La infeliz aurora, y fineza acreditada : comedia famosa
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J‘>7 „, *N.I()2. FoI.Ií COMEDIA FAMOSA. LA INFELIZ AUP.ORA, YFINEZA ACREDITADA. 0£mn FRANCISCO mley'ba de Arellcmo. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. Alexaudro^l^rincipe ckVngri/1,^1{ocin yGraciofo» ^Teodofta. ilnfantai^ ^{iciirdo tGeneral de Inglaterra» *Fnhio ,fegundoGYaciofo» *Celia ,Criada» El 'I{ey de higlaéerra» ^Aurora ,1‘rinceja de Uiigria» Soldados, El Almirante iíBarla» *Eenifa yfrmcefa de Inglaterra. *O^laVio yCriads» JORNADA .9)entro ruido de armas ,ydice Ricardo. ^icard. •"T^Emerario atrcv'mlento! J_ Soldados, matadle, muera* ’Alex, Villanos, deíla manera lograreis el vencimiento. .f^icard. Dadle las velas al vieato. Jíir. Señor Alexandro ,mira. .Alex. Ya, Aurora licnnofa, te figo. ^icard. Dadle por pena la vida. Sale Alexandro, Ahx, Ya es mí eíperanza perdida, pues navega mi enemigo: Ciclos ,que aquello miráis. Mares ,que me refiftis, dcfdíchas ,que ine oprimís, como afsi me calllgals? Naves ,que el bien me lleváis, tened cl curfo violento; pero para qué lo intento? antes volad con bonaiua; ypues pierdo la cfpcraiwag í PRIMERA. muera k. manos del tormento^ Aurora ,efpofa querida, deten cl curio veloz, lea remora mi voz de aqueíTa nave atrevida: Mas pues no pierdo la vida al examen del dolor, muy poco ,Aurora ,es mi amorj mas ,efpofa ,aguar^fla, advierte, porque veas con mi muerte acreditado eí dolor: fea fcpultura el marn-r Sale ^ocin. Tente :quieres arrt^ttef antes de defefperartc, dime fi fabes nadar. 'Alex, Qinta. 'I(ocm, No te he de dexar? hombre ,ellas endemoniado, que intentas defefpetado hacer tan gran defatino? advierte ,que folo al vino le es ganancia ei^r aguado;
y// íLa infeliz Aurora mas aguarda >ymo. d!r\s la c;ui(j que aefto re obliga. Alex, No me pidas que la diga, en muriendo la Cabrás. ^lyoc. Mira ,feñor ,que no es ho'ra de que Ce ahogue un Chriftiano. Akx» Dame la muerte .tyrano, pues me robaftes áAurora. .¡^íje.Tentc ,pues quien ce ha llevado la bella Aurora ,Ceñor? ^jíl^x. Pide treguas al dolor, ce diré lo que ha paíTado. Ya íabes, Rocín ,que Aiirorat (ay de mi! qué trille pena, anudando la garganta, lirvc de freno ála lengua!) Ya Cabes ,que de Saboya::- ay, Aurora !Aguarda, erpern, que eftás muy apaCsionadoi yafsl ,yo con tu Ucencia diré todo quanto se, íin que le falce una letra. Lo primero es ,que tu padre,, que viva edades eternas, ciñe el fagrado laurel dcfl.a Monarquía excelfa de Ui^grla ,yque por eftár agravado de dolencias, ypor (acudir la carga, que de Alcides pide fuerzas,, qiilfo cafarte en Saboya con fu divina Duquefa: Qiie vivifte enamorado, que oculto llegafte áverla, por ver íí con Id retrato, conformaba fu belleza: que triunfare en un cornéo, manteniendo en Cu prcfcncla, que era el mas. bello prodigio,, que crio naturaleza:, que correfpóndio átu amor, que te pago, las finezas c^n favarpsdeCu mano; que, en fin ,venirte ácu tierra, enamorado, ydícliofo; que el calamicnto conciertan tu padre ,yel Duque Aftolfoi que fueia Armada por ella, iyfineza acreditada, que con profpero viage toco de .Vngria la avena; que mientras fe prevenía con triunfo fu entrada regla, áella Quinta te venirte, porque con folemnes fiéftas ib cclebralíen tus bod¿ts: que ayer me ma-ndartc apríclTii,, que áPalacio me bolvlcííe á hacer cierta diligencia:, que fui ,que vine ,yte hallé. Alex. Pues elcucha ,porque fepas fi puedo coHf jufta caufa Ceiuir ,yllorar mis penas. En crte Olympo, Alcaza.r fobcrano, queesya'dc l.is Reglones Ciudadano,, embarazo del viento, tan Ibbervio portento, que de fus torres las pizarras bellas ron.‘pen el pavcllon de las Eftrcllas. En un balcón ,que cae al Occidente, miraba con Aurora la corriente de elTe piélago undofo, que Inquieto de^un Fabonlo buUicíofox. las olas le peinaba, ycandidos armiños le rizaba. Mí cí’pofa me pidió,(ay prenda querida!) que la baxalTc al mar: pierdo la vidal por mirar de mas cerca los raudales de nevados qfcollos de criftales. Ciozabamos los dos defta freícura, quando haciendo el Ocafo fepultura, el mayor.izgo de la luz del dia, por fu miievcc de lutos fe cubría. Reclinado en los brazos de mi efpofa^ gyrafol de fu luz, 6inarlpofa, ablorto con la dicha que pofTco, dichofo con la gloria del trofeo* Unidos con recíprocos abrazos, donde formaba Amor dlchofos lazos, contemplando de ver, qtuvo en calma,' en dos dlftintos. cuerpos, fola una alma* Bebiendo eftaba el neñar de fu aliento, quando rumor entre las olas fiento; reparo en quien cauíába el alboroto, miro una Nave ,en cuya forma noto fer de enemigos ,yque en cierra echaba dos lanchas de Soldados ;yyo eftaba alen-
De Don Vrancíjco de Lej>ha, aicnt.indo amí efpofa, que turbada dcl íufto ,tcinerofa, del’mayada quedo (obre el arena, doblándome el peligro mayor pena. Retirarme al Alcázar pretendía, yámi niiicrca hermofura conducía ámis brazos ,en canto que el deftino de mí fortuna me anulo el camino. Ami valor fe oponen atrevidos cincuenta Inglcfcs ,de armas prevenidos; dexo en la PJaya mí adorada Aurora, yJa Efquadra traydora, como (¿reres fe arroj¿tn ála cmprcíTa, quando eninedió mi azero fe atravieíTa, caulando muerte, aifombro, horror, defmayo, fierido guadaña ,trueno ,flecha ,yrayo* Socorro de mi gente pretendía, ynadie efcucha la fortuna mía; que como divertidos ,yalcxidos, de nueflra gente efl:ainos apart¿idos: folo efcuchc ,con quexa dolorofa, articular fufpíros ámi elpoía, dlclcndome ;Alexandro, elpofo, dueño, locorro ,que me roban ;yal empeño me arrojo ,como fueíe el León fiero, el Toro herido ,el Tygrc carnicero. No has vifto el rayo, que la nube aborta, que deshace, que rompe, abrafa, ycoru? pues yo afsl en cfte enfayo fui León ,Toro, Tygrc, Nube, yRayo» Embiflo con violencia, mas hallé en fu podtw gran refiílencia; que como tantos fon ,fe dividieron, yunos por las cfpaldas cmbiftleron adarme muerte, que ala cobardía la ventaja le prefl:¿\ valentía. Tan rodeado cftaba en la batalla, que el difciirfo no halla medio de focorrer ala Princefa, áquien miraba prefa, llorando en la barquilla, que amarrada tenían en la orilla. Rompí el humano muro, mas no hice ci aflalro tan feguro, que una efpada atrevida no pretenditíTe dar ííii ámi vida* Sentime mal herido. yes ,que la punta me pr'^b el fentído: caí en ia ar.in por eiironccs muerto, yellos teniendo el triunfo ya por cierto, fe embarcan brevemente, pero yo ,que boJvi dol accidente, al mar me arrojo ,yala lancha tengo, yádefender mí cfpofa me prevengo^ yella amante ,rcfuelta ,yatrevida, por medio de fus armas ,de mi afida, conmigo ai mar entonces fe arrojara, /i la fortuna no lo contraftárj. Llegaron ála Nave, yJa que antes Delfín con alas ave, tendiendo las de lino, al (alado criftal abrió camino. Yo en el mar efpumofo, impelido del viento procelofo, quedé entre penas tantas ,que fon tales, que quando juzgué dar fin ámis males, dándome el mar ícpulcro ,no hallé fuerte de encontrar en fus páramos la muerte: que fíempre ái.m dcfdlcbado, íí acabar con la vida ha defeado, es cofa conocida, que iptfar de rigores tiene vida. Eftc es mi feiitirníento, efta mi pena ,aquefte mí tormento, cftos mis males ,ycftos mis dolores, ycftos de la fortúnalos rigores. %ír. Señor ,aíTombrado quedo de la nueva rcfcilda, ytienes por juila caufa grande razón de fcntirla. Dcfdicha es de mas de marca: pero ,fe ñor ,las delHIchas tolerarlas ,ybuen pecho: mas dime ,qué determinas, quando vendrán ábufc,artc dcl Alentar ,yferia bien que vamos áatajarte l¿i íangre de aquefta herida? •d/ex. Antes ,Rocín ,no pretendo nada de lo que me aplicas, porque no ay mayor falud, que es aborrecer la vida. Otra pena mayor (lento, yes, que quando Aurora díga al atrevido Pyrata,Ai que
^.La infeliz Aurora que es dcl Ptinclpe de Ungria cípola ,Ui han de matar* Ay ,Amor ,yque dcí’dicha! ay, m¡ bien ,que ya eftarás cu las ondas íumergída de cffe clpumol'o elemento, oatu garganta divinaechado un cílrccho lazo, íin que aya qiiien por tu vida quiera aventurar la luya! Koc* Pues ,fenor ,no Irá cautiva^ bprilionera? por qué una pena tan crecida la han de dar ,fin mas delito? 'jilex* Lq caula ,Rocín ,la antigua encmifliad d^ los Reynos; que como con guerra viva, opueñas las dos Coronas, ha tantos años que lidian, es la guerra áfuego ,yfaiigrc* Ymas les credo la Ira, quando mi padre ,en las coilas del. Brafil ,yendo ála India, al Príncipe degolló; yacta por mi deídicha harán lo mifmo en. Aurora.: ^oc. Calla ,íeñor ,que podría acuitar quien es. Alex. Rocín,, á. efto fe determina mi' amor ,en aqnclTe Barco,, que barado en eíTa orilla eftá ,nos cenemos de Ir. ^oc» Pues ,fe ñor ,donde caminas? Mex, AInglaterra. ü^íc.Por Dlt^s,. que es Jornada ).Teregrina! .Alex, Vamos ,Rocliu Como vamos? ues no haremos la mochila? cde Ir fin defayunarme? he de llevar yo las tripas vacias ?eflb no ,hermano, l/í/fx. Acaba ,Rocín. Da prifa áque almorcemos ,yluego vámonos áBerbería. 'Alex. Aurora ,ábufearte voy, pide al Cielo ,cípofa raía, que te acompañe en la raucrtCj pte mqczca en yld^t f^jfneza acreditada. Mar, recibe cllo‘ menguados en tus aguas criílalínas. ranjcy y/alen al fon ele e-axas ,yclarines^ por una puerta Ricardo ,Fahio ,_y Auro-, ra ;por otra el Almirante ,Tcodojta, ypor ¡a de ^enrnedio Fenlfa, el J\cy ,yCelia, ^licard, Dcme.vucftra Mageílad * los pies, ^ley. Primo, alzad del fuelo; llega ámis brazos ,que no ferá bien ,que canco tiempo eílé poñrado, quien es Atlante de canto Imperio, columna defte edifido, yel amparo de mi Rcyno: afpíra ámayor grandeza. ^icard, Quando tan altos ,yexccIfo$ flivoreí ,feñor ,me hacéis, que mayor gloria pretendo, ni áque afpíra mi fortuna? ^ey. Mayor lauro te prometo. I'fíb. Por la Princcfa lo dice. ^icard. Si ,Fablo, el intento entiendO;¿ pero ya otro norte figo. ^y/.Pi'!mo? I^íV.Señor ?El afcdiQ de tu padre cfpcra hablarte. ^icard. Señor ,li acafo merezco befaros la mano. Ahnir, Hijo, quanto de verte me alegro! como vienes ?íTiV. Vlíloriofo;,' feñor ,pero con defeos de imitar vueftras h.azana,5, yde verme en viicftro efpejo. Fcnif, Que es ello ?can divertido Ricardo, ytan delatcnro? Teod, (;^ié novedad tendrá el Rey, que aun ámirarme no ha bueito? Qi'á peregrina belleza! ablbrto eftoy ,yfurpenfo. ^icard. Perdonad mi inadvertencia,; que divertido me veo átantas glorías. FrwiyiAndad, Ricardo ,que ya folpecho, que os ponen las mlfinas honras ápeligro de groflero. ^ic. No por los lauros ,yaplaufos,' •feñora ,me defvanezco. iynif Baflii, AiV» Rason ha tenido, que
Ve Vori Vrancifco de Lcyl-a, t]iic ocultar no _puedo el fuego, porque vuelh-o arb’tilo Regio que délos ojos de Aurora de caftiiío afu fobervia. le ha introducido en el pecho. Tcüciofia ,no os avia viílo: no sé qué divcrtiinictuo me privo de vueftra gloria. Teoci, Veros culdadofo íícnto, yno rnc tengáis quexofa, fi en algo aliviaros puedo. ^cy. Buen cftilo de rcúlt! Hermo'a Teodolia ,el clernpc no muda laMigelbd, fiempre en vos eída mi afcélo. TVtff/. A(si lo creo ,tenor: no se (i los llame zelos <t¡u los que padece mí amor. ^í,^. Ricardo ,el Marqués Alberto me hizo relación ayer de vueílros heroycos hechos, yio que ávueftro valor debemos yo ,ytodo el Reyno, Obligado me. tenéis, qiiando en Irlanda aveis puefto, üpelar de los rebeldes, en lu antiguo Hilado el feudo, tremolando mis Pendones en fus Caíllllos íobervíos. ^¡card, Sciíor ,todas mis vlflorlas, no ámi valor agradezco, si átu poder fin fcguiido; pues fi logro el vencimiento de la baralla ,baíTiiko, es porque tomo por medio apellidar vueftro nombre*, ylugo con él talefcdo» que en «yendo aquella voz, da al enemigo tal miedo, que hace al campo mas eílrago, que uo el valor de mi azero, -Ya ,en fin ,Irlanda ,yEí'cocia buclvcn otra vez fujetos, como vaíTallos humildes, áofreceros ricos feudos. Ella parte de Bretaña, que conjuro el Parlamento, también rendida aelfos pies cílá ,ylos rebeldes prefos aLondres los he traidoj La Arm lü-i queda en el Puerco, porque íolo en un N.ivio las coilas fui recorriendo; yen laque mira al Poniente de Efpana ,cogi elle bello defpojo de la hermuftira, 2quien defendió un mancebo, quedixoque era fu hermano, con valen tifsimo esfuerzo*, pero defpues en la playa quedó mal herido ,ónuierro. '^uror. Malas nuevas te de Dios! Ay ,Principe ,amado dueño, cí'poío del alma mia! que no fcncclílc es cierto, que fi tu vida es la mía, yape farde mí tormento clloy viva ,es cofa clara, que no debes de aver níiicrto. Efpañola me he fingido, no porque ála muerte temo; mas por ocultar mi nombre, yque fe efeufen con ello las guerras ,que con mí auíencí^ fueran con mayor aumento; que fi Tupieran que foy fuccíTora del Imperio de Ungria ,yque el de Saboya es mi b'irinano ,fuera cierto, que dRey, con mi muerte ,dlerSí venganza al Principe muerto. S^ey, Ceffc ,Efpañola divina, el llanto ,yel fentimicnto, yno empañéis las Ellrcllas con la nube de efie lienzo» SBcencfc la tormenta, no ecllpfeís los foles bellos de cíTos ojos. Teod* No es en vancí lo que temió ini rczclo: ay, fin duda que el Rey la adora. Qué es cílo que efcucho, Cielos! mal hice en traerla aquí, que al Rey parece que fiento enamoradg. Ff».Tiubado api quedó Ricardo ,al extremo con que el Rey ala Efpañola
6La Infeñz Aurora cnc.irecio el rctitiaiícnco, jílm¡K*h:i hípañoLi c<; prt>dIg;íora, yal. Rey klleva e! aK'ílOé ^y. Ucrmoíiíslino prodigio, (perdone el poco reípeto <íp, Tcodofi.i ,pues álu nmor tan pubilcainentc ofendo) olvida ya tus palslones, mira que citando en mis Rcynos, jamas leras priíionera; que antes tienen tanto imperio tus ojos, que de alvedr'ios fon pyiMtas verdaderos. ArrodllUfe Aurora, Aur, Poderoíildino Rey, áquien ctcrnize el tiempo Jos ligios ,que en el Arabia goza aquel Paxaro eterno: ávueítras plantas cita .un monitruo de fentiinlentos, un examen' de dcfdicbas, un piélago de tormentos, una infelíce muger, con quien la fortuna plcnfo, que cxcctica íus rigores al' paíl'o del fcncimicnto, que aí'píta avueitro fagtado, en cuyo fiivor efpcro, que empeñareis la palabra de defenderme del fiero tropel de tantas dcfdicbas, guardando mi honor dcl rlefgo de qwalqúlcra poderofo, que aipirc bárbaro ,6ciego, adesluitrar de mi fama;:- ^ey. Levanta ,que yo te em-peño mi palabra ,de fer Argos de til honor ,yte prometo de defenderte ,aunque fea 'de mis miímos penfamlcntos: mucho he dicho. ap, 'Auy. Efla palabra te pido.!^t?y. Yo la concedo: aunque eftoy arrepentido app de darla ,quando te quiero »'de fuerte ,que es Impofsibl'e poner rienda ámí defeo: Xafsi, Ricardo ,cfta dama yfineza acreditada. dexa en Palacio ,que quiero que le afsifti ala Priticcfa. Kicard, Tu gufeo es en nu precepto: Av, que te he perdido, Aurora! ap» Afir, Mucho, feñor ,agradezco las honras ,que avueftra cfclava hacéis, Fenlf, Yo también me alegro de tenerte en mi fervlclo, Aiir, S'jñüLM ,con c! íilencio refpoiuio.á tanta fineza, Teod, Tríec/ho bolean tengo el pecho! rayos engendra mi enojo! ap» el corazón Mongibelo parece ,que con la nieve quiere ocultar tanto fuego! Yo también ,noble Efpañola, (no sé como afsí me templo!) de que os quedéis en Palacio tengo mucho güilo. Ciclos! eJi Palacio queda Aurora? que pena! qué dcfconruelo! qué mal hice en no gozarla, quando ptule ,como dueño, aunque hallé en fu rcfiilcncii diamante ,bronce ,yazero! Fenif. Aunque eíla Inngcr me ofende, no es tanto mi fcntlmicnto, que, en íin, queda cii mí poder, donde no ha de tener tiempo Ricardo para ofenderme» Pues con la Princefa quedo, ya parece que eftoy libre de los barbaros intentos de Ricardo ,aunque también el Rey ,para mas tormento, me feíleja ;mas no tiene de fu p'ihbrit hecho empeño, que ha de defL-nder mi honor aun de fus mifmos del’eos? Es cierjo jypor mas fegiiro, no eligió el prudente medio de afylllir ála Princefa? Cofa es clara ;pues qué c«mo; quando fu palabra ,yFénix aíTcguran mi refpeto? Fcy. Vamos,‘Fénix ;vos, Ricardo, yedme dcfpues ,porque quiero
Ve Don Franci/co de Leyha* 7 ínllr Cíi'z.n con vos» y'iwfe* 'tjuc ^ijiutUjuícr h.imbtc cxccdicuis. ^icar¿:> Solo íei-viros intento. Anrova ,os vals? AuY, Señor ,fi; que tnandais? 5{/V/irí/. Qiie ya que os pierdo, digáis aquien os adora;:- 'Aur, Mucho, íeñor, lo agradezco: quedaos áDios. SjfV. H1 os guarde; Que todo mi atrevimiento ál'us OJOS íc refrene, yque fiendo mi amor fuego, al mirar eíle prodigio, me quede eñatua de yclo! Vanfii^y Hit'cn dentro Alexondro^ y’lyocin, [/íjcx. Salta ,Rocín ,que toco ya en el arena la quilla. ^(oem. Lleve el diablo la barquilla^ coa\o no la lleve yo: breniego del viagcl ’jílex.Ysí bien puedes defeanfar* ^ocin» Dexeme ul\ed renegar; reniego de mi llnagel AiextYiX se, Rocín, con las vcras„ que en la. ocafion has bogado. í^of/ü.Mas quidera fec forzado, ’y temar cñ las Galeras; porque aunque al rigor me quexe de fu Comitre inhumano^ í'cra Coinitre Chriftíano, pero, tu Comiere Hcicgc, que por falta de rebenque, quando caníadJ me vides, con» un garrote me abriíles mas de una quarta de frente*. Yen Galera alguna vez, para paflai fn camino, Jes dan lu porción de vino, mas yo vengo pez con pez. Yfi puedes dar la voz, es porque yo en la barquilla,, con dos dedos de polilla, rne halle una faca de arroz. Yaunque al echar provlfioi^ en tierra contradecías, veo que en el mar comías mucho mas que un fabañon: porque tu hambre exa tal» pues temí que te comieras ami ,.d arrov. ,yal codal. Yplegue aDios no íolpcche tu hambre, íl afet mayor paífa, que yo loy arroz con graíTa, yel codal arroz con leche. Alex» Mil dcldlchns he pallado en ede viage atroz, ^ocin. Aqueffo es teniendo arroz, mira (i huvicra faltado. No te dixe al embarcar: mira ,íeñor ,que fe yerra, que es mejor tormenta en cierra,; que bonanza por 1.a mar? 'jílex, l£n eda defierta tierra, imicho ,Rocin ,me alegrara, íl áquien preguntar hallara, íi es coda de Inglaterra. ^ocin. Dimc tu intento profundo: cómo la pienfas bufear? '^iex. Rocín ,con peregrinar, hada hallarla ,codo el mundo. Q\ocin, Pues Ieñor ,no era mejor valerte de tu poder? Alex» Edo feria perder Aurora ,vida ,yhonor, ypor cdb vengo yo disfrazado, como ves, por conocer que era Ingles el baxéi que la robó» Pijrque íi en poder de Moros mi eípola (ayrridc!)íe hallárafr muy predo la redaurara acoda de mis teíbros. Pues ,íeñor ,tan dcíignal condición tiene el Pyrata del Inglés ,que átodos trata con laña can infernal? Alex. Al Ungaro íólamente le caufa tan fiero daño» 9(odn, Tente, que ít no me engaño, parece que viene gente. Alex». Dices bien ,yes un cavado desbocado en la carrera,, que del monte aeda ribera fe precipita» Atajallo iio puede el que va ea la filia. Akxt
8La infeliz Aurora yyfineza acreditada, yllex. Pues yo focorrerle eí'pcro. Vafe, voy de rocín áruin, ^ocin. Ya dcfcmbalna el azero. (Dentro el ^ey. Socorro* üí'í'/w.Gran maravilla! de la primer cuchillada al cavallo le corto (I{ey. Venid, pues, porque mí gentti conozca vueftro valor» yacredite mi favor lo que os debe jurtamcnce* Alcx, Muchas dichas en vos hallo. las dos manos ,ylibro, íín que pelIgraíTc nada, el ginetc. Salen el Rey ,y Alexandro, Rey, Acu valor debo ja vida que oy tengo; ápagarte me prevengo, que yo foy el Rey. Alex. Gran í'eíior, conmigo ferá efeufado, íí(ot‘/)i, Q^tien tendrá mas feliz fin, cu ,que veniíle árocín, bel Rey ,que vino ácavallo? Vanfe ,y/alen Teodofay Aurora^ yFenifa, Fenif. Tu hónefiidad ,yrecato, cu difcrecion ,yhermofura, rodo agafajo procura del proceder mas ingrato. 'jfur. Señora, ferviros trato, pues quando noble nací, íolo en fübcr que os ferví, quedo contento, ypagado. ^l\ocin. Yo también hice mí parte, feñor. ^ey. Que? ^ocin. Mil cofas raras, porque no me atropellaras, me pafsé de efiotra parte. ^cy. Yo agradezco el agaíajo, cambien ce facísfiiré, dlocin. Cuerpo de Dios! cfto fue medrar ápoco trabajo. ^ey, eslíen fois? Alex* Efpañol nací, he férvido al Rey de Hfpaña leis años en la campaña. Un mes avrá que fitli de Flandcs ,donde he afsiftido, yel mar con fatal ruina me^ conduxo áefia Marina, yáyneftros pies me ha traído. <!^cy, MP fineza agradecida os eftá por efta hazaña, |)ucs que venifteis de Efpaña aLondres ,ádarme vida: quien fois vos? ^ochu Bien es que os cante quien foy ,fin que os alboroce: ycorrcfpondo al honor, que me hace vueftro favor; pues fuera en mi lnadvcrtcncla( no tener corrcfpondencla ádeudas de vueftro amor. Teod. Aunque puede fu 'virtud añegurar mis defvelos, los accidentes de zclos traca infernal inquietud: peto nú foHcItud fabrá fi Aurora me ofende; '‘i que quando un Rey la pretende/ movido de fu belleza, es muger ,yavrá flaqueza. Fcitif, Tcodoíia ,qué te fnfpende? 2'eod, Slcntotnc, prima, eftos dias deíazonada ,yíin gufto, yme caufa efte dilguft:» notables melancolías. Fenif. Pues, Tcodoíia, fi porfías en bcultat tu dolor, mira que !e harás -mayor; yafsi ,fi le has de aliviar, clame parte del pelar, que lo cendre por favor. Sin duda que eftos defvelos Aurora los ha caufado, es’mi “amo Don Qiilxocc, yyo foy fu Rocinante, yíirvo con tan mal fin, que no medro ,yen conciencia reparo ,que en fu afsiftencí:^ porque dei R^ el cuidado le da ocafion*á fus zelos. Teod, Juro por los altos Cielos, que me he de vengar de fuerte; fi Aurora mi amor divierte. que
-/¿y De Don Francifio de Leyha. que cnoj.idn, yatrevida, íepa cjuírarla Ja vida, ncon lelos ine d.i iiiucrtc. 'jí'um\ Tanto aícntlr lie llegado, í'cñoiM ,VLicdro pelar, que ya he venido aolvidar las dcldichas qiu; he pilTado. Solo inicnca mi cuidado medios para divertiros: ceíren yii vuellros íufpíros, no rne tengáis en tal calma, que quiíicra con c! alma confolaros ,yl'erviros. Tcod, Mucho cfllmo la fineza de cHc cu atedio leal, mas la cania de mí mal es la continua trifteza. jíny. Pues alegra la belleza, ufa de la vízarcia, yluzca la gallardía de ello divino arrebol, que en lalieiido alegre el Sol, es mucho mas bello el día. í'oí. Mucho fe dexa llevar Teodoíiade acjuella pena, qiiando álas dos nos condena la caula de fu pefar: af)* Pues vengo aexperimentar, que álii donaire gallardo quedo prendado Ricardo, yque la idolatro ciego, mas el bolean de mi fuego en mi corazón Je guardo. '^«r.Nosd qué podáis temer al tiempo ,ni ala fotciina, pues (In zozobra ninguna felices vems áfer; pues tan prcílo avpls de ver, a pcfudel tiempo tardo, en un thalamo gallardo cumplido de amor la ley, Tcodoíia cfpofa del Rey, yvos ,Fénix ,de Ricardo. TíOil. Aurora ,aunque la cfperanza te parece cílat fegura, no es confiante la fortuna que -cfla fu)Cta amudanza: Yaunque mi fortuna alcanz# fer Rcyna do Ing!atcrr.i7 es cierto que aquí le yerra el cílado ,fi he de fet r^eyiia para padecer de dclprecios una guerra» Al Rey le miro mudado en las finezas de amor. Fen, Prima, advierte ,que es error, que fabrica tu cuidado, ylas peníiones de cílado no le han dado mas lugar: dos días ha ,que acazar fe fue con Ricardo al Soto. Cel, Señora ,grande alboroto lo noble ,ylo popular traen ,yen Palacio han entrado^ 0cnt, Viva cl Conde de Arle ,viva, yel tiempo fu nombre eferíva, porque quede cteniízado. Sahn Fíilño, %ocin^ Ricardo cl Almirantii el Criados ,y Alex.ind.ro. Q^ey, Noble Efpanol ,pues me diíleis cíla vida que poíTco, gozad de aqueftc trofeo, pues también le mercciílcis. Alex, Viicílfas plantas ,gran fenor, es la gloría áque yo afplro. yiur. Válgame cl Cielo !que miro? •' Rey, Levantad ,yaqueftc honor, ymucho mas, merecéis. \Aur. Cómo, mí bien, aquí eftaís? ap. Alex. Mas qué es cfto que tnitais? apm ojos ,qué es ello que veis? 'Atir. Si ella gloria es ilufioii dcl.bienquc allt' eíloy mirando? Alext Ciclos ,fi eftare foñandb ella dulce cievaclon! jiuYOY. Pero como; Alex. De qué fuerte::- 0{ey. Alexandro::- ^/e;r.Graii fenol? Qiié os*-admIra? .d/vr. Viieftro amor, ymi' dicha me divierte. ^ocin. Aurora es ,por Dios !cl día de mis diclias ha' llegado. 71W. Míren fi Aurora ha moftrado, al ver al Rey ,alegría! Aurora ?Qué me qrjcrels? BTeod,
’l ¿La hfeñz Aurota con fineza ,fino tr.itaí? do oponciítc ámis deíóos, Iwfta fer tanta tu infamia, que quando te hago tercero, te levantas con ia dama? Ofendici’ido mi decoro, yhurlando mi cíperanza, derogando de Palacio la immLuiidad, ,ley Ineaéi'a, te hallo elcondído en el quarto, defatento ,ycon las armas en las manos \yuna aleve nniger, engañada, ofldia, pretendiendo reportarme, da mas motivo ámi laña, pues el'poí'o ,ydueño mío, para aplacarme me llaraa-, yluego reconociendo ítt engaño, queda, turbada. También míro' en otra parte, contra el valor de mi fama, ála Xofanca en cite quarco, que carlñoni intentaba íbíTegar cu ira. Fen'^f» Señor, Tuvhadi» yo en el quaito ,vine, eftaba: toda me ha cub'erco un yelul Aur» Yo no acierto áhablar palabra, que balbucitTitc !a lengua, en defdicha tan eñraña, íby un caos de confufiones, yme hallo en codo culpada. Alcx'^ Yo, feñor ,biiícar no intento dífculpAS ,porque no halla el diícurfo ,en evidencias, tan ciertas, ydeclaradas, ratones qatc me difculpen. Acabe mi vida ,cayga el rigdr de tu juñícia fobre mi ,pues que fon tantas mis defdlchiis ,que la muerte elijo para aliviarlas. Preño teras tu cañigo. Aimiraiitc? .íí/wir. Que me manda Vucílra Alteza? Kcy, Aaquefle mnnftriio, en la torre cieñe Alcazat poned prefo ;ytu, Tcodofia¡, fineza acreditaJa. para que tomes venganza de tus zeios, ymí 'ciiojo, en eíla torre cercana de tu ejuarto ,te encomiendo, que en continua vigilancia tengas ca priCion áAurora, que Londres vera mañana, en nfreiicoía. juftícia, trocada cauca privanza, Aíjx. Válgame el Cielo! ay de mil ya llegó el fin de mis andas, ya el examen de mis penas: Ay Aurora dcfgraciada! que voy amorir fin verte; Almirante ,eña es mi elpada,; ya clU ávucñros pies rendida. Alniir, Orden es, cxecucarla me es predio ,ami me pcTa, Aur, Ami mas ,pues las entra ñas me parte aqueñe dolor: (^le es eño que por mi palia? bien f.ibe Dios ,que el fiipHcIo lio ílcncck, aunque en él me aguarda tanto tropel de tormentos; íblaincncc llora el alma dcípcdirme de mi clpolb. Ali'x. Lfpeta, íeñor, aguarda, me dcTpediré de Aurora-, mas como ,íi me traípaíTa el corazol) el tlolot de perderla ,he de mirarla? Ciclos juñes, que miráis fu Inocencia ,yíu dclgracia, yo muera ,yno muera Aurora, 'defendedla ,yamparad la; pero íi no ha de fer mía, 11 na tengo de gozarla, mfcjor es morir entramho'j; mas no ,que no cña culpada; yo Tolo pafie la muerte, que aquella hcimofii garganta es laftiina que un cuchillo. trueque en lirio nieve tanca. Teoíi.. Aurora ,amí me es precifo hacer lo que el Rey me manda; labe el Cielo que lo liento. Tíu//’. También, lloro tudefgracla, mas la fangre de «li liennano me
De Don Francifio de Leyha» 1 7 < me incita átomar venganza, vmi ama Macftra-Alcoba. 'Jllmir, Vamos, Alexandro# Álex, Vamos, fe ñor? no quiero mirarla. Auror. Señor, Alexaiulro, amigo, pues ce vas ,yno me hablas? ^/í'.v. Aurora ,quedare á Dios, que ya la pena me acaba. Va/?. Auror, Ni yo te quiero mirar, porque el verce,es clrcunílincia de alivio para mi vida, yno quiero dilatarla. Vaya ,íeñora ,al fupüclo Aurora ágozar la palma de morir con Alexaiidro, pues podra con ella hazaña lograr la Infeliz Aurora la fineza acrcdlcada. Vanfcy yfate ^ocin de Soldado, aquella Inrcncion tavmada de mi amo, es bien me quexe, porque es burla muy pefada, que el Rey una Armada dexe dquien ie la lleve armada; yque ámí, porque he intentado dWhadirlo derte infierno, muy fobervio ,ymuy fobrado, con el bailón del govicnio me dexb delgovernado. Antes de ayer ,ála hora que la /Armada hizo la (alva, parrib áver ámi feñora, yes cierto que con Aurora cítara :no fino el Alva; que él íc cflá holgando fe Infiere: yaísi ,el feñor General oy ádecir fe prefiere, mate Moros quien quílicre, que ámi no me han hecho mal^ aunque píenlo que es peor, porque ai verle can amargo, dlxc :mas que mi fsñoc teme ,que el Rey con amor, áAurora le dé algún carga? El partió como una bala, yen cita acción ,que no es boba, colegí que iba de mala; él áfer Maeftrc-Sala, Sale CeíiiU Rocín? ^ocin, Celia? Cel, Donde vas? ^chu Vengo aPalacio, yconfio, que el Rey In de darme un cargo por lo bien q.ie le h.* férvido en la facción ;ydcl'piies, fi quieres en mi férvido quedarte ,haz un memorial. Cel, Rocín ,has perdido el juicio^; citas borracho ,demonio? %Qcin, Ola, Celia, cíTe es cítílo de hablarme? Cel, Pues no ha de fer, quando átan grande peligro oy has venido ámeterte? ^ocin. Pues dime ,qué ha fuccdido? Cel, No has palfaJo por la plaza? ^ocln. Sí. Cel. Yen ella, di, no has vlíto eftár haciendo un cadahaUó? ^ocin. También. Cel, Pues aquefíe ficlo es de Alexandro ,yAurora. ^Ofin, Cuerpo de Chriílo conmígol Cel. Pues dime ,donde has eítadoí ^ocin. Yo ,en la Armada. Cel. Tu amo vino, yno sé lo que pafsó, que el Rey efi:á mal herido, yAlexandro Icntenciado, yAurora ,con que al íupKcIo facan mañana álos dos. %oc. Ay Celia! que es lo que has dicho?, que defde Ja cfpína abaxo me liento con calosfríos morc.ales ,pues huelen mal. Cel, Qué he de decir? lo que digo; yíi áti también ce ven, batan lo mifnxo contigo. Kocin, Acabóle ,aqueíto es hecho: qué he de hacer, pleguete Chriílo^ que el calor eítá en las biagas,. yen el eítomago el frío? Cí?/. Yo bien pudiera librarte, ydi-Ta un fainofo arbitrio. ^9chu Pues dalo, Celia del alma, que yo citaré á tu fcrviclo. CCek
La infeliz Aurora ,j^neza acreditada. i8 Celia. Pues ,Rocín ,h:\¿ vnemoriíil, rcfponiieré por eíciko. í{ocin> Ay, Cciia miíi !las chanza» efcní'. por ]e{u-Chr¡fto. Celia, Pues dígame ,negará e! amor ipic me ha unido? Olpciu, jeílis !no lo ni'gíré, que fuera gran le delito. Celia, Sabe que Fahio me adora, yque yt> ic defeftimo? §(ocin. Ycomo que yo lo sé, por feñas que él me lodíxo. Celia, Yfi ce libro ,Rocín, has de cafarte conmigo? Slocin, Q¿ié dices ,Celia cclcfte? aunque fuera con Longinos. f>año Cabio. Cal, Qué hará Celia can Rocín? defde aquí quiero efeondido faber todo lo que p.níía. Celia. Pues en fe que es mi marido, dame la mano. No mas? Jefus ,qué poco has pedídol toma fas manos ,los pies, Vafe ijfale Auyoya en la ¡irifíon. A*iror. Obfeura prlíion, tenebrofo feno, eílrccho retrete, yfúnebre encierro, adonde del Sol los chiras reflexos jaitiás teglílraron tu lóbrego centro: efcucha mis quexas, oye mis lamentos, atiende ámis voces, yadvierte ámis ecos* Yo foy la infeliz Aurora ,que un tiempo, corqjiib mis íienesde Ungria el Imperio; También de Saboya el Ducado excelfo ámi Iluftre fangre le dio el ser primero. Renombre de hetmofa el menudo ,yeiurcfijo. Celia, Fres mi efpoíb? í^lochu Si ,Celia, lo loy ,lo feré ,ylo he íldo, antes, ydcfpues del parro, por los ííglos de los ligios. Celia, Pues ,Rocín querido, aora vente, ámi quaico conmigo, que en él eft.nás oculto. ^ocin. Con harto miedo ce ligo; vamos ,Celia. Vanfe^ Sale ¡-ah. VIve Dios, que el eftár aquí efeondido ha fido brava camela: ypues eftoy ofendido deíle plciiro ,yde Celia, he de hacer que en un pollino falga ádar ála Ciudad im paíTeo muy lucido. Ypues fe ha entrado en el quarto¿ yo de Alguacil revcftldo, le he de dar un Sanr-lago, pues es proptio de Miniftros el correr tras el que huye, ybufear ai efeondido. Mas ya de la muerte el plazo es pequeño, yquizá tendré dofeanfo muriendo. Pero entre mis penas folamence liento no vér áAlexamiro en trance t.in Hero. Ay eípofo mío, qué dolor eterno es el de una auíóncíap .y qué defeonfuelo! Hombres, aves ,peces, fieras ,elementos, fuentes ,campos ,rífeos,; flores ,yarrovuelos, llorad mis defdlch.is, fentid misfuccífos, lamentad m*s anfias, gemid mis tormentos. Afligida ,ytrille, por aora efpero ?iér en mi garganta -> alcancé ,ylo erro, pues tancas dcfJichas me dicen, que es cierto. Principes ,yReyes de diverfosReynos, me foHcicaron con nobles defros, Yfolo Alexindroj mi adorado dueño, Principe de Untrla, me llevo el afeito: que alegre, vguióla con cal dulce empleo, rendí la cerviz al callo Hyinenéo, Qué unión tan d-choía fuera ,fi los Cíelos no la contiMlár in con varios fuceíTosí Qiié grave delito comed naciendo, para eftár pifiando tan graves tormentos? cu-
De Don Francl/co de Lej/ha» r9' cuchillo fangrlento. pues que no iTí :re¿ca un ihna ,ydos cueipo?. Acabe mi vida, miyores grand'‘-¿as Yen fin »es mi a^or anude mi alicnco de las quo poíTco. can geande, que ofrezco, la tyrana mano Ybien fab Dios, Alcxandro mío, de un verdugo fiero, que el plazo dleo, adorarte muerto, yfea el cadabalfo por ver áAl xuidro; que un fírme amor teatro fiinefto, amiquc en tal extremo, conftante ,yverdadero, tálamo dlchofo que es para nu amor no le acaba la muerte, de amantes perfeflos: badante trofeo, ni el tormento. ymuera contenta, vér falcar Sale Rocín hujuido de VaVio ,que le Jigüe con Vara de Alguacil, lúh. Favor ála jLiftlcIa ,que fe aufenta, que un prefo fe me ha Ido. '^ocln. Ami quarenta: alego que foy novio ,yes exceíTo, que el dia que me cafo vaya prefo. Fah, No ay leyes ,que referven tu delito. í^ocin. ABartulo ,yáBaldo me remito. Fab, Vergance ,de efio procedió mi agravio. Rocín, No digo que foy novio ,fcúor Fabio? Fab, Eíía menrira arguye tu malicia. Rocín, Verdad es,cpie me quexo de Iniufticia. Fab, Aquefío es apurarme la paciencia: favor ála Juílicía ,refiftencia. ^ocin. Dexe de perfeguírine ,eftéfe quieto. Fí^.Huyes en vano. Me pillo el coleto. Fab, Venga ,pues ,ála Cárcel. ^ocin. Mi obediencia grangea de fu afeífo la clemencia; yli es Celia la ocafíon de aqueftc enfido, digo ,amigo ,que ya la he renunciado, dcfde oy en vueftras manos ,fervlos dclla, que el demonio me hizo conocclla. Fanfi.' ,)) fale Alexandro en la pr jton» 'Mex, Fortuna rigorofa ,éínconííante, ;figno infeliz, tyrano, yhomicida, elírella defdichada de mi fuerte, paíía con tus rigores adelante, acaba de una vez mi trille vida, yccíTará el tormento con la muerte. Pero deten ,yadvierte, que es mas de mí dolor el fentimienco, yno remedio con morir mi pena, fi dexo en el rigor de una cadena ámi alma, ámi Aurora en un tormento; con que es error ,fí elijo en eíla calma librar &l cuerpo ,padeciendo el alma. > un golpe p^afe. Tantos fon. mis delitos cometidos, (6 julios Cielos! )tancas fon ,yatroces mis culpas, que os mollrais tan enojado,' pues cerráis ámis quexas ios oídos, yno efcuchais mis penas ,ni mis voces, ni aun alivio les dais imis cuidados? Dexad de eftár ayrados, miradme con clemencia, yfi foy ocafíon de elfos enojos, ámí Aurora bolved ,bolved los ojos, yveréis fu hermofura ,yfu inoceitcia, que es laílíma que paguen Igualmente una pena ,culpado ,éinocente. Aurora de mis ojos ,prenda mía, tan infeliz en todo ,como bella, ya el tiempo ha llegado de tu fuerte,' no el de Jurarte Emperatriz de Ungria; qué bien contraria te fallo cu ellrella, pues fe h.i trocado en tu temprana muerte! Que ya llegué áperderte! que ya me he defpedído de cu villa! qué pena !qué rigor !qué defventura! qué bronce avrá ,que áelle dolor refilla, quando llegue amirar el que te adora, eclípfado cu fol ,fin luz tu Aurora? AnioSjCrpofa amada, éDios querida,, áDios ,milagro herraofo de fineza, aDios ,prodigio de valor conftante, que ya el ultimo vale de tu vida acredita del todo tu firmeza, muriendo Juntamente con tu amante^ Ea, paffa adelante, no temas dcl cuchillo el golpe fiero, pues rae promete mas fllce fuerce, que no aora ,la hora de mi muerce; pues que ll ego á mirarte quando muero,' con que ferá del verte tanto el güilo, que llegará la muerte fin dar fufto. Ct
2.0 La infeliz Aurora, yfineza acresUtacla» AljtmmAlLfve ^y/aleLcnfi» dcl laberinto de yedra Pero que rumor es cite? te cipero con uncavaüo, parece que abren la puerta donde íabiás lo que intenta de aquei’t.i oblciira priíion; tina mi Qtr arreftada. íin duda que ya íe acerca el termino de mi vida: ca ,valor ,reíifteucla. Qiiien fltc caos tenebroíb con lento paílo atraviclía? Si es por Inerte areferirmeel fallo de mi fencencia, es tiempo gaftado en valdc, ycícuíada diligencia, quando defeo morir por alivio de mis penas. jTj;/y; Aunque pudieran los zeloa irritarme áque fangrienca diera venganza ámi enojo, con, la nuicrce que ce clpcra, he venido áque conozcas, que olvidada de mi ofcnfa> te perdono ibIs agravios, yte pago con finezas. Yo te he querido, yprociiroj' que lo publique mi lengua, para que tenga difculpa la acción que mi amor intenta* Yo foy Fénix ,Alcxandro, que tanabicn quiero que íepas», que me pongo por tu vida ¿'peligro de perderla. Fénix foy ,digo otra vez, - pues firven ami vergüenza de terceros el amor. con una paísion can ciega. \alfx. Fénix licrrriofn ,ydivina,, •lo agradecida que queda el alma ,ferá impolsible que la lengua lo refiera. Confíeíib mi obligación, ylo que átanta fineza debo ,hermolUsima Fénix; nuts fi quieres que te deba ja vida de todo punto, yel mayor bien te agradezca,, hazme íbla efta merced. Las rodillas en la cierra, como mi Reyna te pido, corno aIcfiora te ruega el alma ,que en dos arroyos fale alos ojos deshecha: Afsi vivas::- Alcxandro, levanta ,no te detengas; qué me pides ,quando (abes, que Impoísibies atropella rhi amor? 'Akx^ Riiegote ,fcúora, que el íer mtiger te enternezca-, que mis fiilplros efcuchcs, que mis lagrimas ce muevan, para que des libertad aAurora. Deten la lengua, dan)c la llave ,Alcxandro: yeftas confufas tinieblas. No vengo de cu peligra adarte IcW triftes nuevas, fino fülo ádarte vida, detcrminacia ,ycefuelta. Efta llave que ce entrego, es defta pequeña puerta, goza ,pues ,de la ocaíion, baxa hafta el Parque por ella, yfea fin dilación, antes que el día am.nnc7.ea, por(]ue eííe folo’ es el plazo, que de tu muerte te cfpera. Llega al jardín, yen la fucuw que es bic*n que afsi me agradezcas ei darte vida ,yponerme álos ricfgos que me cercan? Mal aya mi amor ,que es caufa deque ultraje mi grandeza un ingrato, ytjue por darle In vida ,(alga fin ella) dame la llave. Señora:-:- FeM. Dame la llave ,que es fuerza que mueras ,porque teftigonlnguno de mi flaqueza, ni de mi dcfprccio ,quede» 4lex* TomaUj para que advlcríss, quo
-/ 7;^ Ve Don DranCífúo de Leyha, 2,1 que qiilcro morir ,por 00 jikx. Yyo (]i,!Ci.io en la mayor vivir (¡n mi Aurora bclia. confuíioii ,en la Lorincnra Den. Opílen vio conílancía mayoi-'! grave ,<]iic e! cora£on yquien vio mayor ofenla! b'i llorado en tamas penas, qué he de hacer ,quando en mi pecho Ir ala torro pretendo, liento la batalla fiera q^ic quiza dcl'dc (ns re.vas de mi honor ,con (u defprecio? Venza el Amor efta vez, yvalíame uní cautela. Alexandro ,por íaber quanto de amante te precias de Aurora ,yo que re cftimo, no te anticipé la nueva de íu tnuerte :ayer murió, fabe el Cielo que me pela. 'AU'x, Que dices, foñora ?av, ClcloS;» valgarnc vucUra clomcnclal que he de hacer? Den. Oye, Alexandro, no des voces, no nos fientan las guardas ,mira el peligro en que clI'oy,nada remedias con extremos :íi quilicres hacer lo que te aconíéja mi amor, coma aquella llavCj yte dirá lo que intenta oy mí voluntad. De Efcocla, que íby única heredera ya labes ,Diva cu vida; ypues un cavado ef'pera. veré mi vida ,ii es viva, bni Imataré ,íi es muerta. 1'nfc, £ale iiii\ Qiié Impolsibles Facilita, que temeridades Craza, quien en las llamas de Amor concinuaiaicnte le abrafa? lilla es la torre en que Aurora, enere horror ,víombras pardas, • fúnebre retrete encierra, fepulcro viviente guarda. La oblciirldad de la noche, ycílar durmiendo las guardas,' me han facilitado el paflón ypues Thcodoíia mi hermana, me dio la llave ,pretendo, que mi Eípafiola adorada quede líbre de la muerte, q.uc el Rey tiene decretada: porque viendo mi fineza Aurora ,aunque ha fido ingrata^ ámi amor ,ha de pagarme, al verfe tan obligada. Yfupueílo ,que en el Puerto ha dado fondo la Armada, vámonos ,yen mis Hilados coronaré tu cabeza. '^lex. Todo es cautelas, Amor, ap* puede ícr que no fea cierta la nueva que me da Fénix, que amando miente qualquicra* Yo quiero tomar la llave, yagr.tdeccr fu fineza, yrcgillrar la prifion de mi Aurora ,que fi es muerta, fiendo mi vida ,me efeufa de morir la diligencia. Dame la llave ,feñorn, que la aflicción ,yla pena me privo el conocírniento de cu amor ,vtu grandeza. Den. Tómala ,ymira que efpcro en la fuente :voy contenta, ala Imitación de Páils pretende mi amor robarla; que los rigores del Rey aflegurar puede Irlanda, que delpncs que mi valor podro (h altiva arrogancia, ííguü mi facción ,éintenta coronarme ,yque mi efpada valiente ,libertar pueda la t^prefsioh con que la ultraja el Rey mi primo; mas ella, fi la obfctiridad no engaña la vida ,es la puerta ,yquiero abrirla, fin afuftaria: qué dolor !llamarla Intento. Aurora ?Aurora? Snh yíuror. Qiilcn llama? ^Icard. Ricardo foy ,que movido de
12, La infeñz Aurora de mi atnor ,ytu det'gricúi, pretendo darte la vMa. Au)\ Válgame el Cielo, yqué eftraña dt-fdicha ,yqué gran peligro es el que ámi honor le aguarda! Mas me valdré de dar voces para defpcrcar las guardas. Qiié pretende vueílra Altela? no hartan ,feñor ,no bartaa mis penas ,ymis dcfdlehas, que afsi pretendéis doblarlas? 9({card, Sufpende, Aurora divina, ia turbación ,yrecata la V07. ,que yo no he venido aofenderte ,ymí palabra te empeño de no agraviarte; que de mi venida es caufa el vér el pequeño plazo, que átu vida le amenaza. Sentenciada cftás ámuerte, feñora ,ei dia es mañana, tu peligro es conocido, ya juzgo que llega el Alva; toma erta llave ,que en ella efta tu vida cifrada: yo ^te aguardo en el jardín. Por efta antigua muralla tienes paíTo hafta la parte adonde mi amor te aguarda; ve ,que el tiempo es oportuno, que brevemente en la Armada podremos falvar las vidas; que defde aquí doy palabra, ymano de fer tu efpofo, yde ia famoía Irlanda coronarte por fu Reyna; Yfi Aiexandro me hallara, del mundo ,yde muchos mundos . por Reyna te coronara, Juy* Tanto agradezco, feñor, ia refoluclon gallarda de VLiertro pecho ,que íiento el verme tan obligada á. una deuda ,que es precifo conocerla ,yno pagarla. Q^tcard» Pues qué ocaíioii can ptecifa es la que aísi le defrauda ámi amor ci no lograr 3yfineza acreditada» tan honeftas efperanzas? Jitíror. Ay ocaíion muv baftante, ^icard, Yya la adivinad alma: íin duda que es Alejandro ap» cl que mi amor embaraza; mas valdrémcdeun engaño; yála verdad ,no le engaña mi amor, en decir que es muerto, qnando lo ha de fer mañana. Aurora ,feñora mía, no en circunftancias repara, qnando es tan grave el peligro,' que en tu honor aíTegurada vas, advierte que un cuchillo amenaza tu garganta, yque viviendo podrás biifcar remedio acus andas. No des lugar, bella Aurora, que yo llore la deígracla en tí ,que vl en Aiexandro ayer tarde cxecutada. 'Aur, Qiié dices, feñor? cfpcra: ya 1.1 prudencia me falca; es muerto Aiexandro? '^card, Sié A.'tror* Cíelo fantol 7l¡Ciírd, Aurora, calla, no des lugar con tus voces áque nos fientan las guardas. 'Aur. Si ferá verdad (ay Dios!) dpi 6íi es cautela trazada de fu amor ,para vencerme? Mas yo fabré (i me engaña; y-para vér la verdad, otra cautela me valga, Ricardo ,yo he conocido de que no remedio nada con mi muerte ,yafsi elijo premiar vueftras cfpcranzaí, valiéndome del feguro, que me da vuertra palabra, de no ofenderme entretanto, que con vos no efté cafada: Yafsi ,para confegulrlo, pues la noche nos ampara, dadme eíTa llave, yal punto os id, ydonde me aguarda vueftro valor, me eíperad, que ya yo voy* 7(icdrd»
De Don Tranctfco de Lej/ha. 1 5 9(¡c(íYd. DIch.1 eftraña! Sale 7\{}i-in fiorU puerta de enmedio» felice mil veces yo, ^ocin, Graci.isa Dios, ijiic ht lalido, quc.coiiíigo dicha tanta; yáCelia también las doy, toma la llave ,yáDios, qiic es de virtud conocida, Aurora. ^Ricardo, yhechicera muv honrada, jiuror» El le dé bonanza pues de c.rcel tan cerrada en el mar de mi defdicha, al b.ixél de mí cfpeninza. Vajl Aurora, yJkle Alexandro, 'jíkx. Apure, pues, mi cuidado de la noticia el error, aunque es bailante el dolor para morir aludado. jamás vi dicha fegura, íi mis dcldíchas advierto; el mal en mi eftá can cierto^ quanto incierta la ventura. De Fenlla el amor fino, de mi fineza aparente, burlada queda tn la fuente, yyo he torcido el camino. Qiiicra el Ciclo, que propicia fortuna ,mis miedos borre, yque dcímicnta la corte el temor de mi noticia. No puedo en la óbfeurídad conocer la parte donde efta la priíion ,que efeonde mi dcí'graciada beldad. Sale Aurora por la otra parte» ’Auror» Para mi muerte no aguardo, lleno, el corazón de enojos, mas que conozcan los ojos Jas noticias de Ricardo: Porque fi fu muerte es cierta, mf. trifte fin folicko, ,ymi fineza acredito, pues le Imito eílando muerta. La torre vengo buícando, que ámi erpofo me ha ocultado, entretanto que engañado Ricardo me efl:á efperando: halláiíln {ay Dios!) dificulto. AUx.Q^q ííenco rumor parece. Aur. Allí un hombre fe me ofrece* Alex, AlH fe me ofrece un bulto. Aur»^\\ grande peligro eftoy. Akx» Yo íemo l'er conocido* me ha bt.fcadü la filÜa. Mas yo procuro aii lar quedo, que nii peligro es notorio: Animas de Purgatorio, facadine de taii'o miedo. Alex. Un hombre, oyo me he engañadt); juzgo que fe acerca ámí. Auror. Un hombre fe llrga aquí, yotro miro alli parado. i^aciu. jcíus mil veces! no es nada: ay pobre de mí !qué cfpero? de un lado me efpera Duero, yde otro Peña-Tajada. Válgame Dios! qué he de hacetr enmedio defte fracafo, que quit-n tiene corto paíío, no puede echar ácorrer? Yo Intento efeurrir la bola, que es tarde :en qué eftoy reacio? cuerpos ,ycon tanto cfpacio, ferán dcl anima fola« Alex» No hablar con indicios tnalosjp' evidente cofa es. ^ücin. Si no rcfpondo en Inglés, dios me matan ápalos. Auror. Yo no sé el medio que íntcnt^ en confufion can vecina. ^ocin. Soñores ,fiendo gallina, íi me moftraré \aliente? Alex. SI recatando las voces lonocerán mí períona? (^ocin» Yíi haciendo la íncentona mo darán quinientas coces? jíuror. MI trage es muy conocido^ yno me atrevo ádar paíTo, ^ocin. Si ellos vinieran al cafo, ya me hiivieraii embebido. Alex» Aun lado, amigos. ^odn» Ya habló el uno en acentos quedos; vive Chrlílo ,que diez dedos fon mas gallinas que yo. Aumt
24 ínfelh ÁiiroYi Auror, CavaWcro ,he de poder paflar íin que agravio ínicntc? Señores ,yo íby valiente, yno lo echaba de ver. Aiiror, De no refponder, fe infiere, que figuiendome vendrán. Hyocin. No refpündc? paíTirán qtundo ami me pareciere. JíIqx, Ha hidalgo ,no ha merecido mi ruego el hacer mas cafo? ^ochi» Ya he dicho, que daré palio qnando yo fuere férvido. ’xAh'x» Oqué pena es no tener armas en eíía oca/ionl Í2(oci}u Olas dos miigercs fon, 6efta liti duda es niugcr; paíiid, pues, que no perfigue muger mi brazo vaüencc. 'Mi’x, Muger dixo? es evidente, que ella es F'enix que m.' ligue. Ü^ocin, Ea; pallad, que es ang ‘ii’i Ja calle, Me habéis nu-rced. ^ocin» Ycomo que hag.i :civcd, que me tiene mas d•eoíla. Awqy^ Ricardo me h.» p¡••'•-(íido el que alli miro prcli tue; no sé e! remedio que intente, qnando ya me ha conocido. áUx* Fénix es ,ye.s fuerza hablarla, que parece que rezeia de mi intención la cautela, yafsl podré aíTcguraria. jiuyoY, Hablarle quiero ,no entienda el engaño que he trazado, que dcfpLies ámi cuidado le dara el Cielo otra fenda. AUx» Sois vos, feñora? Áur, Yo foy* jikx. Es engaño? Aur* Es fantasía? Alex* Parece que aAurora oia? Auy-jy, Si con Alexandro eíloy? Alfx, Mis no ,que de mi memoria Ion aparentes antojos. ^UYor, El dcTeodlb ámis ojos una iluíion de mí gloria. jikx. Pero fi fu fin fue cierro, yaquí fe me ha aparecido? Ahyoy, De mi Alexandro ha venido el cípiritu,fi es imicrco. 'yj’ fineza acreditada. Alex, Pero tengo de apurar mi dcrdicha,b mi ventura. Auror, Tengo de ver fi es fegurá mi fuerte en canto pefir, AIjx. Aurora? jíuyoy, Alexandro? Alex» Es cierto, que vivís, prenda querida? • Ahyoy, Alexandro ,tienes vida? es verdad ,que no eres muerto? yAlex* No, mi bien. Ahyoy, NI yo tampoco; qué ventural Alex, Qué alegría! \4tiYor, Qiié fuerte*! oAlex. La fuerte es min. ÁñYOY, Pierdo el Juicio! f/e v, Yq efioy loco! jiur. Dame los brazos. AUx, S¡ haré.» Ahyoy. Dueño mío! Al:x, Te cfttíy viendo? Auroy, Qiilen te traxo? Alex, No lo rntlendo; como vcnlftc? jiuror. No sé. ^ocin, Qi^iieii fon llego averiguallOí 'Al:x, Quien es? ^orin. Señor, Rocinante. Alex, Rocín? ^ücin. Rf.cin ,yno ha un Inflante, que te pareció cavallo. Auror. Y.i en glorias ellán trocadas mis penas. Alex* Callen tal ha vifto? ^ocln. Sí no me hablas, vive Chrillo^ que os hago dos mil taj idas. Alex. Donde vienes? ^ocln. He rompí lo un calabozo áeíli hora. Alex. Ytu .mí querida Aurora? Auror. Lo milnio me ha fucedldo; ytil como hallarte medio en tu prilion 'como fue? Alex, Dofjnics te lo contaré, vamos aora al remedio, que Tolo ertrlva cuque vamos ábiifcar algún baxcl a! Puerto ,por ver fi en él las vidas afTeguramos. Aur. Vamos, pues, que alia en la playiír. iio falcari en que embarcarnos.
Jfl DeT>on Francf/co de Ley!?a. í^íW'/rt. Tracemos de meiicarnos, eres tu, mi bien? Ft'nzy¡ Yo foy, feñores ,aya ,6no aya. ypiomeco ,que impaciente Alex, Ea ,pues ,de a(]'icfta cierra me tema la tardanza. raigamos con brevedad. Oque dicha ii,alié en perderme, ^HYOr. hDios ,cyrana Ciudad. quando he logrado un favor, Qiieda áDios, Inglaterra. que coda el alma agradece! Yo cambien en efta aufencla. JORNADA TERCERA. Sale Fenifí, Fenl/l Rezclando eftoy la caufa, que afsi aAlexandro detiene; trifte del que fu efperanza ála fortuna la entrega, yla remite ála fuerte! Sale 'Ilicardo, l^icard. Q¿té dilatado es el tiempo! qué prollxas le parecen las horas de la efperanza, aunque fea el plazo breve, al que adora Iqué confufas imaginaciones tiene! qué embarazos no anticipa! yqué ricfgos no previene! No sé qué adivina el alma, que la dicha defvanece de mi efperanza ;mas quando ay amante que no teme? MI Iicrmofa Aurora me dlxo, que entre ellos verdes laureles la eípcraíTc :quiera Amor, que logre tan alca fuerte. Dcfde el Parque halla el Jardín entré ,porque me parece, que he de hallar mi bien perdido en fu laberinto verde. Fenif, Ecos píen foque he fentido, íí no es que fue la cornence de eííc arroyo. i^icard* Los acentos de una voz , fi no me miente el ordo ,efeuché ,yfon los criílales deíla fuente. Fí«/yiSInome engahan los ojos, un hombre juzgo que viene acha parte. ^icard. Una rauger es la que miro prefente: enere penas diferentes, •fent'i la defeonfíanza darme rigorofa muerte. Siempre fue norte diehofa Ip defeonfíanza. ^card, Yfiempre, en c! que es amante, proprla. Fenif» Yen el difcrcto, yprudente. ^icard. Mucho eftimo, dueño herrnofo, cífas finezas corcefes. Fenif, Afedos ciertos dcl alma. Q(icard, Luego afirmas que me quieres? Fenif Si el corazón lo publica, no es mucho que lo confieíTe la lengua. Q(icayd. Felice foy! aunque cemo::- Feníf. Di ,que temes? ^icard, Qiie has querldo;:- Fe?ilf, Solo áti, ylo demás no lo mientes. ^icard. Serás firme? Fen, Seré roca. Qlieard. Serás mía? Fcwr/. Eternamente} mas una cofa ve pido. ^icard, Dimc, mi bien, !o que quieres. Fenif. Que has de olvidar á 3(ieard. Tente ,aguarda, . no micas que es ofenderme, nombrarme áquien aborrezco? Qué es olvidarla ?de fuerte Ja olvidaré ,que aiin fu nombre dudo ya que fe me acuerde; Yafsi ,dulce prenda mía, no malogremos la fuerte, que la. noche, yla fortuna ámi.- efperanza promete. Ypues juzgo que del Aiva fe vén feñales alegres, ^ yios dulcejs-'Ruyfeñores la eftátr cantando motetes, executar lo tratado .c* lolo lo que convíeñe. DFenif
íLa infeliz Anfora, yfineza acreditada. no mírac el agrefíbr, que executb el homicidio en m¡ cocazon ,que aun teme de fus ojos el peligro. Venza la razón ,yccírcii los efectos atcaítivos dcl imán de fu hermofura, de la fuerza de fu hechizo. Eílo ha de fer, Almirante, ácíTc criado: í(ocin. Que he oido! I^ey. Se ponga luego áqueftIoA de tormento. Q{ochu San Remigio! Porque connelTe quien fueron cómplices en el deüto. ^oc» Señor? Qué quieres? ^ocin* Quiíicra, que fi el potro no es precifo, lo efeufeis. 5^j). Pues por qué caufa? ^ocin> Porque el Rocín va conmigo» Venid, Ricardo, no quiero, que el llancp de un cocodrilo me cftorve la cxecuclon de la venganza aque afpico. Í^/Vrfrd. Vamos, feñor. Fenif* Qué dolor me. ha caufado averia vlílo! Key. kicardo ,llevad aAurora ala prifion ,yvos mlfmo fetcls fu guarda ,entretanto que otra cofa determino. ^ienrd^ Venid, Aurora. Auror,. Obedezco. Fcnif* El verla me ha enternecido. CcL Ay trifte de raí! qué haré? que Rocín defeubre el hilo de mí fineza ,yme dan hafta dofcicntos tocinos. Fabi o, prevén al Inftantc aqui el potro ,ydadle avifo al verdiigq ,porque trayga lo que falta. Rocin. Señor mío, fon efeufados ,por Dios, todos efibs requifitos, para un pobicce ,que no inerccc tanto fcrvlcío. Fab» Pues confíeíTe bien abien, fin engaño ,quien han fido los que la prifion rompieron? yde adonde ha conocido áAlexandro, yfi es Aurora fu cipofa ,yquien les previno, defpLies de fu libertad, el barco para el camino? ^ocin. Pues, feñor, fi es eíTo Tolo lo que me pedis ,fuplíco áuíled ,que fe cfcule el gafto, yal punto cftaieis férvido de mi voluntad ,que tengo el cftomago podrido de tener eftc fccreto en la afladuca cfcondldo, ílcndo criado ,que es cofa para darme un tabardillo; allá vá :parece purga; ála boca fe ha venido. Sabréis, pues;;- Jefus mil vcccy¿ qué afeo! Altnir. No profigues? Rocina Digo, que mi amo es Alexandro, Principe de UngrU invido, fuctjCÍTor de aquel Imperio, que por eftraños prodigios, biifcando áfu cfpofa Aurora áInglaterra venimos con el nombre de Efpañolcs; que Ricardo en el retiro de Utigria ,ála Emperateii la robo con un Navio, ellando folo Alexandro: hafta quedar mal herido la defendió ;mas fue en vano,; que al inftance nos partimos en fu fcguimicnto ,donde llegamos al tiempo mifmo, que faliendo ácaza el Rey, le libró dcl precipicio Alexandro ;lo demás que pafTa ,ya lo avcis vifto; ycomo por «ccidenccs de la fortuna ,nos vimos coii harta ncccfsidad, me-
55 Don Vrancífco de Leyha. metidos en e! garlito de una prifion codos tres; pero que della íalicnos, yo /poique Celia me abrió por medio de un diablo pío. Como íalícron mis ;mos no !o sé ,que ¿averio vifto, rarabicn te lo confVíTata, pues no g.ifto tlcullllos: que acafp nos cnconcramos, yquando nos conocimo¡s dimos mil gracias áDios, yen un Inftancc ,ydos brincos nos plantamos en el Puerto, donde áun Marinero amigo, que .acafo eftaba durmiendo dentro dcl barco mctid'o, fe le quitamos, yaél le rompimos los hocicos. Qiicpor el mar caminamos cali dos días perdidos, donde la hambre fue tal, que di-fpucs de aver comido tcia ,pc¿ ,l’fbü ,alquitrán, que en el Barco recogimos, nos comimos los zapatos en vez de pan ,ytocino. Yapenas ,íeñor ;canfados dcl crabajo referido, ácierta Isla llegamos, qunndo fue Alexandro mlfmo ábufearnos que comer. Aurorai yyo nos dormimos, yeílando bien defeuidados, Ricardo ála Isla vino,, donde nos prendió ,yno sé íl acal’o aAlexandro ha viílo; mas pues el dice que es muerto, él fabra lo que fe dixo. Ertrano cafo !quien vio en las edades prodigio mas raro ?ya la venganza álas manos fe ha venido dd Rey ,pata derpicarfe del agravio recibido del RcydeUngria, que dio injufta muerte áCamilo nueílro Principe: Rocín, ven ,ytodo lo que has dicho lo referirás al Rey. Fah. Venga, pues. ü^chi. Pleguete Chrifto! ya me pefa: Almir: Qiié te pefa? ^ochu Qiic me pela ?bufear ruidos, yañilar en quentos ,que todos proceden en ínfiiiiroi l’iín/h» Salen fenifa ,TecÁofia ,v' Celia par donde entra Fd'io* ' Celia, Señoras ,vueftro (agrado me valga en efta ocafion. Teod, Pues ,Celia ,por qué razón afsi Rocín te ha culpado? Por llbraiio de Umuerte, de la cárcel ,con trabajo, lo Taque ,yelle agafajo me lo paga delta fuerce. Tuve Idftima de verlo, yno es grande maravilla, que una mugec con mancilla intentara focorrcrlo. Aora Pablo entro ,ymuy grave me dixo ;Celia ,he iabido de Rocín ,como aveis lido la que me hurtafteis la llave; yfí yo puedo ,os prometo, que oy os tienen de azotar; mirad fi yo puedo cftár, fenoras ,en poco aprieto. Fenif, Pues fofsiegate ,que no me admiro ,que fuclTe afst, ul que te fuceda áti, quando ámi me fuccdlb. Teod» Pues füfsicga tu temor, yno re caufe vergüenza, que es muy fácil que fe venza una muger con amor. Mas dexando, prima mía, ello áiina parte, ybolvlendo álas nuevas de Ricardo, labe el Ciclo lo que ficnto la defgracia de Alexandro; pues de verdad te prometo, que fin ofender lo altivo de mi decoro ,yrefpeto, íneroclb fu vlzarria Eal-
35La ittfeñz Aurora, fineza acreditada, algún cuidado en mi pecho. ÍQUif- Ay de mi !qué ha de decir un alma ,dc quien fue dueño, aunque me burlo el ingrato? Que es Alcxandio conficíTo, la caufa que me divierte; pues dcí'dc el inftantc mcfmo, que le conocí ,ha tenido mi amor mil defaíTofsIegos. PjuguieíTc aDios ,ymuriera quando llegué áconocerlo, pues fin tenerle yo amor, de can eftranos fuceíTos los aparentes engaños han fulminado los zelos . de tu hermano ,fi no han fido bufear ámi cofta medios de dlfculparfc ,logrando en Aurora nuevo empeño. Tiod, Es engaño conocido el que padecéis, fupuefto, que fi Ricardo qulíléra áAurora, como has propuefto, nunca la huvlera traído ai peligro maniííefto del Rey :bquando fu amor fe engendrara con el tiempo, queriéndola ,no partiera airado en fu feguimiento, fegunda vez ,áexponerla ala evidencia del ricfgo, pudiendo lograr amante, como .dices ,lu defeo. T'ocm Pero qué .rumor es cftc? caxaí, Celia. Fabio viene ,ydefle cílvucndo os puede dar la noticia. Sale Fabio» Tcod. F>ibjo? Fah. Señora? Teod. Qiié es cfl:o? Fab. Uiv prodigio el mas ertraño délas edades del tiempo: ARocín ,aquel criado de Alexandro ,traxo prcfo> como l'abeis ,con Aurora, Ricardo ,ci qual por cl miedo q-iic tuvo de verfe ya pueño aqucftíon de tormento, , confcfsb como Alcxahdco era Principe heredero del gran Monarca de Ungria, lii padre, que fue aquel mcfmo, que injuftamcnte dio muerte aCamilo ,que en cl Cielo goza pacificamente de mas fobcrano Cetro. Fenif, Qlic dices? Fab, yque es Aurora fu cfpofit ,porque en el mefinc» día que tuvo Ricardo la fuerte de fu trofeo, fue cl que en talamo feliz fe celebro el Hymenéo, yen cl que quedo aclamada Reyna del Vngaro Imperioo Pero como la fortuna troco en tan varío fucclTo la dicha, vino Alexandro áInglaterra encubierto. Eílo es lo que confefsb, yel Ray ayrado, yfangrícnto, luego que Tupo quien era, yque Alexandro era muerto, quilo vengar en Aurora lodo cl rencor de fu duelo: ycondenándola amuerte, la entrega aun verdugo fiero; yyo con vucílra licencia me voy ,que faltar no puedo áRocín ,para afsiftirle en cflc paíTo poftrero. V<r/c'. Fchif. Raro cafo! l^eod. Ti'Iftc fuerte es la de Aurora! prometo, que me mueve la noticia ádolor, yfcntlmicnto. Fcnif. Vamos aver fi aplacamos los rigorolbs extremos de! Rey. Teod. Ay, Fénix !fu enojo, como fu venganza, remo. Van/e» Tocan cuxas'» yfaca Fabio aT{oeirt atadas las manos atrds con un cordel ,.y lo ata d un palo. Val, Ande ,pues. %ocl\u Vamos ábodas? No
37. •-/ Ve Don Vranctfco de Leyha, No dé ,por Dios *prifa tanta, ^uc ay baftanciíslmo tiempo, ymuero de mala gana: dos mil demonios me lleven, fi qiiídcra hacer jornada al otro mundo. Rocín, cfte no es tiempo de chanzas, dlfpontc para la muerte, pues ya tan prefto te aguarda. 9(ecin. Fabio ,para qualqiiicr cofa es meneftet tener gana, yyo no la tengo aora, porque me falta la gracia; yfi mi ama fe acomoda amorir, ami me falca para falvarme una cofa de no pequeña Importancia* íab. Qué le falta? ^c'm. Confefsion, F¿b. Se la darán. Camarada, ios pecados que yo tengo fon refervados al Papa: dexcnnie llegar á Roma para ciertas circunhancías de mi conciencia ,que ofrezco, empeñando mi palabra, de ir como un rayo al negocio, ybolver fin que aya falta: porque (i no ,mil demonios han de cargar con mi alma; yfi me mataren oy, me he de condenar mañana» Píth. Prefto le daré un garrote, áver la flema que gafta. Mal giirrotüio te dé, .que te anude la garganta. ÍaI, Défe prlfa :mas qué cfcucho? que cftruendo es elle de caxas? íDentYO yllexAního, '^Icx.'Ea ,Soldados vaFIcnces, atierra la gonce falga, que oy ferá fegunda Troya L<nidres ,para mi venganza. S>entro i. Echad a! punto cl rañrllíoj, yavilad al Rey. S)ent» Jhx» Mis anflas convertirán en cenizas coda la Ciudad :dlfpara, porque fi mi bien ha muerto, fe confíga lu venganza. ^ocin. La voz de mi -amo es efla, yya todos defembarcan. Salen t'í ^ey, l^icardo ,ydAlmirante en Umuralla. Rey. Qué novedad es aquefta? ^icard. La mas podcrola Armada, que vio cl mar en fus criftales, felva de arboles ,yjarcias, átoda prlfa en el Puerto entra ,yen él defembarca tanta gente ,que no ay tierra para que ponga las plantas: Armada es del Rey de Ungria, las vanderas lo declaran. OUiúu El Rey Alexandro viva. Rey, Qué efcucho? dcldlcha cftrañal qué he de hacer ,Cielos DIvInps?. 'Almir, Ya Uvifta nos declara bverdad de nueílra duda. <DentYo Alexandro, 'Alex. Mueran todos ámí rabia, fi murió micfpofa Aurora. Almh. Señor ,fí pueden mis canaai aconfcjarce prudentes, en pena tan Impenfada, da de mano álos rencores, que ay lances en que fe abraza cl riefgo ,fiendo mayores Jns dcfdlchas que fe aguardan* Tu no configues bvida de Camilo ,en la venganza de Alexandro ,yél no tiene culpa de tan gran defgtacla; fola la vida de Aurora defta tormenta cj bonanza: ofrécela gencrofo, ypara tus Rcynos gana áUngria ,ylas dos Coronas vivan en paz dlUtida. í{ey. Almirante ,yo os eflimo, que me templéis en mi bña. Salen Alexandro ¡y Soldadoto Alexandro ,vueflra cfpofa es viva ,dexad las armas, pow
}6 J3Z La iafetiz Aurora ,jt fineza acreditada. porque entregándoos aAurora, nucljra amiftiid fe afianza. 'Báxan de la muralla, Alex, Abrid las puertas ,Soldados: SI fon verdad tus palabras, im cfclavo ,yun amigo erím'i fujetos fe hallan. Cíelo ,es cierto? Sale toda lÁ compañía, Atmr. Si ,mrdueño, que viva ci Cielo me guarda para lograr cfta dicha. Alex. Ya conícgul mí efpernnza. Arrodíllate, vergante, ycon ciento me deíaca, que te he de hacer gigote- Fal), Señor, de muy buena gana. í^owí.Voco áDios ,que aquellos perros,. fi no vienes ,nos empalan. S^ej» Nueílra anudad fe confirme, que con dulce unión enlaza de Inglaterra ,yUngria las dos Diademas fagradas, áeterna paz ;yTcododa, que dueño de mí éfpcranza ba vivido ,fe corone por mí efpofa. T'eod. Soy tu efclava. Ricardo? Señor? Al punto Ic da la mano ála Infanta. ^cay. Pues murieron mis fofpechas, no tengo porque negarla; ya obedezco. Fenif. Soy dlchofa; ella c.s mi mano, yel alma. JíuYor, Ya fe lo^rb mi defeo. Celebre con fieftas varias mí Coree los defpoforlos. Foc'm, Puedo que todos fe cafan, no avra para mi una novia? jiuror, Celia. 1{ocin, Ven acá ,cuitada, ce cafas con condición, que has de ir áUngria? Celia, Cafida iré donde cu qulíieres. 'jilex. Aquí la Comedla acaba de las fortunas de Aurora, yFineza acreditada. FIN, Hallariire efta Comedia ,yotras de diferentes 1 tulos en Madrid en la Imprenta de Antonio San7 en la Plazuela de la Calle de la Paz. Año de 1753. ^