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Bruce Mau: desde el fin del mundo al mundo como medio [Reseña]

López-Canti Morales, José Enrique

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|| 261 || Antes de entrar en los contenidos de este documental, convendría poner en breve situación el devenir que ha tenido este tipo de contenidos dentro de la industria cultural y del entretenimiento en los últimos decenios. Ciertamente ha habido un implosión exponencial de este tipo de material, que ha pretendido ininterrumpidamente acercar al gran público a cuestiones como el diseño, la fotografía, la arquitectura, la ingeniería, el bricolaje doméstico, el estilo de vida etc., como temas emergentes de difusión cultural y entretenimiento que directamente lo colocan en similar estatus a aquellos BRUCE MAU: DESDE EL FIN DEL MUNDO AL MUNDO COMO MEDIO José López-Canti Universidad de Sevilla. [email protected] MAU (2021). Documental. (77') Benjamín Bergmann, Jono Bergmann Austria, 2021 ASTRÁGALO. Cultura de la Arquitectura y de la Ciudad, 30 (2022). ISSNe: 2469-0503 Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Review https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2022.i30.16 infinitos documentales sobre la naturaleza que paulatinamente se han ido sofisticando tanto en técnica narrativa como en espectacularidad de imágenes: desde el fondo marino a la botánica; desde el reino animal a la vulcanología y el espacio exterior, formando un conjunto de contenidos donde información y entretenimiento quieren conjugarse dentro de lo que sería un horizonte ético del uso de los grandes medios audiovisuales de masas. En lo que se refiere a las técnicas de espacialización (ahí estarían los referidos anteriormente, como el habitar, la arquitectura Fig 1 Afiche del Documental titulado “Mau” BRUCE MAU: DESDE EL FIN DEL MUNDO AL MUNDO COMO MEDIO 262 || ASTRAGALO Nº 30 | Septiembre, September, Setembro 2022 | article | ISSN 2469-0503 y muchos otros) estamos ya lejos de aquellos intentos de difusión que de forma más o menos pionera llevaron a cabo en la Francia de fin de siglo pasado, cuyos ministerios en contacto con la comunicación, el cine y el arte han tenido siempre una cambiante y atractiva denominación renovada con cada gobierno. El Canal Arte (France Arte) –a la limón con Alemaniaempe- zaría sus emisiones en 1992, está pues de cumpleaños y tres décadas acreditan que el mundo es bien distinto, y que la necesidad de estos contenidos, era urgente y necesaria. Sólo elegir como representativo de aquel momento, el corto realizado por Richard Copans para Arte France sobre la Villa del Ava (1995, 24´), del arquitecto Rem Koolhaas, buen botón de muestra de tratar un primer asalto a un público masivo con contenidos que tradicionalmente se habían movido entre gremios reducidos y públicos elitistas, así como en el mejor de los casos, en entornos universitarios. Todo ello sin contar, con que, en el momento de la realización de este corto, aún no existían las grandes plataformas de contenidos en streaming; por otro lado, a Youtube aún le quedaban diez años por delante para fundarse y nacer. Sí, hemos ido muy rápido, pero valía recordarlo como se recuerda un relámpago en el fondo del cielo. En lo que se refiere al reciente documental titulado Mau, es claro que inicia su trayecto en certámenes concretos de cinematografía y documentalismo, pero como producto no está destinado a las salas comerciales. Su destino es el de la difusión en plataformas de streaming, lo cual, si se piensa con cordura y sin nostalgia, da la oportunidad de una difusión a gran escala aunque sea una temática de público reducido, de inmensas minorías que deben quedar cubiertas en cuanto a un abanico de ofertas extensivas e ilimitadas. Ahí, y justo ahora, es cuando podemos con más garantías, comenzar a reseñarlo. La figura (física) de Bruce Mau es ya de por sí singular por su fotogenia, apariencia y voz, que parece irradiar un vaho comunicativo entorno a su cuerpo que siempre es sagaz y consolador. Si además una gran parte de las grabaciones en las que Mau reflexiona se realizan sobre un fondo blanco neutro –propio de los escenarios usados para fotografiar diseñosel propio protagonista se convierte en diseño de sí mismo, y la persona, sus pensamientos y sus acciones se superponen con rotundidad y una gran eficacia comunicativa. La historia (biográfica) de Bruce Mau es simbólica del mito extendido abiertamente por el norte del continente americano; hacerse a uno mismo y administrar las oportunidades de un individuo parecen ser identitarias de carreras profesionales y de devenires biográficos que parecen verdaderos milagros. La infancia y juventud de Mau se desarrollará en Sudbury (Canadá), una localidad exclusivamente minera y una de las grandes localizaciones de extracción de níquel a nivel planetario. Es posible que cada vez que se hayan dejado unos níqueles sobre la barra de un bar, hayan procedido de la extracción en esta localidad. De modo que un paisaje devastado en todos los sentidos (social, ambiental y emocional) juega un rol decisivo en la construcción biográfica de Mau y en el peso narrativo que adquiere a lo largo del documental, necesario también para implicar vida y actividad con el afán de atraer al público que ajeno al diseño, empatiza con los devenires y bifurcaciones de las biografías humanas. Durante los primeros diecisiete años de vida, no sale de Sudbury, donde una pequeña casa familiar se encuentra tras internarse unos kilómetros entre el espeso bosque; y es la última José López-Canti || 263 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2022.i30.16 casa, pues a partir de ella, sólo hay más bosque y el Polo Norte. Un clima de violencia doméstico favorecido por un padre minero, alienado, que entra en la mina por la noche, y sale de la mina por la noche, sufriendo perpetuamente de jet lag y equilibrando su orientación mediante el alcohol traducido en alcoholismo. Una pequeña televisión en blanco y negro, de pocas pulgadas –no hay un solo libro en la pequeña casita de maderacasualmente pone al niño Bruce, de 8 años, sobre la pista de una vocación al contemplar en la tele las imágenes de la Expo 67 celebrada en Montreal. Nueve años más tarde, con diecisiete años sale por primera vez de Sudbury camino de Toronto, para inscribirse en los estudios superiores. En el viaje de autobús, cada vez que ve enjambres de luces en el horizonte, pregunta cansinamente al conductor si aquello es Toronto, como si se tratara de una suerte de adolescente que aún, a esa edad, no ha vista casi nada del mundo y ha vivido en una casa remota en el final del mismo, más cerca del Polo Norte que de una sala de cine. Es significativo, porque a partir de esta clave biográfica el documental comprime y exprime un trayecto profesional que es prodigio e ingenio, pura inteligencia y apertura a nuevas formas de hacer, razonadamente optimistas, donde una selección de proyectos de diversa sustancia se entrevera con reflexiones que merece la pena anotar, por su potencia comunicativa y su anidamiento de perspectiva de futuro. De esta forma desfilarán documentadamente proyectos como la “construcción” del libro “S,M,X,XL” junto al arquitecto Rem Koolhaas, o el proyecto GuateÁmala, o la magna exposición itinerante Massive Change de la que se derivarán el Instituto sin fronteras o “The 24 principles for designing massive change in your life.” Estas son sólo algunas de las iniciativas contenidas en el documental; no debe olvidarse el rediseño de la ciudad de la Meca, una vez acontecidos los accidentes que por masificación causaron graves incidentes y numerosas pérdidas de vidas humanas. O las colaboraciones establecidas con la empresa Coca-Cola (al principio, incomprensible para la mayoría de colaboradores de la oficina de Mau, que la toman con disgusto), o el Museo del MoMA. La conclusión primera y más evidente es la diversidad de acción y producción, abriendo de manera abrupta el perímetro que circunscribía el diseño a una acción vinculada a la producción de objetos, o pariente con la comunicación y la publicidad (marcas), elevándolo a un medio mediante el cual cualquiera puede gestionar y diseñar su vida aun no perteneciendo de manera profesional al entorno del diseño. Esa expropiación y redistribución del diseño a nivel social y global, parece estar ligada a muchas otras iniciativas que de distinto signo, parecen coincidir en bastantes propósitos e intenciones. Como refiere el propio Mau, en la vida (cualquier cosa), o es accidental o está diseñado. Más adelante y por nosotros mismos, podemos incluso ver que lo accidental también tiene una razón de diseño, por fortui- to o aleatorio que sea su apariencia o secuencia temporal; la casualidad está informada. Quisiéramos detenernos en algunos episodios que consideramos más significativos en el relato del documental y para empezar, por nuestra proximidad al mundo de la arquitectura, nos referiremos a la producción del libro “S,M,L,XL” que surge de una estrecha e igualitaria participación del diseñador con el arquitecto Rem Koolhaas; colaboración que para no arrojar dudas, lleva a que el libro finalmente se firme en términos de autoría por ambos. Para BRUCE MAU: DESDE EL FIN DEL MUNDO AL MUNDO COMO MEDIO 264 || ASTRAGALO Nº 30 | Septiembre, September, Setembro 2022 | article | ISSN 2469-0503 sin fracaso, sin muerte, sexo ni vida.” Es obvio que desde la colaboración, y con el presupuesto anterior, estaban ambos dispuestos a cambiar las bases y criterios con los que más adelante, otras significativas editoriales entorno a la arquitectura, continuarían como modelo a seguir. Un libro que cuesta cinco años de intensa colaboración y que objetualmente revoluciona el mundo de la edición. Hace más de dos décadas se veía el objeto deslizarse por las mesas de las Escuelas de arquitectura, abriéndose de mano en mano por páginas al azar. Hoy es muy complicado verlo circular físicamente; su indexado digital, tal vez, y la pérdida del contacto físico con el papel, lo han invisibilizado, ya que antiguamente, la sola presencia de un ejemplar en un aula, llenaba por completo el espacio, y lo hacía rebosar de actividad y pensamiento cifrado alrededor de su volumetría, casi siempre abierta y gastada. Bruce Mau la experiencia se remonta al principio de la intersección entre palabras e imágenes, una suerte de dialéctica que evita el subrogado de las unas sobre las otras, rompiendo el tradicional binomio literatura-ilustración, o si se prefiere, texto-material gráfico y finalmente, edición. No se trata pues de a partir de un texto concluido, iniciar un proceso de maquetación y montaje de contenidos: la imagen contribuye a su textualidad y produce sentido y propuesta; el texto sobreimpreso, deviene también imagen, que se lee y se mira, contribuyendo a una mirada y un diagnóstico sobre el mundo que más adelante transformará a la oficina OMA, añadiendo la división AMO. En el documental, el propio Mau hace el siguiente diagnóstico sobre la edición bibliográfica de la arquitectura a principios de los años 90 del siglo pasado: “Si piensas en los libros de arquitectura que se habían hecho, la mayoría trataba de un mundo sin lucha, Fig. 2 Morfología de “S,M,L,XL” en versión física y e-Book Kindle) José López-Canti || 265 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2022.i30.16 Otros muchos proyectos desfilan a lo largo de la duración del documental, pero de igual peso e importancia, las cortas entrevistas que se realizan en las que el diseñador expresa pensamientos y reflexiones, alcanzan una importancia equivalente a la de los proyectos seleccionados; las grabaciones que tienen que ver con el personaje desarrollándose en un ambiente cotidiano y familiar, son también tendentes a unificar la biografía, la personalidad y los proyectos de este autor tan destacado en el campo del diseño a nivel internacional, y forman parte también del equilibrio deseado para que el conjunto del filme empatice con los principios habituales de la narratividad para mantener atención, información, pensamiento, acción y anécdota en un espacio visual de equilibrios administrados en el espacio y el tiempo de la duración. Aquí el mérito es de los realizadores austriacos. La conclusión más evidente que se obtiene, porque es visible a lo largo de todo el documental, es la variedad de proyectos que giran en torno a un concepto de diseño muy avanzado. Esta diversidad, se hace extensiva a cualquiera de nosotros con la propuesta de diseñar nuestras propias vidas, y con una única regla que no quiere ser excepción, al tiempo que innegociable, como afirma Mau: el único elemento que habría que tener permanente alejado del campo del diseño, sería el cinismo, que ciertamente, tratándose de un diseñador que ha trabajado para marcas como Coca-Cola, el MoMA; que ha organizado exposiciones a lo largo de varios continentes de decenas de miles de metros cuadrados; que ha tenido encargos de rediseñar países (Guatemala), ciudades completas (La Meca), es decir, que ha estado en contacto con un volumen enorme de proyectos, es importante excluir por siempre y para siempre un cinismo que adivinamos en la configuración de nuestras sociedades avanzadas, cuyos objetivos e intenciones, la mayoría de las veces, resultarían inconfesables. Massive change, tal vez la herencia más valiosa que deje este autor, y a la que acompañan sus 24 principios (icónicos y legibles, como el de las agendas de carácter mundial), asocia también la estrategia de la creación de un espacio docente y de formación (Instituto sin fronteras) que hace desarrollar de forma muy integrada las estrategias de proyectos y diseños enfocadas a perspectivas de larga temporalidad, duración y escalarmente, de alcance planetario, por veces. Debemos a Bruce Mau también, sus no-diseños, o sus no-acciones tan importantes como las que sí se han ido materializando en diversos campos. Así, ante el encargo de reconfigurar toda la identidad corporativa del MoMA neoyorkino, tras semanas de reflexión y trabajo, comunica y presenta como proyecto el hecho de que nada se debe cambiar. Ejemplar y de agradecer. || 266 || Vacíos Sistólicos 13