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R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN Agradecimientos Cualquier trabajo de Tesis Doctoral no puede materializarse sin la ayuda de muchas personas involucradas en el proyecto por una razón u otra. Desde el personal administrativo, del que a veces sólo se conoce la voz o su correo electrónico, hasta los familiares más cercanos. Quiero agradecer profundamente a los directores de la Tesis, Alfonso Jiménez Martín y Juan Carlos Gómez de Cózar, sobre todo por su paciencia, sus consejos, y su generosidad al depositar en mis manos un reto tan interesante y tan complejo al mismo tiempo como este estudio. A Alfonso, gracias por ayudarme a formar parte de las actividades y del variopinto grupo de investigadores que han considerado la Catedral de Sevilla como el bien más preciado, siempre vivo, aunque sólo sea, aparentemente, una “Montaña Hueca”. Y también por tu herencia, en forma de anécdotas, comentarios, conferencias, publicaciones y modos de ver y actuar sobre el patrimonio construido. A Juan Carlos, gracias también por estar ahí, por servir de apoyo incluso cuando la forma de hacer las cosas no fuese la más adecuada. Y también por compartir las líneas de investigación en las que trabajas y que tanto aportan en investigaciones de este tipo. Al Profesor Francisco Pinto, del Departamento de Expresión Gráfica Arquitectónica de la US, por involucrarme en las acciones del grupo de investigación HUM-799: Estrategias de Conocimiento Patrimonial de la Universidad de Sevilla, entre ellas el proyecto I+D MODIGCONPA financiado por el Ministerio de Cultura de España; por el interés mostrado en los avances de la investigación y su ofrecimiento como tutor del proyecto y por compartir los resultados de su labor profesional e investigadora. Al profesor Ángel Luis León Rodríguez, del Departamento de Construcciones Arquitectónicas I de la US, por introducirme en el mundo de la Termografía Infrarroja, asesorarme en las cuestiones que le he ido planteando y prestarme el instrumental para realizar las inspecciones. A Débora Serrano e Israel Brioso, directores de Arquiges Peritaciones, S.L., por poner los medios necesarios para mi formación como Técnico Termógrafo certificado por el ITC y también por prestarme desinteresadamente sus equipos para las inspecciones termográficas. Al arquitecto e investigador Arturo Zaragozá Catalán, por su atención cuando visité Valencia para recabar información para la tesis, por introducirme en los aspectos del que ha bautizado como “gótico mediterráneo” y por la cesión de datos y publicaciones relacionados con el mismo. Al profesor Roque Angulo Fornos del Departamento de Expresión Gráfica Arquitectónica de la US por mostrarme los diversos procedimientos y el uso de programas de generación de modelos en 3 A la profesora Reyes Rodríguez y a Lidia Molina, del Laboratorio del departamento de Construcciones Arquitectónicas I, por su asesoramiento técnico, cesión de espacios y uso de maquinaria para la elaboración del ensayo de Rotura de piedra saturada de la Catedral de Sevilla. A la profesora Rosario Villegas Sánchez, del Departamento de Ingeniería Química y Ambiental de la US, por su atención y la cesión de muestras y asesoramiento técnico en la elaboración del ensayo de Rotura de piedra saturada de la Catedral de Sevilla. A todos los conocidos, compañeros y amigos que han apoyado y animado la investigación y me han informado de cualquier cosa que les ha parecido relevante al respecto. Gracias, Quino, Pilar, Rafael, Manolo, José María, Juan Clemente, ...
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN Al ministerio de Educación durante el período 2008-2012 por financiar mi formación docente y labor investigadora dentro del marco de esta investigación, al concederme la Beca FPU de Formación de Profesorado Universitario. Al personal de Administración y Servicios del Departamento de Expresión Gráfica Arquitectónica, del Servicio de Doctorado e Investigación y del Programa de Postgrado de la US por su disposición siempre atenta y la resolución siempre satisfactoria de los inconvenientes administrativos que han surgido en este tiempo. Gracias también a mis padres por su apoyo incondicional aún cuando no estuviesen de acuerdo con algunas situaciones. Y a Montse e Hiniesta por ayudarme a sacar tiempo cuidando a mi peque. Y, sobre todo, a Juan Carlos, a África y a mi peque, Irene, por los silencios prolongados y el tiempo no compartido. Sevilla, 9 de Diciembre de 2015.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN ÍNDICE | 1 ÍNDICE 1. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA. ____________________________________________ 5 1.1. Objeto de estudio. 1.2. Ámbito espacio-temporal. 1.3. Objetivo principal. 1.4. Objetivos secundarios. 1.5. Metodología y fuentes para la investigación. 2. ESTADO DE LA CUESTIÓN. ________________________________________________ 10 2.1. LA CONSTRUCCIÓN DE AZOTEAS EN LOS TEMPLOS MEDIEVALES (S.XIII-S.XVI). 2.1.1. Antecedentes. ESPACIO, FUNCIÓN Y FORMA DE LAS AZOTEAS DESDE LA ANTIGÜEDAD A LA EDAD MEDIA. MATERIALES Y SISTEMAS CONSTRUCTIVOS DE LA ANTIGÜEDAD A LA EDAD MEDIA. TIPOS DE AZOTEAS Y CUBIERTAS TRASDOSADAS EN LA EDAD MEDIA. 2.1.2. Identificación y análisis de templos: hacia una delimitación espaciotemporal.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN ÍNDICE | 2 A) El sur de Europa. CHIPRE. LAS MEZQUITAS QUE FUERON IGLESIAS. Famagusta. - Mezquita Lala Mustafa Pasha, antes Catedral de San Nicolás. - La Iglesia de San Jorge de los Griegos. - Mezquita de Koka Sinan Pasha, antes Iglesia de San Pedro y San Pablo. Nicosia. - La Mezquita Selimiya, antes Catedral de Santa Sofía. FRANCIA. UN CASO SINGULAR. Narbonne. - La Catedral de San Justo y Pastor. PENÍNSULA IBÉRICA LA CORONA DE ARAGÓN: LOS TEMPLOS DEL GÓTICO MEDITERRÁNEO. Barcelona. - Catedral. - Santa María del Mar. - Santa María Del Pi. - Santos Justo Y Pastor. Tortosa (Tarragona). - Catedral de Santa María. Burriana (Castellón). - Iglesia Arciprestal. Valencia. - Catedral. - Capilla de los Reyes del Convento de Santo Domingo. - Iglesia Del Convento De La Trinidad. Orihuela (Alicante). - Catedral. - Parroquia de Santiago. Jávea (Alicante). - Iglesia de San Bartolomé. Palma de Mallorca (Baleares) - Catedral de Santa María. Ciutadella, Menorca (Baleares). - Catedral. EL REINO DE PORTUGAL. Coimbra. - Catedral vieja. Guarda. - Catedral Batalha. - Monasterio. Évora - Catedral
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN ÍNDICE | 3 EL REINO DE SEVILLA: UN ANTES Y UN DESPUÉS DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA CATEDRAL. Aroche (Huelva) - Parroquial de la Asunción. Aracena (Huelva) (DUDA) - Prioral del Castillo. Trigueros (Huelva) - San Antón de los Templarios. Zufre (Huelva) - Inmaculada Concepción. Sevilla. - Santa Ana de Triana. - Catedral de Santa María. - Cabeceras de iglesias Parroquiales. Lebrija (Sevilla). - Santa María de la Oliva. Huévar (Sevilla). - Nuestra Señora de la Asunción. Carmona (Sevilla). - Iglesia de Santa María. Utrera (Sevilla). - Iglesia de Santiago. - Iglesia de Santa María de Mesa. Morón de la Frontera (Sevilla). - Iglesia de San Miguel. Arcos de la Frontera (Cádiz). - Iglesia de Santa María de la Asunción. - Iglesia de San Pedro. Jerez de la Frontera (Cádiz). - Iglesia de San Miguel. - Iglesia de San Marcos. - Iglesia de San Mateo. - Iglesia de Santiago. El Puerto de Santa María (Cádiz). - Prioral Medina Sidonia (Cádiz). - Santa María Coronada. Vejer de la Frontera (Cádiz). - Iglesia del Divino Salvador. Tarifa(Cádiz). - Iglesia de San Mateo. ANDALUCÍA Y CANARIAS: OTROS TEMPLOS SINGULARES. Las Palmas de Gran Canaria. - Catedral de Santa Ana. Almería. - Catedral de la Encarnación. B) Nueva España. 2.1.3. Conclusiones parciales.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN ÍNDICE | 4 2.2. LA CONSERVACIÓN DE LAS AZOTEAS MEDIEVALES: CARACTERIZACIÓN, PROBLEMÁTICA Y SOLUCIONES. 2.2.1. Estudio de casos. 2.2.2. Conclusiones parciales. 3. PROPUESTA DE PROCEDIMIENTO PARA LA MONITORIZACIÓN DE HUMEDADES DE BÓVEDAS Y CUBIERTAS EN TEMPLOS MEDIEVALES CON AZOTEAS. ______________ 114 3.1. OBJETIVOS DEL PROCEDIMIENTO 3.2. METODOLOGÍA 3.2.1. FASE 1. Toma de datos (I). Procedimiento y representación gráfica. 3.2.2. FASE 2. Toma de datos (II). Inspección mediante Termografía Infrarroja: procedimiento y representación gráfica. 3.2.3. FASE 3: Análisis y diagnósticos cualitativos. 3.2.4. FASE 4: Plan de Seguimiento. 3.3. CONCLUSIONES PARCIALES. 4. APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA. ________ 120 4.1. FASE 1. Toma de datos (I). Las cubiertas de la Catedral. 4.2. FASE 2. Toma de datos (II). Inspección mediante Termografía Infrarroja. 4.3. FASE 3: Análisis y diagnósticos cualitativos. 4.4. FASE 4: Propuesta de plan de Seguimiento. 4.5. CONCLUSIONES PARCIALES 5. CONCLUSIONES. _______________________________________________________ 193 6. LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN. ______________________________________________ 195 7. BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS. ____________________________________________ 196 8. ANEXO DOCUMENTAL. __________________________________________________ 206 8.1. Cronograma de Templos medievales con azoteas o bóvedas trasdosadas. 8.2. Tabla de ensayo experimental de Rotura a Compresión Simple en función del porcentaje de saturación de la piedra de las canteras del Cerro de San Cristóbal en El Puerto de Santa María, Cádiz. 8.3. Plano de Cubiertas de la Catedral de Sevilla con superposición de imágenes ortogonales. 8.4. Plano de Cubiertas de la Catedral de Sevilla con superposición de mapa termográfico en estación seca (verano 2014). 8.5. Plano de Cubiertas de la Catedral de Sevilla con superposición de mapa termográfico en estación húmeda (Otoño 2015). 8.6. Mapa de síntesis de información gráfica de la monitorización anual de las humedades sobre Plano de Cubiertas de la Catedral de Sevilla con análisis de sistemas de evacuación de aguas pluviales. 8.7. Mapa de identificación de puntos de control para el programa de seguimiento de la evolución de humedades sobre Plano de Cubiertas de la Catedral de Sevilla con análisis de sistemas de evacuación de aguas pluviales. 8.8. Modelo de representación de mapa termográfico en 3D de la bóveda del cimborrio de la Catedral de Sevilla. [archivo digital].
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 1_INTRODUCCIÓN. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA| 4 1. INTRODUCCIÓN. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA. El presente trabajo se integra en varias líneas de trabajo que vienen desarrollando los directores de la Tesis y sus respectivos grupos de Investigación desde hace tiempo. Éstas parten de la hipótesis de que “es posible una convergencia operativa de los distintos campos de conocimiento, tradicionalmente dispersos e inarticulados, que inciden sobre el patrimonio arquitectónico (información documental, arqueológica, arquitectónica, visual, analítica, constructiva, económica, ...). Dicha acción permite la determinación de los valores histórico-artístico-tecnológico-semántico de la arquitectura, optimizando la toma de decisiones en relación con dicho patrimonio en cuanto a su protección y difusión” (Memoria del grupo de investigación PAIDI-HUM-799 Estrategias de Conocimiento Patrimonial, de la Universidad de Sevilla, del que formo parte). En este caso, la Tesis pretende profundizar en uno de de estos campos de conocimiento, incorporando premisas y poniendo de manifiesto cuestiones basadas en algunas de las líneas de investigación y trabajo profesional del profesor Gómez de Cózar: cómo, durante la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna, “el uso de ciertas geometrías potenciaron las propiedades de los materiales, conformando formas estables y resistentes con una ligereza nunca alcanzada en obras de fábrica”. El aspecto que aquí se trata es el análisis de las consecuencias de la acción más importante a la que se ven sometidas, la influencia del paso del tiempo, que provoca el desgaste de dichas geometrías, con idea de establecer protocolos útiles y eficaces para la inspección, intervención y/o mantenimiento. 1.1 OBJETO DE ESTUDIO El objeto concreto de estudio de este trabajo de Tesis son las cubiertas de los templos medievales resueltas mediante azoteas o trasdosados en el Sur de Europa, solución particular que fue posible gracias a, fundamentalmente, la climatología, el comportamiento sísmico del ámbito geográfico donde se utiliza, la disponibilidad y acceso a las materias primas necesarias y la integración de culturas y tradiciones constructivas heredadas presentes en todo el arco del mar Mediterráneo que se ponen de manifiesto con el desarrollo de las diversas etapas de la Reconquista en la Península Ibérica. Tal fue la influencia de esta solución y su fácil integración en el modo de trazar y construir las bóvedas del interior, que se empleó también con profusión en Nueva España y otros territorios del continente americano durante el proceso de colonización y cristianización del mismo (GÓMEZ DE CÓZAR y VADILLO ROJAS 2014). Constructivamente, el uso de azoteas como sistema de cobertura de templos medievales constituye una diferencia respecto a los modelos del gótico del centro-norte de Europa o del norte de España, en los que existe una clara diferenciación entre los elementos TECHO y CUBIERTA. Según el profesor Gómez de Cózar: “Desde el punto de vista de envolventes, el techo sería la hoja interior y la cubierta la hoja exterior en el caso de existir una cámara de aire entre ambos elementos (envolventes concéntricas). En el caso de azoteas estaríamos ante una situación de envolventes tangentes, en donde un elemento se dispone sobre el otro sin que aparezca ningún tipo de cámara entre ambos. En la búsqueda de posibilidades existen casos en donde a la vez se producen soluciones concéntricas y tangentes que son interesantes de analizar (...)” (GÓMEZ DE CÓZAR 2008: 58). Esta diferenciación de elementos es utilizada en las cubiertas resueltas con armaduras de madera, en donde es posible distinguirla del techo (bien de madera o de piedra), sobre todo en cuanto a su función y comportamiento mecánico: el techo sería aquel elemento arquitectónico superficial que resuelve el límite superior de un espacio, al que sólo se le exige resistir su propio peso, mientras que la cubierta es el sistema arquitectónico que resuelve el contacto con el ambiente exterior, asumiendo así las cargas debidas a acciones externas (viento, nieve,...) y resolución de la evacuación de aguas pluviales. Cuando ésta es una azotea (bóveda de piedra + relleno + solería, o
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 1_INTRODUCCIÓN. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA| 5 bien, bóveda + revestimiento cerámico), el diseño constructivo y su resolución debe tener en cuenta aquellos factores antes mencionados que tienen que ver precisamente con esa protección frente al ambiente exterior, con el objeto de hacer que el edificio perdure en el tiempo sin menoscabar sus cualidades de seguridad, estabilidad y habitabilidad (GÓMEZ DE CÓZAR 2008: 58- 60). Esta solución de la envolvente superior del edificio, que influye en su comportamiento higrotérmico, constructivo, funcional y, también, cultural, provoca que sea frecuente en la actualidad enfrentarse a problemas de conservación o uso, derivados de un mal diseño, resolución o falta de previsión o mantenimiento, generados desde sus inicios o durante las diversas etapas constructivas o de reformas de cada caso concreto. De cara a trabajos de conservación o intervención en estas edificaciones, se genera la necesidad de un protocolo específico para el análisis y diagnóstico de su estado, de forma que pueda ofrecerse una solución que vaya más allá de una mera actuación de emergencia con vocación de permanencia, y derive en respuestas integrales eficaces y eficientes. 1.2 ÁMBITO ESPACIO-TEMPORAL La Tesis Doctoral que se presenta tiene como contexto espacio-temporal principal la Edad Media y transición a la Edad Moderna en el Mediterráneo (s. XIII-SXVI), que profundiza e introduce nuevos conceptos y/o aplicaciones a lo expuesto en el Trabajo Fin de Máster presentado en marzo de 2009 (BENÍTEZ BODES 2009) dentro de las acciones formativas del Master de Arquitectura y Patrimonio (MARPH) del programa de doctorado en Arquitectura de la Universidad de Sevilla (curso 07/08). Dicho trabajo se circunscribía al Reino de Sevilla, ampliando ahora dicho ámbito geográfico de referencia al sur de Europa. Se introducen también cuestiones relativas a diversos estudios del ámbito de América Central, donde también se aplica este sistema, fruto del trasvase humano y cultural que se produjo tras el Descubrimiento. Esta delimitación se ha puesto de manifiesto durante el proceso de búsqueda e identificación de casos. 1.3 OBJETIVO PRINCIPAL. El objetivo principal de la investigación consiste en generar y validar un protocolo de análisis mediante técnicas no destructivas (N.D.T. en sus siglas en inglés) de inspección visual y termografía infrarroja, apoyado en una labor de producción gráfica propia y basado en el modelo de la Catedral de Sevilla, que permite obtener y procesar la información necesaria para proceder a la planificación de las labores de conservación y/o intervención en las cubiertas de edificios de este tipo, tras su inventario, localización y caracterización. Se parte de la hipótesis de que los edificios inventariados tienen características arquitectónicas y/o constructivas comunes, y es probable que los problemas que presenten en la actualidad sean similares. Así, se pueden encontrar propuestas de metodología de diagnosis del estado de conservación y/o lesiones, así como de mantenimiento, reparación y/o intervención aplicables a la mayoría de los ejemplos, aunque sin olvidar nunca las singularidades inherentes y contextuales de cada edificio.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 12 Versión 2 del cuadro de la Torre de Babel. P. Brueghel (s.XVI). Las medinas islámicas constituyen otro ejemplo, con una mayor complejidad, en donde entra a formar parte la componente urbana, siendo las azoteas también lugares de desahogo y relación social. Aquellas que se sitúan en las mezquitas ofrecen espacios adicionales para acoger a las multitudes que acuden a la oración (rituales religiosos). Azotea del mexuar. Tetuán (Marruecos). Por último, cabe destacar su aplicación en la arquitectura militar. la necesidad de protección frente a las hostilidades de enemigos externos (otros reinos o culturas) o internos (estamentos sociales, reinos vecinos de una misma nación, etc), hacía necesario disponer de superficies transitables elevadas en fortificaciones, castillos, alcázares, torres, en los enclaves estratégicos del territorio y las poblaciones. No se trata de una cuestión banal en este trabajo, pues, más allá de cuestiones estilísticas, son varios los ejemplos que se analizarán más adelante que corresponden a templos que, por su fecha de construcción, enclave y situación político-económica y religiosa, se construyeron con intención defensiva y, precisamente, sus cubiertas son o eran planas.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 13 MATERIALES Y SISTEMAS CONSTRUCTIVOS DE LA ANTIGÜEDAD A LA EDAD MEDIA. En un principio, los materiales utilizados para la construcción de cubiertas planas se extraían en las proximidades del edificio, sin excesiva complejidad en las técnicas de manipulación, esto es, palmera, caña o madera, con acabado de tierras arcillosas, para la impermeabilización. Es, por ejemplo, el caso de un sistema tradicional, en proceso de desaparición, utilizado en la Alpujarra Granadina llamada "launa", una arcilla pizarrosa que cuando se humedece se vuelve impermeable. Poco a poco, la capa de tierra va sustituyéndose por pavimentos de piedra o cerámica, aligerando la estructura (ya que para que la capa de arcilla impermeable funcione es necesario que tenga un grosor considerable), pero empeorando el aislamiento (TRUJILLO 2002). Esta evolución va ligada al desarrollo de las técnicas de extracción, transporte y acopio de dichos materiales, destacando la Edad Media como momento clave del mismo. Comienza entonces un proceso de búsqueda de un sistema que permita tener una cubierta plana que funcione y, al mismo tiempo, sea ligera, impermeable y relativamente fácil de construir con los conocimientos técnicos de cada momento. En la Edad Media, la construcción abovedada o cupuliforme, empleando materiales como la piedra, el hormigón, cemento y ladrillo, era complicado compaginarlo con la necesidad de una cubierta plana al exterior sin pesados rellenos. De ahí que se apliquen para la construcción de los mismos técnicas de aligeramiento, que irán evolucionando con el tiempo. La más extendida fue el relleno de alcatifa cerámica (del árabe /al-qtif/: broza o relleno que, para allanar, se echa en el suelo antes de enlosarlo o enladrillarlo, o sobre el techo para tejar), o “loza quebrada”, por tratarse de vasijas que se habían roto durante su proceso de elaboración o manipulación o ya no se podían reutilizar para otros fines. Esta técnica fue muy frecuente y alabada por generaciones posteriores con comentarios como el de L. B. Alberti en el Libro III de De Re Aedificatoria (ALBERTI 1452): “Hacen bien quienes, para aliviar la carga, colocaron por toda la superficie de las caderas vasijas de agua vacías, rajadas y boca abajo, para que no aumenten de peso por la humedad allí recogida, y echaron encima conglomerado de piedra muy ligera pero resistente”. O las anotaciones de Leonardo Da Vinci en sus Cuadernos (H. ANNA SUH 2015) desde un punto de vista estético: “Nunca queda bien que se vean los tejados de una iglesia; es mejor que sean planos y que el agua caiga por unos canalones en el friso.” Según el arqueólogo Álvaro Jiménez Sancho (JIMÉNEZ SANCHO 2000), la utilización de vasijas en rellenos en la construcción se conoce desde el Imperio romano (opus doliarium), aunque entonces se usaba para aligerar el opus caementicium en bóvedas, tal como se observa en el circo de Majencio (Roma) o, como un caso muy singular, en la Casa de la Exedra (Itálica, Sevilla). Aun así, aunque el fundamento es el mismo, no parece existir una relación directa con los rellenos de bóvedas medievales, siendo sólo el reflejo de la existencia de una larga tradición mediterránea de uso de recipientes cerámicos como reaprovechamiento de material en bóvedas y cúpulas, la cual es heredera del uso de ánforas en cimentaciones en proyectos de construcción sobre terrenos pantanosos y, posteriormente, como rellenos de muros con la intención de ahorrar material.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 14 Lynne C. Lancaster (LANCASTER 2005) así lo corrobora en el capítulo de su publicación titulado “Anphoras in vault”, al advertir de la confusión entre la técnica de reutilizar ánforas en el interior de las bóvedas como aprovechamiento y ahorro de otros materiales, con la de fabricar ánforas específicamente para el relleno y, por tanto, aligeramiento de las mismas. Derecha: Mausoleo de Helena “Tor Pignattara” (330-326 A.C.). Izquierda: Diagramas de técnicas de cimentaciones en proyectos de construcción sobre terrenos pantanosos. Igualmente curioso es el caso en el Imperio Bizantino de la bóveda de la iglesia de San Vital de Rávena, consagrada por Justiniano en el año 547 D.C. (ORTEGA ANDRADE 1993). Dicha bóveda se realizó mediante anforillas de aligeramiento “enchufadas” conformando hiladas horizontales que desarrollan una sola hilada en espiral que arranca en el soporte de la misma hasta la clave. El uso de tubos cerámicos huecos era frecuente en Roma y en Rávena, usado también en el Mausoleo de Gala Placidia. Derecha: San Vital de Rávena (526-547 D.C.). Izquierda: Diagramas de técnicas de cimentaciones en proyectos de construcción sobre terrenos pantanosos. De nuevo en la Edad Media, y, concretamente en el ámbito mediterráneo, se produce una inserción de las novedades formales y técnicas góticas del centro-norte de Europa mezclándose de forma casi natural con las fuertemente arraigadas tradiciones constructivas locales previas a su llegada. Los estudios de Zaragoza Catalán (ZARAGOZÁ CATALÁN 2003, 2007 y 2008) muestran cómo el llamado período tardogótico europeo (a partir de la segunda mitad del s. XIV) “convirtió al
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 15 Mediterráneo en un activo laboratorio en el que se entrecruzan los resultados de diferentes investigaciones, donde las tradiciones tardorromanas y la búsqueda de una antigüedad más bíblica que clásica, son los componentes”. Todo ello, unido a las transferencias terrestres y, sobre todo, marítimas, la experimentación como metodología, el desarrollo de la geometría aplicada y la geometría fabrorum, la seriación y la prefabricación, tienen sus aplicaciones y particularidades en este ámbito geográfico. Este desarrollo particularizado, fruto de una diversidad de trayectorias e intercambios políticos y socioculturales que llevaban consigo los constructores de la época durante su formación y su trayectoria profesional, también lo pone de manifiesto el profesor A. Serra Desfilis (SERRA DESFILIS 2011) en su artículo sobre “La arquitectura del tardogótico en la Corona de Aragón”, aunque hace hincapié en la necesidad de profundizar en esa difícil labor de trazar una cartografía humana que permita una comprensión más compleja de esta evolución. Lo que sí es posible es destacar, para el caso que nos ocupa y siguiendo de nuevo al profesor Zaragozá Catalán, tres procedimientos constructivos claves que demuestran ese mestizaje con la tradición local heredada en lo que el investigador ha denominado “gótico mediterráneo”: la arquitectura de naves con arcos de diafragma y techumbre de madera, las bóvedas de crucería cuyos senos, dato fundamental para el presente trabajo, se rellenan con recipientes cerámicos para el aterrazado, y el desarrollo de la estereotomía de la piedra. Geográficamente se aplica este término en las zonas de Italia, sur de Francia y Cataluña, Levante y Baleares, en España. Cerámicas de las bóvedas de la capilla vieja de Villafamés, Comunidad Valenciana (izquierda) y de la Iglesia de Santa María de Alicante (derecha) (ZARAGOZÁ CATALÁN 2007). De los primeros estudios ligados a la necesidad de intervención en templos medievales con azoteas fueron los realizados en la restauración de 1972 de la Catedral de Barcelona por Juan Bassegoda Nonell, el arquitecto conservador en aquel momento, que expuso (BASSEGODA NONELL en ZARAGOZÁ CATALÁN 2008): “Esto permitió comprobar que la estructura de la bóveda de la catedral está compuesta, de abajo a arriba, por los siguientes estratos constructivos, primero los arcos fajones, torales y cruceros, segundo los témpanos de buena sillería labrada, tercero una gruesa capa de mortero de cal aligerada; cuarto, un espacio de forma decreciente a medida que se alza la bóveda lleno de espléndidas ánforas de gran tamaño colocadas en seco y, quinto, una gruesa capa de hormigón aligerada nuevamente que disminuye su espesor hasta llegar al caballete donde es sólo de mortero de unos quince cm de
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 16 grosor. Por encima de este conjunto sólo quedaba, a la vista del curioso que quiera asomarse al terrado de la Seo, la solera de una sola hoja de ladrillo recibida con mortero de cal”. Siguiendo este trabajo: “este examen permitió comprender que la bóveda de piedra quedaba grandemente reforzada y cohesionada por la primera capa de mortero, que la gran pendiente entre bóveda y terrado se ganaba con las ánforas que sin peso de consideración llenaban un hueco considerable y eran estables al quedar encajadas y que, por encima, existía una nueva bóveda de hormigón de cal aligerada con orzas según el más puro estilo de las bóvedas romanas de los tiempos de Adriano o Constantino. Esta segunda bóveda de hormigón era capaz de soportar su peso propio y el de la cubierta de ladrillo además de la sobrecarga de nieve o de tránsito y, por lo tanto era un elemento estructural capaz de mantener a cubierto la catedral en caso de que se viniera abajo la bóveda pétrea”. Al igual que en la actualidad, es frecuente encontrar en estos casos que una de las labores frecuentes de mantenimiento del correspondiente Maestro Mayor tras la construcción de los templos consistía en la reposición de cal lavada por las lluvias para no provocar problemas estructurales (ZARAGOZÁ CATALÁN 2009). Y pone de manifiesto, de nuevo, que resolver la cubierta de las bóvedas rellenando los senos con recipientes cerámicos en seco o asentados en tierra o argamasa es un sistema distinto, desde el punto de vista estructural, de la técnica romana mencionada anteriormente de aligerar con ánforas los elementos estructurales (bóvedas, muros, cimientos, etc.). Mientras en el segundo caso su comportamiento mecánico puede llegar a ser solidario con el elemento que aligera, en el primero se trata de llenar de forma ajustada el espacio y transmitir el empuje de los riñones o caderas de la bóveda a los muros. El hecho de incorporar en dicho relleno mayor o menor cantidad de argamasa o el uso de estructuras o elementos secundarios dio pie a numerosas soluciones intermedias entre los dos extremos. Pero, siguiendo al mismo autor, sólo el hecho de aligerar el relleno y “la eliminación del peso, nada despreciable, de las armaduras de madera y de las cubiertas de teja o piedra ha podido permitir muchos alardes técnicos” de este “gótico mediterráneo”. Sin embargo, no es una finalidad de este trabajo trazar el itinerario exhaustivo y con precisión de este tipo de abovedamientos desde la antigüedad tardía hasta la Edad Media, ya que lo impide la ausencia de métodos arqueológico-constructivos en su extracción, salvo casos puntuales relativamente recientes y casos evidentes de edificaciones en ruinas donde se observan a simple vista, como nuevamente ha expresado A. Zaragozá en sus publicaciones (ZARAGOZÁ CATALÁN 2007). En el área andaluza, aunque perfectamente exportable a otras localizaciones geográficas, gracias a las excavaciones e investigaciones del arqueólogo Álvaro Jiménez Sancho (JIMÉNEZ SANCHO 2000, 2003 y 2007) se pueden establecer los siguientes tipos de cubierta “plana” medieval en función de su relleno: Tipo a) RELLENO DIRECTAMENTE SOBRE LAS BÓVEDAS. Consiste en un relleno de dolios (término utilizado por el arqueólogo para las “grandes vasijas” en referencia al opus doliarium romano anteriormente mencionado), tinajas, cantimploras y otros recipientes cerámicos como material ligero y lechadas de mortero entre ellas, colocados directamente sobre una capa de regularización sobre el trasdós de las bóvedas, hasta
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 17 conseguir la pendiente necesaria. Sobre este relleno se coloca la solería cerámica. Reproducción de cubierta Tipo a, con recipientes cerámicos extraídos de las excavaciones de las cubiertas de la catedral de Sevilla. Exposición “AEdificare, Evangelizare, Servare. Cinco siglos de arquitectura en la Catedral de Sevilla” 2010-11. Tipo b) RELLENO SOBRE SISTEMA DE CONTRABÓVEDAS. Se trata de construir una contrabóveda de ladrillo cerámico colocada diagonalmente sobre los riñones de las bóvedas, generando una cámara de aire entre ambas y sobre ésta se realiza el relleno de loza quebrada en menor proporción que el caso anterior, contribuyendo a disminuir el peso. En este tipo se aprecia una disminución progresiva de la proporción de lechadas de mortero, hasta su desaparición. No hay datos de la existencia de otros templos donde se utilice un sistema parecido con lo que, de momento, es un procedimiento original en la Catedral de Sevilla y que ha descrito detalladamente el profesor Francisco Pinto (PINTO PUERTO 2006). Sistema de contrabóvedas en las Excavaciones sobre los Pilares 4C y 5C en el cuadrante suroeste de la Catedral de Sevillla.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 18 Tipo c) SISTEMA DE TABIQUILLOS. Un procedimiento posterior sería el empleo de tabiquillos de ladrillo colocados a la distancia necesaria para colocar las piezas sobre las que se colocará la solería (también llamado empalomado o tabiques conejeros). En algunos casos estos espacios entre tabiques se rellenan también con restos cerámicos con mortero o en seco. En la catedral hispalense se empleará a partir del s. XVIII, siendo también una técnica muy utilizada en levante desde el s. XV, como se ha podido constatar, por ejemplo, en la Lonja de Valencia, construida en 1492. Sistema de tabiquillos en los riñones de las bóvedas en la Lonja de Valencia. Tipo d) TRASDOSADO CERÁMICO DIRECTAMENTE SOBRE LA BÓVEDA. Consiste simplemente en colocar una solería de una o dos capas tomada con mortero directamente sobre el trasdós pétreo de las bóvedas. Cubierta de la Nave Central de la Catedral de Sevilla.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 19 Si bien constituye el procedimiento más ligero, también es, desde un punto de vista constructivo, con el que más cuidado hay que tener a la hora de su conservación, pues por su menor espesor respecto a las cubiertas con relleno y la geometría que se genera en el exterior, aumenta la probabilidad de que aparezcan lesiones debidas al paso y las inclemencias del tiempo. Esta solución hace que se perciban como cubiertas “inconclusas”(GÓMEZ DE CÓZAR y BENÍTEZ BODES 2009). Con esta caracterización de las soluciones se pone de manifiesto una acción indispensable para la construcción gótica: el uso de procedimientos de aligeramiento de cargas para la disminución del peso propio de las estructuras. Unas estructuras que necesitaban ser cada vez más altas y esbeltas para atender los preceptos simbólico-culturales de las construcciones religiosas de la Edad Media. Ya lo pone de manifiesto el profesor Gómez de Cózar (GÓMEZ DE CÓZAR 2010) al justificar que, para hacer secciones más esbeltas o pretender elevar unas naves respecto a otras a una altura considerable, el recurso masivo de proporcionar ancho suficiente utilizado en la construcción romana en la antigüedad es demasiado pesado y no sirve como recurso para la estabilidad del conjunto. Por ello, en palabras del autor, “la sección se va transformando provocando cambios en las cubiertas (sobre todo en las naves altas en donde se busca la solución más ligera posible), aligerando las secciones de los elementos e introduciendo otros nuevos con capacidad de apuntalar las bóvedas (arbotantes) sin añadir mucha más carga al conjunto” (GÓMEZ DE CÓZAR 2010:293). Estos arbotantes y sus estribos correspondientes, se adaptarán en función de la altura y luz de la nave central respecto a las laterales, para cumplir su función de contrarresto del empuje de las bóvedas, las cubiertas de madera (en los casos que ésta exista) y las acciones horizontales de viento y sismo. De esta cuestión surge el razonamiento más importante para este trabajo que es cómo el empleo de bóvedas trasdosadas elimina el peso nada despreciable de la sobrecubierta de madera y cómo el uso de azoteas con relleno aumenta el peso propio sobre las naves laterales, provocando un mejor contrarresto de la nave principal, haciendo que, en algunos casos la función de los arbotantes (en función también del trazado de las bóvedas) se reduzca a su misión de dar continuidad a la sección transversal y contrarresto frente a acciones transversales de viento y sismo. Esta situación será frecuente encontrarla en los templos que se analicen en este estudio. Se extrae, por tanto, de este apartado, que el sistema de construcción de azoteas con relleno o trasdosadas alcanza su nivel óptimo de desarrollo en la Edad Media y, sobre todo, en el período gótico-tardogótico, quedando justificada la delimitación temporal del trabajo, que sirve de punto de partida para la identificación y selección de los templos a analizar, que delimitarán el ámbito geográfico de uso de este sistema de cobertura.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 20 2.1.2. Identificación y análisis de templos: hacia una delimitación espacio-temporal. Varios son los autores (CASTRO VILLALBA 1995) que ponen de manifiesto la dificultad de establecer una definición de lo que hoy se entiende por “estilo gótico”, “gótico” o, más aún, por “esquema constructivo gótico”. Éste se desarrolla en áreas muy diferentes, tanto sociales como económicas y con unos resultados formales muy diversos. Parece más conveniente, y así se acepta en este trabajo, hablar de varios “góticos”, influenciados, fundamentalmente, por el lugar y la cultura donde se desarrollan. Lo común, según A. Castro Villalba “era el repertorio formal y el espíritu de lo que se pretendía conseguir y, a partir de ahí, cada caso es una solución concreta que hay que definir en particular”. El problema de la forma gótica, según el profesor Ampliato Briones “será más una cuestión de procesos que de estilos, perfilando una trayectoria evolutiva más amplia” (AMPLIATO BRIONES 2006). Se ha aceptado como punto de inicio del gótico, noción generalmente aceptada por la historiografía, la mitad y los últimos años del s.XII en el poniente de Francia, desde donde se extendió por imitación o continua migración de los maestros constructores por toda la Europa medieval, llegando a convertirse en los s. XIII y XIV en lingua franca arquitectónica (FLETCHER 2005). En ese momento de gestación y tras la crisis del Imperio Romano, muchas de las naciones de Europa se habían formado tras intensos esfuerzos. En el s.XII, la Iglesia ocupaba un papel predominante entre las instituciones de la sociedad europea y era capaz de imponer sus preferencias y líneas de actuación en cuestiones de arte y arquitectura. La integración de la religión en la vida diaria y en todas las clases sociales era total, siendo su resultado una continua inversión de capital para la construcción de catedrales, iglesias, parroquias, capillas, monasterios, prioratos, conventos, etc. La Guerra de los 100 Años (1337-1453) y la peste negra, unidos a un fuerte proceso de expansión urbana, generó la necesidad de nuevos tipos de edificios, seculares y eclesiásticos, de carácter social y doméstico, lo que poco a poco fue derivando en un proceso de secularización (concepto social más que estético), que iba preparando el camino al Renacimiento. Es precisamente en las catedrales del s.XIII donde se establecen las escuelas catedralicias y las universitas (conocimiento de todo lo que existe en el orbe conocido), donde se retoman las ciencias de la naturaleza y comienza a ponerse en duda el sistema cultural eclesiástico, por lo que la Iglesia ha de modernizarse y pasar a una filosofía Escolástica, basada en la explicación de los preceptos divinos mediante el método analítico, entendido desde el punto de vista científico (MONTOLIÚ SOLER 2006 y AMPLIATO BRIONES 2006). La ciencia se entiende como universal y así también las bases filosóficas y culturales con carácter de totalidad de la iglesia. De esta forma, las artes (arquitectura, escultura, pintura, vidriería, carpintería y artes decorativas en general) se fundirán en un todo, apareciendo el concepto de edificio global por excelencia: la catedral. De esta forma, la gran influencia de la Iglesia y, sobre todo de las órdenes monásticas, las construcciones bizantinas del Imperio de Oriente, las que quedaban en pie del Imperio de Occidente y las románicas de Europa occidental, el apogeo de los reinos musulmanes y, en
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 21 especial, la herencia de Al-Ándalus, unido al desarrollo de las rutas comerciales del Mediterráneo y la organización de caminos de peregrinación y otros factores como un “largo olvido de mucho de la cultura y las ciencias de la antigüedad, de sus métodos y procedimientos” fueron el caldo de cultivo y la herencia para el desarrollo de otros más potentes con todas sus particularidades (AMPLIATO BRIONES 2006:360-365). A efectos del tema que nos ocupa, los edificios que se analicen serán góticos no porque respondan a una tipología concreta o porque utilicen un repertorio formal determinado, sino porque en palabras del profesor A. Ampliato, referenciado anteriormente, a propósito de la Catedral de Sevilla, “su concepción es gótica, como son específicamente góticas su ambición espacial y su singular adaptación a unas circunstancias concretas que requieren aún nuevas consideraciones”. El hecho de que las cubiertas de los templos seleccionados se resuelvan mediante azoteas o trasdosado cerámico genera una singularización de los mismos dentro de este proceso global de aculturación arquitectónica, si bien, como se ha comentado en el apartado 2.1.1, se trata de una solución constructiva derivada de la aplicación de técnicas precedentes en pro del aligeramiento de una cobertura que debe responder a múltiples necesidades. El proceso de delimitación espacial de uso de esta tipología se ha realizado a partir de la detección de los templos individualmente, como un “listado de hallazgos”, tal como se indicó en la introducción. El posterior análisis comparativo más pormenorizado permitirá establecer diferentes áreas y modos de proceder a lo largo del tiempo. En la siguiente figura se muestra una línea de tiempo que incluye el listado de los edificios inventariados en el sur de Europa, su localización y su fecha aproximada de construcción (fundamentalmente su fase gótica), teniendo en cuenta que éstas hay que tomarlas con precaución. Es una lista suficientemente extensa, aunque seguramente haya más edificios que se puedan incluir que, por desconocimiento o falta de datos no aparecen aquí. Por otra parte, al tratarse de una figura reducida, se ha incorporado por separado en el Anexo y como archivo digital al final del trabajo , de forma que pueda ampliarse. Se han sombreado dos bandas, correspondientes a dos períodos temporales. El primero corresponde a los años comprendidos entre 1250 y 1400 D.C. y el segundo desde el año 1400 al 1600 D.C. y que coincidirán con diversos cambios que se pondrán de manifiesto en el texto. De este gráfico se deduce a priori que, salvo pocos casos puntuales, los templos resueltos con azoteas en el Sur de Europa se han construido o comenzado a construir entre los siglos XIII y XVI, quedando así definido el período temporal abarcado. También se aprecia cómo en las zonas del Mediterráneo, la mayoría se encuadran a lo largo de los siglos XIII y XVI mientras que en los reinos de Portugal y Sevilla, cuyo número total de edificios es superior al del anterior grupo, hay más casos a partir del siglo XV, coincidiendo, precisamente, con la construcción de la Catedral de Sevilla. Este hecho ratifica la subdivisión en bandas de la gráfica. A pesar de ser un caso de construcción sensiblemente posterior s.XVIII, se ha ubicado la Catedral de Jerez de la Frontera, como edificio con solución de cubierta heredera de los modelos anteriores de la ciudad.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 28 Y, por último, unas breves consideraciones historiográficas. En 1248, al mismo tiempo que Luis IX de Francia inicia la Séptima Cruzada llegando a Chipre y derrotando a al-Mansur en tierras de Egipto, en la Península Ibérica la ciudad de Îshbiliya se rinde finalmente al asedio de Fernando III de Castilla y León, quien se instaló en ella y la convirtió en capital del Reino, desde donde podría terminar la conquista. Mientras tanto, el Rey Jaime I de Aragón se apodera de Valencia y se anexiona Mallorca. Pocos meses después, los reinos de Granada y Murcia (vasallos de Castilla) y el reino de Niebla eran los únicos reductos musulmanes que resistían a las tropas cristianas. La evolución del desarrollo de la Reconquista constituye un factor a considerar, pues la situación de frontera o lugar en conflicto genera la necesidad de estructuras e infraestructuras defensivas, como se comentó en el apartado 2.1. y las iglesias de los lugares recién conquistados no quedaban al margen de este hecho. Localización de templos medievales cubiertos con azoteas o trasdosado cerámico en el sur de Europa. Realizado por la autora. En cuanto a las soluciones de cobertura, el trabajo se centra en la construcción de bóvedas de nervaduras con cubiertas resueltas mediante azoteas. Algunas de estas azoteas tenían, por tanto, la consideración de plazas fuertes en altura, como reflejo del clima de inestabilidad político-religiosa e incertidumbre ante posibles enfrentamientos bélicos. El modelo de iglesia fortificada o castillo reconvertido en iglesia será relativamente frecuente en las sucesivas fronteras hasta la estabilización de las mismas.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 29 Cabe destacar como precedente fundamental el ribãt islámico, que sería equivalente a monastir, con el significado y función de fortaleza consagrada a hacer la guerra santa contra los cristianos o los heréticos. El monastir o ribãt en tierras de Al-Ándalus no se ajustó a un formato determinado y podía ejercer sus funciones en cualquier tipo de fortaleza, castillo, albacar, un simple cercado o recinto e incluso en las torres de gran envergadura, de forma que se anteponía la intención al tipo edificatorio (PAVÓN MALDONADO 1996). Aunque este hecho ha sido rebatido en algún caso (JIMÉNEZ MARTÍN 1980), algunos ejemplos de iglesias fortificadas o “encastilladas” se irán viendo a lo largo de los próximos apartados y, a su vez, se pueden encontrar en muchos de los templos del sur de Extremadura, bajo el dominio de las Órdenes Militares como el de Santiago de Montemolín o el Monasterio de Tentudía (FALCÓN MÁRQUEZ 1984). Y este modelo se exportará a Hispanoamérica, como defensa frente a las posibles incursiones indígenas o de los nuevos pobladores que se rebelaban contra la soberanía de Europa. A continuación se analizarán los templos inventariados de forma individual. No se trata de un análisis exhaustivo pues eso constituiría una tesis de cada uno de ellos. Los comentarios tendrán relación con algunos datos relevantes para la comprensión de su origen y desarrollo y, sobre todo, de su sistema de cobertura “por dentro” y “por fuera”, es decir el sistema de bóvedas utilizado y de azotea o trasdosado empleado como protección exterior. Para ello se analizará la sección como instrumento eficaz para este caso. En aquellos casos donde no se ha podido obtener la planimetría completa, se han obtenido los datos de fotografías o comentarios en publicaciones. De nuevo se pone de manifiesto la necesidad de usar con precaución la planimetría que se expone. En algunos casos es fruto de trabajo minucioso y exacto de los autores pero en otros se han tomado de publicaciones, con las posibles inexactitudes que esto pueda generar. Se presenta el análisis en dos grandes apartados. El primero corresponde al ámbito geográfico del sur de Europa, que es el ámbito del presente trabajo. El segundo es el correspondiente a Nueva España (actualmente México), donde la investigación de los profesores J.C. Gómez de Cózar y J.G. Vadillo Rojas (GÓMEZ DE CÓZAR y VADILLO ROJAS 2014) ha sentado las bases y determinado las claves para la comprensión de la construcción de templos con bóvedas de nervadura y azoteas o trasdosados, fruto del trasvase cultural y de mano de obra especializada acostumbrada a estas soluciones.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 30 A) El sur de Europa. CHIPRE: LAS MEZQUITAS QUE FUERON IGLESIAS. Como se ha visto en apartados anteriores, el sistema de aligeramiento de los senos sobre el trasdós de las bóvedas de nervaduras para la construcción de cubiertas planas se pudo haber iniciado a principios del s. XIII tras los primeros contactos entre los Estados latinos de Oriente y la arquitectura federiciana (ZARAGOZÁ CATALÁN 2003:130). Uno de los primeros ejemplos documentados de uso de esta técnica sería la Catedral de Santa Sofía de Nicosia, actualmente la Mezquita Selimiye, en la isla de Chipre. La dinastía francesa de la Casa de Lusignan que gobernó Chipre desde 1192 hasta 1489, introdujo en este país la arquitectura gótica, ya muy desarrollada en Francia. Los Lusignan fueron coronados como reyes de Chipre en esta Catedral. Vista exterior de la Mezquita Selimiye de Nicosia, Chipre. Consta de tres naves de ocho tramos, dos laterales y una central más elevada que las anteriores. Construida en fábrica de piedra, sus cubiertas se resuelven mediante trasdosado en la nave central y con azoteas en las naves laterales. Se deduce el sistema de relleno por los datos observados en otros edificios similares de la isla donde sí se ha podido corroborar la existencia de aligeramiento cerámico y argamasa, por quedar al descubierto al estar derruidos total o parcialmente. La evacuación de aguas pluviales de la nave central se canaliza sobre los arbotantes existentes sobre las naves laterales hasta su salida en los estribos correspondientes a través de gárgolas. Las terrazas tienen una ligera pendiente, llevando el agua hasta una canalización de borde con salida a través de gárgolas en fachada. Las bóvedas son de nervaduras cuatripartitas, con arcos formeros y perpiaños apuntados, siendo de proporción más cuadrada las de la nave central y rectangulares las de las naves laterales.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 31 Arbotantes e interior de la Mezquita Selimiye de Nicosia, Chipre. En la cercana Famagusta, en la República Turca del Norte de Chipre se construyeron, posteriormente a Santa Sofía, tres edificios siguiendo el modelo de cobertura antes descrito. El primero fue la Catedral de San Nicolás, actualmente la Mezquita Lala Mustafa Pasha que se edificó entre 1298 y 1400, siendo consagrada en 1328 como catedral católica, de forma que si los Lusignan se coronaron Reyes de Chipre en Nicosia, aquí se coronaron como reyes de Jerusalén. Fue convertida en mezquita en 1571, cuando el Imperio Otomano, dirigido por Lala Kara Mustafa Pasha, conquistó la ciudad. En su estructura y configuración de la fachada de los pies se aprecia su vinculación con modelos franceses como la Catedral de Reims. Consta de tres naves de 6 tramos con ábside poligonal a la misma altura que la nave central, más elevada que las dos laterales, como en el caso anterior. Exteriores de la Mezquita Lala Mustafa Pasha de Famagusta, Chipre. El sistema de cobertura de la nave central también es de trasdosado cerámico revestido de mortero y terrazas en las naves laterales. El sistema de desagüe es el mismo que en el caso anterior e igualmente las bóvedas son de nervaduras cuatripartitas con todos los arcos apuntados en todo el conjunto, con ábside poligonal de cinco lados a la altura de la nave central.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 32 Cubierta de la nave central e interior de la Mezquita Lala Mustafa Pasha de Famagusta, Chipre. En la misma ciudad se encuentra el templo que aporta los datos más significativos para el análisis: la Iglesia de San Jorge de los Griegos. Empezada a construir a mediados del s.XIV fruto de la política de respeto de los soberanos latinos frente a sus súbditos griegos tras la conquista. A pesar de que su finalidad era el culto ortodoxo, el diseño arquitectónico responde a su predecesora de San Nicolás. Incluso se apunta a que en ambas trabajaron los mismos constructores. De la documentación existente y de lo que queda en pie del propio edificio se sabe que constaba de tres naves con cinco tramos, la central elevada respecto a las laterales y con el mismo sistema de abovedamiento y cobertura que los dos ejemplos descritos anteriormente. Cubierta de la nave central e interior de la Iglesia de San Jorge de los Griegos de Famagusta, Chipre. Destaca también por su austeridad y sobriedad formal y decorativa, al modo de las edificaciones de las Órdenes Mendicantes. Se cierra su cabecera con tres ábsides de planta semicircular, de altura igual a cada nave. En la estructura que permanece en pie se puede observar, como si de una sección constructiva a escala real se tratase, cómo el relleno de los senos sobre las bóvedas se había conformado con argamasa y recipientes cerámicos y cómo el arranque de la bóveda alta se produce a la altura de las claves de las laterales.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 33 Cubierta de la nave central e interior de la Iglesia de San Jorge de los Griegos de Famagusta, Chipre. A partir de 1360, sobre una estructura preexistente del s. XII que aprovecha elementos romanos, se edifica la Iglesia de San Pedro y San Pablo, actual Mezquita de Koka Sinan Pasha. De aspecto más masivo, fruto de esa preexistencia romana, y de líneas más sencillas, sigue el esquema de las anteriores: tres naves con cinco tramos, la central más elevada, con bóvedas de nervaduras cuatripartitas en su totalidad y mismo sistema de cobertura en naves alta y laterales. El sistema de evacuación de pluviales se repite, apreciándose en la imagen que se han realizado labores de conservación al rediseñar la canalización del agua de las naves superiores a través de bajantes que salvan la altura de caída directa hasta los arbotantes. Exterior de la Iglesia de San Pedro y San Pablo actual Mezquita de Koka Sinan Pasha de Famagusta, Chipre.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 34 Exterior de la Iglesia de San Pedro y San Pablo actual Mezquita de Koka Sinan Pasha de Famagusta, Chipre. Se puede concluir, por tanto, del conjunto de edificios descritos que existe una trayectoria común en la construcción de los templos, constituyendo el punto de partida de la integración de un modo de construir que integra los conocimientos de oriente y occidente. No se han identificado más ejemplos de templos góticos en el ámbito Mediterráneo entre su extremo Oeste (Chipre) y el Este (sur de Francia y la Península Ibérica). Esto no significa que no existan, sino que, de existir, no he sido capaz de localizarlos o de tener noticias de ellos. FRANCIA: UN CASO SINGULAR. Siguiendo la misma metodología de trabajo, el barrido a través de los países y ciudades europeas donde nace y triunfa el “gótico clásico”, sólo se ha podido identificar un caso de templo que utilice la terraza o bóveda trasdosada como sistema de cobertura: la Catedral de San Justo y Pastor en Narbonne. Se trata de un caso singular por diversas razones. La más llamativa es el hecho de encontrarse inacabada, habiéndose construido únicamente el coro aunque con una maestría notable, tal como pone de manifiesto Viollet le Duc al describirla en el Dictionaire Raissoné (VIOLLETE LE DUC 1868): “La construction de ce vaste chœur est admirablement traitée, par un homme savant et connaissant parfaitement toutes les ressources de son art. Il semble même qu’on ait voulu, avant tout, à Narbonne, faire preuve de savoir.” Un diseño bien concebido y bien ejecutado, de tres naves más dos adicionales de capillas, la central mucho más elevada que las laterales y con bóvedas de nervadura cuatripartitas rectangulares en la central y cuadradas en las laterales, donde llama la atención la existencia de un triforio extremadamente sencillo que se intuye en el interior por la presencia de ventanales y que recorre todo el perímetro de la nave central. Recurre al cierre del mismo hacia el exterior sobre las cubiertas de las naves laterales que, curiosa e intencionadamente son planas, cubriendo la superficie total de éstas y las naves de las capillas. De nuevo Viollet le Duc lo justifica por una cuestión defensiva, ya el ábside se conectó a las fortificaciones de la archidiócesis y contribuyó, desde el norte, a la defensa del palacio, conformando, bajo los arbotantes, una auténtica plaza de armas en altura. Pone de manifiesto que en las ciudades del sur de Francia era frecuente la construcción de edificios religiosos fortificadas durante los siglos XII y XIII como en Béziers o Carcasona. En Narbonna, aún siendo el siglo XIV, los arzobispos de Alby plantean una catedral que tiene todas las características de una fortaleza
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 35 necesaria si tenemos en cuenta las guerras feudales, religiosas y políticas que nunca dejaron de alterar el Languedoc desde el s. XII al s. XIV. No se ha podido constatar si se ha utilizado sistema de relleno aligerado bajo la solería de las terrazas de las naves laterales pero, por la fecha y la maestría del constructor, todo apunta a que así fue. Planta de la Catedral de Narbonne (VIOLLET LE DUC 1868) e imágenes exteriores y del interior. Es necesario poner de manifiesto, tal como se analizaba al comienzo del apartado 2.1.2, que Narbonne se encuentra al sur de Francia, próxima a la costa mediterránea, con unas condiciones climáticas y de comportamiento sísmico adecuados para la adopción de esta solución de cobertura.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 36 LA CORONA DE ARAGÓN: LOS TEMPLOS DEL “GÓTICO MEDITERRÁNEO”. Es necesario indicar que el rastreo de templos resueltos con cubierta plana o trasdosado en este ámbito geográfico-cultural, con las diferentes variantes de relleno detectadas, ha partido y se ha desarrollado a partir de las investigaciones del arquitecto Arturo Zaragozá Catalán, de cuyas publicaciones se incorpora aquí la mayor parte de la información. Como se ha visto en los antecedentes, la división política existente durante el s. XIII en Europa tuvo su reflejo en el particular desarrollo de la arquitectura gótica en la Península. Mientras que en el Reino de Castilla y León se instauran las novedades formales y técnicas de los modelos del gótico clásico del centro-norte de Europa, en el de Aragón (sobre todo Cataluña, Valencia, Castellón y Baleares) se produce, como se comentó en el apartado anterior, de forma más significativa una mezcla “...de forma casi natural con las poderosas tradiciones constructivas locales previas a su llegada herederas de las transferencias terrestres y, sobre todo, marítimas con todo el ámbito del Mediterráneo...”(ZARAGOZÁ CATALÁN 2000, 2003, 2007 Y 2008). El primer y más antiguo edificio encontrado en este estudio es el ábside de la Iglesia Parroquial del Salvador de Burriana en Castellón, que se considera en este ámbito como el primer experimento gótico del que sería el Reino de Valencia, siendo la primera gran bóveda de crucería que se proyectó empleando el lenguaje gótico (MORCILLO CASTAÑO). La ciudad constituye la primera gran victoria de Jaume I el Conquistador en la campaña militar hacia la conquista de la capital y la iglesia fue construida junto a la muralla coincidiendo el ábside con una torre defensiva de la que aún quedan restos. Se trata, por tanto, de una iglesia con carácter de fortificación que refleja el dominio del cristianismo y el poder de la nueva soberanía. Interior del ábside de la Iglesia Parroquial del Salvador de Burriana (MORCILLO CASTAÑO).
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 37 Planta de cubiertas de la Iglesia Parroquial del Salvador Burriana. (Proyecto de restauración de la Generalitat Valenciana) Se establece la fecha de su construcción entre 1235-1245. Es de planta poligonal de siete lados entre contrafuertes, correspondiendo los más occidentales con la actual torrecilla norte, que sirve de acceso a las cubiertas y la sacristía sur. Se cubre con bóveda de nervadura de fábrica de piedra, realizándose la plementería mediante ladrillo a rosca al igual que en la posterior catedral de Valencia. Las razones son más de índole práctica que estilísticas ya que Burriana es una ciudad de planicie en la cual la piedra escasea, con lo que se aprovecha la tradición de los constructores musulmanes habituados al trabajo con fábrica cerámica. Ábside de la Iglesia Parroquial del Salvador de Burriana antes y después de su restauración.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 44 Planta y bóvedas de cabecera, crucero y tramos de los pies de la Catedral de Orihuela, Alicante. Al mismo tiempo que comienza la construcción de la Catedral de Orihuela, más al norte, en tierras catalanas, lo hace la Catedral de Barcelona, colocándose la primera piedra en 1298, tal como aparece en la inscripción de una lápida, edificándose en su mayor parte durante el s.XIV. Consta de tres naves más otras dos de capillas entre contrafuertes, con seis tramos y girola con cabecera poligonal de igual altura que la nave central. De la sección transversal se deduce que las tres naves tienen el arranque de sus bóvedas de nervaduras simples a la misma altura, lo que implica que las claves de las naves laterales, al ser mucho más estrechas, sólo alcanzan hasta la mitad de la altura de la nave central, colaborando en el contrarresto de su empuje con los arbotantes (casi atrofiados como los describe el profesor Gómez de Cózar (GÓMEZ DE CÓZAR 2010) y generando una silueta casi rectangular que contrasta con la triangular de los templos góticos franceses y castellanos. Más allá de consideraciones estilísticas, se produce precisamente gracias a la ligereza del sistema de cobertura de la Nave alta mediante trasdosado cerámico y el contrarresto del relleno de las azoteas de las naves laterales. A esta silueta (como la define Lampérez “chata”) contribuye también el hecho de que la altura de las capillas es también casi la misma que las naves laterales. De esta forma, los contrafuertes quedan embebidos en el interior de la fábrica, lo cual hace que las ventanas se retrasen a la fachada de estas capillas. Esto, unido a la pequeña dimensión de las ventanas de la nave central, provoca un interior poco luminoso, paliado un poco en la girola que, al carecer del cuerpo alto, posibilita ventanales más grandes.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 45 Planta de la Catedral de Barcelona (Rogent en LAMPÉREZ Y ROMEA 1908) e imagen interior de la nave central (fotografía de la autora).
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 46 Vista aérea de la Catedral de Barcelona. No es de extrañar esta percepción pues no será hasta bien entrado el s. XX cuando finalice la construcción de la fachada y el pináculo de los pies, inspirado en el diseño trazado por el Maestro Carlín en el s. XV en un plano conservado en el archivo del templo y analizado por Alfonso Jiménez Martín (ALONSO RUIZ y JIMÉNEZ MARTÍN 2009). Comparativa del estado de la fachada de la Catedral de Barcelona antes y después de su terminación en el s. XX.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 47 Bóveda y cubierta de la cabecera de la Catedral de Barcelona (fotografía de la autora). La descripción de la solución de cobertura del templo barcelonés y, en consecuencia, de varios de los que se analicen posteriormente, ya se transcribió en el apartado 2.1.1., que investiga y publica Arturo Zaragozá (ZARAGOZÁ CATALÁN 2008) y que corresponden a las labores del restauración y conservación del arquitecto Juan Bassegoda Nonell en los años 70. En este caso, el sistema de evacuación de aguas pluviales se produce por gravedad sobre las pendientes de la nave central hasta las oquedades en los paramentos que la canalizan a su vez sobre los arbotantes de diversa configuración (rectos o escalonados).
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 48 Cubierta de la nave central y detalles del sistema de evacuación de pluviales de la Catedral de Barcelona (fotografías de la autora).
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 49 Detalles de las canalizaciones sobre los arbotantes de la Catedral de Barcelona (fotografías de la autora). Aquí también resulta interesante observar dos nuevos formatos de “sombreretes” o sistemas de protección de los respiraderos mediante un objeto cerámico o prolongación del tubo que se dobla para que siempre esté abierto pero no entre el agua. Probablemente está basado en los sistemas utilizados en la construcción de embarcaciones. Cuando se han realizado las fotografías, en el año 2010, las cubiertas se encontraban en proceso de restauración, reponiéndose fábrica y solería, rediseñando el trazado y los materiales de las diferentes instalaciones, cambiando los elementos de ventilación y acondicionando los espacios de tránsito que sirven al recorrido turístico. El cuarto edificio cuyo inicio es coetáneo a las tres últimas catedrales descritas es la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca en las Islas Baleares. Comenzó a construirse por la cabecera, alrededor del año 1300, sobre el lugar que ocupaba la mezquita arábiga de Madîna Mayûrqa que se fue derruyendo a medida que avanzaban las obras del nuevo edificio, hasta que ésta terminó de ser derribada en el año 1386. Vista aérea y perfil de la Catedral de Mallorca.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 50 Sección transversal, planta y bóvedas de la Catedral de Mallorca.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 51 Fruto de diversas transformaciones a lo largo de su proceso constructivo, el templo que ahora vemos consta de tres naves con ocho tramos y cabecera conformada por un volumen prismático cubierto con bóveda de nervaduras poligonal de cinco lados. A diferencia de los casos anteriores, el arranque de las bóvedas de la nave central se produce a la altura de las claves de las bóvedas de las naves laterales, lo que genera la necesidad de diseñar y construir un sistema de dobles arbotantes y estribos propios de modelos del gótico francés. Entre los contrafuertes, con una altura muy inferior a las naves laterales, se ubican las capillas. Lo que la hace interesante en este estudio es la resolución de la cubierta de las naves laterales y capillas, mediante cubierta plana y relleno aligerado sobre las bóvedas. En la nave alta y la cabecera, si bien el perfil conseguido es bastante bajo, se recurre a una cubierta a dos aguas con estructura de soporte sobre las bóvedas, al modo europeo y castellano. El sistema de evacuación de aguas pluviales es también similar. La de la Nave central evacua sobre los arbotantes hasta salir por gárgolas tras atravesar el estribo. La de las naves laterales, mediante pendientes, se canalizan en el pretil de borde y salen también a través de gárgolas a más baja altura. Sección transversal, planta y bóvedas de la Catedral de Mallorca.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 52 Heredera del modelo de la Catedral de Barcelona, se construye a partir de 1320, en la misma ciudad, la Iglesia de Santa María del Mar, de tres naves, la central más alta que las laterales pero todas con el arranque de las bóvedas a la misma altura el mismo sistema de cobertura y de evacuación de pluviales que la anterior.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 53 Interior y girola de Santa María del Mar, Barcelona. (fotografía de la autora) Paralelamente a este templo, se edifican la Iglesia de Santa María del Pi (o del Pino) y la Basílica de San Just i Pastor, cuya sección difiere un tanto de las anteriores, pues se basa en el esquema de una sola nave elevada con capillas mucho más bajas entre los contrafuertes. Son denominadas como “capillas hornesinas” por los maestros de la época. Esta disposición produce una nave de mayor luz que las anteriores, cubriéndose con bóvedas de nervadura simpes cuatripartitas pero muy rectangulares. Exterior y cubiertas de la Iglesia de Santa María del Pi, Barcelona.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 60 Iglesia del Convento de la Trinidad, Valencia.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 61 Exterior e interior de la parroquia de Santiago en Orihuela, Alicante. Vista aérea y planta de la Iglesia de San Bartolomé de Jávea, Alicante.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 62 Cubiertas e interior de la Iglesia de San Bartolomé de Jávea, Alicante. Es curioso observar cómo, en todos los modelos vistos hasta ahora, cuando el trazado de la bóveda es de nervadura simple cuatripartita, independientemente de sus proporciones, su correspondiente cubierta es o bien trasdosado o azotea con relleno. Cuando se trata de la nave central sobrelevada o de nave única, suele ser un trasdosado o relleno más aligerado y casi con la forma del trasdós de las bóvedas. Cuando se trata de naves laterales y, por supuesto, capillas, SIEMPRE se recurre a azoteas con relleno y, obviamente, con pendiente hacia el exterior. En el caso de bóvedas de nervadura con terceletes y otros nervios, que demuestra un desarrollo más avanzado en la evolución del trazado, se recurre al simple trasdosado con mortero y, a veces, con solería cerámica que se adptan a la forma cada vez más cupulada del plemento.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 63 EL REINO DE PORTUGAL. Igual que sucedió con la Iglesia de Burriana, en el grupo anterior, la evolución de la Reconquista en el Reino de Portugal, produjo templos de dimensiones y configuración propios de una fortaleza más que una iglesia. Es el caso de la Catedral vieja de Coimbra (s.XII-XIII), de tres naves y crucero, todos a la misma altura, con la nave central resuelta con bóveda de cañón y las laterales (de dos plantas), con bóvedas de aristas simples. La cubierta se realiza con cubierta plana, con pendiente a dos aguas.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 64 El siguiente ejemplo, posterior, es la Catedral de Évora, también de tres naves, de mayores dimensiones y con más transformaciones posteriores, pero con reminiscencias de elementos defensivos como las cubiertas planas y la presencia de andenes cubiertos sobre las bóvedas de las naves laterales. De nuevo, las bóvedas son de cañón o arista simple.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 65 Los otros dos ejemplos encontrados son la Catedral de Guarda y el Monasterio de Batalha.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 66
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 67 EL REINO DE SEVILLA: UN ANTES Y UN DESPUÉS DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA CATEDRAL. En el apartado anterior se puso de manifiesto la diversidad de factores culturales que condicionaron el “proyecto gótico” europeo en general y mediterráneo en particular, pero centrarse en el Reino de Sevilla, requiere de la comprensión de otros condicionantes tanto importados como locales, entendiendo como “local” el ámbito del sur-suroeste de la Península en la Edad Media y transición a la Edad Moderna. Sevilla era el centro de una amplia región compuesta por la Baja Andalucía y el sur de Extremadura hasta el Guadiana. Éstos límites que se fueron determinando mientras avanzaba la Reconquista constituyeron el llamado Reino de Sevilla, que coincidiría más tarde con el Arzobispado. Pero la administración se dividió en varios grandes municipios destacando Sevilla, Écija, Carmona, Jerez, Arcos, Cádiz y Niebla, quedando aparte las tierras extremeñas, bajo el dominio de las Órdenes Militares. Además a partir de mediados del s. XIII aumentó el número de señoríos con administración autónoma. Aun así, no hay que olvidar que la propia ciudad, además de ser capital del Reino, dominaba jurisdiccionalmente un territorio de aproximadamente 12.000 Km2, llegando a un grado de desarrollo urbano bastante importante en el s. XV. Los límites de la archidiócesis se establecieron finalmente entre 1263 (acuerdo de división territorial con la sede de Cádiz) y 1274 (acuerdo con la Orden de Santiago sobre sus derechos sobre las tierras de Badajoz). La división interna a nivel territorial la constituían los arcedianatos de Sevilla, Jerez, Écija, Constantina, Niebla, Reina y Carmona. A su vez, contaban con privilegios el priorato del Puerto de Santa María, La algaba, Aracena y Aroche, así como las colegiatas del Salvador de Sevilla y Jerez. En la ciudad la división, a partir de la incorporación de la judería en el s XIV, era de 28 parroquias, creadas sobre solares o antiguas mezquitas (LADERO QUESADA 1976). Figura 12. Fases de la Reconquista y delimitación del Reino-Arzobispado de Sevilla. Realizado por la autora
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 68 El desarrollo de todo este territorio “eclesiástico” (y su repercusión en la proliferación de construcciones de templos, que es lo que nos interesa) fue posible, en parte, por el impuesto del diezmo y, fundamentalmente, por las donaciones y facilidades con las que dotó el rey a la institución (a cambio, por supuesto, de colaboración política) y a las Órdenes Militares. La ocupación de los territorios conquistados, además de pequeñas colonias de extranjeros de italianos o portugueses, se realizó por españoles de Castilla y León, Toledo, Cuenca o de la propia Andalucía. Aún así, no fue suficiente (grandes territorios conquistados, epidemias, hambres...) y los monarcas invertirán los estatutos aplicados a mozárabes y judíos por los mandatarios islámicos. De este modo, creyentes de ambas religiones (musulmanes y hebreos) se quedan en la Península respetándole sus propiedades, manteniendo su cultura y religión pero dependiendo directamente del monarca y pagando una serie de impuestos especiales (LÓPEZ GUZMÁN 2000). La organización económica de la ciudad era la habitual de las ciudades medievales, destacando la gran aportación al desarrollo de la misma de la actividad agraria o economía campesina, así como el progresivo auge de una actividad comercial y manufacturera potente autóctona y sobre todo extranjera, asentada en la ciudad, aunque realmente se tiene constancia de la misma a partir del s XV. Será entonces cuando se pueda hablar a ciencia cierta de la existencia de organizaciones gremiales, donde destacan, en el campo de la construcción y como actividades principales, albañilería, carpintería y pintura, caleros, canteros (en muy pequeña proporción y ligados a la construcción de la Catedral) y alfareros. Entre los oficios de los mudéjares (del árabe /mudayyan/ que significa sometido, tributario, el que no emigra, aquel a quien ha sido permitido quedarse), aunque de población poco numerosa, destacaban, según Ladero Quesada (LADERO QUESADA 1976:122) , los de “alarife, albañil, cañero, solador, azulejero, tornero, ollero, vidriero, herrero, artesano del cuero y piel y otros similares” con el consecuente mantenimiento de las tradiciones arquitectónicas y artísticas andalusíes desarrolladas antes de la conquista cristiana. Tres procesos fundamentales definirán la evolución de la arquitectura en el Reino de Sevilla en el siglo XIII y XIV: Político-económico: Continuación del proceso de expansión territorial de los reinos cristianos que, tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), disiparon su temor ante cualquier respuesta del mundo musulmán. Las conquistas de las principales ciudades de Al-Ándalus Sevilla y Córdoba por Fernando III, del Reino de Murcia por el infante Alfonso (futuro Alfonso X), así como del Reino de Valencia y Mallorca por Jaime I el Conquistador, dotan de protagonismo a tres fuerzas políticas: Castilla, Cataluña y, sobre todo con el reinado de Alfonso X, Andalucía occidental (YARZA 1892). Religioso: A principios del s.XIII se produce un replanteamiento de los principios religiosos cristianos y musulmanes desde dos movimientos que son diferentes pero no ajenos entre sí, sino yuxtapuestos. Es el caso de los Almohades, seguidores de Ibn Tumart (monoteístas contra la interpretación literal del Corán que habían promovido los almorávides durante su dominio anterior en Al-Ándalus y que conducía a un concepto materialista de Alláh y al antropocentrismo) y los Cistercienses que, tras la renovación de San Bernardo (benedictinos) proponían un nuevo aire de reforma y austeridad y contra cualquier exceso de lujo o exhuberancia decorativa de los templos, ya que eso “aparta las almas del verdadero espíritu evangélico. Ambas corrientes, pues, basadas en las ansias de renovación en las creencias, una voluntad
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 69 hacia lo ascético y austero y un intento de profundización en el sentido más auténtico de su religión, reflejadas en dos edificios: la Mezquita Mayor de Sevilla y el Real Monasterio de las Huelgas en Burgos (COMES RAMOS 1974). Figura 11. Izquierda: Nave principal del Monasterio de las Huelgas (TORRES BALBÁS 1952). Derecha: Infografía de la Mezquita Mayor de Sevilla. Autor: A. Almagro (JIMÉNEZ MARTÍN et al 2006). Artístico: Introducción del gótico europeo, preferido por las clases aristocráticas, que coexistirá con las tradiciones constructivas locales y el gusto de los monarcas por el “arte mudéjar” de las recientes conquistas, por su esplendor y la facilidad de la mano de obra (COMES RAMOS 1974). El profesor Gómez de Cózar (GÓMEZ DE CÓZAR 2001) expresa la necesidad de entender que la acción de conquistar un territorio no tiene por qué implicar la de construir inmediatamente y pueden darse (máxima de toda construcción considerada histórica) situaciones intermedias de reutilización de espacios existentes, a veces modificándolos total o parcialmente, de forma inmediata o a lo largo de un amplio período. Por esta razón, unido a la carencia de materiales o deficiencias en la producción, así como la falta de mano de obra cualificada de los repobladores cristianos en contraposición a la autóctona mudéjar, no tiene por qué hablarse de la creación de un nuevo estilo con estos condicionantes, sino de una evolución de la arquitectura basada en criterios geométricos, constructivos y mecánicos. Durante los siglos XII y XIII, como hemos visto, tanto la orden cisterciense como los almohades promueven la austeridad en las construcciones. Tradicionalmente se relaciona la construcción en piedra al primer grupo y en ladrillo al segundo. En el Reino de Sevilla éstas tradiciones importadas y heredadas, unido a la precariedad de materiales (sobre todo falta de canteras y maestros canteros) en algunas zonas, motivaron la construcción de iglesias y monasterios utilizando materiales que sí abundan (madera, ladrillo y argamasa) y mano de obra mudéjar. Antes de la construcción de la Catedral de Sevilla (cuando la industria de extracción, producción y transporte, así como la especialización de la mano de obra se desarrolla y consolida), la piedra sólo se usa siempre que sea posible, abundando en Carmona, Alcalá de Guadaira, Niebla o Jerez de la Frontera (cercanas a canteras), mientras
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 76 Plantas de las cabeceras de algunas iglesias parroquiales de Sevilla (GÓMEZ DE CÓZAR 2000) Santa Marina
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 77 San Martín San Gil San Esteban Omnium Sanctorum
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 78 San Marcos Una vez puestos de manifiesto los antecedentes se establece la Catedral de Sevilla como el edificio por excelencia de este estudio. Presenta una planta rectangular heredera de los cimientos de la Mezquita precedente. Consta de cinco naves longitudinales y dos hileras de grandes capillas a ambos lados de éstas. Presenta, como en la Catedral de Valencia, un crucero, aquí de siete tramos a la misma altura de la nave central y con un cimborrio que sobresale ligeramente del conjunto (hecho que responde a las ruinas consecutivas acaecidas sobre el mismo desde su construcción y estudiado por diversos investigadores). La cabecera es igual que las naves, con ábsides semicirculares, aunque en un principio fue diseñada con doble girola rectangular (GUERRERO VEGA 2010 y JIMÉNEZ MARTÍN 2013). La sección escalonada sigue los esquemas “tradicionales” del gótico clásico, aunque utilizando el sistema de bóveda trasdosada en las naves altas y el crucero y el de azotea con relleno en las laterales y capillas (definidos en los antecedentes).
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 79 No presenta triforios sino andenes cubiertos por el exterior, e incluso rodeando los estribos, cuestiones que se han puesto de manifiesto a lo largo de la historia, como pone de manifiesto el comentario del historiador Luis de Peraza en torno a 1535: “Ándase este maravilloso edificio todo por cima con hermosos andenes interiores, y todo él por de fuera de más de las labores de cantería y todas sus bóvedas son soladas de ladrillo de junto, sin haber ni tan sola una teja, lo cual en muy pocas iglesias del mundo se hallará. Su suelo es todo de ladrillo, aunque es cierto que ha de ser de jaspes de diversas colores” (PERAZA f.1996).
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 80 Uno de los aspectos constructivos y funcionales más interesantes de la misma es cómo, teniendo la mayor superficie gótica cubierta del mundo y, además, resuelta mediante azoteas, se evacua el agua cuando llueve, acción que en Sevilla se produce de forma, por lo general, torrencial (BENÍTEZ BODES 2007). No se hará una descripción exhaustiva de los sistemas de evacuación de pluviales en este apartado, pues se desarrolla en el Capítulo 4 de la Tesis. Básicamente el agua recogida en los senos de las cubiertas superiores se canaliza por los lomos d elos arbotantes hasta el borde de las naves colaterales o se expulsa sobre las mismas a través de caños. En ellas, gracias a la formación de pendientes adecuadas, discurre por gravedad hasta los bordes, canalizándose o expulsándose como en el nivel superior sobre las terrazas de las Capillas y de ellas a través de gárgolas, caños o bajantes se vierte el agua. El análisis de la sección transversal realizado por el profesor Gómez de Cózar se detalla también en el capítulo 4, concluyendo que el uso de azoteas y bóveda trasdosada es una elección correcta, en pro de buscar la máxima ligereza de una edificación tan grande pero con la resistencia y estabilidad necesaria. Muchas han sido las intervenciones y las labores de mantenimiento realizadas, remitiendo, de nuevo, al Capítulo 4, pero hay que poner de manifiesto cómo muchas de ellas han derivado del comportamiento de la piedra empleada en la construcción frente a los agentes externos, sobre todo, el agua. Humedades, erosión, biocostra, goteras, son algunas de estas alteraciones que hay que paliar y que se repiten, como se ha visto en todos los edificios analizados en mayor o menor medida. Siguiendo con el inventario, en el foco sevillano antes mencionado se encuentra la Iglesia de Santa María de Carmona (Sevilla). Consta de tres naves más hileras de capillas, escalonadas al modo de la Catedral, con el arranque de las bóvedas de la nave central a la altura de las claves de las laterales. Presenta también crucero y cimborrio poco elevado, arbotantes y azoteas en todos sus niveles.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 81 Los primeros tramos de los pies presentan bóvedas de crucería simples evolucionando a trazados con terceletes y combados a partir del crucero. Como se ha visto, esto no supone ningún problema para la adaptación de la cubierta, siempre que esté correctamente ejecutada e impermeabilizada. Pueden observarse la presencia de humedades en la imagen de la derecha, por la decoloración y sales.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 82 Dos ejemplos más se encuentran en Utrera (Sevilla): la Iglesia de Santa María de Mesa y la de Santiago. La primera de ellas, con tres naves y capillas de igual ancho y altura que las laterales y la central más elevada con contrafuertes. Aprovecha la experiencia de la Catedral de Sevilla para diseñar así el sistema de contrarresto de empujes. El segundo caso es también singular, pues las tres naves se encuentran a la misma altura y, en vez de emplear la solución de Santa Ana, utiliza trasdosado sobre las bóvedas que, esta vez, son de terceletes.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 83 Otro edificio con bóvedas trasdosadas para adaptarse a la forma cupuliforme de sus bóvedas del interior es la Iglesa de la Inmaculada Concepción en Zufre, Huelva, de una nave y cabecera poligonal como en las parroquias de Sevilla.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 84
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 85 En la Iglesia de San Miguel Arcángel de Morón de la Frontera (Sevilla) se aprecia de nuevo la influencia de la Catedral, a pesar de emplear un repertorio diverso de trazados de bóvedas más evolucionados en la nave central y crucero.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 92 El mayor exponente del foco jerezano-portuense es la Iglesia de San Miguel de Jerez de la Frontera (Cádiz). Iniciada a finales del s.XV, consta de tres naves, la central elevada sobre las laterales a la altura de la clave de éstas, con crucero y cabecera casi plana, arbotantes apoyados a dos tercios de la altura de la nave central y azoteas con relleno como sistema de cobertura de las naves laterales y trasdosado en la alta, de nuevo para adaptarse a la sinuosidad de la superficie generada por sus bóvedas, sobre todo las del crucero y cabecera, de terceletes y combados pero ya con hiladas redondas en zonas del plemento que generan cúpulas en el trasdós. Planta y sección de la Iglesia de San Miguel. Fuente: IAPH. Cedida por J.C. Gómez de Cózar En 2004 sus bóvedas y cubiertas se sometieron a un proceso de retauración importante, llevado a cabo por el Instituto Andaluz de patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, tras la caída de trozos de nervios. Se puso en marcha un proceso de análisis y diagnóstico exahustivo, integrando aportaciones de diversas disciplinas en pro del conocimiento del edificio para emplear la solución óptima en su reparación. Se concluyó que la causa había sido la humedad presente en la fábrica, que había provocado la falta de adherencia y trabajo solidadario de los elementos afectados y que se filtraba a través de la cubierta. Al final se procedió a la limpieza, resanado de juntas, renovación del sistema de impermeabilización evacuación de aguas sobre nuevas canales en los arbotantes, cierre correcto de fisuras y huecos de las bóvedas y renovación de instalaciones.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 93
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 94 Es interesante mencionar la aportación del libro del edificio una vez concluido el proyecto, que hace hincapié en las labores de inspección y seguimiento de las actuaciones. Acción donde encaja el procedimiento que se planteará en este trabajo en los siguientes capítulos. A continuación se enumeran e ilustran el resto de ejemplos detectados, estudiados con profundidad por el profesor Rodríguez Estévez y que siguen los mismos procedimientos, características y modos de comportamiento que los analizados anteriormente.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 95 Iglesia de San Marcos de Jerez de la Frontera, Cádiz.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 96 Iglesia de San Mateo de Jerez de la Frontera, Cádiz.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 97 Iglesia de Santiago de Jerez de la Frontera, Cádiz.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 98 Iglesia de San Juan de los Caballeors de Jerez de la Frontera, Cádiz.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 99 Prioral del Puerto de Santa María, Cádiz.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 100 Iglesia de Santa María de la Asunción de Arcos de la Frontera, Cádiz.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 101 Iglesia de San Pedro de Arcos de la Frontera, Cádiz.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 108
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 109 Catedral de la Encarnación de Almería.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 110 B) Nueva España. El uso del sistema constructivo analizado, extendido por el Mediterráneo occidental desde Nicosia, Siracusa y Famagusta en Chipre, hasta el Reino de Sevilla, Portugal y Canarias , no finalizará en la Edad Media, sino que seguirá su proceso evolutivo en las nuevas construcciones de Hispanoamérica, y fundamentalmente, en Nueva España (México). Tras la llegada de los españoles, coincidiendo con el fin de la Reconquista, y fruto de la fuerte acción evangelizadora de las órdenes religiosas, sobre todo agustinos y dominicos, realizada a la par que la Conquista, se construyeron numerosos templos. En muchos casos se sabe que se contrató a constructores europeos para esta labor. El uso de cubiertas trasdosadas y azoteas transitables está muy generalizado, sobre todo en el siglo XVI. Sus semejanzas con los modelos fundamentalmente del Reino de Sevilla son evidentes. Tal es el caso, por citar algunos ejemplos , en México, de Santa María Magdalena en Xihuico (Metztitlán, Hidalgo); Santa María Temimilcingo en Morelos; la “capilla de indios” de Calkiní, en Campeche; Ichmul en Yucatán; el convento agustino de Atlatlahuacán o Cuautinchan en Puebla. Figura 10. Arriba: Santa María Magdalena en Xihuico; abajo izquierda: Calkiní en Campeche (ambas en Artigas (1992)) y abajo derecha: Cuautinchan en Puebla (imagen cedida por J. G. Vadillo Rojas)
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 111 En las investigaciones de Gómez de Cózar y Vadillo Rojas (GÓMEZ DE CÓZAR y VADILLO ROJAS 2014) se ha podido constatar cómo la geometría de la bóveda es sensible al efecto del relleno y se fisuran de un modo diferente. De ellos se extrae que la geometría que resulta a partir del trazado de un rampante curvo (trazado de Hernán Ruiz II, s.XVI) es la más conveniente para eliminar fisuras en bóvedas con azoteas trasdosadas. En todo caso, las fisuras no sólo se producen por el potencial de la geometría de la bóvedas sino que hay muchos más factores que influyen, muchos de ellos difíciles de predecir: cambios de temperatura, movimientos del terreno, desplomes de los muros, deterioro de los materiales, etc. Lo que es cierto es que condicho trabajo, se abren nuevas posibilidades de investigación en ese ámbito geográfico, a raíz de esta experiencia. 2.1.3. Conclusiones parciales. El inventario de templos realizado es suficientemente amplio y complejo para poder establecer que el sistema de cobertura de templos medievales mediante azoteas o bóvedas trasdosadas supone una decisión óptima y adaptable a la evolución del trazado de bóvedas del gótico en determinadas áreas geográficas del sur de Europa, donde existe un clima con temperaturas suaves, precipitaciones medias no muy elevadas y una peligrosidad sísmica leve-moderada. Se ha podido establecer una clasificación tipológica de los sistemas de relleno empleados en estas cubiertas a lo largo de la Edad Media y detectar cómo determinadas geometrías utilizadas en las bóvedas del intradós se relacionan con más frecuencia con una determinada ubicación y sistema de relleno (o carencia del mismo). La exposición cronológico-geográfica sienta las bases para el establecimiento de nuevas relaciones que puedan desarrollarse en futuras investigaciones.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 112 2.2. LA CONSERVACIÓN DE LAS AZOTEAS MEDIEVALES: CARACTERIZACIÓN, PROBLEMÁTICA Y SOLUCIONES. Esta investigación se centra en soluciones que presentan azoteas o bóvedas trasdosadas, de forma que, como se ha desarrollado en el subcapítulo 2.1, un sólo elemento multicapa debe asumir las funciones de techo y cubierta. Esta configuración constructiva es especialmente sensible a la exposición a la intemperie. En este caso los factores fundamentales que influyen en el deterioro de los elementos, por orden de importancia, son la humedad, los incrementos de temperatura, la contaminación y la falta de mantenimiento en función del tipo de material pétreo utilizado. Sin embargo, es la acción del agua, en sus diversos estados, la que más acelera la degradación de la fábrica. La acción del agua puede plantear problemas de pérdidas de material y resistencia mecánica de la fábrica empleada en los elementos estructurales del edificio. Para poder cuantificar el deterioro y el daño que se produce es necesario contar con una herramienta de monitorización que permita detectar y visualizar el alcance (espacial y temporal) de dichas lesiones en las bóvedas y cubiertas. De esta forma se puede actuar de forma eficaz para eliminar o, al menos, disminuir o ralentizar la gravedad de las lesiones. Estas cubiertas deben estar diseñadas para permitir una evacuación rápida y completa de las aguas pluviales hasta el suelo. Pero si esto no sucede, se produce el estancamiento de la misma y la aparición de humedades. Este estancamiento puede deberse a diversas causas: pendientes mal reguladas e insuficientes; obstáculos al libre movimiento de las aguas (mala distribución de los puntos de salida de las mismas, construcciones accesorias mal colocadas o mal resuelta la evacuación en su encuentro, materiales colocados sobre la cubierta,...) defectos de organización o de limpieza de canales, desagües, caídas,... Este estancamiento es causa de muchas alteraciones de los materiales, de la destrucción de los planos de apoyo y de las protecciones, favorece el desarrollo de agentes biológicos que atacan al material y crecimiento de vegetación que agrava el defecto de desagüe. Y su acción dinámica, arrastra los acabados superficiales de protección e impermeabilización y produce disgregación superficial. En los edificios analizados que se ha tenido constancia de haber sido sometidos a procesos de restauración o conservación, se ha puesto de manifiesto que, por lo general, las actuaciones que se proponen van encaminadas a reforzar el sistema de impermeabilización a diversos niveles en función de la gravedad: Uso de tratamientos superficiales impermeabilizantes a base de siliconas si se quiere permitir la transpiración y el color y acabado original, como ocurre en la Catedral de Sevilla. En otros casos se usan tratamientos más densos que crean una especie de lámina como elemento protector (de color blanco o rojo). Es el caso de San Miguel de Morón, San Miguel de Jerez, y otros muchos. Cuando el trasdosado original de la bóveda no es suficientemente impermeable, se recurre al uso de capas de mortero de cal reforzado con vendas al que se le superpone una nueva solería cerámica que se
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 2_ESTADO DE LA CUESTIÓN| 113 adapta a la geometría, como sucede en diversos ejemplos levantinos donde ha colaborado el profesor Zaragozá Catalán. Reparaciones puntuales, resanando el llagueado, impermeabilizando y reponiendo la solería. En los casos más graves, como en Santa María de Alicante, se ha procedido a la excavación y sustitución completa de la cubierta, para poder garantizar la ausencia de humedades en la misma y el resto del edificio. Sin embargo, ni siquiera en el proyecto de reparación de San Miguel de Jerez, redactado y dirigido por Marta García de Casasola, arquitecta del Departamento de Bienes Inmuebles del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, donde se ha desarrollado un procedimiento interdisciplinar complejo y completo que integra técnicas de diagnosis muy diversas para el conocimiento profundo del objeto en el que se interviene, se ha utilizado ningún protocolo de monitorización que registre el seguimiento de las lesiones detectadas antes y después de la intervención, y, menos aún con integración de diversas técnicas no destructivas. Por muy bien que se ejecuten las intervenciones o labores de mantenimiento, hay que realizar ese seguimiento, simplemente por el mero hecho del paso del tiempo y la acción de los agentes climáticos.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 3_ PROPUESTA DE PROCEDIMIENTO PARA LA MONITORIZACIÓN DE HUMEDADES DE BÓVEDAS Y CUBIERTAS| 114 3. PROPUESTA DE PROCEDIMIENTO PARA LA MONITORIZACIÓN DE HUMEDADES DE BÓVEDAS Y CUBIERTAS EN TEMPLOS MEDIEVALES CON AZOTEAS. 3.1. OBJETIVOS DEL PROCEDIMIENTO Como se ha puesto de manifiesto en el apartado 2.2, el hecho de que los templos construidos con fábrica de piedra resuelvan su cobertura superior mediante azoteas o bóvedas trasdosadas, genera la necesidad de planificar las labores de mantenimiento relacionadas con la minimización de la acción del agua, que, en conjunción con el resto de agentes externos e internos, representa el mayor potencial de deterioro material del edificio. El objetivo principal del procedimiento que se propone consiste en elaborar un plan de monitorización para la localización y evolución de las humedades de las bóvedas y cubiertas en estos edificios. Como objetivo secundario se propone que las labores de inspección y control se realicen mediante la integración de técnicas no destructivas (N.D.T.) basadas en la inspección visual y conocimiento del edificio, la fotogrametría digital, la termografía infrarroja, el dibujo analítico y la elaboración de mapas de síntesis de información y de propuestas. El carácter visual inherente a todos estos procesos constituye la forma más intuitiva y objetiva de poner en relación lo que sucede en el intradós de las bóvedas con la superficie exterior. 3.2. METODOLOGÍA La metodología que se propone consta de cuatro fases o etapas. Las dos primeras corresponden a la toma de datos mediante diversos procedimientos. En la tercera fase se realizan los análisis y diagnósticos parciales y finales necesarios en función de la información obtenida en las etapas anteriores. En la cuarta fase se propone un plan de seguimiento de los problemas detectados que forme parte de las acciones de mantenimiento y conservación del edificio, jerarquizando las acciones en función de los niveles de gravedad establecidos en el diagnóstico final de la fase anterior. 3.2.1. FASE 1. Toma de datos (I). Procedimiento y representación gráfica. En primer lugar se hace un reconocimiento general del edificio, dimensiones, materiales, sistemas constructivos, evolución histórica, accesos, estado de conservación, etc., así como se analiza la documentación existente y la planimetría para adquirir un conocimiento general del edificio y su sistema de cobertura. A partir de ahí se genera un sistema geométrico de referenciación de elementos constructivos para posibilitar una gestión eficaz de la información que se va a obtener durante el proceso. Paralelamente se realiza una inspección visual desde el exterior y el interior (cubiertas, paramentos y bóvedas) para comprobar cuál es el funcionamiento real de los sistemas generales de evacuación de aguas pluviales, el estado de conservación y la configuración constructiva del edificio en cada zona. Los datos obtenidos se presentan en forma de mapas gráficos basados en la fotogrametría, ortofotos e imágenes digitales.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 3_ PROPUESTA DE PROCEDIMIENTO PARA LA MONITORIZACIÓN DE HUMEDADES DE BÓVEDAS Y CUBIERTAS| 115 Analizar un proceso físico-químico requiere del conocimiento del comportamiento del material empleado frente a diferentes procesos de alteración o a cuestiones mecánicoestructurales. Al tratarse, por lo general, de edificaciones de carácter patrimonial, con estrictos grados de protección, será difícil extraer suficientes probetas para realizar los ensayos correspondientes. Para ello se recurre a muestras extraídas o bien del edificio (cuando sea posible) o, en su defecto, de las canteras de donde provenga el material pétreo a analizar. Serán datos convenientes a determinar: su composición, porosidad, los procesos de humectación-desecación y su velocidad, cristalización de sales y resistencia a compresión simple, en función del grado de saturación de la piedra. Esta información servirá para la determinación del nivel de gravedad de las lesiones detectadas de forma que pueda establecerse un orden de prioridad de las acciones preventivas o correctivas. Por último, se averiguará qué criterios y procedimientos de intervención, conservación y mantenimiento se llevan o han llevado a cabo en el edificio o parte del mismo sobre la que se trabaja. Esta información será relevante de cara a las acciones que se propongan. 3.2.2. FASE 2. Toma de datos (II). Inspección mediante Termografía Infrarroja: procedimiento y representación gráfica. Partiendo de esta información previa, se realiza una inspección utilizando cámaras de adquisición de imágenes infrarrojas. Como es sabido, la termografía infrarroja es una técnica no destructiva que permite medir la radiación emitida por los objetos en un rango específico de longitud de onda no visible al ojo humano. Esto es posible debido a dos propiedades físicas de los materiales: la emisividad y la temperatura superficial (PALOMO et al. 2000). Cualquier cambio en una o ambas propiedades genera un patrón diferencial en la imagen radiométrica que permite identificar diferencias de comportamiento térmico o de emisividad de los materiales. Cuando se aplica en la detección de humedades en elementos construidos con fábrica de piedra, el enfriamiento evaporativo provocado por el agua de infiltración que aflora en los paramentos interiores permite la localización de dichas humedades. Ahí es donde radica su utilidad para la detección de las mismas en la edificación siendo este un ámbito aún poco explorado pero con grandes posibilidades de desarrollo (MELGOSA REVILLA 2014). Al tratarse de un procedimiento de obtención de datos cualitativos, el interés radica principalmente en localizar las humedades y determinar su alcance. Posteriormente, con el resto de datos e información, se puede establecer una estrategia de actuación según su gravedad o importancia. A la hora de realizar las mediciones in situ se deben tener en cuenta una serie de condiciones: El factor de forma de las superficies, que puede hacer variar el patrón y confundir la interpretación. Por ello, la pericia del técnico es fundamental, avalada en este caso por la formación oficial recibida, al poseer desde 2013 la certificación internacional del Infrared Training Centre de Nivel I. La atenuación atmosférica, que en exteriores y según el ángulo y la distancia puede suponer una variación importante. En nuestro caso, se realizan desde el interior y de forma lo más perpendicular posible, con lo puede considerarse despreciable.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 3_ PROPUESTA DE PROCEDIMIENTO PARA LA MONITORIZACIÓN DE HUMEDADES DE BÓVEDAS Y CUBIERTAS| 116 La radiación solar externa, que puede alterar los resultados, por lo que la toma de datos se debe realizar antes o después de su incidencia sobre la envolvente, normalmente por la mañana muy temprano o al anochecer, al ponerse el sol. Para la detección de humedades es necesario que en el momento de la inspección se esté produciendo un fenómeno de enfriamiento evaporativo en las superficies a analizar. Por ello, las tomas de imágenes infrarrojas se han realizado en dos momentos concretos: después de periodo de intensas lluvias y en períodos de sequía. Mediante este procedimiento no se ha cuantificado el grado de humedad del material que debería determinarse mediante otros medios o ensayos. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las superficies que se analicen, se encuentran en bóvedas y muros de gran altura, lo que obligaría al empleo de andamios y estructuras auxiliares que no es posible instalar en determinados edificios o espacios de los mismos, por su dimensión o por los costes económicos asociados. Bajo estas condiciones, se realizarán, como mínimo, dos campañas de inspecciones termográficas anuales desde el interior del edificio, registrando imágenes de todas las bóvedas y muros superiores. La primera se lleva a cabo en la estación húmeda (en condiciones de humedad relativa alta y tras la acción del agua sobre el edificio durante los días previos a la toma de datos) para la obtención de datos en las condiciones más adversas. La segunda se realizará en la estación seca (en condiciones de humedad relativa baja y con altas temperaturas) para comprobar si existen o no diferencias con respecto a la inspección previa o si persisten los daños que se hubieran localizado en la misma. Esta información se presenta mediante tablas que combinan la imagen visual de cada zona y sus correspondientes termogramas, de tal forma que se pone de manifiesto, de manera intuitiva, cuál es la evolución del comportamiento higrotérmico de la fábrica frente a la acción del agua por filtración y absorción. De forma paralela, para cada bóveda se realiza una imagen termográfica ortogonal, que, incorporadas al plano general de información, crea el mapa general de comportamiento higrotérmico de toda la cubierta. Como se verá en el caso de estudio, estas imágenes, según la distancia al punto de adquisición de la imagen y el alcance del objetivo del aparato empleado, requerirá de un proceso intermedio de tratamiento y fotomontaje de las imágenes, para que muestren toda la superficie de la bóveda ortogonalmente. En ese mapa se marcan entonces las zonas presentan humedad según diferentes grados y en tantas capas como campañas de inspección se realicen, creando una base de datos gráfica por superposición de capas de información. A la hora de representar esta información que se ha indicado que es cualitativa, no se utiliza gradiente térmico, pues lo que se busca, en este caso, no es medir temperaturas sino detectar diferentes emisividades (piedra seca y agua) y, por tanto, cambios del patrón cromático allá donde hay una anomalía. Para una lectura más intuitiva, se ha utilizado la paleta de color “Iron” (según modelos de cámaras termográficas empleadas), que identifica las áreas “húmedas” con los colores fríos rojo-azul oscuro-morado-negro y las zonas “secas” con los colores cálidos rojo-naranja-amarillo-blanco. Una vez ordenada la información se genera un mapa de síntesis a partir de la planimetría realizada mediante fotogrametría del conjunto bóveda-cubierta con la representación de las humedades detectadas y la imagen ortogonal de la correspondiente cubierta exterior y su mapa de estudio del sistema de evacuación de pluviales, superpuestas.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 3_ PROPUESTA DE PROCEDIMIENTO PARA LA MONITORIZACIÓN DE HUMEDADES DE BÓVEDAS Y CUBIERTAS| 117 De este modo, es posible encontrar aquellas lesiones interiores que puedan tener una relación directa con elementos o procesos que suceden en el exterior. Esto se realiza bóveda por bóveda pero siempre teniendo en cuenta el sistema general de evacuación de aguas y la configuración de los espacios y sistemas aledaños, que se presupone se han inspeccionado previamente. Este archivo interactivo (aunque con ciertas limitaciones) constituye la herramienta base para la siguiente fase. 3.2.3. FASE 3: Análisis y diagnósticos cualitativos. En esta fase se propone una tabla resumen de análisis de zonas o elementos afectados que requieren de acciones posteriores en función de la gravedad de las lesiones. Estos niveles de gravedad se establecen según los criterios de la Tabla 1. Muy grave Presencia significativa de goteras y humedad en interior y exterior durante todo el año. Afecta a la fábrica y otros elementos como pinturas murales, mobiliario, cuadros, etc. Grave Presencia significativa de humedad sin goteras en interior y exterior durante todo el año. Afecta a la fábrica y otros elementos en contacto con la misma como pinturas murales, cuadros, etc. Normal Presencia significativa de humedad sin goteras en el interior y exterior sólo cuando llueve. Ésta desaparece en la estación seca. Leve Presencia de humedad en elementos secundarios u ornamentales sólo cuando llueve. Despreciable Aunque el elemento pudiera verse sometido a ciclos de humedad-secado, estos no revisten gravedad que requiera acciones urgentes o a corto o medio plazo. Tabla 1. Criterios para la determinación de los niveles de gravedad de las lesiones provocadas por la acción del agua. En función de los resultados, se realiza un primer diagnóstico parcial, que determinará una serie de acciones a realizar para cada zona analizada. Según la experiencia durante el desarrollo de la presente investigación, se han establecido las acciones que se exponen en la Tabla 2. Una vez ejecutadas dichas acciones de intervención, conservación y/o mantenimiento indicadas en el diagnóstico inicial, se realiza la segunda campaña de toma de datos de la misma forma que la anterior y generando una nueva tabla de resultados que dará lugar a un diagnóstico final, empleando los mismos criterios antes descritos. Este paso es importante pues puede darse el caso de que, tras una reparación, la lesión del elemento analizado quede subsanada pero se mantenga o se traslade a elementos adyacentes, como los paramentos interiores. Del mismo modo puede suceder que la solución empleada pierda su eficacia con el tiempo, con lo que hay que realizar un plan de mantenimiento adecuado y periódico.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 124 El sistema que se utiliza aquí, por tanto, vuelve a los orígenes pero permite identificar elementos puntuales, lineales y superficiales (cuadrados y rectángulos) de forma lógica y comprensible. Así un soporte se designa como [F3], un muro o arbotante como [F-G_3] y la superficie que acoge cada bóveda será [F-G_3-4]. Nótese cómo el primer dato es la coordenada vertical y el segundo la horizontal. c) Ortofoto. Utilizar un edificio de la categoría de la Catedral, del que se ha hablado, se ha documentado y se ha investigado tanto a lo largo de los últimos 30 años, permite disponer de una documentación gráfica e histórica importante. Este proceso ha ido ligado a la evolución de los procedimientos y herramientas de información gráfica que permiten la generación de una biblioteca de imágenes extensa y cada vez más detallada y exacta. Es posible en la actualidad acceder a ortofotos digitales de forma fácil y gratuita desde el ordenador “de tu casa” a través de sistemas como de visualización y mapas por satélite de diferentes marcas comerciales.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 125 Imagen aérea de la catedral de Sevilla (Google Maps, 2008) La precisión que se obtiene es suficiente para una comprensión global de un edificio y su entorno pero cuando se requiere una escala menor, para poder observar los detalles de cara a inspecciones técnicas, la calidad es insuficiente. Por la configuración y la escala de la Catedral, es complicado conseguir ortofotos sin que ello suponga un coste elevado de medios auxiliares, siendo además, presumiblemente, poco eficaz en cuanto a resultados obtenidos. Para ello se acude a nuevos sistemas de obtención de fotografías, rápidos, de bajo coste y buena relación calidad-inversión, siempre bajo las condiciones legales estableciadas para el uso de esta tecnología. Se trata del uso de drones o multicópteros de radiocontrol al que se fija un cámara de vídeo y e imagen fija. El aparato empleado aquí se trataba de un cuadricópter (cuatro hélices) de pequeño tamaño y la cámara una Gopro hero 3 black de 12 Mp. En este caso, el interés radicaba en poder obtener una imagen de forma ortogonal al plano de cubiertas. Se realizan entonces varios vuelos que captan las diferentes tomas de forma secuencial de cada área correspondiente a una bóveda y a una distancia suficiente para que aproveche al máximo el encuadre.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 126 Al tratarse de una acción experimental, hay que puntualizar ciertas cuestiones: No se han obtenido imágenes completamente ortogonales, sino que presentan deformación que luego se corrige, en parte, mediante programas de postproducción. La batería del aparato, tiene una duración relativamente limitada, con lo que han quedado sin hacer las cubiertas de las capillas. La hora (9 de octubre de 2014 sobre las 16:00 h) y las condiciones climatológicas del día de la toma (intervalos nubosos con lluvia inminente a partir de las 18 h. Y fuertes
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 127 rachas de viento en algunos puntos) ha generado diversidad de condiciones de iluminación y sombras arrojadas en las diferentes imágenes. Sin embargo, para el objetivo del trabajo, se ha considerado suficiente la calidad y resultados de las mismas. Una vez descargadas las imágenes se ha procedido a su archivo y gestión para el montaje de las mismas sobre el plano de cubiertas de la Catedral. Su nomenclatura corresponde al sistema de referencia antes descrito, con lo que se ha facilitado enormemente su ubicación. Asimismo se ha realizado la postproducción de las mismas: encuadre, ajustes de deformación, contraste e intensidad, para que se asemeje lo más posible a imágenes ortogonales, aún presentando deformación tipo “ojo de buey” por las características del objetivo y distancias empleadas. Una vez montado, encajando cada imagen en su correspondiente recuadro, el resultado es el mapa de la figura, cuyo archivo original ofrece una calidad elevada, permitiendo observar con bastante detalle la superficie. A modo de ejemplo, se muestran la imagen correspondiente al Cimborrio y la Capilla de la Antigua.
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R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 129 Igualmente, como información complementaria, se ha fotografiado ortogonalmente el intradós de todas las bóvedas, aunque no se ha elaborado un mapa como el anterior.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 130 d) Datos relevantes sobre la evolución histórica. Construcción e intervenciones. Los trabajos de F. Pinto Puerto (PINTO PUERTO 2006 y 2007) consolidan la teoría del proceso constructivo general que se llevó a cabo en la catedral de Sevilla. Se parte de la base, avalada por la documentación estudiada por A. Jiménez Martín (JIMÉNEZ MARTÍN 2006 y 2013), de que la fábrica almohade de la Mezquita Mayor sobre la que se edifica la Catedral fue demoliéndose por tramos a la par que el espacio obtenido era ocupado por la obra nueva. Esto permitía la convivencia de ambas edificaciones y, sobre todo, sin interrumpir el culto y las actividades habituales del templo. La posibilidad de modulación por tramos transversales características de la arquitectura gótica así lo permite. Etapas de construcción del cierre superior de la Catedral de Sevilla con indicación de las áreas excavadas y tipos de relleno (dibujo de la autora). A partir de estas investigaciones, las excavaciones ya mencionadas realizadas por el arqueólogo A. Jiménez Sancho, los trabajos de restauración de finales del s. XIX y principios del XX de Adolfo Fernández Casanova (arquitecto conservador del templo en esa fecha), las últimas aportaciones del libro de La Traça de Sevilla (ALONSO RUIZ Y JIMÉNEZ MARTÍN 2009), y la publicación de la Anatomía de la Catedral de Sevilla (JIMÉNEZ MARTÍN 2013), se puede establecer una hipótesis de la cronología y técnicas de construcción del cierre superior del edificio, que se ha representado en un esquema con indicación de fases, tipo de relleno y áreas excavadas que constatan este proceso. La primera etapa (1433-1478) fue llevada a cabo por los maestros Ysambarte (Jehan Ysambart?) de 1433 a 1434, Carlín (Mestre Carlí de Rouan) de 1435 a 1447 y culminada por los que A. Jiménez (JIMÉNEZ MARTÍN 2012) denomina como el “triunvirato de aparejadores” herederos de Carlín: Juan Normán, Pedro Sánchez de Toledo y Nicolás Martínez (1439-1478). Con todos ellos se establecieron las directrices generales de construcción del edificio, entre las que debían aparecer sin duda, aunque ello no implique de momento la existencia de ningún documento que lo especifique, cómo debía cubrirse el edificio. Este hecho no es de extrañar, pues una vez definida la traza en planta y de las bóvedas, unido a la formación y pericia del maestro, era suficiente para llevar a cabo esta labor.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 131 Sin embargo, ¿por qué se decide construir una cubierta aterrazada o con un trasdosado sobre la bóveda de piedra al modo mediterráneo, cuando la mayoría de las demás decisiones siguen claramente los modelos europeos o del norte peninsular?. Varias circunstancias podrían avalar esta decisión, además de unas condiciones climatológicas (fundamentalmente sin nieve) y sísmicas “favorables”: Las enormes dimensiones del edificio y una sección transversal cuyas naves laterales y colaterales se encuentran a la misma altura. Esto genera unas superficies que si se resolvieran mediante solución de doble envolvente (techo de piedra y cubierta de madera), se necesitaría tal cantidad de madera que encarecería el proceso considerablemente, al tener además que transportarla desde lejos. Por otra parte, es un sistema que, sin muchas dificultades, permite, con la condición de un adecuado diseño y mantenimiento, la correcta evacuación de aguas pluviales. Esta dimensión genera la necesidad de contar con una superficie de trabajo y almacenamiento para la construcción de los elementos de las Naves Altas, como demuestra la existencia de trazas de montea sobre la solería de las naves laterales y capillas, investigación iniciada por A. Jiménez y Pinto Puerto (JIMÉNEZ MARTÍN y PINTO PUERTO 1993), profundamente estudiado por J.A. Ruiz Rosa y J.C. Rodríguez Estévez (RUIZ ROSA Y RODRÍGUEZ ESTÉVEZ 2000 y RUIZ ROSA 2006, entre otros), y recopilado por A. Bravo Bernal (BRAVO BERNAL 2009). La experiencia laboral de estos primeros maestros en Levante y Cataluña (ALONSO RUIZ Y JIMÉNEZ MARTÍN 2009), lo cual demostraría la confianza en este sistema y los conocimientos prácticos necesarios para aplicarlo. Ysambarte trabaja en Lérida, Daroca, Zaragoza y Palencia, entre otros lugares. Carlín trabaja en Barcelona, Lérida y Valencia. De hecho, ambos coinciden en Lérida en 1410. Siendo Carlín Maestro Mayor en Sevilla se tiene referencia de la presencia entre 1435 y 1453 de Antoni Dalmau, Maestro Mayor de la catedral de Valencia, para labores de inspección (ZARAGOZÁ CATALÁN 2007 y SERRA DESFILIS 2011). Y, por último, la posible relación de Juán Normán con Carlín como ayudante y su sucesor en la catedral hispalense, continuando las directrices marcadas por el anterior y que había coincidido con él en Barcelona. Si bien, salvo algunos detalles de relativa importancia, este pasado profesional de los maestros en contacto con la arquitectura de la Corona de Aragón o “gótico mediterráneo” no ha tenido su traslación directa en formas, espacios o técnicas en el edificio sevillano (JIMÉNEZ MARTÍN 2012) más acorde con la herencia castellana y europea, sí que les supone estar familiarizados con el sistema de cobertura que nos interesa en este estudio y que aplicaron sin dudar. Igual que les pudiera pasar a toda la “legión” de canteros de todos los orígenes y trayectorias imaginables que trabajaron allí, siendo catalanes bastantes de ellos en los cinco primeros años de la dirección de Carlín. La existencia de otros modelos previos, aunque de menor dimensión, en el ámbito geográfico del Reino de Sevilla, como la iglesia de Santa Ana en Triana y sus sucesora en Trigueros (Huelva) San Antón de los Templarios, que
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 132 demuestran que esta solución, aplicada en templos, no era desconocida en la tradición constructiva local, tal como se ha visto en el análisis de templos del estado de la cuestión, aunque sea “poco gótica” en palabras de A. Jiménez (JIMÉNEZ MARTÍN 2012). Con el maestro Carlín la obra estaría cubierta en una cuarta parte de la extensión prevista empezando por la fachada oeste, pero sin cerrar la Nave Central. Ello viene corroborado porque en 1467 se documentan pagos desde enero a diciembre por suministrar a la obra miles de cargas de labor de ollería (o labor de barro) para nivelar o enjarrar todas las azoteas de las Naves Laterales, que cobran 19 olleros, además de la compra de atanores (que se conservan en el interior de los estribos) para los caños de las bóvedas, tinajones para suministrar agua a las zonas altas de la obra, ladrillos para solar capillas y canales de barro vidriadas (y, por tanto, impermeables) en color verde, melado y blanco que se colocarán sobre los arbotantes para el desagüe de los niveles superiores. Alfonso Jiménez especifica: “...En realidad los pagos por cargas para enjarrar bóvedas bajan muchísimo desde mediados de abril finales de julio, reanudándose con fuerza hasta el final del año. Si tenemos en cuenta que el suministro de ladrillos siguió el mismo ritmo, creo que se puede sostener que en la primera parte del año se enjarraron y solaron las bóvedas de un costado, quizás el del lado sur, y en la segunda las del otro...” (JIMÉNEZ MARTÍN 2006). Con Juan Normán y Pedro Sánchez de Toledo se avanzó hasta el Crucero y probablemente se habría empezado a trabajar en la otra mitad. Hasta este punto y siguiendo la clasificación tipológica descrita en el estado de la cuestión, el sistema de relleno de las Naves Laterales y Colaterales, sin aparente variación, era el tipo “b”, siendo del tipo “a” en las Capillas. La segunda etapa (último tercio del s. XV) corresponde a la labor de Juan de Hoces hasta 1496 y las primeras actuaciones del Maestro Alonso Rodríguez de 1496 a 1513. Se culmina la mitad este del edificio, y se cierran las Naves Altas y el crucero, así como el primer Cimborrio con la colocación de la denominada “piedra postrera”. Al menos en el cuadrante sureste, las excavaciones y documentos gráficos constatan que se produjo un cambio en la composición del relleno (JIMÉNEZ SANCHO 2000) consistente en una reducción radical del mortero que se convierte en un conjunto de dolios en vertical y boca abajo con otras vasijas, pero sin mortero. Sobre éstos se dispone una simple capa de regularización de 15 cm con ladrillos y trozos de dolios que sirve de base a la solería. Según las fotos de las obras de restauración de A. Fernández Casanova, en el cuadrante noreste se deduce que el relleno es como en las simétricas. Por último, se ha considerado una tercera etapa más amplia (1511- principios s.XX) correspondiente a las obras de terminación de la Capilla de la Antigua y a las llevadas a cabo en el cimborrio y las bóvedas y cubiertas contiguas renovadas o reparadas como consecuencia de los dos grandes derrumbamientos, el primero como consecuencia del terremoto de 1511, y el segundo con las obras de restauración del arquitecto A. Fernández Casanova de 1888. Con dichas reparaciones se emplea ya el sistema tipo “c” de empalomado con o sin relleno cerámico entre tabiquillos.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 133 e) Tipología de los sistemas constructivos de la cubierta. Como se ha indicado en el análisis del inventario del estado de la cuestión, las cubiertas de la catedral de Sevilla se resuelven mediante cubierta plana o, más específicamente, mediante un sistema de envolventes tangentes (GÓMEZ DE CÓZAR y BENÍTEZ BODES 2008), es decir, el techo, que es la capa en contacto con el interior forma cuerpo o coincide con la cubierta, que es la capa en contacto con el exterior y que, funcionalmente, es la que debe resolver la protección del edificio de las inclemencias del tiempo. Si bien, aparentemente, en la sección del edificio podría parecer que dicha envolvente es similar en todos sus niveles, ésta presenta dos sistemas diferentes y diferenciados, cuyo uso frecuente se ha podido constatar en el capítulo 2: Azotea transitable o cubierta plana en las naves laterales, colaterales y capillas. Estas terrazas poseen la pendiente necesaria para que el agua de lluvia no permanezca en la superficie más tiempo del que se necesita para que se produzcan filtraciones hacia el interior a través de juntas o por absorción del propio material, con el consecuente peligro de lesiones por humedad que puede sufrir el sistema estructural del edificio. La pendiente se resuelve mediante un relleno de diversa tipología cuya función es, precisamente, llenar de forma ajustada, ligera, manejable y económica, el espacio entre las bóvedas y las terrazas, transmitiendo el empuje de los riñones o caderas de la bóveda a los muros. En la catedral de Sevilla, las excavaciones constatan que, por la extensión y duración de la construcción del edificio, existe una evolución del sistema de aligeramiento del relleno, pudiendo distinguirse los tipos “a”, “b” y “c” descritos en los antecedentes (ver capítulo 2). Trasdosado cerámico colocado directamente sobre las bóvedas, con la forma que éstas tienen, mediante una capa de mortero de regulación que se utiliza en la nave principal, crucero y cimborrio, correspondiente al tipo “d”. Cubiertas de la Nave Principal de la Catedral de Sevilla y cubiertas de la Catedral de Notre Dame de París (fotografías de la autora). Las pendientes obtenidas son muy elevadas y, unido a que cada tramo de bóveda queda protegido por el recrecido de los muros sobre arcos formeros y
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 140 en las bóvedas [F-G_2-3], [E-F_3-4] y [D-E_3-4], de forma que el tramo de arbotantes entre estas últimas queda inutilizado. En las dos últimas bóvedas del crucero [F-G_0-1] y [F-G_6-7], los senos de los extremos vierten a través de pequeñas gárgolas adosadas en las esquinas, si bien parece que en las del sur se reparte el agua por el andén sobre la portada hacia los laterales mientras que en las del norte existe una canalización interior a través de la Portada de la Concepción hasta unos huecos casi al nivel de la solería del Patio de los Naranjos, donde desagua, al modo en que lo hacían los pilares de la Aljama para aprovechar el agua en los aljibes existentes bajo dicha solería y que se mantuvieron durante todo el proceso de construcción del edificio gótico (PINTO PUERTO 2007). En los cuadrantes del sur destaca otro aspecto y es que las azoteas no siempre presentan canales de borde y desbordan directamente a través de la crestería. Además, dichos canales no se introducen en los estribos para seguir discurriendo por los siguientes arbotantes sino que, siguiendo la misma idea, se colocan caños (en general uno por tramo en el cuadrante suroeste y dos en el sureste) que vierten hacia el nivel de Capillas. Fig.x. Canalizaciones sobre la Capilla de San José y elemento de protección contra la erosión en el cuadrante sureste (fotografías de la autora). Este sistema presenta un inconveniente que es la altura de vertido. Un volumen significativo de agua aplicado puntualmente sobre la azotea inferior provoca una erosión considerable, así como humedades y biocostra en los paramentos y filtraciones en los senos de las bóvedas, problemas que son más importantes en los cuadrantes orientados al norte (más sombríos y húmedos) y que hay que controlar y evitar colocando bajantes como ocurre sobre la Capilla de San José (azotea [D-E_6-7]) o, al menos para paliar la erosión, artificios en la solería. En la catedral se utilizan para este fin sillares, pequeñas losas de piedra, restos cerámicos, etc. Son elementos similares a los observados en el estado de la cuestión, al describir la Catedral de Valencia donde se han realizado recrecidos con solería o teja nueva para tal fin, aunque la altura de caída es menos que en Sevilla. En los cuadrantes del norte, las canalizaciones de borde sí atraviesan los estribos mediante perforaciones. En los mismos elementos encontramos otras perforaciones correspondientes a bajantes interiores a los mismos o adosados a ellos en las esquinas disimulados a modo de embellecedor pétreo para conducir el agua hasta la base. Este
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 141 último elemento se encuentra en las azoteas [C-D_1-2], [E-F_0-1] y, aisladamente en la [B-C_6-7]. Una vez en la base de los estribos, el agua se canaliza por su interior hasta las gárgolas correspondientes pues el cuadrante noroeste es el único tramo que funciona casi en su totalidad tal como se comentó en la descripción general. Canalizaciones de borde en el cuadrante noroeste (fotografía de Alfonso Jiménez) y bajante pétreo adosado en la esquina de la Capilla de San Francisco con el Crucero (fotografía de la autora). Las azoteas de las Capillas del cuadrante sureste presentan una canalización de borde singular pues, para adaptarse al adosamiento de un volumen edificado más alto, en la base de los estribos se han realizado perforaciones de un tamaño considerable, con lo que todo el volumen de agua que llega debe recorrer todo el perímetro, atravesar los estribos y verter en la esquina de la azotea [H-I_6-7]. Azoteas de los cuadrantes suroeste y noroeste (fotografías de la autora). Por último, es interesante destacar un hecho que debe ser aún contrastado con más exactitud, pero que es apreciable a simple vista y tiene que ver con la configuración de los elementos superficiales del cuadrante noroeste con los del suroeste. Al comparar las pendientes de las azoteas de las Naves Laterales y Colaterales se aprecia cómo en el suroeste (por donde comenzó el edificio) las mismas son menos pronunciadas que en sus simétricas del noroeste, aunque la cronología las englobe en el mismo período y las excavaciones constaten rellenos similares.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 142 Se ha realizado en la planimetría una medición que no demuestra este hecho, pues las alturas de bóvedas y claves son similares a ambos lados. Por tanto se trata de una cuestión de diferencia de alturas en los rellenos, posiblemente intencionada para una mayor rapidez de evacuación superficial al norte. En las cubiertas de los cuadrantes del este no se manifiesta tanto esta diferencia. Por último, se considera interesante mencionar el uso de los respiraderos (mencionados al analizar los templos del inventario) y los atanores interiores. La cuestión de las perforaciones en los elementos superficiales del templo se ha mencionado en diversos estudios sin profundizar en su análisis. Se trata de dos elementos aparentemente similares pero con misiones distintas, los primeros como sistema de ventilación y de cuelgue de objetos como lámparas o andamios hacia el interior y los segundos como sistema de evacuación de aguas pluviales de los senos de las bóvedas durante su construcción, mientras se realizaba el enjarrado y solado correspondiente, a fin de evitar la acumulación de agua como si de grandes bañeras se tratara (JIMÉNEZ SANCHO 2000, PINTO PUERTO 2006, BENÍTEZ BODES 2007 y 2010, JIMÉNEZ MARTÍN 2013). Estos elementos se han denominado atanores, que son tubos cerámicos fijados con mortero en la perforación que atraviesa la bóveda, para hacer dicho agujero impermeable. Éstos pueden ser observados a simple vista desde el interior y las excavaciones de la catedral los han puesto de manifiesto desde el exterior bajo el relleno. Vista de un atanor desde el intradós y el extradós de la bóveda, respectivamente (fotografías de Alfonso Jiménez). Pero lo curioso en este caso es la ubicación y el tamaño de los mismos en las bóvedas de la catedral: a partir de la hilera 20 ó 21 de los riñones de los senos, justo por encima del relleno de los enjarjes y de diámetro inferior a los respiraderos, que, por el contrario, se sitúan generalmente en las claves y aristas superiores de dichas bóvedas. Visto en sección, se encontrarían en una franja de aproximadamente 1 m entre los 5-6 m a partir del arranque de los arcos, apreciándose mayor dispersión en los cuadrantes del este, antes de llegar al Crucero. Si bien en España se han encontrado atanores de diámetro considerable a modo de respiraderos en otras excavaciones como las de la iglesia de Santa María de Alicante, de momento no se usan de forma tan sistematizada los de los riñones. Ni siquiera en Levante y Cataluña, aunque se utilicen en casos muy concretos, como una bóveda del claustro y la sala del Convento de Santo Domingo en Valencia. Arturo Zaragozá plantea la hipótesis de que pudieron haber existido pero se taparon posteriormente, pues es un
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 143 procedimiento muy útil y sencillo, aunque a lo mejor no fuera tan necesario en cubiertas mucho menores en superficie que las de Sevilla. Detalle de atanor en el Calustro del Convento de Santo Domingo de Valencia (fotografía de la autora) y bóveda de la Seo de Zaragoza (GRODECKI 1977). Sólo se han detectado a partir de imágenes antiguas en la seo de Zaragoza aunque los trabajos de restauración parece que los han eliminado en parte. Pero ésta no presenta azoteas. Bóvedas de la Abadía de Saint Denis y de la Iglesia de Marburgo del Lahn, respectivamente (GRODECKI 1977). Siguiendo el rastro hacia los modelos europeos, durante esta investigación se han encontrado fotografías (GRODECKI 1977) que ponen de manifiesto su existencia en edificios donde nunca se hubiera buscado, pues se ha asociado el uso de estos elementos a las cubiertas planas, sin un tejado que las proteja durante su construcción: en templos góticos europeos de doble envolvente, donde se supone que no son
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 144 necesarios, a menos que el tejado se colocase con posterioridad al cierre de las bóvedas. Este hecho insólito parece suceder en la Abadía de Saint Denis, la Nave Central de la catedral de Amiens, la de Beauvais en algunos lugares, en la Liebfrauenkirche de Tréveris, la catedral de Narbona, Santa Isabel de Marburgo del Lahn, la Catedral de Ratisbona, en San Lorenzo de Nurenberg y la iglesia de Saint-Nicólas-de-Port, lo cual abre una nueva vía de investigación interesante. Para realizar un análisis somero de la disposición de los atanores en el templo hispalense se ha realizado un mapa en el que se han oscurecido los trozos de bóveda que presentan atanores en las Naves Laterales y Colaterales y las bóvedas de las Naves Altas que también los tienen aunque el estudio se centra en las primeras. En principio, con un atanor por seno es suficiente, es decir, cada cuarto de bóveda posee uno. Sin embargo se observa cómo en algunos casos hay tres o cinco ([G-H_5-6], [D-E_1-2] con cinco y [E-F-2-3], [E-F_5-6], [B-C_5-6] y [J-K_2-3] con tres) por bóveda, saliéndose del tipo sin un criterio fijo. Se aprecia una simetría importante entre los cuadrantes suroeste y noroeste con respecto al eje este-oeste, siendo además interesante la homogeneidad de figuras llenovacío o patrones en las diferentes franjas de Naves Laterales y Colaterales. Este hecho se puede interpretar como áreas realizadas al mismo tiempo o bajo la misma supervisión, lo cual se constata al no existir simetría entre la mitad oeste (primeras etapas constructivas) y la este (una vez pasado al otro lado del Crucero). Esquema de disposición de atanores (dibujo de la autora). Esta diferencia se da también en el tamaño, calidad y longitud del elemento visible. Parece que las Naves Colaterales y la primera junto a la fachada de las Laterales del cuadrante suroeste presentan perforaciones menos cuidadas, más pequeñas y situadas a sentimiento, existiendo dobles atanores en las bóvedas del primer y segundo tramo junto a la capilla de San Laureano (donde se ha establecido el inicio del proceso constructivo). Esto podría deberse a un cambio en la altura del relleno en el enjarje,
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 145 debiendo rectificar la altura del atanor. Esta decisión coincidiría con otras más importantes tomadas también al inicio de la construcción del edificio, puestas de manifiesto por el profesor Francisco Pinto (PINTO PUERTO 2009). Bóveda sobre la Puerta de San Miguel donde se aprecian los atanores dobles en los riñones y bóveda junto a la Sacristía Alta (fotografías de la autora). Por último habría que destacar el hecho de que los bordes de los extremos, también en los cuadrantes noroeste y suroeste, se produce un dibujo dentado, sin presencia de atanores en los trozos más exteriores. Así mismo quedan en el aire algunas cuestiones como por qué no hay atanores en las bóvedas de las Capillas o por qué en las Naves Altas sólo hay en algunas y otras no, sin patrón aparente. A partir de todo este estudio, se ha procedido a la elaboración de un mapa sobre el plano de cubiertas, en el que se “traduce” mediante símbolos el funcionamiento general real del sistema de evacuación y sus variantes y elementos singulares, partiendo del estudio pormenorizado de cada zona de cubiertas del templo, que se ha descrito en los párrafos anteriores. Algunas de estas singularidades serán las que generen situaciones no deseadas por la agresión que produce el agua en los materiales y, por consiguiente, en el sistema estructural. Así, se muestran las pendientes de las azoteas en sombreado degradado, los canales que funcionan en línea continua azul, los que no funcionan en línea de puntos, los canalones de borde de azoteas en línea discontinua, los desagües en solería mediante círculos, los caños con bajante y bajantes con cuadrados, las perforaciones en estribos o paramentos con puntos aislados, las gárgolas simples mediante triángulos, los caños con flechas y las gárgolas dobles con cuadrado y doble flecha rojas. Los caracoles de acceso se marcan con círculos con relleno verde y contorno discontinuo y los dos aljibes existentes con círculos azules y contorno también discontinuo.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 146 Esquema general de evacuación de aguas pluviales de la catedral de Sevilla (dibujo de la autora sobre planimetría de A.Almagro). Simbología utilizada en la figura X (dibujo de la autora).
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 147 g) Caracterización de materiales. El material empleado en la construcción de las bóvedas y elementos sustentantes (pilares, cerramientos, arbotantes, pináculos, contrafuertes,...) de la Catedral de Sevilla se ha determinado que es la piedra proveniente de las canteras del Cerro de San Cristóbal del Puerto de Santa María, Cádiz (RODRÍGUEZ ESTÉVEZ 2006 y JIMÉNEZ MARTÍN 2013). Como ha estudiado el profesor Juan Clemente Rodríguez Estévez, su presencia en la obra se remonta a los comienzos del proceso y, desde entonces no dejó de utilizarse. En la construcción de cualquier templo de fábrica de piedra y, sobre todo de las dimensiones del de Sevilla, era vital poder disponer de un material de calidad, resistente y al mismo tiempo con capacidad de ser tallado de un modo fácil y preciso. Además debía ser asequible económicamente ya que, de otro modo, pondría en peligro la viabilidad del proyecto. En Sevilla no existe un yacimiento cercano que pueda asumir todos estos requisitos que garantizase el abastecimiento, encareciendo los costes por las incidencias del transporte. Sin embargo, la Sierra de San Cristóbal, situada entre los términos municipales de Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María en Cádiz, sí contaba con uno que haría posible la materialización del edificio, ya que era estable (de gran dimensión), en una zona política y religiosamente vinculada a la fábrica, segura y, como se ha mencionado, económicamente viable (GÓMEZ DE TERREROS 2008). La piedra que se obtiene de estas canteras es una calcarenita de textura heterogranuda y color grisáceo en superficie expuesta a la intemperie, con presencia de restos fósiles. Por otra parte, la resistencia al desgaste superficial es baja y éste se produce en forma de disgregación de granos o arenización que, a largo plazo, supone una considerable pérdida de material. Por ello, la estética del edificio, así como su conservación, están condicionados por un material de resistencia limitada y que no puede utilizarse para la decoración escultórica con calidad suficiente. Por ello, en Sevilla, se recurre al barro cocido o al alabastro (RODRÍGUEZ ESTÉVEZ 2006). El mismo autor describe el proceso de “saca de la piedra”, los procedimientos y búsqueda de zonas de cierta homogeneidad a cielo abierto o mediante apertura de galerías subterráneas, de tal forma que se han creado auténticas “cuevas” fruto de dichos procesos. Es en estas zonas donde se encontraba la calcarenita que buscaban los canteros de la Catedral, que presentaba distintos niveles de dureza. Entre ellos destacan la piedra dura o palomera y la blanda o franca que es como la denominaban los canteros por su docilidad. Todas poseían la misma composición química, pero mostraban distinto grado de cohesión de partículas. La segunda se usaba para la talla, por su blandura, pero al ser quebradiza, para la función estructural se usaba la dura. El transporte desde El Puerto se realizaba en tres etapas. Primero era cargada en carretas tiradas por mulas hasta el muelle de la ciudad. Desde ahí se trasladaba hasta el muelle del puerto de Sevilla en embarcaciones, aprovechando el río Guadalquivir. Mediante una máquina de ruedas con poleas se descargaban junto a la Torre del Oro y se llevaban hasta la obra de nuevo en carretas, tiradas esta vez por bueyes. El coste de este transporte comparado con el de otras posibles canteras, condicionó la elección de este material.
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 148 Las propiedades físico-químicas mencionadas constituyen su mayor ventaja y su mayor debilidad. Por ello, varios son los estudios que se han realizado en relación a la caracterización petrofísica y la alterabilidad de la Piedra de San Cristóbal, pero todos ellos se remontan a finales de los años 80 y principios de los 90 del s.XX. La razón fue el preocupante estado de degradación que presentaba la fábrica en esa época, antes de acometer la restauración de las fachadas y las labores de mantenimiento general instauradas por Alfonso Jiménez durante su trabajo como arquitecto conservador de la Catedral. En la mayoría de los trabajos (ESBERT et al. 1988; BELLO LÓPEZ 1988; ALCALDE MORENO y MARTÍN PÉREZ 1990; BELLO LÓPEZ y MARTÍN PÉREZ 1990), se buscaba entender el comportamiento del material frente a la captación y circulación de agua por el interior de las piedras, pues la humedad y la presencia de agua, junto con la fuerte insolación anual de Sevilla, la acción de los vientos dominantes (fundamentalmente del suroeste) y los agentes contaminantes, facilitan la producción de reacciones químicas secundarias que favorecen los ciclos de cristalización y disolución de sales presentes en el agua en contacto con la fábrica. Igualmente acelera los procesos de arenización superficial y pérdida de cementación interna por su condición porosa, disminuyendo su capacidad resistente bien por pérdida de material o por disminución de la cohesión interna. De acuerdo con los resultados de varios ensayos realizados en relación a la absorcióndesecación de agua, ésta penetra y sale del material rápidamente, estabilizándose después (ESBERT et al. 1988). Paralelamente, uno de los objetivos de esta caracterización ha sido el estudio de la aplicación de varios tratamientos de consolidación e hidrofugación de cara a los procesos de restauración y conservación de la piedra del monumento. (VILLEGAS et al. 1991 y 1993). Se pudo comprobar el proceso de alteración natural y la comparativa de resultados de la piedra tratada y sin tratar. Siguiendo a M.G. Gómez de Terreros (GÓMEZ DE TERREROS y ENRÍQUEZ DÍAZ 2009): “...Estas investigaciones determinaron cómo la alteración natural de la piedra de El puerto de Santa María sometida a contamincaión se produce de una forma homogénea en toda la superficie y se manifiesta en la formación de una costra superficial de sulfatos. Al contar con tamaño de poros grandes, las tensiones de cristalización de sales pueden ser absorbidas, retardando la aparición de la alteración macroscópica, y comenzando ésta con la aparición de ligeras fisuras en vértices y aristas. En el ensayo de cristalización de sales, la alteración se manifiesta por la caída de partículas que se produce de forma homogénea en la superficie, redondeando vértices y aristas...” Si bien todos los productos ensayados mejoran de una forma u otra el comportamiento, el que más ventajas proporciona es el Tegosivin HL-100, que se ha empleado en diversas actuaciones, como en las fachadas de la esquina sureste de la Catedral entre los años 1995-2001, dirigidas por F. Pinto Puerto y M. A. Som Ruiz. En este caso, se realizó un proceso de seguimiento en años posteriores, para comprobar la eficacia de la limpieza, consolidación, reposiciones y tratamientos empleados a corto, medio y largo plazo. Se concluye que, inicialmente, supuso un resultado satisfactorio, mejorando el comportamiento de la piedra en cuanto a aspecto, resistencia al desgaste e hidrófobo. A medio plazo, los procedimientos han sido acertados aunque la superficie cuenta con una pátina de envejecimiento que, por los productos aplicados, ya no es
R. Benítez Bodes LAS CUBIERTAS DE LOS TEMPLOS MEDIEVALES DEL SUR DE EUROPA: PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN CAPÍTULO 4_ APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO: EL CASO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA | 149 derivada de una fuerte reacción a los agentes contaminantes del entorno (incluso desde 2006 ha disminuido drásticamente la circulación de vehículos de motor con emisión de gases al peatonalizar y construir el tranvía de la Avenida de la Constitución). Los consolidantes e hidrofugantes han tenido un comportamiento variable. Tras una costra irregular consolidada, aparece material decohesionado, fruto del comportamiento natural de la piedra. El tratamiento hidrófobo a medio plazo sí seguía funcionando y los sistemas de apoyo (trasdosado en cornisas y barrera electroosmótica) han colaborado en ello. Se concluye finalmente que “toda piedra de escasa resistencia y cohesión entre sus granos naturales (de relativa baja calidad para la construcción) que esté degradada puede mejorar su aspecto y comportamiento superficial a corto plazo mediante tratamientos superficiales; pero a medio o largo plazo su comportamiento vuelve a ser propio y característico de ella misma y del equilibrio que mantiene con su entorno” (GÓMEZ DE TERREROS y ENRÍQUEZ DÍAZ 2009). Es fundamental, por tanto, incluso habiendo sido sometidos a tratamientos de conservación, establecer un programa de monitorización del estado de alteración de los materiales pétreos. Pero, ¿qué sucede cuando esta piedra debe actuar como material resistente?. Varios incidentes e intervenciones de reparación lo muestran: El día 28 de diciembre de 1511, a las 8 de la noche, se cayó el pilar 3F, uno de los que sostenían el cimborrio. Las causas están claras, al haber construido Simón de Colonia ese cimborrio mucho más grande y pesado que el que se indica en el plano de Bidaurreta, que es copia del diseño original (ALONSO RUIZ y JIMÉNEZ MARTÍN 2009). Por ello, en palabras de A. Jiménez: “Juan Gil de Hontañón hizo una bóveda que, salvo en la mayor complejidad de sus nervaduras y la inclusión de unas ventanitas, poco se diferenciaba de la del dibujo vasco: en una palabra, el cimborrio mínimo” (JIMÉNEZ MARTÍN ¿2010?). En 1888 volvía a derrumbarse esta bóveda durante las tareas de restauración y reposición del pilar 5F, que realizó el arquitecto Adolfo Fernández Casanova. Las explicaciones fueron la escasa calidad de materiales, los seísmos o los desajustes formales provocados por descensos diferenciales de los morteros utilizados. Entre 1990 y 2010, por el estado de fisuración que presentaban, se realizó el Proyecto de sustitución de los pilares 4C y 5C, bajo la dirección de Alfonso Jiménez. Entre otras muchas labores previas, se realizaron diversos ensayos de resistencia del material. “Los resultados demostraban, entre otras cosas, que la resistencia a compresión oscilaba entre 29 y 118 kp/cm2, para muestras con humedad natural y módulos de deformación entre 5.037 y 41.537 kp/cm2, mientras las desecadas dieron valores entre 30 y 143 kp/cm2 y 7.292 y 42.558 kp/cm2 respectivamente. La resistencia a compresión de la piedra saturada de agua y la oscilación de tensiones en el periodo de medición apuntaron a valores próximos a la rotura y comportamiento cercano al estado plástico, que se podría alcanzar al ofrecer el núcleo interno resistencias entre 31 y 72 kp/cm2, con módulos de deformación