Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo entre el chino y el español
Abstract
En este trabajo se realiza un análisis contrastivo de los mecanismos semánticos metafóricos que funcionan en las unidades fraseológicas del chino y del español, y también se muestra la clasificación tipológica de las metáforas presentes en dichas unidades con objeto de hallar una sistematicidad en los procedimientos productores de las fraseologías y de las metáforas.
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207 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) METÁFORA Y FRASEOLOGÍA. ESTUDIO TIPOLÓGICO CONTRASTIVO ENTRE EL CHINO Y EL ESPAÑOL1 Mª Azucena Penas Ibáñez Universidad Autónoma de Madrid (Madrid, España) Coordinadora del grupo semlatrom de la Universidad Autónoma de Madrid Miembro investigador de los grupos Glex de la Universidad de A Coruña y Japón de la Universidad de Zaragoza [email protected] Xiao Yanhong Central South University of Changsha (China) Resumen: En este trabajo se realiza un análisis contrastivo de los mecanismos semánticos metafóricos que funcionan en las unidades fraseológicas del chino y del español, y también se muestra la clasificación tipológica de las metáforas presentes en dichas unidades con objeto de hallar una sistematicidad en los procedimientos productores de las fraseologías y de las metáforas. Palabras clave: semántica cognitiva, metáfora, unidad fraseológica, universal semántico, tipología léxico-semántica, mecanismos de proyección. Abstract: In this work we carry out a contrastive analysis about metaphoric semantic mechanisms which work in the Chinese and Spanish phraseology. Also we show the typological classification of the metaphors which are present in the phraseological unities, in order to find a systematic order in the producing process of phraseologies and metaphors. Key words: Cognitive Semantics, metaphor, phraseology, semantic universal, lexical-semantic typology, projection mechanisms. 1. Introducción Según M. García-Page (2008), la metáfora es uno de los procedimientos de creación léxica más empleados por la fraseología en casi todos los idiomas para formar unidades tales como modismos, locuciones, refranes, proverbios, etc. En este trabajo, no se entrará en la discusión teórica acerca de la noción y los límites de los conceptos mencionados, sino que se intentará un análisis contrastivo de los mecanismos semánticos metafóricos que funcionan en las unidades fraseológicas del chino y el español, y también se procurará mostrar la clasificación tipológica de las metáforas presentes en dichas unidades con objeto de hallar una sistematicidad en los procedimientos productores de las fraseologías y las metáforas. 1 Esta investigación ha sido realizada en el marco de los proyectos: FFI2008-04605 y FFI2011-23064, subvencionados por el Ministerio de Ciencia e Innovación. CORREC Revista Cauce 2014.indd 207 25/02/2015 13:58:27
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 208 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) Este fenómeno, por su importancia, ha suscitado el interés ya desde el mundo clásico grecolatino, como, por ejemplo, Aristóteles, quien la trató en su Retórica y en su Poética; o Cicerón, en su obra Sobre el orador; así como Quintiliano, en sus Instituciones oratorias. Según Aristóteles: “la metáfora es la aplicación a una cosa de un nombre que es propio de otra” (Poética, 1974: cap. 21), la cual consiste en la transferencia de significado de un nombre a otro, de modo que “la habilidad para utilizar la metáfora entraña una percepción de las similaridades” (ibíd.: cap. 22). Por consiguiente, el filósofo consideró el símil, en cuanto comparación explícita, como una figura muy próxima a la metáfora (Retórica, 1990: III,1.406b), idea que ratificaron los retóricos Quintiliano y Cicerón: “la metáfora es una forma abreviada de símil, condensada en una palabra” (Cicerón, Sobre el orador, 2002, III: 38). Así, según Mª A. Penas (2009a), reducida la metáfora a mera comparación y algo subordinada, ornamental y periférica al pensamiento humano, la privaron de los privilegios cognitivos que hoy se le atribuyen. 1.1. La metáfora en G. Lakoff y M. Johnson G. Lakoff y M. Johnson no consideran la metáfora como una habilidad lingüística usada para embellecer, ni un uso desviado de la lengua, sino como una herramienta fundamental de cognición y una parte central de nuestro lenguaje cotidiano. Ellos sostienen la tesis de que: “nuestro sistema conceptual ordinario, en términos del cual pensamos y actuamos, es fundamentalmente de naturaleza metafórica” (Lakoff y Johnson, 1991: 39), y que dichos conceptos metafóricos estructuran nuestras percepciones y conductas. Desde su punto de vista, la esencia de la metáfora es: “entender y experimentar un tipo de cosa en términos de otra y es la proyección sistemática de un dominio fuente en otro meta, mediante un conjunto de correspondencias conceptuales” (ibíd.: 40). Entendemos, por ejemplo, en tal sentido, las discusiones en términos bélicos. La metáfora conceptual “una discusión es una guerra” subyace a las expresiones que generalmente se utilizan para describirlas. Esta teoría abre una perspectiva en la que es posible hablar de dos niveles de lo metafórico: un nivel subyacente y otro superficial. El primero correspondería a las metáforas conceptuales, y el segundo, a las expresiones metafóricas concretas que se derivan de experiencias corporeizadas (embodied experience) del ser humano (Lakoff, 1993:12). 1.2. Modelos icónicos y archimetáforas de A. Pamies y E. Mª Iñesta La fraseología es un campo especialmente fecundo para la creación léxica basada en metáforas. Para estudiar los mecanismos semánticos de la metáfora, tal como CORREC Revista Cauce 2014.indd 208 25/02/2015 13:58:27
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 209 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) funcionan en las unidades fraseológicas de las dos lenguas, hemos analizado un corpus bilingüe con una metodología inspirada en las teorías de la semántica cognitiva y de la tipología léxico-semántica. Así, se pretende comprobar la existencia de mecanismos coherentes y sistemáticos en la creación fraseológica. Para acometer la investigación que proponemos, hemos usado una nomenclatura jerarquizada a base de “modelos icónicos” y “archimetáforas”, elaborada por A. Pamies y E. Mª Iñesta (2002: 88-89), que brevemente pasamos a exponer. En primer lugar, se clasifican las unidades fraseológicas (UF) a partir de las nociones expresadas (dominio meta) para desglosar posteriormente cada categoría a partir de la imagen que la inspira (dominio fuente o grupo de dominios fuente), nivel que llaman “modelo icónico” (Iñesta, 1999; Pamies e Iñesta, 2000). Por ejemplo, la metáfora particular “encogérsele el corazón a alguien” tiene un dominio meta; en este caso, “miedo”. Y se basaría en un “modelo icónico”; en este caso, una combinación de dominios fuente (cuerpo + movimiento). A menudo, un mismo modelo icónico puede subdividirse en varias “archimetáforas”, como subgrupo o nivel intermedio entre el modelo icónico y la metáfora particular. Por ejemplo, el modelo icónico (cuerpo + movimiento) será subdivisible en varias archimetáforas según represente un movimiento hacia arriba, hacia abajo, hacia fuera, hacia dentro, etc. Estos tres niveles se podrían jerarquizar en el esquema que A. Pamies y E. M.ª Iñesta ya aplicaron al campo nocional del miedo (Pamies e Iñesta, 2000; Pamies, 2001 y 2002): ↓ {ARCHIMETÁFORA 1 m o v i m i e n t o h a c i a a b a j o } ↓ [m e t á f o r a s p a r t i c u l a r e s ] ↓ (bajarse la sangre a los talones…) ↓ {ARCHIMETÁFORA 2 c a l e n t a m i e n t o } ↓ [m e t á f o r a s p a r t i c u l a r e s ] ↓ (sudar de miedo… ) CORREC Revista Cauce 2014.indd 209 25/02/2015 13:58:27
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 210 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) Se ve claro que la clasificación es primero onomasiológica –se agrupan las UFs a partir de los dominios meta–, y a continuación sigue criterios ontogenéticos (modelos icónicos, archimetáforas, metáforas particulares). Naturalmente, el hecho de que unas metáforas particulares aparezcan bajo el mismo dominio meta no quiere decir que entre ellas exista una perfecta identidad semántica. Pero, como son expresiones metafóricas con el mismo dominio meta y el mismo dominio fuente, el grado de semejanza es significativo. Se sabe bien que ni la sinonimia ni la equivalencia traductológica existen plenamente; así que en este trabajo se considera que dos expresiones solo son “equivalentes” en la medida en que comparten la misma definición. Por ejemplo, “encogérsele el corazón a alguien” es sinónimo de “quedarse alguien sin sangre” en la medida en que ambas expresiones se definen aquí como “tener miedo”; y lo mismo se puede decir de su equivalencia traductológica con la expresión china 心揪紧了 (“encogerse el corazón”), criterio práctico sin el cual no sería posible hacer la clasificación. Por motivos de espacio, en este estudio solo se ofrecerán los tres primeros dominios meta investigados: el del “miedo”, el del “hambre” y el del “comer mucho”, aunque la investigación abarca un corpus más amplio que incluye otros seis dominios más: “pobreza”, “delgadez”, “trabajo”, “rapidez”, “injusticia” e “ira”, por ser campos a los que está asociada una abundante fraseología, que representa diversos tipos de nociones meta, como emociones, ideas, espacio, tiempo, fisiología humana, realidades sociales, etc. Además, tanto los dominios meta “miedo”, “hambre” y “comer mucho”, como los otros seis mencionados, permiten elegir especialmente fraseologismos del registro coloquial e incluir también algunas fraseologías que pertenecen al registro vulgar, con el fin de no perder las metáforas del habla popular particularmente ricas en disfemismos en ambas lenguas como señala L. Ruiz (1998). 1.3. Primitivos semánticos de A. Wierzbicka Antes de comenzar el análisis, resulta necesario mencionar la teoría de los primitivos y universales de A. Wierzbicka (1991) y de B. Peeters y A. Wierzbicka (1993), como una orientación previa a la tipología léxico-semántica que seguimos aquí. La noción de “primitivos semánticos” y “universales léxicos” se presenta como clave para la investigación del significado lingüístico. Según la autora (1996: 28) los primitivos semánticos son indefinibles y descomponibles, y mediante ellos se pueden articular todos los significados complejos. Así que existirían primitivos que constituirían un núcleo común del léxico de las distintas lenguas. La lista de primitivos propuesta por A. Wierzbicka ha aumentado con sus sucesivas investigaciones (1998a); la más reciente (1998b), con 59 primitivos, es la que seguidamente se muestra en la tabla: CORREC Revista Cauce 2014.indd 210 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 211 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) s u b t a n t i v e s i, you, someone, something (thing), people, body yo, tú, alguien, algo, gente, cuerpo d e t e r m i n e r s this, the same, other este, el mismo, otro qu a nt i f i e r s one, two, some, many/much, all uno, dos, algunos, muchos, todos a t t r i b u t e s good, bad, big, small bueno, malo, grande, pequeño m e n t a l p r e d i c a t e s think, know, want, feel, see, hear pensar, saber/conocer, querer, sentir, ver, oír s p e e c h say, word, true decir, palabra, verdad a c t i o n s , e v e n t s , m o v e m e n t s do, happen, move hacer, suceder, moverse e x i s t e n c e a n d p o s s e s i o n there is, have hay (existir), tener l i f e a n d d e a t h live, die vivir, morir l o g i c a l c o n c e p t not, maybe, can, because, if no, quizás, poder, porque, si t i m e when(time), now, after, before, long time, a short time, for some time cuando, ahora, después, antes, mucho tiempo, poco tiempo, por un tiempo s p a c e where (place), here, above, below, far, near, side, inside donde, aquí, sobre, debajo, lejos, cerca, lado, dentro int e n s i f i e r, a u g m e n t o r very, more muy, más t a x o n o m y , p a r t o n o m y kind of, part of género(/tipo) de, parte de s i m il a r i t y like como Para que los primitivos conceptuales sean significativos han de combinarse, al igual que los modelos icónicos que a veces son combinación de dos o más dominios fuente, para expresar un concepto más complejo, aunque no todos los dominios fuente estén incluidos en esta lista. Esta teoría permite abordar la relación entre la lengua y el mundo en que vivimos y entender el léxico, no como un conjunto inmenso de casos aislados, sino como un hecho que se rige de forma sistemática. Eso es lo que se intenta comprobar en el análisis contrastivo del apartado 2. 2. Análisis contrastivo entre el chino y el español 2.1. Campo nocional de “miedo” La hipótesis que orienta este trabajo es que, aunque en teoría las nociones que pueden servir de fuente de metáforas son casi infinitas, un pequeño grupo de ellas CORREC Revista Cauce 2014.indd 211 25/02/2015 13:58:28
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 212 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) es el que realmente aprovechan las lenguas, de lo cual se podrían deducir indicios de universalidad y sistematicidad subyacentes. Aunque no podemos esperar que se den las mismas metáforas en todas las lenguas, tampoco podemos negar que existen metáforas generales que corresponden a la experiencia humana universal. Así, por ejemplo, Ning Yu (2003 y 2008) ha analizado las metáforas en función de las variables “cuerpo” y “cultura” en chino, donde se puede comprobar una especificidad dentro de un marco compartido interlingüístico. En efecto, como más adelante se verá, en chino el valor no está semiotizado en el corazón, sino en la vesícula biliar. En el presente trabajo se aborda en primer lugar el análisis de una serie de unidades fraseológicas que podrían ajustarse a lo que D. Dobrovol‘skiï (1993: 96) llama “universal fraseológico conceptual o cognitivo” por tratarse de la expresión de un instinto natural: “sentir miedo”. El estudio se ocupa exclusivamente de expresiones metafóricas y se estructura el análisis según el modelo jerarquizado distinguiendo algunos “modelos icónicos” (grupo de dominios fuente, a veces uno solo) que incluyen varias “archimetáforas”. Las categorías mediante las cuales se conforman los modelos icónicos están basadas en un pequeño número de nociones fuente que aparecen frecuentemente combinadas entre sí: “cuerpo”, “espacio”, “movimiento”, “color”, “temperatura”, “conflicto”, “posesión”, “deseo”, “animal”. 2.1.1. Modelo icónico: “cuerpo” + “movimiento” J. C. Moreno (1997) afirma que las lenguas más diversas recurren sistemáticamente a “metáforas locativas” para expresar sensaciones físicas y síquicas (enfado, hambre, calor, frío, etc.), de forma que el experimentante de las mismas aparece como “lugar” (construcciones estáticas) o como “destino” (construcciones dinámicas) de las sensaciones. Nos inspiramos en su punto de vista al analizar este modelo icónico, que permite distinguir las siguientes archimetáforas: 2.1.1.1. El miedo es movimiento corporal hacia abajo El mecanismo cognitivo básico de la metáfora es la proyección. Esta proyección, coincidiría con lo que para G. Lakoff sería una metáfora conceptual del tipo “el miedo es una caída”, pero también del tipo “abajo es menos”, lo que permite incluir a su vez “el miedo es un encogimiento”2. Esta imagen, junto con otras, se proyecta teniendo como rasgo común la intervención de una parte del cuerpo. Se entienden los modelos icónicos y las archimetáforas, como categorías más amplias que los modelos de G. Lakoff y M. Johnson, precisamente para que puedan abarcar también la combinación y el encadenamiento de las metáforas entre sí, 2 En el caso del “miedo”, esto se verificaría en palabras como “achicarse”, “arrugarse”, “encogerse”, etc., que se basan en la misma asociación: “miedo” > “encogimiento”. CORREC Revista Cauce 2014.indd 212 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 213 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) como una especie de “silogismos subjetivos” (si “miedo” es “abajo”, y “abajo” es “menos”, entonces “miedo” es “menos”)3: – Español: arrugársele el ombligo (a alguien); bajársele la sangre a los talones (a alguien); encogérsele el corazón (a alguien); encogérsele el ombligo (a alguien); no llegarle la camisa al cuerpo (a alguien); no quedarle sangre en el cuerpo (a alguien); no quedarle sangre en las venas (a alguien); quedarse alguien sin sangre. – Chino: 心揪紧了: “encogerse el corazón”; 吓得魂都没了: “irse el alma de miedo”; 丧魂失魄: “irse el alma”. No se hace aquí distinción entre ropa y cuerpo para expresar el movimiento, ya que se trata evidentemente de una metonimia superpuesta a la metáfora. Existe variación, como vemos, en cuanto a la parte del cuerpo que protagoniza la imagen, y también distintos grados de motivación o convencionalidad de algunas de ellas. 2.1.1.2. El miedo es movimiento corporal hacia arriba Otro grupo de expresiones están construidas sobre el mismo modelo pero el movimiento se invierte (hacia arriba): – Español: ponérsele los pelos de punta (a alguien); ponérsele los cojones en la garganta (a alguien); ponérsele los cojones de corbata (a alguien); subírsele el corazón a la garganta; subírsele los huevos a la garganta; tenerlos (los cojones) por/de corbata; tener los ojos dilatados de miedo. – Chino: 心跳到了嗓子眼: “saltar el corazón hasta la garganta”; 汗毛竖立: “levantarse el vello en punta”. Estas metáforas se basan en imágenes que pueden ser más o menos “reales” (“ponerse los pelos de punta”) o visionarias (“tener los huevos por corbata”), pero en ambos casos la inversión del movimiento, que en este caso es ascendente, no parece presentar mayor complejidad ni especificidad que en el caso del movimien- to descendente. 2.1.1.3. El miedo es movimiento corporal hacia dentro El modelo metafórico según el cual el miedo se desplaza hacia un destino o entra en él, presenta una imagen en la que intervienen un lugar (el hombre) y algo que se mueve (el miedo). Este modelo es común a otras sensaciones o emociones. J. C. Moreno, al hablar de las construcciones locativas, dice que estas contienen 3 Cfr. G. Lakoff (1987:276), “more is up; less is down”, estos esquemas subyacen en enunciados del tipo “los índices de criminalidad siguen subiendo”; “va en ascenso el número de publicaciones anuales”; “el volumen de ventas cayó en picado”; “¡nuestras reservas financieras no pueden ser más bajas!”, en los que el dominio fuente es considerado “verticalidad” y el dominio meta es considerado “cantidad”. CORREC Revista Cauce 2014.indd 213 25/02/2015 13:58:28
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 214 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) una “metáfora en virtud de la cual la sensación es un objeto que se mueve desde la entidad o cosa que la provoca hacia la entidad que la experimenta [...] por otro lado, la sensación puede quedarse instalada en el ser que la experimenta” (Moreno, 1997: 92). En el caso del miedo tenemos muchos ejemplos: el miedo es representado como agente del movimiento, y el hombre que lo experimenta es visto como el lugar o destino del movimiento: chino 心里充满恐惧: “estar lleno el corazón de miedo”. Esta metáfora seudolocativa puede indicar movimiento hacia el experimentante: chino, 恐惧袭上心头, “invadir el miedo el corazón” o incluso penetración en él: español, entrarle miedo a uno; chino, 恐惧涌上心头,“entrar a mares el miedo en el corazón”: – Español: darle miedo/pánico a uno; entrarle miedo/el pánico a uno (en el cuerpo); ser invadido por el miedo; tener el miedo metido dentro (del cuerpo). – Chino: 恐惧袭上心头: “invadir el miedo el corazón”; 恐惧涌上心头: “entrar a mares el miedo en el corazón”; 心里充满恐惧: “estar lleno de miedo el corazón”. 2.1.1.4. El miedo es movimiento corporal hacia fuera El movimiento de las partes del cuerpo puede también ser desde dentro hacia fuera. Esta proyección está relacionada con el esquema llamado por G. Lakoff y M. Johnson “el cuerpo es un recipiente”. Además hay relación metonímica entre “huida” y “miedo” (“efecto por causa”), como si las mismas partes del cuerpo sintieran el miedo e intentaran “escapar” del cuerpo: chino, 心到了嗓子眼: “tener el corazón en la garganta”; 吓得心跳出胸口: “de miedo, saltar fuera del pecho el corazón”; 吓得不省人事: “estar fuera de sí de miedo”. La archimetáfora escatológica también se podría incluir en este apartado (“movimiento hacia fuera”), aunque tiene una fuerte especificidad, consistente en que la valoración social negativa asociada al tabú sobre el excremento refuerza connotativamente la negatividad del miedo, y estas expresiones heredan la agresividad propia de un registro popular, transgresor y grosero. Este efecto solo queda parcialmente atenuado en las variantes eufemísticas; por ejemplo: español, hacérselo en los pantalones; chino 湿了裤子, “mojar los pantalones”, etc., puesto que estas evitan el tabú léxico pero no el conceptual4: – Español: apretar el culo; cagarse de miedo; ciscarse de miedo; estar cagado de miedo; hacérselo en los pantalones; mearse de miedo; tener caguitis/caguetatis. 4 M. Casas: “Tabú de palabra e interdicción conceptual”, en A. Pamies y J. de D. Luque (eds.), (2000). CORREC Revista Cauce 2014.indd 214 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 215 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) – Chino: 吓得屁股尿流: “mearse de miedo”; 湿了裤子: “mojar los pantalones”; 吓得拉了一裤: “cagarse en los pantalones de miedo”. 2.1.1.5. El miedo es movimiento corporal vibratorio Esta metáfora se basa en la idea de “descontrol” a partir de una motivación natural (“metonimia efecto-causa”). Las lenguas pueden elegir diferentes partes del cuerpo para simbolizar el miedo mediante el movimiento involuntario, pero el punto común –la pérdida de control sobre el cuerpo–, suele estar motivado más o menos dependiendo de dichas partes. En ocasiones se añade otra metáfora que proyecta la forma de vibrar de ciertos objetos o sustancias (por ejemplo, en español, como un flan): – Español: dar diente con diente; estar hecho/como un flan; estremecerse de miedo; temblar de miedo; temblarle las carnes (a alguien); temblarle las piernas (a alguien); temblar como un flan; temblar como una hoja; temblar como el azogue. – Chino: 心惊胆战: “tener espantado el corazón y temblarle la vesícula biliar (a alguien)”; 不寒而栗: “estremecerse no por frío”; 心惊肉跳: “tener espantado el corazón y temblarle las carnes (a alguien)”; 心有余悸: “todavía latir de miedo el corazón”; 吓得双腿打颤: “temblarle las piernas (a alguien)”; 吓得双腿发软: “ablandársele las piernas (a alguien)”; 吓得浑身打颤: “vibrar todo el cuerpo de miedo”; 吓得牙齿打颤: “castañetearle los dientes (a alguien) / dar diente con diente”; 如筛糠: “temblar como una criba”. 2.1.1.6. El miedo es imposibilidad del movimiento corporal La imposibilidad del movimiento corporal también pertenece a la esfera conceptual del movimiento; por tanto, las metáforas que se inspiran en esta imagen se pueden considerar como variantes de una archimetáfora dentro del mismo modelo icónico (“cuerpo” + “movimiento”). El hecho de que dos ideas contrarias –el movimiento y la parálisis– simbolicen lo mismo (el miedo), se explica indudablemente por la analogía con la realidad, en tanto que el miedo puede provocar ambas cosas: – Español: estar con el corazón en un puño; hacérse(le) un nudo en la garganta (a alguien); llevar el corazón en un puño; quedar petrificado de miedo; quedarse sin aliento; tener el corazón en un puño. – Chino: 吓得呆若木鸡: “ser/estar paralizado como gallo de madera”; 吓 得大气不敢出: “no atreverse a respirar”; 吓得心停止了跳动: “quedarle parado el corazón (a alguien)”; 吓得张口结舌: “quedarse boquiabierto y mudo de miedo”; 吓得说不出话: “enmudecer(se) de miedo”. CORREC Revista Cauce 2014.indd 215 25/02/2015 13:58:28
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 222 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) de “tortura”, tanto física como mental. La imagen de “abrasar” del último ejemplo puede relacionarse con las metáforas del dolor en general: – Español: estar desmayado; sufrir hambre; tener un hambre que uno no ve (por ejemplo, en la expresión tengo un hambre que no veo). – Chino: 饿晕了: “estar mareado de hambre”; 挨饿: “sufrir hambre”; 饿得 眼冒金星: “ver estrellas de hambre”; 饿得胃烧灼般: “abrasarle el estómago (a alguien)”. 2.2.3.2. El hambre mata al hombre La muerte es el punto máximo al que llega la tortura, que en este caso está evidentemente motivado. Sin embargo, sigue siendo metáfora debido a que la expresión “morir de hambre” tiene un sentido fraseológico hiperbólico que lo aleja del literal: – Español: estar muerto de hambre. – Chino: 饿死了: “morir de hambre”. 2.2.4. Modelo icónico: “animal” Las imágenes zoomórficas del hambre suelen aludir a carnívoros o a herbívoros domesticados y, con frecuencia, caros de alimentar. 2.2.4.1. La persona hambrienta es un animal – Español: ladrarle el estómago (a alguien); tener más hambre que el perro de un ciego; tener más hambre que el perro del afilador; tener más hambre que un piojo en una peluca; tener más hambre que un lagarto; tener más hambre que el gato Anastasio; tener más hambre que el burro de los gitanos; tener más hambre que un león en una huerta; tener un hambre feroz; tener un hambre canina. – Chino: 饿狼般: “estar hambriento como un lobo”; 饿虎般: “estar hambriento como un tigre”; 饥鹰般: “estar hambriento como un buitre”. 2.2.5. Modelo icónico: “posesión” Al igual que “miedo”, en el español el hambre se expresa con frecuencia como algo poseído por el sujeto, cuando realmente lo que se hace es sentir el hambre. Es una metáfora tan común y lexicalizada que pasa desapercibida y que no está incluida, como sucede con “tener hambre”, en el repertorio de fraseologismos. Sin embargo, no se puede negar su pertenencia a la fraseología en un sentido amplio, tanto por la semántica de “tener” como por la comparación con otras lenguas –entre ellas, el chino– que no permiten esta construcción. CORREC Revista Cauce 2014.indd 222 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 223 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) 2.2.5.1. El hombre posee el hambre – Español: tener hambre; tener gazuza; tener carpanta. 2.2.6. Modelo icónico: “objeto” Verse obligado a comer cualquier cosa es sin duda alguna un síntoma de hambre. Hay otras imágenes como comer objetos incomestibles o imposibles de conseguir. Las expresiones de este modelo están relacionadas con proverbios como en español “A buen hambre no hay pan duro”; “La mejor salsa es el hambre”; o como en chino 饥不择食 “tener tanta hambre que no se elige comida”. 2.2.6.1. La persona hambrienta come cualquier cosa – Español: comerse los codos; estar tan hambriento que se come uno hasta las piedras. – Chino: 饿得能吞下一头象: “estar tan hambriento que uno sería capaz de tragar un elefante”. 2.2.7. Modelo icónico: modelos culturales Quedan en español algunas imágenes relacionadas con el conocimiento cultural, donde el dominio meta tiene una relación menos sistematizable con el dominio fuente; el cual no suele basarse en experiencias naturales sino en arquetipos socioculturales: – Español: comerse a Dios por una pata (vulgar); comerse a Dios por un zapato (vulgar); tener más hambre que el que se perdió en la isla; tener más hambre que el perro de un ciego. 2.3. Campo nocional de “comer mucho” Este apartado se centra en la idea de “comer mucho”, sin tener en cuenta las diferencias entre hacerlo en un momento determinado o de forma habitual, siendo indiferente la causa de sentir hambre o no, es decir, hacerlo por gula o por bulimia. Como es sabido, la oposición mucho/poco se encuentra en la lista de primitivos semánticos universales de A. Wierzbicka (1998b), pero es curioso que “comer” no esté en ella. Eso se debe a que en algunas lenguas no hay un verbo exclusivo para dicho concepto integrado, sino que suele estar representado en niveles de hiperónimos –usando un verbo aplicable a todo lo que se traga: comida, bebida, aire– o hipónimos –dependiendo de quién come, qué come, o de la manera de ingerir–. En la fraseología, se ha encontrado un grupo de expresio- CORREC Revista Cauce 2014.indd 223 25/02/2015 13:58:28
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 224 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) nes metafóricas, según aparecen clasificadas en los siguientes modelos icónicos y archimetáforas: 2.3.1. Modelo icónico: “cantidad” En este modelo se ha encontrado una expresión en el español en la que solo la cantidad se representa hiperbólicamente por sinécdoque, la cual se simboliza a través de comparar al individuo con un colectivo humano. 2.3.1.1. Un individuo que come mucho es como un grupo – Español: comer más que un regimiento 2.3.2. Modelo icónico: “cuerpo” + “movimiento” A veces la acción de comer se intensifica aludiendo al movimiento de las partes del cuerpo que hacen esfuerzo al deglutir. Esta idea de esfuerzo corporal puede asociarse al símil deportivo como en español “tener buen saque”. 2.3.2.1. Comer es un movimiento corporal – Español: comer a dos carrillos; comer a cuatro carrillos; tener buen saque; tener buen diente. – Chino: 嘴动个不停: “no dejar de mover la boca”; 大口地吃: “comer a boca llena”; 大快朵颐: “mover mucho ambos carrillos”. 2.3.2.2. Comer mucho es llenar el cuerpo El cuerpo o alguna de sus partes –fundamentalmente, el estómago– es como un “recipiente”, así que la acción de comer se puede representar como la acción de llenarlo. En algunas otras metáforas se añade una metáfora adicional refiriéndose a un objeto que sustituye esta parte del cuerpo o simplemente se omite. La orientación del movimiento puede ser de fuera a dentro o de abajo a arriba, según el caso. Hay una variante hiperbólica de la acción de llenar el cuerpo que es compararla con la de colmar un vacío infinito, como en chino 像填无底洞: “como llenar un agujero sin fondo”. Esta imagen se asimila en español a la de objetos como un descosido, un saco sin fondo, etc.: – Español: darse una panzada; darse un hartazgo; llenarse la andorga; pegarse una hartada; ponerse hasta las orejas; ponerse hasta las tetas; ponerse hasta los ojos. – Chino: 从胃撑到嗓子眼: “llenarse desde el estómago hasta la glotis”; 像 填无底洞: “como llenar un agujero sin fondo”; 撑肚皮圆鼓鼓的: “llenarse la barriga hasta estar abombada”. CORREC Revista Cauce 2014.indd 224 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 225 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) 2.3.3. Modelo icónico: “objeto” 2.3.3.1. La persona que come mucho es como un objeto Este grupo de expresiones son fraseologismos hiperbólicos “por inversión ontológica”, según M.ª A. Penas (2009b), basados en símiles, en los cuales la acción de comer no la efectúa un ser animado, sino que la hacen los objetos. El caso más simple es el de los objetos cuya forma abombada se asimila al perfil de un comilón, como en español “comer más que un sabañón” o –metonímicamente– se asimila a los instrumentos que sirven para comer, como en español “ser una buena cuchara”: – Español: comer más que una lima; comer como una lima; comer como una lima sorda; comer más que un sabañón; comer como un descosido; ponerse como un trompo; ponerse hecho un trompo; ser un saco roto; ser un saco sin fondo; ser una buena cuchara. – Chino: 饭桶: “ser un cubo de comida”; 风卷残云般: “como el viento que arrolla las nubes”; 海吃/喝: “comer/beber como el mar”; 无底洞似的: “ser como un agujero sin fondo”. 2.3.4. Modelo icónico: “animal” Estas expresiones están basadas en el símil del comportamiento de un animal, que puede ser un carnívoro salvaje (tigre, lobo) o un herbívoro u omnívoro doméstico más o menos caro de alimentar (caballo, cerdo, etc.). 2.3.4.1. El que come mucho es un animal – Español: comer como un lobo; comer como una fiera; comer como una bestia; comer como un caballo; comer más que un caballo; comer como un buitre, comer más que un buitre. – Chino: 狼吞虎咽: “devorar como un lobo y tigre”; 鲸吞: “tragar como una ballena”; 吃得像猪一样多: “comer como un cerdo”. 2.3.4.2. Comer mucho es llenar el cuerpo de un animal – Español: llenarse el buche. – Chino: 填饱食袋: “llenarse el buche”. 2.3.5. Modelo icónico: “conflicto” Cuando la acción de comer se expresa hiperbólicamente como una agresión, puede tener como motivación natural el hecho de que comer o beber con exceso trae consecuencias negativas. Mostramos aquí unos proverbios en español que están basados en la misma asociación de ideas a la que acabamos de hacer referencia, los cuales desaconse- CORREC Revista Cauce 2014.indd 225 25/02/2015 13:58:28
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 226 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) jan las comilonas: “de buenas cenas, están las sepulturas llenas”; “más mata la gula que la espada”; “más mató la cena que sanó Avicena”. 2.3.5.1. Comer mucho es una autoagresión – Español: darse un atracón; pegarse un atracón; pegarse una comilona; pegarse una hartada. – Chino: 撑破肚皮: “llenarse hasta que reviente la panza”. 2.3.6. Modelo icónico: “cuerpo” + “color” El cambio de color, generalmente en el rostro, al igual que hemos visto en “miedo” y “hambre”, puede revelar metafóricamente –sobre una metáfora metonímica– las consecuencias producidas por los excesos de comer o beber. En este caso, solo se ha encontrado un ejemplo en el español: “ponerse morado”, que puede ser motivado por la congestión, debida a los trastornos sufridos por el aparato digestivo. 2.3.7. Modelo icónico: “cuerpo” + “temperatura” La temperatura del cuerpo cambia después de comer, como en español “ponerse tibio”. Es el único ejemplo que se ha encontrado. 2.3.8. Modelo icónico: modelos culturales Además de los modelos icónicos relacionados directamente con nuestra percepción del mundo, tenemos otros que proceden de determinados estereotipos culturales. Algunas de estas expresiones idiomáticas aluden a algún personaje real o ficticio; por ejemplo, Tragantúa o Carpanta para representar la idea de “comer mucho”; otras lo hacen de forma indirecta –a través del costo de la comida– como en español “salir más barato hacerle [a alguien] un traje que invitarlo a comer”: – Español: ponerse como el Quico; ponerse como el chico del esquilador; ponerse las botas; salir más barato hacerle (a alguien) un traje que invitarlo a comer. Así mismo, también sirven de dominio fuente las tradiciones religiosas o pararreligiosas que implican normas relativas a la cantidad de la comida: – Chino: 像饿鬼投胎: “como el fantasma hambriento vuelve a la vida”. 3. Síntesis En el análisis contrastivo anterior, se ha intentado compaginar distintos puntos de vista –los postulados básicos de la semántica cognitiva y los de la tipología léxico-semántica– sobre el estudio semántico de los fraseologismos, focalizado en CORREC Revista Cauce 2014.indd 226 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 227 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) tres campos nocionales, para poder esbozar una comparación entre el chino y el español, a partir de una orientación tipológica, y para ofrecer una taxonomía para la comparación de unidades que, desde el enfoque formal, resultaría inconmensurable. Estructuralmente, el estudio se compone de dos partes principales: primeramente, una introducción con el análisis interlingüístico de las unidades fraseológicas y, en segundo lugar, la síntesis con las conclusiones que se derivan. En la primera parte del trabajo se ha llevado a cabo una breve revisión de las antiguas ideas de los filósofos sobre la metáfora, quienes la consideraban como un uso desviado de la lengua, mientras que G. Lakoff y M. Johnson la toman como una herramienta fundamental de cognición y una parte central de nuestro lenguaje cotidiano. Luego se han examinado dos teorías de la semántica contemporánea como son la semántica cognitiva y la tipología léxico-semántica, poniendo de relie- ve las posibles convergencias con respecto a sus visiones sobre cómo se produce el crecimiento del léxico a base de cierto número de conceptos “básicos y universales”, así como sobre el papel esencial de la metáfora en dicho proceso. Para proceder al presente análisis contrastivo en virtud de la propuesta de A. Pamies y E. Mª Iñesta de conectar los estudios fraseológicos con estas dos corrientes semánticas, se ha recurrido especialmente a las hipótesis de la semántica cognitiva propuesta por G. Lakoff y M. Johnson sobre la metáfora, y por F. J. Ruiz de Mendoza (1999) sobre la metonimia y su aplicabilidad; y algunos planteamientos de la tipología léxico-semántica, como la teoría de los “primitivos” y “universales” de A. Wierzbicka, con el fin de establecer una clasificación que logre detectar posibles universales conceptuales fraseológicos. En vista de estas teorías, se ha pretendido hacer el análisis apoyándose en un corpus onomasiológico con la herramienta metalingüística de análisis propuesta por A. Pamies y E. M.ª Iñesta, formada por lo que llaman “modelos icónicos”, subdivisibles en archimetáforas o combinaciones de dominios fuente proyectados sobre un mismo dominio meta, a través de las cuales se describen y clasifican las imágenes subyacentes de las unidades fraseológicas. En la segunda parte se ha realizado un análisis fraseológico contrastivo, elaborado a partir de un corpus de unas seiscientas unidades fraseológicas representativas de las dos lenguas. El objetivo del análisis es ver de qué modo se relaciona la configuración de las unidades fraseológicas con unos clichés sicológicos generales, que pueden ser universales, indicando de paso algunos paralelismos muy llamativos. Se han abordado nueve dominios meta: el “miedo”, el “hambre”, el “comer mucho”, la “pobreza”, la “delgadez”, el “trabajo”, la “rapidez”, la “injusticia” y la “ira” –aunque solo se han presentado aquí, por razones de extensión, los resultados de tres dominios: el miedo, el hambre y el comer mucho–, de modo que el análisis de los datos proporcionados ha permitido comprobar que, a partir de unos pocos CORREC Revista Cauce 2014.indd 227 25/02/2015 13:58:28
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 228 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) dominios fuente recurrentes, puede configurarse un número muy alto de fraseologismos para cada dominio meta por medio de las archimetáforas. En suma, se puede llegar a una primera conclusión de que existe, por una parte, un dilema entre la universalidad y la especificidad cultural de las unidades fraseológicas y, por otra parte, y que las metáforas fraseológicas presentan una mecánica interna de funcionamiento, lo que lleva a pensar en la coexistencia de tipos diferentes e, incluso, contrarios de proyección metafórica. Con respecto a los conceptos de universalidad y especificidad cultural, estos, según M.ª A. Penas (2010), tienen su continuidad en el campo tropológico como usos catacréticos comunes y especializados. 4. Conclusiones 4.1. Universalidad La clasificación y comparación de las unidades fraseológicas de los dos idiomas, chino y español, a través de “modelos icónicos” prueba de forma racional la hipótesis inicialmente planteada, ya que se muestra la posible existencia de una siste maticidad en los procedimientos productores de metáforas y fraseologías. La sistematicidad es evidente a base del hecho de que un reducido grupo de dominios fuente se proyecta en dominios meta muy distintos produciendo un gran número de imágenes. El hecho de que un mismo modelo icónico se subdivida en varias archimetáforas para solo un dominio meta y de que estas incluyan relativamente cierto número de metáforas particulares, sirviendo de modelo a otros dominios, nos permite tomar conciencia del alto grado de similitudes interlingüísticas entre unidades fraseológicas formalmente diferentes pero icónicamente emparentadas. Eso se debe en gran medida a la sistematicidad, ya que la simple casualidad o la etimología no lo podrían explicar. Los resultados del análisis contrastivo parecen también confirmar cierta complementariedad entre el enfoque cognitivista y el concepto de “universales semánticos” de A. Wierzbicka, en la medida en que la mayoría de los dominios fuente que forman los modelos icónicos se limita a nociones que coinciden con dichos universales semánticos, extendiendo así a la fraseología lo que A. Wierzbicka afirma acerca de las palabras referente a que unos significados primarios y universales se combinan a modo de building blocks para conceptualizar y delimitar nociones más complejas. En este sentido, sí se podría hablar de universalidad en la formación dinámica de fraseologías. CORREC Revista Cauce 2014.indd 228 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 229 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) Sin embargo, la dimensión universalista de la conclusión parece contradecirse con lo que siempre se hace en la esfera fraseológica: relacionar las expresiones idiomáticas con el concepto de especificidad nacional, postulando que las unidades fraseológicas son representantes de la especificidad cultural de cada nación y que reflejan de forma indirecta las ideas del pueblo, la estructura social y la ideología de una época. Se podría decir que toda una tradición etnolingüística se ha desarrollado alrededor de esta idea. No niega esta tesis el trabajo presente, pero se piensa que esta no debería llegar a ser una peculiaridad definitoria de la fraseología, reconociendo un considerable número de elementos universales tanto en el corpus fraseológico bilingüe como en los procedimientos productores. La misma conclusión ha de enfrentar otra oposición: la “intraducibilidad de los modismos”, considerada por los traductores como parte de la definición de los mismos (A. Pamies, 2001 y 2002; G. Corpas, 2000 y 2003). No contamos con estudios completos sobre la fraseología en este aspecto, pues esta cuestión ha sido debatida en el campo de la paremiología, donde abundan las coincidencias interlingüísticas entre diversas lenguas, culturas y naciones; por ejemplo, G. L. Permiakov (1979) ya demostró la enorme cantidad de coincidencias interlingüísticas entre proverbios pertenecientes a culturas muy diversas y lenguas no emparentadas. D. Dobrovol‘skiï (1997) también observa que el hecho de que la mayoría de las expresiones idiomáticas, como otras unidades metafóricas, suelan carecer de “equivalente exacto” en otras lenguas no necesariamente ha de explicarse por particularidades culturales nacionales. Las diferencias interlingüísticas pueden deberse a que cada lengua desarrolle de manera diferente la reinterpretación semántica de ciertos componentes, como cuando se crean significados figurativos a partir de los literales; en consecuencia, hay modismos que tienen en la práctica el mismo significado global pero difieren en las imágenes que los motivan, o al contrario. Por ejemplo, el español “sacar las castañas del fuego” y su seudoequivalente chino 火中取栗 “sacar las castañas del fuego”, tienen constituyentes casi idénticos y la misma imagen de motivación, viniendo a ser lo que G. Wotjak (2000) denomina “falsos amigos fraseológicos”. Sin embargo, difieren en su significado global, pues en español significa “ejecutar en beneficio de alguien algo de lo que puede resultar daño o disgusto para sí” (drae22) y, en chino, “arriesgarse por ser engañado para conseguir algo y resultar no beneficiarse de eso”. D. Dobrovol‘skiï (1997) afirma que tales diferencias no tienen nada que ver con la especificidad cultural. En cada caso, las diferencias fraseológicas se podrían describir semánticamente, sin recurrir a la noción de lo específico cultural. Aun así, la universalidad sigue siendo una hipótesis, en absoluto descartable, y lo que se pretende con este trabajo es recoger los argumentos teóricos favorables que proporcionan la tipología léxico-semántica y la semántica cognitiva, así como CORREC Revista Cauce 2014.indd 229 25/02/2015 13:58:28
Mª Azucena Penas Ibáñez y Xiao Yanhong 230 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) aplicarlos a un corpus representativo, para analizarlos con un método compatible con dichas bases teóricas. El alto grado de sistematicidad interlingüística entre un considerable número de fraseologismos, que el análisis del trabajo ha puesto de relieve, parece confirmar las críticas de D. Dobrovol‘skiï hacia la utilización de la especificidad nacional como rasgo definitorio de la fraseología. De todas maneras, según señala J. Nikoláeva (1997: 445-446), la relación paradójica entre lo universal y lo nacional no es tan irreconciliable. Al fin y al cabo, “There is no real conflict between the view that human feelings can be ‘embodied’ and have a biological dimension and the view that they are ‘socially constructed” and have a cultural dimension” (Wierzbicka, 1999: 61). A lo largo del análisis del corpus bilingüe, se ha visto que algunas unidades –que no son muchas, por ejemplo en español “armar la de San Quintín”–, no encajan muy bien en la jerarquía general de los modelos icónicos, y que son metáforas cuya base no es natural, sino que procede del conocimiento colectivo, artificialmente adquirido, de una serie de referencias y valores compartidos por una comunidad. Sin embargo, a pesar de que la mecánica de estas metáforas se opone a la universalidad de las metáforas estructurales, orientacionales, ontológicas, etc., eso no basta para justificar que la universalidad sea descartable. Podrían ser subsistemas paralelos, con mecánicas diferentes pero eventualmente complementarias. 4.2. Mecanismos de proyección La semántica cognitiva concibe la metáfora como una proyección sicológicamente motivada de un dominio conceptual sobre otro; tal proyección de una “fuente” sobre una “meta” implica una imagen de direccionalidad. Según proponen G. Lakoff y M. Johnson, unos conceptos son aptos para ser fuente; es decir, son capaces de ser representados directamente cuando otros solo pueden servir de meta de una proyección metafórica. El principio de invariabilidad que G. Lakoff atribuye a las proyecciones metafóricas sin duda ha confirmado la estabilidad de estas: “It will turn out that the image-schematic structure if the target domain cannot be violated: one cannot find cases where a source domain interior is mapped onto a target domain exterior, or where a source domain exterior is mapped onto a target domain path. This simply does not happen” (Lakoff, 1993: 205-251). Aunque la motivación es en cierto sentido subjetiva, no cambia esta división de funciones entre conceptos fuente y conceptos meta. Los casos más típicos serían la representación de lo abstracto mediante lo concreto o de lo mental a través de lo físico. En efecto, “Conceptualizamos habitualmente lo no-físico en términos físicos [...] los conceptos espaciales estructuran los afectivos” (Lakoff y Johnson, 1980: 57). “Las estructuras corpóreas de nuestra experiencia permiten concebir lo CORREC Revista Cauce 2014.indd 230 25/02/2015 13:58:28
Metáfora y fraseología. Estudio tipológico contrastivo 231 CAUCE. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, nº 36-37 (2013-2014) abstracto” (Johnson, 1987: 39). También, en el mismo sentido: “[...] el dominio origen suele ser más accesible que el dominio destino, este patrón de direccionalidad de lo concreto a lo abstracto es completamente normal en la metáfora” (Cuenca y Hilferty, 1999: 103). Estos ejemplos dejan bien clara la importancia de la mencionada monodireccionalidad. Por ello se podría deducir que sería una contradicción que la metáfora pudiera funcionar en sentido inverso, puesto que serían particularidades inherentes a los dominios conceptuales las que motivaran que estos hicieran de fuente o de meta en una proyección. Sin embargo, esta monodireccionalidad se contradice de vez en cuando. Por ejemplo, la metáfora estructural “el cuerpo es una máquina” de G. Lakoff y M. Johnson contradice la direccionalidad de la metáfora ontológica de la personificación. Vemos que ambas direcciones coexisten en la práctica: el dominio conceptual del cuerpo humano es el que se proyecta sobre los objetos en la “personificación” (en español, “la cabeza de un alfiler”, “la falda del monte”, etc.), pero es la dirección inversa la que permite la “cosificación” (en español, “faltarle un tornillo a alguien”, “cruzársele los cables a alguien”, etc.). Se ha encontrado además dentro de la misma metáfora ontológica la existencia de ambas direcciones: la archimetáfora zoomórfica “el hombre es un animal” (como, en español, “estar hecho una vaca”, “estar como una cabra”, “tener vista de lince”, etc.) y la archimetáfora antropomórfica “el animal es un hombre” (como, en español, “abeja reina”, “pájaro carpintero”, “hormiga obrera”, etc.). Todos estos ejemplos junto con otros plantean una contradicción para la tesis cognitivista, que reparte según criterios inherentes las funciones de dominio meta y dominio fuente en la proyección metafórica. A lo largo del presente análisis de las unidades fraseológicas basado en los principios de la semántica cognitiva, se han encontrado también varios casos de esta paradoja de la direccionalidad en las proyecciones. El problema es principalmente el siguiente: hay dominios que sirven unas veces de meta y otras de fuente. Por ejemplo, en el apartado donde se analizan las metáforas sobre el miedo, este se sitúa en el dominio meta, pero existen muchas otras expresiones en las que el miedo se comporta como dominio fuente que se proyecta sobre otros dominios, como, en español, “sentir un tremendo miedo / una tremenda alegría”, o “criar una cantidad espantosa de abejas”, “hacer un frío de miedo”, etc. Incluso el concepto de “miedo” metafórico puede llegar a combinarse con el miedo literal en la misma expresión, con lo cual sirven al mismo tiempo de meta y de fuente, como, en español, “un miedo espantoso”, “un miedo terrible”, según indican A. Pamies y E. Mª. Iñesta (2000). Una solución a esta contradicción sería abogar por la coexistencia de al menos dos clases de metáforas con mecánicas internas distintas, de modo que según “la CORREC Revista Cauce 2014.indd 231 25/02/2015 13:58:28