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Flexibilidad y Conectividad Programática: fundamentos Proyectuales del Edificio Híbrido Contemporáneo

Haddadi Zambrano, Salvador

Abstract

El objetivo general de esta tesis es corroborar que el diseño de los edificios híbridos contemporáneos se fundamenta en una serie de técnicas y estrategias proyectuales vinculadas a la flexibilidad y la conectividad programática. Se define el edificio híbrido como aquel que, con independencia de su condición funcional en un momento determinado, sea capaz de albergar múltiples usos de forma beneficiosa. Además de inducirnos al corolario de la flexibilidad y la conectividad como cuestiones fundamentales de la hibridación, esta definición nos permite identificar el origen del proyecto de arquitectura híbrida en las globalizadas megaestructuras arquitectónicas de la segunda mitad del siglo veinte. El análisis de la teoría arquitectónica de la vanguardia megaestructuralista corrobora la hipótesis sobre la caracterización programática y topológica de los edificios híbridos: el diseño de la mayoría de megaestructuras se fundamenta en aspectos vinculados a la de flexibilidad funcional y la importancia de la estructuración del sistema de movilidad. La investigación sobre el concepto de topología arquitectónica en relación a la tipificación nos evidencia la imposibilidad de tipificar los edificios híbridos contemporáneos bajo parámetros no proyectuales. Además, nos expone la necesidad de recurrir a análisis gráficos de secciones para estudiar el comportamiento programático de las megaestructuras, así como al análisis topológico para comprender las relaciones que se establecen entre las diferentes partes. Tras el desarrollo del marco referencial, se establece como objetivo principal identificar las técnicas y estrategias de flexibilidad y conectividad de los edificios híbridos contemporáneos, que han sido heredadas de las megaestructuras arquitectónicas. Este desarrollo se realizará discerniendo que técnicas y estrategias son de aplicación directa en la contemporaneidad y cuáles han sido versionadas. Para ello, por una parte, se procede al análisis, principalmente de secciones, de megaestructuras arquitectónicas de vanguardia de la segunda mitad del siglo veinte, basadas en técnicas de proyectos que permiten la adaptabilidad al cambio. Por otra parte, se desarrolla un análisis topológico de las principales megaestructuras universitarias vinculadas al Team X basadas en estrategias de diseño que permiten las relaciones sinérgicas entre las diferentes partes del proyecto. Tras el análisis de las megaestructuras arquitectónicas, se analiza la arquitectura contemporánea de autores representativos como Rem Koolhaas, MVRDV y Steven Holl, en búsqueda de técnicas proyectuales actualizadas sobre flexibilidad y conectividad programática. El estudio de la inercia (intensidad de cambio) y la conectividad del espacio nos permite desarrollar la hibridación arquitectónica como ciencia relacionada con el uso del espacio, pero independiente de su componente mutable y variante. Se concluye con la deducción de una serie de factores vinculados a la adaptabilidad al cambio y a la conectividad del espacio, a modo de propuesta de actuaciones para inducir a la hibridación en la arquitectura

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FLEXIBILIDAD Y CONECTIVIDAD PROGRAMÁ TICA Fundamentos Pr oyectuales del Edificio Híbrido Contemporáneo Flexibility and Connectivity in Ar chitectural Pr ogram Design Foundations of the Contemporary Hybrid Building Candidato al Doctorado: D. Salvador Haddadi Zambrano, Ar quitecto. Modalidades: Cotutela y Mención Internacional Título: CONECTIVIDAD Y FLEXIBILIDAD PROGRAMÁ TICA: Fundamentos Pr oyectuales del Edificio Híbrido Contemporáneo. UNIVERSIDAD DE SEVILLA Pr ograma: Doctorado en Ar quitectura Línea de Investigación: Ar quitectura A vanzada T utor y Dir ector: Dr . José Morales Sánchez (US) Dir ectora: Dra. Sara de Giles Dubois (US) Fecha de Inicio: 2017 UNIVERSIT À IUA V DI VENEZIA Pr ograma: Dottorato Ar chitettura: Ar chitettura, Città e Design T utor y Dir ector: Dr . Benno Albrecht (IUA V) Fecha de Inicio: 2019 Estancias: 2020 y 2021 4 00.01 Resumen / Abstract 5 The general objective of this Ph.D is to corr oborate that the design of contemporary hybrid buildings is based on a series of pr oject techniques and strategies linked to flexibility and pr ogrammatic connectivity . The hybrid building is defined as one that, r egar dless of its functional condition at a given time, is capable of housing multiple uses in a beneficial way . In addition to leading us to the cor ollary of flexibility and connectivity as fundamental issues of hybridization, this definition allows us to identify the origin of the hybrid ar chitectur e pr oject in the globalized ar chitectural megastructur es of the second half of the twentieth century . The analysis of the megastructuralist avant- gar de ar chitectural theory corr oborates the hypothesis about the pr ogrammatic and topological characterization of hybrid buildings: the design of most mega-structur es is based on aspects r elated to functional flexibility and the importance of structuring the mobility system. Resear ch on the concept of ar chitectural topology in r elation to typification shows us the impossibility of typifying the contemporary hybrid buildings under non-design parameters. In addition, it exposes the need to resort to graphical analysis of sections to study the pr ogrammatic behavior of megastructur es, as well as topological analysis to understand the r elationships established between the dif fer ent parts. After the development of the r efer ential framework, the main objective is to identify the techniques and strategies of flexibility and connectivity inherited fr om ar chitectural mega- structur es to contemporary hybrid buildings, discer ning which ones ar e applicable today and which ones have been versioned. T o do this, on the one hand, we pr oceed to the analysis, mainly of sections, of avant-garde ar chitectural megastructur es fr om the second half of the twentieth century , based on project techniques that allow adaptability to change. El objetivo general de esta tesis es corr oborar que el diseño de los edificios híbridos contemporáneos se fundamenta en una serie de técnicas y estrategias proyectuales vinculadas a la flexibilidad y la conectividad pr ogramática. Se define el edificio híbrido como aquel que, con independencia de su condición funcional en un momento determinado, sea capaz de albergar múltiples usos de forma beneficiosa. Además de inducirnos al cor olario de la flexibilidad y la conectividad como cuestiones fundamentales de la hibridación, esta definición nos permite identificar el origen del proyecto de arquitectura híbrida en las globalizadas megaestructuras ar quitectónicas de la segunda mitad del siglo veinte. El análisis de la teoría ar quitectónica de la vanguar dia megaestructuralista corr obora la hipótesis sobre la caracterización programática y topológica de los edificios híbridos: el diseño de la mayoría de megaestructuras se fundamenta en aspectos vinculados a la de flexibilidad funcional y la importancia de la estructuración del sistema de movilidad. La investigación sobr e el concepto de topología ar quitectónica en r elación a la tipificación nos evidencia la imposibilidad de tipificar los edificios híbridos contemporáneos bajo parámetros no pr oyectuales. Además, nos expone la necesidad de r ecurrir a análisis gráficos de secciones para estudiar el comportamiento pr ogramático de las megaestructuras, así como al análisis topológico para compr ender las r elaciones que se establecen entr e las difer entes partes. T ras el desarrollo del marco refer encial, se establece como objetivo principal identificar las técnicas y estrategias de flexibilidad y conectividad de los edificios híbridos contemporáneos, que han sido heredadas de las megaestructuras ar quitectónicas. Este desarrollo se r ealizará discerniendo que técnicas y estrategias son de aplicación dir ecta en la contemporaneidad y cuáles han sido versionadas. Para ello, por una parte, 00.01 Resumen / Abstract 6 On the other hand, a topological analysis of the main university megastructur es linked to T eam X based on design strategies that allow syner gistic r elationships between the differ ent parts of the pr oject is developed. After the analysis of the architectural megastructur es, the contemporary ar chitectur e of r epr esentative authors such as Rem Koolhaas, MVRDV and Steven Holl is analyzed, in sear ch of updated design techniques on flexibility and connectivity . The study of inertia (intensity of change) and the connectivity of space allows us to develop ar chitectural hybridization as a science r elated to the use of space, but independent of its mutable and variant component. It concludes with the deduction of a series of factors linked to the adaptability to change and the connectivity of space, as a proposal for actions to induce hybridization in ar chitectur e. se procede al análisis, principalmente de secciones, de megaestructuras ar quitectónicas de vanguardia de la segunda mitad del siglo veinte, basadas en técnicas de proyectos que permiten la adaptabilidad al cambio. Por otra parte, se desarrolla un análisis topológico de las principales megaestructuras universitarias vinculadas al T eam X basadas en estrategias de diseño que permiten las relaciones sinérgicas entr e las difer entes partes del pr oyecto. T ras el análisis de las megaestructuras arquitectónicas, se analiza la arquitectura contemporánea de autor es repr esentativos como Rem Koolhaas, MVRDV y Steven Holl, en búsqueda de técnicas pr oyectuales actualizadas sobr e flexibilidad y conectividad pr ogramática. El estudio de la iner cia (intensidad de cambio) y la conectividad del espacio nos permite desarr ollar la hibridación arquitectónica como ciencia r elacionada con el uso del espacio, pero independiente de su componente mutable y variante. Se concluye con la deducción de una serie de factor es vinculados a la adaptabilidad al cambio y a la conectividad del espacio, a modo de propuesta de actuaciones para inducir a la hibridación en la ar quitectura 7 8 INTRODUCCIÓN 01. INTRODUCCIÓN 01.01 Objetivos Pg. 16 01.02 Intr oducción a los Capítulos Pg. 26 01.03 Concepto: Edificio Híbrido Pg. 38 PRIMERA P ARTE/ BLOQUE TEÓRICO: MARCO TEÓRICO/CUL TURAL 02. TEORÍAS, MOVIMIENTOS Y MANIFIESTOS VINCULADOS A LA HIBRIDACIÓN Pg. 80 02.01 Ámbito y Estado del Arte: El Pr ograma Ar quitectónico Pg. 82 02.02 Antecedentes a la V anguardia de la Segunda Mitad del s. XX Pg. 96 02.03 T radición Orgánica y Sociedad Pg. 118 02.04 Nuevo Brutalismo Pg. 124 02.05 T eam X: El Sistema de Movilidad según Alison y Peter Smithson Pg. 128 02.06 El Manifiesto GEAM y la Ar quitectura Móvil Pg. 152 02.07 Mar co Refer encial Pg. 158 03. TOPOLOGÍA Y TIPIFICACIÓN Pg. 174 03.01 El Concepto [Matemático] de T opología Pg. 176 03.02 T opología e Imagen Pg. 178 03.03 T opología y Potencialidad Pg. 196 03.04 Nociones Contemporáneas y Definición Actualizada de T opología Ar quitectónica Pg. 216 03.05 Edificios Híbridos: ¿T ipología o Anti-T ipología? Pg. 244 SEGUNDA P ARTE/ BLOQUE PRÁCTICO: TÉCNICAS Y ESTRA TEGIAS DE PROYECTO DE HIBRIDACIÓN ARQUITECTÓNICA 04. TÉCNICAS DE PROGRAMACIÓN: SECCIONES REPROGRAMABLES Pg. 264 04.01 Paradigmas en Eur opa y América Pg. 266 04.02 Y ona Friedman Pg. 286 04.03 Metabolismo Japonés Pg. 310 04.04 Sistema T errassenhäuser Pg. 330 04.05 Utopia Pg. 344 00.02 Índice 9 05. TÉCNICAS DE PROGRAMACIÓN: PROYECTOS P ARCIALMENTE REPROGRAMABLES Pg. 352 05.01 Soportes y Condensador es Sociales Contemporáneos Pg. 354 05.02 Cr ono-espacios e Iner cias: Rem Koolhaas Pg. 392 05.03 Cr ono-espacios e Iner cias: T écnica Pg. 410 06. ESTRA TEGIAS DE CONECTIVIDAD: SISTEMAS APLICADOS EN LA MEGAESTRUCTURA DE PROGRAMA UNIVERSIT ARIO Y DOCENTE Pg. 420 Pg. 424 Pg. 436 Pg. 464 Pg. 488 06.01 Superposición de Sistemas: Concurso para la Ampliación de la Universidad de Shef fi eld (Alison Smithson y Peter Smithson) 06.02 Cr ecimiento Heter ogéneo: Universidad de East Anglia en Norwich (Denys Lasdun and Partners) 06.03 Fragmentación de Sistemas: Collegio del Colle y Nuovi Collegi Universitari en Urbino (Giancarlo De Carlo) 06.04 Estrategias de Sistemas aplicados a la Megaestructura de Programa Universitario y Docente 06.05 Estrategias de Conectividad aplicad a s a la Megaestructura de Pr ograma Universitario y Docente Pg. 502 07. ESTRA TEGIAS DE CONECTIVIDAD: SISTEMAS CONTEMPORÁNEOS Pg. 510 07.01 Conectividad en la obra de Rem Koolhaas Pg. 514 07.02 El sistema de movilidad en la obra de Steven Holl Pg. 538 07.03 Jerar quización a Escala Intermedia: La Escuela de Ar quitectura en Nantes de Lacaton y V assal Pg. 542 07.04 Estrategias de Conectividad Pg. 544 CONCLUSIONES Y BIBLIOGRAFÍA GENERAL 08. CONCLUSIONES Pg. 552 09. BIBLIOGRAFÍA Pg. 566 ANEXOS ANEXO 01: El Concepto de T ipo Ar quitectónico Pg. 590 ANEXO 02: Ar quitectura Participativa en De Carlo Pg. 616 ANEXO 03: Documento de Actividades del Doctorando Pg. 652 00.02 Índice 16 01.01 Objetivos / Objetives 17 The very natur e of the object of study necessarily r equir es that this doctoral thesis has a generalist nature. However , both to adapt this to the methodology of the r esear ch tr end and to facilitate the understanding of the ideas pr esented, the analysis will be carried out in particular case studies. The r esear ch starts fr om the generic and advances to the specific. This will be r eflected in the breakdown of objectives, since only by developing the first ones can consecutive ones be stated. This also makes it difficult to understand this objetives list, since the justification for the choice of objectives is addr essed in the development of the thesis itself. Despite the inconvenience of working on a list of uncertain objectives, this methodology allows for mulating hypotheses with greater rigor . It is much mor e likely to reach operational conclusions or conclusions of inter est in contemporary times if one starts fr om the analysis of the generality of the contemporary ter m ‘hybrid building’ and then pr oceeds to focus the resear ch on smaller subcategories, until particularizing in specific study cases. If it wer e to proceed in the opposite way and start from err oneous hypotheses, it would be possible to work on case studies that would lead to conclusions of little inter est at pr esent. Several authors have exposed the need to undertake r esear ch of a general natur e that r econsiders the fundamental axioms of the sciences. At the beginning of the 20th century , Bertrand Russell, trying to pr ove the very axioms on which perfect mathematics is based, ended up concluding just the opposite: accor ding to him, mathematics is based on much mor e hypothetical ar guments than he La propia naturaleza del objeto de estudio r equier e de forma necesaria que esta tesis doctoral tenga carácter generalista. No obstante, tanto para adaptar ésta a la metodología de la tendencia investigadora como para facilitar la compresión de las ideas expuestas, se pr ocederá a concr etar el análisis en casos de estudio particular es. La investigación va a partir de lo genérico y avanzar hasta lo específico. Esto se va a ver r eflejado en el desglose de objetivos, ya que solo mediante el desarrollo de los primeros se puede enunciar los consecutivos. Esto también dificulta la comprensión de dicho desglose, ya que la justificación de la elección de objetivos se abor da en el pr opio desarr ollo de la tesis. Pese al inconveniente de trabajar sobr e una lista de objetivos inciertos, esta metodología permite formular hipótesis con mayor rigor . Es mucho más probable llegar a unas conclusiones operativas o de inter és en la contemporaneidad si se parte del análisis de la generalidad del término contemporáneo de edificio híbrido y posteriormente se procede a centrar la investigación en subcategorías más pequeñas, hasta particularizar en casos de estudio concr etos. Si se pr ocediera de forma inversa y se partiera de hipótesis erróneas podría trabajarse sobre casos de estudio que llevarán a conclusiones de escaso interés en la actualidad. Son varios los autor es que han expuesto la necesidad de abor dar investigaciones de carácter general que replanteen los axiomas fundamentales de las ciencias. A principios del s. XX, Bertrand Russell, tratando de demostrar los pr opios axiomas sobre los que parten las matemáticas perfectas, terminó concluyendo todo lo contrario: según él, las matemáticas 01.01 Objetivos / Objetives Carácter y ámbito de la investigación Field and scope of the r eseach 18 se fundamentan en argumentos mucho más hipotéticos de lo que podía imaginar 1 . La tendencia actual de las ciencias (en general) hacia la especialización, pr oviene de las ciencias naturales. F . A. Hayek ha r esaltado el pr oblema que esto conlleva en el campo de las ciencias sociales, que, a difer encia de las ciencias naturales, tienen como objetivo fundamental compr ender la naturaleza de los pr oblemas para poder abordarlos de la mejor forma posible: “Posiblemente estamos tan acostumbrados a esta imposibilidad de conocimiento sobr e lo que r ealmente deberíamos saber que rara vez somos plenamente conscientes de la magnitud de nuestras limitaciones. En un mundo ideal serían inconcebibles un economista que no conociese la ley , un antropólogo que no conociera la economía, un sicólogo que no conociese la filosofía, o un historiador que no tuviese conocimiento de casi todas las materias; per o la r ealidad es que estas limitaciones de nuestra capacidad convierten en regla tales deficiencias.” 2 En el campo de la arquitectura, Buckminster Fuller ha advertido que la especialización conlleva al agotamiento debido al ensimismamiento de la pr opia materia y la incapacidad de encuadr e general. Además, el cibernético Norbert W iener ha expuesto la facilidad de la máquina (fr ente al ser humano) para r esolver pr oblemas específicos, y la incapacidad de esta para abordar pr oblemas de carácter general 3 . Royston Landau también ha r eflexionado sobre la tendencia de la investigación arquitectónica hacia la especialización en lugar de la revisión de los axiomas de la ar quitectura de cada época: “Las ideas crecen o se desarrollan dentr o de un contexto. En todo momento y contexto habrá un número (con fr ecuencia sorpr endentemente r educido) de cuestiones acuciantes (las “soluciones vitales”) en las que tendrá un inter és especial dentro de un campo particular . La particularización de tales cuestiones vendrá influida por muchos factores, could have imagined 1 . The curr ent tr end of the sciences (in general) towar ds specialization comes fr om the natural sciences. F . A. Hayek has highlighted the pr oblem that this entails in the field of social sciences, which, unlike the natural sciences, have as their fundamental objective to understand the natur e of pr oblems in or der to be able to tackle them in the best possible way: “Possibly we are so used to to this impossibility of knowing about what we r eally should know that we are rar ely fully aware of the magnitude of our limitations. In an ideal world, an economist who does not know the law , an anthr opologist who does not know the economy , a psychologist who does not know philosophy , or a historian who does not have knowledge of almost all subjects would be inconceivable; but the reality is that these limitations of our capacity make such deficiencies the rule.” 2 In the field of architectur e, Buckminster Fuller has war ned that specialization leads to exhaustion due to the self-absorption of the subject itself and the inability to frame it in general focus. In addition, the cyber netician Norbert W iener has exposed the facility of the machine (compar ed to the human being) to solve specific problems, and its inability to tackle pr oblems of a general natur e 3 . Royston Landau has also reflected on the trend in architectural r esear ch towar ds specialization instead of reviewing the architectural axioms of each era: “Ideas gr ow or develop within a context. At any given time and context ther e will be a (often surprisingly small) number of pr essing questions (the “vital solutions”) in which it will have a special interest within a particular field. The particularization of such questions will be influenced by many factors, which could include: recent successes in solving similar questions, the needs of the moment, the suitability of its location, or perhaps fashion. (Fashion can become as influential in science as it is in the arts.)” 4 . Landau goes 19 on to explain how radical changes in society ar e capable of r evealing the obsolescence of ar chitectural axioms. The way of proceeding of this thesis dont r enounces the advantages of specialist r esear ch. T o do this, it is structur ed through chapters that, gradually , address architectural hybridization fr om the most generic to extensively delve into case studies that, after the general analysis, have been consider ed of gr eat inter est. It is pr ecisely the development of the most generic chapters that pr ovides criteria for the choice of study cases. entr e los que podrían incluirse: r ecientes éxitos en la r esolución de cuestiones similar es, las necesidades del momento, la idoneidad de su ubicación, o quizá la moda. (La moda puede llegar a ser tan influyente en la ciencia como lo es en las artes.)” 4 . Landau continúa explicando cómo los cambios radicales en la sociedad son capaces de evidenciar la obsolescencia de los axiomas ar quitectónicos. La forma de pr oceder de esta tesis no renuncia a las ventajas de la investigación especialista. Para ello, se estructura mediante capítulos que, de forma gradual, abordan la hibridación ar quitectónica desde lo más genérico hasta pr ofundizar ampliamente en casos de estudio que, tras el análisis general, se han considerado de gran inter és. Siendo pr ecisamente el desarr ollo de los capítulos más genéricos lo que dota de criterio a la elección de los casos de estudio. 20 [Note: The following text has been written after the pr eparation of the body of the doctoral thesis. For this reason, all the objectives of the thesis will be stated, many of which I only could for mulated after the development of the pr eliminary objectives.] T o corroborate that the design of contemporary hybrid buildings is based on flexibility and programmatic connectivity , the first main objective is to develop the r efer ential framework of the field of study . In order to develop this first main objective, a series of specific objectives ar e established, aimed both at fulfilling the first and at being able to for mulate the hypotheses of the second of the main objectives; expose the project techniques of hybrid buildings. The specific objectives linked to extensively developing the r efer ence framework of the r esear ch and, subsequently , being able to for mulate the design development of hybrids ar e: to identify the main meanings of the ‘hybrid building’ concept and for mulate an updated definition, to locate the origin in the history of the hybrid ar chitectur e pr oject (historical framework), develop the theoretical- cultural context in which said ar chitectur e is developed, identify the main gr oups and characters that this ar chitectur e has developed, expose the main concepts and theories linked to architectural hybridization, explain the r elevance of contemporary r esear ch and identify the most appr opriate analysis methodologies for the characteristics of the object of this study . After the development of the r efer ential framework, it has been r ecognized as an added dif ficulty for the characterization of hybrids, the fact that ar chitectural hybridization is not an absolute issue, but gradual. This makes it impossible to enumerate specific invariants, but it does not invalidate the hypothesis of the existence of a series of techniques and strategies for designing hybrid ar chitectur e pr ojects. For this reason, the second main [Nota: El siguiente texto se ha r edactado tras la elaboración del cuerpo de la tesis doctoral. Por este motivo, se van a ver enunciados todos los objetivos de la tesis, muchos de los cuales se han podido formular tras el desarrollo de los objetivos pr eliminar es.] Para corr oborar que el diseño de los edificios híbridos contemporáneos se fundamenta en la flexibilidad y la conectividad programática, se plantea como primer objetivo principal desarr ollar el mar co r efer encial del ámbito de estudio. Para desarr ollar este primer objetivo principal se establecen una serie de objetivos específicos orientados tanto a cumplir con el primer o como a poder formular las hipótesis del segundo de los objetivos principales; exponer las técnicas de proyecto de los edificios híbridos. Los objetivos específicos vinculados a desarr ollar in extenso el mar co r efer encial de la investigación y , posteriormente, poder formular el desarrollo proyectual de los híbridos son: identificar las principales acepciones del concepto de edificio híbrido y formular una definición actualizada, localizar el origen en la historia del pr oyecto de arquitectura híbrida (encuadre histórico), desarr ollar el contexto teórico-cultural en el que se gesta dicha arquitectura, identificar los principales grupos y personajes que ha desarr ollado esta ar quitectura, exponer los principales conceptos y teorías vinculadas a la hibridación ar quitectónica, explicitar la pertinencia de la investigación en la contemporaneidad e identificar las metodologías de análisis más acor des a las características del objeto de este estudio. T ras el desarrollo del marco refer encial, se ha reconocido como dificultad añadida para la caracterización de los híbridos, el hecho de que la hibridación arquitectónica no sea una cuestión absoluta, sino gradual. Esto imposibilita la enumeración de invariantes concr etas, pero no invalida la hipótesis de la existencia de una serie de técnicas y estrategias Objetivos, metodología y r esultados esperados Objectives, methodology and expected r esults 21 objective is to expose or demonstrate the main flexibility and conectivity techniques and strategies that allow the implementation of ar chitectural hybridization. The development of the pr eliminary objective places the origin of the hybrid ar chitectur e pr oject in the megastructur es of the mid-s. XX. Given that the megastructur e, to a certain extent, is the r esult of the globalization of the time in which it was created, it is impossible to limit the investigation to a specific space. Instead, the study of the dif fer ent sub-curr ents of thought encompassed under the name ‘megastructur e’ is feasible. Fr om the analysis of the main curr ents of thought linked to megastructur es, it is r ecognized, common to all of them, the implementation of techniques that allow them to adapt to change. However , almost all megastructural pr ojects base this technique on the segr egation of r outes of the dif fer ent parts that make up the whole. The specific objective is to expose the main project techniques that allow implementing flexibility or adaptability to change in the main megastructuralist curr ents of the mid-s. XX. Unlike the pr oject techniques that generate flexibility , the project strategies that allow the dif fer ent parts to interrelate in a beneficial way ar e not pr esented unanimously in all megastructur es. The operability of the r esear ch will requir e a greater limitation of the scope of study in this part of the thesis. In addition, greater maturity is identified in the development (both theor etical and practical) of the mobility systems of some authors linked to TEAM X, than in the rest of the megastructuralist architects, which facilitates the choice of the r esear ch field. Of all the functional pr ograms developed by TEAM X, university and leisur e pr ogram stands out for its combination of residence, leisur e, communal use and work (teaching de diseño de pr oyectos de ar quitectura híbrida. Por este motivo, se plantea como segundo objetivo principal exponer o evidenciar las principales técnicas y estrategias de flexibilidad y conectividad que permiten implementar la hibridación ar quitectónica. El desarrollo del objetivo preliminar sitúa el origen del pr oyecto de arquitectura híbrida en las megaestructuras de mediados del s. XX. Dado que la megaestructura, en cierta medida, es resultado de la globalización de la época en la que se gesta, resulta imposible acotar la investigación en un espacio determinado. En cambio, sí r esulta factible el estudio de las diferentes sub-corrientes de pensamiento englobadas bajo el apelativo ‘megaestructura’. Del análisis de las principales corrientes de pensamiento vinculadas a las megaestructuras, se reconoce, común a todas ellas, la implementación de técnicas que permiten adaptarlas al cambio. No obstante, casi todos los proyectos megaestructurales basan dicha técnica en la segr egación de recorridos de las diferentes partes que componen el conjunto. Se plantea como objetivo específico exponer las principales técnicas de pr oyecto que permiten implementar flexibilidad o adaptabilidad al cambio en las principales corrientes megaestructuralistas de mediados del s. XX. A difer encia de las técnicas de proyecto que generan flexibilidad, las estrategias de pr oyectos que permiten interrelacionar de forma beneficiosa las difer entes partes, no se presentan de forma unánime en todas las megaestructuras. La operatividad de la investigación va a r equerir una limitación mayor del ámbito de estudio en esta parte de la tesis. Además, se identifica mayor madurez en el desarrollo (tanto teórico como práctico) de los sistemas de movilidad de algunos autor es vinculados al TEAM X, que en el r esto de los ar quitectos megaestructuralistas, lo cual facilita la elección del ámbito de investigación. 22 De todos los pr ogramas funcionales desarr ollados por el TEAM X, destaca el corr espondiente a los pr ogramas universitarios y docentes por su combinación de residencia, ocio, uso comunal y trabajo (docencia e investigación); los tres ámbitos funcionales principales que contienen las ciudades. Se plantea como objetivo específico exponer las principales estrategias de proyecto que en las megaestructuras de pr ograma universitario han permitido implementar sistemas de movilidad híbridos. T ras esta tesis, subyace el interes en exponer la hibridación como vía proyectual, válida incluso para ar quitecturas con programas iniciales no multifuncionales. El inter és de la caracterización de los edificios híbridos radica en la operatividad de las técnicas de pr oyectos de estos en la contemporaneidad. Se plantea como objetivo específico evidenciar las formas de aplicación de las técnicas y estrategias de pr oyectos megaestructurales en la contemporaneidad. Al concluir con un conjunto de técnicas pr oyecto operativas en la contemporaneidad, se pretende otor gar a esta tesis carácter de herramienta pr oyectual. and r esear ch); the three main functional set that cities contain. It is for mulated as specific objective to pr esent the main pr oject strategies that have allowed the implementation of hybrid mobility systems in university megastructur e. Bellow this Ph.D, lies the interest in exposing hybridization a pr ojectual way , valid even for ar chitectur es with initial non-multifunctional pr ograms. The inter est of the characterization of hybrid buildings lies in the operability of their pr oject techniques in contemporary times. It is for mulated as specific objective to show the for ms of application of the techniques and strategies of megastructural pr ojects in the contemporaneity . By concluding with a set of operational pr oject techniques in the contemporary world, it is intended to give this thesis the character of a pr oject tool. 23 24 00. Objetivo General: Caracterizar los Edificios Híbridos 01. Objetivo Principal: Desarr ollar el mar co r eferencial de los edificios híbridos contemporáneos -Identificar las principales acepciones del concepto de ‘edificio híbrido’ -Formular una definición actualizada del concepto de ‘edificio híbrido’ -Desarr ollar el encuadr e histórico y el contexto teórico-cultural del pr oyecto de ar quitectura híbrida -Identificar los principales grupos e individuos que ha desarr ollado la arquitectura híbrida -Exponer los principales conceptos y teorías vinculadas a la hibridación arquitectónica -Explicitar la pertinencia de la investigación en los debates arquitectónicos contemporáneos. - Plantear la estructura del posterior desarrollo de la investigación sobr e las técnicas y estrategias de pr oyectos de ar quitectura híbrida. -Identificar las metodologías de análisis más acordes a las características de la ar quitectura híbrida 02. Objetivo Principal: Identificar las técnicas y estrategias aplicadas en los edificios híbridos - Exponer las principales técnicas de pr oyecto que permiten implementar flexibilidad y adaptabilidad al cambio en las megaestructuras arquitectónicas de mediados del s. XX. - Exponer la operatividad y las principales formas de desarrollo de las técnicas de implementación de flexibilidad y adaptabilidad al cambio, en los edificios híbridos contemporáneos. - Exponer las principales estrategias de pr oyecto que permiten desarr ollar sistemas híbridos (compuestos de partes relacionadas de forma beneficiosa) en la ar quitectura universitaria vinculada al TEAM X. - Exponer la operatividad de las estrategias de proyecto que permiten desarr ollar sistemas híbridos de las megaestructuras de programas docentes y universitarios en la contemporaneidad, así como las formas de implementación de estas. Desglose de Objetivos 25 00. General Objective: Characterize Hybrid Buildings 01. Main Objective: Develop the r efer ence framework for contemporary hybrid buildings - Identify the main meanings of the ‘hybrid building’ concept - For mulate an updated definition of the ‘hybrid building’ concept - Develop the historical framework and the theor etical-cultural context of the hybrid architectur e project - Identify the main gr oups and individuals that have developed the hybrid architectur e - Explain the main concepts and theories r elated to ar chitectural hybridization - Explain the r elevance of r esear ch in contemporary ar chitectural debates. - Pr opose the structur e of the subsequent development of r esear ch on the techniques and strategies of hybrid ar chitectur e pr ojects. - Identify the most appr opriate analysis methodologies for the characteristics of the hybrid ar chitectur e 02. Main Objective: Identify the techniques and strategies applied in hybrid buildings - Exponer las principales técnicas de pr oyecto que permiten implementar flexibilidad y adaptabilidad al cambio en las megaestructuras arquitectónicas de mediados del s. XX. - Expose the main project techniques that allow flexibility and adaptability to change in the ar chitectural megastructur es of the mid-s. XX. - Expose the operability and the main for ms of developementof the implementation techniques of flexibility and adaptability to change, in contemporary hybrid buildings. - Expose the main project strategies that allow the development of hybrid systems (composed of beneficially r elated parts) in university architectur e linked to TEAM X. - Expose the viability of project strategies that allow the development of hybrid systems of the megastructur es of teaching and university pr ograms in contemporary times, as well as the for ms of implementation of these. Br eakdown of Objectives 32 En el segundo bloque de desarr ollo, “T écnicas y estrategias de pr oyecto de flexibilidad y conectividad”, se analizan los casos de estudio pioneros en técnicas y estrategias de flexibilidad y conectividad, y por ende, pioneros en conceptos de hibridación ar quitectónica. Este bloque se subdivide en cuatr o capítulos. Los dos primer os (capítulo 4 y capítulo 5) se enfocan en la investigación sobr e edificios que experimentan con las ideas de adaptabilidad al cambio, repr ogramación y participación de los usuarios en el diseño espacial. Por otra parte, los capítulos 6 y 7 se centran en el análisis de edificios con sistemas topológicos complejos, basados tanto en superposiciones como en agrupaciones tipo clúster . Aplicado a la ar quitectura, el término ‘estrategia’ difier e del concepto ‘técnica’, en su singularidad. Una técnica es algo que pr etende ser fácilmente imitable, mientras que una estrategia es una solución o un conjunto de soluciones, determinadas, orientadas a uno o varios problemas, contingencias o planteamientos determinados. T oda estrategia puede ser imitada íntegra o par cialmente, per o esto implicaría que los planteamientos de pr oyecto son similar es. En los capítulos cuatro y cinco, se emplea de forma más r ecurr ente el término ‘técnica’, mientras que en los capítilos capítulo seis y siete será más repetido el concepto ‘estrategia’. Esto se debe a que los dos primeros parten de la hipótesis de la existencia de una serie de técnicas que r esultan casi evidentes, mientras que en los consecutivos, se parte del análisis de pr oyectos con complejas estrategias, de las cuales se espera deducir una serie de técnicas. Por tanto, mientras que en el desarr ollo de los primeros capítulos la técnica de proyectos ha sido algo evidente, que principalmente se ha pretendido refutar , el desarrollo del sexto y septimo capítulo partirá del análisis de estrategias de pr oyecto concr etas. Este motivo también explica la difer encia entr e el número de refer encias y el desarrollo In the second development block, “Flexibility and connectivity pr oject techniques and strategies”, pioneering case studies in flexibility and connectivity techniques and strategies ar e analyzed, and therefor e, pioneers in ar chitectural hybridization concepts. This block is subdivided into four chapters. The first two (Chapter 4 and Chapter 5) focus on resear ch on buildings that experiment with the ideas of adaptability to change, r epr ogramming, and user participation in spatial design. On the other hand, chapters 6 and 7 focuses on the analysis of buildings with complex topological systems, based on both superpositions and cluster -like groupings. Applied to architectur e, the term ‘strategy’ dif fers from the concept ‘technique’, in its singularity . A technique is something that aims to be easily imitated, while a strategy is a solution or a set of solutions, determined, oriented to one or several problems, contingencies or specific approaches. Any strategy can be fully or partially imitated, but this would imply that the pr oject concepts ar e similar . In chapters four and five, the ter m ‘technique’ is used mor e frequently , while in chapters six and seven the concept ‘strategy’ will be mor e r epeated. This is due to the fact that the first two ar e based on the hypothesis of the existence of a series of techniques that ar e almost evident, while in the consecutive ones, part of the analysis of pr ojects with complex strategies, from which it is expected to deduce a series of techniques. Therefor e, while in the development of the pr eceding chapters the pr oject technique has been something evident, which has mainly been tried to r efute, the development of the sixth and seventh chapter will start fr om the analysis of specific pr oject strategies. This reason also explains the dif fer ence between the number of r efer ences and the development of each of them, between the dif fer ent chapters. The analysis of the fourth Bloque práctico: T écnicas y estrategias de flexibilidad y conectividad Practical block: Flexibility and connectivity pr oject techniques and strategies 33 chapter , which aims to refute a hypothesis, has requir ed a large number of r efer ences, in which it has not been necessary to delve much. On the other hand, for the sixth chapter , it has been necessary to delve into the r oot of contingencies and project solutions, which makes it impossible to work on the same number of projects, but facilitates obtaining the expected results. In this sense, the fifth and the seventh chapter have been a middle gr ound. Although these have tried to r efute some initial hypotheses, these have not been as evident as those in chapter four , nor as uncertain as those in chapter six. After applying the pr oposed analysis methods to the main case studies (graphic analysis of sections in chapters four and five and topological analysis in chapter six), it concludes with a series of pr oject techniques that we can observe in multiple mid-century megastructur es. of the 20th century , that applied together , can generate ar chitectural hybridization and ar e applicable in contemporary times. Chapter four , “Pr ogramming T echniques: Repr ogrammable Sections”, focuses on mega- structuralist pr ojects fr om the early second half of the 20th century . XX based on design and construction techniques that allow its section to be modified. Given that all these pr ojects ar e based on similar techniques consisting of making the differ ent floor slabs structurally independent, it is of gr eater inter est for this r esear ch to addr ess a general overview of the most paradigmatic pr ojects developed in dif fer ent parts of the world. This chapter is or ganized into four headings. The first deals with the main paradigms in Europe and America. The second focuses on the figur e of Y ona Friedman, whose professional car eer has been based almost exclusively on the development of r epr ogrammable sections. The thir d epigraph develops the r epr ogrammable section in Japanese Metabolism. Finally , the fourth section deals with the adaptability to change of the megastructures with T errassenhäuser section. de cada una de ellas, entre los difer entes capítulos. El análisis del cuarto capítulo, que pr etende r efutar una hipótesis, ha r equerido gran cantidad de refer encias, en las cuales no ha sido necesario ahondar mucho. En cambio, para el sexto capítulo, ha sido necesario pr ofundizar en la raíz de las contingencias y las soluciones de pr oyectos, lo cual imposibilita trabajar sobre el mismo número de pr oyectos, per o facilita la obtención de los resultados esperados. En este sentido, el quinto y el septimo capítulo han sido un término medio. Si bien, en estos se ha pretendido r efutar unas hipótesis iniciales, estas no han sido ni tan evidentes como las del capítulo cuatro, ni tan inciertas como las del capítulo sexto. T ras aplicar los métodos de análisis propuestos a los principales casos de estudio (análisis gráfico de secciones en los capítulos cuatro y cinco y análisis topológico en el capítulo seis), se concluye con una serie de técnicas de pr oyecto que podemos observar en múltiples megaestructuras de mediados del siglo XX, que aplicadas en conjunto, pueden generar hibridación arquitectónica y son de aplicación en la contemporaneidad. El capítulo cuatr o, “T écnicas de Pr ogramación: Secciones Reprogramables”, se centra en pr oyectos megaestructuralistas de principios de la segunda mitad del s. XX basados en técnicas de diseño y construcción que permiten modificar su sección. Dado que todos estos pr oyectos se basan en técnicas similar es consistentes en independizar estructuralmente los diferentes forjados de planta, r esulta de mayor interés para esta investigación abordar un barrido general de los proyectos más paradigmáticos desarr ollados en diferentes partes del mundo. Este capítulo se organiza en cuatro epígrafes. El primer o aborda los principales paradigmas en Europa y América. El segundo se centra en la figura de Y ona Friedman, cuya trayectoria profesional se ha basado casi en exclusiva en el desarrollo de secciones r epr ogramables. El tercer epígrafe desarrolla la sección r epr ogramable 34 Chapter five, “Pr ogramming T echniques: Partially Reprogrammable Projects,” deals primarily with late-20th-century ar chitectur e. XX and beginning of the s. XXI. Given the proximity of these ar chitectur es to contemporaneity , unlike the pr evious chapter , this chapter aims to expose the differ ent techniques of adaptability to change that, still r elated to the avant-gar de techniques of the sixties, have been modified to move away from the mid-century utopia XX, in order to being mor e operative in the contemporaneity . The case studies of this chapter will be “partially r epr ogrammable” architectur es, since, to a large extent, their operability lies in the adequate combination of fixed and variable elements or parts. This chapter is or ganized into thr ee epigraphs. The first deals with what we will call “supports” and “contemporary social condensers”; pr ojects that contain spaces with suf ficient free height to house temporary constructions. After this section, it is r ecommended to read Annex 2, which deals with another way of applying De Carlo’ s idea of participatory architectur e, Despite the fact that De Carlo’ s theory on participation did not have adaptability to change as its fundamental objective, in practice, De Carlo’ s project phasing coincides with spatial segr egation. based on what will be called ‘chr ono-spaces’. The second epigraph coincides with an article published in the indexed jour nal Constelaciones, entitled “Cr ono-Espacios en la Obra de Rem Koolhaas. Capacidad de Cambio y T ransformación de los Edificios Híbridos”. In this epigraph, the ‘chr ono-spaces’ (spatial typologies based on the times of change, transfor mation and speed of transit) ar e defined and, through the analysis of part of Koolhaas’ s work, in addition to corr oborating the hypothesis of said typification, show their main pr oject techniques to implement them. The last section concludes with the enumeration of the basic types of chr ono-spaces that can occur . Chapter six, “Connectivity Strategies: Systems en el Metabolismo Japonés. Finalmente, el cuarto epígrafe trata sobr e la adaptabilidad al cambio de las megaestructura de sección T errassenhäuser . El capítulo cinco, “T écnicas de Pr ogramación: Pr oyectos Par cialmente Repr ogramables”, trata principalmente sobre arquitecturas de finales del s. XX y comienzos del s. XXI. Dada la proximidad de estas arquitecturas a la contemporaneidad, a difer encia del capítulo anterior , este tiene por objeto exponer las difer entes técnicas de adaptabilidad al cambio que, aún relacionadas con las técnicas de la vanguardia de los años sesenta, han sido modificadas para alejarse de la utopía de mediados del s. XX, r esultando más operativas en la contemporaneidad. Los casos de estudio de este capítulo serán arquitecturas “par cialmente r epr ogramables”, ya que, en gran medida, la operatividad de estos radica en la adecuada combinación de elementos o partes fijas y variables. Este capítulo se organiza en tr es epígrafes. El primer o trata sobre lo que denominar emos como “soportes” y “condensadores sociales contemporáneos”; pr oyectos que contienen espacios con suficiente altura libr e para alber gar construcciones temporales. T ras este epígrafe, se recomienda leer el Anexo 2, el cual versa sobre otra forma de aplicar la idea de ar quitectura participativa de De Carlo. A pesar de que la teoría de De Carlo sobr e la participación no tenía como objeto fundamental la adaptabilidad al cambio, en la práctica, el faseado de pr oyecto de De Carlo coincide con la segregación espacial basada en lo que se denominará como ‘cr ono- espacios’. El segundo epígrafe coincide con un artículo publicado en la revista indexada Constelaciones, titulado “Crono-Espacios en la Obra de Rem Koolhaas. Capacidad de Cambio y T ransformación de los Edificios Híbridos”. En este epígrafe se definen los ‘crono- espacios’ (tipologías espaciales en función de los tiempos de cambio, transformación y velocidad de tránsito) y , mediante el análisis 35 de parte de la obra de Koolhaas además de corr oborar la hipótesis de dicha tipificación, se evidencian sus principales técnicas de pr oyecto para implementarlos. En el último epígrafe se concluye con la enumeración los tipos básicos de cr ono-espacios que pueden darse. El capítulo seis, “Estrategias de Conectividad: Sistemas aplicados en la megaestructura de pr ograma universitario y docente”, se or ganiza en cuatr o epígrafes. Los tr es primeros se corresponden con el análisis de tr es megaestructuras de pr ogramas universitarios y docentes de los sesenta y setenta vinculadas al TEAM X. El primer o trata sobre la idea de superposición en el pr oyecto para el Concurso de Ampliación de la Universidad de Sheffield de Alison Smithson y Peter Smithson. El segundo sobr e la idea de crecimiento heterogéneo de la Universidad de East Anglia en Norwich, de Denys Lasdun and Partners. El ter cer o sobr e la fragmentación de sistemas del Collegio del Colle y Nuovi Collegi Universitari en Urbino de Giancarlo De Carlo. En el cuarto epígrafe se concluye el capítulo, exponiendo las técnicas de pr oyectos deducibles de las estrategias de los anterior es casos de estudio. El capítulo siete, “Estrategias de Conectividad: Sistemas Contemporáneos”, se organiza en tres epígrafes en los que se exponen las tecnicas pr oyectuales vinculadas a la conectividad, pr esente en la arquitectura de Rem Koolhaas, Steven Holl y Lacaton y V assal, que son de aplicación en la contemporaneidad. applied in the ar chitectur e of the university and teaching pr ogram”, is or ganized into four sections. The first three correspond to the analysis of thr ee university pr ogram megastructur es fr om the 1960s and 1970s linked to TEAM X. The first deals with the idea of superposition in the project for the Extension Competition for the University of Shef field by Alison Smithson and Peter Smithson. The second on the idea of heterogeneous gr owth fr om the University of East Anglia in Norwich, by Denys Lasdun and Partners. The thir d on the fragmentation of systems of the Collegio del Colle and Nuovi Collegi Universitari in Urbino by Giancarlo De Carlo. The fourth section concludes the chapter , exposing the project techniques deducible fr om the strategies of the pr evious case studies. Chapter seven, “Connectivity Strategies: Contemporary Systems”, is or ganized into thr ee sections in which the design techniques linked to connectivity ar e exposed, pr esent in the architectur e of Rem Koolhaas, Steven Holl and Lacaton and V assal, which are applicable in contemporaneity . 36 Finally , a summary of the main conclusions of the investigation is presented. W ith this, a more developed definition of the hybrid building concept is exposed, which includes the very factors that can induce hybridization in the ar chitectural pr oject. Finalmente se expone una recapitulación de las principales conclusiones de la investigación. Con esto, se expone una definición del concepto de edificio híbrido más desarr ollada, que incluye los propios factor es que pueden inducir a la hibridación en el proyecto ar quitectónico. Conclusiones generales General conclusions 37 38 01.03 Concepto: Edificio híbrido/ Concept: Hybrid building 39 [Note: this chapter r eliably corr esponds to the r esearch article published in number 10 of the magazine Cuader no de Proyectos Ar quitectónicos (2020), entitled “El concepto de edificio híbrido. Caracterización topológica como recurso de pr oyecto= The hybrid building concept. T opological characterisation as a pr oject r esour ce” (pp. 52-65). It has been considered to dump the content without alterations, because as it is, allows the r eader to be intr oduced to the ideas that will later be developed in this thesis] The hybrid building concept has been used since the end of the 20th century to describe ar chitectur es with multiple interr elated uses. The simplicity of the current definition has led to confusion among the hybrid and other typologies like social condensers, ar chitectural megastructur es and skyscrapers. Added to this contr oversy , it must be noted the contemporary theories that r eject the multifunctional characterisation of hybrid ar chitectur e. Thr ough a comparative analysis of functional character (use), typology (shape), topological (system) and semantic (verbal definition), it is intended to clarify differ ences between contemporary hybrid buildings and other typologies and ar chitectural classifications. It will provide an updated definition of the hybrid building concept and will verify the topological characterisation of contemporary hybrid buildings. Beyond achieving a categorical definition, it is intended to present the ar chitectural hybridisation as a pr oject strategy . [Nota: este capítulo se corresponde de forma fidedigna con el artículo de investigación publicado en el número 10 de la revista Cuaderno de Pr oyectos Ar quitectónicos (2020), titulado “El concepto de edificio híbrido. Caracterización topológica como r ecurso de proyecto= The hybrid building concept. T opological characterisation as a project resour ce” (pp. 52-65). Se ha considerado volcar el contenido sin alteraciones, debido a que este, tal cual, permite intr oducir al lector a las ideas que posteriormente se desarr ollaran en esta tesis] El concepto de híbrido se ha empleado desde finales del siglo XX para describir diversas arquitecturas con múltiples usos interr elacionados. La simplicidad de la actual definición ha generado confusión entre los híbridos y otras tipologías como los condensador es sociales, las megaestructuras ar quitectónicas y los rascacielos. A esta contr oversia cabe sumar teorías contemporáneas que niegan la caracterización multifuncional de la arquitectura híbrida. Mediante un análisis comparativo de carácter funcional (uso), tipológico (forma), topológico (sistema) y semántico (definición verbal), se pr etende esclarecer las diferencias entre los edificios híbridos contemporáneos y las otras tipologías o clasificaciones arquitectónicas. Esto permitirá obtener una definición actualizada del concepto de edificio híbrido, así como corr oborar la hipótesis de la caracterización topológica de los edificios híbridos contemporáneos. Más allá de obtener una definición categórica, se pretende exponer la hibridación arquitectónica como estrategia de pr oyecto. 01.03 Concepto: Edificio híbrido/ Concept: Hybrid building 40 1. Clasificación de J. Fenton en función de la composición morfológica de los híbridos: híbridos monolíticos, híbridos injertados e híbridos en tejido. 41 The hybrid concept, in general ter ms, has its origin in the field of biology . As defined by the Royal Academy of Spanish Language, ‘hybrid’ has differ ent meanings: “it is an animal or vegetable procr eated by two individuals fr om differ ent species”; “it is the result from a combination of elements with differ ent natur e”; “it is an individual whose par ents are genetically dif fer ent” 5 . The concept of biological hybridisation was first introduced by Aristotle, that theorised about the origin of certain animal species as a r esult of cr oss-br eeding 6 . He also observed the tendency to the ‘hybrid sterility’, or infertility of the specie caused by the genetic cr oss 7 . Thr oughout the 17th and 19th centuries, geneticists Kolreuter and Mendel stated the biological and mathematical foundations for the hybridisation of for ms of life. Kolr euter also discover ed the ‘hybrid vigour’ or ‘heterosis’, that was defined as “[…] the tendency of cr oss- br eeding to produce an animal or plant with a gr eater har diness and capacity for gr owth than either of the par ents.” 8 . The concept has been extrapolated to other fields of knowledge as, for instance, the field of mechanics, in order to describe engines and vehicles that can function both with fuel and electricity 9 . In the ar chitectur e field is a ter m that generates contr oversy and confusion due to the existence of various details that allow a building to be consider ed hybrid, or not, accor ding to the author criteria. Almost every author agr ee that a hybrid building has to house a range of uses. This is the r eason why Martin Musiatowich claims that hybrid buildings have been ignor ed or confused with mixed-uses buildings 10 , until the publication of “Hybrid Buildings” of Joseph Fenton (1985) 11 . In accordance with Musiatowich´s understanding, the differ ence between the hybrid building and mixed- use is that in the for mer , individual programs “r elate to one another and beings to shar e intensities” 12 . El concepto de híbrido, de forma genérica, tiene origen en el campo de la biología. Según la Real Academia de la Lengua Española, ‘híbrido’ tiene diversas acepciones: “es un animal o un vegetal pr ocr eado por dos individuos de distinta especie”; “es una cosa que es producto de elementos de distinta naturaleza”; “es un individuo de padres genéticamente distintos con respecto a un mismo carácter” 5 . El concepto de hibridación biológica fue anticipado por Aristóteles quien teorizó sobre el origen de determinadas especies animales como r esultado de cruces de otras 6 . Él además observó la tendencia a la ‘esterilidad híbrida’ , o infertilidad de la especie causada por el cruce genético 7 . Durante los siglos XVIII y XIX, los genetistas Kolreuter y Mendel establecieron los fundamentos biológicos y matemáticos de la hibridación de las formas de vida. Kolr euter también descubrió el ‘vigor híbrido’ , o ‘heter osis’, la cual fue definida como “[…] la tendencia del cruzamiento para producir un animal o planta con mayor r esistencia y capacidad de crecimiento que cualquiera de los padr es” 8 . El concepto se ha extrapolado a otr os campos de conocimiento, como por ejemplo el de la mecánica, para describir motores y vehículos que pueden funcionar tanto con combustible como con electricidad 9 . En el ámbito de la ar quitectura se trata de un término que genera cierta controversia y confusión debido a la existencia de diversos matices que hacen que un mismo edificio pueda ser considerado híbrido, o no, según los criterios del autor . Casi todos los autor es coinciden en que un edificio híbrido ha de albergar diversidad de usos. Razón por la que Martin Musiatowich afirma que los edificios híbridos han sido ignorados, o confundidos con los edificios de uso mixto ( Mixed-use Buildings ) 10 , hasta la publicación “Hybrids Buildings” de Joseph Fenton (1985) 11 . Según la interpretación de Musiatowich, la diferencia entre los edificios 48 4. Izquierda: Sec- ción del Downtown Athletic Club de Nueva Y ork, constru- ido por Starr et y V an Vleck (1930). Centr o y derecha: Proyec- to de OMA para el concurso del parque de la Villette en Paris (1982). 49 Koolhaas, years after explaining in Delirious New Y ork (1978) the similarity between the Downtown Athletic Club and the constructivist social condensers 25 , use his own interpretation of the social condenser as a pr oject r esour ce for the V illette Park in Paris (Fig 4.). He divides the park into dif fer ent strips and, as if it wer e a section of a mixed-use building, and he assigns every strip to a dif fer ent pr ogram 26 . He makes use of the mixed-use as a project strategy: Regar dless of the functional pr ogram raised by the promoter , imagines endless potential activities and articulates the pr oject accor ding to these; the result, without sacrificing the original pr ogram and its use in the entire plot, may r espond to potential pr ograms that go beyond pr eliminary needs. What allows to differ entiate the social club fr om the hybrid building is the asyndeton 27 generated by omitting the mobility system and r elegating of communication between floors exclusively the elevator and stairs. The absence of a diagramed system, independent to the pr ograms of each floor , that connects every level, apart from hindering the mixing of pr ograms, it also hinders the building to be used in both public or private way . or ganización topológica del conjunto del edificio. Estriba en que el sistema general del edificio permita, e incluso fomente, las interr elaciones entr e espacios que podrán ser utilizados de forma pública o privada. Koolhaas, años después de anotar en Delirious New Y ork (1978) la similitud entre el Downtown Athletic Club y los condensador es sociales constructivistas 25 , emplea su propia interpr etación del condensador social como r ecurso pr oyectual para el Par que de la Villette en París (Fig. 4). Divide el par que en difer entes bandas y , como si se tratara de la sección de un edificio de uso mixto, a cada banda le adjudica un pr ograma distinto 26 . Emplea el uso mixto como estrategia de proyectos: Con independencia del pr ograma funcional planteado por el pr omotor , imagina infinitud de actividades potenciales, y articula el proyecto en base a estas; el resultado, sin sacrificar el pr ograma original y su apr ovechamiento en toda la parcela, puede r esponder a potenciales pr ogramas que van más allá de las necesidades pr eliminar es. Lo que permite difer enciar el club social del edificio híbrido, es el asíndeton 27 que se genera al omitir el sistema de movilidad y r elegar la comunicación entr e plantas exclusivamente la caja ascensor y escaleras. La ausencia de un sistema diagramado, independiente a los pr ogramas de cada planta, que conecte todos los niveles, además de dificultar el mestizaje entr e programas, dificulta que el edificio sea utilizado tanto de forma pública como privada. 50 5. Superior: Dia- grama explicati- vo de los tipos de megaformas según Fumihiko Maki; a la izquier da estructura jerar quizada rígida; a la derecha estruc- tura sin límites pr e- fijados (open-ended structur e). Inferior: Sección del pr oyecto para la Urbanización del puerto de Bos- ton por Kenzo T ange junto con alumnos de MIT (1959). “La megaestructura es una gran estructura en la que tienen cabida todas las funciones de una ciudad o de parte de ella. [...] [Inhier e] que muchas y diversas funciones pueden concentrarse beneficiosamente en un solo lugar” 30 51 A vant-gar de ar chitectur e of the mid-20th century has implied a paradigm shift in history . These radical ar chitectur es had simultaneous origin in the United Kingdom and Japan and it took them less than a decade to globalise 28 . It is quite inter esting for this study , due to their similarity with hybrid buildings, the ar chitectural megastructur es which happen to take place during this period of history (fact that highlights the lack of studies that r elate both 29 ). Accor ding to Fumihiko Maki, “The megastructur e is a large frame in which all the functions of a city or part of a city ar e housed. […]. [Inher ent in the megastructure concept,] is the suggestion that many and diverse functions may beneficially be concentrated in one place.” 30 . One of the best examples that summarises the megastructuralist theory is the pr oject by Kenzo T ange, for the urbanisation of the Boston harbour , developed with some MIT students (Fig. 5) 31 . It is especially interesting the analysis that Maki raises: “[pr ofessor T ange pr esents a proposal that] includes a megafor m, and discrete, rapidly changeable functional units which fit within the lar ger framework. […]. T ange’ s megafor m concept depends largely on the idea that change will occur less rapidly in some r ealms than it will in others, […]. This suggests that the megastructur e which is composed of several independent systems that can expand or contract with the least disturbance to others would be more preferable to the one of a rigid hierarchical system. […]. T wo basic operations are necessary to establish this optimum contr ol mechanism. One is to select pr oper independent functional systems and to give them optimum inter dependency thr ough the pr ovision of physical joints at critical points” 32 . Regar ding the megastructure, functional and topologic analysis conver ge. As Maki notes, the main goal of megastructur es is to house all the functions of a city however , in an apparently La ar quitectura de vanguar dia de mediados del siglo XX ha supuesto un cambio de paradigma en la historia. Estas arquitecturas radicalistas tuvier on origen simultáneo en Reino Unido y Japón y tar dar on menos de una década en globalizarse 28 . Durante este periodo de la historia son de especial interés para esta investigación las denominadas megaestructuras arquitectónicas, debido a la similitud con los edificios híbridos (hecho que r esalta la escasez de investigaciones que r elacionan ambos 29 ). Según Fumihiko Maki, “La megaestructura es una gran estructura en la que tienen cabida todas las funciones de una ciudad o de parte de ella. […]. [Es inherente al concepto de megaestructura,] la sugestión de que muchas y diversas funciones pueden concentrarse beneficiosamente en un solo lugar” 30 . Uno de los mejor es ejemplos que resume la teoría megaestructuralista es el proyecto de Kenzo T ange para la urbanización del puerto de Boston, elaborado junto con alumnos del MIT (Fig. 5) 31 . Destaca el análisis de Maki: “[el pr oyecto de T ange] incluye una megaforma y unidades discr etas, rápidamente cambiables, que encajan dentr o de la estructura mayor . […]. El concepto de megaforma de T ange descansa en gran medida sobr e la idea de que el cambio se producirá con menor rapidez en unos dominios que en otr os […]. Esto sugier e que la megaestructura que se compone de varios sistemas independientes que pueden expansionarse o contraerse con la mínima perturbación de los demás, sería pr eferible a la megaestructura de un sistema jerár quico rígido. […]. Para establecer este mecanismo de contr ol óptimo se pr ecisan dos operaciones básicas. Una es seleccionar sistemas funcionales e independientes apr opiados y conferirles la interdependencia óptima mediante la pr ovisión de articulaciones físicas en los puntos críticos” 32 . En la megaestructura, el análisis funcional y el topológico convergen. Como señala Maki, el Megaestructuras Ar quitectónicas Ar chitectural Megastructur es 52 6. Pr oyecto Kon- ingin Julianaplein de OMA, La Haya (Países bajos, 2002). Superior: Diagrama de sistema de mov- ilidad y conexiones con el entorno. Infe- rior: Sección longitu- dinal. 53 contrary way , their project techniques are based on functional indeter minacy and capacity for change. The megastructuralist ar chitectural pr oject takes shape based on selection of dif fer ent unstable ‘functional systems’ and also thr ough articulations and interr elations between them. The megastructure is defined by balances between for mal and ar chitectural deter mination and indeter minacy . The global megafor m is mainly configur ed mainly by the interrelations among the differ ent parts, which set up the inter nal mobility system of the building. W ith r egar d to the building-city simile, this mobility system acts as an infrastructur e of str eets and public-use spaces. When comparing the explanatory diagram of the megastructur e composition (Fig. 5) with the diagram of mobility system and connections with the envir onment from the Kningin Julianaplein by OMA project (Fig. 6), the megatrsucturalist influence in the hybrids of the 21st century is quite clear . Despite the dif fer ences between the overall shape of the Boston Harbour project and the hybrid of OMA, both respond to the method described by Maki. The similarity in the composition of both pr ojects, with differ ent for mal results, shows a ‘anti-type’ character of both ar chitectur es. The typological analysis is not valid for an ar chitectur e whose for m is diagrammed. In 1968 Raph W ilcoxon expands the definition of megastructur es. Unlike Maki, Wilcoxon focuses in tectonic issues (modulation, scalability , structure and durability) 33 . This has caused megastructur es to be associated to a type of building that, although could be hybrid, it has to belong to a specific period of time since a contemporary description of hybrid would not emphasise constructive featur es that nowadays are assumed to be in any existing building. objetivo fundamental de las megaestructuras es alber gar las funciones de la ciudad per o, de forma apar entemente contraria, sus técnicas de proyecto se basan en la indeterminación funcional y la capacidad de cambio. El proyecto ar quitectónico megaestructuralista toma forma mediante la selección de diferentes ‘sistemas funcionales’ inestables y mediante las articulaciones e interr elaciones entr e estos. La megaestructura se define por equilibrios entr e determinación e indeterminación formal y arquitectónica. La megaforma global se configura principalmente por las interr elaciones entr e las partes, las cuales configuran el sistema de movilidad interno del edificio. Siguiendo el símil edificio-ciudad, este sistema de movilidad actúa a modo de infraestructura de calles y espacios de uso público. Si comparamos el diagrama explicativo de la composición de las megaestructuras (Fig. 5), con el diagrama del sistema de movilidad y conexiones con el entorno del proyecto Koningin Julianaplein de OMA (Fig. 6), la influencia megaestructuralista en los híbridos del siglo XXI se hace evidente. A pesar de las difer encias entre la forma global del proyecto del Puerto de Boston y el híbrido de OMA, ambos r esponden al método de pr oyecto descrito por Maki. La similitud en la composición de ambos pr oyectos, con r esultados formales dispar es, muestra el carácter de ‘anti-tipo’ de ambas ar quitecturas. El análisis tipológico no es válido para una ar quitectura cuya forma está diagramada. En 1968 Ralph W ilcoxon amplía la definición de megaestructura. A diferencia de Maki, W ilcoxon se centra en cuestiones tectónicas (modulación, posibilidad de ampliación, estructura y durabilidad) 33 . Esto ha generado que la megaestructura se asocie a un tipo de edificio que, si bien podría ser híbrido, ha de pertenecer a una época determinada, ya que 54 Si tomamos solamente la definición y el análisis de las primeras megaestructuras según Fumihiko Maki, [...], podemos observar la enor me car ga conceptual de las megaestructuras en los edificios híbridos contemporáneos. 55 As an answer to the question why megastructur es went into decline, Banham’ s main explanation is that they “went out of style” 34 . The ‘megastructur e’ concept went fr om r epr esenting an avant-gar de typology to symbolising a set of r outine solutions that led to the “the megastructur e look-like” 35 . Nonetheless, if we just consider the definition and analysis of the first megastructur es accor ding to Fumihiko Maki, who ignor ed matters of appearance and construction and focused on the composition method, we may observe the huge conceptual load of the megastructur es in contemporary hybrid buildings. una descripción del híbrido contemporáneo no enfatizaría aspectos constructivos que hoy día se pr esuponen en cualquier edificación. A la pr egunta de por qué las megaestructuras entrar on en decadencia, la principal explicación de Banham es que simplemente “pasaron de moda” 34 . El concepto ‘megaestructura’ pasó de repr esentar una tipología vanguardista a simbolizar un conjunto de soluciones rutinarias que generaban el “aspecto de megaestructura” 35 . No obstante, si tomamos solamente la definición y el análisis de las primeras megaestructuras según Fumihiko Maki, el cual ignoraba las cuestiones de apariencia y construcción y se centraba en el método compositivo, podemos observar la enorme car ga conceptual de las megaestructuras en los edificios híbridos contemporáneos. 56 7. Hybrid Buildings: Casos de estudio tipo “Fabric Build- ings”. Izquier da: Missouri Athletic Club en St. Louis, Missouri, por Wm. B. Ittner & Brueggeman Assoc. (1916). Dere- cha: Penn Athletic Club en Philadel- phia, Pennsylvania, por Zantzinger , Borie and Medary (1928). En ambos casos, la perspectiva isométri- ca ayuda a la comp- r ensión del edificio como un conjunto multifuncional, per o la ausencia de sec- ciones se debe a la simplicidad de estas. El edificio se com- porta como un con- junto de programas apilados que car e- cen de sistema de movilidad jerar quiza- do y diagramado. 57 The hybrid building concept was first developed during the 1980s. The decline of the megastructur es during the pr evious decade perhaps explains the emergence of a new ter m that describes an almost similar r eality . The megastructur es crisis may also be the cause of the boom in r esear ch on the American skyscraper in the late 19th and early 20th centuries. Both Rem Koolhaas and Steven Holl joined this tr end 36 , but most of the observations they make ar e actually qualities lear ned fr om megastructur es, which is not surprising, given their training at the Ar chitectural Association in London over the 1970s 37 . Steven Holl in “Alphabetical City” catalogues various American high-rise buildings of the early 20th century based on their similarity in plan view to the letters of the alphabet 38 . In the prologue he writes a brief paragraph to explain that the case studies are functionally hybrid buildings 39 . Contrary to the r esults of the functional analysis, the for mal analysis of “Alphabetical City” shows the str ong typological character of its case studies. For the skyscraper of the beginning of the century , the topological analysis on the architectural system that defined the later megaetructur es is not valid. The functional diversity of these skyscrapers, like Koolhaas is going to note, is just consequence of the lar ge scale. At an organisational level, most of the “Alphabetical City” case studies lack of an ar chitectural system and hierar chy . The mere fact of working on architectur es that ar e classifiable by shape shows their functional rigidity . Even the examples published in “Hybrids Buildings”, although better exposed and r epr esented (Fig. 7), are mere appr oximations to the contemporary hybrid compar ed to megastructural experiments. Despite hosting various pr ograms, the case studies lack of an or ganisational structur e; they do not have a mobility system made El concepto de edificio híbrido se desarr olla por primera vez durante la década de los años 80 del siglo XX. La decadencia de las megaestructuras durante la década previa quizás explique la aparición de un nuevo término que describe una r ealidad casi similar . La crisis de las megaestructuras también puede ser la causante del auge de las investigaciones sobr e el rascacielos americano de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. T anto Rem Koolhaas como Steven Holl se suman a esta tendencia 36 , pero la mayoría de observaciones que anotan, en r ealidad son cualidades apr endidas de las megaestructuras, lo cual no es de extrañar , dada la formación de ambos en el Architectural Association de Londres durante los años 70 37 . Steven Holl en “Alphabetical City”, cataloga diversos edificios en altura estadounidenses de principios del siglo XX en función de la similitud en planta con las letras del abecedario 38 . En el prólogo dedica un somero párrafo a explicar que los casos de estudio son edificios funcionalmente híbridos 39 . En contra de los resultados del análisis funcional, el análisis formal de “Alphabetical City” muestra el marcado carácter tipológico de sus casos de estudio. Para el rascacielos de principios de siglo, no es válido el análisis topológico sobre el sistema arquitectónico que caracterizó a las posteriores megaestructuras. La diversidad funcional de estos rascacielos, como Koolhaas observará, es consecuencia exclusiva de la gran escala. A nivel organizativo, la mayoría de los casos de estudio de “Alphabetical City” car ecen de sistema y jerar quización ar quitectónica. El mero hecho de trabajar sobre arquitecturas clasificables por forma evidencia la rigidez funcional de estas. Incluso los ejemplos publicados en “Hybrids Buildings” , aunque mejor expuestos y r epr esentados (Fig. 7), son meras aproximaciones al híbrido Revisión del Rascacielos de Uso Mixto Mixed-Use Skyscraper Review 64 8. Metacity/Data- town, por MVRDV (1998). Aplicación del concepto de paisaje de datos: A partir de un análisis de datos, se visualiza el esfuerzo edifica- torio necesario para or ganizar de manera autosuficiente una ciudad ficticia. 65 Regar ding the infrastructural characterisation, as the analysis of megastructur es has revealed, the mobility system is inher ent in the ability to simulate the behaviour of a city , and it functions as a mobility infrastructur e. In the case of Steven Holl´s work and theory of hybrid architectur e, the infrastructural component is even mor e evident, since he has repeatedly investigated and used bridge-type infrastructur es as a mobility system and a hybridisation method 55 . Regar ding the landscape characterisation, this definition of hybrid may be interpreted in one way or another depending on how the concept of ‘landscape’ is understood. One of the most inter esting interpr etations is the one associated with the idea of ‘ datascape’, developed by MVRDV , and defined as “a kind of technique or a tool that tries to unfold the chaos theories, which appear so much in the curr ent ar chitectural debate” 56 , which r espond to demands, rules and logic that go beyond for mal pr edeterminations and are the r esult of social behaviour 57 . The datascape theory is reaf firmed with the analysis of the so-called da-me 58 ar chitectur es published in Made in T okyo. Accor ding to their authors, these architectur es respond spontaneously to the supply-demand (data) rules r equested by the city 59 . This guidebook also defines the idea of ‘environmental unit’ as a coher ent envir onment of adjacency between functions that may belong to dif fer ent categories 60 . This concept interpr ets the urban landscape as a set of entities for med by functional syntagms that can be housed in a single building, or connect adjacent buildings. Supported by the concept of ‘envir onmental unit’, r ecent theories question the exclusive functional characterisation of the hybrid, exposing a displacement of the concept towar ds ecological efficiency 61 . The ecological advantages of hybrid ar chitectur e ar e obvious, but these ar e always a consequence of the main purpose of the ar chitectur e (its use). V arious programs can be energetically and Respecto a la componente infraestructural, como ha mostrado el análisis de las megaestructuras, el sistema de movilidad es inherente a la capacidad de simular el comportamiento de una ciudad, y éste funciona como infraestructura de movilidad. En el caso de la obra y teoría de arquitectura híbrida de Steven Holl, la componente infraestructural r esulta aún más evidente, ya que, r ecurr entemente ha investigado y empleado infraestructuras tipo puente como sistema de movilidad y método de hibridación 55 . Respecto a la componente paisajística, esta definición de híbrido puede ser interpr etada de una manera u otra en función de cómo se entienda el propio concepto ‘paisaje’. Una de las interpr etaciones más inter esantes es la que viene asociada a la idea de ‘paisaje de datos’ ( datascape ), desarrollada por MVRDV , y definida como “una clase de técnica, o como una herramienta que intenta r evelar las teorías del caos que tanto apar ecen en el debate ar quitectónico actual” 56 , que r esponden a demandas, r eglas y lógicas que van más allá de las predeterminaciones formales y son r esultado del comportamiento social 57 . La teoría del datascape , se r eafirma con el análisis de las denominadas ar quitecturas da- me 58 publicadas en Made in T okyo . Según sus autor es, estas ar quitecturas responden de manera espontánea a las r eglas de oferta- demanda (datos) que solicita la ciudad 59 . En este libro-guía también se define la idea de ‘unidad ambiental’ como entorno coherente de adyacencia entre funciones que pueden pertenecer a categorías difer entes 60 . Este concepto interpreta el paisaje urbano como un conjunto de entidades formadas por sintagmas funcionales que pueden albergarse en un solo edificio, o conectar edificios adyacentes. Apoyadas en el concepto de ‘unidad ambiental’, teorías recientes cuestionan la exclusiva caracterización funcional del híbrido, exponiendo un desplazamiento del concepto hacia el rendimiento ecológico 61 . 66 El híbrido multifuncional gracias a su capacidad de adaptación a difer entes usos, queda a mer ced de la oferta-demanda de la ciudad, siendo, por consiguiente, una ar quitectura vinculada de for ma indisoluble con el paisaje. 67 structurally complemented, but if the city does not demand one of them, the result will be anti-ecological. W ith the same theoretical basis, but with dif fer ent conclusions, the theory of the urban landscape as a fractal or set of ecosystems stands out since those ecosystems “are the exter nal elements that condition the pr ograms and the layout of the hybrid support” 62 . Thanks to its ability to adapt to dif fer ent uses, the multifunctional hybrid r emains at the mer cy of the supply-demand of the city , being, ther efor e, an ar chitecture inextricably linked with the landscape. Despite the denial of the functional component in the definition of hybrid as the indissoluble combination between architectur e, landscape and infrastructure; the analysis of its two variables (infrastructur e and landscape) fr om an updated approach, brings us back to the idea of a multifunctional hybrid. However , the use of this definition is discouraged as it may lead to confusion. Pr oof of this ar e examples such as the Malaparte house, which, despite configuring a hybrid system with the landscape (viewpoint over a house over a r ock), lacks infrastructural character . T o a lar ge extent, the latter is due to the reduced scale of the single-family architectur e, which makes it impossible to absorb mor e complex programs. Las ventajas ecológicas de la arquitectura híbrida son evidentes, pero éstas siempr e son consecuencia de la finalidad principal de la ar quitectura (su uso). Diversos programas pueden complementarse ener gética y estructuralmente de forma beneficiosa, pero si la ciudad no demanda uno de ellos, el r esultado será antiecológico. Con la misma base teórica, pero con conclusiones diferentes, destaca la teoría del paisaje urbano como un fractal o conjunto de ecosistemas que “son los elementos externos que condicionan los programas y la diagramación del soporte híbrido” 62 . El híbrido multifuncional gracias a su capacidad de adaptación a diferentes usos, queda a mer ced de la oferta-demanda de la ciudad, siendo, por consiguiente, una arquitectura vinculada de forma indisoluble con el paisaje. A pesar de la negación de la componente funcional en la definición de híbrido como la combinación indisoluble entr e ar quitectura, paisaje e infraestructura; el análisis de sus dos variables (infraestructura y paisaje) desde un enfoque actualizado, nos remite nuevamente a la idea de híbrido multifuncional. No obstante, se desaconseja el uso de esta definición, ya que puede inducir a confusión. Muestra de ello son los ejemplos como la casa Malaparte, que, pese a configurar un sistema híbrido con el paisaje (mirador sobr e vivienda sobr e r oca), car ece de carácter infraestructural. En gran medida, esto último es debido a la r educida escala de la arquitectura unifamiliar , que imposibilita la absor ción de programas de mayor complejidad. 68 69 [Note: as indicated at the beginning of this chapter , this corr esponds reliably to the r esearch article published in number 10 of the jour nal Cuader no de Pr oyectos Ar quitectonicos (2020), entitled “El concepto de edificio híbrido. Caracterización topológica como recurso de proyecto= The hybrid building concept. T opological characterisation as a pr oject resour ce” (pp. 52-65). That is why in these conclusions some ideas are exposed that have been written in an intuitive but accurate way . These ideas will be developed extensively in subsequent chapters] Despite the fact that many authors identify the main paradigm shift of hybrid buildings in other typologies, the origin of hybrid buildings, as we understand them nowadays, originates mainly from megastructur es, and the first theories about the design of these. If we ignore technical issues and the pejorative connotations of the megastructures, fr om the comparative analysis of these and contemporary architectur e, we can obtain an updated definition of the concept of hybrid building. The most corr ect meaning of the concept of a hybrid building is that of one capable of beneficially accommodating dif fer ent uses. On this basis, the quality that gives hybrids this capacity is the or ganisational or topological system, which is independent of the uses it has at a given time. The topological system of hybrids has to be made up of various subsystems or independent pr ograms 63 that in tur n have to be or ganised and interr elated by means of a lar ger -scale general system. The general system works as a mobility infrastructur e. This must connect absolutely all the parts or pr ograms, so it will condition the building for m, or at least, will have a pr esence in the section of the building. For a building to meet these characteristics, a minimum scale is r equir ed. A small building could never house the diversity and pr ogrammatic complexity necessary for the whole to be consider ed hybrid. [Nota: como se ha indicado al inicio de este capítulo, este se corresponde de forma fidedigna con el artículo de investigación publicado en el númer o 10 de la r evista Cuaderno de Proyectos Ar quitectónicos (2020), titulado “El concepto de edificio híbrido. Caracterización topológica como r ecurso de proyecto= The hybrid building concept. T opological characterisation as a project resour ce” (pp. 52-65). Es por ello que en estas conclusiones se exponen algunas ideas que han sido redactadas de forma intuitiva pero certera. Estas ideas serán desarr olladas in extenso en los posterior es capítulos] A pesar de que muchos autor es identifican el principal cambio de paradigma de los edificios híbridos en otras tipologías, el origen de los edificios híbridos, tal y como los entendemos hoy día, en gran medida tiene origen en las megaestructuras, y las primeras teorías sobre el diseño de éstas. Si obviamos las cuestiones técnicas y las connotaciones peyorativas de las megaestructuras, del análisis comparativo de éstas y la ar quitectura contemporánea, podemos obtener una definición actualizada del concepto de edificio híbrido. La acepción más correcta del concepto de edificio híbrido es la de aquel capaz de albergar beneficiosamente usos dispares. Partiendo de esa base, la cualidad que otorga a los híbridos esta capacidad es el sistema organizativo o topológico, que es independiente de los usos que contenga en un momento determinado. El sistema topológico de los híbridos ha de componerse de diversos sub-sistemas o pr ogramas 63 independientes que a su vez han de estar or ganizados e interr elacionados mediante un sistema general de mayor escala. El sistema general funciona como infraestructura de movilidad. Éste debe conectar absolutamente todas las partes o pr ogramas, por lo que condicionará la forma, o al menos, tendrá pr esencia en la sección del edificio. Para que un edificio cumpla estas características, se r equier e una escala mínima. Definición de Edificio Híbrido Definition of Hybrid Building 70 The building must be positioned in a balance between ar chitectural determination and functional indeter minacy . The latter allows it to be able to r espond to the functional needs demanded by its envir onment even without losing the specificity and identity that each specific pr ogram r equir es. Finally , it should be mentioned that the hybrid concept itself implies a syner gistic use of the dif fer ent building techniques and technologies. Except for this last point, this definition deliberately sidesteps the technical issues of construction. Although ther e ar e invariants in structural, energetic and constructive solutions, their inclusion would link the term to the technological limitations of our time. The design pr ocedur e developed r esponds mainly to social issues. If, for example, we analyse OMA´s CCTV building in China (Fig. 9), we see that it fulfils the entire method of hybrids projects. It is a lar ge-scale building made up of dif fer ent sub- systems or pr ograms. It is structured based on a main system that works as a mobility infrastructur e (called by Koolhaas himself as a skyscraper -loop 64 ). The main CCTV system connects absolutely all its sub-systems. Its diagram pr ovides ar chitectural deter mination and conditions the general shape of the building. In tur n, the main system provides indeter minacy , since it functions as a public space composed of lar ge- scale flexible spaces. The function of these is to trigger social activity among the users of the various sub-systems or pr ograms. Un edificio de pequeñas dimensiones nunca podría albergar la diversidad y complejidad pr ogramática necesaria para que el conjunto sea considerado híbrido. El edificio ha de posicionarse en equilibrios entr e determinación ar quitectónica e indeterminación funcional. Esto último le permite ser capaz de r esponder a las necesidades funcionales que demanda su entorno aun sin perder la especificidad e identidad que r equier e cada pr ograma determinado. Por último, hay que mencionar que el propio concepto híbrido implica un apr ovechamiento sinér gico de las difer entes técnicas y tecnologías de edificación. A excepción de este último punto, esta definición elude de forma deliberada las cuestiones técnicas de la construcción. Aunque existen invariantes en las soluciones estructurales, energéticas y constructivas, la inclusión de éstas, ligaría el término a las limitaciones tecnológicas de nuestra época. El pr ocedimiento de diseño desarr ollado r esponde principalmente a cuestiones sociales. Si, por ejemplo, analizamos el edificio de la CCTV en China de OMA (Fig. 9), observamos que cumple todo el método de pr oyectos híbridos. Es un edificio de gran escala compuesto por diferentes sub-sistemas o pr ogramas. Se estructura en base a un sistema principal que funciona como infraestructura de movilidad (denominado por el propio Koolhaas como skyscraper -loop 64 ). El sistema principal de la CCTV conecta absolutamente todos sus sub-sistemas. Su diagrama aporta determinación ar quitectónica y condiciona la forma general del edificio. A su vez, el sistema principal aporta indeterminación, ya que funciona como espacio público compuesto de espacios flexibles de gran escala. La función de estos es detonar actividad social entr e los usuarios de los diversos sub-sistemas o pr ogramas. 71 9. Loop-skyscraper en la sede de CCTV (China). Izquier da: Diagrama de cir cu- laciones/loop. Dere- cha: Maqueta con- ceptual 72 1 Reuben Louis GOODSTEIN e Imre LAKA TOS, “Symposium: The Foundations of Mathematics,” Pr oceedings of the Aristotelian Society , Supplementary V olumes 36 (1962): 145–84, https://www .jstor .org/ stable/4106691. 2 Friedrich A. V on HA YEK, “The Dilemma of Specialization,” en The State of the Social Sciences (Chicago: University of Chicago Pr ess, 1956), 462–73. 3 Norbert WIENER, The Human Use of Human Beings (Boston: Houghton Mif flin Co., 1950). 4 Landau continúa explicando cómo los cambios radicales en la sociedad son capaces de evidenciar la obsolescencia de los axiomas ar quitectónicos. La forma de pr oceder de esta tesis renuncia a las ventajas de la investigación especialista. Para ello, se estructura mediante capítulos que, de forma gradual, abor dan la hibridación arquitectónica desde lo más genérico hasta pr ofundizar ampliamente en casos de estudio que, tras el análisis general, se han considerado de gran interés. Siendo precisamente el desarrollo de los capítulos más genéricos lo que dota de criterio a la elección de los casos de estudio. Royston LANDAU, New Dir ections in British Architectur e (New Y ork: George Braziller , 1968). 5 Salvador HADDADI, “El Concepto de Edificio Híbrido. Caracterización T opológica Como Recurso de Proyecto= The Hybrid Building Concept. T opological Characterisation as a Pr oject Resour ce,” Cuaderno de Pr oyectos Arquitectónicos 10 (2020): 52–65. 6 Real Academia Española, “Híbrido, Da,” 2019, https://dle.rae.es/híbrido. 7 Aristóteles, “Libr o II,” en Reproducción de Los Animales (Madrid: Gr edos, 1994), 176–84. 8 Ibidem, 177–74. 9 “[…] the tendency of cr oss-breeding to produce an animal or plant with a greater hardiness and capacity for growth than either of the parents.” Kolreuter según cita de Joseph Fenton, “Hybrid Buildings,” Pamphlet Ar chitecture 11 (Nueva Y ork: Princeton Architectural Pr ess, 1985): 4. 10 Real Academia Española, “Híbrido, Da.” 11 Martin Musiatowicz, “Vigor híbrido y el arte de mezclar= Hibrid vigour and the art of mixing” en Hybrids I: Híbridos V erticales= High-Rise Mixed-Use Buildings (V itoria: a+t ediciones, 2008), 6. 12 Fenton, Op. cit, 3–40. 13 Musiatowicz, Op. cit, 6. 14 Steven Holl lo emplea en publicaciones anteriores de la misma r evista Pamphalet Architectur e. Steven Holl, “Bridges,” Pamphlet Ar chitectur e 1 (Diciembre 1977):5. Steven Holl, “The Alphabetical City ,” Pamphlet Architectur e 5 (Marzo 1980): 6. Steven Holl, “Bridge of Houses,” Pamphlet Ar chitectur e 7 (Julio 1981): 4. 15 En 1999, Angélil y Klingmann abren una línea de investigación sobr e híbridos no multifuncionales. Mar c Angélil y Anna Klingmann, “Hybrid Morphologies - Infrastructur e, Architectur e, Landscape,” Daidalos 73 (1999): 16–25. 16 Leonardo Benevolo, Historia de La Ar quitectura Moderna, traducido por María Castaldi y Jesús Fernández Santos (Barcelona: Gustavo Gili, 1977): 591-592. L. Benevolo nos r emite a Anatole Kopp, V ille et Révolution: Ar chitecture et Urbanisme Soviétiques Des Années Vingt. (Paris: Anthr opos, 1967). 17 Aur ora Fernández Per , “Hybrid V ersus Social Condenser ,” en Hybrids III : Híbridos Residenciales = Residential Mixed-Use Buildings (Vitoria: a+t ediciones, 2009), 4-13. 18 Ibidem, 4–13. 19 “[en los condensadores sociales] pueden encontrarse las mismas funciones que en un híbrido, sobre todo en las Unités y sus descendientes, en las que se insertan comercios e incluso oficinas en la denominada calle interior .” Ibidem, 10. 20 Ibidem, 8. Notas 73 21 Desde la aparición de las primeras edificaciones en altura de uso mixto, la disposición funcional más común ha sido formando un gradiente en función de los programas más públicos a los más privados. Mar celo Faiden, “Los Bajos de Los Edificios Altos” (T esis doctoral, Universitat Politècnica de Catalunya, 2015), 250–8. 22 Fenton, Op. cit, 6. 23 Fenton, Ibidem, 20. 24 Fernández Per , Op. cit, 10. 25 Federico Soriano, “Espacios. Espacio Público y Privado,” en Diccionario de Metápolis de Arquitectura A vanzada (Barcelona: Actar , 2001), 203. 26 “En el Downtown Athletic Club, el rascacielos se usa como un “condensador social” constructivista: una máquina para generar e intensificar algunas modalidades deseables de las r elaciones humanas.”. Rem Koolhaas, Delirio de Nueva Y ork , traducido por Jor ge Sainz (Bar celona: Gustavo Gili, 2004), 152. 27 “Capas programáticas sobr e terreno disponible, para fomentar la coexistencia dinámica entre interfer encias, eventos sin pr ecedentes. […]. T ome la sección del rascacielos típico y póngala de lado; ahora declar e a cada piso un programa difer ente; […]; En lugar de tratar el “par que” como lo opuesto a la ciudad como una no entidad programática, este enfoque demuestra que el parque puede sostener el programa con mayor facilidad” (“Pr ogrammatic layering upon vacant terrain to encourage dynamic coexistence od their interference, unprecented events. […]. T ake the section of the typical skyscraper and put it on its side; now declare each floor a differ ent program; […]. Instead of treating “park” as the opposite of the city a pr ogrammatic non-entity , this approach demonstrates that the park can sustain program with superior ease”). Rem Koolhaas, Content (Colonia: T aschen, 2002), 73. 28 Alberto Nicolau, “Figuración Retórica En La Obra de Rem Koolhaas” Cuadernos de Pr oyectos Ar quitectónicos 8 (2014): 81, http://polired.upm.es/index.php/pr oyectos_arquitectonicos/article/view/3976. 29 Destaca la figura de Cedric Price como pionero del radicalismo en Europa. Fue considerado el “gurú” del grupo Archigram, el cual a su vez inspiró a otr os grupos de arquitectos europeos como Archizoom y Superestudio. Según Staley Mathews, Price y los Metabolistas japoneses llegaron a las mismas conclusiones de forma simultánea. Stanley Mathews, Fr om Agit - Pr op to Fr ee Space: The Ar chitectur e of Cedric Price (London: Black Dog, 2007): 242. 30 Javier Mozas ha observado esta similitud al identificar los Mat-buildings como pr ecedente de los híbridos horizontales. T ambién destaca la investigación de destaca la de N. Mestre que desarrolla el concepto de híbrido con diversos ejemplos de megaestructuras. Javier Mozas, “Usos Mezclados. Un Recorrido Histórico= Mixed Uses. A Historical Overview ,” en Hybrids II: Híbridos Horizontales= Low-Rise Mixed Use Buildings (V itoria: a+t ediciones, 2008), 4–25. Nieves Mestre Martínez, “Híbrido: Entre La Disidencia y La Ecología= Hybrid: Between Dissidence and Ecology ,” en ZARCH: Journal of Interdisciplinary Studies in Ar chitecture and Urbanism 3 (2014): 158–67, https://zarch.unizar .es/images/Descargas/PDF/Revista03/0311- Nieves Mestr e.pdf. 31 “The megastructure is a large frame in which all the functions of a city or part of a city are housed. […]. [Inher ent in the megastructure concept,] is the suggestion that many and diverse functions may beneficially be concentrated in one place.” Fumihiko Maki, “Investigation in Collective Form,” en The School of Ar chitecture. W ashington University 2 (1964): 8. 32 “One of the most interesting developments of the megaform has been done by Pr ofessor Kenzo T ange with M.I.T . graduate students when he was a visiting pr ofessor there” Ibidem, 9. 33 “[Professor T ange pr esents a proposal that] includes a megaform, and discrete, rapidly changeable functional units which fit within the lar ger framework. […]. T ange’ s megaform concept depends largely on the idea that change will occur less rapidly in some realms than it will in others, […]. This suggests that the megastructur e which is composed of several independent systems that can expand or contract with the least disturbance to others would be more preferable to the one of a rigid hierarchical system. […]. T wo basic Notas 80 02. TEORÍAS, MOVIMIENTOS Y MANIFIESTOS VINCULADOS A LA HIBRIDACIÓN 81 Este capítulo pr etende exponer los antecedentes y las principales teorías vinculadas a la hibridación ar quitectónica al fin de desarr ollar el marco teórico-cultural y r efer encial de la investigación. Se subdivide, en siete epígrafes cuya selección se ha basado en el intento de barr er los principales movimientos de pensamiento de principios de la segunda mitad del s. XX que, en mayor o menor medida, están vinculadas a los dos principios fundamentales de la hibridación: la adaptabilidad al cambio y la composición de sistemas que favorezcan el comportamiento sinér gico de las partes. En el primer epígrafe se expone el cambio de paradigma en la concepción del concepto de pr ograma arquitectónico y sus implicaciones en la hibridación. En el segundo epígrafe se investigan los antecedentes que inspirar on a la vanguar dia megaestructuralista, centrando la atención en el pr opio enfoque y perspectiva de los pr opios ar quitectos vanguar distas. La idea de ar quitectura y or ganicidad trae un lar go recorrido preliminar hasta el r ealce de esta en los años sesenta. En el ter cer epígrafe se desarrolla, principalmente desde el enfoque de Giancarlo de Carlo, las ideas de la tradición or gánica en la ar quitectura desde sus orígenes hasta la segunda mitad del s. XX y su relación con la sociedad. El cuarto epígrafe desarr olla las ideas del movimiento brutalista vinculadas al desplazamiento de la estética y los cánones her edados, y la vinculación entr e estos y la idea de topología ar quitectónica. El quinto epígrafe desarr olla la teoría de los Smithson vinculada al desarr ollo del sistema de movilidad. El sexto epígrafe desarrolla br evemente las ideas del manifiesto GEAM y la Arquitectura Móvil. En el epígrafe conclusivo se resume el marco r efer encial y se establece la estructura para el desarr ollo del bloque práctico. 82 02.01 Ámbito y Estado del Arte: El pr ograma ar quitectónico 83 Summerson estaba vinculado a la arquitectura de la vanguardia británica a través de sus contactos con difer entes integrantes del grupo MARS (Modern Architectural Research; la sección inglesa de los CIAM periodo 1933- 57), como Maxwell Fry y Denys Lasdun. En esta ocasión, Summerson desarr olla una crítica de la ar quitectura moderna centrando su análisis en el concepto de programa arquitectónico y exponiéndolo como fuente de unidad y característica fundamental de dicho movimiento, frente a la imitación formal como base de los movimientos pr ecedentes 5 . La conferencia comienza poniendo en pie la necesidad de establecer una teoría (al menos de carácter pedagógico) de la ar quitectura moderna, que la difer encie de otras ar quitecturas. Summerson reflexiona sobr e la diferenciación entre teoría y práctica ar quitectónica y sobr e la posible independencia entr e ambas. Ejemplifica esto último con la ar quitectura de Michelangelo que, aun siendo car ente de teoría, hace una gran aportación a la ar quitectura de su época. Además de este hecho, Summerson identifica una distendida falta de pr ofundidad en los análisis teóricos de la ar quitectura moderna que empiezan a sur gir principalmente a partir de 1927. No obstante, Summerson reconoce una serie de libr os trascendentes en lo que a teoría del Movimiento Moderno r especta. El primero de ellos es “V ers une architectur e” 6 de Le Corbusier , que, aun siendo uno de los libros más r eseñados del siglo XX, no es ni pretende ser teoría arquitectónica. Además, el libr o de Le Corbusier tampoco da respuesta a la pr egunta sobr e cuál es la fuente de unidad de la ar quitectura. Según Summerson, la teoría de Le Corbusier nada tiene que ver con su ar quitectura. Por el contrario, destacan los textos vinculados a la Bauhaus de Gr opius y , sobr e todo, el libr o de Moholy-Nagy “The New Vision. Fr om Material to Architectur e” 7 , basado en las conferencias de la Bauhaus desde 1923 hasta 1928. En torno a la segunda mitad del siglo veinte se comienza a tener consciencia del desplazamiento el concepto de ‘programa’ que en el ámbito de la arquitectura llevaba tiempo gestándose. Anthony Vidler ha observado una tendencia en la contemporaneidad a la r econsideración del concepto de programa ar quitectónico 1 . V idler sitúa como origen de esta auto-consciencia la conferencia que John Summerson imparte en el RIBA en 1957, con motivo de la recepción de la medalla de or o anual, titulado “The Case for a Theory of Modern Ar chitectur e” 2 y en los planteamientos paralelos expuestos por Reyner Banham al desarrollar su idea de Brutalismo arquitectónico. Recientemente autor es españoles como Jacobo García- German 3 y Amadeu Santacana 4 han retomado esta investigación desde difer entes enfoques. El desplazamiento del concepto de ‘pr ograma arquitectónico’ tiene implicaciones dir ectas en la hibridación ar quitectónica contemporánea. Como veremos, la inclusión de la componente temporal en la evaluación de la propia arquitectura y sus implicaciones, será el detonante teórico de las técnicas de pr oyectos vinculadas a la flexibilidad de la vanguar dia megaestructuralista de los años sesenta. Posteriormente, estas ideas serán adaptadas y versionadas en el edificio híbrido contemporáneo. Se espera que la r evisión teórica del pr opio proceso de redefinición del ‘pr ograma arquitectónico’ nos permita r econocer con mayor facilidad los elementos invariantes del diseño ar quitectónico de la segunda mitad del siglo veinte, que han permanecido hasta hoy día. Respecto al propio pr ocesos de redefinición conceptual, la conferencia de Summerson de 1957 supone el origen más claro de la autoconsciencia sobre el desplazamiento del concepto de pr ograma ar quitectónico. El discurso se separa del contenido esperado, dada la vinculación de Summerson con el movimiento historicista como experto en neoclasicismo. No obstante, recor demos que 02.01 Ámbito y Estado del Arte: El P rograma A rquitectónico 84 “La fuente de unidad en la ar quitectura moder na está en la esfera social, en otras palabras, en el pr ograma del ar quitecto” 10 85 específicas” 11 . Como bien aclara Jacobo Gar cía-German, debe tenerse en consideración que la palabra ‘pr ograma’ en inglés (‘program’), de forma generalizada se emplea para acepciones distintas a las que suele ser empleado el término en español 12 . En español y en el contexto ar quitectónico, el término suele ser empleado para describir un conjunto de necesidades funcionales asociadas a determinadas superficies. En cambio, en inglés este concepto se asocia a la planificación de uno o varios propósitos, por lo que de forma implícita está asociado a la componente temporal: “La principal difer encia es que implican un proceso en el tiempo. Es difícil imaginar un programa en el que no haya algún patr ón rítmicamente r epetitivo- […]” 13 . El concepto de pr ograma es descrito por Summerson como unidad biológica u or gánica y como unidad espacio-temporal por otr os autor es como Moholy-Nagy y Giedion. La, para entonces novedosa, inclusión de la componente temporal provenía de la complejidad de los pr ogramas ar quitectónicos de la primera mitad del siglo veinte, los cuales se vuelven cada vez más complejos y desafiantes por lo que la evaluación de estos pasa de ser principalmente de carácter cuantitativo a serlo de carácter cualitativo. Summerson concluye su conferencia enunciando el problema de la formalización ar quitectónica final y planteando la condición ingenieril de la arquitectura como una posible solución. Según el posterior texto de Anthony Vidler , el pr oblema de la formalización queda sin resolver en el texto de Summerson. A pesar de que Summerson descartara las ideas preliminar es de Banham sobre el concepto de topología como posible solución para la formalización del pr ograma arquitectónico, V idler anota que será Banham quien posteriormente encuentre en los proyectos de Archigram la solución formal a los nuevos planteamientos sobr e el programa ar quitectónico: “Ar chigram pr opor cionaría el A difer encia del libr o de Le Corbusier , el de Moholy trata de buscar la fuente de unidad en la arquitectura y , según él, esta reside en el determinismo biológico. Según Summerson, la r espuesta de Moholy a la pregunta sobre la fuente de unidad ar quitectónica r esulta inoperativa en el contexto en el que se desarr olla: “Supongo que, si se comprendieran las implicaciones de mayor alcance de la cibernética, si las funciones del artista fueran por fin explicables en términos mecanicistas, se podría llegar a alguna de esas teorías. Per o eso está tan terriblemente lejos que apenas vale la pena considerarlo en r elación con el movimiento moderno ahora en curso de evolución. […] A pesar de las finas percepciones y las inmensamente valiosas suger encias prácticas contenidas en el libr o de Moholy , me par ece que su insistencia en lo biológico es un cierr e prematur o y puramente verbal del tema de la teoría arquitectónica moderna. No da nada a lo que aferrarse excepto este elusivo mito de la finalidad “biológica”” 8 . El enfoque biológico de Moholy pone a Summerson en la pista de la idea de organicidad en la ar quitectura. Summerson encuentra en un comentario casual del libro de Bruno Zevi, “T owards an Organic Architectur e” 9 , lo que el pr opio Summerson considera la r espuesta más acertada a su pr egunta “la concepción or gánica de la ar quitectura se basa “en una idea social y no en una idea figurativa (supongo que quiere decir formal)””, lo cual le lleva al cor olario de que “La fuente de unidad en la ar quitectura moderna está en la esfera social, en otras palabras, en el programa del arquitecto. De lo antiguo (un mundo de formas) al pr ograma (un fragmento local de patr ón social) [...] ”10 Summerson afirma que el único nuevo principio involucrado en la arquitectura moderna es la concepción del programa arquitectónico como fuente de unidad. Define el pr ograma como “una descripción de las dimensiones espaciales, las r elaciones espaciales y otras condiciones físicas r equeridas para el desempeño conveniente de condiciones 86 “Ar chigram tiene poca teoría, mucho dibujo y artesanía. Están en el negocio de la imagen y han sido bendecidos con el poder de cr ear algunas de las imágenes más convincentes de nuestr o tiempo.” 17 87 la ar quitectura moderna” […] ” 15 El análisis de Banham sobre el brutalismo, la topología o “une ar chitectur e autr e” r esulta paradójico en cuanto a metodología. A pesar de basarse en un análisis puramente de carácter formal, Banham rechaza lo que él consideraba como fetichismos (ar quitectónicos) de la tecnología. “A lo largo del pr esente siglo, los ar quitectos han convertido en fetiches los conceptos tecnológicos y científicos fuera de contexto y se han sentido decepcionados cuando se desarr ollar on de acuer do con los pr ocesos de desarrollo tecnológico […] hace una generación, fue ‘La Máquina’ la que defraudó a los arquitectos mañana o pasado será ‘La Computadora’, o la Cibernética o la T opología” 16 Bajo ese planteamiento, Banham descartaba la mística en torno a la tecnología establecida durante el Movimiento Moderno, pero, por el contrario, no duda en centrar su análisis en las tecnologías emergentes como fuentes de inspiración de los megaestructuralistas o fundamentar su análisis sobre los Smithson y Ar chigram en la fuerza de la imagen del pr oyecto: “Archigram tiene poca teoría, mucho dibujo y artesanía. Están en el negocio de la imagen y han sido bendecidos con el poder de crear algunas de las imágenes más convincentes de nuestr o tiempo.” 17 Una de las investigaciones de Banham vinculadas a la formalización del nuevo pr ograma arquitectónico es la arquitectura a base de componentes “clip-on”. Esta idea, que remonta sus orígenes a la idea de “cerula de servicios” de Mies van der Rohe, tendrá gran acogida durante el periodo megaestructuralista, siendo según la definición de W ixom un elemento invariante de estas. La idea de “clip-on” será desarrollada (apoyada en la tecnología cibernética) en el pr oyecto Fun Palace de Cedric Price, Joan Littlewood y Gor don Pask. Poseriormente, guiados por su maestr o Price, el grupo Ar chigram desarr ollará “Plug-in city”, una inversión de la idea del “lenguaje per dido” de Summerson” 14 Vidler también explica cómo la investigación de Banham sobre el pr ograma arquitectónico comienza en sus artículos sobr e el nuevo Brutalismo y la deformación del concepto de imagen y de estética (ver ) . Las observaciones de Banham sobre la arquitectura brutalista le permitirán vislumbrar una tendencia al cambio en la configuración formal de algunos pr oyectos y edificios de mediados del siglo veinte que denominara como “arquitectura topológica” (concepto que desarrollar e in extenso en el siguiente capítulo). T anto Summerson como Banham observan la tendencia a la desincr onización entre teoría y práctica arquitectónica. Bajo ese ar gumento se sustentan las r elaciones entr e la teoría del desplazamiento del concepto de programa ar quitectónico, cuya gestación Summerson ubica durante el Movimiento Moderno, y la puesta en práctica de dicha teoría en la vanguar dia megaestructuralista de la segunda mitad del siglo veinte. Según Vidler , es a partir de la confer encia de Summerson, cuando se pr oduce un momento de crisis crucial para la ar quitectura causado por la pérdida o ruptura de la “mitología de la forma y función”, que marca el “fin del Funcionalismo”: “El movimiento moderno, tal como lo definieron sus historiadores: Pevsner , Siegfried Giedion, Henry-Russell Hitchcock y luego Banham, había sido entendido como fundamentalmente de carácter “funcionalista”. […] era una forma de ignorar las diferencias formales y estilísticas de las diversas vanguar dias para pr opor cionar una coartada unificadora o un fundamento definidor por la modernidad arquitectónica. […] Fue desde esta posición, también, que la primera generación de maestr os modernos fue criticada por T eam X, entr e otros, como estrecho y antihumanista en su funcionalismo. Fue bajo este signo que John Summerson, escribiendo en la revista del Instituto Real de Arquitectos Británicos en 1957, construyó su “defensa de una teoría de 88 “[...] Per o donde Banham consider ó la ar quitectura (o su r eemplazo) como el motor inventivo y cr eador de for mas para sus gráficos, el nuevo Koolhaas global par ece haber superado por completo la eficacia incluso de sus pr opios diagramas y encontr ó el principio de placer de la ar quitectura en la implacable negación de las estrategias e ideales tradicionales.” 22 89 como elucidación racional como manifiesto, para Koolhaas tal teoría se manifiesta en el catálogo, en línea y potencialmente exhaustivo, teoría como inventario.” 21 Las técnicas de mapeados y diagramación de Koolhaas se presentan como una técnica de lectura de la r ealidad, per o, en palabras de Vidler , Koolhaas emplea estos para negar las soluciones convencionales: “La teoría r eciente ha presentado la noción del diagrama como un instrumento potencial para cr ear formas frente a tal inventario. El diagrama par ece autoritario y científico en medio de un mundo de gráficos y tablas y sin retórica en un mundo repleto de r esiduos de expr esiones ar quitectónicas. Banham también creía en los diagramas; su célebr e comentario de que “la historia es un gráfico” demostró su fe en la pr edicción y el pr ogr eso. Pero donde Banham consider ó la arquitectura (o su reemplazo) como el motor inventivo y cr eador de formas para sus gráficos, el nuevo Koolhaas global par ece haber superado por completo la eficacia incluso de sus pr opios diagramas y encontró el principio de placer de la ar quitectura en la implacable negación de las estrategias e ideales tradicionales.” 22 Al r especto de los textos de Summerson y V idler , J. García-German ha expuesto la relación entre la reevaluación del pr ograma arquitectónico y la idea de pragmatismo: “queda demostrado, en las refer encias que tanto Summerson como posteriormente Banham y Price utilizarán, la existencia de una veta de filiación pr ogramático-pragmática que se manifiesta intermitentemente en diferentes periodos y de distintos modos (Durand, Bentham, Marinetti, Gr opius, Korn, Bill, Fuller…). Una veta que emer ge periódicamente, enmascarada por las pr eocupaciones propias de cada momento per o con una especie de coher encia interna, r epitiendo herramientas y mecanismos de trabajo. […].” 23 Par ece certer o el planteamiento de García- German si consideramos la r eciente “clip-on”, la cual Banham no dudará incluir en su r epertorio de pr oyectos de r efer encia: “Ar chigram no puede decirle con certeza si se puede hacer que Plug-in City funcione, per o puede decirle cómo podría ser” 18 . En lo que a la deformación del concepto de pr ograma ar quitectónico respecta, Vidler muestra un especial interés en la arquitectura de Ar chigram: “De todos aquellos que cuestionar on la “ar quitectura une autr e” en la década de 1960, Archigram Group, al ampar o de lo que parecía ser un juego irrever ente e inofensivo, lanzó la crítica más fundamental del pr ograma ar quitectónico tradicional” 19 . Una de las mayores críticas tanto al grupo Ar chigram como a gran parte de la vanguar dia de los sesenta es la utopía de alguno de sus planteamientos vinculados a la adaptabilidad al cambio. Como W arr en Chalk señala, el propio Ar chigram era consciente de ello, pero la visión futurista del grupo se fundamentaba en una necesidad superior: “nuestra supervivencia depende de una utopía ecológica, de lo contrario ser emos destruidos” 20 . Archigram era consciente de la pr opia utopía de sus planteamientos, per o esta era, desde el punto de vista de ellos, una utopía que tendría lugar en un futur o pr óximo. El texto de V idler finaliza r elacionando la ar quitectura de Koolhaas con la r econsideración del concepto de pr ograma arquitectónico durante la vanguar dia de los sesenta. En este sentido, la metodología de Koolhaas se pr esenta como una técnica de interpr etación de la sociedad y sus programas ar quitectónicos: “Para Koolhaas, la ciencia no ofr ece soluciones, solo conocimiento; las soluciones son competencia de los administrador es globales de ener gía y mer cados. Los ar quitectos, armados con las herramientas precisas que ofr ecen la información y el mapeo visual, solo pueden percibir y predecir; su papel no es inventar el programa, sino identificar su materia prima. Si para Summerson y Banham era imperativo reescribir la teoría para promulgar su nuevo sentido del programa, la teoría tanto 96 02.02 Antecedentes a la vanguar dia de la segunda mitad del s. XX 97 Los arquitectos megaestructuralistas encontrar on antecedentes a estas en difer entes tipos de infraestructuras, pueblos e incluso máquinas. Además de las r eferencias gráficas de carácter futurista, el análisis de las r efer encias se caracterizaba por la lectura de estas como resultado de procesos sociales. Las r efer encias al mundo de la ingeniería (la náutica, la aer onáutica o la automovilística) ya estaban pr esentes en la obra de Le Corbusier , per o mientras que él se centraba en cuestiones de innovación constructiva y tectónica, el análisis de los megaestructuralistas profundizó en cuestiones de inter conexión entr e partes funcionales. Durante la época megaestructuralista, podemos encontrar infinidad de refer encias a construcciones antecedentes de diseño a-formal, el cual se justificaba en la componente social de la arquitectura. Este análisis de las formas de inter conexión entre las partes de la arquitectura será el origen de lo que Reyner Banham calificará como ‘topología ar quitectónica’. Las relaciones entr e las megaestructuras y los edificios híbridos se evidenciarán, nuevamente, en la coincidencia de la gran mayoría de antecedentes y r efer entes gráficos. A continuación, se van a mostrar refer encias de ar quitecturas no híbridas. T odas estas tienen como denominador común el hecho de ser , o haber sido, inspiración en el desarr ollo de conceptos fundamentales de la hibridación ar quitectónica. Se espera que la investigación sobr e estos refer entes de arquitecturas proto- híbridas arr oje conocimiento y corrobor e la hipótesis inicial sobr e la vinculación entr e los conceptos de flexibilidad y conectividad e hibridación ar quitectónica. Estudiando los antecedentes y r efer encias visuales de las primeras arquitecturas del ámbito de la hibridación se pr etende compr ender con mayor claridad los inter eses proyectuales de la ar quitectura híbrida contemporánea. 02.02 Antecedentes a la V anguardia de la S egunda M itad del s. XX 98 1. Old London Bridge (según un cuadr o de Samuel Scott, alr ededor de 1750) 2. Pont Notr e Dame y Pont au Change (París, s. XVII) con- forman un “patio sin fondo” sobr e el río Sena 99 el Rialto en V enecia; y el Pulteney en Bath 36 . El inter és en estos puentes híbridos radica en que son construcciones artificiales en las que se interrelacionan todos los elementos de una ciudad: contienen casi todas las funciones que se daban en estas y se articulan mediante una calle pública en la que tienen lugar las r elaciones sociales. El puente era la demostración de que el espacio público podía ser r epr oducido artificialmente e incluso apilado sobre otro elemento (en estos casos el río). En algunos casos como el Ponte V ecchio, que contiene una galería auxiliar elevada por encima de las tiendas que conecta los Uf fizi con el Palazzo Pitti 37 , se observa como el espacio público funciona como sistema (de movilidad) jerar quizado. Estas construcciones contenían todos los elementos de los edificios híbridos y corr oboraban las hipótesis de los ar quitectos megaestructuralistas de imaginar un único edificio que simulará el comportamiento de una ciudad. Si se podía construir una micr ociudad sobr e el agua, se podrían construir sobr e cualquier cosa, incluso ciudades sobr e ciudades. A lo lar go de la historia, los puentes han sido un foco de leyendas de todas las civilizaciones: para los indios Choctaw de América del Norte caminar por un tr onco de pino sin corteza, significaba cruzar el abismo que separa este mundo de otros; los antiguos persas cr eían en el paso a la eternidad mediante un puente que filtraba el mal 31 . Los primeros puentes híbridos fuer on construidos por monjes de Italia y Francia que solían erigir una capilla en ellos 32 . La r ever encia y el simbolismo concedido a la capilla se extendió hasta el puente 33 . En una entr evista publicada en Conversation with Ar chitects John Cook pr egunta a Paul Rudolph por modelos visuales para compr ender las megaestructuras, a lo cual Rudolph contesta que el pr ecedente más clar o de estas es Ponte V ecchio de Florencia, “El Ponte V ecchio: las tiendas junto a la vía peatonal y por encima maravillosas viviendas. La escala de los pilares está en armonía con la vía r odada y luego hay una r educción de escala. Nada es nuevo. Ahí tenemos una megaestructura, y probablemente el ejemplo más pur o en la ar quitectura tradicional…” 34 . T anto Steven Holl, desde el análisis de los híbridos, como Reyner Banham, desde el análisis de las megaestructuras, señalan como precedente el Old London Bridge (Fig. 1), que desde los años 1209 hasta 1831 se mantuvo como único cruce de la ciudad y alber gaba viviendas, tiendas, una capilla, diversas entradas, un puente levadizo y ruedas hidráulicas 35 . Holl también expone, como precedente de puentes híbridos con viviendas, el puente de Bad Kreuznach (1650), en Alemania; el Pont Notr e-Dame (Fig. 2), en París, que en 1600 disponía de tr einta y cuatr o casas con tr es plantas de altura; el Pont au Change (Fig. 2) y el Pont Marie, en París, que tenían casas de cinco pisos; el ya citado Ponte V ecchio en Flor encia; Puentes 100 3. El palacio escar - pado de Mesa V erde (Colorado). “[…] a menudo se ha di- cho que estaba más cer ca de la auténtica megaestructura que el ejemplo conven- cional de <forma de grupo>, la ciudad italiana levantada sobr e una colina, sobr e todo por que la estructura bási- ca de esta colina suele quedar oculta bajo la ciudad mis- ma, mientras que en Mesa V erde a gran hendidura en el ris - co deja al descubi- erto su función de soporte del or den menor de las vivien- das […]” 10 4. Pueblo griego sobr e colina. Extrai- do del análisis de F . Maki 101 Fumihiko Maki explica la forma de las megaestructuras haciendo refer encia a diversos modelos de ciudades y pueblos eur opeos y japoneses 46 (Fig. 4 y Fig. 5). Según Maki, los factor es que determinan las organizaciones espaciales de estos pueblos son: el uso de materiales y técnicas de construcción básicas, el uso de la topografía, el hecho de que se mantiene la escala humana en todo el pueblo y el desarrollo secuencial de elementos básicos (principalmente las viviendas y los espacios intersticiales entre estas), así como el uso repetitivo de ciertos elementos visuales (mur os, portones, torr es, etc.) 47 . Maki analiza un determinado tipo de pueblo agrícola japonés formado por agrupaciones de unidades de viviendas en torno a una carr etera. El análisis de estos pueblos japoneses se centra en las interr elaciones entr e la unidad de vivienda y el conjunto que estas forman: “Es indudable que existe una clara r elación estructural entr e el pueblo y las casas, […]. Aquí la unidad de la casa es un generador de la forma de aldea y viceversa. Se puede agr egar una unidad sin cambiar la estructura básica de la aldea. La pr ofundidad y el fr ente de la unidad, o el tamaño del patio o del graner o pueden diferir de una unidad a otra. Pero prevalece la comprensión de los principios estructurales básicos al hacer la aldea.” 48 . Según señala Banham, estos pueblos tienen formas compr ensibles susceptibles de desarr ollo y cambio, per o que car ecen de una r egularidad geométrica global 49 . Algo similar ocurre en muchas ciudades inglesas, como por ejemplo Marlborough, donde la carr etera principal se ensancha formando la plaza-mer cado principal del pueblo 50 . Esta plaza contiene diversos edificios subor dinados que alber gan gran variedad de funciones 51 . Los edificios anexos podrían modificarse sin que ello afectara a la forma global. Maki realiza un análisis similar de un tipo de agrupación de viviendas habitual en T eniendo presente que las megaestructuras eran edificios que pretendían simular el comportamiento de una ciudad 38 , no es de extrañar que los ar quitectos megaestructuralistas realizarán investigaciones de carácter urbanístico. Durante los años 50 y 60 en las escuelas de ar quitectura americanas y eur opeas se comenzó a investigar el urbanismo de los “antiguos pueblos”, como solución alternativa al “desorden de las ciudades americanas” de la época 39 . A esta tendencia se sumaron los ar quitectos megaestructuralistas de la época. James Marston Fitch aplicaba la expresión “megaestructuras de mampostería de arcilla coher ente” a los pueblos beduinos del Sahara marr oquí 40 , y en las aulas de las escuelas de ar quitectura norteamericanas podian oírse frases casi idénticas aplicadas a los pueblos de T aos, Pueblo Bonito o Mesa V erde 41 (Fig. 3). Según Banham, “Lo que incluye a estas megaestructuras indias dentro del canon es su visible capacidad de ampliación y de adaptación, su car encia de una geometría r egular evidente, a pesar de que su forma global suele ser de fácil compr ensión y sus partes componentes de gran r egularidad“ 42 . El término “ megaestrutture folcloriche ” se evidenciaban las similitudes visuales entre las diagonales de las escaleras externas y las deliberadas megaestructuras de la época 43 . T ambién existen refer encias a las agrupaciones de viviendas hacinadas en colinas de Italia y Gr ecia, como modelos pr ecursor es de las denominadas secciones tipo “A” ó T errassenhäuser 44 . La mayoría de r efer encias a antiguos pueblos se realizaban de forma genérica. Una de las pocas comparaciones dir ectas entr e una megaestructura y un antiguo pueblo fue el caso de Plug-In City que, según Peter Blake, cuya idea de la ciudad como entidad or gánica única es tan antigua como Urbino 45 . Poblados 102 5. Pueblo agrícola ja- ponés analizado por Maki. 103 Ámster dam, formado por un canal, un conjunto de viviendas con patio traser o elevadas sobr e el canal y el camino empedrado que separa las viviendas del canal 52 . El acerado que separa las viviendas del canal (que en realidad pertenece a la vivienda) funciona como un espacio social, que no resta intimidad a la vivienda ya que se encuentra un nivel por debajo 53 . El conjunto forma un sistema híbrido ya que combina espacio público y espacio privado además de articular ambos mediante el acerado que funciona como sistema de movilidad que, a su vez, es detonante de actividad social. El interés de Maki en estas agrupaciones urbanas radica en las r elaciones entr e la unidad y el conjunto: “Las formas en las formas- grupales tienen su pr opio vínculo incorporado, ya sea expr esado o latente, para que puedan cr ecer en el sistema. […]. El elemento y el patr ón de crecimiento son r ecípr ocos, tanto en diseño como en funcionamiento. El elemento sugiere una forma de crecimiento y que, a su vez, exige un mayor desarrollo de los elementos, en una especie de pr oceso de r etr oalimentación. Por otr o lado, el elemento en megaforma no existe sin un esqueleto. El esqueleto guía el cr ecimiento y el elemento depende de él.” 54 El análisis de Maki se plantea desde un enfoque topológico. Al diferenciar la unidad del sistema, plantea un método de análisis basado en las interr elaciones entr e las partes y la continuidad del sistema. Un método que se aleja del tradicional análisis tipológico debido a que se abstrae de la escala. El sistema se podría extrapolar a otr o conjunto de unidades de viviendas de menor tamaño y seguiría siendo válido. 104 “... los ascensor es deben tr epar rápidamente por las fachadas cual serpientes de hierr o y cristal… [la calle debe] constar de pisos pr ofundamente inmersos en el suelo, que r ecojan todo el tráfico de la metr ópoli y estén conectados, para los transbor dos necesarios, a pasar elas metálicas y cintas transportadoras de gran velocidad.” 59 105 funcionamiento la ar quitectura podría simular . El estudio de la ciudad como un fenómeno no accidental, resultado de las costumbres y r elaciones sociales, fuer on pasos pr evios necesarios para intentar pr ogramar la ar quitectura como una ciudad. A pesar de las múltiples refer encias a la ar quitectura y el urbanismo vernáculo, la mayoría de críticos vieron en los proyectos megaestructurales una constante evocación a la tecnología incompatible con la artesanía tradicional de los antiguos pueblos 55 . La mayoría de imágenes megaestructuralistas se par ecen a las afueras de las ciudades americanas y sus instalaciones de carácter industrial 57 . El “futurismo” estaba pr esente en las r epr esentaciones y los pr oyectos megaestructuralistas, “tuberías, cables eléctricos, riostras, pasar elas, erizadas antenas de radar , tanques de combustible suplementarios y plataformas de aterrizaje, todo ello distribuido según geometrías r egular es estilo NASA” 57 . Para ellos, la tecnología era un disparatado lio que se oponía a los sólidos r egular es y uniformes de la “máquina de habitar” del “estilo internacional” 58 . En el sentido futurista, destaca como pr ecedente tanto los proyectos, como los textos del arquitecto Antonio Sant´Elia: “Debemos inventar y reconstruir ex novo nuestra ciudad moderna como si fuera un inmenso y tumultuoso solar , activo, móvil y dinámico por todas partes, y el edificio moderno como una máquina gigantesca... los ascensor es deben tr epar rápidamente por las fachadas cual serpientes de hierro y cristal… [la calle debe] constar de pisos pr ofundamente inmersos en el suelo, que recojan todo el tráfico de la metrópoli y estén conectados, para los transbor dos necesarios, a pasar elas metálicas y cintas transportadoras de gran velocidad.” 59 La influencia de este texto en los proyectos de Archigram es completamente literal. Según Banham, “esta retórica pareció despertar a una generación en busca de analogías máquina/ciudad, tanto funcionales como puramente visuales” 60 . Más allá de las similitudes “puramente visuales”, para esta investigación r esulta de inter és la analogía con la máquina en tanto que esta funciona como un sistema complejo pero comprensible, cuyo T ecnología y Futurismo 112 13. Ciudad para T r es Millones de Habitantes (Le Corbusier , 1922) 14. Plan V oisin (Le Corbusier , 1925) 15. Vista nocturna del Centr o de los Negocios de Buenos Air es desde el delta del río de la Plata. Confer encia en Bue- nos Air es, 18 de Oc- tubr e de 1929. 113 la tipificación de la industrialización a la ar quitectura, que había funcionado en los cinco puntos de la ar quitectura moderna, fracasa en la ‘ciudad-torre’. T al y como afirma Hilberseimer , la propuesta de Le Corbusier erró en la asimilación acrítica de la ciudad histórica, “En r ealidad la pr opuesta de Le Corbusier es, fundamentalmente, un intento de armonizar las grandes ciudades existentes. Sustituye el caos por el orden riguroso de su sistema geométrico. No concentra, como par ece al principio, sino que ordena y mejora. Sin cambios fundamentales. No hay un planteamiento nuevo del problema. […]. La actual ciudad no muer e por falta de geometría, como cree Le Corbusier , sino por el simple hecho de que no es orgánica. Sin duda, el orden geométrico es un medio esencial para ordenar la ciudad, pero nada más que un medio. Nunca un fin en sí mismo” 65 . Si las ciudades de principios de siglo estaban demasiado segregadas, el modelo de Le Corbusier , debido a su ordenación y racionalización, generaría mayor caos y congestión. En 1929 Le Corbusier viaja a América latina, donde se replanteará el modelo ‘beauxartiano’ de Ciudad para T res Millones de Habitantes 66 . En el pr oyecto para la Ciudad de Negocios en Buenos Aires (Fig. 15), realiza un análisis de la ciudad desde un enfoque topográfico, e incluso topológico: “insertado en un territorio que da sentido económico y social a las áreas edificadas, con la mente de quien intenta explicarse la geografía humana de una ciudad. […]. El territorio activa el proyecto como un estímulo que excita el carácter , el sentido de la ciudad. […]. Y cuando sitúa una plataforma artificial sobre el río de La Plata, ésta no será ya un recurso analógico y académico como en París, sino un acontecimiento topográfico que irá haciéndose decisivo en los siguientes pr oyectos hasta eliminar el protagonismo de la isotr opía r epetitiva de los primeros rascacielos cruciformes.” 67 . La interpretación topológica de la ciudad, causada por su or ganicidad y heter ogeneidad social, será el primer paso para la superación del modelo ‘beauxartiano’ En comparación con el r esto de su trabajo, las aportaciones de Le Corbusier a los edificios híbridos o a las megaestructuras son pocas. A pesar de ello, podemos encontrar algunos aspectos de su arquitectura que marcan el origen de determinadas ideas clave. En 1922 desarrolla su proyecto de Ciudad Contemporánea para T res Millones de Habitantes (Fig. 13), en el que parte de la idea de ‘ciudad-torre’ de Perr et y concluye con la elaboración de su pr opio rascacielos cruciforme. T anto la Ciudad para T r es Millones de Habitantes como el Plan V oisin (1925) (Fig. 14), son una analogía de París, e incluso la separación entre las torres (400 metros) se corr esponde con la distancia media entr e las bocas de metro de París 63 . El problema es que su modelo de ciudad-torre hereda la monofuncionalidad característica de los centr os urbanos de principios del s. XX, consecuencia de la industrialización. El rascacielos cruciforme se pr esenta como un pr oducto industrializado, un ‘objeto-tipo’ isótr opo y r epetitivo. La isotr opía se pr esenta en sus tres niveles: “en la retícula estructural que soporta su posibilidad de ser -isotropía y r epetición mecánica-; en su conformación tipológica -isotropía y repetición figurativa-; y en la organización topológica de la ciudad -isotr opía y repetición urbana- convergiendo con la radicalidad de un principio universal y generalizable que es en última instancia la propuesta del ‘objeto-tipo’ como monumento“ 64 . De nuevo, Le Corbusier trata de postular las invariantes de su ar quitectura, en su modelo se pueden leer los seis puntos del rascacielos moderno: 1. Estructura reticular; 2. Repetición de pisos; 3. Sistema de transporte- tráfico vertical; 4. Cerramiento ligero (vidrio); 5. T erraza jardín o potencias funcionales de la cubierta; 6. Autonomía entr e tipo y viario. La transposición de la universalidad y Antecedentes en la obra de Le Corbusier 114 16. Pr oyectos para Montevideo. Con- fer encia en Río de Janeir o, 8 de Diciem- br e de 1929. 17. Pr oyecto “A” de Font l´Emper eur en Ar gel (1931) 18. Rascacielos len- ticular . Cap de la Marine, Ar gel, 1929. Alzado y trazados r egulador es de la fachada. 115 vivienda “tipo árabe” que apar ece en el centr o de la perspectiva, con ornamentación a base de arcos de herradura y medio punto, contrasta con el rigur oso orden, tipificación y contr ol del rascacielos cartesiano. Esto puede ser leído como un pr ecedente de la diversidad tipológica de las viviendas sociales constructivistas, per o en r ealidad es más pr óximo al concepto de megaestructura y unidad separable o enchufable, ya que no pr esenta una cantidad limitada de tipologías de vivienda (como el condensador social), sino unidades habitacionales desprogramadas y pr evistas para la domesticación por parte de sus futur os habitantes. El resto de pr opuestas del mismo plan Obús se separan de la investigación tipológica/ topológica para centrarse principalmente en dar coherencia técnica al nuevo programa del rascacielos. Nuevamente r enunciará a la isotr opía del rascacielos cruciforme, per o en esta ocasión la anisotropía se justificará en la adaptación del rascacielos a los ciclos biológicos mar cados por el sol. El Rascacielos Lenticular de Argel (1938-50) (Fig. 18) se presenta como un “rascaielos biomorfo”, en el que (tras el fracaso de los ensayos de laboratorio del pan de verr e ) investiga las posibilidades técnicas y espaciales de la pr otección del clima exterior mediante una piel construida con brise-soleil 69 . Fuera de lo que podría considerarse un antecedente, aunque dentr o de la pr opia obra de Le Corbusier , hay tres pr oyectos con un marcado corte megaestructural: La Sainte- Baume (1948), Roq et Rob (1948) y el hospital de V enecia (1962-64). “¿Cuál fue, pues, la primera megaestructura concebida de modo consciente por la mente de un arquitecto, contuviera o no esta mente la palabra adecuada al concepto? Sin la palabra que precise la ambición, es difícil saber cómo trazar la línea de separación entre lo más o menos accidental y lo más claramente intencionado. Sin embar go, considerándolo desde la perspectiva de dos décadas del rascacielos cruciforme. Se repetirá en el pr oyecto para Montevideo (Fig. 16) donde, además, abandona la segregación entre viario y arquitectura, dibujando un proyecto que se conecta con la ciudad de forma continua. El culmen de aquello que, salvando las distancias con la ar quitectura contemporánea, podríamos llamar hibridación en la obra de Le Corbusier , será el proyecto “A” de Font l´Emper eur en Argel (1931) (Fig. 17). El proyecto “A” de del plan Obús ha sido r econocido como el “auténtico pr ecursor de la megaestructura a causa de su longitud aparentemente ilimitada y de la distinción r otunda entr e la estructura principal permanente y las viviendas añadidas de acuer do con las necesidades individuales. […] contenía los elementos esenciales del concepto de megaestructura, tal como éste iba a sur gir treinta años después. […] persiste la discriminación fundamental entre las partes de una construcción urbana de gran densidad: por un lado, una estructura de soporte maciza, casi monumental; por el otro, distintas adaptaciones de los espacios habitables, fuera del contr ol del ar quitecto” 68 . El pr oyecto de A de Font l´Emper eur es el nexo de unión entr e el condensador social soviético y las megaestructuras. La longitud ilimitada, que llamó la atención de los megaestructuralistas durante los años sesenta, en el s. XXI interesa como sistema de movilidad y a su vez es un precedente de la calle elevada del condensador social. T anto en el proyecto de Buenos Aires como en el de Montevideo y en el Proyecto A de Ar gel, hay una pieza que conecta las diversas torr es. Esta calle interior será un elemento necesario para la configuración de or ganizaciones a-formales y el cambio de paradigma hacia la ar quitectura topológica, tanto en las megaestructuras como en los híbridos. Un segundo aspecto de gran importancia es la aparición de espacios “fuera de contr ol del ar quitecto”, el caso concr eto del pr oyecto “A” esos espacios son las viviendas. La 116 19. Roq et Rob (1948-1949) 20. Hospital de V e- necia (1948) 117 de conversación, muchos de los mismos megaestructuralistas aceptarían un guión en el que el concepto empezará a emerger a partir de la obra de Le Corbusier , mucho más tarde que Fort l’Emper eur , pero hacia la época de sus proyectos para La Sainte-Baume y Roq et Rob (Fig. 19). Estos pr oyectos de 1948- 1949 no son todavía megaestructuras, puesto que no contienen una estructura permanente sustancial sobr e la que se levanten unidades de vivienda modulares y repetitivas. Se parece más a la clasificación de «forma colectiva» de Maki, una ciudad levantada en la ladera de una colina, cuyo plan es informal y ampliable” 70 “Aunque [Roq et Rob] no sea mucho más que una versión ordenada de la imagen de la ciudad italiana sobre una colina, este ejercicio de composición mediante la acumulación de unidades estándards está considerado como uno de los auténticos comienzos de las ideas megaestructurales tras la Segunda Guerra Mundial.” 71 . Pr obablemente, dada la época en la que se desarr olló el Hospital de V enecia (Fig. 20), a difer encia de los proyectos de 1948, nadie ha puesto en duda el carácter megaestructural del Hospital de V enecia y su vinculación con las investigaciones sobre el sistema de movilidad de los Mat-buildings: “El TEAM X creía que una expr esión apr opiada de patr ones de movimiento y puntos de transición espacial (por ejemplo, entr e el interior y el exterior , público y privado, edificio y ciudad) generaría el tipo de oportunidades de encuentro e intercambio social que car ecen de la ar quitectura de estilo internacional. Esta sensibilidad produjo una serie memorable de diseños en la década de 1960, particularmente para complejos educativos. De alguna manera, todos llevaban el sello de la pr opuesta sin construir del Hospital de V enecia de Le Corbusier (1962), un mosaico ar quitectónico que se asemejaba a una ciudad en miniatura debido a su distribución de espacios internos alr ededor de una red de patios y jardines y debido a su techo bajo y variado.” 72 118 02.03 T radición or gánica y sociedad “Una actitud de objetividad histórica radical, fundada en el r econocimiento de la nueva r ealidad económica y social del mundo contemporáneo y en la convicción de que la ar quitectura necesita r enovarse, no sólo en sus for mas de expr esión sino en su esencia misma, para que participe de manera pr ogr esiva e integral en las transfor maciones que impone la nueva r ealidad” 74 119 r eflejada, a su vez en el Art Nouveau, la secesión vienesa, el futurismo y el neoplasticismo. T odas estas corrientes, tienen en común “una actitud igualmente radical en ímpetu, pero que es subjetiva y ahistórica en su rechazo participar dir ectamente de la r ealidad y su insistencia en alternativas absolutas, conscientemente pr eservadas contra la contaminación con la r ealidad” 76 . En este sentido, De Carlo postulara por un punto de equilibrio en el que lo “subjetivo” sea atemperado por aspectos “objetivos”, y a la inversa, la “objetividad” y la “realidad” no deben interpretarse como una apelación a los estándares cognitivos absolutos, porque es pr ecisamente la naturaleza multifacética y cambiante de la realidad, la que soporta un escrutinio continuo y puede aportar la calidad de la diversidad ar quitectónica 77 . No obstante, a excepción del texto sobr e Le Corbusier , De Carlo mostró mayor interés en lo “objetivo”. Esto se verá r eflejado en su constante búsqueda por un método de pr oyecto lo suficientemente claro y coherente como para hacerlo accesible a un público lo más amplio posible: “Y a no se trataba de sustituir un lenguaje [arquitectónico] por otro, sino de perfeccionar y popularizar un método de trabajo clar o, acor de con situaciones r eales, flexible, capaz de adaptarse a las circunstancias cambiantes y , al mismo tiempo, orientarlas y dirigirlas; un método que restituiría al pr oblema de la forma sus vínculos indispensables con la historia de la sociedad.” 78 La figura de Morris inspir ó algunos aspectos fundamentales de la teoría de De Carlo, como la dimensión política de la arquitectura en r elación al papel del ar quitecto en la sociedad: “[...] Con su obra y el ejemplo de su propia vida mostró cómo construir para las personas, estar cer ca de las personas y participar en sus pr oblemas y desgracias significaba luchar codo a codo con ellos por la satisfacción de sus necesidades morales y materiales. Enseñó que para que la ar quitectura sea auténtica La teoría ar quitectónica de la vanguar dia de los años 60 se nutr e del antecedente teórico sobr e la ar quitectura or gánica que, a su vez, se vincula con la idea de arte social. El edificio híbrido contemporáneo, como resultado del proceso evolutivo de los conceptos de flexibilidad y conectividad de las megaestructuras ar quitectónicas de los años 60 y 70, también es her eder o conceptual de la aplicación a la ar quitectura de la idea de or ganicidad. El estudio de las formas de crecimiento y evolución presentes en la naturaleza y su aplicación al campo de la ar quitectura, asienta los fundamentos contemporáneos de conceptos más actualizados como la topología ar quitectónica o la adaptabilidad al cambio. Si buscamos en el origen del concepto de ar quitectura or gánica, uno de los antecedentes que suscita mayor interés lo encontramos en la figura de W illiam Morris, a quien Giancarlo De Carlo dedica un artículo 73 . T ras la pubicación, De Carlo denominara la línea de pensamiento de Morris (junto a la de otr os teóricos como W right, Geddes, Berlage, Behr ens, Loos y la época en la que la Bauhaus estaba dirigida por Gropius), como tradición “objetiva” de la Modernidad: “Una actitud de objetividad histórica radical, fundada en el reconocimiento de la nueva realidad económica y social del mundo contemporáneo y en la convicción de que la ar quitectura necesita r enovarse, no sólo en sus formas de expresión sino en su esencia misma, para que participe de manera pr ogr esiva e integral en las transformaciones que impone la nueva r ealidad” 74 . En 1945, Bruno Zevi publica “T owards an Or ganic Ar chitectur e”, donde r esalta la diferencia entr e la “tradición orgánica” y la rama purista pr edominante del Movimiento Moderno, r ealzada por la ideología de Le Corbusier 75 . Esta misma visión dual de la modernidad será expuesta por De Carlo al contraponer la tradición “objetiva”, equivalente a la idea de or ganicidad, con otra “subjetiva”, según De Carlo, también repr esentada por el purismo de Le Corbusier en el Movimiento Moderno y 02.03 T radición O rgánica y S ociedad 120 21. T orre Outlook en Edimbur go de Pat- rick Geddes 22. Masieri Memo- rial para V enecia, de Frank Lloyd W right 121 a sensibilizar al pueblo de las posibilidades políticas de la sociedad, De Carlo procurará que la componente crítica esté presente durante todo el pr oceso de ar quitectura participativa, e incluso en su pr oyecto de viviendas en Mazzorbo, realizará un análisis crítico del contexto urbano en cual conservará de forma selectiva algunos patr ones de forma de la ciudad histórica. La metáfora or gánica de Geddes, lo acer ca a la línea de pensamiento de Louis Sullivan y su discípulo Frank Lloyd W right. A pesar de la visión negativa de Wright sobre las aglomeraciones urbanas y su interés en el paisaje natural, contrario a la visión de la denominada línea “objetiva” de De Carlo (u “orgánica” según Zevi), Geddes y W right comparten un punto de vista en común en sus r espectivos conceptos de ‘historia’ y ‘naturaleza’: “Para Geddes, el tejido histórico de la ciudad era un conjunto de condiciones “naturales”, encontradas, sujetas a cambios y evolución de acuer do con leyes “naturales”. Para Wright, el paisaje natural estadounidense había sido, desde la época pr ecolombina, un denso depósito de símbolos, de valor es humanos primarios; así, para él, la naturaleza era pr ofundamente histórica” 82 . La afinidad entr e W right y los ar quitectos italianos se hace evidente tanto por cómo ha sido estudiado por la crítica italiana como por sus tr es visitas a Italia. De hecho, su único proyecto para Eur opa fue el Masieri Memorial para V enecia (Fig. 22), un alber gue para estudiantes de ar quitectura ubicado fr ente al Gran Canal. Un pr ograma funcional que expone el inter és de W right en que las futuras generaciones de ar quitectos estudien el contexto histórico y urbano italiano. El pr oyecto de W right para V enecia, con frecuencia ha sido calificado por la crítica como un proyecto “or gánico”, pero no en un sentido lineal sino como consecuencia de su r elación con contexto histórico 83 . La idea de ‘organicidad’ también será desarr ollada a nivel teórico durante la segunda mitad del siglo XX. En 1951 Richar d Hamilton (del no puede limitarse a cuestiones de gusto o estilo, sino que debe ampliar su perspectiva y convertirse en un principio activo que abar ca todas las actividades humanas” 79 . La visión de Morris tenía cierto carácter utópico, per o necesario, ya que si el este la ar quitectura per dería su capacidad crítica. El punto débil de la teoría de Morris estaba en su incapacidad para lidiar con la metrópolis y la era industrial. La aproximación y la forma de interpr etación del contexto urbano de Patrick Geddes, propor cionó a De Carlo un refer ente alternativo en el contexto de la ciudad, donde la teoría de Morris en el contexto de expansión de las ciudades, solo podía encaminarse hacia el retir o y el aislamiento social. El programa funcional de la T orre Outlook en Edimburgo (Fig. 21) de Geddes propor cionó un antecedente a De Carlo sobre las posibilidades del pr oceso participativo en la interpr etación de la ciudad: la torre alber gaba una exposición sobr e el urbanismo que iba desde la escala mundial, pasando por Europa, el conjunto de países de habla inglesa, Escocia, Edimbur go y , finalmente, la “cámara oscura” ubicada en el último piso y desde la cual se podía observar el desarr ollo del contexto urbano de la torr e. Dado que la exposición no estaba enfocada a un público especializado ni específico, esta fue interpr etada por como una “encuesta cívica”, un pr oceso de “lectura” de la ciudad y “participación” pasiva sobr e esta, ya que facilitaba un “diagnóstico pr evio a la cura” 80 . Pr obablemente influenciado por su formación como Botánico, Patrick Geddes, en su libro “Cities in Evolution”, expuso la ciudad como un organismo biológico, ya que estaban sujetas a procesos de crecimiento y cambio análogos a la evolución de los organismos vivos 81 . En la teoría del Geddes confluye la contextualización histórica y los procesos sociales bajo el análisis de ambos como un pr oceso “natura”. Sin embar go, esta visión del contexto urbano como resultado de procesos or gánicos no imposibilito una lectura crítica. Al igual que la T orre Outlook estaba orientada 128 02.05 T eam X: El sistema de movilidad según Alison y Peter Smithson 129 vista de la hibridación, como el r echazo de la zonificación de las ciudades y la segregación en vivienda, trabajo y ocio), el grupo se caracterizó por la búsqueda de los propios principios fundamentales, o, en palabras de John V oelcker , el punto de partida del T eam X fue “lo que hay que hacer” 96 . Por tanto, el desarr ollo teórico del equipo abar có un amplio espectro de cuestiones, que iban desde la teoría megaestructural de los Smithson y de Bakema, hasta las teorías sobr e la participación y la lectura del lugar de De Carlo, Erskine y V an Eyck. Por este motivo, r esulta especialmente complicado encontrar un antecedente clar o del T eam X. Benedict Zucchi señala las similitudes con la Escuela de Franckfurt, concr etamente, con la teoría de Theodor Adorno: “Se sugier e una comparación inter esante, particularmente entr e los escritos contemporáneos de De Carlo, V an Eyck y Adorno, que abar car on muchos de los mismos temas: la cultura popular y el impacto del consumismo, la experiencia estética y el papel del arte como fuerza crítica, la reforma de la universidad, y las implicaciones para el arte y la arquitectura del cambio tecnológico. La posición de Adorno contra el reduccionismo científico de Popper , […] r ecuer da el r echazo unánime del Equipo X a las Cuatro Funciones del CIAM (T rabajo, Vivienda, Recr eación y T ransporte) y la zonificación” 97 , las cuales, según los miembr os del T eam X, son r esultado de una simplista extrapolación al urbanismo de la ideología de la pr oducción. El T eam X (o T eam 10) fue un grupo multidisciplinar de arquitectos y urbanistas, de convicciones muy dispares, que se reunían para debatír fervientemente sobr e la pr opia disciplina. Dentro del ámbito del T eam X, destaca el desarr ollo conceptual de los Smithson en torno al sistema de movilidad de la ar quitectura. En el desarr ollo de los Smithson dentr o del T eam X, encontrar emos desarr ollos conceptuales y citas que describen los intereses fundamentales de muchas ar quitecturas híbridas contemporáneas. El primer encuentro T eam X tuvo lugar en 1953, en el congr eso C. I. A. M. IX, per o la primera r eunión formal como “T eam X” no tuvo lugar hasta 1960, en Bagnols-sur -Cèze. El grupo fue per diendo fuerza de forma pr ogr esiva y la última r eunión fue en Lisboa, a finales de 1981, a la cual solo asistier on cuatr o miembr os. Por una parte, destacan siete miembros por su mayor actividad y repr esentatividad en las r euniones: Jaap Bakema, Georges Candilis, Giancarlo de Carlo, Aldo V an Eyck, Alison y Peter Smithson y Shadrac W oods. No obstante, cabría mencionar otr os miembr os espontáneos que hicieron aportaciones de gran importancia: José Antonio Coder ch, Ralph Erskine, Amancio Guedes, Rolf Gutmann, Geir Grung, Oskar Hansen, Charles Polonyi, Brian Richards, Jerzy Soltan, Oswald Mathias Ungers, John V oelcker , Sam T urner y Stefan Wewerka. Lo que diferencia al T eam X de otr os grupos como el Independent Gr oup o Ar chigram era la mar cada disparidad ideológica de sus integrantes. El cor olario de esto fue la ausencia de una desarr ollada declaración de intenciones común. A excepción de algunos puntos singular es en los que todos coincidían (algunos muy interesantes desde el punto de El T eam X 02.05 T eam X: El S istema de M ovilidad según Alison y Peter Smithson 130 131 Durante la década de los 50, los Smithson publicar on una serie de textos en los que desarr ollar on la importancia del sistema de movilidad en el urbanismo. Esta idea tendrá implicaciones directas en sus propios pr oyectos de escala urbana y , además, serán extrapoladas a pr oyectos de ar quitectura de gran tamaño. Gran parte de la argumentación se basará en el análisis de la ciudad bajo parámetr os topológicos, lo cual refuta la hipótesis de Reyner Banham que r elaciona la ar quitectura de los Smithson con este concepto, especialmente en el paradigmático proyecto para la Universidad de Sheffield (para el análisis de Banham, ver 03.02 T opología e Imagen; y para el análisis de la Universidad de Sheffield, ver 06.01 Superposición de Sistemas: Concurso para la Ampliación de la Universidad de Shef field ) Para explicar de forma or denada los difer entes puntos de interés de los Smithson r elativos al sistema de movilidad, vamos a partir de las seis “técnicas de edificación de ciudades que pueden hacer a una comunidad más compr ensible”, que publicar on en 1959. Las agrupar emos en tres: la primera y segunda técnica (relativas al flujo, el movimiento y las agrupaciones); la ter cera y la cuarta técnica (r elativa a la estética de la temporalidad); y la quinta y sexta técnica (relativas a la obsolescencia cultural de la vivienda colectiva). El Sistema de Movilidad 132 “El objetivo del urbanismo es la compr ensibilidad, es decir la claridad de or ganización. La comunidad es por definición compr ensible. Y la compr ensibilidad, por tanto, debería ser tambien una característica de las partes. Las subdivisiones de la comunidad deben ser pensadas como “unidades apr eciables” […] una jerar quía de asociaciones humanas.” 99 133 nos r ecuer da a las “estructuras de conjuntos” a las que hace refer encia Christopher Alexander para explicar el comportamiento de una ciudad (ver 03.03 T opología y Potencialidad). Además, al igual que sucede en la teoría de Alexander , cuando hablan de ‘jerarquía de asociaciones humanas’ explican la ciudad como un fractal de agrupaciones sociales. La teoría de los Smithson nos r ecor dará cada vez más a la teoría de Alexander , ya que posteriormente seguirán desarrollando la idea de que el sistema de movilidad de la ciudad es el que le otor ga identidad y estructuración social a esta: “El punto principal que aquí planteamos es que para que una aglomeración humana sea “una comunidad” en el siglo XX no es necesario, ni práctica ni simbólicamente, que constituya una densa masa de edificios, aunque esto no significa necesariamente que el ár ea que actualmente ocupa la zona edificada deba ser incr ementada. Se tratará más bien de un r eagrupamiento de densidades. […]. El tipo de medio ambiente necesario, y la densidad r esultante, dependerán exclusivamente del esquema de vida de la gente que allí habite. El esquema general de la comunidad contendrá muchas partes, y grupos de densidades variables […]. T ales concentraciones permitirán la creación de un nuevo sistema de caminos r odeados de espacios ver des […]. La experiencia ha demostrado que es posible mantener grandes cinturones ver des y franjas de autopistas, y en efecto uno de los medios obvios de pr oveer a la cr eación de la estructura urbana primaria es relacionar las ár eas verdes con el sistema principal de caminos.” 100 La idea de ‘jerarquía de asociaciones humanas’ r elaciona de forma dir ecta la primera técnica con la segunda. Aunque en la segunda técnica no hablan de forma explícita de la idea de agrupación, esta queda implícita al plantear el pr oblema de la dispersión y las densidades de la ciudad: “2) Aceptar la dispersión implícita en el concepto de movilidad; repensar los modelos de densidad aceptados y la ubicación de funciones en r elación a los nuevos medios De las seis técnicas, las dos primeras son las que abordan la idea de sistema de movilidad de forma más explícita. La primera ‘técnica de edificación’ hace hincapié en la importancia de la movilidad y , sin desarrollar la idea, anotan las posibilidades de esta en el objeto arquitectónico: “1) Desarrollar los sistemas de caminos y comunicaciones como una infraestructura urbana. (Carreteras como fuerza unificadora). Y compr ender las consecuencias del flujo y el movimiento sobre la ar quitectura” 98 . Anteriormente, en 1953, con motivo del congr eso CIAM IX, en Aix-en-provence, Alison y Peter Smithson habían publicado un artículo titulado “Urban Re-identification”, en el que r emar can la falta de legibilidad de la legibilidad del urbanismo y las carencias sociales de los agrupamientos residenciales: “El objetivo del urbanismo es la comprensibilidad, es decir la claridad de or ganización. La comunidad es por definición comprensible. Y la comprensibilidad, por tanto, debería ser tambien una característica de las partes. Las subdivisiones de la comunidad deben ser pensadas como “unidades apr eciables” -una unidad apr eciable no es un “grupo visual” o un “barrio”, sino una parte, en cierto modo definida, de una aglomeración humana. La unidad apr eciable debe ser difer ente en cada tipo de comunidad […] Para cada comunidad particular debe inventarse la estructura peculiar de sus subdivisiones. En la mayoría de los casos, el agrupamiento de viviendas no refleja ninguna r ealidad de organización social; resulta más bien de conveniencias políticas, técnicas y mecánicas. Por más que es extremadamente difícil definir los altos niveles de asociación, la calle implica un contacto físico comunitario, el distrito un conocimiento comunitario, y la ciudad un contacto intelectual comunitario: una jerar quía de asociaciones humanas.” 99 . Resulta especialmente r elevante cuando explican el concepto de “unidad apr eciable” r eferido a las agrupaciones sociales que se dan dentr o de un barrio. T al y como exponen la idea, Primera y segunda técnica: Flujo, movimiento y agrupaciones 134 135 de comunicación” 101 . Considerando el br eve texto publicado un año antes, aquí hacen un guiño a varias ideas posteriormente desarrolladas como el Mat- building y la Cluster City , ambos r elacionados con el concepto americano de Supermanzana, basado en la organización fractal y gradual de sistemas de movilidad de diferentes velocidades: “En las áreas edificadas, densas, de las grandes ciudades, los pr oblemas de movimiento son más complicados que en las rutas de las afueras. El movimiento en las grandes ciudades, debe incluir las funciones de estacionamiento y paradas. En general, el tráfico nacional entr e ciudades, entr e sector es, y local (coches de poca velocidad, peatones) deberían tener cada uno sistemas separados que no pr esentaran atajos -el movimiento debe continuar a través de todas las etapas de la jerar quía- y la edificación de ciudades debería r esponder a esta jerar quía de movimiento” 102 . 136 “Los Ángeles es maravillosa en muchos aspectos, per o le falta legibilidad, ese factor que en última instancia implica identidad [...]. El trazado de Los Ángeles y la for ma de sus edificios no indican lugar es para detenerse y hacer cosas en ellos. Su for ma depende enteramente de su esquema de movimiento, el cual es virtualmente un fin en sí mismo” 103 137 forma depende enteramente de su esquema de movimiento, el cual es virtualmente un fin en sí mismo. Es absolutamente claro que, en cualquier ciudad ideal de la actualidad, la r ed de comunicaciones debe servir (e indicar) lugar es para detenerse y hacer cosas en ellos. […] el colosal desper digamiento de lugares a los cuales la gente se dirige; arriba, hacia las montañas, para un pic-nic; al desierto por una excursión; a una playa alejada para bañarse; o a los Marshall Fields (en Chicago), de compras. Los “focii” sociales se hallan casi todos fuera del así llamado centro de la ciudad, y en general no están basados en el tipo de servicios que pueden ser fácilmente moldeados para que ayuden a la legibilidad del planteo urbano.” 103 . En el análisis de Los Ángeles, identifican que los puntos de parada de la ciudad están dispersos y no están asociados a subestructuras de la ciudad. Como ellos mismos señalan, es necesario que existan puntos singular es en el entramado de la ciudad, per o en el caso de Los Ángeles, estos están desperdigados por el complejo entramado de la ciudad y esto pr oduce que la ciudad par ezca una red de camino que no va a ninguna parte. En cambio, ellos pr oponen la idea de la Cluster City , que se basa en la escrituración de la gran masa de la ciudad en agrupaciones de menor tamaño que engloban varios de los puntos singular es de parada. Los Smithson irán compr endiendo la enver gadura de la relevancia del sistema de movilidad en la estructuración de una sociedad. Conforme avanzamos en el proceso de maduración de ellos, observamos que sus textos se centran en la importancia de la movilidad en todas las escalas de trabajo. Aplicaran su teoría tanto al análisis de ciudades, como al desarr ollo de pr oyectos urbanos. Una de las mejores explicaciones de cómo debe estructurar el sistema de movilidad de una ciudad sus gradientes de velocidad la pr opor cionan al explicar el funcionamiento de Los Ángeles: “La intención es mantener bajo contr ol el nivel de mecanización apar ente empleando el sistema vial como estructura de la ciudad. […] limitar su pr esencia, canalizando el ruido mecánico y la excitación, y creando r emansos para la vida familiar y la r egeneración. La densidad y la intensidad deberán estar r elacionadas con la función de la zona, lo cual dará como resultado comunidades con una variación mucho más genuina de esquemas de vida. […]. En algún punto debe existir un lugar de máxima intensidad. En algún lugar debe haber un sitio que no solamente permita el contacto de mentes con mentes, sino que también lo simbolice. Esto sólo puede suceder en el “centr o” (sólo puede haber un lugar en el cual la experiencia de la comunidad alcance su máximo; si hubiera dos habría dos comunidades). Pero esto implica que, en una comunidad dispersa, deberá ser más pequeño y más intenso que los “centr os de la ciudad” existentes. Justamente la cuestión de los “focos” sociales permite apreciar la diferencia entr e la idea de la Cluster City , y una ciudad como Los Ángeles, comúnmente comparada con ella. Los Ángeles es maravillosa en muchos aspectos, per o le falta legibilidad, ese factor que en última instancia implica identidad y también que todos los asuntos de la ciudad sean como una extensión de uno mismo, así como que esta extensión sea compr ensible. El trazado de Los Ángeles y la forma de sus edificios no indican lugar es para detenerse y hacer cosas en ellos. Su Primera y segunda técnica: Análisis de Los Ángeles 144 “Así como nuestr o pr oceso mental necesita puntos fijos (fijos en el sentido de que sólo cambian en períodos r elativamente lar gos) que le per mitan clasificar y valorar infor maciones transitorias y per manecer clar o y sano, en la misma for ma la ciudad necesita “puntos fijos”, puntos identificatorios que sólo cambien a lar go plazo, y por medio de los cuales puedan ser valoradas e identificadas las cosas que cambian en ciclos más cortos.” 112 145 construcción permanente). En los r elacionados ciclos de cambio de una comunidad, ciertos edificios históricos son, muy a menudo, vistos como elementos fijos a perpetuidad, y lo son r ealmente mientras se los siente socialmente importantes. Otr os, como los tribunales de justicia o los edificios municipales, tienen casi (prácticamente) funciones inalterables, o -como las usinas y plantas industriales pesadas- r epr esentan inversiones demasiado masivas para ser frecuentemente alterados. Estos son los elementos “fijos” arquitectónicos; los ‘’ transitorios” son los negocios y casas y pequeñas estructuras similar es, que se suman unos a otr os, y se alteran o r eedifican por completo en ciclos de cambio a corto plazo.” 112 . Establecen como elementos fijos el sistema de movilidad, los edificios históricos de r epr esentatividad social y determinadas funciones “inalterables”. Cabe señalar que el anterior texto se publicó en 1960, y , hoy día par ece muy difícil pensar que aún existen funciones “inalterables”. El incipiente desarr ollo de las nuevas tecnologías nos permite imaginar futuros escenarios en los que se produzcan cambios en cualquier función de la ciudad. Por el contrario, gran parte del patrimonio histórico permanece inalterado, en gran medida, gracias a las políticas de pr otección. La experiencia también nos ha demostrado que el sistema de movilidad de las ciudades tiende a conservarse. Esto último tendrá implicaciones dir ectas en las megaestructuras de mediados del s. XX e implicaciones indirectas en los edificios híbridos contemporáneos. Se establecerá una r elación directa entr e las formas de crecimiento y ampliación de las megaestructuras y sus propios sistemas de movilidad. En algunos casos, la forma de ampliación consistirá en la extensión del pr opio sistema de movilidad y en otros casos en la r epetición, multiplicación, de este. Y a sea por extensión o por r epetición, casi todas las formas de ampliación de las megaestructuras En el ter cer y cuarto apartado se centran en la estética de la temporalidad: “3) Entender y usar las posibilidades ofr ecidas por una tecnología de lo “per eceder o”, cr ear un nuevo tipo de medio ambiente con diferentes ciclos de cambio para las difer entes funciones. 4) Desarr ollar una estética apr opiada a las técnicas y escalas operativas de la construcción mecanizada” 111 . Posteriormente explicar on que partes y elementos de la ciudad consideraban fijos y cuales variables, y la importancia de la estética del cambio: “Así como nuestro proceso mental necesita puntos fijos (fijos en el sentido de que sólo cambian en períodos r elativamente lar gos) que le permitan clasificar y valorar informaciones transitorias y permanecer claro y sano, en la misma forma la ciudad necesita “puntos fijos”, puntos identificatorios que sólo cambien a largo plazo, y por medio de los cuales puedan ser valoradas e identificadas las cosas que cambian en ciclos más cortos. […] En la actualidad, el sistema vial parece obviamente un punto fijo, que cambia en ciclos lar gos de hasta 75 años (incluso en Los Ángeles el ciclo es suficientemente largo). Así pues, el sistema vial merece ser tratado como un punto fijo. Per o es un punto fijo que conecta, y esto hace que sus implicaciones sean muy diferentes de los puntos fijos históricos. El medio ambiente no edificado es cada vez más transitorio: los afiches cambian según un ciclo mensual, los avisos luminosos según un ciclo semestral, y las vidrieras de las tiendas, las vestimentas, las r evistas, etc., con ciclos variables r egular es e irr egular es muy a menudo oscuramente r elacionados entre sí. El establecimiento de una estética del cambio (o de la transitoriedad) es en r ealidad casi tan importante para la apreciación de la estructura como el mantenimiento de la inviolabilidad del sistema vial. […] La estética de los edificios de un medio ambiente urbano debería reflejar el ciclo de cambio apr opiado. Los elementos “fijos” deberían tener apariencia de tales, y los “transitorios”, par ecer transitorios, incluso aunque no varíe su vida real como edificios (la así llamada T er cera y cuarta técnica: Estética de la temporalidad 146 147 se basarán en la creación de un sistema de movilidad y contabilidad lo suficiente clar o y evidente como para que pueda r epetirse o extenderse siguiendo el mismo patr ón. Como veremos más adelante (ver 05.03 Cr ono-espacios e Inercias: Rem Koolhaas y 05.04 Cr ono-espacios e Iner cias: T écnica), la asociación del sistema de movilidad (o cr ono espacio de movilidad) a un tiempo de cambio de lar go plazo será una invariante repetida en la gran mayoría de los edificios híbridos contemporáneos. Como anotan los Smithson, ya en los años sesenta, “el medio ambiente no edificado es cada vez más transitorio: […]”. En el espacio público (la calle) se pr oduce la paradoja de que, siendo el espacio formal y estructuralmente más estable, todo lo que sucede en él es todo lo contrario: las actividades que se dan en él son las más inestables. T anto es así, que incluso la velocidad de tránsito y para de los usuarios también hace r eflejo de dicha inestabilidad. Posteriormente, en “Generic City”, Rem Koolhaas reflexionara sobre esta estética del cambio, que es reflejo de la sociedad globalizada 113 . Redundando en la paradoja, los pr ogramas y la estética del espacio público (el cual, según los Smithson es el que otor ga identidad a la ciudad) serán los causantes de la pér dida de identidad de las ciudades. 148 “[...] para mantener la libertad de movimiento pr oponemos niveles múltiples con “calles en el espacio” r esidenciales. Éstas se entr elazarán en un complejo continuo de niveles múltiples, [...]. Nuestra jerar quía de asociaciones está tejida en un continuum modulado que r epr esenta la ver dadera complejidad de las asociaciones humanas ” 115 149 asociaciones humanas.” 115 Por tanto, la fragmentación de la sección del Golden Lane era r esultado de dos consideraciones iniciales: la necesidad de edificar en altura y la búsqueda de agrupaciones sociales coher entes. Este planteamiento, nos hace volver la mirada hacia la importancia del sistema de movilidad en los bloques de vivienda colectivos y les hace plantear el pr oblema de las agrupaciones sociales desde un enfoque topológico. El quinto y sexto punto hablan de las condiciones de la vivienda. Lo harán obviando el pr oblema de la movilidad interna y expondrán la solución a sus problemas en la búsqueda de una imagen de vanguar dia: ”5) Superar la “obsolescencia cultural” de la mayor parte de las viviendas en masa, encontrando soluciones que proyecten una imagen tecnológica, genuinamente del siglo XX, de la vivienda: confortable, segura y no feudal. 6) Establecer condiciones que no afecten desfavorablemente la salud mental del bienestar . […]” 114 No obstante, años antes, al hablar del pr oyecto de viviendas Golden Lane en el el CIAM IX, los Smithson habían abordado el pr oblema de la obsolescencia cultural de la vivienda desde el enfoque de las r elaciones entr e estas y el urbanismo: “Es importante comprender que los términos usados: Calle, Barrio, etc., no deben ser tomados como realidad, sino como ideas, y que será tarea nuestra la de hallar nuevos equivalentes de estas formas de asociación para nuestra nueva y no demostrativa sociedad. El problema de re-identificar al hombr e con su medio ambiente (contenu et contenant) no puede ser resuelto usando antiguas formas de agrupamientos de viviendas, calles, plazas, espacios ver des, etc., puesto que la r ealidad social que ellas r epr esentaban ya no existe. En el complejo de asociaciones que es una comunidad, la cohesión social solamente puede lograrse si deja lugar a la libertad de movimientos, y esto nos conduce a nuestra segunda ley: la altura (densidad) debería incrementarse en la medida en que la población total se incremente, y viceversa. En el contexto de una gran ciudad con edificios altos, para mantener la libertad de movimiento pr oponemos niveles múltiples con “calles en el espacio” r esidenciales. Éstas se entrelazarán en un complejo continuo de niveles múltiples, conectado en donde fuer e necesario con los sitios de trabajo y con los elementos al nivel del suelo que sean necesarios a cada nivel de asociación. Nuestra jerarquía de asociaciones está tejida en un continuum modulado que r epr esenta la ver dadera complejidad de las Quinta y sexta técnica: Obsolescencia cultural de la vivienda colectiva 150 “Los caminos (...) for man la infraestructura física esencial de la comunidad. Lo más importante de los caminos es que son físicamente grandes y tienen el mismo poder que cualquier accidente geográfico, tal como una montaña o un río, para cr ear divisiones geográficas, y en consecuencia sociales” 116 151 definirla como “Loop-trick” 117 , consistente en la comunicación de dos plantas contiguas de forma fluida, mediante una rampa habitable. Hay un cierto paralelismo entr e la visión de los Smithson y el manifiesto “Bigness” de Rem Koolhaas 118 . A pesar de que aplican la teoría de la gran escala a diferentes ámbitos (Koolhaas a los edificios y los Smithson a la movilidad), ambos cr eían en el potencial generador de actividad social que solo permite la gran escala. Por un lado, Koolhaas esperaba que, disponiendo de suficiente espacio, los edificios funcionaran como una ciudad y los pr ogramas se autorregularan por la ley de oferta-demanda. Por otro lado, los Smithson sabían que el sistema de movilidad, si disponía del espacio suficiente, podía funcionar como detonante de actividad social. La r elación entre la gran escala y el sistema de movilidad, además de en el citado sistema del lazo, la podr emos ver aplicada de difer entes formas en la obra de Koolhaas ( ver 05.03 Crono- espacios e Inercias: Rem Koolhaas y 07.01 Conectividad en la obra de Rem Koolhaas ). Quizás el arquitecto que ha expuesto esta idea con mayor claridad en su obra es Steven Holl, al desarr ollar su teoría sobr e la por osidad y la topología (ver 03.04 Nociones Contemporáneas y Definición Actualizada de T opología Ar quitectónica y 07.02 El sistema de movilidad en la obra de Steven Holl). T odas estas técnicas y estrategias nos expondrán la importancia del sistema de movilidad en los edificios híbridos contemporáneos. Hay una última cuestión relativa al sistema de movilidad en la teoría de los Smithson que no está incluida en las seis técnicas anteriores. La importancia de la escala: “T radicionalmente, fue algo de gran escala y permanente -la Acrópolis, el río, el canal o alguna especial configuración del terreno- lo que hizo compr ensible toda la estructura de la comunidad y aseguró la identidad de las partes con el todo. Hoy en día, nuestro err or más obvio es la falta de compr ensibilidad e identidad de las grandes ciudades, y el remedio a tal situación está seguramente en un sistema vial clar o y de gran escala: la “Carr etera urbana”, elevada de una función mejoradora a una función unificadora. Con el fin de cumplir esta función unificadora, todos los caminos deben ser integrados en un sistema, per o la médula de éste deben ser las carr eteras en las áreas edificadas pr opiamente dichas. En esas áreas, el tamaño de las carr eteras en r elación con el de las otras r ealizaciones les permite cumplir una tarea unificadora visual y simbólica, al mismo tiempo que hacer funcionar efectivamente el todo. […] Los caminos (junto con las principales líneas de electricidad y los desagües) forman la infraestructura física esencial de la comunidad. Lo más importante de los caminos es que son físicamente grandes y tienen el mismo poder que cualquier accidente geográfico, tal como una montaña o un río, para crear divisiones geográficas, y en consecuencia sociales. T razar una ruta, por lo tanto, especialmente a través de una zona construida, es una cuestión muy seria, puesto que al hacerlo se está cambiando fundamentalmente la estructura de la comunidad.” 116 La iconicidad del sistema de movilidad será un tema r ecurr ente en las megaestructuras. Saliendo de la obra de los Smithson, uno de los ejemplos más conocidos y , a su vez, que expone mejor esta idea, es el centr o Geor ges Pompidou, de Renzo Piano y Richar d Rogers. La exposición al exterior del sistema de movilidad vertical, de forma diagonal o cruzada, será un tema repetido durante la segunda mitad del s. XX. Koolhaas “patento” esta idea al Otras cuestiones r elativas a la movilidad: Gran escala 152 02.06 El Manifiesto GEAM y la Ar quitectura Móvil 153 contrario al concepto de zonificación: “Las secciones individuales de la ciudad deben contar con viviendas y centros de trabajo, así como con centr os de formación física e intelectual” 123 . Para esto último proponen, además de las unidades r esidenciales, el “desarr ollo de mayor es unidades espaciales a nivel urbano” 124 que tienen un marcado carácter de equipamiento. De la solución al pr oblema de la movilidad urbana, r esulta inter esante los términos “secciones individuales de la ciudad” y “unidades espaciales a nivel urbano”. Ambos nos remiten a la idea de urbanismo fractal o incluso de ciudad policéntrica y nos encaminan de forma dir ecta hacia la idea de edificio híbrido multifuncional. Esto quedará plasmado de forma aún más evidente en la adenda de marzo de 1961: “Los problemas de comunicación se aliviarán a través de una multifuncionalidad del or ganismo urbano“ 125 . Además, identifican el pr oblema de la rigidez de las edificaciones existentes y la poca adaptabilidad de esta a “la vida r eal”, así como el elevado coste de la vivienda y las discr epancias entre la planificación urbana y el avance científico y técnico. Afirman que esto puede advertirse en que “las viviendas se han convertido, en parte, en prisiones de ladrillo para las familias” 126 . Para este pr oblema, desarr ollan cuatr o pr opuestas, algunas un tanto redundantes: “2. Las construcciones deben ser variables e intercambiables. 3. Las unidades espaciales cr eadas con estas construcciones también deben ser modificables e inter cambiables en su empleo. 4. Los habitantes deben tener la flexibilidad de adaptar personalmente sus viviendas a las necesidades del momento. 5. La industria y la pr efabricación deben utilizarse plenamente en la r ealización de las construcciones como A finales de 1957, Friedman se r eúne en París junto con una serie de ar quitectos principalmente eur opeos entre los que destacan Fr ei Otto, Eckhard Schulze-Fielitz y Jan T rapman. El motivo de la r eunión fue formar el grupo de trabajo GEAM (Gr oupe d´études d´ar chitectur e mobile), dedicado a la elaboración de pr opuestas que dieran solución al problema de la movilidad planteado en el CIAM X de 1956 119 . El enfoque del Manifiesto GEAM en torno a la idea de ar quitectura móvil, asentará las bases teóricas sobr e los conceptos de flexibilidad y adaptabilidad al cambio de las megaestructuras de la segunda mitad del siglo XX. Estos fundamentos conceptuales serán el origen teórico sobre ideas contemporáneas generadoras de hibridación, como el concepto de crono-espacio pr esente en la obra de Koolhaas. La primera reunión de trabajo GEAM tuvo lugar en Rotterdam, en marzo de 1958 120 . El 5 de abril de 1960 vuelven a r eunirse en París para r edactar el primer manifiesto GEAM 121 . Dicho manifiesto se organiza en cuatr o apartados, consistentes en el análisis de las dificultades, el advenimiento de estas dificultades, una serie de pr opuestas y una serie de técnicas para alcanzar las propuestas 122 . En este manifiesto, se pueden entre-leer tres grandes problemas y sus soluciones. Por una parte, identifican el problema del aumento masivo de la cir culación urbana. Según ellos, esto podía advertirse en la congestión de los sistemas de movilidad. El GEAM por una parte propone algo tan ambiguo como que la ciudad y su planificación debe ser capaz de adaptarse al desarr ollo de la cir culación, per o, por otra parte, plantean un urbanismo Manifiesto GEAM 02.06 El Manifiesto GEAM y la Ar quitectura Móvil 256 96 “En 1984, en un lar go viaje en tr en por Canadá, un estudiante de filosofía me presentó el trabajo de Maurice Merleau-Ponty . […] El viaje en tren tuvo un punto de inflexión: el “túnel espiral”, una construcción famosa a través de una gran montaña. Su espacio en espiral hizo eco del cambio en mi pensamiento de lo tipológico a lo topológico.” (“In 1984, on a long train ride across Canada, a philosophy student introduced me to the work of Maurice Merleau-Ponty . […] The train trip had a turning point-the “spiral tunnel,” a famous construction through a lar ge mountain. It´s spiral space echoed the change in my thinking from the typological to the topological.”) Ibidem, 302. 97 Friedrich HEGEL, “Fenomenología,” Real Academia Española , 2020, https://dle.rae.es/ fenomenología. 98 Maurice MERLEAU-PONTY , Phénoménologie de La Perception= Fenomenología de La Per cepción (Bar celona: Planeta-Agostini, 1945). 99 Ibidem. 100 “W ith the r eflective capacities of phenomenology , an intrinsic understanding of space, and a pure passage from the sign to the signified, it is possible to move from the particular to the universal. The seer and the ar chitectural space wer e no longer opposites; the horizon includes the seer . A new topological openness in the form of a field that extends to a “horizon-structure” became my theoretical frame (no longer simple morphology-typology).[…] Merleau-Ponty’ s concepts ar e pivotal to our ar chitectural methods. As he states, envir onments include patterns, “lines of for ce,” and-if we can read them-meanings. Focusing on the essential characteristics of a situation and the geometry of a structur e creates ways of dealing with pr oblematic elements.” HOLL, Op. cit, Parallax, 302–5. 101 Steven HOLL, “The Alphabetical City ,” Pamphlet Architectur e 5 (1980): 1–71. 102 Steven HOLL, “Rural and Urban House T ypes,” Pamphlet Architectur e 9 (1983). 103 “En la década de 1980, publiqué pequeños manifiestos en la serie Pamphlet Architectur e. En dos númer os, La ciudad alfabética y los tipos de casas urbanas y rurales, defendí la reconstrucción de la ciudad mediante interpr etaciones claras del tipo, un terreno cer o de la arquitectura. En 1984, en un lar go viaje en tr en por Canadá, un estudiante de filosofía me presentó el trabajo de Maurice Merleau-Ponty […]” (“In the 1980s, I published little manifestoes in the Pamphlet Ar chitectur e series. In two issues, The Alphabetical City and Urban and Rural House T ypes, I ar gued for reconstructing the city by stark interpr etations of type, a zero gr ound of architectur e. In 1984, on a long train ride across Canada, a philosophy student introduced me to the work of Maurice Merleau-Ponty .”) HOLL, Op. cit, Parallax, 302. 104 Steven HOLL et al., Questions Of Perception: Phenomenology Of Ar chitectur e (T okyo: A+U Publishing - W illiam Stout Publishers, 1994). 105 Joseph FENTON, Op. cit, “Hybrid Buildings,” Pamphlet Architectur e 11 (1985). 106 Steven HOLL, “Bridges,” Pamphlet Architectur e 1 (1977). 107 Steven HOLL, “Bridge of Houses,” Pamphlet Architectur e 7 (1981). 108 Ibidem 109 “For example, what if one aspect of a site-por osity-becomes a concept? Por osity can be a new type of being. It´s potentiality of consciousness indicates an opening wher e the horizon is included within it. We hope to develop the possibility of a collection of things held together in a new way wher e the “horizon” is open and mer ges with both exterior and interior .” HOLL, Op. cit, Parallax , 305. 110 Ibidem, 308. 111 “These voids become activist ar eas of the house lounges and are filled with light and air; The extra- wide main corridors ar e broken by these vertical voids, like events along a city str eet.” Ibidem, 308. 112 El Cr oquis No 108: Steven Holl 1998-2002 (Madrid: El Croquis, 2002): 118. 113 Ibidem, 118. 257 114 Idem. 115 Juan Antonio CORTÉS, “T opología Ar quitectónica. Una Indagación Sobre La Naturaleza Del Espacio Contemporáneo= Architectural T opology . An Inquiry into the Nature of Contemporary Space,” El Croquis 139 (2008): 32–57. 116 Ibidem, 32–57. 117 Ibidem, 32. 118 Ibidem, 34. 119 Jun AOKI, “La Flexibilidad de Kazuyo Sejima,” Pasajes de Arquitectura y Crítica 29 (2001): 50. 120 Ibidem, 50. 121 CORTÉS, Op.cit, “T opología Ar quitectónica. Una Indagación Sobre La Naturaleza Del Espacio Contemporáneo= Ar chitectural T opology . An Inquiry into the Natur e of Contemporary Space.”, 36. 122 Ibidem, 38. 123 Ibidem, 44 – 6. 124 Ibidem, 38. 125 Ibidem, 38 – 40. 126 Ibidem, 40. Nos remite a Juan Antonio CORTÉS, Kazuyo SEJIMA, y R yue NISHIZAWA, “Una Conversación Con Kazuyo Sejima y R yue Nishizawa,” El Cr oquis 139 (2008): 6–31. 127 COR TÉS, Op. cit, “T opología Arquitectónica. Una Indagación Sobre La Naturaleza Del Espacio Contemporáneo= Ar chitectural T opology . An Inquiry into the Natur e of Contemporary Space.”, 40. 128 Ibidem, 42 – 4. 129 Ibidem, 46 – 8. 130 Ibidem, 50. 131 Idem. 132 Ibidem, 52–4. 133 T oyo ITO, “Arquitectura Diagrama= Diagram Ar chitecur e,” El Cr oquis 77, no. I (1996): 18–25. 134 CORTÉS, Op. cit, “T opología Arquitectónica. Una Indagación Sobre La Naturaleza Del Espacio Contemporáneo= Ar chitectural T opology . An Inquiry into the Natur e of Contemporary Space.”, 56. 135 Manuel GAUSA, “Diagramas,” Diccionario de Metapolis de Arquitectura A vanzada (ACT AR, 2001):162. 136 Ibidem, 162. 137 Idem. 138 Idem. 139 Idem. 140 “El diagrama es exactamente la cara opuesta del esquema, es un documento anti-sintético, es complejo y requier e de una lectura lenta y precisa.” Amadeu SANT ACANA, “El Acontecimiento En Un Mundo Como Y uxtaposición” (Universidad Politécnica de Cataluña, 2013): 95. 141 Ibidem, 95. 142 Idem. 143 Idem. 144 Ibidem, 97. 145 CORTÉS, Op. cit, “T opología Arquitectónica. Una Indagación Sobre La Naturaleza Del Espacio Contemporáneo= Ar chitectural T opology . An Inquiry into the Natur e of Contemporary Space.”, 38. 258 146 Nieves MESTRE MARTÍNEZ, “Híbrido: Entre La Disidencia y La Ecología= Hybrid: Between Dissidence and Ecology ,” ZARCH: Journal of Inter disciplinary Studies in Ar chitectur e and Urbanism 3 (2014), https://zar ch.unizar .es/images/Descar gas/PDF/Revista03/0311-Nieves Mestr e.pdf. 147 “Instead, one reads in Zevi statements delivered with an unsurpassable arrogance, such as: art is anti-typological; every ar chitectural cr eation is necessarily an individual interpretation by the artist; individual style is mor e decisive in the shaping of a work of art than the type” W erner OECHSLIN, “Pr emises for the Resumption of the Discussion of T ypology ,” Assemblage , no. 1 (December 8, 1986): 38, https://doi. or g/10.2307/3171053. 148 FENTON, Op. cit, “Hybrid Buildings.”, 8. 149 “Hybrids I. Híbridos V erticales,” A+T : Revista de Arquitectura y T ecnología 31 (2008), https://aplust. net/tienda/r evistas/Serie HYBRIDS/HYBRIDS I. Híbridos verticales/. 150 “Hybrids II. Híbridos Horizontales,” A+T : Revista de Arquitectura y T ecnología 32 (2008), https:// aplust.net/tienda/r evistas/Serie HYBRIDS/HYBRIDS II. Híbridos horizontales/. 151 “Hybrids III. Híbridos Residenciales,” A+T : Revista de Arquitectura y T ecnología 33–34 (2009), https:// aplust.net/tienda/r evistas/Serie HYBRIDS/HYBRIDS III. Híbridos residenciales/. 152 “[…] the megastructure which is composed of several independent systems that can expand or contract with the least disturbance to others […]” Fumihiko MAKI, “Investigation in Collective Form,” The School of Ar chitecture. W ashington University 2 (1964): 12. 153 Rafael MONEO, “On T ypology= Sobre La Nocion de T ipo,” Oppositions 13 (1978): 22–45. 154 Carlos MARTÍ ARÍS, Las V ariaciones de La Identidad. Ensayos Sobre El T ipo En Ar quitectura. (Ediciones del Serbal, 1993). 155 Anqué se trata de una idea generalizada, tomo el término “estructura fusionada” de: Martin MUSIA TOWICZ, “Vigor Híbrido y El Arte de Mezclar= Hibrid Vigour and the Art of Mixing,” en Hybrids I: Híbridos V erticales= High-Rise Mixed-Use Buildings (V itoria: a+t ediciones, 2008), 14. 156 “The second pr oposal, sited on a disused elevated rail link in the Chelsea area of Manhattan, is mor e pragmatic, focused on a mix of housing types. In the Manhattan example the houses are pr ojected on an existing bridge. The r esulting hybrid is a combination of modern bridge superstructur e with variations on urban house types. […] ISSUES addr essed in the projects: l.) Hybrid Forms: a combination of ar chitectural structur es.[…]” HOLL, Op. cit, “Bridge of Houses.” 157 Ralph WILCOXON, Council of Planning Librarians Exchange Bibliography , No 66 (Illinois: Monticello, 1968): 2. 158 ALEXANDER, ISHIKAW A, y SIL VERSTEIN, Op. cit, A Pattern Language: T owns, Buildings, Construction= Un Lenguaje de Patr ones. Ciudades. Edificios. Construcciones. 159 ALEXANDER, Op. cit, “A City Is Not a T ree= La Ciudad No Es Un Árbol.” 259 260 261 SEGUNDA P AR TE/ BLOQUE PRÁCTICO: TÉCNICAS Y ESTRA TEGIAS DE PROYECTO DE HIBRIDACIÓN ARQUITECTÓNICA 264 04. TÉCNICAS DE PROGRAMACIÓN: SECCIONES REPROGRAMABLES 265 de forma más r ecurr ente el término ‘técnica’, mientras que en el capítulo seis será más r epetido el concepto ‘estrategia’. Esto se debe a que estos capítulos parten de la hipótesis de la existencia de una serie de técnicas que r esultan casi evidentes, mientras que, en el capítulo seis, del pr opio desarr ollo del análisis se espera deducir una serie de técnicas. Este motivo también explica la difer encia entr e el númer o de r efer encias y el desarr ollo de cada una de ellas, entr e los tr es capítulos del pr esente bloque práctico. El análisis de este capítulo y su consecutivo, que pr etenden r efutar unas hipótesis, ha r equerido gran cantidad de r efer encias, en las cuales no ha sido necesario ahondar mucho, ya que la técnica, tal y como se ha definido aquí, es r elativamente independiente de las contingencias individuales de cada caso de estudio. Dentr o del ámbito de las megaestructuras, podemos identificar un subtipo que se caracteriza por tener secciones que fácilmente se pueden r epr ogramar . Aunque la mayoría de estos pr oyectos r esultar on utópicos, podemos encontrar ejemplos posterior es construidos, inspirados por estos, en los que sí se r econoce una estrategia o técnica de pr oyecto de edificio híbrido operativa. En adelante, llamar emos pr oyectos de sección r epr ogramable a aquellos que están diseñados para poder r ealizar modificaciones en el númer o, posición e incluso altura libr e de los forjados, con cierta facilidad. Como ver emos, estos se configuran mediante elementos portantes verticales, cuyo arriostramiento no depende de los forjados, lo cual permite suprimir o añadir niveles intermedios. Esto hace que cualquier forjado que se construya pertenezca a la unidad separable en lugar de al soporte fijo. Por tanto, los pr oyectos de sección r epr ogramable, potencialmente, pueden alber gar secciones convencionales, secciones tipo “social condenser” 3 o volúmenes de gran altura libr e que permitan la adicción interna de unidades separables de menor escala 4 ; las posibilidades son múltiples. La RAE define como ‘técnica’ al “conjunto de pr ocedimientos y r ecursos de que se sirve una ciencia o un arte” 1 . En este sentido, no r esulta especialmente difícil deducir el significado del concepto “técnica ar quitectónica” o “técnica de pr oyectos ar quitectónicos”; conjunto de pr ocedimientos y r ecursos de que se sirve la ar quitectura y el arte de pr oyectarla. Iñaki Ábalos y Juan Herrer os, han r eflexionado sobr e las r elaciones entr e la técnica y la historicidad: “[El pr esente texto se pr egunta] sobr e el sentido actual de la tecnificación, en la idea de que tal cuestión no es indifer ente en un tiempo en el que su pr esencia ha ido adquiriendo carácter dominante, penetrando en todos los actos cotidianos, […]. El análisis de ejemplos de una y otra época, [… es la forma expositiva aplicada] de forma más intensa a las técnicas y los modelos urbanos que los sustentan. Mediante esta elección, el libr o enlaza forzosamente con cuestiones estr echamente ligadas a la pr egunta inicial sobr e el sentido de la tecnificación: las r elaciones entr e cr eación y conocimiento positivo, evolución de los usos y definición tipológica, […]. Cuestiones vinculadas a los orígenes conceptuales de la modernidad que obligan a aceptar en última instancia que plantear una vinculación estr echa entr e técnica y pr oyecto es ya un acto necesariamente historicista” 2 . En esta investigación se va a aceptar la vinculación entr e la técnica (tanto constructiva como de diseño espacial) y la historicidad, comparando casos de estudio de difer entes épocas pr ecisamente para establecer el origen de estas técnicas y compr ender la evolución de estas hasta lo que son hoy día. Se va a emplear el término ‘técnica’ de forma difer enciada al de ‘estrategia’, a pesar de que la difer encia entr e ambos es sutil. La ‘técnica’ difier e del concepto de ‘estrategia’, en su pluralidad. Una técnica es algo que pr etende ser fácilmente imitable, mientras que una estrategia es una solución o soluciones determinadas para uno o varios pr oblemas determinados. En los capítulos cuatr o y cinco, se empleará 272 “La cr eación de una situación significa la cr eación de un micr omundo transitorio y -por un único momento en la vida de unos pocos- de un juego de acontecimientos” 15 273 r ecurr e a la cr eación de situaciones (“situation construite”), cuyo principal ejemplo serían los événements parisienses de mayo de 1968: “La cr eación de una situación significa la creación de un micr omundo transitorio y -por un único momento en la vida de unos pocos- de un juego de acontecimientos. No puede ser separada de la cr eación de un ambiente universal, r elativamente más durader o, mediante un urbanismo unitario” 15 En 1957 se fusionan la “Internacional letrista” y la “Asociación internacional para una Bauhaus de la Imagen” en un grupo denominado “Internacional situacionista”. La “Asociación internacional para una Bauhaus de la Imagen” había nacido como acto de pr otesta contra el primer pr ograma de la Hochschule für Gestaltung de Ulm, formulado por Max Bill. Los inter eses de la “Internacional Situacionista” que nos eran menos r eivindicativos, se pr esentaba como un arte colectivo o cr eación colectiva que, por todos los medios, tanto artísticos como científicos, está enfocado a una acción unitaria, un urbanismo unitario. Estas ideas venían infundidas por la experiencia del filósofo Guy Debor d y el pintor Constant Nieuwenhuys. Al r ecorr er París y Londr es ambos habían r econocido una nueva forma de expr esión artística en la aglomeración de estas ciudades. Debor d r elata cómo fuerzas “de naturaleza psicogeográfica” le guiaban en su “deriva” por las calles de París 12 . El diez de noviembr e de 1958 se r eúnen en Ámster dam para redactar los once puntos que definirán la acción de la internacional situacionista (I.S.) 13 . Los tr es primer os puntos estipulaban que todo miembr o del grupo debía participar activamente y de forma pública en la lucha contra ideologías contrarias al situacionismo (cualquiera de las artes individuales). El pr ograma mínimo de la I.S. era la búsqueda de un perfecto arte espacial mediante la cr eación de un sistema unitario de urbanismo que permita la experimentación de nuevas formas de comportamiento social. El urbanismo unitario era aquel que se caracteriza por una compleja e ininterrumpida actividad de r ecr eación del medio ambiente según planes pr ogr esivos. El urbanismo unitario se considera al mismo tiempo un juego y una tar ea seria, que permiten el desarr ollo de una “sociedad más libr e” 14 . Para el desarr ollo del urbanismo unitario se Definiciones Situacionistas (Constant y Debor d) 274 “Es un modelo imaginario y de juego experimental para la elaboración de los principios de una nueva cultura completamente distinta” 16 275 un nuevo espacio social en el cual, mediante la cr eatividad colectiva, se pr oduzca una or ganización del medio ambiente en constante variación. Para ello desarr olla el concepto de sector , por su descripción, debía ser el soporte físico de las “situaciones” definidas por la I.S. Los sector es eran enormes unidades de subdivisión interna de la macr oestructura (debían tener entr e 5 y 10 hectár eas de superficie). En conjunto, la nueva babilonia se or ganizaba en tr es grandes partes, el espacio para la cir culación r odada a nivel de calle, el conjunto de sector es en el interior del entramado estructural y terrazas al air e libr e sobr e las cubiertas. En la cubierta se dispondrían una serie de aer opuertos, campos de deporte y todo aquello que r equiriera estar a la intemperie, ya que todos los sector es estarían iluminados y climatizados artificialmente. Los sector es alber garían tanto el espacio doméstico como espacio social, los cuales dispuestos en sucesión generarían un paisaje artificial que se mezclaría con el paisaje pr eexistente: “El interior de estas edificaciones sectoriales consta, además de las viviendas, de un gran espacio público destinado a la vida social. Está dividido en volúmenes variables por medio de par edes y piezas ar quitectónicas móviles, volúmenes comunicados por toda una estructura de escaleras, rampas y pasillos. Así sur ge una gran variedad de ambientes difer enciados que además pueden modificarse. […]. La estructura interior del momento, la interacción entr e los distintos ambientes se r ealiza en consonancia con la vida experimental de los habitantes. La ciudad pr ovoca un desarr ollo dinámicamente activo, cr eativo de la vida. Se puede vagar durante lar go tiempo por el interior de los sector es unidos entr e sí, entr egarse a la aventura que nos ofr ece este laberinto ilimitado. La cir culación rápida en el suelo, los helicópter os por encima de las terrazas cubr en grandes distancias y permiten el espontáneo cambio de lugar . La función de la vivienda está determinada de acuer do con esta vida aventur era y dinámica. Y a no se puede T ras el desarr ollo del manifiesto situacionista en 1958 (ver 02.06 El Manifiesto GEAM y la Ar quitectura Móvil), los inter eses de Constant y Debor d terminan diver giendo y en la década de los sesenta, Constant elabora en solitario su pr oyecto de la Nueva Babilonia (Nye Babylon, 1960-63) (Fig. 4). El pr oyecto de Constant Nieuwenhuys resulta difícil de clasificar , pero, tanto por su pr ograma como por la declaración de intenciones del pr oyecto, la aportación teórica al concepto de sección r epr ogramable es evidente. No se trata de un pr oyecto urbanístico, una estructura ar quitectónica o una obra de arte (al menos no una obra de arte en el sentido del arte de los años 60), sino de un intento de materializar los ideales del urbanismo unitario situacionista: “Es un modelo imaginario y de juego experimental para la elaboración de los principios de una nueva cultura completamente distinta” 16 . La Nueva Babilonia pr etendía ser el r eflejo del arte unitario de la cultura de masas. El pr oyecto pr etendía otor gar a sus usuarios la capacidad de jugar y ser cr eativo con su medio ambiente; su entorno urbano y ar quitectónico. En gran medida se trataba de una declaración de intenciones socio-políticas más que de un desarr ollo concr eto construible ya que simplemente describe la apariencia visual de una estructura ligera, per o no la desarr olla a nivel constructivo ni a nivel de cálculo: “La Nueva Babilonia es el objeto de una cr eatividad de masas, cuenta con la r eactivación de la gigantesca potencia cr eativa, actualmente inutilizada, que existe en las masas. Cuenta con la desaparición de trabajo no cr eativo como consecuencia de la automatización; cuenta con la transformación de la moral y el pensamiento; cuenta con una nueva or ganización social. […]. Desde un punto de vista técnico, se trata de un mar co simple, estructurado totalmente, de un andamiaje apoyado sobr e pilastras y elevado totalmente por encima del suelo.” 17 . Con independencia de su forma, el objetivo último de Nueva Babilonia era la cr eación de Nueva Babilonia 276 4. Nueva Babilonia, de Constant Nieuwenhuys (1960-63) 277 sus colegas por tratarse de una utopía. No obstante, en la época de la publicación de la confer encia pudiera haber sido posible comparar Nueva Babilonia con ejemplos construibles 21 . condicionar a una vida estable. Los espacios destinados a vivienda, como parte del espacio interior r estante, en el que están dispersos, deben considerarse pr efer entemente como una especie de hotel r esidencial en un sentido no comer cial, que permiten un cambio fr ecuente de domicilio” 18 En 1964, Constant imparte una confer encia en Londr es sobr e su pr oyecto, en la que identifica al “homo ludens” 19 como el habitante apr opiado de las megaestructuras: “Pues debería estar clar o que las ciudades funcionales, cr eadas durante el lar go período histórico en que el valor dominante en las vidas humanas ha sido la utilidad, no satisfarían en absoluto las necesidades totalmente distintas de la raza cr eativa del Horno ludens. Antes que nada, el ambiente del Homo ludens tiene que ser flexible y mudable·, garantizando cualquier movimiento, cualquier cambio de lugar o de estado de ánimo, cualquier estilo de conducta […] el sector -cuyas dimensiones son mucho mayor es que las de cualquier edificio actual- es un sistema de niveles que deja libr e el nivel del suelo para un tráfico rápido e intenso [...] los pisos del sector están principalmente vacíos. Repr esentan una especie de pr olongación de la superficie terrestr e, una nueva piel que r ecubr e la tierra y multiplica su espacio vital [...] el carácter afuncional de esta construcción estilo campo de r ecr eo, despr ovee de sentido a cualquier subdivisión lógica de su espacio interno. Más bien cabría pensar en una distribución absolutamente caótica de espacios pequeños y grandes, constantemente montados y desmontados por medio de elementos constructivos móviles estandarizados, como par edes, suelos y escaleras.” 20 . Cabría mencionar que, aunque Friedman no haga r efer encia al libr o “Homo Ludens”, él había sido el primer ar quitecto megaestructuralista de la historia que hace r efer encia a la teoría de Johan Huizinga, sobr e la importancia del juego en la historia de la civilización. El pr oyecto de Constan fue vilipendiado por 278 5A. Fun Palace. Supe- rior: Sección. 5B. Fun Palace. 5C. Fun Palace. Inferior izquier da: Plan- ta baja. Inferior der e- cha: Pr ogramación. 279 los cambios que se dan en la sociedad entr e cinco y diez años son impr edecibles, por lo que cualquier pr oyecto per dería r endimiento transcurrido ese tiempo, siendo r ecomendable la demolición 27 . La expr esión “Calculated Uncertainty” 28 (“incertidumbr e calculada”) empleada por Cedric Price r esume los modos de contr ol del cambio que se observan en el Fun Palace. Lo que difer encia al Fun Palace de otras megaestructuras de sección no r epr ogramable, es que en las segundas no se contemplan variaciones de los forjados principales, mientras que en el Fun Palace no hay ningún forjado que no sea susceptible de cambio. El pr oyecto no parte de soportes fijos sobr e los que apoyar o colgar unidades separables, sino que todo espacio de uso se montaría y desmontaría ad hoc. Lo más parecido al soporte fijo del Fun Palace es la estructura vertical compuesta por una serie de grúas dispuestas al tr esbolillo y las par edes laterales de donde podían colgar los espacios de usos montados de manera impr ovisada. A pesar de que el pr oyecto contenía todos los planos técnicos, toda la pr ogramación y todos los cálculos necesarios para su elaboración, la pr etensión de una ar quitectura tan dinámica y cambiante r esulta utópica incluso hoy día. Lo más par ecido que hemos visto construido por Cedric Price es el centr o de arte comunitario Interaction Centr e (1972-77) en el cual se mantenían algunas ideas de ar quitectura flexible del Fun Palace 29 , per o car ecía del sistema de grúas y la pr ogramación cibernética que permitiera las transformaciones físicas de manera impr ovisada. No obstante, el concepto Calculated Uncertainty y la idea de indeterminación ar quitectónica a la que va apar ejada, ha inspirado otras técnicas de pr oyecto más operativas, he incluso algunas que sí han llegado a ejecutarse. Uno de los pr oyectos más paradigmáticos que entra en la categoría de pr oyecto de sección r epr ogramable es el Fun Palace (1962-72) (Fig. 5) dirigido por el ar quitecto Cedric Price y la dir ectora de teatr o Joan Littlewood. Este pr oyecto contó con un equipo de trabajo inter disciplinar or ganizado en varios departamentos (estructura, pr ogramación, sociología y cibernética) 22 que, en gran medida, son la causa del desarr ollo de las estrategias que permitier on configurar un condensador social de sección r epr ogramable. Este pr oyecto se caracteriza por ser el primer o en el que se combinan técnicas difer entes para el contr ol cambio corto plazo y a lar go plazo 23 . El cambio a corto plazo se basaba en la idea de impr ovisación, e implicaba transformaciones físicas del espacio. Los pr opios usuarios podían contr olar una serie de grúas dispuestas de modo estratégico para transformar casi la totalidad del espacio disponible. Además, el pr oyecto incluía un or denador central que, mediante el desarr ollo de la cibernética, apr endería de los cambios intr oducidos por los pr opios usuarios y añadiría sus pr opias modificaciones. El segundo tipo de cambio sería a lar go plazo y se contr olaría mediante la teoría de juegos 24 . Price se apoya en esta teoría, desarr ollada por primera vez en 1920 por John von Neumann, para “anticipar y planificar estrategias performativas a lar go plazo” 25 . La teoría de juegos complementaba la cibernética y las limitaciones temporales de esta: “Al dar cuenta de la interacción indeterminada y sinér gica de factor es, la teoría de juegos modela el comportamiento dinámico de sistemas sociales y económicos complejos” 26 . T ambién se contempló un tercer tipo de cambio que afectaba al soporte ar quitectónico completo. Al igual que toda la ar quitectura de Cedric Price, al conjunto del edificio se le calculó una vida útil máxima de diez años. Según Price, Fun Palace (1962-72) 280 6. Maqueta y Sección de la T orr e de es- pectáculos para Mon- tr eal de Peter Cook (1963) 281 El Pr oyecto de torr e de espectáculos para Montr eal (Fig. 6) de Peter Cook para el constructor T aylor Woodr ow (1963) encaja en la línea de pr oyectos utópicos de sección r epr ogramable. El pr oyecto consistía en una gigantesca torr e de televisión, de 183 metr os de altura, de la que contarían difer entes estructuras auxiliar es 30 . La torr e se construiría en hormigón pr eformado y se pr etendía sellar por ambos extr emos y transportarla por el atlántico hasta la exposición de Montr eal de 1967 31 . El pr oyecto r esultaba utópico desde los planteamientos iniciales. De haberse construido, por aquel entonces hubiera sido el mayor componente pr efabricado de la historia de la ar quitectura. La torr e central de hormigón sería pr oducida en serie y distribuida por todo el mundo como estación r epetidora de televisión. La sección de Peter Cook r esponde a la versión ‘ludique’ para la exposición de Montr eal. La idea de “espectáculo” encaja tanto en el pr ograma de la exposición universal como en las ideas exploradas por el grupo Ar chigram. Lo que es de especial inter és para este capítulo es la r elativa facilidad con la que Cook pr etendía r epr ogramar la sección de este proyecto. Incluso el lenguaje gráfico de la sección apoyaba la idea de difer enciar el elemento soporte (la torr e de hormigón) de las unidades colgadas. A pesar de lo utópico que r esultaba el pr oyecto, principalmente por la escala del cilindr o central, este pr oyecto pudo servir de inspiración para la Expo T ower de Kiyonori Kikutake, construida siete años después para la Exposición Internacional de Osaka. T orr e de espectáculos Montr eal (1963) 288 11. “Mobile Ar chitec- tur e” (Y ona Friedman, 1956) 12A. “spatial city” con “cable-metr o” (Y ona Friedman, 1956) 12B. “spatial city” con “cable-metr o” (Y ona Friedman, 1956) 289 12C. “spatial city” con “cable-metr o” (Y ona Friedman, 1956). Entr e los bocetos de Fried- man podemos obser - var experimentaciones sobr e la posibilidad de colgar las unidades habitacionales de más de tr es macro-colum- nas 12E y 12 F . Elemen- tos de la ciudad (Y ona Friedman, 1956). 290 15. Blocs a l´enjambee (Y ona Friedman, 1958) 13. Ar quitectura Móvil en una versión para el bosque de Boulonge en París (Y ona Fried- man, 1957) 14A, 14B y 14C. “span- over blocks” (Y ona Friedman, 1957) 291 de que esta difer encia y del hecho de que los apoyos estaban separados entr e 30 y 50 metr os (en lugar de 60 metr os), el pr oyecto se basaba en los mismos ideales sobr e la ar quitectura móvil. Un detalle que difer encia la expansión mediante bloques del sistema lineal es que mientras que en los pr oyectos lineales la altura de los edificios se mantenía constante, en los bloques podemos observar variaciones (Fig. 14C) En 1959 Friedman publica su pr oyecto “blocs a L´enjambee” en el númer o 87 de la r evista L´Ar chitectur e d´Aujour d´hui 47 (Fig. 15). En la pr opia sección de r evista, Friedman explicaba las ventajas de esta ar quitectura: r educción de la superficie del terreno utilizado, la posibilidad de aumentar la densidad en partes de la ciudad conflictivas (ya que los bloques “cabalgan” sobr e las pr eexistencias) y la alteración del convencional or den “r ealojamiento- demolición-construcción”, por un nuevo or den más operativo “construcción-r ealojamiento- demolición” 48 . En 1956, el mismo año que comienza el pr oyecto “Movile ar chitectur e”, Friedman asiste al congr eso CIAM X, celebrado en Dubr ovnik, en el que se abor dan una serie de temas vinculados al cambio 42 : las agrupaciones (“Cluster”) y la r elación de estos con lo or gánico, la movilidad (“Mobility”) y el cambio y el cr ecimiento (“Change and Gr owth”) 43 . Este último tema de discusión fue dirigido por Bakema, y entr e los investigador es se encontraba el pr opio Friedman 44 . T ras el congreso, Friedman continúa desarr ollando el concepto de ar quitectura móvil, publicando el pr oyecto y sus ideales en la r evista Bauwelt 45 y buscando simpatizantes de sus ideas: “Un editor del Bauwelt, Günther Kühne, estaba inter esado en mis ideas y publicó parte de ellas en 1957…, en 1957 viajé a Berlín y Amster dam, buscando simpatizantes. Fr ei Otto (un desconocido joven en aquellos tiempos, como yo) me escribió en r elación a mi artículo en el Bauwelt. En Holanda esperaba r ecibir el apoyo de Bakema, sin ningún éxito. Sin embar go, me entr evisté con T rapman, quien buscaba soluciones para el pr oblema de la `movilidad´” 46 . En 1957, Friedman r eutiliza su pr oyecto de ar quitectura móvil en una versión para el bosque de Boulonge en París (Fig. 13). El pr oyecto para Boulonge consistía en una serie de viviendas temporales para r ealojar a los habitantes de los difer entes barrios parisinos mientras se mejoraban las instalaciones urbanas. Empleaba el mismo sistema estructural basado en mega-columnas separadas 60 metr os, que contenían las cajas de ascensor es y escaleras y enormes vigas en celosía de las que descolgar las unidades habitacionales. Este mismo año, Friedman también r ealiza una serie de pr oyectos llamados “span-over blocks” o “blocsv a l´enjambee” (“bloques de expansión” o “bloques de encabalgamiento”) (Fig. 14A y 14B) cuyo sistema componía bloques, en lugar de un sistema lineal como sucedía en el pr oyecto para Boulonge. A pesar 292 16. “Un pr ogramme pour 1960”, publicado en Urbanisme Spatial (Y ona Friedman, 1960) 293 Respecto a “Ville Spatiale”, en sus múltiples variantes, consistía en una serie de grandes pilar es o columnas de hormigón que contenían los núcleos de comunicaciones verticales y que sustentaban unas estructuras trianguladas inspiradas por los pr oyectos de Konrad W achsmann 52 . Las mega-columnas se configuraban formando una serie de planos elevados de apr oximadamente 300 x 350 metr os. En planta baja cir cula el paisaje y sobr e los pilotes (separados apr oximadamente 25 metr os) se sitúan unidades r esidenciales y de oficinas. Estas unidades habitacionales rondan entr e 25 y 30 metr os cuadrados y se disponen ocupando hasta el cincuenta por ciento de los alveolos para así permitir el paso de la luz. “Una parrilla tridimensional, elevada sobr e pilotes, situada por encima de la superficie del suelo. Los usos de `peso r educido´ (viviendas, despachos, salas) se inscriben en los huecos de esta estructura y en la parte elevada. Los `usos pesados´ (cir culación, r euniones, industria, etc.) ocupan la superficie del suelo, debajo de la parrilla tridimensional y entr e los pilotes distanciados.” 53 “La idea de la Ville Spatiale era la de asegurar que sus habitantes tuvieran la libertad de dar forma a su hábitat individual y al trazado de la ciudad según su pr efer encia. El segundo elemento de esta idea era también la Ar chitectur e mobile , es decir , la posibilidad de r emodelar periódicamente el hábitat individual y el trazado urbano sin imponer la demolición. Este tipo de pr ograma sólo fue posible al implementar una estructura continua, lo que llamé infraestructur e spatiale ” 54 Respecto al concepto de infraestructura, en un principio Friedman emplea para definir los sistemas de instalaciones generales (abastecimiento, saneamiento, etc.). Posteriormente comienza a emplear el término en un sentido espacial: “He dado el nombr e de Infraestructura a esos mar cos de r efer encia los cuales pueden ser utilizados de difer entes maneras. Una infraestructura tiene que contener Entr e 1958 y 1962 Friedman trabajó sobr e una serie de pr oyectos que engloba bajo el término “Ville Spatiale”. En estos proyectos puede observarse un salto conceptual r especto a sus obras anterior es. Para la “Ville Spatiale”, Friedman desarr olla su “Urbanisme Spatiale”, término que da título a su artículo de 1960, publicado en la r evista L´Ar chitectur e d´Aujour d´hui 49 . Esta publicación es la primera en la que apar ece este concepto. En esta publicación Friedman vuelve a explicar las mismas ventajas de su ar quitectura r especto a la alteración del convencional or den “r ealojamiento-demolición-construcción”. Per o a difer encia de en anterior es publicaciones, en esta ocasión el concepto se explica mediante un diagrama que facilita la compr esión (Fig. 16). El concepto “Urbanisme Spatial”, será posteriormente definido por Friedman como una “[…] técnicas para la ar quitectura móvil y el urbanismo móvil. Consiste en una infraestructura tridimensional (malla de múltiples pisos). Los volúmenes utilizables para casas, oficinas, etc., ocupan los huecos de esta infraestructura, y su distribución o r edistribución obedece a los deseos de sus morador es […]” 50 . Como anota Peña Fernández-Serrano, en el “Urbanisme Spatiale”, “se puede apr eciar un salto conceptual en el pr oceso del pr oyecto. […] En la anterior pr opuesta, los bloques de encabalgamiento, seguían teniendo el aspecto de bloques convencionales, ahora r epr esentan unidades de ciudad: “La utilización de los elementos triédricos permiten r ealizar grandes osamentas tridimensionales que nos conducen a un urbanismo espacial, es decir un urbanismo compuesto de difer entes niveles independientes unos de otr os. Estas construcciones r ealizadas con elementos triédricos de encabalgamiento tienen una escala que no es la habitual de los bloques de vivienda tradicional. T ienen una escala corr espondiente a un barrio de ciudad.”” 51 Ville Spatiale 294 17A. Ville Spatiale, Y ona Friedman 17B. Ville Spatiale, Y ona Friedman 17C. Ville Spatiale, Y ona Friedman 18A. Ville Spatiale, Y ona Friedman 295 espectador en las que las unidades separables se r epr esentan como sólidos blancos con formas tridimensionales arbitrarias (Fig. 18E). En 1959 aplica su modelo de Ville Spatiale a varios pr oyectos de r egeneración urbana: París Spatiale, V enice of Mónaco, T únez y África. El primer pr oyecto de gran escala en el que emplea el sistema “ville spatiale” es Paris Spatiale. Para el pr oyecto de París utiliza su sistema como técnica pr oyectual para colmatar las zonas menos desarr olladas de la periferia norte, este y sur de la ciudad (Fig. 19A). T al y como había expuesto en sus pr oyectos anterior es, esta ar quitectura permitiría el cr ecimiento urbano sin la necesidad de demoler las pr eexistencias. Aunque en los bocetos pr eliminar es solo apar ece construida la periferia, en perspectivas posterior es plantea la construcción de su sistema en múltiples lugar es conocidos del centr o de París, e incluso en torno al río Sena (Fig. 19B). Para este pr oyecto, Friedman r ecurrió tanto a las perspectivas dibujadas a mano como a los fotomontajes. Friedman grafía el pr oyecto de dos maneras difer entes: en algunos fotomontajes (especialmente en las vistas de conjunto) sólo r epr esenta las unidades habitacionales (Fig. 19C), mientras que en otr os (principalmente las perspectivas con más detalle y a pie de caminante) la estructura tridimensional toma mayor pr otagonismo (Fig. 19D). T ras el proyecto de Paris, Friedman abor da una segunda pr opuesta urbana para Mónaco, “V enecia de Mónaco” en la cual plantea un cr ecimiento urbano de Mónaco en su fr ente coster o (Fig. 20A). A pesar de que su planteamiento inicial fue el de construir una “ville spatiale” a modo de puente (Fig. 20B), en este pr oyecto comienza a investigar sobr e las posibilidades de versionar su “Urbanisme Spatiale” en construcciones verticales con forma de torr e (Fig. 20C). Podemos encontrar algunas versiones en las que combina el sistema vertical a modo de torr es con una serie de pasar elas (Fig. 20D) o, lo que par ecen unos esquemas de r eplanteo de un sistema todas las `ciudades privadas´ (imaginables o existentes) … una infraestructura está formada por unas r edes + r eglas” 55 . Respecto a la r epr esentación, las maquetas de las primeras versiones de la Ville Spatiale r epr esentan exclusivamente las cápsulas inter cambiables (Fig. 17A). Estas maquetas car ecían del entramado estructural, simplemente se r epr esentaban las columnas, las unidades habitacionales e incluía un cristal o acetato sobr e el que apoyar las piezas mutables. En la primera maqueta solo se observa uno o dos metacrilatos (según la zona del pr oyecto/maqueta), y llama la atención el r epetido escalonamiento de las células modificables. En las fotos de la segunda maqueta, pueden observarse hasta cinco niveles de vidrio superpuestos (Fig. 17B). En esta versión hay líneas dibujadas sobr e los vidrios r epr esentando estructuras trianguladas. En la segunda versión se ha per dido el escalonamiento de las unidades habitacionales, per o, en cambio, llama la atención una variación en la altura libr e que mar can los cristales de la maqueta (que se acentúa aún más con las habitaciones de tr es niveles de la última planta) y que nos evoca a la idea de condensador social que ver emos más adelante. Hay una ter cera maqueta en la que solo se r epr esenta con cartulina los forjados de cada nivel (Fig. 17C). Esta última maqueta r esulta bastante inter esante ya que evidencia la importancia de la conexión entr e las piezas para configurar un sistema socialmente operativo. Estas variaciones en la maquetación también las observamos en la r epresentación gráfica de la Ville Spatiale. Además de las convencionales perspectivas aér eas (Fig. 18A), encontramos diagramas que r ellenan los pasillos entr e unidades, r epr esentando el conjunto de una planta como un bloque sólido (Fig. 18B), diagramas de conexiones (Fig. 18C) y diagramas que r epr esentan el espacio ocupado como un volumen tridimensional sólido (Fig. 18D). T ambién se observan perspectivas a modo de 296 18B. Ville Spatiale, Y ona Friedman 18C. Ville Spatiale, Y ona Friedman 18D. Ville Spatiale, Y ona Friedman 19A Y 19B. Ville Spa- tiale, Y ona Friedman 297 18E. Ville Spatiale, Y ona Friedman 18F . Ville Spatiale, Y ona Friedman 19D. Ville Spatiale, Y ona Friedman 19C Ville Spatiale, Y ona Friedman 304 28. Ciudad puente en Gibraltar , Y ona Fried- man (1962). 29. “puente agrícola”, Y ona Friedman (1962). 32A. Ciudad Puente para el canal de la Mancha, Y ona Fried- man y Eckhar d Schul- ze-Fielitz (1963). 31. Funciones en una ciudad puente, Y ona Friedman 30. Ciudad Puente, Y ona Friedman (1963). 305 de la mancha mantiene la estructura general de la ciudad puente (Fig. 32C), per o incluye una serie de instalaciones de contr ol que r equier e el sistema portuario (Figs. 32D, 32E y 32F). La pr opuesta final se mantiene en la estética de la “Ville Spatiale” (Fig. 32H). En 1962, Friedman elabora un par de pr oyectos que denomina como “ciudades puente”. El primer o es el esbozo de una ciudad puente en Gibraltar (Fig. 28), al cual le sigue un pr oyecto de “puente agrícola” (Fig. 29). Friedman se servirá de las ciudades puentes como método pr oyectual para conectar difer entes continentes por vía terr estr e. En 1963 continuará su investigación, pr oponiendo nuevas ciudades puente: “La vista de la tierra se toma desde el Polo Norte. Australia es el único continente desvinculado. Nueve ciudades puente garantizan el tráfico terrestr e 1. Behring, 2. Sakhalin, 3. Hokaido-Hakodate, 4. Djakarta, 5. Singapur , 6. Aden, 7. Suez, 8. Gibraltar , 9. The Channel” 61 (Fig. 30) Friedman diagrama su estructura universal de “ciudad puente” sobr e la que trabajará posteriormente para adaptarla a cada caso particular (Fig. 31): “Las funciones en una ciudad puente: 1. Centr o de la ciudad: culto, entr etenimiento, vida pública, mer cado; 2. Centr o de la ciudad: gestión, administración; 3. El Pueblo: barrio habitable; 4. El Pueblo: almacenes, industria, comer cio; 5. El Puente: la carr etera; 6. El Puente: el ferr ocarril; 7. El río: el puerto (pesquer o). V entajas de este sistema: es importante elegir la posición geográfica (del Puente-ciudad) de tal manera que se puedan utilizar los puentes existentes para que haya un r endimiento inmediato para el desarr ollo industrial del interior . T amaño del puente: 150-200m, niveles: 7, superficie disponible en tramos de 100m: 50-70ha.” 62 Pr obablemente por cuestiones de iluminación, el sistema de ciudad puente deja los espacios de la ciudad y la vida pública en los niveles superior es, las infraestructuras de movilidad en los núcleos y los niveles inferior es se utilizan para la pesca y las actividades vinculadas al ámbito marítimo. Una de las ciudades puentes que más desarr olló la pr opuesta para el canal de La Mancha, que elabor ó junto con Eckhar d Schulze-Fielitz (Fig. 32A). La sección del canal Ciudades Puente 306 32B. Canal de la Man- cha. “1. El puente so- br e el Canal -La fusión de una autopista (Lon- dr es-París), un ferro- carril (Londr es-París) y el transporte marítimo con destino a Lon- dr es y París, crearía la necesidad de un nue- vo puerto. 2. La altura necesaria del puente da un enorme volumen cúbico entr e las torres. 3. Al cr ear un nuevo puerto entr e las torres del puente, el alquiler generado por esta- ciones, oficinas y alma - cenes cubriría los cos- tos de construcción. El inter cambio vertical de mer cancías entre bar - cos, tr enes y camiones cr earía un manejo efici - ente. 4. El puente po- dría convertirse en una nueva atracción turísti- ca. Podría alber gar r estaurantes, hoteles, piscinas, playas artifi - ciales y buenas vistas.” 32C. Ciudad Puente para el canal de la Mancha. “1. Quai flotante / 2. Almacenes / 3. T erraza turística / 4. Nivel de tráfico / 5. Ofi - cinas / 6. Instalaciones turísticas / 7. Estación de car ga” 32D. Canal de la Man- cha “1. extr emo del puente, estación de tráfico / 2. tanques de agua, industria / 3. faro, torr e de televisión, ra- dar / 4. torr e de contr ol / 5. vía navegable uni - dir eccional / 6. cuenca portuaria / 7. ciudad construida en estruc- tura de puente / 8. car - r etera, ferrocarril, vía fluvial” 307 32E. Canal de la Man- cha. “1. sala de contr ol / 2. tanque de agua / 3. cables principales / 4. estructura de plata- forma de cierr e / 5. pilones / 6. acceso al muelle / 7. muelle flotante / 8. Boya” 32F . Ciudad Puente para el canal de la Mancha, Y ona Fried- man y Eckhar d Schul- ze-Fielitz (1963). “1. puerto de pasajer os / 2. vía navegable / 3. puerto comer cial” 32G. Ciudad Puente para el canal de la Mancha, Y ona Fried- man y Eckhar d Schul- ze-Fielitz (1963). 32H. Ciudad Puente para el canal de la Mancha, Y ona Fried- man y Eckhar d Schul- ze-Fielitz (1963). 308 33A. Ville Spatiale so- br e el distrito financie - r o de Nueva Y ork, Y ona Friedman (1964) 33B. Ville Spatiale sobr e el rio Hudson de Nueva Y ork, Y ona Friedman (1964) 33C. Ciudad puente de conexion de Mahattan con Jersey City , Y ona Friedman (1964) 33D. Puentes Pasar e- la Nueva Y ork, Y ona Friedman (1964) 309 Para ocupar el entramado estructural, en 1967, Friedman inventa un sistema llamado “FlatW riter”, que consiste en “un pr ograma informático concebido para permitir al usuario diseñar el plan de su futur o hogar (auto-planificación) en la Ville Spatiale, o para que un ciudadano r ediseñara su barrio en la Ville Spatiale. (El título debe tomarse literalmente; el “Flatwriter” estaba destinado a diseñar apartamentos)” 63 . Friedman dio una descripción completa del sistema (Fig. 35), gracias a lo cual el pr ograma fue desarr ollado en 1973 por el Massachusetts Institute of T echnology (MIT). Friedman conservó su pr opio sistema “Flatwriter” en el diseño de alguno de sus pr oyectos. En 2002 lo empleó para desarr ollar la ciudad puente de Huangpu, en Shanghái (Fig. 36) En 1964, Friedman elabora una serie de pr oyectos para Nueva Y ork y Los Ángeles. Respecto a Nueva Y ork, se centra en el distrito financier o (Fig. 33A), expansiones sobr e el río Hudson (Fig. 33B) y una ciudad puente sobr e el Hudson que conecta Manhattan con Jersey City (Fig. 33C). Nada escapa de la misma línea pr oyectual que Friedman había mantenido en los últimos años, a excepción de un fotomontaje del skyline de la ciudad en el que conecta los rascacielos entr e ellos mediante un sistema de puentes-pasar ela (Fig. 33D). Ese mismo año, Friedman r ecupera el inter és por los vacíos urbanos, en especial los ligados a las vías y estaciones de tr enes (Fig. 34A). Destaca algunos fotomontajes de interior es de hangar es (Fig. 34B) que r ecuer dan a las perspectivas del Fun Palace. 34A. Pr oyecto tipo Ville Spatiale sobr e líneas de ferr ocarril en parís (1964) 34B. Pr oyecto tipo Ville Spatiale sobr e líneas de ferr ocarril en parís (1964) 35. “Flatwriter” Y ona Friedman e investif- gador es del MIT(1973) 36. Ciudad puente para Huangpu, Shang- hái, Y ona Friedman (2002) 310 04.03 Metabolismo Japonés 37. Cartel de la ex- posición “Metabolism. The City of the Futur e” 311 dir ecta a la mega-columna; los pr oyectos cuyas unidades separables están biapoyadas, conectadas a dos mega-columnas a modo de puente; y los pr oyectos cuyas unidades separables son como láminas o forjados apoyados en más de dos grandes columnas. Una car encia generalizada de muchos pr oyectos megaestructurales eur opeos es la ausencia de diversidad tipológica en las unidades separables expuestas. No obstante, hay excepciones europeas que confirman esta r egla. En el caso del metabolismo japonés no se va a exponer ningún pr oyecto excepcional en el que se contemple diversidad tipológica en las unidades habitacionales. El metabolismo nos inter esa por la innovación r especto al cambio, per o no r especto a la capacidad de alber gar variedad. Esto último no implica que algunos pr oyectos metabolistas no tengan pr ecedentes basados en la diversidad. Aunque las unidades separables r esponden a un mismo tipo, podemos observar pr oyectos japoneses en los que hay diversidad en las agrupaciones de estas. Bajo un análisis superficial, algunos de estos pr oyectos pueden r ecor dar tanto a los clubs sociales soviéticos como a la estrategia “social condenser” de Rem Koolhaas 70 (ver 05.01 Soportes y Condensador es Sociales Contemporáneos). La idea de ‘sección r epr ogramable’ tal y como se defiende en esta tesis, podemos observarla en la mayoría de pr oyectos vinculados al metabolismo japonés. Aunque llevaba gestándose unos años, el metabolismo comenzó a tomar conciencia internacional a partir del congr eso CIAM/T eam X celebrado en Otterloo en 1959 64 , reafirmándose como movimiento ar quitectónico, un año después, en la Confer encia Mundial del Diseño que fue celebrada en T okio (1960) 65 , en la que se pr esenta el manifiesto titulado “Metabolism: the pr oposals for a new urbanism” 66 . Como ver emos más adelante, las ideas metabolistas siguen teniendo influencia en la ar quitectura contemporánea. Muestra de ello es el cr eciente inter és por la r evisión de este periodo de la historia de la ar quitectura, que se plasma en los libr os “Kenzo T ange and the Metabolist Movement. Urban Utopias of Modern Japan” 67 de Zhongjie Lin (2010), “Pr oject Japan. Metabolism T alks…” 68 de Rem Koolhaas y Hans Ulrich Obrist (2011) y en la exhibición “Metabolism. The City of the Futur e” (Fig. 37) llevada a cabo dentr o de los eventos del Congr eso Mundial de Ar quitectura en T okio (2011-2) 69 . Para poder analizar las influencias del metabolismo en la contemporaneidad, vamos a r eevaluar esta ar quitectura de mediados del s. XX. Al igual que en las megaestructuras eur opeas, el movimiento Metabolista nos aporta una inter esante investigación r especto a las formas de agrupación basadas en la adaptabilidad al cambio. Per o a difer encia de los pr oyectos eur opeos, los japoneses centrar on su inter és casi en exclusiva en las megaestructuras basadas en grandes columnas de hormigón como único tipo de soporte inmutable al cambio. Dentr o de las posibilidades que permitían las macr o-columnas, a grandes rasgos podemos r econocer tr es tipologías o variantes: los pr oyectos cuyas unidades separables están en voladizo, siendo “enchufadas” de forma 04.03 Metabolismo Japonés 312 38A. “Ciudad mari- na”, Kiyonori Kikutake (1958) 38B. “Ciudad T orr ea- da” Kiyonori Kikutake (1959) 38B. Ciudad marina, Ki- yonori Kikutake (1962) 313 observan franjas en niveles superior es no colonizadas por unidades de habitación, las cuales no queda clar o sí en aquel momento se pr oyectar on para usarse como zonas comunes (tal y como sucederá en pr oyectos metabolistas posterior es), o si r espondía más al inter és de r epr esentar la estética del cambio. Debido a la ausencia de unidades separables en difer entes niveles superior es, la maqueta de 1962 invita a imaginar agrupaciones tipo “social condenser”, aunque siendo puristas con la idea de condensador social, esto es solo una ilusión. Al igual que estaba sucediendo en los pr oyectos coetáneos de Y ona Friedman, y al igual que les sucederá a todos los metabolistas, el pr oyecto de la Ciudad Marina no se contemplaba diversidad tipológica de unidades separables. Las maquetas muestran que las macr oestructuras tubular es de hormigón estaban diseñadas para “enchufar” un solo tipo de unidades de habitación. T al y como sucederá en pr oyectos posterior es, el efecto o la apariencia “social condenser” es el r esultado casual de las disposiciones aleatorias de los vacíos: a simple vista, las unidades habitacionales separables par ecen estar agrupadas y fragmentadas por los vacíos; debido a la disposición variable de los vacíos, estas supuestas agrupaciones son de difer ente tamaño y , por tanto, aparentemente de difer ente tipología. T ambién fueron pioner os en respecto a la sección r epr ogramable en el metabolismo japonés algunos de los primer os pr oyectos utópicos de Arata Isozaki. Aunque Isozaki nunca perteneció al movimiento, su línea de pensamiento si encaja con los ideales metabolistas y , además, el hecho de que trabajara en la oficina de Kenzo T ange hace posible las influencias de su pensamiento entr e los ar quitectos del grupo metabolista 78 . En este sentido, destacan las múltiples versiones del pr oyecto Ciudad en el Air e (1960- 1962) de Arata Isozaki. Las primeras versiones de 1960 r esponden a la tipología de unidad En el congr eso CIAM/T eam X de 1959, celebrado en Otterloo, Kenzo T ange presentó tanto pr oyectos metabolistas suyos como de Kiyonori Kikutake 71 . Según Banham, las palabras de T ange relativas a los pr oyectos de Kikutake asentar on las bases del metabolismo japonés (aun sin emplear el término) 72 : “En este pr oyecto, el ar quitecto piensa en el futur o de la ciudad. Ha dividido a ésta en dos elementos, el uno permanente y el otr o transitorio. El elemento estructural está concebido como un árbol -elemento permanente- con las unidades de vivienda como hojas -elementos temporales- que caen y vuelven a br otar según las necesidades del momento. Dentr o de esta estructura, los edificios pueden crecer , desapar ecer y volver a cr ecer , pero la estructura permanece” 73 . De los pr oyectos de Kikutake expuestos por T ange, destaca uno llamado “Ciudad del mar”: “tierra para la vida del hombr e; mar para el funcionamiento de las máquinas”, en aquel momento, el pr oyecto era r esultado de la combinación de otr os dos pr oyectos de suyos, llamados “ciudad marina” (“Marine City”, 1958) y “ciudad torr eada” (“T ower -shaped”, 1959) 74 . La versión de 1958 (Fig. 38A) consistía en una serie de torr es r esidenciales sumer gidas debajo del mar 75 . La versión de 1959 (Fig. 38B), que se apr oximaba más a la versión expuesta en el congr eso, se componía de torr es similar es emer gidas sobr e el mar , fundamentadas en plataformas de hormigón 76 . En la versión de 1959 se observa la similitud con el pr oyecto “Marina City” para Chicago, de Bertrand Goldber g. Relación que el pr opio Kikutake hizo explícita en el manifiesto “Metabolism: The Pr oposals for New Urbanism” 77 . Kiyonori Kikutake siguió desarr ollando las ideas de este pr oyecto en múltiples versiones posterior es. En el modelo de 1962 (Fig. 38C), ilustra de forma clara lo que será la sección r epr ogramable en el metabolismo japonés, así como sus car encias. En la maqueta se Secciones r epr ogramables en los primeros pr oyectos metabolistas 320 42A. Planta del Centr o de Comunicaciones Y amanashi por Kenzo T ange (1967) 42B. Fotografía toma- da en 1967 del Centr o de Comunicaciones Y amanashi 42C. Fotografía toma- da en 1975 del Centr o de Comunicaciones Y amanashi 42D. Fotografía toma- da en 1979 del Centr o de Comunicaciones Y amanashi 42E. Fotografía toma- da en 2013 del Centr o de Comunicaciones Y amanashi 321 niveles pertenecen a cada empr esa. La sección contiene tr es espacios de mayor altura libr e dispuestos de forma anexa a cada una de las empr esas que alber gaba el pr oyecto inicial. La sección r esponde a la idea de condensador social debido al contraste de alturas libr es. No obstante, la causa del aspecto de condensador social es algo casual ya que, tras las ampliaciones, que el pr opio pr oyecto T ange contemplaba, la sección dejaría de funcionar como condensador social. Esto último podría haberse evitado si el esquema inicial hubiera mar cado líneas de forjados de difer ente altura libr e. Como consecuencia, el centr o de comunicaciones se presenta como un edificio potencialmente tanto multifuncional como mono-funcional, en el que se difumina la idea de edificio híbrido como aquel con tendencia a la multifuncionalidad. En el centr o de comunicaciones sólo se cumple la primera de las pr emisas metabolistas: el edificio es adaptable al cambio, per o solo en una dir ección, la del cr ecimiento. En toda construcción, hay una tendencia “apr ovechamiento” del espacio disponible, y a pesar de los ar gumentos de T ange, r esulta extraño pensar que se pr ocedería a la demolición de alguno de los forjados ya construidos simplemente por dotar de calidad espacial a las zonas comunes. Cabría mencionar que el pr oyecto de T ange además de vaticinar la necesidad de ampliación, se anticipó al cr ecimiento masivo de lo que para entonces era una ciudad de menos de 200.000 habitantes. En la foto tomada en 1967 (Fig. 42G) el centr o de comunicaciones par ece de escala despr opor cionada r especto al r esto de edificaciones del entorno de hasta tr es plantas. En cambio, en la fotografía de 2004 (Fig. 42H) el edificio par ece encajar a la perfección en la escala de la ciudad. Durante el pr oceso de elaboración del pr oyecto del Centr o de Comunicaciones, T ange siguió experimentando en pr oyectos paralelos las posibilidades de las secciones r epr ogramables forjados a difer entes niveles. El pr oyecto estaba planteado para que pudiera ampliarse verticalmente, motivo por el que, inicialmente, la construcción de las columnas terminaba a difer entes alturas. Aunque la técnica constructiva no r esultó tan versátil como se contemplaba en un principio 83 , la capacidad de ampliación, tal y como se contemplaba en el pr oyecto de T ange, sí resultó operativa. Al comparar las fotografías tomadas tras la construcción en 1967 (Fig. 42B), y la tomada ocho años después en 1975 (Fig. 42C), podemos observar las implicaciones en la fachada este de la ampliación de 1974. En la parte izquier da se construye un forjado r etranqueado por debajo del último piso y un nivel superior enrasado r especto al forjado pr eexistente. En la parte der echa se construye un nuevo volumen de tr es pisos. Para las ampliaciones verticales se aumentó la altura de las columnas de hormigón tal y como el esquema del pr oyecto inicial indicaba. Como se observa en las fotografías tomadas en 1979 (Fig. 42D) y 2013 (Fig. 42E), no fue necesario r ealizar ampliaciones en la fachada sur . En esta fachada, simplemente bastó con abrir ventanales en el voladizo superior izquier do, para adecuar el edificio al cambio de uso. Actualmente el edificio se usa íntegramente como centr o cultural. Es en el estado “inacabado” de 1967 en el que encontramos la sección más inter esante y que más nos r ecuer dan a la idea de condensador social (Fig. 42F). Pr ecisamente es la sección original la que r esponde a los r equerimientos multifuncionales del pr ograma inicial: La emisora de radio ocupaba los niveles superior es, la pr ensa los niveles intermedios, la editorial los inferior es y los locales de planta baja se destinar on a múltiples usos. Simplemente observando la sección de 1967, podemos identificar de forma apr oximada que 322 42F . Sección del Cen- tr o de Comunicaciones Y amanashi por Kenzo T ange (1967) 42G. Fotografía toma- da en 1967 del entorno del Centr o de Comuni- caciones Y amanashi 42H. Fotografía toma- da en 2004 del entorno del Centr o de Comuni- caciones Y amanashi 323 su construcción en 1967 hasta el día de hoy . Debido al r educido tamaño de la par cela (189 metr os cuadrados), para el pr oyecto de Shizuoka, T ange recurr e a la meaestructura tipo mono-columna (Fig. 44B). Resulta más inter esante los cr oquis iniciales que la obra construida. En las perspectivas dibujadas a mano, las unidades separables están más dispersas, menos agrupadas que en la obra final (Fig. 44C). Además, el tamaño de cada unidad separable es menor en los bocetos que en el pr oyecto final, lo cual desvirtúa la escala del cr oquis, haciendo que en el boceto el edificio par ezca de mayor tamaño. Debido a estos cambios, que pr obablemente se deban a r eajuste r especto al tamaño de la par cela y las necesidades dimensionales del pr ograma, el edificio final pier de parte de la iconicidad esperada: “Llegué a la idea de construir un “pilar de la ciudad” con una intención de ser un estímulo indir ecto… Construí esta torr e con la idea de traer la escala urbana a este punto dinámico de la ciudad” 84 . Otra cuestión que podemos apr eciar en el Centr o de Pr ensa y Difusión Shizuoka es la ingenuidad r especto al uso del espacio no construido. Al igual que la mayoría de pr oyectos no construidos de sección r epr ogramable, se esperaba que las cubiertas de las unidades separables funcionaran a modo de terrazas y zonas comunes, per o en esta obra construida podemos observar que dichas terrazas apenas tienen uso. Pr obablemente esto último se deba a la ausencia de espacio climatizado adyacente. En 1996, Kenzo T ange vuelve a construir algo que vagamente r ecuer da a la idea de sección r epr ogramable: la Sede de la Corporación Fuji TV en T okio (1990-6) (Fig. 45). Lo único inter esante de la sede es la estructura que r esponde a la tipología de pr oyectos multi- columna, per o las ideas metabolistas sobr e el cambio y la posibilidad de transformación se han per dido casi por completo. Lo único que permite difer enciar el soporte fijo de las y el r ecuso de las mega-columnas como soporte inmutable. Destaca una serie de edificios de T ange que incluye en su pr opuesta del concurso para la r emodelación urbana de Skopje (Macedonia, 1965) tras la devastación causada por el terremoto de 1963. Estos edificios se componían de una serie de torr es cilíndricas de hormigón, dispuestas en las fachadas hacia el eje principal, que alber gaban los núcleos de comunicación vertical y unas estructuras trianguladas anexas extendidas por las fachadas traseras, que contenían los espacios habitables (Fig. 43A y 43B). La principal diferencia entre los edificios para Skopje y el pr oyecto de Kofu es que las macr o columnas de hormigón pier den su exclusividad como elemento soporte. Por el contrario, ambos pr oyectos se asemejan en la función como sistema de movilidad vertical de dichas torr es. Per o lo que más nos inter esa es que T ange no repr esenta todos los edificios igual de colmatados. Las estructuras trianguladas de los difer entes edificios varían r especto a dos dimensiones: en altura y en pr ofundidad. Si miramos fuera del ámbito japonés, tanto el sistema estructural como la forma de ampliación de los edificios de Skopje r ecuer dan a la City T ower de Philadelphia de Louis I. Kahn y Anne G. T yng (1952-7). No obstante, el modelo de T ange da un paso adelante respecto a la City T ower al discretizar entr e el espacio cambiante destinado a alber gar usos determinados y el inmutable sistema de movilidad. El Centr o de Pr ensa y Difusión Shizuoka (1966- 7) (Fig. 44A) es el segundo pr oyecto de Kenzo T ange abordado de forma paralela al Centr o de Comunicaciones que es de inter és para esta investigación. Al igual que el Centr o de Comunicaciones se trata de una obra que ha llegado a construirse, per o a difer encia de este, las pr evisiones sobr e la capacidad de cambio no han llegado a materializarse desde 324 43A. Maqueta de la r emodelación urbana de Skopje, Macedonia (Kenzo T ange, 1965) 43B. Maqueta de la r emodelación urbana de Skopje, Macedonia (Kenzo T ange, 1965) 44A. Fotografía del Centr o de Prensa y Di- fusión Shizuoka (Kenzo T ange, 1966-7) 44B. Sección y plantas del Centr o de Prensa y Difusión Shizuoka (Kenzo T ange, 1966-7) 325 supuestas unidades inter cambiables es el cambio de color en los fr entes de forjado. Los dos bloques son casi de igual altura y ambos (exceptuando los niveles inferior es), están completamente construidos. El único espacio en el que se podrían pr ever ampliaciones es entr e ambos edificios, para lo cual con la megaestructura pr eexistente no bastaría, se necesitarían más mega-columnas. 44C. Cr oquis de pr oyecto del del Cen- tr o de Prensa y Di- fusión Shizuoka (Kenzo T ange, 1966-7) 45. Fotografía de la Sede de la Corpo- ración Fuji TV en T okio (Kenzo T ange, 1990-6) 326 46A. Fotografía exte- rior del T akara Beau- tilion (Kisho Kur okawa, 1970) 46B. Fotografía interior del T akara Beautilion (Kisho Kur okawa, 1970) 47. Fotografía Expo T ower (Kiyonori Kiku- take, 1970). 48A. Maqueta de la Ciudad Marina para Hawaii de Kiyonori Ki- kutake (1971) 327 sistema, en lugar de por pr evisión. La Expo T ower de Kiyonori Kikutake (Fig. 47) también nos r ecuer da a otr o pr oyecto eur opeo: la torr e de espectáculos para la Exposición de Montr eal (Peter Cook, 1963). En este caso, el par ecido se debe más a la similitud del pr oyecto eur opeo con los metabolistas. Ambos pr oyectos funcionan como torr es-mirador de exposiciones universales. Paradójicamente, el pr oyecto eur opeo se basaba en un enorme cilindr o de hormigón mientras que la versión japonesa se fundamenta sobr e una estructura metálica triangulada. Además de esta similitud, las cúpulas geodésicas empleadas como unidades separables nos r ecuer dan más a la megaestructura británica que a la japonesa. T ambién destaca un segundo proyecto de Kiyonori Kikutake, la Ciudad Marina para Hawaii (1971) 85 que, como su nombr e indica, es una variante de sus pr oyectos de los años sesenta. Lo inter esante de esta pr opuesta es que, aun manteniéndose en la línea metabolista y conservando las macr o-columnas como soporte inmutable al cambio, varía el tipo de apoyo de las unidades separables, cambiando la tipología r especto a sus pr oyectos de los sesenta: Los edificios se componen de tr es torr es de las que las unidades separables cuelgan mediante cables (Figs. 48A, 48B y 48C). De todos los pr oyectos metabolistas construidos, el más icónico es, sin lugar a dudas, la Nakagin Capsule T ower , de Kisho Kur okawa (1972) (Figs. 49A, 49B, 49C, 49D y 49E). Respecto a la estrategia de pr oyecto no aporta nada nuevo, per o es el edificio construido que mejor ilustra el ideario del metabolismo japonés. A pesar de que se compone de dos bloques colindantes, el pr oyecto pertenece al tipo mono-columna ya que todas las cápsulas están colgadas en ménsula y conectadas a una sola torr e. Al igual que la mayoría de los pr oyectos metabolistas construidos, la idea de r epr ogramabilidad no ha llegado a aplicarse hasta día de hoy: el númer o y la posición de las cápsulas actuales no ha variado desde la Aparte de la obra de T ange, hay algunos pr oyectos construidos a partir de los años 70 que inter esa exponer para compr ender las implicaciones de la sección r epr ogramable en el metabolismo japonés. Por una parte, destacan dos pr oyectos de la exposición internacional de Osaka en 1970, que se desvían ligeramente de la línea experimental metabolista: T akara Beautilion, (Kisho Kur okawa, 1970) y Expo T ower (Kiyonori Kikutake, 1970). La peculiaridad del T akara Beautilion de Kur okawa (Fig. 46A y 46B) es que al no r ecurr e a las macro-columnas como soporte fijo. Si bien, la r enuncia a estos elementos r esulta lógica dada la escala del pr oyecto, Kur okawa podría haber investigado sobr e algún sistema estructural que no r equiriera componentes estructurales horizontales a modo de vigas. La estructura pr opuesta r ecuer da más a pr oyectos eur opeos, como New Babilón o el Sin Centr e, que a la tradición metabolista japonesa. No por ello r esulta menos inter esante, ya que el T akara Beautilion, permite el cambio, de forma operativa en la pr opia estructura portante. Aunque hay pr oyectos antecedentes para los que se pr etendía pr efabricar las mega- columnas, o en los que se contemplaba que estas se ampliaran verticalmente, la escala de dichos elementos hace que r esulten poco versátiles y poco maleables. La ampliación de cualquier mega-cilindr o metabolista entraba dentr o de lo que es una obra de ampliación común por lo que el sobr edimensionado de estas estaba justificado. Lo que resultaba innovador era la facilidad para añadir o suprimir las unidades separables. En cambio, en el T akara Beautilion, todo es r elativamente fácil de modificar . Dado que todo el T akara Beautilion es susceptible de cambio, se trata de un sistema ar quitectónico más que de un pr oyecto de ar quitectura como tal. Pr obablemente el hecho de que para la exposición se montaran componentes estructurales no car gados se debiera al inter és de exponer las partes y el funcionamiento del Metabolismo a partir de los años 70 328 48B. Axonometría de la Ciudad Marina para Hawaii de Kiyonori Ki- kutake (1971) 48C. Secciones de la Ciudad Marina para Hawaii de Kiyonori Ki- kutake (1971) 49A. Fotografía del Nakagin Capsule T ow- er (Kisho Kur okawa, 1972) 49B. Alzado y Sección del Nakagin Capsule T ower (Kisho Kur oka- wa, 1972) 49C. Plantas del Na- kagin Capsule T ower (Kisho Kur okawa, 1972) 329 inauguración. Exceptuando la posición de las ventanas y de la puerta de acceso, todas las cápsulas r esponden a un mismo tipo de unidad de habitación de tamaño mínimo. El diseño de las zonas de tránsito de la torr e pr ovoca que las cápsulas de una misma planta se posicionan de forma ascendente, en lugar de alineadas. Esto puede pr ovocar que la torr e apar ente permitir soluciones de entr e planta, per o es solo un efecto visual, ya que el diseño de la torr e está hecho para enchufar las cápsulas en unos puntos pr edeterminados. 49D. Fotografía duran- te el montaje del Na- kagin Capsule T ower (Kisho Kur okawa, 1972) 49E. Sistema de Mon- taje del Nakagin Cap- sule T ower (Kisho Kur o- kawa, 1972) 336 54. Universidad de East Anglia en Norwich (De- nys Lasdun and Part- ners,1966) 337 mayor parte de su aspecto megaestructural. No obstante, pr onto se planteó la cuestión de si la distinción había sido formulada corr ectamente: dado que no era pr obable que los estudiantes hicieran grandes cambios en su forma física o en sus exigencias r esidenciales, y que la Universidad contr olaba su númer o, ¿no era lo más pr obable que las partes r esidenciales fueran las más estables y permanentes? Y dada la rápida expansión de las ciencias (¡en East Anglia esto demostr ó casi una contracción rápida!) y las violentas transformaciones en el manejo de la información, el pr ocesamiento de datos y los métodos de enseñanza en todas las disciplinas, ¿acaso no era la pesada planta dedicada a la docencia la más pr opensa a la caducidad y a la variación? La mayor parte de r esidentes universitarios estaban mucho más lejos de cr ear una familia o «hacer un hueco para la abuelita» que la población urbana media; […]” 92 Respecto a la crítica de Banham, deben hacerse varias puntualizaciones. Por una parte, la idea de fasear las ampliaciones del pr oyecto venia impuesta por los pr opios pr omotor es. A pesar de que el estudio de Lasdun planteaba la posibilidad de que la ampliación fuera del doble de lo pr evisto, se asegur ó de que la primera fase no par eciera incompleta. Por otra parte, los planteamientos del pr oyecto no eran tan drásticos como los expone Banham: el pr oyecto planteaba la ampliación de todas sus partes, no solo de la r esidencia; por ejemplo, las aulas podían llegar casi a duplicarse. Por último, el sistema aterrazado buscaba principalmente apertura de las habitaciones al paisaje, así como la or ganización de las habitaciones en grupos de menor tamaño que funcionaran como sector es sociales, per o no se planteaba como un sistema que permitiera la supr esión de forjados. Newman hacen r efer encia a la principal calle interior peatonal que r ecorr e la facultad de un extr emo a otr o: “[…] Scarbor ough ha concedido a su sistema de cir culación una significación iconográfica, convirtiéndola en símbolo de todo el r ecinto y en el elemento dominante de su forma”. Per o, al igual que sucedía en el Brunswick Centr e, la sección del Scarbor ough College no es nada flexible. La flexibilidad en esta megaestructura, simplemente se basa en su capacidad de ampliación y r educción en planta, la cual se acentúa con la pr esencia constante de la calle interior . Pero a nivel de estructura portante, car ece de un sistema flexible que permita la supr esión o la adición de forjados intermedios. Otr o pr oyecto de sección aterrazada, bastante inter esante a nivel de sistema compositivo, per o de poco inter és desde el enfoque de la r epr ogramabilidad en sección es la Universidad de East Anglia en Norwich (Fig. 54), elaborada por el estudio Denys Lasdun and Partners de 1962 a 1968 (ver 06.02 Cr ecimiento Heter ogéneo: Universidad de East Anglia en Norwich). Denys Lasdun había experimentado anteriormente con el sistema aterrazado en r esidencias de estudiantes en el pr oyecto para el St. John’ s College (Cambridge, 1961) y el Christ’ s College (Cambridge, 1961-1966), pero de todos sus pr oyectos es la Universidad East Anglia la que mayor critica ha r ecibido. A este pr oyecto, Reyner Banham criticó la asociación entr e funciones y mutabilidad: “Allí, las grandes dependencias “permanentes” -administración, docencia y laboratorios- estaban concebidas como un r educido grupo de bloques sustanciales en el centr o del esquema, mientras que las ampliables r esidencias para estudiantes se desparramaban en zigzag a partir de ese centr o, formando bloques T errassenhauser que confieren al conjunto la 338 55A. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). El dibujo en perspectiva más conocido de este pr oyecto 55B. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Estructura global del pr oyecto 339 entorno por el que discurr e: “Una autopista urbana convencional bien podría ser algo agr esivo para la ciudad. Por otr o lado, la construcción de un nuevo tipo de corr edor urbano diseñado en r elación con los distritos de la ciudad por los que pasa e ideado de manera que sea capaz de disolver el tráfico y disminuir el ruido, la evacuación de gases, la contaminación ambiental y la superficie ocupada - los pr oblemas que han tenido las calles que han plagado el ár ea del corr edor durante décadas, podrían ser el enfoque más deseable.” 94 No queda del todo clar o, si en la anterior frase, “diseñado en r elación con los distritos de la ciudad por los que pasa”, hace r efer encia a la variedad de tipos edificatorios que contiene el pr oyecto o a las pr opias variaciones posibles que permiten cada tipo pr opuesto. Si analizamos el pr oyecto por tipologías edificatorias, se reconocen, por un lado, edificios de baja altura en relación a la longitud de estos y , por otro lado, los edificios torr e. Los edificios de baja altura son claramente agrupaciones terrassenhäuser . Destaca r especto a otr os pr oyectos de sección en A por ser completamente jerár quico. Estas estructuras tienen la peculiaridad de or ganizarse mediante un esquema multiescalar: en la versión final, el sistema se compone de, al menos, dos estructuras en A, de igual tamaño, cuyas caras exterior es, puntualmente, se inter conectan por una estructura en A de mayor tamaño. T ambién se incluyen en zonas puntuales una ter cera estructura en A de pequeña escala, posicionada sobr e las caras interior es de las dos estructuras principales. El tráfico r odado ocupaba la base de ambas estructuras (Fig. 55C). Por encima de las autopistas se disponía de un par de carriles de ferr ocarril que daba acceso dir ecto a las unidades de habitación. Por encima del ferr ocarril, se disponían los tir os de las Hay un pr oyecto posterior que sí explota las posibilidades de la r epetición de estructuras en A r especto a la capacidad de adaptación al cambio en sección: El Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). El Lower Manhattan, “una megaestructura «en línea dominante» como no hubo otra” 93 , consistía en la r emodelación urbana de avenidas del barrio Lower Manhattan que comenzaban desde W illiansbur g Bridge y Manhattan Bridge, y se conectaban posteriormente en una única avenida. El pr oyecto contenía varias tipologías edificatorias con múltiples variaciones y componentes comunes entr e las distintas tipologías. El dibujo en perspectiva más conocido de este pr oyecto, publicado en el libr o “Megaestructuras” de Reyner Banham, es una sección fugada de la parte en la que ambas avenidas se conectan en una sola (Fig. 55A). La fuga hace que tome pr otagonismo la parte más pr óxima que consiste en una serie de estructuras terrassenhäuser . No obstante, al fondo de la perspectiva se puede ver , aunque de forma un tanto borr osa, algunos de los edificios en altura que el proyecto planteaba para las zonas más pr óximas a los puentes. Respecto a la estructura global del pr oyecto, como se puede observar en otr os dibujos publicados por la Paul Rudolph Heritage Foundation, el proyecto disponía los edificios de mayor altura y , por tanto, de mayor densidad edificatoria, en los puntos singulares del trazado: en las pr oximidades a los puentes y en el punto de conexión de ambas avenidas (Fig. 55B). El r esto de las avenidas se colonizaban con un sistema de estructuras en A de menor altura. Las pr opias palabras de Paul Rudolph, r elativas a este pr oyecto, hacen r efer encia tanto al comportamiento sinér gico del mestizaje funcional como a la capacidad de adaptación del esquema estructural del pr oyecto al Lower Manhattan Expr essway (Paul Rudolph, 1967-70) 340 55D. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Diseño de las unidades habitacionales 55F . Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Superposición de dos componentes sobr e los brazos exterior es de las estructuras en A 55E. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Forma de cr ecimiento. 55C. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Ed- ificios de baja altura 341 autopista sea menor (de una sola estructura en A, en lugar de dos) y , por otra parte, implicaría la posibilidad de colonizar de forma puntual los espacios adyacentes a la autopista. La idea que se refleja en este boceto no implica tanto una sección r epr ogramable como una forma de cr ecimiento que, en cualquier caso, supone capacidad de cambio y adaptabilidad del pr oyecto a la zona por la que discurr e (Fig. 55E). Aunque, desde el enfoque megaestructalista, el boceto inicial r esulta más inter esante que la pr opuesta final, el entorno r epr esentado en la versión definitiva no par ece permitir ningún tipo de dilatación en el entorno del trazado (Fig. 55A). Otra variación que no figura en la versión definitiva es la superposición de dos componentes sobr e los brazos exterior es de las estructuras en A (Fig. 55F). Respecto a los edificios en altura, r econocemos dos sub-tipologías, unas ubicadas en las pr oximidades a los puentes y otras en el nudo de conexión de avenidas. Las primeras, se componen exclusivamente de macr o-columnas, corr edor es y los mismos componentes pr efabricados con forma oblicua y aterrazados que se empleaban en los edificios de menor altura (Fig. 55G). Las segundas, además incluían un núcleo interior de forjados convencionales (Fig. 55H). Aunque en algunos bocetos pr eliminar es se observa la tipología de forjados convencionales biapoyada de dos macr o-columnas, en la versión definitiva estas siempre se apoyan de al menos cuatr o macr o-columnas. La tipología más pr óxima a los puentes, en todos los dibujos aparece configurada en un sistema de dos apoyos. En los niveles inferior es de los bloques con núcleo interior convencional se ubicaban pisos de apar camiento de coches. En los bloques más pr óximos a los puentes se anexaban una chimeneas para la expulsión de gases. Entr e ambas estructuras en ‘A ’ se disponía un camino peatonal arbolado, que conectaba de forma dir ecta con un sistema de plazas formadas mediante la supr esión de algunas estructuras en ‘A ’. Las unidades habitacionales se colocaban de forma escalonada entr e las estructuras en ‘A ’. En la versión definitiva no se identifica el sistema de movilidad vertical, per o en algunos bocetos pr eliminar es se puede ver una escalera corrida colocada sobr e la estructura en ‘A ’. Hay varios bocetos preliminar es que reflejan el diseño de las unidades habitacionales (Fig. 55D). Al menos en estos esquemas pr eliminar es, se pr etendía que fueran componentes pr efabricados, cuyas terrazas y cerramientos se plegaran para ser transportados en un camión. Se trata de uno de los pocos pr oyectos megaestructurales en los que cada cápsula pr efabricada ocupa más de una planta de altura. Se desconoce si para la versión final, Paul Rudolph rechazó la idea de los componentes de varias plantas o sí consider ó la posibilidad de añadir tipologías de difer entes alturas; sea como fuer e, en la versión final se observan zonas en las que se han suprimido algunos niveles inferior es, con el objetivo de generar pequeñas plazas cubiertas conectadas al corr edor peatonal, dejando unidades de habitación en los pisos superior es de solo dos plantas. ` Y a sea mediante la consideración de diferentes componentes o mediante la construcción convencional de las estancias r esidenciales, el hecho de que el sistema estructural permita la supr esión de algunos pisos, lo convierte en un pr oyecto de sección r epr ogramable. En los cr oquis de pr oyecto, podemos r econocer variaciones r especto a este sistema de doble estructura en A: en uno de los bocetos iniciales las estructuras en A no siempr e se duplican, y en el caso de hacerlo, no siempr e lo hacen en la misma dir ección. Este esquema pr eliminar implicaría, por una parte, que el ancho de la 342 55G. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Ed- ificios en altura. 55H. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Ed- ificios en altura. 343 serie de edificios de baja altura con pr ograma funcional de apar camiento. El mismo tranvía que discurría por el núcleo de las estructuras en ‘A ’, se conecta con los bloques al nivel de los pisos de apar camiento (Fig. 55I). Ambas sub-tipologías de bloques en altura son pr oyectos de sección r epr ogramable debido de ellos cuelgan componentes pr efabricados que se esperaban de fácil sustitución. La inclusión de estos componentes aterrazados hace que estos edificios se asemejen a un par de pr oyectos posterior es de Kiyonori Kikutake: algunas de las torr es que incluía el pr oyecto Ecópolis (1990) y al posterior hotel Sofitel (1994). 55I. Lower Manhattan Expr essway de Paul Rudolph (1967-70). Niveles inferior es. 344 04.05 Utopía 345 mucho más operativas, como la flexibilidad par cial para permitir la intervención de los usuarios (lo cual implica la condensación de los difer entes grupos sociales posibles) y la tipificación crono-espacial (consistente en la pr opia iner cia de los espacios). Casi todos los casos de estudio planteados en este capítulo son pr oyectos de ar quitectura que no llegar on a ser construidos. Muchos de los planteamientos anterior es son de carácter utópico 96 . Uno de los ejemplos más significativos es el Nakagin Capsule T ower de Kisho Kur okawa, para el cual, en un principio, se descartó la r ehabilitación siguiendo el sistema de sustitución de cápsulas debido a la impr oductividad de este, fr ente a la demolición y reconstrucción íntegra. El pr oyecto finalmente será r emodelado siguiendo el método pr opuesto en el pr opio pr oyecto original, no obstante, esta decisión r esponde a cuestiones más vinculadas al valor del edificio en sí que a la r entabilidad económica 95 . Por otr o lado, se r econocen pr oyectos como el Centr o de Comunicaciones Y amanashi de Kenzo T ange (o algún otr o pr oyecto de sección terrassenhäuser) cuyo sistema de forjados independientes del sistema portante vertical, r esultó ciertamente versátil al facilitar posterior es ampliaciones del edificio. Con independencia de la posible utopía de muchos de los planteamientos anterior es, ha r esultado crucial conocer estas ar quitecturas para compr ender los fundamentos que darán pie a pr ecedentes (mucho más r ealistas y operativos) que ver emos en el siguiente capítulo. Si ha de evidenciarse alguna técnica en particular de pr oyecto de los anterior es casos de estudio, esta sería la consistente en segr egar , tanto espacial como estructuralmente los espacios en función de las fr ecuencias de obsolescencia y necesidad de transformación de estos. Más allá de la difer enciación icónica mediante “capsulas” desmontables con grúas, lo cual r esulta fundamentalmente de mayor inoperatividad que una r eforma convencional, es la corr ecta articulación de espacios de mayor durabilidad (como los sistemas de movilidad) y de mayor obsolescencia (generalmente espacios de uso específico). Esta primitiva articulación de los espacios en función de sus iner cias fr ente a la transformación, como ver emos en el siguiente capítulo, dará pie a técnicas de pr oyectos 04.05 Utopía 352 05. TÉCNICAS DE PROGRAMACIÓN: PROYECTOS P ARCIALMENTE REPROGRAMABLES 353 evidencian sus principales técnicas de pr oyecto para implementarlos. En el último epígrafe se concluye con la enumeración los tipos básicos de cr ono-espacios y la pr esencia de estos en otras ar quitecturas. Este capítulo trata principalmente sobr e ar quitecturas de finales del s. XX y comienzos del s. XXI. Dada la proximidad de estas ar quitecturas a la contemporaneidad, a difer encia del capítulo anterior , este tiene por objeto exponer las diferentes técnicas de adaptabilidad al cambio que, aun estando r elacionadas con las técnicas de la vanguar dia de los años sesenta, han sido modificadas para alejarse de la utopía de mediados del s. XX, resultando más operativas en la contemporaneidad. Los casos de estudio de este capítulo serán ar quitecturas “par cialmente r epr ogramables”, ya que, en gran medida, la operatividad de estos radica en la adecuada combinación de partes fijas y partes variables. El capítulo se organiza en cuatro epígrafes. El primer o trata sobr e lo que denominar emos como “soportes” y “condensador es sociales contemporáneos”; pr oyectos que contienen espacios con suficiente altura libr e para alber gar construcciones temporales. El segundo epígrafe trata sobr e la ar quitectura participativa de Giancarlo de Carlo. A pesar de que la teoría de De Carlo sobre la participación no tenía como objeto fundamental la adaptabilidad al cambio, como se observar tanto en el desarr ollo como en las conclusiones, en la práctica, el faseado de proyecto de De Carlo coincide con la segr egación espacial basada en lo que se denominará como ‘cr ono- espacios’; concepto que se verá desarr ollado en el ter cer epígrafe. T ras este epígrafe, se r ecomienda leer el Anexo 2, el cual versa sobre otra forma de aplicar la idea de ar quitectura participativa de De Carlo, basada en la lectura del lugar . El tercer epígrafe coincide con un artículo publicado en la revista indexada Constelaciones, titulado “Cr ono-Espacios en la Obra de Rem Koolhaas. Capacidad de Cambio y T ransformación de los Edificios Híbridos”. En este epígrafe se definen los ‘crono- espacios’ (tipologías espaciales en función de los tiempos de cambio, transformación y velocidad de tránsito) y , mediante el análisis de parte de la obra de Koolhaas además de corr oborar la hipótesis de dicha tipificación, se 354 05.01 Soportes 355 En este epígrafe se va a exponer la idea de ‘soporte ar quitectónico’ tanto en las megaestructuras como en sus antecedentes y sus consiguientes variaciones híbridas. El concepto de ‘soporte ar quitectónico’ que se va a exponer , difier e del expuesto por N. J. Habraken 1 , ya que, mientras que la idea de Habraken consiste en un método de composición en planta que permite cierta flexibilidad, la idea que vamos a exponer se basa en la independización estructural y la pr evisión espacial necesarias para el acopio de unidades de menor escala. Esta parte de la investigación va a organizarse se varios apartados que r esponden a tr es mar cos temporales difer entes. El primer mar co temporal es el que abar ca los antecedentes de las megaestructuras durante la primera mitad del s. XX. El segundo mar co temporal abarca el periodo megaestructuralista de la segunda mitad del s. XX. El tercer marco temporal abar ca trata sobr e la pr oducción de soportes en la obra de MVRDV de finales del s. XX. De los tres epígrafes que componen este capítulo, el presente es en el que se exponen ar quitecturas y pr oyectos de mayor antigüedad y un tanto más utópicas. No obstante, se ha considerado la inclusión en el pr esente capítulo, en lugar del anterior , debido a que se exponen ideas que, como se verá sobr e todo en los últimos apartados, tienen cabida en la r ealidad de la construcción contemporánea. 05.01 Soportes 356 1. “T eor ema de 1909”: La ilustración de un cómico publicada en la r evista Life. 357 Las villas pueden levantarse y derrumbarse, otras instalaciones pueden reemplazarlas, pero eso no afectará al entramado. En lo r elativo al urbanismo, esta indeterminación significa que un emplazamiento concreto ya no puede equipararse a un único pr opósito pr edeterminado. De ahora en adelante, cada par cela metr opolitana da cabida, al menos en teoría, a una combinación impr evisible e inestable de actividades simultáneas, lo que hace que la ar quitectura sea menos un acto de pr evisión —como era antes— y que el urbanismo sea un acto de pr edicción sólo limitada. “Planear” la cultura se ha vuelto imposible.” 5 Koolhaas centra su análisis en la capacidad de esta edificación utópica de alber gar construcciones tipológica y socialmente dispar es. El edificio se concibe como una estructura capaz de alber gar cualquier tipología imaginable. Una parte de la sección es estable, inmutable al cambio; per o el r esto del espacio disponible es r epr ogramable. Se trata de un edificio de sección parcialmente r epr ogramable. A pesar de que Koolhaas afirma que el éxito del teor ema es la independencia de sus partes, el ver dader o éxito es que en cada parte tiene la capacidad de alber gar complejos sistemas de unidades interr elacionadas. Cada planta del diagrama potencialmente puede alber gar múltiples unidades, todas ellas enlazadas por el forjado inalterable de la megaestructura de acer o. Cada uno de los niveles funcionan como “solar es vigentes” no por ser independientes de los demás niveles, sino por disponer de suficiente volumen útil. Es pr ecisamente la par cialidad de la r epr ogramabilidad de la sección de este pr oyecto lo que permite que los pr ogramas potenciales se interr elacionen de forma sinér gica. El soporte separa unos niveles de otr os, per o también funciona como espacio comunitario de las unidades independientes de cada nivel. En “Delirious New Y ork” Rem Koolhaas identifica tres innovaciones urbanísticas como elementos causantes del nacimiento del rascacielos: “1. la r epr oducción del mundo; 2. la anexión de la torr e; 3. la manzana sola” 2 . De estas tres innovaciones, la que nos r esulta más inter esante en este apartado es la primera, por ser un concepto puramente de carácter híbrido. Para ilustrar “la r epr oducción del mundo”, Koolhaas r ecurr e al “teor ema de 1909” 3 , que, a pesar de ser una viñeta dibujada por un cómico de la r evista Life 4 , expone de forma locuaz la idea de soporte ar quitectónico a la que r ecurrirán las posterior es megaestructuras ar quitectónicas (Fig. 1). El teor ema consiste en un dibujo de una construcción de acer o de 84 plantas de similar superficie, que disponen de la suficiente altura libr e como para dar cabida en ellas a edificios de tr es plantas de altura. “Cada uno de estos niveles artificiales se trata como un solar vir gen, como si los demás no existiesen, […]. Las villas de las 84 plataformas pr esentan toda una gama de aspiraciones sociales, desde lo rústico a lo palaciego; las enfáticas permutaciones de sus estilos ar quitectónicos, las variaciones en los jar dines, los cenador es y cosas similar es cr ean en cada parada del ascensor un estilo de vida difer ente y , con ello, una ideología implícita, todo ello sostenido con absoluta neutralidad por el armazón. En consecuencia, la “vida” dentro del edificio está fracturada: […]. Los episodios que ocurr en en las plantas son tan radicalmente inconexos que r esulta inconcebible que puedan formar parte de un solo escenario. La desconexión de esas par celas en el air e está apar entemente r eñida con el hecho de que, juntas, componen un único edificio. […] su éxito debería medirse por el grado en que esa estructura enmarca su coexistencia sin interferir en sus destinos. El edificio se convierte en una estantería de privacidades individuales. […]; el uso de cada plataforma nunca puede conocerse con anterioridad a su construcción. T eor ema de 1909 358 2. “Dr eam of New Y ork”, dibujo de Harry M. Petit, publicado en el libr o guía de Moses King (1908) 359 de ciudad compuesto por edificios en altura inter conectados a difer entes niveles por puentes y líneas de metr o. En la r epr esentación de Petit la ciudad funciona como un sistema híbrido, ya que las conexiones a diferentes niveles conllevan a la existencia de espacios de uso público en niveles sobre la calle, además de la aparición de superposiciones en lo que sería la diagramación topológica de la ciudad. Koolhaas afirma que el rascacielos es inevitablemente impredecible: “Dado que cada uno de estos emplazamientos debe alcanzar su pr opio destino pr ogramático particular —más allá del contr ol de los ar quitectos—, el rascacielos es el instrumento de una nueva forma de urbanismo incognoscible. A pesar de su solidez física, el rascacielos es el gran desestabilizador metropolitano: lo que pr omete es una perpetua inestabilidad pr ogramática” 6 A pesar de la afirmación de Koolhaas, cabría señalar que la posterior ley de zonificación de 1916, a la cual el pr opio Koolhaas hace análisis, incluye una limitación funcional. El rascacielos es pr ogramáticamente impr edecible, siempr e y cuando la ley lo permita. En cada uno de los pisos del teor ema, se pueden intr oducir múltiples usos y , lo que es más inter esante, en múltiples niveles. Lo que difer encia al teor ema de cualquier otro edificio en altura convencional es el hecho de que potencialmente se pueden intr oducir nuevos subniveles. El teor ema es una “r epr oducción del mundo” por que gracias a la posibilidad de intr oducir nuevos subniveles sobr e la estructura principal, cada uno de los niveles fijos de la macr oestructura de acer o, funciona como una calle artificial. Esto se acentúa gracias a que sobr e los niveles principales se pueden apoyar estructuras independientes libr es, per o que guar dan una r elación de jerar quía r especto a la pr oximidad con la cota de las calles artificiales. El edificio es una superposición de múltiples fragmentos de ciudad. Como el teor ema permite la intr oducción de cualquier estructura o sistema estructural que quepa en los volúmenes disponibles, cabe la posibilidad de que se introduzcan sistemas de naturaleza híbrida. En el teorema se r epr esentan casas y palacios convencionales, per o nada impide la construcción de estructuras independientes inter conectadas por pasar elas y con zonas comunes elevadas sobre la calle artificial. La idea de “r epr oducción del mundo” tal y como se expone en el teorema exhibe la idea de ar quitectura como un fractal de agrupaciones de sistemas espaciales. Si la casa era un sistema formado por múltiples espacios de menor tamaño, cada nivel del teor ema es un sistema de subsistemas espaciales, y el edificio en conjunto es un sistema de subsistemas de subsistemas… Esto mismo puede aplicarse al urbanismo y , de hecho, es lo que apar eció r epr esentado en el dibujo “Dream of New Y ork” (Fig. 2) de Harry M. Petit, publicado por Moses King en 1908. En el dibujo de Petit se observa un fragmento 360 3A. Pr oyecto para Fort l´Emper eur incluido en el plan de Ar gel de Le Corbusier (1931) 3B. Pr oyecto para Fort l´Emper eur incluido en el plan de Ar gel de Le Corbusier (1931) 361 Calificado como el “precursor más general” de las megaestructuras 7 , el pr oyecto para Fort l´Emper eur (Fig. 3) incluido en el plan de Ar gel de Le Corbusier (1931) es uno de los pr oyectos pioner os en la idea de soporte o sección par cialmente r epr ogramable. Como señala Banham, la discriminación de las partes de la construcción (soporte y espacio habitable), así como la apariencia de estantería de hormigón (consecuencia de lo anterior) posicionan este edifico entre uno de los primer os pr ecursor es de la megaestructura 8 . El hecho de que el pr opio Le Corbusier r epr esente unidades habitacionales variopintas (obsérvese la vivienda “árabe” en la parte central de la sección) expuestas en la fachada, difer encia a este pr oyecto de otr os edificios en altura de este mismo autor . Por ejemplo, en las ‘unidades de habitación’, las células habitacionales disponían de suficiente altura libre como para ser par cialmente r epr ogramadas, per o tal y como el pr oyecto estaba expuesto, la fachada del edificio debía permanecer inmutable. Además, en las unidades de habitación las células habitacionales eran de anchura constante. En la fachada de Fort l´Emper eur no se r econoce ningún tipo de modulación horizontal pr eestablecida; las particiones entr e células son independientes de la disposición de pilar es. En Fort l´Emper eur la única invariante en fachada eran los forjados de hormigón que constituían la parte estable del soporte. Incluso los pilar es de fachada, apar ecen y desapar ecen a criterio de la posición del cerramiento de cada piso. La mutabilidad de cada célula habitacional, sumada a la altura libr e entr e las bandejas de hormigón convierten a este pr oyecto en uno de sección par cialmente r epr ogramable. Fort l’Emper eur (Le Corbusier , Plan de Ar gel, 1931) 368 7.A Maqueta de detal- le del pr oyecto Ciudad T ritón. 7B. Maqueta general del pr oyecto Ciudad T ritón. 7C. Sección del pr oyec- to Ciudad T ritón. 369 vértices de la pirámide. Resulta interesante la organización jerárquica del conjunto. A nivel general, se r econoce un sistema clar o basado en la mencionada forma piramidal, los sistemas verticales de comunicación y el equipamiento en el núcleo. Cada lateral de la pirámide par ece tener cierta independencia r especto al conjunto ya que en el sistema de forjados y par edes de hormigón se altera de forma difer ente en cada lateral, apar eciendo grandes huecos que ocupan varias casillas, así como esquinas y límites superior es e inferior es “inacabados”. Los huecos y cubiertas de los bloques laterales alber gan zonas ajar dinadas y espacios abiertos comunitarios que, por disposición, principalmente serían usados por los habitantes de cada bloque lateral. Finalmente, las cápsulas de cada casilla par ecen estar pr oyectadas para disponerse a criterio de sus habitantes mediante negociaciones internas que afectan solo al vecindario de la casilla. El efecto “inacabado” pr oducido por los huecos y colmataciones dispar es de las par edes laterales acentúa la sensación de que el pr oyecto puede ampliarse; una estrategia ampliamente distendida entr e las megaestructuras de la época. La versión para la bahía de Chesapeake, era una agrupación de múltiples edificios similar es con las pertinentes variaciones que permitía el pr oyecto original (Fig. 7B). Estos edificios se conectan en planta baja mediante pasar elas flotantes que contenían edificios auxiliar es de menor tamaño. A nivel jerár quico, la versión estadounidense r esulta más avanzada al incluir este un cuarto or den organizativo a nivel urbano. La Ciudad T ritón (Fig. 7) de Buckmister Fuller y Shoji Sadao (principios de los 60 hasta 1968) es un pr oyecto de coautoría estadounidense, per o de encargo y emplazamiento japonés. Se trata de una megaestructura flotante proyectada para la bahía de T okio y diseñada para alber gar 5000 personas. T okio estaba colmada de edificación y la topografía montañosa limitaba el cr ecimiento de la ciudad. El encar go original de la Ciudad T ritón debe englobarse dentro de una serie de pr oyectos megaestructurales de ciudades flotantes para la bahía de T okio, como por ejemplo la propuesta de Kenzo T ange de 1960. El pr oyecto llegó a Fuller por encar go del mecenas japonés Matsutar o Shoriki. T ras el fallecimiento de Shoriki en 1966, el proyecto mantuvo la financiación por parte del Departamento de Desarrollo Urbano de los Estados Unidos, con el objetivo de construir este en la bahía de Chesapeake (EE. UU.) (Fig. 7B). T ras la aprobación técnica de pr oyecto por parte de la Oficina de Naves de la Armada de los Estados Unidos y por parte de Oficina de Astiller os y Muelles, la ciudad de Baltimor e intento iniciar el pr oyecto, per o a causa de la inestabilidad administrativa y las dificultades bur ocráticas, el pr oyecto quedó estancado. La Ciudad T ritón es un proyecto terrasenhäuser no convencional tanto porque se or ganiza de forma piramidal, dejando tr es caras con viviendas aterrazadas, como por el hecho de ser un pr oyecto de sección par cialmente r epr ogramable. Como se observa en la maqueta (Fig. 7A), la estructura se compone de unas par edes de hormigón y una serie de forjados principales. Sobr e estos forjados pueden apilarse hasta tr es niveles de vivienda que funcionan como cápsulas habitacionales que pueden modificarse a criterio de sus habitantes. Las zonas comunes principales se ubican en el núcleo de la pirámide, la cual ilumina cenitalmente ya que la pirámide no está colmatada. El sistema de comunicaciones vertical principal lo configuran tres torres ubicadas en las en la parte interior de los Ciudad T ritón (1968) 370 7C. Planta general del pr oyecto Ciudad T ritón. 7D. Perspectiva interi- or del pr oyecto Ciudad T ritón. 371 7F . Planta del pr oyecto Ciudad T ritón. 7E. Planta del pr oyecto Ciudad T ritón. 372 8A. Diagramas de las dos variantes del pr oyecto Fincas Rústi- cas en W addinxveen (1997, MVRDV). 8B. Maqueta de la vari- ante “concentrada” del pr oyecto Fincas Rústicas en W addinx- veen (1997, MVRDV). 8C. Perspectiva de la variante “concen- trada” del pr oyecto Fincas Rústicas en W addinxveen (1997, MVRDV). 373 unidades habitacionales. Estas pequeñas agrupaciones comparten forjados intersticiales (aquellos dispuestos entr e las plataformas principales) y algunas terrazas. Por la forma de agruparse, podemos deducir que la flexibilidad en la primera variante se fundamenta en las r elaciones y negociaciones entr e la vecindad. Los cambios y transformaciones pueden darse a difer entes escalas que van desde aquellas que implican negociaciones entr e vecinos de unidades habitacionales colindantes hasta aquellas que afectan al bloque enter o y sus zonas comunes, pasando por la escala intermedia del vecindario a nivel de plataforma. La segunda variante, la “más extensiva” (Figs. 8H y 8I), se plantea mediante un tipo de construcción de madera que pr etende asimilarse a la cabaña vernácula. A nivel de agrupación, es una actualización de los tradicionales poblados de cabañas individuales. A difer encia de la primera variante, en esta versión cada una de las unidades constructivas se disponen sobr e el soporte de forma completamente exenta. T ambién se diferencia de la versión concentrada en la pr esencia de una única plataforma elevada, la cual pr esenta perforaciones a modo de patios que intr oducen luz en la planta baja y complejizan los r ecorridos sobr e la plataforma. En líneas generales, la segunda versión se sustenta sobr e la idea de independencia colectiva, que consiste en la agrupación de un colectivo en el que cada uno de los integrantes exige un alto grado de independencia. Pr obablemente, en esta independencia fortalezca la afirmación de que “esta tipología sea apr opiada no sólo para uso r esidencial sino para otras actividades” 19 . T ambién a causa de la individualidad, en la versión extensiva no se reconoce la escala intermedia de negociación del cambio y las transformaciones solo involucran a los edificios más próximos o a la agrupación en su conjunto. Respecto al Pabellón de Holanda para la Expo 2000 en Hannover (Fig. 9), curiosamente es el único pr oyecto construido de los tr es de MVRDV que aquí se exponen, y el que En 1997 se gestan tr es pr oyectos en el estudio de MVRDV que encajan a la perfección en la definición de soporte ar quitectónico de esta investigación: Fincas Rústicas en W addinxveen (Holanda), Pabellón de Holanda para la Expo 2000 (Hannover , Alemania) y Centro Urbano Leidschenveen (Leidschendam, Holanda). El pr oyecto Fincas Rústicas (Fig. 8) sur ge a raíz del, para aquel entonces, nuevo plan de viviendas de V inex, el cual permitía la construcción de fincas rústicas en la periferia de W addinxveen. Se pr esenta de esta forma la oportunidad de redefinir el concepto de ‘casa rustica’, actualizándolo y acer cándolo a la tipología de vivienda plurifamiliar . El pr oyecto se basa en la superposición de plataformas artificiales que simulan el funcionamiento de la cota cer o. Sobr e estas plataformas plantean la construcción de unidades habitacionales independientes tanto a nivel funcional como a nivel físico. Aunque el pr oyecto se fundamentaba en la r epetición de una serie de tipologías básicas, la disposición de volumen libr e entr e unidades habitacionales permitiría transformaciones del espacio construido similar es a las de una ‘casa rustica’, que serían imposibles en un bloque plurifamiliar compacto. Este pr oyecto contenía dos variantes, “una concentrada y otra más extensiva” 18 (Fig. 8A). La primera variante, la “concentrada” (Figs. 8B-8G), dispone de cuatr o plataformas superpuestas, separadas seis metr os de forma que permiten alber gar entr e ellas unidades constructivas de hasta dos plantas de altura y por tanto más similar es a la tipología de ‘casa rustica’. Al igual que la segunda variante, esta primera dispone de zona de aparcamientos en planta baja, per o a difer encia de la otra, dispone de zonas comunes (principalmente pistas deportivas) en cubierta. La variante concentrada se basa en agrupaciones colindantes de dos o tr es Soportes Ar quitectónicos en la Obra de MVRDV 374 8D. Diagramas de la variante “concen- trada” del pr oyecto Fincas Rústicas en W addinxveen (1997, MVRDV). 8E. Plantas de la vari- ante “concentrada” del pr oyecto Fincas Rústicas en W addinx- veen (1997, MVRDV). 8F . Perspectiva de la variante “concen- trada” del pr oyecto Fincas Rústicas en W addinxveen (1997, MVRDV). 375 8H. Maqueta de la vari- ante “extensiva” del pr oyecto Fincas Rústi- cas en W addinxveen (1997, MVRDV). 8G. Perspectiva de la variante “concen- trada” del pr oyecto Fincas Rústicas en W addinxveen (1997, MVRDV). 8I. Maqueta de la vari- ante “extensiva” del pr oyecto Fincas Rústi- cas en W addinxveen (1997, MVRDV). 376 9A. Seccción y dia- grama del Pabellón de Holanda para la Expo 2000 en Hannover (1997, MVRDV). 9B. Fotografía del Pa- bellón de Holanda para la Expo 2000 en Hannover (MVRDV). 377 contemporáneo’ que ver emos en el siguiente epígrafe y que se fundamenta en la pr opia idea de diversidad. La pr esencia de vegetación de gran porte y las variaciones de formas y color es acentúan la idea de diversidad subyacente en el pr oyecto. En este sentido, el edificio no es solo una combinación siner gia de tecnologías de pr oducción ener gética, también lo es de formas y estructuras. De forma similar a las conjunciones de viviendas de la versión compacta de las fincas rústicas, el diseño del pabellón apr ovecha el espacio intersticial entr e las raíces de los árboles para alber gar vestíbulos, puntos de información y espacios de socialización. Las geometrías or gánicas que solicitan las raíces de los árboles se r evisten de hormigón y cumplen función estructural. Estas geometrías son expuestas al exterior acompañadas de las triangulaciones de las estructuras metálicas de otr os niveles. La composición general del edificio aprovecha beneficiosamente toda esta conjunción de estructuras, tecnologías y formas para exponer de manera visual la idea de diversidad que subyace en los soportes. El pr oyecto (que r ealmente quedó estancado en fase de antepr oyecto) Centr o Urbano Leidschenveen (Fig. 10) forma parte del plan general y se desarr olló en colaboración con las autoridades locales. El edificio debía alber gar un amplio volumen de apar camientos y un complejo pr ograma de uso mixto: tiendas, supermer cados, servicios médicos, centr o cultural y social, biblioteca, iglesia, centr o deportivo y , aproximadamente, ochenta viviendas. Ante el pr ograma funcional del Centr o Urbano, el grupo MVRDV plantea una propuesta que busca conciliar el necesario tráfico rodado con un paisaje libr e de vehículos. Resuelve tal pr opósito mediante la configuración de un soporte de múltiples niveles, en el que el tránsito r odado se r esuelve mediante rampas configuradas mediante el plegado de parte del pr opio soporte, y los vehículos estacionados se ocultan en niveles intersticiales tapados al tiene el pr ograma funcional más utópico de ellos. La utopía de su pr ograma radica en su singularidad: el edificio es, principalmente, un laboratorio de soluciones técnicas que buscan la cr eación de un “miniecosistema”. Un “miniecosistema” para la vida, desarr ollado en un edificio que carece de los programas habituales en la cotidianidad (vivienda, trabajo, ocio). El pr ograma, principalmente tecnológico y expositivo del edificio le hace carecer de vida; es una exposición de cómo debería ser la vida, sin vida. En líneas generales, el pabellón trata de dar r espuesta a la pr egunta de si es compatible que una mayor densidad de población coexista con un incr emento en la calidad de vida, y , en caso afirmativo, qué papel jugaría la naturaleza a tales efectos. “[El pabellón] puede servir como símbolo de la multifacética naturaleza de la sociedad: pr esenta la idea paradójica de que, a medida que aumenta la diversidad, también, apar entemente, cr ece la cohesión” 20 . El pabellón es un apilamiento de plataformas temáticas (Fig. 9C) vinculadas a la naturaleza (Gruta, Agricultura, Ostra, Bosque, Lluvia y Agua), que alber gan difer entes tecnologías de ener gías r enovables: biomasa y purificación de agua, en la planta primera; air e acondicionado natural, en la planta segunda; fotovoltaica y enfriamiento del agua, en la planta ter cera; y enfriamiento vapor , molinos de viento y purificación de agua, en la planta sexta. Además de estas tecnologías, el edificio alber ga una serie de equipamientos auxiliares de carácter estándar , tales como tiendas de souvenirs, vestíbulos, puntos de información, salas de exposición, salas multiusos, auditorio y r estaurante. Obviando el pr ograma funcional, el pabellón para la expo 2000 r esulta especialmente inter esante a nivel visual (Fig. 9B, 9D y 9E). Por una parte, la altura libr e de plantas nos r emite a la idea de soporte que estamos investigando. Por otra parte, las variaciones de altura libr e nos r emiten a la idea de ‘condensador social 384 385 pr obablemente se debiera a la propia naturaleza del pr ograma funcional del pr oyecto: r esulta lógico pensar que, por ejemplo, los billar es, en los que se deambula vestido, deben situarse en un nivel más accesible que la piscina, la cual r equier e mayor altura libr e. Per o bajo la mirada de Rem Koolhaas, influenciado por las ideas radicalistas sobr e la r epr ogramación del espacio, este edificio es una expresión del mestizaje social. Si no atendemos a las etiquetas funcionales que aparecen a la izquierda de la sección, entendemos que este edificio fácilmente podría funcionar como híbrido. Los espacios de mayor altura libr e fácilmente pueden alber gar funciones de carácter social, y el hecho de que estén distribuidos de forma alterna, en lugar de centralizados en las plantas bajas, fomenta que el mestizaje social se produzca. Desde el punto de vista de la hibridación, estas plantas de mayor volumen útil distribuidas por toda la sección, podrían funcionar como las zonas comunes de los diferentes pr ogramas potenciales que el edificio podría alber gar . Por este motivo, la sección tipo “social condenser” se traduce en la potencial pr esencia de espacios de carácter comunitario ubicados por encima de espacios con carácter privado. En última instancia, esto significa la ruptura del convencional gradiente de privacidad de los rascacielos de principios del s. XX. Respecto a la pr esencia de secciones tipo condensador social en las megaestructuras ar quitectónicas de mediados del s. XX, en estas r esulta difícil difer enciar entr e esta técnica pr oyectual y otras similar es. En estos pr oyectos, encontramos soportes convencionales y secciones r epr ogramables, y en algunos dibujos podemos observar niveles superior es en los que no se ha colmatado la edificación, otorgando al dibujo cierta apariencia de condensador social. Esto se debe a la adaptación al cambio que permite dicha técnica de pr oyecto, per o no deja de ser una cuestión supeditada al cambio. Cuando contemporáneo mediante la fragmentación en sección consiste en or ganizar el proyecto en múltiples plantas de difer ente altura libr e. Esta idea ha sido r epetida en múltiples pr oyectos ya que permite que el conjunto ar quitectónico pueda dar cabida a mayor disparidad funcional y sus r equisitos espaciales. A difer encia de la fragmentación mediante bandas en planta, podemos considerar la altura libr e de los forjados como una cuestión de diseño difícil de transformar o modificar . La técnica del condensador social contemporáneo se puede considerar una estrategia o técnica de pr oyectos de ar quitectura híbrida, ya que es inmutable ante los posibles cambios considerados en un híbrido. Como hemos visto, podemos observar esta idea de forma evidente en la sección del Downtown Athletic Club de Nueva Y ork. Lo que difer encia su sección de los demás rascacielos de la época es su variabilidad formal, que se traduce en diversidad pr ogramática. Las variaciones que se dan en la sección del Downtown Athletic Club afectan tanto al contorno exterior (el ancho de la torr e asciende disminuyendo) como a la altura libre de los diferentes niveles. Existen muchos pr oyectos coetáneos al Downtown en los que los pisos inferior es tienen mayor altura libr e que el r esto. Esto r esponde a la idea convencional de establecer un gradiente de privacidad en los pr ogramas funcionales que va desde lo más público a nivel de calle, hasta lo más privado en los pisos superior es. Per o en la sección del Downtown Athletic Club esta idea no se aplica de forma literal. Es ver dad que las habitaciones del hotel (el pr ograma de carácter más privado) se sitúan en los últimos niveles, los cuales mantienen la misma altura libr e. Per o a pesar de este hecho, hasta el décimo noveno piso, la altura libr e de los niveles no r espeta la secuencia convencional de mayor a menor altura libr e. Esta alteración del or den “lógico” 386 12. La ciudad futura (W arren Chalk, pub- licada en “Amazing Ar chígram 4 Zoom ls- sue” 13. “Exodus or the V ol- untary Prisoners of Ar - chitectur e”(Rem Kool- haas, 1971) 387 tecnología aer oespacial y la ar quitectura. La forma del avión del dibujo casi se confunde con la de los voladizos de las torr es. Este símil nos pone en la pista del origen de las inspiraciones de dichas torr es: de forma cada vez más evidente la tecnología pone en crisis la secuencia función-espacio convencional de nuestras ciudades y edificios. Respecto a la aplicación de este tipo de or ganización en las plantas de los edificios, como hemos visto, aparece por primera vez en la obra de Koolhaas, en el pr oyecto para el concurso del Par c de La Villette de Paris 22 . Según Koolhaas, Par c de La Villette se inspiró en la sección del rascacielos Downtown Athletic Club de Nueva Y ork, no obstante, este tipo de or ganización formal aplicada en planta podemos encontrarla en algunos pr oyectos urbanos megaestructuralistas antecedentes. Si nos centramos exclusivamente en la obra de Koolhaas, esta forma de organizar la planta tiene como antecedente su pr opio pr oyecto de fin de carr era en 1971 para el Architectural Association de Londres, “Exodus or the V oluntary Prisoners of Architectur e” 23 . T anto Par c de La Villette como Exodus se caracterizan por ser pr oyectos cuya escala está a medio camino entr e la ar quitectura y el urbanismo y por tener una or ganización en planta a modo de “código de barras” (Fig. 13). No obstante, la radicalidad de la función de Exodus (una prisión voluntaria), se vuelve más r ealista en el pr oyecto para el par que. Es pr ecisamente la ambigüedad del pr ograma funcional de Par c de La Villette una de las cuestiones que suscita mayor interés es. No nos inter esa especialmente la forma a modo de bandas, ni las funciones concr etas para las que están planificadas. El inter és está en la diversidad de funciones que pueden concentrarse en el pr oyecto. Mediante la or ganización por bandas funcionales Koolhaas busca provocar el mestizaje social de los clubes obr er os soviéticos. se analiza la sección de una megaestructura solo debe considerarse el soporte fijo (la macr oestructura) como elemento determinante de la forma global. Por ejemplo, en la sección del centr o Pompidou de Renzo Piano y Richard Rogers (1977) podemos observar niveles superior es de mayor altura libr e que los niveles inferior es, per o esto solo se debe a que en el dibujo están r epr esentadas algunas “unidades separables” que realmente no componen el soporte fijo e invariable del edificio. Si añadimos unidades habitacionales en el último nivel o, por el contrario, si borramos todas las unidades habitacionales, observamos que el edificio se compone de niveles de similar altura libr e, por lo que entraría en la clasificación de soporte, per o no en la subcategoría de condensador social. En a la obra de Ar chigram destaca la cuarta publicación del grupo “Amazing Archígram 4 Zoom lssue” (“El vertiginoso númer o 4 del asombr oso Ar chigram”), principalmente por la temática de la edición: la influencia de la fantasía en la ar quitectura, específicamente la de ciencia ficción. De esta publicación destacan dibujos, como la ciudad futura dibujada por W arr en Chalk específicamente para la publicación (Fig. 12), que evoca las ideas de la torr e de espectáculos de Montreal. Del dibujo de Chalk, hay varias cuestiones de inter és. Por una parte, los voladizos de las torr es nos r emiten a la idea de social condenser ya que alteran la convencional secuencia de espacios público-privado, al ubicar las zonas comunes de las torres en niveles intermedios. Esta idea se acentúa con un sistema de calles elevadas del suelo, a modo de pasar elas que conectan el espacio público de la calle con las zonas comunes de las torr es. Otra cuestión que mer ece la pena mencionar es la similitud que Chalk establece entr e la 388 14A. Maqueta del Epi- centr o de Parada en Londr es (Idea prelim- inar . Rem Koolhaas, 2005) 14B. Planta del Epicen- tr o de Parada en Lon- dr es (V ersión final. Rem Koolhaas, 2005) 389 de difer ente tamaño, lo cual conlleva a que en conjunto el edificio pueda dar cabida a funciones dispar es. Esto último, se traduce en potenciales usuarios de difer entes sector es sociales, lo que hace que el edificio pueda funcionar a modo de condensador . Este tipo de or ganización formal aplicada en planta también podemos encontrarla en algunos pr oyectos megaestructuralistas de escala urbana. Uno de los más clar os ejemplos es la Propuestas para la reor ganización del tráfico de Fitzrovia en Londres, elaborada por el equipo investigador de Colin Buchanan (entr e los que destacan Haxworth, Woodwar d y Richar dson) en 1962. El pr oyecto de Buchanan r esponde al “típico del esquema de r enovación urbana de los años 60, completamente elevado, con un nuevo podio para peatones […]” 26 . Si obviamos la fuerte pr esencia del tráfico rodado, la similitud entre la estructura formal del podio elevado y la pr opuesta para el Par c de La Villette es evidente. La forma de ambos pr oyectos (Par c de La Villette y Fitzrovia) tienen su razón de ser en la or ganización y la determinación ar quitectónica que aporta la fragmentación por bandas. En cualquier caso, al compararlos, también había que mencionar que la construcción de las plataformas del proyecto en Fitzrovia hubiera implicado mayor determinación ar quitectónica fr ente al pr oyecto del par que en el que el plano de planta es una or ganización funcional no determinada por elementos construidos. Otr o pr oyecto urbano megaestructuralista que formalmente guar da similitudes con la estrategia “social condenser” aplicada en planta es la pr opuesta para el concurso de la Universidad de Bochum de Candilis, Josic y W oods en 1963. En el pr oyecto de Bochum, la or ganización por bandas les permitía ampliar la universidad adaptándose a la topografía del lugar . A pesar de todo, hay que tener en cuenta que, Este tipo de organización funcional en planta mediante bandas, volverá a apar ecer en 1990, en Congrexpo en Lille, otr o edificio también de gran escala. Al igual que sucedía en la sección del Downtown Athletic Club, las tr es bandas funcionales de Congrexpo son de difer entes anchos facilitando así la adaptabilidad a mayor gama funcional. Quizás uno de los error es de Congr expo fue la escasez de estas bandas funcionales en un pr oyecto de tal escala. Una vez construido, el interior , principalmente del espacio de mayor tamaño, r esultaba indomesticable. La or ganización en planta mediante bandas apar ece por última vez, en la obra de Koolhaas, en 2005, en la versión definitiva (así como en una de las ideas pr eliminar es del pr oyecto) del Epicentr o de Parada en Londr es (Fig. 14A y 14B). Este pr oyecto difiere de los anteriores pr oyectos (or ganizados por bandas) en la escala, siendo el más pequeño de todos. Por el contrario, hay una enorme similitud entr e las formas de los contornos exteriores del pr oyecto para Prada y la del Par c de La Villette. Es pr ecisamente esta forma del contorno exterior la que hace que Koolhaas se decante por la organización por bandas de entre todas las organizaciones estudiadas: “Las sencillas particiones eliminan la pr esencia de la forma original de la tienda y su pr ofunda panorámica, actuando como un r elleno liger o en un espacio que de otr o modo permanecería r elativamente inmutable” 24 . Per o lo que nos inter esa es la r elación que se establece en el tratamiento de ambos pr ogramas funcionales: “Una sencilla disposición en franjas podría cr ear una secuencia de espacios sin el inconveniente de las salas de pequeña escala y de las formas poco prácticas. Junto con el fr ente V erde de la tienda y la disposición estructural del espacio, las particiones pr opor cionan, al mismo tiempo, la intimidad de la pequeña escala y espacios más amplios para la Fundación y el Mer cado” 25 . La división por bandas tipo “social condenser” se fundamenta en fragmentación en espacios [Document text truncated for crawler view.]