La escultura romana en el primer Museo Arqueológico de Sevilla de 1879. Valoraciones de Demetrio de los Ríos (1827-1892)
Abstract
This study has his focus in the use that Demetrio de los Ríos made the setting of the Roman statuary from Itálica (Santiponce, Seville) in the published work of this author is the ground for dealing in his thought about the Roman sculpture and this scope of the statues from Itálica.
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Universitat Autònoma de Barcelona Servei de Publicacions Bellaterra, 2013 ANTIGUO O MODERNO. Encuadre de la escultura de estilo clásico en su período correspondiente EDITORA CIENTÍFICA Montserrat Claveria
© de los textos y las ilustraciones: los autores, 2013 © de esta edición: Servei de Publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona, 2013 Imagen de la cubierta: Busto de Lucio Vero del Museu d’Arqueologia de Catalunya Fotografía cedida por el Museu d’Arqueologia de Catalunya Imagen de la contracubierta: Cabeza de Caracalla del Museu d’Arqueologia de Catalunya Fotografía cedida por el Museu d’Arqueologia de Catalunya Primera edición: 2013 Edición: Servei de Publicacions Universitat Autònoma de Barcelona 08193 Bellaterra, Cerdanyola del Vallès (Barcelona) Tel. 93 581 10 22. Fax 93 581 32 39 [email protected] www.uab.cat/publicacions Impresión: *Uj¿TXHV-28 08930 Sant Adrià de Besòs ISBN: 978-84-490-3337-7 Depósito legal: B-34573-2012 No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea éste electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito de los titulares del copyright.
ANTIGUO O MODERNO. ENCUADRE DE LA ESCULTURA DE ESTILO CLÁSICO EN SU PERÍODO CORRESPONDIENTE Actas del Simposium internacional celebrado en el Campus de la Universitat Autònoma de Barcelona el 25 y 26 de mayo de 2011 (',725$&,(17Ë),&$ Montserrat Claveria &20,7e25*$1,=$'25 Montserrat Claveria Eva M. Koppel &20,7e&,(17Ë),&2 %HDWULFH&DFFLRWWL8QLYHUVLWjGHJOL6WXGLGL5RPD7RU9HUJDWD Montserrat Claveria - Univertitat Autònoma de Barcelona Eva M. Koppel - Univertitat Autònoma de Barcelona -DXPH0DVVy0XVHXG¶$UTXHRORJLD6DOYDGRU9LODVHFD5HXV ,VDEHO5RGj8QLYHUWLWDW$XWzQRPDGH%DUFHORQD Markus Trunk - Universität Trier Pilar Vélez - Disseny Hub Barcelona &2/$%25$&,Ï1 0DQXHOD'RPtQJXH]5XL]8QLYHUVLWDW$XWzQRPDGH%DUFHORQD El volumen Antiguo o moderno. Encuadre de la escultura de estilo clásico en su período correspondiente se enmarca en HOSUR\HFWRGHLQYHVWLJDFLyQ+$5\OD$FFLyQ&RPSOHPHQWDULD+$5(¿QDQFLDGRVSRUOD'LUHF- ción General de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación. 5HVHUYDGRVWRGRVORVGHUHFKRV4XHGDSURKLELGRUHSURGXFLUDOPDFHQDUHQVLVWHPDVGHUHSURGXFFLyQGHODLQIRUPDFLyQ\ transmitir alguna parte de esta publicación cualquiera que sea el medio empleado (electrónico, mecánico, fotocopia, grabación….) sin el permiso previo de los titulares de la propiedad intelectual. © De los textos y las ilustraciones: sus autores
Índice Introducción ................................................................ 11 Montserrat Claveria Antico e revival dell’antico tra XVI e XVII secolo .................................... 17 Beatrice Palma Venetucci ¿Antiguo o moderno? - La época de los Antoninos y el siglo XVI: un espíritu artístico común con 1400 años de intervalo................................ 37 Markus Trunk 2ULJLQDOFRSLDUHFUHDFLyQ9DORUDFLyQGHODHVFXOWXUDFOiVLFDHQODVFROHFFLRQHV españolas del siglo XVI: el duque de Villahermosa y sus estatuas “griegas” ................ 49 Gloria Mora /DVFRSLDVGH³HODQWLJXR´GXUDQWHHO5HQDFLPLHQWREl taller romano de Guglielmo della Porta (c. 1515-1577) y las esculturas enviadas a España ................. Rosario Coppel (OVDUFyIDJRURPDQRGH*LO5RGUtJXH]GH-XQWHUyQ0XUFLD(VSDxD avatares de un pretendido reempleo anticuario ...................................... 81 José Miguel Noguera Celdrán Statue della collezione Ludovisi nell’Ambasciata USA. Una rilettura alla luce dei recenti restauri .......................................... 107 Beatrice Cacciotti con i contributi di Daniela Candilio e Valeria Brunori Modernizar lo clásico. A propósito de una Venus “barroca” del Prado.................... 133 Stephan F. Schröder Más que la suma de sus componentes: consideraciones sobre el “trono” de la colección de antigüedades de Gustavo III rey de Suecia .......................... 145 Carmen Marcks-Jacobs 7KHPHWDPRUSKRVLVRIDQXPEHURIIHPDOHSRUWUDLWVIURPWKH2EL]]LFROOHFWLRQLQ&DWDMR .... Manuela Laubenberger, Ulrike Müller-Kaspar La escultura ideal femenina de la colección Despuig. 8QHMHPSORGHUHVWDXUDFLyQLQWHUSUHWDWLYD\GHLQVSLUDFLyQDSDUWLUGHOPRGHORFOiVLFR....... 177 Manuela Domínguez Ruiz
Le antichità greche di Carolina di Brunswick: questioni di gusto, questioni di stile.......... 197 Maria Elisa Micheli La escultura romana en el primer Museo Arqueológico de Sevilla de 1879. 9DORUDFLRQHVGH'HPHWULRGHORV5tRV .................................. 215 José Beltrán Fortes &RSLD\UHXWLOL]DFLyQGHPRGHORVFOiVLFRVHQODHVFXOWXUDHVSDxRODHQ5RPDVLJORVXVIII-XX).... 239 María Soto Cano Notas sobre un relieve de Lucrecia FRQVHUYDGRHQHO0XVHXG¶$UWL+LVWzULDGH5HXV........ 255 Jaume Massó Carballido Sobre algunas esculturas modernas de Málaga que se vinieron considerando como de época romana ......................................................... Pedro Rodríguez Oliva Esculturas procedentes de colecciones anticuarias conservadas en el Museu d’Arqueologia de Catalunya .............................................. 283 Montserrat Claveria %XVWRVGHHPSHUDGRUHVURPDQRVGHO5HQDFLPLHQWRWDUGtR ............................. 305 Eva M. Koppel
ANTIGUO O MODERNO. ENCUADRE DE LA ESCULTURA DE ESTILO CLÁSICO EN SU PERÍODO CORRESPONDIENTE, 2013, P. 215 A 237 JOSÉ BELTRÁN FORTES1 Universidad de Sevilla La escultura romana en el primer Museo Arqueológico de Sevilla de 1879. Valoraciones de Demetrio de los Ríos (1827-1892) Abstract: This study has his focus in the use that Demetrio de los Rios made the setting of the Roman statuary from Itálica (Santiponce, Seville) in the ÀUVWDUFKDHRORJLFDOPXVHXPRI6HYLOOHRSHQHGLQ7KHDQDO\VLVRIDQXQ- published work of this author is the ground for dealing in his thought about the Roman sculpture and this scope of the statues from Itálica. 1. Introducción En este simposio sobre el tema Encuadre de la escultura de estilo clásico en su período correspondiente se ofrecía como una de las líneas de desarrollo el evaluar «…las motivaciones que impulsaron el uso de originales antiguos, reelaboraciones o copias en las colecciones anticuarias, su valor estético como obras de arte y como exponentes del gusto de unas épocas determinadas y las múltiples funciones que cumplieron estas obras en su entorno artístico y sociocultural»2. En esa línea he planteado el estudio del uso que tuvo la escultura romana antigua en la conformación del primer Museo $UTXHROyJLFRGH6HYLOODTXHVHLQDXJXUDHQHODxR52GHGHQRYLHPEUH3. Aquel museo HVWXYRHQIXQFLRQDPLHQWRHQVXVHGHGHOH[FRQYHQWRGHOD0HUFHGH[FODXVWUDGREDMRODGHVDPRUWL]D- ción eclesiástica de los primeros decenios del siglo XIXKDVWDVXWUDVODGRHQORVDxRVDVX DFWXDOHPSOD]DPLHQWRHQXQRGHORVDQWLJXRVHGL¿FLRVGHOD([SRVLFLyQ,EHUR$PHULFDQDGH6HYLOOD GHSRUORTXHPDUFyODYLVLyQGHODUWH\ODDUTXHRORJtDFOiVLFDVHQOD6HYLOODGH¿QHVGHOXIX y primera mitad del XX$XQTXHQROOHJyDRFXSDUR¿FLDOPHQWHHOFDUJRGHGLUHFWRUGHDTXHOSULPHU PXVHRIXHHODUTXLWHFWR\DUTXHyORJR'HPHWULRGHORV5tRV&yUGRED/HyQTXLHQRUJDQL]yVXVIRQGRV\H[SRVLFLyQPXVHRJUi¿FDSRVWHULRUPHQWHGHVPRQWDGDSHURTXHFRQRFHPRVSRU preciosas fotografías de aquella época4. 7UDEDMRUHDOL]DGRHQHOPDUFRGHORVWUDEDMRVGHO3UR\HFWRGH,',GHO3*,GHO0LQLVWHULRGH&LHQFLDH,QQRYDFLyQGH (VSDxD+$5DVtFRPRGHORVGHO*UXSRGH,QYHVWLJDFLyQGHO3$,+80©+LVWRULRJUDItD\3DWULPRQLR Andaluz», adscrito al Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla. 0LDJUDGHFLPLHQWRDODVRUJDQL]DGRUDVGHOVLPSRVLRFHOHEUDGRHQOD8QLYHUVLGDG$XWyQRPDGH%DUFHORQDORVGtDVGH mayo de 2011, las profesoras Monserrat Clavería y Eva Koppel por la invitación y acogida. 7RUUXELDDQDOL]DFRQLPSRUWDQWHGRFXPHQWDFLyQODKLVWRULDGHHVWHSULPHUPXVHRVHYLOODQR(QXQSODQRPiVJHQHUDO cf., López, 2010. 4 Cf., infra¿J\
216 JOSÉ BELTRÁN FORTES Para el estudio de la valoración que tuvo la escultura clásica en esa importante experiencia museística, y por tanto ahondar en el análisis de «…las motivaciones que impulsaron el uso de originales antiguos…» en la Sevilla de la segunda mitad del siglo XIX, contamos ahora con una fuente trascen- GHQWDO±HLQpGLWD±TXHQRVLOXVWUDVREUHODVSURSLDVUHÀH[LRQHVGH'HPHWULRGHORV5tRVDSURSyVLWR de la escultura clásica en general y su aplicación a las piezas escultóricas que se conservaban en los fondos del museo. Durante los últimos decenios de siglo XVIII y a lo largo del XIX se habían conformado en Sevilla diversas colecciones donde la escultura romana tenía una presencia muy destacada, sobre todo la procedente de Itálica. En su gran mayoría se concentra desde mediados del siglo XIX en manos públicas y ello permitió la constitución de una sección de esculturas en aquel primer museo DUTXHROyJLFRFODVL¿FDGDV\H[SXHVWDVSRU'GHORV5tRV/DREUDHVFULWDGHHVWHDXWRUFRUUHVSRQGH a una extensa monografía que preparaba sobre la historia y la arqueología de Itálica, pero que se ha conservado manuscrita e inédita en los fondos de la Biblioteca Nacional de Madrid, con el título Italica. Historia y descripcion artística de esta infortunada ciudad y de sus ruinas (ref. Ms. 22283), datada en septiembre de 1879, precisamente el año de la creación del Museo Arqueológico sevillano. 2WUDVLQJXODULGDGGHHVWHHVFULWRHVTXHFRQRFtDPRV\DODVOiPLQDVTXH'GHORV5tRVIXHSUHSDUDQGR GXUDQWHYDULRVGHFHQLRV±ORVSULPHURVGLEXMRVGDWDGRVVRQGHODGpFDGDGH\ORV~OWLPRVGH HQXQDVHULHGHOiPLQDVSHURTXHWDPSRFRHVWiFRPSOHWDVHJ~QVXSUR\HFWRGHLOXVWUDFLRQHV±SDUDVHUYLUGH¿JXUDVDDTXHOODSXEOLFDFLyQQXQFDUHDOL]DGD/DVOiPLQDVVHHQFXHQWUDQHQ los fondos del actual Museo Arqueológico de Sevilla5¿J\DKRUDWLHQHQMXVWDFRUUHVSRQGHQFLD en este texto inédito. Esas láminas fueron publicadas hace algunos años, pero muy recientemente acabamos de realizar una edición completa con su estudio pormenorizado, en conmemoración del primer Centenario de la Declaración de Itálica como Monumento Nacional (1912-2012)7. Por el contrario, el análisis de ciertos capítulos del manuscrito sirve para situar la postura teórica de D. de los 5tRVVREUHODHVFXOWXUDFOiVLFDTXHVHHQFXDGUDOyJLFDPHQWHHQHOPRPHQWRKLVWyULFRGHOD(VSDxD de la segunda mitad del siglo XIXDGHPiVGHTXHSRGHPRVFRQRFHUDKRUDODVSUHFLVLRQHVGHFODVL¿- cación y cronología que aplicó a las esculturas italicenses. Uno de los problemas del texto es que realmente se trata de un borrador, y el manuscrito presenta frecuentes tachaduras; además, hay partes de la obra no terminadas (como los apéndices) o, por otro lado, de algunos capítulos se conservan dos versiones. Eso precisamente ocurre con la parte en que cataloga ODVSLH]DVHVFXOWyULFDV±HQVXPD\RUtDGH,WiOLFD±FRQXQDSULPHUDUHGDFFLyQTXHDVLPLVPRVHFRQVHUYy SHURTXHIXHVXVWLWXLGD¿QDOPHQWHSRURWUD8. La razón que expone el autor es que la segunda versión se DGHFXDEDPHMRUHQVXRUGHQDFLyQDODSURSLDTXHKDEtDGDGRDODVSLH]DVHQODH[SRVLFLyQGHOPXVHRWUDV un estudio histórico-artístico más profundo, por lo que constituiría una especie de guía de las esculturas del propio museo9/DPHQWDEOHPHQWHHOWUDEDMRQRWXYRFRQWLQXLGDG\HVWD~OWLPDYHUVLyQFRQVHUYDGDVHIHFKD HQVHSWLHPEUHGHHVFDVRVPHVHVDQWHVGHODFUHDFLyQR¿FLDOGHO0XVHR$UTXHROyJLFRVHYLOODQRGHO que él no fue nombrado director, sino un funcionario del cuerpo de archiveros, bibliotecarios y anticuarios, 5 San Martín, 2012. Asimismo se conserva en la Biblioteca del Museo Arqueológico interesantes documentos en el Legajo nº 2. Papeles y documentos de D. Demetrio de los Ríos, sobre Itálica QUHJLVWUR5 5 )HUQiQGH] 7 Amores y Beltrán, eds., 2012. En esta obra colectiva precisamente nos hemos ocupado del análisis del manuscrito que cita- PRV%HOWUiQDGHOTXHKD\GLYHUVRVSUR\HFWRVGHtQGLFHVDXQTXHWDPSRFRIUXFWL¿FyHO~OWLPR\DTXHODREUDTXHGy LQDFDEDGDHQERUUDGRU$VLPLVPRKHPRVHVWXGLDGRODVOiPLQDVGRQGHVHGLEXMDXQDVHOHFFLyQGHHVFXOWXUDVFDVLGHPDQHUD exclusiva de Itálica, que debían ser parte de las ilustraciones de los capítulos de esculturas del referido libro (Beltrán, 2012 b). 8 Beltrán, 2012b. (QHOWH[WRDVLPLVPRVHFLWDXQHVSHFt¿FRFDWiORJRGHOPXVHRHVFULWRSRUpOPLVPRTXHQRVHKDFRQVHUYDGR\GHOTXHLQFOXVR no se conocía su existencia hasta ahora (cf. Beltrán, 2012 a, esp. 100-101).
217 LA ESCULTURA ROMANA EN EL PRIMER MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA DE 1879. VALORACIONES DE DEMETRIO DE LOS RÍOS (1827-1892) Manuel Campos Munilla10. Es posible que el desencanto a raíz de este hecho y el propio desarrollo de sus WUDEDMRVDUTXHROyJLFRVHQ,WiOLFDIXHUDQDOJXQDVGHODVUD]RQHVGHODQRFRQWLQXLGDGGHODPRQRJUDItDVROR DOJXQDOiPLQDVHIHFKDHQDORTXHVHXQLyVXVDOLGDGH¿QLWLYDGH6HYLOODSDUD/HyQHQHVHPLVPR año de 1880, en que se encargó de la restauración de la catedral leonesa, hasta su muerte. /D¿JXUDGH'HPHWULRGHORV5tRVHQODDUTXHRORJtDVHYLOODQDGHOVLJORXIX 'HPHWULRGHORV5tRVKDEtDQDFLGRHQ%DHQD&yUGREDHQ\HVWXGLy$UTXLWHFWXUDHQ0DGULG SHURVXYLQFXODFLyQFRQ6HYLOOD±H,WiOLFD±HVWXYRSUHVHQWHGHVGHTXHHUDQLxRDWUDYpVGHODDFWLYLGDGGHVXKHUPDQR-RVp$PDGRUGHORV5tRVXQDYH]TXHODIDPLOLDVHKDEtDWUDVODGDGRHQ a Sevilla11-RVp$GHORV5tRVFRPHQ]yDFRODERUDUHQODVH[FDYDFLRQHVGH,YRGHOD&RUWLQDGHVD- 10 Beltrán, 2011. 118QUHFLHQWHDQiOLVLVVREUHpO\VXYLQFXODFLyQFRQ,WiOLFDHQ5RGUtJXH]DFRQGDWRVH[WUDtGRVGHORVSDSHOHVGHO$UFKLYR GHOD&RPLVLyQ3URYLQFLDOGH0RQXPHQWRVGH6HYLOODFRQVHUYDGRVHQHOGHOD5HDO$FDGHPLDGH%HOODV$UWHVGH6WD,VDEHO GH+XQJUtDGH6HYLOODTXHFRPSOHPHQWDRWURVWUDEDMRVDQWHULRUHVFRPRORVGH/HyQ%HOWUiQR/X]yQ entre otros. Fig. 1. Italica - Estatuas. Dibujo de Demetrio de los Ríos de tres esculturas de Itálica. Museo Arqueológico de Sevilla. Foto: J. Morón.
224 JOSÉ BELTRÁN FORTES varon o muger, se hacía merecedora por cualquier concepto del agradecimiento público, su estatua era decretada como premio, ornando las ágoras y foros de griegos y romanos, y entre estos últimos se hizo tan frecuente la moda de erigirlas, que para ello solo bastaba tener voluntad y dinero»30. Asimismo el carácter público de la estatuaria determinaba la elección de los materiales para la escultura: «El marmol y el bronce, preferidos materiales de todas epocas, eran los mas a proposito para la ansiada perpetuidad estatuaria; pues todo cuanto merece ser publico, al par debe ser duradero. La idealidad comprensiva y sintetica de la escultura, que prescindiendo de accidentales pormenores, expresa á grandes rasgos los fundamentales y trascendentes pensamientos, no concretandolos, sino generalizandolos en la mas ancha esfera imaginativa, era cuanto el Arte pudiera anhelar para la contemplacion publica, no de las generaciones coetaneas del artista, sino de las venideras por luengos siglos. Semejantes condiciones esteticas, ponian la Estatuaria tan cerca de sus autores, que con su genio y peculiar vitalidad, retratandose á si propios, la crearon; como de la Arquitectura, no menos general, conceptuosamente idealista, y esplendorosamente externa»31. Aunque su referencia a la escultura griega no es muy extensa por la inexistencia de piezas griegas en la estatuaria italicense, sí que puede advertirse la asunción del enfoque de origen winckelmaniano, de preponderancia del arte griego sobre el romano, llegando a decir que «…la historia de la estatuaria romana, considerada en absoluto y en todo rigor artístico, es una cadena jamás interrumpida de sucesivas decadencias»32. En efecto, reasume el espíritu de las cuatro fases artísticas establecidas por --:LQFNHOPDQQHQUHODFLyQDODUWHDQWLJXR©La estatuaria helenica que con Praxiteles y Fidias logra su virilidad y se remonta á su apogeo, comienza á descender con Lisipo, amenguado el genio libre de los griegos ante la grandeza absorsiva de Alejandro»33/DFDXVDSROtWLFD±ODDVFHQVLyQGH $OHMDQGUR0DJQR\FRQVHFXHQWHPHQWHODSpUGLGDGHOLEHUWDGGHORVJULHJRV±GHWHUPLQDODGHFDGHQ- cia artística, en esa cierta visión sociológica e historicista del arte antiguo. Ello es asimismo aplicable al mundo romano, lo que explica las diferencias que encuentra en la estatuaria romana: «Los romanos doman el gran pueblo clasico [el griego] cuando su decadencia moral, politica y artistica es aun mas sensible… Esto no obstante, acometen el remedo con fé ardiente, voluntad decidida, vigoroso empuge y ruda pero noble franqueza. De ahi el caracter viril de los tiempos de la republica, arranque que pareceria espontaneo en el cincel romano, si no existieran las obras griegas del gran siglo de Pericles, para desmentirlo. Al resumir en si Augusto toda la vitalidad política, moral é intelectual del pueblo rey, el Arte estatuario toca en el apogeo relativo ó parcial de su carrera artística; mas no pudiendo pasar mas allá, desciende después de los Tiberios, Claudios y Nerones, hasta llegar á nuestros emperadores Italicenses, que con sus esfuerzos gigantes retardan la rapida caida. Con Trajano y Adriano la estatuaria, como las demas Artes, brillan inusitadamente con YLYtVLPRHVSOHQGRUSHURHVIDFLOUHFRQRFHUHQVXH¿PHUDOODPDUDGDODGHOX]TXHDQWHVGHPRULUGHV- pide sus postreros fulgores»34'HORV5tRVUHFRQRFHSXHVHOYDORUGHODHVFXOWXUDUHSXEOLFDQDSHUR más bien desde la perspectiva de su apogeo en momentos augusteos, y, por lo tanto, en las manifesta- FLRQHVGHODFRUULHQWHFODVLFLVWDDVtFRPR±\QRSRGtDVHUPHQRVGHVGHODSHUVSHFWLYDGHOH[FDYDGRU de Itálica, lugar de origen de los «emperadores españoles», como se les consideraba entonces en la ELEOLRJUDItDQDFLRQDO±HOHVSOHQGRUIXJD]GHODHVFXOWXUDHQORVUHLQDGRVGH7UDMDQR\$GULDQR(VRV serían los momentos destacados del arte romano en sus manifestaciones más señeras, las escultóricas. 30 Ibid, 1-2. 31 Ibid, 3-4. 32,ELG 33,ELG 34,ELG
225 LA ESCULTURA ROMANA EN EL PRIMER MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA DE 1879. VALORACIONES DE DEMETRIO DE LOS RÍOS (1827-1892) (OKHFKRGHTXH'HPHWULRGHORV5tRVFRQVHUYDUDFODUDPHQWHODKXHOODGHOHQIRTXHZLQFNHOPDQLD- no no es extraño, pues seguía siendo la teoría principal en el acercamiento al arte antiguo, aunque EDMRHOPDWL]GHOKLVWRULFLVPRURPiQWLFRSUHGRPLQDQWHHQODpSRFD$VtVHGHPXHVWUDHQRWURDXWRU WDQFHUFDQRD'GHORV5tRV\VREUHHOTXHGHELyLQÀXLUQRWDEOHLQÀXHQFLDFRPRHVVXKHUPDQR PD\RU-RVp$PDGRUGHORV5tRVUHIHULGRDQWHVFRPRH[FDYDGRUGH,WiOLFD\VXPHQWRUHQHVWDVOL- des. Así, en su obra dedicada a la Sevilla Pintoresca-RVp$PDGRUGHORV5tRVUHFRJtD¿HOPHQWHODV cuatro fases estilísticas winckelmanianas para el arte antiguo: 1) arte vigoroso o duro (hasta Fidias, excluido); 2) sublime y angular (desde Fidias hasta Praxíteles y Lisipo); 3) bello o correcto, y 4) de LPLWDFLyQD¿UPDQGRTXH©…duró el mayor esplendor de la escultura 120 años desde el imperio de Pericles hasta la muerte de Alejandro Magno»35. En relación al mundo romano asimismo presenta aquel determinismo que se encuentra en los escritos de su hermano: «El carácter de los romanos, mucho más aústero que el de los moradores del Atica, los impulsó por otra parte á las guerras, y la ambicion que nació en sus pechos al hacer prueba de su valor, los separó del cultivo de las artes, que han menester de los apacibles dones de la paz, para brillar en toda su pureza… La época mas ÀRUHFLHQWHGHODVDUWHVDVLFRPRGHODVOHWUDVIXHHQWUHORVURPDQRVHOUHLQDGRGH2FWDYLR$XJXV- to… Las costumbres de los romanos corrompidas con todos los escesos á que dán pábulo la riqueza y la molicie, no podían por otra parte servir de estimulo á las artes… Las ciencias y las artes desaparecieron al par»3RURWURODGRQRPHGLDWL]DGRSRUODLQÀXHQFLDGH,WiOLFD\VXHVWDWXDULD indica que en el arte romano solo destaca el período de Augusto, por la imitación que entonces se KDFHGHODUWHJULHJRVLELHQ±\HVDOJRTXHQRVLJXH'HPHWULRGHORV5tRV±HQHOSHUtRGRFULVWLDQR de Constantino se recuperaría de su decadencia, pues se frenó la corrupción de los artistas por el triunfo de la religión cristiana. (VDVPLVPDVOtQHDVEiVLFDV±WUDGLFLyQZLQFNHOPDQLDQD\GHVDUUROORGHODUWHYLQFXODGRDOFDUiFWHU GHORVSXHEORV±HVWiQSUHVHQWHVHQODSULQFLSDOREUDHVFULWDSRUDTXHOODVIHFKDVHQ(VSDxDVREUHOR que se entendía entonces como) arqueología, con un enfoque artístico y monumental; nos referimos al Compendio Elemental de Arqueología de Basilio Sebastián Castellanos, que salió editado el mis- PRDxRTXHODREUDDQWHULRUHQ\GRQGHVHGH¿QtDTXH©La Arqueología es la ciencia que tiene por objeto el estudio de la antigüedad por medio de los autores y de los monumentos que han quedado de los pueblos antiguos mas ilustres»37, y, en la tradición estética preconizada por Winckelmann, «…nos da una idea justa y esquisita de la verdadera belleza y del buen gusto”38. No obstante, este DXWRULQWHQWDEDVXSHUDUOD±SDUDpO±\DUHVWULQJLGDWUDGLFLyQZLQFNHOPDQLDQD©«solo explicaban la arqueología del arte…»), abogando por un «ensanchamiento» de sus límites, sin duda en la línea de ODDUTXHRORJtDPRQXPHQWDOGHEDVHDUTXLWHFWyQLFDWDO\FRPRVHHQWHQGtDHQOD5RPDGHORVSULPH- ros decenios del siglo XIXSXHVWRTXH&DVWHOODQRVKDEtDHVWXGLDGRMXQWRD$QWRLQH1LEE\HQHO$UFKLJLQQDVLRGH5RPD39. De nuevo aparecen las cuatro fases artísticas en la antigüedad clásica, aunque con ciertos matices, puesto que destaca la tercera fase helenística: 1) Estilo antiguo (1000-450 a.C.); 2) «Estilo grande y elevado»40 (de Fidias a Praxiteles); 3) Estilo bello, «ODPiVÀRUHFLHQWHpSRFDGHO estilo griego»41 (hasta el Imperio romano), y, 4) Decadencia o de imitación, en el período de los emperadores romanos, aunque especialmente «…a la mitad del siglo segundo, se alteró sensiblemente 35'HORV5tRV Ibid, 23ss. 37&DVWHOODQRV 38 Ibid, 23. 39 Sobre A. Nibby, cf. Cacciotti, 2012, 148-149, nº 7. 40 Castellanos, 1844, 41. 41 Ibid, 41.
226 JOSÉ BELTRÁN FORTES el buen gusto de la escultura, y á la mitad del tercero llegó totalmente a la decadencia»42. Explicita ese último período romano imperial, que es el que nos interesa ahora, de la siguiente manera: «El buen gusto griego se conservó durante el reinado de los primeros emperadores, y particularmente en ORVUHWUDWRVVHUHSUHVHQWyiODSDUGHODYHUGDGGHOD¿VRQRPtDDQLPDOHOFDUiFWHUTXHKDFHFRQRFHU á un personaje tal y como lo describe el historiador, y así es que en los bustos y estátuas de Augusto se vé la arrogancia de su triunvirato, el furor en las de Livia, lo impúdico en el busto de Julia, en el de Calígula el aire afectado y tiránico que le distinguió, la estupidez en Claudio, y en los de Nerón la ¿VRQRPtDGLJQDGHORVHORJLRVGH6pQHFDHQVXVSULPHURVDxRV\ODPDOGDGGHXQDVHVLQRGHVXSUR- pia madre después... El estilo en tiempo de Hadriano fué mas puro y acabado que en la época de los SULPHURVHPSHUDGRUHV\DVLTXHVHQRWDHQODVFDEH]DVPDVHVWXGLRGHOQDWXUDO\PHQRV¿ORVRItD… (VWHHVWLORTXHPDQL¿HVWDKDEHUVHSHUGLGR\DODVXEOLPLGDGDGTXLULGDGHORV*ULHJRVFRQWLQXyD~Q en tiempo de los Antoninos y declinó en el de Severo. Sin embargo, en la decadencia del arte, todavía se hicieron admirables obras… En tiempo de Alejandro Severo empezo, segun Millin, un nuevo estilo bastante grosero»43. Es asimismo interesante advertir cuál es el criterio de B. S. Castellanos en cuanto a las restauraciones de la escultura antigua, que habían sido casi inevitables en los siglos de la edad moderna, pero contra las que se posiciona este autor por los desmanes que se cometían de forma usual: «…Somos tan enemigos de las restauraciones, al saber que solo Cavaceppi y Porta han sido los únicos escultores modernos que han sabido restaurar con talento, que quisiéramos que se dejasen las obras antiguas en el estado en que se encontrasen, con sus mutilaciones y deterio- URVi¿QGHTXHODSDUWHUHVWDXUDGDQXQFDELHQ adactada, no estorbase de modo alguno el estudio de los demás»44. Y añade a propósito de las asimismo frecuentes restauraciones de retratos antiguos: «Las restauraciones que como hemos insinuado son, en nuestro concepto, asesinas despiadadas del arte, hace que no sea siempre segura la verdad de estos retratos, si bien es preciso confesar que estos, no pocas veces se habrán hecho al capricho del artista»45. (VVLJQL¿FDWLYR TXH QLQJXQD SLH]D GH OD FR- lección escultórica italicense se restauró para la conformación de aquel primer museo arqueológico sevillano del siglo XIX, quizá tanto por motivos conceptuales cuanto por imposibilidad 42 Ibid, 47. 43 Ibid, 74-75. 44 Ibid, 50. 45 Ibid, 55. Fig. 6. Posible retrato de Vespasiano, de Itálica, retallado en época tardorromana. Museo Arqueológico de Sevilla. Foto: autor.
227 LA ESCULTURA ROMANA EN EL PRIMER MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA DE 1879. VALORACIONES DE DEMETRIO DE LOS RÍOS (1827-1892) PDWHULDORHFRQyPLFDDXQTXH'GHORV5tRVQR hace referencia al fenómeno de la restauración en su manuscrito, ni desde un punto de vista general ni en su aplicación a la estatuaria italicense. Entre las esculturas italicenses podemos mencionar el retrato monumental posiblemente de Vespasiano, donde se advierten retalles en toda la pieza¿JFI¿JSHURHOORHVIUXWRGHXQLQWHQWRGHUHXWLOL]DFLyQQR¿QDOL]DGRHQ época tardorromana y no de una reelaboración en época moderna. Por el contrario, la ya citada FDEH]DLWDOLFHQVHGH'HD5RPDTXHSDVyDPD- nos privadas, sí sufrió una restitución de zonas perdidas en la parte posterior47¿J 4.2. Su aplicación a la escultura de Itálica Desde el punto de vista de los intereses de D. GHORV5tRVHVHSODQWHDPLHQWRJHQHUDOVHOOHYDD cabo para su aplicación al estudio concreto de la estatuaria italicense y su ordenación con vistas a ODH[SRVLFLyQPXVHtVWLFD¿J\DTXH±FRPR KDEtDGLFKR±VL©«la historia de la estatuaria romana, considerada en absoluto y en todo rigor artístico, es una cadena jamás interrumpida de sucesivas decadencias; semejante asevera- FLRQUHÀHMDVHHQ,WDOLFDPDVTXHHQRWUDSDUWH alguna»48. (VWDEOHFLy'HPHWULRGHORV5tRVWUHVJUDQGHVpSRFDVGHQWURGHODHVWDWXDULDLWDOLFHQVHHQDGHFXD- ción a la historia de la ciudad romana, aunque agregó un cuarto grupo de piezas «IXHUDGHFODVL¿- cación». Las cronología de las tres épocas es: 1) momentos republicanos y siglo I d.C., destacando el período augusteo; 2UHLQDGRVGHORVHPSHUDGRUHV7UDMDQR\$GULDQR\3) época posterior, aña- GLHQGRFRPRXQDHVSHFLHGHDSpQGLFHVODVSLH]DVFULVWLDQDV\YLVLJRGDV$VtD¿UPDTXH©«Aunque sospechamos que algunas estatuas y trozos pertenecen á la epoca de la republica, ni esto se halla fuera de toda duda, ni son los ejemplares tantos, que merezcan determinar una época artística; por ORTXHKDFHPRVXQDVRODGHODDQWHULRUDOLPSHULR\GHODÀRUHFLHQWHGH$XJXVWR\VXVVXFHVRUHV hasta nuestros emperadores italicenses, que constituyen la segunda»49. Para estas esculturas determina las siguientes características: «Si la estatuaria del tiempo aludido, en absoluto considerada, es decadente, no quiere decir esto que no sea meritoria, ni digna de admiración. Atesora grandes UDVJRVGHQREOHFODVLFLVPRHQHOGLEXMRGHPDVLDGRFLXGDGRVRGHORVSHU¿OHVHVFRQVHFXHQWHFRQODV León, 1995, nº 21. 47 Cf. supra nota 9. 48'HORV5tRV 49 Ibid, 5. Fig. 7. Cabeza de la Dea Roma, de Itálica. Helvetia Seguros, Sevilla. Foto: autor.
228 JOSÉ BELTRÁN FORTES maximas de epocas anteriores en las actitudes, y aun se consultan los ropajes en buenos modelos, si no es que se aprenden del natural. Estatuas hay en la coleccion del museo sevillano, por nosotros ordenada que revela muy á las claras la consulta UHDOLVWDSUHFDXFLRQUHÀH[LYDPX\QHFHVD- ria en la vida artistica de los pueblos, sino se han de precipitar en la mas repentina decadencia. En efecto: cuando la meta del arte tradicional se pierde, en fuerza de repeticiones que mas y mas palidecen con el tiempo y con la distancia, preciso es tornar los ojos á la naturaleza, primera muestra y consegera de todos tiempos, siempre dispuesta á colmarnos de inspiraciones. Esto… no pasa desapercIbido para nosotros en las estatuas italicenses, de la primera y de la segunda epoca; mas en la tercera en vano es buscar vestigio de semejante tendencia»50. 1RREVWDQWHODFODVL¿FDFLyQGH'GHORV 5tRVQRUHVSRQGHDELHQDSOLFDGRVFULWH- rios estilísticos, ni a consideraciones ico- QRJUi¿FDVVLQRTXHVHEDVDHQDSUHFLDFLRQHVVXEMHWLYDVGHOPD\RURPHQRUJUDGR de naturalismo de las esculturas, así como de las dimensiones de las obras, considerando el monumentalismo un indicio de decadencia propio de la época imperial avanzada, posterior a Adriano. En función GHODVSLH]DVLGHQWL¿FDEOHVHQODVGHVFULS- ciones y referencias de su texto, hoy sabemos que cometió graves errores. Así, entre las de la época I incluye correctamente un togado imperial de época claudia51FI¿J\SHURGHIRUPDHUUyQHDSRUHOFRQWUDULRHOWRUVRDGULDQHRGH'LDQD52 FI¿JODPDQRFRQUD\RTXHSRVLEOHPHQWHSHUWHQHFLyDODUHSUHVHQWDFLyQGHXQHPSHUDGRUFRPR -~SLWHU¢TXL]i7UDMDQRGLYLQL]DGR"RDODPLVPDGLYLQLGDGWDPELpQGHpSRFDDGULDQHD53, así como ODUHIHULGDFDEH]DGH'HD5RPDFI¿JWDUGRDGULDQHD54. Más acierto presenta en la selección de esculturas de la época II, dado que el número de piezas de los programas adrianeos es el más nume- URVRGHO\DFLPLHQWRHO7UDMDQRKHURL]DGR55\RWUDHVWDWXDLPSHULDOLGHDOL]DGDDSDUHFLGDMXQWRDpO 50 Ibid, 7-8. 51 León, 1995, nº 15. 52 Ibid., nº 39. 53 Ibid., nº 12. 54 Ibid., nº 49. 55,ELGQ2MHGD Fig. 8. Galería escultórica del Museo Arqueológico de Sevilla en el exconvento de la Merced. La presencia al fondo de la estatua de Diana indica que la foto es de inicios del siglo XX, ya que la estatua apareció en 1900. Foto: fondo del Museo Arqueológico de Sevilla.
229 LA ESCULTURA ROMANA EN EL PRIMER MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA DE 1879. VALORACIONES DE DEMETRIO DE LOS RÍOS (1827-1892) TXHKR\VHSLHQVDTXHQRIXHUDH¿JLHGH$GULDQRVLQRUHSUHVHQWDFLyQGHOPLVPR7UDMDQRFI¿J los torsos de Mercurio y de Meleagro57, un torso monumental adrianeo que representaría al propio emperador Adriano en el tipo Diomedes58, la estatua de mediano tamaño de una Diana tipo Versalles, también adrianea59, así como una estatua femenina, de época tardoadrianea-antoniniana, y un relieve que representa una imagen femenina cubierta con peplos ¿JWDPELpQLQFOX\HHOEXVWRGH Adriano¿J\YDULDVFDEH]DV\H[WUHPRVGHHVWDWXDVDXQTXHQRSXHGHQLGHQWL¿FDUVHHQWUHODV esculturas conservadas hoy día por lo sumario de la descripción y porque no hay referencia exacta en el texto a la lámina en que se reproducían, en su caso. /HyQQ2MHGD 57 León, 1995, nº 32 y nº 34. 58,ELGQ2MHGDQ 59 León, 1995, nº 41. ,ELGQ Ibid., nº 22. Fig.10. Busto de Adriano. Museo Arqueológico de Sevilla. Foto: autor. )LJ 5HOLHYHGH,WiOLFDFRQÀJXUDIHPHQLQD idealizada. Museo Arqueológico de Sevilla. Foto: autor.
230 JOSÉ BELTRÁN FORTES La época III sería un período sumamente de- FDGHQWH TXH OH PHUHFH FDOL¿FDFLRQHV EDVWDQWH críticas: «El Arte ya impotente para copiar, ni la naturaleza, ni el modelo tradicional, solo sabe repetir inconscientemente reproducciones cada vez mas y mas borrosas é imperfectas, como sacadas de un molde cansadisimo, que se niega de todo punto á servir. A la vista de las estatuas trozos y extremos de ésta, mas bien que señala- GDGHFDGHQFLDGHVFDUDGDSURVWLWXFLRQVHD¿UPD la procedencia clasica de tales engendros por causa de sus lineamentos generales, aun no del todo olvidados, en vista á las actitudes con insistencia repetidas, y marcados los demas rasgos convencionales, conservados con obstinacion. Y cuando mas fatigado y pusilanime se muestra el Arte de estos desdichados tiempos, acuerdase de improviso, que en los momentos primeros de su virilidad incipiente acometia grandes cosas, mostrando la gran ansia de hacer y su potencia H¿FD]GHHJHFXWDUHQREUDVFRORVDOHV\GHVDWHQ- tado; sin conocerse á si mismo, pero ansioso de vida y de aplauso aborta muestras de insolita magnitud, parto gigante de su extremada impotencia, que cuanto mas abultadas y pretenciosas mas ponen de alto relieve la ignorancia y el envilecimiento artistico de tales obras y de tales autores. Testimonios patentes de tan temerario intento son las estatuas enormes, los trozos descomunales y las descompasadas cabezas, que pertenecientes á las postrimerias de la tercera epoca conservanse en el Museo, que podemos nominar de Italica; mas como sino fueran tales ejemplos bastantes, encuentran su numero y el credito de nuestra aseveracion otros fragmentos esculturales procedentes de algun antiguo municipio y a la jurisdiccion de nuestra Colonia subordinado… Algunos de estos monolitos esculturados, mas bien que obras de artistas parecen atrevidos ensayos de osados picapedreros, tan rudos y sumamente gruesos se nos ofrecen, tan desposeidos de toda nocion, ni intento artistico; pero a pesar de tan tosca rudeza… porque por muy exento de ideas artisticas que VHVXSRQJDDOSRVWUHUREUHURYLYHHQVXHSRFD\GHODRUELWDYLWDOIRUPDDO¿QDOJRTXHLQFRQVFLHQ- temente traduce y lega á la posteridad. Y esto es lo que acontece con las peores estatuas, ó Trozos FRORVDOHVGH,WDOLFDSXHVWDOHVFRPRVRQQRQLHJDQVX¿OLDFLRQURPDQDQLVXDEROHQJRFOiVLFR». (VpVWHHOJUXSRPHQRVDIRUWXQDGRHQVXFRQVWLWXFLyQ\DTXH'GHORV5tRVLQFOX\HHQpOHVFXOWXUDV de varias épocas y todas las grandes estatuas colosales, en la idea de que ese colosalismo fue la solución arbitrada a partir del siglo III d.C. para suplir la falta de calidad e inspiración artísticas. Se pueden LGHQWL¿FDUHQVXVGHVFULSFLRQHVXQWRUVRFRORVDOWLEHULDQR, dos thoracatos de época claudia, un 'HORV5tRV León, 1995, nº 2. Ibid., nº 3 y 4. Fig. 11. Parte inferior de una estatua monumental ideal. Museo Arqueológico de Sevilla. Foto: autor.
231 LA ESCULTURA ROMANA EN EL PRIMER MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA DE 1879. VALORACIONES DE DEMETRIO DE LOS RÍOS (1827-1892) posible retrato de Vespasiano, reelaborado en época tardorromanaFI¿JXQWRJDGRcapite velato, tardoadrianeo, asimismo reelaborado en la cabeza, el fragmento de apoyo con espada y pierna desnuda, tardoadrianeoXQWRUVRMXYHQLOWDUGRDGULDQHRDQWRQLQLDQR, una estatua-río, del siglo II d.C.DVtFRPRWUHVUHWUDWRVGHSDUWLFXODUHVTXHVHSRGUtDQTXL]iLGHQWL¿FDUFRQGRVGHpSRFDMXOLR FODXGLDWDUGtD\RWURGHpSRFDÀDYLD70. En una fase sucesiva de piezas de aún peor calidad recogió D. GHORV5tRVODSDUWHLQIHULRUGHODHVWDWXDFRORVDOFRQHOPDQWRSRUODFLQWXUDGHpSRFDDXJXVWHDXQR GHORVSULPHURVHMHPSORVGHHVWDWXDULDLPSHULDOHQ,WiOLFD71¿JTXHPHUHFHSDUDQXHVWURDXWRU una dura crítica. En este mismo grupo donde la decadencia se va acentuado progresivamente, incluirá una serie de piezas que podrían corresponder a un carácter paleocristiano, lo que obliga a una cierta consideración con respecto a su tradición clásica: «Atendida la extrema decadencia de esta suerte de estatuas, no hemos titubeado en ponerlas dentro de una epoca cristiana…», si bien «…importa poco para nuestro proposito que las manos egecutoras de tales engendros fueran de cristianos ó gentiles. Al contem- SODUODVVHQRV¿JXUDTXH\DQRHVFXOSHQVLQRTXHDUDxDQGHELOPHQWHODVGXUDV\PDOHOHJLGDVSLH- dras, sin poder domeñarlas; pero sin renunciar jamas á los recuerdos fundamentales y hereditarios, sin olvidar de todo punto la manera clásica de plantar las estatuas sobre sus plintos, resolver sus mantos y togas sobre espalda y hombros, ó replegarlos sobre el pecho»72. Finalmente, se concluiría con los relieves visigodos: «Despues de esta postrera manifestacion la luz del arte antiguo se apaga por completo y sobre las tinieblas del caos aparece primitivo, ruda y candorosamente barbaro…la estatuaria, reducida ahora á muy bajo relieve, nada debe ni al Oriente, ni al Occidente, ni á la naturaleza, ni a la tradicion, ni es comparable mas que con el grabado de las monedas, no tan deforme á veces como la escultura hispano-bisigoda, a que aludimos. La de Italica, quizas porque esta jamas perdió sus intentos artisticos, muy superiores á otras ciudades de la Peninsula, no es comparativamente tan primitiva como la estatuaria que de otras partes conocemos»73. Estas últimas piezas, que en algunos casos erróneamente considera como visigodas, pero que son de época romano-republica- na, le merecen esta última aseveración: «A la presencia de semejantes esculturas creeriase que fueron egecutadas muy poco despues del periodo neolitico, de las edades prehistoricas, por esto son la GHVHVSHUDFLRQGHORVQHR¿WRVDQWLFXDULRVTXHVHREVWLQDQHQUHPRQWDUODViORVPDVDSDUWDGRVVLJORV VLQDGYHUWLUTXHODHYROXFLRQGHODUWHVHYHUL¿FDHQFXUYDUHHQWUDQWHYLQLHQGRiSDUDUGHVSXHVGH descritos muchos giros circulares al punto de donde partió, é igualando el nacer con el morir, y los primeros brotes del arte con la mas decrepita y agonizante decadencia74.» (OLQWHUpVGHHVWRVFRPHQWDULRVUDGLFDHQTXHDSRUWDQXQDYDORUDFLyQFXDOL¿FDGDGHVGHHOSXQWRGH YLVWDKLVWRULRJUi¿FRVREUHODHVFXOWXUDURPDQDHQOD(VSDxDGHODVHJXQGDPLWDGGHOVLJORXIX, que DGHPiVWXYRODLPSRUWDQFLDGHMXVWL¿FDUHOSUR\HFWRPXVHROyJLFRGHVXH[SRVLFLyQHQDTXHOSULPHU Museo Arqueológico sevillano de 1879. Desaparecido el referido catálogo del museo que realizara el SURSLR'HPHWULRGHORV5tRV\GHVFRQRFLGRKDVWDDKRUDHVWHWH[WRPDQXVFULWRGHOPLVPRDXWRUQRVH sabían realmente cuáles fueron los criterios que se siguieron para la exposición de las esculturas. Por Ibid., nº 21. Ibid., nº 17 Ibid., nº 11. ,ELGQ Ibid., nº 54. 70,ELGQ\ 71 Ibid., nº 1. 72'HORV5tRV 73 Ibid., 11. 74 Ibid., 12-13.
232 JOSÉ BELTRÁN FORTES otro lado, solo quedan algunas fotografías que GRFXPHQWDQHVHPRQWDMHSRUORTXHHODQiOLVLV no es tan fácil75. 8QDSXQWH¿QDODOJXQDVHVFXOWXUDV modernas «a la antigua» en los fondos del Museo Arqueológico de Sevilla de 1879 El hecho de que los dos fondos principales que conformaron la colección de esculturas del nuevo museo arqueológico sevillano en 1879 procedan casi en su totalidad de piezas de Itálica obtenidas en el marco de descubrimientos casuales RGHH[FDYDFLRQHVMXVWL¿FDODDXVHQFLDGHSLH]DV PRGHUQDV©DODDQWLJXDªHQHVWHFRQMXQWRPX- VHtVWLFR&DEHKDFHUXQDH[FHSFLyQVLJQL¿FDWLYD En una de las fotografías de la galería de escultu- UDVVHDGYLHUWHTXHMXQWRDODHVWDWXDGHO7UDMDQR heroizado de Itálica, se sitúa colgado de la pared un tondo, seguramente marmóreo, que represen- WDXQDFDEH]DPDVFXOLQDGHSHU¿OKDFLDODGHUH- cha y que formó parte, pues, de la exposición del PXVHR¿J1RKHPRVSRGLGRHQFRQWUDUHVWD pieza en los actuales fondos del Museo Arqueológico de SevillaQLODUH¿HUHGHIRUPDH[SOt- FLWD'GHORV5tRVHQVXPDQXVFULWRSRUORTXH no podemos profundizar en sus características, ni saber qué consideración le mereció a De los 5tRVSDUDVXH[SRVLFLyQPXVHtVWLFDRLQFOXVRVLODFRQVLGHUDEDPRGHUQDRDQWLJXD5HSUHVHQWDDXQ hombre de edad madura, de pelo corto con mechones bien delimitados y con lo que parece vestimenta militar romana; no apreciamos si lleva barba corta o no. Debe de tratarse de una obra renacentista TXHUHSUHVHQWDUtDTXL]iXQSUHWHQGLGRSHUVRQDMHKLVWyULFRURPDQR Por el contrario, en los fondos actuales del museo sí existe otro tondo marmóreo de similares FDUDFWHUtVWLFDVTXHUHSUHVHQWDDVLPLVPRHQEDMRUUHOLHYHXQEXVWRPDVFXOLQRFRQYHVWLPHQWDPLOLWDUURPDQDSHURPLUDQGRDODL]TXLHUGD\FRQSHORPiVGHVDUUROODGR\EDUED¿J$XQTXH hay dudas sobre su origen77, su pertenencia original al Museo Arqueológico Municipal de Sevilla, 75&I¿J\3DUDRWURPRPHQWRUHVHUYDPRVHVWHWUDEDMRHQHOTXHQRVJXLDUHPRVSRUHOSURSLRFDWiORJRGHSLH]DVFRQ- tenido en el manuscrito, así como por estas fotografías, aunque teniendo en cuenta que son de momentos posteriores, por lo TXHGHELHURQDJUHJDUVHRWUDVSLH]DVRDOWHUDUVHODSURSLDGLVSRVLFLyQLGHDGDSRU'GHORV5tRV8QKHFKRHYLGHQWHHVTXH\D aparece en la exposición la estatua casi completa de Diana, que se descubrirá en 1900. Nuestro agradecimiento a Manuel Camacho, quien desde el Museo Arqueológico de Sevilla nos ha proporcionado los datos relativos a las piezas que a continuación reseñamos. 770$6LQY52'6HJ~QHOOLEURGHLQYHQWDULRHVGHSURFHGHQFLDGHVFRQRFLGDSHURHQOD¿FKDFRQFUHWDVHDxDGHTXH procede de Bornos (Cádiz). Fig. 12. Detalle de la galería escultórica del Museo Arqueológico de Sevilla en el exconvento de la Merced. Foto: fondo del Museo Arqueológico de Sevilla.
233 LA ESCULTURA ROMANA EN EL PRIMER MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA DE 1879. VALORACIONES DE DEMETRIO DE LOS RÍOS (1827-1892) FUHDGRD¿QHVGHOVLJORXIX y que se integró en el Museo Arqueológico Provincial solo en la década de 1940, imposibilitan que formara parte del primer museo del exconvento de la Merced78. Si la pieza procede de Bornos es muy probable que formara parte de la decoración del palacio de Per $IiQ,,,(QUtTXH]GH5LEHUD,GXTXHGH$OFDOiGHORV*D]XOHVELHQFRQRFLGRSRUVX colección escultórica traída desde Italia a la «Casa de Pilatos» (Sevilla)79. En el palacio de Bornos PDQGyFRQVWUXLUDODUTXLWHFWR%HQYHQXWR7RUWHOORXQDORJLDDODLWDOLDQD±D~QFRQVHUYDGD±\HQHOOD se situaron algunas piezas o grupos estatuarios de procedencia italiana que luego pasarían también a la «Casa de Pilatos». Por ello sería posible que el tondo representara asimismo un pretendido SHUVRQDMHKLVWyULFRURPDQR80; aunque también cabe la posibilidad de que fuera un retrato «a la anti- JXDªGHOSURSLRGXTXHGH$OFDOi\DTXHVXVUDVJRV¿VRQyPLFRVVHDVHPHMDQDORVGHHVWHVHJ~QODV representaciones que de él se conservan81-XQWRDHVWHWRQGRLQJUHVyDVLPLVPRRWURVLPLODUHQTXH VHUHSUHVHQWDXQEXVWRIHPHQLQR¿JGHSHU¿OFOiVLFRPLUDQGRHQHVWHFDVRKDFLDODGHUHFKD cubierto el busto con un manto plegado y con el pelo recogido en un moño posterior, en una repre- 78(QHIHFWRHVWDFROHFFLyQPXQLFLSDOVHYLOODQDVHFRQVWLWX\yD¿QHVGHOVLJORXIX principalmente mediante la compra de la colección arqueológica particular de Francisco Mateos-Gago y se integró en su mayor parte en los fondos del nuevo Museo $UTXHROyJLFR3URYLQFLDOGH6HYLOODHQWUH\DXQTXHGHMDQGRHQSRGHUPXQLFLSDOODFROHFFLyQQXPLVPiWLFDDVt como las piezas arqueológicas de época moderna. Estas continúan en la Torre de Don Fadrique (exconvento de Santa Clara). Cf., López, 2010, 230-233, 334-335 y 407-415. 79 Trunk, 2002. 80 Podría pensarse incluso como hipótesis en un emperador de la dinastía antonina, como un Marco Aurelio, por la disposición GHODEDUED\FLHUWDH[SUHVLyQ©¿ORVy¿FDª 813RUHMHPSORHOUHWUDWRDOyOHRTXHGHpOKLFLHUDHOSLQWRU)UDQFLVFR5LEDOWDHQSDUDHO&ROHJLRGHO&RUSXV&KULVWLGH Valencia. Fig. 13. Tondo moderno con relieve de personaje masculino. Museo Arqueológico de Sevilla. Foto: Museo Arqueológico de Sevilla. Fig. 14. Tondo moderno con relieve de personaje femenino. Museo Arqueológico de Sevilla. Foto: Museo Arqueológico de Sevilla.