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Análisis del comportamiento del verbo "kindineuo" (transliterado del griego original)

Ruiz Yamuza, Emilia Reyes

Abstract

Un estudio diacrónico detallado y minucioso de las estructuras que presenta κιvδυvεύω nos permite establecer que funciona en ciertos aspectos como un verbo modal, tiene sentidos radicales y sentidos epistémicos. Lo más interesante es que existen dos tipos de sentidos epistémicos que se ligan respectivamente a la estructura con infinitivo dinámico y a la estructura con infinitivo declarativo.

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377 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DEL VERBO KINDUNEUW HABIS 39 (2008) 377-396 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DEL VERBO KINDUNEUW∗ Emilia Ruiz Yamuza Universidad de Sevilla Un estudio diacrónico detallado y minucioso de las estructuras que presenta kinduneuvw nos permite establecer que funciona en ciertos aspectos como un verbo modal, tiene sentidos radicales y sentidos epistémicos. Lo más interesante es que existen dos tipos de sentidos epistémicos que se ligan respectivamente a la estructura con infi nitivo dinámico y a la estructura con infi nitivo declarativo. A careful diachronic study of the structures of kinduneuvw allows us to prove that the verb behaves partially as a modal verb and shows root and epistemic meanings. There are two epistemic meanings, one of them bound to structures with dynamic infi nitives and the other one to structures with declarative infi nitives. 1. INTRODUCCIÓN. SITUACIÓN ESPECIAL DE LOS PREDICADOS DE SIGNIFICADO “ATREVERSE” Y “CORRER UN RIESGO” Kinduneuvw tiene unas peculiaridades de comportamiento en griego que lo individualizan y que se encuentran también presentes de alguna forma en verbos próximos semánticamente en otras lenguas europeas actuales. El predicado y sus homólogos en otras lenguas, dare1, perigar, no suelen estar incluidos en la serie de verbos modales más conspicua, que incluye a los verbos del tipo “deber” y “tener que”, tampoco están en la lista ampliada de los verbos modales denominados por 1 La raíz de dare se encuentra representada en griego en qavrso~, etc. pero no tiene un desarrollo similar al que presenta en inglés: cf. OED s.v. ∗ El presente trabajo se ha desarrollado en el seno del Proyecto del MEC HUM2005.01451. 378 EMILIA RUIZ YAMUZA otros autores “dinámicos” (Palmer 1990) que son los que expresan “capacidad”, los verbos de sentido “poder”, a los que a veces se confi ere una dimensión diferente. Y, a pesar de ello, parece que tienen características comunes, aunque las presentan de una manera menos constante o no las presentan todas. 1.1. Problemas en la defi nición de verbo modal Todo el conjunto de verbos modales se puede defi nir sobre la base de que expresan una homogénea duplicidad de contenidos. Porque pueden expresar contenidos de tipo deóntico2 o de obligación y contenidos epistémicos o de presuposición. También pueden defi nirse sobre la base de las propiedades de expresión y comportamiento que presentan. En algunas lenguas estas propiedades son muy evidentes, pero en griego no se dan con el mismo nivel de claridad. Así, los verbos modales no son tan defectivos de tiempo en griego como en inglés y, en general, son más capaces en griego que en inglés de expresar personas distintas3. A ello hay que sumar que el griego en su conjunto no tiene las peculiaridades en el tratamiento de la negación y la interrogación que tiene el inglés. Siendo ésta la situación, para determinar que un verbo pertenece al tipo de los verbos modales, aunque sea en las zonas más marginales de la categoría, en las menos prototípicas, en griego clásico tendremos probablemente que centrarnos en las estructuras sintácticas que construyen y en las propiedades semánticas que evidencian. Así, podemos anticipar que será relevante el tipo de infi nitivo que rijan, dinámico4 o declarativo5; la compatibilidad semántica entre el infi nitivo y el verbo o la clase de verbo de que se trate: por ejemplo, que sea o no un verbo de estado, por insistir sólo en los rasgos más comúnmente aceptados6. 2 En muchas ocasiones se utiliza en vez del término deóntico, inevitablemente ligado por su raíz griega a la expresión de la necesidad, el término “radical” (root modality), que incluye sin problemas todos los modales denominados “dinámicos”, o sea los que expresan “capacidad”, y parece más adecuado. Dese por hecho que el sentido del término deóntico es el más amplio posible y que cubre los sentidos literales o radicales de los verbos modales, incluyendo los que indican “habilidad” o “capacidad”. 3 Ruiz Yamuza 2005. 4 Stork p. 14: “The dynamic infinitive does not denote the content of a statement of fact in which inferences are drawn about a situation that is conceived of as actually existing at any point of time, but rather denotes a potential situation”. Martínez Vázquez sostiene que los dinámicos son más bien nomina actionis (304). 5 Stork p. 14: “Declarative infinitive is used to denote the content of a statement of fact in which inferences are drawn about a situation that is conceived of as actually existent at some point of time anterior to, simultaneous to, or posterior to, the point of time at which the situation referred to in the construction that governs the infinitive takes (took) place; the statement contained by the infinitival complement is directly comparable to and interchangeable with a declarative sentence in the indicative. (Included in this definition is the special case of the modal particle a[n being added to the infinitive, in which case the statement contained by the infinitival complement is directly comparable to and interchangeable with a declarative sentence with the optative + a[n or the past indicative + a[n)”. 6 De acuerdo con Lyons, p. 799, las sentencias en que aparecen modales epistémicos pueden ser objeto de pregunta o de negación, ser aceptados como un hecho por el oyente y pueden aparecer 379 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DEL VERBO KINDUNEUW 1.2. ¿Qué se pretende con el análisis? La respuesta es que se pretende ahondar en el comportamiento del verbo. Y esto se formaliza en que se quiere comprobar si el predicado se porta, en algunas o todas sus estructuras, como un verbo modal o asimilable. Por supuesto, también interesa determinar la evolución diacrónica del verbo con el mayor rigor posible. Subsidiariamente el estudio debe servir dos fi nes: para fi jar y ampliar, en su caso, qué criterios son válidos para probar con claridad si un verbo modal evidencia los dos tipos de usos y, también, para permitir formular alguna hipótesis que explique la evolución del predicado, si es que la hubiera. 1.3. Repaso breve de los principios metodológicos Como se refl eja en los párrafos anteriores, los conceptos de modalidad deóntica y epistémica tal como están defi nidos desde Lyons y en toda la bibliografía al uso sobre el tema7 están en la base de este estudio. En el análisis de la estructura de kinduneuvw operaré más bien con marcos predicativos (Martínez-Ruiz-Fernández) y prestaré la máxima atención a los niveles en que se sitúan los diferentes medios con que se marcan las nociones de modalidad8. Por otra parte, será crucial analizar con detalle los signifi cados de los infi nitivos que están aparentemente regidos por el predicado principal, porque la noción de compatibilidad semántica y de ampliación del rango de elementos con que se construya el verbo son principios fundamentales en la explicación de cómo se producen los desplazamientos de signifi cado que subyacen a estos usos9. 2.1.1. ANÁLISIS DE LOS DATOS. USOS PRE-PLATÓNICOS DEL VERBO. La etimología de la raíz es dudosa. En opinión de Mette, sobre la base de que en alguna ocasión y metafóricamente hablando es equivalente de kuvbon ajnarrivptein, quizá pueda tener sus raíces en el juego10 y ser del mismo origen no griego que kuvbo~. Pero muy pronto aparece, sobre todo el sustantivo, ligado a la esfera en las prótasis de oraciones condicionales. Bolkestein, 59-60, prioriza las propiedades semánticas para establecer si un verbo modal tiene sentido epistémico. Estas consisten en: propiedades temporales y semánticas del regente; las posibilidades de referencia temporal del verbo modal; el comportamiento del modal en contextos amplios, tales como aparición en interrogaciones, co-ocurrencia con negación y combinación con algunos adverbios de modalidad. 7 Lyons, p. 797ss, entiende que las modalidades objetivas expresan la posibilidad objetivamente medida de que la situación sea o no verdad. Las definiciones de modalidad subjetiva de Dik y su escuela se centran en dos nociones: que expresen el compromiso del hablante con la verdad de la proposición, no son entonces objetivas y que el hablante sea la fuente de información (251). 8 Ruiz Yamuza 2002, 2005 y 2006. 9 Kuryłowicz, p. 39, “without an external change of its exponent a category may undergo important internal (functional) changes due simply to an extension or a limitation of its range”. 10 En opinión de Mette, 409, se vislumbra en este uso la sombra del significado básico, relacionado con azar y con el juego, cosa ya establecida antes por Taillardat, pp. 4-7. 380 EMILIA RUIZ YAMUZA agonal y en el sentido de que el peligro y el riesgo son el precio que hay que pagar por los hechos que hacen al ser humano merecedor de la fama. Los primeros usos de la raíz del verbo kinduneuvw documentados datan del siglo VII11. Se trata de cinco ocurrencias todas nominal-adjetivales12. Un solo ejemplo del s. VI, de entre los 25 que se dan, de Píndaro, evidencia el uso más primitivo probablemente de la raíz como predicado verbal. Las demás ocurrencias de la raíz en ese siglo se realizan como nombre o como adjetivo. 1) N 5.14 aijdevomai mevga eijpei'n ejn divka/ te mh; kekinduneumevnon, pw'~ dh; livpon eujkleva na'son, kai; tiv~ a[ndra~ ajlkivmou~ daivmwn ajp j Oijnwvna~ e[lasen (Me avergüenzo de mencionar el (asunto) enorme y que no ha corrido el riesgo (de ser juzgado y condenado) en juicio, cómo dejaron la famosa isla y qué dios expulsó de Egina a hombres poderosos)13. 2.1.2. Frente al casi páramo de los siglos VII y VI, el siglo V es pródigo en ocurrencias de la raíz. Los usos de Heródoto14 ya son una aproximación cierta a lo que se encuentra en la prosa ática. El predicado se usa en un marco de un solo argumento, siendo éste el sujeto, que puede considerarse como agente-experimentante (Martínez-Ruiz-Fernández). Suele acompañarse de satélites que expresan dónde se corre el riesgo: en una batalla, en la guerra, en una acción. En muchas ocasiones se especifi ca la parte del agente que se ve puesta en riesgo: el alma, la familia, las riquezas. Los términos pertenecen a la órbita del sujeto y en cierta medida, en unos casos más que en otros, son correferentes con el sujeto/agente-experimentante. 2) 2.120.5 Ouj ga;r dh; ou{tw ge frenoblabh;" h\n oJ Privamo" oujde; oiJ a[lloi proshvkonte" aujtw/', w{ste toi'si sfetevroisi swvmasi kai; toi'si tevknoisi kai; th/' povli kinduneuvein ejbouvlonto, o{kw" j Alevxandro" JElevnh/ sunoikevh/ (Pues desde luego que no era Príamo tan estúpido, ni los otros que le rodeaban, como para querer poner en juego (arriesgar) en sus propios cuerpos y sus hijos y su ciudad, para que Alejandro se acostara con Helena). 11 Las búsquedas las he realizado con TLG y se han incluido todos los autores anteriores y contemporáneos de Platón. A partir de esa época me he limitado a hacer calas. 12 En Safo aparece una variante del sustantivo, probablemente la primera: kivndun Fragmenta 184.1 (Lobel-Page). 13 Las traducciones son mías. Cuando aparece asterisco es porque la frase no es completamente gramatical en español. 14 Son 19 formas. En 4.80.11 se combina con stratih/' (arriesgarse en una expedición) y en 7. 209 combina con yuch/' (correr un riesgo en su alma). 381 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DEL VERBO KINDUNEUW Se puede expresar que el riesgo que se corre redundará en favor o benefi cio de una segunda entidad15. También aparecen adverbios que precisan que se trata de un enorme riesgo16. En alguna ocasión con participio que expresa tanto la condición previa del riesgo como el hecho en que consiste (se arriesgaban al quedarse / si se quedaban); en dos casos el participio es del verbo mevnw: 3) 4.11.9 th;n me;n ga;r dh; tou' dhvmou fevrein gnwvmhn wJ" ajpallavssesqai prh'gma ei[h mhde; pro;" pollou;" devoi mevnonta" kinduneuvein, th;n de; tw'n basilevwn diamavcesqai peri; th'" cwvrh" toi'si ejpiou'si (Llevó la opinión del pueblo, que era cuestión de retirarse y que no había necesidad de arriesgarse, quedándose, ante los que eran más; en cambio la de los reyes era que había que combatir contra los que venían, por el país). Otra ampliación más enjundiosa viene producida por la aparición de un infi nitivo, aparentemente el segundo argumento del verbo, el objeto. El infi nitivo se limita a precisar en qué consiste el riesgo, es en cierta medida correferencial con el predicado “arriesgarse”. Los infi nitivos son todos dinámicos, no tienen autonomía temporal ni modal. Las formas verbales de kinduneuvw manifi estan una tendencia interesante a presentarse en tiempos y modos que indican probabilidad. Es decir, en formas de futuro o en subjuntivos de carácter marcadamente probabilístico o futural. 4) 6.9.6 kai; ou{tw ou[te th;n Mivlhton oi|oiv te e[wsi ejxelei'n mh; oujk ejovnte" naukravtore", prov" te Dareivou kinduneuvswsi kakovn ti labei'n (Así ni serían capaces de apoderarse de Mileto, por no tener dominio de las naves y correrían el riesgo de recibir algún daño de parte de Darío)17. 5) 8.65.18 h[n de; ejpi; ta;" neva" travphtai ta;" ejn Salami'ni, to;n nautiko;n strato;n kinduneuvsei basileu;" ajpobalei'n (Si se vuelve contra las naves en Salamina, el rey correrá el riesgo de tirar por la borda su ejército naval). En los casos siguientes el peligro que se corre es “perecer”: 15 En 8.60 combina con pavsh/ th/' JEllavdi (correr un riesgo en favor de toda la Hélade). En 8.74 combina con peri; ejkeivnh" (correr un riesgo por ésta (Lacedemonia). 16 En 3.69 ÆAntipevmpei pro;" tau'ta hJ Faiduvmh famevnh kinduneuvsein megavlw", h]n poih/' tau'ta (Fédima a esto envía una legación en respuesta, afirmando que se arriesgaría enormemente si hiciera eso). En 9.100.9 kai; ejqevlein proqumovteron kinduneuvein (Y que querían voluntariosamente arriesgarse). 17 El subjuntivo no tiene partícula y depende de verbo de completiva de temor ajrrwdevw, probablemente como causativo (haciéndoles temer que). 382 EMILIA RUIZ YAMUZA 6) 8.97.3 kai; ajpolamfqei;" ejn th/' Eujrwvph/ kinduneuvsh/ ajpolevsqai (Corriera el riesgo de destruirse). 7) 9.89.7-9 JO de; Artavbazo" gnou;" o{ti, eij ejqevloi sfi pa'san th;n ajlhqeivhn tw'n ajgwvnwn eijpei'n, aujtov" te kinduneuvsei ajpolevsqai (Artabazo sabiendo que si quería decirle toda la verdad de los enfrentamientos, correría él mismo el riesgo de perecer). En todos los ejemplos hay una alta compatibilidad semántica entre la idea de riesgo, concebido como peligro, y lo expresado por el infi nitivo. No sólo eso sino que hay una compatibilidad grande entre la noción abstracta de correr un riesgo que implica cierto tipo de actuación y los infi nitivos que expresan dinamismo, es decir, cambio más o menos controlado. No puede decirse lo mismo del siguiente ejemplo, único de su clase en Heródoto: 8) 4.105.6 Kinduneuvousi de; oiJ a[nqrwpoi ou|toi govhte" ei\nai (*Estos hombres corren el riesgo de ser magos). Señalamos dos rasgos importantes. Uno es la presencia de un tiempo de presente en el verbo personal para referirse a una situación que es habitual. No se refi ere Heródoto a un hecho concreto sino a la consideración que los neuros tienen entre los escitas y los griegos de Escitia. El segundo rasgo es más importante que el primero: no puede entenderse literalmente la oración por la falta de compatibilidad semántica entre infi nitivo y predicado en forma personal. Entre otras razones porque se trata de un verbo de estado. Uno no puede, literalmente, “arriesgarse a ser”. Ello es lo que nos mueve a otro tipo de interpretación que puede denominarse epistémica o de dicto o sea, que se refi ere a cómo hay que entender en una escala de modalización lo enunciado. En el muestrario que las formas de Heródoto18 constituyen, ya es posible adquirir una visión completa. La estructura de kinduneuvw tiene una zona nuclear con diferentes ampliaciones. El marco predicativo más básico es de una sola posición. El verbo está utilizado intransitivamente y el sujeto es a la vez agente y en cierta medida está también afectado o implicado. En una segunda estructura se amplía con un dativo en qué aspecto del agente se corre el riesgo. El dativo expresa una noción compleja, es correferente con el agente y se conceptualiza de manera primaria como ubicación. Así se corre un riesgo “en el alma”, “en los cuerpos”. Otra zona de ampliación diferente que ensancha el horizonte es la introducción de un benefi ciario: se corre un riesgo “por alguien”. De diferente sentido son las ampliaciones que se expresan en acusativo, que tienen como núcleo la expansión no 18 Las demás, 4, hasta 19 son de formas compuestas del verbo que no analizo. 383 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DEL VERBO KINDUNEUW del agente, sino la especifi cación del predicado verbal: “correr riesgo de muerte”, “correr mucho o poco riesgo”. Lo mismo sucede con el infi nitivo que amplía al extremo y expresa en qué consiste el riesgo, el peligro que se corre. En esta estructura la noción expresada por el infi nitivo es sencillamente una determinación de la noción expresada por el verbo en forma personal. Hay oscilaciones en el contenido del infi nitivo que van del muy genérico “padecer” hasta el específi co “echar a perder la fl ota”. Hay un solo ejemplo que se separa de esta descripción, un solo caso en que nos vemos obligados a una interpretación de dicto del verbo porque no hay compatibilidad semántica entre la noción riesgo y la noción expresada por el infi nitivo: 9) 4.105.6 Kinduneuvousi de; oiJ a[nqrwpoi ou|toi govhte" ei\nai (*Estos hombres corren el riesgo de ser magos > Puede correrse el riesgo mental de afi rmar que estos hombres son magos = Estos hombres pueden ser magos). Podemos decir que se ha producido un desplazamiento enorme que se puede formular diciendo que en este caso el riesgo no lo corre el sujeto del verbo; el riesgo, puramente intelectual por otra parte, lo corre el que enuncia el aserto19. 2.1.3. En Tucídides el único dato nuevo20 es cierta tendencia al uso de la voz pasiva, de voz pasiva que es impersonal con mucha frecuencia21. Hay un franco retroceso de la situación que débilmente apuntaba en Heródoto. No he encontrado usos de dicto de la forma. Sólo sentidos “correr el riesgo” literalmente entendidos. Un solo ejemplo será sufi ciente: 10) 1.73.2.4 kai; ga;r o{te ejdrw'men, ejp j wjfeliva/ ejkinduneuveto, h|" tou' me;n e[rgou mevro" metevscete, tou' de; lovgou mh; pantov", ei[ ti wjfelei', steriskwvmeqa (Y cuando actuamos, se corrió un riesgo para benefi cio, de cuyo benefi cio tomasteis parte, pero de la fama toda, si en algo nos aprovecha, que no seamos privados). 19 Siendo la base la misma, lo que ahora se perfila es el hablante, utilizando conceptos de Langacker. 20 Entre los ejemplos de voz activa los hay con participio: 2.44.3.5 ouj ga;r oi|ovn te i[son ti h] divkaion bouleuvesqai oi} a]n mh; kai; pai'da" ejk tou' oJmoivou paraballovmenoi kinduneuvwsin (Pues no es posible que deliberen de forma equitativa y justa quienes no corren el riesgo de la misma forma poniendo por delante a sus hijos). 21 No lo es, por ejemplo en 2.43.5.1: ouj ga;r oiJ kakopragou'nte" dikaiovteron ajfeidoi'en a]n tou' bivou, oi|" ejlpi;" oujk e[stin ajgaqou', ajll; j oi|" hJ ejnantiva metabolh; ejn tw/' zh'n e[ti kinduneuvetai (pues no son los miserables los que entregarían generosamente sus vidas, para quienes no hay esperanza de cosa buena, sino aquellos por quienes un cambio en otra dirección en su vida se corre como un riesgo). 384 EMILIA RUIZ YAMUZA De los trágicos sólo hay ocurrencias en Eurípides, pero no hay más que escasísimo uso absoluto del verbo: 11) Cic. 654-655 dravsw tavd j: ejn tw'i Kari; kinduneuvsomen (Lo haré. En el Cario correremos el riesgo). 12) Heracl. 454-455 kai; mhvte kinduvneue swqhvtw tev moi tevkn j (No corras riesgos y sálvate hijo mío). En Aristófanes hay 4 ocurrencias. La más interesante representa un paso más allá de la situación descrita en Heródoto. Se trata de: 13) Lys. 655 ajll j uJf j uJmw'n dialuqh'nai prosevti kinduneuvomen (Pero incluso corremos el riesgo de que acabéis con nosotras22). Lo peculiar es que el infi nitivo tiene diátesis pasiva y el agente de esa acción está expresado en uJf∆ uJmw'n. Por otra parte, es un infi nitivo muy compatible con la noción “riesgo”, pero en una posición intermedia entre la simple expresión de en qué consiste el riesgo y la expresión de que se trata de una posibilidad. Las otras tres son de usos absolutos del verbo y no tienen infi nitivos23: 14) Plu. 523-524 Tiv ga;r ploutw'n ejqelhvsei kinduneuvwn peri; th'" yuch'" th'" auJtou' tou'to poh'sai (¿qué hombre rico querrá hacer esto, corriendo un riesgo respecto a su propia alma). 2.2.1. La situación en Platón. La peculiaridad platónica Podemos decir que las estructuras eclosionan en los textos de Platón en todo su poderío. No sólo por la presencia del predicado sino por la plenitud de sus usos. Se da el verbo en todas las posibilidades: a) puede aparecer en construcciones con un solo argumento como sujeto. b) Puede tener dos argumentos, siendo el segundo 22 Los versos precedentes dicen exactamente: kai; ga;r a[ndra" eijsfevrw, / toi'" de; dusthvnoi" gevrousin ouj mevtesq j uJmi'n, ejpei; / to;n e[ranon to;n legovmenon pappw/'on ejk tw'n Mhdikw'n / ei\t j ajnalwvsante" oujk ajntesfevrete ta;" eijsfora;" (Llevo a las arcas del tesoro hombres, pero en cambio a vosotros ancianos desgraciados no os concierne: dado que tras haber gastado el préstamo llamado de los abuelos a consecuencia de las Guerras Médicas no habéis pagado a cambio contribuciones). El verbo no puede referirse más que a las mujeres, sujeto de kinduneuvomen. 23 Hay otras cuatro ocurrencias de un compuesto parakinduneuvw que supone una intensificación del verbo simple. De ellas sólo una tiene infinitivo ( Ach. 645) y el infinitivo es levgein: “correr el enorme riesgo de decir la verdad en Atenas”. 385 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DEL VERBO KINDUNEUW un objeto, en acusativo, de función semántica cero24 (kinduvnou" kinduneuvein). c) Puede tener un segundo argumento de función semántica ámbito, en que se exprese en qué, respecto a qué se experimenta o corre el riesgo, normalmente con dativo con preposición, con periv con genitivo. d) También puede construirse con participio que desarrolla en qué manera se corre un riesgo. e) Por supuesto, se construye con infi nitivo con una variedad de estructuras que exige un estudio detallado. 2.2.2. Estudio específi co de las formas con infi nitivo. Partimos de la situación que se anticipaba en Heródoto. En aquel autor la inmensa mayoría de las ocurrencias presentaba un infi nitivo casi correferente con el verbo. El conjunto expresaba que se corre tal riesgo, de morir, de padecer un daño. Ejemplos similares se dan también en Platón: 15) Ap. 28b ei\t joujk aijscuvnh/, w\ Swvkrate", toiou'ton ejpithvdeuma ejpithdeuvsa" ejx ou| kinduneuvei" nuni; ajpoqanei'n; (¿No te da vergüenza, Sócrates, de haber practicado una ocupación por cuya causa te arriesgas a morir ahora?). En estos casos hay compatibilidad total entre el signifi cado «correr un riesgo», «arriesgarse» y el semantema del verbo que expresa el segundo argumento del marco predicativo. Para defi nir las propiedades sintácticas del infi nitivo si utilizamos la clasifi cación de Kurzová25, diríamos que son del tipo de los Inhaltinfi - nitiv, infi nitivos de contenido, complementos de verbo para Stork26. En cualquier caso, son dinámicos en el sentido más exacto del término. No expresan tiempo relativo sino nociones aspectuales. Semánticamente, el verbo en infi nitivo desarrolla en qué consistía el riesgo, qué tipo de peligro se corría: en los dos ejemplos de arriba, peligro de morir. Tal como se ve en 16) Ap. 28e tovte me;n ou| ejkei'noi e[tatton e[menon w{sper kai; a[llo" ti" kai; ejkinduvneuon ajpoqanei'n (Entonces donde ellos me colocaron me quedé, como cualquiera, y me arriesgé a morir). 24 Lg. 814b wJ" mhd jw{sper o[rniqa" peri; tevknwn macomevna" pro;" oJtiou'n tw'n ijscurotavtwn qhrivwn ejqevlein ajpoqnhv/skein te kai; pavnta" kinduvnou" kinduneuvein (Ni como los pájaros cuando, luchando en defensa de sus hijos contra cualquier animal por fuerte que sea, están dispuestos a morir y a correr toda clase de riesgos). 25 Kurzová, p. 30ss. 26 Stork lo incorpora a su lista de regentes de complementos de verbo (p.459). Precisa que es infinitivo dinámico con seis ocurrencias: una en tema de presente el infinitivo y cinco en tema de aoristo; no documenta ni futuros ni perfectos. Se da también infinitivo con kivnduno" ejsti y el infinitivo es dinámico (p. 461). 392 EMILIA RUIZ YAMUZA El predicado puede combinarse con otros adverbios de modalidad del tipo de i[sw" y en este caso la combinación es modalmente armónica, por la compatibilidad existente, además, entre el tiempo futuro y un adverbio de modalidad que señala, como es el caso, probabilidad / posibilidad. Se prueba sin duda ninguna que la forma verbal puede per se expresar certidumbre moderada cuando encontramos apariciones de la forma en respuestas o intervenciones en que el hablante expresa su conformidad cautelosa con un aserto previo: 35) Lg. 663d. -ajnagkai'on a[ra to;n a[dikon bivon ouj movnon aijscivw kai; mocqhrovteron, ajlla; kai; ajhdevsteron th/' ajlhqeiva/ tou' dikaivou te ei\nai kai; oJsivou bivou. - Kleiniva": kinduneuvei katav ge to;n nu'n lovgon, w\ fivloi (En consecuencia es necesario que la vida injusta no sólo sea más torpe y miserable sino también más desagradable que la vida justa y piadosa. -Clinias: Así parece, amigos, según el presente razonamiento, al menos). 3. CONCLUSIONES a) La noción de “riesgo” en sí misma no está en el núcleo central de lo que puede llamarse deóntico en sentido estricto. Está más cerca de las nociones de tipo “poder”, “ser capaz de”33. El verbo kinduneuvw se construye como verbo pleno, tanto sin infi nitivo como con infi nitivo. Podemos decir que no siempre hay unas diferencias objetivamente perceptibles entre los usos con infi nitivo como verbo pleno donde el infi nitivo, o mejor el participio, establecen en qué se produjo el riesgo que se corrió efectivamente y las formas básicas en que el verbo evoluciona hacia un verbo modal. b) Si los sentidos deónticos, por emplear la expresión más frecuente, no se dejan ver tan bien como se quisiera34, los sentidos epistémicos están garantizados. Es más, podemos decir que hay dos situaciones perfectamente diferenciadas. Un sentido epistémico de tipo probabilístico que se da cuando una sola es la expresión de la modalización y cuyas marcas de funcionamiento son la presencia de tiempo futuro en el regente, el infi nitivo de carácter dinámico y no declarativo. Y 33 Para Duffley (pp. 240-241) la relación de dare con los modales nucleares puede verse en el hecho de que en su uso modal manifiesta una semejanza estrecha con el auxiliar can por el que puede sustituirse. La diferencia entre ambos radica en que dare añade a la idea común de imposibilidad la de que tal imposibilidad se debe a los riesgos de la cuestión. 34 No me permiten los datos percibir diferencias del tipo de las que establece Duffley para dare: “Whereas the modal use evokes the above-mentioned notion of there being certain risks which raise the question of the very possibility of daring, non-modal use on the other hand evokes either the action of going ahead and doing something in the face of certain risks... or, more rarely, the state of possessing sufficient courage for some action” (p. 223). 393 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DEL VERBO KINDUNEUW un sentido epistémico en el que la expresión de probabilidad se ha reinterpretado para expresar matizaciones subjetivas. Se manifi esta en la presencia de dos modalizaciones independientes: una vehiculada por el infi nitivo y otra por el verbo regente. En este caso el infi nitivo es de tipo declarativo y su autonomía temporal y modal es completa. Tiende también a expresar con mayor frecuencia un sujeto independiente del sujeto del verbo regente. c) Los conceptos de infi nitivo dinámico y declarativo se han probado efi - caces para diferenciar los dos tipos de usos. Entre otras razones porque en esa etiqueta se engloban los rasgos de autonomía modal, temporal e incluso determinadas preferencias en la elección de sujeto. Son válidos, aunque queda una zona intermedia de menor defi nición. Tal como hemos visto, el infi nitivo declarativo se liga expresamente no sólo a modalidad epistémica sino a un tipo de estructura en que se perciben modalidades no armónicas. Con ello muchas veces se desplaza kinduneuvw semánticamente y expresa sólo matices de la certidumbre. El infi nitivo dinámico se liga a las formas de signifi cado radical y, en una estructura intermedia o fundida, a las formas en que también hay expresión de modalidad epistémica pero en modalidades armónicas. Otros rasgos que han visto su importancia confi rmada son: la expresión de temporalidad en el verbo personal, el tipo de modalidad de frase en que se encuentran y, especialmente, la compatibilidad semántica entre los signifi cados del infi nitivo y del regente. d) La evolución diacrónica del verbo es en sí misma muy interesante. No tengo ninguna explicación razonable para su ausencia o su baja frecuencia en algunos autores. Parece que se puede decir que las raíces del frondoso árbol platónico están en Heródoto. Pero lo que es cierto es que la construcción nunca alcanza el desarrollo que tiene en Platón. e) Por último, el desplazamiento semántico del predicado podría expresarse, en mi opinión, diciendo que en el signifi cado de kinduneuvw se incluyen dos rasgos: el rasgo “peligro” y el rasgo “probabilidad”. El desplazamiento semántico consiste en una “decoloración”, por usar un término de Bréal35, o “blanqueado”, del rasgo “daño” y una relevancia creciente del rasgo “probabilidad”. Y el desplazamiento en sí mismo pudo ser producido por un aumento del número de verbos con que se construye. BIBLIOGRAFÍA Bolkestein, M., Problems in the description of modal verbs (Amsterdam 1980). Bréal, M., Ensayo de Semántica, ciencia de las signifi caciones (1897). Cito por la edición española (Pamplona 2001). 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