundo, muestran detalles de su vida diaria y se preocupan por que los demás lo sepan; en todo ello resulta esencial la herramienta "amigos de mis amigos", que les puede proveer de nuevos contactos y fortalecer su posición social. Lo que aún no se ha investigado en profundidad es si estar en la lista top de amigos de alguien afecta a la autoestima y a las relaciones con los demás. Estos investigadores también defienden que el contacto con los extraños propiciado por la red constituye otro problema digno de reseñar, e igualmente puede derivar en acoso. Al principio de la era internet esto era bastante frecuente, luego se perdió, pero ahora con las redes sociales ha vuelto a resurgir muy fuerte. De todas maneras las relaciones online son menos intensas que las offline y suelen durar menos, aunque esto no siempre es así y pueden Capítulo 2 Marco teórico 32 llegar a asimilarse mucho entre ellas; pese a todo, no se ha comprobado el tiempo que debe transcurrir para que una relación online adquiera una calidad y alcance semejante a una offline, sin embargo pocas de estas llegan a traspasar tal barrera. Se ha confirmado que los adolescentes conflictivos, los tímidos y los problemáticos son los más propensos a establecer este tipo de vínculos. No obstante se han querido ver beneficios en este tipo de contacto con extraños, que puede favorecer la superación de la timidez o el rechazo social, así como también la obtención de mucha información, si se da la circunstancia de que esta es la adecuada, y consejos, por ejemplo en los foros, ya que estas herramientas les permiten sentirse más cómodos a la hora de preguntar alguna duda que no serían capaz de cuestionar a otros (sobre salud o sexualidad por ejemplo). Empero, los efectos negativos derivados de la red que esta investigación reseña son más numerosos y perjudiciales. Los más comunes son el anonimato, la desinhibición, los comentarios racistas y negativos de cualquier otra clase, o la depredación sexual, aunque esta ha disminuido en los últimos años y únicamente un número muy reducido llegan a ser víctimas de una agresión, respondiendo la mayoría normalmente al mismo patrón: angustia emocional, síntomas depresivos y victimización offline. En cuanto a ello las investigaciones han demostrado que la exposición descuidada a la sexualidad en los medios durante la adolescencia y la infancia tiene consecuencias negativas emocionales que suelen prolongarse en el tiempo. En definitiva todo esto origina que estos mundos intangibles constituyan a menudo réplicas de los verdaderos y que contribuyan a establecer unos parámetros y modas comunes universales. Según Hinduja, S. & Patchin, J. W. (2007) hay que tener en cuenta que un Internetbased social network es considerado una comunidad virtual unida por el uso del mismo lenguaje, una fácil comunicación, un espacio público, intereses comunes, valores y objetivos parecidos, el uso de identidades digitales, la interacción a través de las nuevas tecnologías, etc. Todo ello juega un papel fundamental en la conformación de la personalidad de los jóvenes, que tienen que aprender a desarrollar su identidad. Internet facilita mucho la formación y exploración de esta identidad gracias al poder de anonimato que posee, con lo que se puede experimentar con distintas personalidades, algo que ya advierten las otras investigaciones reseñadas. Del mismo modo también coinciden en resaltar el éxito social que reporta el tener un montón de amigos. En resumen, las redes sociales constituyen una especie de recreación de uno mismo online, donde se muestra cómo es cada uno y lo que hace de una forma atractiva y creativa manteniendo el contacto con las vidas de los otros, lo que es considerado de suma importancia. Otro argumento que Hinduja, S. & Patchin, J. W. (2007) exponen es que la interacción online otorga una serie de beneficios como son aprender y refinar la habilidad para ejercer el autocontrol, tolerar y respetar los puntos de vista de otros, expresar sentimientos, incurrir en el pensamiento crítico, tomar decisiones, el autodescubrimiento, la formación de la autoidentidad, compartir nuevos elementos online, favorecer el intercambio de información o asimilar la sabiduría cultural. Sí es preciso señalar que mientras que en los años 90 numerosos estudios sugerían que el uso de internet era contraproducente para el aprendizaje y la sociabilidad, cada vez más recientes estudios se esfuerzan por demostrar lo contrario, incluso piensan que potencian las relaciones con el resto ampliando el círculo a todo el mundo en general y no solamente al entorno más inmediato (Kraut, 2002, citado en Valkenburg, P. M., & Peter, J., 2009). Reporta beneficios en cuanto a inteligencia, habilidades no-verbales, conocimiento estructural, memoria a largo plazo, destreza manual, destreza verbal, resolución de problemas, abstracción y destreza conceptual, realzan la autoestima y produce un aumento en los niveles de Capítulo 2 Marco teórico 33 comunicación hablada y de cooperación, como bien ha comprobado Haugland, S. W. (2000). Conclusiones similares aportan otros expertos cuando argumentan que la habilidad informática parece ayudar a los niños a conseguir una especie de status social entre sus congéneres, originando el refuerzo de la autoestima. Así Tapscott (citado en Heim, J., Bae Brandtzaeg, P., Hertzberg Kaare, B., Endestad, T., & Torgersen, L., 2007), a través de entrevistas realizadas en 1998 a niños y jóvenes de entre cuatro y veinte años, demostró que las nuevas tecnologías los fortalecían e internet les ayudaba en el aprendizaje y en la sociabilización. Esta última consideración también la señalan Kraut, Kiesler, Boneva, Cummings, Helgeson & Crawford en 2002 (citados en Heim, J., y otros, 2007), para ellos el internet no aísla a los niños, sino que constituye una poderosa herramienta comunicativa que les permite relacionarse con los demás. Se observa de esta forma como no son pocos los informes y experiencias que conceden a las TIC el privilegio de otorgar múltiples oportunidades y beneficios; Castells (citado en Berríos, L., y Buxarrais, M. R., 2005), por ejemplo, defiende que favorecen las relaciones sociales, el aprendizaje cooperativo, el desarrollo de nuevas habilidades, nuevas formas de construcción del conocimiento y el progreso de las capacidades de creatividad, comunicación y razonamiento. Valkenburg, P. M., & Peter, J. (2007) también afirman que internet tiene consecuencias positivas para fortalecer y mantener las relaciones sociales, especialmente porque cada uno se muestra tal y como es, con menos pudor que en el cara a cara, lo que a su vez favorece la construcción de su identidad personal; aunque estas consecuencias se convierten en negativas cuando es usado para hablar con extraños. Empero otros estudiosos no contemplan tantas ventajas como los anteriores en el uso de internet. Gil (citado en Berríos, L., y Buxarrais, M. R., 2005) menciona en el 2003 cuatro aspectos que pueden tener efectos negativos: adicción, aislamiento, contenidos perversos y violencia. Por otro lado, en el mismo año, Naval, Sádaba y Bringué (citados en Berríos, L., y Buxarrais, M. R., 2005) señalan otra serie de resultas negativas: pérdida de la privacidad, fomento del consumo y adicción. Echeburúa (citado en Castellana Rosell, M., y otros, 2007) también alude a que el uso que se hace de internet puede ser problemático cuando el número de horas de conexión afecta al correcto desarrollo de la vida cotidiana, causando estados de somnolencia, alteración del estado de ánimo, reducción de las horas dedicadas al estudio o a las obligaciones, puede darse ansiedad, impaciencia, irritabilidad, etc. Debido a esto otros investigadores opinan que para poder ampliar los usos de internet que ahora hacen los adolescentes sería necesario guiarlos, abrirles nuevas opciones para llegar al conocimiento. Y para hacer esto es imprescindible trabajar primero un entramado social complejo que pasaría por reestructurar las funciones de la familia y de la escuela y, por supuesto, poner los medios necesarios para que estas reestructuraciones fueran posibles. (Albero, M., 2002). Igualmente los agentes políticos deberían tomar parte activa en este proceso, alentando a profesores y a padres a educar y enseñar a los jóvenes acerca de las ventajas y desventajas de internet, específicamente en lo referido a la privacidad y la protección de datos. Asimismo sería esencial concienciar a los padres sobre los posibles riesgos que pueden afectar a sus hijos en el caso de difundir información privada que puede diseminarse fácilmente a través de la red (Moscardelli, D., & Divine, R., 2007). En definitiva algunos piensan que, contrariamente a lo que podría parecer, internet no está alterando los principios de socialización de los adolescentes, sino que amplía algunas de las formas en que esta ocurre. Tampoco está modificando los procesos de aprendizaje. Los jóvenes han integrado internet en su cotidianidad a partir de los parámetros culturales ya existentes y que marcan sus intereses como grupo, su relación con las tecnologías de la Capítulo 2 Marco teórico 34 comunicación y su actitud respecto a los contenidos escolares (Albero, M., 2002). 5. EL MÓVIL El móvil ha pasado de ser un artículo de lujo a una herramienta esencial de la comunicación. Es sinónimo de símbolo personal y esta seña de identidad define, en muchos casos, la personalidad de los jóvenes, siendo ellos los principales impulsores de esta tecnología. Según el Informe Juventud en España 2004 del Injuve (Jiménez, G., y Ramos, M., 2007) los jóvenes utilizan de forma generalizada el móvil por encima de otras tecnologías, preferencia que se debe al carácter privado de este frente al uso compartido y familiar del resto de las nuevas tecnologías. Una investigación de Madden, M. y Lenhart, A. (2009) entre jóvenes americanos constató que el móvil se ha convertido en el canal preferido para comunicarse con amigos y se ha hecho indispensable en el proceso comunicativo, incrementándose su número de usuarios vertiginosamente, pasando así de un 45% de adolescentes entre los 12 y 17 años poseedores de móvil en el 2004 a un 75% en el 2009. Dos tercios de estos consumidores señalan que prefieren el envío de mensajes para estar en contacto que la llamada tradicional, llegando la mitad de ellos a mandar hasta cincuenta mensajes por día, incluso uno de cada tres afirma que puede llegar a los cien. En ello destaca la presencia femenina como la más asidua, ya que las niñas llegan a enviar casi el triple de mensajes que los niños. Lo mismo ocurre con los adolescentes más mayores, de entre 14 y 17 años, quienes también envían el triple de mensajes que aquellos situados entre los 12 y 13 años de edad. Únicamente el 20% de estos jóvenes indican que solo envían o reciben entre uno y diez mensajes al día. En cuanto a las llamadas confirman que estas se han reducido considerablemente con los años, realizándose sobre todo para mantenerse en contacto con los padres y situándose entre cinco y siete por día, en ello sobresalen igualmente como principales llamadoras las niñas. Además de esto las investigadoras también reseñaron otros importantes usos que se hacían del móvil. El más popular de todos ellos resultó ser la toma de fotografías, seguido por el intercambio de estas fotos y de música. Asimismo los adolescentes también se preocuparon de valorar el móvil como un instrumento útil que proporcionaba libertad y autonomía, al mismo tiempo que también les permitía estar conectados con sus familias y a estas sentirse más seguras, aunque muchos de los jóvenes se quejaron del control que sus padres continuaban ejerciendo sobre ellos a través del móvil y de sus constantes llamadas. Otro estudio muy similar al anterior, pero esta vez conducido por Blair, B. L., y Fletcher, A. C., en el 2011 y también entre adolescentes americanos concluyó resultados casi idénticos. En primer lugar resaltaron el hecho de que los móviles se habían convertido en un recurso de conexión con familias y amigos, en un facilitador del desarrollo de la autonomía y en un símbolo de status social. El 80% de los sujetos de la investigación reportaron que usaban el móvil principalmente para permanecer en constante conexión con sus amigos sin importar el tiempo y el lugar; esta facilidad a la hora de comunicarse también les permitía la organización de actividades diversas que no hubieran sido posible acordarlas de otra forma. Aparte de esto reconocieron que no siempre hacían un buen uso del móvil, pues les distraía de las actividades académicas, o incurrían a veces en problemas con otros amigos a través de mensajes, o lo usaban incluso para ligar de forma descarada. No obstante todos admitían reconocer su potencial para facilitarles la comunicación con sus familias, así como un medio para alcanzar Capítulo 2 Marco teórico 35 cierta libertad y autonomía, además de independencia, a la hora de llamar sin tener que sufrir interrupciones de otros o tener que esperar turno en un teléfono fijo. De este modo se constata que los adolescentes se han convertido en unos de los principales usuarios de los diferentes servicios que ofrece la telefonía móvil, a los que dedican cada vez más tiempo y dinero (Castellana Rosell, M., y otros, 2007). Y más desde que ya también se puede acceder con él a internet y lo utilizan para poner al día su espacio en las redes sociales desde cualquier sitio. Existen dos explicaciones sociológicas sobre tal éxito del móvil. Por un lado, Ling (citado en Castellana Rosell, M., y otros, 2007) dice en 2002 que la adquisición del móvil se considera un “ritual de paso”, constituyéndose casi como un objeto de iniciación en la adolescencia. Por el otro, Fortunati & Manganelli (citados en Castellana Rosell, M., y otros, 2007), en el mismo año, hablan de “hermandad virtual”, fenómeno entendido como el sentimiento de fraternidad que surge entre los jóvenes por compartir sentimientos, emociones y pensamientos. El móvil juega un rol trascendental en sus vidas, es una parte importante y natural de su rutina y lo utilizan como medio para organizar las actividades diarias, también se ha convertido en un medio para construir un vínculo social y para definir el propio espacio de cada cual en relación con los otros (Oksman & Rautiainen, 2002, citados en Castellana Rosell, M., y otros, 2007). Aunque existen divergencias por edades en lo que se refiere a su empleo, de manera que mientras los más jóvenes ven el móvil como consola de juegos y adoptan ante él una actitud lúdica (Oksman & Rautiainen, 2002, citados en Castellana Rosell, M., y otros, 2007), los mayores lo utilizan para organizarse, relacionarse y coordinarse (O’Keefe & Sulanowski, 1995, citados en Castellana Rosell, M., y otros, 2007). El móvil interviene significativamente en la sociabilización porque permite definir la identidad social del adolescente, tanto individualmente, a base de personalizar el aparato de varias formas, colores, tonos, etc., como colectivamente, creando un lenguaje especial de grupo, mensajes de texto y llamadas perdidas (Castellana Rosell, M., y otros, 2007). Además la velocidad de innovación origina que los jóvenes determinen que el plazo para cambiar de teléfono es más corto y no supere los dos años, y causa de ello es también la continua personalización del móvil, donde el diseño de los dispositivos cobra especial importancia. Todo ello explica que el móvil se haya convertido en un importante símbolo de status social, y no solo el modelo en sí, sino también el tamaño de la lista de contactos y el número de llamadas recibidas, lo que da una idea de la popularidad del poseedor (Ling, R., 2008). La empresa BoungiornoMyAlert constató en un estudio que los contenidos de mayor éxito para personalizar el móvil entre los jóvenes españoles corresponden a los de música y sonido (38%), frente a los contenidos gráficos (29%), los contenidos de entretenimiento como horóscopos y noticias (16%) e incluso los juegos java (11%). También este colectivo supone el principal consumidor del sector de las descargas, constatando que el 67% de los usuarios de telefonía móvil se sitúan entre los 15 y los 35 años. Sánchez-Carbonell, Castellana y Beranuy (citados en Castellana Rosell, M., y otros, 2007) exponen varias razones por las que los móviles resultan tan atractivos a niños y jóvenes:  La tipología de la comunicación que permite el contacto continuo e inmediato con la red de relaciones sociales y expandirla.  El tiempo y la privacidad, porque el móvil es atemporal, lo que permite conectarse a cualquier hora y escapar del control paterno.  La identidad personal, ya que el grado de personalización que permite facilita el proceso de adquisición de tal identidad. Capítulo 2 Marco teórico 36  La socialización, en tanto que fomenta la emancipación de los padres, resultando esto entre los adolescentes un símbolo de status social.  La instrumentalidad referida al uso del aparato como despertador, reloj, grabadora, agenda, plataforma de juegos o radio. Además se observan conductas desadaptativas alrededor del uso del móvil que modifican la vida diaria y son indicadores de riesgo. Según Gándara y Álvarez (citados en Castellana Rosell, M., y otros, 2007) el riesgo llega cuando no son capaces de desprenderse de él (incluso en situaciones técnicamente dificultosas), cuando comprueban continuamente la batería o la cobertura, y cuando no lo precisan únicamente por la necesidad de llamar, sino para sentirse receptores constantes de llamadas. Esto debe hacer recapacitar sobre el inconveniente de que los adolescentes son más vulnerables ante el móvil porque aún no tienen un control completo de sus impulsos, son más fácilmente influenciables por las campañas publicitarias y porque lo han aceptado como símbolo de status, provocando sentimientos negativos y problemas de autoestima entre los que no tienen móvil o no reciben tantas llamadas o mensajes (Muñoz-Rivas y Agustín, 2005, citados en Castellana Rosell, M., y otros, 2007). Aparte de ello también existe lo que ahora algunos investigadores (Quinn, S., & Oldmeadow, J., 2013) denominan el “Efecto Martini”, que se refiere al hecho de estar constantemente conectado con los otros a través de los aparatos móviles y a las emociones que esta conectividad genera. Esto se incrementa con el uso de las redes sociales gracias a la conectividad a internet de muchos móviles para poder permanecer en contacto con todos los amigos e incrementar sus interacciones, algo particularmente importante entre los adolescentes. En relación a ello estos investigadores hallaron que los usuarios de móviles con estas características presentaban niveles más altos de conciencia de pertenencia al grupo que aquellos jóvenes que no disponían de aparato y sus relaciones sociales dependían parcialmente de la frecuencia de uso de las redes sociales. A pesar de todo algunos investigadores se esfuerzan por constatar efectos beneficiosos derivados del uso del móvil, como puede ser el desarrollo de las habilidades motoras en los dedos y manos; incluso ya existen concursos de velocidad en la escritura de mensajes, con premio en metálico incluido. Algunos ya meditan sobre los beneficios de incluirlos en las clases, como Merchant, G., (2012), quien opina que pueden ayudar a los estudiantes al desarrollo de una apreciación crítica sobre los usos y abusos de la tecnología aplicada a los móviles en la vida diaria, además piensa que las experiencias educativas pueden ser mejoradas y transformadas a través de su uso. Cita en sus estudios al profesor Parry, quien ha conseguido de forma efectiva incluir este nuevo medio en la educación y centra sus clases en tres prioridades: comprender el acceso a la información, la hiperconectividad y el nuevo sentido de espacio. Así en cuanto a la primera de estas premisas él anima a los estudiantes a usar el móvil para buscar y evaluar información, al igual que a apreciar las diferencias y similitudes existentes entre realizar las búsquedas a través de este medio o del ordenador tradicional. Respecto a la hiperconectividad se preocupa por desarrollar nuevos tipos de relaciones de aprendizaje a través del uso de las redes sociales, siendo la de Twitter la más eficaz para este cometido, aprovechando sus características para conectar a los estudiantes con aquellos que se encuentran fuera del contexto inmediato de clase. Por último, en lo referente al nuevo sentido de espacio, procura promover apreciaciones sobre cómo los móviles pueden ser utilizados para mediar entre la experiencia de cada uno y el mundo físico gracias a sus múltiples aplicaciones, como por ejemplo los geolocalizadores. Otros beneficios de los móviles, aparte de los anteriores, serían el incremento de la confianza y la autoestima, proveer de oportunidades para practicar la independencia para la Capítulo 2 Marco teórico 37 vida futura, así como la responsabilidad que implica el controlarse a uno mismo y lo que gasta, y lograr una cierta autonomía respecto a la familia, lo que implica también cierta maduración (Molins Pueyo, C., 2006). En cuanto a esta autonomía respecto a las familias se deberían incluir aquí ciertos estudios que tratan la relación entre padres e hijos a través del móvil. Por citar alguna, Williams, S., & Williams, L. en el 2005 hallaron que los móviles proveen de un contexto en el que tiene lugar un proceso complejo en cuanto a la negociación de padres e hijos. Cuando estos últimos llevan sus teléfonos sus padres son más flexibles en los límites impuestos y en las horas de recogida, lo que sugiere que sí es cierto que los móviles proveen a los jóvenes de más autonomía, pero al mismo tiempo también potencian el control y la intrusión parental, ya que pueden inmiscuirse en la vida de sus hijos sin importar tiempo y espacio. En este sentido Weisskirch en el 2008 (citado en Blair, B. L., & Fletcher, A. C., 2011) reportó en sus estudios sobre este tema que las llamadas telefónicas dirigidas a incrementar el control sobre los hijos solo eran efectivas si eran estos los que las realizaban, y la existencia de un buen ambiente familiar era fundamental, ya que en aquellas familias donde reinaba la tensión y la discordia las frecuentes llamadas de los padres no hacían más que incrementarlas, y por tanto se reducía el poder de control, mientras que en las familias caracterizadas por la comunicación fluida y las relaciones cordiales el móvil cumplía su función de apoyo a la conexión y la seguridad de los hijos. Y hasta aquí llegan las investigaciones serias encontradas que retratan algún aspecto concreto de la influencia del móvil en los adolescentes, probablemente debido a que aún es un campo de investigación muy reciente y a que existen otros medios de comunicación más perjudiciales que requieren una atención más urgente y directa. Sin embargo esta influencia puede ser más dañina de lo que se piensa, especialmente en lo referente al ámbito escolar. Los adolescentes desperdician gran parte de su tiempo en mandar mensajes, configurar su móvil e incluir en él las más novedosas canciones, imágenes y juegos, y esta continua puesta al día no tendría ningún sentido si no lo exhibiesen ante los demás. A esto se le suma la gran cantidad de aplicaciones que un móvil de última generación puede tener y, en función de la tarifa, sus accesos ilimitados a internet. Paradójicamente estos estudiantes, a pesar de su escaso nivel académico y de su corta edad, suelen disponer de aparatos que reúnen esta serie de condiciones y ello repercute de varias formas. En primer lugar mencionar lo que ello supone en una clase, la distracción que conlleva el sacar el móvil a escondidas, el pasarse canciones o el realizar fotografías, actividades que pueden derivar en enfrentamientos con el profesor y en disrupciones si estos alumnos son descubiertos. En segundo lugar hay que prestar atención a las rivalidades y diferencias que la posesión de un determinado móvil significa para determinados alumnos y que se suman a las ya existentes, de forma que aquellos que disponen de teléfonos más antiguos, o de ninguno, tienen que soportar las burlas y las discriminaciones de los demás únicamente por pertenecer a una familia con menor poder adquisitivo. Y ya por último, no olvidar el uso indiscriminado que se está haciendo del móvil para fomentar el bullying u otras actitudes incívicas como ridiculizaciones, palizas o actos vandálicos, así como para promover la adicción a las redes sociales. Es cierto que los principales responsables de este descontrol son los progenitores, pero ya que están sobradamente constatadas la variedad de consecuencias negativas que un uso intensivo del móvil puede acarrear, sí se podría intentar concienciar más a la sociedad sobre esta serie de resultas y sobre cómo conseguir un uso adecuado del aparato por parte de sus hijos. La colaboración de los organismos públicos, así como de los centros educativos, serían de suma utilidad en este aspecto, ya sea a través de campañas, charlas, actividades, etc. Aunque el principal obstáculo a superar radicaría en la oposición que todos los segmentos Capítulo 2 Marco teórico 38 económicos y humanos que intervienen en el mercado de móviles y las compañías de telecomunicaciones representarían ante una posible merma de sus beneficios. 6. LA MÚSICA Sorprenden las escasas referencias encontradas respecto a la influencia de la música y al papel que esta representa en la vida y el desarrollo de los adolescentes, a pesar de la creciente importancia que está adquiriendo en base a su reproducción en todas las nuevas tecnologías, ya sea a través de móviles, ipods, mp3, o cualquier otro artilugio de última generación. Gracias a lo cual el intercambio de canciones y la experiencia musical se han convertido rápidamente en actividades complementarias, y para muchos incluso imprescindibles, a cualquier otra que realicen los jóvenes de hoy día. Según Vaucheret, G. (2000) esta circunstancia puede deberse a que ya se vive en un ambiente de sonoridad tan extremo que los jóvenes están inmiscuidos en él desde el útero, lo que origina que no sean capaces de vivir sin sonidos, cita en ello a modo de ejemplo los hallazgos de varios estudios estadounidenses que constatan que el 85% de los adolescentes no pueden estudiar sin música. Los jóvenes de hoy día están, literalmente, “enganchados” a la música. Proliferan los grupos musicales y las canciones de moda más que nunca y el efecto de la piratería está contribuyendo ampliamente a su difusión. La mayoría de estos nuevos fenómenos musicales, ya sean cantantes o la única canción popular de alguno de ellos, son efímeros y pasan rápidamente del apogeo a la desgracia y el olvido, pero durante el breve lapso que dura su fama generan múltiples ingresos y alcanzan todos los medios de comunicación sin excepción, siendo los adolescentes principalmente los que posibilitan y fomentan tal ascenso. Son sus gustos alternativos y sin afianzar, así como su estilo de vida cambiante y arrollador, que bien utilizan las discográficas y los distribuidores mediáticos, los fundamentales artífices de todo esto, para encumbrar a tal o cual artista y lanzarlo al abismo tan pronto como deja de producir beneficios. Esta primacía musical, así como el interés que despierta entre los jóvenes, podría ser utilizada como complemento educativo, pero hasta ahora pocos son los que reparan en tal evidencia y procuran su aplicación. Diversos autores, como Primack, B. A., Douglas E. L., & Kraemer, K. L. (2009), explican que hay razones fundamentadas de sobra para pensar que actualmente la música puede influir sobremanera en los hábitos saludables de los jóvenes. Aducen esto porque, en primer lugar, se está asistiendo a un rápido aumento de la exposición a la música de moda, mientras que la exposición a las películas es mucho más baja y la de la televisión no cesa de decrecer; a esto se suma la circunstancia de que la música conecta de forma más fácil con las características personales y con las diferentes identidades. Otra de las investigaciones referida básicamente a la incorporación de la música a las escuelas es la dirigida por Donna E. Alvermann, D. E., & Hagood, M. C. (2000), quienes explican que se debería intentar atraer las culturas de los jóvenes a las aulas, algo que con la música sería muy fácil, pues incrementaría su interés y les permitiría tratarla desde diferentes perspectivas, ampliando así sus miras. Además de esto posibilitaría a los propios profesores entender mejor a los jóvenes y comprender cómo la música ayuda a configurar las distintas identidades y grupos, abrir nuevos campos de experimentación en la clase, promover la discusión y explorar la mirada crítica de los medios y su alfabetización. Por otra parte está comprobado que la música es un medio versátil para la regulación del humor. Ofrece a los jóvenes recursos suficientes para incrementar y restaurar su bienestar Capítulo 2 Marco teórico 39 y hacer su vida emocional más variada y colorida. La música tiene una impresionante capacidad para promover la autorregulación emocional y los sentimientos que despierta son muy beneficiosos para el consuelo. Según Schwartz & Fouts (citados en Saarikallio, S., & Erkkilä, J., 2007) esto se debe a que la música convence a los adolescentes de que no están solos, al menos emocionalmente, y de que lo que sienten es real. Así, al ofrecer tanto experiencias emocionales como entretenimiento y distracción, se convierte en un potente recurso para regenerarse y recobrarse uno mismo, expulsando todo el estrés, las preocupaciones y el malestar, en definitiva, para descargar las emociones negativas a través del disfrute (Sloboda & O’Neill, 2001, citados en Saarikallio, S., & Erkkilä, J., 2007). Conjuntamente promueve la imaginación y la reflexión, y algunos investigadores incluso han propuesto que puede servir como una especie de autoterapia y de ayuda a las personas para entender e identificar sus sentimientos, para resolver conflictos y retomar el control sobre los procesos psíquicos (Ziv, 2004, citado en Saarikallio, S., & Erkkilä, J., 2007). Otras investigaciones de Ter Bogt, T. F. M., Mulder, J., Raaijmakers, Q. A.W., & Gabhainn, S. N. (2010) han demostrado que los adolescentes utilizan la música para mejorar su estado de ánimo, hacer frente a los problemas, definir su identidad personal y señalar su identidad social. Asimismo verifican que los adolescentes que están literalmente “movidos por la música” y la escuchan a menudo presentan mejor humor, superan los problemas con más facilidad y disfrutan más de la vida. Por otra parte North, A. C., Hargreaves, D. J., & O’Neill, S. A. en el 2010 también atestiguaron que los jóvenes consideraban importante la música en sus vidas porque representaba imágenes del mundo exterior y satisfacía sus necesidades emocionales, siendo la actividad preferida de las practicadas en casa, aunque siempre por detrás de las actividades que se hacían al aire libre. Un estudio conducido en el 2011 por Lee, S. entre adolescentes estadounidenses demostró que la música, y algunos de sus elementos como el ritmo y el compás, podían mejorar o distraer la atención en cuanto a la realización de tareas varias tales como comer, dormir, leer, hacer ejercicio, escribir o interaccionar socialmente, además de afectar al estado de ánimo, a la atención y al comportamiento. Sus experimentos dirigidos a la utilización de música de fondo en las clases constataron que la comprensión lectora, y el rendimiento en general, mejoraban sustancialmente, aparte de que se observaban más progresos en los niños que en las niñas y también entre aquellos alumnos que presentaban dificultades de aprendizaje, pues los ayudaba a tranquilizarse y concentrarse. Aparte de esto la investigadora concluyó que los jóvenes escuchaban música para el disfrute personal, para conseguir expresarse y para aliviar o controlar las emociones negativas, reconociendo que les permitía no sentirse solos y afrontar los problemas de sus vidas. Tampoco se debe olvidar la estética, las modas y los comportamientos que transmiten las letras de las canciones o sus autores y que no muchos se ocupan de examinar, además de que está comprobado que las canciones y los vídeos musicales incorporan la mayoría de las referencias sexuales difundidas por los medios de comunicación. No obstante, no abundan investigaciones que se ocupen de resaltar la importancia de analizar todos estos parámetros, a pesar de haber sido bastantes los investigadores que muestran interés por la relación existente entre las preferencias musicales y los rasgos de personalidad, como Schwartz & Fouts (citados en Delsing, M., Ter Bogt, T., Engels, R., & Meeus, W., 2006), quienes también han constatado en 2003 que son los adolescentes los más fanáticos músico-adeptos de todos los grupos de edad. Otros estudiosos se han encargado de analizar la cantidad de tiempo que pasa un joven escuchando música, así por ejemplo North, A. C., Hargreaves, D. J., & O’Neill, S. A., contabilizaron en el 2000 que los adolescentes británicos escuchan música una media de 2.45 horas al día. Estimaciones más tempranas, como las de Zillman & Gan (citados en Delsing, M., y otros, 2006), atestiguaron en 1997 que en el lapso de tiempo que transcurre entre los siete y Capítulo 2 Marco teórico 40 doce años de edad los adolescentes americanos han escuchado una media de 10.500 horas de música, cifra que probablemente ya hayan rebasado hace tiempo. Esta serie de datos permite comprender la envergadura que reviste la investigación en este campo, ya en 1990, fecha en la que aún estas nuevas tendencias no habían comenzado a alcanzar la relevancia que están adquiriendo actualmente, se publicó un estudio en el que sería adecuado detenerse unos instantes para considerar algunas de las razones que esgrime, y con razón, en cuanto a fomentar la indagación en el campo musical. Sus autores son Christenson, P. G., & Roberts, D. F. (1990). En primer lugar opinan que es necesario analizar el impacto de la música popular entre los jóvenes, puesto que la máxima atención la acapara el televisor, y la música encaja muy bien en este período de cambio, tormenta y desconcierto. Los adolescentes son más receptivos en esta etapa a la música popular que habla de amor, sexo, amistad, etc., pero no todos la reciben de la misma manera ni responden de la misma forma. La música concentra una serie de necesidades de los jóvenes y encaja y se expresa en correspondencia con sus diversos estados de humor, mejorándolo generalmente, así como los estilos de música pueden relacionarse con distintas personalidades o estilos de vida. Por ejemplo, las niñas suelen escuchar más música que los niños, prestan más atención a las letras, a los sentimientos y bailan más. No obstante, a pesar de las afirmaciones de estos efectos positivos derivados de la música, existe una sorprendente investigación conducida por Barr, R., Shuck, L., Salerno, K., Atkinson, E., & Linebarger, D. L. (2010) que alerta de que la música instrumental podría interferir en la transferencia del aprendizaje desde la televisión a la realidad durante la infancia, al menos hasta los tres años. La música crea descargas cognitivas adicionales, disrupciones en la atención selectiva, e inhibe la transferencia de conocimiento que podría derivarse de la imitación de lo observado en televisión. Dificultaría el traslado de la información desde la bidimensionalidad a la tridimensionalidad, lo que no ocurre con las interacciones cara a cara. En cambio, no ocurriría lo mismo con otros medios de comunicación, donde sí se podría utilizar el potencial de la música para transferir información y potenciar la memoria. En suma, exceptuando este pequeño inconveniente que estos investigadores reseñan, se comprueba que el resto apremia a la pronta incorporación de la música a los ámbitos educativos, resaltando sus inmensas posibilidades de comunicación y entretenimiento que podrían derivar en múltiples progresos para los adolescentes, aunque en primer lugar se les debería enseñar a interpretar sus subterfugios para evitar las posibles malas influencias que ello pudiera ocasionar. 7. LA PUBLICIDAD Y LOS ESTEREOTIPOS Uno de los elementos más poderosos a la hora de modificar comportamientos y actitudes es la publicidad, presente en todos los medios de comunicación sin excepción de una u otra forma. Muchos autores, aunque no tantos como esta enorme influencia requeriría, han investigado sobre ello y la mayoría reporta que el aspecto más sobresaliente de incidencia se remite a la imagen física, fundamentalmente la femenina, y a la creación de prototipos culturales. Los medios generalmente retratan pobres y estereotipadas representaciones de las mujeres y la femineidad, que transmiten irreales estándares de la apariencia física (Ward & Harrison, 2005, citados en Daniels, E. A., 2009), de forma que tanto niñas como mujeres se Capítulo 3 Metodología de trabajo 47 tendentes a la resolución pacífica de conflictos y a la colaboración con el centro para lograr modificar la conducta y el progreso académico de este alumnado. El instituto acoge únicamente la etapa de la ESO, tratándose de un centro de tamaño pequeño-mediano, con unos 387 alumnos y alumnas, 14 grupos en toda la etapa. El perfil medio de su alumnado es el propio de un entorno rural de clase media-baja y baja, respondiendo a las características del entorno que han sido anteriormente comentadas. Una gran parte de estos estudiantes se encuentra en situación de desventaja socioeducativa o presenta dificultades de aprendizaje. Las principales carencias que presentan se refieren al pobre desarrollo de las capacidades relacionadas con la expresión y comprensión oral y escrita, acompañado de escasa motivación por el aprendizaje escolar, poco desarrollo de hábitos de estudio y trabajo diario en casa, con bajas expectativas académicas y profesionales, asistencia irregular al centro y abandono de la etapa. Aunque el absentismo escolar se ha venido reduciendo en los últimos años, aún se constata en torno a un 9% de alumnado que no asiste o deja de asistir al centro, y la tasa de abandono se cifra en torno al 4%. Además de esto los alumnos “pasivos” de aula (los que “no hacen nada”) pueden alcanzar el 15% según los niveles. Esta serie de causas origina que, aunque se observa una evolución positiva de un curso a otro, el nivel de incidencias sea alto, especialmente en el primer ciclo de la ESO, donde se acumulan los alumnos repetidores que están esperando a cumplir los 16 años para abandonar la etapa educativa. No obstante, a pesar de las desventajosas circunstancias y características descritas en el párrafo anterior, también existe un sector importante del alumnado preocupado por el estudio, el progreso académico, con expectativas futuras y ambiciones. Si bien este sector no es tan numeroso como para revertir o modificar las condiciones generales del alumnado común que asiste al centro, sí que permite que exista una amplia variedad de estudiantes, niveles académicos y situaciones personales en cada grupo de clase, lo que ha resultado ideal para recoger una muestra que consiga englobar todas las realidades sociales del instituto. La muestra de la presente investigación es no probabilística, pues se ha elegido a los alumnos de las clases que imparto, de los cuales he sido tutora y conozco personalmente, tanto a ellos como a sus familias. A este proceso se le conoce también como selección basada en criterios y suele ser propia de la metodología cualitativa. Para ello se utilizan dos técnicas de muestreo que se han logrado complementar: - El muestreo de conveniencia, mediante el cual se seleccionan los sujetos que resultan más disponibles para el investigador. - El muestreo intencional, por el que se recaba información de los sujetos que pueden aportar más variedad de información cualificada, contrastada, variada y profunda. Esto es también lo que Patton (citado en Goetz, J. P. & LeCompte, M. D., 1988) denomina selección por cuotas o muestreo de variación máxima, que se encuadra en la selección basada en criterios simple, por la cual el investigador elabora un listado de los atributos que debe poseer la población que desea analizar para localizar alguna real que se ajuste a estos criterios. Dentro de esta selección existen diversas estrategias, siendo una de ellas la que ha sido mencionada al comienzo del párrafo, la cual busca representatividad, pero debe limitarse a un conjunto más pequeño de una población mayor, por ello la principal tarea del investigador es localizar los subgrupos relevantes dentro de su ámbito de actuación. Una vez realizado esto elige un número de participantes arbitrario de cada categoría, para así obtener un subconjunto que se asemeje a la población general. Capítulo 3 Metodología de trabajo 48 De esta manera se seleccionaron en primer lugar tres clases que aportaran alumnos de diferentes edades, los cuales permitieran indagar sobre la distinta influencia mediática que reciben o de cómo esta evoluciona. Una de las clases es de 1º de ESO (con alumnos de 12-13 años), otra de 2º (con alumnos de 13-14 años) y otra de 3º (con alumnos de 14-15 años). Cada una de estas clases consta de entre 25 y 30 alumnos, de los cuales se eligieron a 14, siete niños y siete niñas, que fueran representativos de toda la clase en conjunto: buenos y malos estudiantes, con habilidades sociales y sin ellas, con bastante y con escaso poder adquisitivo, y de familias tradicionales, desestructuradas y monoparentales. 3. INSTRUMENTOS DE RECOGIDA DE DATOS Al comenzar esta investigación se evaluó la forma más fidedigna de realizarla y que impidiese incurrir en el terreno subjetivo de las averiguaciones, consecuencia del contacto diario con el grupo de estudiantes objeto de examen. Con tal fin se dispuso que el principal instrumento de recogida de datos fuese el cuestionario, que abarcase el mayor número posible de aspectos planteados en esta tesis y que resultase una herramienta suficientemente objetiva. El cuestionario es una herramienta indispensable en las investigaciones cuantitativas y uno de los procedimientos de investigación más importantes en las ciencias sociales. Es de fácil aplicación y de corta duración, por permitir la recogida de datos de la muestra sin interferencias ajenas y proveer de suficientes datos e información para realizar satisfactoriamente la investigación, además de resultar útil a la hora de generalizar los resultados a una población más amplia. No obstante, también se optó por otro instrumento que aportase información complementaria y que, al mismo tiempo de servir como herramienta adicional de recogida de datos, también se utilizase como elemento de control de las diferentes respuestas del cuestionario y como instrumento de triangulación que permitiese comparar y contrastar las distintas informaciones recibidas. La recogida de vestigios físicos utilizados o creados por los participantes del estudio es una técnica de recogida de datos habitual en la etnografía educativa y los estudios cualitativos, pues ofrecen evidencia relevante para tales investigaciones dado que representan manifestaciones culturales materiales. Se pueden integrar a la perfección junto con el resto de los instrumentos de recogida de datos, además de permitir cotejar y confirmar ciertos datos desprendidos de los otros procedimientos de medición. En este caso se solicitó a los alumnos que elaborasen un artefacto ex profeso para la investigación. El objetivo de este artefacto era comprender la apreciación que tenían los alumnos de ellos mismos y los aspectos que consideraban más importantes de su vida presente y futura, pero todo ello a través fundamentalmente de imágenes. La idea surgió por esto mismo, si se está estudiando la cultura audiovisual es necesario conocer la manera en que estos estudiantes la aprecian y cómo utilizan los recursos que su influencia les proporciona en su vida diaria, influencia en cuanto a colores, tipología de imágenes, diseño, configuración del espacio, etc.; al mismo tiempo que era el único instrumento en el que se les daba completa libertad para expresar sus apetencias y cualidades sin verse dirigidos por un cuestionario o circunscritos a él, y comprobar verdaderamente hasta dónde les alcanzaba la influencia sibilina de los medios. Los requisitos que debía reunir el artefacto se resumían en: Capítulo 3 Metodología de trabajo 49 - Únicamente debían aparecer imágenes o símbolos, dibujados o impresos, no estaba permitido escribir excepto palabras sueltas que contribuyeran al significado o interpretación de la imagen. - Debía realizarse en un folio o en varios, pero nunca superior a seis carillas. - Una carilla estaría dedicada a la vida presente y otra a la vida futura, en caso de que hubiera varios folios se podrían dedicar varias carillas al mismo asunto. - Los colores eran necesarios. - Cada persona tenía que realizar una descripción de ella misma en su vida actual: sus facetas más importantes, gustos, preocupaciones, etc. - Luego debía hacer lo mismo pero respecto a cómo quería ser en el futuro, tanto ella misma como su vida en general. - El plazo para su entrega era de una semana. La elaboración de este artefacto fue lo primero que se hizo en esta investigación, antes incluso que los cuestionarios, para conseguir la máxima originalidad posible e independencia sin verse afectado o influido por el contenido de las preguntas de los cuestionarios. Una vez recogidos se procedió a su interpretación y evaluación. Por otra parte, en cuanto a los cuestionarios, se realizaron cuatro de ellos en días diferenciados, para evitar en lo posible la inherencia entre uno y otro. Los tres primeros estuvieron dedicados a aspectos concretos sobre la influencia de los medios entre los adolescentes y el último de ellos expresamente a la serie La que se avecina. Todos ellos respondieron a las características dadas por Fowler (citado en Buendía, L., González, D., Gutiérrez, J. y Pegalajar, M., 1999): - Ausencia de manipulación o intervención por parte del investigador. - Su objetivo es obtener un conjunto de datos cuantitativos, que puedan ser resumidos en estadísticos, para descubrir algunos aspectos de la población que se está estudiando. - El principal medio de recogida de información son las preguntas. - La información se recoge solamente sobre una fracción de la población. Estos cuestionarios han constado únicamente de preguntas abiertas, para así poder dar también un poco de margen a la libertad de respuesta del sujeto y por resultar más adecuado para sondear las diferentes opiniones, aunque requiera una posterior dificultad de categorización y codificación. Fueron incluidas también un cierto número de preguntas de control, bien en un mismo cuestionario o en otros distintos, para procurar asegurar la fiabilidad de las respuestas. Para la elaboración de ellos se han seguido las indicaciones dadas en Buendía, L., González, D., Gutiérrez, J. y Pegalajar, M. (1999) y las fases proporcionadas por García Llamas, J. L., González Galán, M. A., y Ballesteros Velázquez, B. (2001). Respecto a las indicaciones se siguieron los siguientes consejos: a) Reflejar calidad en la construcción del cuestionario. b) Realizarlo lo más breve posible para no tardar demasiado en rellenarlo. c) Utilizar un lenguaje apropiado al nivel de los sujetos y con frases cortas y simples. d) Evitar que su redacción produzca respuestas ambiguas. e) Elaborar las preguntas evitando los prejuicios que pudieran influir en el sujeto. f) El marco de referencia para responder debe ser claro y uniforme. g) Las alternativas de las preguntas del cuestionario deben ser exhaustivas. h) No incluir preguntas que puedan ocasionar desconfianza u hostilidad. i) Colocar las preguntas en correcto orden psicológico. Capítulo 3 Metodología de trabajo 50 j) Presentar primero las preguntas generales sobre un tema para luego llegar a las específicas. k) Disponer las preguntas de forma que las respuestas puedan tabularse e interpretarse inmediatamente. En cuanto a las fases se siguió el siguiente proceso: 1. Definición de los objetivos del estudio: los que a su vez se desglosaron en objetivos específicos. 2. Determinación de las variables del estudio. 3. Planificación del contenido del cuestionario: ya establecidos los contenidos de los puntos anteriores se procedió al diseño de las preguntas determinando su tipo, sus categorías, la secuencia de las mismas, el número total y el modelo de presentación. 4. Aplicación piloto del cuestionario: se aplicó un cuestionario piloto a una clase de alumnos distinta a las que posteriormente se estudiarían, aunque esto solo se hizo en el primer cuestionario que se entregó a los estudiantes, pues era el que iba a guiar el resto del proceso y el que ofrecería las pautas necesarias a seguir. 5. Análisis de las respuestas del cuestionario piloto: se convino en que era necesario modificar algunas de las preguntas por no resultar suficientemente adecuadas, por no ser del todo acordes con los objetivos planteados y por no permitir una mayor claridad de la respuesta. 6. Redacción del cuestionario definitivo: habiendo finalizado el análisis del cuestionario piloto se procedió a la redacción de un cuestionario más adecuado a esta investigación. 7. Aplicación definitiva, análisis de los resultados e interpretación de la información. El primer cuestionario (ver Anexo I) abordaba temas generales de los medios, y una vez analizadas las respuestas y extraídas las primeras conclusiones se procedió a la elaboración de los cuestionarios posteriores, ya más específicos y donde abundaban las preguntas batería sobre un tema determinado, fundamentalmente referidas a móviles, internet y redes sociales (ver Anexo II y Anexo III). La secuencia general de todas estas preguntas se ha basado en tres técnicas básicas de ordenación: - La técnica de dispersión: mediante la cual se ha intentado espaciar preguntas afines sobre un tema para evitar su influencia recíproca. - La técnica de la concentración: por la que se ha procurado la progresión desde preguntas generales hasta aquellas más específicas. - La técnica de la reserva: por la que ha dejado para el final del cuestionario las preguntas más delicadas o que requerían de más reflexión personal. Por último se pasó un último cuestionario referido a la popular serie de televisión La que se avecina (ver Anexo IV), debido a la circunstancia de que resultó ser el programa más visto por la mayoría con diferencia y el preferido de todos los que se emitían. Se consideró por tanto que era una buena oportunidad para analizar un producto mediático consumido por todos los alumnos en general, que además se podría utilizar convenientemente para extraer conclusiones certeras que verificasen si las sospechas de una considerable influencia mediática sobre los adolescentes, ávidos consumidores de medios, estaban fundadas o no. Este cuestionario seguía el mismo planteamiento que los anteriores y versaba sobre los principales aspectos de la serie, así como de las distintas opiniones y lecturas que podían derivarse de ella. Capítulo 3 Metodología de trabajo 51 Para que tal cuestionario fuera realmente efectivo y los alumnos refrescasen su conocimiento sobre la serie resultaba necesario la proyección de uno de los capítulos. El capítulo que se visualizó fue el último de la sexta temporada titulado “Un lanzamiento, un resbalón y la abuela vampiricántropo”, que se retransmitió en enero de 2013 y fue el más visto de su historia con un 22,4% de share y una media de 4.140.000 espectadores. La que se avecina es una serie de humor española que arrancó en abril del 2007 y va ya por su octava temporada. Fue creada por Daniel Deorador y los hermanos Alberto y Laura Caballero para Telecinco. Versa sobre los problemas de convivencia, las situaciones surrealistas y las relaciones entre una comunidad de vecinos de una ficticia urbanización, en ella también se satirizan y se tratan de forma cómica asuntos de actualidad como el boom inmobiliario, la política nacional, la crisis actual, etc., y cuenta con numerosos cameos de personajes famosos. Está destinada al público joven, y aunque en sus inicios no estaba recomendada para menores de siete años esta edad se ha visto incrementada en el 2013 hasta los doce, probablemente por las críticas y quejas que ha suscitado debido a su vocabulario grosero y ordinario y su sinfín de situaciones y conversaciones eróticas y subidas de tono. Cuando se emite una nueva temporada la suelen poner un día entre semana a las 22:30 en Telecinco, aunque también se pueden ver a diario reposiciones de capítulos antiguos en FDF a varias horas del día y de la noche. Con lo cual no es complicado hacerse una idea de la cantidad de veces que estos alumnos la pueden visionar sin importarles demasiado que los capítulos sean repetidos, y todo ello sin contar que los mismos se pueden ver o descargar también de internet a cualquier hora. La serie se ha hecho tan popular que algunas de sus frases se han incorporado ya a la jerga juvenil, como por ejemplo “¡Me minas la moral!”, e incluso se ha convertido en la primera serie nacional con un millón de fans en Facebook y dispone de una completísima web con amplio y detallado contenido, profusión de imágenes y frases impactantes que incitan a visitar todos los recovecos de la página. En ella se pueden encontrar desde vídeos de capítulos completos y de sus mejores momentos hasta marionetas de los personajes. Aparte de esto ya se han editado dvds, un libro y aplicaciones para móviles. Ha recibido varios premios, entre ellos el premio Pasión de Críticos del Festival de Televisión y Radio de Vitoria-Gasteiz en la categoría de “Lo más divertido” en el 2011, o el de la revista online Zapping Magazine como “mejor serie española” en el 2012, además de otros premios que han recibido algunos de sus actores a título individual por su calidad interpretativa. Pero al igual que tiene sus aduladores también tiene sus detractores, entre ellos numerosos críticos que opinan que a la comedia le falta ingenio y agudeza, que es una exageración del disparate y que su humor peca de soez. Incluso el Estado ha interpuesto una denuncia a la serie por emitirse en horario de menores con contenidos y vocabulario inapropiados para los mismos, al igual que ya hiciera la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales de Cataluña en el 2011 por el mismo motivo. 4. PROCESO DE RECOGIDA DE DATOS Primeramente señalar que la aplicación de los instrumentos de recogida de datos se dirigió a toda la población a la que pertenecía la muestra en general, es decir, a las tres clases que se habían seleccionado al completo, y de todos ellos se escogieron los relativos a los alumnos que interesaban. Esto se hizo así simplemente por causas organizativas y de gestión de los institutos. Resultaba imposible separar a los alumnos de la muestra del resto, ya que Capítulo 3 Metodología de trabajo 52 únicamente se les podían aplicar los cuestionarios en las horas que tenían clase conmigo. Además para conseguir más implicación y motivación por su parte era necesario que lo vieran como una actividad extra dirigida a todo el grupo, más que como un proyecto de investigación en el que solo participarían algunos de ellos. Otro aliciente que se empleó para motivarlos y para asegurar que la calidad y veracidad de las respuestas resultase adecuada fue la de otorgar una calificación a tales cuestionarios, así como también al artefacto. La calificación de los cuestionarios iba en función de la apreciación del esfuerzo y de la honestidad reflejada en las respuestas, así como de su buena presentación y el evitar responder solamente con monosílabos sin justificar la respuesta. En cambio la calificación de los artefactos respondía al grado de adecuación a los objetivos especificados para el mismo. Gracias a todo ello, y a que esta actividad fuera entendida como algo novedoso y divertido que los libraba de una clase tediosa si se realizaba correctamente, no se produjo ningún problema en su ejecución y el nivel de las respuestas obtenidas fue satisfactorio, al igual que la participación de todos los alumnos. Sí es necesario destacar en este punto que para evitar interferencias entre ellos y que copiasen las respuestas de otros compañeros fueron sentados de forma individual, evitando en la medida de lo posible la interacción con el grupo de amigos. Las dudas que existían respecto a algunas preguntas sí se comentaban en voz alta para aclararlas correctamente a todos en general y disipar posibles problemas que pudieran darse en la cumplimentación de los cuestionarios. No obstante, a pesar de estas precauciones, se ha podido comprobar posteriormente al analizar los datos de los cuestionarios las asombrosas coincidencias en las respuestas de sujetos pertenecientes al mismo grupo de amigos, coincidencias que solo se explican por la influencia recíproca entre ellos a lo largo de todos los días, en sus conversaciones, pasatiempos, clases, etc., lo que permite forjarse una idea del poderoso influjo de las personas que componen el entorno propio, mucho más intensa que la de los detractados medios. En cuanto a la temporalización de los instrumentos de recogida de datos, los primeros que se reunieron, tal como se ha mencionado anteriormente, fueron los relativos a los artefactos que los alumnos debían realizar. Esto se les requirió el 11 de diciembre de 2012 y su plazo de entrega finalizaba el 17 de diciembre del mismo año. No hubo ningún contratiempo en la elaboración de ellos y fue una actividad con la que disfrutaron mucho, a pesar de ser la única que tuvieron que realizar en casa dedicándole tiempo adicional. Lo siguiente fue la puesta en práctica de los cuestionarios. Añadir que los momentos de realización de estos en cada clase han sido en días diferenciados bien por la ausencia de algún alumno, por lo que había que postergarlo hasta que estuviesen todos, bien por contratiempos externos como actividades extraescolares, o bien porque no se diese la casualidad de impartir las tres clases durante una jornada completa. El cuestionario piloto se efectuó el 18 de diciembre a una clase distinta a aquellas que iban a ser investigadas, como ha sido puntualizado más arriba, en concreto a una de 2º de ESO. La aplicación del primer cuestionario definitivo tuvo lugar en enero del 2013: el día 9 para la clase de 1º, el día 14 para la de 2º y el día 10 para la de 3º. Una vez analizados y procesados los datos del primer cuestionario se procedió a redactar dos más que supliesen las posibles carencias del mismo, que ofreciesen información más detallada sobre algunos temas y que también contasen con más preguntas de control alternativas a las del primero. Estos cuestionarios se efectuaron en junio y eran algo más Capítulo 3 Metodología de trabajo 53 breves que el primero. El día 17 se realizó el segundo de ellos para las tres clases al completo, y el tercero el mismo día 17 para 1º de ESO, gracias a haber tenido dos horas alternas con ellos, y el día 18 para 2º y 3º. Es imprescindible destacar que los últimos cuestionarios se realizaron en los días inmediatamente anteriores a las vacaciones por ser aquellos en los que existía menos presión y los alumnos se sentían más liberados y relajados a la hora de responderlos. Esta circunstancia, a la par de que en esta época ya se hubiesen finalizado muchos de los exámenes más importantes y existía más tiempo libre en algunas asignaturas, ofreció la posibilidad de solicitar a otros profesores sus clases y contar así con más tiempo para finalizar correctamente tal cometido. Esto era esencial debido a que el último cuestionario versaba sobre la serie La que se avecina y resultaba imprescindible para ello visualizar uno de los capítulos, independientemente de que la mayoría de los alumnos la siguiesen a menudo y los que no lo hicieran tuvieran conocimiento de ella y alguna que otra vez hubiesen visto capítulos sueltos. De esta forma los días 19 y 20 de junio se proyectó el capítulo para después pasar a la cumplimentación de su cuestionario correspondiente. El primer día se hizo con 1º y el segundo día con 2º y 3º. Los alumnos disfrutaron mucho con él y aunque la mayoría ya lo habían visto no les importaba repetir. 5. ANÁLISIS DE DATOS Este apartado no se dedicará a comentar y analizar las conclusiones extraídas de los datos recogidos. Simplemente es para esbozar un panorama descriptivo que refleje la calidad y esfuerzo empleado en la elaboración de los artefactos y en las contestaciones a las preguntas de los cuestionarios, de manera que tal análisis pueda otorgar la validez y la credibilidad requerida a la investigación. En cuanto a los artefactos recordar que estos debían constar entre un mínimo de un folio a doble cara y un máximo de tres, con imágenes que podían ser dibujos, fotografías, recortes, etc. y que no estaba permitido redactar, a excepción de palabras sueltas que aportasen un significado concreto o complementario a la imagen. Así el primer punto a tener en cuenta en el análisis de los artefactos es su presentación y el aspecto que presentan (ver Anexo V. Tabla 1 y gráfico 1). Esto permite configurarse una idea de si la composición de los elementos que los caracterizan, así como el colorido, la estructuración del espacio y el tipo de imágenes elegidas corresponden con el mismo formato y tipología empleado por los distintos medios, y de si los intereses y aspiraciones que presentan se corresponden con las expresadas en los cuestionarios. Aparte otorga información relevante respecto a la evolución cognitiva y sensorial de la persona. Este hecho por ejemplo se observa claramente en la elección de las imágenes que representasen sus motivaciones y con las que se sintiesen identificados, de manera que mientras que el alumnado del primer curso tiende más a la utilización de dibujos realizados por ellos mismos, el resto se inclina progresivamente cada vez más por la muestra de fotografías. De esta forma en 1º un 35% (un 28% de alumnas y un 42% de alumnos) emplea únicamente dibujos, a la par que un 42% de ambos sexos decide mezclarlos con fotos y tan solo el 14%, de nuevo de ambos sexos, opta exclusivamente por estas últimas. En cambio en 2º este interés por dibujar permanece fundamentalmente entre los chicos y nada menos que un 71% así lo demuestra, ya que las chicas se ven reducidas al 28%, siendo un 57% de las mismas las que se decantan por mostrar meras fotografías, mientras que del sexo opuesto solo el 28% realiza esto mismo. Por otro lado las únicas que combinan las dos tipologías de imágenes son Capítulo 3 Metodología de trabajo 54 el 28% de las niñas. Por último en 3º la tendencia a plasmar las imágenes en dibujos ya solamente es manifestada por el 14% de los varones, el mismo porcentaje de féminas que apuesta por conjugarlas con fotos. El resto de la clase, que correspondería al 85% de cada sexo, presenta exclusivamente imágenes fotográficas. Por otra parte también sería necesario hablar del colorido que muestran. Lo más habitual es que la mayoría sean muy coloridos y alegres, salvo los pertenecientes al 28% de las chicas y al 42% de los chicos (un 35% del grupo) del primer curso, así como al 14% de las niñas y al 28% de los niños del segundo (el 21% del total) y al 14% de las alumnas del tercero (un 7% de la clase), observando así una creciente simpatía por la utilización de una policromía rica, llamativa y variada. Este mismo salto cualitativo se aprecia igualmente en la calidad mostrada por los artefactos, que mejora de 1º a 3º incesantemente, muy probablemente debido a la mayor autonomía, implicación, capacidad y gestión de recursos que demuestran los alumnos más mayores, ya que los pequeños aún se encuentran en una fase muy infantil, algo desorganizada y aún no saben aprovechar al máximo sus facultades.. Así en 1º hasta un 42% del grupo (un 28% de ellas y un 57% de ellos) ha presentado trabajos de no muy buena calidad, lo que sin embargo solo realiza el 21% de la clase de 2º (un 14% de las niñas y un 28% de los niños) y el 14% de ambos sexos de 3º. Un último elemento a tener en cuenta es la utilización de lo simbólico y lo figurativo en la presentación y concepción de toda esta serie de imágenes, donde se observa un sustancial incremento de lo primero frente a lo segundo. Esto permite constatar el hecho del aumento de la capacidad de pensar en abstracto que se produce gradualmente durante la adolescencia, ya que a los más pequeños les resulta más complicada la interpretación y producción de símbolos; en cambio los más mayores, aunque ya han desarrollado esa capacidad, también están más experimentados en la utilización de las nuevas tecnologías donde se usan multitud de símbolos, por ejemplo los emoticonos de los mensajes de móviles, aparte de esto han estado más tiempo expuestos a los medios y sus códigos, en los cuales también se emplea frecuentemente una simbología determinada. A pesar de esta reflexión el uso exclusivo de símbolos no presenta un progresivo aumento con la edad como la teoría indica que debería ser y se mantiene en niveles similares en los tres cursos, un 21% en 1º, un 35% en 2º y vuelta al 21% en 3º. Por el contrario la figuración sí experimenta un leve retroceso desde el 28% que la representa en 1º hasta el 14% en los otros dos cursos. En todo ello resulta curioso como la figuración va cobrando una importancia creciente entre las féminas, aunque sin alcanzar un porcentaje reseñable, mientras que ocurre lo contrario respecto al sexo opuesto, que son quienes además usan con más frecuencia las imágenes simbólicas. Comentando esta contingencia en detalle se aprecia que en 1º el ámbito de lo figurativo se circunscribe expresamente al género masculino y son un 71% de ellos (lo que viene a ser un 35% del total) los que lo representan, por el contrario un 21% de la clase (correspondiente al 28% de las niñas y al 14% de los niños) prefieren la mera utilización de símbolos, y un 42% (el 71% de ellas y el 14% de ellos) optan por mezclar ambos. En 2º esta nítida disparidad entre sexos se atenúa y un 42% (el 28% de las alumnas y el 57% de los alumnos) prefiere solo símbolos y el 21% (el 14% de ellas y el 28% de ellos) solo representaciones figurativas, al mismo tiempo que un 42% (un 57% de las chicas y un 28% de los chicos) decide combinar ambos. En 3º esta última opción es la más habitual y es elegida por el 64% (un 71% de las niñas y un 57% de los niños), de forma que la presentación de imágenes exclusivamente simbólicas se reduce al 42% de los varones (un 21% de la clase) y de aquellas figurativas al 28% de las féminas (un 14% del grupo). En último lugar solo resta hablar de las respuestas a los cuestionarios. Primeramente comentar la presentación de los documentos entregados por los alumnos, los cuales podían Capítulo 3 Metodología de trabajo 55 contestar a las preguntas en el mismo pliego del cuestionario o en folios aparte (ver Anexo XI. Tabla 1 y gráfico 1). La mayoría muestra una buena y correcta presentación, exceptuando un desmedido 71% de los varones de 1º que entregaron sus respuestas de forma desorganizada, sucia y con mala caligrafía, debido probablemente a que en esta clase en particular se esfuerzan menos que las niñas y no son tan cuidadosos, además de que aún no se hallan suficientemente acostumbrados a escribir en folios en blanco y a realizar trabajos que sean necesarios entregar en el acto en buenas condiciones. Sin embargo no existen problemas en cuanto a su legibilidad y análisis de la información aportada. Esta cifra de pobres y malogradas presentaciones se reduce en 2º a tan solo el 28% de niñas, quienes demuestran un escaso nivel académico y falta de motivación. En cambio en 3º todos los documentos aportados lucen una presentación correcta y cuidada por parte de ambos sexos. En lo que respecta a la cantidad de datos añadidos se debe indicar que la cuantía de estos va incrementándose con los cursos. Así en 1º el 71% del total de alumnos, un 42% de niñas y un 100% de los niños, responden brevemente a las preguntas sin aportar demasiada información, aunque es necesario señalar que contestan a todo lo que se les pregunta y no dejan lagunas ni ambigüedades en sus explicaciones; en 2º esto mismo lo hacen bastante menos personas, un 35%, entre ellos el 28% de las niñas y el 71% de los niños; y ya en 3º el dato se reduce hasta el 28%, es decir, un 28% de ellas y otro tanto de ellos. El resto de alumnos fuera de estos porcentajes redacta informaciones concisas pero detalladas y argumentadas que no dejan lugar a dudas sobre su postura y opiniones. Capítulo 4 Hipótesis y objetivos 56 HIPÓTESIS Y OBJETIVOS Son diversos los objetivos que se persiguen con esta investigación. Algunos de ellos ya han sido expuestos brevemente en la introducción, aunque a continuación se desarrollarán de forma más específica y detallada. No obstante, el objetivo primordial que se presenta se remite a entender la cultura audiovisual de los adolescentes, en este caso más concretamente la de los adolescentes del Instituto de Educación Secundaria El Molinillo. Se encuentra suficientemente constatado el hecho de que la realidad mediática despierta una gran atracción por parte de los jóvenes y, por lo tanto, invade su mundo particular y sus relaciones, así como también modifican su forma de entender el mundo y la manera de desarrollarse en él. El marco teórico sobre estos aspectos, además del panorama que cada medio presenta en lo relativo a la adolescencia, ha sido expuesto sobradamente, por lo que huelga reiterar aquí las mismas consideraciones que las mencionadas en capítulos anteriores y es más práctico proceder directamente a la exposición de los objetivos perseguidos con esta tesis. Debido a la escasa presencia de investigaciones españolas detalladas sobre este ámbito que permitan evidenciar tipos de influencias concretas de cualquier medio sobre los jóvenes, uno de los primeros interrogantes aparecidos tras la indagación teórica hace referencia a si las conclusiones de los estudios y los hallazgos llevados a cabo en otros contextos, tanto nacionales como internacionales, coinciden con la realidad del alumnado objeto de la presente investigación, si la influencia mediática es tan palpable y los condiciona tanto como para al resto del común de adolescentes investigados. Tras esto se procederá a confirmar qué medios concretos son sus predilectos, así como aquellas actividades desprendidas de los mismos que los inciten a consumir más un medio que otro. Se parte de la hipótesis de que cuanto más les gusta un medio determinado más tiempo pasan con él. Además también se intentará averiguar qué medios son los que más les influencian y si este influjo va en correlación con la exposición a ellos. De esta forma, aunque el estudio se centre fundamentalmente en la cultura audiovisual difundida por los medios de comunicación, también puede permitir aclarar algunas dudas como, por ejemplo, qué es lo que más les atrae de los distintos medios y cómo afectan tales contenidos a sus relaciones, forma de comportarse, de hablar, en definitiva, su repercusión total en todos los ámbitos de su ser y en las concepciones de su cotidianidad. Ya ha sido comentado anteriormente que uno de los efectos más palpables de la influencia mediática consiste en la aplicación de los roles observados en tales medios al mundo real y la excesiva preocupación por la imagen exterior y la impresión producida en los otros, algo que en la etapa adolescente revierte gran importancia. Otro de los objetivos propuestos, y relacionado directamente con el primero de ellos, es el que trata de indagar qué conductas e imágenes difundidas por los medios en general contribuyen al consumismo y a modificar los hábitos juveniles. Una vez descubiertas pueden servir para trabajar con ellas y menguar sus efectos en la sociedad. Está sobradamente probado que los medios de masas suponen el principal agente alentador del consumismo y que la economía global depende en gran medida de su eficacia para seducir y estimular a sus consumidores, por esto mismo se debe intentar contrarrestar este desmesurado poder, y sin conocer sus armas difícilmente se logrará derribarlo. Capítulo 5 Análisis de los resultados 63 ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS Los primeros resultados que se analizarán serán los correspondientes a los artefactos, por el simple motivo de haber sido los primeros datos en recoger y analizar, y aquellos en lo que los estudiantes han expresado sus preferencias e inquietudes libremente, sin la dirección de unas preguntas como las de los cuestionarios. Seguidamente se analizarán los resultados de los cuestionarios divididos por temas. Se analizarán las posiciones tomadas por cada grupo de forma separada, pues normalmente suelen existir divergencias entre uno y otro, y de esta forma se logrará configurar una perspectiva del hecho más acertada. Además debido a la escasez de coincidencias y gran disparidad de opiniones en las respuestas a las distintas cuestiones, solo se tendrán en cuenta aquellas que representen al menos al 21% del total de una clase, por considerarse ínfimos los porcentajes menores y no resultar representativos, careciendo así del interés suficiente para esta investigación que pretende arrojar resultados que afecten y caractericen a una mayoría. Solo se comentarán algunos porcentajes menores a los citados cuando sea procedente por encontrarse en directa relación con otras averiguaciones y sean imprescindibles para dotar de significado al panorama general. 1. ARTEFACTOS Se recuerda que en estos trabajos elaborados directamente por los alumnos, estos debían dedicar un espacio al presente y otro al futuro. Se comentarán ambos aspectos por separado para que no existan interferencias en la comprensión de cada uno de ellos. 1.1. Espacio de los artefactos dedicado al presente Comenzando con el análisis en profundidad de los artefactos en el curso de 1º de ESO (ver Anexo V. Tabla 2 y gráfico 2), en el espacio dedicado al presente se observa que lo más común es reflejar imágenes relacionadas con el deporte como indicativo de una de sus preferencias actuales, un 71% así lo demuestra, por sexos vendrían a ser un 85% de las niñas y un 57% de los niños. A esto lo siguen imágenes de amigos y de la amistad en general, como representa el 50%, un 57% de ellas y un 42% de ellos, ejemplificadas fundamentalmente a través de fotos. Tras esto el resto de tendencias se hallan muy repartidas, así un 35% concede importancia a sus mascotas (un 57% de las chicas y un 14% de los chicos) o a la música en su vida (un 42% de las niñas y un 28% de los niños). Aparte de esto un 28% (un 42% de ellas y un 14% de ellos) también representa símbolos de felicidad. Por último un 21% muestra imágenes de ordenadores e internet, así como de videojuegos, (un 14% de las alumnas y un 28% de los alumnos), y otro mismo porcentaje meramente femenino (lo que correspondería al 42% de ellas) incluye imágenes relacionadas con la belleza y la moda. En cambio entre los de 2º (ver Anexo V. Tabla 3 y gráfico 3) las imágenes más reproducidas son aquellas relativas a la amistad, no ya el deporte, como muestra el 71% (el 85% de las féminas y el 57% de los varones). Tras lo cual un 64% muestra iconos de deportes, el 28% de ellas y el 100% de ellos. A continuación un 50% (un 85% de chicas y un 14% de chicos) se decanta bien por las representaciones de su familia o bien por símbolos de felicidad. Luego un 42% incluye imágenes relativas a la música, un 57% de las niñas y un 28% de los niños. Por último un 28% de cada sexo da importancia a los estudios y otro 28%, pero Capítulo 5 Análisis de los resultados 64 únicamente representado por chicas, muestra imágenes que guardan relación con el tiempo de ocio, las compras y el amor. De nuevo son los amigos lo más representado por los de 3º (ver Anexo V. Tabla 4 y gráfico 4), y así lo hace el 85%, un 100% de las alumnas y un 71% de los alumnos. Un 64%, compuesto por el 42% de las chicas y el 85% de los chicos, reproduce imágenes del deporte. Seguidamente un 42% se preocupa de mostrar iconos de la música (un 57% de féminas y un 28% de varones) y de la felicidad (mismo porcentaje en ambos sexos). Tras esto un 71% de las chicas (lo que significa el 35% de la clase) expone temas relativos a la belleza, así como una igual cifra de chicos realiza lo mismo pero con los videojuegos. Varones son también los únicos que reflejan sus equipos favoritos de fútbol, un 57% de ellos (correspondiente al 28% del grupo). Otro 28%, pero esta vez de los dos sexos, manifiesta su interés por los estudios. Para finalizar un 21% demuestra la importancia que tienen para ellos los viajes (como hace el 14% de las chicas y el 28% de los chicos), los animales (mostrados por el 28% de ellas y el 14% de ellos) o las fiestas (aludidas expresamente por el 42% de las féminas). 1.2. Espacio de los artefactos dedicado al futuro Continuando con el análisis de los artefactos, pero esta vez con el espacio dedicado al futuro, se observan también ciertas diferencias entre los grupos. En cuanto a 1º de ESO (ver Anexo V. Tabla 2 y gráfico 2) el principal aspecto que representan la mayoría, nada menos que el 92% (un 100% de las niñas y un 85% de los niños), se refiere a las profesiones que les gustaría tener en un futuro. Tras esto las distintas tendencias se encuentran muy repartidas y solo existen algunas concordancias en el tema de los viajes, señalado por el 35% (un 57% de las chicas y un 14% de los chicos), o en el de poseer riquezas, lo que es indicado por el 28% de ambos sexos. Por último un 21% de las personas opta por representar imágenes relacionadas con el disfrute de grandes casas o tener animales (lo que hace el 42% de las féminas), o de igual manera el gozar de coches caros (demostrado por el 28% de ellas y el 14% de ellos). En el segundo curso (ver Anexo V. Tabla 3 y gráfico 3) vuelven a destacar los ejemplos de las distintas profesiones que les gustarían, referidas por el 85% (el 100% de las alumnas y el 71% de los alumnos). A continuación ocurre al igual que en 1º, el resto de las concentraciones de las diferentes representaciones no supera al 42% de la clase. Este mismo porcentaje, que comprende al 42% de las chicas y al 28% de los chicos, incluye imágenes relacionadas con la felicidad futura o con su familia actual, como señal de poder disfrutarla también en un futuro. Igual cifra, pero esta vez compuesta por el 14% de ellas y el 71% de ellos, se ocupa de representar actividades deportivas que quisieran realizar más adelante. En última instancia un 28% de ambos sexos se preocupa de una parte por formar una familia, de otra por encontrar el amor y de una tercera por continuar los estudios. En 3º (ver Anexo V. Tabla 4 y gráfico 4) de nuevo lo más importante son las futuras profesiones, y las personas que señalan esto coinciden en porcentajes con las del curso anterior, un 100% de las féminas y un 71% de los varones, un 85% en total. Seguidamente un 50% manifiesta su preocupación por poseer grandes casas, lo que sería el 28% de las chicas y el 71% de los chicos. Esta misma cifra de chicos, que representaría al 35% del grupo, es igualmente la que aspira a poseer mucho dinero de mayor. Ya para finalizar un 28% de cada sexo evidencia su interés por formar una familia o también por viajar, y únicamente el 21% incluye imágenes relacionadas con el mundo del deporte pero ya relativas a su práctica en un futuro. Capítulo 5 Análisis de los resultados 65 2. CUESTIONARIOS En lo que respecta al análisis de los datos recogidos en los cuestionarios no es procedente ni práctico comentar las preguntas una por una conforme fueron apareciendo en las sucesivas encuestas, ya que la inclusión de preguntas de control, así como de otras sobre temas dispares en un mismo cuestionario que procurasen respuestas más acertadas y libres de influencias por parte de los alumnos, origina que en todos ellos se expongan varios argumentos sin mucha relación entre sí. Un análisis planteado de esta forma resultaría tedioso y enrevesado a la hora de abordar su lectura, por ello se considera más apropiado exponer estas exploraciones por bloques temáticos que recojan las preguntas dedicadas a un mismo asunto, aunque estas se encuentren dispersas en varios cuestionarios a la vez, ello proporcionará una perspectiva más adecuada y concisa sobre la investigación realizada. El punto de partida fijado, antes de entrar en análisis detallados acerca de aquellas cuestiones más directamente relacionadas con la influencia mediática, fue el de distinguir elementos comunes respecto a la personalidad e intereses del alumnado. Solo así se podría valorar si la influencia de los medios era o no igual para todos, indistintamente de las particularidades individuales de cada uno, o si esta dependía más, pudiendo incluso entrar en confrontación, de los diferentes patrones de conducta y pensamiento, del entorno social o de la educación recibida por cada cual. 2.1. Actividades de ocio Lo primero que interesaba conocer eran las actividades que realizaban normalmente estos alumnos en su vida diaria, además de cuáles eran sus preferidas y el tiempo que solían dedicar a cada una, estas fueron las primeras preguntas formuladas y las que iban a aportar algunas de las ideas claves sobre las posteriores indagaciones. La primera pregunta que se planteó en el cuestionario inicial estaba referida a la lista de actividades practicadas diariamente o a menudo y qué lugar ocupaba cada una de ellas en un ranking de preferencia. Las actividades que se les ofrecieron, a las que ellos mismos podían añadir cualquier otra que realizaran o les gustase, eran: ver la televisión, navegar por internet, jugar a videojuegos, usar el móvil, escuchar música, chatear, leer libros o revistas, hacer deporte, salir con amigos, ir de compras y hacer los deberes o estudiar. Se encontraron algunas divergencias por cursos y pocas coincidencias llamativas en cuanto al orden de preferencia de actividades varias, aunque en lo que todos convienen es en que sus actividades favoritas corresponden al uso del móvil, salir con amigos y navegar por internet, que se repiten en los primeros puestos de los tres cursos. a) Actividades de ocio de 1º de ESO En 1º de ESO existe mucha diversidad de actividades (ver Anexo VI. Tabla 20 y gráfico 20), pero las que ocupan por mayoría los primeros puestos son hacer deporte, navegar por internet, salir con amigos, usar el móvil, ver la televisión, escuchar música y chatear. En el primer puesto de las preferencias la actividad que reporta más adeptos es la práctica del deporte, un 57% de los chicos la señala como la principal y de las chicas únicamente el 14%, ello representa al 35% del total de los alumnos. En el segundo puesto se sitúa como actividad predilecta navegar por internet, elegido por el 42% de los dos sexos; y también en segundo lugar aparece salir con amigos, aunque esto solo lo señala el 31%, un 14% de las niñas y un 28% de los niños. Como tercera actividad más demandada se halla ver la televisión, con un 28% del total, un 14% de las niñas y un 42% de los niños. La televisión y navegar por internet se vuelven a repetir en cuarto lugar como las más elegidas, con un 21% del grupo de clase Capítulo 5 Análisis de los resultados 66 respectivamente, la primera la votan el 28% de las alumnas y el 14% de los alumnos y la segunda al contrario. En el quinto puesto se repite ver la televisión, con datos idénticos a los anteriores, y chatear, con el 21% del total, siendo todas niñas las que lo escogen, lo que viene a ser un 42% de todas ellas. Como sexta actividad seleccionada está el escuchar música, un 28% así lo marca, de ellos el 28% de chicas tanto como de chicos. El resto de designaciones de actividades no supera el 21% del grupo de estudiantes en ningún caso, excepto en el noveno puesto cuando aparece de nuevo salir con amigos, que esta vez es señalado solo por un 21%, un 28% de las féminas y un 14% de los varones. A pesar de esto, analizando el conjunto total de actividades sin importar su orden de preferencia y observándolas simplemente como prácticas diarias del alumnado, se obtiene que un 85% realiza deporte, navega por internet y sale con amigos asiduamente, más pormenorizadamente un 71% de las chicas y un 100% de los chicos practica lo primero y lo segundo, y un 85% respectivamente lo tercero. Además el 78% de todos ellos ve la televisión, escucha música y chatea diariamente, aunque estas opciones no suelen ocupar los primeros puestos y comienzan a aparecer a partir del tercero. La televisión y el chat son preferidos por ellos que por ellas, acciones que son elegidas por el 71% de las niñas y el 85% de los niños, al contrario de lo que ocurre con la música, donde estas cifras cambian de lugar y son ellas las más fans musicalmente hablando. En menor medida se encuentra la predilección por los deberes y por estudiar, que aunque es anotada por el 71% de los estudiantes, un 85% de las féminas y tan solo el 57% de los varones, resulta curioso que ellos lo sitúen en puestos más altos del ranking de preferencias que ellas, quienes lo comienzan a señalar a partir del sexto lugar. Tras esto se apunta al móvil, utilizado normalmente por el 64%, entre los que se distinguen un 71% de las niñas y un 57% de los niños, siendo ellas las que demuestran más aprecio por este aparato. Luego está el salir de compras, indicado por el 57%, si bien la mayoría serían chicas, pues un 85% así lo muestra frente a tan solo el 28% de los chicos. Seguidamente un 50% escoge jugar a videojuegos, ellos serían un 57% de las alumnas y un 42% de los alumnos. Y por último, tristemente, se advierte la lectura, únicamente elegida por el 42%, de los que solo el 14% la coloca en uno de los lugares preferentes, ellas estarían más motivadas por esta actividad (ya que representan un 57% las que la señalan) que ellos (solo un 28% la toma en consideración). b) Actividades de ocio de 2º de ESO Respecto a 2º de ESO se halla más diversidad de actividades que en 1º (ver Anexo VI. Tabla 21 y gráfico 21), pero las que ocupan los puestos principales son salir con amigos, navegar por internet, usar el móvil, escuchar música y chatear. En el primer lugar destaca hacer deporte, elegido por el 57% de los niños, y salir con amigos, votado por el 28%, misma cifra de niñas que de niños. En segundo lugar aparece el uso del móvil, seleccionado exclusivamente por el 28% de las niñas, chatear, que también es indicado por el 28% (aunque esta vez lo escogen a partes iguales chicos y chicas) y navegar por internet, representado por el 21% del total (lo que se traduciría en un 14% de las niñas y un 28% de los niños). Las experiencias del chat y del internet se repiten de forma idéntica en el tercer puesto, y ya en el cuarto el chat se mantiene y las cifras de la navegación por internet se igualan a las del mismo, mientras que las actividades elegidas por el 21%, un 14% de las alumnas y un 28% de los alumnos, son las de hacer deporte y salir con amigos. Cifras gemelas aparecen de nuevo en el quinto lugar respecto a navegar por internet y en el sexto respecto a salir con amigos, aunque en este mismo escalafón encontramos un ascenso del uso del móvil, designado por el 35% de la clase, un 57% de los chicos y un 14% de las chicas. En séptimo lugar empatan ver la televisión y hacer los deberes o estudiar con un 28% respectivamente, equiparándose también los sexos en esta cifra, mientras escuchar música reporta un 35% de seguidores, lo que se traduce en un 14% de las chicas y un 57% de los chicos. Por último en el octavo puesto un 42% Capítulo 5 Análisis de los resultados 67 de las chicas se decanta por hacer los deberes y estudiar y otro tanto de los chicos por escuchar música, ambos representan el 21% del total del grupo de clase. A partir de ahí no existen más coincidencias en otras actividades que superen este 21%. A continuación se procederá a evaluar esta serie de actividades en todo su conjunto, observando igualmente las diferencias en cuanto a las preferencias de ambos sexos por cada una de ellas. El 92% se decanta claramente por chatear, escuchar música y salir con amigos, de ellos serían el 85% de las féminas y el 100% de los varones, y son ellas las que colocan estas actividades en lugares predilectos. Menos adeptos presentan navegar por internet y usar el móvil, un 78% del grupo, lo que se traduce en un 71% de las niñas y un 100% de los niños, y aunque la primera actividad suele estar colocada entre los primeros puestos por ambos sexos de forma igualitaria, son las niñas las que optan más por la segunda actividad como destinataria de los puestos preferentes. Un 78% también opta por hacer los deberes y estudiar, un 85% de las niñas y un 57% de los niños, aunque nadie lo sitúa entre las primeras posiciones. De nuevo, tal como ocurre en 1º de ESO, a ellas les gusta más ir de compras y lo suelen colocar entre los puestos principales, un 64% de la clase elige esta actividad, un 71% de las chicas y un 57% de los chicos, idénticos resultados e inclinaciones presenta ver la televisión, aunque casi nadie opta por ella entre los escalafones más altos del ranking. Por otra parte, y siguiendo también la tendencia que marca el primer curso, ellos son los que prefieren más hacer deporte, escogido por el 57% del grupo, un 100% de los varones y un 42% de las féminas. En cambio, tal como sucede también en 1º, las alumnas son las que señalan más la actividad lectora y algunas incluso la incluyen entre las principales preferencias, lo eligen así un 71% de las niñas y tan solo un 28% de los niños, lo que representa a un 57% del total. Como última actividad a tener en consideración aparecen los videojuegos, que logran algo menos de adeptos que en 1º, un 50% del total, representado por el 28% de las alumnas y el 71% de los alumnos. c) Actividades de ocio de 3º de ESO En lo referido a 3º de ESO las actividades son tan diversificadas como en 2º e igualmente existe poca concentración de opiniones (ver Anexo VI. Tabla 22 y gráfico 22), aunque las elecciones entre los primeros puestos se agrupan más en el tema de salir con amigos y usar el móvil, seguidos de ver la televisión y navegar por internet. Así el lugar preferente del podio lo ocupa el salir con amigos, que es indicado por el 21%, lo que supone el 28% de las niñas y el 14% de los niños. En segundo lugar un 50% se decanta por el uso del móvil, lo que viene a ser un 71% de las alumnas y un 28% de los alumnos, y en tercer lugar un 21%, que responde únicamente al 42% de las pertenecientes al género femenino, se inclina por el chat. Otro 21% opta por escuchar música y lo sitúa en la cuarta posición, representado por el 28% de las chicas y el 14% de los chicos. Datos idénticos se repiten en quinto lugar con hacer deporte, a lo que se une también el uso del chat, y aunque también es elegido por el 21%, es sin embargo designado por el 14% de las chicas y el 28% de los chicos. Salir con amigos aparece de nuevo con los mismos datos que se aprecian en el primer puesto, solo que esta vez su posición se encuentra en sexto lugar. En el séptimo nivel despunta escuchar música con el 35% del grupo, un 28% de las féminas y un 42% de los varones lo seleccionan. Y ya en octava y novena posición se encuentran hacer los deberes y estudiar con tan solo un 21% del grupo, por lo que se decantan el 28% de las niñas y el 14% de los niños. No obstante, pasando a tratar esta variedad de actividades en su conjunto se observa que, tal como se ha remarcado anteriormente, un 92% opta por salir con amigos y usar el móvil. Respecto a la primera actividad se advierte como es distinguida por el 85% de las chicas y el 100% de los chicos, mientras que con la segunda actividad ocurre todo lo contrario y, al igual que en los otros cursos, el móvil es preferido por ellas y lo suelen situar en puestos más Capítulo 5 Análisis de los resultados 68 destacados, lo mismo que realizar los deberes y estudiar que, a pesar de no encontrarse entre los puestos más destacados, sí suele ser elegida antes por ellas que por ellos, en este caso ambos suponen un 85% del grupo, lo cual se remite a un 100% de las alumnas y a un 71% de los alumnos. Por el contrario lo de salir con amigos es más importante para ellos, lo mismo que la práctica de deporte, como ocurría en los cursos inferiores, y que en este es indicado por el 78%, aunque en realidad esto corresponde al 57% de las alumnas y al 100% de los alumnos. Otro 78% se inclina por el visionado de la televisión y la sitúa entre los primeros puestos del ranking, serían un 85% de las niñas las que realizan esto y un 71% de los niños. El 71% se decanta también por escuchar música, un 71% de las niñas y otro tanto igual de los niños, y chatear, de los que existen un 85% de las féminas y un 57% de los varones. En lo que respecta a navegar por internet esto es escogido por el 64%, un 71% del total de las chicas y un 57% del de los chicos, y ambos sexos suelen distinguir esta actividad entre los lugares preferentes. Tras esto se pasa a las actividades minoritarias como son los videojuegos, ir de compras y la lectura, que aquí se hallan en menor proporción que en los otros cursos. La primera de ellas solo es seleccionada por los chicos, un 85% de ellos, que representan al 42% del grupo de clase; la segunda es señalada por otro 42%, pero esta vez de ambos sexos por igual, aunque son las niñas las que prefieren esta actividad más que los niños; y por último otra vez la lectura, situada entre los últimos puestos y solo escogida por el 28%, equiparándose los dos sexos en su elección. 2.2. Tiempo dedicado a las actividades de ocio A pesar de esta serie de consideraciones este análisis no se vería completo si no se detallara el tiempo aproximado que dedican los alumnos a cada una de estas actividades, lo que permitirá también constatar en qué medida las actividades predilectas son las destinatarias de más tiempo y si el control parental influye en ello. a) Tiempo dedicado a las actividades de ocio por 1º de ESO En 1º de ESO (ver Anexo VI. Tabla 23 y gráfico 23) le dedican bastante tiempo a la televisión, entre una y cuatro horas diarias, siendo el 78% (un 57% de las niñas y un 100% de los niños) los que afirman que es una de las actividades a la que más tiempo otorgan. Lo mismo ocurre con la realización de los deberes y estudiar, ya que la mayoría, un 92%, practica esta actividad entre una y tres horas diarias, así lo aseguran el 100% de ellas y el 85% de ellos. Tiempo similar emplean en salir con amigos, aunque no todos a diario, como especifica el 64%, uno de los porcentajes más bajos en tiempo dedicado a las actividades favoritas, que correspondería al 57% de las niñas y al 71% de los niños. Otras de las actividades que señalan en este rango, aunque ninguna supera las dos horas diarias, son las de chatear, navegar por internet y escuchar música, indicadas también por un 78%, aunque en ellas ambos sexos se encuentran más equiparados, respondiendo a ello el 85% de las féminas y el 71% de los varones. También suelen practicar deporte a diario o en días alternos, esto es realizado por el 78%, pero ello significa el 100% de los chicos y solo el 57% de las chicas. En menor porcentaje en cuanto a tiempo dedicado y asiduidad aparece el uso del móvil y los videojuegos, ambos señalados únicamente por el 50% de las personas, concretamente por el 57% de las niñas y el 42% de los niños. Aparte se halla que el 42%, lo que sería el 57% de las chicas y tan solo el 28% de los chicos, a menudo van de compras con sus familiares, algo que también definen como una actividad motivadora. Y por último queda la lectura, los pocos que leen, un vergonzoso 28% en el que ambos sexos se encuentran equiparados, admiten destinar poco tiempo a tal actividad. Capítulo 5 Análisis de los resultados 69 b) Tiempo dedicado a las actividades de ocio por 2º de ESO En 2º de ESO se mantienen las mismas actividades pero se alteran sustancialmente los tiempos (ver Anexo VI. Tabla 24 y gráfico 24), aunque sí es cierto que raramente dedican a una misma actividad más de dos horas diarias, sin embargo algunas de ellas, como por ejemplo el uso del móvil o escuchar música, la practican cada vez que pueden, así que resulta difícil computar el tiempo empleado, por lo que únicamente se limitan a señalar si este es mucho o poco. Dicho esto, entre las actividades a las que más tiempo dedican se encuentran estudiar y hacer a los deberes, el 100% expresa que pasan entre dos y tres horas diarias realizando esta actividad; al igual ocurre con escuchar música, en la que también el 100% asegura que procura hacerlo a diario, y de estos el 92% confiesa que indistintamente del lugar o del momento del día. Idénticos resultados se observan en la utilización del móvil, aunque son ellas las que admiten dedicarle más tiempo y atención. La siguiente actividad a la que destinan más horas, aunque no suele superar las dos o tres horas y tampoco es practicada por todos a diario, es la de salir con amigos, quienes lo hacen conforman el 92% del grupo, traduciéndose en el 85% de las féminas y el 100% de los varones. Mismos porcentajes se observan en cuanto a chatear, que lo hacen asiduamente y cada vez que pueden y, al igual que ocurre con el móvil, las niñas confirman emplear más tiempo en ello. A continuación se advierte que las cifras bajan en lo referente a navegar por internet, el 71%, lo que sería el 57% de las chicas y el 100% de los chicos, aseveran hacerlo a diario pero sin concederle un tiempo excesivo, los que más lo hacen dos horas. El descenso continúa en las horas pasadas delante del televisor, así el 64% confiesa pasar entre 30 minutos y dos horas aproximadamente frente a ella, y en la misma línea el 42%, un 28% de las niñas y un 71% de los niños, confirma mismos lapsos de tiempo en lo referente al uso de videojuegos. En última instancia se constata que en algunas actividades existe una diferenciación por sexos mayor que en el curso anterior, a saber, en la práctica del deporte un 50% del total asevera practicarlo diaria o casi diariamente entre una y tres horas, sin embargo si se analiza este porcentaje de forma individual en lo que a sexos se refiere, se comprueba que en realidad esto únicamente es apuntado por el 42% de las chicas frente al 71% de los chicos. Lo mismo ocurre con la lectura o con ir de compras, señalado por el 57%, aunque en realidad ello corresponde al 71% de las féminas (quienes afirman leer a diario, aunque únicamente una hora como mucho) y al 28% de los varones. c) Tiempo dedicado a las actividades de ocio por 3º de ESO En lo que respecta a 3º de ESO (ver Anexo VI. Tabla 25 y gráfico 25) se produce un aumento considerable en el uso del móvil, el 92%, un 100% de las niñas y un 85% de los niños, admite utilizarlo mucho, cada vez que les es posible, por lo que no pueden calcular el tiempo aproximado que dedican a él. Iguales consideraciones expresan con el período destinado a la música y un 71% de ambos sexos confirma escucharla a diario. En cuanto a salir con amigos el 100% reporta hacerlo todos o casi todos los días, empleando en ello entre una y tres horas de media. Seguidamente se comprueba que otra de las actividades a la que suelen destinar bastante tiempo libre es a estudiar y a la realización de los deberes, entre una y tres horas diarias, el 85%, un 100% de las niñas y un 71% de los niños así lo expresa. Aparte de esto también visionan mucho la televisión, únicamente el 28% de las niñas defiende hacerlo durante poco tiempo, el resto pasa entre una y tres horas diarias con ella. Asimismo de igual forma le dedican el mismo tiempo aproximadamente a chatear o a navegar por internet, un 64% así lo afirma, correspondiente al 71% de las chicas y al 57% de los chicos. Un 64% del total también asevera dedicarle entre 30 minutos y tres horas al deporte asiduo, aunque esto solo lo haría el 42% de las féminas frente al 85% de los varones. Las cifras más bajas las reporta el ir de compras, realizado por el 42%, lo que se traduce en un 57% de las chicas y un 28% de los chicos, y la lectura, donde se constata que solo el 28% de ambos sexos emplea, aunque poco, tiempo en ello. Para finalizar un último apunte en lo referido al disfrute de videojuegos, donde Capítulo 5 Análisis de los resultados 70 por primera vez no existe ninguna niña que juegue a ellos, por el contrario se da el repunte más alto entre los tres cursos de niños (un 85%) que pasan entre 30 minutos y dos horas al día con esta actividad. Una vez constatados todos estos datos en cuanto a actividades predilectas y tiempo aproximado de dedicación a ellas se analizarán más en profundidad una por una de forma individual, de manera que este análisis pormenorizado otorgue una perspectiva más certera sobre qué aportan estos entretenimientos o deberes a este alumnado en concreto, qué consideración tienen de ellos y cómo afectan a su vida diaria. Dicho esto se comenzará por aquellas actividades que reportaban más satisfacción a los estudiantes y se continuará con el resto en orden decreciente. 2.3. Salir con amigos La primera de ellas, que es la preferida en general con diferencia (un 85% de 1º y un 92% de los otros cursos así lo atestiguan), es la de salir con amigos, actividad que, a pesar de no estar relacionada directamente con este tema de investigación, es considerada susceptible de analizar por la información relevante que puede aportar en lo referente a si la influencia de los medios es tan enorme como se cree o en ello también interfiere la vida social, o incluso si esta última puede llegar a contrarrestar la otra y ser más decisiva. Tras esta aclaración se procederá al análisis de las preguntas relacionadas con el tema de salir con los amigos planteadas en los cuestionarios, de las que se las que se extrajeron las siguientes informaciones. a) Actividades realizadas con amigos Una de las primeras cuestiones que interesaba conocer era la de en qué empleaban el tiempo cada vez que salían con sus amigos, y las respuestas que a ello dieron no sufrían de acusadas variaciones intergrupales (ver Anexo VI. Tabla 11 y gráfico 11). En 1º de ESO se aprecia una tendencia evidente entre los chicos en cuanto a jugar al fútbol, un 85% de ellos así lo afirma, frente a tan solo el 14% de las chicas, lo que supondría en total un 50% de la clase. De forma inversa también se observa una predisposición entre las féminas a charlar, como señala el 57% de ellas, mientras que nadie del sexo opuesto parece interesarse por esta práctica. A partir de aquí el resto de actividades son apuntadas por ambos sexos en mayor o menor medida, aunque suelen ser ellas las que indican más opciones, ya que ellos parecen encasillarse fundamentalmente en el fútbol. Por consiguiente uno de los otros pasatiempos más comúnmente realizado con amigos es el de pasear, como lo atestigua el 42% del alumnado, de ellos el 57% de las niñas y el 28% de los niños. Ya en menor porcentaje, pues tan solo un 28% de la clase (lo que sería el 42% de las niñas y el 14% de los niños) indica esta opción, se encuentra jugar a diferentes juegos, preferentemente de mesa o videojuegos. En 2º de ESO se advierte que la tendencia por los varones de jugar al fútbol continúa, pero ya en menor medida, siendo elegido por el 71% de ellos. Mientras tanto se produce un destacado repunte en la predilección por charlar y opta por lo mismo el 78% de la clase, lo que se traduce en el 85% de las alumnas y en el 57% de los alumnos. La opción de jugar a juegos, entre los que se incluyen los videojuegos, se mantiene entre el 28% de la clase, como sugiere el 14% de las niñas y el 71% de los niños. Por último la preferencia por pasear pasa a ser exclusivamente femenina y es realizada por el 42% de ellas. Ya en 3º de ESO se hallan más tendencias y más equiparadas entre sexos. La más mencionada es la de charlar, por un 64% de la clase, entre los que se encuentran el 57% de las niñas y el 71% de los niños. Por otra parte irrumpe con fuerza en este grupo la adicción a Capítulo 5 Análisis de los resultados 71 fumar, experimentado por el 35% de la clase, aunque en mayor proporción chicas (el 57% de ellas) que chicos (tan solo el 14% de ellos). Tras esto la actividad más demandada, pero ya por menos personas, únicamente el 28% de ambos sexos, es la de bailar, y lo de jugar a juegos también decae hasta el 21% (un 14% de las niñas y un 28% de los niños). Resulta curioso que el fútbol y pasear tan solo lo señalen el 7% de la clase, a la par que aparecen nuevos divertimentos como el de beber, cantar, salir en pareja o acudir a fiestas, señalados también por el mismo porcentaje. b) Conversaciones con amigos Aparte de esto también interesaba conocer los temas sobre los que versaban sus conversaciones con los amigos, más que nada para averiguar qué papel jugaban en ellas los medios, si sus conversaciones giraban en torno a contenidos mediáticos o preferían centrarlas en torno a su realidad más próxima. Resultaba complicado que ellos mismos resumiesen sus distintas conversaciones, así que se les pidió que simplemente las organizasen por temas como mejor pudieran. Los análisis de los cuestionarios arrojaron que, al igual que en otras ocasiones, las diferencias entre sexos y cursos eran palpables (ver Anexo VI. Tabla 12 y gráfico 12). En 1º de ESO no existen tendencias marcadas entre sus conversaciones e indican temas de los más diversos. Solo se da una concentración palpable respecto a hablar sobre fútbol, como lo remarcan el 57% de los niños, que no reportan apenas variedad en sus conversaciones. Las niñas sí indican más temas diversos, aunque no se halla ninguno que supere al 28% de ellas, estos se reducen a hablar de las clases del instituto, de un poco de todo en general o de confidencias o hechos que les hayan ocurrido. En 2º de ESO sí se encuentra ya más diversidad en sus charlas, sin embargo, al igual que ocurría en el primer curso, los temas son más variados entre el sexo femenino que entre el masculino, y tampoco coinciden entre ellos. Un 57% de los chicos vuelve a apuntar que suelen conversar sobre fútbol, aunque ya aparece otro porcentaje idéntico que reconoce que también hablan sobre contenidos televisivos. El resto de temáticas que reflejan no concentran seguidores que rebasen al 28% de los niños. En cambio entre las féminas sí existe una mayor diversidad, pero los contenidos de sus charlas suelen referirse principalmente a cosas que les hayan pasado o confidencias (como señala el 71% de ellas), cotilleos (un 42%) o de las parejas o las personas que les gustan (un 28%). En 3º de ESO los temas de conversación se encuentran mucho menos diferenciados por sexos y ya ambos señalan un número similar de ellos, aunque no coinciden demasiado en señalar los mismos. Existe una mayor concentración en la cuestión de contarse confidencias y otros sucesos que les hayan ocurrido, lo que es sugerido por el 35% de la clase, un 42% de las féminas y un 28% de los varones. Tras ello las otras dos elecciones donde se agrupan más alumnos son las conversaciones sobre las parejas y las personas que les gustan y hablar de un poco de todo, que es expresado por el 28% de ambos sexos. Sí continúa una clara propensión entre los niños a dialogar sobre fútbol (un 42%), aunque no tanto como en los otros cursos. 2.4. Escuchar música La siguiente actividad con la que pasaban más tiempo, aunque ya se puntualizó antes que resultaba imposible establecer el tiempo exacto, era la de escuchar música. Se consideraba relevante conocer más datos acerca de esta actividad porque, a pesar de no ser un medio de comunicación, sí que está directamente relacionada con ellos, ya que el alumnado necesita de los medios para poder acceder a su música preferida. Capítulo 5 Análisis de los resultados 72 a) Medios utilizados para la audición de música El principal punto que interesaba conocer era a través de qué medios escuchaban música. Se aprecian, al igual que en los análisis anteriores, diferencias por grupos (ver Anexo VII. Tabla 1 y gráfico 1). En 1º de ESO el 57% asegura que suele escuchar música en el ordenador (lo que se traduce en el 42% de las niñas y en el 71% de los niños), esta cifra desciende en 2º al 35% (un 28% de las chicas y un 57% de los chicos) para volver a subir en 3º hasta el 64% (un 57% de ellas y un 71% de ellos). Este brusco descenso del uso del ordenador para escuchar música de 1º a 2º se explica por el incremento del uso de otros aparatos destinados a tal fin, entre los que destaca el móvil, de manera que mientras solo un 28% del alumnado de 1º indica utilizar este aparato (un 42% de las niñas y un 14% de los niños), en 2º lo hace el 64% de la clase (un 57% de las féminas y un 71% de los varones) y en 3º nada menos que el 71% (el 57% de las chicas y el 85% de los chicos). Llama en ello la atención como ya en 2º un 57% de ambos sexos indica procurar escuchar música en cualquier lugar y medio que les sea posible, lo mismo que señala en 3º el 42% de ambos sexos igualmente, en todo ello juega un poderoso papel la versatilidad y ligereza de los nuevos móviles, más utilizados en todos los aspectos por estos alumnos más mayores. Aparte de esto el otro único aparato al que hace mención un porcentaje significativo del alumnado en el disfrute de esta afición es la radio, escuchada únicamente por el 28% de los chicos y chicas de 2º, curso en el que aparentemente la afición por la música parece despertar más adeptos que en los otros grupos. b) Importancia concedida a la música Esta mencionada afición por la música despertaba el interrogante de averiguar por qué se sentían atraídos por ella y si podría existir una relación entre este apego y la influencia mediática. Los análisis de los cuestionarios arrojaron que los fines que persigue el alumnado de todos los cursos con la audición de música eran muy similares (ver Anexo VII. Tabla 2 y gráfico 2). Los más comunes eran los referidos a la relajación y la alegría. Un 35% del alumnado de 1º (un 28% de las chicas y un 42% de los chicos) indica que lo que buscan con la música es relajarse, este porcentaje desciende en 2º al 28% de ambos sexos para subir de nuevo con fuerza en 3º, donde el 57% de los dos sexos también reconoce perseguir este objetivo. En cambio la otra tendencia más palpable, la de escuchar música para alegrarse, despunta en 1º con el 42% de las niñas, y ya en 2º asciende hasta el 57% de la clase, donde vuelven a sobresalir las chicas, que constituyen el 71% frente a tan solo el 28% de los chicos. En 3º esta tendencia se iguala entre sexos y el 57% de cada uno así lo asevera. Es preciso destacar la progresiva ascensión entre el sexo masculino en cuanto a esta tendencia. El resto de intereses que estos alumnos expresan que buscan con la música no aúna a más del 21% de cada clase (aunque despierta más tipología de sensaciones entre las féminas), a excepción de aquel de que les servía para identificarse y expresarse, algo de suma importancia durante la etapa adolescente, así que mientras en 1º esto solo lo reseña el 14% de las niñas, el deseo por la búsqueda y la reafirmación del yo repunta de forma destacada en 2º con el 57% de las féminas, ya insertas en plena adolescencia, pero esto vuelve a bajar en 3º con únicamente el 28% de las alumnas y, ya aparecen aquí también los del sexo contrario, el 14% de los varones. c) Gustos musicales Esta serie de análisis también parecen desvelar que de 1º a 2º se produce un incremento del apego por la música, fundamentalmente entre las chicas, que pasa a ser Capítulo 5 Análisis de los resultados 79 muestren ellos solos sí sufre ciertas variaciones, así en 1º tan solo lo hace el 28% (un 42% de las niñas y un 14% de los niños), en 2º varía bastante y es realizado por el 57% (continúa el 42% de las niñas pero los niños suben hasta el 71%), pero en 3º únicamente es expresado por las féminas, nada menos que por el 85%, que representan al 42% de la clase. Un 57% de los chicos de este grupo se desbanca de esta categoría al exponer que prefieren poner fotos de sus equipos favoritos o de otros motivos de su interés. En relación a las fotografías de perfil ninguno de los estudiantes declara cambiarla muy a menudo (ver Anexo VIII. Tabla 3 y gráfico 3), incluso un 14% de los ambos géneros en 1º admite que ni siquiera posee foto de perfil. Los que más la cambian lo hacen cada semana aproximadamente, lo cual solo es aducido por el 28% de las féminas de 2º. Por otro lado apenas existen aspectos de la aplicación que no les agraden (ver Anexo VIII. Tabla 1 y gráfico 1), tan solo algunos apuntan como elemento desagradable la pesadez de los continuos mensajes y la insistencia de mucha gente. Esto admite un 14% de los alumnos de cada sexo de 1º, el 28% de los de 2º (un 14% de ellas y el 42% de ellos) y el mismo 28% de los estudiantes de 3º (que corresponden al 42% de las chicas y al 14% de los chicos). Raro es que casi nadie tampoco mencione el tema de la adicción a este tipo de aplicaciones y redes, tema nombrado exclusivamente por el 21% de los estudiantes de 2º, correspondiente al 28% de las niñas y al 14% de los niños, y por el 7% de los de 3º (representado por el 14% de las alumnas). c) Otros usos del móvil Estos por tanto son los principales usos que se le dan al teléfono: llamadas y mensajes Whatsapp. El resto de empleos que manifiestan les resultan menos atractivos y sufren más variaciones dependiendo de la edad de los estudiantes (ver Anexo VI. Tabla 6 y gráfico 6. Ver Anexo VII. Tabla 20 y gráfico 20. Tabla 21 y gráfico 21. Tabla 22 y gráfico 22). Por ejemplo se observa como en 1º el juego del Pou, consistente en cuidar a una mascota virtual, logra una cierta popularidad tal y como expone el 42% de la clase, representado por el 57% de las niñas y el 28% de los niños; sin embargo en los otros cursos solamente un ínfimo 7% afirma ser fan de este juego. Exactamente igual ocurre con otra serie de juegos para móviles, en 1º declara jugar a distintos juegos un porcentaje bastante menor que el anterior, un 28% (el 42% de las niñas y el 14% de los niños), que en 2º asciende de forma sutil hasta el 35% (el 28% de las chicas y el 71% de los chicos), para caer estrepitosamente hasta el 7% del grupo de 3º (representado por el 14% de los congéneres masculinos). Por otra parte se constata que los usos del móvil entre las personas de 2º y 3º son más similares, mientras que los de 1º son más primarios e infantiles, así en los cursos superiores se dan tendencias que reportan bastantes más seguidores que en el primero de los grupos. Una de ellas es la de escuchar música, que en 1º es practicada por el 57% de ambos sexos, mientras que en los otros cursos alcanza a la completa totalidad de los grupos, siendo actividad predilecta de las chicas. Otra tendencia que sufre variaciones con la edad es la de utilizar otras redes sociales distintas del Whatsapp, que comienza en 1º con el 50% (el 57% de las niñas y el 42% de los niños) y que culmina en los otros cursos con casi un 100% de seguidores, sobresaliendo de nuevo en predisposición las chicas, exceptuando a una alumna de 3º. Este incremento de uso para el que es indispensable internet va acompañado por ende de un aumento de la navegación por la red a través del móvil, y aunque todos los de 1º lo usen también para esto no son tan continuos e insistentes como los de los cursos superiores. Además de estos usos que se han citado cabría añadir tres más en cuanto a que poseen un cierto número de incondicionales habituales (ver Anexo VI. Tabla 6 y gráfico 6. Ver Anexo VII. Tabla 20 y gráfico 20. Tabla 21 y gráfico 21. Tabla 22 y gráfico 22), estos son el despertador, la descarga de distintas aplicaciones y la importancia otorgada a la carcasa y a la apariencia del móvil. En lo referente al despertador reconocer que más de la mitad lo utiliza Capítulo 5 Análisis de los resultados 80 para esto y que también reporta variaciones con los cursos, de este modo en 1º lo usan para despertarse el 64% (el 71% de ellas y el 57% de ellos), en 2º el 71% (el 85% de las niñas y el 57% de los niños) y en 3º, contrariamente al incremento de los demás usos, este en concreto disminuye hasta el 57% de cada sexo. Lo que sí permanece más o menos inalterable son las diferentes descargas de aplicaciones, música, juegos, etc. Entre un 50% y un 64% de cada curso lo hacen, siendo minoritarios en 3º. Reinciden otra vez las niñas en ello como las más habituales, excepto en las descargas de juegos, donde son más numerosos los del otro sexo. Por último comentar la relevancia del aspecto físico del móvil, que arroja distintos resultados en función del grupo, de manera que en 1º un 50% se preocupa por su apariencia (el 42% de las niñas y el 57% de los niños), en cambio en 2º es importante para todas las niñas en general (el 50% de la clase), y en 3º para el 64% (el 42% de las chicas y el 85% de los chicos). d) Influencias del lenguaje chat Aprovechando la oportunidad que brindada investigar sobre los móviles y sus distintos empleos, y debido fundamentalmente a la constatación de que su uso principal estaba dirigido a la interrelación a través de distintas aplicaciones, se consideró acertado indagar también sobre cómo el masivo empleo de las redes sociales y el Whatsapp estaba afectando a la composición escrita y a la representación icónica de estos estudiantes. Aparte, para conocer el nivel alcanzado por las nuevas formas de comunicación escrita, se les solicitó también que escribiesen una frase inventada con las menos letras o palabras posibles, utilizando preferentemente símbolos o abreviaturas (ver Anexo VIII. Tabla 10 y gráfico 10). En ello se evidencia una influencia palpable de la utilización del Whatsapp. Se advierte por ejemplo en el uso de las mayúsculas o minúsculas, de forma que mientras la escritura en letras mayúsculas es preferida por un 57% de los dos sexos en 1º, en 2º y 3º prefieren las minúsculas, como demuestra el 50% de cada grupo, correspondiente al 42% de ellas y al 57% de ellos. También estos cursos más mayores tienden a las frases más largas y a utilizar palabras casi completas pero escritas al modo de los mensajes whatsapp, tipo a “ola ke ase”. Se comprueba así como solamente un 28% del alumnado de 1º es perfectamente capaz de comunicarse de esta forma (un 14% de las niñas y un 42% de los niños), en 2º la cifra aumenta hasta el 57% (el 42% de las niñas y el 71% de los niños) y en 3º desciende levemente hasta el 42% (el 28% de las chicas y el 57% de los chicos). Exactamente lo mismo ocurre con la propensión al empleo de diferentes abreviaturas como la de “xq” en vez de “por qué”. Si en 1º tan solo las utiliza el 42% de cada sexo, en 2º lo hace el 64% (el 57% de las chicas y el 71% de los chicos) y en 3º el mismo porcentaje (aunque en este caso el 42% de ellas y el 85% de ellos). Existen otros elementos pictográficos que denotan una evolución en la adolescencia. Por ejemplo se observa que en 1º un 28% de cada sexo utiliza en la redacción de su frase una especie de monigote de cabeza redonda y cinco líneas a modo de extremidades y tronco. Esto mismo es empleado en 2º únicamente por el 14% de cada género y por absolutamente nadie de 3º. Algo similar sucede con la utilización de símbolos matemáticos, que asciende con los cursos, pasando del 14% de ambos sexos en 1º, al 28% de las niñas de 2º y alcanzando en 3º el 42%, que serían el 57% de las chicas y el 28% de los chicos. Se encuentran igualmente equivalencias en el empleo de corazoncitos y de otra clase de dibujos parecidos a los emoticonos del Whatsapp. Es curioso como en 1º el 42% de las féminas (que representan únicamente al 21% de la clase) dibuja esta serie de iconos, mientras en 2º se aprecia una cierta divergencia en cuanto al empleo de ambos, de manera que si por una parte los corazones son solamente pintados por el 57% de las féminas (un 35% del grupo), entre los dibujitos de otra índole se mantiene este mismo porcentaje pero ya de ambos sexos por igual; en cambio en 3º los dos descienden, de manera que los que dibujan corazones componen el 35% de la clase (un Capítulo 5 Análisis de los resultados 81 28% de las chicas y un 42% de los chicos) y los del resto de dibujos se sitúan en un 21% (el 28% de ellas y el 14% de ellos). 2.8. Televisión Cambiando de tema y de actividad se procederá a continuación a detallar los resultados de los análisis de otro entretenimiento diario de estos estudiantes, la televisión. La televisión es visionada diariamente entre una y tres horas por entre el 64% y el 78% de cada grupo, correspondiendo el valor más bajo al segundo curso. A pesar de no encontrarse normalmente entre las actividades predilectas sí que le dedican tiempo de sobra y no existen controles parentales sobre esto. Para averiguar en qué manera los influenciaba o condicionaba, el principal aspecto susceptible de conocer era qué tipo de contenidos veían y cuáles eran sus preferidos (ver Anexo VI. Tabla 4 y gráfico 4). La serie clave que triunfaba en todos los cursos y que era con diferencia el contenido televisivo favorito se trataba de La que se avecina, absolutamente todos la conocían y la habían visto en alguna ocasión. Sus fans eran algo más minoritarios en 1º, un 57%de ambos géneros, pero aumentaban hasta el 78% en 2º (con un 85% de las féminas y un 71% de los varones) y disminuían levemente en 3º hasta el 64% (el 57% de las chicas y el 71% de los chicos). Esta serie es la única que reporta seguidores en todos los cursos y una cierta paridad entre sexos, incluso los que no la siguen también la han visto en alguna ocasión y conocen la trama y los personajes. A partir de aquí el visionado de otros productos televisivos presenta ciertas divergencias entre géneros y grupos que serán especificadas seguidamente. Es por esto que se realizará un análisis pormenorizado de dicha serie, además de porque supone un vehículo de primera mano para sopesar y analizar la influencia televisiva en estos adolescentes, cómo les afecta y qué clase de efectos se derivan de ella. a) La que se avecina El capítulo que se visualizó fue el último de la sexta temporada, titulado “Un lanzamiento, un resbalón y la abuela vampiricántropo”, que se retransmitió en enero de 2013 y fue el más visto de su historia con un 22,4% de share y una media de 4.140.000 espectadores. Los alumnos disfrutaron mucho con él y aunque la mayoría ya lo habían visto no les importaba repetir. A pesar de esta buena acogida era necesario indagar sobre qué era lo que más les había gustado y lo que menos (ver Anexo IX. Tabla 1 y gráfico 1). Lógicamente lo que más les había gustado a todos completamente eran las escenas y expresiones graciosas de sus personajes. Por otra parte no existía casi nada que no les gustase. Llama la atención que los únicos cursos que indicaban algo de esto son los de 1º y 2º, y se remiten fundamentalmente a algunas escenas que son más aburridas porque incluyen más cantidad de diálogos no tan divertidos, es lógico que opinen esto al ser más pequeños e infantiles que los de 3º. Debido a este hecho puede ser que incluso existan frases o contextos que no comprendan, de modo que un 28% de la clase de 1º, que correspondería al 14% de las niñas y nada menos que al 42% de los niños, admite esta afirmación, pero ya en 2º ello se reduce a tan solo el 28% de cada sexo. Aparte de esto es curioso que el 28% de las féminas de ambos cursos critiquen la serie calificándola de “verde”, aspecto que parece no gustarles. Además de estas consideraciones es adecuado puntualizar sobre otras observaciones que demuestran la diferente percepción de la serie que tienen los alumnos de distintos cursos dependiendo de su edad y madurez. Por ejemplo un 28% de los estudiantes de ambos sexos de 3º apela al hecho de que los personajes de la serie resultan ser buenos actores, mientras Capítulo 5 Análisis de los resultados 82 que en los otros grupos ninguno repara en este hecho, a excepción de una niña del segundo curso. Asimismo son también los de 3º, aunque solamente el 21% (un 14% de las chicas y un 28% de los chicos), los que recalcan que una de las cosas que más les gusta de esta producción es el tratamiento que le dan a ciertos temas de actualidad. No es necesario explicar que los de los cursos inferiores al encontrarse más desinformados sobre este aspecto tampoco advierten estas consideraciones. En cuanto a sus personajes preferidos (ver Anexo IX. Tabla 2 y gráfico 2) triunfa claramente uno de los principales pilares masculinos de la serie, Amador, más predilecto por parte de los chicos que por las chicas, es el favorito del 57% de los de 1º (el 28% de las niñas y el 85% de los niños), del 85% de los de 2º (el 85% de ellas y el 100% de ellos) e igual porcentaje de los de 3º (esta vez equiparándose ambos sexos en un 85%). Se advierte como esta desigual apreciación de ambos sexos por este personaje va disminuyendo con los años. Tras este cómico el siguiente favorito es Recio, quien, al igual que el otro, es ligeramente más apreciado por los niños que por las niñas. Un 50% de 1º indica que es su predilecto (un 57% de las chicas y un 42% de los chicos), un 64% de los de 2º (el 57% de las alumnas y el 71% de los alumnos) y un 50% de los de 3º (el 28% de las chicas y el 71% de los chicos). La dispar distribución entre sexos en lo que respecta a ambos personajes, encontrándose los varones en una proporción mayor, se explica por la irrupción de un personaje femenino que es preferido básicamente por las niñas, es el de Judith, de esta manera es elegido por el 28% de las féminas de 1º (tan solo un 14% del grupo), por el 57% de las alumnas de 2º (que representan al 28% de la clase) y un 28% de las de 3º, a lo que se añade también el 14% de chicos (ambos conforman el 21% del alumnado). Se recuerda que en 1º los porcentajes anteriores son menores que en los otros cursos porque eran menos habituales a la serie, es por ello por lo que la elección de los personajes favoritos se halla bastante repartida y desigual y no existen concentraciones tan claras como en los grupos superiores. Sin embargo ante la pregunta de si les gustaría parecerse a alguno de los personajes (ver Anexo IX. Tabla 18 y gráfico 18) son los de 1º los que presentan un mayor porcentaje en respuestas afirmativas, un 35% (el 57% de las chicas y el 14% de los chicos), y llama la atención en ello que de estas féminas un 42% quiera asemejarse a un intérprete determinado por su aspecto físico y estilo (ver Anexo IX. Tabla 19 y gráfico 19). No obstante esta misma aspiración desaparece con los cursos, de forma que únicamente es declarada por el 14% de las féminas de 2º. Una vez constatadas estas preferencias existía interés por averiguar cuáles eran los personajes que consideran más atractivos o estilosos, para discernir si había correspondencia entre estos y los que habían citado en el apartado anterior, pues con ello también se podría reconocer si el físico jugaba un papel importante a la hora de decantarse por un personaje u otro. Sin embargo no se halló una clara correspondencia en cuanto a esto. Está claro que prefieren a los actores que aportan más a la serie por su gracia y carisma que aquellos cuya principal aportación es un buen físico, con una excepción, como se ha mencionado anteriormente el único personaje femenino que despuntaba levemente entre las elecciones de las féminas era Judith, que a su vez es una de las que también despuntan entre las más atractivas. No es de extrañar que la mayoría de los protagonistas considerados como los más atractivos sean mujeres, pues son las que más arregladas aparecen en la serie y de las que más se resaltan sus atributos físicos (ver Anexo IX. Tabla 3 y gráfico 3). La más aclamada en general es Raquel, en 1º por un 78% (un 57% de las niñas y un 100% de los niños), en 2º por el 92% (el 85% de las alumnas y el 100% de los alumnos) y en 3º por el 71% de cada sexo respectivamente. A esta la sucede la más arriba mencionada Judith, en 1º reporta muchos menos adeptos que la otra actriz, solo un 28% (el 42% de las chicas y el Capítulo 5 Análisis de los resultados 83 14% de los chicos), pero ya en 2º se equipara más a la otra con el 85% de admiradores (el 85% de las niñas y el 71% de los niños) y en 3º de nuevo con un 71% por parte de ambos géneros. En este caso concreto de Judith sí se encuentra relación entre estos porcentajes y los reflejados en el apartado de personajes favoritos, aunque los referentes al físico son bastante más elevados que los otros. Sin embargo el personaje de Raquel en el apartado anterior apenas tenía adeptos, y los pocos que lo reportaban eran chicas, alcanzando su punto máximo en 2º con únicamente el 28% de fans. En cambio en la pregunta relativa al atractivo físico es más votada claramente por los chicos. Se aprecia así como parece que el aspecto de los personajes no va ligado incondicionalmente a su relevancia en la serie. Otro ejemplo en este contexto lo protagoniza Amador, el favorito por antonomasia, pero que en este caso del atractivo solamente es votado por el 42% de las chicas de 2º. Por otra parte se había observado que algunas de las expresiones más comunes de ciertos personajes eran repetidas por muchos estudiantes y les gustaban, llegando incluso a utilizarlas en su vida diaria. Sin embargo al investigar sobre esta circunstancia se halló que no existían coincidencias demasiado claras que permitiesen atestiguar un uso preferente de unas expresiones sobre otras (ver Anexo IX. Tabla 7 y gráfico 7). Las pocas concentraciones que existían en cada curso solían corresponder a algún círculo de amigos determinado, lo que lleva a pensar que, a pesar de que estas expresiones sean conocidas por todos, sea el grupo social de cada persona la que se encargue de fomentarla en momentos precisos. Por ejemplo en 1º la única expresión que destaca es “me minas la moral”, utilizada por el 57% de los chicos, los cuales representan al 28% de la clase, y que en la serie es esgrimida habitualmente por Recio, uno de los principales caracteres y segundo favorito. Esta expresión es la única de este personaje que refieren estos alumnos, a partir de aquí todas las demás son exclusivas de Amador, el más popular y el más influyente de la producción. De modo que en 2º la más usada es “ay mai”, expresada por otro 57% del grupo que correspondería a un 42% de las alumnas y a un 100% de los alumnos; además de estas, otras dos expresiones son utilizadas por una menor proporción de personas, una de ellas es “ole ole”, especificada por el 42% del grupo (un 28% de chicas y un 71% de chicos), y otra es “aparcao”, empleada por el 35% (el 28% de las niñas y el 57% de los niños). Por otro lado en 3º se advierte un empate entre dos expresiones que se encuentran entre las más usadas por todos, una de ellas es “ay mi cuqui” y la otra concierne a distintas expresiones que incluyen el término “salami” refiriéndose al órgano sexual masculino, ambas son empleadas por el 35% del grupo, un 28% de las chicas y un 42% de los chicos respectivamente. Por todo esto se aprecia una relación directa entre el visionado de la serie y el uso de expresiones propias de ella. Así siendo los del segundo curso los que más la veían, reportan al menos tres expresiones populares entre ellos, los del tercer grupo iban tras los anteriores en seguimiento de la serie e indican dos expresiones, y por último se encontraban los de 1º, que solo aluden una expresión. Conviene también señalar que son los varones, con diferencia, los más proclives a emplear estas expresiones en su vida diaria y los que más parecen disfrutar con ellas. Por otro lado sería adecuado destacar en este punto que los estudiantes de 2º explican que parte del éxito de la serie reside en que es vista por muchas personas y, por consiguiente, se habla bastante de ella (ver Anexo IX. Tabla 15 y gráfico 15). Esto opina el 50% del grupo, un 42% de las chicas y un 71% de los chicos. De esta forma cuando se les interrogó sobre si solían hablar de este tema con sus amigos se halló que la mayoría lo hace (ver Anexo IX. Tabla 16 y gráfico 16). Los que menos, como era de esperar, los de 1º, pues no son tan habituales a la serie, y así lo indica el 64% (un 42% de las niñas y un 85% de los niños), pero que en los cursos superiores asciende hasta el 71%, en el segundo un 57% de las chicas y un 100% de los chicos, y en el tercero mismo porcentaje de chicas pero un 85% de chicos. Resulta interesante reflejar Capítulo 5 Análisis de los resultados 84 el hecho de que los porcentajes masculinos son mayores, al igual que ocurría con los de las expresiones de la serie que suelen utilizar. Aparte puntualizar que un cierto número de personas precisa que en ocasiones conversan explícitamente sobre las expresiones empleadas en la ficción (ver Anexo IX. Tabla 17 y gráfico 17), así lo define el 21% de 1º (un 14% de las niñas y un 28% de los niños), lo cual aumenta en los otros grupos hasta el 50%, un 42% de las chicas y un 71% de los chicos de 2º y un 71% de las alumnas y un 28% de los alumnos de 3º. De todo lo expuesto anteriormente se deduce que son ellos los que más hablan de la serie, como también apuntaban los resultados referentes a las conversaciones que sostenían con sus amigos y que especificaban que al menos un 57% de los chicos de 2º hablan sobre ciertos contenidos televisivos. Por otra parte se recuerda también en este aspecto que eran las féminas las que indicaban más temas de conversación y que en su mayoría giraban en torno a ellas mismas y su círculo de amistades, lo que les resultará más atrayente que hablar de historias inventadas reflejadas en la serie. Por otro lado preocupaba conocer si estos estudiantes pensaban que esta serie con elementos surrealistas reflejaba la vida real (ver Anexo IX. Tabla 4 y gráfico 4). Un 57% de las personas de 1º opina que sí (un 28% de las niñas y un 85% de las niños), el 85% de 2º igual (un 85% de chicas y un 71% de chicos) y un 64% de los de 3º también (el 71% de ellas y el 57% de ellos). Unos porcentajes bastante altos. Solo un 14% de los chicos de 1º y un 28% del alumnado de 3º (un 14% de las féminas y un 42% de los varones) piensan que la serie exagera la realidad. Aunque un elevado número declare esta demostración de realidad, no saben discernir ni por qué ni en qué aspectos concretos, así como qué temas de actualidad son los que refleja, aunque en lo que sí concuerda una gran parte de ellos, concretamente entre el 64% y el 78% de cada clase, es en aludir a la “locura”, en palabras literales, de sus protagonistas, reconocen que estos sí que exageran y que no se corresponden con las personas normales (ver Anexo IX. Tabla 20 y gráfico 20). Un no desdeñable número de estudiantes califica las relaciones entre ellos de absurdas, esto especifica un 35% de 1º (un 42% de las féminas y un 28% de los varones), un 50% de 2º (un 57% de las chicas y un 28% de los chicos) y un 57% de 3º (un 28% de ellas y un 85% de ellos). Pero pese a este sucesivo incremento que podría hacer pensar que estos adolescentes son conscientes de la irracionalidad de algunas conductas mostradas en la serie, preocupa que paralelamente se produzca otro aumento en la percepción de un cierto número de alumnos de la normalidad de estas relaciones, lo que comienza reflejando únicamente el 14% de las niñas de 1º, para continuar con el 28% de los alumnos y alumnas de 2º respectivamente y culminar con el 50% de los de 3º, correspondiente al 42% de las chicas y al 57% de los chicos. No obstante al menos entre un 28% y un 42% de los adolescentes de los tres grupos (respondiendo la primera cifra a los del segundo curso y la otra a las de los otros grupos, encontrándose en todos ambos sexos igualados) sí se preocupan de considerar estas relaciones como destructivas y dañinas, y reconocen que no es conveniente emularlas (ver Anexo IX. Tabla 20 y gráfico 20). Por otra parte una mayoría también coincide en que el aspecto más evidente del mundo real que muestra la serie concierne a la crisis y sus efectos (ver Anexo IX. Tabla 5 y gráfico 5), como especifica el 57% de los de 1º de ambos sexos, el 50% de los de 2º (el 57% de las niñas y el 28% de los niños) y el 28% de los de 3º (el 42% de las chicas y el 14% de los chicos). Se observa cómo estos porcentajes van en claro descenso, además no se mencionan apenas otros temas relevantes, por ejemplo algunos mencionan también los desahucios y el desempleo, pero ninguno supera el 21% del alumnado de cada clase, a excepción del tema de los desahucios, que sí es reconocido por el 71% de los de 3º (un 42% de las alumnas y un 100% de los alumnos), así como también el tratamiento que se le da a la homosexualidad, procurando la tolerancia y la definición de una sociedad abierta y transigente, esto es reconocido igualmente por el 42% de ambos sexos de 3º. Lo que también refiere un amplio Capítulo 5 Análisis de los resultados 85 porcentaje de este mismo grupo, un 64% (el 85% de las chicas y el 42% de los chicos), es que muestra la realidad de las historias y conflictos entre vecinos y personas que conviven juntas. De todo lo anterior se desprende que en realidad esta serie atrae a este público adolescente por sus escenas graciosas y algunos de sus personajes, no disciernen las críticas a los temas de actualidad que manifiestan, lógicamente por ser aún demasiado pequeños para estar al corriente, y solo reconocen el más elemental, el de la crisis, a excepción de los de 3º que al ser más mayores y encontrarse más informados también exponen los otros temas más arriba citados, aunque por otro lado también expresan que reflejan situaciones de problemas cotidianos. Da la impresión de que piensen que la vida diaria es así, más que sea una recreación exagerada y satírica de la producción de ficción, es peligroso que otorguen a esto de veracidad y piensen que los comportamientos mostrados en la serie son habituales e incluso correctos. De la misma forma, aunque los diálogos de la producción están plagados de referencias a personajes reconocidos de toda índole y ámbitos, tampoco parecen identificarlos y son incapaces de renombrarlos otra vez cuando se les pregunta a qué famosos han hecho alusión en el programa (ver Anexo IX. Tabla 6 y gráfico 6). Por ejemplo, los únicos que son conocidos por un amplio espectro de todos los grupos son Homer Simpson y Beyoncé, por entre el 42% y el 78% de cada clase, aparte de Lady Gaga, que es reconocida por el 85% de los de 2º. Huelga explicar el porqué de estos reconocimientos. Lo que sí da la impresión que recala más en ellos son ciertas marcas que publicita la serie. Son capaces de nombrar más cantidad de estas marcas, que simplemente forman parte del decorado o del vestuario, que de personajes populares que se han nombrado (ver Anexo IX. Tabla 14 y gráfico 14). En 1º de ESO por ejemplo, cuando se les interroga acerca de qué marcas han reconocido en la serie no dudan más de la mitad en señalar dos de ellas, Adidas y Cola Cao, la primera es reseñada por el 64% (un 71% de las chicas y un 57% de los chicos) y la segunda por el 57% (un 71% de ellas y un 42% de ellos). La identificación del Cola Cao vuelve a producirse en 2º por un 57% de ambos géneros, pero la otra marca que reconocen es Coca Cola, como expresa el 50% (un 28% de las niñas y un 71% de los niños). La marca Cola Cao se repite de nuevo en 3º, donde es identificada por un menor número, un 35% (el 28% de las féminas y el 42% de los varones), mismos porcentajes que presentan también el reconocimiento de FIFA, que ellos reconocen como marca, y Nike. Las que sí presentan mayores cifras son las marcas Joma y Multiópticas, siendo indicadas cada una de ellas por el 42% del grupo (el 28% de las alumnas y el 57% de los alumnos). A pesar del gran número de marcas y productos que hacen su aparición en la serie estos adolescentes solo reconocen las que ellos mismos usan y están acostumbrados a ver, no advierten el resto, o al menos no las recuerdan posteriormente. Al interrogarles en otro cuestionario distinto al de la serie sobre sus marcas preferidas se descubre que algunas de estas coinciden con las señaladas anteriormente, es el caso de Adidas, que es la marca preferida por excelencia en los tres grupos (entre un 50% y un 78% así lo señalan, existiendo en ello preponderancia de los chicos), Nike, que es otra de las predilectas (al menos por entre el 50% y el 57% de cada grupo, siendo también mayoritarios los niños) o Coca Cola, que es su bebida favorita (como indican entre el 35% y el 42% de las respectivas clases). Cierto es que la mayoría de estas marcas que fueron reconocidas por ellos estaban relacionadas con bromas aparecidas en la serie y algunas de sus escenas más graciosas, las cuales fueron comentadas en las distintas clases en el momento en que se produjeron. Se desconoce si estas marcas hicieron su aparición en tales momentos persiguiendo una publicidad adicional más directa, pero si esto no fuera así sería interesante conocer la reacción y las iniciativas llevadas a cabo por las compañías de marketing si fueran conocedoras de este hecho. Capítulo 5 Análisis de los resultados 86 Se observa así que si la serie pretende divulgar algún mensaje o exponer alguna crítica concreta, esta es imposible que cale en este público adolescente, los cuales serán más receptores de las formas que del contenido y la intencionalidad. Aunque sí es cierto que todos aseguran que han entendido las escenas y las expresiones sin problemas, o al menos eso creen ellos, a excepción del 35% del alumnado de 1º (el 57% de las niñas y el 14% de los niños), se supone que por ser aún demasiado pequeños para esto, algo que deberían plantearse aquellos que en un principio autorizaban la serie para mayores de siete años (ver Anexo IX. Tabla 12 y gráfico 12. Tabla 13 y gráfico 13). No obstante esta comprensión de la trama y de los diálogos no implica la comprensión de lo que realmente la serie pretenda transmitir. Teniendo en cuenta lo anterior preocupaba distinguir si estos estudiantes consideraban a la serie como educativa o no (ver Anexo IX. Tabla 8 y gráfico 8). Un 92% de 1º opina que no (todos excepto el 14% de los niños), un 78% de 2º piensa lo mismo (un 85% de las chicas y un 71% de los chicos) y un 71% de 3º igual (el 57% de las féminas y el 85% de los varones). Es normal que esta percepción vaya disminuyendo con los cursos al tiempo que van teniendo un acceso cada vez mayor a contenidos antes restringidos y más orientados a un público adulto. En este aspecto del cambio de percepción que van adquiriendo es reseñable el hecho de qué contenidos de la serie resultan educativos o no para ellos (ver Anexo IX. Tabla 9 y gráfico 9). Así los de 1º el principal argumento que arguyen para calificar a la producción de no educativa es que hacen demasiadas referencias al sexo, esto cree el 57% de los dos géneros. En 2º a esta particularidad se añade el uso excesivo de palabras malsonantes y un 42% así lo reporta en ambos casos (el 42% de las chicas y el 28% de los chicos). En cambio en 3º el número de personas que están de acuerdo con que son demasiadas las alusiones sexuales desciende hasta situarse en el 21% (un 28% de las féminas y un 14% de los varones), por el contrario los que opinan sobre un abusivo empleo de palabrotas corresponden al 64%, más que en el curso anterior, (un 71% de alumnas y un 57% de alumnos). Puede ser que debido al hecho de que los de los cursos superiores se encuentren ya más acostumbrados o incluso hayan experimentado ya con el sexo, esta sarta de alusiones en la serie no los escandalicen ni reparen tanto en ellas como los de los cursos inferiores, sin embargo sí que parecen concederle más relevancia a la forma de expresarse. Resulta curioso que a pesar de que la serie refleja un sinfín de ilegalidades cometidas por sus personajes solo un ínfimo número de personas lo reseñen (ver Anexo IX. Tabla 24 y gráfico 24), limitándose únicamente al 14% de los varones de 1º (concerniente al 7% de la clase), un 28% de las alumnas de 2º (esta vez un 14% de la clase) y un 21% del grupo de 3º (correspondiente al 28% de las chicas y al 14% de los chicos). En cambio otra cierta cantidad de personas, aunque no muchas más que las anteriores, sí que opinan que enseñan cosas sobre la vida normal (ver Anexo IX. Tabla 23 y gráfico 23), estos atañen al 28% de los niños de 1º (un 14% del grupo), un 28% del alumnado de ambos sexos de 2º y nada menos que un 42% de las alumnas de 3º (que representan al 21% de la clase). Pese a todo lo anterior una mayor proporción del alumnado opina que la serie está especialmente indicada para adolescentes (ver Anexo IX. Tabla 21 y gráfico 21. Tabla 22 y gráfico 22), pocos son los que apuntan que esté dirigida a un público adulto, los cuales se remiten al 21% de los estudiantes pertenecientes a 1º (un 14% de las niñas y un 28% de los niños), a un 57% de las chicas de 2º (que representan al 28% del grupo) y al 35% de los de 3º (el 28% de ellas y el 42% de ellos). Es curioso que la cifra menor responda al primer curso, cuando son los que han demostrado más déficit en su entendimiento, no la ven tan frecuentemente y además la inmensa mayoría la considera como no educativa. Puede ser que se deba al hecho de que en esta etapa estén comenzando a acceder a contenidos adultos, como ya se demostró en el análisis de los contenidos televisivos, y aún no diferencien bien entre lo que corresponde a niños por sus características intrínseca o más bien a adultos. Capítulo 5 Análisis de los resultados 87 b) Otros espacios televisivos predilectos En 1º de ESO otra de las series televisivas que sucede a la anterior en telespectadores habituales es Aída, seguida por el 35% (un 28% de las chicas y un 42% de los chicos). Tras ello solo se distinguen reducidas concentraciones en el visionado de Los Simpson (con el 21%, un 14% de ellas y un 28% de ellos) y de Sálvame (el 21%, que pertenece exclusivamente al 42% de las niñas). En cambio en 2º se aprecia un cambio sustancial en lo referido a los contenidos televisivos preferidos y aunque algunos se mantienen, como Los Simpson (que presenta porcentajes idénticos a los de 1º) o Aída (vista frecuentemente por el 28% de cada sexo), aparecen otros nuevos, tipo al programa Así se hace, que lo visionan nada menos que el 42% de las chicas (las cuales representan al 28% de la clase) y las noticias de deportes, vistas por el 71% de los varones (que representan al 35% del grupo). Mencionar también que en este grupo, aunque nadie ve Sálvame, sí hace su aparición un programa tipo dating show, el de Mujeres y Hombres y viceversa, visto tan solo por el 28% de las chicas (un 14% de la clase) pero que será el antecedente de un posterior reality habitual entre los de 3º. En 3º se vuelve a advertir una evolución en sus preferencias por unos contenidos antes que por otros, aunque ya no se vislumbran unas diferencias tan palpables entre sexos como en los cursos anteriores. El primer cambio se percibe en que ya ninguno ve frecuentemente Los Simpson, aunque Aída continúa con un 28% del grupo (un 14% de alumnas y un 42% de alumnos), en cambio logra bastantes adeptos el reality que antes se adelantaba, el de Gandía Shore, con un 42% de habituales de los dos sexos. Aparte de estos, el siguiente programa que presenta ciertas concomitancias es el de Los timadores, visionado por el 21% (un 14% de chicas y un 28% de chicos). c) Canales de televisión favoritos Se les interrogó también aparte sobre sus canales de televisión favoritos, aunque ya se pueden deducir teniendo en cuenta todo lo anterior, de modo que se comprueba que lo más visto es el canal de Telecinco (ver Anexo VI. Tabla 5 y gráfico 5). Un 64% de 1º así lo manifiesta (un 71% de las niñas y un 57% de los niños), que se incrementa en los otros cursos hasta el 92%, un 85% de las chicas y un 100% de los chicos. Esta cadena de televisión es seguida por su filial FDF, con porcentajes ligeramente inferiores, un 57% de 1º (el 71% de las féminas y el 42% de los varones) y con un 71% en los otros cursos, encontrándose ambos sexos equiparados. Estas son las dos emisoras más vistas con diferencia. Otra de las cadenas que igualmente es elegida en todos los cursos es Antena 3, que obtiene sus máximos seguidores en 1º con el 57% de ambos sexos, disminuyendo en 2º hasta el 35% (el 28% de ellas y el 71% de ellos) y más aún en 3º, donde es vista por tan solo el 28% (un 42% de ellas y un 14% de ellos). El resto de emisoras presenta variaciones intergrupales y, al igual que con los contenidos televisivos predilectos, también experimentan cambios con el paso de curso. En 1º se observa por tanto que la demanda de canales es más diversificada y un 28% de cada sexo también es habitual de Neox, otro 28% de Cuatro (un 42% de las niñas y un 14% de los niños) y aparte a un 57% de las alumnas (lo que sería otro 28% de la clase) les gusta Disney Channel. Esta serie de canales se reducen en 2º y 3º, el único que se mantiene en 2º es el de Disney, de nuevo seguido exclusivamente por chicas, aunque esta vez componen el 42% (un 21% del grupo), y ya en 3º dicho canal es sustituido por la MTV, con un 42% de adeptos de ambos sexos. Capítulo 5 Análisis de los resultados 88 d) Anuncios publicitarios y marcas predilectas No hay que olvidar que bastante relacionado con los tipos de contenidos que estos adolescentes visionan están los anuncios publicitarios incluidos en ellos y que pueden dirigirlos a consumir unos productos determinados. Sin embargo a pesar de estar bombardeados constantemente por anuncios parece que no dejan una marcada impronta en ellos, pues apenas son capaces después de recordarlos. De esta manera cuando se les pregunta acerca de algún anuncio televisivo que les guste dan muy pocos datos y tienen que pensarlo, se aprecia en ellos una total falta de interés por estos contenidos y esto explica que expresen opiniones de todo tipo y no coincidan en sus preferencias, limitándose a reseñar anuncios de algunos productos que ya consumen o que disfrutan de una presencia masiva durante los cortes de publicidad (ver Anexo VI. Tabla 10 y gráfico 10). Este es el caso de los de 1º, curso en el que solo existe una mayor concurrencia de pareceres en dos tipos de anuncios, en los de perfumes (que son señalados por el 28% de cada sexo) y en los de otros programas televisivos que sean publicitados (indicado por el 21%, un 28% de las niñas y un 14% de los niños). En cambio entre los de 2º lo más recordado son los anuncios de bebidas en general, destacando entre ellas Fanta, Coca Cola y Cola Cao, tal como manifiesta el 57% de la clase, un 42% de las alumnas y un 71% de los alumnos; tras ello aparecen de nuevo los anuncios de perfumes, que atraen al 57% de las féminas, las cuales representan al 28% del grupo. Por otro lado entre los de 3º únicamente existe convergencia de opiniones en la categoría de bebidas, un 35% de la clase (el 42% de las chicas y el 28% de los chicos), aludiendo a las mismas que los del curso anterior, siendo de nuevo las más consumidas entre ellos. Sin embargo, aunque la mención a los anuncios de Coca Cola corresponde a su bebida favorita, la cual es tomada por entre el 35% y el 42% del alumnado (perteneciendo el primer porcentaje a los de 3º y el segundo a los otros cursos), tras la que concurre Fanta, aunque en bastante menor proporción, ya que solo es consumida por entre el 7% (perteneciente a 3º) y el 28% (perteneciente a 2º) de cada grupo, absolutamente nadie cita los anuncios publicitarios de las que en realidad son sus marcas predilectas (ver Anexo VII. Tabla 4 y gráfico 4). La primera de ellas es Adidas, referida por el 50% de los de 1º (el 14% de las niñas y el 85% de los niños), el 71% de los de 2º (el 57% de las chicas y el 100% de los chicos) y el 78% de los de 3º (correspondiente al 57% de las alumnas y al 100% de los alumnos). La segunda es Nike, la cual es nombrada por el 50% de los de 1º (que serían el 14% de las niñas y el 85% de los niños), el 57% de los pertenecientes a 2º (el 28% de las féminas y el 100% de los varones) y el 50% de los de 3º (el 42% de ellas y el 57% de ellos). Incluso mención aparte merecen las tiendas propias del grupo Inditex que, sin gastar apenas en publicidad, consigue que una gran parte de estas alumnas, entre el 71% y el 85% (respondiendo este último porcentaje a las de 3º), encumbren a estas tiendas y sus nombres como sus “marcas” favoritas. e) Un espacio televisivo idóneo Reanudando el análisis sobre los contenidos televisivos quedaba una última duda por disipar, la cual concernía a si estos adolescentes veían este repertorio de programas y series porque verdaderamente les gustaba o simplemente porque era lo que más se acercaba a sus intereses, por esto se procedió a interrogarlos sobre qué características debería reunir un espacio de televisión hecho a su medida (ver Anexo VIII. Tabla 6 y gráfico 6). Lo primero que la mayoría especifica es si se trataría de un programa, preferentemente un concurso, o de una serie; de este modo un 64% de 1º (el 42% de las niñas y el 85% de los niños) opta por serie y el 35% por programa (el 57% de ellas y el 14% de ellos), sin embargo esta diferencia se reduce en 2º y ambos contenidos casi se igualan en porcentajes, primando la preferencia por series entre el 42% (un 28% de las chicas y un 71% de los chicos) y por programas en un 35% (el 42% de las Capítulo 5 Análisis de los resultados 95 las curvas a lo que se aludía en 2º ahora meramente es expresado por el 21% (un 28% de las chicas y un 14% de los chicos). Como es de esperar el físico es para ellos tan importante que también es lo principal que buscan en una pareja, según la mayoría. Se detallarán a continuación qué otros aspectos, además de este, comentan que debería reunir su pareja ideal (ver Anexo VI. Tabla 18 y gráfico 18). Para el 78% de los de 1º (un 85% de las niñas y un 71% de los niños) lo fundamental es que esa persona sea guapa, a esto lo siguen la simpatía, condición indispensable para el 50% (el 42% de ellas y el 57% de ellos), y la bondad, exigida por el 35% (un 42% de las chicas y un 28% de los chicos). Ya en menor porcentaje, un 21%, se encuentra el que sea trabajador (lo que piden el 28% de las niñas y el 14% de los niños) y rico (solicitado por el 14% de ellas y el 28% de ellos). En 2º vuelve a triunfar la guapura por encima de todo y así lo especifica el 85% del grupo, correspondiente al 71% de las alumnas y al 100% de los alumnos, tras lo cual se señala el que sea buena persona, lo que hace un 42%, un 57% de las chicas y un 28% de los chicos. A partir de aquí el resto de opciones que continúan escogiendo ambos sexos se limitan únicamente al 28% de cada uno, estas opciones se refieren a que tal persona sea amable, inteligente y generosa. Por último un 42% de las féminas, que representa al 28% del grupo, solicita también que sea simpático, y un 28% de las mismas (lo que sería tan solo el 14% del total) que sea cariñoso. En el curso de 3º el atractivo físico es de nuevo lo primordial, al menos para el 78%, un 57% de las féminas y un 100% de los varones. A continuación el 57% (un 100% de las chicas y un 14% de los chicos) demanda que sea una persona cariñosa, luego un 42% de ambos sexos también reclama el que sea simpática, y para finalizar el 21% quisiera que fuera amable (lo que es reivindicado por el 28% de ellas y el 14% de ellos) y buena persona (sugerido por el 42% de los chicos). Esta serie de condiciones son muy semejantes, algunas hasta idénticas, a aquellas que buscan a la hora de hacer amigos, salvo la de la apariencia física, la cual es relegada a un último plano en el ámbito de la amistad (ver Anexo VI. Tabla 13 y gráfico 13). Para los de 1º la principal cualidad que debe presentar un amigo es la de que sea buena persona, esto piensa el 57% de ambos sexos, tras lo que continúa la simpatía, demandada por el 50% (un 57% de las chicas y un 42% de los chicos). Seguidamente a estas dos características fundamentales, el resto que exponen son más minoritarias, por ejemplo un 28% de cada sexo exige también que sea amable y agradable, así como fiel y de confianza, aparte de otro 28%, pero esta vez correspondiente al 42% de las niñas y al 14% de los niños, que valora el que sea gracioso y divertido. En 2º los dos atributos más solicitados por el 50% del grupo son la fidelidad y la confianza (reclamados por el 71% de las chicas y el 28% de los chicos) y el ser buena persona (requerido por el 57% de ellas y el 71% de ellos). A partir de estos dos aspectos solo existe uno más en el que se dé una cierta concurrencia de opiniones, aunque responden únicamente al género femenino, del cual un 57%, que vendría a representar al 28% de la clase, le concede una manifiesta importancia a la simpatía. En cambio en el curso de 3º la característica primordial que buscan en un amigo es que sea amable y agradable, esto al menos piensa el 64% (un 71% de las alumnas y un 57% de los alumnos). Tras lo cual un 35% (un 42% de ellas y un 28% de ellos) también reivindica que sea buena persona y un 28% del total (perteneciente al 42% de las niñas y al 14% de los niños) que sea gracioso, divertido y sincero. De todas formas al descubrir la relevancia que otorgaban al aspecto exterior se les preguntó qué valor le concedían en una escala del 1 al 10 a tener un buen físico y una buena imagen (ver Anexo VIII. Tabla 11 y gráfico 11). Los resultados se correspondían con lo Capítulo 5 Análisis de los resultados 96 demostrado en las otras preguntas en lo concerniente a la importancia dada a la presencia, pero también se descubrió que el interior no quedaba totalmente postergado e igualmente gozaba de cierta trascendencia (ver Anexo VIII. Tabla 12 y gráfico 12). En 1º un 57% del grupo (el 28% de las niñas y el 85% de los niños) asigna en la escala entre un 8 y un 9 a la importancia de presentar un buen físico y un 42% de ellas (que representan al 21% del total) le concede un 7. No obstante, un 64% (el 71% de las alumnas y el 57% de los alumnos) también valora bastante el interior de la persona y sus cualidades positivas, reseñando que el exterior no tiene que ser siempre lo primordial. Esta misma premisa es expresada igualmente por el 85% de los de 2º (el 100% de las chicas y el 57% de los chicos), aunque es verdad que un 57% de ambos sexos reconoce que el físico de una persona es lo primero que atrae. En este curso por lo tanto no se aprecia tanta correspondencia como en el anterior y los valores numéricos adjudicados a la relevancia de la imagen personal son muy variados, sin embargo sí existe mayor concentración de opiniones en dos de estos valores, en el 5 y en el 8, indicados respectivamente por un 35% del total, perteneciente al 42% de las féminas y al 28% de los varones. En último lugar en 3º estas cifras retroceden a los niveles de 1º y un 78% (el 85% de las chicas y el 71% de los chicos) concede un 8 a la importancia del físico, si bien por otro lado nada menos que el 85% de cada sexo también se preocupa de especificar que el interior y la personalidad de cada cual posee igualmente una gran relevancia. Sin embargo los que opinan que el físico resulta primordial para la atracción a primera vista se incrementan respecto al otro curso y suman en este el 64% (un 85% de ellas y un 42% de ellos). 2.14. Aspiraciones y prioridades del alumnado y su relación con los medios A pesar de esta serie de constataciones, no son muchos los que cambiarían ahora mismo algo de su físico (ver Anexo VI. Tabla 17 y gráfico 17), un 35% de 1º así lo atestigua (un 28% de ellas y un 42% de ellos), porcentaje que desciende en el siguiente curso al 28%, pero esta vez es exclusivamente femenino y viene a representar al 57% de las chicas, las que también vuelven a ser las únicas en 3º que modificarían algo de su aspecto, limitándose a tan solo el 14% de ellas, que componen el 7% del total de la clase. Lo que de igual manera manifiestan más ellas es que les gustaría cambiar algún rasgo determinado de su personalidad, esto que solo es señalado por el 28% de las del primer y el segundo curso, asciende al 42% en el tercero. En este mismo apartado referente a qué modificarían de ellos mismos es llamativo comentar que un 21% del grupo de 1º, en concreto un 14% de las niñas y un 28% de los niños, expone que lo que de verdad les gustaría cambiar de ellos mismos es su status económico, apelando con ello a la riqueza, y curiosamente estos porcentajes concuerdan a la perfección con aquellos que declaraban que una de las condiciones para su prototipo de pareja ideal es que esta fuese rica. Es lógico por tanto que sea el único curso en el que un 28% de los dos sexos aspire a ser millonario de mayor. Aparte de este los otros dos deseos que manifiestan, los cuales coinciden con los del resto del alumnado, hacen referencia a la profesión y de nuevo al aspecto físico, aunque el primero es el preponderante (ver Anexo VI. Tabla 14 y gráfico 14). En 1º un 85% del grupo (un 100% de las chicas y un 71% de los chicos) expresa su deseo por tener un buen trabajo de mayor, al igual que el 78% de los de 2º (un 100% de las niñas y un 57% de los niños) y el 71% de los de 3º (un 57% de ellas y un 85% de ellos). En cambio la aspiración relativa al físico, expresada en los términos “guapo/a y alto/a”, se mantiene con muy pocas diferencias entre los distintos cursos, de manera que en 1º es algo más mayoritaria que en los otros, aunque solo es representada por el 35% de la clase (lo que viene a ser el 28% de las alumnas y el 42% de los alumnos), en 2º solo lo expresan el 42% de las féminas (un 28% del grupo) y en 3º el 28% de ambos sexos. Capítulo 5 Análisis de los resultados 97 Pero volviendo a los resultados anteriores concernientes al anhelo de disfrutar de una buena profesión de mayor, aunque las cifras que reflejan este pensamiento decaigan levemente con el transcurso de la edad, existe una conexión directa entre esta ambición y su prioridad real en la actualidad, que para la inmensa mayoría son los estudios y su progreso académico (ver Anexo VI. Tabla 19 y gráfico 19), a pesar de que esto no se corresponda con la realidad de su rendimiento en muchas de las asignaturas. Un 92% de los todos los cursos así lo acredita, correspondiendo al 85% de las féminas y el 100% de los varones. Las otras prioridades que concentran mayor número de opiniones y que únicamente son mencionadas en los dos grupos superiores son aquellas que tienen que ver con pasar tiempo con la familia y con los amigos, de esta manera mientras que en el 2º curso son exclusivamente las niñas las que las citan (un 57% aboga por la primera, lo que sería un 35% de la clase, y un 42% por la segunda, concerniente al 28%), en 3º continúan los mismos porcentajes pero ya con presencia masculina igualmente, por lo que un 35% (un 28% de ellas y un 42% de ellos) admite que una de las cosas más importantes para ellos en este momento es disfrutar de su familia, y un 28% de ambos sexos expresa lo mismo pero para con los amigos. Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 98 CONCLUSIONES DE LOS RESULTADOS Tras el análisis de datos se debe proceder a la extracción de las conclusiones derivadas de ellos, teniendo siempre como base las respuestas a los cuestionarios y la elaboración de los artefactos, lo que ofrece un panorama variopinto que responde en algunos casos a las hipótesis establecidas y en otros las contradice ligeramente. El primer punto a resaltar de estas conclusiones se refiere a las actividades predilectas de estos alumnos, la mayoría de las cuales se encuentran directamente relacionadas con los medios de comunicación, temática fundamental que atañe a esta investigación. Se ha podido comprobar que sus actividades favoritas conciernen a salir con amigos, el uso del móvil, navegar por internet, escuchar música, ver la televisión y chatear, a la que se añade la práctica del deporte en 1º de ESO. No obstante se aprecian diferencias sustanciales en la elección de estas actividades, así como en otras que no se distinguen entre las favoritas, dependiendo del curso. Al igual que ya se hizo en el análisis de resultados, en este apartado también se tratarán de forma separada las distintas actividades reportadas por los alumnos para una descripción más apropiada de las conclusiones extraídas. 1. SALIR CON AMIGOS Ya se vio como la principal actividad por la que se decanta la gran mayoría en su tiempo libre es la de salir con amigos, su diversión favorita sin disparidad entre sexos y cuya periodicidad se ve acrecentada con los años a medida que el control familiar se va relajando. Se observa que en el primer curso solo el 64% asevera salir habitualmente con los amigos, pero no todos a diario por impedimento de sus padres, y ello se eleva hasta el 92% en 2º de ESO y el 100% en 3º, cuando ya afirman salir más a menudo y pasar más tiempo con sus congéneres. En los artefactos este hecho se aprecia perfectamente y arroja los mismos resultados que en los cuestionarios, pasando a ser la amistad el tema más representado por los de los cursos superiores, observándose entre las chicas un mayor apego por su círculo de amigos que entre los chicos, que parecen no concederle tanta relevancia como ellas. Parecía interesante conocer los pormenores de este tema para poder contrastarlo con las conclusiones desprendidas de los análisis concernientes al uso que estos adolescentes hacen de los medios, y así discernir cuál de las influencias prima sobre la otra y si todavía no se ha llegado a una era mediática tan avanzada como para que los jóvenes prefieran la compañía de cualquier aparato antes que la de sus congéneres. 1.1. Actividades realizadas con amigos Bien, pues en relación a esto se creía procedente indagar en primer lugar sobre las formas de divertimento que empleaban en las salidas con sus amigos. Se ha averiguado que, lógicamente, estas formas se van alterando con la edad, al mismo tiempo que van apareciendo más y la diversificación se acentúa, de modo que si entre los más pequeños no existe una gama de actividades muy variada, esta va paulatinamente en aumento conforme avanzan de curso. Donde más claramente se ve esta evolución en las tendencias es en la práctica del fútbol, el cual se reduce considerablemente desde el primer curso, donde es jugado por casi todos los varones y supone la principal distracción a la que consagran el tiempo transcurrido con los amigos, hasta llegar a 3º, cuando la oferta de actividades es más diversa y muchos se han visto liberados de algunas de las actividades extraescolares a las que antes asistían, Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 99 prefiriendo volcarse en otros deportes o menesteres y relegando su inclinación por jugar al fútbol al mero deporte de afición y constituyendo poco más de la décima parte de todos ellos los que lo practican activamente a menudo. De todas formas es general la consecutiva falta de interés por la práctica de deporte conforme se hacen mayores, pasando a ser un pasatiempo exclusivamente masculino practicado por un amplio porcentaje de ellos, y así es demostrado también en los artefactos, donde ocupa un lugar preponderante en el espacio dedicado al presente, incluyendo en ello también los de 3º la afición por sus equipos favoritos. Algo similar ocurre con el gusto por pasear, que también va en constante descenso y constituye un pasatiempo preferentemente femenino, de manera que si alrededor de la mitad de las chicas de los dos primeros cursos lo practican, casi ninguna lo cita en el último de ellos, y nada que decir de los chicos, que solo realizan una leve incursión en el primer curso. Esta reducción se entiende si se tiene en cuenta que estos estudiantes, poco a poco, van conformando sus lugares de encuentro y reunión a la misma vez que se van organizando en pandillas cada vez más grandes y pasan más tiempo en la calle pero en un lugar concreto, especialmente los chicos, que también son los que más salen. Así el pasatiempo de pasear va desapareciendo en pos de una configuración del espacio propio que rebasa los límites del hogar familiar y que les otorga una mayor libertad e independencia. Esta contingencia aclara igualmente la causa de por qué la inclinación por charlar va asimismo en aumento con la edad, sobre todo entre los del sexo masculino, que pasan de cero a dos tercios de ellos en solo tres cursos, mientras que por parte de las del sexo contrario esta propensión a la conversación abarca a más de la mitad de ellas en todos los casos. Llama la atención que mientras que entre los varones esta predisposición a charlar conlleva una progresión lógica en función del abandono de otros entretenimientos como el del fútbol, por ejemplo, así como de un mayor interés por ligar, no ocurra lo mismo entre las féminas, quienes compaginan el placer que les supone la charla con cualquier otro desprendido de otra actividad, aunque sí es cierto que mientras en 2º prácticamente todas abogan por esta distracción, en 3º no lo señalan tantas como sería de esperar. Ello se puede entender si se considera que en 3º suscriben actividades más diversas que en los otros cursos, como puede ser la de fumar, que se instala con fuerza en este curso superando ligeramente a la mitad de todas las niñas, cifra relevante si se tiene en cuenta que hasta este momento tal vicio solo ha sido apuntado por un ínfimo porcentaje de las chicas de segundo, cuando aún no lo han convertido en un hábito, a pesar de que existe constancia de que muchas de ellas, y también de ellos aunque casi ninguno lo exprese, ya han experimentado con el tabaco e incluso lo consumen en algunas ocasiones. Puntualizar además en este aspecto que varias familias del alumnado de 3º son conscientes de la adicción de sus hijos sin condenarla, y esto les otorga libertad a ellos mismos para reafirmarse en su decisión y proclamarla abiertamente sin tapujos. Por otro lado es necesario reflexionar sobre el hecho de que el hábito de fumar es particularmente destacado entre las del sexo femenino, mientras que apenas nadie del masculino lo reporta, lo que parece deberse fundamentalmente a dos causas, a que ellos realizan bastante más deporte y el fumar les provocaría diversos perjuicios a la hora de practicarlo, y a que ellas suelen madurar antes y les gusta aparentar ser más adultas y experimentar con cosas nuevas, además de que prefieren salir con chicos más mayores, algunos de los cuales contribuyen a iniciarlas en este hábito. Esto concuerda además con el hecho de que el reunirse para beber lo reconozca también la décima parte de las chicas de 3º, y es una de las actividades que, aunque en minoría, aparece por primera vez, al igual que cantar, bailar, salir en pareja o ir a fiestas. La otra actividad que reporta variaciones es la de jugar a distintos juegos, sobre todo de mesa o videojuegos. Se aprecian cambios de tendencia importantes según los sexos, de forma que por una parte las niñas se reducen desde cerca de la mitad de las de 1º a prácticamente ninguna en los otros cursos, cuando ya parecen abandonar la niñez y centran su Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 100 atención en otros pasatiempos menos infantiles; por otra parte los niños aumentan desde poco más de una décima parte de ellos en 1º, hasta dos terceras partes de los de 2º, para decaer de nuevo a algo más de la cuarta parte en 3º. Esta crecida considerable en 2º se explica por la atracción que comienzan a despertar, cada vez más fuerte, los videojuegos y el competir entre ellos, por lo que se reúnen para satisfacer esta necesidad. Mientras los de 3º, a pesar de que se ha constatado que son los que más juegan a la consola, prefieren reunirse con sus amigos para entretenerse de las formas que se han visto anteriormente, a la par que simulan parecer más adultos y disponen además de pasatiempos más diversos. 1.2. Conversaciones con amigos Una última cuestión que interesaba conocer respecto al tiempo que pasaban con sus amigos eran los temas sobre los que suelen conversar, pues ello también daría una idea aproximada de la parcela de sus vidas que dedican a los medios y si la atracción por ellos es tal que llegan incluso a impregnar sus conversaciones. No obstante se descubrió que esta presunción no era tal y que a los adolescentes les sigue pareciendo más atrayente su propio mundo y el de sus amigos que el de los medios, con escasas excepciones. Se comprueba que las coincidencias en los temas de conversación se amplían progresivamente, así como las distintas temáticas aumentan entre el sexo masculino, llegando en 3º a equipararse con el femenino, el cual en todos los cursos es el que muestra una temática más diversa. En 1º se presume que la escasa variedad temática en las conversaciones es debido a que son más infantiles y no suelen tratar entre ellos temas a los que concedan mucha importancia, también están empezando a conformar su personalidad y su grupo de amigos, con los que tampoco pasan tanto tiempo ni se comunican tanto como los de los otros cursos y de ahí también que charlen menos entre ellos. El cambio evolutivo en lo que a mentalidad y entrada de lleno en el mundo adolescente se refiere se aprecia visiblemente a partir del segundo curso, donde existe un aumento considerable en la tendencia a conversar sobre hechos de su vida diaria y contarse confidencias, de manera que mientras esto es declarado por algo más de la cuarta parte de las chicas de 1º, en 2º es realizado por dos tercios de ellas, para volver a reducirse en 3º hasta casi la mitad, al existir más dispersión entre otros temas de conversación. En cambio entre los chicos no se supera poco más de la cuarta parte en ninguna clase, llegando incluso a ser este porcentaje nulo en el primer curso. También se distingue otro incremento a la hora de conversar sobre parejas y personas por las que se sienten atraídas, pues mientras en 1º solo dialogan sobre esto poquísimas chicas, esto supera a algo más de la cuarta parte de las de los otros cursos, e incluso en 3º se equiparan a ellas los chicos. De todas formas entre los varones la inclinación por conversar entre ellos aumenta con la edad, ya se ha visto que los niños de 1º no señalan este entretenimiento entre las actividades que realizan en su tiempo libre con los amigos, pero poco a poco se van igualando a las del sexo contrario en tema y tiempo dedicados a la charla y más de la cuarta parte de los chicos de los cursos superiores declaran hablar de todo un poco. El único tema que permanece constante entre los varones es el del deporte, específicamente el fútbol, sobre el que conversa alrededor de la mitad. Por el contrario en el sexo opuesto ocurre algo similar respecto a los cotilleos, de los que gustan hablar fundamentalmente las niñas de 2º, mientras que en el resto de los cursos se inclinan por esto bastantes menos. Dicho todo esto no se hallan temas de conversación que giren expresamente alrededor del mundo mediático, excepto algunos pocos niños de 1º que declaran que también hablan de televisión y de internet y más de la mitad de los mismos de 2º que lo hacen sobre contenidos televisivos. Se recuerda que los chicos de 2º son de los que menos ven la televisión (entre una y dos horas diarias) comparado con los otros cursos, y son estos mismos, poco más de la Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 101 mitad, los que también conversan sobre ella. Llama la atención que en estas breves reseñas de conversaciones orientadas a los medios solo se encuentre al sexo masculino, ya que el femenino prefiere más hablar sobre ellas mismas y los de su entorno. 2. ESCUCHAR MÚSICA En cuanto a la música se observó que esta es otra de las actividades en la que un sobrado número de adolescentes emplean más tiempo diario durante sus ratos de ocio, fundamentalmente los del segundo curso, pero les resulta imposible especificar cuánto es este exactamente, ello se debe, como se ha comprobado gracias a los cuestionarios, a que la suelen compaginar con otra actividades, rara vez se dedican exclusivamente a escuchar su música favorita. El interés por la música por una parte importante del alumnado, cerca de la mitad y destacando en ello las féminas, también es apreciado en la elaboración de los artefactos, donde se vislumbra que esta ocupa una parcela importante en sus vidas. No obstante, tal actividad no era una de la que ellos mismos clasificaban como de las preferidas, aunque sí que procuran practicarla cada vez que les es posible y les apetece. 2.1. Medios utilizados para la audición de música Su audición en cualquier momento es posible gracias a la versatilidad de los medios reproductores actuales que permiten llevar la música a todas partes literalmente. Tanto es así que se constata que a medida que se extiende el uso del móvil conforme se hacen mayores también pasan a segundo plano los otros aparatos reproductores, así este último se instala con fuerza en 3º de ESO como principal medio reproductor utilizado por un amplio porcentaje de la clase, más por chicos que por chicas, mientras que en 1º de ESO esto mismo solo lo indica algo más de la cuarta parte del grupo, en este caso más chicas que chicos, pues ya se ha comentado que ellas suelen ser más precoces y avanzadas en el uso del móvil. El siguiente aparato más mencionado por bastantes personas para escuchar música resulta ser el ordenador, que alcanza sus máximos también en el último curso, existiendo en general una preponderancia de los niños sobre las niñas. Se observa así como dos de los medios que más les atraen y con los que ocupan parte de su tiempo de ocio les sirven para varias distracciones al mismo tiempo y multiplicar sus actividades. De esta forma se confirma como ya casi ninguno de ellos escucha el aparato musical por excelencia, la radio, que únicamente es citada por un cuarto del alumnado de 2º, probablemente por tener solo una función y no poder ser equiparable a las mil posibilidades de los otros medios mencionados que les llaman más la atención. 2.2. Importancia concedida a la música Aparte de esto se confirma el paulatino desarrollo de su apego e interés por la música con la edad, esto explica igualmente como los porcentajes que indican el uso de un medio u otro para escucharla ascienden, en la mayoría de los casos, con los cursos. Es necesario tener en cuenta que en esta etapa de torbellino y cambio los adolescentes se sienten en ocasiones confundidos, están definiendo su personalidad y buscando sus propios elementos identificativos y en ello la música es esencial, principalmente por su contribución a influir positivamente en el estado de ánimo y por facilitar en numerosas ocasiones la identificación personal. Se verifica de esta manera que mientras que los más pequeños aún no tienen demasiado claro el porqué de su aprecio por la música ni de sus estilos predilectos, esto cambia radicalmente a medida que se avanza de curso, cuando estos estudiantes ya se encuentran inmersos en plena adolescencia y además su cultura musical se enriquece y define, Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 102 no solo por un mejor conocimiento de ellos mismos y un mejor y mayor manejo de los medios a su alcance, sino también por abrirse más a su círculo de amigos y a los distintos intercambios que esto reporta. Se distingue por tanto que las principales motivaciones que les impulsan a escuchar música son la de relajarse y estar alegres, en palabras literales de ellos mismos. Resulta llamativo que mientras que la primera tendencia es remarcada por ambos sexos en todos los cursos, dándose los mayores porcentajes en 3º con algo más de la mitad de la clase, la segunda referente a la alegría es reseñada mayoritariamente por las chicas tanto en 1º como en 2º, frente a muy pocos chicos o ninguno como es el caso de 1º, y no así en 3º, donde los dos géneros se equiparan y vuelven a constituir alrededor de la mitad del grupo. Analizando una por una estas dos preferencias se observa en primer lugar que, como se acaba de mencionar, existe en 3º un porcentaje ligeramente superior a la mitad de la clase que especifica la búsqueda de la relajación y la tranquilidad con la música, cuando en los otros cursos no sobrepasan un tercio del grupo los que indican lo mismo. Se debería tener en cuenta en este punto que en esta etapa suelen conceder más importancia a sus problemas e inquietudes que aquellos otros más pequeños, además de que transmiten con más frecuencia la necesidad de desconectar así como la de pensar en sus propios asuntos. Por otra parte, en lo que concierne a la búsqueda de la alegría, la brusca subida entre los varones, que entre las niñas resulta ser más progresiva, coincide también con su mayor conocimiento de los diferentes estilos y de lo que les gusta, lo que también va parejo a una mayor sociabilización con sus amigos y a un mayor manejo del móvil. Ya se apuntó anteriormente que ambas actividades se veían incrementadas con la edad. Puede ser entonces que la transferencia de experiencias y de intereses comunes redunde en una mayor atracción por la música, así como en un mejor conocimiento sobre ella, al estar presente en muchos ámbitos de su vida y tener además un papel preponderante en la sociedad. 2.3. Gustos musicales Otros de los resultados que arrojaron los análisis de los cuestionarios y en total correspondencia con lo anterior es el sucesivo incremento del interés por la música, más apreciable entre las chicas que entre los chicos, a pesar de que estos presentan unos porcentajes más altos en lo referido a su audición, son ellas las que conocen más estilos y cantantes. Este progresivo interés se deduce principalmente por la variedad de grupos y estilos de música que citan en cada uno de los cursos, así que mientras en 1º ambos son muy limitados y demuestran estar inducidos por la popularidad de los mismos, fundamentalmente entre los nombrados por el género masculino, en 3º se especifica una amplia variedad y parecen tener bastante claro el tipo de música que les atrae. Por ejemplo, en 1º la mitad aproximada de los varones cita como favoritos a los cantantes Juan Magan y Pitbull, la mención a estos nombres decae bastante en 2º y desaparece totalmente en 3º, donde ya un amplio número se refiere concretamente a la música electrónica y al rap, de las que son representantes los dos artistas anteriores respectivamente. Este último ejemplo en cuanto a los niños pues, aunque se aprecian diferencias entre sexos en lo relativo a los gustos musicales que se van reduciendo con la edad, sí que se observan ciertas disparidades entre los dos, y así si entre ellos la música preferida es el rap y la electrónica, entre ellas lo que despierta más afición es el pop, más el español que el extranjero (puede ser que por la publicidad y la mayor facilidad para aprenderse las letras y poder cantarlas), sobre todo a partir de 2º y sonando con fuerza el nombre de Pablo Alborán, seguido por el “flamenquito”, destacando en ello el grupo Fondo Flamenco, que irrumpe igualmente a partir de este curso y logra aproximadamente el 50% de seguidoras. Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 103 3. NAVEGACIÓN A TRAVÉS DE INTERNET Cambiando de actividad, como ya se hizo en el capítulo de análisis de resultados, se comentarán a continuación las conclusiones extraídas de otra de sus diversiones preferidas y con la que suelen pasar más tiempo, la de navegar por internet, practicada a diario por entre numerosos adeptos que, aunque van en continuo descenso en lo que a porcentajes se refiere, atañen desde la mayoría de 1º hasta bastante más de la mitad de 3º. Se recuerda en este punto que esta sucesiva bajada de usuarios es en realidad falsa, ya que debido a la mayor operatividad de los más recientes y modernos móviles que disponen de tarifa plana, se tienen evidencias suficientes para constatar que los estudiantes van relegando poco a poco el ordenador tradicional en favor de la navegación a través del móvil, sin embargo ellos diferencian entre las funciones de su móvil y las de los ordenadores a pesar de que muchas sean idénticas. Por eso normalmente cuando hablan de utilizar la web se refieren básicamente a hacerlo desde un ordenador, por el contrario cuando acceden al mismo medio desde su móvil lo interpretan como un uso más de este y no lo reconocen como el hecho de navegar en sí, diferenciando así entre el manejo del teléfono y del ordenador. Al mismo tiempo las cifras que muestran un disfrute del móvil cada vez más frecuente y extendido entre todos aumentan constantemente con el avance de curso, al igual que ocurre con la asiduidad a las redes sociales, para las que es indispensable el uso de internet. Destacar también que toda esta serie de incrementos sucesivos vienen condicionados por la mayor libertad y autonomía concedida progresivamente por sus progenitores. 3.1. Redes sociales Estas redes constituyen lo que más les atrae del medio, sobre todo a las niñas, que se inician de forma más temprana que los niños y son más asiduas a ellas, aunque a partir de 2º ambos sexos se encuentran más o menos equiparados en cuanto a su uso. Especificar antes de continuar, como ya se explicó anteriormente, que, al igual que pasara con la diferenciación entre móvil y ordenador, ellos no entienden el Whatsapp como una red social más y no la suelen incluir en la categoría de estas, lo distinguen más como una aplicación concreta de móviles que como un chat. Volviendo a las redes aclarar que Tuenti es la principal y la primera con la que más estudiantes se suelen estrenar, pasando así de un 35% de usuarios en 1º a un 64% en los otros cursos. Esta brusca subida puede deberse al hecho de que no son pocos los alumnos de 1º que manifiestan padecer un control parental en el tiempo de uso del ordenador y el móvil, circunstancia que incurriría en que no existiesen más adeptos a estas redes, lo mismo que el que todavía no estén tan abiertos ni tan pendientes de su círculo de amigos como los de los cursos superiores y que tampoco salgan tanto como aquellos. Retomando las redes destacar que la afición por ellas va en ascenso y se mantienen varias a la vez, como por ejemplo Twitter, que hace su irrupción en el curso de 2º (parece que a los de 1º no les interesa) y alcanza rápidamente en 3º el mismo número de usuarios que Tuenti, además por primera vez ambos sexos prácticamente se igualan en el manejo de cada una de estas redes. Incidir en ello en que los porcentajes de las chicas en lo que respecta a Tuenti ascienden continuamente hasta culminar con dos tercios de ellas en 3º, mientras que el empleo de Twitter se mantiene en valores medios tanto en 2º como en 3º, donde es utilizada aproximadamente por la mitad de las niñas. Los porcentajes relativos a la utilización de estas mismas redes por los varones incurren en acusadas variaciones en función del curso, las cuales se explican por la preferencia de una red social más que por otra, por ejemplo, aunque de 1º a 2º se observa un espectacular crecimiento en el uso de Tuenti (pasando de un 28% a un 71%), esto decae en 3º hasta situarse en poco más de la mitad de todos ellos, debido a que se Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 104 decantan más por el uso del Twitter, ya que esta red es utilizada por el 71% de los chicos de 3º frente a tan solo el 28% de 2º. Toda esta serie de datos podría hacer pensar que las niñas son bastante más proclives a la utilización de las redes al ser más constantes en ellas, sin embargo habría que tener en cuenta que la otra red importante que aún no ha sido mencionada, la de Facebook, no reporta apenas adeptos, lo que puede deberse a que esté dedicada fundamentalmente a personas más mayores, no obstante los pocos adeptos que reporta pertenecen casi en su totalidad a niños. En resumen, son los alumnos de 3º, tanto ellas como ellos, los que más usan las redes sociales y, aunque ellos dispongan de más variedad, ellas les dedican más tiempo y son más propensas a las mismas, también porque son las que más señalan en general pertenecer a otras redes sociales minoritarias y visitar determinados foros. 3.2. Tuenti Dado que el Tuenti es la red que en general más adeptos atrae se investigó en detalle sobre el uso que hacen de ella. Por el número de opciones y tendencias que señalan parece que es más utilizada por los de 2º, se recuerda que en 3º pasan a compartir también la afición por el Twitter y que en 1º aún tienen limitaciones a la hora de usar el ordenador y el móvil (casi la mitad de ellos aún ni siquiera dispone de esta red). El segundo curso es también aquel en el que comienzan a iniciarse en estos menesteres, no obstante las puntuaciones más altas en todos los aspectos se dan en 3º, aunque se encuentra bastante equiparado con el de 2º, lo cual permite reconocer que el índice de uso del Tuenti aumenta con la edad. Donde sí se vislumbra una clara supremacía es en el uso que hacen las niñas quienes, aparte de utilizarlo más, también les resulta más atractivo que a los niños, a pesar de que el número de estos adeptos no cesa de ascender. En general lo que más les gusta a todos es chatear, fundamentalmente a los del tercer curso, donde por primera vez en todos los grupos ambos sexos se equiparan, ya que en los otros esta distracción está más extendida entre las del género femenino. Esta inclinación se incrementa con los años y mientras que en 1º aproximadamente dos terceras partes de la clase es aficionada a hacerlo, en 3º suponen ya cerca de la totalidad los que lo practican, dándose este gran salto cuantitativo en el paso de 1º a 2º. Es lógico que si la atracción y el empleo de las redes ascienden con la edad, así como la importancia del círculo de amigos y las salidas con ellos, también lo haga la tendencia a chatear. De hecho lo más valorado de esta red son las facilidades y posibilidades que ofrece para sociabilizarse. Los del primer curso, probablemente debido a las restricciones parentales, aún no aprecian tanto este hecho y solo es admitido por la mitad del grupo, sin embargo, coincidiendo con el incremento en el uso de las redes, en 3º se advierte como ya prácticamente toda la clase afirma este parecer. También les gusta ver las fotos que se cuelgan en esta red, aunque de nuevo sobre todo a los del último grupo e, igual que otras veces, más a las niñas que a los niños. Sin embargo, aunque tales fotos se pueden comentar, pocos son los que apuntan sentirse inclinados por este pasatiempo, las pocas que lo hacen son niñas de 2º y 3º. Respecto a las fotografías que gustan de colgar prefieren que estas sean con más amigos antes que de ellos solos, en el primer curso no lo hacen muchos de ellos, solo un tercio del grupo, pero esto asciende hasta aproximadamente dos tercios de los cursos superiores. De nuevo vuelven a prevalecer en este punto las chicas sobre los chicos, al igual que ocurre con la tendencia a colgar fotos de ellos solos, muy reducida en los cursos inferiores pero que alcanza el 50% en 3º, donde las féminas doblan a los varones, probablemente no solo porque sean más aficionadas a esta red, sino también porque sean más presumidas o les den más importancia al aspecto físico y a su popularidad. Poquísimos estudiantes, concretamente del curso de 3º, manifiestan no subir nunca o casi nunca fotografías. Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 111 preferentemente por símbolos o abreviaturas se obtuvieron una serie de conclusiones llamativas. Primeramente, aunque había sido constatado que los varones utilizan y les atrae menos el móvil que a las del sexo contrario, ellos parecen estar más influenciados que ellas a medida que crecen por la escritura y el estilo de comunicación vía Whatsapp. Por citar algunos ejemplos en cuanto a esto comentar que la predisposición de las niñas hacia la utilización de diferentes abreviaturas (por ejemplo “TQ” en vez de “te quiero”) se mantiene aproximadamente entre la mitad de ellas de cada curso, pero en cambio entre los niños aumenta bastante e incluso llegan a superar a las del sexo opuesto, así pasan de ser menos de la mitad en 1º a una amplia mayoría en 3º. Algo similar ocurre con las palabras donde alguna letra o sílaba pasa a transcribirse como un sonido fonético simplemente (por ejemplo “xq” en vez de “porque”), existiendo un ligero aumento con los cursos, pero es más común entre ellos, practicándolo aproximadamente la mitad de los de 1º y 3º y las dos terceras partes de los de 2º, mientras que las niñas son bastantes menos y solo en el segundo curso alcanzan casi la mitad de todas ellas. Este grupo es donde más se emplea este tipo de escritura, puede que esto se deba a que aún no disponen de tanta pericia y manejo como los de 3º para escribir más rápido y por eso usen este tipo de abreviaturas, o simplemente porque no les importa la forma de escribir y solo pretenden comunicarse de la manera más rápida posible sin importar las formas, aunque a pesar de esto también hay que tener en cuenta que los niños de este grupo usaban el Whatsapp más que los otros y por ello lógicamente se verán más afectados. En relación a lo anteriormente expuesto resulta curioso que en la elaboración de los artefactos fueran también los varones de los cursos superiores los que más se inclinasen por el empleo de símbolos, aventajando en ello a las féminas. Así a pesar de que en el curso inicial una mayoría de ellos se decanta más por el uso de imágenes figurativas, esto se tergiversa posteriormente y aproximadamente la mitad de ellos prefieren los iconos simbólicos, o inclusive combinarlos con otros figurativos, tendencia que es la más seguida por ambos sexos en general cada vez más, acabando por relegar lo figurativo a una minoría del alumnado. Al mismo tiempo es reiterado el uso de caritas sonrientes similares a los iconos del Whatsapp en las representaciones de los artefactos, la mitad aproximadamente lo demuestra de tal modo, bastante más chicas que chicos. Aparte de esto se hallaron otros tipos de diferencias respecto a esto último conforme ascendían en cursos. La más evidente es la del empleo de mayúsculas o minúsculas, las primeras son más utilizadas con diferencia por los más pequeños y las segundas por los otros cursos más mayores. Es lógico que los de 1º utilicen más las mayúsculas porque no tienen tanta pericia para escribir y aún no están tan influenciados por el Whatsapp como los otros, donde las minúsculas se escriben por defecto. De igual forma los más pequeños también son los que escriben frases más cortas y sencillas, que aumentan de longitud y complejidad en los otros grupos, especialmente en 3º. Por otro lado no dudan en dibujar monigotes, símbolos matemáticos, corazones y otra serie de iconos inspirados por los emoticonos del Whatsapp en sus frases e, igualmente, la propensión hacia uno u otro varía con la edad. La muestra más clara se advierte en el empleo de los símbolos matemáticos (como ∞), lo cual asciende en 3º a ser utilizado por casi la mitad de la clase mientras que en los otros grupos no alcanza ni la cuarta parte, debido fundamentalmente a que no tienen un conocimiento de ellos tan acertado ni disponen aún de un pensamiento abstracto desarrollado. En cambio entre los cursos más pequeños no es raro encontrar iconos de monigotes, pero esto desciende radicalmente entre los más mayores y ni siquiera nadie de 3º los dibuja. Lo que en cambio no ocurre con las imágenes de corazones y de emoticonos, cuyo empleo va totalmente parejo al manejo del Whatsapp, lo cual se aprecia sobre todo entre los varones. De tal forma en 1º, donde estos no usan mucho el móvil, no los pintan, supuestamente por su falta de costumbre Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 112 de verlos y mandarlos continuamente en mensajes; por el contrario en 2º y 3º pasan a hacerlo entre un tercio y la mitad de los otros cursos, coincidiendo con la mayor frecuencia del móvil. No obstante entre las chicas no se advierten tantas diferencias y este empleo de distintos dibujos parece corresponderse más con su edad y madurez que con el manejo de las aplicaciones móviles, por eso si en 1º y 2º aproximadamente la mitad de ellas representan esta serie de imágenes, en 3º se reducen a tan solo la cuarta parte y son más proclives a redactar con palabras, abreviaturas o intentos de fonemas, a pesar de que es en este curso cuando son más habituales al Whatsapp. 5. TELEVISIÓN Pasando a otro tema es necesario comentar ahora otro de sus pasatiempos cotidianos, la televisión, visionada diariamente entre una y tres horas por entre el 64% y el 78% de cada grupo, correspondiendo el valor más bajo al segundo curso. Esta actividad raramente se coloca entre el podio de actividades predilectas, sin embargo sí que se le dedica bastante tiempo, entre una y tres horas diarias, a veces más del recomendable, y no se advierten demasiadas restricciones parentales en cuanto a ello. 5.1. Espacios televisivos favoritos Se observan ciertas disparidades entre grupos y sexos en lo que se refiere a los distintos tipos de contenidos que prefieren visionar, así como también una evolución en sus preferencias con el cambio de curso. Solo un producto televisivo escapa a estas diferencias, la serie de ficción La que se avecina, seguida por más de la mitad de estudiantes de todos los cursos, entre un 57% de 1º y un 78% de 2º, y que se sitúa como espacio televisivo preferido por antonomasia. La otra serie que de igual forma también es señalada en todos los grupos, aunque en una proporción mucho menor, es otra de factoría española, la de Aída, que alcanza su culmen en 1º con el 35%, para pasar a poco más de la cuarta parte en los otros cursos. Sobra decir por tanto que el canal de televisión más visto en todos los grupos es el de Telecinco, fundamentalmente entre los cursos superiores, seguido de cerca por su filial FDF y en última instancia, pero bastante más lejos, por Antena 3. En lo que concierne a las diferencias intersexuales comentar que aunque los del sexo masculino en general ven más la televisión que las del sexo femenino y parece atraerles más, son ellas las que demuestran visualizar un abanico de productos televisivos más amplio. Aparte de esto ellos se inclinan más hacia las series españolas de ficción (como Aída) o las noticias de deportes, que son seguidas por las dos terceras partes de los alumnos de 2º. Hacer hincapié en este aspecto que los de 1º eran los que más deporte practicaban, pero apenas se informaban de este tipo de noticias, y que casi la mitad de los de 3º eran los que las buscaban en la web, por lo que da la impresión de que esta afición por conocer la actualidad deportiva comienza en 2º, siendo los de 3º los que prefieren acudir a contenidos específicos antes que remitirse solamente a los retransmitidos por las noticias. Por el contrario ellas se encuentran más predispuestas hacia otra tipología de programas, como los del corazón, por ejemplo Sálvame en 1º (aunque su omisión en los otros cursos apunta a que se vea en 1º por influencia de sus madres), los de tipo documental, como Así se hace en 2º (las niñas de este curso especifican que se han aficionado a él por sugerencia del profesor de la asignatura de Tecnología), o los dating show, como Mujeres y hombres y viceversa también en 2º. No obstante es cierto que esta divergencia parece atenuarse con la edad y así en 3º se observa como las series documentales, por ejemplo Los timadores, son vistas por ambos sexos, al igual que el reality Gandía Shore, que aúna cotilleos y corazón y es seguido por casi la mitad del grupo. Esta Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 113 diferenciación entre sexos se refleja de igual forma en la predilección por algunos canales, así por ejemplo en 1º y 2º aproximadamente la mitad de las chicas, y ninguno de los chicos, se declaran fans del Disney Channel. No obstante esta distinción se atenúa considerablemente con la edad y en 3º ambos sexos suelen ver los mismos canales, aunque aún subsista alguna que otra diferencia, como en el caso de Antena 3, preferido por ellas antes que por ellos. Por otra parte, en lo que atañe a la sustitución de unos contenidos por otros conforme avanzan de edad se observa que las series, así como los dibujos tipo Los Simpson, gustan más a los de los cursos inferiores, y a medida que crecen van decantándose más por los realities y los concursos televisivos. De tal manera nadie del último curso especifica que vea Los Simpson, probablemente porque ya se sepan los capítulos de memoria, y casi la mitad del grupo opta por el programa de telerrealidad antes mencionado. 2º de ESO constituye el curso de transición y ahí sí que se aúnan los dos tipos de contenidos, a lo que se suman también las noticias de deportes que antes se nombraban. Algo similar ocurre con las cadenas de televisión favoritas, se nota una clara evolución en las preferencias de un curso a otro, de manera que si al principio optan por un abanico más amplio de canales con una marcada diferenciación entre sexos, esta se reduce hasta concentrarse en 3º en solo cuatro emisoras vistas por ambos géneros. De este modo aunque Telecinco es la que consigue mayor número de habituales sus cifras más bajas se dan en 1º al tener que competir con otras como Disney Channel, Neox y Cuatro, ya que cada una logra por su parte un cierto número de seguidores (aunque apenas superan la cuarta parte de la clase). Sin embargo 2º y 3º son más semejantes en lo que a la preferencia por unos canales antes que otros se refiere, sus estudiantes se limitan a ver casi exclusivamente las grandes cadenas citadas en el párrafo anterior, con una excepción que constituye un excelente ejemplo del claro desarrollo de preferencias del que se estaba hablando. Si en 2º la cuarta cadena más vista era Disney Channel (aunque solo por casi la mitad de las chicas), en 3º esta pasa a ser la MTV, donde emiten Gandía Shore, superando en seguidores a Antena 3. 5.2. Un espacio televisivo idóneo Aparte de esto se consideró adecuado interrogarles también sobre qué elementos o características debería reunir un espacio de televisión perfecto para ellos, fundamentalmente para comprobar si la afirmación de Pontón (citado en França Rocha, M. E. y Huertas Bailén, A., 2001) acerca de que las empresas televisivas realizaban estudios sobre el público al que se iban a dirigir para crear un producto televisivo que generase máxima audiencia, presumía en este contexto de veracidad. Sin embargo no se hallaron resultados que fueran del todo concluyentes. Sí se vuelve a apreciar una evolución en la preferencia por ciertos contenidos que se corresponden con las preferencias televisivas mostradas, así como algunas distinciones entre ambos sexos. Gradualmente van decantándose más por programas (como por ejemplo concursos) que por series, así que si en 1º el porcentaje que opta por este último dobla al que escoge lo anterior, en 3º se llega al punto de que casi todos eligen únicamente la opción de programa, puede ser por eso que los porcentajes de los que ven La que se avecina decaigan levemente en 3º con respecto a los otros cursos, porque se inclinen más por otro tipo de contenidos. Si esto es así la oferta televisiva en realidad concuerda poco con las demandas de esta audiencia concreta, pues, a pesar de lo recogido, lo que más se visiona en 3º es La que se avecina, tras lo que sigue Gandía Shore, un programa reality. Además de esto en 1º y 2º aproximadamente la mitad del grupo coinciden en que deberían existir personajes graciosos en su espacio televisivo perfecto (siguiendo la estela de la serie antes mencionada), mientras que en 3º muy pocos arguyen por esto mismo, en cambio sí que reclaman, también cerca de la mitad, tanto en este curso como en el inmediatamente anterior, la asistencia de personajes Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 114 famosos. Se reitera que en este grupo se inclinaban bastante más por los programas, por lo que sobra decir que no exigen a estos famosos como actores, sino más bien como colaboradores. En 1º nadie menciona esto, seguramente porque aún se están iniciando en esta serie de contenidos más indicados para adultos y no reparan tanto en tales asuntos ni conocen a tantos famosos como los otros. En cuanto a las diferencias intersexuales los varones presentan más predisposición por las series y las niñas más por los programas, lo que coincide de nuevo con los resultados obtenidos en lo que respecta a su dieta televisiva. También tienden más hacia la presencia de personajes y contenidos graciosos que ellas. No obstante donde se aprecia una diferenciación entre sexos más radical es en el tercer curso, cuando exclusivamente dos terceras partes de los chicos manifiestan que su espacio perfecto trataría sobre fútbol, ello explica también que estos fueran los que más reclamen la presencia de famosos, en este caso deportistas. 5.3. Anuncios publicitarios Como última contingencia que preocupaba conocer en directa relación con los contenidos expuestos en televisión era la influencia que los anuncios publicitarios presentes en ellos tenían sobre el alumnado. No obstante, contra todo pronóstico, parecen estar ya tan acostumbrados a los mismos que ni siquiera son capaces de recordar algunos que les impacten o les gusten, y se limitan a mencionar aquellos de productos que ya consumen y conocen de antemano, sin existir coincidencias claras apenas entre ellos. Solo parecen destacar algo más los anuncios de bebidas como Fanta, Coca Cola y Cola Cao, pero únicamente entre los de 2º y 3º, tras esto continúan los anuncios de perfumes, mencionados por una cuarta parte del alumnado de 1º y por poco más de la mitad de las chicas de 2º, que están más interesadas que ellos en cuestiones de moda y belleza. Es cierto que entre estos anuncios figuran algunas de sus marcas favoritas, como Coca Cola, que es consumida por cerca de la mitad del alumnado, sin embargo de las que son sus marcas predilectas con diferencia, Adidas y Nike, más la primera que la segunda, no citan ningún anuncio publicitario, por lo que no se trasluce que exista una nítida relación entre la publicidad mostrada por tales marcas y su demanda por parte de este alumnado. Es más una gran parte refiere como sus “marcas” preferidas cualquiera del grupo de tiendas pertenecientes al grupo Inditex, que apenas realiza publicidad de ellas. 6. VIDEOJUEGOS Aparte de esto otras diferencias claras entre sexos se advierten también en otra de las últimas actividades que aún no ha sido comentada, la relacionada con la práctica de videojuegos, otro de los pasatiempos al que se consagran frecuentemente estos adolescentes y que experimenta un continuo incremento con los cursos, pero solo en lo que atañe a los varones, pues entre las del sexo opuesto ocurre todo lo contrario, de manera que las únicas que realmente emplean videojuegos corresponden a poco más de la mitad de las chicas del primer curso. Esta clase de juegos se constituyen así en uno de los principales entretenimientos meramente masculinos de la mayoría de los chicos de 3º, quienes hasta en los artefactos evidencian su interés por este tipo de juegos, los cuales no trascienden de ningún interés para las chicas, que prefieren dedicar su tiempo a otros entretenimientos y a sus relaciones sociales, considerando muchas de ellas este tipo de distracciones masculinas bastante infantiles. Mientras los chicos se aficionan cada vez más a este cometido, llegando a practicarlo diariamente e incluso llegando a buscar tutoriales en Youtube, aunque está claro que no juegan a través de la red (algo más propio de los del primer curso), sino con Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 115 videoconsolas, compitiendo también en ocasiones entre ellos mismos, como hacen aproximadamente la mitad de los chicos del segundo y tercer curso. El primer curso es el único de los tres que presenta porcentajes similares entre ambos sexos en cuanto a la atracción que los videojuegos despiertan en ellos, debido fundamentalmente a que son más infantiles, salen menos, aún está latente en ellos la afición por jugar a cualquier cosa y su círculo de amigos todavía no goza de la misma importancia que en los otros cursos y por lo tanto no les resta tanto tiempo. Así y todo se discierne claramente una mayor propensión hacia los videojuegos por parte de los chicos. En este grupo ya tienen rotundamente definidos los videojuegos que les gustan y los que no, y estos permanecen casi inalterables a lo largo de los otros cursos, se limitan a algunos de fútbol (que son los que acumulan más seguidores), como FIFA y Pro Evolution Soccer, otros bélicos, como Call of Duty, y otros de carreras de coches, aunque entre estos no se decantan por ninguno en concreto y presentan menos fans que los otros. Aseguran que les encantan absolutamente todas las características de este tipo de juegos y, gradualmente, van concediendo cada vez mayor importancia a su apariencia de realidad, incluso de los bélicos, cuya violencia parece no afectarles, o al menos no lo reseñan, exceptuando un leve porcentaje de los de 1º a los cuales les desagrada la muerte de muchas personas, esto denota otro ejemplo de cómo la ingenuidad de los más pequeños desaparece totalmente en los otros cursos. Por otro lado entre las chicas no existen esta serie de coincidencias y solo se agrupan algo menos de la mitad en 1º en torno a juegos para realizar deporte y en 2º en torno a los que sirven para bailar. 7. LECTURA Lo que sí resulta más atractivo para las chicas, considerablemente más que para los chicos, es la lectura, aunque ya ha sido comentado que esta tampoco constituía uno de sus pasatiempos favoritos y que le dedican bastante menos tiempo del recomendable, algo que se acrecienta con el transcurso de los años. Así si aproximadamente la mitad del alumnado (preferentemente féminas) de los dos primeros cursos la practican a menudo, en el último esto mismo solo lo hace poco más de la cuarta parte de la clase, a pesar de tratarse de un grupo con un buen nivel académico. La mayoría de las niñas leen, pero no así los niños, de los que pocos son los que lo hacen, alcanzando su máximo en el tercer curso, donde es practicado ocasionalmente por la mitad de ellos. Se aprecia una clara evolución por las preferencias lectoras a medida que crecen, así pasan de una literatura más infantil en 1º en la que destacan los libros de la saga de Geronimo Stilton, a una literatura más acorde con su edad en los otros cursos, abarcando distintos géneros, aunque no se aprecian coincidencias tan claras como en 1º, pero lo que sí parece que cobra sucesivamente más importancia entre las féminas es la literatura romántica, a la que son aficionadas casi la mitad de las alumnas del último curso. Se recuerda en este punto que a partir de 2º comenzaban a infiltrarse entre las conversaciones los temas referidos a las parejas y los chicos que les gustaban, así que es lógico que adquiera relevancia este tipo de libros, más aún cuando versan sobre ciertos aspectos en los que están comenzando a iniciarse. Además si se tiene en cuenta en este punto lo reflejado en los artefactos, se observa que es asimismo en el segundo curso cuando se empiezan a mostrar imágenes relacionadas con el amor y con formar una futura familia, deseo que en el último grupo ya sobrepasa a la cuarta parte de la clase. En relación con lo anterior se indagó igualmente sobre las revistas de las que eran entusiastas estas jóvenes, ya que de los chicos meramente el 28% de los de 3º manifestaron que lo único que solían leer más parecido a una revista eran los periódicos deportivos, al igual que también eran los que frecuentaban las páginas de deportes de internet. Volviendo a lo Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 116 anterior se advierte que el tirón de las revistas para chicas no es muy potente entre estas alumnas y siguen prefiriendo los libros, de forma que no son muchas las que las leen. Inclusive esta débil atracción decae notablemente a medida que avanzan de curso, de forma que si en 1º poco más de la mitad de ellas son habituales a esta clase de medios, en 3º menguan hasta la cuarta parte nada más. Aparte de esto no mencionan elementos claros que expliquen el porqué de esta afición por estas publicaciones y solo parecen destacar algo más las entrevistas que contienen y los cotilleos, de la misma forma tampoco se advierte la existencia de una revista concreta que sea más popular entre ellas. 8. PERCEPCIÓN DE LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS Hasta aquí las conclusiones relativas al análisis de las actividades que estos estudiantes realizan en consonancia con los medios, pero aún quedaba por averiguar que percepción tenían de estos y si eran conscientes de cómo les podían influenciar. En cuanto a ello solo una cuestión quedó totalmente aclarada, la de que casi todos reconocían que los medios influían de una u otra forma, lo que no aciertan muchos a explicar es en qué aspectos concretos, lo que también permite deducir que puede ser que en realidad no tengan tan clara esta influencia ni sea muy perceptible para ellos. Sí se advirtió que los menos conscientes de todo esto eran los estudiantes del primer curso, más pueriles y que además aún se hallan comenzando su verdadero despegue en el mundo mediático, por lo cual resulta lógico que apenas den explicaciones de esta influencia, especialmente los del género masculino. Explicaciones que van visiblemente en ascenso conforme se avanza de curso, en consonancia con la mayor utilización y acceso a los medios por parte del alumnado, que ya se supone que ha recibido charlas acerca de este tema en el instituto o, al menos, algún otro tipo de información sobre ello. La aseveración que agrupa mayor número de opiniones relativas a la palpable influencia mediática es la de que son fundamentales a la hora de conducir al cambio de opinión, del tipo de pensamiento o de forma de vida, lo cual no sería ni bueno ni malo, simplemente un hecho. Aparte de esto el resto de argumentos que exponen sobre el alcance de esta influencia resultan en su mayoría negativos y son esgrimidos por poco más de la cuarta parte de ellos aproximadamente, estos se refieren a la incitación al consumismo, a la adopción de malos hábitos y conductas erróneas, a la imitación o a la divulgación de prototipos de belleza, razón que tan solo es especificada entre la mitad del grupo de 3º. Solo se nombran algunas influencias positivas entre aproximadamente la mitad de las féminas del segundo curso, quienes declaran que también pueden contribuir a la solidaridad y la empatía. Estas averiguaciones casan con las derivadas de las pesquisas sobre si consideran a los medios más beneficiosos que perjudiciales o al contrario, pero aunque la mayoría opina que es más lo primero (existiendo en ello una cierta preponderancia de las del sexo femenino), en 3º esta opinión decrece hasta casi equipararse con la de aquellos que aseveran que los efectos perjudiciales sobrepasan a los otros. Este cambio de tendencia puede ser consecuencia directa de que en este curso ya han disfrutado de un contacto más intenso y continuo con la generalidad de los medios y son capaces de distinguir sus pros y sus contras, a la par que cada vez se encuentran mejor informados de sus consecuencias negativas. Sin embargo, a pesar de estas aseveraciones, no dan razones concretas de por qué pueden ser dañinos o provechosos, existe una multitud de opiniones en ello que apenas agrupan a una parte sustancial de la clase. La única razón en la que se aprecia una mayor concurrencia de impresiones es aquella que se refiere a que los medios son beneficiosos debido a la gran cantidad de información que pueden proporcionar de una manera rápida y fácil. Casi nadie, a excepción de poco más de la Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 117 cuarta parte de las féminas de 1º y 2º, parece darse cuenta de las posibilidades de entretenimiento y de sociabilización que los medios reportan, no han reparado en el hecho de que esto es para lo que más los utilizan. 9. PERSONAJES MEDIÁTICOS PREFERIDOS Aparte de esto se continuó indagando sobre la influencia mediática entre este alumnado, de qué otras formas afecta a su vida y cómo los condiciona. En relación a esto se les planteó una pregunta acerca de sus personas o personajes, ficticios o reales, favoritos. La mayoría cita a aquellos que suelen aparecer en televisión, una prueba más del papel importante que esta juega en sus vidas, a pesar de que ellos no la consideren como uno de sus principales entretenimientos. Las diferentes tendencias de atracción por distintos personajes se hallan muy repartidas por cursos, existiendo además una clara divergencia entre las preferencias de cada sexo que va en constante aumento. Así y todo, como se acaba de reseñar, los preferidos son los aparecidos en televisión, destacando en ello actores, más aclamados por las alumnas (fundamentalmente Mario Casas), y los protagonistas principales de sus series favoritas, especialmente de La que se avecina, esto último sin embargo desciende considerablemente con los cursos. Es curioso que a pesar de que los del primer grupo eran los que reportaban cifras más bajas de alumnado que visionaba esta serie, es sin embargo la clase que más apunta a estos personajes como sus favoritos, la mitad de todos ellos. Esto permite dar una idea de que su conocimiento de los contenidos televisivos, así como de ciertos personajes populares gracias a la televisión o las redes sociales, es más limitado, aún no tienen tanta experiencia mediática como los de los cursos superiores. No obstante este poder televisivo puede llegar a ser tan subversivo que más de la mitad de las niñas de 1º admiten que les encantaría parecerse a sus actrices preferidas, mientras que en los otros cursos esto lo declaran muy pocas, una cuarta parte de ellas aproximadamente, al igual que ocurre entre los chicos de los mismos grupos. Por otra parte entre los niños también destaca su afición por los futbolistas (como Messi), específicamente entre los del tercer curso, donde también hay otros tantos chicos, aunque en menor número, que prefieren a tenistas. No hay que olvidar que entre el sector masculino la atracción por el deporte iba en aumento y en este curso ya leían prensa y páginas web deportivas, hasta veían las noticias relacionadas con ello; además la mitad de los niños del primer curso y dos tercios aproximadamente de los del tercero aseguran querer parecerse a sus ídolos futboleros. En cambio entre las niñas tienen algo más de preminencia los cantantes, aunque bastante menos que los actores, preferentemente entre las del segundo curso y en concreto el cantautor Pablo Alborán, siendo esta la etapa en la que profundizan más en la música, comenzando a otorgarle una verdadera importancia y a ampliar su conocimiento sobre la misma. Por eso no resulta sorprendente que a nada menos que dos tercios de las féminas de este curso les gustaría bastante lo de poder ser cantantes, al contrario que en el resto de los cursos, donde muy pocas reseñan lo mismo. Lo único que sí cuenta con presencia en 3º, y que no ha sido reseñado en relación con ningún contenido mediático hasta ahora, es que la cuarta parte de las féminas estarían encantadas de parecerse a alguna modelo famosa. No es de extrañar que esto pueda ser una derivación de los programas reality, tipo Gandía Shore, que visiona una buena parte del alumnado de este curso. En consonancia con estos datos es indudable que exista una amplia proporción del alumnado, algo más de la mitad en general (sobresaliendo en ello claramente las chicas), a la que le gustaría ser famoso y aparecer en los medios de comunicación. Solo poco más de la cuarta parte de los estudiantes del último curso expresan que quisieran esa popularidad pero Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 118 debido a su trabajo profesional, sin que estuviese relacionado con el mundo del cine, el deporte, etc. Esto puede constituir una prueba más de su incipiente madurez, al igual que el que el número de aspirantes a famosos se vea levemente reducido con el progreso de los cursos. Así a pesar de que ya ha sido comprobado que estos estudiantes son conscientes de la influencia mediática, aunque muchos opinen que es más positiva que negativa, al mismo tiempo no desdeñan el pertenecer al mundo de la farándula y alegría que los medios intentan transmitir, preferentemente la televisión. Sí es llamativo en este argumento un aspecto, se advierte una correspondencia en el último curso entre su cada vez mayor desinterés por la popularidad mediática, sobre todo la referente al mundo del espectáculo, y la creciente apreciación de las consecuencias perjudiciales de los medios. Esto puede deberse a que a esta edad ya son capaces de discernir los engaños de los que son objeto, la falsedad de muchas de las representaciones y también incluso a que ya gozan de una mejor preparación y de una mayor información, mientras que en el primer curso se es más vulnerable a todo esto. Sin embargo, si bien este hecho se aprecia en una cierta parte del alumnado, no llega a ser generalizable y se desconoce si tal tendencia irá en aumento en los años siguientes, se estancará simplemente en ese punto o hasta experimentará un cierto retroceso. La progresiva aparición de esta conciencia que se da cuenta cada vez más de la influencia mediática se advierte también en otro hecho, en aquel referente a que la fama de la que disfrutan ciertos personajes se debe a su exposición en los medios. Se aprecia una gran diferencia entre los del primer curso y los otros más mayores en este aspecto, así mientras que de los primeros solo una minoría es consciente de este marketing, en los otros cursos ya suman más de la mitad de los estudiantes de ambos sexos. Sin embargo una mayoría, fundamentalmente femenina, continúa tristemente pensando que la celebridad de algunos famosos, como por ejemplo Mario Casas, es gracias a su atractivo físico, y aunque al mismo tiempo un amplio porcentaje, donde vuelven a predominar las chicas, opina que también es porque realizan bien su trabajo, priman los primeros, de lo que se deduce que para ellos la importancia del atractivo físico goza de gran relevancia, especialmente como trampolín para saltar a la fama. 10. INFLUENCIA MEDIÁTICA EN CUANTO A LOS PROTOTIPOS DE BELLEZA Es por esto por lo que se decidió averiguar cómo era su prototipo de belleza, tanto masculino como femenino, y los resultados permitieron concluir que el divulgado por los medios y el que ellos establecen como ideal no difieren apenas, es más, conforme crecen son más los que se decantan por este tipo determinado, a pesar de que ya algunos de los estudiantes de 3º advertían que la televisión divulgaba falsos prototipos de belleza y eran más maduros a la hora de reconocer las influencias mediáticas. Tampoco se aprecian muchas divergencias entre sexos, si bien es cierto que a la hora de describir un modelo determinado de belleza ellas son más explícitas y ellos más escuetos, especialmente en lo referente al modelo masculino. Sin embargo esta pequeña diferenciación se ve disminuida con la edad y los alumnos de 3º casi alcanzan a las chicas en cuanto a nivel de descripción. Su prototipo de belleza masculino, en general, debe reunir esta serie de características que, como ha sido especificado, cobran importancia con el transcurso de los años. Debe ser un hombre alto, fuerte, moreno y de ojos claros (preferentemente verdes), condiciones fácilmente aplicables a la mayoría de modelos y actores de moda aparecidos en televisión. Sí es necesario destacar en este aspecto que aunque lo de la altura parece ser algo importante para la mayoría, a lo de la fortaleza física le conceden más relevancia los chicos, mientras que ellas se inclinan más por un color determinado de cabello y ojos. Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 119 Con el prototipo de belleza femenino ocurre exactamente igual, es directamente heredero de los medios, hasta el punto de que muchos de estos estudiantes le ponen nombre y apellidos y citan como arquetipo ideal a la periodista Sara Carbonero. Esta vez lo más demandado es que se trate de una mujer delgada, algo a lo que no se le daba tanta importancia entre los hombres, incluso parecen ser ellas las que más coinciden en este aspecto. Vuelve a triunfar el cabello moreno, especialmente entre ellos, lo del cabello rubio se cita menos y queda casi exclusivamente relegado al ámbito femenino. Lo de la altura comienza con fuerza, siendo una característica muy demandada, aunque entre las chicas pierde relevancia al llegar a 3º y comienzan a ponerse tacones, declarando así bastantes de ellas que es mejor ser de estatura media para no sobrepasar a los chicos cuando calcen este tipo de zapatos. En cuanto a los ojos lo más demandado de nuevo son los ojos claros y concretamente los verdes, lo que es otra vez más importante para ellas que para ellos. Por último reseñar que un ínfimo porcentaje, el cual no sobrepasa a la cuarta parte de ningún grupo, apuesta también por que, aunque la fémina sea delgada, tenga igualmente curvas de mujer. Es evidente que para estos púberes un físico atractivo es fundamental, tanto que la mayoría es la primera razón que esgrime a la hora de describir a su pareja ideal, sobre todo los pertenecientes al sexo masculino. Casi nadie, salvo algo menos de una cuarta parte de las personas del segundo curso, alude a que también sea inteligente. Tras esta ineludible condición el resto de características imprescindibles que debería reunir esta pareja perfecta para ellos difieren en cierta medida entre los distintos cursos, aunque apenas ninguna consigue sumar tantos adeptos como la primera y la mayoría no rebasa la mitad del grupo. Para los del curso inferior esta persona debería ser también simpática y buena, esta última cualidad también es reseñada por suficientes estudiantes de 2º, aunque se tratan de chicas en su mayor parte; por el contrario en 3º son los varones los únicos que exigen esta característica, mientras que las féminas se decantan totalmente por que sea cariñoso, algo que ya comenzaban a señalar unas cuantas del segundo curso y que en este cobra gran importancia. Los únicos aspectos en que los estudiantes de ambos sexos de este grupo parecen coincidir son en los de que sea divertido y simpático, aunque sus cifras no alcanzan ni al 50%. En general la importancia concedida al físico se reduce levemente en lo que a las chicas concierne, pero es cierto que en los artefactos ocurre al contrario y las imágenes relacionadas con la belleza y la moda se incrementan hasta alcanzar a dos tercios de las niñas, aunque es verdad que siempre se refieren a complementos que ellas mismas puedan lucir. Por otra parte ocurre lo opuesto entre los chicos, quienes aparte de la simpatía que reflejan los del primer curso o lo de que sea alguien divertido, expresado por los del tercero, no mencionan otras condiciones que agrupen a un buen número de ellos. Por lo que se refiere a las del sexo opuesto otra serie de cualidades pasan paulatinamente a tener un valor preferente, como la bondad y la demostración de cariño y amor, esta última especialmente para las más mayores, las cuales ya se han iniciado en las relaciones de pareja y son varias entre ellas las habituales a la literatura romántica, por lo que no es de extrañar que ensalcen esta característica. De todas formas un cierto porcentaje de ellos, el cual en el primer curso abarca a casi la mitad de los chicos y en el segundo a más de la mitad de las chicas, se preocupan de constatar que a día de hoy cambiarían algo de su físico para mejorarlo, incluso son casi los mismos los que indican que de mayores les gustaría ser altos y guapos. Sin embargo este deseo casi desaparece en el último curso y se mantiene en cifras bajas, puede ser que porque ya se hayan adaptado a sus cambios físicos, porque ya se acepten tal y como son o porque tengan otras preocupaciones primordiales, y lo que sí aceptarían modificar, al menos casi el 50% de las féminas, serían ciertos rasgos de su personalidad. Capítulo 6 Conclusiones de los resultados 120 No obstante para precisar aún más la relevancia que estos jóvenes conceden a poseer un buen físico, se les sometió a una última pregunta relativa al mismo, consistente en valorarlo en un escala del 1 al 10. Bien pues la mayoría opta por otorgarle un 8 o, en todo caso, cifras próximas, a excepción de cerca de la mitad de las chicas del segundo curso que le dan un 5. Sin embargo al mismo tiempo otro cada vez más amplio porcentaje, donde prevalecen ligeramente las del género femenino, también reseña la enorme importancia del interior de la persona, de sus cualidades y su personalidad, a pesar de que conforme se avanza de curso un mayor número de estudiantes, aumentando especialmente en ello las féminas, también se preocupan de especificar que por encima de todo el físico es lo primero que atrae y lo que llama la atención en primer lugar. Por otra parte en lo que concierne a los amigos sí es necesario puntualizar que buscan en ellos otras características más acordes con el interior de la persona que con el aspecto físico. Al igual que ocurría con el asunto de las parejas, son las chicas de nuevo las que se preocupan de aportar más cualidades relativas a ello y vuelven a observarse diversas disparidades entre los distintos cursos. Para la mitad de los del primer grupo lo fundamental es que un amigo sea buena persona y rebose simpatía, la bondad sí que se mantiene en el siguiente curso, pero el otro rasgo más preciado es la fidelidad junto con la confianza, mientras que la simpatía pasa a ser únicamente admitido por la mitad aproximada de las féminas. En el curso superior no obstante lo que más ansían en un amigo es que sea amable y agradable, al tiempo que la bondad se mantiene cerca de los niveles del curso anterior, aunque en esta ocasión sí que cuenta con una pequeña participación de los congéneres masculinos. La particularidad de la simpatía tan admirada en 1º no suma más de la cuarta parte del alumnado de los otros grupos, para quienes el aspecto lúdico de la amistad pasa a un segundo plano para centrarse en otras características más preciadas durante estas edades, cuando el círculo social cobra relevancia y procuran relacionarse con los que son más afines a ellos y con los que se sienten más identificados, a los que aprecian básicamente por la confianza, la comprensión y la compenetración derivadas de su interrelación. 11. ASPIRACIONES Y PRIORIDADES DEL ALUMNADO Y SU RELACIÓN CON LOS MEDIOS Esta diferente concepción de la amistad que se aprecia a partir del segundo curso también se constata en sus prioridades actuales, de manera que algo más de la cuarta parte del alumnado de los cursos superiores (que en el segundo resultan ser meramente niñas) admite que entre sus prioridades actuales preferentes se encuentra el pasar tiempo con sus amigos y disfrutar de ellos, también mencionan en cuanto a esto mismo a la familia. Pese a esto la principal prioridad de la inmensa mayoría está centrada en los estudios, incluso poco más de la cuarta parte de los cursos superiores refleja también esta preocupación en sus artefactos. Ello puede ser una derivación de la presión parental por sacarse el título, ya que esta pretensión no se corresponde con la progresión académica real de muchos de estos estudiantes. Así y todo un amplísimo número de ellos aspira a conseguir un buen trabajo de adulto, si bien la cuantía de alumnos que proclaman la persecución de este sueño va en continuo descenso y alcanza sus mínimos en el último curso, lo que resulta irónico si se tiene en cuenta que son los que más tiempo dedican al estudio y los que presentan un mejor rendimiento académico. Pero puede ser que sean más conscientes de la dificultad de encontrar una profesión que encaje con sus aspiraciones o que también estén más preocupados por su futuro inmediato, que es más importante para ellos, y aún no se planteen un posible plan de futuro. De todas formas los análisis de los artefactos permitieron constatar Capítulo 7 Conclusiones respecto a la comprobación de las hipótesis y la consecución de los objetivos 127 conversan explícitamente sobre las expresiones empleadas en la ficción. Los del primer curso, que son los que menos visionan la serie, reportan menos expresiones típicas de ellas y no la incluyen tanto como los otros en sus charlas, lo que en parte también puede deberse a que no dediquen su tiempo libre a hablar tanto como los otros y se distraigan aún con pasatiempos más infantiles. La adopción de nuevas expresiones no es la única influencia derivada de la televisión. Su influencia es de las primeras que empiezan al ser uno de los principales medios en el que los niños se inician desde bebés, puede ser que por eso su influjo llegue a ser más potente, además de que tampoco es objetivo de controles parentales, y los pocos que pudieran existir se relajan una vez pasados el primer curso. Por ende, el canal más visto por la mayoría del alumnado es Telecinco, seguido por sus filiales. Sobran los detalles, por ser un hecho ampliamente reconocido, acerca de la calidad de muchas de las producciones emitidas en dicha cadena. Si una supervisión parental y una apropiada educación no contrarrestan su influencia, no es extraño que muchos de estos estudiantes perciban como “normales” las salidas de tono, determinadas faltas de respeto, no respetar el turno de palabra, un retroceso de las actitudes coeducativas o ciertos comportamientos inapropiados. Esta dieta televisiva también demuestra que, al contrario de lo esgrimido por ciertos autores, la progresiva americanización, al menos en lo que a productos televisivos se refiere, no se está produciendo en demasía, quizás esto vaya más en consonancia con el tipo de películas que ven, pues las destinadas a adolescentes suelen ser de factoría americana. No obstante parece que inclusive en esto prefieren las producciones españolas, hasta aquellas que tienen su homólogo americano como el reality Gandía Shore. Además solo hay que recordar que entre los personajes favoritos han primado con diferencia los de nacionalidad española, como el actor Mario Casas. La televisión parece ser el medio que más les influencia en cuanto a comportamientos, actitudes, opiniones y estilos de vida. A diferencia del móvil, que les influye en la forma de sociabilizarse, en la adopción de nuevos hábitos del trato con los amigos (ya no juegan de forma tradicional por ejemplo, sino que se intercambian cosas en el móvil o se las muestran unos a otros), en el desarrollo de otro tipo de escritura y de otros caracteres de comunicación, en el conocimiento de novedades, en el desarrollo de la competencia digital y en un aumento del consumismo, ya que el que no dispone de móvil, con las mismas características que los de sus amigos, queda al margen de los otros y no participa del intercambio de experiencias. El móvil les influencia en cuanto a las formas y la televisión en cuanto a contenido. Son influencias distintas pero que permiten afirmar que el influjo de un medio suele ir en correlación con la exposición a él. Los adolescentes entre los que más se aprecian influencias desprendidas del móvil son los pertenecientes al último curso, quienes más lo usan, al igual que ocurre con la televisión, cuya influencia es algo más complicada de determinar al tratarse de un medio al que la mayoría de estos púberes se ha encontrado expuesto casi desde su nacimiento y, a pesar de no ser uno de los medios predilectos, sí está presente en la vida de todos. No obstante se advierten más influencias derivadas de la misma entre los del primer curso, que son además los que más la ven. Capítulo 7 Conclusiones respecto a la comprobación de las hipótesis y la consecución de los objetivos 128 Se aprecian más influjos del televisor que del móvil en ciertos hechos, como en que todos los personajes favoritos mencionados, así como la mayoría de los que a muchos quisieran semejarse, aparezcan en televisión. Por ejemplo, varias chicas de 1º aspiran a parecerse a sus actrices favoritas, y otras tantas de 3º a modelos. Divulga también la falsa creencia del maravilloso mundo del espectáculo, ya que a bastantes de los alumnos más pequeños les gustaría salir en los medios y gozar de esa popularidad. Sin embargo el hecho de que este deseo disminuya con los años puede ser debido a que progresivamente adquieran consciencia sobre la falacia representada. Este despertar de consciencia, que no atañe a la mayoría, se demuestra también en la certeza de muchos de que la fama de ciertos personajes es debida únicamente a su aparición en los medios, o que los modelos de belleza que expone son irreales, lo cual refleja que son lo suficiente maduros para apreciar los subterfugios y adornos que el medio emplea para vender la popularidad. Pese a esto tal despertar del entendimiento es acompasado, y entre los más mayores todavía no abarca a la totalidad del alumnado ni a todas las artimañas televisivas. Estos estudiantes son más receptores de las formas que del contenido y la intencionalidad. Así por ejemplo, tomando como referencia el capítulo de La que se avecina, les escandalizaban más las palabrotas emitidas y las referencias sexuales que las ilegalidades cometidas o la falta de educación y respeto demostrada por sus personajes. De tal forma, aunque este alumnado se vaya poco a poco cerciorando de las negativas influencias de la televisión, es inevitable que muchas de ellas ya hayan calado en ellos y no sean conocedores de su trascendencia ni alcance. A más uso de los medios, sea el que sea, mayor conocimiento de sus perjuicios, pero no se esfuerzan por contrarrestarlos ni parece ser que comprendan la manera de hacerlo, continuando usándolos indiscriminadamente sin problema alguno. Otro de los medios de comunicación comunes entre adolescentes lo constituyen las revistas, a las que son más aficionadas ellas que ellos, y pueden influenciar tanto como cualquier otro medio, incluso de forma dañina, sobre todo en relación a la insatisfacción con el aspecto físico, como diversos autores han comprobado. En primer lugar se constató que la lectura es una actividad fundamentalmente femenina, si bien es cierto que únicamente un ínfimo porcentaje señala leer bastante y a diario, lo que además experimenta un continuo retroceso con la edad. Entre los del sexo opuesto sí que se aprecia un sustancial incremento del número de lectores a medida que avanzan de curso, pero ninguno reseña dedicarle el tiempo suficiente. Estas conclusiones permiten aseverar la reducida influencia que puede tener la lectura sobre este alumnado, a lo que se añade el hecho de que la mayoría de ambos sexos manifiesta leer tan solo literatura juvenil de ficción, pocos son los que reportan leer prensa, y los únicos que lo hacen son un pequeño grupo de chicos del último curso que afirman leer prensa deportiva. De igual forma son pocas las chicas que se declaran asiduas a las revistas propias de su edad, y su número va en constante descenso, aparte de que no se advierte que posean un exhaustivo conocimiento de ellas ni parecen inclinarse por ninguna en concreto. Así las aserciones de los autores citados en el párrafo anterior no pueden ser cotejadas en este contexto, además de que, como se explicará posteriormente, no se hallan serios indicios de una insatisfacción corporal destacada entre estos adolescentes. Por otra parte otro de los objetivos que se proyectaron al inicio de esta investigación fue el de explorar algunas de las actividades relacionadas con los medios de comunicación y Capítulo 7 Conclusiones respecto a la comprobación de las hipótesis y la consecución de los objetivos 129 que, por tanto, estuvieran presentes en los hábitos cotidianos de los adolescentes a los que se pretendía examinar. Entre estas actividades se encuentra la práctica de los videojuegos (por la conexión que guardan con internet), de los que se han vertido en distintas publicaciones consecuencias bastante negativas. Sin embargo aquí únicamente se pretendía indagar acerca del uso qué hace de ellos el alumnado, si los predispone a acceder más a internet, auténtico medio de comunicación, para jugar a ellos y si, por lo tanto, esto les influencia de alguna forma. La primera averiguación que se hizo respecto a estos juegos es que se trata de un pasatiempo fundamentalmente masculino, que experimenta un constante ascenso en lo referido a afición y número de adeptos a medida que se van superando los distintos cursos. La mayoría de los del tercer curso llegan a definirse como incondicionales de los videojuegos y estos pasan a constituir uno de sus principales entretenimientos cotidianos. Sin embargo apenas usan el internet como medio para practicarlos, solo los más pequeños reseñan esto y no siempre, ya que también disponen de videoconsolas, además a su vez son también los que menos tiempo les dedican. A partir del segundo curso reemplazan radicalmente la red por las consolas y tan solo la usan exclusivamente para buscar tutoriales que les enseñen trucos o les ayuden a superar las distintas fases. Esta ristra de informaciones permite explicar por qué no se han hallado influencias de internet en relación a los videojuegos. Lo que sí se deseaba verificar respecto a ellos era si los alumnos más propensos a estos juegos eran también los que presentaban un menor rendimiento académico, tal como algunos estudios exponen. Bien, pues se ha descubierto que esta hipótesis resulta del todo incierta entre estos jóvenes, o quizás puede ser que no pasen tantas horas con ellos como para que se produzcan estos efectos. Da la casualidad que los alumnos del último curso, quienes son los que más tiempo emplean en estas distracciones y a los que más parecen satisfacerles, son también los que mejores resultados académicos presentan en comparación con los otros. Por otro lado, otro de los objetivos propuestos era aquel que pretendía indagar qué conductas e imágenes difundidas por los medios en general contribuían al consumismo y a modificar los hábitos juveniles. De esta forma, por un lado, se deseaba comprobar si entre el alumnado existía un afán consumista propiciado por los medios y, si era así, qué medios concretos incitaban a este afán y sobre qué productos determinados. Se ha descubierto que en realidad los anuncios publicitarios emitidos por los medios no juegan un papel determinante a la hora de estimular el consumismo de estos jóvenes, parecen encontrarse más influenciados por los propios amigos que por los medios en sí. De todas maneras es evidente que las costosas campañas de marketing llevadas a cabo por determinados productos harán su efecto, pero parece que estos adolescentes están ya tan acostumbrados a la sobresaturación de publicidad y a los continuos reclamos que no les prestan demasiada atención. En este sentido ni siquiera son capaces de recordar algunos anuncios publicitarios que les impacten o les gusten, limitándose a mencionar aquellos de productos que ya consumen, que les gustan mucho y conocen ya de antemano, como Coca Cola, Cola Cao o Fanta principalmente, pero sin citar anuncios concretos de dichas marcas. En cambio, cuando se trata de aludir a sus marcas preferidas no dudan en reconocer varias de ellas, siendo la mayoría pertenecientes a marcas de ropa habituales y usadas por ellos mismos, Capítulo 7 Conclusiones respecto a la comprobación de las hipótesis y la consecución de los objetivos 130 como Adidas y Nike. Es más, una gran parte refiere como sus “marcas” predilectas cualquiera del grupo de tiendas pertenecientes al grupo Inditex, que apenas realiza publicidad de ellas. Es por lo que se argumenta que no existe una nítida relación entre la publicidad ofrecida por los medios y el afán consumista de este alumnado, el cual se encuentra más embaucado por el círculo de amigos, al que pretenderá asemejarse como consecuencia de su deseo de pertenencia al grupo, característica primordial de estas edades. No es necesario recordar que uno de los primeros pasos para la integración en el grupo lo constituye el atuendo. Las mismas marcas mencionadas en el párrafo anterior, además de algunas otras también ampliamente conocidas por ellos como consecuencia de tratarlas cotidianamente, son igualmente las que reconocen entre las publicitadas por la serie La que se avecina. Así, a pesar del gran número de marcas y productos que hacen su aparición en la serie, estos adolescentes solo identifican las que ellos mismos usan y están acostumbrados a ver, no advierten el resto, o al menos no las recuerdan posteriormente. Esto reafirma la teoría expuesta referente a que es preponderante la influencia social que la mediática en lo que a este aspecto se refiere. La publicidad es efectiva entre este alumnado únicamente si ya conocen el producto con anterioridad y su círculo social actúa como refuerzo para concederle una mayor o menor importancia. Una vez resueltos los objetivos propuestos y confirmadas o desmentidas las hipótesis planteadas respecto a ciertos medios o actividades concretas relacionas con estos, sería necesario responder a otras suposiciones y propósitos establecidos en esta investigación pero ya referidos a la influencia mediática en general, sin circunscribirse a ningún medio en concreto, sino a todos en general, así como a las actividades desprendidas de ellos. Primeramente aclarar que, sin ninguna duda, estos adolescentes aún siguen prefiriendo la compañía de amigos antes que de cualquier medio, aunque el móvil sea un elemento indispensable en su sociabilización y no se despeguen de él en ningún momento. Su actividad favorita por antonomasia y la que anteponen a cualquier otra a la hora de derrochar su tiempo libre es la de salir con amigos, lo que se ve incrementado conforme crecen, concediendo cada vez más importancia a la amistad. Sí es cierto que en el desarrollo de esta actividad juega un importante papel el control parental y es por ello por lo que los del primer curso aún no pueden disfrutar tanto de ella como los más mayores, quienes procuran salir a diario o casi a diario. En ello son más proclives los chicos, pero por otro lado son ellas las que parecen sentirse más apegadas a su círculo de amigos. Este sucesivo incremento del apego por los amigos explica también la intensificación del uso del móvil conforme crecen, pues para lo que más lo usan es para comunicarse con sus amistades, y la creciente variedad de redes sociales a las que comienzan a adherirse que emplean fundamentalmente para el mismo fin. Ambos medios al principio son más utilizados por las chicas, como ya ha sido explicado en otras ocasiones, lo que concuerda con la afirmación escrita en el párrafo anterior referente a que ellas son las que parecen encontrarse más vinculadas a su pandilla. Además de esto las charlas mantenidas con sus respectivos grupos modera o intensifica determinadas influencias mediáticas. Estas conversaciones, que a medida que crecen son cada vez más frecuentes, suelen estar referidas fundamentalmente a su ámbito Capítulo 7 Conclusiones respecto a la comprobación de las hipótesis y la consecución de los objetivos 131 social y sus experiencias cotidianas, pero se ha podido comprobar que ciertos contenidos mediáticos también se introducen en ellas y es así como estos contenidos cobran popularidad entre el grupo de amigos. En este aspecto rememorar el hecho puntualizado anteriormente al mencionar que parte de los alumnos del segundo curso opinaban que una de las claves del éxito de la serie La que se avecina residía en que muchas personas solían conversar sobre ella. Asimismo no es pura coincidencia que ciertos productos televisivos triunfen más en un curso que en otro, o entre los de un género más que entre los del otro. Por ejemplo son los del tercer curso los más aficionados al reality Gandía Shore y los del primero los más incondicionales de Aída, así como las niñas más pequeñas son las únicas seguidoras del Disney Channel. Sin embargo, donde se observa más claramente la relevancia de las conversaciones sociales a la hora de destacar un contenido respecto a otro es en la utilización de ciertas expresiones popularizadas por determinadas ficciones, en este caso concretamente por La que se avecina. De esta manera se verifica como determinadas frases, a pesar del amplio repertorio de expresiones repetitivas de la serie, son ampliamente usadas más en un curso que en otro, coincidiendo además con grupos de amigos concretos. Así por ejemplo entre los del primer grupo la frase “me minas la moral” es utilizada por más de la mitad de los entrevistados, y entre los del segundo grupo ocurre lo mismo pero con la expresión “ay mai”. No es necesario explicar que algunos de estos conceptos carecen de significado para aquellos ajenos a la serie, pero ellos saben perfectamente utilizarlos en el contexto adecuado y no se limitan únicamente a repetirlos sin ninguna intencionalidad. Otra prueba similar a las anteriores para verificar la importancia del intercambio de pareceres con las amistades orientados a difundir más un elemento mediático que otro se aprecia en lo concerniente a la música. De tal modo concurren las diferentes opiniones sobre un mismo tema en función del grupo y de la pandilla de amigos, en consecuencia son los chicos de 1º los que más mencionan a los cantantes Juan Magan y Pitbull, bastante más que los otros cursos, y las chicas de 2º las que más se declaran fanáticas del grupo Fondo Flamenco. Algo semejante ocurre con la preferencia por unos personajes mediáticos más que por otros, especialmente entre las féminas, entre las cuales gozan de enorme popularidad el actor Mario Casas y el cantante Pablo Alborán, y aunque es cierto que las apariciones de ambos en los medios son frecuentes, existen otros muchos ídolos adolescentes que ni siquiera son mencionados por estos alumnos a pesar de disfrutar de una propaganda más intensa y agresiva. Esta serie de constataciones permiten por consiguiente aseverar que la influencia social es preponderante y más acentuada que la mediática, como ya ha sido comentado en relación a las marcas predilectas. Dicha influencia social acapara tanto a amigos como a familiares, concretamente a los progenitores. El aspecto más destacado de la influencia de estos últimos se aprecia en el hecho de que aunque bastantes estudiantes, sobre todo del primer curso, quisieran ser famosos de mayor y aparecer en los medios como algunos de sus ídolos, a la hora de la verdad abogan por profesiones normales, exceptuando algunos de los chicos más jóvenes que quieren ser futbolistas, y la prioridad actual de la práctica totalidad de ellos son los estudios, o al menos eso afirman, porque esta buena declaración de intenciones no se corresponde con la realidad académica en todos los casos. Capítulo 7 Conclusiones respecto a la comprobación de las hipótesis y la consecución de los objetivos 132 Uno más de los objetivos que se programaron estaba referido a averiguar si los adolescentes eran conscientes de los artificios que los medios usan para embaucarlos y atraerlos, ya que si los conocen esta influencia podía verse debilitada. Por una parte sí que se ha descubierto que la mayoría de estos adolescentes, fundamentalmente las chicas y aquellos más mayores (quienes ya han tratado el tema de los medios en el instituto), son conscientes de que los medios les influencian; sin embargo por otra parte se ha constatado que no saben explicar sobradamente en qué elementos concretos les influencian o cómo, por lo que se deduce que quizás en realidad no sean lo suficientemente conocedores de dicha influencia. Pese a esto llama la atención que bastante más de la mitad de las influencias reseñadas sean negativas, lo que también permite formarse una idea de que estos jóvenes son suficientemente avispados para percibir bastantes de las perniciosas persuasiones de los medios, aunque no hacen nada por contrarrestarlas. Se observa la existencia de una correlación en la apreciación del influjo mediático y el mayor acceso y manejo de los medios, por lo que se supone que a más exposición mejor conocimiento del proceder mediático a la hora de embaucar o convencer de algo, en este aspecto por ejemplo el convencimiento de que la fama de muchos personajes se debe fundamentalmente a su aparición en los medios, más que a sus méritos personales, va en constante ascenso conforme se avanza de curso. Lo que se teme al respecto es que en el momento en que esta conciencia se active ya se hayan producido determinadas influencias mediáticas que hayan condicionado el desarrollo del individuo, o bien que ya hayan terminado por normalizarlas en sus vidas diarias. De esta forma resulta llamativo que con la edad disminuya la creencia entre gran parte del alumnado de que determinados contenidos televisivos visionados habitualmente por ellos, como La que se avecina, no son en realidad educativos, aunque así y todo una amplia mayoría continúe pensando que dicha serie no es educativa. A pesar de esto no ponen reparos a la hora de verla e incluso bastantes piensan que está indicada especialmente para su edad. Es por esto por lo que parecen dar por hecho, y no lo critican, la divulgación a través de los medios de influencias contradictorias a la educación recibida. Además de la citada correlación también se revela otra similar que permite establecer una correspondencia entre el acceso sin restricciones a los medios y la mayor acumulación de opiniones negativas sobre ellos, que son más comunes entre los del último curso, al mismo tiempo que son también quienes subrayan más los efectos perjudiciales de los medios que los beneficiosos, señalando así por ejemplo la difusión de falsos prototipos de belleza, y los que menos aspiran a alcanzar una cierta popularidad que originase su propia aparición en distintos medios. Dicho todo esto se podría por lo tanto aseverar que determinados estudiantes, que no cesan de aumentar en número con el paso de curso, sí que reconocen la influencia mediática, aunque quizás aún no distingan las tretas concretas utilizadas para ello. Sin embargo, no se tiene la suficiente certeza de que este conocimiento impida o reduzca dicha influencia. Entre los últimos objetivos de esta tesis que eran susceptibles de una exploración individualizada por la relación que guardan con la influencia mediática se encuentran aquellos relativos al aspecto físico. En primer lugar se quería averiguar en qué medida su prototipo de belleza ideal, tanto femenino como masculino, se hallaba condicionado por lo emitido en los medios. Los resultados permitieron concluir que el divulgado por los medios y el que ellos [Document text truncated for crawler view.]