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El análisis como género periodístico de calidad: valores interpretativos en la cobertura del conflicto entre Rusia y Ucrania

Montoya Rodríguez, María del Carmen; Pérez Curiel, Concha; Domínguez-García, Ricardo

Abstract

En un contexto de gran preocupación ciudadana ante el impacto mundial que tiene la invasión rusa de Ucrania, los medios se ven interpelados a explicar a sus lectores esta situación de gran complejidad geopolítica. El objetivo de esta investigación es ahondar en el uso del género periodístico del análisis en la prensa española. Para ello, se estudia una muestra compuesta por los 43 análisis publicados por El País y El Mundo durante el primer año del conflicto. Un avance de los resultados apunta a una hibridación del análisis con otros géneros de carácter más opinativo.

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RETOS Y DESAFÍOS DEL PERIODISMO DE INMERSIÓN: narrativas, formatos y prácticas profesionales IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 El análisis como género periodístico de calidad: valores interpretativos en la cobertura del conflicto entre Rusia y Ucrania ANALYSIS AS A QUALITY JOURNALISTIC GENRE: INTERPRETIVE VALUES IN THE COVERAGE OF THE CONFLICT BETWEEN RUSSIA AND UKRAINE María del Carmen Montoya Rodríguez Universidad de Sevilla [email protected] 0000-0002-6448-9429 Concha Pérez-Curiel Universidad de Sevilla [email protected] 0000-0002-1888-0451 Ricardo Domínguez García Universidad de Sevilla [email protected] 0000-0001-7325-1861 Resumen En un contexto de gran preocupación ciudadana ante el impacto mundial que tiene la invasión rusa de Ucrania, los medios se ven interpelados a explicar a sus lectores esta situación de gran complejidad geopolítica. El objetivo de esta investigación es ahondar en el uso del género periodístico del análisis en la prensa española. Para 148 María del Carmen Montoya Rodríguez / Concha Pérez-Curiel / Ricardo Domínguez García IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 ello, se estudia una muestra compuesta por los 43 análisis publicados por El País y El Mundo durante el primer año del conflicto. Un avance de los resultados apunta a una hibridación del análisis con otros géneros de carácter más opinativo. Palabras clave Análisis, periodismo, géneros periodísticos, interpretación, Ucrania, guerra. Abstract In a context of great public concern about the global impact of the Russian invasion of Ukraine, the media are called upon to explain to their readers this highly complex geopolitical situation. The objective of this research is to delve into the use of the journalistic genre of analysis in the Spanish press. For this, a sample composed of the 43 analyzes published by El País and El Mundo during the first year of the conflict is studied. A preview of the results points to a hybridization of the analysis with other genres of a more opinionated nature. Keywords Analysis, journalism, journalistic genres, interpretation, Ukraine, war. Sumario / Summary 1. Introducción / Introduction. 2. La identidad del análisis como género periodístico autónomo / The identity of the analysis as an autonomous journalistic genre. 3. Metodología / Methodology. 4. Análisis de resultados / Analysis of results. 5. Conclusiones / Conclusions. 6. Bibliografía / Bibliography. 149 El análisis como género periodístico de calidad: valores interpretativos en la cobertura del conflicto… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 1. Introducción A lo largo del primer año del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania se ha impuesto como prioridad en los medios occidentales la interpretación del acontecimiento por parte de prestigiosos analistas, ya sean estos expertos, académicos o columnistas habituales. Desde bien temprano, se ha generado una importante actividad mediática pero también abundante producción editorial académica y divulgativa, que ha anunciado un cambio de paradigma ante la más importante crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial. En un mundo interconectado, donde la globalización de la agenda temática es una realidad (Domínguez-García y Pérez-Cu- riel, 2023), algunas voces claman por la reorganización del orden mundial y otras disponen nuevas premisas para el derecho internacional. De modo que la interpretación se ha convertido en una urgencia para el público, desorientado en medio de un entorno cambiante y con problemas acuciantes derivados de la propia guerra (carestía energética, crisis humanitaria, crisis alimentaria, etc) y que afectan a la sostenibilidad de su modelo de vida, cuando no a la propia supervivencia. Esta investigación se centra en la guerra para indagar si la cobertura mediática de la prensa de referencia sobre el acontecimiento, al que consideramos el proceso político militar más relevante de la historia reciente, cumple con las necesidades del público lector y atiende los parámetros de calidad, divulgación e interpretación exigibles a los periodismos especializados (Meneses, 2007). La mirada se concentra sobre el género del análisis al que los requerimientos mediáticos de profundización en la estrategia militar y política ha puesto en la primera línea de actualidad para ofrecer orientación y previsiones sobre el futuro inmediato. La interpretación de la guerra de Ucrania ha sido una prioridad periodística a lo largo del primer año de conflicto. En medio de un panorama de incertidumbres, este trabajo persigue un acercamiento académico a las explicaciones que los analistas ofrecen, con especial atención al posible sesgo ideológico que se deslice, deliberadamente o no, en la interpretación. Se pretende indagar, esta es la hipótesis, si el ritmo de la actualidad periodística y la premura de los acontecimientos desborda las posibilidades de un análisis técnico sosegado y puede conducir a un ejercicio de opinión con consecuencias políticas no deseadas en un género interpretativo. 1.1. La interpretación de la guerra de Ucrania como prioridad mediática La reflexión que ha acompañado al proceso bélico durante su primer año ha girado principalmente sobre las causas y las razones de la agresión, con particular 150 María del Carmen Montoya Rodríguez / Concha Pérez-Curiel / Ricardo Domínguez García IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 insistencia en las de carácter histórico y en las relaciones ruso-ucranianas, y en la indagación en las perspectivas de resolución y las alteraciones del orden internacional. En líneas generales, los analistas confirman la imposibilidad de predecir el estallido de la guerra e igualmente el alcance que el conflicto alcanzaría a lo largo de su primer año, si bien desde dos años atrás se fueron sucedieron los ataques y amenazas de Putin desde los propios medios – ya en 2019 había hecho declaraciones en exclusiva contra un Occidente «fragmentado, incapaz, en retirada, en declive, enfermo y sin carácter” (Financial Times, 5-julio-2019)–. Los medios occidentales, casi al unísono, han concluido desde el principio, que la guerra conducirá al comienzo de una nueva era. Apenas iniciada la guerra, en marzo de 2022, el catedrático de ciencias políticas de Princeton, John Ikanberry afirmaba que en la guerra no se enfrentaban dos países, ni dos sistemas políticos y de valores, sino ideas de «cómo debe ser el orden internacional del siglo XXI” (Seminario Guerra y Paz en el siglo XXI, CIDOB). Se trata de una «transición sistémica” que pone en cuestionamiento los fundamentos del sistema neoliberal forjado tras la Segunda Guerra Mundial y supone un «pulso por el poder global” (Sahagún, 2022:323-324). Estas apreciaciones sobre el cambio de era se hacen presentes en la prensa internacional a través de las formulaciones de las instituciones de referencia en Occidente. The New York Times en marzo de 2022 recoge las apreciaciones de Lawrence Boone, economista jefe de la OCDE sobre las «fuerzas desglobalizadoras” que desataron la guerra y que el ciudadano puede percibir en la reorganización de los flujos financieros y las cadenas de suministro, el menor crecimiento de las potencias y el aumento de precios (Wong y Swanson, 2020, 1-8). La magnitud y alcance de la guerra y las previsibles consecuencias que ya se anticipan, a distintos niveles –legal, geopolítico, estratégico-militar, económico, humanitario, energético–, imponen la revisión concienzuda y el análisis comprehensivo. El público lector y las audiencias demandan voces acreditadas que le permitan orientarse en medio de la crisis de conciencia desatada y el alarmismo de los primeros momentos. Henry Olson ha vaticinado que la guerra rusa-ucra- niana supondrá «el último hurra del viejo orden” (2022). La victoria de Rusia, alerta el comentarista, podría poner freno a dos siglos de dominio global occidental si gana la partida a Ucrania. Los pronósticos sobre el ocaso del orden neoliberal en occidente han sido resucitados con la cobertura especial que han desplegado los medios con motivo del primer aniversario del conflicto. El historiador de la Universidad de Yale, T. Snyder, lo ha expresado en estos términos: «Los ucranianos nos han dado la oportunidad de dar un giro a este siglo, una oportunidad de libertad y seguridad que no podríamos haber conseguido por nuestros propios medios, seamos quienes seamos” (2023). La retórica del «I want you” se reactiva, ahora con la intención de ayudar a los ucranianos a ganar la guerra. 151 El análisis como género periodístico de calidad: valores interpretativos en la cobertura del conflicto… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 Junto al análisis de las causas y la previsión sobre el desmantelamiento del orden nacido de la Segunda Guerra Mundial, otros puntos recurrentes en esta literatura interpretativa y con un amplio despliegue en los medios de comunicación han sido el análisis de la personalidad de Putin, con especial incidencia en sus capacidades mentales,1 así como su comparación con otros líderes autócratas (Naím, 2022). El propio recurso a la guerra podría ser una estrategia propagandística más (Vázquez Liñán, 2009) en la campaña contra las potencias occidentales y la desactivación de la UE. Otra línea de fuerza desarrollada por los analistas occidentales ha tenido la finalidad de desarticular la campaña de desinformación orquestada por la maquinaria de propaganda bélica del putinismo (Delage, 2022). Se han vertido ríos de tinta para tratar de desenmascarar las mentiras esgrimidas desde Rusia, frecuentemente recurriendo a la colaboración entre investigadores y periodistas ucranianos (Claudín y Korbut, 2022). En medio de esta avalancha de datos e interpretaciones cabe preguntarse si el periodismo especializado en internacional está respondiendo con calidad a los desafíos de este conflicto. Taibo (2022) ha denunciado la precariedad de los conocimientos exhibidos en los medios de comunicación españoles, los prejuicios y censuras «premeditadamente perfilados”, así como lo maniqueo del discurso «que exige adhesiones sin fisuras y que, al cabo, se traduce en un formidable ejercicio de desinformación”. Ha subrayado, además, la actitud esquiva de los medios españoles ante cualquier consideración crítica sobre la conducta de las potencias occidentales. Muy escasamente se ha representado en los medios occidentales el obrar cauteloso de los países del Sur y el rechazo a tomar partido con respecto al conflicto que enfrenta a Moscú y Kiev (Gresh, 2022). Este panorama de manipulaciones e intereses creados en torno a la guerra, obliga a repensar el papel desempeñado por la prensa occidental y el posicionamiento ante la resolución del conflicto. Esta es la finalidad del presente trabajo, que pone en el punto de mira al análisis, la principal herramienta usada por la prensa para ofrecer las claves y disipar las incertidumbres ante un fenómeno de envergadura transnacional. En las últimas décadas se ha consolidado como la referencia obligada para tratar contenidos especializados. Es, además, el género interpretativo por excelencia de la sección internacional en la que se ubican mayoritariamente los textos que hacen el seguimiento de la guerra. Sin embargo, obliga a un rigor cuasi académico al periodista, no siempre compatible con las dinámicas productivas de los medios. Conviene, entonces, detenerse a revisar las características y finalidad del género como punto de partida de la investigación. 1Letras Libres tituló su dossier de mayo de 2022 sobre Putin «Anatomía de un asesino”, en el que mezcla trabajos que indagan en cuestiones tan diversas como el perfil intelectual del líder ruso, su salud y el vigor del putinismo. 152 María del Carmen Montoya Rodríguez / Concha Pérez-Curiel / Ricardo Domínguez García IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 2. La identidad del análisis como género periodístico autónomo Originariamente el análisis se considera un género importado de la tradición anglosajona que aporta las claves interpretativas del panorama de actualidad. Su cometido es común al del propio periodismo: «explicar por qué pasan las cosas que pasan” (Bastenier, 2001:107). Hasta hace un par de décadas no empieza a consolidarse en los medios españoles, que empezaron a desgajarlo de otras piezas interpretativas u opinativas y a presentarlo de forma autónoma, a veces bajo epígrafes que identifican los textos como tal. Esta praxis de identificación de género es esencial para diferenciarlo de otros textos periodísticos de opinión tales como el editorial o el artículo. En el caso de El País, además, los análisis suelen presentarse junto a la información que interpretan. En pleno proceso de búsqueda de su propia identidad, algunos autores relacionaron el análisis con la opinión por su cercanía al comentario de expertos ajenos a la redacción del medio (Santamaría, 1991; Martínez Albertos, 1997:110; Esteve, 1999:36), otros lo adscribieron al campo de la información por el papel primordial que desempeñan los antecedentes y la documentación manejada (Grijelmo, 1998: 117); otros lo situaron a medio camino entre los textos interpretativos y los argumentativos, entendiendo que comparte estrategias y componentes de ambos territorios (Herrero Aguado, 1997); otros, finalmente, lo adscriben a los géneros interpretativos pues el periodista no expresa opiniones, sino conclusiones en las que no pueden vislumbrarse «preferencia moral o política en lo que se refiere a la disección de los problemas” (Bastenier, 2001:115). A esta última línea se adscribe López Hidalgo (2003) a quien hay que situar entre los pioneros en la reivindicación del análisis como un nuevo género periodístico autónomo, dentro de los géneros interpretativos, que es enseña de la profundidad y la calidad periodística en la prensa, frente a la inmediatez de los medios audiovisuales y digitales. La identidad del análisis viene definida por su capacidad para construir una «teoría de lo sucedido” (Bastenier, 2001:109). El analista debe superar los contenidos informativos convencionales y ofrecer «una lectura contextualizada y explicada de los hechos” (López Hidalgo, 2003:210). Se trata de intentar explicar la complejidad del mundo actual «desde el acontecimiento técnico profundo” (Cantavella, 2000:57) y apoyándose en abundante información documental, alguna aportada por el propio analista. La presencia del yo periodista no tiene por qué negarse taxativamente, es más puede aportarse si los argumentos derivan de la propia experiencia de quien firma, si bien es más habitual en el análisis que la auctoritas proceda de voces expertas (Gómez Calderón, 2010:331). Por lo que se refiere a la redacción, hay una cierta libertad compositiva ya que no se centra en un relato ordenado de la actualidad. El análisis más bien adopta 153 El análisis como género periodístico de calidad: valores interpretativos en la cobertura del conflicto… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 la fórmula de un texto de opinión convencional (López Hidalgo, 2003), aunque la argumentación prescinde de la persuasión para centrarse en la exposición razonada de las causas y consecuencias que se derivan del acontecimiento. No existe una única estructura común a todos los medios, si bien estos suelen coincidir en los elementos constitutivos: un título nominal con enunciado temático y sin alardes creativos (más propio de la crónica o el reportaje); entradilla o arranque que reformula los hechos noticiosos; el cuerpo, donde las deducciones se corresponden con las pruebas presentadas y no sobre apreciaciones personales; y un cierre de conclusiones que incida en la línea argumentativa defendida. Para López Hidalgo (2003) la base de la deducción analítica está en los datos antecedentes o amplio background, que constituyen el armazón del trabajo analítico y la estimación de resultados. Son el punto de partida de la interpretación, que es mucho más compleja (Fagoaga, 1982). El background debe incluir la contextualización, el conocimiento profundo del entorno donde los hechos se producen, la investigación sobre todo lo publicado, así como el contraste de datos, análisis y valoraciones con otras fuentes y elementos documentales. Los datos antecedentes y los datos de contexto son el cordón umbilical que enlaza el pasado con el presente y permite, a su vez, esgrimir el futuro (López Hidalgo, 2003). En este sentido, coincide con la propuesta de Bastenier de incluir en la estructura del análisis un bloque de perspectiva que anticipe para el lector los posibles resultados y una previsión de lo que puede ocurrir (Gómez Calderón, 2010:334). La matriz noticiosa, que se expresa habitualmente en el arranque del análisis, tiene que ser enriquecida con la disección del profesional. El analista ofrece los antecedentes del asunto, contextualiza, aporta valoraciones de los expertos, hace estimaciones y previsiones de futuro. Los razonamientos se basan en datos objetivos, verificables y precisos (Gómez Calderón, 210:335). La subjetividad, que inevitablemente está presente, queda reservada a la selección de los datos manejados y al orden con que se presentan los elementos. Hay consenso generalizado, tanto en la tradición académica como en la reflexión deontológica sobre el ejercicio de la profesión, en torno a la necesidad de prescindir en el análisis de elementos persuasivos y juicios morales sobre los acontecimientos o los personajes implicados. El desapasionamiento debería ser la nota distintiva del analista,2 que debe concentrarse en razonar sobre los porqués (Grijelmo, 1998), frente al comentarista que se dedica a enjuiciar subjetivamente los acontecimientos (Agencia EFE, 1989). El libro de estilo de El País reconoce que, aunque no existe la obligación a la neutralidad por parte del periodista, es preciso establecer una diferenciación «clara e inequívoca” entre los 2Código deontológico de la profesión periodística de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (art.17); Código ético y deontológico del Periodista Especializado y Técnico (art. 7). 154 María del Carmen Montoya Rodríguez / Concha Pérez-Curiel / Ricardo Domínguez García IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 hechos, las opiniones, interpretaciones y conjeturas (art.1.3). También el libro de estilo del diario El Mundo (1996:25) incide en la necesidad de un periodismo neutro al insistir en la capacidad del género para aportar datos complementarios y elementos de reflexión que pueden ayudar al lector a formarse un juicio sobre lo acontecido. Así, aunque reconoce cierta intencionalidad en la selección de los datos y en su presentación, presupone que el redactor debe abstenerse de incluir opiniones o deslizar juicios de valor, como los adjetivos. López Hidalgo es más contundente aún al sostener que los comentarios opinativos privan al análisis de una personalidad propia (López Hidalgo, 2003:215) y considera que la pérdida de la capacidad argumentativa va en menoscabo de la interpretación de la actualidad. El efecto contrario a los fines de un buen análisis es forzar al lector a posicionarse ante los hechos, más propio de los textos argumentativos. La confusión entre el dato y el juicio de valor puede tener honda repercusión política, advierte Santamaría (1991). El género del análisis se acomoda especialmente a las «secciones duras” (Bastenier, 2001:117), aquellas que abordan contenidos complejos o de difícil comprensión para el lector. La sección de internacional es idónea por la falta de proximidad del público con los asuntos tratados. El análisis es un género particular, de «difícil cultivo”, porque nace de la reflexión del periodista con el propósito de «explicar y no juzgar, trasladar conclusiones y no opiniones” (Gómez Calderón, 2010:335). Volcar los propios conocimientos especializados sobre el texto no equivale, advierte Bastenier, a trasladar las preferencias morales o políticas del autor en la disección de los problemas que se analizan (2001:115). Quizás, por esto, es habitual que sean los propios jefes de área o de sección los que firman los textos, cuando no se recurre a expertos ajenos al medio. El análisis como género propio del periodismo especializado de calidad requiere de un modo de proceder más vinculado al método científico que al literario (Gómez Mompart, 2004:15-17, 20). Para ofrecer las claves interpretativas el analista está obligado a hacer uso de herramientas científicas (trazar hipótesis, concretar objetivos, diseccionar la realidad, extraer conclusiones, …), para luego exponer ideas generales y trazos muy sintéticos y ofrecer un hilo conductor muy preciso con interpretaciones genéricas que ayuden a comprender y a anticipar el futuro. Borrat (2000) ha subrayado la necesidad de correspondencia entre el contenido periodístico y el campo del conocimiento al que pertenece con conceptos, categorías y modelos de análisis propios de dicha disciplina académica. En el caso concreto de los conflictos bélicos como el de Ucrania las habilidades requeridas por parte de analista, exceden a las que habitualmente se exigen al profesional especializado. La interpretación de un conflicto de envergadura requiere de memoria a largo plazo y el conocimiento exhaustivo del entorno donde los hechos se producen. Se trata de poder explicar la importancia de los 155 El análisis como género periodístico de calidad: valores interpretativos en la cobertura del conflicto… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 hechos con un background de largo alcance. La complejidad del asunto exige de mayor competencia que la revisión de lo publicado y los antecedentes que tiene archivados en su memoria el periodista (Grijelmo, 1997:118). Puesto que confluyen muchas áreas de conocimiento en la interpretación del acontecimiento (derecho internacional, relaciones internacionales, estrategia militar, economía, historia del mundo actual, …) es especialmente necesario el concurso coral de voces expertas para evitar conclusiones particulares que manipulen la realidad y lleven a apreciaciones simplistas y/o tendenciosas. La magnitud del acontecimiento, que fue difícilmente predecible a pesar de la puesta en marcha de estrategias bélicas mucho antes a la agresión de 2022, y la complejidad de la actualidad hace muy dificultosa las previsiones a futuro, que constituyen, como se ha precisado, una de las razones de ser del análisis periodístico. Son razones suficientes para justificar un estudio más preciso de cómo los medios, y la prensa de calidad, en concreto, han afrontado este desafío periodístico. 3. Metodología En un escenario de gran preocupación ciudadana ante el impacto mundial que tiene la invasión rusa de Ucrania (Ballester-Orcal y FJ Membrillo-de-Novales, 2022), los medios se ven interpelados a luchar contra la desinformación y explicar una situación de gran complejidad geopolítica (Tuñónetal., 2019) y avanzar las posibles consecuencias políticas, económicas y sociales que puede tener. En este sentido, el principal objetivo de esta investigación es ahondar en el uso del género periodístico del análisis en la prensa española. Desde este enfoque, se establecen las siguientes preguntas de investigación: RQ1 ¿Qué importancia tiene el género del análisis en la cobertura periodística de la prensa española de la invasión rusa de Ucrania? RQ2 ¿Cuáles son los principales elementos que caracterizan el género del análisis para estos medios? RQ3 ¿Existe un proceso de hibridación, al acercarse el género del análisis a fórmulas más opinativas como el editorial o la columna? Teniendo en cuenta todo ello, se estudia la cobertura que realizan los periódicos de información general con mayor tirada de España según el EGM1: El País, publicada por el grupo PRISA y de carácter progresista, y El Mundo, perteneciente a Unidad Editorial y de carácter más liberal. En cuanto al marco temporal, se opta por trabajar un marco temporal que tiene su inicio en la invasión rusa de 162 María del Carmen Montoya Rodríguez / Concha Pérez-Curiel / Ricardo Domínguez García IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 exclusivamente en el background construido por el propio periodista a lo largo de su trayectoria profesional (Grijelmo, 1997:118; López Hidalgo, 2003), cuando este sólo debería ser el punto de partida de la interpretación, mucho más compleja (Fagoaga, 1982). En todo caso se recogen como fuentes los testimonios recogidos en las piezas informativas a las que complementa el análisis. Se confirma la tendencia del género a una redacción más literaria que prescinde de voces expertas académicas (Gómez Calderón, 2010:331), necesarias en la interpretación del acontecimiento técnico profundo” (Cantavella, 2000:57), así como del método científico (Borrat, 2000; Gómez Mompart, 2004), renunciando, por tanto, a la finalidad divulgativa del periodismo especializado. Entre los rasgos positivos del género (RQ2) hay que subrayar la identidad como periodismo de tempo lento, que requiere de una sólida investigación. Los elementos centrales del género son la capacidad de construir una «teoría de lo sucedido” (Bastenier, 2001:109). y formular predicciones a futuro (López Hidalgo, 2003; Gómez Calderón, 2010:334). El estudio constata la mayor utilización del género en los primeros meses del conflicto de indagación de las causas de la guerra, y en el período conclusivo al cierre del primer año, donde se visibiliza su alcance. Los matices ideológicos se visibilizan en el hecho de que El País se ocupa más del largo alcance, las consecuencias geopolíticas y la posible alteración del orden mundial, frente al presentismo de El Mundo que dedica mayor extensión al propio desarrollo del conflicto ruso-ucraniano. Idéntico porcentaje, en cambio, algo más de una décima parte, ocupan las consecuencias económicas y las particulares para España en ambos medios. Una de las novedades de este trabajo es la confirmación de que existe una clara tendencia a la hibridación del análisis con otros géneros de opinión (RQ3). El pacto concertado con el ciudadano de mantener la frontera clara entre ambos territorios (Herrera, S. y Macía, C., 2010), se viola cuando los textos se limitan a la descripción y renuncian a la tarea interpretativa, pero mucho más cuando el analista se olvida del valor nuclear del dato e incorpora enunciados valorativos y juicios de valor explícitos, como abundante adjetivación. Es en el apartado de conclusiones donde se constata esta tendencia a manifestar preferencias morales o políticas (Bastenier, 2001:115), en más de la mitad de los textos, con una renuncia explícita al cierre con proyección a futuro. Igualmente, la presencia del periodista en el texto con el uso habitual de la primera persona contradice la deseable mirada distante propia del analista de perfil académico, concentrado en razonar sobre los porqués (Grijelmo, 1998), más aún cuando el periodista escribe en un porcentaje muy alto desde la redacción sin haber sigo testigo inmediato de los hechos que analiza y sin reconocimiento del terreno. En este sentido, el analista se acerca a la figura del comentarista que se dedica a enjuiciar subjetivamente los acontecimientos (Agencia EFE, 1989). Esta confusión entre el dato 163 El análisis como género periodístico de calidad: valores interpretativos en la cobertura del conflicto… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 20 (2023) ∙ pp. 147-164 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2023.I20.06 interpretativo y el juicio argumentativo puede tener honda repercusión política en el público lector (Santamaría,1991). El estudio ha tenido en cuenta cómo una temática tan marcada ha reforzado la polarización ideológica de los medios seleccionados, si bien ambos mantienen líneas editoriales claramente definidas en la condena de Rusia por la invasión ilegal de Ucrania, mayoritariamente defendida por los medios occidentales. El posicionamiento ideológico del medio condiciona, tanto la selección informativa, para hacer frente a la propaganda bélica (Delage, 2022; Claudín y Korbut, 2022), como el punto de vista del analista, sujeto a limitaciones por la complejidad del conflicto (Taibo, 2022). En este sentido, ésta es una de las limitaciones de este estudio. Por ello, en futuras investigaciones convendría, por un lado, ampliar el estudio a medios digitales, menos sujetos a la rigidez político-ideológi- ca del sistema, y, por otro, ahondar en las características de este género con el seguimiento de otras temáticas menos marcadas. Convendría observar más detenidamente si en cuestiones menos comprometidas persiste esta tendencia a que los juicios desplacen el valor nuclear del que goza el dato en este género y la consiguiente pérdida de identidad del único género, junto al perfil, auténticamente interpretativo (López Hidalgo, 2003; González Calderón, 2010). 6. Bibliografia Ballester-Orcal, L. E. y Membrillo-de-Novales, F. J. (2022). Riesgo nuclear en Ucrania. ¿Cuál es la novedad? Sanidad Militar, 78(2), 66-67. https://dx.doi.org/10.4321/ s1887-85712022000200001 Bastenier, Miguel Ángel (2001). El blanco móvil. Curso de periodismo, Aguilar. Borrat, Héctor (2000). 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