Soliman segundo : comedia nueva representada por la compañia de Ribera año 1793
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COMEDIA NUEVA. representada por la COMPAÑIA DE RIBERA. Año de 1793. POR D. VICENTE RODRIGUEZ DE ARELLANO. PERSONAS. actores. SolíTnwn II. Sr. Manuel Torre. S^liní su hijo Sr. Josef Ordoñez. Acmet Sr. Feiix de Cubas. Narsea •. Sra. Rita Luna. EmiraSra. Andrea Luna. Rustan Sr. Rafael Ramos. Hahomad. Sr. Josef Valles. Comparsa de soldados Otomallos JORNADA PRIMERA. Jardín contiguo al Palacio :EmirayNarsea. Emir. Yo no puedo comprehender tu nuevo dolor ^Narsea; cautivas áBabilonia llegamos las dos apenas, quando de Selim no puedes sufrir un punto la ausencia^ ysin embargo que sabes que hoy mismo de Tauris llega el Príncipe ,de este modo te afliges ydesconsuelas ? Ay Emira !no lo extrañes si reflexionas atenta quién es Selim quiénes somos las dos ,yla suerte nuestra. Sé que Solimán es padre riel Príncipe ,vherederas nosotras del gran Tacmante que el cetro rige de Persia, yque Seiirn -gobernando Otomanas banderas, le derrotó en la campaña, que no siempre se ladea la fortuna ála razón. Hars. Tampoco ignorar debieras que galante yamoroso, obligado de mis prendas, * juró hacerme esposa suya, ydar la paz ála Persia, yque en efecto cesaron los estragos de la guerra; s* esto le debo ,por qué mi Justa pasión condenas ? Emir. Quando en tí la reprobara, yo misma me hiciera rea. Eiars. Cómo .? -• Emir. Acmet también no es hijo de Solimán ? Hars. Cosa es cierta, yque su mayor hermano • nos confió ásu prudencia. A
Dentro ruido de armas yaplausos. Mmir. Pu^ sabe que yo le amo..... ^ Idars. Aguarda jqué rumor suena ? Qué movimientos se notan ? Todo el palacio se altera ! Qué será? ^mir. Qué puede ser ? será el Príncipe que llega; vámonos ,Narsea ,donde de léjos mirarlo puedas. "Nars. Vé tú, hermana, que al instante *te seguiré. Emir. Mi obediencia te responda ,pero en tanto suspende el llanto Narsea; si hasta aquí experimentamos la fortuna siempre adversa^ confia porque asi como tras de tempestad deshecha, saliendo el sol mas luciente disipa las nubes negras, asi también tras de tantos afanes ,ansias ypenas, succcderán los placeres los gustos ,la paz completa, que no hay bien que no se acabe, ni mal que durable sea. vase. Nars. Cómo mis males pretende consolar !Pero.... Sale Acmet. Narsea ?apresurado. Nars. Qué tienes Acmet? Qué traes que tan alterado llegas ?^ En este misino momento**.» Nars. Sé que en Babilonia entra tu hermano Selim. Aem. Qué dices? Mi hermano ?El cielo pluguiera ! Nars. Pues quién ? Acm. Solimán mi padre. Nars. Qué dices ?Yno penetrasáqud viene? Aicm . lo alcanzo. Nars. pues yo sí; viene áhacer cierta la ruina de .mi Pátria^ yásaciar la sed violenta su venganza ,en la sangre de mi padre. Acm. No ,Princesa: pues la prometió Selim, la paz logrará la Persia, que yo conozco muy bien de mi hermano la nobleza; sé quanto el padre la ama, yque obtendrá lo que quiera. Nars. Sin embargo ,tú procura ser apoyo ásus promesas. Acm. Vive segura ,que yo no puedo hacea: resistencia, ni dexar de apetecer lo que mi hermano desea, pues en su pecho yel mió, un corazón mismo reyna. Nars. Yo te lo agradezco fina, - yno estrañes de que tema, porque el paternal amor que inspira naturaleza, me. impone esta obligación; toda mi esperanza queda de tí pendiente ,ysupuesto que yo vivo satisfecha de tu virtud amistad, . yel amor que le profesas áSelim ,dudar no puedo que mi intento favorezcas; el cielo santo te pague lo mucho que me consuelas, vast. Acm. No sabe que si mi hermano ama ála hermosa Narsea, yo también. Sale Mahomad. Al fin ,Acmet, mi amistad fina te encuentra? Acm. Mahomad fTúaqui? ddah. Lo estrañas, quando es preciso que sepas que áBabilonia ha llegado Solimán ? Acm. Pero no aciertas de su venida el motivo ?^ Mah. Ay Señor !Quántas sospeí^ agitan mi corazón ! pero dime ,ama» de veras áSelim ? Acm. Ytanto, que mas la amistad nos estrecha que la sangre ,una alma m parece que nos gobierna.
3 M-ih. Pnes yo tiemblo por su vida. jlcm. Mas que culpa le condena? }>úh. Tai vez el mérito es crimen. ¿^cm. De mi hermano la nobleza conoce bien Solimán, 'Mah. Pero ádudar de ella empieza j[cm. Como f }iah. Escucha :Roselana, tu madre ,yRustan ,desean que en tí recaiga el imperio, ybien sabes la influencia que sobre tu padre tienen. Jían. Mas quando Selim de Persia vuelve vencedor Mah. Sus triunfos son de los zelos materia. Acm. Yáuna sospecha tan vana puede apagar la viveza del amor de un padre ? Mak. Acmet, recorre de tu ascendencia ios fastos ,yencontrarás de semeiantes tragedias mil exemplares ,nacidos aun d*e causas mas ligeras. Acot. Verdad es ,pero mi padre siempre tuvo la clemencia por norte. Mah. En nada te ñés: General de las banderas Otomanas soy ahora, disponga de todas ellas Selim Acm. Conozco ámi hermano, yaunque su peligro vea, sé que por medios tan baxos fio buscará su defensa; el está inocente ,el cielo vela sobre la inocencia. Está bien ,mas puede ser que quando ayudarle quieras *ea inútil el socorro; formada está la tormenta, ydesdichas amenaza: fiii amor el riesgo te muestra, SI evitarlo no quisieres, yuna esperanza alhagiieña, pero íhisa ,te seduce, yel daño se manifiesta, te quejarás de tí mismo quando remedio no tengas. vase, Ácm. En efecto ,la venida de mi augusto Padre es fuerza nazca de oculto motivo Mas aqui Rustan se acerca, por si descubro el secreto le fingiré complacencia. (zoso Sal. Aqui está Acmet, ya es fordar principio ámis cautelas. Acm. Rustan, pues tú en Babilonia ? quinto mi amistad celebra tu venida ,aunque no alcance qué motivo ,ócausa tenga el viage de Solimán. Rust. Viene áadmirar la grandeza de los triunfos de Selim; mas parece que te encuentras turbado Acm. Esta repentina venida del padre ,llena mi corazón de recelos, porque Selim.... Rust. Tus sospechas son vanas ,pues átu hermano ama con pasión muy tierna Solimán ,pero yo», dime, puedo hablarte con franqueza ? Acm. Solo en dudarlo rne agravias. Rtist. No conoces mi fineza? Acm. Ciertamente. Riist. De tu madre los preceptos no respetas? Acm. Rendidamente. Rust. Pues oye, que por mi voz te habla ella. Hasta quando ,di ,señor, arrastrarás la cadena de esclavitud vergonzosa que te impone la soberbia altanera de Selim? si al trono sube ,quál piensas que será de tus servicios y la debida recompensa? •. Feliz si en prisión obscura la fatal vida conservas, pero es mas cierto que acabes , Azvíc-
víctima de sü fiereza: «a, pues ,sacude el yugo, yelevándote ála regia dignidad Acm. Basta, Rustan; posible es que hablas de veras ? Mi madre te sugirió tan alevosas ideas? si es asi ,tan solo quiero que le digas por respuesta, que de Selim los derechos mi amor fraternal respeta, qüe le amo tan tiernamente, que quando en mí recayera legítimamente el trono, voluntario le cediera por coronar ámi hermano, ^ yen fin ,será bien que entienda, que no camina ála gloria Acmet por tan viles sendas, vase. Rust: En qué de temibles riesgos iníToca^ambicion me empeña ! En vano mi alevosía áAcmet reducir intenta, yel destruir áSelirn es muy dificil empresa, pero ya la comencé, yno es tiempo de que ceda del empeño :Roselana favorece mis ideas, yella ,yyo de Solimán logramos la confidencia, ánimo, pues, corazón, que si mi intención prospera tal vez el laurel del Asia coronará mi cabeza. vase. ^Dilatada campiña termina, en algunas colinas for las quales indistintamente desciende el acompañamiento de Solimán. Hiendas militares dlos lados fyen una de ellas trono del gran Señor. Salen Solimán yMahomad. Sol. Vasallos ,nadieMe aquí áretirarse se atreva, que esto solo es concedido álos que encargados quedan de avisarme la llegada del Príncipe; su 'sorpresa asegurará mi intento. iMah. Oh quien avisar pudiera áSelim! Sol. Ya llegó el tiempo, Mahomad ,de que tu sepas mis secretos mas qué tienes que me parece que tiemblas ? Mah. El verte ,Señor ,inquieto, sin saber lo que te altera, produce en mí este temor. Sol. No hay porque admirarte deba la inquietud que manifiesto, quando se halla la grandeza del solio augusto que ocupo al ultimo riesgo expuesta; caducaron mis laureles; la Tracia ya no se acuerda de lo mucho que me debe, ylo que m-as me atormenta, es jque el hijo áquien amaba, con la ternura mas ciega, mis órdenes contradice, pues sin pedirme licencia, vuelve deTauris ,dexando libre retirada al Persa; Quién sabe lo que medita ? IMah. No su lealtad ofendas, que es un espejo sin mancha, ylas huestes te respetan* yte aman. Sol. El trono ofusca, yconozco la influencia que en el exercito tiene el -Príncipe. Mah. Considera.... Sol. Nada me digas. Sale Rust. Señor, ya ácia aquí el Príncipe llega. Sol. Llegue ,ysi la vanagloria de sus victorias le ciega, sentado sobre ese trono ^ me encontrará su soberbia; ámi vista confundido quedará ,yharé que sepa que todavía en mi mano el cetro real se ostenta. S'Je
Sul^^ trono 5ydsus lados Mahom-'id yRustan :Al son de marcha "van entrando las tropas Gtoman.is con banderas ,yel j'dthna sale Selím ,ypor otro lado Acmét, í\arseay Emira. Jtíah. Mira qne amable semblante! Rust. Aquel rostro audaz observa. Sol. Qué de contrarios afectos! Sel. Mi padre aquí dura estrella ! Sol. Se turba! Sel. Qué le diré? Rust. La traición sus labios cierra. ylah. Lo imprevisto le suspende. Sel- Ali, dirige mi lengua. Padre yseñor ,aunque extraño el mirarme en tu presencia, es satisfacción muy grande el que áser testigo vengas de mis laureles :Vencimos, yde Tauris las amenas campañas fueron teatro en donde las Lunas nuestras elevaron su creciente con la ruina del Persa; confirmen estas verdades las enemigas banderas, alfombra ya de tus plantas, yel mirar que prisioneras las dos hijas deXacmante, mi hermano Acmet te presenta. l^ars. Dos víctimas inocentes Se postran las dos. humildes tus plantas besan. Acm. Ydigna seguramente de tu piedad yclemencia. ^ol. Levantad. S.mir. Qué atroz semblante! l^.'irs. Qué rigorosa presencia! ^l. Qué sequedad tan amarga! pn el fausto que demuestras, yen las razones que viertes, advierto mas tu soberbia, que lo útil en tus victorias, ylo exacto en tu obediencia, ysino dime ,Selim, dónde Tacmante se encuentra? Huyendo salvó sh vida. Yo te mandé le trageras ovivo ómuerto ámis plantas, 3su libertad conserva para reunir sus armas, ytodavía celebras tus lauros ?Abandonando la mas necesaria empresa levantas el campo todo dando áBabilonia vuelta; ttiuy diferentes conquistas esperaba de tu diestra; pero inadvertido yciego, amis ojos te presentas como si fueran bastantes aseducir mi entereza, unos viles prisioneros, ydos déviles doncellas. Ivlah. Qué cuerpo toma el incendio! Rust. Ya el veneno áobrar empieza. Sel. Reconozco tus razones. Señor ,pero considera que con ventajas muy grandes te pide la paz el Persa, yel perdonar a! vencido es victoria mas completa. Sol. No exijo de tí consejos sino rendida obediencia, ypues con ella no cumples, sera justo que carezcas del mando que te fié ae las Otomanas fuerzas. Sel. Jamas se encontró en mi pecho átus voces resistencia. Sol. Ya pues que soy yo el que toma el manejo de la guerra, baja. esté el campo ápartir pronto ála Aurora venidera; ,entanto de Babilonia ni Selim ,ni Acmet se mueyan: tiemble del enojo mió Tacmante ,pues donde quiera que se halle ,iré ábuscarle, hasta que la sed violenta de roí venganza se apague en su vida lastimera. Marcha acuyo compás se van toaos menos \arsea ,Emira,Selim yAcmet. Acm.
Acm. Qué golpe tan imprevisto! Sel. Habrá mas tirana éstrelíá? Emir. Ahora Aemet te supendes? Elars. Son estas ^Selim ,son estas mis esperanzas? Sel. Señora no el corazón en que reynas con absoluto dominio me despedaces severa; tá eres mi esposa.... Nárs. Te engañas; no es tan indigna Narsea^ que áun hijo de un enemigo su blanca 'mano conceda. Sel. Mas si mi padre se opone ála paz ,de qué manera, dime ,podré resistirlo? ISlers. Con que sola la presencia de Solimán pudo hacerte inconstante en tus promesas? Pero yo la culpa tuve que crédulamente necia " di oídos de un alevoso álas traidoras finezas; vé ,yune tus esfuerzos, de tu padre ála violencia, destruye ,aniquila ,tala ásangre yfuego la Persia, mata ámi infelice -Dadre, su informe cadáver lleva de Solimán álos ojos, ysi aun tu rencor no queda satisfecho ,sacíate en la sangre de mis venas, ‘traspase mi tierno pechoj de tu espada la fiereza, yrompa mi triste muerte la insoportable cadena de tanto tropel de males que mi corazón rodean. Sel. Cruel éinconsiderada, ámis razones opuesta, mi fin trágico preparas en el enojo que muestras: me presentaré ámi padre, con la sumisión mas tierna, de nuestro amor desdichado, la llama haré manifiesta, -le rogaré que autorice nuestra unión ,yque consienta en que tu padre tranquilo goce el cetro que gobierna; con mis lágrimas amargas bañaré sus plantas regias, sé que será todo inútil, yque mi vida se arriesga; mas si de esta suerte logro que tá mis verdades creas, poco importa que una vida tan trabajosa se pierda : ADios quo voy ámorir. Acm. Aguarda ,Selin ,espera, repara lo que^ haces ,mira que vas ádar causas nuevas de fomento áios traidores que en tu ruina se muestran, empeñados. Sel, Nada importa, los tormentos que me esperan no igualan álos que sufro; mis victorias vitupera. Solimán ,de un noble efecto de mis piedades se queja, todos contra mí se unen, de modo que ni en Narsea, que era la mas obligada, mi dolor alivio encuentra: si esto es vivir, yel destino inexórtable se ostenta, arrostremos el peligro, yen fin ,si morir es fuerza, muera al rigor del acero, no al cuchillo de la pena. Emir. Acompáñale tá ,Acmet, del Monarca ála presencia, une álos suyos tus ruegos por si su rigor se templa. Acm. Antes iré ádisuadirle lo que neciamente piensa. Emir. Qué dices? Tá eres aquel que ásu hermano manifiesta tanto amor ,yque en sus cosas como propias te interesas? Aém. Ah! No conoces Emira la razón de mis ideas: yo sé bien que si Selim
7 sn intención áefecto líeva -para siempre nos perdemos, pues los viles que se empeñan en destruirle ,llenando de cautelosas sospechas el corazón de mi padre, quando sus intentos sepan tomarán motivo de ellos para sus viles ideas: . dexame pues ,quede siga, ysus ínpetus contenga, que así correspondo fi^no - de mi pecho ála nobleza, trabajo por él ,yen fin, también por vosotras mesmas, pues que de nuestro destino depende la suerte vuestra. vase, Adzrj. No lo oiste ? Emir. Sí- Ears. Ytodavía iJ justo temor condenas? Emir. No al dolor, así te entregues, no te adelantes la pena, todavía, ála esperanza no están cerradas las puertas; en un momento el aspecto de nuestra tirana estrella puede mudarse ,las dichas ylas desgr^acias sujetas i están ávicisitudes déla vida en la carrera;,,^; ¿i. i- • no pues ,asi desconfies, -á armate d,e fortaleza, _-"H que áun valor constante ceden las fortunas mas adversas., vase. Ears. Oh qué inuii! mente ,Emira, en mis males me aconseja ! Cercada de tantos riesgos que esperanza es la que resta? Oh nunca hubiera nacido, sepulcro la cunafnera . ^quien nace áser objeto miserable de la pena-'! ?or donde quiera que estiendo el discurso, ylas ideas, solo lástimas ,horrores, yamarguras se presentan; ; Solimán cruel fulmina la rigorosa sentencia de muerte contra mi nadre; Selim ,en quién tengo puesta de mi amor ,yde mi suerte la esperanza lisongera, cobardemente vacila temiendo las conseqüencías dcl enojo de su padre nacido de las sospechas que traidoras intenciones en su duro pecho siembran, yen tanto del cautiverio la ignominiosa cadena arrastra la que nació para reynar en la Persia. Oh Cíelos !Si hay. un ser digno de vuestra dulce clemencia, no lo es una triste hija que al último riesgo expuesta mira la vida de un padre? No lo es una amante tierna que vé de un amor honesto las esperanzas deshechas? No lo es una humilde esclava víctima de la fiereza de ks, armas Otomanas, pero centro de, inocencia? Ah !Si mis ardientes votos penetran la azul esfera, yllegan ai alto solio, tantos pesares conmuevan las soberanas piedades; no, busco en la providencia mi alivio ,sí el de mi padre, yel de Selim ,ellos tengan fortuna ,yvíctima suya, ‘ muera kinfeliz Narsea, que derramará gustosa su sangre, porque se vea, que álos debidos respetos del honor ,yamor atenta, acabó de agradecida de pundonorosa ,ytierna. vase. Magnifico Salón ^yen él Solimán. Sol. Porque conducir intento de nuevo el campo ákguerra, todas las huestes murmuran mostrando su resistencia. Ah!
t Ah !De mi tirano hijo las alevosas cautelas los corazones de todos seduxerón ;si flaquea mi espíritu en este lance todo mi imperio se arriesga, mas yóle castigaré^ ' yabatiendo su soberbia, conocerán en mi esfuerzo las edades venideras, hasta donde Solimán supo estender su entereza. ^ Sale Rustan, El gráñ Príricide Sellín pide para entrar licencia. Sol. Qué diceSj Rustan ,qué dices? Es posible que no tiembla de mi enojo? Mas no importa; sin que un punto te detengas, condúcelo áuna prisión. Rust. Lográronse mis ideas: a_p. voy ,señor ,áobedecerte. Sol. Aguarda ,Rustan ,espera. Que el cariño paternal tanta eficacia en mí tenga ! Rust. Qué es, señor, lo que dispones? Sol. Dile que entre; acción es’ cuerda oirlo ;tá no té vayas muy lejos de mi presencia, que depende de sus voces mi resolución postrera. Rust. Por mucho que se retarde será mi victoria cierta. vase. Sol. Qué querrá? Qué me dirá? ‘ Mas disimular es fuerza, yencubrir mi indignación hasta que su intento sepa, que si fuere.... pero veo que ámis ojos se presenta. Sale Sel. Lleno de acervo dolor, tus plantas humilde besa un hijo que ásaber viene por qué desgracia funesta perdió en tu amoroso pecho el lugar ypreferencia, que de su amor yrespeto debian ser recompensa. Sol. Levanta ,yoye; hijo mío, nos une naturaleza con los vínculos mas dulces, yrelaciones mas tiernas ; yaunque los excesos tuyos me aventuran áromperlas, no lo haré si es que sumiso tus desaciertos confiesas: Dime, pues, no es un delito, no es mancha horrorosa yfea de tu honor el abusar de la confianza entera que en tí puse ai entregarte el bastón para la guerra, yseducir los soldados que mis órdenes desprecian, dálo menos las censuran agraviando mi grandeza? Aé"/. . Posible es, padre querido, que de tu Selim tai creas? Yo seducir los soldados? Yo ofenderte', ni siquiera con un leve pensamiento. La humildad ,yla obediencia con que átus preceptos viste siempre mi atención sujeta, este premio merecían ? Esta corona grangcan ? Mas quémucho ,si tú dando oidos álas siniestras intenciones de ios viles" que mi ruina fomentan, todas las;aceiones mias, zeloso las Consideras, álas luces de el engaño, yno álas de la prudencia. Sol. Tacmante ,el mayor contrario de la Otomana grandeza, me obligó con sus insultos ádeclararle la guerra: el mando de ésta te di, yla fortuna propensa hizo que le derrotátaras en ocasiones diversas: yquando me prometías asegurar mi diadema con su prisión ymi vida, tu con acciones opuestas, le concediste la paz, abandonando la Persia, '
p áBobilonii volviste j pira qué ?para que pueda nuevamente reacerse, yvolver ála pelea ; Vtodavía te agravias , ytodavía te quejas de los leales vasallos que prudentes me aconsejan ? si al zelo traición le llamas tu mismo crimen te ciega. Sel. Si la paz le. di áTacmante, fue por verle de manera que es imposible el cobrarse según han sido completas las derrotas que le he dado: pero ámas de esto ^Señor ^ qué seguridad mas cierta de que ánada se adelante que traerte prisioneras sus hijas ?Ultimamente , si una amorosa flaqueza es disculpable ,perdona^ porque el amor de Narsea Ino me dexa que en su sangre cebe las iras violentas. Sol. Pero de pasión tan loca , qué pretendes jdi ,qué esperas? Sel. Que tú ,Señor ,la autorices y yla mano me concedas.... Sol. Bárbaro, desconocido , el labio atrevido sella ; Iyo habia de consentir Iflue ámi alto Solio subiera itina hija de Tacmante?' Si ,ingrato ,si ,ya penetra Iclaramente mi discurso ^o cierto de mis sospechas ; tni ruina solicitas, 1tui cetro augusto deseas _ I p3ra coronar altivo !^esa esclava ;pero tiemblay^ IStte el invicto Solimán , desconociendo la tierna Pasión de padre sabrá Apelando ásu entereza , bordarse que es Monarca , ycastigar tu soberbia. vase. £n fin ,ya no hay ñus arbitrio que morir s;n resistencia : qué de temores crueles mi triste pecho rodean ! iNo siento ,padre querido, que en el concepto me tengas de traydor ,siendo mí alma espejo de la pureza ; tampoco el rigor injustey de tu ceño me amedrenta ; solo siento ,ay prenda mía F el destino de Narsea. Qué hará sin mí la infeliz ? qué esclavitud tan severa la aguarda 1 Sale Rnst. Señor ,perdona , si la ley de la obediencia me obliga ádarte un pesar. Sel. Ya el temor perdí ála pena. Dime lo que solicitas. Rust. El gran Solimán me ordena, que ámí la espada me entregues. Sfl. Suspende la infame lengua ; yo entregarte átí el acero ? áun cobarde ,que alimenta traiciones solo en su pecho ? Eos Príncipes como yo , átus iguales no entregan las armas ;mas porque nurrea se diga que mi nobleza álos preceptos de ua padre les pudo hacer resistencia; no de mi mano ,del suelo ízra la espada. cobra el rayo de la Persia, que coronó de victorias las Otomanas banderas. Rust. Insúltame ,que bien presta convertirán mis cautelas tan altivas arrogancias en lastimosas querellas. vase. Sel. Endurecida fortuna ^ estará ya satisfecha de tu colérico ceño ' la rigurosa violencia ? Indiciado de traidor, perseguido con fiereza de lisogeros cobardes que en destruirme se empeñan -
i6 podía el rigor severo de la fortiirva quitarme ? Considera;:;- Sol. Nada advierto; sino padre ,como Rey ser obedecido quiero. Sel. Para tanto sacrificio de resolución carezco; perdona ,padre yseñor, que en, esta p.H*te;:- Sol. Te entiendo, no quieres obedecerme, mas no importa ,que el remedio está en mi mano ;la vida de Narsea será el precio de tu loca ingratitud, reflexiona bien sobre ello que para tu decisión hoy es el plazo postrero; consulta el mejor partido, 6tiembla de mis decretos. -vase. Sel. Ay algo mas que sufrir ? ay algo destino adverso? queda suspenso. Sale Acm. Solo por darte los brazos, dulce hermano... mas que es esto, buscándote cariñoso enagenado te encuentro? Qué tienes ? Sel. Qué he de tener ? Mil penas ysentimientos , tanto que de los mortales que contiene el universo yo soy el mas miserable: Narsea ,de mis afectos se extraña ;mi amor desprecia; su vida al último riesgo expongo si no me voy ypara siempre la dexoi; asi, Acmet, lo manda padre; mas tan crueles preceptos no obligan ;seguirla es fuerza aunque la esconda el erebo en sus lóbregas entrañas , que desesperado yciego sabré... en acto de irseyle detiene. Acm. Detente hermano ; en donde está tu talento ? si tanto amas áNarsea, que átu vida su amor tierno prefieres ,cómo tú mismo , áSolimán resistiendo, eres instrumento ycausa de la muerte de tu dueño ? Sel. Es verdad ,me ausentaré ; pero dígame primero por qué mi amor abandona , pues enigmas encubiertos , por mas qne la persuado solo en sus voces encuentro. Acm. Sosiégate yf-o en tu nombre la buscaré ,yme prometo aclarar todas tus dudas ; en tanto con tus tormenttw haga tréguas la razón , Vsi puede ser consuelo , ía misma causa que tu yo para quejarme tengo; no conoces las heridas que en mi corazón han hecho del duro amor los arpones, pues enamorado yciego, cautivo de una cautiva, callo ,suspiro ypadezco. 'oast. Sel. Cautivo de una cautiva , callo ,suspiro ypadezco. Válgame Ala! Qué he oido! si acaso Acmet me compite? solo de pensarld tiemblo: la hermosura de Narsea es de las almas incendio , ymirarla sin quererla es muy diíicil empeño : no hay remedio ,mi ti^d es Acmet ,ymis recelos confirman bien sus razones, pues dixo ,si bien me acuer » la misma causa que tu yo para quejarme tengo: por esto ,sí, la cruel me abandona ,yal ÚQCío ^ de mi hermano corresponde, por esto me quiere lejos de su presencia. Ah tirana • Este es el debido premio átantas finezas mías •
17 av de mí !morir me siento ; qtié cobardemente late mi corazón en el pecho 1 me lalta el valor antiguo , yposeído del miedo , tiemblo como leve caña álos embates del viento ; un frió sudor me cubre; duro insoportable peso siento sobre el corazón ; todo soy el sentimiento que me traspasa ,ypenetra con el dolor mas acerbo. Pero mi hermano que siempre me amo tan leal tan tierno , que adivinaba mis gustos para complacerme en ellos, pudo ahora jay de mí triste ! de sí mismp;tan diverso, faltar ála confianza, ofenderme con tan feo orron ,con tan negra mancha, con tan vil atrevimiento como es el poner los ojos en quien los tengo yo puestos? No puede ser ,yo deliro, yde zeloso me pierdo, pero negarse Narsea, ámis lágrimas yruegos, ylas razones de Acmet que dicen sentido recto ácia el amor de la falsa que me trata con desprecio, de mis zelósas sospechas son poderoso argumento: lleno de contrariedades contra mí propio peleo, ypor mas que me fatigo en discurrir ,no tropiezo sino con dudas traidoras que mi atribulado pecho llenan de desconfianzas, yde zeloso veneno: mas cómo tan indeciso esta situación tolero Buscaré la ingrata mia, averiguaré el secreto que es de su mudanza origen, ysi por desdicha encuentro otro rival mas dichoso, sabré arrojado yresuelto tomar tan dura venganza que la eternicen los tiempos. Animo ,pues ,yála empresa; corazón mió ,alentemos, ysalgamos de una vez de laberinto tan ciego, en cuyas sombras se pierde la luz del entendimiento; de una vez esta ponzoña que ápausas mata ,apuremos, ymuramos de una vez, óde una vez nos curemos, vase. Magnífico jardín vistosamente ador^ nado defuentes ,estatuas^ Sale Emir. Ahora es preciso ,Emira, ahora ha llegado el tiempo de hacer del valor alarde, ,yostentación del esfuerzo ; recobrar la libertad es preciso ,ypues exemplo me da Narsea ,que ácosta de un sacrificio violento ’ la logra de Solimán , no debo de ser yo menos: aquella dexa áSelim , yyo ádexar me resuelvo áAmet.... mas, qué es lo que digo? qué fáciles son los hechos gloriosos imaginados !;• mas qué penas ,qué desvelos cuesta al alma el practicarlos! Pero Acmet llega áeste puesto; no me vendas pasión mia , en ua lance tan estrecho. Sale Acmet. Pues un cuidado me trae á'este sitio tan ameno , podrás, bellísima Emira, decirme dónde hallar puedo átu hermana l Emir. Qué la quieres ? Acm. ^Hablarla ,es preciso empeño. E'w/r. Entre aquellos verdesrsírtos ha de estar :guárdete el cielo. . quiere irse. ''^, Acm. Yde esta suerte me dexas ? CEmir»
t8 Emir. Pues si ya te he satisfecho, qué quieres ? Acm. Ay dueño mío! •- este acaso es el postrero - lance en que logran mis"' ojos mirar ios tuyos serenos, ycon tanta sequedad me dexas sin el consuelo de manifestarte lino el amor que te profeso? pero qué es lo que en ti advierto? suspiras ,lloras ,ycallas ? Emir. Ah cobarde sufrimiento ! Acm. Podria lisongearme de interpretar tus extremos áfiTor de 'una pasión tan casta.... Emir. Ten el acento ,-* qué es lo que adviertes en mí para tanto atrevimiento ? Acm. Que suspiras ,yque lloras. Emir. Son equívocos extremos, yno debe interpretarlos quien no puede conocerlos; aprende otra vez Acmet , álisongearte menos ; no te. es dado penetrar ^ lo que se oculta en mi pecho ; la libertad de mi alnia {aunque» en duro cautiverio , sé conservar ,yvolver sin ruboraí patrio suelo-; de haberle dado esperanzas ,* áquien de sí tan soberbio presume tanto :esto baste: otra vez ádecir vuelvo , que entre aquellos verdes mirtos T ópoco distante de ellos, ^ mi hermana está :Dios te guarde: huyamos de tanto riesgo, que los peligros de amor solo se vencen huyendo. vase. Acm. Severidad increíble ! •mas pues no tiene remedio-, <y mueren mis esperanzas ' quando apenas florecieron , Ips cuidados de mi hermano sírvan al mío de objeto... sah Sel. pero Selim ,qué motivo te conduce ácia este puesto? Sel. Acaso te es importuna mi venida ,pero debo yo mismo hablar áNarsea. Acm. Te engañan tus pensamientos con mas libertad conmigo ’ desahogará su pecho. Sel. Acmet ,un rival jamás para confidente es bueno. Acm. Ono adviertes lo que dic^ hermano ,óestás creyendo ’ que hablas con otro. Sel. Contigo son todos mis sentimientos ; tú en el amor me compites. Acm. Yen qué fundas tus recelos? Sel. En que me dexa Narsea, yen que digiste tú mesmo que estabas de una cautiva cautivo ,rendido ,ypreso. Acm. Castigando esos agravios de mi amor-puro ysincero , fuera justicia el dexarté en tus dudas yrecelos ; pero como prepondera en mí el cariño fraterno , me allano ásatisfiicerte , yen este fixo supuesto , sabe que amante deEmira, de Narsea no me acuerdó " sino para respetarla. Estás, Selim ,satisfecho? Sel. No lo estoy ,pues que me queda el amargo sentimiento de haber de tí recelado , pero pues eres discreto , ymi situación conoces , que me perdones te ?ruego, lastimado de las ansias dolorosas que padezco. Acm. Ah !si en mi maño estuviera darte el alivio ! Sel. Agradezcotu voluntad ;pero dime si hablar áNarsea puedo. Acm. Si no me engaña la vija ^ ácia aquí viene :yo os dexo -
Ip porque podáis libremente tratar de vuestros sucesosvase. Sil. Ella viene ,yo me escondo oara sorprenderla átiempo de que no me pueda huir. Retirase. Sale Isars. Sin norte ,rumbo ,ni guia, luchando con mis deseos, de mí propia huir quisiera , por no contemplar el fiero estado áque me reduce del hado el in^ju-to ceño. Sale Sel. Permite prenda querida quo yo... Hars. Suspende el acento ; sé quanto decir me quieres , dentro de mí considero las quejas que ádarme vienes, mas satisfacerte intento : no me imagines mudable , pues si con rigor severo te traté ,fue por saber que tu padre estaba oyendo mi resolución ,que él mismo en tan riguroso aprieto me puso ;pero subsisten las conseqüencias que temo Sel. Esas ,ay dueño querido , son las que evitar deseo, ysupuesto que ya sé que vive el amor primero en tí con la misma fuerza , yo me parto ,sí ,me ausento menos infeliz ,pues sé la firmeza que te debo. Rars. Qué ,me dexas ? Sel. Si señora : de Amasia voy al gobierno , porque sé que si resisto te expongo al último riesgo: no podia resolverme mientras dudé de tu afecto , ypues constante te hallo solo á tu peligro atiendo. ^ars. Yquándo, ay triste! te ausentas? Sel. Dentro de pocos momentos. Solimán al fano, Y'o sin tí morir es fuerza : atodos los sentirrwentos pude resistir 'constante , mas sobrellevar no puedo la idea de tn partida , que en la ausencia ,sé por cierto, que acaba el amor mas fino ála eficacia del tiempo. Sel. bío así del mió presumas ; tú fuiste mi amor primero , ytú el último serás. Nars. Te obligarán los preceptos de tu padre ,ádar tu mano áotro mas felice dueño. Sel. Eso no ;no desconfies, que mientras tuviere aliento , si esposa no te consigo nadie reinará en mi pecho. Nars. No hay consuelo para mí! Sel. ypara mi puede haberlo? Nars. El corazón se me parte. SeL El mió todo en tí dexo. Nars. Murieron todas mis dichas. Sel. ymis placeres murieron. Nars. Ay mi bien I Sel. Ay prenda mia ! Sale Sol. Proseguid vuestros afectos, yternuras amorosas. Nars. Otro escollo, santos cielos ! Sel. Ay mas infelicidades I Nars. No gran Solimán ,te enojes de rodillas. con Selim ,si algún exceso le hace acreedor átus iras , y^o sola la culpa tengo , venga sobre mí el castigo. Sel. No señor ,yo le merezco , de rodillas. ypues hijo ,no te obligo , yamante fino te ofendo, siendo imposible cumplir con 'distantes extremos, matame señor ,yacaban de una vez tus sentimientos. Nars. En él debes conservar de tu solio el heredero , el amor de tus soldados , Vla esperanza del reyno; yen mí debes castigar C2su
2:0 su seducíon ,yámas de esto como hija de tu enemigo debes bibrar el acero contra mí, yquitas la causa v'-. yocasión de tanto yerro. ° SeL En mí executas el golpe si en ella le das primero ; ámí me es grata la muerte pues lográndola ,fallezco fiel átí ,•constante áella ^^ yquedáis los dos bien' puestos. 5o/. Alzad ,no soy tan cruel como temeis ;bien penetro el poder de las ''pasiones j yen las vuestras me intereso tanto ,que yo os aseguro qué‘"hasta el' último momento he de hacer que viváis juntos, pues rendido me confieso de tan noble competencia álos dignos sentimientos. 'üase. Sel. A'y de mí !la paz que muestra " ^nada me promete bueno. . Nars. yque resuelves ? Sel. Partir , *-yevitar, por esté medio tu peligro ,yaun el mió. Nars. Es muy prudente el acuerdo, pero cruel demasiado. Sel. Agran mal ,fuerte remedio. Nars. Dexame morir ,‘que así tendrán mis pesares puerto. Sel. Dexame vivir ausente , yconsérvame tu afecto , que la fortuna es instable, yacaso podrá ofrecernos ocasión de coronar nuestros amantes deseos. '' Nars. De mi constancia no dudes, pue*^ no caben en mi pecho debilidades comunes en los vulgares sujetos. Sel. ADios ,pues ,esposa mia. Nars ADios amoroso dueño. Sel. Acuérdate que me voy porque vivas. Nars. Yo me quedo solo ávivir de memoria ; pero ála ausencia la temo._ Sel. Qué sirve apartar los ojos, si mi corazón te dexo ? Nars. Guardarele como mío. Sel. Yo por él volver espero. Nars. Quiera el cielo sea pronto. Sel. Eso ha de decirlo el tiempo. Nars. ADios ,pues ,esposo mió. Sel. ADios amado embeleso. JORNADA TERCERA. Telón ,que por un lado representa ruinas antiguas cubiertas de yedra^ é-c. ypor el otro arboleda :sale Rus~ tan con un papel. Rust. Este es el último golpe que con cautelosa traza favorece mis intentos éideas de Roselana : diestra artificiosa mano áprecio de otro comprada, de Selim los caractéres ha imitado en esta carta ; que es móvil de mi intención, con tanta destreza ymaña, que nadie distinguir puede si es verdadera ,<5 si es falsa; ypuesto que por aquí Solimán al campo pasa , ádársela me resuelvo : pero la vista me -engaña, dél es el que aquí se acerca ; ánimo ,ambición tirana , que destruido Selim, no faltarán' nuevas trazas para perder ásu hermano, yesta idea efectuada me abriré camino áí soho de la grandeza Otomana. Sale Sol. Rustan ?( Rust. Señor? Sol. Há llevado , al campo ,' Acmet ,la esc Rust. No losé, señor invicto i aquí esperándote estaba , para darte una noticia ,| bien ápesar de mi alma ,
ai porqoe es muy triste ysensible. Dila ,pues que no me espantan desventuras ,pues estoy tan hecho ya átolerarlas. ^ust‘ Recorriendo iba ^señor, como mandaste las guardias, cuando vi que con un pliego salia desde la estancia de Selim, Muley, criado de svt mayor confianza; pregáintole ádonde va, yios acentos le embarga la turbación ,titubea, pidole me oe la carta, resiste ,yhuye, le alcanzo; pero con turia arrojada ie'díó ásí mismo la muerte sin que pudiese estorvarla; esta es la carta ;tomad. se la. da, Sol. Todos son sustos ,yansias. Lee. ATacmante ,Selim :Is'o creas ,señor ,que de ningún modo medo faltar dlo frometido :muchas ventajas pueden resultarnos de nuestra reciproca alianza ;si fa^^orece s mis designios ,coronaré dharsea, «ero no ^se pierda el tiempo ;el^ valor todo lo allana ,y mis intenciones mas por extenso te explicara Mu ley ,dquien envió con esta •Ala te guarde ,^c. Selim. Esto no tiene remedio; qué mas patente ,mas clara, puede ofrecerse ámis ojos su traición, ymi desgracia? Rustan amigo ,al momento dobla al Príncipe la guardia, éintímale ,que ni un punto de su propio quarto salga. Kust. Haráse como lo ordenas. ya se logró mi esperanza. vase. Sot. Loco estoy !Hijo traidor vívora cruel que matas áquien la vida le debes, ésta de fatigas tantas es la justa recompensa que de tu amor esperaba^ . Tú eres el que en otro tiempo de las paternas entrañas fuiste delicioso objeto í pues cómo ahora te infamas faltando ála fé debida aun padre ,yciego quebrantas de los fueros naturales la obligación mas sagrada? Sudad infelices oadres ,X en inspirarles las sanas máximas de las virtudes álos hijos que retratan vuestro ser ;con regocijo mirad como se adelantan, ypasan áopimos frutos las que eran flores tempranas; complaceos ,alegraos de ver tan bien empleadas las cuidadosas tareas ' del afan de la crianza, que luego una pasión loca, una abrasadora llama, un ciego amor ,fixo escollo de la juventud incauta, deshace en solo un momento las mas justas esperanzas: con mucha razón temía tan rigurosa borrasca; mas vivo yo que he de dar un exemplo átoda el Asia que eternice en las edades el tesón de mi venganza: sale M-ahomad. pero Mahomad ? Mah. Señor, lleno de penas amargas, poseído del dolor, de la indignación ,ysaña, vengo átu augusta presencia. Sol. Qué ^novedad impensada produce en tí esos afectos? Mah. Oye ,señor ,ysabrasla; viendo en este mismo instante áRustan doblar la guardia del Príncipe ,los soldados, que como sabes ,le aman ciegamente, tei'ne<'osos de alguna acción ,que contraría pudiera ser ásu vida. de
22 de Selím el nombre aclaman, yen confusos esquadrones todos se ponen en arma, Sol. No temas ,pocos instantes les durari esa arrogancia, yIes entregaré áSelim; pero muerto. Mah. Mas si tardas, señor ,nada remediamos, porque la milicia:;- : Sol. Calla Mahomad ;toma este anillo, yen mi nombre sin tardanza, haz que den muerte al traidor que su mismo ser agravia. Mah. Lográronse mis ide'as, ypues asi asegurada la vida de Selim queda, ; . nada ámi dicha le falta. ^vase. Sol. Si el determinar la muerte de un hombre común ,le causa tanta lástima ypiedad áun generoso Monarca, yo que padre ,yJuez áun tiempo en la precisión tirana me veo de castigar ydestruir de mi alma la porción mas amorosa en un hijo que adoraba, qué penas ,qué sentimientos qué fatigas ,yqué ansias no reuniré en mi pecho^ Mas si Rustan me en.gáñara^ éhiciese determinarme álo que nunca pensaba, qué fuera entonces de mí? Dura insoportable carga seria entonces la vida para mí; me atormentaran las imágenes mas tristes, ylas fatigas tiranas que causa el remordimiento: jamás de mí se apartaran el desconsuelo, el horror, yla aflicción mas amarga. Mas acaso este es el punto en que de mortales ansias rodeado ,el hijo espira; yél triste espíritu exhala; amis ojos se presenta su imagen ,yérta la barba, espeluzado el cabello, arroyos de sangre bañan su desfigurado cuerpo, me reprehende ,me amenaza con torvos ojos me mira, ycon sanguinosa planta por todas partes me sigue; dexame cruel fantasma, dexame horroroso espectro, no tomes de mí venganza; Rustan, Mahomad ,Acmet, amigos :::- qué es lo que pasa por mí ?Es posible que tanto una aprehensión me acobarda Justificado el delito de Selim con pruebas tantas pudiera desentenderme de castigarle? La santa justicia se ofenderia, ypues debo conservarla siempre ilesa ,siempre pura, áfuer de recto Monarca, muera Selim ,yen mi pecho callen las voces villanas de una piedad indiscreta, de una compasión bastarda, yvivan siempre inmortales mi rectitud ymi fama. Salón corto ,que representa la rítanda de Selim :éste en ella. Sel. Paterna heredad fecunda, rustico sencillo labra, ><• bañando el torcido surco con el sudor de la cara; la siembra en fin ,la cultiva, yquando en mieses doradas fruto sazonado ofrece, se viste de nubes pardas 4a esfera ,del negro seno con irresistible saña, rayos ypiedras aborta que talando la campaña destruyen en un momento del labrador la esperanza; asi yo ,un bien que quería,
23 cultivé con toda el alma, yquando de mis cuidados Ja recompens ^esperaba, malogró todas mis dichas la piedra de mi desgracia, trocando adolor acerbo las glorias imaginadas, que en un momento se pierde lo que en años se preparan nada que esperar me queda, pues quando partir pensaba por cortar las conseqüencias fatales premeditadas, con órdenes de mi padre me arresta en mi propia estancia el vil Rustan, cuyo pecho es alvergue de la infamia. Nada que esperar me queda, vuelvo ádecir ,yes extraña x satisfacción para un triste, pues perdida la esperanza, la muerte sola que resta, en vez de asustar alhaga. ^ale Mah. Selim ?• íí/. Mahomad ,tú aquí ?... pero alterado te hallas; el decreto de mi muerte sin duda intimar te mandan; no tengas reparo alguno si es asi ,dimelo ,acaba; íi perdí el temor ála pena, lCon que no me asusta nada. W-ih. La execucion rigurosa j fue ámi dirección fiada, inías yo la solicité: Sí ;sabiendo que estaba ^1 cuidado de Rustan prisión encomendada, ^cgo te di por perdido, ycon cautelosa traza presenté áSolimán Ungiendo que el campo en arma ^odo por tí estaba puesto; tan fuertes circunstancias, hiendo tu padre el peligro Stic re dé en secreto manda tmuerte ,me da su anillo. que presentado ála guardia, me franquea el paso ,yvengo ásubstraerte á¡a saña éindignación de tu padre; las numerosas esqnadras que re siguieron áPersia, ydel Tigris acampadas se hallan ála verde margen, te darán refugio ;salva tu vida que es lo primero, mira que si lo dilatas, los dos ,señor ,nos perdemos. Sel. Si tú con nobleza tanta te expones por mí ,me quitas el medio que me preparas. Mah. Cómo ? Sel. Quando de mi vida llegue áextenderse la fama, la cólera de mi padre sobre tí es fuerza recaigar yseria yo tan vil que asi tu amistad pagara ? Mah. Tan raras delicadezas son por ahora escusadas: tiempo habrá para que yo pueda atender ámi causa. Sel. Es verdad ;pero otro escollo mas poderoso contrasta nuestros intentos. Mah. Quál es? Sel. La infeliz ,la desdichada Narsea ,en cuya inocencia será fuerza que recaiga la cólera de mi padre quando sepa que está salva mi vida. Mah. Pero sabiendo que las huestes Otomanas tanto ,señor ,te veneran, no ha de propasarse ánada que te exaspere ,al mirar que con defensa te hallas; yen fin ,el tiempo yla vida todo lo vencen yallanan. Sel. Vamos pues ,pero será para dar átodo el Asia, la mas relevante prueba de que áSelim acompañan, cí
^4 el honór ,la providad, la inocencia ,yla constancia; yque obediente ysumiso áun padre jque con tirana impiedad busca su muerte, con noble ternura ama, yque huyendo sus violencias no dexa de respetarlas. Pero pues la noche crece, ylas sombras nos amparan, no he de salir de Palacio sin que dexe consolada en sus males áNarsea. Mak. Advierte ,señor ,repara:;- SeL Tienes valor? Mah. Eso dudas? Sel. Por General de las armas no tienes el paso franco aun hasta el mismo Monarca? Mah. No hay duda alguna. Sel. No están nuestras huestes acampadas álas orillas del Tigris, que el Real Palacio baña? Mah. Es cierto. Sel. Pues sigueme, que antes que amanezca el alva, para todo queda tiempo, ysiempre tenemos franca la retirada ,supuesto que tus preceptos las guardias han de obedecer rendidas. Mah. Ysi tu padre::- Sel. No tantas dificultades me pongas, que ya ámorir arrestada mi voluntad ,he de ver áNarsea conso'ada, que la tendrá mi destino llena de penas tiranas. Mah. Vista tu resolución ya no te replico nada, que con morir átu lado he cumplido con mi fama. Sel, Vamos Mahomad: fortuna, mi resolución ampara, seme una vez favorable pues me fuiste adversa tantas. -vAiue. Salón largo :sale SolimaH. Sol. Precipitado yconfuso tanto mi dolor me arrastra, que indistintamente cruzo de Palacio las estancias, sin encontrar un momento de reposo ,pues las ansias que sufro ,mi corazón devoran ydespedazan: la imagen del tierno hijo ni un solo instante se aparta de mi memoria ;ypor mas que tengo justificadas de sus traidoras ideas las indignas circunstancias, no puedo encontrar reposo. sale Narsea. Pero Narsea. Nars. Atus plantas llena de penas me trae el dolor que me maltrata; sí acaso ,señor ,si acaso una miserable esclava merece tu compasión, tenia de mí. Sol. Ay ,que me hallas en situación tan penosa, que las angustias tiranas de que haces ostentación, con las mias no se igualan. Nars. Ah !si en mi mano estuvieri gran Solimán aliviarlas! Pero pues soy el origen, yaunque inocente ,la causa primera de los disgustos que del amor te separan de Selim;::- Sol. No me le nombres, Narsea ,porque traspasan con el puñal mas agudo mis amorosas entrañas. Nars. Tanto, señor, te enagena el odio ,tanto te arrastra esta funesta pasión que hasta su nombre Sol. No el odio, el amor despliega todas sus ah me hace aborrecer su nomo • te agra^i^' qoe ahoi^ T J 'i '] ( i í? re ii k
f^asr. Pues siendo ahora el amor el que ul corazón te habla, escucha ,Señor ,deí mió la resoiucion hidalga: Vuelve áunirte con el hijo que tan tiernamente amabas; si de tí le enagenaron mis gracias, ómis desgracias diré mejor ,todavia no es incurablela llagar Dame ,Solimán ,licencia para volver ámi pátria; tú mismo me la ofreciste si acaso le abandonaba; ya le dexo ,ysi recelas que no puede la distancia ser suficiente áextinguir el ardor de nuestras almas, yo renuncio desde ahora promesas que autorizaban mis derechos ásu mano, ypor jas esferas altas, por quanto hay mas respetable en las religiosas, almas, afirmo, protexto, yjuro, que nunca al trono del Asia siendo esposa de Selim, aspirare por mas.... Sel. Calla, calla por piedad, Narsea; penas ápenas no añadas: 2qué mal tiempo ,.Señora,^ con heróyca constancia, Ote obligas con las finezas siendo imposible lograrlasi ^^rs. Cómo? Como ya Selim:!:-» Qué?::- ,?'• No vive. Suerte infausta! Quién le ha muerto? ^_-M¡ justicia. ‘Tú justiciaf No :te engañas; ^ambición ,el vil recelo úe que reynar deseaba, )envidia de sus victorias las verdaderas causas Su muerte ;tú eres padre? En las ásperas montanas, en las selvas mas fragos-is donde los rayos no alcanzan del Sol ,las fieras mas fieras atroces ysanguinarias, quándo han cebado en sus hijos su voracidad extraña? Qué te hizo aquel inocente? Quándo aquella ilustre alma no fue generoso centro de las virtudes mas altas? Si mi amor era tu ofensa por qué en mi no executabas las iras endurecidas de tu crueldad tirana? Alo menos de esta suerte tu propio ser no infamáras; si temías que átu solio aspirase ,no reparas que le era fácil ,supuesto que la milicia le amaba tanto que su voluntad era el móvil de las armas? Pero sumiso ,yatento ála obligación sagrada que el amor filial impone, átu crueldad villana, solo opuso el rendimiento, yla humildad, qué mas clara prueba de su lealtad? Pero las crueles almas que la ambición solo escuchan, siempre desasosegadas, de todo forman sospechas, yla vil desconfianza, como verdades les pinta lo que solo es sombra vana: así es la tuya ;mas teme el castigo que prepara átan horrible atentado de los cielos la venganza: serás odio de la tierra, yabominable tu fama en quanto de polo ápolo calienta del Sol la llama: agudos remordimientos despedazarán tu alma, yvivirán en tu pecho Dlas
Sol. Tu Acmet, también con' Emlra quiero que tus dichas hagas seguras ,.dale la mano. Acm. Ycon ella vida ,yalma. ^mir. Con la misma correspondo. Sel. Pues por no quedar en nada por deber ámi nobleza, otra merced que me bagas te ruego ;vé allí de Rustan 3a persona aprisionada, Le ffesentan. yo conozco que no es digno de perdón ,pero.... Sol. Selim ,faltara ála inviolable justicia ^^ué es de los imperios bas^ perdoü^doie ;llevadle_,i yprecio de sus infamias " cuello. MmsPí Ambiciones^ mi ejemplo temed ,yos de escarmiento mi desar’ri-, - Llevánle. ^' Sol, Sea todo regocijo en este dia ,ymañana de Cofístantinopla tome la vuelta el campo ,yel Ask tan venturosos enlaces celebre regocijada; Mahomad mi gran Visir será porque asi premiada se mire su lealtad; ypues que ya nada falta volvámonos áPalacio, Mah. Pero vuestro nombre aplaudan todos, diciendo conmigo... Todos. Que para dicha del Asia vivan los Príncipes nuestros, felices, edades largas. FIN. ^e^liard mla Librería de Cerro ^calle de Cedaceros 5ye» s^ pmsto ^caille de Alcalá 5se venden todas las Comedías i^evas yTragedias 5Comedias antiguas ^Autos Saynetes^ Entremeses yTonadillas, Por docenas áprecios equitativos.