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El tirano de Lombardia : comedia nueva su autor P.L.G

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• * , • 1 « * 5 » COMEDIA NUEVA. ÉL TIRANO DE LOMBARDIA. SU AULOR. P:L. G. ' ACTORES. Bér'tafio. v Rodé linda. Hunulfo. . Paulina. . Teodoro: Claudiano. ' G rimo al do. Comparsa de Soldados . » * ; LA ESCENA ES CASI TODA EÑ EL PALACIO DE GRIMOALDO. • '< Espeso monte i cubierto de fragosidad y maleza, en cuya mitad se forma un repecho , donde d un lado se distingue la boca de una gruta , cubierta de intrincados radios, desde 1 4 qual conduce una cuestecilla al lla¬ no* El Teatro se manifiesta a media luz , y se oyen algunos truenos sordos , Como principios de la tempestad que ha de'ir creciendo por puntos Sale Teodoro como precipitado de un caballo. íeod» "¥ Talgame todo mi aliento! .. ' ‘V fortuna fue no peqüeña • quedarse el freno enredado * . en las ramas y maleza ' ‘ ^ desbosque, dando lugar á,q'ue arrojarme pudiera á tierra ; pero alejado de .mi gente, en la aspereza •perdido del bosque umbroso, no .encuentro rastro ni senda por donde pueda salir: qde mudo silencio reyna en este fragoso sitio! (negras Que haré? y mas quando de pardas nubes, pavorosas se cubre toda la esfera : en diluvios se desata .. el cielo y la tierra tiembla de los truenos al sonidos.* . mas pues en esta ladera empieza á subir una gruta reconozco, á entrar me resuelvo en ella, hasta tanto que se aplaque Ja furia de la tormenta. Luego que haya entrado en la cue¬ ra, sale Hunulfo en traje pobre , con una costilla en la mano . Hun. Quando en perseguirá un triste se conjuran las estrellas, los mas leves accidentes contra su dicha se empeñ-m. ' 4 £3. 2 Comed¡ El ¡nfelice Bertario sin duda con ansia espera mi venida; pero el cielp, con borrasca tan desecha, no solo corta mis pasos, sino que con la violencia de la lluvia ha malogrado la miserable pobreza que para alimento suyo preparó la Providencia; pero pues ya el sol luciente se aclara deí todo el Teatro el rostro apacible muestra, y el orizonte sereno, a despejarse comienza quiero llamarle: Bertario? Rey desdichado , qué esperas? Bertario? / estas voces sale Teodoro a la bo¬ ta de la cuevá . Teod. Pues Yoces oigo, salgo a ver >i ha ; ' o quien pueda .dirigí, me hasta Pavía. baxa . Hun. O distingo mal las senas, ó no es Bertario el que sale, déla obscura gruta horenda: válgame Dios! Quién será ? que de cuidados me cercan ! si le habra'o nurtrto ? ay de mí! pero pues el hombre llega que salió, lo sabré todo, aunque resistirse quiera. Teod. Decidme, amigo... Hun. Qu.é miro? Teod. O se forman en mi idea fantásticas ilusiones, ó este^ es Hunulfo. Hun. Qué pena es la mía! este es Teodoro, General de las banderas del tirano Grimoaldo. Teod. Me parece que suspensa vuestra vina en mi persona, nueva. , manifiestamente prueba que pretendéis conocerme. Hun. Bien conoceros pudiera... Teod. El es , pues qué aguardo? ' Hunulfo? ‘ Qiiiere abracarle , j Hunulfo & contiene. .) Hun. Traidor, aparta, no quier* 1 contaminar con tus brazos mi lealtad y nobleza. Teod. Ea injuria te peí dono, pues sé que engañado piensa* que soy parcial del tirano que se ciñe las diademas de Milán y de Pavía; mas sabe que tan de vera* le aborrezco, aunque disfrutó su favor y confidencia, que si nuestro Rey Bertarioj triste Monarca! viviera... Hun. Qué harías? Teod. Perder mi vida justamente en su defensa. Hun. Pues júralo. Teod. Ahora si que resentirme debiera . de esa tu de^confianz, (fí* pues sabes que en quantas gud y en fin, en quantas accio^ encargó á mi diligencia Bertario , le serví noble, cumpliendo siempre la deud* de mi estripe generosa. Hun. Perdóname amigo , y 11$ á mis brazos ; no te admiré que sabiendo la opulencia en que vives, y el favor que el tirano te dispensa, llegase á desconfiar. Teod. Luego que la causa s f P J de no haber seguido al R*/’ aprobaras mi fineza. . Hun. Y dí, has penetrado ( | El Tirano de fcl ámbito ele esa cueva? Tcod. La furia de la borrasca obligó á acojerme á ella, roas no pasé de la entrada. Hun. Pues en su seno se alverga el desdichado Bertario. Teod. Qué dices? cómo á la fuerza de tan alegre noticia nú espíritu no flaquea óel gozo sobrecojido (vas Qué vive el Rey? Qué las nuede su muerte fueron falsas? Hun. Su respetable presencia será el mejor desengaño: en este sitio me espera, que a tarerle voy sube* Teod, Ah cielos! que gracias, qué recompensas puede á tantos beneficios daros mi alma sincera? venturosa una y mil veces la ocasión de que i estas selvas saliese' á caza. Venero rendido la Providencia; pues desvocarse el caballo ’ba producido que pueda nú lealtad....mas ya baxan: con torpes intercaden cías late el corazón turbado con la dicha que le espera. ^tos versos babran ya llegado bJ/t/’Z 7 «ÍTMtr.. 6 n7 j doro? j Vm ' g 0?r ‘’°<f- Señor? Dexad que i las plantas vuesdesahogue mi ternura (tras, de sus ansias Ja violencia. fi i T i ega * mis bra2os > y a P rende nel Teodoro en mi tragedia, de las fortunas humanas, I a caduca permanencia: y cime ante todas cosas, Te 1/ Kne Sídud hí Í a bella? 0 • Escucha atento: despue Lo mb ardía, j que te declaró la guerra tu hermano, el Rey de lailán, y llamando á su defensa al bárbaro Grimoaldo, éste con sus manos mesmas le mató, y después en fin, que destruidas tus fuerzas, de Pavía y de Milán, ciñó la augusta diadema, supimos que fugitivo te acogiste á la defensa de Gandiperto, tu primo, quien temiendo las violenta* amenazas del Tirano, te abandonó con fiereza: luego quedó tu destino ignorado, y aun las nuevas de tu muerte se estendieron. Rodelina , tu hija bella, en poder de Grimoaldo quedó , Señor , prisionera? sabiendo yo que la amabas como única dulce prenda de tu paternal cariño y de tu estado heredera* procuré ganar la gracia de Grimoaldo con ciega sumisión , lo conseguí, y pude de esta manera de la triste Rodelinda dulcificar la tristeza. Salud tiene, y es tratada con toda magnificencia, porque el Tirano la ama aunque le aborrece ella. Bert. Si no, no fuera hija mía. Pero di qué me aconsejas en tan fuer es circunstancias? qué haremos ? Han. Si mis idéaí quieres seguir , es preciso valernos de la cautela. El poder ‘de Grimoaldo hoy no tiene competencia 4 ' Cctfnedivi nueva, con queesln' 3 ” C ° n ° C e- . la trWa esta b!en P«nfcida, con que es en vano que quieras, r ’ biisear en sus Potentados € * a v or » pues si se arriesgan no han de querer defenderte: vagar Provincia diversas como hasta aquí, y apartarnos de Jos bosques y las selvas, es morir continuamente entre peligros y penas: y asi > Señor; es preciso que con valor, te resuelvas á presentarte al iniquo que tu espado señorea. Im. Qué dices? mi triste vida será victima sangrienta del furor de sus enojos. Te°l Y'tanto, que si supiera que tan próxima á Pavía era tu asilo esta selva, todo el ámbito abrasára de su, fragosa maleza. Biin : P^.Ia muerte de tu hermano sin hijos, no es heredera Roddinda de Milán? Por hija tuya no entra a suceder tus estados? (W mu y cicrto * to- Pues si lieá ofrecer á Grimoaldp, 1 con cautelosa apariencia,* su mano, ha de hacer contigo , P 3 Z ’ P l ,es c °nsjgue en ella el derecho á lo que usurpa, y lograr su amor , ®crr. Bien piensan; pero como del tratado hemos de evadir Ja fuerza? habrá leales que al verte seindinen a.tu defensa? Tfod. Infinitos, si al Tirano humildes la mano besan tus vasallos, es efecto Jtl temor de ju soberna: y no Altarán cautelas que hasta un oportuno lance el casamiento difieran. Mas quién será tan resuelto que de mi parte se atreva á tratar con ese impío) rias Bun * Yo, que siempre en tus mise-; te acompañé con valor. ~Bert. La primera diligencia de Grimoaldo será intentar á viva fuerza saber de tí, donde estoy. Hun, Pues primero qne lo sepa, sin dexarte asegurado, aunque las furias que alvergan en su depravado pecho le inspiren y J e suguieran quantos tormentos son dables • de un Tirano en las ideas, ' me verá espirar entre ellos constante, y antes que pueda saber de ti, con mi muerte desvaneceré tu ofensa, Em. O exemplo de lealtad! ó corazón en quien reynan tan de asiento Jas virtudes! $ el Cielo piadoso llueva r sobre tí mil bendiciones, y premiando tu nobleza en bronce, en marmol, y en oro* eterno tu nonbre sea* Htfti, Qué resuelves? "Bcrt. , Tu dictamen apruebo , mas de la idea prometedme que á ninguno habas de hacer confidencia, ni aun i mi hija, hasta tanto que la ocasión lo requiera: juráislo así? Los dos Si juramos Teod. Pues, Señor, siendo así, cspcP la resulta en este sitio, y Hunulfo conmigo venga El Tiram ele para que yo le introduzca del báibaro en la presencia. Danos los brazos, y á Dios. los abraza * erc El, piadoso nos conceda el acierto necesario de tan difícil empresa. A Dios, hijos de mi vida, que este dulce nombre es deuda de; vuestros merecimientos. Ihm. Gran Señor, el llanto dexa, y confia de nosotros, Bert : EI corazón me se quiebra de dolor- Comienza a subir Bertatio a la sruu > ) lUgando á ella . i se. para. Una. Teodoro, vamos, Tad. Vamos donde se haga eterna a tanja de nuestro nombre. Uün% Ea fort «na , ; si premiáis , generosos ardimientos, siendo el mío de tina, esfera tan alta* y siendo la Causa tan justa, tu recompensa corone: mis esperanzas* y de r ; R od elinda bella, con cuyas memorias vivo * n tan rigurosa ausencia, y de su infeljO '4 padre vela sobre tní.; ; t t t auxilio rendidamente mtrtíca el que te hace sacrificio dc sl ^s angustias y penas, y sumiso í tus decretos entra en 54/l° M s . o U , dtccy vencrj - u m u> cZ'dr G c r i T l í°.> Q 'e en fin, Rodcfinda ingrata, , a n esquiva como bella, la tratado con desprecio E&nbúftjia. 5 mis generosas ofertas? Claud.'Si señor; mas no lo extraño, pues desconoces la senda de obligarla : el rendimiento, 1.a ternura: y -la • fineza, • ¡», son los medios que: el amor x en sus conquistas emplea. > Grim. Glaudiano, ye) no aprendí desek mis .niñeces tiernas sino ái/minejardas armas; < pues cómo'quieres que sepa practicar de Vienus blanda, afeminadas tareas? CUu. No es desdoro el rendimiento en la amorosa palestra, ni de un militar desdice [ ai amor. 1 n Grim. Manía necia! el amor en el soldado, i, mi discurso no condena; pe^cl sífel .abatimiento y qu£ con falsa apariencia pasen por galanterías muelles, acciones que enervan el corazón, y le quitan la varonil entereza. Cland. Por eso algunos siguiendo Jas máximas que presentas, dicen que el soldado amante ha de tener quatro prendas. Grim. Y son? .... Claud. Desenfado, honor, bizarría y buena lengua. Grim. Qué en efecto -esa muger te dio tan dura respuesta? Claud. St'S labios te desengañen, supuesto que aquí »e acerca, de tu hermana acompañada. Grim. Hermosa es como sobeibia Salen Rodelind.t y Paülina. Paul. Disimula. Rcdtl» No es posible, sien mi coraxon se alvcrga la 6 , Comedia la amargura. Taul. Hermano? Grim. Paulina? Viendo , j <3 u f hoy en mi quárto no entras, quise venir á saber : . j es ^vedad, ó tibieza, . tu fraternal cariño. c v a ? Cr'm Qué aun á mirarme no vuel- Paulma, no entrar á verte lo ha causado la aspereza de un dolor que me maltrata con tan extrema violencia que no sé como resisto su rigor * aul \ Quieres que vengan mis damas á divertirte, y con músicas y fiestas procuremos disipar la pasión que te atormenta? n "' Yo ,6 1 . 1 ? rlfe “ «I cuidada que en alivio mío muestras y ahora con Rodelinda ’ dexame solo. Rodel. Qué pena! Grim. No te conturves, Señora vive segura, no temas, ’ . Vase Con CUudiano Gm ': Señora - n o se que causa m % nainflugencia nt !8° as > me indispone, «lúe ingratamente me^nie as aun de la cortesanía, 8 'as atenciones primeras. Menermgo tuyo h c s ¡d0) 9 u e d el V d ' e r ' i r d ‘ W, C el bonrar al enemigo «Jirr f ue a) ú roía fin " 5 a- Mas quando s 0 „ COH10 tú Nueva, \ no con hombres, qué son fiera?, monstruos son abominables e n cuyas entrañas llenas inquidad , se desdora la humana naturaleza. Grim. Yo te adelanto favores: porque venerada seas te ofrezco de mis estados con mi mano , la diadema. Üodel. Difícil es que yo entregue a.-un traidor mi mano regia; de mi desdichado Padre la imagen siempre rodea mi corazón , rne parece que le miro en las postreras ansias de su dura muerte; y su sombra pálida y yerta venganza de tí me pide aunque en vano ; pero tiembla cruel , que ei cielo permite; mas sin castigó no dexa los malvados, y si tarda, es porque asi de su recta justicia de el escarmiento la mas conocida prueva. Grim. Si de tu Padre y tu Tio los cetros en mí se ostentan, quando á tí te los ofrezco, no ha sido mucha la ofensa de quitárselos á ellos; mas pues vana, altiva y necia tus rigurosos discursos acaban con mi paciencia, si de parecer no mudas, puesto que canta entereza ya es afectación y puedo concederme lo que ruega mi pasión , de mis enojos probaras las conseqiiencias. Rcdel. No temo tus amenazas que mi valor las desprecia. r * W * ^ P c ü gro de tu vida? Sl « i he de labrarla, muera El Tirana (te honrar día. no tengo á Ias'p‘enas-miedo^(ta?.. Grhn, Con que en fin , estás resuel- Rodel. Ya lo dixe y es cansarse... Grim. Pues teme.... Todd. Hada hay que tema. Grim. Que mi rigor.... Rodel. Es injusto. Grim. Mi arbitrio.... Rodcl. Al alma no llega. Grim. Ho mudas dictamen? Todel.- No Grim. Pues advierte...#! * oieL Q u é h »y que advierta? Grim. Que una vez determinado, rota á la razón la rienda, aunque la vida me cueste he de rendir tu soberbia. vast» "Roád. Y yo noble y generosa, de mi honor en ¡a defensa, seré escollo impenetrable de tu poder á la fuerza, y como el honor conserve mas que la vida se pierda. Al tiempo de entrarse sale Teodoro J la detiene. Teod. Tente , á donde vas Señora? Rodel. A donde el dolor me lleva. Teod. Aguarda , y el corazón prepara á una alegre nueva. meL Q u < ; dices Teodoro? Acaso se canso de ser adversa la fortuna? Teod. Por lo menos Parece que abre la puerta a ]a esperenza , tu Padre... Rodel. Que-escuch 0 ? . No te deteneas vive por ventura? Teod . Vive, y puede ser que le veas /"'i 0 de pocos mom «ntos. ou^*f l lCa ' e m3 ■ > no 3 e dtl 8 o zo y el temor ° u r os combates padezca. 7 Teod. Pues atiende: Hablan aparte y sale Taulinayst queda al bastidor asi que los ve. Taul. A Rodelinoa vuelvo á buscar... mas con ella está Teodoro! ansias mias oigamos: no las sospechas que ha tanto tiempo me agitan pasen á ser evidencias. Con poca voz.. Teod. En efectohoy vendrá Hunul- y veremos cómo prueba, (fo, la noticia en Grimoaldo. Rodd. Pero como en su fiereza pretendéis que hallen abrigo, de .mi Padre las miserias? Taul. Nada oigo por mas que atiendo. Teod. Eso dirá la experiencia. TLodel. Entre alegre y temerosa el alma fluctúa inquieta; pero pues mi Padre vive sean justa recompensa de tan gustosa noticia mis brazos. Taul. Qué veo, penas! Teod. Mi fino amor, los recibe como inestimable prenda, que el candor y la constancia de mis lealtades premia. Rodel. A Dios, pues para enterarme de todo lo que convenga, es necesario que me halle del tirano en Ja presencia. Sale Paulina .Teod. No conviene que la traza que hemos prevenido sepa hasta que.. Pero Paulina: dulce bien’ Hermosa prenda? Taul- Con quién habíais? Teod» Contigo hablo, pues que no hay otra que merezca oir amantes dictados, h¡- $ Comedla nueva . bijos de mi fe sincera. Taul. Y et que merece los brazos de una dama tan perfecta como Rodelinda , tiene la arrojada inadvertencia de decir á otra caricias? Teod. Todo lo vio, dura pena lo peor es que no encuentro modo de satisfacerla. Taul. Callas traydor, y disculpa á tu inconstancia no encuentras? tan retorico el agravio quando tan muda la lengua? Teod. Si la verdad le confieso s , es muy factible que crea que soy parcial de Bertario, y es aventurar la empresa: qué Ja diré? Taid. Aun enmudeces, y ni un engaño te presta tu pérfida alevosía que satisfacerme pueda? Teod. Señora , si Rodelinda, tan cariñosa se muestra comigo, solo es efecto de una gratitud.... Taitl. Y llegan a tanto los beneficios que tal gratitud grangean ? Teod. Si hasta aquí te serví amante con fina correspondiencia, por qué de mi desconfias sin mas causa?.. TauU Y es pequeña vene en brazos de otra dama? y si no sepa yo que era lo que á decirla llegaste. Teod. Si, ) o ... acaso mi firmeza... , La turbación qne te oprime Claramente manifiesta la razón de mis Navios, y las gelosas sospechas que tiempo ha disimulaba; pero es merecida pena de la que á un ingrato falso un fiel corazón entrega, pero no importa, no importa, porqüe nada, ó poco cuesta romper de un amor injusto la mal forjada cadena: un hombre traydor, perjuro, sin constancia en las promesas, sin recato en el agravio, y en el pecho sin nobleza, jamas puede hacerse digno de nobles correspondencias: quédate para qilien eres, y jamas en mi presencia (vASb m el nombre de amor pronuncie* 'Teod. Nada extraño que sus quexá* prorumpiesen tan amargas, pues ignorante se encuentra de los motivos, y han sido muy fundadas sus sospechas; mis me sirve de consuelo que quando la causa sepa, me disculpará apacible, y con justa equivalencia, al compás de los enojos, corresponderán las tiernas satisfacciones, que amor, si no admitiese en su esfera la oposición de los zelos, no tendría tanta fuerza: pues así como el Sol suele tras de obscura noche negra amanecer mas luciente, también amor quando llega entre dos amantes almas á firmar paces e/trechas, después de enojos zelosos, mas se anima , mas se esfuerza o bien hayan tempestades que las bonanzas aumentan! pí' , Tirano de delicioso jardín adornado de estatuas 7 fuentes , salen Gúmmláo . J Claudiano. ■ t m * Por mas que en mi corazón tanto crece, tanto reyna Ja pasión de Rodelinda, pues tan esquiva se muestra, *j u e ya pasa á ser desprecio de mi poder su entereza: noy probará de mis iras e la ingrata vea que olvidando mis a f ectos solo del rigor me acuerda su sin «zon, llore, y gima rodeada de cadenas * en Ja prisión mas obscura, y quando así no venza ie dividirá un cuchillo, CÍW M- h ° , mbr0S h ClbeZa - ««¿..Míralo mejor; advierte i“ m ? nes ’ se obstentan " íu f iv ° - • las victorias que adquinó tu invicta diestra, no deslustres de ese modo que.es m^cha de tu grandeza castigar a una muger, que aunque ahora no pretenda amo seguir ,a i| u s ion Pmentla ’ que su sentimiento ordena, agrados y beneficios, ’ cq 1 ^ Í''- C1S0 'l 1 10 tuerzan eáSEasS: F-srlsE— nea e consentir mi ultraU c °n tan indigna indolencia? tiprrv u Saíe Relinda. ^misV Vlene: c l u e cs esto? otn °^° S te P r eseni a s ra ve^sc le olvidaron Lombarda. 9 í tu rigor, ó insolencia mas denuestos mas injurias, y no quieres que se pierdan? Rodel. Señor , quando considero mi situación , no te ofendas de que mirando en tí todo el origen de mis penas; la opresión del pecho mió desahoge como pueda. Grim.Me parece que templada menos ceño manifiesta, Sale Teodoro pero Teodoro? Teod Señor, aunque excusarte quisiera una noticia , no puedo, cumpliendo con mi nobleza, ocultarla. Grim.Dil a al punto porque á mí nada me altera. Teod. Hunulfo,á qu en conociste bien en las pasadas guerras, hablarte quiere de parte de Bertario,... Grim. Te» la lengua, (¿p. de turbado á hablar no acierto, Xod. Se estremece y titubea. Teod. La voz del remordimiento en su corazón resuena. Grim. Bertario vive? Teod. De Hunulfo será mejor que lo sepas vase. Grtm.T )ile que entre, qué temores, qné confusiones me cercan! mas yo temor, quando toda Lombardía se suj.ta á mi poder, mas la imag.en de las maldades horrendas que he cometido, actualmente en mi pecho se renuevan con eficacia mayor; pero ya veo que llegan. sa- i6 Coméala Nueva el principio funesto. de la distancia Jiíquériáa Harto suspiro , harto lloro lloras? la precisión del severo Rodel. Si son los postreros destino que te amenaza; desahogos de misansi'as, pero es en vano el remedio-, Hun. Qué sirve quando á los dos non os falta el conocimiento de esta precisión , sentir y entregarse al desconsuelo, adelantando desdichas con tan tristes pensamientos* Quién sabe si la fortuna os quiere por este medio conducir á mayor dicha? Y pues que son tan secretas de la suma Providencia, los juicios y los misterios, prevenida' qualquier lance buen animo y fuerte pecho. jB ert. Sí, hija mia: Grimoaldo tal vez al amable y bello , esplendor de tus virtudes rendirá el altivo pecho: yo también te ayudaré con mis prudentes consejos i corregirlo , y si llegas á tan deseado objeto, qué satisfacción tendrá corazón tan blando y tierno como el tuyo en procurar ,1a ventura de este Reyno: llegarán los desdichados á tener en ti consuelo, y tu los aliviaras, hija mia en lo terreno: no hay satisfacción mas grande, no hay un gozo mas completo, que el hacer felices: tú reynando puedes tenerlo, que en ninguna cosa mas los Reyes nos parecemos á Dios , que en este poder, salvando siempre lo inmenso no de alivio tan pequeña me prives. Rert, Ah! Rodelinda, poco te debe el paterno amor quando.... Rodel. Padre mió, mirad que yo no merezco reconvención tan sensible: estoy pronta desde luego á satisfacer en todo. , Bert, Llega, hija mia, á mi pecho» llega, mitad de mi alma, de tu virtud nada menos me prometí, tu cariño será el apoyo mas cierto de mi ancianidad cansada: el sacrificio violento que de ti haces al Estado, y á mi mismo , será acepto ante los divinos ojos, hagate dichosa el cielo, y colme de bendiciones tus muchos merecimientos. vas( f Rodé!. Reconozco de mis quexas el inescusable yerro, pues las he dado á mi padre, quando á ti dártelas debo, Hun. A mi, Señora? Porqué? Rod. Porque tú, inconstante, sien¿° quiep siempre le acompañó político consejero, mas que agradecido amante, » sin duda que este concierto has dirigido. ffKjj. Es verdad. y te juro qne me precio mas que de otra cosa alguna# R°dd. De tu alevosía creo mucho mas ; ingrato, falso, , El Tirano de conociendo de mi afecto ° acendrado, no podías ptocurar por otro medio que nuestro amor se lograse? De tan femenil aliento juzgas, que á haber sabido ae mi Padre el paradero, no hubiera determinado, nul imposibles venciendo, Con , vuestra suerte? • ■ p iffltó^r h echo? afanes y contratiempos tan grandes? Siempre aívergados en os mas lóbregos senos g Z !as ? el ™ y los bosques, peregrinos y extrageros, íuera de eso, yo debía cstahlp 3 ^ c o u todo esfuerzo establecer la fortuna dL' U P a d j e: el,a dió el medio disponiendo que Teodoro !^" < ; on ,' r ase > y tendiendo que la dura cadena « tan extraños sucesos Uud T' 3 hacia «U¡» Íon e,’ cum p l i endo 4 tu padree Uen PrCP - USC l'Xicié.y que surtió feñiz efecto; V * sto “ r e “nde P f Índ a m ento ) q UeXaS Y asi leal a su Rey, n^-a cuperarleei «Wo perdido, sacrificó «^morosos deseos, malogrando su esperan,. Por dexar su hon¿ r b ," en ülCn puesto. Lomb ardía. i y Xod. Andubiste poco fino por justificarte cuerdo. Qué cetro, ni que corona igualara al poseernos, con indisoluble lazo entre placeres honestos? Pobre alverge, humilde c hoza, pero pacifico lecho, tosco barro en vez del oro. mas sin venenosos riesgos, y en fin rustica vianda, mas tomada con deseo, harían que nuestros dias, corriesen siempre serenos. El padre....amoroso Padre, digno de menos adverso destino! prefería tan agradable sosiego á los cuidados del solio, á lo cansado del cetro : mira pues, Hunulfo , mira si procediste indiscreto, haciéndonos desdichados pudiendo vivir contentos. Hutt. Por lo mismo que tú miras el trono tan sin deseo eres digna de él, y yo, aun sin otro fundamento, no debía í estos Estados, privar de tan noble dueño... mas para que nos cansamos, quando es en vano el remedio, Rodel. A mi pesar lo conozco, mas consuélame í lo menos. Huti. Si tú propia no te ayudas de qué sirven mis consejos ? Xodel. Qué he de ser agena? Hun. Es fuerza. Xodel. Que para siempe te pierdo? Hun. Asi la razón lo ordena. Xodel. Qué poco es tu sentimiento Hun. Tal dices, porque no sabes. Señora, que estoy muriendo: ( de- Comedia Nueva. desasirme de.unn prenda en quien siempre tuve puestos, con la pasión mas ardiente, mis amantes pensamientos, es un pesar que me llena el alma del mas acervo dolor... pero demasiado contigo aqui me'de engo, y con zco q< e tus ansias y llanto , van seduciendo mi corazón : con la fi ga se vence solo este riesgo : á Dios, pues, y si tal vez te acuerdas del puro afecto con que Hunulfo te ha querido, consid.ra al mismo tiempo, que por verte coronada • siempre estará padeciendo mil ciesesperadas ansias entre crueles tormentos. vase. Podel .,Eso sera' porque añada mayor fuerza al sentimiento i y al verme desposeída del didee amoroso objeto de mi amor , de tal manera vayan mis penas creciendo, que solo en la dura muerte ( puedan encontrar remedio, vase. Gaxinete adorando con la posible magnificencia: salen Grimoaldo , dandi ano y Teodoro . Grim. Amigos, pues sois entrambos con quienes seguro puedo libremente, y sin rebozo, man festar mis intentos, ateud.dme, y prevenid el dictamen al proyecto que medito. Aunque he tratado á Bertano tan atento como habéis visto, y aunque en el palacio le tengo, mandando como yo mismo, todo ha sido fingimiento. Conozco que el admitir á Bertario, ha sido yerro, (me 11 pues me expongo á que le acia' sus parci 1 s, y por eso. después que las ceremonias de mis bodas se hayan hecho, determino darle muerte con el posible secreto. daud. Yo digo que es bien pen$a' T eod. Yo también todo lo apruebo 1 ha vil traidor, tus cautelas pagará tu altivo cuello. 4 Grim. Pues Claudiano, tú seras quien ayude mis intentos: quiero retirarme un rato á los jardines: si llego á ver mi intención lograda , estos serán los primeros, que con su vida aseguren la razón de mi secreto. Teod. A un traidor , un alevoso: aqui de todo mi ingenio. ( ! daud. A Dios Teodoro. T eod. Detente Claudiano , porque deseo tratar contigo un asunto, que ha mil dias que le piens^ daud. Ya sabes que soy tu andíí y lo mucho que te debo. . Hablan aparte , y salen por p& opuestas Hunulfo y Paulina• Hun. Buscando vengo á Teodo^ Paul. Salgo á vuscar á mi duen^ Hun . Mas pues allí con Clau^ está hablando con misterio, quiero esperar. Paul. Que se vaya Claudiano esperar resuelvo. Teod. F.n efecto, amigo mió, si tú me ayudas, al fiero Griomaldo dando muerte, dividiremos los cetros de Pavía, yde Milán, p El Tirano de Hun. Qué escucho! 'Paul. Qué estoy oyendo 1 Teod. Yo unido con Rodelinda, tú con Paulina , seremos terror de Italia: Bertario no puede a nuestros proyectos oponerse; y si lo hiciere , será despojo sangriento de nuestras iras, qué dices? c laúd. Que con tu idea convengo, y' es preciso que se logre si es que reflexiono atento, que están todos los soldados a nuestro advitrio sujetos, pues tú General, y yo tu lugar substituyendo, con agrados y mercedes, de las tropas ganaremos el poder; pero es preciso no malograr los momentos: el tiempo insta: á mis parciales voy á inspirar este intento: yo de la facción me encargo: valor, Teodoro, y silencio, que unidos de la amistad con los vinculos estrechos, mutuamente socorridos, coronados de trofeos, á Italia, y al orbe todo, a nuestras plantas veremos, yase. Peod. Lograda la acción sabré pasar tan infame pecho. lL? Umlf °’ “ ha ‘fUetpasale, se interpone. Hk».Si antese] tuyo traidor no es victima de mi acero VML ^ Hunulf °» que un co de tan viles pensamientos no es acreedor á las i r as * generosas de tu esfuer^ ^.Quéesestoque^; ucetó Lomhardía. quién se habrá encontrado, cielos, por ser á su Rey leal en tan rigoroso aprieto! Hun. Falso amigo.... paúl . Indigno amante.... Hun. Mai vasallo.... Paul . Hombre perverso.... Teod. Paulina, Hunulfo, tened, no con tus viles denuestos me injuriéis: bien reconozco la justicia y fundamento que teneis para pensar que eso y mucho mas me rezco; pero hago al cielo testigo, pues conoce de mi pecho (teis la intención, que en quanto ois- en nada á ninguno ofendo. Hun. No es ofensa de tu Rey solicitar de su cetro la usurpación ? Paul. No es ofensa pagar con su fin violento á mi hermano las mercedes y confianza que ha hecho siempre de tí y de mi amor, confirmándome los zelos, corresponder tan ingrato, á mi mal nacido afecto? Teod. Entre Paulina y Hunulfo, los intereses opuestos dp. me impiden el declararme. Paul. Enmudeces? Hun. El silencio su alevosía confirma. Teod. No puedo satisfaceros por ahora , sino solo con deciros, que mi pecho será y es de lealtad puro cristalino espejo, ya en la guerra , ya en la paz, siempre me hallaron y vieron terrible los enemigos, y acertado los consejos: cz i a ~ Comedia Nueva . 20 jamas he degenerado de los blasones excesos que he debido á la grandeza de mi ilustre nacimiento; pero es tal mi desventura, que en tan riguroso empeño la razón de mi nobleza me hace que oculte misterios que no puedo descubrir; finalmente, considero que mi vida está pendiente de vuestro arbitrio, no intento defenderla : á Grimoaldo y á Bertario en el momento acusadme, no penséis que le huya al peligro el cuerpo; pero temed que si acaso os arrojáis indiscretos á lo que el furor os dicta, llegará ocasión bien presto en que lloréis mi desdicha, quando no tenga remedio, y conoceréis entonces, con tardo arrepentimiento que pude ser desdichado; pero no mal caballero. rase. JJun. O es traidor, ó premedita algún difícil suceso. TáííL Yo toda soy confusiones; pero seguirle resuelvo, que soy muy interesada, en que disculpe sus yerros, pues gano mucho en ganarlo, y pierdo mucho en perderlo, vas. Huh. Qué he de hacer ! Qué he de pensar! A donde quiera que vuelvo el discurso vacilante, indeciso titubeo: al agravio de su hermano, Paulina añade sus zelos, y es prueba de que Teodoro la sirve, no hay duda; pero entregársela á Claudiano untamente con el Reyno según trataban, no alcanzo como pueda componerlo. Querer él á Rodelinda y tomar con tanto empeño la protección de Bertario para despojarle luego, también dice repugnancia. Qué de dudas, Santos Cielos me combaten! Pero el Rey. (g ( Sale Bert. Ansioso en tu busca vefl' á,saber si acaso el hado abre camino al acierto de nuestra empresa. Hurí. Ay , Señor, ahora si que nos vemos mas desdichados que nunca! Ahora si que echó el resto contra nosotros la suerte! Bert. Qué dices? pues qué hay cb nuevo ? Hurí. Contra nosotros acaso el enemigo mas fiero (trísti es Teodoro. Bert. Ay de fl 1 ya parece el sufrimiento de tanto dolor, flaqueza mas que constancia: en el peche no me cabe el corazón. llun. No desconfíes tan presto. Bert. Padre infeliz ! hija triste! Hun. No tanto al desasosiego te rindas, y escúchame. Bert. Prosigue, di. Hun. Hácia este puesto llegaba, quando á Teodoro aqui con Claudiano encuentra oculto escuché y vi, que entre los dos han dispuesto de Milán y de Pavía usurpar para si el cetro, dando muerte á Grimoaldo Y * > si es que á su proyeí r ° i. . . 'El Tirano de odias servir de estorvo naciendo su casamiento Kodelinda con Teodoro, y aulina (que el intento también oyó) con Claudiano: aespues q L le se convinieron fuese Claudiano , yo sáW desnudo el brillante acero conrr-a Teodoro , y Paulina al mismo estante saliendo me estorva la exeeucion: n¿«tn3 OSqUe Iehi * ™ nuestras iras , respondió con enigmas y misterios que no pude penetrar; SlM a nd UeS l COm ° n ° S Vem 0 S , faltando el mayor apoyo, quandoesmastemihie^ri "V- Uestlas facilidades sufrimos el escarmiento! no h? q r me cueste Ia vida í la nvnn Ser tan vil ní ciego j 1 ™ . ’ <l u e consienta b que del Tirano soberbio sca Rodelinda esposa; a " t er su nevado seno, hi ÍumVsi„ P " e 0 2 do aVÍeRe: E S /! C ’Rodel. Qué t-U ■ Rprt r 3 esto ? uert. En los tre* ^ dt ¥ ^ c er: siempre biW a l J e r ° > SJemp r e á m ¡ a]ivio ro > me ha servido trenernc t0 > ya mis gustos previniendo, Lombflrdía. ¿I ya de Grimoaldo osado los ímpetus conteniendo, tanto que un scguudo padre hallaron mis sentimientos en el; conmigo lloraba tus desdichados sucesos, finalmente por hallarse mas próximo á mi consuelo íingia con Grimoaldo, y pudo saga 2 y cuerdo ganar su favor de modo, que en mi duro cautiverio, sino es por él, y Paulina, que es de virtudes modelo, hubiera sin duda alguna, rendido el último aliento. Hurí. Mas crece mi confusión con tan contrarios extremos. Bert. Mas si su trayeion oíste.... Rodel. Traydor 1 eodoro ? Primero creería que el sol no alumbra, y que el alto firmamento desplomado de sus quicios arruinaba el universo. Yo le buscaré al instante, no ha de poder á mis ruegos resistirse, me dirá los arcanos mas secretos de su corazón, me ama con ternura , y si le encuentro inexorable, es se nal que se olvidó de sí mesmo. vaso Hun. Dice bien , puede que importe la reserva, y al silencio, los respetos de Paulina quizá obligarle pudieron. Bert. Y si acaso esta le acusa á su hermano, qué remedio nos queda? Jlun. Si ella Je ama, no se arrojará tan presto í esa acción : en fin, Señor, comprometidos nos vemos en z 2 Comedia en el peligro: el huir por muy difícil lo tengo: de la precisión hagamos virtud, del valor armemos nuestro espíritu constante, y á todo trance dispuestos á morir yo por mi parte sabré vender á buen precio mi sangre, matando.... Sale Grim. A quien? Bert. Otro escollo? Hun. Santos cielos! Gnm. Contra quién son esas iras, Hunulfo? Quien fue tan necio, que no temió de tu .brazo el valeroso ardimiento? Disimulemos sospechas. ap , Han. Señor, me estaba diciendo Bertario, que quando estuvo de su primo Gundiperto, Rey de Sicilia , amparado, hizo con él el concierto de casarle con su hija, y que tenia recelo de que en llegando á saber que era Grimoaldo excelso su esposo, acaso podría mostrar su resentimiento conjas armas en campaña, á que contexté resuelto , que el haberle abandonado dexaba ya sin efecto el tratado, y que si acaso valido de este pretexto, la discordia fomentaba á tan loco atrevimiento, sabría dar el castigo matando á quantos opuestos i vuestra unión c intereses quisieran descomponeros: esto decia , Señor. Gr'nn. Yo Hunulfo te lo agradezco: de tu espíritu brioso Nueva . no me prometía menos; mas no temáis que se arroje neciamente Gundiperto á disputarme una dicha que con tal ansia apetezco: conoce de Grimoaldo el poder, y asi no creo, que siendo el suyo tan débil quiera arriesgarse a perderlo! no hay en Italia potencia que á las fuerzas de mi imperé pueda competir: el orbe tiembla del airado ceño de mis iras; y si alguno tan presuntuoso y necio hubiera que se atreviese a no guardarme respeto, yo propio, Hunulfo, yo prof le arrancara de su pecho el pérfido corazón, y no contento con esto.... mas perdonadme, Señor, si me arrevaté violento, que la imagen del agravio me desvió de lo cuerdo. f Bert. Ha estado muy venturoso en la disculpa tu ingenio; pero te aseguro, Hunulfo, que á tan continuados riesg° 5 desfallece mi valor. Han. No, gran Señor, malogré la empresa cobardemente; quanto mas vayan creciendo los peligros , mayor gloria resultará de vencerlos. Bert. tal vez es indignidad del valor el sufrimiento. Han. Y la desesperación lunar del carácter regio. f Bert. No íc que culpas en m b ayrado castiga el ciclo. . jj Han. En la adversidad se pr üt los quilates del aliento. El Tirano de Bert • Siendo tan fuerte el examen. es eiificil sostenerlo. Ya arrestados i morir el temor es desacierto. Bert. Un mi edad aunque la vida malogre, bien poco pierdo. H««. Pues qué temes ? Bert. La ignominia del morir es la que temo. aun. Merecerla es lo sensible, padecerla es lo de menos. Bw. Pensaba haceros felices, pero no lo quiso el cielo. * H««. El bien que no se procura es imposible obtenerlo. Bert. Padre infeliz! Hhw. Son ociosos ahora esos sentimientos. Ben. Rey desdichado! Hun. Tu mismo estas procurando serlo, ftranas Sen. Que. quieres di m e , que ex _ h ™ íon que me quejo? Hun. Que te animes y confies. Sen. Mas sobre qué fundamento ? -««». Sobre la razón. Bert. La vencen. Quién Señor? Bert. Los contratiempos. ^.Acuérdate de ,í mismo. nuil! El cie?o sietntj ^ P r est0 ‘ Sen. Eso solo e ?£r >’ , a c loso - ssensasraj que con impulsos secretos ’ eJ corazón me predice Bcr. Qué ? “t'iríiS;:'"».- Lomb ardía. 2 3 JORNADA TERCERA. Galerín : sale Teodoro y Hunulfo . Hun. Permite otra vez Teodoro, que de mis desconfianzas te pida perdón Tcod. Amigo, fue muy ehca2 la causa de tenerlas, y no pude en tan fuertes circunstancias satisfacer á Paulina, ni á ti, por ser tan contraria la razón del interes de los dos. Hun. Y si se agravia Paulina', haciendo desaire tu resistencia ? Teod. A buscarla por esa razón he vuelto, y la dexaré engañada i con la verdad, de manera que no penetre la trama: lo que mas importa es, que esta noche sin tardanza el Rey huya de Palacio Hun. Pero y su hija? Teod. Entregada á Paulina nada temas, que yo sabré asegurarla. Hun. Y cómo saldrá Bertario? Teod. La empresa es aventurada; pero algo se ha de fiar á la fortuna: la estancia que ocupa sa’e al jardin que termina en la muralla, y saliendo con la tropa que ya tengo preparada.... Mas Paulina viene, vete, y espérame en já antesala. jík;j. Pues, á Dios. vase • Sale Paulina. Mi bien? SáiorT Teod» Pues qué es esto? tu tan blanda 24 Comedí y tan cariñosa, quando injurias de tí esperaba? Taul. No he de acudir al afecto sino te obligo enojada? y asi concede a mis ruegos lo que á mi desden recatas; sepa yo, por qué, Teodoro, en quien compitiendo estaban lo noble con lo amoroso, cobardemente se infama con una traición que es feo borron de su sangre hidalga. Teod. Traidor Teodoro? Señora, tampoco contigo labran de continuas experiencias finezas acreditadas: qué te merezco concepto tan bajo? Taul. Si en tus palabras.... Teod. Detente, nada me digas antes que satisfaga; si oiste que con Claudiano, darles la muerte trataba á tu hermano, y a Bertario, fué cautela bien pensada de mi lealtad. Taul. Pues cómo? Teod. Te descubriré la causa; pero advierte que mi vida peligras si la declaras. Taul. Yo te prometo el sigilo. Teod. Pues en esa confianza atiende: cruel tu hermano, 1 por lograr Ja mano blanca * de Rodelinda , á su padre finge agrado; pero trata matarle luego que queden sus bodas efectuadas: no ignoras que el vil Claudiano es instrumento de quantas atrocidades comete Grimoaldo. Taul. Harto mis ansias : Nueva. lo lloraban; pero al consejo, y á la persuasión cerradas, muestra mi infeliz hermano, todas las puertas del alma. (Ref Teod. Yo amo á Bertatio , es $ y por él sacrificara la vida gustosamente: por eso la confianza quise ganar de Claudiano, para que quando llegára á saber la execucion de tan viles asechanzas, pudiera buscar un medio, á fin de que preservada quedase del Rey la vida, de sentencia tan tirana. A su espíritu ambicioso conozco quanto le arrastra una pasión tan funesta, y con Providencia cauta, le gané por su flaqueza para que mas se cegára: estas satisfecha? Taul. Si, pero muy llena de amargas reflexiones: yo creía, que mi hermano se aquietara con este enlace y advierto, que una ambición mal fundad le precipita al abismo mas hondo de la desgracia. Teod. Con esos resentimientos, digno fruto de tu alma compasiva y virtuosa, mi satisfacción no pagas. Taul. Es que veo muy distante el logro de mi esperanza, y lo que el amor enciende, el temor cobarde apaga. Teod. Pues Qué temes ? Taul. qué se yo? solo seque nunca se halla tranquilidad en mi pecho; ilcfl El Tirano de siempre temiendo borrascas, porque es preciso que vengan, corazón no adelanta Un P a s o acia la alegría, antes de ella se retrasa tanto, que el sosiego "en mí creo que murió, y en tanta amargura y desamparo, ,a ™ a y ° r de mis desgracias, es el temor-de perderte, . sino , no me trocara ' P or todas qoantas numeres presumen de afortunadas, est0 baste á tu consuelo, que para el mió no bastan vxsc. Su c orazon generoso, Penetrado de las sanas Máximas de la virtud, padece interior batalla, conoce de Grimoaldo las intenciones malvadas, teme su castigo; pero la voz natural la llama ¿ P„ re ? S0 sentimiento: o qüanto mé sobresalta Ser eri pirre sa enemigo! pero la deuda mas alta ' .¡ e u » pecho noble, es cumolir '«M jurada P . cohlht- 0 — p llmos > honor, on obligación tan sacra ^ Paulina ha de eS , por ser cesa averigma? 0 ’ nunca de un mal vacilo «n buen amante se labra. v . „ ’ y Grim » "W«. ’ “ Míralo mejor. 3rt ™ - Escusá reconvenciones cansadas* y a una yez determinado provara la ardiente sana ^ mi colera, Bcrtari 0 hoymlsm o > W aefi’c ac!a Lomb ardía z $ de mis sospechas me fuerza . á una acción tan arrojada. * Claud. Pero Señor, yo supong® que el Rey con Hunulfo trata de recuperar su cetro, mas cómo han de ver lograda su intención, sin mas auxilio que el que les preste su vana presunción? Qué poder tiene»? Qué exércitos en campaña les asisten ? Grim. La razón, que puede mas que las armas. Ño debo ignorar, que el puebla se sujeta á mi arrogancia, mas que por gusto por miedo* el corazón no rae engaña: si cotí cautela procura -3 de mis soldados la gracia ganar Bertario, es muy fácil que lo logre , y'Súb'evadas > 3 contra mí todas las tropas, ningún recurso contrasta mi deshonor; el incendio qué al principio no se ataja, ^ en llegando á tomar cuerpo con dificultad se apaga. GUud' Por una parte conozc® que va Bien encaminada tu política; por otra me parece que te falta la razón : antes que el Rey de composición trataba el peligro que presumes, por qué no premeditabas? Grim . Porque creí que Bertario á otra cosa no aspirara que á vivir en paz, y ahora creo que mas se adelanta: a Hunulfo le oí expresiones que mucho significaban, y me di por satisfecho de sus disculpas erradas: i Vho- $2 Comedia nueva. títin. De esta manera todo lo c|ue debes pagas Rodel . Bunulfo... mi biefi.,. Hurí. Señora, dexame de mi venganza seguir ahora el impulso, porque tal vez arriesgara deteniéndome contigo el explendor de mi fama, Rodet. Todo es horror. Yaul. Todo miedo. Sale Grimoaldo sangriento y rota la espada. Grim, Ya feneció mi esperanza, ya la victoria que pierdo mis enemigos la cantan. Rodel. Espectáculo funesto! Paul. Ni aun a mirarle la cara me atrevo * volver. Grim. Las furias todo el corazón me abrasan; ya no vivir el vengarme es solo lo que embaraza que en mí propio cebe ardiente la cólera de mi saña. Salen Bcrur¡<> Hunulfo y soldados. Bert. Seguidme todos. liun. Traidor, pérfido, al cielo doy gracias de haberte traído adonde, . ya postrada tu arrogancia, pagues de tantos defiros y de abominaciones tantas la deuda con tu vil sangre. Gran No es tan fácil. ttrt. Cómo tratas resistirte? Grim. De esta forma. Coge á Rodelinda y la amenaza (tu un puñal. Si un paso acia mí adelanta vuestro furor, en su pcch# escondo el puñal. Rodcl. Qué ansia! Bert. No indigno, fiero, te arrojes á tan alevosa hazaña, sino quieres.... Grim. Deteneos: sino pretendéis que caiga , muerta á vuestros mismos ojos al punto dexad Jas armas, desamparad al momento la Ciudad. Bert. Duda tirana! qué puedo hacer santos Cielos!. Grim. Pues resistís, satisfaga su vida. A este verso sale Teodoro con solda¬ dos y dándole una puñalada lo sepa¬ ra de Rodelinda y luego la tropa lo rodea, y Hunulfo arrebata la dama: todo a un tiempo. Teod. Antes la tuya" perezca.... Hun. Ven prenda amada. Grim. Ha traidores las cautelas os valen , que no lograrais de otra suerte vuestro triuBÍo; yo muero...mas la villana sati facción no tendréis de que yo vea las altas... O ambición! Tú me perdiste? ay de mí!... el Cielo me valga. Teod. Ya espiró.,, Bert. Por vos, Señora, siento su muerte: mi alma agradecida al afecto y a obligaciones tan raras, como hija os confiesa, sin^duda que perdonara d Grimoaldo; por fin fio os desconsoléis, que trata mi afecto recompensaros lo que os quitó esta desgracia: no lloréis mas. Paul. Permitid El Tira. b de que tribute estas amargas lágrimas de Grimoáldo í la suerte desdichada, pues por mas que os ofendiese, no dexo de ser hermana. 1 odel. Yo entraré si gustas de ello á substituir la plaza de su cariño. JauU Yo de ello te doy expresivas gracias. #m. Ahora Hunulfo , Teodoro, resta que con mano franca os gratifique: atendedme. En mi ancianidad cansada , es ya peso la corona, y de renunciarla trata mi cariño en Rodelinda, dándole su mano blauca Lonward/a. 3 $ í Hunulfo sí es que consiente, que vos, Señora , casada con Teodoro, de Milán ciñáis la diadema sacra. r o d el. Es una nueva merced, de que debo darte gracias. Han. Qué felicidad! Teod. Qué dicha ! raul. Mas allá de la esperanza pasó el logro. Vert. Ea, hijos míos, dichosos el cielo os hagaj vamos ahora contentos donde sean celebradas vuestras bodas, y entretanto repitan en voces altas. T odot. Vivan nuestros Soberanos dichosos, edades largas.. I H, M11 , EN BARCELONA. «allarase esta Comedia , y otras de diferentes títulos en Madrid en la Librería de Don Isidro López, calle de ia Cruz* ••••*'•* i"? ?5 R tilia:.!vi 7 ¿ ,Z1g5‘A **0.\ i ,;p : - * • t c . u ( éT í«o3 k ib " , : ]:•••; ..¿V'jrt inj. >/ ■ .btaít ‘,djb .. p jb • - -ÍÍ jI buQ .«kK • f . h ' : f> .fcoVT 3 .fcl* •' i; V<*rt ' ? <*in coi?.-: ,*3 .inS «ooyb b co^ú-c ¿Q'f&juoy <nc • jorr. r,v riM* -iiaob «Cl.tt1)P9 y t ¿bod -^- ■ { ñí'^OV fi¡> Cith'J^y ¿onn,do¿ toimvci ar/í7 ,U'^r ¿7vb> -íoic/.ib ‘ifc *\trtVÍ 2£3~fiflJ6 ?CJ?3 StüfJnl 3fyi> í>‘díor*h,> ió ;omrt^r.i ^ -0*-:b^jh ‘*t- w *n ; > V 5 , b os1 ' > , fc »«p « K { , íc „ Sf f , M , b 3h 0( j ‘'• 3 3 t «s»/i 3 U ht-tím oY .bU* r ^ < 2 «I Vn h?é. ;? * f/3 3Í> OÍÍ3 ib CY .hfc* , ,?4 ' ! ; V 2 ; n v i ^-qx3 \ ob 3J t010;; o ‘ : . , * olían//* n-jfíA .)t»S £:,v ' í orTfi « 1 ‘ ■ **> sóp M?5l ' J ¡ - : h l í ^»* .^pBiifc-,9 « c 33 cid insibi: ¿ ¿«j n .y ' F,' 023q sy Í3 ¡,,éi5nw »" jfc y , ■ *«, orthw ¡,¿ ■ **# rnm i* ^ iudt M 1 1 bhh.7 - ;ts a ^ »í o jarana #g J1 ' ar iVr » 10 ’ * • ■ — Ka oibMl noíi sb íii 5 , :. *xiíi3