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Estilos relacionales parentales y ajuste adolescente ALFREDO OLIVA*, ÁGUEDA PARRA* YENRIQUE ARRANZ** *Universidad de Sevilla;** Universidad del País Vasco Resumen En este artículo se presentan los resultados de un estudio realizado sobre una muestra de 848 adolescentes de edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, que cumplimentaron un cuestionario que incluía una escala con 6 dimensiones sobre su percepción del estilo parental o relacional materno y paterno y otros instrumentos para evaluar el ajuste adolescente. La realización de un análisis de conglomerados a partir de las puntuaciones en las 6 dimensiones que componían la escala reveló la existencia de tres grupos de padres y de madres que fueron definidos como democráticos, estrictos e indiferentes. El trabajo ofrece un modelo de categorización de las relaciones entre padres e hijos que posee un carácter bidireccional y que incluye dimensiones como la revelación, el humor y la promoción de autonomía, que enriquecen la perspectiva clásica basada exclusivamente en las dimensiones de afecto y disciplina. El estilo materno y el paterno fueron evaluados por separado encontrándose una alta coincidencia entre ambos estilos, que además mostraron una relación muy significativa con el ajuste de chicos y chicas. Palabras clave: Estilos parentales, ajuste adolescente, análisis de conglomerados, comparación de padres y madres. Parenting styles and adolescent adjustment Abstract The paper presents the results of a study with a sample of 848 adolescents between 12 and 17 years who completed a questionnaire that included a 6 dimensions scale about their perception of maternal and paternal educational style and other measures of adolescent adjustment. The results of cluster analysis showed 3 groups of mothers and fathers that were defined as: authoritative, strict, and indifferent. The study has permitted us to create a bi-directional model which categorises the relationships between parents and adolescents and which includes factors such as self-disclosure, sense of humour and the encouragement of adolescent independence. These factors enrich the traditional perspective based solely on affection and discipline. The parenting style of mothers and fathers, evaluated separately, showed a high coincidence and furthermore showed a significant relationship with adolescent well-being. Keywords: Parenting styles, adolescent adjustment, cluster analysis, comparison of fathers and mothers. Agradecimientos: Este trabajo ha sido realizado gracias a la subvención (BSO2002-03022) concedida a los autores por el Ministerio de Ciencia y Tecnología dentro de la convocatoria de ayudas para la financiación de proyectos I+D, en el marco del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica 2000-2003 Correspondencia con los autores: Alfredo Oliva Delgado (y Águeda Parra Jiménez). Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación. Universidad de Sevilla. C/ Camilo José Cela, s/n, 41018, Sevilla. Tel: 00 34 954 557 695. E-mail: [email protected] Enrique Arranz Freijo. Dep. de Procesos Psicológicos Básicos y su Desarrollo. PO Box 726, 20080 San Sebastián. E-mail: [email protected] © 2008 by Fundación Infancia y Aprendizaje, ISSN: 0210-3702 Infancia y Aprendizaje, 2008, 31 (1), 000-000 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 1
Introducción Desde que hace más de 30 años Diana Baumrind (1968) lo acuñase, el concepto de estilo parental ha sido ampliamente utilizado en la investigación acerca de los efectos de la socialización familiar sobre la competencia de niños y adolescentes. Las aportaciones posteriores de Maccoby y Martin (1983) sirvieron para enriquecer la propuesta inicial de Baumrind y establecer una tipología definitiva de 4 estilos parentales, democrático, autoritario, permisivo e indiferente, a partir del cruce de dos dimensiones fundamentales: afecto y control. Durante las pasadas décadas la evidencia empírica ha revelado la validez y utilidad de esta tipología, y se han acumulado datos que indican que los padres de estilo democrático, caracterizado por el afecto, el control y las exigencias de madurez, tienen hijos que muestran un mejor ajuste emocional y comportamental. Si en un principio Baumrind destacó la importancia del estilo parental para la competencia infantil, pronto surgieron investigadores que constataron su relevancia para el ajuste adolescente. Así, podemos afirmar que los adolescentes con padres democráticos presentan niveles más altos de autoestima y de desarrollo moral, un mayor interés hacia la escuela y un mejor rendimiento académico (Glasgow, Dornbush, Troyer, Steinberg y Ritter, 1997; Lamborn, Mounts, Steinberg y Dornbush, 1991; Pelegrina, García y Casanova, 2002), muestran una mayor satisfacción vital (Suldo y Huebner, 2004), son menos conformistas ante la presión negativa del grupo de iguales y presentan menos problemas de conducta (Aunola, Stattin y Nurmi, 2000; Darling y Steinberg, 1993; Lamborn et al., 1991; Pelegrina et al., 2002). Por el contrario, quienes han crecido en un ambiente indiferente tienden a presentar toda una gama de problemas emocionales y conductuales. Así, la falta de afecto y supervisión propia de estos padres y madres tiene efectos muy negativos para el desarrollo de estos chicos y chicas, que con frecuencia presentan desajustes a nivel social como impulsividad, conducta delictiva o consumo abusivos de sustancias (Kurdek y Fine, 1994; Steinberg, 2001). También son frecuentes en estos jóvenes la baja autoestima y los problemas emocionales, llegando en muchos casos a manifestar problemas depresivos (Milevsky, Schlechter, Netter y Keehn, 2007; Sheeber, Hops, Alpert, Davis y Andrews, 1997). En niveles intermedios aparecen los hijos de padres autoritarios y permisivos. Las principales dificultades de los primeros se sitúan a nivel emocional, ya que el escaso apoyo y afecto suele llevar a una baja autoestima y una escasa confianza en sí mismos que a su vez puede provocar la aparición de síntomas depresivos (Garber, Robinson y Valentiner, 1997). Igualmente, estos chicos y chicas son menos propensos a explorar identidades alternativas y a adoptar valores morales propios pues son muy sensibles a la presión parental (Lila, van Aken, Musitu y Buelga, 2006). En cambio, los adolescentes que crecen en hogares permisivos, aunque no suelen mostrar baja autoestima (Musitu y García, 2005), presentan problemas externos como comportamientos antisociales (Steinberg, Blatt-Eisengart y Cauffman, 2006) o consumo abusivo de sustancias (Adalbjarnardottir y Hafsteinsson, 2001), aunque sin alcanzar los niveles de quienes tienen padres indiferentes. Aunque algunos autores han puesto en duda la superioridad del estilo democrático, indicando que el estilo autoritario podría ser más adaptativo en culturas colectivistas (Chao, 1994; Rudy y Grusec, 2001) o en familias de ambientes desfavorecidos (Furstenberg, Cook, Eccles, Elder y Sameroff, 1999), revisiones y estudios recientes han destacado una abrumadora evidencia empírica a favor del estilo democrático en todo tipo de culturas (Sorkhabi, 2005; Steinberg, 2001) y en poblaciones de riesgo (Steinberg et al., 2006). Infancia y Aprendizaje, 2008, 31 (1), pp. 0-0 2 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 2
Si bien Baumrind sólo se había referido a las dimensiones de control y afecto, algunos de los ítems que más discriminaban a los padres de los niños más ajustados, y que habían sido incluidos en su cuestionario para evaluar el control, se referían en realidad a la promoción de la autonomía (Lewis, 1981). Así, algunos autores consideran que esta dimensión también resulta relevante de cara a la descripción del estilo democrático (Gray y Steinberg, 1999; Slicker, Picklesimer, Guzak y Fuller, 1998). Otra dimensión mencionada con frecuencia es el control psicológico, que se refiere a estrategias intrusivas y manipuladoras, como la inducción de culpa o la retirada de afecto, utilizadas por los padres cuando el adolescente muestra un comportamiento que ellos no aprueban. Se trata de prácticas que violan claramente la individualidad del menor impidiendo el desarrollo de su autonomía e identidad personal. Aunque algunos investigadores han considerado que el control psicológico es el polo opuesto de la promoción o fomento de autonomía, recientemente algunos autores han cuestionado esta consideración, indicando que se trata de dimensiones distintas (Barber, Bean y Erickson, 2002; Silk, Morris, Kanaya y Steinberg, 2003). Muy interesantes son también las aportaciones de Kerr y Stattin (Kerr y Stattin, 2000; Stattin y Kerr, 2000) sobre la importancia de un aspecto de la comunicación parento-filial como es la revelación (self-disclosure), que se refiere a la tendencia del adolescente a informar espontáneamente a sus padres acerca de sus actividades en la calle, sus amistades o sus relaciones de pareja, es decir, de lo que hacen cuando sus padres no están presentes. Esta revelación ha mostrado una relación positiva con el ajuste comportamental de chicos y chicas, y puede ser considerada como una estrategia sutil de control parental que prevenga algunos comportamientos de riesgo (Crouter, Bumpus, Davis y McHale, 2005; Oliva, 2006). Finalmente, Dunn (1993) se ha referido al humor como una dimensión que puede caracterizar las relaciones entre padres e hijos, ya que una aptitud parental relajada, alegre y optimista puede crear una clima familiar más favorable que haga más eficaces los intentos socializadores de los padres y promueva el bienestar de niños y adolescentes (Darling y Steinberg, 1993). Todo lo anterior indica que el estilo parental es un concepto multidimensional, y que más allá del afecto y el control existen otras variables que deberían ser tenidas en cuenta. No obstante, la mayoría de los estudios se ajustan al modelo propuesto por Maccoby y Martin (1983) para clasificar a los padres en cuatro categorías a partir de las dos dimensiones ortogonales clásicas, siendo muy escasos los que incluyen alguna variable adicional. Por ejemplo, Slicker et al. (1998), en un estudio realizado sobre adolescentes mayores tuvo en cuenta la promoción de autonomía, estableciendo una tipología de 6 estilos, diferenciando entre los padres democráticos que promovían la autonomía y quienes no lo hacían, e incluyendo una categoría que recogía a sujetos con puntuaciones medias en las tres dimensiones. En este estudio, se utilizaron 6 dimensiones (afecto, control conductual, fomento de autonomía, control psicológico, revelación y humor) para clasificar a los padres en función de su estilo parental o relacional, siguiendo un enfoque de análisis de patrones (pattern-anaytic approach) con el fin de profundizar en los resultados que han sido presentados en otro lugar utilizando un enfoque dimensional o centrado en las variables (Oliva, Parra, Sánchez-Queija y López, 2007). Aunque este acercamiento puede considerarse tipológico, presenta la peculiaridad de que no define a priori los grupos o estilos que se crearán ni cómo se construirán. Al disponer de 6 dimensiones para definir el estilo parental no era conveniente utilizar la estrategia clásica –puntuaciones por encima o por debajo de la media en las variables evaluadas–, ya que las combinaciones posibles determinarían un número demasiado elevado de agrupaciones o estilos. Por ello, se llevó a cabo un 3 Estilos relacionales parentales y ajuste adolescente / A. Oliva et al. 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 3
análisis de conglomerados que sirvió para describir cuáles eran las tipologías de padres y madres más frecuentes en la muestra según sus puntuaciones en las 6 dimensiones. La consideración de algunas nuevas dimensiones, como la revelación, sirven para acentuar el carácter bidireccional que caracteriza las relaciones entre padres e hijos, ya que si bien es cierto que las conductas parentales influyen sobre el desarrollo adolescente, no lo es menos que los comportamientos y actitudes del adolescente tienen su impacto en el estilo parental (Collins y Laursen, 2004). Hemos decidido por ello utilizar la etiqueta de estilos relacionales, que recoge mejor esa idea de bidirecionalidad. En cuanto a la comparación de los estilos materno y paterno, los escasos estudios que han evaluado los estilos de padre y madre de forma separada han encontrado que a pesar de que la coincidencia entre los progenitores es elevada dista de ser total, por ejemplo, Baumrind (1991) encontró que un 76% de parejas coincidían en su estilo. Con especto a las consecuencias que la falta de coherencia puede tener para el ajuste adolescente, Fletcher, Steinberg y Sellers (1999) hallaron que los adolescentes que tenían sólo un padre democrático mostraban una mayor competencia que quienes no tenían ninguno, aunque padre y madre fueran consistentes en sus estilos. Por lo tanto, aunque la inconsistencia disciplinaria ha sido considerada como una fuente de estrés para los padres, con repercusiones negativas en los hijos, los beneficios de disponer al menos de un progenitor democrático parecen superar los efectos negativos que se podrían derivar de la falta de acuerdo. No obstante, y ante la escasez de estudios que consideran las diferencias entre progenitores, en este trabajo se han evaluado los estilos de padre y madre de forma separada, lo que puede considerarse una aportación novedosa. El estilo parental o relacional es fundamentalmente una variable microsistémica, si se utiliza como referencia el modelo ecológico de Bronfenbrenner (1979). Otros factores, no estrictamente microsistémicos, como el estatus socioeconómico y el tipo de estructura familiar, también han mostrado su influencia sobre el estilo parental, por ello han sido tenidos en cuenta en este estudio. En relación con el primero, la mayoría de los estudios encuentran que los estilos democráticos son más frecuentes cuando el nivel socioeconómico es alto (Baer, 1999; Slicker et al., 1998), por lo que las prácticas parentales pueden representar un claro mediador de la relación entre este factor y el desarrollo infantil y adolescente (Bradley y Corwyn, 2002). También hay evidencia empírica sobre la relación entre la estructura familiar y el estilo parental, ya que algunos estudios han hallado una mayor frecuencia de estilos democráticos en familias tradicionales que en familias reconstituidas (Slicker et al., 1998) o monoparentales (Baer, 1999; Pettit, Laird, Bates, Dodge y Criss, 2001). En función de la revisión realizada, este trabajo tiene como objetivo aportar datos empíricos para enriquecer el concepto teórico y la medición de los estilos parentales durante la adolescencia. En coherencia con ese objetivo general se plantean los siguientes objetivos específicos: 1. Construir una tipología de estilos parentales basada en 6 dimensiones mediante la utilización de un análisis de cluster o conglomerados que agrupe a los padres y madres en función de su semejanza en dichas dimensiones. 2. Analizar la relación entre esa tipología y el nivel socioeconómico, el tipo de estructura familiar y algunas variables referidas al ajuste adolescente. 3. Comparar el estilo materno y el paterno, y su relación diferencial con el ajuste adolescente. Para la evaluación del ajuste hemos tenido en cuenta varios indicadores que hacen referencia no sólo a la ausencia de problemas internos o externos, también consideramos algunas medidas como la autoestima o la satisInfancia y Aprendizaje, 2008, 31 (1), pp. 0-0 4 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 4
facción vital que pueden representar buenos índices de un desarrollo adolescente positivo (Lerner, Lerner, Almerigi y Theokas, 2005). Método Sujetos Un total de 848 adolescentes (426 chicos y 422 chicas) componían la muestra estudiada. Sus edades estaban comprendidas entre los 12 y los 17 años (M= 14.24, DT = 1.37), y cursaban estudios de educación secundaria en centros públicos y privados de las provincias de Sevilla y Huelva. La selección se realizó en 9 centros educativos elegidos en función de su titularidad (6 públicos y 3 privados) y del tamaño de la población donde se situaban (5 urbanos y 4 rurales). En cada centro fueron seleccionadas al azar 4 aulas de los cursos 1º, 2º, 3º y 4º de ESO. La mayoría de los participantes (758) convivían con ambos padres, 57 de ellos vivían sólo con su madre, 5 con su padre, y 25 lo hacían en familias reconstituidas. Ningún alumno rehusó participar, por lo que cumplimentaron el cuestionario todos los que asistieron al centro educativo el día de la recogida de datos. Instrumentos Nivel Socio-económico. Fue utilizada la Revised Family Afluence Scale (BatistaFoguet, Fortiana, Currie y Villalbí, 2004), que construye un índice a partir de preguntas referidas al número de coches y ordenadores que posee la familia, la existencia de habitación propia para el adolescente, o los desplazamientos realizados durante las vacaciones. El rango de este índice estaba comprendido entre 0 y 9 (M= 5.01, DT = 1.86). Estilo parental. Es una escala elaborada para esta investigación que incluye 41 ítems referidos a la percepción que el adolescente tiene del estilo parental de su madre y otros 41 referidos al estilo del padre que eran puntuados en una escala comprendida entre 1 y 6 (Oliva et al., 2007). El instrumento incluye las siguientes sub-escalas: afecto y comunicación (8 ítems, por ejemplo: “Si tengo algún problema puedo contar con su ayuda”; los coeficientes de fiabilidad para la escala de estilo materno y paterno fueron respectivamente, alfa de cronbach = .88/.90 ), promoción de autonomía (8 ítems: “Me anima a que diga lo que pienso aunque él/ella no esté de acuerdo”; alfa = .83/.83), control conductual (6 ítems: “Pone límites a la hora a la que debo volver a casa”; alfa = .76/.78), control psicológico (8 ítems: “Me hace sentir culpable cuando no hago lo que quiere”; alfa = .80/.80), revelación (5 ítems: “Le cuento lo que hago en mi tiempo libre”; alfa= .83/.85) y humor (6 ítems: “Casi siempre es una persona alegre y optimista”; alfa =.82/.82). Youth Self Report (YSR; Achenbach, 1991). Se trata de una escala compuesta por 113 ítems y diseñada para ser utilizada con adolescentes de edades comprendidas entre los 12 y los 18 años. Todos los ítems deben ser respondidos eligiendo entre tres opciones: 0 “nada verdadero”, 1 “algo verdadero” y 2 “muy verdadero”. Incluye dos sub-escalas, una referida a problemas internos o emocionales (alfa de cronbach = .82) y otra a problemas externos o conductuales (alfa = .88). La versión utilizada incluye también una sub-escala sobre desarrollo positivo (alfa = .72) con ítems referidos a aspectos como humor, asertividad, sociabilidad o conducta prosocial. Satisfacción vital. Fue utilizada la escala elaborada por Huebner (1991), Students’ Life Satisfaction Scale. Está compuesta por 7 ítems tipo likert que evalúan la satisfacción de chicos y chicas con diferentes aspectos de sus vidas. Su fiabilidad fue de alfa = .80. 5 Estilos relacionales parentales y ajuste adolescente / A. Oliva et al. 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 5
Autoestima. Se aplicó la escala elaborada por Rosenberg (1965), compuesta por 10 ítems, que realiza una evaluación global del nivel de autoestima. Su fiabilidad fue de alfa = .80. Procedimiento Los objetivos del estudio fueron explicados al director/a de los centros elegidos en contactos previos, después de los cuales un miembro del equipo de investigación visitó la escuela y seleccionó las clases necesarias. Los padres fueron informados por correo del estudio, y ningún padre se opuso al mismo. Los alumnos de cada una de las clases seleccionadas cumplimentaron el cuestionario anónimo en una sesión de una hora de duración en presencia de un encuestador ajeno al centro docente. Resultados Tipologías de padres y madres según su estilo parental Se llevó a cabo un análisis de conglomerados mediante el procedimiento de K medias, muy apropiado con muestras numerosas.Este análisis proporcionó una solución de tres grupos, tanto en el caso del estilo materno como en el paterno, que fue la que resultó más interpretable e incluía un aceptable número de sujetos en cada agrupación. Después de haber establecido los grupos se comprobó si existían diferencias significativas entre ellos, tanto en las variables utilizadas en el análisis de conglomerados como en otras variables relevantes para la investigación. El primer grupo estaba formado por 298 sujetos cuando se trataba del estilo de las madres, y por 263 cuando era el estilo paterno el considerado. Estos padres y madres mostraban las puntuaciones más altas en control conductual y psicológico, mientras que las puntuaciones en afecto, promoción de autonomía, revelación y humor se situaban muy por encima de las del grupo 2, pero sin llegar al nivel alcanzado por las madres y padres del grupo 3. Por lo tanto, el rasgo más característico de estos sujetos era el mayor control que ejercían sobre sus hijos. La etiqueta de autoritarios tal vez no sea demasiado apropiada, ya que en la tipología clásica de Diana Baumrind, el estilo autoritario está definido por el alto control unido a la falta de afecto y comunicación, algo que no se daba en estos padres, que mostraron un nivel de afecto ligeramente superior a la media. Por ello fueron denominados padres y madres estrictos. El segundo grupo recogía a 143 madres y 183 padres, que se situaban en los niveles más bajos en todas las dimensiones, con la excepción del control psicológico, donde alcanzaban unas puntuaciones sólo ligeramente inferiores a las de los padres estrictos. La etiqueta de padres y madres indiferentes fue considerada apropiada para este grupo. Por último, el tercer grupo, que era el más numeroso, pues incluía a 406 madres y 367 padres, se caracterizó por las puntuaciones más altas de los 3 grupos en afecto, promoción de autonomía, revelación y humor, mientras que alcanzó un nivel medio en control conductual, y muy bajo en control psicológico. Fueron denominados padres y madres democráticos, ya que a pesar de no mostrar un alto control conductual, puede considerarse que monitorizan a sus hijos mediante la revelación, que como se señaló en la introducción representa una alternativa eficaz de control y supervisión. Las tablas I y II presentan las puntuaciones medias de estos grupos en cada una de las dimensiones del estilo, así como los resultados de los ANOVAs que comparan los tres grupos. Las diferencias fueron significativas en todas las dimensiones tanto en el caso de madres como en el de padres. Infancia y Aprendizaje, 2008, 31 (1), pp. 0-0 6 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 6
Como puede apreciarse en la tabla III, la pertenencia a uno u otro grupo estuvo relacionada con el sexo del adolescente, ya que las chicas tienden a percibir en mayor medida que los chicos a sus madres y padres como democráticos/as, mientras que los varones presentan porcentajes más elevados en los grupos estricto e indiferente. Esta percepción más favorable que tienen las chicas de los estilos materno y paterno, se concreta en las puntuaciones más altas que asignaron a sus padres y madres en dimensiones como control conductual, promoción de autonomía, revelación y humor, como hemos detallado en otro lugar (Oliva et al., 2007). En cambio, la edad de los adolescentes no guardó ninguna relación significativa con la tipología de estilos materno y paterno. Las medias de edad de los adolescentes fueron 14.11, 14,42 y 14.28 en los grupos constituidos según el estilo materno estricto, indiferente y democrático, respectivamente, y 14.01, 14.17 y 14.03 en los grupos según el estilo paterno. TABLA III Composición según el sexo de los adolescentes de las tipologías materna y paterna Estilo materno Estilo paterno chicos chicas chicos chicas Estrictos/as 37.3% 33.0% 35.6% 29.3% Indiferentes 19.5% 14.4% 23.4% 21.5% Democráticos/as 43.2% 52.6% 41.0% 49.3% Chi2 = 8.31, p < .05 Chi2 = 5.93, p< .09 7 Estilos relacionales parentales y ajuste adolescente / A. Oliva et al. TABLA I Puntuaciones medias de los grupos de madres en las dimensiones del estilo parental. También se incluyen las puntuaciones medias y el rango para el total de la muestra, así como las valores F del ANOVA realizado Afecto/ Prom. Control Control Revelación Humor Comunic. autonomía Psicológ. conductual Estrictas 40.88 37.04 28.79 30.21 19.80 27.90 Indiferentes 27.82 25.16 26.22 23.55 11.67 19.87 Democráticas 44.25 41.93 14.58 26.43 23.07 32.27 Rango 8-48 8-48 8-48 6-36 5-30 6-36 Media Total 40.29 37.38 21.54 27.27 19.99 28.63 F555.87* 373.05* 443.29* 55.47* 173.48* 341.72* * p < .001 TABLA II Puntuaciones medias de los grupos de padres en las dimensiones del estilo parental Afecto/ Prom. Control Control Revelación Humor Comunic. autonomía Psicológ. conductual Estrictos 37.99 35.83 27.67 28.53 16.95 29.00 Indiferentes 23.84 25.73 24.78 20.46 9.60 21.60 Democráticos 42.43 41.77 14.24 25.75 20.79 32.63 Rango 8-48 8-48 8-48 6-36 5-30 6-36 Media muestra total 36.78 36.24 20.92 25.43 17.01 28.98 F177.99* 154.73* 225.64* 39.39* 88.16* 133.07* * p < .001 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 7
Con respecto a la relación del estilo parental con el nivel socioeconómico de la familia, hay que señalar que se encontró una relación significativa tanto en el caso del estilo materno F(2, 840) = 5.50, p< .01, como del paterno F(2, 806) = 17.79, p < .001. Los análisis post-hoc usando la prueba de Scheffé indicaron que el nivel socioeconómico familiar de los adolescentes con madres democráticas era superior al de quienes tenían madres indiferentes. El grupo de adolescentes con madres estrictas se situó en una posición intermedia, aunque sin establecer diferencias significativas con los otros dos grupos. En el caso del estilo paterno, fueron significativas las diferencias entre los 3 grupos, que ocuparon las mismas posiciones relativas. Por último, cuando se consideró la relación entre el tipo de estructura familiar y el estilo parental, la asociación no fue significativa en el caso del estilo paterno (por otra parte, el numero de familias monoparentales en que la tutela era ejercida por el padre era muy bajo como para establecer comparaciones fiables), pero sí en el del materno, chi2= 18.73; p < .001. Mientras que los estilos democráticos fueron más usuales en las familias tradicionales y menos en familias monoparentales, con los estilos estrictos ocurría exactamente lo contrario, ya que se presentaban con más frecuencia en hogares con un solo progenitor. Las madres de familias reconstituidas mostraron una ligera tendencia a asumir estilos indiferentes en mayor proporción que el resto de madres. Estilos parentales y ajuste adolescente Al realizar los análisis estadísticos segmentando la muestra en función del sexo se obtuvieron los mismos resultados en el grupo de chicas y en el de chicos, por lo que a continuación presentaremos los análisis realizados con la muestra total sin tener en cuenta el sexo de los adolescentes. En términos generales se observó una clara asociación entre el estilo relacional percibido por los adolescentes y su ajuste y, tanto en el caso del estilo materno como en el estilo paterno, las diferencias entre los tres grupos fueron significativas en todas las variables de ajuste (Tablas IV y V). Cuando se trataba de los problemas de conducta o externos, fueron los adolescentes con madres indiferentes quienes mostraron un peor ajuste, F(2, 844) = 38.30, p < .001. Los análisis post-hoc usando la prueba de Scheffé indicaron diferencias significativas entre los tres grupos, es decir, quienes tenían madres indiferentes presentaron más problemas que los hijos de madres estrictas, y estos, a su vez, más que quienes tenían madres democráticas. Exactamente los mismos resultados se obtuvieron cuando se compararon los estilos paternos, F (2, 810)= 50.73, p < .001, con diferencias significativas entre los tres grupos. Cuando se tuvieron en cuenta los problemas internos según el estilo materno, F (2, 844) = 13.13, p < .001, las diferencias fueron significativas entre el grupo democrático y los otros dos, siendo los adolescentes con madres democráticas quienes mostraron menos problemas. Sin embargo, en el caso del estilo paterno, fueron significativas las diferencias entre los tres grupos, F(2, 810) = 30.02, p < .001, ya que el análisis post-hoc reveló que los hijos de padres indiferentes presentaron más problemas que quienes tenían padres estrictos, y estos más que aquellos que tenían padres democráticos. Las diferencias entre grupos también fueron muy significativas cuando se consideró la escala de desarrollo positivo del YSR, tanto en el caso del estilo materno, F (2, 844) = 18.90, p < .001, como en el del paterno, F(2, 810) = 25.11, p < .001. La prueba de Scheffé indicó que al considerar el estilo de las madres las diferencias fueron significativas entre los tres grupos, de forma que los adolescentes con madres democráticas puntuaron más alto en desarrollo posiInfancia y Aprendizaje, 2008, 31 (1), pp. 0-0 8 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 8
tivo que quienes tenían madres estrictas, y estos más que aquellos con madres indiferentes. En cambio, el estilo paterno estableció diferencias significativas sólo entre los adolescentes con padres democráticos, por un lado, y los que tenían padres estrictos e indiferentes, que mostraron un menor desarrollo positivo, por el otro. Otra variable indicadora del grado de ajuste adolescente que se tuvo en cuenta fue la satisfacción vital, que al igual que las variables anteriores se relacionó de forma bastante significativa con el estilo materno, F(2, 843) = 79.09, p < .001, y también con el paterno, F(2, 809) = 102.95, p < .001. En este caso, la prueba de Scheffé generó unos resultados similares al considerar el estilo de madres y de padres. En ambos casos, los estilos democráticos fueron más eficaces que los estrictos, y estos, a su vez, más eficaces que los indiferentes. El último índice de ajuste adolescente que se tuvo en cuenta fue la autoestima. Su relación con el estilo materno fue muy significativa, F(2, 842) = 26.61, p < .001, y los adolescentes cuyas madres mostraban un estilo democrático presentaron niveles de autoestima más elevado que el resto de adolescentes. Cuando fue el estilo paterno el analizado las diferencias fueron igualmente significativas, F (2, 808) = 41.56, p < .001, aunque en este caso las diferencias se establecieron entre los tres grupos, de forma que los adolescentes con padres democráticos mostraron mayor autoestima que quienes tenían padres estrictos, y estos más que quienes tenían padres indiferentes. Comparación entre los estilos materno y paterno La comparación entre el estilo mostrado por la madre y el padre reveló que las coincidencias eran más frecuentes que las discrepancias (Tabla VI). Así, en un 77.8% del total de los casos, ambos concurrieron en su estilo relacional. La 9 Estilos relacionales parentales y ajuste adolescente / A. Oliva et al. TABLA IV Resultados de la comparación de medias en las variables de ajuste adolescente entre los tres grupos según el estilo materno Problemas Problemas Desarrollo Satisfacción Autoestima externos internos positivo vital Estrictas 13.13 13.53 13.53 30.23 24.77 Indiferentes 15.92 15.92 13.64 25.55 24.04 Democráticas 9.54 9.54 11.04 33.69 26.63 Rango 0-59 0-48 2-24 7-42 8-32 Media total muestra 11.87 12.35 18.04 31.10 25.54 F38.30* 13.13* 18.90* 79.09* 26.61* * p < .001 TABLA V Resultados de la comparación de medias en las variables de ajuste adolescente entre los tres grupos según el estilo paterno Problemas Problemas Desarrollo Satisfacción Autoestima externos internos positivo vital Estrictos 13.00 12.96 17.52 30.59 24.89 Indiferentes 15.87 15.37 16.87 25.62 23.62 Democráticos 8.92 10.41 18.97 34.21 26.91 Rango 0-59 0-48 2-24 7-42 8-32 Media total muestra 11.87 12.35 18.04 31.10 25.54 F50.73* 30.02* 25.11* 102.95* 41.56* * p < .001 06. OLIVA 6/11/07 11:56 Página 9