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La formación de la identidad japonesa a través de sus danzas tradicionales: el suzume odori

Mendoza Cortejosa, Alejandro

Abstract

En sus orígenes, las danzas elaboradas por el pueblo japones eran dirigidas exclusivamente a seres divinos que habitaban en un plano extendido mucho más allá de la realidad de los humanos. En otras palabras, a través de los movimientos y la sincronización de los cuerpos acompañados por instrumentos musicales, se pretendía canalizar una vía de comunicación entre los humanos y lo divino. De esta forma, las danzas eran consideradas ofrendas y rezos que asegurasen la supervivencia de las aldeas frente a desastres naturales o que otorgasen periodos de buenas cosechas. A lo largo de la historia, a través de los distintos eventos que influyeron en la cultura, estética y filosofía japonesa, muchas de las danzas abandonaron progresivamente el marco religioso y se redefinieron con nuevos sentidos y caracteres que dieron lugar a diferentes categorías de danza. Actualmente, estas se exhiben de forma puntual en festivales y se centran a menudo en la espectacularidad y en el aspecto competitivo, no obstante, siguen ofreciendo una importante visión interna de la consciencia japonesa y de su legado como pueblo. Es por ello que, tomando como ejemplo la danza “folclórica” del suzume odori perteneciente al pueblo de Sendai, se estudiará cómo el baile va más allá de los movimientos corpóreos, funcionando como una herramienta identitaria que refleja valores de la sociedad japonesa y que no solo beneficia al propio pueblo japonés, sino que también se proyecta al mundo exterior invitando a un entendimiento multicultural.

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA TRABAJO FIN DE GRADO Año académico 2022-23 Grado en Estudios de Asia Oriental LA FORMACIÓN DE LA IDENTIDAD JAPONESA A TRAVÉS DE SUS DANZAS TRADICIONALES: EL SUZUME ODORI 伝統的な踊りによる日本のアイデンティティの形成:すずめ踊り Autor: Alejandro Mendoza Cortejosa Tutor: Miguel Antonio Pastor Pérez Junio 2023 2 Resumen En sus orígenes, las danzas elaboradas por el pueblo japones eran dirigidas exclusivamente a seres divinos que habitaban en un plano extendido mucho más allá de la realidad de los humanos. En otras palabras, a través de los movimientos y la sincronización de los cuerpos acompañados por instrumentos musicales, se pretendía canalizar una vía de comunicación entre los humanos y lo divino. De esta forma, las danzas eran consideradas ofrendas y rezos que asegurasen la supervivencia de las aldeas frente a desastres naturales o que otorgasen periodos de buenas cosechas. A lo largo de la historia, a través de los distintos eventos que influyeron en la cultura, estética y filosofía japonesa, muchas de las danzas abandonaron progresivamente el marco religioso y se redefinieron con nuevos sentidos y caracteres que dieron lugar a diferentes categorías de danza. Actualmente, estas se exhiben de forma puntual en festivales y se centran a menudo en la espectacularidad y en el aspecto competitivo, no obstante, siguen ofreciendo una importante visión interna de la consciencia japonesa y de su legado como pueblo. Es por ello que, tomando como ejemplo la danza “folclórica” del suzume odori perteneciente al pueblo de Sendai, se estudiará cómo el baile va más allá de los movimientos corpóreos, funcionando como una herramienta identitaria que refleja valores de la sociedad japonesa y que no solo beneficia al propio pueblo japonés, sino que también se proyecta al mundo exterior invitando a un entendimiento multicultural. Palabras clave: Japón, tradición, identidad, danza, Sendai, danza del gorrión (suzume odori) 3 Abstract Originally, dances elaborated by Japanese communities were exclusively addressed to divine beings who inhabited a plane far beyond the human realm. In other words, through the movements and synchronization of bodies, they were used as a mean of communication between humans and the divine. In this way, the dances were considered offerings and prayers that would grant good harvests or that would ensure the survival of villagers against natural disasters. Throughout history, due to various events that influenced Japanese culture, aesthetics and philosophy, many of the dances progressively left the religious framework and were redefined with new meanings and characters. Consequently, this gave rise to different dance categories, and even if nowadays such dances are mostly performed at festivals and often focus on showmanship and competition, they still offer an important insight into the Japanese consciousness and their legacy. Therefore, taking as an example the suzume odori “folk” dance from Sendai, we will study how dance is capable of going beyond mere body movements and how it functions as an identity tool that on the one side reflects the values of Japanese society, while on the other, it not only benefits the Japanese people themselves, but also projects their culture towards the outside world as a way of inviting for a multicultural understanding. Keywords: Japan, tradition, identity, dance, Sendai, sparrow dance (suzume odori) 4 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN………………………………………………………………….. 5 1.1. Antecedentes…………………………………………………………………… 5 1.2. Justificación……………………………………………………………………. 6 1.3. Objetivos y estructura………………………………………………………….. 7 1.4. Metodología……………………………………………………………………. 8 2. APROXIMACIÓN GEOGRÁFICA E HISTÓRICA A SENDAI……………….…. 9 3. CARÁCTER Y SENTIDO DE LAS DANZAS TRADICIONALES DE JAPÓN……………………………………………………………………………...11 4. SUZUME ODORI………………………………………………………………….. 13 4.1. Evolución de la danza………………………………………………………… 14 4.2. Historia del Aoba Matsuri…………………………………………………..... 18 4.3. Características del suzume odori………………………………………………23 4.4. Importancia del suzume odori………………………………………………... 29 4.4.1. Para el pueblo de Sendai……………………………………………….. 32 4.4.2. Para los propios bailarines…………………………………………….. 34 4.4.3. Para los extranjeros…………………………………………………...... 37 4.5. Comparación a danzas populares en otras culturas (el caso del flamenco)…… 39 5. CONCLUSIONES……………………………………………………………….... 42 6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS…………………………………………….. 44 7. ANEXOS………………………………………………………………………….. 47 7.1. Anexo 1: Formación de baile en “V” perteneciente al grupo Datenomai………47 7.2. Anexo 2: Tabla de comparación entre el haneko odori y el suzume odori basado en el estudio de Matsumoto (2017) …………………………………………… 48 5 1. INTRODUCCIÓN 1.1. Antecedentes La vulnerable localización geográfica y las condiciones climáticas adversas del país nipón ha causado que, a lo largo de la historia, sucesivas generaciones japonesas se vean afectadas y marcadas por reiteradas catástrofes naturales, tales como terremotos, tsunamis, tifones o fuertes lluvias. Dichos eventos han expuesto al pueblo japonés a constantes amenazas que dieron lugar a pérdidas de cosechas, propiedades e incluso humanas, y que han perdurado en el imaginario japonés hasta nuestros días (Saitō, 2014). Como respuesta y para defenderse frente a los imprevisibles desastres de la naturaleza, los ciudadanos japoneses recurren a ceremonias que posteriormente se han ido desarrollando y que actúan como forma de rezo para evitar dichas desgracias. Parezca o no, estos rezos pueden expresarse a través de muchas vías, entre las cuales encontramos los festivales, y en especial la danza. La combinación de los movimientos corpóreos con la resonancia de los instrumentos actúa como un agradecimiento o una muestra de gratitud hacia los kami 1 , a Buda o incluso a los ancestros del linaje familiar (Saitō, 2014). En otras palabras y como recopilación a todo lo previamente dicho, las artes escénicas son consideradas ofrendas y dedicatorias a los dioses. Por ejemplo, tal es el impacto de esta creencia, que en el folclor japones podemos encontrar lo que se denomina kagura (神楽), danza de carácter teatral dedicada a las deidades. No obstante, con el paso del tiempo, las inquietudes de la población ya sea japonesa o global ha variado en relación a los cambios que sucedía a su alrededor, por lo que, al igual que muchos otros aspectos en la sociedad, la danza también se ha visto alterada. Sobre todo, hacemos un énfasis en el arte escénico debido a que este es una manera natural para el pueblo de expresarse y mostrar aquello que siente o necesita, por lo que ofrece una visión interior y escondida de la consciencia japonesa. 1 Entidades veneradas en el sintoísmo. Puede hacer referencia a “dioses” o “deidades”, pero también a objetos naturales, espíritus o fuerzas de la naturaleza. 6 En esta línea, Hans Moser, investigador alemán del “folclorismo”, defiende que las artes escénicas no son fijas, sino que más bien están en un constante cambio en relación al contexto de la época, lo cual las lleva a reconstruirse y a adoptar diferentes funciones (Moser 1960, como se citó en Matsumoto, 2017). Para ejemplificar dicha idea podemos decir que estas pueden pasar de ser una danza para venerar a los dioses, a un baile que conmemore la muerte de un emperador, que festeje un logro, anime a los propios ciudadanos japoneses o, para un uso más reciente, atraer turistas. Por otro lado, y en oposición a Moser, encontramos que Hobsbwam, historiador británico del siglo XX, defiende una idea basada en que una tradición no cambia desde su creación y por lo tanto es constante a lo largo de la historia (Hobsbwam 2001, como se citó en Tsumura, 2003). Aunque ambos autores defiendan ideas completamente opuestas, la nación japonesa es capaz de desafiarlas y combinarlas al mismo tiempo. El valor de la cultura japonesa se basa en la habilidad de ser conservadora, pero a la vez de penetrar en el tiempo adaptándose a diferentes generaciones. Japón es uno de los países más avanzados y desarrollados, sin embargo, su cultura y tradición es extremadamente conservadora. Consecutivamente, esto se aplica también a la danza y más adelante veremos como el suzume odori (すずめ踊り), traducida al español como “la danza del gorrión”, será capaz de adoptar ambas características, evolucionando en la historia como una danza que debe reinventarse para su supervivencia, pero que al mismo tiempo guarda las bases de su creación como una forma del pueblo para recordar a sus antepasados y utilizar el baile como un símbolo de identidad. 1.2. Justificación La elección del tema se remonta al momento en el que se llevó a cabo un programa de intercambio en la Universidad de Tōhoku, en Japón y se observó por primera vez el suzume odori. A través de los diversos cursos ofrecidos y los eventos anuales de la ciudad de Sendai, se pudo constatar que el suzume odori es un importante elemento de la tradición e historia de su pueblo con un alto potencial para ser tratado como objeto de estudio. 7 1.3. Objetivos y estructuras En el ámbito académico, a través de este trabajo se desea dar a conocer a mayor escala la danza tradicional de Sendai conocida como el “suzume odori”. Esta se exhibe en uno de los festivales más importantes y conocidos de Japón, y, aunque tenga una conexión directa con el gran daimio Date Masamune, no es habitual que se escuche hablar de ella en países extranjeros. Es por ello que resulta imprescindible dar a conocer este elemento cultural y tan especial de Sendai en otros lugares del mundo, comenzando por España. El suzume odori no solo tiene un gran peso histórico y humanista para la población de Sendai, sino que también va más allá de la región y del mundo del baile, ofreciendo una visión interna de la consciencia general japonesa. Asimismo, la ausencia de documentos académicos o no oficiales en la lengua española y la escasa información en otros idiomas, creó el objetivo de funcionar a través de este trabajo como un puente de conexión entre diversas culturas, proporcionando una información académica y al mismo tiempo íntima que se encuentre en un idioma más accesible a la población mundial. En el ámbito personal, este trabajo de fin de grado funciona como un desafío propio que obligó a salir de la zona de confort y a atrevernos a llevar a cabo nuevas actividades en un país extranjero donde el idioma es bastante lejano a la lengua maternal. Además, la elaboración de este proyecto desea reflejar la capacidad de poder llevar a cabo trabajos de investigación y presentarlos adecuadamente. En cuanto a la estructura del trabajo, en primer lugar, como ya se pudo constatar, se investiga sobre los antecedentes del tema elegido y de su posición dentro de la cultura japonesa para así poder ofrecer una visión general, clara y adecuada. En segundo lugar, se elabora una aproximación geográfica e histórica de la ciudad en la que se desarrolla el tema de investigación con el objetivo de ubicar la danza y presentar una mayor contextualización. En tercer lugar, se expone un pequeño estudio acerca del carácter y sentido general de las danzas en Japón y, consecutivamente, en cuarto lugar, se encuentra el núcleo del presente trabajo que se basa en el estudio del suzume odori. Finalmente se presentan las conclusiones y las referencias bibliográficas a la que se acudieron para elaborar correctamente este proyecto de investigación. 8 1.4. Metodología En primer lugar, debe mencionarse que los datos utilizados para llevar a cabo la elaboración del presente trabajo son muy escasos y solamente se encuentran en su idioma original, es decir, el japonés. En consecuencia, las lecturas y el estudio de los artículos actualmente disponibles acerca del suzume odori debían basarse en una previa traducción e interpretación de los textos, lo cual supuso un proceso extremadamente exhaustivo y a veces dificultaba la traducción directa de textos y diálogos. Por lo tanto, se aprovecha para mencionar que todas las citas textuales y los fragmentos de diálogos escritos en este trabajo son una traducción e interpretación propia del autor. Afortunadamente, el acceso a dichos documentos fue fácilmente ofrecido y proporcionado por la Universidad de Tōhoku, situada en la misma ciudad de Sendai. Es importante decir que, sin la ayuda de esta institución que conectó a sus alumnos directamente con el suzume odori, no hubiese sido posible escribir este trabajo de fin de grado. Por un lado, la universidad ofrece una variedad de cursos para estudiantes extranjeros en los que se estudia y practica el suzume odori, por lo que, a través de la asistencia presencial, se pudo adquirir más información proveniente de un profesorado experto en la materia. Por otro lado, nos pusieron en contacto con diferentes grupos oficiales de suzume odori, lo cual hizo posible elaborar numerosas entrevistas que nos proporcionaron una mayor cantidad de información de un grado más íntimo. Todas ellas fueron elaboradas en japonés y durante el proceso fuimos acompañados por Inatomi Nanae, representante del grupo “Anegumi”, quien hizo todo el desarrollo más simple y fluido. Nos gustaría mencionar que todas las entrevistas se producían en las prácticas de cada grupo a las que nos invitaron y siempre nos acogieron con gran entusiasmo y hospitalidad. Esto no solo nos dio la oportunidad de recopilar más información, sino que también fue posible observar prácticas en directo. En general, los datos obtenidos provienen en mayor parte por artículos oficiales disponibles en la biblioteca de la Universidad de Tōhoku, pero también constan de observaciones y estudios personales. 9 2. APROXIMACIÓN GEOGRÁFICA E HISTÓRICA A SENDAI La región de Tōhoku se encuentra ubicada al norte de la isla principal de Japón conocida como la isla Honshū y marca su límite frente a la isla de Hokkaido. Su territorio se encuentra dividido en 6 prefecturas distintas, las cuales son Akita, Aomori, Fukushima, Iwate, Miyagi y Yamagata. Si bien todas ellas son igual de importantes para la región, debemos destacar la prefectura de Miyagi con su capital Sendai, debido a que es el área en la que se basa el objeto de estudio del presente proyecto de investigación. Según la página de turismo oficial de Sendai administrada por Discover Sendai (2021), la ciudad contiene más de un millón de habitantes y es el centro político y económico de la región de Tōhoku. No obstante, aunque parezca una gran ciudad edificada masivamente, esta se centra en diversos aspectos. En primer lugar, es capaz de combinar infraestructuras y naturaleza de modo que pueda ofrecer espacios abiertos con hermosos paisajes, hasta el punto en el que su abundancia vegetal otorga a la ciudad el apodo de “La Capital de los árboles” (“Mori no miyako”). En segundo lugar, esta es también conocida por su gran prestigio académico en cuanto al desarrollo de la tecnología a través de universidades como la Universidad de Tōhoku y también a través de institutos de investigación. Finalmente, en tercer lugar, la ciudad también es considerada como un centro cultural debido a que da mucha importancia a su historia, la cultura y a la gastronomía. Sendai alberga varios festivales a lo largo del año, siendo los más conocidos por orden de aparición, el Sendai Tanabata (仙台七夕) celebrado en Julio y considerado uno de los festivales más grande de su tipo en Japón, el Aoba Matsuri (青葉祭り) celebrado en mayo, y el Desfile de la Luz (光のページェント) en diciembre. Sendai se encuentra en la costa noreste de Japón, frente al Océano Pacífico y el clima habitual es considerado templado y cálido con veranos muy húmedos, e inviernos fríos y secos. La mayor parte de la precipitación en Sendai ocurre durante el verano entre junio y septiembre, una temporada que también se caracteriza por la presencia de tifones, mientras que en invierno principalmente nieva. 16 fue heredada a través de la familia Kuroda, encargándose Shinkichi Kuroda de la flauta, Toraji Kuroda del tambor grande, Toshihachi Kuroda y Toshitsugu Kuroda de los tambores pequeños, y Toshihira Kuroda del gong 4 . La danza se enseñaba a todos los alumnos y alumnas en las clases de educación física de la primera escuela secundaria. También guardo un grato recuerdo del concurso de la danza del gorrión que se celebraba para y entre los alumnos en vísperas del festival de otoño, y que fue tan popular que los alumnos pedían que se repitiera una y otra vez (recogido en Tsumura, 2003, p.41). Por lo tanto, observamos como poco a poco se empezaron a realizar talleres y cursos para difundir la danza entre ciudadanos, escuelas y empresas, y así poder difundir a mayor escala la danza. La Asociación de Apoyo al Festival Aoba de Sendai (2014) explica que incluso se añadieron temarios de suzume odori a los libros de texto de educación física de las escuelas, lo cual también hizo que se extendiese en cadena desde los estudiantes a los padres y a las familias en general. Seguidamente, en 1963 se creó la Sociedad de Preservación y Popularización del Suzume Odori de Sendai, la cual se volvería inactiva tras unos años, pero más tarde retomaría su actividad (Matsumoto, 2017). Posteriormente, tal como indica Tsumura (2003), en 1991 se originó la Asociación de Difusión del Suzume Odori que se especializó en gran parte en una avanzada organización y estilización de la danza. Pero también, esta llevó a cabo actividades de promoción, se encargó de contar su historia y dio un nuevo significado al suzume odori como forma de arte tradicional. El autor añade que cada vez surgen más asociaciones que protegen la danza como patrimonio cultural y personas que desean aprenderla. Concluye que este rápido crecimiento de interesados dio lugar en 2001 a la creación de La Federación de Sendai de Suzume Odori, la cual también buscaba difundir y preservar la danza como una de las artes escénicas tradicionales de Sendai. Pero a diferencia de otras asociaciones previamente citadas, esta deseaba volver a reconocer ampliamente las artes escénicas locales y utilizar la danza para contribuir a la mejora y el desarrollo de la cultura local y de la ciudad, es decir, se pretende revitalizar los eventos folclóricos y las fiestas tradicionales como bienes locales para así llevar a una 4 Término genérico para designar un instrumento de percusión redondo, con forma de tapa, plano y hecho normalmente de cobre. 17 reanimación de la región. Además, en este momento se crean regulaciones en cuanto qué es el suzume odori y cómo debería de ser bailado oficialmente. Aparte de la música y de los movimientos, otro factor que resulta importante mencionar, tal como explica Tsumura (2003), es la evolución de la manera en la que se estructuran los grupos. Inicialmente, tanto músicos como bailarines se encontraban completamente separados, sin embargo, en 1998 se reformó su estructura y se juntaron ambos grupos en un mismo equipo, dando lugar a la formación que podemos observar hoy en día. El motivo, según el autor, se debió al rápido crecimiento del número de bailarines de suzume odori y al número de personas que solo querían tocar los instrumentos en lugar de bailar. En la estructura inicial, los músicos estaban formados por profesionales mientras que los bailarines eran entrenados por empleados de empresas patrocinadoras, lo cual dificultaba la entrada de personas ajenas y por eso fue necesario abrir el festival al mundo exterior. Con el paso del tiempo y mucho esfuerzo, la danza del suzume odori llegó a convertirse en una de las especialidades reconocidas a nivel nacional. Hoy en día se sigue estudiando acerca de sus orígenes y se exhibe principalmente durante el festival de Aoba Matsuri, el cual conmemora los grandes logros de Date Masamune, sus batallas, la fundación del clan de Sendai, y es utilizado para transmitir la cultura e historia del clan Date a las nuevas generaciones 18 4.2. Historia del Aoba Matsuri En mayo, cuando la primavera se asienta en Sendai y pinta la ciudad de verde, se celebra uno de los festivales más antiguos y populares de Japón. Junto con el Sendai Tanabata y el Desfile de la Luz, el Aoba Matsuri moviliza a la población japonesa y pone a la ciudad de Sendai en el punto de mira durante un corto pero intenso periodo de tiempo. Según la Asociación de Apoyo al Festival Aoba de Sendai (2014), en primera instancia, el Aoba Matsuri, traducido al español como “el festival de Aoba”, se trataba de un festival dirigido al clan Masamune durante el periodo Edo, pero tras unos años de pausa después de la muerte de Date Masamune, este fue recuperado y pasó a pertenecer al pueblo, tal y como sucedió con la danza del suzume. En principios, se celebra todos los años durante el tercer fin de semana de mayo que casi coincide con la fecha de fallecimiento del señor feudal y tiene como objetivo conmemorar su muerte y todo el legado heredado a partir de él. A lo largo del fin de semana, se presentan diversos desfiles que otorgan un ambiente muy vibrante a la conocida ciudad de los árboles. En estos se exhiben guerreros con armaduras de samuráis, carrozas decoradas, el mikoshi 5 proveniente del Santuario de Aoba que contiene el espíritu de Date Masamune, faroles y equipos profesionales de suzume odori. El festival se divide en 2 partes que cada una ocupa un día distinto del fin de semana y consta de una organización diferente. La víspera del festival, conocida como “Yoi Matsuri” (“pequeño festival"), principalmente se caracteriza por las competiciones de los distintos equipos del suzume odori que al mismo tiempo actúan como una exhibición para el pueblo. En este día, tanto los bailarines como los músicos son el foco de atención y estos se abren camino a través de las calles de Sendai dinamizando el ambiente y coloreando el paisaje a través de sus abanicos y vestimentas alegremente pigmentados. Además, una vez que la noche cae, un pequeño desfile de carrozas denominadas “yamaboko” son sacadas a las calles y son iluminadas con faroles. Al parecer, según Discover Sendai (2021), las 3 carrozas que se exhiben durante la noche del Yoi Matsuri son conocidas como “las yamaboko de la esperanza para la recuperación”. Estas actúan como una procesión dedicada al reposo de 5 Un pequeño santuario portátil. 19 las víctimas del Gran Terremoto del Este de Japón de 2011 y metafóricamente sirven como “una baliza de esperanza” que preserve la memoria del desastre y que no se quede en un mero hecho histórico. En general, esta jornada actúa como un calentamiento y como un avance para lo que está por venir al siguiente día llamado en japonés “Hon Matsuri” (“el festival principal”). Durante el Hon Matsuri, los equipos de suzume odori siguen participando, pero esta vez permanecen como un complemento de fondo que deja entrar en el foco de atención a otros elementos. En primer lugar, encontramos los desfiles de samuráis del clan Date que son introducidos y acompañados por estruendosos disparos provenientes de réplicas de mosquetes. Estos representan a las legiones que lucharon y protegieron el territorio de Sendai durante el periodo Sengoku y entre ellos podemos distinguir arqueros, mosqueteros y lanceros. Discover Sendai (2021) también nos indica que cada grupo que desfila simboliza un periodo distinto de la vida de Masamune. Seguidamente se pasean 11 distintas yamaboko de 6 metros de alto. Estas son arrastradas por ciudadanos y se cree que recogen los deseos para la seguridad de las familias, la buena salud para todos, y la prosperidad de Sendai y su comercio. Suelen ser rojas o negras decoradas minuciosamente con detalles dorados y en lo alto se pueden apreciar personas con vestimentas tradicionales. Cada carroza sigue una temática distinta que puede ir desde Date Masamune hasta mitologías. Finalmente, se procesa el mikoshi, el cual sale del Santuario de Aoba (青葉神社) que está dedicado al señor feudal Date Masamune. En general el Aoba Matsuri se extiende alrededor de 2.4 km dentro de la ciudad de Sendai y ofrece un viaje en el tiempo como si se tratase de un pergamino que se va abriendo a lo largo de las calles y deja salir a todos sus personajes. Sin embargo, al igual que la evolución del suzume odori, el Aoba Matsuri que conocemos hoy en día con todas sus características es el resultado de un proceso que se ha llevado a cabo a lo largo de la historia hasta 1985, cuando terminó de forjarse. Sus orígenes se remontan siglos atrás a los festivales de los santuarios que conmemoraban a Date Masamune (conocido ya en la época como “Aoba Matsuri”) y a Tokugawa Ieyasu (conocido como “Sendai Matsuri”, “el festival de Sendai”). 20 Por un lado, la Asociación de Apoyo al Festival Aoba de Sendai (2014) explica que tras la muerte de Tokugawa Ieyasu en 1616, Masamune, debido a su estrecha relación con el shogun, ordenó la construcción de un santuario Toshogu en Sendai para conmemorarlo. Con dicha construcción empezó a celebrarse lo que se conocía como el “Festival de Toshogu” o “Sendai Matsuri” y, al igual que el Aoba Matsuri, este también se caracterizaba por la presencia de carrozas que provenían de distintas ciudades y por desfiles de soldados. Ambos festivales tenían unas dimensiones increíblemente grandes y se expandían por toda la ciudad, sin embargo, según la asociación, en torno al año 1907, Sendai Matsuri terminó desapareciendo y fusionándose con el festival que conmemora el aniversario de la muerte de Masamune. Por otro lado, la Asociación de Apoyo al Festival Aoba de Sendai (2014), también nos informa que, años después de la muerte de Date Masamune 6 , los vasallos del señor feudal solicitaron consagrar a esta figura tan representativa e histórica en el Santuario de Aoba. A estos le concedieron el permiso y a partir de 1655 empezó a celebrarse el prototipo del actual Aoba Matsuri que conmemora la muerte de Date y alaba sus grandes hazañas y logros. El historiador Hemmi (1993, como se citó en Asociación de Apoyo al Festival Aoba de Sendai, 2014) nos reproduce a través de su libro Historia del pueblo de Meiji Sendai: Hideo Hemmi trabaja en la historia local de Sendai 1, el estado del festival durante el periodo Meiji basándose en artículos periodísticos de la época y narra que, entre los días 23 y 25 de mayo, una carroza con un daiko 7 de grandes dimensiones salía del Santuario Aoba y partía hacía las calles de Sendai. Aparentemente este instrumento fue donado por el castillo de Sendai y su sonido lograba proyectarse y retumbar por toda la ciudad de Sendai, siendo utilizado como un sonido que animase a los ciudadanos a subir al castillo. El autor añade que seguidamente se solían exhibir diferentes carrozas donadas por diferentes pueblos que estaban acompañadas por bailarines de suzume odori, un desfile de guerreros armados y por la procesión del santuario portátil que consagra a Date Masamune. En mayor detalle, las carrozas provenían de Futsukamachi, Higashi Ichibanchou y Tokiwachou. Además, parecía ser un festival bastante adinerado debido a que al mismo tiempo distribuían bienes como arroz y sake. A partir de entonces, el festival se asentaba cada vez más en Sendai y poco a poco se añadían nuevos elementos y estrategias de “marketing” con la palabra clave “Date” 6 24 de mayo de 1636. 7 Gran tambor japonés. 21 que atrajesen a más personas. Satō (2013), curador del Museo de Historia y Folclore de la ciudad de Sendai, a través de su artículo en el cual describe las historias de las ceremonias dedicadas a Date Masamune, nos permite entrever dicha evolución del Aoba Matsuri. Sucesivamente entre los años 1887 y 1897, el pueblo de Sendai decidió añadir más tipos de carrozas que conmemorasen a los caídos en batallas y en el 300 aniversario se empezaron a procesar un mayor número de santuarios portátiles, además de construir la actual estatua ecuestre de Date Masamune expuesta en el castillo de Sendai. El festival tenía cada vez más popularidad y seguidores, pero desafortunadamente en 1945 Sendai fue afectada por los ataques aéreos de la II Guerra Mundial. Satō (2013) explica que esta repentina pausa no fue reanudada hasta 1948, cuando el Festival de Aoba coincidió con el 60 aniversario del establecimiento de Sendai como municipio. Posteriormente en 1956 el festival comenzó a ser patrocinado por la Cámara de comercio e industria de Sendai y en 1961, coincidiendo con el proyecto de reanimación del suzume odori por parte del director de la Escuela Secundaria Municipal Daiichi de Sendai, los estudiantes participaron en el desfile. No obstante, el autor concluye que, una vez más se produciría una pausa en la celebración del festival que llegó hasta 1985 cuando fue revivido para conmemorar el 350 aniversario de la muerte de Date Masamune y se trata del Aoba matsuri que se conoce hoy en día. Este fue revivido como una oportunidad para volver a traer el desfile del mikoshi y del yamaboko que ambos habían sido alguna vez el orgullo tanto del Aoba Matsuri como del Sendai Matsuri (Takahashi, 2002, recogido en Tsumura, 2003). En relación al suzume odori, según Tsumura (2003), la danza se introdujo oficialmente al festival en 1987. Esto se produjo en un momento en el que Sendai estaba en el punto de mira debido a que la cadena NHK quería utilizar la ciudad como escenario para el Taiga Dorama 8 . Esta se publicitó en todo Japón a través de los medios de comunicación atrayendo así a un gran número de turistas, por lo que Sendai decidió aprovechar la oportunidad y se centró en una campaña turística. Como consecuencia, el autor explica que decidieron cambiar la estructura del Aoba Matsuri y renovarlo para así hacerlo más atractivo a turistas. Los miembros de la Asociación de Patrocinadores del Festival Sendai de Aoba, la cual tiene jurisdicción directa sobre todo el festival, buscaron nuevos eventos para añadir al festival que se hubiesen originado con la familia Date y 8 Nombre dado a la serie televisiva anual de drama histórico producidos por la NHK emitida el 4 de enero al 13 de diciembre de 1987. 22 terminaron reanimando el suzume odori que sería reincorporado posteriormente. El autor menciona: No fue fácil enseñar a la población de forma tan repentina, sobre todo cuando se trataba de un gran número de personas que nunca habían bailado o visto el suzume odori. Pero, en el corto plazo de un mes lograron aprender los bailes. La persona entrevistada estaba especializada originalmente en el daiko y por aquél entonces no había nadie que supiese tocar la flauta, por lo que se tuvo que reproducir la partitura a través de las cintas de la Escuela Secundaria Municipal Daiichi de Sendai (p. 43). Por lo tanto, puede observarse cómo, a lo largo de la historia, la magnitud e importancia del Aoba Matsuri ha crecido progresivamente año por año como una respuesta a la necesidad de no solo recordar y exhibir los orígenes de la ciudad de Sendai, su cultura e historia, sino que también de agradecer a todos los ancestros por sus esfuerzos que han hecho posible el desarrollo de la ciudad hasta la actualidad. Dicho crecimiento del festival fue llevado a cabo por los propios ciudadanos que crearon una comunidad de festival en la que todo el mundo puede participar y disfrutar. Sin embargo, en el presente trabajo podemos empezar a ver cómo esto no podría haber sido posible sin el suzume odori, el cual actuó como un pegamento social y al mismo tiempo histórico, atrayendo a personas y transmitiendo un significado cultural. De este modo, tal como indica Matsumoto (2017), el suzume odori ha logrado involucrar a miembros con diferentes propósitos, desde individuos que bailan para participar en festivales y eventos, hasta personas que bailan para ganar premios o para aportar algo nuevo a la danza. Este baile abandonó las manos de los mamposteros y se convirtió en una danza reinventada por el pueblo para el pueblo y puede ser bailada por cualquier miembro del grupo o público ya que ellos mismos son los intérpretes, es decir, en ellos cuenta su correcta ejecución. No obstante, como se ha podido constatar, también es evidente que estamos hablando de un fenómeno utilizado como una herramienta capaz de revitalizar la región de Miyagi y atraer turistas. 23 4.3. Características del suzume odori Las asistencias presenciales a las distintas prácticas de los diferentes grupos de suzume odori y las entrevistas privadas que hemos realizado a sus miembros hizo posible observar con un mayor grado de detalle los puntos en común entre ellos, lo cual consecutivamente permitió elaborar una adecuada y correcta síntesis que consta a continuación en el presente trabajo. Además, se recibió un mejor entendimiento de sus características y del significado que el baile tiene tanto para los propios miembros del equipo como para los ciudadanos, sin embargo, este último punto será estudiado en mayor profundidad más adelante. A lo largo de la investigación se entrevistó a 3 grupos distintos: • Datenomai (伊達の舞). Grupo liderado por Mayumi Tsuji creado en vínculo a la Asociación de Difusión del suzume odori originada en 1991. Actúa como grupo embajador compuesto de los mejores bailarines de otros grupos ya existentes y se encarga de mostrar la danza en otras prefecturas. • Fuwari (風羽里). Equipo formado en 2011 a partir de sólo dos miembros y liderado por Kawaguchi Tomoko. • Anegumi (姉組). Grupo surgido en 2007 y representado por Inatomi Nanae. Exceptuando el equipo Datenomai que sigue una política de selección y admisión bastante estricta debido a que son los representantes del suzume odori en otras prefecturas, los grupos más casuales como Fuwari o Anegumi entre otros, reclutan nuevos miembros con entusiasmo y enseñan a todos aquellos que deseen aprender la danza. El rango de edad de los participantes se encuentra sujeto a la formalidad de los grupos, pero muchos de ellos coinciden en que la energía de los más jóvenes es necesaria para la vitalidad del festival o de la danza en sí. De hecho, el día de la entrevista, el grupo Anegumi estaba llevando a cabo una sesión de prácticas en la que participaban numerosas familias con hijos. En cuanto al horario, todos ellos suelen practicar tarde en el día alrededor de las 18:00 y las 21:00, cuando finalizan su jornada laboral. 24 A continuación, se procederá a hablar acerca de las vestimentas, música, coreografía y formación de grupo del suzume odori. Asimismo, se elaborará una comparación con el haneko odori actual debido a que la danza del gorrión encuentra sus raíces en él. Como ya se mencionó en los orígenes del suzume odori, este proviene de las danzas de los mamposteros realizadas durante el banquete de traslado de la familia Date al recién construido castillo de Sendai. Es por ello que a través de las vestimentas se pretende reflejar y representar a dichos artesanos como de un “role play” se tratase. Las prendas utilizadas pueden variar según el sexo del bailarín, y tanto el color del equipo como el tejido utilizado es alternado dependiendo de la época del año en la que se encuentren. Por lo habitual, en tiempos de calor o buen tiempo optan por colores más alegres y un tejido más ligero, mientras que en invierno visten con una paleta de colores más oscura y un tejido más grueso. Las partes de los uniformes desde los pies son: • Setta (雪駄): Sandalias hechas con bambú y cuero. • Matabiki o Momohiki (股引): pantalones cómodos de trabajadores. • Happi (法被): Chaqueta de trabajador. • Kakuobi (帯): cinturón o faja de tela que se ata sobre el happi para cerrarlo. Este cuenta con distintas maneras de hacerle el nudo. o Kai no kuchi (貝の口): tipo de nudo más robusto y duradero que adhiere estrechamente el happi al cuerpo. Los lazos del nudo (considerados “cuernos” por los japoneses) se colocan hacia arriba y es considerado símbolo de buena suerte. Este es el tipo de nudo más utilizado por los bailarines de suzume odori. o Katabasami (片ばさみ): es un nudo con estilo y muy cómodo, sin embargo, es inconveniente para bailar debido a que es bastante flojo y puede desatarse fácilmente. Además, los cuernos del nudo son dirigidos hacia abajo y, a contrario del kai no kuchi, son considerados símbolos de mala suerte. 25 o Rounin musubi (浪人結び): también conocido como “desperado” es un tipo de nudo que tal como el nombre indica no requiere mucho esfuerzo y suele hacerse rápidamente. Aparentemente este tipo de nudo era aquel que elaboraban los samuráis sin dueños. • Hachimaki (鉢巻き): cinta que se coloca en la cabeza como si se tratase de una diadema. Su forma de colocarlo depende del sexo. o Mujeres: suelen colocárselo desde la frente hacia la parte de arriba de la cabeza. Existen dos formas de llevarlo. ▪ Kuwagata (クワガタ): tiene forma de barco y la cinta se ata en la parte trasera escondiendo los cuernos. Los hombres también pueden llevarlo a veces, sin embargo, es considerado una diadema de moda que destaca a las mujeres y resalta sus bellezas. ▪ Tsunodashi (つのだし): también tiene forma de barco, sin embargo, este enseña los cuernos del nudo dirigidos hacia arriba en la parte trasera. o Hombres: suelen colocársela desde la frente hasta la parte trasera de la cabeza. ▪ Mukoushibari (むこうしばり): se ata un nudo en la frente y se coloca sus cuernos hacia arriba. El nudo a veces puede ser atado en la parte trasera de la cabeza. ▪ Genki musubi (元気むすび): se ata un nudo en forma de bola de arroz en la parte delantera. ▪ Kenka kaburi (けんかかぶり): envuelve la cabeza y cubre el pelo. • Sensu (扇子): Abanico que se despliega y simboliza las alas de los gorriones. Estos suelen tener un color distinto en cada lado, pero habitualmente se utilizan el verde y naranja. Ahora bien, a diferencia que en el conjunto de uniforme oficial que debe llevarse para exhibir el suzume odori en festivales o competiciones, tanto en la coreografía como en la música hay más lugar para improvisar. El baile está constantemente marcado por la sinfonía y es por ello que ambos se encuentran estrechamente ligados y se hablará de ellos 32 4.4.1. Para el pueblo de Sendai En los conceptos previamente mencionados se puede distinguir que todos ellos hacen referencia a una solidaridad y unidad de grupo, a su vez que al apoyo y reconocimiento mutuo entre individuos que empuja principalmente hacia la preocupación del otro. Estos ideales podrían vincularse al argumento de la autora Matsumoto (2017) que declara que el suzume odori actual funciona como una forma de crear solidaridad entre los ciudadanos y como una manera de profundizar los lazos en la comunidad. Además, añade que “hoy en día, el suzume odori, el cual evolucionó desde el haneko, se basa en otra característica, como un medio de avivar y alegrar diversos festivales y eventos” (p. 18). La ciudad de Sendai en la actualidad es una población próspera, altamente desarrollada y moderna, sin embargo, como ya se mencionó previamente en el trabajo, a lo largo de la historia esta sufrió diversos desastres que afectaron gravemente a su población e infraestructuras, como es el caso del reciente y mundialmente conocido Gran Terremoto del Este de Japón del 11 de marzo de 2011. Aun así, el gobierno logró recuperar la ciudad de manera lenta, pero eficaz a través de diferentes iniciativas, y el propio pueblo decidió organizar actividades para contribuir al alza de la moral, como por ejemplo a través del suzume odori. En este sentido, desde una primera perspectiva, podemos considerar la danza como una herramienta vanguardista situada en primera línea capaz de animar al pueblo y aliviar sus sufrimientos en situaciones de desastres. A través del breve informe sobre actividades de voluntariado desde la experiencia personal de su autor, Akiho (2016), se puede observar cómo el suzume odori fue un elemento clave en el proceso de revitalización, principalmente en el sentido humano, tanto para la población de Sendai como para las de su alrededor. El autor explica que, en total, se lograron llevar a cabo 15 actuaciones voluntarias distintas a través de las cuales se pretendía revitalizar al pueblo, intentando animar la zona y transmitiendo energías positivas mediante la alegría de bailar y de tocar música. En su informe, el autor concluye: A través de este proyecto pudimos llevar energía, coraje y sonrisas a las personas de las áreas afectadas y a las comunidades locales mostrándoles la danza del gorrión. Además, las sonrisas de todos aquellos que nos miraban también nos 33 animaban. Continuaremos haciendo nuestro mejor esfuerzo para mantener a todos felices (p. 300). Ahora bien, aunque el suzume odori haya sido reinventado por iniciativa propia de la población local y haya sido transmitido por los residentes locales, Matsumoto (2017) indica que los gobiernos y las empresas comienzan a utilizar gradualmente cada vez más este arte escénico popular para la revitalización regional y para demostraciones turísticas. La autora añade que a través de leyes que promocionan el turismo, el comercio y la industria, el suzume odori, que se mezclaban inicialmente con las vidas de las personas de la comunidad local y existía para los ciudadanos de la región, se expandió de un área limitada a un área más amplia. A todo esto, Tsumura (2003) agrega que la danza, a través de una escenificación eficaz, ha sido objeto de varios intentos como atracción utilizada para atraer a más espectadores y participantes. Todas estas ideas pueden ser respaldadas por informaciones anteriormente mencionadas en cuanto a la historia del Aoba Matsuri, en la que se observa cómo la danza fue oficialmente reintroducida en 1987 como una manera de magnificar el festival para atraer un mayor número de turistas y llevar a cabo una mejor campaña turística. Asimismo, podemos ver que un siglo antes, tanto el festival como la danza ya eran utilizados como estrategias de marketing que atrajesen más personas a la ciudad. Por lo tanto, desde otra perspectiva, podemos observar que el suzume odori es capaz de responder al deseo de hacer la ciudad de Sendai visible tanto a Japón como al mundo para generar ingresos a partir del ámbito turístico. No obstante, no se debe olvidar que, aunque se trate de una estrategia turística, el suzume odori, al mismo tiempo, posee la capacidad de perpetuar la tradición y de exhibir la rica historia de la ciudad de Sendai. Es por ello que, desde una perspectiva más, esta danza puede visualizarse como un utensilio capaz de mantener vivo el legado de Date Masamune, a la vez como un orgullo y un agradecimiento. 34 4.4.2. Para los propios bailarines Los bailarines de suzume odori asocian la danza con unos sentidos muy similares a aquellos que se explicaron en el apartado anterior, sin embargo, debido a su estrecha relación con la danza, ofrecen una visión más íntima y comprometida. Todos los bailarines entrevistados coinciden en que el suzume odori apareció en sus vidas de forma inesperada y repentina. Normalmente, esto suele suceder en el contexto en el que un amigo o familiar les introduce a la danza a través de un mero evento o unas simples prácticas, sin embargo, nunca se hubiesen imaginado invirtiéndole tanto tiempo en sus vidas. Por ejemplo, Houjou Satoshi, miembro del grupo Datenomai, nos explica: Al principio, cuando vi el suzume odori por primera vez, debido a que no conocía nada sobre ello, pensé que yo nunca tendría nada que ver con la danza en algún futuro. Pero, ahora mismo me apasiona y siento que es algo muy valioso en mi vida que debo proteger por todas las personas que he podido conocer, los lugares que he podido ver, y todo lo que he aprendido. Poco a poco, con el paso de los años, la danza acaba teniendo un gran impacto en la vida de los bailarines, actuando como una entidad que no solo les hace sentir que forman parte de una comunidad, sino que también les ofrece un sentido a la vida, un propósito y una identidad. Kawaguchi Tomoko, representante del grupo Fuwari, nos indica en su entrevista: Al principio, cuando oí por primera vez que el baile se llamaba “suzume”, no me pareció una buena idea para un nombre, y, cuando la gente me preguntaba, no me sentía muy orgullosa al decir que bailaba suzume odori, al contrario, me daba un poco de vergüenza. Pero después, cuando empecé a dedicarme más a la danza, vi la elegancia con la que bailaban los mayores del grupo y pensé que algún día yo también quería llegar a bailar así, es por eso que empecé a bailar con todo mi corazón. Más tarde, cada vez que tenía la oportunidad de actuar delante de un público donde también estaban algunos de mis amigos, recibía comentarios encantadores como "ha sido divertido", "ha sido increíble", "me he emocionado", 35 y el hecho de darme cuenta de que a través de la danza puedo dar placer a la gente me hizo muy feliz. Posteriormente en la entrevista, a la pregunta “¿Qué influencia ha tenido el suzume odori en su vida?”, Kawaguchi Tomoko responde: Para mí la influencia es absolutamente enorme. El suzume odori me ha acompañado durante más de la mitad de mi vida. Siento que he encontrado el lugar al que pertenezco. La conexión no surgió de que yo fuera especialmente buena ni nada parecido, sino de que lo encontré en un periodo en el que tenía dificultades para entender el sentido de la vida. Este me permitió conocer a todo tipo de personas y yo tenía la sensación de ser considerada "necesaria" para ellas. Me hizo sentir que hay algo que realmente puedo hacer en esta comunidad. Por eso aprecio que el suzume odori forme parte de mi vida. También hizo posible que te conociera a ti, Alejandro. Así que sí, me dio la oportunidad de aprender todo tipo de cosas, desde niños mucho más jóvenes que yo hasta ancianos que han experimentado la vida mucho más tiempo que yo. En cierto sentido me ha convertido en lo que soy. Finalmente concluye: Como cabría esperar, cuando el tema es la capital de los árboles (es decir, Sendai), el primer baile que nos viene a la mente es el suzume odori, por lo que definitivamente podríamos decir que suzume odori = Sendai. Tanto dentro como fuera de Japón, los habitantes de Sendai son conocidos por expresarse a través del baile, por lo que la danza es sin duda asociable a Sendai. Por otro lado, en una entrevista realizada a Kazuhiko Watanabe, miembro del grupo Datenomai, se hace referencia a la cultura y a la familia, considerando la danza como una forma de mantener viva la tradición en futuras generaciones, y consecutivamente por ello mismo, reforzar lazos entre miembros de la familia. Construir esta gran obra de arte con todos los compañeros es realmente fascinante. Y sabiendo que esta danza se ha interpretado y transmitido desde la época de Date Masamune hace 400 años, me hace realmente feliz saber que hemos 36 demostrado plenamente nuestro rol en esta extensa historia del suzume odori manteniendo viva la tradición y transmitiéndola a las futuras generaciones. […] Aunque se trate de una sola persona de mi familia, mi hijo también baila suzume odori con entusiasmo, y me parece que es una actividad muy agradable para un padre y un hijo. Para respaldar la idea de Kazuhiko Watanabe en cuanto al baile como una actividad de familia y uno de los casos más habituales de transmisión, presentamos a continuación otro extracto de una entrevista elaborada a otro joven miembro del grupo Datenomai. Hablamos de una adolescente japonesa llamada Momoka que fue introducida a la danza a través de su madre y actualmente baila para uno de los grupos más importantes de suzume odori de Sendai. A la hora de explicarnos cómo descubrió la danza, Momoka nos explica: Originalmente, a mi madre le apasionaba mucho el suzume odori y solía llevarnos a mi hermana y a mí a aquellos festivales. Posteriormente, al verlo, conocerlo y ver que mi hermana también empezaba a bailarlo, yo también empecé a hacerlo. En otras palabras, mi madre fue el detonante de mi interés. Por lo tanto, para concluir este pequeño apartado de la danza vista a través de los ojos de los bailarines, podemos observar que la danza suele presentarse a ellos de manera repentina, introducida normalmente por un familiar o un amigo. Más adelante en sus vidas, el suzume odori actúa como una actividad que cambia de forma y se adapta a las diferentes necesidades de los bailarines, yendo desde el deseo de encontrar un sentido a la vida o de encontrarse a sí mismo hasta establecer nuevos vínculos o reforzar aquellos que se tienen dentro de la familia. Naturalmente, esto que sucede dentro del bailarín rebota en el público a la hora de bailar, lo cual añade inconscientemente más propósito variados a la danza, como por ejemplo un refuerzo de la auto estima, un sentido de grupo y la ilusión de hacer felices a otras personas. 37 4.4.3. Para los extranjeros Aunque parezca fuera de lugar hablar de cómo una danza de origen japones es capaz de ayudar a estudiantes, trabajadores o simples turistas de otros países, se puede decir que, en realidad, estos se encuentran bastante entrelazados. Principalmente nos centraremos en el caso de los estudiantes, no obstante, muchos de los casos también serían aplicables a otros grupos. Para ello nos basaremos en los estudios acerca de la experiencia de estudiantes extranjeros en clases interculturales de Shimasaki Kaori (2016, 2018) y en nuestra propia experiencia. Recientemente, la Universidad de Tōhoku en Sendai decidió añadir a los programas de intercambios para estudiantes extranjeros un variado abanico de clases en las que no solo se aprendiese sobre la cultura japonesa en un ámbito intercultural, sino que también se ofreciese la oportunidad de salir de las aulas para así tener un contacto real con el aspecto de la cultura que se tratase. La autora Shimasaki (2016) nos explica que los cursos se diseñaron utilizando la idea del aprendizaje activo para que los estudiantes pudieran profundizar en su comprensión de Japón, su cultura y sociedad a través de sus propias experiencias, reflexionando sobre ellas y compartiéndolas con otros estudiantes. Además, añade que, para mejorar los problemas de estereotipos y discriminación, y lograr una comprensión cultural más profunda, en lugar de forzar una comprensión normativa o esencialista de la cultura, era necesario desarrollar un enfoque más abierto. Concluye que la idea es que la cultura debe verse como algo fluido y que esta fluidez debe ser percibida por los propios alumnos. Para ello se debe permitir a los alumnos experimentar la cultura y aprender de ella en primera persona. En otras palabras, dicho programa co-curricular internacional es una experiencia de aprendizaje que conduce al crecimiento personal a través de la comprensión de los demás, la reevaluación de uno mismo y la creación de nuevos valores (Sato, 2011, recogido en Shimasaki, 2018). Nos permitimos hablar de ello debido a que, precisamente, una de las clases impartidas en la Universidad de Tōhoku de las que pudimos formar parte y que pertenece a este programa de clases interculturales y prácticas es “Understanding Japan through Miyagi’s Traditional Culture: Sparrow Dance”. A través de ella, los estudiantes internacionales pudimos compartir lecciones y experiencias con estudiantes locales, 38 además de participar como bailarines en el Aoba Matsuri. Tal como menciona la autora Shimasaki (2018), esto nos permitió por un lado conocer la actitud de la población local hacia los festivales, es decir, cómo los practican, cómo bailan y cómo actúan, mientras que, por otro, nos fue posible profundizar en la comprensión de la sociedad japonesa, de su cultura y en el significado tradicional de las danzas y festivales. No obstante, podemos ir más allá en nuestro estudio y mencionar que, establecer una serie de interacciones con estas comunidades locales de bailarines ofrece la posibilidad de crear caminos entre ambas culturas que nos permitan tener un aprendizaje intercultural, aprender sobre el otro, obtener y entender nuevas perspectivas, romper con los estereotipos y también practicar el idioma del país. Este último tiene una gran importancia debido a que la cultura es una manera de vivir que se refiere a una lengua compartida, creencias, valores, normas y comportamientos pasados de generaciones en generaciones, y, precisamente, sólo entendiendo y estableciendo una comunicación en su idioma es posible captar su cultura tal y como es. Es decir, el hecho que cualquiera pueda acudir a asociaciones de suzume odori para aprender y posteriormente participar en festivales, permite a los extranjeros experimentar en primera persona la verdadera realidad de la sociedad y cultura japonesa que no puede ser percibida en su totalidad dentro de aulas. 39 4.5. Comparación a danzas populares en otras culturas (el caso del flamenco) Aunque existan diferencias notables entre el suzume odori y el flamenco en términos de movimientos, músicas, estilos y contextos culturales, se pueden encontrar ciertos puntos de conexión en cuanto a su expresión emocional, ritmos, sentimiento de grupo, detonantes y valor como manifestaciones artísticas. Sin embargo, el objetivo de este pequeño estudio no es demostrar que ambas danzas se parecen, sino más bien explicar que cada una tiene su propia estética y estilo único, incluso cuando a veces puedan compartir puntos en común. De esta forma se puede fomentar un mayor entendimiento y apreciación de la diversidad cultural y, además, presentar un acercamiento a la otra cultura a través de la nuestra. Para empezar, se puede decir que, tanto el suzume odori como el flamenco son bailes folclóricos propios de una región. Sus orígenes no están del todo claro, pero se conoce que son el resultado de un mestizaje entre distintos pueblos o culturas. Desde una perspectiva amplia, aunque el punto de partida de ambos se base en la celebración de la vida, se deben precisar ciertos matices. Por un lado, el flamenco celebra la vida a partir del sufrimiento de un pueblo que busca consolarse y por ello mismo canta en busca de la alegría. Por otro lado, el suzume odori apela a la celebración de la vida como una festividad, agradeciendo que se encuentran bien en salud y que no se ha producido ninguna lesión importante en la comunidad. En cuanto a la manifestación de la danza, dentro del flamenco se da una gran importancia a la expresión individual de un sentimiento sincero. Debido a dicha individualidad, dentro del grupo no se produce una sincronización, no obstante, cada miembro desarrolla sus funciones y aportan elementos únicos que componen la danza, lo cual muestra que sigue habiendo una preocupación por la composición de grupo. Esto nos lleva a hablar acerca del rol del hombre y de la mujer, debido a que, pese a las intervenciones individuales, el baile de ambos se entrelaza y producen una danza de seducción cargada de erotismo y sensualidad. Se trata de un cortejo amoroso en el que los bailaores bailan con energía y pasión, mostrando una gran expresividad a través de las miradas y los movimientos de las manos. A veces, para reforzar este arte de la seducción, las bailaoras despliegan enérgicamente un abanico, lo cual añade una comunicación basada en lenguajes de signos. 40 En contraste, como ya se indicó previamente en el trabajo, el suzume odori se centra principalmente en la sincronización y composición de grupo. Además, esta danza no se basa en el arte de la seducción, sino que más bien elabora un simple reflejo de la naturaleza, siendo en este caso gorriones recogiendo comida. Sin embargo, se podría decir que, al igual que el suzume odori representa a gorriones, el baile del flamenco alude a la danza seductora entre dos pavos reales. Por último, la danza del gorrión también utiliza abanicos, pero con otro fin que es representar las alas de las aves. Para dar una visión más completa, debe mencionarse que, en el flamenco tradicional, los movimientos pueden ser improvisados sobre códigos previamente aprendidos. Normalmente, tanto el hombre como la mujer son enérgicos, sin embargo, el varón suele producir movimientos más explosivos y dinámicos, por ejemplo, a través del taconeo o en el momento que se levantan de la silla. Del mismo modo, en el suzume odori, los hombres elaboran movimientos más vigorosos, mientras que las mujeres bailan con mayor delicadeza y elegancia. No obstante, los movimientos forman parte de una coreografía grupal previamente entrenada, por lo que no son improvisados en el momento de la actuación. A continuación, entrando en mayor detalle, se puede apreciar que, dentro de la propia estructura del flamenco, los cantaores, palmeros y guitarristas jalean a la bailaora o al bailaor. De manera similar al suzume odori con la palabra “sore”, el jaleo es visto como un diálogo de amor a través del cual todos los miembros establecen un sentimiento de grupo. Este es una herramienta utilizada para motivar a la persona que baila y les hace saber que, aunque cada uno exprese su propio arte, en el fondo se encuentran con esa persona y están disfrutando. Sin embargo, en contraste al suzume odori donde se utiliza solo una palabra, en el flamenco a veces se utiliza el nombre de la persona bailando, lo cual crea un vínculo aún más estrecho con el grupo. Finalmente, nos centraremos en los instrumentos y en la música de cada una de las danzas. En primer lugar, el suzume odori utiliza principalmente instrumentos de percusión y de viento, mientras que en el flamenco tradicional predomina la guitarra (aunque también se utiliza ciertos instrumentos de percusión como las castañuelas). Si bien es verdad que 41 más recientemente se añadieron otros instrumentos como el piano, el cajón, la flauta o el violín, nos centraremos principalmente en sus orígenes. En segundo y último lugar, la melodía del suzume odori es mucho más simple que la del flamenco. Entrando en términos más profesionales, la melodía de la danza del gorrión es modal 9 , mayor 10 y modo jónico 11 mientras que la del flamenco, aunque también sea modal, esta es mucho más elaborada y melismática 12 con una gran riqueza cadencial. En otros términos más simples, la riqueza del flamenco es notoria con palos 13 , lo cual es muy diferente frente al suzume odori que es una música tradicional muy uniforme y con poca variedad de estilos. Asimismo, al no haber instrumentos armónicos como la guitarra en en el suzume odori, no se produce una armonización de la melodía. 9 En la música modal, se da énfasis a la melodía y no tanto a la armonía. 10 En el modo mayor hay una distancia de dos tonos entre la primera y la tercera nota. 11 Los modos son escalas con características melódicas distintas. El modo jónico se caracteriza por tener una sensación de alegría. 12 Las canciones que utilizan continuamente melismas, es decir, grupo de notas sucesivas utilizadas para adornar una frase de una canción, se llaman “melismáticas”. 13 Tipos de ritmo, cada uno de ellos con su propia riqueza armónica y melódica. 48 Anexo 2 Tabla de comparación entre el haneko odori y el suzume odori basado en el estudio de Matsumoto (2017) Haneko odori Suzume odori Forma de bailar Utilización de un solo abanico plegable con el símbolo de la bandera japonesa Utilización de dos abanicos coloridos plegables Danza lenta y tranquila que no suele desfilar demasiado Danza dinámica y enérgica que se desfila por las calles Hacer saltar un pie a la vez Alternar saltos de pies, rodar, rebotar Mantener las caderas bajas con una postura del cuerpo baja flexionando las rodillas y abriéndolas Mantener las caderas bajas con una postura del cuerpo baja, flexionando las rodillas y abriéndolas. Mayor flexibilidad de las caderas Cruzar los brazos frente de la cara para formar una figura de 8 Además de dibujar una figura de 8 con ambos brazos en frente de la cara, estos también se bajan, se cruzan y se mueven de diversas formas Los movimientos individuales no deben ser coordinados Coordinación de estilos y movimientos de baile en el individuo No se trata de bailar en conjunto, si no que más bien cada miembro baila libremente para enfatizar la individualidad del bailarín Danza ordenada y armoniosa que se basa en la coordinación y fluidez del equipo Acompañamiento musical Comienza con el shinobue. Esta flauta lidera y marca los tiempos Puede empezar con el shinobue, el oodaiko o el kane. Normalmente la flauta también marca los tiempos, pero la campana puede sustituir su lugar Durante el desarrollo de la sinfonía se utiliza el shinobue, shimedaiko y hiradaiko. El oodaiko se toca sentado Se utiliza el chappa, el shinoboue, el oodaiko, y shimedaiko. Los tambores suelen ir colgados de los hombros de los músicos para mayor libertad de movimiento La flauta tiene 7 agujeros. El sonido es bajo y difícil de producir La flauta tiene entre 8 y 6 agujeros. El sonido es alto y fácil de producir 49 Uniforme El happi siempre es azul marino y en la parte trasera se estampa el escudo de la familia Kuroda Existen Happi de diversos colores y el símbolo de la parte posterior es de libre elección. Normalmente ambos están vinculados a la estación del año y al equipo En los pies llevan jikatabi (calcetines con suelas de goma que divide los dedos de los pies en dos partes: el dedo gordo y los dedos restantes. Son utilizados como zapatos) o setta En los pies llevan jikatabi, zouri (sandalias más gruesas y de distintos materiales) o setta Se dobla el hachimaki en 4 y se hace un nudo en la parte delantera. No hay distinción de sexos Muchos tipos de nudos dependiendo del sexo: kuwagata, tsunodashi, mikoushibari, genki musubi, kenka kaburi Otros A penas se produce un diálogo entre bailarines durante la actuación Se apoya bastante en la palabra "sore" para motivar tanto al equipo como al público Pocos movimientos originales por lo que la danza no evoluciona Cuenta con una mayor variedad de movimientos añadidos por grupos de suzume odori, por lo que la danza se encuentra en un constante cambio