scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Fonemas oclusivos velares y sus grafías correspondientes en castellano medieval. Estudio cuantitativo-cualitativo a partir de los corpus CODEA, CODCAR y CORHEN en Lyneal

Martín Aizpuru, Leyre

Full text

CULTURA, PATRIMÓNIO E TURISMO NA SOCIEDADE DIGITAL VOL. 3 Desafios de futuro LINGUISTICS AND PHILOLOGY REVISITED CONTRIBUTOS PARA A INSTRUMENTALIZAÇÃO DAS HUMANIDADES DIGITAIS PAULO OSÓRIO (ORG.) LINGUISTICS AND PHILOLOGY REVISITED CONTRIBUTOS PARA A INSTRUMENTALIZAÇÃO DAS HUMANIDADES DIGITAIS PAULO OSÓRIO (ORG.) LABCOM COMUNICAÇÃO & ARTES Título Linguistics and Philology Revisited. Contributos para a Instrumentalização das Humanidades Digitais Organização Paulo Osório Editora LabCom www.labcom.ubi.pt Coleção Livros de Comunicação Direção Gisela Gonçalves Design Gráfico Cristina Lopes ISBN 978-989-654-734-9 (papel) 978-989-654-736-3 (pdf) 978-989-654-735-6 (epub) Depósito Legal 479621/21 Tiragem Print-on-demand Universidade da Beira Interior Rua Marquês D’Ávila e Bolama. 6201-001 Covilhã. Portugal www.ubi.pt Covilhã, 2021 © 2021, Paulo Osório. © 2021, Universidade da Beira Interior. O conteúdo desta obra está protegido por Lei. Qualquer forma de reprodução, distribuição, comunicação pública ou transformação da totalidade ou de parte desta obra carece de expressa autorização dos editores e dos seus autores. Os artigos, bem como a autorização de publicação das imagens, são da exclusiva responsabilidade dos autores. Ficha Técnica Índice Introdução 9 Paulo Osório Research avenues revisited: corpus linguistics and applications 13 Alcina Sousa A Edição de Textos no Contexto da Lexicografia Histórico-Variacional 45 Américo Venâncio Lopes Machado Filho & Lisana Rodrigues Trindade Sampaio Fonemas oclusivos velares y sus grafías correspondientes en castellano medieval. Estudio cuantitativo-cualitativo a partir de los corpus CODEA, CODCAR y CORHEN en Lyneal 67 Leyre Martín Aizpuru Desafios e potencialidades do Arquivo Histórico da Escola de Belas Artes da Universidade Federal do Rio de Janeiro: um projeto para a era digital 89 Alberto Martín Chillón & Leonardo Lennertz Marcotulio Humanidades digitais, metáforas e ensino de línguas 139 Édipo Santana Bispo Andrade & Sandro Marcío Drumond Alves Marengo FONEMAS OCLUSIVOS VELARES Y SUS GRAFÍAS CORRESPONDIENTES EN CASTELLANO MEDIEVAL. ESTUDIO CUANTITATIVO-CUALITATIVO A PARTIR DE LOS CORPUS CODEA, CODCAR Y CORHEN EN LYNEAL Leyre Martín Aizpuru Universidad de Granada 1. Introducción El objetivo de esta investigación es perseguir estadísticamente las grafías correspondientes a la velar sorda (/k/) en la época medieval y en diversos tipos textuales. Para ello, vamos a trabajar con los corpus CODEA «Corpus de Documentos Españoles Anteriores a 1800», CODCAR «Corpus de Documentación de Cancillería Castellana del Siglo XIII» y CORHEN «Corpus Histórico del Español Norteño» a partir de los cuales presentaremos el análisis de estas grafías en el periodo medieval. El enfoque es doble: cuantitativo y cualitativo y, en ambos, tenemos en cuenta los atributos o aspectos extralingüísticos de cada uno de los textos analizados, tales como la fecha, lugar de emisión, escribano o autor, tipología textual, etc. Para ello, hemos empleado el sistema de análisis LYNEAL1 («Letras y Números en Análisis Lingüísticos»), ideado por el profesor Hiroto Ueda (Universidad de Tokio), que recoge los tres corpus. 1. <http://shimoda.lllf.uam.es/ueda/lyneal/> [Última consulta: agosto de 2020]. Fonemas oclusivos velares y sus grafías correspondientes en castellano medieval 74 etc.), Charidad, Chançilleria (chancilleria, chançillerias, etc.), Chançeller (chanceller, cha<n>çeller, chançiller, chançell<e>r, chanç<e>ll<e>r, etc.), Urracha (vrracha) y Velazchez. 4.2. qu, q + vocal para /k/ 4.2.1. /ka/ Antes de empezar la descripción, debemos hacer dos matizaciones: por un lado, en CODCAR no hay ejemplos para la grafía k, aunque Sánchez-Prieto Borja (2004: 438) ha documentado algunos ejemplos, como kafiz y kalendas, en la documentación alfonsí. Y, por otro, descartamos de la búsqueda las velares seguidas de o y u porque estas solo se escriben precedidas de c. En CORHEN, la búsqueda nos devuelve que el empleo de la grafía c es claramente predominante a lo largo de toda la cronología del corpus. Aun así, prestamos atención a los dos momentos en que hay un pequeño ascenso, para nada significativo, en el uso de la grafía k: en 1000 y 1225. Hay que recordar que, tal como señalaba Sánchez-Prieto Borja (2004: 438), la grafía k pervive en los documentos del monasterio de Oña hasta mediados del s.XIII. Grafía 925 950 975 1000 1050 1075 1100 1125 1150 1175 1200 1225 1250 1275 Total Ka 4 2 351 3 1 0111116 3087 k<a> 2 0 0 25 1 1 5 23 6 73037 Ca 12 9 1 21 64 63 46 48 59 223 449 139 305 133 1572 c<a> 000000001000012 Tabla 1: ka, ca en CORHEN (FA) Grafía 925 950 975 1000 1050 1075 1100 1125 1150 1175 1200 1225 1250 1275 k<a> .5 .0 .0 .2 .2 .1 .1 .2 .1 .1 .1 .2 .1 .0 c<a> .0 .0 .0 .0 .0 .0 .0 .0 .1 .0 .0 .0 .0 .0 ca 3.0 3.8 .6 2.5 3.2 7.0 3.3 2.4 3.6 4.5 5.0 4.1 5.5 5.1 ka 1.0 .9 1.8 6.2 .1 .1 .0 .0 .1 .0 .0 .5 .1 .0 Tabla 2: ka, ca en CORHEN (FN) Leyre Martín Aizpuru 75 Si nos fijamos en la variable «lugar de expedición del diploma», los resultados son bastante claros: ka (y también k<a>) se limita a la provincia de Burgos y de forma residual aparecen ejemplos de la forma abreviada en Palencia y Álava (con un ejemplo cada uno). Por otra parte, además del estudio cuantitativo nos interesa conocer las palabras en que se emplea esta grafía ya que su extensión es bastante limitada: k<a>l<en>d<a>s9 (36 ocurrencias), kasa(s) (kassas) (14 ocurrencias), karta (10 ocurrencias), urraka (12 ocurrencias), kada (8 ocurrencias), kannares (5 ocurrencias), kastella (3 ocurrencias), kaballos (2 ocurrencias), ka (2 ocurrencias), kadrectas (2 ocurrencias), kantabrana (2 ocurrencias), kat<er>ine (1 ocurrencia), mikaelis (1 ocurrencia), merkato (1 ocurrencia), kannariekas (1 ocurrencia), kanaliella (1 ocurrencia) y monnéka (1 ocurrencia). Por su parte, en relación con el corpus CODEA, observamos que la grafía k seguida de la vocal abierta se emplea en muy pocas ocasiones hasta fines del XIV y en tres ocasiones en el XV (1405, 1419 y 1460 son las fechas de las últimas muestras): Grafía 1200 1250 1300 1350 1400 1450 1500 1550 1600 1650 1700 1750 Total c<a> 10 0 6012 0 0 0 13 024 ka 51 10 28 9210 0 0 0 0 0 148 k<a> 11 10 32 0 0 0 0 0 0 0 0 39 ca 1751 5310 3257 3758 4169 3681 3963 4843 2631 3188 1633 2767 43207 Tabla 3: Distribución cronológica de ka, ca en CODEA (FA) Además, ka parece tener una especialización geográfica ya que Navarra (35), León (27), Salamanca (23), Valladolid (23) y Burgos (18) son las zonas desde las que se expiden los documentos que recogen esta opción gráfica. Por otro lado, hemos observado también una distribución por tipología documental dado que la grafía k es más frecuente, con diferencia, en los documentos eclesiásticos: 9. Las variantes que registramos son: k<a>l<enda>s, k<a>l<endas>, kal<enda>s, k<a>l<endi>s, k<a>l<end>as, k<a>l<e>nd<a>s y k<a>l<en>d<as>. Fonemas oclusivos velares y sus grafías correspondientes en castellano medieval 76 Tipología documental k<a> ka Cancilleresco 23 Eclesiástico 24 105 Judicial 14 Municipal 21 Particular 10 35 Tabla 4: Distribución de ka, ca por tipología documental en CODEA (FA) Por otra parte, al igual que en CORHEN, la nómina de voces en que se emplea esta grafía es bastante limitada, lo que nos hace pensar que la extensión de la grafía es muy exigua y que empieza a tener una restricción a palabras muy concretas: kalendas10 (51 ocurrencias), karta(s) (52 ocurrencias), karta<m> (27 ocurrencias), kafizes (14 ocurrencias), kada (8 ocurrencias), kaffizes (6 ocurrencias), vrraka (3 ocurrencias), karlj<ne>s (2 ocurrencias), kafic<e>s (2 ocurrencias), kahizes (2 ocurrencias), kafiçes (2 ocurrencias), kartula<m>, katerina, karlin<e>s, kasa, karrales, karitatis, karidat, kathedra, kafizadas, karlos, kalendario, karlines, kalendarjo, kafjçes, karneros y kafices. Sobre la voz karta, aunque creemos que podríamos extenderlo a otra de las que hemos detectado como frecuentes, Moral del Hoyo (2013: 407-408) señala que es una forma de representación fijada con un «amplio recorrido en la tradición discursiva notarial». 4.2.2. /ke, ki/ En el caso de la velar seguida de las vocales de la serie anterior, nos centramos en el análisis de un fenómeno también señalado por la bibliografía: coocurrencia de formas desarrolladas y formas abreviadas; esto es, que-qui y q<ue>-q<ui>, con la clara y predominancia de las formas abreviadas. 10. Las variantes que registramos son: k<a>l<enda>s, k<a>l<end>as, kal<en>das, k<a>l<en>d<as>, k<a>l<en>das, kal<en>d<as>, k<a>l<endas>, kale<n>das, k<a>l<e>n<da>s, kal<enda>s, kal<end>as, k<a>l<endas>s y k<a>l<endae>. Leyre Martín Aizpuru 77 En el caso de CODCAR, las formas abreviadas son las preferidas y coinciden en que las décadas de 1230 y 1250 suponen un pequeño aumento del empleo de las opciones desarrolladas. Formas analizadas 1220 1230 1240 1250 1260 1270 1280 1290 1300 1310 q<ue> 576 396 2407 2040 2669 3080 2013 1343 141 Que 930 12 383 18 24 57 10 38 20 q<ui> 0749 139 223 300 453 249 258 41 Qui 413 6235 38 31 21 810 2 Tabla 5: Evolución cronológica de que, qui en CODCAR (FA) Formas analizadas 1220 1230 1240 1250 1260 1270 1280 1290 1300 1310 q<ue> 21.8 50.1 55.5 52.4 67.9 68.6 64.7 72.7 70.8 54.3 q<ui> .0 4.6 6.9 3.0 7.4 8.0 9.5 9.0 13.6 15.8 Que 39.3 19.8 1.7 8.3 .6 .6 1.2 .4 2.0 7.7 Qui 17.5 8.6 .8 5.2 1.3 .8 .4 .3 .5 .8 Tabla 6: Evolución cronológica de que, qui en CODCAR (FN, palabras*1000) Gráfico 1: Evolución cronológica de que, qui en CODCAR (FN, palabras*1000) Por otra parte, al explorar el uso de estas dos características atendiendo a las labores de los redactores con la intención de buscar tendencias individuales, Fonemas oclusivos velares y sus grafías correspondientes en castellano medieval 78 encontramos algunos redactores que solo emplean q<ue> (tabla 7) y otros, en cambio, la intercambian con la desarrollada (tabla 8). Solo hay un escribano, Juan Pérez de Vitoria, que prefiere la forma desarrollada. Forma analizada Xemén Pérez Vicente Pérez Tomás Pérez Suero Alfonso Sancho Sánchez Sancho Pérez (1) Sancho Pérez Sancho Martínez Sancho Martínez q<ue> 14.8 15.1 13.5 16.6 13.3 14.4 12.9 15.8 13.9 Que .0 .0 .0 .0 .0 .0 .0 .0 .0 Tabla 7: Redactores que solo emplean q<ue> (CODCAR) Forma analizada Juan Rodríguez Juan Pérez de León Beltrán de Villanueva Gómez Domínguez de Cuéllar Juan Pérez de Vitoria q<ue> 11.4 9.3 8.8 7.2 1.3 Que 3.9 5.6 5.8 6.6 10.8 Tabla 8: Redactores que alternan q<ue> y que (CODCAR) Teniendo en cuenta que entre los redactores hay tendencias dispares, hemos recurrido a Lyneal para clasificarlos en 5 grupos y observar sus preferencias: Grupo de redactores q<ue>/que Grupo de redactores q<ui>/qui Grupos q<ue> que Grupos q<ui> qui [A.1] 63.5 0.6 [A.1] 2.2 3.7 [A.2] 102.4 0.2 [A.2] 11.8 0.6 [A.3] 23.8 1.3 [A.3] 4.0 0.3 [A.4] 44.6 19.7 [A.4] 3.4 12.5 [A.5] 6.3 50.8 [A.5] 18.9 10.5 Tabla 9: Grupos de redactores por uso de que y qui en CODCAR (FN, palabras*1000) Para el caso de que vemos que un grupo, el 5, formado por Juan Pérez de Vitoria, es el único que muestra una tendencia diferente, a favor de la forma desarrollada. Por otro lado, el cuarto agrupa a los redactores (Beltrán de Villanueva, Gómez Domínguez de Cuéllar, Juan Fernández de Segovia, Juan Pérez de León, Juan Rodríguez, Pedro Pérez de León y Álvaro García Leyre Martín Aizpuru 79 de Frómista) que aun empleando q<ue> de forma desatacada la forma desarrollada tiene una mayor presencia que en los otros tres grupos. Para el pronombre qui hay tres grupos que destacan por un mayor uso de la forma qui, aunque de forma más moderada que en el caso de que/q<ue>. Los únicos redactores que tienen una tendencia diferente son los agrupados en 1 y 4: [A.1] <…> Fernández; Alfonso Ruiz; Beltrán de Villanueva; Esteban Pérez; Fernando Fernández; García Domínguez de Segovia; Gil Domínguez de Astorga; Gómez Domínguez de Cuéllar; Juan Pérez de Cuenca; Juan Pérez de Segovia; Juan Rodríguez; Martín de Losa; Millán Pérez de Aellón; Pedro Pérez de Segovia; Pelegrín; Sancho; Sancho Benítez; Álvaro García de Frómista; [A.4] Alfonso Vicente; Juan de Santiago; Juan Domínguez [1]; Juan Pérez de León; Juan Tomás; Raimundo de Segovia y Sancho Fernández. Por otra parte, en el corpus registramos un caso en que la conjunción que se representa qe o qi (q<u>e>, q<u>i). Esta alternancia la ha registrado Sánchez-Prieto Borja (2004: 438), sobre todo, en los fondos del monasterio de Valbuena, donde, según su investigación, las forma qe y qi son generales. Con relación a la documentación cancilleresca destaca la implicación del proceso de cursivización producida a finales del siglo XIII que supuso la omisión de la línea abreviativa. En CODCAR no hemos localizado ningún ejemplo para las conjunciones que o qui, pero sí registramos la forma qe en el verbo q<u>eyme<n> (0613) en un documento redactado en letra usual: (1) sson Puestos porel Conçeio q<ue>los q<u>eyme<n> {11} enllas p<ra>- zas & lieue<n> dellos (0613, 1291)11 Imagen 1: Ejemplo de q<u>e (doc. 0613) 11. Como vemos en los rasgos del ejemplo (q<u>eyme<n>, p<ra>zas) que este documento tiene claras características occidentales. Es un documento por el que Sancho IV manda a su juez y alcalde en León que examine las ordenanzas sobre manufacturas de cuero compuestas por el concejo y que no consienta a los judíos quebrantarlas. Es un documento conservado en el Archivo Municipal de León (Fondo documental, caja 11-40) y según Martín Fuertes (1998: 63-64) es un documento original. La lectura del mismo (en el facsímil que nos mandaron desde el archivo) no nos indica que sea una copia. Fonemas oclusivos velares y sus grafías correspondientes en castellano medieval 80 En cuanto a CORHEN, son predominantes también las formas abreviadas tal como podemos observar a continuación: Forma analizada 900 1000 1100 1200 q<ue> 14 90 135 1124 q<ui> 143 53 219 que 835 103 71 qui 23 82 125 113 Tabla 10: Evolución cronológica de que, qui en CORHEN (FA) En CODEA, los datos totales nos devuelven la mayoría de uso por parte de las formas abreviadas, aunque nos llama la atención el cambio de tendencia a partir de 1500. Forma analizada 1200 1300 1400 1500 1600 1700 Total q<ue> 8732 10556 10049 6405 1481 2925 42636 q<ui> 1617 2157 1791 351 306155 Qui 418 172 546 1415 1023 650 4571 Que 838 547 1699 8062 5807 4374 22828 Tabla 11: Evolución cronológica de que, qui en CODEA (FA) Forma analizada 1200 1250 1300 1350 1400 1450 1500 1550 1600 1650 1700 1750 q<ue> 21.8 42.6 43.0 44.6 37.3 35.6 30.8 13.5 9.7 7.8 16.3 24.4 q<ui> 5.3 7.5 9.7 8.3 7.1 5.8 2.3 .2 .0 .0 .0 .0 Qui 2.1 1.7 .5 .9 1.6 2.4 2.4 7.2 6.0 6.0 4.8 4.7 Que 4.8 3.2 2.1 2.4 4.3 8.2 17.3 37.5 35.4 33.1 37.5 28.4 Tabla 12: Evolución cronológica de que, qui en CODEA (FN) Leyre Martín Aizpuru 81 Gráfico 2: Evolución cronológica de que, qui en CODEA (FA) En CODEA encontramos un centenar casos de qe (47 ocurrencias) y qi (33 ocurrencias) (q<u>e / q<u>i), repartidos en el tiempo de la siguiente manera: Forma analizada 1200 1300 1400 1500 1600 1700 q<u>e 317 12 5 1 6 q<u>i 6 3 3 0 0 1 Tabla 13: Evolución cronológica de qe, qi en CODEA (FA) 4.3. La secuencia /kw-/ 4.3.1. /kwa/ (qua, cua) Tanto en CORHEN como en CODCAR, c es la grafía mayoritaria ante el diptongo ua, salvo en un antropónimo Pascual, con sus variantes Pascuala, Pascualez. Además, en CODCAR el numeral cuatroçie<n>tos aparece una vez así representado (con la grafía c). Fonemas oclusivos velares y sus grafías correspondientes en castellano medieval 82 a. Datos de CORHEN: distribución cronológica Forma analizada 900 950 1050 1100 1150 1200 1250 #q<ua>% 00018 75 183 112 &q<ua>& 0 0 2 0 926 6 #qua% 5 7 34 31 27 35 9 &qua& 2 0 62 0 2 1 &cua& 0 0 2 1 0 1 0 Tabla 14: Distribución cronológica de qua, cua en CORHEN (FA) b. Datos de CODCAR: distribución cronológica Forma analizada 1220 1240 1260 1280 1300 #q<ua>% 0182 351 461 219 &q<ua>& 018 21 27 18 #qua% 4116 112 81 8 #cua% 0 0 1 0 0 &qua& 011 6 5 3 &cua& 1 2 1 7 1 Tabla 15: Distribución cronológica de qua, cua en CODCAR (FA) c. En CODEA Forma analizada 1200 1250 1300 1350 1400 1450 1500 1550 1600 1650 1700 #q<ua>% 255 1010 793 844 937 967 379 78 11 4 0 &q<ua>& 12 94 110 86 49 34 10 17 5 1 0 #qua% 98 293 117 220 557 575 935 1241 620 732 318 #cua% 210 2 4 1 5 15 10 29 15 &qua& 12 37 30 43 46 72 68 179 85 157 28 &cua& 448 74 31 30 2 4 6 1 2 2 Tabla 16: Distribución cronológica de qua, cua en CODEA (FA) Leyre Martín Aizpuru 83 Forma analizada 1200 1250 1300 1350 1400 1450 1500 1550 1600 1650 1700 #q<ua>% 80.4 113.0 130.5 125.6 124.4 141.6 51.0 10.2 2.8 .9 .0 &q<ua>& 3.8 10.5 18.1 12.8 6.5 5.0 1.3 2.2 1.3 .2 .0 #qua% 30.9 32.8 19.3 32.7 74.0 84.2 125.9 162.6 157.4 162.4 124.8 #cua% .6 .1 .0 .3 .5 .1 .7 2.0 2.5 6.4 5.9 &qua& 3.8 4.1 4.9 6.4 6.1 10.5 9.2 23.5 21.6 34.8 11.0 &cua& 1.3 5.4 12.2 4.6 4.0 .3 .5 .8 .3 .4 .8 Tabla 17: Distribución cronológica de qua, cua en CODEA (FN) 4.3.2. /ka/ (qua) La explicación que se ha dado a qua para /ka/ —fenómeno no exclusivo de Castilla sino frecuentemente atestiguado en los códices aragoneses— es la de la analogía con la forma que para /ke/ (Sánchez Prieto Borja 1998: 122-123). En CODCAR y CORHEN, la única forma que documentamos es nu<n>qua12, forma que [p]or su etimología podrá dudarse si el tradicional nunqua se leía /núnka/; más que una grafía latinizante podría tratarse de la continuación de una abreviatura en la que una a abierta por arriba (-) se superpone a q (en THE II, desde doc. 8 de 1383 solo documentamos nunca). Ante la duda, creemos preferible mantener la forma con qu (nunqua > nuncqua, nunca>nunca) (Sánchez Prieto Borja 1998: 122-123) De todos modos, en ambos corpus, no es la forma preferida porque la más frecuente es la que opta por la grafía c. En CODCAR, además, las muestras de nu<n>qua se agrupan en dos décadas, 1270 y 1280, y en dos redactores, Pedro Sánchez (1 caso) y Alfonso Ruiz (4 casos), a los que se suman dos testimonios en documentos de Fernando III que no incluyen el nombre del funcionario que participó en la redacción del texto. 12. En CORHEN se registran varias variantes documentadas: nunqua, nunq<ua>l, nunq<ua>, numq<ua>, nu<n>qua, nu<n>q<ua>m, nu<n>q<ua>, nu<m>q<ua>m y n<on>nu<n>q<ua>m. En CODEA: numq<ua>m. Editora LabCom.IFP www.labcom-ifp.ubi.pt Editora LabCom www.labcom.ubi.pt Não constituindo a génese deste trabalho a defesa das Humanidades Digitais enquanto área científica com uma autonomia per se, pretendo, antes, reunir um conjunto de textos que, do âmbito da Linguística, mostrem como a utilização de ferramentas disponíveis na era digital pode alcançar resultados mais satisfatórios no tratamento de dados e na edição textual. (Introdução, página 9) Paulo Osório (Org.), Professor Associado com Agregação na Faculdade de Artes e Letras da Universidade da Beira Interior. Obteve o Doutoramento em Letras (Linguística Portuguesa), na Universidade da Beira Interior; Mestrado em Linguística Portuguesa, na Faculdade de Letras da Universidade de Coimbra e a Licenciatura em Humanidades (Português, Latim e Grego), na Faculdade de Letras da Universidade Católica Portuguesa. As suas áreas de investigação são a Linguística Histórica/História da Língua Portuguesa, Filologia (Português Médio – séc. XV e 1ª metade do séc. XVI), Dialectologia e Português Língua Não Materna. Foi presidente da Associação Internacional de Linguística do Português (2014-2017) e, atualmente, é presidente do Conselho Fiscal da Associação de Professores do Português (APP), desde 2017. É investigador integrado do LabCom (UBI) e investigador colaborador do Centro de Línguas, Literaturas e Culturas da Universidade de Aveiro. CULTURA, PATRIMÓNIO E TURISMO NA SOCIEDADE DIGITAL VOL. 3 Desafios de futuro