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Museos y educación patrimonial en Educación Infantil: gestión de emociones en el museo de aula " Picasso"

Mayorga González, María Jesús

Abstract

El presente trabajo trata de mostrar la importancia que tienen los museos y el patrimonio para gestionar las emociones en los niños y niñas de educación infantil. Partiendo de que los museos y la educación tienen una relación recíproca, se propone la creación de un museo de aula dedicado al pintor Pablo Picasso, con el objetivo de sensibilizar a la población infantil en la conservación y respeto al patrimonio.

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0 Trabajo de Fin de Grado (TFG). MUSEOS Y EDUCACIÓN PATRIMONIAL EN EDUCACIÓN INFANTIL: GESTIÓN DE EMOCIONES EN EL MUSEO DE AULA “PICASSO” Presentado por: María Jesús Mayorga González. Tutor académico: Prof. Dr. Pablo Álvarez Domínguez. Departamento de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social. Grado en Educación Infantil. Facultad de Ciencias de la Educación. Curso académico: 2020/2021. 1 A mi abuelo Frasquito, por enseñarme a vivir valiente, por ser mi debilidad. A mis padres y hermano, por confiar ciegamente en mí. A mi “monillo loco”, por estar conmigo cada día al pie del cañón. 2 Resumen: El presente trabajo trata de mostrar la importancia que tienen los museos y el patrimonio para gestionar las emociones en los niños y niñas de educación infantil. Partiendo de que los museos y la educación tienen una relación recíproca, se propone la creación de un museo de aula dedicado al pintor Pablo Picasso, con el objetivo de sensibilizar a la población infantil en la conservación y respeto al patrimonio. Palabras clave: museos, educación patrimonial, emociones, museo de aula. Abstract: This work tries to show the importance of museums and heritage to manage emotions in children in early childhood education. Based on the fact that museums and education have a reciprocal relationship, the creation of a classroom museum dedicated to the painter Pablo Picasso is proposed, with the aim of sensitizing the child population to conservation and respect for heritage. Keywords: museums, heritage education, emotions, classroom museum. 3 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ................................................................................................... 5 1.1. Antecedentes y estado de la cuestión. ............................................................. 5 1.2. Justificación ...................................................................................................... 6 1.3. Objetivos ........................................................................................................... 7 1.4. Presentación y descripción del trabajo .......................................................... 8 2. MARCO TEÓRICO ............................................................................................... 9 2.1. LOS MUSEOS EN LA ACTUALIDAD Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN .............................................................................................................. 9 2.1.1. Los museos como agentes sociales y educadores en la sociedad actual 9 2.1.2. Los museos como recurso de enseñanza-aprendizaje ......................... 13 2.1.3. Los museos, las escuelas, los profesores y las familias: socios para enseñar .................................................................................................................. 15 2.2. EDUCACIÓN PATRIMONIAL Y EDUCACIÓN INFANTIL ................ 17 2.2.1. La educación patrimonial: conceptualización, propósitos y sentido pedagógico .............................................................................................................. 17 2.2.2. Educar a la infancia a través del patrimonio: significado y posibilidades ........................................................................................................... 21 2.2.3. Modelos de buenas prácticas de educación patrimonial con infantiles . .................................................................................................................. 23 2.3. GESTIÓN EMOCIONAL Y MUSEOS ESCOLARES .............................. 25 2.3.1. Las emociones: conceptualización y su integración en el currículo de Educación Infantil ................................................................................................. 25 2.3.2. Los museos escolares y sus posibilidades para enseñar, aprender y gestionar emociones............................................................................................... 29 2.3.3. Experiencias didácticas emocionales dirigidas a educar a la infancia a través de museos de aula: caracterización y potencialidades pedagógicas ...... 32 3. MARCO METODOLÓGICO .............................................................................. 35 3.1. Planteamiento metodológico ......................................................................... 35 4. DISEÑO DE LA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN .................................... 36 4.1. Concreción curricular ................................................................................... 36 4.2. Objetivos de la propuesta de intervención................................................... 37 4.2.1. Objetivos generales. ................................................................................ 37 4.2.2. Objetivos específicos ............................................................................... 37 4 4.3. Contextualización ........................................................................................... 38 4.4. Recursos .......................................................................................................... 38 4.5. Temporalización ............................................................................................. 41 4.6. Propuesta de actividades ............................................................................... 42 4.7. Evaluación ...................................................................................................... 45 5. DESCRIPCIÓN, PUESTA EN PRÁCTICA Y EVALUACIÓN DE LA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN ......................................................................... 46 6. CONCLUSIONES ................................................................................................. 55 7. LIMITACIONES .................................................................................................. 56 8. PROSPECTIVA .................................................................................................... 56 9. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................ 58 10. Anexos ................................................................................................................. 65 5 1. INTRODUCCIÓN 1.1. Antecedentes y estado de la cuestión. Son numerosas las investigaciones que hablan sobre el concepto de museo y el recorrido que este ha tenido a lo largo de los últimos años. Como se puede apreciar en Benito (2018), que expone de manera clara el significado y las funciones de este. Se podría decir, que el concepto de museo queda vinculado a la sociedad, ya que mientras esta siga progresando dicho concepto también lo hará. También autores como Navajas (2017), nos habla de cómo los museos tienen capacidad para la socialización de las personas, es decir, un lugar para visitar donde se puede dialogar entre las personas y con las propias obras de arte, considerándolo así un espacio de carácter comunicativo. Sin olvidar que son agentes educadores que permiten a los individuos de distintas edades aprender de él nuevos conocimientos, esto podemos verlo en autores como De Los Reyes (2016). Es por ello que los museos son considerados una gran herramienta educativa la cual permite desarrollar un sentimiento de respeto y cuidado, a esto se le suma trabajos dedicado al patrimonio y a la importancia de su conservación, protección y cuidado, como es el caso de Fontal (2013), una autora destacable en este ámbito por libros como La educacion patrimonial. Del patrimonio a las personas. El patrimonio no es una palabra fácil de definir pero si se siguen los estudios de la autora mencionada anteriormente, pueden ayudar a su comprensión. Cabe destacar también la importancia de la educación patrimonial, ya que a través de ella los sujetos tienen conocimiento para respetar y reconocer el bien patrimonial, es a partir de autores como Oriola (2019), dónde se puede apreciar dicha importancia y como el patrimonio sirve de recurso didáctico, viendo así un beneficio entre la relación reciproca del patrimonio y la educación. En este sentido aún quedan muchas puertas por abrir, ya que son pocos los centros que optan por esto y no hay indicios de que haya muchos profesionales motivados para enseñar a través del patrimonio o para crear un museo escolar, ya que esto conlleva un mayor esfuerzo y dedicación porque no basta con poner dos objetos en un aula, hay que llevar a cabo una serie de pautas mostradas por autores como Álvarez (2007) las cuales son: organizar una colección, crearla en algunos de los casos, elaborar un 6 guión, montar el museo, trabajarlo con los alumnos y alumnas, etc. Y tras esto se puede seguir trabajando numerosos contenidos en dicho museo. A todo esto, se le suma la relevancia que tiene aprender las emociones en edades tempranas como se puede apreciar en la Orden del 5 de Agosto por la que se desarrolla el currículo de Educación Infantil y lo que éstas aportan, es así como se puede destacar a Bisquerra (2003), el cual da una definición y explica lo que sucede en el individuo cuando una emoción se va a producir y a Piñeiro (2015), que habla de las funciones que tienen en los niños y niñas. No hay mejor forma de aprender las emociones que a través de la experimentación y la manipulación es por ello, que en este trabajo se muestra una relación clara entre los museos, el patrimonio, la educación y las emociones y cómo todo ello puede estar dentro del aula de Educación Infantil, manteniéndose entre las personas que trabajan para ello, una relación la cual reme para la misma dirección. Pero, ¿en edades tan tempranas se puede trabajar el patrimonio? En efecto, el patrimonio sirve para trabajar numerosos contenidos y también valores. Así pues, hay autores y también docentes que apuestan por ello y comienzan a introducirlo dentro del aula. Este tema aún queda un poco en el aire, por lo que es conveniente que se trabaje cada vez más para poder así visualizar su importancia como se ha tratado de hacer en el presente trabajo. 1.2. Justificación El tema del presente trabajo ha sido seleccionado por parecer de vital importancia trabajar las emociones desde edades tempranas. Se observó mediante una búsqueda cómo dichas emociones se trabajan de forma similar en muchos centros escolares, es por ello que en este trabajo se muestra la relación de estas con el patrimonio para por un lado, ser trabajadas desde un punto de vista diferente y por otro lado, introducir el patrimonio y su importancia desde edades muy tempranas. Tras la elección del tema se pudo ver la relevancia que este trabajo tendrá para un futuro, ya que se ha observado la falta de propuestas de este tipo en los centros educativos. Así pues, los niños y niñas podrán conocer el patrimonio que hoy en día 7 tenemos y su importancia y cómo gracias a este podemos sentir emociones, transmitirlas unos a otros, no solo dentro de casa o del aula y también saber gestionarlas. Todo esto será trabajado para que los pequeños y pequeñas se den cuenta que el patrimonio también puede estar a su alcance y lo consideren una parte importante en sus vidas, para que ellas y ellos mismos le pongan valor y lo salvaguarden a generaciones futuras. Sin dejar de lado la importancia de la institución museística, a medida que pasa el tiempo se está considerando cada vez más un lugar para acudir los infantes, eliminando los tabúes de la sociedad y considerándolos un medio con el que aprender a través de juegos y actividades adaptados a cada edad. Aprender sobre un nuevo tema ya es algo curioso para los infantes, pero que esto sea a través de la experimentación y de la observación directa, donde sean ellos mismos los encargados de organizar y manipular los materiales de la actividad es algo que hace que se motiven aún más y aumenten sus ganas de aprender. Por ello, este tipo de metodología favorece a los infantes, puesto que aprenden mucho más gracias a ello. Así pues, este trabajo trae consigo unos beneficios ya que en él se muestra el montaje de un museo dentro del aula de infantil donde son los propios niños y niñas los que participan en ello y crean la colección oportuna para llevarlo a cabo. A medida que se van realizando las actividades se puede apreciar como los alumnos y alumnas van adquiriendo los conocimientos oportunos, se van interesando y motivando para aprender más sobre el tema. Es por ello que el único propósito que está presente aquí es hacer más visible la relación recíproca entre los museos, el patrimonio y la educación y cómo estos se ayudan unos a otros para lograr que se aprenda de forma dinámica y divertida, sin olvidar a las familias que son un pilar fundamental en toda esta andadura. 1.3.Objetivos General:  Profundizar sobre la importancia de los museos y el patrimonio para gestionar las emociones en Educación Infantil. 8 Específicos:  Reflexionar sobre la importancia de la educación patrimonial.  Gestionar las emociones a través de los museos escolares.  Acercar el patrimonio al aula de Educación Infantil.  Crear un museo en el aula. 1.4.Presentación y descripción del trabajo El presente trabajo de Fin de Grado se estructura en torno a dos grandes bloques. Por un lado encontramos el marco teórico, donde se ha estudiado los museos y su relación con la educación, mostrando para ello cómo los museos sirven de agentes sociales y educadores en la sociedad en la que vivimos hoy en día. También se habla sobre cómo la institución museística es una buena herramienta didáctica, con la que se enseña y aprenden muchos contenidos. Para que esto sea posible se muestra una relación entre los museos, las escuelas, los profesores y las familias, poniéndose de manifiesto cómo estos tienen que estar totalmente conectados para poder llegar a ese aprendizaje del que se está hablando. En este trabajo también nos encargamos de establecer algunas consideraciones sobre la educación patrimonial, destacando así su conceptualización, sus propósitos y el sentido pedagógico que tiene. A través de dicha educación patrimonial se puede educar desde edades muy tempranas, pudiéndose apreciar aquí las posibilidades de la misma y grandes modelos para poder llevarla a la práctica con éxito. En este marco teórico se expone además la relevancia de las emociones, destacándose la definición de emoción y su integración en el currículo de Educación Infantil, y reconociéndose así la importancia que éstas tienen en edades tempranas. Con ello se continúa hablando sobre los museos escolares y sus posibilidades para enseñar y gestionar las emociones entre otros muchos contenidos que a través de ellos se pueden enseñar. Para hacer que el museo llegue a los centros escolares se presentan varias experiencias didácticas emocionales dirigidas a educar a la infancia a través de dichos museos y cómo estas se organizan para ello. Por otro lado, se ha elaborado una propuesta de intervención concebida a modo de unidad didáctica, en la que se propone vivir y sentir las emociones básicas a través del pintor Pablo Picasso y algunas de sus principales obras. La unidad 15 2.1.3. Los museos, las escuelas, los profesores y las familias: socios para enseñar Una familia es “una comunidad donde desde la infancia se transmiten y enseñan los valores y el adecuado uso de una libertad responsable” (Álvarez, 2015, 7). La familia es el principal agente de socialización, desde que un niño o niña nace, es ésta la que le ayuda a desarrollar su vida social (Álvarez, 2015, 7). Son los padres y madres los que enseñan las funciones básicas de la vida y los valores que en un futuro serán de gran importancia. Según Álvarez (2015), en la sociedad, la familia es la célula social más importante y significativa. Se trata de una institución que resulta fundamental para el desarrollo de la humanidad. Y, desde esta perspectiva, tiene asignado un rol especialmente clave en la educación. Es en la familia donde iniciamos nuestro crecimiento personal, donde aprendemos a comunicar, a cooperar, a respetarnos y a erigir los principales valores que contribuyen a posibilitar una convivencia constructiva, fructuosa y sosegada. Por ello, podemos decir que la unidad familiar, es considerada, “como la primera e insustituible educadora” (Álvarez, 2015, 8). Esto no quiere decir que sea la única y que pueda jugar este papel de la educación por sí sola. El proceso educativo tiene demasiadas exigencias. Así pues, las familias deben establecer una relación con otras instituciones (Álvarez, 2015, 8). Entre las instituciones mencionadas anteriormente, podemos destacar la escuela. “La escuela se ha convertido en la agencia socializadora más importante después de la familia” (Fernández, 2002, 120). Es una institución que ayuda a los niños y niñas a socializarse y aprender numerosos conocimientos, refuerza valores, ayuda a la relación con los iguales, fomenta la comunicación, etc. Partiendo de que los niños y niñas ya acuden a dicha escuela habiendo experimentado una socialización familiar como hemos venido hablando (Fernández, 2002, 120). Para que esta relación: familia y escuela tenga éxito, tiene que existir una comunicación diaria, una participación por parte de las dos instituciones, un compromiso, etc. Es decir, tienen que remar en la misma dirección, apoyándose la una a la otra. Cada una tiene un papel que desempeñar, pero las dos tienen que 16 visualizar el mismo horizonte, que es la formación de los pequeños y pequeñas (Torío, 2004, 48). Según Carrizosa (2002), será más fácil alcanzar los objetivos planteados, si hay una sintonía entre familia y centro educativo. Aunque a veces, hay ciertas dificultades a la hora de la participación de las familias en los centros escolares, Fernández (2002) menciona algunas de ellas:  Existencia de cierto temor e inseguridad en algunos sectores de la comunidad para apreciar la importante contribución que supone para la escuela la colaboración familiar  La existencia de cierto autoritarismo en la institución que en ocasiones se ha tratado de justificar en la falta de interés y de formación de las familias para intervenir en la escuela  Las exigencias y expectativas poco realistas por parte de padres y madres respecto al profesorado y su desempeño profesional y de éste respecto al nivel de colaboración de los padres con el centro. Pero es cierto que, con buena colaboración y cooperación de las familias y la escuela, todo puede solucionarse. Las dificultades pueden servir para buscar soluciones conjuntas y no para desanimarse (Fernández, 2002, 123). Dentro de la escuela, no podemos olvidar el papel tan importante que desempeñan los maestros y maestras. Éstos y éstas “han de tener en cuenta que no solo ellos son los que enseñan, educan y socializan, sino que han de contar con la acción previa de otros agentes” (Fernández, 2002, 119). Por ello, tienen que ser profesionales que se esfuercen por llegar a ser cada día mejores personas, y capaces de enseñar a niños y niñas a hacer frente a la sociedad en la que vivimos (Álvarez, 2015, 8). Llevando a cabo tareas dentro del aula, no solo las establecidas en un libro de texto, sino ir más allá de esto. Tienen que ser personas comprometidas con su trabajo para poder conseguir un desarrollo integral de los niños y niñas. En el presente trabajo, se destaca también, la relevancia de los museos como un agente más de socialización. Son muchos los autores que piensan que en los museos hay mucho potencial didáctico. En este, se incluye la motivación e intereses de los alumnos/as, el desarrollo de sus capacidades y conocimientos, la relación con el patrimonio y su aprendizaje, etc. (Gómez, 2020, 59). “Se ha podido observar que hay una estrecha relación entre la escuela y los museos” (Gómez, 2020, 58). Por 17 ello, del mismo modo que las escuelas, los museos pueden ser grandes instituciones para la educación de los niños y niñas. Éstos tienen que estar en continua comunicación, tanto con las escuelas, como con los profesores y las familias, ya que se tiene que llevar una coordinación a la hora de realizar las actividades, para que todos estén en consonancia con lo que se está enseñando. En cuestión, podemos decir que tanto familia, como escuela, profesores y museos “son instituciones que ejercen una profunda acción socializadora sobre los mismos socializados” (Fernández, 2002, 120). Y que son importantes cada una de ellas y sus relaciones, para poder llevar a cabo una buena educación para la sociedad en la que vivimos, como dice Marina (2004), para educar a un niño hace falta la tribu entera. (Torío, 2004, 36). 2.2. EDUCACIÓN PATRIMONIAL Y EDUCACIÓN INFANTIL 2.2.1. La educación patrimonial: conceptualización, propósitos y sentido pedagógico Podríamos establecer una definición de lo que se considera patrimonio. Hacerlo no es una tarea fácil. Como señala José Luis Álvarez, “definir el patrimonio no es fácil a pesar de que en una primera visión todos sabemos a qué nos estamos refiriendo” (Cit. en Fontal, 2003, 25). El concepto ha ido experimentado numerosos cambios a lo largo del tiempo, “es polisémico y experimenta un continuo proceso de deconstrucción y construcción” (Hernández, 2003, 455). Si echamos la vista al pasado, podemos decir que se consideraba patrimonio al “conjunto de los bienes y derechos pertenecientes a una persona, física o jurídica” (Ferreras, 2015, 46) o como dice la RAE a una “hacienda que alguien ha heredado de sus ascendientes”. Estas definiciones se han quedado un poco anticuadas, incluso podríamos decir que obsoletas. Puesto que solo hacen referencias a “elementos relacionados con lo monumental, sobre todo bienes muebles y edificios grandiosos, representativos de una élite, sin valorarse lo elementos significativos de las clases populares” (Ferreras, 2015, 46). 18 Cuando pensamos en patrimonio lo primero que se nos viene a la mente es que son elementos materiales que tienen mucho valor. Aunque en ocasiones no sepamos exactamente definir ese valor (Fontal, 2013, 11). El patrimonio va más allá de esto, no son solo bienes materiales, sino también inmateriales puesto que “el patrimonio es la relación entre bienes y personas. Esos bienes pueden tener componentes materiales e inmateriales, incluso la mezcla de ambos. Cuando los bienes son personas, el patrimonio es la relación más inmaterial y espiritual que existe”. (Fontal, 2013, 18). No se limita solo a monumentos y colecciones de objetos, sino que también comprende tradiciones transmitidas de generación en generación, tales como tradiciones orales, artes escénicas, rituales, etc. (UNESCO, 2003). Cabe destacar que la UNESCO (1972) es considerada una de las asociaciones que tiene relación directa sobre este tema y destaca que se considera patrimonio a:  Los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pinturas monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia  Los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia  Los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico. Es por ello que si dicha asociación no declara algún bien, no se considera patrimonio como tal. Este reconocimiento, siendo cierto, no se considera único. Por lo que conviene seguir reflexionando sobre el termino patrimonio (Fontal, 2013, 12). Hay autores como Hernández Cardona que dicen que “cualquier elemento puede ser considerado como patrimonio siempre que sea reconocido como tal, siempre que la sociedad le atribuya un valor” (Cit. en Ferreras, 2015, 47). Todas las definiciones y visiones tienen un aspecto en común y es la idea de que tiene valor. “En realidad creemos que sería más exacto decir que “es susceptible de ser 19 valorado”, en pasiva, pues el valor no es algo propio del bien, sino algo que el hombre le añade.” (Fontal, 2013, 16). Podemos considerar esta última definición como inclusiva, puesto que engloba a todos los elementos, y dice que todos ellos pueden ser parte de nuestro patrimonio, siempre y cuando, la sociedad del momento lo considere oportuno y le otorgue un valor correspondiente. Es por ello que si la población no considera que un bien tenga valor, no se registrará como tal para que pueda ser cuidado y visto como parte del patrimonio. No todos los elementos valen, tienen que estar seleccionados para ser conservados y estudiados (Fontal, 2013, 16). El patrimonio puede ser visto desde diferentes puntos de vista. Uno de ellos es la educación. Dicha educación ya sea formal, no formal o informal, es la que permite que un sujeto tenga conocimiento, respeto y sea capaz de reconocer el bien patrimonial, como algo que le importa y aporta conocimientos (Fontal, 2013, 14- 15). Es por ello que patrimonio y educación están totalmente relacionados, dicha relación es de tipo bidireccional ya que ambos elementos se ven beneficiados el uno del otro (Ponce y Verdú, 2016, 7). Es aquí donde podemos destacar la importancia del termino educación patrimonial, que siguiendo a Colom Canellas, “se referirá a la acción educativa sobre los bienes colectivos que nuestra generación posee; bienes heredados o adquiridos, pero que queremos mantener y conservar, puesto que dotamos de valor, o los consideramos como un valor en sí mismos” (Cit. en Fontal, 2003, 86). La acción educativa tiene un objetivo principal y es hacer que los alumnos y alumnas se desarrollen de manera integral. Para ello, se proporcionan numerosas herramientas para conseguir que todas las personas puedan así contribuir en la mejora de la sociedad. Siguiendo a Oriola (2019, 539), El buen uso del patrimonio y su educación dentro de las aulas son una potente herramienta pedagógica que además de ayudar al alumno a conocer la propia historia, las tradiciones, la naturaleza, los elementos que integran la identidad social, etc. también le permitirá acceder y revalorizar la cultura del mundo globalizado y multicutural en el que estamos inmersos. 20 Los autores Clabó, Juanola y Vallés, proponen un modelo de educación patrimonial sobre, a través de y para el patrimonio que puede servir para todas las etapas, contextos, sociedades y formas de hacer individuales y colectivas (Cit. en Fontal, 2013, 17). Es por ello que el patrimonio es considerado un buen recurso didáctico para la escuela ya que aporta numerosos aprendizajes a los niños y niñas y esto hará que se desarrollen competencias curriculares. El patrimonio ocupa un lugar en el currículum lo suficientemente amplio como para que los niños y niñas aprendan sobre el tema (Fontal, 2013, 25). Sin embargo la educación formal, según Lidia Rico y Rosa María Ávila, no ha aprovechado la oportunidad y por ello no se han logrado los objetivos que se consiguen con esta educación (Fontal, 2003, 184). Así pues, la escuela tiene que llevar a cabo una educación patrimonial que sea integral, la cual incorpore la educación por y para el patrimonio y deje de lado a la educación clásica, siendo un modelo de educación que haga frente a las necesidades e intereses de los niños y niñas. De este modo, el beneficio que se establecerá entre patrimonio y educación será recíproco, el patrimonio servirá como recurso didáctico para desarrollar competencias a través de la mejora y el enriquecimiento de la formación de los alumnos, y a su vez, esta formación –mediante el uso del patrimonio-, servirá para concienciar y fomentar la importancia que la educación patrimonial desempeña en el devenir de cualquier cultura y sociedad (Oriola, 2019, 540). Asimismo, con esta educación patrimonial, se pretende que el alumnado comprenda la realidad en la que se desenvuelve y el desarrollo de sus competencias (Ponce y Verdú, 2016, 7). Conseguiremos motivar a los niños y niñas para que así se interesen por el patrimonio que tenemos, sin dejar atrás que podrán enriquecerse de nuevos conocimientos y aprendizajes no solo a través de la observación, sino también con su puesta en práctica. Serán ellos y ellas mismas los que participan en las actividades que se ofrecen. Es por ello que desde la escuela hay que presentar experiencias motivadoras, las cuales incluyan al patrimonio para llegar a conseguir el aprendizaje integral del que se hablaba anteriormente. Una vez esto se consiga, los niños y niñas verán el patrimonio como suyo propio y no como algo inalcanzable del que solo hablan las personas mayores. Se sentirán parte de este mundo y podrán disfrutar al mismo tiempo que aprenden de ello. Y todo esto gracias a la educación que es el instrumento clave para poder llegar a las distintas 21 generaciones y que estas puedan encontrarle a todo lo anteriormente explicado el sentido que se merece (Ponce y Verdú, 2016, 7). 2.2.2. Educar a la infancia a través del patrimonio: significado y posibilidades El patrimonio es una herramienta muy potente para motivar e interesar a los alumnos y alumnas. A través de él podemos abarcar un sinfín de actividades. Éstas podrían ser interesantes para los niños y niñas, siendo también muy diversa (Serralvo, 2018, 6). Así adentraríamos a los alumnos y alumnas conocer este mundo y comenzarían a interesarse por él desde edades tempranas. Esta educación tiene como principal objetivo, que los niños y niñas conozcan el patrimonio histórico y vean que es importante tanto su valor como su conservación. El patrimonio es un elemento importante para ser trabajado por los alumnos y alumnas por muchas razones. Serralvo (2018) destaca algunas como:  Permite conocer los elementos patrimoniales de la comunidad a la que el centro pertenece.  En cualquier localidad existen elementos patrimoniales a los que recurrir y a los que se debe dar importancia.  Se inculca en el alumnado el valor del patrimonio como elemento de valor en el lugar donde vive.  Se puede implicar al resto de la comunidad educativa en el conocimiento, defensa y protección del patrimonio.  Se puede abordar desde cualquier asignatura  Permite interconectar asignaturas estudiando un mismo elemento  Suele ser un elemento motivador para el alumnado, a poco que se presente por el profesorado de la forma adecuada.  Permite trabajar al alumnado de forma cooperativa.  Permite integrar competencias pertenecientes a ámbitos distintos Para educar a los infantes a través del patrimonio, se puede hacer de diversas formas. Por un lado, podemos hacerlo visitando los museos, es decir, mediante una salida escolar. Ya que cuando los alumnos y alumnas están en el museo, éstos no solo van a escuchar lo que les dice una persona, sino que van a ser partícipes en 22 dicha visita. Cuando salgan, llevaran consigo valores humanos y bienes históricoeducativos (Álvarez, 2011, 31). Una educación patrimonial transmitida por un museo, tiene que plantearse alcanzar una serie de objetivos que según Álvarez (2011), son: a) Dar a conocer el patrimonio histórico-educativo a la población en general b) Concienciar a la población de la necesidad de preservarlo, para legarlo a las generaciones futuras c) Proporcionar a la población –a través de Museos de Pedagogía, Educación y Enseñanza, y desarrollo de políticas de difusión patrimonial-, el goce de contemplación y comprensión del valor y significado del patrimonio histórico-educativo, para contribuir a su enriquecimiento personal. Cabe destacar que desde el museo se tienen que “desarrollar nuevas ideas, proyectos y planteamientos didácticos que posibiliten acercar el patrimonio a las escuelas para poder llegar a toda la sociedad” (Álvarez, 2011, 23) Por otro lado, dentro del centro se puede dar a conocer el patrimonio a través de dos vías: una de ellas, usando nuevos recursos, como por ejemplo los tecnológicos; otra, utilizando recursos que ya están inventados. Esto supone un cambio de metodologías y un empleo de nuevas estrategias, para que al ser usados, tengan mayores éxitos (Ponce y Verdú, 2016, 12,14). Según Serralvo (2018, 6), La forma ideal de trabajar el patrimonio para desarrollar las competencias del alumnado, sería elaborando Unidades Didácticas que relacionasen todas las materias, para poder abordar todos los aspectos que se presentan, desde el matemático y científico al desarrollo de competencias lingüísticas, pasando por las competencias sociales y cívicas, digital, etc. Para trabajar dicho patrimonio también podemos utilizar proyectos de investigación con el alumnado sobre aspectos cercanos que suponen un interrogante, un problema o un reto que permita al alumnado resolverlo por sí mismo (Serralvo, 2018, 6). 23 Estas dos opciones son buenas para la educación infantil, ya que aquí se trabaja mejor por unidades o proyectos. Utilizando esto se consigue que el alumnado esté más motivado a estas edades tan tempranas. Dicha motivación puede venir porque se planteen las unidades o proyectos con un hilo conductor que enlace todas las actividades que se puedan realizar del tema. No obstante, se puede trabajar a través de ellas el patrimonio como elemento principal, pero hay muchos elementos secundarios que se refuerzan con este trabajo, por ello son buenas herramientas a estas edades. Mediante esta forma de trabajo según Serralvo (2018, 7), se pueden abordar tareas de: Imagen 1: Tareas de aprendizaje. Fuente: Serralvo (2018, 7). La didáctica del patrimonio es un tanto compleja, pero puede ayudar a comprender mejor el mundo y la sociedad. Por ello, nos atrevemos a decir tiene un largo camino por delante. (Álvarez, 2011, 31). A través de ella, se pueden construir aprendizajes, de exploración, descubrimiento y constructivismo, por ello tiene un gran reto por delante. (Álvarez, 2011, 31). Por todo ello, no podemos olvidar como apunta Cuenca (2014) que “la didáctica del patrimonio no construye un fin en sí mismo, sino que debe integrase en el proceso educativo” (Cit. en Ponce y Verdú, 2016, 11). 2.2.3. Modelos de buenas prácticas de educación patrimonial con infantiles 24 Para llevar a cabo una buena educación patrimonial en las primeras edades, podemos resaltar algunas pautas que se pueden seguir para ello, de acuerdo con Álvarez (2011, 31), García (2015, 68-69) y Álvarez y García (2011, 114):  La educación patrimonial tiene que conseguir un desarrollo integran en los niños y niñas desde estas edades.  Mejorar la sociedad, ya que se les enseña a los infantes a respetar el patrimonio  Desarrollar competencias del currículo, que están presentes en las distintas áreas.  Enriquecer a los niños y niñas de aprendizajes y conocimientos.  Planificar anteriormente todas las actividades, dentro de las unidades didácticas, para que así su puesta en práctica sea más correcta.  Dar a conocer el patrimonio histórico-cultural a todos los infantes.  Los niños y niñas tienen que descubrir y aprender sobre la importancia del patrimonio y sobre su conservación.  Conseguir que los niños y niñas se motiven e interesen por el patrimonio.  La educación patrimonial debe responder a los grandes retos que plantea la sociedad en materia de educación y cultura.  Potenciar formas de ciudadanía crítica frente al patrimonio cultural que respondan a las exigencias de la sociedad del siglo XXI.  Propiciar el estudio y sistematización de los procesos de enseñanza-aprendizaje de la EP.  Desarrollar propuestas didácticas interesantes.  Hacer que los alumnos/as se emocionen proyectando miradas al pasado, presente y futuro.  Desde los museos, se pueden crear cuadernillos adaptados a la edad de los pequeños/as, para desarrollar su empatía y estimular su creación mientras lo visita. Para ello se pueden crear personajes que sean protagonistas del cuadernillo, para que así sean más fáciles de comprender.  Los museos también deben vincular sus visitas al currículo de educación infantil, de manera que supongan un complemento a la enseñanza formal. A continuación se expone según Lucy, 2020, algunos ejemplos de actividades de educación patrimonial que podemos llevar a cabo con niños y niñas de infantil y que normalmente han presentado éxito a la hora de realizarlas:  Buscar colores dentro de los cuadros.  Buscar formas u objetos ocultos. 31 A partir de cualquier elemento, ya sea un libro, una fotografía… se puede crear una serie de elementos coleccionables (Álvarez, 2007, 266). Por eso, en estos museos, se pueden trabajar numerosos temas como pueden ser las emociones básicas. Dichas emociones pueden ser trabajadas de dos formas por los niños y niñas. Por un lado, pueden ser trabajadas mientras se crea el museo escolar, ya que aquí los alumnos y alumnas pueden expresar como se sienten cuando estén buscando colecciones, creándolas con sus familias o amigos, montando el museo, etc. Ya que una vez que se interesen por el tema, pueden sentirse atraídos y despertar en ellos y ellas emociones. Y por otro lado, puede ser que el museo que se construya en el aula, sea un museo de las emociones. Es decir, donde se observen elementos, colecciones, en los que se vean claras dichas emociones. Por poner un ejemplo, pueden ser actividades realizadas por niños y niñas en las que se trabajen las emociones y que después formen parte del museo, para que los demás niños y niñas puedan verlas, incorporando también fotografías de ellos y ellas en diferentes momentos donde se reflejen dichas emociones, etc. Pero los alumnos y alumnas junto con sus familias, no solo tienen participación en dichas colecciones. Dentro del museo escolar, una vez montado, pueden realizar actividades, talleres, visitar otros museos escolares, ponerse en el papel del que vista, ejercer de guía del museo, etc. “El objetivo es que aprendan a valorar y conservar el patrimonio, a recrear roles que desempeñan los empleados de un museo y a seguir las normas básicas para visitarlo” (Álvarez, 2011, 22). Al mismo tiempo, la creación de este museo “refuerza los métodos de trabajo en el aula estimulando la observación y en algunos casos la experimentación, promoviendo la recolección, ordenación, clasificación y preservación de ejemplares” (Linares, s.f.). Cabe resaltar que crear un museo escolar no es tarea fácil. En primer lugar hay que encontrar a docentes que estén dispuestos a unirse a esta iniciativa. “Esta persona tiene que adquirir un compromiso con la recuperación de la memoria histórica educativa” (Álvarez, 2007, 265). Al mismo tiempo, tiene que motivar y despertar el interés sobre este tema, para que los niños y niñas se interesen y se hagan participes de ello. El museo tampoco puede sobrepasar unos límites, puesto que si esto ocurre, pasaría a ser un museo con enormes gastos y estaría fuera de los objeticos esenciales que el museo escolar puede tener y recoger (Álvarez, 2007, 32 264). Así pues, el papel del maestro y maestra sirve de guía para la creación del museo y también para enseñar a que los más pequeños y pequeñas “sientan la necesidad de conservar, exponer y difundir los bienes naturales, culturales y artísticos de nuestra sociedad. Inculcándoles al mismo tiempo el respeto por la recuperación y custodia del patrimonio cultural e histórico-educativo” (Álvarez, 2011, 23). Podemos decir que los museos escolares sirven de ayuda para conseguir muchos objetivos que están presentes en la educación, “han entrado en el aula, y el aula se ha metido en los museos trazando una línea que a veces es difícilmente diferenciable” (Valtierra, 2016, 96). Es por ello que deben ser incluidos en el Proyecto Educativo de Centro, ya que es un campo nuevo de conocimientos que están siendo cada vez más empleados, puesto que prometen grandes experiencias educadoras. Cuando esto ocurra y sean reconocidos e integrados, se podrá aceptar mejor, el papel que tiene la comunidad museística en la formación integral de la persona (Álvarez, 2007, 269). Para concluir con este tema y siguiendo a Coleman, resaltar que, ni la explicación más clara de la página de un libro, ni la lámina más perfecta de un objeto cualquiera, podrán jamás llevar a la imaginación la imagen fiel y exacta de ese objeto, como la vista del objeto mismo que es la realidad. Si a la enseñanza textual se añade pues la enseñanza visual, se alcanzara entonces el máximo resultado. Y solo con la ayuda del museo escolar se podrá alcanzar el resultado máximo (Gagliardi, 2013, 12). 2.3.3. Experiencias didácticas emocionales dirigidas a educar a la infancia a través de museos de aula: caracterización y potencialidades pedagógicas En este apartado nos centramos en la búsqueda de experiencias didácticas basadas en museos de aula para trabajar las emociones. Algunos y algunas de los más interesantes son los siguientes:  “Amarte, emoción + Arte” (Luque, s.f.). Unidad didáctica llevada a cabo en el aula de infantil, concretamente en 5 años. Sus principales objetivos son; 33 reconocer las emociones, aprender habilidades sociales, adquirir habilidades artísticas, etc. (Luque, s.fk., 4,5). “Para ello, se parte de cinco emociones, asociadas a diferentes autores que sirven de ayuda para representar dichas emociones, además de asociarlas a colores y situaciones, desde la expresión plástica, musical y corporal” (Martín, 2017/2018, 29). Para evaluar la unidad, se utilizaron diferentes instrumentos; evaluación inicial, observación directa y autoevaluación. Al finalizar la unidad, se obtuvo; un museo en el gimnasio, montado con los cuadros realizados por los alumnos en las actividades, una libreta con todos los trabajos de la unidad y un video final montado entre todos (Luque, s.f., 2). Todo lo anteriormente mencionado, se llaverá a cabo a modo de circuito, donde los visitantes comienzan por el aula de 5 años mirando las libretas que se encuentran expuestas, luego se verá decoración de museo por los pasillos hasta llegar al museo con los cuadros y finalmente visualizaran el video (Luque, s.f., 2). Los puntos fuertes que se pueden ver de esta unidad es que los niños y niñas verán de manera clara lo que es un museo, puesto que al finalizarla crearan uno con 25 cuadros y los demás alumnos del centro podrán visitarlo.  “Las emociones a través del arte” es un proyecto que se encuentra en el blog, llamado „Els nostres moments a l'aula d'infantil‟. Este proyecto está destinado para el aula de Educación Infantil de un centro de Barcelona. El objetivo de dicho proyecto es introducir y analizar las emociones a través de diferentes obras de arte para conseguir un desarrollo integral en el alumnado. Dicho proyecto gira en torno a diferentes emociones y cuadros, utilizando la misma mecánica, para trabajar cada emoción, que es la siguiente: se parte de la observación de la obra, se habla sobre lo que se ve y se expresa, al llegar a la emoción que se quiere trabajar, se centran en la técnica utilizada (Martín, 2017/2018, 29). Una vez terminado todos los trabajos del proyecto, se exponen en el aula para realizar un museo, donde los padres y madres pueden venir a observarlo (Blog els nostres moment, 2013). Cabe resaltar que en este proyecto, los niños y niñas conocen y relacionan el arte con las emociones, pero al mismo tiempo también aprenden a saber comportarse en un museo, a saber las tareas que se llevan a cabo en este, en definitiva, a experimentar el rol de visitante y de trabajador del museo. 34  “El arte como vehículo para la educación emocional en el aula de 5 y 6 años” (Uñó, 2013). Esta propuesta pretende incorporar la educación emocional en el ciclo de infantil, así como darle importancia a las manifestaciones artísticas, “realizando una selección de obras de arte según las emociones que despierten” en los niños y niñas (Uñó, 2013, 27). Esto se quiere conseguir a través cinco unidades didácticas destinadas cada una a trabajar una emoción (alegría, amor, miedo, tristeza e ira) y haciendo un recorrido por diferentes artes (Martín, 2017/2018, 31). No pudimos ver los resultados que esta propuesta dejaba, ya que no fue puesta en práctica. Pero si podemos destacar de ella que presentó y confeccionó herramientas para mejorar el desarrollo de las emociones en infantil (Uñó, 2013, 45), favoreciendo así el conocimiento de uno mismo y la relación con los demás mediantes las diferentes obras de arte (Martín, 2017/2018, 31).  “Un museo para EmocionArte” (San José, 2013/2014). Fue un programa llevado a cabo para educación infantil. Dicho programa estaba compuesto por diversos talleres de educación emocional, para que los niños y niñas de estas edades pusieran en práctica conocimientos previos a cerca de las emociones. Se hizo para llevarlo a cabo en el Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano de Valladolid. El objetivo de estos talleres era fomentar la percepción de las emociones y utilizar el arte como un medio de expresión y comunicación. Uno de los puntos fuertes de estos talleres, fue que se consiguió trabajar la educación emocional en diferentes contextos, en este caso en el museo desde edades muy tempranas. Otro de ellos fue trabajarlo por talleres, ya que estos tienen un componente lúdico y de esta forma los niños y niñas se enriquecen más. Pese a todo lo organizado, no se pudo poner en práctica, así que no pudieron ver los resultados que este programa podía haber tenido (San José, 2013/2014, 40-63).  “¡Esta clase es un museo!”. Esta experiencia se llevó a cabo en el aula de infantil de 5 años con 21 alumnos y alumnas, en el Colegio Público de Educación Infantil y Primaria Francisco Cabacho Pedreño (Escribano, 2015, 179-205). Dicha experiencia consistió en aprovechar los rincones del aula para aprender en cada uno de ellos diferentes contenidos del patrimonio cultural y 35 artístico. Para ello, se centraron en la vida y obras de Ramón Gaya y en la época del mismo, para así conocer la historia. Cada rincón fue transformado por los propios alumnos en salas de museo. En cada uno de ellos se trabajaba, las obras del autor, los libros del mismo, los materiales que usaba, las casas que había en esa época, etc. Así los alumnos y alumnas iban adquiriendo el conocimiento de todo esto dentro del aula como si ésta fuese un museo. Una vez vistas algunas de las experiencias, podemos decir que trabajar en el aula las emociones a través de los museos puede ser un gran recurso. Puesto que a través de este, se consigue motivar al alumnado para que aprenden a emocionarse al mismo tiempo que se interesan por el patrimonio que tenemos. Y no solo eso, PUES como hemos visto, también pueden aprender a comportarse dentro de un museo tanto si van de visitantes como si desempeñan el rol de trabajador en este. A medida que trabajemos todo esto, no se perderá el respeto hacia el patrimonio, ni el compromiso por la conservación del mismo para generaciones futuras, ya que se podrá seguir enseñando de generación en generación. 3. MARCO METODOLÓGICO 3.1. Planteamiento metodológico La metodología empleada para la elaboración de las actividades planteadas en la propuesta de intervención que se presenta, se basa en una metodología activa, amparada en el trabajo grupal, el diálogo, las actividades individuales, las asambleas, etc. Se fundamenta principalmente en un aprendizaje constructivista donde son los propios alumnos y alumnas los protagonistas de su aprendizaje, ya que son ellos y ellas los que construyen poco a poco su conocimiento mediante dichas actividades (Uñó, 2013, 30). También se llevará a cabo un aprendizaje a través de proyectos el cual consiste en que los alumnos y alumnas investigan una temática, en este caso la del museo, realizan las actividades y luego diseñan y elaboran un producto final que en esta intervención seria el museo de aula (Rodríguez, Vargas y Luna, 2010, 16). Al desarrollar esta metodología, se pretende conseguir una mejor y mayor participación de todos los alumnos y alumnas dentro 36 del aula, siendo las actividades lo más atractivas posibles para que se pueda apreciar de manera clara y sencilla la finalidad de las mismas y los contenidos que se quieren desarrollar. Esta propuesta ha sido desarrollada para que los niños y niñas aprendan sobre los museos, el patrimonio, las emociones y su importancia. Para ello se trabajará a través de diversos materiales como son los murales o fotografías, los cuales nos ayudarán a tener diálogos con los niños y niñas para saber qué piensan, qué opinan o sus ideas previas. Otro de los materiales son las fichas elaboradas para dicha propuesta, en las que se pueden plasmar los contenidos que se van a trabajar para que todos y todas puedan desarrollarlas y aprender de ellas. También serán utilizadas tarjetas, para plasmar de manera visual lo que se quiere enseñar y así los alumnos y alumnas puedan percibirlo de manera más cercana, al igual que la utilización de un video con el que captar la atención y ver de forma más real lo que se va a trabajar. Con todo ello se pretende dar visibilidad a este mundo de los museos, el patrimonio y las emociones y demostrar que trabajar este tema en Educación Infantil es tan importante como en otros niveles, para que los niños y niñas puedan incorporarlo desde edades tempranas en su día a día y ampliar sus conocimientos. 4. DISEÑO DE LA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN 4.1. Concreción curricular Esta propuesta de intervención se encuentra en el nivel 3 de la concreción curricular de Educación infantil poner normativa que lo regula (LOMCE, 2013), puesto que dicho nivel es el que corresponde a las programaciones de aulas que son competencias de los maestros y maestras, los cuales son los responsables de adaptar dichas programaciones en unidades didácticas. Esta propuesta de intervención es una unidad didáctica que se compone de diferentes actividades, enlazadas unas con otras para enseñar los nuevos contenidos que se plantean y que, finalmente, se pueda llegar a crear un museo dentro del propio aula. 37 4.2. Objetivos de la propuesta de intervención. 4.2.1. Objetivos generales. Algunos de los objetivos generales planteados en esta propuesta son:  Conseguir que los niños y niñas conozcan los museos, y lo que podemos encontrar en ellos.  Incorporar el patrimonio y su contexto en el aula de infantil, provocando así curiosidad por este.  Contribuir a que los alumnos y alumnas aprecien el patrimonio y lo sientan como suyo, como algo accesible para ellos.  Identificar las emociones dentro de un museo y saber reconocerlas.  Desarrollar la comunicación entre los alumnos y alumnas. Según lo establecido en el Decreto 428/2008 del 29 de Junio, la Educación Infantil contribuye a desarrollar en los niños y niñas las capacidades que les permiten conseguir los siguientes objetivos presentes en esta propuesta de intervención:  Construir su propia identidad e ir formándose una imagen ajustada y positiva de sí mismos, tomando gradualmente conciencia de sus emociones y sentimientos a través del conocimiento y valoración de las características propias, sus posibilidades y límites.  Establecer relaciones sociales satisfactorias en ámbitos cada vez más amplios, teniendo en cuenta las emociones, sentimientos y puntos de vista de los demás  Representar aspectos de la realidad vivida o imaginada de forma cada vez más personal y ajustada a los distintos contextos y situaciones, desarrollando competencias comunicativas en diferentes lenguajes y formas de expresión  Utilizar el lenguaje oral de forma cada vez más adecuada a las diferentes situaciones de comunicación para comprender y ser comprendido por los otros.  Conocer y participar en algunas manifestaciones culturales y artísticas de su entorno, teniendo en cuenta su diversidad y desarrollando actitudes de interés, aprecio y respeto hacia la cultura andaluza y la pluralidad cultural. 4.2.2. Objetivos específicos 38 Los objetivos específicos que se quieren conseguir con esta propuesta didáctica son los siguientes: a) Identificar qué es un museo. b) Conocer la vida de Picasso y sus herramientas de trabajo. c) Conocer y respetar las normas del museo. d) Reconocer, identificar y saber reproducir las emociones básicas (tristeza, ira, miedo, alegría). e) Fomentar los roles de visitante y trabajador de un museo. 4.3. Contextualización La propuesta ha sido diseñada para llevarla a cabo con alumnos y alumnas de 3 años del colegio San Juan Bautista situado en Las Cabezas De San Juan. Sin embargo, puede ser realizada a cualquier edad de infantil siempre y cuando se realicen las modificaciones/adaptaciones pertinentes. En grupo de niños y niñas de 3 años de este centro comparten el mismo aula, cada uno de ellos y ellas tiene unas características diferentes. Dentro del grupo encontramos un niño con Necesidades Educativas Especiales, concretamente trastorno del espectro autista (TEA), que realiza todas las actividades planteadas sin problemas, aunque con un poco más de ayuda o de forma oral. 4.4. Recursos Los recursos utilizados se exponen a continuación: RECURSO NOMBRE FOTO Recurso 1: cartel El museo: para reconocer lo qué es un museo. 39 Recurso 2: carteles Picasso y su vida: reconocer quién es, sus utensilios de trabajo y su obra más importante. Recurso 3: vídeo Mika va al museo: vídeo personalizado con la mascota de clase para mostrar el museo. https://www.youtube.com/watch?v=- Km0ZnelLDY Recurso 3:ficha ¿Qué es Picasso?: ficha para reconocer la profesión de Picasso. Recurso 4: historia y tarjetas. ¿Qué emoción es?: historia del monstruo Rufo (VÉASE EN ANEXO 1) como apoyo para repasar las emociones con tarjetas. 40 Recurso 5: ficha La triste etapa azul: ficha con la foto del cuadro “El viejo guitarrista ciego” para reconocer la tristeza. Recurso 6: ficha ¿Dónde está la ira?: ficha con la foto del cuadro “La familia de Saltimbanquis” para reconocer la ira. Recurso 7: ficha Un Guernica particular: ficha con la foto del cuadro “El Guernica” para reconocer el miedo. Recurso 8: silueta y cartulinas. Una cara a lo Picasso: ojos, nariz y boca con cara de felicidad para pegar en una silueta. Recurso 9: cartel Picasso y el museo de las emociones: cartel con el nombre del museo del aula. 47 se estaba trabajando. Tras saber con exactitud lo que se estaba trabajando se dio paso a la actividad número dos “Mika va al museo”, cada niño y niña estaba situado en su respectiva silla cuando se visualizó el vídeo de Mika, todos y todas se quedaron sorprendidos y muy atentos al ver que la mascota de clase estaba en el museo. Con este video se volvió a repasar el concepto de museo. Una vez finalizado se preguntó sobre lo que habían visto y escuchado, y cada uno de ellos y ellas quisieron participar para hablar sobre el tema, así pudimos ver de nuevo que el concepto de museo y todo lo que este conlleva se estaba interiorizando poco a poco y estaba generando una gran curiosidad. Este mismo día se realizó la actividad número 3 llamada “¿Qué es Picasso?” para seguir repasando los contenidos de la actividad 1. Esta actividad se llevó a cabo por grupos pequeños mientras los demás niños y niñas estaban realizando otro tipo de juegos como por ejemplo construcciones. A cada alumno y alumna se le fue preguntando quién era Picasso, y todos y todas respondían que era un pintor, con lo que fue fácil realizar la ficha planteada ya que sabían cuál era la profesión que tenían que colorear. Tras esto, se les preguntó por los utensilios que un pintor emplea para su trabajo, y supieron relacionarlo con Picasso. Aquí pudimos ver que las ideas previas recogidas fueron de gran utilidad puesto que sabían responder a las cuestiones que se les estaba planteando. Niña realizando la actividad “¿Qué es Picasso?”. Fuente: colección particular. El segundo día de la semana se realizó la actividad titulada “¿Qué emoción es?”, dicha actividad fue realizada en la asamblea con todos y todas sentados en ésta. Para introducirla se comenzó a decir que Rufo el protagonista de la historia, era un amigo de Mika y quería contar algo. Tras esto, se comenzó la historia acompañada de las tarjetas con las emociones, cuando se decía una emoción en la historia se 48 enseñaba la tarjeta correspondiente y se ponía la cara de dicha emoción. Todos y todas participaron activamente diciendo el nombre de la emoción y poniendo su expresión. Una vez realizado esto, para que quedara más claro este repaso de las emociones, se volvió a repetir el nombre y la expresión con las tarjetas y luego por grupos pequeños se realizaron fotos con la emoción que a cada grupo le tocaba. Los niños y niñas se mostraron participativos en todo momento y muy motivados sobre todo a la hora de realizarse la foto. Maestra y niños realizando la actividad “¿Qué emoción es?”. Fuente: colección particular. Para comenzar a trabajar las emociones una a una, este mismo día, se trabajó la actividad “La triste etapa azul”, por grupos pequeños se fue preguntando a cada niño cómo creían que se sentía el hombre del cuadro que había pintado Picasso. Todos y todas fueron respondiendo que el hombre estaba triste porque no tenía una sonrisa en su cara. Con esto se pudo ver que tenían asumida la emoción de la tristeza. Se continuó realizando la ficha con la grafía del 1, con la que hubo algunas confusiones debido a la orientación que tenía la cabeza del hombre dibujado en el cuadro y también la asociación del número con su cantidad. En cuanto al alumno con TEA, no tiene asumida la psicomotricidad fina, es por ello que esta actividad se le hizo de forma oral: identificó el objeto y dijo su nombre, señaló donde había la cantidad de una guitarra y luego levantó uno de sus dedos para transmitirnos que había que poner el número 1 en el recuadro y luego transmitió la tristeza poniendo la expresión en su cara cuando se le preguntó por la imagen. 49 Ficha de la actividad “La triste etapa azul”. Fuente: colección particular. La siguiente actividad fue “¿Dónde está la ira?”, en dicha actividad todos los niños y niñas identificaron la emoción de la ira gracias al repaso que se hizo previamente. A medida que iban realizando la ficha se les fue preguntando qué sentían ellos y ellas cuando estaban enfadados y qué les hacía enfadar, muchos y muchas respondieron con exactitud sobre situaciones que eran de verdadera ira. Continuando con la tarea se pudo observar que algunos y algunas no tenían asumida la grafía del número 2 puesto que lo hacían a veces bien y otras a la inversa. La actividad se hizo en un principio oral para nuestro niño con TEA, identificó la emoción y la cantidad que había de caras enfadadas. Luego a la hora de colorear se tuvo que prestar un poco de ayuda al principio ya que como bien se ha dicho le cuesta mucho la psicomotricidad fina, pero concretamente en esta ficha al alumno no le gustaba el color rojo, el cual representa la ira, entonces para facilitarlo se le enseñó el libro del monstruo de colores para que viera que la emoción es de ese color y no de otro. Continuando con la grafía del 2 representó con sus dedos el número y luego accedió a intentar realizarlo, se le puso puntitos para que los siguiera. Como lo realizaba correctamente se le chocó la mano cada vez que lo hacía, así se consiguió mayor motivación en él. 50 Niños realizando la actividad “¿Dónde está la ira? Fuente: colección particular Como bien se ha explicado la emoción del miedo se ha trabajado a través del Guernica con la actividad “Un Guernica particular”, dicha actividad tuvo éxito, ya que todos y todas identificaron el miedo en las caras de los personajes de la misma forma y por la misma causa, dijeron “seño, estos hombres tienen miedo porque está todo muy oscuro y su luz está apagada”, cuando se les preguntó cómo era la cara del miedo la representaron igual que en el repaso de que se hizo de las emociones con la historia de Rufo. Una vez identificada la emoción y cumplido el objetivo de esta actividad, se procedió a recortar, los niños y niñas necesitaron mucha ayuda para esto, ya que ponían su mano en posición contraria a la que tenían que ponerla para recortar el papel, con esto nos dimos cuenta que se reforzó también la pinza con la tijera, pero a pesar de esto, los alumnos y a alumnas se mostraron entusiasmados a la hora de utilizar este utensilio. Esta actividad no sufrió adaptaciones/modificaciones puesto que el alumno con TEA en este momento se encontraba fuera del aula con la profesora de PT. Ficha de la actividad “Un Guernica particular”. Fuente: colección particular. 51 Para finalizar el trabajo de las emociones con Picasso se realizó la actividad de la alegría “Una cara a lo Picasso”. En esta tarea los niños y niñas se organizaron de nuevo en pequeños grupos mientras los demás estaban trabajando. Identificaron rápidamente la sonrisa en la boca recortada y las partes de la cara. Una vez que tenían la cara montada todos y todas explicaron que dicha cara estaba contenta porque tenía una gran sonrisa y la representaron en sus propias caras. Esta actividad no fue modificada puesto que el alumno con TEA se adaptó muy bien a ella y la hizo igual que sus compañeros/as, buscando las partes de la cara y poniéndolas en el lugar y posición correspondiente y representando la alegría con una gran sonrisa. A los alumnos y alumnas les gustó esta actividad puesto que se trataba de otro tipo de tarea en la que no tenían que escribir sino identificar y pegar, se mostraron muy motivados a la hora de realizarla. Niños realizando la actividad “Una cara a lo Picasso”. Fuente: colección particular. 52 Todas las actividades fueron realizadas con éxito sin tener que sufrir grandes modificaciones. Únicamente hubo que prestar más ayuda a determinados niños y niñas, como el caso del alumno con TEA, como bien se ha ido indicando. Podemos decir que los objetivos propuestos en cada una de las actividades realizadas se han alcanzado con éxito, ya que los niños y niñas, han identificado lo que es un museo después de trabajarlo, han reconocido las emociones, han visto su importancia y cómo nos podemos sentir viendo obras de arte, etc. Repasar en cada clase lo visto y aprendido en la actividad anterior hacía que los alumnos y alumnas se interesaran más por el tema y no lo viesen como algo lejanos a ellos y ellas. Una vez finalizadas las tareas, se les preguntó a todos y todas si querían ir a un museo, qué esperaban encontrar allí, si creían que era un lugar divertido, si querían ir a hacer actividades y conocer cosas nuevas, etc. Con ello vimos que, en general, tenían las ideas claras y bastante asimiladas. Tras esto, se les propuso crear un museo en el aula, a lo que todos y todas respondieron que sí. Cabe destacar que esta última actividad sí tuvo que ser modificada por varias razones. En primer lugar, en el colegio no se contaba con un aula vacía para realizarla. En segundo lugar, debido a la nueva normalidad que estamos viviendo (Covid-19), los niños y niñas no pueden compartir aula, es decir, los grupos burbujas no pueden mezclarse. Esto imposibilitaba la idea previa de que los creadores del museo adquirieran el rol de trabajadores para explicar el contenido del mismo a otros niños y niñas, puesto que estos no podrían visitar el museo estando los creadores dentro. Otro de los contras al que tuvimos que enfrentarnos venía de la mano del mismo pero, y es que los alumnos y alumnas no podían traer objetos, fotos, trabajos, etc., de casa y, si esto ocurría, tenían que cumplir una cuarentena de entre 24 y 48 horas. Por todo esto, se decidió modificar la actividad, que finalmente consistió en montar el museo en una pared del propio aula de 3 años, donde solo los niños y niñas de esta podían verlo y disfrutarlo. En la pared se fue poniendo el nombre del museo, los carteles utilizados en algunas de las actividades, fotografías de los niños y niñas haciendo una de las actividades, las emociones con la cara del monstruo Rufo, etc. Es decir, se creó un mini museo, donde quedó bastante recogido lo que se quería plasmar en un aula. Con ello, los alumnos y alumnas de 3 años han aprendido e interiorizado todos los contenidos 53 que se pretendían con esta intervención: todos los días estos niños y niñas ven el museo en la pared del aula y repasan dichos contenidos, preguntan sobre el tema y, sobre todo, se interesan por ello. Mini museo en la pared del aula de 3 años. Fuente: colección particular. Posteriormente a este mini museo se creó un blog dónde aparece con detalle el nombre del museo y también la colección que los niños y niñas elaboraron realizando los trabajos anteriormente mencionados. Se les preguntó a los alumnos y alumnas situaciones en las que experimentaran las diferentes emociones básicas, algunas respuestas fueron: “yo me siento triste cuando me caigo”, “yo estoy contento cuando voy al parque”…esto se aprovechó para añadir fotografías y situaciones a la colección del museo virtual. En él también aparece un apartado de actividades de repaso, donde todos y todas pueden participar con ayuda de los mayores en la realización de estas. Con este blog se puede continuar trabajando con las familias los contenidos tratados en el aula, no solo por los alumnos y alumnas de 3 años sino por todo aquel que lo quiera visitar. 54 Imagen del blog ¡Picasso y el museo de las emociones! Fuente: https://picassoyelmuseodelasemocionesei.blogspot.com/ Se puede evaluar esta propuesta de intervención de forma positiva ya que, a pesar de las modificaciones de cierta actividad, se han cumplido los objetivos propuestos: los niños y niñas han aprendido lo que se planeaba desde un principio, han reconocido el museo, lo han incluido en su vocabulario, han aprendido las normas de éste, han visto la importancia que tiene el patrimonio a través de los cuadros de Picasso, se han esforzado en conocer las normas que tienen los museos… En definitiva, han aprendido y disfrutado de este tema, todo ello de forma creativa y lúdica, construyendo sus conocimientos desde un principio de forma clara e interiorizándolos como suyos. Para que esta evaluación de la intervención quedara más clara se ha propuesto una rúbrica con algunos ítems, expuesta a continuación, la cual ha sido rellenada tras ver las anotaciones que se hacían de cada actividad: ÍTEMS SI NO EN PROCESO ¿Han conocido qué es un museo y sus normas? ¿Han visto la importancia del patrimonio? ¿Han reconocido las emociones? ¿Han mostrado creatividad a la hora de hacer las actividades? ¿Han hecho suyo el vocabulario empleado? Tabla 3: Rúbrica para evaluar la propuesta de intervención. Fuente: realización propia. 55 6. CONCLUSIONES Tras la realización del presente trabajo de fin de grado, se puede decir en un principio que hemos alcanzado los objetivos planteados. Se aprecia que queda mucho camino por recorrer pero se ha conseguido profundizar e introducir en el aula de Educación Infantil los museos y el patrimonio y cómo estos pueden ser importantes para en nuestro caso experimentar a través de las emociones, saber expresarlas y gestionarlas. Se ha visto en la medida de lo posible que la educación patrimonial no es cosa de adultos, sino que también los niños y niñas pequeños pueden interesarse por ello si se realiza actividades que estén a su alcance y se les consigue motivar con ellas, haciendo que el museo sea un lugar divertido en el que aprender y jugar al mismo tiempo. Es por ello que se ha conseguido acercar el patrimonio al aula, ya que como bien se ha explicado anteriormente se ha creado un museo en el que los niños y niñas han participado para configurar una colección, han conocido a un pintor y han visto cómo se puede expresar las emociones en los cuadros del mismo. Resaltar que esto hubiese tenido más éxito si el museo de aula se hubiese creado como se planteaba desde un principio, ya que así se podría haber visto y presenciado cómo era un museo por dentro, cómo se organizan las personas que allí trabajan y todo el trabajo que conlleva crearlo, así podemos decir que los niños y niñas hubiesen apreciado más el patrimonio que tenemos. En primer lugar cabe destacar que este mundo de la educación patrimonial está un poco en la oscuridad, que a veces se cree que no puede ser trabajado desde la Educación Infantil y en segundo lugar, hay que encontrar profesionales que quieran involucrarse en un tema como este, profesionales motivados para querer enseñar desde diferentes perspectivas y con diferentes herramientas. Es por ello que consideramos de gran valor este trabajo, ya que a pesar de las limitaciones que se han tenido por la pandemia mundial que se está viviendo, parece de gran ayuda para poder acercar el patrimonio al aula. Considerándose así un trabajo con el que poder iniciar esta andadura que a algunos profesionales les crea incertidumbre o rechazo por tratarse de este tema. Para que puedan ver que los museos y el patrimonio pueden ser de gran ayuda para trabajar cualquier tema que se plantee, no 56 solo las emociones. Que hay formas de trabajar diferente a lo que se presenta en los libros de texto y que con un poco de curiosidad, motivación y entusiasmo se puede hacer el aprendizaje de forma divertida. En definitiva, podemos considerar los museos una buena herramienta para la educación, quitando los posibles mitos que se hayan creado considerándolos lugares no destinados para niños y niñas o lugares que son demasiado aburridos, ya que hemos visto que es un lugar para aprender de forma divertida, con ejemplos, experimentando ya que según Seneca “largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos” (Cit. en Álvarez, 2011, 21). 7. LIMITACIONES A la hora de llevar a cabo la propuesta de intervención expuesta anteriormente se presentaron diversas limitaciones con respecto al montaje del museo en el aula, con lo que se tuvo que modificar/adaptar para poder abordar los objetivos que se planteaban. 1. Debido a una pandemia mundial (Covid-19) era imposible mezclar los grupos burbujas, es decir, los niños y niñas del centro solo podían estar con sus compañeros de aula. Y con ello, también imposible de que las familias participaran ya que no podían traer materiales de fuera del centro. 2. Imposibilidad a la hora de compartir materiales, desinfección de todo y cada uno de los objetos que los niños y niñas comparten. 3. Falta de espacio en el centro por tener todas las instalaciones ocupadas. 8. PROSPECTIVA Tras desarrollar este trabajo, se plasma a continuación una serie de prospectivas para investigaciones futuras:  En condiciones favorables sería interesante llevar a la práctica el museo de aula que se presenta en este trabajo para ver sus pros y sus contras. 63  Michalson, L. y Lewis, M. (1985). What do children know about emotions and when do they know ir. En Lewis, M y Saarni, C. (eds). The socialization of emotions. Behavioral génesis. (pp. 117-118). Boston: MA.  Marrades Puig, L. (2016). La programación educativa infantil en los museos de Bellas Artes españoles. Revista Educación y Pedagogía. 14, 29-51.  Martín Arraz, A. (2018). Arte y emociones en el aula de Educación Infantil. El proyecto “EmpapArte de emoción”. (Trabajo Fin de Grado). Recuperado de https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/32322/TFG- G3112.pdf?sequence=1  Navajas, O. (2017). (Re)definir el concepto de museo. Revista Cuadiernu, 5, 149-155.  Nuñez Pereira, C. & Valcárcel, R. (2013). 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Recuperado de https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/13490/VillarGonzale zJohana.pdf?sequence=1&isAllowed=y 65 10. Anexos Anexo 1: Historia del monstruo Rufo. “Nuestro amigo Rufo” El otro día Rufo me contó que estaba un poco triste (¿Cómo estaba?, ¿qué cara tenía?...) porque quería ir a Sevilla para ver un museo, tenía ganas de ver los cuadros de nuestro amigo Picasso. Entonces su mamá al llegar el fin de semana le dijo “Rufo, hoy vamos a ir a ver el museo más grande de toda Sevilla”. Rufo se puso tan alegre que no podía creerlo (¿Cómo estaba?, ¿qué sintió Rufo?, ¿por qué?...). Corriendo fue a preparar un bocadillo para poder ir con su mamá a ver todos los cuadros que él quería. Llegaron al museo y entraron por una puerta enorme, pero de repente Rufo escuchó algo y sintió un poco de miedo (¿Qué le pasaba?, ¿Cuál es la cara del miedo?...), su mamá le dijo que lo que había escuchado era un pequeño pájaro que había entrado en el museo y que no pasaba nada. Cuando terminaron, tenían que volver a casa y Rufo estaba enfadado (¿qué tenía?, ¿qué cara puso Rufo?...) porque quería seguir viendo más y más cuadros pero su mamá le explicó que el museo tenía que cerrar y que las personas que trabajaban en él tenían que ir a descansar para volver otro día. Al llegar a casa Rufo estaba tan contento que se le olvido el miedo que pasó al escuchar al pájaro, el enfado de no quererse ir y ya jamás volvería a estar triste porque su mamá lo podía llevar muchas veces a ver los museos.