«Aguijábalos poderosa espuela»: testimonios de la retirada inglesa bajo John Moore (1808) entre Benavente y Astorga
Abstract
Se reúnen datos complementarios sobre la retirada del general Moore hacia La Coruña . Es frenética la desbandada del ejército inglés hacia Astorga y Galicia y no menos acuciante la persecución francesa, espoleada por el propio emperador. Fuentes principales para conocer la marcha de Benavente a Astorga, son, entre otras, García Fuertes (1999-2000), Martín Benito (2004), Casado y Carreira (1985), Del Prado (2013). Villar Hidalgo (1998) publicó en estas mismas páginas una síntesis sobre la retirada de Benavente a Astorga, que puede usarse como introducción. El recorrido de la tropa viene a coincidir en esta etapa con la calzada romana entre Mérida y Astorga (Rabanal 1994-1995)
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44 - Argutorio 38 - II semestre 2017 Se reúnen datos complementarios sobre la retirada del general Moore hacia La Coruña1. Es frenética la desbandada del ejército inglés hacia Astorga y Galicia y no menos acuciante la persecución francesa, espoleada por el propio emperador. Fuentes principales para conocer la marcha de Benavente a Astorga, son, entre otras, García Fuertes (1999-2000), Martín Benito (2004), Casado y Carreira (1985), Del Prado (2013). Villar Hidalgo (1998) publicó en estas mismas páginas una síntesis sobre la retirada de Benavente a Astorga, que puede usarse como introducción. El recorrido de la tropa viene a coincidir en esta etapa con la calzada romana entre Mérida y Astorga (Rabanal 1994-1995). El general hannoveriano August Friedrich Philipp von dem Busche-Ippenburg (1771-1844) era durante la retirada de Moore capitán de caballería en el iii regimiento de húsares de la Legión Alemana; cubría la retaguardia inglesa, casi un día tras la infantería. Tanto en Dehnel (1864) [D] como en Schwertfeger (1904) [Kh] el registro de su marcha de Benavente a La Coruña se hace en primera persona, sin duda sobre la base de cartas y diarios propios; la versión [Kh] es más extensa y discrepa a veces de la [D]. Citaremos de ambas fuentes, contrastando sus contenidos a la luz de otras crónicas de la retirada. En la tarde del jueves 29 de diciembre, procedentes de Villabrázaro (B 167), entran en la provincia por el Puente Vizana, donde pernoctan2. Existían aquí sólo dos casas; una fue ocupada por los caballos del general Paget —cincuenta—, y la otra por la artillería. Nosotros hubimos de quedarnos al raso, pero era una hermosa noche y había abundantes carros etc. para prender una buena fogata (Kh 105)3. A lo largo de la noche, pasan el puente los regimientos ingleses, hasta quedar la posición como retaguardia ante el ejército francés4. El 30, pasado ya todo el ejército inglés, se hizo saltar el puente, operación que «salió perfecta», aunque «el río [Órbigo] traía tan escaso caudal que podía vadearse con poco esfuerzo» (Kh 105)5. Pueden aducirse testimonios ingleses: Alexander Gordon, del xv de húsares, estuvo detenido tres horas en el puente, mientras los ingenieros intentaban sin éxito volarlo, en la noche del 29 al 306. Llegó a La Bañeza a las 8 a. m. del 30 (Gordon 1990: 144). Evelegh, de la artillería a caballo (batallón C), salió de Benavente hacia las 2 p. m. del 29, para proteger el puente Vizana; se les unió al anochecer el batallón B; Evelegh dispuso preparativos para la voladura del puente y partió hacia La Bañeza a las 2 a. m. (Whinyates 1893: 41). En carta del mariscal Bessières a Napoleón, fechada en Maire de Castroponce el 30 de diciembre a las 10 p. m., se constata la voladura del puente. El general Colbert, punta de lanza de los franceses, había sido destacado hacia allí7 con instrucción de llegar esa misma noche a Alija (Bl70, 157). Bessières fijó posiciones al ejército francés para la noche del 30 al 31: Maire (cazadores a caballo y dragones de la Guardia), Villabrázaro (granaderos a caballo), Pobladura del Valle (división La Houssaye), S. Román del Valle (división Lorge)8 (Bl64, 157; Villar 1998: 4; Del Prado 2013: 116). El mariscal pretendía reanudar el avance a las 6 a. m. del 31, vadeando el Órbigo junto a La Vizana. El 31, a las 4:30 p. m., las tropas francesas de Marchand llegaron al puente, hallándo- «AGUIJÁBALOS PODEROSA ESPUELA»: TESTIMONIOS DE LA RETIRADA DE JOHN MOORE (1808) ENTRE BENAVENTE Y ASTORGA Pascual Riesco Chueca
Argutorio 38 - II semestre 2017 - 45 lo quebrado (Bl 172, carta de Ney a Berthier). Dautancourt, coronel de la caballería ligera francesa, se encontró un regimiento de infantería detenido ante el río. Ofrecieron la grupa de los caballos a los soldados y lograron, en dos o tres viajes, que una buena parte del regimiento cruzara el Órbigo; otros soldados de infantería, más impetuosos, vadearon a pie, con agua hasta los riñones, mofándose de los que iban a la grupa: Una vez cruzado el río, los vimos sacudirse, enjugar sus ropas y ponerse alegremente en marcha; pero no sin lanzarnos algunas pullas, cuyo motivo era que —nos auguraban—, nosotros no íbamos a encontrar forraje para los caballos, mientras que ellos dormirían tranquilos, sin heno ni preocupaciones (Vassias 1913: 129)9. Vigo-Roussillon (1981: 228) hizo la misma travesía el 1 de enero: A dos leguas de [Benavente], hubimos de pasar el río Órbigo, con un terrible frío y el agua hasta los sobacos. Nos pasamos toda la noche mojados cerca del pueblo de Alija, y para calentarnos sólo teníamos ramas verdes de sauce. El día 2 pasamos por La Bañeza y dormimos en Santibáñez de la Isla. Sprünglin, capitán del estado mayor a las órdenes de Ney, ofrece una visión de conjunto. La Vezana es una aldea, compuesta de una venta, dos casuchas y una iglesia. Hay un puente sobre el Órbigo. Los ingleses habían destruido el arco principal, y tan a conciencia que era imposible acometer ninguna reparación. Tras atravesar toda la caballería el río, que está dividido en tres brazos, por un vado situado media legua aguas abajo del puente10, dicho vado se integró en la ruta del ejército. A un tiro de fusil, a yuso y a suso del puente, algunos jinetes habían también atravesado el agua, pero la corriente se juzgó demasiado veloz para la infantería (Sp 351). Pasada La Vizana, Busche destaca el cambio en el paisaje. «No bien pasamos Benavente cambiaba el país, y ver de nuevo los primeros bosquetes y praderas nos produjo gran placer» (Kh 105). Cruzan un pueblo, que parece ser Alija: «marchamos después por una aldea, a fin de proveernos de forraje y alimentos. Ambas cosas tuvimos en abundancia, pues todas las casas habían sido abandonadas por los habitantes». Llegan también a un lugar cercano, que cabe identificar con la dehesa de Bécares, donde hallan «una espléndida provisión en la casa de un marqués, y nos abastecimos de pienso en los inmensos muelos de trigo, y además obtuvimos tocino en cantidad» (Kh105). Con concisión militar, Busche deplora sin embargo excesos, no especificados, de la tropa: «desgraciadamente se produjeron en este lugar [Alija] algunos desórdenes» (Kh 105)11. Según Bessières, los ingleses tenían todavía 50 hombres en Alija a las 5 de la tarde del 30 (Bl 157). El 30 de diciembre este regimiento componía pues la retaguardia en el repliegue de Benavente hacia Astorga. Por la calzada que seguíamos encontrábamos mucha munición inutilizada, y cuanto resultaba costoso de trasportar para el ejército [inglés] se había arrojado a la cuneta y destruido; pero mucho de ello seguía siendo aprovechable por el enemigo (Kh 105)12. El avance se hacía con grandes zozobras; circulaban rumores de que los franceses, siempre invisibles, pretendían rebasarles por un flanco. La falta de mapas fiables, el desconocimiento del entorno, y la posición expuesta, aislada del resto del ejército, incrementaban los temores. En la tarde declara Busche haber atravesado La Bañeza, donde había pasado la noche anterior la caballería inglesa13. Aunque habíamos estado en posiciones más expuestas que ellos, sin embargo se habían asegurado la protección con zanjas y empalizadas; nos daban pues por perdidos, o no contaban mucho con nosotros (Kh 105). Sobre las 8 de la tarde se disponen a pernoctar en un pueblo, «Camberos» (Kh) / «Cabreras» (D): Busche duerme en casa del alcalde. Parece tratarse de Cebrones14, sobre la calzada hacia Astorga, pues hacia la medianoche del mismo día pasan restos del ejército inglés, quedando ellos como extremo más expuesto frente a los franceses. La unidad de Richard Bogue, de artillería, descansó en La Bañeza entre las 8 a. m. y las 12 p. m. del día 30, saliendo a medianoche hacia Astorga; según Bogue, los franceses intentaron entrar en La Bañeza hacia la 1 a. m. del 31, pero fueron rechazados por algunas unidades inglesas (Leslie 1908: 61). Al día siguiente, 31 de diciembre, retoman el avance. Irían por la calzada que, pasando el Órbigo por el puente de piedra de Cebrones, sigue por San Martín, La Bañeza, y Puente de la Reina en término de San Mamés, sobre el río Duerna. En carta de Ney a Berthier, de la tarde del 31, se alude a informaciones según las cuales el puente «de la confluencia del
46 - Argutorio 38 - II semestre 2017 Duerna» estaba destruido (Bl 173): sin duda se alude al puente de la Reina, pues a poco más de 1 km de este, el Duerna confluye con el Tuerto. Alcanzan Palacios de la Valduerna —«hacia mediodía llegamos con el regimiento a Polacia, un pueblo mísero. Apenas habíamos empezado a preparar la comida, cuando un campesino originó una falsa alarma, al asegurar haber visto a los franceses. Por culpa de este embuste nos quedamos sin almuerzo»— (D 349)15. «Por descuido de algunos de los nuestros, salió ardiendo una choza»: con este término alude Busche a las casas de Palacios, muchas de las cuales tenían por entonces cubierta vegetal de centeno (cuelmo). Una mujer indigente y del todo indefensa fue salvada gracias a la humanidad de uno de mis cabos, Bösch, quien la sacó de la casa en llamas, pese a encontrarse ella cubierta de asquerosas llagas. Esta choza transmitió el fuego a otras, y los gritos y gemidos de dolor de los habitantes, tan favorables a nosotros, le llegarían al corazón al más insensible (Kh 106). Este día fueron heridos junto a Palacios dos hombres del tercer regimiento de húsares, y se perdieron cuatro caballos (Sw II: 164)16. Húsar del III Regimiento, Legión Alemana (B 80-81). La situación del ejército francés, mientras tanto, puede colegirse de algunos testimonios. La división primera (Marchand) había cruzado por el vado y pasaba la nochevieja en S. Juan de Torres, Quintana del Marco, Bécares, Genestacio, Navianos y Alija, para salir en la mañana del 1 hacia Astorga (Bl 78, 173; Sp 351; Del Prado 2013: 119). La segunda (M. Mathieu) se repartió entre Villabrázaro, Maire, Palacios, Pobladura y S. Román del Valle. El cuartel general estaba en Alija (Sp 351)17. El camino entre La Bañeza y Astorga es descri- to por Ormsby (1809: 115) como una «calzada real […] construida con suma durabilidad, incurriendo en enormes costes; el paisaje, por sus extensos chapatales, muestra un acusado parecido con partes de Lincolnshire». Comparaciones similares aparecen en otros autores. Colbert, evocando otras campañas napoleónicas, indica que el recorrido a Astorga se producía «entre nieves y lluvias, atravesando lodos que recordaban los de Polonia» (Colbert 1873: 234). Es interesante la descripción de Sprünglin: La Bañeza es una ciudad algo menor que Benavente. Su ubicación es afortunada y augura prosperidades. Situada poco más arriba de la confluencia de Órbigo y Tuerto, ríos cuyos valles son muy anchos. Sus entornos, un tanto pantanosos, están drenados por zanjas bien diseñadas y son fértiles en forraje. Las lomas vecinas son de perfil suave y están cubiertas de encinas desmochadas y arbustos perennes cuyo follaje sombrío en nada alegra el paisaje. La carretera de Astorga, al salir de La Bañeza, discurre unida y ancha, bordeada de árboles del mejor porte; se parece menos a un camino real que a una avenida de parque. Esta calzada atraviesa el paisaje llano del valle del Tuerto (Sp 352). En la mañana del mismo día, el 31 de diciembre, Augustus Heise, capitán del segundo batallón ligero de la Legión Alemana, componía con su pequeño destacamento la extrema retaguardia, cerca de Villabrázaro; se disponían a desayunar con una sopa, cuando fue avistada una avanzadilla francesa, en rápida progresión (Sn 82, B 167) 18 . Heise había recibido instrucción de cubrir la retirada, con algunos jinetes y veinticuatro horas de desfase 19 . Como indica Busche, tal desfase no pudo mantenerse, pues dos o tres escuadrones de caballería franceses hostigaron duramente a Heise desde la mañana del 31; este pudo hacerles frente durante unas ocho horas, con eficacia, al amparo de la densa niebla 20 , mientras progresaba lentamente hasta fundirse con la unidad de Busche:
Argutorio 38 - II semestre 2017 - 47 Fui enviado en su auxilio y comprobé que su más reciente posición defensiva era excelente. Atacar al enemigo me pareció desaconsejable; estaban a cubierto entre matorral y había ya anochecido. Pese a ello andaban enzarzados nuestros tiradores de flanco con los cazadores enemigos, y el fuego se prolongó hasta entrada la noche. Así nos acercamos al paso del año (D 349). Schwertfeger (Kh 106) precisa que, durante el intercambio de disparos, los alemanes estaban atrincherados tras un puente, dato importante que más adelante interpretaremos. El mismo autor (Sw I: 190) indica que en estas refriegas resultó herido de gravedad el perro del regimiento, Dasch, un gran dogo inglés; sobrevivió y se le otorgó más tarde, ya en Inglaterra, un collar con inscripción conmemorativa. Se le permitía —contra la norma— entrar al comedor militar, y sólo si ladraba era lícito sacarlo fuera, pero extremando la cortesía. Sostienen Beamish (B 169, 174) y Davies (1974: 184-185) que los franceses pasaron la nochevieja en Toral, mientras que Heise, tras salir airoso de sus largas escaramuzas contra el enemigo, llegó con sus tropas a Turienzo, «un pueblo cerca de Astorga», sobre las 11 p. m. del 31; de allí, al día siguiente alcanza Ponferrada. La referencia a Turienzo es confusa, sobre todo a la luz de las memorias de Busche. Las operaciones de hostigamiento francés el 31 probablemente tuvieron lugar en los sardonales entre Toralino y Riego, avanzando hacia el río Turienzo21. Un oficio de La Romana, del 18 de enero, aporta algunas precisiones. A las 5 de la tarde del 31, tuve aviso de que las avanzadas enemigas que venían de la Bañeza se habían encontrado con las del regimiento de caballería alemán, a legua y media de Astorga y que sin embargo de la densa niebla y de lo intransitable de los caminos, continuaban sus marchas con dirección a la misma ciudad (Canga Argüelles 1836: 18-19). La posición defensiva elogiada por Busche, donde pasó la noche la unidad de Heise, debía de estar en las lomas al sur de Celada, dominando el río Turienzo y el Puente de Valimbre. Turienzo de los Caballeros está unos 20 km sierra adentro; la confusión posiblemente se deberá al hecho de que por Valimbre se pasa el Turienzo22, que debe su nombre a discurrir por el pueblo homónimo23. Una parte de la brigada ligera de Craufurd había pasado la noche anterior (la del 30) en Celada, de donde salieron en la mañana del 31 (Surtees 1833: 86)24. Gordon indica que en la tarde del 31 llega a un pueblo como a media legua antes de Astorga —Celada— y se encuentran con un destacamento del batallón ligero de la legión alemana, sin duda el de Busche; el pueblo estaba casi reducido a cenizas (Gordon 1990: 145)25. Bessières escribe a Berthier desde Palacios de la Valduerna con las campanadas de año nuevo (12:30 a. m.)26. Confirma los datos de Busche sobre el tiempo: «ha hecho todo el día una espesa niebla, que me ha dificultado mucho el avance: no se distinguía nada a cien pasos». Había ordenado ocupar por sus vanguardias, comandadas por Colbert, las posiciones de Toral y Celada, a lo largo del camino real (Bl 176). Colbert (1873: 274) confirma que, el día 31, posiblemente al mediodía, la vanguardia de Bessières alcanzó27 «Ponte de Valombre», entre La Bañeza y Astorga (Valembre, Napier 1867: 311; Valembra, Sn 82); al mismo tiempo, Soult llegaba a Puente de Órbigo28. Es el Puente de Valimbre, sobre el río Turienzo, en el camino antiguo de La Bañeza a Astorga, objeto de las citadas escaramuzas entre Heise y Colbert. Richard Bogue, de la artillería inglesa, recuerda que, estando su unidad en Astorga intentando descansar, a las 8 p. m. del 31, hubieron de movilizarse para repeler ataques de los franceses tanto por el lado de León como por el de La Bañeza; sin duda alude a las escaramuzas de Puente Valimbre y Puente de Órbigo (Leslie 1908: 61); Berkeley Paget estaba cenando en Astorga con Charles Stewart, de la caballería, cuando se produjo la alarma (Hylton 1918: 349). Davies (1974: 184-185) intenta aceptar la literalidad de la indicación de Beamish (B 169, 174), suponiendo que Heise, tras sus escaramuzas en la niebla, se desvió sin entrar en Astorga para dormir en el pueblo de Turienzo, reuniéndose allí a las 11 p. m. del 31 con su regimiento. Las memorias de Busche y las otras fuentes estudiadas hacen muy difícil este itinerario. Ello exigiría añadir a la extenuante jornada de Heise un avance en plena noche, completando antes de las 11 un recorrido, desde Astorga a Turienzo, que había supuesto a Craufurd y Alten la jornada completa; la etapa de Heise el día siguiente (B 174), hasta Ponferrada, sería demasiado corta (30 km). Partiendo desde Celada, tampoco es verosímil que pudieran buscar un atajo para enlazar con el camino de Foncebadón, y más dadas las circunstancias de la hora y el clima. Sin descartar del todo que, en efecto, con un supremo esfuerzo, Heise alcanzara Turienzo esa noche, los datos aportados seguidamente sugieren que hay confusión, y que en realidad Busche y Heise, habiendo confluido esa tarde, volvieron a separarse
48 - Argutorio 38 - II semestre 2017 tras breve descanso sobre las 2 a. m. del 1 de enero, enfilando el primero hacia Manzanal, y el segundo hacia Foncebadón. La carta de Bessières se basaba en una nota que le había enviado desde Toral el general Colbert durante la tarde-noche del 31: el jefe de escuadrón que había enviado a Celada ha encontrado a media legua del lugar una gran guardia enemiga; la ha forzado a replegarse hasta cerca del pueblo, donde, tras haber topado con una fuerte línea de centinelas, consideró adecuado retirarse, imaginando que esta línea daba cobertura a fuerzas superiores a las propias (Bl 177). En un despacho posterior, del mismo día, Colbert indica que había posicionado finalmente dos escuadrones en Celada, y que al acantonarse estos habían encontrado al mismo puesto enemigo, que se había replegado prestamente (Bl 177). Ello concuerda con lo que registra Busche. Los tiradores de flanco de Heise se replegaron al entrar la noche del 31 tras un puente —sin duda, Valimbre— y sostuvieron un nutrido intercambio de disparos con el enemigo (Kh 106). Previamente habían hecho creer a los franceses que eran la delantera de un potente regimiento; Heise recurrió a la estratagema de lanzar al galope, en una sola línea frontal, a todos sus hombres; la niebla impedía comprobar que tras ellos no iba nadie. Los franceses, al verse atacados de frente, lanzaron un tremendo grito; Heise se dio por satisfecho con el efecto y se replegó, llegando sobre las once de la noche a «Turienzo, una aldea cercana a Astorga» —seguramente Celada—, con la única pérdida de un caballo; allí se reunieron con su regimiento (B 168-169; Sn 82). La caballería ligera inglesa vadeando el Esla. Grabado J. Archer, basado en dibujo de A. Cooper, ca. 1839. La principal incógnita es la presunta ocupación de Celada durante la nochevieja. Es probable que los franceses se limitaran a asegurar el puente de Valimbre29, sin acantonarse en el pueblo; y que el grupo de Heise y Busche se posicionara cerca, pero no exactamente en Celada, demasiado vulnerable. Ello concordaría con lo que da a entender un despacho de Colbert, del 31 a las 8:30 de la tarde. Un guía español, llegado desde Astorga hasta Toral de Fondo, decía que no quedaban ingleses en todo este tramo. Es cierto que el tal guía no distinguía los dos ejércitos, como admite Colbert (Bl 178). Por otra parte, las últimas unidades de caballería inglesa no abandonaron Astorga hasta la mañana del 130; y la avanzadilla de Colbert, cabeza de la caballería de Bessières, atravesó Astorga sin detenerse en la ciudad hacia el mediodía del día 1, en furiosa persecución de los ingleses (Bl 81). Todo ello corrobora que durante la nochevieja los franceses quedaron frenados a la altura del puente Valimbre. Lo confirma el oficio de La Romana antes citado: El General de la caballería inglesa, Sir Paget31, me dijo que había mandado al regimien- to alemán conservar su posición; que aquella noche le reforzaría con otros dos regimientos, únicos que quedaban del ejército inglés en las inmediaciones de Astorga y doce piezas de artillería volante; y que si los enemigos venían solo con caballería y no eran superiores en fuerzas, la atacaría (Canga Argüelles 1836: 19). La cuestión es de interés para concretar detalles sobre la jornada de Napoleón entre Benavente y Astorga; sin duda el emperador partió de Benavente en la mañana del día 1. Marcel (1913: 23) indica que llegó a Astorga en la tarde del mismo día; lo mismo se infiere de una carta del emperador a su hermano José, fechada en Benavente el 1 de enero, en la que anuncia que llegará a Astorga por la tarde (C 197). Una orden del emperador a su primo Louis Alexandre Berthier, emitida en Benavente el 1 de enero, pide que múltiples equipos militares converjan en dicha ciudad (Bl 179); se firman también en Benavente el día 1 dos misivas sobre orden público, dirigidas al conde Fouché (Brotonne 1903: 390); otras dos, con la misma fecha y lugar, al general Clarke (Picard y Tuetey 1912: 604). Sprünglin precisa que el emperador pasó por La Bañeza a las 3 p. m. del día 1, con un tiempo horrible: iba directamente a Astorga, donde acababa de entrar Soult con su segundo cuerpo del ejército (Sp 352). Perrot (1845: 312-313) confirma que Napoleón durmió en Benavente el 31 y en Astorga el 1.
Argutorio 38 - II semestre 2017 - 49 Balagny recalca que Napoleón, siguiendo su costumbre, se impuso cubrir en una sola jornada los 61 km entre Benavente y Astorga (Bl 80). Marbot (1891: 91) coincide en recordar este hecho, aludiendo a la impaciencia del emperador por dar alcance a sus enemigos32. Hizo a galope la parte inicial del recorrido, probablemente por el camino de la margen izquierda del Órbigo, que cruza por el puente de Cebrones hacia La Bañeza (Fernández Brime 1881). Es lógico que el avance se hiciese por Cebrones, y no por el vado junto a Puente Vizana —como había hecho el grueso de la tropa—, dado que Napoleón sabía que todo el camino hasta La Bañeza estaba ya despejado. El que el Puente Valimbre se hubiese asegurado en la noche del 31 al 1 confería seguridad al avance33. Bessières había estado en Palacios a las 12:30, recién comenzado el año nuevo, y, hacia las 2 a. m. se disponía a seguir hacia Astorga (Chlapowski 1908: 101). Indica Marbot (1891: 92) que Napoleón pudo entrar con su estado mayor y algo de caballería, en la noche [se deduce que la del 1 al 2], en Astorga (cf. Carreira 1988: 112)34. Soult había llegado poco antes con la primera brigada de la división Merle (Colbert 1873: 236; Bl 81). En todo caso, apenas comenzado el año, en la madrugada del 1, Lord Paget, con su división de reserva, releva al grupo de Busche, tras elogiar su actuación y la posición elegida. Busche recibe la orden de avanzar, ahora con el ejército inglés, orillando Astorga hacia Bembibre. Se ponen en marcha a las dos de la madrugada. La ciudad es descrita sucintamente: «Astorga, ciudad al lado de la cual pasamos, se encuentra al pie de la montaña y está ceñida por una alta muralla. A su lado, risueñas praderas y vergeles» (D 349). BIBLIOGRAFÍA B = BEAMiSh, N.L. (1837). History of the King’s German Legion. Vol. I. Londres: Th.& W. Boone. C = VVAA (1865). Correspondance de Napoléon Ier. Tomo 18. París: Impr. impériale. Bl = BAlAGnY, D.E.P. (1906). Campagne de l’empereur Napoléon en Espagne (1808-1809). La course de Benavente. La Poursuite de La Corogne. Vol. 4. Berger-Levraut. D = DEhnEl, H. (1864). Erinnerungen deutscher Officiere in britischen Diensten aus den Kriegsjahren. Hannover: C. Rümpler. JE = Journal de l’Empire. Existen traducciones contemporáneas adaptadas en la Gaceta de Madrid, de la Imprenta Real. Kh = SChwERTFEGER, B. (1904). Der Königlich Hannoversche Generalleutnant August Friedrich Freiherr V. D. Busche-Ippenburg: Ein Soldatenleben aus bewegter Zeit. Hannover y Leipzig: Hahn’sche Buchhandlung. Sn= SChnEiDAwinD, F.J.A. (1841). Geschichte des Krieges auf der pyrenäischen Halbinsel unter Kaiser Napoleon. Tomo XI. Darmstadt: Leske. Sp = DESDEviSES DU DEZERT, G. (ED.) (1904). Souvenirs d’Emmanuel-Frédéric Sprünglin. Revue Hispanique, 11 (37-40): 299-537. Sw = SChwERTFEGER, B. (1907). Geschichte der Königlich Deutschen Legion, 1803-1816. Dos vols. Hannover y Leipzig: Hahn’sche Buchhandlung. BROTOnnE, L. (1903). Dernières lettres inédites de Napoléon Ier. Tomo 1. París: H. Champion. CARREiRA vÉREZ, A. (1988). Nuevos relatos de viajes por tierras leonesas. RDTP, 43: 105-118. CASADO lOBATO, C.; CARREiRA vÉREZ, A. (1985). Viajeros por León, siglos xii-xix. León: Santiago García. ChlApOwSKi, D.A. (1908). Mémoires sur les guerres de Napoléon, 1806-1813. París: Plon-Nourrit. COlBERT, N. J. (1873). Traditions et souvenirs, ou Mémoires touchant le temps et la vie du général Auguste Colbert (1793-1809). Vol. V. París: Firmin Didot. DAviES, D.W. (1974). Sir John Moore’s Peninsular Campaign. 1808-1809. La Haya: Nijhoff. DEl pRADO, D. (2013). Napoleón en La Bañeza. La Guerra de la Independencia en tierras bañezanas. Fundación C. Blanco. FERnÁnDEZ BRiME, F. (1881). Apuntes históricos de la villa de Benavente y sus contornos. Valladolid: Viuda de Cuesta. GARCÍA FUERTES, A. (1999-2000). Recuerdos y memorias de la Independencia: los soldados británicos del general Sir John Moore en Astorga y el Reino de León en 1808 (I y II). Astórica 18 y 19: 114-180; 125-200. GOnZÁlEZ RODRÍGUEZ, R. (2010). La Carrera de Benavente. En González Rodríguez, R. (coord.), Benavente en la guerra de la Independencia; pp. 103-140. GORDOn, A. (1990). A Cavalry Officer in the Corunna Campaign 1808-1809: The Journal of Captain Gordon of the 15th Hussars. Worley Publications. hAY, L. (1834). A narrative of the Peninsular War. Vol. I. Londres: H. Washbourne. hYlTOn, G. (ed.) (1918). The Paget Brothers, 1790- 1840. Londres: J. Murray. lESliE, J.H. (1908). The Services of the Royal Regiment of Artillery in the Peninsular War, 1808 to 1814. Londres: Hugh Rees. lACAvE lA plAGnE BARRiS, C. (1891). Le colonel J.-B. Vareliaud du 9e régiment de hussards: notice biographique. Auch: Cocharaux. lEvAvASSEUR, O. (1914). Un officier d’état-major sous le premier Empire. Souvenirs militaires. París: Plon-Nourrit.
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La misma noche, del 29 al 30, hace a caballo el recorrido entre Villabrázaro y La Bañeza: «llovía atrozmente, y me mojé a conciencia». Tal vez pretende resaltar jactanciosamente su ingenioso expediente de guardar una muda seca para cambiarse cada noche. Gordon (1990: 144) se limita a decir que la noche fue muy fría. 4 Hussey Vivian, de la división de reserva, indica que al atardecer del 29 su unidad estaba vivaqueando en un campo en La Vizana, y que siguieron a La Bañeza, de donde salieron a medianoche para alcanzar Astorga en la madrugada del 30 (Vivian 1897: 104). Surtees, con su brigada ligera (1833: 86), alcanzó La Bañeza en la noche del 29 al 30. 5 En carta desde Benavente el 31 de diciembre, Napoleón comunica a su hermano José: «los ingleses huyen a todo correr, y abandonan municiones de guerra, cajas, bagajes […] No solo han cortado los puentes, sino que han llegado a hacer saltar los arcos usando minas; conducta bárbara e inusitada en guerra, que arruina al país para nada: de ahí que sean odiados en todo el país» (C 188). 6 Richard Bogue, de artillería, anota en su diario que su unidad destruyó el puente Vizana en la noche del 29 al 30, tras lo que siguieron a La Bañeza, llegando allí al rayar el alba (Leslie 1908: 61). Una marcha nocturna con similar horario es la de Berkeley Paget, del vii regimiento de dragones ligeros: salieron del vado del Esla, frente a Benavente, a las 7 p. m. del 29; y llegaron a La Bañeza temprano por la mañana el día siguiente, tras veinticuatro horas a caballo casi sin comer (Hylton 1918: 349). 7 Colbert, procedente de Villafer, donde había fracasado su inten- to de atravesar el Esla (Bl 48; Colbert 1873: 233, 436), pasó con su caballería ligera por un vado junto a Castropepe, llegando a Puente Vizana al atardecer del 30 (Bl64; JE 11.1.1809). 8 Lorge había recibido orden de salir de Mayorga temprano el día 30, avanzando por la margen izquierda del río Cea hasta Castrogonzalo (Bl 64, 156). 9 Es defectuosa la traducción del episodio en Del Prado (2013: 118). Marbot (1891: 91-92) describe el avance de la infantería francesa, el día 31, de Benavente a Astorga: al estar los puentes cortados, los soldados tuvieron que «desvestirse cinco o seis veces, poner sus armas y pertrechos en la cabeza, y entrar desnudos en el agua glacial de los arroyos» (cf. Carreira 1988: 112). Es el «métier de canard» (oficio de pato) al que alude gráficamente el coronel Vareliaud (Lacave 1891: 34). 10 Ello indica que el vado por el que pasó el grueso del ejército francés vendría a estar donde cruza el río el actual camino de Maire a Coomonte. Tan desventurada coincidencia puso a Coomonte en el foco de las depredaciones francesas: la casa rectoral fue incendiada el día 2 de enero, la iglesia convertida en cuadra y el archivo municipal se perdió (González Rodríguez 2010: 134). 11 Santacara (2005: 132) refleja el paso de un capellán inglés, Ormsby, por Alija («un pueblo de lo más mísero, con unas setenta casas») y La Nora del Río el 28, un día intensamente lluvioso (Ormsby 1809: 106-107). Alija y su castillo fueron incendiados por los ingleses el día 30. Sprünglin describe Alija con pocas palabras: «este pueblo está casi todo construido en piedra, como los que se encuentran de aquí hasta Astorga; hay un viejo castillo fortificado» (Sp 351). 12 Según los franceses, el ejército inglés dejó abandonados en el camino de Benavente a Astorga más de 200 carretas de equipajes y municiones (JE 12.1.1809). Gordon (1990: 144) recuerda el camino a la altura de La Bañeza: «la carretera estaba sembrada de restos de munición —latas vacías, fundas de cartucho, estopa
Argutorio 38 - II semestre 2017 - 51 etc.—, destruida para evitar que cayese en manos del enemigo». A ello se añadían carcasas de caballos y mulas abatidos a tiros por el ejército inglés, así como restos humeantes de cajas y carruajes. Evoca escenas similares Wairy (1830: 100). 13 El capitán Adam Wall, en La Bañeza desde el 26 de diciembre, indica que la división de Fraser, incluyendo 8000 hombres y la artillería, llegó a esta ciudad el 29. Wall se une a esta división y parte hacia Astorga el 30 (Wall 1896). Evelegh, de la artillería a caballo, llegó a La Bañeza el 30 a las 8:30 a. m. (Whinyates 1893: 42). 14 El camino desde La Vizana iba por La Nora, venta de Navianos, San Juan y S. Martín de Torres (margen derecha del Órbigo) a La Bañeza (Madoz), pero un desvío de 1 km permitía pasar, atravesando el río por un puente que se mantuvo intacto, a Cebrones, lugar con más capacidad de alojamiento. Parece desmemoria en las anotaciones de Busche el paso previo por La Bañeza: un retroceso de 8 km es excesivo. Gordon (1990: 145) salió de La Bañeza recién empezado el 31, a las 0:30 a. m., dejando atrás «algunas casas en llamas». 15 Temores no injustificados. Evelegh, de la artillería a caballo inglesa, que había salido de La Bañeza el mismo día 31 a las 10 a. m., describe así su avance hacia Astorga: «constantemente esperando ser atacados, pues el enemigo nos seguía de cerca». Llegados a Astorga, tuvieron que movilizarse esa misma tarde, entre las 8 y las 12, ante el acoso francés a posiciones al sur de la ciudad, probablemente cerca de Celada (Whinyates 1893: 42). 16 Colbert, tras dormir en Alija, avanzó rápidamente pasando por La Bañeza el día 31, encontrándose un puesto de trece ingleses, uno de ellos montado; prendieron a siete u ocho; en total, a lo largo del día 31, la división Bessières hizo unos cuarenta prisioneros ingleses, entre ellos varios desertores (Bl 176). 17 La brigada del francés Naylies, de la caballería, había vadeado el Órbigo junto al Puente Vizana, al amanecer del 31, tras dormir la noche del 30 en Pobladura del Valle; pasaron la nochevieja en Palacios de la Valduerna (Naylies 1817: 37). 18 Parece que Beamish, que se apoya en un manuscrito del propio Heise, incurre en error. Según Bessières, los granaderos a caballo franceses habían sido acantonados en Villabrázaro durante la noche del 30 al 31; y pueblos más avanzados, como Maire, Pobladura y San Román, estaban ya ocupados por los franceses esa noche (Bl 157). Según Beamish, Heise apostó a un oficial y seis hombres al sur del pueblo —«Villabrazura»—, y se situó con el resto del destacamento al norte del lugar, junto a un arroyo con un puente (B 167). ¿Cómo pudieron pasar sin ser molestados la noche del 30 al 31? 19 Schaumann (1922: 299) indica que Heise permaneció en la noche del 29 al 30, con 25 hombres, en Benavente. En Schwertfeger (Kh 105) y Dehnel (D 349), la cifra indicada es de 18 caballos; para Beamish (B 167-168) son 22 caballos. 20 Era tan densa que a una distancia de 20 pasos no se distinguían los objetos (Sn 82). Hacia las 3 p. m. Heise fue reforzado por un destacamento del teniente G. Meyer, con 22 hombres (Sw I: 190; B 168). 21 El día 1, la división Marchand, que había dormido cerca de Alija en la nochevieja, y atravesó La Bañeza a mediodía (Bl 179), pernoctó en Bustos, Toralino, Castrillo de las Piedras y Riego de la Vega (Marcel 1913: 23; Vassias 1913: 130; Sp 352). La división M. Mathieu dormía en Palacios de la Valduerna, S. Martín de Torres y La Bañeza. El cuartel general estaba en La Bañeza (Bl 98, 179; Sp 352). 22 Miñano indica que por Morales del Arcediano (antes «de la Somoza») pasa el arroyo Valimbre. Lo mismo precisa Madoz sobre los vecinos Oteruelo y Cuevas. Consta pues que el nombre se aplicaba a este tramo bajo del río Turienzo, que desagua en el Tuerto. 23 Vivian corrobora que la posición defensiva al sur de Astorga se encontraba en Celada; recibió un duro hostigamiento francés durante la tarde del 31 (Vivian 1897: 105). Probablemente es a Celada donde Schaumann llega en la tarde del 30, y encuentra a la ii brigada ligera, que se disponía a hacer noche en un cementerio, reposando sobre tumbas y lápidas. Allí su hermano Wilhelm, que iba con la brigada, le relata penurias de la campaña; todo el camino desde Salamanca lo habían hecho hambrientos y calados hasta los huesos (Schaumann1922: 301). 24 Surtees ya había estado acantonado en Celada con su batallón en noviembre, recién desembarcadas las tropas en La Coruña. Pese a su rango, se alojó en un «sucio cobertizo abierto». Al párroco del lugar cree recordarlo como un desaprensivo que birlaba efectos a los oficiales. Durante maniobras en que la tropa abandonaba brevemente la aldea, los paisanos creían ilusamente que se habían «librado de tal banda de heréticos, profanadores de sus puros y santos hogares», y echaban al vuelo las campanas de la iglesia. Ponían caras largas al verlos de vuelta (Surtees 1833: 76, 87) 25 El que el pueblo hubiese sido incendiado —si el dato es cier- to— no puede imputarse a los franceses, por lo tanto. En efecto, Richard Bogue, de la artillería inglesa, pasó por un pueblo en llamas antes de alcanzar Astorga el 31 a las 7 a. m. (Leslie 1908: 61). 26 Bessières salía de La Bañeza el 1 de enero a las 2 a. m., en ruta hacia Astorga (Chlapowski 1908: 101); el acantonamiento en Palacios se ajusta a la orden de hacer noche en La Bañeza y —se entiende— sus alrededores. 27 Procedentes de La Bañeza, donde había entrado Bessières este mismo día. La división Marchand pasaba por La Bañeza a mediodía del 1 (Bl 179). 28 Soult informaba a Berthier, en carta fechada el 31, de que el general Franceschi con su caballería había alcanzado el citado puente, que había sido quemado por el enemigo (Bl 176). 29 La prudencia de los franceses puede explicarse como resabio adquirido tras ser copados el 29 de diciembre frente a Benavente, donde apenas pasado el Esla por la caballería, fueron sorprendidos por los ingleses, que capturaron al general Lefebvre. 30 Las tropas de La Romana abandonaron la ciudad el 31 a las 10:30 p. m., al divulgarse la salida inminente de los ingleses (Canga Argüelles 1836: 19). 31 Se refiere a Henry William Paget, que formaba con su caballería el cuerpo principal de la zaga del ejército inglés (Hay 1835: 74). 32 Marbot confunde la fecha de esta jornada, al situarla en el 31 de diciembre. Puede descartarse del todo el dato, pues contradice la cronología de operaciones del ejército francés e inglés. Si damos fe a Marbot, Napoleón habría llegado a Astorga cuando todavía quedaban en ella soldados de la caballería británica. Otro elemento que avisa de error en las memorias, es que, según ellas, el recorrido se hizo bajo una lluvia glacial. Ello encaja con la meteorología del 1 (lluvia y nieve), pero no con lo que se sabe del 31 (niebla cerrada). Wairy (1830: 100), que iba con el emperador, indica: «hacía un tiempo atroz; la nieve caía como para cegar». Salcedo (1901: 79), desorientado por el dato de Marbot, a quien traduce in extenso, concluye erróneamente que Napoleón entró en Astorga en la nochevieja. A la vista de los datos, no es posible sostener tampoco que el viaje del emperador entre Benavente y Astorga se hiciese en dos etapas, pasando Napoleón por La Bañeza el 31 y alcanzando al día siguiente Astorga (Del Prado 2013: 37, 120, 123). 33 El francés Marcel (1913: 22) pasó la nochevieja en un pueblo «miserable» en la ruta de Benavente a Astorga: los soldados llegaban transidos de frío y buscaron madera en las casas y entorno, así como vino para brindar por el año nuevo. El mariscal Ney estableció su cuartel general en Alija al atardecer del 31, procedente de La Vizana (Bl 173). 34 Thiers (1849: 518) y Levavasseur (1914: 136) sostienen que Napoleón no llegó a Astorga hasta el 2 de enero: interpretable como que llegó pasada la medianoche.