Yacimientos neolíticos en el río Corbones (Sevilla)
Abstract
En el presente trabajo damos a conocer una serie de yacimientos situados en la margen derecha del curso medio del río Corbones, que cuentan con restos pertenecientes a distintos períodos de la Prehistoria, sobresaliendo los adjudicables al Neolítico no tanto por los materiales que han aportado como por la constatación del citado período en terrenos abiertos de campiña. De otro lado, la presencia de dicha etapa en esta zona ayuda a comprender mejor la ocupación generalizada de este tipo de terreno durante la etapa siguiente, el Calcolítico, al tiempo que permite desterrar la concepción de un Neolítico principalmente serrano y con hábitats en cuevas y/o abrigos rocosos.
Full text
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) por JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS RESUMEN En el presente trabajo damos a conocer una serie de yacimientos situados en la margen derecha del curso medio del río Corbones, que cuentan con restos pertenecientes a distintos períodos de la Prehistoria, sobresaliendo los adjudicables al Neolítico no tanto por los materiales que han aportado como por la constatación del citado período en terrenos abiertos de campiña. De otro lado, la presencia de dicha etapa en esta zona ayuda a comprender mejor la ocupación generalizada de este tipo de terreno durante la etapa siguiente, el Calcolítico, al tiempo que permite desterrar la concepción de un Neolítico principalmente serrano y con hábitats en cuevas y/o abrigos rocosos. ABSTRACT In the following paper our aim is to make a series of sites situated along the right of the mid section of the Corbones River known, which contain remains pertaining to distinct periods in Prehistoric times, notably those corresponding to the Neolithic not so much for the matter found as for the demostration the said period exists in the open tracts of arable land between Carmona and Córdoba, ie. the "Campiña". The importance of these finds is, at any rate, considerable if we take into account the scarcity of sites in the open air with Neolithic remains. On the other hand, the presence of said period in the "Campiña" aids us in better understanding the generalized inhabitance of this type of terrain during the following period, Copper Age, while permiting us to banish the concept of a exclusively mountainous Neolithic and with habitats predominantly in caves and/or cliff dwellings. SPAL 4 (1995): 25-67 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
26 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS INTRODUCCIÓN Por el momento, se han detectado restos neolíticos en un total de tres yacimientos situados en terrenos abiertos de campiña, en la margen derecha del río Corbones: Las Barrancas, Los Alamos y San Pedro, siendo el primero de ellos el que ha proporcionado mayor número de items pertenecientes a este período, contando también con restos adjudicables a otras etapas de la Prehistoria'. Por su parte, Los Alamos ha ofrecido, además de materiales neolíticos, calcolíticos y de la Edad del Bronce, un cuantioso volumen de industria lítica tallada que hemos considerado oportuno dividir en dos grandes grupos. Por un lado, un conjunto de elementos con pátina fresca entre los que aparecen piezas de clara adscripción postpaleolítica, que son los que presentamos en este estudio y, por otro, una gran masa de productos de talla con una pátina blanquecina y connotaciones tipológicas superopaleolíticas, conjunto éste cuyo estudio ofreceremos en un trabajo independiente por la entidad de dichos restos. Por último, el yacimiento de San Pedro es el que cuenta con menor número de restos que, aunque con ciertas reservas, nos permite detectar la posible presencia de Neolítico en este lugar. Un cuarto yacimiento, Loma Lombriz II, que sólo proporcionó un fragmento de brazalete de piedra pulimentada, lo mantenemos como probable ya que no hemos conseguido obtener nuevos elementos que facilitasen su definitiva adscripción. Todos estos yacimientos han sido objeto de una prospección sistemática no selectiva. Queremos dejar constancia de que Los Alamos y San Pedro forman parte de un mismo conjunto de cerros, denominados "Cerros de San Pedro" (Fernández Caro 1992), separados por una distancia de 1 km. Ante la imposibilidad de ofrecer un estudio estadístico de cada uno de los conjuntos industriales presentes en los distintos yacimientos objeto de este trabajo, nos hemos visto en la necesidad de acudir a una descripción convencional de aquellos cuyo número de fragmentos no permite el empleo de la estadística; por el contrario, de los que sí contamos con mayor volumen se abordan mediante este tipo de análisis, ofreciendo sus características generales en cuadros. Antes de comenzar, queremos indicar que, puesto que no hemos encontrado en la bibliografía al uso una definición clara y consensuada que establezca las diferencias entre la cerámica incisa y la acanalada, hemos optado por atenernos a un parámetro métrico, de tal manera que consideramos incisas a aquellas cuya anchura de surco no supera los 2 mm. de grosor, reservando la denominación de acanalada para las que alcanzan de dicha medida en adelante. LAS BARRANCAS Este yacimiento se localiza en las coordenadas 437, 20/317, 15, dentro del término municipal de Carmona. Se encuentra al W. del Cortijo de Las Barrancas, en la margen derecha del río Corbones. Ocupa una extensión de unos 300 m 2 sobre una elevación testigo de la terraza superopleistocénica, situada a +18 m. del nivel del agua, divisándose desde este lugar toda la zona W. de la llanura del Corbones. 1. Estos yacimientos han sido detectados gracias al trabajo de prospección efectuado por J.J. Fernández Caro, quien, con los permisos y subvenciones de la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, realizó la prospección correspondiente al término de Fuentes de Andalucía y zonas aledañas en 1984 y desde 1987 hasta la actualidad en la cuenca del río Corbones, con objeto de establecer su secuencia paleolítica. Resultado de tales trabajos fueron los estudios "Avance sobre la Carta Arqueológica de la comarca de Fuentes de Andalucía (Sevilla)" A.A.A. 1985: 109113. Sevilla, 1987; y Carta Arqueológica del término de Fuentes de Andalucía (Sevilla), Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía, 1992. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 27 El material recuperado alcanza un total de 280 items, que se distribuyen de la siguiente manera: A.- Industria lítica tallada 95 33,92% B.- Piedra pulimentada 2 0,71% C.- Cerámica 183 65,37% TOTAL 280 100,00% A.- INDUSTRIA LÍTICA TALLADA Como se ha comentado en la introducción, las características del yacimiento hacen que existan graves problemas a la hora de definir la industria tallada. El hecho de situarse sobre una terraza fechada en el Pleistoceno Superior, desmontada en parte por la acción del arado, ha hecho que se mezclen las industrias mediopaleolíticas (de cuya existencia no nos cabe la menor duda al haber sido encontradas algunas de ellas en conexión con los paquetes detríticos aluviales fechados en el Pleistoceno Superior) (Baena 1993) con las que debieron pertenecer a los grupos que fabricaron las cerámicas. Por otro lado, se ha detectado un potente yacimiento a escasos metros del que nos ocupa, con un desarrollo controlado desde el Bronce hasta el mundo musulmán, con escasas lagunas culturales, y cuyos restos han podido contaminar el espacio estudiado, como parece deducirse de algunos fragmentos de cerámica común muy similares a los de los momentos citados (Rodríguez Temirio 1984). El grado de rodamiento y la pátina creemos que son los únicos elementos en los que nos podemos apoyar para poder separar las industrias paleolíticas de las posteriores. Así las pleistocenas presentan, en general, un desgaste de arista que podríamos considerar menor, mientras que las holocenas (tomando como elemento base las láminas anchas y muy anchas de sección trapezoidal, que presuponemos no paleolíticas, así como los elementos de hoz) aparecen con aristas vivas, con algún grado de desilificación, probablemente por su exposición a los agentes atmosféricos. No obstante, no podemos garantizar la procedencia holocénica de todos y cada uno de los elementos analizados en el presente estudio ya que, desgraciadamente, no han sido hallados en estratigrafía. Del yacimiento de Las Barrancas proceden un total de 95 piezas líticas talladas (33,92% del total de los conjuntos industriales) que se reparte de la siguiente manera: — Material Sin Retocar 56 58,95% — Material Retocado 39 41,05% TOTAL 95 100,00% Ambos conjuntos se distribuyen como sigue: Piezas Mat. S/Ret. Mat.Ret. Total Ind. — Núcleos 17 30,35% (-) 17,89% — Lascas 31 55,37% (-) 32,66% — Hojas 8 14,28% (-) 8,42% — Dientes de hoz 8 (-) 20,53% 8,42% — Muescas 8 (-) 20,53% 8,42% — Denticulados 5 (-) 12,82% 5,26% — Truncaduras 4 (-) 10,25% 4,21% SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
28 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS Piezas Mat. S/Ret. Mat.Ret. Total Ind. – Perforadores 2 (-) 5,12% 2,10% – Raederas 2 (-) 5,12% 2,10% – Retoque simple 5 (-) 12,82% 5,26% – Astillados 1 (-) 2,56% 1,05% – Diversos 4 (-) 10,25% 4,21% TOTAL 95 100,00% 100,00% 100,00% — Material Sin Retocar: Con un total de 56 piezas, alcanzan el 58,95% del total de la industria lítica tallada. – Núcleos: Ascienden a 17 y todos son en sílex. De talla centrípeta: Dos para lascas. Prismáticos: Uno para lascas; probablemente sobre lasca muy espesa. Con un plano de golpeo: Cinco para laminillas estrechas y muy estrechas (Bagolini 1968)). Con dos planos de golpeo opuestos: Dos para laminillas estrechas y muy estrechas. Uno sobre lasca de semidescortezado. Diversos, contabilizamos seis. • – Lascas: 31. Se han detectado 1 lasca de descortezado, 14 de semidescortezado y 14 ordinarias. Así mismo se han recogido dos lascas levallois atípicas, una de forma rectangular y la otra, trapezoidal. – Hojas: Se han recogido 8 fragmentos de hojas, de los cuales 4 son proximales y 4 mediales. Sus anchuras se establecen en la siguiente tabla: Fragm. prox. Fragm. med. 10-14 mm. 1 2 15-19 mm. 2 1 20-25 mm. 1 1 Talones productos sin retocar: Los 35 talones detectados (recuérdese que en las hojas hemos contabilizado 4 mediales que, como es lógico, no presentan talón) se clasifican como sigue: 5 lisos corticales (14, 28%), 21 lisos internos (60%), 3 facetados (8, 57%), 2 diedros (5, 71%), 2 puntiformes (5, 71%), y 2 filiformes (5, 71%). Estos últimos probablemente procedentes de planos lisos. La observación de estos talones ha permitido conocer que algo más de la mitad presentaban pequeñas extracciones en la zona dorsal del talón resultado del rebaje de la cornisa que aparecen en núcleos al extraer lascas o láminas previas. Con ello no sólo se consigue una mejor zona de gopleo o apoyo, sino también que la lámina o lasca posea un talón delgado: 1 en los lisos corticales (20%), lo cual debe considerarse normal dadas las características de estas lascas; 11 en los lisos internos (52, 38%); 1 en los facetados (33, 33%); 2 en los diedros (100%); 1 en los puntiformes (50%); y 2 en los filiformes (100%). Dada la existencia de una relativa presencia de piezas obtenidas a partir de restos de talla antiguos, hemos considerado oportuno incluir entre los corticales o semicorticales aquellos restos que presentan en algunas de sus caras elementos suficientes para considerarlos como procedentes de útiles o restos anteriores: diferente pátina o grado de redondeamiento en sus aristas. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 29 — Material Retocado: 39. – Dientes de hoz: Hemos contabilizado 8 elementos de hoz, 1 en cuarcita y los restantes en sílex. El de cuarcita, así como uno de los de sílex presentan la fisonomía de los de media luna, y tienen la característica común de haber sido tallados sobre lascas corticales, por lo que una de sus caras es totalmente cortical. Los otros están realizados sobre lascas (3), lasca laminar (1) y láminas (2) presentando dorso opuesto al filo dentado y extremos con truncaduras, fracturas retocadas y fracturas sin retocar. Uno de ellos presenta lustre de cereal. – Muescas: 8 piezas: 4 retocadas y 4 ejemplares del tipo clactoniense (simples). – Denticulados: 5, todos sobre lasca. Dos presentan retoque directo, dos inverso y una alternante. Todos se han formado a partir de dos muescas retocadas continuas, con retoque simple (3) y semiabrupto (2). – Truncaduras: Se han detectado 4 lascas con retoque en extremo. Una sobre lasca levallois recurrente. Presenta retoque abrupto directo que delimita una truncadura distal recta levemente inclinada al eje de lascado. El lado izquierdo presenta un retoque bifacial marginal que produce un microdenticulado, mientras que el derecho posee un retoque semiabrupto marginal dejando otro microdenticulado. De las otras tres, dos aparecen sobre lasca, una de semidescortezado y la otra interna, presentando la primera retoque abrupto mientras la segunda retoque simple marginal. La tercera se ha formado sobre una pequeña lasca laminar con retoque en extremo simple: – Perforadores: 2 perforadores se han hallado en este conjunto: uno típico y otro atípico. Uno sobre lasca laminar y el otro sobre lasca. Ambos presentan un lado con retoque abrupto, y el otro con retoque simple en un caso y retoque marginal en el otro caso. – Raederas: Se han contabilizado 2 raederas, una lateral, sobre lasca laminar espesa de semidescortezado, presentando retoque simple directo en el lado izquierdo y la otra transversal sobre lasca de semidescortezado, con retoque simple directo. Piezas con retoque simple: 5. Dos fragmentos de, posiblemente, lascas laminares, con retoque simple continuo inverso marginal que ocupa parte de sus respectivos lados izquierdos. Una pequeña lasca muy ancha y una microlasca ancha con retoque simple continuo directo marginal ocupando sus respectivos lados distales. Un fragmento de laminilla con retoque simple continuo directo marginal que ocupa parte de su lado derecho. – Astillados: 1 – Diversos: 4. Un fragmento distal de laminilla estrecha con dos huellas de retoque simple directo en su extremo distal que afecta oblicuamente a su mitad derecha. Dos microlascas anchas con dos golpes de retoque simple, continuo, directo uno, inverso el otro, que afecta muy parcialmente a uno de sus lados. Una lasca espesa con una extracción cuya huella presenta una concavidad que a su vez, presenta huellas de uso como muesca. Talones productos retocados: De los 39 útiles detectados, 10 (25, 64%) presentan talón cortical; 23 (58, 97%) talón liso interno; 4 (10, 26%) facetado; 1 (2, 56%) talón diedro y 1 (2, 56%) filiforme. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
30 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS B.- PIEDRA PULIMENTADA Dentro de este apartado contamos con un fragmento proximal de hacha y una azuela prácticamente completa, que alcanzan sólo el 0,71% del total de la industria procedente de este yacimiento. Ambas presentan un buen pulimento. Consideraciones sobre el material lítico El conjunto que hemos podido reunir en relación con el espacio donde se ha recogido la cerámica decorada es escaso y, como hemos visto, poco definidor de un momento cultural determinado. Con respecto a la materia prima, hemos podido comprobar que el sílex es prácticamente exclusivo (sólo contamos con un útil, un elemento de hoz en cuarcita). Aunque tenían la posibilidad de usar cuarcita, común en coluviones cercanos a unos 2 km., el sílex ha sido la materia prima dominante. Tal soporte pudieron encontrarlo en el mismo río, en cuyos aportes se pueden encontrar cantos pequeños y medianos de esta roca (5-10 cm. de diámetro). Los núcleos ponen de manifiesto, por un lado, el predominio de extracciones laminares y microlaminares, y por otro una tipología que se ajusta a las características formales de los núcleos procedentes de conjuntos neolíticos medios y finales. En cuanto a los productos de talla no retocados, comprobamos que las lascas son mayoritarias, y sorprende la ausencia de microlaminillas y laminillas estrechas, cuyas huellas son comunes en los núcleos. Aunque las hojas tienen una sostenida presencia, su tipometría aleja la posibilidad de relacionarlas con los núcleos encontrados. Tecnológicamente hay un claro dominio de los talones lisos, lo cual se corresponde con los planos de golpeo detectados en los núcleos. Por otro lado detectamos cómo un alto porcentaje (58%) de los productos de talla ha conocido un rebaje de su charnela previo a su extracción. Por lo que respecta a los útiles tipológicos, la presencia de perforadores, raederas, muescas, denticulados y truncaduras, no facilita una cronología. Por otro lado, el alto porcentaje de elementos de hoz, la presencia entre ellos de los de tipo de media luna, y la relación de láminas muy anchas y anchas favorecen su adscripción a un momento indefinido del Calcolítico. Por su parte, en lo que se refiere a la piedra pulimentada, las piezas con que contamos tampoco ayudan a precisar la adjudicación cultural, considerando que, como en el caso anterior, podemos estar ante elemeníos tanto neolíticos como calcolfticos o, quizá, más nuevos. No obstante, sí debemos destacar su escasa presencia, así como la ausencia absoluta de molinos. Una vez más se pone de manifiesto la dificultad que representa el trabajar con conjuntos recogidos en superficie. Posiblemente nos hallamos con unas industrias mezcladas correspondientes a dos, al menos, períodos culturales: Neolítico y Calcolítico o Bronce, aunque dada la tipología de las láminas, más cercano al Cobre que al Bronce. Habrá, pues, que esperar al análisis de la cerámica para definir el o los períodos culturales a los que se adscriba el conjunto. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 31 C.- CERÁMICA El conjunto industrial cerámico del yacimiento de Las Barrancas consta de un total de 183 fragmentos, que suponen el 65,37% del total del material procedente de este asentamiento. Teniendo en cuenta las características, las formas y la factura hemos determinado la existencia de fragmentos pertenecientes a distintas etapas culturales de la Prehistoria. El lote más numeroso lo integran una serie de restos perfectamente adjudicables al Neolítico (115 items), que alcanza el 62,85% del total y el 70,14% del material selecto. Incluso en el caso de la cerámica no decorada, en la que resulta más difícil en ocasiones determinar la adscripción cultural, se advierten claramente dos grupos: uno con características semejantes a las neolíticas que aparecen en las cuevas con ocupación de este período (que son las que incluimos en el apartado anterior), y otro, de factura más tosca, que comparte rasgos comunes a las procedentes de yacimientos de la Edad de los Metales en general. Al Calcolítico, posiblemente, y la Edad del Bronce corresponde el 25,68% del total (47 fragmentos) y el 28,65% del selecto. Por las características y la tipología que ofrecen, podemos indicar que, la mayoría, parecen apuntar a una asignación calcolftica; no obstante, contamos con determinados fragmentos adjudicables a etapas más avanzadas, ya dentro del Bronce Final. Contamos, también, con dos fragmentos de cerámica decorada mediante engobe, suponiendo esta especie el 1,09% del total del material cerámico y el 1,21% del selecto. El 10,38% del conjunto cerámico que resta pertenece a los atípicos sin decorar, que resultan difíciles de encuadrar en una determinada etapa cronológica y/o cultural. La presencia de cerámicas adscribibles a distintos períodos nos ha impulsado, lógicamente, a analizar dichos conjuntos por separado, ofreciendo su estudio porcentual individualizadamente. — Cerámica adjudicable al Neolítico Hemos incluido como perteneciente a esta etapa de la Prehistoria un conjunto de fragmentos de clara tipología y características neolíticas que se diferencian netamente del resto del material, tanto por sus decoraciones y formas de las vasijas, como por la factura de la pasta. Contamos, pues, con un total de 115 piezas que se reparten de la siguiente manera: Material Selecto Material Decorado – Al magra 89 77,43% 89 83,20% – Acanalada 7 6,08% 7 6,54% – Incisa 6 5,21% 6 5,60% – D.P.A 3 2,60% 3 2,80% – Impresa 2 1,73% 2 1,86% – No Decorada 9 6,95% (-) (-) TOTAL 115 100,00% 107 100,00% Cerámica a la Almagra Como se aprecia claramente en el esquema superior, se da un claro predominio de la cerámica a la almagra sobre el resto de las especies presentes en este yacimiento, alcanzando el 77,43% del total del material selecto y el 83,20% del decorado. Las características generales de esta especie quedan reflejadas en los siguientes cuadros: SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
32 - Superficies: JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS Ext. Int. - Cocción: Bruñida 33,73% 12,35% Reductora 69,68% Espatulada 1,12% 1,12% Oxidante 7,86% Alisada Muy Fina 25,84% 22,47% Nervio 4,49% Alisada Fina 20,22% 29,25% Alternante 17,97% Alisada 16,85% 14,60% 100,00% Alisada Tosca 2,24% 10,11% - Espesores: Tosca (-) 3,37% -6 mm 3,37% Muy Tosca (-) 2,24% 6-9 mm 51,70% Erosionada. (-) 4,49% 9-12 mm 32,58% 100,00% 100,00% +12 mm 12,35% 100,00%. Desgrasantes: - Color: Ext. Int. No Apreciables 2,24% Marrón 68,54% 66,30% Muy Finos 17,97% Negro 31,46% 33,70% Finos 43,85% 100,00% 100,00% Medios 25,84% Gruesos 7,86% Muy Gruesos 2,24% 100,00% - Pigmento: Ext. Int. Localización: Anaranjado 31,46% 48,22% Exterior 37,07% Bermellón 60,68% 44,64% Interior 00,00% Carmín 7,86% 7,14% Ambas 62,93% 100,00% 100,00% 100,00% Tipos de fragmentos: - Bordes: Bordes 22,47% Entrantes 40% Arranque de cuello y galbo 1,12% Salientes 30% S.P.S 1,12% Rectos 5% Atípicos 74,17% No determ 25% 100,00% 100% - Forma de los labios: Redondeados 50% Semiplanos 20% Planos 15% Redondeados-apuntados 5% Biselados 5% Indicado 5% 100% Los escasos fragmentos que nos han permitido hallar la dimensión del diámetro ofrecen principalmente unas medidas de tipo medio (seis ejemplares), comprendidas entre los 11-17 cm., existiendo dos SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 33 ejemplares que superan dichas dimensiones, uno entre 25-30 cm. y el otro entre 30-35 cm. Sólo contamos con un S.P.S., tratándose de un asa acodada. Asociaciones decorativas Incisiones Impresiones D.P.A Acanaladuras Incisión e impresión Acanaladura e impresión 40% 30% 10% 10% 5% 5% 24,09% 100% Tanto el tamaño como la presión de las incisiones asociadas a almagra son, predominantemente, medios, quedando reducida la temática casi invariablemente a líneas horizontales (fig. 2: 72; fig. 3: 23). Por su parte, las acanaladas presentan, además de líneas horizontales, bandas de líneas quebradas, horizontales y verticales, que podrían llegar a formar motivos geométricos de tipo greca (fig. 3: 61). Como en el caso anterior, cuando la almagra está asociada a impresiones la temática es muy homogénea, apareciendo únicamente los motivos circulares, a base de bandas dobles o simples, que se localizan generalmente en el labio y en el borde (fig. 2: 40, 32 y 28), existiendo un ejemplar que presenta impresiones circulares en el labio, borde y galbo (fig. 2: 17). El tamaño de estas impresiones suele ser medio y la presión profunda. En cuanto a las asociaciones con D.P.A., contamos con un cordón exterior liso y vertical y otro, interior, e inciso horizontal que podríamos considerar como un cordón interior de refuerzo. Por último, tenemos almagra asociada a impresiones e incisiones en un ejemplar (fig. 3: 129). Las impresiones, ovaladas, se encuentran en el borde y, a continuación, se suceden líneas incisas horizontales. Igualmente, tenemos un ejemplar en el que se combinan tres sistemas decorativos: almagra, acanaladuras e impresiones (fig. 3: 3); las acanaladuras las forma una banda de líneas horizontales y verticales, tendente a la greca, mientras que las impresiones ofrecen motivos circulares que describen una banda horizontal. Entre los escasos fragmentos que nos han permitido determinar la forma de las vasijas contamos con tres que corresponden a recipientes abiertos, ofreciendo formas de algo menos de tres cuartos de esfera (fig. 2: 32, 38 y 40). Presentan las mismas características no sólo en lo que a forma se refiere, sino también en la decoración, puesto que, además de la capa de almagra, muestran una asociación decorativa a base de impresiones circulares u ovales que se localizan en el labio o justamente debajo de éste, al tiempo que los diámetros, al menos en dos de ellas, ofrecen prácticamente la misma medida, 35 y 34,4 cm., alcanzando el tercero 27,6 cm. A una forma de tres cuartos de esfera corresponde la n° 72 (fig. 2), asociada a un asa acodada vertical. Su diámetro mide 11, 8 cm. Por último, contamos con una forma compuesta con cuello cuerpo globular (fig. 2: 17). Cerámica Acanalada Esta especie cerámica supone, con 7 fragmentos, el 6,08% del total cerámico y el 6,54% del decorado (fig. 3: 53, 49, 87 y 77). Ofrecemos sus características generales atendiendo al número de fragmentos, no al valor porcentual. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
40 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS — Superficies: Ext. Int. — Cocción: Alisada Muy Fina . . . . 1 1 Reductora 3 Alisada Fina 3 2 Oxidante 6 Alisada 9 7 Nervio 2 Alisada Tosca 6 6 Alternante 8 Tosca (-) 3 — Desgrasantes: — Espesores: — Color: Ext. Int. Muy Finos . . 1-6 mm . 3 Marrón . . 16 13 . , Finos 5 6-9 mm. . . 8 Negro 3 6 Medios . . . 10 9-12 mm . . . 7 Gruesos . . . 2 -F12 mm . . . . 1 Muy Gruesos 1 Para finalizar, merece la pena destacar la existencia de un fragmento atípico que presenta tres lados recortados. Poco es lo que puede decirse acerca de la posible adjudicación cronológica y/o cultural de estos fragmentos dado su carácter, atípico, y, por lo tanto, carente de cualquier determinación en cuanto a su forma. Bien es cierto que, por las características técnicas que muestran —tanto en el tipo de pasta, desgrasantes y, en general, su aspecto— la mayoría de ellos podrían apuntar hacia etapas avanzadas, ya dentro de la Edad del Cobre y la Edad del Bronce. Empero, no debemos olvidar la presencia de abundante material neolítico y el hecho de que, a veces, las cerámicas no decoradas pertenecientes a este período no presentan un acabado muy cuidadoso, a lo que hay que sumar el que estos fragmentos, como es lógico, pertenecen tanto a cerámicas no decoradas como a porciones carentes de decoración de vasijas decoradas. Así, pues, teniendo en cuenta estos condicionantes, podemos estar, como de hecho opinamos, ante fragmentos pertenecientes a distintos momentos del Neolítico y de las etapas de la Metalurgia en general, hecho que resulta lógico si tenemos en cuenta la presencia de fragmentos cerámicos de tipología y morfología atribuibles a los citados períodos. Consideraciones generales A tenor de lo expuesto más arriba al tratar de cada conjunto cerámico, los restos materiales aportados por este yacimiento muestran un inicio del hábitat a partir del Neolítico Medio que continua a lo largo del Neolítico Final. Por las cerámicas engobadas, extremadamente escasas, podríamos contar con la presencia de una ocupación calcolftica difícil de precisar; sin embargo, la ausencia de elementos característicos y definitorios del Calcolítico, presentes en otros yacimientos muy próximos, nos impulsan a contemplar la posibilidad, ya apuntada con anterioridad, de que estemos ante un asentamiento que cuenta con materiales de raigambre calcolítica pero pertenecientes a etapas más avanzadas, es decir, al Bronce Pleno, prolongándose la ocupación de este asentamiento hasta el Bronce Reciente. En cuanto al material lítico, en conjunto no contamos con una industria lo suficientemente clara para apoyar una adscripción neolítica definitiva del yacimiento, estando presentes unos materiales que, por otra parte, abarcan un amplio espacio temporal, corroborando las anteriores propuestas de adjudicación cultural. Sin embargo, no es esta continuidad/discontinuidad lo que nos interesa resaltar con respecto a este asentamiento, ni tampoco el que haya proporcionado restos materiales pertenecientes a etapas más SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 41 avanzadas, sino el hecho de contar con una ocupación que arranca claramente desde el Neolítico Medio. Por el volumen de restos neolíticos, superior en número a los adjudicables a etapas posteriores (los neolíticos alcanzan el 62,85% del total cerámico), podemos pensar que no estamos ante un hábitat tipo campamento de paso entre las sierras gaditanas y Sierra Morena, sino que, seguramente, constituye un ejemplo claro y patente de una ocupación posiblemente estacional y continuada (presencia de materiales pertenecientes al Neolítico Final, como ya se ha indicado) en la Campiña, con una elección muy determinada del sitio. A juzgar por la dispersión que mostraban los restos neolíticos, aunque repartidos por un área de unos 300 m 2 , la mayor concentración se detectó en un espacio mucho menor, unos 30 m 2 , suponemos la existencia de un asentamiento reducido situado sobre una meseta, a la que no alcanzan las inundaciones y con magnífica visibilidad, al borde del río Corbones, que constituye, ya desde el Paleolítico Medio, una vía natural de penetración desde el Surco Intrabético hasta las tierras del interior. LOS ÁLAMOS Este yacimiento, cuyas coordenadas son 447,8/316, 9, se encuentra dentro del conjunto de los Cerros de San Pedro, formando lo que Fernández Caro (1992: 52) ha denominado "subconjunto Sur", ubicándose el tercer yacimiento que analizamos en este trabajo, San Pedro, en el subconjunto Norte. Parte de los restos que aquí presentamos fueron dados a conocer por Fernández Caro (ibidem), quien determinó la existencia de tres puntos en los que afloraban restos materiales de época prehistórica. Los 534 objetos procedentes de este yacimiento se distribuyen entre: A.- Industria lítica tallada 190 35,92% B.- Piedra pulimentada 1 0,18% C.- Adorno 2 0,37% D.- Varios 1 0,18% E.- Cerámica 340 63,69% TOTAL 534 100,00% A.- INDUSTRIA LÍTICA TALLADA Ya hemos comentado cómo el cuantioso volumen de industrias encontrado en este yacimiento ha sido dividido en dos conjuntos con base en dos criterios comúnmente utilizados en el estudio de industrias líticas: pátina y rodamiento. Pues bien, estos criterios se han visto reforzados por la homogeneidad tecnotipológica de ellos. Así, dos grupos líticos han podido establecerse en el conjunto de piezas recogidas en este yacimiento: uno formado por industrias con escaso rodamiento y pátina blanca, y otro con elementos de arsitas absolutamente frescas y colores originales. En el primero, las piezas se corresponden a modelos paleolíticos, y en el segundo, la tipología es encuadrable en momentos neolítico-calcolíticos. Este segundo conjunto va muy de acuerdo con los materiales cerámicos encontrados en el mismo contexto. También, aunque en menor grado, se ha detectado un buen número de útiles y restos de talla en cuarcita que presentan un grado de desgaste casi nulo y ausencia de pátina, y que han sido incluidos en el grupo paleolítico SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
42 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS por la existencia de unos tipos y unas técnicas más cercanas al mundo mediopaleolítico de la zona, que conocemos por el trabajo de uno de los firmantes (Fernández Caro 1992), y porque su composición y dureza permite deteriorarse mucho menos que el sílex. No obstante, también aquí es preciso recordar que nos hallamos ante un conjunto de industrias recogidas en superficie, donde, además, se ha utilizado dos tipos de materia prima: sílex y cuarcita, de las que, hasta el momento, poco conocemos sobre su comportamiento ante la acción de los agentes atmosféricos, de los agentes químicos modernos o de los incendios bianuales a los que se ven sometidos por su situación en campos de labor. De esta forma, es muy posible que algún producto de talla pueda presentar apariencia externa semejante a aquellos de un conjunto diferente al que cronológica o culturalmente le pertenezca, por lo que siempre hay que dejar un determinado margen de duda sobre la adscripción a uno u otro grupo. En este trabajo, pues, procede el estudio del conjunto con características adecuadas al período neolítico-calcolftico que se pone de manifiesto en el capítulo de las cerámicas. Las fuentes de aprovisionamiento debieron estar asociadas al mismo río Corbones. O bien, de las terrazas del río, donde puede encontrarse en forma de cantos de mediano tamaño (inferiores a 10 cm. de diámetro), o bien de las mismas fuentes, en la zona de Villanueva de San Juan, donde las vetas son comunes. Igualmente, se ha comprobado la reutilización de material dadas las distintas pátinas que presentan algunas superficies de algunos materiales, especialmente núcleos. El conjunto lo integran un total de 190 piezas (35,58% del total), que se reparten del siguiente modo: - Material Sin Retocar 101 53,15% - Material Retocado 89 46,84% TOTAL 190 100,00% Estos conjuntos se distribuyen como sigue: Piezas Mat. S/Ret. Mat•Ret. Total Ind. - Núcleos 12 11,88% (-) 6,31% - Lascas 26 25,74% (-) 13,68% - Láminas 63 62,38% (-) 33,25% - Láminas 33 (-) 37,13% 17,36% - Muescas 10 (-) 11,23% 5,26% - Dientes de hoz . 21 (-) 23,59% 11,05% - Perf./Taladro . . 4 (-) 4,49% 2,10% - Truncaduras . . 3 (-) 3,37% 1,57% - Lám. b. abatido • 3 (-) 3,37% 1,57% - Geométricos . 1 (-) 1,12% 0,52% - Raspadores . . 2 (-) 2,24% 1,05% - Buriles 1 (-) 1,12% 0,52% - Denticulados . 2 (-) 2,24% 1,05% - Raederas 3 (-) 3,37% 1,57% - Cepillos 1 (-) 1,12% 0,52% - Diversos 3 (-) 3,37% 1,57% - Rotos 2 (-) 2,24% 1,05% TOTAL 190 100,00% 100,00% 100,00% SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 43 — Material Sin Retocar — Núcleos: En total suman 12, de los que 4 presentan restos claros de haber usado como soportes de restos de talla (o útiles) de períodos anteriores. La mayoría presentan aspecto cúbico-poliédrico (encuadrables en los que se denominan núcleos globulosos), a excepción de uno, muy pequeño, de forma prismática, del que se han obtenido microlaminillas estrechas, y otro, también pequeño, de conformación levallois. Se trata de núcleos de pequeñas dimensiones para microlascas y microlascas anchas, que han utilizado las primeras huellas para nuevos planos de percusión, casi siempre de forma ortogonal. — Lascas: Escasas, ascienden a 26, de las que 3 tiene aspecto levallois. Cinco son de semidescortezado y las demás internas. Sus talones con 4 corticales, 20 lisos, y dos aparecen abatidos. — Láminas: Un total de 62 fragmentos y una lámina completa sin retocar han sido contabilizadas en este conjunto. De ellas, 37 poseen una sección trapezoidal y 26 triangular. Los talones correspondientes a los 19 fragmentos proximales detectados y la lámina completa son abatidos en 12 ocasiones, puntiformes en 5, liso internos en 1 y facetado en 1. Según sus anchuras se agrupan así: 5-9 mm.: 17 10-14 mm.: 34 15-19 mm.: 34 20-24 mm.: 1 —Material Retocado —Láminas retocadas: Suman 33 fragmentos, de los que 12 son proximales, en los que reconocemos un talón liso, otro diedro y 10 abatidos. Por su retoque comprobamos que hay 10 con retoque simple, 2 con retoque semiabrupto, 6 plano, 7 con microrretoques y 6 con retoque denticulado. En cuanto a sus anchuras, en los 33 fragmentos podemos establecer los siguientes grupos: 5-9 mm.: 2 10-14 mm.: 13 15-19 mm.: 14 20-24 mm.: 3 25-29 mm.: 1 Comprobamos que existe una correspondencia entre las láminas sin retoque y las que están retocadas en cuanto a las proporciones de los talones, donde predominan los abatidos, y en cuanto a las anchuras de las láminas, donde el grupo sobresaliente es el de 10-20 mm. Muescas: Hay 10, seis sobre fragmentos mediales, tres sobre fragmentos proximales y una sobre lasca. Las nueve primeras son retocadas, entre las que contamos con una doble muesca opuesta, y la última es simple. En cuanto a los talones, hay uno liso, uno facetado y dos abatidos. Son inversas cinco, directas cuatro y la doble, directo en una e inverso en la otra. Dientes de hoz: Suman 21 y entre ellos se pueden formar tres subconjuntos: El primero lo integrarían aquellas piezas elaboradas sobre lascas y láminas que poseen doble o única truncadura (el lado opuesto se corresponde con el talón del soporte al que no se ha retocado) y dorso retocado con retoque abrupto opuesto al filo con retoque denticulado, excepto uno que posee un retoque marginal discontinuo; el segundo grupo los formarían piezas elaboradas sobre láminas con doble o única truncadura, poseyendo los dos bordes o uno solo retocado mediante un retoque denticulado o simple continuo; y por último, un grupo de piezas, probablemente sobre lasca, ya SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
44 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS que sólo en una podemos afirmarlo, con truncaduras rectas o cóncavas y dorsos mucho menores que sus filos. Del primer grupo contamos 11 elementos de los que 3 presentan "lustre de cereal" y uno presenta síntomas de calentamiento antes de su separación del núcleo; del segundo 6, de los que sólo uno posee el citado "lustre de cereal", y del tercero contabilizamos 4 piezas. De los cinco talones reconocibles, tres son lisos y dos corticales. Aplicando el sistema analítico de J. Ramos (1988-89), comprobamos que hay 14 con un borde denticulado, bien con retoque simple o microrretoque; 13 tienen el borde con retoque bifacial (incluidos aquellos con dos bordes denticulados en el que sólo presentan uno de ellos con el retoque bifacial requerido) y 8 unifacial; 16 poseen el dorso abatido y 5 no poseen dorso; 12 tienen el dorso tallado completo y 4 parcialmente; y por último, 13 presentan truncaduras en ambos extremos (incluida una lámina que sólo posee algunos retoques en las fracturas que componen sus extremos), 5 una sola truncadura, 1 ninguna, y dos presentan uno de los extremos rotos. — Perforadores-taladro: Contamos con 4 perforadores, de los que 1 es atípico. Todos han sido realizados sobre fragmentos de láminas, uno distal, otro proximal, con talón liso, y los otros dos mediales, teniendo uno la base fracturada y el otro con fractura retocada. Los típicos presentan retoque abrupto, en uno de los cuales el retoque afecta a ambos bordes en su totalidad. — Truncaduras: Hay 3, dos sobre lámina, de talones abatidos, y una sobre lasca, de talón liso. Una de las primeas es cóncava en extremo y sus lados también están retocados. La otra es recta oblicua sobre fragmento de lámina cuya fractura presenta retoque. La truncadura se consiguió mediante un retoque semiabrupto. La otra truncadura se realizó sobre lasca interna. Láminas de borde abatido: Contamos con 3, de las que dos son microlaminillas, y la tercera, fracturada, debió serlo también. Una de ellas presenta un microrretoque en el borde opuesto al dorso. Geométricos: Sólo se ha localizado un ejemplar. Tiene forma trapezoidal, teniendo en sus extremos un retoque abrupto. Su lado mayor mide 18 mm. y el menor 6 mm. —Raspadores: Se contabilizan 2, laterales cortos; uno levemente destacado y el otro doble. Los dos han sido elaborados sobre lascas anchas, presentando uno retoque inverso. Uno posee talón cortical y el otro liso interno. Buriles: Hay 1, sobre plano con un solo paño. Se ha utilizado como soporte una lámina con talón suprimido y posee en el lado opuesto un retoque marginal de microdenticulado. Denticulados: Se han encontrado 2, y están realizados sobre pequeñas lascas. Una de ellas posee retoque simple y la otra marginal directo. El denticulado lo forman pequeñas muescas retocadas. Sólo uno posee talón, y es liso interno. Raederas: Se contabilizan 3, de las que dos son simples rectas y la tercera doble recta, y todas poseen retoque simple. Una de las simples está realizada sobre lasca levallois atípica con talón liso. La otra presenta el frente de raedera interrumpido por una amplia muesca en uno de sus extremos. La doble tiene talón liso, y mientras en uno de sus lados la zona retocada cubre todo el borde, en el otro sólo ocupa algo más de la mitad. Cepillos: Hay . 1, realizado sobre un núcleo que utilizó como soporte un producto de talla anterior (reutilización). presenta huellas de extracciones de microlaminillas estrechas en el plano de deslizamiento y su frente está bien indicado mediante retoques simples sobreelevados. Diversos: Contamos con 3 piezas. Un frente de raspador, posiblemente sobre lámina, cuya fractura se halla retocada. El frente está retocado mediante retoque abrupto oblicuo al eje técnico de la pieza. Un astillado sobre un fragmento de lámina, presentando ambos extremos astillados, uno bifacialmente. Y, por último, una lámina que presenta el talón suprimido y una muesca laterobasal retocada a modo de pedúnculo. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 45 — Rotos: 2 piezas. Una podría tratarse de una pieza de hoz, ya que presenta un filo retocado del que destaca un bec opuesto a un dorso natural excepto la parte fracturada que parece tener una extracción abrupta a modo de dorso. La otra pieza rota es una lasca de semidescortezado en uno de cuyos bordes hay un retoque simple continuo, por lo que podría tratarse de una raedera simple lateral. Posee talón liso. Del análisis efectuado comprobamos que nos hallamos ante una industria donde sobresale el elemento laminar, con predominio de las láminas anchas (10-20 mm.), de equilibrio entre talones lisos y abatidos (30 talones abatidos, 34 lisos, 2 facetados, 7 Corticales, 1 diedro y 5 puntiformes). Hay pocos núcleos, y los existentes son de pequeñas dimensiones, siendo importante que la tercera parte de ellos procedía de reutilizaciones de industrias antiguas (presumiblemente paleolíticas). Esto, unido a la escasez de lascas corticales y de semidescortezado, nos aleja de la posibilidad de encontrarnos ante un taller. Por otro lado, también es notorio que no hayamos encontrado ningún núcleo que mostrase huellas de extracciones de las láminas controladas. En cuanto a las piezas tipológicas, se trata de una industria con débil presencia de la técnica levallois, abundancia de láminas con retoque continuo, donde abundan las de tipo evolucionado, significativo número de muescas, gran representación de dientes de hoz y testimonial de cepillos, y presencia moderada de sustrato Paleolítico (raspadores, buriles, perforadores y raederas) y del Epipaleolítico (laminillas de borde abatido y geométricos). Así, pues, nos encontramos ante un conjunto lítico perfectamente compatible con el conjunto cerámico del yacimiento. Por un lado contamos con elementos que podrían adscribirse al Neolítico de las cerámicas acanaladas y a la alrnagra, laminillas de dorso abatido y geométricos, acompañados de buriles, raspadores, raederas, muescas, denticulados y algún que otro taladro, útiles éstos que si bien son más usuales en etapas inmediatamente anteriores, en algunas ocasiones pueden documentarse en contextos neolíticos; y por otro, un volumen de restos propios de una etapa posterior, como los dientes de hoz, los fragmentos de láminas anchas, un cepillo, perforadores-taladros,... que deben insertarse en los inicios del Calcolítico. B.- PIEDRA PULIMENTADA Dentro de este capítulo (0,18% del total de los conjuntos) contamos con un fragmento distal de hacha (fig. 8: 1010); está bien pulimentada y ofrece una sección elíptica. Mide 6 cm. de longitud, 2,9 cm. de anchura y 2 cm. de grosor. C.- ADORNO Sólo ha llegado hasta nosotros un colgante obtenido sobre un caracol y un fragmento de brazalete. El primero de ellos, de procedencia posiblemente marina, presenta una perforación y restos de pulimento. La segunda pieza está fabricada sobre calcita. D.- VARIOS En este apartado hemos incluido un fragmento de cuarzo que cuenta con dos extracciones. Mide 22,5 mm. de longitud por 8,5 mm. de anchura. Supone el 0,18% del material de este yacimiento. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
46 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS E.- CERÁMICA El siguiente conjunto que analizamos procedente de este yacimiento lo integran un total de 340 piezas (63,69% del total), parte de las cuales fueron dadas a conocer por uno de nosotros (Fernández Caro 1992). Como en el caso anterior, también este yacimiento ha proporcionado conjuntos industriales de diferente tipología y adjudicación cronológica y cultural distinta, de manera que los analizaremos separadamente, aunque, como resulta lógico al tratarse de materiales de superficie, hayamos tenido cierta dificultad con determinados items a la hora de incluirlos en un período determinado, como ocurre con algunos fragmentos de cerámica a la almagra, cuyas características están más en consonancia con las que se presentan en el Calcolítico que en el Neolítico. El grueso del material procedente de este yacimiento corresponde al Calcolítico y a la Edad del Bronce que, con un total de 155 fragmentos cerámicos, alcanza un valor porcentual bastante elevado, 45,60%. Por su parte, los restos adjudicables al Neolítico, con sólo 36 piezas, suponen únicamente el 10,88%, corriendo a cargo de los fragmentos atípicos sin decorar el 43,52% que resta. — Cerámica adjudicable al Neolítico A este período corresponden la mayoría de los fragmentos pertenecientes a cerámica decorada, que contabilizan un total de 36, constituyendo el 10,88% del total cerámico y el 19,27% del material cerámico selecto. Contamos con las siguientes especies cerámicas: — Almagra . . . . 23 fragmentos 62,18% — Acanalada . . . 4 10,81% — D.P.A 4 10,81% — Incisa 3 8,10% — Impresa . . . 3 8,10% TOTAL . . 37 100,00% Dada la escasez de los restos atribuibles al Neolítico que proceden de este yacimiento, no hemos creído conveniente emplear la estadística para su análisis, ofreciendo globalizadamente sus características generales. Cerámica a la Almagra Es la especie más abundante de este primer conjunto. — Superficies: Ext. Int. Cocción: Bruñida 1 (-) Reductora 12 Alisada Muy Fina . . 3 (-) Oxidante 2 Alisada Fina 7 6 Nervio 6 Alisada 12 13 Alternante 3 Alisada Tosca (-) 3 Erosionada. (-) 1 — Desgrasantes: — Espesores: — Color: Ext. Int. Muy Finos . . 6 -6 mm . . 2 Marrón . 18 15 Finos 6 6-9 mm . . 11 Negro . . 5 8 Medios . . . 11 9-12 mm . . . . 8 +12 mm . . . . 2 SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 47 — Pigmento: Ext. Int. — Localización: Bermellón 14 9 Exterior 10 Anaranjado 9 4 Interior (-) Ambas 13 — Tipos de fragmentos: Bordes 5 Arranque de cuello y galbo 1 Carenas 1 Arranques de S.P.S 1 Atípicos 15 Por su parte, los tipos de labios presentes corresponden todos a la forma redondeada, no habiendo sido posible determinar en ningún caso ni la dirección ni el diámetro debido a la alta fragmentación del material. Asociaciones decorativas Impresiones 4 Acanaladuras 3 Incisiones 1 Impresiones y acanaladuras 1 Los temas impresos asociados a la almagra describen en tres ocasiones motivos circulares que se localizan, en un caso, debajo del labio, tanto al exterior como al interior (fig. 7: 514), en otro en la línea de carenación de la vasija, y en el que resta en el galbo, siendo todos de tamaño medio y presión profunda. El cuarto ejemplar asociado a impresiones consiste en "uñadas" (fig. 7: 1001), de tamaño ancho y presión 'profunda. Las acanaladuras desarrollan líneas horizontales de tamaño medio y presión profunda y suave, así como posibles ángulos en serie, de tamaño medio y presión suave. La asociación decorativa a base de incisiones consiste en líneas horizontales situadas debajo del borde, de tamaño y presión medios. Finalmente, destacamos la asociación decorativa a base de impresiones y acanaladuras que muestra el fragmento n° 1000 (fig. 7), semejando las impresiones la impronta de granos de cereal. Cerámica Acanalada Esta especie la integran cuatro fragmentos que se reparten entre un borde y tres atípicos. — Superficies: Ext. Int. — Cocción: Alisada Muy Fina (-) 1 Reductora 2 Alisada Fina 1 (-) Alternante 2 Alisada 1 2 Alisada Tosca 1 (-) Tosca 1 1 — Desgrasantes: — Espesores: — Color: Ext. Int. Finos 1 6-9 mm. . . . 3 Marrón. . . 2 2 Medios 2 +12 mm. . . . 1 Negro . . . . 2 2 Gruesos . . . 1 SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
48 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS La temática presenta, en un caso, acanaladuras que parten directamente del labio, de tamaño ancho y presión suave, que presentan restos de pintura roja, de tonalidad bermellón (fig. 7: 503). En dos fragmentos la decoración consiste en acanaladuras horizontales de tamaño fino y presión media. En otro ejemplar, las acanaladuras, de tamaño medio y presión profunda, parecen formar ángulos en serie. Cerámica con Decoración Plástica Aplicada Contamos con cuatro fragmentos que se reparten entre un borde y tres atípicos. — Superficies: Ext. Int. — Cocción: Alisada Fina 1 2 Reductora 4 Alisada 2 1 Alisada Tosca 1 1 — Desgrasantes: — Espesores: — Color: Ext. Int. Finos 1 9-12 mm. . . . 4 Marrón. . . . 3 3 Medios . . . 2 Negro . . . 1 1 Gruesos . . . 1 La decoraciones consisten en la aplicación de cordones, siendo en un caso oblicuo y liso, que parte directamente del labio, y horizontal en tres, mostrando una decoración a base de impresiones e incisiones (fig. 7: 501). Cerámica Incisa Los 3 fragmentos pertenecientes a esta especie cerámica se reparten entre un arranque de S.P.S y dos atípicos. — Superficies: Ext. Int. — Cocción: Alisadas 1 1 Reductora 2 Alisada Tosca 2 2 Nervio 1 — Desgrasantes: — Espesores: — Color: Ext. Int. Finos 2 -6 mm. . . . 1 Marrón. . . . 3 3 Gruesos . . . 1 9-12 mm. . . . 1 +12 mm. . . . 1 La decoración consiste en líneas horizontales en dos fragmentos (fig. 7: 1002) y en líneas oblicuas enmarcadas por líneas verticales en el tercero. Cerámica Impresa Los 3 fragmentos pertenecen a atípicos, uno de ellos decorado mediante cardium. — Superficies: Ext. Int. — Cocción: Alisada Muy Fina . . . . 1 (-) Reductora 1 Alisada Fina 1 (-) Oxidante 1 Alisada (-) 2 Nervio 1 Alisada Tosca 1 1 SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 49 — Desgrasantes: — Espesores: — Color: Ext. Int. Finos 3 6-9 mm . 3 Marrón. . . . 2 2 Negro . . . . 1 1 La decoración consiste en impresiones circulares en dos ejemplares, siendo el tamaño pequeño y la presión media en uno y ancho y medio en el otro (fig. 7: 512). El tercer ejemplar (fig. 7: s/n) presenta una decoración, realizada mediante el borde dentado del cardium, que consta de una banda de impresiones oblicuas rematadas por una línea horizontal impresa, igualmente cardi al . Aunque escasos, la mayoría de los restos cerámicos que acabamos de describir nos parecen perfectamente adjudicables al Neolítico, con presencia de las especies básicas y usuales de este período; no obstante, no descartamos la posibilidad de que algunos de los fragmentos a la almagra pertenezcan a una etapa inmediatamente posterior, si nos dejamos llevar por la escasa calidad que muestra la capa de pigmento, así como por las características de la pasta, más en relación con las que aparecen a lo largo de las fases Inicial y Plena del Calcolítico que las del Neolítico, de factura más cuidada. En lo que se refiere a la adjudicación cultural de la globalidad de los restos que acabamos de analizar, no nos parece necesario repetir para este yacimiento los paralelos ya establecidos para el anterior, puesto que presentan unas características muy semejantes, apreciándose, de hecho, una gran homogeneidad temática entre ambos, de manera que, basándonos en los anteriores paralelos citados, proponemos una adjudicación cultural comprendida entre el Neolítico Medio y el Final, más en consonancia con el Neolítico Andaluz Occidental que con el Oriental. Una cuestión diferente nos plantea la presencia de cerámica impresa cardial que, aunque no resulta ser frecuente, por el momento, en Andalucía Occidental, no está ausente de los conjuntos cerámicos de determinados asentamientos, como es el caso de El Cabezo de Lebrija, donde aparece en los niveles 34 a 32, del Estrato I, adscritos al Neolítico Medio y Final (Caro y otros 1986), en el "Neolítico inicial" de Parralejo (Pellicer y Acosta 1982), estando ausentes en Dehesilla, donde sí se documentan, desde el Neolítico Antiguo A al Neolítico Medio B, las cardialoides (Acosta y Pellicer 1990). Problemática resulta la adjudicación al Neolítico Antiguo de las cardiales detectadas en la Plaza de Mondragón de Ronda al tratarse de materiales que no se encontraban in situ, procediendo de zonas más elevadas (Aguayo y otros 1988). Teniendo en cuenta, pues, que son escasas las cerámicas cardiales contextualizadas en Andalucía Occidental y que en algunos yacimientos aparecen en el Neolítico Antiguo y en otros en la fase Media, no podemos, en este caso, abogar claramente por una adjudicación del Neolítico Antiguo para el fragmento procedente de Los Alamos, sobre todo teniendo en cuenta que sólo contamos con un fragmento de esta especie, frente a un número más elevado de otros sistemas decorativos. Ante estas circunstancias, podemos considerar la posibilidad de que este yacimiento inicie una ocupación neolítica en los momentos finales de la fase antigua, o lo haga en un momento del Neolítico Medio, supuestamente en sus comienzos, teniendo en cuenta la unicidad del testimonio y la generalización de los modelos decorativos característicos del Neolítico Medio. — Cerámica adjudicable al Calcolítico y a la Edad del Bronce Contamos con un total de 155 fragmentos que abarcan el 45,60% del total cerámico y el 80,73% del selecto, distribuyéndose de la siguiente manera: SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
56 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS comunidades productoras, donde, exceptuando la Cueva Chica de Santiago (Pellicer y Acosta 1982) y la Cueva del Cañaveralejo (Gavilán 1985), no se tienen noticias de yacimientos neolíticos. En este sentido, nos parece interesante la relación que manifiestan estos yacimientos con el curso fluvial del Corbones, que constituye, como ya hemos expuesto, una vía natural de comunicación entre el Surco Intrabético de la zona de Antequera y el Norte de la Depresión de Ronda con el Valle del Guadalquivir. Es por dicha vía por donde ha podido llegar el Neolítico a este sector de la campiña de Sevilla, dadas las semejanzas que guardan los restos procedentes de los yacimientos que aquí analizamos con los que han proporcionado otros, tanto en cueva como al aire libre, situados en las distintas serranías de Cádiz y las del sector noroccidental de Málaga. Junto a esta vía de penetración no podemos soslayar la que constituye la principal arteria fluvial andaluza, que cuenta, próxima a su actual desembocadura, con un número cada día más elevado de yacimientos con restos materiales semejantes a los nuestros, pudiendo llegar a compartir una unidad de identidad en este período. En lo referente a las cazuelas carenadas —formas a las que suelen acompañar, entre otros elementos, puntas de flecha y dientes de hoz, útiles éstos ausentes en los conjuntos neolíticos contextualizados, en los que, por el contrario, sí aparecen "elementos de hoz", que definimos como útiles generalmente sobre hoja con doble truncadura—, consideradas por algunos investigadores como correspondientes al Neolítico Final, queremos decir que a nosotros nos parece más adecuada una adjudicación calcolítica, definiendo el comienzo de este período. En favor de esta hipótesis argumentamos un cambio significativo en la cultura material típicamente neolítica, como es la notable disminución que manifiestan las distintas técnicas decorativas, así como la aparición de una forma cerámica totalmente nueva —la cazuela carenada, junto con los ya mencionados dientes de hoz y puntas de flecha—, el acusado descenso de hojas de sílex de tamaño pequeño y su sustitución por otras de mayor longitud, el aumento de hachas y azuelas, el hábitat casi exclusivamente al aire libre, etc. Si bien es cierto que, aunque no con mucha frecuencia, aparecen algunas cazuelas carenadas en el interior de yacimientos en cueva, suelen ir asociadas a platos de borde engrosado, lo que resulta lógico si tenemos en cuenta que las primeras formas conviven con las segundas durante cierto tiempo. No creemos válido el argumento de la ausencia de elementos metálicos para admitir la adscripción al Neolítico de estos conjuntos industriales, puesto que de ser así tendríamos que considerar como neolíticos bastantes yacimientos, cultural y cronológicamente avanzados, en los que el metal o está ausente o es verdaderamente escaso y sólo tiene un valor testimonial, no asegurando su presencia el conocimiento de las técnicas metalúrgicas del grupo en cuestión. Estamos de acuerdo, no obstante, en que la aparición de las cazuelas carenadas, y los restantes conjuntos industriales que le acompañan, no marca tina ruptura con respecto a la anterior tradición de las cerámicas decoradas, pero sí el inicio de una etapa nueva que, a la postre, va a significar un marcado cambio que se gestará y consolidará a lo largo del Calcolítico. En cuanto a los patrones de asentamiento de estas primeras comunidades productoras establecidas en la zona que nos ocupa, poco es lo que podemos apuntar por el momento hasta que no se cuente con mayor número de yacimientos, no obstante, cabe señalar que se localizan en zonas elevadas, sobre todo Los Alamos y San Pedro, con puntos de agua cercanos y situados en torno a la red fluvial principal de este sector, el río Corbones, próximo ya a su desembocadura en el Guadalquivir. De otro lado, la corta distancia existente entre unos yacimientos y otros —11 km. entre Las Barrancas y Los Alamos, y 1 km. entre éste y San Pedro I— y la homogeneidad de los restos materiales aportados por cada uno de ellos, nos sugiere la hipótesis, en caso de ser sincrónicos, de una alternancia en la ocupación, temporal, de estos lugares, al menos entre Las Barrancas y Los Alamos, que suponemos en función del aprovechamiento de recursos de diverso orden, así como, posiblemente, del agotamiento de las tierras más fácilmente cultivables y próximas al hábitat, si hubo una práctica agrícola. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 57 Por su parte, la cercanía existente entre Los Alamos y San Pedro, y el hecho de constituir el primero un subconjunto —Sur— del conjunto de los Cerros de San Pedro —Norte—, parece indicar, más que la existencia de dos yacimientos independientes o el traslado de parte de la población a otro sector del conjunto en un momento determinado del Neolítico, el inicio del hábitat en San Pedro a partir del final del Neolítico o, más bien, del comienzo del Calcolftico Inicial, si tenemos en cuenta el escaso material con posibilidades de adscripción al Neolítico que ha proporcionado este lugar en contraposición al volumen de registros correspondientes al comienzo del siguiente período. Aunque no está dentro de los objetivos que nos proponemos en este trabajo, cuyo motor principal ha sido el dar a conocer los restos neolíticos, nos parece necesario hacer una breve referencia a la perduración que manifiestan los distintos yacimientos aquí analizados, remitiendo al trabajo de Fernández Caro (1992) para una mayor documentación al respecto. Hemos de decir que siempre nos ha resultado difícil de explicar la eclosión poblacional y ocupacional de la casi totalidad de las tierras de valle y de campiña a partir del Calcolftico sin una base anterior, así que, a través de estos yacimientos, con un Neolítico rico y variado, al menos en el caso de Las Barrancas y Los Alamos, con los elementos cerámicos característicos de este período en nuestra región, debe deducirse que no existen verdaderos vacíos de población, sino desconocimiento por falta de trabajos científicos sistematizados, y que esa eclosión ocupacional que se manifiesta en el Calcolítico tiene, como ya hemos expuesto, una etapa previa que se inicia en el Neolítico, constituyendo éste el sustrato sobre el que se desenvuelve aquél. Así, pues, en lo que a la continuidad de estos lugares de hábitats en etapas posteriores al Neolítico se refiere, basándonos en los materiales con que contamos, los yacimientos que aquí se analizan se comportan de manera diferente según los casos. En Las Barrancas, tras el inicio del hábitat durante el Neolítico Medio y Final, se asiste a un abandono del mismo si tenemos en cuenta la ausencia de formas cerámicas claras y definitorias de las distintas fases del Calcolftico, habiendo aportado, por el contrario, unos materiales de raigambre calcolítica que podríamos interpretar, probablemente, como pertenecientes a etapas ya más avanzadas, dentro del Bronce Pleno, afín al que se ha documentado dentro de la zona que estamos analizando, como San Pedro o La Platosa V (Fernández Caro 1992), y en zonas próximas (Amores 1982). Una dinámica diferente nos manifiestan los yacimientos situados en el conjunto de los Cerros de San Pedro —Los Alamos y San Pedro—, donde observamos cómo en todo este conjunto de cerros están presentes las cazuelas carenadas, que indican una continuidad del hábitat durante el inicio del Calcolítico; continuidad que se nos manifiesta bastante intensa en lo que a la ocupación de este sitio se refiere a juzgar por el porcentaje nada desdeñable de las citadas vasijas. Somos de la opinión de que el primigenio hábitat neolítico de Los Alamos perdura durante el Calcolítico Inicial, momento tras el que debió abandonarse hasta el Bronce Final, adelantando la hipótesis de que parte de la población pudiera trasladarse al subconjunto Norte, al sitio denominado San Pedro, cuyos materiales testimonian su actividad en estos momentos y mantiene una perduración hasta tiempos históricos. La escasez de elementos propios del Calcolítico Pleno en San Pedro, ausentes en Los Alamos, no nos permite pensar en una ocupación intensa de estos sitios durante dicha fase, sobre todo en el segundo de ellos, que parece abandonarse durante un espacio de tiempo bastante prolongado. El final del Calcolftico se nos manifiesta con bastante pujanza en San Pedro mediante la presencia de abundantes campaniformes de diferentes estilos. La presencia de esta especie cerámica en este sector del conjunto de los Cerros de San Pedro, y su ausencia en Los Alamos, podría indicar, como ya se ha comentado, un abandono de este sector —subconjunto Sur—, trasladándose la población al subconjunto Norte —San Pedro—, sector que, por otra parte, cuenta con determinados elementos cerámicos que podrían SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
58 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS situarse en el Bronce Pleno, período éste que, como en la mayor parte de Andalucía Occidental, manifiesta también en esta zona una fuerte recesión. Tras las débiles evidencias con que contamos que podrían adscribirse a ese Bronce Pleno, de raíz arcaizante, presentes en Las Barrancas y en San Pedro, en el Bronce Final, documentado en los tres yacimientos analizados, asistimos a un auge considerable desde su inicio. En definitiva, nos encontramos ante unos yacimientos, situados en plena campiña, que cuentan con una fuerte ocupación neolítica en dos de los casos –Las Barrancas y Los Alamos–, que no deben corresponder a yacimientos de tipo campamento de paso, sino a auténticos lugares de hábitats, constituyendo el sustrato sobre el que se desarrolla ampliamente el Calcolítico, restringiéndose durante el Bronce Pleno, como viene siendo una norma común a todo este sector, para florecer de nuevo durante el Bronce Final. BIBLIOGRAFÍA ACOSTA, P. y PELLICER, M. (1990): La Cueva de la Dehesilla (Jerez de la Frontera). Las primeras civilizaciones productoras en Andalucía Occidental. Jerez de la Frontera. AGUAYO, P. y otros (1988): "Excavaciones arqueológicas en el casco antiguo de Ronda (Málaga). Agosto de 1984", A.A.A./ 1985, III. Actividades de Urgencia: 236-239. Sevilla. AMORES, F. (1982): Carta arqueológica de Los Alcores (Sevilla). Sevilla, Excma. Dip. Prov. de Sevilla. BAENA, R. (1993): Evolución cuaternaria (3 m.a.) de la Depresión del Medio-Bajo Guadalquivir y sus márgenes (Córdoba y Sevilla). Tesis doctoral inédita. BAGOLINI, B. (1968): "Ricerche sulle dimensione dei manifatti litici preistorici non riticcati", Annali dell'Univertita di Ferrara, Sezione XV, Vol. I, 10: 195-219. CARO, A. y otros (1986): "Informe sobre la Prospección Arqueológica con Sondeo Estratigráfico en el Solar de la Calle Alcazaba (Lebrija-Sevilla)", A.A.A. II. Actividades Sistemáticas: 168-173. CARRILERO, M. y MARTÍNEZ, G. (1985): "El yacimiento de Guta (Castro del Río, Córdoba) y la Prehistoria Reciente de la Campiña cordobesa", C.P.U. Gr. 10: 187-223. FERNÁNDEZ CARO, J.J. (1992): Carta arqueológica del término de Fuentes de Andalucía (Sevilla). Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía. GAVILÁN, B. (1985): "Materiales prehistóricos de la Cueva del Cañaveralejo (Adamuz, Córdoba)." lfigea II: 53-77. Córdoba. — y VERA, J.C. (1992): "Breve avance sobre los resultados obtenidos en la excavación arqueológica de urgencia en la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Córdoba)." Antiqvitas 3: 23-30. Museo Histórico Municipal de Priego de Córdoba. JORDÁ, F. y otros (1986): Prehistoria. Historia de España, 1. Madrid, Gredos. MARTÍN DE LA CRUZ, J.C. (1994): El Tránsito del Neolítico al Calcolítico en el Litoral del SurOeste Peninsular (E.A.E. 169). Madrid, Ministerio de Cultura. NAVARRETE, M a .S. (1976): La Cultura de las Cuevas con Cerámica Decorada en Andalucía Oriental. Univ. de Granada. PELLICER, M. (1964): El Neolítico y el Bronce de la Cueva de la Carigüela de Piriar (Granada), T.P. XV. Madrid. y ACOSTA, P. (1982): "El Neolítico Antiguo en Andalucía Occidental", Colloque Néolithique Ancien. Montpellier (1981): 49-60. Montpellier. PIÑÓN, F. (1988): "El poblamiento neolítico de la orla litoral onubense: estado de la cuestión", Actas del I. Congreso Internacional del Estrecho de Gibraltar (Ceuta, 1987). Madrid: 221-253. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
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60 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS Fig. 1.- Las Barrancas. Material lítico. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 61 Fig. 2.- Las Barrancas. Material neolítico. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
62 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS Fig. 3.- Las Barrancas. Material neolítico. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
54 o 5 o 5 YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) 63 Fig. 4.- Las Barrancas. Material neolítico. \ SPAL 4 ( 1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
64 JOSÉ J. FERNÁNDEZ CARO / BEATRIZ GAVILÁN CEBALLOS Fig. 5.- Las Barrancas. Material calcolítico y del Bronce. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
331 332 ___, L-- 973 972 r7:772-s. Ab, YACIMIENTOS NEOLÍTICOS EN EL RÍO CORBONES (SEVILLA) Fig. 6.- Los Alamos. Material lítico. SPAL 4 (1995) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.1995.i4.02
