Memorias académicas de la Real Sociedad de Medicina, y demás Ciencias de Sevilla : extracto de las obras y observaciones presentadas en ella : con la defensa de el Aphorismo LII. Sec. II. de Hypocrates
Full text
as
E
e
7
$
Ñ
>
e
e
Y
na
+
a"
io
io
CIETAS
HIS
A
p
%,
%
y
ás
a
4)
6
7
A,
Z
E
quanto
apetecen
to-
dos
los
que
tienen
la:
dicha
de
ser
Vasallos
de
MÚUMo
i2ohoi93e9
SEÑOR
B.L.R.P.
de
V.
M:
La
Sociedad
de.
Medici.
na
y
otras
Ciencias
de
Sevilla.
95
APOEL
¡HECTORyob0!
"Einte
y
un
años
há
So
(L.
B.)
que
tuve
un
exercicio
igual
«a
este.
En
el
de1765
por
carga
de:el
empleo
que
tenia
en
la;So-
ciedad,
y
disposiciones
acor=
dadas:
de
esta,
me
vi
en-la
precision
de
formar
el
ex-
tracto
de
las
obras
presen»
tadas
por
los
Socios
enel
mismo
imprésas
en
el
in=
“mediaro
de:66.
No
puse
mi
nombre
en
donde
acostum=
bran
los:
AA:
de
las
obras
que
se
publican,
por:
ra=
2065
que
entonces
da
soda
es
lecierón
“en'ími
modo
de
pensar.
He
observado,
que
los
AA.
¿de
vlos
extractos
siguientes
hañ
“colocado
los
suyos
en
donde,
es
regular,
no
queriendo
ceder
suode=
recho,
ni
imitar
mi
«exem-
plo,
Ni
intento
reprobar=
lés::su.
conducta,
Aunque
el-que
lo:fue
de
el.extrac:
to.de
1772
«publicó
en.
su
Prologo,
que
yo
lo.fu1;
de:
aquel;
no.
obstante
quiero
confirmar
esta
verdad,
201
ra:que
llega:ocasion:0por-
tuna.
-No-'ha
'sido:por
car-
ga:
de
algun
empleo.
que
ds
si-DO0
es
por
dispost+
“cion
cion
de.el
Soberano:
que
ha»
mandado,
«nombre
:la
Sociedad
un:
Socio
que.for-
me
el
extracto
desus
obras,
y
en
el
presente
año.
tuvo
la
benignidad:
de
hacerme
este
favor.
Si
alguno
extra-
ñase
que
no:
emplee.
las
mayores
expresiones
de:ce-
lebridad
en:
obsequio
de
los
Socios
que
tan
dignamen=
te:han
trabajado,
lea
el
ul-
timo:
folio
de
el-
Prologo
des
el
extracto.
de
6%.
y
alli
vera
las:
razones.
«que
entonces
tuvimos.
y.
tene-
ios
aora.
Advertimos
tam-
len
4
los
Lectores,
que
quan-
quando
la
Sóciedad'
publi-
xa
las
memorias
y
obser
sadiones
de-sus
individuos
no
sale
por
garante
delas
particulares
producciones
de
«ada
uno:
Solo
tomara:
se-
bre
si
este
Cargo,
en
habien-
«do
sido
los
es
examina=+
«doscon
una
prolixa
y
parti
cular
aplicacion.
Ellos,
espa-
«clalmente
en
cla
Medicina,
deben
sugetarse
acla
cfltl-
ca
mas
severa.
De
spues:
de
estas
breves:
prevenciones,
de:
pido,
seas
indu
|gente
E
con
esteescrito
y.
a:
Dios.:050>
INDICE
DE
LAS
LECCIONES
--presentadasa
la
Sociedad
en
el
año
de
1786.
ArticuLo
1.
Mus
pe
ExEro.
ps
RES
1.0]
<E3
1.
LECC.
QUIKURGICA:
Si
la
Catarata
confirmada;
sea:
cura-
oxble
con:
algunos
remedios:
sin
ré>
ocurrir
á
la
operacion
manual?
Por
EL
Sr.
Maron1
Socio
DE
CG
Numero.
—:.
¡
fol.
t.
|
Jueves
26.
M...
LECCION
¿MEDICA.
De
el
verdadero
caracter
de
las
Calenturas
Malignas,
sus
«dife-
¿>rencias,
conocimiento,
y
curacion.
Por
xL
Sr.
Viera
Socio:
Su-
pernumerario,
fol.10.
Eu
Ar-
ARTICULO
1.
Mes
DE
PEERRERO:
MIERCOLES
1.
IM.
LECCION
,
MEDIGA.-
Si
algunas
partes
dé
la
Matemati=
ca.
son
necesarias:
para
la
practi-
ca
de
la
PS
Por
EL
Sr.
Dr.
SAxcmo
Socro
A
nmncaia
1
Lol.220
>
JuEvES
D.7
IV.LECCION
OUÍRURGICA
De
los
Bubones
Venéreos,
su
mas
segura
y
metodica
“curacion.
to
5
Por
.EL
Sr..
Ximenez
>
Socio
A
o
ok:
:36:
:
Jueves.
162
a,
-
LECCION
MEDICO
SoMoraliv
+
Si
el
Sordo"
y
Mudo
de
nacimien
to
sean
capacesvde:el
Sacraména
to
de la
Penitencia
rioiuco03
Por
vEL“R.
P::
al
Socio
de
Erudicion..
-fol.4Y4
Juz-
lo
¿ARTICULO
E:
>
JUEVES
15.
ad
«LECCION
QUIRURGICA:,
DE
LAS
PRECAUCIONES
QUÉ
exige
la
operación
de
extraer
las
se-
cundinas
despues
del
Parto,
se-=
nalando,el
tiempo,
y
modo”.
ES
o
bill
re
POR
4
E
Bao
>
Y
p
DON
JUAN
BAUTISTA
MATONL,
Socio
Cirujano.
del,
.Núme-
|
diitO0n
¿EP
|
LI.
A
que.
infeliz.
estado
«no
arrastró
4.
nuestros
pri-
meros
Padres
la
transgresion
de
un
precepto
!
Apenas
se
hallaron
reves-
tidos
de
los,
singulares,
privilegios
con
que
graciosamentes
los.adornó
¿su
Criador
Supremo
,
quando
abusando.
del
libre
albedrio.,
que:
dexóen-sus
¿210
ma-
2
manos
,
les
llevó
$u
ambicion
sober=
bia
al
extremo
de
perder
el
cándido
velo
dé:
la
gracia
,
que
era
el;
mas
bello
caraéter
de
su
alma.
No
tarda-
ron
mucho
en
conocer
su
culpa,
que-
nr.
.-
castigos,
el
buscar
con
el
sudor
de
su
frente
el
alimento
para
su
subsisten-
cia;
y
á
la
Muger
que
en
conse-
tiencia
de
la
dispuesta
multiplica-
cion
humana,
antes
serian
sus
hijos
motivo
de-sus
dolores
y
tormentos,
que
objeto
de
sus
«ternuras
y
Cari=
cias.
Lamentable
catástrophe!
ora,
CLAMA
serian
aquellos
mas
tole-
rables
y
si
solo
en
cumplimiento
de
Ja
ley
,
se
lisongeasen
estar
“seguras:
de
otros
peligros
y
terribles
resultas:
pero
como
despues
de
sufrir
sus
rigo='
res
auw
no
pueden:
ásegurarse
en
el
término”
feliz
de.
su
trabajo,
sé
aumentan
las
angustias
,
nuevos
dos.
5
La
lores
lores
de
su
espíritu
,
acaso
mas
vehe-
mentes
y
no
menos
fundados
de
los
que
siente
el
cuerpo.
4.
Lógrese
pues
dar
á
luz
y
fe-
lizmente
una
-criatura
,
pero
falta
para
perfeccionar
la
obra
otro
paso,
Capaz
de
excitar
nuevas
tristes
ideas
sino.
se
consigne
con
aquella
prontiz
tud
y
satisfaccion
que
se
desea.
Tal
es
la
expulsion
de
las
secundinas,
que
son
el
objeto
de
esta
Memoria.
5.
Propónese
el
A.
manifestar
en
ella
los
conocimientos
y
precaucio-
nes
debidas
que
exige
la
obra
de
sí
extraccion
,
en
caso
de
necesitarse;
.
apuntando
antes
las
diversas
opinio-
nes
que
sobre
el
asunto
se
han
soste-
nido
,
para
venir
4
determinar
la
que
adopta.
]
6.
Son
las
Secundinas
“aquella
masá
Ó
cuerpo
membranoso
que
se
expele
despues
que
es
nacida
una
Cilatura
5
por
lo
que
le
dan
el
nom-
bre
de
segundo
parto,
Está
compues-
to
del
cordon
umbilical,
membranás
que
contienen
al
feto
,
y
la
placen..
€a,
¿Xrrojado
este
entera
y
perfehta,
0
men-
JO
que
no
hai
razon
que
convenza,
para
que
no
se
les
obligue
4
estudiar
una
materia
tan
interesante
,
con
aquel
conocimiento
de
que
es
capaz
el
arte
y
ellas
mismas;
no
necesitando
para
esto
cursar
las
aulas
tanto
tiempo,
pi
aun
algun
dispendio:
No
siendo
menos
doloroso
que
algunos
faculta.
tivos
se
intrometan
á
manejar
una
parte
de
la
Cirugía
de
tanto
momen-
to,
sin
aquel
estudio
,
práética,
y
reflexion
necesaria.
14.
Como
pues
se
puede
variar,
por
muchos
motivos
que
ocurren
,
el
paso
regular
de
la
naturaleza
en
esta
obra,
el
A.
hace
presentes
algunos
de
los
muchos
que
se
pueden
ofre-
cer,
valiéndose
de
la
autoridad
de
M.
Levret
(a)
de
la
Academia
Real
de
Cirugía
de
París
en
su
memoria
presentada
del
método
de
hacer
la
extraccion
de
la
placenta
despues
del
parto:
“
Hay,
dice,-un
tiempo
fa-
,,
vorable
que
es
necesario
conocer
»
y
acertar,
para
ayudar
la
natura-
ss
lezar
Soo
a
o
ÓN
4
(a)
Tom.
8.
in
12
>
9)
En
3)
2)
9
2
2
2
2”
3»
9»
2
9
PE)
2
»
)
a)
Ph
es
extraccion
mas
fácil
y
segura.
1T
leza
en
esta
operacion
z.
de:
otro
modo
se
pudiera
perturbar,
y
por
consiguiente
serle
nocivo
¿pero
qual
será
este
tiempo
favorable?
Sigue
diciendo:
es
muchas
veces
le
tan
corto
espacio
,
que
no
llega
4
medio
quarto
de
hora
en
algunas
mugeres
5
un
poco
mas
largo
en
otras
5
finalmente
se
extienden
algunas
hasta
media
hora
y
aun
mas:
pero
se
debe
arreglar
el
espa-
cio
de
tiempo
absolutamente
,
se
gun:
las
diversas
circunstancias
que
son
las
causas
determinantes
;
y
continúa:
E
15.
Sila
muger
parida
cs
robus-
ta
y
fuerte,
las
agnas
contenidas
en
el
útero
no
hubiesen
sido
tan
abundantes,
y
su
evacuacion
hu-
biese
precedido
á
la
salida
del
feto,
entonces
la
matriz
necesita
menos
tiempo
para
contraerse
Ó
ponerse
en
estado
de
trabajar
a
la
separa-
cion
de
la
placenta
quando
no.
esté
ya
despegada,
6
á
expelerla.si:lo
está;
y
consiguientemente
será
la
ay
Vi
12
|
16.
Si
por
lo
contrario,
la
par=:
,,
turiente
es
de
temperamento
deli-
,,
cado
y
endoble
3
si
el
útero
conte-
,,
Mia
mucha
porcion
de
aguas
que
,y
salieron
al
mismo
tiempo
que
e
feto,
como
sucede
freqiientemen=
te,
en
este
caso
el
cuerpo
de
la
matriz
necesitará
de
mayor
inter-
valo
para
reponerse
de
la
inercia
en
,,
que
habia
caído
en
el
instante
del
,,
Parto;
y
consiguientemente
si
se
,,
hiciera
la
extraccion
de
la
placen-
,,
ta,
como
en
el
exemplo
antece-
aents"
en
tales
circunstancias
se
,,
expondria
á
peligro
de
dislocar
la
,
mitriz,
y
de
hacerla
salir
á
fuera,
,,
tirándola
al
traves
de
su
cuello
y
de
su
orificio,
par
paco
que
la
-
>>
2,
35
É
y
placenta
estuviera
adnerente
3
y
,,
en
caso
que
se
separase
fácilmente:
,,
de
las
paredes
del
útero,
haria
pe-
,,
Tecer
en
poco
tiempo
de
una
he-:
,,
morragia
3
porque
si
esta
entraña
,,
cas
en
alguna
lasitud
antes
que
se:
,,
disponga
4
contraerse,
le
acome.:
5,
terán
convulsiones
á
la
parida
,
y
,
estas
serán
mortales
4
causa:
de
la
ES
e
31
CXtC-M
|
12
a»
Extenuacion
de
fuerzas,
y
por
la
»»
falta
de
resortes
en
los
vasos.
]
17.
A
mas
de
lo
.dicho
hay
otras
circunstancias.
que
determinan
la
Operacion
sin
alguna
demora
3
por=
que
si
la
salida
del
feto
viene
acems
pañada
de
un
grave
fuxo
de
sangre
O
verdadera
hemorragia
,
entonces
no
se
debe
esperar
como
en
otros
casos,
siendo
esta
la
opinion
de
los
mejores
prácticos
5.
y
mas
que
de
estos,
á
lo
que
executa
la
necesidad
en.
un
accia
dente
tan
temible
,
que
puede
en
po-
cos
instantes
(acabar
con
la
enferma;
y
véase
ya,
sien
este
caso
se
deberá
abandonar
esta
obra
4
la
misma
natu-
raleza
en
que
sola
la
pronta
extrac-
cion
es
el
«remedio,
debiendo
el
Cirujano
distinguir
lo
que
es
pro.
plamente.
hemorragia
de
la
evacuas
cion
de
sangre
aunque
abundante:
Somo
sucede
en
muchas.
|
18...
Faltando
este
motivo
no.
es
ya
tanta
la
execucion
para
extraer
la
placenta,
;
mucho.
menos
si
el
útero
estuviese
blando
y.
aplanados
porque
esta
es
una
señal
de
no
estar
aquel
0554
reu-
14
reunido
y
contraido,
y
por
lo
mis.
mo
no
ser
capaz
de
impeler
con
su
movimiento
las
secundinas:
pero
estándolo
,
lo
que
se
conoce
por
los
nuevos
dolores
que
siente
la
enferma,
se
debe
esperar
el
buen
éxito
por
los
esfuerzos
de
aquella
entraña,
robus=.
tez
de
la
naturaleza,
y
oportunidad
de
la
operacion.
En
cuya
inteligen-
cia,
y
tfaltando'
estos
requisitos
tan
necesarios
para
el
logro:
feliz
dé
aquella
¿con
que
fundamento
se
sos=
tendrá
por
Mauriceau
y
sus
sequaces
la
seguridad
y
necesidad
de
la
extrac*
cion
de
las
secundinas
inmediatamen-
te
despues
del
parto?
La
19,
Los
que
ignoran
la
natural
progresión
de
estas
partes
se
expo=
nen
4
experimentar
funestos
acciden-
tes
de
hemorragias,
rupcion
del
cor-
don
,
desgaje
dél
útero,
8tc..
inco-
modando
á
las
pacientes
con
violen-
tos
esfuerzos
y
bebidas
las
mas
veces
inútiles.
Verdad
es
que
los
clamores:
de
la
partúriente
y
circunstante5
quando
no
se
arrojan
las
secundina$
Juego
que
nace
el
feto,
estrecha
n0
37
poca
15
poco
4
los
operantes
para
la
extrac-
cion
de
aquellas
3
pero,
¿porque
se
ha
de
corresponder
á
estos
deseos,
quando
en
su
execncion
se
encuen
tran
tantos
escollos?
Espérese
pues
á
la
ocasion,
que
es
quando
la
ma-
triz
se
contrae
y
reune
al
centro
3
lo
que
se
conoce
aplicando
la
mano
so-
bre
la
region
hipogastrica,
y
se
halla=
rá
un
cuerpo
duro
y
circunscrito
de”
figura
piramidal;
y
entonces
se
po-
drá
hacer
la
extracción
de
la
placen="
ta
sin
peligro,
como
dice
M.Levret,
la
Mott
y
otros.
|
En
20.
Presente
el
momento
y
nece-:
sidad
de
hacer
la
operación
,
respec="
to
de
que
los
esfuerzos
de
la
natura=-
leza
han
sido
inútiles,
Ó
porque
la
placenta
está
mui
adherida
al
fondo”
del
útero
ya
en
parte;
ya
en
el
todo;
resistiéndose
á
la
atracción
del
cor-
On,
Ó
por
rompimiento
de
el
mis-
m0,
ú
otro
motivo,
dando'4
la
pa-
ciente
un
proporciónado
descanso,
se
debe
pasar
á
la
extraccion
de
las
secundinas
,
asegurandose
artes:
de
no
haber
en
la
parturiente
otro
feto,
:
Débss::
16
21.
Débese
pues
colocar
esta
en
una
situacion
,
que
siendole
mas
aco-,
modada
4
su
genio,
costumbre
óÓ
idea,
lo
sea
igualmente
para
el
Pro-,
fesor
y
fin-á
que
se
destina.
Regu-
larménte
se
pone
al.
borde.
de
la.
cama
ó:
silla
si
la
hay.al
propósito,:
acostada
sobre
la
espalda.
con
una
ú,
otra
almohada
debaxo
de
su
cabeza:
en
debida
elevacion
:
4
cada
lado
se
pondran
dos
sillas.
para
que
descan-
sen
y
estriben
sus
pies.
Dos
muge-,
res
le
añanzarán
y
sujetarán:sus
pier-,
nas
de
una
y
otra
parte.,
para
quel
se
mantengan.
abiertas.
Sentado.
el
Cirujano
enmedio
,
debe
ante
todo.
examinar
á
que
lado
de
la
matriz
se
halla
la
placenta,
quando
no
está
situada
en
su
fondo.
Es
circunstan-
cia
que
interesa
mucho
para-el
ma-.
nejo
de
la
mano
á
que:
corresponde.
Determinada
esta,
limpia,
sin
uñas,
y
untada,
Ó
con
manteca
Ó
aceite:
dulce,
se
vá
introduciendo,con
mu-.
cha
suavidad
y
paciencia,
valiéndose
'
de
la
guia
del
«cordon:
si
le
hay»,
y:
jantando
los
dedos
en
forma
de
pirás
mide,
Intro-
dd
ls
E
N
,
E
*
s+22.
Introducida
en
la
vagina,
se
procura
el
orificio
del
útero;
y
Si
se
presentan
las
membranas
corion
y
“amnion
,
se
'arriman'
al
cordon.
si
le
hayi5+
y
sino
Gun
lado.
Se
siguen
introduciendo:
los:
dedos:
entre
dichas
membranas
y
«paredes
de
la
matriz,
hasta:
dentro
de:
su:cavidad':
la
mano
libre=se
pone:sobre
el
vientre
para
sujetar
el
úteronen
el
tiempo
de
se-
parar
la
placenta
:
si
esta
está
separ
rada
en
parte;
desde
allí
se.continúa
la
separacion
de
lo
que:estaba
adhe-
rido
;
y
ocurriendo
por
lo:comun
en
«este.
caso
fluxo
de
sangre
,
el
mas:se-
guro
remedio
de
:sistirlo:es
la.
total
separacion
y
extraccion
de»aquellas.>
2:28.
Quandose
ha
separado
el
“cordon
umbilical
se
hace
mas
dificil
«esta
operacion.
Puede
la
placenta
ha-
¿berse
separado
ya:
en
el:centro,
“y
testar
aun
adherida
por
su
circunfe-
xencia
Ó
bordes
:
esto
se
conoce
por
una
elevación
que
presenta:
la
matriz
-en
la
parte
mas
corpulenta,
desigual,
"y
Ménos
sensible
;
y
entónces
se
per-
«dora
con
el-dedovíndice
por
el
lado
A
B
don»
donde
'se
hallaba
el
cordon
,
yose
procura
despegarla
de
la
circunferens
cia
adherente.
'
24.
Si
esta
diligencia
se
hace
con
conocimiento
,
cautela
y
destreza
no
hay
que
temer
alguna
ofensa
en
la
matriz,
de
cuyo
centro
se
supone
ya
desasida
la
placenta,
y
en
que
solo
se
encuentra,
como
asegura
Heister,
una
porcion
de
sangre
gru-
mosa
5
pero
si
falta
la
debida
instrucz
cion
para
tan
prolixa
y
delicada
obra
¿4
que
precipicio
no
se
expone
una
inocente
madre?
25.
:
La
situacion
anterior,
poste.
sior
,
Ó
lateral
de
la
placenta
hace
su
extraccion
mas
dificil:
la
dislocas
cion
habitual
ó
accidental
de
la
ma-
triz
ofrece
muchas
dificultades
;
y
mucho
mas
si
se
le
acompaña
una
fuerte
hemorragia.
26.
Empeñada
y
fuertemente
adherida
la
placenta
,
que
ni
cede
4
la
industria,
ni
á
la
fuerza
propor-
cionada
,
se
debe
abandonar
4
la
na-
PP
tturaleza
,
tiempo
y
otros
auxilios,
su
extraccion.
Las
repetidas
contracción
nes
nes
de
esta
entraña
suclen
muchas
veces
despegarla
y
vencer
su
adhe-
rencia;
y
reconociendo
ser
as,
entonces
es
bien
fácil
la
extraccion
con-la.mano.
27.
El
A.sabe,
y
previene
haber
otras
muchas
circunstancias
y
moti=
vos,
para
los
que
se
pueden
dar
sus
correspondientes
avisos
,
prevencio»
nes
y
métodos
de
socorrer
estos
acci»
dentes
5
pero
le
parece
lo
dicho
bas»
tante
por
aora,
para
llenar
esta
Mes
moria,
26
que
ha
de
estribar
su
juicio.
Vamos
4
tantear
el
terreno
haciendo
las
su.
posiciones
necesarias.
13.
Lo
primero:
no
debe
satisfa-
cerse
el
Médico
con
que
el
herido
y
sus
auxiliares
publiquen
que
la
heri-
da
fue
causada
por
un
perro
rabian-
do.
Para
el
concepto
del
inconside-
rado
vulgo
4
pocos
ademanes,
carre-
ras,
ladridos
y
embestidas
que
haga
este
animal
ya
le
condena
á
que
ra-
bia
sin
mas
mérito
que
su
aprehen-
sion
Ó
antojo
5
y
como
es
voz
que
desde
luego
asusta
al
que
la
oye,
se
va
de
unos
en
otros
propagando
,
y
aun
adquiriendo
por
instantes
mayor
fuerza,
como
el
mismo
veneno
en
su
curso:
Vires
acquirit
eundo.
Si
en
estas
circunstancias
muerde
á
alguno
ya
se
tiene
por
herido
de
un
perro
rabiando
,
y
sobrarán
testigos
en
el
concurso.
14.
En
este
caso,
y
presentado
por
el
Juez
á
un
Profesor
de
Médi-
cina
nunca
se
debe
llevar
de
la
voz
comun
,
aunque
sea
todo
un
pueblo
quien
lo
aseguro,
y
así
procederá
cop»
RA
con
mucha
cautela
en
esta
averigua-
cion
para
formar
su
diétámen
:
quan-
do
por
otra
parte
la
herida
no
mani-
fiesta
algun
caráter
que
haga
cono-
cer
si
estaba
Ó
no
rábiando
el
que
la
causó.
15.
Se
sabe
muy
bien
quan
furio-
Sos
se
ponen
estos
animales
en
1mil
Ocasiones,
y
quan
propensos
son
á
vengar
con
el
diente
sus
injurias.
El
zelo
de
una
compañera,
el
castigo
de
un
imprudente,
la
provocación
de
un
jóven,
la
violencia
del
que
quiere
entrar
donde
ellos
resisten
,
la
Opresion
en
su
encierro
por
algun
tiempo,
tal
viento
que
corre,
tal
agua
que
beben
,
la
estacion,
el
cli.
ma,
y
otros
á
este
modo
son
moti:
vos
suficientes
á
enfurecerlos
á
que
acometan
y
muerdan
3
pero
aun
fal-
ta
mucho
para
confirmarlos
en
rabia:
¿Y
acaso
se
necesita
mas
prueba
para
asegurar
esta
verdad
que
la
observa-
cion
diaria?
y
por
lo
mismo
podrá
MiTarse
con
tanta
indiferencia
un
he=
cho,
en
que
la
equivocación
nos
puede
llevar
á
un
precipicio?
:
-
lgus
;
28
16.
«Algunos
han
pretendido,
encontrar
.en
la
misma
herida
los;
indicios
dela
rabiosa
qualidad
que
se
examina.»
Las
nueces
majadas,.
trigo:
Ó.
cosa,
igual
se
pondran:sobre
la
he=
rida
por
el
espacio
de
una
noche.
Désele
por
la
mañana
á
una
gallina
4.
quien.se
le
haya
quitado.
el
alimento:
si
ella
como
de
esta:masa
y
no
muere
nada.hay,
si
al
contrario,
muere,
es
señal
de
rabia.
Esta
es
su
prueba.
¿Pero
esto.
es'
cierto?
Mihi
tamern
posterius
hoc
experientia
tentanti
non
succesit.
Lo
dixo
Martin
Gurisch.
(a)
La
migaja
de
pan
aplicada
con
fuer-
zaá
la
herida
4
fin
de
sacar
sangre
ó
pus,
y
dada
á
comer
á
otros
perros
es.
indicio
si
la
comen
que'no
hay
rabia
5
mas
sl
ni
comerla:
ni
olerla
quieren
la
confirman.
Es
de
Conrado:
Gesnero,
(b)
y
tambien
lo
advirtió
“Ambrosio
Pareos
(c)
Tan
escasas
y
sat
e
dudo-
rs
Í
rr
a
(a)
Consider.
de
saliv.
human.
Lips.
1729
Fomih/
325.
En,
a
,
(bd)
De
quadr
56
up.
fol.
196.
añvolbobs:
Y
(e)
£h
yrurg.
lib.
20.
cap.
fol.
438%
j
=
20
dudosas
andan:
las
conjeturas
,
y
Es
preciso.
declarar
con
fundamenton:-
-
"17.
Como
por
otra
parte
tienen
estas'
heridas
la
circunstancia
demo
hacerse!
sentir
desde?
luego
en
el
enfermo
mas
que
los
regulares'acci
dentes
delotra
qualquiera,
la
dificul-
tad
se.aumenta
y
confunde
en
súuícos
nocimiento
el
juicio.
Novasí
las
que
inducen
otros
venenosos
animales
ya
con
el
diente,
«ya
cón
la
puntúra)
'
porque
en
estas
el
grande
ardor,:do-
lor
agudo:,-
el
tumor,
rubor
y
8£c,
nos
dicen
prontamente
en
su
malicia
el
orígen
de
donde
nacen:
qup
18.
Quizá
serán
los
expresados
los
casos:mas
comunes
que
se
ofrece!
ran
á
los
Jueces
en
sus
demandas
y
querellas)
y
por
lormismo
mas
fre
quúentes
al
exámen:
y
“consejo.
de
los
Médicos
+"
debiendo"
por
esta
1426
estar
los
unos
y
los
otros
de
acuerdo
Ppara:no
precipitar
su
juicio.
El
ófen-
Ido
procura
esforzar
:el'
motivo'
de
si!
agravio
contra
aquel
que
súpoñé
ser
el
reo»:
y
acaso
será
(mas
suya
la
gabia
que
del
perro,
18h
temor
ost
;
enoja
enojo
presentan
á
su
imaginacion
algunas
señales
que
realmente
no.
se
advertian
en
aquel;
siendo
esta
viva
imagen
en
su
fantasía
algunas
veces
el
verdadero
orígen
de
sus
funestas
resultas.
19.
Que.es
ver
á
un
herido
de
estos,
y
quizá
solo
de
un
animal
irritado
,
expuesto
á
la
tortura
de
las
medicinas
mas
violentas,
y
á
que
dió
unicámente
motivo
«un
pánico
temor!
Ya
no
se
contenta
el
Profes
sor
con
aquellos
remedios
propios
de
una
herida
simple
Ó
comun;
sino
que
omitiendo
por
aora
los.internos
la
parte
ofendida
ha
de
sufrir
la
ven-
tosa,
la
escarificacion
,
el
hierro
encendido
,
los
corrosivos
á
promo:
ver
la
supuracion,
fomentos
de
sal-
muera,
Sc.
Que
sacrificio
tan
cruel!
pero
si
hay
realmente
justo
motivo,
que
inescusable
y
acaso
no
basta!
20.
Estas
reflexiones
se
dirigen
solo
á
la
gran
diligencia
con
que
se
ha
de
examinar
el
hecho
y.
el
estado
del
animal
que
mordió
:-
porque
de-
hiéndose
graduar
el
delito,
si
lo
hay,
|
á
á
proporcion
del
agravio
por
su
gras
vedad
ó
malicia,
ni
se
debe
escusar
al
delinqiiente
probada
la
culpa
y
justificado
el
instrumento,
ni
hacer
responsable
á
alguno
por
unas
conje-
turas
tan
equívocas
como
poco
se-
guras.
21.
Estamos
ya
en
el
caso
de
re-
mitir
un
mordido
de
estos
un
Juez
competente
á
un
Profesor,
para
que
exponga
su
diétámen
,
y
declare
el
estado
y
gravedad
de
la
herida.
Es
preguntado
el
enfermo
sobre
el
he-
cho,
y
responde
prontamente
haber.
le
asaltado
y
mordido
un
perro
que
rabiaba.
Contextan
los
que
le
acom»
pañan
en
el
dicho,
sin
dar
otras
se.
ñales
ni
pruebas
de
la
certeza
de
la
rabia
de
aquel.
Procuran
exágerar
su
furia
sin
otro
fundamento
que
cl
de
su
creencia,
porque
le
vieron
embes»
tir
airado
,
morder,
saltar
y
correr,
o
procurar
abanzar
de
nuevo.
ada
mas
se
dice,
ni
conoce.
El
perro
huyó,
se
ocultó,
ó
mató,
y
ya
no
hay:
quien
informe.
Se
pasa
4
«examinar
el
paciente
por
otros
capis
tulos,
-tulos
y
y
cen
sir
vista
sé
debe
declaraf
E
de
este
módo.
sitigor
o
babor
55
22.
Gertificamos
;
que
habiendo:
55
visto
á
Node
:tal
edad
,.
estado.,:
y
s,
Oficio
,:sano
Ó
enfermo
anterior
ss
mente
,vy:registrado:
en
tal
parte
,,
una
herida
que
dixo
haberle
hecho
s;
uni
perro
fabiando
tal:
dia:
de.este
5,6
aquelmodo
,
exáminada
que
fue
-
aquella
hallamos
ser
de
tanta
cdi
5
mension
en
su
latitud
¿+
longitud,
-
5,
y
profundidad
con-
tales
vcircuns»
sy
tancias
y
accidentes,
Ó:sin
ellos:
iy
en
atencion
á
la
naturaleza
solo
-
sde
herida:
creemos:
ser
leve
,
grar
y,
we
ó.mortal,
por
razon
de
su:ta=
|
y;
maño»,
sitio
Óvaccidente
que
la
,,
acompañan
5
y
por
loque
corres
¿y
ponde
4
su
malicia
'por;
el
animal
¿y
que
se
supone
rabioso.
no
cóns-.
,tándonos:
de
«su
certeza
por
no.
5,
haber
señales
que
lo-asegúren:
por.
»,
los
informes
que
se-nos:han:dado,
»,
no
debiendo
estar
solo
%el
del
he-
y,
tido.
y
los:
demas;
quienes,
con
jp
¿menos.
conocimiento
que
«susto,
say
enfado
y
Ó
aprehensionise:explicans
dd
1
:
yr
SUS-
7”
»5
€s:
quanto
podemos
decir:en
nues:
A
E
A
O
AN
y
Protestas
apuntadas
en
la
declara-
ción
antecedente:
:
cda
1.24...
De
otro
modo
deberá
el
Profesor
declárar
en
aquel
caso,
em
que
esté
convencido
por
sus
propias.
señales
Ó
seguros
hule:
,
que
el
perro
de
quese
trata
estaba
rabian=:
do:
puésentónces,
hablando
gene-
ralmente
,
podrá
manifestar
sus
jus=
tos
temores
de
qíe
aquel
enfermo;
aunque
ya
sano;
ño
'está
libre
de
algun
traidor
insulto
4
violencias
del
canino
Contagio.:
Dixe
¡generalmente
pl
10
por
7
sal:
verdad
««son:michas
las.
observaciones:que
apuntan:
las
histo-.
rias
de
aquellos
miserables
,
que
olvi-.
dados
ya
desu
desgracia
,
«y
sin
nue-
va
ocasion
que
despertase
aquel
mor-,
tal
veneno
,
fueron
asaltados
despues,
de
algunos
meses
y
años
de
su
rabio-
sa
furia
;
sacrificando
sus
vidas
4
mas;
nos
de
su
violencia.
3
El
TES
25.
Sin:embargo
como
en
otras:
Ocasiones,
que
acaso
seran
las
mas,
suelen
libertarse
los
mordidos
de
este:
animal
aun.
rabioso'
sin
haber
experi
mentado
algun
fatal,
sintoma
de
esta.
idea,
y
morir
de
muy
diverso
accio
dente
,
debe
el
Profesor
sudar:
busp,
cando
alguna
razon
.ó
fundamentó
que
valga
á
poner
límites
4
su
absow
luta
resolucion.
193
os
pos
26.
Ya
se
ha
dicho
que
hay
algu»
na
diferencia.
por
sus-grados,
.CON='
forme
á
las
señales
enel
perro
que
rabia:
diferencia,
que
conduce
no
poco
parael
juicio
de
la
¡actividad
de
su
venenosa
malicia:
é
¡igualmen=
te
de
parte
del
enfermo
con
respecto.
al
estado
de
salud
que
antes
gozaba;
*
:
y
|
|
3
y
véase
ya
al
Facultativo
con
divers,
so
aspecto
para
formar
su
dicétámen,
y
dar
su
declaracion
de
otro
modo:
porque
basta
en
los
asuntos,
que
no
se
puede
proceder:con
una
certeza
fisica
,
determinar
con
una
moral
bien
fandadasl.Vsnsrmsbandoyado
as
27.
Preséntase
pues,
otro
mor=
dido
,
cuya
herida
es
muy
superficial
y
de
poco
momento.
El
enfermo
se
Feconoce
sin
accidente
alguno.
Del
peo
se
sabe
por
las
expuestas
señax
es:
estar
en
el
primer
grado
de
su
rabia.
Es
fácil
hacer
una
prueba
de
pronto,
de
que
no
sabemos
si
algu-
no
ha
escrito.
Tal
es
la
de
hacer
la.
mer
4
otro
perro
la
herida,
que
si
con
efecto
se
consigue
,
se
podrá
te-
ner
como
una
prueba
decisiva
de
que
el
perro
enfernio
nada
comunicó
de
su
rabia
al
hombre
herido.
Esta
dili-
gencia
no
solo
pone
en
salvo
y
segús
ridad
al
aflixido
doliente
en
su
espís
nta,
sino
que
al
mismo.
paso:
reme=
la
su
ofendida
parte:
siendo
sabi-
das.
las
saludables
prerrogativas
de
la
dengua
de
este
animal
quando:sano;
|
como
bx
|
estrecho:
de
que
queriendo
salir
de
la
sirte
que
nos
amenaza;
sólemós
a
e
en-
otro'
escallo.
Son
tan
freqúentes
estas
observaciones
4
los
Médicos
que
estamos
seguros,
no
nos
tendran
por
hiperbólicos
en
estas
expresiones.
Ojalá
nos
hiciese
ver
la
experiencia
no
ser
tan
infelices
los
sucesos
como
se
suponen,
'
5.
Para
socorrer
pues
del
modo
mas
fundado
este
accidente',
procura
dar
el
A.
una
súcinta
descripcion
de
'esta
entraña,
en
cuyo
desentono
st-
pone
estar
el
orígen
de.
aquel.
El
es
un
órgano
membranoso
situado
en
lo
inferior
del
hipogastrio
entre
el
intestino
recto
y
vegiga,
á
quienes
se
une
y
ata,
como
4
los
huesos
sa-
-cro
y
pubis.
Estátan
acompañado
de
vasos,
que
no
hay
entraña
algu--
“na
que
le
exceda
ni
aun
iguale
en.
«nuestra
máquina.
Los
mas
famosós
“son
las
venas
y
arterias
espermáticas
«con
muchas
ramificaciones
de
estos;
“4
quienes
siguen
las
de
las
arterias
y
-
-“yenas
hypogástricas
,
y
aun
hemor-
No
roidales,
AR
"ad
|
|
|
|
43
6,
.
No
es
solo
el
crecido
número
de
vasos
sangiííneos
quese
notan
en
tan
noble
parte,
si
tambien
la
exten-
sion
,
figura
y
circunvolucion:
de
ellos
,
para
los
altos
fines
que
$e
des-
tinan
3
porque.
además
de
ser
por
lo
dicho
la
entraña
en
que
con:
mas
abundancia
corre
la
sangre
hasta
ne-
cesitar
en
ciertos
tiempos
sacudirse
-
de
su
peso:,
le
proporciona
mas
1e-
cunda
,
mas
«defendida
y
dispuesta
para
su
noble
destino,
22000
7-
Acaso
no
se
necesitaria
buscar
Otras
razanes
y
motivos,
para
averi-
guar
el
de
sus
correspondencias
en
su
edad
debida
sangúíneo
-
periódicas,
que
la
¡expresada
visible
construc-
cion
5,
pero
no
hay:
porque
nos
de-
tengamos
en
esto
,
siendo
para
nues-
tro
asunto
indiferente
que
sea
su
cau-
62
la
que
á
cada
qual
le
parezca...
$.
La.
principal.
observacion
de
este
órgano
,
que
ademas
de
su
exá-
Men
anatómico
nos
convence
la
dias
sia
CXpertengia
,
es
la
capacidad
que
ofrece
su
curiosa
estruétura
para
la
maravillosa
extension
que
se
nota
en
|
+
?
el
44
eel
tiempo
de
las
gravidaciones
;
y
y4
fuera
de
éstas,
de
su
compresion
na>
tural
4
impulsos
de
la
fuerza
Ó
fa-
cultad
elástica
de
sus
vasos
y
fibras
musculares:
-
estados
"recíprocos
que
aventajan
en
mucho
á
toda
:otra
entraña
de
nuestra
máquina.
.)
9.
A
vista
de
tan
particulares
circunstancias
parece
que
ya
nos
va-
mos
acercando
á
encontrarla
mayor
proporcion
que
hay
en
este
Órgano,
no
solo
para
las
efusiones
sangilineas
que
nos
presenta
en
el
estado
pre-
ternatural,
si
tambien
para
sus
exce-
sos,
y
por
censeqúencia
los
temo:
res;
añadiendose
no
ménos-la
varie-
dad
en-sus
ocasiones
,
particulares:
motivos
y
causas
adventicias
,
para
su
alteración
y
trastorno.
131
2x0.
Así
es
que
se
experimenta
muchas
veces
fluxos
de
sangre
por'las
narices,
por
la:boca,:ya'del
pul-
mon
,
ya
del
estómago
3
y
por
el
intestino
recto,
hemorroides,
el
pene;
y
no
tan
comunmente
por-otras
par:
tes
del
cuerpo
3
«pero
q2un
dista
mu-
cho
de
la
proporcion,
cantidad,
y
-
riesgo
4H
tiesgo
pronto-al
que'se
presenta
por
el
citado:
váso
5
por:
:su
estrutura,
concurso
de
«canales
,
abundancia
y.
violencia:
én
su
curso
y
poderosos
estraños
motivos
que
le
ocasionan.
otr.
Que
pais
tan
vario
ofrecia
la
Ocasion
si
fuése
de
nuestro
dstinto
á
la
curiosidad,
haciéndole
presente
porque
raros
caminos
habia
presenta-
do
4
lá
vista-la
naturaleza
el.
noble
roxO
liquido
ya
en
el
natural,
ya
en
el
preternatural
estado;
ya
contínua,
ya
periódicamente
5
ya
sustituyendo
por
las
debidas
evacuaciones
;
ya
sin
órden:
y
respecto,
con
conocido
ú
oculto
motivo,
sin-que
desde
el
pie
á
la
cabeza
haya
parte
sesenta
;
que
no
haya
sido
alguna
vez
él
conducto
de
tan
precioso
desagiie;
y
en
otras
todo
el
«cuerpo
«por,
los
sangúíneos
sudores!
4380
ibivi
,
12.
¿Aun
en
la
diversidad
de
co-
lores.
y
taturaleza
de
la
satigFé
nos
presentan
las
observaciones
de
Peter-
mannño,
Rodio,
Wolfio
y
Pedro
de
'Cástro
aquella,
Ya:
crócea
,
cetrina;
ya'
negra,
ya
blanca
5
y
no:
ménos
|
|
con
pe
aGual
frialdad,
Lazaro
Riverio.
Raros
fenómenos
que
haciendo
sudar:
4
los
Profesores
para
fondear
la
cau=
sa,
deben
tambien
no
admirar
como-
nueva
si
les
ocurre
en
su
práctica.
13.
Para
fundar
un
juicio
seguro
en
la
cutacion
de
la
hemorragia
ute=:
rina,
se
debe:
atender
á
su:
causa
producente;
á
cuyo
fin
hace
el
A,
su
plan
para
venir
en
su
conoecimien=
-
to.
Distingue
ante
todo
de
estado
en
las
pacientes
,
para
discurrir
con
mas
libertad
en
el
caso.
Bien
que
si
la
fragilidad
hizo
4
alguna
perder
su
derecho,
debe
con
su
noticia
proce-
-
der
el
médico
con
mas
cautela
3
siena
-
do
en
muchas
el
orígen
de
su
última
ruina
el
vergorzoso
disimulo
de
su
-
culpa.
|
14.
Sobte
estos
«principios
sigue
-
dividiendo
sus
causas,
ya
culpando:
á
los
líquidos,
ya
á
los
sólidos;
y
otras
veces,
segun
lo
dicho,
pof
“algun
cuerpo
extraño
contenido
en
tan
delicada
parte.
La
sola
abundan
cia
de
sangre
que
excede
en
su
res-
peétivo
estado
¿>
es
la
primera
causa
|
que
e
que.
nos
«presenta
5.
porque
no
pu-
diendo
caminar
por
sus
ases
con
la
libertad
que
debe
,
se
ve
en
la.nece-
sidad
de
romper
,
Ó
abrir
sus
canales
buscando
su
salida
y
desahogo:
xl
Cruor.emicat
alte
Non
aliter
,
quam
cum
vitiato
fistula
0
+
plumbo
190
33
Scinditur,
0
tenui
stridente
Jforáminez
:
longe
!
És
PR
Ejaculatur
aquas
,
atque
t¿libus
agra
rumpit,
|
¿
Evacuacion
que
contenida
en
sus
des
bidos
límites
pudiera
ser
oportuna,
como
sucede
4.
veces
;
precipitada
en
otras
con
demasiada
violencia
y
abundancia
,
necesita
del
socorro
médico.
|
A
15.
Nota
aqui
oportunamente
el
A.
que
no
todo
fluxo
de
sangre
abundante.
y
aun
continuo
debe
ser
atendido
por
el
arte
;
antes
bien
le
es
perjudicial
todo
remedio
:
porque
Saltando
aquellas
señales
que
le
cons-
tituyen
morboso
,
se
debe
tener
co-
mo
-
Connatural
al
sujeto:
Cantela
gue
ha
enseñado
la
observacion
cons»
tante,
e
3
'
lite
¿qúe'es
la
prueba
que
debe
ses
guir
el
sabio
Médico
siempre
con
la
natufaleza.
al
:
6.
-
Pocos
años
hace
vivia
en
esta
Ciudad
uña
muger
con
un
continuo
y
abundante
fluxo
de
sarigre
:
se
qui-
so
socorrer
en
su
principio
esté
ácci-
dente;
pero
todo
fue
inútil;
antes
bieri,
si
por
algun
acaso
paraba
aquel,
era
acomictida
de
unos
graves
ácéidentes,
que
obligaba
á
los
Pro=
fesores
á
libertarlá
con
repetidas
san-
egrias.
Gozaba
una
sálud
muy
robus-
ta';
natural
obesidad
,
y
color
rosa-
gante
:
Era
casada,
y
en
el
tiempo
de
siis
embarazos
solo
tenia
men--
salmente
sus
corfespondiericids:
Así
continuó
hasta
la
vejez,
en
cuyo
tiémpo
aun
sufriá
esta
singular
eva-'
enacion;”
90
ab
|
2
|
AL
A
la
quantidad
de
dicho
lí»
qiiido
como
causa
se
sigue
la
qualió
dad
viciada
,
Ó
sea
esta
por
su
carác-
ter
acíe
salino
,
ó
bien
seroso
áqúeo:
Aquel
por
la
violenta
irriticion
que
pueda
inducir
en
el
sólido;
y
dé
aqui
abiertas
las
boquillas-
de
108
en?
Vasos,
|
49
vasos
¿1Ó
sea
s.union
y
comunica=
cion
de
unos
á-
otros,
dilaceracion
de
sus
intefsticios
,
Ó
de
otro
modo,
se
sigue
elfiuxo
:Ó
éste,
porque
fal-
tando
en
lá
sangre
su
energía
espiri-
tuosa,
floxos
y
lánguidos
los
canales,
sucede
lo
mismo:;
no
siendo
extraño
que
de
opuestos,
principios:se:
siga:
el
mismo
efetto
;
como
freqiienteniente
lo
observamos
enla
naturaleza
enfer-
ma
5;
contribuyendo
no
ménos
el
hervor;
viscidez
Ó
'estanicácion
del
roxo
líquido,
para.
que
se
siga
mu-
chas
veces
el
mismo
producto:
á
que
suclén
preceder
para
“su
conoci-
miento
lasitudes
por
todo
el
cuerpo,
dolores.
en.
la
espalda
y
region
lum-
bar,
tensiones
en
los
hipocondrios,
palidez,
de
rostro
;
tremor
y
rigor
del
cutis:
Ey
k
18.
La
causa
mas
fregiiente
,
y
que
por
lo
mismo.
lleva
toda
la
aten-
cion
del
A.
es
la:
que
es
ocasionada
por
algun
cuerpo
extraño
contenido
en
el
útero,
ya
sea
feto,
el.
todo
Ó
parte
de
la
placenta;
mola
,
80.
mo-
fivos
que
precipitan
á
las
pacientes
7
D
NY
ZO»
E
pocas
“veces:
al
extremo
de
unas
vehementes
lipotimias
,
y
aun
verda=
deros
sincopes.
o.
Da
ob
19.
Con
respeíto:á
las
embaraza-
das
reproduce
ser
el
orígen
muchas
veces
de
las
hemorragias
y
del
abor=
to,
la
plenitud:
de
sangre
,
presen
tando
una
y:
otra
observacion
de
algunas
¿
que
siéndoles
freqiientes
estas
desgracias
en
sus
embarazos
anteriores
se
libertaron
con
el
preser=
vativo
auxilio
de
la
evacuacion
de
sangre
por
el
arte
y
en
tiempo
opor=
tuno.
y
,,
20.
Observé,
dice,
una
muger,
,»,
que
seguidamente
llevaba
quando
me
consultó
seis
malos
partos
«con
sus
correspondientes
fluxos
de
san»
gre,
tan
abundantes
algunos
que
le
pusiéron
en
términos
próximos
de
sin
que
pudiese
acusarse
2”
sn
de:
emb
razo
:
'hizolo
asi
5
man-
LEN
yy
déle
¡sangrar
al
tercero,
quinto,
NIN
e
séptimo
y
nono
mes
con
tan
buen
RN
+
X
y,
pra
>
1
IE
Sis
NESARA
SS
DÍ
5
5y
suceso
¿»que
logró
dará
luz
un
5,
robusto
infante.
Observacion
que
3)
Se-
repitió
en
otra
que
habia
sutri-
3,
do
ya
tres
abortos;
que
con
el
¿)
mismo
método
consiguió
evitar
cn
3»
Adelante
semejantes
tragedias...
21.
Presente
ya
la
hemorragia
en
una
embarazada
,
es
igual
el
peli-
'
gro
de
su
término
al
cuidado
y
cau;
telas
de
su
socorro
,
porque
como
muchas
veces
no
cede
el
accidente
á
la
administracion
del
respectivo
reme-
dio,
segun
las
circunstancias,
es
pre-
ciso
buscar
el
alivio
por
otros
medios;
que
ofrecen
no
pocas
dificultades
en.
lo
fisico
,
y
moral.
|
22,
Que
venga
este
temible
insul-
to
de
una
vehemente
pasion
del
áni-
mo
,
inmoderado
exercicio,
movi-
mientos
violentos
,-
saltatorios
y
precipitados
bayles
,
extremadas
compresiones
de
ropas
y.
cotillas,
caidas,
golpes,
8c.
sin
olvidarnos
del
poco
atendido
delito
de
una
ma-
te
ingrata,
siempre
son
las
resultas
peligrosas
>,
y
no
tan
seguros
los
«auxilios.
E
|
Es
8
:
;
ARTICULO
IL.
MES
DE
FEBRERO,
e
JUEVES
y.
LECCION
nro
iCo
POLITICO
¿aca
>
pr
14
DE
LAS
ENFERM
EDADES
que
pueden
seguirse
de
resultas
de
la
pasada
inundacion
del
Guadalquivir,
POR
DON
FEORENCIO
DELGADO,
Socio
Médico
del
Número
,
y
actual
Canciller,
s,
O
podemos
olvidar
la
furiosa
creciente
de
nuestro
famoso
Bétis
que
anegó
á-
Sevilla
y
sus
contornos
,
porque
aun
tenemos
á
la
vista
sus
funestar
resultas.
Aquel
mismo,
que
en
su
curso
regular
hace
las
delicias
+
la
=31
44
de
po
Patria:,
siendo
tambien
el
cauce
de
sus
abundancias
y
riqueza,
dora
rotos-stis
diques
se
hizo
el
azote
145
cruel
de
nuestros
ánimos
é
intereses,
Pasa
de'siglo
y
medio
en
que
na
se
ha
experimentado
igual
avenida
,
lle>
gando
por
lo
mismo
:á
hacerse
mas
extraño
y
temible
este
acontecimien-
to.
¡Nos
vemos
precisados
4
reno-
var
el
«dolor.
con
su
historia,
por
ser.
la:
'que:
da
motivo
para.
este
Discurso.
-
pos
O
2.
Despues
de
un
Otoño
abun-
dante
de.
aguas
y
“en
que
reynaron
los
vientos
Australes,
continuó
el
Diciembre
con
lluvias
mas
copio-
sas.
Un:wiento
Sudueste
que
se
levan-
tó
el
dia
24,
no
cesando
aquellas,
hizo:
notar
en
el
Rio
alguna
eleva-
cion
,
que
graduándose
hasta
el
28.
empezó
á
rebozar
«por
sus
márgenes,
y
á
estenderse
par
los
arrabales
barrios
al
rededor
de
la
Ciudad.
Esta
se
libertá
por
el
frente
que:
le
hicieron
sus
murallas
y
fuertes
tablo-
nes,
que
acomodan
en
sus
puertas.
Mas
no
pudo
escusar
la
que
ES
asijoin
en-
dentro.
»de
«si
recinto
,
pórque
imposibilitada.
su
salida
,
por.
estar
.
cerrados:
sus
husillos
,
le
Aramis
en
muchas
partes.
Llevábanos
así
la
O
hal
e
su'
retiro
conforme
se
habia
logrado
en
otros
años:
«mas
lejos
«de
cÓnse-
guirlo
,
«subieron
las
aguas,
en
el
31
tan
desmedidamente,
que
ácun
jui
cio
prudente
se
elevaron
sobre
la
su-
perficie
«de
su
estado
regular
á:la
altura
de
doce
varas,
excediendo
bastante
4
la:
furiosa
inundacion
y
anayor
de
este
siglo
en
el
año
1758,
dilatándose
á
proporcion
por
sus
ve-
gas
y
campiñas
,
y
dexando
casi
su-
.mergidos
algunos
lugares
inmediatos,
los
arrabales
dichos,
Conventos
Re-
ligiosos
extramuros,
y
quanto
perte-
nece
á
las
cercanías
¿de
la
Ciudad.
4.
Llegó
así
la
noche
de
este
dia
que
llenó
de
lamentos
al
siguiente,
la
noticia
de
haber
vencido
el
ímpetu
de
las
aguas
su:famoso
Puente,
rotas
sus
amarras
y
cadenas
con
formida-
ble:estruendo,
y
arrastrándole
divi-
dido
en
dos
trozos
á
la
distancia
de
mb
algu-
/
algunas
millas.
Rebentaron
algunos
husillos
no
pudiendo
ya
sufrir
el
em-
puje
de
las
aguas.
Hicieron
por
lo
mismo
sentimiento
por
algunas
par=w
tes
las
murallas
,
y
señoreándose
las
alas.
sobré
el
plan
de
Sevilla
algunas
varas,
temia
ésta
ser
vericida
de
su
furia,
y
trágico
depósito
de
sus
tur=
bias
aguas.
5:
Con
este
añúñcio
se
presentó
-
€l
nuevo
año
en
su
dia
primero.
Dia
grande
,
que
consternó
á
esta
númes
rosa
Ciudad
anegada
en
mucha
parz
te,
y
mas
anegados
siis
moradores
de
terror
y
de
peña:
Lloraban-
Jos
unos
la
pérdidá
de
sus
muebles
efeótos
5
suspifaban
otros
de
necesi-
dad
y
miseriá
pidiendo
socorro.
Allí
luchaban
aquellos
con
las
aguas
em-
penados
en
salvar
sus
vidas.
AMá
huían
los
otros
de
las
cásas
que
ame
fñazaban
su
ruiña.
Todo
era
confu-
sión,
clamotés
todo;
y
á
no
ser
por
la
infatigable
vigilaricia
del
Gobierno
-
y
activas
diligencias
de
su
Asistente
|
el
Señor
D.
Pedro
Lopez
de
Lerena;
ño
sabemos
á
qué
extremo
hubiera
llegas
«>
Hegadó
Sevilla
y
su'vecindarioz
que
conoce
y
publica
agradecido:
asisten=
ejá
tan
pronta
y
oportuna:
Contribus
yendo
en
gran
parte
para
tanto
dex
sastre,
que
ademas
de
los.
conductos
expresados
,
los
pozos
,
clóacas
y
sumideros
Oprimidos
de
la
abundan=
cia
rebozaron
5.
convirtiéndose
tam=
bien
en
copiosos
manantiales
las
mis=
mas
soladuras
de
las
casas.
6.
Empezó
á
calmar
la
tempestad
de
las
lluvias
y
el
rio
á
recogerse
poco
á
poco,
de
modo,
que
al
dia
einco
de.
este
mes
intempestivamente
se
vió
aquel
reducido
4
sus
márges
nes,
y
el
corazon
de
los
Sevillanos
4
dilatarse
en
los
suyos.
NE
7.
Abiertos
los
husillos
se
desa-
hogó
la
Ciudad
en
la
mayor
parte
de
sus
detenidas
aguas
5
pero
quedaron
por
su
situación
anegadas
algunas
cas
sas
,
permaneciendo
así
por
algun
tiempo
:
y
otras
que
se
libertaron
en
lo.más
fuérte
de
este
susto
se
vie
ron
inundadas
despues
por
sus
pro*
¡os-
conductos.
8.
Queda.
para
otros.
referir
las
a
3
con-
63
considerables
“pérdidas
que
ocasionó:
este
insulto,
mientras
nosotros
cum»:
pliendo:con
nuestro
propósito
pasa-
mos
4
exáminar
las
morbosas
conse=!
quiencias
que
deben
esperarse
en
los
moradores,
y
prevenir
en
lo
posible:
estas
resultas.
|
9.
Apenas
hay
noticia
de
inunda:
cion
considerable,
4
que
no
se
haya
seguido
un
crecido
número
de
enfer=
mos.
En
las
que
ha
padecido
esta
Ciudad
en
otros
años,
sin
ser
tan'
crecidas
,
fueron
las
resultas
en
Pri=
mavera
y
Estío:las
fiebres
intermi='
tentes,
especialmente
en
aquellos
barrios
inmediatos
á
las
lagunas
y:
remansos
que
aquellas
dexaron.
Y
si
leemos
las
santas
escrituras
las
halla=
remos
conformes
de
que
siempre
fueron
las
inundaciones
el
origen
de
muchas
calamidades.
10.
Veamos
ya
como,
Y
porque
causa
podran:
aquellas
alterar
nues-
tros
cuerpos
,
como
primera
parte
.
de
esta
Memoria
;
y
que
enferme-
dades
podran
esperarse
de
la
pasada
y
modo
de.
corregirlas
,
que
es-la
Gl
se-
UA
conforme
4
las
«ideas
de;
su
Autor...
3d
3
14;
Las
tristes
y
violentas:
pasio-
nes
de
ánimo
que
generalmente
opri-.
inieron
á
todos
se
debeñ
tener
como:
una
causa
comun
y
la
primera
para
inducir
en
sus
vivientes
máquinas:
una
alteración
notable:
pues
aunque
no.
fue
eri
todos
los
individuos
,
por:
la
desigualdád
de
circunstaricias,
uno
el
motivo;
lo:
fué
no
obstárite
para
todos
en
el
terror
y
congoja.
Fuese:
en
unos
la
pérdida
de
sus
haciendas
y-
bienes
;
en
ottos
la
necesidad
que:
experimentaron
y
en
aquellos
el
peli-
gro
en
que
se
vieron,
¿como
podria
máénos
que
alcanzar
á
todos
estas
des-
gracias
á
su
vista
y
muttiimiente
co-
municarse
su
sentimiento?
12.
De
tán
generál
principio
se
puedo
inferir
quan
desordenados
y
tumultuosos
movimientos
ho
induci-
ria
en
los
espiritus
;
quanita
disipa=
cion
y
caímiento
de
ellos
;
que
con-
tracciones
en
los
sólidos
y
alteracio-
nes
en
sus
líquidos
,
y
en
sú
término,
que
trastorno
en
la
animal
AS
0
.
05
lo
diéta
la
razon,
y
confirma
la
Experiencia.
13.
Aun
sin
este
respecto
,.
las
mismas
excesivas
lluvias
son
el
orígen
de
graves
enfermedades:
y
aunque
pasado
aquel
golfo
de
tribulaciones
pudieramos
lisonjearnos
de
haber
lle-
gado,con
seguridad
al
puerto
,.
nos
dam
ocasion
de
temer
las
conseqiien-
Clas:
de
aquellas:
porque
aunque
en.
todos
los
tiempos.nos
vemos:
rodea-
dos.
de
ocasiones
para
enfermar
,
si
ya
noes
que
nuestro
propio
desór-
den
fisico
Óó
moral
nos
trayga
estas
resultas,
son
pór
lo
general
en
los
húmedos
mas
numerosos
,
largos,
y
peligrosos
nuestros:
padeceres.
14.
No
es:solo.
este
el
principio
qu
se
presenta
.en-las
inundaciones
amosas
5.
eslo
tambien
lo
que
con-
tienen
las
mismas
aguas
arrastrando
y
trasladando
á
las
poblaciones
y
sus
Cercanías
todo
lo
que
encuentran
sus
Corrientes:
á-Jas
que
comunicándose
Otros
pequeños
rios,
arroyos
y
Cas-
cadas.
de
las
montañas
,
no.
perdo-
nan,
nila
tierra
mal
sana,
el
mine-
“2030
E
ral
-66
ral
deshecho
,
las
raices,
las
hojas
y
arboles
podridos
,
animales
ahogados
y
corrompidos,que
no-barran
y
Eray-
gan
consigo:
de
cuyo
acopio
;*¡que
aguas
¿tan
turbias
é
inmundas*,'
qué
sentina
de
efluvios
pestilentes
y
que:
conjunto:de
fétidosvapores
;
y
en
sul
consegiiencia,
que'orígen
de
violén»
tas
impresiones
en
los
vivientes
raciós'
nales,
y
que
principio
tan
fecundo”
de
morbosos
asaltosl
0
001
200
215
Ello
es,
que
en
nuestra
cimine.
dacion
despedian
las
aguas
un
olór
biewingrato.
Tambien
lo'es
que
retiz
radas'
“aquellas
nos
“dexaron
sobre:
la'
tierras,
y.
todo
lugar
que
ocuparon;
una
lama
Ó
fango
tan
desagradable
y:
fastidioso
,
que
nos
hacía
huir
.de
él
mirándolo
corr
temor.
19
9
9Bp
-"16.
+¿Estos
miserables
despojos
fire”
roniilos
que
se
presentaron
encgran'
parte
dela
Ciudad:,
sus
arrabales
é
inmediaciones.
Eb
gran
obarrio
de
Triana
,
despues
de
haber
sufrido
por
algunos
dias
“el.
golpe:
de
lascaguas,
agregó
4
estas
las
inmundicias
de
lós
sumideros
,
Cclóacas
¿
y:
pozos:
cenas
gosos;
i
E
gósos:
yy
en
todas
partes
los'
desper=
dicios
ty
basura
del
pueblo.
Depósrto
de
semillas
corrompidas
,
que
eleván-
dose
4'la
atmosfera
la'
fecunda
de
miasmas
nada
saludables
,
y
capaceé
de
producir
,
inspirados
«delos
vi<
vientes,
poco
favorables
corisegúen=
clas
319bo:
cu
q
bo
ni
A
e
514
vEÓ
17.
Aunque
báxaron
Las
'aghas
en
la”
mayor
-parté
volviendo
*el'rio
4
cóntenerse
en
sus
límites
quedó'
mú-
cha
“porcion
de
ella:
detenida
en
los
charcos
|,
"remansos'
y
lagunas
que
por*
sii”
situacion”
se
forman
en
las
immediaciones
del
pueblo.
En
el
pra-
do
5;
que
llaman
dé!
Santa
Justa;
cel
de'San
Sebastian
$
junto
'4
los
Padres
Capuchinos
y
otros.
Un
arroyo;
que
corte
,'
y
'rodea'
en
parte
la
Oindad;
conocido
por
elinómbre
de
Taparete;
y
descarga
en
ebrio
“junto
á
la
totre
que'dicen-del
Otro?
arroyo,
queres
coge
'las
"iniutidiciós
del
nsátaderaz
las
fetórosas
y
Harbiastaguasvdd:168
Javaderos
deláia
2
curtideros
denpies
les
9
Hteretias
de!
poeg
corriente
:eñ
$11
CASO!
Porfa
led
déndedlives
y.
que
204
por
4
pramiot
ardian
olorosos
leños
para
disipar
el
mal
olor.
No
siendo
=ménos
la
pólvora
quemada
á
este
intento.
27.
Con
estas
prevenciones,
de-
xando
,
como
se
ha
dicho,
los
luga-
res
inundados
al
ayre
libre;
y
mu-
cho
mas,
si
se
logra
corran
vientos
fuertes
que
los
purifiquen
,
excusan»
do
los
moradores
asistir
en
estos
si.
tios
baxos,
y
no
poniendo
las
velas
é
toldos
que
se
acostumbra
en
los
patios
de
las
casas,
se
podrán
liber-
tar
los
vecinos
del
influxo.
de
las
hu-
medades,
y
temibles
resultas.
El
A.
dice,
renedió
á
una
Comunidad
Re-
ligiosa
de
su
asistencia,
propensa
4
padecer
todos
los
Veranos
de
tercias
nas,
mandando
que
no
usasen
en
sus
patios
de
estos
toldos.
rr
28.
Con
respecto
4
las,
causas
expuestas
y
estado
morboso
que
pues
den
inducir
en
nuestros
sólidos:
y
líz-
quidos,
se
inclina
el
A.
con:
Hipós
crates
(2)
4
que
sobrevengan
las
fies:
bres
(2
E.
3.
3ph
16.201
07
mn”,
MAREA
sp.
bres
largas
,-fuxos
de
vientre,
po-
dredumbres,
alferecías
,
apoplexias
y
anginas.
Lo
que
confirma
con:
las
constituciones
Epidémicas
de!
citado
Príncipe,
de
una
seguida
por
el
tiempo
húmedo
,
«como
escribió
en
el
Libro
segundo
de
ellas.
Del
mismo
modo
que
lo
aseguran
con
sus
Obs£er-
vaciones
Ramazzinj,
Sydenham,
Be-
lino
y.
otros,
Ya
se
apuntó
que
en
este
Pueblo
de
resultas
de
la
inunda-
cion
del
año
758.se
notaron
calentu-
ras
intermitentes
de
todas:clases,
y
continuas
,
que
duraron
y
repitieron
por
algunos
años.
En
el
Enero
de
este.
ya
se
observan
algunas
ficbres
linfáticas
.Ó
catarrales,
diarreas,
CÓ-
leramorbos.,
“anginas,
¿dolores
reu=
máticos,
asmas
y
parótidas.
529.
A
presencia
de
qualquiera
de.
estos
accidentes
que
ocurra
se
contenta
el
A.
con
indicar
los,
fines
que:
se:-«debe
proponer.
el
Médico,
adoptando
los
remedios
mas
oportu=,
nOs,
sencillos
y
eficaces.,
y
¡exclu=
yéndo
el
farrago
de
otros
,
quemas
confunden
que
alivian,
Por.
este.
plan,
>
y
6
»
y
Penas
la
indicacion
general
en
este
caso
robustecer
las
partes
sólidas,
restituir
la
perdida
crásis
de
los
líqui-
dos
propone
los
alimentos,
y
medi-
-camentos
refrigerantes
antipútridos
y
analépticos
metódicamente
adminis-
trados.
¡
3o.
Con
esta
idea
y
respecto
á
las
ficbres
inclina
4
los
ácidos
vegetales,
y
singularmente
al
vinagre.
Remedio
de
que
se
hacen
tantos
elogios
como
son
conocidas
sus
virtudes.
Sin
ex--
cluir
los
de
otras
plantas,
y
aun
los
minerales,
si
la
urgencia
lo'
pide.
Mas
si
las
fiebres
son
de
la
clase
de
intermitentes
Ó
remitentes,
acomo-
da
la
quina.
Aquel
católico
vegetal,
que
crió
la
Providencia
y
dió
á
co-
nocer,
á
cuya
virtud
deben
tantos
su
salud
y
vida,
como
los
Profesores
su
satisfacción
y
desempeño.
Aquel,
que
no
solo
limita
su
eficacia
4
las
calenturas,
si
tambien
se
extiende
4
todo
morbo
periódico
,
y
aun
ade-
mas
de
estos
se
celebra
poderoso
analéptico
y
antipútrido
para
restau-
par
las
fuerzas,
corregir
putrefac-
k
ciónes,
ciónes
,
y.
precaver:
gangrenismos:
usando
de
él
con
justa
indicacion,
tiempo
oportuno
,
y
arreglado.
méto-.
do.
Prefiere
el
A.
por
aora
dar
este
febrífugo
en
cocimiento
,
agregándo-
le
algun
agrio
ó
xarabe
de
la
idea.
31..,,Se
cautela
mucho
en
las
eva-
cuaciones
de
sangre,
y
previene,
que
solo
la
urgencia,
por
el
morbo,
esta-
do
del
paciente,
su
hábito,
compli-
cación
ú'
otro
poderoso
motivo
po-
drá
permitirlas
con
las
canciones
re:
gulares..
Nivolvida
el
uso
de
los
caús-
.
ticos
conforme
siempre
al
orígen
morboso
de
aquellos
accidentes
que
pueden
suceder,
hablando
en
lo
ge-
neral,
y
en
quienes
no
haya
con-
traindicante
ó
impedimento,
segun
aquellas,
prudentes
maximas
que
debe
tener
presente
el
sabio
Profesor.
ES
A
¡
ia
78.
JUEVES"
12
LECCION
MEDICO
TROLOGICA.
|
SI
EL
MEDICO
QUE
OBRA
segun
su
práctica,
aunque
contraria
“al
comun
sentir
de
los
Autores,
lo
haga
lícitamente.
POR
EL
R.
P.M.
Fr:
LORENZO!
Zambrano
y
Goizueta,
del
Sagrado
Orden
de
Minimos”,
"Lector
Jubilado
Y
-Correétor
de
su
Colegio
de
San
Franz
Eisco*
de
Paula;
“Doétor
en
Sagradá,
:
Teolegía
¿Socio
de
Erudición
y"
Revisor
aítual
de?
dq
ao
:
E
ies
eN
ag
AN)
MUIBIZ
.
OCÍMOEIDO
Sins2IbaisiA
o
>
A
wáticdad
cof
qué:
la
Pe
7
cesidad
,'
vet
capricho)"
el
ingenio
de
los
hambres
ha
mato
do
por
el
vasto
pais
de
la
Medicina
ha
dado
lugar
4
que
no
haya
opinio!
sin
Patrono,
ni
sistema
sin
Protectof
Deest
e
principio
viene,
que
conven
cidos
sus
sequaces
de
las
fundadas
Y
aparentes
razones
en
que
aquellos
Y
A
soO5m
E
79
sostienen
,
se
persuaden,
para
mane
tener
su
partido
en
la
autoridad
de
los
nismos
,
é
igualmente
lisonjearse
de
su
opinion
como
probable.
2.
Si
fuese
bastante
este
funda-
mento
en
la
materia
de
que
se
trata,
¿con
que
satisfaccion
se.
procederla
en
la
práética
médica,
y
con
quan
e
trabajo
se
llenaria
este
encargo!
ero
como
las
resoluciones
morales
no
aprecian
aquel
pretendido
mérito,
y
solo
nos
estrechan:
á
seguir.
el
camiz
no
mas
seguro
er
lo
mas
probable;
desde
luégo
se
promueven
nuevas
das
das,
sobre-en
qual
de
las
opiniones
recaygala'mayor
probabilidad:
de-lo
que
sedisputa.
tí
9b
aloz91
"28.
+
Eos
Dogmáticos
fundaban
su
medicina
'práctica'en
algunos
precepo
tos
filosóficos.
Los'Empíricos,
Siri
el
conocimiento
de
la
exactitud
que
piden
las:observaciones
y
repetición
de
ellas
y
formaban
sus:
aparentesicás
nNoOnes*
experimentales.
"Los:
Metódi
cos
5
simidetenerseemdos
extensos
14
_mwtes
de
la
naturaleza
,
querian
re-
ducirla
en-su
estado
PS
al
07d
|
ali-
]
$0
falible
cálculo
de
su
imaginacion,
Los
'
Químicos
y
Cartesianos
tomaron:
el
recurso
de
sus
fermentos
,
destruidor
de
la
antigua
Escuela,
pero
despre-=
ciado
por
el
partido
de
los
Mecanis-
tas.
Helmontius
,
dice
Boerhaave,
(a)
3
hypotesium-
galenicarum
ruinas
detexit,
-
verum
hoc
remedium
pene
malo
peius
fuit.
Egregia
:certe
ancilla
Medicine
Chemia
est,
non
alía
peior.dómina..
4.
Si
exáminamos
el.
uso
de.
los
remedios
en
los
morbos
especialmen-
te
crónicos,
en
las
afecciones
histés
yicas,
pasiones
de
ánimo,
Létericias,
Hidropesías,
Kc.
¡que
contrarieda-
des
no
se
notan!
ya
la
inconsiderada
resolucion
de
un
Médico
irrita.
per-
turba
y
violenta
la
naturaleza
quan-
do
la.
observacion,
docilidad
,
:é
inaccion
pudieran
ayudarla:
y
á
este
propósito
nuestro,
.célebre-.
Válles
|
Malem
curari
ab.indoóto.
Médico
scien.
té
quiescere
in
morbis
,
quam
-á
doc-
to
hac
nescienti.
Por.
otra
parte
el
pánico
temor
en
el
uso:
de'una:
medi»
cina
cr.
e
re
Dr.
(a)
Preled.
Acad.
£f,
mih,
so.
£
cina-
oportuna,
con
justa
indicacion:
y
en
debido
tiempo
de
mas
ó.ménos
actividad
,
perdida
la
ocasion
,::
dew
sampara
á
la
naturaleza,
la
2bando+
na
y
dexa
hecha:
funesto:
teatro:
de
una
infeliz
tragedia.
n
28,
198
5.
Todas
son
dudas
y
confusivs
nes5
pero
al
mismo
paso'reflexiones
prudentes
que
sirvieron
de
prelimi-
nar
al
A.
de
esta
Memoria
;'
y
dexas
ron
indeciso
algun
tiempo"
para
tue
mar
partido
ren
la:
resolucion:
de
su
suerte:
y
por
lo
mismo
tuvo
mas
Ocasion
para
manifestar
su
erudición
y
Juicio
,
expuesto
en
las
proposicios
nes
siguientes.
*
Y
ETE
DEDSMISI:
PROPOSICION
To;:+-'
LA
SANA
TEOLOGIA
EXIG-B
gue
el
Médico
en
la
aplicacion:de
los
remedios
obre»segun'
la
opinion:
>"
mas
probable
oo
6.
ES
verdad
de
esta
proposió
lg
cion:,
“al:
pasó
que
está.
comunmente
admitida
por
los
Peólo:
'
F
gos
tx
gos
se
convence
con:las:mistmas
razos»
nes
práóticas.
El
Médico
no
puede:
administrar
con
e
o
algun
res:
medio
sin-tener
la
debida
instruccion»
y
conocimiento
práético
de
la
virtud:
del
medicamento
,
:del
morbo
cuya:
curacion
pretende,
y
de
las
fuerzas
de
la
naturaleza
para
manejarse
pru=:
dentemente
en
la
enfermedad.
Esto:
se
consigue
con
una
madura
reflexions.
repetido
experimento
y
ficl
observa«;
cion
para
proceder
con
segura
con=
ciencia.
El
fin
que
se
propone
es
dar:
salud
al
enfermo
,
Ó
moderar
:4-lo,
ménos.
si
a
la
violencia
de
la:
enfermedad
para
que
el
paciente
na
erezca
á
la
fuerza
de
sus
síntomas.
n
descuido.,.
un
error
en
el
Médico
suele
traer
unas
conseqúencias
irre-
mediablés
5
por
tanto
debe
en
los'caz
aos
que
le
ocurren
administrar
aquel
remedio
que
le
parezca
mas
seguro;
que
es
decir,
seguir
aquella
opinion
que
en
la
práótica
fuese
mas
pro-
bable..
+=
idea
a
2:49.
+
El
Juez
y
el
Médico,
4
quie»
Des
COSTS.
igual
susrte
en
su
destino
A
ES
ne
.-,
|
83
no-Obráñ
bien
acomodánhdose
en
sus
resoluciones
con
opiniones
probables
habiendo
otras
que
son
de
mayor
pro-
babilidad
,
y
aunque
no
faltó
quien
quiso
sosteher
que
era
probable
que
el
Juez
podria
juzgar
segun
la
opi=
nion
ménos
probable
,
este
temeras
rio
'sistema
se
desvaneció
del
todo
lnego
que
el.
rayo:del
anaterna
del
eñor
Inocencio
XI
cayó
sobre
él
re-
duciéndolo
4
cenizas.
+:
¿Se
Aquel
tan
comtítr
como
cfisa
tiano.
principio
de
la
ley
natural;
que
todos.
Hevamos
escrito
en
nuestras
conciencias
:,
quod
tibi
feri
non
vis;
alteri
ne
féceris;
es
la
fuente
de
doi:
de
dimana
esta
doítrina.
Ni
el
Juéz;
ni
el
Médico
,
si
fuesen
el
reo
y
el
eafermo
,.
querrian
ser
juzgados,
Hi
curados
segun
la
opinion:
ménos
Probable,.
pues
así
corferiah'
mas
ries-
30
sus
respectivos
intereses,
¿Corr
que
autoridad
pues,
privilegio
ó
con-
ciencia
podrán
salvar
que
con
ellos
se
procedicse
con
la
-Opinion*
que
mas
les
favoreciese
,
y-4
sus
e
ximos
necesitados:con
la
ménos
favo:
rable?::
Por
go
po
.
dico
tenga
mayor
probabilidad
intrim
seca
para
practicar
alguna
medicina
contra
el
torrente
de
los
demas,
que
para
conformarse
con
ellos.
Este
es
su
fundamento.
¿Hay
dice,
por
ven»
tura
alguna
doctrina.
comun
en
la
Medicina?
Acaso
convienen
siempre
las
de
Galeno,
Helmoncio
,
Boer-
haave
y
Otros
de
esta
clase?
Los
unos
recurren
á
las
quatro
qualida=
des,
otros
como
los
Químicos
á.
sue
sabidos
principios.
Los
Mecánicos
4
la
fuerza
de
sus
sólidos
y:
textura
de
los
líquidos
,
en
fin
los
iorcáticóN
Galénicos
,
Químicos
,
Experimen=
tales
,
Sc.
en
que
convienen?
acaso
solo
en
algunos
principios
muy
remos
tos
que
para
un
caso
circunstanciado
de
nada
sirven.
¿Pero
que
mas?
¿los
de
una
misma
secta
médica
:se
con>
forman
siempre
en
el
método
curati»
vo
de
un
enfermo,
y
mucho
méno6
en
la
administracion
de
un
mismo
rei
medio?
Diganlo
los
célebres
Autores
de
la
Facultad.:
na,
19,
Bernardo
Ramazzini
dice.dé
si
mismo”,
¿que
quanto
mas
Ao
Giub
06
g1
los
antiguos
,
y
modernos
“Médicos,
áun
los
mas
excelentes,
tanto
mas
incierto
quedaba
de
lo
que
debia
obrar.
Juan
Doleo
en
su
Enciclo-
pedia
médica
,
despues
de
referir
las
varias
sentencias
«que:
hay
en
Órden
á
las
causas
de
las
enfermedades
ses
nala
los
remedios
con
respecto
4
aquellas.
El
célebre
romano
Baglivo,
que
los
Profesores
mas
sabios
cami=
nan
á
ciégas
sin
saber
á
quien
han
de
creer,
que
doétrina.han
de
seguir,
que
rumbo
han
de
tomar
en:da
curas»
cion
de
muchas
enfermedades.
Del
mismo
sentir
son
Etmulero,
Siden-
ham,
Mons.
Francois,
y
Zachías,
concluyendo
con
nuestro
insigne,
Español'
y.
Socio
Don
Martin
Marí
tinez.,
quela
Medicina
se
engendrá
con
discordias:,
y
se.
nutre:
com
Opiniones,
'
,
20.
Si
descendemos
á
los
genera-
les
remedios,
sin
contraernos
á
caso
particular,
.nós
hallamos
por
todas
partes
cercados
de
dudas
y
poderosas
contrarias
opiniones.
Las.
sangrías;
las
purgas:
elomercurio
y
así
Otros;
Quid
¿que
2
4?
contradicciones
no
han
sufrido,
si
es
que
en
el
día
se
libertan
de
ellas?
En
donde
pues
está
aquella.
proba-
bilidad
extrínseca
por
el
cúmulo
de
AA.
que
se
pueden
alegar
por
un
diétimen
,
si
es
tan
incierto
el
prin-
cipio-en
que
se
funda?
¿y
quele
fal-
taria
4
un
Médico
particular.
para
la
probabilidad
de
su
opinion
aunque
contraria
á
la
de
los
mas
en
número,
si
4
la
de
aquel
se
le
junta
para
hacerla
mayor,
su
propia
experien=
cia?
.
pero.
pasemos
á
“confirmarlo
en
la
>
aci
+
PROPOSICION
TERCERA...
LA
'PRACTICA
DEL
MEDICO,
que
se
funda
hic
2%
nuricoen
opinion
mas.
probableves
lícita
en
conciencia,
aunque
alias
sea
contraria:
al
comun
de
los
AA.
-
2
Ti
STE
aserto:,
que
es
el
|
terminante
al
asunto
en
qiiestion
,
cs
proposicion
-
expresa,
dice:el
Autor;
del
Eeólogo
-Benediaor
Sup;
-
tino
93,
tino
D.:Gregorio
Sairo,
y
que
sis
gue
naturalmente
á
las
dos
anteces
dentes:
pórque
si
el
Médico
es
obli-
gado'á
practicar
segun
la
opinion
mas
probable
como
siente
la
prime-
Ya
,
y
es
posible
que
contra
el
co-
mun
de
los
Autores
haya
opinion
práóticamente
mas
probable
como
afirma
la
segunda
,
le
es
lícito
obrar:
contra
la
opinion
comun
como
pre-
tende
la
tercera.
22.
El
citado
Teólogo
funda
esta
doétrina,.
considerando,
que
pueda
haber
un
Médico
que
tenga
una
lar.
ga
experiencia
en
contrario
de
la
co-
mun
opinion
,
en
cuyo
caso,
aunque
en
lo
especulativo
se
acomode
con
el
mayor
número
,
sería
temerario
en
seguirlo
en
la
práótica
abandonando
su
propio
diótámen
4
que
le
movie-
rOn
sus
conjeturas
,
y
confirmaron
sus
Observaciones
y
experiencias.
ste
es
todo
y
el
mayor
fundamento
que
puede
prestar
esta
materia.
-:23.
que
otros
principios,
pro-
pa
Y
-Adelantamientos
ha
tenido
Medicina
práctica,
que
el
e
,
Tl-
9.
A.
RE
brimiento
por
el
acaso
,
la
aplicas
cion
y
el
discurso
de
los
hombres;
del
buen
exito
en
el
uso
dé
tal
cosa,
tal
modo
y
tal
enfermedad
toleran»
do
muchas
veces
en
sus
principios
la
mas
violenta
oposicion
del
comun
de
los
Profesores?
Si
la
fuerza
de
la
ra-
zon
y
experiencia
particular
no
hu-
biera
contrarestado
la
opinion
de
aquellos
¿hubiera
la
facultad
conse-
guido
que
los
mismos
opuestos
se
hubiesen
desengañado
abaridonando
'
su
propio
sentir,
y
seguido,
con
ver»
tajas
aquella
práótica
que
ántes
con.
tradecian?
34
+
1.24.
Si
esto
es
así,
corrio
efectiva»
mente
lo
es,
y
se
puede
convencer
con
muchos
exemplares
en
el
uso
del
antimonio,
mercurio,
quina,
€icus
ta
y
otros
contra
quienes
se
fulntina<
ban
en
sus
principios
las
mas
rígidas
A
censuras
hasta
el
grado
devilícito
y
pecaminoso
,
ya
tenemos
un.taf.
práctico
como
sólido
«fundamento
para
confirmar
nuestra
opinion.
Pero
que
hay
que
dúdar,
si
este
es”
el
paso,
el
rumbo,
la
suerte
de
las
Artes
y
das
Ciencias.
Hi-
95
0:28:
Hipócrates
¡avanzó
mucho
fas
que:Esculapio:,
descubriendo
las
noticias
,-los
remedios
y
observacio-
nes
que
se:
ocultaron
á
aquel.
Galeno
adelantó.
algo
mas
discurtiendo
,
y
experimentando.
nuevamente
de
lo
ue
Hipócrates
escribió.
A
este
mo-
do
sucesivamente
la
legado
la
Medi-
cina
4.muestros
dias,
en
que
pres2
cindiendo
del
mérito
de
los
sistemas
sobre
la
observacion
exácta
y
Seguro,
experimento
*
ha
conseguido
no
poco
adelantamiento:
y
acaso
se
reserva
para
nuestra
posteridad
,
sino
su
per-
feccion
,
mayores
y
mas
conocidos
progresos.
|
j
:
26.
Si.
aquellos
hombres
pues
han
ido
adelantando
aunque
lentamente
esta
Facultad
que
tanto
dista
de
su
perfeccion
,
y
cuyas
observaciones
necesitan
aun
de
'mas
puntualidad;
¿porque
alguno,
hombre
como
los
<mas
,:
no
será
capaz
de
descubrir
algun
nuevo
rumbo,
que
aunque
en
su
infancia
tolere
la
comun
contras
dicción
,
la
fuerza
de
<us
experimen-
%os
COnYenza
su
utilidad?
Un:
Médi-
IIA
3
z
co
de.
e
co
juicioso,
instruido,
prudente,
práótico
y
reflexivo
puede
mucho
fundado
'en
su
práética
observación,
sin
que
valga-alterar
su:
conciencia
el
número
*
de
votos
opuestos
sino.
le
convence.
¿Y
que
sabemos
si
la
mano
del
Omnipotente
,
que
quiso
resera
var
á
los
pequeños
lo
que
ocultó
4
los
mas
sabios,
querrá
manifestar
alguna
vez,
á
impulsos
de
su
infinita
Y
liberalidad
,
4
aquel
prudente
lo
que
no
le
agradó
dispensar
á'otros?
27...
Pero
no
salgamos
de
nuestra
esfera
en
lo
natural,
y
vamos
con-
cluyendo.
Todo
lo
dicho
va.sobre
el
supuesto
de
las
probabilidades
intrín-
seca
y
extrínseca
que
hemos
sentado
como
fundamento
para
discurrir
so-
bre
ellas
y
fixar
nuestra
resolucion.
Podriamos
por
otra
parte
disputar
esas
supuestas
probabilidades
y
acaso
las
convenceriamos
de
vanas
é
iluso»
rias.
Permitasenos
volver
la
vista
á
lo
que
queda
insinuado.
La
diversi-
dad
de
sistemas,
la
desconfianza
que
aun
de
Jos
propios
confiesan
sus.
Pa-
tronos
,
el
engaño
y
falibilidad-delas
:
Obsex-
observaciones
,
lo
dificil
de
ra
un
juicio
cabal
en
el
todo
“del
Arte
y
en
la
parte
del
caso
particular,
los
desengaños
en
la
práética
aun
delos.
mismos
mas
confiados,
no
sin
razon
de
su
singular
método
ó
remedio,
ql
otras
reflexiones
á
este
modo,
¿que
fundamentos
tan
sólidos
no
hos
ofre»
cen
para
negar
esa
pretendida
intrín-
seca
probabilidad
,
y
desentenderse
de
la
extrínseca
por
el
cúmulo
de
las
-
autoridades?
Pi
iz
28.
En
esta
inteligencia
conclu-
ye
el
Autor.
El
Médico,
aquel
que
Justamente
es
tenido
por
sabio
prác-
tico
,,
prudente,
libre
de
preocupa-
ciones,
-É
instruido
de
modo
en.
la.
fuerza
de
las
instancias
de.
sus,
con=:
trarios
,
que
pueda
satisfacerlas
con.
_
Una
práética
correspondiente
y
com».
petente
número
de
repetidas
.y
fieles
Observaciones
,
podrá
seguir.
en
su:
Opinion
licitamente...
aungue,
contra-
r12
al.comun
sentir
de
los,
Autores.
y
A
+
pra
en
yield
ati
LECCION
QUIRÚRGICA.
DEL
ORIGEN
DE
LAS
ESCRO-=
-fulas,
y.
método
mas
arreglado
so
de
su
curacion.
|
POR
DON
JUAN
SIXTO
RODRIGUEZ,
Socio
Cirujano
del
5
Número,
t.
ONARON
algunos
que
los
==
AY
tumores
que
aparecen
en
el
cuello
de
los
vivientes
racionales”
fuéron
en
castigo
de
los
excesivos:
adornos
que
acomodaban
en
aquella:
parte
de
preciosas
piedras,
aderezos
brillantes
“y
arreos
profanos.
-Acaso
fiindarian
este
pensamiento
en
aquella”
sentencia
terrible-de
las
Santas
Escriz'
turas
,
que
cada
qual-ha
de
ser
casti=:
gado
por
aquellas
cosas
en
que
hu-
biese
pecado.
Dexemos
pues
á
aque
Jlos
en
la
pacífica
posesion
de
sus
«LaP.£,
11,
Y,
EJ
ideas,
|
99
ideas,
en
tanto
que
pasamos
4
pro=
pónet
loque
es
de
nuestro:
pro=
pósito..
Pr
“2.
Las
escrófulas
,
que
el
latino
llama
S
crophule
Ó
Strume
,
y
el
cas-
tellano
Lamparones
;
son
únos
tu=:
mores
duros
-glandulosos
que
se
for-
man
poco
á
poco
'en
el
cuello,
por
lo
cómun
de
su
mismo
color,'
detras
de
las
orejas
Ó
debaxo
de
la:barba
;
y
aunque
suelen
origimarse
alguna
vez
en.
otras
partes
glandulosas,
como
en
las
axilas
é-
ingles,
é
igualmente
en
las
internas
,
como
enel:
pulmon,
hígado
y
mesenterio
,
siendo
solo
de
nuestro
instituto
hablar
de
las
prime
ras','
como
mas
comunes
y
famosas;
-y:aun
por
ser
de
las
que
estan:en
la
posesion
de
tales:
en
la:
comun
inteli-
gencia
,.solo
dirigiremos'
á
ellas
nuess
-
tras
reflexiones...
0
¿roma
pá
3.
Estos
tumores,
que
algunos
Quisieron
distinguir
de
las
estrumas
-Por:solo
la
diferencia
de:ser
éstas
solo'
+
UNO
y
las
escrófulas
muchos:
juntos,
traen:su
orígen:de
un
principio
,
que
haciendolos..
generalmente
:
rebeldes
«MOL
;
ó
«CN
todos
los
medios
para-su
precaucion;
y/añade:
“La
misma
debe
tenerse
y,
en
prohibir:
el
uso
de
las.
carnes
de
sy
los
animales
que
se
vieren
infesta-
5,
dos
de
escrófulas.
O
5)
7
219.
La
mas
puntual
curacion:
de
Jas
escrófulas
debe
solicitarse
por
el
conocimiento
de
sus
diferentes.
cau-
sas
y
y
por-los
signos
que
dan
á;co-
mocer
sus
particulares
especies,.
Por
poco
que
se
reflexione
sobre
las
dis-
¿posiciones
preternaturales
que
se
ob,
servan
en
estos
«tumores.
,-
se.
verá.
quan
varias
son'¿
tanto
en
sus
causas
como
en
sus
efectos
5.
y.
no
ménos
que
una
conducta
uniforme,
un
mis
mo
método,
y
«una
«sola.
especies
de
remedios
no
-pnede,
satisfacer.
.4.
tan
diferentes
indicaciones.
+
0
5.
0:18.
PorJo-mismo
es.de
admirar;
que
Autores
recomendables.
propon-
gan
médicamentos
con
el.
nombre
de
especificos
,:
y
«que
indistintamente
usen
en
toda
clase
de
escrófulas
,
los
quales
aplicados.
nunca
corresponden
en:sus
efectos
áylas
promesas,
de
aque:
Vos3-
sin
que:por
esto
pegamos
Has
20503
cr
E
0
bér
:algunosode
:tan
singular
virtud;
que
oportunamente
administrados
no.
avance
su
jurisdicción,
4.
extermina?f
algunos:
accidentes»,
¡aunque
estos
vengan
de
distintos
principios.
«19.
¡Sobre
tresvideas
ó
reglas
ges
nierales
debe
pues
estribar
la
metódis
ca
curación
de
las
escrófulas,
El
buen
uso
de
alimentos,
landables,
y.
respec»
tivamente
oportunos,
el
que
submi-
nistra
la
Phiarmacia.
para
el
uso
intet-
no,
y
ultimamente
la
aplicacion.
de,
los
remedios:
externos:,.
resolutivos;
supurantes'Ó
extirpantes.,.
que
es
el
recto”
y
privativo
del
Girujano..;:-.
20.
“¿En:las
benignas.pues
reciena,
tes,
y
no
muy
duras,
preparado
gl
enfermo
con
los:remedios
internos,
que
digan
respeéto
4
su
causa
se
debe,
pretender
la
resolucion.
A.
este,
fin
son
conducentes
las
.unciones.
.
del:
aceyte
:«de
azucenas
con:
los,
espíritus
volátiles
de.
sal
de
armoníaco.
El
lini-
mento
de.
brionia
,
6.
unguento,
cong
lorme
4:la:descripcion
de
Zacut.
(a).
Ye
.
c
>
(a)
:Zacut.
Prax,
admir.
tom.2.
lib.
1»
0DS.101+
108
El
emplastro
de
ranas
con
mercurio,
antimonial
de
Fuller
,8zc.
aceyte
de
candela
regia
,
Bic.
000
«ay.
Sirdichos
tumores
no
ceden
á
estos
remedios
ya
se
hace
precisa
la
extirpacion
,
bien
por
el
hierro,
ya
por
el
fuego
actual
ó-
potencial.
Operacion
,
que
aunque
en
el
sentir
de
Mr.
Garengout
y
Mr.
Petit
nada
tienen
de
peligrosa,
debe
no
obstante
tratarse
con
mucha
cautela,
disposi-
éion
oportuna
en
el
tumor,
y
des-
treza
en
la:
mano
del
Artífice.
|
2
22,
Como
las
escrófulas
de..esta
primer
clase
presentan
alguna
vez
las
séñales
de
una
supuracion
¡espontánea
en
la
rubicundez
del
cutis,
ardor,
sensacion
y
“alguna
blandura
debe
entónces
ayudar
el
arte
4
lá
naturale-
za'
para
esta
terminacion.
Los
emo=-.
liantes
mas
poderosos
con
los
higos
aer
y
estíercol:de
paloma
;:la:raiz
de
par
rietaria
,
“el
emplast.
benediót.
de
Minsych
satisfacen:
esta
indicacion.
Mais
previene
el
A.
que
aunque
par
rezca
que
estos
tumores
estan
supu-
rados,-
nose
deben
abrir
por
el
arte,
db:
15%
'
¿
sino.
y
|
.
109
sino
conservarlos
hasta
que:
lo
haga
la
naturaleza,
esperando
que
el
pus
allí
detenido
destruya
tcedo
el
vicio
glanduloso,
y
dexe
un
fondo
sólido
que
produzca
un
pus
laudable
,
y
acaso
breve
curacion;
-
23.
Dixe
acaso,
porque
aun
así
rara
vez
sucede
este
buen
efecto
en
las
supuraciones
de
las
escrófulas;
pues
por
lo
comun
se
observan
úlce-
ras
rebeldes
y
diuturnas;
y
en
este
caso
para
destruir
el
obstáculo
de
la
glándula
viciada
,
se
hace
preciso
res
currir
al
fuego,
ó
algun
caústico
be»
nigno
,
repitiendo
su
aplicacion
has-
ta
destruir
todo
el
vicio
de
aquella,
proa
un
laudable
pus,
y
lograr
a
reunion
de
la
úlcera,
24.
El
Autor
se
vale
á
este.
fin
del
emplast.
magnético
arsenic.
de
Angelo
,'
con
que
ha
conseguido
alguna
vez
buen
efecto
;
y
no
alcan-
zando,
ha
usado
la
mixtura
del
pre-
.
cipitado
rubro
y
cal
de
alumbre;
y.
otras
veces
de
los
polvos
serpentinos
.
de
Ribera;
pero
previene
que-los
enfermos.
han
de
ser
de
un
tempera-
men-
110
ento
húmedo
ó
jugoso,
“y”
libre
“de
calentura.
y
¿oa
e
35.
Las
escrófulas
malignas,
muy
duras
y
de
color
oscuro
son
intratas
bles
para
curacion
radical-
por:
lo
“comun
;
y
así
deben
paliarse
por
los
|
medios
internos
y
externos
Corres
ondientes
á
sus
causas
Y
sintomas
as
si
fueren
cirrosas
,
-¿indolentes,
no
muy
profundas,
y
que
ño
estan.
muy
idheridas
á
la
substancia
muscu-
lar
ni
á
vasos
sanguíneos
grandes
,
en
sujeto
joven
y
bien
atemperado
,
se
pueden
curar
5
como
lo-consiguió
el.
“Autor
en
Maria
Ximenez
del
barrio.
de
San
Roque
diez
años
ha
que
pa“
decia
una
estruma
de
notable
magni-
“tud,
y
que
en
el
dia
vive
casada
y:
con
sucesion.
26.
Esta
muger,
dice,
era
¿de
22
años
,
robusta,
sin
calentu»
;,
ra
y
arreglada
en
sus
fluxos
'perió-
Ds:
dicos.
Habia
seis
años
que
padecia;
¿y
Su
situacion
era
en
el
lado
derecho
A
a
A
¿y
de
la
cara,
desde
cerca
dela:
sien.
“sa
hastá
dos
dedos-mas
abaxo
dela
“
¿,
mandíbula
inferior,
-El.
tumor
-erA
noi
de
2)
111
3,
de
mucha
magnitud
,
y:
se
extena
5)
día,
aunque
mas
reducido
,:
paz
vw;
Sando
al
traves
de
la
laringe
hasta
,,
mas
allá
de
la
trachéa
arteria.
Haz
5,
Dia
sufrido
la
enferma»
varias
curas
3,
ciones,
y
deseosa
de;su
alivio
exe
,
Cutaba
con
sus
ruegos
para-'su
¿»
logro.
|
3
SE
2»
27.
Aunque
el
tumor
era
tan
»,
grande
y
duro,
estaba
movible
y.
y
“arecia
de
dolor
,
lo
que.me
alen.-
»,
tÓ.4
estar
con
esperanza
en
su
cuz
y)
Facion
,
que
se
logró
felizmente
en
»»
€l
tiempo
de
tres
meses.
Un
caús-
5,
tico
dulce
fue
el
principio
de
ella,
»,
Sentia
un
poco
de
dolor,
pero
nada
3,
de
inflamacion
;
y
aunque
se
repi=
sw»
tió
muchas
veces
no
excitó
fiebre
»»
Alguna.
El
método
fue
poner:
un
»»
Parche
del
emplastro
benediéto
con:
5)
SU
gran
agujero
enmedio
que
dexas
5,
Da
descubierto
todo
el
tumor,
y
5,
SObre
él
ponia
otro
con
el
unguen-
»»
tO
caústico,
encima
un
cabezal
y.
»
Vendaje
correspondiente.
Dexóse
a,
ASÍ
tres
dias”,
y
se
repitió
la
misma
¿3
OPCEACION
y
Continuando
de
terces
2
AN
Lu
112.
¡y
ro:
en:
tercero,
hasta-que
se
notó,
pe
que
el
tumor
estaba
carbonizado.
¡»
Púsosele:
un:
digestivo
,
y
¿encima
¿,
el
unguento
amarillo
:
promovióse
¿y
la
supuracion
en
toda
su
circunfe,
sy
rencia
,
¿que
se
fue
aumentando
,)
lentamentespor
debaxo-del
tumor,
,,
mediante
la
qual
se
hizo
la
separa-
,y
cion
de
toda
la
pieza
entera
con
,,
todas
sus
raíces
,
quedando
una
,,
Úlcera,
aunque
grande,
simple,
sy
Que
se
curó
con
sus
respectivas
y,
indicaciones
hasta
su
perfecta
cica-
¿y
trizacion.
2.28.
Muchos
son
los
remedios
continúa
el
A.
que
nos
proponen
como
específicos
los
Autores
para
la
curacion
de
las
escrófulas;
pero
no
se
ha
experimentado
con
su
uso.
la
utilidad
que
sus
patronos
prometen.
Con:el
auxilio
de
las
úlceras
artificia-
les
de
fontanelas
de
consejo.
del
Li-
eenciado
Lera
se
ha
conseguido
algu-
na
ventaja.
Para
el
mismo
fin.
pro-
one
el
citado
las
ustiones.en-
los
intermedios
de
las
vértebras
del
cuello
y
primeras
del
dorso,.
Práótica
que
>
0
OS
quellevó
la
observacion
de
algunos.
enfermos
cufados
empíricamente
por
una,
¿anciana
.de
este
Arzobispado,
enseñada
de
un
Profesor
por
una
fe-
liz
casualidad.
>
11129:
Semejante
á
esta
era
otra
queen
Mompeller
curaba
4
casi
to-
dos.los
muchachos
,
aunque
con
dis-
tinto.
método.
Abria
las.
escrófulas
con
ua
escalpelo
,
é
introduciendo
un
grano
de
mercurio
sublimado-far=
maba
su
escara,
que
despues.
deter=
giendo
y
secando
,
no
sin
gran,
dolor
quedaban
sanos.
Práctica.
que
al
pa-
recer
aprendió
de
da
e
Ls
tano
siendo
este
su
método.
:.
30.
No
olvida
el
A.:el
1so
de
las
lagartijas
,
remedio
que
en
el
dia,
se
ha
querido
exágerar
como
específico
para
curar
los,
cancros
,,
cuyas
motiz
Clas
han
venido
bien
circanstanciadas
desde
Goatemala
5
y
que
á
la
verdad
tisadas
en
España
han
Jogrado.
una
ú:
Otra
feliz
curacion:;
pero;el..uso
«de
aquellas.
solo,
podia.
ser:
nuevo
-
en
los
ménos
instruidos
y.
de
corta
leccion.
.
;
Le
:
k
'
2?
JO
rTpt
,.
TÍA
31.
Las
lagartijas
en
nuestro
casó
tuvieron
en
secreto
como
remedio
certisimo
Hercules
de
Saxonia
y
Juan
Prevocio;
con
la
diferencia
que
en
esta
nueva
práética,
en
que
sin
duda
serán
mas
eficaces
se
toman
recientemente
muertas
y
partidas
Í
trozos,
y
en
la
de
aquellos
Autores
cortadas
cabezas
y
colas,
y
desentra-
ñadas
se
infundian
en
vinagre
muy
fuerte
por
quatro
dias,
se
secaban
y
maceraban
de
nuevo
con
mas
vina-
gre,
y
vueltas
4
secar
á
la
sombra
ó
sol
se
hacian
polvos
,
de
que
se
for-
maba
un
eleftuario
con
la
miel
des-
pumada
,
«el
que
se
usaba
por
treinta
Ó
quarenta
dias
á
dos
dracmas
por
dia
en
los
muchachos,
y
á
quatro
en
los
adultos.
|
32.
Es
curiosa
la
observacion
20
de
Simon
Jacoz
de
una
muchacha
de
quatro
años,
que
padeciendo
unas
grandes
escrófulas
en
el
cuello
fue
aconsejado
su
Padre
le
dexase
lle-
nar
de
piojos
su
cabeza,
con
lo
que
ulcerada
esta
parte,
y
fluyendo
un
humor
viscoso
por
toda
ella
por
algu.
y
nos
ta
rios
meses
,
se
libertó
sin
otro
remez
dio
de
tan
penosa
enfermedad.
033:
¿Y
acaso
podráse
tener
por
cierto
lo
que
algunos
AA.
fidedignos
aseguran
,
que
tocadas
las
estrumas
y
tricadas
con
la
mano
de
un
cadá-
|
ver
humano,
al
paso
que
esta
se
empodrece,
aquellas
se
curan?
Res-
ponda
Thomas
Bartolino
con
la
his.
toria
66
de
su
Centur.
3.
JUEVES
96.
LECCION
MEDICO
PR
ACTICA:
SI
LOS
BAÑOS
GENERALES
de
agua
tibia
puedan
con
seguridad
administrarse
4
los
Hemoptoicos,
y
4
los
que
padecen
dificultad
de
respirar.
POR
EL
Dr.
DON
MANUEL
Antonio
Rodriguez
de
Vera
,
Socio
Médico
del
Número
,
Uc,
1.
RaLTan
documentos
para
_fixar
la
época
de
el
uso
de
los
baños
como
remedio.
Con
otro
122
Juvium
balneis
supra
caput
usus
est
El
reparo
¿si
el
baño
excita
las
he-
morragias
como
ha
de
ser
remedio
de
contenerlas?.
El
otro
al
3.
acutor.
text.
Ór.
citado
de
Enriquez
de
Fon.
.
seca,
en
que
hablando
de
los
impe-
dimentos
del
baño,
concluye:
neque
quibus
sanguis
ex
naribus
profuit,
nist
arciús
,
quam
ocásio
postulet
,
effluat.,
(a)
El
argumento:
¿si
útil
en
los
fluxos
de
sangre
,
como
se
prohibe
aora?
|
dei
13.
Las
mismas
fundadas
razones.
que
tuvo
Hipócrates
en
.estas
senten=
cias
favorecen
al
A.
para
confirmar
su
diítámen
:.
pues
teniendo
en
la
Medicina
un
mismo
remedio
encon-
trados
aunque
favorables
efectos,
conforme
4
la
destreza
del
que
lo
maneja,
atendiendo
á
la
causa
de
la
enfermedad
,
costumbre.
del
enfer-
mo
,
Oportunidad
en
su
aplicacion,
y
quanto
el
arte
previene,
ya
en
sus:
generales,
ya
en
sus
particulares
Cá-
nones
se
salva
muy
bien,
que
si
en
(a)
Fonseca
de
Balo
123
en
Meton
por
sus
particulares
cir-
cunstancias
necesitaba
hacer
venir
la
sangre
por
las
narices
para
su
alivio,
y
esta
la
detenia
alguna
de
las
causas
que
socorre
el
baño,
disponien
lo
los
liquidos
y
preparando
los
sólidos,
su
aplicacion
fue
oportuna
,
y
siempre
lo
será
:
bien
al
contrario
en
el
fluxo
de
sangre
por
narices,
que
por.
su
causa
,
temperie
del
sujeto
ó
debili-
dad
contraida
es
perjudicial
su
uso,
proscríbase
el
baño
desde
luego.
14.
¿Que
cosa
mas
comun,
sin:
apartarnos
de
las
hemorragias
,
que
la
utilidad
de
las
sangrías
en
unas,
y
perjuicio
en
otras
en
lo
que
todos
os
Médicos
estarán
de
acuerdo?
El
caso
es
igual.
El
conocimiento
del
rofesor
y
su
cautela,
la
necesidad
en
cl
morbo,
y:
ocasion
oportuna
c
Socorrerlo
consiguen
conciliar
estas
discordias.
a
|
¡l
15.
Sobre
el
fundamento
pues
Que
tuvieron
los
citados'
Autores
y
-
Otros
muchos
que
se
omiten
,
estriba
FAZON
para
convencer
la
utilidad
en
nuestro
caso
del
baño.
El
cempla
OS
o
434
Je
los
nfs
moderadamente
cálido,
ablanda
el*
cuerpo,
«ensancha
Ó
esponja
,
dice
Pompeyo
Sacci
ha-
blando
con
Hipócrates
de
su:
auxilio
en
los
apoplééticos
:
siendo
la
razon
general
de
todo
que
siempre,
que
la
expuicion
de
sangre
venga'
de
un
priucipio,
el:
qual
se:
pueda:
aliviar
con
la
administracion
del
baño;
no
habiendo
por
otra
parte
impedimen-
to
ó
contraindicante
que
lo
prohiba,
será
aquel
su
remedio.
La
acritud,
Ó
mordacidad
de
los
líquidos,
la
rigi-
ez
ó
crispatura
de
los
sólidos
¿quan=
tas
veces,
sino
siempre
,
son
la
inme-
diata
causa
del
Hemotísis,
y
quan-
tas
con
el
baño
usado
metódicamente
se
evitarian
sus
resultasd
00)
o
y
2416.
Veamos
ya
las
cautelas
que.
se
deben
tener:
presentes:
con:
Hipós:
crates
,
Galeño:
,
Celso,
«Areteo,.
Hofman
y“otros
para
que-el
baño.
séa
oportunamente
administrado:,
y
que
la
falta
de
prevencion
en-
aquellos.
no
haga
ilusorios,
y
aun:contrarios
sus
buenos
cteétos”,
reduciéndonos
|
solo“
-
nuestro
asunto,
pues
su
ges
di.
_Nera-
y
125
neralidad:ralcanza:
4
otras.
muchas
enfermedades.
|
0007
17.
¿Debe
pues
el
que
se
ha
de
bañar:
estar
sereno
y
sosegado3
el
agua
moderadamente
tibia,
costums
bre
de
tomarlos,
ó
4
lo
ménos
que
no
haya
violencia
ó
repugnancia,
el
tiempo
de:
estar
en
él
lo
arreglarán
la
necesidad
y
fuerzas,
ningún
alimen-
to
ni
bebida
antes
de
ponerse
en
él,
y
aun
despues
,
con
alguna
reserva,
natural
libertad
en
el
descarte
del
vientre,
no
ha
de
haber
inclinacion
al
vómito
Ó
las
naúseas
>»
estómago
robusto
,
ningun
vicio
considerable
en
entraña,
se
observará
una
quie-
tud
gáande
,
la
sangre
que
no
exceda
ó
abunde,
y
por
ultimo
á
su
salida
cubrirse
-Ó
ponerse
en
el
lecho,
excu-
sando
despues
toda:
aceleracion
ó
violento
exercicio
:
y
"veáse
aquí
el
plan
y
reglas
generales
que
el
Autor
PISsenta
para
que
se
logren
con
algu-
ha
satisfaccion:
los
saludables
efectos
o
DAÑO,
y-4
que:el
Profesor.
debe
atender
moderando
6
dispensando
en
alguna
de
ellas
,
cotejadas
con;
la
|
|
nece-
120
necesidad
3
pues
sucede
muchas
ve-
ces,
que
por
la
ignorancia,
omisión,
Ó
desprecio
de
estas
prevenciones
se
sigan
unas
resultas
muy
contrarias
4
las
que
debian
esperarse
cumpliéndo:
se
exactamente
con
ellas.
18.
En
los
pletóricos
singular-
mente
se
ha
observado
,
que
su
de-
masiada
plenitud
ha
obligado
4
á
algu=
nos
á
arrojar
la
sangre
por
la
boca.
en
el
mismo
baño
5
y
está
reciente
la
desgraciada
observacion
que
cita
el:
A.
de
Pedro
de
Alcántara,
Maestro
de
Sastre
en
esta
Ciudad,
que
mus
rió
sofocado
á
la
orilla
del
rio,
aca-
bado
de
entrar
en
él,
de
resultas:
de
su
estado
pletórico
;
5
y
por
estó
Heredia
,
tratando
del
hemotísis,
aconseja
en
éstos
antes
del
baño,
la:
sangría,
con
un
texto
de
Avicena
Phlebotometur
homo
statim.
:
19.
Continúando
el
A.
sus
pre”
venciones
y
cautelas
dice:
“
quando.
»,
la
sangre
que
arroja
el
Hemotóico.
gp
es
abundahte
no
se
debe
bañar
has.
,,
ta
que
se
modere
la
redundancid».
sy
pues
podran
faltar
las
Ha
ó
l
,
con-
:
127
a»
Conmoción
de
su
ánimo
'
motivar
»,
Mas
evacuacion
,
y
debe
prevenir
»»
€l
buen
práético
estas
resultas
en
»,
Obsequio
de
su
próximo.
Quando
»,
el
hemotísis
sea
síntoma
de
otro
»,
MOTbO
,
Ó
esté
complicado
con
él
»»
deberá
el
Médico
observar
si
el
»,
MOFbO
Conjunto
se
opone
al
baño,
»»
PAra
prohibirlo
con
sólido
funda=
»»
MENtO
,
É
igualmente
si
el
dicho
»
Afeéto
trae
fuerte
dificultad
en
la
»»
Tespiracion
se
debe
estorbar
el
a»
Daño
5
porque
es
argumento
de
»»
haber
sangre
extravasada
,
y
es
»»
Muy
probable
el
peligro
de
alguna
»»
SOfocacion
,
lo
mismo
se
previene
3»
quando
la
sangre
es
grumosa,
»
Porque
€s
muy
fundado
el
temor
»»
de
que
aquella
ha
perdido
"mucho
»»
tiempo
su
círculo
,
y
entónces
es
»
de
recelar
una
apostémacion.
20.
La
falta
de
respiracion
ó
asma
,
igualmente
que
el
hemotísis,
aterra
al
comun
de
las
gentes,
y
á
algunos
Profesores
,
luego
que
se
trata
de
poner
4
los
pacientes
en
baño,
y
es
la
segunda
parte
ds
este
|
15-
328
|
Discurso..Su
Á.
omitiendo.
por.
aora
otras
teorías,
executando
¿el
tiempo
y
su
atencion
el
punto
práético
,.
se
explica
diciendo,
que
si
antes
ha
ha-
blado
de
un
morbo
de
solucion
de
continuidad
,
aora
pasa
4
tratar
de
otro
que
divaga
por
todas
las
dife-
rencias
de
mala
conformacion,
intem-
périe
y
solucion
de
continuo
3.
sobre
:
cuyos
principios
establece
,
que
si
la
dificultad
de
respirar
nace
de
la
acri-
tud
de
algunos
humores
impaétados
en
los
sólidos
destinados
á
aquella
accion
,
que
los
Antiguos
explicaron:
por
una
intemperie
sine
materia
,
por.
drá
convenir
.el
baño
;
del
mismo.
modo
que
lo
establecieron
para
la.
melancolía Tralliano,
Areteo
,
y
Alpino,
para
la
manía
Celio
Aure-.
r29
autoridad
de
Baglivo
los
Semicupios,
Los
asmas
,
productos
de
una
mate=
ria
viscosa
,
hidropestas
de
pecho,
tísis,
empiema,
tubérculos
,
cirros
hidátides,
aneurismas,
rachítis,
mole
aumentada
de
entrañas,
y
finalmente,
todo,morbo
que
suponga
vicio
orgá-
nico:
muy
radicado,
de
que
escribió
un
dilatado
catálogo
Mons.
Souva-
ges,
del
todo
contradicen
su
uso.
22.
Díxose
,
que
despues
de
comer,
y
mas
si
ha
sido
con
exceso,
es
de
temer
el
baño.
En
cuya
com-
probacion
refiere
el
A.
la
.infeliz
suerte
de
Don
Diego
de
Salas
,
Pres.
bítero
,
y
Maestro
de
ceremonias
de
la
Colegial
del
Salvador
de
esta
Ciu-
dad
que
murió
insultado
en
el
baño,
al
que
fue
despues
de
haber
tomado
en
aquella
tarde
un
abundante
alimen-
O:
bien
que
su
respiracion
se
obser=
vaba
ya
muy
ofendida
,
y
su
habito
tenia
notas
de
apostemoso.
y
23.
Concluye
el
A.
esta
Memoria
previniendo
que
el
estertor
es
alguna
vez
aítivo
,
con
poder
en
la
natura-
leza
para
libertarse
de
él
si
se
socorre
IN
l
Opor-
“420
ds
ai
rms
La
observacion
de
haberse
remediado
un
caballero
de
esta
Ciudad
de
este
temible:accidente
á
beneficio
de
las
evacuaciones
de
sangre
,
que
resuelta
y
debidamente
le
hizo
administrar
un
famoso
Mé-
dico
conocido
por
su
literatura
y
só-
lida
práctica,
supone
que
no
siem-
pre
debe
abandonarse
el
enfermo
á
un
pronóstico
fatal,
y
que
si
este
por
este
medio
consiguió
su
alivio,
po-
drán
otros
socorrerse
por
otras
ideas
que
puedan
vencer
sus
respectivas
causas.
0
|
b
|
-
?
AR:
EN
“ARTICULO
1.
MES
DE
MARZO.
JUEVES
4.
LECCION
*""QUIRURGICO
-
PRACTICA:
DE
LA
INFLAMACION
:
delos
Huesos
,
modo
de
cono-
)
cerla,
y
curarla.
'
POR
D.
MIGUEL
RUIZ
TORNERO
Socio
Cirujano
del.
>
Número.
1.
(NON
los
huesos
el
funda-
1
Y
mento
del
edificio
hu-
mano.
Son
el
diseño
de
la
arqui-
tectura
viviente:
Basa,
en
quese
sostienen
las
demas
partes
;
y
en
fin
cl
humano
esqueleto
,
que
es
el
Eilace
de
todos
ellos
es
un
hombre
desnudo:
de
carnes
;
y
siendo
este
el
Ne
resiste
maso
4
su
corrupcion
y
término
es
verosímil
lo
sea
tambien
el
primero
en
su
formacion.
Di
Ellos
234
becas
que
apunta,
y
por
aora
no
contradice
el
A.
de
esta
Memoria.
11.
Contraído
pues
al
uso
del
mercurio
,
como
que
es
el
principal
objeto
de
su
asunto
,
y
desentendién-
dose
de
las
opiniones
que
este
haya
padecido,
al
mismo
paso
que
sen-
tando
su
práética,
como
la
mas
co-
mun
y
bien
recebida
en el
dia,
supo-
ne
para
su
uso
las
respeétivas
prepa-
raciones
en
los
enfermos
de
este
mal,
con
sangrías
,
leche,
suero
,
emulsio-
nes,
baños,
y
tal
vez
los
catárticos.
12.
Uno
de
los
medios
de
que
ántes,
y
en
el
dia
se
valen
,
espe-
cialmente
en
los
Hospitales
,
son
las
unciones.
El
unguento
mas
simple
y
comun
á
este
intento,
es
el
que
se
compone
de
manteca
de
puerco
y
una
tercera
parte
de
mercurio
,
sino.
se
advierte
sea
de
iguales
partes,
Se
dan
aquellas,
y
en
las
partes
que
pa-
rece
al
Facultativo,
con
respeto
4
la
necesidad
y
circunstancias
del
enfermo;
suspendiendo
ó
continuan-
do
su
uso,
segun
se
presenta
el
Tia-
lismo
,
y
convenga
á
lo
que
se
pre-
ua
tende;
dt
8
>
tende;
y
esto
es'lo
que
llaman
uncio»
nes
generales.
ea
13.
Hay
otro
método
mas
caute=
loso
en
dar
éstas,
reduciendo
á
més
hos
cantidad
el
unguento,
y
untan=
do
solo,
y
con
intervalo
de
dias,
una
Ú
otra
parte.
Es
el
fin
de
esta
prác-
tica
excusar
el
Tialismo
,
á
cuyo
intento
se
ha
procurado
humedecer
y
diluir
al
paciente
anteriormente
y
Por
mucho
tiempo
:
mas
sino
obstan-
te
se
reconoce
en
su
boca
alguna
hin-
chazon
,
tos,
ó
mal
aliento
se
sus»
“pende
la
uncion,
hasta
que
del
todo
desaparezcan
estos
productos
con
sus
propios
remedios
;
lo
que
consegui-
do,
se
continúa
el
mismo
método
hasta
lograr
el
deseado
alivio:
y
á
este
llaman
de
extincion.
|
"14.
Se
inclinan
otros
4
usar
del
Mercurio
en
emplastos,
cuya
canti-
dad
gradúan
á
su
arbitrio,
que
ex-
tienden
sobre
parches
que
aplican
á
as
articulaciones
,
haciendo
alguno
sufrir
á
los
miserables
pacientes
hasta
el
número
de
doce,
y
en
que
abu-
sando
del
respetable
número
de
los
eS
nes
ia
ETS
y
+
«doce,
236
|
doce,
bautizan
con
el
nombre
del
apostolado.
:
15.
No
confiando
algunos
del
expresado
uso
exterior,
y
persuadi-
dos
á
encontrar
mas
pronto
y
eficaz
el
alivio
en
su
administracion
con
el
interno
se
resolvieron
á
practicarlo:
Mucho
mas,
quando
ya
en
tiempo
mas
remoto
advirtieron
su
práctica
en
la
Gólica
y
otros
afeétos
,
como.
afirma
Mr,
Gardan
(a)
de
Matiolo,
Juan
de
Vigo
y
Egineta.
16.
Con
este
exemplo
empezaron
otros
á
usar
del
precipitado
roxo,
método
á
quien
dieron
el
nombre,
por
digestion
5
á
que
se
siguieroM
otras
varias
preparaciones
,
como
€
precipitado
blanco
,
verde,
azucal
vermífugo
,
turbit
mercurial,
pana-
cea
dulce:,
calomelanos
,
cinabri0
nativo
,
etíope
mineral
y
panacea
sar
carina
de
Boerhaave
,
cuyas
com
posiciones,
seadministraban
0
polvos
Ó
pildoras,
y
se
dice
ef
forma
seca,
;
En
AR
NS
ica
vt
(a)
€ard.
recherch,
pradtig.
fol.
36-
E
237
37.
En
la
húmeda
se
usa
cáobRA
disolviendo
estas
sales.en
espíritu
de
trigo,
Ó
de
vino,
agua,
Ó
xarabe,
como
en
nuestros
dias
se
ha
practicas
do
sobre
otros
con
el
sublimado
cof-
rosivo
;
el
qual
puede
tambien
darse
en
baños
particulares,
ó
universales,
como
asegura
Mr.
Baumé.
(a)
Esta
sal
vitriólico
mineral
es
la
mas
solu-
ble
de
los
preparados
mercuriales,
y
se
hace
mas
activa,
Ó
fleble
por
razon
del
ácido
en
que
está
hecha.
Con
la
sal
marina
es
menos
soluble
y
mas
se-
gura
3
menos
con
el
de
vitríolo,
$
mas
activa
,
y
con
el
de
nitro
mucho
mas
fuerte
y
acre.
-
18.
Administran
otros
estos
pre.
parados
en
forma
de
humos,
cuyo
método
desprecia
el
A.
por
poco
se-
guro
,
y
haberse
desengañado
los
mas
cordatos
de
sus
perniciosas
resultas:
últimamente
se
valen
otros
de
ún
modo
que
puede
decirse
mixto
,
estó
€s,
que
al
mismo
tiempo
que
se
tomá
“por
Dt
e
ec
Pr
(2)
Chymic,
experim.
$
raison,
fol.
416:
tom.
2
:
238
:
a
por
la
boca.se
practican
los
baños
particulares
Ó
fricciones
en
ciertas
partes;
de
cuyo
método
ha
usado
dice
el
A.
con
conocidas
ventajas
en
esta
Ciudad.
|
y
8
+.
19.
Y
en
estos
casos,
continúa,
habrá.
alguna
oposicion
en
dar
los
ácidos
vegetales
por
respeto
al
uso.
del
mercurio.
Asunto
que
es
el
recto
de
esta
Memoria
,
resolviendo
que
ninguna.
Alega
á
su
favor
lo
primero,
que
en
los
ensayos
que
hizo
el
cele»
bre
Baumé
(a)
del
vinagre
con
el
mercurio
prueba
que
este
ácido
nada
obra
sobre
aquel
mineral;
pues
habiendo
echado
el
mercurio
en
cor
tas
cantidades
sobre
larguisimas
de
ví-
nagre
,
.poniéndolo
en
trituracion,
y
reiterando
las
porciones
de
éste,
ensayado
ya
con
la
destilacion
,
y
con
la
introduccion
de
láminas
de
co-
bre
Ó
plata,
ni'en
uno
ni
en
otró
caso
pudo
sacar
un
átomo
de
mel:
-curio,
$
y
20.
Mas:
muchos
Prácticos,
q
o.
(a)
Chym.
tom,
£,
fol.
452.
ea
jsp!
239
do
quieren
dividir
mas
el
mercurio
despues
de
precipitado,
para
sacar
una
sal
mas
blanda
y
dulce,
ponen
media
onza
de
esta
cal
Ó
précipitado
en
doce
ó
diez
y
seis
quartillos
de
via
nagre
destilado,
poniéndole
en
baño
de
arena:
gradúan
el
fuego
hasta
que
hierve
esta
mixtura,
y
se
hace
la
di-
solucion;
se
filtra
el
licor
mientras
está
hirviendo
5
despues
se
cristaliza
y
sacan
estos
cristales
,
conservándo.
Os
como
una
sal
preciosa
para
la
cu»
Tacion
de
la
Lue:
preparacion
que
se
debe
hacer
luego
que
se
acaba
la
precipitacion
primera,
porque
si
pasa
tiempo
no
se
puede
conseguir
esta
sal
sin
mucho
dispendio
y
trabajo;
(3)
de
cuyos
experimentos
se
conclu-
ye
la
poca
actividad
de
los
vegetales
cidos
sobre
el
dicho
mineral,
21.
Esto
se
confirma,
con
que
el
mercurio
para
disolverse
necesita
Siempre
mucha
mayor
«cantidad
de
acido
mineral
que
lo
que
él
pesa,
tiempo
bastante
,
calor
mas
Ó
menos;
grados.
(a)
Idem
fol,
453
y
54.
240
'
grados
suficientes
de
concentracion;
con
lo
que
se
consigue
,
que
este
mi-
neral
que
pesa
diez
y
siéte
veces
mas
que
el
disolviente
quede
dividido
,
é
imperceptible
en
su
disolucion:
4
que
se
añade,
que
para
que
dichos.
ácidos
puedan
conseguir
aquella
disolucion
deben
ser
puros
,.
aítivos
,
“y
sin
miezs
cla
de
algun
otro
cuerpo;
'condicio-
hes
precisas
de
que
se
vale
el.
arte,
para
no
hacer
ineficaces
estos
pros
ductos.
nu
22.
A
vista
de
esto:
¿que
razon
puede
haber,
que
fundamento:
sobré
que
estribe
el
temor
para
no
usar
de
los
ácidos
dichos
quando
se:
toma
€
mercurio?
Áuti
quando
ellos
se
quie:
ran
suponer
nocivos
,
que
actividad
podran
tener
respecto
de
la
cantidad;
necesidad
y
modo?
Ellos
se:
toman
diluidos
en
porciones
de
agua,
acom-
añados
algunas
veces
con:entes
de
distinta
y
aun
cotitraria
naturalezas
apénas
tocarán:al
mercurioz
y
quando
así
sea,que
floxamente,con
que
dispo?
siciones
tan
distantes
por
su
cantidad
y
estado
5
y
en
fin
en
caso
de
chota
ñ
Id
co
E
241
cón
él
de
algun
modo
que-
haria?
disolver
lo
mas
3
tanto
mejor:
coa-
gular
la
sangre?
lo
contrario
sucede.
Argumentossy
razones
qué
persua-
den
bastantemente
no
haber
motivo
para
temer
las
resultas
contratias
que
algunos
vocean.
23.
.
Pongamos
ya
presente
el
horroroso:
expeétáculo
de
un
gálico
unciado
,
exemplo
de
desengaños
,
y
de
quien
oportunamente
dixo
Vans-
Wwieten
(a)
podria
ser
su
vista
el
fre-
no
mas
fuerté
para
contener
la
diso-
lucion
de
los
jóvenes;
retrato
de
las
mayores
miserias
,
cuyos
vivos
colo-
res
son
los
dolores
vehementes,
toses,
hinchazon
de
encías
y
fauces
,
sudo-
tes,
diarreas,
tremores,
tilceracio-
nes,
voz
ronca,
hedor
insufrible,
fiebres
,
inquietudes,
£:c.
En
cuyo
estado
veamos
lo
que
se
practica
con
estos
infelices
,
con
respeto
á:su
ali-
mento
y
dieta:
que“
prolixidad
enel
uso
de
las
carnes
;
que
abstinencia
£n
el
del
agua,
que
negacion
de
le-
e
gum=,
o
RAI
tel
<(a)
In
Boerhaav,
S:
1477-
242
Sumbres
y
frutas,
que
temor
á-19
ventilacion
del
ayre
,
que
oposicion
á
la
mudanza
de
ropas,
que
horror
al
uso
de
los
agrios!
pero
que
exáíti-
tud,
y
que
rigor
en
todo
lo
contra-
tio:
carne
escasa,
poca
agua
,
ayre
caliente,
fruta
ninguna”,
agrios
més
nos
:
la
pasa,
la
almendra
,
el
viz-
cocho
,
Sc.
que
es
lo
que
comun=.
mente
aborrecen
,
es
lo
que
se
les
concede
y
nada
mas
5
y
porque?
Acaso
será
en
pena
de
su
culpa,
y
se
pretende
castigarlos
de
este
modo.
24.
Ya
en
dias
mas
claros,
y
qué
amaneció
en
Sevilla
un
Anguita
,
en
Holanda
un
Boerhaave
,
un
Vans-
wieten
en
Alemania,
y
un
Haen,
un
Pringle
en
los
Gantones,
un
Tis-
sot
,
se
fueron
aclarando
los
Orizons
tes
del
pánico
terror
que
les
empas
maba
5
y
aliviando:á
estos
y
otro%
pobres
enfermos
de
otras
dolencias
de
aquella
tiránica
dieta
con
que
10%
oprimian
5
no
olvidando
á
nuestró
sabio
sevillano
y
consocio
Vazquez
quien
abriendo
con
su
capacidad
Y
-experiencia
los
diques
del
agua
dei
e
ni
a
A
de
243
hida
de
inmemorial
4
tantos
enfer
mos
que
clamaban
por
ella
;
y
lo
que
€S
Mas
,
sus
mismos
accidentes
la
pez
dian
;
consiguió
convencer
ser
su
fel
medio
,
en
vez
de
aquel
supuesto
tó:
sigo
que
ciega
y
falsamente
la
su-
Ponian.
En
ligie
Lo
25.
Estos
Héroes
de
la
Medicina
que
manejaron
sus
enfermos
con
mas
tanqueza
que
en
los
tiempos
anterio:
TES,
y
que
hicieron
ver
práétical
mente
felices
los
sucesos
;
atinqué
han
valido
leccionar
4
los
Médicos.
Juiciosos
para
seguir
sus
huellas
,
no
han
bastado
á
convencer
á
otros,
Ó
ya
por
su
terca
inclinacion
á
la
prác=
tica
de
sus
Maestros
ó
antepasados,
Ó
ya
por
su
ignorancia
y
adhesion
al
vulgarismo.
26.
*
Hay
aun
tanto
de
esto
¿
no
solo
en
el
comun
de
las
gentes
que
hablan
de
lo
que
no
entienden
;
pero
tambien
en
los
que
se
llaman
Profe-
Sores
que
cada
dia
condenan
el
diétáz
men
de
un
Médico
el
mas
praético,
Por:
su
modo
de
pensar
,
Ó
por
sus
ines
particulares
,
acordando
el
A;
E
algu-
£
<
ES
AS
su
<
pa
¡no
encuentra
aquellas
razones
que
1e
AN
:
Sconvenzan,
“y
desde
luego
se
decla-
250
“de
con
sú
Real
Decreto:
el
Probles
ma,
con
mandar
desterrar
de
sus
dominios
este
uso.
(a)
a
==:3.
Mas:como
esta
determinacion
no
liga
á
los
Fisicos
,
la
libertad
de
discurrir
en
las
materias,
que
son
propias
de
su
profesion
y
conocimien»
to
,
venerando
siempre
la
imperial
Pragmática
que
destierra
las
Cotillas,
y
no
comprehendiéndole
por.
otra
parte
esta
ley
,
intenta
el
Autor
exáminar
el
asunto
,
conforme
le
diéte
su
razon
y
experiencia
5
y
mu=
cho
mas,
dice,
quando
tal
vez
se-
rán
muy
diversos
los
supuestos
,
res»
peto
de
que
ignora
la
diferencia,
que
pueda
haber
entre
las
Cotillas
Alemanas,
y
Españolas.
;
4.
Sabe
muy
bien
quanto
se
ha
“escrito
,
y
ponderado
sabre
las
Goti-
:
“aroscribirlas
5
no
obstante
K
A
>
»
.
(:
a
por
la
inoceñcia
de
su
uso,
Es
este
NE
A
Ps
>
WN
ha
a
A
a
X
Er
il
tan
y
YA
|
2
(a);-Gacera
de
Mad.
N.
87.
Viern»
$1
dé
O4ub.
«Cap»
Viena.
A
251
tan
antiguo,
que
huye
de
nuestra
Investigacion
su
origen.
Hay
funda-
ento
para
creer,
que
pudo
venir
de
las
armaduras,
justillos
,
ó
armillas
de
Nuestros
antiguos
Guerreros
,
y
mas,
Quando
á
una
de
las
partes
de
aque-
llos
vestidos,
llamaban
La
Cota
,
y
de
aquí:,
por
su:
semejanza
declinar
en
el
diminutivo
de
Cotilla.
Ello
es,
que
así
eriaban
aquellos
4
los
Jóvenes
—'para
irlos
preparando-:al
exercicio
mi-
litar
,
y
formar
desde
luego
un
buen
talle
,
graciosa
presencia
,
y
paso
noble
,
presentándolos:
despues
.en
€l
público
de
sus
teatros,
y
circos,
5.
Por
otra
parte
la
precaucion,
“y
necesidad
de
corregir
con
este
tra-
«ge
los
defectos
naturales
en
la
defor-
midad
de
un
infante,
:ó
mala
coloca-
cion
de
alguno:
de
sus
miembros,
cuyos
medios
de
socorrerlos
son
la
Igadura
,
Ó
cosa
semejante
,
al
mis-
MO
paso
que
traian
estas
utilidades,
Han
declinando
despues
en
moda
Ó
costumbre
5
no
siguiéndose
de
su
uso
algun
perjuicio,
porque
á
tenerlo
¿como
dexarian
de
manifestarlo
con
TS
E
su
252
su
Mo
los
infantes
y
como
sus
Mas
dres
movidas
de
sus
lamentos
no
se
resolverian-
4
-abandonarlos*
y
pros»
Subitlost
6
quolkidn
pambiiia
El
6.
¿No
hablamos
de
los:abusos
que
hacen
de
semejante
adorno
las
muge-
res,
y
ménos
delos
excesos
que
pue-
da
haber
acaso
en
las
Alemanas
,
que
entregadas
al
fanatismo
:de:la
moda,
desprecian
las
incomodidades,
y
per»
juicios
de
la
salud
y
vida:
siendo
quizá
éste
el
motivo
de
la
resolucion
desu
prucente
Soberano
,
castigan=
do
así
su
vanidad
y
orgullo;
al
modo,
que
Isaías
(a)
prometió
á
las
de
Je-
rusalen
por
su
profanidad
y
desen-
voltura,
que:el
Señor
ajaria
su
sober-
-bia
,
quitaria
todos
los
adornos
de.
su
perdicion
y
de
la
agena
,.
y
con-
<luye,
que
sustituiria
en
lugar
de
los
perfumes
un
intolerable
hedor
,
en
vez
del
ceñidor
una
soga,
por
el
pelo
rizado
,
«una
calva
irrisoria
,
y
por
apretador
de
pecho,
Ó
Cotilla,
un
cilicio.
|
El
|
-
Pero
(a)
Isai.
Cap.
3»
235
«7.
Pero'como
delas
miómas
cláu-=
sulas
del
Real
Decreto.
se
deduce
desde
luego
el
motivo
de:prohibirlas,
parece
,
que
este:
es
solo:
el
funda-
mento,
y
no:su
abuso,
quando
dice
generalmente
que
las
Cotillas
són
no-
toriaménte
dañosas
,
y
0ponén
á
que
crezca
libremente
el
cuerpo
de
las
mu-
geres.
Exáminemos
pues
las
razones,
que
puedan
haber
dado
ocasion
á
estos
temores
pará
ver
si
encontra
mos
el
justo
motivo
de
la
proserip=
cion
de
aquéllas.
2]
8.
Es
necesario
tener
presente
que
las
Cotillas
no
son
otra
cosá,
que
una
armilla,
Ó
ajustador
de
la
cavi-
dad
vital
de
las
mugeres,
á
quien
Circularmente
ciñe
y
se
extiende
has-
ta
el
epigastrio
é
hypocondrios
,
he>
cha
de
lienzo,
seda,
ú
otra
tela
en
que
estan
verticalmente
colocadas,
y
Pespunteadas
unas
listas
comunmen-
te
de
las
que
se
dicen
barbas
de
Balle-
ha,
á
fin
de
quese
mantenga
firms
y
extendida
para
que
ajuste
y
com=
prima
el
talle
de
talimodo
,
que
se
tenga
mas
delgado
,
mas
derecho,
y
q
gar-
”.
r
254
ADOS
al
gusto
de
los
Idólatras
de
la
moda
;
en
cuya
inteligencia
notes
mos
ya
las
partes
que
se
sujetan
á
sw
jurisdiccion,
Ó
sobre
que
exerce
su
poder
y
fuerza,
y
Observemos
los
perjuicios
que
se
siguen
,
Ó
atrasos
que
se
experimentan.
|
9.
Son
estas
el
esternon
,
Cos«
tillas,
Diafragma,
y
demas
conteni-
das
dentro
del
pecho,
á
que
se
jun
tan
los
hypocondrios
,
y
el
epigras-
trio.
¿Y
bien,
que
conseqiencias
podrán
seguirse
del
ajuste
,
y
com-
presion
de
estas
partes,
que
usadas
con
la
moderacion
debida
no
imp*
den
al
sexó
frágil
comer
,
dormir,
baylar
,
y
correr
sin
que
su
respira-
cion
,
manejo
de
su
cuerpo,
y
liber-
tad
en
sus
acciones
nos
aseguren
dé
algun
impedimento
en
ellas
,
senti-
miento
de
sus
sólidos
,
y
alteracioM
en
el
círculo
de
sus
humores?
!
10.
Mr.
Winslow
célebre
Anató:
mico
,
y
de
la
Academia
de
las
Cien”
cias
,
se
empeñó
en
una
Memoria
presentada
á
la
misma,
manifestal
los
inconvenientes
,
que
traía
el
qa
e
255
de
aquel
tragé:
pero
como
este
dic«.
támen
mas
fue
efeto
del
respeto
con»
que
examinaba
la
maravillosa
estruc-
tura
de
aquellas
partes
,
creyendo
ser,
tanta
su
delicadeza
en
resistir,
como
lo
era
para
admirar,
se
olvidó
de
lo
que
la
diaria
experiencia
nos
hace
ver
en
su
uso,
confirmado
con
la
gene-
ral
tolerancia.
|
11.
Si
hubiésemos
de
sujetarnos
á
sus
razones
era
preciso
desterrar
de
los
vestidos
de
los
cuerpos muchas.
Cosas
necesarias
para
su
ajuste
y
ma-
nejo,
y
en
que
nadie,
y
solo
él,
ha
puesto
en
disputa.
Hablamos
de
to-
das
aquellas
que
nos
ligan,
y
aprie-
tan
precisadas
por
los
fines
á
que
se
destinan.
Las
ligas
,
los
zapatos,
cor-
batines,
y
otras
cintas
que
sujetan;
deberian
en
su
opinion
abolirse
,
res-
pecto
de
que
con
estas
piezas
se
pue-
den
seguir
los
mismos
efeétos
,
que
con
las
Cotillas;
pues
siendo
su
único
undamento
el
perjuicio
que
se
sigue
de
estrechar
los
canales,
y
de
ahí
el
«curso
de
los
humores
por
ellos,
aun
que
esto
parece
que
lo
convence
la
ds
ant
256
:
:
animal
economía,
lo
desmiente
pot'
otra
parte
la
comun
experiencia:
12.
Llevémos
fuestra
considera=
cion
á
lo
que
la
misma
naturaleza
nos
enseña
con
los
fetos
contenidos
en
el
vientre
de
sus
Madres,
y
verémos
en
su
situacion
,
figura
¿+
Y
compres
sion
debida
,
que
nada
imipiden
para
sí
nutricion,
aumento,
y
perfec:
cioñi
;
siendo
así
que
sus
vasos
,
Sus
líquidos
y
sólidos
no
gozan
de
toda
aquellá
extension
,
libertad
,
y
direc:
cion
que
fuera
de
aquel
claustro
,
y
solo
se
observa
algun
defeíto
en
la
prole,
Ó
sti
muerte,
quando
una
causa
extraordinaria
Ó
violenta
la
oprime
,
estrecha,
ó
lástima
por
su
fuerza.
Es
preciso
pues
,
quese
dis.
tinga
el
buen
uso
del
excéso
,
abus0
ó
corruptela
en
todas
las
cosas
5
y
C$
de
creer
que
las
resultas
nada
favora-
bles
,
que
se
experimentan
enla
práótica
de
las
Cotillas
vengan
for-
zosamente
de
ese
principio
5
en
cuyo
supuesto
¿qual
será
la
accion
natural
del
hombre
,
en
que
no
tes.
gan
lugar
el
desorden
y
el
pls
p
3
27%
-Y3.
—Repárese una
por
una
todas,
dice
el
A.
y
se
verá,
que
en
ellas
Puede
haber,
mal
usadas
,
su
desar-
.reglo.
Las
cosas
que
llamámos
no
na-
turales
serán
siempre
su
seguro
con-
vencimiento.
El
comer
,
beber,
dor-
mir,
velar,
la
quietud,
el
movi-
miento
,
el
ayre,
pasiones
del
áni-
MO
,
y
evacuaciones
naturales
nos
conservan
en
el
estado
natural
y
sano
,
si
se
hacen
con
arreglo
:
mas
su.
desórden
nos
enferma
,
y
aun
mata.
Acomodándose
bien
á
esto
lo
que
dixo
Hipócrates
,
que
las
cosas
que
aprovecharon
fue
por
su
reíta
aplicacion
,
y
las
que
dañaron
por
apartarse
de
su
rectitud.
¿Podrá
aca-
so
culparse
alguna
de
estás
cosas
,
y
Prohibir
su
uso
á
las
criaturas
,
por-
que
su
exceso
,
Ó
irregularidad
le
haya
perjudicado
alguna
vez?
-
14,
Hay
com
efeéto
,:
en
las
Co-
tillas
sus
abusos
Ó
corruptelas
,
.Ó
tómense
por
su
figura
y
nueva
moda,
por
su
demasiada.
compresion.
y
ajuste
en
los
cuerpos
;.,
queriendo
desmentir
así
la
muger
gruesa
lo
101
R
a
DU
258
abultado
de
su
talle,
Ó“pretendien-
do
la
delgada
reducir
el
suyo
hasta
el
extremo
¿pero
porque
ha
temer
las
funestas
resultas
,
que
se
suelen
seguir
á
aquellas
imprudentes
de
estas
violen»
tas
torturas
,
la
que
solo
atendiendo
á
su
costumbre
,
necesidad
,
y
mode-w
rado
ajuste
,
la
acomoda
á
su
cuerpo
como
debe?
Corra
la
vista
por
algu-
nos
otros
adornos
de
las
gentes,
y
hallará
sus
semejantes
de
que
puedan
hacerse
las
mismas
excepciones.
Estre-
cha
demasiadamente
el
pie
el
zapato
de
aquel
presumido
,
y
sufre
su
im-
sensatez
ES
dolor,
el
callo,
y
aun
la
llaga
que
le
ocasiona.
¿Deberán
por
esto
descalzarse
las
gentes,
que
ponen
á
sus
pies
aquellas
defensas
ge:
nerales,
conformes
en
sus
medidas
4
la
necesidad
,
libertad,
y
descanso
de
estas
partes?
Aprieta
el
corbatif
el
otro
modista
hasta
hinchar
su
ros*
tro
sin
compasion
,
y
poner
bieh
moradas
sus
mexillas
,
expuesto
á
uN
insulto
fatal.
¿Excusará
el
prudenté
“adornar
,
y
cubrir
aquella
parte
coñ
modestia,
y
en
quien
no
cabe
el
8
dE
A
mos
259
mor
de
alguna
contraria
resulta
?
Del
mismo
modo
se
debe
pensar
del
uso
de
las
Cotillas
,
respecto
de
que
van
en
uños
,
y
otros
casos
uniformes
las
Observaciones:
de
manera,
que
guar-
dando
todos
estos
adornos
sus
debi.
Os
límites
,
siempre
serán
mirados
sus
perjuicios
,
como
efeítos
de
la
transgresion
de
aquellos.
|
15.
¿Que
argumentos
podrá,
ha-
Cer
la
mas
industriosa
fisica
en
nues-
tro
caso,
que
no
encuentte.
en
la
misma
inocente
costumbre
,.
y
segura
experiencia
su
convencimiento?
pues
aunque
quiera
presentar
á
millares
los
sucesos:
de
sus
desgraciadas
resultas,
nurica
podrá
convencer,
que
estas
Íueron
conseqiienciads
de
su
recto
uso,
sino
efectos
de
sus
reprehensibles
ex=
cesos.
Aun
quando
las
Cotillas
no
tuviesen
4.
su
favor
mas
que
su
anti-
_gúedad
y
costumbre,
ya
por
la
po-
sesion
de
esta,
y.ya
por
lo
poco,
ó
hada
que
se
ha
reclamado
por
¿los
Médicos,
de
sus
respectivos
Paises
en
todos
tiémpos
,
tenian
muy
fundado
erecho
POr:5u
inocencia
4:54
manu-
..
ee
H
e
266
movimientos,
acciones,
fuerzas,
vio.
lencias
todas
de
un
cuerpo,
que
va-
riando
de
direcciones
á
cada
paso,
apenas
se
creería,
sino
se
viese,
y
apenas
se
puede
comprehender
como
resisten
sus
partes
sólidas
,
blandas,
y
líquidas
sin
romperse
,
dislacerarse,
precipitárse
,
verterse
,
Ó
detenerse
por
la
fuerza
que
padecen
los
unos,
-
contorsiones
las
otras
,
violentas
compresiones
de
los
vasos,
y
deten-
cion
del
circulo
de
sus
fluidos.
Sin
embargo
todo
lo
resiste
,
y
á
todo
atiende,
porque
su
providencia
se
anticipó
á
prevenir
estas
aventuras,
teniendo
reservado
su
recurso
siem-
pre
que
la
necesidad
lo
pidiese.
Dis-
enrriendo
casi
del
mismo
modo
del
preciso
uso
,
que
hace
la
Cirugía
de
sus
vendages
en
sus
Operaciones
,
en
quienes
las
ligaduras,
y
compresion
son
necesarias,
como
medio
pará
conseguir
sus
ideas:
sin
que
nadió
haya
pretendido
desterrarlas
como0
nocivas,
siempre
que
en
su
manejó
trabaje
la
cautela.
23.
A.
vista
de
lo
dicho
,
¿qu
gor
€
267
podrá
ya
reponerse
contra
el
uso
de
las
Cotillas
:
quando
estas
no
son
Otra
cosa,
usadas
con
la
moderacion
que
se
debe,
que
un
ajuste
de
la
ca-
Vidad
vital
del
cuerpo
de
una
muger,
que
no
ofendiendo
alguno
de
los
hue-
$0s
sobre
que
estriba,
no
violentan-
do
las
entrañas
debaxo
de
ellos
con-
tenidas
en
sus
acciones,
ni
impidien-
O
los
humores
,
que
circulan
por
sus
Propios
vasos,
en
nada
perjudican?
de
manera,
que
luego
que
alguna
de
las
dichas
partes
se
incomoda,
por
Comprimirse
mas
de
lo
justo,
la
fati-
ga
avisa,
se
siente
cl
bochorno,
la
tespiracion
se
acorta
,
se
enciende
el
rostro
,
pero
tado
cesa,
luego
que
Se
afloxa
aquella
faxa,
y
queda
enla
Moderación
que
le
compete.
24.
No
negamos
pues,
que
usan-
do
con
imprudencia
de
estos
trages
se
seguirán
peligrosas
resultas
;
y
que
Ay
en
quanto
á
las
Cotillas,
sus
abu-
S0s,
que
llora
alguna
vez
sin
reme-
lO
el
desengaño:
habiendo
ademas
de
las
dichas
violentas
compresiones
Por
la
moda
notorios
desarreglos,
Aque-
268
|
Aquella,
cuyo
corte
es
de
manera,
que
sube
á
el
homoplato
y
le
com-
prime
,
que
llega
á
las
clavículas
,
Y
estrecha
fuertemente
dexará
casi
inmobles
los
brazos
,
y
á
mas
de
su
inaccion
podrá
ofenderlos.
La
otra,
que
por
estrecha
aprigta
el
pecho,
Y
las
costillas
,
cuya
impresion
se
ex:
tiende
hasta
el
Diafragma
,
y
partes
que
contiene
esta
region
,
es
preciso,
que
la
respiracion
padezca,
el
cora-
zon
se
oprima,
y
dé
muestras
de
esta
ofensa
tal
vez
por
la
boca;
Y
extendiéndose
al
estómago
y
partes
superiores
del
vientre
este
daño
$.
experimentarán
sin
duda
sus
malos
efeótos
5
que
á
la
verdad
es
preciso
confesar,
porque
la
práética
nos
há
hecho
ver
estas
infelices
conseqúen:
cias,
acaso
sin
examinar
si
fue
aqué
su
principio.
25.
Ni
es
de
omitir
por
razon
dé
su
abuso
quanto
error
comete
,
con
mas
gravedad
que
lo
que
piens
contra
su
vida,
y
la
del
fruto
de
sul
vientre
,
aquella
embarazada
que
P
se
despoja
de
ella,
luego
que
sl
269
za
4
sentir
fatigas,
anuncios
de
una
preñez
que
se
prepara:
pues
en
esta
son
ya
otros
los
motivos
:
sin
que
se
excluyan
las
otras
,
que
á
violencia
de
este
tormento
quieren
corregir
á
la
naturaleza
sus
proporciones,
ha=
ciendo
ver
lo
que
no
son
afinando
Sus
cinturas
+
imitando
el
desbarro
de
las
mugeres
Chinas,
que
por
presen<
tarse
con
los
pies
muy
pequeños,
que
€s
el
imaginado
ídolo.
de
su
belleza;
toleran
el
indecible
tormento
de
ajus-
tar
aquellos
á
un
zapato
tan
corto
y
Estrecho,
que
apenas
es
creible,
vis-
to
su
tamaño,
que
puedan
sostener-
se
sobre
ellos.
Motivo,
4
que
atribu-
e
algunos,
dice
el
célebre
Ingles
Ocke
,
su
pequeñez
de:
cuerpo
y
enfermedades
,
por
el
impedido
cír-
Culo
de
la
sangre
por'aquellas
partes.
26.
Silo
que
acabamos
de
decir
de
los
“abusos
de
estos
adornos
no
nos
lo
hubiese
manifestado
la
obsera
Vacion
y
experiencia
quizá
no
hubiera
A
levado
nuestra
atencion
4:
su
conoci+
miento
:
y
“como
por
las
mismas
re-
glas
hemos
reflexionado
,
que
su
rec-
Gel
to
270
to
uso
no
nos
ofrecen
estos
exempla-
res,
debemos
insistir.
en
la
inocencia
de
aquel,
y
no
rendirnos
á
los
gritos
de
un
pánico
temor.
0
3
27,
Que
mas
¿podrán
las
Cotillas
impedir
,
que
el
cuerpo
de
las
muges
res
crezca
libremente?
Causarán
algun
perjuicio
á
su
bella
forma?
les
restarán
alguna
utilidad
Ó.
conve.
niencia?
Esto
es
lo
que
vamos
á
exá:
minar.
En
quanto
á
lo
primero
no
no5
ocurre
razon
fundada
,
en
que
se
sos*
tenga
ese
imaginario
impedimento:
Quisiéramos
tener
á
la
vista
los
motk
vos
no
solo
pará
persuadirse
4
la
opt:
nion
que
lo
establece
5
pero
aun
para
la
ocurrencia
de
dudarlo.
La
razo
de
crecer
un
viviente
á
la
dimension»
que
le
proporciona
su
naturaleza
n0
consiste
en
otra
cosa,
que
en.
la
but?
na
disposicion
de
sus
sólidos,
bondad
de
sus
líquidos
,
y
franqueza
de
só
vasos.
Siempre
que
todas
estas
cosá$
ozen
de
estas
perfecciones.,.
1uga!
para
sus
ensanches
y
alimento
,
e
Jo
riegue,
es
seguro
su
logro.
¿
qual
de
estas
proporciones
se
ero
-
271
las
Cotillas
quando
ellas,
como
se
ha
dicho,
ni
estrechan
á
los
sólidos,
ni
comprimen
sus
vasos
,
ni
alteran
sus
líquidos?
Deseamos
saber
en
que
se
funda
tal
impedimento.
28.
Volvamos
á
hacer
memoria
de
los
Fetos,
porque
clama
la
ocasion
por
su
exemplo.
Ya
están
aquí
estos
encarcelados
en
el
vientre
de
sus
ladres
con
poca
libertad
;
ninguna
direccion
,
«colocados
de
mil
modos,
Pero
siempre
en
una
posicion
como
Violenta
,
y
finalmente
por
todas
par-
tes
comprimidos
,
y
casi
encotilla-
dos.
Y
quesucede?
ellos
se
producen,
ellos
se
alimentan
,
y
ellos
crecen
á
su
última
perfeccion
:
4:ménos
,
que
una
desgraciada
casualidad
no
tras-
torne
su
figura”,
induzca
enfermedad,
Ó
les
cause
la
muerte:
cuyo
natural
Procedimiento
lejos
de
perjudicaile
COn
su
estrechez
y
compresion
debi-
a,
contribuye
á
su
perfeccion
y
ro-
Ustez
5
leyes
que
ebserva
constan-
temente
-la'misma,
naturaleza,
como
Precisas
4
los
designios.
que
se
pro-
POMO.
7
5
:
Pero
272
29.
Pero
á
lo
ménos
podrá
pade-
cer
la
muger
que
usa:
de
Cotilla
algun
menoscabo
en
su
bella
forma?
Todo
lo:contrario.
Verdad
es,
que
en
esto
del
bien
parecer
en
ellas
hay
sus
ridiculeces
y
extravagancias:
pero
aora
solo
hablamos
de:
aquella
belle-
za
Ó
hermosura
natural
del
otro'sexÓ
con
respeto
al'adorno:de
que
se
tra-
ta,
y
en
esta
inteligencia
no
hay
mas,
que
hacer
el
cotejo
de
las
que
las
llevan
con
aquellas
otras
que
nO
las
usan.
|
30.
>
Es
preciso
tener
un
rar0
modo
de
pensar,
si
haciendo
el
para-
lelo
entre
unas:
y
otras
se
decidies6
por
las
que
no
las»
acostumbran:
Compárese
el
talle
libre
con
el
ajus*
tado,
y
se
verá
la
distormidad
de.
aquel
comparado
corr
la
proporcion,
y
buena
simetría
de
éste:
pero
qué
mas
que
ser
el
medio
único
de:rembe-
diar
sus
faltas
para
convencer
quant0
mas
podrá:
contribuir
4
su'
gentileza
resencia
noble,
y
graciosa
marche
+Onantas'raquíticas-
deben
:á
este
artificio
su
disimulo!
quantas
jorobW
els
4
13
4
éste
adorrio
ocultar
su
defecto
da
verdadero
impulso,
pues,
de
haberse
introducido
esta
moda
y
conservarse,
qien
creerá
que
sería
á
fin
de
que
las
mugeres
pareciesen
menos
hermo-
Sas,
y
de
formáno
tan
bella?
Si
ellas
legáran
+4:
conocer
!,
quec
icon:
tal
Ornamento
desmerecia
su
airosa
pre-
séncia
,
ni
habria
necesidad
de
decre-
tos.
que:
lo:
'prohibiesen-,+1ni
basta
Han
razones
4
convencerlas
para
con=
tinuar
en
su
uso.
3
084
¿Y
quesútilidades
podrán
esperarse
de
el
de:este
arreo
de:
que
"Vamos
tratando?
A:
mas
de;
ocultar
"Com
este
arterilos:
defectos:
naturales
quese
han
dicho
y
tambien
sirve;no
poco
4
los:
morbosos,
y
al
«mismo
tiempo»
puederi
«contribuir.
á:rotras
Ventajas
y:
de:que
no
se
déesdeñarán
“lasoquie
lo
llevam:La
mayor
srobustéz
€
sus:acciones:,
mayor
agilidad.
en
Sus
movimientos,
y:
mayor
'resisten=
Cl
en
sus
sólidos:
son:todo
el
com-
“Pleto
ode
sus!
búenos:
efeítos
;
siendo
su
confirmacion
lo:
que
nos:manifics-
talaomisma
naturaleza
enola:comph-
Us
>
-
sicion
2
diclon
del
cuerpo
,
habiendo
dado
4
este
unos
anchos
tendones
,
que.no
son:
mas
,
que
unas
ligaduras
compre:
sivas
destinadas
4
sostener
las
partes
en
su
vigor
y
fuerza
5
de
que
se
sl-
guen
su
mayor
fortaleza
y
valentía,
principio:
para
la
ligereza
y
pronti-
tud
del
movimiento
3
siéndole
con-
«veniente
á
toda.
parte
haya
quien:las
una
y
estreche
moderadamente,
á
fin
de
que
algun
esfuerzo
no
les
ocasio-
ne
perjuicio.
|
0
00d
2.
A
este
fin
se
dirigen
las
Co-
tillas
,
y
véase
desde
luego:
si
coñ
ellas
encuentra
el
otro
sexó.
estos:
all-
vios,
que
acaso:
no
habrá
advertido
hasta
aora,
bien
que
habrá
experl
mentado
la
que
las
acostumbra»,
d'
¿quanto
desconsuelo
le
es
su
falta,
y!
en
el
dolor
de
«estomago
«que:
inquieta,
Ó
bien
porque
los
fatos.
ll
ahogan,
y
en
fin
porque
sus:espaY
das
se
lo
avisan3
sin
que
los
exenm”
plos
de
Naciones
enteras
,
que
no
1%
gastan
,
Lugares
y
Aldeas
que
no
las
conocen,
y
los
Plebeyos
de
los
Pue
«blos
mayores
que
no
las
estilan
.
275
de
algun
moménto
en
fuestro
caco;
pues
solo
prueban
,
que
no
es
trage
Necesario
para
vivir,
tener
salud
y
poblar,
en
lo
que
estamos
conveni-
dos;
pues
no
es
ese
muestro
propósi-
to,
sino
á
lo
que
se
dirigen
nuestras
reflexiones.
¿Pero,
y
que
faltan
en
algunas
sus
equivalentes?
Digánlo
las
Americanas
con
sus
apretadores,
y
TO
menos
estrechos
que
los
de
lás
Hebreas
:
y
en.dounde
no
los
hay
es
porque
la
costumbre
todo
lo
domina
das
todo
se
acomoda.
El
que
está
echo
á
andará
pie
descalzo
por
las
espirtas
la
fuerza
de
su
hábito
le
hace
no
sentir
ya
aquellas
;
y
er
tin
es
tan
imposible
el
que
admitan
algunos
paises
y
gentes
las
Cotillas.
¿omo
el
que
dexen
de
visarlas
las
que
las
ma-
nejan.
282
;
|
por
lo
glutinoso
del
sedimento
que.
contiene,
como
previno
Hipócrates,
'
(a)
y
aun
quiere
el
citado
Pilling,
que
para
conseguir
mas
seguro
cono-'
cimiento,
se
ponga
una
porcion
del
contenido
en
agua
hirviendo,
y
si
se
coagula
y
forma
una
corteza
gelati-
nosa,
es
para
él
una
prueba
decisiva:
de
ser
pituitoso
el
excreto.
De
la
ori-
na
blanca
produéto
de
la
materia
se-
minal
se
remite
el
A.
al
tom.
Y.
de
Memorias
Academicas
de
esta
So-
ciedad.
7.
Hay,
continúa,
otra
especie
de
orina
blanca,
y
es
la
que
comun-
mente
se
nota
en
la
declinación
de
las
fiebres.
La
inspeccion
de
ésta
debe
ser
estando
fria,
y
se
observa
que
subiendo
el
sedimento
en
dimli-
nucion
figúra
un
pirámide.
Las
par-
tecillas
se
ven
disgregadas,
y
su
se
tuación
es
segun
el
peso
de
cada
una-
Ellas
son
transparentes
,
pero
de
to-
das
juntas
resulta
un
cuerpo
con
alguna
opacidad.
A
sb“
e
A
A
A
OS
(a)
Hip.
de
intern.
afeót.
283
$.
Se
lamenta
cl
A.
de
que
no
se
haya
hecho
la
indagacion
de
esta
ori-
na
para
conocer
su
carácter
del
mis-
mo
modo
,
que
desde
Hipócrates
acá
se
ha
examinado
la
naturaleza,
de
la
calcárea,
cretácea,
8zc.
sien-
do
así,
que
es
tan
útil
y
necesario
sua
conocimiento.
Que
el
sedimento
blanco
sea
señal
de
coccion
de
la
materia
que
causa
la
calentura
es
un
Juicio
muy
superficial,
é
insubsisten-
te,
como
lo
ha
manifestado
Haen
(a)
á:
quien
sigue
Gorter
(b)
inclinando
4
que
muchas
veces
aquel
sedimento
es
de
idea
purulenta.
9.
Finalmente,
si
fria
la
orina
pierde
su
blancura
,
quedando
clara
y
transparente
en
la
parte
superior,
Y
el
fondo
que
forma
no
presenta
alguna
de
las
señales
referidas
,
por!
ser
grave
sin
union
ni
fetor,
y
con
alguna
semejanza
de
materia
árida,
Juzga
el
(A.
prudentemente
ser
el
Contenido
calcáreo
térreo,
gípsco,
*
"de
Dimasmocmaiino
>
(a)
Haen
tom.
l.
pag.
102,
(b)
Gort.
log.
cir,
284
Ó
cretáceo
3
haciendo
separar
para
ello
la
porcion
serosa
de
la
orina
,
y
consumiendo
la
humedad
por
medio
del
fuego.
0
-
10.
En
la
segunda
parte
trata
el
Autor
de
la
indicacion
de
la
orina
blanca
en
las
enfermedades
,
tanto
agudas
como
crónicas
;
y
despues
de
referir
la
estimación
que
hacia
Hipó-
crates
de
un
prognóstico
bien
funda=
do;
(a)
y
tambien
de
formar
un
pa-
rangon
con
el
otro
Hipócrates
de
nuestros
tiempos
el
Dr.
Solano
de
Luque,
se
introduce
hablando
de
la
indicacion
de
aquella
orina
blanca:
cuyo
sedimento
es
la
materia
semi-
nal.
Si
ésta
sucede
en
un
sugeto
ro-
busto
,
bien
acomplexionado
,
y
con
calentura
aguda
indica
sideracion
Ó
perlesía
en
los
vasos
espermáticos
,
Ó
acritud
en
la
materia
seminal:
Si
la
eyaculacion
es
insensible,
indica:
si-
deracion
,
si
sensible
y
con
deleite,
acrimonia
:
siendo
mucha
la
evacua=
cion
en
el
principio
ó
aumento
d2
la
enfer-
€_FRFRP-_—_—e———
e
a
e
A
CA»
A
a
a
(a)
Hipocrat.
lib.
prenot.
pag.
617.
285
enfermedad
,
es
mal
síntoma
;
pero
si.es
corta
la
evacuación,
y
sucede
en
el
término
de
ella
indica
lo
con-
trario.
Si
dicha
evacuacion
seminal
acontece
en
las
enfermedades
cróni-
cas,
indica
mucha
floxedad
en
los
vasos
espermáticos
,
y
el
prognóstico
es
fatal
conforme
á
la
doctrina
de
Hipócrates
,
y
de
Mr.
Tisot.
(a)
11.
La'orina
blanca,
cuyo
sedi-
mento
es
quiloso
generalmente
indi-
ca
un
vicio
en
la
primera
region
for-
mándose
un
quilo
crudo
,
é
imper-
feto
por
defecto
de
alguna
de
aque-
llas
partes
que
red
á
la
coc-
cion
de
los
alimentos.
Produce
con»
suncion
de
partes,postracion
de
fuer-
zas,
c.
y
entre
otras
observacio-
nes
propias,
refiere
el
Autor
una
en
un
joven
obstruido
y
con
calen-
tura
aguda,
cuya
orina
blanca
pa-
recia
una
porcion
de
leche:
le
pro-
Nosticó
la
muerte,
y
en
breve
tiem-
“po
sucedió.
Esto
lo
confirma
con
observaciones
prácticas
del
citado
Pilling.
e
La
as
.
OA
e
E
7,
AAA.
AA
A,
(2)
Tisor:
lib,
del
ononism.
200
€
12.
«La
orina
blanca
cuyo
sedis
mento
es
purulento
indica
gencral-
mente
ulceracion
ya
en:
los
riñones;
uréteres
y
vexiga,
ya
en
alguna
otra
parte
distante
,
y
por
metástasis
conducido
á
las
dichas.
Hipócrates
da
bastante
instruccion
para
el
cono:
cimiento
de
la
formacion
del
pobre,
y
parte
en
donde
se
coloca.
(a)
Cita
tambien
el
A.
4
Juan
de
Gorter
y
Boheraave
con
relacion
4-
algunos
casos
raros
que
observaron
,
sobre
la
libertad
de
algunos
empiemáticos,
y
otros
enfermos
que
badecian
abce:
sos
en
diversas
partes
de
su
cuerpo.
13.
La
orina
blanca
pituitosa
y
abundante
,
es
útil
en
la
apoplexía,
himbago
,
murmullos
de
vientre
,
Y
cachéxia.
:
Suele
tambien
la.
pituita
evacuarse
por
metástasis
,
dexando
la
parte
que
ocupa
,
y
libertando
al
enfermo
de
su
accidente.
Así
lo:
ob-
servó
Hofman
en.
un
afe“to
hemot-
roidal
pituicoso.
(b)
Pero.
parte
de
lO
expues-
ad
a
(a)
Hip.
lib.
4..Aphor.
Sent..25.
e.
(b)
Hofm.
tom,
4-;pag.
a83.
)
gn
expuesto
dice
el
A.
significa
la
orina
blanca
sedimentosa
,
que
gencral.
mente
indica
el
estado
de
la
enferme-
dad
y
la
mayor
Ó
menor
coccion
del
humor
viciado
:
se
funda
en
la
misma
doctrina
de
Hipócrates
:
Las
excre-
ciones,
dice,
“*
quanto
mas
inimedia»
»
tas
4
sus
principios
se
presentan,
»
Otro
tanto
son
mas
útiles
,
(a)
y
en
»
€l
de
epidemias:
si
viniere
la
orina
s)
blanca
y
crasa
al
quarto
dia
en
las
»,
calenturas
laboriosas
es
útil
,
como
»»
le
fueá
Arquígenes.
(b)
Continúa
el
A.
hablando
de
la:
division
é
indi-
cacion
particular
del
presente
sedi-
mento
:
el
leve
aunque
blanco,
no
es
bueno,
respecto
del:
craso
5
pero
si
éste
es
demasiadamente
tal
,
no
es
bueno
¿
porque
el
sedimento.
debe
ser:blanco
,
moderadamente
grave
é
1gual.
(Cc)...
ná
|
Lo
4
Antes.
de
presentarnos.
la
“Indicación
de
la
orina
blanca
térrea,
ER
cal.
a
e
(a
)
Hipocrat.
lib,
1.
-Apb.
Sent.
2
(b)
Hip.
Epid.
Secc.
4.
?
(e)
Hyp.
variis
in
locis.
e:
|
calcárea,
82c,
dice
que
dicha
orina
no
ha
sido
solamente
conocida
en”
nuestros
tiempos;
por
haber
tambien.
tratado
de
ella
Hipócrates
en
varios
libros,
aunque
con
distintos
nom-'
bres,
á
saber,
arenosa,
tofosa,
Sic.
Que
la
orina
cretácea
es
una
matería
calculosa
;
y
ésta
segun
el:
parecer
de
Boheraave,
Vanswieten',
Mead,'
y
Home,
es
el
principio
térreo
de
las
partes
del
cuerpo,
que
por”
la
accion
de
la
vida
diariamente
se
separa.
| |
s
15.
Juan
Pilling
se
inclina
á
que
la
materia
cretácea
es
producto
de
los
alimentos
,
con
alguna
porcion-
cilla
térrea
del
viviente,
y'cantida
proporcionada
del
humor
viscoso,
fundado
en
una
operación
“química
que
hizo
en
la
orina
cretácea'
contl-
=nuada,
sin
mayor
incomodidad
del
pos
El
A.
aunque'indeciso
ed
as
antecedentes
opiniones
dice,
qué
pueden
los
huesos
perder
su
dureza,
si
se
llegan
á
privar
de
su
parte
tér-
rea:
hace
mencion
de
algunas
obser-
vaciones
hechas
por
Mr.
Moran
Y
al
Harta
TA
pe
-.
209
Herisan
;
y
de
ellas
junto
con
otras
que
él
comunicó
4'la
Sociedad,
:so-
bre
la
variedad
del
cólóor
dé
los
hue-
sos
por
medio
de
los
alimentos
,
in-
fiere
la
pérdida
y
reposicion
diaria
del
principio
térreo
de
éllos.
Esta
materia
á
veces
por
su
sutileza
no
se
ve
en
los
excretos
:
si
se
introduce
en
los
estambres
nérveos,
causa
dolo:
res
graves,
y
por
lo
comun
se
sen-
sibiliza
en
la
orina
;
y
uniéndose
di-
Chas:
particulas
forman
la
materia
Cretácea.
Ente
ENTE
16...
Fundado
el
A.
en
dos
seria
tencias
que
trac
Hipócrates
en
el
li-
bro
de
las
predicciones,
dice,
que
el
Príncipe
Coo'conoció
claramente
las
orinas
térreas
,
las
que
unas
veces
indican
dolores.
y
otras
su
resolu
cion
5
-segun-la
mayor
ó
nienor
can-
tidad
de
la
materia
térrea
y
estado
de
la
enfermedad;
-ccomo*tambiern
se
infiere
de
Juan
Gorter
iz
y
de
algu-
nas
observaciones
que
trae
la
Histo“
Na
delas
Memorias”
de
la
Academia
Parisiense
,
env
el:
año
de"y747.
:
Si
Acaso
la
evacuacion
facrecabitdantez
Y
290
y
2
enfermo.
se
debilitare
,
¿indica
que
no
se
hace
la
reposicion
corres.
pondiente,
como!
acontece
.en
los
raquíticos.
|
MIERCOLES
19.
LECCION
QUIRURGICA:
QUANDO,
Y
DE
QUE
MODO
|
se
ha
de
hacer
la
extraccion
del
feto
en
una
muger,
que
murió
repentinamente.
POR
D.
JUAN
BAUTISTA
MATONÍ,
Socio
Cirujano
del
Número.:
X.
+
Religion
Católicas
aquel
incontrastable-
ba-
luarte
de
la:fe
,
4
quien
no
ha
pod!
do,
ni
podrá
jamas
derribar
la-infef*
nal
caterva
de
tantos
sectarios
cof
sus
plumas,
no
solo
procura
el
he
q
É
esp
El
4
:
291
espiritual
dé
sus
amados
hijos,
sino
_€s
que
no.sosiega
hasta
proporcionar
los
medios
para
ver
si
consigue
el
que
gozen,
tan
alta
dicha
los
que:
estan
para
serlo.
|
2.2.
Los
fetos
,
aquellas
criaturás
racionales
sepultadas
aun
en
el
huma
no
sepulcro
del
vientre
de
una
Ma-
dre
,
aquellos,
que
no
gozan
todavia
de
la
luz
del
dia,
son
tambien
el
Objeto
de
sus
piadosas
atenciones,
á
fin
de
que
una
desgraciada
casualidad,
Ó
bárbara
malicia
no
les
prive
de
aquel
beneficio
incomparable,
que
los
renace
á
la
gracia
,
que
es
la
última,
y
mayor
felicidad
del
humano
vivien-
te.
Tal
es
el
asunto
de
esta
Memoria
en
el
caso
de
fallecer
una
madre
sú-
bita
é
intempestivamente
,
y
que
Conserva
en
sus
entrañas
un
fruto
Tacional,
á
fin
de
practicar
pronta-
mente
su
extraccion
,
el
guándo,
y
como.
|
|
|
3-
La
Cirugía,
dice
el
A.
tiene
en
sí
los
medios
de
este:
socorro
,:
su-
pliendo
con
una
operacion
artificial
el
negado
nacimiento
de.
un
feto
y
298
j
|
en
tan
debido
exámen
,
y
atropellan=
do
todos
los
respetos
entrar
desde
luego
que
se
presentan
las
comunes
señales
de
muerte”,
cuchillo
en'mano,
4
executar
una
operacion
tan
cruel
y
sangrienta,
'aunque
bien.
operada,
podía
esperarse
mas
seguro
el
triunfo
de
salvar
un:feto
para
el
logro
de
lo
quese
pretende:
¿pero
que
poco
dis-
taria
“este
inhumano
sacrificio
del
bárbaro
instituto
de
aquellos,
que
aun
no
muerta
la
madre,
bien
que
en
sus
últimos
alientos
,
hacian
su
vientre
el
teatro
mas
funesto
de
una
horrorosa
carniceria?
(a)
Olvídese:
tan
triste
objeto
y
tirana
condutta,
y
'exáminese
quanto
sea
posible
,
y
ebarte
enseñe,
si
con
efeíto
espiró.
la
madre
para
no
sacrificar
ántes
4
esta,
que
lograr
entre
muchas
dudas
la
vida
de
su
hijo.
13.
La
intempestiva
muerte
de
alguno,
aunque
las
mas
veces
iano-
rando
su
causa
,
y
en
que
se
deben
practicar
algunos
“remedios
,
aan
ay
J
AAA
a
O
e
e
(2)
Vansvviot.
de
Part.
dificil.
|
299
hay
duda
de
su
certeza
;
4
onada
mas:
£xecuta.,.
que
á
ponerlos
medios
por:
sI
Vive
y
para
conservar
su
vida:
mas:
en
una
embárazada,
en
que
por
una»
Parte
estrecha
la
execución:
de
una.
Pronta
,
pero
decisiva
operacion
,
de.
ún
golpe
mortal
por
lo
comun
;
Por
otra
“son
tan
falibles
las
señales
de
su
muerte
,
si
estas
nos
engañan
Podrá
recompensar
+el
hallazgo:
del
loto,
aunque
vivo,
la
trágica
suerte
€
su
madre
,
que
perece
tan
ino-
Cénte
como
desgraciadamente?
'
14.
Ya
no
se
trata
del
modo
de
Conocer
aquella
que
falleció
de
una.
enfermedad
crónica:ó
agudísima
;
y
Que
se:conoce
y'
pronostica
su
fatal.
término;
no
de
á
quien
una
caída,
g0lpe
,”
herida
,
ó
hemorragia
de..
3uyo
mortales” acabaron:
su
vida
ni.
Ménos
de
Jas
que
pasado
algun
tien,
Po
la
putrefacción,
el:
mal
ólor
cla.
Maldad
extrema,
cla
rigidoz
,
«Gre...
nOs
aseguran
con
evidencia
que.
son
Cadáveres.
“Aquella
sola
yque
espiró,
“úbitamente:,
y
executa:con
pronti-..
tad
la
Operacion:
expuesta,
conocer:
por
.
gan
|
por
las
señales
que
se
presentan
si
es!
capaz
de
esta
por
la
seguridad
de
su
muerte
es
el
asunto
de
esta
Memorias.
como
lo
es
de
la
mayor
atencion.
.3
1:15.
Nome
parece,
dice
el
A.
,»-cosa
fácil
el
sentar
las
señales,
que:
,)
distingan-
decisivamente.
en
una
27
MIgar
preñada
acometida
de
ur
¿y
accidente
repentino
,
si-es
.Ó
no
,y
Cierta
su
muerte.
Mons.
Luis,
uno:
y
de
los
mejores
práíticos
de
nuestro:
y
tiempo
,
ha
hecho
ver
que
ni
el
,,
mal
olor,
ni
aun
la
putrefaccion:
,y
¿ran
signos
característicos
de
aque-
,y
lla,
yy
nos
presenta
otros.
como:
,y
mas
seguros
,
de
los
quales
he
ele-:
,y
gido
por
la
brevedad
los
siguientes.
,,
Tales
son,
la
marchitez
de
los
0j05,'
falta
de
diafancidad
en
su:
córnea
,y
transparentes,
mutacion
del.
colo£.
,,
del
rostro
en
pálido
,.
cetrino.,
Y
,¿Aplomado
,
frigidaz
delos
miem-:
,,
bros,
y
'su
inflexibilidad
ántes
que
,
el
cuerpo
pierda
sú
calor,
0J0%
,,
Abiertos,
y
:si
se
cierran
se
buelvel)
,,
abrir
5
siendo
de
todos
estos
sig”.
nos
el
que
mas
caraíteriza
la
mua
|
A
JOY
la
falta
de
transparencia
en
la
OR
Siempre
se
nota
esta
al
tiempo
de
la
agonía,
en
cuyo
estado
pierden
los
ojos
su
brillantez
y
color
natural,
que
es
lo
que
el
vulgo
entiende,
y
llama
tener
la
vista
quebrada
5;
pues
los
que
miran
no
ven
ya:
su
imágen
en
la
pupila,
como
se
presenta
en
los
ojos
de
un
viviente.
16.
La
falta
de
respiracion,
nin=
gun
movimiento
de
corazon
y
arte-
Has,
frialdad
de
extremos,
ninguna
sensacion
,
ni
movimiento
á
la:
apli-
Cacion
del
fuego,
como
apunta
Vanswieten
contribuyen
no
poco
-
Para
que
juntos
todos
den
un.
funda-
mento
sólido
,
y
certeza
moral
4
Procederen
conciencia,
y
usar
del
arte,
17.
Pretenden
algunos
ser
inútil
£sta
operacion
en
algunos
casos
,
em
Que
suponen
ya
como
necesaria
la
Muerte
del
feto
ántes,
Ó
como
efec-
to
de
la
de
la
madre;
pero
como'en
1
muerte.
de
aquel
puede
haber
tan-
tas
dudas
como
en
la
de
ésta,
y
mu-
Cho
mas
quando
no
hay
tal
eesióA
02
e
de
que
lá
muerte
de
la
madre
infera
la
del
feto,
nos
vemos
obligados
4
no
omitirla
pues
la
misma
duda
nos-
estrecha
4
practicarla.
|
18.
Como
nada
hay
mas
arduo,
y
dificil
en
la
práctica,
dice
Gofei,
(a)
que
distinguir
el
estado
del
feto
en
el
útero
si
muy
débil
,.
si
muerto
,
en
que
es
la
diferencia
tan
poca,
nos
ves
mos
en
la
precision
de
inquirir
pol
sus
señales
si
con
efeéto
aquel
está
vivo
Ó
muerto.
El
mismo
Autot;
con
otros
muchos,
como.
Langio,
Doleo
,
y
Sennerto,
señalan
las
que
bastan:
para
hacer
un
juicio,
qué
pueda
asegurar
la
conciencia;
en
esté.
caso
constándonos
por
sus
señales
,
Y
otras
noticias
seguras
la.
muerte
de
aquel,
claro
es
que
no
debe
permi.
tirse
tal
operacion:
mas
faltando
aquellas,
no
siendo
bastante
pruebi
para
la
enfermedad
,.ó:
muerte
de
feto
,
el
solo
motivo
de
que
la
madr*
haya
padecido,
aun
gravemente,
Y
aun
muerto,
como
se.
dixo,::nund
|
105
¿En
(a)
Gof.
de
generat.
fetus.
pag.
119
A
e
A
4,
se
debe
abandonar
la
operacion
citas
da;
en
cuyo:convencimiento.
presen»
ta
el
A.
una
observacion
de
una
Se-
hora,
que
en
el
séptimo
mes
de
su
embarazo
tuvo
ut
dolor
agudo
pleu-
títico,
calentura,
tos
violenta
,
Kc,
para
cuyo
alivio
sufrió
las
evacuacio-
nes
de
sangre,
y
demas!
remedios
correspondientes
;
sanó
en
fin,
con-
valeció
,
y
parió
á
su
tiempo
un
niño
sano
y
robusto.
Si
ésta
pues
hubiera
perecido,
como
otras
muchas,
¿en
que
se
fundaria
el
juicio
dela
muerte
de
la
prole,
quando
vemos
que
en
este
caso,
y
en
otros
muchos
como
este
no
dan
los
fetos
señales
de
pade-
cer
como
sus
madres?
Con
efecto,
así
sucede
en
las
que
enferman,
Ó
mue-
ren
graduándose
,
¡y
terminando
con
Su
muerte
la
enfermedad
,
y
hay
mas
razon
de
dudar
de
la
muerte
del
feto
en
las
que
perecen
súbitamente.
“19.
Talesson
á
nuestro
intento
la
muger
que
cayó
al
agua;
y
sacan
ahogada,
la
que
se
sofocó
á
violen=
cia
del
humo,
ó
vapor
pestilente
,
la
herida
y
muerta
al
impulso
del
rayo,
0
0.
¿Héiol
herida
cruel,
casual
ó
vio:
lenta.
¿Pero
y
que3
podrá
salvar
4
los
de
aquel
partido
su
módo
de
pen-
sar,
y
asegurar
su
conciencia
á
vista
de
los
constantes
sucesos
que
justi-
fican
lo
contrario?
Véanse
los
sí
guientes.
de
20.
El
dia
tres
de
Septiembre
«de
1748
,
una
muger
de
Monte-
Real,
Sobrina
'de
la
sirviente:
de
.
Cangia
Mila,
Autor
de
toda.fe,
y
de
igual
mérito,
pasaba
de
dicho
Pueblo
á
la
Ciudad
de
Palermo
con
otra
compa-
hera
5
una
grande
tormenta
la
cogió.
en
un
escampado
llamado
Bocadilol-
co,
y
fue
acometida
de
un
rayo
que
le:
quitó
la
vida
en
un
instante.
Lue-
go
que
supieron
esta
desgracia
mane
daron
un
Cirujano
para
executar:
la
seccion
Cesárea
,
sabiendo
estaba
embarazada:
en
estas
diligencias:
sé
pasaron
mas
de
dos
horas
y
media
de
tiempo
,
“Ántes
que
se:
praéticase
l
“operacion
5
sin
embargo
:se
hizo:;:
$
halló
el
feto
vivo
,
y.
bautizó.
(a)
¿2
(a)
-Cang-
Mil,
'Embriol:'
Sagr.
lib.-2*
“cap.
1.
pag»
86.
-
s
al
305
Por
los
años
de
1737,
caminaba
una
muger
natural
de
Secilla
con
su
ma-
rido',
quien
le
dió
varias
puñaladas
en
el
pecho
y
vientre
y
mató
inhu-
manamente.
La
infeliz
estaba
preña-
da,
y
fue
abierta
48
horas
despues,
de
órden
de
la
Jasticia,
y
se
halló
un
niño
herido
en
un
pie,
pero
vivo,
y
espiró
un
quarto
de
hora
despues.
21.
Estas
historias
nos
traen
á
la
memoria
las
que
ha
ofrecido
la
Espa-
na,
como
consta
de
sus
anales
con
el
Rey
de
Navarra
Don
Sancho,
cuya
Madre
Doña
Urraca
estando
preña-
da,
herida
en
el
útero,
y.
muerta
por
los
Sarracenos,
fue
abandonada
de
los
suyos.
En
este
estado
llegando
el
célebre
Guevara
advirtió,
que
por
la
herida
salia
una
mano
,
que
el
feto
habia
sacado,
como
pidiendo
socor-
YO
;
entónces
el
magnánimo
Caballe-
YO
sacó
su
espada
dilató
la
herida,
y
Extraxo
el
infante
que
crió.
oculta=
Miente
,
hasta
que
llegado
el
tiempo
pralicó
el
suceso,
y
aclamaron
por
Mncipe.
De
cuyo
honroso
latroci-
hilo
viene,
dice
Rodrigo
de
CET
;
|
+
la
206
la
ilustre
familia
en
España
de
los
Ladrones
de
Guevára.
(a)
22.
Si
se
desea
4
mas
largo
tiem-
-
po
de
muerta,
el
maravilloso
suceso
de
S.
Ramon
Nonnato
nos
dice,
que
despues
de
tres
dias
de
estarlo
su
ma-
dre,
fue
sacado
de
su
vientre
á
ins-
tancias,
y
por
la
mano
de
un
piado-
so
Vizconde:
sin
que
el
que
fuese
santo
despues
el
extraido
sea
argu-
mento
bastante
4
probar
ser
aquel
hecho
milagroso
,
quando
de
estos
exemplares
nos
refieren
varios
los
Autores
no
solo
de
los
presentados
por
la
Seccion
Cesárea
sí
tambien
nacidos
por
ellos
mismos
pasadas
algunas
horas
y
aun
dias.
Véalos
el
curioso
en
Bartolino,
Valerio
Maxi-
mo
,
Fabricio
Hildano
y
otros.
Cau-
tela
que
se
debe
tener
presente
para
no
acelerar
á
las
que
mueren
en
esté
estado,
sin
el
debido
exámen
,
su
entierro.
23.
No
nos
detendremos
en
exá-
minar
en
que
tiempo
del
embarazO
(
se
a
a
a
e
(a)
Cast.
lib.
4.
cap.
3.
de
morb.,
mulicks
E
TN
se
puede,
ó
debe
hacer
la
operacion
insinuada.
Es
enteramente
despreciá:
ble
la
opinion
de
los
Antiguos,
cuya
atencion
en
este
caso
siendo
salvar
la
vida
corporal
del
feto,
querian
que
solo
se
executase
esta
operacion
en
los
últimos
meses
del
preñado
:
pero
la
caridad
christiana
que
tiene
otras
miras
mas
loables,
como
supone
ya
el
feto
con
alma,
sea
desde
el
mo-
mento
de
su
concepcion
,
Ó
algo
des-
pues
en
que
no
nos
detenemos,
estre-
cha
4
que
en
qualquier
mes
de
su
embarazo
que
muera
la
madre,
esta-
mos
obligados
á
praéticar
aquella.
De
todos
estos,
principios
infiere
el
“Az
que
en
qualquiera
preñada
muerta
súbitamente
por
qualquier
causa
qué
sea,
no
se
debe
omitir
la
operacion
Cesárea:
de
modo
que
si
se
omite,
O
difiere
sin
justa
causa,
dice
Bou=
dewins
(a)
citando
al
Padre
Ray-
naud
,
peca
mortalmente
el
Profesor,
Porque
.es
causa
de
privar
quizá
á
ein
aquella
A
(a)
Boud.
Ventil.
Med.
Tbeol.
part.
2%
quest,
20,
fol.
415,
:
1
pls
y
versiones
,
los
manuenses
pof
lo
comun
poco
instruidos
,
los
impre-
sores
por
sus
equivocaciones
,
alte»
rando
sus
obras,
dan
ocasion
á
otros
para
esta
disputa
,
y
defender
que
acaso
no
serán
tantos
,
como
los
supuestos.
'
2.
No
obstante
el
A.
de
este
Dis-
curso
4
pluralidad
de
votos,
se
incli-
na
á
que
los
libros
de
las
prediccio-
nes
son
á
lo
ménos
dudosos:
y
con
este
reccio
pasa
á
discurrir
sobre
el
verso
21.
del
1.
libro
de
las
dichas,
que
es
su
asunto.
Dice
el
texto:
Qué
larga,
violenta,
multa
,
ex
naribus
Jfluxerint
y»
aliquando
ad
convulsiones
adducunt
,
vene
sectio
solvit.
Y
supo”
niendo
,:
que
aquí
solo
se
habla
de
evacuaciones
en
general
,
traduce
así:
Aquellas
cosas
prolongadas,
vio.
lentas
y
abundantes
que
fluyeren
pol
las
narices
,
alguna
vez
ocasional
convulsiones
5
pero
Ja
sangría
148
cura:
7
35%
3.»
Esta
sentencia
tiene
dos
pas
tes.
Patológica
la
primera
,
y
Teraz
péntica
la
'segunda
:
y
¡aunque
el
tex”
to
SEN
tohabla
en
general
de
las
evacuacio-
hes,
en
que
puede
«entenderse
de
qualquier
humor,
supone
el
Autor,
que
solo
se
debe
juzgar:
de
las
dela
sangre,
sin
embargo
que
no
está
especificado
con
la
distincion
que
en,
el
Aforismo
zo.
del
libro.
6.
dedu-.
Ciéndolo
del
contenido
,
Órden
y.
coordinacion
de:
las
sentencias
antes
cedentes,
en
«que
se
trata
de
fuxos
sangiíneos-,
como:
los
hemorroidales,
menstruales
y
hemorragias
,
é
igual-
mente-
ordenando.
la
evacuacion
de:
Sangre
como
remedio;
bien
que
no:
apunta
ni
el
tiempo,
ni
aquellas
cir»
cunstancias
esenciales
en
el
caso.,
4:
Como
el
dicho
fluxo
puede
considerarse
como
morbo
esencial,
Ó
accidental
y
crítico,
«el
A.
inclina,
Y
aun
resuelve,
que
aquí
se
debe,
entender
del
esencial,
«respeíto
de
que
se
intenta:con
la:sangría
su
alivios.
lo
que
no:tiene
lugar
en
el
crítico,
Ó:
A
lo
ménos',
no
es-este
el
espíritu
de.
A
sentencia:
bien,
«que
tanto
en,
el
Uno:
como
en
el
otro
caso
.reprueba
a
sangría,
salvando
siempre
la
autos,
se
ridad
316
E
ridad
y
mérito
del
Principe
;
supo-
niendo
,
ó
que
se
debe
entender
el
texto
en
otro
sentido,
ó
declararlo
desde
luego
por
intruso
y
falso.
5.
'
Varios
son
los
lugares
en
que
dexa
sentado
Hipócrates,
que
á
una
evacuación
copiosa
de
sangre
se
suele
seguir
convulsiop.
El
Aforismo
3.
del
libro
5.
y
el
9.
del
7.
lo
confirman.
No
ves
dificil
encontrar
la
razon
de
esto,
ni
de
las
que
sobrevienen
á
otras
enfermedades,
siempre
que
de-
bilitado
el
sugeto
por
la
pérdida
de
las
partes
balsámicas
y
espirituosas
se
exaltan
las
salinas.y
picantes
,
las
qua-
les
punzándo
el
sistema
membranoso,
Ó
nervioso
ocasionan
ansias,
tremo-
res,
palpitaciones
,
y
convulsion,
efeítos
propiamente
de
lo
que:el
Hi-
pócrates
llamó
por
inanicion,
y
que
no
menos
producen
algunas
causas
adventicias,
como
el
uso:
del:
Helé-
boro
blanco,
catárticos
fuertes:,
ve-
nenos
violentos','82c.
por
la
introml-
sión
de
partículas
acres
enel
cuerpo-
Véinse
los
Aforismos
rt.
y:14:>
de
la
secs,
5.
y
el
25.
del
lib.
7:
de
la-
genuina
inteligencia
del
texto
en
Su
primera
parte,
y
razon
para
pre-
saglar
con
fundamento,
el
que
des-
pues
de
una
copiosa
evacuación
de
sangre
se
pueda
temer
que
sobreven-
ga
la
convulsion:
y
á
este
punto
se
dirigen
todas
las
líneas
de
los
que
el
Autor
cita,
Avicena,
Deleboe-
y
orter,
|
|
6.
No
es
decir
que
siempre
se
haya
de
seguir
la
convulsion
4
los
Inanidos.
La
mayor
parte
de.
ellos
Mueren
de
otros
accidentes,
Ó
de
su
Propia
enfermedad
sin:
morir
convul-
Sos.
¡Quantos
extenuados,
y
consun-
tos
de
una
tabes!
¡Quantos
por
una
fiebre
colicuativa!
ya
de
una
diarrea
esencial
cumplen
su
término
sin
aca,
ar
convelidos!
Siendo
el
motivo,
Que
no
teniendo
el
estado
de
sus
hu-
Mores
aquel
punto:
de
acritud
tal,
Que
ocasione
la
irritacion
suficiente
Para
que
como
causa
formal
é
inme-
lata
excite
la
convulsion
,
faltando
sta,
faltará
lo
convulsivo.
0
7».
Para
acercarse
á
conocer
quie
nes
son
los
que
estan
mas
expuestos
4
odo
pade»
318
E
:
padecer
estos:
fluxos
de
sangre
se
hace
preciso
recurrir
á
la
fuente
de
las
máximas
médicas.
El
Hipócrates
en
la
Seccion
tercera
de
sus
A
foris-
mos
,
despues
de
haber
tratado
de
las
enfermedades
que
corresponden
á
los
tiempos
y
estaciones
del
año,
habla
de
las
que
pertenecen
á
las
edades
desde
la
niñez
á
la
varonil,
y
entre
otras
que
asaltan
á
éstos
,:
señala
las
hemorragias,
Ó
fluxos
de
sangre
pof
las
narices.
La
abundancia
de
sus
lí:
quidos,
robustez
de
sus
sólidos
,
mo-
vimiento
y
mayor
.exercicio
de
sus
cuerpos
,'
pasiones
del
ánimo,
y
all-
mentos
mas
cuantiosos
acaso
podrán
contribuir
4
esta
propension..
Sea
lo
que
fuere,
estas
evacuaciones
se
oca
sionan
por
lo
general,
ó
del
rompr
miento
del
vaso,
su
dilatacion
0
abertura,
y
no
ménos
por.su
ero”
sion
,
siendo
en
algunas
ocasiones
tal
favorables
,
como
nos
lo
«dicta
14
experiencia,
y
es
comun
en
todos
los
Autores.
ud
¿DA
8.
Hipócrates
en
el
libro
2.
de
la5
Epidemias
vers.
8,
dice
que
el
100
ts
O
de'sañgre
por
narices,
si
es
largo:
vence
muchos
males,
y
preserva
de
los
graves
,
viniendo
en
tiempo
y
con
abundancia.
Es
singular
4
este
Próposito
el
caso
de
Vanswieten
(a)
de
aquel
jóven
con
sello
de
tísis
he-
reditaria
,
que
á
beneficio
de
la
san-
gre
arrojada
por
narices
diariamente
desde
la
Primavera
al
Estío
se
con-
servó
sano:
pero
cesando
aquella
4
los
veinte
y
cinco
años,
empezó
á
ases:
del
pecho
y
deponerla
por
a
boca,
sin
que
con
las
sangrías
,
nt
Otros
remedios
lograse
alivio
,
hasta
Que
volviendo
por
sí
la
antigua
he=
morragia
,
consiguió
su
curación.
—!
9.
Estas,
y
otras
mucbas
cbser=
Vaciones
nos
aseguran
quan
favoras
les
son
estas
evacuaciones
para
rez
-
Mediar
unos,
y
precaver
otros
mor-
05:
y
con
quanta
cautela
debe
pro-
Ceder
el
Médico
en
cohibirlas
sin
tiempo
y
sin
necesidad
,
por
mas
Que
clamen
los
pacientes
é
inmedia-
tos
pánicamente
atemorizados
á
la
|
vista
-
A
PP
e
a
a
ed,
(a).
Vansvviete
¡a
Boerh.
Aphor.
1198»
20
de
de
un
fluxo
abundante
y
san-
griento.
Instancias
y
respetos
,
qué
perjudican
por
la
ignorancia
de
los
unos
y
ciega
obediencia
de
los
otros.
Ya
lo
previno
el
sabio
Anciano
aun
de
los
detenidos
por
error
de
la
na-,
turaleza
,
ya
tocándose
de
Alferecías
aquellos,
en
quienes
era
costumbre
=verterla
,
si
ésta
le
falta,
ó:
ya
en
fuerza
del
arte
siguiendose
una
con-
yulsion.
(a)
10.
Esta
última
sentencia,
que
es
casi
identica
con
la
del
Texto
en
question
la
adopta
el
Vanswieten
(b)
para
explicar
éste
en.
sentido
genul-
no
y
admisible:
es
decir
,
que
como
en
el
Verso
citado
de
las
Coacas
se
supone
,
que
la
evacuacion.
abun:
dante
ha
de
ser
violentamente
dete-
bida,
per
vim
supressa.,
y
esta
expre:
sion
falta
en
el
verso
21.
de
las
Pre-
dicciones
,
es
preciso
suponerla
en
él
para
que
corra
sin
.contradiccioN
la
sentencia.
Si
esto
fuese
así:
nada
habria.
PPP
A
o
A
(a)
Hifoc.
lib.
1.
Predié.
Id.
de
Coit
Piarot.
(b)
Vansvv,
io
Apb.
743
921
habria
en
que
detenernos
en
nuestro
asunto:
pero
coma
la
pregunta
es
sobre
lo
literal
del
Texto,
es
fuerza
que
se
reflexione
de
otro
modo:
11,
Ello
es,
quetoda
la
dificul-
tad
consiste
én
como
se
ha
de
socor-
rer
una.
convulsión
con
la
sangría;
sue
Poniendo
«que
:aquella'
fue
produéto
de
una
larga;
violénta',
y
abundanz
te,
evacuacion:
de
sangre:
pofque
si
ella
fue
efécto.
de
la
pérdida
de
este
líquido
;
y
con
el
de'sus
bálsamos
y
espíritus;
dexando
en
libertad:
los
humores
que
embotaba
y
corregia;
y
de
aquí
la
irritacion
convulsiva,'
y
á
los
pacientes
inanidos
y
débiles,
la
evacuacion
artificial
de
sangre
¿como
Podrá
dexar
de
contribuir
al
mayor
Caimieñto
y
falta
de
fuerzas?
Sin
Que
la
intencion
de
los
que
las
'pue-
dan
ordenar
como
tevulsoria
en
este
caso
tenga
lugar
5
porque
dunque
en
el
Cárion
ya
citado
del
per
vim
su
Pressa
se
manda
;.
és
porque
en
este
se
supone
,
qué
lá
convulsion
es
efec=”
to
de
la
replecion
,
de
que
tambien
habla
Hipócrates.,
y
ono:
de
la
que
,
X
viene
$22
.
wiene.
por
Inanicion,
que
es
de
la
que
se
disputa.
|
«12.
A
vista
de
unos
fundamentos
tan
poderosos:han
vacilado
todos
los
Expositores
«en
la
inteligencia
del
texto.
Galeno,
no
obstante
que
siempre
se
ha
tenido
por
tan
sangúii-
nario
,
huyendo
la
dificultad,
se
aco»
moda
á
hacer
lo
que
se
debe
en
tiem-
po;
pero
dexando
en
pie
la
duda
de
o
que
se
ha
de
practicar
conforme
á
la
sentencia.
Dice
pues,
que
en
esta
solo
se
habla
de
las
futuras
hemorra-
glas,
y
que
para
socorrerlas',
cono-
ciéndolas
por
sus
propias
señales
,
se
deben
practicar
las
sangrías.
Pero
como
el
texto
supone
no
solo
ya
la
aótualidad
del
fluxo
copioso
,
pero
aun
la
convulsion
seguida
á
el
¿como
se
ha
de
acomodar
bien
su
explica-
cion
é
inteligencia?
3:
Enla
actualidad
de
algunos
fluxos
de
sangre
por
narices
no
hay
diticultad
en
evacuarla
por
el
arte
En
la
Secc.
6.
del
lib.
6.
de
las
epide-
mias
ya
lo
dexó
escrito
Hipócrates:
pero
cuidado
que
dice:
qui
aa
Sí
rublo
3
323
húbicindi
sunt:
y
€s
comuñ
en
la
práótica
:
mas
estando
á
lás
circuñs-
tancias
del
texto
nuestro
es
muy
otto
el
estado
y
muy
diversa
la
indica-
cion,
Ó
sea
pérmiténcia:
y
aun
el
citado
Priticipe
ya
lo
ánuniciá
quáh-
do
en
cásos
ménos
executivos,
y
solo,
porque
décólores
meró
modo
sunt:
desctorifia:
parium
prodest.
(a).
14.
Entre
tantas
dudas
vaciláríté
el
A.
restielve,
que
solo
admitiendo
la
addiccion
del
pér
vin
supressa
de
Vanswieten
eti
el
texto,
Ó
la
inteli-
gencia
de
Galeno,
que
quiere
que
a
sangría
sed
piesctvativa,
y
no
cu-
tativá
en
las
circunstancias
,
que
pa-
trece
supone
el
Gánon
dé
que
se
tra-
ta,
puede
tenerse
por
genuino
dé
Hipócrates;
peto
que
sostenerlo
en
én
rigor
y
conto
stiéná,
es
absoluta=
mente
falso.
j
15.
Sigue
el
A,
proponiendo
las
ideas
mas
juiciosas
para
la
curación
de
las
hemorragias
excesivas
y
uso
de
remedios
,
con
aquellas
o
mas
un=
Grease
is
A
”
6
“o
PP
PP
o
o,
AAA
-
(a)
Id.
lib.
6.
epid.
S.
6.
O
e
acelerada
,
el
pecho
mas
compri»
mido
,
las
carnes
por
la
general
con-
sumidas
,
qualquier
movimiento
es
enoso,
marchito
el
color
de
la
cara,
as
fuerzas
cada
dia
mas
postradas,
y
de
esta
suerte
suele
venir
la
muerto
con
una
suma
tabidez.
7.
Si
el
tubérculo
se
inflama,
ade:
mas
de
los
síntomas
referidos
en
“su
primera
invasion
,
el
pulso
se
pone
ardiente
y
duro,
la
tos
mas
fuerte,
el
color
mas
graduado
,
dolor
pun-
gente
en
la
parte
donde
se
sitúa,
la
lengua
se
reseca
,
y
la
sed
incomoda.
Todos
estas
síntomas
van
tomando
aumento
al
paso
que
va
creciendo
la
inflamacion
:
Si
el
pulso
se
acelera
y
debilita,
el
calor
se
aumenta,
el
dolor
se
gradúa
cruelmente
,
la
to$
rara,
corta
y
violenta
,
y
el
pecho
sumamente
se
comprime
,
suele
di-
cha
inflamacion
terminar
en
la
muer-
te;
pera
si
al
enfermo
enmedio
de
sus
fatigas
le
sobrevienen
algunas
hor*
ripilaciones
Ó
frios
vagos
y
sin
Órden,
el
dolor
modera
su
violencia
,
la
dif-
nea
permanece
,
el
pulso
se
queda
|
acele-
gy*
acelerado
,
blando
y
endeble,
pero
mas
cargado
y
sobresalien»
te
por
la
tarde
y
por
la
noche,
es
indicio
de
que
el
tubérculo
se
Shpura.
8.
Poco
satisfecho
el
A.
en
des»
Cribir
generalmente
las
señales
que
acompañan
á
los
tubérculos
de
la
ca=
Vidad
vital,
intenta
dar
alguna
noti-
cia
para
el
conocimiento
particular
le
aquella
parte
en
donde
se
coloca
el
tubérculo.
Confiesa,
que
este
asun-
to
es
bien
dificil,
y
que
aunque
Hi-
Pócrates
dió
algunas
señales
para
el
conocimiento
de
los
tubérculos
del
Pulmon,
y
de
los
lados
del
pecha
habló
solo
aquí
de
los
inflamatorios,
como
se
infiere
del
texto:
quando
el
tubércula,
dice,
**se
forma
en
un
s»»
lado
viene
la
tos,
el
dolor,
fiebre,
m
Y
pesadez
en
la
parte.
El
dolor
a
Siempre
es
cutido
5
la
sed
vehe-
»»
mente,
y
hay
aversion
á
la
bebida
»
Faliente,
No”
puede
acostarse.
el
s»
Enfermo
sobre
el
lado
ofendida,
»»
Sino
sobre
el
sano,
y
situado
así
a
Siente
un
peso,
que
le
oprime.
La
:
EE
ed
par-
*
332
tras
y
parte
se
entumece
y
enciende,
y
»»
los
pies
se
hinchan,
(a)
9.
No
solo
se
puede
colocar
el
tubércnlo
en
los
lados
del
pecho
y
pulmon,
sino
en
la
parte
superior
y
posterior
del
diafragma
,
en
el
me-
diastino
y
pericardio
;
y
quanto
mas
crudo
y
crónico
es
el
tubérculo
tanto
mas
se
nos
oculta
su
situacion.
En
qualquiera
parte
del
pecho
que
esté,
le
acompañan
los
síntomas
referidos,
y
la
diferencia
que
regularmente
se
observa
entre
ellos
es
sin
compara-
ción
menor
quando
estan
crudos,
que
quando
estan
inflamados
;
por-
que
los
tubérculos
que
propiamente
se
llaman
críticos
linfáticos
son
indo=
lentes;
y
si
acaso
se
Observa
alguna
diferencia
,
dirigida
á
la
parte
en
donde
se
colocan
,
ésta
solamente
se
conoce
por
el
peso
que
causan,
Ó
por
la
fatiga
que
inducen
segun
la
positura
del
sugeto
que
padece,
10.
Quando
llegan
4
inflamarse
los
tubérculos
,
es
menor
la
dificul-
|
tad
(a)
Hip.
de
morb.
lib,
a.
cap.
23.
333
tad
quese
nos
propone
para
el
co-
Docimiento.
de
la
parte
afeéíta
del
pecho,
Sabemos
que
el
pulmon,
por
Ser.
una
substancia
mole
y
espongio-
$2,
quando
se
inflama
,
el
pulso
se
Pone
blando
y
ancho
;
el
dolor
oscu-
IO
y
profundo,
y
la
fatiga
ititerior
es
Cxcésiva
:
Si
se
infláma
la
pleura
el
Pulso
regularniente
es
duro-
y
tenso;
el
dolor
continuo
casi
y
pungente;
y
€l
mismo
enfermo
lo
anuncia
,
segun
la
situacion
de
su
cuerpo.
Si
el
tu-
lérculo
se
inflama:
en
lá
parte
:supe-
tior
y
posterior
del
diafragma,
el
Pulso
regularmente
es
duro
y
con-
traido
;
el
dolor
igual
coñ
el
de
la
pleura
;
se
observan
algunos
saltos
en
lOs
tendohes
,
delirios;
ansias,
fati.
gas
en
el
estomago.,
y
vómitos.
It.
Puede
tambien
el
tubérculo
infamarse
en
el
mediastino
5,
y
¿ade-
Mas
de
coñocerse
la
inflamacion.
por
as
señales
generales
.feferidas
,
se
Conoce
tambien
la
parté
que
padece;
Porque
en
el
pecho
no.
es:
el;
dolor
an
acre
como
en
lá
inflamacion
de
a
pleura
;
y
en
el
esternon
se
nota
una
334
|
di
de
fatiga
y
anxiedad
rias
bien
qué
dolor
5;
y
si
acaso
se
propaga
al
peri:
cardio
,
se
fomenta
uria
angustia
ges
neral
,
él
pulso
sumamente
pertut-
bado
,
desmayos
continuos
,
qué
vieneri
finalmienté
á
terminár
ef
una
síncope:
:
8
R:
12:
Pedfo
Salio
citado
pol
Vanswieteñ
(a)
lrablando
de
los
sín*
tomas
¿
que
acompañan
la
inflama!
cion
del
Mediástino,
dice:
“que
el
s»
los
que
la
padecieron
se
observó
¿5
Uma
gran
inquietud,
ingente
sed,
5,
respifácion
muy
freqúente
y
acele-
»)
rada,
y
en
la
region
del
mediastl*
,,
ño
un
ardor
vehenterte:
el
dolof
,
no
era
agudo
£t
la
cavidad
vital
s
Y
solo
se
notaba
hácia
el
estérnol
y
Una
gráfide
angustia.
La
tos
en
(
,,
Principio”
éra
seca,
pero
despué
a
arrojaba
únos
escufos
teñidos
5;
por
lo
comun
de
un
color
favo:
¡;
El
pulso
en
todos
como
el
de
10%
s,
Pleuríticos
,
no
obstante
que
MÓ
¿;
Habix
dolor
en
el
costado.
Si
el
tu”
!
pér?
(a)
Vans,
comm,
in
Aph.
913»
bérculo
situado
en
el
Radio
ÑO
comprime
tanto
al
enfermo,
que
le
llegue
á
sofocar,
ántes
bien
da
tre-
guas,
para
que
con
el
concuiso
de
as
causas
eficientes
se
inflame
,
los
síntomas
particulares
que
les
acom-
pañan
son
,
ardor,
dolor,
fatiga
inexplicable
en
el
corazon
,
stispen-
siones,
delirios
,
convulsiones
,
so-
cacion
,
y
síncope.
:
13
Quisiera
el
A.
completar
el
Conocimiento
de
las
partes
que
ocu-
pan
los
tubérculos
inflamados
,
si
acordes
los
Médicos
llegáran
unáni-
mes
á
formar
una
descripcion
pát-
ticular
de
la
esencia
del
tubéreulo;
de
suerte
que
pudieramos
clará
y
dis
tintamente
tratar
de
él,
como
se-
Parado
poco
mas
Ó
ménos
de
todo
tumor
arterioso
dependiente
de
la
Sangre.
De
este
modo
podria
hablar
con
mas
propiedad
de
las
señales
que
acompañan
al
tubérculo
situado
en
Qualquiera
parte
del
pecho,
espe-
Cialmente
mediastino
y
pericardio..
ARTI.
336
ARTÍCULO
VI.
MES
DE
OCTUBRE,
JUEVES
3
t.
ORACION
INAGURAL:
*
LEIDA
A
LA
SOCIEDAD
POR
su
Vice
Presidente
Don
Cristóval
Nieto
de
Piña,
Socio
Médico
del
Número
,
para
“dal
principio
á
“los
Actos
Literarios
,
siendo
su
asunto
Fisico
Político
:
eVatias
reflexione
¿sobre
las
inundaciones
del
Rio
en
Sevilla
,
sus
efectos
,
y
causas
evitables.”
-
N9,
tanto.
persuaden
las
palabras,
como
el
exem:
la:
«Aquellas
animan:,
pero
a
convence.
Tales.
son
las
miras
del
A.
de
esta
Memoria
,
4
quien.
por.
la
dignidad
de
su
empleo
correspondé
abrir
hoy
el
Teatro
Literario:
Las
á
utili-
k
La
me
A
337
utilidades
y
beneficios-que
se
siguen
al
público
de
muestras
tareas
,
y
lle-
nar
las
piadosas
intenciones
del
Sobe-
Tano
.
es.
toda
la
idea
de
su
breve
exórdio.
Con
estos
respeétos
procu-
rando
exórtar
á
los
Socios
á
su
conti-
Nhacion,
se
presenta
el
primero
en
la
palestra
,
proponiéndose
para
su
exercicio
el
asunto
histórico
fisico:
Os
medios
de
prevenir
las
causas
€vitables
de
nuestro
famoso
Rio,
en
Cuyo
cumplimiento
sigue
diciendo,
2.
Despues
de
haber.
regado
los
terrenos
,
alegrado
las
campiñas
,
y
satisfecho
á
los
vivientes
con
sus
aguas
,
corren
los
rios
al
centro
de
donde
salieron.
Este
perenne
círculo
€s
tan
prodigioso
,
como
son
incem-
Parables
los
beneficios
que
nos
pres-
ta:
sirviendo
al
mismo
tiempo
sus
Caudales
copiosos
de
medio
por
don-
€
se
comunican.
los
Pueblos,
para
Verse
mutuamente
abastecidos
de
quanto
necesitan
ya
para
la
.vida,
Ya
para
la
ia
,
y
Aun,
pata
UXO,
iodo
+3
Tan
apreciable
felicidad
se
CUT
Y
cam-
-
30
AA
INN
cambia
alguna'
vez
en
Ccongoxas,
sus-'
tos
y
pérdidas
considerables
;
porque:
excediendo
el
rio
los
límites
de
sus
márgenes
por
la
abundancia
de
las
lluvias
,
y
copia
de
las
aguas
que
le
entran
de
otras
partes
,
se
extiende
por
los
campos,
inunda
los
Pueblos,
consume
las
plantas
,
se
lleva
los:
Puentes,
ahoga
vivientes,
y
hace
morir
de
necesidad
multitud
de
ani-
males
útiles
al
hombre;
siendo
de
esta
puntual
copia
el
exemplo
,
lo'
que
acabamos
de
experimentar
en
este
año
por
la
memorable
riada
de
nuestro
Guadalquivir.
Suceso
que
igualmente
ha
sufrido
casi
toda
la
Europa
,
en
la
Alemania,
Francia,
Italia,
y
España.
—
-
4.
Este
alternativo
estado
de
fe-
licidades
y
desgracias
se
ha
verificado
en
Sevilla
en
la
serie
de
los
tiempos»,
por
la
inmediacion
que
tiene
con
sl
rio
;
sin
que
haya
necesidad
de
con-
sultar
4
Estrabon,
Plinio
y
otros
para
convencernos
de
la
certeza
de
estos
hechos
5
siendo
nosotros
mis=
mos
testigos
en
el
dia
de
quantas
abun»
:
IS
abundancias
y
riquezas
ños
propor=
ciona
su
navegacion
,
y
quantas
aflica
ciones
nos
ha
ocasionado
su
desme-
dida
corriente:
bien
que
se
hayan.
mudado
los
motivos
respeíto
de
aque:
llos
afortunados
tiempos
á
los
nues-
tros,
en
que
son
mas
freqiientes
los
infortunios
,
y
no
tan
colmados
los
favores.
5.
La
falta
de
sn
libre
navegacion
es
el
orígen
de
estos
atrasos:
pues
.
asegurando
Estrabon
que
se
condu-
cian
desde
el
mar
á'
Sevilla
en
baxes
les
mayores
sus
respectivos
cargamens
tos,
que
reducidos
despues
en
esqui-
les
y
vasos
menores
llegaban
..hasta
Cordoba
,
Ó-
mas
allá,
por
hallar
franco
el
paso
,
vemos
ya
con
dolor
negado
éste
;
y
el
desde
Cadiz
con
gran
dificultad
en
algunas
ocasiones,
aun
siendo
las
embarcaciones
mas
pe-
Qqueñas
,
á
causa
de
lo
elevado
de
su.
fondo
,
y
estrechez
de
su
principal
canal,
Ó
madre,
que
es
la
razon
e
sus
mas
prontas,
y
furiosas
ave.
nidas.
6.
No
es
este
el
objeto
es
Han
l5>
b
ásla
de
20.
Ó
mas
años
á
esta
partes
“entre
el
puente,
y
los
humeros,
que
«en
el
dia
tiene
de
largo
640
varas
del
Norte
al
Sur
,
y
60.
de
Levante
4
Poniente
con
poca
diferencia
siendo
ésta,
dice
el
A.
“segun
mi
'»,
Juicio
el
motivo
de
haberse
experi-
',,
mentado
en
la
ocasion
presenté
,,
unas
resultas,
y
fenómenos
singula-
iy,
res,
que
no
ha
habido
en
otras
¿)
aun
mayores
riadas.
|
xs.
Para
prueba
de
su
pensa-
miento
es
de
considerar
quan
temi*
ble
ha
sido
la
inmediata
pasada,
aul
habiendo
llovido
mucho
ménos
qu
en
otras
de
que
tenemos
notició
siendo
preciso
para:
comprehender
l
fuerza
de
esta
reflexion
,
suponeh
cómo
de
hecho,
que
en
los
cinco
años
anteriores
hasta
el
de
782.
inclu*
sivamente
se
sufrió
una
notable
escá”
sez
de
lluvias,
de
manera,
que
col?
forme
á
los
diarios,
y
exactas
apul”
taciones
hechas
de
los
1825
dias,
9”
-componen
aquellos
solo
llovió
,
y
”
igualmente
,
los
264.
quedando
los
sestántes
sin
este
rocío
,
ántes.
bicl
8
domi»
Dori.
.
:
347
¡Ominados
de
los
-viéntos
secos:
en
Saya
inteligencia
,
respeto
de
los
“Kcesos
de
esta
inundacion
era
de
Steer
que
las
lluvias
hubiesen
«sido
in
extraordinarias,
que
no
solo
re-
“Ompensasen:
la
falta
de
las
antece»
tes,
pero
aun
sobrasen
para
sub-
Venir
4
tan
crecidas
corrientes.
¿Y
á
Mien
no
'admirará
que
en
el
año
de
|
783
habiendo
solo
llovido
en
39
dias,
los
meses:
de
Agosto,
Septiembre,
—Oviembre
y
Diciembre,
que
aun
"€
en
algunos
copiosa
y
abundan=
temente
no
fue
igual
en
todos,
se
hu
diese
seguido
tal
inundacion,.
que
"1
muchos
mas
dias
de
aguas
en
POS
años
,
Nose
ha
experimentado:
:
“l?
Entrando
en
giienta
las
que
ha=
JAN
caido
en
otras
partes
y
venido
á
“estro
rio
5
dando
esta
observacion
tivo
á
la
sospecha,
que
á
tener
“e-su
fondo
competente,
y
por
“Ta
Parte
Careciera
de
ese
advencdi-
ISlOte
que
tanto
impide
su
curso,
las
leran
extendido
mucho
ménos
suas,
y
á
proporcion
serían
Menores
los
daños
que
nos
pen
Uals
48
16.
Qualquiera
,
que
seriamenté
reflexione
y
haga
un
prudente
cálcu*
lo
de
quanta
será
la
cantidad
de
agua,
que
cabria
en
la
cavidad
qué
hoy
ocupa
con
su
tierra
la
citada
islas
respecto
de
sus
dimensiones
y
de
UN
fondo
perdido,
aunque
sea
de
un
Ó
menos
vara,
se
convencerá,
que
impedimento
es
para
el
curso
y
este
rio,
y
quanto
contribuye
a
qu
las
aguas
extendiéndose
por
sus
mál-
genes,
nos
traigan
las
incomodidi*
des
y
peligros
que
tocamos
y
pol
pa
4
la
Ciudad
en
tantos
aprictof
espues
de
cinco
años
«de
tan
poc
llavias,
secos
y
apurados
los
suelos
por
la
escasez
del
agua,
no
cra
esperar,
que
las
del
año
de
83.
po!
muchas
que
fuesen,
hubiesen
ocasió”
nado
El
avenida
,
si
estuvies%
como
debe
el
fondo
y
canal
del
Y
|
con
la
justa
limpieza
y
libre
de
perjudiciales
estorbos,
a
BRE
17.
Exáminense
las
infelices
q
sultas
y
extraños
fenómenos
seguir
á
las
diversas
direcciones
y
opuer,
impulsos
,
que
es
preciso:
ocasión
|
Se
espantóso
monton
de
tierra,
que:
Ya
señorea
el
puente,
cuyo
arreba-
fimiento
por
sucedido
en
otras
oca-
siones
,
no
nos
detiene
:
y
si
solo
el
Vencimiento
y
arranque
de
esa
co-
Moda
y
preciosa
barandilla
de
hierro,
Que
está
sobre
los
asientos
de
su
en-
tada.
Desgajar
los
álamos
inmedia-
tos,
y
réstantes
del
famoso
paseo
el
márgen
oriental
del
rio,
hun-
diendo
aun
una
Cruz
,
con
su
peana
€
material
,
situada
enmedio
de
Quel
llano,
son
conseqúencias
de
la
Mayor
violencia
,
que
las
olas
adqui-
eron
por
el
rechazo
y
empuje
del
“presado
impedimento:
|
18.
No
ménos
se
advirtieron
de:
i
Parte
de
Triana
sus
estragos,
dig-
qe
de
curiosas
especulaciones.
Un
Macen
de
aceyte
en
la
calle
de
San
icinto
se
hundió
del
todo.
Tenia
e
cibajas
,
de
cabida
de
250
arrobas
0
l
una,
y
estaban
enterradas
hasta
MO
en
argamasa.
El
agua
las
le-
O
y
sacó
de
su
sitio,
y
llevó
4
la
“ga.
Sucediendo:lo
mismo
en
otro
Mmejante
“y
«del
mismo
«sugeto
,
de:
S
trece
A
A
X
5
e
a
(7
aa
en
trece
dichas,
y
de
igual
no-
habiendose
experimentado
en
otras
semejantes,
y
aun
mayores
rld-
das
que
esta,
que
las
fuerzas
colate-
rales
de
sus
aguas
hubiesen
producido
tales
efectos.
19.
Es
sabido
que
el
aba
de
los
rios
tiene
una
línea
correspondiente
á
su
centro,
en
que
está
su
mayo!
fuerza
é
impulso,
y
que
en
las
dema
líneas
paralelas
del
centro
á
la
circul-
ferencia
se
va
perdiendo
aquel
á
pro”
porcion
de
su
distancia:
de
manerh
que
en
la
disposicion
regular
las
agud
colaterales
bien
distantes
del
centró
“se
pueden
considerar,
aun
en
las
má
famosas
crecientes,
como
muertas
Y
obrando
solo
por
su
peso
natural,
Y.
así
quando
sus
efeótos
son
superior“%
«¿los
que
corresponden
á
aquel,
%
-'porquiez4
su
peso
se
le
añade
uni
nueva
fuerza
,
Originada
de
algun
movimiento
extraordinario
,
que
da
mayor
impulso,
AN
1
Jorcionada
4/'su
peso.
y
veloci
El
e
,
"De
4
P
y
Un
SET
Fa
Aye
Lee
SEN
ES
Mo
tamáño,
estando
las
unas
y
las
otras
vacías:
wm.
20.
La
fuerza
del
agua
es
Ed:
ie
952
Un
'pie
cúbico
de
ella
pesa
70
libras
a
el
mas
ó
ménos.
Si
ella
corre
libre».
inente,
y
solo
por
su
peso,
será
de.
muy
poca
consideracion
su
impulsoz.
mas
si
se
le
estrecha
de
modo,
que.
adquiera
mas
velocidad,
su
fuerza.
será
correspondiente
al
quádruplo
de
,
“sta.
Ademas,
las
aguas
estan
suje;
tas
4
las
leyes
generales
de
los
movi.
.
mientos
de
los
demas
cuerpos.
El,
Que
se
mueve,
si
choca
con
otro
Cuya
resistencia
no
puede
vencer,
se
Para,
retrocede,
ó
hace
un
ángulo
de.
Incidencia,
tomando
una
direccior
+
Proporcionada
á
la
superficie
de
el
'fuerpo
,
con
quien
chocó.
Estas
mis-
Mas
reglas
sigue
el
agua
:
porque
lnque
sea,
y
se
presente
como-
un
-
Ente
líquido
,
que
cede
pronta
y
dó-
Cllmente
al
mas
leve
impulso;
con.
todo
,
ella
es
una
masa
segun
el
mas
“omun
sentir
de
los
Físicos,
com-.
Puesta
de
pequeñísimos
cuerpos
esfé-
YicOs
,
divisibles
,
€
incompresibles,
Cápaces
de
hacer
cada
uno
de
ellos,
Y
el
todo,
que
componen
lo
mismo,
Que
los
cuerpos
sólidos
esféricos
quan»
95€
mueven,
Estos
2
E.
Estos
generales,
y
sentados
principios
nos
conducen
á
conocer,
que
en
una
creciente
del
rio
como
la
nuestra
toda
aquella
mole
de
agua,
que
corresponde
á
Óo
varas
de
frente,
que
le
opone
la
dicha
isla
á
la
direc-
cion
de
su
curso
,
habrá
de
pararse,
no
pudiendo
vencer
su
resistencia,
retroceder
,
Ó
dirigirse,
forman-
do
un
ángulo
de
incidencia
por
don=
de
le
permita
la
inclinacion
del
ter-
reno.
Así
se
observó
en
nuestro
aca-
ecimiento
,
que
no
pudiendo
de-
tenerse
las
aguas
,
ni
retroceder
pol
el
continuo
,
y
sucesivo
empuje
de
las
que
le
seguian,
se
vieron
obli-:
gadas
4
formar
su
incidencia
,
apar-
tarse
por
su
velocidad
y
peso
de
sul
direccion,
y
dirigirse
,
por
donde
la
declividad
del
plano
les
permitia?
Con
efeéto
ellas
fueron
á
dar
con
toda
su
fuerza
contra
el
robusto
muro
de
Castillo
de
la
Santa
Inquisición
+,
€
Triana
y
Otras
partes
de
igual
firme-
za
:
que
no
pudiendo
vencer
36
hallaron
empeñadas
de
nuevo
,
cuya
situacion
se
vieron
precisadas
2
E
;
hace£
hracer:otro:'ár
ngulo:de..
econ
¿orrer-hácia;
Ja?
márgen:;
opuesta
.de
Sevilla.
,
con
¿tanto
mas
¿mpulso,
guañito.
fo:
tendrian:
¿0%
gozar
de:
la
libertad:
debida
:4su
Cursó
y
«hegado
hoy
por-el
pique
perjudicial.
“Lera
peca
|
No:
viene
des
otro:
ptitcipio,
que
el
apuntado,
,
los.hueyos
estra:
gos,
«que:
ha:
“experimentado;
Sevilla
de:su
parte,
y.de
la
opuesta
el:
¡grande
arrio-de
Triana.
¡Ha
sufrido.eb.
otras
Ocasiones
avenidas
tanto;Ó,
¡ay
ores,
Que
esta,
pefo
han
sido
ménos
infelí.
eos
sus
resultas.
El.
mayor.
impulsó,
Extrañas
direcciones,
y
mas;
acelera-
dós
movimiéntos
«de;sus
aguas
,
fue-
ton
el
ofígen:
de
:estos;
nuevos
insuls
tos:
que
4
no
haber
encontrado
aquel
estorbo,
siguiendo
sú
:
«CULO,
regu-
lar,
aunque
violento
abubierga
excusado:
4
(Sus
nda
gcges
tanto.
¿des
Sastres
mba
“
129
Vamos
á
discuñis
ssoble:
lo
|
sucedido!
enselalmacen:
ántes
apunta-
40,
y
girrastre:
de
susitio3]a5
:
stas
Segun
su
gíueso
cotrespondieñteÁ
su
L
mag-
aa
,
pesarán
regularmente
dé
80.
á
100
"arrobasi"
Estaban
¡enterra=
das
hasta
ki
boca.
La
mezcla
que
las
detenia!;
y:
ligaba:
es
inmensurable.
Con
todo;
*el
:agua
¿las
venció:,
Y
sacó
de
sw'sitio.
No
la
que
entró
pol
puertas,
y
ventanas,
sino
la.
que
vino
poridebaxo',
penetrando
su
sue-
lo:
Que
empuje,
que
fuerza
nose
hecesitapara
lograr
tan
singular
efec»
to!
ENO
fue
así:
¿La
señal
que
die=.
son
las
patedes
de
hasta
donde:
subió
el
agua
en
aquel
sitio
,:“fue
como:
de
quatro
4'
cinco
pulgadas;
podria
ha-
cer
la”
pólvora:
eri
una
'mina
mayok
violenaiar
my
|
2onomosuh
22:
dE
224.7
Es
cosa
deshecho,
que
las
aguas
del
rio!
penetran.
por
conductos
sy
canales
subterraneos”lrasta
el
plano
sobre
que'se
funda-la
poblacion,
Y
correspúnde
:4':una:
y
sotra
:márgen»
Crecen
Tos":pozos
“segun
«crecen:
suS
aguas
,
las
casas
se
inundan
por
sus
mismos
pavimentos
,¿oyitodo
baxa
4
proporcion
delo
queseb
rio
mengua.
+25.
:
Estos
fueron
los:
caminos
qUe
Hevó
el.
agua,
penetrando
:hasta:
€
bin
+)
plano
y
o
|
55
puna
sobre
que
estan
dtadadasa
gis
los
almacenes
.,
que
probando
sus:
fuerzas
contra
los
fondos
y,
vientres
de
los
vásos
en
ellos
enterrados,
con-
siguió
,
que
mudasen
de
sitio
,
arras
trándolos
hasta
donde
fueron
enconz
trados.
Fuerza
,
que
contrárestada
con
la.
resistencia
del
paciente
apenas
se
haría
creible
,
sino.lo
evidenciasé
el
hecho
mismo
:
pues
siendo
el
peso
de
las
tinajas,
mezcla
que
las
lígaba,
Y
union.
de
unos
á
otros
cuerpos
,
Á
Un
juicio
prudente
,
como.
de
dos
mil
arrobas;
¿quanto
sería
el
poder
Para
vencerlo!
dando
mas
aumento
Á
la
admiracion
;
que
estando
aquella
pisign
de
agua,
como
sujeta
en
Os
espacios
ocultos
que
la
contenian,
Y
no
á
su
libertad
era
preciso
perder
mucho
de
su
valentía
y
potencia.
¿Y
Porque
observado
aora
éste
fenóme-
NO,
de
que
nada
se
nos
dice
en
Otras
inundaciones?
Vaya
un
discur-
$0
consiguiente
á
lo
dicho...
-;
26.
Ya
queda
seútado
que
un
pié
Cúbico
de
agua
pesa
7o.
¡libras
,
y
Que
sus
efetos
son
proporcionados
4
E
AS
262
os
una
exáCtisima
descripcion
del
cerebro,
solio
principal
de
la
racio-
nalidad.
Discurran
despues
los
Físicos.
sobre
este
fundamento
,
siempre
nos
quedarán
temores
y
dudas
de
lo
cier.
to.
Que
en
las
acciones
puramente
maquinales
se
satisfaga
en
algun
modo
el
entendimiento
de
la
razon
que
se
le
propone
,
puede
permitirse,
pOr=
gue
al
fin
son
mas
visibles
las
propor-
ciones;
pero
pretender
averiguar
los
arcanos
de
una
alma
espiritual,
que
infundida
en
in
cuerpo,
es
el
movil
de
sus
acciones
todas,
“valiéndose
de
sus
Órganos
,'
es
un
imposible.
3..
'
Prevenido
no
obstante
el
A.
con
estos
supuestos
entra
4.
exáminal
en
el
modo“
posible:
el
orígen:
de
tan
taros
insultos,
notándose
en
ellos:
tal
variedad
de:
afeótos
,
«qual
-del:
1ris
cantó
el
Poeta
en
sus
colores.
:
:
Mille
trahens
varios
adverso
sol£
coloresoo
o
3.40
No
difiriendo
mucho
la
Manía
de
lA
que
se
lama
Melancolia
Morbo,
de
modo
que
se
equivocan
muchas
vé”
tes,
sino'
se:
atienden
bienisus
.pros
>
1543
pias
363
plas
señales:
+
porque
viniendo
ambos
del
mismo
principio:
suelen
E
por
grados
sus
especios.
La
Manía
pues,
que
es
el
objeto
de
csta
Memoria,
es
una
esper
cio
de
delirio
fuerte
sin
calentura;
pero
con
audacia
y
furor,'
y
es
"pre:
ciso
para
dar:
algunavidea'
del
afeíto,
sentar
ántes
en
que
consista
el
deli-
sio.
Débese
suponer!
en
el
Cerebro
Para
que
se:
forme
un
juicio
reéto,
que
toda
la
compage
de
sólidos
y
líquidos
que
le
componen,
esté
en
la
debida
proporcion
que
le
correspon=
de;
siendo
los
Nervios
por
su
oficio
obligados
á.Mevar
las
especies
que
les
comunican
los
objetos
externos,
Ó
ya
á
presentar
á
la
mente
las
internas
CSpecies
qne
se
explican:
de
manera,
que
siempre
debe
anteceder
alguna
imágen”;
que
tocando
la
superficie
e
los
nervios
que
la
propagan:,
“se
Ofrece:tal
al
alma
allí
en:
su
trono,
y
q
EUREló
de
ella,
como
viene,
resul
que
sea
rectas,
x
Ó
errada,
con-
ome
sea
el
estado
de
los
Órganos.
Fomunicacion
arcana
,
aunque
sen»
>
3
went?
Ca,
64
AA
que
¿penas
indagar,
pero
ex+
plicar
nose
puede,
(a):
155:
5.
Esta
breve
descripcion
del
imodo
de
percebirse
las
ideas
recta-
mente
,
y
en
el.estado
natural
nos
sirve
para
entender
en
«el:
morboso,
en
que
consista
propiamente
el
delt»
s10
:
porque:
slempre.que
en
sus
pes
culiares
Órganos
haya
alguna
altera-
cion,
Ó
impedimento
que
vicie-
la
especie
que
se:objeta,
es
consiguien-
te
que
esta
no:se
comunique
al
alma
en
su
trono
del.
cerebro
como
es,
Y
así,se
siga,
en
vez
de
ana
imágen
reíta
y
verdadera,
el
vicio:,
Ó
con-
cepto
de
un
ser
delirante.
Ni
'consis”
te
solo
que
estas
partes
esten
de
qualquier
modo
viciadas
,
ni
ménos
el
que
haya
en
los
líquidos
una
alte-
ración
qualquiera
,
sino
que:se.nece-
sita
de
un
carácter
particular
de:
vir
cio
para
quese
siga
esta
acojan.
de-
pravada:
pues
vemos
quantas-otr0$
motivos
hay
«que
alteran!
el:
sistema
del
cerebro»,
causando
sus-respectivo$
Le
eno
po!
ne
accia
La)
Vansvv.
Comment.
$.
700»
ño
365,
accidentes,
sin
que'en
estos
se
obser-
ve
algun
delifio.
2x6.
Si
corremos
el
vasto
pais
de
las
autoridades
y
opiniones,
nos
que-
daremos
siempre
con
las
mismas
du-
das,
porque:no
tratándose
aora
de
las
causas
«antecedentes
“y
remotas
Que
producen
la
Manía,
á
todos:
se
les
eoncederá
la
razon
en
lás
que
Proponen,
pero
á
ninguno
de
que
nos
aclare
lo
que
pretendemos.
¿La
atrabilis
de
Galeno
y
de
los
Arabes,
la
oculta
y
maligna
condiciofí
de
Pla-
tero.,
la
mutacioñ
de
los
espíritus
animales
de
Wilis,
y.
otras:
así
nos
dan
acaso
alguna
idea
para
entender
bien
el
como
se
causa
el
afecto
en
disputa?
y
podrán
satisfacer
del
toda
estas
opiniones
los
heclios
prácticos
e
excitar
una
Manía
el
«Acónito
y
apelo
comidos
,
la
herida
del
Perro
¿Fabioso
,
y
otros
tantos
4
este
modo;
Y
sison
ciertos
los
Philtros
amato-
HlOs
,
de
que
dixo
Ovidio,
py
ct
Philtra
nocent
“ánimos
,
vimque
21.
furoris
habent
Y
ántes
que
el
Virgilio
lib.
4.
Encid.
Mi
Uri-
/
66
Uritur
infelix
Dido,
totáque
Vagátur
Urbe
furens?
No
lo
alcanzo.
2.7:
«Aquel>
retrato
,.
que
hizo
Arcteo
de
este
Morbo
nos
puede.
dar
alguna
idea
por
sus
señales
pará
conocerlo,
y
acaso
para
inferir
de
su
variedad
to
raro,
como
dificil
del
asunto.
Etrantés
de
lá
una
á
la
otra
parte
los
pacientes
¿
gritando
con
espanto
y
con
furor
,
uno
llora
y
cas:
tiga
sin
arbitrio
su
cuerpo
;
huye.el
otro
á
la
soledad,
aquel
habla
entre
sí
y
se
enfurece
,
quando
¿otros
en
continua
agitacion
y
sin
sosiego,
aira-
dos
ent
lr
vista
y
voz
y
gestos.
Tanta
es
la
diversidad
y
tales
sus
signos.
8.
Pasando
á
registrar
los
muet-
tos
de
este
afecto
,
y
disecados
,
qué
noticias
tan
vatias
nos
ofrecen
sus
historias,
y
quan
poco
contfibwyeó
nuestro
próposito.
Alli
vemos
al
uno,
cuyo
cerebro
estaba
duro,
secó
y
frangible
,
y
la
substancia
de
la
parte
superior
teñida
de
un
color
ce=
drino.
A.
otro.,
que
en
la
ramificas
cion
de
carótidas
y
vertebrales,
CÓ*
mo
eriredadas
se
formaba
un
cordórk
j
:
|
367
y
separado
su
cerebro
se
encontra-
ron:
seis
onzas
de
sangre
en
la
cavi-
dad
del
cráneo.
Pero
encuéntrese
lo
que.se
quiera,
que
ilacion
podrá
ha-
ێrse,
que
nos
dé
alguna
luz
para
Ccomprehender
el
como
se
causa
una
anía
,
Ó
qual
es
el
Mecanismo,
que
Corresponde
á
su
produccion?
9.
.
Ello
es
sin
duda
;
que
el
cere-
bro
es
el
asiento
de
todas
estas
enfer.
medades
de
esta
especie.
Aun
desde
el
mismo
Hipócrates
en
el.
libro
de
lorbo
Sacro.
Viene
la
noticia,que
en
Aquel
es
en
donde
está
el
orígen
del
Taciocinio
,
la
inteligencia,
y
por
el
Que
se
ve,
y
se
distingue
el
bien
del
mal,
y
últimamente
es
en
donde
se
Ocasiona
el
delirio:
y
hablando
de
la
Sangre
en
el
de
Flátibus
dice
,
que
Contribuye.
de
tal
modo
á
la
sabidu-
Pla,
qué
si
se
desordena
en.
su
movi-
Miento
,
y
causa
alguna
irregularidad
€n-
aquella
parte,
se
seguirá
luego
-.
alteracion
.en
la
prudencia,
en
las
Nociones,
y
en
los
sentimientos
del
alma,
A
Ko.
¿Así
se
va
conduciendo
él
A,
para
A
ga
para
sentar
la
causa
matefial
,:+y
diss
ositiva
en
la
alteracion
preternatuW
rl
«de
los
humores
,
é
inversion
de
los
vasos
,
y
canales
nerviosos
del
ce-
-febro
para
ocasionar
el
trastorno
de
los
coriceptos
,
y
rectitud!
de'las
espe-
'
cies
+
Ó
venga
desde
luego
el
vicio
en
este
Órgano',
Ó
sexi
comunicado
de
otra
parte:
pues
se
observa,
que
“sot
acometidos
los
hombres
muchas
“veces
de
este
fiero
mat,
sin
otra
enfermedad
antecedente
conocida,
y
“
et
otras
ocasiones
de
resultas
de
un
fuxo'
hemorroidal
;
ó
meñsal
supri-
“mido,
ulceras
de
algunas
partes
vio”
lenta,
y
prontamiente
desaparecidasy
humores
escabiosos
,
:Ó
herposos
r0=
tropulsos,
y
así
de
otros,
no
méno$
que
como
produttos
de
una
alferecías
pleuresías
,
fiebres
inflamatorias
de
éstómago
é
higado
;
«siendo!
quiz
estos
los
fundamentos,
que
tuvo
Hel-
-
moncio
,
(Y)
para:
hacer
compañerO
*
del
:cerebrofal
estómago
en”
este
afetto”,
y
Séritierto
al:
betas
pe
y”
al
LY
at
+-(a)
Heli,
Demens,
Idea.
PE
Epi
369:
TT,
.
Quede
la:inversion:
de
esta'
parte
tan
principal
resulte
la.:oposi-
cion»
en
las
especies,,
«de
módo
,:
que
las:
que
en
su
estado
hatufál
son-rec-
tas
sean
en
el
viciado:
pervertidas
y
contrarias
;
puede:
en:
algun:
modo
entenderse
de
lo
«expuesto
*:
pero:que
solo
se
manifieste
él
error
;,
como
su-
cede
muchas
veces;
enla
imágen
de
un
determinado
objetor”
quedando
esta:
noble
entraña
«para
los
«demas
tan
sana
y
libre
ysque
el
alma
pueda
Juzgar
de
ellos
reótamenté,
és
añadir
á
la
corifusion
¡nuevos
grados,
oy
haz
cer
4-la
misma
noche:
mas
oscura.
Vamos
áventurando
nuestras:
conjes
turas;
que
solo
así
se-puéde
tigblar
Sicel
dsunto..
siyov
y
13071%9.0153
hab
112.
«Acaso
el
exercicio
de
las
tres
Principales,
y.
«espirituales:
potencias
Ros:
podran
dar:
alguna
idea
para:
lo
Que
pretendemos:
porque:
represen
ndose
toda
esta
óbraen/úh
mismo
“atro
¿aunque
séan
en
algun
modó
erentes
las
escenas
¿o
uno-:els
actor,
Y
estilo:el
mismo
¿no
és
dificil
hallar
2
razon
de
conveniencia
¿
y
¿desci
Au
Aa
trar
a
A
de
del
modo,
qué.sé
pueda
,
tanto
“enigma.
|
1121168
2:19.
o
Residen
,-
como
en
trono,
poe.
E
cerebro
la
Memorias,
Volun.'
tad,
y
Entendimiento,
necesitán-'
dose
para
el
reóto
y
libre
exercicio
¿desu
encargo,
que
estén
los
com=
ponentes
de
aquella
superior
parte:
en.
proporción,
y
estado
natural;
¿de
modo,
que
faltando
éste
se
siguen:
los.
«efectos
de
una
:estolidez
mas
Ó
ménos
graduada:
hasta
llegar
al
ex-
tremo.
de
dexar
al
hombre
,
como
«sino
lo
fuese,
«quedando:
su
alma
ras
cional
,para:
estos
actos
sin
exercicio”
por
falta
de
instrumentos
:
viniendo
tambien
de
este
principio
la
diversi*
dad
tan
extensa
y
varia
,.
que
se
nota
en
sus
individuos
«con
respecto
4
«sus
potencias
en
el
ser
mas
,.Ó,
ménof
expeditas
,
y
demas.
combinacione*
entre
las
mismas;
.-
101936:
200
14.
Esto
nos
demuestra
que
nues
tra
alma
necesita
de
los
órganos
cof*
póreos
para
exercer
su
destino
5
Y
que
aunque
ella
sea
siempre
una
mis?
ma
puede
por
la
alteración
des
h
“los
parecer'muy
otra,
No
necesitáris
dose
para
su
confirmacion
de
otrá
«prueba
;
que
él
observar
el
paso
natural
de
los
vivientes
,
como
van
Poco
4
poco
con
los
años
perdiendo
su
valentía
de
modo
,
que
el
que
de
Jóven
éra
de
un.
entendimiento
el
has
agudo
,
de
una
memoria
expe:
dita
; y
de
uría
voluntad
la
mas
'fifme
llega
conri
la
vejez
4
ser
el
mas
tardo
¿mas
olvidadizo
,
é
incos-
Abbey,
|
oa
dla
15.
Sé
exercen
estas
diversas
“Operaciones
eh
un
mismo
círculo;
Pero.
se
ignora,
por
mas
que
sein:
_Eehte
averiguar
,
y
persuadir
'en
que
Punto,
Ó
que
parte
de
su
esfera:
Somo
es
incapaz
de
comprehenderse
“le
mutua
,
é
íntima
union
del
alma;
Y
€uerpo':
solo
se
sospecha
,.
que
€n
diversa
parte
y
modo
celebrará
el
*
Alma
sus
funciones
distintas
con
res-
Pecto
á
la
potencia
de
que
usa.
De-
Biéndo
-por
«este
mismo
plan
juzgar
He
las
demas
especies,
y
nociones
kb
alma
en
las
clases
subalternas
que
“€
-completan
:.
concluyéndo
»:
hr
3
€
3
ARTICULO
18
MES
DE
NOFIEMBRE
ño
.
JUEVES
4
>
LECCION.
MEDICA:
DE
LA
CURACION
DE
LOS
Tuhérculos
de
la
cavidad:
>
;
vital,
;
POR
EL
Dr.
DON,
ERANCISOO
dqncho
de
Buendía,
Socio
Médico
3
Supernumerario.
e
e
A
curacion
do:
los
ubót
,
culos
del
pecho
y
su
có”
nocimiento
corren
igual
fortuna.
y4
se
manifestó
en
otra
Memoria
lo
dr
ficil
de
lograr
éste
;
y
aora
se:
preten”
de
hacer
ver
en
ésta
lo
arduo
de
col”
seguir
aquella.
El
conocimiento
una
enfermedad
es
el
fundamento
para
descubrir
los
medios
que
$0
sigen
á
su
curacion
5
¿y
habiend0
AA
tano
tantas
dudas
en
conseguir
"aquel
20
drá
haber-muchia
seguridad
en
el
lo-
gro
de
ésta?
Los
mismos
síntomas
del.
dolor,
fatiga,
«dificil
respiras
cion
y
otros
que
se
notan
en
los
Tuberculosos,
$e
observan
¡gualmen-
te
como
productos
de
un
tumor
cal
Culosa
,
cifroso,
ó
varicoso.5.
y
por
Otra
parte
,
aun
conocido
este'mor=
"y
¿que
dificultades
no
ofrece
para
Su
alivio
el
exemplo
de
los
tumores
fxternos
en
sus
respectivas
curacia»
Nes
,
quando
vemos
burlarse
tantas
Veces
del
arte
,
“aut
manejados
éstos:
POr
la
mano
mas
diestra?
¿0
.
2
Con
tantos
temores
y
descon-
Ñanzas
se
ya
introduciendo
el
A.
de
Ste
Discurso”
para
.prevenit
á
los
Tofesores
quanta
debe
ser
su
vigi
“Ancia
y.
cautela
en
examinar
con
“ta
Mayor
exactitud
el,
orígen,
progrez
1OS,
estado:
de
estos
accidentes
,'
y
vinos
«que
los
distingan
en
lo
posi-
Me
>
con
el
fin
de
atender
á
su
curas
“ION.
:..
con
este
respecto
se
empeñó,
“Ie,
en
averiguar
desde
su
raiz
qual
EA.
el.
comun
sentir.
de
los
Autores
Moi
.?
2
Ys
8
-en
e
g380
en
órden:á
la
inteligencia-de
los
nom»
bres
Tubérculo
y
Tumor.,
4.
cuyO
intento
registró
algunos
Escritores
griegos,
los
libros
de
las
Cóacas
,'
Y
de
Epidemias
de
Hipócrates,
sus.sen»
tencias
aforísticas
,
y
otros.
escritos
antiguos
y
¡modernos
,..**
y.
quanto
y»
mas,
continúa,
pretendia
apuraf
»»
el
asunto.
de
mi.duda
mayor
confus
s»
sion
hallaba
entre
las
varias
opinio-
ss»
nes
de
los
Escritores;
:ya:
confunr
s»
diendo
el
edema
con
el
tubérculo,
y»
como
Falopio:
.Ó.
ya
¿comprehen:
ins
diendo
4
éste
baxo
la
¡gencralida
»»
de
abceso:,.
como
Marco
Aurelio
movernos)
+ointinod
el
2
3.
Schelammer
hace
la
diferenci
entre
el
tubérculo
y
la
pústula,
po!
solo
que
en
ésta
se
separa
la.cutícul
del
cutis,
«quedando
debaxo
un
ht"
mor
que
se
supura
5
y.en
aquel
enti
mecida
levemente
la
cútis
se
presen
ta
un
tumor,
que
forma
comouni
punta.
(b)
Pretenden
otros
distiM'
.
:
quit:
cien.
DELS
2
A
£a)
Apud
Mang.
Bib.
Chirurg.
Verb.
Tumo?
(b),
Schel.
de
tumor,
spetiat,
part.
prior.
S.
3
f
381
guir
lós
tumores
porsu
situación,
«€
independencia:
concluyéndo
que
hay:
algunos
,
que
hi
perténécen
al
cútis;
4
la
carne)
bi
4
las
glándulas,
sino
que
estan
cónitenidos
dentro
de
sul
Propio
folículo
con
que
se
visten.
(a)
4.
En
vista
de
tanta
diversidad
de
dictámenes.
apenas
hay
“quien'
nos
laga
una
descripcion
exaáéta
de
lo
Que
se
pretende,
de
ímodo
que
se
Pueda
venir
en
coñocimiento.
de
sii
Mturaleza.
El
citado
Severino
quiere
Que
el
nombre
tubérculo
sea
«el
que
Corresponde
á
la
voz
griega
Plyma;
Ala
verdad
el
Hipócrates"es
el
*que
ds
freqúentemente
usa
en
sus
obras
-
esta
palabra":
y
lo
es
tambien,
Que
sus
mas
exáítos
Traduétores
coní
lerten
al.
Plhiyma
en
tubérculo:
Así
“dodo
Jañsotí
en
su:
puntual
y
lite:
al
traduccion”
de
los
+A
forismos:-dé
¡Pócrates
y
especialmente
¡en
el
126:
del
lib.
03:
traduce
laovoz
-phymata?
bércalós.
Górter
en
su
medicina
“Mpocrática
al
tol.
158.)
despues!
de
OR
haber
da
(a)
Ía,
Sch.
loc.
Cit..:
382
haber
tratado
de
las
pústulas
uleerds
sas;
dice:
tubéréúla,
sed
phymata
d
pústulis
magnitudine
diferune,
dc.
y
«en
la
exposición:
del
Aforismo
26.'cl=
tado,
hablando
“dé
los
tubérculos
supone
haber
varias
especies
de
éstosy
«comio
el
firúnculo,
carbunclo
;
>
ater
som
Sc.
(a)
q.
Refiere
el
Av
otras
sentenció
de
los
Autores”
modernos
:sobre
“1
inteligencia
de
los
tubérculos
;
que
pueden
contribuir
4:su
propósito;
)
contrayéndose
solo'4'losque
propia
“mente
pueden
decirse
tales
,
se
incl
ma
Á
creer;
que
éstos
son
uhos
tu
'marés,
cuyo
principio
viene
de
un4
“materia
linfática
;
-
que
contenida
€
“un
saco-mémibranoso
forma
un
tum
'erudo:,
duro,
y
crónito:,
mas,
ó
“menos
«molesto
segun
la
tenacidad
viscosidad
,
-ó'
virulencia
del
elúten
que
contiene;
5
el
qual
se
aumenta:
“corrompe
á
vecés,
conforme
á
la
0%
tufáleza
del
hamor:
que
lo:
produca
de
aquel
que
lo
padece:
Siendo
€
y
q
q
padece.
“otr
olas
QA
A
AAA
Ml
(4)
Gort.
Medic.
Hipocr.
lib.
3.
Sente
Es
notar:
qué:
estos
tubérculos
suclen
adquirir
tanta
dureza
,
que
sé
equis
vocan
fácilmente
con
el
cirro
glan«
duloso.
Hipócrates
hace
mencion
en
el
libro
de
la
naturaleza
delos
hues
sos
de:
un
tumor
ateromático
en
el
pulmon,
que
el
griego
lama
1roposz
del
que
sus
Intérpretes.
dixeron.
ser
un
tumor
calloso,
contra
el
sentio
de
Mercurial
,
que
creyó
set.
tus
bérculo..
E
Doa
1
TOS
a
5d
6.
Tal
es
el
orígen
de
los
tumores
tuberculosos
,
y.
tantases
la
facilidad
e
producirse
en
qualquiera.
parte
de
la
cavidad
vital.
El
pulmon,
pleura,
Mediastino,
pericardio
,.
y
diafrágma
NO
estan
líbres
de
padecerlos:.
y:
es
Necesario
al.
Médico
el
conocimiento
Mo
solo
de
la
cavidad
que
padece
en
general,
sino
es
de
la.
entraña
que
Peculiarmente
está.
afeéta
:
ya.
para
lOrmar,
el
proghóstico
.con-
relacion
*
su
gravedad,
y
ya
para
dirigir
sa
'Suracioh
con
aquel
respeéto.
020
7
Como
ya:se
trató
en
otra
Mes
Moria
de
las
señales
que
ofrecen
estos
fumores
para
su
conocimiento,
y
qe
“e
UROLA
.
MO
Í
334
de
las
que
corresponden
á:la
parte:
efendida
,
pasa
el
A.
inmediatamen=
te.
4
su
curacion.
Los
tubérculos,
dice,
en
el
principio
de
su
forma-
cion,
en
+qualquiera
de
las
partes
dichas
,*
que:se
sitúen
se
pueden
fá-:
cilmente
-exterminar
sin
mayor
detris
mento
del
paciente
5
mucho
mas
sí
el
tuberculo'
se
forma
en
las
extremi-
dades.
de
«las
arterias
bronchiales
pof
la
proporciori
,
que
éstas
tienen
para
la
:expulsion
del
podre
;
en:
caso.
de
supurarse.
Es
tan
necesário
el
cono-
cimiento
de
estos
tumores,
y
de
sul
estado,
como
la
.prorita
diligencia
en:la
«execucion
del
remedio.
Es
l2
ocasion
el
fundimento
de
una
cu-
racion
acertada;
«peto
es'pasagera
Y
fácil
de:
perderse.
Morton
'tratandO
derestos
tubérculos
de
la
cavidad
vi"
tal
;;
dice
,
ser.tan
familiar
y
freqúen:
tela:
generacion
de
éstos;
“que:4:n9
ser
socorridos
:
prontamente:
en
€
principlo.,+ya:4
beneficio
de
da
inatu-
¿raleza;,
y
ya
por
la
industria
del
arts
«sería
la
Tísis
pulmonar:
la:
peste:
má
comun,
del
género
humano.
22200
2B
Cono-
$
1228.11
Cortocido
:
pues
ON
enemigo:en
surprincipio:
debe
el
Bro
fesor
presentarse
4:combatirleQual-
quier
corto
paso.
:que
aquel
adelante,
es:
paraola
¡naturaleza
muolia:
pérdida
e:terreno
:
«haciéndose
invencible
su
exterminió,,
siempre.
que
él:se.
haga
fierteien
su:
puesto;
La.
complexion
Y
fuerzas
del
sugeto:;
"suvestado,
cau:
sa.
producente:
y
parte
enferma
es:
el
horte
«de
la:
reéta
¡ndicacion.
«Gon
stas
generales
«y
precisas
cantelas
Prevenido
el
Protesor
podrán
las:
san.
grías-
y,
los:atenuantes,
atemperantes;
dieta;
y
demas!
que:
pida
su:
casas;
Y
el
conmplexo
de
circinmstanciasoyenaer
tan
temible
morbo.»Por
su
cáusaziny
Circunstancias
quieredecir
quando
el
tubérculo
se
presenta
eniunm
enfer:
MO
escrofulosó
ys
venéreo
y
sescoubrt:
tico
y.
otros,:
ensquienes
la;
curadiott
lebe
dirigitse
5
por:aquellos
medios,
S
ideas,
que
pide:el:carácten
singu-
o
degsu
orígen:
>:siendo
vebbprim
“pal
empeñodel
Facultativovextera
Minar:
desde:
luego,
cyrráh
su.Qprin-
CiPio':
eb
támor>
cístico.,::Ó
Hubér
Oli3
Bb.
culo
386.
|
culo
que:
recientemente
aparece.
.
El
término
mas
feliz
«para'sw
vencimiento
es
la-resolucion.
No
con»:
seguida
ésta
¡se
puede:
esperar,
y
es
de
temer
la
supuracion
:
y
siendo
la
parte
ofendida
la
pleura:,
medias-
tino',
pericardio
:,
có
«diafragma
ya
es
otra
la
indicacion,
«los
medios
di-
versos
,
mayor
la.cantela.
Debe
evi-
tarse
pues
todo:
medicamento
que
irrite,ó
promueva
la
supuracion.
Aun
las
señales
de
coccion
que
ofrece
una
-vómica
tuberculosa
en
el
mediastino
y
pericardio:,
no
mos
libran!
delite-
mor.
de
unas
conseqúencias
funestas-
Su
«rupcion
en
lo:
interno
de
estas
partes
da
que
recelar
por
«lo
dificil
de
que
encuentren
salida
sus
purnlen-
tas
materias.
Alguna
vez
logrará
la
naturaleza
por
sus
ardides
consegui
su
logro
5
las
mas,
es
de
creer,se
qué
dará
en
el
mismo;
deseo
:
y
aun
quando
«lo
lograse
la
raiz
,.
Ó
sello
que
dexó
«el
tubérculo,
siempre
será
ocasion
de
nuevos
temores.
0.
10.
Hay
algun
mas
fundament0
para
la
confianza,
quando
él
tubér”
dá
>
culo
387
"culo
benigno:
supurado
en
sus
prin=
cipios'
reside
en
el
pulmon,
como
se
dixo,
sin
embargo
de
que
no
de-
xan'
de
acompañarles
temibles
sín=
tomas:
Sin
despreciar.
el
auxilio
de
éstos
el
uso
de
algunos
leves
supuran-
tes
debe
téner
«su
lugar,
porque
aunque
es
toda
la
obra
“de
la
natura-
leza,
no
rehusa
el
sersayudada
del
arte,
siendo
con
prudencia
:
mucho
¡mas
quando
sierido
el
tubérculo
:res
'belde,
acre
;'
inflamado,»
vulnerado,
“ulceroso,
ella
sola
no
puede
con»
trarestar
tam
“poderosos
>
Posa
como
escribió
Gaubio.
(a)
It.
Aun
no
seguros
de
la
curas
“cion
de
estos
tubérculos
incipientes
Supurados
,
entramos
al
émpeño
de
«socorrer
los
de
mas
tiempo
y
enve-
Jecidos.
Apenas
hay
valor
para
el
trabajo
+,
quando
la
confianza
de
Arribar
4
su
logro:
está
tan
tibia.
Los
-
Síntonras
que:
Senos.
¿presentan
ater»
Yan.
La
calentura
mas
alta
,
Ja
res
Piracion.
mas
corta
,
vehemente
la
>
(2)
Gaub=
instit
util
nuda.
SN
479
tábidos,
tísicos,
sudores
nocturnos,
diarreas
y
otros
morbos
crónicos;
bien
que
en
las
circunstancias
,
y
con
las
cautelas
que
debe
saber
el
sabio
Profesor:
haciendo
finalmente
tanta
estimacion
de
este
remedio,
que
dice:
santamente
aseguro,
Óó
defiendo,
que
ni
el
mercurio
en
la
Lue
venérea,
ni
la
quina
en
las
Tercianas
tengan
mas
virtud
Ó
eficacia,
que
en
los
Tísicos
la
equitacion.
16.
Delo
dicho
se
deduce,
con
cluye
el
Autor,
que
la
disputada
preferencia
entre
la
equitacion
,
ó
exercicio
á
pie
solo
puede
ser
res-
pectiva,
y
no
absoluta
:
es
decir,
que
en
algunos
sugetos
y
casos
éste
,
en
otros
diversos
aquel,
conforme
á
las
maximas
que
se
han
procurado
establecer.
BIN,
ra
prior.
soba.
>
*
¿em
nbgns!
abs]
hast
mb
de
gonitÍ
col
09
9up
¿alocoña
O
bak
e
olor;
pa
(
¿09
oil
De
o
pe
dE
E
E
Sabetuqué
El
Sup.
10%
O
-
aoortiups
sl
Lara
19.
p
ar
qm
sbonq.
Pa
2
ÑO
:
-3up
niosh
39
:
5fiioidR
On
A
NL
Dr
(0260
Y
3069
qe
0
nta
de
Ls
Pa
An
za
e
q
E
RA
al
|
e
a
o
¿ES
F
o
0
AER