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Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia Nueva de Vico

Chaves dos Santos, Vladimir

Abstract

A través del método etimológico de Vico es posible ver relaciones entre un enfoque materialista y los temas de la infancia y el mundo primitivo, lo que implica un interés por cuestiones históricas vinculadas al mundo agrícola y religioso de los orígenes y cuestiones cognitivas vinculadas a las relaciones entre tacto, visión e intelecto. La etimología de cogitare como “recoger” y de intelligere como “leer” proporciona las bases para una teoría de la cognición decididamente aplicada a la Dipintura de la Ciencia nueva, que sirve de introducción a la obra y que revela el horizonte gnoseológico de sus pretensiones ya puestas a prueba en sus primeros textos, especialmente en lo que se refiere al tema de la racionalidad y del ingenio humano.

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Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva de Vico – Things collected and things seen in philosophical painting of Vico’s New science – Cose raccolte e cose viste nella dipintura filosofica della Scienza nuova di Vico – D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2023.i37.05 © Cuadernos sobre Vico 37 (2023) [77] Sevilla (España, UE). ISSN 1130-7498 e-ISSN 2697-0732 © Vladimir Chaves dos Santos – D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2023.i37.05 COSAS RECOGIDAS Y COSAS VISTAS EN LA PINTURA FILOSÓFICA DE LA CIENCIA NUEVA DE VICO Vladimir Chaves dos Santos Universidad Estatal de Maringá RESUMEN: A través del método etimológico de Vico es posible ver relaciones entre un enfoque materialista y los temas de la infancia y el mundo primitivo, lo que implica un interés por cuestiones históricas vinculadas al mundo agrícola y religioso de los orígenes y cuestiones cognitivas vinculadas a las relaciones entre tacto, visión e intelecto. La etimología de cogitare como “recoger” y de intelligere como “leer” proporciona las bases para una teoría de la cognición decididamente aplicada a la Dipintura de la Ciencia nueva, que sirve de introducción a la obra y que revela el horizonte gnoseológico de sus pretensiones ya puestas a prueba en sus primeros textos, especialmente en lo que se refiere al tema de la racionalidad y del ingenio humano. PALABRAS CLAVE: Vico, etimología, cuerpo, imagen, cognición, Vladimir Chaves dos Santos. ABSTRACT: Through Vico’s etymological method it is possible to see relations between a materialist approach and the themes of childhood and the primitive world, which involves an interest in historical questions linked to the agricultural and religious world of origins and cognitive questions linked to the relations between touch, vision and intellect. The etymology of cogitare as “to harvest” and of intelligere as “to read” provides the bases for a theory of cognition decisively applied to the Dipintura of the Scienza Nuova, which serves as an introduction to the work and which reveals the gnoseological horizon of its pretensions already put to the test in his first texts, especially with regard to the theme of rationality and human wit. KEYWORDS: Vico, Etymology, Image, Body, Cognition, Vladimir Chaves dos Santos. ––––––––––––––––––––– Recibido: 10/10/2023. Aceptado: 13/11/2023. Vladimir Chaves dos Santos 78 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) a Dipintura de la Ciencia nueva de Vico es, además de una introducción a la obra, un experimento mental que pone en práctica toda su teoría del conocimiento y su pedagogía basada en el ingenio y la imaginación. Puede decirse que implica también una teoría de la cognición y de la percepción, es decir, un análisis de las sensaciones y pensamientos desde su origen y nacimiento, desde los primeros pasos del proceso de percibir y conocer. Se sabe que Vico eligió la filología y más concretamente la etimología para estudiar estos primeros pasos. Su gran principio de etimología es que la historia de las palabras y lenguas nativas debe relacionarse con las fases de la historia humana, simbolizadas sintéticamente por este axioma histórico-poético compuesto por una secuencia de sinécdoques: «El orden de las cosas humanas procedió así: primero fueron las selvas, después las chozas, luego los pueblos, tras ellos las ciudades, finalmente las Academias» 1 . Así, la historia de las palabras y lenguas nativas tiene «orígenes salvajes y campesinos» (SN44, § 240). El lenguaje primitivo tiene un alto poder revelador sobre los orígenes del pensamiento; para Vico, la etimología debe considerar la palabra antigua como un verdadero discurso de la mentalidad poética primitiva sobre el mundo, un veriloquium (SN44, § 403); por tanto, hay que tener en cuenta la lógica mitológica que interviene en la creación de las primeras palabras, siempre una vera narratio (SN44, § 401). El principio epistemológico de esta metodología genética es que la naturaleza de las cosas se revela en su nacimiento; y en el caso de la mente y el conocimiento, el origen y formación del lenguaje humano revela cómo la mente se comporta naturalmente en sus primeros movimientos de aprehensión del mundo, en su apertura al mundo; la etimología proporciona una fenomenología de las disposiciones originarias de la mente humana en el momento de la creación lingüística. Para Vico, como para los antiguos griegos, lógos significa tanto “idea” como “palabra” (SN44, § 401). Las palabras son huellas de la razón para Bacon 2 , y para Vico las lenguas, los espíritus de las naciones 3 . En efecto, lenguaje y pensamiento son gemelos, nacen juntos, porque el pen- –––––––––– 1 . VICO, Ciencia nueva, trad. y notas de Rocío de la Villa, prólogo de José Manuel Romay Beccaría e introd. de Leon Pompa, Tecnos, Madrid 2006, § 239. 2 . F. BACON, «The Dignitate et Augmentis Scientiarum», The Works of Francis Bacon, Friedrich Frommann, Estucardia, 1963, p. 654. 3 . VICO, Epistole, con aggiunte le epistole dei suoi corrispondenti, Morano, Nápoles, 1992; A Francesco Saverio Estevan, p. 145. Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 79 samiento no es más que un lenguaje mental, y este lenguaje nace desde el primer momento en que el ser humano comienza a pensar; es un lenguaje mudo, el primero en la historia del individuo y de la humanidad, en el que la idea está indistintamente ligada a su expresión, y se manifiesta básicamente con gestos, cuerpos y acciones, en el que prima el lenguaje corporal, sin el artificio de la lengua hablada. Para Vico, la mente se comporta como un lenguaje, operando siempre relaciones simbólicas, porque «las ideas son símbolos y significantes de las cosas, tal como las palabras lo son de las ideas» 4 . El uso filosófico y especulativo de las etimologías de Vico se rige por las categorías del mundo primitivo, que es religioso y agrícola, y de la infancia, ligada al mundo corpóreo y sus facultades. La historia de las ideas humanas tendría una primera fase correspondiente a los significados ligados a las actividades del campo y la autoridad religiosa en la era de los dioses; luego una fase jurídica, militar y política desde los tiempos de las primeras leyes y surgimiento de las ciudades en la era de los héroes; y finalmente una fase académica, filosófica y científica de la edad de la razón, la edad de los hombres. La etimología ayuda en el descubrimiento de los orígenes desde el punto de vista de la filogénesis, pero también arroja luz sobre la perspectiva de la ontogénesis dentro de la categoría de infancia sobre temas de cognición ligados a lo corpóreo, a saber: el fenómeno de producción de sensaciones; la teoría de las facultades; la función de la memoria, la imaginación y el ingenio; la relación entre imaginación, lenguaje y pensamiento; la relación entre mente, ánimo y cuerpo. La etimología fundamental de este enfoque cognitivo aparece en De Antiquissima Italorum sapientia a partir de la reflexión genética sobre el cogito cartesiano, sobre el origen del pensamiento y su denominación. Cogitare proviene de cum + agitare (“agitar con o en conjunto”, de ahí: “agitar pensamientos”). Agitare es la acción repetida de agere, actus (“empujar hacia adelante”, perseguir, llevar). Por lo tanto, cogitare viene de cogere, cum + agere (“llevar junto”, “reunir en un lugar”, juntar). Según Varrón, cogitare (pensar) proviene de cogere (reunir), porque «la mente junta varias cosas en una, para poder elegir» 5 . Este movimiento que resulta de “reunirse” y de ahí la idea de “pensar” es el actus, el agere, un significado muy antiguo de raíz indoeuropea relacionado con –––––––––– 4 . VICO, Oraciones inaugurales & La antiquísima sabiduría de los italianos, Anthropos, Barcelona 2022, p. 133. 5 . A. ERNOUT & A. MEILLET, Dictionnaire Étymologique de la Langue Latine, Klincksieck, París, 2001, p. 16: «Varr., L. L. 6, 43, cogitare a cogendo dictum; mens plura in unum cogit, unde eligere possit». Vladimir Chaves dos Santos 80 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) el vocabulario pastoril y rural. Actus es la marcha, el movimiento, el impulso que designa una medida de agrimensura en el sentido rural de versus; de agere viene ager, el campo. Agere tiene un uso religioso en el sentido de “realizar los rituales de sacrificio”, “sacrificar”; también se aplica al lenguaje técnico en general con la idea de “fuerza” y de “forzar”, de “actuar”, lo que da lugar al significado de “pesar” y “fijar”. De ahí que cogere se aplique al pastoreo, con el significado de “reunir el rebaño”. Más tarde, agere y cogere asumen significados jurídicos, políticos y militares. De un origen primitivo, bastante concreto y referido a la actividad física, con el tiempo la raíz de agere, ag, va absorbiendo connotaciones más abstractas relacionadas con las funciones sociales y finalmente evoluciona para designar la actividad intelectual por excelencia del cartesianismo en forma de cogito. De esta etimología se puede concluir que el “pensar”, el cogitare, se presenta a la mente primitiva según su disposición originaria como un “reunir en uno”. Según Vico, la etimología de cogitare es «pensare e andar raccogliendo» (“pensar” y “andar recogiendo”) 6 . En primer lugar, el propio término pensare en latín tiene un origen muy físico y técnico como agere y cogere; viene de pendere (“suspender”, de ahí “pesar”); luego adquiere el sentido de “pesar mentalmente”, “ponderar”, “evaluar 7 . En este sentido, el “pensar” intelectual proviene del “pesar” físico. En cualquier caso, es importante señalar que el acto de “reunir en uno” de Varrón se manifiesta para Vico como un acto de “recoger”, por lo que “pensar” puede haber sido nombrado originalmente a partir de la idea de “reunir”, “recoger” y “pesar”, acciones físicas muy básicas y recurrentes, propias de un contexto agrícola y colector. La idea de “pensar” como “andar recogiendo” también puede ser reforzada por otra etimología fundamental, la de intelligere (inteligir, entender), que presentada en el mismo contexto articulada con cogitare sustenta su concepción de la razón compositiva y creadora; intelligere, según Vico, es lo mismo que «leer perfectamente», «conocer abiertamente». Esta etimología le interesó mucho veinte años después en la época de la Ciencia nueva, como demuestra la carta a Saverio Estevan 8 y el texto de la obra misma hasta 1744: «Usa entonces el intelecto cuando de la cosa que siente recoge algo que no –––––––––– 6 . VICO, La antiquísima sabiduría de los italianos, cit., p. 133. 7 . A. ERNOUT & A. MEILLET, Dictionnaire Étymologique de la Langue Latine, cit., pp. 494-495. 8 . VICO, Epistole, con aggiunte le epistole dei suoi corrispondenti, cit., A Francesco Saverio Estevan, p. 143. Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 81 cae bajo la acción de los sentidos, que para los latinos significa propiamente intelligere» (SN44, § 363). Es un compuesto de inter+legere (“leer entre”, “elegir entre”, “comprender”, derivado de legere, más conocido como “leer”, pero originalmente “recoger”, “asir”, “pinzar”, “juntar”; de ahí “elegir”, después “enumerar” y posteriormente “leer”), como si “leer” fuera un “ensamblar y reunir con los ojos”. Intelligere es, por lo tanto, muy tardío. El origen agrícola de legere lo indica Vico con su término derivado legumen, en la estela de Varrón, que da fe de su antigüedad, al que también se le puede añadir lignum (leña) y legulus (colector) 9 . De la raíz legere también puede provenir el término lex (ley), que tiene un origen religioso y designa principalmente la ley expresada o escrita por la autoridad religiosa 10 . El “gran principio de etimología” de Vico representa así la evolución de esta semántica: lex primero debió ser “cosecha de bellotas” en la selva; después “cosecha de legumbres” en las chozas; luego “cosecha de ciudadanos” o “parlamento público” en las primeras ciudades; finalmente en los tiempos de las academias «recoger letras y hacerlas como un haz en cada palabra se llamaba “leer”» (SN44, § 240) –en este caso lex, nombre de acción es asociado por Vico a la lectura. El “recoger” y el “reunir” que están en la base de la idea de “leer” en latín aparecen en los orígenes de un pariente cercano, el griego légein, ligado a la idea de “decir”, de donde surge el famoso lógos con sus diversos significados técnicos, intelectuales y hasta religiosos 11 . El hecho de que legó signifique “yo digo” en griego y lego “yo leo” en latín indica un uso técnico muy antiguo quizás ligado a la autoridad religiosa y también a la idea de un antiguo lenguaje mudo, visual, escrito y sagrado, es decir, jeroglífico. Logos con su antigua riqueza semántica fue introducido en el campo de la filosofía por Heráclito para significar tanto un principio cósmico como la razón humana misma, en tiempos en que el término probablemente se usaba mucho en las asambleas y discusiones –––––––––– 9 . A. ERNOUT & A. MEILLET, Dictionnaire Étymologique de la Langue Latine, cit., pp. 348-350. 10 . Ibid., pp. 353-354. 11 . A saber: habla, palabra, relato, cuenta, discurso, escritura; explicación, consideración, pensamiento, razonamiento; razón, causa, argumento; medida, relación, proporción, razón matemática, correspondencia; razón inmanente de los estoicos; segunda persona de la Trinidad; cfr. P. HANTRAINE, Dictionnaire Étymologique de Langue Grecque, Klincksieck, París, 1968, p. 625; W.K.C GUTHRIE, «The Earlier Presocratics and the Pythagoreans», A History of Greek Philosophy, Cambridge University Press, Cambridge, 1962, vol. I, pp. 419-424. Vladimir Chaves dos Santos 82 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) en las póleis de la era de los hombres con el sentido de “argumento”, “alegación” o “explicación”. Heráclito profundizó literalmente la noción de lógos y acuñó una pieza clave del vocabulario filosófico ligado también a la idea de la interioridad de la conciencia 12 . Cito: «No descubrirías los confines del alma, aunque cruzaras todos los caminos, tan profundo es su lógos» 13 . Para hacerse una buena interpretación de este aforismo, parecería necesario tener en cuenta el uso consciente de toda la carga semántica de légein. Su sentido original de “reunir”, “recoger”, “coger” y “elegir” aparece en la Ilíada de Homero en un contexto religioso-funerario, en el caso de “recoger los huesos” 14 de Patroclo después de su ceremonia de cremación. De este primitivo sentido agrorreligioso surgen compuestos con el sentido de “triar”, “organizar” y “cuidar”, junto con la noción matemática de “contar” y “enumerar”; más tarde, de ahí se origina el sentido tardío de “decir”, “significar” y “discursar” 15 . Mucho después de Vico, en sus lecciones sobre Heráclito, Heidegger describe el lógos heraclíteo precisamente en términos etimológico-fenomenoló- gicos a partir de la etimología del “recoger”, asociada a un “posar” y “extender” 16 . En este planteamiento aparece un elemento ampliamente explorado por Vico: la sinergia entre mente y cuerpo, así como la sinergia entre cognición, afecto y volición. En la semántica del “recoger” hay un interés por “juntar” y “guardar la unión”, un “cuidado de la cosecha”, sentido que hay que tener en cuenta en la correcta interpretación de este otro aforismo de Heráclito: «No a mí, pero habiendo escuchado el lógos, conviene homologar: todo es uno» 17 . En Vico, este cuidado afectivo implicado en la cognición aparece en la noción de avvertire y meraviglia como un momento de apertura de la mente y al mismo tiempo de interés por el mundo y de deseo de colocarse en él, inspirado en el tema clásico de la curiosidad y del espanto. Al principio, el conocimiento va acompañado del miedo, espanto, maravilla, conmoción, deseo, voluntad, refrenamiento, pudor, respeto, cuidado, atención, fijación. En –––––––––– 12 . B. SNELL, A Cultura Grega e as Origens do Pensamento Europeu, Perspectiva, São Paulo, 2005, pp. 17-20. 13 . H. DIELS, W. KANRZ, I Presocratici, Bompiani, Milán, 2006, p. 350, Fr. 45. 14 . HOMERO, Ilíada de Homero, Arx, São Paulo, 2003, v. II, 23, 239, p. 400: “ostea legómen”. 15 . P. CHANTRAINE, Dictionnaire Étymologique de Langue Grecque, cit., pp. 625-626. 16 . M. HEIDGGER, “Conferências e Ensaios. Logos (Heráclito, Fragmento 50)”, Os Pré-Socráticos, Abril Cultural, São Paulo, 1978, pp. 111-123. 17 . H. DIELS, W. KANRZ, I Presocratici, Bompiani, Milán, 2006, p. 352, Fr. 50. Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 83 la génesis, “pensar” para Vico es una atención perturbada y conmovida, implica un cuidado afectivo y se transforma en una actitud de contención y acción comunicativa. Y también un cierto cuidado con la conservación de la unidad estaría en el origen del “yo” como unidad psicológica; la fijación y la formación de la conciencia de la existencia ocurren a través de un proceso de abstracción del flujo de sensaciones que se anulan entre sí 18 . Toda esta sinergia tiene en el cuerpo la fuente de energía 19 y, en el fondo, es un proceso operativo de transformación de la materia, del fluir corpóreo. Así, la etimología del “recoger” está ligada en Vico a otra etimología fundamental, que es la de facere (hacer, producir, crear). Tanto intelligere como cogitare y ratio son para Vico operaciones que implican la idea de “reunir” y “recolectar”, por lo que en su origen coinciden con la idea de que el verum es un factum 20 , de que verdad y causa son operaciones, construcciones. El pensamiento, el lenguaje y la naturaleza misma de las cosas creadas se comportan como una composición, una reunión de elementos. Desde las sensaciones hasta el descubrimiento del verum por el intelecto, pasando por la memoria, la imaginación, el ingenio, en fin, en toda mente hay un proceso de producción, una facultad, un “hacer”. Y de facere, el sentido original es “poner”, “colocar”, “establecer”, probablemente ligado a la agricultura, a “plantar”, ya que su raíz está injertada con fieri (brotar, acontecer), junto con antiguo uso religioso que aparece en sacrificium (sacrum + facere), que significa “poner sobre el altar” 21 , el “hacer” por excelencia en el mundo primitivo según Vico. La elección de una metodología “etimológico-fenomenológica” es también una opción por un enfoque materialista. La teoría atestiguada por la etimología de que la mente humana se comporta como si estuviera “recogiendo”, como si los actos de “coger” y “recoger” estuvieran en la base de la cognición, es también una preferencia por los datos materiales de la actividad del cuerpo –––––––––– 18 . Vico llama la atención sobre la ausencia de la noción de unidad de la conciencia en el mundo primitivo, demostrada por el uso del plural para designar los principales órganos de la vida psíquica; cfr. VICO, Princìpi di Scienza Nuova d’intorno alla comune natura delle nazioni, en Opere, Mondadori, Milán, 1990, § 700-704. Snell añade mucho más tarde que ni siquiera la noción de la unidad del cuerpo se encuentra en Homero, y menos aún la noción de la unidad de la conciencia, del “yo” personal; cfr. B. SNELL, A Cultura Grega e as Origens do Pensamento Europeu, cit., pp. 1-22. 19 . G. PATELLA, «In principio era il corpo. Vico e l’origine dell’estetica moderna», en Vico nel suo tempo e nel nostro, a cargo de Mario Agrimi, CUEN, Nápoles, 1999, pp. 483-486, 494-503. 20 . VICO, De antiquissima italorum sapientia, cit., pp. 133 y ss. 21 . A. ERNOUT, A. MEILLET, Dictionnaire Étymologique de la Langue Latine, cit., pp. 209-213. Vladimir Chaves dos Santos 84 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) generando lo mental. Es evidente el aspecto agrícola y religioso de los orígenes de la cultura humana a partir de estas etimologías que se refieren al “recoger”, pero desde el punto de vista de la infancia es un indicio de que “recoger” y “tomar” están en la base del desarrollo cognitivo del niño. Primero, la actividad intelectual es vista por Vico como una “lectura”, y detrás de la lectura habría una “cosecha” –la experiencia táctil informando a la experiencia visual, y esta informando a la mental–, como si detrás del “pensar” hubiera un “ver” (que es un “leer”), y detrás del “ver” un “tomar” 22 . No por casualidad, esta etimología evoca las discusiones materialistas en torno al “problema de Molyneux” (es decir, si un ciego de nacimiento que conoce al tacto un cubo y una esfera podría reconocerlos con los ojos sin tocarlos, después de operarse y recobrar la vista; en consecuencia, si el tacto puede dar cualquier información a la vista). El tacto, el más primitivo de los sentidos; la visión, la última en desarrollarse. Diderot responde que la ingeniosa geometría de los cuerpos y sus propiedades sería el nexo común, el hilo de Ariadna, que permitiría al ciego de nacimiento recién operado reconocer los objetos del tacto con la vista 23 . Vico también ve el ingenio como facultad articuladora de estas transferencias de registro, sintética y compositiva, sede del hacer humano; junto con la memoria y la imaginación, el ingenio opera el paso del “recoger táctil” al “recoger visual”, y del “recoger visual” al “recoger intelectual”. La tópica de la sensibilidad, elaboración del ingenio, también cumple esta función de comunicación entre los sentidos y las facultades de la mente. La teoría de la sensibilidad como facultad operativa 24 es la base de una epistemología operativa y genética, que parte de la operatividad del propio cuerpo. El ingenio que encarna la creación de la composición reúne los elementos y opera las transferencias del “recoger” al “ver” y del “ver” al “pensar”. Así, “inteligir”, “pensar”, “leer” y “conocer” coinciden con el “hacer”. En este punto, la semántica del “recoger” se conecta con la semántica del “hacer”. Todo sugiere la importancia de “tocar”, “empujar”, “coger” y “poner” para el desarrollo cognitivo del niño; y análogamente de “recoger”, “poner” y –––––––––– 22 . Según Vico, originariamente “ver” se entendía como “tocar” y “apoderarse de las cosas”, y “tocar” sería “robar” (o simplemente “tomar”); cfr. SN44, § 706. 23 . D. DIDEROT, «Carta sobre os cegos (para uso dos que veem)», Obras I. Filosofia e Política, Perspectiva, São Paulo, 2000, pp. 126-140. 24 . Quizá inspirada en la noción de “facultad” de Cherbury, como recuerda Badaloni, quien señala la necesidad de una tópica para comprenderla; cfr. N. BADALONI, Introduzione a Vico, Laterza, Florencia, 1988, pp. 8-17. Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 85 “pesar” para la vida agraria primitiva. La preferencia por la información sensible, y entre los sentidos, por el tacto como puerta de acceso privilegiado al mundo material, es signo de un pensamiento materialista y empirista respecto a la teoría del conocimiento. Siempre es bueno recordar que «la visión es superficial; el oído es orgulloso; el olfato, voluptuoso; el paladar, supersticioso; y el tacto, filosófico y profundo» 25 . En el caso de Vico, la solución al “problema de Molyneux” de la comunicación entre los sentidos radica en el poder compositivo y renovador del ingenio y la propia sinergia de los sentidos, que trabajan en colaboración. En Vico, este problema epistemológico-cognitivo es también un problema estético, el de la sinestesia, porque en él la estética coincide con una teoría de la sensibilidad 26 . Puede decirse que el “recoger” para Vico es una disposición originaria de la sensibilidad y de la misma mente humana. Y, además, esa estética de la “cosecha” es muy frecuente en su imaginación, bajo la forma de una estética del concetto, que es un “recoger similitudes”, obra de ingenio artístico 27 . Desde el punto de vista del desarrollo cognitivo del niño, el contacto madre-bebé a través del tacto es fundamental para la formación del psiquismo del niño, pues genera el sentimiento de pertenencia al mundo y la seguridad –––––––––– 25 . D. DIDEROT, «Carta sobre os surdos e mudos (para uso dos que ouvem e falam)», Obras II. Estética, Poética e Contos, Perspectiva, São Paulo, 2000, p. 96; D. DIDEROT, “Carta sobre os cegos (para uso dos que veem)”, Obras I. Filosofia e Política, cit., p. 109-124: cuenta la historia de un gran matemático ciego, Saunderson, que era mejor que nadie para enseñar óptica y discutir sobre la naturaleza de la luz, debido a su conocimiento táctil de la geometría, más abstracto y preciso. 26 . A. ZACARÉS PAMBLANCO, «Vico no momento auroral da estética. Criatividade e engenho na sensibilidade do barroco», en Linguagem e estilo em Vico, Phi, Campinas, 2021, pp. 62-63. 27 . El “concepto”, del que deriva el término conceptualismus en el manierismo, consiste en “recoger”, que es la actividad del ingenio. Según Vico, el “discurso sentencioso” los italianos lo llaman “in concetti”, y las “máximas ingeniosas” los concetti; cfr. VICO, Institutiones Oratoriae, Napoli, Istituto Suor Orsola Benincasa, 1995, pp. 283-285. Gracián y su corriente literaria fueron llamados “conceptualistas”, ya que su principio es que el ingenio expresa la relación entre las cosas y sería la facultad de la agudeza, que aspira a la belleza, y esta se daría en forma de “concepto”; cfr. B. GRACIÁN, Agudeza y arte de ingenio, en Obras Completas, Aguilar, Madrid, 1960, pp. 1165-1167; A. SORRENTINO, La Retorica e la Poetica di Vico, Fratelli Bocca, Turín, 1927, pp. 93-96. «El concetto, marca registrada del barroco español e italiano, es la traducción de una conciencia metafísica, la de la extrema complejidad de lo real y, sin embargo, de su reconducibilidad a una verdad mediante el acortamiento de las distancias de forma condensada»; cfr. D. LUGLIO, La science nouvelle ou l’extase de l’ordre, Connaissance, rhétorique et science dans l’oeuvre de G. B. Vico, PUF, París, 2003, p. 46. Luglio indica la fórmula verum ipsum factum como ejemplo de un concetto. De hecho, Vico utiliza el concetto barroco, no para el entretenimiento, sino para el conocimiento. Vladimir Chaves dos Santos 92 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) equilibrio entre ellos, debe ser operado por la actividad unificadora y totalizadora de la visión sinóptica del intelecto, representada por el emblema de la “Metafísica”. Si por un lado esta metafísica debe producir la elevación del espíritu simbolizada por las “sienes aladas”, por otro lado, si no está correctamente fundamentada y no tiene una correcta perspectiva, no produce la visión sinóptica del equilibrio de los extremos. La tópica proporciona la totalidad de los elementos de la historia humana, pero su disposición y organización proporciona una crítica que establece el orden y la constancia de la historia. Vico siempre muestra mucha creatividad y originalidad en el uso de la tópica: este es el caso de la tópica iconológica implicada en el emblema de la “Metafísica” que aparece en la Dipintura, evidentemente inspirado en la Iconología de Cesare Ripa 44 , solo que sin restringirse al emblema de su “Metafísica” con “el globo terrestre”, agregándole las “sienes aladas” tal como aparecen en el emblema de las “Matemáticas”, “Ciencia” y “Vida Contemplativa” 45 . Además, con respecto a la crítica a la metafísica moderna, infundada y desequilibrada, simbolizada por la figura malabarista de una metafísica que lucha por equilibrarse en el mundo físico, la propia Tabla de Cebete pudo haber sido la fuente de inspiración, más precisamente la figura que simboliza la “Fortuna”, que gira sobre una piedra redonda, dando y quitando bienes a los humanos al azar, y generando inestabilidad y desilusión en la vida 46 . Pues bien, la metafísica –––––––––– 44 . C. RIPA, Iconologia, Cristoforo Tomasini, Venecia, 1645. Además del emblema de la “Metafísica” (pp. 402-403), también se señalan como fuentes de la “Metafísica” de Vico la “Mathematica” (p. 389), la “Scienza” (pp. 552-554) y la “Vita contemplativa” (p. 677). 45 . Como lo muestra muy bien A. BATTISTINI, «Note», en Opere de VICO, Mondadori, Milán, 1990, pp. 1478-1479, muchos han tratado de identificar las fuentes de la variante de la “Metafísica” de Vico, quien quizás la inventó a partir de elementos de otros emblemas de la Iconología de Cesare Ripa: la “Matemática” con sus “sienes aladas” es identificada por Rossi en VICO, La Scienza Nuova, Rizzoli, Milán, 1977, p. 86; la “Ciencia” con sus “sienes aladas” y su “espejo” por M. PAPINI, «Ignota Latebat. L’impresa negletta della Scienza Nuova», Bollettino del Centro di Studi Vichiani, 14 (1984), p. 189; la “Vida Contemplativa” con sus “sienes aladas” “mirando al cielo” “ante un relámpago” por M. FRANKEL, «La dipintura e la struttura della Scienza nuova di Vico come specchio del mondo», en Leggere Vico, cit., p. 157. Parece que el ingenio de Vico consiste precisamente en reunir y reelaborar todos estos elementos. Por cierto: Frankel llama la atención sobre el hecho de que los conceptos se presentan individualmente en la Iconología de Ripa, mientras que Vico los articula en conjunto en la referida Dipintura; cfr. Ibidem. Fletcher atribuye la creatividad de Vico a su pensamiento sincrético, propio del arte alegórico manierista de su época; cfr. A. FLETCHER, «On the syncretic allegory of the New Science», New Vico Studies, 4 (1986), pp. 25-43. 46 . La Tavola di Cebete, cit., pp.72-75. Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 93 mal fundamentada, a los ojos de Vico, es aquella que se basa únicamente en el mundo físico, es decir, una metafísica materialista que atribuye al azar la causa última de un mundo regido por la fortuna, del que escaparían el equilibrio y la constancia. En posición de equilibrio y estabilidad está la correcta “Metafísica” del frontispicio de la Ciencia nueva, pero hay que criticar la “Metafísica” de la Dipintura antepuesta al frontispicio. La figura que representa la estabilidad y la constancia en la Dipintura es Homero, la encarnación de la sabiduría poética, cuya obra con su sensibilidad ofrece una visión unitaria de la naturaleza poética primitiva y el registro a través del cual es posible coger el orden unitario y constante del desarrollo de la historia humana, que va de un extremo al otro, de la barbarie a la civilización, de la ira de la Ilíada a la prudencia de la Odisea, de la guerra al regreso a casa. La Dipintura evoca la importancia de la imaginación y de la imagen corporal para el conocimiento y el aprendizaje, pero la apelación al cuerpo también tiene un significado político. El cuerpo define la humanidad de los seres humanos, su mortalidad y su finitud, y las necesidades que impone unen a los individuos en sociedad en la búsqueda de su satisfacción y realización. La experiencia de estar en el mundo se realiza con y a través del cuerpo, y aunque la construcción del mundo humano implica muchas veces frenar los instintos animales junto con una reorganización del comportamiento material y de las necesidades humanas, no puede darse sin los cuerpos, siendo el cuerpo el lugar de la realización humana. La mente emerge del cuerpo y mantiene un vínculo ineludible con éste, de modo que lo mental va siempre acompañado de lo corpóreo y solo puede manifestarse a través de él; solo a través del lenguaje, que es algo corpóreo con sentido mental, puede aparecer la mente; el lenguaje, pues, es el cuerpo de la mente, y aunque confuso y opaco, saca a la luz la mente y la pone en el mundo. La realización del ser humano, por tanto, no puede tener lugar sin el propio cuerpo, por lo que la apropiación del conocimiento se hace también más eficaz cuando va acompañada del elemento corpóreo de la imagen, experimentada con los propios ojos. En el caso del lector de la Ciencia nueva, la apropiación del conocimiento y su impacto alcanzan su punto máximo con la Dipintura y su explicación, pues al recoger en ella la historia del género humano, uno se descubre a sí mismo y de lo que es capaz. La experiencia de pensamiento a la que invita la Dipintura es una experiencia de autoconocimiento, una experiencia personal que todo lector debería hacer. Vico insiste en que el conocimiento que propone debe ser Vladimir Chaves dos Santos 94 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) producido por el propio lector, quien debe, a través de la experiencia personal de sus propios ojos, recoger con su propia inteligencia las relaciones propuestas por la explicación de la “Idea de la Obra”; al mismo tiempo, el lector debe realizar una inmersión introspectiva e identificar, en las “modificaciones” de su propia mente, las relaciones con las fases de la historia que propone la imagen y su explicación. Comenzar la Ciencia nueva con una imagen corpórea es recordar que la historia humana comienza con la corpulencia, y lo mental se despliega desde el cuerpo. El principio es el cuerpo, y no es exclusivamente un principio histórico, epistemológico o estético, sino también social y político 47 . Es el cuerpo el que impone la política y la sociedad, y el autoconocimiento coincide con la conciencia de la naturaleza político-corporal del ser humano, de su origen social impuesto por la condición corporal. La conciencia social buscada en la Ciencia nueva de Vico sobre la naturaleza común de las naciones enseña que la sociabilidad es una propiedad humana esencial y que el conocimiento tiene un origen social. La apelación a la imagen y la insistencia en la eficacia retórica de la interlocución con el lector, para llegar a la capitatio benevolentiae y establecer el nexo de comunicación según los preceptos de un prólogo elocuente 48 , colocan la ciencia de Vico en la plaza y buscan afirmar la naturaleza dialógica del conocimiento. La reelaboración formal de la Ciencia nueva de Vico, que duró cerca de veinte años, resultado de una remodelación retórica programática 49 , inspirada en lo sublime de Longino y las agudezas barrocas, con la función gnoseológica-patológica de producir un sentimiento de éxtasis en el lector a través de un concepto del orden histórico que lleva al autoconocimiento, parece tener también un significado político, en la medida en que se vincula a la opción por una mayor difusión y divulgación de la obra gracias a la opción por la lengua popular italiana como lengua –––––––––– 47 . G. PATELLA, «In principio era il corpo. Vico e l’origine dell’estetica moderna», en Vico nel suo tempo e nel nostro, cit., p. 502. Caporali demuestra la radical politicidad del lenguaje para Vico, ya que la historia de los lenguajes refleja las condiciones materiales de necesidades, utilidades y conflictos sociales; las formas contraídas y monádicas de la sabiduría poético-aristocrática dando paso al habla explicada y abierta de la prosa racional en las repúblicas populares correspondería a la conquista progresiva y conflictiva de los derechos y el lenguaje por parte de los plebeyos, su socialización; cfr. R. CAPORALI, «Língua e política em Vico», en Linguagem e estilo em Vico, cit., pp. 37, 41-42. 48 . VICO, Institutiones Oratoriae, cit., p. 144-145, 156-157. [Ed. en esp.: Anthropos, Barcelona, 2004] 49 . D. LUGLIO, La science nouvelle ou l’extase de l’ordre, Connaissance, rhétorique et science dans l’oeuvre de G. B. Vico, PUF, 2003, pp. 139 y 142. Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 95 científica y erudita, en detrimento del latín, lengua de la élite 50 . Así, la apelación a la imagen, la insistencia en la interlocución para que el lector haga su propio conocimiento con sus propios ojos, a través de su propia experiencia de pensamiento, y la búsqueda de una mayor difusión reflejan un interés profundamente ilustrado por la universalización del saber y la autonomía. Al principio Vico había destinado la Ciencia nueva a los gobernantes, una opción aristocrática, pero al final decidió dirigirla al lector universal 51 , que es más democrático y popular, que debe encontrar en esta ciencia un verum factum, que tiene que producir autónomamente, pero que es también un verum social, una verdad sobre la naturaleza comunitaria de los seres humanos y su conocimiento. Dado que el método filosófico-etimológico indica que al inicio de los procesos de cognición y lenguaje están el cuerpo y la imagen, es posible ver el pensamiento como una “lectura”, y la “lectura” como una “cosecha”. Es posible, entonces, proponer una lectura que pretenda recoger lo que hay detrás de la imagen de la Dipintura, lo que en ella está implícito, siguiendo el espíritu del lema del frontispicio “Ignota Latebat”. Se pueden encontrar al menos dos cosas, entre muchas otras notables: una estructura formal basada en tropos y un “efecto sorpresa” que debería producir una sensación de espanto y maravilla. Asumiendo que la estructura del lenguaje refleja la estructura del pensamiento, Vico construye entonces en la Dipintura una estructura formal basada en figuras retóricas, más precisamente cuatro figuras de pensamiento, para simbolizar operaciones cognitivas básicas de la mente humana vinculadas a su naturaleza antropomórfica, animista y mimética: metáfora, metonimia, sinécdoque e ironía. En primer lugar, esa que es la esencia misma de la mentalidad y el lenguaje mitopoético, la metáfora, que simboliza la operación más básica de apertura de la mente al mundo, de significación y donación de sentido originaria a través de la proyección del cuerpo humano sobre el mundo, representada en la Dipintura por el “ojo” de la Providencia. En segundo lugar, la metonimia, que simbolizaría la percepción de las relaciones de causa y efecto, representada por varios elementos en la Dipintura: la “Metafísica”, el “globo”, la “estatua de Homero”, el “pétaso de Mercurio”, la “balanza”, el “haz de leña”, la “luz” y las “tinieblas”. La “Metafísica” está repre- –––––––––– 50 . M. FUBINI, Stile e Umanità di Giambattista Vico, Riccardo Ricciardi, Milán-Nápoles, 1965, p. 10. 51 . Como da a entender la “Práctica de la Ciencia nueva” y las dedicatorias, la obra había estado destinada a “príncipes” y “sabios de las naciones”, pero en la última edición de 1744 el destinatario parece ser más expresamente el “lector” en general; cfr. SN44, § 1406. Vladimir Chaves dos Santos 96 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) sentada por su efecto de elevación simbolizado por las “sienes aladas”. Su “globo” representa la naturaleza de dos maneras: ya sea por los efectos –en este caso, la fertilidad y amenaza percibida por la mente primitiva y representadas por la “Virgen” y por el “Leo” de la banda zodiacal–, o por la causa –en este caso, la representación cartesiana de la causa última de la realidad física, la extensión, simbolizada por la imagen geométrica de la esfera, totalmente lisa, pura extensión. La “estatua de Homero” es una metonimia del autor por la obra: el autor no existe, solo existe la obra de un pueblo, Homero es solo la imagen de la sabiduría popular, que es poética, lo que evoca también el tema de la función de la imagen en dicha sabiduría y al paradigma horaciano de la pictura poesis, allí reelaborada como sculptura poesis. El “haz de leña” simboliza el efecto de la creación de ciudades y leyes, que es la fuerza de esta unión. La “balanza” simboliza el efecto de los acuerdos internacionales: paz y equilibrio. El “pétaso de Mercurio”, dios del lenguaje y la interpretación, asociado a mensajes, embajadas y acuerdos, simbolizaría la esencia misma de lo humano, que es capaz de circular entre lo divino y lo animal, lo bajo y lo alto, lo espiritual y lo material 52 . La “luz” es como el efecto de la Ciencia nueva sobre la historia de la naturaleza común de las naciones; las “tinieblas”, su ignorancia. En tercer lugar, la sinécdoque, que simbolizaría la percepción de las relaciones entre lo universal y lo particular, representada por otros muchos elementos de la Dipintura: la “selva”, el “altar”, el “lituo”, la “antorcha”, la “vasija”, la “llama”, el “arado”, la “urna cineraria”, el “timón”, la “tabla de letras” y la “bolsa”. Todos estos elementos representan el todo por la parte: la vida salvaje por la “selva”; la religión por el “altar”; la adivinación por el “lituo”; el matrimonio por la “antorcha”, la “vasija” y la “llama”; la agricultura por el “arado”; la sepultura por la “urna cineraria”; la navegación por el “timón”; la escritura por la “tabla de letras”; y el comercio por la “bolsa”. Tanto la metáfora, la metonimia como la sinécdoque se rigen por relaciones de semejanza, obra de la fantasía y el ingenio, y predominan en la mente primitiva, infantil y poética. El cuarto tropo fundamental de la mente humana es la ironía, que simboliza el advenimiento de la operación de abstracción en el desarrollo cognitivo; es una facultad tardía, que coincide con el pleno desarrollo de la mente y su racionalidad en la edad de los hombres, cuya ambigüedad consiste en que es capaz de universalizar y racionalizar, capaz de separar las palabras de las –––––––––– 52 . I. URIBE MARTÍNEZ, “Vico, Mercurio y el laberinto de las palabras”, cit., pp. 49-53. Cosas recogidas y cosas vistas en la pintura filosófica de la Ciencia nueva Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 97 ideas, y las ideas de las cosas, es decir, capaz de definir muy bien los límites y propiedades del lenguaje, del pensamiento y de la realidad, pero, por eso mismo, capaz de falsear representaciones, mentir y sustituir la verdad por la falsedad, decir una cosa y pensar otra. La ironía, pues, marca el carácter ambiguo de la razón y la civilización, y parece estar representada en la Dipintura por la situación cómica de la “Metafísica”, símbolo de la sabiduría racional abstracta, que, por estar mal fundamentada en una concepción cartesiana y materialista de la naturaleza, sufre de azar e inestabilidad, pareciendo un bufón malabarista a punto de caer 53 . Finalmente, la unidad misma de los opuestos que se da en la historia humana, representada por la tensión entre lo alto y lo bajo, lo humano y lo divino, la luz y la oscuridad, la barbarie y la civilización, el pensamiento abstracto y la poesía, el cuerpo y la mente, el intelecto y los sentidos, está simbolizada por la figura del oxímoron y confiere a la Dipintura una estructura general de oxímoron, que une elementos antitéticos 54 . El “efecto sorpresa”, a su vez, que debe sobresaltar y despertar la atención del lector, es provocado por la percepción de una figura implícita que solo puede ser vista por la composición de dos elementos de la Dipintura: el “rayo reflejado de la Providencia” y el “arado”. Los dos juntos forman una gran letra “Z”, que rasga la Dipintura de arriba a abajo 55 y parece simbolizar el despertar –––––––––– 53 . Las ironías de Vico también sugieren una intención metalingüística en la Scienza Nuova: como la ironía depende esencialmente de la abstracción del lenguaje, sus ironías se utilizan “ironicamente” para cuestionar la “vanidad de los doctos y las naciones”, que se caracteriza precisamente por la proyección de ideas abstractas sobre los orígenes de la cultura y la civilización; cfr. VICO, SN44 §§ 48, 52, 93, 209, 517, 523, etc. Además, recurriendo una vez más a la estrategia de “volver el hechizo contra el hechicero”, parece emplear en la Dipintura la “risa de Demócrito” (siempre dirigida a la vanidad humana) contra los propios materialistas, en el caso de la figura de la “Metafísica” que está a punto de caer por apoyarse exclusivamente en el “globo mundano”. 54 . Nuzzo apunta al carácter de oxímoron de la conceptualización de Vico, que pretende revelar la estructura “paradójica” y “contradictoria” de la concreción histórica, marcada por la coexistencia de términos “positivos” y “negativos”; cfr. E. NUZZO, «Gli eroi ossimorici di Vico», Tra religione e prudenza. La “filosofia pratica” di Giambattista Vico, Edizioni di Storia e Letteratura, Roma, 2007, pp. 119-48; E. NUZZO, «Tra la vista e il tatto. Figure della conoscenza in Descartes», Metafore e Luoghi della Filosofia, Edizioni di Storia e Letteratura, Roma, 2013, pp. 282, 329. 55 . Fletcher atribuye al manierismo de la época de Vico el gusto por la figura del “zigzag”, la torsión de la “s”, es decir, por la figura serpentinata, que en la Dipintura resulta de la extensión del “rayo de la Providencia” reflejado en Homero y proyectado sobre la línea del “arado”, un segundo “compás” que se abre, análogo al primer reflejo del “rayo” sobre el pecho de la “Metafísica”; cfr. A. FLETCHER, «On the syncretic allegory of the New Science», cit., pp. 35-38; cfr. A. BATTISTINI, “Note”, cit., p. 1480. Vladimir Chaves dos Santos 98 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) de la mente primitiva que, bajo el efecto del asombro provocado por el relámpago, crea la idea de divinidad –en este caso, una “Z” de Zeus, el más primitivo de los símbolos, ya que en él el significante coincide con la cosa misma, tanto más impresionante cuanto que es el mayor jeroglífico de la Dipintura–. Se sabe que el origen de la agricultura, para Vico, está directamente ligado a la percepción de la divinidad y al advenimiento de la religión, causante de un cambio radical en el comportamiento animal del ser humano, que habría dejado de vagar por la selva buscando sobrevivir, para asentarse y dedicarse a un culto religioso, una cultura simbólica por la cual inventaron la agricultura, humanizaron la naturaleza y crearon las condiciones económicas para la construcción de un mundo propiamente humano, en el que se pueda ejercer la libertad, es decir, el control de los instintos y la sociabilidad. En la relación entre esta nueva figura, el “relámpago” que rasga la Dipintura, y el “altar”, la “llama” y el “arado”, está implícita la tesis antimaterialista y antiateísta de que no es la lucha por la supervivencia material y el pragmatismo en relación a ella la causa primera de la invención de la agricultura, sino la experiencia religiosa, el simbolismo y la espiritualidad de la naturaleza humana, que habría llevado a los primitivos a asentarse y, en consecuencia, obligados a inventar la agricultura como recurso para una nueva forma de vida sedentaria, de tal manera que la agricultura no es la causa del sedentarismo primitivo, sino que, por el contrario, es precisamente el sedentarismo motivado por el culto a la divinidad que es la causa de la agricultura. Con esta vuelta al tema de los orígenes agrícolas, salvajes y corpóreos del pensamiento y el lenguaje humano, en el centro de la Dipintura (con el detalle del “arado” que se esconde detrás de la “tabla de letras”), se puede concluir que tal grabado concebido por Vico tiene, a mi juicio, un gran valor artístico y filosófico, por su ingenio y poder de sugerencia.