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Poesías de Baltasar del Alcázar : colección más completa que todas las anteriores

Alcázar, Baltasar del (, 1530-1606)

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|C> DE BALTASAR DEL ALCAZAR. s, w--—Jífe .^1» COLECCIO# - mas tniAiilBÍA í{íií Ins EuteintBs. SEVILLA.—1856. imprenta ylibrería, Campana, núm. 10. S^C'2- fr, í íI jaxaBUBmiuL i i !P(D13M8 V DE BALTASAR DEL ALCAZAR. VIH combates, quedando en uno de ellos prisionero de los franceses. Joven todavia dejó el servicio de las armas yse retiró áSevilla, donde era muy estimada su persona, yse entregó álos trabajos literarios tan en boga ála sazón. Contrajo matrimonio con Doña María de Aguilera, persona muy distinguida; aunque algunos aseguran que la esposa de Baltasar del Alcázar se llamó Doña Luisa Fajardo, porque confunden ánuestro autor con su sobrino el señor de Puñana, cuyo enterramiento se encuentra en la iglesia de Montesion. Entonces fue cuando los segundos duques de Alcalá Don Fernando Enriquez de Rivera yDoña Juana Cortés, hija del insigne conquistador deMéjico, le ofrecieron los destinos de Alcaide y Alcalde Mayor de su villadelos Molares, cuyos honrosos cargos desempeñó cerca de veinte años, al decir de sus biógrafos. También obtuvo en Sevilla el empleo de tesorero de la casa de moneda, yel de Alcalde de la hermandad de los hijos-dalgo. Frutos de sus trabajos yestudios en este tiempo son la mayor parte de sus poesias; las restantes las compuso en la vejez, pues conservó siempre conigualdad su carácter tan festivo. Enfermo de la orina ypadeciendo de la gota vivió los últimos años de su vida en el trato con sus amigos, siendo muy apreciado por todos los hombres de letras sus contemporáneos» yfalleció ála avanzada edad de 76 años, en 1 6 de Febrero de i606. Fue enterrado en la capilla de la Soledad de la parroquia de San Pedro, de la que eran patronos los mayorazgos de su familia» Era Alcázar diestro pintor yhábil músico, frutos da una buena educación, ydió el tono y música áalgunos de sus madrigales. Tenia felicísima memoria, yconservaba en ella sus poesías sin escribirlas, siendo copiadas las que se conservan por su íntimo Francisco Pacheco, que siempre que le visitaba recogía algunas de sus preciosas inspiraciones. Vivió siempre este gracioso poeta en una agradable mediania, pues los bienes vincula- dos pasaron al mayorazgo, ysubsistió de los sueldos de sus empleos; pero sus producciones corrieron de mano en mano, quedaron como proverbios sus saladísimas ocurrencias, ysu injenio orijinal le granjeó los aplausos yloores que tanto valen, cuando no se dirijen ála riqueza ni ála fuerza. Pacheco el célebre pintor yhumanista, le llama varón ilustre, ypoeta feliz éinjenioso; don Juan de Jáuregui no solo le Juzgó superior átodos, sino entre todos singular; yZúñiga, nuestro docto analista, le llama poeta famoso, Marcial sevillano en la sal de los epigramas. Cervantes en el Canto de Calíope yJuan de la Cueva en su Viaje de Sannio poeta al. cielo de Júpiter, obra que permanece inédita, le aclaman como la mayor gloria de la ilustre Sevilla, que en aquel tiempo era llamada la Atenas española. (J) Digno es en verdad de los mayores elojios el injenio singular de Baltasar del Alcázar. (1) Vease el apéndice número primero. UNIVERSITARIA XI Contemporáneo de Fernando de Herrera á quien todos con razón se afanaban por imitari supo mantenerse en un eírculn .especial yconservar, orijinalidad en sus notables poesías. Su célebre cena se presenta ánuestros ojos como clásica desde que entramos en las aulas; el Diálogo entre un galan yel eco es de lo mas ingenioso que en la lengua española hay escri- to; ytodas sus redondillas son hermosas, lijeras, sencillas yadmirablemente construidas. Merecen citarse las dos composiciones que tienen muestras de haber sido escritas en sus últimos años, yprincipian Deseáis, señor Sarmiento. . . Tengo la cabeza rota.. - pues en ambas campea la misma sal yalegría yse descubre la mejor cualidad de Baltasar del Alcázar, que, como decía don Joan de Jáuregui con sencilla sentencia óninguna, hace sabroso plato de lo mas «frió, ylabra en sus burlas un estilo tan torneado, que solo el rodar XII de sus versos tiene donaire, ycon lo mas descuidado despierta el gusto. Compuso el diálogo célebre entonces de Borondanga yAjidrejuelo, que se ha perdido, y fue su última composición la intitulada Tribeo, que dedicó á su gran amigo Francisco Pacheco. Conocedor Alcázar de todos los secretos resortes de la hermosa lengua castella*na, que habia estudiado muy detenidamente, ybastante versado en la latina, se distingue en todas sus composiciones por una sal inimitable, por un tesoro de chistes urbanos preciosísimos y originales ymas que nada por una naturalidad en la espresion, tal, que sus versos parecen escritos sin los ausilios del arte. Inútil seria el citar ejemplos cuando ponemos ácontinuación la colección mas completa de sus obras, entre cuantas han visto la luz pública, creyendo hacer un servicio ála literatura pátria, ymas aun álos amantes de las letras. A. I. fftt muj^r íela0a. Ningún hombre se llame desdicbado Aunque le siga el hado ejecutivo, Supuesto que en Argel viva cautivo, Oal remo en las galeras condenado. Ni el propio loco por furioso atado, Ni el que perdido llora estado altivo, Ni el que ádeshonra trujo el tiempo esquivo, Ola necesidad áhumilde estado. Sufrir cualquiera pena es fácil cosa. Que ninguna atormenta tan de veras Que no la venza el sufrimiento un tanto. Mas el que tiene la mujer celosa, Ese tiene desdicha, Argel, galeras, Locura, perdición, deshonra yllanto. 16 n. Contra un mal ¡Sonoto. t ALsoneto, vecinos, al malvado, Al sacrilego, al loco, al sedicioso. Revolvedor de caldos, mentiroso. Afrentoso al Señor que lo ha criado. Atadle bien los pies, como el taimado No juegue de ellos, pues será forzoso. Que el sosiego del mundo yel reposo Vuelva en un triste ymiserable estado. Quemadlo vivo; muera esta zizaña, Ysus cenizas Euro las derrame Donde perezcan al rigor del cielo: f Esto dijo el honor de nuestra España Viendo un soneto de discurso infame, Pero valióle poco su buen celo. 17 III. 31 ÍPtl»o. Pretensiones amorosaís. Ana, decidle ávuestra hermana Did© Que me acoja esta noche en su posada," Porque soy de la sangre colorada De Porras yNegrote descendido. Que le quiero contar como he venido Huyendo aquí por cierta cuchillada; Que concierte el negocio de callada Por la honra de Siqueo su marido. Que ápesar del estruendo de mi nombre Ningún Virgilio habrá que de ello escriba, Yque le mando un manto aunque me empeñe Demás que le doy fé de jentil-hombre De no pasar áItalia en cuanto viva. Ni de darle ocasión que se despeñe. 2 I. ACUPIDO. CoQtéQtate ya, rapaz, Con las travesuras hechas; Depon el arco ylas flechas. Tengamos la fiesta en paz. No despiertes deshonesto La memoria de mis daños, Yde los pasados años Los trances en que me has puesto; Ypues me hallo, rapaz. Libre de cantar endechas. Depon el arco ylas flechas Tengamos la fiesta en paz. 26 No me obligues ámas duelos, . Ni ábeber con ciego error Aquel amargo licor Que en tu casa llaman celos; Ni me traigas mas, rapaz, Entre miedos ysospechas; Depon el arco ylas flechas. Tengamos la fiesta en paz. é No quiero sufrir tu avára Condición, cruel verdugo. Ni llevar al cuello un yugo Que Alcides no lo llevara; Ni atarme, aleve rapaz, Con cadenas tan estrechas: Maldiga Dios tu arco yflechas. Turbadoras de la paz. Nunca vo torne átenerte Por señor en esta edad. Pues es tu paga crueldad. 27 Confusión, vergüenza ymuerte. Ypues tan poco, rapáz, Alos tuyos aprovechas. Seis higas átu arco yflechas, Yátu escandalosa paz. lié Tres cosas me tienen preso De amores el corazón, La bella Inés, el jamón, Yberenjenas con queso. Esta Inés, amantes, es Quien tuvo en mi tal poder. Que me hizo aborrecer Todo lo que no era Inés; Trájome un año sin seso. Hasta que en cierta ocasión Me dio ámerendar jamón Yberenjenas con queso. 28 Filé de Inés la primer palma, Pero ya júzgase mal Entre todos ellos cual Tiene mas parte en mi alma. En gusto, medida ypesn No les hallo distinción; Ya quiero Inés, ya jamón. Ya berenjenas con queso. Alega Inés su beldad. El jamón que es de Aracena, El queso yla berenjena. Su andaluza antigüedad. Yestá tan en fiel el peso. Qué, juzgado sin pasión. Todo es uno; Inés, jamón Yberenjenas con queso. Servirá este nuevo trato De estos mis nuevos amores Para que Inés sus favores 29 Me los venda mas barato; Pues tendrá por contra-peso Si no hiciere la razón. Una lonja de jamón Yberenjenas con queso. III. EL AMOR SOBRE EL DINERO. No quiero, mi piadre. Los montes de oro. Sino solo holgarme Con el bien que adoro. Alma enamorada Yalgo sospechosa, No codicia cosa . Sino verse amada: 30 Yasí estimo en nada El mayor tesoro, Sino solo holgarme Con el bien que adoro. La que en esta vida Tesoros procura Déle la ventura Los que tuvo Mida: Yo de amor vencida No quiero un tesoro. Sino solo holgarme Con el bien que adoro. Corra el avariento Cual infiel pirata. Tras la amada plata Que le dá contento; Que yo en nada cuento El rico tesoro. Sino solo holgarme 31 Con el bien que adoro. Ysi hubiere alguna Que mi amor no crea, Como yo la vea. En igual fortuna. Verá que ninguna Cosa importa el oro- Sino sola holgarme Con el b^n que adoro. IV, Pues el pago de mi fé, Juana, es verme cual estoy, Al rey de Francia me voy. No me preguntes áqué. Sufriendo las sinrazones Que me hiciste, me han salido 32 Dos bultos tras el oido. Que parecen lamparones. Si lo son yo no lo sé; Mas por la duda en que estoy, Al rey de Francia me voy. No me preguntes áqué. Si no fueras melindrosa. Pasara con buen gobierno. Sin intentar sobre invierno Jornada tan trabajosa. Pero como en ella esté Tan cursado como estoy, Al rey de Francia me voy. No me preguntes áque. V. Si te casas con Juan Peres, ¿qué mas quieres^l Si te trae del mercadillo 33 Saya ymanto de soplillo, Yun don para el colodrillo, Prendido con alfileres, iQué mas quieres^. Si es de tan buena conciencia Que llevará con paciencia Tras de cuernos penitencia La vez que se los pusieres, iQué mas qiiieres^í Si te permite que veas Ygoces lo que deseas, Yal fin pasa por que seas La peor de la mujeres, ¿Qué mas quieres^! Si para tu condición Lo deseas dormilón, Yél duerme mas que un lirón 3 40 Yde Barcelona, lona; De estos tres ecos tomara Ser yo el eco de Carmena. Yasí acuerdo pretendello. Pues tenso andado va en ello CJ %, Hasta llegar ábellaco; Supla el jeneroso Baco Lo que falta para sello. Ilí. ASIRINGA que por huir del Dios Pau fué convertida en caña. Dicen que Siringa era Lo que después fué jeringa, Porque le faltó áSiringa Una ayuda en la carrera. Otras no alcanzan un pan 41 Yaquesta de Pan huia. Que con !a beldad se cria Tan descortes ademán. Criada en ocio yregalo. Sin hilar como mujer. No le debia saber Bien ásecas pan tan malo. Mas Pan por dárselo ásecas. Corrido de correr^ dió En que la que nunca hiló Diese cañas para ruecas. Me pedís, Fabio, que os diga Que sentido doy áqué Célia sin pensar os de Una verde banda óliga. En tomar poco se pierde; Mas yo vengo ásospechar. Que os quiere, Fábio, purgar. Pues os empieza ádar verde. 42 Y, Sacó al pregón Isabel Su honor, .y graciosa daba Al comprador que llegaba. Para prueba, un trago de él. De estas yotras aventuras Vino la pobre mujer Ano tener que vender, Pues se le fue en probaduras. Vf. EL CUENTO INTERRUMPIDO. Rióme:... así Dios te guarde. Que te quiero, Inés, contar Un lance bien singular 43 Que me sucedió esta tarde. Has de saber que un francós Pasó vendiendo calderas... Estame atenta: no quieras Que lo cuente en valde, Inés. Llamólo, ydesque rae vido... Escúchame con reposo, Que es el cuento mas donoso De cuantos habrás oido. Díjele: amigo, ácontento, ¿Cuanto por esa caldera?... ¿No me escuchas?... pues yo muera Sin óleo si te lo cuento. Entraron en una danza Doña Constanza yDon Juan; Cayó danzando el galañ, Pero no Doña Constanza. De la jente cortesana. Que lo vió, quedó juzgado 44 Que Don Juan era pesado, Doña Constanza liviana. VIH. ENIGMA. —¿Que es cosa ycosa, Constanza? —Diréis vos, que yo no sé. — —De esta vez cojido os hé. ¿No es muy buena adivinanza? — —¿Pero vos, en conclusión. Me la dais?—Cosa es forzosa. Pues digo que cosa ycosa, Constanza,... dos cosas son. IX. ^ ÁVALENTINA. Trazando estoy en qué modo 45 Podría escribir ahora Vuestro nombre, mi señora, Yel Don en un verso todo. Sale el efecto diverso. Porque por sílabas salen La señora doña Valen, Yel tina sobra del verso. Pues si entrare el verso con Mi señora Valentina, No es razón ni cosa dina. Porque al nombre falta el Don. Yquitárselo ál desgaire Por medir el verso al justo. Es un donaire sin gusto Yun peligroso donaire. X Inés, vos queréis que Andrés 46 Os dé, yque por vos se muera; Yserá de la manera Que vos lo queréis, Inés. Pues habiéndolo hecho Dios Gallego, como sabéis. Si os quiere yos da, vereis Como se muere por vos. Xí. Dice Inés, que nada es Cuanto me pide, yyo luego Digo que nada le niego De cuanto me pide Inés. Inés tanto se comide Que cuanto me pide es nada; Yyo, áquien tanto esto agrada, Le doy la nada que pide. Ytan liberal he andado, Que, por no pecar de necio. Cuanto pide con desprecio. Tanto le doy con agrado. 47 XI!. VA ARUFINA, LA FRAGIL. Cierra la puerta, Rufina, Porque de no estar cerrada No te halies malograda Como tu hermana Marina. Pero si no tienes gana De cerrar ni de encerrarte, Debes querer malograrte Como Marina tu hermana, Xlll. Donde el sácro Bétis baña Con manso curso la tierra, Qne entre sus muros encierra 48 Toda la gloria de España, Reside Inés la graciosa. La del dorado cabello; Pero ámí qué me vá en ello? Maldita de Dios la cosa. XIV, Tu nariz, hermana Clara, Ya vemos visiblemente Que parte desde la frente; No hay quien sepa donde para. Mas, puesto que no haya quién, Por derivación se saca. Que una cosa tan bellaca No puede parar en bien. XV. Magdalena me picó 49 Con un alfiler un dedo; Díjela picado, quedo, Pero yá lo estaba yo. Rióse ycon su cordura Acudió al remedio presto; Xlhupóme el dedo, ycon esto Sané de la picadura. XVI, RECETA PARA ENCORNAR. Si enviüdar os conviene, Compadre, no es tan barato. Como pensáis ese rato, Porque la rapaza tiene Mas alma que tiene un gato. Pero dejadla vivir Asus anchas, yno dudo Que presto os vereis cornudo. -mr I gato coíiiciooo. Que en los gatos hay codicia Como en hombres, pareció Cuando áuna palma subió Uno lleno de malicia. No contento de cazar Sabandijas en la tierra j Alas aves hacer guerra Pensó, sin poder volar. No se detuvo en escalas. Mas creyó lo que no es. Que pueden lijeros pies Suplir por veloces alas. Ytodas sus vatentias Vinieron áfenecer Én estarse sin comer Tres noches con sus tres dias. Al fin viéndose apurado Sin comer ysin cazar. Sin fuerzas para bajar Se arrojó desesperado. Ydando en la tierra dura Con todo no se mató, Qqq la suerte le guardó Para mayor coyuntura. Que en esto tengo certeza. Que aquel que intenta robar Si de una logra escapar Se rompe al fin la cabeza. !I. (Imitación de un Apólogo.) Quiso Mercurio saber, 69 Juzgándose sin segundo. La estimación que en el mundo Su deidad pudo tener. Yhalló ser necesario Para enterarse del hecho. Irse ála tienda derecho De un insigne estatuario. En esto, pues, resumido. Hizo al punto su viaje. Mudando el divino traje Para no ser conocido. Sin mirar cuán fácil es Al escarbar la gallina Descubrir la aguda espina Que le lastima los pies. Vido llena la oficina "De tablas artificiosas. Todas de dioses ydiosas De belleza peregrina. También vio la suya entre ellas. Que ásu parecer ultraja Las demás con la ventaja Que el sol hace álas estrellas. 60 Hallóse átodo presente El artífice discreto. Con quien el Dios inquieto Tuvo el coloquio siguiente: —“Esta tabla principal De Júpiter, ¿cuánto vale? =Esa de ordinario sale Vendida en medio real. —¿Y esta de la Diosa Juno En que se suele vender? =Esta, por ser de mujer Suele venderse por uno. —¿Y esta del famoso Dios Mercurio, en que sueles dalla? =De valde suele llevalla Quien me compra esotras dos. Amargóle esta verdad; Pero juzgó sin pasión Que la propia estimación No puede dar calidad. Yque los que mas están 61 Con su estimación casados, Solo tienen de estimados Lo que los otros les dan. III. [DinilM I])i m •Son los celos una guerra Que aflije, asombra yquebranta, De quien la tierra se espanta Yde quien tiembla la tierra. Nunca dejan sosegar Al corazón que maltratan; En solo un momento matan Tardando un siglo en matar. Son parasismo cruel. Que atemoriza ysuspende; Son rayo que el pecho hiende Yse queda dentro de él. Son perro que está ladrando Murii 62 Yvelar hace el sentido; Sueño que le trae dormido Por momentos despertando. Son una antigua querella, Son fuerza yson voluntad; Enemigos de verdad. Por ser tan amigos de ella. Son jueces tan esquivos Que lo porvenir castigan; Adar libertad se obligan Yhacen los libres cautivos. • Son una larga avaricia Yun tributo de cuidado. Que después que se ha pagado Se debe con mas justicia. Son un verdugo feroz Ainfames obras sujeto, Y' un pregonero secreto Que habla sin lengua ni voz. Son mar de tormenta ycaima Donde nadie nos defiende; Hierro que en el alma prende Yse arranca con el alma. 63 Ponen la paz en destierro Yson viva piedra imán, Que continuamente están Trayendo por fuerza el yerro. Caminan hácia el olvido Yno paran donde llegan; En lo porvenir se ciegan Yven lo que no ha venido. Tienen la envidia por madre Yde amor van procediendo; Mas vuelven luego en naciendo Aenjendrar su mismo padre. ¡O enredo largo yprolijo Donde tal milagro se hace, Que el hijo del padre nace Yel padre nace del hijo! ¡Quién me librara de tí. Pues ya con dolor eterno Vivo en perdurable infierno 0vive el infierno en mí! 64 iv. Deja el llanto yla tristeza, Gloria de las Isabeles, Que son \erdugos crueles De tus años ybelleza.’ La pérdida del marido Considera que pasó, Yal pasar no reparó Cosa de lo ya perdido; Ysi sustentas la herida Siempre abierta del dolor No promete bien mayor Del que le dasá tu vida. Porque la tienen de suerte Tus lágrimas ycrueldad. Que la luz de tu beldad Se ha vuelto sombra de muerte. Si quieres ver manifiesto El ciego error en que estás. Toma el espejo yverás El estado en que te ha puesto; Porque visto el daño, espero, Compadecida de tí. Que recibirás de mi Lo que aconsejarte quiero. Deja el triste luto aparte. Pon los alegres doseles, Yarma la cama en que sueles Con tu Adonis recrearte. Ardan los ricos pebetes Que en tos regalos consumes Yusa de nuevos perfumes Yde varios ramilletes. Cubre de perlas el cuello Dá lustre ála tez hermosa. Cobra tu color de rosa Yesparce al viento el cabello. Ponte la rica cintura Con los curiosos zarcillos, 5 72 Ycuán venturoso soy Lo veréis en mi desastre. Topé un señor de buen artf . Que rae quiso en pocos dias, Puesto que mis monerías Ydonaires fueron parte. La pasada vida estrecha Yla codicia del pan Me hacian ser truhán Sin serlo de mi cosecha'. Daba saltos en el aire. Triscaba por complacelle, Yacertaron ácaelle Estas cosas en donaire, Ycon esto me hartaba. Limpióme, que estaba sucio. Póseme tan gordo ylucio. Que mil gozques me envidiaban. Yestando así, sucedió Que un gato, mi compañero. Comió ámi amo un silguero. Que privaba como yo. Siendo mi amo informado 73 Del homicida cruel. Quisiera vengarse de él, Mas no quiso mi pecado. No acertó donde él quisiera Ni donde quisiera yo; Que de acertar, si acertó; Que acertar nunca debiera. Yo estaba al otro cabo, Yviendo el golpe venir. Con el temor de morir. Hice broquel de mi rabo. Fué tan bellaco el broquel. Que lo rebanó por medio, Yrebanó sin remedio Cuanto abroquelé con él. Llevóme el cruel ingrato Lo que falta de esta pieza; Yasí pagó mi cabeza Lo que hizo la del gato. 74 Vil, Quisiera la pena mia. Contártela, Juana, en verso: Pero temo el fin diverso De como yo lo querria; Porque si en verso refiero Mis cosas mas importantes Me fuerzan los consonantes Adecir lo que no quiero. Ejemplo: Inés me provoca Adecir mil bienes de ella; Si en verso la llamo bella, J)ice el consonante loca: Yasí, vengo ádescubrir Con término descompuesto. Que es una loca, yno es esto “75 Lo que yo quiero decir. Ysi la alabo de aguda Ymas ardiente que fuego, Ala aguda dice luego Su consonante picuda. Yasí la llamo en sustancia Picuda quizá sin sello, Alo menos sin querello. Por solo la consonancia; El verso en todo me impide, Ypodrán hacerme cargo Que en la relación me alargo Mas de lo que el cuento pide; Aunque puede haber descuento Si el mentir no es escesivo. Pues si miento en lo que escribo, Por los consonantes miento. Demás de esto, tengo duda Que mi verso te contente. Mirado menudamente. Porque despuntas de aguda; Yno siendo cual deseas. Te fastidian versos malos. 76 Yserá darte de palos Obligarte áque los leas. Pues, Juana, si hago fiucia De tratar contigo en prosa, Tú eres limpia ymelindrosa, Yes mi prosa un poco sucia. Porque por ser tan añejo Ya en los años, suelo usar En escribir yen hablar Palabras del tiempo viejo. Yla esperiencia me avisa Que no será maravilla. Que la esperada mancilla La conviertas toda en risa; Yasí, si yo no me engaño Parecerá menos feo , Desamparar mi deseo Que seguillo con mi daño. Yde estas dificultades Resulta si bien lo miras. Que en el verso irán mentiras, Yen la prosa necedades. 77 VIH. MMMIÍD ^DE frattctsctf |)aíl)cí0. (Fragmento.) Allí sujetó la idea De su arte no vencida. Deseada, naas no habida Jamás de quien lo desea: Yél, glorioso de tenella, Con injenio soberano Va sacando de su mano Divinos traslados della; Yasí, no es de humano,inteirto 78 Lo que Pacheco nos pinta; De otra materia es distinta. De celestial fundamento. Pues con destreza invencible Lo que es espiritual, Dándole retratlÉ^ual Le forma cuerpo visible. ^ IX. Esclavo soy, pero cúyo Eso no lo diré yo; Que cuyo soy me mandó Que no diga que soy suyo. (1) Cuyo soy jurado tiene De ahorcarme si lo digo; Líbreme Dios de un castigo (y) Véase el apéndice número 5. ® 79 Que átales términos viene. ¿Yo horro, siendo de un cuyo Tal cual quien me cautivó? ¡Biep librado estaba yo Si dijera que soy suyo! Ando áganar para mi Mas no quiero libertad; Que esta de mi voluntad Por ser esclavo la dí. Harto he dicho; pero cúyo Puedo yo ser, eso no Dígalo quien me mandó Que no diga que soy suyo. Púsome en el alma un clavo Su dulce nombre yla ese. Porque ninguno pudiese Saber de quien soy esclavo. Quien quisiere.saber cúyo Lea donde se escribió, Yverá quien me mandó Que no diga que s,oy suyo Quiero al fin decir quien es, Si no me lo estorba el miedo. 80 Soy de Inés... ¡Perdido quedo! Señores no soy de Inés. Burlando estaba en el cuyo. Mal haya quien me engañó. ¡Que en mi seso estaba yo De no decir que soy suyo! X GOMPARAGiON Tengo la cabeza rota, En esta cama tendido. Del cruel dolor herido. Que el médico llama gota. Las hor-as que el sufrimiento Con el alivio cobraba, Nueva fuerza yse aprestaba 81 Para el futuro torrnento. Considerando mi mal Yel que padece un amante. Hállele tan semejante, Yel martirio tan igual. Que vengo ádar por sentencia, Compadre mió yseñor. Que entre la gota yamor No hay ninguna diferencia. . La gota generalmente De un humor caliente empieza , Que corre de la cabeza Como de su propia fuente; Así amor de fuego viene. Que en la cabeza se cria Cuando la encuentra vacia Del seso que le conviene. Si la gota quita el sueño. La paciencia yel comer. No es amor ni suele ser Mas hidalgo con su dueño; Ysi el cuitado paciente Ayes entona diversos, 6 88 Pero son preguntas viles; Ya sé lo que puede ser: Con este negro beber Se acrecientan los candiles. Probemos lo del pichel Alto licor celestial; No es el aloquillo tal Ni tiene que ver con él. ¡Qué suavidad! que clareza! Qué rancio gusto yolor! Qué paladar! qué color! ¡Todo con tanta fineza! Mas el queso sale áplaza. La moradilla va entrando, Yambos vienen preguntando Por el pichel yla taza. Prueba el queso, que es extremo El de Pinto no le iguala: Pues la aceituna no es mala. Bien puede bogar su remo. Haz pues, Inés, lo que sueles. Daca de la bota llena Seis tragos; hecha es la cena, 89 Levántense los naanteles. Ya que, Inés, hemos cenado Tan bien ycon tanto gusto, Parece que será justo Volver al cuento pasado. Pues sabrás Inés hermana. Que el portugués cayó enfermo.. Las once dan, yo me duermo: Quédese para mañana. XIL No es el sueño cierto lance. Variedades tiene el sueño; 00 Ya lo alcanza presto el dueño, Ya no puede dalle alcance. Este tan vario accidente Suele áveces dar disgusto; Yo le corrijo yajusto Con el aviso siguiente: Cuando el sueño se detiene Rezo por poder pasar, Yen comenzando árezar En el mismo punto viene. Si carga mas que debia. Pienso en las deudas que debo, Yel sueño huye de nuevo. Como la sombra del dia. Ved el áspero ycruel Cuán manso vuelve aloficio, Ycon cuan poco artificio Hago lo que quiero de él, Con tanta puntualidad. Que como galan ydama, Tenemos ámesa ycama Perpetua conformidad. Revelóme este secreto ai Una vieja de Antequera* Que desde la vez primera Hizo verdadero efecto. Yasí, por larga experiencia He venido áconocer. Que con rezar ydeber Se repara esta dolencia. XIII, ?!tM mmmmm Deseáis, señor Sarmiento, Saber en estos mis años. Sujetos átantos daños. Como me porto ysustento. Yo os lo diré en brevedad. Porque la historia es bien breve, Yel daros gusto se debe " Con toda puntualidad. 92 Salido el sol por Oriénte, De rayos acompañado. Me dan on huevo, pasado Por agua, blando ycaliente. Con dos tragos del que suelo Llamar yo néctar divino, Yáquien otros llaman vino Porque nos vino del cielo. Cuando el luminoso vaso Toca en la meridional. Distando por un igual Del oriente ydel ocaso. Me dan asada ycocida De una gruesa ygentil ave, Con tres veces del suave Licor que alegra la vida. Después que cayendo viene Adar en el mar hesperio. Desamparando el imperio Que en este horizonte tiene. Me suelen dar ácomer Tostadas en vino mulso. Que el enflaquecido pulso Kestitayen ásu ser. Luego me cierran la puerta. Yo me entrego al dulce sueño; Dormido soy de otro dueño. No sé de mi nueva cierta. Hasta que habiendo sol nuevo. Me cuentan como he dormido; Yyo de nuevo les pido Que me den néctar yhuevo. Ser vieja la casa es esto. Veo que se va cayendo; Vóile puntales poniendo. Porque no caiga tan prestp. Mas todo es vano artificio; Presto me dicen mis males , Que han de faltar los puntales Yallanarse el edificio. 1. AMARILIS CONVALECIENTE. ConvalecienteAmarilis Hoy pisa el florido valle, Que ádilatarse su ausencia Fuera cierto ya agostarse. Alas aves yálas flores Quiere su presencia darles, Alas flores su primor, Mas regocijo álas aves. Su vista obliga álas fuentes Aque sus corrientes paren, Porque admiración ¡es sobre Ymurmuración les falte. Nuevos intereses goza El prado ameno yfragante. Pues de] favor de sus pies Aumenta fertilidades. 104 Yque pues tiene de quien ella sabe Mil cupidillos, que nos dé, de tantos, Uno que rija su amoroso imperio, Menos «ifame. Tú, miserable, viéndote sin honra Vuélvete acasa de tu bella madre. Porque te vista, que andas deshonesto. Picaro hecho. Pónlo por obra, porque no me hagas Oue ande el azote; mas, si no me engúño. De estos azotes yaun de mí te ries, Fiero tirano. MADRIGAL. Dejó la yenda, el arco yel aljaba lascivo rapaz, ¡donosa cosa! Por cojer una bella mariposa 105 Que por el aire andaba. Magdalena la ninfa, que miraba Su descuido, hurtóle Las armas ydejóle .* En el hermoso prado, Gomo ámuchacho bobo ydescuido. Ya de hoy mas ño da Amor gloria ni pena; Que el verdadero amor es Magdalena. SESTINÁ. EL AUTOR ASUS CUERNOS. Traté en mi soledad por fatal orden Una fregona de hermosos ojos. De un mezclado color de grana ynieve Yde un cabello de madejas de oro; ün mes al justo; pero en este tiempo, 106 Me puso sin propósito, los cuernos. No sabía yo entonces que eran cuernos; PerO'A^a mi descuido,ymala orden En el discurso de tan breve tiempo Me enseñaron la ciencia ávista de ojos; Ycuán dispuesta leña es plata yoro Para encender un corazón de nieve. Pasado el humo que causó la nieve Por el oro encendida, vi mis cuernos, Fruto de una esmeralda ycuentas de oro. Dije al 4mor: bellaco, ¿es buena orden Que un sastre cojo yfeo yturbio de ojos Triunfe de mi en catorce dias de tiempo? Yrespondióme Amor: uso es de tiempo. Cubríme de un sudor frió de nieve, Ybañados en lágrimas los ojos. Hice barrer la casa de los cuernos Ysahumarla toda por buen orden Contra sastre, esmeralda ycuentas de oro. Pidióme un bolso cairelado de oro; 107 Dije,a: loes, pues en tan corto tiempo Me pides oolso, no sigues buen orden. EiiruUüeció mas fria que la nieve. Debió trazar entonces estos cuernos. Por 1.0 que después vide por mis ojos. jQüién vio tan grande afrenta por sus ojos! Pues no ha de aprovecharme todo el oro Que juntó e! rico Creso, áque mis cuernos Dejen de serme Cuernos todo el tiempo Que ia sierra de Ronda diere nieve, Yel orden celestial corra por orden. Al fin de inadvertido no di el orden Que debiera tener en buscar ojos, Que guardaran del sol mi blanca nieve, Aunque costara ,el ojo ápeso de oro. Díme ásembrar promesas, yen el tiempo De la cosecha vine ácojer cuernos. 108 dialogo ENTRE UN GALAN YEL EGO. Galan. En este lugar me vide Cuando de mi amor partí; Quisiera saber de mi. Si la suerte no lo impide. Eco. Pide. Galan. Temo novedad ótrueco, Que es fruto de una partida; Mas ¿quien me dice que pida Con un término tan seco? Eco. . Galan. ¿La que siguió con tal priesa Las pisadas de Narciso? La que por Júpiter quiso Ser contra Juno traviesa? Esa. Eco. 109 Galan. ¿Qué andas por aquí buscando, Bella ninfa? ¿Es átu amor, Ovencida del dolor. Andas tus males llorando? Eco. Ando. Galan. Así Narciso te vea Con mas piedad que solia. Que informes al alma mia De las cosas que desea. >co. Sea. Galan. Respóndeme pues del cerro Cavernoso; ¿haberme ido Fue yerro, no habiendo sido Nece§ario mi destierro? Eco. Yerro. Galan. Hora debió ,ser menguada. Donde reinó el interés; La lealtad yfe de Inés ¿Qué han medrado en mi. jornada? Eco. Nada. Galán. El caso va descubierto. Algún desconcierto ha hecho; ¿Es cierto lo que sospecho lio De haber hecho desconcierto? Eco. Galón. Eco. Galan. Eco. Galan. Cierto. ¿Vístele romper el hilo Que anudó nuestra amistad? No quieras con liviandad Hacerme cera ypavilo. Vilo. Avilo no hay que dudarse, Yo te doy entera fe; Mas lo que viste ¿qué fue? ¿Fue olvidarme ófue mudarse? Darse. ¡Qué, en tales trances ypuntos Inés con otro se halla! Di cómo los viste, ycalla Las circunstancias yadjuntos. Eco. Galan. Ella fué nave sin lastre, Que dió conmigo al través; Y¿de qué calidad es El autor de mi desastre? Eco. Sastre. Galan. Mira no se lo levantes; 111 Eco. -Galan. Eco. Galan. Eco. Galan. Eco. Galan. Antes que la conociese Pudo ser que sastre fuese. Mas no en tiempos senriejantes. Antes. Pues Ya no usando el oficio, !Que mucho es que se engañase ¿Quién la obligó áque olvidase Mi tierno amor yservicio. Vicio. Acaba de resumirte: De este vicio yperdición, ¿Cuál fue la cierta ocasión?' Que tenga yo que servirte. Irte. Pues presto vine, mas tarde Para corazón tan vario; ¿Quiere bien ámi contrario? Díraelo, así Dios te guarde. Arde. Arda, pues tan poco valgo, Que dejo arder esos fuegos; ¿Resistió mucho álos ruegos, Eco. Galan. Eco. Galaíi . Eco. Galan Eco. Galan 112 De ese venturoso hidalgo? Algo. ¿Las amorosas porfías Yrecaudos importunos Duraron meses algunos? Dilo, pues que lo entendías. Dias. La paga parece breve; Ypues que lo redujeron Adias, di cuantos fueron Aunque mi mal se renueve. Nueve. Corta en palabras anduvo, Propiedad de vizcainos; Y¿hubo acaso en los vecinos Quien tanta ventura tuvo? Hubo. Pues apropósito llega, Diine el nombre sin tardanza De aquel que el mar en bonanza Yel viento ápopa navega. Eco. Galan. Vega. Primero que rae partiese 113 Tuve yo del mal espina; ¿No es Vega, junto ála esquina, Con quién tuve el interese? Eco. Ese. Galan. ¿Que cometió aquel delito Que todos saben del trigo, Por quien le vino el castigo Que en flor lo dejó marchito? Eco. Chito. Galan. ¿Que calle? Donosa estás. ¿No fué público el engaño, • Yél no me ha hecho mas daño Que yo le haré jamás? Eco.. Mas. Galan. Al fin su amor fué al desgaire; Debió ser, porque en efeto Cuanto le di fué un soneto .Yotros versos de donaire. Eco. Aire. Galan. Yo se los di por dinero De mas valor yprovecho; Mas ¿qué son versos en pecho 8 Eco. 120 Como al partir lo ordeaó? No. Galan. Eco. Galan. Eco. Pues el mayor sobresalto Me allanas, yo he de probar Por tu consejo asaltar Ese peligroso salto. Alto* Que ya entiendo que lo manda Quien la rueda mueve yguia; Ysiendo así, ninfa mia, Yo me parto en la demanda. Anda. POESIAS MISTIGAS- -o-©€-°- SONETOS. 1. Venga el poder de mil emperadores Ycrie una hormiga de no nada, 121 No basta su poder; pues sea ensaízada La gloria del Señor de los señores. Que esta hermosa máquina en que mores Con sola su palabra fue creada. Tu cuerpo yalma de razón dotada Con que le comprehendas yle adores. Quien da al cielo contrarios movimientos Quien hace, que la paz no sea rompida De cuatro tan contrarios elementos. Como del mar la tierra no es sorbida, Oquien nos la sustenta sin cimientos Quien pueda dar (donde no la hay) salida. (1) II. Vi que en un templo estaba contemplando Un padre religioso, yque advertía Que muchas calaveras que allí habla Estaban nuestra muerte denunciando. (/) eraos dejada para este lugar las composiciones, que se siguen, nolanto porque son áno dudarlo de las úUimas que Alcázar compuso, cuanto por ser de un ca^ rácter enteramente distinto de todas las que 'forman esta colección. 122 Quisiera yo saber el como ycuando Habia de ser la hora de la mia; Yasi, con aflicción ygran porfia Llegúeme al relijioso preguntandoi ¿Sabráme dar salida, reverendo. Del fin ycómo ycuándo de mi vida? Miróme yrespondióme sonriendo: De cosa que átodo hombre está escondida Te estás (y me preguntas) aflijiendo, ¿Quien puede dar (donde no la hay) salida? EPISTOLA DIVINA, hecha ámododeenfados.ennombre deunadama. Venida soy. Señor: considerada Vuestra grandeza yla miseria nuestra. Apuesto que sin vos todo me enfada. Ypues que fuistes vos quien por la diestra Mano me habéis traido, quiero agora Cantar lo que me enfada, en gloria vuestra. Enfádame, Señor, verme señora De tantos adorada, ypor ventura Por adorarme alguno, no os adora. Enfádame también mi hermosura. No en cuanto vuestra imágen, sino cti cuanto Puede apartar de vos la criatura. Enfádame el dolor yel tierno llanto Que por cosas humanas he tenido, Yno por vos, de mi ofendido tanto. Enfádanme mis méiitos, si ha sido No habiéudose, ^ñor, en vos fundado Lo que átan grande estado me ha traído. Mi antigua clara sangre me ha enfadado. Que me ha hecho olvidar quizá de aquella Que por mi derramó vuestro costado. Mi habilidad me enfada, pues con ella No he sabido mostrarme agradecida. Atribuyendo lo que ^vuestro áella. Enfádame el discurso de mi vida, Ola parte que de ella (si hay alguna) Se ha gastado sin vos como perdida. Enfádanme mis bienes yfortuna. El injenio yfavor que me acompaña, Yen mí se celebró desde la cuna. 124 Enfádame la honra, que me engaña Con el gustoso daño del anzuelo, Yes perderos el fin de esta hazaña. Enfádame el mandar que átantos suelo. No habiendo yo jamás rendido el cuello Avuestro yugo yley, que da consuelo. Enfádame, Señor, ver de un cabello Colgados mis contentos yalegria. Si hav contento sin vos ópuede habello. La música me enfada yarmonía. El estruendo de varios instrumentos, Obstentacion de la grandeza mia. Enfádanrae mis vanos fundamentos; Que en lo que merecí quise fundarme. No siendo piedia vos destos cimientos. Finalmente, Señor, solo agradarme Puede, entretanto como aqui me enfada. Ver que de vos me viene el enfárdame, Yqué es lo que de mi mas os agrada. f. ELOJIOS de BALTASAR DEL ALCAZAR. El injenio orijinal yfestivo de este singularísimo poeta, fué muy celebrado por sus contemporáneos, ydespués lo ha sido en tcxios tiempos. En vida le elojiaroo Jáuregui, Zúñiga. Pacheco, Juan de la Cueva, Cervantes y otros muchos. Sus obras han entrado como modelos en todas las colecciones de poesias castellanas, yen nuestros dias celebran su donaire ychiste yla pureza de su dicción, Don José López Sedaño, Don Agustin Duran, Den Á&erto Lista, Don Antonio Gil de Zárate, Mr. G. Tiknor, ycuantos aprecian en algo la literatura española. 128 Para que se forme una idea del aprecio en que fué tenido por sus contemporáneos, insertamos ácontinuación los elojios que de el hacen Juan de la Cueva en su Viaje^ de Sanmo, poeta, ai cielo ie Mfiter, obra inédita, yMiguel de Cervantes en el Canto de Campe, libro 6.° de la Calatea. DE JUAN DE LA CUEVA. Por quien levanta la hermosa frente El gran Bétis, yáoir el noble acento Atrás vuelve el furor de la corriente Sosegando su raudo movimiento: Yal numeroso plectro está pendiente Febo, invidiando el celestial concento, Es docto Alcázar, en quien se halla al vivo Al suelto Ovidio yáMarcial festivo. 129 DE MÍGÜEI DE CERVAMS SAAYEDRA. Puedes, famoso Bétis, dignamente Al Mincio, al Arno, al Tibre aventajarte, Yalzar contento la sagrada frente, Yen nuevos anchos senos dilatarte; Pues quiso el cielo, que en tu bien consiente, Tal gloria, tal honor, tal fama darte. Que te la adquiere átus riberas bellas Baltasar del Alcázar, que está en ellas. II. El siguiente soneto es atribuido áBaltasar del Alcázar, aunque no hay suficientes pruebas de autenticidad. Nosotros le damos cabida en este lugar, en atención áque su estilo no se diferencia mucho del de nuestro autor, yporque, dado que no sea debido ásu pluma, siempre 136 Ya, Inés, que habernos cenado tan bien, ycon tanto gusto, ^ parece que será justo volver al cuento pasado. Pues sabrás, Inés 'hermana,, que el Portugués cayó enfermo. Las once dan, yo me duermo: quédese para mañana. FÍN. 4 A^lOOG universidad de SEVILLA Si L- SE #iNDE en Sevilla únicamente en la imprenta ylibrería de La Publicidad calle de la Campana mimern 10, al precio de 6reales en rustica, yV encuadernado ála inglesa. Puera de Sevilla remitiendo quince sellos de franqueo de los de cuatro cuartos al administrador de dicho establecimiento.