El trabajo de las mujeres en las fábricas de mazapán en la ciudad de Toledo a mediados del siglo XIX
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INVESTIGACIÓN Y GÉNERO Proyectos y Resultados en Estudios de las Mujeres María Elena García-Mora y Ana María De la Torre-Sierra (Eds.) Universidad de Sevilla 2022
VIII Congreso de Investigación y Género. Reflexiones sobre investigación para avanzar en igualdad. Universidad de Sevilla, 2022. Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido por la ley, que establece penas de prisión y/o multas, además de las correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier otro medio, sin la preceptiva autorización. I.S.B.N: 978-84-09-41805-3
70 EL TRABAJO DE LAS MUJERES EN LAS FÁBRICAS DE MAZAPÁN EN LA CIUDAD DE TOLEDO A MEDIADOS DEL SIGLO XX García Sánchez, Rosa 1 INTRODUCCIÓN Como los piononos en Granada, los carballones en Oviedo, la ensaimada de Mallorca o los miguelitos de La Roda, el mazapán es un postre típico de la provincia Toledo. Si bien existen numerosos debates sobre el origen de este producto, sí se sabe que ya, a mediados del siglo XX, era común la compra de este manjar en la ciudad. A diferencia de otras ciudades como Barcelona, Bilbao o Madrid, Toledo no fue destacada por su panorama industrial, sino por la hegemonía del sector servicios frente al resto de los sectores económicos. Sin embargo, sí que destacó en el desarrollo de determinadas industrias, como es el caso de la producción de mazapán, de damasquinado, otro producto típico de la capital, o de la llevada a cabo por la Fábrica Nacional de Armas. A mediados de la década de los cincuenta y, especialmente, de los sesenta de este siglo XX, ya era habitual que los turistas, tanto nacionales como internacionales, comprasen su cajita de mazapán cuando visitaban la ciudad. En Navidad, era común encontrarlo en la casa de los toledanos y las toledanas, siendo el postre estrella de las comidas y cenas familiares de Nochebuena y Nochevieja. Además, también eran muchas las personas que ya se trasladaban desde otros puntos del país, especialmente de Madrid, por su cercanía, a comprar unas cajitas durante estas fechas. Aunque la venta de mazapán se diese todos los meses del año, la demanda se disparaba en los meses previos a la Navidad. Por tanto, la producción se intensificaba en otoño y, con ello, aumentaba la mano de obra en las fábricas durante los meses de campaña. Esto explica que, a diferencia de otras fábricas locales, las mujeres fuesen las grandes protagonistas de la producción del mazapán, debido al carácter estacional que presenta este tipo de industria. Aunque la venta del mazapán fue común en toda la provincia y, especialmente, en algunos puntos concretos, en pueblos como Sonseca o Consuegra, lo cierto es que las empresas más populares se concentraron en la urbe, debido, sobre todo, al turismo que visitaba cada día la histórica ciudad. 1 Universidad Complutense de Madrid, rosgar[email protected]
71 OBJETIVOS Son muchos los estudios que se han realizado sobre el trabajo de las mujeres en diferentes industrias o fábricas concretas. Sin embargo, no hay investigaciones precedentes que muestren el trabajo de las mujeres en las fábricas de mazapán, un producto conocido tanto a nivel nacional como internacional y, sobre todo, tan destacado y típico de la provincia general y de la ciudad de Toledo en particular. Esta investigación pretende visibilizar el trabajo de las mujeres en estas fábricas, profundizando en las condiciones de trabajo que se les presentaron: qué puestos ocupaban, qué actividades desarrollaban, cuál era su jornada laboral o su salario entre otros aspectos. Todo esto se pretende realizar a la vez que se expone el contexto histórico de España en general y de la provincia y la ciudad de Toledo en particular durante la década de los cincuenta y los sesenta del siglo XX, teniendo en cuenta así los modelos de género ensalzados durante el régimen franquista y la situación de las mujeres en el mercado de trabajo y en el sector secundario en estas fechas. MARCO TEÓRICO Los estereotipos de género marcados por la sociedad liberal del siglo XIX, la cual redefinió los conceptos de feminidad y masculinidad en un contexto de oposición entre “el hogar y el trabajo, la maternidad y el trabajo asalariado y feminidad y productividad” 2 , no solo se prolongaron hasta las décadas finales del siglo XX en España, sino que también fueron ensalzados por el régimen franquista. Estos modelos quedaron interiorizados así en la sociedad de la época. Tras la llegada del Nuevo Estado, este modelo burgués de “ángel del hogar” se ensalzará con ímpetu y, además, estará vinculado a unas directrices cristiano-católicas, durante los casi cuarenta años de dictadura 3 , si bien, a partir de los años sesenta, se mostraron ya ciertos cambios que favorecieron la situación de las mujeres 4 . Frente a estos postulados teóricos, la realidad fue bien distinta. En la práctica, estos estereotipos burgueses eran incompatibles en la mayor parte de los casos con la situación de la sociedad española, ya que el sueldo del marido o cabeza de familia era insuficiente para el mantenimiento 2 SCOTT, Joan W (1991): “La mujer trabajadora en el siglo XIX”, en Georges DUBY y Michelle PERROT (Dir.): Historia de las mujeres en Occidente, Madrid, Taurus, p. 406. 3 “En la España Nueva”, Y: Revista de las mujeres nacional sindicalistas, n.º 2, marzo de 1938 p.53. 4 Como ejemplo de estos cambios, cabe destacar la Ley 56/1961, de 22 de julio, sobre derechos políticos, profesionales y de trabajo de la mujer, publicada en el BOE el 24 de julio de 1961, si bien fue más teórica que real.
72 familiar, viéndose la mayor parte de las mujeres obligadas a compatibilizar sus tareas como madre, ama de casa y esposa con el trabajo doméstico o extradoméstico, formal e informal, a cambio de un salario. En el caso de las toledanas, las fábricas de mazapán se presentaron en algunos casos como una opción favorable. Por lo general, este tipo de fábricas no tendrá un gran número de personas trabajando durante todo el año, si bien el número de trabajadores y, sobre todo, trabajadoras se multiplica durante los meses previos a la Navidad. De este modo, en la mayor parte de los casos, era un trabajo temporal y, debido a ello, eran mucho los hombres que no contemplaban esta posibilidad laboral, lo que explica que fuese una industria local muy feminizada si se compara con otras como, por ejemplo, la Fábrica Nacional de Armas. METODOLOGÍA Este estudio abarca una investigación muy amplia sobre el trabajo de las mujeres durante el franquismo en la ciudad de Toledo. Por ello, son numerosas las fuentes utilizadas a la hora de llevar a cabo esta investigación. La investigación partió de un análisis de los censos de 1950 y 1960 y un vaciado de los padrones de población de la ciudad de Toledo en 1950 y 1960, creándose una base de datos con gran cantidad de información, donde se registró de manera detallada los nombres, los apellidos, la dirección, la fecha de nacimiento, el lugar de nacimiento, el estado civil, si sabían leer y escribir y la ocupación de todas las mujeres mayores de 14 años de la ciudad. Los resultados permitieron conocer cuántas mujeres trabajaron en el sector secundario en general y, en el caso concreto de los padrones de población, del número de mujeres que se mostraban como trabajadoras en las fábricas de mazapán. Debido al carácter temporal que presentaban las fábricas de mazapán y el escaso número de mujeres registradas en las estadísticas oficiales, se analizó toda la documentación y los libros de campaña aportados por la empresa Santo Tomé (Toledo). A su vez, se realizaron varias entrevistas orales. Para ello, se buscaron informantes, en este caso tanto hombres como mujeres, que habían trabajado puntualmente durante las campañas o de manera continuada en las fábricas de mazapán en los años que engloba esta investigación, con el fin de conocer en mayor medida la realidad de este trabajo. Así, se llevaron a cabo una serie de entrevistas individuales semidirigidas, guiadas por un cuestionario general realizado previamente, en la que las personas contaban sus trayectorias de vida de manera flexible, aportando información relevante y detallada sobre su infancia, nivel de cualificación, recorrido laboral o condiciones de trabajo, estado civil o número de hijos, que se transcribieron y se incorporaron en pequeñas catas a esta investigación. El objetivo de esta fuente era conocer la realidad que vivieron estas mujeres y las condiciones en las que trabajaron con el fin de comparar esta información con la recopilada en las fuentes escritas sobre el sector secundario en general.
73 Por último, para conocer más sobre el contexto histórico nacional y local en estos años, se llevó a cabo un análisis de todos los números publicados de los periódicos ABC y El Alcázar. Edición especial de Toledo, así como de la revista Provincia. Revista de la excelentísima Diputación Provincial de Toledo que se registran entre 1939 y 1975. Para conocer más sobre la situación de la mujer se examinaron todos los números de la revista Y. Revista de la mujer. Debido a que no existen estudios precedentes sobre el trabajo de las mujeres en las fábricas de mazapán, no existe bibliográfica que nos sirva para recopilar o contrastar información. Sin embargo, sí se han consultado distintas investigaciones que tratan aspectos vinculados a los problemas y al trabajo de las mujeres, así como aquellas referentes al contexto histórico nacional, provincial y local. Toda la información ha sido cruzada y contrastada, con el fin de llegar a unas conclusiones reales sobre el trabajo de las mujeres en estas fábricas, las condiciones en las que trabajaron y, por supuesto, visibilizar su participación en el mercado de trabajo y conocer más sobre quiénes estaban detrás de la creación de las famosas figuritas de mazapán. Las mujeres en la industria del mazapán. Recordemos que ya en el Fuero de Trabajo de 1938, un documento pragmático del régimen en material laboral, que irá en consonancia con las políticas públicas establecidas para la mujer trabajadora durante el periodo de la dictadura franquista, especialmente durante los primeros años, se estableció que el Estado: En especial prohibirá el trabajo nocturno de las mujeres y niños, regulará el trabajo a domicilio y libertará a la mujer casada del taller y de la fábrica 5 . Este es el claro ejemplo que explica cómo las políticas para la mujer trabajadora giraron en torno a la protección y la prohibición durante los primeros años del régimen, ampliándose la legislación protectora iniciada ya a principios del siglo. Por otro lado, aquí también se muestra que, si bien uno de los objetivos prioritarios era excluir a las mujeres de los mercados de trabajo, esta idea se verá reforzada en el caso de las mujeres casadas 6 . 5 “Decreto aprobando el Fuero de Trabajo formulado por el Consejo Nacional de Falange Española Tradicionalista y de la JONS”, BOE, n.º 505, de 10 de marzo de 1938, p. 6179. 6 CARBAJO VÁZQUEZ, Judith (2003): “Mujeres y educación (1965-1975)”, en CUESTA BUSTILLO, Josefina (Dir.): Historia de las Mujeres en España. Siglo XX, Instituto de la Mujer, Madrid, Tomo II: Las mujeres españolas bajo el Franquismo (1939-1975), pp. 224-225.
74 Restricciones de este tipo junto a otras medidas como el pago de la dote con la vuelta al hogar, propiciaban, en muchos casos, que una vez que contraían matrimonio, las mujeres abandonasen sus puestos de trabajo. A pesar de esto, sí que hubo una gran concentración de mano de obra femenina en el empleo sumergido, en aquellos trabajos que no estaban protegidos por el Estado, pero también en el mercado de trabajo, especialmente en aquellos oficios considerados “apropiados para las mujeres”. Las diversas fuentes consultadas apuntan que el problema no era que ejerciesen un trabajo remunerado, sino extradoméstico 7 . En el caso de la industria, María Ángeles Durán, de acuerdo con M. Guilbert, afirma que hay una serie de características generales sobre la participación femenina en este sector. Así, establece que las mujeres tienden a ocupar puestos que no exigen cualificación y que no requieren comprensión mecánica ni iniciativa; son trabajos manuales, en los que rara vez se utilizan máquinas costosas; se presentan como puestos de montaje, en ciclos cortos y de carácter repetitivo, que exigen un ritmo rápido y, por último, algo sobresaliente es que, en caso de trabajar en equipos mixtos, las mujeres siempre ocupan posiciones subordinadas a los hombres. Este sector económico se caracteriza por una clara división sexual. Esto provoca una mayor concentración de mano de obra en función del género en las diferentes ramas industriales. En el caso de las mujeres, se ha observado una mayor participación en la industria del cuero, textil, calzado, bebidas, tabaco y alimentación 8 . Mientras que en la industria alimentaria tiende a haber mayor mano de obra femenina que masculina, en la producción de mazapán esta tendencia se hace todavía más evidente, debido a su temporalidad al tratarse de un producto típico de la Navidad. Se registraba una mayor demanda y concentración de personal durante los meses previos a las fiestas, cuando se iniciaba la campaña para aumentar la producción. Esta es la causa que explica que, en la mayor parte de los casos, este oficio fuese rechazado por los hombres. Como se expuso al principio, el mazapán es un producto típico de Toledo, por lo que son varios los talleres que se constatan tanto a nivel provincial como local. En esas fechas, entre las empresas más destacadas de la ciudad, nos encontramos San Telesforo (desde 1806) 9 , Santo Tomé (desde 1856) 10 o Los Toledanos (desde 1969) 11 . La producción aquí aumentará no sólo durante las campañas de Navidad, sino en el resto de los meses del año en general, debido sobre todo al auge turístico nacional e internacional que se desarrolla en la ciudad a partir de esas fechas, especialmente durante la primavera y el verano, siendo destacable la famosa semana del Corpus 7 NIELFA, Gloria (1994): “Mujer y trabajo”, Cuadernos del Mundo Actual, vol. 35, pp. 12-15; BABIANO, José (2007): “Mujeres, trabajo y militancia laboral bajo el franquismo (materiales para un análisis histórico”, en BABIANO, José (Ed.): Del hogar a la huelga: trabajo, género y movimiento obrero durante el franquismo, Los libros de Catarata, Madrid, pp. 25-75. 8 DURÁN, María Ángeles (1972): El trabajo de la mujer en España. Un estudio sociológico, Editorial Tecnos, Madrid. 9 https://mazapantoledo.com/ 10 https://mazapan.com/ 11 https://www.mazapanlostoledanos.es/
75 Christi 12 . En el ámbito rural, este oficio se presentó para las mujeres como una alternativa al campo en los pueblos y al servicio doméstico en las ciudades. Imagen 1. Fabricación artesanal de mazapán en el obrador de Santo Tomé hacia 1965. Fuente: Fotografía del estudio de Cristóbal Portillo. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, fondo fotográfico. https://toledoolvidado.blogspot.com/search/?q=mazap%C3%A1n Algo particular de este empleo es que, por lo general, las mujeres que ocupaban los puestos de carácter temporal fueron en su mayoría jóvenes y solteras, mientras que aquellas que trabajan durante todo el año en estos talleres, fueron sobre todo las casadas y con edades más avanzadas, debido a su mayor grado de especialización. Mi madre me buscó un trabajo en la fábrica de mazapán. Las chicas que estábamos allí hacíamos de todo, desde trabajar la pasta hasta llevar calderetas de gran peso a la demoledora. Algunas cosas requerían un mayor esfuerzo físico que estaba más enfocado a los hombres, pero si no lo hacíamos nos despedían (Entrevista 1. Flora). En su mayoría, el personal contratado eran mujeres, pero también niños y niñas menores de quince años. La diferenciación de género en los salarios adultos también era común entre los menores. De este modo, dos eran las variables que penalizaban a las niñas: su edad y su sexo. 12 “El turismo ilustrado”, ABC, 4 de octubre de 1968, pp. 10-11. Véase también “Toledo y el turismo”, Provincia. Boletín informativo de la Excelentísima Diputación Provincial de Toledo, n.º 81, 1º trimestre de 1973, p. 33; “Más de tres millones de pesetas deja cada año en Toledo los turistas”, El Alcázar. Edición especial de Toledo, 17 de enero de 1950; Más de once millones de pesetas dejan cada año en Toledo los turistas”, Ibidem, 12 de junio de 1952; “Toledo, ejemplo característico del auge turístico”, Ibidem, 7 de noviembre de 1963.
76 Esta era una práctica habitual por parte de las empresas para abaratar sus costes y generar mayores beneficios. En las actividades fabriles, los salarios que reciben las mujeres, casi de forma general, se basaron en una remuneración por rendimiento, es decir, por obra realizada durante un periodo determinado 13 . En el caso de las fábricas de mazapán, esta teoría se corrobora. A ese carácter temporal que presentan estas fábricas, se suma también los escasos sueldos que se recibían a cambio, a pesar de las largas jornadas de trabajo y el esfuerzo físico que requería en muchos casos esta profesión. Sin embargo, frente a todos los inconvenientes que presentaba, lo cierto es que este oficio concentró a una gran cantidad de mano de obra femenina, ya que la remuneración recibida era en muchos casos imprescindible ante la necesidad de un complemento salarial para el mantenimiento familiar 14 . Dependiendo de la fábrica, el salario se recibía de manera semanal, mensual o en diciembre, al final de la campaña. Nos daban el sueldo en un sobre y tal cual se lo entregábamos a nuestros padres. El salario era muy bajo (Entrevista 1. Flora). Por otro lado, cabe señalar que los testimonios revelan que tanto el acceso como el ascenso en este tipo de empresas solía estar vinculado al trato familiar con los propietarios, más que al grado de cualificación que poseían. Yo empecé a trabajar porque mi familia conocía a uno de los dueños de la fábrica. En su mayoría entraban mujeres y niños. En mi caso, tenía doce o trece años cuando empecé a trabajar allí. Nos contrataban para abaratar costes al ser una mano de obra más barata (Entrevista 2. Carlos). Allí trabajábamos desde las nueve de la mañana hasta las tres de la mañana del día siguiente en épocas de campaña. Todas trabajábamos de pie. Cuando terminábamos la jornada, limpiábamos la fábrica y rezábamos el Rosario, ya que el hermano del jefe era sacerdote y antes nos inculcaban mucho la religión católica. Se trabajaba todos los días de la semana y los domingos nos dejaban descansar un rato para ir a misa (Entrevista 1. Flora). Las condiciones de trabajo eran pésimas. Eran muchas las que realizaban su trabajo de pie durante toda la jornada. Por otro lado, además de dedicarse a la producción de mazapán, este oficio implicaba otras tareas como la limpieza de la fábrica. Muchas de ellas se veían obligadas a rezar durante su jornada e incluso a acudir a misa los domingos. 13 DÍAZ SÁNCHEZ, Pilar (2020): “El trabajo de las mujeres en la industria fabril: la confección-textil en España”, Nueva Historia, 10, pp. 105-126. 14 BORRASILLO LLOP, José María (2013): “Introducción: Una historia recuperada. Las aportaciones de la infancia al crecimiento económico y a la subsistencia familiar”, en BORRAS LLOP, José María (Ed.): El trabajo infantil en España (1700-1950), Icaria Editorial, Barcelona, pp. 9-26.