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Memorias académicas de la Real Sociedad de Medicina, y demás Ciencias de Sevilla : extracto de las obras y observaciones presentadas en ella : con la defensa de el Aphorismo LII. Sec. II. de Hypocrates

Real Sociedad de Medicina de Sevilla

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as E e 7 $ Ñ > e e Y na + a" io io CIETAS HIS A p %, % y ás a 4) 6 7 A, Z E quanto apetecen to- dos los que tienen la: dicha de ser Vasallos de MÚUMo i2ohoi93e9 SEÑOR B.L.R.P. de V. M: La Sociedad de. Medici. na y otras Ciencias de Sevilla. 95 APOEL ¡HECTORyob0! "Einte y un años há So (L. B.) que tuve un exercicio igual «a este. En el de1765 por carga de:el empleo que tenia en la;So- ciedad, y disposiciones acor= dadas: de esta, me vi en-la precision de formar el ex- tracto de las obras presen» tadas por los Socios enel mismo imprésas en el in= “mediaro de:66. No puse mi nombre en donde acostum= bran los: AA: de las obras que se publican, por: ra= 2065 que entonces da soda es lecierón “en'ími modo de pensar. He observado, que los AA. ¿de vlos extractos siguientes hañ “colocado los suyos en donde, es regular, no queriendo ceder suode= recho, ni imitar mi «exem- plo, Ni intento reprobar= lés::su. conducta, Aunque el-que lo:fue de el.extrac: to.de 1772 «publicó en. su Prologo, que yo lo.fu1; de: aquel; no. obstante quiero confirmar esta verdad, 201 ra:que llega:ocasion:0por- tuna. -No-'ha 'sido:por car- ga: de algun empleo. que ds si-DO0 es por dispost+ “cion cion de.el Soberano: que ha» mandado, «nombre :la Sociedad un: Socio que.for- me el extracto desus obras, y en el presente año. tuvo la benignidad: de hacerme este favor. Si alguno extra- ñase que no: emplee. las mayores expresiones de:ce- lebridad en: obsequio de los Socios que tan dignamen= te:han trabajado, lea el ul- timo: folio de el- Prologo des el extracto. de 6%. y alli vera las: razones. «que entonces tuvimos. y. tene- ios aora. Advertimos tam- len 4 los Lectores, que quan- quando la Sóciedad' publi- xa las memorias y obser sadiones de-sus individuos no sale por garante delas particulares producciones de «ada uno: Solo tomara: se- bre si este Cargo, en habien- «do sido los es examina=+ «doscon una prolixa y parti cular aplicacion. Ellos, espa- «clalmente en cla Medicina, deben sugetarse acla cfltl- ca mas severa. De spues: de estas breves: prevenciones, de: pido, seas indu |gente E con esteescrito y. a: Dios.:050> INDICE DE LAS LECCIONES --presentadasa la Sociedad en el año de 1786. ArticuLo 1. Mus pe ExEro. ps RES 1.0] <E3 1. LECC. QUIKURGICA: Si la Catarata confirmada; sea: cura- oxble con: algunos remedios: sin ré> ocurrir á la operacion manual? Por EL Sr. Maron1 Socio DE CG Numero. —:. ¡ fol. t. | Jueves 26. M... LECCION ¿MEDICA. De el verdadero caracter de las Calenturas Malignas, sus «dife- ¿>rencias, conocimiento, y curacion. Por xL Sr. Viera Socio: Su- pernumerario, fol.10. Eu Ar- ARTICULO 1. Mes DE PEERRERO: MIERCOLES 1. IM. LECCION , MEDIGA.- Si algunas partes dé la Matemati= ca. son necesarias: para la practi- ca de la PS Por EL Sr. Dr. SAxcmo Socro A nmncaia 1 Lol.220 > JuEvES D.7 IV.LECCION OUÍRURGICA De los Bubones Venéreos, su mas segura y metodica “curacion. to 5 Por .EL Sr.. Ximenez > Socio A o ok: :36: : Jueves. 162 a, - LECCION MEDICO SoMoraliv + Si el Sordo" y Mudo de nacimien to sean capacesvde:el Sacraména to de la Penitencia rioiuco03 Por vEL“R. P:: al Socio de Erudicion.. -fol.4Y4 Juz- lo ¿ARTICULO E: > JUEVES 15. ad «LECCION QUIRURGICA:, DE LAS PRECAUCIONES QUÉ exige la operación de extraer las se- cundinas despues del Parto, se-= nalando,el tiempo, y modo”. ES o bill re POR 4 E Bao > Y p DON JUAN BAUTISTA MATONL, Socio Cirujano. del, .Núme- | diitO0n ¿EP | LI. A que. infeliz. estado «no arrastró 4. nuestros pri- meros Padres la transgresion de un precepto ! Apenas se hallaron reves- tidos de los, singulares, privilegios con que graciosamentes los.adornó ¿su Criador Supremo , quando abusando. del libre albedrio., que: dexóen-sus ¿210 ma- 2 manos , les llevó $u ambicion sober= bia al extremo de perder el cándido velo dé: la gracia , que era el; mas bello caraéter de su alma. No tarda- ron mucho en conocer su culpa, que- nr. .- castigos, el buscar con el sudor de su frente el alimento para su subsisten- cia; y á la Muger que en conse- tiencia de la dispuesta multiplica- cion humana, antes serian sus hijos motivo de-sus dolores y tormentos, que objeto de sus «ternuras y Cari= cias. Lamentable catástrophe! ora, CLAMA serian aquellos mas tole- rables y si solo en cumplimiento de Ja ley , se lisongeasen estar “seguras: de otros peligros y terribles resultas: pero como despues de sufrir sus rigo=' res auw no pueden: ásegurarse en el término” feliz de. su trabajo, sé aumentan las angustias , nuevos dos. 5 La lores lores de su espíritu , acaso mas vehe- mentes y no menos fundados de los que siente el cuerpo. 4. Lógrese pues dar á luz y fe- lizmente una -criatura , pero falta para perfeccionar la obra otro paso, Capaz de excitar nuevas tristes ideas sino. se consigne con aquella prontiz tud y satisfaccion que se desea. Tal es la expulsion de las secundinas, que son el objeto de esta Memoria. 5. Propónese el A. manifestar en ella los conocimientos y precaucio- nes debidas que exige la obra de sí extraccion , en caso de necesitarse; . apuntando antes las diversas opinio- nes que sobre el asunto se han soste- nido , para venir 4 determinar la que adopta. ] 6. Son las Secundinas “aquella masá Ó cuerpo membranoso que se expele despues que es nacida una Cilatura 5 por lo que le dan el nom- bre de segundo parto, Está compues- to del cordon umbilical, membranás que contienen al feto , y la placen.. €a, ¿Xrrojado este entera y perfehta, 0 men- JO que no hai razon que convenza, para que no se les obligue 4 estudiar una materia tan interesante , con aquel conocimiento de que es capaz el arte y ellas mismas; no necesitando para esto cursar las aulas tanto tiempo, pi aun algun dispendio: No siendo menos doloroso que algunos faculta. tivos se intrometan á manejar una parte de la Cirugía de tanto momen- to, sin aquel estudio , práética, y reflexion necesaria. 14. Como pues se puede variar, por muchos motivos que ocurren , el paso regular de la naturaleza en esta obra, el A. hace presentes algunos de los muchos que se pueden ofre- cer, valiéndose de la autoridad de M. Levret (a) de la Academia Real de Cirugía de París en su memoria presentada del método de hacer la extraccion de la placenta despues del parto: “ Hay, dice,-un tiempo fa- ,, vorable que es necesario conocer » y acertar, para ayudar la natura- ss lezar Soo a o ÓN 4 (a) Tom. 8. in 12 > 9) En 3) 2) 9 2 2 2 2” 3» 9» 2 9 PE) 2 » ) a) Ph es extraccion mas fácil y segura. 1T leza en esta operacion z. de: otro modo se pudiera perturbar, y por consiguiente serle nocivo ¿pero qual será este tiempo favorable? Sigue diciendo: es muchas veces le tan corto espacio , que no llega 4 medio quarto de hora en algunas mugeres 5 un poco mas largo en otras 5 finalmente se extienden algunas hasta media hora y aun mas: pero se debe arreglar el espa- cio de tiempo absolutamente , se gun: las diversas circunstancias que son las causas determinantes ; y continúa: E 15. Sila muger parida cs robus- ta y fuerte, las agnas contenidas en el útero no hubiesen sido tan abundantes, y su evacuacion hu- biese precedido á la salida del feto, entonces la matriz necesita menos tiempo para contraerse Ó ponerse en estado de trabajar a la separa- cion de la placenta quando no. esté ya despegada, 6 á expelerla.si:lo está; y consiguientemente será la ay Vi 12 | 16. Si por lo contrario, la par=: ,, turiente es de temperamento deli- ,, cado y endoble 3 si el útero conte- ,, Mia mucha porcion de aguas que ,y salieron al mismo tiempo que e feto, como sucede freqiientemen= te, en este caso el cuerpo de la matriz necesitará de mayor inter- valo para reponerse de la inercia en ,, que habia caído en el instante del ,, Parto; y consiguientemente si se ,, hiciera la extraccion de la placen- ,, ta, como en el exemplo antece- aents" en tales circunstancias se ,, expondria á peligro de dislocar la , mitriz, y de hacerla salir á fuera, ,, tirándola al traves de su cuello y de su orificio, par paco que la - >> 2, 35 É y placenta estuviera adnerente 3 y ,, en caso que se separase fácilmente: ,, de las paredes del útero, haria pe- ,, Tecer en poco tiempo de una he-: ,, morragia 3 porque si esta entraña ,, cas en alguna lasitud antes que se: ,, disponga 4 contraerse, le acome.: 5, terán convulsiones á la parida , y , estas serán mortales 4 causa: de la ES e 31 CXtC-M | 12 a» Extenuacion de fuerzas, y por la »» falta de resortes en los vasos. ] 17. A mas de lo .dicho hay otras circunstancias. que determinan la Operacion sin alguna demora 3 por= que si la salida del feto viene acems pañada de un grave fuxo de sangre O verdadera hemorragia , entonces no se debe esperar como en otros casos, siendo esta la opinion de los mejores prácticos 5. y mas que de estos, á lo que executa la necesidad en. un accia dente tan temible , que puede en po- cos instantes (acabar con la enferma; y véase ya, sien este caso se deberá abandonar esta obra 4 la misma natu- raleza en que sola la pronta extrac- cion es el «remedio, debiendo el Cirujano distinguir lo que es pro. plamente. hemorragia de la evacuas cion de sangre aunque abundante: Somo sucede en muchas. | 18... Faltando este motivo no. es ya tanta la execucion para extraer la placenta, ; mucho. menos si el útero estuviese blando y. aplanados porque esta es una señal de no estar aquel 0554 reu- 14 reunido y contraido, y por lo mis. mo no ser capaz de impeler con su movimiento las secundinas: pero estándolo , lo que se conoce por los nuevos dolores que siente la enferma, se debe esperar el buen éxito por los esfuerzos de aquella entraña, robus=. tez de la naturaleza, y oportunidad de la operacion. En cuya inteligen- cia, y tfaltando' estos requisitos tan necesarios para el logro: feliz dé aquella ¿con que fundamento se sos= tendrá por Mauriceau y sus sequaces la seguridad y necesidad de la extrac* cion de las secundinas inmediatamen- te despues del parto? La 19, Los que ignoran la natural progresión de estas partes se expo= nen 4 experimentar funestos acciden- tes de hemorragias, rupcion del cor- don , desgaje dél útero, 8tc.. inco- modando á las pacientes con violen- tos esfuerzos y bebidas las mas veces inútiles. Verdad es que los clamores: de la partúriente y circunstante5 quando no se arrojan las secundina$ Juego que nace el feto, estrecha n0 37 poca 15 poco 4 los operantes para la extrac- cion de aquellas 3 pero, ¿porque se ha de corresponder á estos deseos, quando en su execncion se encuen tran tantos escollos? Espérese pues á la ocasion, que es quando la ma- triz se contrae y reune al centro 3 lo que se conoce aplicando la mano so- bre la region hipogastrica, y se halla= rá un cuerpo duro y circunscrito de” figura piramidal; y entonces se po- drá hacer la extracción de la placen=" ta sin peligro, como dice M.Levret, la Mott y otros. | En 20. Presente el momento y nece-: sidad de hacer la operación , respec=" to de que los esfuerzos de la natura=- leza han sido inútiles, Ó porque la placenta está mui adherida al fondo” del útero ya en parte; ya en el todo; resistiéndose á la atracción del cor- On, Ó por rompimiento de el mis- m0, ú otro motivo, dando'4 la pa- ciente un proporciónado descanso, se debe pasar á la extraccion de las secundinas , asegurandose artes: de no haber en la parturiente otro feto, : Débss:: 16 21. Débese pues colocar esta en una situacion , que siendole mas aco-, modada 4 su genio, costumbre óÓ idea, lo sea igualmente para el Pro-, fesor y fin-á que se destina. Regu- larménte se pone al. borde. de la. cama ó: silla si la hay.al propósito,: acostada sobre la espalda. con una ú, otra almohada debaxo de su cabeza: en debida elevacion : 4 cada lado se pondran dos sillas. para que descan- sen y estriben sus pies. Dos muge-, res le añanzarán y sujetarán:sus pier-, nas de una y otra parte., para quel se mantengan. abiertas. Sentado. el Cirujano enmedio , debe ante todo. examinar á que lado de la matriz se halla la placenta, quando no está situada en su fondo. Es circunstan- cia que interesa mucho para-el ma-. nejo de la mano á que: corresponde. Determinada esta, limpia, sin uñas, y untada, Ó con manteca Ó aceite: dulce, se vá introduciendo,con mu-. cha suavidad y paciencia, valiéndose ' de la guia del «cordon: si le hay», y: jantando los dedos en forma de pirás mide, Intro- dd ls E N , E * s+22. Introducida en la vagina, se procura el orificio del útero; y Si se presentan las membranas corion y “amnion , se 'arriman' al cordon. si le hayi5+ y sino Gun lado. Se siguen introduciendo: los: dedos: entre dichas membranas y «paredes de la matriz, hasta: dentro de: su:cavidad': la mano libre=se pone:sobre el vientre para sujetar el úteronen el tiempo de se- parar la placenta : si esta está separ rada en parte; desde allí se.continúa la separacion de lo que:estaba adhe- rido ; y ocurriendo por lo:comun en «este. caso fluxo de sangre , el mas:se- guro remedio de :sistirlo:es la. total separacion y extraccion de»aquellas.> 2:28. Quandose ha separado el “cordon umbilical se hace mas dificil «esta operacion. Puede la placenta ha- ¿berse separado ya: en el:centro, “y testar aun adherida por su circunfe- xencia Ó bordes : esto se conoce por una elevación que presenta: la matriz -en la parte mas corpulenta, desigual, "y Ménos sensible ; y entónces se per- «dora con el-dedovíndice por el lado A B don» donde 'se hallaba el cordon , yose procura despegarla de la circunferens cia adherente. ' 24. Si esta diligencia se hace con conocimiento , cautela y destreza no hay que temer alguna ofensa en la matriz, de cuyo centro se supone ya desasida la placenta, y en que solo se encuentra, como asegura Heister, una porcion de sangre gru- mosa 5 pero si falta la debida instrucz cion para tan prolixa y delicada obra ¿4 que precipicio no se expone una inocente madre? 25. : La situacion anterior, poste. sior , Ó lateral de la placenta hace su extraccion mas dificil: la dislocas cion habitual ó accidental de la ma- triz ofrece muchas dificultades ; y mucho mas si se le acompaña una fuerte hemorragia. 26. Empeñada y fuertemente adherida la placenta , que ni cede 4 la industria, ni á la fuerza propor- cionada , se debe abandonar 4 la na- PP tturaleza , tiempo y otros auxilios, su extraccion. Las repetidas contracción nes nes de esta entraña suclen muchas veces despegarla y vencer su adhe- rencia; y reconociendo ser as, entonces es bien fácil la extraccion con-la.mano. 27. El A.sabe, y previene haber otras muchas circunstancias y moti= vos, para los que se pueden dar sus correspondientes avisos , prevencio» nes y métodos de socorrer estos acci» dentes 5 pero le parece lo dicho bas» tante por aora, para llenar esta Mes moria, 26 que ha de estribar su juicio. Vamos 4 tantear el terreno haciendo las su. posiciones necesarias. 13. Lo primero: no debe satisfa- cerse el Médico con que el herido y sus auxiliares publiquen que la heri- da fue causada por un perro rabian- do. Para el concepto del inconside- rado vulgo 4 pocos ademanes, carre- ras, ladridos y embestidas que haga este animal ya le condena á que ra- bia sin mas mérito que su aprehen- sion Ó antojo 5 y como es voz que desde luego asusta al que la oye, se va de unos en otros propagando , y aun adquiriendo por instantes mayor fuerza, como el mismo veneno en su curso: Vires acquirit eundo. Si en estas circunstancias muerde á alguno ya se tiene por herido de un perro rabiando , y sobrarán testigos en el concurso. 14. En este caso, y presentado por el Juez á un Profesor de Médi- cina nunca se debe llevar de la voz comun , aunque sea todo un pueblo quien lo aseguro, y así procederá cop» RA con mucha cautela en esta averigua- cion para formar su diétámen : quan- do por otra parte la herida no mani- fiesta algun caráter que haga cono- cer si estaba Ó no rábiando el que la causó. 15. Se sabe muy bien quan furio- Sos se ponen estos animales en 1mil Ocasiones, y quan propensos son á vengar con el diente sus injurias. El zelo de una compañera, el castigo de un imprudente, la provocación de un jóven, la violencia del que quiere entrar donde ellos resisten , la Opresion en su encierro por algun tiempo, tal viento que corre, tal agua que beben , la estacion, el cli. ma, y otros á este modo son moti: vos suficientes á enfurecerlos á que acometan y muerdan 3 pero aun fal- ta mucho para confirmarlos en rabia: ¿Y acaso se necesita mas prueba para asegurar esta verdad que la observa- cion diaria? y por lo mismo podrá MiTarse con tanta indiferencia un he= cho, en que la equivocación nos puede llevar á un precipicio? : - lgus ; 28 16. «Algunos han pretendido, encontrar .en la misma herida los; indicios dela rabiosa qualidad que se examina.» Las nueces majadas,. trigo: Ó. cosa, igual se pondran:sobre la he= rida por el espacio de una noche. Désele por la mañana á una gallina 4. quien.se le haya quitado. el alimento: si ella como de esta:masa y no muere nada.hay, si al contrario, muere, es señal de rabia. Esta es su prueba. ¿Pero esto. es' cierto? Mihi tamern posterius hoc experientia tentanti non succesit. Lo dixo Martin Gurisch. (a) La migaja de pan aplicada con fuer- zaá la herida 4 fin de sacar sangre ó pus, y dada á comer á otros perros es. indicio si la comen que'no hay rabia 5 mas sl ni comerla: ni olerla quieren la confirman. Es de Conrado: Gesnero, (b) y tambien lo advirtió “Ambrosio Pareos (c) Tan escasas y sat e dudo- rs Í rr a (a) Consider. de saliv. human. Lips. 1729 Fomih/ 325. En, a , (bd) De quadr 56 up. fol. 196. añvolbobs: Y (e) £h yrurg. lib. 20. cap. fol. 438% j = 20 dudosas andan: las conjeturas , y Es preciso. declarar con fundamenton:- - "17. Como por otra parte tienen estas' heridas la circunstancia demo hacerse! sentir desde? luego en el enfermo mas que los regulares'acci dentes delotra qualquiera, la dificul- tad se.aumenta y confunde en súuícos nocimiento el juicio. Novasí las que inducen otros venenosos animales ya con el diente, «ya cón la puntúra) ' porque en estas el grande ardor,:do- lor agudo:,- el tumor, rubor y 8£c, nos dicen prontamente en su malicia el orígen de donde nacen: qup 18. Quizá serán los expresados los casos:mas comunes que se ofrece! ran á los Jueces en sus demandas y querellas) y por lormismo mas fre quúentes al exámen: y “consejo. de los Médicos +" debiendo" por esta 1426 estar los unos y los otros de acuerdo Ppara:no precipitar su juicio. El ófen- Ido procura esforzar :el' motivo' de si! agravio contra aquel que súpoñé ser el reo»: y acaso será (mas suya la gabia que del perro, 18h temor ost ; enoja enojo presentan á su imaginacion algunas señales que realmente no. se advertian en aquel; siendo esta viva imagen en su fantasía algunas veces el verdadero orígen de sus funestas resultas. 19. Que.es ver á un herido de estos, y quizá solo de un animal irritado , expuesto á la tortura de las medicinas mas violentas, y á que dió unicámente motivo «un pánico temor! Ya no se contenta el Profes sor con aquellos remedios propios de una herida simple Ó comun; sino que omitiendo por aora los.internos la parte ofendida ha de sufrir la ven- tosa, la escarificacion , el hierro encendido , los corrosivos á promo: ver la supuracion, fomentos de sal- muera, Sc. Que sacrificio tan cruel! pero si hay realmente justo motivo, que inescusable y acaso no basta! 20. Estas reflexiones se dirigen solo á la gran diligencia con que se ha de examinar el hecho y. el estado del animal que mordió :- porque de- hiéndose graduar el delito, si lo hay, | á á proporcion del agravio por su gras vedad ó malicia, ni se debe escusar al delinqiiente probada la culpa y justificado el instrumento, ni hacer responsable á alguno por unas conje- turas tan equívocas como poco se- guras. 21. Estamos ya en el caso de re- mitir un mordido de estos un Juez competente á un Profesor, para que exponga su diétámen , y declare el estado y gravedad de la herida. Es preguntado el enfermo sobre el he- cho, y responde prontamente haber. le asaltado y mordido un perro que rabiaba. Contextan los que le acom» pañan en el dicho, sin dar otras se. ñales ni pruebas de la certeza de la rabia de aquel. Procuran exágerar su furia sin otro fundamento que cl de su creencia, porque le vieron embes» tir airado , morder, saltar y correr, o procurar abanzar de nuevo. ada mas se dice, ni conoce. El perro huyó, se ocultó, ó mató, y ya no hay: quien informe. Se pasa 4 «examinar el paciente por otros capis tulos, -tulos y y cen sir vista sé debe declaraf E de este módo. sitigor o babor 55 22. Gertificamos ; que habiendo: 55 visto á Node :tal edad ,. estado.,: y s, Oficio ,:sano Ó enfermo anterior ss mente ,vy:registrado: en tal parte ,, una herida que dixo haberle hecho s; uni perro fabiando tal: dia: de.este 5,6 aquelmodo , exáminada que fue - aquella hallamos ser de tanta cdi 5 mension en su latitud ¿+ longitud, - 5, y profundidad con- tales vcircuns» sy tancias y accidentes, Ó:sin ellos: iy en atencion á la naturaleza solo - sde herida: creemos: ser leve , grar y, we ó.mortal, por razon de su:ta= | y; maño», sitio Óvaccidente que la ,, acompañan 5 y por loque corres ¿y ponde 4 su malicia 'por; el animal ¿y que se supone rabioso. no cóns-. ,tándonos: de «su certeza por no. 5, haber señales que lo-asegúren: por. », los informes que se-nos:han:dado, », no debiendo estar solo %el del he- y, tido. y los: demas; quienes, con jp ¿menos. conocimiento que «susto, say enfado y Ó aprehensionise:explicans dd 1 : yr SUS- 7” »5 €s: quanto podemos decir:en nues: A E A O AN y Protestas apuntadas en la declara- ción antecedente: : cda 1.24... De otro modo deberá el Profesor declárar en aquel caso, em que esté convencido por sus propias. señales Ó seguros hule: , que el perro de quese trata estaba rabian=: do: puésentónces, hablando gene- ralmente , podrá manifestar sus jus= tos temores de qíe aquel enfermo; aunque ya sano; ño 'está libre de algun traidor insulto 4 violencias del canino Contagio.: Dixe ¡generalmente pl 10 por 7 sal: verdad ««son:michas las. observaciones:que apuntan: las histo-. rias de aquellos miserables , que olvi-. dados ya desu desgracia , «y sin nue- va ocasion que despertase aquel mor-, tal veneno , fueron asaltados despues, de algunos meses y años de su rabio- sa furia ; sacrificando sus vidas 4 mas; nos de su violencia. 3 El TES 25. Sin:embargo como en otras: Ocasiones, que acaso seran las mas, suelen libertarse los mordidos de este: animal aun. rabioso' sin haber experi mentado algun fatal, sintoma de esta. idea, y morir de muy diverso accio dente , debe el Profesor sudar: busp, cando alguna razon .ó fundamentó que valga á poner límites 4 su absow luta resolucion. 193 os pos 26. Ya se ha dicho que hay algu» na diferencia. por sus-grados, .CON=' forme á las señales enel perro que rabia: diferencia, que conduce no poco parael juicio de la ¡actividad de su venenosa malicia: é ¡igualmen= te de parte del enfermo con respecto. al estado de salud que antes gozaba; * : y | | 3 y véase ya al Facultativo con divers, so aspecto para formar su dicétámen, y dar su declaracion de otro modo: porque basta en los asuntos, que no se puede proceder:con una certeza fisica , determinar con una moral bien fandadasl.Vsnsrmsbandoyado as 27. Preséntase pues, otro mor= dido , cuya herida es muy superficial y de poco momento. El enfermo se Feconoce sin accidente alguno. Del peo se sabe por las expuestas señax es: estar en el primer grado de su rabia. Es fácil hacer una prueba de pronto, de que no sabemos si algu- no ha escrito. Tal es la de hacer la. mer 4 otro perro la herida, que si con efecto se consigue , se podrá te- ner como una prueba decisiva de que el perro enfernio nada comunicó de su rabia al hombre herido. Esta dili- gencia no solo pone en salvo y segús ridad al aflixido doliente en su espís nta, sino que al mismo. paso: reme= la su ofendida parte: siendo sabi- das. las saludables prerrogativas de la dengua de este animal quando:sano; | como bx | estrecho: de que queriendo salir de la sirte que nos amenaza; sólemós a e en- otro' escallo. Son tan freqúentes estas observaciones 4 los Médicos que estamos seguros, no nos tendran por hiperbólicos en estas expresiones. Ojalá nos hiciese ver la experiencia no ser tan infelices los sucesos como se suponen, ' 5. Para socorrer pues del modo mas fundado este accidente', procura dar el A. una súcinta descripcion de 'esta entraña, en cuyo desentono st- pone estar el orígen de. aquel. El es un órgano membranoso situado en lo inferior del hipogastrio entre el intestino recto y vegiga, á quienes se une y ata, como 4 los huesos sa- -cro y pubis. Estátan acompañado de vasos, que no hay entraña algu-- “na que le exceda ni aun iguale en. «nuestra máquina. Los mas famosós “son las venas y arterias espermáticas «con muchas ramificaciones de estos; “4 quienes siguen las de las arterias y - -“yenas hypogástricas , y aun hemor- No roidales, AR "ad | | | | 43 6, . No es solo el crecido número de vasos sangiííneos quese notan en tan noble parte, si tambien la exten- sion , figura y circunvolucion: de ellos , para los altos fines que $e des- tinan 3 porque. además de ser por lo dicho la entraña en que con: mas abundancia corre la sangre hasta ne- cesitar en ciertos tiempos sacudirse - de su peso:, le proporciona mas 1e- cunda , mas «defendida y dispuesta para su noble destino, 22000 7- Acaso no se necesitaria buscar Otras razanes y motivos, para averi- guar el de sus correspondencias en su edad debida sangúíneo - periódicas, que la ¡expresada visible construc- cion 5, pero no hay: porque nos de- tengamos en esto , siendo para nues- tro asunto indiferente que sea su cau- 62 la que á cada qual le parezca... $. La. principal. observacion de este órgano , que ademas de su exá- Men anatómico nos convence la dias sia CXpertengia , es la capacidad que ofrece su curiosa estruétura para la maravillosa extension que se nota en | + ? el 44 eel tiempo de las gravidaciones ; y y4 fuera de éstas, de su compresion na> tural 4 impulsos de la fuerza Ó fa- cultad elástica de sus vasos y fibras musculares: - estados "recíprocos que aventajan en mucho á toda :otra entraña de nuestra máquina. .) 9. A vista de tan particulares circunstancias parece que ya nos va- mos acercando á encontrarla mayor proporcion que hay en este Órgano, no solo para las efusiones sangilineas que nos presenta en el estado pre- ternatural, si tambien para sus exce- sos, y por censeqúencia los temo: res; añadiendose no ménos-la varie- dad en-sus ocasiones , particulares: motivos y causas adventicias , para su alteración y trastorno. 131 2x0. Así es que se experimenta muchas veces fluxos de sangre por'las narices, por la:boca,:ya'del pul- mon , ya del estómago 3 y por el intestino recto, hemorroides, el pene; y no tan comunmente por-otras par: tes del cuerpo 3 «pero q2un dista mu- cho de la proporcion, cantidad, y - riesgo 4H tiesgo pronto-al que'se presenta por el citado: váso 5 por: :su estrutura, concurso de «canales , abundancia y. violencia: én su curso y poderosos estraños motivos que le ocasionan. otr. Que pais tan vario ofrecia la Ocasion si fuése de nuestro dstinto á la curiosidad, haciéndole presente porque raros caminos habia presenta- do 4 lá vista-la naturaleza el. noble roxO liquido ya en el natural, ya en el preternatural estado; ya contínua, ya periódicamente 5 ya sustituyendo por las debidas evacuaciones ; ya sin órden: y respecto, con conocido ú oculto motivo, sin-que desde el pie á la cabeza haya parte sesenta ; que no haya sido alguna vez él conducto de tan precioso desagiie; y en otras todo el «cuerpo «por, los sangúíneos sudores! 4380 ibivi , 12. ¿Aun en la diversidad de co- lores. y taturaleza de la satigFé nos presentan las observaciones de Peter- mannño, Rodio, Wolfio y Pedro de 'Cástro aquella, Ya: crócea , cetrina; ya' negra, ya blanca 5 y no: ménos | | con pe aGual frialdad, Lazaro Riverio. Raros fenómenos que haciendo sudar: 4 los Profesores para fondear la cau= sa, deben tambien no admirar como- nueva si les ocurre en su práctica. 13. Para fundar un juicio seguro en la cutacion de la hemorragia ute=: rina, se debe: atender á su: causa producente; á cuyo fin hace el A, su plan para venir en su conoecimien= - to. Distingue ante todo de estado en las pacientes , para discurrir con mas libertad en el caso. Bien que si la fragilidad hizo 4 alguna perder su derecho, debe con su noticia proce- - der el médico con mas cautela 3 siena - do en muchas el orígen de su última ruina el vergorzoso disimulo de su - culpa. | 14. Sobte estos «principios sigue - dividiendo sus causas, ya culpando: á los líquidos, ya á los sólidos; y otras veces, segun lo dicho, pof “algun cuerpo extraño contenido en tan delicada parte. La sola abundan cia de sangre que excede en su res- peétivo estado ¿> es la primera causa | que e que. nos «presenta 5. porque no pu- diendo caminar por sus ases con la libertad que debe , se ve en la.nece- sidad de romper , Ó abrir sus canales buscando su salida y desahogo: xl Cruor.emicat alte Non aliter , quam cum vitiato fistula 0 + plumbo 190 33 Scinditur, 0 tenui stridente Jforáminez : longe ! És PR Ejaculatur aquas , atque t¿libus agra rumpit, | ¿ Evacuacion que contenida en sus des bidos límites pudiera ser oportuna, como sucede 4. veces ; precipitada en otras con demasiada violencia y abundancia , necesita del socorro médico. | A 15. Nota aqui oportunamente el A. que no todo fluxo de sangre abundante. y aun continuo debe ser atendido por el arte ; antes bien le es perjudicial todo remedio : porque Saltando aquellas señales que le cons- tituyen morboso , se debe tener co- mo - Connatural al sujeto: Cantela gue ha enseñado la observacion cons» tante, e 3 ' lite ¿qúe'es la prueba que debe ses guir el sabio Médico siempre con la natufaleza. al : 6. - Pocos años hace vivia en esta Ciudad uña muger con un continuo y abundante fluxo de sarigre : se qui- so socorrer en su principio esté ácci- dente; pero todo fue inútil; antes bieri, si por algun acaso paraba aquel, era acomictida de unos graves ácéidentes, que obligaba á los Pro= fesores á libertarlá con repetidas san- egrias. Gozaba una sálud muy robus- ta'; natural obesidad , y color rosa- gante : Era casada, y en el tiempo de siis embarazos solo tenia men-- salmente sus corfespondiericids: Así continuó hasta la vejez, en cuyo tiémpo aun sufriá esta singular eva-' enacion;” 90 ab | 2 | AL A la quantidad de dicho lí» qiiido como causa se sigue la qualió dad viciada , Ó sea esta por su carác- ter acíe salino , ó bien seroso áqúeo: Aquel por la violenta irriticion que pueda inducir en el sólido; y dé aqui abiertas las boquillas- de 108 en? Vasos, | 49 vasos ¿1Ó sea s.union y comunica= cion de unos á- otros, dilaceracion de sus intefsticios , Ó de otro modo, se sigue elfiuxo :Ó éste, porque fal- tando en lá sangre su energía espiri- tuosa, floxos y lánguidos los canales, sucede lo mismo:; no siendo extraño que de opuestos, principios:se: siga: el mismo efetto ; como freqiienteniente lo observamos enla naturaleza enfer- ma 5; contribuyendo no ménos el hervor; viscidez Ó 'estanicácion del roxo líquido, para. que se siga mu- chas veces el mismo producto: á que suclén preceder para “su conoci- miento lasitudes por todo el cuerpo, dolores. en. la espalda y region lum- bar, tensiones en los hipocondrios, palidez, de rostro ; tremor y rigor del cutis: Ey k 18. La causa mas fregiiente , y que por lo mismo. lleva toda la aten- cion del A. es la: que es ocasionada por algun cuerpo extraño contenido en el útero, ya sea feto, el. todo Ó parte de la placenta; mola , 80. mo- fivos que precipitan á las pacientes 7 D NY ZO» E pocas “veces: al extremo de unas vehementes lipotimias , y aun verda= deros sincopes. o. Da ob 19. Con respeíto:á las embaraza- das reproduce ser el orígen muchas veces de las hemorragias y del abor= to, la plenitud: de sangre , presen tando una y: otra observacion de algunas ¿ que siéndoles freqiientes estas desgracias en sus embarazos anteriores se libertaron con el preser= vativo auxilio de la evacuacion de sangre por el arte y en tiempo opor= tuno. y ,, 20. Observé, dice, una muger, ,», que seguidamente llevaba quando me consultó seis malos partos «con sus correspondientes fluxos de san» gre, tan abundantes algunos que le pusiéron en términos próximos de sin que pudiese acusarse 2” sn de: emb razo : 'hizolo asi 5 man- LEN yy déle ¡sangrar al tercero, quinto, NIN e séptimo y nono mes con tan buen RN + X y, pra > 1 IE Sis NESARA SS DÍ 5 5y suceso ¿»que logró dará luz un 5, robusto infante. Observacion que 3) Se- repitió en otra que habia sutri- 3, do ya tres abortos; que con el ¿) mismo método consiguió evitar cn 3» Adelante semejantes tragedias... 21. Presente ya la hemorragia en una embarazada , es igual el peli- ' gro de su término al cuidado y cau; telas de su socorro , porque como muchas veces no cede el accidente á la administracion del respectivo reme- dio, segun las circunstancias, es pre- ciso buscar el alivio por otros medios; que ofrecen no pocas dificultades en. lo fisico , y moral. | 22, Que venga este temible insul- to de una vehemente pasion del áni- mo , inmoderado exercicio, movi- mientos violentos ,- saltatorios y precipitados bayles , extremadas compresiones de ropas y. cotillas, caidas, golpes, 8c. sin olvidarnos del poco atendido delito de una ma- te ingrata, siempre son las resultas peligrosas >, y no tan seguros los «auxilios. E | Es 8 : ; ARTICULO IL. MES DE FEBRERO, e JUEVES y. LECCION nro iCo POLITICO ¿aca > pr 14 DE LAS ENFERM EDADES que pueden seguirse de resultas de la pasada inundacion del Guadalquivir, POR DON FEORENCIO DELGADO, Socio Médico del Número , y actual Canciller, s, O podemos olvidar la furiosa creciente de nuestro famoso Bétis que anegó á- Sevilla y sus contornos , porque aun tenemos á la vista sus funestar resultas. Aquel mismo, que en su curso regular hace las delicias + la =31 44 de po Patria:, siendo tambien el cauce de sus abundancias y riqueza, dora rotos-stis diques se hizo el azote 145 cruel de nuestros ánimos é intereses, Pasa de'siglo y medio en que na se ha experimentado igual avenida , lle> gando por lo mismo :á hacerse mas extraño y temible este acontecimien- to. ¡Nos vemos precisados 4 reno- var el «dolor. con su historia, por ser. la: 'que: da motivo para. este Discurso. - pos O 2. Despues de un Otoño abun- dante de. aguas y “en que reynaron los vientos Australes, continuó el Diciembre con lluvias mas copio- sas. Un:wiento Sudueste que se levan- tó el dia 24, no cesando aquellas, hizo: notar en el Rio alguna eleva- cion , que graduándose hasta el 28. empezó á rebozar «por sus márgenes, y á estenderse par los arrabales barrios al rededor de la Ciudad. Esta se libertá por el frente que: le hicieron sus murallas y fuertes tablo- nes, que acomodan en sus puertas. Mas no pudo escusar la que ES asijoin en- dentro. »de «si recinto , pórque imposibilitada. su salida , por. estar . cerrados: sus husillos , le Aramis en muchas partes. Llevábanos así la O hal e su' retiro conforme se habia logrado en otros años: «mas lejos «de cÓnse- guirlo , «subieron las aguas, en el 31 tan desmedidamente, que ácun jui cio prudente se elevaron sobre la su- perficie «de su estado regular á:la altura de doce varas, excediendo bastante 4 la: furiosa inundacion y anayor de este siglo en el año 1758, dilatándose á proporcion por sus ve- gas y campiñas , y dexando casi su- .mergidos algunos lugares inmediatos, los arrabales dichos, Conventos Re- ligiosos extramuros, y quanto perte- nece á las cercanías ¿de la Ciudad. 4. Llegó así la noche de este dia que llenó de lamentos al siguiente, la noticia de haber vencido el ímpetu de las aguas su:famoso Puente, rotas sus amarras y cadenas con formida- ble:estruendo, y arrastrándole divi- dido en dos trozos á la distancia de mb algu- / algunas millas. Rebentaron algunos husillos no pudiendo ya sufrir el em- puje de las aguas. Hicieron por lo mismo sentimiento por algunas par=w tes las murallas , y señoreándose las alas. sobré el plan de Sevilla algunas varas, temia ésta ser vericida de su furia, y trágico depósito de sus tur= bias aguas. 5: Con este añúñcio se presentó - €l nuevo año en su dia primero. Dia grande , que consternó á esta númes rosa Ciudad anegada en mucha parz te, y mas anegados siis moradores de terror y de peña: Lloraban- Jos unos la pérdidá de sus muebles efeótos 5 suspifaban otros de necesi- dad y miseriá pidiendo socorro. Allí luchaban aquellos con las aguas em- penados en salvar sus vidas. AMá huían los otros de las cásas que ame fñazaban su ruiña. Todo era confu- sión, clamotés todo; y á no ser por la infatigable vigilaricia del Gobierno - y activas diligencias de su Asistente | el Señor D. Pedro Lopez de Lerena; ño sabemos á qué extremo hubiera llegas «> Hegadó Sevilla y su'vecindarioz que conoce y publica agradecido: asisten= ejá tan pronta y oportuna: Contribus yendo en gran parte para tanto dex sastre, que ademas de los. conductos expresados , los pozos , clóacas y sumideros Oprimidos de la abundan= cia rebozaron 5. convirtiéndose tam= bien en copiosos manantiales las mis= mas soladuras de las casas. 6. Empezó á calmar la tempestad de las lluvias y el rio á recogerse poco á poco, de modo, que al dia einco de. este mes intempestivamente se vió aquel reducido 4 sus márges nes, y el corazon de los Sevillanos 4 dilatarse en los suyos. NE 7. Abiertos los husillos se desa- hogó la Ciudad en la mayor parte de sus detenidas aguas 5 pero quedaron por su situación anegadas algunas cas sas , permaneciendo así por algun tiempo : y otras que se libertaron en lo.más fuérte de este susto se vie ron inundadas despues por sus pro* ¡os- conductos. 8. Queda. para otros. referir las a 3 con- 63 considerables “pérdidas que ocasionó: este insulto, mientras nosotros cum»: pliendo:con nuestro propósito pasa- mos 4 exáminar las morbosas conse=! quiencias que deben esperarse en los moradores, y prevenir en lo posible: estas resultas. | 9. Apenas hay noticia de inunda: cion considerable, 4 que no se haya seguido un crecido número de enfer= mos. En las que ha padecido esta Ciudad en otros años, sin ser tan' crecidas , fueron las resultas en Pri= mavera y Estío:las fiebres intermi=' tentes, especialmente en aquellos barrios inmediatos á las lagunas y: remansos que aquellas dexaron. Y si leemos las santas escrituras las halla= remos conformes de que siempre fueron las inundaciones el origen de muchas calamidades. 10. Veamos ya como, Y porque causa podran: aquellas alterar nues- tros cuerpos , como primera parte . de esta Memoria ; y que enferme- dades podran esperarse de la pasada y modo de. corregirlas , que es-la Gl se- UA conforme 4 las «ideas de; su Autor... 3d 3 14; Las tristes y violentas: pasio- nes de ánimo que generalmente opri-. inieron á todos se debeñ tener como: una causa comun y la primera para inducir en sus vivientes máquinas: una alteración notable: pues aunque no. fue eri todos los individuos , por: la desigualdád de circunstaricias, uno el motivo; lo: fué no obstárite para todos en el terror y congoja. Fuese: en unos la pérdida de sus haciendas y- bienes ; en ottos la necesidad que: experimentaron y en aquellos el peli- gro en que se vieron, ¿como podria máénos que alcanzar á todos estas des- gracias á su vista y muttiimiente co- municarse su sentimiento? 12. De tán generál principio se puedo inferir quan desordenados y tumultuosos movimientos ho induci- ria en los espiritus ; quanita disipa= cion y caímiento de ellos ; que con- tracciones en los sólidos y alteracio- nes en sus líquidos , y en sú término, que trastorno en la animal AS 0 . 05 lo diéta la razon, y confirma la Experiencia. 13. Aun sin este respecto ,. las mismas excesivas lluvias son el orígen de graves enfermedades: y aunque pasado aquel golfo de tribulaciones pudieramos lisonjearnos de haber lle- gado,con seguridad al puerto ,. nos dam ocasion de temer las conseqiien- Clas: de aquellas: porque aunque en. todos los tiempos.nos vemos: rodea- dos. de ocasiones para enfermar , si ya noes que nuestro propio desór- den fisico Óó moral nos trayga estas resultas, son pór lo general en los húmedos mas numerosos , largos, y peligrosos nuestros: padeceres. 14. No es:solo. este el principio qu se presenta .en-las inundaciones amosas 5. eslo tambien lo que con- tienen las mismas aguas arrastrando y trasladando á las poblaciones y sus Cercanías todo lo que encuentran sus Corrientes: á-Jas que comunicándose Otros pequeños rios, arroyos y Cas- cadas. de las montañas , no. perdo- nan, nila tierra mal sana, el mine- “2030 E ral -66 ral deshecho , las raices, las hojas y arboles podridos , animales ahogados y corrompidos,que no-barran y Eray- gan consigo: de cuyo acopio ;*¡que aguas ¿tan turbias é inmundas*,' qué sentina de efluvios pestilentes y que: conjunto:de fétidosvapores ; y en sul consegiiencia, que'orígen de violén» tas impresiones en los vivientes raciós' nales, y que principio tan fecundo” de morbosos asaltosl 0 001 200 215 Ello es, que en nuestra cimine. dacion despedian las aguas un olór biewingrato. Tambien lo'es que retiz radas' “aquellas nos “dexaron sobre: la' tierras, y. todo lugar que ocuparon; una lama Ó fango tan desagradable y: fastidioso , que nos hacía huir .de él mirándolo corr temor. 19 9 9Bp -"16. +¿Estos miserables despojos fire” roniilos que se presentaron encgran' parte dela Ciudad:, sus arrabales é inmediaciones. Eb gran obarrio de Triana , despues de haber sufrido por algunos dias “el. golpe: de lascaguas, agregó 4 estas las inmundicias de lós sumideros , Cclóacas ¿ y: pozos: cenas gosos; i E gósos: yy en todas partes los' desper= dicios ty basura del pueblo. Depósrto de semillas corrompidas , que eleván- dose 4'la atmosfera la' fecunda de miasmas nada saludables , y capaceé de producir , inspirados «delos vi< vientes, poco favorables corisegúen= clas 319bo: cu q bo ni A e 514 vEÓ 17. Aunque báxaron Las 'aghas en la” mayor -parté volviendo *el'rio 4 cóntenerse en sus límites quedó' mú- cha “porcion de ella: detenida en los charcos |, "remansos' y lagunas que por* sii” situacion” se forman en las immediaciones del pueblo. En el pra- do 5; que llaman dé! Santa Justa; cel de'San Sebastian $ junto '4 los Padres Capuchinos y otros. Un arroyo; que corte ,' y 'rodea' en parte la Oindad; conocido por elinómbre de Taparete; y descarga en ebrio “junto á la totre que'dicen-del Otro? arroyo, queres coge 'las "iniutidiciós del nsátaderaz las fetórosas y Harbiastaguasvdd:168 Javaderos deláia 2 curtideros denpies les 9 Hteretias de! poeg corriente :eñ $11 CASO! Porfa led déndedlives y. que 204 por 4 pramiot ardian olorosos leños para disipar el mal olor. No siendo =ménos la pólvora quemada á este intento. 27. Con estas prevenciones, de- xando , como se ha dicho, los luga- res inundados al ayre libre; y mu- cho mas, si se logra corran vientos fuertes que los purifiquen , excusan» do los moradores asistir en estos si. tios baxos, y no poniendo las velas é toldos que se acostumbra en los patios de las casas, se podrán liber- tar los vecinos del influxo. de las hu- medades, y temibles resultas. El A. dice, renedió á una Comunidad Re- ligiosa de su asistencia, propensa 4 padecer todos los Veranos de tercias nas, mandando que no usasen en sus patios de estos toldos. rr 28. Con respecto 4 las, causas expuestas y estado morboso que pues den inducir en nuestros sólidos: y líz- quidos, se inclina el A. con: Hipós crates (2) 4 que sobrevengan las fies: bres (2 E. 3. 3ph 16.201 07 mn”, MAREA sp. bres largas ,-fuxos de vientre, po- dredumbres, alferecías , apoplexias y anginas. Lo que confirma con: las constituciones Epidémicas de! citado Príncipe, de una seguida por el tiempo húmedo , «como escribió en el Libro segundo de ellas. Del mismo modo que lo aseguran con sus Obs£er- vaciones Ramazzinj, Sydenham, Be- lino y. otros, Ya se apuntó que en este Pueblo de resultas de la inunda- cion del año 758.se notaron calentu- ras intermitentes de todas:clases, y continuas , que duraron y repitieron por algunos años. En el Enero de este. ya se observan algunas ficbres linfáticas .Ó catarrales, diarreas, CÓ- leramorbos., “anginas, ¿dolores reu= máticos, asmas y parótidas. 529. A presencia de qualquiera de. estos accidentes que ocurra se contenta el A. con indicar los, fines que: se:-«debe proponer. el Médico, adoptando los remedios mas oportu=, nOs, sencillos y eficaces., y ¡exclu= yéndo el farrago de otros , quemas confunden que alivian, Por. este. plan, > y 6 » y Penas la indicacion general en este caso robustecer las partes sólidas, restituir la perdida crásis de los líqui- dos propone los alimentos, y medi- -camentos refrigerantes antipútridos y analépticos metódicamente adminis- trados. ¡ 3o. Con esta idea y respecto á las ficbres inclina 4 los ácidos vegetales, y singularmente al vinagre. Remedio de que se hacen tantos elogios como son conocidas sus virtudes. Sin ex-- cluir los de otras plantas, y aun los minerales, si la urgencia lo' pide. Mas si las fiebres son de la clase de intermitentes Ó remitentes, acomo- da la quina. Aquel católico vegetal, que crió la Providencia y dió á co- nocer, á cuya virtud deben tantos su salud y vida, como los Profesores su satisfacción y desempeño. Aquel, que no solo limita su eficacia 4 las calenturas, si tambien se extiende 4 todo morbo periódico , y aun ade- mas de estos se celebra poderoso analéptico y antipútrido para restau- par las fuerzas, corregir putrefac- k ciónes, ciónes , y. precaver: gangrenismos: usando de él con justa indicacion, tiempo oportuno , y arreglado. méto-. do. Prefiere el A. por aora dar este febrífugo en cocimiento , agregándo- le algun agrio ó xarabe de la idea. 31..,,Se cautela mucho en las eva- cuaciones de sangre, y previene, que solo la urgencia, por el morbo, esta- do del paciente, su hábito, compli- cación ú' otro poderoso motivo po- drá permitirlas con las canciones re: gulares.. Nivolvida el uso de los caús- . ticos conforme siempre al orígen morboso de aquellos accidentes que pueden suceder, hablando en lo ge- neral, y en quienes no haya con- traindicante ó impedimento, segun aquellas, prudentes maximas que debe tener presente el sabio Profesor. ES A ¡ ia 78. JUEVES" 12 LECCION MEDICO TROLOGICA. | SI EL MEDICO QUE OBRA segun su práctica, aunque contraria “al comun sentir de los Autores, lo haga lícitamente. POR EL R. P.M. Fr: LORENZO! Zambrano y Goizueta, del Sagrado Orden de Minimos”, "Lector Jubilado Y -Correétor de su Colegio de San Franz Eisco* de Paula; “Doétor en Sagradá, : Teolegía ¿Socio de Erudición y" Revisor aítual de? dq ao : E ies eN ag AN) MUIBIZ . OCÍMOEIDO Sins2IbaisiA o > A wáticdad cof qué: la Pe 7 cesidad ,' vet capricho)" el ingenio de los hambres ha mato do por el vasto pais de la Medicina ha dado lugar 4 que no haya opinio! sin Patrono, ni sistema sin Protectof Deest e principio viene, que conven cidos sus sequaces de las fundadas Y aparentes razones en que aquellos Y A soO5m E 79 sostienen , se persuaden, para mane tener su partido en la autoridad de los nismos , é igualmente lisonjearse de su opinion como probable. 2. Si fuese bastante este funda- mento en la materia de que se trata, ¿con que satisfaccion se. procederla en la práética médica, y con quan e trabajo se llenaria este encargo! ero como las resoluciones morales no aprecian aquel pretendido mérito, y solo nos estrechan: á seguir. el camiz no mas seguro er lo mas probable; desde luégo se promueven nuevas das das, sobre-en qual de las opiniones recaygala'mayor probabilidad: de-lo que sedisputa. tí 9b aloz91 "28. + Eos Dogmáticos fundaban su medicina 'práctica'en algunos precepo tos filosóficos. Los'Empíricos, Siri el conocimiento de la exactitud que piden las:observaciones y repetición de ellas y formaban sus: aparentesicás nNoOnes* experimentales. "Los: Metódi cos 5 simidetenerseemdos extensos 14 _mwtes de la naturaleza , querian re- ducirla en-su estado PS al 07d | ali- ] $0 falible cálculo de su imaginacion, Los ' Químicos y Cartesianos tomaron: el recurso de sus fermentos , destruidor de la antigua Escuela, pero despre-= ciado por el partido de los Mecanis- tas. Helmontius , dice Boerhaave, (a) 3 hypotesium- galenicarum ruinas detexit, - verum hoc remedium pene malo peius fuit. Egregia :certe ancilla Medicine Chemia est, non alía peior.dómina.. 4. Si exáminamos el. uso de. los remedios en los morbos especialmen- te crónicos, en las afecciones histés yicas, pasiones de ánimo, Létericias, Hidropesías, Kc. ¡que contrarieda- des no se notan! ya la inconsiderada resolucion de un Médico irrita. per- turba y violenta la naturaleza quan- do la. observacion, docilidad , :é inaccion pudieran ayudarla: y á este propósito nuestro, .célebre-. Válles | Malem curari ab.indoóto. Médico scien. té quiescere in morbis , quam -á doc- to hac nescienti. Por. otra parte el pánico temor en el uso: de'una: medi» cina cr. e re Dr. (a) Preled. Acad. £f, mih, so. £ cina- oportuna, con justa indicacion: y en debido tiempo de mas ó.ménos actividad , perdida la ocasion ,:: dew sampara á la naturaleza, la 2bando+ na y dexa hecha: funesto: teatro: de una infeliz tragedia. n 28, 198 5. Todas son dudas y confusivs nes5 pero al mismo paso'reflexiones prudentes que sirvieron de prelimi- nar al A. de esta Memoria ;' y dexas ron indeciso algun tiempo" para tue mar partido ren la: resolucion: de su suerte: y por lo mismo tuvo mas Ocasion para manifestar su erudición y Juicio , expuesto en las proposicios nes siguientes. * Y ETE DEDSMISI: PROPOSICION To;:+-' LA SANA TEOLOGIA EXIG-B gue el Médico en la aplicacion:de los remedios obre»segun' la opinion: >" mas probable oo 6. ES verdad de esta proposió lg cion:, “al: pasó que está. comunmente admitida por los Peólo: ' F gos tx gos se convence con:las:mistmas razos» nes práóticas. El Médico no puede: administrar con e o algun res: medio sin-tener la debida instruccion» y conocimiento práético de la virtud: del medicamento , :del morbo cuya: curacion pretende, y de las fuerzas de la naturaleza para manejarse pru=: dentemente en la enfermedad. Esto: se consigue con una madura reflexions. repetido experimento y ficl observa«; cion para proceder con segura con= ciencia. El fin que se propone es dar: salud al enfermo , Ó moderar :4-lo, ménos. si a la violencia de la: enfermedad para que el paciente na erezca á la fuerza de sus síntomas. n descuido.,. un error en el Médico suele traer unas conseqúencias irre- mediablés 5 por tanto debe en los'caz aos que le ocurren administrar aquel remedio que le parezca mas seguro; que es decir, seguir aquella opinion que en la práótica fuese mas pro- bable.. += idea a 2:49. + El Juez y el Médico, 4 quie» Des COSTS. igual susrte en su destino A ES ne .-, | 83 no-Obráñ bien acomodánhdose en sus resoluciones con opiniones probables habiendo otras que son de mayor pro- babilidad , y aunque no faltó quien quiso sosteher que era probable que el Juez podria juzgar segun la opi= nion ménos probable , este temeras rio 'sistema se desvaneció del todo lnego que el. rayo:del anaterna del eñor Inocencio XI cayó sobre él re- duciéndolo 4 cenizas. +: ¿Se Aquel tan comtítr como cfisa tiano. principio de la ley natural; que todos. Hevamos escrito en nuestras conciencias :, quod tibi feri non vis; alteri ne féceris; es la fuente de doi: de dimana esta doítrina. Ni el Juéz; ni el Médico , si fuesen el reo y el eafermo ,. querrian ser juzgados, Hi curados segun la opinion: ménos Probable,. pues así corferiah' mas ries- 30 sus respectivos intereses, ¿Corr que autoridad pues, privilegio ó con- ciencia podrán salvar que con ellos se procedicse con la -Opinion* que mas les favoreciese , y-4 sus e ximos necesitados:con la ménos favo: rable?:: Por go po . dico tenga mayor probabilidad intrim seca para practicar alguna medicina contra el torrente de los demas, que para conformarse con ellos. Este es su fundamento. ¿Hay dice, por ven» tura alguna doctrina. comun en la Medicina? Acaso convienen siempre las de Galeno, Helmoncio , Boer- haave y Otros de esta clase? Los unos recurren á las quatro qualida= des, otros como los Químicos á. sue sabidos principios. Los Mecánicos 4 la fuerza de sus sólidos y: textura de los líquidos , en fin los iorcáticóN Galénicos , Químicos , Experimen= tales , Sc. en que convienen? acaso solo en algunos principios muy remos tos que para un caso circunstanciado de nada sirven. ¿Pero que mas? ¿los de una misma secta médica :se con> forman siempre en el método curati» vo de un enfermo, y mucho méno6 en la administracion de un mismo rei medio? Diganlo los célebres Autores de la Facultad.: na, 19, Bernardo Ramazzini dice.dé si mismo”, ¿que quanto mas Ao Giub 06 g1 los antiguos , y modernos “Médicos, áun los mas excelentes, tanto mas incierto quedaba de lo que debia obrar. Juan Doleo en su Enciclo- pedia médica , despues de referir las varias sentencias «que: hay en Órden á las causas de las enfermedades ses nala los remedios con respecto 4 aquellas. El célebre romano Baglivo, que los Profesores mas sabios cami= nan á ciégas sin saber á quien han de creer, que doétrina.han de seguir, que rumbo han de tomar en:da curas» cion de muchas enfermedades. Del mismo sentir son Etmulero, Siden- ham, Mons. Francois, y Zachías, concluyendo con nuestro insigne, Español' y. Socio Don Martin Marí tinez., quela Medicina se engendrá con discordias:, y se. nutre: com Opiniones, ' , 20. Si descendemos á los genera- les remedios, sin contraernos á caso particular, .nós hallamos por todas partes cercados de dudas y poderosas contrarias opiniones. Las. sangrías; las purgas: elomercurio y así Otros; Quid ¿que 2 4? contradicciones no han sufrido, si es que en el día se libertan de ellas? En donde pues está aquella. proba- bilidad extrínseca por el cúmulo de AA. que se pueden alegar por un diétimen , si es tan incierto el prin- cipio-en que se funda? ¿y quele fal- taria 4 un Médico particular. para la probabilidad de su opinion aunque contraria á la de los mas en número, si 4 la de aquel se le junta para hacerla mayor, su propia experien= cia? . pero. pasemos á “confirmarlo en la > aci + PROPOSICION TERCERA... LA 'PRACTICA DEL MEDICO, que se funda hic 2% nuricoen opinion mas. probableves lícita en conciencia, aunque alias sea contraria: al comun de los AA. - 2 Ti STE aserto:, que es el | terminante al asunto en qiiestion , cs proposicion - expresa, dice:el Autor; del Eeólogo -Benediaor Sup; - tino 93, tino D.:Gregorio Sairo, y que sis gue naturalmente á las dos anteces dentes: pórque si el Médico es obli- gado'á practicar segun la opinion mas probable como siente la prime- Ya , y es posible que contra el co- mun de los Autores haya opinion práóticamente mas probable como afirma la segunda , le es lícito obrar: contra la opinion comun como pre- tende la tercera. 22. El citado Teólogo funda esta doétrina,. considerando, que pueda haber un Médico que tenga una lar. ga experiencia en contrario de la co- mun opinion , en cuyo caso, aunque en lo especulativo se acomode con el mayor número , sería temerario en seguirlo en la práótica abandonando su propio diótámen 4 que le movie- rOn sus conjeturas , y confirmaron sus Observaciones y experiencias. ste es todo y el mayor fundamento que puede prestar esta materia. -:23. que otros principios, pro- pa Y -Adelantamientos ha tenido Medicina práctica, que el e , Tl- 9. A. RE brimiento por el acaso , la aplicas cion y el discurso de los hombres; del buen exito en el uso dé tal cosa, tal modo y tal enfermedad toleran» do muchas veces en sus principios la mas violenta oposicion del comun de los Profesores? Si la fuerza de la ra- zon y experiencia particular no hu- biera contrarestado la opinion de aquellos ¿hubiera la facultad conse- guido que los mismos opuestos se hubiesen desengañado abaridonando ' su propio sentir, y seguido, con ver» tajas aquella práótica que ántes con. tradecian? 34 + 1.24. Si esto es así, corrio efectiva» mente lo es, y se puede convencer con muchos exemplares en el uso del antimonio, mercurio, quina, €icus ta y otros contra quienes se fulntina< ban en sus principios las mas rígidas A censuras hasta el grado devilícito y pecaminoso , ya tenemos un.taf. práctico como sólido «fundamento para confirmar nuestra opinion. Pero que hay que dúdar, si este es” el paso, el rumbo, la suerte de las Artes y das Ciencias. Hi- 95 0:28: Hipócrates ¡avanzó mucho fas que:Esculapio:, descubriendo las noticias ,-los remedios y observacio- nes que se: ocultaron á aquel. Galeno adelantó. algo mas discurtiendo , y experimentando. nuevamente de lo ue Hipócrates escribió. A este mo- do sucesivamente la legado la Medi- cina 4.muestros dias, en que pres2 cindiendo del mérito de los sistemas sobre la observacion exácta y Seguro, experimento * ha conseguido no poco adelantamiento: y acaso se reserva para nuestra posteridad , sino su per- feccion , mayores y mas conocidos progresos. | j : 26. Si. aquellos hombres pues han ido adelantando aunque lentamente esta Facultad que tanto dista de su perfeccion , y cuyas observaciones necesitan aun de 'mas puntualidad; ¿porque alguno, hombre como los <mas ,: no será capaz de descubrir algun nuevo rumbo, que aunque en su infancia tolere la comun contras dicción , la fuerza de <us experimen- %os COnYenza su utilidad? Un: Médi- IIA 3 z co de. e co juicioso, instruido, prudente, práótico y reflexivo puede mucho fundado 'en su práética observación, sin que valga-alterar su: conciencia el número * de votos opuestos sino. le convence. ¿Y que sabemos si la mano del Omnipotente , que quiso resera var á los pequeños lo que ocultó 4 los mas sabios, querrá manifestar alguna vez, á impulsos de su infinita Y liberalidad , 4 aquel prudente lo que no le agradó dispensar á'otros? 27... Pero no salgamos de nuestra esfera en lo natural, y vamos con- cluyendo. Todo lo dicho va.sobre el supuesto de las probabilidades intrín- seca y extrínseca que hemos sentado como fundamento para discurrir so- bre ellas y fixar nuestra resolucion. Podriamos por otra parte disputar esas supuestas probabilidades y acaso las convenceriamos de vanas é iluso» rias. Permitasenos volver la vista á lo que queda insinuado. La diversi- dad de sistemas, la desconfianza que aun de Jos propios confiesan sus. Pa- tronos , el engaño y falibilidad-delas : Obsex- observaciones , lo dificil de ra un juicio cabal en el todo “del Arte y en la parte del caso particular, los desengaños en la práética aun delos. mismos mas confiados, no sin razon de su singular método ó remedio, ql otras reflexiones á este modo, ¿que fundamentos tan sólidos no hos ofre» cen para negar esa pretendida intrín- seca probabilidad , y desentenderse de la extrínseca por el cúmulo de las - autoridades? Pi iz 28. En esta inteligencia conclu- ye el Autor. El Médico, aquel que Justamente es tenido por sabio prác- tico ,, prudente, libre de preocupa- ciones, -É instruido de modo en. la. fuerza de las instancias de. sus, con=: trarios , que pueda satisfacerlas con. _ Una práética correspondiente y com». petente número de repetidas .y fieles Observaciones , podrá seguir. en su: Opinion licitamente... aungue, contra- r12 al.comun sentir de los, Autores. y A + pra en yield ati LECCION QUIRÚRGICA. DEL ORIGEN DE LAS ESCRO-= -fulas, y. método mas arreglado so de su curacion. | POR DON JUAN SIXTO RODRIGUEZ, Socio Cirujano del 5 Número, t. ONARON algunos que los == AY tumores que aparecen en el cuello de los vivientes racionales” fuéron en castigo de los excesivos: adornos que acomodaban en aquella: parte de preciosas piedras, aderezos brillantes “y arreos profanos. -Acaso fiindarian este pensamiento en aquella” sentencia terrible-de las Santas Escriz' turas , que cada qual-ha de ser casti=: gado por aquellas cosas en que hu- biese pecado. Dexemos pues á aque Jlos en la pacífica posesion de sus «LaP.£, 11, Y, EJ ideas, | 99 ideas, en tanto que pasamos 4 pro= pónet loque es de nuestro: pro= pósito.. Pr “2. Las escrófulas , que el latino llama S crophule Ó Strume , y el cas- tellano Lamparones ; son únos tu=: mores duros -glandulosos que se for- man poco á poco 'en el cuello, por lo cómun de su mismo color,' detras de las orejas Ó debaxo de la:barba ; y aunque suelen origimarse alguna vez en. otras partes glandulosas, como en las axilas é- ingles, é igualmente en las internas , como enel: pulmon, hígado y mesenterio , siendo solo de nuestro instituto hablar de las prime ras',' como mas comunes y famosas; -y:aun por ser de las que estan:en la posesion de tales: en la: comun inteli- gencia ,.solo dirigiremos' á ellas nuess - tras reflexiones... 0 ¿roma pá 3. Estos tumores, que algunos Quisieron distinguir de las estrumas -Por:solo la diferencia de:ser éstas solo' + UNO y las escrófulas muchos: juntos, traen:su orígen:de un principio , que haciendolos.. generalmente : rebeldes «MOL ; ó «CN todos los medios para-su precaucion; y/añade: “La misma debe tenerse y, en prohibir: el uso de las. carnes de sy los animales que se vieren infesta- 5, dos de escrófulas. O 5) 7 219. La mas puntual curacion: de Jas escrófulas debe solicitarse por el conocimiento de sus diferentes. cau- sas y y por-los signos que dan á;co- mocer sus particulares especies,. Por poco que se reflexione sobre las dis- ¿posiciones preternaturales que se ob, servan en estos «tumores. ,- se. verá. quan varias son'¿ tanto en sus causas como en sus efectos 5. y. no ménos que una conducta uniforme, un mis mo método, y «una «sola. especies de remedios no -pnede, satisfacer. .4. tan diferentes indicaciones. + 0 5. 0:18. PorJo-mismo es.de admirar; que Autores recomendables. propon- gan médicamentos con el. nombre de especificos ,: y «que indistintamente usen en toda clase de escrófulas , los quales aplicados. nunca corresponden en:sus efectos áylas promesas, de aque: Vos3- sin que:por esto pegamos Has 20503 cr E 0 bér :algunosode :tan singular virtud; que oportunamente administrados no. avance su jurisdicción, 4. extermina?f algunos: accidentes», ¡aunque estos vengan de distintos principios. «19. ¡Sobre tresvideas ó reglas ges nierales debe pues estribar la metódis ca curación de las escrófulas, El buen uso de alimentos, landables, y. respec» tivamente oportunos, el que submi- nistra la Phiarmacia. para el uso intet- no, y ultimamente la aplicacion. de, los remedios: externos:,. resolutivos; supurantes'Ó extirpantes.,. que es el recto” y privativo del Girujano..;:-. 20. “¿En:las benignas.pues reciena, tes, y no muy duras, preparado gl enfermo con los:remedios internos, que digan respeéto 4 su causa se debe, pretender la resolucion. A. este, fin son conducentes las .unciones. . del: aceyte :«de azucenas con: los, espíritus volátiles de. sal de armoníaco. El lini- mento de. brionia , 6. unguento, cong lorme 4:la:descripcion de Zacut. (a). Ye . c > (a) :Zacut. Prax, admir. tom.2. lib. 1» 0DS.101+ 108 El emplastro de ranas con mercurio, antimonial de Fuller ,8zc. aceyte de candela regia , Bic. 000 «ay. Sirdichos tumores no ceden á estos remedios ya se hace precisa la extirpacion , bien por el hierro, ya por el fuego actual ó- potencial. Operacion , que aunque en el sentir de Mr. Garengout y Mr. Petit nada tienen de peligrosa, debe no obstante tratarse con mucha cautela, disposi- éion oportuna en el tumor, y des- treza en la: mano del Artífice. | 2 22, Como las escrófulas de..esta primer clase presentan alguna vez las séñales de una supuracion ¡espontánea en la rubicundez del cutis, ardor, sensacion y “alguna blandura debe entónces ayudar el arte 4 lá naturale- za' para esta terminacion. Los emo=-. liantes mas poderosos con los higos aer y estíercol:de paloma ;:la:raiz de par rietaria , “el emplast. benediót. de Minsych satisfacen: esta indicacion. Mais previene el A. que aunque par rezca que estos tumores estan supu- rados,- nose deben abrir por el arte, db: 15% ' ¿ sino. y | . 109 sino conservarlos hasta que: lo haga la naturaleza, esperando que el pus allí detenido destruya tcedo el vicio glanduloso, y dexe un fondo sólido que produzca un pus laudable , y acaso breve curacion; - 23. Dixe acaso, porque aun así rara vez sucede este buen efecto en las supuraciones de las escrófulas; pues por lo comun se observan úlce- ras rebeldes y diuturnas; y en este caso para destruir el obstáculo de la glándula viciada , se hace preciso res currir al fuego, ó algun caústico be» nigno , repitiendo su aplicacion has- ta destruir todo el vicio de aquella, proa un laudable pus, y lograr a reunion de la úlcera, 24. El Autor se vale á este. fin del emplast. magnético arsenic. de Angelo ,' con que ha conseguido alguna vez buen efecto ; y no alcan- zando, ha usado la mixtura del pre- . cipitado rubro y cal de alumbre; y. otras veces de los polvos serpentinos . de Ribera; pero previene que-los enfermos. han de ser de un tempera- men- 110 ento húmedo ó jugoso, “y” libre “de calentura. y ¿oa e 35. Las escrófulas malignas, muy duras y de color oscuro son intratas bles para curacion radical- por: lo “comun ; y así deben paliarse por los | medios internos y externos Corres ondientes á sus causas Y sintomas as si fueren cirrosas , -¿indolentes, no muy profundas, y que ño estan. muy idheridas á la substancia muscu- lar ni á vasos sanguíneos grandes , en sujeto joven y bien atemperado , se pueden curar 5 como lo-consiguió el. “Autor en Maria Ximenez del barrio. de San Roque diez años ha que pa“ decia una estruma de notable magni- “tud, y que en el dia vive casada y: con sucesion. 26. Esta muger, dice, era ¿de 22 años , robusta, sin calentu» ;, ra y arreglada en sus fluxos 'perió- Ds: dicos. Habia seis años que padecia; ¿y Su situacion era en el lado derecho A a A ¿y de la cara, desde cerca dela: sien. “sa hastá dos dedos-mas abaxo dela “ ¿, mandíbula inferior, -El. tumor -erA noi de 2) 111 3, de mucha magnitud , y: se extena 5) día, aunque mas reducido ,: paz vw; Sando al traves de la laringe hasta ,, mas allá de la trachéa arteria. Haz 5, Dia sufrido la enferma» varias curas 3, ciones, y deseosa de;su alivio exe , Cutaba con sus ruegos para-'su ¿» logro. | 3 SE 2» 27. Aunque el tumor era tan », grande y duro, estaba movible y. y “arecia de dolor , lo que.me alen.- », tÓ.4 estar con esperanza en su cuz y) Facion , que se logró felizmente en »» €l tiempo de tres meses. Un caús- 5, tico dulce fue el principio de ella, », Sentia un poco de dolor, pero nada 3, de inflamacion ; y aunque se repi= sw» tió muchas veces no excitó fiebre »» Alguna. El método fue poner: un »» Parche del emplastro benediéto con: 5) SU gran agujero enmedio que dexas 5, Da descubierto todo el tumor, y 5, SObre él ponia otro con el unguen- »» tO caústico, encima un cabezal y. » Vendaje correspondiente. Dexóse a, ASÍ tres dias”, y se repitió la misma ¿3 OPCEACION y Continuando de terces 2 AN Lu 112. ¡y ro: en: tercero, hasta-que se notó, pe que el tumor estaba carbonizado. ¡» Púsosele: un: digestivo , y ¿encima ¿, el unguento amarillo : promovióse ¿y la supuracion en toda su circunfe, sy rencia , ¿que se fue aumentando ,) lentamentespor debaxo-del tumor, ,, mediante la qual se hizo la separa- ,y cion de toda la pieza entera con ,, todas sus raíces , quedando una ,, Úlcera, aunque grande, simple, sy Que se curó con sus respectivas y, indicaciones hasta su perfecta cica- ¿y trizacion. 2.28. Muchos son los remedios continúa el A. que nos proponen como específicos los Autores para la curacion de las escrófulas; pero no se ha experimentado con su uso. la utilidad que sus patronos prometen. Con:el auxilio de las úlceras artificia- les de fontanelas de consejo. del Li- eenciado Lera se ha conseguido algu- na ventaja. Para el mismo fin. pro- one el citado las ustiones.en- los intermedios de las vértebras del cuello y primeras del dorso,. Práótica que > 0 OS quellevó la observacion de algunos. enfermos cufados empíricamente por una, ¿anciana .de este Arzobispado, enseñada de un Profesor por una fe- liz casualidad. > 11129: Semejante á esta era otra queen Mompeller curaba 4 casi to- dos.los muchachos , aunque con dis- tinto. método. Abria las. escrófulas con ua escalpelo , é introduciendo un grano de mercurio sublimado-far= maba su escara, que despues. deter= giendo y secando , no sin gran, dolor quedaban sanos. Práctica. que al pa- recer aprendió de da e Ls tano siendo este su método. :. 30. No olvida el A.:el 1so de las lagartijas , remedio que en el dia, se ha querido exágerar como específico para curar los, cancros ,, cuyas motiz Clas han venido bien circanstanciadas desde Goatemala 5 y que á la verdad tisadas en España han Jogrado. una ú: Otra feliz curacion:; pero;el..uso «de aquellas. solo, podia. ser: nuevo - en los ménos instruidos y. de corta leccion. . ; Le : k ' 2? JO rTpt ,. TÍA 31. Las lagartijas en nuestro casó tuvieron en secreto como remedio certisimo Hercules de Saxonia y Juan Prevocio; con la diferencia que en esta nueva práética, en que sin duda serán mas eficaces se toman recientemente muertas y partidas Í trozos, y en la de aquellos Autores cortadas cabezas y colas, y desentra- ñadas se infundian en vinagre muy fuerte por quatro dias, se secaban y maceraban de nuevo con mas vina- gre, y vueltas 4 secar á la sombra ó sol se hacian polvos , de que se for- maba un eleftuario con la miel des- pumada , «el que se usaba por treinta Ó quarenta dias á dos dracmas por dia en los muchachos, y á quatro en los adultos. | 32. Es curiosa la observacion 20 de Simon Jacoz de una muchacha de quatro años, que padeciendo unas grandes escrófulas en el cuello fue aconsejado su Padre le dexase lle- nar de piojos su cabeza, con lo que ulcerada esta parte, y fluyendo un humor viscoso por toda ella por algu. y nos ta rios meses , se libertó sin otro remez dio de tan penosa enfermedad. 033: ¿Y acaso podráse tener por cierto lo que algunos AA. fidedignos aseguran , que tocadas las estrumas y tricadas con la mano de un cadá- | ver humano, al paso que esta se empodrece, aquellas se curan? Res- ponda Thomas Bartolino con la his. toria 66 de su Centur. 3. JUEVES 96. LECCION MEDICO PR ACTICA: SI LOS BAÑOS GENERALES de agua tibia puedan con seguridad administrarse 4 los Hemoptoicos, y 4 los que padecen dificultad de respirar. POR EL Dr. DON MANUEL Antonio Rodriguez de Vera , Socio Médico del Número , Uc, 1. RaLTan documentos para _fixar la época de el uso de los baños como remedio. Con otro 122 Juvium balneis supra caput usus est El reparo ¿si el baño excita las he- morragias como ha de ser remedio de contenerlas?. El otro al 3. acutor. text. Ór. citado de Enriquez de Fon. . seca, en que hablando de los impe- dimentos del baño, concluye: neque quibus sanguis ex naribus profuit, nist arciús , quam ocásio postulet , effluat., (a) El argumento: ¿si útil en los fluxos de sangre , como se prohibe aora? | dei 13. Las mismas fundadas razones. que tuvo Hipócrates en .estas senten= cias favorecen al A. para confirmar su diítámen :. pues teniendo en la Medicina un mismo remedio encon- trados aunque favorables efectos, conforme 4 la destreza del que lo maneja, atendiendo á la causa de la enfermedad , costumbre. del enfer- mo , Oportunidad en su aplicacion, y quanto el arte previene, ya en sus: generales, ya en sus particulares Cá- nones se salva muy bien, que si en (a) Fonseca de Balo 123 en Meton por sus particulares cir- cunstancias necesitaba hacer venir la sangre por las narices para su alivio, y esta la detenia alguna de las causas que socorre el baño, disponien lo los liquidos y preparando los sólidos, su aplicacion fue oportuna , y siempre lo será : bien al contrario en el fluxo de sangre por narices, que por. su causa , temperie del sujeto ó debili- dad contraida es perjudicial su uso, proscríbase el baño desde luego. 14. ¿Que cosa mas comun, sin: apartarnos de las hemorragias , que la utilidad de las sangrías en unas, y perjuicio en otras en lo que todos os Médicos estarán de acuerdo? El caso es igual. El conocimiento del rofesor y su cautela, la necesidad en cl morbo, y: ocasion oportuna c Socorrerlo consiguen conciliar estas discordias. a | ¡l 15. Sobre el fundamento pues Que tuvieron los citados' Autores y - Otros muchos que se omiten , estriba FAZON para convencer la utilidad en nuestro caso del baño. El cempla OS o 434 Je los nfs moderadamente cálido, ablanda el* cuerpo, «ensancha Ó esponja , dice Pompeyo Sacci ha- blando con Hipócrates de su: auxilio en los apoplééticos : siendo la razon general de todo que siempre, que la expuicion de sangre venga' de un priucipio, el: qual se: pueda: aliviar con la administracion del baño; no habiendo por otra parte impedimen- to ó contraindicante que lo prohiba, será aquel su remedio. La acritud, Ó mordacidad de los líquidos, la rigi- ez ó crispatura de los sólidos ¿quan= tas veces, sino siempre , son la inme- diata causa del Hemotísis, y quan- tas con el baño usado metódicamente se evitarian sus resultasd 00) o y 2416. Veamos ya las cautelas que. se deben tener: presentes: con: Hipós: crates , Galeño: , Celso, «Areteo,. Hofman y“otros para que-el baño. séa oportunamente administrado:, y que la falta de prevencion en- aquellos. no haga ilusorios, y aun:contrarios sus buenos cteétos”, reduciéndonos | solo“ - nuestro asunto, pues su ges di. _Nera- y 125 neralidad:ralcanza: 4 otras. muchas enfermedades. | 0007 17. ¿Debe pues el que se ha de bañar: estar sereno y sosegado3 el agua moderadamente tibia, costums bre de tomarlos, ó 4 lo ménos que no haya violencia ó repugnancia, el tiempo de: estar en él lo arreglarán la necesidad y fuerzas, ningún alimen- to ni bebida antes de ponerse en él, y aun despues , con alguna reserva, natural libertad en el descarte del vientre, no ha de haber inclinacion al vómito Ó las naúseas >» estómago robusto , ningun vicio considerable en entraña, se observará una quie- tud gáande , la sangre que no exceda ó abunde, y por ultimo á su salida cubrirse -Ó ponerse en el lecho, excu- sando despues toda: aceleracion ó violento exercicio : y "veáse aquí el plan y reglas generales que el Autor PISsenta para que se logren con algu- ha satisfaccion: los saludables efectos o DAÑO, y-4 que:el Profesor. debe atender moderando 6 dispensando en alguna de ellas , cotejadas con; la | | nece- 120 necesidad 3 pues sucede muchas ve- ces, que por la ignorancia, omisión, Ó desprecio de estas prevenciones se sigan unas resultas muy contrarias 4 las que debian esperarse cumpliéndo: se exactamente con ellas. 18. En los pletóricos singular- mente se ha observado , que su de- masiada plenitud ha obligado 4 á algu= nos á arrojar la sangre por la boca. en el mismo baño 5 y está reciente la desgraciada observacion que cita el: A. de Pedro de Alcántara, Maestro de Sastre en esta Ciudad, que mus rió sofocado á la orilla del rio, aca- bado de entrar en él, de resultas: de su estado pletórico ; 5 y por estó Heredia , tratando del hemotísis, aconseja en éstos antes del baño, la: sangría, con un texto de Avicena Phlebotometur homo statim. : 19. Continúando el A. sus pre” venciones y cautelas dice: “ quando. », la sangre que arroja el Hemotóico. gp es abundahte no se debe bañar has. ,, ta que se modere la redundancid». sy pues podran faltar las Ha ó l , con- : 127 a» Conmoción de su ánimo ' motivar », Mas evacuacion , y debe prevenir »» €l buen práético estas resultas en », Obsequio de su próximo. Quando », el hemotísis sea síntoma de otro », MOTbO , Ó esté complicado con él »» deberá el Médico observar si el », MOFbO Conjunto se opone al baño, »» PAra prohibirlo con sólido funda= »» MENtO , É igualmente si el dicho » Afeéto trae fuerte dificultad en la »» Tespiracion se debe estorbar el a» Daño 5 porque es argumento de »» haber sangre extravasada , y es »» Muy probable el peligro de alguna »» SOfocacion , lo mismo se previene 3» quando la sangre es grumosa, » Porque €s muy fundado el temor »» de que aquella ha perdido "mucho »» tiempo su círculo , y entónces es » de recelar una apostémacion. 20. La falta de respiracion ó asma , igualmente que el hemotísis, aterra al comun de las gentes, y á algunos Profesores , luego que se trata de poner 4 los pacientes en baño, y es la segunda parte ds este | 15- 328 | Discurso..Su Á. omitiendo. por. aora otras teorías, executando ¿el tiempo y su atencion el punto práético ,. se explica diciendo, que si antes ha ha- blado de un morbo de solucion de continuidad , aora pasa 4 tratar de otro que divaga por todas las dife- rencias de mala conformacion, intem- périe y solucion de continuo 3. sobre : cuyos principios establece , que si la dificultad de respirar nace de la acri- tud de algunos humores impaétados en los sólidos destinados á aquella accion , que los Antiguos explicaron: por una intemperie sine materia , por. drá convenir .el baño ; del mismo. modo que lo establecieron para la. melancolía Tralliano, Areteo , y Alpino, para la manía Celio Aure-. r29 autoridad de Baglivo los Semicupios, Los asmas , productos de una mate= ria viscosa , hidropestas de pecho, tísis, empiema, tubérculos , cirros hidátides, aneurismas, rachítis, mole aumentada de entrañas, y finalmente, todo,morbo que suponga vicio orgá- nico: muy radicado, de que escribió un dilatado catálogo Mons. Souva- ges, del todo contradicen su uso. 22. Díxose , que despues de comer, y mas si ha sido con exceso, es de temer el baño. En cuya com- probacion refiere el A. la .infeliz suerte de Don Diego de Salas , Pres. bítero , y Maestro de ceremonias de la Colegial del Salvador de esta Ciu- dad que murió insultado en el baño, al que fue despues de haber tomado en aquella tarde un abundante alimen- O: bien que su respiracion se obser= vaba ya muy ofendida , y su habito tenia notas de apostemoso. y 23. Concluye el A. esta Memoria previniendo que el estertor es alguna vez aítivo , con poder en la natura- leza para libertarse de él si se socorre IN l Opor- “420 ds ai rms La observacion de haberse remediado un caballero de esta Ciudad de este temible:accidente á beneficio de las evacuaciones de sangre , que resuelta y debidamente le hizo administrar un famoso Mé- dico conocido por su literatura y só- lida práctica, supone que no siem- pre debe abandonarse el enfermo á un pronóstico fatal, y que si este por este medio consiguió su alivio, po- drán otros socorrerse por otras ideas que puedan vencer sus respectivas causas. 0 | b | - ? AR: EN “ARTICULO 1. MES DE MARZO. JUEVES 4. LECCION *""QUIRURGICO - PRACTICA: DE LA INFLAMACION : delos Huesos , modo de cono- ) cerla, y curarla. ' POR D. MIGUEL RUIZ TORNERO Socio Cirujano del. > Número. 1. (NON los huesos el funda- 1 Y mento del edificio hu- mano. Son el diseño de la arqui- tectura viviente: Basa, en quese sostienen las demas partes ; y en fin cl humano esqueleto , que es el Eilace de todos ellos es un hombre desnudo: de carnes ; y siendo este el Ne resiste maso 4 su corrupcion y término es verosímil lo sea tambien el primero en su formacion. Di Ellos 234 becas que apunta, y por aora no contradice el A. de esta Memoria. 11. Contraído pues al uso del mercurio , como que es el principal objeto de su asunto , y desentendién- dose de las opiniones que este haya padecido, al mismo paso que sen- tando su práética, como la mas co- mun y bien recebida en el dia, supo- ne para su uso las respeétivas prepa- raciones en los enfermos de este mal, con sangrías , leche, suero , emulsio- nes, baños, y tal vez los catárticos. 12. Uno de los medios de que ántes, y en el dia se valen , espe- cialmente en los Hospitales , son las unciones. El unguento mas simple y comun á este intento, es el que se compone de manteca de puerco y una tercera parte de mercurio , sino. se advierte sea de iguales partes, Se dan aquellas, y en las partes que pa- rece al Facultativo, con respeto 4 la necesidad y circunstancias del enfermo; suspendiendo ó continuan- do su uso, segun se presenta el Tia- lismo , y convenga á lo que se pre- ua tende; dt 8 > tende; y esto es'lo que llaman uncio» nes generales. ea 13. Hay otro método mas caute= loso en dar éstas, reduciendo á més hos cantidad el unguento, y untan= do solo, y con intervalo de dias, una Ú otra parte. Es el fin de esta prác- tica excusar el Tialismo , á cuyo intento se ha procurado humedecer y diluir al paciente anteriormente y Por mucho tiempo : mas sino obstan- te se reconoce en su boca alguna hin- chazon , tos, ó mal aliento se sus» “pende la uncion, hasta que del todo desaparezcan estos productos con sus propios remedios ; lo que consegui- do, se continúa el mismo método hasta lograr el deseado alivio: y á este llaman de extincion. | "14. Se inclinan otros 4 usar del Mercurio en emplastos, cuya canti- dad gradúan á su arbitrio, que ex- tienden sobre parches que aplican á as articulaciones , haciendo alguno sufrir á los miserables pacientes hasta el número de doce, y en que abu- sando del respetable número de los eS nes ia ETS y + «doce, 236 | doce, bautizan con el nombre del apostolado. : 15. No confiando algunos del expresado uso exterior, y persuadi- dos á encontrar mas pronto y eficaz el alivio en su administracion con el interno se resolvieron á practicarlo: Mucho mas, quando ya en tiempo mas remoto advirtieron su práctica en la Gólica y otros afeétos , como. afirma Mr, Gardan (a) de Matiolo, Juan de Vigo y Egineta. 16. Con este exemplo empezaron otros á usar del precipitado roxo, método á quien dieron el nombre, por digestion 5 á que se siguieroM otras varias preparaciones , como € precipitado blanco , verde, azucal vermífugo , turbit mercurial, pana- cea dulce:, calomelanos , cinabri0 nativo , etíope mineral y panacea sar carina de Boerhaave , cuyas com posiciones, seadministraban 0 polvos Ó pildoras, y se dice ef forma seca, ; En AR NS ica vt (a) €ard. recherch, pradtig. fol. 36- E 237 37. En la húmeda se usa cáobRA disolviendo estas sales.en espíritu de trigo, Ó de vino, agua, Ó xarabe, como en nuestros dias se ha practicas do sobre otros con el sublimado cof- rosivo ; el qual puede tambien darse en baños particulares, ó universales, como asegura Mr. Baumé. (a) Esta sal vitriólico mineral es la mas solu- ble de los preparados mercuriales, y se hace mas activa, Ó fleble por razon del ácido en que está hecha. Con la sal marina es menos soluble y mas se- gura 3 menos con el de vitríolo, $ mas activa , y con el de nitro mucho mas fuerte y acre. - 18. Administran otros estos pre. parados en forma de humos, cuyo método desprecia el A. por poco se- guro , y haberse desengañado los mas cordatos de sus perniciosas resultas: últimamente se valen otros de ún modo que puede decirse mixto , estó €s, que al mismo tiempo que se tomá “por Dt e ec Pr (2) Chymic, experim. $ raison, fol. 416: tom. 2 : 238 : a por la boca.se practican los baños particulares Ó fricciones en ciertas partes; de cuyo método ha usado dice el A. con conocidas ventajas en esta Ciudad. | y 8 +. 19. Y en estos casos, continúa, habrá. alguna oposicion en dar los ácidos vegetales por respeto al uso. del mercurio. Asunto que es el recto de esta Memoria , resolviendo que ninguna. Alega á su favor lo primero, que en los ensayos que hizo el cele» bre Baumé (a) del vinagre con el mercurio prueba que este ácido nada obra sobre aquel mineral; pues habiendo echado el mercurio en cor tas cantidades sobre larguisimas de ví- nagre , .poniéndolo en trituracion, y reiterando las porciones de éste, ensayado ya con la destilacion , y con la introduccion de láminas de co- bre Ó plata, ni'en uno ni en otró caso pudo sacar un átomo de mel: -curio, $ y 20. Mas: muchos Prácticos, q o. (a) Chym. tom, £, fol. 452. ea jsp! 239 do quieren dividir mas el mercurio despues de precipitado, para sacar una sal mas blanda y dulce, ponen media onza de esta cal Ó précipitado en doce ó diez y seis quartillos de via nagre destilado, poniéndole en baño de arena: gradúan el fuego hasta que hierve esta mixtura, y se hace la di- solucion; se filtra el licor mientras está hirviendo 5 despues se cristaliza y sacan estos cristales , conservándo. Os como una sal preciosa para la cu» Tacion de la Lue: preparacion que se debe hacer luego que se acaba la precipitacion primera, porque si pasa tiempo no se puede conseguir esta sal sin mucho dispendio y trabajo; (3) de cuyos experimentos se conclu- ye la poca actividad de los vegetales cidos sobre el dicho mineral, 21. Esto se confirma, con que el mercurio para disolverse necesita Siempre mucha mayor «cantidad de acido mineral que lo que él pesa, tiempo bastante , calor mas Ó menos; grados. (a) Idem fol, 453 y 54. 240 ' grados suficientes de concentracion; con lo que se consigue , que este mi- neral que pesa diez y siéte veces mas que el disolviente quede dividido , é imperceptible en su disolucion: 4 que se añade, que para que dichos. ácidos puedan conseguir aquella disolucion deben ser puros ,. aítivos , “y sin miezs cla de algun otro cuerpo; 'condicio- hes precisas de que se vale el. arte, para no hacer ineficaces estos pros ductos. nu 22. A vista de esto: ¿que razon puede haber, que fundamento: sobré que estribe el temor para no usar de los ácidos dichos quando se: toma € mercurio? Áuti quando ellos se quie: ran suponer nocivos , que actividad podran tener respecto de la cantidad; necesidad y modo? Ellos se: toman diluidos en porciones de agua, acom- añados algunas veces con:entes de distinta y aun cotitraria naturalezas apénas tocarán:al mercurioz y quando así sea,que floxamente,con que dispo? siciones tan distantes por su cantidad y estado 5 y en fin en caso de chota ñ Id co E 241 cón él de algun modo que- haria? disolver lo mas 3 tanto mejor: coa- gular la sangre? lo contrario sucede. Argumentossy razones qué persua- den bastantemente no haber motivo para temer las resultas contratias que algunos vocean. 23. . Pongamos ya presente el horroroso: expeétáculo de un gálico unciado , exemplo de desengaños , y de quien oportunamente dixo Vans- Wwieten (a) podria ser su vista el fre- no mas fuerté para contener la diso- lucion de los jóvenes; retrato de las mayores miserias , cuyos vivos colo- res son los dolores vehementes, toses, hinchazon de encías y fauces , sudo- tes, diarreas, tremores, tilceracio- nes, voz ronca, hedor insufrible, fiebres , inquietudes, £:c. En cuyo estado veamos lo que se practica con estos infelices , con respeto á:su ali- mento y dieta: que“ prolixidad enel uso de las carnes ; que abstinencia £n el del agua, que negacion de le- e gum=, o RAI tel <(a) In Boerhaav, S: 1477- 242 Sumbres y frutas, que temor á-19 ventilacion del ayre , que oposicion á la mudanza de ropas, que horror al uso de los agrios! pero que exáíti- tud, y que rigor en todo lo contra- tio: carne escasa, poca agua , ayre caliente, fruta ninguna”, agrios més nos : la pasa, la almendra , el viz- cocho , Sc. que es lo que comun=. mente aborrecen , es lo que se les concede y nada mas 5 y porque? Acaso será en pena de su culpa, y se pretende castigarlos de este modo. 24. Ya en dias mas claros, y qué amaneció en Sevilla un Anguita , en Holanda un Boerhaave , un Vans- wieten en Alemania, y un Haen, un Pringle en los Gantones, un Tis- sot , se fueron aclarando los Orizons tes del pánico terror que les empas maba 5 y aliviando:á estos y otro% pobres enfermos de otras dolencias de aquella tiránica dieta con que 10% oprimian 5 no olvidando á nuestró sabio sevillano y consocio Vazquez quien abriendo con su capacidad Y -experiencia los diques del agua dei e ni a A de 243 hida de inmemorial 4 tantos enfer mos que clamaban por ella ; y lo que €S Mas , sus mismos accidentes la pez dian ; consiguió convencer ser su fel medio , en vez de aquel supuesto tó: sigo que ciega y falsamente la su- Ponian. En ligie Lo 25. Estos Héroes de la Medicina que manejaron sus enfermos con mas tanqueza que en los tiempos anterio: TES, y que hicieron ver práétical mente felices los sucesos ; atinqué han valido leccionar 4 los Médicos. Juiciosos para seguir sus huellas , no han bastado á convencer á otros, Ó ya por su terca inclinacion á la prác= tica de sus Maestros ó antepasados, Ó ya por su ignorancia y adhesion al vulgarismo. 26. * Hay aun tanto de esto ¿ no solo en el comun de las gentes que hablan de lo que no entienden ; pero tambien en los que se llaman Profe- Sores que cada dia condenan el diétáz men de un Médico el mas praético, Por: su modo de pensar , Ó por sus ines particulares , acordando el A; E algu- £ < ES AS su < pa ¡no encuentra aquellas razones que 1e AN : Sconvenzan, “y desde luego se decla- 250 “de con sú Real Decreto: el Probles ma, con mandar desterrar de sus dominios este uso. (a) a ==:3. Mas:como esta determinacion no liga á los Fisicos , la libertad de discurrir en las materias, que son propias de su profesion y conocimien» to , venerando siempre la imperial Pragmática que destierra las Cotillas, y no comprehendiéndole por. otra parte esta ley , intenta el Autor exáminar el asunto , conforme le diéte su razon y experiencia 5 y mu= cho mas, dice, quando tal vez se- rán muy diversos los supuestos , res» peto de que ignora la diferencia, que pueda haber entre las Cotillas Alemanas, y Españolas. ; 4. Sabe muy bien quanto se ha “escrito , y ponderado sabre las Goti- : “aroscribirlas 5 no obstante K A > » . (: a por la inoceñcia de su uso, Es este NE A Ps > WN ha a A a X Er il tan y YA | 2 (a);-Gacera de Mad. N. 87. Viern» $1 dé O4ub. «Cap» Viena. A 251 tan antiguo, que huye de nuestra Investigacion su origen. Hay funda- ento para creer, que pudo venir de las armaduras, justillos , ó armillas de Nuestros antiguos Guerreros , y mas, Quando á una de las partes de aque- llos vestidos, llamaban La Cota , y de aquí:, por su: semejanza declinar en el diminutivo de Cotilla. Ello es, que así eriaban aquellos 4 los Jóvenes —'para irlos preparando-:al exercicio mi- litar , y formar desde luego un buen talle , graciosa presencia , y paso noble , presentándolos: despues .en €l público de sus teatros, y circos, 5. Por otra parte la precaucion, “y necesidad de corregir con este tra- «ge los defectos naturales en la defor- midad de un infante, :ó mala coloca- cion de alguno: de sus miembros, cuyos medios de socorrerlos son la Igadura , Ó cosa semejante , al mis- MO paso que traian estas utilidades, Han declinando despues en moda Ó costumbre 5 no siguiéndose de su uso algun perjuicio, porque á tenerlo ¿como dexarian de manifestarlo con TS E su 252 su Mo los infantes y como sus Mas dres movidas de sus lamentos no se resolverian- 4 -abandonarlos* y pros» Subitlost 6 quolkidn pambiiia El 6. ¿No hablamos de los:abusos que hacen de semejante adorno las muge- res, y ménos delos excesos que pue- da haber acaso en las Alemanas , que entregadas al fanatismo :de:la moda, desprecian las incomodidades, y per» juicios de la salud y vida: siendo quizá éste el motivo de la resolucion desu prucente Soberano , castigan= do así su vanidad y orgullo; al modo, que Isaías (a) prometió á las de Je- rusalen por su profanidad y desen- voltura, que:el Señor ajaria su sober- -bia , quitaria todos los adornos de. su perdicion y de la agena ,. y con- <luye, que sustituiria en lugar de los perfumes un intolerable hedor , en vez del ceñidor una soga, por el pelo rizado , «una calva irrisoria , y por apretador de pecho, Ó Cotilla, un cilicio. | El | - Pero (a) Isai. Cap. 3» 235 «7. Pero'como delas miómas cláu-= sulas del Real Decreto. se deduce desde luego el motivo de:prohibirlas, parece , que este: es solo: el funda- mento, y no:su abuso, quando dice generalmente que las Cotillas són no- toriaménte dañosas , y 0ponén á que crezca libremente el cuerpo de las mu- geres. Exáminemos pues las razones, que puedan haber dado ocasion á estos temores pará ver si encontra mos el justo motivo de la proserip= cion de aquéllas. 2] 8. Es necesario tener presente que las Cotillas no son otra cosá, que una armilla, Ó ajustador de la cavi- dad vital de las mugeres, á quien Circularmente ciñe y se extiende has- ta el epigastrio é hypocondrios , he> cha de lienzo, seda, ú otra tela en que estan verticalmente colocadas, y Pespunteadas unas listas comunmen- te de las que se dicen barbas de Balle- ha, á fin de quese mantenga firms y extendida para que ajuste y com= prima el talle de talimodo , que se tenga mas delgado , mas derecho, y q gar- ”. r 254 ADOS al gusto de los Idólatras de la moda ; en cuya inteligencia notes mos ya las partes que se sujetan á sw jurisdiccion, Ó sobre que exerce su poder y fuerza, y Observemos los perjuicios que se siguen , Ó atrasos que se experimentan. | 9. Son estas el esternon , Cos« tillas, Diafragma, y demas conteni- das dentro del pecho, á que se jun tan los hypocondrios , y el epigras- trio. ¿Y bien, que conseqiencias podrán seguirse del ajuste , y com- presion de estas partes, que usadas con la moderacion debida no imp* den al sexó frágil comer , dormir, baylar , y correr sin que su respira- cion , manejo de su cuerpo, y liber- tad en sus acciones nos aseguren dé algun impedimento en ellas , senti- miento de sus sólidos , y alteracioM en el círculo de sus humores? ! 10. Mr. Winslow célebre Anató: mico , y de la Academia de las Cien” cias , se empeñó en una Memoria presentada á la misma, manifestal los inconvenientes , que traía el qa e 255 de aquel tragé: pero como este dic«. támen mas fue efeto del respeto con» que examinaba la maravillosa estruc- tura de aquellas partes , creyendo ser, tanta su delicadeza en resistir, como lo era para admirar, se olvidó de lo que la diaria experiencia nos hace ver en su uso, confirmado con la gene- ral tolerancia. | 11. Si hubiésemos de sujetarnos á sus razones era preciso desterrar de los vestidos de los cuerpos muchas. Cosas necesarias para su ajuste y ma- nejo, y en que nadie, y solo él, ha puesto en disputa. Hablamos de to- das aquellas que nos ligan, y aprie- tan precisadas por los fines á que se destinan. Las ligas , los zapatos, cor- batines, y otras cintas que sujetan; deberian en su opinion abolirse , res- pecto de que con estas piezas se pue- den seguir los mismos efeétos , que con las Cotillas; pues siendo su único undamento el perjuicio que se sigue de estrechar los canales, y de ahí el «curso de los humores por ellos, aun que esto parece que lo convence la ds ant 256 : : animal economía, lo desmiente pot' otra parte la comun experiencia: 12. Llevémos fuestra considera= cion á lo que la misma naturaleza nos enseña con los fetos contenidos en el vientre de sus Madres, y verémos en su situacion , figura ¿+ Y compres sion debida , que nada imipiden para sí nutricion, aumento, y perfec: cioñi ; siendo así que sus vasos , Sus líquidos y sólidos no gozan de toda aquellá extension , libertad , y direc: cion que fuera de aquel claustro , y solo se observa algun defeíto en la prole, Ó sti muerte, quando una causa extraordinaria Ó violenta la oprime , estrecha, ó lástima por su fuerza. Es preciso pues , quese dis. tinga el buen uso del excéso , abus0 ó corruptela en todas las cosas 5 y C$ de creer que las resultas nada favora- bles , que se experimentan enla práótica de las Cotillas vengan for- zosamente de ese principio 5 en cuyo supuesto ¿qual será la accion natural del hombre , en que no tes. gan lugar el desorden y el pls p 3 27% -Y3. —Repárese una por una todas, dice el A. y se verá, que en ellas Puede haber, mal usadas , su desar- .reglo. Las cosas que llamámos no na- turales serán siempre su seguro con- vencimiento. El comer , beber, dor- mir, velar, la quietud, el movi- miento , el ayre, pasiones del áni- MO , y evacuaciones naturales nos conservan en el estado natural y sano , si se hacen con arreglo : mas su. desórden nos enferma , y aun mata. Acomodándose bien á esto lo que dixo Hipócrates , que las cosas que aprovecharon fue por su reíta aplicacion , y las que dañaron por apartarse de su rectitud. ¿Podrá aca- so culparse alguna de estás cosas , y Prohibir su uso á las criaturas , por- que su exceso , Ó irregularidad le haya perjudicado alguna vez? - 14, Hay com efeéto ,: en las Co- tillas sus abusos Ó corruptelas , .Ó tómense por su figura y nueva moda, por su demasiada. compresion. y ajuste en los cuerpos ;., queriendo desmentir así la muger gruesa lo 101 R a DU 258 abultado de su talle, Ó“pretendien- do la delgada reducir el suyo hasta el extremo ¿pero porque ha temer las funestas resultas , que se suelen seguir á aquellas imprudentes de estas violen» tas torturas , la que solo atendiendo á su costumbre , necesidad , y mode-w rado ajuste , la acomoda á su cuerpo como debe? Corra la vista por algu- nos otros adornos de las gentes, y hallará sus semejantes de que puedan hacerse las mismas excepciones. Estre- cha demasiadamente el pie el zapato de aquel presumido , y sufre su im- sensatez ES dolor, el callo, y aun la llaga que le ocasiona. ¿Deberán por esto descalzarse las gentes, que ponen á sus pies aquellas defensas ge: nerales, conformes en sus medidas 4 la necesidad , libertad, y descanso de estas partes? Aprieta el corbatif el otro modista hasta hinchar su ros* tro sin compasion , y poner bieh moradas sus mexillas , expuesto á uN insulto fatal. ¿Excusará el prudenté “adornar , y cubrir aquella parte coñ modestia, y en quien no cabe el 8 dE A mos 259 mor de alguna contraria resulta ? Del mismo modo se debe pensar del uso de las Cotillas , respecto de que van en uños , y otros casos uniformes las Observaciones: de manera, que guar- dando todos estos adornos sus debi. Os límites , siempre serán mirados sus perjuicios , como efeítos de la transgresion de aquellos. | 15. ¿Que argumentos podrá, ha- Cer la mas industriosa fisica en nues- tro caso, que no encuentte. en la misma inocente costumbre ,. y segura experiencia su convencimiento? pues aunque quiera presentar á millares los sucesos: de sus desgraciadas resultas, nurica podrá convencer, que estas Íueron conseqiienciads de su recto uso, sino efectos de sus reprehensibles ex= cesos. Aun quando las Cotillas no tuviesen 4. su favor mas que su anti- _gúedad y costumbre, ya por la po- sesion de esta, y.ya por lo poco, ó hada que se ha reclamado por ¿los Médicos, de sus respectivos Paises en todos tiémpos , tenian muy fundado erecho POr:5u inocencia 4:54 manu- .. ee H e 266 movimientos, acciones, fuerzas, vio. lencias todas de un cuerpo, que va- riando de direcciones á cada paso, apenas se creería, sino se viese, y apenas se puede comprehender como resisten sus partes sólidas , blandas, y líquidas sin romperse , dislacerarse, precipitárse , verterse , Ó detenerse por la fuerza que padecen los unos, - contorsiones las otras , violentas compresiones de los vasos, y deten- cion del circulo de sus fluidos. Sin embargo todo lo resiste , y á todo atiende, porque su providencia se anticipó á prevenir estas aventuras, teniendo reservado su recurso siem- pre que la necesidad lo pidiese. Dis- enrriendo casi del mismo modo del preciso uso , que hace la Cirugía de sus vendages en sus Operaciones , en quienes las ligaduras, y compresion son necesarias, como medio pará conseguir sus ideas: sin que nadió haya pretendido desterrarlas como0 nocivas, siempre que en su manejó trabaje la cautela. 23. A. vista de lo dicho , ¿qu gor € 267 podrá ya reponerse contra el uso de las Cotillas : quando estas no son Otra cosa, usadas con la moderacion que se debe, que un ajuste de la ca- Vidad vital del cuerpo de una muger, que no ofendiendo alguno de los hue- $0s sobre que estriba, no violentan- do las entrañas debaxo de ellos con- tenidas en sus acciones, ni impidien- O los humores , que circulan por sus Propios vasos, en nada perjudican? de manera, que luego que alguna de las dichas partes se incomoda, por Comprimirse mas de lo justo, la fati- ga avisa, se siente cl bochorno, la tespiracion se acorta , se enciende el rostro , pero tado cesa, luego que Se afloxa aquella faxa, y queda enla Moderación que le compete. 24. No negamos pues, que usan- do con imprudencia de estos trages se seguirán peligrosas resultas ; y que Ay en quanto á las Cotillas, sus abu- S0s, que llora alguna vez sin reme- lO el desengaño: habiendo ademas de las dichas violentas compresiones Por la moda notorios desarreglos, Aque- 268 | Aquella, cuyo corte es de manera, que sube á el homoplato y le com- prime , que llega á las clavículas , Y estrecha fuertemente dexará casi inmobles los brazos , y á mas de su inaccion podrá ofenderlos. La otra, que por estrecha aprigta el pecho, Y las costillas , cuya impresion se ex: tiende hasta el Diafragma , y partes que contiene esta region , es preciso, que la respiracion padezca, el cora- zon se oprima, y dé muestras de esta ofensa tal vez por la boca; Y extendiéndose al estómago y partes superiores del vientre este daño $. experimentarán sin duda sus malos efeótos 5 que á la verdad es preciso confesar, porque la práética nos há hecho ver estas infelices conseqúen: cias, acaso sin examinar si fue aqué su principio. 25. Ni es de omitir por razon dé su abuso quanto error comete , con mas gravedad que lo que piens contra su vida, y la del fruto de sul vientre , aquella embarazada que P se despoja de ella, luego que sl 269 za 4 sentir fatigas, anuncios de una preñez que se prepara: pues en esta son ya otros los motivos : sin que se excluyan las otras , que á violencia de este tormento quieren corregir á la naturaleza sus proporciones, ha= ciendo ver lo que no son afinando Sus cinturas + imitando el desbarro de las mugeres Chinas, que por presen< tarse con los pies muy pequeños, que €s el imaginado ídolo. de su belleza; toleran el indecible tormento de ajus- tar aquellos á un zapato tan corto y Estrecho, que apenas es creible, vis- to su tamaño, que puedan sostener- se sobre ellos. Motivo, 4 que atribu- e algunos, dice el célebre Ingles Ocke , su pequeñez de: cuerpo y enfermedades , por el impedido cír- Culo de la sangre por'aquellas partes. 26. Silo que acabamos de decir de los “abusos de estos adornos no nos lo hubiese manifestado la obsera Vacion y experiencia quizá no hubiera A levado nuestra atencion 4: su conoci+ miento : y “como por las mismas re- glas hemos reflexionado , que su rec- Gel to 270 to uso no nos ofrecen estos exempla- res, debemos insistir. en la inocencia de aquel, y no rendirnos á los gritos de un pánico temor. 0 3 27, Que mas ¿podrán las Cotillas impedir , que el cuerpo de las muges res crezca libremente? Causarán algun perjuicio á su bella forma? les restarán alguna utilidad Ó. conve. niencia? Esto es lo que vamos á exá: minar. En quanto á lo primero no no5 ocurre razon fundada , en que se sos* tenga ese imaginario impedimento: Quisiéramos tener á la vista los motk vos no solo pará persuadirse 4 la opt: nion que lo establece 5 pero aun para la ocurrencia de dudarlo. La razo de crecer un viviente á la dimension» que le proporciona su naturaleza n0 consiste en otra cosa, que en. la but? na disposicion de sus sólidos, bondad de sus líquidos , y franqueza de só vasos. Siempre que todas estas cosá$ ozen de estas perfecciones.,. 1uga! para sus ensanches y alimento , e Jo riegue, es seguro su logro. ¿ qual de estas proporciones se ero - 271 las Cotillas quando ellas, como se ha dicho, ni estrechan á los sólidos, ni comprimen sus vasos , ni alteran sus líquidos? Deseamos saber en que se funda tal impedimento. 28. Volvamos á hacer memoria de los Fetos, porque clama la ocasion por su exemplo. Ya están aquí estos encarcelados en el vientre de sus ladres con poca libertad ; ninguna direccion , «colocados de mil modos, Pero siempre en una posicion como Violenta , y finalmente por todas par- tes comprimidos , y casi encotilla- dos. Y quesucede? ellos se producen, ellos se alimentan , y ellos crecen á su última perfeccion : 4:ménos , que una desgraciada casualidad no tras- torne su figura”, induzca enfermedad, Ó les cause la muerte: cuyo natural Procedimiento lejos de perjudicaile COn su estrechez y compresion debi- a, contribuye á su perfeccion y ro- Ustez 5 leyes que ebserva constan- temente -la'misma, naturaleza, como Precisas 4 los designios. que se pro- POMO. 7 5 : Pero 272 29. Pero á lo ménos podrá pade- cer la muger que usa: de Cotilla algun menoscabo en su bella forma? Todo lo:contrario. Verdad es, que en esto del bien parecer en ellas hay sus ridiculeces y extravagancias: pero aora solo hablamos de: aquella belle- za Ó hermosura natural del otro'sexÓ con respeto al'adorno:de que se tra- ta, y en esta inteligencia no hay mas, que hacer el cotejo de las que las llevan con aquellas otras que nO las usan. | 30. > Es preciso tener un rar0 modo de pensar, si haciendo el para- lelo entre unas: y otras se decidies6 por las que no las» acostumbran: Compárese el talle libre con el ajus* tado, y se verá la distormidad de. aquel comparado corr la proporcion, y buena simetría de éste: pero qué mas que ser el medio único de:rembe- diar sus faltas para convencer quant0 mas podrá: contribuir 4 su' gentileza resencia noble, y graciosa marche +Onantas'raquíticas- deben :á este artificio su disimulo! quantas jorobW els 4 13 4 éste adorrio ocultar su defecto da verdadero impulso, pues, de haberse introducido esta moda y conservarse, qien creerá que sería á fin de que las mugeres pareciesen menos hermo- Sas, y de formáno tan bella? Si ellas legáran +4: conocer !, quec icon: tal Ornamento desmerecia su airosa pre- séncia , ni habria necesidad de decre- tos. que: lo: 'prohibiesen-,+1ni basta Han razones 4 convencerlas para con= tinuar en su uso. 3 084 ¿Y quesútilidades podrán esperarse de el de:este arreo de: que "Vamos tratando? A: mas de; ocultar "Com este arterilos: defectos: naturales quese han dicho y tambien sirve;no poco 4 los: morbosos, y al «mismo tiempo» puederi «contribuir. á:rotras Ventajas y: de:que no se déesdeñarán “lasoquie lo llevam:La mayor srobustéz € sus:acciones:, mayor agilidad. en Sus movimientos, y: mayor 'resisten= Cl en sus sólidos: son:todo el com- “Pleto ode sus! búenos: efeítos ; siendo su confirmacion lo: que nos:manifics- talaomisma naturaleza enola:comph- Us > - sicion 2 diclon del cuerpo , habiendo dado 4 este unos anchos tendones , que.no son: mas , que unas ligaduras compre: sivas destinadas 4 sostener las partes en su vigor y fuerza 5 de que se sl- guen su mayor fortaleza y valentía, principio: para la ligereza y pronti- tud del movimiento 3 siéndole con- «veniente á toda. parte haya quien:las una y estreche moderadamente, á fin de que algun esfuerzo no les ocasio- ne perjuicio. | 0 00d 2. A este fin se dirigen las Co- tillas , y véase desde luego: si coñ ellas encuentra el otro sexó. estos: all- vios, que acaso: no habrá advertido hasta aora, bien que habrá experl mentado la que las acostumbra», d' ¿quanto desconsuelo le es su falta, y! en el dolor de «estomago «que: inquieta, Ó bien porque los fatos. ll ahogan, y en fin porque sus:espaY das se lo avisan3 sin que los exenm” plos de Naciones enteras , que no 1% gastan , Lugares y Aldeas que no las conocen, y los Plebeyos de los Pue «blos mayores que no las estilan . 275 de algun moménto en fuestro caco; pues solo prueban , que no es trage Necesario para vivir, tener salud y poblar, en lo que estamos conveni- dos; pues no es ese muestro propósi- to, sino á lo que se dirigen nuestras reflexiones. ¿Pero, y que faltan en algunas sus equivalentes? Digánlo las Americanas con sus apretadores, y TO menos estrechos que los de lás Hebreas : y en.dounde no los hay es porque la costumbre todo lo domina das todo se acomoda. El que está echo á andará pie descalzo por las espirtas la fuerza de su hábito le hace no sentir ya aquellas ; y er tin es tan imposible el que admitan algunos paises y gentes las Cotillas. ¿omo el que dexen de visarlas las que las ma- nejan. 282 ; | por lo glutinoso del sedimento que. contiene, como previno Hipócrates, ' (a) y aun quiere el citado Pilling, que para conseguir mas seguro cono-' cimiento, se ponga una porcion del contenido en agua hirviendo, y si se coagula y forma una corteza gelati- nosa, es para él una prueba decisiva: de ser pituitoso el excreto. De la ori- na blanca produéto de la materia se- minal se remite el A. al tom. Y. de Memorias Academicas de esta So- ciedad. 7. Hay, continúa, otra especie de orina blanca, y es la que comun- mente se nota en la declinación de las fiebres. La inspeccion de ésta debe ser estando fria, y se observa que subiendo el sedimento en dimli- nucion figúra un pirámide. Las par- tecillas se ven disgregadas, y su se tuación es segun el peso de cada una- Ellas son transparentes , pero de to- das juntas resulta un cuerpo con alguna opacidad. A sb“ e A A A OS (a) Hip. de intern. afeót. 283 $. Se lamenta cl A. de que no se haya hecho la indagacion de esta ori- na para conocer su carácter del mis- mo modo , que desde Hipócrates acá se ha examinado la naturaleza, de la calcárea, cretácea, 8zc. sien- do así, que es tan útil y necesario sua conocimiento. Que el sedimento blanco sea señal de coccion de la materia que causa la calentura es un Juicio muy superficial, é insubsisten- te, como lo ha manifestado Haen (a) á: quien sigue Gorter (b) inclinando 4 que muchas veces aquel sedimento es de idea purulenta. 9. Finalmente, si fria la orina pierde su blancura , quedando clara y transparente en la parte superior, Y el fondo que forma no presenta alguna de las señales referidas , por! ser grave sin union ni fetor, y con alguna semejanza de materia árida, Juzga el (A. prudentemente ser el Contenido calcáreo térreo, gípsco, * "de Dimasmocmaiino > (a) Haen tom. l. pag. 102, (b) Gort. log. cir, 284 Ó cretáceo 3 haciendo separar para ello la porcion serosa de la orina , y consumiendo la humedad por medio del fuego. 0 - 10. En la segunda parte trata el Autor de la indicacion de la orina blanca en las enfermedades , tanto agudas como crónicas ; y despues de referir la estimación que hacia Hipó- crates de un prognóstico bien funda= do; (a) y tambien de formar un pa- rangon con el otro Hipócrates de nuestros tiempos el Dr. Solano de Luque, se introduce hablando de la indicacion de aquella orina blanca: cuyo sedimento es la materia semi- nal. Si ésta sucede en un sugeto ro- busto , bien acomplexionado , y con calentura aguda indica sideracion Ó perlesía en los vasos espermáticos , Ó acritud en la materia seminal: Si la eyaculacion es insensible, indica: si- deracion , si sensible y con deleite, acrimonia : siendo mucha la evacua= cion en el principio ó aumento d2 la enfer- €_FRFRP-_—_—e——— e a e A CA» A a a (a) Hipocrat. lib. prenot. pag. 617. 285 enfermedad , es mal síntoma ; pero si.es corta la evacuación, y sucede en el término de ella indica lo con- trario. Si dicha evacuacion seminal acontece en las enfermedades cróni- cas, indica mucha floxedad en los vasos espermáticos , y el prognóstico es fatal conforme á la doctrina de Hipócrates , y de Mr. Tisot. (a) 11. La'orina blanca, cuyo sedi- mento es quiloso generalmente indi- ca un vicio en la primera region for- mándose un quilo crudo , é imper- feto por defecto de alguna de aque- llas partes que red á la coc- cion de los alimentos. Produce con» suncion de partes,postracion de fuer- zas, c. y entre otras observacio- nes propias, refiere el Autor una en un joven obstruido y con calen- tura aguda, cuya orina blanca pa- recia una porcion de leche: le pro- Nosticó la muerte, y en breve tiem- “po sucedió. Esto lo confirma con observaciones prácticas del citado Pilling. e La as . OA e E 7, AAA. AA A, (2) Tisor: lib, del ononism. 200 € 12. «La orina blanca cuyo sedis mento es purulento indica gencral- mente ulceracion ya en: los riñones; uréteres y vexiga, ya en alguna otra parte distante , y por metástasis conducido á las dichas. Hipócrates da bastante instruccion para el cono: cimiento de la formacion del pobre, y parte en donde se coloca. (a) Cita tambien el A. 4 Juan de Gorter y Boheraave con relacion 4- algunos casos raros que observaron , sobre la libertad de algunos empiemáticos, y otros enfermos que badecian abce: sos en diversas partes de su cuerpo. 13. La orina blanca pituitosa y abundante , es útil en la apoplexía, himbago , murmullos de vientre , Y cachéxia. : Suele tambien la. pituita evacuarse por metástasis , dexando la parte que ocupa , y libertando al enfermo de su accidente. Así lo: ob- servó Hofman en. un afe“to hemot- roidal pituicoso. (b) Pero. parte de lO expues- ad a (a) Hip. lib. 4..Aphor. Sent..25. e. (b) Hofm. tom, 4-;pag. a83. ) gn expuesto dice el A. significa la orina blanca sedimentosa , que gencral. mente indica el estado de la enferme- dad y la mayor Ó menor coccion del humor viciado : se funda en la misma doctrina de Hipócrates : Las excre- ciones, dice, “* quanto mas inimedia» » tas 4 sus principios se presentan, » Otro tanto son mas útiles , (a) y en » €l de epidemias: si viniere la orina s) blanca y crasa al quarto dia en las », calenturas laboriosas es útil , como »» le fueá Arquígenes. (b) Continúa el A. hablando de la: division é indi- cacion particular del presente sedi- mento : el leve aunque blanco, no es bueno, respecto del: craso 5 pero si éste es demasiadamente tal , no es bueno ¿ porque el sedimento. debe ser:blanco , moderadamente grave é 1gual. (Cc)... ná | Lo 4 Antes. de presentarnos. la “Indicación de la orina blanca térrea, ER cal. a e (a ) Hipocrat. lib, 1. -Apb. Sent. 2 (b) Hip. Epid. Secc. 4. ? (e) Hyp. variis in locis. e: | calcárea, 82c, dice que dicha orina no ha sido solamente conocida en” nuestros tiempos; por haber tambien. tratado de ella Hipócrates en varios libros, aunque con distintos nom-' bres, á saber, arenosa, tofosa, Sic. Que la orina cretácea es una matería calculosa ; y ésta segun el: parecer de Boheraave, Vanswieten', Mead,' y Home, es el principio térreo de las partes del cuerpo, que por” la accion de la vida diariamente se separa. | | s 15. Juan Pilling se inclina á que la materia cretácea es producto de los alimentos , con alguna porcion- cilla térrea del viviente, y'cantida proporcionada del humor viscoso, fundado en una operación “química que hizo en la orina cretácea' contl- =nuada, sin mayor incomodidad del pos El A. aunque'indeciso ed as antecedentes opiniones dice, qué pueden los huesos perder su dureza, si se llegan á privar de su parte tér- rea: hace mencion de algunas obser- vaciones hechas por Mr. Moran Y al Harta TA pe -. 209 Herisan ; y de ellas junto con otras que él comunicó 4'la Sociedad, :so- bre la variedad del cólóor dé los hue- sos por medio de los alimentos , in- fiere la pérdida y reposicion diaria del principio térreo de éllos. Esta materia á veces por su sutileza no se ve en los excretos : si se introduce en los estambres nérveos, causa dolo: res graves, y por lo comun se sen- sibiliza en la orina ; y uniéndose di- Chas: particulas forman la materia Cretácea. Ente ENTE 16... Fundado el A. en dos seria tencias que trac Hipócrates en el li- bro de las predicciones, dice, que el Príncipe Coo'conoció claramente las orinas térreas , las que unas veces indican dolores. y otras su resolu cion 5 -segun-la mayor ó nienor can- tidad de la materia térrea y estado de la enfermedad; -ccomo*tambiern se infiere de Juan Gorter iz y de algu- nas observaciones que trae la Histo“ Na delas Memorias” de la Academia Parisiense , env el: año de"y747. : Si Acaso la evacuacion facrecabitdantez Y 290 y 2 enfermo. se debilitare , ¿indica que no se hace la reposicion corres. pondiente, como! acontece .en los raquíticos. | MIERCOLES 19. LECCION QUIRURGICA: QUANDO, Y DE QUE MODO | se ha de hacer la extraccion del feto en una muger, que murió repentinamente. POR D. JUAN BAUTISTA MATONÍ, Socio Cirujano del Número.: X. + Religion Católicas aquel incontrastable- ba- luarte de la:fe , 4 quien no ha pod! do, ni podrá jamas derribar la-infef* nal caterva de tantos sectarios cof sus plumas, no solo procura el he q É esp El 4 : 291 espiritual dé sus amados hijos, sino _€s que no.sosiega hasta proporcionar los medios para ver si consigue el que gozen, tan alta dicha los que: estan para serlo. | 2.2. Los fetos , aquellas criaturás racionales sepultadas aun en el huma no sepulcro del vientre de una Ma- dre , aquellos, que no gozan todavia de la luz del dia, son tambien el Objeto de sus piadosas atenciones, á fin de que una desgraciada casualidad, Ó bárbara malicia no les prive de aquel beneficio incomparable, que los renace á la gracia , que es la última, y mayor felicidad del humano vivien- te. Tal es el asunto de esta Memoria en el caso de fallecer una madre sú- bita é intempestivamente , y que Conserva en sus entrañas un fruto Tacional, á fin de practicar pronta- mente su extraccion , el guándo, y como. | | | 3- La Cirugía, dice el A. tiene en sí los medios de este: socorro ,: su- pliendo con una operacion artificial el negado nacimiento de. un feto y 298 j | en tan debido exámen , y atropellan= do todos los respetos entrar desde luego que se presentan las comunes señales de muerte”, cuchillo en'mano, 4 executar una operacion tan cruel y sangrienta, 'aunque bien. operada, podía esperarse mas seguro el triunfo de salvar un:feto para el logro de lo quese pretende: ¿pero que poco dis- taria “este inhumano sacrificio del bárbaro instituto de aquellos, que aun no muerta la madre, bien que en sus últimos alientos , hacian su vientre el teatro mas funesto de una horrorosa carniceria? (a) Olvídese: tan triste objeto y tirana condutta, y 'exáminese quanto sea posible , y ebarte enseñe, si con efeíto espiró. la madre para no sacrificar ántes 4 esta, que lograr entre muchas dudas la vida de su hijo. 13. La intempestiva muerte de alguno, aunque las mas veces iano- rando su causa , y en que se deben practicar algunos “remedios , aan ay J AAA a O e e (2) Vansvviot. de Part. dificil. | 299 hay duda de su certeza ; 4 onada mas: £xecuta.,. que á ponerlos medios por: sI Vive y para conservar su vida: mas: en una embárazada, en que por una» Parte estrecha la execución: de una. Pronta , pero decisiva operacion , de. ún golpe mortal por lo comun ; Por otra “son tan falibles las señales de su muerte , si estas nos engañan Podrá recompensar +el hallazgo: del loto, aunque vivo, la trágica suerte € su madre , que perece tan ino- Cénte como desgraciadamente? ' 14. Ya no se trata del modo de Conocer aquella que falleció de una. enfermedad crónica:ó agudísima ; y Que se:conoce y' pronostica su fatal. término; no de á quien una caída, g0lpe ,” herida , ó hemorragia de.. 3uyo mortales” acabaron: su vida ni. Ménos de Jas que pasado algun tien, Po la putrefacción, el: mal ólor cla. Maldad extrema, cla rigidoz , «Gre... nOs aseguran con evidencia que. son Cadáveres. “Aquella sola yque espiró, “úbitamente:, y executa:con pronti-.. tad la Operacion: expuesta, conocer: por . gan | por las señales que se presentan si es! capaz de esta por la seguridad de su muerte es el asunto de esta Memorias. como lo es de la mayor atencion. .3 1:15. Nome parece, dice el A. ,»-cosa fácil el sentar las señales, que: ,) distingan- decisivamente. en una 27 MIgar preñada acometida de ur ¿y accidente repentino , si-es .Ó no ,y Cierta su muerte. Mons. Luis, uno: y de los mejores práíticos de nuestro: y tiempo , ha hecho ver que ni el ,, mal olor, ni aun la putrefaccion: ,y ¿ran signos característicos de aque- ,y lla, yy nos presenta otros. como: ,y mas seguros , de los quales he ele-: ,y gido por la brevedad los siguientes. ,, Tales son, la marchitez de los 0j05,' falta de diafancidad en su: córnea ,y transparentes, mutacion del. colo£. ,, del rostro en pálido ,. cetrino., Y ,¿Aplomado , frigidaz delos miem-: ,, bros, y 'su inflexibilidad ántes que , el cuerpo pierda sú calor, 0J0% ,, Abiertos, y :si se cierran se buelvel) ,, abrir 5 siendo de todos estos sig”. nos el que mas caraíteriza la mua | A JOY la falta de transparencia en la OR Siempre se nota esta al tiempo de la agonía, en cuyo estado pierden los ojos su brillantez y color natural, que es lo que el vulgo entiende, y llama tener la vista quebrada 5; pues los que miran no ven ya: su imágen en la pupila, como se presenta en los ojos de un viviente. 16. La falta de respiracion, nin= gun movimiento de corazon y arte- Has, frialdad de extremos, ninguna sensacion , ni movimiento á la: apli- Cacion del fuego, como apunta Vanswieten contribuyen no poco - Para que juntos todos den un. funda- mento sólido , y certeza moral 4 Procederen conciencia, y usar del arte, 17. Pretenden algunos ser inútil £sta operacion en algunos casos , em Que suponen ya como necesaria la Muerte del feto ántes, Ó como efec- to de la de la madre; pero como'en 1 muerte. de aquel puede haber tan- tas dudas como en la de ésta, y mu- Cho mas quando no hay tal eesióA 02 e de que lá muerte de la madre infera la del feto, nos vemos obligados 4 no omitirla pues la misma duda nos- estrecha 4 practicarla. | 18. Como nada hay mas arduo, y dificil en la práctica, dice Gofei, (a) que distinguir el estado del feto en el útero si muy débil ,. si muerto , en que es la diferencia tan poca, nos ves mos en la precision de inquirir pol sus señales si con efeéto aquel está vivo Ó muerto. El mismo Autot; con otros muchos, como. Langio, Doleo , y Sennerto, señalan las que bastan: para hacer un juicio, qué pueda asegurar la conciencia; en esté. caso constándonos por sus señales , Y otras noticias seguras la. muerte de aquel, claro es que no debe permi. tirse tal operacion: mas faltando aquellas, no siendo bastante pruebi para la enfermedad ,.ó: muerte de feto , el solo motivo de que la madr* haya padecido, aun gravemente, Y aun muerto, como se. dixo,::nund | 105 ¿En (a) Gof. de generat. fetus. pag. 119 A e A 4, se debe abandonar la operacion citas da; en cuyo:convencimiento. presen» ta el A. una observacion de una Se- hora, que en el séptimo mes de su embarazo tuvo ut dolor agudo pleu- títico, calentura, tos violenta , Kc, para cuyo alivio sufrió las evacuacio- nes de sangre, y demas! remedios correspondientes ; sanó en fin, con- valeció , y parió á su tiempo un niño sano y robusto. Si ésta pues hubiera perecido, como otras muchas, ¿en que se fundaria el juicio dela muerte de la prole, quando vemos que en este caso, y en otros muchos como este no dan los fetos señales de pade- cer como sus madres? Con efecto, así sucede en las que enferman, Ó mue- ren graduándose , ¡y terminando con Su muerte la enfermedad , y hay mas razon de dudar de la muerte del feto en las que perecen súbitamente. “19. Talesson á nuestro intento la muger que cayó al agua; y sacan ahogada, la que se sofocó á violen= cia del humo, ó vapor pestilente , la herida y muerta al impulso del rayo, 0 0. ¿Héiol herida cruel, casual ó vio: lenta. ¿Pero y que3 podrá salvar 4 los de aquel partido su módo de pen- sar, y asegurar su conciencia á vista de los constantes sucesos que justi- fican lo contrario? Véanse los sí guientes. de 20. El dia tres de Septiembre «de 1748 , una muger de Monte- Real, Sobrina 'de la sirviente: de . Cangia Mila, Autor de toda.fe, y de igual mérito, pasaba de dicho Pueblo á la Ciudad de Palermo con otra compa- hera 5 una grande tormenta la cogió. en un escampado llamado Bocadilol- co, y fue acometida de un rayo que le: quitó la vida en un instante. Lue- go que supieron esta desgracia mane daron un Cirujano para executar: la seccion Cesárea , sabiendo estaba embarazada: en estas diligencias: sé pasaron mas de dos horas y media de tiempo , “Ántes que se: praéticase l “operacion 5 sin embargo :se hizo:;: $ halló el feto vivo , y. bautizó. (a) ¿2 (a) -Cang- Mil, 'Embriol:' Sagr. lib.-2* “cap. 1. pag» 86. - s al 305 Por los años de 1737, caminaba una muger natural de Secilla con su ma- rido', quien le dió varias puñaladas en el pecho y vientre y mató inhu- manamente. La infeliz estaba preña- da, y fue abierta 48 horas despues, de órden de la Jasticia, y se halló un niño herido en un pie, pero vivo, y espiró un quarto de hora despues. 21. Estas historias nos traen á la memoria las que ha ofrecido la Espa- na, como consta de sus anales con el Rey de Navarra Don Sancho, cuya Madre Doña Urraca estando preña- da, herida en el útero, y. muerta por los Sarracenos, fue abandonada de los suyos. En este estado llegando el célebre Guevara advirtió, que por la herida salia una mano , que el feto habia sacado, como pidiendo socor- YO ; entónces el magnánimo Caballe- YO sacó su espada dilató la herida, y Extraxo el infante que crió. oculta= Miente , hasta que llegado el tiempo pralicó el suceso, y aclamaron por Mncipe. De cuyo honroso latroci- hilo viene, dice Rodrigo de CET ; | + la 206 la ilustre familia en España de los Ladrones de Guevára. (a) 22. Si se desea 4 mas largo tiem- - po de muerta, el maravilloso suceso de S. Ramon Nonnato nos dice, que despues de tres dias de estarlo su ma- dre, fue sacado de su vientre á ins- tancias, y por la mano de un piado- so Vizconde: sin que el que fuese santo despues el extraido sea argu- mento bastante 4 probar ser aquel hecho milagroso , quando de estos exemplares nos refieren varios los Autores no solo de los presentados por la Seccion Cesárea sí tambien nacidos por ellos mismos pasadas algunas horas y aun dias. Véalos el curioso en Bartolino, Valerio Maxi- mo , Fabricio Hildano y otros. Cau- tela que se debe tener presente para no acelerar á las que mueren en esté estado, sin el debido exámen , su entierro. 23. No nos detendremos en exá- minar en que tiempo del embarazO ( se a a a e (a) Cast. lib. 4. cap. 3. de morb., mulicks E TN se puede, ó debe hacer la operacion insinuada. Es enteramente despreciá: ble la opinion de los Antiguos, cuya atencion en este caso siendo salvar la vida corporal del feto, querian que solo se executase esta operacion en los últimos meses del preñado : pero la caridad christiana que tiene otras miras mas loables, como supone ya el feto con alma, sea desde el mo- mento de su concepcion , Ó algo des- pues en que no nos detenemos, estre- cha 4 que en qualquier mes de su embarazo que muera la madre, esta- mos obligados á praéticar aquella. De todos estos, principios infiere el “Az que en qualquiera preñada muerta súbitamente por qualquier causa qué sea, no se debe omitir la operacion Cesárea: de modo que si se omite, O difiere sin justa causa, dice Bou= dewins (a) citando al Padre Ray- naud , peca mortalmente el Profesor, Porque .es causa de privar quizá á ein aquella A (a) Boud. Ventil. Med. Tbeol. part. 2% quest, 20, fol. 415, : 1 pls y versiones , los manuenses pof lo comun poco instruidos , los impre- sores por sus equivocaciones , alte» rando sus obras, dan ocasion á otros para esta disputa , y defender que acaso no serán tantos , como los supuestos. ' 2. No obstante el A. de este Dis- curso 4 pluralidad de votos, se incli- na á que los libros de las prediccio- nes son á lo ménos dudosos: y con este reccio pasa á discurrir sobre el verso 21. del 1. libro de las dichas, que es su asunto. Dice el texto: Qué larga, violenta, multa , ex naribus Jfluxerint y» aliquando ad convulsiones adducunt , vene sectio solvit. Y supo” niendo ,: que aquí solo se habla de evacuaciones en general , traduce así: Aquellas cosas prolongadas, vio. lentas y abundantes que fluyeren pol las narices , alguna vez ocasional convulsiones 5 pero Ja sangría 148 cura: 7 35% 3.» Esta sentencia tiene dos pas tes. Patológica la primera , y Teraz péntica la 'segunda : y ¡aunque el tex” to SEN tohabla en general de las evacuacio- hes, en que puede «entenderse de qualquier humor, supone el Autor, que solo se debe juzgar: de las dela sangre, sin embargo que no está especificado con la distincion que en, el Aforismo zo. del libro. 6. dedu-. Ciéndolo del contenido , Órden y. coordinacion de: las sentencias antes cedentes, en «que se trata de fuxos sangiíneos-, como: los hemorroidales, menstruales y hemorragias , é igual- mente- ordenando. la evacuacion de: Sangre como remedio; bien que no: apunta ni el tiempo, ni aquellas cir» cunstancias esenciales en el caso., 4: Como el dicho fluxo puede considerarse como morbo esencial, Ó accidental y crítico, «el A. inclina, Y aun resuelve, que aquí se debe, entender del esencial, «respeíto de que se intenta:con la:sangría su alivios. lo que no:tiene lugar en el crítico, Ó: A lo ménos', no es-este el espíritu de. A sentencia: bien, «que tanto en, el Uno: como en el otro caso .reprueba a sangría, salvando siempre la autos, se ridad 316 E ridad y mérito del Principe ; supo- niendo , ó que se debe entender el texto en otro sentido, ó declararlo desde luego por intruso y falso. 5. ' Varios son los lugares en que dexa sentado Hipócrates, que á una evacuación copiosa de sangre se suele seguir convulsiop. El Aforismo 3. del libro 5. y el 9. del 7. lo confirman. No ves dificil encontrar la razon de esto, ni de las que sobrevienen á otras enfermedades, siempre que de- bilitado el sugeto por la pérdida de las partes balsámicas y espirituosas se exaltan las salinas.y picantes , las qua- les punzándo el sistema membranoso, Ó nervioso ocasionan ansias, tremo- res, palpitaciones , y convulsion, efeítos propiamente de lo que:el Hi- pócrates llamó por inanicion, y que no menos producen algunas causas adventicias, como el uso: del: Helé- boro blanco, catárticos fuertes:, ve- nenos violentos','82c. por la introml- sión de partículas acres enel cuerpo- Véinse los Aforismos rt. y:14:> de la secs, 5. y el 25. del lib. 7: de la- genuina inteligencia del texto en Su primera parte, y razon para pre- saglar con fundamento, el que des- pues de una copiosa evacuación de sangre se pueda temer que sobreven- ga la convulsion: y á este punto se dirigen todas las líneas de los que el Autor cita, Avicena, Deleboe- y orter, | | 6. No es decir que siempre se haya de seguir la convulsion 4 los Inanidos. La mayor parte de. ellos Mueren de otros accidentes, Ó de su Propia enfermedad sin: morir convul- Sos. ¡Quantos extenuados, y consun- tos de una tabes! ¡Quantos por una fiebre colicuativa! ya de una diarrea esencial cumplen su término sin aca, ar convelidos! Siendo el motivo, Que no teniendo el estado de sus hu- Mores aquel punto: de acritud tal, Que ocasione la irritacion suficiente Para que como causa formal é inme- lata excite la convulsion , faltando sta, faltará lo convulsivo. 0 7». Para acercarse á conocer quie nes son los que estan mas expuestos 4 odo pade» 318 E : padecer estos: fluxos de sangre se hace preciso recurrir á la fuente de las máximas médicas. El Hipócrates en la Seccion tercera de sus A foris- mos , despues de haber tratado de las enfermedades que corresponden á los tiempos y estaciones del año, habla de las que pertenecen á las edades desde la niñez á la varonil, y entre otras que asaltan á éstos ,: señala las hemorragias, Ó fluxos de sangre pof las narices. La abundancia de sus lí: quidos, robustez de sus sólidos , mo- vimiento y mayor .exercicio de sus cuerpos ,' pasiones del ánimo, y all- mentos mas cuantiosos acaso podrán contribuir 4 esta propension.. Sea lo que fuere, estas evacuaciones se oca sionan por lo general, ó del rompr miento del vaso, su dilatacion 0 abertura, y no ménos por.su ero” sion , siendo en algunas ocasiones tal favorables , como nos lo «dicta 14 experiencia, y es comun en todos los Autores. ud ¿DA 8. Hipócrates en el libro 2. de la5 Epidemias vers. 8, dice que el 100 ts O de'sañgre por narices, si es largo: vence muchos males, y preserva de los graves , viniendo en tiempo y con abundancia. Es singular 4 este Próposito el caso de Vanswieten (a) de aquel jóven con sello de tísis he- reditaria , que á beneficio de la san- gre arrojada por narices diariamente desde la Primavera al Estío se con- servó sano: pero cesando aquella 4 los veinte y cinco años, empezó á ases: del pecho y deponerla por a boca, sin que con las sangrías , nt Otros remedios lograse alivio , hasta Que volviendo por sí la antigua he= morragia , consiguió su curación. —! 9. Estas, y otras mucbas cbser= Vaciones nos aseguran quan favoras les son estas evacuaciones para rez - Mediar unos, y precaver otros mor- 05: y con quanta cautela debe pro- Ceder el Médico en cohibirlas sin tiempo y sin necesidad , por mas Que clamen los pacientes é inmedia- tos pánicamente atemorizados á la | vista - A PP e a a ed, (a). Vansvviete ¡a Boerh. Aphor. 1198» 20 de de un fluxo abundante y san- griento. Instancias y respetos , qué perjudican por la ignorancia de los unos y ciega obediencia de los otros. Ya lo previno el sabio Anciano aun de los detenidos por error de la na-, turaleza , ya tocándose de Alferecías aquellos, en quienes era costumbre =verterla , si ésta le falta, ó: ya en fuerza del arte siguiendose una con- yulsion. (a) 10. Esta última sentencia, que es casi identica con la del Texto en question la adopta el Vanswieten (b) para explicar éste en. sentido genul- no y admisible: es decir , que como en el Verso citado de las Coacas se supone , que la evacuacion. abun: dante ha de ser violentamente dete- bida, per vim supressa., y esta expre: sion falta en el verso 21. de las Pre- dicciones , es preciso suponerla en él para que corra sin .contradiccioN la sentencia. Si esto fuese así: nada habria. PPP A o A (a) Hifoc. lib. 1. Predié. Id. de Coit Piarot. (b) Vansvv, io Apb. 743 921 habria en que detenernos en nuestro asunto: pero coma la pregunta es sobre lo literal del Texto, es fuerza que se reflexione de otro modo: 11, Ello es, quetoda la dificul- tad consiste én como se ha de socor- rer una. convulsión con la sangría; sue Poniendo «que :aquella' fue produéto de una larga; violénta', y abundanz te, evacuacion: de sangre: pofque si ella fue efécto. de la pérdida de este líquido ; y con el de'sus bálsamos y espíritus; dexando en libertad: los humores que embotaba y corregia; y de aquí la irritacion convulsiva,' y á los pacientes inanidos y débiles, la evacuacion artificial de sangre ¿como Podrá dexar de contribuir al mayor Caimieñto y falta de fuerzas? Sin Que la intencion de los que las 'pue- dan ordenar como tevulsoria en este caso tenga lugar 5 porque dunque en el Cárion ya citado del per vim su Pressa se manda ;. és porque en este se supone , qué lá convulsion es efec=” to de la replecion , de que tambien habla Hipócrates., y ono: de la que , X viene $22 . wiene. por Inanicion, que es de la que se disputa. | «12. A vista de unos fundamentos tan poderosos:han vacilado todos los Expositores «en la inteligencia del texto. Galeno, no obstante que siempre se ha tenido por tan sangúii- nario , huyendo la dificultad, se aco» moda á hacer lo que se debe en tiem- po; pero dexando en pie la duda de o que se ha de practicar conforme á la sentencia. Dice pues, que en esta solo se habla de las futuras hemorra- glas, y que para socorrerlas', cono- ciéndolas por sus propias señales , se deben practicar las sangrías. Pero como el texto supone no solo ya la aótualidad del fluxo copioso , pero aun la convulsion seguida á el ¿como se ha de acomodar bien su explica- cion é inteligencia? 3: Enla actualidad de algunos fluxos de sangre por narices no hay diticultad en evacuarla por el arte En la Secc. 6. del lib. 6. de las epide- mias ya lo dexó escrito Hipócrates: pero cuidado que dice: qui aa Sí rublo 3 323 húbicindi sunt: y €s comuñ en la práótica : mas estando á lás circuñs- tancias del texto nuestro es muy otto el estado y muy diversa la indica- cion, Ó sea pérmiténcia: y aun el citado Priticipe ya lo ánuniciá quáh- do en cásos ménos executivos, y solo, porque décólores meró modo sunt: desctorifia: parium prodest. (a). 14. Entre tantas dudas vaciláríté el A. restielve, que solo admitiendo la addiccion del pér vin supressa de Vanswieten eti el texto, Ó la inteli- gencia de Galeno, que quiere que a sangría sed piesctvativa, y no cu- tativá en las circunstancias , que pa- trece supone el Gánon dé que se tra- ta, puede tenerse por genuino dé Hipócrates; peto que sostenerlo en én rigor y conto stiéná, es absoluta= mente falso. j 15. Sigue el A, proponiendo las ideas mas juiciosas para la curación de las hemorragias excesivas y uso de remedios , con aquellas o mas un= Grease is A ” 6 “o PP PP o o, AAA - (a) Id. lib. 6. epid. S. 6. O e acelerada , el pecho mas compri» mido , las carnes por la general con- sumidas , qualquier movimiento es enoso, marchito el color de la cara, as fuerzas cada dia mas postradas, y de esta suerte suele venir la muerto con una suma tabidez. 7. Si el tubérculo se inflama, ade: mas de los síntomas referidos en “su primera invasion , el pulso se pone ardiente y duro, la tos mas fuerte, el color mas graduado , dolor pun- gente en la parte donde se sitúa, la lengua se reseca , y la sed incomoda. Todos estas síntomas van tomando aumento al paso que va creciendo la inflamacion : Si el pulso se acelera y debilita, el calor se aumenta, el dolor se gradúa cruelmente , la to$ rara, corta y violenta , y el pecho sumamente se comprime , suele di- cha inflamacion terminar en la muer- te; pera si al enfermo enmedio de sus fatigas le sobrevienen algunas hor* ripilaciones Ó frios vagos y sin Órden, el dolor modera su violencia , la dif- nea permanece , el pulso se queda | acele- gy* acelerado , blando y endeble, pero mas cargado y sobresalien» te por la tarde y por la noche, es indicio de que el tubérculo se Shpura. 8. Poco satisfecho el A. en des» Cribir generalmente las señales que acompañan á los tubérculos de la ca= Vidad vital, intenta dar alguna noti- cia para el conocimiento particular le aquella parte en donde se coloca el tubérculo. Confiesa, que este asun- to es bien dificil, y que aunque Hi- Pócrates dió algunas señales para el conocimiento de los tubérculos del Pulmon, y de los lados del pecha habló solo aquí de los inflamatorios, como se infiere del texto: quando el tubércula, dice, **se forma en un s»» lado viene la tos, el dolor, fiebre, m Y pesadez en la parte. El dolor a Siempre es cutido 5 la sed vehe- »» mente, y hay aversion á la bebida » Faliente, No” puede acostarse. el s» Enfermo sobre el lado ofendida, »» Sino sobre el sano, y situado así a Siente un peso, que le oprime. La : EE ed par- * 332 tras y parte se entumece y enciende, y »» los pies se hinchan, (a) 9. No solo se puede colocar el tubércnlo en los lados del pecho y pulmon, sino en la parte superior y posterior del diafragma , en el me- diastino y pericardio ; y quanto mas crudo y crónico es el tubérculo tanto mas se nos oculta su situacion. En qualquiera parte del pecho que esté, le acompañan los síntomas referidos, y la diferencia que regularmente se observa entre ellos es sin compara- ción menor quando estan crudos, que quando estan inflamados ; por- que los tubérculos que propiamente se llaman críticos linfáticos son indo= lentes; y si acaso se Observa alguna diferencia , dirigida á la parte en donde se colocan , ésta solamente se conoce por el peso que causan, Ó por la fatiga que inducen segun la positura del sugeto que padece, 10. Quando llegan 4 inflamarse los tubérculos , es menor la dificul- | tad (a) Hip. de morb. lib, a. cap. 23. 333 tad quese nos propone para el co- Docimiento. de la parte afeéíta del pecho, Sabemos que el pulmon, por Ser. una substancia mole y espongio- $2, quando se inflama , el pulso se Pone blando y ancho ; el dolor oscu- IO y profundo, y la fatiga ititerior es Cxcésiva : Si se infláma la pleura el Pulso regularniente es duro- y tenso; el dolor continuo casi y pungente; y €l mismo enfermo lo anuncia , segun la situacion de su cuerpo. Si el tu- lérculo se inflama: en lá parte :supe- tior y posterior del diafragma, el Pulso regularmente es duro y con- traido ; el dolor igual coñ el de la pleura ; se observan algunos saltos en lOs tendohes , delirios; ansias, fati. gas en el estomago., y vómitos. It. Puede tambien el tubérculo infamarse en el mediastino 5, y ¿ade- Mas de coñocerse la inflamacion. por as señales generales .feferidas , se Conoce tambien la parté que padece; Porque en el pecho no. es: el; dolor an acre como en lá inflamacion de a pleura ; y en el esternon se nota una 334 | di de fatiga y anxiedad rias bien qué dolor 5; y si acaso se propaga al peri: cardio , se fomenta uria angustia ges neral , él pulso sumamente pertut- bado , desmayos continuos , qué vieneri finalmienté á terminár ef una síncope: : 8 R: 12: Pedfo Salio citado pol Vanswieteñ (a) lrablando de los sín* tomas ¿ que acompañan la inflama! cion del Mediástino, dice: “que el s» los que la padecieron se observó ¿5 Uma gran inquietud, ingente sed, 5, respifácion muy freqúente y acele- ») rada, y en la region del mediastl* ,, ño un ardor vehenterte: el dolof , no era agudo £t la cavidad vital s Y solo se notaba hácia el estérnol y Una gráfide angustia. La tos en ( ,, Principio” éra seca, pero despué a arrojaba únos escufos teñidos 5; por lo comun de un color favo: ¡; El pulso en todos como el de 10% s, Pleuríticos , no obstante que MÓ ¿; Habix dolor en el costado. Si el tu” ! pér? (a) Vans, comm, in Aph. 913» bérculo situado en el Radio ÑO comprime tanto al enfermo, que le llegue á sofocar, ántes bien da tre- guas, para que con el concuiso de as causas eficientes se inflame , los síntomas particulares que les acom- pañan son , ardor, dolor, fatiga inexplicable en el corazon , stispen- siones, delirios , convulsiones , so- cacion , y síncope. : 13 Quisiera el A. completar el Conocimiento de las partes que ocu- pan los tubérculos inflamados , si acordes los Médicos llegáran unáni- mes á formar una descripcion pát- ticular de la esencia del tubéreulo; de suerte que pudieramos clará y dis tintamente tratar de él, como se- Parado poco mas Ó ménos de todo tumor arterioso dependiente de la Sangre. De este modo podria hablar con mas propiedad de las señales que acompañan al tubérculo situado en Qualquiera parte del pecho, espe- Cialmente mediastino y pericardio.. ARTI. 336 ARTÍCULO VI. MES DE OCTUBRE, JUEVES 3 t. ORACION INAGURAL: * LEIDA A LA SOCIEDAD POR su Vice Presidente Don Cristóval Nieto de Piña, Socio Médico del Número , para “dal principio á “los Actos Literarios , siendo su asunto Fisico Político : eVatias reflexione ¿sobre las inundaciones del Rio en Sevilla , sus efectos , y causas evitables.” - N9, tanto. persuaden las palabras, como el exem: la: «Aquellas animan:, pero a convence. Tales. son las miras del A. de esta Memoria , 4 quien. por. la dignidad de su empleo correspondé abrir hoy el Teatro Literario: Las á utili- k La me A 337 utilidades y beneficios-que se siguen al público de muestras tareas , y lle- nar las piadosas intenciones del Sobe- Tano . es. toda la idea de su breve exórdio. Con estos respeétos procu- rando exórtar á los Socios á su conti- Nhacion, se presenta el primero en la palestra , proponiéndose para su exercicio el asunto histórico fisico: Os medios de prevenir las causas €vitables de nuestro famoso Rio, en Cuyo cumplimiento sigue diciendo, 2. Despues de haber. regado los terrenos , alegrado las campiñas , y satisfecho á los vivientes con sus aguas , corren los rios al centro de donde salieron. Este perenne círculo €s tan prodigioso , como son incem- Parables los beneficios que nos pres- ta: sirviendo al mismo tiempo sus Caudales copiosos de medio por don- € se comunican. los Pueblos, para Verse mutuamente abastecidos de quanto necesitan ya para la .vida, Ya para la ia , y Aun, pata UXO, iodo +3 Tan apreciable felicidad se CUT Y cam- - 30 AA INN cambia alguna' vez en Ccongoxas, sus-' tos y pérdidas considerables ; porque: excediendo el rio los límites de sus márgenes por la abundancia de las lluvias , y copia de las aguas que le entran de otras partes , se extiende por los campos, inunda los Pueblos, consume las plantas , se lleva los: Puentes, ahoga vivientes, y hace morir de necesidad multitud de ani- males útiles al hombre; siendo de esta puntual copia el exemplo , lo' que acabamos de experimentar en este año por la memorable riada de nuestro Guadalquivir. Suceso que igualmente ha sufrido casi toda la Europa , en la Alemania, Francia, Italia, y España. — - 4. Este alternativo estado de fe- licidades y desgracias se ha verificado en Sevilla en la serie de los tiempos», por la inmediacion que tiene con sl rio ; sin que haya necesidad de con- sultar 4 Estrabon, Plinio y otros para convencernos de la certeza de estos hechos 5 siendo nosotros mis= mos testigos en el dia de quantas abun» : IS abundancias y riquezas ños propor= ciona su navegacion , y quantas aflica ciones nos ha ocasionado su desme- dida corriente: bien que se hayan. mudado los motivos respeíto de aque: llos afortunados tiempos á los nues- tros, en que son mas freqiientes los infortunios , y no tan colmados los favores. 5. La falta de sn libre navegacion es el orígen de estos atrasos: pues . asegurando Estrabon que se condu- cian desde el mar á' Sevilla en baxes les mayores sus respectivos cargamens tos, que reducidos despues en esqui- les y vasos menores llegaban ..hasta Cordoba , Ó- mas allá, por hallar franco el paso , vemos ya con dolor negado éste ; y el desde Cadiz con gran dificultad en algunas ocasiones, aun siendo las embarcaciones mas pe- Qqueñas , á causa de lo elevado de su. fondo , y estrechez de su principal canal, Ó madre, que es la razon e sus mas prontas, y furiosas ave. nidas. 6. No es este el objeto es Han l5> b ásla de 20. Ó mas años á esta partes “entre el puente, y los humeros, que «en el dia tiene de largo 640 varas del Norte al Sur , y 60. de Levante 4 Poniente con poca diferencia siendo ésta, dice el A. “segun mi '», Juicio el motivo de haberse experi- ',, mentado en la ocasion presenté ,, unas resultas, y fenómenos singula- iy, res, que no ha habido en otras ¿) aun mayores riadas. | xs. Para prueba de su pensa- miento es de considerar quan temi* ble ha sido la inmediata pasada, aul habiendo llovido mucho ménos qu en otras de que tenemos notició siendo preciso para: comprehender l fuerza de esta reflexion , suponeh cómo de hecho, que en los cinco años anteriores hasta el de 782. inclu* sivamente se sufrió una notable escá” sez de lluvias, de manera, que col? forme á los diarios, y exactas apul” taciones hechas de los 1825 dias, 9” -componen aquellos solo llovió , y ” igualmente , los 264. quedando los sestántes sin este rocío , ántes. bicl 8 domi» Dori. . : 347 ¡Ominados de los -viéntos secos: en Saya inteligencia , respeto de los “Kcesos de esta inundacion era de Steer que las lluvias hubiesen «sido in extraordinarias, que no solo re- “Ompensasen: la falta de las antece» tes, pero aun sobrasen para sub- Venir 4 tan crecidas corrientes. ¿Y á Mien no 'admirará que en el año de | 783 habiendo solo llovido en 39 dias, los meses: de Agosto, Septiembre, —Oviembre y Diciembre, que aun "€ en algunos copiosa y abundan= temente no fue igual en todos, se hu diese seguido tal inundacion,. que "1 muchos mas dias de aguas en POS años , Nose ha experimentado: : “l? Entrando en giienta las que ha= JAN caido en otras partes y venido á “estro rio 5 dando esta observacion tivo á la sospecha, que á tener “e-su fondo competente, y por “Ta Parte Careciera de ese advencdi- ISlOte que tanto impide su curso, las leran extendido mucho ménos suas, y á proporcion serían Menores los daños que nos pen Uals 48 16. Qualquiera , que seriamenté reflexione y haga un prudente cálcu* lo de quanta será la cantidad de agua, que cabria en la cavidad qué hoy ocupa con su tierra la citada islas respecto de sus dimensiones y de UN fondo perdido, aunque sea de un Ó menos vara, se convencerá, que impedimento es para el curso y este rio, y quanto contribuye a qu las aguas extendiéndose por sus mál- genes, nos traigan las incomodidi* des y peligros que tocamos y pol pa 4 la Ciudad en tantos aprictof espues de cinco años «de tan poc llavias, secos y apurados los suelos por la escasez del agua, no cra esperar, que las del año de 83. po! muchas que fuesen, hubiesen ocasió” nado El avenida , si estuvies% como debe el fondo y canal del Y | con la justa limpieza y libre de perjudiciales estorbos, a BRE 17. Exáminense las infelices q sultas y extraños fenómenos seguir á las diversas direcciones y opuer, impulsos , que es preciso: ocasión | Se espantóso monton de tierra, que: Ya señorea el puente, cuyo arreba- fimiento por sucedido en otras oca- siones , no nos detiene : y si solo el Vencimiento y arranque de esa co- Moda y preciosa barandilla de hierro, Que está sobre los asientos de su en- tada. Desgajar los álamos inmedia- tos, y réstantes del famoso paseo el márgen oriental del rio, hun- diendo aun una Cruz , con su peana € material , situada enmedio de Quel llano, son conseqúencias de la Mayor violencia , que las olas adqui- eron por el rechazo y empuje del “presado impedimento: | 18. No ménos se advirtieron de: i Parte de Triana sus estragos, dig- qe de curiosas especulaciones. Un Macen de aceyte en la calle de San icinto se hundió del todo. Tenia e cibajas , de cabida de 250 arrobas 0 l una, y estaban enterradas hasta MO en argamasa. El agua las le- O y sacó de su sitio, y llevó 4 la “ga. Sucediendo:lo mismo en otro Mmejante “y «del mismo «sugeto , de: S trece A A X 5 e a (7 aa en trece dichas, y de igual no- habiendose experimentado en otras semejantes, y aun mayores rld- das que esta, que las fuerzas colate- rales de sus aguas hubiesen producido tales efectos. 19. Es sabido que el aba de los rios tiene una línea correspondiente á su centro, en que está su mayo! fuerza é impulso, y que en las dema líneas paralelas del centro á la circul- ferencia se va perdiendo aquel á pro” porcion de su distancia: de manerh que en la disposicion regular las agud colaterales bien distantes del centró “se pueden considerar, aun en las má famosas crecientes, como muertas Y obrando solo por su peso natural, Y. así quando sus efeótos son superior“% «¿los que corresponden á aquel, % -'porquiez4 su peso se le añade uni nueva fuerza , Originada de algun movimiento extraordinario , que da mayor impulso, AN 1 Jorcionada 4/'su peso. y veloci El e , "De 4 P y Un SET Fa Aye Lee SEN ES Mo tamáño, estando las unas y las otras vacías: wm. 20. La fuerza del agua es Ed: ie 952 Un 'pie cúbico de ella pesa 70 libras a el mas ó ménos. Si ella corre libre». inente, y solo por su peso, será de. muy poca consideracion su impulsoz. mas si se le estrecha de modo, que. adquiera mas velocidad, su fuerza. será correspondiente al quádruplo de , “sta. Ademas, las aguas estan suje; tas 4 las leyes generales de los movi. . mientos de los demas cuerpos. El, Que se mueve, si choca con otro Cuya resistencia no puede vencer, se Para, retrocede, ó hace un ángulo de. Incidencia, tomando una direccior + Proporcionada á la superficie de el 'fuerpo , con quien chocó. Estas mis- Mas reglas sigue el agua : porque lnque sea, y se presente como- un - Ente líquido , que cede pronta y dó- Cllmente al mas leve impulso; con. todo , ella es una masa segun el mas “omun sentir de los Físicos, com-. Puesta de pequeñísimos cuerpos esfé- YicOs , divisibles , € incompresibles, Cápaces de hacer cada uno de ellos, Y el todo, que componen lo mismo, Que los cuerpos sólidos esféricos quan» 95€ mueven, Estos 2 E. Estos generales, y sentados principios nos conducen á conocer, que en una creciente del rio como la nuestra toda aquella mole de agua, que corresponde á Óo varas de frente, que le opone la dicha isla á la direc- cion de su curso , habrá de pararse, no pudiendo vencer su resistencia, retroceder , Ó dirigirse, forman- do un ángulo de incidencia por don= de le permita la inclinacion del ter- reno. Así se observó en nuestro aca- ecimiento , que no pudiendo de- tenerse las aguas , ni retroceder pol el continuo , y sucesivo empuje de las que le seguian, se vieron obli-: gadas 4 formar su incidencia , apar- tarse por su velocidad y peso de sul direccion, y dirigirse , por donde la declividad del plano les permitia? Con efeéto ellas fueron á dar con toda su fuerza contra el robusto muro de Castillo de la Santa Inquisición +, € Triana y Otras partes de igual firme- za : que no pudiendo vencer 36 hallaron empeñadas de nuevo , cuya situacion se vieron precisadas 2 E ; hace£ hracer:otro:'ár ngulo:de.. econ ¿orrer-hácia; Ja? márgen:; opuesta .de Sevilla. , con ¿tanto mas ¿mpulso, guañito. fo: tendrian: ¿0% gozar de: la libertad: debida :4su Cursó y «hegado hoy por-el pique perjudicial. “Lera peca | No: viene des otro: ptitcipio, que el apuntado, , los.hueyos estra: gos, «que: ha: “experimentado; Sevilla de:su parte, y.de la opuesta el: ¡grande arrio-de Triana. ¡Ha sufrido.eb. otras Ocasiones avenidas tanto;Ó, ¡ay ores, Que esta, pefo han sido ménos infelí. eos sus resultas. El. mayor. impulsó, Extrañas direcciones, y mas; acelera- dós movimiéntos «de;sus aguas , fue- ton el ofígen: de :estos; nuevos insuls tos: que 4 no haber encontrado aquel estorbo, siguiendo sú : «CULO, regu- lar, aunque violento abubierga excusado: 4 (Sus nda gcges tanto. ¿des Sastres mba “ 129 Vamos á discuñis ssoble: lo | sucedido! enselalmacen: ántes apunta- 40, y girrastre: de susitio3]a5 : stas Segun su gíueso cotrespondieñteÁ su L mag- aa , pesarán regularmente dé 80. á 100 "arrobasi" Estaban ¡enterra= das hasta ki boca. La mezcla que las detenia!; y: ligaba: es inmensurable. Con todo; *el :agua ¿las venció:, Y sacó de sw'sitio. No la que entró pol puertas, y ventanas, sino la. que vino poridebaxo', penetrando su sue- lo: Que empuje, que fuerza nose hecesitapara lograr tan singular efec» to! ENO fue así: ¿La señal que die=. son las patedes de hasta donde: subió el agua en aquel sitio ,:“fue como: de quatro 4' cinco pulgadas; podria ha- cer la” pólvora: eri una 'mina mayok violenaiar my | 2onomosuh 22: dE 224.7 Es cosa deshecho, que las aguas del rio! penetran. por conductos sy canales subterraneos”lrasta el plano sobre que'se funda-la poblacion, Y correspúnde :4':una: y sotra :márgen» Crecen Tos":pozos “segun «crecen: suS aguas , las casas se inundan por sus mismos pavimentos ,¿oyitodo baxa 4 proporcion delo queseb rio mengua. +25. : Estos fueron los: caminos qUe Hevó el. agua, penetrando :hasta: € bin +) plano y o | 55 puna sobre que estan dtadadasa gis los almacenes ., que probando sus: fuerzas contra los fondos y, vientres de los vásos en ellos enterrados, con- siguió , que mudasen de sitio , arras trándolos hasta donde fueron enconz trados. Fuerza , que contrárestada con la. resistencia del paciente apenas se haría creible , sino.lo evidenciasé el hecho mismo : pues siendo el peso de las tinajas, mezcla que las lígaba, Y union. de unos á otros cuerpos , Á Un juicio prudente , como. de dos mil arrobas; ¿quanto sería el poder Para vencerlo! dando mas aumento Á la admiracion ; que estando aquella pisign de agua, como sujeta en Os espacios ocultos que la contenian, Y no á su libertad era preciso perder mucho de su valentía y potencia. ¿Y Porque observado aora éste fenóme- NO, de que nada se nos dice en Otras inundaciones? Vaya un discur- $0 consiguiente á lo dicho... -; 26. Ya queda seútado que un pié Cúbico de agua pesa 7o. ¡libras , y Que sus efetos son proporcionados 4 E AS 262 os una exáCtisima descripcion del cerebro, solio principal de la racio- nalidad. Discurran despues los Físicos. sobre este fundamento , siempre nos quedarán temores y dudas de lo cier. to. Que en las acciones puramente maquinales se satisfaga en algun modo el entendimiento de la razon que se le propone , puede permitirse, pOr= gue al fin son mas visibles las propor- ciones; pero pretender averiguar los arcanos de una alma espiritual, que infundida en in cuerpo, es el movil de sus acciones todas, “valiéndose de sus Órganos ,' es un imposible. 3.. ' Prevenido no obstante el A. con estos supuestos entra 4. exáminal en el modo“ posible: el orígen: de tan taros insultos, notándose en ellos: tal variedad de: afeótos , «qual -del: 1ris cantó el Poeta en sus colores. : : Mille trahens varios adverso sol£ coloresoo o 3.40 No difiriendo mucho la Manía de lA que se lama Melancolia Morbo, de modo que se equivocan muchas vé” tes, sino' se: atienden bienisus .pros > 1543 pias 363 plas señales: + porque viniendo ambos del mismo principio: suelen E por grados sus especios. La Manía pues, que es el objeto de csta Memoria, es una esper cio de delirio fuerte sin calentura; pero con audacia y furor,' y es "pre: ciso para dar: algunavidea' del afeíto, sentar ántes en que consista el deli- sio. Débese suponer! en el Cerebro Para que se: forme un juicio reéto, que toda la compage de sólidos y líquidos que le componen, esté en la debida proporcion que le correspon= de; siendo los Nervios por su oficio obligados á.Mevar las especies que les comunican los objetos externos, Ó ya á presentar á la mente las internas CSpecies qne se explican: de manera, que siempre debe anteceder alguna imágen”; que tocando la superficie e los nervios que la propagan:, “se Ofrece:tal al alma allí en: su trono, y q EUREló de ella, como viene, resul que sea rectas, x Ó errada, con- ome sea el estado de los Órganos. Fomunicacion arcana , aunque sen» > 3 went? Ca, 64 AA que ¿penas indagar, pero ex+ plicar nose puede, (a): 155: 5. Esta breve descripcion del imodo de percebirse las ideas recta- mente , y en el.estado natural nos sirve para entender en «el: morboso, en que consista propiamente el delt» s10 : porque: slempre.que en sus pes culiares Órganos haya alguna altera- cion, Ó impedimento que vicie- la especie que se:objeta, es consiguien- te que esta no:se comunique al alma en su trono del. cerebro como es, Y así,se siga, en vez de ana imágen reíta y verdadera, el vicio:, Ó con- cepto de un ser delirante. Ni 'consis” te solo que estas partes esten de qualquier modo viciadas , ni ménos el que haya en los líquidos una alte- ración qualquiera , sino que:se.nece- sita de un carácter particular de: vir cio para quese siga esta acojan. de- pravada: pues vemos quantas-otr0$ motivos hay «que alteran! el: sistema del cerebro», causando sus-respectivo$ Le eno po! ne accia La) Vansvv. Comment. $. 700» ño 365, accidentes, sin que'en estos se obser- ve algun delifio. 2x6. Si corremos el vasto pais de las autoridades y opiniones, nos que- daremos siempre con las mismas du- das, porque:no tratándose aora de las causas «antecedentes “y remotas Que producen la Manía, á todos: se les eoncederá la razon en lás que Proponen, pero á ninguno de que nos aclare lo que pretendemos. ¿La atrabilis de Galeno y de los Arabes, la oculta y maligna condiciofí de Pla- tero., la mutacioñ de los espíritus animales de Wilis, y. otras: así nos dan acaso alguna idea para entender bien el como se causa el afecto en disputa? y podrán satisfacer del toda estas opiniones los heclios prácticos e excitar una Manía el «Acónito y apelo comidos , la herida del Perro ¿Fabioso , y otros tantos 4 este modo; Y sison ciertos los Philtros amato- HlOs , de que dixo Ovidio, py ct Philtra nocent “ánimos , vimque 21. furoris habent Y ántes que el Virgilio lib. 4. Encid. Mi Uri- / 66 Uritur infelix Dido, totáque Vagátur Urbe furens? No lo alcanzo. 2.7: «Aquel> retrato ,. que hizo Arcteo de este Morbo nos puede. dar alguna idea por sus señales pará conocerlo, y acaso para inferir de su variedad to raro, como dificil del asunto. Etrantés de lá una á la otra parte los pacientes ¿ gritando con espanto y con furor , uno llora y cas: tiga sin arbitrio su cuerpo ; huye.el otro á la soledad, aquel habla entre sí y se enfurece , quando ¿otros en continua agitacion y sin sosiego, aira- dos ent lr vista y voz y gestos. Tanta es la diversidad y tales sus signos. 8. Pasando á registrar los muet- tos de este afecto , y disecados , qué noticias tan vatias nos ofrecen sus historias, y quan poco contfibwyeó nuestro próposito. Alli vemos al uno, cuyo cerebro estaba duro, secó y frangible , y la substancia de la parte superior teñida de un color ce= drino. A. otro., que en la ramificas cion de carótidas y vertebrales, CÓ* mo eriredadas se formaba un cordórk j : | 367 y separado su cerebro se encontra- ron: seis onzas de sangre en la cavi- dad del cráneo. Pero encuéntrese lo que.se quiera, que ilacion podrá ha- €érse, que nos dé alguna luz para Ccomprehender el como se causa una anía , Ó qual es el Mecanismo, que Corresponde á su produccion? 9. . Ello es sin duda ; que el cere- bro es el asiento de todas estas enfer. medades de esta especie. Aun desde el mismo Hipócrates en el. libro de lorbo Sacro. Viene la noticia,que en Aquel es en donde está el orígen del Taciocinio , la inteligencia, y por el Que se ve, y se distingue el bien del mal, y últimamente es en donde se Ocasiona el delirio: y hablando de la Sangre en el de Flátibus dice , que Contribuye. de tal modo á la sabidu- Pla, qué si se desordena en. su movi- Miento , y causa alguna irregularidad €n- aquella parte, se seguirá luego -. alteracion .en la prudencia, en las Nociones, y en los sentimientos del alma, A Ko. ¿Así se va conduciendo él A, para A ga para sentar la causa matefial ,:+y diss ositiva en la alteracion preternatuW rl «de los humores , é inversion de los vasos , y canales nerviosos del ce- -febro para ocasionar el trastorno de los coriceptos , y rectitud! de'las espe- ' cies + Ó venga desde luego el vicio en este Órgano', Ó sexi comunicado de otra parte: pues se observa, que “sot acometidos los hombres muchas “veces de este fiero mat, sin otra enfermedad antecedente conocida, y “ et otras ocasiones de resultas de un fuxo' hemorroidal ; ó meñsal supri- “mido, ulceras de algunas partes vio” lenta, y prontamiente desaparecidasy humores escabiosos , :Ó herposos r0= tropulsos, y así de otros, no méno$ que como produttos de una alferecías pleuresías , fiebres inflamatorias de éstómago é higado ; «siendo! quiz estos los fundamentos, que tuvo Hel- - moncio , (Y) para: hacer compañerO * del :cerebrofal estómago en” este afetto”, y Séritierto al: betas pe y” al LY at +-(a) Heli, Demens, Idea. PE Epi 369: TT, . Quede la:inversion: de esta' parte tan principal resulte la.:oposi- cion» en las especies,, «de módo ,: que las: que en su estado hatufál son-rec- tas sean en el viciado: pervertidas y contrarias ; puede: en: algun: modo entenderse de lo «expuesto *: pero:que solo se manifieste él error ;, como su- cede muchas veces; enla imágen de un determinado objetor” quedando esta: noble entraña «para los «demas tan sana y libre ysque el alma pueda Juzgar de ellos reótamenté, és añadir á la corifusion ¡nuevos grados, oy haz cer 4-la misma noche: mas oscura. Vamos áventurando nuestras: conjes turas; que solo así se-puéde tigblar Sicel dsunto.. siyov y 13071%9.0153 hab 112. «Acaso el exercicio de las tres Principales, y. «espirituales: potencias Ros: podran dar: alguna idea para: lo Que pretendemos: porque: represen ndose toda esta óbraen/úh mismo “atro ¿aunque séan en algun modó erentes las escenas ¿o uno-:els actor, Y estilo:el mismo ¿no és dificil hallar 2 razon de conveniencia ¿ y ¿desci Au Aa trar a A de del modo, qué.sé pueda , tanto “enigma. | 1121168 2:19. o Residen ,- como en trono, poe. E cerebro la Memorias, Volun.' tad, y Entendimiento, necesitán-' dose para el reóto y libre exercicio ¿desu encargo, que estén los com= ponentes de aquella superior parte: en. proporción, y estado natural; ¿de modo, que faltando éste se siguen: los. «efectos de una :estolidez mas Ó ménos graduada: hasta llegar al ex- tremo. de dexar al hombre , como «sino lo fuese, «quedando: su alma ras cional ,para: estos actos sin exercicio” por falta de instrumentos : viniendo tambien de este principio la diversi* dad tan extensa y varia ,. que se nota en sus individuos «con respecto 4 «sus potencias en el ser mas ,.Ó, ménof expeditas , y demas. combinacione* entre las mismas; .- 101936: 200 14. Esto nos demuestra que nues tra alma necesita de los órganos cof* póreos para exercer su destino 5 Y que aunque ella sea siempre una mis? ma puede por la alteración des h “los parecer'muy otra, No necesitáris dose para su confirmacion de otrá «prueba ; que él observar el paso natural de los vivientes , como van Poco 4 poco con los años perdiendo su valentía de modo , que el que de Jóven éra de un. entendimiento el has agudo , de una memoria expe: dita ; y de uría voluntad la mas 'fifme llega conri la vejez 4 ser el mas tardo ¿mas olvidadizo , é incos- Abbey, | oa dla 15. Sé exercen estas diversas “Operaciones eh un mismo círculo; Pero. se ignora, por mas que sein: _Eehte averiguar , y persuadir 'en que Punto, Ó que parte de su esfera: Somo es incapaz de comprehenderse “le mutua , é íntima union del alma; Y €uerpo': solo se sospecha ,. que €n diversa parte y modo celebrará el * Alma sus funciones distintas con res- Pecto á la potencia de que usa. De- Biéndo -por «este mismo plan juzgar He las demas especies, y nociones kb alma en las clases subalternas que “€ -completan :. concluyéndo »: hr 3 € 3 ARTICULO 18 MES DE NOFIEMBRE ño . JUEVES 4 > LECCION. MEDICA: DE LA CURACION DE LOS Tuhérculos de la cavidad: > ; vital, ; POR EL Dr. DON, ERANCISOO dqncho de Buendía, Socio Médico 3 Supernumerario. e e A curacion do: los ubót , culos del pecho y su có” nocimiento corren igual fortuna. y4 se manifestó en otra Memoria lo dr ficil de lograr éste ; y aora se: preten” de hacer ver en ésta lo arduo de col” seguir aquella. El conocimiento una enfermedad es el fundamento para descubrir los medios que $0 sigen á su curacion 5 ¿y habiend0 AA tano tantas dudas en conseguir "aquel 20 drá haber-muchia seguridad en el lo- gro de ésta? Los mismos síntomas del. dolor, fatiga, «dificil respiras cion y otros que se notan en los Tuberculosos, $e observan ¡gualmen- te como productos de un tumor cal Culosa , cifroso, ó varicoso.5. y por Otra parte , aun conocido este'mor= "y ¿que dificultades no ofrece para Su alivio el exemplo de los tumores fxternos en sus respectivas curacia» Nes , quando vemos burlarse tantas Veces del arte , “aut manejados éstos: POr la mano mas diestra? ¿0 . 2 Con tantos temores y descon- Ñanzas se ya introduciendo el A. de Ste Discurso” para .prevenit á los Tofesores quanta debe ser su vigi “Ancia y. cautela en examinar con “ta Mayor exactitud el, orígen, progrez 1OS, estado: de estos accidentes ,' y vinos «que los distingan en lo posi- Me > con el fin de atender á su curas “ION. :.. con este respecto se empeñó, “Ie, en averiguar desde su raiz qual EA. el. comun sentir. de los Autores Moi .? 2 Ys 8 -en e g380 en órden:á la inteligencia-de los nom» bres Tubérculo y Tumor., 4. cuyO intento registró algunos Escritores griegos, los libros de las Cóacas ,' Y de Epidemias de Hipócrates, sus.sen» tencias aforísticas , y otros. escritos antiguos y ¡modernos ,..** y. quanto y» mas, continúa, pretendia apuraf »» el asunto. de mi.duda mayor confus s» sion hallaba entre las varias opinio- ss» nes de los Escritores; :ya: confunr s» diendo el edema con el tubérculo, y» como Falopio: .Ó. ya ¿comprehen: ins diendo 4 éste baxo la ¡gencralida »» de abceso:,. como Marco Aurelio movernos) +ointinod el 2 3. Schelammer hace la diferenci entre el tubérculo y la pústula, po! solo que en ésta se separa la.cutícul del cutis, «quedando debaxo un ht" mor que se supura 5 y.en aquel enti mecida levemente la cútis se presen ta un tumor, que forma comouni punta. (b) Pretenden otros distiM' . : quit: cien. DELS 2 A £a) Apud Mang. Bib. Chirurg. Verb. Tumo? (b), Schel. de tumor, spetiat, part. prior. S. 3 f 381 guir lós tumores porsu situación, «€ independencia: concluyéndo que hay: algunos , que hi perténécen al cútis; 4 la carne) bi 4 las glándulas, sino que estan cónitenidos dentro de sul Propio folículo con que se visten. (a) 4. En vista de tanta diversidad de dictámenes. apenas hay “quien' nos laga una descripcion exaáéta de lo Que se pretende, de ímodo que se Pueda venir en coñocimiento. de sii Mturaleza. El citado Severino quiere Que el nombre tubérculo sea «el que Corresponde á la voz griega Plyma; Ala verdad el Hipócrates"es el *que ds freqúentemente usa en sus obras - esta palabra": y lo es tambien, Que sus mas exáítos Traduétores coní lerten al. Plhiyma en tubérculo: Así “dodo Jañsotí en su: puntual y lite: al traduccion” de los +A forismos:-dé ¡Pócrates y especialmente ¡en el 126: del lib. 03: traduce laovoz -phymata? bércalós. Górter en su medicina “Mpocrática al tol. 158.) despues! de OR haber da (a) Ía, Sch. loc. Cit..: 382 haber tratado de las pústulas uleerds sas; dice: tubéréúla, sed phymata d pústulis magnitudine diferune, dc. y «en la exposición: del Aforismo 26.'cl= tado, hablando “dé los tubérculos supone haber varias especies de éstosy «comio el firúnculo, carbunclo ; > ater som Sc. (a) q. Refiere el Av otras sentenció de los Autores” modernos :sobre “1 inteligencia de los tubérculos ; que pueden contribuir 4:su propósito; ) contrayéndose solo'4'losque propia “mente pueden decirse tales , se incl ma Á creer; que éstos son uhos tu 'marés, cuyo principio viene de un4 “materia linfática ; - que contenida € “un saco-mémibranoso forma un tum 'erudo:, duro, y crónito:, mas, ó “menos «molesto segun la tenacidad viscosidad , -ó' virulencia del elúten que contiene; 5 el qual se aumenta: “corrompe á vecés, conforme á la 0% tufáleza del hamor: que lo: produca de aquel que lo padece: Siendo € y q q padece. “otr olas QA A AAA Ml (4) Gort. Medic. Hipocr. lib. 3. Sente Es notar: qué: estos tubérculos suclen adquirir tanta dureza , que sé equis vocan fácilmente con el cirro glan« duloso. Hipócrates hace mencion en el libro de la naturaleza delos hues sos de: un tumor ateromático en el pulmon, que el griego lama 1roposz del que sus Intérpretes. dixeron. ser un tumor calloso, contra el sentio de Mercurial , que creyó set. tus bérculo.. E Doa 1 TOS a 5d 6. Tal es el orígen de los tumores tuberculosos , y. tantases la facilidad e producirse en qualquiera. parte de la cavidad vital. El pulmon, pleura, Mediastino, pericardio ,. y diafrágma NO estan líbres de padecerlos:. y: es Necesario al. Médico el conocimiento Mo solo de la cavidad que padece en general, sino es de la. entraña que Peculiarmente está. afeéta : ya. para lOrmar, el proghóstico .con- relacion * su gravedad, y ya para dirigir sa 'Suracioh con aquel respeéto. 020 7 Como ya:se trató en otra Mes Moria de las señales que ofrecen estos fumores para su conocimiento, y qe “e UROLA . MO Í 334 de las que corresponden á:la parte: efendida , pasa el A. inmediatamen= te. 4 su curacion. Los tubérculos, dice, en el principio de su forma- cion, en +qualquiera de las partes dichas ,* que:se sitúen se pueden fá-: cilmente -exterminar sin mayor detris mento del paciente 5 mucho mas sí el tuberculo' se forma en las extremi- dades. de «las arterias bronchiales pof la proporciori , que éstas tienen para la :expulsion del podre ; en: caso. de supurarse. Es tan necesário el cono- cimiento de estos tumores, y de sul estado, como la .prorita diligencia en:la «execucion del remedio. Es l2 ocasion el fundimento de una cu- racion acertada; «peto es'pasagera Y fácil de: perderse. Morton 'tratandO derestos tubérculos de la cavidad vi" tal ;; dice , ser.tan familiar y freqúen: tela: generacion de éstos; “que:4:n9 ser socorridos : prontamente: en € principlo.,+ya:4 beneficio de da inatu- ¿raleza;, y ya por la industria del arts «sería la Tísis pulmonar: la: peste: má comun, del género humano. 22200 2B Cono- $ 1228.11 Cortocido : pues ON enemigo:en surprincipio: debe el Bro fesor presentarse 4:combatirleQual- quier corto paso. :que aquel adelante, es: paraola ¡naturaleza muolia: pérdida e:terreno : «haciéndose invencible su exterminió,, siempre. que él:se. haga fierteien su: puesto; La. complexion Y fuerzas del sugeto:; "suvestado, cau: sa. producente: y parte enferma es: el horte «de la: reéta ¡ndicacion. «Gon stas generales «y precisas cantelas Prevenido el Protesor podrán las: san. grías- y, los:atenuantes, atemperantes; dieta; y demas! que: pida su: casas; Y el conmplexo de circinmstanciasoyenaer tan temible morbo.»Por su cáusaziny Circunstancias quieredecir quando el tubérculo se presenta eniunm enfer: MO escrofulosó ys venéreo y sescoubrt: tico y. otros,: ensquienes la; curadiott lebe dirigitse 5 por:aquellos medios, S ideas, que pide:el:carácten singu- o degsu orígen: >:siendo vebbprim “pal empeñodel Facultativovextera Minar: desde: luego, cyrráh su.Qprin- CiPio': eb támor> cístico.,::Ó Hubér Oli3 Bb. culo 386. | culo que: recientemente aparece. . El término mas feliz «para'sw vencimiento es la-resolucion. No con»: seguida ésta ¡se puede: esperar, y es de temer la supuracion : y siendo la parte ofendida la pleura:, medias- tino', pericardio :, có «diafragma ya es otra la indicacion, «los medios di- versos , mayor la.cantela. Debe evi- tarse pues todo: medicamento que irrite,ó promueva la supuracion. Aun las señales de coccion que ofrece una -vómica tuberculosa en el mediastino y pericardio:, no mos libran! delite- mor. de unas conseqúencias funestas- Su «rupcion en lo: interno de estas partes da que recelar por «lo dificil de que encuentren salida sus purnlen- tas materias. Alguna vez logrará la naturaleza por sus ardides consegui su logro 5 las mas, es de creer,se qué dará en el mismo; deseo : y aun quando «lo lograse la raiz ,. Ó sello que dexó «el tubérculo, siempre será ocasion de nuevos temores. 0. 10. Hay algun mas fundament0 para la confianza, quando él tubér” dá > culo 387 "culo benigno: supurado en sus prin= cipios' reside en el pulmon, como se dixo, sin embargo de que no de- xan' de acompañarles temibles sín= tomas: Sin despreciar. el auxilio de éstos el uso de algunos leves supuran- tes debe téner «su lugar, porque aunque es toda la obra “de la natura- leza, no rehusa el sersayudada del arte, siendo con prudencia : mucho ¡mas quando sierido el tubérculo :res 'belde, acre ;' inflamado,» vulnerado, “ulceroso, ella sola no puede con» trarestar tam “poderosos > Posa como escribió Gaubio. (a) It. Aun no seguros de la curas “cion de estos tubérculos incipientes Supurados , entramos al émpeño de «socorrer los de mas tiempo y enve- Jecidos. Apenas hay valor para el trabajo +, quando la confianza de Arribar 4 su logro: está tan tibia. Los - Síntonras que: Senos. ¿presentan ater» Yan. La calentura mas alta , Ja res Piracion. mas corta , vehemente la > (2) Gaub= instit util nuda. SN 479 tábidos, tísicos, sudores nocturnos, diarreas y otros morbos crónicos; bien que en las circunstancias , y con las cautelas que debe saber el sabio Profesor: haciendo finalmente tanta estimacion de este remedio, que dice: santamente aseguro, Óó defiendo, que ni el mercurio en la Lue venérea, ni la quina en las Tercianas tengan mas virtud Ó eficacia, que en los Tísicos la equitacion. 16. Delo dicho se deduce, con cluye el Autor, que la disputada preferencia entre la equitacion , ó exercicio á pie solo puede ser res- pectiva, y no absoluta : es decir, que en algunos sugetos y casos éste , en otros diversos aquel, conforme á las maximas que se han procurado establecer. BIN, ra prior. soba. > * ¿em nbgns! abs] hast mb de gonitÍ col 09 9up ¿alocoña O bak e olor; pa ( ¿09 oil De o pe dE E E Sabetuqué El Sup. 10% O - aoortiups sl Lara 19. p ar qm sbonq. Pa 2 ÑO : -3up niosh 39 : 5fiioidR On A NL Dr (0260 Y 3069 qe 0 nta de Ls Pa An za e q E RA al | e a o ¿ES F o 0 AER