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Disertacion critico-topografica : las casiterides restituidas a su verdadero sitio ...

Pérez Quintero, Miguel Ignacio

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É >í< ACIOH CRITICO-TOPOGRAFICA. las casiterides restituidas asu verdadero sitio, POR HABERLAS DISLOCADO EL IRGLES CAMBDENq YOTROS SABIOS Extrangeros^ CUYA SENTENCIA HA SOSTENIDO NUEVAMENTE EL ERUDITISIMO SEÑOR ABATE EOR JUAN FRANCISCO DE MASDEU. su AUTOR don MIGUEL IGNACIO PEREZ QUINTERO, Profesor de Latinidad yRetórica ,con Real aprobación, y ^Catedrático propio por Oposición en la Eilla de Hnelba. AÑO DE MDCCLXXXX. CON LICENCIA. En SevilU, en UImprenta de Vazquex, éHidalgo. AL QUE LEYERE. ISJoel espíritu, de contradecir ,sino el amor a. la verdad^yel celo de las glorias de la Patria me han impelido aformar la presente Disertación Crítico-Topográfica sobre restituir las Casitérides hlos mares de Galicia ,viendo e.1 empello con que el incomparable Erudito el Señor .Abate Don Juan Francisco Masdeu ha pretendido en su Historia Critica de España sostener la opinión de Cambdeno yde otros Sabios Eztrangeros.^ que las reducen alas Sor- Tingas. Somos deudores al Señor Abate de muchas ilustraciones con que acosta de incansable estudio ytrabajo ha enriquecido ala Nación :pero en medio de todo esto ,la misma grandeza de su Obra [grande ala verdad por qualquier respecto )no le ha permitido detenerse acotejar en algunos puntos los testimonios de los antiguos con lo que han escrito los Autores modernos ,conformándose una üotra vez con los sistemas establecidosgeneralmente. Tales son el reducir las Casitérides alas Islas Británicas ,yel fizar el solar ymas antigua habitación de los Célticos en la Provincia Eusuania. Sobre esto ultimo tengo preparada *una una Disertación ,en que procuro con'vencer con la autoridad de todos los antiguos^ yaun de Plinio mismo ^que aquellos no tan solo no 'vinieron ala Betica de Lushania ,sino que al contrario ,de la Beturia pasaron ala otra 'canda del Guadiana ,ypor consiguiente son originarios de la Beturia todos los Celtas Españoles. Cuya Obra acaso no tardará en salir aluz., adelantando la publicación de esta, por corresponder de mi parte ycon mis obser- 'vaciones alos deseos que el Señor Masdeu manifiesta tener (íiustrac. 6. ála Esp. Fenic.) de aclarar este punto tan contro'vertido de las Casitérides. DISER- Fol. 5 CRITÍCO-TOPOGRAFÍCA. LAS CASITERWES RESTITUIDAS. ^„ IXTRODUCION. I. ASSITERUM dice el Poeta Avieno, (Or, mar. V. 2.6o) llamaron los Griegos al estaño, derivándolo dé la palabra Cassio nombre de un monte de la Bctica ,que proJiicia aquel metal en abundancia. De aqui les provino su apeUido ,según nuestro Pomponio Alela ,álas famosas Casitcridds Islas de los Célticos sit-.iadis en el mar de los Artabros ála vista dcl promontorio que por ellos tuvo la denominación, lodos los Geógrafos hicieron mención de ellas atribuyéndolas álos Españoles; yahninos Sabios modernos han sostenido la misma sentencia sin enibaraz.rrse en que ya hoy no existan tales islas. Muy de diferente minera piensan otros haciendo ren.icer la opinión deCambdono, quien las reduce álas Sorlinsas de Inglaterra con unos íundamentos nada sólidos yverdaderamente insubsistentes. La mayor dirtcultad ,que se ofrece áestos últimos es no hallar en los mares de Galicia diez Islas, áquienes convengan las señas que de las CasitcriJ.es dexaron escritas los Antisuos. Pero esta no es razón poderosa que nos obligue ádenunciar una gloria muy particular de España señora algún tiempo de un Emporio envidiado de muchas í’fSciones. Su memoria sola debe lisongearnos. Ysino cx'ñtcn las islas se debe atribuir álas machas revoluciones que ha padecido el globo^ de la tierra, en una de las cuales habrán sido absorbidas por el mar. De otro modo sería una inurbanidad literaria negar que hubiesen existido alguna vez contra la atescacion de tantos ytJIes Escritores como nos ccrui prueba iinica oespecial ,sino como sufragante ánii intento de reducir las Gasitérides ánuestros mares de Galicia en fuerza de los testimonios combinados de muchos Autores antiguos de la mejor nota ,sobre que hemos hecho las convenientes reflexiones. 8. Los primeros versos de Avieno ,aque se refiere sí Señor Abate ñlasdeu ,son estos que siguen : 88 Ali3.duro perstrcpurx Septentriom ^sed loco CeLtae temnt ^o. Et promimntis hic jugi surgit caputj (Oistrimnim istud dixit aevum antiquius ) Molesqiu celsa saxá fastigii Tota Í7i tepentem máxime virgit Notum. Sub hujus autem prominentis vértice 95. Sims dehiscit Incolis Ocstrimnicus^ In quo insulae sese exerimt Oestrimnides^ Laxe jacentes ,et metallo divius Stanni atqiie plumbi. He copiado los mismos versos del Poeta ^porque asu ista se entienda mejor la eficacia de las razones con que procuro contradecir los conatos de aquel Historiador crítico. El tuvo por -conveniente omitirlos ,yen su lugar pone una traducion compendiosa en que se suprimen muchas menudencias, las quales sineml?argo son muy conducentes para entender con menos impedimento lamente del Autor. Masieu ,pues', exoone asi dichos versos :Los Celtas habitan al Septentrión, ,, .á donde se eleva un alto promontorio llamado Es- „trimnis, vdeba'o de él se forma el seno Estrimnico. „En este golfo ómar descuellan las Islas Estrimnicas „de grande extensión, yencierran ricas minas de plomo Vestaño.'” No tengo dificultad (prosigue )en conce- ,, der qae Rufo Avi no entendió por Estrimnico ei an- „tiguo promontorio Céltico de los Arcabros ^el d'a de h'?v', Cabo óe Firus Terrae ,no p.idi mióse dar me jr inteli-ericia á sus palabras. De ahí se infie'-e por conse- „qllencia necesaria ,qua el Poeta atribc.yó el nombre „de seno Estrimni^^o al mar de aquellas costas, yqae „situó en aquel piélagp las Islas del estaño. Pero para ,, individuar la situación exacta que les dió ,es inenesrer ,, averiguar también la extensión que Avieno atribuía ,, áaquel golfo. Debemos observar que el vocablo Siras „seno en lenguaje de nuestro Poeta, no se encierra den- ,, tro de los límites estrechos de un golfo ;se exdende „también al mar en general. En el verso 265, lian» Si~ ,, ñus Tartesius al mar de Andalucía ,yen el verso 8q. „dá el mismo nombre de Sinus al vastísimo Atlántico, ,, que ájuicio de muchos, comprebende todo el espacio, ,, que corre desde el Estrecho de Hércules óGibraltar ,, hasta las Canarias, yalgunos lo extienden ála Amé- ,, rica. En esta hypotcsi es mui verisimil que Ruto ,, Avieno dilatase el nombre de seno Estrimníco desde „el Cabo de Finís Terrae por septentrión hasta Ingla^ 5, térra. “ 9. Ahora pondrémos la traducion literal de los versos de Avieno ,para que cotejándola con el Compendio de i^Iasdeu ysus observaciones ,se pueda formar cabal juicio de la equivocación que padeció este Sabio pensando tener fundamento para aceder ála opinión de los Extrangeros con la autoridad de Rufo Eesto Avieno. Los versos de este Poeta traducidos literalmente se entienden zsi:, Otras montdfías son batidas por el recio Septentrión ^Las qiiales se habitan de gente Céltica. Aquí en estas panes se eleva un cerro ópromontorio de considerable emiri¿ncia que en lo antiguo se llamó Estriin~ rds y desde ét corre acia el norte una cordillera de montes akisimos. Ala raíz de dicho promontorio se. abre una ens mtia que se v.iextendiendo porgado, lo que corre dic.ca Cordillera ,la qual se llama Estriinnica ,levantándose^ en medio de la ensenada ciertas Islas ‘apellidada} Estniunides abuniantes de estaño yplomo largamente desviadas cutre si. Cotejando esta relación con la de Masdeu puesta en el número precedente, se vé que omite este Sabio la mención de la Cordillera de montes que arrancaba desde el mismo promontorio: caput prominentis jugiocul- ta que aqiielia giraba acia el aortf como ¿e expresa en *i verso oVciivo respecto imit.íipt 1*^ Ensenada contorne las palabras de los versos 94. y95-’ no nue enfrente de la raiz del promontorio referido hasta la punta septentrional de la ensenada, la qual se amaba promontorio de las Aras Sisúas ^hoy Cabo de louriñan ,no previene, digo ,que entre estos dos Cabos ¿miados ambos de una misma montai^ de que son cvtre nos ,uno Septentrional, yotro Meridional, se mete el mar en el Continente ,abriendo ima ensenada, en la qaal estuviéronlas Estrimmeas oCasueriJes :In q\io sinu ,¿fe. Es otro yerro de Masdeu haber dicho que las Islas eran de grande extensión., donde el Poeta quiere indicar la diafanidad ylargo espacio que había de unas áotras, pues eso signitica laxe que es lo contrario de anguste. No tuvo mejor hindamen- to para el valor que dice tiene en Avicno la palaora sinus atribuyéndole la signiricacion ilimitada de mar en oeneral. Semejante impropiedad no es de nuestro Poc?a ;pues ni en el lugar de la qiiestion presente, ni en los otros dos que cita el Señor Abate para corroborar su interpretación se tomó Avieno una licencia tan remota. Sinus en pluma de este Escritor antigvio signitica lo mismísimo que en la de Mela yPlinio, esto es, seno óensenada. Ylo pruebo. Desde la raiz del promontorio Estrimnico ,dice ,se abre el seno :iinus déhiscit süb vértice hujus prominentis. E,stQ. mismo promontorio era principio de una cordillera de montaña encumbrada :caput prominentis jugi ,laqual giraba acia el norte :máxime vergit in Xotum ;yallí remataba :toca :en otro promontorio :Moles ,el qual se llamó según Ptolomeo Aras Sestias ,yhoy se conoce como diiximos por Cabo di, Toitrifian. Luego si entre estos dos Promontorios sc' abría el seno yentraba el mar tierra adentros yen el mismo seno se levantaban las Islas ;Jn quo insulae exeriuit ;se sigue por conseqüencia que Aviéno ha usado de la palabra sinv-s en su rigoroso significado, yno en la generalidad que se le imputa por- MasdeiK Se sigue mas; que las Islas Ca-i- ^^ten-» térides no pasaban de la punta septentrional de la montaña reterida, esto es, del cabo Toariñan ,porque terminándose aquí el seno ,yestando ellas precisamente en él :in quo :no debieron tener según Avieno mas extensión que la dicha por parte del Norte. Aun mas se infiere :que yá no será menester irlas ábuscar á^ia' or distancia^ como discurría Masdeu (^llustrac. cic.^^^.) Yde todo sacamos contra la sentencia de este Sabio y sus Garantes Cambdeno, Bochart,-y Mellot, que las ^oriingas son diferentes de las Islas Casicérides por la misma razón que alegan para identificarlas, esto es, porque están aquellas dcorta distancia de la Gran Bretaña. lO. Pero es menester manifestar al Señor Abate Masdeu que Avieno usó siempre de la palabra sinis tn su verdadero yrigoroso significado ,examinando los versos que cita en comprobación de su inteligencia. El verso 265. dice asi: 265. Hic ora late sunt sinus Tartesii. El 84. es el tercero de los siguientes : 82. Sed qiia profundum semet insinuat salum 83. Occeano ab usque ,ut gurges hic nostri Maris 84. Longe explicetiir ,est Atlanticus sinus. 85.Hic Gadir est. Quien haya leido con reflexión áPomponio jNIela yá Plinio, habrá observado en estos dos pasages de Avieno una admirable conformidad con la distribución de las Ensenadas que desde el Estrecho hacen aquellos dos Geógrafos. El segundo seno que el Mar forma en esta costa de la Bática se llama Córense en Plinio ,ylo reconoce enfrente de Cádiz :Litus Córense inflexo sinu., cujus ex adverso Gades. Gaditano llama nuestro Pornponio áeste mismo seno ,porque-, en efeéfo principia, dice el Padre Florez (tom. 9. t'^at. 28. cap. i. n. 86.) desde el Castillo de Santa Catalina yboca del rio Guadalete hasta la del rio San Pedro que tiene enfrente i Cádiz. Pues este es el mismo seno de que habla el Poet^ en el verso 84. con las mismas señas que escribe Plinio: hic Gadir est-. llamándole AÜárdico para diterenciarlo ciarlo del grande mar áquien con expresión nombra Oceatio en el verso 83. ytambién porque desde donde comienza el referido seno enfrente de Cádiz princioia juntamenre la denominación de Atlántico propia "de aquel mar. Yno debe dudarse sobre ser esta la verdadera, sentencia de Avieno ,porque pasado el seno, dio^jue se mete el mar por el Estrecho en el Medite^neo, como se lee en los versos 82. y83 :cuya in^vidualizacion convence lo que vá insinuado. Él verso 265. habla 'del tercer seno que según el citado Mela hace el Atlántico en la Bética ,mucho mayor que el Córense ,pues se extiende ,como dice el referido Padre Florcz desde la boca del Guadalquivir hasta el Cabo de Santa Maria. Por eso atendiendo Avieno 3su mucha dilatación usó del adverbio late ,como que. sus playas eran muy largas ;dándole el nombre larteslo porque principia en las bocas del rio que antiguamente tiu'o aquella denominación. Pero sobre es- to puede versa el Poeta desde el verso 5^30. donde tratando de upa ensenada ypuerto guarda una admirable conformidad con los que se pusieron en el n, 8. usando casi de unas mismas voces en ambos lugares. II. Esfuerza el Señor Abate su argumento diciendo (uoi mpr.),, Los moradores de aquellas islas ,según el Poeta no usaban de naves construidas de pino úde ,, abeto ,se valían solo de barquillas de cuero. E'^te „uso era mas propio de los Ingleses que de los Espa- ,, lióles ;los segundos solo navegaban en ellas por los ,, nos jlos viajes de mar los hacían en buenos buques ,, emadera bien carenados. Esto prueba que las Estnmnicas pertenecían al mar Británico ,antes bien „que al de España.b^ Mui presto se olvida este Autor escribe. En-la España Carthaginesa n. 19. en í' kPortugueses, Gallegos, Asturianos, wntabros yVascones navegaban costeando ,yno solo no se atrevían áapartarse de las orillas ;pero tampoco emprendían viaje alguno dilatado ,ysus naves co- -ínuumente eran coqstruiífes de cuero. Ahora en una IIus- VJ Ilustración del mismo tomo afirma todo lo contrario. Pero es lo cierto que áexcepción de los Comerciantes de la Bética ,ylos situados en las costas deí Mediterráneo, todos los demas Españoles eran rudísimos ea la Náutica :ylos vagelillos de cuero se hallan autorizados por Estrabón ,ypor otros Escritores. El ^Sitero de vida de nuestros Septentrionales fué el mas ind^^- te ysencillo :el comercio era pasivo ;yellos se ct^- tentaban con qualesquiera drogas que les ofrecian^á cuenta de sus minerales. Ignoraban acia qué parte esr taba el Emporio Gaditano, cuyos moradores, yNa-? tárales Fenicios de origen hicieron privativamente este tráfico ,reservando el revelarlo áninguno ,pues hasta mediado el Siglo V. no lo descubrieron los Cartaginés ses ,también Fenicios ,los quales parece observaron ht misma cautela, \dendo quedos Isleños continuaron sin saber esta rumíjo hasta que el año de 94. antes de J, G. Pubiio Licinio Graso ultimo Domador de los Lusita^ nos pasó álas Casitériies ^ydió informe circunstan-. ciado áRoma da aquella navegación ,enseñando la de la Bética dlos Naturales de las Islas. Desde esta época comenzarían ellos áusar naves construidas ycarenadas; pu«s hasta allí no les había sido lícito viajar acia las regiones del medio dia ,disponiéndolo asi la astucia de los Fenicios yCartagineses, recelosos por ventura de que fuese revelado el secreto- Su navegación al fin estaba reducida al corto espacio que mediaba entre unas yotras Islas ,yentre éstas yel Continente próximo. Mas, ála verdad, el solo hecho de pasar álas Casitcrides Pubiio Licinio Graso en un tiempo en que se hallaba domando álos ,]Lusitanos, convence que aquellas no fueron las Sorlin^as ,antes bien que unas Islas pertenecientes ásu Provincia (porque entonces se llamaba Lusitania todo lo que hai desde el Tajo al mar Septentrional;) no siendo creíble que aquel Gefe desamparase su comisión en unas circunstancias tan críticas con el objeto^ de hacer nn viaje venturero ,cuyas resultas ,aunque fueran muy lisonge- Cras. i5 ras ,jamás po.Irían reparar las desmeioras que acar rearia ála República una sublevación de aqueilasmuevas Conquistas ,como debia recelarse en la dilatada ausencia de Publio Craso álas Casitérides ,siendo estas, como se pretende unas mismas con las Sor'ingas. ,, Prosiguiendo el Poeta su relación (continúa ^^lasdeu) asevera que i¿-estas Islas en los días de na- ^vegaáoK se aportaba áotra que los antiguos Llamaron SACRA^la qaal arroja, mnchos Céspedes al mar yla ^^ hahitan Los Irlandises: ^ytune cercana la Inglaterra. V, Navegando los antiguos de las Estrimnicas á' Irlan- ,, da en dos dias (ó como se explica Rufo Festn) en ,, dos soles ,que por ventura quiso decir ,dos medias ^^.‘ornadas ^no podian estar inmediatas álas costas de ,, Galicia ,puessaben los Geógrafos la gran distancia ,,;de éstas áda Hibernia, Es: rmicho inas varisimil que 1, el Poeta hablase de las Sorlingas ,desde cuyos paer- «, tos en corto tiempo se podía hacer la navegación de ,, Irlanda ,distando poco mas dé cien millas Italianas.‘^ Pongamos delante los: versos de' Avieno; . ioZ. Aít hincrduobuss' in 'SACRAM.^ sic.Insulani-^ -I Dixere prisri .^ solidics carsus rata estl .• lio. Haec bíter undas inalisiun cespitemi jacit.' Eamqiie late getis Hihernorum colit. PropinqiLa,nirsiLs Jnsida Albionurn ipatet... :. La concurrencia de las geni: Mibim-aritM oue significan -gente de ios Irlamdeses ,:y rlas' Jasíla- Aibionti.m aoellido que convino á-Inglaterra induaeron; áMasdeu ácreer que el ir'octa repasaba en estos versos la Situación de lás dos referidas Islas. Pero yo con-, vencido por lo que ya dexo explicado en ios, núnieroS' antecedentes relativoi, áque las Estrímniies: tócaron:,aí mar de Galicia ,no'^tengo recelo de afiniTar que asida Isla Sacra como la da los Albioms no estuvieron muy distantes de nuestro Continente ,yque asi una como otra fueron habitadas por gente Española., El apellido Sacro lo tuvimos repetido en dos promontorios ;yasi no sería mucho ;qu^ lo hubiesen apropiado también á alalina de nuestras Islas septentrionales.. Lo vínico que puede ononerse es que la palabra Ilibimorum alude á gente de* Irlanda ;mas yo digo resueltamente que esta es una de las corrupciones cometidas por la ignorancia de los Copiantes, debiendo haberse escrito riim. Menos me detengo en adoptar por lEspario^ anticua la voz Albiomim. Los Albioncs pertenecieron'S-^s cercanías, del rio Navli. que rtienciona Ptolomeq, mandole Naviliibión. ,, En varios Códices ,que cita ,, Harduího (dice el Reverendísimo Risco ,tom. 37. ,, trat. 73i cap. i. n. 6: )se halla con todas, las letras, „con que hoy sé pronuncia, pues en lugar de áñumi- „ne NauiliibimU ^áflumim Navio. \AlbiomSy „poniendo esta segunda voz como nombre de la gen- ,, te que vivia en la ribera del rio Navia ,ypertene- ,, cia al Convento jurídico Lucense.“ Pero no nos embaracemos en voces :afendanios solo álas intenciones; yen este concepto afirinp qjue el Poeta iii quiso ni f indo nombrar aquí. ni en toda su Ora Marítima, Isas ,Costas ,ni promontorios de Hretaha. Él solamente se propuso describir los senos ,montañas ,figuras de. las costas, promontorios ,Ciudades maritimas, fuen» tes de los rios ,Mas ,_ puertos ,estanques-, lagos, &c. pertenecientes áIqs-mares de *Éspapa desde, el Éstrecho corriendo al derredor de toda ella por el Septentrión hasta el Pirineo ,ytambién desde la boca del Estrecho de .Gibraltar por todo el Mediterráneo. Vzasi AvU- •310 desde eL. verso 13. Menos eficacia tiene el argumento que nos hace •el Señor Abate con el informe de imileon de que habla Avieño. ,, lí^uestro Rufo añade (<r^on palabras de Mas- ,, deiL )que los Cartagineses ylos Españoles de Cádiz „acostumbraban hacer sus; viajes desde el .Estrecho a Estrimnicas yque' por testimonio de ¡Im.dcon, „quien lo hizo ,'empleaban en é! poco rnenos de; ,, tro -meses. En mucho menos tiempo se iba áGalicia. De aquí infiere aquel Sabio, querías Islas expresadas -debían estar ámayor distancia ., respecto del tiempo i20. %e se gastaba en otras navegaciones. Los versos de Aviene son los siguientes ,que como en las otras par-- tes omitió Masdeu : ji5 haec adibat aeqaora : Quac Himilco Poenus mensibus vix quatuor^ Ut ipsemet r^m probasse retidít, Enaviganttm posse transmitti adserit.- Sic nvJla kte flabrá propellmt ratern^ Sic seguís humor aequoris pigri stupet. Mjícit et Ulud plurimum ínter gurgitís Exture fucuití ^et srtepe vírgulti vice., Retiñere puppim :'dicit hic nihilkominus. Non in prófundum térga dimittí Maris^ _ Parvoque aquarum vix superteri solum, Obire semper huc et huc Ponti feras, Navigía lenta ^et languide repentía - internare belluas. -• Rayala tradueion literal. ,4 'Afirma Imilcon ,que apeonas pudo él en quatro meses hacer la nave^cion de ida yvwútíL'. enavigantem transmitti: venciendo di- ,, licultades ,yatropellando peligros ,porque sobre es- ,, cascar mucho los vientos en aquellos mares ,tam* ,, bien la agua helada por' él extremado frió casi no se „dexa surcar de las embarcaciones. Añade el mismo „Explorador que hai en el fondo de dicho mar mu- „chas yervas, en las qiiales se detiene ysugeta la em- ,, barcacion como .pudiera suceder estando sembrado „aquel mismo fondo de plantas ;yasevera juntamente ,, que encontró' tan^poco caudal de aguas, que apenas „era bastante para tapar el fondo ,yque una iníini- „dad de fieras ybq'tias marinas cursan de una áotra „parte ,coleando por entre las embarcaciones que por „estos motivos caminan con mucha lentitud ,ycasi ,, van arrastrando con languidez por entre aquellas fie- „ras marinas.!“' Tal es la relación de Imilcon. 14. Los quatro meses para ir desde Cartágo áexplorar ydescubrir^la situación de unas Islas tan ignoradas por ocultarlas cautelosamente los Fenicios Españoles, ñoles 4navegar con tan poca agua por entre bestias marinas, hacer escalas ,apuntar lossucesos ,yseñas, formar mapas de las costas ,promontorios, barras, y bajos, dexarse ir unas veces ála lengua del agua, otras correr mar áfuera, venir también átierra paraJomar informes ,yproveerse de bastimentos frescos ,^^cu-" brir últimamente las Islas ,dar fondo ,saltar en hacer sus descripciones, tomar la graduación, yv^ar por fin la vuelta áCartago casi con los mismos eníba* razos :los quatro meses ,repito ,no son tiempo demasiado largo para tales tan precisas éindispensables diligencias, que debía pradicar Imilcon para desempeñar su destino. 15. Pero hablemos de verdad. ^Quién será capaz de dar crédito áuna relación tan infundada, tan pueril, ytan Hería de mentiras? ^Cómo no nos habremos de compadecer viendo áun General de Cartago lidiar con los yelos., con las. yervas nacidas en el fondo del mar, ycon los peces del Occeano? ¿Y quien no ha de reirse al oir tales ytan grandes desvarios ydespropósitos? Yo digo por mi parte que con solo leer dicha relación aun sin noticia dé su autor, desde luego la habría calificado" de púnico.- Son fiilsos los quatro meses :son falsas Jas dificultades ,son falsos los pelií^ros ,ynada escierto de quanto expresa la clausiüa, yso’o es verdad que se escribió para inducir al engaño álos Griegos ydemas Naciones que envidiaban el comercio de; las Casitéridés. •‘j-o r 16. Ypara que se vea al fin ^e-la mente de Ruto Pesto acerca de la situación individual de aquellas Islas no filé otra que la indicadjr, aquí en el nuni. 8. , quiero copiar otros versos del Pqeta ,de que se desen- -tendió el Señor Abate Masdeü, y-son los siguientes -dé los que pusimos en el num. 13. 1:2.9. .i.. Siqnis dehinc 130. JÍb' insulis Ocstritnnicis lemhum auimt Urgerc in unías ax&,qu^ Llcaonis Rigescit aetra Cospitim Ligariim siwit mar de Etiopia segiin Píinio {lib. 6,cap. 31.) yEstrabon {iib. x. V^g. 124-) Las Hesperides son aquellas famosas Islas del vellocino de oro ,ycreo son las mismas que Plutarco llama Fortunatas en la vida de Sertorio. Es verdad que en el Poema de Dionisio Afro, que e^l Alexandrino ,desde el verso 567. hallamos melonadas unas Islas, áquienes él denomina Hespeyefeélivamente por las señas que alli pone son diKbtas de las Hesperides de Plinio yde Estrabon. Yo no tengo dificultad en reconocerlas por idénticas con las Casitériies ,atendiendo áque las contrapone al Sacro promontorio óCabo de San Vicente verosimilmente" en el norte, abundantes de estaño, yhabitadas de gente Española. Asi se lee en el Poeta : 567. S¿d summam contra Sacrum cognomim ,dicunt 'Qiiam caput Europae., sunt stanni pondere plenae Hesperides^ populas teniiit quas fortis Iheri. Yo corrijo de este modo ; Sed summum contra Sacrum cognomlne dicunt .Quod caput Europae ifc. pues dexando en terminación femenina el summam ,yel quam^ no les descubro buen sentido, por faltarles concordancia :mas ,con la corrección propuesta ,se salva bien aquella ,yresulta un sentido verdadero yperfec- to :Contra Sacrum cognomíne.., quod dicunt caput summum Europae., éfc. „Hay ciertas Islas denominadas Hesperia des., abundantes de estaño ypoblados de gente Espa- ,, ñola en el punto contrapuesto al que apellidan Sacro, „el qual dicen que es xiltimo término ófin de la Euro- Que el SacrOj promontorio es último término de la Europa ;Europae summum caput :so. autoriza con un testimonio de Estrabon x. pag. mihi 146.) en donde él Geógrafo dá^pl mismo epíteto al Cabo de San Vicente; hoc enim (Sacrum promont.) non Europae modo ,sed universae habitatae terrae punctum est omnium máxime ad occasum situm. Yen efeéto en el punto contrapuesto áeste Cabo se halla el de Finis-Terrae ,desde cuya raiz comeni^aban áelevarse las Islas Casiteri- 29 des. Mi explicación se conforma admirablemente con el estilo de Dionisio. De otro modo este Poeta que acostumbra nombrar algunas islas en todos los mares, las habria omitido en el del Ocidente. En los dos versos si'^uientes previene que en el Océano del norte habla oUas Islas en dos diferentes parages, yqud^que tocaban ála Bretaña estaban enfrente de las bó^:del Rhin: í-j 570. Ast aliae Oceani juxta bomtidas actas _ Siint geminae ,rhznique britanides ostia cernunt. Se<nin esto las Hesperides de 'Dionisio corresponden _en rigor ycon prooiedad al mar de Galicia ,en el sitio mismo en que otros nombran las Casiterides :previniéndose que el Poeta les atribuye la denominación Eespe- Tiies ,no en calidad de nombre propio ,sino antonoma'iticamente ypor excelencia ,como que ellas eran unas verdaderas Hesperides entre todas las Islas que producían estaño. ,7- 24. Sobre los versos de Avieno yel nombre Estrimnides hemos dicho lo que [basta en el §. 2. {Eease ailí:) Después los cotejaré con los testimonios de Estraboh ,yPomponio Mela. {Feanse los números 2.6. y37.) 25. Tres circunstancias movieron álos Ingleses para pretender identificar las Casitérides ylas ^Sorl ingas; ylas mismas sirvieron de fundamento al Señor Abate Masdeu para el mismo efecto (^Ihistrac. 6. ála Esp. Fen. n. 2.) Estas circunstancias se reducen áque su número fué de diez Islas situadas en el Ocí^no septen. trional ácorta distancia de la Gran Bretaña yabundantes de estaño. En el número, de diez concuerdan Estrabon yEustatio: los demás ‘Escritores no usaron de tanta exactitud; pero estos d«4S testigos bastan para anular yridiculizar el derecho q^e el partido contrario quiere suponer tienen las Sorlingas ála herencia de las Casitérides. No solo no son hermanas ,pero ni parumtas remotas. Las Casitérides eran unicarnente diez Islas ;las Sorlingas son mas de ciento ¡buena diferencia iResponden los Patronos d^a contraria opinion qiíe las noventa ytantas restantes son menos principales :pero hay noventa ytantas mas sobre las diez í7’7e se dicen principales ;ylas Casitérides no pasaban de diez ,nueve de ellas pobladas ,yla una sin habitadores. iAdmite composición tanta aiscrepancia ?Si una (k^ las Casitérides estaba desierta ,claro es que seria¿íÍr menos principal ,ysin embargo la _contó Estrá^n entre las otras. Yquien fué económico de una •ifójia de ser pródigo de mas de noventa.^ Yió una yse le ocultaron ias'demás rNo era Estrabon tan poco aprovechado. Luego verémos en el tratado particular que hizo de las Islas de España su esmero ydiligencia en referir hasta las Islitas mas pequeñas. El tribunal de la Crítica no admite por legitima esta prueba de los Ingleses. sló. La se2unda circunstancia es que las Casitérides estaban situadas en el Océano septentrional ácorta distancia de la Gran Bretaña. Cambdeno escribió :.casi en ¿I mismo clima qiie Bretaha. No negarnos que las Casitérides estuvieron en el Océano septentrional ,porque fué asi, yporque lo afirma Estrabon. Loque contradigo es que se hallasen ácorta distancia de Bretaña^ El Geógrafo dice que estas Islas arrancaban desde el puerto de los Artabros :ab Artabrorum partu. (lib. 3. pag. 185.) Los Naveganres ,escribe el mismo (pag; lóz.) llaman puerto de ios Artabros álas :Ciudades que aquellas gentes tenían cerca de la Ensenada que a’li hace el Mar: Habent Artabri compbarzs urbes .sitas juxta sese in sinii :qui eo navigant^ Artabrorum portas appe~ Llant. He aqui el mi^no seno que expresó Avieno se abría ála raíz del promontorio Estrimnico :Siuh hiáits promimntis vértice sini^- dehiscit. El Geógrafo yel Poeta convienen adniiraolgmente en sus descripciones ;convienen en el seno que hace el Mar :convienen en las Islas que se hallaban en él :convienen en que estas se prolongaban ácia el Septentrión, pero no estaban rigorosamente en él: versus septentrioaera. :vergit in-Notumi convienen en que dictas Islas no estaban tan inmediatas ellas no pudiesen sulcar las Kaves de todos portas: in alto sitac mari^ lá. in profundo :lax¿ jaunU^, bon yAvieno, en fin, hablan de unas mismas Isjas, dan unas mismas senas, ysolo cliíiercn en el nomDre, noroue el prúr.ero atendió al uso de sus uias, ytAoíro al qÚe prevaleció en lo mas antiguo. Yávista cífnna demostración tan perfecta que contrahe precísame las Casitérides al mar ocidental entre los Canos Terrae yTourinan ¿habrá quien intente desde ahora identificó dichas Islas ylas Sorlingasr ¿Tendrá razón quien afirme que las Casiténdes estaban situadas acor- Sdistancia de la Gran Bretaña ,quando entre uno yotro punto pudieron mediar unas 150 l^g^^s . ^27. No prNeban mas las palabras de Cambdeno : Las Caskirides estaban casi en el mismo clima que Bretaña. Son tomadas de Estrabon (lib.2. pam 121.) et tkanúco propemodum sitae dimate. ¿Pero de aquí que se infiere? Una consequencia diversa ycontraria ala del Autor Ingles ;Luego no son idénticas Casiterides y _^Qt-i í-^mnin cima QC iSretana como aniíjm la^ Casitérides tocaban ádistinto cuma, aiinquv, n^iUv.- diatas al de Bretaña. Pero concedamos ae va.uw ai 5c.- Sor Cambdeno que el Geógrafo escr^iese que^^ térides caían en el mismísimo clima de Bretaña ,y eftóivamente cayeran; pregunto zosa para identificar Sorlingas yG^siteud-s <I^no a el dofio Autor Ingles que muenos ^a res, Montes yPromontorios caen mo clima,- ysin embargo es que media entre unos yotros? ^mdo ,^oda. , ytoda su costa afirma ¿rstraoog 0^. y. P-g^ * ) que caen dentro de un propio clima : Cambdeno ¿si tiene Pensamiento de sahr identmca^. algún día áCádiz, Rodas, yGnido. Fue d^ ra.^a de aquel docTo Escritor haber ^„2es coÓ tes de informarse bien de la just^.a de las * tendientes; sentenció sin vista de Autos, ypuso en posesión de el célebre emporio del estaño septentrional áquien por ningún titulo corresponde. Mas bien dicho, buscar el sitio que correspondió álas Islas Casitérides ,ias destinó el sitio en oue vemos hoy álas Sorlinga/:¡> La tercera circunstancia que se ha notado por Ig^ccion inglesa es que ias Sorlingas son abundantes dí^estaño. Pero de aquí solo puede inferirse que álas Sorlingas pudo convenir el apellido de Casitérides en el concepto universal con que solian distinguir los Griegos álos parages que producían estaño. Ysi los Patronos de la contraria opinión se contentan con esta mera confesión ,yo se la repito con sinceridad yde tudas veras ,mientras que les niego redondamente haberles pertenecido aquel título como particular distintivo entre todas las Islas stannarias ,por el qual fueron conocidas en todo el Mundo ,yllamadas áuna voz por todas las gentes, CASITERIDES (^uno omms nomine. Cassiterides appellant ;Mela lib. 3. cap. 6. )las diez Islas que estaban situadas en la Ensenada que forma el Mar entre ios Cabos Finís Terrae yTouriñan ,las quales fueron apellidadas primero EstrimnLüs ,cuya denominación no convino jamás áningunas otras en ninguno de ambos sentidos. ^9*El mar es mas ancho ,dice Cambdeno ,entre j^spaña ylas Casitérides ,que entre las Casitérides y Bretaña ,refiriéndose áEsfcrabon. Este Geógrafo en el tratado que hace de las Islas de España hablando de las Casitérides ^ entre otras cosas escribe asi (pag. 185 :) ,, Habiéndose embarcado para las Casitérides Publio ,, Craso ,hallando q^^tC no estaban muy profundas las ,, venas del estaño ,^que los Naturales amantes de la ,, paz carecían de ocupación ,yse inclinaban áviajar ,, por^ mar ,les dió gusto ,yles enseñó la navegación, „habiéndoles prevenido que tenian que navegar un ,, mar mas largo que el que desde allí había hasta Bre- ,, taña“ ;Deinie P^^Crassus cutn eo navigasset videret- „íiiie L BUi mttcdla non alti ,honúmsque eos p.icis studioocio abundante, marí quoqiie naviganio studere ,id vokntibiLS commostravit ;quamquam amplius mare navigandiim 'esset ea quoi inde ai Britanniam pertinet. Habían sufrido "^hasta entonces aquellos Isleños un comercb pasivo ya por los Fenicios de Cádiz yde las cost^i^de la Betica ,ya oor los Cartagineses ,yultiniameí^ por los Grie^oí. Deseaban ellos hallar ocupación para’^. Inta gente oaosa ,ypor consiguiente hacer por si afusila misma neo^ociacion que tanto tiempo haoian disirutado los Forasteros. Les dixo bien Craso, que era mas larga la navegación desde las Islas áCádiz, que de^e_ as mismas áBretaña, pues es constante que desde Gaucia áInglaterra no hay tanto mar como_ desde la misma Galicia áCádiz. EHa prevención habría sido m.ui necia, hallándose Craso en las Sorlingas ,pip la cortísima distancia de siete leguas ymedia que desde estas is>as hay áBretaña ,no admiten comparación con el larguísimo víase que querían hacer. Ni ellos tendrían necesidad detesta advertencia, pues constandoxes de experiencia' propia la proximidad del Continente ,cuyos naturales eran unos mismos con los de las islas ,como se dirá después-, ypor otra parte alargándose con sus navecillas de cuero acia el mar grande l^sta bygar a una Isla oue distaba de las verdaderas Casiterides el camino que se puede andar en dos dias sin noche ,como dice Avieno vv. loy ,io8, y^09. Vastum saepe percurriint balum. "Ást hiñe duobus in Sacram ,sic Insulam Dixere prhei ,solibiis curMs ratpest. Sería necedad ,digo ,que Craso les hiciese la expre^ sada advertencia, "'siendo las Sctlingas él se hallaba, ylas Casitérides-^e que haola Estrabo . Lo contrario sucede considerando ultimas en el mar de Galicia, 1^quales ^.C de los Comerciantes Fenicios Atífp Masdeu en Inglaterra ,como con-vence el Senoi x ^aniiella podian los Isleños estar iníomad^s del rumoo navegación ,ya por habérselo oído álos mismos^Fenicios ryya también ,porque acaso los acompañarían altanos en sus viages, pues allí no temían que pudiese ser revelado el secreto ,como que en una yotra parte eran ellos solos quienes despóticamente concurrían á traficar^1®n este sentido fue oportuna la prevención que k^izo Craso ,de que había mas mar desda las CasiJ^'des áCádiz que desde las mismas Islas áBretañ^Añadese la dihcaltad de creer que Craso pasase desde Galicia áInglaterra ,yse detuviese en las Sorlingas algún tiempo por lo expuesto en el num. ii. 30. Én efecro me persuado que podemos comprobar la legitimidad del sentido que hemos propuesto meditando las palabras yenergía de el testimonio de Estrabon. Habla mencionado antes el Geógrafo en el propio pasage ypágina, la navegación ycomercio que hacían los Fenicios en las Casiúriies ,ocultando átodos el rumbo de ellas ;los esfuerzos de los Romanos para aprenderlo ;yfinalmente el descubrimiento que hicieron de las Islas ,yla negocjacion que entablaron, recibiendo de los naturales estaño ,plomo ypieles á cuenta de cántaras de barro ,sales ycampanillas de cobre, ósean calderos: aena opera. Aeste tiempo pasó álas Casitérides Publio Licinio Craso 94 años antes de J. C. ante quien comparecieron los Isleños representándola su deseo de hacer también por sí mismos aquella negociación. Este también :qitoque :convence que ellos querían llevar de su cuenta los producidos de las Islas ádonde mismo lo habían llevado antes los Fenicios ,yentonces Ifes Romanos ;esto es ,ála Caja del Comercio ,la qual advierte Estrabon que estaba en Cádiz :áGadibiis eS’negotiatum isere: Luego la navegación yrumbo de ¿ficha Ciudad es la que pedían los Isleños de las Casitérides que Publio Craso les enseñase. Más :Aunque los Romanos hacían ya mucho antes este comercio ,como primero lo egecutaban los Fenicios ,no se hablan determinado los Casiterídicos á representarles su ánim^de querer navegar por su cuen- ta los efcAos quí oroducian las Islas, por,Tae ninguno d„ los empleados en el tráfico tema tacnltades para declararlo libre sin la autoridad de la kepjo.ica. Paso SaL álas Casitíriies ,ydesde luego acuden ae. con kinstancia; el qual habiendo tomado informes sobre el oenio ycostumbres de aquellos^ naturales .vidc- «taunque primero procuró disuadirlos ponde’^ado.es okilata’do lla ““^blntandoW oo mnviio de las repetidas suplicas, habiUtanaOiy^ ae o^cio propio para que hiciesen el comercio en los termfoosSos que lo eeecutaban los Romanos :pefatimmos mismo q‘^odo lo qual arauye que Pubiio iTcinfoCráso ege’rcia kn las Casitéríies nni V autoridad olenisima ,qual correspondía aun Gcfe de "^d l^So'^era^t .rSanVv‘E"dl fqíando =stuvieron°las Sorlingas dependientes de los Pero no dexemos áEstrabon hasta que nos haya significado bastantemente la de las Casiteriies, yla entlndiias Sorlingas. Mas para que pueda ser do, convendrá que antes "os mformem^^ de títídf’í; ’^h’ac^mendab.e áaqud ^.tor Grieoo Vle han ganado el renombre de Seóglafos. Su buena ¡"f hjeho crítica sana son otrp tres qua^ universal aplau> sumamente n^Smonio que acredita so con que se cita es un buen este juicio mió ;ysin embargo'^pvy /,Kn<;ar d^l «ufricion’de su mis,mobra, sino miento del !;»» ’“ero ^nifestlr únicagran mentó ue Estraoon. xo q. como necemente el orden metóaico í“=. °¿eómafo, sario al desempeño de la obligsuion de un Ueo„ gó ei qaal observó admirablemente en el discurso de sus libros con el intento de evitar dudas yequivocaciones, ácuyo fin avisa siempre que por necesidad introduce alguna narración estrana. Con semejante objeto estableció por regla inalterable que inculca en muchas partes de^ obra, yespecialmente en los libros i. y2. que k^de tratar con separación de cada una de las pro^^ias ,dividiéndolas por sus regiones ytribus, las qua^ deslinda por sus rios, montes, mares, gentes ypueblos ,notando en cada provincia óregión lo que haya memorable en ellas. Asi que ,qiiando hayamos demostrado que Estrabon nombró las Casitérides entre las Islas tocantes áEspaña ysituadas enfrente de elU yásu vista ,entonces habrémos convencido que es arbitraria ysin fundamento la identidad con las Sorlingas, que pretenden los Ingleses. Hagamos el examen. 32. Desde la pag. 176 empieza Estrabon ádescribir las Islas que corresponden yestán ála vista de España ,añadiendo en cada una lo particular ynotable que hay en ellas. Insulamm porro (dice )qma ante Hispahiam sint sitae ,¿fe. Ylas va nombrando todas hasta la pag. 185 por el orden siguiente. Las dos Pitisas ,ylas dos Gimnesias ;quatro Islas que previene el Geógrafo están del Estrecho adentro en el Mediterráneo. Cerca del Estrecho mismo ácia fuera pone dos Islas pequeñitas :mimitae :una de las quales ,dice, se llama Templo de Juno. (Quien tuvo cuenta con estas Islitas ;habría omitido las mas de noventa de que además de las diez principales constan (conforme álo que dicen Cambdeno Masdeu) las Sorlingas, si estas fueran las Casitérides?) (Me refiero con cuidado ála autoridad de estos E^ritores acerca del numero de diez que aSrman son ^ias principales Islas Sorlingas, pues yo leo en Mr. Robbe tom. i. cao. 7. 2,. pag. 395 del Methode pour apprendre faciUment la Geographii, que por todas son ciento quarenta ycinco ,entra las quales hay d.oee principales abundantes de estaño, y machas otras de pocl^-conseqüencia :Oiganse sus palabras ; * bra«* ks 'Sortlnguzs.... qid sont au nomhr¿ 145 entr¿ Lisüudks Uyen ddoiizi principaks ,qid oiit toutis dis md~ n^s i'-étain :ct pluskws autres ,qui sont di pea d¿ con- <¡quence :lo oual es otra prueba de la diversidad que yo defiendo ,pues las Casitérides no pasaban de diez.) Volvamos pues áEstrabon, Fuera del EstrecbiUoloca áCádiz, de la qual había hablado algo ála p\^ 148 con motivo justo ,remitiéndose áeste lugar cq. pel mas propio, en que largamente escribe su histoij:^ civil natural ypolítica. Menciona luego ala isla ccvsagrada áHércules enfrente de Onoba ,apellidada -Ago- nÜa por Rufo Aviene, ySaltís por el Kubiense ,cuyo ultimo nombre mantiene todavía con muy poca diferencia Yúltimamente individualiza la situa,cion de \2.s\asitériies en el septentrión yseno que forma el mar ála raíz del promontorio Artabro: Ab anabrorum portu, idc. Cerrando aquí el libro tercero con estas palabras: di Híspanla qiniitn, et tnsuhs ante eam skis haic snfficianf. nano ai Gaikam trans Jipes sitam nos conmrtemus: que es decir: „Baste por añora lo di- „cho de España ysus Islas ;mientras que paso arecorrer la Dalia situada ála otra parte de los oe5d‘ Donde es de notar especialisimamente el demostrativo haec^ estas cosas ^el qual abraza ycompie hende todo quanto se escribe antes de el ,ycon mas propiedad, aquello mas inmediato ,esto fes la situación éhistoria de las Casitérides ,que refiriéndose al ejus posesivo de España, demuestra que aquellas Islas como las otras corresponden áesta Provincia. 00. Pero donde mas expresamente divcr^siaca alas Ca^^sitérides de las Sorlingas ydá buenas senas de haber sido el siti® de. aquellas er^'el mar de Gauem es en la pag.. 15^- Geó-^fo que en ^e los Bárbaros que habitaban al Norte de se criaba estaño ,ytambién en añadiendo que el que se llevaba aMarsella .0 .acaban de las Islas Británicas :na^i siipra Lusitaniam degunt ,et irUÁ'assiteri 10 44 la diversidad tan grande que hubo entre unas yotras gentes. 38. Deducimos de todo lo expuesto que las Casitérides fueron Islas muy distintas de las Soiiingas como S£j prueba por solo Estrabon :pues según él álas Casu^des se navegaba desde Cádiz :á- Gadibiis ¿x mgotiat^M ivzrí :yde las Británicas se llevaba el estaño á JV^^^lla :Massiliam adferri : cuya navegación se hacia d^pe Francia como nota Cesar en varios pasages; conduciéndose los géneros por .el rio Sequana ,yde alh por el Rhodano como consta del Geógrafo lib. 4. pag, 194. y205. 39. íío puedo disimular que el Señor Cambdeno escribiese por cuenta de Estrabon que las Casiteridzs caen frente por frente de los Artabros, ,al norte ,ypartes ocidentales de Bretaña ^pues en estas palabras se atribuye al Geógrafo lo que ni dixo ni debió decir. En ninguna página de sus libros se lee aquella cláusula ú otra que forme un sentido semejante. Empeño álos Ingleses para que consulten áEstrabon ,ysi encontraren en él la cláusula conforme la ofrece Cambdeno, desde ahora les concedo la victoria ,yprometo retratarme en público ^Pero cómo habrá de producir Estrabon una tal sntencia,sin que se verificara impugnarse ycontradecirse ásí mismo en los testimonios que hemos examinado antecedentemente? Yo afirmo resueltamente que el Geógrafo no escribió las palabras que le supone Cambdeno. Aquel en el lib. 2. pag. 12.1 dice asi :,, La nave qae zarpa de Cádiz para el me- „dio dia tocará en la costa del Africa ,cuyo extre- ,, mo mas ocidental Rebalsa de Cádiz algún poco :allí ,, forma un angosto promontorio ,que se dobla acia ,, oriente ymedio dia ,en donde toma alguna anchu- „ra hasta que toca en los Etiopes Eterios ,los guales „son los últimos por debajo de Cartago ,yabanzan „al paralelo de la región Cinnamomifera, Los que na- ,, vegau ála parte opuesta, esto es, acia el septeu- „trion ,estos ender^an el rumbo desde el Sacro Prot „montorio (cabo de San Yicente) al Promontorio* de ,, los Artabros (cabo Finís Terrae )llevando ála de- „recha la Provincia Lusitania. Desde los Artabros „torciendo ódoblando el Cabo ácia el Pirineo se „forma un ángulo obtuso. Dicho monte ternjina en „el océano. Enfrente del Pirineo ácia el Sepí ntrion ,, miran las partes ocidentales de Bretaña: del í^d^mo ,, modo que las Casitérides caen al Ocaso de loSi \.r- „tabros ,pero dilatadas ácia su septentrión^ ceps rtliqwxs versus oruntem ai angulum obtiisum usqiu ai extrema Pirines ,quae iri Oceanum desinunt. His occi~- duae Britanniae panes oppositae sunt versus septentriontm. Ittmque Artabris versus ssptentrionem opponuntur ^S. occiduac) insuLae Cassiterides, Este es el testimonio de Estrabon ^del qual sacó el do£lo Autor Inglés las palabras que conducían ásu intento. Yo lo he traducida con fidelidad ála letra guardando el sentida riguroso gramatical. Infiérese de él que las Casitérides con los Artabros tenían el mismo respeto ,que el extremo ocidental de Bretaña con el extremo del Pirineo. Testimonio óargumento x^rdaderamente contra proiiLcentim ypues convence mas que ninguno lo muy diversas que fueron las situaciones de nu'estras Casitévides de las que tienen las Islas de Sillí óSorlingas. 40. No son de mejor calibre las otras autoridades de abono con que pretende corroborar su reducion el Señor Cambdeno. Solino dice que las Casitérides miran ácia la costa de la Celtiberia, Solino dixo bien atendiendo áque por la dignidad de esta región tomaron su nombre muchas regiones imediatas ^ylo estaban cfeélivamente los Célticos Neriai No ignoraba el Patrono de las Sorlingas que.SQiinp compendió áPlinio, yque éste puso álas Casitérides enfrente de aquellos Célticos conforme ála correcci'án del Pinciano: ¿x adverso Cdticoruni Neriorum. Diodoro Siculo escribió : En estas Islas próximas al mar Ibero llamadas por el estaño Casitérides. Diodoro Siculo entendió por mar Ibero al mar de España ,pues en propiedad, sabia muy bien C' el ^6- el Señor Cambieno que aquel nombre convenía áuna parte del Mediterráneo. En el proprio sentido que Diodoro Siculo ,llamó Columela Ribero al mar ocidental de España: V¿l cían Fkoibns cquos in gurgiu^ mersac Ribero v. ¿95. de ciilt. hortor. Eusthathio :Las Casitermís son diez Islas que caen, acia ti norte próxímas i^s áatras. Diez yno mas fueron las de Estrabonj|Kste yEusthathio hablan de unas mismas Islas, y^P)üs se declaran contra las Soriingas que en pluma de Cesar fueron muchísimas sin nombre común: compíitres minores c. Mr. Robbe dice que son 145. yque las principales de ellas son doce. 41. Cera de las comprobaciones que trae el Señor Cambdeno en su apoyo ,es lo que de Micíis escribió Pliriio con autoridad de Timéo. ,, Resueltamente me ,, atrevo ádecir {son palabras id Autor qae impugno')'-^ que es una de ellas {de las Islas Casitérides. )Miáis en sentencia del referido Timéo citado por Plinio (lib. 4. cap. 16.) se hallaba como expresa Cambdeno, á la distancia de seis dias de navegación de la Bretaña. Yo admitiría de mejor gana que este Autor el que la Isla Mictis fuera una de las Casitéridís :pero de Plinio olo se justirica lo muy diversa que ella fué asi de las Casitérides expresadas ,como de las Soriingas. Lo admitiría ,repito ,porque ninguna cosa destruye mas completamente el sistema de los Contrarios, por acomodarse la referida distancia con la mayor conveniencia ypropiedad ála situación que efeélivamente tuvieron nuestras Casiúriits en el mar de Galicia. Porque los seis dias de navegación al rcspeélo de veinte yquatro leguas en cída uno (que es lo menos que puede caminar una nave en veinte yquatro horas) cuya regulación es muv\onforme álas diez horas que gastó Cesar en sulcar%tras tantas leguas de travesía que hay desde la Galicia áBretaña ,según consta de sus Comentarios de la guerra Gallica (lib. 4. cap. 13 Seét. 2,3 ;)Tertia fere vigilia solvit.... et ipse hora ¿irciter d-iei qiiarta.... Bútanniam attigiti esto es, se íar- %gó i gó Cesar álas doce de la noche, yllegó áBretaña álas diez del dia siguiente: cuyo tránsito ahrma Estrabon que fué de diez leguas, por haber salido del puerto de Icio :Itium ,quo navali mus est D. Ca¿sar.„ zt postridk área qiianam horam appuiit ai insiilam ^ vigatione CCCXX. studioram confecla.) Los referi-í ^seis dias da navegación ,digo ,al dicho respeéto Componen ciento quarenta yquatro leguas; yalirm-, do Cambacno (este es otro coavencimiento de sus c¡ivocaciones) qut iisdi las Casitíriies áEspaña había mas mar que desde las Casitérides áBretaña :será menester considerar álo menos dos dias de mayor distancia para la navegación desde Miclis al Continente Español. Pues ahora ocho por veinte yquatro forman ciento noventa ydos leguas ,las quales pintas con las ciento quarenta yquatro expresadas componen trescientas treinta yseis, que de sentencia de Cambdeno, ósegún su cuenta debía haber desde Bretaña áEspaña. iQuien ,pues ,no extrañará que escriba un Sabio proposición tan disparatada? Yesto aun perdonándole la inconsideración de argüir con la distancia de la Isla Mictis fá favor de sus Sorlingas quando consta que éstas distan, de Bretaña ocho leguas según unos ,ásiete ymedia Conforme áotros, situándolas todas entre los Cabos de Cornvval yLezard enfrente de la Prorincia de CornvvailUs. Las ciento quarenta 3/ quatro leguas se cuentan desde Mictis áBretaña ;yestas son con muy poca diferencia las mismas que hay desde España áInglaterra :En esta suposición podríamos afirmar que Midsis fué una de las Islas Casitérides situadas en el mar de Galicia ,tal vez la mas septentrional de todas las diez que ponen Estrabon yEusthathio. 42. Pero debe prevalecer la verdad :porque la relación de Piinio contradice grandemente áquien pretenda equivocar la Mictis de Timéo con las famosas Casitérides. Ee aquella escribe el Historiador Natural {loe. supr. ck.) que estaba acia dentro dei mar de Bretaña : tana :áBritainla introrsiis ,navegando acia Thule. Oiaanse sus palabras ;Timd¿us historlcus áBritannia. ‘ntrorsus sex dhrum navigutioní ab¿ss¿ dicit insiilam Miciim ,in q'ici candUiim plumbiim provzniat. Ai eam Brit.innos vhUib'u.s navigiis corlo circitmsutis navigare. SartT"^ ctalias proiant. Scaniiam ,Damnam ,Bergos^ maxiWamqiU omniiim Nerigon ,ex qua in ThuUn navige- Tkuk unías di¿i navigatione Mare concretum^ &c. Tij^ucidas ála letra., dicen asi ;El historiador Timéo a^a que la Isla Micbis dista de Bretaña acia dentro seis dias de navegación ,yque ella produce estaño blanco. Adicha Isla navegan los Britanos con bagelillos formadas de varas ,yaforrados por defuera con pellejos. También están acia dentro según algunos otras' Islas ,ásaber ,Escandía ,Damna ,Beragos ,y la iuavor de todas que es Nerigon (ó Noruega) desde la qual se nasa áThule, yésta dista unidla de navegación del mar helado. Este orden geográfico indica que Plinio escribía las Islas de Medio dia ánorte por ei mar oriental de Bretaña ,que es el interior: áBritaraia introrsiis ^ siendo el mismo norte ómar helado el término donde acaba el histórico natural las menciones de dichas islas: á^Thuk., ifc. Yhallándose las SorLingas situadas mas afuera enfrente del extremo mas ocidental de la costa meridional de Bretaña ,se manifiesta evidentemente el yerro del Señor Cambieno en el intento de identificar ádichas Islas yla Miciis referidas ,lo qual por lo expuesto corresponde mucho menos álas Islas que estuviesen en el mar de Galicia. 43. Sea el ultimo convencimiento contra el sabio Inglés una demostrackin matemática con que se acaba de arruinar su aplaudido sistema. Este se reduce áun cotejo de la graduación que el Cosmógrafo Ptolomeo dió álas. Casitérides 4on la que escriben los Mohedanos tienen las Sorlingas. Estos eruditos Escritores hacen un extraéto de la Memoria escrita por Mr. Mellot en fé del mapa de Mr. Danet, según el qual caen las Sorlingas álos 10. ^r. .45. min. long. y50. gr. 30. %nun. i min. lat. Diferentemente Ptolomeo pone el medio de las Casitérides álos 4. gr. long. y45. gr. ;^o. min. lat. Son pues diversas las graduaciones. La diferencia consiste en 6. gr. 45. min. long. y5. gr. lat. que regulando veinte leguas por cada un grado ,resulta ha- ' ber estado apartadas las Casitérides del sit'D de las % Sorlingas cien leguas por latitud, y"ciento ^einta y cinco por longitud. Yaun no puedo asegurar -e_sea exacto el calculo de Ptolomeo :pero sin embar; .basta él solo para que no se imaginen idénticas las^^tuaciones de las Casitérides yde las Sorlingas. 44. Estas son las razones con que me determiné á combatir el sistema mencionado. Yo lie manifestado en esta Disertación la existencia de las Casitérides con las autoridades de los mejores Escritores antiguos. En el §. 2. procuré restituir la verdadera inteligencia álos versos de Rufo Festo Avicno ;haciendo constar por ellos la situación de las Casitérides en la ensenada que el mar hace entre el Cabo Finís Terrae ,yel de Touriñan. Esta misma situación se hace ver con mas evidencia en el §. 3. por el testimonio de Estrabon ,y sus cotejos con Cesar ,Tácito yMela ;justificándose de camino las nulidades que contiene el sistema de los IngIeses ,sostenido sin embargo por algunos de los sabios Modernos. Concluyendo yo con sugetar este Escrito al imparcial diétamen de los Antiquarios ,ysingularmente al del incomparable erudito el Sr. Abate Don Juan Francisco de Masdeu último Propugnador de la identificación que he combatido. (*) P1l’!. (*) AI imprimirse eí último pliego de este Escrito que ba estado detenido en la Imprenta mas de ocho meses por algunos motivos que retardaban su publicación, veo anunciado en la Gaztta un tomo ea Oíftavo escrito por Don Josef Cornide ,en que se propone probar Ureducción misma de que aquí se trata. UNIVERSIDAD DE SEVILLA 600707011 11^ 11 I1il