El Instituto Internacional y su labor a favor de la igualdad : dimensión cultural de las relaciones España-Estados Unidos
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591 Mas igualdad. Redes para la igualdad El INSTITUTO INTERNACIONAL Y SU LABOR A FAVOR DE LA IGUALDAD: DIMENSIÓN CULTURAL DE LAS RELACIONS ESPAÑA-ESTADOS UNIDOS1 Antonia Sagredo Santos UNED introducción En los Estados Unidos el sentimiento religioso ha tenido un gran protagonismo a lo largo de la existencia de la joven república. La religión impulsó la emigración de los “Pilgrim Fathers” a las costas de Massachusetts. Este fervor religioso fue apagándose debido a las necesidades primarias que los nuevos inmigrantes tuvieron que cubrir en sus asentamientos. Posteriormente, se producen varios resurgimientos religiosos. El primero de ellos, “el gran despertar” (The Great Awakening) surge en Northampton, población del actual estado de Massachusetts, en 1735, promovido por el ministro Jonathan Edwards (1705- 1758). Después de este resurgimiento religioso aparece de nuevo un período de decadencia. Esos son los años de la Guerra de la Independencia de las colonias británicas de Norteamérica para desvincularse de la metrópoli, durante los cuales los asuntos terrenales centraron toda su atención en esos difíciles y conflictivos momentos de la historia estadounidense. Esta etapa de tibieza espiritual duraría hasta finales del siglo XVIII. Sin embargo, después de unos años, a principios del siglo XIX surgen en los estados del nordeste americano una gran actividad religiosa, especialmente en Nueva Inglaterra. Así, llega lo que se ha conocido con “el segundo gran despertar” (The Second Great Awakening), que durará hasta los años de la Guerra Civil. La gran impulsora de esta actividad fue la iglesia congregacional2, principalmente, así como los bautistas3 y los metodistas4. En esta sociedad norteamericana del siglo XIX influida fuertemente por el sentimiento religioso, la convivencia se realizaba dentro de unas estrictas normas religiosas que influían en todos los aspectos de la vida. Vamos a reproducir las palabras de Sydney E. Alhstrom para ilustrar este tema: “el propósito de este segundo resurgimiento religioso era el hacer de América el mejor ejemplo de una república verdaderamente protestante”5. Dentro de este clima de auge religioso y de fanatismo puritano, mezclado con las nuevas ideas democráticas, se crearon en Nueva Inglaterra dos fenómenos que tendrían importantes repercusiones y que estarían estrechamente relacionados con el International Institute for Girls in Spain: la Junta de Misiones extranjeras The American Board of Commissioners of Foreign Missions ABCFM6 y el movimiento a favor de la educación superior de la mujer. 1) Este trabajo está integrado en una investigación más amplia financiada por el Ministerio de Educación y Ciencia e Innovación (HAR2009- 13284) titulada “Construcción y comunicación de identidades en la historia de las relaciones internacionales: dimensiones culturales de las relaciones entre España y los Estados Unidos”. 2) La iglesia congregacional trataba de volver a la primitiva iglesia cristiana. No tienen jerarquía alguna y es la congregación la que nombra a su pastor y si no cubre sus expectativas se le releva de su cargo. 3) Los bautistas toman su nombre del sacramento del bautismo que ellos administran a la edad adulta, después de haber experimentado cada uno su conversión personal. Solamente administran el bautismo a los creyentes. Generalmente, se bautizan en grupos por inmersión total. 4) Las organizaciones religiosas que se forman con las enseñanzas evangélicas de John Wesley (1703-1791) se conocen bajo el término de “metodismo”. Este fue el nombre que se dio a los estudiantes de Oxford que seguían a Wesley. Posteriormente, lo adoptó el propio Wesley, quien no estableció una nueva religión, sino que seguía los principios de la iglesia anglicana, impulsando una religión personal cuyo propósito era “extender la santidad de las sagradas escrituras por todo el país”. Se basaba en las explicaciones de Wesley sobre el Nuevo Testamento y en sus sermones. 5) Sydney E Ahlstron, A Religious History of the American People, New Haven & London, Yale University Press, 1972, p. 91. 6) El origen de The American Board of Commissioners of Foreign Missions, en adelante utilizaremos su versión abreviada ABCFM, se remonta a 1806, cuando un grupo de estudiantes del Williams College, en Williamstown, paseando por el campo les sorprendió una tormenta y se protegieron debajo de un montón de heno, y allí “oyeron la voz de Dios en un trueno”, allí mismo prometieron que dedicarían sus vidas a las misiones extranjeras. Esta reunión casual fue conocida como “la reunión de oración del montón de heno” (the haystack prayer meeting), constituyendo el germen de lo que sería después la poderosa organización misionera protestante ABCFM.
592 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) El International Institute for Girls in Spain era una institución estadounidense que llegó a desempeñar un papel relevante en la promoción de la mujer española y en su lucha por conseguir la igualdad a través de la educación. Se instaló en España a finales del siglo XIX, concretamente en 1972, y fue fundado por misioneros estadounidenses. Desde sus inicios contribuyó decisivamente a que la mujer española accediera a la educación superior. Además de contar con profesoras que habían estudiado en diferentes colleges de los Estados Unidos, hubo numerosos educadores españoles que se fueron incorporando como profesores al International Institute. A comienzos del siglo XIX algunas personalidades de la cultura española se interesaban por el International Institute, llegando a establecer unas relaciones de cooperación con el colegio norteamericano. Este interés les llevaría a mantener una gran cooperación entre la institución americana y la nueva institución española que se creó para promover la educación de la mujer, la Residencia de Señoritas. Su directora, María de Maeztu, tenía estudios universitarios y había estudiado y viajado por el extranjero. Así pues, María asumió la nueva responsabilidad con entusiasmo y enorme energía y se dedicó de lleno a la organización de la Residencia, colaborando estrechamente con el International Institute for Girls in Spain norteamericano, cuyos edificios eran contiguos a los que ocupaba la Residencia. Este trabajo conjunto seguiría hasta que se firmó el Acuerdo de Cooperación entre las dos instituciones el 1 de Octubre de 1918. Los firmantes fueron Santiago Ramón y Cajal, presidente de la Junta para la Ampliación de Estudios y Caroline Bourland, hispanista y profesora del Smith College, por parte del Internacional Institute. El Internacional Institute ha ido consolidando su influencia dentro de la vida cultural española y más concretamente en la promoción de la mujer a través de la enseñanza. Así, vemos como la relación que existía ya entre el Instituto Internacional y la Residencia de Señoritas se ratificaría de forma oficial en 1918, iniciándose un nuevo período de estrecha colaboración entre dos instituciones educativas de Estados Unidos y España y en el que va a jugar un papel fundamental la pensadora e intelectual española María de Maeztu, quien supo utilizar, con la mayor eficacia posible, todos los medios disponibles en el Internacional Institute norteamericano para promover el desarrollo de la educación de la mujer española y su labor se prolongará hasta el momento actual. los inicios del international institute for girls in spain La influencia de las corrientes intelectuales e ideológicas que surgen en diversos países europeos, así como las ideas krausistas7, hicieron que el tema de la educación de la mujer cobrase una nueva dimensión en el último tercio del siglo XIX. El debate llegaría hasta el siglo XX sin alcanzar una opinión unánime que fuera favorable a una educación igualitaria.8 En España se proclamó la libertad de cultos en la Constitución de 1869 y a partir de entonces, grupos de misioneros protestantes se establecieron en nuestro país. Entre ellos, el matrimonio norteamericano formado por William Gulick y su esposa Alice Gordon Gulick, quienes se embarcaron a bordo del vapor “Siberia” el 19 de diciembre de 1871 camino de España para establecer una misión de la ABCFM. Después de visitar varias ciudades de España fundaron una misión en Santander. Sin embargo, al observar las dificultades que encontraba la mujer española para acceder a la educación, Alice decidió centrarse exclusivamente en esta actividad ya que en sus primeros contactos con la sociedad española de las diferentes provincias por las que viajaba, pudo comprobar lo necesaria que era la promoción de la educación de la mujer en este país. Las mujeres dependían del matrimonio como medio de vida. La que no se casaba se quedaba limitada a “vestir santos”, cuidar sobrinos, o vivir a costa de algún pariente. 7) El krausismo español, mentor espiritual e ideológico de la Institución Libre de Enseñanza, dio un amplio relieve al tema femenino y fue pionero a la hora de poner en marcha una serie de iniciativas pedagógicas destinadas a mejorar la condición de la mujer española. Coinciden estas demandas con una etapa aperturista iniciada por la Revolución de 1868 y consolidada, tras el asentamiento de la restauración de 1876. 8) En el artículo que escribe Pilar Ballarín, “La construcción de un modelo educativo de “utilidad doméstica””, en Historia de las mujeres, dirigido por Georges Duby y Michellle Perrot, I, Madrid, Taurus, 1993, pp. 509-611, se aborda el estudio de un modelo educativo para la mujer española centrado en la “utilidad doméstica”, idea que prevalecía en aquellos años en los que la principal actividad de las mujeres españolas era el desempeño de las tareas domésticas.
593 Mas igualdad. Redes para la igualdad La mujer en la España de finales del siglo XIX vivía dominada por el hombre, bien marido o confesor, y carecía de una cultura y educación, siendo incapaz de ayudar a sus hijos en sus estudios, constituyendo una influencia un tanto conservadora y retrógrada dentro de la sociedad. Así, Alice Gulick inició en 1877, en Santander, un pequeño internado para chicas en su propia casa, siendo el origen de lo que más tarde llegaría a ser el International Institute for Girls in Spain. Esta institución, aunque en un origen estuvo relacionada con el movimiento misionero protestante, en la primera década del siglo XX ya habría abandonado su orientación religiosa inicial para centrarse en sus tareas educativas, tratando de fomentar una igualdad entre los dos sexos en materia educativa. El International Institute se definía como una asociación benéfico docente sin ánimo de lucro y que se había constituido en Massachusetts. Sus dos objetivos fundamentales eran el intercambio cultural entre España y Estados Unidos y la promoción de la educación entre la población femenina. La incorporación oficial del Instituto en la sociedad española se produjo en 1892, coincidiendo con el cuarto centenario del descubrimiento de América. Asimismo la misión de los Gulick en Santander creó una pequeña escuela primaria. La educación pública en España era de ínfima calidad y no cubría a toda la población infantil. No había suficientes escuelas para los niños que debían asistir a ellas y los colegios privados eran demasiado caros para las clases trabajadoras. El índice de analfabetismo en España en esa época representaba casi las tres cuartas partes de la población total, unos 12 millones de 18 millones de habitantes9. En el año 1881, el internado que habían fundado los Gulick se trasladó de la ciudad de Santander a San Sebastián y adoptó la nueva denominación de Colegio Norteamericano. Al instalarse el internado en una ciudad más liberal y con una situación en el centro de la ciudad, el número de alumnas creció rápidamente. En 1883 había dieciocho internas y dos externas; en 1884, veintidós internas y catorce externas. Las estudiantes son en su mayor parte becarias del Woman’s Board of Missions, WBM. Muchas de ellas proceden del sur donde hay muchos núcleos protestantes. Uno de los más importantes era Río Tinto, cuyas minas de propiedad inglesa, favorecían el protestantismo. En el curso 1885-1886 se comienzan a aceptar a alumnas internas más pequeñas en el internado. Hasta entonces solo se admitían adolescentes, pero la precaria formación que traían aconsejó aceptar a estudiantes más jóvenes, y así llegarían a obtener mejores resultados. La mayoría de estas chicas cuando concluían sus estudios se incorporaban en diferentes escuelas protestantes existentes en distintos puntos de la geografía española. En San Sebastián permanecería el Instituto durante quince años, hasta que la guerra de 1898, entre España y los Estados Unidos interrumpió temporalmente sus actividades, trasladándose en ese momento a Biarritz. La institución norteamericana permaneció en Francia hasta 1903. Durante esos años, el colegio recibía alumnas de toda la Península Ibérica, así como del extranjero y entre su profesorado contaba con docentes graduadas en colleges femeninos de la costa este norteamericana, principalmente de Smith, Wellesley y Mount Holyoke. Paralelamente, el matrimonio Gulick fue incrementando sus relaciones con los representantes de las instituciones culturales y educativas españolas más vanguardistas, como era Gumersindo Azcárate, Francisco Giner de los Ríos y Manuel Cossio. Estos tres educadores admiraban los métodos de enseñanza del International Institute, ya que eran de los más modernos de España y muy semejantes a los que se ponían en práctica en la Institución Libre de Enseñanza, una institución educativa que ellos habían fundado como empresa privada y minoritaria desde sus inicios, y cuya principal tarea había sido la de formar cuadros que después pusieran en práctica los postulados necesarios para regenerar a la sociedad española e influir directamente en la política del momento10. Estas tres personalidades de la cultura española fueron quienes persuadieron a los Gulick para que se establecieran en Madrid. 9) Carmen de Zulueta, Misioneras, feministas, educadoras. Historia del Instituto Internacional, Madrid, Castalia, 1984, p. 78. 10) La Institución Libre de Enseñanza nace en 1876 cuando un grupo de profesores expedientados y expulsados de la Universidad a raíz de la “Segunda Cuestión Universitaria” se reúnen y constituyen una sociedad educativa al margen de los cauces oficiales. Citado en José Varela Ortega, Los amigos políticos. Partidos, elecciones y caciquismo en la Restauración, 1875-1900, Madrid, Alianza Universidad, 1977, pp. 103-106.
594 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) el international institute se instala en madrid En 1901, Alice y William Gulick hicieron su primer viaje a Madrid y allí compraron un hotelito en la esquina del Paseo del Obelisco, hoy Martínez Campos, con la calle de Fortuny. En 1903, el centro de enseñanza del International Institute se trasladó a Madrid desde Biarritz. Paralelamente, en la Old South Church de Boston se celebraba una reunión con el fin de recaudar fondos para la construcción de un segundo edificio, en la actual calle de Miguel Ángel 8 (el 2 en el momento de la adquisición), con clases amplias, laboratorios y biblioteca. Su construcción se extendió hasta 1910, fecha en la que se finalizaron las obras y en ese mismo año se hizo cargo de la dirección del International Institute Susan Huntinghon, docente estadounidense graduada de Wellesley, quien transformó las actividades del centro al ampliar sus programas y comenzar a impartir enseñanzas desde la escuela infantil hasta los estudios de bachillerato. Además preparaba a las alumnas para la Escuela Normal y para el Conservatorio de Música. Debido a la influencia de los educadores de la Institución Libre de Enseñanza, se creó la Junta para la Ampliación de Estudios en 190711. Este centro oficial inició su labor con la creación del patronato de pensiones y la continuó con la fundación de la Residencia de Estudiantes, inicialmente establecida en 1910 en la calle Fortuny, siendo trasladada más tarde a la calle del Pinar. Simultáneamente, en 1909, por inspiración krausiana, se abrió en Madrid la Escuela Superior de Magisterio, a la que acudía un número significativo de mujeres, entre las que podemos destacar María de Maeztu, Gloria Giner, Mercedes Sardá. Entre sus profesores estaban José Ortega y Gasset, Luis de Hoyos y Luis de Zulueta. Así, con su afán de europeizarse, muchos intelectuales españoles salieron al extranjero, iban “dispuestos a aprender fuera lo que necesitamos dentro”.12 María de Maeztu fue una de las figuras de la vida cultural e intelectual española que comienzan a colaborar directamente con el International Institute for Girls in Spain como profesora residente de Psicología y Educación13. Esta experiencia sería vital para organizar, posteriormente, la Residencia de Señoritas en 1915, que tendría grandes influencias de la institución educativa norteamericana. El International Institute iba atrayendo la atención de intelectuales españoles como José Ortega y Gasset, Rafael Altamira, Ramón Menéndez Pidal, Manuel Gómez Moreno y Juan Ramón Jiménez, entre otros, quienes pronunciaron conferencias en su Paraninfo. Entre los profesionales de la enseñanza españoles que se interesaron por las actividades de esta institución norteamericana podemos mencionar a Américo Castro, Luis de Zulueta, José Castillejo, Tomás Navarro Tomás, María Goyri y Amparo Cebrián. Estas dos últimas fueron profesoras del International Institute, como también lo sería la joven María Maeztu, quien entró a formar parte del profesorado del Instituto en 1914, recién graduada de la Escuela Superior de Magisterio y aún estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. De ese grupo de educadores españoles interesados en las actividades de la institución norteamericana, fue José Castillejo, Secretario de la Junta, quien solicitó la colaboración del International Institute para poder dar alojamiento a los estudiantes de los cursos de verano para extranjeros creados por la Junta. Unos años más tarde, en 1917, debido a las dificultades al conseguir fondos en la nación norteamericana para educar a las jóvenes españolas, debido al conflicto bélico europeo, se inició una colaboración con la Junta que continuaría hasta 1936. Durante estos años existieron múltiples contactos con diversas universidades 11) En 1907 se crea la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, organismo oficial encargado de promover y sostener una serie de entidades educativas y culturales, como la Residencia de estudiantes de Madrid, y de gestionar pensiones y becas de estudiantes españoles en el extranjero. 12) Citado por Carmela Gamero “Aproximación a la labor pedagógica de María de Maeztu”, Revista Española de Pedagogía 197 (enero-marzo 1985), p. 114. 13) En 1920 María de Maeztu fundaba, con un grupo de mujeres universitarias, la Asociación Universitaria Femenina que incluía graduadas y estudiantes procedentes de las distintas universidades españolas. En junio de ese mismo año, representó a esa asociación en la ciudad de Londres, en el congreso de la International Federation of University Women. En la que fue incluida la organización que María representaba. Posteriormente, en 1921, se fundó la Federación Española de Mujeres Universitarias, inspirada en la Association of Collegiate Alumnae of the United States. La asociación eligió como presidenta a María de Maeztu. Por su parte, la Juventud Universitaria femenina continuaría con el mismo nombre y bajo la presidencia de Elisa Soriano. María de Maeztu era la segunda vicepresidenta y Clara Campoamor la secretaria. En la biografía de Fructuoso Ruiz de Erenchun, María de Maeztu Whitney. Una Victoriana ilustre, Vitoria, Real Sociedad Vascongada de Amigos del País, 1999, se destaca los orígenes de María, así como su ambiente familiar y la influencia que tuvo a lo largo de toda su vida.
595 Mas igualdad. Redes para la igualdad norteamericanas, entre ellas la Universidad de Columbia en Nueva York a la que fue María de Maeztu para visitar sus campus, como recogía el periódico neoyorquino New York Evening Post: “Viene encargada por el gobierno español para promover relaciones intelectuales más estrechas entre España y los estados Unidos y que acaba de volver de un viaje en el que ha dado conferencias en los colleges del este bajo los auspicios de la Hispanic Society of America”.14 El International Institute les alquilaría sus locales por una suma simbólica. En ellos se instalaría una especie de simbiosis entre el Instituto y una nueva institución española que se dedicaría exclusivamente a la educación de la mujer y que sería conocida como Residencia de Señoritas, cuya dirección desempeñaría María de Maeztu. Tanto el International Institute como la Residencia de Señoritas trataban de llenar los vacíos que dejaba la universidad en la educación de la mujer española. Bajo la dirección de Mary Louise Foster, del Smith College, se organizaban cursos de laboratorio de química, ya que a las mujeres no se les permitía asistir a los que existían en la universidad. En 1926, María de Maeztu con un grupo de mujeres fundó en la biblioteca del edificio de la institución norteamericana, de Miguel Angel, 8, el primer club de mujeres español, el Lyceum Club. En él se agruparon todas las mujeres intelectuales y profesionales que vivían en Madrid. Éste se inspiraba en una serie de clubes que ya funcionaban en Inglaterra y Estados Unidos con ese nombre. Su presidenta sería la propia María. Posteriormente en 1930, llegaba al Instituto el primer grupo de estudiantes norteamericanos de tercer año de un college norteamericano, dentro del programa “junior year abroad”, para estudiar y perfeccionar la lengua española y profundizar en la historia y cultura de España. Durante los años de la Segunda República española la educación de la mujer recibió un fuerte impulso que se vio frenado al declararse el 18 de julio de 1936, año en el que se produjo la sublevación militar. Una vez finalizado el conflicto bélico, para evitar que las propiedades del Instituto fueran confiscadas por la Falange, que ya había estado utilizando algunas de ellas, el embajador estadounidense, Carlton Hayes, alquiló Miguel Angel, 8, para utilizarlo como archivo de la embajada, como recoge el propio Hayes en su libro Misión de Guerra en España. Se trataba de una hermosa casa construida durante la monarquía por una corporación americana, el International Institute for Girls, y utilizada como escuela-internado de muchachas españolas y pensionadas de los colegios de América. La junta americana, dirigida por el Dr. William A Nielson, lo alquiló al Ministerio de Educación español, pasando después de la Guerra Civil a estar bajo el control de la falange. Apenas llegué a España puse mis ojos en él para la Sección de Prensa de la Embajada, pero fue necesario esperar casi un año para obtener el consentimiento necesario de la Junta americana… A mediados de diciembre de 1943 me dirigí al Ministerio de Asuntos Exteriores, rogándole sin rodeos que me obtuviera el desalojo del edificio por las universitarias falangistas que lo ocupaban y nos lo entregase. Su respuesta fue inesperadamente amable15. En 1950, el organismo que regía el International Institute desde Boston, tuvo que decidir cómo se iba a utilizar el edificio de Miguel Angel, 8, poniéndolo una parte de él a disposición de una institución educativa que mantuviera una educación liberal en Madrid y en consonancia con los principios del Instituto Escuela, se eligió el Colegio Estudio. Ese era un centro que había sido fundado por tres profesoras del Instituto Escuela: Jimena Menéndez Pidal, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro. Así, las dos instituciones dividían los gastos de mantenimiento de la casa. El Instituto Internacional ocupaba los pisos 1 y 4 y el Colegio estudio el 2 y 3. El sótano era usado de forma compartida. Debido a esta ayuda a esta institución educativa liberal, el Instituto Internacional es tachado de “rojo” por el régimen franquista. El 8 de febrero de 1956, unos falangistas con camisas azules irrumpieron en el edificio, rompiendo cristales y algunos muebles. El ataque era contra el Colegio Estudio, del que habían salido algunos líderes 14) Editorial, New York Evening Post, New York, 24 June 1919. 15) Carlton Hayes, Mision de Guerra en España, Buenos Aires, Editorial EPESA Argentina, 1946, p. 261.
596 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) de las revueltas estudiantiles que se produjeron en esos años, pero indirectamente atacaban también al International Institute que cobijaba a la escuela liberal16. Durante los años 70 el Instituto sufrió una grave crisis económica y con el fin de la dictadura se replanteó su estructura. Desde la dirección de la Corporación estadounidense se pensó en el cierre de Miguel Ángel 8, pero no fue así, debido, principalmente, a los amigos españoles de la institución. En los años 80 se plantea un nuevo futuro, ya que la educación de la mujer era algo ya superado. En los albores del siglo XXI, el International Institute adquiere un nuevo protagonismo, promoviendo actos culturales de todo tipo que fomentan el entendimiento y favorezcan las relaciones entre los Estados Unidos y España. entre el international institute y la residencia de señoritas La creación del Grupo de Señoritas que se acogía al Decreto de mayo de 1910, que había establecido la Residencia de Estudiantes, seguía la pauta del correspondiente centro masculino en sus aspiraciones y realizaciones y alcanzaría una gran significación para la cultura femenina, en la sociedad española del primer tercio del siglo XX. El 11 de agosto de 1913, el Ministerio de Instrucción Pública autorizaba por Real Orden la construcción de nuevos edificios destinados a la Residencia de Estudiantes, en los terrenos que le pertenecían en los Altos del Hipódromo, lugar que Juan Ramón Jiménez, residente honorario, inmortalizaría con el nombre de “la Colina de los Chopos”. Esa misma Real Orden se empleará para crear el Grupo de Señoritas, llamada después Residencia de Señoritas. Se formó en 1915 en dos hotelitos de la calle Fortuny que la Residencia de Estudiantes dejó libres al trasladarse a los Altos del Hipódromo, estando muy cerca de donde se habían situado las dependencias del International Institute for Girls. En la misma zona se había instalado ya una modélica institución educativa norteamericana, el International Institute for Girls in Spain, que no tardaría en establecer relaciones fructíferas con la Junta y, más concretamente, con el grupo femenino de la Residencia. Su ubicación en la misma calle de Fortuny y en la de Miguel Angel no se había producido de forma espontánea y casual, sino por el influjo de su relación con miembros destacados de la Institución Libre de Enseñanza, con la que compartía no sólo su fe en la educación y un común interés por estimular y acrecentar la formación de la mujer en España, sino las grandes coordenadas de la Pedagogía moderna17. En Europa, la Primera Guerra Mundial había incorporado a la mujer a muchos trabajos que eran desempeñados anteriormente sólo por hombres y que en esos momentos estaban movilizados en los ejércitos. En España, se empezó a sentir el movimiento a favor de la educación de la mujer con bastante retraso. En estas coordenadas se sitúa la Residencia de Señoritas, que no tenía precedentes en la enseñanza pública española: “La Residencia de Señoritas…no era un negocio… era un sacrificio que hacía la Junta de Ampliación de Estudios para animar a las mujeres españolas a seguir el camino que habían iniciado las de otros países”.18 En 1915 era harto difícil convencer a las familias para que enviasen a sus hijas a estudiar a Madrid. La única opción con ciertas garantías la ofrecían las monjas, pero éstas no conseguían el nivel cultural ni intelectual que la Junta de Estudios quería establecer en una residencia femenina que fuera un lugar semejante a la ya establecida Residencia de Estudiantes y con un mismo nivel intelectual: “La creciente afluencia de muchachas a la enseñanza superior dicta nuevas necesidades, una de las más perentorias es 16) Este incidente fue recogido en la prensa estadounidense, véase a título de ejemplo, Richard Mower, “Madrid, falangistas destruyen colegio de Boston”, Christian Science Monitor, Boston, 9-II-1956. 17) Isabel Pérez-Villanueva Tovar, La Residencia de Estudiantes, Madrid, M.E.C., 1990, p. 77. En esta obra se aborda ampliamente el estudio del medio urbano seleccionado para situar las dos Instituciones modélicas instaladas en Madrid: el International Institute for Girls y la Residencia de Señoritas. 18) Josefina Carabias, “Las mil estudiantes de la Universidad de Madrid”, Estampa, 24 de junio 1933, s. p.
597 Mas igualdad. Redes para la igualdad la del alojamiento; así lo ve la Junta para Ampliación de Estudios cuando en el curso 1915-16… abre un grupo femenino dependiente de la residencia de estudiantes; se llamará Residencia de Señoritas”19. Cuando en 1915 se trasladaba la Residencia de Estudiantes a los nuevos edificios situados en los Altos del Hipódromo, los locales de la calle Fortuny quedaban libres y José Castillejo pensó en ocupar dos de ellos en una nueva residencia, pero esta vez para señoritas. La localización de los edificios era muy conveniente como nos presenta Carmen de Zulueta: La situación de los hotelitos de Fortuny se consideraba muy a propósito para una residencia de jóvenes, lejos del barullo del centro y de sus tentaciones, con un aire puro de la sierra y a una distancia próxima al Museo del Prado y a la Biblioteca Nacional. Los padres tenían miedo de mandar a sus hijas a las pensiones de Madrid o escrúpulos de enviarlas a casas de parientes, lo que podía parecer un abuso, encontrarían en las Residencia las condiciones ideales para el desarrollo físico, intelectual y moral de sus hijas.20 Por su parte Alberto Jiménez Fraud, director de la Residencia de Estudiantes nos relata como: “empezó su vida la Residencia en un hotelito de la calle de Fortuny que formaba parte de una de las manzanas, con hoteles y jardines, situadas en la parte alta del paseo de la Castellana”21. La Residencia de Señoritas sería una institución adaptada a las exigencias del momento, ya que hasta 1910 no se había producido la apertura legal de las puertas de la Universidad a la mujer española. La R. O. de 8 de marzo de 1910, publicada en la Gaceta de Madrid de 9 de marzo, derogaba la R. O. de 11 de junio de 1888 que exigía a las mujeres permiso previo de la Superioridad para cursar estudios en establecimientos oficiales. Hay que recordar que en los primeros momentos, las mujeres españolas que cursaban estudios superiores pertenecían prácticamente todas a la burguesía “urbana y modernizada”22. María de Maeztu fue la promotora de la Residencia de Señoritas dejando su impronta en esta institución educativa que dirigió desde 1915 hasta septiembre de 1936.23 Ella misma nos cuenta los inicios de esta institución dedicada exclusivamente a la mujer española: El año 1915 propuse a la Junta para Ampliación de Estudios la fundación de la Residencia... Me alojaba en una casa de huéspedes de la calle de Carretas, donde pagaba un duro. Pero allí no había manera de estudiar. Voces, riñas, chinches, discusiones y un sinfín de ruidos de la calle me impedían dedicarme al trabajo. Comprendía que no habría muchacha de provincias que se decidiera a estudiar en la Universidad a costa de aquello, y se me ocurrió que a las futuras intelectuales había que proporcionarles un hogar limpio, cómodo, cordial..., semejante a los que ya existían en el extranjero24. La Residencia de Señoritas fue una iniciativa que llevó a cabo María con el propósito de configurar un centro que tuviera como fin la formación integral de las residentes.25 Los propios recursos de la 19) En este trabajo de investigación se realiza un estudio exhaustivo sobre la educación de la mujer en España. Raquel Vázquez Ramil, La Institución Libre de Enseñanza y la educación de la mujer en España: La Residencia de Señoritas (1915-1936), Tesis doctoral dirigida por el Dr. Ramón Villares Paz, Universidad de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela, 1989, p. 8. 20) Carmen de Zulueta recoge en esta obra sus recuerdos y memorias de la residencia de señoritas con gran fidelidad, ya que paso unos años de su juventud residiendo en ella. Carmen de Zulueta y Alicia Moreno, Ni convento ni college. La Residencia de Señoritas, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Asociación de Amigos de la Residencia de Estudiantes, 1993, p. 60. 21) Alberto Jiménez Fraud, Ocaso y restauración. Ensayo sobre la Universidad Española Moderna, México, D. F., El Colegio de México, 1948, p. 219. 22) Rosa Mª Capel Martínez, El voto de las mujeres, 1877-1978, Madrid, Editorial Complutense, 2003, p. 56. 23) Para conocer con más detalle la labor de María de Maeztu en el ámbito de la educación española, consultar la obra de Isabel Pérez- Villanueva Tovar, María de Maeztu. Una mujer en el reformismo educativo español. Madrid, Universidad Nacional de Educación a Distancia, 1989. 24) J. Carabias, “Las mil estudiantes de la Universidad de Madrid”, Estampa, 24 junio 1933, s. p. 25) “María se lanza con entusiasmo y enorme energía a la organización de la residencia. Trabaja día y noche, invierno y verano, en lo que ella llama, en una carta a Castillejo “la obra””. Carmen de Zulueta y A. Moreno, Ni convento, ni College. La Residencia de Señoritas, Madrid,
598 Congreso Internacional De La Asociacion Universitaria De Estudios De Las Mujeres (Audem) Residencia, los viajes al extranjero o las enseñanzas impartidas por destacados visitantes representantes de las distintas ramas del saber, fueron algunos de los instrumentos utilizados para conseguir los objetivos previstos, siempre con los ojos puestos en las instituciones semejantes que ya funcionaban en el extranjero, y más concretamente en Gran Bretaña y Estados Unidos, sus famosos colleges. Las estrechas y firmes relaciones que se establecieron con el International Institute norteamericano, y que en el curso 1917-1918 culminarían con la firma de un contrato de colaboración entre el International Institute y la Residencia de Señoritas, supuso el crecimiento de la Residencia e hizo que se plasmase en ella el modelo educativo de procedencia inglesa que Manuel Bartolomé Cossío percibía en la sociedad norteamericana, “uno, el más visible, por lo exterior y extenso, el utilitario; otro, menos aparente, más íntimo y profundo, altamente idealista, el puritano”26. Hubo una estrecha y fructífera colaboración entre diferentes centros universitarios femeninos estadounidenses y la Residencia de Señoritas, destacando la influencia que ejercieron sobre las residentes el cercano International Institute, así como las profesoras y alumnas estadounidenses que convivieron con ellas. Las norteamericanas que llegaban a España para vivir en el International Institute eran independientes, activas, modernas, enérgicas, amantes de los deportes y con una sólida preparación intelectual y profesional. Las profesoras norteamericanas del Institute, supusieron, como manifiesta José Castillejo en unas declaraciones que se recogen en un periódico coetáneo: “contribuciones inestimables para la educación de las estudiantes femeninas españolas”27. Juan Ramón Jiménez menciona, a propósito de su esposa Zenobia Camprubí, las grandes diferencias que entonces existían entre las jóvenes españolas y el tipo de “mujer educada a la americana”, entre las que se encontraba Zenobia, que había estudiado y residido en los Estados Unidos28. Asimismo, dentro del marco de las relaciones culturales establecidas por la Junta con los Estados Unidos, favorecidas por el auge del hispanismo norteamericano, se instauró con la ayuda del International Institute, un sistema de intercambio de estudiantes becarias españolas y norteamericanas, ampliando aún más la relación de la residencia con los Estados Unidos. Estas bases de colaboración habían sido fijadas en un viaje que realizó José Castillejo a los Estados Unidos en la primavera de 1919, y en el cual se firma un acuerdo entre el Smith College de Northampton, Massachusetts y la Residencia de Señoritas. De forma paralela, un conjunto de centros femeninos de enseñanza de Estados Unidos, siguiendo la iniciativa del Bryn Mawr College de Pennsylvania, acordaron ofrecer becas a alumnas de las Universidades o Escuelas Superiores españolas a partir de 1920. Así, vemos como se amplían las bases de una colaboración cultural y educativa entre Estados Unidos y España. Como consecuencia, se observa como el estilo de vida de los colleges estadounidenses influyó en las jóvenes estudiantes españolas, especialmente las que estaban alojadas en la Residencia de Señoritas de Madrid. La casa del International Institute, situado en Miguel Ángel, 8, en el que vivían las profesoras norteamericanas fue un modelo para todas ellas. Estaba decorada en un estilo inglés de la alta burguesía, pero al que introducían notas de color en la decoración que fue imitado en las habitaciones de las estudiantes españolas. Igualmente, existía un ritual té de las cinco de la tarde, al que se sumaban todas las residentes, como momento de encuentro entre todas las que vivían en la Residencia. Asimismo, se organizaban tertulias, conferencias que dinamizaban la vida de esta institución estadounidense enraizada en la vida madrileña. Esta actividades culturales siguen dando vida a la Institución que sigue irradiando sus flashes en la vida cultural española del siglo XXI, recogiendo el testigo de aquella pionera, Alice Gordon Gulick, que se instaló en España en 1872, con el principal objetivo de elevar su nivel cultural y favorecer el acceso a la educación superior de la mujer española. Asimismo, merece una mención, la directora de la Residencia de Señoritas, María de Maeztu, quien fue una de las figuras más representativas del feminismo español en el primer tercio del siglo XX, dejando constancia en sus escritos de su postura con respecto a la liberación de la mujer, como se lee a continuación: “Soy feminista; me avergonzaría no Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Asociación de Amigos de la Residencia de Estudiantes, 1993, p. 45. 26) Cossío, M. B., “El maestro, la escuela y el material de enseñanza”, en Cossío, M. B., De su jornada (Fragmentos), Madrid, s. e., p. 255. 27) R. Villaseca, “En la Residencia de Señoritas, hablando con María de Maeztu”, ABC, 6 abril 1929, s. p. 28) J. Guerrero Ruiz. Juan Ramón de viva voz. Madrid, Insula, 1961, p. 36.
599 Mas igualdad. Redes para la igualdad serlo, porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar como persona, en la obra total de la cultura humana”.29 a modo de conclusión Es necesario destacar el papel que ha representado el International Institute en el acceso a la educación de la mujer española y en su intento por conseguir la igualdad. Podemos afirmar que fue una de las instituciones más influyentes y una de las que más ha ayudado en el proceso de incorporación de la mujer a la educación superior y a través de ella a poder integrarse en la sociedad como un miembro activo dentro de la misma. Todas sus actividades estaban encaminadas a educar a las mujeres españolas y hacerles cambiar de actitud, de mentalidad y de comportamiento, en una sociedad que era muy reacia a introducir algunas transformaciones, especialmente si afectaban a las mujeres. Aún tendrían que pasar varios años y distintas generaciones para que las mujeres españolas se fueran incorporando en todos los sectores de la sociedad española. Este es un camino lento por el que seguimos transitando hasta conseguir esa soñada igualdad entre los dos sexos. 29) María de Maeztu Whitney, “Lo único que pedimos”, La Mujer Moderna, Madrid, 1930, pág. 110.