Un gran y hermoso mañana (o de cómo correr una carrera de ratas)
Abstract
Los fenómenos de alienación y cosificación en la sociedad moderna adquieren diferentes formas y viven incluso en objetos culturales de apariencia superficial e inocente. En este trabajo, nos proponemos analizar desde diferentes autores críticos de la Modernidad ‒Marx, Weber, Simmel, Luckács, Kracauer, Adorno y Horkheimer‒ a una parte muy especial de ella: Walt Disney World. A través de un estudio minucioso de uno de sus juegos más emblemáticos llamado “El Carrusel del Progreso”, buscamos poner al descubierto la creación y difusión de una praxis alienante que se oculta detrás del carácter supuestamente banal de lo ocioso y recreativo.
Full text
«F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 UN GRAN Y HERMOSO MAÑANA (O DE CÓMO CORRER UNA CARRERA DE RATAS) A GREAT BIG BEATIFUL TOMORROW (OR HOW TO RUN A RAT-RACE) J OHANNA M. F EDOROVSKY Universidad de Buenos Aires [email protected] Resumen Los fenómenos de alienación y cosificación en la sociedad moderna adquieren diferentes formas y viven incluso en objetos culturales de apariencia superficial e inocente. En este trabajo, nos proponemos analizar desde diferentes autores críticos de la Modernidad ‒ Marx, Weber, Simmel, Luckács, Kracauer, Adorno y Horkheimer ‒ a una parte muy especial de ella: Walt Disney World. A través de un estudio minucioso de uno de sus juegos más emblemáticos llamado “El Carrusel del Progreso”, buscamos poner al descubierto la creación y difusión de una praxis alienante que se oculta detrás del carácter supuestamente banal de lo ocioso y recreativo. Palabras clave: Sociedad moderna, cultura, progreso, alienación, Walt Disney. Abstract Alienation and reification phenomena in modern society can show themselves through different shapes, even inhabiting cultural objects that seem to be shallow and naïves. In this paper we adopt the perspectives of some authors critics of Modernity ‒ Marx, Weber, Simmel, Luckács, Kracauer, Adorno y Horkheimer ‒ in order to analyze a very special fragment of our time: Walt Disney World. Through a thorough study of one of its most iconic games called “Carousel of Progress” we attempt to expose the creation and transmission of an alienating praxis that hides behind the supposed banal character of recreation and leisure. Keywords: Modern society, culture, progress, alienation, Walt Disney.
164 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 De la inmadurez de los sometidos vive la excesiva madurez de la sociedad. Cuanto más complicado y sutil es el aparato social, económico y científico, a cuyo manejo el sistema de producción ha adaptado desde hace tiempo el cuerpo, tanto más pobres son las experiencias de las que éste es capaz. T. Adorno, Consignas. 1. Introducción. ensar en la Walt Disney Company hoy en día, es pensar en un verdadero imperio dedicado a los consumos culturales de masas. Con oficinas distribuidas en numerosos puntos del planeta, esta empresa fundada a mediados del siglo XX, abarca una cantidad abrumadora de actividades comerciales, que incluye no sólo sus famosos parques de diversiones, sino también canales de televisión 1 , emisoras de radio, producciones fílmicas, hotelería, e incluso, una línea de cruceros turísticos. Disney es, sin más, una maquinaria que genera contenidos, operando en diferentes esferas y apuntando a un universo diversificado de interlocutores; universo que puede incluir desde un niño que juega con su muñeco de Mickey Mouse en su casa de las afueras de París, hasta un sujeto de buen pasar económico que paga 6000 dólares por un Safari Disney en África, pasando por un taxista de Buenos Aires que escucha Radio Disney mientras deambula por Palermo en busca de pasajeros, e incluyendo a una madre mexicana indocumentada que lleva su hijo a Disneyland en California, porque se lo prometió como regalo de cumpleaños. Así de grande es Disney. Y así de grande es, en buena medida, por la particular configuración que adquiere el capitalismo en nuestros días. Aquella mega-presencia de Disney en la conformación de contenidos, es precisamente la que nos catapulta al análisis crítico de los objetos de cultura que produce. Creemos que su posición de preeminencia dentro la gran industria cultural que forma conciencias para el capitalismo, hace a Disney particularmente interesante en el marco del estudio de los fenómenos de 1 Entre ellos, cabe resaltar a la emisora ABC, ya que es una de las más vistas a nivel nacional en EUA, y por ello, uno de sus más poderosos pilares de transmisión de contenidos culturales. P
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 165 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 alienación (Entfremdung) y cosificación (Bedingung) que caracterizan a la Modernidad. Pretendemos aquí continuar con la impronta de T. Adorno y M. Horkheimer en Dialéctica de la Ilustración (1994), quienes se propusieron tomar a las industrias culturales con “más seriedad de la que ellas mismas quisieran”, poniendo en tela de juicio esa cierta impunidad que su carácter comercial les otorga 2 . Para llevar a cabo nuestro cometido, trabajaremos con un recorte muy específico del mundo de cultura objetivada producido por Disney. Esto es, nos enfocaremos sobre el Carrusel del Progreso, un juego emblemático que desde hace más de tres décadas integra la nómina de atracciones de Magic Kingdom, el parque temático principal dentro del complejo Walt Disney World ubicado en la Florida. Aquel juego ‒que ya en su nombre mitad naïf/mitad pretencioso nos atrae a dedicarle nuestra atención‒ tiene la particularidad de mostrar crasamente los bastiones ideológicos sobre los cuales se erige la producción cultural de Disney, y con esto, los bastiones de la producción de las industrias culturales capitalistas en general. Es por ello que nos daremos a la tarea de desmenuzarlo a partir de las herramientas conceptuales aportadas por pensadores críticos de la Modernidad, entre ellos, K. Marx, M. Weber, G. Simmel, G. Luckács, S. Kracauer, T. Adorno y M. Horkheimer. Cabe resaltar antes de comenzar con el ejercicio analítico planteado, que al igual que Simmel y Kracauer, nos regimos aquí bajo la consideración de que las pequeñas partes son sub specie aeternitates, y que en virtud de ello, el fragmento tiene la potencialidad de dar al todo. Así, como las Tiller Girls que han inspirado El ornamento de la masa (Kracauer, 2009), el Carrusel… es capaz de develar los misterios de la totalidad a pesar de su aparente nimiedad. Y es que, tal como sugiere Kracauer, «El lugar que una época ocupa en el proceso histórico se determina con más fuerza a partir del análisis de sus manifestaciones superficiales e insignificantes que a partir de los juicios de la 2 Prologando Dialéctica de la Ilustración, los autores declaran: «En el análisis de esta contradicción la industria cultural es tomada con más seriedad de lo que ella misma quisiera. Pero dado que su apelación al propio carácter comercial, su adhesión a la verdad mitigada, se han convertido desde hace tiempo en una excusa con la que se sustrae a la responsabilidad de la mentira, nuestro análisis se atiene a la pretensión objetivamente inherente a los productos de ser creaciones estéticas y por tanto verdad representada». (Adorno y Horkheimer, 1994: 56).
166 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 época sobre sí misma. (…) Las primeras, a causa de su inconsciencia, preservan el acceso inmediato al contenido básico de lo existente». (Ibíd.: 257). 2. El Carrusel del Progreso. En 1964, Walt Disney presentaba el Carrusel del Progreso en la Feria Mundial de Nueva York; aquella exposición de tinte futurista y en gran medida liderada por la temática de la carrera espacial, parecía ser el lugar más adecuado para introducir un show cuya pretensión era exhibir el impacto de los avances tecnológicos del siglo XX. Desarrollado con el patrocinio de la firma General Electric, aquél Carrusel… mostraba la vida de una típica familia norteamericana, que con el correr de las décadas, veía modificado su estilo de vida cada vez más en un sentido positivo, gracias a la intervención de las innovaciones técnicas. Los parlamentos y las acciones llevadas a cabo por los miembros de esa familia nuclear modelo ‒que cabe aclarar no estaba interpretada por actores sino por animatronics 3 ‒ permitían al espectador dar un paseo por la historia del progreso (entendido éste en un modo muy particular), abarcando una temporalidad delimitada entre comienzos del siglo XX y la década del ’60. El gran éxito que el Carrusel… cosechó durante los dos años que duró la Feria Mundial de Nueva York le valió un lugar dentro del parque temático Disneyland, el cual se había inaugurado no hacía muchos años en California 4 . Luego, a principios de los ’70, la atracción se trasladó al complejo Walt Disney World de la Florida, donde en 1994 fue modificada en su escena final, con el objetivo de abarcar un período histórico más amplio. Allí permanece desde ese entonces, y puede ser visitada por cualquier turista que concurra al área Tomorrowland 5 del parque de diversiones Magic Kingdom. Hoy en día entonces, el Carrusel… permite al espectador adentrarse en la cotidianeidad del 1900, de la década del ’20, de los ’40, y por último, de los 3 La tecnología animatronic fue desarrollada por Disney, y luego fue tomada por otras compañías. Se trata de marionetas electrónicas utilizadas para representar seres vivos, ya sea humanos o animales; su intención de emular la vida se hace patente en el mismo vocablo que las designa, pues la intervención de la partícula latina “anima” remite a la idea de alma. 4 Disneyland puede considerarse el puntapié inicial de la compañía, ya que fue el primer parque fundado por Walt Disney. Se inauguró en 1955. 5 En español, Tierra del Mañana.
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 167 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 2000. Como ya se dijera más arriba, en ellas se resalta el avance del progreso, encarnado básicamente en el abultamiento de los usos de la energía eléctrica y de los bienes de comfort hogareño en general. El mensaje que subyace en todo momento es el de una evolución de la humanidad asociada al crecimiento de la técnica. Sin ir más lejos, el propio hecho de ver el show propuesto en el Carrusel… consiste en una suerte de experiencia del progreso, pues su mecanismo de escenario rotatorio automatizado ‒que permite al espectador moverse a través de la historia sin mayor esfuerzo que el de estar sentado en su butaca‒ abona la imagen de una vida más fácil, y hasta quizás más mágica, gracias a las maravillas de la ciencia aplicada. Así entendido, el progreso se presenta como fuente de una existencia más placentera y sencilla, en tanto permite ahorrar tiempo y energías mediante el creciente reemplazo del trabajo humano por el de la máquina. En líneas generales, se puede anticipar que la gran tendencia de la Modernidad que se trasluce en las situaciones que componen el Carrusel… es la de la racionalidad que deviene irracionalidad y deshumanización, en el marco de una cultura objetiva que se vuelve contra sus creadores. Ello se hace patente a lo largo de todo el show, con el predominio del cálculo por sobre el entendimiento, con la exaltación de la animalidad del hombre por sobre sus funciones humanas, y con la diáfana presencia de un mundo de mercancías fetichizadas. En virtud de lo hasta aquí expuesto, en el apartado que sigue nos abocaremos a realizar un sucinto repaso de las nociones teóricas que permiten completar el mosaico de los aspectos negativos que la Modernidad imprime en la cotidianeidad de los sujetos, para luego ‒en otro acápite‒ aplicarlas directamente sobre extractos textuales del guión del Carrusel… Con ello, intentaremos sustentar la ya mencionada tesis de que este particular fragmento del mundo Disney es sin más, una vía regia para el acceso a los fenómenos de alienación y cosificación del capitalismo tardío. 3. Las tendencias de la Modernidad. Como ya se introdujera en el apartado anterior, la Modernidad trae consigo un acrecentamiento de la racionalidad que termina dando como resultado un escenario global de irracionalidad. Así, cuanto más dominio adquiere el hombre sobre el mundo que lo rodea, más miserable se vuelve su existencia, pues en ella tienden a predominar formas deshumanizantes. Esto, que hasta aquí se ha comentado de manera muy general, es lo que subyace a
168 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 los planteos de los diferentes pensadores críticos que a continuación tocaremos; y es que si bien cada uno ha dado una impronta específica a sus pensamientos sobre la Modernidad, hay en ellos un diagnóstico generalizado acerca de una humanidad cada vez más desdichada. Comenzando el recorrido por Marx, es dable destacar que ya en su producción intelectual de juventud es posible advertir una preocupación por la racionalización del mundo y por la expansión de la insensibilidad; sin ir más lejos, en sus artículos acerca de los debates sobre el robo de leña que tomaron lugar en la Dieta Renana (2007), denuncia la falsedad de un Estado supuestamente imparcial que en realidad favorece a los poseedores, y también carga contra el abuso de las categorías de la razón pura por parte de los legisladores. En estos escritos del joven Marx aparecen de manera incipiente los conceptos alienación, cosificación, inversión y fetiche, que tan importantes serán para comprender la configuración del capitalismo tardío. Así, en aquella leña “que hace las leyes” (Ibíd. 77), es posible advertir un escenario donde la relación entre personas y cosas se ha invertido, al punto de que el hombre se siente extraño frente aquello que ha creado y que se le opone como una vida autónoma fetichizada que lo subyuga. Estas consideraciones son completadas por Marx en textos posteriores, donde profundiza su diagnóstico y su crítica sobre la Modernidad. La aparición de la idea de mercancía -asociada de lleno a la noción de fetichismo- en los Manuscritos económico-filosóficos de 1844 (2004), alumbra fuertemente aquellos conceptos embrionariamente planteados en Los debates de la Dieta Renana. Así, los términos alienación y cosificación terminan de adquirir toda su potencia teórica. El primero ‒conocido también como enajenación o extrañamiento‒ hará referencia entonces a esa dimensión de lo no-humano que surge en el seno de lo humano, por causa de una inversión entre cosas y personas, y entre medios y fines. La cosificación, por su parte, estará asociada a un tratamiento de las relaciones humanas a la manera de una relación entre cosas, en un contexto en el cual las cosas adquirirán una suerte de vida autónoma 6 . 6 «Lo misterioso de la forma mercantil consiste sencillamente, pues, en que la misma refleja ante los hombres el carácter social de su propio trabajo como caracteres objetivos inherentes a los productos del trabajo, como propiedades sociales naturales de dichas cosas, y, por ende, que también refleja la relación social que media entre los productores y el trabajo global como una relación social entre los objetos, existente al margen de los productores.» (Marx, vv.ee.: 88)
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 169 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Los fenómenos de alienación y cosificación típicos de la Modernidad capitalista son deudores de los rasgos deshumanizantes que el trabajo adquiere en esta particular configuración de la sociedad, donde la vida es inauténtica y la conciencia desdichada. Se trata de un trabajo forzado que obtura toda dimensión realizativa del hombre, y que lo empuja hacia la animalidad, en tanto ésta se presenta como único espacio de libertad 7 . Y es que, con la expansión de una racionalidad basada en la secularización y la propiedad privada «… aquella vida que el trabajador ha concedido al objeto se le enfrenta como algo hostil y ajeno.» (Ibíd.: 107), a lo cual, sin embargo, le rinde culto. No por nada Marx afirma que «La desvalorización del mundo del hombre crece en proporción directa a la valorización del mundo de las cosas. El trabajo no solo produce mercancías; se produce a sí mismo y al trabajador como una mercancía, y, por cierto, en la proporción que produce mercancías.» (Ibíd.: 106). Esta última cuestión aparece profundizada en los escritos de Luckács (1983), quien se propuso continuar la línea crítica abierta por Marx. El fetichismo de la mercancía aparece en este discípulo de Marx como un fenómeno propio de la Modernidad que impacta sobre la sociedad toda, configurándola a través de la particular relación que supone para los hombres y las cosas, y para los hombres entre sí. Luckács dirá que la mercancía es la forma universal que configura la sociedad, y que en virtud de ello, se da una auto-objetivación del hombre que deviene deshumanización de lo humano. La cosificación que nace en la estructuración de la sociedad moderna enfrenta al hombre con su producción, en el marco de una expansión de la división del trabajo y el principio del cálculo. El sujeto no solamente se siente extraño frente a aquello que produce, sino que también sufre un desgarramiento interno y un alejamiento respecto de los otros hombres. Asimismo, «A consecuencia de la racionalización del proceso de trabajo, las propiedades y las peculiaridades humanas del trabajador se presentan cada vez más como meras fuentes de error respecto del funcionamiento racional previamente calculado…» (Lukács, 1984: 14). De este modo, se despliega una “legalidad problemática del todo” (Ibíd.: 31), en la que la tendencia de la racionalidad a generar irracionalidad se hace patente de manera diáfana. 7 «… el hombre (el trabajador) solo siente que actúa libremente en sus funciones animales –comer, beber, procrear; a lo sumo, en la vivienda y el adorno, etc.‒, y en sus funciones humanas solo se siente un animal. Lo animal se convierte en lo humano, y lo humano en lo animal.» (Marx, 2004: 110).
170 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Dicha tendencia dúplice de la Modernidad es señalada también por Weber como crítica al creciente proceso de racionalización que acompaña al capitalismo tardío. En La ética protestante y el espíritu del capitalismo (2006), el autor tematiza la enajenación y el sinsentido de la vida moderna, señalando los peligros de una razón instrumental puesta al servicio de la acumulación. Aquel ideal ascético que originalmente motivaba al trabajo esforzado, es reemplazado por el afán de lucro 8 , en el marco de una inversión entre medios y fines que encuentra asidero en una visión utilitarista del mundo. La obtención del dinero por el dinero mismo, se impone como la tentación que configura una conducción de vida (Lebensführung) en la cual prima la irracionalidad, y donde la profesión ha dejado de ser vocación. No por nada K. Löwith (2007) homologa el concepto weberiano de racionalización a la enajenación de sí marxiana. Esta racionalización que trae consigo un aumento de lo irracional, es para Weber una tendencia universal e inevitable (Ibíd.: 39). Por ello, para referirse al individuo moderno apela a la figura de un individuo encerrado en los límites de un caparazón (Gahäuse) 9 , que permite ensayar la libertad mediante la ética de la responsabilidad, pero cuyos límites son irrompibles. Lo irreversible de esta situación es precisamente lo que permite entender el porqué del pesimismo cultural de Weber cuando afirma que «La jaula [Gehaüse] ha quedado vacía de espíritu, quién sabe si definitivamente. En todo caso, el capitalismo victorioso no necesita ya de este apoyo religioso, puesto que descansa en fundamentos mecánicos». (Weber, 2006: 286). Por su parte, Simmel es otro de los autores que carga contra la Modernidad y aporta una batería de conceptos de gran utilidad. En él ‒al igual que en los pensadores hasta aquí tratados‒ hay una mirada crítica sobre la racionalización, en tanto los procesos a ella asociados llevan a una situación en la que las relaciones humanas quedan empapadas de egoísmo, indiferencia, embotamiento y aversión. Y es que si bien cae en ciertas ambigüedades a la hora de pronunciarse respecto al carácter negativo/positivo de los fenómenos de la Modernidad, no duda en recalcar los efectos nocivos de la misma. 8 «… las raíces religiosas comenzaron a secarse y a ser sustituidas por consideraciones utilitarias.» (Weber, 2006: 279). 9 «… la traducción de Gehäuse como «caparazón» sería más adecuada que la de «jaula», porque Weber habría tenido la intención de referirse a algo orgánico, como el hábitat del caparazón de un caracol, el cual no es algo externo sino una parte constituyente de su propia naturaleza.» (Löwith, 2007: 122).
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 171 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Para comprender el diagnóstico simmeliano acerca del capitalismo tardío y sus consecuencias sobre la subjetividad, es menester conocer la particular relación que existe entre las formas y la vida, y el modo en que ello incide sobre la cultura, pues allí reside la clave para entender cómo se configuran los distintos estilos de vida (Simmel, 1977). Para Simmel (1923) las formas son aquellas máscaras de las cuales la vida se nutre para tomar apariencia; formas que son necesarias aún cuando «… en el momento de su nacimiento, ya tienen un contenido propio y fijo que nada tiene que ver con el ritmo inquieto de la vida misma.» (Ibíd.: 9). Esto quiere decir que la vida precisa de las formas, no obstante la tendencia de estas últimas a autonomizarse y a enfrentarse a la propia vida que las creó 10 . En la esfera de la cultura, aquella tensión entre forma y vida se traslada a la relación existente entre cultura objetiva (objetos de la cultura) y cultura subjetiva (modos de apropiarse de los objetos de la cultura), dando origen a una tragedia (Simmel, 1986). A su vez, esa situación es potenciada por los caracteres propios de la Modernidad capitalista, pues la expansión del dinero, la división del trabajo, la economía monetaria, la indiferenciación, y el predominio del entendimiento y el cálculo, no hacen más que pronunciar aquella tensa interacción entre los contenidos objetivados y los movimientos vitales. De este modo, «El espíritu produce innumerables figuras que continúan existiendo en una peculiar autonomía con independencia del alma que las ha creado, así como de cualquier otra alma que las acepta o rechaza.» (Ibíd.: 204). Esto es, «…el contenido cultural, cada vez más clara y conscientemente, se convierte en espíritu objetivo, no solamente respecto a aquellos que lo reciben, sino también, respecto a quienes lo producen.» (Simmel, 1977: 583). Resumidamente entonces, puede decirse que la tragedia de la cultura moderna consiste en la marcada disparidad existente entre el ritmo de crecimiento de la cultura objetiva, y el ritmo de apropiación de la misma por parte de los sujetos. Así, las formas muertas proliferan en el 10 Nótese aquí la solidaridad del planteo simmeliamo con los desarrollos marxistas a propósito del fetichismo de la mercancía y la cosificación. Sin ir más lejos, en un extracto de Filosofía del Dinero que bien podría haber sido escrito por Marx o por Luckáks, Simmel se pregunta: «¿Cómo puede ser que si la cultura objetiva emana de los seres humanos, los objetos de se ésta se espiritualizan y se realizan según sus propias fuerzas?» (1977: 564). Es evidente que hay una afinidad, aunque ésta deba ser matizada.
178 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Vecina: Henry, él nos dejó sin luz de nuevo. Ve a darle a nuestro vecino lo que se merece. Padre: Bueno, como les venía diciendo, considerando todas las comodidades que tenemos hoy en día, podría decirse que realmente nuestra vida es más fácil. ¡No podría ser mejor! Las citas seleccionadas para este punto histórico remiten en gran medida a lo que se ha dicho en relación al fetichismo de la mercancía, al progreso entendido como crecimiento del mundo de la cultura objetiva, y al ocio como espacio contrario al trabajo, puesto al servicio de la economía de tiempo y energías. Es sólo el segundo extracto el que nos aporta algo nuevo, al actualizar aquella tendencia de la Modernidad descrita por Simmel en relación al anonimato y a la aversión con que los sujetos del capitalismo tardío se tratan entre sí 20 . Pues si bien Simmel señaló esta cuestión en su texto sobre las grandes urbes (1996), nos aventuramos a pensar aquí que dicha estructuración de las relaciones sociales puede aplicarse a individuos que habitan en diferentes escalas de urbanización, en tanto este modo de conducirse es propio de la exposición a la economía monetaria, la división del trabajo y la expansión del dinero. Recordando los aportes de Kracauer a propósito del cordón sanitario que viene a ofrecer un respiro en un contexto de trabajo alienante, es dable resaltar que en este período se advierte el incipiente despegue de la industria del deporte como bien cultural de masas. d) Década de 1940 . Padre: Bueno, es otro Halloween aquí en los fabulosos ’40. Todo está mejor que nunca ahora. Y tenemos algunas nuevas maravillas aquí en la casa para probarlo. Por ejemplo, nuestra heladera carga más comida que cubos de hielo. (…) Oh, y hay algo más que es nuevo. Acabo de escuchar en la radio un nuevo término para referirse a ello… dicen que ahora estamos inmersos en “carreras de ratas” 21 . ¿Habían escuchado 20 «… automantenimiento frente a la gran ciudad le exige un comportamiento de naturaleza social no menos negativo. La actitud de los urbanitas entre sí puede caracterizarse desde una perspectiva formal como de reserva. (…) la cara interior de esta reserva externa no es sólo la indiferencia, sino, con más frecuencia de la que somos conscientes, una silenciosa aversión, una extranjería y repulsión mutua.»(Simmel, 1996: 253). 21 Rat race es un término utilizado para describir el modo competitivo en que se desarrolla
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 179 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 eso? De seguro describe mi vida. Viajo todos los días desde mi casa al trabajo. Manejo hasta la ciudad para trabajar todo el día, y luego, doy media vuelta y manejo el camino inverso. ¡Y la autopista está repleta con otras ratas haciendo exactamente lo mismo! Madre: Eso es lo que llaman progreso, querido… Padre: Jajaja, supongo que ella tiene razón. Pero tenemos televisión… cuando funciona. Te da algo para hacer cuando llegás a tu casa. Me gusta bastante, ¿saben? Un tipo llamado John Cameron Swayze 22 te da las noticias, y luego hay bailes y canciones. Mucho relleno, pero es divertido. ¿Saben qué? Creo que algún día millones de personas van a aprender Griego y Latín sentados frente al televisor. Padre: Pobre Howard [candidato amoroso de Hija], me pregunto que dirían de mí cuando salía con Sarah. (Al perro) Vos tenés suerte, Rover, no te hace falta tener citas. Bueno, hoy en día estamos atrapados en la manía del hágalo usted mismo. Estamos remodelando nuestro sótano como un cuarto de juegos. Estamos metiéndonos en algunos líos, aunque aún nada se ha salido de nuestras manos. Se la ve a Madre en escena, subida a una escalera y empapelando una pared. Madre: John, este empapelado se está saliendo de control. No me vendría mal una ayudita. Padre: Sarah, ¿acaso no te armé una genial máquina mezcladora de pintura? (Se observa una batidora de cocina, mezclando pintura, al lado de Sarah). Madre: Sí, John, sos un genio. Eso sí, tu invento me va a arruinar la batidora. Madre sale de escena. Se escucha un ruido. Padre: ¿Qué pasó, Sarah? Madre: Oh, ¡vos y tu progreso! ¡Esa mezcladora de pintura tuya acaba de tirar pintura por todo el cuarto! A partir de los fragmentos seleccionados para esta década, se suma a las tendencias modernas antedichas la expansión de la competencia impersonal entre los individuos. Aquella carrera de ratas que tanto gusta al protagonista ‒y que lo hace “correr” en una historia circular sin saltos cualitativos‒, no hace más que recordar a las palabras de Simmel 23 y de Luckáks 24 cuando describen el trabajo en la vida moderna. 22 Conductor de televisión popular en EUA durante los años ’50. 23 «… las luchas de intereses en la economía monetaria pueden ocultar que ésta implica un principio de indiferencia, que suprime las enemistades de lo propiamente personal y les ofrece un terreno en el que, en definitiva, siempre es posible un acuerdo. Por supuesto, la actitud puramente racional frente a los seres humanos y las cosas tiene siempre algo de cruel.» (Simmel, 1977: 544). 24 «… la descomposición mecánica del proceso de producción desgarra también los
180 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 un panorama de individuos atomizados, cada vez más miserables en la expansión de la racionalización. Además, se refuerza aquí el posicionamiento fetichista frente al mundo de los objetos, y la consideración de un progreso meramente dado por lo técnico, ya presentes en los puntos temporales anteriores. De igual modo, el goce en la animalidad se trasluce nuevamente, esta vez a través de la envidia del protagonista frente al perro de la familia, el cual no tiene necesidad de desplegar juegos románticos para pasar por la experiencia del sexar. Juegos románticos, que vale recalcar, son únicos y propios de la condición humana. Cabe subrayar que la cuestión de las industrias culturales de masas es retomada de lleno en este período. Así, el protagonista habla maravillado de las virtudes de la televisión, la cual es presentada como la gran innovación capaz de aliviar los males de una jornada laboral de ratas y su consecuente estancamiento en el sinsentido de la vida. En ella se hace patente esa dimensión anti-intelectual del ocio que Adorno y Horkheimer mencionaran como propias de la particular configuración que el tiempo libre adquiere en la Modernidad. Asimismo, se menciona la práctica del hágalo Ud. mismo 25 , la cual estuvo en boga y fue específicamente criticada por Adorno, en tanto «…espontaneidad mal dirigida». (2009: 63). A partir de este punto del Carrusel… es evidente que hay una inflexión. El progreso ya no se mira con desconfianza, sino con deleite y expectativa. Se trata de una instancia donde definitivamente se da aquello que se desprende de los aportes simmelianos, esto es, «El secreto del fetichismo de la mercancía ya no reside, como en Marx, en la esfera de la producción, sino que se traslada a la del consumo. Ya no se trata tanto del a alienación del individuo en el trabajo (…) sino de analizar la alienación producida por el consumo masivo de mercancías.» (González García, 2000: 87). e) Década de 2000 . Madre: Atención, todos, estoy programando nuestro nuevo sistema de activación por voz. Padre: Ahora todos los electrodomésticos hacen lo que les decimos. (…) vínculos que en la producción “orgánica” unían a los sujetos singulares del trabajo en una comunidad.» (Lukács, 1984: 16). 25 En Inglés, Do it yourself.
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 181 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Madre: John, el horno debería responder a tu voz ahora. Probalo. Padre: Ok, aquí vamos: temperatura a 375 grados. Horno:Temperatura a 375 grados. Hija: Mirá eso, ¡hasta te responde! Hija: ¿Se acuerdan del pavo que hizo papá para la Navidad pasada? Abuelo: Sí, esa cosa sí que ahumó todo el lugar cuando se quemó. ¿No es cierto? Hija: Terminamos comiendo pizzas congeladas calentadas al microondas. Madre: Bueno, no hay de qué preocuparse este año. No con un horno que hará todo lo que tu padre le ordene que haga. Abuelo: …ustedes ni se dan cuenta de lo fácil que tienen la vida hoy en día. Madre: ¿Sabés qué? Mi abuelo me decía exactamente las mismas cosas cuando era chica. Abuela: … ¿Con qué nos sorprenderán en el futuro? Hija: ¿Quién sabe? Tenemos todo un siglo por delante. Madre: Sí, y quizás en algún momento de ese siglo tu padre aprenderá a hablarle al horno. Padre: Bueno, tal vez para ese entonces los hornos nos lean la mente. Pero de todos modos, lo importante es que estemos aquí y juntos para celebrar las festividades. (…) Hijo: No te preocupes, pá. ¡Algún día, todo va a estar tan automatizado que no vas a tener que ocuparte nunca más de cocinar el pavo para Navidad! Los extractos trabajados para este último período abordado por el Carrusel… vienen a subrayar aquello que ya se señalara para el punto anterior. Así, se observa no solamente una enorme satisfacción frente al crecimiento de la cultura objetiva, sino también, una fe ciega en la técnica y sus futuros avances; de allí las risibles ‒cuasi surrealistas‒ imágenes con las que fantasean los personajes del show. También es dable poner de resalto la diáfana tendencia al aislamiento que se acentúa en este último escenario del Carrusel…, pues todo gira más que nunca en torno a una familia hermética, que prescinde de referirse -como sí lo hiciera en las instancias anteriores de la atracciónal resto de la sociedad. f) Musicalización. El Carrusel… cuenta con una canción leit motiv que se escucha desde que el espectador está formando fila para entrar al auditorio, hasta que el show
182 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 concluye. Se trata de It’s a great big beautiful tomorrow 26 , tema musical escrito en 1964 por Rex Allen, autor que compusiera luego más canciones para otros productos culturales Disney. En It’s a great big beautiful tomorrow, tanto la letra como la música 27 , buscan transmitir un sentimiento de alegría liviana y voluntarismo. Su letra ‒traducida al español para este análisis específico‒ reza: Hay un gran y hermoso mañana, Brillando al final de cada día. Hay un gran y hermoso mañana, A sólo un sueño de distancia. El hombre tiene un sueño, Y ese es el comienzo. Él sigue su sueño, Con la mente y el corazón. Y cuando se vuelve una realidad, Es un sueño que se ha vuelto cierto, Para vos y para mí. Hay un gran y hermoso mañana, Brillando al final de cada día. Hay un gran y hermoso mañana, A sólo un sueño de distancia. Es evidente en estas estrofas la concepción del progreso asociado al despliegue de la técnica, que ya fuera suficientemente desarrollado más arriba, a propósito de la ideología que rodea a la Modernidad capitalista. Además, hay aquí un total vaciamiento de la dimensión política de los avances tecnológicos, al reducir a éstos a la condición de meros emergentes de los sueños y de la voluntad individual de los sujetos. Así, el progreso aparece disociado de las 26 En español, Es un gran y hermoso mañana. 27 Para la melodía de It’s a great big beautiful tomorrow se utilizó una combinación de acordes llamada cadencia perfecta compuesta, que es la más utilzada en el Jazz. Esta comienza con un acorde de media tensión, luego aumenta a otro de mayor tensión, y concluye con un acorde de reposo, para luego recomenzar con la secuencia tensión-reposo. Estos acordes son los denominados mayores, que por definición tienen un carácter alegre, a diferencia de los menores, que son más apagados.
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 183 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 condiciones sociales en las que se genera, y sobre las cuales debería volver luego para operar verdaderos cambios en pos de un bienestar general. 5. Palabras finales. La argumentación desarrollada en el presente texto tuvo por objetivo central poner en diálogo un pequeño fragmento de la Modernidad ‒entendida como totalidad‒ junto con los sustanciosos conceptos aportados por Marx, Weber, Luckáks, Simmel, Kracauer, Horkheimer y Adorno. Con ello buscamos sostener una mirada crítica frente a un contenido altamente alienante y naturalizado, como lo es el del Carrusel…. Sin embargo, vale aquí la aclaración de que lejos de nuestras intenciones estuvo transmitir cualquier tipo de ensañamiento con aquel show, y menos aún con la Walt Disney Company. Nuestro cometido fue en todo momento apuntar a las producciones de la industria cultural capitalista en general, más allá de los nombres específicos, que no son más que circunstancias contingentes. Quedarse con una acusación cuyos límites fueran los de un contenido particular, poco aportaría a desnudar las tendencias globales del capitalismo tardío. Queda a criterio del lector juzgar si aquello que nos hemos propuesto fue llevado a cabo exitosamente. Desde nuestra óptica, sostenemos que hemos barrido la temática con la profundidad necesaria para dejar sólidamente establecido nuestro punto. De todos modos, ello no implica que el estudio aquí presentado sea el único posible, pues los análisis que hemos dedicado al Carrusel… no deben tomarse como interpretaciones finales. De hecho, sólo por poner un ejemplo, podría tomarse este mismo objeto de la cultura para examinar ‒desde una perspectiva de género‒ el cambio del rol de la mujer en la sociedad occidental del siglo XX. Y como este ejemplo, podrían mencionarse otros tantos más. En virtud de estas consideraciones, invitamos a seguir pensando en aquellas pequeñas partículas de la Modernidad sub specie aeternitates, pues nunca se dice suficiente acerca de la totalidad. Es menester tener presente que la denuncia realizada a la manera de los pensadores críticos que hemos abordado, no es mero deleite intelectual, sino una verdadera herramienta para tomar conciencia de los fenómenos de alienación y cosificación a los que estamos expuestos en virtud de nuestra condición de sujetos modernos. Hay que aprovechar, como nos dice Adorno, que «Los intereses reales del individuo conservan todavía el suficiente poder resistir, dentro de ciertos límites, a su total cautiverio.» (2009: 63). Y es que, en un contexto marcado por una
184 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 racionalidad que conduce a la irracionalidad, todo intento contra el acrecentamiento de las formas inhumanas de configuración de la sociedad es válido.
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 185 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 BIBLIOGRAFÍA - Adorno, T. y Horkheimer, M. (1994). Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos filosóficos. Valladolid: Trotta. - Adorno, T. (2009). Consignas. Buenos Aires: Amorrortu. - Benjamin, W. (2008). Prólogo. En Los empleados, Kracauer, S. Barcelona: Gedisa. - González García, J. M. (2000). Max Weber y Georg Simmel : ¿dos teorías sociológicas de la modernidad?. En Revista Española de Investigaciones Sociológicas. N° 89, enero-marzo 2000. - Henríquez, G. y Tello, A. (2007, marzo). El conflicto de la cultura moderna. Reflexiones en torno a Georg Simmel. Ciencias Sociales Online revista electrónica. [On line], Vol IV, Nro. 1. Disponible en: http://www.uvm.cl/csonline. - Kracauer, S. (2008). Los empleados. Barcelona: Gedisa. - Kracauer, S. (2009). El ornamento de la masa. En Perspectivas y construcciones. El ornamento de la masa 2 . Barcelona: Gedisa. - Löwith, K. (2007). Max Weber y Kart Marx, Barcelona, Gedisa. - Lukács, G. (1983). Historia y conciencia de clase. México, Grijalbo. - Marx, K.: El capital. Crítica de la economía política. T. 1 . México, FCE, vv.ee. (selección). - Marx, K. (2006). Los debates de la dieta renana. Barcelona, Gedisa. - Marx, K. (2004). Manuscritos económico-filosóficos de 1844 . Buenos Aires, Colihüe. - Simmel, G. (1996). Las grandes urbes y la vida del espíritu. En El individuo y la libertad. Ensayos de crítica de la cultura. Barcelona, Península. - Simmel, G. (1977). El estilo de vida. En Filosofía del dinero. Madrid, Instituto de Estudios Políticos. - Simmel, G. (1923). El conflicto de la cultura moderna. Córdoba, Argentina, Sección de librería y publicaciones de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba, Serie IV, Vol. 1. - VOX (1995). Diccionario ilustrado Latino-Español/Español-Latino. Barcelona: Biblograf. - Weber, M. (2006). La ética protestante y el espíritu del capitalismo. México, FCE.
186 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 SITIOS WEB - Wikipedia. (2011, junio 12) Bienvenidos a Wikipedia. [On line]. Disponible: http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada - Wordreference. (2011, junio 12). Online Language Dictionaries. [On line]. Disponible: http://www.wordreference.com/ - Yesterland. (2011, junio 12). Yesterland. A theme park on the web. [On line]. Disponible: http://www.yesterland.com/progress.html - Mike Powell’s Carousel of Progress Page. (2011, junio 12). Mike’s Carousel of Progress Page. [On line]. Disponible: http://www.mtpowell.com/cop.html - Woodland Shoppers Paradise. (2011, junio 12). Woodland Shoppers Paradise. A mini-mall of media, critique, and commentary. [On line]. Disponible: http://woodlandshoppersparadise.blogspot.com/2010/06/carousel-of- progress.html - Adventures by Disney Family Vacation Destinations. Adventures by Disney Family Vacation Destinations. [On line] Disponible en: http://abd.disney.go.com
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 187 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 ANEXOS ANEXO 1 11 1: GUIÓN DEL CARRUSEL DEL PROGRESO (traducción del Inglés: Johanna M. Fedorovsky) Voz en off Padre: Bienvenidos al Carrusel del Progreso de Walt Disney. Ustedes están aquí para ver algo realmente bueno. El Carrusel del Progreso fue una idea del propio Walt, desde el principio hasta el final. A él le encantaba. Lo introdujo en la Feria Mundial de Nueva York en 1964, y fue un éxito inmediato. Millones de personas fueron a verlo. Y desde ese entonces, el Carrusel del Progreso tuvo más presentaciones que cualquier otro show dentro de la historia del teatro norteamericano. Ustedes saben que Walt amaba la idea del progreso; y también amaba a la familia norteamericana. Él mismo era tan norteamericano como se podía ser. Él pensó que sería divertido ver a la familia norteamericana avanzar a través del siglo XX, experimentado las nuevas maravillas a medida que éstas iban apareciendo, y juntó todo eso en un show llamado Carrusel del Progreso, el cual estamos a punto de ver. No obstante nuestra familia del Carrusel ha experimentado algunos cambios con el correr de los años, el show sigue tratando sobre lo mismo: el progreso. ¡Qué comience el siglo! El escenario comienza a girar hasta llegar a una escena ambientada a comienzos del 1900 (ver foto “Escenario 1 ” en el Anexo 2 ), y este movimiento es acompañado al ritmo de la canción “It’s a great big beautiful tomorrow”. Padre: (acoplándose a los versos de la canción) «… y cuando se vuelve una realidad /es un sueño cumplido para vos y para mí / así que hay un gran y hermoso mañana / brillando al final de cada día / hay un gran y hermoso mañana / sólo a un sueño de distancia.» (se escuchan pájaros cantando) Bueno, parece que los petirrojos se están preparando para festejar San Valentín. ¿En qué año estamos? Oh, estamos a punto de cambiar de siglo. Y las cosas no podrían estar mejor de lo que están hoy en día. Si señor, se construyen edificios de veinte pisos. Y las fotos en movimiento parpadean en pantallas gigantes. Tenemos casi ocho mil automóviles en el país, ¡y podemos viajar en tren desde Nueva York a California en menos de siete días! E incluso escuché de dos hermanos de Carolina del Norte que están trabajando en una suerte de dispositivo volador. Nunca va a funcionar. Por estos pagos ahora tenemos lámparas de gas, teléfono, y los modelos más modernos de cocinas de hierro
194 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Abuela: (al Abuelo) ¿Estás despierto, querido? (Abuelo no contesta y sigue roncando; la abuela cambia de canal y se escucha el relato de un encuentro de boxeo.) ¡Dale un zurdazo, grandulón! Padre: Oh sí, se nos vino encima la era de la civilización electrónica. Se puede ver a Hijo en escena. Hijo: Ey, pá, ¿qué opinás de mi calabaza de Halloween? Padre: ¡Oh Dios, da mucho susto! Hijo: Es porque usé a mi hermosa hermana Patty de modelo, jajajaja. El perro Rover ladra en respuesta los dichos de Hijo. Padre: Tranquilo, Rover. Jim, Rover aprecia tus comentarios jocosos. Madre: Ustedes siempre bromeando acerca de la pobre Patty. Ella es sin dudas mucho más linda que ustedes dos. Se observa en escena a Hija, al teléfono y ejercitándose en una suerte de ruidosa plataforma vibradora. Padre: ¿Escuchan eso? Mi hija Patty está usando la vieja máquina de hacer ejercicios que rescató del ático. Fue furor en los ’20. Abuela obviamente tenía que tener una. No daba resultados en aquél entonces, menos los dará ahora. Eso sí, es consistente… sigue volando fusibles y haciendo muchísimo ruido. Hija: (Al teléfono) Como te decía, Babs, yo creo que la universidad es maravillosa. ¡Deberías probar ir a una! Babs: (Al otro lado del teléfono) Oh, Patty, ¿vas a ir a la fiesta de Halloween hoy? Hija: Claro, y espero perder un par de centímetros más para ese entonces. Voy con aquél muchacho de ensueños, Wilfred. Babs: ¡¿Wilfred?! ¡Qué horror! Hija: Él va a ir vestido como el Jinete Sin Cabeza. Babs: ¡Justo! Hija: Ay, dale Babs, Ese patán de Howard con el vas a ir vos no es precisamente un príncipe azul. Hija sale de escena.
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 195 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Padre: Pobre Howard, me pregunto que dirían de mí cuando salía con Sarah. (Al perro) Vos tenés suerte, Rover, no te hace falta tener citas. Bueno, hoy en día estamos atrapados en la manía del hágalo usted mismo. Estamos remodelando nuestro sótano como un cuarto de juegos. Estamos metiéndonos en algunos líos, aunque aún nada se ha salido de nuestras manos. Se la ve a Madre en escena, subida a una escalera y empapelando una pared. Madre: John, este empapelado se está saliendo de control. No me vendría mal una ayudita. Padre: Sarah, ¿acaso no te armé una genial máquina mezcladora de pintura? (Se observa una batidora de cocina, mezclando pintura, al lado de Sarah). Madre: Sí, John, sos un genio. Eso sí, tu invento me va a arruinar la batidora. Madre sale de escena. Se escucha un ruido. Padre: ¿Qué pasó, Sarah? Madre: Oh, ¡vos y tu progreso! ¡Esa mezcladora de pintura tuya acaba de tirar pintura por todo el cuarto! (El personaje hace un juego palabras chistoso difícil de traducir). Padre: Jajaja, ¿Qué les parece eso? Siempre me dije, si te vas a casar, casate con una mujer con sentido del humor. Bueno, es tiempo de seguir. Alegremos a Sarah cantando nuestra canción. ¡Todos! Se escucha “It’s a great big beautiful tomorrow”. El escenario gira y se presenta una escena ambientada en la modernidad actual (ver foto “Escenario 4 ” en el Anexo 2 ). Se puede apreciar que es Navidad. Padre está cocinando. Padre: ¿No es una Navidad tranquila? El pavo está en el horno, todo está tranquilo y silencioso. Jimmy: (Jugando, junto a Abuela, a un juego de realidad virtual) ¡Sí, 300 puntos, mi mejor puntaje hasta ahora! Madre: Bueno, estaba tranquilo hasta que Papá Noel trajó ese jueguito de realidad virtual. Hijo: Tu turno Abuela. Voy a programarlo para que la imagen también se vea en el televisor. Es medio complicado, pero solamente tenés que usar el
196 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 guante de realidad virtual para volar detrás de la otra nave, y luego derribarla con el rayo láser. Abuela: ¿Rayo láser? ¡Veamos cómo me va! Hijo: Mirá a tu alrededor, Abuela. Estás adentro de la nave. Abuela: Se siente como si realmente estuviera adentro. Hijo: Ok, preparate que estás a punto de despegar. Abuela: ¡Qué más da! Empecemos… Hijo: ¡Dale! Ahí viene… uh, ¡le erraste! Madre: Atención, todos, estoy programando nuestro nuevo sistema de activación por voz. Padre: Ahora todos los electrodomésticos hacen lo que les decimos. Abuelo: Genial, entonces decile a la heladera que me traiga una cerveza de raíz. Madre: Bueno, eso no lo puede hacer. Pero te voy a mostrar algo que sí puede hacer. (Madre habla fuerte y claro) Árbol de Navidad, luces al 30%. Las luces del árbol se vuelven más tenues. Abuelo: Bah, eso no es gran cosa. Cualquiera puede hacer eso de activar con la voz. Mirá esto: ¡Rover, ladrá! Perro: ¡Guau! Madre: John, el horno debería responder a tu voz ahora. Probalo. Padre: Ok, aquí vamos: temperatura a 375 grados. Horno:Temperatura a 375 grados. Hija: Mirá eso, ¡hasta te responde! Hijo: (mirando a la Abuela mientras juega con el aparato de realidad virtual) ¡Lo vas a perder, Abuela! Tirate a la derecha. Hija: ¿Se acuerdan del pavo que hizo papá para la Navidad pasada? Abuelo: Sí, esa cosa sí que ahumó todo el lugar cuando se quemó. ¿No es cierto? Hija: Terminamos comiendo pizzas congeladas calentadas al microondas. Madre: Bueno, no hay de qué preocuparse este año. No con un horno que hará todo lo que tu padre le ordene que haga. Hijo: (A Abuela) ¡Qué buen tiro! Abuela: ¿Viste eso? Hijo: Pá, Abuela llegó a 550 puntos. Padre: ¿Dijiste 550? Hombre, vaya si le está agarrando la mano al jueguito. Horno: (Sin que nadie le preste atención) Temperatura elevada a 550.
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 197 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Abuelo: No puedo creer la clase de aparatos que existen hoy. Ustedes saben, en mis días… Hija: Oh, no, no vas a empezar a contarnos de tus épocas cuando lo autos ni siquiera tenían teléfonos incorporados. Abuelo: Ey, Patricia, hubo un tiempo en que ni siquiera teníamos teléfonos en nuestras casas. Sin mencionar cd’s o televisores de alta definición. Todo está automatizado estos días, incluso… (se escucha detrás de escena el sonido de un retrete cuando se vacía el tanque de agua) ¡Bueno, incluyendo eso! Tío: ¡En esta casa no hay privacidad en ningún lado! Abuelo: Disculpá, Orville. En fin, ustedes ni se dan cuenta de lo fácil que tienen la vida hoy en día. Madre: ¿Sabés qué? Mi abuelo me decía exactamente las mismas cosas cuando era chica. Abuela: (Aún jugando al juego de realidad virtual) ¡Tomá esto, aparato! Hijo: Mirá esto, pá. ¡Abuela llegó a 975 puntos! Padre: ¡Wow, 975! Horno: Temperatura elevada a 975 (el horno empieza a humear y suena una alarma). ¡Sobrecarga, sobrecarga! Madre: John, ¿qué le pasa al horno? Padre: Esteeee… La puerta del horno se abre sola y sale aún más humo. Horno: Modo de cocción completado. Disfrute su comida. Madre: ¿Quién quiere comer una pizza? Hija: ¡Otro pavo de Navidad arruinado! Abuela termina la partida del juego de realidad virtual. Abuela: Hombre, ¡qué buen juego! Los destruí a todos. Parece que soy una piloto oficial ahora. Hijo: Abuela, ¿jugamos al mejor de tres? Abuela: Después jugamos. ¡Vaya que eso fue divertido! ¿Con qué nos sorprenderán en el futuro? Hija: ¿Quién sabe? Tenemos todo un siglo por delante. Madre: Sí, y quizás en algún momento de ese siglo tu padre aprenderá a hablarle al horno.
198 J OHANNA M. F EDOROVSKI «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Padre: Bueno, tal vez para ese entonces los hornos nos lean la mente. Pero de todos modos, lo importante es que estemos aquí y juntos para celebrar las festividades. ¿A quién le importa si se quema el pavo? Abuela: ¡A mí! Me estoy muriendo de hambre. Todos ríen tras el comentario de Abuela. Hijo: No te preocupes, pá. ¡Algún día, todo va a estar tan automatizado que no vas a tener que ocuparte nunca más de cocinar el pavo para Navidad! La familia entera comienza a corear “It’s a great big beautiful tomorrow”. Fin. ANEXO 2 22 2: FOTOGRAFÍAS DEL CARRUSEL DEL PROGRESO. Escenario 1 Fuente: http://www.yesterland.com. Escenario 2 Fuente: http://www.yesterland.com.
U N GRAN Y HERMOSO MAÑANA 199 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 163-199. ISSN 1132-3329 Escenario 3 Fuente: http://www.yesterland.com. Escenario 4 Fuente: http://woodlandshoppersparadise.blogspot.com.