Tiras negras : el género negro en las series de prensa estadounidenses
Full text
PORTADA SUMARIO CATÁLOGOS ACTUALIDAD CONCEPTOS AUTORES OBRAS DOCUMENTOS EVENTOS SITIOS 1ª ÉPOCA TEBEOSBLOG NAVEGAR COLABORAR DONAR ASOCIACIÓN IDENTIDAD DOC. LEGAL CONTACTOS CRÉDITOS BUSCAR BUSCAR CON TEBEOSFERA / DOCUMENTOS / TEXTOS TIRAS NEGRAS: EL GÉNERO NEGRO EN LAS SERIES DE PRENSA ESTADOUNIDENSES TIRAS NEGRAS: EL GÉNERO NEGRO EN LAS SERIES DE PRENSA ESTADOUNIDENSES (TEBEOSFERA, SEVILLA, XII-2002) Autor: JESÚS JIMÉNEZ VAREA Publicado en: TEBEOSFERA 2ª EPOCA 6 Publicado en: YELLOW KID (GIGAMESH, 2002) 4 Páginas: 19 (2-20) Fecha: XII-2002 Notas: Texto aparecido originalmente en el número 4 de la revista teórica Yellow Kid en diciembre de 2002, y recuperado ahora en Tebeosfera con permiso de su autor. El párrafo introductorio, así como los textos de los pies de imágenes, no son de J. Jiménez Varea. Primera página de este documento. TIRAS NEGRAS: EL GÉNERO NEGRO EN LAS SERIES DE PRENSA ESTADOUNIDENSES. Metralletas y persecuciones, la Prohibición, jazz, héroes muy recios, femmes fatales y crueles hampones deformes que, a veces, fueron la caricatura de sí mismos. Todos los temas recurrentes del género negro tuvieron y aún tienen su perfecta plasmación en el medio de la historieta, donde alternan sin ningún tipo de complejos nombres de escritores reconocidos como Dashiell Hammett, Mickey This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Spillane o Max Allan Collins con los de artistas de primera línea como Alex Raymond, Alfred Andriola o Elliot Gould. Intento de estupro y allanamiento de morada en Don Juan, explotación infantil y estafa en El Lazarillo de Tormes, escándalo público y vandalismo en Don Quijote, conspiración y magnicidio en Fuenteovejuna, secuestro en La vida es sueño... ¿Estuvo nuestro Siglo de Oro plagado de relatos de temática criminal? Pues sí y no. Si la existencia de un acto delictivo bastase para incluir una narración dentro del género negro, la mayoría de las historias conocidas tendrían cabida en él. Y algo parecido ocurriría si el interés sentimental entre dos personajes automáticamente diese entrada a una historia en el género romántico. Por más crímenes que se muestren en sus viñetas, a fuerza de sentido común, sabemos que ni Flash Gordon ni Príncipe Valiente son series de género negro, mientras que sí lo son Dick Tracy o Rip Kirby. Pero, ¿qué hay de The Phantom o The Lone Ranger? No debe ser el protagonismo de un luchador contra el crimen lo que garantice esta clasificación, pues, de serio, estaríamos abriendo las puertas a la miríada de superhéroes de los comic books y los más contados que han tenido series de prensa. He empleado el siguiente criterio para otorgar a una serie la pertenencia al género que nos ocupa: - que se centre en las actividades de un detective privado o un agente de la ley; - que narre las actividades de delincuentes profesionales; - que se ocupe de crímenes puntuales cometidos por delincuentes no profesionales. Excepto en el tercer caso, he exigido además que el tratamiento fuera realista dentro de las claves estilísticas del autor y que la ambientación de la serie fuese predominantemente urbana. Estos requisitos me han parecido necesarios para limitar un campo de estudio abordable a la par que coherente con la intención principal de los propios historietistas, que, al crear estos productos de consumo popular, solían atenerse a géneros preestablecidos por otros medios con el fin de apelar a públicos ya creados. This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Rip Kirby, una de las tiras clásicas del género negro en la prensa estadounidense CRÍMENES DE RISA Dick Tracy es la serie que marcó el inicio de la explotación de las historias de detectives, policías y delincuentes en las historietas de prensa. Antes de Dick Tracy, las series que habían empleado a agentes de la ley o detectives tenían predominantemente carácter humorístico. Tal es el caso de Clarence the Cop, realizada por C.W. Kahles para la Press Publishing Company de Joseph Pulitzer entre finales de 1900 y la primavera de 1909, con una interrupción entre mediados de 1904 y principios de 1907 debido al descontento de varios departamentos de policía con la imagen ridícula que ofrecía la serie de un agente de la ley[1]. A pesar de esta censura, la serie dio lugar a tres películas mudas entre 1903 y 1905, Y bien pudo influir en los posteriores cortos de los Keystone Cops, de Mack Sennett. Entre otras series humorísticas como Alex the Cop, de Eddie Esks, y Mr. Wiseguy the Detective, de Hugh Doyle, de las que tengo poca información, destacan las parodias de Sherlock Holmes[2]. La más notable de ellas f u e Sherlocko the Monk, de Gus Mager, dentro de la serie This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Sherlocko the Monk, de Gus Mager protagonizada por monos humanizados que, a falta de un nombre oficial estable, se suele conocer como The Monk Family o Mager's Monks. Aunque la serie contaba ya con seis años en el momento de aparecer Sherlocko y su ayudante Watso en diciembre de 1910, los recién llegados se hicieron con el papel estelar hasta su interrupción el 23 de febrero de 1913, debida al descontento de Mager con el formato de tira[3] adoptado en febrero de 1912[4] y, según Bill Blackbeard, a la negativa del sindicato de Hearst a darle un lugar en la sección dominical[5]. Mager aceptó la oferta del New York World de Pulitzer para continuar allí la serie, aunque la amenaza de demanda por los representantes estadounidenses de Arthur Conan Doyle obligó a cambiar el nombre del personaje y de la serie a Hawkshaw the Detective[6]. La nueva serie, cuyos personajes habían perdido los rasgos simiescos, comenzó en la primera página de la sección dominical, a color, del New York World en febrero de 1913 y duró hasta agosto de 1922. Quizá pensando que estaba libre de las amenazas legales de los representantes de Doyle, Mager recuperó el título Sherlocko entre octubre de 1924 y marzo de 1925 en una serie distribuida por el propio Mager y que debió su corta vida a que, efectivamente, fue acusado de violación de los derechos del personaje Sherlock Holmes. La última etapa de Mager con sus parodias detectivescas fue la nueva serie de Hawkshaw the Detective que realizó a partir del 13 de diciembre de 1931 para United Features[7] como complemento en la franja superior de Captain and the Kids, de Rudolph Dirks. Como ya se ha dicho, desde 1931, Dick Tracy abrió el camino a un tratamiento dramático de policías y detectives, pero no han faltado tratamientos humorísticos de los mismos posteriormente. Pottsy fue una serie de páginas dominicales hechas por Jay Irving para el sindicato Tribune-News entre los meses de julio de 1955 y 1970 sobre las amables vivencias de un rollizo policía de uniforme. Aún más reciente es el último personaje inspirado en Sherlock Holmes, Slylock Fox, un zorro detective que en la pasada década se convirtió en el personaje más popular de Comics for Kids iniciada por Bob Weber, Jr. para King Features en 1986. En realidad no se trata de una serie de historietas, sino de una pequeña sección de pasatiempos infantiles entre los que se halla el This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
historietas, sino de una pequeña sección de pasatiempos infantiles entre los que se halla el planteamiento de un «misterio» por parte de Slylock Fox. Sin embargo, el tono humorístico no ha sido el que ha predominado en el tratamiento de las historias de policías y detectives en la prensa estadounidense. Junto a parodias como Sherlocko y Hawkshaw, la figura del detective emergía ocasionalmente como secundario en otras series de los años veinte. Al mismo tiempo, la ficción popular y la realidad norteamericana pavimentaban el camino para la próxima llegada del detective más famoso de la historieta. Primeras dos viñetas de Fu Manchu, por Leo O'Mealia (20-IV-1931). EL AFILADO PERFIL DE DICK TRACY En 1930 comenzó la que podría ser primera serie de la prensa estadounidense dedicada exclusivamente a las aventuras de un detective sin tono paródico. Se trataba de Sherlock Holmes, de Bell Syndicate, una adaptación en tiras diarias de The Memoirs of Sherlock Holmes consistente en fragmentos escogidos de estos relatos de Arthur Conan Doyle situados al pie de viñetas ilustradas por Leo O'Mealia. Al año siguiente y para el mismo sindicato, O'Mealia se encargaría de adaptar los relatos de Sax Rohmer en la serie Fu Manchu, más cercana a la aventura e incluso al terror que al género negro por más que el enemigo jurado del malvado doctor oriental, Sir Denis Nayland Smith, sea un antiguo inspector de Scotland Yard. Por aquella época, un infatigable dibujante llamado Chester Gould seguía proponiendo, sin éxito, series al Chicago Tribune-New York News Syndicate, hasta que en This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Chester Gould. verano de 1931 fue capaz de romper la dinámica de los últimos diez años al lograr interesar a su presidente, el capitán Joseph Medill Patterson, en las aventuras de Plainclothes Tracy. Al estudiar la génesis de Dick Tracy hay que atender, no sólo a su creador reconocido, Chester Gould, sino también a la figura del mencionado capitán Patterson. Si bien Gould y sus no pocos ayudantes condujeron la serie en trayectoria ascendente durante décadas, el visto bueno, las aportaciones iniciales y los diversos consejos de Patterson fueron fundamentales. Para empezar habría que preguntarse por qué, tras haber rechazado más de sesenta proyectos enviados por Gould a lo largo de toda una década, Patterson decidió dar alas en el verano de 1931 a una serie de policías y gánsteres dibujada por Gould con su estilo habitual, carente de virtuosismos y aún muy alejado de la estética que haría famosa Dick Tracy. Probablemente, Patterson intuyó un clima propicio para una serie así ya que el gansterismo acaparaba la atención del público angustiado por la Depresión tanto en las páginas de los periódicos como en las de las revistas pulp. Además, durante 1930 y la primera mitad de 1931, se habían estrenado largometrajes tan importantes para el género como Hampa dorada (Little Caesar), Las calles de la ciudad (City Streets) y El enemigo público (The Public Enemy), y el presidente del sindicato Tribune-News consideraba los éxitos cinematográficos indicadores fiables de los gustos globales[8]. Las primeras muestras que Patterson recibió de Chester Gould están protagonizadas por un policía de paisano apropiadamente llamado Plainclothes Tracy[9]. Ya fuese porque este nombre le pareció excesivamente largo o poco pegadizo, el capitán aprovechó la homonimia de dick como diminutivo de Richard y como expresión popular de «detective» para que el personaje fuera rebautizado con el más contundente de «Dick Tracy»[10]. No quedaron en eso los cambios, puesto que Patterson no quiso que el personaje fuese desde el principio parte del cuerpo de policía. Con esto intentaba probablemente que la serie de Gould captase el interés de unos lectores cuya simpatía no estaba en muchos casos con las fuerzas de seguridad de un sistema económico cuya quiebra los había empujado a los umbrales de la pobreza y, a menudo, más allá. Tales simpatías estaban a menudo con los atrevidos buscavidas, cuando no directamente con los delincuentes[11]. Naturalmente, una serie de prensa continuada, a diferencia de una película, no podía ofrecer a un criminal como personaje principal, ya que éste tendría que permanecer impune para proseguir sus actividades. Sí se podía, en cambio, ofrecer un héroe del lado de la ley cínico, independiente y tan duro como el peor de los gánsteres, tal como habían hecho diversos escritores de pulp al enfrentarse al mismo problema y solucionarlo con el moderno detective de lo que se conoce propiamente como novela negra. Gould siempre ha rechazado la idea de que este subgénero literario, y concretamente la obra de Dashiell Hammett, le hubiese influido en absoluto a la hora de concebir a Dick Tracy. Sus influencias eran más bien las historias de detectives más clásicos escritas por Doyle y Poe, así como las abundantes noticias sobre gánsteres de la This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
época[12]. El propio Gould declaró que Patterson le había dado instrucciones para que comenzara con Tracy «como un joven común que se ha dedicado a la persecución de los matones que han asesinado al padre de la chica que ama; una vez consiga entregarlos a la justicia, conviértelo en un oficial de policía profesional»[13]. Dick Tracy y sus colaboradores. En sus dos primeras apariciones, en las páginas dominicales del 4 y del 11 de octubre de 1931 del Detroit Mirror, Tracy es un tipo duro de profesión desconocida, sombrero ladeado y habla coloquial que es llamado a comisaría por el jefe de policía para que trate de identificar a un presunto criminal. Una vez allí, no sólo lo desenmascara, puesto que el rufián se ha travestido, sino que en el estrecho espacio entre dos viñetas lo noquea a pesar de tratarse de un ex púgil. El lunes 12 de noviembre comienza su serie diaria en el Detroit Mirror y el New York Daily News, y los acontecimientos que rápidamente conducen a su ingreso en la policía. En unas pocas tiras, Tracy se promete a su novia, Tess Trueheart; a continuación, el padre de Tess es asesinado y ella secuestrada por unos ladrones mientras el novio yace inconsciente. Tal vez recordando su colaboración de los dos domingos previos, el jefe de policía le ofrece que se una a su grupo de policías de paisano para resolver el caso, oferta que Tracy acepta. Pero inmediatamente toma la decisión de infiltrarse en la banda responsable de los crímenes por su cuenta y riesgo. Toda esta iniciación responde al deseo expreso por parte del capitán Patterson de que el personaje tuviese una motivación que hiciese su actividad más coherente a los lectores. Ya fuese azar o intuición del astuto Patterson, el debut de la serie no podía haberse producido en mejor momento, ya que entre el 6 y el 24 de octubre de 1931 tuvo lugar el juicio contra Al Capone, la culminación del acoso ordenado en 1929 por el presidente Hoover y cuya faceta más espectacular fue encabezada por el joven Eliot Ness. La expectación despertada por Ness a This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Recopilatorio de Dick Tracy. partir de su anuncio en rueda de prensa de la calidad de «insobornables» o «intocables» de los hombres a su mando no debió de pasar desapercibida a Chester Gould. Así, tan pronto hubo cumplido con los deseos de Patterson, que sin duda le valieron una mejor acogida de los lectores, Tracy recibió su característica gabardina amarilla el 18 de noviembre de 1931, y poco después Gould retomó la línea argumental de las primeras muestras que había enviado a Patterson, al tiempo que el detective iba perdiendo su cinismo y llevaba el sombrero mejor colocado. A principios de 1932, Sherlock Holmes y Dick Tracy sufrieron destinos dispares pues, al tiempo que la primera era cancelada, la segunda aumentaba su popularidad y el número de diarios en que aparecía. Por aquellas fechas, Dick Moores fue contratado por Gould como rotulista, colorista y realizador de los fondos. No es casual que la estética expresionista por la que es famosa la serie comenzara a cuajar por esa época, a medida que desaparecían las tramas manuales antes empleadas para lograr el efecto de tonos grises, los blancos y negros de la tira diaria se hacían más puros, los colores de la página dominical planos y primarios, y el aspecto de los personajes se volvía una representación de su carácter. El perfil antes vulgar de Tracy se fue tornando anguloso, casi cortante, sus fosas nasales abiertas como las de un perro de caza, su ceño siempre fruncido y su boca en una mueca permanente. El dibujo no realista, procedente de la tradición humorística pero aplicado a temas no necesariamente cómicos, era una marca de la casa en el sindicato Tribune-News, que ya hacía gala de él en sus otras series más populares: The Gumps de Sidney Smith, Gasoline Alley de Frank King y Little Orphan Annie de Gray, por mencionar sólo unas pocas. En el caso de Dick Tracy, este estilo permitiría plasmar gráficamente escenas tan violentas como balas atravesando cabezas, cuerpos abrasados y gargantas abiertas. Años más tarde, Coulton Waugh resumiría el resultado de la reducción a lo esencial de las formas en el grafismo de Gould: «El proceso no suena atractivo; sin embargo, a la vista, es extraordinariamente efectivo»[14]. Aquél fue un año crucial para Dick Tracy por otras razones: el 22 de marzo, el principal periódico del sindicato, el Chicago Tribune, comenzó a ofrecer la tira diaria; la página del domingo 29 de mayo fue la primera en incorporarse a la continuidad diaria, probablemente gracias a que ya existía un considerable número de diarios que acogían tanto las entregas diarias como las dominicales; y el 18 de septiembre hizo su primera aparición el futuro hijo adoptivo de Dick Tracy, Junior, de momento un huerfanito sin nombre que había tenido la poco acertada idea de tratar de robar el reloj de Pat Patton, el compañero de Tracy. Sirva como indicio de la popularidad de la serie de Chester Gould el hecho de que fuera elegida para inaugurar el popular formato conocido como Big Little Book[15]. Al menos treinta This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Galería de villanos de Dick Tracy. de estos libritos dedicados a Dick Tracy se publicaron hasta 1948. 1933 seguirá siendo testigo de la buena marcha de Dick Tracy, reflejada en la aparición de series rivales en la misma línea y la desaparición de tratamientos más clásicos, como la mencionada Fu Manchu en abril. En 1936, Dick Moores se marchó para hacer su propia serie para United Features, pero la serie de Gould, con Russell Stamm en lugar de Moores, continuó escalando posiciones entre las preferencias del público, y en 1937 era ya la tercera más popular de su sindicato de prensa[16]. El espaldarazo definitivo bien pudo ser la inauguración ese año del famoso desfile de grotescos villanos con The Blank. Hasta aquel momento, Tracy se había enfrentado a villanos de aspecto más o menos convencional, pero entonces se encuentra con un asesino sin rostro que al final revela, bajo una máscara sin facciones, los horribles rasgos de un tal Frank Redrum[17]. A partir de ahí, los enemigos de Dick Tracy se caracterizarían por deformidades y tics, y con frecuencia también por las horribles muertes que sufrían. El enano Jerome Trohs y su enorme esposa, Mamma; Little Face Finny, cuya cabeza es enorme pero su cara minúscula; Mole, un asesino con cara de roedor que se oculta en el subsuelo; el arrugado Pruneface; el pianista homicida 88 Keyes... Una sucesión de criminales que no daría respiro ni a Tracy ni al lector. En 1939, Dick Tracy se podía leer en 160 periódicos del país y Gould firmaba contrato por cinco años más[18]. Ya había depurado una estructura narrativa continuada que impedía que decayera el interés. En lugar de emplear líneas argumentales muy prolongadas con las que se corría el riesgo de agotar la paciencia del lector, Gould ideaba aventuras relativamente cortas, normalmente de menos de tres meses de duración, que se iban solapando unas a otras de tal modo que el lector de un segmento era empujado a continuar la lectura del siguiente, pero no era imprescindible para el nuevo lector conocer un largo pasado de la serie. El esquema de los arcos argumentales de Dick Tracy viene a ser el siguiente: - un crimen plantea un misterio poco antes de que se resuelva el caso anterior; - se siguen las pistas que conducen a la solución del misterio actual;[19] - Tracy pasa de la investigación a la acción más violenta y suele ser atrapado en algún tipo de trampa mortal; además se introduce el personaje o hecho que dará lugar a la siguiente aventura; - el héroe, con o sin ayuda, sale del aprieto y captura vivo o muerto al criminal. Gould This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Radio Patrol, rebautizada como La Guardia Móvil en España. Radio Patrol, posteriormente Sergeant Pat of the Radio Patrol, no llegó a ser una serie estelar, pero contó con página dominical desde noviembre de 1934 e inspiró un serial radiofónico a mediados de los años treinta y otro cinematográfico de doce jornadas en 1937 con Grant Withers en el papel del sargento Pat, además de, al menos, un par de Big Little Books: Radio Patrol y Radio Patrol and the Safeblowers. Su relativa popularidad decayó bastante desde el final de la Segunda Guerra Mundial, y su página dominical y su tira diaria terminaron en octubre de 1946 y diciembre de 1950 respectivamente. Se la considera la primera serie de acción protagonizada por policías de uniforme, pero no fue la única. El 6 de abril de 1936 apareció la primera entrega diaria de Mickey Finn, de Lank Leonard para McNaught Syndicate. Narraba la vida de Michael Aloysius Finn, un joven trabajador de típica ascendencia irlandesa que, en mayo, se convierte en patrullero de la policía. A Leonard se le ocurrió tomar este camino para la serie tras ver a un joven policía dirigiendo a unos niños mientras cruzaban una calle[26]. Le pareció buena idea hacer una serie en la que el trabajo policial no consistiese en historietas de luchas sin cuartel contra siniestros delincuentes sino en una de amable rutina que diese una visión esperanzadora del mundo. Finn es un chicarrón íntegro y encantador en la onda de los protagonistas de Joe Palooka o Li'l Abner, pero sin la maldad de esta última. Al principio, las tiras diarias aplicaban un tratamiento que se podría calificar de ligero melodrama costumbrista al trabajo y la vida privada del joven Mickey, siempre acompañado por su madre viuda y su tío Phil, mientras que las secuencias cómicas se reservaban para las páginas dominicales, iniciadas el 17 de mayo de 1936. Posteriormente, la serie se inclinaría hacia la vertiente humorística, centrada en el tío Phil. La serie sobrevivió a su creador, que la dejó en 1968 y murió en 1970. Su sucesor fue Morris Weiss, uno de sus antiguos ayudantes, que la condujo hasta el final de sus formatos dominical y diario el 21 de diciembre de 1975 y el 31 de julio de 1976. LEYENDO A LOS CLÁSICOS This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Charlie Chan: la influencia de Milton Caniff es manifiesta. Tras el inciso para ocuparnos de estas series sobre policías de uniforme, hemos de volver a 1935 porque King Features aún sumó otra serie, Inspector Wade, a la alineación compuesta por Secret Agent X-9, Red Barry y Radio Patrol, gracias a la adquisición de los derechos de adaptación de varias historias de detectives de Edgar Wallace. Para dotar de un protagonista continuado a la serie, se adoptó como tal al detective de la primera novela para ser adaptada, el inspector Wade de The India-Rubber Man (1929), que desde entonces ocuparía el lugar del detective de turno en las restantes novelas. Quizá una elección más acertada hubiese sido el despistado detective J.G. Reeder, el más conseguido de los creados por Wallace para mi gusto. La serie se estrenó el 20 de mayo[27] y, aunque sus autores eran Sheldon Stark y el dibujante Lyman Anderson, la serie lucía el nombre de Edgar Wallace, fallecido en 1932. Stark y Anderson habían coincidido trabajando para el mayor Malcolm Wheeler-Nicholson en un comic book primitivo, New Fun, y su reunión no fue casual. Cada novela abarcaba unas diez semanas de tiras en manos de Stark y, dejando aparte el relevo en julio de 1938 de Anderson por Neil O'Keefe cuando el primero se especializó en la ilustración de revistas, la serie discurrió sin sorpresas hasta su final el 17 de mayo de 1941. Han sido pocas las series de historietas dentro o fuera de la prensa que han seguido This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Charlie Chan. fielmente las proezas intelectuales de los sesudos detectives clásicos como el celebérrimo Sherlock o los recién nombrados de Edgar Wallace. La razón bien puede obtenerse por extrapolación de la siguiente consideración: «La historia clásica de detectives es generalmente inapropiada para adaptación al cine o la televisión porque la cerilla medio quemada, la mancha de pintalabios en una colilla o la huella dactilar carecen de interés visual. ( ... ) La rutina policial, sin embargo, resulta excelente en televisión»[28]. Otra rara excepción fue Charlie Chan, de McNaught Syndicate, que se inició con la página en color del domingo 30 de octubre de 1938. Su autor era Alfred Andriola y presentaba al pausado detective oriental de los relatos escritos por Earl Derr Biggers, que gozaba entonces de considerable popularidad gracias a la interpretación del sueco Warner Oland como Chan en sus más recientes adaptaciones cinematográficas (quince filmes entre 1931 y 1938). Andriola toma a Oland, muerto ese mismo año, como modelo para el personaje en sus historietas. El detective de Honolulu había conseguido escapar a la terrible tendencia antes expuesta gracias a la representación que Oland había hecho de su pintoresco comportamiento. Andriola supo captarlo y plasmarlo en las viñetas plagadas de los famosos y exasperantes proverbios chinos con los que Chan obsequia a su acompañante habitual, su «hijo número uno». A pesar de ello, a principios de 1939, Alfred Andriola decidió dotar de más acción los casos de Charlie Chan con la introducción de Kirk Barrow, un joven detective norteamericano. Este nuevo ayudante de Charlie Chan es un precedente del personaje que marcaría la mayor parte de la carrera venidera de Andriola, Kerry Drake. La tira diaria de Charlie Chan comenzó al día siguiente de la dominical y sus continuidades fueron independientes, excepto durante un breve periodo entre noviembre de 1939 y marzo de 1940, que quizá tuvo que ver con el trabajo de Charles Raab como negro en 1939. En marzo de 1942, se canceló Charlie Chan cuando Andriola decidió abandonarla para trabajar en una creación propia. Con tal objetivo en mente, rechazó trabajar en otras series ajenas hasta que aceptó hacer Dan Dunn para Publishers' Syndicate, con la condición de liquidarla en un año a lo sumo y ver publicado su propio proyecto a continuación. Así realizó la antigua serie del beligerante Norman Marsh en su última etapa entre enero y octubre de 1943. Justo a continuación comenzó a publicarse Kerry Drake. Primero en la oficina del fiscal y después como policía, Drake luchaba contra villanos en la línea de los creados por Chester Gould: Kid Gloves, Meatball, Vixen, Pussycat, Borrleneck, Mr. Goliath, Dr. Zero, Stitches, No-Pace... Con tanta violencia como Dick Tracy más el This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Kerry Drake. claro objetivo de aprovechar el filón descubierto por Gould, Andriola se preocupó sin embargo de que, físicamente, su héroe no fuese un calco de Tracy. Kerry Drake tiene también cejas pobladas pero su cabello es rubio y posteriormente blanco. Además fuma en pipa, mientras que Tracy consumía originalmente cigarrillos. Está casado y no es el policía casi infalible que simboliza Dick Tracy. Kerry Drake acabó cuando murió Andriola en marzo de 1983, aunque éste no había sido casi desde el principio su artífice absoluto, sino que había empleado a los escritores Allen Saunders y William Overgard y a varios dibujantes hasta que Sururi Gumen se convirtió en el «ayudante» habitual en 1955, a pesar de que su firma sólo empezó a aparecer a partir de 1976. LOS HOMBRES G Dentro del género negro se originó, a mediados de los treinta, la moda del FBI cuando la agencia federal quiso ganarse las simpatías del pueblo estadounidense y tuvo la inteligencia de tratar de hacerlo a través de los productos que éste consumía para evadirse. En julio de 1934, como parte de una campaña This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Cartel de la pelicula 'G' Men, de 1935. En julio de 1934, como parte de una campaña indirecta de promoción de las fuerzas de la ley, y más concretamente del FBI, el periodista Rex Collier había escrito una serie de artículos en los que ensalzaba la labor de la agencia, especialmente su persecución del forajido John Dillinger. Collier acuñó el famoso término «G Men» para referirse a los agentes federales y los artículos consolidaron su amistad con el director del FBI, J. Edgar Hoover[29]. La expresión inventada por Collier no tardó en extenderse. Siempre al tanto de las últimas tendencias, Chester Gould se encargó de que su detective fuese alistado por el FBI a finales de 1934, pero no fue esto lo que consagró a los agentes federales como nuevos héroes populares, sino la película Contra el imperio del crimen ('G' Men), producida por Warner Bros. en 1935, que transformaba a un James Cagney famoso por sus papeles de gánster en intrépido agente del gobierno. El éxito de la película originó un serial de radio, algunos pulps y tuvo naturalmente sus repercusiones en las historietas de prensa. En 1935 comenzó la serie G-Man, escrita por George Clark y dibujada por Lou Hanlon sobre un agente del FBI llamado Jimmie Crawford, que duraría hasta 1940. En 1936 surgió otra serie poco conocida, G-Men on the Job, por Dick Blair y Milt Youngren, donde el hombre G en cuestión se llama Bill y, a juzgar por las entregas que he leído, los diálogos están contenidos en cartuchos de texto y no en bocadillos. También en 1936, la situación laboral de X-9 se aclaró gracias a la nueva moda. Sus autores de ese momento, Trell y Flanders, hicieron que perteneciese al FBI y le dieron un superior conocido como el Director, una caricatura de Hoover que no era del agrado de éste. y tampoco lo era el tratamiento que las restantes tiras daban a su organización, por lo que decidió buscar el sindicato y los autores para una serie que estuviese directamente supervisada por él. El 18 de mayo de 1936 comenzó la tira diaria War on Crime, escrita por su amigo Rex Collier y dibujada por Kemp Starrert, para que el sindicato Philadelphia Ledger la distribuyera. Aunque muy parcial, la serie era una crónica de enfrentamientos reales entre federales y delincuentes, y supuso, por tanto, un temprano ejemplo del true crime que haría furor en los comic books años más tarde. Desde su inicio, War on Crime estuvo lastrada por un exceso de texto y un falso afán documentalista. Terminó el 22 de enero de 1938, dibujada por Jimmy Thompson desde julio de 1937 y escrita siempre por Collier, o así lo indicaba su firma. This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Dick Tracy se une a la carrera espacial en los años 1960. DETECTIVES PARA DESPUÉS DE UNA GUERRA De entre las numerosas series surgidas a raíz del éxito de Dick Tracy, no demasiadas superaron la barrera temporal de la Segunda Guerra Mundial. En el camino habían quedado series ya mencionadas y otras prácticamente olvidadas como Bela Lanan Court Reporter, una serie de 1936 distribuida por el sindicato independiente Carlile Crurcher, escrita por L. Allen Heine y dibujada por Roben Wathen, en la que se planteaban misterios al lector que se resolvían al cabo de varias tiras; Be a Detective, de Bruce Patterson para Matz Feature Syndicate; o Detective Riley, de un modesto sindicato llamado Lincoln Features y realizada por Richard Lee, uno de los pseudónimos empleados por un tal Jacob Kurtzberg, que se haría muchísimo más célebre por su trabajo en los comic books firmando como Jack Kirby. Las series que gozaron de buena salud lo lograron a costa de flirtear peligrosamente con nuevas tendencias, como la soap opera. Frutos de este mestizaje fueron las bodas y descendencia de los héroes antaño independientes y de algunos secundarios. En verano de 1946, la boda de una pareja de amigos de Dick Tracy, B.O. Plenry y Gravel Gertie, fue anunciada en primera página por los diarios de Tribune-News Syndicate. La respuesta de los lectores fue tan entusiasta que las oficinas de los periódicos se vieron inundadas de regalos para los «novios». Sparkle, hija de ambos, nació en 1947 y la muñeca que inspiró llegó a ser una de las más compradas de la época. En Nochebuena de 1949, tras más de dieciocho años de noviazgo, no demasiado para un personaje de cómic, al mismísimo Tracy le tocó casarse con su novia Tess, y su primera hija, Bonnie Braids, nació en 1951[30]. El agente X-9 también pasó por el altar como un paso más de su proceso de humanización a manos del dibujante Mel Graff, que había decidido convertirlo en un personaje más cálido desde que, en 1943, se había hecho cargo de los guiones y lo había bautizado como Phil Corrigan. La boda tuvo lugar el 17 de junio de 1950 y la afortunada fue la escritora de misterio Wilda Dorray con la que llevaba Corrigan unos años manteniendo relaciones. Kerry Drake tardó más en seguir esta moda, probablemente porque estaba guardándole el luto a su primera esposa Mindy, que había sido asesinada. Sus segundas nupcias fueron en 1958 con la viuda de un policía. La aproximación de Kerry Drake a la soap opera alcanzó su punto álgido con el nacimiento de los cuatrillizos del matrimonio Drake en 1967. Tanto se había acomodado Kerry que se le tuvo que inventar un hermano menor llamado Lefty para que se encargase de las situaciones peligrosas. Pero también hubo una nueva hornada de This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
Rip Kirby. detectives y enemigos del crimen. United Features presentó Judge Wright el 9 de octubre de 1945. Una tira diaria sobre las aventuras fuera de los juzgados del honorable Jan Wright y su esposa, la reportera Ann Sage. Los autores de la serie eran todos veteranos de los comic books: el escritor Roben Berstein, firmando como Bob Brent; el primer dibujante Bob Fujitani; Fred Kida, desde diciembre de 1946; y George Roussos, desde junio de 1947. Las semanas previas al fin de la serie, el 3 de abril de 1948, fueron dibujadas por un autor anónimo. En 1946 llegaron varias series protagonizadas por detectives apuestos. La primera y menos conocida fue Vic Flint, del sindicato NEA, cuya página dominical comenzó el 6 de enero y la tira diaria al día siguiente. Los creadores fueron el dibujante Ralph Lane y el guionista Michael O'Malley (seudónimo de Ernest Lynne). Flint es un ex marine que trabaja como detective privado con una secretaria llamada Libby Lang, que está enamorada de él. Las actividades de Flint, unidas a su carácter burlón, suelen sacar de sus casillas al gruñón inspector Crowl, contrario a los investigadores privados. En octubre de 1950, Lane fue relevado por Dean Miller, y en enero de 1956 se cancelaron las entregas diarias. La dominical se convirtió en The Good Guys en agosto de 1965, cuando a Vic Flint se unió el detective millonario Joe Thunder y sus nuevas aventuras fueron realizadas por el guionista J. Harvey Bond (seudónimo de Russ Winterbotham) y el dibujante John Lane, hijo del creador gráfico de la serie, hasta su fin el 12 de marzo de 1967. La otra serie de detectives de 1946 (4 de marzo) es Rip Kirby, la última serie de Alex Raymond, distribuida, como de costumbre, por King Features. Esta serie diaria fue creada por Raymond y Ward Greene, editor de este sindicato, con quien Raymond siguió reuniéndose una vez a la semana para comentar las seis tiras de la semana siguiente. Como muestra del estatus de Raymond, cabe destacar que la serie fue de su propiedad desde el principio y, posteriormente, lo ha sido de sus herederos. Construyeron un detective para una nueva era, rico en matices y con un cuidado plantel de secundarios. J. Remington «Rip» Kirby es un detective intelectual y acomodado, mayor desmovilizado -como el propio Raymondde los marines, cuyo aspecto de estudioso no impide que, en caso de necesidad, haga uso de su magnífica forma física. Su compañero más habitual es su inseparable mayordomo británico, Cecil Desmond, cuyas maneras protocolarias ocultan un pasado como ladrón de cajas fuertes y una excelente puntería con armas de fuego. También suele acompañarle su novia no oficial, Honey Dorian, una rubia modelo de alta costura. Raymond escribió la serie hasta 1952, año en que asume esa tarea Fred Dickenson, que había sido reportero de sucesos además de redactor y director de varios diarios. Llevaba en King Features desde 1943, y desde 1952 repartió su tiempo entre Rip Kirby y su carrera como articulista y novelista. La trágica muerte de Raymond en un accidente de automóvil, el 6 de septiembre de 1956, sobrecogió a la industria de la historieta y a sus numerosos admiradores. Por This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
El universo de Rip Kirby, por Alex Raymond. cuestiones prácticas, en King Features se sintieron especialmente afectados, pues el gran dibujante sólo había dejado hechas diez tiras y, de no conseguir a toda prisa un sustituto, tendrían que cancelar la serie. Más difícil que contratar un nuevo historietista era localizar a uno cuya calidad estuviese a la altura de Raymond y mantuviese un estilo similar. Se podría decir que Dios los visitó en la persona de John Prentice, que sustituyó a Alex Raymond con un estilo tan similar que retaron a los editores de los diarios a averiguar dónde se había producido el relevo[31]. Con Prentice y Dickenson, la serie mantuvo la enorme calidad a la que también contribuyeron ayudantes de la talla de Al Williamson, Gray Morrow, Neal Adams, Wayne Boring o Dan Adkins, por nombrar sólo a unos pocos. Dickenson escribió la serie hasta 1985, y Maxwell McRae y el mismo John Prentice continuaron con los guiones hasta su reciente cancelación. Nada menos, y nada más, que Norman Marsh fue el artífice de una segunda serie de detectives que King Features estrenó el 15 de abril de 1946, Hunter Keene. El personaje era prácticamente idéntico a Dan Dunn y sus aventuras seguían mostrando la influencia de los pulps de los años treinta. Evidentemente, el público había cambiado de gustos y el talento de Marsh no debía de haber mejorado lo suficiente como para que esta tira diaria superase el año. Finalizó el 12 de abril de 1947. Los inicios de los años cincuenta fueron testigos de varias adaptaciones de detectives de novela. El primero, Mike Hammer, no se inscribe en el círculo de los genios de la deducción como Holmes, Chan o Wade, ni siquiera en el más amplio de Sam Spade o Philip Marlowe, sino que desciende directamente de los implacables pistoleros de Daly que nombré más arriba. Hammer nació en 1947 en la novela Yo, el jurado (I the Jury), escrita por Mickey Spillane, guionista de comic books antes de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, Mike Hammer estuvo a punto de ser Mike Danger, protagonista de su propio comic book dibujado por Mike Roy en 1946. Por razones económicas nunca apareció como tal, pero al año siguiente, Spillane y Roy realizaron una breve serie de título Mike Danger para Phoenix Features, el sindicato de «Jerry» Iger. Este mismo año Spillane dio el salto a las novelas con Yo, el jurado, que obtuvo un enorme éxito debido, entre otras cosas, a la económica edición en rústica. En 1953, Jerry Iger propuso a Spillane una nueva serie de prensa, esta vez basada en su This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
popular detective, y así, el 20 de abril nació la tira From the Files of... Mike Hammer, con página a color a partir del domingo siguiente. Durante su corta trayectoria fue dibujada por Ed Robbins y escrita por Spillane, Joe Gill y el propio Robbins. En marzo del año siguiente, Spillane prefirió interrumpir la serie antes que reducir sus considerables dosis de violencia. Mike Hammer, de la novela negra al cómic. Muy distintos eran los protagonistas de las otras series de esos años inspiradas en novelas. El sabueso de Baker Street tuvo una nueva oportunidad en Sherlock Holmes para el sindicato Herald-Tribune, escrita por Edith Meiser y con dibujos de Frank Giacoia y Mike Sekowsky. A diferencia de la primera serie, ésta se alejaba de los relatos de Doyle y ofrecía a cambio mucha más acción. Tampoco este planteamiento le garantizó el éxito puesto que, tras su debut en marzo de 1954, desapareció en la primavera de 1956, apenas dos años después. Herederos de Holmes y Watson fueron Nero Wolfe y Archie Goodwin (sí, igual que el guionista). Se trata de otra pareja de detectives complementarios: un genio de la deducción, obeso y amante de las orquídeas, y un hombre de acción que se mueve con soltura en las calles. Los personajes de las novelas de Rex Stout fueron adaptados a las viñetas en 1956 para Columbia Features, Inc. La serie lucía la firma de Stout, pero éste se limitaba a aprobar los guiones escritos por John Broome[32]. Por Nero Wolfe pasarían los dibujantes Mike Roy, con Mike Peppe como ayudante, Fran Matera y Jim Christiansen. También la televisión y la radio eran una buena cantera de series de historietas dedicadas a This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
personajes, originales o no de dichos medios pero sin duda popularizados por ellos. Entre las más célebres se encuentra Perry Mason, con el curioso picapleitos dibujado entre 1950 y 1952 por Mel Keefer, Charles Lojgren y Frank Thorne. A ésta le toma el relevo Dragnet, donde el sargento Joe Friday sigue repitiendo su famosa frase «Sólo los hechos» («Just the facts») por obra y gracia de los lápices y pinceles de Joe Scheiber, Bill Ziegler y de nuevo Mel Keefer hasta 1954. Tal vez el último detective de la historieta de prensa estadounidense haya sido el que daba nombre a la corta serie Peter Scratch. Gill Fox, tras poner en contacto al prolífico guionista Elliot Caplin, hermano de Al Capp, con el dibujante Stan Drake para hacer la soap opera The Heart of Juliet Jones, consiguió que Caplin escribiese Peter Scratch para Lou Fine, todo un clásico de los comic books. El dibujo de Fine había evolucionado del manierismo de su trabajo en comic books de superhéroes hacia un estilo próximo a la ilustración publicitaria. De hecho, Fine había estado haciendo numerosas ilustraciones publicitarias, entre ellas para las historietas Dashiell Hammet's Adventures of Sam Spade, de propaganda del tónico capilar Wildroot Cream Oil. Peter Scratch de Newsday, Inc. comenzó en septiembre de 1965, pero la serie sucumbió en 1967 a pesar de su calidad gráfica, a la cual contribuyó Neal Adams brevemente en 1966. Tira de Peter Scratch de 1966, por John Fine. This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!
[31] Maurice Horn (ed.), The World Encyclopedia of Comics, pág. 627. [32] Comic Book Artist 5, pág. 20. [33] Will Eisner en The Comic Journal 89, pág. 80. TEBEOAFINES Documentos relacionados - EL HORROR ANTES DEL HORROR - RIP KIRBY Y ALEX RAYMOND. LA MADUREZ NOSTÁLGICA - AGENTE SECRETO X-9 (BO, 1979) - AGENTE SECRETO X-9 (ESEUVE, 1990) - AGENTE SECRETO X-9 (HISPANO AMERICANA, 1941) - AGENTE SECRETO, X-9 (IMPALA, 1987) - DETECTOR (HISPANO AMERICANA, 1951) - GRANDES AVENTURAS, LAS (HISPANO AMERICANA, 1936) - PHIL CORRIGAN (ESEUVE, 1990) - RED BARRY (BO, 1982) - RED BARRY (MAGERIT, 1997) - RICARDO BARRIO (HISPANO AMERICANA, 1941) - DICK TRACY (TOUCHSTONES/SILVER SCREEN/MULLHOLAND, 1990) - DICK TRACY, EL SHOW DE (UPA, 1961) Sagas FU-MANCHU CITA DE ESTE DOCUMENTO / CITATION: JESÚS JIMÉNEZ VAREA (2002): "TIRAS NEGRAS: EL GÉNERO NEGRO EN LAS SERIES DE PRENSA ESTADOUNIDENSES" en TEBEOSFERA 2ª EPOCA 6, SEVILLA : TEBEOSFERA (antes en YELLOW KID (GIGAMESH, 2002) 4, pp. 2-20). Consultado el día 29-X-2015, disponible en línea en: http://www.tebeosfera.com/documentos/textos/ tiras_negras_el_genero_negro_en_las_series_de_prensa_estadounidenses.html << Arriba Atrás Compartir Completar Corregir Enmiendas Enviar Guardar Imprimir PDF Traducir >> © 2010 Jesús Jiménez Varea, con edición de Félix López. © 2010 Los autores y editores de las imágenes expuestas y sus herederos legales. Las imágenes se utilizan únicamente con afán divulgativo y sin ánimo de lucro. / This is a website for the study of the comics. No infringement intented. This PDF was generated via the PDFmyURL web conversion service!