E EL L M MA AR RI ID DA AJ JE E E EN NT TR RE E M ME ED DI IO OS S D DE E C CO OM MU UN NI IC CA AC CI IÓ ÓN N Y Y A AD DM MI IN NI IS ST TA AC CI IÓ ÓN N P PÚ ÚB BL LI IC CA A D DE ES SD DE E E EL L P PR RI IS SM MA A D DE E L LA A I IG GU UA AL LD DA AD D Herrera Calle, Ángela. Periodismo I. Universidad de Sevilla.
[email protected] González Galiana, Rafael. Periodismo I. Universidad de Sevilla. [email protected] RESUMEN: La aprobación del I Plan Estratégico para la Igualdad de Mujeres y Hombres en Andalucía 2010-2013, en enero de 2010, ha abierto un punto de encuentro entre la Administración Pública y los medios de comunicación a la hora de intervenir en el ámbito de la Igualdad. El texto normativo presta especial atención al papel de los media en la sociedad actual y hace propuestas, no conocidas hasta la fecha, como: analizar el lenguaje y contenidos; elaborar una guía de buenas prácticas; formar a los profesionales de la comunicación; instar a transmitir, generar y promover una imagen positiva; y crear una visión del hombre alternativa. Esta es la ‘hoja de ruta’ marcada por la Administración para los medios y, frente a ello, estos aún no se han posicionado, ni se han sentido, de momento, aludidos al respecto. Ha habido un silencio informativo, ¿Por qué? ¿Existe verdaderamente una voluntad explícita por ambas partes? PALABRAS CLAVE: Medios de comunicación, Plan Estratégico de Igualdad, Análisis del discurso, deontología profesional 495
1. INTRODUCCIÓN.- En la valentía, la oportunidad. “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”. En 1840, el novelista Francés Víctor Hugo dejó estas palabras para la eternidad, a sabiendas que más de una persona la interpretaría a bien. Ahora, después de casi dos siglos, retomamos con fuerza y confianza esta singular proposición para adentrarnos de lleno en el ambicioso, positivo, ilusionante, pero a menudo enrevesado camino de la Igualdad. Sin duda la igualdad es el futuro. Pero no un futuro lejano, idealizado, por definición inalcanzable, como el que suele citarse en la literatura, sino el futuro que se representa como la consecuencia lógica e inevitable de nuestro presente. En ese sentido, cada paso a favor de la igualdad entre hombres y mujeres es ya parte del camino de lo que está viéndose ya. No hace falta decir que España, tanto a nivel estatal, como europeo, ha hecho de esta causa su bandera, demostrándolo en el campo legislativo con el impulso de textos normativos y de diferentes políticas que, hasta hace menos de una década, eran impensables que se promovieran. Bases y virtudes que hacen de la Mujer y el Hombre y del Hombre y la Mujer, personas libres e iguales no en la teoría sino en la más verdadera de las prácticas. Ejemplo de ello es la propia Ley Orgánica 3/2007, del 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres1, auspiciada desde el Estado español. En este sentido, Andalucía no se quedó atrás, sino que también, dentro de sus competencias, a nivel autonómico, apostó, tan sólo unos meses después, por la Ley 12/2007 de 26 de noviembre para la Promoción de la Igualdad de Género. Textos de obligado cumplimiento, por ley, que crearon interesantes precedentes. A partir de este momento la sociedad quedó expectante sobre lo que serían capaces de aportar estos nuevos cánones a la sociedad. Porque ese conjunto de leyes, y las que les antecedieron, supusieron toda una declaración de intenciones, a partir de la cual empezaron a acuñarse nuevos términos conceptuales, nuevos significantes repletos de significados: igualdad efectiva y real, conciliación, corresponsabilidad, mainstreaming, coeducación, discriminación positiva, paridad, empoderamiento, etc. Ni que decir que esto es sólo una mención muy amplia y generalista, una visión holística de la que nos valemos para llegar al Everest de la Igualdad. Esta serie de procesos, que traían bajo el brazo la transformación y el cambio progresivo en la mentalidad y las conciencias ciudadanas, suponían una novedosa construcción, bien planteada arquitectónicamente en el papel. Sin embargo, con el paso de los años, y por pura necesidad social, los primeros planteamientos han ido requiriendo de desarrollos 1En los documentos anexos se incluye una cronología sobre los textos normativos más relevantes que se han impulsado tanto desde el gobierno Español como de la Comunidad Autónoma Andaluza, al ser esta última de elevado interés para el artículo que estamos desarrollando. 496
pragmáticos que se erigieran sobre la sensación de ser proyectos irrealizables o fallidos, aspiraciones demasiado idealistas o ejercicios de fina demagogia política. Parecía pues necesario, una especie de “brazo ejecutor” que revistiera de Igualdad los diferentes ámbitos de la vida y las diferentes políticas de los gobiernos que nos representan. Bajo este prisma tiene sentido la aprobación del recién estrenado I Plan Estratégico para la Igualdad de Mujeres y Hombres en Andalucía 2010-2013 (IMHA)2. 2. Un gran paso hacia adelante. Como declaración de principios, nos encontramos con un texto que tiene “el propósito de incidir en las distintas dimensiones de la discriminación por razón de sexo, tanto de carácter estructural como coyuntural, y pretende abordar de forma prioritaria la creación de condiciones y estructuras para que la igualdad de oportunidades entre las mujeres y hombres se convierta en una realidad en nuestra comunidad autónoma”, tal y como lo define la propia Consejería de Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía en su carta de presentación3. El Plan Estratégico, dotado económicamente de casi 3.000 millones de euros (exactamente de 2.978.546,527), aborda transversalmente la cuestión que hoy nos compete. Mujeres y hombres aparecen tratados de la mano, en una apuesta conciliadora y dialogante. Factor testimonial que apunta maneras a la hora ‘creer, ver y sentir’ una nueva realidad, o mejor aún, un planteamiento prometedor a la hora de intervenir en el ámbito de la Igualdad. Todos los indicios nos conducen a abrigar grandes esperanzas, ya que, para esta circunstancia y de forma pionera en el territorio andaluz, nos encontramos con una iniciativa pública que parece contar con: efectivos para llevarlo a cabo; con solvencia para contar con los recursos apropiados; con una planificación que desarrolla las áreas específicas de intervención; con plazos definidos; y con una metodología de gestión a aplicar explícita y detallada. Ahora la igualdad de oportunidades se trabaja de ‘forma directa’ y con un decálogo de prioridades a la hora de elegir bien las perspectivas desde las que incidir para motivar el cambio. Y todo esto se plantea de acuerdo a ocho líneas principales de actuación: integración de la perspectiva de género, educación, empleo, conciliación, bienestar social, participación e imagen y medios de comunicación. Ámbitos que el gobierno autonómico, con el acuerdo de los agentes sociales, prima y selecciona como preferentes. Podemos decir que la Ley 12/2007 de 26 de noviembre sentaba los cimientos y la estructura a levantar; mientras que este I Plan Estratégico parece poner la mano de obra, los materiales y unos plazos muy exigentes. De 2010-2013 tiene que dar sus frutos. 2 Véase B.O.J.A. núm. 31, de 16 de febrero de 2010. 3 La totalidad del texto así como su carta de presentación se puede consultar en la web del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM): http://www.juntadeandalucia.es/iam/-I-Plan-Estrategico-para-la-.html 497
Ahora bien, todo esto que se ha expuesto no sería más que un conjunto ilusionante de propuestas si ciertos agentes sociales no asumimos la responsabilidad de revisarlas con sentido crítico. A nosotros (investigadores de la facultad de comunicación) nos preocupa especialmente lo que se refiere a las reminiscencias mediáticas de la Ley. En ese sentido, sorprende gratamente el papel protagonista y el amplio espacio que el joven texto legislativo ofrece en relación con los medios. Hasta la fecha, ha habido multitud de iniciativas relacionadas con los medios. Algunas encaminadas por el Instituto de la Mujer en colaboración con asociaciones de la prensa, universidades, grupos de investigación, etc. O las llevada a cabo por parte de los diferentes observatorios de Publicidad no Sexista. Pero esta iniciativa nace con otra disposición. Este I Plan Estratégico habla de ‘lenguaje’ y ‘contenido’; llama a la puerta, por primera vez, del corpus de texto de aquellas informaciones que salen en prensa, radio y televisión; y lo más importante, ya no son sólo recomendaciones sino que está recogido de forma oficial y especifica las formas de llevar a cabo ese control, esas recomendaciones, esas investigaciones, y esas acciones concretas. El mensaje no puede ser más claro: “Los medios de comunicación y las campañas publicitarias a través de sus programas y mensajes contribuyen a mantener modelos de relación y de organización con respecto a las mujeres a veces obsoletos o desvinculados de la realidad social andaluza. Con este Plan se pretende generar una mayor sensibilidad y cambio de actitud, así como formación de la población andaluza. Esta formación será posible con una metodología activo-participativa, tratando de conseguir que las personas que pasen por la formación cambien de paradigma mental en cuanto a la igualdad de oportunidades, trato y condiciones entre mujeres y hombres. La formación en Género e igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres debe ser recibida por todas las personas que están involucradas en el desarrollo de campañas de concienciación”. (BOJA, núm. 31) Una reflexión que conlleva objetivos y medidas que, hasta la actualidad, no habían sido puestas en tela de juicio. Estas medidas que se proponen implican la participación y sintonía de los propios medios de comunicación, que ahora desempeñan un rol activo. Muestra de ello son las siguientes indicaciones que recoge dicho Plan: - “Análisis, con perspectiva de género, del lenguaje, de los contenidos y de las imágenes utilizadas en los medios de comunicación y en las campañas de publicidad, así como difusión pública de los resultados”. - “Impulso a la elaboración de códigos de buenas prácticas en los medios de comunicación y agencias de publicidad, desde la perspectiva de género”. - “Divulgación, entre los y las profesionales de los medios de comunicación y quienes se preparan para serlo, de materiales de información y realización de acciones formativas relacionadas con las formas de transmitir noticias, así como utilización de imágenes y representaciones de las mujeres acordes con los nuevos roles y retos sociales”. - “Organización de encuentros y jornadas con profesionales de los medios de comunicación, y quienes se preparan para serlo, en las que participen las asociaciones de 498
mujeres para que puedan aportar su visión e intercambiar información relativa a la igualdad de género”. - “Concesión de un premio dirigido a los medios de comunicación que a lo largo del año hayan reflejado adecuadamente los nuevos papeles emergentes de mujeres y de hombres en la sociedad actual”. - “Instar a los medios de comunicación públicos el fomento de la emisión de programas que transmitan, generen y promuevan una imagen positiva de las mujeres atendiendo a su diversidad y relaciones de género más equitativa”. - “Impulso a la generación de una imagen del hombre alternativa a la del modelo tradicional machista, hombres sensibilizados en materia de igualdad y que se posicionan en contra de la violencia de género”. En resumen, en relación con los medios, este Plan propone: analizar el lenguaje y contenidos; elaborar una guía de buenas prácticas; formar a los profesionales de la comunicación; instar a transmitir, generar y promover una imagen positiva; y crear una visión del hombre alternativa. Esta es la ‘hoja de ruta’ marcada por la Administración para los medios. Y señalada de forma directa y concisa. Indicaciones que apelan a las conciencias mediáticas y a su responsabilidad social, sin tapujos y sin ambigüedades: al descubierto. El I Plan Estratégico pasa las fronteras de las recomendaciones e ‘insta’ a los medios de comunicación a adentrase e implicarse de lleno en el tratamiento informativo de la Igualdad, tomando muy en cuenta el poder de los medios y su función social que desempeñan en la actualidad. Una visión vanguardista, desde su concepción, pero compleja desde su configuración y articulación. Mostradas las cartas por parte del “poder ejecutivo” en relación con los medios, y dado que el “legislativo” y el “judicial” parecen haber llegado a sus límites operativos y legales, falta adentrarse en lo esencial. Dado que estas medidas son casi recomendaciones e “inducciones” a un cambio de hábitos, ¿cómo responderán los ante estas atribuciones que se les demandan? ¿Acogen estas nuevas reglas del juego en su quehacer diario? ¿Se dan por aludidos al respecto? O, yendo hacia la dimensión tangible de esta nueva Ley, ¿deben los medios de comunicación adoptar y ser partícipes de estas medidas por entender que en ella se está plasmando una realidad: que la sociedad (la audiencia, los lectores, espectadores o radioyentes), necesita que tomen un papel activo? Estas son algunas de las preguntas que nos hemos planteado en este trabajo. Y a ellas vamos a dar respuesta en la medida de lo posible basándonos en el análisis de lo aparecido en los medios, para desentrañar esta cuestión, teniendo en cuenta la prontitud temporal del texto normativo, aún virgen en cuanto a su puesta en marcha y rendimiento. En ese sentido, trataremos de abrir las máximas perspectivas puerta para que, a partir de este momento, este tema salga a la palestra, sin recovecos y sin prejuicios, ya que nos mueve el mismo interés encomiable que a la Ley. Recordemos que en la valentía está la oportunidad. 3. MEDIOS Y ADMINISTRACIÓN: UN DIFÍCIL BINOMIO. La incertidumbre 499
en la certeza. “El ruido pasa. La fuerza de los razonamientos queda”. La escritora y socióloga Concepción Arenal4 llegó a esta reflexión personal tras una dura vida sobreviviendo en una sociedad masculinizada. Esa sentencia nos ayuda a abrir ciertas reflexiones: ¿todos los supuestos formulados de forma organizada y clara son siempre ciertos? ¿El tiempo baña de legitimidad todo lo que a su paso toca? Y en lo que, en estos momentos, nos incumbe, ¿cuál es el papel que en esta sociedad le ha tocado desempeñar a los medios de comunicación y a la propia Administración? La prensa comenzó a ser denominada ya en el siglo XVIII como el ‘Cuarto Poder’. Son conocidas las palabras con las que Edmund Burke5, uno de los principales pensadores liberales que acuñó el denominativo, afirmó, tras la Revolución Francesa en una reunión en la Cámara de los Comunes, mientras arremetía contra las ideas conservadoras y dirigiéndose a la galería de prensa: “Ahí está el Cuarto Poder y verán que sus miembros serán más importantes que ustedes y se unirán a la cruzada por las libertades”. El sociólogo Robert Merton y el matemático austríaco Paul Lazarsfeld6 al adentrase en las funciones de los medios de comunicación, definieron las formas de ese poder. De entre esas funciones que consideraron determinantes en la estructura social al ser condicionantes de cambios sociales, destacaban: - “Alertar a los ciudadanos sobre amenazas o peligros”. - “Proporcionar los instrumentos necesarios a los ciudadanos para la realización de actividades cotidianas”. - “Influir en aquellos ciudadanos que se someten a la necesidad y el valor de estar bien informados (entender el mensaje en gran parte a través del Receptor)”. - “Atribución prestigio a personas que son objeto de atención de los Medios”. - “Disfunciones: distanciar al ciudadano de lo público y narcotizar, generar apatía o inactividad”. De una forma u otra, los medios de comunicación continúan adquiriendo un protagonismo que a día de hoy mantienen, como garantes de la libertad en su vertiente social, en su 4 Concepción Arenal: Ferrol, La Coruña, 31 de enero de 1820 - Vigo, Pontevedra 4 de febrero de 1893. 5 Edmund Burke: Dublín, 12 de enero de 1729 – Beaconsfield, 9 de julio de 1797. Fue un escritor y pensador político británico whig (progresista). 6 LAZARSFELD, Paul F.; MERTON, Robert K.; MORIN, Edgar: La Comunicación de Masas. Buenos Aires. Centro Editor de América Latina, 1991. 500
estrecho vínculo con la sociedad, incluso en la intimidad personal del individuo. Un statu quo, ahora sí, legitimado por el tiempo, convertido en baluarte de la actual opinión pública. Con una capacidad mayestática de proyectar identidades y decantar la balanza en ciertas temáticas gracias a la fidelidad de su público. Por tanto, en lo relacionado en su actividad diaria, asumen un rol activo a la hora de seleccionar, crear, diseñar o silenciar contenidos de los que, en su día a día, el público acoge como elementos fundamentales de sociabilización. En el otro lado, el Estado, con la Administración Pública como gestora de sus políticas, posee la autoridad y potestad para establecer las normas que regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio determinado, y siendo el poder legislativo, una de sus grandes bazas a la hora de cambiar las bases establecidas gracias a sus mecanismos de regulación. Con el amparo de la Ley es posible intervenir sobre aspectos mejorables de la realidad social, propulsando, en nuestro caso políticas de Igualdad que desembocan en iniciativas o medidas como el este Plan Estratégico Andaluz de Igualdad. Este hecho como tal, que podríamos definir como de “edificar sobre la realidad social” podría ser tomado, si nos dejásemos llevar estrictamente por el más puro conceptualismo, como todo un éxito. Al igual que con los medios, la historia del proceso democrático ha conseguido el respaldo de la ciudadanía para aceptar y dar por bueno esta estructura de poder. Se dice que los medios son una poderosa maquinaria que selecciona o silencia contenidos; que los acondiciona según intereses muy diversos y no siempre edificantes; modificando con ello la opinión pública: que asumen un papel activo en el proceso social; que proyectan identidades, etc. Y la administración, a la que, en relación con el tema que estamos tratando, le compete la reconstrucción de las bases de la estructura de valores en la que se asienta la sociedad, no siempre está en el otro lado de los medios. De hecho, este es uno de los datos que tenemos que tener en cuenta: no se conoce casi nada sobre las relaciones entre la Administración y los medios. Y menos, cuando ésta ve en los medios una operativa herramienta con la que interactuar socialmente. Pues bien, para la mayoría, el diálogo medios-administración se reduce o bien a la utilización de estos como una plataforma de publicación (de “hacer público”) de sus declaraciones, o bien a la recurrida asignación ideológica por la que se distingue a los medios entre los que aplauden y amparan ideológicamente a cada Administración, y los que están en contra por sistema. En ambos casos, parece que las pretensiones funcionales de este I Plan Estratégico (como ejemplo de tantas otras iniciativas de la Administración que afectan a los medios) tienen un difícil escollo que salvar. Porque en esta breve descripción del “estado de la cuestión”, aún no sabemos –ni hemos entrado- en cómo reaccionarán los propios medios. 4. DEL PLATO FUERTE AL POSTRE. ¿Para qué hablar de uno mismo? Silencios que hablan “La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. 501
Ese silencio, que como bien indicó el político y orador romano Cicerón, a menudo toma alas y sentido por sí mismo. Y una de las evidencias del poder que representa la ocultación (o la omisión, una de sus facetas), es el dicho popular que afirma que somos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestro silencio. Refrán que, en el caso de la prensa, se convierte casi en un axioma. Como hemos indicado ya, el pasado 19 de enero de 2010 el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía aprobó el I Plan Estratégico para la Igualdad de Mujeres y Hombres en Andalucía 2010-2013 (IMHA). Al día siguiente, el 20 del mismo mes, la prensa escrita española, tanto los periódicos de tirada nacional como los editados en Andalucía, recogen en sus páginas la noticia como tal. Aunque, con titulares diferentes, y visiones heterogéneas sobre el texto auspiciado desde la Junta de Andalucía, hay un planteamiento en el que todos son coincidentes: ningún medio escrito, nombra, opina, o se refiere a la línea de actuación número 8, referida a ‘Imagen y Medios de Comunicación’. Silencios que dicen mucho. Pero es que ese silencio informativo se hace extensible a todos ellos, independientemente a la ideología –línea editorialde cada uno. Podría pensarse que no hubo tiempo entonces, para la reflexión, y que de ésta surgiera la reacción en la forma que cada línea editorial estimase oportuna: reportajes, entrevistas, informes, editoriales, etc. Este argumento se desmonta si sabemos que este Plan Estratégico no se ha elaborado precisamente a espaldas ni a expensas de la gente, de los poderes fácticos, de los agentes sociales, etc. Ni siquiera de los medios. De hecho, una de sus características ha sido el enorme proceso de consulta, debate y captación de información que lo ha precedido. Así que es difícil pensar que los medios (particularmente o representados por delegados de las asociaciones profesionales) hayan estado ajenos a la génesis de este proyecto. Pero es que, aunque así fuese, desde ese mes de enero, hasta la fecha -principios de juniosigue sin producirse ni siquiera una alusión a la Ley en general, o a esa línea de actuación en particular. La pregunta es, ¿estarán esperando, quizá, algún tipo de acción concreta hacia/con ellos, producto de la aplicación de la Ley, para manifestarse? En todo caso, es importante considerar que los medios, al no tomar cartas en el asunto (posicionándose o no) sustraen parte del debate a la opinión pública; porque no olvidemos que ellos son, a través de lo que se conoce como la actualidad, la principal conexión (y la más fiable, además) que tiene la gente para enterarse de la mayoría de los temas, opiniones, hechos y circunstancias que ocurren cada día. Incluso, también, para formarse una opinión; para saber qué partido tomar ante la realidad que cuenta. Así que ese silencio al que nos han sometido los medios, merece toda nuestra consideración. Porque lo que no se hace explícito, forma parte de la dimensión implícita de la intencionalidad. Claro que, como hemos dicho, sobre lo que se explicita siempre se pueden elevar reproches, mientras que sobre lo que no se dice no cabe más que la sombra de la sospecha. Y, en ese terreno cuenta tanto un despiste, una forma de ignorancia, un error profesional, etc., como la pretensión directa de ocultar, de no manifestar, de mantenerse cautos. En todo caso, la asignación de una u otra interpretación por nuestra parte, suponen un riesgo, por cuanto se nos puede acusar de malintencionados al valorar esa ausencia en un sentido y no en el otro. Esa es la clave de la mayoría de los procesos comunicativos: lo que 502
se entiende, lo que se piensa, lo que se valora, está en un terreno siempre algo indefinido (se trata de que sea lo menos posible) entre lo que uno quiere decir y quiere que entendamos, y lo que nosotros queremos entender, y nos “dejamos” decir. Pues bien, en caos como el que nos ocupa, estos ‘silencios informativos’ toman cuerpo y sentido por sí mismos. Podemos decir que son una forma de posicionamiento del medio ante dicha temática. Por ello mismo, y ante la necesidad de comprobar las diferentes variables que se produzcan, hemos llegado a la decisión de emplear un análisis cuantitativo y específico, para demostrar con ‘lo dicho o lo no dicho’ por el medio. Ante la amplitud y generalidad de medios de comunicación existen, incluyendo portales web, hemos tomado la decisión de usar como referente para esta investigación la prensa, ya que sigue siendo el medio por excelencia. Al menos en el ámbito local. Y, desde luego, por el carácter sedimentado de sus textos, por la clara definición ideológica que los caracteriza, y, por qué negarlo, por la tradición en los hábitos de la gente a la hora de considerarla el principal vehículo de opinión pública de la sociedad. En palabras de técnica periodística, además, la prensa aúna ciertas ventajas: temporalidad, espacio, tratamiento informativo y procesos de construcción que requieren de la participación del público –al leer, al interpretar- en el sentido final del texto, así como su mayor independencia, con la posibilidad de releer, sopesar, comparar y enfrentar su pensamiento a las propuestas allí manifiestas. Por ejemplo, el tiempo en un informativo televisivo diario equivale, en texto escrito, a unas tres páginas de cualquier diario de referencia. En este mismo sentido, la cantidad máxima de noticias que tienen cabida en un informativo oscila entre 25 y 30, mientras que un periódico ofrece unas 2007. Del mismo modo, en la televisión se aborda una cantidad muy reducida de acontecimientos y se los trata de manera superficial. Pese a que el último informe del Estudio General de Medios –de abril de 2009 a marzo de 2010- refleje que los diarios pierden ‘audiencias’ -88,7% la televisión, 55,2% la radio y 39% los periódicos-, la confianza en la prensa escrita queda patente tanto en cuando, por ellos existe una transacción comercial, una predisposición que no conlleva gratuidad. Para nuestro propósito de reconocer y analizar las reacciones de la prensa a presentación del Plan Estratégico, hemos escogido una horquilla de un mes a partir de la fecha de su publicación; es decir, desde el 20 de enero al 20 de febrero. Pero del nivel cuantitativo pasaremos al cualitativo analizando pormenorizadamente el discurso de los seis periódicos de pago que más se leen en nuestra ciudad (Sevilla): El País, ABC, El Mundo, La Razón, El Correo de Andalucía y Diario de Sevilla. Todos ellos tienen suficiente prestigio y trayectoria social. Cuentan, además con un apartado específico de sección ‘Andalucía’ o son de tirada autonómica o, en su defecto, local, como en el caso concreto de Diario de Sevilla. De ellos nos vamos a fijar en los principales elementos de reconocimiento de un texto periodístico por los lectores: titulares, paginación –par o impar-, espacio, énfasis informativo, tema, y repeticiones u omisión de contenidos. Además, contrastaremos diferentes tipos de textos, a fin de sopesar la existencia de editoriales, artículos de opinión, columnas etc.; marcadores, que nos ayudarán a desenredar la trama. 7 MIRALLES LUCENA, Rafael (2001): La prensa escrita ante el desafío de los nuevos medios. Revista Comunicar 16,2001; pp.131-139 [en línea]: a través de Dialnet. 503
y una homogeneidad informativa marcadamente interesada, egocéntrica. Sabemos que hablar de uno mismo, cuesta, sobre todo si es para dejar al descubierto una debilidad. Es un acto que se hace en la intimidad, en confianza y sin presiones. No sabemos si los medias sienten cierta vulnerabilidad, o están cohibidos por proposiciones que vienen del poder político, un poder al que a lo largo del camino han ido manteniendo a raya. Lo cierto es que la cuestión de la Igualdad sobrepasa este tipo de fronteras y de colores. Si retomamos la idea principal, podemos darle nombre al silencio informativo, un mutis que se traduce en apatía y disentimiento de su compromiso adquirido con la sociedad, en su función social. La Administración Pública ha tendido la mano, y esta vez parece que con bastante firmeza. Así que, volvemos a repetir, a favor o en contra, desde la incredulidad o la certeza, es la hora de abrir un foro en el que los medios de comunicación tengan mucho que decir como protagonistas de esta historia, poniendo límites en el contrato y llamando a las actuaciones por su nombre. ¿A qué están dispuestos? ¿Qué les parece la elaboración de una Guía de buenas prácticas? ¿Cómo corregir cierto tipo de tratamientos informativos? No se trata de ratificar sino de ser partícipe, de sentirse aludidos al respecto. BIBLIOGRAFÍA BOLETÍN OFICIAL DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA; B.O.J.A. núm. 31, de 16 de febrero de 2010. [EN LÍNEA]: http://www.juntadeandalucia.es/boja/boletines/2010/108/ GAVELA ABELLA, Daniel: Derecho a la información y medios de comunicación. Boletín de la ANABAD, ISSN 0210-4164, Tomo 49, Nº 3-4, 1999, Págs. 77-82 [en línea]: Dialnet: http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:hUj_gjWFu60J:dialnet.unirioja.es/ servlet/articulo%3Fcodigo%3D51153+GAVELA+ABELLA,+Daniel:+Derecho+a+la+info rmaci%C3%B3n+y+medios+de+comunicaci%C3%B3n.&cd=3&hl=es&ct=clnk&gl=es INSTITUTO ANDALUZ DE LA MUJER (2010): I Plan Estratégico para la Igualdad de Mujeres y Hombres en Andalucía 2010-2013 (IMHA). [en línea]: 510
http://www.juntadeandalucia.es/iam/-I-Plan-Estrategico-para-la-.html LAZARSFELD, Paul F.; MERTON, Robert K.; MORIN, Edgar: La Comunicación de Masas. Buenos Aires. Centro Editor de América Latina, 1991. MIRALLES LUCENA, Rafael (2001): La prensa escrita ante el desafío de los nuevos medios. Revista Comunicar 16,2001; pp.131-139 [en línea]: a través de Dialnet. 511