Retos y amenazas para el Periodismo tradicional
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LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA Capítulo 22: “Retos y amenazas para el Periodismo tradicional”. Págs. 348-369. Capítulo 22 Retos y amenazas para el Periodismo tradicional*. Dr. José Luis Martínez Albertos. Universidad Complutense. * Intervención tenida en el “VII Congreso y Asamblea de la Sociedad Española de Periodística (SEP)”, celebrado en Sevilla entre los días 7 y 9 de marzo de 2002, cuyo texto original fue presentado como comunicación.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA n estos inicios del siglo XXI se está convirtiendo en un tópico el planteamiento de la cuestión acerca de cuál puede ser el futuro que aguarda al Periodismo en nuestras sociedades actuales. Esta pregunta se formula desde diferentes perspectivas, como por ejemplo: ¿Existe actualmente un claro riesgo de desaparición para el Periodismo tradicional?. También puede plantearse en términos de oposición o coexistencia entre el Periodismo convencional y el Periodismo post-moderno. La forma más simple y menos agresiva nos lleva a una reflexión productiva, que llega a convertirse casi en una rutina cotidiana, acerca de las transformaciones que las nuevas tecnologías están introduciendo en el modus operandi de los periodistas en su trabajo profesional. Y así podemos seguir registrando, sucesivamente, un abundante repertorio de enunciados, unos meramente oportunistas y sensacionales, y otros de claro contenido científico. Sea cual sea el enfoque que adoptemos en cada caso concreto, hay un concepto básico y fundamental que subyace en todo este asunto. Se trata, simplemente, de que nos pongamos de acuerdo sobre qué entendemos por Periodismo tradicional, en cuanto fenómeno cultural y muy específico de las sociedades industriales del mundo occidental y que está presente en nuestra historia contemporánea desde hace unos ciento cincuenta años. Efectivamente, aquí estamos barajando pares de conceptos opuestos entre sí: Periodismo tradicional o convencional frente a Periodismo del futuro, o postmoderno, frente a Periodismo electrónico o Periodismo digital (es decir, frente al Periodismo condicionado por la actual revolución tecnológica). Pero por lo que estamos E
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA viendo hasta ahora, hay un concepto básico que nos sirve de referencia obligada para entender el significado de todos estos enunciados bimembres: Periodismo tradicional o convencional. Por consiguiente, para poder seguir adelante en este discurso con un mínimo de claridad y de orden, será preciso delimitar claramente antes que nada qué entendemos bajo la denominación de este término. Resulta obvio advertir que el concepto de Periodismo tradicional es en todo coincidente con la idea más generalizada en la cultura europea acerca de qué debe entenderse por Periodismo desde una perspectiva ideológica clásica de inspiración liberal. CANALES, MENSAJES, AUDIENCIAS El método para precisar el concepto acerca de qué pueda ser el Periodismo tradicional nos viene hasta nosotros de la mano del clásico paradigma de Harold D. Laswell, formulado por primera vez, según parece, nada menos que en 1932 : “Quién / dice qué / en qué canal / a quién / y con qué efecto”. El estudio científico de cualquier proceso de comunicación tiende a concentrarse en una u otra de estas preguntas, según afirma este autor. Y surgen así distintos tipos de análisis, como parcelas concretas de la communication research, en función del factor predominante que se convierte en materia de estudio de los eruditos: análisis de control (quién), análisis de contenido (dice qué), análisis de medios (en qué canal), análisis de audiencia (a quién) y análisis de los efectos (con qué efecto). Sin embargo, para nuestro propósito clarificador sobre este proceso de comunicación que aquí llamamos Periodismo tradicional, nos van a ser suficientes sólo tres de los cinco factores que están en el inicio y en la guía de este fenómeno comunicativo: el contenido (o mensaje), el canal y la audiencia. (Antes de seguir adelante es preciso hacer aquí una aclaración terminológica: estrictamente hablando, no es lo mismo contenido que mensaje; el contenido es sólo una parte del mensaje, el cual resulta del ensamblaje
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA armonioso entre un código rector y una forma determinada para articular el contenido que se desea comunicar. No obstante, desde el planteamiento general de esta conferencia, más cercana al ensayo que a una rigurosa investigación de corte científico, no veo inconveniente grave en hacer equivalentes a estos dos términos: contenido y mensaje. Confieso también que mi tendencia particular se inclina preferentemente por el segundo de los dos vocablos: mensaje mejor que contenido). De acuerdo con el método que nos legó Laswell, el Periodismo tradicional debe ser estudiado y valorado a partir de los tres precisos parámetros que antes he indicado, pero modificando ligeramente el orden expositivo: canal, mensaje y audiencia. Y adelantándome a todo el proceso deductivo que tendría que llevarnos a una razonable conclusión final, yo me atrevo a exponer ya resumidamente los rasgos diferenciales que nos permitirán establecer las diferencias entre Periodismo tradicional y otras modalidades menos convencionales que están haciendo su aparición en estos tiempos de finales del siglo XX y principios del XXI. Desde el enfoque analítico de los canales utilizados, el Periodismo tradicional se caracteriza por ser un acto comunicativo vinculado a los grandes Medios de difusión masiva: periódicos, radio, películas cinematográficas, televisión y cintas de vídeo; es decir, los mass-media de la industria cultural de nuestro siglo. Desde la perspectiva de los mensajes, el producto característico del Periodismo tradicional es la noticia, una particular mercadería absolutamente especifica de la sociedad de masas, y que tiene al mismo tiempo dimensiones culturales y económicas. Una constante de la mentalidad profesional de los comunicadores que ejercen el Periodismo tradicional es que la noticia debe someterse a unos requisitos de carácter deontológico, como condición sine qua non para admitir la validez y calidad de este producto de consumo intelectual al servicio de las grandes audiencias masivas. Es la exigencia ético-jurídica que en el lenguaje constitucional de numerosos países de nuestro entorno occidental
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA aparece vinculada a una denominación un tanto nebulosa: el derecho de los ciudadanos a recibir una “información veraz”. Desde mi punto de vista, prefiero hablar de una “información técnicamente correcta”. Y me arriesgo, incluso, a precisar los tres ingredientes básicos e imprescindibles para que pueda producirse esa información técnicamente correcta: es un mensaje periodístico debidamente deslindado, acuradamente verificado y adecuadamente contextualizado. Desde la óptica de las audiencias, el Periodismo tradicional tiene como objetivo primero la difusión de sus mensajes entre una audiencia constituida fundamentalmente por públicos amplios y heterogéneos, geográficamente diseminados. Es, por definición -y así lo explicó magistralmente en su día el profesor Emil Dovifat-, un público masivo. Desde sus orígenes, que hay que datar alrededor de 1850, el Periodismo aparece como un fenómeno íntimamente relacionado con la cultura de masas de las sociedades industrializadas. Sociológicamente hablando, hay Periodismo sólo a partir del momento histórico en que puede hablarse de la Prensa como un eventual cuarto poder en el juego político de cierto número de países significativos dentro del mundo occidental. EL PERIÓDICO: UN CANAL EN VÍAS DE DESAPARICIÓN Ciertas afirmaciones, como las de Thomas Curley, editor del USA Today, prefiguran un futuro apocalíptico para el periódico tradicional, el impreso sobre papel: Si los cambio tecnológicos siguen a esta gran velocidad, pronto no habrá diarios, sino sólo información1. Yo me apunto a esta previsión profética, por dura y lamentable que resulte para muchos de nosotros, especialmente para aquéllos que hicimos nuestras primeras armas informativas en el campo del Periodismo impreso. El periódico tradicional –decía nostálgicamente poco antes de su muerte Indro Montanelli, Premio Príncipe de Asturias 1996- es un invento perfecto a su manera perfecta: se pliega, se transporta, se lee, se tira. 1 El País, 3 de junio de 2000.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA Pero no tiene en cuenta este periodista que el periódico impreso -en un estudio comparativo con otros Medios de Comunicaciónes una anticuada técnica productiva, enormemente costosa, y un bien cultural que exige de los receptores un esfuerzo intelectual desproporcionadamente alto en función de los elementos informativos que transmite. Consciente de esta realidad inevitable, Montanelli se confesaba resignado, aunque no amargado, por esta situación: Amargado, no; estoy resignado. Mi impresión es que leer periódicos se convertirá en un signo de distinción, como ya lo es el hecho de leer libros, llevar joyas o usar un servicio de mesa de plata. Los periódicos serán muy copiados y muy poco leídos. Se multiplicarán las posibilidades de obtener informaciones especializadas gracias a la digitalización. Y por medio de Internet, si he comprendido bien lo que esto representa, se producirá una creciente globalización de los conocimientos. La masa mirará la televisión, jugará con una computadora, colocará una cinta de DVD en su PC y tendrá imagen y sonido sobre lo que quiera2. Yo no sé con absoluta certeza si el Periodismo tradicional está en riesgo de extinción. Pero sí sé que, en términos generales, los periódicos impresos tienen sus días contados, son un canal para la comunicación de masas en trance de desaparición más bien inmediata. Uno de los motivos de esta previsible desaparición es el alto coste que lleva consigo una empresa periodística de corte tradicional. Desde el arranque mismo de la aparición del Periodismo en occidente como una actividad específica de la cultura de masas, las empresas editoras de periódicos organizan su tarea en tres departamentos: departamento editorial (redacción), departamento mecánico (talleres) y departamento comercial (administración). Esta organización está concebida para llevar a cabo un reparto de funciones y responsabilidades que esquemáticamente puede resumirse así: un equipo de periodistas elabora unos textos especiales llamados noticias (el news 2 La Vanguardia, 12 de diciembre de 1999.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA editing) para que otro equipo de técnicos industriales encabezados por un ingeniero sea capaz de producir en poco tiempo cantidades masivas de ejemplares de un mismo periódico; estos ejemplares serán a su vez utilizados por un equipo de administradores y economistas para sacarles un rendimiento financiero mediante la distribución y venta del producto, por una parte, y como compensación por los espacios publicitarios que el diario inserta en cada ejemplar de su tirada. Gracias a las nuevas tecnologías, el trabajo de la redacción y el trabajo de los talleres ha alcanzado unas cotas de rapidez y de maniobrabilidad que hace diez o quince años eran impensables. Pero aunque todo el proceso de informatización ha costado y todavía cuesta a las empresas mucho dinero, el gasto permanente y creciente es el de consumo de papel. Y en este terreno apenas si se han conseguido logros interesantes. Tenemos, además, en el caso del periódico la enorme sangría económica para la organización editora que supone la distribución de los ejemplares a los suscriptores y a los diferentes puntos de venta. Por el contrario, los Medios electrónicos –Radio, Televisión, Internetno tienen prácticamente gastos de distribución. Junto a este aspecto económico, está el incuestionable desplazamiento de las audiencias hacia técnicas de comunicación que supongan menos esfuerzo mental que la lectura. No voy a extenderme en este apartado, pero remito gustosamente a los interesados en esta materia a uno de los últimos libros de Giovanni Sartori, Homo videns. La sociedad teledirigida3, donde aparecen reflejadas estas preocupantes tendencias que ya podemos detectar en la civilización contemporánea. Este autor elabora una tabla de contrastes entre la cultura escrita y la cultura audiovisual, para llegar a la poco tranquilizante conclusión de que el hombre nuevo del siglo XXI estará absolutamente teledirigido y condicionado por los medios visuales: la avalancha y la presencia invasora de la cultura audiovisual, en la vida de los individuos particulares y en la actividad de los grupos sociales en las comunidades futuras, será una realidad absolutamente imparable. 3 SARTORI, G.: Homo videns. La sociedad teledirigida. Taurus, Madrid, 1998.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA Desde este planteamiento, y tal como apuntaba irónicamente Indro Montanelli, la lectura –no sólo de libros, sino también de periódicospuede llegar a ser un tic elitista y obsoleto, que deberá ser eliminado en aras de una apetecible y más útil concepción pseudodemocrática del conocimiento; de un conocimiento asentado en un lenguaje perceptivo (es decir, no conceptual) y puesto al servicio de una visión del mundo y de la información como espectáculos virtuales, aproximadamente manipulables como si esos espectáculos fueran videojuegos infantiles. Estamos aquí ante lo que se conoce con el nombre de infoentretenimiento o infotainment (la información periodística como un espectáculo). Sea por la causa que sea, lo cierto es que en algunos países altamente significativos, como es el caso de los Estados Unidos, se está advirtiendo ya una alarmante caída en el consumo de periódicos: La continua deserción de lectores de periódicos hacia otros Medios, especialmente Internet, ha disparado la alarma de la Asociación de Periódicos de Estados Unidos (NAA), que para contener la fuga ha informado de que va a lanzar una campaña conjunta de publicidad de 11,5 millones de dólares. El plan, de cinco años, tiene también como objetivo captar a los anunciantes que emigran hacia otros Medios. Además de dinero, está en juego la supervivencia. En palabras de Jerry Ceppos, vicepresidente de Knight Ridder, una de las dos cadenas de prensa más grandes, estamos viviendo la colisión de los periódicos y la tecnología. Sólo en el último año, un dieciséis por ciento de los norteamericanos con acceso a Internet (ochenta millones) han abandonado totalmente o en parte la lectura de diarios en favor de las noticias electrónicas4. A la vista de estos datos, pienso que no es necesario ser profeta parra aventurar que la muerte de los diarios impresos en papel no se demorará más allá del año 2020. Estamos, pues, ante un horizonte cuyo límite máximo no llega al cuarto de siglo. En otras palabras: el periódico impreso es un canal de comunicación periodística en vías de desaparición a medio plazo. 4 El País, 1 de mayo de 1999.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA ANOMALÍAS EN LA PRODUCCIÓN DE MENSAJES La información veraz –o información técnicamente correcta, como yo prefiero decirestá condicionada por la presencia efectiva de tres ingredientes básicos en la elaboración de la noticia, es decir en la producción lingüística del mensaje periodístico. La información técnicamente correcta tiene lugar cuando el mensaje cumple, acumulativamente, estas tres condiciones: es una noticia debidamente deslindada, rigurosamente verificada y adecuadamente contextualizada. Si no se cumplen simultáneamente estos tres requisitos, podemos afirmar que hay anomalías importantes en la manifestación periodística concreta que estemos analizando. Ésta ha sido hasta el día de hoy la doctrina aplicable al Periodismo tradicional. La pregunta que nos planteamos ahora debe ser la siguiente: el Periodismo del futuro canalizado por Internet, ¿estará en condiciones de observar religiosamente estas normas deontológicas, normas que son inseparables del concepto clásico de Periodismo? a) La noticia deslindada. Desde la aparición de los grandes diarios en el mundo occidental, y de modo especial a partir de la I Guerra Mundial, quedó instalada sólidamente en los ámbitos profesionales del Periodismo una práctica discursiva, surgida inicialmente del modo como se hacía el trabajo informativo –es decir, la recogida y la escritura de los textos- y que posteriormente se convirtió en una pauta productiva contrastada y reverenciada por todos los periodistas. Esta pauta de comportamiento profesional consiste en distinguir cartesianamente entre hechos y opiniones, entre relatos y comentarios, entre textos informativos y textos persuasivos. Este mecanismo estilístico, que es valorado por los lingüistas como un rasgo característico y distintivo del oficio periodístico, recibió un respaldo majestuoso por parte de Charles P. Scott, quien acuño en 1921 un aforismo original que ha sido hasta ahora aceptado por la gran mayoría de periodistas que viven y trabajan dentro del marco geográfico de nuestra área cultural: Los hechos son sagrados, los comentarios son libres. Evidentemente, no en todos los países de esta región cultural a que me refiero se ha observado con igual respeto
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA cliente solitario están allí para satisfacer sus preocupaciones personales y sus curiosidades particulares de todo tipo. La distinción entre Periodismo (en cuanto actividad específica de los periódicos y demás mass-media) e Información empieza a ser una referencia constante entre los hombres de empresa y los profesionales de los grandes Medios. He citado antes al editor del USA Today, que ha afirmado hace unos meses en Barcelona que a la velocidad tecnológica a la que estamos circulando, pronto no habrá diarios, sino sólo información. Por su parte, Martin Wolf, director adjunto del Financial Times de Londres, se expresaba en términos parecidos: Los periódicos ya no son una fuente de información básica, por lo que es preciso dar información de valor añadido y afilar nuestra capacidad analítica (...) Nada va a ser lo que era. La gente demanda información, buena información, y en el menor plazo de tiempo posible. La inmediatez es fundamental para los Medios e Internet es la inmediatez8. Podríamos seguir así, con una lista interminable de testimonios que avalan esta matización diferencial entre las expectativas sociales de las audiencias, según que éstas utilicen uno de los canales clásicos del Periodismo tradicional –diarios, revistas, radio o televisión- o bien estén trabajando con el nuevo y absorbente canal de nuestros días y del siglo futuro: la red de redes, Internet. Es evidente que esa doble disposición existe ya entre las audiencias de nuestra época, según el tipo de mensajes que cada una espera de los canales y Medios disponibles. No se trata de una visión futurista, sino de una realidad ya contrastable y que en algunas zonas privilegiadas del mundo cuenta con una leve antigüedad de alrededor de diez o quince años. Un interesante libro de Claude-Jean Bertrand sobre la televisión en Estados Unidos9 ofrecía hace más de dos lustros un abundante repertorio de nombres y objetivos empresariales conectados con este mundo que entonces empezaba a surgir: desde las grandes 8 Abc, 2 de julio de1999. 9 BERTRAND, C. J.: La televisión en Estados Unidos. ¿Qué nos puede enseñar? Rialp, Madrid, 1992. La versión original francesa es de 1989.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA networks a los proveedores de videotext, pasando por los grandes y pequeños productores de programas informativos, los syndicators y los proveedores de cable. Con la implantación creciente de las páginas web esta tendencia va en aumento progresivo. En España, sin ir más lejos, a lo largo del año 2000 un diario madrileño ha ido ofreciendo a sus lectores, en forma de fascículos coleccionables, un índice extraordinariamente útil con las mejores direcciones en la Red, distribuyendo temáticamente las páginas web en apartados de materias y asuntos que van desde Administración y sociedad hasta Turismo, viajes y meteorología, todo al servicio de los más exquisitos o vulgares deseos de cada cliente. No estoy en contra del fomento de este individualismo feroz. Incluso pienso que puede ser muy positivo para la nueva sociedad de la Era Electrónica. Sólo digo que este culto por la self communication que exhiben los Proveedores de Información (IP) está en abierta contradicción con un correcto entendimiento de qué es el Periodismo tradicional y con el modo clásico de entender el trabajo de los periodistas. Aun a riesgo de parecer alarmista, me reafirmo aquí en actitudes y tomas de posición que he manifestado recientemente, de palabra y por escrito, en diferentes ocasiones. De acuerdo con esta opinión, absolutamente discutible y revisable, en el momento actual el periodista está a punto de ser aplastado por los expertos y técnicos de los IP. Para mí, lo verdaderamente preocupante de este panorama es que la comunicación de datos de la tecnología electrónica puede hacerse pasar por una verdadera comunicación periodística o información de actualidad. El Periodismo tradicional es una técnica social indisolublemente vinculada a los fenómenos propios de la cultura de masas: el Periodismo es, fundamentalmente, comunicación para públicos masivos, es masscommunication. Sin embargo, y como punto clave de contraste para el análisis comparativo, la comunicación de datos promueve un tipo de cultura individualizada y personalizada: la self-communication. Frente a la masificación y la impersonalidad de los mensajes periodísticos, las autopistas de la información favorecen el consumo selectivo e individualizado de mensajes
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA elitistas que cada cliente decide como un menú intransferible, de acuerdo con las necesidades psicológicas o laborales de cada uno. Tal vez este resultado final sea excelente para la sociedad futura desde el punto de vista de la higiene y estabilidad mental de los individuos y de los grupos. Simplemente digo que este tipo de mensajes individualizados resultan incompatibles con el concepto clásico de lo que venimos entendiendo como Periodismo tradicional. Un concepto que todavía tiene vigencia entre amplios sectores de profesionales de este modelo de comunicación: los que ejercen el Periodismo en este principio del siglo XXI. DOS PINCELADAS EN TORNO AL PERIODISMO POSTMODERNO El riesgo de extinción del Periodismo tradicional es más bien alto, tal como yo veo este asunto. Esta afirmación es relativamente fácil de formular, ya que los signos de los tiempos están marcando muy claramente su trayectoria. En varias corporaciones multimedia norteamericanas se está ya trabajando con una nueva mentalidad que viene a destruir el concepto actual que hoy tenemos de un periodista. El paraguas filosófico y terminológico que ampara esta mentalidad es la sinergia puesta al servicio del Periodismo multimedia. El redactor desaparece y se convierte en un proveedor simultáneo de contenidos para varios soportes comunicativos de la misma organización. Esta sinergia aplicada a la producción de mensajes periodísticos funciona de la siguiente manera: Un redactor de un periódico consigue una información y antes de preparar la versión que se publicará en la edición del día siguiente, tiene que escribir una o varias actualizaciones para la edición de Internet y contar lo sucedido para la televisión y emisoras de radio de la empresa. La dinámica es la misma cuando la noticia la obtiene un reportero de televisión o de radio. A los fotógrafos se les pide que lleven cámaras de vídeo10. 10 El País, 28 de marzo de 2000.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA Esta fórmula está ya funcionando en algunos medios del grupo norteamericano Tribune, propietario hasta hace poco de cuatro diarios –entre los cuales figura el Chicago Tribune- y que ahora intenta implantar este sistema de trabajo a los diarios del grupo Times Mirror, recientemente adquirido por el grupo Tribune, y cuyo buque insignia es Los Angeles Times. Según los datos que poseo, varios grupos periodísticos españoles, un par de ellos con sede central en Madrid, están pensando en dar este mismo paso hacia el Periodismo multimedia de inspiración sinérgica en el más breve plazo de tiempo posible. ¿Cómo será el periódico del futuro?. Según Randall, cuando se trata del futuro podemos estar seguros de dos cosas. La primera es que nunca será como lo hemos imaginado. Y la segunda es que llega antes de lo que esperábamos (...) No sabemos qué futuro tendrán los periódicos, ni siquiera si tendrán futuro. Pero sí sabemos que el ritmo y la magnitud de los cambios tecnológicos presagian profundas transformaciones en un futuro no muy lejano, por lo que a los periodistas les conviene ponerse al día lo antes posible11. Desde una óptica ideológica -quiero decir, desde el enfoque de la evolución del pensamiento en el mundo contemporáneo-, yo me he atrevido a caracterizar filosóficamente este nuevo Periodismo que nos acecha y lo he calificado de Periodismo postmoderno. En pocas palabras, mi razonamiento es aproximadamente el que sigue. El discurso del Periodismo impreso es una modalidad del discurso moderno, especifica y propia de la época histórica marcada por el alfabeto, y que tuvo en la imprenta su medio dominante: alfabetización, escritura, Galaxia de Gutenberg, libros, periódicos, bibliotecas, archivos, etc., son algunos de los rasgos definitorios de este discurso periodístico anclado en la mentalidad moderna. El discurso del Periodismo electrónico –especialmente el surgido de la simbiosis entre la televisión y el ordenador, con el apoyo de los bancos de datos y las autopistas de la informaciónes una manifestación muy concreta de la sensibilidad postmoderna; se ubica dentro de la época histórica excluyente 11 RANDALL, D.: El periodista universal. Siglo XXI, Madrid, 1999.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA marcada por la electrónica y se apoya básicamente en la representación icónica, en la imagen visual y auditiva. Desde mi punto de vista, el Periodismo tradicional es muy difícilmente compatible con la mentalidad postmoderna, entre otras razones de peso porque la mirada postmoderna no respeta las reglas de una posible teoría normativa de los géneros periodísticos –los relatos son sagrados, los comentarios son libres-, ya que uno de los rasgos diferenciales de esta sensibilidad es el rechazo del concepto de autoridad elitista y de las normativas universalistas: el autor de la obra literaria o artística tiene siempre una importancia secundaria y lo substancial de la escritura es su capacidad para provocar una descodificación intertextual sin ningún tipo de limitaciones. Puestas así las cosas, el Periodismo tradicional es difícil que sobreviva porque responde a un tipo de mentalidad –la sensibilidad modernaque no parece en estos momentos que tenga muchas posibilidades de supervivencia. ¿Cómo será el Periodismo electrónico y postmoderno, el que vendrá dentro de poco a sustituir la brillante trayectoria histórica, políticamente impagable, del Periodismo clásico, el Periodismo de la excluyente era alfabética de acuerdo con la denominación de Marshall McLuhan? A conciencia de que el futuro nunca será como hemos querido imaginarlo, contestaré a esta pregunta con las propuestas de una joven y valiosa catedrática de la Universidad Pontificia de Salamanca y compañera nuestra en la Sociedad Española de Periodística (S.E.P.), la Dra. Rosa Pinto Lobo12: • El concepto de periodicidad perderá importancia. La renovación de las noticias no se hará con temporalidad fija. • Las noticias publicadas no tendrán por qué desaparecer en las sucesivas actualizaciones informativas. 12 PINTO LOBO, R.: “Periodistas sin papel. El futuro del Periodismo en la Era Digital” en Sociedad Española de Periodística (S.E.P): Estudios de Periodística IX. Periodismo nuevo para nuevos milenios: el periodista en la era multimedia. Servicio de Publicaciones de la Universidad Carlos III, Madrid, 2001, págs. 249-264.
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA • El periódico electrónico se convertirá en una hemeroteca sobre cualquier tema que haya ido apareciendo en distintos momentos. • El viejo concepto de Prensa quedará seriamente cuestionado, ya que no será preciso imprimir las noticias. • El periodista se convertirá en distribuidor de informaciones. • La relación con los lectores cambiará, ya que la distribución de la información pasará a ser horizontal, multidireccional, descentralizadora e interactiva. PISTAS BIBLIOGRÁFICAS Las referencias bibliográficas precisas pueden ser localizadas detalladamente en varios trabajos de los cuales soy autor, y en los que a lo largo de los últimos años he tratado el tema de las repercusiones de la nueva tecnología sobre el Periodismo clásico. Estos son los títulos principales: • El ocaso del Periodismo. CIMS, Barcelona, 1997. • “Efectos de la tecnología electrónica sobre la comunicación periodística” en Revista de Ciencias de la Información, Madrid (Universidad Complutense), vol. 5/1988. • “El Periodismo en el siglo XXI. Más allá del rumor y por encima del caos” en Estudios sobre el mensaje periodístico, Madrid (Departamento de Periodismo I, Universidad Complutense), núm. 5/1999. • “Los mensajes periodísticos en la comunicación del futuro” en RIPOLL,F. (ED) Las mil caras de la comunicación. Homenaje al
LAS TECNOLOGÍAS PERIODÍSTICAS: DESDE EL AYER AL MAÑANA Profesor Don Ángel Benito (dos volúmenes). Servicio de Publicaciones de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, Madrid, 2001, tomo I.