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El mecenazgo como mecanismo de legitimación política durante la II Guerra Púnica. El caso de Minucio Rufo (217 a.C)

Díaz Sánchez, Carlos

Abstract

El objeto de este estudio versa sobre los mecanismos de legitimación política a través del patronazgo epigráfico y escultórico de Minucio Rufo (217 a.C.). Este tipo de actos no quedó documentado en las fuentes literarias y ha pasado desapercibido por la investigación actual, centrada en otros aspectos de la guerra. No obstante, este evergetismo sirvió como parte de un programa de legitimación político-religioso en el que la dedicación de una escultura pretendió ratificar su posición haciéndose garante de la divinidad a la que lo dedica y equiparándose en el campo religioso con Fabio Máximo y con Aníbal. Este artículo tiene como fin detallar las causas de este mecenazgo y los mecanismos de legitimación política que acarrearon en este momento.

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EL MECENAZGO COMO MECANISMO DE LEGITIMACIÓN POLÍTICA DURANTE LA II GUERRA PÚNICA. EL CASO DE MINUCIO RUFO (217 A. C.) THE SPONSORSHIP AS A MECHANISM OF POLITICAL LEGITIMATION DURING THE II PUNIC WAR. THE CASE OF MINUCIO RUFO (217 BC) CARLOS DÍAZ SÁNCHEZ Universidad Complutense de Madrid, España [email protected] Resumen: El objeto de este estudio versa sobre los mecanismos de legitimación política a través del patronazgo epigráfico y escultórico de Minucio Rufo (217 a.C.). Este tipo de actos no quedó documentado en las fuentes literarias y ha pasado desapercibido por la investigación actual, centrada en otros aspectos de la guerra. No obstante, este evergetismo sirvió como parte de un programa de legitimación político-religioso en el que la dedicación de una escultura pretendió ratificar su posición haciéndose garante de la divinidad a la que lo dedica y equiparándose en el campo religioso con Fabio Máximo y con Aníbal. Este artículo tiene como fin detallar las causas de este mecenazgo y los mecanismos de legitimación política que acarrearon en este momento. Palabras clave: Munificencia, patrocinio epigráfico, legitimación religiosa, segunda guerra púnica, Minucio Rufo. Abstract: The purpose of this study is about the mechanisms of political legitimization through the epigraphic and sculptural patronage of Minucio Rufo (217 BC). This type of acts was not documented in literary sources and has gone unnoticed by current research, focused on other aspects of war. However, this evergetism served as part of a program of political and religious legitimacy in the dedication of a sculpture sought to confirm its position by becoming the guarantor of divinity which is dedicated and equated in the religious field with Fabius Maximus and Hannibal. This article aims to detail the causes of this patronage and the mechanisms of political legitimation that led to this moment. Keywords: Munificence, epigraphic sponsorship, religious legitimization, Second Punic War, Minucio Rufo. 105 Introducción El patronazgo de obras de carácter artístico, literario, arquitectónico o epigráfico no significó la caridad propia de las élites, sino que era un comportamiento que responde a la búsqueda del ascenso político o social. La generalización de este proceder en el que se dotaba al pueblo de diferentes obras públicas, repartos de alimentos, organización de festividades, juegos o la decoración de la ciudad no responde a la filantropía y un buen hacer de estos, sino que fue un instrumento por el cual se pudo ascender o legitimarse en el poder1. En el mundo romano, este tipo de actividades tienen sus precedentes en la cultura helenística, donde la utilización del dinero y del mecenazgo cívico iba destinado a financiar grandes obras públicas o elementos de estética urbana2. En el caso que nos compete, la epigrafía, Melchor Gil3 reflexiona sobre la intención de colocar epígrafes conmemorativos para perpetuar su recuerdo y legitimar su figura. La munificencia y el patronazgo artístico tuvieron su repercusión en las fuentes literarias, las cuales han llegado a reflexionar sobre las motivaciones y las causas de este comportamiento, autores como Cicerón4, Valerio Máximo5 o Séneca6 llegan a resaltar el evergetismo con las virtudes de la liberalitas , la munificentia y el beneficium 7, equiparándola como una de las cualidades mayores que caracterizaban a los ciudadanos ejemplares. Andreu Pintado8 desarrolla como ese acto virtuoso va ligado a las aspiraciones políticas y su legitimación como parte de la competición entre élites, dotando algunos ejemplos durante la República como los que realizaron Yugurta o Sila. La utilidad política de esta práctica no estuvo ajena del exceso y del gusto suntuario de las clases más altas cuando necesitaban hacer gala de su poder a sus competidores políticos9. Esta práctica común era propia de las élites romanas, pues conformaba parte de las virtudes que estos deberían tener para considerarse como ciudadanos ejemplares. Aunque este tipo de acciones aumentaron durante la tardorrepública y durante el Imperio, 1 ANDREU PINTADO, Javier: “Sobre el concepto de evergetismo en época romana a través de los autores latinos”, en Actas del X Congreso Español de Estudios Clásicos . Madrid, 2001, vol. III, pp. 33. 2 MELCHOR, GIL, Enrique: La munificencia cívica en el mundo romano . Madrid, 1999, pp. 8-9. 3 Ibidem, pp. 22-23. 4 Cicerón, De Officiis I, 20, 42-49; II, 55-64; III 24. 5 Valerio Máximo, VIII, 1-5. 6 Séneca, Ep. LXVI 13; CXV, 3. 7 La diferencia entre estas virtudes destaca en que la liberalitas beneficia al mismo grupo social al que pertenece el evergeta; la munificentia a la donación cívica general y el beneficium donde se ceden privilegios a determinados individuos o grupos. Dicha descripción se puede encontrar en MELCHOR GIL, Enrique: La munificencia cívica …, op. cit., p. 13. 8 ANDREU PINTADO, Javier: “Sobre el concepto de evergetismo…”, op. cit., p. 34 9 RODRÍGUEZ NEILA, Juan Francisco: “Liberalidades públicas y vida municipal en la Hispania Romana”, Veleia , 6, 1989, pp. 139 y ss. 106 existieron ejemplos durante la República, algunos como las construcciones realizadas por Fulvio Flaco y Postumio Albino cuando ejercieron el cargo de censor (174 a.C.) nos muestran esta actitud evergeta10. En el caso que nos ocupa, el patronazgo epigráfico y la munificiencia cívica generada por Marco Minucio Rufo iba encaminado a la legitimación político-religiosa de su cargo. Breves notas sobre el epígrafe y su levantamiento El objeto de nuestra investigación versa sobre la base de una estatua de Hércules11 que mandó erigir Marco Minucio Rufo, cuando le dotaron con la dignidad dictatorial (217 a.C.), en conmemoración a su victoria sobre Aníbal (Fig. 1). Sin embargo, el patrocinio de este epígrafe denota parte de los mecanismos político-religiosos empleados por Minucio Rufo, a través de los cuales construyó un discurso por el que legitimaba su figura y su éxito gracias a Hércules12. La conmemoración de una victoria sobre un enemigo era motivo para erigir un monumento o una estatua13. No obstante, para poder comprender el porqué del patrocinio de esta estatua se debe analizar la campaña de Aníbal y la utilización de esta “derrota” como forma de promoción política. La importancia a nivel político-social de la “derrota” de Aníbal por Minucio Rufo responde al sentimiento de venganza que se había iniciado en Roma, tras la caída de Sagunto y su partida hacia Italia durante el 218 a.C.14. Las principales victorias púnicas en Tesino15, Trebia16 y Trasimeno17 habían mermado los ejércitos de Roma hasta el punto de buscar una solución en la dictadura, nombrando a Fabio Máximo como cabeza del estado romano y a Minucio Rufo como su magister equitum 18. Este nombramiento responde a la necesidad de evitar el contacto directo con el ejército de Aníbal y buscar una estrategia que consiguiera mantener controlado a los cartagineses a su paso por Italia19. La estrategia de 10 Tito Livio ( Ab Urbe Condita , XLI, 27) destaca como estos llegaron a construir un gran número de edificios por Roma e Italia que fueron pagados con su propio dinero. 11 Dicho epígrafe se encontró junto a la Vía Tiburtina en Roma y fue catalogado por el Corpus Inscriptionum Latinorum y en l’Année Épigraphique CIL I2 607 // CIL VI 284 = AE 1991, 211 a. 12 El texto del epígrafe describe como la estatua de bronce que había existido sobre este epígrafe estaba dedicada a Hercules: “ Hercolei / sacrum / M(arcus) Minuci(us) C(ai) f(ilius) /3 dictator vovit ” 13 MELCHOR GIL, Enrique: La munificencia cívica …, op. cit. pp. 47-50 14 Polibio III, 35, 1; Tito Livio XXI, 21. 15 Polibio III, 41-67. 16 Polibio III, 68-75; Tito Livio XXI, 51, 6-7 y 53-58. 17 Polibio III, 82-85; Tito Livio XXI, 63, 15. 18 Polibio III, 87, 9. 19 Muchos investigadores han hipotetizado sobre este nombramiento y la capacidad militar de Fabio Máximo (BARCELÓ, Pedro: Aníbal de Cartago . Madrid, 2000, pp. 115-116; MIRA GUARDIOLA, Miguel Ángel: Cartago contra Roma, Las Guerras Púnicas . Madrid, 2009, pp. 158 y ss.; STEINBY, Christa: Rome versus Cartaghe: The war at sea . Barnsley, 2014, pp. 130-131, entre otros). 107 Fabio consistió en no mantener un combate directo con Aníbal, sino perseguirle e ir privándole de algunos recursos, mermando la capacidad del general púnico y de su ejército20. En este contexto, la estrategia Fabiana consiguió su objetivo y Aníbal tuvo problemas de abastecimiento y fue mermando su ejército poco a poco sin llegar a plantear una batalla contra el dictador y su ejército. No obstante, el general cartaginés consiguió deshacerse del control al que le sometía Fabio en los acontecimientos del Ager Falernus 21, donde consiguió despistar a los romanos y marchar hacia la ciudad de Geronium . Es en este contexto donde se puede observar el papel de Minucio Rufo como su segundo al mando. La estrategia del magister equitum difería de la de su superior, este abogaba más por un plan belicista que dejara de lado la utilizada por Fabio Máximo. Para ello, cuando el dictador tuvo que ausentarse por unos motivos religiosos y dejara el mando del ejército a su segundo al mando22, se propuso realizar una operación contra las tropas de Aníbal. Aníbal se hallaba en la ciudad de Geronium y la convirtió en una base donde almacenar recursos. Sin embargo, cuando Fabio ya se hallaba de camino a Roma y Minucio Rufo ostentaba la dirección de su ejército, Aníbal ordenó a varios destacamentos que forrajeasen los campos que circundaban la población. Minucio Rufo no perdió la oportunidad de mermar el ejército cartaginés y, a diferencia de lo que Fabio hubiera hecho, ordenó a sus tropas que atacaran a los forrajeadores para evitar que obtuviera muchos recursos. Tras unos movimientos de Aníbal para evitar esta estrategia, Minucio Rufo consiguió infringir un gran número de bajas cartaginesas, promoviéndose en Roma como una victoria campal contra el general púnico. Esta noticia en Roma fue recibida como un gran éxito romano contra un general que se creía invencible, por lo que un pretor23 propuso una ley en la que se equipararan los poderes de Fabio Máximo con los de su magister equitum , promocionando a Minucio Rufo al cargo de codictador junto a él, llegando a dividir el ejército en dos, para que cada uno obtuviera el mando de diferentes legiones24. Fue, durante este momento, cuando Minucio Rufo debió de patrocinar la erección de una estatua a Hércules, pues su cargo como dictador duró hasta principios del año 216 a.C. cuando se realizaron nuevos comicios para elegir a los cónsules. Sin embargo, la 20 Las fuentes le denominan como Fabio Cunctator , el precavido, por su forma de actuar Polibio III, 87, 6. 21 Tito Livio (XXII, 23) describe este conflicto como un cercamiento del ejército de Aníbal y, a pesar de la superioridad romana, el cartaginés consiguió escapar de su “cerco” a través de un engaño durante la noche. 22 Polibio III, 101-102. 23 Tito Livio (XXII, 25-26) expone como fue un pretor, de nombre Metelo, el que propuso una ley para equiparar los poderes de Minucio Rufo con los de Fabio Máximo, consiguiendo promocionarle al cargo de dictador y codictador de Fabio Máximo. 24 Polibio III, 103, 8. 108 cuestión que se debe plantear fue porqué la dedicación de una estatua a una divinidad como Hércules. Motivos de la elección de Herakles como divinidad de adoración La elección de Hércules o Melqart / Herakles como la divinidad a la que dedicar una estatua como parte de un plan de patrocinio epigráfico estuvo condicionada a la competición político-religiosa con su propio colega en el cargo, Fabio Máximo, y como contraparte de Aníbal Barca. Los mecanismos de manipulación religiosa como parte de un programa de promoción política eran comunes en la historia de Roma25, sin embargo, en la segunda guerra púnica tuvo un motivo más, servir de contraparte en este campo que pudiera neutralizar la figura de Aníbal Barca, la cual se alzaba como el elegido de Melqart / Herakles 26. Aníbal Barca, desde prácticamente su nacimiento, estuvo condicionado por un juramento ante los dioses que le obligaba a no mantener una amistad con los romanos27 y de la imagen de Alejandro Magno28. A lo largo de su estancia en Iberia, primero bajo el liderato de su padre Amílcar y, después, de su cuñado Asdrúbal, Aníbal aprendió la forma de manipulación político-social de ellos y se aprovechó del sistema que habían desarrollado. El programa político de Asdrúbal el Bello llegó a servir de ejemplo para la configuración de un mecanismo religioso que consiguiera hacer ver sus decisiones políticas como influenciadas directamente por la divinidad29. Esto queda reflejado en las emisiones numismáticas que se comenzaron a desarrollar bajo la jefatura de Asdrúbal el Bello30 y en 25 Plácido Suárez describe la sociedad romana con un gran componente religioso que ordena la vida política y social (PLÁCIDO SUÁREZ, Domingo: Poder y discurso en la Antigüedad Clásica . Madrid, 2008, p. 289). 26 BARCELÓ, Pedro: “Los dioses de Aníbal”, en El mundo púnico: religión, antropología y cultura material: actas II Congreso Internacional del Mundo Púnico . Murcia, 2004, pp. 70-71; BARCELÓ, Pedro: “Sobre la utilización de la religión en la II Guerra Púnica”, ARYS , 11, 2013, pp. 164 y ss. 27 Tito Livio (XXI, 1, 4-5) destaca el hecho de que Amílcar Barca le hiciera jurar ante los dioses que jamás sería amigo de los romanos. No obstante, esto puede ser considerado como una forma de adulteración histórica por parte de Tito Livio, destacando el odio de Aníbal hacia Roma y sus inicios en este juramento 28 Existen diversos autores que hacen referencia a la educación de Sósilo en su infancia, donde Aníbal acabó encontrando en Alejandro Magno un ejemplo de militar en el que enfocar su propaganda, llegando a portar una estatua de Hércules que perteneció al propio macedonio BRIZZI, Giovanni: Annibale . Bologna, 2014, p. 61; BARCELÓ, Pedro: “Sobre la utilización de…”, op. cit., p. 167. 29 BENDALA GALÁN, Manuel: “El privilegio histórico y cultural de la moneda: aliento y compromiso científico”, en XIII Congreso Nacional de Numismática: Moneda y Arqueología . Cádiz, 2009, pp. 25 y ss. 30 GARCÍA-BELLIDO, Mª Paz: “¿Estuvo Àkra Leuké en Carmona?”, Serta Paleohispánica a J. de Hoz. Paleohispánica , 10, 2010, pp. 201-218; GARCÍA-BELLIDO, Mª Paz: “El nacimiento del retrato monetario en Occidente: La familia Bárquida”, en Fragor Hanibalis. Aníbal en Hispania . Madrid, 2013, pp. 177 y ss.; BENDALA GALÁN, Manuel: “El privilegio histórico…”, op. cit., pp. 25-28; BENDALA GALÁN, Manuel: “Aníbal y los Barca: el proyecto político cartaginés de Hispania”, en Fragor Hannibalis: Aníbal en Hispania . Madrid, 2013, pp. 70 y ss.; BENDALA GALÁN, Manuel: Hijos del Rayo: Los Barca y el dominio cartaginés en Hispania . Madrid, 2015, pp. 149-150 109 la manipulación de la fides y la devotio ibéricas31. En dichas emisiones se puede observar cómo, bajo la representación de la imitatio Alexandri , Asdrúbal llegó a identificarse con los símbolos propios de Alejandro Magno y con una iconografía que estaba relacionada con la deidad de Melqart / Herakles , la cual era conocida en Iberia32. García-Bellido33 desarrolla la explicación de este programa iconográfico en el que se puede observar como los generales púnicos aparentan tener un contacto con la divinidad por la posición de sus ojos, los cuales están mirando hacia el orden celeste a modo de dialogo entre las deidades y ellos34. Los bustos de Amílcar y de Aníbal aparecen representados con la clava y otros elementos relacionados con Melqart / Herakles 35. Al morir Asdrúbal, Aníbal es legitimado por el ejército y el Senado de Cartago36 y parece que hay una ruptura con las actitudes políticas de su antecesor, ya que las emisiones numismáticas que realiza Aníbal en Iberia responden a otros tipos diferentes, llegando a hipotetizar que estas acciones respondían al distanciamiento del supuesto reino helenístico de Asdrúbal37. No obstante, los mecanismos de manipulación religiosa con un fin político se acrecentaron y tuvieron como protagonista su figura. Esto se puede observar en las actitudes propagandísticas haciendo ver cómo era el elegido de Melqart/Herakles38 , algunos 31 La utilización de estas instituciones religiosas de los pueblos ibéricos en favor de los intereses cartagineses responde a la manipulación política de estos últimos, donde el jefe militar púnico se convierte en el héroe/guerrero al que dedicar la vida. Existe un gran número de investigaciones al respecto de los términos y la definición de estas instituciones en las que se hace resaltar esta definición (RAMOS Y LOSCERTALES, José María: “La “devotio” ibérica”, Anuario de historia del derecho español, 1, 1924, pp. 7; ETIENNE, Robert: Le culte impérial dans la péninsule ibérique . París, 1958, pp. 75 y ss.; PRIETO ARCINIEGA, Alberto: “La devotio ibérica como forma de dependencia en la Hispania Prerromana”, Memorias de Historia Antigua , 2, 1978, pp. 131-136; SANTOS VELASCO, Juan. Antonio: “Análisis sobre la transición a una sociedad estatal en la cuenca media del Segura en época ibérica (s. VI-III a.C.)”, Trabajos de Prehistoria , 46, 1989, pp. 141 y ss.; CURCHIN, Leonard. A.: “Cult and Celt: indigenous participation in emperor worship in central Spain”, Journal of Roman Archaeology, 17, 1996, pp. 143-152; GREENLAND, Fiona: “Devoto ibérica and the manipulation of ancient history to suit Spain’s mythic nationalist past”, Greece & Rome, vol. 53, 2, 2006, pp. 235-237; GARCÍA CARDIEL, Jorge: “De la hierogamia a la ofrenda. El contacto con la divinidad en el mundo ibérico”, Mediterraneo Antico , XVI, I, 2013, pp. 302-303; ALARCÓN HERNÁNDEZ, Carmen: “La devotio ibérica y R. Étienne: ¿El origen del culto imperial en Hispania?”, ARYS , 11, 2013, pp. 209-226. 32 BLÁZQUEZ, José María: “La religiosidad en el mundo fenicio del sur de Hispania”, Mainake, 28, 2006, pp. 79-104; BENDALA GALÁN, Manuel: “El privilegio histórico…”, op cit., pp. 25-28; GARCÍABELLIDO, Mª Paz: “El nacimiento del retrato…”, op. cit., p. 182 33 Ibidem., pp. 177-182. 34 Este tipo de representaciones responden a la imitación de los tipos helenísticos donde estas representaciones acercaban al monarca a la divinidad SMITH, Roland Ralph Redfern: Hellenistic Royal Portraits . Oxford, 1986, pp. 34-38. 35 Ibidem, pp. 46-47; GARCÍA-BELLIDO, Mª Paz: “El nacimiento del retrato…”, op. cit., pp. 177-182. 36 Polibio III, 13, 4. 37 GÓNZALEZ WAGNER, Carlos: “El sufetato de Aníbal”, en Aníbal de Cartago. Historia y Mito . Madrid, 2012, pp. 266-272. 38 Se hace referencia a que se intentaba emular las acciones de Hércules con Gerión o de Alejandro y su marcha hacia el Este en: BARCELÓ, Pedro: “Los dioses…”, op. cit., p. 71-72. 110 ejemplos documentados de ello son el sacrificio realizado en el templo de Melqart en Gadir39 antes de partir hacia Italia40 u otras ocasiones durante el transcurso de la guerra41. El hecho de que derrotase a los romanos en Tesino, Trebia y en el Lago Trasimeno durante el 218-217 a.C. hicieron que muchos pueblos observaran a Aníbal como un héroe que estaba en constante vinculación con la divinidad42. En Roma la solución política pasaba por designar un dictador que pudiera solventar los problemas a los que el general cartaginés les había causado, eligiendo a Fabio Máximo para ocupar la máxima magistratura43. La elección de este dictador estuvo basada en la experiencia militar que este había acumulado, así como por los orígenes de su familia. Las fuentes literarias analizan sus orígenes, vinculándolos con la estirpe de Hércules44. Asimismo, se puede tratar su nombramiento como la forma de ejercer la contraparte religiosa de Aníbal, quien estaba protegido por la divinidad de Melqart / Herakles , por lo que la elección de Fabio Máximo estaba condicionada también en el ámbito religioso45. Se puede observar este ámbito cuando se produce su primer movimiento como dictador, siendo unos sacrificios religiosos a los dioses46, pues se creía que las derrotas romanas a manos de Aníbal eran producidas por la impiedad de los oficiales romanos47 y no por la falta de preparación o la imprudencia de sus generales. Bajo estas premisas, la dirección de las tropas de Fabio Máximo fue un éxito, en parte gracias a los sacrificios que había realizado48, ya que consiguió diezmar al ejército de Aníbal sin llegar a tener grandes pérdidas. Por lo tanto, cuando se sucede la cesión de la dirección en el ejército mientras Fabio estaba ausente en Roma y con la “victoria” de Minucio Rufo sobre Aníbal, este buscara mecanismos de legitimación político-religiosas en la divinidad de Fabio Máximo y en la de Aníbal, dedicándole una estatua tras ser investido 39 Tito Livio, XXI, 21, 9. 40 Esta actitud responde a un llamamiento de las poblaciones griegas, fenicias y poblaciones afines al culto de Melqart/Herakles donde Aníbal se hacía ver como el elegido de la divinidad para llevar a cabo una campaña contra la impía Roma LÓPEZ CASTRO, José Luis: “Familia, poder y culto a Melqart Gaditano”, ARYS , 1, 1998, pp. 91-108; BARCELÓ, Pedro: “Sobre la utilización de…”, op. cit., pp. 167-168 41 La batalla de Cannas dio pie a Aníbal a reafirmarse como elegido de Melqart/Herakles tanto en el tratado que firmó con Filipo V en el que aparece Herakles como la divinidad ante la que se jura el tratado (Polibio, VII, 9; Tito Livio, XXIII, 33; Apiano, Macedonia , 1; Zonaras en Dión Casio, XV, 9, 4) o el juramento en el Lago Averno donde Aníbal agradece a Melqart/Herakles su protección, continuando su política de la imitatio Alexandrii (Tito Livio, XXIV, 12, 4). 42 Tras la batalla de Cannas se puede observar en las actitudes de Aníbal como continuó con el mecanismo religioso en el que agradece a Melqart / Herakles , su divinidad, las victorias sobre Roma y pide que se le vuelva a investir con su buena fortuna (Tito Livio, XXIV, 12, 4). 43 Tito Livio, XXII, 8, 5-7. 44 Plutarco, Fabio Máximo , 1. 45 BARCELÓ, Pedro: “Sobre la utilización de…”, op. cit., p. 170. 46 Polibio III, 88, 7; Tito Livio XXII, 9, 7-8. 47 En palabras de Tito Livio (XXII, 9, 8) “ había que consultar a los propios dioses sobre qué expiaciones aplacarían la cólera divina” . 48 Tito Livio XXII, 9-10. 111 como codictador. De esta manera, Minucio Rufo intentó legitimar su posición al dedicarle una estatua a la divinidad protectora de ambos, refiriéndose de esta manera a que él también estuvo imbuido por su protección y dedicaba su buena fortuna a la divinidad. Notas finales al mecanismo de legitimación política a través del mecenazgo epigráfico utilizados por Minucio Rufo. La utilización de un epígrafe y su patrocinio por parte de Minucio Rufo responde a la munificencia clásica de las élites como forma de competición política entre él y su colega en el cargo. Sin embargo, el propio texto que estuvo destinado a su promoción política denota otros tintes con la elección de Hércules como divinidad a la que venerar, equivaliendo a un mecanismo de manipulación religiosa por el cual Minucio Rufo se equiparaba con Fabio Máximo en Roma y con Aníbal en la guerra. El patrocinio de una estatua de bronce de esta divinidad y su dedicación pudo corresponder al discurso de cómo Hércules había elegido a Minucio Rufo como su protegido, a imitación del programa propagandístico que había utilizado Aníbal o la familia de Fabio Máximo. De esta manera, la adhesión de Minucio Rufo al culto de Hércules responde a la utilización del patronazgo epigráfico como parte de un mecanismo de manipulación político-religiosa que le legitimara en ambos sentidos para con la sociedad romana, consiguiendo reforzar su elección como codictador ante el pueblo y ante los dioses. 112 Fig. 1. Inscripción de la vía Tiburtina , anónimo, s. III a.C., Centrale Montemartini. Imagen del autor. 113