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Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña y los mercados de esclavos de Andalucía, 1569-1573

Pérez García, Rafael Mauricio; Fernández Chaves, Manuel Francisco

Abstract

En este trabajo se estudia el proceso de esclavización de los moriscos del actual territorio de la provincia de Málaga durante la Guerra de Granada de 1569-1570. De manera muy especial, se estudia el funcionamiento de los mercados malagueños de esclavos durante la guerra y los procesos de comercialización desarrollados desde ellos, especialmente hacia la Andalucía bética. Desde el punto de vista metodológico, este estudio se ha podido realizar gracias al cruce de numerosas fuentes documentales inéditas y publicadas

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LOS MORISCOS ESCLAVIZADOS DE LA SERRANÍA DE RONDA Y DEL ÁREA MALAGUEÑA Y LOS MERCADOS DE ESCLAVOS DE ANDALUCÍA, 1569-1573* Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves (Universidad de Sevilla) Resumen: En este trabajo se estudia el proceso de esclavización de los moriscos del actual territorio de la provincia de Málaga durante la Guerra de Granada de 1569-1570. De manera muy especial, se estudia el funcionamiento de los mercados malagueños de esclavos durante la guerra y los procesos de comercialización desarrollados desde ellos, especialmente hacia la Andalucía bética. Desde el punto de vista metodológico, este estudio se ha podido realizar gracias al cruce de numerosas fuentes documentales inéditas y publicadas. PalabRas clave: Guerra de Granada, Esclavitud morisca, Mercados malagueños de esclavos, Sierra de Ronda. summaRy: The present work studies the Moors enslavement during the Granada War waged from 1569 to 1570, in the area which currently is the Malaga province, and the resulting commercialization processes, especially in Betic Andalusia. From the methodological point of view, this study has been possible thanks to the cross-reference of numerous unpublished and published documentary sources. Key woRds: Granada War, Moorish Slavery, Malaga Slave Markets, Sierra de Ronda * Este trabajo se ha realizado en el marco del Proyecto de I+D “Mercados y tratas de esclavos en el Atlántico ibérico del siglo XVI” (HAR2016-78056-P), financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España. Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 1. LA GUERRA DE GRANADA Y EL ÁREA MALAGUEÑA DEL REINO La historia de la rebelión de los moriscos entre 1569 y 1571 en las comarcas de la actual provincia de Málaga sigue necesitada de un estudio monográfico. Ante el comienzo de la misma, parece clara la voluntad de permanecer en paz de la mayoría de las comunidades moriscas malagueñas a la luz de las provisiones reales de enero de 1569 expedidas a petición suya, por las que se les garantizaba su seguridad1. No obstante, y aunque la rebelión de Istán el 31 de diciembre de 1568 fue verdaderamente un episodio aislado, el clima de inseguridad y recelo se extendió por la región, de modo que las poblaciones moriscas y castellanas tendieron a reagruparse y a separarse físicamente unas de otras, como sucedió en la Axarquía, la tierra de Málaga o el Havaral de Ronda2. Desde el primer momento, y ante el temor a una extensión de la rebelión, las autoridades tomaron medidas para asegurar militarmente las principales plazas, como Málaga, Vélez-Málaga, Marbella, Ronda o Antequera3. Lo sucedido en Yunquera en los primeros días de la guerra, donde los moriscos pacíficos vieron cómo su pueblo era saqueado y cautivadas todas las mujeres moriscas4, no fue sino un primer aviso de lo que se avecinaba. A pesar de la indudable determinación de algunas comunidades moriscas malagueñas de permanecer quietas, la sospecha de la ayuda a los 1 R. M. PÉREZ GARCÍA y M. F. FERNÁNDEZ CHAVES (2012), “La guerra de Granada entre guerra civil y «guerra justa»”, en Realidades conflictivas. Andalucía y América en la España del Barroco, M. L. López-Guadalupe y J. J. Iglesias Rodríguez (coords.), Sevilla, Universidad de Sevilla, p. 232. 2 R. M. PÉREZ GARCÍA y M. F. FERNÁNDEZ CHAVES (2012), “La guerra de Granada ...”, pp. 233-234; L. del MÁRMOL CARVAJAL (1991), Rebelión y castigo de los moriscos, Arguval, Málaga, libro IV, cap. XXXVI, p. 123. 3 J. J. BRAVO CARO (1986), “Medidas adoptadas por el cabildo malagueño ante la sublevación morisca (1568-1570)”, Jábega 52, pp. 15-20; L. del MÁRMOL, Rebelión, libro IV, cap. XXXVI, p. 123; Archivo Histórico Municipal de Antequera (AHMA), Fondo Municipal (FM), Actas Capitulares, libro 1600, sesiones de 31-XII-1568 y 1-I-1569; J. J. BRAVO CARO (1992), “Los concejos malagueños ante el problema morisco en el siglo XVI”, Actas X Jornadas de Andalucía y América, B. Torres Ramírez (ed.), Sevilla, Universidad Hispanoamericana, Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Huelva, etc., pp. 80-83; N. CABRILLANA (1989), Marbella en el Siglo de Oro, Universidad de Granada, Granada, pp. 221-222. 4 L. del MÁRMOL, Rebelión, libro IV, cap. XXXVI, p. 123; N. CABRILLANA (1994), Moriscos y cristianos en Yunquera, Arguval, Málaga, pp. 100-103. 294 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 monfíes no dejó de planear sobre ellas5, y, de hecho, algunas zonas, como la tierra de Marbella, parecen no haber recuperado plenamente la calma, como lo muestran los casos conocidos de moriscos de Daidín que apoyaban a los monfíes o aquellos otros que fueron esclavizados ilegalmente en el marco de incursiones de vecinos marbellíes por las sierras de Ojén e Istán6. 2. LA CIUDAD DE MÁLAGA COMO MERCADO DE ESCLAVOS MORISCOS DURANTE 1569. 2.1. La presa de Frigiliana A pesar de la relativa calma que impera en el territorio malagueño durante los primeros compases de la guerra de Granada, pronto la ciudad de Málaga comenzó a funcionar como mercado de moriscos esclavizados que iban siendo llevados a la ciudad. Durante el año 1569, la principal presa vendida en la ciudad procedió de la sierra de Bentomiz, alzada en abril de ese año, y en relación con la toma del fuerte de Frigiliana, asaltado y vencido el 11 de junio, donde se habían refugiado los moriscos de las poblaciones de aquella tierra7. La dureza del encuentro fue extrema, muriendo, según Mármol, 2.000 de los 4.000 moriscos que defendían el peñón. Según el cronista, fueron captivas tres mil almas, y el despojo de seda, oro, plata y aljófar valió mucho precio; esas almas son calificadas luego por Mármol como esclavas8, lo que nos permite 5 Una descripción de la situación de este territorio en M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA (2011), “Notas sobre la destrucción de las comunidades moriscas malagueñas y su reconstrucción en la campiña sevillana, 1569-1610”, Áreas. Revista Internacional de Ciencias Sociales 30, pp. 123-126. Tampoco debe olvidarse el malestar que, sin duda, latía en las comunidades moriscas de la serranía de Ronda y de la tierra de Marbella por la considerable represión inquisitorial que habían padecido en los años previos a la guerra (M.ª I. PÉREZ DE COLOSÍA (1986), “Visita inquisitorial de 1560 por tierras malagueñas”, Baetica 9, pp. 331-345). 6 N. CABRILLANA (1989), Marbella en el Siglo de Oro, pp. 221-225. 7 L. del MÁRMOL, Rebelión, libro VI, caps. XV-XVIII y XXII-XXIV, pp. 169-176, 179-181. Existen varias aproximaciones a la batalla, todas ellas correctas y basadas fundamentalmente en las crónicas, pero sigue faltando un estudio completo a partir de fuentes documentales y del registro arqueológico; excepción a este panorama historiográfico es V. SÁNCHEZ RAMOS (2004), “Los tercios de Italia y la guerra de los moriscos”, en La Historia del Reino de Granada a debate. Viejos y nuevos temas. Perspectivas de estudio, M. Barrios Aguilera y A. Galán Sánchez (eds.), Málaga, Diputación Provincial de Málaga, pp. 91-94 y 112, donde aborda la participación de los tercios de Italia en esta acción. Véanse A. NAVAS ACOSTA (1975), “La batalla de Frigiliana o la Rebelión de Bentomiz”, Jábega 9, pp. 17-26, y del mismo Vida y diáspora morisca en la Axarquía veleña, s. e., Málaga, 1999. 8 L. del MÁRMOL, Rebelión, libro VI, cap. XXIV, pp. 180-181. Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 295 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 pensar que, como en tantos otros lugares, la presa consistió principalmente en mujeres y, como enseguida veremos, en niños y niñas. Si aceptamos las cifras de moriscos muertos y esclavizados que ofrece Mármol, a los que habría que sumar otros que consiguieron huir, y consideramos los datos conocidos de población morisca de la sierra de Bentomiz antes de la guerra9, pronto percibimos la destrucción casi total de una comunidad humana. Poco después de la batalla llegaron a la sierra de Bentomiz las milicias de Loja, Alhama, Alcalá la Real y Archidona, que volvieron a saquear el territorio antes de regresar a sus casas10. Capturados en una acción de guerra, esos tres millares de moriscos pasaron inmediatamente a la condición de esclavos a repartir entre las tropas que habían tomado parte en el asalto, a saber, las milicias de Málaga y Vélez-Málaga, dirigidas por el corregidor Arévalo de Zuazo, varios cientos de aventureros, la gente de las galeras de España comandadas por el comendador mayor de Castilla, don Luis de Requesens, así como las tropas de Italia y del tercio de Nápoles embarcadas en las mismas y desembarcadas para el combate11. Para realizar el justo repartimiento de la presa de Frixiliana, se constituyó en Málaga una comisión compuesta por Arévalo de Zuazo, corregidor de Málaga y Vélez-Málaga, Pedro Verdugo, proveedor de las galeras de España, Fernando de Arriola, contador de las galeras, y Domingo de Zavala, oficial del comendador mayor de Castilla12. Desconocemos cómo se realizó este repartimiento. Sí sabemos que Requesens recibió al menos cinco niños moriscos, y Arriola y Zavala varios más13; sin duda esto fue solo una pequeña parte de lo que les correspondió. Enseguida, vecinos de Málaga (seguramente milicianos) y soldados del tercio de Nápoles comenzaron a vender en Málaga los esclavos de la sierra de Bentomiz que les habían cabido. De los días 22 y 23 de junio de 1569 se conocen las ventas de un morisco de 22 años por 50 ducados, de una morisca de 30 años con sus hijos de 5 años y 3 meses por 45 ducados, de otra morisca de 24 años con un hijo recién nacido por 26 ducados, etc14. Al igual que sucediera en el área almeriese tras la toma del 9 J. J. BRAVO CARO (1991), “Poblaciones moriscas de Málaga en el siglo XVI (1568-1571)”, Baetica 13, p. 224; B. VINCENT (2006), “Los moriscos granadinos, ¿una frontera interior?”, en El río morisco, Universitat de València y Universidad de Granada y Universidad de Zaragoza, Valencia, pp. 173-174; L. del MÁRMOL, Rebelión, p. 170, lista los 22 lugares correspondientes. 10 L. del MÁRMOL, Rebelión, libro VI, cap. XXIV, p. 181. 11 L. del MÁRMOL, Rebelión, libro VI, caps. XXII-XXIV. 12 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad: Málaga y los niños moriscos cautivos. 1569”, Estudis 3, p. 39. 13 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, pp. 42 y 47. 14 N. CABRILLANA (1994), Moriscos y cristianos en Yunquera, pp. 103-104. 296 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 peñón de Inox15, se sabe que otros moriscos capturados fueron llevados inmediatamente a las galeras y puestos al remo, como Alonso Molfate, vecino de Tolox, que se encontraba en la galera Porfiada el 22 de julio de 156916. También tenemos noticias de que de la presa de Frigiliana se sacó el quinto real, como consta en las cartas de compraventa otorgadas en Sevilla que analizaremos (vid infra); no obstante, el rey hizo merced de su parte a la infantería que tomó el fuerte17. Aunque las ventas en Málaga empezaron pocos días después de la toma de Frigiliana, el repartimiento del conjunto de la presa humana se dilató hasta septiembre. Mármol explica que el retraso en el repartimiento de los esclavos provocó que de las esclavas que cupieron a los soldados del tercio de Nápoles [...] cuando vino a darse alguna parte, ya los que las habían de haber eran muertos o idos18. Mientras se concluía el acuerdo sobre el repartimiento, los esclavos fueron dejados en depósito a diferentes habitantes de Málaga19. Sea como fuere la secuencia exacta de los acontecimientos, fue el 20 de septiembre de 1569 cuando tuvo lugar, finalmente, la gran subasta pública de esclavos20. Ello guarda relación, sin duda, con el reparto de niños y niñas moriscos en Málaga el 21 de septiembre a la gente de las galeras y a la infantería de las mismas21. Y en los días siguientes de septiembre, los compradores de moriscos de la sierra de Bentomiz en la subasta de Málaga empezaron a venderlos o a dar poderes a terceras personas para hacerlo, sin duda, en otros lugares en busca de mayores beneficios22. Al igual que sucedió en la ciudad de Almería con la presa de Inox23, el número de esclavos moriscos era tan alto que no existía suficiente demanda en Málaga para absorberlos, lo que provocó que las ventas en la ciudad se dilatasen durante meses y que necesariamente hubiese que buscar mejores posibilidades de venta fuera de ella. Por ejemplo, el 28 de noviembre de 1569 fue vendida una esclava morisca blanca llamada Isabel, de 25 años, con dos hijos suyos, de 3 años y 5 meses, por 65 ducados; el día 17 del mismo mes, Luis de Bustamante, vecino de Málaga, vendió a otra morisca embarazada del Algarrobo, de 30 años de 15 M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA, “Mercados almerienses de esclavos moriscos y procesos de dispersión geográfica”, en prensa. 16 N. CABRILLANA (1994), Moriscos y cristianos en Yunquera, pp. 105-106. 17 N. CABRILLANA (1994), Moriscos y cristianos en Yunquera, p. 105. 18 L. del MÁRMOL, Rebelión, libro VI, cap. XXIV, p. 181. 19 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”. 20 N. CABRILLANA (1994), Moriscos y cristianos en Yunquera, p. 105. Véase también R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, p. 39. 21 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, p. 53. 22 N. CABRILLANA (1994), Moriscos y cristianos en Yunquera, pp. 104-105. 23 M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA, “Mercados almerienses ...”, en prensa. Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 297 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 edad, que había comprado en la gran subasta pública. La compró por 42 ducados Alonso Franco, vecino de Jerez de la Frontera, que también adquirió en otra operación a otra morisca de las habidas en Frigiliana, Isabel, de 22 ó 24 años, por solo 16 ducados24. Todos estos ejemplos, y los que presentaremos a continuación, nos permiten conocer perfectamente cómo era la dinámica de estos mercados coyunturales de grandes masas de esclavos producto de una acción militar concreta. Primero, los beneficiarios directos del repartimiento y los compradores en primera instancia en las subastas públicas tendían a realizar ventas rápidas, siempre por precios moderados, que les ofrecían un beneficio inmediato y les libraban de mayores complicaciones. La primera tanda de compradores en la ciudad-mercado solían ser vecinos de ésta, que en la mayoría de los casos compraban para revender a continuación a un precio más alto, o gente venida de fuera, incluyendo mercaderes profesionales de esclavos, cuyo objetivo era trasladar esos esclavos hacia mercados con precios altos y una demanda no tan inflada por una oferta masiva coyuntural. Ello facilitaba una inmediata dispersión geográfica de la presa, a lo que también contribuía el carácter de puerto de este mercado de esclavos que era Málaga. De modo que la presa se distribuía tanto vía marítima como vía terrestre. Es lo que sucedió desde Málaga con la presa de Frigiliana, de idéntica manera a lo acontecido en Almería con el botín humano del peñón de Inox aquel mismo año25. Por mar, y también por tierra, los esclavos moriscos de la sierra de Bentomiz pronto llegaron a los núcleos urbanos del valle del Guadalquivir para ser revendidos. En Sevilla documentamos sus ventas desde octubre de 1569, apenas un mes después de la almoneda de Málaga, y durante los meses siguientes. En su distribución jugaron un papel relevante mercaderes especializados en el tráfico de esclavos, que se hicieron con lotes de ellos directamente en Málaga o los adquirieron a otros intermediarios para después venderlos al por menor. Así, por ejemplo, Diego de Tamayo, vecino de Sevilla y tratante de vino fuertemente involucrado en la trata de esclavos, no solo de moriscos sino también de negros y mulatos26. El 26 de octubre de 1569 Tamayo vendió en Sevilla por 95 ducados a una morisca de 28 años llamada Catalina cautivada en la sierra de Bentomiz, que iba acompañada de su hija 24 N. CABRILLANA (1994), Moriscos y cristianos en Yunquera, pp. 104-105. 25 M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA, “Mercados almerienses ...”, en prensa. 26 M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA (2009), En los márgenes de la Ciudad de Dios. Moriscos en Sevilla, Universitat de València, Universidad de Granada, Universidad de Zaragoza, Valencia, p. 107. 298 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 María, de solo seis años, que quedaría en administración del comprador hasta que cumpliese los 18 años de edad debiendo, entre tanto, vestirla, alimentarla y enseñarle buenas costumbres27. Los días 17 de octubre y 3 de noviembre Tamayo vendió a otras dos moriscas, de 17 y 25 años, por 95 y 94 ducados respectivamente, capturadas también en el fuerte de Frigiliana la Vieja28. El 20 de octubre de 1569 vendió por 74 ducados a Diego, un muchacho morisco blanco de 12 años, de los revelados contra la corona real de Su Magestad en la sierra de Bentomiz que fue cautivo en el fuerte de Frixiliana la Vieja29. Otro sevillano tratante de vinos, Pedro Hernández, también vendió en Sevilla el día 24 de diciembre de 1569 a María, morisca de 22 años de Frigiliana la Vieja, junto con su hija Isabel, de 14 meses, por 83 ducados, y a Mayor, de 20 años, natural de Caniles de Aceituno y también de las rebeladas en Bentomiz, por 90 ducados30. El 30 de enero de 1570 fue vendida en Sevilla por 30 ducados una morisca de 50 años natural del lugar de Cómpeta, de las que se ganaron en el fuerte de Frijiliana; era de las esclavas que por mandado de Su Majestad se vendieron e remataron en pública almoneda en la plaza pública de la ciudad de Málaga31. Los datos anteriores nos informan de que algunas de aquellas moriscas iban acompañados por sus hijos menores. Por los registros realizados en Málaga ante el escribano mayor del cabildo en septiembre y octubre de 1569 sabemos que quedaron en la ciudad unos 180 niños y niñas de hasta 9 años de edad, en virtud de las órdenes regias de preservar de la esclavitud a los varones menores de diez años y medio y a las niñas de menos de 9 años y medio. Fueron entregados a vecinos malagueños pertenecientes a casi toda la escala social, desde trabajadores y artesanos a nobles, para que se encargasen de su custodia y administración hasta que cumpliesen las edades de 20 años los varones y de 19 las féminas32. 27 Archivo Histórico Provincial de Sevilla (AHPSe), Protocolos Notariales de Sevilla (PNS), leg. 4061, ff. 833r-834r. Sevilla, 26-X-1569. 28 AHPSe, PNS, leg. 17611. 29 AHPSe, PNS, leg. 16036, ff. 416r-v. En 14 de diciembre de 1570 fue vuelto a vender en Sevilla, indicándose que era esclavo morisco blanco, natural de la sierra de Bentomiz que fue cautivo en el fuerte de Frigiliana la Vieja en la guerra que los fieles cristianos traen contra los moriscos que se han levantado; ahora se pagaron por él 19.074 mrs., poco más de 50 ducados, una cantidad sustancialmente inferior a la de su primera venta en Sevilla (AHPSe, PNS, leg. 19796, f. 1942). 30 AHPSe, PNS, leg. 16036, ff. 563r-564v y 581r-582v. Sevilla, 24-XII-1569. 31 AHPSe, PNS, leg. 8393, f. 25r. Sevilla, 30-I-1570. 32 J. M. RABASCO VALDÉS (1975), “Dos aspectos de la esclavitud morisca. Málaga, 1569”, en Homenaje al Dr. D. Juan Reglà Campistol, vol. I, Universidad de Valencia, pp. 296-301; R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, pp. 47-49. Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 299 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 2.2. La venta de moriscos de las Alpujarras en y desde Málaga La ciudad y puerto de Málaga también sirvieron de mercado de otros moriscos procedentes de la Alpujarra e incluso de las comarcas almerienses más occidentales. El registro de moriscos realizado en la ciudad en septiembre de 1569 revela la presencia de 45 niños moriscos, de los que una tercera parte era de Dalías, Adra la Vieja y Berja; los restantes procedían del fuerte de Jubiles, de Órgiba, Ugíjar, Las Guájaras y otras localidades de la Alpujarra33. En el caso de los almerienses, su presencia en Málaga hay que relacionarla con la participación de tropas malagueñas enviadas por el corregidor Arévalo de Zuazo al socorro de Adra en la primera etapa de la guerra34, así como con la continua comunicación marítima habida entre ambos puertos gracias a las galeras de España y sus tareas de abastecimiento y movimiento de tropas35; los alpujarreños y de Las Guájaras, seguramente procedentes de la entrada del marqués de Mondéjar en las Alpujarras durante los primeros cuatro meses de 1569, pudieron llegar a Málaga por compra, como apunta Benítez Sánchez-Blanco36, pero también pudieron haber sido capturados por las tropas de Vélez-Málaga y por diversos vecinos de Málaga u otras localidades malagueñas que participaron en esa campaña37. Por supuesto, no fueron solo niños alpujarreños los conducidos a Málaga. También fueron vendidos en la ciudad adultos de tales comarcas. De hecho, existió un continuo flujo de envío de moriscos esclavizados desde Adra hacia Málaga durante el tiempo que duró la guerra, debido a que la compañía de guardas viejas del capitán Diego Gasca que servía en Adra realizó numerosas y fructíferas cabalgadas tierra adentro, enviando después los esclavos a Málaga38. Desde Málaga los esclavos fueron reexportados hacia Sevilla y otras partes. A esta actividad se dedicó intensamente, por ejemplo, un tal Diego Hernández, mercader de ropa vecino de Málaga y que residía en Sevilla, donde en 8 de diciembre de 1569 vendió 33 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, p. 46; J. M. RABASCO VALDÉS (1975), “Dos aspectos ...”, pp. 298-299. 34 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, p. 46. 35 Por ejemplo, L. del MÁRMOL, Rebelión, libro VI, cap. XIV, p. 169, o libro VII, cap. I, p. 190. 36 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, p. 46. 37 R. M. PÉREZ GARCÍA, “La guerra y la esclavización de los moriscos de las Alpujarras (enero a abril de 1569): el reino de Granada como mercado coyuntural de esclavos”, en prensa. 38 Archivo General de Simancas (AGS), Cámara de Castilla (CC), leg. 2157, f. 262. 1-IV-1571. Sobre la actuación de Gasca, que era vecino de Málaga cuando comenzó la guerra, véase L. del MÁRMOL, Rebelión, libro IV, caps. XIV, XV y XVIII, pp. 102-104, 107, etc. 306 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 eran esclavos, especialmente los rondeños, y procedían con frecuencia de localidades que no se habían rebelado, siendo esclavizados incluso cuando iban a reducirse o después de haberlo hecho65. Aunque los datos del registro de moriscos realizado en Antequera en 1573 muestran el daño sufrido por las comunidades moriscas rondeñas, es difícil determinar el grado de pulverización de las mismas66. Más allá, una parte de los esclavos moriscos de la Serranía de Ronda fue llevada a las zonas meridionales del reino de Sevilla y al obispado de Cádiz, recibiendo las ciudades de Jerez de la Frontera y Utrera nutridos grupos, como ha demostrado la investigación de Elena Lobo Guerrero67. Finalmente, el gran mercado de la ciudad de Sevilla acabó recibiendo también a los moriscos malagueños. Sobre un total estimado de 1.500 a 2.000 moriscos esclavizados llevados a Sevilla durante la guerra, y a partir de los datos disponibles parciales referidos a casi 600 ventas de moriscos en la ciudad, calculamos en su día que los malagueños supusieron el 18,54% del total, junto al 26,72% de los almerienses y el 54,74% de los granadinos68. La primera venta de una morisca malagueña en Sevilla de la que tenemos certeza de su origen es la de Isabel, de 17 años y natural de la Hoya de Málaga, vendida por 75 ducados el 13 de julio de 156969. A la suya siguieron desde el otoño de 1569 los de la sierra de Bentomiz y Frigiliana, como vimos, que continuaron después. Isabel, de 30 años y de la sierra de Bentomiz, fue vendida el 5 de abril de 1570 por 74 ducados70; Alonso, de la misma edad y origen, el 15 de julio, por 40 ducados71, y otro morisco de 26 años el 30 de agosto por 59 ducados72. En consonancia con la cronología de la guerra, desde julio de 1570 comienzan a aparecer en el mercado sevillano los moriscos esclavizados de la serranía de Ronda: de ese mes conocemos a una mujer de 35 años y un hombre de 34, ambos de Ronda, y vendidos por 70 y 53 ducados respectivamente73, así 65 PÉREZ GARCÍA, R. M. (2016), “Moriscos en Antequera, 1569-1574”, Al-Qantara 37, pp. 97-100. 66 Entre otras cuestiones, sigue pendiente de un estudio exhaustivo el trasvase de vasallos moriscos llevado a cabo por parte del duque de Arcos desde sus señoríos malagueños a los sevillanos. Algunos datos son conocidos para Marchena (J. L. CARRIAZO RUBIO (1998), “Unos documentos sobre los últimos moriscos de Marchena”, en Actas de las III Jornadas sobre Historia de Marchena: Marchena en la modernidad, vol. III, Ayuntamiento de Marchena, pp. 379-394); de modo similar, otros nobles castellanos que tenían señoríos en el reino de Granada. 67 E. LOBO GUERRERO (2018), De vecinos a botín. La esclavitud morisca en el reino de Sevilla, Trabajo Fin de Máster defendido en la Universidad de Sevilla. 68 M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA (2009), En los márgenes ..., pp. 92-96. 69 AHPSe, PNS, leg. 16034, ff. 1144r-1145v. 70 AHPSe, PNS, leg. 121, ff. 1129r-1130r. 71 AHPSe, PNS, leg. 4064, ff. 1225r-1226r. 72 AHPSe, PNS, leg. 1087. 73 AHPSe, PNS, leg. 4953, ff. 473 y 504. La venta de Alonso de Alcaide tuvo lugar el día 6 de julio de 1570. Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 307 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 como de otro varón de 30 años, Juan Sayat, de los de la ciudad de Ronda, por 42 ducados74. En los meses siguientes encontramos a un buen número de los que se indica que son de la sierra de Ronda: en septiembre se vendió en Sevilla un esclavo morisco blanco llamado Lorenzo de Zafra de 24 años, por 40 ducados75; de octubre conocemos las ventas de Francisco Abenamar y Alonso de Çafra, ambos de treinta años, vendidos juntos por 60 ducados76, de Juan de Çafra de 28 años por 60 ducados77, y de Catalina de 11 años por otros 60 ducados78; en noviembre fue vendida Isabel, de 20 años y de la tierra de Ronda, por 100 ducados79, y Francisco, de 16 años, también de la sierra de Ronda, por 34 ducados80. Las ventas en Sevilla de moriscos de la serranía de Ronda continuaron durante 1571: el 23 de marzo fue vendida una muchacha llamada Catalina que contaba 15 ó 16 anos de edad y que había sido cautivada en el fuerte de Arbote, por precio de 69 ducados81; el niño Juan, de 8 años y del partido de Ronda, fue comprado en Sevilla el 16 de julio por 36 ducados82. Éstos son solo unos pocos de los muchos moriscos malagueños y rondeños que fueron conducidos como esclavos a Sevilla y vendidos en ella. En las cartas de compraventa de la mayoría no se indica su localidad o comarca de procedencia. No obstante son suficientes para comprender este proceso. 5. EL CAOS DE LA GUERRA Y LA LÓGICA DEL MERCADO Como ya hemos estudiado para otros sectores del reino de Granada83, la búsqueda de precios más elevados y la obtención de mayores beneficios a obtener por los moriscos esclavizados exigió a sus poseedores (soldados, milicianos, simples vecinos en la mayoría de los casos) trasladar a éstos, desde los puntos de captura (muchas veces en las sierras y campos de batalla), primero a los centros urbanos del propio reino de Granada que 74 AHPSe, PNS, leg. 6754. Sevilla, 21-VII-1570. 75 AHPSe, PNS, leg. 5972, f. 924. Sevilla, 11-IX-1570. 76 AHPSe, PNS, leg. 5969, ff. 1070r-1071r. Sevilla, 11-X-1570. 77 AHPSe, PNS, leg. 5973, f. 305. Sevilla, 16-X-1570. 78 AHPSe, PNS, leg. 6755. Sevilla, 19-X-1570. 79 AHPSe, PNS, leg. 19796, f. 1418. Sevilla, 24-XI-1570. 80 AHPSe, PNS, leg. 6755, f. 3434. Sevilla, 29-XI-1570. 81 AHPSe, PNS, leg. 124, ff. 1053r-v. Sevilla, 23-III-1571. 82 AHPSe, PNS, leg. 12404, f. 333r. Sevilla, 16-VII-1571. 83 R. M. PÉREZ GARCÍA, “La guerra y la esclavización de los moriscos de las Alpujarras ...”, en prensa; M. F. FERNÁNDEZ CHAVES (2018), “En las postrimerías ...”, en Os marginais (séculos XVI-XIX), pp. 147-162. 308 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 sirvieron como mercados desde los que proceder a su reexportación hacia las regiones fronterizas. Como hemos mostrado, en el área malagueña del reino de Granada sucedió lo mismo. El estudio comparativo de los precios de venta dentro del reino de Granada y en las áreas de destino final lo confirma con claridad. Con los datos ya enumerados, podemos establecer las diferencias de precio entre las esclavas moriscas vendidas en Málaga y Sevilla. Benítez Sánchez-Blanco ofrece el precio medio de venta en Málaga durante 1569 de cuatro esclavas moriscas de entre 18 y 24 años, que se habría situado en torno a los 70 ducados84; los datos que hemos ofrecido anteriormente, referidos a seis mujeres de entre 20 y 30 años (en cinco casos acompañadas de hijos pequeños), arrojan un precio medio de venta en Málaga de 44 ducados durante el mismo año. También a partir de los datos ya enumerados, sabemos que en la ciudad de Sevilla, durante 1569, las moriscas malagueñas esclavizadas (de una franja de edad similar) fueron vendidas por un precio medio de 89,8 ducados, que, siempre según nuestra muestra, habría ascendido al año siguiente hasta los 93 ducados; las de Ronda se sitúan también en esta banda de precios. Ello significa que el precio medio de venta se incrementaba entre un 28% y un 45% aproximadamente si se vendía en Sevilla en vez de en Málaga, lo que explica suficientemente el flujo de esclavos moriscos hacia la urbe bética y el valle del Guadalquivir. Es necesario insistir en que el funcionamiento del reino de Granada y sus respectivas comarcas como un gigantesco mercado de esclavos durante los años de la guerra no se debió en lo fundamental a la acción de mercaderes de esclavos especializados, que los hubo85, sino principalmente al comportamiento espontáneo de decenas de grupos y centenares de individuos convertidos en secuestradores y esclavizadores de sus vecinos moriscos en el marco de una auténtica guerra civil donde las disposiciones regias que intentaron contener el fenómeno fueron una y otra vez pulverizadas en el caos del conflicto86. Fueron principalmente ellos quienes, movidos por su interés particular, conectaron la totalidad del territorio con las principales rutas y centros de distribución; solo gracias a ellos fue posible semejante tarea de destrucción humana. Múltiples casos conocidos lo ponen de relieve, así por ejemplo en lo que se refiere a la conexión de la tierra de Marbella con la ciudad de Antequera. Alonso de Xuesca, un vecino de Antequera que tenía en 1573 un esclavo morisco de Istán llamado Francisco de Cáceres, de más de 30 años, lo había comprado previamente en Coín; Melchor Pacheco, otro morisco de Istán de 60 años que había acabado como propiedad de otro antequerano, Baltasar 84 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1974), “Guerra y sociedad...”, p. 40. 85 M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA (2009), En los márgenes ..., pp. 103-108. 86 R. M. PÉREZ GARCÍA y M. F. FERNÁNDEZ CHAVES (2012), “La guerra de Granada ...”, pp. 229-247. Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 309 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 Núñez, había sido cautivado en la sierra de Mijas, desde donde lo llevaron a Antequera87. En abril de 1571 era un tal Alonso Gómez, vecino de la villa de Mijas y estante en Antequera, quien reclamaba al mercader Juan López 35 ducados del resto de ciertas esclavas y un esclavo morisco que yo le vendí88. Las ventas sucesivas funcionaron como eficaces vectores de transmisión de la mercancía humana: cuando el arriero Alonso Hernández regresó a Antequera vendió un muchacho morisco llamado Lorenzo, de 7 u 8 años, a Juan González, vecino de la ciudad, el cual a su vez lo traspasó por 34 ducados a Bartolomé Sánchez Maldonado, vecino de Zahara89. Otra historia, la de cuatro muchachos moriscos de Tolox y Yunquera capturados ilegalmente en marzo de 1570 mientras cuidaban ganado en el campo en la tierra de Málaga ejemplifica a la perfección el modelo típico de proceso habitual de traslado: sorprendidos en la noche y apresados por cinco vecinos de Antequera armados con arcabuces y ballestas que los maniataron, fueron llevados a esta ciudad, y desde ella trasladados a Sevilla dentro de la columna de deportados de Comares; amenazados, los hicieron pasar por moros del fuerte de Vélez y los intentaron vender por el camino, primero en Pedrera, también en Osuna y luego en Sevilla, pero sin éxito, dado que los posibles compradores sospecharon de la ilegalidad de su captura, tras lo cual los trajeron de vuelta a Antequera, donde llegaron a hacerse tratos para obtener el pago de un rescate por sus familiares (que como moriscos de paz residían en Casarabonela y Tolox) hasta que la justicia se los reclamó y realizó el oportuno proceso judicial contra los secuestradores90. De igual modo se conectó el mercado de la ciudad de Málaga con el de otros núcleos urbanos: el 14 de abril de 1569, Alonso Abril, vecino de Málaga, se presentó en Antequera para vender un esclavo morisco blanco llamado Fernando de 11 años por 29 ducados91; por su parte, el malagueño Miguel Ortuño se desplazó hasta Sevilla para vender otro morisco de 12 años actuando por encargo y con poder para ello de Antonio de Medina, vecino de Málaga: en este caso, el niño había sido herrado en la cara con una s y un clavo, y había quedado tuerto del ojo derecho y manco del brazo izquierdo, a pesar de lo cual todavía obtuvo por él 20 ducados de a 400 mrs. cada uno92. También condujeron sus presas a Sevilla los vecinos de localidades comarcanas a la serranía de Ronda: el escudero Pedro Sánchez de Astorga, vecino de Gibraltar, se desplazó hasta Sevilla para vender en septiembre y octubre de 1571 tres moriscos de la sierra de Ronda que ya conocemos (Francisco 87 AHMA, FM, leg. 3298. Registro de moriscos en Antequera de 1573. 88 AHMA, Fondo Notarial (FN), leg. 1185, ff. 460r-v. Antequera, 27-IV-1571. 89 AHMA, FN, leg. 40, ff. 214r-v. Antequera, 1-IV-1569. 90 Este proceso se conserva en AHMA, FM, leg. 3298. Sobre unos moriscos que tomó Baltasar Fernández alguacil. 91 AHMA, FN, leg. 1122, f. 381r. Antequera, 14-VIII-1569. 92 AHPSe, PNS, leg. 14255, f. 877v. Sevilla, 20-IV-1570. 310 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 Abenamar, Alonso de Çafra y Lorenzo de Çafra, vid supra), siendo ahora adquiridos por el mercader de esclavos Juan de Jodar; por su parte, el morisco rondeño Juan Sayat fue vendido en Sevilla por un mercader de Tarifa, Francisco Moreno (vid supra). De modo que el libre comportamiento de tal multitud de vendedores acabó siendo la clave última que nos permite comprender la realidad de la máxima dispersión para los grupos moriscos esclavizados, y la presencia de individuos aislados de una procedencia o de algunos de ellos en lugares extremadamente alejados entre sí. Ello explica cómo en Sevilla, además de los malagueños de Bentomiz, Ronda y la Hoya de Málaga, no faltasen tampoco los de la tierra de Vélez-Málaga. En este caso, fue un mercader sevillano de esclavos, Juan de Villarroel93, quien vendió en Sevilla los días 11 y 12 de mayo de 1570 a Lucía, morisca de 24 años con su hijo de pecho, y a Isabel, de la misma edad, por 80 y 100 ducados respectivamente, todos de Vélez-Málaga: desde aquí el proceso de diseminación por el territorio continuó, pues el comprador de los dos primeros era Diego de Medina, escribano público y de Su Majestad de la villa de Villafranca de las Marismas, y de la tercera un vecino de la villa aljarafeña de Aznalcázar94. Por último, no olvidemos el papel de la flota de las galeras de España, cuyas tropas participaron activamente en la toma de los peñones de Inox y Frigiliana, que no dejaron de batir la costa del reino de Granada durante toda la guerra y que se movieron continuamente entre sus bases de Cartagena y Sevilla. Fue aquí donde el catalán Juan Oliver, capitán de la galera La Porfiada, vendió el 17 de agosto de 1570 una morisca malagueña de 14 años llamada Isabel por 80 ducados95. APÉNDICE PROCEDENCIAS GEOGRÁFICAS DE LOS MORISCOS DEL REINO DE GRANADA PRESENTES EN LA CIUDAD DE ANTEQUERA SEGÚN EL REGISTRO DE 1573 Dado el valor excepcional de la información contenida en el registro de moriscos realizado en la ciudad de Antequera durante el verano de 1573, que hemos utilizado en este trabajo y estudiamos en otra ocasión96, hemos creído conveniente incluir en 93 M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA (2009), En los márgenes ..., p. 105. 94 AHPSe, PNS, leg. 12400, ff. 511r-512v, y leg. 5970, f. 623. Sevilla, 11 y 12-V-1570. 95 AHPSe, PNS, leg. 14256, f. 535. 96 R. M. PÉREZ GARCÍA (2016), “Moriscos en Antequera, 1569-1574”, Al-Qantara 37, pp. 75-110. Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 311 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 este apéndice una tabla con los datos de procedencia de aquellos moriscos. Nos referiremos a él como Registro. Representa una radiografía única del proceso de dispersión de la población morisca esclavizada (la inmensa mayoría de los recogidos en dicho registro eran esclavos, estaban en administración o sujetos a un estado de práctica servidumbre), pues proceden de todo el reino de Granada. 1573 es un año crucial en la historia de la esclavitud morisca, pues es el momento previo a la penúltima fase de expulsión de los moriscos esclavos que permanecían en el reino de Granada y en sus fronteras; la última fase tuvo lugar a comienzos de la década de 1580. Por su situación en el norte de la actual provincia de Málaga, y su carácter de verdadera llave del territorio, Antequera fue la estación intermedia obligada para numerosos procesos de deportación y exportación de moriscos. La presencia diferencial en ella de los moriscos malagueños, que ya hemos insinuado, resulta clave para la correcta comprensión de la historia de su esclavización y su proceso de comercialización. A falta de un estudio moderno, completo y preciso acerca de la organización administrativa del Reino de Granada hacia 1568, hemos optado por ofrecer una clasificación territorial que incluye solamente aquellas zonas y localidades representadas entre la población morisca asentada en Antequera en 1573. A partir de ahí, la descripción que ofrece el cronista Luis del Mármol en su Historia del rebelión y castigo de los moriscos constituye todavía el mejor referente general de que disponemos. Por supuesto, el listado de poblaciones del Reino de Granada organizadas por demarcaciones que presenta B. Vincent es una base excelente que facilita el trabajo, pero, al agrupar diversas circunscripciones en un mismo taxón, no aporta una completa geografía política del Reino de Granada97. Asimismo, también es muy valiosa la lista de despoblados que proporciona el mismo Vincent en otro artículo98, y todavía conserva su valor el capítulo de Cabrillana sobre el mismo tema99. Trabajos centrados en una u otra zona nos han permitido precisar y completar su información. Así, la división de la Serranía de Ronda que hemos adoptado procede del trabajo de Acién Almansa sobre este territorio, que abarca hasta comienzos del Quinientos100, modificada en lo referente al condado de Casares según la información de Benítez Sánchez-Blanco101, 97 B. VINCENT (2006), “Los moriscos granadinos, ¿una frontera interior?”, pp. 163-185. 98 B. VINCENT (2006), “Guerra y hábitat en Andalucía oriental en el siglo XVI”, en El río morisco, pp. 119-130. 99 N. CABRILLANA (1965), “Villages désertés en Espagne”, en Villages désertés et histoire economique, París, SEVPEN, pp. 488-492 para el Reino de Granada. 100 M. ACIÉN ALMANSA (1979), Ronda y su serranía en tiempo de los Reyes Católicos, Universidad de Málaga y Diputación Provincial de Málaga, Málaga, vol. I, pp. 66-67, mapa en las pp. 39-40. 101 R. BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO (1982), Moriscos y cristianos en el Condado de Casares. 312 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 y que es acorde con el trabajo fundamental de Siles Guerrero102. Para la tierra de Marbella nos hemos valido de la delimitación trazada por Nicolás Cabrillana103, y para la de Almuñécar hemos recurrido a M. Birriel104. Para la Alpujarra y su complejísima toponimia ha sido fundamental el magnífico libro de Carmen Trillo San José105, así como el de Carrascosa Salas106. Para Almería nos hemos valido de los libros de Cabrillana107 y del P. Tapia para la Baja Alpujarra108. Otros trabajos excelentes nos han permitido contrastar la información toponímica presente en el Registro de Antequera de 1573, para el marquesado del Cenete109, el valle de Andarax110, u otros territorios111. Por supuesto, y aunque correspondiente a la realidad administrativa de mediados del siglo XVIII, es también extraordinariamente útil la obra de Marina Barba112. Finalmente, hemos querido que la lista que incluimos a continuación sea de interés y utilidad por su información toponímica, y que pueda contribuir, aun modestamente, a la reconstrucción más precisa de este complicado apartado de la historia del viejo Reino de Granada. 102 F. SILES GUERRERO (2011), “De alquerías medievales a despoblados modernos. Evolución administrativa y socioeconómica de los despoblados del Valle de Genal (siglos XV al XVIII)”, Takurunna 1, pp. 208-209. 103 N. CABRILLANA (1989), Marbella en el Siglo de Oro, especialmente el capítulo 1 (pp. 11-27) sobre “La tierra de Marbella”; incluye un clarificador mapa tras la p. 190. 104 M. M.ª BIRRIEL SALCEDO (1989), La tierra de Almuñécar en tiempos de Felipe II, Universidad de Granada & Ayuntamiento de Almuñécar, Granada, especialmente pp. 138-139. 105 C. TRILLO SAN JOSÉ (1994), La Alpujarra antes y después de la conquista castellana, Universidad de Granada y Diputación Provincial de Granada, Granada. 106 M. J. CARRASCOSA SALAS (1992), La Alpujarra, 2 vols., Universidad de Granada, Granada. 107 N. CABRILLANA (1989), Almería morisca, Universidad de Granada, Granada. 108 J. A. TAPIA GARRIDO (1989), Historia de la Baja Alpujarra, Ayuntamientos de Adra, Berja, Dalías, El Ejido e Instituto de Estudios Almerienses, Almería. 109 J. ALBARRACÍN NAVARRO, M. ESPINAR MORENO, J. MARTÍNEZ RUIZ, R. RUIZ PÉREZ (1986), El marquesado del Cenete: Historia, Toponimia y onomástica, según documentos árabes inéditos, 2 vols., Universidad de Granada, Granada. 110 J. P. DÍAZ LÓPEZ (1996), El Valle de Andarax en el siglo XVIII. Propiedad de la tierra y paisaje agrario en el Catastro de Ensenada, Universidad de Granada & Instituto de Estudios Almerienses, Granada. 111 J. A. TAPIA GARRIDO (1980), Almería piedra a piedra, 2 vols, Editorial Cajal, Almería; V. CUENCA GÑECCO (1985), Adra la Vieja. Siglo XVI, s. e., Adra; J. L. PUGA BARROSO (2006), El señorío de Órgiva y su repoblación en tiempo de Felipe II, Universidad de Málaga, Málaga; A. NAVAS ACOSTA (1999), Vida y diáspora morisca en la Axarquía veleña, s. e., Málaga, que incluye en anexo un mapa muy útil sobre la tierra de Bentomiz; o N. CABRILLANA (1993), El problema de la tierra en Málaga: pueblos desaparecidos, Obra Social Unicaja, Málaga. 112 J. MARINA BARBA (1995), Justicia y gobierno en España en el siglo XVIII: el compendio del territorio de la Chancillería de Granada, Universidad de Granada, Granada. Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 313 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 PROCEDENCIA DE LOS MORISCOS ASENTADOS EN ANTEQUERA SEGÚN EL REGISTRO DE 1573 Provincia Zona Localidad Número MÁLAGA Serranía de Ronda (Distrito de Ronda) Benaoján 7 Montejaque 15 Desconocido 1 Serranía de Ronda (Distrito de Gaucín) Algatocín 1 Benadalid 6 Benalauría 2 Benarrabá 1 Serranía de Ronda (Havaral de Ronda) Alpandeire 2 Cartájima 2 Chúcar113 1 Faraján 2 Menecis114 1 Parauta 1 Sin precisar 2 113 A fines del siglo XV serían 40 las pechas existentes en el lugar (M. ACIÉN ALMANSA (1979), Ronda y su serranía, vol. I, p. 61). Hacia 1560 contaba con 13 vecinos moriscos (B. VINCENT (2006), “Los moriscos granadinos: ¿una frontera interior?”, p. 172). Aunque Vincent afirma que quedó despoblado de modo definitivo tras la guerra (B. VINCENT (2006), “Guerra y hábitat”, p. 128), se sabe que Chúcar fue repoblada con nueve familias cristianas; su iglesia todavía fue reparada en 1604, por lo que hubo de quedar despoblado con posterioridad (V. TÉLLEZ SÁNCHEZ (2001), Al Sur de Ronda. Historia, descripción e inventario del patrimonio histórico-artístico de los valles de los ríos Genal y Guadiaro, Acento andaluz, Málaga, p. 53). Más datos al respecto en E. LÓPEZ GARCÍA (2014- 2015), “El Havaral de Ronda en los últimos años de la etapa morisca: 1560-1570”, Takurunna 4-5, pp. 206-207. 114 No hemos podido localizar este lugar, pero el Registro aclara que está junto a Cartájima. No aparece mencionado en E. LÓPEZ GARCÍA (2014-2015), “El Havaral de Ronda en los últimos años de la etapa morisca: 1560-1570”, Takurunna 4-5, pp. 185-235, ni en F. SILES GUERRERO (2011), “De alquerías medievales a despoblados modernos. Evolución administrativa y socioeconómica de los despoblados del Valle de Genal (siglos XV al XVIII)”, Takurunna 1, pp. 203-231, tampoco por Cabrillana en sus estudios. 314 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 MÁLAGA Serranía de Ronda (Distrito de Casares) Benestepar115 1 Benibata116 1 Genalguazil 1 Jubrique 2 Tierra de Marbella Benahavís 14 Istán 12 Marbella 1 Ojén 8 Tierra de Málaga Casarabonela 2 El Burgo 1 Guaro 3 Monda 12 Riogordo 1 Tolox 1 Axarquía Benamargosa 1 Tierra de Vélez-Málaga Benamocarra 2 Vélez-Málaga 3 Tierra de Vélez-Málaga (Sierra de Bentomiz) Algarrobo 11 Archez 5 Arenas 11 Bentomiz 1 Canillas de Aceituno 9 Canillas de Albaida 4 Cómpeta 7 Corumbela 7 Cuheila117 4 115 No quedó despoblado definitivo tras la guerra, como afirma Vincent (B. VINCENT (2006), El río morisco, p. 128), pues hubo al menos dos intentos de repoblación tras la guerra, durante el último tercio del siglo XVI, de modo que la población fue agonizando poco a poco hasta desaparecer (V. TÉLLEZ SÁNCHEZ, V. (2001), Al Sur de Ronda..., pp. 54 y 57). En 1755 todavía aparece entre los despoblados de Ronda (J. MARINA BARBA (1995), Justicia y gobierno, p. 83). 116 Según el Registro es tierra del duque de Arcos, tierra de Ronda. No hemos sabido identificarlo ni localizarlo. 117 Abandonado definitivamente después de 1570 (B. VINCENT (2006), El río morisco, p. 128). Los moriscos esclavizados de la Serranía de Ronda y del área malagueña 315 Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 MÁLAGA Tierra de Vélez-Málaga (Sierra de Bentomiz) Daimalos 3 Frigiliana 1 Lautín 9 Periana 3 Rubite 2 Salares 7 Sayalonga 2 Sedella 11 Torrox 5 Sin precisar 3 GRANADA Ciudad y Vega de Granada Granada 13 Alhendín 4 Beas 1 Dílar 2 Güéjar Sierra118 6 Pinos119 2 Tierra de Alhama Játar 1 Las Siete Villas Moclín 1 Tierra de Guadix Abrucena120 1 Albuñán 1 La Peza 1 Tierra de Baza Caniles 1 Castilléjar 2 Galera 4 Huéscar 2 118 El Registro lo denomina Guexar junto a Granada. 119 En el Registro aparece como Pinos, junto a Granada, lo que, considerando el caso de Güéjar Sierra, nos incita a pensar que se trata de Pinos Genil, y no de Pinos Puente. Sobre Pinos Genil, véase Díaz Aparicio, El municipio de Pinos Genil, y M. F. FERNÁNDEZ CHAVES y R. M. PÉREZ GARCÍA (2017), “La familia morisca de los Oleylas. Identidad y supervivencia entre Granada y Sevilla”, Archivo hispalense 100, pp. 45-72. 120 El Registro utiliza Lauracena, su nombre de épocas musulmana y morisca. 322 Rafael M. Pérez García y Manuel F. Fernández Chaves Actas II CIHSR - Anejos de takurunna, n.º 2, pp. 291-324 BIRRIEL SALCEDO, M. M.ª (1989), La tierra de Almuñécar en tiempos de Felipe II, Universidad de Granada & Ayuntamiento de Almuñécar, Granada. BRAVO CARO, J. J. (1998), “Los esclavos en Andalucía oriental durante la época de Felipe II”, en Felipe II (1527-1598): Europa y la monarquía católica, Madrid, Parteluz, pp. 133-163. ______(1992), “Los concejos malagueños ante el problema morisco en el siglo XVI”, Actas X Jornadas de Andalucía y América, B. 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