Personas mayores y aprendizaje a lo largo de la vida de las tecnologías de la información y la comunicación
Abstract
En este artículo vamos a reflexionar sobre la relación entre las personas mayores y las tecnologías de la información y la comunicación. Exploraremos que utilidad puede tener el esfuerzo que exige a estas personas la incorporación de las nuevas tecnología
Full text
- 41 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación PERSONAS MAYORES Y APRENDIZAJE A LO LARGO DE LA VIDA DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN. Rosa Mª Rodríguez Izquierdo [email protected] Universidad Pablo de Olavide (España) En este artículo vamos a reflexionar sobre la relación entre las personas mayores y las tecnologías de la información y la comunicación. Exploraremos que utilidad puede tener el esfuerzo que exige a estas personas la incorporación de las nuevas tecnologías en su vida cotidiana. Por último, ofreceremos pistas a los educadores para incorporar en estas nuevas circunstancias el uso de las nuevas tecnologías en el trabajo con personas mayores. Palabras clave: Personas mayores, Aprendizaje a lo largo de la vida, Tecnologías de la Información y la Comunicación, Sociedad de la Información. In this article we will reflect on the relationship between the elderly people and the Information Communication Technologies. We will explore whether the effort demanded of these people to incorporate these new technologies into their daily lives is beneficial. Lastly, we will suggest to the educators ways of carrying out their work with elderly people in these new circumstances. Key words: Elderly people, Long Life Learning, Information Communication Technologies, Information Society. Nª 30 Julio 2007 pp.41-48 Las sociedades de las nuevas tecnologías de la información. La nueva sociedad europea empieza a ser conocida como sociedad del conocimiento, pues en ella la gestión de los distintos saberes es la que determina la competitividad. Las tecnologías de la información están transformando la naturaleza del trabajo y la organización de la producción aunque este cambio de modelo social no debe ser visto como una amenaza. La sorprendente velocidad a la que evolucionan las tecnologías de la información y la comunicación producirá un cambio social de tal envergadura que ya se habla de una tercera revolución industrial, que culminará en la sociedad de la información. En esta sociedad, el trabajo estará cada vez más en relación a tareas inteligentes que exigen un alto nivel de adaptación y de creatividad por parte de los trabajadores. En definitiva, parece que más que disminuir, aumentará el papel del factor humano y cobrará especial importancia una formación adecuada que permita asumir los nuevos retos que se presentan como ineludibles: Preparar a los europeos para el advenimiento de la sociedad de la información es una tarea prioritaria. La educación, la formación y la promoción desempeñarán necesariamente un papel fundamental. (Martin Bangeman, 1996).
- 42 - Rodríguez, R. Mª.. Desde esta consideración, no parece exagerado decir que la sociedad del conocimiento es, ante todo, una sociedad del aprendizaje. Así es fácil comprender que todo esto exige replantearse el papel de una educación de calidad para todos, si realmente queremos trabajar no sólo para conseguir una sociedad competitiva, sino también más solidaria, menos exclusiva. Las nuevas tecnologías han hecho entrar a la humanidad en la era de la comunicación universal; la distancia entre la fuente de información y el destinatario ha perdido hoy toda su importancia con las modernas técnicas de transmisión de datos. La información está tan accesible para el interesado como si se encontrara en una habitación contigua, aunque en la realidad le separen de su fuente distancias intercontinentales. Las posibilidades teóricas de las telecomunicaciones son fascinantes. La información más precisa y más actual se puede poner a disposición de cualquier persona en la superficie del mundo, a menudo a tiempo real, y llega a las regiones más apartadas. Una red mundial de información a la que pueden conectarse simultáneamente millones de usuarios ofrece la posibilidad de encontrar con rapidez soluciones variadas a los problemas. La "interactividad" permite no sólo emitir y recibir información sino también dialogar, conversar y transmitir información y conocimientos sin límite de distancia ni tiempo de operación. Las nuevas tecnologías crean un alto potencial de nuevos servicios. En este artículo nos cuestionamos como esta nueva realidad puede afectar a las personas mayores a fin de que se produzca un foso entre los distintos sectores de la población incluso dentro de los llamados primeros mundos. Las situaciones nuevas y los nuevos retos en el sector de población mayor. Nuestras sociedades están envueltas en un complicado proceso de transformación no planificada que está afectando a la forma como nos organizamos, como trabajamos, como nos relacionamos, como ocupamos nuestro tiempo libre y como aprendemos. Estas transformaciones se refieren al desarrollo de las nuevas tecnologías que nos introducen en la Sociedad de la Información. Como ha apuntado Negroponte (1995:20): "La informática ya no se ocupa de los ordenadores sino de la vida misma". Cambios que nos afectan a todos, también a las personas mayores. Paralelamente, asistimos a lo que se ha dado en llamar la "revolución silenciosa", debido al descenso de la natalidad y al aumento de la esperanza de vida, el envejecimiento ha experimentado un progresivo crecimiento. Al mismo tiempo, las personas mayores son cada días más activas. La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2002) habla del concepto de "envejecimiento activo" que revierte los esfuerzos hacia el mantenimiento de la independencia y la capacidad funcional al máximo posible. Esta situación es especialmente llamativa en España, donde este grupo de edad crecerá en porcentajes muy superiores al resto de la población. A modo de ejemplo, el grupo de 85 y más años crecerá un 80% en los próximos veinte años, mientras que el de 20 a 34 años perderá casi un tercio de sus efectivos (IMSERSO, 2002). La cifra de mayores ha aumentado siete veces en el siglo XX, mientras que el total de nuestra población nacional se ha doblado (INE 2001). En suma, "revolución tecnológica" y "revolución demográfica" constituyen dos procesos que caracterizan nuestra sociedad actual
- 43 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación y que además se han producido de manera simultánea y rápida en el tiempo. La cuestión que nos planteamos es la siguiente: ¿Cómo podemos ayudar los educadores para que la revolución tecnológica influya de manera activa en las personas mayores contribuyendo a mejorar su calidad de vida?. De momento, nos preocupan los datos estadísticos (Fundación Auna, 2004) que ponen de manifiesto que los mayores utilizan la tecnología en menor grado que el resto de la población, lo que está provocando que vayan quedando rezagados de la Sociedad de la Información. Las personas mayores constituyen un colectivo con una gran disponibilidad de tiempo libre, que podrían sacar un gran provecho, a través del manejo de las nuevas tecnologías, con la formación adecuada y, en muchos casos, las adaptaciones necesarias para sus uso. La afirmación del Dr. Rojas Marcos (2003) supone un enorme reto para los educadores que trabajan con personas mayores: "Los avances de la medicina, las nuevas tecnologías de la información, las nuevas formas de entender los derechos y las responsabilidades sociales, han transformado la situación de las personas mayores en nuestra sociedad. Hoy en día las personas mayores viven más años, gozan de mejor salud y participan activamente en la vida de su entorno con actuaciones que contribuyen a la mejora de la sociedad: impulsan actividades intergeneracionales, intervienen en proyectos de voluntariado y aprenden a utilizar las nuevas tecnologías para comunicarse con el mundo". Aprendizaje a lo largo de la vida de las personas mayores. Hay algunos fenómenos que han hecho del aprendizaje no una elección sino una obligación. Aspin, Chapman, Hatton y Sawano (2001: XIX), editores del International Handbook of Lifelong Learning comentan: «Estamos viviendo en una nueva era en la que las demandas son tan complejas, tan multivariadas y tan cambiantes que la única manera que seremos capaces de sobrevivir es mediante el compromiso con un proceso de aprendizaje individual, colectivo y global a lo largo de nuestra vida y para todos nosotros». Una característica del Aprendizaje a lo Largo de la Vida, y que desde mi punto de vista lo hace sumamente interesante, es que entiende que TODOS podemos aprender, y que el aprendizaje no tiene por qué estar limitado a ningún colectivo en particular ni a ninguna edad. La necesidad de aprender a lo largo de toda la vida se ha convertido en un lema cotidiano. Zabalza (2000: 165) habla de que hemos convertido «la agradable experiencia de aprender algo nuevo cada día, en un inexcusable principio de supervivencia». En otro tiempo uno se formaba para toda una vida, hoy día nos pasamos la vida formándonos. Sin embargo, nuestra sociedad construye y difunde estereotipos negativos que devalúan el proceso natural de envejecimiento y por lo tanto, las posibilidades que éste colectivo tiene para seguir aprendiendo. Por ejemplo, el estereotipo acerca de las limitaciones de las personas mayores genera cierta actitud negativa ante un posible crecimiento personal en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Se tiende a pensar que las personas mayores no se llevan muy bien con las nuevas tecnologías y utilizan bastante poco las que ya tienen en casa y parece ser que dos de las explicaciones a esas reticencias son: la complejidad y el desconocimiento o falta de información sobre cómo funcionan.
- 44 - Rodríguez, R. Mª.. Casi todas las personas de edad avanzada son vulnerables a estos prejuicios. Pero nos podemos preguntar, ¿a quien de nosotros no nos ha sucedido los mismo al empezar a utilizar un ordenador o Internet?. En nuestra opinión, las personas mayores – como todosse comportan como se espera de ellas. Muchas optan por evadir todo tipo de actividades gratificantes y placenteras, aunque estén en condiciones de gozarlas, juzgándolas contrarias a las convenciones sociales. Se produce la llamada profecía autocumplida que, a su vez, reproduce el llamado efecto Mateo. Es un efecto que los sociólogos vienen utilizando para expresar el proceso a través del cual los que más tienen, cada vez tienen más, y los que menos, cada vez tienen menos. A este respecto, partimos de que la pedagogía afirma que el individuo es educable cualquiera que sea su edad. Creemos en la educabilidad básica de las personas independientemente de la edad pero como afirma (Merieu, 1998): “La educabilidad se rompe en el momento en el que decidimos que el otro no puede mejorar y que nosotros no podemos ayudarle a hacerlo”. La primera barrera que generalmente hay que vencer en este proceso está en el interior de los propios educadores y corresponde a esa desconfianza, actitud o creencia errónea de que adquirir nuevos conocimientos corresponde sólo a una etapa de la vida. Utilidad de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana de las personas mayores. Existen diversos usos de las tecnologías de la información y la comunicación. Estas utilidades abarcan aspectos tan diversos como la cultura, el ocio, la ayuda, la interacción social, la actividad laboral, la formación (Barroso y otros, 2002). Sin embargo, como decíamos previamente, no todos los sectores de la población se benefician por igual de ellas. No todas las personas mayores se encuentran en las mismas condiciones ni tienen las mismas posibilidades a la hora de beneficiarse de estas utilidades y nos podemos cuestionar ¿quiénes somos nosotros para excluir a las personas en el uso y posibilidades que les pueden brindar las tecnologías de la información y la comunicación?. De acuerdo con Montero (2000), los mayores pueden aprender a través de programas y medios que han de tener en cuenta las características personales y las circunstancias que rodean este sector. Además, no debemos olvidarnos que una de las características de estas tecnologías es que permiten una enseñanza más individualizada. Es decir, tienen la posibilidad de responder a las necesidades concretas de los individuos, a sus características individuales y adaptar los procesos de formación a sus ritmos de aprendizaje. Experiencias como las del Ayuntamiento de Barcelona demuestran que las personas mayores manifiestan muchas ganas de hacer y descubrir cosas, de disfrutar del tiempo libre y de poder realizar todas aquellas actividades que permitan participar sin límite de edad. En este sentido, aunque Internet parece un asun- to pendiente entre la población de más de 65 años, los datos demuestran que las personas mayores se interesan cada vez más por las nuevas tecnologías. Se pone de manifiesto que el uso de Internet es útil, fácil y que aporta multitud de ventajas a la hora de obtener información e incluso de hacer gestiones. No queremos pecar de ingenuidad. Existen problemas y dificultades obvias en las mayores para adaptarse al nuevo entorno social y económico. Pero a veces, se trata simplemente de dificultad para acceder al recurso más
- 45 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación que a la imposibilidad del aprendizaje de su manejo. Compartimos con Pavón (2000) la convicción de que muchas personas mayores están dispuestas para aprender Internet si: 1. Descubren que tienen algunas necesidades que se pueden llegar a satisfacerse mediante el uso de la Red. 2. Los esfuerzos de aprendizaje dan resultados y rápidamente se pueden aplicar a situaciones reales que sirvan para resolver problemas y mejorar su cualidad de vida, forma de entretenerse, comunicarse, informarse y ver la vida. 3. El monitor que enseña aplica una metodología personalizada, teniendo en cuenta que las diferencias individuales son considerables a una determinada edad y que cada individuo tiene un estilo de aprendizaje, unos hábitos, una disponibilidad y exigencia diferentes. Algunas de las justificaciones de la necesidad de introducir las nuevas tecnologías en la vida de las personas mayores, , se podrían resumir de la siguiente manera: 1. Favorecen la comunicación interpersonal. Está comprobado que el uso del ordenador ayuda a la interacción social, fundamentalmente por la formación de grupos de interés específico. Esta perspectiva sin lugar a dudas va a repercutir en abrir una nueva forma de comunicación para este colectivo de personas (Barroso, J., Cabero, J. y Romero, R., 2002: 12). Las nuevas tecnologías brinda al adulto mayor la posibilidad de la incorporación a un nuevo grupo de apoyo social, propicia el acercamiento a los más jóvenes y crea un ambiente rico en estimulación sensorial dosificada. Estos son elementos que ayudan a tener una vejez de mejor calidad, que debe ser un objetivo a lograr en el trabajo con personas mayores. Creemos que con las nuevas tecnologías se puede promover el principio de solidaridad entre generaciones y fomentar también el voluntariado de las personas mayores hacia los jóvenes a la hora de transmitirles sus experiencias profesionales y de otro tipo (García Mínguez, J. y Sánchez, A., 1998). 2. Nuevas y mayores posibilidades de ocio y entretenimiento: Según el Centro de Investigaciones Sociológicas, más de una cuarta parte de los mayores (26,8%) declara haber experimentado aburrimiento en los últimos días, siendo la exposición a la televisión su principal actividad. Internet abre unas enormes posibilidades al permitir la participación remota en actividades de ocio y entretenimien- to (chat, juegos on-line, participación en comunidades virtuales). Cada vez es más frecuente la existencia de este tipo de comunidades formadas por un conjunto de mayores, conectados a través de la red, que se relacionan entre sí para analizar diferentes temáticas. 3. Razones terapéuticas: El uso de las nuevas tecnologías brinda un medio altamente enriquecido en estimulación sensorial que puede recrear funciones sociales importantes para contribuir a mantener la mayor calidad de vida dentro del marco del denominado “envejecimiento activo”. La capacidad de mantenerse activo mediante un proceso educativo de amplia cobertura social incrementa la felicidad y la autorrealización. Como afirma Rojas Marcos (2003): “Hoy tenemos a nuestro alcance abundantes pruebas de que la vitalidad física, mental y social de las últimas décadas de la existencia no es tanto una cuestión de genes como del estilo de vida que elegimos. Y muchas de las fórmulas que nos pueden ayudar a vivir más sanos y contentos se pueden aprender. La actividad contribuye a romper el fetichismo que existe alrede-
- 46 - Rodríguez, R. Mª.. dor del uso de la tecnología informática y acerca a los adultos mayores a sociedades cada vez más tecnificadas….El ordenador es un estímulo. Numerosos estudios demuestran la relación positiva entre la calidad de vida a partir de los 65 años y el envolvimiento con la vida. Este envolvimiento consiste concretamente en la interacción física y emocional con el mundo circundante y la dedicación a tareas y actividades que estimulen y ejerciten tanto los órganos del cuerpo – sentidos, corazón, pulmones, músculos y articulaciones– como las facultades del alma –memoria, entendimiento y voluntad–. También se ha comprobado que las personas mayores que conservan activa la mente y se esfuerzan en aprender cosas nuevas y mantenerse al día, experimentan una vejez más gratificante. En este sentido, el ordenador, como instrumento de información, de comunicación y de estímulo mental, ofrece grandes posibilidades”. 4. Información y transacciones remotas: Con carácter general, los mayores están interesados en los mismos temas que el resto de la población, pero también en otras informaciones que tienen especial relevancia para su particular situación de vida (información sobre pagos de las pensiones, asuntos sanitarios, viajes, etc.); por eso, demandan que este tipo de información esté cada vez más accesible a través de Internet. Las transacciones electrónicas benefician a todos, pero en especial a aquellos que tienen restricciones causadas por una salud deficiente u otro tipo de discapacidad física. 5. Razones formativas: Las ganas de aprender no tienen límite de edad. Además, en los últimos años, el concepto de la “formación a lo largo de la vida”, como ya hemos visto, está ganando peso y el número de personas mayores que dedican tiempo y recursos a la educación adulta va en aumento. Por ello la educación virtual, tanto para aquellos que trabajan o han trabajado, como para aquellos que no lo han hecho nunca, puede ofrecer nuevas oportunidades, en especial en aquellos lugares en los que los mayores vivan alejados del centro educativo o tengan problemas de movilidad. Por último, no nos gustaría terminar sin subrayar un aspecto que ya hemos venido repitiendo, pero que consideramos de vital importancia y es el hecho de que muchos mayores encuentran en las nuevas tecnologías una herramienta útil para comunicarse con amigos y seres queridos lejanos a muy bajo costo, a través del e-mail, la mensajería instantánea y las video cámaras. Internet también les permite participar en comunidades virtuales, con nuevos amigos, con frecuencia lejanos, que les brindan el cariño y comprensión que a veces no encuentran en su entorno inmedia- to. Además, en muchas familias son los niños quienes enseñan a sus abuelos el uso de los ordenadores e Internet, logrando así una integración familiar en la que muchas veces los padres, por falta de tiempo, no participan. Un hecho significativo que pone de manifiesto el interés de este colectivo en el uso de las tecnologías de la información y comunicación es la cantidad de cursos impartidos por las diferentes asociaciones y Universidades de Personas Mayores en las que se han formado multitud de personas mayores en el uso de las tecnologías y la demanda que sigue existiendo tanto de cursos de iniciación al manejo de Internet, por ejemplo, como de profundización. En suma, creemos que uno de los objetivos fundamentales en nuestra tarea como educadores en relación a las personas mayores es favorecer una mejor integración social haciéndoles más partícipes de los momentos históri-
- 47 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación cos que vivimos. Se trata en buena medida de un objetivo compensatorio, pues nos referimos una generación que, en su mayoría, tuvo las puertas cerradas en su juventud. Es por ello, en parte, uno de los nuevos derechos de las personas mayores en la sociedad de la información (Petrus, 2002). Un derecho para ellos y una responsabilidad ética para los educadores si consideramos el nuevo concepto de analfabetismo como la incapacidad de acceso e incomprensión de la cultura digital que afecta principalmente a las personas mayores y adultos y que genera desigualdades sociales y culturales. Nos referimos a los que se ha denominado alfabetización digital (computer literacy) necesaria para todos los ciudadanos. El reto estaría en hacer converger las necesidades de los mayores con los productos y servicios ofrecidos por las tecnologías de la información y la comunicación. Conclusiones. Por todo lo anteriormente expuesto, se llega a las siguientes conclusiones: · “Revolución tecnológica” y “revolución demográfica” constituyen dos procesos que caracterizan nuestra sociedad actual y que además se han producido de manera simultánea y rápida en el tiempo. · Las personas mayores constituyen un colectivo con una gran disponibilidad de tiempo libre, que podrían sacar un gran provecho, a través del manejo de las nuevas tecnologías, con la formación adecuada y, en muchos casos, las adaptaciones necesarias para sus uso. · El Aprendizaje a lo Largo de la Vida, entiende que TODOS podemos aprender, y que el aprendizaje no tiene por qué estar limitado a ningún colectivo en particular ni a ninguna edad. · El uso de las nuevas tecnologías brinda un medio altamente enriquecido en estimulación sensorial que puede recrear funciones sociales importantes para contribuir a mantener la mayor calidad de vida dentro del marco del denominado “envejecimiento activo” · Se demuestra, una vez más, que las nuevas tecnologías constituyen un medio útil para la realización de actividades de promoción y prevención de salud. La actividad contribuye a romper el fetichismo que existe alrededor del uso de la tecnología informática y acerca a los adultos mayores a sociedades cada vez más tecnificadas. · Muchos mayores encuentran en las nuevas tecnologías una herramienta útil para comunicarse con amigos y seres queridos lejanos a muy bajo costo, a través del e-mail, la mensajería instantánea y las video cámaras. · Internet también les permite participar en comunidades virtuales, con nuevos amigos, con frecuencia lejanos, que les brindan el cariño y comprensión que a veces no encuentran en su entorno inmediato. · Además, en muchas familias son los niños quienes enseñan a sus abuelos el uso de las computadoras e Internet, logrando así una integración familiar en la que muchas veces los padres, por falta de tiempo, no participan. Referencias bibliográficas. BARROSO, J.; CABERO, J. Y ROMERO, R. (2002): Las personas mayores y las nuevas tecnologías: Una acción en la sociedad de la información, Innovación Educativa, (12), 319- 337. CHAPMAN, J. AND ASPIN, D. (2001): Schools and the Learning Community: Laying the Basis for Learning Across the Lifespan,
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