Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná
Abstract
El presente artículo reconstruye y analiza el contexto sociohistórico dentro del cual se manifestó el sismo del 4 de mayo de 1684, develando las carencias que acompañaban la vida de los habitantes de Cumaná, ciudad nororiental del actual territorio venezolano. Carencias que construyeron la base material de condiciones de vulnerabilidad que, al articularse con el sismo, profundizaron la pobreza generalizada de un lugar periférico y desprovisto de atractivo para la Corona Española.
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70 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica SISMO EN LA PERIFERIA: VULNERABILIDAD FRENTE AL EVENTO TELÚRICO DEL AÑO 1684 EN CUMANÁ EARTHQUAKE ON THE PERIPHERY: VULNERABILITY TO THE TELLURIC EVENT OF THE YEAR 1684 IN CUMANÁ María N. Rodríguez Alarcón El Colegio de Michoacán A.C. Orcid: 0000-0001-6262-6031 Resumen: El presente artículo reconstruye y analiza el contexto sociohistórico dentro del cual se manifestó el sismo del 4 de mayo de 1684, develando las carencias que acompañaban la vida de los habitantes de Cumaná, ciudad nororiental del actual territorio venezolano. Carencias que construyeron la base material de condiciones de vulnerabilidad que, al articularse con el sismo, profundizaron la pobreza generalizada de un lugar periférico y desprovisto de atractivo para la Corona Española. Palabras clave: Sismo; Cumaná; vulnerabilidad. Abstract: This article reconstructs and analyzes the socio-historical context within which the earthquake of May 4, 1684 took place, revealing the lacks that accompanied the life of the inhabitants of Cumana, a northeastern city of the current Venezuelan territory. Lacks that built the material basis of conditions of vulnerability that, when articulated with the earthquake, deepened the generalized poverty of a peripheral and unattractive place for the Spanish crown. Keywords: Earthquake; Cumaná; vulnerability.
71 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica Introducción De acuerdo con el Catálogo de sismos sentidos, y destructores, los movimientos telúricos representan una de las amenazas más perjudiciales en cuanto a pérdidas humanas y económicas en Venezuela. En la actualidad, aproximadamente el 80% de la población vive en zonas expuestas a este fenómeno natural, situación que se encuentra relacionada con variables históricas, fundamentalmente, con el hecho de que las primeras fundaciones perseguían minas y zonas fértiles que, además, tuvieran importancia estratégica para la actividad comercial portuaria y para la instalación de las misiones evangelizadoras. Se tienen registros de la ocurrencia de sismos desde la instalación de los asentamientos coloniales en el siglo XVI, contabilizándose más de 130 eventos significativos (que han producido algún tipo de daño) entre los años 1530 y 2004. 1 No obstante, es preciso comprender que los daños derivados de la manifestación de eventos telúricos no se encuentran indefectiblemente asociados a su ocurrencia. En tanto fenómenos naturales, los sismos están determinados por las dinámicas del medio físico, es decir, se presentan con independencia de los grupos humanos que los sufren y experimentan como tales. Pero, sus efectos adversos se encuentran condicionados social, material y culturalmente por el contexto correspondiente, que colocan en una situación de vulnerabilidad a los sujetos que lo integran en un momento histórico particular. 2 De allí que, 1 Se trata de un trabajo pionero en el registro y sistematización de la manifestación de sismos en el territorio hoy venezolano. José Grases, Rogelio Altez y Miguel Lugo, Catálogo de sismos sentidos, y destructores, Venezuela 1530-1998. Caracas: Editorial Innovación Tecnológica, Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales-Facultad de Ingeniería, Universidad Central de Venezuela, 1999; Rogelio Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX. Sevilla: Consejo Superior Universitario de Investigaciones Científicas, Universidad de Sevilla y Diputación de Sevilla, 2016. 2 La vulnerabilidad puede entenderse como “La configuración total de condiciones subjetivas y objetivas de existencia, históricamente determinadas y protagonizadas por sujetos colectivos concretos que originan o acentúan su predisposición ante ciertas amenazas [naturales y/o antrópicas] y potencializan la acción agresora de éstas últimas.” Armando Campos, Educación y prevención de desastres. Lima: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina, 2000, p. 28. Es “…una característica de ciertos procesos sociales y estructurales resultantes de complejas relaciones entre los habitantes, el medio y las diversas formas y medios de producción en una determinada época y sociedad.” Virginia García Acosta, Los sismos en la historia de México, Tomo II. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social y Fondo de Cultura Económica, 2001, p. 117.
72 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica los sismos se pueden aprehender como una especie de ventana crítica, marcos de observación a través de los cuales estudiar y atender analíticamente escenarios vulnerables y a la vulnerabilidad en sí misma, así como su producción y reproducción al interior de un proceso histórico concreto. 3 El presente trabajo se orienta, precisamente, a realizar la reconstrucción, análisis e interpretación de las condiciones de vulnerabilidad que caracterizaban un contexto espacio temporal específico, la ciudad de Cumaná para la segunda mitad del siglo XVII. Para ello, se vuelve sobre el movimiento telúrico que tuvo lugar el 4 de mayo de 1684, advirtiéndolo como un develador y potenciador de dichas condiciones, que pueden ser traducidas desde la pobreza y precariedad de una región periférica, carente de atractivo económico y excluida del proceso de desarrollo que abarcó otras latitudes colonizadas por la Corona Española. El oriente venezolano: una región sísmica Venezuela es un país sísmico, como lo dejan en evidencia los documentos de archivos y diversas investigaciones realizadas por especialistas en el tema, que abarcan tanto reconstrucciones históricas como análisis técnicos de reinterpretación de datos cuantitativos sobre eventos telúricos. 4 Más de cinco siglos de actividad sísmica registrada que han abarcado casi todas las regiones del territorio que actualmente ocupa este país, como 3 Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 4 Algunos ejemplos representativos han sido las investigaciones del antropólogo e historiador Rogelio Altez, entre ellas: El desastre de 1812 en Venezuela. Sismos, vulnerabilidades y una patria no tan boba. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello y Fundación Polar, 2006; Si la naturaleza se opone… terremotos, historia y sociedad en Venezuela. Caracas: Editorial Alfa, 2010. Igualmente, los trabajos de Franck Audemard como: Ruptura de los grandes sismos históricos venezolanos de los siglos XIX y XX revelados por la sismicidad instrumental contemporánea”, XI Congreso Venezolano de Geofísica. Caracas: Sociedad Venezolana de Ingenieros Geofísicos, 17 al 20 de noviembre de 2002; “Nueva percepción de la sismicidad histórica del segmento en tierra de la Falla de El Pilar, Venezuela nororiental, a partir de primeros resultados paleosísmicos”, Memorias del VI Congreso Venezolano de Sismología e Ingeniería Sísmica. Mérida: FUNVISIS, 1999. Asimismo, los trabajos colaborativos de José Grases, Rogelio Altez y Miguel Lugo, Catálogo de sismos sentidos o destructores. Venezuela, 1530- 1998. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1999 y Rogelio Altez y José Antonio Rodríguez, Catálogo sismológico venezolano. Caracas: Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias y FUNVISIS, 2009.
73 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica resultado de las particularidades físicas de su geografía, donde interactúan tres placas de la corteza terrestre: la Placa del Caribe, la Placa Suramericana y la Placa de Nazca. La Placa del Caribe delinea el anillo de las Antillas menores de cara al océano Atlántico y dobla en su borde norte hacia las Antillas mayores, confundiéndose en un lado más occidental con Centroamérica; su borde sur besa las costas venezolanas y penetra el territorio hasta los Andes inclusive. La Placa Suramericana conforma prácticamente el resto del país en su plataforma continental, desplegándose a lo largo de los llanos centrales y orientales. La Placa del Caribe se mueve en dirección oriental, con relación al continente (es decir, se desplaza hacia el este), mientras que la Placa Suramericana lo hace en dirección occidental. La Placa de Nazca se encuentra fundamentalmente en el Pacífico y presiona en dirección este, contribuyendo a la actividad tectónica en la región andina y el occidente venezolano. Un bloque intermedio se encuentra encajado entre esta placa y las otras dos, y se ubica en forma de aparente triángulo delimitado por la cordillera andina en su lado oriental, las elevaciones del Perijá hacia el occidente y la costa noroccidental venezolana. 5 Los límites entre estas placas constituyen el relieve más elevado de Venezuela: la cordillera de la Costa y la cordillera de los Andes; resultado de la presión que se ha producido entre ellas a través de millones de años. En torno a estas zonas se encuentran las fallas activas, los mecanismos que disparan los sismos, que configuran un cinturón de unos 100 km de ancho que recorre y atraviesa al país desde el Golfo de Paria hasta el estado andino de Táchira. La zona de contacto entre la Placa del Caribe y la Placa Suramericana está conformada por tres sistemas de fallas, cuyo ancho promedio oscila alrededor de los 100 km: El Sistema de Fallas de El Pilar en la Serranía del Interior (corre desde el Golfo de Paria, atraviesa el estado Sucre y sale por el Golfo de Cariaco, internándose en el mar rumbo al 5 Altez, Si la naturaleza se opone…, 239- 240.
74 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica oeste), el Sistema de Fallas de San Sebastián de la Cordillera de la Costa (inicia en el extremo occidental del Sistema de Fallas El Pilar, se sumerge en el mar, rodea la costa del litoral central, dobla en Puerto Cabello aproximadamente y continua hasta la serranía de Aroa) y el Sistema de Fallas de Boconó en Los Andes (empieza en la serranía de Aroa, conforma toda la cordillera andina hasta internarse en Colombia). 6 En el caso del oriente venezolano, donde se localiza Cumaná, se ubica la Falla El Pilar que, en conjunto con las fallas Boconó, San Sebastián, Los Bajos-El Soldado y Warm Springs, conforma lo que se conoce como un gran sistema transcurrente dextral. Éste facilita el movimiento relativo entre las placas Caribe y Suramérica. Se trata de un accidente tectónico caracterizado por una franja de deformación transpresiva (transcurrentecompresiva) de más de 100 km de ancho en el oriente venezolano. La Falla El Pilar abarca 350 km en dirección esteoeste desde la fosa de Cariaco al oeste y el Golfo de Paria al este, cuya traza activa es mayormente submarina, a excepción de 80 km de segmento de tierra, entre los golfos de Cariaco y Paria en el estado Sucre, y las trazas que limitan los cerros de Caigüire en Cumaná. Además, la ciudad se ubica sobre la llanura aluvial del río Manzanares, con procesos de licuación y lateral spread en sus depósitos holocenos, aspectos que establecen condiciones de sitio propicias para sufrir afectaciones por eventos telúricos. 7 6 Ibidem.; Grases, Altez y Lugo, Catálogo de sismos… 7 Rogelio Altez y Franck Audemard, “El sismo de 1629 en Cumaná: aportes para una nueva historia sísmica del oriente venezolano”, Boletín técnico IMME, Vol. 46 No. 2 2008. Caracas: 2008, pp. 53-71; Audemard, “Nueva percepción de la sismicidad histórica del segmento en tierra de la Falla de El Pilar…”
75 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica Figura 1. Primer mapa sísmico de Venezuela, 1898. 8 Sólo entre los siglos XIV y XIX se contabilizaron quinces sismos destructores de gran extensión en el territorio venezolano, sin contar aquellos que únicamente tuvieron efectos locales y los que pasaron desapercibidos, de los cuales no quedó evidencia alguna debido a la ausencia de las herramientas instrumentales con las que se cuenta actualmente. De ellos, siete afectaron a los pobladores de Cumaná: 1 de septiembre de 1530, 1534, 1629, 4 de mayo de 1684, 21 de octubre de 1766, 14 de diciembre de 1797 y 15 de julio de 1853. 9 Siendo el sismo del año 1530 el primer evento del cual se tiene registro, cuando la ciudad tenía apenas quince años de fundada. Con éste se destruyeron numerosas casas indígenas y un fortín de madera erigido en la antigua desembocadura del río Manzanares. Además, hubo 8 Fernand Montessus De Ballore, citado en Carlos Grus, Riesgo sísmico en Venezuela. Ponencia, Cumaná: Universidad de Oriente, 2010. Disponible desde Internet en: https://udocivil678.files.wordpress.com/2010/07/amenaza-sismica-d.pdf 9 Altez, Si la naturaleza se opone…; Altez y Audemard, “El sismo de 1629 en Cumaná…; Ángel Rangel Sánchez, Crónicas de desastres. Terremoto de Cariaco, Venezuela Julio, 1997. Quito: Organización Panamericana de la Salud, 1999.
76 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica deslizamientos de laderas y fue seguido de un maremoto, que ocasionó muertes por ahogamiento adicionales a los decesos asociados al sismo. 10 Figura 2. Fallas en el territorio venezolano. 11 En líneas generales, se advierte entonces cómo las condiciones geológicas del lugar en el cual fue fundada Cumaná la configuraron como una zona de alta probabilidad de ocurrencia sísmica. Sin embargo, como se advertirá en los siguientes apartados, fueron las condiciones materiales que dominaron en ese contexto social las que colocaron en una situación de vulnerabilidad a su población, que al articularse con la concreción de los eventos telúricos trajeron como resultado importantes daños y pérdidas de vidas humanas. Situación 10 Audemard, Nueva percepción de la sismicidad histórica del segmento en tierra de la Falla de El Pilar… 11 Grus, Riesgo sísmico en Venezuela…, 5.
77 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica que se repitió en diversos momentos de su historia, debido a la persistencia y reproducción de dichas condiciones, tal como ocurrió con el sismo del año 1684. Pobreza y vulnerabilidad: Cumaná en la época colonial Se ha hecho manifiesto que los efectos del sismo se encuentran directamente relacionados con las características del contexto en el cual irrumpió, de allí que analizar sus consecuencias pasa por el estudio de dichas particularidades que, precisamente, determinaron los resultados catastróficos. En este sentido, es preciso reconstruir y comprender las circunstancias materiales que existían en aquel momento histórico antes de describir el movimiento telúrico que afectó a los pobladores de Cumaná en 1684. Un escenario social distintivo, pues a diferencia de otras regiones colonizadas, esta ciudad carecía de riquezas y su población vivía en la pobreza, bajo paupérrimas condiciones de vida. En general, en el territorio actualmente venezolano, la estrategia metalista para incrementar las arcas de la Corona y enriquecer a los colonizadores no tuvo eco, debido a la ausencia de los codiciados metales. A causa de ello, esta región pasó a engrosar las filas de las zonas marginales o periféricas de los dominios españoles y, por ende, a desarrollar una economía básicamente de subsistencia. Como lo señaló el destacado sociólogo venezolano Laureano Vallenilla Lanz, la pobreza del territorio con relación a sus yacimientos metálicos, única riqueza valorada por “el mundo civilizado”, ocasionó que la Corona la abandonara casi por completo a sus propios recursos, a diferencia de México, Lima, Quito y otras ciudades coloniales. 12 Cumaná nació entre 1514 y 1515 gracias a una misión franciscana que sembró el germen de la futura ciudad. Los siguientes 50 años se caracterizaron por avances y retrocesos en la consolidación de los asentamientos, debido a la extrema belicosidad de la población indígena; lo anterior condujo a la eventual clausura de la misión y, con ella, de la pequeña 12 Laureano Vallenilla Lanz, “Disgregación e integración. Ensayo sobre la formación de la nacionalidad venezolana”, Cesarismo democrático y otros ensayos, Tomo II. Caracas: Monte Ávila editores, 1991, pp. 211- 361.
78 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica aldea erigida en sus proximidades. Incluso, cambió de lugar y nombre en varias ocasiones, y hubo múltiples intentos infructuosos para su pacificación por parte de diferentes conquistadores. Además, el desabastecimiento y la falta de incentivos para futuros colonos afectó su ocupación, lo que terminó por consolidar el fracaso de su poblamiento. Así, entre 1540 y 1561 se produjo el retiro general de los españoles. 13 Para finales del siglo XVI, el extremo oriental de la Tierra Firme abarcaba el arco costero entre el Morro de Unare y la entrada al Amazonas, y las islas que se ubicaban frente al litoral, un espacio dividido en tres gobernaciones: Nueva Andalucía, Margarita y Trinidad- Guayana. Cada una de éstas tenían un grado de incorporación a la Corona Española muy diferente. Margarita se encontraba en la transición de la conquista a la colonización y Trinidad- Guayana estaba en las primeras fases de colonización. Por su parte, la Nueva Andalucía se hallaba en una etapa intermedia entre las dos anteriores, pero con importantes diferencias al interior de su territorio: mientras en la franja costera se estaba perfeccionando el proceso de colonización, el interior aún no había sido conquistado. Santa Inés de Cumaná, refundada en el año de 1569, formaba parte de esta última, siendo la primera ciudad del oriente venezolano, caracterizada por un centro urbano con poca relación física con el resto del territorio. Estaba poblada con 150 casas cubiertas de paja o caña, dando cuenta de la precaria calidad de las viviendas de sus habitantes. Un año antes de su fundación Diego Fernández de Serpa firmó una capitulación con la Corona para asegurarse la gobernación. 14 En el extremo oriental de la Tierra Firme los españoles encontraron una zona habitada por unas pocas tribus de indios belicosos que ofrecieron una gran resistencia al proceso de poblamiento. A esta inicial dificultad se unía una peculiaridad geográfica. Su localización, a medio camino entre el Atlántico y el Caribe, la cercanía de las incipientes posesiones extranjeras, la gran profusión de 13 María Dolores Fuentes Bajo, “Los problemas del oriente venezolano y su reflejo en el convento franciscano de Cumaná”, Chronica Nova, No. 18 (Granada, 1990), pp. 155- 163. 14 María José Nestares Pleguezuelo, “La difícil colonización del oriente venezolano. Francisco de Vides y la expedición pobladora de 1592”, Estudios Americanos, Tomo LIV No. 1 1997 (Sevilla, 1997), pp. 13-41.
85 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica elemental sistema productivo, sin generar muchas expectativas a España y a las provincias vecinas… 32 Aun siendo la primera puerta de entrada a la penetración española en el siglo XVI, Cumaná y casi toda la región oriental, estuvo marcada por un crecimiento urbano lento, tanto en términos demográficos como económicos. Debido a ello, su fundación contó con varias fechas dispersas entre las primeras décadas del siglo XVI y la segunda mitad de esa misma centuria. Con relación a las particularidades arquitectónicas de las edificaciones de la ciudad, estuvo definido por un desarrollo infraestructural más bien precario. Para 1628 únicamente contaba con “una Iglesia Parroquial, un Convento de Santo Domingo, con pocos Religiosos, y una Ermita con advocación de nuestra Señora del Carmen, que sirve de Hospital, donde curan los pobres enfermos.” 33 Como lo señaló el arquitecto italiano Graziano Gasparini, “La sencillez que caracteriza a nuestra arquitectura colonial, al igual que la exuberancia del barroco mexicano, fueron manifestaciones que reflejaron de manera coherente las distintas condiciones económicas, surgidas en el proceso de colonización.” 34 Con relación al espacio que ocupó Cumaná, ya desde entonces se reconocieron los problemas de su ubicación: Avisado tengo a vuestra majestad, el mal sitio que tiene esta ciudad, que por ser tal, ha de ir cada día en disminución en lugar de acrecentarse, y que convenía grandemente mudarle a donde pudiese extenderse y venir a ser más de lo que es, porque en el sitio que el presente tiene, antes será menos por írsele metiendo este río por ella de manera que ha derribado algunas casas y tiene otras muchas para hacer lo mismo, y los dueños de ellas viven de prestado en otras, porque les falta sitio donde volver a reedificarlas, por estar metida esta ciudad entre el dicho río y un cerro que la estrechan, de manera que faltan solares para fabricar. Y las casas 32 Quezada de González, Las salinas de Araya en el contexto colonial y republicano (siglos XVI al XIX)…, p. 35. 33 Vázquez de Espinosa, citado en Altez y Audemard, “El sismo de 1629 en Cumaná…”, p. 58. 34 Graziano Gasparini, Arquitectura colonial en Venezuela. Caracas: Ediciones Armitano, 1965, p. 10.
86 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica que están en el dicho cerro son enfermas, por ser calichal. Y ayudan a ser más enfermo el sitio, dos lagunas que deja el río en las avenidas del invierno, que cojen a esta ciudad en medio, y al secarse en el verano dejan tal hediondez que causan muchas enfermedades, como las hubo este año terribles y peligrosas.” 35 Incluso, se construyó un canal alternativo al cauce natural del río para atenuar los efectos negativos de las crecidas, cuyas avenidas obligaron a la construcción de casas nuevas, limitadas por el reducido espacio donde se localizaba Cumaná, que impidió el crecimiento de las zonas ocupadas. En general, una ciudad frágil y expuesta a múltiples amenazas naturales. Con las descripciones del sismo del año 1629 también se comentó la pobreza en la que vivían los pobladores de Cumaná y el desafío que representó recuperarse de los daños sufridos. Se cayeron templos y casas, hubo personas fallecidas y transcurrido más de un año del evento telúrico seguían viviendo en estado de miseria. 36 Otro ejemplo de los fenómenos naturales que afectaron a sus pobladores se encuentran en el relato de fray Francisco de Mendoza, Vicario del convento de Santo Domingo, quien para el 12 de abril de 1619 escribió señalando su pobreza y comentando que desde que se fundó, “a más de siete años”, convivían con una plaga de langostas que ocasionó grandes ruinas en la población. 37 Igualmente, las epidemias se hicieron presentes, como “las pestilencias de viruelas” que ocasionaron la muerte de indígenas y negros a principios del siglo XVII. 38 A ellas se 35 Carta de Don Diego Suárez de Amaya al Rey, sobre la pesca de perlas, vela de salina, mudanza de la ciudad de Cumaná y vacante del Obispado de Venezuela, 22 de mayo de 1604, Cumaná, citado en Antonio Arellano Moreno, Relaciones Geográficas de Venezuela. Caracas: Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, 1965, pp. 281- 282. 36 Cartas y expedientes de personas eclesiásticas de la Provincia de Cumaná, vistos en el Consejo desde el año de 1577 a 1690, Audiencia de Santo Domingo, 20 de abril de 1633. AGI, Cumaná, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 37 Cartas y expedientes de personas eclesiásticas de la Provincia de Cumaná, 1577-1690, Santo Domingo. AGI, Santo Domingo, 192, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 38 Expediente La Ciudad de Cumaná sobre que se le haga merced de ciertas cosas contenidas de su relación, Santo Domingo, 6 de marzo de 1602. AGI, Cumaná, 190, citado en Altez y Rodríguez Alarcón, “Vulnerabilidad y periferia en las Indias…”
87 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica sumaron las amenazas de origen humano, pues el contrabando fue incitado por la escasez de productos y bienes. Carestía causada por la falta de estímulos que promovieran visitas más frecuentes por parte de los españoles al puerto de Cumaná. La pobreza y las limitaciones económicas estimularon el desarrollo de esta actividad, que ocasionó un detrimento en la hacienda real. Al mismo tiempo, el tráfico legal fue recargado con impuestos que encarecieron los productos. Los ataques de piratas ingleses también fueron comunes. Por ejemplo, en 1659 estas embestidas estimularon la construcción de un fuerte dentro de la ciudad, nombrado San Antonio de la Eminencia y culminado en 1669. 39 Ese mismo año de 1659, además, se produjo un incendio en la ciudad. 40 Características del sismo y sus efectos materiales Como antecedente al sismo de 1684, ya se refirió que Cumaná fue sorprendida por un terremoto en una fecha imprecisa del año 1629. Entonces la ciudad contaba una iglesia parroquial, dos conventos, Casa de Cabildo, Casa de Contaduría y almacenes, con una población de unas 800 personas blancas y un número desconocido de esclavos, mulatos e indígenas. 41 De acuerdo con los testimonios escritos, los templos y viviendas se destruyeron, y hubo una gran cantidad de muertos. El cura de la iglesia parroquial, Gonzalo González, así lo indicó y señaló que únicamente quedaron en pie cinco o seis casas, pero en muy mal estado. Se contabilizaron entre 15 y 16 decesos, lo que obligó a la construcción de viviendas de paja o a la ocupación riesgosa de aquellas que sobrevivieron en grave estado de deterioro. 42 En el Catálogo de sismos sentidos y destructores se afirma que este movimiento telúrico se originó en la Falla El Pilar, ocasionando la avería de la iglesia de la ciudad y la caída de su campanario. El Convento de Santo Domingo quedó devastado y las calles de los moradores se destruyeron, a excepción de cuatro o cinco casas que quedaron terriblemente 39 Juan de Ybarreta Ladrón de Guevara al Rey, Santo Domingo, 13 de junio de 1659. AGI, Cumaná, 622, citado en Altez y Rodríguez Alarcón, “Vulnerabilidad y periferia en las Indias…” 40 Altez y Rodríguez Alarcón, “Vulnerabilidad y periferia en las Indias…” 41 Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 42 Declaración de Gonzalo González, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX…, pp. 159-160.
88 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica dañadas. Registró entre 10 y 15 víctimas fatales. 43 Así, la situación de la ciudad, ya de por sí lamentable, fue de miseria generalizada, lo cual se mantuvo hasta tres años después, siguiendo la documentación existente. 44 De esta manera lo reseña el investigador Rogelio Altez: …al entender los graves daños causados en las edificaciones y viviendas, parece prudente suponer que el terremoto halló, como sabemos, una ciudad con una situación material deficitaria, de construcciones débiles y poco resistentes, levantadas con extrema precariedad, condición que favoreció, desde luego, la destrucción consecuente. 45 La evidencia histórica sugiere que los efectos más graves se relacionaron con las frágiles condiciones materiales de Cumaná, pobre en recursos económicos. Un panorama que persistió casi 60 años después y que se hizo patente con la llegada del temblor de 1684. En efecto, el 4 de mayo del referido año a las 20:00 horas sobrevino el sismo y, aunque la información de primera mano es muy escasa, la poca documentación que refiere la ocurrencia del fenómeno natural da cuenta de los daños que se produjeron. Estos alcanzaron también a Araya, con intensidades que fueron estimadas en VIII para ambas localidades. 46 Hubo grietas de terreno, licuación de suelos, eyección de agua y arena aplomada. Las réplicas se extendieron por más de 20 días. 47 Siguiendo las investigaciones de Franck Audemard, no es posible establecer el epicentro macrosísmico para este temblor con base en los relatos históricos existentes. Sin 43 Grases, Altez y Lugo, Catálogo de sismos… 44 Los Oficiales Reales de Cumaná al Rey, Santo Domingo, 23 de noviembre de 1629. AGI, Cumaná; Interrogatorio del 20 de abril de 1633 en Cumaná, Santo Domingo, 20 de abril de 1633. AGI, Cumaná, 192, citados en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 45 Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX…, p. 161. 46 Audemard, Nueva percepción de la sismicidad histórica del segmento en tierra de la Falla de El Pilar… Este autor mencionó, además, la ocurrencia simultánea de un huracán del cual no se encontró información adicional en las fuentes consultadas. 47 Ibidem.
89 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica embargo, su ubicación pudo ser determinada por medios paleosísmicos, 48 lo que lleva a concluir que éste se encuentra asociado al mismo segmento de falla generador del sismo de Cariaco de 1997, “cuya ruptura cosísmica afloró por unos 36 km en tierra (entre Muelle de Cariaco y Río Casanay, entre los golfos de Cariaco y Paria) y se extendió hacia el Oeste hasta el poblado de San Antonio del Golfo, por unos 15 km (en base a la distribución de las réplicas de dicho evento).” 49 Con respecto a la eyección de agua y arena aplomada, ésta es corroborada por las fuentes de primera mano, que mencionan un volcán que reventó y alteró la tierra de su centro en varios lugares. Además, refieren el olor a azufre que despedía esos brotes, que según Altez es un fenómeno recurrente en la región oriental del actual territorio venezolano. 50 Por entonces existían cuatro edificios religiosos en la ciudad de Cumaná: el Convento de Santo Domingo y el de San Francisco (que incluía una construcción múltiple: iglesia y convento), la iglesia parroquial y la Ermita del Carmen, que sobrevivieron en muy mal estado, con efectos particularmente graves en las construcciones pertenecientes a los dominicos. 51 La destrucción del convento perteneciente a esta congregación fue reseñada de la siguiente manera: 48 Se trata de una disciplina que recurre a técnicas arqueológicas para buscar rastros de rupturas de fallas en el terreno que no han sido documentadas ni registradas instrumentalmente. Ello ha permitido comprobar la ocurrencia de sismos en tiempos precolombinos, explayando los períodos de observación de la sismología, es decir, superando los límites cronológicos de la “historia convencional”. Christl Palme y Rogelio Altez, “La sismología histórica en Venezuela”, Investigación, No. 9, julio (Mérida: 2004), pp. 40- 42. 49 Ibidem., p. 7. 50 De la relación que Francisco de Vivero Galindo envía al Rey sobre los daños padecidos con el terremoto, Santo Domingo, 11 de julio de 1684. AGI, Cumaná, 188, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… Con el sismo del 1 de septiembre de 1530 también se produjeron emanaciones, que provocaron “la abertura de grietas en el suelo, la emisión de agua negra, salobre y fétida y con olor azufroso, manifestaciones claras de licuación en asociación a «lateral spread».” Luz M. Rodríguez, Franck A. Audemard y José A. Rodríguez, “Casos históricos de licuación de sedimentos inducidos por sismos en Venezuela desde 1530”, Revista de la Facultad de Ingeniería de la U.C.V., Vol. 21, N°3 (Caracas: 2006), p. 11. 51 Ibidem.; El Cabildo de Cumaná al Rey, Santo Domingo, 24 de diciembre de 1684. AGI, Cumaná, 190, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX…
90 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica …a cuatro de mayo de este presente año de ochenta y cuatro a las ocho de la noche quiso la Divina Majestad experimentásemos su justica en un temblor de tierra, el mayor (según las ruinas causa) que en estos tiempos ha habido… los daños que de su exceso recibieron sus reales fuerzas… la total ruina de la Iglesia de los Padres Predicadores de la Orden de Nuestro Padre Santo Domingo que fue tal, que de su edificio solo permanece el sitio por memoria y las celdas aunque mal paradas… 52 Figura 5. Situación de la Falla El Pilar. 53 El Fuerte de Araya sufrió daños en su conjunto, abarcando los alojamientos, la capilla y los almacenes. La bóveda que permitía la entrada a la iglesia tuvo una fisura de cuatro dedos de ancho y a la capilla se le cayeron el techo y las paredes. En conjunto, la iglesia quedó muy destruida. Además, uno de los terraplenes de la fortaleza y el baluarte de San Felipe se hundieron, y a los baluartes de Santa Inés y San Gaspar se les rajaron las paredes. 52 El Cabildo Secular de Cumaná al Rey, Santo Domingo, 18 de diciembre de 1684. AGI, Cumaná, 190, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 53 Franck A. Audemard, “Revised seismic history of the El Pilar fault, Northeastern Venezuela, from the Cariaco 1997 earthquake and recent preliminary paleoseismic results”, Journal of Seismology, Vol. 11, No. 3 (Suiza: 2007), pp. 311-326.
91 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica La garita de Santa Cruz y el depósito de pólvora se partieron en varias partes. También resultaron afectados el almacén de la cuerda y el del maíz. 54 El día cuatro de mayo de este año, a las ocho oras de la noche, sobrevino en esta provincia un terremoto, tan violento que a no haber respirado su furia, por los volcanes que abrió en la tierra, tengo por muy cierto que no hubiera quedado edificio en pie… los templos quedaron en pie aunque desbaratados… y habiendo tenido aviso de los que sobrevivieron en la real fuerza de Araya… fue reconociendo… lo lastimado que quedo todo su edificio, alojamientos, capilla y almacenes… 55 Grases et al., señalan también los daños en el presidio, el fortín y la iglesia de la ciudad de Araya. Se produjeron grietas, licuación de suelos y eyección de agua y arena plomada, tal como ocurrió en Cumaná. 56 En esta última, el castillo de San Antonio de la Eminencia estaba siendo reconstruido, su edificación más antigua se destruyó completamente, sobreviviendo únicamente las obras nuevas. El castillo de Santa María de la Cabeza se partió en cuatro partes, se cayeron sus garitas, se dañó uno de los estribos y los cimientos se descubrieron hacia el lado que daba al Convento de San Francisco. 57 …el haber quedado maltratado el Castillo de Santa María de la Cabeza de esta ciudad con el tremendo temblor que hubo en ella el día cuatro del corriente a las ocho de la noche y los de mas continuado tan a menudo que hasta hoy no han cesado habiendo hecho la tierra con el primero tal sentimiento que se abrió en diferentes partes brotando agua y arena aplomada que despedía olor de azufre siendo 54 De la relación que Francisco de Vivero Galindo envía al Rey sobre los daños padecidos con el terremoto Santo Domingo, 11 de julio de 1684. AGI, Cumaná, 188, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 55 Francisco de Vivero Galindo al Rey, Santo Domingo, 10 de junio de 1684. AGI, Cumaná, 188, citado en Altez y Rodríguez Alarcón, “Vulnerabilidad y periferia en las Indias…” 56 Grases, Altez y Lugo, Catálogo de sismos… 57 Francisco de Vivero Galindo al Rey, Santo Domingo, 10 de junio de 1684. AGI, Cumaná, 188, citado en Altez y Rodríguez Alarcón, “Vulnerabilidad y periferia en las Indias…”
92 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica conocido volcán, y que también padeció grandes daños la casa de su Majestad que esta dentro del castillo como de la misma manera todas las de los vecinos. 58 En la residencia del Gobernador también hubo estragos, afectándose la estructura de paredes de barro y paja, aunque no se produjeron mayores daños en la fortaleza. Sin embargo, los efectos fueron tales que fue deshabitada y ninguno de los siguientes gobernadores provinciales vivió en ella. 59 Las casas también sufrieron trastornos y muchas personas perdieron sus viviendas. De esta manera lo reseña el Cabildo de Cumaná: “… con el grande terremoto que padeció el día quatro de maio de este presente año an quedado los vecinos más aniquilados por reparar los daños que recibieron sus casas.” 60 Respecto a las pérdidas humanas, no se encontró documentación que indique el número de difuntos. Altez señala, basado en información de archivo, que este vacío de información podría sugerir la ausencia de fallecidos en Cumaná, aunque afirma que si se produjo la muerte de algunos soldados en el Fuerte de Araya. 61 Vulnerabilidad en la periferia: el sismo y la precariedad de Cumaná Las principales ciudades de españoles en las regiones conquistadas se establecieron en los lugares más fértiles, que ofrecían algún tipo de beneficio en términos de recursos naturales y vías de comunicación. Ello explica el lento desarrollo de Cumaná, cuyo crecimiento permaneció estancado durante mucho tiempo. Las pocas perspectivas de expansión económica y una geografía irregular actuaron en menoscabo del incremento de la población, desde sus inicios poco numerosa. Durante el siglo XVII la presencia hispana allí y, en general, en el territorio del oriente venezolano fue muy reducida. Aunque la conversión religiosa supuso un punto de inflexión e impulsó un mayor afianzamiento de los 58 Ibidem. 59 Graziano Gasparini, Las Fortificaciones del Período Hispánico en Venezuela (Caracas: Armitano editores, 1985). 60 El Cabildo de Cumaná al Rey, Santo Domingo, 24 de diciembre de 1684. AGI, Cumaná, 190, citado en Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX… 61 Altez, Historia de la vulnerabilidad en Venezuela: siglos XVIXIX…
93 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica asentamientos españoles, no fue sino hasta la siguiente centuria cuando se dio una verdadera expansión de la ciudad, fortaleciéndose para la segunda mitad del referido siglo. 62 El modelo económico colonial dominó todo el proceso de consolidación de las regiones ocupadas en América. En el actual territorio venezolano, ese modelo se orientó básicamente al flujo unidireccional de las riquezas a favor de la metrópoli española, lo cual promovió la fundación y desarrollo de los potenciales lugares de explotación. Siguiendo las investigaciones de Altez, antes de la instauración de la Primera República, este esquema económico dominaba el proceso productivo, construyendo un monopolio comercial. Situación que favoreció y estimuló la especialización regional de la producción, ante la promoción del desarrollo de élites e intereses locales construidos en torno a la colocación de los productos comercializados. 63 En el caso de Cumaná, la ausencia de metales preciosos, así como la rápida extenuación de las reservas perlíferas, desestimularon durante mucho tiempo la ocupación de la ciudad y, por ende, su crecimiento y fortalecimiento como centro poblacional. De allí que, la baja demografía, los problemas de comunicación, la fragmentación territorial y el desarrollo desigual con relación a otras regiones, marcaron su historia colonial. Todo señala que los efectos negativos inducidos por el sismo se correspondieron con esas condiciones materiales, carente de grandes recursos económicos. Por ello, se insiste en que, si bien, el espacio geográfico que actualmente ocupa Cumaná (con sus características geológicas) ha determinado su exposición histórica a éste y otros movimientos telúricos de diferentes magnitudes, dicha exposición no guarda una relación ineludible con los efectos negativos que se concretaron tras la manifestación del fenómeno natural. Obviamente, su población no disponía de conocimientos sobre estructuras más resistentes, ni de la existencia de la posibilidad de sufrir daños frente a los sismos, en tanto amenazas naturales. A estos aspectos se unieron la pobreza y la carencia de recursos que, en conjunto, construyeron una 62 Miguel Molina Martínez, “Las ciudades de españoles en la Provincia de Cumaná durante el gobierno de Espinosa de los Monteros”, Chronica nova, 28 (Granada: 2001). 63 Altez, El desastre de 1812 en Venezuela…
94 Número 44, junio 2020, pp. 70-97 María N. Rodríguez Alarcón Sismo en la periferia: vulnerabilidad frente al evento telúrico del año 1684 en Cumaná Dossier Terremotos, historia y sociedad en Hispanoamérica base material profundamente vulnerable, susceptible de destruirse cuando se manifestó el sismo de 1684. La precariedad de la ciudad persistió e incluso se profundizó como consecuencia de los daños infraestructurales que sufrió, y su falta de atractivo, que hubiera garantizado el envío de ayuda económica por parte de la Corona y las autoridades coloniales de otras latitudes del territorio, impidió la recuperación de sus habitantes. El gobernador Gaspar Mateo de Acosta aseguró que las cajas de Cumaná estaban llenas de documentos incobrables y sin un solo peso del cual echar mano. Además, en esos años el mantenimiento de las fortificaciones implicaba gastos importantes, cuyo número de soldados era desproporcionado con relación a los pobladores de la región. Un problema que existía previamente y que el temblor contribuyó a exacerbar. Incluso, el estipendio de los soldados, que debía despacharse cada tres años, para 1686 tenía cuatro años sin llegar. La guarnición de Araya, por ejemplo, sobrevivía de maíz y casabe, utilizando los escasos fondos existentes, que se unía a “la carestía del año y lo aniquilada de la tierra”. 64 Todo esto, sumado al aislamiento, las amenazas de piratas y las epidemias, conformó un marco general de penurias que, unidos al estado de las viviendas y edificaciones existentes, constituyó un reflejo de la incapacidad económica de la ciudad. Bajo aquellas circunstancias, la población dependía casi exclusivamente de la agricultura y la ganadería, donde la necesidad de abastecerse, no sólo de lo que extraía de la naturaleza sino también de lo que la sociedad misma producía, aumentaba el grado de vulnerabilidad ante los procesos propios del medio natural. Como lo señaló el investigador Arístides Medina Rubio, las calamidades que pueden presentarse en este tipo de contextos agrodependientes, carentes de tecnología y económicamente más frágiles, generan procesos muy complejos al interior de las sociedades. En este sentido, los efectos que “las plagas elementales” ocasionan en esos escenarios son muy variados: menoscabos en las cosechas, 64 Gaspar Mateo Acosta al Rey, Santo Domingo, 27 de noviembre de 1686. AGI, Cumaná,188, citado en Altez y Rodríguez Alarcón, “Vulnerabilidad y periferia en las Indias…”