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La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra

Laguna Canivell, Carolina

Abstract

La adaptación de los bloques de vivienda social construidos durante la posguerra española constituye uno de los principales desafíos de la actualidad. Estas barriadas, que anteriormente se encontraban en las afueras de la ciudad, ahora se sitúan en zonas cercanas al núcleo urbano y han adquirido un estatus residencial deseable. La reutilización y revitalización de este amplio parque de vivienda se presenta como una estrategia favorable debido a los beneficios económicos, la sostenibilidad y la preservación de la memoria del siglo XX. Por lo tanto, es fundamental lograr que estas viviendas cumplan con los estándares actuales. Para abordar esta estrategia, es necesario realizar un estudio exhaustivo sobre la evolución de las normativas pertinentes, analizar las diversas tipologías arquitectónicas que surgieron durante este período, identificar las problemáticas inherentes a dichas tipologías, considerar los cambios significativos en las demandas y necesidades de la sociedad de hoy, y reflexionar sobre los principios de diseño de la vivienda contemporánea. A su vez, debe valorarse su implementación en los casos concretos que nos conciernen. Con el propósito de aplicar de manera práctica esta investigación, se han seleccionado una serie de casos estudio ubicados en la ciudad de Sevilla. Estos casos conforman un muestrario de las tipologías más comunes, tanto en la capital andaluza como a nivel de España, que podemos encontrar en los conjuntos o “polígonos” de vivienda social. Sobre estos casos se han realizado ensayos prácticos, enfocados tanto en la redistribución interna de las viviendas como en la incorporación de una nueva subestructura para aumentar la superficie de los bloques y la instalación de ascensores.

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1. LA REGENERACIÓN DE LA PERIFERIA Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra Carolina Laguna Canivell TÍTULO: La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra AUTORA: Carolina Laguna Canivell TUTOR: Fernando Suárez Corchete TITULACIÓN: Grado en Fundamentos de la Arquitectura, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Sevilla. AÑO ACADÉMICO: 2022/2023 4. 5. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra RESUMEN Y PALABRAS CLAVE La adaptación de los bloques de vivienda social construidos durante la posguerra española constituye uno de los principales desafíos de la actualidad. Estas barriadas, que anteriormente se encontraban en las afueras de la ciudad, ahora se sitúan en zonas cercanas al núcleo urbano y han adquirido un estatus residencial deseable. La reutilización y revitalización de este amplio parque de vivienda se presenta como una estrategia favorable debido a los beneficios económicos, la sostenibilidad y la preservación de la memoria del siglo XX. Por lo tanto, es fundamental lograr que estas viviendas cumplan con los estándares actuales. Para abordar esta estrategia, es necesario realizar un estudio exhaustivo sobre la evolución de las normativas pertinentes, analizar las diversas tipologías arquitectónicas que surgieron durante este período, identificar las problemáticas inherentes a dichas tipologías, considerar los cambios significativos en las demandas y necesidades de la sociedad de hoy, y reflexionar sobre los principios de diseño de la vivienda contemporánea. A su vez, debe valorarse su implementación en los casos concretos que nos conciernen. Con el propósito de aplicar de manera práctica esta investigación, se han seleccionado una serie de casos estudio ubicados en la ciudad de Sevilla. Estos casos conforman un muestrario de las tipologías más comunes, tanto en la capital andaluza como a nivel de España, que podemos encontrar en los conjuntos o “polígonos” de vivienda social. Sobre estos casos se han realizado ensayos prácticos, enfocados tanto en la redistribución interna de las viviendas como en la incorporación de una nueva subestructura para aumentar la superficie de los bloques y la instalación de ascensores. RESUMEN Vivienda social Posguerra Adaptación Tipologías Vivienda contemporánea Flexibilidad PALABRAS CLAVE Fig. 1. La calle Conde de Halcón en el barrio de Pío XII, 1960 6. 7. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra ABSTRACT AND KEY WORDS The adaptation of social housing blocks built in the Spanish post-war period is one of today’s major challenges. Formerly located on the outskirts of the city, these neighbourhoods are now located in areas close to the urban core and have acquired a desirable residential status. The reuse and revitalisation of this extensive housing stock presents itself as a favourable strategy given its economic benefits, sustainability, and preservation of 20th-century memory. Thus, these dwellings must meet current standards. To approach this strategy, it is essential to conduct an exhaustive study on the evolution of relevant regulations, analyse the different typologies that emerged during this period, identify the inherent problems of these typologies, consider the significant changes in the demands and necessities of today’s society, and reflect on the principles of contemporary housing design. Moreover, the implementation of this strategy must be evaluated based on specific cases. To apply this investigation, a series of case studies located in the city of Seville (Andalusia, Spain) have been selected, and tests were conducted, focusing on the internal distribution of dwellings, the addition of a new substructure that allows for increased housing surface area, and the installation of a lift. These cases represent the most common typologies found in social housing complexes in Seville –and Spain–. ABSTRACT Social housing Post-war Adaptation Typologies Contemporary dwellings Flexibility KEY WORDS Fig. 2. Trabajadores sentados en la calle López de Gomara, el Tardón 8. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra ÍNDICE Motivación, relevancia y oportunidad Objetivos Metodología Antecedentes PARTE 1: CONTEXTO Tipologías de vivienda social y sus problemáticas La sociedad actual y sus necesidades PARTE 2: VIVIENDA La vivienda contemporánea I. Ámbitos especializados II. Ámbitos no especializados III. Ámbitos complementarios o comodines Actuaciones sobre vivienda social existente PARTE 3: ENSAYOS Delimitación del ámbito de estudio Ensayo 1: Virgen de los Reyes Ensayo 2: El tardón Ensayo 3: Madre de Dios Ensayo 4: Bami Ensayo 5: Pío XII Ensayo 6: Los Pajaritos Conclusiones ANEXOS Bibliografía Figuras 10 11 12 14 22 28 36 40 52 62 66 72 74 78 82 86 90 94 98 104 108 10. 11. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra MOTIVACIÓN, RELAVANCIA Y OPORTUNIDAD Este trabajo surge del interés por la adaptación de los bloques que conforman las barriadas sociales, construidas durante la posguerra, a los requerimientos y necesidades de la contemporaneidad. La obsolescencia de la periferia edificada durante esta etapa resulta uno de los grandes desafíos para las administraciones públicas, ya que afecta a una cantidad considerable de la población. Asimismo, explorar su posible transformación supondría una apuesta por el desarrollo urbano sostenible y por la protección de la memoria colectiva del siglo XX.1 Centrarse en la reutilización de edificaciones ya existentes en lugar de la construcción de obra nueva, parece algo obligado en la actualidad española. Supondría no sólo un ahorro económico, sino que podría dar respuesta a necesidades de la sociedad que aún no se han visto suplidas. Durante principios del siglo XX y tras la guerra civil, la ciudad de Sevilla se ve afectada por un importante aumento demográfico. Esta situación conlleva que la necesidad de vivienda sea un problema fundamental que tratar. Sin embargo, no fue hasta los años cincuenta cuando se comienza a construir conjuntos residenciales de manera masiva. Estos conjuntos de carácter social dieron lugar a los ensanches que hoy conocemos y materializaron la periferia sevillana. 1 GARCÍA VÁZQUEZ, C. (2015) La obsolescencia de las tipologías de vivienda de los polígonos residenciales construidos entre 1950 y 1976. Desajustes con la realidad sociocultural contemporánea. 2 DOMÍNGUEZ-AMARILLO, S.; SENDRA SALAS, J.; FERNÁNDEZ-AGÜERA, J.; ESCANDÓN, R. (2017) La construcción de la vivienda social en Sevilla y su catalogación (1939-1979). Hoy día, debido al crecimiento de la urbe, muchos de estos barrios han quedados desligados del concepto de periferia. Algunos de ellos son considerados parte del núcleo principal de la metrópoli o por su localización, entornos residenciales muy deseables como zonas de alquiler para estudiantes, jóvenes etc. Este parque residencial, que se encuentra inmerso en distintos puntos de la retícula urbana, representa cerca de un 30% de la vivienda actual2. Su regeneración, por lo tanto, supondría un cambio relevante. Estos conjuntos residenciales conocidos coloquialmente como “polígonos”, están compuestos por una serie de bloques que comparten tipologías afines. Esta situación resulta ventajosa ya que métodos que resulten satisfactorios para un caso particular, podrían ser extrapolados a otros con relativa sencillez. Con todo, la intervención sobre estas construcciones resulta necesaria no sólo por los problemas técnicos y de confort térmico, sino porque fueron proyectadas para unos usuarios que, en la mayoría de los casos, pertenecían a un modelo de familia prototípica — generalmente un matrimonio con dos o más hijos —. Como es ampliamente conocido, hoy habitan estos espacios una alta diversidad de agrupaciones. Esta situación deberá repercutir sobre las decisiones, pero también, nuevas necesidades surgidas y los cambios en la utilización de las diferentes estancias que componen un hogar. OBJETIVOS Objetivo general _Realizar ensayos de adaptación sobre casos estudio pertenecientes al parque de vivienda social, construido en Sevilla durante la posguerra. Objetivos específicos _Desarrollar una revisión cronológica del marco normativo de la vivienda social en Andalucía desde la posguerra hasta la actualidad _Analizar los esquemas de distribución e identificar los problemas de las tipologías sociales construidas durante la posguerra _Recopilar información acerca de las nuevas necesidades y características determinantes de la población _Analizar las estancias que componen la vivienda, cómo deben de adaptarse a los estándares actuales y cuáles son sus elementos esenciales _Examinar ejemplos y estrategias de transformación de la vivienda social _Recopilar y redibujar la planimetría de los casos estudio seleccionados Fig. 3. Barriada de la Candelaria en 1961 12. 13. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra METODOLOGÍA Para poder alcanzar los objetivos anteriormente expuestos, en el desarrollo del presente trabajo de investigación se propone una metodología analítica con el fin de obtener reflexiones de carácter crítico. Partiendo de una contextualización histórica del origen de la vivienda social en Sevilla, repasaremos cronológicamente las normativas que afectan directamente a este tipo de viviendas en Andalucía. Haremos hincapié en su evolución y cómo afectan estos cambios a los bloques residenciales en la actualidad. Posteriormente, se realizará un análisis de las tipologías existentes durante el periodo de estudio, focalizándonos en la estructura interna de las viviendas y cuáles son los problemas que surgen con respecto a las exigencias actuales. A su vez, se realizará una recopilación de las necesidades de la sociedad actual y las características de ésta, con objeto de poder tomarlas en consideración a la hora de realizar transformaciones en los domicilios. Este primer análisis se realizará mediante una revisión bibliográfica y consullta de datos estadíscos, así como artículos periodísticos. La segunda parte de esta investigación comenzará con el estudio de la vivienda contemporánea, junto a un análisis individual de las estancias que la componen. Buscamos encontrar cómo deben de ser los atributos que definan la casa actual y aquella de un futuro próximo, así como aquellos elementos cuya presencia resulte fundamental para su adecuado funcionamiento. Para ello, se realizará una recopilación de bibliografía de diferentes autores. Seguidamente se analizarán algunos ejemplos y métodos utilizados en Europa para intervenir sobre la vivienda social. A raíz de esto podremos valorar cuáles de estas estrategias pueden ser exportadas a nuestro país y de qué manera. Finalmente, se expondrán siete casos estudios representativos de las tipologías estudiadas pertenecientes a diferentes barriadas de la ciudad de Sevilla. Sobre éstas se realizarán unos ensayos para su adaptación a los estándares contemporáneos; con el propósito de abrir un debate sobre las posibilidades de actuación sobre este tipo de viviendas. La planimetría elaborada será realizada basándose en los dibujos originales, provenientes de diferentes fuentes bibliográficas y archivos pertenecientes a fototecas nacionales. Así como, fotografías actuales de los conjuntos. El trabajo terminará con una reflexión en la que se obtengan conclusiones de carácter crítico a partir de los ensayos desarrollados sobre las planimetrías de las viviendas. Fig. 4. Barrio de Torreblanca en 1960 14. 15. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra ANTECEDENTES I. Contexto histórico A principios del siglo XX, debido a la neutralidad del país durante la I Guerra Mundial (PGM), en España se produjo un gran desarrollo de la actividad económica e industrial gracias a la necesidad de productos de exportación alrededor de Europa. Esta situación propició un aumento poblacional y, en consecuencia, una gran demanda de vivienda. Es entonces cuando se comienza a debatir sobre la vivienda obrera, cuál ha de ser su programa y los criterios fundamentales para su diseño. La primera ley que contempló este tipo de viviendas fue la Ley de Casas Baratas de 1911, que, sin embargo, no dio los resultados esperados. Fue revisada diez años más tarde, esta vez planteando la creación de “ciudades-satélite” de casas baratas que dependieran de un núcleo urbano. Con todo, terminó atrayendo a una clase media acomodada; hecho que se siguió fomentando con la tercera ley de Casas Baratas de 1924 y en su posterior de Casas económicas. Por lo que no se hallaba una solución a la imperante necesidad de vivienda social.1 Pocos años después de la finalización de la PGM, el desarrollo económico se vio frenado y en 1929 Sevilla, la ciudad que nos ocupa, se vio afectada por una grave crisis económica a causa de la Exposición Ibero Americana y seguidamente por el inicio de la Guerra Civil. En este periodo y hasta los años cincuenta, la población de la ciudad aumenta exponencialmente a raíz de, una vez más, una migración del campo a 1 SAMBRICIO, C., & SÁNCHEZ LAMPREAVE, R. (2008). 100 años de historia de la intervención pública en la vivienda y la ciudad. 2 QUEIRO, R. (2016) Patronato Municipal y Real Patronato de Casas Baratas de Sevilla. Aportaciones a la conformación de la ciudad a través de la vivienda social : 1913-1986. 3 SAMBRICIO, C., & SÁNCHEZ LAMPREAVE, R. (2008) op. cit. las ciudades; pero esta necesidad no crecerá paralelamente a la construcción de vivienda. En consecuencia, al concluir la primera mitad del siglo XX, prácticamente se mantiene inalterada la Sevilla de la exposición ya mencionada.2 Tras la Guerra Civil, el nuevo Régimen tuvo que enfrentarse a esta situación dramática, aún más cuando el problema de la vivienda y el apoyo a la familia eran parte fundamental de su política, como se refleja en el lema: “Ni un hogar sin lumbre, ni una familia sin pan”. No obstante, durante la década de 1940 los esfuerzos quedaron focalizados en la reconstrucción y creación de una imagen monumental. La cuestión de la vivienda social no fue asumida como prioridad hasta la década de los cincuenta, cuando la situación en España era insostenible; encontrándose cerca de 400.000 chabolas distribuidas por el país.3 En 1954 se redacta el Primer Plan Nacional de la Vivienda y tres años más tarde, tras la finalización del periodo autárquico, se crea el Ministerio de la Vivienda, con vistas a acabar con la fragmentación administrativa y poner en marcha la primera Ley de suelo. Es en este ciclo cuando se hace frente a la necesidad de vivienda social bajo la utilización de una serie de organismos dependientes del Ministerio: el Instituto Nacional de la Vivienda (INV), la Obra Sindical del Hogar y Arquitectura (OSHA) y en el caso de Sevilla, el Patronato de Casas Baratas (PCB). En la década de los cincuenta, estos instrumentos serán los encargados de edificar más de cuarenta y tres mil viviendas en la capital Andaluza. Se convirtieron en los principales promotores edilicios, ya que el ayuntamiento aún hacía frente a la deuda generada durante la Exposición del 29 y los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU) de 1946 y su posterior de 1962, resultaron poco eficientes.4 El periodo de los años sesenta fue definido por un auge inmobiliario y turístico, pero a su vez por la introducción de características del Movimiento Moderno, lo cual se ve evidenciado en todo tipo de edificaciones. Este será el periodo más prolífico de la vivienda social y que perdurará hasta 1973. Los siguientes diez años supusieron un crecimiento económico que conlleva un aumento del nivel de vida y los inicios de lo que posteriormente se denominaría consumismo. De la mano de esta situación, surgen una serie de transformaciones como es el rol de la mujer y su incorporación al mundo laboral, lo cual afectaría en gran medida al espacio del hogar, que se vería bombardeado por una serie de nuevos equipamientos para realizar las tareas domésticas con mayor rapidez.5 Este proceso de modernización continuó a pesar de la Crisis del Petróleo de 1974, que en España se deja notar con el fin de la dictadura, en 1975. Tras la posterior entrada de España en la Unión Europea (1986), sucedió un cambio radical en la población, debido a los múltiples procesos que surgieron a partir de este momento. Entre ellos podemos destacar 4 PÉREZ ESCOLANO, V., PÉREZ CANO, M. T., MOSQUERA, E., & MORENO, J. R. (1986). 50 años de arquitectura en Andalucía, 1936-1986. 5 DIÉGUEZ PATAO, S. (2006). El espacio doméstico contemporáneo: un siglo de innovaciones. 6 GARCÍA VÁZQUEZ, C. (2015) La obsolescencia de las tipologías de vivienda de los polígonos residenciales construidos entre 1950 y 1976. Desajustes con la realidad sociocultural contemporánea. la migración, la aparición de nuevos modelos de familia y el hundimiento de la natalidad.6 Fig. 5. Cartel propagandístico de la OSHA 16. 17. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra II. Revisión cronológica del marco normativo de la vivienda social en Andalucía Con objeto de comprender bajo qué regulaciones fueron erigidas las barridas sociales de la época de estudio, se cree conveniente realizar una revisión de la evolución normativa de la vivienda social en Andalucía. Esto no sólo permitirá obtener una mayor comprensión de los bloques residenciales y sus características, sino también cómo se ha transformado el concepto de vivienda social hasta nuestros días. Así como, analizar de qué manera estos domicilios deben adaptarse a las normativas actuales. Se ha optado por, a modo de simplificación y esquematización, desglosar esta línea temporal en los siguientes periodos, basado en el artículo de Carlos García Vázquez7: Periodo: 1939-1949 El 19 de abril de 1939 se implantó la Ley de Viviendas Protegidas y paralelamente se creó el INV. En esta ley, por primera vez se sustituye la palabra casa para comenzar a denominarla vivienda y con ello desaparece el concepto de “Casas Baratas”. Éste fue el primer intento de la posguerra por desarrollar una política de vivienda con carácter social, aunque distinguía a los beneficiarios en base a los sueldos familiares, una práctica poco efectiva ya que existían una gran diversidad de cuantías. Con todo, no fueron construidos tantos domicilios como exigía la situación. 7 GARCÍA VÁZQUEZ, C. (2015) op. cit. En el decreto de esta misma Ley, en el Capítulo II. Art. 6 especifica: “No se aceptará ninguna vivienda que no sea susceptible de albergar una familia con hijos, por lo cual se exigirá que, cuando menos, cada vivienda tenga tres dormitorios de dos camas”. Con este artículo se establecía el que sería el modelo prototípico de vivienda, aquella destinada a la familia tradicional y compuesta por tres habitaciones. Las siguientes actuaciones en este periodo en cuanto a vivienda se refiere, perdieron este carácter social, queriendo centrarse en el aspecto macroeconómico. Fue en 1944 cuando se puso en vigor la Ley de viviendas de clase media bonificada, que pretendía utilizar la capacidad de creación de empleo del sector de la construcción con la finalidad de reducir la tasa de paro. Periodo: 1949-1953 El texto que dio comienzo a la reflexión sobre la vivienda social en 1949 fue el “Estudio sobre la vivienda económica en España”, presentado a la V Asamblea Nacional de Arquitectos. En esta propuesta se aconsejaba — dependiendo del salario del usuario y del número de componentes de la unidad familiar — superficies máximas que oscilaban los 40 m² para uno o dos ocupantes sin descendientes y 65 m² para parejas con cuatro o cinco hijos. Para ello, las estrategias utilizadas en el diseño de las plantas incluían la supresión de pasillos y vestíbulos, así como la fusión de la cocina, la sala de estar y el comedor en un único espacio. Fig. 6. Foto aérea de Pío XII de 1959 30. 31. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra En el año 2023 la INE nos ofrece un dato aún más exacto, en la provincia de Sevilla un 73,23% de los hogares están conformados por de uno a tres usuarios. Asimismo, la cifra asciende en las predicciones de 2037, donde alcanza el 79,16% de la totalidad. Con estos datos, que son consecuencia de la ya conocida bajada exponencial que ha sufrido la natalidad — en Sevilla en 1975 estaba en un 21,70 y en 2021 en un 7,99 —, podemos presagiar una tendencia hacia un menor número de dormitorios en las viviendas. III. Necesidad de espacios flexibles y polifuncionales “La modernidad significa muchas cosas, y su aparición y avance pueden ser evaluados utilizando diferentes parámetros. No obstante, una característica de la vida contemporánea y su estadificación destacan particularmente, como una diferencia que marca la diferencia, como un atributo crucial del que derivan todas las demás características. Este atributo es el cambio en la relación entre el espacio y el tiempo”. 4 Antiguamente la concepción de la casa, por parte de la sociedad, era la de un bien en propiedad, un bien de pertenencia. La constante necesidad actual de cambios de residencia y de comportamientos y hábitos nos dan a entender que la “casa contemporánea” se acerca más a un objeto temporal 4 BAUMAN, Z. (2003). Liquid love : on the frailty of human bonds. 5 MARTELLA, F. (2018). Domestic boundaries. 6 BEZOS ALONSO, J.L. (2018). El concepto de Low Road de Stewart Brand como fundamento de estrategias para la adaptabilidad de los espacios en la vivienda contemporánea. 7 HABRAKEN, N.J. (1974). El diseño de soportes y utilitario. Antes el hogar era una variable estable, ahora es un punto en movimiento dentro de un espacio de posibilidades. 5 Steward Brand dotaba de especial valor al factor tiempo, un habitual olvidado en la arquitectura. Consideraba de gran importancia el carácter progresivo de los espacios, y señalaba la incoherencia a resolver entre la permanencia de lo edificado y la variabilidad de las necesidades y deseos de los usuarios; que a lo largo del tiempo dan forma a los espacios. Hoy día, los edificios se proyectan para usos específicos, con estancias fijadas a una función concreta. No obstante, los ciclos de la sociedad y de las transformaciones de los grupos de habitantes de una vivienda, pueden devenir en grandes cambios en sus necesidades. Éstas pueden variar desde una mayor necesidad de espacio, por aumento del número de miembros o reducción por disminución de los mismos. Así como cambios de uso, que incorporan nuevos espacios para el trabajo, el ocio etc. Pueden requerir también una mayor fragmentación, si se quisiera alquilar una parte de la vivienda. Y como éstos, podrían surgir muchos escenarios, por lo que promover espacios que sean adaptables a diferentes situaciones parece algo esencial en la contemporaneidad.6 Ya en 1974, N. J. Habraken realizó estudios sobre esta cuestión en su libro “El diseño de soportes” 7. Este autor defendía la importancia de participación de los residentes y distinguía entre aquello sobre lo que la comunidad tiene control — soporte — y el ámbito donde es el individuo el que tiene el poder de decisión — unidad separable —. Precisamente son estas unidades separables, las que, según indica, deben ser adaptables y con múltiples combinaciones posibles. No obstante, apunta que la máxima flexibilidad no conlleva de manera necesaria a una buena solución. Es necesario crear una serie de reglas para orientar al individuo, lo suficientemente simples y limitadas para que puedan visualizarse con facilidad. Esta misma idea las expresa Hertzberger, que apunta que somos entrenados para satisfacer requerimientos que son efímeros, por lo que nuestra mirada se vuelve limitada. Opina que, para poder sobreponerse a esta situación, los arquitectos deberían diseñar nuevas estrategias con una mayor capacidad de adaptación a lo largo del tiempo. A su vez el autor defiende que, si la multifuncionalidad se define como el diseño deliberado para finales predeterminados, la polivalencia es la capacidad de no sólo asumir imprevistos, pero además incitarlos. En resumen, diseñar condiciones para promover la interpretación requiere de un acondicionamien- to, no de una programación.8 Como bien decía Brand, un edificio no es algo que acabas, es algo que empiezas. 8 HERTZBERGER, & KIRKPATRICK, J. (2015). Architecture and structuralism : the ordering of space. Nai010 Publishers. IV. Integración de las personas discapacitadas o de movilidad de reducida La integración las personas mayores, personas con problemas de movilidad o personas con discapacidad es un hecho relativamente reciente. Hoy día se considera una necesidad y requerimiento esencial que todos los edificios y en la medida de lo posible, las viviendas, sean adecuadas también para este tipo de usuarios. En consecuencia, dejando de lado la incuestionable introducción de un ascensor, será necesario eliminar elementos que compliquen el acceso como pueden ser escalones de entrada o aumentar el ancho de las puertas. Así como, respetar los radios de giro establecidos por la normativa en zonas comunes y cuando sea posible en el interior de las viviendas. 32. 33. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra V. Los cambios en el trabajo y la educación En su origen la vivienda surgió como un entorno en el que se combinaban tareas reproductivas y productivas; sin embargo, con el tiempo comenzaron a desligarse. Se estableció el ámbito residencial como el medio de escape del trabajo, dedicado únicamente a la vida familiar y al ocio. Desde hace varios años se ha estado viendo una vuelta hacia el esquema inicial, debido a la incorporación de nuevos medios tecnológicos en los hogares. Tras la experiencia sucedida durante la pandemia de la Covid.19, muchas más empresas e instituciones académicas han decidido apostar por la telecomunicación. El teletrabajo se ha convertido en algo común en la vida de muchas personas en la actualidad. Esta introducción, a su vez, en el mundo educativo, tanto universitario, como el de la enseñanza obligatoria, anticipan la necesidad de lugares adecuados para realizar estas actividades en los domicilios. En un modelo de vivienda ideal, espacios dedicados a e tareas laborales podrían ser separados de las estancias más privadas e incluso incluir un baño y un recibidor. No obstante, al estar estudiando el caso de viviendas sociales, el espacio del que se dispone es reducido. En consecuencia, para atender esta necesidad será necesario recurrir a la polivalencia o a la flexibilidad de los espacios. VI. Sostenibilidad y confort térmico El cambio climático se trata de uno de los principales problemas medioambientales de la actualidad. Sumado a la creciente crisis energética, conlleva la necesidad de conseguir edificios de consumo casi nulo y demuestren ser energéticamente sostenibles. La rehabilitación energética de los edificios de estudio, por lo tanto, será una componente base a tener en cuenta a la hora de realizar una actuación. Una mejora de los aislamientos — o introducción de éstos — así como una modernización de las instalaciones será fundamental. Tanto por los hechos medioambientales ya expuestos, como por el nivel de confort de los habitantes de las viviendas. Fig. 11. Esquema estructural y de composición de l’Unité d’habitation de Le Corbusier 34. 35. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra PARTE 2: VIVIENDA 36. 37. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra LA VIVIENDA CONTEMPORÁNEA El hogar, según la filosofía de Gaston Bachelard, es el espacio más privado y personal de la arquitectura, es nuestro propio universo, nuestro nido y nuestra concha, donde soñamos. La casa nos proporciona un refugio acogedor y seguro frente a las inclemencias del tiempo y los peligros externos, es en este lugar donde el ser humano experimenta la mayor sensación de comodidad. Este sentimiento de bienestar se debe al estado de satisfacción física y emocional que surge al vivir en un espacio arquitectónico humanizado.1 Al ser un bien tan fundamental para las personas, el hogar es un elemento que se resiste al cambio. Es un bien tangible e hipotecable que, por su naturaleza, tiende a ser conservador y resistente a la transformación. 2 Se ha promovido de manera ideológica este carácter de propiedad a la vivienda. Se convierte en valor de cambio, por lo que huir de las soluciones convencionales resulta complicado. Esto conlleva que no sea fácil un avance en la experimentación.3 De hecho, los autores Paricio y Sust no aconsejan proponer cambios drásticos en el diseño y construcción de edificios de viviendas; ya que el espacio físico que utilizamos para vivir está muy arraigado en convenciones y simbologías tradicionales. Esto significa que, para la mayoría de las personas, romper con estas prácticas y adaptarse a nuevas soluciones sería difícil de asumir. No obstante, esa característica mudable de la forma de habitar actual puede permitir explorar cambios menos radicales y reflexionar acerca de las 1 BONET CORREA, Y. (2006). Las cosas en su sitio. 2 PARICIO, I., & SUST, X. (1998). La vivienda contemporánea. Programa y tecnología. 3 MONTANER, J.M (2015). La arquitectura de la vivienda colectiva: políticas y proyectos en la ciudad contemporánea 4 KORBI, & MIGOTTO, A. (2019). Between Rationalization and Political Project: The Existenzminimum from Klein and Teige to Today. 5 Ídem. características esenciales del lugar habitable. Cuestionarse cómo debe de ser la vivienda básica es una pregunta que ha sido objeto de reflexión para los arquitectos desde hace décadas. En 1929, en el CIAM II celebrado en Frankfurt, fue precisamente este tema, Wohnung für das Existenzminimum — vivienda para el mínimo nivel de existencia — el elegido. Con el objetivo de situar en el centro el problema de vivienda para las clases más bajas. La preocupación principal en los años veinte era la disminución de la superficie de los domicilios y la degradación de las condiciones de habitabilidad, que caracterizaba a las casas de la clase obrera en las metrópolis del capitalismo industrial. Ante esto, el Existenzminimum se presentó como un manifiesto teórico para guiar la reflexión de los arquitectos modernos. 4 Al margen de los congresos y exhibiciones oficiales, e incluso como una reacción, surgieron investigaciones adicionales sobre la vivienda mínima. Dos figuras en particular, Alexander Klein y Karel Teige, desarrollaron líneas de investigación y diseño autónomas con el propósito de visualizar una alternativa de unidad de vivienda a la que proponía el CIAM. 5 Alexander Klein enfocó el problema desde un sistema metodológico de la experimentación, cuya finalidad era la optimización del espacio doméstico a través del análisis gráfico; donde evidenciaba la importancia del sujeto y el movimien- to. No cuestionaba la forma tradicional en sí de la vivienda familiar y consideraba el domicilio como “la organización científica de la vida”. Con todo, su trabajo resultó crucial para la investigación de la vivienda mínima y tuvo gran relevancia en las teorías domésticas de posguerra, llegando incluso a alcanzar el panorama español.6 Por otro lado, la contribución de Karel Teige a este debate puede ser considerada como un posicionamiento político claro y como un intento de proponer nuevas formas de vivienda colectiva. Basándose en unos principios marxistas, proponía la colectivización y centralización de todos los aspectos relacionados con las tareas domésticas — cocinar, limpieza, cuidado de los hijos, servicios — y la reducción del espacio privado a solamente una célula, la habitación universal. Algo que se acercaría más a la visión actual del co-housing. 7 Hoy, muchos años después, este debate sigue estando a la orden del día. La cuestión de qué puede y debe considerarse como esencial, qué podría convertirse en comunitario y cómo han de ser los espacios contemporáneos, continúa siendo un interrogante abierto. En el siglo XXI, la vivienda social es aún el lugar donde cambios políticos y sociales confluyen; en consecuencia, se han redefinido las características básicas que la definen. 8 Las últimas décadas han supuestos la introducción de grandes variaciones sociales, tecnológicas 6 Ídem. 7 Ídem. 8 MONTANER, J.M (2015).op. cit. 9 MONTANER, J.M & MUXÍ MARTÍNEZ, Z. (2010). Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI. y reproductivas, como ya hemos anticipado. A raíz de estos nuevos paradigmas contemporáneos, surge la necesidad de una revisión de la los “sistemas de pensamiento” utilizados para su diseño. Respecto a este tema, se han elaborado multiplicidad de investigaciones, como por ejemplo en el artículo “Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI”.9 Donde Josep María Montaner y Zaida Muxí Martínez establecen unos criterios cualitativos que, bajo su juicio, debe cumplir una vivienda de este siglo. Estos criterios son: _Espacio exterior propio. Donde poder realizar actividades, que cuente con vistas agradables y que actúe como medio para controlar la temperatura. _Desjerarquización. Favorecer la utilización flexible de los espacios, no asignarles una función predeterminada, ni establecer grandes diferencias de tamaños. _Espacios para el trabajo reproductivo. Espacios adecuados para todas las tareas domésticas o espacios comunitarios para su correcta realización. _Espacios de guardado. Prever la inserción de distintos tipos de almacenamiento, no sólo armarios, sino despensas, trasteros etc. 38. 39. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra _Atención a las orientaciones. Las fachadas deben de responder adecuadamente a la posición en la que se encuentran. _Ventilación transversal natural. Resulta imprescindible, que todas las viviendas posean ventilación cruzada, ya sea con profundidades máximas de 13 m o a través de patios. _Dispositivos de aprovechamiento pasivo. Favorecer la utilización de sistemas de control climático, solar y acústico pertenecientes a la tradición constructiva del lugar, con el objeto de que no necesiten una aportación energética extra. _Incidencia en la formalización. Búsqueda de la armonía con el contexto a través de valores plásticos y culturales. _Sistemas constructivos independizados. Estos sistemas deben ser independientes para poder llevar a cabo sustituciones parciales con facilidad. _Adaptabilidad. Adecuarse a diferentes situaciones familiares en el tiempo y a diversos tipos de agrupaciones. _Recuperación de azoteas. Rehabitar estos lugares, definirlos como lugar de encuentro y uso comunitario. Evitando que sean conquistadas por las maquinarias en su totalidad. _Integración de la vegetación en la arquitectura. Introducir vegetación en fachadas, patios, cubiertas etc. 10 MONTEYS, X; MÀRIA, M.; FUERTES, P.; PUIGJANER, A.; SAUQUET, R. J.; MARCOS, C., & CALLÍS, E. (2010). REHABITAR en nueve episodios. 11 Ídem. _Posible integración de ámbitos de otras viviendas. Con el propósito de poder proporcionar una mayor variedad tipológica de viviendas o espacios satélites con otros usos diferentes. _14 +1 - volumen. Hay que considerar la vivienda como un espacio volumétrico, no plano. Unos centímetros adicionales pueden favorecer, por ejemplo, para la adición de almacenamiento. Sin duda, no hay una solución única para definir los parámetros que debería seguir una vivienda que satisfaga todas las necesidades actuales. Sin embargo, consideramos que estos puntos son válidos como posibles respuestas a la situación contemporánea. Como exponen los autores, se pueden alcanzar los mínimos de habitabilidad — establecidos en las normativas —, asegurando una apropiación adecuada para los usos preestablecidos tradicionales, sin predeterminar por ello los espacios o condicionarlos mediante la superficie, proporciones que inducen a una distribución única, etc.10 Precisamente es en la distribución, en el mobiliario, donde hallamos una fórmula para poner a prueba la capacidad de transformación de una casa. Variar la colocación de los muebles tiene como resultado un cambio en la forma de usar la vivienda, es rehabitarla. “Los muebles parecen estar por encima de los espacios; son los ingredientes para hacerlo habitables”. 11 Ante el gran problema inmobiliario de la actualidad, la solución no se encuentra en la construcción de obra nueva; si no en aprovechar aquello que ya existe. En “Rehabitar en 9 episodios”, sostienen que no se trataría de rehabilitar, sino pensar en cómo podrían usarse estas edificaciones de otro modo. Concentrarse en el interior, en las distribuciones, en el mobiliario, en lugar de la envoltura externa de la forma. Algunas de las actuaciones que proponen los autores son: revisar la habitación de alquiler como extensión variable de la casa; abrir alguna puerta más entre las piezas de una misma vivienda o una segunda entrada; poner una mesa en la cocina para incitar cambios en su uso; disolver la hegemonía de la sala de estar; reanimar la calle domesticando las plantas bajas o pensar en balcones y cubiertas como habitaciones exteriores. Se trata de dotar de una nueva vida a esos lugares. Quizás no haya que plantearse la casa del futuro, sino más bien pensar en el futuro de nuestras casas. Creemos que es pertinente, por lo tanto, realizar reflexiones acerca del futuro de las diferentes estancias que tradicionalmente han compuesto las viviendas. Fig. 12. Espacio multiuso — trabajos reproductivos y trabajos productivos — 40. 41. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra _La cocina La cocina ha experimentado una serie de cambios y avances tecnológicos a lo largo del tiempo, que han transformado tanto su uso, como los hábitos relacionados con ella. La introducción de electrodomésticos ha sido fundamental en este proceso, ya que la mayoría de las innovaciones tecnológicas se han centrado en esta estancia. En la actualidad, se caracteriza por ser un espacio doméstico mecanizado, en el que conviven varios aparatos eléctricos. Pero a su vez, se trata de un área multifuncional donde suceden actividades como ver la televisión, conversar, llamar por teléfono, estudiar o fumar.1 En la modernidad fue considerado el centro de la domesticidad, un lugar asociado al ama de casa. Algo que vemos claramente representado en la publicidad de electrodomésticos de hace cincuenta años — influencia que aún vemos perpetrada en la actualidad —. La cocina se convirtió en la estancia donde se mantenía aquella ilusión de la perfección doméstica.2 Se trataba del espacio de servicio y de la esfera privada, la materialización del rol de la mujer en el hogar. Es bajo estas circunstancias cuando se incorporan la mayoría de elementos que hoy conocemos. A principios de siglo, las cocinas de carbón y gas coexistían, y más tarde los quemadores eléctricos se sumaron a la 1 DIÉGUEZ PATAO, S. (2006). El espacio doméstico contemporáneo: un siglo de innovaciones. 2 PUIGJANER, A. (2016). “The “Kitchenless” House: A Concept for the 21st Century”. 3 DIÉGUEZ PATAO, S. (2006) op. cit. 4 PARDO DÍAZ, G. (2016). Cuerpo y casa : hacia el espacio doméstico contemporáneo desde las transformaciones de la cocina y el cuarto de baño. 5 ALONSO, C. (2023). Los consumidores se refugian en los congelados ante la escalada de precios de los alimentos frescos. mezcla, hasta que las modernas placas de vitrocerámica se popularizaron. Sin embargo, sus medidas se han mantenido estables desde su maduración en 1930.3 En el caso del horno, se trata del electrodoméstico tradicionalmente utilizado para descongelar o cocinar productos. No obstante, en la década de los ochenta, aparece un nuevo aparato: el microondas, capaz de descongelar, calentar y cocinar, de manera rápida y sencilla. Su introducción supone una transformación en la forma de organización de esta estancia. Se trata de un elemento que, a diferencia de la cocina de gas o eléctrica, puede cambiar de localización y preparar comida en un tiempo mucho más reducido. La aparición de este aparato coincide con la crisis del concepto de “comida familiar”, fomentando su desaparición. Al poder ser utilizado por casi cualquier miembro de la familia, propicia la individualización del acto de cocinar y comer.4 Actualmente, la tendencia hacia la comida precocinada potencia tanto el ya mencionado microondas, como el congelador. Aparato que puede llegar a tener una importancia aún mayor que su predecesor el frigorífico. El aumento del consumo de alimentos congelados está en auge desde las últimas décadas y se ha disparado este mismo año. Esto ha sucedido debido al aumento en los precios de alimentos frescos, dado que la población ha recurrido-como medida de ahorro- a este tipo de comidas.5 Esta predisposición puede I.ÁMBITOS ESPECIALIZADOS Fig. 13. Mujer en la cocina en 1935 42. 43. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra requerir que en un futuro sean necesarios congeladores de mayores dimensiones o incluso su duplicación. A pesar de que el frigorífico y el congelador se introdujeron en los hogares con facilidad, el lavavajillas ha tenido una aceptación lenta y difícil. En 1970, sólo el 4% de los hogares españoles tenían un lavaplatos y todavía hoy en día, no se considera un electrodoméstico esencial en la mayoría de los hogares.¹ No obstante, dado el reducido tiempo dedicado generalmente a las labores domésticas y las exigencias de inmediatez para su realización; no es conveniente descartar la posibilidad de que termine por convertirse en un elemento indispensable. En cuanto al carácter general de la cocina, Paricio y Sust argumentan que su percepción varía mucho entre las personas: algunos la consideran como una habitación de servicio que produce ruidos, olores y desorden; mientras que otros la ven como el corazón de la vida familiar. Por lo tanto, recomiendan que la cocina adopte un diseño flexible, que admita una variedad de formas de uso. Proponen que se permita a los habitantes de la casa decidir si quieren integrar o separar un área para comer, o si quieren o no conectarla con la sala de estar. Aunque, reconocen que el incluir la cocina en un espacio único junto a la sala de estar, es una solución eficaz para hogares de menor tamaño; ya que esto permite que se perciba una mayor amplitud. 6 6 PARICIO, I., & SUST, X. (1998). La vivienda contemporánea. Programa y tecnología. 7 BONET CORREA, Y. (2006). Las cosas en su sitio. 8 MONTANER, J.M & MUXÍ MARTÍNEZ, Z. (2010). Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI. 9 MARTELLA, F (2021) Towards an Urban Domesticity. Contemporary Architecture and the Blurring Boundaries between the House and the City. En contraposición, Yago Bonet Correa asegura que en la actualidad la cocina ha adquirido una importancia renovada, ya que ha dejado de ser vista como un espacio marginal reservado para el servicio y las mujeres; y ha vuelto a ser un lugar de reunión familiar, donde los muebles y electrodomésticos se integran de manera natural en la estancia. Desde la perspectiva del diseño arquitectónico contemporáneo, se observa que la cocina se asemeja más a la organización de una cabina de avión que a la idea de la cocina antigua.7 Josep María Montaner y Zaida Muxí destacan que es fundamental el correcto desarrollo de las actividades funcionales y tener en cuenta que puedan ser usados por más de una persona al mismo tiempo. La incorporación de un almacenaje en frío, un espacio de cocción y lavado — disponiendo de 60 cm lineales para cada uno — más otros 60 cm como zona de elaboración las consideran medidas mínimas; las cuales ya planteaba Neufert en su libro “Arte de proyectar en arquitectura”.8 Hoy, podríamos incluso plantearnos la propia importancia de la acción de cocinar en la vivienda. Durante el siglo XX, las largas horas de trabajo y la presencia constante de una persona dedicada en exclusiva a las tareas del hogar, promovió la acción de comer en casa. No fue hasta la revolución de género y la emancipación de la mujer de las labores domésticas, que la acción de comer fuera se convirtió en algo habitual en la población occidental.9 Los conocidos como “millenialls” son tres veces más propensos a pedir comida a domicilio que sus padres -según una investigación del banco USB en 2018, “Is the kitchen dead? y la utilización de aplicaciones para ello crece exponencialmente cada día. Según este mismo estudio, en 2030 nos encontraríamos ante un escenario en el que la acción de cocinar podría ser dejada al margen; y donde la mayoría de las comidas serían pedidas a través de dichas aplicaciones. Según Anna Puigjaner, el futuro podría llevarnos, por lo tanto, a una casa sin cocina 10 Esta idea radical, la plantea Anna Puigjaner en su artículo “Bringing the Kitchen Out of the House”, donde comenta la posibilidad de realizar algo tan provocativo como eliminar la cocina de la casa. Esta idea parte de que los valores del hogar nacieron en gran medida en esta habitación, siendo representativa de la familia y de las relaciones de género sesgadas dentro del ámbito doméstico. Estos valores, precisamente, son los más capaces de cambiar los roles establecidos. De esta manera, surgieron las conocidas como “cocinas urbanas”, que son utilizadas por una comunidad y consiguen difuminar no sólo los límites entre lo privado y lo público, las estructuras familiares y los roles de género; sino que también actúan como lugar para la gestión vecinal. 11 Este modelo ha sido puesto en práctica desde hace bastantes años en diversos lugares de Sudamérica como en Lima, así como en los nuevos ejercicios de co-housing repartidos por dicho continente y que comienzan a ver la luz en nuestro 10 PUIGJANER, A. (2016) op. cit. 11 PUIGJANER, A. (2019). Bringing the Kitchen Out of the House. 12 Ídem. país. A pesar de tener el inconveniente de la gestión de un lugar público y que rompen con el aumento de las exigencias actuales de privacidad, se ha mostrado bastante eficaz en ciertos tipos de comunidades. Podríamos pensar que sería un modelo adecuado para aquellos bloques residenciales en los que habiten principalmente estudiantes, personas jóvenes o personas que vivan solas; que buscan la socialización de una manera más activa. 12 En suma, la cocina se convierte en un espacio revalorizado y que, por tanto, debe ganar una mayor importancia en la adaptación de las viviendas que nos competen. Debe liberarse del carácter de espacio relegado al servicio, en su lugar sería conveniente que se tratara como un espacio abierto y colectivo; propiciando que pueda ser un lugar de reunión cómodo y que pueda albergar todos los electrodomésticos necesarios en una vivienda contemporánea. Dejamos abierta, a su vez, la posibilidad de creación de cocinas comunitarias. Que, si bien podría resultar problemático debido a las restricciones de las normativas existentes, podría barajarse la opción de incorporar una cocina de mayor tamaño en la planta baja de los bloques; con el objetivo de complementar el reducido tamaño de las existentes en la vivienda y servir como espacio de reunión vecinal. 44. 45. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra _Cuarto de baño A lo largo del siglo XX, el baño ha experimentado una transformación significativa, pasando de ser un espacio poco acogedor para convertirse en un lugar privilegiado dentro de las casas actuales. Junto con la cocina, el baño ha sido el lugar donde se han incorporado una serie de innovaciones y cambios en los hábitos y usos. De hecho, el término “cuarto de baño” es un concepto moderno, durante mucho tiempo en ciertas culturas las necesidades corporales fueron consideradas como algo indecoroso, privado y que se realizaba fuera de la casa. 1 En la década de los años cincuenta, los baños continuaron siendo diseñados de acuerdo con los manuales elaborados durante 1930, por lo que apenas había diferencias entre los baños de esta época y los de principios de siglo. En cuanto a la noción de confort, hubo un cambio en su interpretación, que ya no se basaba únicamente en la funcionalidad, sino en la humanización. No surgía un nuevo tipo de baño, sino que se realizaban pequeñas modificaciones en aspectos secundarios a nivel de decoración e introducción de accesorios como toalleros, jaboneras, espejos, y mamparas de ducha.2 1 DIÉGUEZ PATAO, S. (2006). El espacio doméstico contemporáneo: un siglo de innovaciones. 2 PARDO DÍAZ, G. (2016). Cuerpo y casa: Hacia el espacio doméstico contemporáneo desde las transformaciones de la cocina y el cuarto de baño. 3 Ídem. 4 MARTELLA, F (2021) Towards an Urban Domesticity. Contemporary Architecture and the Blurring Boundaries between the House and the City. Estos cambios realizados en el cuarto de baño indicaban un deseo de transformarlo en un espacio más allá de su función fisiológica. Esta nueva tendencia se ve acompañada por un aumento de productos de limpieza y de cuidado corporal —sumándose a la corriente consumista — y la introducción durante la década de 1980 de pequeños electrodomésticos, que antes sólo eran utilizados por profesionales: cepillo de dientes eléctrico, secador de pelo, plancha y tenacillas para el pelo, rizador, máquina de depilación, maquinilla de afeitar etc. 3 La multiplicidad de nuevos aparatos y productos conlleva a su vez la incorporación de un mayor almacenamiento en esta zona de la vivienda. Hoy día se considera como un lugar de bienestar corporal, donde se busca promover la relajación y se dedica más tiempo del necesario a la higiene personal. Ante la nueva concepción del cuarto de baño, esta área se está convirtiendo en una especie de “spa doméstico”. Algunos proyectos contemporáneos ya investigan esta idea, imaginando como en las futuras viviendas el cuarto de baño puede ser la estancia de la comodidad y relajación. Lo cual no implica que necesariamente se trate de diseñar espacios de grandes superficies y lujos; como bien refleja el caso de un spa doméstico de seis metros cuadrados diseñado por Sieger Design en 2018, que tenía como objetivo dotar a los — cada vez más habituales — pequeños apartamentos de un espacio donde el relax sería posible.4 Como podemos intuir, en la sociedad occidental actual, el cuidado del cuerpo trasciende más allá de una cuestión de salud, se manifiesta como representación del estatus social. Los estándares higiénicos sobrepasan a la necesidad, van ligados a la idea de un cuerpo e higiene perfecto. Es en esta estancia donde se construye la imagen pública de una persona, donde se tratan de alcanzar los estándares de la sociedad. Es tal la importancia de las actividades relacionadas con el cuerpo que el concepto de cuarto de baño cada vez aparece más cercano al ámbito urbano. Los gimnasios y centros deportivos se transforman para convertirse en una extensión de esta estancia. Equivalentes a las antiguas termas romanas, se erigen como espacios para la socialización, a la vez que continúan formando parte del proceso del culto al cuerpo que comienza en la propia vivienda.5 Actualmente, debido a lo ya expuesto, la ducha y el aseo son los elementos más importantes en cuanto a equipamiento sanitario se refiere, debido a su mayor uso y duración. I. Paricio y X. Sust proponen que, dado que un inodoro puede dar un servicio aceptable a todos los usuarios de una vivienda, y teniendo en cuenta el alto coste de los aparatos sanitarios; en lugar de incorporar un mayor número de aseos completos, sería conveniente situar estos aparatos con una separación física entre ellos. Esto posibilitaría su uso por un mayor número de personas al mismo tiempo. 6 5 Ídem. 6 PARICIO, I., & SUST, X. (1998). La vivienda contemporánea. Programa y tecnología. 7 MONTANER, J.M & MUXÍ MARTÍNEZ, Z. (2010). Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI. 8 PARICIO, I., & SUST, X. (1998) op. cit. Así lo exponen también Josep María Montaner y Zaida Muxí, que defienden la utilización simultánea por dos personas como algo fundamental. En consecuencia, afirman que una sectorización en al menos dos áreas sería necesaria.7 Además, deberíamos reflexionar sobre la vigencia de la bañera y el bidé. La bañera ha perdido popularidad en favor de la ducha, la cual es considerada más práctica, al ser un medio más rápido para la higiene diaria y que consume una menor cantidad de agua. Las bañeras, por el contrario, se perciben como un elemento para la relajación — lo cual propicia que pudiera volver a tener un auge a causa de las corrientes que conciben al baño como un espacio para este fin — y que su utilidad puede estar más ligada al aseo de los niños. Por esta razón, sería ventajoso incorporarla cuando fuera posible o en su defecto, un plato de ducha de mayor amplitud donde poder colocar un barreño. En el caso del bidé, algunos países de nuestra cultura no lo utilizan o con poca frecuencia, mientras que en nuestro país está presente en la mayoría de los hogares. Algunos autores opinan que su presencia puede deberse más a razones de exhibición y aumento del valor de la propiedad, que a una necesidad real de uso. Sin embargo, su utilización se da manera habitual en personas de la tercera edad; por lo que, se aconsejaría su introducción en casos en los que la superficie sea más generosa. 8 46. 47. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra En los últimos años el tamaño del cuarto de baño ha ido en aumento, así como una tendencia hacia la búsqueda de luz natural. Se trata de una estancia que se ha vuelto cada vez más importante y costosa en términos de tamaño, ubicación e innovaciones. Con todo, según expone S. Diéguez Patao, se ha producido una disociación gradual entre los diferentes aparatos sanitarios, lo que hace que su colocación en un único espacio parezca cada vez más artificial. Apunta la aparición de una tendencia hacia la apertura del cuarto de baño al resto de la vivienda, que los elementos de aseo personal pasen desapercibidos entre el resto de los muebles y accesorios dezona Esto puede deberse a un cambio en la forma en que se entiende la intimidad - en contra de la necesidad de privacidad tan arraigada -, donde el culto al cuerpo y la aceptación del desnudo favorecen la sustitución de cubículos ocultos por otros transparentes, de finas paredes de cristal o nuevos acrílicos y resinas traslúcidas. Es posible que a muchas personas ya no les importe sacrificar su intimidad con el fin de aprovechar al máximo el espacio, especialmente en casas donde la superficie es limitada.9 9 DIÉGUEZ PATAO, S. (2006).op. cit. Dado lo aquí expuesto, consideramos que una revisión del cuarto de baño de las viviendas sociales de estudio es necesaria. Las superficies reducidas impiden un uso satisfactorio y cómodo de muchas de estas piezas e imposibilitan su utilización por más de una persona al mismo tiempo. Teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que se invierte en esta estancia actualmente, consideramos que una buena opción sería la división del cuarto de baño en, al menos, dos áreas. Por lo tanto, será necesario un aumento en superficie, siempre tratando de reducir al mínimo el desplazamiento del inodoro de su posición original. Por otro lado, en viviendas destinadas a uno o dos habitantes, la autora S. Diéguez Patao, no descarta la posibilidad de tratar el baño como un área menos compartimentada, e incluso abierta hacia otras estancias de la casa en el futuro. Fig. 14. Escena de Pillow Talk, película de 1959 48. 49. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra _Espacios de tratamiento de la ropa El ciclo de tratamiento de la ropa, que incluye el almacenamiento de la ropa sucia, su lavado, secado y planchado, son probablemente las actividades que se encuentran más introducidas “con calzador” dentro de la vivienda. En consecuencia, son las que quedan relegadas a huecos sobrantes cuando existe una falta de espacio.1 La zona destinada a la limpieza y el mantenimiento de la higiene del hogar necesita una adecuada ventilación natural para eliminar olores y secar la ropa, y debería considerarse como una habitación bien ventilada o una terraza de servicio que incluya la lavadora, el tendedero y otras funciones complementarias. Esta área es esencial en las viviendas y su diseño debe tener una mentalidad racional. En el pasado, esta zona solía llamarse lavadero, y a principios del siglo XX se consideraba un verdadero lujo en los alojamientos urbanos. A partir de la década de 1940, algunos municipios españoles exigieron que las viviendas incluyeran una pequeña terraza-lavadero con tendedero, aunque esta normativa no fue generalizada. 2 1 PARICIO, I., & SUST, X. (1998). La vivienda contemporánea. Programa y tecnología. 2 BONET CORREA, Y. (2006). Las cosas en su sitio. 3 DIÉGUEZ PATAO, S. (2006). El espacio doméstico contemporáneo: un siglo de innovaciones. Con la llegada tardía de las lavadoras como electrodomésticos imprescindibles en cada hogar, éstas se ubicaron donde se pudo, ya fuera en el baño, en la cocina o, en el mejor de los casos, en una terraza-lavadero, aunque generalmente quedaron incorporadas a la cocina como un módulo más. Es difícil determinar el origen de la lavadora, pero después de una larga experimentación desde las semiautomáticas a las automáticas se llegó a un resultado en 1939. En España, sin embargo, las lavadoras eléctricas no se comercializaron hasta finales de los años cincuenta y podemos suponer que aún de manera más tardía en la vivienda social, por lo que no se reservaba un espacio concreto para ella en los hogares. Es evidente que existe una conexión entre las prácticas higiénicas relacionadas con el cuerpo humano y las que se refieren a la limpieza de la ropa; en la medida en que los hábitos de limpieza y el cuidado del cuerpo son cada vez más importantes en la sociedad actual, también lo es el aumento de las tareas relacionadas con la ropa.3 Este electrodoméstico tan fundamental como es la lavadora, en un hogar la podemos situar en diferentes localizaciones, cada uno con sus ventajas e inconvenientes: a. En una terraza: Lavar la ropa es de las pocas tareas domésticas que se permiten realizar en un exterior, sin embargo, es fácil darse cuenta de que esto puede resultar incómodo durante ciertas épocas del año. b. En la cocina: Probablemente la solución más popularmente aceptada en España cuando la lavadora se sitúa en el interior de las viviendas. Sin embargo, no resulta práctico ni higiénico situarla cercana a la zona de la preparación de alimentos. Además de que una mala posición puede interrumpir las tareas de los usuarios que hagan uso de la cocina. Por ello, no la consideramos como una localización óptima. c. En el cuarto de baño: Se trata de una solución bastante aceptada en otros lugares de Europa, aunque en España no ha tenido gran acogida. Tiene la ventaja de ser un lugar higiénico y en ciertos casos estar próximo a los lugares de donde proviene la ropa sucia: las habitaciones. Sin embargo, la mezcla de tareas puede resultar incómoda como ocurre en el caso de la cocina. Por otro lado, Josep María Montaner y Zaida Muxí recomiendan, si bien no la introducción directa en este espacio, pero sí una estancia independiente asociada a él. d. En un espacio interior independiente: Seguramente sea la opción ideal, al resultar limpia, sin interferencia de tareas y protegida del exterior cuando sea necesario. En contraposición su introducción en viviendas de pequeña superficie podría resultar complicado. e. En un espacio colectivo: Realizar esta tarea en un lugar comunitario es bastante recurrente en muchos países. Se ve como algo positivo por la posibilidad de crear comunidad, pero a su vez se cree que tendría una difícil gestión. La operación siguiente al lavado de la ropa, suele ser aún más problemática: el secado. Por lo general, los tendederos que se colocan en la fachada de los edificios suelen estar prohibidos por motivos estéticos y solamente se permiten en aquellos que dan a los patios interiores de las manzanas. ¹ Como en el caso de la lavadora, se plantea una opción comunitaria, situando el tendedero en la azotea. Esta solución tiene el inconveniente de la lejanía de las viviendas y su necesaria accesibilidad, que podría ser solventada con la introducción de un ascensor. Lo más lógico sería situar a su vez un lavadero comunitario vecino a la zona de tendido, si se optara por esta solución. 62. 63. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra _El vestíbulo La puerta representa la conexión de la vivienda con la calle. Como medio de transición de estos dos ámbitos, existen una serie de espacios intermedios. Desde la ligera distinción de la rasante del espacio público y el espacio privado, hasta las escaleras, los rellanos como puntos de encuentro y relación o el propio vestíbulo de una vivienda. Entrar resulta una acción fundamental, pero también lo es salir. La relación directa entre estas dos acciones quizá explica esa pertenencia mutua entre la casa y la calle, donde estos espacios — vestíbulos, zaguanes — hacen de filtro.1 Además de esta función separadora, este espacio cumple otras dos funciones fundamentales: evitar la visión directa del interior a través del acceso y el almacenamiento de la ropa de abrigo — chaquetones, abrigos, impermeables — y paraguas. Es precisamente por esta razón que, en la actualidad, los espacios de entrada se representan mediante elementos simbólicos como pueden ser: un paragüero, un perchero y/o una consola con espejo, un armario, y en algunos casos, sólo está representado por un biombo que se interpone entre la puerta de entrada y la sala de estar. 2 Es importante destacar que el recibidor cumple una función específica que facilita el confort y la organización de la casa; además de ser el espacio de acogida para quien llega desde el exterior, es una esclusa térmica entre la temperatura ex- 1 MONTEYS, X. (2017). La calle y la casa: Urbanismo de interiores. 2 BONET CORREA, Y. (2006). Las cosas en su sitio. 3 Ídem. 4 PARICIO, I., & SUST, X. (1998). La vivienda contemporánea. Programa y tecnología. terna y la interna de la casa y se trata de un lugar útil para organizar la entrada y salida de las cosas y controlar la instalación eléctrica. Esta zona de la vivienda es, en realidad, la puerta y el puerto de la casa, el lugar de intercambio de todas las cosas que entran y salen, y cumple la función de puerto intercambiador logístico.3 A pesar de estas funcionalidades, las superficies reducidas con las que contaban las viviendas sociales del franquismo, implicó que en muchos casos se promoviera la desaparición del vestíbulo. Con el propósito de aprovechar el espacio y destinar esa superficie a piezas más activas. Podríamos, por lo tanto, pensar que el funcionamiento básico de una vivienda no se ve afectado por la falta de este tipo de espacios.4 En la actualidad, los usuarios reciben menos visitas, por lo que en principio se podría razonar que no es tan necesario este espacio intermedio. Sin embargo, se le da un alto valor a la privacidad y también se reciben un mayor número de paquetes — debido al auge de la compra online —. Por otro lado, en este espacio se sitúan ciertos elementos que de otra forma no encuentran un espacio en la vivienda, como el paragüero o un perchero o armario para ropa de abrigo. Con todo, quizá sea debatible si una separación física tan rotunda como un tabique es necesaria o si fuera suficiente con no permitir la visión directa del interior de una forma menos radical. III.ÁMBITOS COMPLEMENTARIOS O COMODINES Fig. 19. Niño en el vestíbulo en una vivienda por Helen Levitt en NYC, 1939 64. 65. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra _Espacios exteriores privados Al igual que el vestíbulo, los espacios exteriores privados tienen una conexión directa con la calle. Funcionan también como una puerta hacia el exterior, son un área intermedia entre la esfera privada -la casa- y la esfera pública -la calle-. La concepción utilitaria del espacio habitable llevó a la progresiva pérdida de espacios intermedios considerados como innecesarios — galerías, terrazas, espacios semicubierto —.1 En cambio, la pandemia de la Covid-19 reveló la relevancia de este tipo de espacios en apartamentos, por los beneficios en cuanto a salud, espíritu e interacción social que aportaron a los habitantes. 2 Las terrazas son un lugar donde la vida privada puede conectar con los requerimientos de luz, espacios con vegetación, aire fresco etc. Además, durante el periodo de aislamiento proporcionaron la oportunidad de compartir un mismo espacio físico que otras habitantes conservando la distancia de seguridad. Es cierto, que hoy día, gracias a internet, existen infinidad de variedades de maneras de mantenerse en contacto con las personas; no obstante, el ser humano necesita socializar y siempre son de preferencia la interacciones cara a cara y ocupar un mismo espacio. 3 1 MONTANER, J.M & MUXÍ MARTÍNEZ, Z. (2010). Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI. 2 MOLAEI, P.; HASHEMPOUR, P & TANG, L.M (2022) Semi-open spaces of apartments considering COVID-19 pandemic: General expectations of balcony design in the post-pandemic world 3 Ídem. 4 Ídem. 5 PARICIO, I., & SUST, X. (1998). La vivienda contemporánea. Programa y tecnología. 6 MONTEYS, X. (2001). La casa collage: un ensayo sobre la arquitectura de la casa. Además, los balcones han ocupado con frecuencia un valor en la sociedad y la cultura, siendo espacios donde aparecen diversidad de objetos como banderas, la celebración de fiestas tradicionales y religiosas, decoraciones…El hogar es el refugio, pero los espacios exteriores son una forma de comunicación desde tu ámbito más personal y seguro. Han sido utilizados para reivindicaciones políticas, celebraciones, manifestar tus gustos o posiciones, festejar etc.4 Con todo, no debemos pensar que la incorporación de un balcón o terraza de cualquier característica resultaría ventajosa para las personas. Espacios exteriores de baja calidad (sin buena luz natural, sin vegetación, de reducidas dimensiones, bajo climas extremos, zonas ruidosas) producen que los usuarios sean más propensos a casos de depresión moderada o incluso severa. Por estas razones, no es de extrañar la frecuente utilización de balcones como zona de almacenaje o su inclusión dentro de la superficie del salón. 5 En la actualidad, debido a la transformación del ambiente urbano en uno menos ruidoso, contaminado y desértico, la terraza y la actividad exterior de la casa pueden ser reconsideradas. 6 Quitando esto, el caso de Sevilla en cuanto a clima resulta más complejo. Los meses calurosos son abundantes en la ciudad y por ello, una protección solar eficiente para el correcto funcionamiento de estos espacios resulta esencial. En múltiples ocasiones son los propios usuarios los que se han visto obligados a incorporar métodos para protegerse en estos meses. Ante esto, una solución factible podría ser la que ofrecen tanto Monteys, como Paricio y Sust, proponiendo la incorporación de espacios flexibles que puedan ser interiores o exteriores, mediante la introducción de un elemento de cierre que pueda ser manipulado mecánicamente para transformar una estancia. De esta forma también sería una ventaja para ganar superficie en las viviendas sin por ello renunciar a un espacio exterior y se difuminarían, aún más, los límites entre el interior y el exterior. En el artículo ya citado con anterioridad, “Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI” indican como dimensiones mínimas de estos espacios 1,20 x 2,00 m y que, en caso de poder cumplir con estos mínimos, sería conveniente que el edificio los proporcionara a nivel comunitario. Los autores consideran estos espacios como imprescindibles en la vivienda, por su aportación a la mejora térmica y el ahorro energético y por los efectos positivos que proporciona a largo plazo. Fig. 20. Balcón de una casa andaluza 66. 67. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra ACTUACIONES SOBRE VIVIENDA SOCIAL EXISTENTE Alrededor de Europa, la rehabilitación de la vivienda social es una problemática común. Las condiciones de habitabilidad de estas edificaciones quedan hoy lejos de las utopías del siglo XX. Su escala varía dependiendo del país y existen diversas razones para su deterioro; no obstante, comparten una realidad común: la potencialidad de estos bloques. Es necesario sacar el mayor partido a lo existente y adaptarlos a los estándares actuales. 1 Encontramos diversas actuaciones en el marco europeo que abordan esta cuetsión, como por ejemplo en Dinamarca, con las viviendas de Ellebo Garden Room proyecto realizado por Adam Khan Architects; en él se realiza una subestructura que se ancla a la fachada, se incorporan ascensores y una planta ático. Otro ejemplo, lo encontramos en los Knikflats en Holanda de biq/Hans van der Hejden, que también plantean adiciones en fachada mediante la utilización de galerías. Pero sin duda el caso más conocido respecto a este tipo de estrategias, son los proyectos de los arquitectos Lacaton y Vassal. 2 El dúo francés, junto con el arquitecto Druot, redactaron el proyecto Plus en contra de la idea del gobierno de derribar los grands ensembles parisinos. Reivindican la transformación y revalorización de los edificios existentes y la creación de espacios “lujosos” — entendidos como espacios generosos, luminosos, con vistas agradables y transparencia — 1 KARAKUSEVIC, P., & BATCHELOR, A. (2017). Social Housing: Definitions and design exemplars. 2 Ídem. 3 DRUOT, F., LACATON, A. & VASSAL, J.P. (2007). Plus: La vivienda colectiva. Territorio de excepción. 4 KARAKUSEVIC, P., & BATCHELOR, A. (2017).op. cit. 5 Ídem. para todos los usuarios. En consecuencia, su metodología se sustenta en la sustitución de las fachadas existentes de huecos pequeños, por acristalamientos de suelo a techo, en el aumento de la superficie y en la construcción de un “jardín de invierno”. Este último resulta uno de los elementos principales en los diseños de los arquitectos, cuyo funcionamiento actúa de forma similar a un invernadero y cuyo uso se deja a disposición del usuario. De esta forma, reinterpretan la preexistencia de una manera activa, no tratando de simular lo que había sino potenciarlo.3 El principio en el que se basa Plus es, pues, la ampliación mediante un elemento independiente, autónomo; lo cual permite una reducción de las molestias para los usuarios, así como una clara ventaja económica ya que no sería necesario la búsqueda de un alojamiento temporal para los residentes afectados. Por otro lado, la utilización de elementos prefabricados resulta esencial y la implementación de la planta libre, mediante la eliminación o desplazamiento de particiones no portantes. 4 En adición, retoman ciertas ideas del Movimiento Moderno, como la confluencia de la esfera privada con la colectiva. Por ello, reclaman las plantas bajas como espacios comunitarios; dado que consideran que los pisos inferiores tienen un menor atractivo debido a la falta de vistas y de privacidad. 5 Fig. 21. Imagen tras la adición de la subestructura en el proyecto Ellebo Garden Room 68. 69. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra Aunque la filosofía de Lacaton y Vassal en esencia podría ser aplicada en el caso español, en vista de la gran diferencia climática y tipológica no consideramos adecuada su directa aplicación. Los jardines de invierno que actúan como invernaderos o las grandes superficies acristaladas no parecen oportunos ante el cálido clima de España, menos aún en el caso de Sevilla, donde la protección solar resulta algo esencial. Estos métodos, por lo tanto, han de ser aplicados de manera crítica. Por otro lado, los grands esembles franceses comparten muy pocas características con la vivienda social española y, por lo tanto, aun no se han visto actuaciones de características similares a las de nuestros vecinos septentrionales en nuestro país. Con todo, sí han aparecido incorporaciones de ascensores en fachadas, que utilizan balcones a modo de acceso. Esto altera de manera significativa el funcionamiento de la vivienda, creando nuevas relaciones en el acceso y en cuan- to a la relación entre exterior e interior. Un ejemplo de esta situación lo podríamos ver en el Barrio de la Trinitat Vella o más vecino al lugar de estudio, en el polígono San Pablo en Sevilla. 6 6 MONTEYS, X. (2017). La calle y la casa: Urbanismo de interiores. Fig. 22. Sección del proyecto Knikflats Fig. 23. Introducción de ascensor en un bloque del Polígono San Pablo, Sevilla 70. 71. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra PARTE 3 : ENSAYOS 72. 73. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra DELIMITACIÓN DEL ÁMBITO DE ESTUDIO Bloque lineal: 1942 CONJUNTO VIRGEN DE LOS REYES. J. Fonseca, A. Balbotín y AA.VV Bloque en “T”: 1956 BARRIADA DE PÍO XII. F. Barquín y Barón Bloque en “Y”: 1959 BARRIO DE LOS PAJARITOS. F. Barquín y Barón Bloque en “H”: 1960 BARRIO MADRE DE DIOS. R. Espiau Suárez de Biseca Bloque lineal: 1952 BARRIO DEL TARDÓN. J. Fonseca, M. Ruiz de la Prada y J. Gómez Mesa. Bloque en “H”: 1963 BARRIO DE BAMI. A. Delgado Roig 01 TIPOLOGÍA: Bloque lineal doble crujía ARQUITECTO/S: J. Fonseca, A. Balbotínn, A. Delgado Roig, J.M. Rodríguez Cano y J. Gómez Mesa. PROMOTORA: Patronato Municipal de la Vivienda AÑO DE COSNTRUCCIÓN: 1942 VIRGEN DE LOS REYES Este tipo de bloque lineal. perteneciente a la barriada de Virgen de los Reyes - también conocida como “La Barzola”-, cuenta con unas habitaciones de adecuadas dimensiones, respecto a la normativa actual. No obstante, la superficie del cuarto de baño y de la cocina, como se puede observar en la planta original resultan insuficiente. Siendo de 4 m2 y 3 m2 respectivamente. La utilización de los diferentes aparatos en el cuarto de baño es difícil y la cocina no es suficiente para incoporar todos electrodomésticos mínimos, ni para la actividad de dos personas al mismo tiempo. Planta tipo bloque de estudio 0 1 2 3 4 5 0 1 2 3 4 5 Alzado bloque de estudio ENSAYO 1: VIRGEN DE LOS REYES 1 Sup.12 m² 2 Sup. 10 m² 3 Sup. 8 m² 1 2 3 4 Sup.17 m² 5 Sup. 4 m² 6 Sup. 3 m² 45 6 123 4 56 1 Sup.10 m² 2 Sup. 11 m² 3 Sup. 5 m² 1 1 1 1 1 1 2 2 223 3 Habitación satélite En este ensayo no ha sido posible incluir un área independiente adecuada para el tratamiento de la ropa. Tampoco un vestíbulo que pueda albergar un armario, pero sí se ha respetado que no exista una visión directa desde la entrada. La incorporación de un espacio exterior privado asimismo no resulta factible en este caso. Se propondría, por lo tanto, el uso de la azotea. A 0 1 2 3 4 5 Ensayo distribución interna sin adición de ascensor Polifuncionalidad Desjerarquización y ampliación N. Hum. B En este segundo ensayo tampoco se ha incluido una habitación independiente para el tratamien- to de la ropa; sin embargo sí se ha reservado un sitio específico para la lavadora, cercana a un lugar adecuado para el tendido de la raopa. Por otro lado,se pierden las habitaciones satélite que daban al rellano, ya que es necesario un cambio en la escalera al incorporar el ascensor. 0 1 2 3 4 5 0 2 4 6 8 Ensayo con subestructura con ascensor Alzado ensayo B 02 TIPOLOGÍA: Bloque lineal doble crujía ARQUITECTO/S: J. Fonseca, M. Ruiz de la Prada y J. Gómez Mesa. PROMOTORA: Instituto Nacional de la Vivienda (I.N.V) AÑO DE COSNTRUCCIÓN: 1952 EL TARDÓN Este tipo de bloque lineal. perteneciente a la barriada del Tardón, en el distrito de Triana, cuenta con unas superficies muy reducidas. Las habitaciones tienen entre 6 y 7 m2 y los núcleos húmedos menos de 4 m2. El principal problema proviene de la propia estructura, con unas luces de dos metros en habitaciones y 2,5 m en la sala de estar. No incluyen espacio de lavadero y el espacio exterior privado en fachada es de reducidas dimensiones. Planta tipo bloque de estudio 0 1 2 3 4 5 m Alzado bloque de estudio 0 1 2 3 4 5 m ENSAYO 2: EL TARDÓN 1 Sup. 6 m² 2 Sup. 4 m² 3 Sup. 3 m² 1 4 Sup. 7 m² 5 Sup. 11 m² 1 Sup.10 m² 2 Sup. 8 m² 3 Sup. 5 m² Habitación satélite En este ensayo no ha sido posible un vestíbulo que pueda albergar un armario. Se han reducido considerablemente el número de habitaciones. El espacio exterior tampoco cumple con las medidas mínimas especificadas, pero no se plantea su crecimiento. Sin embargo, todas las habitaciones y áreas tanto comunes como de servicio cuentan con unas superficies adecuadas. A Ensayo distribución interna sin adición de ascensor Polifuncionalidad Desjerarquización y ampliación N. Hum. 0 1 2 3 4 5 m 2 3 4 45 1 4 45 3 2 1 3 3 2 2 1 1 1 1 B En este segundo ensayo tampoco se ha incluido una habitación independiente para el tratamiento de la ropa; sin embargo sí se ha reservado un sitio específico para la lavadora, cercana a un lugar adecuado para el tendido de la ropa. 0 2 4 6 8 Ensayo con subestructura con ascensor Alzado ensayo B 0 1 2 3 4 5 m 06 TIPOLOGÍA: Bloque en Y ARQUITECTO/S: F. Barquín y Barón PROMOTORA: Real Patronato de Casas Baratas de Sevilla (RPCBS) AÑO DE COSNTRUCCIÓN: 1959 LOS PAJARITOS El caso estudio seleccionado como bloque Y se ubica en el barrio de los Pajaritos, que forma parte - como Madre de Dios - del conjunto conocido como “Los Tres Barrios”. Este bloque presenta carencias especialmente en las “alas” simétricas, debido a su inclinación, que crea unas geometrías complejas. Nuevamente los núcleos húmedos surgen como el principal problema, aunque algunas de las habitacione stambién destacan por ser especialmente pequeñas. Planta tipo bloque de estudio Alzado bloque de estudio 0 1 2 3 4 5 m 0 1 2 3 4 5 m ENSAYO 6: LOS PAJARITOS La geometría de las viviendas simétricas de este bloque, no permite una sencilla felxibilidad de usos y ha sido necesaria una recolocación un tanto forzada de la cocina por este mismo hecho. No ha sido posible incluir tampoco una zona de vestíbulo que no permita la visión del espacio interior, ni la incorporación de un espacio exterior propio. A Ensayo distribución interna sin adición de ascensor Polifuncionalidad Desjerarquización y ampliación N. Hum. 0 1 2 3 4 5 m 1 Sup. 7 m² 2 Sup. 2 m² 3 Sup. 4 m² 4 Sup. 5 m² 1 Sup. 7,50 m² 2 Sup. 4,50 m² 3 Sup. 9 m² 111 1 1 1 11 2 2 3 3 1 1 1 1 4 4 44 4 5 44 55 6 7 8 33 2 2 2 5 Sup. 10 m² 6 Sup. 12 m² 7 Sup. 2,50 m² 7 Sup. 8 m² 4 Sup. 7 m² 5 Sup. 4m² B El problema en cuanto a la geometría permanece presente, no dejando la posibilidad de un cambio en la distribución. Tampoco es posible la protección de la vista interior en dos de los casos. Ensayo con subestructura con ascensor Alzado ensayo B 0 1 2 3 4 5 m 0 1 2 3 4 5 m Habitación satélite 98. 99. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra Como ya se ha establecido a lo largo de este trabajo, la adaptación de los bloques de vivienda social construidos durante la posguerra resulta vital en la actualidad. El aprovechamiento de esta “materia prima” se presenta como una fuente de oportunidad indudable. Sin embargo, actuar sobre ellas para obtener unos resultados acordes a la contemporaneidad, resulta una tarea compleja que debe ser examinada; sobre todo teniendo en cuenta la gran variedad de tipologías que surgieron en la época de estudio, así como la multiplicidad de formas de agrupación que se adoptan en los conjuntos conocidos como “polígonos”. Estas tipologías reflejan las limitaciones presupuestarias y normativas de la época, lo que conlleva una falta de cumplimiento de las normativas actuales de habitabilidad, especialmente en cuanto a las superficies mínimas de las estancias y la instalación de ascensores. Dado el dominio que asumía la sala de estar, las habitaciones quedan en la mayoría de casos reducidas, así como los espacios de servicio. El no trasladar estos últimos por motivos de ahorro resultará una consideración fundamental, a la vez que una problemática, ya que repercutirá sobre las posibilidades de intervención. A su vez, las actuaciones a realizar sobre estos bloques deben tener en consideración las necesidades de los usuarios y la sociedad actual, en lo que se refiere a cuestiones de privacidad, flexibilidad, accesibilidad, sostenibilidad y confort térmico. La vivienda continúa siendo el lugar donde todas las transformaciones políticas y sociales confluyen y deben estar preparadas para agrupaciones en constante movimien- to y cambio. Es necesario, por lo tanto, trabajar sobre la desjerarquización de las estancias y dotarlas de superficies y proporciones adecuadas con objeto de posibilitar amueblamientos diversos y multiplicidad de actividades. Tener presente a la hora del diseño los actuales requisitos de ámbitos habilitados para el trabajo, el entretenimiento y la colectividad resulta clave, así como la posibilidad de acceso a un espacio exterior propio y flexible. Los ámbitos especializados, como son la cocina, el cuarto de baño o los espacios de tratamiento de la ropa, hoy día han sido reconsiderados más allá de su carácter de servicio, por lo que deben ganar importancia, siendo los más afectados por las reducidas superficies. Un aumento de su tamaño se convierte en un requisito, tanto por su carácter renovado como por la parte funcional, ya que deben poder albergar todos los aparatos necesarios y permitir su uso por varios personas simultáneamente. Bajo las reducidas superficies, la cocina podría fusionarse con el comedor incorporando una mesa y convirtiéndose así en un espacio abierto y colectivo. La búsqueda de espacios más diáfanos propiciará una mayor sensación de espacio. Con todo, como se ha podido observar a lo largo de los ensayos realizados sobre casos estudio de la ciudad de Sevilla, es difícil cumplir con todos estos requerimientos. Aun así, es posible obtener resultados satisfactorios para la adaptación de los ejemplos estudiados: CONCLUSIONES Ensayo 1: Por su posición en la trama urbana, con la dominancia de calles peatonales, este primer caso de bloque lineal en la barriada de Virgen de los Reyes responde favorablemente tanto a una actuación interna – puesto que ya contaba con unas buenas proporciones en la zona de noche – y a la ampliación con introducción del ascensor. En este último encontraríamos el problema de la necesidad de realizar un cambio importante en la escalera. Sin embargo, en la actuación A no lograríamos introducir una estancia independiente para el tratamiento de la ropa, ni tampoco un espacio exterior propio. Ensayo 2: En el caso del segundo bloque lineal, localizado en la barriada del Tardón, la actuación A de reorganización interna dota de unas proporciones más adecuadas a las estancias. La ampliación mediante una subestructura tiene la ventaja de incorporar un ascensor, así como un mayor número de estancias. Sin embargo, la sala de estar deja de estar asociada a un espacio exterior y se desliga de la fachada principal. Ensayo 3: La forma de tipo “H” de esta edificación, localizada en el barrio de Madre de Dios, permite una fácil incorporación de un ascensor junto a la caja de escaleras y por lo tanto, no sería estrictamente necesaria la creación de una subestructura. La actuación A, aun con un menor número de habitaciones, consigue estancias de proporciones adecuadas y menos jerarquizadas que la actuación B y un espacio más independiente entre sala de estar y cocina. No obstante, la opción B permite albergar un mayor número de habitaciones. Ensayo 4: Este segundo bloque en H, situado en la barriada de Bami, a diferencia del caso anterior, incluye ya ascensor en la actualidad. Sin embargo, la rigidez que impone su fachada exterior y estructura dificultan las actuaciones posibles; así como la actual situación de la sala de estar con la única fuente de iluminación proveniente del patio interior. En este sentido, la actuación B permite una mejor ubicación de la sala de estar sin perder número de habitaciones, como es el caso de la opción A. 100. 101. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra Ensayo 5: El bloque en T de estudio, ubicado en el barrio de Pío XII, se beneficia especialmente de la ampliación e introducción del ascensor. Gana espacio común por cada planta, obtiene unas viviendas con diversidad en el número de usuarios que puede albergar y amplía en superficie las reducidas habitaciones existentes. No obstante, una de las viviendas pierde parte de la ventilación, dejando la zona donde se ubica la lavadora sin poder ser utilizada para el tendido de la ropa. Ensayo 6: El bloque en Y, situado en el barrio de los Pajaritos, resulta un caso complejo debido a su forma. La inclinación de las alas simétricas impide que pueda dividirse con facilidad en estancias regulares. La colocación de la subestructura con ascensor permite ganar una mayor superficie, pero aparecen espacios residuales y no llega a solucionar la problemática de la forma que impide que se convierta en una vivienda con mayor flexibilidad. En resumen, será conveniente valorar los casos individualmente, preguntándose si la introducción de una subestructura con ascensor es la solución más acertada y beneficiosa para el bloque concreto; o si bien resulta más factible una reorganización espacial interna, reduciendo el número de habitaciones, para así poder ganar un mayor deshago para el resto de las estancias. En este último caso, se deberían plantear como viviendas para jóvenes, de alquiler o temporales. Por otro lado, en esta investigación se ha dejado de lado el estudio de las plantas bajas y las azoteas – aunque han sido mencionados – que pueden actuar como espacios complementarios a las viviendas. Se deja como punto abier- to para nuevas reflexiones. . . Fig. 24. Calle Gavilán y plaza del Buho, los Pajaritos 102. 103. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra ANEXOS 104. 105. La regeneración de la periferia: Adaptación de viviendas sociales de la Sevilla de posguerra BIBLIOGRAFÍA Alonso, C. (2023, 8 febrero). Los consumidores se refugian en los congelados ante la escalada de precios de los alimentos frescos. El Mundo. https://www.elmundo.es/economia/ahorro-y-consumo/2023/02/08/63e2869afddd- ffff4f8b4589.html Bauman, Z. (2003). Liquid love: on the frailty of human bonds. Polity Press. (Traducción propia). Bestard, C. (2016, 17 August). 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