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LA COMUNICACIÓN DE LA MITIGACIÓN Y LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO
— Colección Comunicación y Pensamiento — La comunicación de la mitigación y la adaptación al Cambio Climático Coordinadores Rogelio Fernández-Reyes Daniel Rodrigo-Cano Autores (por orden de aparición) Rogelio Fernández-Reyes Daniel Rodrigo-Cano Irene Machuca de la Rosa José Antonio Moreno Cabezudo Antonio Alberto Rodríguez Sousa María Cristina García Carrera
LA COMUNICACIÓN DE LA MITIGACIÓN Y LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO Ediciones Egregius www.egregius.es Diseño de cubierta e interior: Francisco Anaya Benitez © Los autores 1ª Edición. 2018 ISBN 978-84-17270-68-1 NOTA EDITORIAL: Las opiniones y contenidos publicados en esta obra son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión de Egregius Ediciones ni de los editores o coordinadores de la publicacion; asimismo, los autores se responsabilizarán de obtener el permiso correspondiente para incluir material publicado en otro lugar.
Colección: Comunicación y Pensamiento Los fenómenos de la comunicación invaden todos los aspectos de la vida cotidiana, el acontecer contemporáneo es imposible de comprender sin la perspectiva de la comunicación, desde su más diversos ámbitos. En esta colección se reúnen trabajos académicos de distintas disciplinas y materias científicas que tienen como elemento común la comunicación y el pensamiento, pensar la comunicación, reflexionar para comprender el mundo actual y elaborar propuestas que repercutan en el desarrollo social y democrático de nuestras sociedades. La colección reúne una gran cantidad de trabajos procedentes de muy distintas partes del planeta, un esfuerzo conjunto de profesores investigadores de universidades e instituciones de reconocido prestigio. Todo esto es posible gracias a la labor y al compromiso de los coordinadores de cada uno de los monográficos que conforman este acervo. Editora científica Rosalba Mancinas-Chávez Editor técnico Francisco Anaya Benítez Consejo editorial Ramón Reig (Universidad de Sevilla) José Ignacio Aguaded Gómez (Universidad de Huelva, España) Ma. del Mar Ramírez Alvarado (Universidad de Sevilla, España) Augusto David Beltrán Poot (Universidad Autónoma de Yucatán, México) Rafael Marfil Carmona (Universidad de Granada) Amor Pérez Rodríguez (Universidad de Huelva) Carmen Marta-Lazo (Universidad de Zaragoza) Gloria Olivia Rodríguez Garay (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) Mª. Ángeles Martínez (Universidad de Sevilla, España) Marta Pulido (Universidad de Sevilla, España) Martha Elena Cuevas Gómez (Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, México) Martha Patricia Álvarez Chávez (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) Edita:
ÍNDICE PRÓLOGO .................................................................................................. 9 Rogelio Fernández-Reyes y Daniel Rodrigo-Caro CAPÍTULO I. Trump, eventos extremos y Cumbres Internacionales en la cobertura mediática del Cambio Climático ....................................... 13 Rogelio Fernández-Reyes CAPÍTULO II. La educomunicación ambiental hacia la transicion energética desde la perspectiva de género. Estado del arte ....................... 49 Irene Machuca de la Rosa y Daniel Rodrigo-Cano CAPÍTULO III. La comunicación de la mitigación y de la reducción de emisiones ............................................................................................... 59 Rogelio Fernández-Reyes CAPÍTULO IV. Estructura informativa y Cambio Climático: el caso de ‘El País’ ................................................................................................... 77 Jose A. Moreno-Cabezudo CAPÍTULO V. Asesoramiento experto en la divulgación de la ciencia: equipos transdisciplinares como vía de concienciación poblacional frente al Cambio Climático ......................................................................... 99 Antonio Alberto Rodríguez Sousa CAPÍTULO VI. Un movimiento en marcha: apuntes y soluciones para fomentar la participación en el Cambio Climático desde el periodismo y la comunicación ...................................................................127 Cristina García Carrera CAPÍTULO VII. The communication of adaptation to Climate Change in spanish press ........................................................................... 135 Rogelio Fernández Reyes CAPÍTULO VIII. Ciencia y divulgación sobre la sexta extinción masiva de biodiversidad, ¿es realmente el cambio climático el principal responsable? ............................................................................... 177 Antonio Alberto Rodríguez Sousa
— 15 — 1.- Introducción El cambio climático se ha erigido como uno de los principales retos de la humanidad. La robustez científica al respecto se ha ido acrecentando conforme se han publicado los distintos informes del IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático). En el último, el V Informe (IPCC, 2014), la ciencia ha mostrado unas conclusiones nítidas: confirma que el calentamiento del sistema climático es claro, así como la influencia humana, que ha generado ya impactos en todos los continentes y océanos, y que hará falta mitigar y adaptarse para evitar impactos climáticos dañinos. Además de posicionarse como tema destacado en la agenda científica (IPCC, 2014), se ha situado como tema prioritario en la agenda política internacional (Acuerdo de París, 2015, y Objetivos de Desarrollo Sostenible, 2015), en la agenda económica (World Economic Forum, 2018) y en la preocupación ciudadana (Pew Research Center, 2015). A pesar de que prevalece un amplio consenso en la literatura científica (Cook et al, 2013), en algunos países todavía predominan debates mediáticos sobre su reconocimiento y la influencia antrópogénica (Boykoff, 2013; Painter, 2011). No es el caso de España, donde el escepticismo y negacionismo es minoritario (Hornsey et al., 2018; Meira et al., 2013; Tranter y Booth, 2015). El cambio climático y el calentamiento global1 comenzaron a identificarse como amenaza ambiental a mitad de la década de los 80 en países occidentales como EE.UU., Reino Unido o Alemania. En España la atención mediática comenzó una década más tarde, aunque anteriormente estaba ya considerado como tema grave en esferas científicas, ecologistas y políticas. Los medios de comunicación, como responsables de una función social en su labor, han ejercido un papel decisivo en la divulgación de la información científica. La mayor parte de la información que obtiene la ciudadanía sobre el cambio climático es a través de los medios de comunicación (Meira et al, 2013), teniendo Internet y las redes sociales cada vez más protagonismo en el consumo de información (Reuters Institute, 2017). Además, se observa un considerable paralelismo entre la cobertura en prensa del cambio climático y el calentamiento global, y el interés social sobre el tema, reflejado en las búsquedas de Google (Fernández-Reyes, 2015 a). Si nos apoyamos en la teoría de la agenda setting se puede concluir que los medios de comunicación juegan un papel trascendental en la agenda pública en este tema. 1 La mayoría de relatos periodísticos abordan el “cambio climático”. Se incorpora también “calentamiento global” para enriquecer la investigación
— 16 — Por otro lado, el cambio climático es un asunto marginal para los medios españoles, tanto cuantitativamente (León, 2014)2 como cualitativamente (Teso, 2015)3. Mantienen mayoritariamente, sin cuestionar, los modelos de producción y de consumo (agenda framing) que han desequilibrado -y siguen desequilibrandola biosfera. Apenas se trata la realidad de los límites (Fernández-Reyes, 2015 b) y no existen debates sobre los dos motores del cambio climático: el crecimiento económico y el demográfico. Pero sería un error atribuir la responsabilidad solo a los medios de comunicación. Facilitar la emergencia de toda una nueva cultura, basada en la descarbonización y la resiliencia, es una tarea conjunta, aunque las responsabilidades son bien diferenciadas. Una mayor cobertura mediática no implica siempre una modificación en la opinión pública (Leiserowitz, 2004). La influencia del acontecer histórico se muestra, a veces, de manera indirecta en la cobertura mediática. En otras ocasiones no se trasluce a corto plazo y, otras veces adquieren una existencia autónoma independiente de la naturaleza de los hechos de los que se habla (Piñuel, Gaitán y Lozano, 2013). A pesar de ello, se considera que la cobertura mediática en la prensa es un indicador interesante de contemplar a la hora de aproximarnos a la relevancia atribuida por la sociedad al cambio climático y al calentamiento global. La cobertura mediática en España presenta ondulaciones, al igual que en otros países y en la cobertura internacional, contando con alusiones históricas puntuales (Fernández-Reyes, Piñuel-Raigada y Vicente-Mariño, 2015). La agenda internacional tiene un peso considerable en la cobertura nacional. Cada país cubre episodios de importancia internacional, alternados con referencias a eventos cercanos. Estas singularidades marcan ondulaciones específicas en los perfiles de este tratamiento en cada territorio (Boykoff, 2011; Boykoff et al, 2018 a; Doulton and Brown, 2009; Holt and Barkemeyer, 2012; Schmidt et al, 2013). Los principales hitos de la cobertura del cambio climático y del calentamiento global en la prensa española aparecen, principalmente, en los meses en los que se celebran las Cumbres de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Las COPs (Conferencias de las Partes), por tanto, tienen un efecto catalizador. Otros elementos que han tenido especial repercusión han tenido que ver con los informes científicos del IPCC, con el Protocolo de Kioto, con el documental An Inconvenient Trut de Al 2 En los periodos analizados, el número de informaciones sobre cambio climático no llegó al 0,2% del total, siendo el 0,19% de la muestra analizada para el caso de los informativos de televisión (León, 2014:16) 3 Según la investigación realizada por Gemma Teso en las televisiones españolas, el tratamiento del cambio climático se caracteriza por la superficialidad y falta de contextualización, en piezas de una duración entre 1 y 2 minutos de promedio (Teso, 2015: 638)
— 17 — Gore, con acuerdos, declaraciones y posicionamientos políticos, con acontecimientos internacionales, con documentos como el informe Stern, o con eventos climáticos extremos. Estos hitos alimentan la cobertura, al menos temporalmente, haciéndose sitio en la agenda mediática entre otros temas cotidianos con atractivo informativo. Se observa que los eventos significativos sobre el cambio climático generan una apertura a un mayor tratamiento del tema en la agenda mediática. Este fenómeno ocurre también en el mes o meses previos y posteriores a dichos eventos significativos, a veces sin que se puedan establecer lazos de retroalimentación definidos entre los eventos y las informaciones publicadas. La influencia de la agenda internacional en la agenda nacional es considerable (Fernández-Reyes, Piñuel-Raigada, Águila Coghlan, 2017). Sería interesante profundizar en ello. El presente artículo trata de avanzar en esa dirección. Tras la Cumbre de París, en diciembre de 2015, se han sucedido numerosos eventos en el ámbito del cambio climático. La postura del nuevo presidente de los EE.UU. ha tenido especial eco en los medios de comunicación. Además, se han producido una serie de eventos extremos que son y serán más evidentes en el escenario de cambio climático en el que nos encontramos, presentándose con más frecuencia o con mayor virulencia: olas de calor, un periodo de sequía y huracanes. Otros acontecimientos han sido las Cumbres de Marrakech y la de Bonn, y la celebración de una reunión del G20. De todos estos potenciales hitos o temas a tratar en la cobertura mediática del cambio climático, nos preguntamos cuáles han logrado salir reflejados en los medios y cuáles han pasado inadvertidos. Como se puede apreciar en el Gráfico 1, los principales picos de cobertura mediática tras la Cumbre de París en prensa española hasta el presente (junio de 2018) se produjeron en noviembre de 2016 y junio de 2017, directamente relacionado con el presidente Trump. Estos dos meses de mayor pico en la cobertura mediática, tal como se puede apreciar en el Gráfico 1, no sólo se dio en España (Fernández-Reyes, 2018)4, también en América Latina (Fernández-Reyes et al., 2018)5 y en el cómputo global (Boykoff et al., 2018 a)6. 4 http://sciencepolicy.colorado.edu/media_coverage/spain 5http://sciencepolicy.colorado.edu/icecaps/research/media_coverage/latin_america/index.html 6 http://sciencepolicy.colorado.edu/icecaps/research/media_coverage/world/index.html
— 18 — Gráfico 1. Cobertura en prensa española de los términos cambio climático o calentamiento global (en 2000-jn 2018): datos por cabecera y agregados Fuente: Fernández-Reyes, R. (2018). Spain Newspaper Coverage of Climate Change or Global Warming, 2000-2018. Como referencia de la cobertura de Trump en la prensa tomamos el trabajo A Review of Media Coverage of Climate Change and Global Warming in 2017, del Media and Climate Change Observatory (Boykoff, et al., 2018 b), el cual destaca el protagonismo del presidente estadounidense, como muestra la nube de palabras de la Figura 1. A lo largo del año 2017, el término Trump apareció 19.184 veces en 4,117 relatos de periódicos estadounidenses, en una proporción de casi 4.7 veces de promedio por artículo en los que también aparecía “cambio climático” y/o “calentamiento global”. Figura 1.- Nube de palabras en la cobertura del cambio climático o calentamiento global en diarios The Washington Post, The Wall Street Journal, The New York Times, USA Today y Los Angeles Times de EE.UU. en 2017 (Boykoff et al., 2018 b)
— 19 — La cobertura mediática de cumbres internacionales ha sido objeto principal de numerosas investigaciones en España (Aguila, 2015; Arévalo, 2012; Blanco, Quesada y Teruel, 2013; Cáceres, Sánchez y Morales, 2012; Erviti y Lara 2011; Fernández-Reyes, 2016; Fernández-Reyes, Piñuel y Aguila, 2017; Gaitán y Piñuel, 2012; León, 2011; León y Erviti, 2011; León y Lara, 2013; Lopera, 2011; Piñuel, Gaitán y Lozano, 2012; Piñuel y Teso, 2012; Rueda, 2014; Sánchez, Morales y Cáceres, 2012; entre otras). Según se desprende de dichos trabajos, en línea con la literatura internacional al respecto, las Conferencias de las Partes han sido uno de los principales atractivos abordados por los medios de comunicación. Los fenómenos meteorológicos extremos y su vinculación con el cambio climático son objeto de estudio de un grupo de científicos reunidos en torno al proyecto World Weather Attribution, en donde se incluye una investigación sobre la ola de calor de 2017. Sobre la comunicación de los fenómenos meteorológicos extremos hay varios trabajos, si bien escasean los específicos sobre las olas de calor (Fernández-Reyes, 2012; Gavin et al., 2011; Jiménez y Martín-Sosa, 2017; Joy et al, 2016; Lopera y Moreno, 2014; Lopera, 2013; Lopera, 2017; Nerlich, B., y Jaspal, 2013; Pasquare y Oppizzi, 2012). En ellos se aprecia la lenta evolución de la vinculación de los eventos extremos con el cambio climático. Sobre la comunicación de la sequía en España tenemos constancia de un trabajo, centrado en la cobertura en prensa, que muestra la incorporación reciente del cambio climático como tema principal (León y Ruiz, 2012). 2.- Marco teórico y Metodología Nos apoyamos en el marco teórico de la escuela de los marcos interpretativos (Snow and Benfrod, 1988), en la teoría de la amplificación del riesgo (Renn et al., 1992) y en la teoría de las representaciones sociales de Sergi Moscovici (1979). Sobre la base del interaccionismo simbólico, la teoría de los marcos interpretativos hace referencia a los significados compartidos, las estructuras simbólicas y los esquemas cognitivos que organizan la percepción y la dirección de la acción colectiva. Los medios de comunicación y sus discursos se convierten en elementos centrales del análisis, desempeñando un destacado papel en la interpretación de acontecimientos, ejerciendo a la vez como testigos y como actores. A partir de este desempeño de constructores de la realidad social, seguimos la teoría de la amplificación del riesgo, la cual vincula la experiencia social del riesgo al volumen de cobertura en la prensa. La metodología aplicada es el análisis de contenido (Bardin 1986; Gaitán y Piñuel, 1998).
— 20 — Los objetivos planteados son: 1. Estudiar la presencia mediática o el protagonismo de: Donald Trump (cuantitativa y cualitativamente), eventos extremos (olas de calor de 2017, sequía en España y huracán Irma) y encuentros internacionales (Conferencia de las Partes en Marrakech y Bonn, y Cumbre del G20). 2. Investigar la vinculación entre los eventos extremos y el cambio climático 3. Analizar qué ámbito geográfico es protagonista en los relatos 4. Examinar los términos más frecuentes en la construcción de los titulares. La unidad de análisis es cada uno de los relatos en los que aparecen los textos “cambio climático” or7 “calentamiento global” en el diario El Mundo. La información se extrae con el buscador My News Hemeroteca en el apartado “Profesional” en el periodo de seis meses, comprendido entre junio y noviembre de 2017, en el que suceden varios acontecimientos potenciales de ser vinculados al cambio climático. También se estudia, puntualmente, el mes de noviembre de 2016, por ser el mes de mayor pico en la cobertura en prensa tras la Cumbre de París. El diario seleccionado es El Mundo, por ser el diario español que cubre con mayor volumen los términos analizados entre los diarios que se estudian en Media and Climate Change Observatory (MeCCO) (Fernández-Reyes, 2018), de la Universidad de Colorado. También se analizan El País, La Vanguardia y Expansión en un epígrafe puntual. La metodología seguida es el análisis de contenido. Se aplica una serie de variables con categorías a cada relato. Esta información se clasifica y se analiza con el programa informático SPSS Statistic 20. Los resultados se presentan en gráficos Excel. Las variables que se recogen son las siguientes: 1. Mes de la publicación: las categorías contempladas son los meses junio, julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre de 2017 (y noviembre de 2016 en algún epígrafe). 2. Protagonismo temático: se mide la proporción de la presencia de Trump en los titulares (la unidad de registro incluye el titular, el antetítulo, subtítulo y el pie de foto); se analiza si Trump aparece ligado a información negativa, positiva, mixta o neutra (la unidad de registro solo incluye el titular); y se estudia la presencia cuantitativa de otros temas potencialmente vinculados en mayor o menor medida con el cambio climático, tales como eventos 7 Relatos en los que aparece “cambio climático”, “calentamiento global”, o ambos
— 21 — extremos y reuniones internacionales (la unidad de registro incluye el título, el antetítulo, subtítulo y el pie de foto). Por otro lado, se mide la proporción de vinculación de eventos extremos con el cambio climático en los diarios españoles El Mundo, El País, La Vanguardia y Expansión (en esta ocasión la unidad de registro es todo el relato). 3. Ambito geográfico del relato: las categorías contempladas son local-comarcal, provincial, regional, nacional, Europa-continental, internacional-extranjero, genérico-difícil de contextualizar (la unidad de registro es todo el relato). 4. Titulares: se elaboran nubes de palabras a través de la herramienta https://www.nubedepalabras.es/ (la unidad de registro es el titular). 3.- Análisis 3.1.- Número de fichas por meses A la hora de validar las informaciones que extrajimos con el buscador My News se descartaron las que no contenían un titular. Las unidades de análisis que se analizan en los seis meses seleccionados, desde junio a noviembre de 2017, más el mes de noviembre de 2016, son 695: Tabla 1.- Piezas periodísticas analizadas por meses en El Mundo Mes analizado Nº piezas Noviembre 2016 118 Junio 2017 118 Julio 2017 76 A gosto 2017 62 Septiembre 2017 96 Octubre 2017 123 Noviembre 2017 102 TOTAL 695 Los meses de noviembre de 2016, y junio y octubre de 2017 son los meses que más fichas contienen. Los dos primeros se caracterizan por una presencia destacada de Trump, como veremos. El mes de octubre de 2017 destaca por la presencia de la película de Al Gore Una verdad muy incómoda: ahora o nunca en las carteleras.
— 22 — 3.2.- Protagonismo temático y contraste a) Trump La prominencia de las noticias sobre el cambio climático o el calentamiento global asociadas con Donald Trump en 2017 ha sido referida como “Trump Dump” en los EE.UU. Esto es, el fenómeno por el cual, la atención de los medios de comunicación se centró en las acciones de Trump en vez de en otros eventos relacionados con el clima (Boykoff et al., 2018 b). La gran carga emotiva (Gómez, 2017) junto a las posiciones aislacionistas del presidente estadounidense son tónicas discursivas atractivas para los medios de comunicación. Entre los elementos clave de la presencia mediática de Donald Trump en noviembre de 2016 y a lo largo de 2017 se encuentran: Noviembre de 2016 fue el primer pico más importante en la cobertura mediática del cambio climático y/o el calentamiento global en España (Fernández-Reyes, 2018) y el segundo pico en el mundo (BoyKoff et al., 2018 a) tras la Cumbre de París. En este mes, la Cumbre del Clima COP22 de Marrakech estaba sobresaliendo en la cobertura mediática, pero, a partir del día 9, Trump le arrebató el protagonismo tras vencer en las elecciones estadounidenses. El nuevo mandatario, reconocido negacionista, apareció rápidamente ligado en la prensa a su consideración del calentamiento global como iniciativa china para lograr que la industria norteamericana dejara de ser competitiva. A partir de aquí, la postura y decisiones de Trump marcarían una considerable atención mediática del cambio climático y/o calentamiento global en 2017, tanto por la incertidumbre que generó como por las reacciones que suscitó. Figura 2.- Tuit de Donald J. Trump sobre el calentamiento global 8 Enero de 2017 fue otro pico importante con la toma de posesión del nuevo presidente norteamericano. Entre sus medidas, en los pri- 8 http://www.elmundo.es/internacional/2016/11/09/58236dede2704ebc6a8b4575.html
— 23 — meros días, se encontraron la eliminación de casi todas las menciones al cambio climático en la web de la Casa Blanca9, la autorización de los oleoductos Dakota Access y Keystone XL, así como la reducción de los fondos de las agencias federales. Por contra, las reacciones en Davos reforzaron el apoyo al Acuerdo de París, y el presidente chino Xi Jinping defendió que China estaba lista para dar un paso adelante en el liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático10. En febrero y marzo tuvieron eco los nombramientos del nuevo gabinete, concretamente en la agencia medioambiental, convertida en un fortín negacionista. Scott Pruitt, el máximo responsable medioambiental de Estados Unidos, cuestionó la contribución del hombre al cambio climático contradiciendo el consenso científico y a la postura de la propia Agencia de Protección Medioambiental (EPA) que él dirigía11. Por otro lado, el plan energético de Trump no aludió a las renovables, poniendo el foco en el petróleo y el gas de esquisto12. Los científicos trataron de proteger los datos científicos como reacción a la beligerancia contra los términos cambio climático y su presencia en instituciones como la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) o la Agencia Nacional Atmosférica y Oceánica (NOAA)13. En el mes de abril se firmó una orden ejecutiva para la anulación del Plan de Energía Limpia de Obama, baluarte de la estrategia de la lucha contra el cambio climático del anterior presidente. Durante abril y mayo los medios de comunicación abordaron la decisión de Trump de abandonar el Acuerdo de París, teniendo su punto álgido en la cumbre del G7 en Italia. “Un G7 de seis contra uno” fue un titular de El Mundo, en el que se patentaba la distancia con el presidente estadounidense en materia de cambio climático14. Junio supuso el segundo mayor pico de atención mediática tras la Cumbre de París en España. La atención mediática la catalizó la decisión de Trump de abandonar el Acuerdo de París, al que calificó 9http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/21/estados_unidos/1484963310_078554.amp.html 10 http://www.scmp.com/comment/insight-opinion/article/2066011/insular-trumps-first-days- show-he-has-already-turned 11 https://elpais.com/internacional/2017/03/10/estados_unidos/1489109810_329482.html 12 https://america.energias-renovables.com/panorama/temores-confirmados-el-plan-energe- tico-de-trump-20170123 13 http://cambioclimaticoypobreza.org/los-cientificos-protegen-los-datos-del-cambio-clima- tico-miedo-trump/ 14 http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/27/59296470468aeb3d788b4626.html
— 24 — como “debilitante, desventajoso e injusto”. Con ello, dio otro giro aislacionista que tuvo como respuesta voces de la comunidad internacional, entre ellas la de Europa, que defendió que el Acuerdo no se renegociaba15. En los meses siguientes disminuyó el protagonismo de Trump. El presidente estadounidense volvió a actuar en solitario ante los acuerdos climáticos en el G20 del mes de julio. El titular del diario Clarín, “El G-20 aísla a Donald Trump y afirma que el acuerdo sobre el clima es "irreversible"”16, ilustró la reacción de la comunidad internacional. El “G19” “tomó nota” de la salida de los Estados Unidos y anunció la unidad en sus compromisos de acción sobre cambio climático, mientras que las críticas a la postura de Trump fueron generalizadas en los medios tanto en los EE.UU. como en todo el mundo. A partir de agosto, la presencia de Trump en el diario español El Mundo fue escueta. En el ámbito internacional se percibió una bajada en octubre, salvo en los medios de comunicación estadounidenses, donde siguió la tendencia de “Trump Dump” durante los últimos meses del año (Boykoff et al., 2018 b). Ambito cuantitativo Para el análisis de la presencia cuantitativa y cualitativa de Donald Trump se escogió el diario El Mundo por ser el que más relatos periodísticos tuvo entre los periódicos analizados por MeCCO en España. Se tomaron aquellas piezas periodísticas que contenían los términos “cambio climático” y/o “calentamiento global” durante los meses de junio a noviembre de 2017 con el buscador My News. A esta cata de 6 meses se sumó noviembre de 2016, por ser el mes con mayor pico de atención mediática provocada por Trump. Se analizaron 695 piezas periodísticas tras descartar los relatos sin titular. Para el análisis cuantitativo se estudió la presencia de Trump en el titular, antetítulo, subtítulo o en el pie de foto. En las ocasiones en las que aparecían dos temas en un mismo titular se contabilizaron en ambos casos. 15 http://www.efeverde.com/noticias/los-lideres-de-la-ue-avisan-de-que-el-acuerdo-de-paris-no-puede-rene- gociarse/ 16 https://www.clarin.com/mundo/20-aisla-donald-trump-afirma-acuerdo-clima-irreversi- ble_0_H1wIeF04Z.html
— 31 — Tabla 4.- Presencia de “ola de calor” en los meses de agosto de 2003 y julio de 2017. Entre paréntesis se muestra el volumen de relatos en los que aparece “cambio climático”. En el total se recogen los porcentajes EL MUNDO EL PAÍS LA VANGUARDIA EXPANSIÓN TOTAL % “ola de calor” A go 2003 99 (12) 172 (7) 113 (2) 36 (0) 420 (21, 5%) “ola de calor” Jun 2017 54 (6) 24 (5) 19 (1) 1 (1) 98 (13, 13,3%) 3.3.- Ámbito geográfico del relato: En un estudio anterior se observaba un paralelismo entre la cobertura internacional y la cobertura nacional del cambio climático y/o calentamiento global, como se puede apreciar en el Gráfico 3. Se concluía que la tendencia de la agenda internacional tenía una considerable influencia en la tendencia de la agenda nacional española, hasta el punto que se podían identificar cinco fases definidas en la prensa española, pareja a la prensa internacional: a) una primera serie de acontecimientos que tuvieron una incipiente y escasa cobertura hasta finales de 2006; b) una segunda fase de ebullición, en 2007; c) una fase de descenso, con ondulaciones, desde 2008 hasta 2013, con un episodio puntual que atrajo una cobertura inusual: la cumbre de Copenhague a finales de 2009; d) una etapa de ascenso a partir de finales de 2013 hasta la Cumbre de París, en diciembre de 2015; y e) una etapa de ascenso entre enero de 2016 y junio de 2017 con respecto a años anteriores, con altibajos (Fernández-Reyes, Piñuel-Raigada, Águila-Coghlan, 2017). Gráfico 3. Comparativa de la cobertura en prensa nacional e internacional de los términos cambio climático o calentamiento global (enero 2004-diciembre 2016) (Fernández-Reyes, et al., 2017)
— 32 — Un siguiente paso planteado fue el estudio de detalles en los relatos de ámbito internacional y nacional. Para ello se elaboraron una serie de categorías que contemplaron distintas escalas: local-comarcal, provincial, regional, nacional, Europa-continental, internacional-extranjero, genérico-difícil de contextualizar. Esto permitió hacer una diferencia entre la localización dentro del territorio nacional y la localización no referida al territorio nacional, bien porque se refiere al ámbito internacional o bien porque es un texto cuyo contenido es universal, genérico, o difícil de contextualizar. En primer lugar, se estudió la localización geográfica de los relatos en el titular, antetítulo, subtítulo y en el pie de foto. Si no ofrecía suficiente información, se estudiaba la pieza periodística completa. Por meses, nos encontramos con estos valores: En el mes de noviembre de 2016 se observó que la escala Internacional- Extranjero fue la que más presencia tuvo. Y el ámbito Exterior es el que contó con más relatos. Gráfico 4.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el mes de noviembre de 2016 La categoría que más relatos tuvo en el mes de junio de 2017 se localizó en la escala Internacional-Extranjero. Prevaleció el ámbito Exterior. Gráfico 5.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el mes de junio de 2017 En el mes de julio de 2017 la categoría que más relatos tuvo volvió a ser Internacional-Extranjero, mientras que prevaleció el ámbito Interior.
— 33 — Gráfico 6.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el mes de julio de 2017 La categoría que más relatos tuvo en el mes de agosto de 2017 se localizó en Regional, prevaleciendo el ámbito Interior. Gráfico 7.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el mes de agosto de 2017 En el mes de septiembre de 2017 la categoría que más relatos tuvo se localizó en Internacional-Extranjero, y prevaleció el ámbito Interior. Gráfico 8.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el mes de septiembre de 2017 La categoría que más relatos tuvo en el mes de octubre de 2017 se localizó en Internacional-Extranjero. Prevaleció el ámbito Interior.
— 34 — Gráfico 9.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el mes de octubre de 2017 En el mes de noviembre de 2017 la categoría que más relatos tuvo se localizó en la escala Regional, prevaleciendo el ámbito Interior. Gráfico 10.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el mes de noviembre de 2017 Al extraer la media de los seis meses entre junio y noviembre de 2017, como una cata temporal, se observa que la categoría Internacional-Extranjero es la que más número de piezas periodísticas tuvo, a la vez que predominó el ámbito Interior: Gráfico 11.- Escala geográfica de los relatos periodísticos en el periodo junio-noviembre de 2017
— 35 — No se encuentra información significativa al cruzar los temas elegidos por meses con las escalas, salvo especiales coincidencias en los dos picos con Trump como protagonista. Estos datos del diario El Mundo no tienen por qué ser un reflejo de lo que presentan otros periódicos. Hay que tener en cuenta que El Mundo cuenta con una red de ediciones regionales, provinciales y locales de la que no disponen de otros diarios generalistas, por lo que favorece la presencia de información de ámbito interior. 3.4.- Titulares Para analizar los titulares se elaboró una nube de palabras por cada mes, así como una nube general de la cata temporal entre junio y noviembre de 2017. Se obviaron pronombres, conjunciones, preposiciones y adverbios, salvo en el caso de “ahora” y “nunca” por ser términos que aparecían en el título de una película y fueron determinantes en el mes de octubre de 2017. Figura 3.- Nube de palabras con los titulares de El Mundo en los meses noviembre de 2016 y desde junio a noviembre de 2017 Noviembre 2016: Junio 2017:
— 36 — Julio 2017: Agosto 2017: Septiembre 2017: Octubre 2017: Noviembre 2017:
— 37 — Al analizar qué términos aparecieron en mayor cantidad de veces en los titulares en cuyos relatos se nombró “cambio climático” or “calentamiento global”, se observaron las siguientes cantidades28: En noviembre de 2016: Trump (12), climático (11), cambio (11), planeta (4), Tierra (4) y EE. UU. (4) En junio de 2017: Trump (10), climático (8), cambio (7), clima (7), verano (4) y calor (4) En julio de 2017 hubo menos cantidad de términos repetidos: Trump (4) y meses (3) En agosto de 2017: climático (5), cambio (5), calor (5), Europa (3) y ciclo (3) En septiembre de 2017: cambio (6), cierre (6), climático (5), futuro (5) y mundo (5) En octubre de 2017: incómoda (15), nunca (15), Ahora (15), cambio (12), climático (11), coches (8) y Bicicletas (7) En noviembre de 2017: cambio (9), carbón (7), climático (7), agua (6), Murterar (5), sostenible (4), Govern (4) y sequía (4) Periodo entre junio y noviembre de 2017: cambio (41), climático (38), Trump (19), nunca (17), incómoda (16), coches (15), Ahora (15), mundo (14), clima (13), agua (13), futuro (12), cierre (11), calor (11), España (10), Murterar (9), Baleares (8), sequía (8), carbón (8) y nuevo (8). Junio a Noviembre 2017: Figura 4.- Nube de palabras en la cobertura del cambio climático o calentamiento global en los titulares de El Mundo, entre junio y noviembre de 2017 28 Los términos más citados se sumaban en las ocasiones en las que aparecían con mayúsculas y con minúsculas
— 38 — 4.- Conclusiones y discusión La ciencia ha mostrado unas conclusiones nítidas sobre el cambio climático en el V Informe del IPCC (2014). Los medios de comunicación suponen la principal fuente de información de la ciudadanía sobre este tema. Han ejercido un papel decisivo en la divulgación de la información científica. Las teorías de la agenda setting y la agenda framming ayudan a comprender la fuerte influencia que los medios de comunicación pueden estar ejerciendo. Por ello, se considera que la cobertura mediática en la prensa es un indicador de interés a la hora de aproximarnos a la relevancia atribuida por la sociedad al cambio climático y al calentamiento global. En un estudio anterior se observaba el considerable paralelismo existente entre la cobertura internacional y la cobertura nacional en España del cambio climático y/o calentamiento global. Se concluía que la tendencia de la agenda internacional tenía una considerable influencia en la tendencia de la agenda nacional, hasta el punto de que se podían identificar cinco fases definidas en la prensa española, pareja a la prensa internacional (Fernández-Reyes, Piñuel-Raigada, Águila Coghlan, 2017). Esta conclusión despertó el interés por detallar la presencia de los picos en la cobertura mediática y la localización espacial de los relatos periodísticos para tratar de aportar más información sobre cómo se está construyendo la representación social del cambio climático a través de los medios de comunicación. Entre junio y noviembre de 2017 se dieron diferentes circunstancias interesantes para investigar por su mayor o menor vinculación con el cambio climático. Se trata de la decisión de Trump de abandonar el Acuerdo de París, la celebración de cumbres internacionales donde el cambio climático era prioritario (G20 y Cumbre de Bonn) y la ocurrencia de eventos extremos (ola de calor, sequía y huracán Irma). Los resultados de la investigación de los titulares de El Mundo en los meses de junio a noviembre de 2017 muestran un protagonismo temático de “Trump”, seguido de la “sequía” y la “ola de calor”, y escasa ausencia de “Bonn”, “G20” e “Irma”. El presidente estadounidense tuvo un protagonismo muy destacado en los titulares de El Mundo en el mes de junio de 201729. Cualitativamente, Trump apareció con una predominante carga negativa en los titulares estudiados. Es ilustrativa la inexistencia de relatos con carga positiva o mixta, así como la pequeña cantidad de relatos con un titular neutro. Del análisis se desprende que Trump hizo sombra a las Cumbres de Bonn y la del G2030. Por otro lado, la Cumbre de Bonn tuvo una marginal presencia, cuestión extraña en una Conferencia de las Partes. 29 Al igual que lo había tenido en noviembre de 2016 30 Al igual que a la Cumbre de Marrakech en noviembre de 2016
— 39 — Del periodo analizado en el diario El Mundo, se desprende que Trump ha sido un hito dentro de la cobertura histórica del cambio climático en la prensa. El presidente estadounidense ha generado los dos picos de mayor cobertura mediática tras la Cumbre de París hasta el presente, esto es, desde enero de 2016 a junio de 2018, manteniendo la tónica de que los principales picos en la cobertura del cambio climático se deben a acontecimientos internacionales. Por otra parte, su protagonismo cualitativamente negativo es novedoso en cuanto a su intensidad. Nunca, en la serie histórica que revisamos en la prensa española en MeCCO (2000-2018)31, una figura ha atraído tanta atención mediática cuantitativa con una connotación negativa. George W. Bush fue calificado como “el texano tóxico”32 o “Bush El contaminador”33 por su postura ante la firma del Protocolo de Kioto, pero no llegó a tener el protagonismo mediático de Trump. Es la primera ocasión que percibimos que los medios españoles revisados reflejan, con una dimensión especial, una reacción ante la inacción o traba a las respuestas al cambio climático. Ello lleva a concluir que nunca había existido una reacción de castigo, en el ámbito del cambio climático, de un volumen como la que la prensa ha proporcionado a Trump. La conexión mediática del cambio climático con los fenómenos meteorológicos extremos puede influir sobre la percepción social del riesgo, aumentando la sensación de vulnerabilidad (Lopera, 2017) y agilizando la acción política (González, 2014). Esto es, los medios pueden favorecer o dificultar la identificación de las principales situaciones de incertidumbre social, así como la participación ciudadana para afrontar con resiliencia, cuando comunican los riesgos y catástrofes (Lozano, Sánchez y Morales, 2017). A partir de los resultados, se concluye que los eventos extremos están, aún, escasamente vinculados con el cambio climático y/o el calentamiento global. No obstante, se percibe un incremento en dicha vinculación en las olas de calor. Los tres eventos extremos analizados en los diarios El Mundo, El País, La Vanguardia y Expansión, “ola de calor”, “sequía” e “Irma”, junto a los términos “cambio climático” y/o “calentamiento global”, aparecieron en una proporción entre el 11 y el 14 %. Sin embargo, cuando comparamos la proporción de relatos que abordaron la “ola de calor” y “cambio climático” en agosto de 2003 con los relatos que la abordaron en junio de 2017 nos encontramos que el porcentaje aumenta del 5 % al 13,3 %. Por tanto, al igual que expone Lopera (2017), aún se mantiene una laguna en la cobertura del 31 http://sciencepolicy.colorado.edu/media_coverage/spain 32 Editorial de El Mundo, 15/06/2001 33 Editorial de El Mundo, 31/03/2001
— 40 — cambio climático como medio para popularizar la conexión cambio climático y eventos extremos, al menos, en este caso, con las olas de calor.34 Los resultados muestran una considerable volatilidad cuando se estudia la localización espacial a la que se refieren los relatos. De manera puntual, la escala más numerosa es la categoría de la escala Internacional-Extranjero, seguida de Regional. Sin embargo, en su conjunto prevalece el ámbito Interior. ¿Hasta qué punto hay una influencia de la agenda internacional en la nacional en la cobertura del cambio climático si la mayor parte de los relatos son de ámbito interior a España? Por un lado, hay que tener presente que El Mundo tiene ediciones locales y regionales, por lo que la información del interior de España tiene más cabida35. Por otro lado, el margen de diferencia no es excesivamente grande (58% frente al 42%). Por tanto, no es incompatible que prevalezca el ámbito interior mientras que los principales hitos sean de ámbito exterior. Se puede mantener la conclusión de que la agenda internacional influye de manera considerable en la nacional, pero no tiene por qué ser más numerosa en volumen de relatos. Al revés, del ámbito nacional al internacional, no se percibe influencia, lo cual indica el peso que tiene la dinámica top down. Al analizar qué términos aparecen en mayor cantidad de veces en los titulares de El Mundo en cuyos relatos se nombra “cambio climático” or “calentamiento global”, en los meses de junio a noviembre de 2017, se observa que las palabras que están más presentes son: “cambio”, en 41 ocasiones; “climático”, en 38; “Trump”, en 19; “nunca”, en 17; “incómoda” en 16. Por tanto, Trump vuelve a ser protagonista si no se tienen presentes los términos de la búsqueda (“cambio climático”). Cuando se contrasta la presencia de los términos que más aparecen en los titulares con el ámbito geográfico del relato (no contabilizamos los términos de la película “Una verdad muy incómoda: ahora o nunca36”), se observa que los que presentan cifras mayores no son de ámbito Interior, sino de la categoría Internacional-Extran- jero (“Trump”, “mundo”) o de la categoría genérico (“futuro”); mientras que 34 Lopera (2017) constata que en las últimas décadas se ha producido un aumento en la frecuencia y/o intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos y que más de un tercio de las informaciones sobre la ciencia del clima en la prensa española incorporan discursivamente el nexo cambio climático-fenómenos meteorológicos extremos 35 El Mundo es el único diario en el que predomina el ámbito interior en un estudio sobre la comunicación de la adaptación sobre cambio climático, mientras que en los diarios El País, La Vanguardia y Expansión prevalecen el ámbito exterior (Fernández-Reyes: La comunicación de la adaptación al cambio climático, Life-Shara, trabajo en edición aún no publicado al presentar el presente artículo) 36 No se incorporan porque la repetición de los términos obedece, como hemos apuntado, a la mención del título de una película y no a la presencia de dichos términos en la construcción de las piezas periodísticas
— 47 — Rueda, A. (2014). El discurso político y el tratamiento periodístico del cambio climático en la prensa española durante las Conferencias de las Partes de Naciones Unidas: de Copenhagen (2009) a Varsovia (2013). Alfara del Patriarca (Valencia): Universidad CEU Cardenal Herrera. Sánchez-Benítez, A., García-Herrera, R., Barriopedro, D., Sousa, P.M. y Trigo, R.M. (2018). “June 2017: The Earliest European Summer Mega‐heatwave of Reanalysis Period”, Geophysical Research Letters, Vol 45, 4, pp. 1955-1962 Sánchez, M.L., Morales, E. y Cáceres, M.D. (2012). “La cobertura televisiva de la Cumbre de Cancún: agenda temática, discursos y fuentes en los informativos españoles”, index.comunicación, v. 2 n 1. Universidad Rey Juan Carlos Schmidt, A., Ivanova, A. and Schäfer, M.S. (2013). “Media attention for climate change around the world: A comparative analysis of newspaper coverage in 27 countries”, Global Environmental Change 23 (5), 1233-1248 Snow, D. y Benfrod, R.D. (1988). Ideology, Frame Resonance, and Participant Mobilization en Klandermans, Kriesi y Tarrow (eds): From Structure to Action. Social Movement Participation Across Cultures. JAI Press, Greenwich Teso, G. (2015). Comunicación y representaciones del cambio climático: el discurso televisivo y el imaginario de los jóvenes españoles. Tesis doctoral, Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid Tranter, B y Booth, K (2015). “Scepticism in a changing climate: A crossnational study”, Global Environmental Change, núm. 33, pp. 154–164 World Economic Forum (2018). The Global Risks Report 2018 13th Edition
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— 49 — CAPÍTULO II LA EDUCOMUNICACIÓN AMBIENTAL HACIA LA TRANSICION ENERGÉTICA DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO. ESTADO DEL ARTE Dra. Irene Machuca de la Rosa Universidad de Sevilla, España Dr. Daniel Rodrigo-Cano Universidad de Sevilla, España Resumen La civilización actual se encuentra ante el gran reto de los próximos años, el cambio climático, para ello es necesario una transición ecológica que permita alcanzar los objetivos del desarrollo hacia una sociedad sostenible, justa e igualitaria. La transición ecológica pasa, necesariamente, por una transición energética que, desde las energías renovables, permita una participación efectiva y democrática de la energía. Esta transición requiere la participación de todos los sectores de la sociedad y es necesario poner el acento en la igualdad, para ello se ha de incorporar la perspectiva de género en cualquier acción que pretenda alcanzar a toda la sociedad. En esta transición socioecológica el papel de la educomunicación ambiental que permita, desde las buenas prácticas tecnológicas, educar para el cambio de actitudes, valores y compartamientos situando a la vida en el centro de la toma de decisiones Palabras claves Educación ambiental, Perspectiva de género, Transición energética
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— 51 — 1. La Educomunicación ambiental Nos enfrentamos a la última oportunidad para realizar una gran transición, para ello las TIC van a desempeñar una función imprescindible, por un lado, es necesario el desarrollo de tecnologías capaces de poner en práctica los derechos humanos en cada rincón del planeta, y en el que se pueda llevar a cabo la cultura de la paz y el diálogo, y, por otro lado, son necesarias TIC que pongan la vida en el centro de las políticas y la defensa del bien común como bandera de la sociedad que deseamos. Para ello es necesaria una Educomunicación Ambiental que desarrolle las habilidades digitales y tecnológicas capaces de establecer vínculos entre la sociedad, y la tecnología que permitan participar en procesos participativos en los que las personas incorporemos criterios de sostenibilidad, feminismos y justicia global en las decisiones que se tomen (Rodrigo-Cano, 2018). En todo caso, la educomunicación ambiental debe asumir su perfil más pedagógico capaz de adquirir nuevos conocimientos básicos y aprender a buscar las informaciones pertinentes para mejorar la comprensión de los fenómenos y de las problemáticas ambientales con el fin de emitir diagnósticos y tomar decisiones acertadas; permitir ejercitarse en la resolución de problemas reales; desarrollar facultades intelectuales, motoras y afectivas que posibiliten la formulación y operación de las soluciones; promover el desarrollo de una visión crítica; poner el énfasis en los procesos de percepción; fomentar el desarrollo de la competencia educativa de los sujetos actuantes; educar y formar individuos para potenciar el cambio de actitudes, valores, prácticas y comportamientos (Aparicio-Cid, 2016). La dificultad que plantean las instituciones educativas es asumir el desafío educativo ante la disparidad emocional, la posibilidad de movilización que poseen los medios de comunicación concentrados en unas pocas manos (Reig & Labio-Bernal, 2017). La responsabilidad social que los medios tienen, o deberían tener como elementos de servicio público, cuyo rol además de entretener, es también informar y educar (Robles, 2011). Para este reto necesitamos que los líderes desde la educomunicación ambiental promuevan un transición energética y democrática, la soberanía alimentaria y la soberanía informativa, para ello, es necesario plantear un futuro utópico para caminar hacia él, desde la educación y desde la comunicación. 2. La Transición Energética Para impulsar la transición hacia la sostenibilidad en nuestros sistemas urbanos y metropolitanos es preciso promover estrategias de diálogo y colaboración entre la acción institucional y los procesos ciudadanos emergentes sustentados en movimientos sociales de base, temáticos o vecinales, y es en
— 52 — este contexto donde el barrio toma mayor protagonismo, por considerarse la escala socio-territorial y el entorno de proximidad idóneo para relocalizar la resolución de las necesidades cotidianas (De Manuel Jerez et al., 2012; López Medina et al., 2014). Las políticas sobre cambio climático y urbanismo sostenible van entrelazándose a lo largo de estos últimos veinticinco años, desde la Cumbre de Río (1992). Con el Protocolo de Kyoto (1997), los países industrializados que lo firman se comprometen a disminuir sus emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. A pesar del avance que supuso en cuanto al compromiso de reducción de emisiones, se considera un acuerdo controvertido por los “mecanismos de flexibilidad” introducidos, que permiten comercializar con los créditos de emisiones entre los países que más emiten y los que menos: Transacción de Emisiones, Implementación Conjunta y Mecanismo de Desarrollo Limpio. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que los sustituyen, también conocidos como los Objetivos Mundiales, se ocuparán de desafíos globales como la energía, los alimentos, el clima y el empleo. Los ODS que se pusieron en marcha en enero de 2016, pretenden orientar, de manera ambiciosa, las políticas globales durante los próximos quince años, mediante un Plan Estratégico centrado en ámbitos claves como la mitigación de la pobreza, la gobernabilidad democrática y consolidación de la paz mundial, el cambio climático y el riesgo de desastres naturales, o la desigualdad económica. Alcanzar los ODS requiere la colaboración de todos los actores por igual: gobiernos, sector privado, sociedad civil y ciudadanos, para lograr un cambio positivo y asegurar para las generaciones futuras un planeta mejor. Los diecisiete objetivos se presentan interrelacionados, de manera que la clave del éxito de uno involucrará las cuestiones más frecuentemente vinculadas a otro, proporcionando orientaciones y metas claras para que cada país atienda sus prioridades al mismo tiempo que los desafíos ambientales del mundo en general. Tras el Acuerdo de París (diciembre 2015), que marcó la agenda sobre cómo mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático en las próximas cruciales décadas, y la puesta en marcha de los ODS (enero 2016), muchos de los cuales están directa y explícitamente relacionados con la salud de las áreas urbanas, en tanto que su éxito dependerá de su implementación a nivel local, Hábitat III supone un hito importante para consolidar la implementación de los compromisos sobre clima y desarrollo asumiendo la Nueva Agenda Urbana como reto para los próximos veinte años (Machuca de la Rosa, 2017). La transición hacia unos barrios y ciudades más sostenibles ha de emprenderse con criterios de sostenibilidad complejos de manera integral, con inteligencia y creatividad, contando con la voluntad de quienes los habitan y
— 53 — con su capacidad de autogestión, alentando procesos de participación social que permitan la reconstrucción colectiva de los barrios como piezas clave movilizadoras de las transiciones a escala urbana y metropolitana (López Medina et al., 2014). El modelo de gestión social de la energía pretende que sea la sociedad en su conjunto quien tome las principales decisiones sobre los modelos de producción y consumo de energía. Ello implica un avance hacia formas de democracia participativa en la que se recupere la condición de ciudadanía (Encina et al., 2004), donde se creen espacios para la toma de decisiones conjuntamente entre administración, técnicos y ciudadanos de forma equitativa. Políticos, técnicos y ciudadanos han de compartir la voluntad de crear estos espacios y emprender procesos de aprendizaje de forma conjunta para gestionar la intersectorialidad y la interdisciplinariedad (De Manuel Jerez, 2010). La definición de las necesidades de las poblaciones y sus satisfactores enfocado desde una perspectiva compleja y comprometida con las Necesidades Humanas y los Derechos Humanos (Max-Neef, 1998), ha de ser el objeto de trabajo central de los procesos de transición, para reconquistar parcelas de autogestión desde lo cotidiano (Encina et al., 2004). Con carácter general, el empleo, la vivienda, la alimentación, el transporte o la energía, se consideran necesidades relacionadas con las situaciones de vulnerabilidad urbana de nuestros barrios tradicionales, que responden a necesidades cotidianas de consumo y de acceso a los servicios básicos por parte de la población, pero también coinciden con los principales sectores de actividad económica responsables de los mayores impactos medioambientales (UNEP, 2010; De Manuel Jerez et al., 2012). Estos procesos de transformación urbano-habitacional requieren fomentar y articular la participación social y promover una ciudadanía activa para que, de las necesidades urgentes y a través de procesos colectivos, se activen procesos de transición a escala urbana y metropolitana (De Manuel Jerez et al., 2012; Encina et al., 2004; López Medina et al., 2014). 3. La perspectiva de género El concepto género designa la construcción social del hecho de ser mujer y hombre, a la interrelación entre ambos y las diferentes relaciones de poder/subordinación en que estas interrelaciones se presentan. La UNESCO (2017) define la perspectiva de género como una “categoría analítica que toma los estudios que surgen desde las diferentes vertientes académicas de los feminismos para, desde esa plataforma teórica, cuestionar los estereotipos y elaborar nuevos contenidos que permitan incidir en el imaginario colectivo de una sociedad al servicio de la igualdad y la equidad”.
— 54 — La perspectiva de género supone considerar sistemáticamente las diferencias entre las condiciones, situaciones y necesidades respectivas de las mujeres y de los hombres, en las fases de planificación, ejecución y evaluación de todas las políticas comunitarias por lo que respecta a Europa, a los países industrializados y a los países en desarrollo. En definitiva, la perspectiva de género, exige el compromiso de todo tipo de organizaciones e instituciones para la modificación de la condición y posición de las mujeres, y en trabajar para lograr un sistema sexo-género equitativo, justo y solidario (De la Cruz, 1998). Se trata de: modificar la posición de desigualdad y subordinación de las mujeres en relación a los hombres en los campos económico, político, social, cultural y étnico y abordar también, los aspectos referidos a la condición de las mujeres, que tiene que ver con las circunstancias materiales inmediatas en las que viven: ingresos, salud, vivienda, etc., con el fin de mejorar las condiciones de su vida cotidiana. En España hay una amplia normativa, desde la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero, la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres o algunas más específicas como la Ley 12/2015, de 9 de julio, de cooperativas, y, sin embargo, existe una ausencia de medidas y acciones concretas para aplicar tal normativa (Donoso-Vázquez & Velasco- Martínez, 2013). En 2003 la UE constituye el Grupo de expertos del Consejo de Europa y destaca entre la estrategia del denominado mainstreaming de género un cambio en el concepto de igualdad de género, más amplio del existente. Dicho concepto incluye no solamente igualdad de jure sino también de facto. Esta última requiere la adopción de una variedad de estrategias, desde la igualdad de oportunidades a las acciones positivas al mainstreaming y a otros instrumentos. Además, se exige la aplicación de una perspectiva de género y no un enfoque limitado a los problemas de las mujeres, lo cual significa tener en cuenta las relaciones entre mujeres y hombres y el papel que cada género desempeña en afectar las oportunidades y el estilo de vida del otro. Una noción más amplia de igualdad necesita asimismo un enfoque más global que combata explícitamente el sistema patriarcal, centrándose en las causas múltiples y entretejidas que crean una relación desigual entre los sexos y la desventaja de las mujeres en distintos sectores (familia, trabajo remunerado, política, sexualidad, cultura, violencia masculina) (Lombardo, 2003). En España el modelo energético es inseguro, machista y obsoleto por estar fundamentado en combustibles fósiles (Del Campo, 2017) y enfatiza el hecho de las consecuencias: “ni sus necesidades, ni sus análisis, ni sus propuestas se incorporan al marco de la reflexión colectiva, a las políticas públicas ni a las estrategias empresariales privadas” (p. 94). El actual modelo
— 55 — energético, igual que la sociedad, no es equitativo, justo, inclusivo ni representativo, amparado por el heteropatriarcado y el neoliberalismo, atenta directamente contra la vida, supeditando el conjunto de seres que cohabitamos el planeta a los intereses de las grandes corporaciones, oligopolios energéticos, cuya máxima es la concentración de la riqueza en manos de unos pocos. Acumulación de capital, intercambio de divisas, flujos financieros, aglutinación del poder... Capitalismo (Álvarez, 2017). Según el estudio de la Asociación de Ciencias Ambientales sobre la pobreza energética en España (Tirado Herrero, Jiménez Meneses, López Fernández, & Irigoyen Hidalgo, 2018), es “particularmente grave la situación de hogares monoparentales constituidos por un adulto con al menos un niño dependiente y que en su mayoría se trata de hogares encabezados por mujeres. Puede observarse que en este subgrupo poblacional la incidencia de retrasos en el pago de recibos y la falta de suministro son especialmente elevadas, doblan al promedio de toda España. Los vínculos entre pobreza energética y género son múltiples y pueden identificarse en cuestiones como la mayor dificultad de las mujeres para acceder a empleos de calidad, que se traduce en forma de brecha salarial, pero también con la mayor demanda de servicios domésticos de la energía por las actividades de cuidado de niños, la dificultad en el acceso a viviendas de calidad o la escasez de ayudas específicas”. Este estudio, patrocinado por Endesa y Gas Natural entre otros, obvia la incidencia del escaso desarrollo normativo para proteger a las mujeres de los excesos, tanto en los costes de la tarifa eléctrica, como con la intolerancia a la aporafobia que demuestran estas multinacionales hacia aquellas que no alcanzan umbrales mínimos de ingresos. Existe una escasa o nula visibilidad de las mujeres en posiciones estratégicas, foros de decisiones, mientras la pobreza energética tiene cara de mujer. Mujeres activistas y las profesionales del sector energético han dado un paso al frente para reclamar su derecho a formar parte de la transición energética, y hacer visible el hecho de que, si se deja fuera a las mujeres, a las minorías, la diversidad, lo que resulte no servirá para resolver la desigualdad, ni para frenar la destrucción del planeta. Más de 100 mujeres, representando a 50 organizaciones diferentes se encontraron en Bilbao, en febrero de 2018, con la intención de generar las bases para un nuevo paradigma, tejer una red de apoyo y denuncia, generar herramientas de transformación social e impulsar una transición energética ecofeminista. Otro reto muy importante será abordar la perspectiva de género para facilitar los espacios, horarios, formación y asunción de responsabilidades, para incrementar la participación de las mujeres en todos los ámbitos, de dirección y gestión, con la misma garantía y calidad de participación que el de los hombres.
— 56 — 4. Conclusiones Para este reto necesitamos que los líderes, desde la educomunicación ambiental, promuevan un transición energética y democrática, la soberanía alimentaria y la soberanía informativa, para ello, es necesario plantear un futuro utópico para caminar hacia él, desde la educación y desde la comunicación. Es el momento de la acción. Compartiendo con Álvarez (2018) que las soluciones a los grandes retos ecosociales de este siglo no pueden supeditarse al avance de la tecnología, ya que ésta, aunque necesaria, no es suficiente para paliar las consecuencias de los problemas generados por el ser humano. Sólo una ciudadanía que trabaje unida desde el ecofeminismo, la consciencia colectiva, la justicia social, la solidaridad, el inter e intra cooperativismo, la equidad, la conquista de los espacios públicos y privados y que sitúe la vida en el centro, podrá ser el motor del cambio tan urgente y necesario que necesita el planeta. En definitiva, lograr más y mejor integración para la perspectiva de género en las organizaciones para la transición de energética, requiere más participación, mejor sistema de presupuestación, mejor formación y organización, y más transparencia, entre otros.
— 63 — 2.- Objetivo y metodología Nos apoyamos en el marco teórico de la escuela de los marcos interpretativos (Snow and Benfrod, 1988) y en la teoría de las representaciones sociales de Sergi Moscovici (1979). Sobre la base del interaccionismo simbólico, la teoría de los marcos interpretativos hace referencia a los significados compartidos, las estructuras simbólicas y los esquemas cognitivos que organizan la percepción y la dirección de la acción colectiva. Los medios de comunicación y sus discursos se convierten en elementos centrales del análisis, desempeñando un destacado papel en la interpretación de acontecimientos. El objetivo planteado es identificar qué términos son idóneos para la investigación de la mitigación en los medios de comunicación. El propósito es fomentar el consenso en el lenguaje aplicado en la investigación de la mitigación del cambio climático. Para ello, el artículo tratará de: 1. Estudiar la definición de “mitigation” a lo largo de los glosarios de los Informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. 2. Analizar la presencia del término “mitigation”, “adaptation”, “reduction” y “limitation” en los trabajos de Síntesis de los Informes del IPCC. 3. Investigar la evolución de la presencia de los términos “mitigación” y “reducción de emisiones” en prensa española. La metodología seguida es la búsqueda y contraste de la definición del término “mitigation” en los trabajos de Síntesis de cada uno de los Informes del IPCC y en las Contribuciones de los Grupos de Trabajo. La investigación de los términos se llevó a cabo en el idioma en inglés en los buscadores de los documentos en PDF. Posteriormente, se analizó, de forma cuantitativa, la presencia de términos relacionados con la mitigación: “adaptation” como respuesta complementaria, “reduction” and “limitation” como conceptos con connotaciones cercanas. Ello en los Informes de Evaluación (de 1990 y 1995) o de Síntesis (en Informes de 2001, 2007 y 2014) y en los Grupos de Trabajo específicos de la mitigación. En tercer lugar, se aplicó un análisis de contenido cuantitativo (Bardin 1986; Gaitán y Piñuel, 1998). La unidad de análisis fue cada uno de los relatos en los que aparecían los términos “cambio climático” o40 “calentamiento global” y “mitigación” or “reducción de emisiones”. El estudio longitudinal de la mitigación abarca el periodo comprendido entre 1990 y 2017 40 Relatos en los que aparece “cambio climático”, “calentamiento global”, o ambos
— 64 — con los diarios El País, El Mundo, La Vanguardia y Expansión. Los periódicos se han seleccionado por ser los investigados en el proyecto Media and Climate Change Observatory (MeCCO) (Fernández-Reyes, 2018), de la Universidad de Colorado, los cuales permiten contrastar los resultados. Fueron elegidos por ser los diarios de mayor tirada de ámbito nacional (El País y El Mundo), el diario regional con mayor tirada de ámbito regional (La Vanguardia) y el diario especializado de mayor tirada en el ámbito económico (Expansión), según la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD) de 2015. Para estudiar el contraste entre los términos “mitigación” y “reducción de emisiones” en idioma español se analizaron los dos diarios españoles generalistas de ámbito nacional de mayor difusión (El País y El Mundo) a través del buscador My News Hemeroteca, en el apartado Profesional desde el 1 de enero de 2016 al 31 de diciembre de 2017.41 En un preanálisis observamos que existían más alusiones a “reducción de emisiones” que a “mitigación”. Se estudiaron los términos “reducción de las emisiones”, “reducción de emisiones” y “reducción emisiones” y el buscador daba el mismo volumen de resultados. No obstante, hay que tener presente que no se estudia todo lo referente a ello, puesto que no se analizan otras fórmulas, como “reducir emisiones”, “limitar las emisiones”, “reducción de gases”, etc. 3.- Análisis 3.1.- Mitigación en glosarios de Informes del IPCC En el primer Informe, “The IPCC 1990 and 1992 Assessments. IPCC First Assessment Report Overview and Policymaker Summaries and 1992 IPCC Supplement", no hubo glosario. Tampoco en la contribución del Grupo de Trabajo III “Climate Change: The IPCC Response Strategies”. La primera definición de “mitigación” en los Informes del IPCC la encontramos en un glosario de la “Contribution of Working Group II to the Second Assessment Report of the Intergoverntal Panel on Climate Change” del segundo Informe, en “Climate Change 1995. Impacts, Adaptations and Mitigation of Climate Change: Scientific-Technical Analyses”. Aparece definida mitigation como: “an anthropogenic intervention to reduce the emissions or enhance the sinks of greenhouse gases” (p. 869). En “Second Assessment Climate Change 1995. A Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change” no hay Glossary. Hay un documento titulado “Climate change: a glossary by the Intergovernmental Panel on Climate Change” 41 A veces, aparecen las mismas noticias en varias ocasiones en el mismo día, dado que se publican en distintas ediciones. En estos casos sólo se contabiliza una vez
— 65 — (1995), pero no vienen las definiciones de adaptación y mitigación, aunque vienen alusiones a dichos conceptos. A partir del III Informe ya aparece en el Glosario del Informe de Síntesis. En “Climate Change 2001: Synthesis Report. Annexes” (p. 379) aparece definida la mitigación como “An anthropogenic intervention to reduce the sources or enhance the sinks of greenhouse gases”. Es la misma definición que aparece en el Glosario de la Contribución del Tercer Grupo de Trabajo (p. 716). En “Climate Change 2007. Synthesis Report” (IV Informe del IPCC), en el Glosario aparece un texto más amplio: “Technological change and substitution that reduce resource inputs and emissions per unit of output. Although several social, economic and technological policies would produce an emission reduction, with respect to Climate Change, mitigation means implementing policies to reduce greenhouse gas emissions and enhance sinks” (p. 84). Es la misma definición que aparece en el Glosario de la Contribución del Grupo de Trabajo III (p. 818). En “Climate Change 2014, Synthesis Report” (V Informe), en el Glosario, aparece “A human intervention to reduce the sources or enhance the sinks of greenhouse gases (GHGs). This report also assesses human interventions to reduce the sources of other substances which may contribute directly or indirectly to limiting climate change, including, for example, the reduction of particulate matter emissions that can directly alter the radiation balance (e.g., black carbon) or measures that control emissions of carbon monoxide, nitrogen oxides, Volatile Organic Compounds and other pollutants that can alter the concentration of tropospheric ozone which has an indirect effect on the climate” (p. 125). Es el mismo texto que aparece en “Climate Change 2014 Mitigation of Climate Change Working Group III Contribution to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change” (pp. 1266-1267). Como resultado observamos que no hubo Glosario en el I Informe. La primera vez aparece en la Contribución del Grupo de Trabajo II al II Informe. En las definiciones que aparecen en los distintos informes del IPCC coinciden en que se trata de “A human intervention to reduce the sources or enhance the sinks of greenhouse gases”. Lo que varía en los glosarios es la información complementaria: en el caso del IV Informe hace referencia a las políticas y en el V Informe aborda el tema de las sustancias.
— 66 — 3.2.- Presencia del término “mitigación”, “adaptación”, “reducción” y “limitación” en los trabajos de Síntesis de los Informes del IPCC Estudiamos la presencia del término “adaptation” como respuesta complementaria a la mitigación. Además, estudiamos los términos “limitation” y “reduction” porque fueron términos ligados a la mitigación en una investigación anterior, donde se estudiaron los artículos que abordaban los 2º C en la comunicación del cambio climático. Los términos “reducir” y reducción” estaban presentes en 321 y 298 ocasiones (619), respectivamente, en las 272 informaciones seleccionadas del diario El País (1976-2013) (Fernández-Reyes y Aguila-Coghland, 2015), mientras que el término “mitigación” apareció sólo en 25 ocasiones (Fernández-Reyes, 2014). Antes de comenzar con los Informes del IPCC observamos que en la Convención Marco de Cambio Climático de 1992 se usó el nombre de “mitigation” en una ocasión, 4 de “adaptation”, ninguna de “limitation” y una de “reduction”. En “The IPCC 1990 and 1992 Assessments IPCC First Assessment Report Overview and Policymaker Summaries and 1992 IPCC Supplement” hay 8 alusiones a “mitigation”, 45 a “adaptation”, 33 a “limitation” y 94 “reduction”42. En “Climate Change: The IPCC Response Strategies”, Informe del Grupo de Trabajo III del IPCC sobre estrategias de respuesta encontramos 4 a “mitigation” (otras 4 aparece como “mitigating”) y 95 alusiones a “adaptation”. Además, hay 140 alusiones a “reduction” y 72 a “limitation”. En este informe el término “mitigation” tuvo poco reconocimiento. En “IPCC Second Assessment Climate Change 1995” encontramos 98 alusiones a “mitigation”, 91 alusiones a “adaptation”, 4 de “limitation” y 74 con “reduction”. En “Climate Change 1995 Impacts, Adaptations and Mitigation of Climate Change: Scientific-Technical Analyses; Contribution of Working Group II to the Second Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change” encontramos 757 “mitigation”, 683 “adaptation”, 56 “limitation” y 486 “reduction”. En “Climate Change 2001: Synthesis Report” encontramos 3 alusiones a “mitigation”, 3 con “adaptation”, 1 limitation y ninguna con “reduction”. En “Climate Change 2007: Mitigation” encontramos más de 99943 “reduction”, 276 “adaptation”, 120 “limitation” y más de 999 “mitigation”. 42 En el GTI del I Informe no hay ninguna alusión a “mitigation” y 24 alusiones a “limitation” y 91 alusiones a “reduction”; En el GTII del I Informe hay 2 alusiones a “mitigation”, 26 a “limitation” y 92 a “reduction”; En el GTIII del I Informe hay 4 alusiones a “mitigation”, 71 a “limitation” y 138 a “reduction”. El término “mitigación” apenas tiene presencia 43 Cuando supera esta cifra el buscador del PDF no especifica la cantidad
— 67 — En “Climate Change 2007: Synthesis Report” encontramos 202 “mitigation”, 118 “adaptation”, 8 “limitation” y 69 “reduction”. En “Climate Change 2007: Mitigation of Climate Change” encontramos más de 999 “mitigation”, 507 “adaptation”, 48 “limitation” y más de 999 “reduction”. En “Climate Change 2014: Synthesis Report” encontramos 530 “mitigation”, 524 “adaptation”, 18 “limitation” y 148 “reduction”. En “Climate Change 2014: Mitigation of Climate Change”, encontramos más de 999 “mitigation”, 888 “adaptation”, 96 “limitation” y más de 999 “reduction”. Al estudiar la evolución se aprecia que “mitigación” tuvo una presencia escueta en el I Informe y luego tomó un protagonismo superior a partir del II Informe del IPCC. El término “limitation” tuvo especial protagonismo junto a “reduction” en el I Informe, teniendo menos presencia que “reduction” en el resto de los Informes. Se observa que el volumen de presencia del término “reduction” es contundente, como para justificar el estudio de su presencia mediática. “Mitigation” tiene más volumen de presencia que “adaptation” en los Informes de Síntesis, así como en los Grupos de Trabajo en los que se aborda el primer término, salvo en el I Informe. 3.3.- Evolución de la presencia de los términos “mitigación” y “reducción de emisiones” en prensa Cuando estudiamos la presencia de la mitigación a lo largo del periodo de 1990 y 2017 observamos este resultado: Gráfico 1.- Presencia del término mitigación en diarios españoles, 1990-2017
— 68 — Como se puede observar, la presencia mediática de la mitigación tuvo sus principales picos en 2007, año de ebullición del cambio climático en los medios (IV Informe del IPCC, el documental An Inconvenient Truth, Premios Nobel al IPCC y a Al Gore), en 2009, año de la Cumbre de Copenhague, y en 2015, año de la Cumbre de París. Si lo contrastamos con los datos de MeCCO observamos que coinciden con los tres principales picos de la cobertura del cambio climático y/o calentamiento global: Gráfico 2.- Spain Newspaper Coverage of Climate Change or Global Warming (Fernández- Reyes, 2018) Cuando se contrasta la aparición de “mitigación” y “reducción de emisiones” en los diarios La Vanguardia y Expansión entre los años 2012 y 2016 observamos que en La Vanguardia se usan casi con la misma proporción, salvo el último año analizado. En Expansión es claramente superior la presencia de “reducción de emisiones”.
— 69 — Gráficos 3 y 4.- Evolución de los términos “mitigación” y “reducción de emisiones” en La Vanguardia y Expansión entre 2012 y 2016 Cuando estudiamos las categorías “mitigación”, “reducción de emisiones” y “ambas” en los diarios El País y El Mundo, en los años 2016 y 2017, se observa que prevalece el término “reducción de emisiones” de manera notable, y que las ocasiones en las que aparecen “ambas” opciones son muy escasas.
— 70 — Gráficos 5 y 6.- Evolución de los términos “mitigación”, “reducción de emisiones” y la categoría “ambos” en El Mundo y en El País entre 2012 y 2016 En ambos diarios hay un crecimiento de la presencia de “reducción de emisiones”: 42 relatos en 2016 y 92 en 2017; mientras que el término “mitigación” se reduce en el resultado global: aparece en 26 ocasiones en 2016 y 19 en 2017. Cuando buscamos “sumideros de gases” no aparece ninguna alusión en El Mundo y El País en los años 2016 y 2017. Si la búsqueda se efectúa con los términos “sumideros” and “gases” encontramos 7 alusiones en El Mundo y ninguna alusión en El País. Cuando se busca “sumidero de carbono” se encuentran 7 alusiones en El Mundo y una en El País. Se observa, por tanto, que esta otra vía de mitigación está mucho menos presente en la prensa analizada.
— 71 — 4.- Conclusión A partir de los resultados se observa que la evolución de la definición del término “mitigación” no ha sufrido cambios en los glosarios de los Informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Se ha mantenido con la misma connotación. Cuando aparece con más texto en los Glosarios, se trata de un texto complementario que no afecta a la definición. Al estudiar su evolución se aprecia que “mitigación” tuvo una presencia escueta en el I Informe y luego tomó un protagonismo superior a partir del II Informe. El término “limitation” tuvo especial protagonismo junto a “reduction” en el I Informe, prevaleciendo el término “reduction” en el resto de los Informes. Se observa que el volumen de presencia del término “reduction” es contundente, como para justificar el análisis de su presencia mediática. Por otro lado, “mitigation” tiene más volumen de presencia que “adaptation” en los Informes de Síntesis, así como en los Grupos de Trabajo en los que se aborda el primer término, salvo en el I Informe. Cuando estudiamos las categorías “mitigación” y “reducción de emisiones” en los diarios El País, El Mundo, La Vanguardia y Expansión observamos que prevalece un mayor volumen de “reducción de emisiones”. Cuando se incluye la categoría “ambas” se observa que son muy pocos los artículos en los que se encuentran las dos fórmulas a la vez. A la luz de los resultados se observa que “reducción de emisiones” tiene más presencia mediática que el concepto de “mitigación”. Es por ello que se considera oportuno que, en la investigación mediática de la mitigación, puede ser interesante tener presente las piezas periodísticas que contengan “reducción de emisiones”, con el objetivo de que el análisis sea más rico y completo. De manera cualitativa hemos observado, en el preanálisis, que “reducción de emisiones” a veces se utiliza como una sinécdoque44, en ocasiones como una metonimia45, suplantando al término “mitigación”. Sería interesante un estudio sobre ello. 44 La RAE considera sinécdoque “Designación de una cosa con el nombre de otra, de manera similar a la metonimia, aplicando a un todo el nombre de una de sus partes” 45 La RAE considera metonimia “Tropo que consiste en designar algo con el nombre de otra cosa tomando el efecto por la causa o viceversa”
— 72 — Referencias bibliográficas Alley, Kristen (2017). “Mass Media Roles in Climate Change Mitigation” in Chen, W, Suzuki, T. and Lackner, M (eds) Handbook of Climate Change Mitigation and Adaptation (Second edition), Springer. Bardin, Laurence (1986). El análisis de contenido. Madrid: Akal. Bickerstaff K, Lorenzoni I, Pidgeon NF, Poortinga W, Simmons P (2008). “Reframing nuclear power in the UK energy debate: nuclear power, climate change mitigation and radioactive waste”. Public Underst Sci 17(2):145–169 Boykoff, M.T. (2008). “The cultural politics of climate change discourse in UK tabloids”. Polit. Geogr. 27, 549–569. Fernández-Reyes, R. y Aguila-Coghlan, J.C. (2015). “The increase of 2°C in climate change communication in spanish newspaper El País”. Razón y Palabra 92 Fernández-Reyes, R. (2014). “Infoxicación en la comunicación del cambio climático. Mitigación y Adaptación” en Primer Congreso Internacional Infoxicación: mercado de la información y psique: Libro de Actas coord. por Mancinas-Chaves y Nogales Bocio, pp. 848- 864 Fernández-Reyes, R. (2018). Spanish Newspaper Coverage of Climate Change or Global Warming, 2004-2018 - June 2018 [Data set]. Center for Science and Technology Policy Research, Cooperative Institute for Research in Environmental Sciences, University of Colorado Boulder. https://doi.org/10.25810/37F9-1J65.3 Gaitán, J. A. y Piñuel J. L. (1998). Técnicas de investigación en comunicación social. Elaboración y registro de datos. Madrid: Síntesis. Heras, F. (2015). Representaciones sociales del cambio climático en España: aportes para la comunicación. Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid. IPCC (2013). AR5 Working Group I. Climate Change 2013: The Physical Science Basis. IPCC (2014a). AR5 Working Group II. Climate Change 2014: Impacts, Adaptation, and Vulnerability IPCC (2014b). AR5 Working Group III. Climate Change 2014: Mitigation of Climate Change
— 79 — 1. Introducción: medios y cambio climático El cambio climático motivado por la humanidad es un problema cada vez más urgente. Faltan medidas contundentes para combatirlo, mientras que la presencia en medios de comunicación no se corresponde con la gravedad del problema. Si es un problema reconocido por la comunidad científica y la insostenibilidad del sistema es manifiesta, ¿por qué no se habla lo suficiente del cambio climático en los medios de comunicación? En El País, la cobertura del cambio climático ha oscilado de forma intensa en la última década. Según datos de Fernández Reyes (2018), la atención de este medio por el cambio climático ha mostrado picos en los años 2007, 2008 y 2009, mientras que el número de informaciones descendió a partir del 2010. No hay respuesta clara a este fenómeno, pues distintos condicionantes actúan sobre el trabajo de los medios de comunicación. Uno de esos condicionantes es la estructura económica en la que se insertan. Si los medios privados son empresas, ¿cómo se relacionan con otras empresas? Y el supuesto de que un medio de comunicación ha de servir al interés público, ¿se ve condicionado por ello? Un buen punto de partida para tratar de comprender esta complejidad es el Grupo PRISA. La compañía ha pasado por los últimos años por un proceso que ha desestabilizado su estructura empresarial, marcada por las deudas. ¿Cómo sigue a flote el grupo si se encuentra en tan mala situación económica? ¿Quiénes son los que no dejan caer al Grupo PRISA? Si aplicamos estas cuestiones al ámbito del cambio climático, obtendremos más dudas aún: ¿están las empresas contaminantes relacionadas con el accionariado de los medios de comunicación? ¿Podría posicionarse el medio a favor de esas empresas en lugar de apoyar el interés común? Estas son las preguntas que han servido de guía para tratar de comprender por qué no se le dedica al cambio climático la atención que se merece en un medio como El País. 1.1. Justificación El estudio ha sido acotado sobre el diario El País por su posición del más leído en España y, en especial, por las transformaciones que han tenido lugar en el accionariado del grupo al que pertenece, PRISA. En este aspecto, llama la atención la cantidad de vinculaciones entre los distintos propietarios del grupo y todo tipo de entidades. Entre ellas, también hay relación con empresas cuya actividad perjudica en gran medida al cambio climático, como las del sector de los combustibles fósiles, entre otras. La identificación de estas organizaciones es valiosa en el contexto en el que nos encontramos, dado que existen grupos sectoriales de presión (el lobby
— 80 — de los combustibles fósiles) que dedican esfuerzos a dominar las agendas mediáticas sobre el cambio climático, a incidir en las decisiones gubernamentales e influir en las cumbres globales (Gallegos, 2013, p. 171). Para ejemplificar esta connivencia entre el poder económico y el sector mediático, se contempla aquí un análisis los editoriales de El País sobre la expropiación de YPF (antigua filial de Repsol) por el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012. El evento ha sido escogido por la relación que por aquel entonces tenía Repsol con varios accionistas de PRISA. 2. Objetivos O1: Identificar las relaciones existentes entre el grupo de comunicación Promotora de Informaciones S.A. (PRISA) y entidades con especial impacto y responsabilidad sobre el cambio climático. O2: Estudiar un caso en el que relaciones del tipo de las del objetivo anterior hayan podido interferir, en el pasado, en la cobertura del medio. Se ha escogido el tratamiento editorial de El País sobre la nacionalización de YPF por parte del Gobierno de Argentina en el año 2012. 3. Método El proceso de investigación parte de la recolección de datos estadísticos sobre la empresa informativa como informes, composición del accionariado, noticias, datos sobre vinculaciones económicas del medio, etc. hasta marzo de 2018. Dado que los propios medios de comunicación no suelen ser transparentes sobre su funcionamiento, muchos de estos datos se han recogido de diarios y portales de información económica, publicaciones alternativas y bases de datos como el portal Sabi. Se ha empleado el método estructural para establecer relaciones y convertir los datos brutos en conocimiento científico (Reig, 2015). En este caso, el objetivo es encontrar aquellas relaciones que mantenga o haya mantenido en el pasado reciente el Grupo PRISA con empresas cuya actividad repercuta en gran medida en el cambio climático. En cuanto al estudio de caso sobre la nacionalización de YPF por Argentina en 2012, este apartado comprende un análisis del tratamiento de la opinión del medio en diez editoriales que tratan la cuestión. Para ello se ha empleado un método pragmático-discursivo de clasificación de editoriales según sus modos argumentativos y sus formas expresivas, que se sirve del análisis del discurso y la teoría del framing (Alcíbar, 2014, p. 225). Según Alcíbar, este método permite “indagar acerca de cómo la ideología del medio condiciona la manera de encuadrar los acontecimientos”. El objetivo es conectar la ideología manifiesta de El País con los intereses económicos de
— 81 — los propietarios de PRISA en aquella época, con la ayuda también del enfoque estructural. 4. Resultados 4.1. Evolución Grupo PRISA El siguiente gráfico representa el panorama accionarial del Grupo PRISA en la última década46. A continuación, haremos un recorrido a grandes rasgos por los principales hitos que explican dicha evolución. Partimos desde el momento en el que PRISA deja de ser propiedad de una empresa familiar para ser controlada por accionistas internacionales y ajenos a la comunicación. Figura 1: accionistas de PRISA en la última década. Fuente: elaboración propia. 46 La información es aproximada. El porcentaje restante a los datos indicados corresponde a accionistas minoritarios, desconocidos o cambiantes en el corto plazo.
— 82 — En 2010, PRISA aprobó la entrada de Liberty Acquisition Holdings en su accionariado. La operación supuso una ampliación de capital en la que Liberty canjeó alrededor de 650 millones de euros por acciones, en torno al 50% de los títulos de la compañía, además de pagar 150 millones en metálico. Por aquel entonces, la deuda de PRISA era de 5.000 millones de euros. Liberty es un fondo de inversión creado en 2007 con el objetivo de comprar empresas en momentos deficitarios y lograr un retorno de la inversión en el medio plazo. Liberty fue fundada por Martin Franklin y Nicolas Berggruen. Berggruen dejó el Consejo de Administración de PRISA en marzo de 2014, meses después que su socio. Ese mismo año el fondo Liberty se deshizo de su participación en PRISA, dando paso a multitud de accionistas con porcentajes de propiedad más pequeños que las que ostentó Liberty, pero aún significativos. En 2012, PRISA tenía una deuda de unos 3.500 millones de euros. Los bancos con los que la tenía contraída (HSBC, Santander, Banesto, BNP Paribas y La Caixa) negociaron un canje de deuda por valor de 334 millones de euros para recibir en 2014 un total de 324 millones de títulos de la empresa. Por otro lado, Telefónica adquirió bonos convertibles en acciones por valor de 100 millones de euros, también en el año 2012. Esta operación fue calificada de “rescate” al grupo por parte del establishment nacional en medios como El Confidencial. Así, la participación del que fuera el principal accionista de la empresa, Rucandio, cayó año tras año. En la actualidad, Amber Capital es quien tiene la mayor cuota accionarial. Este fondo de inversión entró en PRISA en diciembre de 2014, cuando las acciones se encontraban a bajo precio. Hizo sucesivas adquisiciones de títulos, hasta que superó la participación de Rucandio en julio de 2016. Las diferentes desinversiones, ampliaciones de capital, refinanciaciones y venta de acciones han reducido la deuda de PRISA hasta los 1.486,1 millones de euros, a fecha de diciembre de 2016. Para sanear sus cuentas, el grupo está tratando de vender una de las divisiones más rentables de la compañía, Santillana. A fecha de marzo de 2018, el Consejo de Administración no ha aceptado ninguna oferta de compra pues valora que son bajas en comparación con su valor. La repercusión más directa de todos estos acontecimientos sobre el trabajo de los periodistas es el despido. El episodio más polémico ocurrió en el año 2011, cuando Liberty pidió ajustes para reducir costes, que se tradujo en el despido de 2.500 trabajadores en todo el grupo.
— 83 — En cuanto al pasado más reciente de PRISA, antes de 2018 debía pagar 956,5 millones de euros correspondientes a uno de los tramos de refinanciación de su deuda que firmó en el año 2013. Por eso, en los últimos meses han tenido lugar acontecimientos clave para la compañía. Uno es el acuerdo de venta, en julio de 2017, de la participación del 94,7 por ciento que PRISA tiene en Grupo Media Capital SGPS, un conglomerado portugués de comunicación. En abril de 2018, PRISA aún está a la espera de que las autoridades lusas de competencia den el visto bueno a la operación, lo que le permitiría aliviar su deuda, que sería de 935 millones de euros si consiguen la venta. De lo contrario, su endeudamiento se elevaría hasta los 1.367 millones. En enero de 2018, PRISA acordó con sus acreedores la refinanciación del grueso de su deuda (956 millones) que vencía a final de 2017. Este pacto incluía un primer pago de 450 millones procedentes de la ampliación de capital (de 563 millones) que llevaría a cabo el grupo tras el acuerdo. Como resultado de esta ampliación de capital, cambió también la composición del accionariado, ya que no todos la suscribieron igual. Por último, en los últimos meses han tenido lugar en PRISA cambios en los altos cargos de la compañía. El más relevante ha sido la sustitución de Juan Luis Cebrián como presidente del Grupo, que pasó a ostentar Manuel Polanco. 4.3. Accionistas de PRISA en 2018 El siguiente gráfico señala los accionistas que participan en el capital de PRISA en marzo de 2018. A partir de ellas, se han establecido una serie de relaciones con otras empresas que tienen especial impacto sobre el cambio climático.
— 84 — Figura 2: accionistas de PRISA en marzo de 2018 y sus conexiones con sectores de los combustibles fósiles, la energía y el transporte. Fuente: elaboración propia. Amber Capital Esta firma de inversiones posee activos en distintos sectores y, en España, participa en empresas como Abengoa, OHL, ACS o BME. Entró en el accionariado de PRISA en medio de una estrategia de inversiones en el sur de Europa, confiando en la estabilización de las finanzas de los países mediterráneos. La empresa está afincada en Londres y se encuentra dirigida por Joseph Oughourlian. El fondo posee una participación del 3,78% de CIE Automotive, según datos de Sabi a febrero 2018. Es una empresa española dedicada a la fabricación de componentes de automóviles, a la producción de biocombustibles y a los servicios tecnológicos. CIE tiene fábricas de componentes automovilísticos en España, Portugal y otros países europeos y del resto del mundo, mientras que trabaja para marcas como Renault, Ford, Volkswagen o Chrysler. Según datos de los portales económicos Yahoo Finanzas y Morningstar a septiembre de 2017, Amber Capital es propietario del 2,43% de las acciones de Gran Tierra Energy Inc., una empresa dedicada a la exploración y extracción de petróleo y gas en Colombia. Además, Amber Capital es accionista de la papelera Ence, con un 4,40% de los títulos según la plataforma Sabi a febrero de 2018. Ence es una empresa española dedicada a la elaboración de pasta de papel, que tiene en Galicia uno de sus principales focos empresariales. En los últimos años, ha protagonizado polémicos debates sociales en torno a su concesión por parte del Gobierno y sobre sus costes medioambientales.
— 85 — Según una clasificación elaborada por el Observatorio de la Sostenibilidad, la papelera fue la 12ª empresa más contaminante de la región gallega en 2015. Ence emitió 92.654 toneladas equivalentes de dióxido de carbono emitidas a la atmósfera ese ejercicio, una cifra significativa pero muy alejada de las principales entidades emisoras de gases de efecto invernadero. La empresa fue condenada por delito ecológico en los años 90 por sus vertidos en Pontevedra. Aunque inició una política de mejora ambiental en la última década, también en 2017 fue advertida por sus vertidos en la planta de Navia. Por otro lado, también ha sido señalada por el fomento del monocultivo de eucalipto, una planta muy útil para su transformación en papel pero que conlleva ciertos riesgos como el desplazamiento de especies autóctonas y que tiene cualidades pirófilas. En contraposición, cabe destacar que Amber Capital es también propietario del 4,09% de Abengoa, destacada empresa del sector de las energías renovables. HSBC The Hong Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC) es una entidad bancaria con sede en Londres que fue fundada en 1865 en Hong Kong. Por su envergadura, el banco y multinacional británico de servicios financieros cuenta con participación en multitud de áreas y negocios, entre los que también se encuentran empresas ligadas al impacto climático. Según datos de Sabi a marzo de 2018, HSBC posee un 5,36% de acciones de Repsol, catalogada como la cuarta empresa que más emisiones de gases de efecto invernadero emitió en 2017, según el Observatorio para la Sostenibilidad. Es accionista también, en una pequeña proporción, de CEMEX, con un 0,18% de los títulos a junio de 2017 según Sabi. CEMEX está clasificada como la novena compañía que más emisiones de gases de efecto invernadero emitió en España en 2017, según el Observatorio para la Sostenibilidad. Además, HSBC cuenta con un 0,27% de las acciones de Técnicas Reunidas, una compañía española especializada en ingeniería de infraestructuras para el gas y el petróleo. HSBC tiene participación en Red Eléctrica Corporación S.A., empresa operadora del mercado eléctrico español. En concreto, es del 3,24% a febrero de 2018, según Sabi. Esto deja entrever el interés de la multinacional por el ámbito de la energía, uno de los principales focos de impacto sobre el cambio climático.
— 86 — Telefónica La multinacional de telecomunicaciones es la primera empresa del sector en España. En lo que nos concierne, Telefónica está participada en un 6,33% por el banco BBVA a fecha de febrero de 2018, según Sabi. A su vez, BBVA participaba en un 0,15% en Repsol en la misma fecha, aunque en las últimas dos décadas su participación ha variado y ha llegado a alcanzar alrededor del 5% de los títulos. Por otra parte, Telefónica está participada en un 5,2% por Caixabank (ver el punto de La Caixa). Además, la empresa de servicios financieros Société Générale posee un 3,16% de las acciones de Telefónica, según Sabi a febrero de 2018. El banco francés es propietario desde 2003 de Hertz Lease, una filial del grupo Ford que se dedica al alquiler de vehículos a largo plazo y la gestión de flotas de automóviles. Según datos de la CNMV a marzo de 2018, Telefónica S.A. está participada en un 6,05% de sus acciones por BlackRock, una empresa de gestión de inversiones con sede en Nueva York. BlackRock es accionista de Repsol S.A., de la que posee un 4,27% de las acciones según la plataforma Sabi a fecha de enero de 2018. BlackRock también posee un 1,49% de las acciones de Gas Natural, según datos de Sabi a febrero de 2018. Además, BlackRock participa con un 1,35% en Endesa e incluso posee un 4,87% de Iberdrola, según Sabi a febrero de 2018. Según el Observatorio de la Sostenibilidad, Endesa fue la entidad que más emisiones de gases de efecto invernadero emitió en España en 2017, seguida de Gas Natural, mientras que Iberdrola se encuentra en el séptimo puesto. Por otro lado, BlackRock posee un 6,09% de las acciones de la petrolera estadounidense Exxon-Mobil, según datos de Yahoo Finanzas a diciembre de 2017. Rucandio La sociedad dirigida por Ignacio de Polanco y Manuel de Polanco es la organización a través de la cual la familia Polanco ha controlado tradicionalmente el grupo. Los términos de propiedad de esta empresa son complejos, en la medida en que Rucandio controlaba directa e indirectamente un gran porcentaje del grupo a través del control de otras sociedades también presentes en el grupo, como Timón, Asgard Inversiones, Promotora de Publicaciones o Sabara Investment. En la actualidad, la participación de Rucandio es directa y ha quedado reducida a niveles mínimos desde que PRISA fuera fundada en 1972 (Serrano, 2012).
— 87 — El presidente ejecutivo de PRISA, Juan Luis Cebrián, convenció al vicepresidente ejecutivo del grupo, Manuel Polanco, y al presidente honorario de PRISA, Ignacio Polanco, de invertir en acciones de Star Petroleum. La operación comprendía la adquisición gradual de hasta un 4% de las acciones de la petrolera luxemburguesa, pero los Polanco solo adquirieron un 0,2% de las acciones tal y como habían previsto inicialmente. El contrato que difundió El Confidencial sobre esta transacción resulta interesante por los términos en los que se expresa. En el documento se señala que la empresa se encuentra en un proceso de reestructuración que tiene como dos objetivos. Uno de ellos es la “financiación de su deuda con socios y acreedores”, dado que la empresa mantenía deudas con la Agencia Tributaria y sus trabajadores; el otro es la “incorporación a su accionariado de personas y entidades cuya relevancia personal y empresarial contribuyan a dar solidez a las inversiones y proyectos de futuro de la sociedad”. Además, el contrato afirma que Rucandio y sus representantes han “demostrado interés en los proyectos de Star Petroleum” y que la sociedad de los Polanco “encaja en el perfil de socios de referencia buscados”. La auditora Deloitte llevó a cabo una valoración de la empresa que llevó a Massoud Zandi, presidente de Star Petroleum, a acometer una ampliación de capital y pedir más dinero a sus inversores para poder extraer crudo en Sudán del Sur. Según informó El Confidencial, el valor de la empresa cayó de los 300 millones de euros al millón de euros, por lo que los accionistas que habían depositado su dinero en el negocio habían perdido prácticamente toda su inversión anterior. Aunque el negocio fallase, queda constancia de la participación del propio Cebrián en la empresa petrolera y también la intención de los Polanco por lucrarse con ello. Esto evidencia un posicionamiento de la cúpula de PRISA más cercano al lobby de los combustibles fósiles que a la lucha contra el cambio climático. International Media Group (Khalid Thani Abdullah Al Thani) Vocal del Consejo de Administración de PRISA, Khalid Thani Abdullah Al Thani es un destacado empresario catarí con negocios en sectores como la banca, las telecomunicaciones y los medios de comunicación, la salud, el turismo… Es presidente de Ezdan Holding Group y de Qatar Internacional Islamic Bank. Su rol en el Consejo de Administración de PRISA consiste en representar desde el año 2015 a International Media Group, compañía mediática propiedad de Investment Holding Group, un conglomerado catarí dirigido por el empresario Ghanim Alhodaifi Al Kuwari.
— 88 — Según el periodista de Al Jazeera Anass Ben Salah, Ghanim Alhodafi Al Kuwari es un personaje conocido de la alta sociedad catarí, que se encuentra en el círculo cercano del actual emir de Qatar, Tamim Ben Hamad Al Thani. El periodista interpreta la participación de Al Kuwari en PRISA como una parte de la estrategia de comunicación del emirato de Al Thani, que busca “hacer hincapié en las nuevas políticas de Qatar y resaltar sus virtudes”. Según datos de Bloomberg, Al Kuwari ostenta en la actualidad la presidencia del consejo de administración de Investment Holding Group Q.S.C., empresa que opera en sectores como las tecnologías de la información, la agricultura, el transporte marítimo, el inmobiliario, el del gas y el del petróleo. Adar Capital Empresa israelí fundada y controlada por Diego Adolfo Marynberg, un financiero argentino-israelí. Según informó Infolibre, Marynberg se enriqueció con inversiones en Venezuela, donde mantiene negocios desde hace quince años. Además, la entidad está vinculada con la financiación de organizaciones de la ultraderecha israelí que promueven la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania. Este fondo ha mantenido inversiones en Venezuela en distintos sectores, entre ellos, en Petróleos de Venezuela SA, de control estatal. La operación tuvo lugar en 2014, según Infolibre, medio al que la entidad le ha comunicado que en la actualidad no mantiene ninguna inversión en Petróleos de Venezuela S.A. Grupo Herradura Occidente En julio de 2014, el empresario mexicano Roberto Alcántara invirtió 100 millones de euros en el grupo y entró de lleno en su accionariado. Alcántara preside los Consejos de Administración de Grupo Herradura Occidente y de Consorcio Transportista Occher. A través de su inversión en PRISA, obtuvo el puesto de vocal del Consejo de Administración. Es el fundador de la aerolínea de bajo coste VivaAerobus, y presidente del Consejo de Administración de Iamsa-Inversionistas en Transportes Mexicanos, un consorcio de empresas transportistas mexicanas. El Grupo Herradura Occidente está presente en el accionariado de PRISA a través de GHO Networks. Se ha incluido la entidad en este análisis por la tratarse de empresas de gran relevancia, por el impacto del sector del transporte sobre el cambio climático y por su dependencia del sector de los combustibles fósiles. Por último, debido a sus vinculaciones con Cebrián también estuvo presente en la operación de Star Petroleum, según informó El Confidencial.
— 95 — tre el Grupo PRISA y entidades del ámbito de los combustibles fósiles o actividades afines. Estos contactos no están expuestos a la opinión pública, hay que investigarlos y trazarlos, por lo que es posible que muchas vinculaciones más queden en la sombra. En este punto, la reflexión es la siguiente: si los dueños de una empresa de comunicación tienen intereses en el sector del gas y el petróleo, ¿puede ese medio de comunicación hablar honestamente sobre mitigación y adaptación ante el cambio climático? En cuanto a El País, el caso de estudio sobre la nacionalización de YPF sirve para ilustrar cómo los intereses económicos podrían estar alineados con los mediáticos. Se trata solo de un ejemplo, un apunte para pensar. El objeto de este análisis no es atacar la libre expresión del medio de comunicación, sino todo lo contrario. No se trata de que el periódico pueda posicionarse de uno u otro lado, sino de que pueda hacerlo influido por intereses que su audiencia desconoce. La comunidad científica ya ha marcado los límites de nuestro sistema económico, que se caracteriza por insostenible. Entonces, una cobertura adecuada sobre el cambio climático tendría que estar destinada a fomentar un cambio en el modelo productivo, no a perpetuarlo. El periódico El País tiene difícil desarrollar un periodismo “en transición”, periodismo “ambientalista” o periodismo “verde” porque está controlado por aquellos mismos que saldrían perjudicados por un cambio en el sistema. El cambio climático es un asunto que entorpece los negocios, la mitigación es un asunto incómodo. Aunque este trabajo ha hecho énfasis en la necesidad de conocer a los propietarios del medio y sus intereses, hay muchos otros condicionantes sobre el trabajo del periodista. La publicidad, las nuevas rutinas de producción, las injerencias políticas y el interés de la audiencia también inciden en el trabajo periodístico. En este entramado, el periodista tiene cada vez menos poder para ejercer su independencia. Especialmente, tras la crisis económica y los sucesivos ERE que se han aplicado en compañías como PRISA. Si nos preguntamos entonces por qué hubo un boom de información sobre el cambio climático entre los años 2007 y 2010 que después expiró, podemos reflexionar en torno a distintas cuestiones. El año 2010 fue el inicio de una entrada sucesiva de empresas ajenas a la comunicación en el capital de PRISA, compañías que no tienen especial interés en que el producto informativo sea de calidad y que mantienen relaciones con el sector de los combustibles fósiles. El elevado endeudamiento del grupo propició el despido de centenares de periodistas, con lo que se vio mermada la capacidad del medio para cubrir determinados temas. Por otro lado, dado que el cambio climático es una traba para el consumo, es lógico pensar que su silencio
— 96 — mediático coincida con los años de la crisis mundial, cuando la prioridad era el crecimiento económico y no tanto el decrecimineto y/o la sostenibilidad. En la actualidad, las alternativas reales a esta dinámica de silencio y control sobre el mensaje climático conforman un reducto en el panorama de los medios de comunicación españoles. Revistas autogestionadas y nuevos medios financiados por suscripciones, socios y aportaciones de su audiencia son los nuevos actores en el panorama mediático que sí se toman en serio el cambio climático. Por ahora son una minoría. Este capítulo no puede sino finalizar con la defensa de la independencia de los medios, especialmente los de nueva creación. Aquellos que obedecen los criterios periodísticos en lugar de las fórmulas empresariales tienen más difícil la tarea de encontrar un hueco en el sistema.
— 97 — Referencias bibliográficas Alcíbar, M. (2015). Propuesta pragmático-discursiva para analizar artículos editoriales: modelo y estrategias. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 21(1) 225-241. El País (2012). El tango del expolio. Retrieved from https://bit.ly/2J81WGg El País (2012). Latinoamérica desacelera. Retrieved from https://bit.ly/2Hh7kko El País (2012). Por el mal camino. Recuperado de https://bit.ly/2JpOsVp El País (2012). Inseguridad jurídica. Retrieved from https://bit.ly/2J3OT8y El País (2012). Expolio consumado. Retrieved from https://elpais.com/elpais/2012/04/16/opinion/1334604056_382900.html El País (2012). Populismo intimidatorio. Retrieved from https://bit.ly/2kK3zes El País (2012). Las consecuencias de YPF. Retrieved from https://bit.ly/2sCjLlL El País (2012). Precedente argentino. Retrieved from https://bit.ly/2kMskXz Fernández, P. (2012). Valoración de una expropiación: YPF y Repsol en Argentina. IESE, Documento de Investigación. Fernández-Reyes, R. (2013). Reflexiones sobre un periodismo en transición. En Fernández Reyes, R. y Mancinas-Chávez, R. (Coord) Medios de comunicación y cambio climático: actas de las Jornadas Internacionales (pp.249-263). Sevilla: Fénix Editora. Fernández-Reyes, Rogelio (2018). Spain Newspaper Coverage of Climate Change or Global Warming, 2000-2018. Retrieved from https://bit.ly/2Jnur1L Gallegos, L. A. (2013). El cambio climático en los medios de comunicación. En Fernández Reyes, R. y Mancinas-Chávez, R. (Coord) Medios de comunicación y cambio climático: actas de las Jornadas Internacionales (pp.171-176). Sevilla: Fénix Editora. Llustar, D. (2004). Sigue el silencio de El País sobre Repsol. Rebelion.org. Retrieved from https://bit.ly/2sGItS2
— 98 — Mancinas-Chávez, R. (2013). El silencio mediático. Reflexiones en torno a las razones de los medios de comunicación para no hablar de cambio climático. En Fernández Reyes, R. y Mancinas-Chávez, R. (Coord) Medios de comunicación y cambio climático: actas de las Jornadas Internacionales (pp.217-248). Sevilla: Fénix Editora. Reig, R. (2015). Crisis del sistema, crisis del periodismo. Barcelona: Gedisa. Rodríguez Illana, M. (2014). Un caso de satanización mediática: Cristina Fernández y la renacionalización de YPF. En Primer Congreso Internacional Infoxicación: mercado de la información y psique, Libro de Actas (pp. 1049-1071). Ladecom, Facultad de Comunicación, Universidad de Sevilla. Rodríguez Illana, M. (2016). Españolismo mediático en diarios con distribución en Andalucía: la cobertura de la expropiación de YPF A Repsol. En Actas del I Congreso Internacional Comunicación y Pensamiento. Comunicracia y desarrollo social (pp. 942-959). Egregius. Serrano, P. (2012). Traficantes de información: la historia oculta de los grupos de comunicación españoles. Barcelona: Foca.
— 99 — CAPÍTULO V ASESORAMIENTO EXPERTO EN LA DIVULGACIÓN DE LA CIENCIA: EQUIPOS TRANSDISCIPLINARES COMO VÍA DE CONCIENCIACIÓN POBLACIONAL FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO D. Antonio Alberto Rodríguez Sousa. Investigador en Formación Departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Complutense de Madrid Resumen Introducción: En la era geológica actual, el Antropoceno, los medios de comunicación constituyen una herramienta vital en la divulgación social, siendo el asesoramiento de expertos fundamental para una correcta difusión de conocimientos científicos. Metodología-Desarrollo: Con la finalidad de comprobar el grado de conocimiento para con uno de los principales problemas ambientales de la actualidad y evaluar cómo el asesoramiento experto contribuye a una mejor comprensión de la Ciencia, se procedió a la realización de una encuesta cerrada dicotómica con individuos graduados procedentes de diferentes áreas de conocimiento. Dicho cuestionario se ejecutó de forma pareada a los mismos individuos antes y después de la impartición, por parte de especialistas, de clases magistrales sobre teoría del cambio climático dentro del contexto teórico del cambio global. Resultados: El estudio evidenció que los individuos procedentes de áreas afines a temáticas ambientales presentaban un mayor grado de conocimiento ante el dilema planteado. Por otra parte, el asesoramiento científico recibido derivó en un incremento significativo respecto al número de aciertos por parte de los encuestados. Conclusiones: El cambio climático es una temática integrada en los medios de comunicación, responsables de difundir los avances que surgen al respecto y de concienciar a la población sobre las posibles medidas de mitigación y adaptación frente a esta problemática. No obstante es fundamental la formación de equipos transdisciplinares de expertos junto a profesionales divulgativos para la correcta difusión informativa, evitando así incurrir en preocupaciones sensacionalistas donde convergen predilecciones ecologistas, políticas y económicas en detrimento de criterios científicos objetivos. Palabras claves Cambio global; Clima; Ecología; Medios de comunicación; Socio-economía.
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— 101 — Introducción y justificación La sustitución del Holoceno por el Antropoceno como período geológico es un hecho cada vez más aceptado por la comunidad científica. Mientras que dicho término fue acuñado inicialmente por Crutzen & Stoermer en el año 2000, esta nueva era geológica es producto de factores con mayor antigüedad entre los que destacan: a) el incremento acelerado presentado por parte de la población humana a raíz de los años 50 junto a la existencia de un enorme crecimiento económico global; b) el creciente impacto ambiental de la humanidad sobre la superficie terrestre en forma de modificación de hábitats o cambios en la biota; y c) la revolución industrial (Cearreta, 2015). Sin embargo, es de destacar la elevada modernidad filosófica y tecno-cien- tífica existente en los países más desarrollados como una de las principales características del Antropoceno (Sanhueza, 2010), lo que deriva finalmente en una elevada dependencia por parte de la sociedad para con los medios de comunicación como principal vía de concienciación, sensibilización e información sobre ámbitos de índole general, llegando a desempeñar a menudo dichos medios un papel educativo para con la población (Palacios & García, 1999). Particularmente en la actualidad la comprensión de la ciencia se considera un valor intrínseco de la sociedad, siendo muy importante el rol desempeñado por parte de científicos, educadores y divulgadores en hacer partícipe a la ciudadanía de los avances científicos y tecnológicos que los especialistas van construyendo y desarrollando (Cáceres & Ribas, 1996). No obstante, mientras que desde el ámbito investigador se busca primordialmente generar un gran número de aportaciones científicas de elevada especialización y naturaleza técnica que ocasionen un elevado impacto académico (Buela Casal, 2003), existe una notoria dificultad en cuanto a la divulgación de los conocimientos y su comprensión por parte de la sociedad (Cassany et al., 2000). Esta coyuntura académico-social se traduce en la generación de una problemática que puede conducir a una fragmentación social llegando a ocasionar un alejamiento e incluso rechazo por parte de la ciudadanía hacia los conocimientos científicos. No obstante, si se facilitara la comprensión pública de la ciencia por parte del sector experto se generaría una corriente favorable de apoyo a la subvención de la investigación (Friend, 2005). Además, por otra parte, el fomento de la comprensión de la ciencia constituye un valor utilitarista, siendo un aspecto necesario para vivir en sociedades altamente tecnificadas, facilitando de este modo el proceso de toma de decisiones por parte de la ciudadanía respecto a temas diversos relacionados con su modo de vida (Hernando & Carvajal, 2000). Debido a esta disyuntiva, es necesaria la formación de equipos multidisciplinares donde se produzca la colaboración por parte de profesionales científicos que ejerzan una labor de asesoramiento junto a expertos del sector
— 102 — de las Ciencias de la Información que contribuyan difundiendo información especializada de forma asequible para la población (Marques et al., 2013). No obstante, no se deben confundir los términos de educación científica y divulgación científica (Blanco-López, 2004). De este modo, mientras que la educación científica es obligatoria, siendo una materia estructurada a la vez que legislada y certificada, la divulgación científica es de carácter voluntario, no siendo evaluada ni certificada y centrándose en la sociedad como ente receptor (Rennie et al., 2003). Dadas estas diferencias, desde la didáctica científica se considera que los medios de divulgación son contextos extraescolares que fomentan un aprendizaje no formal de las ciencias, en contraposición a su aprendizaje formal, fruto de la educación científica, derivando este hecho en que la ciencia, en un contexto divulgativo, se caracterice por factores que influyen en su potencial para generar aprendizaje (Dierking et al., 2003), debiendo tratarse temas conflictivos y relevantes que afecten a la población, combinando, a la par que intereses ambientales, tendencias políticas y comerciales, como es el caso del cambio climático, problemática de índole ecológica a escala global (Grimm et al., 2008). Objetivos generales y específicos Con la finalidad de comprobar el grado de sensibilización por parte de un sector poblacional concreto respecto al cambio climático como principal problemática ambiental actual se planteó un diseño experimental orientado hacia el sector universitario, analizando el nivel de conocimiento por parte de individuos procedentes de diferentes disciplinas mediante la ejecución de encuestas individuales de forma pareada antes y después de la impartición de una serie de clases magistrales por parte de especialistas del sector, pudiendo evaluar de forma específica la posible influencia de un correcto asesoramiento científico en los medios divulgativos para con el grado de interés y correcto criterio por parte de la población, pudiendo además sesgar los resultados acorde a la disciplina de origen y al género de los encuestados. Método - Desarrollo del trabajo Diseño muestral Se planteó un caso de estudio con el objetivo de evaluar el nivel de conocimiento científico y el grado de sensibilización poblacional sobre el cambio climático, que constituye una de las principales problemáticas actuales que suponen una amenaza para la continuidad de la vida humana a escala planetaria (Tabla 1).
— 103 — Tabla 1. Principales perturbaciones a nivel global, ordenadas acorde a su grado de probabilidad, que podrían suponer la extinción de la humanidad (tomado de Rees, 2004). PERTURBACIÓN PROBABILIDAD Pandemia viral Muy alta Cambio climático Alta Impacto meteorito Media Guerra global nuclea r Media Destrucción por robots Baja Super volcanes Muy baja Radiación de una supernova Muy baja Con la finalidad de llevar a cabo dicha investigación se planteó un muestreo aleatorio simple equilibrado en el que se trabajó con un tamaño muestral de n = 240 individuos universitarios de ambos sexos procedentes de diversas áreas de conocimiento para los que se diseñó una breve encuesta de tipo cerrada dicotómica (Anexo 1). Dichas encuestas fueron ejecutadas de forma aleatoria entre los individuos seleccionados, siendo agrupados equitativamente en cuatro grandes ejes temáticos (n = 60): ciencias experimentales, ciencias de la salud, humanidades y ciencias sociales (Fig. 1): Figura 1: Encuestas realizadas representando su número total y su clasificación acorde a la disciplina de procedencia de los encuestados (C: Ciencias; S: Ciencias de la Salud; CS: Ciencias Sociales y H: Humanidades), su género (♂: masculino; ♀: femenino) y su nivel académico, perteneciendo todas las encuestas ejecutadas a individuos recién graduados.
— 104 — Las encuestas diseñadas se ejecutaron de forma pareada a los mismos individuos antes y después de la impartición de unas sesiones teóricas con contenido ambiental sobre el cambio climático con la finalidad de discernir si la información aportada por parte de especialistas del sector ecológico, en asociación con el conocimiento derivado por parte de los medios de comunicación, propiciaba una mayor adecuación de correcto conocimiento y mayor grado de comprensión respecto a los últimos avances científicos sobre esta problemática socio-ecológica, pudiendo además observar la existencia de diferencias significativas, de encontrarlas, en cuanto a la percepción de la problemática del cambio climático según el género de los encuestados y su disciplina formativa. Teoría ecológica sobre el cambio climático Nuestro planeta se encuentra inmerso, debido fundamentalmente a la influencia antrópica, en una nueva era geológica conocida como Antropoceno, cuyos impactos ambientales están produciendo la alteración de las variables bióticas y abióticas de la ecosfera a escala planetaria, dando lugar a lo que se denomina cambio global como la principal problemática ambiental de la actualidad (Brook et al., 2008), estando conformado por múltiples factores, entre los que destaca el cambio climático (Fig. 2). Figura 2: Límites planetarios y dimensiones del cambio global. Se representan los umbrales límite dentro del cual se deben mantener los niveles de cada variable y aquellos factores en los que se ha sobrepasado su capacidad de carga (tomado de Rockström et al., 2009). Con la finalidad de establecer una educación ambiental dirigida hacia la población sobre la problemática del cambio climático como componente del
— 111 — existencia de diferencias en cuanto al nivel de conocimiento de la temática planteada acorde a la disciplina de origen: 1) Ciencias; 2) Ciencias de la Salud; 3) Ciencias Sociales; y 4) Humanidades. En la Tabla 2 de observa que, mientras que en todos los niveles la impartición de temario ambiental supuso un incremento en el grado de correcto conocimiento de la problemática ambiental planteada, el análisis entre grupos reveló que, a priori, los individuos de Ciencias son los que mayor grado de conocimiento presentan, seguidos de los individuos provenientes de Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales, cuyo nivel de conocimiento de base es similar, siendo los alumnos de Humanidades aquéllos con un menor grado de conocimiento científico. No obstante, estas diferencias se ven homogeneizadas en gran medida una vez que todos los encuestados recibieron información especializada a través de la impartición de clases teóricas por parte de profesionales del sector. Tabla 2. Resultados medios de aciertos, fallos y abstenciones antes y tras la impartición de clases magistrales respecto al número total de preguntas realizadas en la encuesta (12), sesgados en función de la disciplina académica de origen de los encuestados. DISCIPLINA CLASES ACIERTOS FALLOS ABSTENCIONES Ciencias No 9.62 1.01 1.37 Si 10.92 0.39 0.69 Ciencias Salud No 6.24 2.76 3.00 Si 8.96 1.39 1.65 Ciencias Sociales No 6.69 2.71 2.60 Si 9.95 1.15 0.90 Humanidades No 4.25 3.81 3.94 Si 10.05 0.87 1.08 Por otra parte se analizó descriptivamente a nivel global si existían diferencias en cuanto al conocimiento científico del cambio global y climático según el género de los encuestados antes de la recepción de información especializada (Fig. 8), al asumir que tras la misma, dichas diferencias, de existir, se verían homogeneizadas. Se puede observar que, descriptivamente, el género femenino presenta, en términos generales, un mayor grado de adecuado conocimiento sobre la temática estudiada.
— 112 — Figura 8: Resultados medios de aciertos, fallos y abstenciones previos a la impartición de clases magistrales sesgados en función del género de los encuestados. Resultados estadísticos y contraste de hipótesis En primer lugar se contrastó la posible influencia significativa de la impartición de clases magistrales en cuanto a las variables dependientes de aciertos, fallos y abstenciones obtenidas en las encuestas ejecutadas (Tabla 3). Al ser un análisis de dos poblaciones de datos relacionados (encuestas ejecutadas a los mismos individuos antes y después de la impartición de las clases), se empleó una Prueba de Rangos de Wilcoxon (H0: ϻ1 = ϻ2; H1: ϻ1 ≠ ϻ2):
— 113 — Tabla 3. Resultados del test de rangos, posterior – anterior, para las variables dependientes analizadas (VD), mostrando su tamaño muestral (N), el rango promedio, la suma de rangos (), el estadístico Z de Wilcoxon y la significación asintótica bilateral (Sig.), pudiendo obtener un resultado significativo (* Sig < 0.05), muy significativo (** Sig < 0.01) o altamente significativo (*** Sig < 0.001). PRUEBA DE RANGOS DE WILCOXON VD N Rango rangos Z Sig. Aciertos Rangos negativos 4 29.75 119.00 -11.555 0.000*** Rangos positivos 178 92.89 16534.00 --- --- Empates 58 --- --- --- --- Total 240 --- --- --- --- Fallos Rangos negativos 127 85.57 10867.00 -8.220 0.000*** Rangos positivos 30 51.20 1536.00 --- --- Empates 83 --- --- --- --- Total 240 --- --- --- --- Abstenciones Rangos negativos 133 90.24 12002.00 -8.433 0.000*** Rangos positivos 32 52.91 1693.00 --- --- Empates 75 --- --- --- --- Total 240 --- --- --- --- Acorde a estos resultados tenemos unos valores altamente significativos para todas las variables analizadas, debiendo entonces rechazar la hipótesis nula de igualdad de medianas entre poblaciones y pudiendo decir que la impartición de clases teóricas causa diferencias significativas en el conocimiento sobre la temática de estudio, mejorando positivamente la tasa de aciertos y disminuyendo la tasa de fallos y de abstenciones. Posteriormente, con la finalidad de corroborar la existencia de diferencias significativas para los aciertos, fallos y abstenciones como variables dependientes según la procedencia académica de los encuestados antes y después de la impartición de las clases teóricas se realizó un test de Kruskal-Wallis de igualdad de medianas (H0: ϻ1 = ϻ2 = … ϻn; H1: no cierta H0), cuyos resultados fueron:
— 114 — Tabla 4. Resultados del test de Kruskal.Wallis para las variables dependientes analizadas mostrando el tamaño muestral (N), el estadístico Chi-cuadrado, los grados de libertad (gl) y la significación asintótica bilateral (Sig.), pudiendo obtener un resultado significativo (* Sig < 0.05), muy significativo (** Sig < 0.01) o altamente significativo (*** Sig < 0.001). TEST DE KRUSKAL-WALLIS V D N Chi2 gl Sig. Aciertos previos Total: 240 Por disciplina: 60 81.788 3 0.000*** Aciertos posteriores 28.170 3 0.000*** Fallos previos 33.911 3 0.000*** Fallos posteriores 16.788 3 0.001** Abstenciones previas 27.973 3 0.000*** Abstenciones posteriores 15.118 3 0.002** Acorde a los resultados altamente significativos debemos rechazar la hipótesis nula de igualdad de medianas entre las subpoblaciones analizadas, por lo que en nuestros resultados al menos una población presenta diferencias significativas en cuanto a su mediana respecto a las demás en todas las variables dependientes. Para poder discernir cuáles son estas diferencias debemos recurrir a la realización de un test post-hoc de Tamhane, dado que asumimos la existencia de varianzas desiguales, pudiendo observar de forma gráfica y resumida los resultados en las Figuras 9 y 10: Figura 9: Resultados post-hoc sobre las diferencias observadas para las variables dependientes “Aciertos previos”, “Fallos previos” y “Abstenciones previas” en cuanto a los individuos encuestados pudiendo comparar las disciplinas académicas de procedencia entre sí.
— 115 — Figura 10: Resultados post-hoc sobre las diferencias observadas para las variables dependientes “Aciertos previos”, “Fallos previos” y “Abstenciones previas” en cuanto a los individuos encuestados pudiendo comparar las disciplinas académicas de procedencia entre sí. Observamos que el nivel analizado de individuos procedentes del ámbito científico conforma un grupo distinto al resto para todas las variables analizadas en el proceso previo a la impartición de las clases especializadas, diferencias que se homogenizan tras la recepción de dichas clases, aunque no lo suficiente como para que dejen de existir diferencias significativas entre grupos (Tabla 5). Tabla 5. Clasificación esquemática por similitud de disciplinas. Los grupos formados se representan en una escala ordinal, compartiendo la misma clasificación aquellas disciplinas sin diferencias significativas para la variable dependiente (VD) de estudio. VD DISCIPLINA ACADÉMICA Ciencias Ciencias Salud Ciencias Sociales Humanidades Aciertos previos 1 2 2 3 Fallos previos 1 2 2 2 Abstenciones previas 1 2 2 2 Aciertos posteriores 1 1 2 2 Fallos posteriores 1 2 2 1 Abstenciones posteriores 1 2 1 1
— 116 — Por último se testó la hipótesis general sobre si el sexo de los encuestados influenciaba el nivel de conocimiento de base sobre el cambio climático, sin tener en cuenta la adición de información especializada, para lo que se usó un test de la U de Mann-Whitney basado en rangos y en la igualdad de medianas (H0: ϻ1 = ϻ2; H1: ϻ1 ≠ ϻ2), siendo test de comparación de muestras independientes procedentes de dos subpoblaciones distintas: Tabla 6. Resultados del test de la U de Mann-Whitney acorde al género de los encuestados, especificando para cada variable dependiente (VD) sus niveles, tamaño muestral (N), estadístico de contraste (E), rango promedio, suma de rangos y la significación asintótica bilateral (* Sig. < 0,05; ** Sig. < 0,01; *** Sig. < 0,001). TEST DE LA U DE MANN-WHITNEY VD Nivel N E Rango rangos Sig. Aciertos ♂ 120 4427.000 97.39 11687.00 0.000*** ♀ 120 143.61 17233.00 Total 240 --- --- Fallos ♂ 120 6654.500 125.05 15005.50 0.300 ♀ 120 115.95 13914.50 Total 240 --- --- Abstenciones ♂ 120 3552.000 150.90 18107.50 0.000*** ♀ 120 90.10 10812.50 Total 240 --- --- Según nuestros resultados, a excepción de en la variable “Fallos” sí parecen existir diferencias altamente significativas según el género de los encuestados, presentando el género femenino, acorde al rango promedio, una mayor tasa de aciertos y una menor tasa de abstenciones. Discusión y conclusiones Si bien la ecología se define como la rama de las Ciencias Biológicas que se basa en el estudio de las interrelaciones de los seres vivos entre sí y con el medio circundante en el que habitan (Friederichs, 1958), no presenta en la actualidad un cuerpo teórico bien desarrollado, conformando una ciencia predominantemente experimental encargada de llevar a cabo la recopilación de información y ejecución de avances científicos sobre las problemáticas ambientales actuales para plantear, en ocasiones, posibles soluciones con la finalidad de minimizar sus impactos sobre la sociedad (Reichman et al., 2011). Dentro de estas problemáticas de índole ecológica destaca, en la actualidad, el cambio climático, siendo una de las principales amenazas a corto plazo para la especie humana, sin embargo existe cierta controversia
— 117 — dentro del propio ámbito científico sobre si este suceso debería considerarse un dilema propio o una dimensión dentro de lo que comúnmente se denomina cambio global, término de elevada importancia ligado a los impactos del Antropoceno como era geológica (Vitousek, 1994). Merece la pena destacar que, acorde al estudio de Martínez et al., 2012 entre otros, nuestro estudio muestra que la formación académica de las distintas ramas universitarias ejerce una influencia esencial en el grado de conocimiento sobre las problemáticas ambientales, siendo los individuos de formación científica pura aquéllos de mayores competencias en detrimento de estudiantes procedentes de otras disciplinas (Brody, 1994), sin embargo, la impartición de una correcta formación por parte de especialistas del sector conforma una medida capaz de paliar estos déficits de concienciación ecológica (Maloney, 1975). Si bien es cierto que la defensa del medio ambiente y del desarrollo sostenible presentan una dimensión política y económica asociadas habiéndose convertido en conceptos universales en los últimos años acentuando las contradicciones de un modelo de sociedad basado en la primacía de los intereses del sistema productivo y el consenso en la adopción de medidas tendentes a la sostenibilidad del planeta (Scheffer et al., 2002), la ausencia de colaboración entre el sector científico y el sector divulgativo aún es patente en muchas ocasiones, dando lugar a una serie de diversos errores que pueden conducir a una desinformación social (Hernando, 1984). Esta falta de comunicación entre el sector científico y el sector divulgador presenta su raíz en la desconfianza y falta de interés por parte del sector científico para con los medios (Logan, 2001), lo que dificulta una traslación eficaz informativa que presenta efectos multiescalares basados en tres ejes que suponen la deslocalización poblacional con respecto a los temas difundidos: 1) presencia de información ligada en mayor medida a intereses políticos que científicos en los medios de comunicación; 2) ausencia de rigor científico de la información difundida; y 3) mayor tendencia a difundir opiniones sensacionalistas basadas en tendencias ecologistas que conocimientos datos científicos (Mattos, 1993). Por ello, con la finalidad de elaborar mensajes correctos desde un punto de vista científico y a la vez poderlos transmitir de una forma asequible para sociedad, es de vital importancia la formación de equipos transdisciplinares que fomenten la colaboración entre especialistas y el sector de las Ciencias Divulgativas con la finalidad de elaborar mensajes correctos desde un punto de vista científico, transmitiéndolos de forma asequible para sociedad y cumpliendo las tres máximas del lenguaje científico: claridad, concisión y precisión (Elías, 2014), siendo el papel de las Ciencias Sociales fundamental en la difusión de términos y avances científicos al constituir la principal fuente de información para con la población...
— 118 — Finalmente, pese a que múltiples estudios descartan la influencia del género para con el grado de concienciación ambiental (Aragonés et al., 2006), nuestro estudio corrobora una mayor implicación del género femenino para con el cambio climático dentro del contexto del cambio global, siendo un sector mejor informado, observándose a priori una mayor involucración en el tema y presentando, en términos generales, un mayor conocimiento e interés, factor debido probablemente a una herencia cultural del rol femenino en la naturaleza (Stock, 2012). No obstante, tras una formación equitativa de ambos géneros, estas diferencias son minimizadas, evidenciándose la igualdad de género en temas de aprendizaje (Belloch, 1998).
— 119 — Referencias bibliográficas Aragonés, J. I., Sevillano. V., Cortés. B., & Amérigo, M. (2006). Cuestiones ambientales que se perciben como problemas. Medio ambiente y comportamiento humano, 7 (2), 1-19. Belenguer Jané, M. (2003). Información y divulgación científica: dos conceptos paralelos y complementarios en el periodismo científico. Estudios sobre el mensaje periodístico, 9, 43-53. Belloch, I. M. (1998). El sexo como variable sujeto: aportaciones desde la psicología diferencial. En J. Fernández (Coord.) Género y Sociedad (pp. 43-70). Madrid: Pirámide. Berkes, F. (2007). Understanding uncertainty and reducing vulnerability: lessons from resilience thinking. Natural hazards, 41 (2), 283- 295. doi: https://doi.org/10.1007/s11069-006-9036-7 Blanco-López, Á. (2004). Relaciones entre la educación científica y la divulgación de la ciencia. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las ciencias, 1 (2), 70-86. Blanco, I. & Gomà, R. (2003). Gobiernos locales y redes participativas: retos e innovaciones. Revista del CLAD Reforma y Democracia, 26, 93. Breslow, N. (1970). A generalized Kruskal-Wallis test for comparing K samples subject to unequal patterns of censorship. Biometrika, 57 (3), 579-594. doi: https://doi.org/10.1093/biomet/57.3.579 Brody, M. J. (1994). Student science knowledge related to ecological crises. International Journal of Science Education, 16 (4), 421-435. doi: https://doi.org/10.1080/0950069940160404 Brook, B. W., Sodhi, N. S. & Bradshaw, C. J. (2008). Synergies among extinction drivers under global change. Trends in ecology & evolution, 23 (8), 453-460. Buela Casal, G. (2003). Evaluación de la calidad de los artículos y de las revistas científicas: Propuesta del factor de impacto ponderado y de un índice de calidad. Psicothema, 15 (1), 22-35. Cáceres, J. & Ribas, C. (1996). La sociedad opina sobre ciencia. Resultados del estudio sobre la percepción social de la ciencia. Mundo científico (167), 347-353. Cassany, D., López, C. & Martí, J. (2000). Divulgación del discurso científico: La transformación de redes conceptuales. Hipótesis, modelo y estrategias. Discurso y sociedad, 2 (2), 73-103.
— 120 — Cearreta, A. (2015). La definición geológica del Antropoceno según el Anthropocene Working Group (AWG). Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 23 (3), 263. Clements, F. E. (1928). Plant succession and indicators. London: Collier Macmillan Publishers. Costanza, R. & Folke, C. (1997). Valuing ecosystem services with efficiency, fairness and sustainability as goals. Nature’s services: Societal dependence on natural ecosystems, 49-70. Crutzen, P. J., Stoermer, E. F. (2000). Global change newsletter. The Anthropocene, 41, 17-18. De Groot, R. S., Alkemade, R., Braat, L., Hein, L. & Willemen, L. (2010). Challenges in integrating the concept of ecosystem services and values in landscape planning, management and decision making. Ecological complexity, 7 (3), 260-272. doi: https://doi.org/10.1016/j.ecocom.2009.10.006 Delgado, L. E., Bachmann, P. L. & Oñate, B. (2007). Gobernanza ambiental: una estrategia orientada al desarrollo sustentable local a través de la participación ciudadana. Revista Ambiente y Desarrollo de CIPMA, 23 (3), 68-73. Dierking, L. D., Falk, J. H., Rennie, L., Anderson, D. & Ellenbogen, K. (2003). Policy statement of the “informal science education” ad hoc committee. Journal of research in science teaching, 40 (2), 108-111. doi: http://dx.doi.org/10.1002/tea.10066 Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de España. (2011). La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de España. Síntesis de resultados. Fundación Biodiversidad. Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino. Retrieved from goo.gl/gGTQkq Elías, C. (2014). Fundamentos de periodismo científico y divulgación mediática. Madrid: Alianza Editorial. Friederichs, K. (1958). A definition of ecology and some thoughts about basic concepts. Ecology, 39 (1), 154-159. doi: http://dx.doi.org/10.2307/1929981 Friend, F. J. (2005). El apoyo de las agencias de financiación de la investigación al acceso abierto. RED. Revista de Educación a Distancia (13), 1-8.
— 127 — CAPÍTULO VI UN MOVIMIENTO EN MARCHA: APUNTES Y SOLUCIONES PARA FOMENTAR LA PARTICIPACIÓN EN EL CAMBIO CLIMÁTICO DESDE EL PERIODISMO Y LA COMUNICACIÓN Cristina García Carrera Universidad de Sevilla, España Palabras claves Cambio Climático; Periodismo; Comunicación; Participación ciudadana, Nuevo contexto.
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— 129 — “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes” La Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático establece, en su artículo 6, que todas las Partes deben promover y apoyar la educación, la capacitación y la sensibilización del público respecto del cambio climático global y estimular la participación más amplia posible en el proceso. El Acuerdo de París, de 2015, reconoce “la importancia de la educación, la formación, la sensibilización, el acceso a la información” y subraya, en el artículo 12, que “Las Partes deberán cooperar en la adopción de las medidas que correspondan para mejorar la educación, la formación, la sensibilización y participación del público y el acceso público a la información sobre el cambio climático, teniendo presente la importancia de estas medidas para mejorar la acción en el marco del presente Acuerdo. En 2017, la Conferencia sobre el Cambio Climático ha tenido lugar en Bonn, Alemania. Las personas líderes de los gobiernos nacionales, las ciudades, los estados, las empresas, los inversores, las ONGs y la sociedad civil se han vuelto a reunir para acelerar el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático. Enfatizan en el trabajo en la Acción sobre el Clima para alcanzar los otros 16 Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) teniendo como foco la Agenda 2030. Existe pues un mandato colectivo de orientación a medidas de mejora de la educación, la formación, la sensibilización y participación del público, así como el acceso público a la información sobre cambio climático. Es una llamada de atención para ser innovadores y más eficaces, puesto que se reconoce que el periodismo y la comunicación, entendida en sentido amplio, son fundamentales para el avance en términos globales. Para ello es necesario favorecer el debate del cambio de modelo de la civilización, como están avanzando Japón o Islandia y aseveran numerosos expertos, quizá con Serge Latouche a la cabeza. En 2009, ya planteó sus ocho pilares de decrecimiento basadas en las ocho R; Reevaluar, Recontextualizar, Restructurar, Relocalizar, Redistribuir, Reducir, Reutilizar y Reciclar. Podemos y debemos pasar de la sociedad de consumo creciente e ilimitado a una sociedad con la sostenibilidad como eje. Esto es lo que autores como Heras denominan cambiar el contexto o los contextos. “Necesitamos construir contextos nuevos, que favorezcan las opciones responsables, bajas en emisiones”. Lograr el cambio necesario supondrá el cambio de muchos de nuestros contextos, de hecho. “Hay que desmontar los incentivos perversos al consumo energético o a la sobreexplotación de recursos clave como los bosques o el suelo, creando un ambiente favorecedor del uso sostenible de los recursos naturales, del ahorro y la eficiencia energética, de las energías limpias, de los estilos de vida sostenibles”.
— 130 — Repensar y modificar los contextos es el mayor reto y ahí juegan un papel fundamental los medios de comunicación. Es una invitación insistente a la superación del periodismo de conflicto, enfocado en el suceso para enmarcarlo, contextualizarlo, en un proceso. El papel difusor del cambio climático de los medios de comunicación está siendo cada vez más cuestionado. Y todo ello, pese a la atención y relevancia del cambio climático en la ciudadanía, que ha perdido interés en el periodo 2008-2012 pero después ha vuelto a cobrar relevancia, vinculado al Acuerdo de París. Esa expectación se ha mantenido con tendencia decreciente hasta la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos y su decisión de salir de dicho Acuerdo, así como de minusvalorar tanto el cambio climático como el medio ambiente en las prioridades de su gobierno. De otra forma, ha vuelto a crear expectación, sino más bien alerta e indignación. Para evitar un nuevo ciclo de caída de atención de la ciudadanía debemos, entre otros, esquivar las propuestas catastrofistas que provocan reacciones defensivas e inspirar el cambio. Se debe hablar de las causas pero sobre todo se debe hablar de las respuestas y crear una iconografía positiva. Si bien es cierto que la complejidad y la interrelación no son fáciles de comunicar, nunca antes ha habido tanto interés por la ciencia y proliferan los entendimientos entre ésta y el periodismo divulgador especializado. Precisamente, por esta vía podemos superar el enfoque jerárquico, de experto a ciudadano que, como explica Moser, aparece como un “abismo” entre emisor y receptor de los mensajes. Frente a la comunicación que se ha venido haciendo, debemos hacer una renovación para que la nueva comunicación facilite la adquisición de responsabilidad entre la ciudadanía. A la hora de diseñar ese periodismo y la comunicación, además de la innovación, hay que buscar un enfoque integral, que permita el acceso para todas las generaciones, teniendo muy presente que las generaciones jóvenes tienen su propio acercamiento al mundo. Pese a los estereotipos negativos, la capacidad solidaria y empática de los jóvenes es un hecho hoy. Heras afirma que “cuando hablamos de iniciativas que llevan al diálogo, al trabajo crítico, a ayudar a alguien, por ejemplo, no hay duda (..).La mayor parte de los jóvenes tienen un potencial que no se está aprovechando en este sentido, y las redes sociales podrían ser un buen canal para encauzarlo”. Efectivamente, la emoción y la participación directa son códigos propios para su implicación, experiencia probada en proyectos como Students on ice, relatado por Elisabetta Curzel. Su implicación viene dada por la proximidad, tanto geográfica como “social”. La experiencia de una red distribuida, no centralizada, y Twitter para difundir la educación ambiental muestra también que las redes sociales permiten establecer vínculos entre comunicación y educación, entre práctica y teoría, de forma muy aplicada y próxima.
— 131 — Frente a autores con visiones más críticas y pesimistas, hay otros que subrayan que las redes sociales están generando espacios de discusión virtual, globales e inmediatos. “Estas comunidades virtuales rompieron con el mito de que el uso de Internet atraparía a los jóvenes dentro de la pantalla y los desconectaría de su entorno y del mundo. El resultado al parecer está siendo todo lo contrario, están cada vez más conectados e interconectados con sus pares y con el mundo”, asevera Heras. Siguiendo la visión optimista, la participación ciudadana en las redes sociales pone de manifiesto el poder personal en la red, el alcance de objetivos cívicos e incluso políticos y la capacidad de utilizar las redes como instrumento de acción social colectiva. No obstante, conseguir dicha movilización requiere de personas líderes, influencers. También se necesita un sistema educativo que contribuya a crear estos espacios para compartir conocimientos digitales, desarrollar la capacidad crítica de los menores y jóvenes y ese nuevo liderazgo. Las cinco posibles competencias básicas en las que, según la UNESCO, se centra la alfabetización mediática son la comprensión, el pensamiento crítico, la creatividad, la conciencia intercultural y la ciudadanía. Estarían más relacionadas con la competencia ciudadana o cultural que con la estricta competencia digital. Estos apuntes para fomentar la participación en materia de cambio climático requieren de una nueva mirada desde el género; se trata de una revisión con las gafas moradas pero también verdes; del ecofeminismo. No son pocas las voces que plantean que debe estar en la base de la respuesta a la encrucijada del acelerado calentamiento global, el dominio patriarcal, la mayor sensibilidad de las nuevas generaciones contra el maltrato animal, el capitalismo que sobreexplota los recursos y a las personas y el abuso de ciertas tecnologías y la necesaria interculturalidad para el bienestar geopolítico, en palabras de Carmen Morán. La más reciente, quizás, la de la ex presidenta de Irlanda y Alta Comisionada de la ONU, Mary Robinson, quien está liderando una nueva lucha feminista contra el cambio climático. Evidentemente, está estrechamente relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), cuya Alta Comisionada en España, Cristina Gallach, ha subrayado el carácter “profundamente feminista” de la Agenda 2030. Con todo, será muy necesario conciliar esa mirada feminista y la perspectiva de género en las nuevas políticas de transición para afrontar el cambio climático, como bien explica la experta Alicia Puleo. En cualquier caso, ante situaciones de injusticia, desigualdad o violencia que experimentamos los ciudadanos y ciudadanas de cualquier país, la comunicación social se ha convertido en un medio para la movilización, el activismo reforzado por el ciberactivismo. Para algunos consultores, el valor de la búsqueda de medidas dirigidas a solucionar un problema ayuda a visibilizarlo aunque no se lleguen a adoptar. Así, Pablo Peña, afirma “una
— 132 — analogía inmejorable es la nueva ola del feminismo, que ha logrado anclar recientemente las disparidades de género en la página inicial de la agenda pública”. La empatía con las causas sociales o el cambio climático, en concreto, a través de las redes se convierte en una vía para la participación y resolución conjunta, para la suma de individualidades en la misma dirección, promoviendo la acción colectiva. Es beneficiosa en la medida que ayuda a superar el individualismo y su escaso alcance y también porque reduce el coste percibido de los cambios; el “esfuerzo” del cambio parece menor si es compartido. No obstante, quizás lo más importante es que, como bien señala Heras, los proyectos colectivos permiten construir nuevos contextos que hacen más fácil adoptar opciones responsables ante el cambio climático. Los inconvenientes o exigencias de la acción colectiva también existen y vienen dados por la necesidad de formación o capacitación específica de trabajo en marcos colectivos, la transparencia y participación social. Los esfuerzos para frenar el cambio climático deben plantearse en numerosos espacios colectivos: comunidades de vecinos, centros educativos y de trabajo, municipios, gobiernos regionales, gobierno nacional, ámbito internacional. Existen oportunidades para el cambio en todos estos niveles de gestión y decisión y es un camino de trabajo en información, coordinación, acuerdo y avance. Frente a ello, el principal escollo para conseguir las necesarias reacciones estriba en la organización por compartimentos. El cambio climático debe convertirse en un tema transversal, como parece apuntarse detrás del nuevo Ministerio de Transición Ecológica del Gobierno de España. Andalucía ha sido pionera al plantear la Estrategia Andaluza ante el Cambio Climático (2002), propiciar el Encuentro sobre Ecofeminimo, (Sevilla 2010), la I Convención sobre Cambio Climático y Medio Ambiente Urbano, (UPO 2011) y el Congreso sobre Cambio Climático (Huelva 2017) y será la segunda española en aprobar su Ley. En ese marco, se necesita de un nuevo ciclo de participación. Más que una llamada a la acción en redes sociales, inmediata y efectista, se trata de incluir todas las herramientas con las claves apuntadas para generar ese movimiento en marcha, un proceso de personas, grupos, asociaciones e instituciones que ya están reinventando la agricultura, la energía, la economía, la movilidad y la educación, como muestran los autores de Domain, Mañana. Este reto es, en sí mismo, la solución que se debe impulsar globalmente para liderar el cambio de paradigma, de ese nuevo contexto que ya existe pero hay que consolidar y para el que hay trabajar desde el periodismo y la comunicación de forma nueva, orientada a ese mandato colectivo.
— 133 — Referencias bibliográficas Agudo, Alejandra (2018-7-18). La Agenda 2030 es profundamente feminista. Cristina Gallach. Entrevista El País. Retrieved from https://elpais.com/elpais/2018/07/18/planeta_fu- turo/1531869777_102083.html Babelia (2018-3-16). Ecofeminismo: los valores de un nuevo mundo. El País. Retrieved from https://elpais.com/cultura/2018/03/16/babelia/1521197110_497695.html Curzel, Elisabetta (2017). Students on ice. II Congreso sobre Comunicación y Pensamiento, Facultad de Comunicación. Universidad de Sevilla.. Fernández Reyes, Rogelio (2013) (dir), Mancinas Chávez, Rosalba (coord.). Medios de comunicación y cambio climático. Fernández Reyes, Rogelio (2016). Un periodismo en transición ante el V Informe del IPCC, la Cumbre de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Fundación Telefónica (2016). Si lo ves, lo compartes. Como se comunican los jóvenes en un mundo digital. Barcelona: Ariel. Harvey, Fiona ( 2018-7-24). Mary Robinson launches new feminist against climate change. The Guardian. Retrieved from https://www.theguardian.com/environment/2018/jul/24/maryrobinson-launches-new-feminist-fight-against-climate-change Heras Fernández, Francisco (2003). Conocer y actuar frente al cambio climático: obstáculos y vías para avanzar. CENEAM. 2003 Heras Fernández, Francisco (2016). Percepción social y comunicación del cambio climático. Latouche, Serge (2009). La apuesta por el decrecimiento. Icaria. Montero, José María (2011). Medios de Comunicación y medio ambiente. Morán, Carmen (2018). Ecofeminismo. Babelia. Moser S.C. (2007). More bad news: the risk of neglecting emotional responses to climate change information. En: Moser, C. & Dilling, L. (coords.) Creating a climate for change. Cambridge University Press. Peña Corrales, Pablo (2018). El cambio climático chupa banquillo. Retrieved from http://lagrietaonline.com/cambio-climatico-chupa- banquillo/
— 134 — Puleo, A. (2015). El ecofeminismo y sus compañeros de ruta. Cinco claves para una relación positiva con el ecologismo, el ecosocialismo y el decrecimiento. In: A. Puleo, ed., Ecología y género en diálogo interdisciplinar, 1st ed. P y V. Rodrigo Cano, Daniel e Iglesias, Marcela (2017. El discurso de la educación ambiental en las redes sociales: el caso de #EA26. II Congreso sobre Comunicación y Pensamiento, Facultad de Comunicación. Universidad de Sevilla. Rodrigo Cano, Daniel, De Casas Moreno, Patricia y Toboso-Alonso, Pablo (2018). Los medios de comunicación como difusores del cambio climático.
— 135 — CAPÍTULO VII THE COMMUNICATION OF ADAPTATION TO CLIMATE CHANGE IN SPANISH PRESS Rogelio Fernández Reyes Abstract This article is a translation, with some modifications, of the research "Adaptation to climate change in the Spanish press", from the LIFE-Shara program. This is a media analysis of the adaptation to climate change in Spain in the newspapers El País, El Mundo, La Vanguardia, and Expansión. The methodology followed is the application of a content analysis to each article that contains the terms "adaptation", and "climate change" and/or47 "global warming", through a series of variables with categories. The My News search engine analyzes the articles between January 1, 2012 and December 31, 2016. The results show a description of how adaptation is being socially constructed in Spanish media. Key Words Communication, Adaptation, Climate Change, Global Warming, Mass Media Resumen El presente artículo es una traducción parcial, con algunas modificaciones, del trabajo “La adaptación al cambio climático en prensa española”, del programa LIFE-Shara. Se trata de un análisis mediático de la adaptación al cambio climático en España en los diarios El País, El Mundo, La Vanguardia y Expansión. La metodología seguida es la aplicación de un análisis de contenido a cada pieza periodística que contiene los términos “adaptación”, y “cambio climático” y/o “calentamiento global”, mediante una serie de variables con categorías. A través del buscador My News se analizan los relatos entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2016. Los resultados muestran una descripción sobre cómo se está construyendo socialmente la adaptación en medios de comunicación españoles. Palabras clave Comunicación, Adaptación, Cambio climático, Calentamiento global, Medios de comunicación Abstract The origin and funding of this article comes from the LIFE SHARA project "Sharing Awareness and Governance of Adaptation to Climate Change", coordinated by the Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente -through the Fundación Biodiversidad- and that counts as beneficiaries associated: the Organismo Autónomo Parques Nacionales, the Agencia Estatal de Meteorología, the Oficina Española de Cambio Climático and the Agência Portuguesa do Ambiente. 47"Climate change" or "global warming" is present, or both
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— 143 — Framming Type of framed 10. Scientific 11. Technological/Innovation 12. Economic 13. Political 14. Social 15. Others/Difficult to frame Sectors and Territories of the PNACC Sectors and Territories of the National Adaptation Plan with which the information is related. 16. Sectors Biodiversidad Bosques Agua Suelos y Desertificación Agricultura, Pesca y Acuicultura Turismo Salud Finanzas y Seguros Energía Transporte Urbanismo y construcción Industria Caza y Pesca continental - Territories Insular Medio rural Medio urbano Medio marino Zona costera Zona de montaña Meausures The sector or territories in which the adaptation measures are applied are classified. They are the same categories as in Sectors and Territories of the PNACC Types of adaptation The adaptation is classified according to several categories 17. Adaptation Natural, Human, or Both
— 144 — 18. Adaptation Proactive, Reactive, Both, Unspecified/No allusion 19. Adaptation Planned, Autonomous, Both, Unspecified/No allusion 20. Adaptación Individual, Colective, Both, Unspecified/No allusion 21. Adaptación Implicit, Explicit, Both, Unspecified/ No allusion 22. Coping approach, Incremental, Transformacional, Every Options, Coping approach/Incremental, Incremental/Transformacional, Coping approach/Transformacional, Unspecified/No allusion Images The images that appear in the articles are analyzed - Typology Photo Graphic Table Drawing Maps-Infographoics Without image Could no access - Theme Impacts Causes Solutions Protests Other Without image Could no access - Spatial Identification Near Far Difficult to identify or classify Without image
— 145 — Could no access - Temporary Identification Near Far Near and Far at the same time Difficult to identify or classify Without image Could no access Key words It´s studied the presence of some terms (through their roots) considered key in their relationship with adaptation “Vulnerabilidad” “Resiliencia” “Descarbonización” “Maladaptación” 2 C. Statistical analysis of results, detection of relevant trends and interpretation of results. Each unit of analysis is analyzed with each of the variables and their categories. This information is classified with the SPSS Statistics 20 computer program. The frequency and percentage of each of the variables is analyzed through simple tables and contingency tables by years and by newspapers. The analysis is applied separately to each newspaper and, subsequently, to all together. From all this, the present synthesis of results is extracted. The graphics are configured with Excel 2016. It must be borne in mind that real adaptation has a larger scope than the one analyzed here. In all certainty, our study will not have detected initiatives or adaptation responses for not referring to the terms "adaptation" and "climate change" or "global warming". It happens, for example, with the plans of prevention before the heat waves, with a considerable presence in the press, but that do not appear in our study for not including the term
— 146 — "adaptation" in the article. In any case, and although not all adaptation communication is collected, the study serves to identify the degree of recognition of the term "adaptation" as a consensus universal response. 3.- Analisys 3.1.- Number of articles published by newspapers El Mundo is the newspaper with the most references (81), followed by La Vanguardia (75), El País (66) and Expansión (19). La Vanguardia, which surpasses El País, shows a volume close to El Mundo, which seems to point to a greater interest in addressing the issue. Graph 2.- Distribution of articles on adaptation by newspapers 3.2.- The articles in the annual calendar The trend of the presence of adaptation in the journals studied is growth, although there are two decreases: one in 2013 and another in 2016. These trends are similar to those offered by the recount of articles with references to "climate change" or "global warming" both nationally and internationally (Boykoff et al., 2018, Ford and King, 2015, Fernández-Reyes, Piñuel- Raigada and Aguila-Coaghlan, 2017).
— 147 — Graph 3.- Distribution of articles per year Graph 4 shows trends in the presence of the terms "climate change" and / or "global warming" in the press at the national and international levels. And it is compared with the presence of adaptation in the articles analyzed in this investigation. As you can see they maintain a considerable parallelism: Graph 4.- Articles on climate change, global warming and adaptation. In orange line, articles that include the terms "climate change" and / or "global warming" in the international press56; in celestial line, the articles that include the terms "climate change" and / or "global warming" in the 56 On this occasion there is no slight decrease from 2012 to 2013, but a slight rise
— 148 — national press; in gray line, the articles that include "adaptation" and "climate change" and / or "global warming" in the Spanish press analyzed If we analyze the percentage of the presence of adaptation within the articles on climate change and global warming, it also presents a tendency with ups and downs. This is the result: Graph 5.- Presence of the term adaptation in the articles where "climate change" and / or "global warming" appear The data, with an average of 2.77%, are similar to the proportion of adaptation in newspapers in the international arena, around 2% (Boykoff and Yulsman, 2013). 3.3.- The articles in the annual calendar by months Graph 6 shows the total number of articles published in each month of the year. We observe that the quarter in which more articles appear is the one corresponding to October, November and December, with very notable differences with respect to the rest of the quarters of the year. It coincides with the quarter in which the Summits of the UN Framework Convention on Climate Change are held. They are one of the main, if not the main, media attention generators on climate change. By order, November is the month with the most articles (59, 24.5%), followed by December (27, 11.2%) and October (26, 10.8%). The month with less presence is August (7, 2.9%), when the editions are cut for holiday reasons.
— 149 — Graph 6.- Distribution of articles by months (2012-2016) 3.4.- Relevance of adaptation 3.4.1.- Global The newspapers contain spaces reserved for topics considered of special importance within the journalistic routine. In the investigation we have come across two editorials, one in El Mundo (11/20/2016) and the other in La Vanguardia (11/06/2015). There is no allusion in the front page. Therefore, it is not perceived that the adaptation has a relevance in the spaces of special interest in the press. 3.4.2.- Particular In this section we study the relevance of adaptation within the articles in which it appears. It is considered that the relevance granted is a priority when adaptation is the protagonist, or when it shares the protagonism with mitigation. It is considered secondary when addressing mitigation, effects, etc., of climate change and global warming, and adaptation is addressed with a smaller volume. It is considered punctual when it appears as an unimportant element. The adaptation is presented in the texts in a similar proportion as a priority theme (107 articles, 44.4%) and as a secondary theme (112, 46.5%). To a lesser extent, it appears as a specific topic (22, 9.1%). 3.5.- Holders, with regard to what is exposed 3.5.1.- Presence of adaptation in the headlines The term "adaptar" and "adaptación" appear only once in the headlines. When it´s made a word cloud with the headlines, this is the result:
— 150 — Figure 1.- Word cloud based on the terms appearing in the headlines of the analyzed media In Table 2 we observed that the most frequent terms in the news in which adaptation is addressed are “climático”, “cambio”, “clima” and “cumbre”. Table 2.- Most repeated terms in the headlines TERM NUMBER OF APPEARANCES Climático 51 Cambio 47 Clima 17 Cumbre 12 Mar 8 Global 7 Ciudades 7 Ucero 6 Futuro 5 París 5 ONU 5 Agua 5
— 151 — 3.5.2.- Regarding what is exposed When analyzing the holders of the articles in relation to what they exhibit, we find that the option of presenting "what is done" predominates, followed by "what is said" and, finally, of "what happens". This would indicate that the content of the texts is linked, in the first place, to the action, and, secondly, to the debate. It can be considered a strength since in other studies controversy, the debate, has prevailed over what is said (Piñuel et al., 2013, Fernández-Reyes and Aguila-Coghlan, 2015). Graph 7.- Distribution of articles in relation to what is exponed in the headline 3.6.- Sources of information In this section we study the sources used linked to the term “adaptation”. The political sphere-public administration is the one with the greatest presence (48.5%); it is followed by the scientific-technological-research sphere (29.5%) and, to a lesser extent, the economic sphere (12.5%). Finally, there is the social area, which adds 9.5%.
— 152 — Graph 8.- Distribution of articles by informative sources on adaptation 3.7.- Geographical scope 62.6% of the articles analyzed refer to the outside of Spain and 36.3% to the interior. This confirms the tendency shown in other studies that the international agenda on climate change and/or global warming has a considerable influence on the national agenda (Fernández-Reyes et al, 2017).57 Graph 9.- Distribution of articles by geographical location When we look at the articles in the interior, we can see that there are fairly even levels between articles of local-regional (32.9%), national (31.8%) and regional (30.6%). Lastly, the provincial scope is treated (4.7%). The international option is the one that has the most presence in the foreign sphere 57 This trend is not fulfilled, however, in all newspapers, given that, in El Mundo, with a wide range of regional and provincial editions, information of an internal scope prevails