Precios y salarios de la construccion en la Sevilla del siglo XV
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Cahiers de la Méditerranée Precios y salarios de la construccion en la Sevilla del siglo XV Isabel Montes Romero-Camacho Citer ce document / Cite this document : Montes Romero-Camacho Isabel. Precios y salarios de la construccion en la Sevilla del siglo XV. In: Cahiers de la Méditerranée, n°31, 1, 1985. La construction dans la péninsule ibérique (XIe-XVIe) pp. 95-124; doi : 10.3406/camed.1985.981 http://www.persee.fr/doc/camed_0395-9317_1985_num_31_1_981 Document généré le 31/05/2016
PRECIOS Y SALARIOS DE LA CONSTRUCCION EN LA SEVILLA DEL SIGLO XV I. LAS FUENTES La historia de los precios y salarios de la construction en la Sevilla del siglo XV cuenta con numerosas fuentes para su estudio, conservadas en los documentos del Archivo Municipal, en los del Archivo de Protocolos Notariales y, finalmente, en el Archivo de la Catedral, ademas de en otros archivos locales y particulares. Debido a las proporciones de este trabajo, resultaba imposible emprender el estudio de todos estos archivos, por lo que habia que decidirse por uno de ellos. De esta manera, hemos elegido el Archivo Catedralicio, por créer que es el que reune las series documen tales mas complétas e interesantes, dada la circunstancia de que, por estos anos, ademas de los gastos habituales que el Cabildo-Catedral soportaba en el mantenimiento de la fâbrica de la Iglesia, de sus edifîcios agricolas y de sus propiedades urbanas, los capitulares habian acometido la gran empresa de construir el nuevo templo metropolitano, uno de los mas importantes de la Cristiandad (1). La gran mayoria de datos sobre precios y salarios de la construction que hemos recogido se encuentran en los llamados LIBROS DE FABRICA de la Catedral, en la série denominada CARGO Y DATA : — Libro de Fâbrica n° 2— B,quecontiene los datos referentes a los an os 1434, 1435 y 1436. NO3,afio 1440. — Libro de Nominas de la Obra Nueva del ano 1446. N° 4. — Libro de los jomales de los maestros y peones que andan en la Obra del ano 1447. no 4-B. — libro de la Obra Nueva de la Santa Iglesia de Sevilla del ano 1449. No 5. — Libro de los jornales de los maestros y peones que andan en la Obra del ano 1449. no 6. — Iibros de Fâbrica no 7, ano 1454. No 8, ano 1458. No 9, ano 1462. No 10, ano 1464. No 12, aiio 1465. No 13, ano 1467. No 14, ano 1487. No 15, ano 1496. NO 16, ano 1497. No 17, ano 1498. No 18, ano 1499. En todos estos Iibros hay innumerables noticias sobre precios y salarios agrupados en dos grandes apartados : la OBRA VIEJA, es decir los gastos ordinarios ocasionados por la conservation de todas las construcciones que dependian de la mayordomfa de la Fâbrica, y el de la OBRA NUEVA, donde se detallaban las cuentas de todo el capital que se in vert îa en la edification de la nueva Catedral. Ademas de los Libros de Fâbrica, estân los dos Iibros de COSTAS DEL COMUNAL: — Mesa Capitular. Comunal : Costas del Comunal no 1075 (2). Anos 1408-1475.
O\ Arbotantes de la Catedral de Sevilla
97- - Mesa Capitular. Comunal : Costas del Comunal no 1079 . Anos 1477-1485. De ellos tenemos datos para los anos 1419, 1423, 1427, 1434, 1441, 1444, 1455 y 1482, y que contienen las partidas de gastos efectuados por la Mesa Capitular y, en el caso que nos interesa, el dinero empleado en la construccion y reparacion de aquellos edificios que dependfan de esta may ordonna. Hemos procurado agrupar en cuadros todos aquellos precios y salarios que nos proporcionan estos libros, siempre que tuviesen un carâcter mas o menos seriado, aunque, por desgracia, no podemos contar con series tan complétas como hubise sido nuestro deseo. En estos cuadros se detallan los precios nominales, expresados en la moneda de cuenta de la época : el maravedi, y su equivalencia en una de las monedas que mas circulaban en la Andalucia del siglo XV : el real de plata. Esta transformacion nos permite conocer el verdadero precio de los materiales de construccion y el salario real que ganaban los artesanos que Servian en la Obra de la Catedral (2). Al mismo tiempo, se han calculado los indices, tanto de los precios como de los salarios, nominales y reaies, para tratar de apreciar su evolution a lo largo del siglo XV. Sin embargo, quedan sin tratar muchas cuestiones de importancia relacionadas con la industria de la construccion, como pueden ser todo el sistema de acarreo de materiales a la Obra, que el Cabildo, casi siempre, se encargaba de realizar con sus proprias carretas, bueyes, mulos, asnos etc.; el mantenimiento y guarda de estos animales; la compra y traida de la piedra labrada, que provenia, preferentemente, de los canteros de Jerez de la Frontera y que Uegaba a Sevilla a través del rio Guadalquivir, en grandes barcazas propiedad del Cabildo y que desembarcaban en un muelle que los capitulares habian construîdo para tal funcion... y, especialmente, innumerables noticias sobre precios sueltos y, también, acerca de muchos trabajos realizados a destajo por artesanos diferentes, como albaniles, carpinteros, herreros, majadores, rascadores, latoneros, cuberos... que no hemos podido incluir en este trabajo. II. LOS PRECIOS Arena, barro, ripio, tierra y carbon : Todos estos materiales se vendian por cargos. Como es sabido, en Andalucia se llamaba «carga mayor» a la 11 évada por un mulo y equivalia a 2,5 fanegas, y «carga menor» a la acarreada por un asno y que se evaluaba en 2 fanegas (3). Tenemos noticias de que la Catedral contaba con animales de ambas clases para realizar estas tareas de transporte, por lo que no es fâcil determinar a cuâl de los dos se refiere la documentacion en cada caso concrete El precio de la ARENA sufrio algunos altibajos a lo largo del siglo XV, aunque de poca importancia, incluso eran menores de lo que los precios medios de cada afio expresados en el Cuadro parecen demostrar, ya que, al producirse fluctuaciones dentro de cada penodo anual, algunas cifras nominales de uno y otro ano sol fan coincidir
-98- (4). Sin embargo, los valores reaies de la carga de arena fueron descendiendo al mismo tiempo que se devaluaba el maravedi, por lo que en ellos se observa una tendencia mucho mas clara a la baja que en los nominales. Por el contrario, el precio del BARRO permanecio invariable dentro de cada uno de los anos constatados, a exception de casos muy concretos (5). A lo largo de los anos que nemos encontrado datos, el precio nominal de la carga de barro vario muy poco, pero su precio real fue descendiendo paulatinamente. Para el RIPIO solo contamos con noticias para très a^os : 1435, 1440 y 1467. En los dos primeros su precio era muy bajo, y a que en 1435, la carga de ripio solo valia 4 cornados, es decir 0,66 maravedies, y en 1440 su precio vario entre una blanca la carga (0,5 maravedies) y 3 blancas la carga (1,5 maravedies) (6). Finalmente, en 1467, el precio de la carga de ripio se estabilizo en 3,5 maravedies. Si estudiamos los indices respectivos de cada ano, observamos que tanto el precio nominal como el real de la carga de ripio subieron entre 1435 y 1467. Por lo que respecta a la carga de TIERRA, podemos afirmar, en términos - générales, que su precio nominal vario entre 0,5 y 1,5 maravedies a lo largo del siglo XV, lo que no es mucho, aunque esto no aparezca en el Cuadro de Precios con suficiente claridad, ya que se han sacado los precios medios de cada ano, pero, en cambio, su valor real, con la depreciaci6n del maravedi' a partir de 1449, fue cada vez mas bajo, llegando al indice 42 en 1487, a pesar de que en este ano el valor nominal medio habia aumentado con relation al de 1434, el primer ano del que tenemos datos. El CARBON, ademas de por cargas, se adquiria por costales, siendo esto ultimo lo mas corriente. El precio nominal de la carga de carbon fluctuo entre 23 y 27 maravedies, en los anos 1449 y 1454. Asi pues, los indices, tanto nominales, como reaies de ambos ahos son muy parecidos, ya que en los dos anos el real valia 1 5 maravedies. Por lo que se refiere al costal de carbon, hay que decir que mantuvo casi estable su precio nominal, en torno a 10 maravedies, mientras el precio real, por supuesto, experimento un descenso notable, con la devaluation del maravedi, como se aprecia desde 1464. El carbon que se compraba era, generalmente, el de brezo, pues el de otras especies végétales, como el fresno, era mas caro (7). La CAL solia comprarse por cahices. Un cahiz ténia doce fanegas y la fanega andaluza equivalia a 55,5 litros (8). El precio nominal de la cal es tuvo entre 33 maravedies (1419) y 100 maravedies (1497), pero su precio real, aunque también fue en aumento hasta mediados de Siglo, sufrio un descenso progresivo junto con la depreciation del maravedr, hasta tener un indice de 64 en 1499. El YESO se vendia por quin taies. Su precio tanto nominal como real, se mantuvo estable hasta la mitad del siglo XV. Poco después, a partir de 1454, experimento un aumento desorbitado, tendencia que, al parecer, continué en las ultimas décadas del Siglo, aunque, por entonces, con la devaluation del maravedi, el precio real fue
-99disminuyendo paulatinamente. Las CANAS se adquinan por docenas y su precio fluctuo, a lo largo del siglo XV, entre 9 y 19 maravedies. Al igual que ocurriera con otros muchos productos de la construccion de los que tenemos datos, mientras el valor nominal de la docena de canas fue en aumento desde 1434 a 1465, primero y ultimo afio constatado, su precio real disminuyo a causa de la caida del maravedi. Por lo respecta a los productos ceramicos, tenemos precios de varios, como las tejas y ladrillos , los canos para la conduction del agua y los acanores, que se utilizaban en las canales maestras, asi como de la carga de labor de ollena, barro o loza quebrada. La teja y el ladrillo se compraban por millares, ya que una obra de la envergadura de la Catedral de Sevilla necesitaba una gran cantidad de ellos. El precio nominal del millar de tejas vario, durante el siglo XV, entre 187,5 maravedies y 580 maravedies de 1487 nos parece una cifra desorbitada y debida a circunstancias muy concretas. El precio nominal de la teja aumento progresivamente, aunque el real disminuyo poco a poco, alcanzando su cota mas baja en los anos 64 y 67, para estabilizarse, dentro de la caida, en los anos 90. Lo mismo puede decirse del coste del millar de ladrillos, muy similar al de la teja, ya que en ambos se observa una cierta estabilidad en su precio real, a lo largo del Siglo. Hemos de hacer notar que los precios recogidos para estudiar su evolucion, se refieren a ladrillos de uso corriente, ya que habia otras variedades que resultaban mucho mas caras, como el ladrillo «mazary» (9). Los canos y acanores se comprabam por piezas y su precio era muy variable porque dependia de su tamaiio, calidad y cantidad empleado en su fabrication... La labor de olleria, barro o loza quebrada, era adquirida por cargos y se utilizaba para recubrir las bovedas una vez terminadas, por lo que no es extrano que las partidas de compra de este material se hagan muy numerosas a partir de 1467, ano en que se estaban cerrando todas las bovedas de la Iglesia Mayor (10). Aunque no contamos con los datos suficientes para hacer un estudio completo de las fluctuaciones de los precios de estos très productos, podemos afîrmar, en términos générales, que en ellos se aprecia el mismo fenomeno que en el resto de los materiales de construccion estudiados, una tendencia, mas o mémos clara a la baja o estabilidad en el precio nominal y una disminucidn de su precio real, que corria pareja a la del maravedi'. Finalmente, debemos mencionar que todos estos materiales ceramicos eran realizados por artesanos de Triana, uno de los arrabales de Sevilla, situado mas alla del rio Guadalquivir, donde la tradition alfarera era muy grande. Muchos de estos alfareros eran mudéjares o, al menos, tenian un ongen musulman.
- 100 La madera La madera que la Iglesia de Sevilla necesitaba para la construction, se compraba tanto en bruto, como elaborada en diferentes formas. La madera en bruto solia adquirirse por carros o carre tadas y, también por drboles enteros, como pin os, alamos... que los aserradores y carpinteros se encargaban de transformar. La mayor parte de esta madera solia traerse de fuera de Sevilla, donde no eran muy abundantes los bosques, especialmente de Galicia, cuya madera era muy apreciada, cotizandose mas que la de otras regiones (11). Con may ores o menores altibajos, que podnan deberse a la cantidad y calidad de la madera contenida en cada carro, podemos afirmar que el precio nominal del carro de madera fue en aumento a lo largo del siglo XV, a la vez que disminuia su precio real. Por su parte, el precio de los arboles por unidad variaba mucho de una especie a otra, debido, logicamente, a la calidad y demanda de cada madera. De esta forma, segun los datos que hemos encontrado, la madera de pino era mas apreciada que la de alamo, por lo que su precio aumento a lo largo del Siglo, mientras que la de alamo no muestra una lmea de crecimiento tan clara. De todas formas, debido a la diversidad, tanto de tamano, como de calidad de estos productos, no debemos ser rigidos al interpretar estos precios, ya que las variaciones eran énormes y constantes. Dentro de la madera elaborada nos referiremos a sus diferentes tipos, desde los mas primitivos, como los maderos y tablas, hasta algunos objetos manefacturados como las ruedas y ejes para carre tas y las mismas carretas complétas. Los maderos tenian diversas formas, segiin para lo que se quisiesen utilizar : vigas, cabrios, pontones, roldanas... Pero, en primer lugar, los distinguiremos por las diferentes clases de madera de las que estaban hechos. Asi, sabemos que la Catedral compro, a lo largo de lsiglo XV, maderos de pino, alamo, castafio, encina y nogal. De todos ellos, los mas caros eran los de encina, seguidos de los de nogal ; pino y castano, que tenian un valor muy similar, y, finalmente, los âlamos. Esta ultima madera parece ser que era la mas utilizada en la construction, quizà por ser la mas barata y su precio, tanto nominal como real, fluctuo bastante a lo largo del siglo XV, aunque si comparamos el primero y el ultimo de los anos documentados, el indice del precio nominal aumento y el precio real disminuyo. Las vigas de madera se compraban bien por carros o por unidades, al igual que los pontones, grandes maderos de 19 o mas pies. Por su parte, los cabrios, especie de vigas que se utilizaban para construir los techos y suelos de las casas, se adquirian por docenas, y las roldanas, es decir las garruchas por donde cornan las cuerdas para izar, amainar... (levantar o bajar pesos) y que también se hacian de metal, eran vendidas por piezas elaboradas. El precio de las tablas, también compradas por unidades, dependia de la clase de madera con que estuviesen fabricadas, de tal manera que podemos decir que eran mas caras la tablas y tablones de nogal, seguidas a continuation, con un precio similar, de las tablas de pinsapo o pino silvestre, castano y roble, siendo las mas baratas las de hay a.
- 101 - Para finalizar, diremos que tan to en los materiales elaborados de madera, como en la madera en bruto, en aquellos casos en que se pueden constatar, por tener una secuencia mas o menos compléta a lo largo del siglo XV, los precios nominales fueron en aumento, mientras los reaies disminuyeron, a la par que el valor del maravedi. Material textil : esparto y cânamo La Iglesia de Sevilia solia adquirir el esparto casi siempre transformado, ya fuese como tomisas, pequeiïas cuerdas o soguillas de esparto ; de sogas ; de melenas y empleytas, que se utilizaban para hacer esteras o cualquier otra cosa de este material, o bien algunos productos ya totalmene terminados, como era el caso de las espuertas, muy necesarias en las construccion para el acarreo de los materiales. El caiïamo se podia comprar a peso, por quintales, aunque, casi siempre se expresan estas cantidades en cuerdas, o bien el tasco, vendido por costales o por cargos y que era el tamo soltado por el cânamo al machacarle. También era necesaria a la industria de la construccion la estopa, vendida por arrobas y que era la parte gruesa y basta del canamo que queda cuando se peina o rastrilla ; o el cahamazo, tela tosca que se hace de la estopa del cânamo y que se utilizaba, muy especialmente, para hacer las vêlas de los barcos de la Iglesia que acarreaban piedras u otros materiales necesarios para la construccion. Otra vez, en este caso por lo que respecta a los precios del material textil, podemos decir que, tanto en los productos derivados del esparto como del cânamo en los que se nos han conservado una série de precios sufîciente para sacar conclusiones (caso de las tomisas, sogas, espuertas... de esparto y de los quintales de cânamo) el precio nominal subio, mientras el real descendio a la par que el valor del maravedi. No ocurre lo mismo con los derivados del cânamo, como el tasco, la estopa o el cafiamazo, ya que al interrumpirse la série de precios en 1465 y no conocer los valores de estos productos en los ultimos anos del siglo XV, los precios, tanto reaies como nominales aparecen en alza. Los metales Se adquinan tanto en bruto como elaborados. Los metales a peso solian comprarse por quintales, o por algunas de sus divisiones, como arrobas y libras (12). Conocemos los precios de metales en bruto como el hierro, el laton, la fuslera, el cobre, el estaho y el acero. Entre todos ellos el mas caro fue el estano, seguido del acero, el laton, el cobre, la fuslera y, finalmente, el hierro, que era el mas barato de todos. Por lo que se refiere a los metales elaborados, podemos mencionar una gran variedad de clavos (clavos de 6 onzas, de 8 onzas, de 32, de cinta, tablares... rejones o barras de hierro cortantes y rematadas en puntas etc.). Los clavos se compraban, bien a peso, por libras, o por centenares. Entre ellos los ma's caros eran los clavos tablares y a continuation venian los rejones y clavos de cinta ; los clavos de 32, los clavos de 8 onzas y los clavos de 6 onzas.
- 102 — Otros productos metalicos eran las puntillas, de las que el ciento valia casi lo mismo que el de los clavos de 6 onzas, y las tachuelas, que eran las mas caras de todas. También se compraban otras piezas metâlicas, ya manafacturadas, como las poleas, instrumente bâsico en todo tipo de maquinas que se utilizaban en la construction. O las rejas, que se compraban por libras, es decir a peso. Ademâs, hemos incluido otros precios de productos usados como colas o lubricantes. Tal era el caso de la libra de engrudo o la arroba de sebo y de pez.
- 109 unas distinciones m mimas entre los oficiales (de 1 a 2 maravedies) a incluso entre los peones. Pero creemos que todo lo anterior no tiene mucha signification. Debemos decir que contamos con très libros excepcionales para el conocimiento de los jornales cobrados por los operarios de la construccion en la Sevilla del siglo XV, adema's de las muchas noticias conservadas en los Libros de Fabrica y Libros de las Costas del Comunal. Estos très libros, como hemos mencionado en el capitulo de las fuentes, pertenecen, igualmente, a la Section de Cargo y Data y contienen las nominas, dia por dia, de todos aquellos que trabajaban en la Obra Nue va del templo metropolitano hispalense durante los anos 1446, 1447 y 1449 (13). Estos ricos documentos nos llevan a pensar que los miembros de los diversos oficios de la construccion recibian un jornal similar y, aunque los datos anteriores y posteriores a los de los an os senalados son menos completos, creemos que al conocer, por ejemplo, lo que ganaba un maestro canero en 1497, o un maestro yesero en 1487, podemos deducir que era lo mismo que un maestro carpintero, albanil, cantero... por lo que nos permitimos extrapolar estas noticias a los otros oficios similares. Al estudiar la evolucidn de los jornales de la construccion en el siglo XV, lo primero que nos sorprende es la estabilidad de los salarios nominales, tanto es asi que desde 1419 a 1466, el jornal de un maestro vario muy poco, fijandose entre 20 o25 maravedies, como salario medio, con un punto mmimo de 15 maravedies (1419) y maximo de 30 maravedies en 1466. Parece ser que no fue hasta los ahos 1480 cuando el salario nominal de los maestros aumento hasta 50 a 60 maravedies, cifra que se mantendna casi estable hasta finales del siglo XV. Esta circunstancia es muy importante ya que este estancamiento de los salarios nominales corrio parejo con una deprecation constante de los salarios reaies, a la vez que se estaba produciendo la progresiva devaluation del maravedi, que fue especialmente dura en los anos centrales del siglo XV. No séria hasta los liltimos diez afios de este siglo, al aumentar los salarios nominales en mâs de un tercio, cuando se consiguiô equiparar su valor real con el que tuvieron a principios de Siglo. Asi, por ejemplo, un canero cobraba en 1434. 20 maravedies, que equivalmn a 2 reaies de plata, y en 1497, 62 maravedies, que valfan, asimismo, 2 reaies de plata.
NJCFNAL NOMINAL, an narevedfaa RJORMAL REAL, en reeloa da pleta OFICIO J ft-4 1Z m B CALAFATE O a. u z U CARPINTEHO CATEGORIA MAESTRO 0 F I C I A L PEON MAESTRO OFICIAL MAESTRO PEON MAESTRO PECN MAESTRO OFICIAL JORNALES Jarnal Mâxlmo Indlca Jornel Mfnlmo Indice Jarnal Maximo Indlca Jarnal Uînimo Inflca Jarnal Mâxlmo Indice Jarnal Ufajrao Indice JORNAL JORNAL INDICE Jarnal Mâxlmo Indice Jarnal Minima Indice JOHNAL INOTCE Jornal MÂxljto Indlca Jarnal Mfnlm] Indice JOTINAL Jarnal Mâxlmo Indlca Jarnal Ufnlmo Indlca Jnrnal Maximo Indlca Jarnal Mfniraq Indice i r-8 ai 1419 N 4 — R lr-8 m 1427 N 33 io 4* Al <»■ Ji R i.S 13 Jk U Jf, 1 A L A R I 0 3 OH LA CON8TRUCCION EN LA 8 E V I L L A DEL SI0LO XV( I ] lr-lOm 1434 N Ai Jt, 1« J» R l 4oo *.* 400 l lr-lOn 1435 N II SI 10 Vfc 90 41 i 1 10 R l 4.S io lr-, Ora 143Ô N AH, Ai *À ! 10 41 1s 4n R .5 )J '10 3. 10 A,} 4oo 1440 N Vu 10 4» it A* A4* il fOv i foc A-i 4" R U 4,1 JiO 4*0 h |O i.i 4' 4. S /oo lr-10m 1441 N j lu R lr-lOn 1444 N iS IL 1 R 1,1 4 a — lr-lDn 1446 N iD a i 4ii 19 15 IS 14, _R h 40) î 4,1 OO i 40 ir.lOm 144? N i5 il 10 4M Ai 1 y «00 15 Aii R i. 4.i 4te î lr-15n 1449 N IS ■/tl 20 AU 1° i 1 a» vu» IS «S /M i R 4M n i, i 4*0 t i.i ii U lr-lSm' 1450 U U .u lr-15n 1455 N R lr-lSm ilr-20» 1458 1 1464 N . R J.i S3 N R 1465 M R 4,1 S» lr-2D» 1466 N 0 xo u Ai Joo R 4* if SO lr-2C« 146T7 N R Lr-ILii 1437 N R 1497 N — R 1 I o
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-112IV. LAS QUITACIONES Ademas de los salarios a jornal y a destajo, habia algunos artesanos de la construction que percibian quitaciones de la Catedral. Las quitaciones eran ciertas rentas, sueldos o salarios, tanto en dinero como en especie, que la Eglesia de Sevilla pagaba anualmente a sus oficiales, entre los que se encotraban un maestro albanil y un maestro carpintero, asi como los caneros, que se ocupaban de todo lo relacionado con la traida de agua a la Iglesia. Estas très categorias profesionales solian trabajar en la Obra Vieja. Pero habia otros oficiales que se ocupaban de asuntos relacionados con la construction de la nueva catedral hispalense, como el maestro mayor de la Obra, es decir el arquitecto, que casi siempre era un cantero ; el aparejador ; el contador de la Obra Nueva, el veedor o regidor «que anda en la Obra Nueva y manda los hombres que en ella sirven y andan» y el escribano de la Obra. El maestro albanil y el maestro carpintero tenian el mismo rango como oficales de la Catedral, por lo que, a lo largo del siglo XV, recibieron la misma quitacion. Estos dos artesanos eran francos, por privilegio real, concedido al dean y Cabildo de Sevilla (14). En el caso del carpintero vemos que, en algunos anos, aparecen dos maestros que reciben quitacion, lo que solia ocurrir cuando la Catedral empleaba a un artista, casi siempre extranjero, para realizar alguna obra de importancia, por la que este cobraba una quitacion que solia ser mayor que la del maestro carpintero que trabajaba de fijo en la Catedral y que continuaba, por supuesto, percibiendo su propia quitacion ese mismo ano (15). Los maestros caneros acostumbraban a trabajar en pareja, hasta 1464 en que los documentos no habian mas que de uno. Por otra parte, este oficio solia estar desempenado por mudéjares, al menos hasta 1496, afio en que la documentation y a no les llama moros caneros, sino caneros, simplemente, a la vez que sus antroponimos ya son cristianos (16). Entre los oficiales de la Obra Nueva que obtenian quitaciones del Cabildo destacan, sin lugar a dudas, los maestros may ores. Casi siempre eran canteros y, por lo general, de origen extranjero. Cumphan las funciones de arquitectos y cobraban la quitacion mas alta de todas. Entre ellos destaca el famoso Simon de Colonia, autor de diversas obras en Burgos, Toledo y Valladolid y que, al parecer, actuaba como consuitor ultimo y supervisor general, por lo que, a pesar de no permanecer continuamente en Sevilla cobraba nada menos que 50.000 maravedies de salario, aparté de diversos pagos en especie y dietas de viaje (17), aunque, por estos mismos anos (1496— 1498), la Catedral seguia pagando quitacion como maestro mayor de la Obra a Alfonso Rodriguez, que cumplia, cotidianamente, con les funciones de su oficio (18).
N - Qun-cif5n Ncmjr R . Duitncirtn Rnai ni i on r"nrnvt?rtinfl pn rral" r*> pin ta CCuit-'-d^fi nn CAHTCE.S ri<s Trlr;o 0 F I C I A L „ U A E S T R 0 A L 3 A M I L - ■ MAESTRO APAREJAOCR V A E S T R 0 l« A Y 0 R (linlfa ser un CWJTERO ) V A E 6 T R 0 CARPINTERO M 0 R 0 3 CW.tRIS CCITAûm DE LA ITiTA r»lt.VA VEEOCR 0 REGItXfl DE LA CBRA NIIEVA E5CRIBAN0 CE LA CTiaA UJEVA • 10 n. lr - 10 m, 1<134 N /fii1 /, R — ... i,i C — 1435 -, ooc — — R 1,0 — lr • ID n. 1436 N C!) R .0 — <■>■■ I<C C — r - 10 n. 1440 N ÙtJ — loi 0» H* <e R 00 «0 0» /('. 3 U "lr I T A C » 13 m. 1454 N Mo ni «■0 îoo J.SO Mit n — su m tit ji ioo C A I C lr NES • ISm. 1458 N J»i VDCO J6«C l« ;.oo MO R U l H» - W • U 4J1» Mi J.«o c l 4 1 i A N U A L E lr - 20 m, 1464 N oro Ioo «t Jfeo o ioo ;> /ou 1 R ^CO H HO /oo C 9 Q U 1 r-2D 14G5 N _-. joo J.» R 0 oc ?5 /M _c ,0 < BO E L A m. C lr CAT E 0 - 20 m 1467 N w. JU 010 !.. /«o »S VM Ço /ï ç. lr R A L DE - 31 ml 1496 N Ut nos: /<» +* ioo J.eo «.«PP n C /Ki /«o (.'.1 /il <15 lr S E • 3d 1497 N iU »«; /DD SOD «^05 ^5 R 11 «*' 1(0 If SI.Ï 5 î m /<> VILLA m. C lr . 3d 149B N JKC ICI «XI 4 to ioo J.QO t,yjo IIS iî* R il lip 1/ 51.Î 2 /J4 tu. C lr - 34 ml 1499 N _. JCtL Jro t^ Ai>0 R _ il ri fil 51 f si tu C DBSERVAC10NE8 _ + A pnrtir da 14?6 aon dos los aPF»rB_1nriorç> quq ectunn en 1b Catedral ++ OuiteciôVi dada a SIMON de CDLCMA, en 1495, 1497 y 1498. +++ QuitBClSn qnnnda par MAESTRO DUAROC Fuoron dos hnsta 1454, en Que Bolononte sh documanto uno y ao{ ha?tta final da slglo
-114CONCLUSION A lo largo de estas paginas hemos intentado aprcximamos al estudio de la dinâmica de los precios y salarios de la construction en la Sevilla del siglo XV. Como hemos podido apreciar, se trata de un fenomeno muy complejo, con infinitas particularidades e implicaciones. De todas maneras, hay algunos rasgos comunes que aparecen con claridad suficiente, como pueden ser : — Los salarios nominales sufrieron un fuerte estancamiento, al tiempo que los XV, a la vez que casi todos los precios reaies tendieron a la baja. — Los salarios nominales sofrierom un fuerte estancamiento, al tiempo que los salarios reales fueron perdiendo valor progresivamente. — Ambas realidades, aunque ya comienzan a apreciarse en tiempos de Juan II (1406—1454), se hacen mucho mas claras con Enrique IV (1454—1474), especialmente a partir de 1462, cuando se inicia el periodo mas convulsivo del complejo reinado de este monarca. Los problemas internos que ambos reyes padecieron, los obligaron a tomar medidas economicas muy peligrosas, que se plasmaron en una devaluacion paulatina de la moneda de cuenta : el maravedi, lo que produjo una fuerte inflacion monetaria, manifestada, desde luego, en el movimiento de precios y salarios. — No sen a hasta lo época de los Reyes Catolicos cuando, gracias a su pohtica fuerte, comenzo a resolverse el caos monetario que tuvo lugar en los ahos anteriores, lo que repercutid en los precios y salarios de la construccion, que empezaron a conseguir una cierta estabilidad, semejante a la de principios del siglo XV (19). — Todo lo dicho anteriormente nos demuestra, esta vez en el ejemplo sevillano, como los acontecimientos politicos influyeron de manera déterminante, tanto en las fluctuaciones monetarias, como en el movimiento de precios y salarios (20). Isabel MONTES ROMERO-CAMACHO (Université de Seville)
- 115 — NOTAS (1) Las diferentes fases de la construccion de la Catedral de Sevilla han sido estudiadas por Teodoro FALCON MARQUEZ : La Catedral de Sevilla. Estudio arquitectânico. Sevilla, 1980. (2) Todas las equivalencias monetarias de este trabajo han sido tomadas, ademâs de las que vienen dadas en los documentas, de M. A. LADERO QUESADA : La Hacienda Real de Castilla en el siglo XV. La Laguna, 1973. Pg. 42 y de O. GIL FARRES : Historia delaMoneda Espanola. Madrid, Pgs. 216-232. (3) M. A. LADERO QUESADA. Op. cit. Pg. 15. (4) Asi, por ejemplo, la carga de arena valio en 1440 entre 2 y 3 maravedies y en 1487, entre 2 y 1,5 mrs. (5) Archivo (A.) Catedral (C.) de Sevilla (S.) Libro de Fabrica no 3. Ano 1440. Fol. 33°. En una partida del 4 de Marzo se dice que costo a 3 maravedies la carga «por cuanto estaban cerradas las puertas de la Ciudad y rodeaban por la puerta de Carmona, que estaba abierta». (6) 1 maravedi era igual a 2 blancas y a 6 comados. (7) A.C.S. Libro de Fabrica n° 13. Ano 1467, enero, 28. El costal de carbon de fresno valio este ano 24 maravedies. (8) M. A. LADERO QUESADA, op. cit., pg. 1 5. (9) A.C.S. libro de Fabrica n° 2-B. Fol. 3». Ano 1436. En este ano, 1000 ladrillos «mazary» costaron 600 maravedies y 1 .000 ladrillos normales 200 maravedies. A.C.S. Libro de Fabrica n° 7. Ano 1454. Sin foliar. Entonces 1.000 ladrillos «mazary» costaron 665 maravedies y 1 .000 ladrillos corrientes 290 maravedies. (10) T. FALCON MARQUEZ, op. cit., pgs. 124-125, nota n° 255. (11) As/, por ejemplo, en 1440, un carro de madera de Galicia costo 105 maravedies (A.C.S. Libro de Fabrica n° 3. Fol. 89°) y otro de madera de Santa Marta 68 maravedies (A.C.S. Libro de Fabrica n<> 3. Fol. 79<>). (12) 1 quintal era igual a 4 arrobas y a 100 libras. 1 arroba ténia 25 libras y 1 libra 16 onzas de Castilla. (13) A.C.S. Série Cargo y Data. Libro de Fabrica n© 4. Ano 1446.
- 116Idem libro de Fâbrica n°4-B. Ano 1447. Idem Libro de Fâbrica n° 6. Ano 1449. (14) No tenian que ir ni a hueste, ni apellido, ni a ningun otro servicio para el que fuese necesario salir de la Ciudad, a fin de que pudisen servir contînuamente en sus labores. Al mismo tiempo, sus casas estaban libres de posadera (A.C.S. Caja 113 n° 12/1 Signatura Antigua 36-3-61 ; A.C.S. Caja 3 n° 40/1 Signatura Antigua 1-6-28 ; A.C.S. Caja 4 n° 32 Signatura Antigua 1-6-69 y A.C.S. Caja 1 17 n» 4 Signatura Antigua 38-2-29/28). (15) A.C.S. Libro de Fâbrica n° 8 Ano 1458. Sin Foliar. En este ano, Bartolomé Sanchez, maestro carpintero de la Catedral, cobro 1.000 maravedies y leahiz de trigo y Maestro Duardo, posiblemente extranjero, recibio 2.000 maravedies y 2 cahices de trigo. (16) A.C.S. Libro de Fâbrica n° 15. S. F. Este ano aparace Diego Fernandez, canero. Este cambio pudo deberse a la politica de los Reyes Catolicos, que tendia a unificar el Reino bajo la religion catôlica, por lo que judios y moros debieron optar por la emigracion o la conversion. (17) A.C.S. Libro de Fâbrica no 15. Ano 1496. S. F. (1 8) A.C.S. Libro de Fâbrica no 1 5. Ano 1496. Sin foliar. Idem, n° 16, folio 71 recto. Ano 1497. Idem, no 17, folio 32 recto. Ano 1498. (19) La problemâtica historia politica castellana del siglo XV, a nivel de todo el Reino, ha sido estudiada por L. SUAREZ FERNANDEZ : Nobleza y Monarquia. Puntos de vista sobre la historia politica castellana del siglo XV. Valladolid, 1975. Para el caso concreto andaluz, ver M.A. LADERO QUESADA : Andalucia en el siglo XV. Estudios de historia politica. Madrid, 1973 . (20) Asf lo ha demostrado en un reciente libro Angus MacKAY : Money, Prices an Politics in fifteenth Century Castile. London, 1981.
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