Full text
074 • Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 Actuaciones El parque como dispositivo de cohesión social y territorial del sur de Sevilla. Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 74 17/11/09 09:30:40
Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 • 075 Actuaciones Actuaciones Ensayo sobre Arquitectura, cohesión social e identidad. Otra razón urbana de Sevilla Resumen El presente ensayo reflexiona sobre determinadas estrategias urbanas que, volcadas sobre nuevas situaciones resultado del cambio cualitativo y cuantitativo que se produce en nuestras ciudades, proponen una nueva urbanidad; una búsqueda, a partir de la experiencia propia en torno al sur de Sevilla, sobre el control de los nuevos lugares y formas de habitabilidad que se hacen visibles como partes de una red de relaciones territoriales complejas que se incorporan al imaginario colectivo. Ello desde una noción de habitabilidad no destructora del entorno y la alteridad que hace necesario un ajuste entre unas condiciones materiales y culturales distintas y la generación de modos de vida consecuentes. Así, se exploran nuevas lecturas del espacio público, al tiempo que diseñan escenarios y paisajes urbanos más participados por la ciudadanía, en una nueva valoración espacio-temporal y formando parte de un paisaje cultural alternativo. Se abren y explicitan procesos de desvelamientos y configuración de bandas de actividad que favorezcan la cohesión urbana y territorial, ensayando, igualmente, lenguajes acordes a las futuras políticas de reinserción social en relación con la cultura urbana actual. Palabras clave Barriadas / Identidad / Espacio público / Espacios de sociabilidad / Guadaira, río / Habitabilidad / Paisaje urbano / Puesta en valor / Sevilla / Urbanismo Félix de la Iglesia Salgado, Miguel Ángel Rojas Rodríguez, José Antonio Ruiz Villén, FACTOR-IA 74-89.indd 75 17/11/09 09:30:41
076 • Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 Actuaciones IntrOduccIón Aproximación a la nueva Sevilla: de la ciudad-centro al territorio-malla El papel de centralidad que Sevilla viene desempeñado como capital andaluza desde las últimas décadas del pasado siglo ha hecho que en muy breve espacio de tiempo pase de ser una ciudad en gran medida ensimismada, atenta y ordenada en consideración a su centro histórico, a extender su mirada a un territorio complejo que se incorpora al imaginario colectivo. Primero, introduciendo la bipolaridad con la aparición de un nuevo centro económico, comercial y administrativo en su sector oriental y, posteriormente, formando parte de una red de relaciones territoriales en la que el conjunto de poblaciones periféricas se incorporan al desarrollo y determinaciones de una vida ciudadana que se sabe referenciada en su área metropolitana. Como consecuencia de este salto dimensional sufrido en tan pocos años, la noción misma de habitabilidad se ha transformado, haciendo necesario producir un ajuste entre unas condiciones materiales y culturales distintas y las oportunidades para generar modos de vida acordes con ellas. Con el Plan General de Ordenación Urbanística de la ciudad se han planteado nuevas lecturas del espacio público –cultivando y proponiendo comportamientos no destructores del entorno y la alteridad- y diseñado escenarios y paisajes urbanos más participados. Se ejemplifican, aquí y ahora, determinados criterios y ensayos de espacialización que, con el horizonte de la cohesión social y urbana para la nueva escala de ciudad, se han puesto en marcha a partir del Parque sobre el Antiguo Cauce del Río Guadaira, localizado en la región sur del municipio. Esta reflexión en torno a la búsqueda de nuevos lugares y formas de habitabilidad pretende, como investigación aplicada desde este ámbito de Sevilla, indagar en un territorio complejo, en un distinto paisaje cultural disociado en parte de la imagen más convencional de la ciudad y donde no siempre es viable una práctica ciudadana completa y plural. Un apunte que se instala en una consideración habitativa de presente, en la que la casa, el barrio, la ciudad y el territorio –leídos desde la ecología, el patrimonio, la ética o la imagenforman parte del mismo soporte. La lectura y puesta en valor del conjunto de comportamientos, materiales y elementos presentes en el sitio –sociológicos, simbólicos, paisajísticos, edificatorios, etc.- ha permitido vislumbrar tanto la conformación de nuevos espacios de relación entre lo doméstico y la secuencia de espacios semipúblicos y públicos que cubren las necesidades que esta sociedad demanda, como la incorporación de nuevas actividades y ámbitos de participación que cohesionan lugares y ciudadanos. Así, para producir esta acción y descubrir aquellos espacios donde ensayar nuevas fórmulas de relación, se ha tomado como referencia el conjunto del área meridional de la ciudad: un ámbito extenso y desconocido en muchos casos, marcado a un mismo tiempo por lugares de excelencia, que van desde los productivos de la zona portuaria hasta los naturales del entorno del río Guadaira, o por situaciones de extrema marginalidad, como la barriada Martínez Montañés en el Polígono Sur. Un denso y diverso territorio que ha llevado, metodológicamente, a una búsqueda sobre el habitar desde la ecología, lo social o el patrimonio, extendiendo el lugar de la casa a otros ámbitos donde vivienda y espacio cívico se funden en nuevas consideraciones derivadas de su puesta en uso por la ciudadanía. Todo ello, como propone Manuel Delgado a propósito del grupo Stalker, con “la exploración de los itinerarios, preferentemente por espacios ambiguos y desterritorializados, como formas de localización de ‘territori attuali’, interpretando lo actual en el sentido que propone Foucault no de aquello que somos, sino sobre todo de aquello en lo que nos convertimos, lo que estamos a punto de ser, es decir, lo otro, nuestro devenir otro. La actividad de Stalker consiste en transitar entre lo que es seguro y cotidiano y lo que es incierto, lo que está aún por descubrir, generando «una sensación de desazón, un estado de aprehensión que conduce a una intensificación de las capacidades perceptivas; de este modo, el espacio asume un sentido; por doquier, la posibilidad de un descubrimiento, el miedo a un encuentro no deseado” (DELGADO, 2003: 130). Ello, partícipes de un compromiso que se hace necesario en una doble dirección: la de quienes, como agentes, promueven y diseñan los nuevos espacios habitables; y la de los individuos, a través de su participación en los procesos de construcción de ciudad. Otras urbanidades, compromisos y procedimientos Nos dice Armando Silva: “En el contexto actual se produce un desplazamiento en la identidad del sujeto que protagoniza la construcción social. Ya no es la comunidad, sino el individuo; ya no es la masa (el pueblo, la nación, la clase obrera), sino la multitud (concebida desde una dimensión lingüística como enunciación, o desde una dimensión política, cercana a la perspectiva de Toni Negri, como conjunto de subjetividades autónomas pero interconectadas en red) o el grupo (entendido como proyección de unos intereses colectivos que forman una comunidad social transitoria y trans-urbana). Actualmente, la sociedad está experimentando un profundo proceso de desterritorialización que hace que en la investigación sobre las nuevas realidades urbanas, el foco de atención analítico se desplace desde la arquitectura a las culturas“ (SILVA, 2005). Para la técnica contemporánea de la arquitectura, la “vivienda moderna” –capaz de construir ciudad sin limitacionesya no es modelo de referencia suficiente para estas nuevas condiciones; el habitar –como la casase extiende a otros acontecimientos, a otros universos y la “casa de todos” pone en crisis muchos de los materiales de proyecto que se disponían a tal fin: construcción de un centro-hogar en torno al que se localizaban sus diversos 74-89.indd 76 17/11/09 09:30:41
Propuesta General en el medio urbano. Fuente: FACTOR-IA Cauce del Guadaira en 1956. Fuente: FACTOR-IA Parque entre ríos. Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 77 17/11/09 09:30:45
Área lagunar. Fuente: FACTOR-IA La Torre Blanca. Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 77 17/11/09 09:30:48
Vía del Parque y pasarela sobre laguna. Fuente: FACTOR-IA Trazado del Área lagunar y plantaciones de frutales y chopos. Fuente: FACTOR-IA Dotación cultural en Heliópolis. Fuente: FACTOR-IA Chopera. Fuente: FACTOR-IA Puente en la avenida de Holanda. Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 78 17/11/09 09:30:51
Chopera. Fuente: FACTOR-IA Puente en la avenida de Holanda. Fuente: FACTOR-IA El Parque en construcción. Fotomontaje general. Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 78 17/11/09 09:31:07
Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 • 079 Actuaciones mundos; la jerarquización de espacios ligada inevitablemente a la propia simbolización de la casa; su relación abierta en mayor o menor medida a la ciudad; segregaciones de usos derivados de comportamientos establecidos e incluso promovidos por agentes de la producción; etc. Hoy se abre un espacio del habitar –extraordinariamente más vastodonde trazos, fluidos, infiltraciones, decantaciones, materialidades, texturas, comportamientos, virtualidades, etc., hablan a su vez de otras comunidades, de otra memoria e historias y, necesariamente, de otra manera de producirse y manifestarse la arquitectura. Algo especialmente urgente en esos territorios periféricos, donde es preciso entrar con otros procedimientos, con otras escalas y parámetros, buscando situaciones que permitan encontrar nuevas referencias para una habitabilidad plena, consecuente con el sitio y el conjunto de la ciudad. Como señalamos en la presentación del Foro Barriadas (MORENO; DE LA IGLESIA, 2006)1, formuladas las barriadas periféricas de nuestras ciudades modernas con una precisa función de habitabilidad primaria, muy próxima a la individualidad doméstica, estos ámbitos urbanos siguen un proceso histórico que va desde ser considerados como ampliación ejemplar de lo que el desarrollo de la ciudad histórica debía ser, a plantearlos como alojamiento de emergencia en respuesta a las condiciones del Estado de Bienestar, cumpliendo con insuficiencia el papel asignado como unidades básicas de articulación entre lo privado y lo público o entre lo doméstico y el consumo que caracteriza la nueva sociedad de final de siglo XX. Sin embargo, nos encontramos con modos de vida y segmentos sociales marginados en un hábitat segregado, que aportan una cultura de confrontación respecto al proceso de radical homogeneización que vive el resto de la sociedad contemporánea; diversidad y diferencia que inaugura, en algunos casos, otra urbanidad alternativa: emergencia de contraculturas urbanas que abocan a valores positivos, por cuanto constituirían en su marginalidad una respuesta compensatoria a la homogeneidad de modos de vida y valores de la sociedad poscapitalista. Partiendo de que cada comunidad configura un determinado imaginario, al cual se refiere e instrumenta como medio de relación con su entorno, deberíamos ser conscientes de sus tiempos y espacios, de su toponimia, de su geografía y ocupación. De su patrimonio. Así, ante la nuevas expectativas creadas en nuestras ciudades, a raíz de una nueva significación urbana y la arquitecturización del entorno, surge una nueva cultura ciudadana –basada en la participación y reconocimiento de nuevos lugaresque tiende a la puesta en valor del espacio cívico y natural como escenario alternativo de vida en donde producir el intercambio y encontrar nuevas identidades. Esto ha producido un desplazamiento de los intereses y comportamientos urbanos a otras localizaciones más singulares y el descubrimiento de nuevas oportunidades en sitios encontrados en su ámbito territorial más cercano. Porque allí convergen muchas miradas, sensibilidades, sociabilidades y políticas que deben dialogar para realizar un discurso lo suficientemente descriptivo y propositivo como para constituirse en modo de visibilidad y medio de respuesta a las problemáticas propias. La proximidad, la comprensión y la colaboración son vectores necesarios para restituir la presencia de estos modos de vida diferentes al conjunto de la ciudadanía; tanto como otro enfoque de la política que asuma que no existen protocolos sociales homogéneos o estados generales, pero sí una situación que reclama biopolíticas alternativas. Se trata de poner en valor el propio lugar en relación con las cosas y personajes encontrados, imaginando acciones que persiguen descubrir enclaves, identificar referentes y construir relaciones de proximidad en lugares de sociabilidad e intercambio; que permiten habilitar escenarios diversos desvelando identidades, huecos donde situarse, trazando líneas de movilidad y conexión, de escalas y contornos alternativos, disponiendo picas en puntos singulares, preparando el suelo con acotaciones distintas para abrirlo a la vida, valorando otros elementos no siempre tenidos por ciudad. Todo con el objeto de posibilitar e implementar la relación –hoy, bajo mínimosdel sujeto con el lugar, abiertos en gran medida a una distinta actitud cuidadosa y comprometida con el medio ambiente. Y para ello, actuando con los agentes –que promueven y predicen los nuevos espacios de habitabilidad- y con los individuos –a través de su participación en los procesos de transformación-, buscando la revisión del concepto clásico de espacio público para extenderlo a un marco territorial que baraje la máxima expansión del mundo de la casa y dilate las fronteras del habitar como nueva dimensión de la experiencia de los sitios. Con estas consideraciones, se pretende desvelar la existencia de espacios, de paisajes culturales, donde sea posible la incorporación de nuevas actividades y necesidades que la sociedad demanda, ensayando un proyecto de interpretación y activación de este territorio desde el que plantear dispositivos más libres de aproximación y reorganización de los lugares, para poder posibilitar una habitabilidad plural integrada en el medio y no depredadora de los recursos y energías del sitio. Es lo que conocemos como proyecto patrimonial 2. Mapa del olvido y de la energía. Aperturas Cualquier lenguaje –sea hablado o escritoestá basado en un principio de espaciamiento, se atiene a una espacialidad. En la dialéctica escritura-arquitectura, es decir, en la relación entre habitar-habla, el primero no es el acto del habla sino el del habitar: alguien entra en un territorio, lo circunscribe, lo recorre, lo dimensiona, lo marca significativamente. No hay otro lenguaje, la escritura del habla acompaña lo que son experiencias. Para nosotros, arquitectos, una escritura del habitar deviene en una escritura específica de la arquitectura que explicite la di- 74-89.indd 79 17/11/09 09:31:08
080 • Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 Actuaciones mensión habitativa, aún sabiendo que tanto la experiencia del habitar como la experiencia de la lengua están, ahora, mediadas por las imágenes. Aquí abordamos el estudio de una realidad marcada por lo difuso y el fenómeno de la globalización, donde cualquier elemento es susceptible de incorporarse a su desarrollo y ninguna estructura garantiza la oportunidad de su instalación. Ante esta complejidad, multiplicada exponencialmente por las nuevas estrategias –en especial, las de Comunicación- y por los propios instrumentos de comprensión que las distintas tecnologías (la Arquitectura, la Biología, la Sociología, la Informática, la caótica, etc.) hacen de la misma, lo que necesitamos es un sistema de orientación que ordene nuestros pasos por ella y, consecuentemente, nuevas cartografías de representación y movilidad. Esto abre el territorio de la arquitectura a ámbitos absolutamente desconocidos para la acción. ¿Cómo actuar en un mundo donde las palabras, como los objetos, flotan y donde sólo se encuentra un principio de orden –espurio y manipulador- en lo mediático? La matriz básica por la que el arquitecto aprehende el mundo tiene algo que ver con la clasificación de las cosas, de los objetos, para permitirle procesar parte de la complejidad a la que se enfrenta. Pero estamos ante una situación de emergencia, de necesidad y despunte, que necesita –porque complejidad es indeterminación y porque las cosas no se juegan en un ajuste de dimensiónde un soporte de mediación capaz y flexible, donde las entidades se yuxtapongan. No puede ser de otra manera. ¿Situación de emergencia? Sí, y para construir esta situación no disponemos de referencias –a partir de una posible continuidad Realidades enfrentadas en el sur de Sevilla: club social y vacío marginal. Fotos: FACTOR-IA Ámbitos y escenarios ciudadanos localizados en el sur: Foro del río Guadaira. Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 80 17/11/09 09:31:09
Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 • 087 Actuaciones Para la administración local, y para la ciudad en general, el Polígono Sur es considerado como Área de Gestión Integral en el documento de Estrategias del PGOU de Sevilla, lo que significa que es un barrio en crisis en el que el planeamiento puede colaborar de manera importante a la cohesión social y urbana. Así las cosas, cualquier acción proyectual pasaría por desvelar nuevas tematizaciones urbanas, interpretándolas y midiendo su relevancia dentro de la génesis de un futuro entorno virtual que subsume las estructuras y conformación de la artificialidad. En este sentido, desde la perspectiva que introduce el Plan Integral para el Polígono Sur en razón a su cohesión social con el resto de la ciudad, se ve la conveniencia de propiciar intervenciones significativas que corrijan y modifiquen la imagen que del Polígono se tiene por el conjunto de los ciudadanos y, con ellas, activar la participación en relación con sus referentes más próximos. Nos vale como ejemplo el valor añadido que los vecinos de la barriada Martínez Montañés otorgan a los restos del molino de la Torre Blanca. Aparecen como oportunidades claras para este fin, entre otras de carácter social, las relacionadas con actuaciones sobre la propia materialidad de la barriada, tanto a nivel urbanístico como arquitectónico: singularmente, la incorporación al nuevo parque de dotaciones con nuevos usos y actividades participativas (algunas de posible autorregulación) para los vecinos del barrio, y de otras áreas de la ciudad, o la ya citada sobre la Torre Blanca, como referente y seña de identidad vecinal. Este efecto resemantizador se extendería como estrategia a todo el parque como instrumento configurador de un nuevo paisaje urbano para Sevilla. fIchA técnIcA proyecto Parque sobre el Antiguo Cauce del Río Guadaira ubicación Sevilla promotores Confederación Hidrográfica del Guadalquivir Ayuntamiento de Sevilla Autores UTE FACTOR-IA / UG21 consultores Inma Jansana, paisajista Iván Nieto, biólogo Pablo Ramiro, ingeniero forestal Arturo Ruiz, arqueólogo Javier Aldarias, artista Superficie 65 hectáreas Inicio construcción Febrero 2007 presupuesto obra 21 millones de euros Plano Base del Parque del Guadaira. Ordenación. Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 87 17/11/09 09:31:17
088 • Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 Actuaciones EL pArquE En Su ExtEnSIón3 Se ve la conveniencia de propiciar intervenciones significativas que corrijan y modifiquen la imagen que del Polígono se tiene por el conjunto de los ciudadanos y, con ellas, activar la participación en relación con sus referentes más próximos Sector occidental del Parque. Borde Avenida de la Raza (arriba). Infografía del parque desde su cabecera occidental (abajo izquierda). Cabecera occidental, entre los barrios de Heliópolis y Bermejales (abajo centro). Paso de la avenida de Holanda (abajo derecha). Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 88 17/11/09 09:31:26
Revista ph • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico • nº 72 • noviembre 2009 • pp. 74-89 • 089 Actuaciones notas 1 El Foro Barriadas-Sevilla, impulsado por la COPyT y comisariado por José Ramón Moreno Pérez y Félix de la Iglesia Salgado, sirve de soporte para la reflexión continuada sobre las barriadas en nuestras ciudades. Articulado en torno a 5 líneas de trabajo (Sociología, Antropología, Urbanismo, Arte y Arquitectura), engloba múltiples aspectos presentes en la problemática de estos ámbitos urbanos, posibilitando, con distintas entradas, otros enfoques para las actuaciones a desarrollar en ellas. 2 El proyecto patrimonial ha sido formulado por el Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico a lo largo de sus 12 ediciones en el seno del IAPH. 3 La documentación completa del Proyecto del Parque sobre el antiguo cauce del Guadaira puede consultarse en www.factor-ia.com, http://www.youtube. com/watch?v=22XMiA36Rp8 y en http://www.laciudadviva.org/opencms/04_ experiencias/index.html?pagina=2# Ésta forma parte de la investigación, objeto del presente artículo, que se ha desarrollado en el seno de FACTOR-IA desde que en el año 2001 se iniciaran los trabajos del actual PGOU de Sevilla hasta la fecha, en fase de construcción, siendo contrastada con asociaciones de vecinos y administraciones implicadas. FACTOR-IA es: Félix de la Iglesia, Miguel Ángel Rojas, José Antonio Ruiz, María Dolores López, Rocío Vázquez, Sergio Viels y Antonio Calzado. Bibliografía cAccIArI, M. (2000) Geo-filosofía de Europa. Madrid: Aldebarán, 2000 cAnO, g. (2003) Cómo habitar en tiempos volcánicos. En SLOTERDIJK, P. Experimentos con uno mismo. Valencia: Pre-textos, 2003 dELgAdO, M. (2003) La No-Ciudad como ciudad absoluta. Revista Sileno, nº 14-15, 2003, p. 130 gAdAMEr, h.g. (1984) Verdad y método. Salamanca: Sígueme, 1984, p. 45 MOrEnO, J. r.; dE LA IgLESIA, f. (2006) Nuevos Centros Urbanos. Foro Barriadas. Presentación del encuentro www.forobarriadas.es D.G. de Arquitectura y Vivienda. Junta de Andalucía. Sevilla, 2006 SILvA, A. (2005) Imaginarios urbanos: hecho público. Exposición Seminariotaller UNIA. Sevilla, 2005 Sector oriental del parque. Borde carretera de Utrera (arriba). Infografía desde su cabecera oriental (abajo izquierda). Parque infantil (abajo centro). Parque Central, entre la barriada Martínez Montañés y el club Pineda (abajo derecha). Fuente: FACTOR-IA 74-89.indd 89 17/11/09 09:31:35