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Los pajarillos: comedia en tres actos

Labiche, Eugène (1815-1888 ); Delacour, Alfred (1815-1883); Valdés, Luis, adapt

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MS _ Az ___A«+MMRTT]Á Esta obra es propiedad de su autor, y nadie podrá, sin su permiso, reimprimirla ni representarla en España y Sus posesiones de Ultramar, ni en los países con los cuales haya celebrados ó se celebren en adelante tratados internacionales de propiedad literaria. El autor se reserva el derecho de traducción. Los comisionados de la Administració Lírico-dra- mática de DON EDUARDO HIDALGO, son los encargados exclusivamente de conceder 6 negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de propiedad. ; Queda hecho el depósito que marca la ley. A a e ae rra 7 e E E II A A ELE UA NARA AA A ta A PEDO O IN 0 eN IA AR LOS PAJARILLOS "DE LOS SEÑORES EUGENIO LABICHE y DELACOUR ADAPTADA Á LA ESCENA ESPAÑOLA DON LUIS VALDÉS Estrenada en a TEATRO DE LA COMEDIA Ja noche del 29 de Noviembre de 4893 7 * X 2 Y y : E 7 PS Ca or o 2. y o A A 2% LAY MADRID Ro VELASCO, AA RUBIO, 20 f Ps 1898 REPARTO PERSONAJES ACTORES E e ENRIQUETA.......0.. : Pete, ». D.? Sofía Alverá, TAUKA a aaa oia a AU ei Concepción Ruiz, PRUDENCIA....... SLOT ds Amparo Molina. E E A FRANCESCO Sato capa Miguel Cepillo. LEONCIO EA IA Francisco G.a Ortega. IBBRCIO Eo Ae Juan Balaguer, E 3 UAN.. , la E ONE Alfredo Cirera. NP AS o E RAN ; José García, OS nio Pie Francisco Urquijo. ACTO PRIMERO | l ; Comedor decentemente amueblado. Velador con avíos de coser cer- «a del proscenio. Puerta al foro y dosá cada lado de la escena ESCENA PRIMERA ENRIQUETA, LEONCIO y después JOSÉ. Aparece ENRIQUETA bordando un saquito para guardar guantes, y LEONCIO sentado Enr, LrEo0N. Enr. LroN. Enr. LrE ON. Enxr. LroN. Enr. LroN. LNRr. cerca de ella en una banquetilla ¡Me estás distrayendo con tus secretitos, y no acabaré mi labor! | ¡Vaya una desgracia! ¡Verás cómo Laura se enfada! ¿Es para ella ese bordado? No. Es para la rifa de beneficencia, organizada por Laura. Me comprometi á contribuir con alguna obra de mis manos, y hoy, precisamente, vendrá á recogerla. ¡Ah! ¿Laura viene aquí? ¡Sí, señor! ¿Le hablarás de mi asunto? Le hablaré: tú debes confiar á su padre los deseos que te animan, y sli todo se dispone bien, como parece natural... dentro de pocos días anunciaremos á nuestros amigos el concertado matrimonio de don Leoncio de Guzmán con la señorita Laura Alvarez. ¡Qué buena eres! Una madrastra necesita ser dos veces bue- Y LkEonN. Enr. LroN. JOSÉ LronN. Enr. Lrzon. Enr. Lrzon. Enr. LroN. Enr. LkoN. Hnr. 2BLroN. E p AN NR — 6 . Na, para contrarrestar la mala Opinión de que todas gozamos. : ¡Tú no figuras en el número de las madras-. tras! Mi padre, al casarse contigo, halló esposa excelente, y YO Una hermana mayor. (Entra José con algo que faltaba para terminar de po. ner la mesa, y luego coloca las Sillas airededor de ella.) (En tono de broma.) ¡Pero una hermana, a le cual debes también respeto y Obediencia! (Cogiéndole una mano y hablando en tono infantil.) ¡Sí, mamá! ¡Señora, el almuerzo! Pues avisa á mi padre. (a Jos6 ) (A José.) Está en su despacho. (Vaso José por la izquierda.) Allí le dejé escribiendo hace rato. ¿No te dijo en qué se ocupaba?... ¡Se dispone á tomar una resolución enérgica!. .. (Con seriedad cómica,) ¿Mi padre? (Con asombro cómico.) ¡Tu padre! Piensa escribir á log inquilinos e su casa, anunciándoles que les sube la renta. ¿Mi padre sube los alquilereg?... (Riéndose.) ¡[mposible!... Bien levará veinte años de pensar que debe hacerlo; mas núnca halla el momento Oportuno. > Esta mañana lo encontró... Trabajillo me ha costado convencerle... Es una exageración cobrar tan mermados productos de la Casa... ¡Quizás, y sin Quizás, sea la más barata de Madrid! ¡Así no se va ningún inquilino! Dice tu padre que no son inquilinos, sino amigos, porque muchos llevan habitando en la finca veintitantos años, y que le duele perder amistades tan antiguas. ¡Pobre padre! ¡Tiene un corazón hermosísimo! ( (Viendo á Manuel, que entra con un Papel y un lá: piz en la mano.) ¡Ahí viene! (Enriqueta y Leoncio ze levantan y yan a] £ncuentro de Manuel.) 1 AAA EIA EEE Pp lc Enr. Man. LkEonN. Man. Enr. Man. Enk. MAN. LroN. Man. LroN. Enr. MAN. Enkr. MAN. m1 ESCENA Il ENRIQUETA, LEONCIO, MANUEL; luego JOSÉ (A Manuel.) ¿Lo has hecho ya? (Con impaciente dulzura.) ¡Lo has hecho yal ¡Lo has hecho yal ¿Te parece que es cosa de “poco más ó menos? (Desdoblando el papel.) En fuerza de cavilar y cavilar, he redactado este borrador... ¡Oh, cuántos tachones! (Burlándose cariñosamente.) Sí; hay bastantes... porque juzgué prudente dulcificar el sentido... (Leyendo.) «Muy señor mío.» (Parándose.) ¡Decir muy señor mio á personas con quienes trato toda la vida!... Pon «Muy señor mío y amigo.» Llamándoles amigos... sí... lo añadiré. (Eseribe con el lápiz. Leyendo.) y amigo: «Crea usted que tomo la plunia con harto dolor de mi corazón.» ¡Bien! ¿No os parece algo seco? ¡No, papá, nol (Leyendo.) «Pero ciertas razones poderosas, cuyo valor apreciará cuando se las explique, me obligan á tomar una resolución irrevocable...» ' ¡Perfectamente! ¡Sigue! : ¡Sólo he llegado hasta aquí... ¿No has pasado del «preámbulo? | ¿He de pasar á las razones anunciadas, cuando no tengo ningunas que exponex?... ¡Ah! ¡Si las encontrase... ya lo creo... nada tan sencillo!... ln vez de razones, en apoyo de mi resolución, veo que mi casa es la misma que era.. no la he agrandado; está más vieja que estaba; los papeles bastante deteriorados con el uso... los pisos nada tienen que envidiar á los papeles, ni las puertas tampoco, ni otra porción de cosas... Estos son motivos en favor de los inquilinos... Y O eN quienes deberían pedirme rebaja en los al- A quileres; seamos lógicos. Enr. » Cierto; pero ten presente lo mucho que todo ha encarecido. nes por delante... Cuando venzan los alquileres del próximo, ya habré encontrado razo- N€S... Y QUIZÁ razones buenas. (Sentados y almorzando. A Leoncio.) ¡Acércame los rábanos! Cuando mi hermano no ha llegado todavía, vendrá en el tren mixto. Le trae un negocio importante. Piensa quedarse con la contrata de paño para capotes del ejército, Mos tiene por socio á un almacenista de aquí, don Indalecio Cotón, el cual estuyo ayer á decirme que espera á mi hermano mañana en el Suizo. Man. (Enfadándose.) ¡Sería una crueldad, una -in- Justicia proceder de esa manera; y yo no doy semejante disgusto-á mis 1quilinos] LEoN. ¡Cálmate, papá! Eur. ¡Ua, no se hable más del Caso... y almorcemos... siéntate!... da MAN. No tengo apetito... me lo ha quitado el pensar en la redacción de la dichosa carta. En. ¡Olvídala... tiempo hay de aquí al mes que Oy viene para escribirla! MAN. (Contento.) ASÍ... ya será otra cosa... con un 1 LkEoN. ¡El tío Francisco no cobrará tan baratos AS como tú los alquileres de sus casas! ENnr. ¡Ya lo creo! Man. ¡Si tiene razones... hace bien!... Cuando yo as tenga... sabré sostenerme, y veréis fir meza de carácter. : Enr. ¡Firmeza! ¿De tu carácter? , Lron. ¡Se va á convertir en energúmeno! (Burlándo. —* se cariñosamente.) : Man. ¡No es preciso extremar las cosas para de- A mostrarlo! Vivo está Williams el cochero... ENR a Sí, y también estará borracho. Mientras nOs MX sirvió mo hacía más que beber. Leon. | Hacía más; volcaba el coche de tres á cua- : 1. tro veces por semana. Man. ¡Con efecto; pero le puse de patitas en la calle, amonestándole agriamente. Sm Enr. MAN. Enxr. Man. LroN. MAN. LroN. MAN. LEON. Man. LrEoN. Man. LroN. Man. LeoN. MAN. Enr. MAN. nas NE ¡Dispensa! ¡Quien hizo todo eso, fuí yo! ¿Y yo que te dije? ¡No quiero verle más! ¡Que se vaya! Y tú le ajustaste la cuenta, etcétera, etc., etc. Y tú diste á José cien pesetas para que Se las entregara á Williams en el momento de marcharse. 3 (Mirando á José que entra con servicio, y después que este se va.) ¡José es un charlatán! (A Leoncio.) ¡Echame agua! | (Mientras echa el agua.) ¡Oye, papá! Ayer, en Bolsa, se susurraba que Gutiérrez, tu banquero, anda medianamente. ¡Pobre Gutiérrez! Habrá que mandar recado... ó mejor... yo mismo iré á enterarme de su salud dá... Los bolsistas no trataban de la salud de su cuerpo, sino de la de su crédito, á causa de algunos negocios poco afortunados. ¡Es muy buena personal ¡Lástima sería que se arruinase! ¡Y tanto! ¿Olvidas el papel del Estado y las ochenta mil pesetas que tiene tuyas en cuenta corriente? ¡No! Ñ Pues si me autorizas para retirar los valoyes y la cuenta, usaré del poder. que me tienes otorgado. | . Pretendes retirarlo todo de una vez? ¡Eso ofendería 4 Gutiérrez! Pero recuperamos el dinero. Convengo en retirarlo, pero, despacio; hoy cien pesetas, mañana otras ciento... sin dar á entender nuestro recelo. (Aparte) Justo, fy con esperar ochocientos días estarán en nuestro poder las ochenta mil pesetas. | (A Enriqueta.) ¿Por qué dijiste 4 Mr. Macón que yo no estaba en casa? Porque el tal zapatero suele ser importuno. Es uno de los inquilinos que te'pagan la renta con frases. Mas descuida, que volverá. (Entra José con el café, que coloca sobre la mesa.) ¡Desdichado padre de familia! Después de Tip. Fran. Tip. Fran, Fran, Tip. Fran. Fran. TiB. Fran. TiB., Fran. Tip. Fran, Tip. Fran. Tip. FArRN. Tip. Fran. a Lip ca ¡Bueno! ¿Y tu conducta? - ¡Moral é intachable] ¡Pues entonces, abrázame! (Se abrazan.) (Aparte.) ¡Así ha de educarse á los hijos! ¿Hay novedad por el pueblo? ¿Cómo sigue la familia? aS primeras materias están por las nubes y la fabricación no prospera todo lo debido. (Como para sí y furioso.) ¡Malditos gobiernos que nunca se acuerdan de proteger á los fabricantes! (Variando de tono.) ¿Y mi hermano? Acaba de irse al despacho... voy á llamarle. No hay prisa... ¿Conque, trabajas? a ¡Sí, papal ¿De veras? Lo dudas? , Soy como Santo Tomás; creo lo que veo, ¿Tienes pleitos? Pleitos... aún no; tampoco tengo Causas; pero doy lecciones de repaso á estudiantes de derecho. | ¿so vale dinero? Si ¿Cuanto? . Pues... (Titubeando.) ¿Cuanto? (Con resolución.) ¡Ochocientas pesetas mensualeg! ¡Bonita cantidad! ¡Enséñamela! No la llevo en el bolsillo. Bien hecho. No olvides lo que te he recomendado en mis Cartas, y mándame tus ahorrog. ¡En ello pienso siempre! Los colocaré 4 intereses erecidos para animarte á ser económico... pero todavía no me has enviado un céntimo. Empezaré á enviarte dinero desde el año que viene... este no podrá ser... he gastado mucho en amueblar mi habitación. Mañana veré tus compras, : PA E pp ESCENA VIT DICHOS, MANUEL y LEONCIO Man. (Entrando y á su hijo.) Repito que les asiste razón... no deben pagar el agua... ya la pagan todos los propietarios. Leon. Añadiéndola á los alquileres... FRAN. (Mozclándose en la conversación.) ¡so es lo justo! Man. ¡Adiós, Francisco! E ¡Hermano mio! Fran. (Dejándose abrazar y con indiferencia, ) ¡Hola, hombre! MAN.” ¿Y la familia? : FRAN. Las primeras materias están por las nubes y la fabricación no prospera todo lo debido... Tr. (Interrumpiendo á su padre, y en el tono que éste -antes.) ¡Malditos gobiernos que nunca se acuerdan de proteger á. los fabricantes! FRAN. (Satisfecho) ¡Eso iba á decir. Man. ¿El viaje ha sido bueno? FRAN. Sl. Lron. ¿No me abraza usted, tio? Fran. ¡Adiós, Leoncio! (Le da la mano.) ¿En qué sé ocupa este perillán? Man. s (Algo ofendido.) ¡Este perillán es abogado! LroN. ¡Como mi primo! PRAN.: ¿Tienes pleitos? Pe LrEoN. ¡Aún no! Fraxs. — ¡Ya, como mi hijo! Pues si los abogados de Madrid no tienen pleitos, ¿á qué se de- . dican? Man. Mi hijo, por ahora, frecuenta la sociedad y va adquiriendo relaciones. TrB. (Dirigiéndose á su padre.) De ese modo le cono- ' cen á uno y, al fin, llegan los negocios. Fran. ¡Calla! Man. he he dado poderes on y me ayuda - enla administración de nuestra hacienda. FRAN. ¡Valiente tarea! LroN. (Aparte.) ¡Qué gana de mezclarse en lo que no le importa! 2 FRAN, “Tp. Man. FRAN. Ti. ' Man. FRAN. MAN. Fran, MAN. Fran. Tip. FRAN. Man. y FRAN. LroN. Man. LEON, Tipo Fran, Man. Fran. — 48 a. Yo mantengo el iO de que un joven de veinte años en ade ante, es un hombre, y no debe vivir á costa de su padre. (a Tiburcio.) ¿Estamos? E ¡Sí, papál Negar á un hijo que empieza su carrera am- . paro, es condenarle á morirse de hambre. (Por Tiburcio.) ¿Ves á este joven? Pues á los veinte años y un día le corté la ración en absoluto, y le dije: «Eres un hombre: búscate los medios de comer...» ¡Aquí lo tienes] - ¡Ba trabajado por buscarlos y los halló! Hoy da lecciones y gana dinero, ¿Verdad? ¡Sí, papá! Pero le enviarás algunos piquillos de cuando en cuando. y: ¡Eso síl Le tengo señalados veinticinco duros anuales el día de su santo; pero no se los mando. Los conservo yo en cuenta que le produce buen interés. ¡Con los intereses de veinticinco duros se hará capitalista! El tunante pretendió enternecerme el primer año, escribiendo cartas muy sentidas, y mi contestación fué dejarle 4 la luna de Valencia, añadiendo siempre: «¡Conozco el sistema. Tu amante padre, Francisco!» ¿Y te quiere? ¿Que si me quiere? (Bruscamente,) ¿Me quieres? ¡SL papá! 1 ¡Ya lo escuchaste! tAparte.) ¿Qué ha de contestar si casi le pone Un trabuco al pecho? Y tú, ¿cuánto das mensualmente á Leoncio? (Aparte,) ¡Qué tío tan indiscreto! -ues... lo que me pide... no llevo cuenta... Cuando me hace falta dinero se lo pido á mi padre, y santas pascuas. ¡Eso es lo natural! Sd ¡No oigas estas cosas! (Remedando á: Leoncio.) ¡Y Santas pascuas! ¡Buena andará la casa] Leoncio es formal... (Cogiendo á Tiburcio por una solapa,) Al venir > > MAN. Fran. Man. Fran, Man. MPRAN, Man. LroN. FRAN. Man. FRAN. Ti. FRAN. “Ti. Fran. “Tip. FRAN. Man, ES este chico al mundo le abrí una cuenta que se llama «Tiburcio.» ¿Sabes cuánto me ha costado el nene desde su nacimiento? ¡Quién puede calcular!... Doce mil quinientas pesetas... ¡No te ha salido caro! ¿Es la suma justa? No. Son doce mil quinientas tres pesetas con veinte céntimos, y quince más del sello á la carta que le escribi, anunciando mi venida; ó sean treinta y cinco céntimos. Has hecho un buen negocio. Pues mi hijo habrá gastado doble, ó triple que el tuyo. ¡Cuánto despilfarro! : : Aunque lo fuera, resulta perfectamente empleado; pues tengo aquí un hijo que me adora y un amigo entrañable. Si, un hijo que te idolatra y respeta como merece padre tan dulce y cariñoso. (Abraza á Manuel, ) ' (Aparte) ¡Cómo engaña á mi hermano! ¡Me llevan los demonios cuando veo zalameriás semejantes!... (Alto.) ¿Cuál es mi habitación? La de siempre. Al lado de la mía. (Cogiendo su maleta y á Tiburcio.) Comeremos de fonda; te convido y pasaremos el día juntos. (Aparte.) ¡Qué aburrimiento! (Alto.) No sé si podré... e ¿Qué dices? : Que tengo una lección á la caída de la tarde O comeré con mi hermano. . Ahora, ya nos hemos visto; estás bueno .. conque no pierdas más tienpo y marcha á despachar tus asuntos. ¡Adiós, papál... ¡Adiós, tio!... (Bajo á Leoncio.) ¡Qué simpático es mi padre! (vase.) - (Aparte y viendo salir á Tiburcio.) ¡Así deben educarse los hijos! (Vase por la segunda izquierda.) (A Francisco.) Oye: don Indalecio te espera mañana por la tarde en el Suizo, para tratar de la subasta. Man. LrEoN. Man. JUAN Man. LAURA Lron, LAURA Man. Man. JUAN Man. JUAN Man. JUAN Man. JUAN Pl 9 — ESCENA IX MANUEL, LEONCIO, luego JUAN y LAURA 112.500 pesetas un hijo mayor de veinte años! ¡Mi tío cría á sus hijos con alpiste! Yo prefiero criarlos con jamón. (Entran Juan y Laura.) ¡Adiós, Manuel! (Leoncio va hacia Laura y la conduce hasta un Asiento, al lado derecho.) ¡Hola, Juan! ¡Cuánto bueno por mi 'casal eoncio, lleva 4 Laura con tu madre. ¿Sabe usted si acabó el bordado? (A Laura.) Lo estará acabando, Vamos al gabinete. | Leyantando la cortina de la puerta del gabinete. ) Pasad, hijos mios. (Vanse Laura y Leoncio.) (Reparando en el aspecto de Juan.) ¡Estás triste! ¡Eal ¡Cuéntame tus penas! | e Tan preocupado estoy y con tal pasión de ánimo, que llevo tres noches sin dormir. - ¿Pues qué te sucede? ¡Ignoro el paradero de la Hermosa Mariquita! : : ¿Estás loco? ¡A tus años y casado piensas en otra mujer que la tuya! ¡Se trata de un barco de eso nombre! Hará cuarenta días que salió de Málaga para Inglaterra, cargado con valor de doscientas mil pesetas, pagaderas a] arribo de la Hermosa Mariquita, que no ha llegado á su des: tino. ¡Quizás esté perdida! Siendo asi, yo también lo estoy, porque no puedo librar contra la casa inglesa; debo satisfacer letras aceptadas á pasado Mañana, en cantidad de ciento veinticinco mil pesetas, y solo tengo en caja y cobros á la vista setenta y cinco - mil. ¡Pobre amigo mío! ¿Luego te faltan cincuenta mil? ; ES ¡Cincuenta mil pesetas! Man, JUAN Man. +) UAN Man. JUAN Man. JUAN Man. JUAN LrEoN. JUAN “LEON. JUAN Ac Y VEN yA - Cuando hablabas de cientos de miles de pesetas me asustaste, por Creer yo que no podría acudir en tu ayuda... ¡Tendrás las cincuenta mil pesetas! ¡Gracias, Manuel, gracias! Pero no acepto tu generosa oferta... Si el barco se ha perdido no podría devolverte esa cantidad. ¿Dónde había de estribar el mérito del servicio si contases con la certeza de reintegrarme el dinero? ¡Tanto valdria, entonces, prestárselos al mismísimo Banco de Inglaterra! Pero:.. : ¡Vaya, Juanillo! ¡No seas quijote! (Sonriendo dulcemente.) ¡Juanillo! Así te llamaba yo en el colegio, y tú 4 mi Manolo... Los viejos renunciamos al diminutivo por temor á las burlas; pero estando solos bien podemos disfrutar desahogo tan inocente, que nos recuerda los tiempos felices de la infancia. ¡Anda, llámame Manolo! ¡Yo te llamaré Juanillo!... (abrazándole.) ¡Manolo, amigo del alma! ¡Aprieta, Juanillo! ¡Qué bueno eres! Ni más, ni menos que tú, Cesen las preocupaciones que te inquietan y deja escrúpulos! á.un lado. Pasado mañana tendrás el dinero. Voy al despacho para escribir á mi agente de Bolsa... (Vase ) ¿ESCENA XI JUAN,, después LEONCIO (Solo.) ¡Qué hermoso es tener amigos verdaderos! ¡Desde niño fué Manuel el hombre más bueno de la tierra! Pondré un telegrama á Londres, para ver si tienen noticias del barco... (Se dispone á salir.) (Entrando.) ¿Se marcha usted, don Juan? ¡Sí, voy al telégrafo; pero vuelvo por Laura! ¡Deseo decir á usted una cosa!... Pues me detengo y te escucho. LroN. JUAN LkEoN. JUAN LkEoN, JUAN Lron. JUAN LrEoN. JUAN Leon. JUAN Leon. 2% Es asunto muy serio... . ¡Habla, hombre! Pero sé breve, Lo seré. Amo á Laura. No cabe mayor brevedad. Ella me corresponde, y quisiera que fuese mi mujer. Contestaré también con brevedad. Eres un joven formal, sin vicios... en fin tan digno. de estimación como tu padre, al «que te pareces en todo... Tu pretensión, me colma de placer y sería, muy dichoso si llegase 4 te. nerte por yerno... ¡Ah, mil gracias)... Mas una coincidencia... que ahora no puedo. explicar, me impide contestarte en definiti. va hasta pasados algunos días. Aguardaré los días necesarios, ¡Así me gusta! ¡Haz como yo, espera! : ¡Espero! (Aparte.) No sería decoroso contestar á su demanda hasta saber si estoy ó no estoy arruinado, (A1to.) ¡Espera! Descuide usted, que espero aun cuando impaciente. (Vase Juan despidiéndose cariñosamente de Leoncio.-—Este vuelve á escena y viendo á Laura entrar, cierra la puerta del foro.) ESCENA XII LEONCIO, LAURA, luego FRANCISCO, y después MANUEL, LAURA LrEon, LAURA LiEO0N.: LAURA (Entra bordando con la labor que hacía Enriqueta y después de hablar se sienta y borda.) ¿No está papá? Ha ido: al telégrafo... (Pausa.) ¿De visita y bordando? da No hay más remedio. Esta labor debía ter. minarla hoy Enriqueta; pero como no la has dejado bordar... interrumpiéndola con tu charla, | ¡Pues también acabo de charlar con tu padrel ¿Qué le has dicho? AI A A IA LrEoN. LAURA LroN, LAURA FRAN. LrEoN. FraN. LEoN. FRAM. LAURA FRAN. LAURA FrAN. LAURA FRAN. LrEoN. FRAN. LAURA Fran. LAURA Fran, E ¡Le hablé de cierta señorita... 4 quien adoro... y deseo tomar por esposal... Y qué contestó mipadre? ¡Que espere! (Acercándose á Laura.) (Llena de júbilo.) ¡Ah! (Leoncio con muestras de cariño ya á coger una mano de Laura y entra Franciá- “co. Laura vuelye á bordar.) ¡Oh, oh! ¿Estorbo? ¡No, señor! ¡Tío, presento á usted á la señorita Laura Alvarez! (Saludándola ) ¿Hija de don Juan? (Laura inclina la cabeza afirmativamente.) ¡ Ya, ya! Tuve relaciones comerciales con su padre de usted, hoxmbre muy trabajador... y observo con gusto que su hija sigue el buen ejemplo... Hace usted bien en ser trabajadora, señorita... ¡Así quiero yo á la gente! (Aparte.) ¡Esa indirecta es para mil (Examinando el bordado.) ¡Bonito, muy bonito! ¿Para qué sirve esta labor? Para guardar guantes. Es uno de los objetos que se rifarán en el sorteo de beneficencia, cuyos billetes vendo yo. (¡Cai en el garlito!) Hay tal miseria, que nada basta para atender á los pobres, y todos debemos contribuir á socorrerlos. ' (¡Conozco el sistema!) (Que habrá sacado billetes del bolsillo y contándolos.) ¿Cuántos billetes desea usted? Yo ¡Vamos, tio! ¡Tome usted diez Ó doce! (Con intención de molestarle.) ¿Nada menos? ¡Pero si tengo mala suerte en las rifas!... Una sola vez salió premiado mi número con un par de zapatillas, que no me sirvieron por pequeñas. ¡Pues yo le traigo á usted la fortuna! Es posible... Vaya... Deme usted billetes por valor de... dos reales... (¡Como hice negocios con el padre, nopuedo negarme enabsoluto!) Cada papeleta vale cuatro. ¡Oh!... Pues venga media... ¡Bueno! ¡Venga una! (Le da una peseta.) ; LAURA Fran. Man. s LEoN, "Man. Lrzon. Fran. Man. Eran. Man. Fran, Man. FraAN. Man. FrAN. Man. FRAN, MAN. FRAN. Man. RATA FET va ia Un sólo número es poco para tentar la suerte, (Tomando el billete y tratando de sonreir,) No SOy ambicioso. Si sale premiado basta. (Entrando con 1 papel y un lápiz) Ochenta mil nominales de consolidado, ó setenta mil de amortizable, dan la suma próximamente. Viendo á Leoncio.) ¡Oye, Leoncio! Ve á casa de mi Agente de Bolsa y dile que venda el La anotado aqui... al mejor cambio posible. ¡Bien, papá! Si salieses ahora y fueras de prisa, quizás lo vendería hoy. Tomaré un coche. ¡Hasta luego, tío! ¡Adiós, aural (Esta 1e *compaña hasta la puerta y después vuelve á sentarse yá bordar.) ESCENA XII «DICHOS n0nOS LEONCIO ¿Vendes títulos? ¿Temes que bajen los fondog ¿Yo? ¡Cál Me hacen falta diez mil duros y por eso vendo papel. ¿Estás apurado? Son para un amigo. Un amigo? : Sí; un amigo de la infancia, ¡Imposible! ¡Tú me engañas, ó te has vuelto loco! ¡Ni lo uno, nilo otro! ¡Diez mil duros constituyen un capital! ¿Qué amigo es ese? Una persona (Recordando que está Laura.) á quien no puedo nombrar. h ¡Algún perdido que procura estafarte! ¡Francisco, calla] ¡No calumnies| y ¡Bueno! ¿Qué te hipoteca para la seguridad del pago? ¡Hombre, por Dios! ¿No te he dicho que se trata de un amigo? d dá: A E Fran. Man. Fran. Man. Fran. Man. FRAN. Man. Fran. Man. FrAN. MAN. FRAN. Man. Fran. BA pes Aun cuando vuelvas á repetirlo ochenta veces, siempre me parecerá que el título de amigo no trae aparejada seguridad de cobro. No te detendrias en semejantes reflexiones acerca de mi amigo, si conocieses el apuro en que se halla. Conozco perfectamente el apuro de ese, del otro y del de más allá; de todos los amigos que piden dinero. Como si lo viera: llegó muy humilde ¿ contarte cierta: historia tristísima, capaz de hacer llorar á las piedras. ¡Parece mentira que no escarmientes cuando tantas has escuchado, y todas cortadas por idéntico patrón. ¡Tú te las tragas como un bendito!... ¡No, como un papanatas! ¡Francisco! (Con cariñosa reconyención.) ¡S1; fuiste, eres-y serás un papanatas! ¿Mire usted que dejarse enternecer por cuanto pillos se le acercan? ¡Exageras! Yo sé mantenerme imperturbable cuando llega la ocasión, y hace poco rato dije áun inquilino algunas palabras que le molestaron. , ¡Mucho! ¡De seguro que salió riéndose de ti! Diganlo si no los operarios de nuestra fábrica, á quienes tenías desmoralizados con | la debilidad de tu carácter. ol ¡Cada cual tiene el que Dios le dió! Cuando recuerdo el taller de niños... de que estabas encargado... ¿Querías que no me doliese ver á tantas ' criaturas trabajando diez horas diarias? Si te hubiese dolido solamente, pase; pero les decías á cada momento: ¡Ea, descansad un poco; salid al patio; jugad, que la salud es lo primero! Mas sabía hacerme obedecer... Y también perdiamos quinientos reales diarios... A no empeñarme en liquidar nuestra sociedad, estoy ahora pidiendo limosna gracias á las blanduras de tu corazón. : na obreros sintieron que me viniese á Marid. - Más lo hubieran sentido á quedarte, pues, N —Enr. Tra. Enr. Ti. Enr. Tim. «LEON. Ti. Lkzon. Tip. Lxon. Ti. LkronN. Tip. Lron. JLIBS LkroN. Tip. 3 — (Concluyendo de ponerse log guantes.) ¡Dios quiera que Francisco no “Obligue 4 Manuel á fre. cuentar mucho las fondas! (Entrando por el foro, después de hablar dentro.) ¡No, no llamadle! ¡Esperaré 4 que despierte! (Disponiéndose á salir.) ¡Tiburcio! ¡Adiós, tía mia! ¡No hay que preguntarle por la salud! Esos colores: matutinos, demuestran que es buena! ¡Parece usted á estas horas y á lag otras, fresquísima rosa de Jericó! (Enriqueta le saluda friamente y vase.) ¡Qué perfume esparce usted! ¡Badulaque! ESCENA 11 TIBURCIO, luego LEONCIO (Soto.) ¡Continúa enfadada conmigo! (Mirando hacia el foro.) ¡Hermosísima!... ¡Pero muy arisca! . ye (Entrando con el Sombrero puesto. por la izquierda segundo término.) ¡Ah! ¿Ereg tú, primo? ¡Buenos días, Leoncio! Aguardo á mi padre. No se ha levantado. : Lo sé. ¡Nuestros padres banquetearon ayer como unos calaverones! ¡ puede que empinaran el codo de lo lindo! (Algo amostazado.) ¡Mi padre no empina el codo! ¡No te enfades, hombre! ¡Hablo en broma! ¡Siempre serás el mismo! ¡No lo creas] ¡Estoy muy triste! ¿Qué tienes? ¡Nada... no... sí, tengo una deuda de doce mil pesetas largas! (Riéndose.) ¡Tanto como lo gastado por tu padre en tí desde que haciste! : ¡La vida cuesta un sentido! ¿Qué he de hacer, si el autor de mis días y mis noches se cierra á la banda, y llevo dos años en Ma. drid sin cobrar un céntimo? ¡Pues acudirá. USureros caritativos que, sólo exigen para Lrowx. Tip. Lxon, TiB. LroN. Tip. LroN. Tip. LkEoN. Tin. Leon. Trz. LroN. Tip. LronN. Tiz. LrzoN, Fray. 33 — prestarme dinero, ciento por ciento, y la presentación de una cédula de vecindad falsificadal ¿Falsificada? ¡Sí, primo! (Enseñándosela.) Esta cédula es la mia; por ella me declaro mayor de edad, y como no lo soy, otorgo escrituras ilegales á sabiendas de mis bienhechores! ¿Los usureros descuentan la herencia que esperas? ¡Sí! Tan benéficos caribes, tratan de aprovechar la estancia de mi padre (que no sé por donde demonios han averiguado) diciendo sin duda «más vale pájaro en mano, etc.» ¡Y quieren descubrir el pastel! ¿Y cómo te las piensas arreglar? ¡Lo ignoro!... ¡Dame tu consejo! ¡Pues confiesa la verdad á mi tio! ¡En seguidal... ¡Aconséjame otra cosal No me ocurre camino más seguro de resolver la cuestión; y yo, en tu caso, procedería así con mi padre. | ¡Pero tu padre no es mi padre!... El tuyo entra en el número de las personas cuya caja se abre (Aparte) hasta para mi, (Alto.) mas la caja del mio, ¡ni con dinamita! EN Entonces déjalo á cargo de los úusureros; son mejores que la dinamita: ante ellos no hay caja invulnerable, y la harán pedazos. ¡Lo dudo; pero en cambio mi padre, hará pedazos á su hijo!... ¡Tantos por lo menos como pesetas le reclamen! ¡Prueba á confiarle tus cuitas!... ¡El tío Francisco es así... en la apariencia; mas en el fondo... te quiere! ¡Sí... muy en el fondo! ¡No te queda otro recurso! No habiéndolo... paciencia... accedo... y tú te encargarás de explicarle... Esos son asuntos muy delicados, que solo deben tratarse entre padre é hijo... y luego, que yo tengo precisión de salir ahora á casa del Agente de bolsa... á recoger un dinero... (Dentro.) ¡José! ¡Agua caliente! 3 a FRAN. Tip. LkEoN. Tip. TiB. FRAN. Tip. Fran, Tib, Fran. Tr. FRAN. Tib. FRAN. Tre. FRAN. Tip, ' Fran. TiB. AGE ¡Ay! ¡Ya se ha levantado! ¡Adiós, primo! ¡No puedo detenerme! (Vaso precipitadamente.) (Víéndole salir.) ¡Egoista! ESCENA IU TIBURCIO, FRANCISCO y JOSÉ (Saliendo en mangas de camisa.) ¡Jogél ¡Agua ca- “lientel (Aparte) ¡Santa Bárbara bendita, que en el cielo estás escrita!... (Reparando en su hijo.) ¡Tú por aqui! Antes de empezar mis lecciones he querido darte un abrazo... y... Y para eso vienes? ara eso! (Sonriente y cariñoso.) Ñ o apruebo que pierdas la mañana en ton- VOHAS. 00 (Aparte.) ¡Qué amabilidad! (Alto.) ¡Es que doy una lección cerca de esta casal... Trayéndote por estos barrios el negocio, ya es distinto... ¡Abrázame, profesor! (Se abrazan.) Anoche pasé un rato agradabilísimo, y también me convertí en profesor de tu tío, dándole una lección de mundología. (Se ríe con estrépito y Tiburcio le imita, Francisco cesa de réir y dice de pronto.) ¿Conque vas á tu trabajo? ¿Dónde vive el discípulo? (Cesando de reir.) ¿El discípulo?... ¡Ahí... ahí... á la vuelta! (Como iluminado por una idea. Aparte.) ¡Justo! ¡Si yo pudiese! (A1to.) ¡No se trata de un discípulo, sino de un cliente! Me ha rogado que vaya á su casa para consultarme... ¿En Madrid acuden los abogados al domicilio de los clientes, como log médicos? ¡No siempre! , ¡Ah, vamos! ¡Las consultas así serán más productivas! ERAS ¡Mucho más productivas! ¿Qué te darán por ésta? ¡Me darán... me darán..; trescientas pesetas! FRAN. Tip. Fran. Tr. FRAN. “TB. FraAN. “lib. FRAN. TrB. FRAN. . “Tip. Fran. Trp. FRAN. “Tip. FRAN. Tip. FRAN. “Trip. Fran. “Tip. Fran. Tib. ¡Bravo! ¡Ofrécete de continuo á emitir tu opinión en casa de los litigantes! ¡El asunto que tralgo hoy entre manos es arduo!... Mi consultor, hijo de familia... joven... muy simpático... no feo... de carácter bondadoso... ¡que adora á su padre!... Oh, sí adora á su padre!... Ha tenido la desgracia de contraer deudas... ¿Deudas? ¡No muchas!... ¡Sumarán en junto doce mil pesetas!... ¡Doce mil pesetas! (Gon vehemencia.) ¡Dile al señorito, de mi parte, que es un tramposo y un perdido! ¡Hay circunstancias que le disculpan! ¡No existen jamás para quien tiene padre y pertenece á una familia honrada, cuando llega al extremo de contraer deudas!... ¡El ' que procede de este modo es un pillo! ¡Mas, papá! ; (Colérico.) ¡Un pillo!... ¿Opinas lo mismo, si ó no? ¡Si, papal... ¡Es un pillo! ¡Ya lo creo! (Furioso.) " (Aparte) ¡Cualquiera le dice ahora la verdad! ¡Aprovecharé otra ocasión! ¿Tú sabes lo que haría yo contigo, á encontrarte en el caso de ese sinvergúenza? (Temblando.) ¿Qué harías, papá? ¡Bah! ¡Ni pensemos en ello! Afortunadamente, tú observas buena conducta, trabajas, aborras... S ¿Ahorro? / ¡Ahorrarás dinero! (Abrazándole.) ' Sí, poquito á poco... he gastado bastante en muebles. Y por cierto, que luego iré á verlos. ¿A qué hora? . A las... En cuanto acabes la consulta. (Aparte) ¡Aprovechemos su ternural (Alto.) Almorzarás conmigo... (Aparte.) ¡A los postres le entero de mi situación!... ¡Almorzaré! ¡Gracias! (Aparte) ¡Encargo alimentos fuer- X NA tes, los mejores vinos y veremos quién paga el gasto! (a1to.) ¡Adiós! ¡En casa te espero! FRAN. ¡Adiós, Tiburcio! (Vase Tiburcio. Solo) ¡Buen muchacho! Pero no me decido á mostrarle exagerado cariño. ¡Los mimos son debilidades que pierden á muchos jóvenes] (Entra José con una cafetera ó jarrita de agua caliente.) : José .¡ ¡El agua caliente,- señor! z Vo PrAN. ¡Diga usted á mi hermano que almuerzo en casa de mi hijo! . JOSÉ ¡Está bien! (Entra Francisco en su habitación y tras él José con el agua.) ESCENA IV ES MANUEL, FRANCISCO y luego JOSÉ Man. (Saliendo de su cuarto pensativo y andando lentamente.) ¡No he cerrado los ojos en toda la noche, de tanta pesadumbre... Llegamos á la. calle de Válgame Dios... y ¡válgame Dios!... Pregunto al portero: «¿El infortunado Si: món Nogales?... «me contesta: «Principal, interior...» Como la carta dice piso quinto me asombró el cambio de domicilio... Después de atravesar un patio, no muy aseado... en fin, subimos al piso principal: veo una sola puerta; me acerco; no. había campanilla; levanto el picaporte sin hacer ruido, disponiéndome á entrar con la discreción - que acompaña siempre á la verdadera caridad, cuando penetra en casa de los desdichados y menesterosos. Empujo la puerta, y ya en la habitación, hallamos á mi anti- 0 guo cochero... á Williams... al que mi mu- » Jer... ¡No; al que yo quise despedir con fra- ON Ses tan duras!... Estaba Williams á la mesa, A en compañía de un jockey, paisano suyo: - »., Adabos borrachos perdidos... y con seis bo- y tellas en frente, ya vacías... ¡Ni' el menor » rastro de padre ciego... ó madre paralítica... Confieso que fuí juguete de una farsa... de mal género quizás... pero hay seres que go- IR FRAN. MAN. FraAN. MAN. Fran. MAN. FrAN. Man. FRAN. MAN. FRAN. Man. Fran. MAN z Py pe zan sembrando la desconfianza en los ánimos dispuestos al bien... y se rien de quie- “nes lo practican... ¡Eso pasa los límites de lo justo! ¡Mi hermano Francisco estaba más contento que unas pascuas celebrando el engaño del cochero!... Y el presente caso, ¿qué prueba... ¡Que tropecé con un tunantel ¡Algunos pájaros dan picotazos; pero no por eso hemos de abandonarlos á todos! (Entrando y riéndose.) ¡Hola, filántropo! ¿Eh? A (Riéndose.) ¡En el quinto piso, la madre paralítica!... E ¡Bueno! ¡Ten la amabilidad de suprimir las bromitas! Perdi-la apuesta; pagué la comida y no debes hablar ya del asunto. ¡Comida de príncipes! ¡No'fué mala! Me parece que ochenta y cinco pesetas cincuenta céntimos (Enseñando la cuenta de la fonda.) dan de gi... Sopa, cuatro pesetas... langostinos, seis... ¿Langostinos?... ¡Yo no comí langostinos! ¿No lo recuerdags?... Pues yo tampoco. ¡Ni los pugieron en la mesal ¡Oh! ¡Así hacen esas fortunas los fondistas! ¿Supones que los han incluido á sabiendas? ¡Por Dios, hombre!... ¡Ahora caigo!... Un se- ' ñor, sentado en otra mesa inmediata á la nuestra, comió langostinos... Sin duda me los cobraron á mí por error... Cosa muy natural... : ¡Hum! ¡Hum! ¡Quién sabe! Mas, de todos modos, no debiste soltar el dinero antes de revisar la cuenta! (Señalando el azucarero y la hotella del aguardiente que están sobre el aparador.) Tampoco apruebo que el azúcar y el aguardiente no estén bajo llave. ¡Ciertas cosas al aire libre, se evaporan! ¿También desconfías de José, que lleya catorce ó quince años sirviéndome? ¡Hermano mio, yo soy de aquellas personas á quienes nadie engañal, Voy en busca de mi hijo. Almuerzo con él. (vase,) (Solo.) ¡José, el sirviente modelo... honrado á Y Y PA Y pde carta cabal... y digno de toda confianza!... Se va aproximando maquinalmente al aparador;; Coge el azucarero, lo vuelca en la mesa y cuenta los terrones de azúcar.) Cuatro... seis... siete... diez. Y “nO pequeñito... melo como... así está la cuenta redonda... y no es tan fácil equivo- Carse. (Se lo dome.) ¡Veamos ya el aguardiéntel (Toma la botela.) No recelo que José abu. Se... ¡Deseo confundir á mi hermano... ¿Cómo señalaré?... ¡Ah, con el pañuelo! (Mide a altura del aguardiente.) ¡Me avergúenza ejecutar esta operación... ¡Llega hasta aqui!... Haré un nudo, (Hace el nudo en el pañuelo y vuelve á dejar en el aparador el azucarero y el Aguardiente. Entra Mr. Macón con un par de botas Nuevas en la mano.) ESCENA V MANUEL, MACÓN, á poco JOSÉ y luego PRUDENCIA Man. Macón Man. Macón Man. JOSÉ Macón Man. Macón Man. Macón Mano Prup. EN JosÉ Prun. Otra vez en casa? engo á traer estas botas. Pronto las acabó... * ¿Quién hace esperar á un parroquiano como usted? ¡Hable usted bajo! (A José, que entra.) ¿Y la señora? : (Entrando.) Salió hace bastante tiempo á tomar un baño. No tardará en volver, (a Manuel, dándole una bota.) Examine usted el trabajo que, á pesar de la prontitud... (Tomando la bota.) ¡Buena, Mr. Macón! ¡Buen trabajo! / ¿Y la calidad? ¡De lo mejor que se gasta! ¡Muy fuerte parece! ¡Becerro de primera! ¡Yal (Asoma Prudencia, después de hablar dentro, con un par de botas nuevas en la mano,) (Dentro.) ¡José! endo hacia 1a puerta.) ¿Quién llama? (En la puerta.) El zapatero del señorito trae estas botas, (José las toma y se dirige, atravesando AS a o id e Man. MAcóN y Man. MACÓN MAn. MACÓN Man. MACÓN -MaN. — 39 — la escena, hacia UNA puerta lateral. (Vase Prudencia.) “Tenemos concurso de zapateros! (A José.) ¡Hola, son para mi hijo!... ¡A ver, 4 ver! (Coge las botas que lleva José.) ¡Vaya, Muy bonitas, muy bonitas! E (Picado.) ¿Y la clase? ¡Repare el señor... son de cordobán! ¡Cómo! ¿Mis botas? ¡No, esas! ¡Las de usted, becerro de primera! ¡Ah! (Comparando las botas de su hijo con las suyas.) ¡YO nO VEO la diferencia entre ambas pieles! (Dándose importancia.) ¡Cuanto maás compare usted, menos la notará! ¡La vista se confunde con lo negro! ¡Buenos están los zapateros! ¡Adiós, don Manuel, hasta otro dial Vase con José.) * , ¡Sí, hasta otro par de botas! No, señor; cuando vuelva será á pagar... Mr. Macón... «Obras son amores y nO buenas razones.» ESCENA VI MANUEL, luego LEONCIO. Avanza MANUEL de frente al público | MAN. con las botas €n ambag manos ¡Es indudable que uno de los dos zapateros nos engaña!... ¡Quizás los dosl ¡Cuánto desagradan estas cosas! ¡No por su importancia... que no la tienen; pero molestan! ¡Debo renunciar. 4 creer en los zapateros... hoy que ya dudo de los fondistas! (Deja las botas sobre una silla.) ¡MÍ esposa tarda más que de costumbre! (Mirando su reloj.) ¡Sí, señor: hará dos horas que fué ú bañarse!... ¡Mucho se detiene!...¡ Otros días vuelve en seguidal... Me parece que vuelve en seguida... pues yo no he reparado el tiempo que suele emplear... ¡Pero, de todas maneras, sOy blando con exceso!... Permito 4 Enriqueta entrar y salir, “cuando lo juzga Oportuno... sin tener en a LkoN. Man, LkEonN. Man. LrEoN. Man. LroN. Man. Leon. Man. LrEoN. Man. Lron. Man. — 40 — cuenta su hermosura, ni la diferencia de edades... Es bastante más joven que yo... ¡Muchísimo más joven... y coquetal... Su- Pongo que lo será cuando procura vestir elegantemente... ¡Luego lo hace por el deseo de agradar...! y... ¡Lal ¿Pues no recelo de Enriqueta? ¡Francisco tiene la culpa de que YO Plense tonterias! | (Entrando. ¡Adiós, papá! ¡Aquí traigo el dinero que me ha dado el Agente! (Saca un pa: quete de billetes de Banco que entrega á Manuel.) Cincuenta mil setecientas pesetas. ¡Bien! (Toma el Paquete, lo mira;-se lo guarda en el bolsillo interior” de la, levita 6 bata, y después de pensar un momento, se la cierra y abrocha todos los botones. Tomando las botas.) Sabes É estas botas? ¡De cordobánf ¡Tu ES al mío gastan poca conciencia para hacer calzado, y ningún becerro! (Con indiferencia.) ¡Hombre! ¡Oyé mi consejo! ¡Desconfía de los zapateros y de los fondistas, que sin comer langostinos te los ponen en la cuenta, á tres pese. tas la ración! | | (Asombrado y sin entender.) Pero, ¿que me estás diciendo? ¡ ¡Verdades! ¡Eres joven y debes prevenirte para lo futuro! Aún puedes adquirir la cogtumbre de ser desconfiado... como yO, aunque desgraciadamente acudo tarde á reformar mis sentimientos. Ahora, habla tú. (Da las botas á su hijo, y se sienta cerca de la mesa.) (Según deja las botas sobre una silla.) Tengo el proyecto, de que enteré ayer á mama... ¿Á mi esposa? (Sacando el reloj.) ¡Cerca de tres horas lleya en la calle!... ¡Es muy raro! ¡Ya sabes que amo á Laura! ¡Excelente muchacha! ¡Alimenta á todos los pajarillos de su barrio! , ¡Y ansío casarme con ella! Siendo tu gusto, yO... Ayer tuve una conversación con su padre, y me dijo muy cariñoso, que esperara, ¿Juan te dijo?... ¡Esa boda es imposible! LEON. MAN. LEoN. MAN. LrEoN. Man. LON. MAN. LEo0N. Man. LkEoN. Man. LEo0N. MAN. LzoN. Man. LrEoN. Man. ¡Imposible! | £ : ¡Juan no debe aceptarte por yerno: ¿Por qué causa? Y ¡Porque está arruinado... Y porque mañana será acreedor miol... Para él son las pesetas que guardo en este bolsillo. : ese dinero dee a 6 ofrecí... No descontfío de Juan, que es un buen amigo... hombre pundononoroso; y aun cuando estoy cierto de que tampoco ha pensado lucrarse con tu hacienda, por medio de la boda de Laura... ¡El tio Francisco diría 4 VOZ €n cuello, que Juan especula con el corazón de su hija. (Indignado y asorabrado.) ¡Por Dios, papá! ¡No soy yo el que habla... quien afirmará todo'esto es tu tio! ¡La muchacha es una perla y, por lo tanto, UN cebo magnifico para atrapar maridos! Pero, ¿eres tú, mi padre, tan bueno y Condescendiente toda la vida, quien?... ¡Hijo mio... Conozco la humanidad desde anoche! , Te atreves á juzgar de tal modo á un amlgo del alma? : ¿ | ¡Repito que no soy yo; sino tu tío Francisco! * ¡Oirte raciocinar de esta manera, me aflijel Y qué quieres, si Francisco opina?... : ero tá no has de atribuir sentimientos tul nes á4/una familia, de quien siempre escuché tus alabanzas, enseñándome con ellas á quererla y á respetarla. ¡Vuelyo á insistir en quel... (Marchándose por la segunda izquierda, entre asontbrado y furioso.) ¡Y yo, papá, en que te desconozco! : ESCENA VI MANUEL; luego JOSÉ le señor, Leoncio está en lo cierto!... Pero. a culpa noes mia... Si los zapateros... los ciegos... los langostinos... ¡Y mi mujer que Tip. Man. Tip. Man. Ñ TiB. Man. Tip. Man. Tip. Man. Ti. MAN. Trp, Man. Tip. Man. Tip. Man. Tip. Man. Tip. Man. Tip. poe E ¿qué digiste á Enriqueta para que tomase resolución tan contundente en una escalera? ¡Bah! Casi nada. ¿Confiésalo. Una broma; no más que: una broma. (Con frenesí.) ¡Pero al punto reconocí la falta cometida; más aún, el crimen; y yo propio arrepentido, me desprecié! : ¡Pertectamente! ¡No retrocedas! ¡Sigue despreciándote! Los remordimientos purifican las almas. (Aparte.) Amalna la tempestad. (AJto.) ¡Desde entonces, con el fin de apartarme del error y para alejar pasión tan inicua, me lancé en brazos del mayor desorden] (A nimándolo.) ¡Bien! ¡Me entregué á la disipación! ¡Muy bien hecho! ¡Hoy amo á otra mujer! ¡Así me gusta! ¡Sigue amándola! El amor purifica las almas. (Enternecido.) ¡Es una pobre muchacha una hija del pueblo!l... dE ¿Qué más da? ¡Amala, sobrino! ¡La adoro! ¡Las circunstancias me obligan á sostenerla con el fruto de mi trabajo, con mis desvelos, con el sudor de mi frente! (Ya enternecido y cogiéndole de las manos.) ¡Vengan esas manos, valeroso joven! (Como antes.) ¡Es una costurera que no tiene labor, cuyo padre está ciego!... (en soltarle y desconfiado.) ¡Ah! > cuya madre... e (Siguiendo la idea > Está paralítica, 4 ¡De ambas manos! ¡Sí; tenéis tres niños mamando que piden pan! Aun no, señor. Pero... ¡tio, los sacrificios que diariamente hago; las cien pesetas que debi á ta magnánimo corazónl.... ) (Recordando.) Es verdad que te di cien peselas en varias ocasiones. Tu generosidad no tiene límites, y á ella acudo otra vez. MAN. TB. Man. TiB. . MAN. Tip. MAN. HNR. MAN. Enr. MAN. Enr. MAN. EnNr. Man. JHNR. Man. — 49 — (Mirando á su alrededor.) ¡Chist! (Le suelta las ma- NOS, y Tiburcio muestra su alegría.) ¿Acudes á mi generosidad? (Confidencialmente.) ¡Sobrino, conozco el sistemal Tu amante tio, Manuel. (Asombrado.) ¡El estribillo de mi padre! ¿Me niegas auxilio? y ¡Rotundamente! y ¡Oh! ¡Tú no eres mi tio! El contacto con mi papá te ha vuelto insensible. ¡Adiós! ¿A dónde vas? ¡A la puerta de la calle! (Con tono trágico.) ¡Luego... quién sabe dónde me llevarán! (Vase.) : ESCENA XII MANUEL y ENRIQUETA ¡Si no habla del padre ciego y de la madre paralitica, me enternece y se va con las pesetas! Afortunadamente estoy en guardia. (Llamando.) ¡Enriqueta : (Entrando.) ¿Se marchó tu sobrino? ) (Tratando de sonsacarla.) ¡Pero no sin contarm lo que le diste en la escalera! . ' ¿En la escalera? '(Aparte.) ¡Ahora sabré la verdad! (A1o.) ¡Asegura que le demostraste tu afecto!... ¡Oh! ¡Cuánta infamial... ¿Los bofetones son caricias para tu sobrino? (Contento,) ¡Son bofetones! ¡Me “confesó lo cierto! ¿Entonces?... | ¡Queria escucharlo nuevamente... y de tu boca! (Después de reflexionar.) ¿Pero qué diablos te dijo Tiburcio para que tú le administrases el par de bofetones? Me... ¡No pretendas averiguarlo... fué una tontería... y debe bastarte saber que tu esposa, ni gusta de requiebros, ni deja de respetarte y quererte! ¡Gracias, Enriqueta!... ¡No insisto en cono- 4 7 Enr. Man. Fran. MAN. FRAN. Man. Fran. Man. FRAN. MAN. FRAN. MAN. Fran, Man. Fran. Max, FRAN, cer esa... tontería de mi sobrino... y ya me la contarás en otra ocasión!... SÍ... eso es... más adelante. (Va hacia el aparador y arregla lo que dejara Tiburcio fuera de su sitio y vaseá su cuarto.) (Muy preocupado y aparte.) ¡Me deja con la curiosidad!... ¿Pero qué le diría Tiburcio? ESCENA XIN MANUEL y FRANCISCO (Entrando exasperado.) ¡ Punante! ¡Pillo! ¡Gandul! ¿Quién? z | ¡Tiburcio, al cual se han llevado á la prevención en mis barbas! ¡Hombre! ¿Y le abandonas? ¿Qué ha hecho? ¡Contraer deudas por escrituras, donde firma como mayor de edad! ¡Oh! ¿Y debe mucho? ¡Más de 12.000 pesetas! Añadidas á la cuenta Tiburcio, aumentará el Debe. ¡Ya te cuesta tu hijo, tanto como á mi Leoncio! ¡Me cuesta! ¡Eso sería bueno, si yo pensase pagar las trampas! ¡Que vaya á presidio por toda su vida! Lo que has de hacer es sacarle inmediatamente de la prevención. ¡No; iré para extrangular al muy sinvergúenza! ¡Pobre muchacho! ¡Ka, cálmate! (Disponiéndose á salir.) ¡Ya verás lo calmado que vuelvo después de romperle el bautismo! ¡Aguarda! (Le detiene.) ¡No vayas á la prevención!... Pensemos en algún amigo que tenga casa abierta y se halle en condiciones de conseguir la libertad provisional del chicó... ¡Anda, hombre... se trata de tu hijo! (Como si accediese á la fuerza.) Pues...: don Indalecio Cotón, mi socio en la contrata... regen- £ La $ ta un almacén de paños... de De CAL Pb ¡Muy bien!... En vez de ir á su casa tan acalorado como estás, y para que vayas tranquilizándote, escribele... ¡Le escribiré! ¡Pero antes que me traigan algo de beber... estoy. sofocadisimo!... ¡Al momento!... Yo mismo. (Yendo hacia el aparador.) ¡Diablo de chicos!... (Reparando en el azucarero profiere descompuesto.) ¡Oh! ¿Qué te pasa? (Estará escribiendo sobre la, mesa.) (Trae el azucarero á la mesa, lo vuelca y cuenta log terrones.) ¡Siete terrones; y habia diez! (Volviéndose.) ¿Qué demonios dices? (Reparando en la botella del aguardiente.) ¡También ha bajado el aguardientel... (Trae Ja botella á la mesa midiendo con el pañuelo.) ¡de bebieron el nudo! la (Comprendiendo.) ¡Ah, vamos! ¡José te roba! ¿Habré contado mal? Dos, cuatro, cinco, siete... ¡Ah, José, José!... ¡Pero si nunca se le escatimó nadal... ¡Razón de más para que te corresponda de ese modo! ¡Abre los ojos, majadero! ¡Escarmienta en cabeza ajenal ¿No ves el pago que - da mi hijo al tierno cariño de un padre como yo? ¡El mundo se compone de tunantes!... ¡Los fondistas, los cocheros, los criados, los hijos, los langostinos!... ¡Aprende, papanatas! (Muy apenado.,) ¡Francisco, estás en lo firme! ¡Hoy veo elaro; muy claro! ¡Conozco al mundo desde anoche! ¡si; pero ayer era más, dic choso! (Cae el telón.) FIN DEL ACTO SEGUNDO X . e ES: — E A, De ACTO TERCERO Despacho de don Manuel; puerta al foro por la cual se descubre la antesala: Otra puerta á cada lado de la escena.—Mesa de escritorio: un velador en el centro de la escena: estantes y muebles. adecuados y modestos. ESCENA PRIMERA JOSÉ, enseguida ENRIQUETA, luego PRUDENCIA.—En cuanto se ha levantado el telón, entra José por el foro, trayendo una romana ó: una balanza. —Enseguida sale Enriqueta por un lado Enr. ¡A qué trae usted eso? JosÉ ¡No lo sé! ¡El señor me encargó que lo compraral (Lo coloca sobre-la mesa.) Prup. (Entrando por el lado contrario de donde salió Enri- » queta,) ¡Señora! El amo dice que le dé usted todas las cuentas del año pasado. | ENR. (Aparte.) ¡Nueva extravagancia de mi esposo! * Por la mañana muy temprano me pidió las. cuentas del año corriente y el cuaderno de la plaza. (Alto.) ¿Qué hace ahora el señor? Prup. Hojea un cuaderno... ¡Y qué serio está! Enr. (Aparte.) ¡Ha perdido el juicio! ESCENA HU DICHOS y MANUEL Max. | (Entrando por la izquierda, con una agenda de la plaza bajo el brazo.—Llamando.) ¡José! JosÉ ¡Señor!... Ya traje el peso. (señalando á la mesa.) Man. JosÉ MAN. JOSÉ MAN. JOSÉ " y ENRIQUETA, ENR. Man. Enr. Man. —JENR. Man. Exe. Man, Cde NS ¡Ah! ¡Muy bien! (Examinándolo.) ¿Lo han con trastado? E El tendero dice que sí. ¡Vaya una razón! ¡El tendero puede mentir, con tal de vender! (A José.) Toma, y en cuan- to venga la cocinera de la compra, la pesas. (Asombrado.) ¡He de pesar aquí á la cocinera! No, la compra, hombre!... Pero mejor será... n cuanto llegue avisame que yo la pesaré. ¡Bueno, señor! (Vase con Prudencia, llevando el peso y diciendo bajo á esta.) ¡El amo se ha trastornado de la cabezal (Salen,) ESGENA III ñ MANUEL, luego JOSÉ, después PRUDENCIA y más tarde LEONCIO ¿Por qué causa te muestras receloso y desconfiado? ' ¡Porque la vida es una senda escabrosísima, en donde hasta hoy anduve á tientas, y para evitar los tropezones, me pongo antiparras! (Riéndose.) Conseguirás hacerte infeliz, dando en ser cocinero. ¡Ciertas "pequeñeces de las: casas, no valen el trabajo de extremar la vigilancia! He resuelto seguir una conducta; y la seguiré sin hacerme desgraciado, como supones... ¡De este modo pienso vivir satisfecho... y ya empiezo a estarlo!... ¡Experimento sumo placer analizando todas las debilidades y miserias del prójimo... en el cual estudio los animales dañinos]! : ¿Asi tratas á cuantos te aman y reciben con los brazos abiertos? ¡También la araña dispone su tela, para cazar á los pobres insectos que mueren enredados en las mallas traidoras. ¡Qué comparación! | ¡Exactísima! ¡Oh! Ansío con toda mi alma que llegue cualquiera á pedirme un favor para... ss EnNr. ¡Para complacerle! Man. ¡Para tener el regocijo de negárselo! Enr. ¿Cómo? : E Man. ¡Ah! Comprendo la dicha, el inmenso gózo que produce contrariar á un semejante... perjudicarle, hacerle sufrir la pena negra. Enr. (Riéndose.) ¡Eso es una ferocidad salvaje! | Man. ¡Te engañas! ¡Es lo usual entre gentes civi- Í lizadasl... Toma tu libro de cuentas. (Se lo entrega.) ¡Ahí verás que mi sombrerero es. | Un... caco! Enr. (Colocando el libro sobre la mesa, ) ¡Pero Manuel! Man. Abrelo y encontrarás la prueba... ¡Ha cobrado cuatro sombreros este año... y sólo trajo. dos!... ¡Que esto haga un padre de familia) ce Enr. (Riéndoso.) Trajo dos para tí, y otros dos para WE Leoncio. - Y Man. ¿De seguro? po Enr. ¡Sí, hombre! Man. (Arergonzado.) ¡Entonces... me retracto. (¡Aho- * ra no tuve motivo; pero ya me lo dará el 3 ano que viene!) Prun. : (Entrando.) Señora... ¿la llave de la despensa? MAN. (Sacándola de un bolsillo.) ¡Toma, y tráela en seguida! e JOSÉ (Entrando.) Señora, no encuentro las llaves del aparador, y tengo que sacar los postres. Man. (Después de registrarse los bolsillos.) ¡Las llaves! A ¡En cuanto concluyas, me las deyuelves!... ¡Dí al señorito que vengal (Vanse José y Pruden- . cia.)- ENR. (Con asombro cómico.) ¿Guardas todas las Jllaves de la casa? ( MAN. Si los azucareros y las botellas hablaran, te dirían... «¡En hinguna parte están mejor las llaves que en el bolsillo del amo!» ¡Es un axiomal LkoN. (Entrando.) ¿Me llamas? | Max. Si. Necesito que aclares algunas partidas del libro de gastos, (Tomando el libro.) Tu madre dice aquí: «Mayo 16, á Leoncio 100 pesetas.» ¿Para qué fueron? Leoy. . ¡Cualquiera recuerda después de tantos meses]... La — 55 — Man. ¡Bueno: no esfuerces la imaginación! (Abriendo el libro.) ¡El 9 de Junio, 4 Leoncio, 150 - pesetasl.. ¡Son muchas pesetas! LrEoN. (Asombrado.) ¡Papá! Man. ¡No descontio de ti; pero quisiera conocer el : empleo que das al dinero!... ¡Desde ahora te asigno cien pesetas mensuales! Enr. (Desaprobando.) ¡Oh! a Man. (Con precipitación.) ¡Si no te bastan me pides más)... : LroN. ¡Tendré suficiente! (Con amabilidad.) JosÉ (Entrando.) ¡Señor, la cocinera ha venido!... Man. ¡No madruga mucho! ¡Voy! (Frotándose las ma. nos.) ¡Ya caiste en mis manos! (Vase seguido de J osé.) : ESCENA IV LEONCIO, ENRIQUETA, luego FRANCISCO y TIBURCIO Lron. * ¿Qué significa todo esto? Enr. ¡Lo ignoro; mas temo que tu padre haya perdido la razón! (Aparecen por el foro Francisco y Tiburcio.) FRAN. ¡Pasa truhán y baja los ojos!.. (Avanzando.) ¡Os presento á un caballero que sale de la prevención! Trz. (Mirándole.) ¡Papá! FRAN. (Colérico. ¡Baja los ojos! Tr. (Aparte.) ¡Le obedezco! (Sonriente y volviendo á mostrarse anonadado.) ¡Ha prometido pagar mis y trampas! ¿FrAN: (A Enriqueta.) ¡Figurate que el muy pillo... Enr. ¡Perdona, tengo que hacer. (Vase.) FRAN. (Furioso.) ¡Ya no estamos en la calle... donde se formarían corrillos que pudieran interrUmpir nuestro coloquio... (Dirigiéndose á Ti. .burcio amenazador.) y necesito hablarte como -Dyereces! Leon. (Interponiéndose.) ¡Tio! Fran, (Ordénando.) ¡Déjanos solos! (Leoncio, -obedecien- do 4£u pesar, se dispone á salir y Tiburcio le retiene su Ligan te. Fran. FRAN. Tip. Fran. Trip. FRAN. Ti. Fran. Ti. Fran. Tip. Fran. Tip. Fran. Trb. FRAN. Tip. Fran, TB. Fran. Tip. AA pá, ¡Primo, no te vayas! | (Con mayor acritud que antes.) ¡Vete! (Vase Leoncio, aunque permaneciendo en la antesala para acudir, caso necesario, en socorro de Tiburcio.) ESCENA V DICHOS y LEONCIO en la antesala ¡Acércate, hijo desnaturalizado, bohemio, tunante! ¿Con que tienes crédito en la plaza? ¿Encuentras imbéciles que aceptan tu firma? ¡Papá! ¡El usurero estará satisfecho del negocio! ¡No tanto como parece!... ¡Verás... yo... necesité dos mil pesetas yl... ¿Para qué? E ¡Para comer! | ¡Para comer! (Sentándose cerca de la mesa.) ¡Habla: luego te juzgaré! Co Para lograr las dos mil pesetas me dirigieron á un mueblista de viejo... ¡Sería un prendero! Sí, un prendero que se brindó á darme la cantidad sin interés, (Asombrado, favorablemente.) ¡Ah! ¡Sigue! Unicamente impuso por condición que le comprara tres cómodas... que le estorbaban en el almacen... y tú has visto en mi casa. ¡A esto nada Opongo... es una manera lícita * de comerciar!... . 1 Incluimos las cómodas y firmé la escritura por cuatro mil pesetas. po Dijiste antes dos mill Justo, eso me dió; pero, ¿y el precio de las cómodas? ¡Son muy caras! A No sostengo lo contrario, mas como no me hacían falta, quiso sin duda hacerme pagar el capricho de poseerlas. ¡Continúa! | ¡Llegó el vencimiento y no pagué! A X oe FrAN. Ti. Fran. Tip, / FRAN. TiB. FRAN. TiB. RAN. Tip. Fran. “im. Fran, Tip. Fran. Tip. Fray. Tib. Fran. Tib. Fran, Tip. a NA (Furioso.) ¿Por qué no pagaste? ¡Porque no tenía dinero! ¡Habérmelo pedido! ¡Lo hice, papá! Te escribía y me contestabas: «Conozco el sistema... tu amante padre, Francisco.» | (Medio confuso.) ¡Adelante! Para saldar cuentas con el ebanista acudí á cierto amigo suyo, coleccionador de telas an- . tiguas y pañuelos de Manila, quien me entregó al punto las cuatro mil pesetas, ¡también sin interés! (Asustado.) ¡Ay, Dios mio!... Sólo tuvo la exigencia de que yo aceptase un pañuelo de la India, y firmé nueva escritura, de doce mil pesetas. Es ¡Ocho mil pesetas un pañuelo! ¡Los había más baratos; pero el mío es notabilísimo! : : Resérvalo y el día queste cases' puedes regalárselo á tu novia. ¡Bien pensado! (Sacando una papeleta de empeño.) ¡Aquí estal (Tomando el papel.) ¿Cómo? ¡Una papeleta de empeño! (Avanzando amenazador hacia Tiburcio.) ¡Infame! ¡A qué punto has llegado! (Resueltamente.) ¡He llegado á él siempre que me acosaba el hambre! ¿A tí? ¿Y las lecciones? ¡No tengo ninguna! ¿Luego me engañabas? Entonces, ¿de qué has vivido durante dos años? : : (Muy triste.) ¡Qué sé yo!... ¡Mas te juro que me acostaba muchas noches... sin comer... con un trago de agua del botijo por todo alimento! | ¡Oh! ¡Cuánta desdicha! (aparte y conmovido.) ¡Pobre Tiburcio! ¡Sin otra comida que agua del botijo! ¡Y "yo siempre comiendo opiparamentel (Examinandole.) ¡Parece más delgado! (Alto.) ¡Tiburcio! ¡Papá! (Abriendo los brazos.) ¡Ven! (Lloroso.) -(Lanzándose en ellos.) ¡Ah! AA, Ape > p 4 A y 4 fia 7 e E ¿ ABEL da + a po TULA e . Ni cal : 4 nomías que intentas hacer en los gastos de. le la casa... 0 ; ¡ JosÉ ¡Claro! A no ser por eso, ¿hubiera el señor pesado la carne? ÚNR. (Acariciándole.) ¡Manuel, esposo mio! ¡Cálmate! ¡Nos arreglaremos como las circunstancias | lo exijan!... ¡Mis alhajas, que son muchas y buenas, se venden... y Dios proveerá! ¡Animo, Manuel! MAN. ¡Te desprendes de tus galas! Enr. ¿Hay nada más natural? ¡Ea, seca esas lágrimas! Tu hijo y yo trataremos de que nunca 0 sientas los horrores de:la miseria. ¡Yl calor de nuestros dos corazones, te pondrá al abrigo de toda necesidad! ; JOSÉ ¡El calor de nuestros tres corazones! (Llorn los tres.) e , Man. (Abrazando ú su mujer.) ¡Sigue, siguel ¡Tus consuelos, reaniman mi espiritu! ¡Oh, la faros. 4. lial ¡Solo debe creerse en la familia! (A Jos Y alguna yez en los criados, ¡Gracias, Jos “e! ; ¡lu comportamiento de hoy, me obliga. 40% perdonarte! : JOSÉ ¿El qué señor? MAN. ¡Oh, nada! ¡No tiene importancia... un puñadillo de azúcar... y el traguito de aguardiente... no merecen, ni nombrarse! José ¡Si habla usted de ayer, fué el señorito Ti. burcio, quien se hizo un refresco! Man. (Bondadosamente.) ¡Basta, hombre, basta! (Apar- : te.) ¡Y yo le acusaba! (Sacando muchas llaves de | distintos bolsillos.) ¡Toma; escoge las que te co- Led rrespondan, y entrega á la señora las restantes! ¡Las había guardado por... distrac- “ción | A ESCENA XI | UB DICHOS y MACÓN, luego FRANCISCO y TIBURCIO A ' MACÓN (Entrando por el foro con un par de botas en la mano : y desde la puerta con voz temerosa.) ¡Se uede! Man. (Viéndole.) ¿Cómo, trae usted más botas? a mo E » Macón "Topos JOSÉ FRAN, Macon MAN. Fran, Man. FRAN, Ti, Man. FRAN, Man. ANT FRAN. Tip. FRAN, Tip. Fran. Tip, Man, o E E (Avanzando.) ¡SÍ, señor; pero son para otro parroquianol... He cobrado varias cuentas... suman dos meses de alquileres nada más... ayer prometí pagar algo de mis atrasos y aquí tiene usted el dinero. (Se lo entrega en billetes pequeños ) . (Asombrados, agradablemente.) ¡Ah! (Aparecen por la puerta del comedor Francisco y Tiburcio acariciándose.) , (A Monsicur Macon.) ¡Esos alquileres llegan muy á tiempo, porque el señor ha perdido toda su fortuna! (Furioso á su hijo, y desde la puerta.) ¡Oyes esto! ¡Pobre don Manuel! ¡Traeré los veinticinco meses restantes, en cuanto pueda! ¡No corre prisal ' (Como antes. )¡ Imbécil! (Alegremente conmovido.) ¡Ah, monsieur Macon, es usted un hombre de bien! (¡Quizás las botas no sean de becerro, pero su corazón!...) ¡No hay otro remedio... también debo creer en los zapateros! (Avanzando.) ¡Perfectamente! ¡Lo tenia previs- to! ¡Arruinado, y á tu edad! ¡Eres un tonto! ¡Te dejas estafar de todo el mundo! (¡Pobre tio!) pe Ñ (Para si.) ¡Buenos conguelos recibo de mi hermano! ) - Es posible que necesites tener pleitos con el fin de recobrar algo de tu fortuna... y te recomiendo á Tiburcio en clase de abogado, ¡Gracias! (¡Valiente recomendación!) ¡Papál ¿Qué? : ¡Aún no soy abogado por completo! ¿Cómo? ¡Me gasté el dinero del título... para comer! ¡Ah! ¡Si fué para comer... bien empleado estál (Aparte y palpándolelos brazos.) ¡Infeliz! (Alto.) ¡Comeremos juntos! (Se aparta y queda pensativo.) E : (Aproximándose ú Manuel, que estará bastante aparta. do de la mesa, y de pié, le dice bajo;) ¡Tío! * ¿Eh? * Ti. MAN. TB. MAN. FRAN. Man. JUAN Many. JUAN Man. 00 (Sacando ún papel del bolsillo.) ¡Poma esto! Y esto, ¿qué.es? (Bajo.) (Bajo.) ¡La papeleta de empeño de un alfiler, regalo de papá... me han dado cinco duros; pero vale lo menos diez... lo sacas, lo vendes y eso más tienes para remediarte! (Devolviéndole la papeleta.) ¡Guárdala tú y saca el alfiler pronto antes que se pierdal(Pobreci- to! Yo le juzgaba tunante, y resulta generoso...) ¡El cariño de los sobrinos, existe!... ¡Por desgracia no sucede igual con el de los hermanos! Ahí está el mio, tan fresco como una lechuga.) (A Francisco.) ¿En qué piensas? ¡Papanatas! En que has perdido tu fortuna . y debes recuperarla, ¡Te hago partícipe en mis negocios! AE (Arrojándose al cuello de Francisco.) ¡Ah, Francisco! : / ESCENA XII DICHOS, JUAN y LAURA que entran por el foro 4 (Viendo á Manuel en brazos de su hermano.) ¡Vaya, Manuel, no te acongojes, que todo $e puede arreglar! (Asombrado.) ¡Juan! (Con alegria.) ¿No ves á Laura? ¿Por qué tardas en pedirme su mano para Leoncio? (Arrojándose en brazos de Juan.) ¡Amigo, mio! (Aparte y enjugándose los ojos con los billetes del zapatero.) (¡Dudaba de que volviese!) ¡Es cierto ' que hay amistades verdaderas! ESCENA ÚLTIMA DICHOS y LEONCIO que entra de la calle y se ya derecho hacia JUAN MAN. ÁN, Laura (a Manuel.) ¿Cuándo empiezas la formal demanda? ¡Gracias, Juan! (Aparte) ¡Ab, todos los hom» a A bres son buenosl (a1to.) ¡Mi hijo no tiene fortuna que llevar al matrimonio! : LrEoN. Pero... (Asombrado y avanzando hacia su padre.) LAURA (Interponiéndose.) ¡La novia soy yo y me conformo... no vaya usted á negarme la dicha! MAN. ¿Negarte la, dicha? (Aparte.) ¡Esta niña siempre me pareció una santa! (A su hijo.) ¡Estoy arruinado con la fuga de Gutiérrez! LEON. ¡Ah! ¡Tranquilízatel He usado de tus poderes á hurtadillas por temor de contrariarte. Anteayer retiré de casa de Gutiérrez casi todo lo que tenias alli y lo deposité en el Banco. Toma los resguardos. Pierdes veinticinco mil pesetas que por delicadeza dejé en manos del banquero. Topos ¡Ah! EN Man. . (Fnera de sí.) ¡Dios mio! ¡No estoy arruinado! “¡Monsieur Macon... tome usted los dos *meses!... | Macon (Tomando los billetes.) ¡No corre prisal.,. t MAN. (A José.) ¡Te duplico el salario! (A su mujer.) ¡Tendrás más brillantes! (A su hijo.) (Pú, un coche para guiar! JUAN ¿Estas ya contento? MAN. ¡Ab, sil (Mirándole avergonzado.) ¡Pero no del todo! JUAN ¿No? EEN Man. ¡He cométido faltas que núnca podré, confesar!... ¡Ay, Juan! ¡Mi bueno, mi incomparable amigo!... ¡Soy un zoquete... un pícaro! ¡He dudado de tu amistad... “de mi zapatero... de un ángel! MAcoN (Ayergonzado.) ¡Don Manuel! MAN. ¡Lo digo por mi mujer!... Me convertí en sujeto receloso y desconfiado. (A Laura.) ¡Ya ni creía en nuestros pajarillos! LAURA ¡Qué infeliz habrá usted sido! Man. ¡Mucho; pero no volveré á caer en exagerade ciones!... ¡Que se acerquen á pedirme un favor... dinero prestado y verán!... : FrAN. (A Tiburcio, conteniéndole un gesto que hace á su tío : como en demanda de un préstamo.) ¡Silencio, Tiburcio! Man. Precisamente, á él me refería... Le negué un 1 * * Fran. Man. — 68 — piquillo. (4 Tiburcio bajo.) ¡Ue sacaré el alfiler! (A1to.) ¡Blijos, esposa, amigos míos... her- * mano... ¡Conozco el mundo desde hace... . cinco minutos!... ¡Sospecho que existirán en la tierra ciertos hombres algo imperfectos!... ¡Es una suposición!..: De todo lo cual deduzco que para ser feliz es preciso ejecutar dos cosas... > ¡SL abrir los ojos y cerrar la cajal ¡No... cerrar los ojos... y hacer bien sin mirar á quién! e FIN DE > EDAD ta NI AIARAS AR O e e e di 2 DS SR 1/4 y! Ls Ea A , a e E To DS A A a AS OBRAS DRAMÁTICAS TRADUCIDAS, ARREGLOS Y REFUNDICIONES POR DON LUIS VALDÉS DEMI-MONDE, comedia en 5 actos. EL AMIGO FRITZ, íd. 3 íd. AMALIO CRINOLINA, íd. 1 íd. QUINCE DÍAS EN ITALIA, íd. 3 1d. LA DONACIÓN DEL COLONO (Mademoiselle de la Sei. gliere) id. 3 Íd. HUYENDO DE LA POLICÍA, íd. 1 íd. LA DAMA DE LAS CAMELTIAS, id. 5 Íd. EL DIPUTADO POR BOMBIGNAC, íd. 3 íd. MENTIR CON PROVECHO, íd. 1 íd. EN CINCO MINUTOS (en colaboración: con Y Gallar. do), id. 1íd. EL”DOCTOR VENTURA, íd. 1 íd. LOS BURGUESES DE PONTAROY, íd. 5 íd. LOS ESTACIONARIOS, íd. 4 íd. LAS BODAS DE FÍGARO, íd. 5 íd. EABIÁN Ó EL DOCTOR NEGRO, melodrama en 7 actos. - EL CURA DE LONGUEVAL, comedia en 3 actos. LOS PAJARILLOS, íd. 3 íd.