Celia Gámez: una versátil diva escénica
Abstract
Celia Gámez fue una diva escénica durante muchísimos años porque supo nadar en todas las aguas gracias a una versatilidad única. De sus espectáculos desaparecieron, tras la Guerra Civil, la ordinariez y la sicalipsis, y logró la aquiescencia de muchas mujeres y de la censura franquista, pero siguieron reflejando la doble moral imperante, y un ideario que cercenó las libertades de todos y las esperanzas de muchas mujeres
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CELIA GÁMEZ: UNA VERSÁTIL DIVA ESCÉNICA CELIA GÁMEZ : A VERSATILE SCENIC DIVA María Teresa Arias Bautista Agrupación Ateneísta de Estudios sobre las Mujeres "Clara Campoamor" RESUMEN Celia Gámez fue una diva escénica durante muchísimos años porque supo nadar en todas las aguas gracias a una versatilidad única. De sus espectáculos desaparecieron, tras la Guerra Civil, la ordinariez y la sicalipsis, y logró la aquiescencia de muchas mujeres y de la censura franquista, pero siguieron reflejando la doble moral imperante, y un ideario que cercenó las libertades de todos y las esperanzas de muchas mujeres. Palabras claves: Celia Gámez, revista teatral. ABSTRACT Celia Gámez was a stage diva for many years because she knew how to swim in all kind of waters thanks to a unique versatility. After the Civil War, vulgarity and suggestiveness disappeared of their shows, and she obtained the acquiescence of many women and Francoist censorship, but continued reflecting the prevailing double standards, and an ideology that curtailed freedoms of all and hopes of a lot of women. Keywords: Celia Gámez, theater magazine. 1. INTRODUCCIÓN Hablar de Celia Gámez requiere, necesariamente, hablar de un género teatral que evolucionó a lo largo de su trayectoria histórica al compás no solo de los gustos de los espectadores, sino de las intensas transformaciones sociales y políticas acaecidas desde finales del siglo XIX, en que aparece, hasta el último cuarto del siglo XX. De ahí que parezca imprescindible, aunque sea muy brevemente, poner de relieve la evolución de la escena sobre la que se iban a desarrollar las diferentes representaciones. 1.1. El marco temporal de un espectáculo La revista, olvidada y denostada durante mucho tiempo1, ha recibido recientemente !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 1 El desprestigio en que quedó arrumbado este género ha sido tal que muchas de las obras han desaparecido y se sabe de su existencia porque en algún medio se ha conservado el nombre. A veces ni siquiera eso, pues han quedado "perdidas en la nebulosa de los tiempos" (Femenía, 1997: 5).
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 2! la atención de varios investigadores2 que han comenzado a cubrir un espacio de tiempo considerable dentro del análisis de la escena teatral. No obstante, falta mucho por hacer y, especialmente, desde el punto de vista de los estudios de género, puesto que a través de los libretos de las innumerables obras que aún se conservan pueden hallarse múltiples referencias a los cambios sociales, la estructura ideológica y la política social con respecto a las mujeres, así como la óptica con que se percibía el mundo femenino, sus avances, aspiraciones y retrocesos. La definición que de la revista hace la Real Academia de la Lengua atiende a la forma en que la entendemos hoy en día, pero esta dista mucho de lo que fue en sus inicios y ni siquiera se ajusta a la de hace unos pocos años. Efectivamente, hoy podemos leer que se trata de un "Espectáculo teatral de variedades, en el que alternan números dialogados y musicales de carácter festivo". No obstante, hace unos pocos años la definición era otra: "Espectáculo teatral de carácter frívolo, en el que se alternan números dialogados y musicales". Ello nos remite a las reformulaciones que se van realizando al paso del estudio de su materia y de la eliminación de nuestro lenguaje de contenidos esencialmente moralistas. Pero, como acabo de indicar, la definición de la revista de hace pocos años, o la actual, nada tienen que ver con sus inicios en el siglo XIX, cuando únicamente pretendía poner en escena los acontecimientos más significativos del año3, ni con su evolución a principios de los años XX; mucho menos, de su efervescencia durante la etapa republicana y su redefinición y consolidación durante la dictadura franquista4. A lo largo de todo este período de tiempo se irá configurando su estructura definitiva merced a los gustos de los espectadores, en principio esencialmente masculinos, la situación política −más o menos transigente con el lenguaje, la exhibición del cuerpo femenino y la procacidad de ambos−, así como con las innumerables fuentes de las que beberá e irá incorporando elementos: La revista es una modalidad de género chico que ha tenido una larga descendencia procedente de las "revistas del año" y de los Bufos, pero incluye rasgos del sainete. De las revistas del año toma la yuxtaposición de escenas y la sátira política de actualidad; de los Bufos, la espectacularidad y el !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 2 Especial mención merecen las obras que han ido surgiendo de la pluma de Juan José Montijano Ruiz a partir de su tesis doctoral, presentada en la Universidad de Granada, en 2009, bajo el título "Historia del teatro olvidado: la revista (1864-2009). 3 "Todos los autores coinciden en cifrar el arranque del subgénero en 1864, cuando José María Gutiérrez de Alba tiene la gran idea, en un largo paseo de Madrid a Carabanchel, de "glosar" los acontecimientos del año de forma retrospectiva, pasando "revista" a los mismos. La obra, titulada 1864 y 1865, fue musicada por el maestro Cristóbal Oudrid y estrenada con gran éxito en el Teatro Circo el 30 de enero de 1865. Permaneció varios meses en cartel, recorrió toda España y de la misma se hicieron nueve ediciones" (Sánchez, 2005: 22). 4 Montijano hace una clasificación de la revista surgida a partir de 1910, con la incorporación de los más variados elementos y en función de la prevalencia de los mismos (Montijano, 2009: 88-89).
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 3! atractivo erótico de las bailarinas; del sainete, sobre todo, la materia musical de la misma: ritmos de los bailes de moda y folclore urbano y regional (Barce, 1996-97: 119). Desde luego, en lo que sí parece que coincidirá la revista en todos los períodos fue en tratarse de "un espectáculo que se ofrece a la vista del público para divertirlo, escandalizarlo, distraerlo y emocionarlo" (Montijano, 2009: 58). 1.2. Las mujeres y la revista Como se acaba de indicar la revista fue dirigida hacia y consumida por un público esencialmente masculino durante un período de tiempo considerable, que hizo de la mujer y del cuerpo femenino parte esencial del espectáculo5. Ya en la que se considera el origen de este género teatral, lo más atrayente para los espectadores fueron los personajes femeninos que encarnaban la Moda, la Danza, la Lotería, el Lujo... Pero, no bastaba con la mera exhibición de ese cuerpo para recreo visual de los asistentes, sino que aún se alcanzó un grado más elevado de connivencia entre los creadores y los espectadores en la que se considera el antecedente de la revista frívola: El joven Telémaco. En ella triunfó la palabra suripanta, que carente de significado hasta el momento, pasó a denominar a las coristas y por extensión a la "mujer ruin, moralmente despreciable", según pone de manifiesto el diccionario de la Real Academia. Una dualidad léxica nacida de la doble moral que incitaba a los varones al disfrute de un cuerpo femenino, inmediatamente denostado, porque esa tipología de mujer se alejaba del perfecto ángel del hogar, paradigma extensamente pregonado, apartado de todo atisbo de sexualidad, en tanto en cuanto había de ser únicamente reproductor del varón con el que conviviera. A partir de entonces y en un crescendo que culminó en el período de la Segunda República, la poca ropa de las mujeres participantes y su gestualidad, el lenguaje de doble sentido que aparece incluso en los títulos, las referencias sexuales veladas o explícitas de los textos, chistes y canciones6, todo ello rayano en ocasiones en la !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 5 "La máxima de la revista giró siempre en torno a dos palabras clave: música y mujeres" (Montijano, 2009: 165). Los argumentos, vanos e intranscendentes, servían para orquestar lo anterior, entre enredos desenfadados que buscaban la evasión y la hilaridad de los espectadores. Montijano ha realizado una clasificación de las revistas en función de que las mujeres hagan aparición expresa en el título, o haya referencia indirecta a ellas; también los que hablan de su estado social y civil, su posición social, sus características, erotismo, emancipación, atributos o rasgos femeninos, incapacidad de desempeñar algunos oficios, los que las señalan como objeto de admiración, hacen referencia a su origen y procedencia, a expresiones típicas femeninas, los que nombran a una mujer o personaje determinado, o se refieren a personajes femeninos legendarios ya sean reales o ficticios, los que implican un descarado machismo, o bien acciones de hombres que tienen como principal objetivo la mujer (Montijano, 2009: 169-172). 6 Hace furor al igual que el término suripanta, otro vocablo: sicalipsis, que la Real Academia traduce como malicia sexual, picardía erótica.
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 4! chabacanería y el mal gusto7, invitarán a un público masculino completamente entregado a asistir a estos espectáculos que, después, serán motivo de extenso comentario en las conversaciones. Es en este momento histórico republicano en el que las mujeres tienen mayor oportunidad de reivindicar sus aspiraciones tanto tiempo enunciadas y aplazadas8. Un tiempo en que cada vez más mujeres acceden de forma visible a la universidad, al ejercicio de profesiones antes inviables, a ocupar espacios en tribunas culturales, jurídicas, políticas, en los medios, etc. Curiosamente, también es cuando otras mujeres exponen su cuerpo a la mirada, como si esa exhibición fuese algo deseado por ellas9, en una aparente liberación de los prejuicios decimonónicos, tan exacerbados y discutidos10, hijos de la reacción ante las exigencias de cambio femeninas que tomaron nuevos derroteros con el sufragismo. Su desnudez se presenta pues como un acto de valentía, como un referente de cambio, de liberación, de libertad, más que como un capricho para dar mayor placer al público al que iba destinado11. Lo peor es que detrás de todo ello seguía manteniéndose ese prejuicio ancestral contra las mujeres que se atrevían a exponerse y que no solo era patrimonio masculino, sino que ocupaba la mente de muchas mujeres, gracias al acierto con que se ha reproducido y reinventado siglo tras siglo el patriarcado. Las vedettes, efectivamente, eran mujeres públicas, al igual que las que se sentaron por vez primera en la Cámara de !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 7 "Con la entrada del nuevo siglo la revista va a sufrir una serie de cambios que se irán acentuando con el correr de los años... se va a tornar en una descarada ordinariez que va a alcanzar su punto culminante alrededor de los años treinta... Con el aumento de la "sal gorda" en los libretos, de forma abusiva en algunos casos, la revista entra en un proceso degenerativo del buen gusto que llega a alcanzar en determinadas obras un alto grado de zafiedad... El mayor grado hay que situarlo hacia 1931... La subida del nivel de ordinariez determinó el alejamiento de cierto sector de espectadores que no gustaban de la grosería escénica y sobre todo de las damas..." (Femenía, 1997: 147-148). 8 Como no podía ser de otra manera, pues el teatro refleja los cambios sociales y políticos de cada momento, la revista se vio enseguida afectada por los que agitaron a la República, no solo en los títulos, sino también en los contenidos: "La revista fue el primer género teatral en asimilar más fácilmente los cambios políticos. Títulos todos ellos de 1931, como Las gatas republicanas, ¡Viva la República!, o Alfonso XIII de Bom Bom... fueron buena prueba de ello... Durante este período la revista va a vivir momentos de auténtico paroxismo... la libre exhibición de desnudos en el escenario, las libertades otorgadas por los políticos en muchos ámbitos de la sociedad y de la cultura, van a quedar reflejadas en escena con argumentos como el divorcio, la liberación de la mujer, el derecho al voto y la profesionalización de ésta..." (Montijano, 2009: 409). 9 "El hecho de que las vedettes lucieran más o menos ropa carecía de la menor importancia, toda vez que fue ésta una de las características de este espectáculo, y quizá uno de los mayores atractivos, pues el lucimiento físico de las bellas mujeres siempre atrajo la atención del público, sobre todo en una época en que la moda lo tapaba todo o casi todo, y priva a la mujer de disfrutar de la admiración del sexo contrario, insinuando, más que enseñando, las gracias con que la naturaleza la había distinguido". (Femenía, 1997: 147). 10 "A finales del siglo XIX la mujer se convirtió en un asunto candente y de máxima actualidad que atrajo la atención de un amplio elenco masculino, compuesto por moralistas, científicos, filósofos, intelectuales y artistas. Ella será objeto de los análisis más variados, y no se reflexionará solo sobre sus derechos y el papel que debía ocupar en la sociedad, sino que preocupará también su fisiología, su psicología y su inteligencia, así como sus facetas más oscuras, misteriosas y fatales... El teatro de la época no iba a sustraerse a esa tendencia... (Fernández, 2009: 108). 11 " ... cinco muchachitas del Romea que han tenido el gusto auténticamente moderno de colgar el sostén en la percha de las prendas inútiles, porque son cinco nombres para la historia de la civilización española y porque son cinco nombres que mañana habrán de buscar los reporteros que aún no han nacido para empezar su información: la primera vez que las segundas tiples salieron con los senos desnudos" (Barreiro, 2007: 98-99).
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 5! diputados, pero con un significado absolutamente diferente. Era como una burla del destino hacia lo femenino que perpetuaba los esquemas mas deleznables en una etapa cantada como libertaria, igualitaria y con ansías de huir de los encasillamientos y los estereotipos. Por supuesto, las pretensiones y aspiraciones de mejoras familiares, laborales, sociales y políticas de las mujeres van a aparecer en numerosísimos libretos, pero será para escarnecerlas y ridiculizarlas. Así se pone de manifiesto en títulos como Congreso feminista12, El trust de las mujeres13 o en el chotis de Las diputadas14, perteneciente a la revista Las mimosas; o en Enseñanza Libre, revista que con su abrupto tango de El morrongo, resultaba el contrapunto de lo que fue la Institución Libre de Enseñanza para las mujeres. El triunfo del nacional-catolicismo dará un vuelco radical a este tipo de espectáculos. En aquel ideario rancio y pacato se anegará el pensamiento de varias generaciones. Una trampa de la época, inconfundible e incomparable, puesto que en España y en su entorno ya se habían respirado otros aires y se seguían respirando. Nuevamente, y con mayor fuerza si cabe, se impondrá con respecto a las mujeres el yugo violento de la supervisión y control masculinos, edulcorado con el discurso del halago, anestesiado con la necesidad de salvaguarda de su honor, respetabilidad e integridad física. La dictadura impuso una abierta doble moral genérica más exacerbada que la existente en períodos anteriores. Los varones eran libres, aunque el discurso pregonara otra cosa, de ejercer su sexualidad a costa del innumerable grupo de mujeres sin recursos, ni posibilidad de trabajo digno, que tenían que dar de comer a sus familias y ejercían la prostitución en la clandestinidad o se convertían en las "queridas" de todo !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 12 "¡Orden, señoras, orden! ¡Que esto va pareciendo una reunión de hombres!...Recuerde la oradora que esto no es una visita particular, ni una soirée, en que cuando nos reunimos tres o cuatro del sexo bello no hay manera de entenderse a los cinco minutos... Se trata de un hombre, que es el punto donde os habéis alborotado, que reconociendo nuestras aptitudes para dirigir el concierto social, nos invita a un gran congreso feminista que ha organizado, y en el que ofrece grandes premios a la mujer que demuestre que la muer es un ser infinitamente superior... ¿Qué es el hombre? ¿Nuestro tirano? ¡Pues abajo el hombre!... Vamos a ver descreído,/ ¿ves lo que yo te decía?/ ¡Las mujeres de hoy en día/ saben mucho!/ ¡Convenido!/ Saben mucho, es natural/ porque en cuestión de saber/ la ciencia de la mujer/ solo es la ciencia del mal... (Celso, Álvarez y Palomero, 1904: 8-9 y 36). 13 "Defendiendo los derechos/ y el honor de la mujer,/ que los hombres atropellan/ sin cumplir con su deber./ Este trust hemos formado/ con la sola condición/ de humillar al sexo feo/ cuando llega la ocasión./ Ser libres queremos,/ tener voz y voto/ luchar en las Cortes,/ llevar los negocios./ Queremos carreras,/ cargos oficiales,/ industrias y oficio,/ empleos y gajes./ Queremos que el hombre caiga a nuestros pies/ y triunfe la idea del mundo al revés./ Para conseguir el triunfo/ esta liga se formó,/ una liga que a los hombres/ se la voy a enseñar yo./ El emblema de esta liga/ es sencillo de verdad/ ¡Abajo los pantalones/ y viva la libertad! (Montijano, 2009:714). 14 Yo vengo al Congreso/ dispuesta a hacer pupa,/ pues soy cabalina/ y de las de aúpa./ No hay un diputado/ que se me resista/ y todos exclaman/ ¡Vaya socialista!/ ... Diputada feminista soy/ y cobro mil pesetas saneás/ aunque al Congreso casi nunca voy/ lo mismo que hacen las demás/ ¡Diputada!/ Toos me dicen diputada di/ Si es que arma bronca tu interpelación,/ y les contesto que al estar yo allí/ sé tié que armar en la sesión" (Montijano, 2009: 748).
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 6! aquel que podía permitirse el lujo de hacerlo. Contaban con la connivencia de su entorno, muchas veces incluso con el más íntimo. En ocasiones, la bigamia encubierta de los poderosos −que no anulaba escarceos múltiples de otro tipo−, se contemplaba como símbolo de virilidad y estatus. Mientras, la recalcitrante ideología, especialmente dictada sobre las mujeres, se imponía de forma contumaz y represora, ley en mano, valiéndose del miedo y el rechazo público para redirigir conductas poco recomendables y transgresoras15. En este ambiente hostil a las manifestaciones eróticas, a la exhibición del cuerpo y su sexualidad, a la castración de ideas, deseos y cualquier afirmación contraria a los cánones ultracatólicos impuestos, la revista tomará otros derroteros, será medio para impulsar ideología, aunque no pudiera evitar, en algunos momentos, llevar a escena, muy a su pesar, novedades y avances imparables. La censura eliminó el destape, el "mal gusto", las expresiones soeces, etc. A partir de entonces, los maridos pudieron llevar a sus esposas a los espectáculos de revista y ellas sentirse cómodas en los teatros donde dichas funciones se exhibían, con independencia de los mensajes que desde la escena se les dirigiera, mensajes acordes con el pensamiento establecido, que pocas tenían posibilidad de cuestionar. A juicio de Montijano, en la etapa franquista las mujeres pasan a ser las protagonistas de las obras y en torno a ellas gira todo el espectáculo, a diferencia de lo que sucede con las comedias musicales norteamericanas donde los hombres también pueden ser protagonistas. Afirma que "la mujer ha dejado de ser objeto para ser el elemento clave de toda la comedia musical". (Montijano, 2009: 116). Si bien esto es cierto, el problema es que resulta un sujeto de segunda categoría, incardinado en el marco teórico en el que se desenvuelve. De ahí, que en el ejemplo que el autor recoge perteneciente a la obra La Estrella de Egipto, en el diálogo, ante las libertades sexuales masculinas evidentes, la protagonista defienda que su madre le enseñó que "una mujer no puede dar un beso a un hombre, así como así... Debe ser siempre lo más personal..., lo más delicado que hay en nosotras...". Cuando a continuación canta dice: "a ninguna !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 15 Durante mi infancia, como sucederá con muchas otras personas de mi generación a nada que hagan memoria, fui testigo de tres situaciones diferentes de las que tuvieron lugar en los diferentes pisos de la casa donde yo vivía. Sin citar nombres, puedo decir que era vox populi que un significado varón del Régimen, vivía allí, en la zona noble, con su esposa y descendencia por el día, y por la noche dormía en su segundo domicilio donde le esperaba otra mujer y otros hijos. Nadie le criticó nunca abiertamente delante de mí y el respeto que se le debía era general. No sucedía lo mismo con las mujeres "perdidas" de la escalera interior, con historias y circunstancias absolutamente diferentes. Dos de ellas ejercieron durante un tiempo la prostitución, hasta que se convirtieron en las amantes respectivas de dos señalados individuos. La crítica era general y mordaz, ninguna mujer "de bien" se permitía detenerse con ellas en las escaleras y mucho menos en la calle, las miradas que les lanzaban los hombres eran descaradas, provocadoras, despectivas... Nunca llegaron a formalizar sus relaciones.
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 7! le interesa besar con frivolidad", con expresa referencia a la represión que había de ejercer la madre sobre la hija para educarla y esta sobre sí misma para no ser tomada como una mujer cualquiera, digna opositora al rechazo social y a su perdición. En cuanto al segundo ejemplo que toma de la obra Si Fausto fuera Faustina, las alusiones a la incapacidad femenina son explícitas en boca del protagonista: "no hay negocio que no salga al revés, si su opinión da una mujer". Con la muerte del dictador y la llegada de la etapa histórica conocida como Transición, la revista pervivió unos cuantos años, aunque fue perdiendo relevancia pues había iniciado poco antes su decadencia. La necesidad de liberar todos los prejuicios, todos los condicionamientos, todas las prohibiciones, volvieron a llevar a escena el cuerpo desnudo de las mujeres para solaz masculino. No era el único medio: cine, prensa, televisión, publicidad... hacían uso de él, de nuevo, presentándolo como algo revolucionario, forma de expresar la ruptura con el período anterior y sus mensajes. 2. CELIA GÁMEZ: UNA VERSÁTIL DIVA ESCÉNICA Celia Gámez fue una diva escénica durante muchísimos años, más de cuarenta, porque supo nadar en todas las aguas, gracias a una versatilidad innegable y única. Nacida en 1905, había iniciado su carrera en Buenos Aires, su ciudad natal, a la temprana edad de catorce años. Una serie de circunstancias ajenas a sus expectativas, pero que ella supo aprovechar, le permitieron debutar en Madrid, en el teatro Pavón. Fue el día de Navidad de 1925, en una gala benéfica a la que asistía lo más granado de la sociedad, con Alfonso XIII a la cabeza. Su éxito fue clamoroso y ya no se apagaría hasta pocos años antes de morir, nuevamente en Buenos Aires, en 1992. Desde aquel día triunfal su prestigio fue creciendo hasta convertirse en la reina del escenario de la revista tal y como llegó a configurarse con el tiempo. Un tiempo que marcó las pautas de sus apariciones en escena y que como ya he indicado estuvo mediatizado por las sucesivas escenas políticas. Sus primeros pasos los dio pues durante el reinado de Alfonso XIII, que la admiraba decididamente, le hizo regalos16, asistía con asiduidad a sus representaciones y le facilitó la nacionalidad española. Todo ello dio lugar a numerosas hablillas en torno a !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 16 "El día del estreno de Las Corsarias, Celia recibió en su camerino, entre otros regalos, una joya que le enviaba el monarca" (Montijano, 2009: 1120).
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 8! un supuesto romance17, siempre negado por ella (García, 2010: 15). La República la vio consolidarse y conquistar, como en la etapa anterior, a su principal representante, Manuel Azaña18. Tras el paréntesis de la Guerra Civil, en la que Celia participó en el frente sublevado para entretenimiento de los soldados (Berges, 1967: 1162), llegaría su éxito rotundo. El clamor popular la mantuvo en escena hasta que sus años la obligaron a abandonar como cabeza de cartel, en 1966, participando posteriormente en algunas obras teatrales hasta su retirada definitiva en 1984. En estas sucesivas etapas históricas, Celia Gámez hubo de plegarse a las exigencias, estrategias y condicionantes impuestos por el gusto de los espectadores, la moral imperante y, por supuesto, las estrategias de los directores de escena y empresarios de los diferentes teatros19. De ahí que en la primera y segunda etapa, en que se aplaudía la sicalipsis, ella participara en las obras insertas en tal contexto, que no le era ajeno pues se había iniciado en Buenos Aires, en 1919, en Las Corsarias, revista subida de tono y con un argumento plagado de enredos, chistes y dobles sentidos, en el que las mujeres raptaban a los hombres y se los rifaban; situación con la que, como no podía ser de otra manera, los hombres estaban encantados pues ellas no mostraban ningún recato y buscaban el amor de los rifados. El tratamiento que se da a las mujeres y la opinión sobre ellas aparece desde el principio del libreto20. Ya en España, tras sus primeros pasos con canciones típicas argentinas, especialmente tangos, Celia Gámez se decantó decididamente por la revista. Paso a paso, con cada una de sus interpretaciones, irá ganando fama, con independencia de las !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 17 "Siempre se especuló sobre él y han sido muchos los testimonios que así lo aseveran. Pero, de igual modo, y como la figura mediática en que se convirtió, se le achacaron muchísimos otros amoríos que ella ni negaba, ni confirmaba, dejando crecer el mito" (García, 2010: 32). 18 Manuel Azaña estuvo presente en el estreno de Las Leandras y guardó para siempre en su cartera un nardo, del que nunca llegó a separarse, regalado por Celia Gámez" (Montijano, 2009: 410). 19 "Celia Gámez no salió nunca desnuda a un escenario, ni posó de tal guisa para los fotógrafos, buscadores de sensaciones fuertes. Eso quedaba para otras artistas que suplían sus carencias de arte con la exhibición de su bien formado cuerpo del que hacían un verdadero escaparate" (Femenía, 1997: 317). 20 "Voy a hablaros del mundo. Habéis de saber que estamos amenazados de grandes peligros. Y no es que nos persigan los lerrouxistas, anarquistas, socialistas, bolcheviquistas y sindicalistas. No es por ahí, hermanos; no es por ahí. Quien nos persiguen son las Evaristas. Digo Evaristas porque así llamo yo a las mujeres que son hijas de Eva. Ellas, que acabarán con el mundo entero, habiendo empezado por una manzana. Ya sé que no es moral que dentro del claustro tengamos que hablar de las faldas, pero es que se están organizando de tal manera, que el día que acaben de levantarse, nos hemos caído. Es más; un miembro de esta comunidad se ha caído por las faldas. Me refiero al padre Canuto... Os voy a leer una noticia publicada en The Times el día 7 del actual... Hace algún tiempo viene notándose la desaparición misteriosa de hombres que nunca pasan de los cincuenta años. El detalle curioso es que todos son solteros, y en su mayoría frailes y seminaristas... Corren rumores que se trata de un sindicato feminista establecido en varias islas de Oceanía, el cual se dedica a cazar los hombres libres para hacerlos prisioneros del matrimonio. Se calculan en cien millones las solteras afiliadas al sindicato. Los policías de todos los países hacen gestiones para averiguar la certeza de la noticia y tomar las medidas necesarias" (Paradas y Jiménez, 1920: 2).
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 9! características nada sobresalientes de su voz, con respecto a otras vedettes que sí se distinguían por ello. Su manejo de la escena era absoluto y con él rendía a su público21. Hasta el estallido de la Guerra Civil fue adueñándose del escenario hasta convertirse en una de las vedettes más codiciadas, máxime cuando ella misma se convirtió en empresaria de su propia compañía. En 1927, intervendrá en Las Castigadoras y Las burladoras del amor. Al año siguiente en Las lloronas y Roxana la cortesana. En 1929, lo hará en ¡Por si las moscas!, El antojo, El ceñidor de Diana y La martingala. Las cariñosas, La bomba, y Las guapas, se estrenarán en 1930. En 1931, Me acuesto a las ocho y Las Leandras. Los laureanos en 1932. Las tentaciones y Las de Villadiego se representaron en 1933. El baile del Savoy, La ronda de las brujas y Las inseparables, en 1934. Las siete en punto y Peppina en 1935. Las Castigadoras no solo va a conferir fama a Celia Gámez, sino que dispensará a la revista una nueva estructura (Montijano, 2009: 372). La obra estará preñada de situaciones equivocas y de un omnipresente doble sentido en el lenguaje que hará del espectador parte esencial del juego teatral. Destacable será el chotis de Las taquimecas que con un sonido de fondo de máquina de escribir, evidenciaba la nueva profesión a la que las mujeres se iban incorporando, junto a las novedades en el vestir y el arreglo personal22. Pero serán los ojos de los varones y la exhibición femenina lo que más atraiga, según reza la crítica del estreno23. Además, del mismo modo que se daba carta de naturaleza a esta profesión, que llegará a ser casi exclusivamente femenina, se advertirá sobre los riesgos de otras inclinaciones, como acaece en ¡Por si las moscas!, en que se recomienda a Manuela, interpretada por Celia Gámez, que "deje de soñar y se dedique al oficio de su abuela, a planchar", o en Las Cariñosas, que en el chotis de La Lola, que la artista hizo más que célebre, se daba carta de naturaleza a las murmuraciones en torno a las mujeres que no guardaban debidamente las apariencias. Pero si hay una obra con la que Celia Gámez conquistó definitivamente la escena fue !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 21 "Celia Gámez supo dar vida a todos estos números, imprimiéndoles su enorme personalidad que suplía airosamente la carencia de voz, que no era nada brillante y, sobre todo, su paupérrima tesitura que, con el paso de los años, fue reduciéndose hasta alcanzar unos límites que hacían que fuera casi un milagro poder componer música para ella, pues el compositor tuvo que moverse dentro de una octava... Pero el indudable arte de Celia Gámez hacía una creación de cada número, que nunca pudo ser igualada por otras artistas, aunque estas cantasen con más facultades de voz..." (Femenía, 1997: 322). 22 "Con la falda muy cortita, muy cortita, ajustadita, luciendo el talle y el pelito muy cortito, muy cortito, yo, muy airosa, voy por la calle. Los zapatos muy chiquitos, muy chiquitos; las medias finas a lo Rebeca, las muchachas taquimecas, mecas, mecas, son la admiración de los chicos cañón..." (Montijano, 2009: 379). 23 "Lo mejor de la revista estrenada anoche en Eslava fue la personificación de Las castigadoras. Cuando estas son de la calidad de Celia Gámez, la artista argentina de tan múltiples gracias, realzadas por su maravillosa escultura, no hay más remedio que entregarse, y apenas si queda tiempo para otra cosa que admirar sus encantos. Celia Gámez con su bella corte de muchachas... constituyó el mayor atractivo" (Montijano, 2009: 382).
María Teresa Arias Bautista Celia Gámez: una versátil diva escénica, pp. 1-16 Revista Internacional de Culturas & Literaturas, 2016, ISSN: 1885-3625! 16! Montijano Ruiz, J. J., "Panorama (breve y retrospectivo) de un teatro olvidado en España: La revista (1864-2010)", UNED. Revista Signa, 20 (2011), pp. 447-470. Montijano Ruiz, J. J., Historia del teatro olvidado: la revista (1864-2009).Universidad de Granada, 2009. Internet 20-05-16. <http://hera.ugr.es/tesisugr/18510413.pdf> (20.05.2016). Montijano Ruiz, J. J., Madrid frívolo. Breve historia de la revista musical madrileña y los teatros que la albergaron, Madrid, La librería, 2013. Paradas, E. y Jiménez, J., Las Corsarias. Humorada en un acto, colección La novela teatral, año V, nº 108, Madrid, 1920. Villora, P. M., (ed.),Teatro Frívolo, Madrid, Fundamentos, 2007. !