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Las mujeres en el seno de la profesión periodística: de la discriminación a la inserción

Ufarte Ruiz, María José

Abstract

La incorporación de las mujeres al mundo del periodismo ha sido lenta a la vez que abrumadora. Por ello, es objeto del presente artículo analizar la continua inserción que protagonizan en el seno de la profesión periodística. Se describen sus primeras incursiones en el mundo de la información, se estudian los puestos de responsabilidad directiva y profesional, se ejemplifica con un caso andaluz y se analizan algunas trabas aún visibles. Una situación que, sin duda, ilustra el papel que juegan las mujeres periodistas en el mundo informativo.

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Ámbitos ISSN: 1139-1979 [email protected] Universidad de Sevilla España Ufarte Ruiz, Ma. José Las mujeres en el seno de la profesión periodística: de la discriminación a la inserción Ámbitos, núm. 16, 2007, pp. 409-421 Universidad de Sevilla Sevilla, España Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=16801623 Cómo citar el artículo Número completo Más información del artículo Página de la revista en redalyc.org Sistema de Información Científica Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto ÁMBITOS. Nº 16 - Año 2007 (pp. 409-421) Las mujeres en el seno de la profesión periodística: de la discriminación a la inserción M ª José Ufarte Ruiz (Universidad de Sevilla) [email protected] Resumen La incorporación de las mujeres al mundo del periodismo ha sido lenta a la vez que abrumadora. Por ello, es objeto del presente artículo analizar la continua inserción que protagonizan en el seno de la profesión periodística. Se describen sus primeras incursiones en el mundo de la información, se estudian los puestos de responsabilidad directiva y profesional, se ejemplifica con un caso andaluz y se analizan algunas trabas aún visibles. Una situación que, sin duda, ilustra el papel que juegan las mujeres periodistas en el mundo informativo. Abstract The incorporation of the women to the world of the journalism has been slow simultaneously that overwhelming. For it, it is an object of the present article to analyze the continuous insertion that they lead in the bosom of the journalistic profession. Her first incursions are described in the world of the information, studied in the positions of managerial and professional responsibility, and exemplified by an Andalusian case. A situation that illustrates the role women play in the informative world. Palabras clave: Periodismo, Inserción, Mujeres, Responsabilidad, Discriminación. Keywords: Journalism, Insertion, Women, Responsibility, Discrimination. 1. INTRODUCCIÓN El periodismo se encuentra en una etapa de crisis, dificultad o cambio ya que a sus tradicionales problemas como los bajos salarios, los horarios prolongados, o bien el uso desmedido de una mano de obra barata, se han sumado otros nuevos como la escasa regulación, la alta contratación temporal, la escasez de plantillas, la poca preocupación por los riesgos laborales o bien la multifuncionalidad. Este escenario nos conduce a afirmar que el periodismo no sólo es una profesión precaria, sino que el contexto en el que se desenvuelve está deteriorando tanto las relaciones laborales como los derechos profesionales de los periodistas. Situación que se agrava aún más al realizar un análisis más pormenorizado de los diferentes sectores que componen esta profesión. Las mujeres en el seno de la profesión periodística. 410 Aunque el presente trabajo podría versar sobre la precaria situación laboral que viven los profesionales de la información periodística, lo cierto es que a continuación se examina el papel que ocupa la mujer en esta profesión tan originariamente masculina. Básicamente, trataremos de dar cuenta, a partir del estudio de diferentes referencias bibliográficas especializadas en la materia, de cómo el mundo de la información ha dejado al margen las trabas y las exigencias que impedían el acceso de la mujer al mundo periodístico para dirigirse hacia una integración o paridad en las redacciones informativas. Estudiar la evolución que han protagonizado las mujeres en las últimas décadas en el mundo periodístico nos permite conocer la posición que actualmente ocupan en las plantillas de los diferentes medios de comunicación. De esta manera, profundizaremos aspectos tan importantes como los primeros pasos en el mundo de la información y concluiremos con algunos problemas todavía vigentes en el seno la profesión. No obstante, nos detendremos de forma especial en uno de los elementos que, bajo nuestro punto de vista, es el más importante: los puestos directivos y de responsabilidad profesional protagonizados por las mujeres en los diferentes medios de comunicación. Hemos creído conveniente centrar el interés del presente artículo en el apartado citado, porque es así como mejor se constata la evolución y/o integración protagonizada por este sector en los últimos años. Por tanto, si se conocen estas características, se puede afirmar de forma más exhaustiva que el mundo de la información se encuentra en una posición diametralmente opuesta a la de hace unas décadas. 2. FEMINIZACIÓN DE LA PROFESIÓN PERIODÍSTICA Desde que en los años 80 las mujeres conquistasen campos profesionales como la abogacía, la judicatura, la carrera fiscal y la medicina, su incorporación en el mundo laboral ha ido desarrollándose progresivamente. En nuestro país, la clara y masiva incorporación de las mujeres en el mundo de la comunicación no sólo ha producido el incremento de las mismas en las Facultades de Ciencias de la Información sino que también ha repercutido en el hecho de que el número de mujeres periodistas que acceden anualmente al mercado de trabajo sea, por tanto, mucho mayor que el de los hombres. Los sondeos y estudios oficiales realizados hasta hoy así lo demuestran: en 1990, el porcentaje de mujeres periodistas rondaba el 17 por ciento. Cuatro años más tarde, según la encuesta de la Asociación de la Prensa, este sector había alcanzado el 25 por ciento. Actualmente, las mujeres representan el 43 por ciento de los profesionales en activo (Canel, Rodríguez, Sánchez, 2000: 13). Producto de la constante feminización de la profesión periodística son las continuas oleadas de matriculadas y, por consiguiente, de licenciadas que salen cada año de las diferentes Facultades de Ciencias de la Información de toda España. Así, si comparamos las cifras actuales con las de años anteriores, advertimos que 411 María José Ufarte la situación se agrava aún más: del total de licenciados en algunas titulaciones de Comunicación, el 35 por ciento son hombres frente al 65 por ciento que son mujeres (Asociación de la Prensa de Madrid, 2005: 126). La situación que se vive en las facultades andaluzas es muy similar. En la Universidad de Málaga, por ejemplo, frente a los 87 licenciados en el 2002 se encontraban 132 licenciadas. Cifra que ha ido disminuyendo con el paso del tiempo ya que en el año 2005 tan sólo se licenciaron 38 hombres frente a 90 mujeres. El alto número de licenciadas se mostró, en un principio, como una vía hacia la inserción plena. Si bien existen algunas voces, como la de Ana Jorge Alonso, que insisten en que este colectivo sigue siendo representado en los medios de comunicación de un modo que denota una escasa evolución histórica del papel que les ha sido asignado tradicionalmente (Jorge Alonso, 2004: 61), lo cierto es que en los diferentes medios informativos podemos encontrar a mujeres redactoras, columnistas, directoras, presentadoras de informativos o bien comentaristas deportivas (Canel, Rodríguez, Sánchez, 2000: 13). El Coloquio sobre las relaciones de la información en las industrias de los medios de comunicación y del espectáculo: sus repercusiones en el empleo, las condiciones de trabajo y las relaciones laborales publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) también lo demuestra. Así señala que en España desde 1992 hasta 1994, la proporción de mujeres aumentó del 27 al 29,5 por ciento. Atendiendo a estos datos y lejos de voces como la de Julia Navarro que inciden en que la profesión sigue estando dominada por hombres (Santos, 1995: 97-100) podemos comprobar cómo el mundo del periodismo se ha feminizado, y aún lo sigue haciendo, en los últimos años. 3. LAS PRIMERAS INCURSIONES DE LA MUJER PERIODISTA En los albores de la feminización a la que actualmente estamos asistiendo, las mujeres periodistas mostraron una nueva forma de hacer periodismo, hasta el punto de que modificaron la manera de acceder a las fuentes informativas. Como afirma Félix Santos, (1995: 102) hacia 1978, un grupo de periodistas unieron sus fuerzas para buscar información y apoyo el seno de esta profesión tan originariamente masculina. Con el objetivo de hacerse un hueco en el mundo de la información y dejar al margen las dificultades que tenían para desempeñar sus funciones, acordaron reunirse en un famoso hotel madrileño cada mañana con las más importantes figuras políticas del momento. Los encuentros, que fueron denominados “los desayunos del Ritz”, estaban protagonizados por las periodistas Consuelo Álvarez de Toledo, Pilar Urbano, Charo Zarzalejo y Julia Navarro. Este grupo pionero no sólo supo encontrar su propio lugar en la profesión, sino que además consiguió que sus nombres figurasen entre las informaciones políticas más destacadas del momento. No obstante, hacer la nómina exacta de las mujeres que integraban este grupo de periodistas no resulta fácil ya que es muy probable dejar algún que otro nombre en el tintero. Partiendo de este con- Las mujeres en el seno de la profesión periodística. 412 texto, es fácil deducir que una de las principales consecuencias que ocasionaron tales encuentros fue el respeto por parte de todos los periodistas hacia el sector femenino. También es cierto que hubo otra manera de incidir en este camino hacia la paridad en las plantillas informativas, ya que existió un intento de reedición denominado “las conversaciones del Palace” y protagonizado por Pilar Ferrer, Rosa Villacastín, Margarita Sáez Díez y Luisa de Palma entre otras. Lo cierto es que si estudiamos la historia podemos encontrar numerosos casos en los que las mujeres, además de abrir la brecha hacia la feminización, han sabido ganarse un lugar en el mundo informativo. Así encontramos a Nativel Preciado que fue cronista parlamentaria durante la etapa de la transición española; a Carmen Rico Godoy que formó parte del equipo fundador de la revista Cambio 16 en 1971; a Consuelo Álvarez de Toledo que en 1976 fue subdirectora de El Socialista y en el año 1977 entra en la Agencia EFE como corresponsal político en las Cortes Constituyentes. También encontramos a Rosa Montero que desde finales de 1976 trabaja de manera exclusiva para el diario El País, en el que fue redactora jefa del suplemento dominical durante 1980-1981; a Pilar Cernuda que comenzó a ejercer el periodismo cuando Franco iniciaba la recta final de su mandato, cubriendo así los actos de la proclamación del Rey y las primeras decisiones de Juan Carlos I o bien a Adela Cantalapiedra que, en los años 70 y principios de los 80, se convertiría en el rostro habitual de los informativos. Julia Navarro ha señalado al respecto: Nos incorporamos una serie de mujeres al periodismo político e intentamos demostrar que lo hacíamos tan bien como nuestros compañeros. Pero se nos exigía más que a los hombres. Ahora es normal que una chica de veintitantos años venga al Parlamento a hacer información. Ya nadie se sorprende. Pero recuerdo que cuando nosotras entramos en el 77 en el Congreso de los Diputados oíamos cosas como ¿’pero dónde van esas niñas’? Se nos miraba como si fuéramos bichos raros, porque se tenía asumido que nosotras nos teníamos que dedicar exclusivamente a la prensa del corazón y al mundo del cotilleo (Canel, Rodríguez, Sánchez, 2000: 12). Si bien es cierto que la incorporación de la mujer a la profesión periodística comenzó tan sólo hace unas décadas, no debemos olvidar que España ya contaba con una periodista en el siglo XVIII. Beatriz Cienfuegos es la primera periodista española desde que publicara entre 1763 y 1764 La pensadora gaditana, periódico semanal crítico sobre las costumbres masculinas y femeninas y otros temas de interés de la época. Cienfuegos supo aprovechar la reorganización de Carlos III sobre tasaciones, precios de publicaciones e inquisición para favorecer el mundo del editorial. Otro tanto podría decirse de Carmen Burgos Colombine. Maestra de profesión y periodista de vocación, Colombine fue la primera mujer en España que formó parte de una redacción periodística al obtener en 1903 su primer puesto como redactora en el periódico progresista Diario Universal. De la misma manera, también fue la primera mujer en ejercer una corresponsalía de guerra causando un gran revuelo con sus reportajes sobre lo absurdo de la guerra y las innecesarias matanzas. 413 María José Ufarte Si en los presentes párrafos hemos optado por realizar una humilde lista sobre el conjunto de mujeres periodistas que fueron las pioneras en irrumpir en la profesión, lo cierto es que a ellas es de obligada importancia sumar el programa más veterano de la televisión española: Informe Semanal. Lo hemos creído así porque este programa que fue puesto en marcha el 31 de marzo de 1973 estaba integrado, en un principio, por periodistas tan populares como Carmen Sarmiento, Soledad Alameda y Mercedes Milá, entre otras. Del mismo modo, de sus onces puestos directivos, hay que señalar que cinco han sido ocupados por mujeres. Este conjunto de circunstancias nos llevan a pensar que las mujeres periodistas han sabido buscarse un lugar en la profesión informativa ya que a base de esfuerzo y trabajo han luchado contra los tópicos que caracterizaban a esta profesión tan masculina originariamente. 4. CAMINANDO HACIA LOS PUESTOS DIRECTIVOS A pesar de que muchos autores sigan insistiendo en que el ascenso social de la mujer todavía es un mito, lo cierto es que este sector está cobrando cada vez más presencia en los puestos de élite de los diferentes medios de comunicación. Así, cada día son más las mujeres periodistas que dirigen programas en radio y televisión, escriben columnas de opinión en los periódicos y asumen tareas de dirección en los informativos. Un somero repaso por los diferentes sectores comunicativos nos lo demuestra. En el campo de las revistas mensuales, las mujeres se han hecho fuertes ya que de los ocho títulos que compiten en el mercado, Cosmopolitan, Woman, Elle, Telva, Marie Claire, Vogue, Belleza y Moda y Dunia, todas excepto la última están dirigidas e integradas por mujeres (Santos, 1995: 105). Hoy por hoy, esta aportación sigue siendo válida, ya que dichos títulos siguen estando dirigidos por mujeres. Las mujeres periodistas también han sido y son las protagonistas en el ámbito de la televisión. Si Pilar Miró fue la primera mujer en ocupar un puesto de responsabilidad directiva y profesional en TVE desde 1986 hasta 1989, lo cierto es que detrás suya vendrían algunas otras grandes profesionales como Mónica Ridruejo y Carmen Caffarel. La periodista Isabel San Sebastián ha señalado al respecto que actualmente encontramos más mujeres directivas en televisión y a más mujeres que dirigen sus propios programas como Julia Otero, Olga Viza y Cristina López Schlichting. A ello añade: Ya no somos perros verdes y creo que empieza a ser algo normal. En la televisión andaluza, ellas también cobran protagonismo. Canal Sur Televisión está dirigido por Inmaculada González Fernández. Del mismo modo, Canal 2 Andalucía también está al mando de una mujer María Luisa Doctor Morillo; o bien la edición territorial de RTVA en Huelva dirigida por Ángela Blanco Mígueles. La presencia femenina también es palpable en otros ámbitos de poder como es la producción de servicios informativos donde Teresa Sáiz Álamo cobra un protagonismo esencial. Los altos cargos directivos de RTVA no quedan tan sólo Las mujeres en el seno de la profesión periodística. 414 en la Comunidad, sino que también se extienden hasta Marruecos, delegación presidida por María Antonia Murillo Rodríguez. Otro ejemplo que ayuda a enfatizar en el hecho de que poco a poco la realidad va cambiando favorablemente los encontramos en Barcelona, donde el cargo de director de TVE en el Centro de Producción de Sant Cugat ha pasado de las manos de Joan Tapia a las de Monste Abbad Sort. No obstante, no hay que olvidar que el sector público es más propicio para contratar y promocionar a las mujeres que el sector privado. En el mundo televisivo, las periodistas también son las protagonistas de los talk show. Basta examinar la parrilla para darse cuenta de ello: Ana Rosa Quintana ocupa las mañanas de Tele 5. Inés Ballester lo hace en TVE, Concha García Campoy en Cuatro y Susana Griso en Antena 3. De este pequeño análisis, deducimos que los talk show se han convertido, tanto en las televisiones privadas como en las públicas, en el género estrella para las mujeres periodistas. Siguiendo la línea de análisis anterior, la revisión de los diferentes sectores informativos nos conduce hasta el mundo radiofónico. Si bien es cierto que en las radios generalistas existen unas franjas donde los hombres son quienes conducen los programas matinales y las mujeres los programas de las tardes, podemos advertir que en la radio sí es algo generalizado que las mujeres ocupen puestos directivos y de responsabilidad. Así lo entiende Cristina López Schlichting, directora de La Tarde con Cristina, programa emitido por la cadena COPE. Esta periodista señala que no ha roto fronteras en el mundo radiofónico ya que hay numerosas mujeres que tienen el mismo rango que ella (Lara, 2005). La prensa muestra un escenario diametralmente opuesto. Los estudios conocidos hasta hoy lo demuestran, indicándonos que en este sector comunicativo el poder aún lo siguen protagonizando los hombres. Situación que nos obliga a efectuar una reflexión sobre el futuro de las mujeres en los medios de comunicación impresos. En este sentido, es posible afirmar que es inusual ver a una mujer ocupar un puesto de dirección en un medio de comunicación impreso ya que tan sólo 30 mujeres dirigen alguno de los 210 diarios editados en España: Ana Muñoz Núñez, Diari de Tarrasa; Mª del Mar Rodríguez Quijano, Diario Málaga-Costa del Sol; Inés Artajo Ayeso, Diario de Navarra; Carmen Echarni Piudo, El Faro de Ceuta; Laura García Torres, El Faro de Melilla; Manuela Ponce Sánchez, El Faro de Murcia; Gisela Ribelles de la Peña, El Mundo Ibiza; Sara Muñoz Navarro, El Punt Barcelona Nord; Teresa Márquez, El Punt Maresme; Cati Morell Cañellas, El Punt Penedés; Mercé Ribé Pallarés, El Punt Camp de Tarragona; Lidia Loza, El Vigia; Esther Guerrero Gijón, Heraldo de Soria; Paloma Reverte de Luis, La opinión de Murcia; Mª José Salvador Escudero, La Tribuna Castilla y León; Concepción Sánchez, Tribuna Ciudad Real; Alicia García Alambra, La Tribuna de Cuenca; Concha Vicente García, La Tribuna de Guadalajara; Concepción Sánchez, La Tribuna de Puertollano; Carmen Sánchez Jara, La Tribuna de Talavera; Eulalia González Santiago, La Voz de Cádiz; Francisca Trujillo Eugenio, La Voz de Lanzarote; Laura Espinar Sánchez, Lanza-Ciudad Real; Irene Flores Sáez, Melilla hoy; Mª Luisa Roselló, Metro Madrid; Rocio García, Metro Sevilla; 415 María José Ufarte Pilar Notorio, Metro Zaragoza; Cristina Álvarez, Metro Galicia; Cristina Vives, Metro CLM; Cristina Sáiz Soriano, Valencia Marítima. La escasa presencia de mujeres en los puestos directivos de los medios impresos ha provocado que numerosas periodistas se pronuncien al respecto intentando justificar la situación. Así, María Luisa García de Cortazar y María Antonia García de León cuestionan en Profesionales del periodismo (2000: 27) las bases decisorias sobre las que se establecen ciertos reconocimientos. A esta visión, que apunta que el acceso de posiciones de poder dentro de la profesión aparece dejado en la apreciación subjetiva de quienes ya lo tienen, se ha sumado la de Cristina López Schlichting quien señala que evidentemente los puestos directivos en prensa están cooptados por hombres. A ello ha añadido: En prensa sigue existiendo discriminación ya que a igual puesto, no existe idéntico salario. No obstante y a pesar del gran progreso profesional de la mujer en el mundo periodístico la realidad muestra, como señalan las periodistas Isabel San Sebastián, Carmen Gurruchaga y Cristina López Schlichting, que todavía queda camino por recorrer para igualar la situación de las periodistas con la de sus compañeros de profesión (Lara, 2005). 5. MUJERES CORRESPONSALES Alfonso Rojo (1995: 78) señala que la guerra nunca es como se presenta en el cine. Es algo turbio, sucio y horrible ya que las situaciones que se viven son dramáticas. Esta visión, sumada al hecho de que la presencia femenina en el campo de batalla nunca ha sido recibida con benevolencia por parte de los corresponsales y los militares no ha impedido que diferentes mujeres desempeñen sus funciones periodísticas en distintos escenarios bélicos como la guerra del Golfo o la de Bosnia. Sin pretensiones de realizar una exhaustiva lista sobre las mismas, señalamos que bajo el rugido de los cañones, los silbidos de las balas y el valor sobrehumano de los hombres, encontramos a mujeres que, armándose de valor, han demostrado desenvolverse en complicadas situaciones a la misma altura que sus colegas los periodistas. Así, señalamos en primer lugar a Ángela Rodicio, que siendo corresponsal en Jerusalén desde agosto de 2000, cubrió desde Bagdad la invasión de Irak por parte de la coalición internacional que desalojó del poder a Sadam Hussein. Para mostrar la fuerza y entereza de este sector, Rodicio fue sustituida por otra mujer, Esther Vázquez. Otras corresponsales que cubrieron esta misma zona de conflicto fueron Almudena Ariza en Skenderum (Turquía) y María Oña en Jordania. Félix Santos (1995: 113-114) nos recuerda que a la misma altura que Ángela Rodicio se encontraba María José Ramudo, corresponsal en Moscú, y Maruja Torres en Panamá, donde fue testigo del asesinato del fotógrafo de prensa Juancho Rodríguez, o en cualquier otro punto de la América Hispana. Parafraseando a la que fuese directora de los Servicios Informativos de TVE, María Antonia Iglesias, Las mujeres en el seno de la profesión periodística. 416 este autor señala que las profesionales que se mueven en estos escenarios peligrosos son mujeres que, sacrificadas e integradas en su trabajo, no ponen ningún tipo de impedimento a la hora de desempeñarlo ya que ofrecen, al igual que sus colegas los periodistas, toda la disponibilidad que esté en sus manos. Estos datos vienen a constatar, una vez más, que la incorporación de la mujer al mundo laboral periodístico se ha producido de una manera natural ya que, al margen de las continuas voces que inciden en la desigualdad que sigue sufriendo este sector, la realidad actual muestra que la situación es diametralmente opuesta. Así, señalamos que los viajes oficiales a países islamistas están cubiertos informativamente por mujeres, que las secciones de política internacional tienen voz femenina… En definitiva, el escenario informativo en sus diferentes aspectos se ha feminizado. 6. LA INTEGRACIÓN SOCIAL PASA POR LA INTEGRACIÓN LABORAL Como se puede observar en los párrafos que preceden, el presente artículo versa su contenido en, como siendo la discriminación femenina la más antigua y extendida en el tiempo, la actualidad ofrece continuos ejemplos de lucha contra esta discriminación de género. Partiendo de esta línea, los siguientes párrafos están destinados a hablar de una periodista que, llena de valor y coraje, se ha convertido en un ejemplo a seguir por todas aquellas personas que luchan para hacerse un hueco en el mundo de la información. Probablemente, todos los andaluces conozcan a Nuria del Saz. Nuria es una sevillana que a los 14 años, después de un periodo progresivo iniciado dos años antes, pierde la vista. Esta falta sensorial no le impidió licenciarse en Ciencias de la Información y mucho menos convertirse en presentadora de un informativo diario en la cadena andaluza Canal Sur. Conocida por ser la única presentadora invidente en España, reconoce que la televisión es un medio de difícil acceso para las personas ciegas, por lo que agradece la voluntad de las personas que se hallan en los puestos directivos y de responsabilidad profesional de los diferentes medios de comunicación. Sin sentir discriminación por razón de sexo a la hora de acceder a ningún puesto de trabajo, la periodista Nuria del Saz, a la hora de hablar de la situación laboral de la mujer en el mundo informativo, reconoce que a pesar de que las mujeres caminan hacia una mayor igualdad, las leyes que amparan y velan por la no discriminación siempre quedan en papel mojado ya que, en la mayoría de los casos, no se ponen en práctica. Con sus labores informativas, Del Saz no sólo obtiene una contraprestación económica, sino que siente una gran satisfacción personal, pues le permite llevar una vida totalmente normal. Por ello, y porque la integración social pasa por la integración laboral, los directivos de las grandes compañías de comunicación deben reflexionar y diseñar contenidos que presenten la información de una forma accesible para todos los ciudadanos. En este sentido, esta periodista sevillana, al igual que la mayoría de las periodistas consultadas, apuesta por una cierta