scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

El Paleolítico inferior y medio en el País Vasco: síntesis de datos y algunas impresiones

Sáenz de Buruaga Blázquez, Andoni

Abstract

La exposición de los datos disponibles sobre el Paleolítico antiguo en el País Vasco permite deducir el actual estado de conocimiento sobre aquel momento. Si las informaciones del Paleolítico inferior son muy insuficientes, más expresivos son los testimonios referibles al Paleolítico medio, si bien importantes carencias y problemas rodean todavía la interpretación de sus hechos. Por otra parte, algunos indicios en relación a la captación de materias primas, y otras constantes en la elección estratégica de los emplazamientos, en los recursos de caza y en la densidad de algunas ocupaciones, posibilitan plantear hipótesis sugerentes sobre la dinámica delos grupos humanos, al menos, en las fases ya muy avanzadas del Paleolítico medio.

Full text

*Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología. Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (Vitoria-Gasteiz). SPAL 9 (2000): 49-68 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS REFLEXIONES por ANDONI SÁENZ DE BURUAGA* Al Dr. Enrique Vallespí, con profunda admiración RESUMEN La exposición de los datos disponibles sobre el Paleolítico antiguo en el País Vasco permite deducir el actual estado de conocimiento sobre aquel momento. Si las informaciones del Paleolítico inferior son muy insuficientes, más expresivos son los testimonios referibles al Paleolítico medio, si bien importantes carencias y problemas rodean todavía la interpretación de sus hechos. Por otra parte, algunos indicios en relación a la captación de materias primas, y otras constantes en la elección estratégica de los emplazamientos, en los recursos de caza y en la densidad de algunas ocupaciones, posibilitan plantear hipótesis sugerentes sobre la dinámicadelosgruposhumanos,almenos,enlasfasesyamuyavanzadasdelPaleolíticomedio. ABSTRACT Available data about the Ancient Palaeolithic at the Basque Country allows us to review the currentknowledgeaboutthisperiod.IftheinformationabouttheLowerPalaeolithicisscarce, more meaningful is the available set of data for the Middle Palaeolithicic although there are stillimportantdeficienciesandproblemswithregardto interpretation.However,someevidences –raw materialprovenance,recurrent strategic election ofthelocationofthesettlements,hunting resourcesanddensityofsomeoccupations–allowustoputforwardpromisinghypothesesabout human groups dynamics at least for the most recent phases of the Middle Palaeolithic. Palabras claves Paleolítico inferior, Paleolítico medio, País Vasco Key words Lower Palaeolithic, Middle Palaeolithic, Basque Country. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS IMPRESIONES THE LOWER AND MIDDLE PALAEOLITHIC IN THE VASQUE COUNTRY. SYNTHESIS OF EVIDENCE AND SOME THOUGHTS 50 ANDONI SÁENZ DE BURUAGA SPAL 9 (2000) Hasta mediados del presente siglo eran muy escasas las referencias materiales disponibles en Euskal Herría relativas al Paleolítico inferior y medio. Los datos más fidedignos provenían de las excavaciones arqueológicas efectuadasendos importantes yacimientosdel PaísVascoNorteoIparralde:enelabrigode Olha(Laburdi),porE.Passemardentre1917y1919,yenlacuevadeIsturitz(Benavarra),inicialmentepor elmismoE.Passemardde1913a1923,yenunafaseposteriorporR.deSaint-Périerde1928a1935y1948.A ello había que asociar, ya en esta parte meridional de la frontera, el sondeo estratigráfico practicado por T.AranzadiyJ.M.BarandiaránenlacuevadeVentaLaperra(Bizkaia)en1931.ElpanoramasecumplimentabaconeldescubrimientodelosmaterialesdescontextualizadosdelaarruinadacuevadeCoscobilo(Navarra), además de algunos hallazgos esporádicos de piezas aisladas en algunos puntos del litoral de Laburdi y del Bajo Adour, y de los sitios más interiores de Múrua (Álava), Aitzabal (Álava) y Zúñiga (Navarra). A lo largo de esta segunda mitad de siglo las informaciones referibles a estos episodios prehistóricos se han visto sustancialmente incrementadas. Sirvan al respecto las excavaciones y sondeos arqueológicos realizadosenlosyacimientosseptentrionalesdelabrigodeOlha2(Laburdi),porG.Laplacede1948a1961 y de 1972 a 1977, de la cueva de Gatzarria (Zuberoa), también bajo tutela de G. Laplace de 1961 a 1976, de la cueva deHareguy (Zuberoa),por P.Boucher de 1950a 1958, y Cl. Chauchat en 1977,y de la estación alairelibredeBasté(Laburdi),asimismoporCl.Chauchatentre1966y1967,yenlosdepósitosmeridionales de la cueva de Lezetxiki (Gipuzkoa), por J.M. Barandiarán de 1956 a 1968, y a partir de 1996 por A. Arrizabalaga, de las estaciones litorales de superficie de Kurtzia (Bizkaia), por J.M. Barandiarán en 1959, y por M. Muñoz Salvatierra de 1984 a 1989, del abrigo de Axlor (Bizkaia), por J.M. Barandiarán de 1967 a 1974, y a partir de 1999 por Jesús González Urquijo y Juan José Ibáñez, de la estación al aire libre de Murba (Álava), por A. Baldeón de 1975 a 1977, de la cueva de Abauntz (Navarra), por P. Utrilla de 1976 a 1979, y de P. Utrilla y C. Mazo a partir de 1991, de la cueva de Amalda (Gipuzkoa), por J. Altuna de 1979 a 1984, de las estaciones al aire libre de Urbasa (Navarra), por I. Barandiarán de 1982 a 1987, de la cueva de Arrillor (Álava), por A. Sáenz de Buruaga de 1989 a 1997, y de la estación al aire libre de Irikaitz (Gipuzkoa), por A. Arrizabalaga a partir de 1998. Además, una intensificación de las prospecciones ha posibilitado incorporar a aquel efímero catálogo de hallazgos superficiales un interesante repertorio de instrumentosmateriales provenientesde lasmárgeneslitorales deLaburdi(Saint-Jean-de-Luz,Bidart,...), deGipuzkoa(Ondarribia,Jaizkibel,...),deNavarra(Ordoiz,Lumbier,...)ydeÁlava(Mendiguri,Manzanos,...). Algunasde estaslocalizaciones concentranconsiderables lotesdepiezastalladas–cuantificables encasos en varios cientos de ejemplares– como las de Urbasa (Navarra), Urrúnaga (Álava) o las de la Cuenca de Pamplona (Navarra). De esta suerte, los últimos cincuenta años han supuesto un notable avance en el acopio de pruebas demostrativas de aquellos remotos episodios del Paleolítico antiguo, acrecentándose sensiblemente las informacionespertinentesporelempleodedepuradosrecursosmetodológicoseinstrumentalesdeexcavación y tratamiento de los datos, amplificándose considerablemente la perspectiva del panorama territorial y multiplicándose progresivamente los equipos de investigación. A pesar de ello, continúan prevaleciendo en nuestros días importantes problemas en el conocimiento de estos grandes y complejos episodios temporales. Y las causas sonmuy diversas. Además de las lógicas reservas derivadas del método con que se excavaron las primeras estaciones en las décadas iniciales de lacenturia,debecontemplarseuncúmulodefactoresquesiguencondicionandoseriamente lajustavaloración ponderadadelefectivoarqueológicodisponible.Entreotros,comomásrelevantes,deberíatenersepresente que la consistencia de los datos hoy disponibles es muy heterogénea merced a la variada definición de las propiasfuentes(enmuchoscasossetratadehallazgosdesuperficie,portantonormalmentedescontextualizados y en posición derivada), a lo que simultáneamente habría que incorporar cuestiones relativas a la representatividadtopográficadelamuestratrabajada(perfilesestratigráficos,sondeosparciales,excavaciones másomenosenextensión)yasucontrolmetodológico(diferenciadossistemasdeexcavaciónydefinición ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS REFLEXIONES 51 SPAL 9 (2000) estratigráfica, recursos planimétricos), a la cuantificación del efectivo disponible (un importante número de casos aporta un número de piezas no significativo), a la incidencia de diagnósticos exclusivamente tipológicos–ydediferenciadaconcepciónideológica–enlacaracterizaciónculturaldelasseriesindustriales, alainsuficienciageneralizadadeanalíticascomplementarias(especialmente,palinológicas,sedimentológicas y cronológicas), a la carencia de monografías definitivas sobre algunos sitios o a la provisionalidad que deriva de los actuales proyectos en curso. Contodoello,resultahoybastantecomplicado–pornodecirprácticamenteinaccesible–elestablecerun panoramacoherenteybientrenzadoqueaglutineentextoyencontextoaquellasantiguassituacioneshumanas ymedioambientales.Ahorabien,comopodráinferirse delaslíneassubsecuentes,si elbagajededatos con quesecuentaparaevaluarconvenientementeelPaleolíticoinferioresinsuficienteatodasluces,elrepertorio de argumentos imputable al Paleolítico medio se ofrece afortunadamente como bastante más sólido. Decara alaadecuada yasequibledocumentaciónbibliográfica, ademáslógicamentededebercontarse con los correspondientes informes y memorias científicos de los yacimientos excavados, de los estudios específicos sobre sujetos sedimentológicos, faunísticos, palinológicos, tipológicos, entendidos a modo de síntesis,comoladeJ.Altuna(1972)sobrefauna,omáshabitualmentecomoaportacionescomplementarias alestudiodelosyacimientos,esbásicaydeobligadaconsulta,enarasaunconocimientoglobalyactualizado de estos episodios, la información disponible en varios de los capítulos de la completísima monografía deI.Barandiarán(1988)sobreelPaleolíticoenEuskalHerría.ElúltimotrabajodesíntesissobreelPaleolítico inferiorymedioenelPaísVascosepresentóporA.Baldeón(1990)conmotivodelhomenajedelaSociedad de Ciencias Aranzadi a D. José Miguel de Barandiarán hace ya una década (Mapa 1 y Cuadro 1). EL PALEOLÍTICO INFERIOR Como venimos de afirmar, son hasta el presente muy escasos los datos de entidad que se poseen para ilustraresteantiguoyextensísimoperíodo,detalsuertequedevieneenlaetapamásprecariamenteconocida de la Prehistoria en el País Vasco. Conalgunasexcepcionalessalvedades,setrataenlamayorpartedeloscasosdeevidenciasindustriales en piedra y de restos de animales que participan del mismo defecto: el haberse localizado desprovistos decontextosestratigráficosseguros.Ellohaceque,enconsecuencia,lasinformacionesquepuedanofertarse sean muy parciales, que deban tomarse con una razonable cautela y que resulten deficientes para con el intentodedefiniciónpaleoecológicaenrelaciónalaevoluciónindustrialyalaconfiguracióndelosdiversos biotopos zonales. Dichodeotramanera,antelaparquedaddelasfuentesdisponiblesparaabordarelestudiodelPaleolítico inferior,suinterpretación,conformealoslimitadosmárgenesdeverificacióncientífica,devieneenempresa premeditadamente imprecisa. Relatemos, pues, sumariamente aquello que creemos podernos permitir. Se han controlado algunos discretos indicios faunísticos aislados que parecen remontar globalmente al Pleistoceno medio. Es el caso de algunas especies de climatología cálida como Palaeoxodon antiquus, bien documentado en etapas interglaciares europeas, en la cantera de Txomiñenea (Gipuzkoa) y en una simadelasierraSalvada(Álava),HippopotamusmaiorenlaescombreradelacanteradeCoscobilo(Navarra) oDicerorhinus etruscus en Chabiague (Laburdi). A condiciones climáticas más frías habría que asociar unmolardeMammuthusthrogontherii,elefántidoadaptadoabiotoposesteparioscontinentales,enlatejería de Berriotz (Laburdi), probablemente relacionado con el desarrollo de la glaciación rissiense. Algo más elocuentes son las noticias derivadas de algunas formaciones sedimentarias. A las vagas referenciasmindeliensessobrealgunasterrazasdeLaburdi(Maignon,Basté),hayqueañadirloscontroles ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 52 ANDONI SÁENZ DE BURUAGA SPAL 9 (2000) más precisos, deducidos en similares formaciones fluviales y en contextos litorales del País Vasco Norte (Bidart, Bidache, Basté), sobre depósitos geológicos asignables a la glaciación rissiense. Especialmente aunafasefríaavanzadadelamisma:probablementeasusegundominimumclimático(RissII).Igualmente, decronologíarissienseparecentratarselosdosnivelesmásinferioresdelacuevadeLezetxiki(Gipuzkoa). Concretamente,elinferiorVIII,únicamenteconrestosóseos,pudierahabersegeneradoenunafasetemplada, mientras que el suprayacente VII, con evidencias faunísticas y de industrias de piedra tallada, incluye ya gelifractos lo que induciría a vincularlo con un episodio más riguroso de esa glaciación. En uno como en otro caso se han recuperado restos faunísticos arcaicos de Ursus spelaeus deningeri. De esta forma, los primeros datos coherentes bien contextualizados, es deciren posición estratigráfica estable, se corresponden con el desarrollo básico de la glaciación de Riss (c. 250.000-130.000 bp) y en consonanciaconestadataciónparecenencontrarselasindustriasdepiedrahastaahoraidentificadas,asimiladas generalmenteenEuropaoccidentalconloscomplejosindustrialesdelAchelenseylospropiosdelTayaciense o de alternativa definición Premusteriense. En efecto, en varios sitios de superficie del País Vasco se han recolectado utensilios tallados en rocas duras(cuarcita, sílex,arenisca,...) amodo debifaces, hendedores,picos,raederas, puntas,denticulados,..., es decir el instrumental básico de uso, además de núcleos, lascas, percutores,..., o evidencias directas de los procesos tecnológicos de elaboración. Por lo general, han sido recuperados en las inmediaciones de antiguas terrazas fluviales y cuencas de ríos, en las proximidades del litoral costero y en algunos medios más montañosos. Los lotes más notables provienen de los alrededores de Pamplona (Navarra), de Urrúnaga (Álava) y de Urbasa (Navarra), si bien se han controlado esporádicamente a lo largo de varios puntos de la costa de Laburdi (Saint-Jean-de-Luz, Biarritz, Bidart, St. Pierre d’Irube, Lestaulan,...) y de lugares más interiores deBenavarra(Tambaou,Baigura,..),deNavarra(Lumbier,Ordoiz,Lezaun,Ibiricu,...)ydeÁlava(Aitzabal, Urizaharra/Peñacerrada, Mendiguri,...). En cualquiera de los casos se comprenderá que, al margen de los importantes problemas post-deposicionales coaligados, la misma fuente de conocimiento –en el mejor de loscasos,laprospecciónsuperficialdelterreno–,hacemuyimprobableelestablecimientodeunoscriterios determinativos para con la significación cultural de esos conjuntos. •De15sitiosdelaCuencadePamplonasehapresentadounloteuniformedemás decincocentenaresde evidencias líticas talladas en cantos rodados con altocomponente férrico en el que además de restos de talla (lascas, núcleos) se incluye un importante efectivo de utensilios sobre canto (bifaces, choppers, chopping-toolsytriedros)ysobrelasca(hendedoresyraederas),sinatisbarseenlasseriesempleoalguno de técnica levallois (García Gazólaz 1994). •Enuntotalde17puntosdelembalsedeUrrúnagasehanrecuperadocasi200ejemplarestalladosmayoritariamente en caliza mineralizada rica en componentes férricos. Tecnológicamente la industria revela unmarcadocaráctercentrípeto,incluyendovariosejemplos levallois.Juntoalascasynúcleos,elconjunto –tambiénuniformementepresentado–procurauninteresantenúmerodeútilessobrecanto(chopping-tools, bifaces, discos, triedros, hendedores, raederas y denticulados) y sobre lasca (raederas, denticulados, e incluso un bifaz) (Sáenz de Buruaga, Fernández Eraso y Urigoitia 1989). •Más ilustrativos, en aras a la eludida explicación cultural o funcional, pudieran ofrecerse los descubrimientosdelasierradeUrbasa(Vallespí1971;BarandiarányVallespí1980:80ss;BarandiarányMontes 1992; Barandiarán 1995).Eneste caso, alencontrarse los hallazgos en cercanías de abundantes afloramientosydepósitosnaturalesdemateriasprimas,sehasugeridolaideadetalleres.Bajoestaperspectiva, sitioscomoAranzaduiayBioizapudieronyahabersidofrecuentadosporgruposhumanosdedepredadores queacudíanallíaaprovisionarseydesarrollareltratamientotecnológicodelosnúcleosdesílexdisponibles envariosfilonesbienvisiblesenlosescarpesrocososquedelimitanelperímetroseptentrionaldelaltiplano. El control de estas importantes canteras debió suponer un poderoso atractivo para el asentamiento de ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS REFLEXIONES 53 SPAL 9 (2000) las gentes sobre el mismo contexto o en sus aledaños, además de favorecer una concepción del espacio relativamenteabierta.NopareceasícasuallapresenciadematerialesdeUrbasaentrelasseriestipológicas antiguas de la desaparecida cueva de Coscobilo (Vallespí 1971; Vallespí y Ruiz de Gaona 1971; Beguiristain 1974; Barandiarán y Vallespí 1980: 71ss; Barandiarán 1988: 364ss), un emplazamiento estableubicadoenelinmediatofondodevalleseptentrionalalamismasierra.Igualmente,sehaninsinuado posibles relaciones entre el Achelense superior de Las Landas francesas y del colindante País Vasco Norteapartirdelapresenciaenaquel contextolandésdesílexoriginariosdelasformacionesdelflysch cretácico de Laburdi (Thibault 1976). Cronológicamente, a pesar de la descontextualización estratigráfica de estos tres conjuntos mayores, lasanalíticastipológicasposibilitansugerirunosmárgenescrono-culturales.Deacuerdoconesteproceder,si losconjuntosdelaCuencadePamplonapudieranremontarseaunafaseavanzadadelAchelensemedio(teóricamentededesarrolloentreelRissIyRissII),los otrosdos conjuntos(UrrúnagayUrbasa),yengeneral la inmensamayoríadeloslotesmenoreshoydisponibles,asociadoscomúnmentealatradicióndebifaces,tenderíanasituarseenfasestecnológicasmásavanzadas,fundamentalmentedelAchelensesuperior(condesarrollo básico en el Riss III),e incluso de perduración enun Achelense final (a partir del interglaciar Riss/Würm). A una etapa evolucionada del Riss parece también corresponder la ocupación humana documentada enlacuevadeLezetxiki(Gipuzkoa).Enunodesusdepósitosinferiores(nivelVIIdelasecuencia)seconservaron algunos de los instrumentos y de los recursos tecnológicos practicados por los primeros moradores del antro. Se trataba de un escasísimo repertorio de útiles elaborados en sílex y esquisto, a la manera de raederasydenticulados,dealgúnejemplodetécnicalevallois,asícomodealgúnhuesoquizásintencionalmente manipulado de morfología apuntada. Industrialmente, el lote se ha relacionado con la tradición de los complejos del Premusteriense europeo (Baldeón 1993). Entre la fauna recuperada (Altuna 1972), se ofrecencomodominantesUrsusspelaeusdeningeri yBisonpriscus,habiéndosetambiéncontroladocomo mássecundariosCanislupus,Pantheraspelaea,Susscrofa,CapreoluscapreolusyDicerorhinus.Análisis cronológicos U/Th y ESR sobre un mismo resto óseo han aportado unos valores excesivamente dilatados: 140±6ka(U/Th),200+142-52ka(U/Th),>260ka(U/Th)y225±40ka(ESR)(SánchezGoñi1993:59). Precisamente, el único testimonio antropológico físico del Paleolítico inferior en el País Vasco proviene de este lugar de Lezetxiki, de su nivel VIII. Allí se identificó, según diagnóstico de J.M. Basabe (1966), elhúmerodelbrazoderechodeunamujerquedebíaalcanzarlos 1,62mdeestaturaylos30-35añosdeedad, encajable genéticamente en el tronco de los pre-neanderthales. Por último, desde 1988 se viene excavando un depósito al aire libre en el sitio de Irikaitz (Gipuzkoa) en el que las informaciones preliminares disponibles (Arrizabalaga 1998 y 1999), además de aludir a una sucesión estratigráfica in situ, apuntan la recuperación en los niveles inferiores –concretamente, en el IV y superficie del V– de varias decenas de ejemplares tallados preferentemente en arenisca, entre los que se citan, junto a lascas y núcleos, casos de hendedores, denticulados y cantos tallados. Tipológicamente laseriepudieraencuadrarsecautelarmenteenunafasededesarrolloplenodelAchelense,quizásequiparable con un Achelense medio. Lógicamente, parecería más que atrevido pretender precisar –acaso, más modestamente, esbozar– la dinámicadetransiciónentreelPaleolíticoinferiorymedioapartirdeestepanoramainsuficienteeimpreciso dedatos.SóloenelcasodeUrbasasehallegadoasugerirunaposiblevíadetránsito(BarandiarányVallespí 1980: 91s; Barandiarán 1988: 294). Aquí, la presencia de ciertas piezas tipológicas –significativamente, losbifaces–que,aligualqueenelPaleolíticoinferiorterminal,pudieranparticipardealgunosdeloscomplejos industriales del Paleolítico medio, además de reavivar la prudencia en la decantación por uno u otro de esosepisodios,haríafactiblecomprenderesosconjuntosdelAchelensesuperiorofinalcomolabasetipológica apropiada para un Musteriense de tradición achelense. La propuesta se ofrece adecuada para explicar esa ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 54 ANDONI SÁENZ DE BURUAGA SPAL 9 (2000) tradiciónenvariosdelosconjuntossuperficialesmusteriensesemplazadosenesemismocontextoespacial –como, entre otros, el taller de Mugarduia Norte (Montes 1988: 162-164; Barandiarán y Montes 1992)–, e, incluso, según lo aseveraran I. Barandiarán yE. Vallespí, en el componente tipológico del muypróximo yacimiento de Coscobilo. Más externamente, quizás pudiera hacerse extensible a otras estaciones al aire libredondesehancitadocasosdeMTA,comolasalavesas deMurba(Baldeón1988a)yManzanos(Baldeón y Murga 1989; Baldeón1990) o las labortinas de Basté (Chauchat y Thibault 1968)y Lestaulan (Chauchat 1994): ¿pudiera de ello entreverse una posible relación del MTA con las estaciones al aire libre? Por otra parte, la idea no parecería, en principio,asimilable a la mayoría de los referentes estratigráficos asociados preferentemente a cuevas y abrigos: tanto en el único ejemplo que parece contener ambas situaciones paleolíticas de paso (Lezetxiki) como en los depósitos musterienses más inferiores conservados en ese tipo de refugios naturales del País Vasco (Gatzarria, Olha, Axlor, Amalda, Isturitz,...). EL PALEOLÍTICO MEDIO Más expresivos son los testimonios relativos al Paleolítico medio en el País Vasco, disponiéndose de una buena serie de depósitos que documentan el hecho musteriense desde sus fases iniciales, que en concordancia con el modelo clásico de periodización coincidiría con el interglaciar Riss/Würm, hasta sus episodios finales,enlosprolegómenosdelPleniglaciarsuperiorneowürmiense,entrec.130.000y35.000bp. Los yacimientos más notables se identifican con varias cuevas y abrigos: como los de Axlor y Venta LaperraenBizkaia,ArrillorenÁlava,AbauntzyCoscobilo enNavarra,LezetxikiyAmalda enGipuzkoa, OlhayOlha2enLaburdi,IsturitzenBenavarrayGatzarriayHareguyenZuberoa.Aelloshabríaqueañadir las importantes estaciones al aire libre de Kurtzia (Bizkaia), Murba (Álava), Urbasa (Navarra) y Basté (Laburdi).Además,seharecuperadouninteresantenúmerodereferenciasindustrialesaisladassobrevarios sitiosdesuperficiedellitorallabortinoyguipuzcoano,deterrazasfluvialesdelEbroydelAdourydealgunas formaciones montañosas interiores de Álava, Navarra y Benavarra. Se advierte, en consecuencia, una sustancial mejora en relación al número, entidad y repartición de los yacimientosreferidos alPaleolítico inferior.Yestológicamenteredundaráfavorablementeenladensidad deinformacionesdeducibles.Apesardeelloseconstatanimportantescarenciasenpruebasantropológicas físicas, sensibles deficiencias en analíticas medioambientales y cronológicas, serias contradicciones en lacomposiciónfaunística dealgunosniveles,ademásdeenelintentodecorrelaciónentredatosdesedimentos, de fauna y de vegetación, y fuertes desavenencias en la definición tipológica de los conjuntos industriales. En cualquier caso, para abordar bibliográficamente el tema se cuenta con una interesante serie de memorias de excavación: de Olha (por E. Passemard 1924), de Isturitz (para los niveles musterienses: por R.yS.deSaint-Périer1952),deVentaLaperra(porJ.M.Barandiarán1958),deKurtzia(porJ.M.Barandiarán, A.AguirreyM.Grande1960),deBasté(porCl.Chauchat1968),deLezetxiki(porJ.M.Barandiarán1978), de Axlor (por J.M. Barandiarán 1980), de Murba (por A. Baldeón 1988) o el estudio pluridisciplinar de Amalda (por J. Altuna, A. Baldeón y K. Mariezkurrena 1988). Además, varias analíticas, especialmente de caracterización tipológica y faunística, presentaciones de ejemplares líticos hallados esporádicamente enlugaresdescontextualizados,asícomoinformacionesanualesdelasactuacionesdecampoapartirdelos 80,sehanrecogidoenunbuenlotedeartículos.Porúltimo,elsujetohasidotratadodeformapormenorizada en las tesis doctorales de A. Baldeón (1987) y L. Montes (1988). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS REFLEXIONES 55 SPAL 9 (2000) Clima y medio ambiente Hoy por hoy es prácticamente imposible sintonizar precisamente las definiciones propuestas a través delacronoestratigrafíaalpina–conlaque,comohasidolonormalenEuropaoccidental,sehandiagnosticado enelmejordeloscasoslosepisodiosclimáticosdelos nivelespleistocénicosvascos–conlasinformaciones aportadas por las secuencias isotópicas de oxígeno. Una aproximación relativa a aquellas circunstancias pudiera inferirse de las líneas subsiguientes. Se acepta, en general, que las condiciones cálidas y húmedas que debieron caracterizar el desarrollo climáticodelEemiense(c.130.000-115.000bp)favorecieronelavancesignificativodelbosquedefrondosas y la adecuación consecuente de una fauna templada. El nivel VI de Lezetxiki pudiera coincidir básicamente con este episodio. Sedimentológicamente se ha señalado como templado y húmedo (Kornprobst y Rat 1967). Su componente arbóreo es muy importante, predominandoelpinojuntoaespeciescaducifolias(Quercus,Castanea,Corylus,Juglans)(SánchezGoñi 1993).La fauna,por suparte,incluyeun repertoriomasivode especies euritermas y,en algunoscasosbien propiasdeambientescálidos.EntreotrassehanseñaladoUrsusspelaeus,Ursusarctos,Bos/Bisonsp,Cervus elaphus,Rupicapra rupicapra,Equus ferus,Panthera spelaea,Panthera pardus,Capreolus capreolus, Caprapyrenaica,Susscrofa,Dicerorhinussp,...(Altuna1972).Lapartesuperiordelnivelpareceyadenunciar una climatología algo más fresca, donde la vegetación herbácea se hace dominante: quizás, anuncio del inminente final de este benigno período climático. Una degradación en la insolación acompañada de una importante acumulación de hieloen las latitudes septentrionales europeas denuncian allí la conclusión del Interglaciar, hacia c. 115.000 bp. La primera transiciónalfríoparecióacontecerdeformarápidaybrusca.Sinembargo,enEuropaoccidentalymeridional no parece asistirse a un deterioro tan grave del clima. Será hacia c. 75.000 bp cuando en estos contextos meridionales se haga más sensible la rigurosa alteración climática (Uriarte 2000). A lo largo del Würm antiguo oEowürm (c. 115.000-75.000 bp), las condiciones climáticas en estas latitudestempladas,aúnsufriendopuntualesdegradaciones,parecequeengeneralfueronbastantebenignas, posibilitando frecuentemente el mantenimiento de una vegetación arbórea. Se asistirá a un largo y lento enfriamiento,omejor,aunatendenciageneralalenfriamientosalpicadadealternanciasclimáticasmásfrías y cálidas. En consecuencia, la fauna participará comúnmente de ese ambiente climático no extremado, prevaleciendo las especies de hábitos euritermos. Cabría suponer en el imaginario un paisaje vegetal en elqueelpinosilvestreseharáprogresivamentedeterminativoenlosmediosboscosos,dondeseguiráacompañándosedealgunasarbóreasdehojacaduca(abedul,avellano,sauce,aliso).Enparalelo,seasistiráaunincremento en la extensión de las áreas abiertas o de pradera en las que proliferarán herbáceas denunciantes deunarelativahumedad(gramíneas,ciperáceas,higrófilas,...)ydondecaballosyotrosbovinosencuentran su biotopo más óptimo. De convenirse la formación de los niveles Cr de Gatzarria y VII deAmalda en este complejo climático, susrepertoriosfaunísticosincluyenCervuselaphus,Bos/Bisonsp,RupicaprarupicapraoEquus caballus cf.germanicus,enelsitiosuletino(Lavaud1980),yRupicaprarupicapra,Cervuselaphus,Caprapyrenaica, Equus ferus,Capreolus capreolus oUrsus spelaeus, en el yacimiento guipuzcoano (Altuna 1988), donde losescasospólenesconservadosadviertendelaspresenciasdepinosyhelechos(Dupré1988).Porsuparte, el nivel Vb de Lezetxiki, con indicios crioclásticos, ofrece Ursus spelaeus,Cervus elaphus,Canis lupus oRupicapra rupicapra, mientras que el suprayacente Va,sedimentológicamente más templado y húmedo aporta, además de esas especies, Bos/Bison sp,Capreolus capreolus,Capra pyrenaica oVulpes vulpes (Altuna1972).Tantoenunocomoenotrodelos depósitos,elespectropolínico refleja unmediodebosque templado con predominio de arbóreas: especialmente de pino, junto a importantes masas de frondosas y caducifolias(Castanea,Quercus,Juglans,Ulmus,Tilia,Betula,Corylus,Fagus,...)(Sánchez Goñi1993). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 56 ANDONI SÁENZ DE BURUAGA SPAL 9 (2000) ElWürmplenooMesowürm(c.75.000-40.000bp)debutaconunmarcadodescensodelastemperaturas. Hayunatendenciaalaintensificacióndelfrío:conperíodosmáslargosyextremos.Esteambienteriguroso parecenotablementemarcadoenlasfasesiniciales,coincidiendoconelestadioisotópicomarino4(c.75.00060.000bp),especialmenteentrec.65.000-60.000bp.Superadoel minimunclimáticodelPleniglaciarinferior mesowürmiense,unaampliainestabilidadacompañaráseguidamenteeldesarrollodelaglaciación.Fuertes variaciones térmicas y de humedad entre estadiales e interestadiales se suceden durante una buena parte del estadio isotópico 3 (c. 60.000-24.000 bp), con especial asiduidad hasta las manifestaciones más plenas del Pleniglaciar superior neowürmiense, c. 32.000 bp. Enelsenodeestedilatadoperíododealtainestabilidadpudierandiferenciarseglobalmentedostendencias generales en la evolución climática: una primera, relativamente más templada, entre c. 60.000-40.000 bp, sucedidaporotrasegunda,orientadahacialofrío,entre40.000-32.000bp,ycoincidenteconlosprolegómenos del Würm reciente oNeowürm. Nuevamente aquellas especies animales templadas ilustrativas en granmedida del ambiente climático eowürmiense van a continuar constituyendo el referente faunístico esencial de los niveles SV de Isturitz, Cjr de Gatzarria y 8 a 5 de Axlor, además de, si se da por justa la equivalencia, los complejos industriales Sm ySl de Olha 2(de G. Laplace) yla serie estratigráfica Fi de Olha (deE. Passemard).Todos ellos quizás pudieran coincidir con eldesarrollo básico de esa relativa mejoría que parece albergarse en el primer ciclo delamplioepisodiodeinestabilidadclimáticamesowürmiense.Lógicamente,ellonoexcluyelaexistencia de puntuales pulsaciones frías intercaladas entre los eventos templados, como bien pudiera seguirse del componentecrioclásticodelcomplejoinferiordeArrillor,anterioral45.000bp,sucedidoeneltramomedio de la secuencia del yacimiento por otro más templado y húmedo, cuya conclusión antecede a 40.000 bp, también controlado en Kurtzia. Sobrelatotalidaddeesaseriedeniveles,ydeformabastantegeneralizada,losnuevosdepósitosarqueológicos denuncian una aceleración en el rigor de las condiciones ambientales: bien por sus componentes crioclásticos (complejos As de Olha 2 y superior de Arrillor, y nivel IV de Lezetxiki), bien por revelar la primera presencia de claros indicadores faunísticos de frío, a base de Rangifer tarandus (como en los nivelesFmdeOlha, SIVdeIsturitz, IVdeLezetxiki y4deAxlor) o,juntoaella,de Mammuthusprimigenius ydeRhinocerosticorhinus(enlosnivelesCjdeGatzarriayFsdeOlha).Todoelloharíasugerirlaprogresiva acomodación de un paisaje vegetal, cada vez con bosque más escaso y mayor en espacios abiertos con herbáceaspropiasdecondicionesfríasysecas,proliferandoenestesentidolos mantosdealgunasespecies estépicas(Ephedra,Galium,Armeria).Eselanunciodeunnuevocicloclimáticofrío:lasprimerasmanifestaciones, aunque todavía esporádicas, del Würm III o Neowürm, que ilustran, con altibajos, la tendencia regresivaqueculminaráenelprimerminimumclimáticodelPleniglaciarsuperiorneowürmiense,entornoa c. 32.000 bp. Por ello, fuera de los episodios de muy sensible degradación térmica, e incluso en contextos alejadosdelPirineo(dondeparecequelosrigoresfueronmayores),seguiránmanteniéndoselashabituales especies animales euritermas, como el ciervo, en zonas boscosas e incluso en espacios más abiertos de brezales, o la cabra y el sarrio, en biotopos de roquedo abrupto. De la misma manera debiera aceptarse que en algunos episodios benignos de este segundo ciclo de la fase de inestabilidad climática, la presencia del pino y de las frondosas, como en la parte superior del nivel IV deLezetxiki, evoquen una circunstancia plenamente templada y húmeda. Elavancetemporaldeesteepisodiocoincidirábásicamenteconlaprogresivasustitucióndelasindustrias del Paleolítico medio por las del Paleolítico superior; es decir, las propias de los complejos industriales del Castelperroniense: como en el nivel Cjn 3 de Gatzarria, con caracteres sedimentológicos propios de la finalización de un período templado y húmedo que se ha equiparado a la denominada mejora de Cottés (Lévêque y Miskovsky 1996); o, con indicios tipológicos castelperronienses: en el nivel Xa de Ekain (Gipuzkoa), con abundantes bloques y cantos calizos y gran presencia de Ursus spelaeus (Altuna y ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS REFLEXIONES 57 SPAL 9 (2000) Merino 1984), en el nivel 3bm de Basté (Chauchat y Thibault 1968), quizás en la base del nivel SIII de Isturitz,y,finalmente,tambiénenlabasedelnivelIXdeLabekokoba(Gipuzkoa),sinindicadoresclimáticos fríos, con presencia de taxones arbóreos de Castanea,Corylus oAlnus, y una data de 34.215 ± 1.265 bp (Arrizabalaga2000).Posiblemente,todoellomuypróximoalepisodiodeinestabilidadclimáticaqueantecede, comoenGatzarriaCjn2yCjn1,alaprimeramanifestaciónplenadelPleniglaciarsuperiorneowürmiense, el Würm IIIa de la cronoestratigrafía alpina, hacia c. 32.000 bp. Dataciones absolutas Se dispone de muy pocas fechas radiométricas para el Paleolítico medio en el País Vasco. Dejando al margen, por su mínima precisión y valores anomálicos, los resultados obtenidos por los métodos U/Th y ESR en sendos huesos de Lezetxiki –nivel VI: 288 + 34 - 26 ka (U/Th), 231 + 42 - 44 ka (U/Th), 200 + 129 - 58 ka (U/Th) y 234 ± 32 ka (ESR); nivel V: 57 ± 2 ka (U/Th), 70 ± 9 ka (U/Th), 186 + 164 - 61 ka (U/Th)y140±17ka(ESR)(SánchezGoñi1993:59)–,sehanpublicadohastaelmomentocuatrodatasAMS de Arrillor –tres de ellas de su complejo medio fluvial, concretamente dos en el nivel mesoinferior Amk (45.700 ± 1.200 bp y 45.400 ± 1.800 bp) y una en el nivel superior Smk-l (43.100 ± 1.700 bp), y una del complejosuperiorcrioclástico(nivelLm:37.100±1.000bp)(Hoyos,SáenzdeBuruagayOrmazabal1999)–, asícomootramásparaladunadeAtxiribil/Larrabasterraqueprecisaríalaformacióndeldepósitomusteriense de Kurtzia (41.400 ± 2.500 bp) (Muñoz, Sánchez Goñi y Ugarte 2000). Tipos humanos Soncontadoslostestimoniosantropológicos disponiblesenel País Vasco paraproceder adiagnósticos concluyentes sobre el componente étnico de aquellas gentes. Totalizan un pequeño efectivo de 8 piezas dentarias:cincodeAxlor,dosdeLezetxiki(conciertoproblemaestratigráfico)yunadeArrillor.Todasellas se han adscrito al grupo genérico del Homo sapiens neanderthalensis. Por su posición estratigráfica, y conviniendo la ubicación de los ejemplos de Lezetxiki en su nivel IV, parecenencajarconmomentosmuyavanzadosdelPaleolíticomedio.Elnivel3deAxloryelIVdeLezetxiki se sitúan en los tramos más superiores de las secuencias musterienses de los yacimientos: revelando en ambos casos condiciones ambientales orientadas hacia lo frío, probablemente coincidiendo con los prolegómenos del Würm reciente.Por suparte, el nivel Amkdel complejosedimentario medio de Arrillor compagina una climatología templada y húmeda, quizás inmediatamente anterior a la de los depósitos de Axlor y Lezetxiki: cronológicamente su formación parece bien precisada en torno a 45.000 bp. EnopinióndeJ.M.Basabe(1970y1982),elpremolarymolardeLezetxikicorresponderíanaindividuos diferentes, mientras que las cinco piezas de Axlor se asociarían a un individuo joven. J.M. Bermúdez de Castro identifica el restode Arrillor con el segundo molar superior de leche de unindividuo de 9 a 13 años (Bermúdez de Castro y Sáenz de Buruaga 1999). En relación a la filiación genética neanderthalense, quizás sería oportuno mentar aquí el comentario del paleoantropólogo francés H. Vallois acerca del maxilar inferior masculino del Auriñaciense superior o Gravetiense de Isturitz –recogido enla tercera de las memorias de excavación sobre el yacimiento de R. yS.deSaint-Périer(1952:168)–yporelquedesuelevadoíndicederobusteztenderíaarelacionarsepropiamente con los Neanderthales. Como anécdota –por falta de verificación– deberá tomarse la noticia que en su momento relatara E. Passemard(1924)sobreelhallazgodehuesoshumanos,aconsecuenciadelacanteraenlaquesealbergaba ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 64 ANDONI SÁENZ DE BURUAGA SPAL 9 (2000) BIBLIOGRAFÍA CITADA EN EL TEXTO AGUIRRE,M.;LÓPEZQUINTANA,J.C.ySÁENZDEBURUAGA,A.(2000):“Medioambiente,industrias y poblamiento prehistórico en Urdaibai (Gernika, Bizkaia) del Würm reciente al Holoceno medio”, Illunzar 4: 13-38. ALTUNA, J. (1972): Fauna de mamíferos de los yacimientos prehistóricos de Guipúzcoa. Munibe 24. San Sebastián. ALTUNA,J.(1988):“Cazayalimentaciónprocedentedemacromamíferos duranteelPaleolíticodeAmalda”, en J. Altuna, A. Baldeón y K. Mariezkurrena (dir.), La cueva de Amalda...: 149-192. ALTUNA,J.yMERINO,J.M.(dir.)(1984):ElyacimientoprehistóricodelacuevadeEkain(Deva,Guipúzcoa).EuskoIkaskuntza.FundaciónJoséMigueldeBarandiarán.ColecciónBarandiarán,1.SanSebastián. ALTUNA,J.;BALDEÓN,A.yMARIEZKURRENA,K.(1988):LacuevadeAmalda(Zestoa,PaísVasco). OcupacionesPaleolíticasyPostpaleolíticas.EuskoIkaskuntza.FundaciónJoséMigueldeBarandiarán. Colección Barandiarán, 4. San Sebastián. ARRIZABALAGA,A.(1998):“Irikaitz(Zestoa).IªCampañadeexcavaciones”,Arkeoikuska98:141-144. ARRIZABALAGA, A. (1999): “Irikaitz (Zestoa). II campaña”, Arkeoikuska 99: 116-120. ARRIZABALAGA,A.(2000):“Síntesiscronológica,ambientalyculturaldelyacimientodeLabekoKoba (Arrasate,PaísVasco)”,PaleolíticodaPenínsulaIbérica.3ºCongressodeArqueologiaPeninsular,II: 293-310. BALDEÓN,A.(1987):ElPaleolíticoMedioenelPaísVasco.Tesisdedoctorado.UniversidaddeDeusto. BALDEÓN, A. (1988a): “El yacimiento de Murba”, Estudios de Arqueología Alavesa 16: 7-160. BALDEÓN, A. (1988b): “Las industrias de los niveles paleolíticos”, en J. Altuna, A. Baldeón y K. Mariezkurrena (dir.), La cueva de Amalda...: 63-115. BALDEÓN, A. (1990): “El Paleolítico Inferior y Medio en el País Vasco. Una aproximación en 1990”, Munibe 42: 11-22. BALDEÓN, A. (1993): “El yacimiento de Lezetxiki (Gipuzkoa, País Vasco). Los niveles musterienses”, Munibe 45: 3-97. BALDEÓN, A. (1999): “El abrigo de Axlor (Bizkaia, País Vasco). Las industrias líticas de sus niveles Musterienses”, Munibe 51: 9-121. BALDEÓN, A. y MURGA, F. (1989): “Útiles prehistóricos en una gravera del río Zadorra, afluente del Ebro. Álava”, Kobie XVIII: 113-122. BARANDIARÁN, I. (1967): El Paleomesolítico del Pirineo occidental. Bases para una sistematización tipológicadelinstrumentalóseopaleolítico.UniversidaddeZaragoza.MonografíasArqueológicas,III. Zaragoza. BARANDIARÁN,I.(1988):HistoriaGeneraldeEuskalerria.Prehistoria:Paleolítico.EnciclopediaGeneral Ilustrada del País Vasco. Ed. Auñamendi, San Sebastián. BARANDIARÁN,I.(1995):“LosestablecimientosdecazadoresdelaPrehistoriadeNavarra.DelPaleolítico medio a inicios del Neolítico”, Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra 3: 53-84. BARANDIARÁN, I. y MONTES, L. (1992): “Ocupaciones del Paleolítico en Urbasa (Navarra). El sitio de Mugarduia Norte”, Trabajos de Arqueología de Navarra 10: 21-67. BARANDIARÁN,I.yVALLESPÍ,E.(1980): PrehistoriadeNavarra.TrabajosdeArqueologíadeNavarra2. Pamplona. BARANDIARÁN, J.M. (1958): “Excavaciones en Carranza: Bortal, Venta de Laperra, Polvorín”, Vizcaya 10: 49-52. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS REFLEXIONES 65 SPAL 9 (2000) BARANDIARÁN, J.M. (1978): “Exploración de la cueva de Lezetxiki en Mondragón (Memorias de los trabajos de 1956, 1957, 1959 y 1960 y 1961 a 1968)”, Obras Completas XIII: 423-480; XIV: 7-131 y 327-333. Ed. La Gran Enciclopedia Vasca, Bilbao. BARANDIARÁN, J.M. (1980): “Excavaciones en Axlor (Campañas de 1967 a 1974)”, Obras Completas XVII: 127-384. Ed. La Gran Enciclopedia Vasca, Bilbao. BARANDIARÁN,J.M.;AGUIRRE,A.yGRANDE,M.(1960):LaestaciónprehistóricadeKurtzia:Barrica, Sopelana.ServiciodeInvestigaciónArqueológicadelaExcma.DiputaciónProvincialdeVizcaya,Bilbao. BASABE, J.M. (1966): “El húmero premusteriense de Lezetxiki”, Munibe 18: 13-32. BASABE, J.M. (1970): “Dientes humanos del Paleolítico de Lezetxiki”, Munibe 22: 113-124. BASABE,J.M.(1982):“Restosfósileshumanosdelaregiónvasco-cantábrica”EuskoIkaskuntza/Sociedad deEstudiosVascos”,Cuadernosdesección(Antropología-Etnografía/Prehistoria-Arqueología)1:69-83. BEGUIRISTAIN, M.A. (1974): “La colección Barandiarán de Coscobilo, de Olazagutía. Contribución al estudio de la industria lítica del yacimiento”, Príncipe de Viana 136-137: 345-401. BERMÚDEZ DE CASTRO, J.M. y SÁENZ DE BURUAGA, A. (1999): “Étude préliminaire du site pléistocène supérieur à hominidé d’Arrillor (Pays Basque, Espagne)”, L’Anthropologie 103: 633-639. CHAUCHAT, Cl. (1968): Les industries préhistoriques de la région de Bayonne, du Périgordien ancien à l’Asturien. Thèse de 3e. Cycle. Université de Bordeaux. CHAUCHAT,Cl. (1985):“L’abri Olha,Cambo(Pyr.Atl.);lanouvelle étude de lacollectionPassemard”, Bulletin de la Société Préhistorique Française 82: 237-238. CHAUCHAT,Cl.(1994):“LastationpréhistoriquedepleinairdeLestaulan,quartierdeMaignon,àBayonne (Pyrénées Atlantiques)”, Munibe 46: 3-22. CHAUCHAT,Cl.yTHIBAULT,Cl.(1968):“LastationdepleinairduBastéàSaint-Pierred’Irube(BassesPyrénées).Geologie.Étudearchéologiquepréliminaire”,BulletindelaSociétéPréhistoriqueFrançaise 65: 295-318. DELPORTE,H.(1974):“LeMoustériend’Isturitzd’aprèslacollectionPassemard(MuséedesAntiquités Nationales)”, Zephyrus XXV: 17-42. DUPRÉ,M.(1988):“AnálisispolínicodelacuevadeAmalda”,enJ.Altuna,A.BaldeónyK.Mariezkurrena (dir.), La cueva de Amalda...: 49-51. GARCÍA GAZÓLAZ, J. (1994): “Los primeros depredadores en Navarra: Estado de la cuestión y nuevas aportaciones”, Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra 2: 7-47. HOYOS,M.;SÁENZDEBURUAGA,A.yORMAZABAL,A.(1999):“Cronoestratigrafíaypaleoclimatología de los depósitos prehistóricos de la cueva de Arrillor (Araba, País Vasco)”,Munibe 51: 137-151. KORNPROBST, P. y RAT, P. (1967): “Premiers résultats d’une étude géologique et paléoclimatique du remplissagepaléolithiquemoyenetsupérieurdeLezetxiki(Mondragón,Guipúzcoa)”, Munibe19:247-260. LAPLACE, G. (1966): “Les Niveaux Castelperronien, Protoaurignaciens et Aurignaciens de la Grotte Gatzarria à Suhare en Pays Basque (Fouilles 1961-1963)”, Quartär 17: 117-140. LAPLACE, G. (1986): “À propos des gisements du Pays Basque”, Bulletin de la Société Préhistorique Française 83: 3-7. LAPLACE,G.ySÁENZDEBURUAGA,A.(2000):“ApplicationdelaTypologieanalytiqueetstructuraleà l’étudedel’outillagemoustéroïdedel’AbriOlha2àCambo(Kanbo)enPaysBasque”,Paléo12:261-324. LAPLACE, G. y SÁENZ DE BURUAGA, A (s.f.): “Étude typologique analytique du Moustérien de la Grotte Gatzarria (Ossas-Suhare, Pays Basque) et leurs relations avec les complexes moustéroïdes de l’Abri Olha 2” (en preparación). LAVAUD, F. (1980): Les faunes paléolithiques du Würm II et III dans le sud-ouest et le centre-ouest de la France. These de 3e. cycle. Université de Poitiers. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 66 ANDONI SÁENZ DE BURUAGA SPAL 9 (2000) LÉVÊQUE, F. y MISKOVSKY, J-Cl. (1996): “Le passage du Paléolithique moyen au supérieur dans la GrotteGatzarriadeSuhare:donnéessédimentologiquesetcomparaisons”,CongrèsNationaldessociétés historiques et scientifiques 118e.: 41-60, Pau. MAZO, C. y UTRILLA, P. (1996): “Excavaciones en la cueva de Abauntz (Arraiz). Campañas de 1994 y 1995”, Trabajos de Arqueología Navarra 12: 270-279. MONTES, L. (1988): El Musteriense en la Cuenca del Ebro. Universidad de Zaragoza. Monografías Arqueológicas, 28. Zaragoza. MUÑOZ,M.;SÁNCHEZGOÑI,M.F.yUGARTE,F.M.(1990):“Elentornogeo-ambientaldelyacimiento arqueológico de Kurtzia. Sopela-Barrika. Costa occidental de Bizkaia”, Munibe 41: 107-115. PASSEMARD,E.(1924): LesstationsPaléolithiquesduPausBasqueetleursrelationsaveclesTerrasses d’alluvions. Bayonne. SÁENZDEBURUAGA,A.;FERNÁNDEZERASO,J.yURIGOITIA,T.(1989):“Elconjuntoindustrial achelense del embalse de Urrúnaga (Álava)”, Zephyrus XLI-XLII: 27-53. SAINT-PÉRIER,R.yS.(1952):LaGrotted’Isturitz.III.LesSolutréens,lesAurignaciensetlesMoustériens. Archives de l’Institut de Paléontologie Humaine 25. Paris. SÁNCHEZGOÑI,M.F.(1993):Delataphonomiepolliniqueàlareconstitutiondel’environnement.BAR International Series, 586. Oxford. THIBAULT, Cl. (1976): “Les civilisations du Paléolithique inférieur dans le Sud-Ouest (Pays Basque, Landes, Gironde)”, La Préhistoire Française I-2: 905-908. URIARTE,A.(2000):“Sobreelclimaglobalysucronologíaduranteelúltimocicloglacial”,Krei5: 79-117. VALLESPÍ, E. (1971): “Novedades del Paleolítico Inferior y Medio vasco: los yacimientos navarros de Urbasa y Olazagutía”, I Semana Internacional de Antropología Vasca: 565-583. Bilbao. VALLESPÍ, E. (1972): “Conjuntos líticos de superficie del Museo Arqueológico de Álava”, Estudios de Arqueología Alavesa 5: 7-79. VALLESPÍ, E. y RUIZ DE GAONA, M.(1971): “Piezas líticas de tradición achelense en las series líticas de Coscobilo de Olazagutía (Navarra)”, Munibe 23: 375-384. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN EL PAÍS VASCO: SÍNTESIS DE DATOS Y ALGUNAS REFLEXIONES 67 SPAL 9 (2000) Mapa1:PrincipalesestacionesdelPaleolíticoinferior(encírculo)ymedio(entriángulo)enelPaísVasco, con indicación de altitudes (en tramas) y divisoria cantábrico-mediterránea (en línea discontinua gruesa). En Bizkaia: Venta Laperra (1), Kurtzia (2) y Axlor (3); en Álava: Arrillor (4), Urrúnaga (5) y Murba (6); en Navarra: Coscobilo (7), Urbasa (8), Cuenca de Pamplona (9) y Abauntz (10); en Gipuzkoa: Lezetxiki (11)y Amalda(12);enLaburdi: Basté (13) y Olha/Olha 2 (14); enBenavarra:Isturitz(15);y,enZuberoa: Hareguy (16) y Gatzarria (17). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02 68 ANDONI SÁENZ DE BURUAGA SPAL 9 (2000) Cuadro 1: Síntesis del Paleolítico inferior y medio en el País Vasco. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.02