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Humanismo, posthumanismo e identidad humana

Fernández Agis, Domingo

Abstract

El posthumanismo aparece amparado en la pretensión de mejorar indefinidamente las capacidades humanas, mediante el recurso a los más innovadores recursos tecnocientíficos, desde la ingeniería genética a la inteligencia artificial, pasando por la nanotecnología y la nanorobótica. Su visión optimista del uso de tales avances científicos y tecnológicos, le permite generar una ideología de progreso indefinido aplicada a la realidad humana. Los planteamientos posthumanistas introducen elementos en la definición de la identidad humana que conllevan una transformación profunda de la misma. En primer término, por la consiguiente inaceptación de las limitaciones humanas que dichos planteamientos conllevan. En el plano intelectual, el del rendimiento físico y el de la definición sexual, las transformaciones que el posthumanismo propone conllevarían que los elementos en que basamos la definición de la identidad humana, que siempre aparecen referidos a limitaciones específicas, dejarían de tener sentido. Sin embargo, en contra de lo que pueda a primera vista parecer, esa desaparición o difuminado de los límites no conduciría a una definición ni a una vivencia más satisfactorias de la identidad personal. Las promesas posthumanistas ponen de manifiesto la oscuridad que tantas veces acompaña a la aparente luminosidad. Por lo demás, todo ello plantea numerosos retos en los ámbitos de la equidad y la justicia.

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IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 1 HUMANISMO, POSTHUMANISMO E IDENTIDAD HUMANA. HUMANISM, POSTHUMANISM AND HUMAN IDENTITY. Domingo FERNÁNDEZ AGIS RESUMEN: El posthumanismo aparece amparado en la pretensión de mejorar indefinidamente las capacidades humanas, mediante el recurso a los más innovadores recursos tecnocientíficos, desde la ingeniería genética a la inteligencia artificial, pasando por la nanotecnología y la nanorobótica. Su visión optimista del uso de tales avances científicos y tecnológicos, le permite generar una ideología de progreso indefinido aplicada a la realidad humana. Los planteamientos posthumanistas introducen elementos en la definición de la identidad humana que conllevan una transformación profunda de la misma. En primer término, por la consiguiente inaceptación de las limitaciones humanas que dichos planteamientos conllevan. En el plano intelectual, el del rendimiento físico y el de la definición sexual, las transformaciones que el posthumanismo propone conllevarían que los elementos en que basamos la definición de la identidad humana, que siempre aparecen referidos a limitaciones específicas, dejarían de tener sentido. Sin embargo, en contra de lo que pueda a primera vista parecer, esa desaparición o difuminado de los límites no conduciría a una definición ni a una vivencia más satisfactorias de la identidad personal. Las promesas posthumanistas ponen de manifiesto la oscuridad que tantas veces acompaña a la aparente luminosidad. Por lo demás, todo ello plantea numerosos retos en los ámbitos de la equidad y la justicia. ABSTRACT: Posthumanism appears protected in the pretension to improve indefinitely human capacities, through the use of the most innovative techno-scientific resources, from genetic engineering to artificial intelligence, passing through nanotechnology and nanorobotics. His optimistic vision of the use of such scientific and technological advances, allows to generate an ideology of indefinite progress applied to IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 2 human reality. Posthumanist approaches introduce elements in the definition of human identity that entail a profound transformation of it. In the first place, due to the consequent unacceptance of the human limitations that they entail. In the intellectual, the physical and the sexual, the transformations that posthumanism proposes would entail that the elements on which we base the definition of human identity, which always appear to refer to specific limitations, would have no meaning. However, contrary to what it may seem at first sight, the disappearance or blurring of the limits would not lead to a more satisfactory definition or experience of personal identity. The posthumanist promises reveal the darkness that often accompanies the to the apparent luminosity. For the rest, all this poses numerous challenges in the areas of equity and justice. PALABRAS CLAVE: Posthumanismo, Equidad, Justicia, Derecho, Derrida, Foucault. KEY WORDS: Posthumanism, Equity, Justice, Law, Derrida, Foucault. “La norma, por consiguiente, es portadora de una pretensión de poder. No es simplemente, incluso no es en absoluto, un principio de inteligibilidad; es un elemento a partir del cual puede fundarse y legitimarse cierto ejercicio del poder”. Michel Foucault, Los anormales 1 . Introducción ¿Es el ser humano algo que debe ser trascendido? En caso de considerar que es así, ¿esa trascendencia ha de realizarse mediante la utilización de recursos tecnocientíficos? De hacerse de ese modo, ¿puede materializarse con justicia y equidad ese intento de trascender lo humano? Estas son las preguntas a las que intento aproximarme en este trabajo, sin pretender, en todo caso, ofrecer a quienes lo lean una respuesta definitiva a las mismas. 1 FOUCAULT, M., Los anormales, México, FCE, 2000, pág. 57. IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 3 Desde la perspectiva más común, derivada de una visión de la historia humana vinculada a la tradición humanista occidental, la humanidad no es sólo una especie entre otras sino que es considerada como una comunidad moral y por ello se le reconoce un valor en sí misma 2 . Sin embargo, hemos de considerar que las tesis humanistas que conceden un valor intrínseco a la humanidad, que absolutizan incluso ese valor y consideran que el ser humano es la única fuente de creación de valores, deben ser cuestionadas. En términos ecológicos, tales ideas conducen a un planteamiento radicalmente antropocéntrico que resulta imperativo que sea puesto entre paréntesis y corregido desde una perspectiva biocéntrica. No obstante, tomando todo ello en consideración, podemos plantearnos dos cuestiones cruciales. La primera de ellas nos lleva a preguntarnos sobre cómo integrar en una nueva perspectiva los planteamientos humanistas y posthumanistas que, en las interpretaciones menos drásticas del posthumanismo, se intenta hacer convivir. La segunda nos conduce a abordar la cuestión de si tiene sentido seguir hablando de identidad humana. Estos nuevos y esperanzadores enfoques provienen, paradójicamente, de una dolorosa vivencia de la desesperanza. No obstante, en contra de lo que establece el tópico al uso, la experiencia que más impulso puede dar al pensamiento crítico es la insatisfacción. El asombro, al que tradicionalmente se apela en la búsqueda de un punto de partida para la reflexión, puede conducir al éxtasis inactivo o al goce contemplativo. Por el contrario, la insatisfacción posibilita con mayor facilidad que pongamos en marcha lo necesario para conducirnos a la acción transformadora del mundo y de nosotros mismos 3 . Pero, para ello, primero tenemos que comprender lo que realmente somos, lo que nos vincula y nos separa de la desgarradora actualidad. Tenemos, por otra parte, una ancestral dificultad para enfrentarnos a través de la reflexión teórica a la toma en consideración de la actualidad. La actualidad es presente, no está presente, porque está configurada con los materiales con los que el tiempo tropieza en un instante determinado, pero actúa en ella, de forma más o menos manifiesta, el logro de un objetivo, la consecución de una meta. Sin embargo, puede 2 Cfr. GONZÁLEZ ARNAIZ, G., “Bioética: entre el imperativo tecnológico y el imperativo ético”, en GÓMEZ-HERAS, J. M. – VELAYOS CASTELO, C. (Edits.), Bioética: perspectivas emergentes y nuevos problemas, Madrid, Tecnos, 2005, págs. 139 y ss . 3 CRITTCHLEY, S., Infinitely Demanding: Ethics of commitment, politics of resistence. London, Verso, 2007, págs. 1-2. IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 4 asimismo suceder que la actualidad sea un presente sin acontecimiento, un mero acaecer en el que se reitera lo ya acaecido. El acontecimiento, diríamos también, no puede ser considerado siempre como un logro. La catástrofe inesperada, la muerte que se presenta sin avisar, el derrumbe de algo que considerábamos sólidamente establecido, son acontecimientos. Sin embargo, podríamos pensar que el mayor de los absurdos se produciría si alguien los considerase logros de determinadas metas, algo que no merma en absoluto su carácter de acontecimientos en el sentido que el filósofo Jacques Derrida otorgaba al término. Sin alejarnos de esta apreciación, ya nos asalta la sospecha de la dispersión y la heterogeneidad de las valoraciones, al considerar que la destrucción y la muerte pueden ser concebidas como objetivo y meta. Por tanto, que nuestra relación con ellas puede ser considerada como éxito o fracaso, según hayamos logrado o no realizar el proyecto humano que nos definiría. Una vinculación más oscura entre acontecimiento y éxito se abre paso desde esta perspectiva. Porque la violencia, en sus diversas formas tan sólo es, para tanta gente, objeto de una breve recensión que condense el sentido y lo encierre entre los límites de un discurso que parece conjurar el peligro de su reiteración. No se piensa, en efecto, en la violencia ejercida por el pensamiento y desde el pensamiento, aspectos sobre los que Derrida no dejó de meditar a lo largo de toda su vida. En todo caso, él sabía bien que una cierta violencia marca siempre la emergencia del acontecimiento que, cuando es concebido como materialización inesperada de una esperanza nos seduce más y nos empuja el afán de aferrarnos a él, aunque los indicios de la novedad de su acaecer brillen por su ausencia. En su opinión, el acontecimiento sólo puede ser entendido como un esperar lo indefinible, ya que es expectación ante la realización de lo que parecía imposible. En ese sentido, el transhumanismo y sus promesas pueden ser considerados como acontecimientos. La reacción del Derecho frente a los mismos suele estar lastrada por la expectativa ante la dimensión que puedan adquirir tales acontecimientos y el peso de la incredulidad frente a las promesas a las que el transhumanismo aparece asociado. Tres cuestiones esenciales aparecen hoy sacudidas por la ideología posthumanista. Éstas son, la identidad personal, la definición sentido y duración de la vida humana y, IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 5 por último, el replanteamiento bajo otra luz de la tradicional cuestión de la naturaleza humana. La identidad personal puede entenderse como un acontecer pero, ¿cómo pensar el acontecimiento singular que cada individuo es?, ¿cómo establecer el grado en que la actualidad, el presente en que vivimos, condiciona nuestro ser? En la encrucijada definida por estos y otros interrogantes, el transhumanismo aparece amparado en la pretensión de mejorar las capacidades humanas, mediante el uso de los más innovadores recursos tecnocientíficos, desde la ingeniería genética a la inteligencia artificial, pasando por la nanotecnología y la nanorobótica. Una visión optimista del uso de tales avances científicos y tecnológicos, permite generar una ideología de progreso indefinido aplicada a la realidad humana. Se concibe así que recursos tecnológicos como los derivados de las innovaciones más recientes, podrían tener aplicaciones con efectos siempre positivos en la tarea de trascender la humanidad en la forma en que la conocemos. Una y otra vez hemos asistido en los últimos años a la crítica de toda iniciativa jurídica que pueda conllevar un freno al progreso científico. Desde la segunda reunión de Asilomar (1975), es común en la comunidad científica, como mejor estrategia de futuro, la defensa de la autorregulación, manifestándose al propio tiempo una gran hostilidad hacia la creación de marcos jurídicos estrictos en los que enmarcar la investigación. Sin embargo, en este ámbito vemos con claridad como el Derecho no ha de interpretarse en primer término como un marco restrictivo-represivo, sino ante todo como una estructura de protección. A este respecto la legislación que se opone a las prácticas eugenésicas o la que tiende a evitar los abusos que pueden cometerse tomando como base el progreso de la inteligencia artificial, nos permiten poner en valor el marco jurídico como definidor de un espacio de protección de los seres humanos 4 . Algo tan difícil como necesario, habida cuenta de la problematicidad inherente a las fronteras que se intentan establecer en estos ámbitos 5 . Por otra parte, es necesario señalar la equivocidad y el peligroso sesgo de la identificación del ser humano con la interpretación cuantitativa de sus potencialidades. 4 ESPOSITO, R., Bíos. Biopolítica y filosofía, Buenos Aires, Amorrortu, 2006, pp. 203 y ss. 5 HABERMAS, J., El futuro de la naturaleza humana. ¿Hacia un eugenismo liberal?, Barcelona, Paidós, 2002, pp. 35 y ss. IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 6 Como es bien sabido, Darwin dedicó gran parte de sus esfuerzos a estudiar la selección natural pero nunca dejó de prestar atención al estudio de la selección artificial. Desde una perspectiva bio-evolutiva, el transhumanismo habría de encuadrarse en esa segunda forma de selección. Esta ideología busca acrecentar ciertos rasgos ya existentes o dotar a la especie humana de caracteres que no posee. La ingeniería genética pone a nuestro alcance posibilidades a las que, a priori, no vemos otros límites que aquellos que debamos establecer nosotros mismos. Ello implica apostar por un uso responsable de la tecnología, que está muy lejos de cualquier planteamiento tecnófobo. En este contexto, iniciativas como la aprobación por la ONU el 11 de noviembre de 1997 de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, tienen un imponderable valor. En concreto, este texto debería considerarse como el espacio jurídico al que referir en última instancia las iniciativas de Derecho Positivo que en los distintos países se adopten para regular toda investigación susceptible de servir de base para el desarrollo concreto de cualquier proyecto transhumanista 6 . Identidad y tecnología En su Artículo 12, apartado a), la referida Declaración establece que “toda persona debe tener acceso a los progresos de la biología, la genética y la medicina en materia de genoma humano, respetándose su dignidad y derechos”. Con ello se incide sobre el punto crucial, dentro del entramado de problemas que los progresos de la Biotecnología suscitan. En efecto, las ideologías que anteponen el progreso científico y el perfeccionamiento o mejora humana a cualquier otra consideración, pueden dar lugar a políticas de sesgo eugenésico atentatorias contra la dignidad humana. Por su parte, el apartado b) del mismo artículo, plantea que “la libertad de investigación, que es necesaria para el progreso del saber, procede de la libertad de pensamiento. Las aplicaciones de la investigación sobre el genoma humano, sobre todo en el campo de la biología, la genética y la medicina, deben orientarse a aliviar el sufrimiento y mejorar la salud del individuo y de toda la humanidad” 7 . De esta forma se 6 http://portal.unesco.org/es/ev.php- URL_ID=13177&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html 7 Ibídem. IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 7 defienden tanto la libertad y creatividad científica, como su función ético-social. El equilibrio entre ambos aspectos ha de ser la otra gran preocupación de toda legislación que se desarrolle a partir del marco jurídico creado por la Declaración. Vivimos en una realidad que nos sorprende con la sucesión continua de aconteceres novedosos, aunque muchas veces éstos no encierren tanta originalidad como se nos quiere hacer creer. En todo caso, una novedad radical a la que hemos asistido en los últimos tiempos es la que William Gibson denota a través de su concepto de ciberespacio. Éste es un elemento clave para reubicar en nuestros días la identidad individual y analizar los problemas que hoy plantea su definición. Por su parte, Raimond Kurzweil, director de ingeniería en Google y experto en inteligencia artificial, ha hablado de otra novedad radical que se está produciendo en nuestra época y que tiene relación directa con la anteriormente enunciada. Se trata del incremento logarítmico del poder de la tecnología. La interpretación que se da a estos aconteceres es de muy diverso signo, abarcando desde el optimismo ingenuo al catastrofismo más exagerado. En medio de tanta confusión y conflicto de interpretaciones, hemos de considerar que ésta sí que es una característica esencial de nuestro presente y que afecta directamente a lo que somos, a cómo nos definimos y afrontamos la vida. Así pues, nuestra vida, en todos sus aspectos está mediada por la tecnología. No nos relacionamos con nada ni con nadie, ni siquiera con nosotros mismos, sin la mediación tecnológica. Podemos enumerar los ámbitos en los que la tecnología puede introducir mejoras sustanciales en el ser humano en un futuro próximo. Estos serían, sobre todo, los relativos al incremento de las capacidades cognitivas, al aumento de la duración, a la calidad de vida y a todo un amplio espectro de problemas relativos al control de las emociones. Por otra parte, hemos de mencionar algunos ejemplos actuales de la incidencia de la tecnología en el establecimiento y control de la identidad. En ese sentido habría que referirse a la proliferación de macroficheros informáticos, con un número cada vez mayor de datos de los ciudadanos. El Big Data se ha convertido ya en una realidad a la que nos enfrentamos de forma cotidiana. En este sentido, podríamos mencionar a título de ejemplo el fichero informático que se está implementando en Francia, con datos biométricos y otro tipo de información, creado recientemente a instancia del Ministerio IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 8 del Interior. Se conservarán en él datos de 60 millones de personas. El objetivo declarado del mismo, como en otros casos similares, es luchar contra el crimen organizado y el fraude documental. Sin embargo, existen numerosos riesgos derivados de la concentración, administración y protección de semejante volumen de información. En estos ámbitos y de forma callada, se están poniendo ya en obra ciertas líneas de acción que conducen a la trascendencia de lo humano, tal y como hasta ahora lo conocíamos. En nuestros días, quien gestiona el uso del Big Data se sitúa por encima de aquellos otros que son controlados. Esta es una de las caras más oscuras del posthumanismo, considerado no como ideología optimista sino en tanto que tenebroso horizonte real. De ahí la importancia creciente de la legislación relativa a la protección de datos personales. Una iniciativa legal relevante en ese sentido es el REGLAMENTO (UE) 2016/679, que ha entrado en vigor el 25 de mayo de 2018. El debate y aprobación del texto en el Parlamento Europeo, así como la puesta en práctica de sus directrices, constituyen por sí mismos una excelente muestra de la preocupación creciente que existe en este ámbito. Otro ejemplo de dicha preocupación ha sido la declaración del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, en la Eurocámara, el pasado 23 de mayo de 2018. En dicha declaración Zuckerberg pidió perdón por la fuga de datos personales y la utilización fraudulenta de la red social más extendida del mundo por parte de poderes políticos y económicos que pretenden orientar el pensamiento y la conducta de los usuarios en función de sus intereses. Lo que hay detrás de todo ello no es una simple utilización perversa de información, se trata de algo mucho más grave. Es el intento de manipular, con una orientación determinada, la subjetividad de los usuarios de la red. En este sentido, cuando hablamos de transhumanismo tendríamos que tomar en consideración la existencia real de instrumentos tecnológicos de creciente eficacia a la hora de influir sobre el pensamiento de los individuos, aunque no precisamente para hacer de ellos personas más inteligentes y mejor informadas, sino sujetos más manipulables y sometidos en ciertos aspectos a presiones involutivas. Por otra parte, es necesario referirse a la videovigilancia. Desde esta perspectiva, podríamos hacer mención al gran número de cámaras emplazadas en los más diversos lugares. Así, por citar otro sencillo ejemplo, las cámaras de vigilancia instaladas en Londres obtienen de cada habitante de esa ciudad más de un centenar de fotogramas cada día. IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 9 Por último, podríamos aludir a los controles ejercidos sobre el tráfico de datos en los dispositivos electrónicos de uso personal, como los ordenadores, los teléfonos móviles o las tablets. Por ejemplo, los aparatos que utilizan el sistema Android tienen instalados programas sirven para recoger datos de los usuarios que poseen esos dispositivos. Tal intromisión se justifica planteando que así se puede ofrecer un mejor servicio a los usuarios y atender más eficientemente a sus necesidades. Sin embargo, deberíamos preguntarnos si es eso todo lo que habría que tomar en consideración en el análisis de este asunto. Este tipo de acontecimientos y sucesos ha llevado a algunos pensadores a preguntarse si vivimos en una sociedad panóptica o sociedad de la vigilancia. Michel Foucault fue uno de los primeros en hacerlo. También nos llevan tales sucesos a hacernos una pregunta inquietante: ¿somos lo que las máquinas dicen que somos? Ya tenemos bastantes dificultades para creer que las máquinas son, en realidad, lo que nosotros creemos que son –habida cuenta de la creciente autonomía que van adquiriendo frente al control humano-; ahora nos vemos en la obligación de poner en duda la representación de nosotros mismos que ofrece la tecnología. Todo ello, al lado de muchos otros elementos no menos inquietantes, debería conducirnos a adoptar una posición crítica en relación a una visión optimista de la tecnología, que sitúa en el orden de lo posible la mejora indefinida de las capacidades humanas y hasta la posibilidad de vencer a la muerte. Incidencia del planteamiento transhumanista en la interpretación de la muerte Que la muerte sea un acontecimiento no nos resulta en modo alguno chocante, ya que la muerte, aun cuando sea más previsible, es siempre inesperada. No obstante, el acaecer puede estar asimismo centrado en una llegada, en lugar de hacerlo en un punto de partida. La llegada de algo o de alguien es acontecimiento cuando es realmente inesperada. En primer lugar, habrá que cuestionar la novedad de lo que llega o del que llega. Tendremos, pues, que preguntarnos si, en el fondo, resultaba esperable su llegada y en qué medida lo era. Aun así, la llegada que no ha de ser esperable y, aunque sea en IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 16 disciplinarias un factor imprescindible en las estrategias que diseña para implementar su modelo de cohesión social 17 . En el curso que impartió en el Collège de France en 1979, titulado Du gouvernement des vivants, Foucault rastrea en la historia de la cultura occidental el origen del interés social en que el individuo establezca la verdad sobre sí mismo, se construya a sí mismo en torno a ese proceso alethúrgico de exploración. Es evidente que este asunto tiene una gran relevancia en relación a la definición sexual de los individuos. En opinión de Foucault, la mencionada incitación a producir la verdad sobre uno mismo, presente ya entre los griegos, llega a la sociedad actual tras atravesar diferentes modos de realización en el mundo cristiano medieval 18 . Pero vendrá a confluir en nuestro presente con elementos diversos, ya que, como señala en La verdad y las formas jurídicas, serie de conferencias impartidas en Río de Janeiro en 1978, desde hace más de dos siglos, la idea de una subjetividad bien constituida, en el plano del conocimiento, se ha considerado como elemento esencial, también en el espacio colectivo de la libertad social y política. Sin embargo, a juicio del pensador francés, no nos habíamos ocupado lo suficiente de estudiar cómo se había constituido tal sujeto y qué calado real tenía su libertad 19 . Visto todo lo expuesto hasta aquí, podemos constatar que los planteamientos posthumanistas introducen elementos en la definición de la identidad humana que conllevan una transformación profunda de la misma. En primer término, por la consiguiente inaceptación de las limitaciones humanas que conllevan. En el plano intelectual, el físico y el sexual, las transformaciones que el posthumanismo propone tendrían como consecuencia que los elementos en que basamos la definición de la identidad humana, que siempre aparecen referidos a limitaciones específicas, dejarían de tener sentido. Sin embargo, en contra de lo que pueda a primera vista parecer, esa desaparición o difuminado de los límites no conduciría en todos los casos a una definición ni a una vivencia más satisfactorias de la identidad personal. Las promesas posthumanistas ponen de manifiesto la oscuridad que tantas veces acompaña a la luz. 17 Ibídem, pág. 81. 18 FOUCAULT, M., Du gouvernement des vivants. Cours au Collège de France (1979-1980), Paris, Gallimard / Seuil, 2012, pág. 8. 19 FOUCAULT, M., A verdade e as formas jurídicas, Río de Janeiro, 1978. Vers. Española, Foucault, M., La verdad y las formas jurídicas, Barcelona, Gedisa, 1980, p. 16. IUS ET SCIENTIA (ISSN: 2444-8478) 2018, Vol. 4, nº 1, pp. 1-18 “Humanismo, Posthumanismo e Identidad Humana”, Domingo FERNÁNDEZ AGIS Universidad de La Laguna, [email protected]du.es Recibido: 01/06/2018 . Aceptado: 01/07/2018 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/IETSCIENTIA.2018.i01.02 17 Por ello quisiera concluir estas reflexiones apostando por la estricta regulación jurídica de toda práctica susceptible de quedar enmarcada dentro de una estrategia eugenista. Bibliografía ARENDT, H. - HEIDEGGER, M., Correspondencia 1925-1975. Barcelona, Herder, 2000. CRITTCHLEY, S., Infinitely Demanding: Ethics of commitment, politics of resistence. London, Verso, 2007. DERRIDA, J., De la grammatologie. Paris, Éditions de Minuit, 1967. --, Points de suspensión. Paris, Galilée, 1992. --, Feu la cendre. Paris, Des Femmes, 1999. --, Glas. Paris, Galilée, 1974. --, Schibboleth, pour Paul Celan. Paris. 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