La buena criada : comedia
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I COMEDIA r -LA MUEN'A CRIADA. del doctor CARLOS GOLDONI. / TRADUCIDA YVERSIFICADA POR FERMIN VEZ REY, CORREGIDA DE NUEVO POR EL MISMO. PERSONAS.' ACTORES. Dona Zdura Sra. Josepha Luna, Doña Isabel Sra. Manuela Munteis. 'Feliciana ,criada ;Sra. María del Rosario. ^ Don Fernando Sr. Antonio Robles. Don Nicasio Sr. Vicente Garcia. Don Alberto Sr. Joseph Morales. Don Félix.. Sr. Francisco López. ^Ddmian Sr. Antolin. Nicolás ; ‘Sr. Miguel Garrido. Don Tadeoy Escribano.., Sr. Vicente Romero. Tres testigos que ño hablan T JORNADA PRIMERA. Salón :Salen Don Nicasio ,Don AU Ayer vi al pobre Fernando. 7. berto yun criado^ llorar con tal desconsuelo, ^Nic. Aquí podemos hablar que me hería el corazón. sin reserva, ni recelo: Pues Don Nicasio ,áun mancebo 9oyes , si mi muger viene, *de aquellas prendavS, echarle avísame. ^vase el criado,^ de casa con tal despego, > ' Fuerte imperio ~yocasionar su ruina? ^, tiene sobre usted ,amigo, qué causa hubo para esto? nueva esposa. Nic, Mientras él estuvo en casa íNic, La quiero: jamas nos faltaron pleytos. ^tiene usted que mandarme? Pues con quién gritaba ese hoOlbrc? Alb, Querido amigo ,yo vengo Nic, Gritaba con todos ,pero aesta casa estimulado principalmente ásusfurLis, de la amistad que tenemos, ^mi muger era el objetq, yde un fondo de piedad nada le gustaba ,ynunca que interesa mis afectos. quiso guardar respeto..
All\ x\h! estas madrastras:::- hay pocas que tengan algún afecto álos hijastros, iV/V. Amigo, mi esposa es como un cordero, ypara agradarla, basta saberla llevar el genio. Alb. Para eso es menester que haya mudado temperamento. Yo me acuerdo que Mauricio su esposo ,que esté en el cielo, decía que. era. insufrible; ._^ yasegura todo el pueblo que le hizo morir áfuerza de insultos ysentimientos. 'Nic. Yo también le he conocido: el era un hombre violento: ella es algo puntosilla; con que para evitar cuentos, seguirla el humor. Yo, nunca la contradigo ,la dexo decir yhac^r quanto quiera, yde esta suerte no hay pleytos entre nosotros jamas. Alb. De ese modo bien lo creó. Callará si’ hace su gusto, pero Fernando:::- üic. Confieso que me duele su desgracia. .• Alb, Pues dele usté acogimiento en su casa como padre. No ;por ahora no puedo. Alb. Félix ,el hijo de vuestra esposa está poseyendo lo^que es del pobre Fernando, Nie.-Y yo que culpa le tengo ?/ Alb, Pero'á lo menos ,amigo, (perdone usted si me excedo) sitiiele un regular '’ .decente mantenimiento para que pueda vivir: .qué ha de hacer en estos tiempos con diez pesos cada mes ? Nic. Mi muger dice (y lo creo) que le bastan quatr'o reales al día ,ysobra dinero. Alb. Yde eso han de mantenerse el yla criada ? Nic. Pero que necesidad tiene él de criada? Nada de eso: Feliciana nació eii'casa, en casa se caso ,yluego enviudo en ella también: por qué partió de ligero, yse fue con él ?Amigo, mucho me ha disgustado eso. Alb. No apruebo su ligereza. Pero si mal no lo entiendo, la madre de Feliciana crió áFernando ásus pechos; yasí dice que le quiere como áhermano ,prefiriendo padecer con él miserias, ágozar sin él inmensos bienes. •^ Kio. Ve aquí lo que dice mi muger. No hay duda ;ellos se querian demasiado, siempre andaban en secretos, ymormuraban sin rienda 'de Isabel. No hubo remedio: fue preciso separarle de casa. Alb, yestaréis viendo que inspire naturaleza en una criada ,afectos mas piadosos que en un padre? vamos ,amigo ,acogedlo en casa. Nic. Le acogiere. Alb. Pero quando ? Nic. No tan presto. Hablaré hoy áIsabelita en su favor ,yveremos. Alb. Bien ;confío en sus bondades. Pero en tanto él me ha propuesto le ruegue áusted que le envie para su preciso aseo algún quarto. Nic. Pero yo:::- Alb. Le podrá usted negar esto? un hombre de sus caudales escaseará áun heredero suyo el pequeño interés de unos veinte ,ótreinta pcso5?
3 Ñic. Yo se los daré. Pues vaya, yo állevárselos meofrezc(\ Nic, Pero antes debere hablar, con mi muger. Alb. Aqué efecto? Es que están en su poder las llaves de todo. Luego se los pediré yo mismo. Alb. Ya:::- sin embargo, recelo:::- A7r-. Yo aquí no cuido de nada. Ella es quien tiene el gobierno de la casa ,yla familia. Yo descanso. Don Alberto cásese usted ,y;verá qué bello vivir. Alb, Yo tengo una hija soltera en casa, yel hombre de entendimiento, al segundo matrimonio .no lleva hijos del primero. Sale Isabel, Lab. Digo. Yo no he menester dla puerta, embajadores.' Hic. Qué es esto? Alb, Señora! Isab, Soy muy de usted, oyes ,ese mensagero •queria impedirme el paso. Alb, Su amo dijo:::T A/c. Que en viniendo tu te dejara pasar. No es verdad amigo? Alb, Es cierto. El tiene un miedo terrible, ásu muger. Isab, Caballero, tomará usted chocolate, pues viene áfavorecernos. Alb, Mil gracias ;ya le he tomado. isab. No lo estraño. Lo primero que yo hago ,es darle ámi esposo el desayuno ,yalmuerzo: ine interesa conservar ami pobrecito viejo. N/c. Qué sinceridad !bendita seas mil veces !Don Alberto, cásese usted. Alb, Si lo hiciera, mas seria en el supuesto de encontrar una muger como esta Señora. ^ Isab. Debo áusted mucho honor. ' 'Nic. Qué tal? No tiene merecimiento para un jovencito esposo? mas mi amada Isabel ,creo que está contenta conmigo. Hermosa mia ,no es cierto? Isab, Ay* hijo !ni por un Reyte trocára.' , Nic, Qué embeleso! puede enternecer áun bronce. Alb. Señora, yá que en vos veo que muger de prudencia, que quiere con tanto extremo ásu marido ,exécute una acción digna de un pecho generoso ycompasivo, interponga usted sus ruegos para que venga P'ernando. Isab, Fernando ?no hablemos de eso. Si él entra por una puerta, me iré por otra corriendo. Nic, No, vida-mia ,no dudes:::- Alb, Pero ,Señora ,qué ha hecho? Isab, Muchas insolencias ,muchas faltas de crianza ,yménos importara todo, si no me perdiera el respeto. Nic, Lo oye usted? yá se lo dije. Isab. Es temerario ,soberbio, presumptuoso ,yéñ fin, tiene todos los cíefeetos. '\^ N/V. Ybien?' ^dAlberfa* Alb, Todavía es joven,' él los irá' corrigiendo. Está acostúmbrado' áverse ^ acariciado. v.!--. , Isab, Yqué no he' hecho "” con aquel irracional? * yo le tratába lo mesmo que una madre :yo le hacia mil fiflezas ,mil obsequios. . A2Pues,
Pues ,yla tal Feliciana? entrambos iban de acuerdo ... contra mí, vaya ,acabóse. Alb. Feliciana es en efecto una criada ,yse puede ^• despedir no conviniendo. Isab. Quanto apuesta usted que el niño se casa con ella presto? Alb. No lo creáis !Feliciana es miiger de entendimiento. Isab. Ybien, si quieren casarse que lo hagan ,peor para ellos. Como no sea en mi casa, no les.pondré impedimento. Alb. Pero ,Señores áfin . de evitar tal desarreglo, ' deberían admitirle. Isab. Yo estraño ,Señor Alberto, que venga usted áinquietarnos. Alb. Señora ,me mueve el zelo piadoso de buen amigo. Si usté se enfada ,callemos, . pero álo menos envíe usted á'Su hijo ese dinero. . N/V. Ah !si:::- dale ,Isabel mia, ^<aquí al Señor ,cinco pesos. Jsab. Para qué! jsiie. El pobre Fernando necesita este consuelo. - Jsab.VQxo ; hombre ,yo estraño en. tí tan; poco conoGÍmientí>, tu pretendes destruirte ^, por tu hijo. Ves que tenemos mil cosas que atender; contentesefcoh aquello ^. qu^le danV;Y^lmeJd•',^Señof, - en los negocios agenos no se introdiizca rnt yenga-^- .'ihacer'depadre maestro . ; en casa de los demás.- ^ Alb. Basta ,Señora', obedezco. Creed . de incomodaros, yhaceros • ; suplicas tan ¿fliportunas. '. La compasión;, y, el afecto armaron mis voces ,;conva una barbarie siji freno; . . Npero yá ,(jue usted me trat» rr > ,1 con términos tan groseros, puede ser que alguna vez 50 haya íÍq arrepentir de ello. Is^b. Cómo? Alb. Avuestro pies ,Señora: amigo ,usteei está lelo, no importa ,contemple mucho ásu buena alhaja. Isab. Aviejo., temerario! Nic. No ,hija mía, no te inquietes. Isab. Vive el Cielo! N/V. Isabel? ' Isab. Dejame en paz, amenazarme! Hic. Si puedo lisongearme de que me amas. Isab. Vete de aquí. A/V. No hay mas medio que disimular. Paciencia. Isab. Yo me vengaré. A/V. Embeleso » .mío:::- Isab. Quien puede saber sus tramas ,ysus enredos? AVo. Isabel:::- Isab. Si no me dejas me abandonare áun despecho. iÑic. Chito jchito. ADios. x Isab. Capaz es de amotinar Alberto ámi marido. El es dócil, se gobierna por mi génio, yno quisiera que acaso .'le mudaren sus consejos. Me importa hacer la fortuna de mi hijo ,ysi muere el viejo no estando Fernando en casa, yFélix si ,me prometo que hará por mi áfavor mió, yal de m¡ hijo el testamento. Sale Félix ^ Fel. Madrer o! padre nuevo que si la dura iusted el ceño todavía. Isab. Ydurará. FeL Pues contra quién la
5 áusted enojada ? Js.ib. Contra ese insolente de Alberto. FeL El mercader, pues qué ha habido? Jsab. Vino áhacer de medianero por Fernando, ysobre todo me ha dicho mil vituperios. FeL Lo siento infinito. Isab. Anda, •' ve ,Félix ,búscale luego, dile que tenga mas juicio, ysi insiste en sus proyectos vanos ,amenázale ásperamente. Fel Es el cuento que yo no^ podré enfadarme mucho con él. Isab, Majadero, • por qué ? Fel, Porque tiene una hija que me gusta. Isab, Escucha^, necio. Faltarán otras mugerés? no te introduzcas, te ruego, -- con esa familia. ' Fel, Tiene ^. Ja, chica ün dote soberbio, su padre es rico, ella es hija única ,y,yo considero, ^ que un matrimonio comó este me pudiera hacer provecho. Isab, Alberto me ha improperado, yyo injuriada ,confieso, cae le insulté ;no querrá áun hijo mió por yerno. ,, Fel, Una, vez? que ella me quiere todo lo tenemos hecho. Isab, Te quiere? como lo sabes? - Fel, Lo diria áno saberlo? Isab, Pero como lo has sabido? la has hablado? Isab, Si por cierto ; , yo la hablé ,yella me hablo; ' la dixe;;; me -dixo::: yluego, 'etcetera. . Fel, Ala verdad puedes vivir satisfecho de que te quiere. Yo Juzgo mas bien:: - Sale l\Icol. JTay señora, presto, vaya usted ,porque mi amo llora ,yse está deshaciendo ápuñadas la cabeza. Isab, Ay triste de mí !voy luego. El se habrá desesperado por el enojo que me ha hecho tomar. La pasión podría • matar al infeliz viejo: , voy antes que se nos muera, sin otorgar testamento. Fel. Guando digo que me quiere: Isab, Loco ,después hablaremos. vase con Félix, • Fie, Desde que volvió ácasarse, ha perdido mi amo el seso. vas,. Salón corto ,6casa fobre :seU Feh'* daña con mantilla, ' Felic, He acabado mi labor. Ya no tenia por cierto calcetas para mudarme: muchas gracias ámi esmero, c' pqes guardé este poco de hilo que mi ama ,que esté en el cielo, * me dio. Ay.pobre F'eliciana! ádónde se fué aquel tiempo? Ay infelice Fernando! pobre amo mió! le quiero como áhermano. El se crió , álos maternales pedios, ;• que ámí me dieron la vida: nos nutrió un mismo alimento, ydespués mi corazón , que es compasivo ,'y sincéró, jamas míra las miserias humanas con menosprecio. Por no verle perecer, gustosa ásufrir me ofrezco, ysi contra él se conjuran, sin ley ,sin honor, sin freno, una ambiciosa madrastra, un^padre sin sentimientos, yun intruso irracional, Je asiste en sus desconsuelos:;'- una viuda honrada ,una criada leal ,yel cielo, que aunque oprima ,no abandona que
6 lamas al merecimiento. Sa/c Fern. Ay Feliciana! yo vivo de^ desesperado. Estoy muerto, (reeha. Felic. Muerto? de qué enfermedad? pues que hay ahora de nuevo? Fenu He hablado ,como tu misma hoy me aconsejaste ,áAlberto. Felic, Yno quiso oir áusted? Fern, Antes bieir, con aquel zclo que acostumbra ,se ofreció, compadecido ámi ruego, ahablar ámi padre. Felic, Yque, no-quiere ceder? lo entiendo. Fern, Por la madrastra no mas. Yyo puedo sufrir esto? Felic, Sosegaosj' Señor ,un dia -encontraremos remedio. Ko se •consiguen las cosas asi ,de priesa ycorriendo. Y^o por ahorahabía dicho, que procuraseis por medio ^ de ese Don Alberto algún '''* socorro j‘que aunque pequeño , •aj prontomos remediase. •‘ Fern, Aun me niega ese consuelo. Ah !Yo estoy deseperado! Felic, Vamos ,Señor ,con sosiego. Quiere usted'tambien perder - la salud ? Fern. Si ya no tengo donde aspirar. No se como - lo he de hacer hoy, ni que habernos de córner. Felic, Ya seVerá. Fern, Quanto tenia algún precio ‘ ya se ha empéñado yvendido, " ytu también tehas deshecho • (pobre muger )' de tus bienes: ' nos hallamos ápostreros de mes ,yno me soccorre - mi padre. Habrá sufrimiento? •^ Felic, Poco a' pocOy -Mire usted, ^-^ vivamos siempre contentos, ’ ysin pensar en tristezas, ‘ 2ue ya nos ingeniáremos. '' hgo :ya están acabadas las calcetas.* Otro extremo? Fern. Ay Feliciana! tu me haces enternecer :lo conñeso. Felic. Por qué ?pues poco motivo os doy para enterneceros. He acabado las calcetas , las venderé ycomeremos. • Fern, Oh Dios !¥cliciana mia, tu amor ,tu bondad ,tu zelo "me sorprenden ,yen mis ojos reprimido el llanto;:: Felic. Bueno: esas son debilidades: Fern, Verte por mí en tan diverso estado:: Felic, Pero si digo:: que yo:; vaya:: bien. Tratemos llorando yreyrhniendo el llanto, de otra cosa, Estas calcetas, que hoy he acabado, salieron ^un poco estrechas ,ycortas; son muy finas demas de eso para mi ;ya meditaba venderlas ,las venderemos, yalgún dia podrá usted pagarme. Fern, Pluguiera al cielo. Felic, Yo áusted no le quiero dar nada de valde-: ya tengo hecha la cuenta de todo. Fern, Si' mi padre:: Felic, Entonces quiero todo el salario por junto. Fern, Pero en tanto::: Felic, En tanto ,veo que usted no sabe pagarme sino en quejas ylamentos. .Señor ,no nos aflixamos, * sin duda mudará el tiempo: quién sabe ?animo ,constancia* En fin ,voy ávender esto , 'vuelvo ácasa ,dispondré qualquier cosa ,ybrindaremos álá salud yalegría,. Señor., el mayor despecho yla mayor pesadumbre que álos enemigos vuestros podéis causar ,es sufrir constante los contratiempos;
rcir con inJifcrcnci<íj yh/cerfes ver , que aun sufriendo, ápesar suyo ,sabéis ypodéis vivir*sin ellos* dcTCc^ Fern. Ah compasiva muger! tu eres mi único consuelo. El cielo te ha destinado para confortar mi pecho en las desgracias. Será ,posible hallar en el suelo . una muger de mas noble corazón? yo no lo creo. Dentro NicoL Ha de casa. Feriu Este el criado es de mi padre. Aqué efecto .viene aqui ? Nic» Se puede entrar? Fern. Entra. A/V. Poco me detengo. apart. que está el amo. \Feliciana? Fern. Ha salido ahora. Fie. Lo siento. Fern. Qué la quieres? FicoL Solo verla. Fern. Presumo que vendrá presto.* ^ Qué hace mi padre? ’--r Ficol. Ah pobrete! casi llorando le dexo. Fern.. Llorando !Yporqué lloraba? Ficol. Como tiene tan mal genio su muger ,no le quería hacer carocas. Tan presto riñen ,como se acarician. Valiente par de muñecos! Fern. Sabe su debilidad. Ficol. Quedan en un aposen los dos juntos ,yyo voy áun recado de secreto. Fern. Aqué recado? Ficol. Aque venga un Escribano corriendo. • Fern. Escribano ?para qué? presume hacer testamento? Ficol. Discurro que si. ’ Ah ir.humanos! ah seductores perversos! Ficol. Mi ama lo dixo entredientes. Si ,por privarme;;;- lo creo: yencontraste ail Escribano? FíclI. No le encontré. Me dixeron que no estaba en casa ,yyo dexé el recado. Fern. Ya entiendo: qué podré hacer en tal lance? Yél quien es? * Ficol. Un Don Tadeo 'de:::-, etcerera. Fern. Dónde habrá ido .Feliciana! estoy muriendo. Ficol. Tardará mucho en venir? Fern. Yo no lo sé. Ficol. Es que la tengo que dar aquí cierta cosa. Fern. Oiié cosa.^ Ficol. No se lo pu^do decir ánadie. Fern. Por qué? Ficol. Por qué? porque me avergüenzo Fern. Vamos ,dlmelo. Ficol. La tra;)^o •. ' ' . un jamón ,ymedio queso. Fern. Bien :yse lo habrás robado* ámi padre. Ficol. Una vez que ellos chupan ,chupe yo también. Fern. Yviva yo pereciendo. Ficol. Si usted quiere. ' Fern. Picaron, .r. no se roba. •»* >V Ficol. Si lo cierto ^ ' se ha de decir ,yo tampoco se lo he robado ásu dueño. Fern. Pues cómo ha venido átí? Ficol. El hijastro un dia de estos, sacó dos espuertas llenas: yo le tuve el candelero para robar ,yel medio estos despojos. Fern. Lo entiendo. Aquel incapaz destruye mi património. Ah perverso! si supiera donde hallar áE'eliciana:::- Ficol. Yo quiero hablarla también hoy mlsmo- .. Ha dias que §e me iia puef^to.,, , ^en 1
8 en la cabeza el hacer un disparate. Feryi. Sabremos _qual es? NicüL Casarme con ella. Fern. Ignorante', majadero, dichoso rú si te h.illaras en 2[rido de merecerlo. No eres digno de tal saerte> Aquel corazón tan bello destinarse áquien no hiciera de sus virtudes aprecio? vete de aquí ,que no eres capaz de tanto consuelo, vase izq. Nícol. £1 la quiere para sí ; no importa, competiremos, pero volveré állevarme lo que traigo en el talego, vase der. Salón lar^o :en casa de Don Alberto: salen Feliciana yDamian. Dam» Oh Señora Feliciana! qué buen ayre la ha traido por acá ? Feliv, Doña Laurita está en casa ? Dam. Yo imagino que sí. La quiere usté hablar? Felic. Traigo unas calcetas de hilo muy bueno'; yquisiera ver . si son de su gusto. jDam, Sirvo áusted al instante: ycomo ' la vá con el Señorito ? Felic. Fie:::- así ,así. Dam^ Las calzetas se venderán (lo adivino)' para comprar que comer. Felic. No lo crea usted, amigo: Oracias aDios tengo un amo, (y no es porque yo lo digo) - que no permite me falte quanto ámi estado es pfecisoí yo si las vendo ,las vendo porque no las necesitó, yme entretuve en hacerlas ^ así en los ratos perdidos. T)am.Y2L. Felic, Qué es lo 'que usted presume? pocos juguetes conmigo, Da)n. Discúlpeme usted ,, quanto su bondad estimo- .yque qiiando fue -soltera tuve ciertos parasisluos de esperanza ,que después cautamente he reprimido, sabiendo que Don Nicasio la casó áusted ásu arbitrio; ‘ pero así que quedó viuda, volvieron ádarme avisos los primeros pensamientos, yáno ser ciertos puntillos, creo que la propusiera ámsted segundo ^larido. Felic. Señor Damian ,usted me tac; un discurso peregrino: • yo ruego áusted ,ni áninguno que me haga ese beneficio? soy viuda, mas no soy vieja: • no soy bonita ;mas fio que si quisiera casarme, no faltara un descosido ^ para un roto. Yqué reparo tendria usted? ( Dam. No los digo. j Se que no se piensa en mí. Fel. Por qué ?. ese es un desvarío; •usted no vé mi interior. Dam. Yo hablara ,mas sé de fijo que he de motivar enfados. Fel. No tal :en el tono mismo con que usted se digne hablante será también respondido. Dam, Pues hija ,yo soy un hombre que acostumbro hablar clarito: la quiero áusted bien ,seria feliz en ser su marido . pero:::- Esto de estar vivÍená<J sola con un amo lindo yJóven ,me escarba un poco • Fel. Quien hubiese conocido áeste ‘.Jóven, no es posible ^^^ que pueda hacer de el mal jüicro* Es ¡nocente como una palomita', ysu capricho es tal ,que no puede ver álas mug^rsí. ,
9 Vjm. Dormido: fe/ic. Cdiiio ? Dam. Como ála ventaná ostí puesto de continuoi mirando ála señorita, desde que abren los postigos. Felic. Damian ,habla usted de veras? J)am. La criada me lo ha diclx>. Fdk- Yo creo, que si se asdma^ será por otro motivo. Pero qué dice su ama de usted áesto ? J)cim, Yo imagino. que tampoco la disgusta. Feifc. Ah !sabe Dios los rendidos que tendrá Doña Leurita. Fam: No lo creo. Felic, Pero amigo^ .su padre querrá casaría grandemente. Fam. Eso es preciso? Al menos áese pelgár no le admitirá por hijo. Fdic. Por qué habla usted así ?mi amo tiene un patrimonio rico, yDobles prendas. Me admiran esos términos indignos. Fam, No lo digo yo? el amorno puede estar escondido. Fd/c. Soy una buena criada. D.iw. Acaso lo contradigo ? Fd¿c, Vamos, entre usted ádar aDoña Laurita aviso deque estoy aqui ,dme voy. Fam. Luego al instante la sirvo, Fdic, Para Fernando ,seria este un famoso partido, • pero en el estado suyo nadie será tan sencillo, que le ceda una hija .suya, sin temor de su peligro. *\ Yo procuro sostener . 5u reputación ,ybrillo; >^.(zas • pero el mundo habla, yno hay fuer- en mí para reprimirlo. Laur. Quién me busca? Felic, Yo ySeñora, queji los pies de usted me rindo. Fntir.K Dios, hija. Felie. Vengo áver si un par de calcetas de hilo fino le gustan áusted. Laur. Veamos ;su precio fijo? 1clic. El hilo solo me cuesta treinta ydos reales :no pido por el trabajo ,mas precio que el que tenga usted por digno* lo no entiendo mucho de esto, si no te se hace perjuicio, haré que las vean. Felic. Antes lo celebraré infinito. Laur, Damian? Sale Fam. Señora. Laitr. Vé al quarto de la la!x>r ahora mismo , ydi áJuanita ,que vea estas calcetas que envió, yte digan lo que pueden valer. Dam. Volveré de un brinco: pero si yo las valuase las apreciaria:::- Laiir. Dilo. Dam. En quatroclentos ducados. Latir. Ay mas grande desatino ! Dam. No miro yo álas calceta?, sino al mérito excesivo de aquellas hermosas manos que han enredado estos hilos, vasé. Felic.YÍQ usted ,señora ?se burla. Laur. No se burla :yo le he oido.- hablar siempre, bien de tí, siéntate. Felic. No ,no ,suplico::^- Latir. Con ^satisfacción. ^ * Felic. Por dar se sientan. ' •\Y áusted í^usto.me resigno. ^ Latir.Tá sirves áDon Fernandoí Felic. Si señora ,yo le sirvo,, yle serviría siempre. Laur.F.^ afable? ,., 'í,..-'v Fehc^. Qoino nnmho. r Aseguro á.ustcd ,señora,.' ¿^.í:¿.aí B
9* Alt. No tengo sino nnti hija heinbrn.^ Fd, Muy bien está. Yusted dice que yo me entienda conella» Alb. Pues qué mercancía busca usted ,Señor? Fd. Ay tal flema ! mi Señora madre quiere que me case. Alb. Yque le venda yo áusted para hacer las galas las estofas ylas telas. FeL No me envía por vestidos. Alb. Por qué envía ? Fd. Por la nuera. Alb. Yquién es esa Señora? Fel. Mi suegro es un poco bestia: /í/. no tiene usted una hija ? Alb. Ah !si ,ya entiendo. iv/.,Pues esa. Alb. Manda usted otra cosa? Fel. Nada mas. Alb. Estoy ásu obediencia. Fel. Quedamos en eso?. Alb. Pues. Fel. Está hecho ?' Alb. Ydicho. .** 'Fel. Pues \*enga usted áhablar con mi madre. Alb. Tengo ahora uii poco de priesa. Fel. Qué la tengo de decir? Alb. Dígala usted lo que quiera, vase. Fel. Salto ybrinco de contento. Sale NícqI. Por qué? , Fel. Tengo una gran nueva que darte ,Nicolás mió. JSicol. Si ?pues dimela ,qué esperas? Fel. Pues amigo ,me he casado. Nicol. Ycon quién? Fel. Eso quisieras saber tú para reirtc. < Ficot. DimeJo. Fel. No te dé pena, aciértalo yte convido amedia libra de peras. Ficol. Es con;::- Fd* Tampoco, tampoco. Nfeoí. Será:::- Fel. No es esa ,no es esa. Nicol. Pero hombre ,dexame hablar no me vayas ála lengua. Fel. Si no puedes acertarlo, Nicol. Pues dilo. Fel. Alia voy. Nicol. Rebienta. Fel. Con la hija de Don Alberto. Nicol. Si han tenido una quimera mi ama yél ,cómo? Fel. Mi madre misma me ha dado licencia para tratarlo. Nicol. Yque dice Don Alberto ála propuesta? Fel. Que está hecho ydicho. Nicol. Ola ,ola ! yhas hablado tu con ella ? Fel. Qué ella ? Nic'ol. La novia. Fel. Yo no. Nicol. No ?pues si ála vez prM | no sabes caerla en gracia, todo se perdió. T^el. Qué piensas que la diga ? Nicol. Dila‘: hermoso ^ uracan de mis potencias, luego que vi ese cabello::- Fel, Si no se le he visto ,bestia. Nicol. Pues vamos por otra parte. Dlla :al mhrar esas negras luces. Fel, Luces negras ?quales ? Nicol. Las de sus ojos, babieca. Fel, Tampoco he visto sus ojos. Nicol. Ni sus ojos, ni sus cejas? > Fel. No. Nicol. Pues qué has visto ?su boca- FeL •La he visto ,pero cubierta con la maniiila. Nicol. Muy bien; ^ pues dlla de esta manera: j yo enamorado ,Señora, de vuestra niantilia bella::- , Fd. Borrico ,, si las mantillas no eaanjiioraa.
Kicol. Vücs tronm, si tu no has visto otra cosa para enamorarte de día. . fe¡. He visto ,yno ha visto tontos;: - ADios ,que voy ádar cuenta '' ámi madre, 'de que y. a compuesto queda el asunto, Nicol. Si será verdiid, Sa/í^ Dam. ADios paisanita. . Htcol. Damian llegas ; ’ ábuena ocasión. No sabes que estoy de boda ? Dafrt. De veras ? pues quién se casa ? NicoL Mi amo. D^tn. Con quién ?’ NicoL Aque no" lo aciertas. Dam, Dilo. ‘ NicoL Con la hija del tuyo. Dam. Con la hija de mi amo? sueñas? Nicol. Cierto :como que no falta sino es una friolera. Yquees? Nicol. Que quiera la novia, Dam. Yes friolerilla esa? pero querrá ya le llene alguna inclinación ella. Nicol. Pues como se inclina áun tonto? Dam. Feliciana es quien gobierna e^s asuntos. • Nicol. Que tiene, que ver en esta materia /- Feliciana? .' D/íWf. Ella es quien por Don Fernando se interesal Nicol. Don Fernando ?punto ,ycoma. Dií.v/v Poriqué motivo?- '''v Níco/.. Porque esta ' *boda se hace con Don Félix, ytu todo 'me lo truecas. Dam. No has dicho que con tu amo ? Nicol. También lo es. Dam, Braba prebenda ! con ese ha de casarse oña Laurita ? Nicol. La mesma, 1 Dam. No creo tal disparate; pero sea enhorabucníii me he alegrado de saber cosa que tanto interesa, yse lo vo}'^ ácontar áFeliciana. Nicol. Hombre, espera, que yo puedo equivocarme. Dam. Ah picarüloí no cuelas. Tu quieres trocarlo ahora» pero ya no es tiempo. '¿ Dexa /'íque allá compongan la .trama, ydespues;:;- Dam. Si yo quisiera callar ,se me sentaría el secreto hecho postema en el estomago :suelen ser Lis resultas muy puerca^; - yasi es mejor bomitarle. ADios. Nicol. Yque ámi me diera la bomitona; ámi amo le contaré que se enreda por acá otro casamiento, para que no me acontezca. vase. Salón :Don Nicasio ,yDoña Isabel. Nic. Venga el Notario otro dia, que hoy estoy desazonado. Isab. Querido ,de algunos tiempos áesta parte siempre te hallo melancólico': qué tienes? Nic. El apetito no es malo; *• Isab. Dice el Médico •que casi • todos los hombres ancianos, quandoá la muerte se acercan, suelen comer demasiado.' N/V. Ya me deseas da muerte ? paciénGia.* í- ^•- Isab. Estás delirando ?í' mas deseo tu salud, ’ que' la inia,'y por fundados motivos. Nic. Quales, mí bien? Isab. El primero ,porque te amo* Nic. En eso estamos iguales. En mtvida te he agraviado. Isab. El segundo ,es que si tu falleces ,en tal estado, . •Cqtic
cine he de hacer /pobre de mí? yic. No hajlarás quien te ame tanto como yo, no. Isuh, Tengo un hijo grande ,ysin empleo. Estamos enseñados ávivir sin conocer los trabajos déla incomodidad. Muerto tú ,recelo que Fernando nos arroje de la casa cruelmente temerario, •,i yeste será ül ijusto premio de haberte querido tanto. Ív/V. No re he destinado yo en dote seis mil ducados? lsa¿\ Si :me has hecho aquella carta, mas no se ha finalizado - todavía* A/V. Ami me han dicho qiTc es válido su contrato: no obstante ,por camplacerte haré la (irme el Notario. Acuérdamelo mañana,, que la tengo en mi despacho, aparte para este fin. • Jsah. Ydespués seis mil ducados de que sirven ?. si quedase viuda en este desamparo, como vivirla yo con un caudal tan encaso, yun hijo á.quien sustentar? Ah !bien estoy recelando ^ mi desgracia. Bien preveo , quantos motivos de ILinto /:o. tendré por mi demasiada bondad.-^ .i. JV/c. Dueño mió ,vamos, no Ufares. Yo pienso en todo, yremediaré este .daño. «f •w. JsaL Lo dices ,pero no lo haces: quieres, que venga el Notario ; esta tarde? * 2sVc. Bien ,que venga. Jsa/;, Esto no se. hace por acto de necesidad ;£Í ,' solo por precaución.’ 7\ic .Sin embargo::;- •/ Jsab. Tienes tus disposiciones di v prevenidas para el caso? AVr. Sí: poco ápoco estos dias mi testamento he formado de memoria. Isab. Acuérdate, quando sea necesario, de que Dios te ha dado tin \m legítimo ,que aunque malo, tiene tu sangre ,yno puedes ni debes desheredarlo. ^ Kí(\ Dios te bendiga paloma! no obstante que te ha injuriado le quieres bien todavía ? Jsab. Yme interesaré en quanto sea beneficio suyo. Nií\ Por fin ,cederé en tus manos mi poder ,yfiicultades ámplias en un todo ,baxó el título de heredera universal ,consignando ámi hijo lo que quieras, yquedará efectuado el testamento al instante. Jsab, Sin que haya algún embardii de que yo pueda en .el mío beneficiar ámi salvo áquien yo quiera ? N/V. Se entiende. Sale Nicol. Señor. I I Nic. Qué vienes gritando yatürdiérdonos :qué quieres? encontraste al Escribano? NicoL Vendrá esta tarde sin falta. Señor ,qué novedad traigo ! Nic. Qué cosa ? Nicol. Doña Laurita se va ácasar insofacto. Jsab. Con mi hijo Félix. Lo ié. Nicoi. No Señora :es al contrario. Jsab.VjjQs con quién? explícate hoinb^' Nicol. Con el hijo de mi amo; yquien maneja el asunto es Felicrnna. Jsab. Ah vil ! Nic. Quando se trato? como? es posible? Nicol. Si Señor :yo no me engaño. Jsab. Este impensado accidente
sefAseetr colérica yabantelindóse. cíestruye yrompe mis bastos , designios» Mí*. Aquietare Iii/a. siguiéndola. JVÍal hayas tú mentecato quando.has venido. ísab. Entonces los derechos de Fernando hará valer Don Alberto: ' ciega estoy. NiV. Dueño ádorado:::- vete de aquí bruto., mcol.Xo no lo he hecho por hacer daao. iN7r. Vete yembustero. * Nicol. Si miento, rebiente por un costado. NiV. Vete, infame. Nicol. Ayyay! wase. Isab. Alebe Feliciana! estoy temblando de furor. AVc. Corazón mió, por Dios ,sosiégate un rato. Isab. Ves tu querida criada: que"pieza nos ha jugado? Nic. Sí ;pero sosiégate. Isab. Dexame ,óme haré pedazos. Nic. Otorgaré el testamentó. ' Quando?' */ Nic. Esta tarde. . ‘ . Isab. Eso aguardo; yen premio de mis finezas, solo eso habré grangeado. Nic. Pero no pienso morirme por ahora en todo caso. > Isab. Ah vil Feliciana! presta reconocerás tu daño. vase. Aic. Quánto tiene que sufrir -^ quien el peso de los años tolera !quándo se muere ? si es pobre ?si es rico ?quando hace testamento este hombre? Ah !miserables humanos ! En fin ,ya seria tiempo de que yo fuese pensando en morir: funesta ideal Eh:;;- Vivamos otro rato. ^^ase. Salón en casa de Fernando ,sak F lidana. Yeiic. Abuena cuenta ya tengo al notario de mi parte: ', • conoció em fin la injusticia queá este j()ven se le hace; yayudará lúis industrias para conseguir el lance. Mas lo que Damian me ha dichoi me descontenta bastante I' si es verdad. Doña Lauríta pretende pasar áhablarme;. mi amo ha salido: la siesta, facilitará que nadie la vea entrar; no vendrá hasta que duerma su padre. Sale Fernando. Yern. Feliciana ? Yelic. Hay está usted ? yo creia que falxasc de casa :ea vamos pronto, márchese de aqui quanto antes, tome espadín ,ysombrero, yvaya un rato pasearse* - Yern. Pues por qué? n. .. Yelic. Doña Láurita ^> viene ahora ávisitarme, yno gusta de que Vmd. esté en la casa ,ni nadie. Yern. i^ues por qué motivo viene? Icelic. Aun no ha dos horas cabales que le he dicho áusted ,"que yo, yo ,me he empeñado en casarle. Yern. En tanto que mis fortunas no varien de semblante, es ocioso tratar de esa. Yelic. Todo se hará;! Yern. Ysí variasen, tengo distintas ideas. Yelic. Distintas ideas? *quales? Yern. Por ahora suspende::- Yelic. No; es preciso hacer examen de este arcano. Le disgusta áusted Doña Laura? Yern. Anadie puede disgustar. Felic. No es C2
una moza en todo amable.^ JVr/z. Si lo es. -i. ' ^ Telic. €S hermosa? T^r?i, Mucho. iW/V. No es rica jyde buen linaje? Fé^rn. Sh ' Felic. Pues qué dificultad ' puede usted tener? Fw^.Muy grande. Felic. De que suerte? ^* Fern, Feliciana, í‘/ dexa por Dios de obligarme ádecir mas por ahora. Felic .Buena gratitud !loable recompensa le dá usted al amor mió !negarme, ingrato las. confianzas de ese corazón variable! ’. >•'•i pensé hacer alguna cosa ' por usted en este lance , mas no hice ,nada ,yya-espero Ter disueltas en el ayre ;. aquellas nobles ¡deas, ^^ que coa estudio? tan grande «/ . delineaba en su favor. :?“!’• Fern. Ah Feliciana .admirable, ';-- no me juzgues capaz de eso. ' Conozco .él bien que me haces, no soy ingrato. Tu misma ..j* presto has de desengañarte. ’-• FeliciPues bien,' sino lo es usted •^ cqh sinceridad me hable, ' y.éste solo sea el premio *- de mi amor. Fern. Tu me persuades - tanto, que.es forzoso hablar. Si el Cielo me dispensare ?. ‘( la fortuna de que me hagan .. . '• justicia ,ysi llego áhallarme en posesión de mis bienes, razón será que me case, mas también será razón que conociendo el realce de tus méritos te. elija por dueño miaal instante, i Felic. Amí ,Señor ?mire usted lo que dice. ^ Fern. No lo cstrañes.' Atí sola ‘, que por tantos títulos merecer sabes mi amor. Felic. Vaya ,usted se burla. F^rw.No, que éste es el mas constante •de todos mis pensamientos. Asi pretendo pagarte * tantas ilutres finezas: yuna vez que me obligaste ádeclarar ,te repito que no ha de poseer nadie mi mano sino tú, yjuro::: Felic. Despacio. Antes de empeñarse con el juramento debe usted mirar como le hace. Permita usted ,amo mió, que yo le .háble como madre mas bien ,que como criada, yllegando ádespojarme - del amor propio le alumbre para que mejor alcance áconocerse ási mismo. • Yo, Señor, aprendí áamarle desde los pueriles años, ' nos alimentó una. sangre misma ,ynos fueron comunes unos brazos maternales. Tuve compasión de usted arrojado de su padre, de la madrastra ofendido yde la suerte inconstante opreso ,yabandonando mí conveniencia ,mi clase, ymi decoro he venido áasistirle ,áconsolarle, •y(sufra usted que lo diga) he venido ásustentarle ..con mi sudor; supliré qualquier reparo constante, disimulé la tenaz ^ murmuración ,sufrí graves penas, fiiiras de alimento, yotras incomodidades. Todo esto es digno de alguna atención, ni he de negarle áusted ^si algún dia puede, que será justo premiarme; pero no hagamos que el prcnu<?
N21 obscurezca en ti^tcd frágil las luces de la razón, ydestruya en mi el esmalte de tan noble servid umbre.‘ v ^Si u5ted me recompensase ú. con su mano ,se creería demasiado interesable el inocente amor nuestro. Dirían lenguas mordaces que no fue nuestra amistad tan licita, ytan loable, Yque para que cayese .-. usted en el lazo infame, . yo le habia procuradb indisponer con su padre. Ami me interesa sobre / c: todo mi honor. Es probable iii que áusted debe sobre todo su decoro interesarle. :n Ah ,Señor ,ni usted lo piense . jamas. Si me ama ,si sabe agradecer mis oficios, íi muéstrelo con no escusarse ámis consejos. Si el Cielo ,su infeliz suerte variase, puede premiar róis cuidados, sin un exceso tan grande, jysi aun esto no le agrada, tan amigos como de antes. ^Un pequeño dote ,cuya cantidad usted gustare desapropiar de sus rentas, '.sera un premio muy bastante ^átodos mis beneficios; ygozando en paz suave sin remordimiento alguno, una fortuna adaptable 4mi estado ,seré siempre su Feliciana constante, ísu agradecida erkda, yquien en qualquiera lance iexpondrá por usted solo ,su corazón ,ysu sangre. /lace que se va. Tern. Adonde vas. Feliciana? me enternezco al escucharte, jyelic. No sirve ;Laurita viene yá puede usted retirarse. i Tern. Yo quisiern;::- Fé'Z/V. Vamos presto. Vern. Que admitieses;::- j Fe/zV. Es cansarse •' vayase usted ,yno salga menos que yo no Je llame. , ^ern. Feliciana mia ,no mi buen afecto desayres; permite::^ Yelic. Si habla usted de eso, motivara mi coraje. Vern. Ah muger sabia !¡os Cielos me dexen recompensarte, se retira, l^elic. Si en mí ,como en otras muchas, Ja vil ambición reynase aceptaría el partido; mas se Jos daños que atraen áinteresados amores casamientos desiguales. Sale Laura. Laur. Estás sola ,Feliciana? Yelic. Si,. pase usted ádelante. Laur. No te has dignado de verme, yasi vengo yo ábuscarte. Fé'/zV. No merezco tanto honor. Por qué no hizo usted llamarme, yhubiera ¡do yo áservirla? Laur. Ahora duerme mi padre, se sietU. Siéntante. Yelic. Obedezco en todor qué tiene usted que mandarme? Laur. Svibes lo qué ha sucedida? líelic. No se nada. Laur. El ignorante de Don í'clix ,ha reñido la osadía de arrojarse ápedirme por esposa. Telic\ No es un delito muy grave. Yqué respuesta le dio su padre de usted? Laur. Mi padre me ama demasiado para recelar que sé inclinase ásacrificio tan duro. Trelic. Fuera lastima notable. pní Laur. No obstante ,ha hecho mas por que Fernando en esta parte, .pues hablo ámi padre ,yél .aun
21' aun no ha pensado en hablarle. Hoy determinaba hacerlo. Laur. Perdona. Yo he de explicarme con libertad. No quisiera que Don Femando se hallase poco inclinado ámi amor, ypiense lisongeanne por cumplimiento. Yo le am# aun mas de lo que tu sabes, yquisiera que arregladas sus conveniencias llegasen áproponérmele; pero *sino logro asegurarme de que me ama ,mi pasio» no es todavía tan grande, ue nade pueda borrar el corazón con su imagen, evitando asi las mias, ysus infelicidades. Velie. Esos mismos pensamientos ámi amo le combaten. Duda también, que un tratadoi que por terceros se hace, «mpene mas el afecto, ue el interes despreciable eciviles conveniencias. Me parece ámi ,que en clase de matrimonio ,debían los contratados hablarse una vez ,antes de todo, para que se asegurasen de su mutua inclinación. Yentre ustedes ^rá faciL Laur. Como ?Fernando no puede ir ami casa ,ni es dable, si mi padre no le admite por esposo mió antes entonces yá no hay remedie, yes inútil el examen Veltc, No pudiera usted venir, dpor mañana ,opor tarde .{ secretamente algiin dia con el pretexto de hablarme, (como ahora )yestando aquí el novio verse ,ytratarse? ' Laur. Ysi se llega ásaber? Yelic. Como ha de saberlo nadie? Laur. Yquándo ha de ser? Velic. Muy pronté> Basta que usted quiera darme la palabra de venir siempre que yo le avisare. Laur. Si puedo vendré sin duda, Felic. Me dá usted palabra ? Laur. Baste, decirlo una vez. La doy, Yelic. Pues sírvase usted de dar$c por avisada. Laur. Quárido? Yelic. Ahora.' Laur. Para qué ? Yelic. Para que'^ hable mi amo con usted. Laur. Kdónde?' Yelic. Aquí. Laur. No puedo esperarme áque venga. Yelic. Ya ha venido. Latir. Cómo? Yelic. Como usted gustare. En aquella sala está. Laur. Feliciana ,tu me haces esta traición ? Yelic. Qué traición? He enviado yo államarle ? Laur. Le has dicho áDanaian, quehalk salido ya. Yelic. Eso es constante. LaUr. Yahora:::- Yclic. Ahora ya ha venido. Laur. ADios ,no puedo aguardariflí' Yelic. Yla palabra? Latir. De qué? Yelic. De venir quando avisase Latir, Pero he dicho si puedo. Yelic. Ahora no lo impide nadie> Latir. Feliciana jdexamc Ir. Yelic. Será posible que falte ^ usted ásu palabra ? Laur. Ah !que eres muy astuta. Me engañaste. .^ Yelic. Ya voy:;:- fingiendo ^ Latir. Quién te llama? Yelic. Mi amo. ^ Latir. Tu amo? confusioii notable-
me fiabri TiSto ? felic. Si no es ciego, yo creo que si. íaur. Otra tarde vendré áverte. felic. Es escusado, Señora ,usted se persuade que soy alguna muger de quien no pueda liarse? Qué puede usted recelar, si yo he de oir quanto hablaren? La honestidad ,el rubor y4:imidez, son loables hasta cierto punto ,pero parecen extrabagantes quando se exceden. Mi amo está alli ,entraré ábuscarle, Vse ven ustedes ,se hablan^ tratan sus dificultades, •quedan de acuerdo los dos, yse vá usted al instante. Latir, Oh Dios! Qué he de hacer? Le úme iré? Terrible lance í(espero, Esta muger meEa dexado confundida yvacilante. Sak Feliciana yDmFernaudo. Felic. Vamos ,salga usted aqui fuera, será menester rogarle ? Fern, No quisiera, que creyes# Laurita, que por mi parte:;;- Fdic. Qué ha de creer ?En creyendo que usted desea casarse con ella ,no es meoester mas; Lanr, Tendrás algunos pares de calcetas como aquellas ‘qué émi casa me llevaste ? Feltc, Oh !si señora !tendré quantas calcetas gustare, pero si hablamos de novios,^ no hay mas que el que está, delante.. Fern, Quien solicita rendido, señora ,que usted le mande. Latir, Beso áusted las manos. Felic. Vaya: esto empieza ágobernarse; Laur, ADios ,Feliciana mia. Felic, Tan pronto? Duerme mi padre. - 53 Felic, Pues si du-Tme, puede usted entretenerse ún instante. Latir. Habrá tal vez despertado. Fé//V. Duerme dos horas cabales. Tiempo hay. Desde mi ventana le veo yo levantarse muchas veces. Fern. Hoy ,señora, es preciso que yo le hable. Laur, Tiene usted algún asunto quizá, que comunicarle? F<?r//.'Una corta instancia. Laur, Corta ?. Felíc, Quiere decir:::- (Qué salvaje!) asi ,asi. Fern, Quánto es mas bella, ajf, que la imagine distante! Laur, Sudo desde los cabellos af, hasta los pies. Felic. Qué contraste ! Me parece ,que el asunto, que querrá usted insinuarle, será acerca de Lauritaj no es verdad? Fern. Si :lo acertaste . Laur, Aoerca de mí ?señor:;:- Fern, Si yo me liasongease de mcrecer:::- Felic. Pobrecitos í No aciertan ádeclararse; ellos hablan poco ,pero sus ojos dicen bastante. ‘ Señora ,superaré el rubor que me distrae, ydiré que muero amando:::- áusted::;- .^ Fejic, Lindo !Me complace. Laur, Nomerezco igual fineza:::- pero:::- Felic. Qué pero?, adelante. Laur, De. que le he estimado siempre puede usted asegurarse. Felic, Qué mus quiere usted ?si dice que Ic estima? Honor tan grande:::- señora::;- Laur, El merecimiento de usted ,superior le hace ámi atención. Fern*
Í>r;í. y5ii logro que oí Señor Alberto abiMC mi proposición, su hija la querrá admitir afable? Latir. Porque no. Yern. Yde la íineza suya podré asegurarme? Latir, Sin duda. 'Sern, Permita usted que en esta mano aíianze mi dicha:::- Va ii tomarla la mano yYeliciana /# •/ irnfide. Yelle. Poquito ápoco, Señores. Bueno está. Baste, tiié preciso averiguar si eran de un propio dictamen las inclinaciones de ambos. Ahora que ya se sabe se ha de tratar el asunto con la decencia mas grande, Íantes de dar una mano ade saberlo su padre. Laur, Por Dios, Feliciana mía, no pretendas sonrojarme. Calla. Beso áusted las manos. vas€ Yern, Donde;::-' drrech a. Yelic, La estorva usted en valde. Yern, Tu la has disgustado. Yelle. Ancosa:::- burlándose . acabo de despertarse el señorito. Yern, No tengo el corazón de diamante. No ignoras lo que te he dictio te ofrecí sin adularte mi mano ,mas si la escusas, yálos peligros me traes, no soy tronco ,ysi lo fuese me hiciera el amor tTzt?íh\QyVas.izq, F^4V.B:cn está ,vayasc usted .ádesahogar áotra parte. Si alsjimo me hubiese visto en. esena seineiante sin duda me hubiera honrada con el nombre respetable de tercera: pero asi pudieran también llamarse todos aquellos que tratan . un licito ypuro enlace matrimonial. Sabrá el mundo mi conducta ;quando alcance que he tenido corazón, para rehusar constante un esposo rico ,yjoven, una fortuna envidiable, yuna ocasión ventajosa, por acreditar lealtades, por escrúpulos de honor ypor empeño admirable de una amistad verdadera, pura ,sencilla ,yconstante, JORNADA TERCERA. Sala encasa de DonNicashconpuet^ ta interior Aun lado ,sillas , escribaníayluces,Sa ^en D9ñalsa • bel yIdicolas, Isab, Anda, vé ámirar si viene el Notario yquando venga avísame ,yhaz que suba por la interior escalera áeste aposento. Nicol, Muybien. Isab. Qué hace tu amo ? Ylicol, Se pasea por su despacho ysuspira. Jsab, Pues corre, dile que venga que tengo que hablarle. Aél ‘í’.N/y solo la voz le amedrenta de testamento. Yo juzgo que le asaltan cen freqüencia las memorias de su hijo tan contrarias ámi idea, por esto hago bien en no . • fiarme de sus promesas, yen hacer que determine su disposición postrera. Es verdad que el testamento ' puede anular quando quiera, mas no le daré Inorar á.eso,' El viene. Será fuerza divertirle. Sale N/c. Qué me quieres, hija ? Isab, Ver aquí mi prenda qué tienes ?Por qué motivo
suspiras yte paseas? X/V. Tengo un ílato que me mata^ yeí movimiento aprovecha - mucho. Isab* Ya te has paseado bastante ,siéntate ;llega •una silla, « yjc. Si tu quieres, cómo he de hacer resistencia ? se sienta, Y"a se va acercando la hora -af. puede ser que hoy ya no venga ' e! Escribano. lsd\ No pienses ahora en esas frioleras. Qué sabe usted de la guerra ? Tnd, No se nada; •AVr. Pues qué no ha leido la gaceta? •i ' Tad. No por cierto. N/c. Y'^o tampoco. Qucrcis jugar ála treinta Yuna? Isab, Pero ,esposo amado, ‘ ácada momento truecas * de dictamen. Ahora quiero^ N' ahora no quiero; údeseas burlarte do mi, 6pretendes adular áquien se alegra de mis males. ajK - Que venga óno. Ív/V. El alma a! cuerpo me vuelve su inditerencia. Salen poT' la Puerta seeretaDon Ta-^ deo ,Aicolas yFeliciana vestida de hombre cQmo su escribiente yse queda detrás. Tad. Ala orden ,señores mios, Fie. Soy de usted. Maldito seas. af. Jsab. Quién es ,señor DonTadeo, -' ese joven ', que ála puerta '' se ha quechido? .i Tad, Es mi escribiente. Le traigo para que aprenda Ja profesión. Es muy hábil. -’- Hace las minutas mientras ío yo le vóy dictando. Copiai yme sirve.* ''• Isab. Por qué no entra ?‘- Que llegue aqui. Tad. Usted perdone. No les* doy tanta licencia^ • jamás ámis éséribient^ií*'^íí ' Llégá=fiqóan;dd''convenga, »• yusted álabará^entonccs oo .• su ha%ñ'lidad ydestreza."*^ *'' Jsab, Pues^Dbií*Tadeo ,^-tó-cspbs^ P céiY- vfvíií* ansias ‘d'cséa 'n¡d % i'V^ cónvivas* anYias *d'csea otorgar su testamento. oO' • Nfc, Oh bNb'ésTanta laWckemencia de ese deseo, Yo me hallo "• robusto. Tiempo tiic q^ueda ^ ^ara pensarlo mejor, ^ Nic, Ay qué juicios! Don Tadeoy -apriesa ,apriesa, salivamos de eso al instante. Tad. No ha hecho usted una pe qncfi apuntación de sus cosa^ por escrito ? Fie. Ni siquiera he pensando en ello. Tad, Pues, señora ,’dé usted licencia para que quedemos solos. Isab. Pero yo ,acaso pudiera *estorvar ?• Tad. Usted perdone, porque mi costumbre es esta. Jsab. Nicasio, te acuerdas biea de tüs efectos, yhaciendas ? Tendrás bien presente ahora la disposición postrera que has hechojyque has prometida revalidar en su tuerza I Jí/c. A1a verdad tengo un' poc# aturdida lacabeza; **^ casi de nada me acuerdo. '' Jsab. Pues bien. Eso se remedU con mucha facilidad, Que Don Tadeo se venga ámi quarto ,yaili haremos una sumaria ligera de todo él te la leerá después ,verás s! está buena, Íen quanto ádisposiciones arás lo que te parezca, ^f
ydonde los hallaremos? mis criados deseara ^ .'quemo tuviesen que hacer en csto^ Tad, Yo iré Ala Plaza, '• -. ylos trahcié. Jsab, No quisiera que los que usted encontrara fuesen como muchos que hay, - que se afriinan ála cama del entérmo ,yle distraen. Tad, No recele usted de nada. Jsah, Que se finalice todo. '• i\h^ si ,mi esposo me acaba de decir que determina, que áflivor de usted se haga i- un legado de mil 'pesos; a•d» Tad, Bien. vase. Isab, Vuelva.usted^sin tardanza. No es lo peor haber dado •' con un hombre dé ordinaria talicidad ,de esperiencia.' - en el caso que se .trata, ' . ypronto al Ínteres. Creo :.'I-.-j.v que ha entendidola. sustancia ^ de mis ideas; y. que .v .u quando algún peligro háya,U:.n sabrá remediarle. -Temo, ** \\} sin embargo.,. que la carta .d de dote no haya quedado / • ' del todo finalfzada,:a ih •:/á yquiero en el tejtmhento ^ asegurarme, ycitarla^f.Yíf íar Sale^Felix,. ^ TeL Buenas noches, madre. . Isab, Félix, ^^ hijo mió ,donde estabas? ,Fclh íMama est iba. ena-morando -aiA árni novia Doña Xaura. .''o- . Jsah. Enamorándola? donde? FeL Debaxo-de su ventaiia;. d.» ai Isab, 0(5mO:'?^t¿ iliabiaba tal vea desdé el^balconíio aoíari Fcl, Sino estaba,' ’auiv.q como me habiá^de hábla^^?!? r:j pero andubo pordai sala* :iA;"C paseándose' 'un grande rátc^> yla aviíd la criada ’aiz. i^ •-de que yo estaba allí. Js ib, Tonto, de hay no esperes lograr nada. .Yo te daré novia. '/vA He visto • quo también Fernando entraba alia. Xscib. Peor. FeL Yo me hubiera .estado de aqui ámañana •debaxo del balcón ,pero al mismo tiempo regaban los tiestos ,Vme llenaron de pies ácabeza de agua. Is^ib. No conoces que se burlan de tí? no ves qiíe te tratan in ¡ur io ísment Fel: li/Iadre, usted es muy tonta. En sustancia quiero dar las buenas noches al viejo ,éirme ála cama. Isab. Pobre mentecato !pocas tendrá ya ,buenas ,ni malas, ' Fe¡. Por qué ?•' , Isab. Porque ya se mucre. ’ .Fs¡. Se müeré'?‘ Isab. Poco le falta. FeL. Y diga vmd. madre ,quand# muere alguno en una casa, no se acostumbra llorar? ' Isab. Es precisa circunstancia. - /\í?/.’-Quándo lloramos nosotros? * ^Isab. Quando las visitas vayan viniendo al pésame. ' Fel. Pues ' avíseme vnid. que lo haga en siendo tiempo. - El Sefíoiid A: '_Y"J NotáHói--^ ’A* 'Jin'gA/^Que-ehtré', yqué ttaigán la escribanía!^ ^^a Fel. Qué a-i.nia. -- "'qüé hacer éf 'Nótáríó' eh cása? ' ' Isab. Acabar ef 'te^taííicnuiQf ' de til' padrastro! Fel. Pues qué habla '"' ' /
33 M.iUito, mira tu interes, ycalla. peí. Yo callaré. Atodo el mundo se lo he de contar mañana. Sík Don T.níeo con algunos persttiaces, yNicolás con luz yescribanía. Isab. Muy bien ,Señor Don Tadeo. Jad. Soy hombre de mi palabra ? Isab* No esperé menos. Tad. Ya tiene usted quanto deseaba: tres testigos hay aqui. Jsab.Yo que soy la interesada, sé mi obligación ,Señores. Tad. Retirese usted áotra sala áfin de que el testador diga su voluntad clara, ylibremente ,que luego leeré átodos en voz afta su resolución. vase dla Cama con la escribanía y los testigos ,llevando uno de ellos la luz ,éIsabel se retira dun bastidor. Isab. Aqui .me quedaré retirada: ven ,Félix mío. FeL Señora, esta gente está borracha. G)n un muerto ,umoribundo quieren andarse en chuladas? hab. Calla ,que aun no ha muerto. FeL Dice usted que poco le falta. Isab. Puede hablar. FeL Un Escribano hará hablar ála tarasca. Isab. Mejor fuera, mejor seria que tu te murieras yno hablaras. FeL No quiero ,que no podría después casarme con Laura. Ydiga usted ,donde se hace testamento no se masca ? Isab. Por qué lo dices ? FeL Porque se me pegan las quixadas de hambre ,vamos ácenar. Isab. Pues no te ibas ála cama? FeL Para'ceníir luego. Sale íadeo. Tad. Aqui consta todo lo que manda nuestro testador. . Isab. Tan pronto ? Idd. Es que habia adelantada alguna cosa. Señores, oigan" ustedes. Isab. Mi alma ’ se altera. Y.yo podré oir? Tad. Señora ,quién lo embaraza ? ElSeñor DpnNicasio BritOy ha^ liándose perfectamente sano de cuer^ po ,yentendimiento ,coinsiderdndo-^ se hombre mortal ha hecho ,yhace el presente testamento nuncupativo^ que se nombra sine scriptis. Fel. Sine scriptis ?madre mia, es morisma esta palabra ? Lee Tad. En quanto asu sepultura se remite ála voluntad de su here-^ dero universal. Fel. Ese soy yo. Isab. Se supone. Calla por Dios ,que me enfadas. Tad. Por razón de legados. Isab. Ha dicho que no queria hacer legados, ni mandas. Lea usted áquien instituye por su heredero. Fel. Ay le escarba. Tad. En todos sus bienes ,presentes yfuturos ,acciones yrazones ydere-- chos yinstituyo ,éinstituye ,nombro ynombra alSeñor Don Fernando Brito ysu hijo legitimo yynatural. Isab. Como? Tad. No lo entiende usted ? pues esto bieñT claro habla. Iqq. Al Señor DonYernando Brito^. Su hijo legítimo ,ynatural. Isab. Esa no es la voluntad de mi esposo, usted se engaña. Tad. No me engaño ,ysino cree usted lo que digo, vaya ypregúnteselo áél. Isab. Habrá traición mas villana ? EMi
54 . Mi esposo me nombra ám¡ por su heredera. T'.íd. Aquí cantan. los testigos. Isab, Son testigos falsos. Tad. Mire usted como habla. Isab. Yusted es un embustero engañador. F^/. Qué entruchada! Tad, Yo digo la -verdad* Jsab. Dice *usted cosa muy contraria. -' '* Tbad, Esto es cierto. •,• lsal\ Eso es mentira. ^ad. Eso envidia. l^sab. Eso talacia. Tad. Ysi no que lo confirme::;- Isab» Quién? ::'t -,< -^ Sale Nic, Yo solo. Sale de entrelas 'cortinas. Isab» Estoy sin alma. Hic» Yo lo conhrmaré. • ^el» Bueno !• • Repentinamente sana, ye enferma. ' Isic. Señora ,yo la doy-á usted muchas gracias por su amor. Isab» Nicasio mio:::- Uic» Apártate ;muger falsa. Sale Yehc» Poco alboroto ,señores yescücheñine dos jp alabras, que ahora me toca ámi hablar.' \ Nic» Ah querida Feliciana, ' '^ 'donde está mi hijo? ’Belic» Señor, esperando con mil ansias la deseada licencia^ -- de bersarle áusted las plantas. Sale Fern. Ah-axxQÚáo padre! Nic» Ah tierno pedazo de mis entrañas. Mi linico heredero eres; Señor Notario; mañana se estenderá el testamento, ytu muger siempre ingrata, T¡uda que espera llorar quando las visitas hayan venido al pésame ,antes de que lloros la desgracia de este viejo seducido, vete állorar átu casa tu desdicha ,ylas resultas de la traición declarada. % -Dame mi dote. A/c. Qué dote ? Isab Seis mil ducados. Fie» La carta • quedo sin formalizar, yla anulo. Isab. Suerte irífeusta! Sale Alberto yFamian» Alb^ Don Nicasio ,usted perdone, que con franqueza tan amplia entre aquí, lodo lo he oido, yse muy bien lo que pasa. Quántas copias hay de aquesta carta de dote ? Nic» Esa ynada •mas. Alb» No tiene usted mas que esta? pues ahora quiero rasgarla la rasga Isab» Detengase usted. Alb» Señora; ya está en todo rebocada,, yyo de su groseria he tomado asi venganza. Isab» Ah hombre cruel ! Nic» Pero cómo fue ápoderde usted esta carta? Darn» Usted me laentregó ámi, • yyo ámi amo. Esto és en plata. Nic» Yyo creí que áuii criado del Notario la entregaba. Isab» Todo es contra mi. Señor Don Tadeo ,pues tan clara ve usted mi desdicha ,aquellos cien pesos:::- Tad. No me los daba usted en nombre de su esposo? Nic. He entendido quanto basta, de usted son Señor Notario porque son mios ;no en paga sino en' premio de la mucha sinceridad que ust(^d trata
Quedara usted persuadido deque si ayude Auna traza licita ,fue aconsejado,.. , feíu\ Si señor, de Feliciana. Toda la invención fue mia, porque se desengañara usted ,porque conociese una verdad ignorada, por asistir áun buen hijo, yOY recuperar mi fama, ypor corregir también 1.1 impiedad de una madrastra, ]\ü-. iVh Feliciana !tu sola mi triste vida restauras. Turne haces llorar de gozo, yternura. Tclic. Eso me espanta. Para alipra es la alegría: Lo bueno átodos agrada, usted se casó segunda vez con que no sera esnraña cosa, que también los mozos Lo hagamos por humarada. Fernando ,.y yo deseamos casarnos, ‘y solo falta, que usted nos dé su licencia y^ que nos favorezca, yhaga i.^píípel dé medianero. I Nk, si, amados, con toda el alma . * .Te reconozco por hija; tu Virtud tal premio alcanza. •'Isal;,. Ay ,. ay' tiraban las lineas . dee^a inocente muchacha. Felic, Mi amo me cede ásu hijo, íypara casarnos falta, * Ique yo le traiga mi dote; !Tú ,que dote? Felic. La tardanza no será mucha. Ya vuelvo. vase. Sufrirás ver desdichada, nii bien ,ála que adoraste, yn desdicha tanestraña? 1^ic. Ah traidora !Me has vendido. Sden Feliciana yDoña Laura. Félic, Señores ,esto remata Ja función. Este es mi dote. Esta es mi Señora Laura, yeste doy por dote ámi amo, porque sé muy bien que se aman. jN^rV. Pero::- Fe/ic, No hay pero usted propio me ha cedido ásu hijo para que sea mió, desde ahora sino yo nadie en él manda, con que se le puedo dár áquien me diere lagaña. Ypues ya es mió, yo quiero regañársele áesta dama que es digna de él por su sangre, por su mérito ,ycrianza. Fw*. MI madre ,yy^o hemos quedado lo mismo que en una caja. N/c. Ah heroicamuger ! A¡¿^. Amigo, si usted quiere que efectuadas queden estas bodas ,yo soy contento de aprobarlas. Fíic, Yyo' también ,pues en ellas se quanto mi amistad gana. Felic, Yusted Señor? Fern. Ah !tu sabes todos los fondos de mi alma. Felic. Yusted señorita? Laur, fuiste tu el móvil de mi esperanza yaun lo dudas? • ' Feik\ Por si acaso. Lau, Siempre te viviré grata, •'y ahora es menester que sea tu virtud rccornp^cnsada. \ Fdic, Sí Señora ;ya es razón que se hable deá’ni ,yque haya de quedar contenta. Solo dote ,ymarido rne íaitan. Yo me buscaré el marido antes de muchas semanas, yel dote me lo dará mi amo. "Nic. Si ,qiianio yo valgo si es menester. Busca cl novio. Felic, Aquí está. aDamiaru Dam, Ah boca de plata. Nic. Cómo? Felic. Como este es un novio que con mi estado se iguala. AlF Merecias:r.-
3<5 l^elic. Yo merezco un hombre de bien, ybasta. N/V* Yo te daré mil ducados, yestarás siempre en mi casa. AÍb, Yo otros mil. Yern, Yo quanto quieras Yelic, No soy tan interesada. Isab. Triste de mí. Alegres todos, yyo infeliz, anegada en llanto. N/V. Por culpa tuya vete, yno pongas las plantap en este sitio Jamás. Yclic. Señor ,suplico una gracia^ ypuesta álos pies de usted he de estár hasta lograrla. Ya que usted me favorece con piedad tan desusada, (si quiera por su decoro, cuando no por otra causa) dígnese de señalar alguna pensión diaria áDoña Isabel ,según su decencia ,yla bizarra condición de usted. No quiero que una muger desdichada, habiendo sido su esposa viva entre miserias tantas. 2S7c. Por tu ruego la destino doscientos escudos para su alimento en cada un año. Yclic. Esto será mientras pasa el enojo. Usted confie. Isab. Tan grande virtud me pasma en una muger humilde. Yelic. Esta sea la venganza de los ultrajes que usted pretendió hacerme sin causa. Jamás la guarde rencor, pues lo que hice fue dictada de la razón ,la piedad, yla virtud que me inflama; ypues yá queda provado quanto una buena criada puede hacer áhonor del séx6 'de sus amos ,ysu fama, .el auditorio benigno disimule nuestras faltas. Sehallará en la Librería délCastillo ,frente áSan Felipe el Real, en la de Cerro ,calle de Cedaceros ^en su puesto ,calle de Ab cala \yen el del Diario ,frente áSanto Tbomas :su preciodos reales sueltas ,yen tomos en pasia á20 cada uno ^eoa pergamino ái() ^yáía rústica á15,ypor doceñas con mayor equidad. j