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Termodinámica y poblamiento humano en el bajo Guadalquivir durante la antigüedad tardía (siglos III-VI d.C.). Un enfoque darwiniano

Pérez-Aguilar, Luis-Gethsemaní

Abstract

Esta investigación doctoral aborda la evolución del poblamiento humano en el Bajo Guadalquivir durante la Antigüedad Tardía desde un enfoque teórico fundamentado en los principios elementales de la termodinámica del no equilibrio, la teoría de construcción de nichos y el seleccionismo. Se conceptualizan los distintos asentamientos humanos del área de estudio como unidades disipativas de gradientes energéticos que son sometidas a las presiones selectivas del ecosistema del que forman parte. La tesis queda estructurada por una estrategia metodológica en la que: 1) Se definen los objetivos generales y concretos de la investigación; 2) Se efectúa una aproximación al contexto histórico-ecológico tanto del periodo como de la zona de estudio para tratar de inferir qué factores conformaron los ambientes selectivos –tanto antrópicos como no antrópicos– que actuaron sobre la red de asentamientos; 3) Se presenta la base de datos que nutre a los posteriores análisis e interpretaciones; 4) Se desarrollan tablas de frecuencias, cálculos de entropía y estimaciones de densidad de núcleo (kernel density estimation) para concretar tanto la estructura y la estrategia predominante del nicho ecológico como los cambios que estas fueron experimentando; y 5) Se procede a discutir y a valorar los resultados obtenidos, planteándose un modelo explicativo alternativo sobre la evolución del poblamiento humano en el Bajo Guadalquivir desde los esquemas teóricos y conceptuales desarrollados. Todo ello nos ha permitido distinguir cuatro grandes ambientes selectivos entre finales del siglo II d.C. y el siglo VI d.C. que actuaron sobre la red de asentamientos humanos. Durante dicho periodo, el sistema poblacional no colapsó ni vio alterada en esencia su estructura –basada sobre todo en granjas o villae–, aunque experimentó importantes fases de expansión y de contracción, reajustes que en todo momento se correlacionan con la eficiencia en la captación de recursos necesarios para la mantención de la red fuera del equilibrio termodinámico.

Full text

TERMODINÁ MICA Y PO BLAMIENT O HUMANO EN EL B AJ O G UADA LQUIVIR DU RANT E LA AN TIGÜEDAD TARD ÍA (SIGLOS II I-VI D. C.) . U N E NF O QUE DA RWINIANO LUIS G ET H S EMANÍ P ÉREZ AGUI LAR Directores : Dr. J osé Beltrán F o rtes y Dr. José Lui s Escace n a Ca r rasco VOLUM EN I TE SIS DOCTORAL ESCUEL A INTE RNACION AL DE DOCTORAD O UNIV ERSIDAD DE SEVI LLA SEVILL A 2018 A mis padres J osé Luis y Rosar io 7 ÍNDICE V OLUMEN I AGRADECIMI ENTOS . . . . . . . . . . ............ ........... ................... .................... . .......... ............. .............11 RESUMEN / P ALABRAS CLAVE... ................. ....... . . . . . ........ . ............ . .......... ............. .............15 ABSTRACT / K EY WORDS. ........................ ............ ............. ................... ................ . .......... .... 16 INTRODUCCIÓN: O B JETIVO S, ADVERTENCIA S Y OTROS A SUNTOS. . ...... . .......... ............. ................. ...... ................. .................. . .......... ...............17 P ARTE I: F UNDAM ENTOS TEÓRICOS 1.1. - Las l eye s de l a te r mod iná mi ca y la vid a sobre l a Tie rr a......... ................... ................ ..........25 1.1. 1 .- ¿Po r q ué u n capítulo sobr e te r modi ná mi ca en una te si s doc t oral de ar que ol ogí a?. ......... . .......... . . . . . . . ... .............. ......... .................. . .......... ..............25 1.1. 2 .- So br e ciencia, ley e s y en u n c i a do s de la t e r m o diná m i ca. ......... ................... .........30 1.1. 3 .- ¿Qué e s la te r modin á m ica?. ............... ... . . . ... . .... . .............. ............. ............... .........33 1.1. 4 .- L a te r mo din á m i ca cl á si ca. ............. ................... .............. ............. ................. ........35 1.1. 5 .- De la o r t o doxia a la h e t e rodoxia. Pí ldo r as pa ra un a n u ev a conce pc ión de l a te rmodin á mi ca. ................ . .......... ............... .................. . .......... .............40 1.1. 6 .- L a te r mo din á m i ca de si st em a s a bie r tos o del no eq u il i br io (T NE)................. .....43 1.1. 7 .- T e r m odin á m ica, ci clos y r ede s e c ológic a s. .......... ........... ................. .................. . .51 1.1. 8 .- T e r m odin á m ica y si stem as c om p lejo s.. ................... .................... . .......... .............57 1.1. 9 .- T e r m odin á m ica, se le c ción y dirección evolutiv a . ........... ................. .................. . .64 1.1. 10 .- A l cé sar l o que e s del cé sar : bre ve sín t e s is hi st o r iográfi ca so bre la apli cación de la te r modi ná mi ca a l e stu dio de l as socied a de s h u m a n a s. ............ . ........69 1.2. - La arque ol o gía com o b iologí a . ............. .................. . .......... ............... .................... . .......... .....83 1.2. 1 .- Fi ji s mo , tra n sfo r mi s mo pr ed ar w iniano y cienci a s hum anas. ....... .................... . ...83 1.2. 2 .- El e volucioni s mo d ar win i sta . .............. . ............ ............... ................. ....... . . . . . ...... . . 92 1.2. 3 .- L a s crític a s a la teo ría de Dar w in en el o r igen de l a sín t e sis evo lut iva............... .96 1.2. 4 .- L a nue va sí n t e s is: evol uc ión , c o ndu cta y cul t ura............ . ............ ........... ...........102 1.2. 5 .- Los p r oce s os de s e l ec c ió n . . ................. ................ ............ ... . . . . . . . . . ............ ...........111 1.2. 6 .- L a a r que ología dar w i n ia na............. .................... . ............ ............. ................... ...120 1. 2. 6 . 1 .- El se leccioni s mo . .. ........ ................. .................. ...................... .............121 1. 2. 6 . 2 .- La e cología evol utiv a de la cond ucta h u m ana.. ................. .................126 1. 2. 6 . 3 .- La te oría de la he r e n c i a dual . . . . . . . . .... . .......... ....... . . . . . . . . . .............. . .........129 1. 2. 6 . 4 .- La te oría de la con stru cc ión de nichos... ........ . .... ..................... ..........131 1. 2. 6 . 5 .- Sín te s is de p o sicion a m ien t os en l a arque ologí a d a r w i n i a na...............135 1.2. 7 .- Cul tura m ateri al y u nid ades de sele cción: del ar tef acto al ase n ta m ien t o . .. .... ... . . . . . . . ............ ........... ..................... .................. . ............ ............. .........140 1.2. 8 .- Darwi nismo y an áli s i s ar que ológi co del te r r ito r io.. ......... ........... . .......... . ... . ... . .. . 146 1.2. 8 . 1 .- P a i sa j e y a r q u eo logía.. .. ........... ..................... .... ................... ...............147 1. 2.8 . 2 . - Darw ini s mo y ecolog í a del paisaje......................... .................. . .........152 P ARTE II : CONT E X T OS HISTÓRICO Y ECOLÓ GICO 2.1. - Lo s com p onen t e s no h u m a no s del e c o s i st em a antig u o : c on t e xt o s pale ogeog r á fi c o y pa le obi ológi co... . . . . ............ ........... ................ . ............ ............. .................... . ..163 2.1. 1 .- Se lección de l a zon a de estudio . . ... . .......... . ....... . .. . .......... ............. ..................... ..163 2.1. 2 .- Pale ogeog r afía d el B a jo Guadalquivi r. ......... .................. . ............ ............. .........170 2. 1. 2 . 1 .- El Bajo Guad a lq uivi r : en tr e e l pa leoe stu ar i o y el pa leo cauc e . .. .........174 8 2. 1. 2 . 2 .- Las c am p iñ as. ........ . . . . . . . . . . ............ ............. ............... .................. . ........182 2. 1. 2 . 3 .- Las te rr az as................. ............. ................. ........ ............... ......... . . . . . . . ...185 2. 1. 2 . 4 .- Lo s A lco r e s. . ....... . . . . . . . .... . ............ ........... ................... ................ ..........186 2. 1. 2 . 5 .- El A ljara fe . ................... .............. ........... ............ ........... ............. . . .......187 2. 1. 2 . 6 .- El val le del Gua d i a m ar ......... ..................... ........ ............... ..................188 2. 1. 2 . 7 .- Las M ar ism as.. .......... . ............ ....... . . . ........... ...... ................. ................191 2.1. 3 .- Pale o a m bien t e del Bajo Gua d alquivi r . ............... ............ ............. ................... ....198 2. 1. 3 . 1 .- Ev olución del c l im a. .. .............. ............. ............ ........... ..................... ..199 2.1. 3 .2.- Re cur so s vege ta les.......................... . .......... ............. .................. . ........209 2.1. 3 .3.- Re cur so s fa un í stico s. .. ........... .............. ........... .............. . ............ . ........235 2.1. 3 .4.- Re cur so s mine r o- me ta lúrgico s.. ........ . .......... ................ . ............ .........248 2.1. 3 .5.- Re cur so s de c a n t e ría.. ...... ........... ..................... ............ ............. ..........254 2.2. - Con t e xto histó r i co... ................ . .......... . .......... ..... . . . . . . . . . . . . . . . .............. ........... ................... .....267 2.2. 1 .- L a A n tigüed ad T ardí a: di scus ión conce pt ual y mar co crono lógico .. ............... .. 267 2.2. 2 .- El t rán sito del Al t o I m p erio Rom a no a la A ntigüed a d Ta r d í a...................... . . ...275 2.2. 2 .1.- La re ce s ión económi ca a fi n ales de l a d in ast ía de los Ul pio- Aeli os... ................ ........... ................... ................ . .. . .......... ....... . . . . . ..........276 2.2. 2 .2.- La d inastía d e los Seve r o s .. .............. . .......... ................. ................... ...285 2.2. 2 .3.- La “crisis” del sigl o III d .C. ............ . .......... ............... ................ . ........290 2.2. 2 .4.- Las re f o rm a s de l as d iv is ione s a dm ini str a tiv as.... . . ... . .. . ............ .........292 2.2. 2 .5.- La crisi s de l eve r ge t i s m o c lásico .. .. .. ................ . .......... ............. ..........293 2.2. 2 .6.- Las in v asio ne s de pu e bl o s nort e a fricano s y ge r m a nos.................. .....297 2.2. 2 .7.- Re lacione s c om e r ci a les in t e rpr o vinci a le s. .. ...... ............. ....................300 2.2. 3 .- L a cu arta cen t uria: el afian za mien t o de u n n u evo impe rio.. ....... . . . ........ . ........... 305 2. 2. 3 . 1 .- La situaci ón ec onóm ica. ........... .................... . .... ................... ..............305 2. 2. 3 . 2 .- Pol ítica, admin istra ción y conflicto s m ili ta r e s. .. .......... ............. .........312 2.2. 3 .3.- Pag a ni s mo v s . cristian is mo .. .. ................ ........... ................. .................315 2.2. 4 .- L a qui ta ce n t uria: el fin de u na e r a. .. . .......... ................. ................ . .......... ...........316 2. 2. 4 . 1 .- Las b a se s so c ioeconómi cas de la debil id a d del Estad o .. ................... .317 2.2. 4 .2.- El fin de las v illas rom a n a s y l as n uev a s fo r m as de o cupa r e l ca m p o.................. .................. . .......... ............... .................... . ........318 2.2. 4 .3.- Re lacione s c om e r ci a les in t e rpr o vinci a le s. .. ...... ............. ..................... 331 2.2. 4 .4.- In v a so r e s y f ede r ados... .. . ............ ............. .................... . ............ .........335 2.2. 5 .- L a se xta cen tur ia: hi spa norrom a nos, godo s y biz a n tino s. ............... ................ . ..339 2.2.5.1 .- La form ación de l rei no vi s igodo hispano... .. ........... .................. . ........340 2.2.5.2 .- La co n s olid a c ión de la m onar q uí a vi s i god a en Hispania .. .................342 2.2. 5 .3.- La e xpa n s ión bizan t in a haci a la pe nínsu l a ibé r ica..................... . .......343 2. 2. 5 . 4 .- El pa pe l de las e li t e s de tr a di ci ón hi spano r r om a n a.............. . .......... ...344 2. 2. 5 . 5 .- U n v u el c o h ac ia e l c en tr a l i s m o: los rein a do s de Leovigildo y R e car edo . .. ...... ............. ................. ..................... ................ ..........345 2. 2. 5 . 6 .- El com e r c io in t e rpr o vin c i a l en el siglo VI d . C. . ......... . . ............ . .........347 P ARTE II I: EL P OBLAMIENTO TARDOANTIG UO E N EL BAJO GUADALQUIVIR 3.1. - A sp e ct o s me t odológi c os y de c ar á cte r té cnico.................. ............. ................. ................ ...353 3.1. 1 .- A cl ar a ci one s iniciale s.. ................. .................... . .. ..................... .............. ........... .353 3.1. 2 .- Re c o p il a ció n de d atos pr e vi o s.. ......... .................. . .......... ............... .................... . 355 3.1. 3 .- Cam pa ñ a de pr o speccio nes ar queo lógi ca s en el Bajo Guadalq u ivir: Tr e bujen a (Cádi z ) y El Cue r vo (Sevi l la)... .... ................. ............ ............. ................... ...361 3.1. 4 .- Rev isi ón y e studio de m at e r i al e s a r queo ló gico s : La V e r ed a (Burg uil lo s ). ............. ..................... . . ... . ...... . .... ............... .................... . ..........378 3.1. 5 .- Si stem at ización de la info r m a ción : di s eño del catá l ogo de yacim ien t o s ar q ueo ló gi cos y de la base de dato s geoe spac ial .. ................. .................. . .......... ...........380 3.1. 6 .- Tipo l ogí a de as en ta m ien t os tar do antig u o s en el Bajo Guadalq u ivir. ...... ...........388 3.1. 7 .- Cr i te r io s c e r a m ológico s pa ra la d a t a ci ón de lo s sitio s ar que ol óg ic o s .. ........ ......406 9 3.1. 8 .- Pr o cedimien tos a n a l í t ico s de l a inf or m a ci ón.................. . ............ ............... .......463 3.2. - Catál ogo de s itio s a r q ueológicos........ .................... . .......... ............. ..................... ............ . ..467 3.2. 1 .- B r e ve s anotacione s introd uct orias al c at álo go .. .............. ............. ................. .....467 3.2. 2 .- Té rmino Munici pal de P al m a del Río . .. . . ............ .................... ................ ...........468 3.2. 3 .- Té rmino Munici pal de Éc ij a. . ................ . .......... . .. ............... .................... . .......... .519 3.2. 4 .- Té rmino Munici pal de C añad a Ro sa l ........... .................. . ............ ............. ..........712 3.2. 5 .- Té rmino Munici pal de La Luisi an a .. .. ............. ................ ............. ............... .......715 3.2. 6 .- Té rmino Munici pal de P eñ a fl o r. ........ ........... ................. .............. ........... ...........727 3.2. 7 .- Té rmino Munici pal de Br ene s. .. ...... ................. .............. ............. ................. ......751 3.2. 8 .- Té rmino Munici pal de Vill ave r de del R ío...................... . ............ ........... ...........757 3.2. 9 .- Té rmino Munici pal de Burguillo s.. . . . . . . . . . . . . .......... ............. ..................... ............764 3.2. 10 .- Té rmino Munici pal de Alcal á del Río . .. ........... ............ ............. ................... ....787 3.2. 11 .- Té rmino Munici pal de La Rin c onad a . ................. ..................... ............ ........... .824 3.2. 12 .- Té rmino Munici pal de La A lgaba. .. ................... ..................... .............. ...........840 3.2. 13 .- Té rmino Munici pal de S alte r as . . . . . . ........ . .......... .................... ................ ...........848 3.2. 14 .- Té rmino Munici pal de Valen c in a de la C once p ción . . ............. .................. . ......869 V OLUMEN II 3.2. 15 .- Té rmino Munici pal de S anti p o nce .. ................. ..................... ................ ...........887 3.2. 16 .- Té rmino Munici pal de S evil l a. . ............. ............ . .......... . ............ ..... . . . . . ........... ..907 3.2. 17 .- Té rmino Munici pal de C am a s.. .... ................... .............. ............. ................. .....941 3.2. 18 .- Té rmino Munici pal de C ast i l leja de Guzm á n .. ................... .................. . ..........943 3.2. 19 .- Té rmino Munici pal de C ast i l leja de la Cue sta ....... .................... . .......... ...........949 3.2. 20 .- Té rmino Munici pal de T om a r e s. .. .... ............. ............... .............. ........... ...........951 3.2. 21 .- Té rmino Munici pal de S an Juan d e A z nalfara c he... ........... .............. ............. .. 967 3.2. 22 .- Té rmino Munici pal de B o r m u jo s. . .. .. ............. ................... .................... . ..........977 3.2. 23 .- Té rmino Munici pal de Ma iren a del Alj ar a fe .. .. ............ ............. ............... ........989 3.2. 24 .- Té rmino Munici pal de G elve s. .. .... ................... ............ ............. ................... ....995 3.2. 25 .- Té rmino Munici pal de Gine s .. .. ...... ................. ..................... ................ ..........1002 3.2. 26 .- Té rmino Munici pal de P alom ar e s del R ío .. ....... ..................... .............. ..........1006 3.2. 27 .- Té rmino Munici pal de Alm ens ill a. ............. .................. . ............ ............. .......1013 3.2. 28 .- Té rmino Munici pal de C o r ia del Rí o .. . ....... . . . . . .. . .......... ............. ................... .1027 3.2. 29 .- Té rmino Munici pal de La Pu e bla de l R ío....................... ..................... ..........1050 3.2. 30 .- Té rmino Munici pal de El Cu e r vo................ ..................... .................... . .........1069 3.2. 31 .- Té rmino Munici pal de T r e buj en a .. .... ........... . .... . ....... . .. . ............ ........... ..........1084 3.2. 32 .- Té rmino Munici pal de Alm ont e .. .................. . .... ................... ................ .........1099 3.2. 33 .- Té rmino Munici pal de S anl úcar de B a rra m ed a ............ ............. ................. ....1108 3.2. 34 .- Té rmino Munici pal de C hi pion a .. .......... ........... ............ . ..... . ...... . .......... .........1136 3.3. - A ná li s is de lo s dato s .. .......... ............... .................... ............ ............. ................. ................1143 3.3. 1 .- A pun t e s gene r ales so br e lo s dato s poblacionale s o btenido s.. ............. ............ .1143 3.3. 2 .- A n á li si s de l a en tr opía. ........ . .......... ............. .................... . ............ ........... .........1145 3. 3. 2 . 1 .- Re sultado s o bt en ido s para el ár e a de e studio sin di scrimin ac i ón s o bre la base de las zon a s de m ue str e o... ........... ................... .1150 3. 3. 2 . 2 .- Re sultado s o bt en ido s para la zo na de m u estr eo 1........ ............... .....1152 3. 3. 2 . 3 .- Re sultado s o bt en ido s para la zo na de m u estr eo 2........ ............... .....1153 3. 3. 2 . 4 .- Re sultado s o bt en ido s para la zo na de m u estr eo 3........ ............... .....1155 3. 3. 2 . 5 .- Re sultado s o bt en ido s para la zo na de m u estr eo 4........ ............... .....1156 3. 3. 2 . 6 .- Re sultado s o bt en ido s para el caso de u n si tio a r que ológi co conc r e t o: La Ve red a (Burg u illos, S ev i ll a).. .......... . . . . . . . . . . . . ........1158 3.3. 3 .- A n á li si s de den s i d ade s .. .. .. ............... .................... . .......... ............. ....................1164 3. 3. 3 . 1 .- A s pect os ge ne r a le s. ................... .................. . ................ ............. .......1164 3. 3. 3 . 2 .- Re sultado s. .. . . . . ............ ........... ................... ........ ............... ................1172 3.3. 3 .2.1.- KDE p a ra E7 (100-150 d.C. ) ...................... . .. ................1173 3.3. 3 .2.2.- KDE p a ra E8 (150-200 d.C. ) ...................... . .. ................1174 10 3.3. 3 .2.3.- KDE p a ra E9 (200-250 d.C. ) ...................... . .. ................1175 3.3. 3 .2.4.- KDE p a ra E10 (250-300 d.C. ) .................... . .... ..............1176 3.3. 3 .2.5.- KDE p a ra E11 (300-350 d.C. ) .................... . .... ..............1177 3.3. 3 .2.6.- KDE p a ra E12 (350-400 d.C. ) .................... . .... ..............1178 3.3. 3 .2.7.- KDE p a ra E13 (400-450 d.C. ) .................... . .... ..............1179 3.3. 3 .2.8.- KDE p a ra E14 (450-500 d.C. ) .................... . .... ..............1180 3.3. 3 .2.9.- KDE p a ra E15 (500-550 d.C. ) .................... . .... ..............1181 3.3. 3 .2.10.- KDE para E16 (550-600 d . C. ) . ...... .............. ........... .....1182 3.3. 4 .- V a l o ra ci ón de los análisi s. . .................... . ... . ... . .. . .. ..................... .............. ..........1182 3. 3. 4 . 1 .- E7 (100-150 d . C.)... ................... ................ . ...... ..................... ...........1183 3. 3. 4 . 2 .- E8 (150-200 d . C.)... ................... ................ . ...... ..................... ...........1191 3. 3. 4 . 3 .- E9 (200-250 d . C.)... ................... ................ . ...... ..................... ...........1196 3. 3. 4 . 4 .- E10 (250-300 d . C.). ..................... .............. ......... ..................... .........1201 3. 3. 4 . 5 .- E11 (300-350 d . C.). ..................... .............. ......... ..................... .........1205 3. 3. 4 . 6 .- E12 (350-400 d . C.). ..................... .............. ......... ..................... .........1210 3. 3. 4 . 7 .- E13 (400-450 d . C.). ..................... .............. ......... ..................... .........1214 3. 3. 4 . 8 .- E14 (450-500 d . C.). ..................... .............. ......... ..................... .........1218 3. 3. 4 . 9 .- E15 (500-550 d . C.). ..................... .............. ......... ..................... .........1223 3. 3. 4 . 10 .- E16 (550-600 d . C.). ..................... ............ ........... .................... . .......1227 P ARTE IV: DIS CUS IÓ N 4.1. - Evol uc ión del p o bl a m ien t o .. . . . . ............ ........... ................... ................... ...............1235 4.1. 1 .- El sig lo II d . C. ...................... . .......... ............. ..................... ..................1235 4.1. 2 .- El sig lo III d.C.................. . .......... ............... .......... ............. ..................1252 4.1. 3 .. - El si glo IV d .C .................. ........... ................. ..................... .................1258 4.1. 4 .- El sig lo V d.C. ......... .............. . ............ . .......... . . . .... ............... ................1275 4.1. 5 .- El sig lo V I d . C .. ...... . .......... ............... ..................... ..................... .........1280 4.2. - C on clusione s / Co nc l usion s. ............. ..................... ............ . ............ . .......... ... . . . . . . 1287 BIBLIOGRAF ÍA....... ........... ................... ................ . ................ ............. ................... ..............1301 ABREVIATURAS ..... . . . . . . . . . .. . .......... ............. ..................... .................... . .......... ............. .........1433 ANEXO 1. LÁM INAS D EL CATÁLOGO DE YACIMI ENTOS ARQUEOL ÓGICOS. ............ . ........ ................. .................. . .......... ............1437 ANEXO 2. PES OS DE LA VAJI L LA FINA DE ME S A DE LA VEREDA (BURGUILL OS, SEVILLA). ......... .................. . .......... ............ . ............ . .......... . .......... ... . . . . . . . . 1561 ANEXO 3. PES OS DE LAS ÁNF ORAS DE LA VER EDA (BURGUILL OS, SEVILLA). ......... .................. . .......... ............ . ............ . .......... . .......... ... . . . . . . . . 1567 ANEXO 4. NÚMERO Y P ROP ORCIÓN DE YA CI MIENTOS ARQUEOL ÓGICOS D E LO S ESTADOS DE L SIS TEMA CON BASE A SU DETERMINA CIÓN TIPOLÓGIC O-F UNCIONAL.. .... ................. .............. ........... ................... ................ . ..........1571 ANEXO 5. CD-R OM C ON TESIS DOCTORAL EN COLOR, AP ARATO GRÁF ICO Y MATERIA L AUDIOVI SUAL INDEP E NDIENTE A L TE X TO Y BASE D E DAT O S G EOESPA CIAL DE LOS YACIMI ENTOS ARQU EO L ÓGICOS 11 AGRADE CIMIENTOS Qu i ero m o st r ar n ues t ro m ás s i ncero agr adecimi e n t o a una seri e de personas y e n t i dade s i nst i tuc i o nales que a l o l argo de es t e trab a j o me h a n a y udado en u n sent i do u otro. La rea li zaci ó n de est a t es i s do ctoral h a s i do po sibl e en b uena part e gracias a l a concesi ó n de un a B eca para l a F o rmaci ó n del Pro f e so rado Univ ersi t ar i o (FPU) p o r pa rt e del Mini st er i o de E ducac i ó n de l Gobier n o de E spañ a. E l d isfrut e de d i cha beca predo ctoral m e h a permi t ido dedi c ar part e de mi tiempo a la inves t i gaci ó n en el se n o del Depart am ento de Prehi st o r i a y A rqueo l o g í a de l a Universidad de Se vi ll a. Deb o m e nci o n ar otro s o rgani s m o s cu y o s recursos n o s han resu l t ado f u ndam e n t a l es . L a e l abor aci ó n de m apa s median t e SI G no hab r ía s i d o p o s i bl e sin la r i ca b ase car t o gráf ica que t an to e l I ns t i t uto Ge o gráfi co Naci o nal (IGN ) co m o e l I nst i t uto de E st adí st i ca y Carto graf í a de An dalucía ( IECA ) o f recen a l o s invest i g ador es. E n es t e mi s m o se nti do deb o m e n ci o nar i gua lmente a l a B i b li o t eca de l a Universi dad de Sevil l a y a l a Red d e Bibli o t ecas Pú bl i c as de An da l uc í a, s i n cuy o s f o ndos y ser vi c i o s de présta m o s i n t er bibli o t ecar i o s n o h a b r íam o s po d i do t en er acces o a m u c h o de l o s recursos bi b li o grá fi co s que en est a t esi s emp l eam o s. Al g un o s de l o s m at er i a les arqueo l ó g i co s aqu í presen t ado s h a n si do est udi ados en e l Museo A rqueo l ó gi co de Sevilla y las activi dade s arqueo l ó g i cas de ca mpo en las que h e m o s part i c i pado h a n s i do auto ri zad a s po r l a s De legac i o n es T err i t or i a les d e Cu l t ur a, Tu r i sm o y Depo rt e de l as pro vi nc ias d e Sevill a y Cádiz, o rganism o s depe n d i e n t es de la Jun t a de A n d al u c ía. Tengo que agr adecer a mi d irect o r de t esi s do cto r a l , e l pro f e so r Jo sé Be l t rán Fo rtes, e l h aber m e aco g i do en u n pr i m er m o men t o den tro d e l grupo de inv est i ga c i ó n qu e li d era, H i st o r i o gr afí a y Pat ri m o ni o An da l uz ( HU M-402). Si n su a yuda, reco m e n dac i o nes y o ri e n t ac i o n e s n o h a b r ía po di do e ncauza r e st e est ud i o re l aci o n ado co n una civili z ac i ó n que é l t an bien co noce, l a ro m a na. Su l ado a m a ble y co rdi a l , junt o a l a pred is po s i c i ó n que en t o do m o m e nto h a m o st rad o, l e defi ne n co m o un a gr an perso n a y con a l t a h u m a ni dad. E ste m i s m o se n t i miento es el que guardo a mi co d i rect o r de tesi s, e l pro f eso r J o sé Lui s Escacen a C arras co, qui e n m e h a guiad o s o b re to d o en el plano t e ó ri co y m et o d o l ó gi co , o f r ec i éndo m e i gua lment e un s i nfín de r ec o m e ndac i o nes e i nv i t á n do m e a f o r m ar par t e de l gr upo de i nv e st i gac i ó n e n e l que act ua lm e nt e me en cue n t ro , Tell u s: Pr ehi sto r i a y A rqueo l o g í a en e l Sur de I b er i a ( HUM -949) . Co n é l 19 INT RODUCCIÓN: OB JET IVOS, ADVERTE NCIAS Y OTROS ASUNTOS “A pá rtate del r uido de los cañones . E l ige un o b j et o que te i n te r e se y pa r ezc a pro metedo r y en el que n o h ay a emine n c ias co m pi tiendo u n as co n ot r a s ” P. Fran c esc utti (2014) . Con t al e s pa lab ras t rat a de si n t et i zar P. F rances cut t i a l gu n o s co n sej o s q ue E. O. Wil so n , e m i ne n t e bi ó l o go n o rt eam er i ca n o , o f rece a l o s j ó ven e s que se i n ician e n e l á mbi t o de la c i e nci a respecto a l t e m a a de sarro ll ar e n sus pr im eras inves t i gac i o n e s 1 . Lam e n t ablem e n t e, l o s est ud i o s so b re An t i güedad Tardí a est án de m o da d es de h ace u nos añ o s y n o s o bl i ga n a des m arcar n o s de l ci t ado cons e j o , pese a l o s r i e sgos que e ll o im p li ca. Ya so n v ar i as l as ca bezas qu e se h a n a lzado sobre l a s demás , co nsagrá n do se b aj o n o m b res de aut o r que s o n c i t ado s por d o quier. E l pro bl e m a d e l as m o da s cua n do en t ran e n f a se de asenta mi e n t o y de l o s i nve st i gado r es cua n do se co nvi ert en e n auto ri dades e s que de j a n po co l ugar a l a h et er o d oxi a y a la creat ivi dad de l o s j ó ven e s. De a hí , e ntre otr as cosas, e l co n se j o de Wil so n , quien invi t a a l o s pr i nc ipiante s a co m e n z ar f o r m a ndo part e de n uev o s ni c h o s eco l ó gi co s in t e l e ct ua l es aú n i ne x p l o rado s (Wils o n 2014: 56 y 85- 89). Tr i p le es e l pro blema a l qu e n o s enf re nta m o s an t es de part i r. De un l ado , c o m o se h a apun t ado, li d iar co n la o rto d o xi a t e mát i c a d ed i cada a l o s estud i o s de l m u n do t ardoan t i guo . De otra part e , h ace r l o desd e u na co r ri e n t e t eóri c a y m et o dol ó g i ca q u e ha t eni do m u y po co desarro l l o en el V iej o C o n t in e nt e, l a ar queo l o g í a dar w i n i a n a – n o as í en Am ér i ca–. De jan do a un lado e l caso i n g l é s, só l o e n España se vien e t r ab a jando desde e ste enf o que de sde h a ce u n o s a ñ o s. D i c h a lí nea d e i nvest i gaci ó n co m e nzó a ser desarro l l ada po r J.L. Esca ce n a C arrasco y seguida po r su d i s c í pu l o D. Garc ía R ivero. Am b o s la ha n ap licado a t e mas co n cret o s rel at ivos a las soc i edad es y cu l t uras de la Prehis t o ri a. Para f raseando a l pro p i o E scac e na Carrasco ( 2010: 55 ), l a se l ec c i ó n ha o b rado en con t r a de l o s arqueó l o go s dar wi ni sta s e n n uest ro paí s , que se encu e n t ra do m i nado po r i nves t i gado res his t o r i c is t as, marxistas y po st m o dern o s. Ser arqueól o go darw ini a n o supo ne de po r s í t o d o un r eto , y a que u n o t i e n de a e n t rar en co nfli ct o co n u n e l e men t o epis t é mi co que defi ne a e st as t res gr an des corr i e ntes do mi na n t es: e l 1 Las ideas de dicha cita a p ar ec en disper s a s y expresadas co n otr a s pa lab ras en u n a de l as ob r a s del mencio n ado b ió lo go. Para el l o , v é a se E. O . W ilso n (2014). 20 m e n t ali s m o o creencia e n que e l a nim a l human o puede gu i ar su pro pi a e v o l uc i ó n (cf . Rin do s 1990 [1984] : 3- 9) . Est e desaf í o es aú n m a y o r cuando un o tra t a de i nv es t i gar cue st i o n es r e l at i v a s a la An t i güedad, cuy o s estud i o so s son to daví a más h er m ét i cos y m enos r ecept i v o s a la ren o vaci ó n t eó r i ca –au n que par adó j i c a m ent e, el p ensa mi e n t o darwini st a es t an t o o m á s an t i guo que t a l es enf o ques, au n que n o f u e h asta fin a les de l s i g l o XX cuan do rea lm e n t e co m e n zó a ap li carse e n arqueo l o g í a–. El t ercer cab a ll o de bat al l a qu i zás no sea t a l , pero c o n sidera m o s o po rt un o no baj ar la guard i a. E s po s ibl e que do s asunto s c l a v es d e nues t r o t rabaj o l l e ve n a a l gu n o s especi a lis t as de n t ro de l a mi s m a arqueo l o g í a dar w i ni ana a de fi n i r l o co m o h et erodoxo, aun que e n ningún m o m e nto es esa n ue str a in t enció n. E s to es así por que: 1) E n t en de m o s l a e vo l uc i ó n sin perder de vista que l a vida es u n p r o ces o en ergét i co que se r i ge t ambi é n po r l as l e y e s de l a t erm o d in á mica (T y r t ani a Ge idt 2009); y 2) Tr ab a j a m o s co n un co n cepto de se l ec ci ó n m u l t inivel que nos hace n o rechazar a l o s g rupo s co m o uni dade s select i v as ( Mus c i o 2009a). Decim o s que n o es n u est ra i n t enci ó n po rque co n e ll o sim p lemen t e pret en de m o s co n t r i bui r a l re f o rzamien t o y a la ampliaci ó n a n alí t i ca d e l c i t ado marco t e óri co, pero so m o s p len a m ent e co n s c ien t es de que t a l a ndan z a pud i era resu l t ar re l at i v amente i ncó m o da a ciert o s i nvest i gador es, qu i e n e s qu izás pr et en da n vi ncu l ar n uest ro t r ab aj o no t an to a l a arqueo l o g í a darw ini a na com o a la escue l a de L. A . Whi t e, J.H. St eward , M.D. Sahli ns y E .R. Servi c e en t re ot ro s. No s adel a n t a m o s a e st a o pi ni ó n para n egar l a m a y o r , pues co m o se v erá en nues t ra t esi s, en ningún m o m e nto part im o s de u n e nf o que e v o l ut i v o pro gres i vi sta ni adapt aci o nis t a, s i n o darw i ni a n o . S i bi e n es c ierto que est a escuela de a n t r o p ó l o go s se pr eo cup ó por cuest i o nes e n ergét i cas, e l l o no im p lica que t a l a sunto t en ga que ser abor dado desde el mi s m o es que m a t eóri co . Es m á s, co m o se espera de m o s t r ar, el l o s as u m e n u nos post ul ado s clásico s de la t erm o dinámi c a que no co in c i de n co n l o s nues t ros, de fi n idos m ás bi e n po r l a ll a mada t erm o dinámi c a del n o equ il ibr i o . Po r t anto, c o n s idera m o s n ue st ra lab o r c o m o un pa so ade l a nte e n l o qu e ha v e nido a de n o mi narse co m o pro ceso de s ín t esis o i n c l u si ó n de las co rri e ntes darwini a nas en arqueo l o g í a (c f . Mus ci o & L ó pez 2009). El per i o do hi stór i co analiza do en est a t es i s do ctora l – l a An t i güedad T ard ía (s i g l o s III - VII/VI II d.C.)– f ue u na época en l a qu e se pro duj ero n pro f u n do s cambi o s 21 soc i o cu l t ur al e s, t an to a ni v el econó m ico, p o l í t ico e i deo l ó g i co , c o m o en cua n t o a l a s f o r m a s de o r gani zac i ó n soc ial y a l o s pat ro n es de o cupaci ó n del t erri t o r i o . Se t ra t a de un a fase his t ó ri ca a la qu e se le e st á dedi ca n do es pec i a l atenci ó n e n la ú l t im a déc ad a e n e l á mbi t o de la d e n o m i nad a arqueo l o g í a del p ais a j e, t al y co m o se ha puesto de m a nif iesto en rec ien t es co n gre sos i n t ern ac i o na les (c f . D iarte Blas co & Mart í n Ló pez 2012) y e n pu bli cac i o nes que pret en den car acter i zar l a s u ni dades bási cas d e asen t a mi e n t o h u m a no ( Garc í a Vargas et al . 2013 ) . No o b st an t e, e l B a j o Guada lquivir, pese a la re l e va n c ia hi st ó r i ca que t uvo den t ro del Im per i o ro m a no, s i gue s ien do a d í a d e h o y def i ci t ar i o e n cuant o a un a nálisi s d e co nj u n t o so b re l o s ca m b i o s qu e a fec t aro n a l t erri t o ri o y a l po blamien t o human o de l a zo na e n t al e s ce n t ur i as. La o bra de K.E. Carr (2002) co ns t i t u y e u na v a lient e apro xim aci ó n a es t e as u n t o. Sin e mbargo, t al y co m o h a n de m o st rado E. Garcí a Var ga s y J. Vázquez Paz ( 2012) , su c o ntr i b uc i ó n pr esen t a ser i o s pro bl e m as t écni co s y met o d o l ó g i co s que debe n s er corregi do s, es pec i a lmente en l o referente a l a s dat aci o nes de l o s y acimi e nto s, c o n los pr o bl e m as i n t erpret ativ o s que esto aca rr ea. En es t a i nv es t i ga c i ó n asu mim o s d ich a cr í t i ca y pret endem o s r e v ert i r t al e s dé f i c i t s e n funci ó n de l o s cr i t er i o s que act ualm e nte se man e j a n en l a d isciplina arqueo l ó g i ca. Co m o se v erá a l fi na l de este t r ab aj o , las co n c l u si o nes a las que hem o s ll egado son l i gera m ent e d i st in t as a las de K.E. Carr (2002) , qui e n d e fi e nde “con t in u idad en e l sig l o I V, reest ruc t ur ac i ó n a l o l argo de casi to do el V, co n u na cr isis po bl a c i o na l im po rtante, y u n c iert o «ren ac imien t o » de l a ac t i vi dad e n e l VI d. C., m o men t o en e l qu e l a o cu pac i ó n rur a l recup erar í a part e de l a vi t a li d ad perd i da durante l a c e ntur i a a n t er i o r ” (Garc í a Vargas & Vázque z Paz 2012: 237). Com o pre mi s a de part i da, n o s in t eres a so m et er los dato s y su a n á lisi s a u na ser i e d e i n t err o gan t es que han sido f o r m u lad o s par a o tras zo nas de l I m per i o r o m a n o o cc i de nta l en ge n era l y de l a s pr o vi n c i a s hispa n as e n par t i cu l ar: ¿ Có m o af e ctó al poblamien t o de esta zona l a pro gresiv a r e l evanci a econ ó mi c a del No rt e de Á f r i ca? ¿ E n qué grado l a cr i s i s de la peque ña y mediana pr o pi ed ad, j u nto al auge de l lat if u ndism o , pud i er o n i nc i d i r e n el poblamiento hum a n o de l t erri t or i o ? ¿ Có m o y po r qué se reorden ó e l po bl a mi ent o hum a n o en e sta zo n a a part i r de l a su puest a desapari c i ó n d e l a villa r o man a c l á s i ca e ntre l o s si g l o s V y VI d. C.? ¿ E n qu é med i da i n fl u y ero n fac t o r es t al e s co m o e l c l im a o l a navega bilidad fl u vi a l e n la e vol u c i ó n de l po blamiento human o ? To dos estos asunto s serán ab o rdado s en l a discus i ó n de l o s resu l t ado s de n uestr a i nv est i g aci ó n do c to ral . 22 Est a t an da i nicial de pregu n t as, que po drí a n s er co n sideradas co m o o bj et iv o s inm ed iato s de n ues t ra t es i s, h a sido t rab a j ada para d i st i ntas zonas del I m per i o po r ot ros i nve sti gado r es . S i bi e n co in c i d im o s co n a l gu n o s de ell o s e n l o que ha v e ni do a defi n i r se co m o t e o rí as de pr im er r an go y d e rango m edio , nos a l e j a m o s rad i c a l m ent e de l o s mi sm o s en la t eorí a ge neral o a niv e l m a crot e ó ri c o (K e l ly & T h o m as 2014: 25- 32). Por t an to, l o s capí t u l o s que dedicare m o s a l e nf o que interpr e t at i vo no puede n ser una breve i n t ro ducc i ó n a n cilar al comi e nzo de n ue st r o estudio, s in o m á s bi e n t o do l o contr ari o : su pro f undidad debe ser t a l que per m i t a o bs er v ar l o s mi sm o s pr o bl e m as con o t r o s o j o s y repen s ar e l pasado desde ot ra perspecti v a. A sí, u n o bj et iv o f u ndamen t a l en n ue str a t esi s l o co nst i t u y e e l h echo de po der ca l i b rar e l po t en c i a l de l a t eorí a d arw ini a na a l a h o ra de ex p li car fe nómen o s pobl ac i o nales de un per i o d o hi st ó ri co co m o f ue l a Anti gü edad Tar dí a. Por t an to, e l d esarro ll o t eóri co con sti t uye la co l u mna v ert eb ra l y la pr in c ipal apor t aci ó n de n u estr a i nv e sti g ac i ó n e n cua n t o a su ap li ca ci ó n a l a arqueo l o g í a de l t er r i t or i o o de l pa i saje. D i c ha base t eó ri ca quedar ía co j a si no ver i fi cáse m o s su ap li c a bil i d ad medi a n t e un cas o de est udi o práct i co , y para es to úl t i m o h e m o s selecc i o nado el po bl a miento h u m a n o t ardoan t i guo en e l B a j o Guadalquivi r , s i bien po dríam o s h a b er n o s cen t rado en cua l qu ier o tro per i o do y /o co n t ex to ge o gráf ico. C o m o dec í a m o s , desde t a l e s po st ul ado s i n t erpr eta t iv o s t r at arem o s de dar respu es t a a l o s inter rogan t es arr i ba m e nc i o nad o s. S in e m b ar go , el po t en c i a l t eó ri co se m ue str a t an am p li o y fért il que nos per mi t i r á p l ant ear lí nea s de inves t i gac i ó n par a u na et apa po st d octo ral . Est as f ut ur as invest i g aci o nes requer i rán m u y pro b a bl e m ent e de ot r o s da to s, an á li s i s y pro cedimien t o s met o d o l ó g i co s, si bien e ncontr arán f u n da men t o t eóri co y ep is t émico en l as líneas maes t ras que a nive l t e ó ri co aquí de sarro ll ar e m o s . Com o ú l t im a anot ac i ó n, s ó l o i n d i car que d ivers a s ilus t rac i o n e s de la versi ó n impresa d e l a t esi s do c to r al n o pueden co m pre n derse po r es tar ést a en bl a nco y n egro . Par a el l o puede co n sul t arse l a versi ó n e lect ró ni c a a co l o r i nc luida en e l CD- ROM ( Anex o 5). Ta mbi é n al gu nos m apa s ha n si do repr o duc i do s a u na esca la b a st an t e pequeñ a, pud i e ndo ser ex a mi nado s co n m a y o r grado de de t al l e e n e l apar ato gr áfi co que se in c luye i gua lm e n t e e n e l Ane x o 5, j u n to a l a base de d ato s geo es p aci a l d e l o s y a c imi ent o s arqueo l ó g i co s y m at eri a l aud i o vis ua l a l que se h ac e ref ere ncia en la t es i s. PAR T E I : F UND A MENTOS T EÓRI COS 25 1.1. - LAS LE YES DE LA TERMODINÁMICA Y LA VI DA SOB RE LA TIE RRA “¿H a y a lgo n uevo en el par ad ig ma ev o l uci o n ist a de spués d e la gra n s ín tesis pos darw i niana de hace cin cuenta años ? De habe r l o , es o s ería la ide n tif i c a ció n de la ley de la e n tropía c om o la ley de la ev o lució n ” L. T y r t ani a Ge i dt (2009 : 13). 1.1. 1 .- ¿Por qué un capít ul o sob r e t e rm odi námica en una tesis doct o r a l d e ar que o l ogía? En e l a ñ o 1949 e l his t o ri ado r f r ancés M. B l o c h inici ó su cé l e bre o bra I ntroducci ón a la Histor ia de l a s i gu i e n t e f o r m a: “«P apá, explíca me para q ué si r v e la h i s toria» , pedí a hace a lgu n o s años a su pa d r e , que e r a histo ria do r , u n mu c h a c h i to all e ga do mío. [ …] Y a ten emo s, pues , al hist o riado r ob l iga do a r e n dir cue ntas . Pe r o n o se ave n tu r a rá a hace rlo sin se n ti r u n lige r o t e m blo r inte r io r” (B l o ch 1982 [ 1949]: 9 ). La am p lia may o r í a de l o s inv e st i gado res ded ica d os al est ud i o de l pasado h u m a no han ex per im ent ado a l gu na vez e n su vi d a e l esc a l o f r ío a l que h ace a lusi ó n B l o c h cuando a l gu ien l e ha f o r m u l ado sem e j a n t e pregun t a. N o s e pret en de en est as línea s i n i c i a l e s dar respues t a a t al cuest i ó n. S i n e mbargo paraf r as eare m o s a l c élebre hi sto r i ado r f ra ncó f o n o para pr esen t a r ot ro pl a n t eam i e n t o. N o se despertar í a n m u c h as r ép l i c as a l a fi r mar que un o de l o s o bj et i vos de l his t o ri ado r es e l e st udi o de l ser h u m a n o a l o largo de l t iem po pasad o . T am po co se e l e v ar í a de mas i ada po l é mica a l sost eners e que e l h o mb r e, a l pert en ece r a l r e i n o a nimal , es u n ser viv o . S i n e mbargo , ll egado s a est e punto , po n ga m o s so b r e la mesa la s i gu i e n t e pregu nta: ¿ p ara qué s i r v en l o s seres vi vos ? S i u n ni ñ o , e n su inqu i et ud por sab er , f o r m u lase se m e j a n t e cu est i ó n, e l esca l o f r í o que sen t i r ía e l in t er ro gado sería t o daví a may o r. ¿ Có m o po demos est udi ar e l pasado de l ser h u man o sin a ntes esf o rzar n o s po r com pre nder qué es l a vida y para qué sir v e? D esde mi pu nto de vi sta, l o s hi st o ri ado res que se e xcu san co n argu m e n t o s t al es co m o “es o pert enec e a l á m bi t o de ot r as ci e n c i as” no hacen o t ra c o sa que co n st r ui r la casa por e l t e j ado , pues co n sidero que un paso m et o d o l ó gi c a men t e pri o r i t ari o en t o d o pro ces o de i nv es t i ga c i ó n es de f i n i r e l o bjeto de es t udi o . 26 En ú l t i m a ins t a nci a –o en pr imera, segú n se mire–, e l ser humano es e l o bjeto de estu di o de l a d is c i p li na arqueo l ó g i ca. Co m o m iem bro s de l re in o animal , para e n t en der n uest r as fun c i o n es co m o seres vi v o s de b e m o s con t e m p lar nuest ra rea li dad s i n perder de vis t a una ser i e de cuest i o n e s que n o s l l e va n d e llen o a ado pt ar una perspect i va t er m o dinámi c a y bi o l ó g i ca, y no p o r capri c h o , sin o p o rque se trata de un enf o que que no s per m i t e dar respues t as par sim o ni o sas y c ient íf i c as a t a l e s pre guntas: ¿ qué es e l ser humano? ¿ Qu é son l o s animales? ¿ Qué son l o s s eres viv o s ? ¿Para qué s i r ve n l o s seres vi v o s, cuál es la fun c i ó n m á s e l e m e n t a l y b ásica de l o s mi s m o s ? (cf . Sc h e i nso hn 2008: 133- 134) . E l an álisis darw ini a no de l a vi d a t i e n de a e x pu l sar de su b aga j e t ermi no l ó g ico ex pres i o nes t al e s co m o “ p ara qué”. Tr at ar de exili ar f ras es de est e t i po supo ne guardar gr an co h eren c i a co n l a t eo rí a de la e vol u c i ó n de Da r wi n , y a que n o po dem o s de fi n i r algo a t ravés de su funci ó n . E n u nas c ircu n stan cias dada s ese a l go puede t ener u nas f u n c i o ne s co n cret as, pero en ot ro cont ex to l a selecc i ó n natura l puede hacer que l a ut i lidad se a d i st i nta. Pens e m o s po r ej e mpl o e n l o s hueso s de l o ído, ant i gua s p i ezas m a ndibulares (c f . Braze au & Ahl berg 2006). Así , u n darw inista n o deb e e n pr incipi o de fi n ir qué e s a l go a t ravés de su f u nc i o na l i d ad, puesto que el m o de l o ev o l ut i v o darwini a no, a di ferenci a de l l a m arck i ano, n o es t e l eo l ó gico. Pe ro ll egado s a este punt o l o s darw i n is t as po de m o s en contr arn o s ant e un apuro ep is t émi co . E n 1943, E . Sch rö di n g er, Pre mi o No bel d e Fí sica, d e fi n i ó qu é e s la vi da a t rav és de su func i ó n, y a d ía de h o y est a es la ú nica respues t a acept ada por l a c i e n c i a. An t e e ll o , s e podr í a l l egar a pens ar e n l a existen c ia d e un ant ago ni s m o , f rut o qui z ás de lecturas d i st in t as de l a r ealidad bi o l ó g ica, l a e fec t uada po r l o s bi ó l o go s y l a que rea lizan l o s físi co s. Sin e mb argo , com o se espera de m o st rar, n o exis t e t a l co n t radi cc i ó n. Un o de l o s gran de s bi ó l o go s ev o l u c i o ni st as del si g l o XX, E . M a y r ( 2006: 59- 92) , h ablaba de l a e xi ste ncia de t res t en den c i as re l at ivas a l o s t i po s de cambi o s. La pr i m er a de e l l as es la que s e de no mi na “ t e l eo l ó g i ca”, y h ace r e ferenci a a las acci o n e s i n t e n c i o nales que se e fectúan desde la co nc ien c i a para co nsegui r u n f i n co ncreto . P or e j e mpl o , s i so m o s a fi c i o nados a re a l i z ar b arbacoas po dem o s dec i d i r h ac er un asado co n n uest r a carn e f a vor i t a para al im e n t arn o s. Otro t i po de ca m bi o s so n l o s que se den o m i na n “ t el eo n ó m i co s”. Ésto s quedan co n sti t ui do s po r gr up o s de t area s i nv o l u n t arias qu e r esul t an de a n t eri o r es d ecis i o nes co nsc i e n t es . S i co mem o s l a car n e, quera m o s o n o nues t r o es tó m ago seg regar á j ug o s gást ri co s para que e l pro ces o de 27 n ut rici ó n pued a l l e varse a ca b o . E s t e t i p o de f e nó m e no es i nv o l u n t ar i o , pero o curr e co m o cons ecue n cia inm e d iata de un pro ces o que se h a po d i do i ni c i ar co n sciente men t e. De otro l ado , el t ercer t i po a l que se re fi er e May r son las llamadas acc i o n es “ t el eo m át i c as”. E n e llas la v o l u n t ad y la i n t e n c i o n alidad n o t ienen c a bi d a, puesto que son im po s i c i o n es de una l e y nat ura l . S i gu i e ndo co n e l mi s m o e jempl o , l as l e y es de la t erm o dinámi c a n o s im po nen d isi par energ í a a t ravés de n ue str as cél u las. Po r t an to , nos en contr ar í a m o s a nte un caso en e l que v o l u n t ari a y consc i e n t e m e nte h e m o s asad o n uest ro t i po de carne favor i t a para que inv o luntar i a m e nte nu es t ro organism o la pr o cese a t rav és d e l o s d is t i n t o s ór gan o s que co m po nen e l s is t ema d i gest iv o . Pe ro tras t al e s fen ó m e nos t el eo l ó g i co y t el eo nó mi co se e ncuent r a uno de m a y o r tr asce ndenc ia, de carácter t el eo m át i co : l a n e cesidad de i ncor porar e nerg í a, que es im perat i v o est ruc t u ra l de l segundo prin c ipi o de l a t er m o dinámi c a. Cuando se p l a n t ea l a cue sti ó n “ p ara qué si r ve l a vi da” n o se e n t ra en contr adi cc i ó n co n l a t eo rí a dar w i ni a na. L o s l amarck i stas y l o s fiji st as-creaci o nis t as suelen dar respuest as t el eo l ó g i ca s que n o t i e n e n c a bi da e n e l sen o de la c i encia. S in e m bargo , un bi o fí sico puede esgr imi r p l ant eami e nto s t el eo m át i co s, est o es, ex p licar la f u nci ó n ú l t im a 2 y e l e men t a l de a lgo si e mpre y cu ando di c h o r azonami e nto quede av a l ado por l a acc i ó n d e un a l ey nat ura l . E s más, e l m o d e l o e v o l ut iv o darw ini a no, a nues t ro m o do de ver, es e l úni co que n o contradi ce las l e y es de l a t erm o d i námica, sin o que co nfl u y e y se f us i o na co n éstas de f o r m a ar m o ni o sa. En esta t esi s do cto r al se t ra t a l a pr o blem át i ca inherente a l est ud i o po b laci o nal d e l a s co m u ni dades h u m a n as que dur a n t e l a Ant i güe dad Tardí a o cuparo n una ser ie de en t o rnos p r ó xim o s a valles fl u viales de la ac t ua l An da l uc í a o cci de n t a l . Par a poder co m pre n der có m o ev o l u c i o nar o n l a s po bl ac i o nes de esta especi e a nim a l e n u n arco cro nol ó g i co y geo gráfi co co ncreto t en e m o s pr im e ro que examinar cuest i o nes r ef ere n t es a sus funci o nes más bás icas, de a hí la necesidad de in t ro duci r e n nuest ra inv e st i gac i ó n hi stó ri co -arqueo l ó gi ca u n a ser i e d e apart ado s que nos s i r v an co m o f u n da mento t e ó ri co de cara a l a co m pre nsi ó n e in t erpr et aci ó n po st erior de l o s dat o s si n i r e n co ntr a de l o s 2 Que r emo s despoj ar de se n tido meta f í sico el uso que h acemo s del c o n ce pto “caus as o f un ciones últimas ”. Co n e ll o n o alud i mo s a r azo n es que está n má s a l lá de los pr o c es o s e n sí mismo s. No s r ef er imos más bie n a la s caus as p r o f un das o estr uc turales a partir de l as cuales se ve r te b r a el dinam ismo de l a r ea l id ad físic a, y que pueden ser ob se r vadas a ni v el fenome n o l ó gico , estudiadas y cuan t if icadas (cf . Ty r tan ia Ge id t 2009 : 87). 28 pr i n cip i o s de otras d i s ci p li na s c i e n t í ficas co m o pueden ser la Fís i ca o la B i o l o g í a. E n este sen t i do , L . Ty rt ani a Ge i dt (2007: 17 ) n o s c o m en t a que: “P ar a e n te n de r qué es l a evo lució n n o h ac e f a lta ser espe c ialist a en físic a teó r ica, pero sí e s n e ces a rio e n tende r qué sign ifica la segunda ley (prin c ipio del aumento de en t ropía). Si n o se to ma en c uenta la n a turalez a entr ó pica de los pr o ceso s de ex pa n sió n de lo s s ist e ma s –se an é stos f í sico s, o r gáni c os o sociales 3 -, se c o r r e el ries go de c o n templ ar u n mu n do irreal donde el co n sumo de en e rgía n o t i e n e c o n se cue n c i as y do n de to do pare ce un do n de la nat u ral e za que no hace f a lta r et ri b uir. U n p araíso, pues . L os ser e s h um an o s n o s h emo s co n ducido siempr e co m o i n v i tado s a un “b a n q uete gratui to” […]; sin emb ar go , nada hay gr atis e n l a vida ”. Des de e l co mi e n zo se de j a c l ara l a cor ri e n t e t e ó ri ca co n l a que t rab a j a m o s: la darw i niana, cu y o s pr incipi o s e l e m e n t a l es se des arroll ará n sobre t odo en e l s i gu i e n t e capí t u l o . Pr ec is a m e n t e po r enm arcarse nuest r a l a b o r den t ro de l a de n o m inada arqueo l o gí a darw i niana, co m part i m o s y h ace m o s n uest ra la i dea de consilience . Es t e t érm i n o es u sado po r E.O. Wi l so n (1999) para a l u d i r a la u nifi caci ó n de la c i e n c i a desd e l a bas e d e la a ce pt ac i ó n de u n mundo real a cu y o co n o ci mi e n t o es po sibl e apro xim ar se desde e l m ét o d o ci e n t í fico. No debe co nf u n d i r se c on “i n t erd i sc i p l inariedad”, y a que n o a l ude a l estud i o de una m is m a r ealidad des de d if er entes ra m as de l saber, sin o a la i n t er con e xi ó n o c o n ver gencia t e ó ri ca y m e to d o l ó g i ca de t a l es “ d i s cipli na s para cr ear u n t er ren o co m ú n d e explicac i ó n […] de manera q ue de u n a d i sciplina a o t ra f l u y a u n sóli do j u i c i o […] [sobre l a b as e de] un co rpus com ú n de pr i nci p i o s abst rac to s y pr ueb a s evi de n c i a l e s” (Wi l so n 1999: 15 y 18) . E n de fini t i v a, es u n a f o r m a de d i luir o ro m per las f ro n t eras entr e l a s r amas de l conoc i mie n t o , si e n do és t e ac to el es p í r i t u o c o l u m n a v er t eb r al de la soc i o bi o l o g í a e n su s d i st i nt as var i a n t es ( cf . Pé rez -A gu il a r 2012: 32-35) . A part i r de d i c ha i dea, una ser i e de in t e l ectua l e s de d i f er entes r am a s de l co n o cimi e n t o h a n ll e v ado a cab o esf uerzo s de co n v erge n c i a para sen t ar las b ases de l o que J. Bro ckm a n h a de n o m inado e l “n ue v o humanism o ” (Bro ckm a n 2007a). En p a l a b r as de l pro pi o J. Br o ckm a n (2007b : 36-37): 3 No compa r t i mo s esta div isi ó n , puesto que en te ndemo s que lo or gá n ico e s un t ipo de sistema físico (b iof ísic o ). De o tr o la do , l o s bió l o g os h an po di do demo strar có mo “lo s o cial ” n o es alg o exclusivo del animal h u man o , e spe cie a la q ue e l a uto r cr e emo s que se r e fiere en su t r ipa rti c i ó n, e xistie ndo o t ra s ta n tas es pe c i e s de se r es v ivos soc ia les , tales c o m o las ab e jas, l as hormig as o d ive r so s ti po s de p r i mates . 29 “H a y a lentado r e s i n d icio s de que […] e n e ste mo mento [ha y ] 4 erudito s de la s h u manidades que piensa n del m ismo mo do que lo s cient íf ico s. Al igu a l que s us cole gas del á mb ito de las cienc ia s , c reen que h ay un mundo r e a l y que su l abo r e s com p r e n derlo y explica r lo. Exam i nan sus ideas en f un ció n de la co h e r enci a ló gica, de la capa c i d a d explicativ a y la co n f ormi d ad de lo s h e ch o s e m pí r i c os . […] No es que limite n las huma nida de s a una s e r ie de prin c ipio s b io l ó gicos y físic os, per o cree n f ir meme n te q ue el arte , l a lite r atu r a, la histo ria y la polític a – to do el r e pertorio de in te r e se s h um an is t as- nece sitan to mar en co n side r ació n e l campo de la cienc ia. […] En po cas palab r as , h ay algo r ad i c alme nt e nuevo e n el am b ient e : nue vo s mo d o s d e ente n de r los sistemas f í s ico s, n uev as form as de pe n s ar e n el pen s amie n to que po n e n e n tela de j uicio much o s de lo s s upues t o s bás ic o s que h asta ahora d áb a mo s po r h ec h o s. H a y una b i o logía r e a li s ta de l a mente y un o s a van c e s de la física, de l a t e cn o logía i nf ormática , la genética , la n e ur o b io lo gía , l a in ge n ie r í a y la quími c a de l o s m ate r ia le s que cu e st io n a n todas ell a s lo s supue st o s fun da me n t a le s so bre quiénes y qué somo s, sobre lo que signi f i c a e l s er hum an o . Las artes y la s ciencia s h an empez a do a un ir s e de n ue v o en u na sola cultura: la terce r a cultura 5 . Aque l lo s que parti c ip an e n esta la b or […] se encue n t ran h o y e n día e n el ce ntr o de la acció n i n telec tual. Ello s so n lo s nuevo s h u manist as” . Pen s am o s que esta t esi s do c to ral co n st i t u y e pr ec i sa m e n t e un e j e m p l o de consilienc e en t r e dis t in t as ram as de conoc i mi e n t o . Se t ra t a de un e j erc i c i o analí t i co del po bl amie n t o h u man o t ard o an t i guo desde l a eco l o g í a de po bl acio nes y l a arqueo l o g í a sobre u n a bas e i n t er preta t i va darw i ni a na y t er m o d i námica. He aq u í , por t an to , l a pr imera razó n de est e capí t u l o – y t a m bién de l s i gu i e n t e–, donde ade m á s de de f i n i r e l o bj et o de nues t ro estudi o , to care m o s desde e l á m b i t o de l a t erm o dinámica u n a ser i e de cu est i o n e s fun da m e n t a l e s de ca r a a l a aplicaci ó n de l a ec ol o g í a de po bl a ci o nes a l e studi o de l po bl a mi e n t o hum a n o –por ci t ar un par de h err amien t as analí t i c as po dem o s al ud i r , a m o do de e j e m p l o , a l o s co n cept os de ci c l o aut oc at al í t ico y de r ed eco si st ém i c a– . Po r t an to, aq u í se asentará part e de l a base t eór i ca d e las i n t erpret aci o n es que se e fec t uará n po s t eri o r m ent e. 4 De aqu í e n adel ant e , cua ndo e n la cita lite r al de t e xt o s de otro s aut o r es se i n cluy a n n otas e ntre c orchetes , és t as so n nue stra s . 5 Pr o bab lement e in s p ir á ndose e n l a c o n fe r e n c ia que en 1959 dio C.P. S n o w y en l a que ref l e xion ab a so b r e “las do s cultu ras”, la li tera r i a y l a cie n t ífic a (Wilso n 199 9: 6 1), es te auto r dis tin g ue t r e s cu lturas de ntr o de la histo r ia de l c o n o cimi e nto. La p r i mera co incidi ría co n la ép o ca del H uman ismo , cua n do l o s inte l e ctuales tenían u n amp l io conoc im ie nt o de mul titud de campos (M atem á ticas , Físic a, B iolo gí a, H i sto r ia, A r te, etc.), pe r m itiéndole s go zar de una visió n glo bal de l a r e alida d. La segunda c ul t ur a ve n d ría marc a da po r el div o r c i o de ta les d i s cipl inas y la exc es iv a e spec i aliz ació n . 30 1.1. 2 . - Sobre ciencia, leyes y enunciados de l a te rm odinámica S i bien se e m p lea rá l a t erm o di ná m i c a co m o co n oc i miento apl i cado a nues t ro t em a d e estudi o , t am bién s e n o s h ac e sugere n t e t en er l a presente de cara a vali dar la r i guro s i da d c i e n t í f i ca de l o que en n ue s t ra t es is d i g am o s. En este sen t i do hacem o s a l us i ó n a l astro f ísi co A . S. Eddi n gto n ( 1954: 101): “S i alg uie n sug iere a us t e d que su te oría f a v o r ita del u niv er so es tá en des acue rdo co n las ec uacio n es de Ma xw ell, t ant o pe o r p ar a e st a s e cuac iones. Si l le ga a co m p r o barse que l a ob se rvació n la s co n t r adic e, será el caso de r e co r dar que a v e ce s l os experim e nt a dores adulte r an lo s h e ch o s. Mas si la t e o r í a suy a v a co n tr a el se gundo pri n ci pi o de la te rmodi n ámica , e n tonces n o pod r é da rle ninguna espe ranza y te n d r á usted que se n tirse pr o f un d am e n te hum i l l ado ”. El co n c ep to de ci e n c i a de Edd i ngto n po d rí a defini r se den t ro de l a ca t ego rí a de “ r ealism o i nge n uo ” (cf . Diéguez Lucena 2012), pues asu m e o p t i mist am e n t e l a ecuac i ó n “segundo pr i n c i p i o de l a t erm o d i n á mi ca = verdad abso l ut a e in cues t i o n a bl e ”. Nuest ra p o s t ura a l respec t o p o drí a de f inirse den t ro de un m arco de c i e n c i a po pperi a n o o de r ea l i s m o i nstr um e n t a l is t a. No o b st an t e, sí co nsi dera m o s q ue de l a s pa l a b ras de Edd i ngt o n se despren d e una lecci ó n r elev a n t e en cuan t o a l a co n s i derac i ó n de l e n u n c i ado de la segunda l e y co m o validador ep i st émi co : res u l t a convenien t e des echar cualquier pro pues t a que no i n co rpor e su ap l ast an t e l ó gica e x p lica t iv a. E s t o l o ll e van a la pra xis po r ej e m p l o las ofi c i na s de pat en t es, do n de se ap li can rest ri cci o nes b a s adas e n pro f un do s f u n da m e n t o s ci e n t í ficos. En l o rel at i vo a d i c h o en u n c i ado , a dí a de h o y nad i e h a po di do dem o str ar su vi o l ac i ó n . Cuan do a l gú n in v e s t i g ador ha sos t eni do t al co s a po r reg l a general no h a pues t o l uego l o s a v a l e s ex per im e n t al e s de s u a f ir m ac i ó n a d i spo si c i ó n de l a co m u ni dad c i e n t íf ica para que los ex a m ine, o bi e n ha o curri do que, t ras ser és to s ex ami nado s, se ha pod i do ver que real men t e n o supo n en u n i ncu m p limi e n t o de di c h o prin c i p i o . Los parti dar i o s de l r elativi s m o fil o só fi co po d rí a n asumi r u n po si c i o n a mi e n t o escé pt i co respec t o a el l o , in c l uso an t e e l pro pi o con cepto de “ley”. S i n embargo, debe t en erse e n cuen t a que la segun da l e y n o es u n a ley e n t en d i da a l e s t i l o n ewt o ni a n o , que descr i be la d i námi ca d e u n u ni verso co m o s i d el m ecani sm o de un r el o j e n et ern o f u nci o n a mi e n t o se t ratase, i d ea que asu m i ó e l po si t i vi s m o del si g lo XIX. F ue prec i samen t e en el ca m po 31 de l a t er m o d i námi ca donde est a co n cepci ó n ca m b i ó al plan t earse e l h ec h o de l a i ndet ermi nac i ó n e n t rópi ca, pud ien do caus ar en t re m u c h o s “perpleji dad una «l e y » qu e de j a si n d et erm inar ni ngu n a t ray ect ori a en especi a l ” ( T y rt ani a Gei dt 2009: 18) : l a ú ni c a t ray ect or i a s er í a la t en de n c i a al deso rden de bi do a l au m e n t o de l a e n t rop í a. Pes e a e l l o , e l r elat i vi sm o fil o só fi co se h a co nf o r m ado en líneas ge n era l es co m o un po s i c i o n a mien t o que nieg a l a e xi sten c i a de u n a ser i e de pr in c i p i o s o l e y es po r l a s que se r i ge el u nivers o 6 , ll egá n do s e i nc l uso al e x t re m o de po n er e n duda la e xi st en c i a d e la r eali dad mi s ma – an t i rr eal is m o –. S i n i n c l u i r l a pr of undidad y l o s argu m e n t o s de m uc h o s f i l ó so f o s, l o s razo n a m ien t o s m á s s im p l es de es t e po s i c i o nami e n t o suel e n e n t en der “ que t odo es re l at i v o ”, i dea que se contr adi ce así mi s m a si ap licam o s su l ó g i c a al pr opi o en u n c i ado , que aspira a co nst i t ui r se co m o un a xi o m a no re l at i vo (Wils o n 1999: 62). En n u est ra t es i s n o asumi m o s el concepto de ciencia po stmoder n o, pues consi der am o s que es t a v er t i e n t e f il o só fi ca f ue heri da de muerte a m ed i ado s de l a década de 1990 a n t e e l escán da l o So kal en l a revis t a nort eam er icana Soci al Text (cf . S o kal & Br i c m o n t 2008). S i n embargo , es t a crí t i ca h a s i do inf r av a l o rada en e l V i e j o Co n t in e n t e –cuan do no o cul t ada–, y e l p e n samien t o cons t ructivi st a ha segu i do ca m pa n do a sus a n c h a s h as t a e l pun t o de cal ar e n el m u ndo de l a fí s ica, y co ncretam e n t e en l o que aqu í nos at añ e e n e l de l a t erm o d i námi c a. U n c l aro ej e m p l o de e ll o l o co n st i t u y e A . B e n -Na im (2011: 126 y 217-219), qui e n r echaza e l caráct er ab so l ut o de la segunda l e y . E n su ar gumentac i ó n v e m o s re fl e j ada u na co n cepci ó n po s t m o derna de l a c i e n c i a: so n l o s e x per im e n t adores l o s que per m i t e n dar so l idez a l a s egu n da l e y , pero es o n o qui ere dec i r que no quepa n ex c epci o n es de n t ro de un c o n cept o i nfini t o de t i e mpo. Es to ll e va a di c h o au to r a deci r : “ ¿ P o d emo s r e a l m e nte afir m ar que una le y f ísica es abso luta ? Sabemo s que es tas le y e s n o h an dej ado de cumplirse en lo s po c o s mil e n ios du ran te los cuale s se h a n r egist ra do o b ser v acio n e s. […] per o n o pode m o s afirma r que di c ha s l e y es h an sido s iempre las mismas , o l o seguir á n siendo en el futuro, sin e xce pcio n e s. […] De h e ch o no hay n ingu n a r azó n, n i t e ó r ica n i expe r ime nt a l, para cree r que las le y es de la f í sica so n a b so lu tas” (Ben - Naim 2011: 218). D i c h a re f l e xi ó n puede apar en t ar t en er un a abism a l l ó g i c a, s i n e m bargo t ras est as pa l a b ra s r adi ca un pro bl e m a de f o n do t erm in o l ó g i co , conceptual y ep i st émi co que debe 6 La co h e r e n cia de todo s esos pr i n c ipios f ue denominada ur gleichung po r W.K . H eise n b erg, u n proc eso de un ific ació n del co n o cimi e n to c ien tíf ico capaz de dar explic a c i ó n a cualqui e r f enóme n o del un iv er s o , de ahí que a c t ua l me n te en f í sic a se le lla me a di c ha aspi ració n epistém ica “te o r ía del to do” (cf. Thirr ing 1999: 181- 1 83 y 186-187). 32 ac l arars e. La cr í t i ca m á s sencilla qu e se po dr í a o f re ce r a l ar gum e n t o de Be n -Na im e s que s i bien n o h a y r az o n e s “ p ara creer que la s ley e s de l a f ísica so n a bsol ut as”, t am po co l a s h a y p ara e n t en der que n o l o so n . S i n e m bargo esto resul t ar í a ca er e n la mi s ma t ram pa, un a a fi r m ac i ó n no co gn o sci t i v a. Des d e un to n o hum o r í st i co , este t i po de l ó g i c a n o s po drí a ll e v ar a p lan t ea r que l o s pr im at ó l o go s no h a n o bservado a d í a de ho y a u n chim pa n c é ha bl ar e n latí n mientr as se po n e una co rbata y gaf a s de sol , l o cual n o quiere dec i r que t a l hech o n o pudo ll egar a darse o no pueda ll egar a o curri r. S i mplemen t e es a l go que no se puede co n o cer, y po r t an to n o es ab arca bl e desde e l méto d o c i e n t íf ico. De otro l ado , el pr obl e m a rad i ca n o t an t o en la e xist en cia de l a realidad mism a –y cu y o cues t i o n a mi e n t o per t en ecer í a más bi e n al á m b i t o de l a c i e n c i a ficci ó n –, sin o e n l a f o r m a que d i sponem o s para apro xi mar n o s a su conoc imiento. Para ex p li c ar l a r eal i d ad l a h u mani dad, en su a n sia po r co n o cer, h a ido desarr oll a n do var i o s m ét o d o s, en t re l o s qu e se e n cuentr a el cient íf ico. Indep e n d ien t em e n t e de l m ét o d o, se asu m e que l a r ealidad t i e n e u na f o r m a ú l t ima y subyacente de ser, de fu n c i o n ar, un a ser i e d e pat r o n es qu e per m i t e n explicarl a, po rque s o n pri n c i p i o s ele m e n t a l e s, so n las r eglas po r l a s que se r i g e l a realidad e n su dinámi ca. E s t as r eglas ú l t im a s que e x p lica n e l d i na mi s m o de l o exi ste n t e reci be n e l n o m b r e de l e y e s, y de b e n ser uni versales, abs o l ut as e inm ut abl es. A. Ben-Naim es t á co nf u n d ien do do s co s as d if ere n t es: las l e yes co n l o s e n u n c i ado s que, desde e l méto d o, se h acen de e l las. L o prim ero es abs o l ut o, l o segu n do no. Si l o s en u n c i ado s se m o d if i c an co n e l t i e m po es prec i s amen t e po r l a im per f ecc i ó n del m ét o d o , po r i m prec i s i o n e s t éc nicas y o tr as t an t as v ar iables (c f . Ho l t o n & Brus h 1993: 312-314) . Así , en es t e capí t ul o se o bservará có m o l o s e nun c i ado s clás i co s de l a s l e y e s de la t erm o dinám i c a explican peo r e l U ni verso que l o s post ul ado s de l a de n o m i nada t erm o dinám i c a de l n o equ i li br i o o de si ste m as abierto s, enun c i ado s que per fec c i o nan a l o s a n t eri o res . S i n e m bargo , e in dependiente m e nt e a l o s e n u n c i ados, l a s l e y e s de la t erm o dinám i c a e xi st en: so n pro ces o s n at ura l es q ue o curr en y que pued e n co n st at arse e m p í r icamen t e. Pr ec is a m e n t e e l é xi t o del m ét o d o ci e n t í fico h a rad ica do e n e so m i sm o , en su cap acidad para i r rec i c l a n do l o s e n u n c i ado s e i r a van zan do cada vez m á s e n l a ex p licaci ó n d el m u n do cognosc i ble. L as pa l a b ra s de A .S. Edd in gt o n deb e n t en er se e n co n s i derac i ó n si se t i e n e en cuenta que, a d í a de ho y , e l e n u n c i ado de l a segunda l e y d e l a t erm o d i námica co n st i t u y e l a mej o r f o r m u l ac i ó n que des d e el mét odo c i e n t ífi co se ha h ec h o de una l e y . No exi ste n a v a l es e m p í r i co s que l a co n t rad i ga n t ras hab er se resue l t o l a llam ada pa r adoja de Schrö di n ger, de la que l ue go h abl are m o s. Po r t an to , y desde u n po s i c i o nami e n t o ins t rum e n t a l is t a, se co n sidera la t rem e n da ut ili dad de e m p l ear es t e 33 en u n c i ado co m o un co n t unden t e validador ep i stémi co a l a hor a de cal i brar l a cali da d c i e n t í f i ca de un m o del o ex p li cat iv o . D i c h o to d o esto , co n vi e n e ret o m ar la cuest i ó n p l anteada a l pr in c i p i o : ¿ qué e s l a vi da ? Ret en ga m o s l a respuesta que, con u n l e n g uaje t éc nico, nos o f rece A . J . Lot ka, qui en ll egó a defi n i r la com o “ u n pro ceso di s i pat iv o [de energ í a] m et ae stable. […] Se t rataba [ l a vida] de un fenó m e n o bi o energét i co y bi o f í s i co , y po r tanto t erm o di námico” (Schn e i der & Saga n 2009: 115). Tal af i r m a ci ó n puede l l egar a r es u l t ar en pr in c i p i o i nco m pr en sible y s im p li st a, pero s i n t et i za a la pe rf e cc i ó n e l contenido de u n a ser i e d e cues t i o n es que irem o s desarro l lando. P o r t an to , no deb e perderse de vi st a t al e n u n c i ado , y a que será m á s co h ere n t e y co m pre n s i b l e una v e z que s e expongan t al es pro bl e m át icas . 1.1. 3 . - ¿Q ué es la ter modinámica? Des de e l pu n t o de vi st a de la c i e n c i a, l o s s eres viv o s n o so n ot ra co sa que m at eri a o rgáni ca. De o tro l ado , to da l a m at eri a e xi st ente en e l u ni verso , i n c l u i da la o rgáni ca, e s un est ado de l a energ í a. E l l o se de s pre n de de l a céleb re ecu aci ó n de A . E i ns t en , según la cua l la e n erg í a es i gu al a la masa po r l a v e l o cidad de l a l u z a l cuadrado , E =M C 2 . E n de f ini t i va, s e qu i er e dec i r con es t o que l o s o rgani s m o s viv o s s o m o s, en ú l t im a ins t an c i a, un sis t e m a e n ergét i co . Por t an to, n o só l o so m o s o bj et o de est udi o de la bi o l o g í a, sin o d e aque l l a d i sc i p li na c i e n t í fica e n cargada d e a n a li z ar to d o l o re l at i vo a l o s pro ces o s de t ran sf ere n c i a s en ergét i cas: l a ter m o d i ná m ica. La t erm o d i námica e s u n a d i sciplina c i e nt í fi ca t rad i ci o n a lm e n t e i nserta den t ro del área de es t udi o de l a fí s i ca. S i n e m bargo , al men o s desde l a década de 1940 és t a ha si do de n o t abl e in t erés de n t ro de l a bi o l o g í a de cara a l a co m pr en s i ó n de l o s sis t em as viv o s. Est e ra m a l , que po drí a m o s ll a m ar bi o t erm o d i ná m ica o t er m o di ná m ica de l a vida, se ha h ec h o u n huec o de n t ro de l o que h a v e ni do den o m i ná n do se bi o fí s ica . E l t érmi no “ t er m o din á mi ca” pro vi e n e de l gr i ego θ ερμo (term o ), que signif i ca “cal o r”, y δύναμι ς (d í n a m i s) , que s e de f ine co m o “fuerza ”, “m o vimi e n t o” o “ cam b i o ”. Su et i m o l o g í a vi e ne a co r respo n derse co n su á m bi t o de est udi o , pues, aun que e l ca l o r es u n a t ran sferenc i a en ergét i ca, e s t a d i sciplina s e o cupa de la co m pr ens i ó n de l o s f lujos de energía, e s decir, 34 de có m o est a se t ransf o rm a (Jo u Mi ra ben t et al. 1995: 191) 7 . L o s en u n c i ado s de sus l e y e s o pri nc i p i o s se apo y a n e n l a co ns t an c i a f e no m e n o l ó g i ca de u n a serie de h ec h o s que so n inducidos y generalizados a l resto de si st em a s de l u niverso , pues to que el co m po rt am i e n t o an a l izad o y d es cr i t o se ha verificado experim e n t a l mente s i e m pre. No se t ra t a por t an to de un m o de l o hi po t é t i co-deduct iv o que pret en de e x p li car u n fenó m e n o de l a rea l idad, s i no de l a t eor i zac i ó n in duct iv a a part i r de s i ste m as rea l es (Po hl Va l ero 2009: 131) . Al gu n o s auto res vin cu l a n e l co m ienzo de l a t erm o d i námi ca a l a figura de Ga l il eo , qu i en a f i na l es de l s i g l o XVI hizo una s er i e de e xperim e n t o s para e l a b o rar un t erm ó metr o mediante un recip i e n t e co n agua, u n t ub o y u n bulb o de vidr i o ( M art ín e z Herran z 1992: 575). Si n e m bargo , c o m o di scip li na c i e n t í fi c a su n ac imi e n t o h a si do asoc i ado al fí s i co f ra n cés S. C arn o t , qui e n par a mej o rar l a e fi c i e n c i a de l as m áqu i na s de v apo r hi zo un a ser i e de o b s erv a ci o n es que resu l t a ron f u n da m e n t a l e s par a e l e n u n c i ado de l a segu n da l e y d e l a t erm o d i n á mi c a. Ya de f o r m a pó stum a, en 1878, su h er mano H. Carn o t t ra tó de conven cer a l a Academia Fra n cesa de C i e n c i a s a part i r de u n a ser i e d e n o t as i nédi t a s que su par ien t e t ambi é n había e sgr i mido co n t un den t es i deas re l at i v a a la pr i m era l e y . S i n e m bargo , e l h ec h o de que és t as no f uer an co m u ni cada s a la com u ni da d c i e n t í f i ca hizo que rea l m e n t e no f ueran i nfluyen t es s o b re su f o r m u laci ó n (E rl ichso n 1999: 191) . En su o b ra R éf lex io ns su r la pui ss a nce motrice du f eu sur les machines propes a dé ve lopper cette puis sance (1824) una d e l a s observac i o nes que hizo es que e l ca l o r si e m pr e f luía 8 de l o cali e n t e a l o f r í o y n o a l re v é s 9 , pudi é n do se e m p l ear d ich o 7 En la inme n s a may o r í a de l o s lib r o s de f ísica l a en e r g í a es def in ida co mo “la c a pac id ad de r eali zar t r abaj o” (Sc hn e i de r & Saga n 200 9: 5 6), y el tra b ajo “es [el] mo vimi e nto c o n tra la a c ción de u n a f uerza” (Atki n s 2008 : 35) . Exis ten muc h o s tipo s de tr ab a j o, emp er o , só lo siete ti po s de ene r gía, pud ién do se expe r ime nt a r t r a n sf orm ac io n e s que h ace n que de una clase de e n e r gía se pase a o tr as . Las siete var iable s de en e r g ía so n: la ci n ética , la po ten c ial g r av it a t o ria, la ma gn ét ica, la eléc t r ica , la qu ímica y l a de los enlace s n uc lear e s. En ta les l ib r os de t exto s e tr ata de dej ar cla r o que t ant o el calo r co m o el tr ab ajo son pr o ce s o s de tr a n sf e r e n c ia e n e r gética . S in emb argo , est a def in ició n de cimo n ó ni c a deb ió de ha b er s e r e f o r mulado a p artir del e n u n c iado de la segu n d a ley de la termo din á mica –t a l y co m o luego se deduc i r á– , pues n o toda la e n e r gía sirve par a r e ali zar trab ajo . H asta tal pu nto esto es así que el mismo M. Pla n ck po stuló a co m ie n zos del sig lo XX la nece sidad de m o di f icar el co n c epto clásico de ener g ía. A raz ó n de ello , se han pues to sob r e la mes a v arias alte rn ativ a s so b r e la s que a día de h o y s e sigue de b at ie n do , sie ndo la más ge n é ri c a aquéll a que pl ante a que l a e n e r g ía es la c a p ac i dad de lo s sistemas pa ra p r o duc ir c a mb io s a parti r de l a s i nte rr elacio n es e xiste n tes e n t r e u n o s y o tr o s. E n es te sentid o , l a e n e rgí a n o es una p r o pi e da d a la que pue de atrib uirse un v alor co n st ante o en t é r m ino s abso lutos , pues s ó lo es p os i b le cuan tif icar las v ar iac ion e s que ti e n e n lugar de n tro de p r o ceso s concreto s (Do mén e ch et al . 2003: 2 92-302) . 8 E ntié n dase esta pa l a b r a e n su se n tido m e tafó r ico , y a que el c a lo r n o es un f luid o . La t e m pe r at u ra , cálid a o f r ía , es el r e sultado de át o mos a distintas ve l o c ida de s, e s de cir de la e n e r g í a c inética ( A t k ins 2008: 31 y 40-43; Be n -N aim 2011: 137-1 38 y 182-183 ; Do mé n ec h et al . 2003: 297- 298) . 9 De h ec h o , po sterio rm e nte W. Th o mso n , mejo r co n oc ido c o mo l o r d Ke l v in , añadi ría que “It is impos sib l e fo r a self -a c t i n g m ac h ine , unaided b y an y exte rnal a ge n c y , to c o n v ey h eat from o n e bo d y t o anothe r at a hig h e r t e m peratu r e” (Th o mso n 18 82 [185 1-18 52] : 181) [traduc ció n : Es impo sib le que una máqui na, si n ay uda de un agente e xterno, tra n s f i e ra calor de un cue r po a o t ro má s ca li e n te]. P ién s e se po r ejemplo en un f ri go ríf ico , que para enf riar su co ntenido expo r ta a l m e dio el c a lo r del mis mo gracias a la 35 pr i n c i p i o para o b t en er poten c i a. Así , la m áqu i na de v apo r no podí a e n t en derse s i n u na ca l dera ca li e n t e y u n rad i ado r f r í o . L a segu n da de l a s o b ser v a ci o n es que e f ect uó e l fun dado r de l a ter m o d i n á mi ca es que era im po sibl e r ec icl ar el ca l o r de f o r m a et ern a para co n v ert i r l o e n t r ab a j o , y a que e n cad a t ran s f o r m a ci ó n e n ergét i ca t en d í a a perderse o a d i s i par se par te de l mis m o ( A t kins 2008: 63- 64; Ho l t o n & Brush 1993: 425- 426; Schn e i der & Saga n 2009: 70). A Car n o t l e t om ó el re l e v o una ser i e de físi co s qu e segui r ían pro f u n d izan do y m at i z an do t al e s pr in c ip i o s , co n fi gur ándose co n e l t i e m po l o que ha veni do a deno m i narse co m o l o s enunci ados de l a s l eyes de l a t erm o din á mi c a. 1.1. 4 . - La ter modinámica c l ásica La f o r m u l aci ó n de l a l e y cero de l a ter m o d i nám i c a se po stul ó a pri n c i p i o s de l s i g l o XX , cuan do l a s do s pr i meras l e y e s estaba n ya e n u n c i a das , de ahí que a este pr i n c i p i o se le dec i d i era ll a m ar “ley cero ”, pues pes e a ser po steri o r en e l t i e m po es e l e m e n t al p ara l a co m pre n s i ó n de l o s o t r o s . En sus o rí ge n es se f o rmul ó e n to rno a es t udi o s fí s i co s de la t em perat ura, y p lan t ea e l c once pt o de equili br i o t erm o di ná m i co in t ersis t é m ico: si do s sis t em as 10 energéticos, A y B, están en contacto a trav é s de sus f ro n t eras y no v ar í a n s us pro pi edade s es por que ex i st e u n equ ili b r i o en t re amb o s e n cuan t o a sus pro pi edades. S i e l s i st em a B ent ra en co n t acto c o n un t erce ro, C, y s e o b ser v a e l mism o eq u ilibr i o , en t o n ce s A y C tambi é n l o est án (Atk in s 2008: 17-21) (f i g. 1). Figu r a 1 . Esque matizació n del e n u n ciado de la ley ce r o de l a te r mo dinámic a. Elabo r ació n p r o pi a. ener g í a r ec ibida de una fue n te de al i mentació n (Atki n s 20 08: 67 y 86; Ben -Na i m 201 1: 28- 2 9; G r ib bin 2006: 51). 10 D es de una pe r spec ti v a te r mo di ná m ica se de n o mi n a “ siste m a” a c ualqu i e r parte de l u nive r s o que co n stit uy e un obje t o de estudio . L os siste ma s ti e nen u na fronte r a, que puede se r cerrada o abierta e n f un ció n de la permeab i lid ad de m a teria y en e r gía , y unas pr o piedades f í s icas (Atkin s 2008 : 15-16 ; Ma r gale f Ló p e z 1980 : 4- 6). 36 El e n u n c i ado de la pr imera ley de la t er m o di ná mi ca, ge nera l izac i ó n de l pr i ncipi o de co n servaci ó n de l a e n erg í a, po s t ul a que la energ í a ni se crea ni se des t ru y e, sin o que es t á en cons t an t e t ran s f o r m ac i ó n . E l t rab a j o e s u na f o rma d e t ran sfere n c i a de e nergí a. E n la m a y o r í a de l o s ca sos, cuan do a u n s i st ema se l e a p l ica t rabaj o su t e m per atura au m ent a co m o cons ecue n c i a de d i c h a t ransm i s i ó n ( A t k i n s 2008: 46 y 57 ; Gr i bbi n 2006: 47-48) . Po d ría co n sid erars e l a o b ra d e H. von Helmh o l t z, publica da e n 1847 ba j o el t í t u l o Über die E r haltung der Kraft , l a precursor a de l pr i nc ipi o de co n servac i ó n de la e n er gía, ya que en ella s e hací a hincapi é e n có m o l as f uerzas no se ani qu il a ba n de n t ro de un si ste m a cerrado, si n o que se t ran s f o r m a b a n (Po hl Va l ero & Ca l a Vi t ery 2010: 40) . D. Jo u Mi r ab e n t et al. (1995: 204- 205) com e n t an acert adam e n t e que este p r i mer pr i n c i p i o so l a m e n t e di cta qué procesos so n p o sibl e s y cuá l e s no, si n e m bargo nad a añ ad e sobre e l sent i do de l o s mism o s, hec h o que vin o a mat i zar l a segunda ley , sobr e to d o a part i r de l o s en u n c i ado s de R. C l au sius y l o rd K e l v i n, i n t r oduc tor, es t e úl t i m o , de l co n cepto de entropía 11 . Est a mi sma idea h a s i do r ecal cad a po r otros c i e n t í fi co s, tal e s co m o l o s qu í mi co s P. A t ki ns ( 2008: 61) y A . B en -Na im (2011: 153). El pr imero de e l l o s co m e n t a que “La segu n da [ l e y ] t i e n e u n a impo rtan c i a capi t a l en el co nj u n t o de l a c i e n c i a, y po r ell o en nuest ra c o m pre n si ó n del u ni v erso, por que p ropor ci o n a la bas e par a co m pre n der po r qué ocurr e cualquier cam bi o ” ( A t k i n s 2008: 61) . Su f o r m u l aci ó n vi no a co n s i derar que en e se pro ceso de cambi o s ( pr i mera l e y ) la e n er gía p i erde c apac i dad d e t rab a j o en f o r m a de cal o r, es dec i r, que par te de l a energ í a se d i s i pa y n o puede ser reapro v echad a para r ealiza r un nuevo trabaj o (Schnei der & K a y 1999: 224) . Esa can t i dad e n ergét i ca que de j a de s er o pera t i va, que se degr ad a, al de j ar de ser út i l , es l o que se deno m i n ó entr opí a, m ag ni t ud r ep resentada median t e el s ím bo l o S ( A t kin s 2008: 65-66; Ben -Na im 2011: 28-30 ; Gr ibb i n 2006: 47- 50; Sc hn e i der & Sag an 2009: 56 y 66) (fi g. 2). Por t an to , en cua l qu i er pro ces o r eal de t ransferen c i a e n ergét i ca e l incremen t o de en t r opí a es siempre m a y o r a cero , c o n l o que l a e x erg í a 1 2 d i s mi nu y e (Sc hn e i der & Ka y 1999: 223- 224). Su el e hab er ciert a d i fi cu l t ad a la h o ra de e n t en derse el co n c epto de en t r opí a. E n part e es t a i n co m pre nsi ó n se de b e a la exi st encia de conf u s i o n es s e m á n t i cas, 11 Au n que o r igi n aria me n te l a palab r a p r o ce de de l griego ἐ ν τρ ο πί α y sig n ific a t r a n s f o r m ació n o e voluc ió n . 12 E l t é rmin o e xergía sue le utiliz ar se pa ra de sig nar a la e nergía libre o dispo n ible que lo s sistemas i n c o r po r an pa ra l a r e a l izació n de u n tra b ajo . Dicho de o tr o mo do, esta palab ra ha c e ref e r encia a la c alid ad de la e n e r gía o a la po tenciali dad de su uso (Sc hn e ide r & K ay 1999: 223-22 4; Sc hn eide r & S aga n 2009 : 45, 62 y 302). 43 se en t i e n d e desde la m ecá ni ca cuánt i ca 18 , es i mpos i ble que el u ni verso al cance un grado de m áxima en t ro pí a e n el que to da acci ó n o t ran sf e ren c i a e n er gét i ca cese. 1.1. 6 . - La ter modinámica de sistemas abiertos o del no equil ibr io (TNE) En f e b rer o de 1943 el Pre m i o No b e l E . Schrö di nger im p art i ó un c i c l o de co nf ere n c i a s en e l Trinity College d e Dublí n b a j o e l t í t ul o What is li f e? Th e physical aspect of the living cell . De f o r m a in t u i t i va y e spec u l at iv a, pero dando en e l c entro de l a d i a n a, e s t e físi co de o r i ge n aust riaco ab o rdó do s cues t i o n e s t rasce nden t al e s para l a bi o l o g í a de l si g l o XX: la nat ural e za de la h ere n c i a y l a t er m o d i n á mi ca de l o s sis t emas vi v o s. S i bien es ciert o que m uc h o s de l o s t em a s que e x puso no partí a n de u n a t abl a r asa, ya que s e i nspiraba e n l o s t rab a j o s de M. De l brük y L. Bo ltzm a nn e n t r e ot ros, t ambi é n l o es e l h ec h o de que, graci a s a es t as co nf ere n c i a s, “ po pul ar izó y co nve n c i ó a l o s fí s i co s de la épo ca de que ya era t i e m po d e co n s i d erar pr obl e m a s bi o l ó g i co s ” (Murp hy & O ' N eill 1999: 10). A s í , Sc h r öd i n ger d i b u j ó e l borr ador de un n ue v o p l ano para u n ed i f i c i o qu e se en cargaro n de des arr oll ar y leva n t ar p o s t eri o r m e n t e otros au to res, t al e s co m o I. Pri go gin e e n l o que a t erm o d i ná m i c a se re fiere. E n l a pr i mer a p lan t a de es t a ed i fi c aci ó n perfil ó las t razas f u n d amenta l es para e l po steri o r descubr imi e n t o de l a es t ruct u r a de l A DN y e l gr an de s ar ro l l o d e la bi o l o g í a m o l ecu lar (c f . Sc h r ödin ger 2008 [ 1944]: 96- 98). En l a segunda p l a n t a, al go men o s co n o ci da, puso en j aqu e m at e a l a concep c i ó n c l á si ca de l a t erm o din á mi c a para asen t ar l a b a se de l o que h o y en d í a se co n o ce co m o TNE , apl ica bl e t an to a si st emas no viv o s co m o viv o s (c f . Murphy & O ' Ne ill 1999: 11- 12; Schne i d er & Sagan 2009: 41; Sc h rö di n ger 2008 [1944]: 113-115). Exis t en cr í t icas que cu es t i o n a n la im po r t anci a de est a o b r a para l a c i e ncia act ual . U n e j e m p l o de ell o puede v er se e n la apo r t aci ó n de S. J . Go ul d (1999) a l co n gr es o ce l e b rado en el mi s m o T rinyty Colleg e e n 1993, act o conm e m o rat i v o del c i ncue n t a ani vers ari o de l c i c l o de co nf ere n c i a s de Sc h r ödin g er. De b e m o s e xpresar nuest ra di screpa n c i a r es p ecto a l a o p i ni ó n del e m i ne n t e pa l eo n t ó l o go, qui e n m inu s va l o ra el t rab a j o del f í s ico aust ri a co. Por una par te, creem o s que a Go ul d, en su cr í t i c a, se l e cuelan val o res de co rte m o ra l y 18 E nten de mos que la def in ició n of r e cida po r lo s parti dario s de la m e c ánica cu ántica so b r e e l co n ce pto de ce r o ab s o luto (0 K) n o e s inco m patib le co n la de la m e cánica c lá s ica, si n o que se trat a de u n a r ede fin ició n del c oncepto asumiendo que es imposib l e e xperim e n tarlo , pue s sie m pr e ha b rá una ene r g í a r e si du al. Con ello se a n ula igual mente l a idea de equili b r io termo din á m ic o . La de f ini c ió n que n os ot o r ga l a mec á nic a cuántica qu i z á s esté más pr ó xima a la idea de es ta do estacio nari o o p r ó xim o a l equilib r io t e rmodi n á mico . 44 po l í t i co –l o s m i s m o s pr in c i p i o s i deo l ó gi co s que le im p i de n aceptar l a e x p li cac i ó n qu e R. Dawkin s y ot ros so ci o bi ó l o go s h ace n de l co m po r t am iento al t ru i sta, in c l u ido e l de l anim a l h u m a n o –. Recu ér des e e n este s e n t i do su co n o ci da part i c i pac i ó n en e l m o vimi e n t o de der ec hos civil e s y su a fi n idad a las po l í t i cas de i zqu i erdas . Ta m bié n pensam o s qu e s e equ i voca cua n do vi ncula a Schrö din ger co n la fil o s o f í a d e la Moder ni dad que, po r e j e m p l o , c aracter i z a a l a f ísi ca c l á sica . Cree m o s qu e Gou l d no qu i so o n o supo captar l a pro f u n d i d ad de la i de a de l “or den a part i r de l deso rden ”. Refl e j o de d i c h a i n co m pre nsi ó n se p l a sma a l a fi r m ar que Sch rö d i nger apunt ó h aci a la po s i bili dad de una n ue va l e y fí s ica para l a vida, cuan do en r eal idad l o que pro p o ní a era ref o r m u l ar l o s e n u n c i ado s de la t er m o d i n á mi ca p ara que t uvi eran ca bi da l o s s i st emas en ergét i cos abiert os (cf . Sch rö di n ger 2008 [1944]: 119 y 124-125). La parado j a de Sc h rö di n ger , co m o an t er i o rm e n t e di jim o s, f ue e sbozada a l exponerse un a contr adi cc i ó n e n t r e el e n u n c i ado de l a segun da l e y de l a t er m o din á mi ca y la n at ur al ez a de l o s sis t em a s energét i co s de l o s seres vi vos: “L a v i da pa rec e se r el co m po r tamiento orden a do y r eglame n t a do de l a m a teria , que n o está ase n tado exc l us ivamente e n su te n de ncia de p a sa r del o rden al deso r de n , si n o basado e n pa rte en un o rden existe n te que e s ma n te nido” (Sch rö di n ger 2008 [1944]: 108 ). Según l o s po st ul ado s c l á si cos to d o t i e n de inevi t abl e m e n t e haci a u n estado de m á xima en t r opí a, sin e m bar go, l o s s i st em a s viv o s t i e nden a l a o rganizaci ó n , con l o qu e aparen t e m e n t e se sa l t an la seg u n da ley (Schne i d e r & Sagan 2009: 42- 43; Sch rö d i nger 2008 [1944] : 110) . ¿ De qué f o r m a l o vi v o t i ende al o rden ? Debe dec i r se, a n t es de n ad a, que la amplia m a y o r í a de l o s s i st emas e n ergético s del u niver s o no se encuen t ran a i s l ado s per se , y e ll o co ntrib u y e a que puedan manten er se. Est a c o m p l e ji dad sis t é mi ca se e x p l ica po r l a i n t eract i v a in t erre l ac i ó n en t re l o exis t en t e. L o nor m a l es que un sis t ema se des h aga de f o r m a i rre v ersible d e e n er gía par a vo l v er a incorpor ar en erg í a a t rav és de sus l ími t es ( K au f fman 1999: 121 y 123; Schn e i der & Kay 1999: 222). En es t e sen t i do E . Sch r öd in ger (2008 [1944]: 111 -112) pl a n t eó : “¿ C ó m o e v ita la de gr ad a c ión el orga n is mo vivo? La contestació n ob v ia es: co mi e n do , b eb i e n do , r es pira n do , f o to sin teti zando , etcé t e r a. E l té r m ino técnico que englo ba todo eso es metabo lismo . La p ala b r a g riega de l a que de r iva [ ...] signi f ica cambio o in te r c a mbio . 45 ¿Inte r camb io de qué? [.. .] ¿Qué e s, e n tonces e se pr ec ioso algo co n te n ido en n ue stros ali me nt o s y que n o s def i en de de la mu e r te? Esto e s f á c i l de co n tes tar. [. ..] todo lo que pa s a e n la Natu ral e za, sig nifica u n aume n to de la e ntr o pía de aque ll a p arte del uni v er s o do n de o curr e. Po r lo t a n to , un orga n is mo v i vo aumenta r á co ntinua mente su en t r o pía o, co m o ta mb ién pue de dec ir se , p r o duce en t r o pí a pos iti v a –y po r e llo ti e n de a ap r o xi m ar s e al pe li g r o so es tado d e entropí a má x ima que es la mue r te –. Sólo pue d e mant e n e rse lej os de e l la, e s decir, vivo , extray en do co n tinuame n te ent r o pí a n e gativa de su medi o amb ien te [... ] . De lo que un o r ga ni s mo se a lime nta es de e n tr o pí a n egat i v a . O , pa ra exp r esa r lo me n o s para dó jicame n te, el pu n to e sen c ia l del met abo lismo e s aquél en el que e l o rgani smo c o n sigue li b rarse a sí mismo de to da la ent r o pía que n o pue de dej ar de produc ir mie n tras e stá v ivo ”. D i c h o de ot ra m a n er a, y ut ili zando l a t er mi n o l o g ía ac t ualm e n t e a l uso 19 , se puede dec i r que la e nergí a que se desprende de u n o rgani s m o viv o (B) r etro al im e n t a a o t ro si ste m a bi o l ó gico (C), y la e n er gía que e l pr im ero (B) incor p ora vien e a su vez dada d e ot ro sis t em a ( A ). Lej o s de o f rec er un a vi s i ó n m e canicis t a so b re e l m u n do , ésta real i d ad co n st i t u y e s i m p l e m e n t e un a de scri p ci ó n fí s i ca de l o s f l u j o s e n ergét i co s reg i do s por l a s l e y e s de l a t er m o din á m ica. Lo s seres vi v o s , incluido e l anim a l h u m a n o , deb e n en t en der se po r t an to dentro de es t a din á mi ca. So m o s s i st emas t er m o d i n á mi co s abiert os o en co ns t an t e desequilibr i o e n ergét i co , y est as d i r ect ri ces m ar cad a s po r estas leyes son n ue st ra pri ncipal fun c i ó n , s i n e l las n o po dem o s com pre n der ningún s i st em a viv o (Margu l is & Sag a n 2003: 77 ; Sc hn e i der & Sagan 2009: 19- 20, 69 y 158 ; Sc h rö di n g er 2008 [1944] : 114-115). E n est e sen t i do , y v o lv e mos a traer a col aci ó n l a idea de Lo tka, l a vida es u n pr oceso de c o n st an t e deseq u ili br i o en ergét i co . Un in d i vi duo vi vo es co m o un a cer i lla q ue est á que m á n do s e y que para segu i r ard i e n do n ecesi t a co nstan t e m e n t e u n apo r t e en ergét i co que o b t ien e de o t r o s si st em a s e n ergét i cos co n l o s que se i n t er relaci o n a. La apar i e n c i a d e e s t abi lidad s i st émi c a es e n sí mi s m a u n erro r percep t i vo. Los seres vi v o s n o t i e n d e n al equ il ibr i o , hecho que supo ndr í a l a muerte de l s i st ema ( Gr i bbin 2006: 164; Jo u Mira b e n t et al. 1995: 212), pues la co nst an t e d i s i p aci ó n de grad i e n t es en ergét i cos es prueb a evidente de l o co n t rari o 20 . Lo que sí se pr oduce, y e s aqu í do n de 19 En e l actu a l campo d e la termo dinámica el t é rmin o “e n t r o pía n ega ti v a ” o “ n e guent r o pía” ha sido des e c h a do . Tam poco sue l e hab l a r se de “e ntro pía po siti v a”, s in o de e n e r gí a y entr o pía. 20 U n as lín e a s más abaj o s e vo lver á so br e l a id e a de qué e s un g radie nte sob r e l a base de un e je m plo . Entiéndas e, a mo do de sínte sis acl ar a t o ria, que es u na di f eren c ia e n ergé ti c a r e sul t a do de la ene r g ía que s e pierde por imp e rat iv o de la se gun d a l e y . E s e desequilib r io se v e compe n sado po r la n uev a en t rada de 46 rad i ca t al err or de perce pt i bilidad, es l o que e l n o ruego L . Ons ager de fi n i ó co m o m et ae stabilidad. Tal concepto hace re f ere n c i a a aque l l o s s i st emas que se e n cuentr an a c i ert a d i st ancia de l equ ilib r i o (Sc hn e i der & Sag an 2009: 124-125). El m i s m o Lot ka ll egó a co m e n t ar sobre este as u n t o “ que l o s sis t em a s cercanos a l equ il ibr i o parec e n estát i co s, pero que en reali dad se e n cuen t ran e n u n e s t ado es t aci o n ar i o 2 1 , « co m iéndose » un grad i e n t e” (Schneider & Saga n 2009: 115). Esta i d ea n o s l leva a po ner sobre l a m e sa l a deno m i nada hipó tes i s del equilibrio l o ca l , la cu al plantea que u n sis t e m a m et ae stable o en e stado est aci onar i o sól o e s po s i bl e l o ca lm e n t e, y a que p ara l o grar reduc i r la tasa d e pro ducci ó n de e n t ro pí a de b e au m e n t ar l a e n t ro pí a f uera de sus f ro n t eras (Ty rt ani a Geidt 2009: 99) . Ta m bién l o s est ud i o s de H.J. Mo ro wi t z ha n t ra t ad o de co n ectar l o vi v o con l o n o vi vo, h a st a e l pu n t o de co n si derarse sus e n u n c i a dos com o fi r mes candidat os para conf o rmar un pos i ble cuart o pr i nci p i o de l a t er m o din á mi c a (Schneider & Saga n 2009: 132). Moro wi t z pos t ul ó que l o s sis t em a s e n est ado est ac i o nari o au m e n t an su co m p l e jidad co n e l p aso de l t i e m po a l est ar co n ectados a u n c i c l o e n ergét i co , es decir, que se encuen t ra n i n m er s o s de n t r o de un a red de r el a ci o n es co n o t r os sis t e m a s con l o s qu e i nter ac t úan . En e l pro ces o de co m p l e ji zac i ó n de t ales c i c l o s e n er gét i co s se a cu m u l a n e s t ados pas ado s de l s i st em a e n u n a espec i e de mem oria natural , y que po r t an to puede r as t rearse e l pro ces o ex per i m e n t ado. Es to m i s m o h a po d i do ver i fi car s e e n l o s es t ud i o s so b re cé l u l a s, l a s cua l es co n t ien e n r emi n i s cencias bi o qu ím i c as de c i c l o s t er m o din á mi co s y de an c es t ro s desde l o s que ev o l u ci o naro n (Sch ne i der & Saga n 2009: 132-133). Ah o ra bi e n , ¿ qué es l o que i mpu l sa a l o s sis t emas a i nter cam biar e n erg í a ? La t en de n c ia de l o e xi st en t e se ve inducida por l a segu n d a l e y a la r ed ucc i ó n d e grad i e n t es en ergét i cos, es deci r, a l a d i sipaci ó n de la energ í a. U n gr adi e n t e es u n a d i feren c ia en ergét i ca entr e do s o m ás s i st emas . La ten de n c i a a ab o rr ecer l o s grad i e n t es i mplica qu e para co n t ra rr es t a r es a d i feren c i a l o s sis t em a s est án co n stan t em e n t e h ac i e n do que l a ener g í a e n el siste ma que ha c e que se co n tra rr e ste el g radi e nte. D icho p r o ce s o se r eite r a en los siste mas ener gé tico s de fo r m a cíc lica. 21 De bemo s dif e r encia r el co n ce pto de equilibrio t e rmo dinámic o de la noc i ó n de es t ado estacio n a rio de u n siste ma. Mie n tras que el pr i mer o de scr ib e una sit uació n e n l a q ue to das las va r iab les que de f in e n el siste ma n o c ambia n a lo largo del ti e m po , e l se gun do de scribe un si s tema , c er ca n o al e quilibri o , e n e l que para mante n er la co n sta n ci a de sus v a riab l e s r equie r e de un co n st an te f lujo de ma te r ia y en e r gía que i n y ec ta a pa rtir de su i n te r acc ión c o n o tr o s sist e ma s c on lo s que interacc io n a , c on lo que la pr o ducc i ó n d e entropí a e s mí nima. Es to último se c o n o ce como e l p r i n cip io P r igo gin e-W aime (T y r ta nia Ge idt 2009: 80) . 47 en erg ía f luya de u n o s a o t r o s 2 2 . E. D . Schn e i der y D. S ag an (2009: 31) n o s po n e n u n ex c e l e n t e ej emp l o que c l ar i fica la i dea e sbozada: “U n caso de supresió n de g r adie nt e s c o n el que estamo s f a milia r i zado s, y que se relacio n a co n la av ersión de la na tu raleza po r el v acío , es l a co mpresió n de una lat a de metal de l a que se hay a extra í do el aire. En este ej emplo, la n a turalez a r ec ti f i c a l a d ife r enci a de presió n ent r e e l i n te r io r y e l exte r io r de la lata , sob r e la que el air e ci r cund a n te ej erce un a presió n de cas i un kilo po r ce n t í me tro cua d r ado ”. En el cas o de n o d i sponer s e de i nst ru m e n t a l adecuado para ll e v ar a cab o e l e j e m p l o co n e l que d i c h o s auto res il ust ran la n o c i ó n d e gr adi e n t e, co m o po r ej e m p l o u n a b o m ba de v ac í o , puede l levarse a ca b o un e x per im e n t o cas ero bas t an t e s e n c ill o . Ll e n e m o s u n a l at a de re f r es co cualquiera co n a l gu n as go tas de agua de l gr if o . C i nco o s e i s de e ll a s b a st arán . A co n t i n uac i ó n to m e m o s o tr o reci p ien t e, p o r ej e m p l o u n a cazuela, y ll e n é m o sla co n agua f r ía, pudi é n do sele a ñ ad i r inclus o a l gu n o s cub o s de hiel o . A co n t i n uaci ó n s u j et e m o s l a lata con una p i nza, co mo l a s e m p leadas e n l a s b ar b acoas par a to m ar p i eza s de car n e, y po n ga m o s su b a s e so b re e l fuego de u n a hor nill a. Al po co t i e m po co m enzare m o s a e scu c h ar u n pequ e ñ o s i lbido que se de b e a la e v apo raci ó n d e l a s gotas de agua. E s pere m o s to daví a u n o s s egun do s a n t es de v o l t ear l a l at a e i n t r oduci r l a e n la cazuela co n agua f r ía po r l a p art e de su o rifi c i o par a ver cóm o de repen t e se c om pr i m e. ¿ Po r qué o cu r re es to ? Po r l a av ers i ó n de l a n at ur al ez a h acia l o s grad i e n t es. En est e ej e m p l o hem o s o ri g i nado una d if ere n c i a de pr esi ó n e n t re e l in t er i o r de la l at a y su e x t eri o r a l pr op i c i ar el v a c í o . Cua ndo cal e n t a m o s e l rec i p i e n t e h ace m o s que l as par t í cu l as de agua o cupen to d o el espac i o de l a lata a m o do de vap o r de agua. D i c h o gas s e enf r ía ráp i da m e n t e cuando i ntro duci m o s l a l at a en la c azu e l a, o ri g i ná n do se un a depres i ó n en su i nter i o r a l n o o cupar ah o ra t a les part í cu l a s t o d o el e spaci o . A sí, e l a i re de l a at m ó sf era e j er ce pre si ó n sobre e l rec ipi e n t e, rect i fi c ándose l a d i fere n c i a, o grad i e n t e de presi ó n , a l arrugar s e l a l at a, e i ncl uso absorbi e n do agua f r ía con t enida en la caz ue l a. 22 L a m e tá f ora de la f lui de z de la energía pue de ser un exce l e n te r e cur so e xpl icativ o a n ive l macr o scó pico . Sin emb ar go , a nive l atómico los si s temas ca mbian de un e stado a o t r o dan do salto s cuántico s. Dent r o de dicha es cal a, s i el sistema a l p r e sentar la co n f i gu r ació n A tie n e me n o s energía que cua n do salta al es t ado B , tendrá q ue r e cibi r u n a po r te ene r gético par a m a nte n e r s e que s e a c om o m ínim o el equiv al e nte a la dife r encia e n tr e lo s do s estado s e n ergé tico s. En camb i o , s i el es tado A co n tie n e más e n e r g ía que la co n figura c i ó n B, el cambio será e spo n tán e o al mu t a r a u n n iv e l in f er io r, pe r d iéndo se a mo d o de r ad ia c i ó n el exc eso de e n e rgía (Sc hr ö di n ge r 20 08 [1944] : 8 0-81). 48 En r es u mi das cuentas, y aunque par ezca contr adict o ri o , es l a t en de n c i a a la e n t ro pí a l a que o ri g i na gr adientes y l a qu e, a l f o rzar a l a r educc i ó n de l o s m is m o s, a seg ur a l a o rgani zaci ó n : e l orden a parti r del d es orden o el t a m bién llamado desor den productivo (Marga l e f L ó pez 1998: 894; Pr i go g i ne 1997: 3 6; Schneider & Ka y 1999: 226-227 ; Schn e i der & Sagan 2009: 47 ; Sc h rö d i n ger 2008 [ 1944]: 123-124; T y rt ania Ge i dt 2009: 81-82 y 92-93). S i n e m bargo , deb e m o s qu i t ar de n uest ra cabeza l a idea de u n o rden perpet u o y asu mi r l a n o ci ó n de u n a or gani zaci ó n ca m b i a n t e, n o es t abl e, debi do a l a co n st an t e f luidez de en er gía qu e se t r an sf o r m a – c om o d i cta e l e n u n c i ado de la pr imera l e y –. Es de es t a f o r m a có m o l o s s i st em a s en ergét i co s esquiva n el equilibr i o t erm o dinám i co po s t ul ado por l a t er m o d i nám i c a c l á si ca. Pe ro ¿ qué t i ene que ver to d o esto c o n l o s seres viv o s? Co m o co m e n t an E .D. Schn e i der y D. Sagan (2009: 69) : “ los gra die n tes t a mbién i m pulsan a los o r ga n is m o s. Per o ésto s, m áqu ina s natu r a les que, e n lugar de f a b r ica r se, se desarrolla n, n u n c a ext raen su e n e rgí a de g r adie n tes de tempe ratura, co m o sí h ace n los moto r es tér m i c o s. Cl as ific a do s como má qui na s , l o s or ga n is m o s debe r ían co n sider a r se r o bots autorreplica ntes nan o t e cn o ló gicos, i nte l ige n te s y a menudo co n s cientes, que obtie n en su ene r gía de gra die n tes quí m ic o s. Los organ i smo s foto sin tético s, como planta s, algas y b acteri as fo t o sin tétic as , so n aú n más so fis t ic a do s: o btie n en su e n e rgía di r ec tamente del So l, es de cir, del g r adie nte so l a r ” . En est e m ism o sent i do , R. Margal e f López ( 1980: 3) añ ade que l o s sere s vi v o s só l o pueden apr ovechar do s t i po s de e n erg í a, l a e l e ct r o m ag n ét i ca de l o ngi t ud de o n d a re l at i v a m e n t e cort a o bi e n l a energ í a qu ími ca. ¿ Có m o u n ser viv o o b t i ene energ í a d e u n grad i e n t e? Est o se pr o duce a través de l a s m i t oco n dr i as ce l u l are s 2 3 , pi eza s fun da m e n t a l e s par a co m pr ender e l metab o li sm o e n do somáti co 24 . Al ser nues t ro o bj et o de es t udi o e l a ni mal h u m a n o , po n ga m o s e l e j e m p lo de un a cé l u l a animal cu a l qu i er a. E n d i c h a mi t o condri a se genera energí a e l é ctr i ca cuando l as m o l écu l a s de hi dró gen o que s e 23 E. D . Sc hn eide r y D. Sagan (2009 : 152-159 , 207-216 y 223-230) expo n e n u n co h e r ente di sc u r so a t r avé s del cual a rgumenta n có mo el o r igen de l a s memb ran o sas envo lt uras c elulares deb ió ser e l resultado de la te nde n c i a disipativ a de un g radie nt e té r m i c o (o quími c o) sob r e un f luido, pr o c eso se me j a nt e a l de la s células n o viv a s de Bé n a rd. So sti e n e n igualme nte que los n uc leó ti do s r epl ica ntes que te r m inar o n o r igi nando e l AR N y e l ADN ( e l soft w are ce lu lar ) no evoluc i o n aron a n tes de l a apa r ició n de t ales memb ranas pro teínicas (e l hardw are c e lu lar ) , a u n q ue amb os so n f undamenta les pa r a la co m pr e n sió n de la v i da . E n sus p ropias palab r as, “Qu izá la vida n o c o men z ó h asta que l a quí mica repl icativ a no tuv o su pr o pia «cas a» ( la envo l tu r a se mip e rm e a b l e de la célula r e ducto r a de g r adie n tes )” (Sc hn e ide r & Sag a n 2009: 158). 24 Por me tabol ismo e nd osomáti co se en tie n de “e l c o n j unt o de r e acc io n es y pr o ce s o s bioquími c o s que permite n que un o r g anismo man te n g a sus f un c io n es y estr uc t u ras”; té r mi n o que se o p o n e a l de metabo lismo e xosom ático , que hace ref er e n cia “a las t ran s f orma c i o n e s de e n ergía y m ate r i a les nece sar i a s para la ex isten c i a de u na so cie dad” (R a mo s Martí n 2012: 72) . 49 i nco rporan e n el o rgani s m o a t rav és de l a a li m e n t ac i ó n reacc i o nan co n l a s m o l écu l as d e o xí ge n o que s e i nco rporan a t rav és d e la re s p i ra c i ó n . Est e t i po de reacci ó n se de n o m i n a redo x –o de reducci ó n - oxi d aci ó n–, y vi e n e m o t iv a da po r l a e li minac i ó n de un gradi e n t e qu í mico (Schnei d er & Saga n 2009: 74- 75 y 328): e l hi dró gen o y e l o xí ge n o t i e n e n u n n ú mero atómi co di st in t o, al po see r el pr im er o un el ectr ón y e l s egu n do o ch o . Cuan do e l áto m o de hi dr ó gen o entr a en co n t acto c o n e l de o xí ge n o , ést e cede el ect ro n es mi e n t ras que e l ot ro, al t en er men o s, l o s acepta. El age n t e r ed ucto r –el o xígen o – se o xi da a l ceder e l ectr ones y el age n t e o xi da n t e –el hi dró gen o – se r educe a l d i s mi nu i r su c apaci da d o xi da n t e. La e l im i na ci ó n de l gr adi e n t e qu í m i co g en era u n po t en c i a l e n ergét i co que es t ran sf er i do a t rav és de las m e m b ra nas m i t o con dr i a l e s a u n a m o l écula que a l mace n a la en erg ía, e l A TP –o tr i f o sfat o de ad en o s i na–, que al des co m po n er se li bera l a e n erg ía que e l o rganism o co ns u me e n sus d i st in t as fu n c i o n es y act ivi dade s . Ve m o s aqu í , po r t an to , un a c l ara y e vi de n t e co n e xi ó n e n t re la t erm o d i n á mi ca y la bi o l o g í a. Ha sta t al pu n t o la co m pre n s i ó n sobre la est ruct ura de l as células y s u f u n c i o n a mien t o es re l e vante para l a de f inici ó n de la vida que L. M argu l is y D. Sagan ( 2003: 79- 80) n o han dudado en a f i r m ar que: “L a v ida des a rrolló l a ide n tid ad de la c élula. L a m a te r ia viv a en f o r ma de c élula s y organismo s co n stit u idos po r ellas c o m e n zó a r e ducir lo s gradie nt e s quí mico s y ener gé tico s de un p l a n et a aún a do l e sce n te y tu rbule nt o . De hecho, l a te n den c ia a o rganizarse loc a lme n te «p ar a » lib er a r se de l as anom a lí as estad í s ticas e n ca rnada s po r lo s gr ad ientes es prof un da y determina la o r ga ni z ació n de l a v ida a to das las esc a las ” . Ah o ra bien , ¿ qué supone l a muert e de un ser vi v o en t érmi n o s t erm o d i námi cos ? Antes de con t estar a esta pregun t a v a m o s a co m e n t ar un cas o que qu i zá s h a n po d i do ex per im e n t ar aque l l a s perso n a s que viven o que han es t ado duran t e un t i e m po en l ugares do n de l o s v er anos so n m u y ca l uro so s . Es t as per s o n as, s i n ser co n sc i e n t es d e e l l o , s e h a n po d i do hall ar a n t e cur i o s as act i t udes co n duct ua l es r egi d as po r la segunda l e y de la t erm o d i n á mi ca. Po ngam o s u n e j e m p l o . E n aque l las casas o resi de n c i a s do n de n o s e cue n t a co n e l e m e n t o s t ec nol ó g i co s co m o a i r es aco n d i c i o n ados, l o s h a bi t a n t es suelen despert arse co n ci ert a an gust i a dura n t e l as n o ch e s de gran ca l o r en las que e l a i r e n o c i rcu l a po r l a e s t an c i a, au n t eni e ndo l as puertas y ve n t an as a bi er tas de par e n par . Sue l e ser f recuente que se acuda a l e x t er i o r en búsqueda de a i re f r esco o bi e n que s e v a y a cor ri e n do a l re f r i gerado r para b e b er agua f r í a o algún s u cedáneo. ¿ Qué ha 50 o cur r i do ? Se ha desarro l lad o un co m po r t am iento d estinado a l a crea c i ó n de u n gradiente para que l uego sea elim i nado . La en erg í a t i e n de a d i s i p arse siguien do una d i r ecci ó n duran t e l a t ransf ere n c i a: de aque ll o do n de está m á s concentrada a aquell o ot r o d o n de l o está m e n o s. Cuan do e l ca l o r de l e n t orn o es t al qu e n ues t ro o rgani s m o n o puede di sipar en é l e l ca l o r que des pre n de co n c i ert a f luide z , se requi ere de al gu n a estr ategia (co n sc i e n t e o incons c i e n t e, es t o es l o de m e n o s) dest i nada a crear u n grad i e n t e, en est e cas o un a d if er en c i a t érm i ca. E l lí qu i do f r í o que i nger i m o s o l a bús qued a de un e n t orno a l go m á s f r esco h ace n que nuest ro ca l o r fluya h ac i a é l . S i est os t i po s de co m po rt am i e n t o s no ll egara n a e j ecut arse po r l a s c i r cun stanc i as que fuere n , se corr erí a e l r i e s go de entr ar en u n e s t ado cer ca no a l equ ili b r i o t erm o din á m ico, y n ue stro sis t e m a bi o l ó gico en t r arí a en cr i sis , pud i endo e l l o supo n e r inclus o l a muerte. A cudi re m o s u na v ez m ás a E .D. Schn e i der y a D. Sagan (2009: 120-121) para af ro n t ar l a cu e st i ó n p l a n t eada sobre l a m uert e. E s to s au to res c o m entan que “ la capacid a d de la vida de ca na l i z ar la en e r g ía puede ve r se co mpr o metida po r la enfe rmedad y la dis f un ció n , y s e r destruid a por la m ue r te. No ob stan te , la mate r ia v i v a h a e n co n t rado una mane r a de b ur l ar la in e v itable deg r adac ió n e n t r ó pica d e sus sistemas: la r ep r oduc ció n . Me di a n te la r e p r o ducc ió n se produc en nuev o s c uer po s, nuevas máqu ina s me t a b ó l ic as n a tur a les, que c o n tinúa n e l trabaj o disip a t iv o de sus pr o genitores” . A d i fere n c i a de l o in o rgánico, una de l as caracter í st i ca s de l a m at eri a o rgáni ca es su capacidad p ara rep li carse. Co m o se h a d i c h o , l o s seres viv o s son s i st em as e n er gét i co s que es qu i va n e l equ ili br i o t erm o d i ná m ico, l a muerte, i ncorp o ran do co n st an t em e n t e en erg ía de cara a l a reducc i ó n d e l o s gr adien t es que l a segun da ley impone. S in e m b argo , es to n o n o s dif erenc i a demasi ado de ot r o s si st em as t er m o d i námicos co m p l e j o s , co m o pueden ser l as de n o mi nada s células de Bénard, l o s torn ado s o l o s re m o l i n o s. Ll e ga u n m o m e n t o en t a l pro ceso en el que e l ser vi v o , co m o sis t ema, a l ca nza u n est ado de m á xi m a e n t ropí a a l h a b er se vi st o i nterr um p i d as sus f u n c i o n e s vi t a l es po r al gú n fac t o r de degen er aci ó n , co m o por e j e m p l o l a enfermedad, una agr esi ó n vi o l e n t a o a l gú n t i po de f a ll o de bi do a la v e j ez . No o b st an t e, el sis t e m a energét i co bi o fí s ico t i e n e l a po sibili dad de generar rep l ican t es, dan do así pa so a n ue v a s máquinas metabólicas que s i g an d i s i p a n do gr ad i e n t es en ergét i co s . E n est e punto pode m o s co n ectar l a TNE co n e l m o del o e x p li cat iv o de l a e v o l u c i ó n p l a n t eado por C. Darw in , h o y d í a r ef o rzado por l o s n u m ero sos aportes de especi a li st as y que sin t et i zar em o s e n e l 51 si gu i e n t e ca p í t u l o . En ese pro ces o de rep l i cac i ó n se e x per imen t an ca m b i o s. T al e s d i fere n c i as se v e n so m et i das a pro ces o s de presi ó n selec t iv a e n fun c i ó n de sus capacidad es p ara v o l ver a replicars e, y así se gui r de j a n do des ce n de n c i a que s i g a i n m er s a de n t r o de un ci c l o de reducc i ó n d e grad i e n t es e n ergét i co s (Marga l e f López 1998: 898). Em per o, y aqu í r adi ca la im po rt anci a de e n t en der la vi da baj o la noc i ó n d e sis t em as t er m o d i n á mi cos a bi erto s, cuan do un s er vi vo fallece , es d eci r , de j a d e ca n a li zar en erg ía, se r ecicl a y pas a a nutrir a ot r o s organi s mo s (Margal ef López 1998: 895 y 898 ; Schn e i der & Sagan 2009: 122; Sch rö d i nger 2008 [ 1944] : 114-115 ). 1.1. 7 . - Ter modinámica, cicl o s y r edes ecológicas F ue a co mi e n zo s del s i g l o XX cuando se e m pezó a trab a j ar est e t ema de l a man o de A . Lotka, qui e n i ndagó sobre l o s m ecani sm o s de aut o perpe t uac i ó n de sis t emas c í c li co s e n l o s que puede n llegar a co n ect arse, a m o do de red, si st em as físi co s, quími co s, bi o l ó gicos, so ci a l es y t ec n o l ó g i co s . El pr oceso medi a n t e e l cua l s e f o r m a u n a d e est as redes f u e deno m i nado po r L ot ka autocatálisis . Ést e ci e n t ífi co ll egó a t rabajar sobre esto s t em as cuando en su l a b o ratori o o b serv ó que exi st í a n reac ci o nes qu ím i c as que er an a su vez react an t es de ot ras, puesto que A pro d uc í a B, B pr oducí a C,… h ast a l legar n ue v a m e n t e a A. E ll o l e ll e v ó a p l a n t ear u n a se r i e de ecuaci o n e s para e x p li car e s t e fen ó m e n o c í c li co , pudiendo apli car l as mi s m a s a l est udi o de po bl ac i o n es (Gr i bb i n 2006: 184-185, 189 y 256 ; Schnei der & Saga n 2009: 131- 132). Un a red auto ca t al í t i ca im po r t a y e x po r t a m ater i a y e nergí a. C ua n do i mpor ta más de l o que ex po r t a l a red crece, den o mi ná n do se red aut o ca t al í t i c a po si t i va (S ch n e i der & Saga n 2009: 134 y 154) . L as redes co m p i t en e n t re s í po r l a mater i a y la e n er gía, vi é n do se so m et i da s a u n pr oceso select i vo en e l que t i e n de n a beneficiars e aque l las co n un a m a y o r capacidad d e i n t e n s ifi car la auto catáli s i s de l s i st ema (Schneider & Sagan 2009: 136). R. Ul anow i cz en t en d í a l o s eco si st em a s de s de e s t a perspect i va de r ed es, as u mi e n do que la s egu n da l e y i ncre m e n t ab a la co m p l e ji dad de l o s s i st em a s ec o s i st émi cos. A d e m ás , est e c i e n t í fico d i st in gu i ó do s f o rm a s a t rav és de las cua l e s e n t ra l a m at eri a y l a e n erg í a de n t ro de l sis t em a o red (Schnei d er & Saga n 2009: 138): A) Atr av esá n do l o en lí nea r ecta; y B) Des cr i bi e ndo, a su v ez, u n o o var i o s c i c l o s de n t r o del sis t ema a l pasar a t rav és de l o s d i st in t o s n o dos – o s ub sis t emas – que co nf o r m a n l a r ed 25 . Un o de l o s f e n ó m e n o s a 25 U n sis t e ma o r ed se c onfo r ma de una se rie de eleme n tos qu e lo co mpo n e n . Po r u na pa rte se en c ue ntran lo s n o dos o su b sistemas, e nt id a de s donde se r eal iza n las co n e xion e s. Po r ot r a pa r te están l o s enla ce s o 52 destacar den t ro de l a e v o l uc i ó n d e u n a r ed aut o ca t al í t i ca po si t i v a es aqu e l medi a n t e e l cua l é s t a cr ece enteramente gracias a l a in t en sif i cac i ó n de u n a de su s part es, pot en c i a n do por t an to l a capacidad disi pat iv a de l s i st em a (Sc hn e i der & K a y 1999: 227) . S i n embargo , y para evi t ar co nfusi o nes que desem b o quen e n percepci o nes simp l i st as y m ecanici st as de l a reali d ad, e l crec imi e n t o de una red aut o ca t al í t ica n o es et ern o , s i n o que puede der i var en pro cesos de re t roacci ó n negat i v a que i nvi ert an l a t en de n c i a de l sis t em a de bi do a agentes limi t antes. E. D . Sc h n e i d er y D. Sagan (2 009: 140) nos p o n e n co m o e j e m p l o s de es t o s age n t es e l e spaci o , e l a limento e in c l uso la gra v edad para l o s sis t em as bi o l ó g i co s . En t ér m i n o s ge n era l e s s e puede decir que t a l es l im i t aci o n e s respo n den a la si gu i e n t e l ó g i ca: co m o s e h a dich o , un a red crece cuan do el input en ergét i co supera al output que impone la seg u n d a l e y . S i n e m bargo , est e creci mien t o sis t émi co gen era a su vez u n i ncr emen t o de l a entro pí a, co n l o que para po der m a n t en ers e l a r ed t endrá que segui r ca pt an do de l en t o rn o una can t i d ad de energía que le per m i t a co n t rarr es t ar un p o si bl e déf i c i t (T y r tani a Ge i dt 2009: 76). En el m o mento en e l que esto n o es posi ble, a r azón de agen t es l imi t a n t es co m o l o s an o tad o s u otros tantos, l a red t erm i na e x t in gu i é n do se par a de j ar e l espac i o ecol ó g i co que o cupa a ot ra red. Un a po s i bili dad d i st i nta an t e t al t esi t ura es que el sis t em a se de sm i e m bre e n e n t i d ades qu e per m i t a n seguir d i sipando grad i ent es e n ergét icos de f o rm a e f icien t e. De ot ro l ado, l o s agen t es limi t antes n o de b e n co ncebi r se so l amente com o v ar iables e x t ernas o per i f ér i cas. Un fen ó m e n o que limi t a e l crec imi e n t o auto ca t al ít i co f ue e l p l a n t ea do a m ed i a dos de l si g l o XX po r e l mate m át i co A.M. Turin g, qu ien o b s erv ó que en d et erm i nados pro ces o s de catá l i sis u n a su s t an c i a, po r e j e m p l o A, no sól o t ermi na b a pr oduc i e n do m á s A, sino que po dí a l l e gar a ge n erar un co m pue sto inhi bido r B que f r enara la vel o cidad de l pro ces o au to ca t al í t i co (Gr i bbin 2006: 185) . C om o bi e n co m e n t a L. Ty rt ani a Geidt (2009: 83) , m i e n t ras m ás se a l e j a u n sis t e m a e nergéti co de l estado de equi libr i o m á s au m e n t a su co m p leji dad. S in e m bargo , esto entrañ a im po r t an t es ries go s, y a que d i c h o i ncre m e n t o va par ej o a u n au m e n t o de l a f r ag i lidad sis t é m ica. La razón de e ll o e s sim p l e: e l gr an d i stanciami e n t o só l o es po si bl e m ediante u n a m a y o r inyecci ó n de en erg ía. Est a se capt a de l o s ni c h o s ec o l ó g i co s que o cupa e l s i st ema, co n l o qu e u n ca m bi o dr ás t i co en l a b a l a nza de capt aci ó n energét i ca puede supo ner su co l ap s o o su co n exio n e s pr o piame n te dic h o s, pues a t ravé s de ello s se in te rr el acio nan los distinto s n o dos de la r ed (Grib bin 2006: 251). Las dis tintas fo r mas o elenco de p o si b ili dades a p arti r de las cuales l o s di s tinto s eleme n to s de una r e d i nteracc ion a n ent r e ellos es lo que se h a de n o minado topo logía de la red . E n su análisis es r elev a nte co n side r a r tanto la es t ad ística de c o n e xi o n es co m o la pr ese n ci a/ausenci a de n o dos- co n exio n e s r e lev an te s o fun d a me nta le s e n l a est r uctu r a de l a r e d ( hubs ) . 53 retracci ó n hac i a es t rat egi as o rganizat i vas a n t er i o res . D i c h o de ot ro m o do, l os sis t e m a s co m p l e j o s son sumamen t e f r ág il es de bi do a l a d ependenc i a de u n a l t o input en ergét i co . Est e as un to t i e n e u n c laro ref l e j o e n l a s de no mi nada s so ci edade s o cci de n t a l e s co n t em po rán ea s, cu y as est ruct u ras co m p l e jas son in co m pre n s i b les s i n e l apo rt e en ergét i co pro v eniente de l carb ó n, l a e l ect r i c i d ad, el petró l eo o l a f u s i ó n n uc lear. A de m á s, est as f o r m as de in t r o duci r energ í a pueden tener a l a l arga e fecto s c o l at era l es e n l o s ecos i st e m as, acci o nes inhibidor as que pueden llegar a f r enar el pro ces o auto ca t alí t ico. De ot ro l ado , n o s e de be conte m p lar l a idea de red com o un s i st e m a a i s l a do , y a qu e det erm inados n o do s i nteract úan co n subsi st e mas de o tras redes , y cua n do un n o do ex t erno est á capaci t ado para act uar con m a y o r efici e n c i a de ntro de un s i st e m a a jen o a l suy o 2 6 , un pro ceso de pres i ó n s e l ect i v a t er mi n ará pot en c i á n do l o y desplaza n do a su o p o n ente, co n l o que se t erm inará i ncor p o rando a d i c h a red co m o part e i n t egr an t e de l a mi s m a (Sc hnei der & Saga n 2009: 140- 141). E n est e sen t i do, el a stro f ísi co E . Jan t sc h fue u n fi r m e d e f e nsor de n o sól o co n t e m p lar l a s part es i n t er n a s de u n s i st e ma auto o rgani zat i v o 27 , c o m p lej o y abiert o, si no t a mbi é n las e x t ernas , y a que est as ú l t im as pueden t er mi nar sien do n o vedades que ter m inarán incorporándose al conjunto en fun c i ó n de sus caract er í st i ca s y de l as c i r cu n stan c i a s dadas. L . M argu l is y D. Saga n (2003) h a n ex p l o r ado esta ví a para co m pr ender las r e l aci o nes de m ú l t iples cas o s d e re l ac i o n e s simbi ó t i cas . Las s im b i o s is son aso ci ac i o nes e ntr e di st i nto s t i po s de o rgani s m o s que t er mi na n d a n do p i e e n u n a nue va rea l idad bi o l ó g ica . T ales e species pueden apro xim ar se e n t re s í y a sea po r r azo n es m ut ua l is t as (+/+) o par asi t ar i a s ( –/+) que t erm in a n de semb o ca ndo en re l a c i o n es de co n vivenci a. Sea co m o f u er e, l o im po rt an t e es que se ll ega u n pu n t o en el que t a l e s es pec i e s n o pued en exis t i r de f o r ma i ndepe n d ien t e. Es m á s, a largo pl azo puede desemb o carse e n un pr o ce so de sim b i o gé n e sis e n e l que se pro cede a l a tr an s mi s i ó n h o r i zo n t a l de ge n es e n t r e l o s 26 ¿Có m o p o demos di sc ernir qué sub si ste ma o n o d o e s el más efec tivo? Lejo s de c ua lquie r def i n ició n que pueda c aer de lle n o e n po sicio n amiento s de corte mo r al iz ante (incluido el eco lo gi smo ), de sd e un a perspec t iv a termodi n á mi ca l a ef e ctiv ida d se mide en funció n de la materia y de la en e rgía que el n odo , y a se a exte rn o o in terno, apo rta al sistem a (Sc hn ei der & Sag an 2009: 140 ), teniendo e ll o unas r epercus i o n e s, tal y como h e m o s ve n ido esgrimie ndo en e l t e xto p r incipal . 27 Po n emo s e n cursiv a e l pr ef ijo «aut o » porque e n rea l id ad l os sistemas n o s e o r ganiz an po r sí mis mo s, sin o que dicho o r den es un a impo sició n deriv ada de lo s gr adie n t e s inmediato s a e ste. Po r ta nto , lo más co h erente se r ía c a lif icar a este t i po de siste m as co m plej o s co mo « o tr o»-o r gani za do s (Margulis & S aga n 2003: 8 2). N o ob stan te , y de b id o a la ext rañeza de este segundo término, c o n side r a mos m ás opo rt uno r ede fin ir e l co n cepto de autoo r gani z ació n, tal y co mo acab a mos de h ace r. 54 o rgani s m o s i mplicad o s (Margu lis & Saga n 2003: 36-37) . P o ngam o s un par de l o s t an t o s e j empl o s c i t ado s po r es to s au to res. Uno de el l o s po drí a ser e l c aso de l a s e species de p l a n t as del gén ero Ardisia . Las ho j a s de est o s v eget a les pr ese n t an una m o r f o l o g ía a l abeada de or i gen bacter i a n o . En e ll a s vi ve n un a serie de m i cr o o rgani s m o s m u y co n creto s que s o n adem á s simbi o ntes h er ed ado s a tr av és de l a f l o r y de l embr i ó n. Cuando ésto s se e limi na n l a s h o j as d e A rdis ia cr ecen m ut i ladas y la p l a n t a no puede fl o recer ni repr o duci r se. E ste proceso de si mbi o s i s t uv o l ug ar cua n do se pot en c i ó l a re l ac i ó n d e i n t er dependenci a ent re t al e s p lant as y bacter i a s de l suel o que le sumi n is t r ab a n su stan c i as pro m o to r as del crecimi e nto ( Margul is & Saga n 2003: 97-98). El o tro caso il ust rativ o que po dr í am o s po ner sobre l a mesa es e l de l a s vacas – B o s primigenius taurus –. Est a especie a nim a l n o po dr í a d i ger ir la celul o sa de l a s p l a n t as que i ng iere si n l a ay uda de l o s simbi o ntes m icrobianos que se al o jan en su ru m e n o panza ; po r tanto, su vi da a d í a de h o y e s i nconce bible s in e ll o s (Margulis & Sa gan 2003: 39- 40). El a ni mal human o n o est á t am po co ex ento de es t a reali d ad simbi ó t i ca. E studi o s rec i e n t es apu n t an h a c i a u na fl o r a i n t est i nal co m pu es t a por 100 bill o nes de bac t erias qu e se dis t r i b u yen e n t r e 500 y 1. 000 especies d ifere n t es. Has t a t al pu n t o ll eg a l a depen d e n c ia bi o l ó g ica e ntr e este gr an conj u n t o bi o l ó g i co que l os e speci a lis t as e stán e m peza ndo a h a blar d e u n autént i co ecos i st e m a i ntest in a l e n e l cual e l a nf i t r i ó n pro p or ci o na hábi t at y nut r i c i ó n mientr as que l o s mi cro organism o s s im bi o n t e s co n t rib u y e n a l a fisi o l o g í a d e est e, y a qu e resul t an fu n da m e n t a l e s de c ara a l co rr ecto fun c i o nami e n t o de pr o cesos co m o l a n ut ri c i ó n, el m et ab o li s m o , l a pre v e nci ó n de i n fecci o n e s y e l de s ar ro l l o de l s i st ema inm u no l ó gico (Guarner 2007: 15). T o dos estos e j empl o s n o s per mi t en com pre n der có m o ci ert o s e l e m e n t o s que en e l pasado ev o l ut i v o fueron age n t es exter n o s a un s i st e m a dado , f uero n capt ado s por di c ha red y co n st i t u y ero n un n o do m ás de l a mi s m a deb ido a su e f icien c ia de cara a l a n ue va t ram a de r el ac i o n es bi o l ó g ica s. Ci t am o s l i t er almente a E .D. Sch n e ider y a D. Sagan ( 2009: 140) par a com pre n der o tro de l o s aspecto s es en c ial es de l o s pro ces o s cí clicos y el aná li s i s en red de l o s mi s m o s: “ U l a n o w icz s e ñ a la e l h ec ho sobrec o gedo r de que l o s pr o ces o s auto cat al í t ico s a bi erto s sobrevi ve n a sus co m po n e n t es m ater i a l es”. Est o qui ere dec i r que, prec i s a m e n t e a l t ra t ars e de pro ces o s en l o s que e l ca m b i o es u na co n st an t e, el hech o de que un n o do ref u erce o debi li t e sus re l aci o n e s r especto a otr o s, o que s ea s ust i t u i do , es un caráct er re l e v a n t e para l a co m pre n s i ó n s o bre l a d i ná mi c a de l a red, per o que de ni nguna m a n er a 55 supone f o r zosam e nte l a e l iminaci ó n del s i st ema. Reco rde m o s, en est e s e n t i do , e l en u n c iad o de la pr imera l e y de la ter m o d i námi c a: la e nergía y l a m at eri a ni se crea n n i se de str uy en, se t r an sf o r man. Y es pr eci sa m e n t e e l cambi o e l re su l t ado de l segundo pr in c i p i o . A este respect o deb e m o s ci t ar J . Wi cken , qu i e n e n t endía la vi da co m o o rgani zaci o nes aut o ca t al í t icas i n f o r m ada s im pu lsa das po r l a segu n da l e y . Wi ck e n , desde l a T NE, s o st uv o que l a t en de n c i a a la ent ro pí a es fu n da m e n t a l par a l a co m pr ensi ó n de l uni verso , y por tan t o, de l o s si st emas viv o s. La segun da ley de l a t er m o d i n á mi c a o rgani za l a vi da d esor gani zándo l a. S i gu i e n do co n l a c i t a d e E. D. Sch ne ider y D. Saga n (2009: 141): “Ésta es un a de la s r azo n es po r l as que l a v i da e s ta n dif ícil de def i n i r: n o se t r ata de un a co sa sin más , si n o que e s algo ab i e r to; r e cluta n uev o s ob j eto s, n uevo s ma te r ia l es y n uevo s g enomas, así co mo partes del e n to rn o e n sus c i clo s expansivo s”. Des de e st a perspecti va eco l ó g i ca y t er m o d i námi ca d e b e m o s pr estar atenci ó n a l o s ni c h o s eco l ó g i co s par a co m pre n der e l d i na mi s m o po blaci o nal y sus e nm ara ñad a s re l ac i o n e s des de u n co ns t a n t e deseq u ili b r i o . S i pe n s a m o s e n u n s e n c ill o eco sis t e m a e n e l que, en u n m o mento dado, se encuentr en i nteg r adas t an só l o vein t e espec i es, se ha po di do est i mar una r ed de in t er rel ac i o nes que g i ra en to rno a l as 2,4 x 10 1 8 pos i bles co n exi o n e s d i rect as e in d i r ec t as ( Sch ne i der & Sagan 2009: 237). Las i de as qu e se han ido exponiendo pud i era n llegar a par ece r u n mero des g l o se d e t e o rí a de sis t e m a s, sin e m bar go so n e l re s u l t ado de o b serv ac i o n e s so b r e e l fun c i o nami e n t o de di versidad de ec o s i st em a s ll e vadas a cab o po r m u l t i t ud de equ i po s de ecó l o go s desde l o s pro y ecto s p i o nero s de G. Eve l yn Hut chi nso n y R. L i nde m a n e n la déca da de 1940. Po r t an to , no se t ra t an de m er as ideas e n el a i re, sin o qu e presentan u na apo y atur a e m p í r ica sobre l a que se ha v e ni do y se si gu e t rab a j a n do en bi o l o g ía. Aunque co n st i t u y a una re i t er aci ó n d e l o m i s m o , hablem o s ahor a usa n do e l l e n gua j e t écni co de un ecó l o go y n o t anto el d e un bi o f í s i co . Qu i zá s est a re i t erac i ó n sea m á s ins t r u m enta l para m o vernos dent ro de l ámbi to de l as po bl a c i o nes de s eres vi v o s , y en t r e e l las l as d e l anim a l human o , pero s in perder n u nca de vi st a l a impor t an c i a t er m o d i n á mica y la re l e v a n c i a de l o s f lujos de en erg ía reg i do s po r sus leyes (Sc hn e i der & Sagan 2009: 235- 257). Para sub s i st i r, l as po blaci o n es de seres vi v o s que const i t u y e n u n ecos i st e m a requ i ere n nutr i rse. E n e l pr o ce so de nutr i ci ó n están incorpor an do en ergía. Par t e de es t a 56 en erg ía s e co n su m e y se p ierde e n f o r m a de ca l o r y o t r a parte es tr an sf o r m ada e n m at er i a. E n t re l a s d i st i n t as e speci e s que f o r man el ec o s i ste ma se pro duce n u n a ser ie d e i nter re l aci o nes –po r ej e m p l o t ró f ica s– que pued en ser o r den adas j erár qu i ca men t e en fun c i ó n de l a disi paci ó n de l a energ í a. S i n e mbargo n o deb e pe nsars e e n un ecos i st e m a co m o u n t o do unif o r me, ya que t anto a ni ve l t em po ra l co m o a ni ve l espacial s e pro ducen sucesi o nes en t r e l as dis t in t as espec i es que l o co m po n e n . Est e c o ncepto, el de sucesi ó n eco l ó g i ca, es defi n ido co m o “[...] u n p r oc eso i n c esa n te de ac ción y r eacc ió n que , co n e l ti empo , c o n duce a camb ios ta nto del ambiente co mo de la c omun id ad, suf riendo a mb os un a in f lue n cia y un ajuste recíproc o s y co n tin uo s. [R es ul ta] ser u n p r o ceso de autoorganizac i ó n [ ...]. U n e co sistema c apa z de autoo r ganizac i ó n puede pa s ar po r d i f eren te s es t ado s; cualq ui e r ca mbio que lleve a un e sta do más resis tente a n ue vas a l te r acio n es es a si m ilado inme diata m e nt e” (Marga l er f Ló pez 1978: 31 ). D i c h a s sucesi o nes es paci o t e m po r al e s queda n est r ec ham e n t e vi ncu lad as a l o s f l u j o s en ergét i co s (c f . Gar cía R ivero 2004: 13 y 29 ; Marga l e f Ló pez 1 978: 31-32) . Pese a exi st i r m uc has var i a n t es de sucesi o nes de e species, e n líneas ge n era l e s puede decirse que to das parten de l a co l o niza c i ó n de u n a zo n a po r especi es o pobl a ci o ne s caracter i za d as po r su capacidad d e crecim i e n t o rápi do . E ste t i po de po bl ac i o n e s ha n si do de no mi nada s e species r, y se caract er i za n p o r su a l t a t asa de r ep li ca c i ó n, po r l a esca sa cant i dad de e n erg í a i nvert i da en l a m a ntenc i ó n de l a de sce n de ncia y la baj a t as a de s upervivenci a d e est a. La est ra t egi a t i po r suel e ase n t ar l a base ec o l ó g i ca para qu e pro g r esiv a men t e vayan incor porán do se po bl ac i o nes de crecimien t o l e nto . Ést as s o n den o mi nadas espec i es K , y a d if er encia de s us predeces o ras se ca r acter i za n po r reproduc i r se m á s l e n t amen t e, invi r t i e n do en s u poca des ce n de n c ia u na gran can t i dad de en erg ía par a a s egur ar as í s u supervi ve n c ia (Liv i Bacci 2009: 13- 14). Las po blaci o n e s K desplaz ará n a ot r as e i rá n agran d a n do el ecos i st e m a en t érm in o s t er m o d i námi co s, y a que e l i ncre men t o de l a e n er g í a y de l a e ntr o pí a e n tot a l au m e n t a con el las, con l o que se l a s puede co n s i derar e f icien t es d isi pado ras de gr adi e n t e s energéti co y gr andes rec i c l ado ras 28 . E l l o es así h a sta que l a s c i rcu n st an c i a s eco l ó g i c as hace n que input 28 U n a de las ca r acte r ístic a s de l as po b l acio n es K de n tro de u n ec osistema es que, para o pt i m iz ar la ener g í a de la que dispo n e n , e n v ez de de ja r la e scapa r int e nt a n rec iclarla al má x im o de n tro de l siste ma, ev it an do to do lo p o sible la s fugas ener géticas . Au nque e vide n teme n te e n su se n o ti e n e n c abida lo s materiale s exó gen o s –l os que pr o vienen de fue r a del sistema y son inco r po r ado s a éste –, se t ie n de al i n c r eme n to de los en dó genos med i ante e l r e ciclado (Sc hn e ide r & S a ga n 2 009: 253 -254). 57 en ergét i co no pueda co m pe n s ar a l output y d ecrezca e l ecos i st e m a p ar a ini c i ar se u n n ue v o cicl o (Garc í a Rivero 2004: 29- 30; Sc hne i d e r & Saga n 2009: 258-259 y 267-268). En re l ac i ó n co n sus in c ide n c ias sobre l o s ec o s i st e m a s, l o s ef ect o s de estas c o y u ntur as n egat i v a s –po r e j e m p l o u n i nce n d i o , u na sequ í a, u n a p a n de mi a o pro bl e m a s económi co s– puede n v erse a mi n o r ado s cu a n do l a d i vers i dad de espe c i es d e ntro de l ecos i ste m a es may o r, y pued e n ver se ac e n t uado s cuan do es menor (Schn e i der & Saga n 2009: 299 y 314). Si co n e ct a m o s e l pa n o rama descri t o c o n l o an t er i o r m e n t e d i c ho se o b serv a có m o t al e s s uce si o nes eco l ó g i ca s de ca ráct er cí c li co so n , a fi n de cu entas, fen ó m e n o s de auto ca t áli s i s po s i t i va y negat i v a. Hac e m o s co n est o un gui ño a l o s ar queó l o go s d e l t erri t ori o , puesto que est e cri t eri o po drí a ser un import an t e e l e me n t o cl as ifi cado r a la h o ra de an a liza r e l po blamie n t o, y a que l a s po blaci o nes human as K , a l inco rpo ra r al eco s i st em a m á s e n erg í a y des pre nder s e de e ll a s m ás ent ro pí a, dejan u n a may o r can t i dad de resi duo s que puede n s er ras t r ea do s, cuan t ifi cado s y po n d erado s m ed i a n t e t écni c as ar queo l ó g i ca s. Lo s ecó l o go s est i m a n la en erg ía-entro pí a de l a s po bl ac i o n e s y e cos i st em a s viv o s mi d ien do l a t em per at ura m ed ian t e d i st in t o s t i po s de sens o res –sat eli t a les, aco pl ado s a aero n a v es, etc. – (Schn e ider & Saga n 2009: 269- 288). Si n e mbargo, l o s arqueó l o go s tr ab a j a m o s co n po bl ac i o nes muertas a cu y o co n o ci mi e n t o n o s apro xi m a m o s a t rav é s de l o s res i duo s qu e n o s h a n de j ado –r es u l t ado s del m et ab o l ism o e xosom át i co de t al es co m u nidad es–, sien do po r el l o i rr elevan t e l a cua n t if icaci ó n de l a v ar iabl e t érmi c a. Retom ar e m o s est e asunto m á s ade l a n t e cuando nos e nfre n t e m o s a l a n á li s i s entró pi co t an to de nuest ra zona de estudi o com o de uno de sus si t i o s arqueo l ó g i co s (cap í t u l o 3. 3 ). 1.1. 8 .- Ter modinám ica y sistem a s complejos El a l t o n ú m er o de co mbi na c i o n es e n t r e l o s e lem e n t o s que co m po nen una r ed e co l ó g ica y el gra n d in a mis m o que presentan l o s eco s i st e m a s h a ll e v ado a m uc h o s i nvest i gado r es a aden t rarse en e l mundo de l a de n o mi nada teoría de la complejidad . Di c h o á m bi t o de estudi o com e nzó a des arr o l l arse a par t i r de l a déc ada de 1970, atray e ndo l a atenc i ó n de un gr an n ú m ero de est udi o so s de d i st i ntas d i sciplin a s, t al e s com o fí s i co s, m ate m át i co s, i n f o r m át i cos, bi ó l o go s o ci e n t íf icos soc i a l e s. E ste t em a po drí a dar l ugar a decenas d e pág i nas de n t r o de un a t es i s do cto ral de bido a l a ab u ndan t e bibli o gra fía exis t ente. S in e m b ar go , no pret en de m o s a n a li z ar det a l ladamente las vi c i s i t udes de d i c h o á m b i t o de 58 estudi o ni la i nf i n i t ud de po s i c i o na m i e n t o s exi st en t es t an t o den tro co m o f uera d e s u sen o 2 9 . N o s pr eo cupa an a l iza r m á s bien u n a cu e st i ó n re l ac i o nada co n l a t erm o d i námi c a: ¿ po r qué surgen l o s s i st e m as co m p lej o s ? An t es de r efl e xi o nar s o bre ell o deb e n po n erse sobre l a mes a do s noc i o nes c l a v e s para la co m pre n s i ó n d e d i c h o f e nó m e n o : e l con c epto de s i st e m a co m p l e j o y el de cao s . E l pr i mero de e stos t érm i nos r esul t a fundam e nta l , ya que no po dem o s respo n der a la a nter i o r cuesti ó n sin saber de part i d a a qué n o s e st a m o s refi r ien do . Podrí a m o s d e fi n i r co m o t a l a un s i st e m a gran d e, n o t an t o en r e l aci ó n a su t am a ñ o fí s i co , sin o en cua n t o al n ú mero de par tes que co m po nen e l s i st e m a y a l a s i nter ac c i o n e s e xi st en t es e n t r e estas. Po r t an t o, un sis t e m a co m p l e j o es aqué l co m puesto de m uc hos nodo s in t err el ac i o nad o s e n t r e sí . E n la década de 1980 e l f í s i co da n és P. Bak, est ud i a ndo el co m po r t am ien t o de es t e t i po de s i st e m a s, s e percató de un e lemen t o de f ini t o r i o de su m a impo rtan c i a: se t rataban de s i st e m a s e n ergét i co s abierto s (Gri bbin 2006: 242-243 y 251) . S i n e mbargo , es t a defini c i ó n inicial resu l t a un t an to l a xa: ¿ cu á n t as par t es deb e d is po n er u n s i st em a energéti ca m e n t e a bierto par a dej ar de ser co n s i derado “sim p le” y co men zar a ser “com p le j o ”? S. Kauffm a n en t ien de que l o s sis t e m as co m p lej o s se c ar ac t er i zan po r ser react i v o s, es deci r , el au m e n t o de l número de n o do s debe i r aco m p a ñad o de l as reac c i o nes e xi s t en t es en t r e ell o s. E n l o s a n á li s i s d e redes t al es i nter ac c i o n es da n l ugar a gra f o s do nde l o s n o do s est án uni do s u n o s co n o t ros m ed ian t e ar i st as o l íneas de r ed que e xpres a n las co n e xi o n es h a bi da s. Según este i nve st i gado r , cuan do l a razó n ar i st as / n o do s p as a de 0,5 se exper im e nta un a t ransi c i ó n de fas e h acia u n sis t e m a co m p l e j o . D i c h o de o tro m o do , cuan do e l nú m ero de ar i st as respec t o al d e n o do s equ i v a l e al 50% o a u n po rcen t a j e may o r , nos e ncontr am o s a nte u n sis t e m a co m p l e j o , pues l o s n o do s es t án cas i e n su tot al idad conec t ado s un o s co n otro s . S i n e m bar go , cuan do d i c h o po rcen t aj e e s i n feri o r a l 50 % cua lquier n o do estará só l o co n ectado de f o r m a d i rect a o i ndirecta co n u nos p o c o s nodo s m ás (c f . K au ffm a n 1999: 29 A gr andes rasgo s, E. O. Wilso n (199 9: 131-1 35) h a realiz ado un a brev e exp o sici ó n de las t r e s pos tu ra s f un damenta les de ntr o de los es tu dio s de l a co mplejidad . Po r una pa r te que dar í an a que llo s estudio s o s que, des de p o sici o n es h ete r ogé n eas , asume n este tema des de el esc epticismo , en tendie ndo que la c o m plej ida d es t an c omplicad a que e s di f í c il ent e n de r la sob r e la b a se de una serie de se n cillos pr i n c ipios . De o tr o la do queda n to do s aquello s defe n so r es de l a cie n cia de l a c o m plej ida d, e n cabe z ado s po r S. Kauff ma n y C. Langto n de sde e l Inst i tu t o de Santa Fe e n Nuev o México . E llo s e sgrimen la idea de una se r i e de le ye s qu e f un cio n an e n la c o n strucc i ó n y v a ria c ión de l o s siste m as c omplejo s. Para la co mpren s ión de es t o s pri n c ipi o s y el dina m i smo de ta l es sistemas ha c en uso de di f er ent e s algo r itmo s, mode los matemát ico s y de pr o gr amas i n f ormátic o s e n lo s que r ec r ea n r ede s c o m plejas. Po r o tr a pa r te , e xiste n u na se rie de autor e s –entre l o s que se encuent r a el p r opio Wilso n – que es tán a ca ball o entre lo s dos pr i m e r o s e irr ec o n ciliab les b an dos . Co n s idera n que los estudios os de l a co m plej ida d e stán e n e l bue n cam ino, pe r o que e xiste u n a i n suf icient e do cume nt ació n s ob r e t ales f en ó men o s, una ca r e n cia de d at o s empíric os que r e quie r e un t r a b ajo de campo pr ev i o an tes de mo n ta r sis temas co mplejo s en co mput ado ra s y aplicarle s fó r mula s matemátic as pa ra d il uci dar sus fu n cio n amie nt o s. 59 128-129). A un siendo im po r t an t e el n ú m ero de n o do s y e l de in t erco nexi o nes, o tro rasgo rel e v a n t e de l o s sis t e m a s co m p lej o s es s u d inámica caót i ca. Co n e cta m o s así est e asunto c o n el seg u ndo de l o s co nce pto s pl a n t eado s: el cao s. La pa lab r a “ cao s ” suele in t erpret arse e n la li t erat ura de do s f o r m as. La pr im era de l a s ace pc i o nes e s la vulgar y más e x t en d i d a, h acien d o al u s i ó n a l signifi c ado de l a pal a b r a t al y co m o l a e ntendieron l o s a n t i guo s gr i ego s: un pr o ces o tot al mente a l eat o ri o e im predec i b le de pr incipi o a f i n . E l pr o bl e m a de en t ender l o s pr o ce so s caót i co s desd e esta sem á n t i ca rad i ca cua ndo ésta se tras l ada injust i f i cada m e n t e a l á m b i t o c i e n t íf ico , do n de el t ér m in o co b ra u n s i g nifi c ad o d i st in t o. E s to h a o curr i do so b re t o d o en el á m b i t o de l as humanidades, do nde se h a dado la po m p o sa t enden c ia d e e mplear palabros par a d i sfrazar de c ien t if i c idad d iscurs o s que en el f o n do están h ue co s de co n t eni do . A s í , a l gu nos i nv e st i gado r es de es t e ám bi t o s e h a n at revi do a h a bl ar s i n pro p i edad d e pro ces o s “ caó t i cos” o “ co m p l e j o s” en a l u si ó n a aquéll o s de d ifí c il co m pre nsi ó n, h ac i e n do equivaler t a l es t érm in o s a l de “conf u s i ó n”. E sto resul t a tot al m e n t e repro ch able e i nco rrecto a ni ve l cien t ífi co pues n o exi st e co nfus i ó n e n el caos, si no en la m e n t e de l que l o con t e m p la. C u a n do d i c h a palab r a se e m p l ea co m o t ecni c i s m o t i e n e u n si g nif i cado m u y concreto , pues h ace re ferencia a u n t i po de pro ceso en e l que e xi st e una i nco heren c i a de elem e nto s o de even t o s, y a que suce de n de f o r m a aleato ri a, sin respo n der a un o rden apare n t e (Marga l e f López 1998: 894; Sc hn e i der & Saga n 2009: 58-61). E se des o r den per ce pt ibl e en l a t ra y e ctor i a s í pued e determi nar se, y a que d e n t ro de l pro ces o de ca mbi o u n paso es co n secue n c ia de o tro , pudi é ndose i nc l uso hacer pred i cci o nes a co r to pl azo. Un sis t e m a s im p le e n co n stante ca m bi o puede ser defi n ido m at e m át i ca m e n t e de u n a f o r m a se n c ill a m ed ian t e ecuaci o nes li nea l es ; sin embargo , u n sis t e m a co m p l e j o e s caó t i co por que en s u dinámica de cambi o se pro duce un a s er i e d e h ec h o s que sól o puede n ser des cr i t o s m ed i a nte ecuac i o nes n o li nea l e s o d i ferencial es. Exis t e un punto crí t i co en e l que se entr a en un pr o ce so ca ót i co debi do a l a a l t a sen s i b ilidad de l s i st e m a a l m ut ar y a l a s co n d icio nes a l eat o ri as de l mi s m o . E sto h ace que, pese a co nocerse l as co ndici o n e s i nicial e s de l s i st ema, n o po dam o s predec i r e l estado fi n a l de l mis m o . Cada pequeño cambi o de nt r o de l a t ra y ect o r i a se apo y a sobre la b a se de la conf i gurac i ó n i n medi at a m e n t e a nt eri o r , y no de las r es t an t es (D ’Anto ni 2008: 24-25; Gr ibbi n 2006: 115-118 y 166 ; Wil so n 1999: 135). A s í , e n t r am o s en una d i námi ca e n l a qu e e n “ m ed i o de l o r den exis t e e l caos; p ero en m ed i o d e l cao s h a y 60 o rden ” ( Gri bbin 2006: 124) . Todo esto que h e m o s d i c h o ha s i do t am bién e x presado po r R. Marga l e f L ó pez (1998: 904), qui e n co m e n t a que: “L a pr etendida de scripc i ó n m a tem ática de un ecos i ste ma n o def in e su man e r a de ope r a r e n e l f ut uro. E n el me jo r de l o s cas os, po dr á s ugerir cie rta s car acte r ís t icas a trib ui b les a un mec a nismo de dec isión que influ irá so bre futura s pr o b a b ili dades de camb i o , t o dav í a impr e cisad as. En r ealidad , se exige ir sust ituy endo un mo delo mat emá tico por o tr o, r ee m pl a z an do lo s sistemas de ec uacio n e s. [ …] Esto se co n sigue, h asta cierto punto , por medio de la lla m ad a p r og r am a c i ó n dinám i c a q ue se b asa e n u na ca den a de M arko v (cada estado só lo depe n de de l prece den te y es in depe ndie n te del estado y co n di c iones inic i ales)” . Des pués de h a ber refl e xi o nado so b r e todo ell o y de an o t ar se el s i g nif i cado de a mb o s co n ceptos, r e to rnem o s a l a pregunta esen c ial que se ha p l a n t eado : ¿ po r qué surgen l o s sis t e m as co m p lej o s ? Auto r es c o m o E. D. Sch neider y D. Sagan (2009: 151 y 156) en t i e n de n que é st o s se or i g i na n co m o r es u l t ado de l a apar ici ó n de u n gr ad i e n t e –por acci ó n de la segu n da ley–, t eniendo t a l es sis t e m a s la fi na lidad de e li minar t a l d i ferencia en ergét i ca –d isi par el grad i e nt e– y e x po rt ar ca o s m o lecular a l medi o . Por s u parte, D . Garc í a R i vero (2004: 19) sugi ere que e l au m e n t o de l a co m p lejidad de l o s s i st e m a s bi o l ó g i co s se de b e a l a e v o l uc i ó n po r v ar i ac i ó n y ret en c i ó n s e l ect iv a. En e l pr ó xi mo ep í gra fe de stacare m o s l a ín t ima re laci ó n que e xi s t e entr e l a evo l uc i ó n y l o s pr i nci p i o s de l a t er m o d i námica, pero si consi dera m o s és t a en l o s t ér mi n o s e n l o s que f u e descri t a po r C. Darwin , t enem o s que e l aza r j uega u n f act or cl a v e para co m pre n der l o s pro ces o s de m o d i f i caci ó n y de se l ecci ó n. La evo l uc i ó n, por t an to, es un pro ceso ca ót i co , y po r en de co m p lej o . En h u manidades e xi st e e l vi c i o de co n t em p lar ca si t o do l o r el at iv o a n ues t r a es pec i e, sobre todo aquel l o s f e n ó men o s que t i e n e n al go que ver co n la i nte li ge nci a h u mana, l o cu l t ura l y l o art i fi c ial, de sde u na per spect i va que ac ent úa l a co m p l e ji dad de l o estudiad o , en co n t rapo si c i ó n co n la nat ura l eza d e ot r o s seres vi v o s y no viv o s, qu e part i c ipan de una m e n o r com p lejidad , o l o que es l o m ism o , de una m a y o r s im p lic i dad (Garc í a Rivero 2004: 21). A qu í se v ue l ve a pone r de m a nifi e st o l a po brez a re sul t ante de l est an ca mien t o ac adém i co de l a s d is c i p linas. Ta l e s b arr eras o com p art im e nto s hacen i nc li nar se a l o s humanis t as hacia act i t udes a ntr o p océn t r i ca s, exa l t á n do se a l ser h u man o , o bj et o de su es t ud i o , por en c im a de l rest o del univers o . S i n embargo, e l est udi o de u na parcel a de l u nivers o m a y o r a la de l gé n ero Homo nos ll e v a a po ner so b re l a mes a la 61 exi st e n c i a de un a mul t i t ud de s i st em a s co m p lej o s no h u manos que deb e n ser t eni do s e n cuen t a para i nten t ar com pre n der t anto sus f u nci o nami e n t o s co m o l a razón de ser de l a co m p l e ji dad s i st é mi ca (cf . Pr i go g in e 1997:15-16) . E n úl t i ma i nst an c i a, u n a ent i da d co m p l e j a n o de j a d e ser u n a f o r m a de d is i par energía a t ravés de las f r o n t eras de l sis t e m a para desh ac er un gradiente en er gét i co . El c ar ácter abi er to de t al e s f ro nteras es l o que per mi t e que e l si st e m a s i ga exis t i e ndo y ganando c o m p l e ji dad de bi do al i ncre men t o de l a e n t ropí a y d e la e n er g í a que c i rcu la en él (G r i bbi n 2006: 243; Schne ider & Saga n 2009: 152) . Ej e m p l o s de s i st e m as co m p lej o s no h u m a n o s, que surgen jus t o an t es de qu e se desen cad e n e el cao s (Gr i bbin 2006: 167 y 169-170) , so n l a s células no vivas d e Bénard-Rayl e igh , con po sibl e s f o r m a s d i ná micas a m o do de h e x ágonos, c i lindro s, c í r cu l o s, lí ne as, esp i r a l es y cuadrad o s ( fi g. 4) . E s t a s f o rmas co m p lejas son resu l t antes de ex per im e n t o s a t ravés de l o s cua les se gener a un g rad i e nte t érm ico que se i mpone sobr e un fl u ido. Sin e m bargo , su exi st en c i a t rasc i e n de l a s paredes de l o s l a borato r i o s y l a s en co n t ra m o s r epart i das po r l a nat ural e za ( fi g. 5) . Las f o rm a s es po ntán e as que se gen era n ut i lizan el grad i e n t e para su pro pi a o r ganizaci ó n y m a n t e n er sus es t r ucturas . La gran d i ferencia entr e estas células n o vivas y l a s vi va s es que las pr im eras car ecen de la capacidad de buscar n ue v o s grad i e ntes par a man t en er e l sis t e m a de no equ ili br i o (Schn e ider & K a y 1999: 225- 226 ; Sc hn e i der & Sa gan 2009: 152-165) . Cua n do e l grad i e n t e o r i g inado so b re el fluido es de pr es i ó n p ueden o ri g i nar se vórt i c es d e Ta yl o r o re m o l in o s de agua (Schn e ider & Saga n 2009: 166-173). Figu r a 4 . Fo tograf ía de cé lu l as de B én a r d- R ay leigh o r igi na das en lab ora to ri o . Tomad a de M . V ilte et a l . (2 005: 4) . 68 de l m is m o . Esto só l o es po sibl e cua n do e l input en er gét i co es super i o r a l output , o d i c h o de otr a m a nera, cua ndo l a e n t rada de en erg í a es super i o r a l a e ntro pí a de l sis t e m a. S i n e mbargo, y co n ell o vo lv e m o s a la i d ea de H a m il t o n, para poder m a n t ener co n st an t e l a t asa de pr o ducc i ó n de e n t rop í a es t e pro ces o evol ut iv o or i g in a un au m e n t o en l a e n t ropía de l e n t o rno que rodea al si ste ma, y con el que se re laci o n a de cara a l a captac i ó n de e n erg í a (T y r t ani a Geidt 2 009: 91-92 y 117). De j a ndo d i c h o asu n to a un lado, debe re marcar se que l a idea de e n t ender e l m ecanis m o de s e l e cc i ó n desde u n enf o que t er m o di ná mi co n o es a l go n ue v o . Fue e l co des cub r i do r de es t e pri n c ipi o darwini a no, A . R. Wall a ce, e l pr i mero en ap u ntar en d i c h o sen t i do : “L a actuació n de e st e pr incip io [la se lecc i ó n ] es e xa c tamente ig ua l que la del r egul ador ce n t r í f ugo de un moto r de vapo r , que c ontrol a y co rr ige cua lquier irr egu laridad antes de que se haga p at e n te” (W a ll ace 2009 [1858] : 390-391). D i c h o de ot ra f o rm a, l o s pr o ces o s se l ect iv o s t ermin a n po t en c i a n do l as paut as que en un co ntex t o dado di s i pa n gr ad i e n t es energéticos de un a f o r ma m ás e f icien t e, h ec h o que en l a mente de Wall a ce recuerda a la r ed uc c i ó n de gr ad i e n t es de pres i ó n po r part e de l as m áqu i nas de v apo r a t rav és d e l a s válvulas de escape. La ret en c i ó n select i va de u n o s a f ecta nec e sar iam e nte a l a tr ay ect ori a de o t ras enti dade s d i sipat i v a s (T y r t ani a Geidt 2009: 114). No o bs t ante, no deb e co n s i derarse t a m po co l a efi c i e nc i a t er m o d in á mi ca e n t érm in o s pr o gresivi stas: “L a ley d e la e n tr o pí a i n dic a que l o s límites de la expansión s í e xisten. Ésta po dría s e r una mala n o t ic ia para qui e n es co n fían si n r epa r o en las so lu c iones t e cn o l ó gicas [... ] . Ge n e r alme n t e se piensa que el des arr o l lo tec n oló gico per mite in c r e mentar l a c a p a c i dad de suste n tació n del planeta, o de cualquier o tro siste ma en pa r ticu lar, de ma n e ra i l i m itada. Sin emb a r go, e l hecho es que un a tec n o l o gía “ m e jo r a da ” produc e m ayo r e n t r o pí a. La elab ora ció n de mej ores materiale s y t é cni c a s m ás r ef i n ad as exige un g asto en e r gé t ico pr o porcio na l mente mayo r . A medida que c r e ce la co m plej ida d del sis t e ma, e l b al ance e ntró pi co c o n e l medio se h ace cada v ez m ás di f ícil de so stener. Suc ede que un a tec n o l o gí a “más ef iciente” dest r uy e el medio natural más ráp idame n te que una tec n o l o gía se n cilla” (T y r t ani a Ge i dt 2009: 119). 69 No s recuerda R. Marga l e f Ló pez (1979: 80) que l a e v o l uc i ó n de l o s o rganism o s vi vos só l o puede co m pr e n derse en el marco de re laci o nes ecos i st émi c as. S i bien le da m o s la razó n e n e ll o , debem o s ser cr í t i cos c uan do d if ere n c ia l o s pr o ces o s de selecci ó n, que para él act úan sobre o r gani sm o s concreto s, de aque l l o s o tros de sucesi ó n eco l ó g i ca . Pa ra Marga l e f , la sel ecci ó n de las es pec ies t er mi na acop l á n do se a l o s im ped imento s de l ecos i st e m a y a l o s r i t m o s de l a suces i ó n eco l ó g i ca. U na co n cepci ó n m á s a m p li a de l a pres i ó n s e l ect i va, e n té r m in o s de selecci ó n m u l t ini ve l , n o s hace co nsi derar que l o s pro ces o s de suces ió n ecol ó g ica no so n o tra co sa l a acci ó n de l a retenci ó n s e l ect i v a a ni ve l e co si st é m ico . Si bi e n es cierto que M argal e f n o as u mí a t a l cr i t er i o en t al e s t érm in o s t eór i co s, supo des cr i bi r a l a per f ecci ó n có m o un o s e l e m e n t o s del ec o s i st e m a son cr ib ado s y su stit ui do s por otros: “L a suc esión en cualqu i er s istema a u to or ga n izab l e implic a la sust i tuc i ó n de algu n a pie za del siste m a por algu na o t ra que per mita e l mante n imie n t o de la mism a cantidad de in f o r ma c ión a un co ste [ener gé tico ] men o r, o el ma n t e n imie n t o de u na ma y or c anti d ad de inf ormació n al mismo co ste [ene r gé t ico ]” (Marga l e f Ló pez 1978: 79-80 ). 1.1. 10 .- Al césa r l o que e s de l c ésar : b reve sínt es is histo r io g r áfica s ob re la apl icación de la term odi námica al estudio de l as sociedades hum ana s Much as i nve sti g ac i o n es s ue l e n co m e n z ar ab r i e n d o un ep í gr a f e e n e l que se e x po ne u n estado de l a c ues t i ó n . Co n s i dera m o s jus t ifi cado e l inclui r é st e aqu í , y n o an t es, debi do a l a co m p l e jidad co n cept ua l de a l gu n o s t érmi n o s que, de no habers e explicado co n an t er i o ri d ad, h ar ían inco m pre nsi b l e a l lect or n o d o c to en l a m at er i a b u e n a part e de l o que se d i rá. Nues t r a t esi s do cto ral se caract er i za e n e l p l a n o t eóri co po r i n c l u i r a l marco i nter pretativ o darw ini a no cues t i o nes de t er m o d i ná m ica d e ca ra a l po st eri o r an á lisis d e un a s er i e de fen ó m e nos po bl aci o na l es que t uvi ero n l ug ar dur an t e l a An t i güedad Tard í a. S i bi e n est e h ec h o co n creto en sí mi s m o e s n o v edo so , se de b e h a cer j ust i c ia y r ec o nocer que n ue str a i nvest i gac i ó n his t órico- an t ro p o l ó g i ca n o es p i o n er a a la h o r a de ap l ica r l a t erm o dinámi c a a l est ud i o de l a s soc i edad es h u man a s. En es t e sent i do se pueden d i st i n gu ir gross o modo do s et apas o pos i c i o n a mi e nto s: 70 A ) La etapa o posi c i o n a mi e nto políti co-moralista . Se desarro l la sobre to do a l o l ar go de l a s eg u nda mi t ad de l sigl o XIX y l o s añ o s i ni c i a les del XX. E l análisis d e la s o c i eda d que se h ace dura n t e t al e s décadas so b re l a b a se d e l o s pr i nc i p i o s de l a t er m o d in á mica co n st i t u y e u n ins t r u m e n t o que t i e n e co m o o b jet iv o defender i deo l o g í a s po lí t icas y m o ra l es, t an t o de cort e capi t a li st a co m o soci a lis t a, así com o po sturas rel igi o sas , t e í st as o at eas . Po r t anto, s e tr at a de una t enden c ia, t odavía e n b o ga, que ut i liza l a cienci a p ara j ust i ficar o l eg i t imar pr o ces o s e i de a l es. Co m o ha ex pres ado L. Ty rt ania Ge i dt (2009: 14): “ Cuan do se divulgar o n co n ce ptos ta les co m o lo s de en e r gía , e ntropía , c ao s y o r de n , adquirie r o n u n “ exceso de sign i f icado” […]. El exc eso de s ig nif icado s e r ef iere a la in e v i ta b l e i n te r p r etació n de las i de a s cie ntíficas de acue r do c on l as c o n v i cc i o n es í n tim as de c ada usu a r i o o e n f un ció n de l as nece sidades del mo men to . E sto suele dar po r r es ultado un ma n e jo r e l ajado de noc i o n e s o r igi na lmen te p r ecisas ”. Un o de l o s rasgos a des t acar en t re l o s d i verso s i nte l e ct ual es en c asi ll ado s en e st a categor í a, e s que n o eran de f o r m ac i ó n his t o ri ado res o an tropól o go s. Por regl a gen er a l se t r a t ab a de erud i t o s que pr o f e sab a n d isc i p li na s co m o l a medicina, la farm ac ia, l a i nge ni er í a, l a li t erat ura, e t c. , per o que al estar int eresad o s en co nocer el pa sado o la rea l idad soc i a l y cu l t ura l de su época, l l egaro n a p l a ntear v a l o raci o nes o l ect uras re l at iv as a d ich o s á m bi t o s. El pr imer cas o que po ndre m o s sobre l a m e sa ser á el de l est adouni d e n se H.B. A d a m s, descen d i e n t e de l o s pr esi de n t es de EE .UU. J. Ada m s y J.Q. A d a ms . A d i fere n c i a de ot ros , H. B. A da m s s í f u e his t o ri ado r. Ent re 1870 y 1877 impart i ó c l ases de H is t o ria Medieval e n Har vard, y sus a nter i o r es l a b o res c o m o per i o d i st a entr e Gran Bret añ a y No rteam ér i ca le h a bí a n l levado a i nter es a rse n o t ablemen t e en e l per i o do co n t em po r án eo . E n una cart a di r igida a la American His to rical A ss ociation , A d a ms refl e xi o na sobre l a n eces i dad de encontr ar un a l e y ge n era l d e l a e v o l uc i ó n his t ó ri c a (A da ms 1894). Unos a ñ o s m ás t arde, en su escr i t o A letter to A merica n teachers of Histor y (1910) analizó des de un t o no m o r al iza n t e y deca de nt is t a el t i e mpo que l e h a bía to cad o vi vir. Para e ll o se apo y ó e n e l e n u n c i ado c l ás i co de l s egundo princi p i o de la t erm o dinámi c a, l e y que segú n é l o bli ga ba a to d o l o e xi st en t e a de so rden arse, 71 co n duc i e n do haci a el caos a l as pro p i as so c i edades y cu l t uras de l a espec i e h u m a na (c f . A da m s 1910) 31 . En l a Es pa ña de l llamado Sexeni o De m o cr át i co (1868-1874) l legar o n una ser i e d e publi caci o nes de d is t in t o s au to res ex t ranj er o s que t e rmi nar o n infl u yen do en e l pensamien t o de di vers o s i n t e l e ct ua l es . Entr e e l las se e n co ntr ab a el li bro de L . Büchner t i t u l ado Kraft und Sto ff (1874 [1855]), qui e n en f u nc i ó n de l a pr im era l e y de l a t erm o dinámi c a de fendía que e l u nivers o er a et e r n o y c í c lico. Tal o b ra, traduc i da a l cas t e l lano b a j o e l n o mb re de Fuer za y materia (18 68) , se hi zo b ast a n t e po pul ar e n t re l o s m at er i a li st as y at eo s españ o l e s par a rec haza r la idea de u n d i o s creador ( P o hl V a lero 2009: 126) . L a reacci ó n n o se hizo es perar de n t ro de un clima liberal do n de el prest i g io de l a cienc i a se iba im po nien do a un r i t m o gal o pante co m o eje es t r uct u rador de cua l qu ier t i po de argu m e n t o raci o n a l . De e ste m o do, in ge nieros co n ideal e s co n servado res y de co rte cató l ico, c o m o J. Echeg ara y y E izag u irre, G. Vi cu ñ a y Lazc a n o o F .P. R o j as y C a ball er o -Inf a n t e, t ra t aron de arm o nizar l a i dea de d i o s con l o s en u n c iad o s de l a t erm o d in á mica (Po hl Valero 200 9: 130-131). Po s t er i o rmen t e, y a de ntro del la etapa de l a Re st auraci ó n Bo rbónica (1874-1931) , el físi co E . Serran o F at i gat i pr o m o vi ó e n e l s e n o de la I n st i t uci ó n Li br e de E n se ñanza u n enf o que que po drí a de n o mi narse “e vol u c i o nis m o en ergét i co ”. E s t e ib a aco rde con la fil o so f ía li bera l pro gresi st a que se pot en c i a b a a nivel p edagó g i co en l a c i t ada ins t i t uc i ó n educa t iva. Ins p irándose e n e l e v o l u c i o nis m o de c o rte l a marckis t a de l a épo ca y e n la pr im er a l e y de la t er m o dinámi c a, Serran o F atigat i po st ul a b a que e l co s m o s e n s u co nj u n t o es t aba cons t ante m e n t e tr an s f o r m á ndose y pro gr esan do de f o rm a i nde finida. Por t an to, e l pr o greso soci a l era u na demanda que pres e ntaba apo y at ura en d i c h as ley e s n at ura l es, j ust i fi c ándose desde la cienci a l o s i d eal e s ge n era les que s e re ivi nd icaba n desde la Ins t i t uc i ó n Libre de Ense ñ a n z a ( cf . Po hl Val er o 2009: 132-133). A nte ell o n o s puede surg i r una pregun t a: ¿ có m o conci lia b a Ser ran o F at i gat i d i c ha co n st an t e pro g r esi st a co n la t en de n c i a e n t ró pi ca de l a segu nda l e y? B á s i ca m e n t e e l f í s i co espa ñ o l co n s i dera b a que la nat ural e za era infi n i t a, y qu e l a i d ea de la m uer t e t érm ica de l uni verso só l o era po sibl e den t ro de un sis t e m a f ini t o (c f . Po hl Valero 2011: 198) . En razó n de e ll o , po dr í a m o s co nsiderar l e u n aut én t ico heterod o xo a l n o co n ce bi r a ni ve l 31 U n e xce l e n te tra b ajo en el que s e e xpone el b a gaje mo r al y polít ico que he r edó y de l que par tic i pó H . Adams puede e n co ntrar se e n l a o b r a de A. H er ma n (1998 : 15 3-191). 72 co sm o l ó g i co l a t er m o d i námi ca de si st e m as cerrado s, adel a n t ándose a s í a su t iem po . Su s i dea s ser í a n luego pot enci adas y desarro ll ad as po r L. Cal deró n y A r ana, F . Qui ro ga y Rodr í guez y J. Rodr í guez Mo ure l o en t r e otro s. En la décad a de 1880 e l ca m po de l a t er m o d in á mica co m e n zó a co n ce bi r se par a establ ecer u n s í mil e n t re cuerpo soci a l y la m áqu ina de v apo r en t érm in o s pro duc t ivi st as. La soc i edad co m e n zó a s er vis t a po r al gu n o s i nte lec t uales b ur guese s co m o un i nge ni o t érmi co , y l a única f o r m a de e vi t ar e l equ ili br i o t erm o d in á mico, es dec i r , el co l ap so o l a m uert e del sis t e m a, era i ncr em e n t an do l a cap ac i d ad pr o duc t iv a d e l a indus t r i a so b re l a b ase de l d is c i p linado trabaj o de l o s o b rer o s . Evi de n t e m e n t e, t al e s po s t ur as li bera les de ben po ner se en co nexi ó n d ir ecta c o n e l auge re i vindicat iv o de l m o vimi e n t o prol et ar i o en l a s zo nas fabril e s de l pa í s. Así , po dem o s po ner a m o do de e j e mpl o la f igura de L. Calderón. Catedrát i co de Quími ca Orgáni c a e n l a U ni vers i da d de San t i ago y vi ncu l ado a l a I ns t i t uc i ó n L i bre de Ens e ñ a nza, l legó a p l a n t ear en e l A t en eo de Madr i d que l o s pr i nc ipi o s de l a t er m o dinámica debían em p lea r se e n po s de l pro g r eso sobre l a b a se de la de sigual dad human a . Tal des equ ilibr i o e n ese n c i a n o era ot ra c o sa que un grad i e nte que co nstante m e n t e s e t rat aba de d isi par a p art i r de la co m petenc ia i ndividual , y era l o que h ac í a que l a m aqu i nar ia soc i a l f u nci o n a se: “L l egar á un d ía e n que el fisi ó logo p o dr á p r ede cir a l exami nar u n r ec ién nacido cuál e s so n los carac t eres de aque l l a c omplicad a máqu ina, c uáles so n sus re sor tes y cuán tas sus e n e r gías , qué defe ct o s existen en a q uel org a nismo y á qué cualidades mo ral es c orr espo n den; y ent o n ce s á la ob r a hoy co lectiva, empír ic a y b r uta l de l a ped agogía, se sustituir á u n tr abaj o pa c i ente, detenido, co n el que se pr o c ur ará e qui lib r ar e n lo po sib l e f ac ultade s destinada s á ete rna luc h a ó á co mpl eta inutilidad . [...] No [s e] caer á en el error de pedir á una máquina vic ios a mente co n str uida la r e gula r idad e n la m a r c ha que el principio teó r ic o supone en la m áquina id e al, ni [se ] c o m e ter á el ab sur do de es per a r que sa n c i ó n pe n al algu na f uer a capaz de hacer de Ne r ó n u n Ma r co Aurelio ni de Lais u n a Luc r ec ia” (Ca l der ó n y A ra na 1884: 131) 32 . Asimi s m o , se co n c i b i ó qu e las mej o ras e n las co nd i c i o nes de vi da d e l pro l et ar i ado i r í a n en be n e fi c i o de l a pro duc t ivi dad, pue s cada o brero era a fi n d e cuentas part e de l m ecanis m o que t rans f o r m a b a l a e n erg ía e n t rab a j o (Pohl Va l ero 2009: 135). Por ell o , c i er t o s l iberales pro gresis t as de f e n d i er o n que p ar a s o l uc i o n ar l a ll a mad a “ cu est i ó n 32 T o mado de S. Po h l Va l ero (20 10: 44) . 73 o b rer a” n o h a bía que eliminar la desi gu a l d ad s o c i a l , t a l y co m o pr o p o ní a n so c i a lis t as y m ar xi stas, s i n o m e j o rar l as condici o nes de vi d a de l o s t rab a j ado res pot en c i a n do su hi g ien e, su s a l ud, su cor rect a al imen t ac i ó n , regu l a n do l a j o r nada l a b o r al , reduc ien do la sini e st rali d ad, et c . (Pohl Va l ero 2010: 45; P o hl Va l ero 2012: 37). “H a c er que e sta ener gí a se distribuy a po r igual ent r e todo s l o s órganos de la máquina, equiv al e a suprim ir el des n ive l, y po r ta nt o , a hacer i m po sible la f unci ón r e gula r de aque lla” (Ca l der ó n y A ra na 1891: 10) 33 . Un te ma d is t in t o so b re e l que i gua lm e n t e s e pro y ectó una lectur a t erm o d in á mi ca f u e e l re l ac i o n ado co n e l co m erc i o . Mi e n t ras que perso n a l idades co m o J. Ech egara y de f e n d i er o n e l l ibrecambi s m o desde presupues t o s en ergét i co s, ot ro s c o m o P. Es t asen i Cort ada pl a n t earo n l o co n trar i o , t ra t ando de apun ta l ar el pro t ecci o ni s m o y l o s ar an c e l e s (Pohl Va l ero 2010: 45 -47) : “[El l ibr e -cambio bus ca] utiliza r l a m a y or sum a po sib l e de l a e n e r gía pote n cial disem in ada e n las fue r zas n atu r a les y dismin u ir e n todo lo que se pueda l as f uerz as que el h o m b r e h ay a de des ar roll ar s a c ándolas del f o n do de su sé r ” (E ch egaray y E i zagu i rr e 1881: 124) 3 4 . “Co n la d ismi n ució n de la resiste n cia se gas tará me n o s f u er z a , se ec o n omizará m ás f uerza, perno n o po r eso se cr eará má s fue r za. La e n ergía en el mu ndo mate r ial se acu mula, r ec ogiéndola de lo s gr ande s ce n t r o s do n de está la te n te . Ac umula r f uerza y o r ganizar mate ria, es prepa rar l a funció n y la vida; es rea l i zar un acto e se n cial a l a v i da ; r emo v er lo s ob stáculo s , es r e aliza r un acto a cc eso r io” (E s t asen i Co rt ada 1880: 40) 35 . B) La et apa o p o si c i o n a mi e n t o heurística . Se des arro l l a a part i r de la década de 1940 y se ca ract er i za po r consi derar l a im po rt an c i a de t al es pr inci p i o s para a na l izar y ex p licar fen ó m e n o s so ci o cul t ur a l e s de f o rma n o i n st ru m e n t a li st a respecto a l a m o r al , la polí t ica o l a re l igi ó n. E l i ni c i o de est a et apa puede asoci ars e a l as re fl e xi o nes del célebre an t ro pól o go L.A . Whi t e (c f . Alcina Franch 2008: 43-45 y 150-151 ; Wh i t e 1982 [ 1949]: 165 y 340). Sin embargo , t al y co m o h a co m e ntado L. Ty rt ania Geidt (2007: 18), W hi t e 33 T o mado de S. Po h l Va l ero (20 10: 53) . 34 T o mado de S. Po h l Va l ero (20 10: 46) . 35 T o mado de S. Po h l Va l ero (20 10: 47) . 74 p l a n t eó un a co ntr adi cci ó n e n t re l a t endenc i a a la e ntropí a de l o s sis t e m a s fí s i co s n o vi vos y l a e vo l uc i ó n bi o l ó g i c a: “L a segunda l e y de la termo din á mi c a n o s dice que el co smo s, co m o un todo , se disg r e ga es t ructu ra l m e nte y s e extin gue di námica m ente ; l a mate r ia se po n e cada ve z meno s or ga nizad a y l a energía más uni f o r m e me nte difundida . Pe r o en u n m inúsc ulo sec t o r de l cosmo s, a sab er, en lo s siste m as mate r iales v i v i ent e s, el se n tido del proc e so cósmico aparece in v er tido: la o r ganizac ión de la materia y l a c once n tra ció n de la e n ergía se h acen cad a ve z más elev a das. La v ida es un pr o ce so d e c o n st r ucc ión , e structu ració n. [ …] La e v olución b i o ló gi ca e s se n cillame n t e una exp r esió n del proc eso te r m o din ámic o que corr e en se nti do opue sto a aquel es pecific ado por la se gu n d a ley par a e l c o smos como un to do. Es u n mo v im iento que t ie n de hacia u na may o r o r ganizació n , una may or dife r e n c iac ión de e str uctu r as, u na may o r es pecializació n de f un cio n es , ma yo r es niv eles de integració n , y má s alto s g r ados de co n ce n tra c i ó n de e n e r gía” (Whi t e 1982 [1949]: 340). En este se n t i do H.B. A da ms y L . A . Whi t e t ambi é n s e a l e j a n en sus p lantea mi e n t o s pese a ut ili zar a mb o s l o s mi s m o s post ul ado s clá sicos de la t er m o di ná m ica. S i bien es c i ert o que A da ms e mpleó la segu n da ley par a r es pa ldar su vi s i ó n pe s i mis t a de l a so ci ed ad, Whi t e e nt i e nde que t an to l a vi d a co m o l o s e l e m e n t o s cul t ura l es son s i st e m a s t erm o dinámi co s que t i e nden a o rgani zarse in cres c endo so b re la base de u na i nco rpor aci ó n de energ í a qu e v a en aumen t o (cf . Whi t e 1982 [1949]: 340- 341). As í , s u refl e xi ó n se pres e n t a co m o un a vi si ó n o pt i mi st a del dev e nir bi o l ó g ico y cu l t ura l . Ciñ é ndonos a e st o mi sm o qu izás h u biera s i do conv e nien t e e nm arcar l e de n t ro de l per i o do que se h a den o mi nado políti co-mor alista . Si n e m bargo , el h ec h o de que no po n ga su p l a n t ea m ien t o al ser vi c i o de l a po l í t ica y de l o s juici o s m o r ales t an abi ert a m e n t e n o s h a im pu lsado a l o contr ari o . La a n t ro pol o g í a de L. A . Whi t e fue u n a co ns t ante f ue n t e de i ns p i r a ci ó n para la d i sc i p lina. So bre l a b ase de e l la s e de sarro l lar í a n est ra t egi a s de t rabaj o co m o l a ec o l o g ía cu l t ura l de J.H. St ewa r d o el m at er i a lism o cul t ura l de M. Har ri s. T a m bién f ue u n punto de r ef ere n c ia c l a v e para l as ge n er aci o n e s de arqueó l o go s enm ar ca d as en l a Ne w Archaeology (Jo h ns o n 2000: 47). Los arque ó l o go s españ o l es sabe m o s que a n uest ro pa í s llegaron est as co r ri e n t es e n l a déc ad a de 198 0, cuan do e n el res t o de l m u ndo su s p i lares e m pez a b a n a s er cuest i o nados po r l o s enf o ques po st m o dernos. L a d i ct adura 75 f ra nquis t a anc l ó e l de sarro l l o t eó ri co de a n t ro pól o go s y arqueó l o go s naci o nal e s resp ecto a l a s novedades qu e se coc í a n e n el pa n o r am a in t er n aci o nal entr e 1939 y 1975 ( cf . D í az- An dreu 1993-1994: 201). Sin e m bar go , n o p ode m o s evi t ar v er có m o el enf o qu e o p t imi st a de la energét i ca d e Whi t e es en parte pareci do a l de a l gu n o s de l o s erud i t o s españ o l es de l o s que y a ha bl a m o s e n e l a n t er i o r apart ad o –s i n que e ll o i mplique una deuda t eórica de l pr i m ero res pect o a l o s segu n do s–. Per o l o m á s a n e cdó t i co de to d o e ll o es que s i bi e n t al persp ec t iv a f ue a co gi d a c o m o noved o sa en la antr o p o l o g í a n o rt eam er icana d e l o s a ñ o s 40, en e l ámb i t o de la fí s i c a quedó des fas ad a e n esa mi s ma déca da. E. Sch r ö di n ger habí a so l ven t ado la c it ada parad o j a rede finien do d i vers o s co n ceptos co m o ya h e m o s vi st o , asen t an do un a nue v a base que po co des pué s desarro l l ar í a n o t ro s co m o Pri go g in e. Es po s i bl e que Whi t e d esconoc i era la o b r a d e Sch rö d in ger y que po r ell o co n c i biera e n su s es t ud ios s o c i o cu l t ural e s l o s pr i n c ipi o s de la t erm o dinámi c a c l ás i ca. Al ca l o r de l a n ue v a t erm o d in á mica, el a náli s i s e vo l ut i vo de W hi t e resu l t a b a a l t a m e n t e pro bl e m át i co , co n e l las t r e que es t o sup o n í a t a nto para el ll a m ado neo ev o l uc i o nism o co m o para l a eco l o g í a cul t ur al y l a New Archaeol ogy (cf . T y r t ani a Gei dt 2009: 77-78) . Ell o t i e ne un c l aro ref lej o en la t eor í a de s i st e m as que é l sost uv o , y que po st eri o r m e n t e ot ros am p li ar o n (p. e. Bi nf o r d 2007 [1962] ; C l arke 1 984 [1968] ): el s is t e m a ca mbia cuan do se pro duce un desa j ust e que afec t a a al g un o de l o s subsi st e m a s de l o s que se co m po n e. En razó n de e l l o , to das l a s par t es que co n f o r m a n e l s i st e m a e xperimenta n m o d i f i c aci o n es , rea just es que t i e n d e n a l o gr ar la estas i s sis t é mi c a. De n t ro de d i c ha d i námi ca de cam b i o s en b ú squeda d e l equ i libr i o , l o s si st e m as so c i o cu l t ura l es va n gan a n do com p lejidad de bi do a un m a y o r procesado de energ í a. Esto úl t im o s e despren d e de la fam o s a f ó r m u la de Whi t e re l at i va a l cá l cul o de l grado de desarro l lo cu l t ura l : C = E x T D i c h a ecuaci ó n e x pre sa que e l grado de des ar ro l l o cul t ura l de u na soc i edad ( C ) es i gua l a l a e n erg ía e m p lead a a n ua lm e n t e per capita ( E ) po r l a e f icienc i a t ecn o l ó g i c a de l a mi s m a par a capt ar energ í a del e n t o rno ( T ). Así , po dr í a decirse que mi e n t r as m ás e n erg ía pro cese un a soc i edad debido a l a a l t a ef i c i e n c i a de l su bsis t e m a t ec n o l ó gi co para captar l a, m a y o r desarro l l o cul t ur al ten dr á e n ge n era l (Al c i na F r anch 2008: 45). Ya 76 h e m o s d icho antes que est a l ect ura energét i ca a l a hora de co n s i derar l a e v o l uc i ó n soc i o cu l t ur al es b a stante parca e i ns o st eni ble de sd e l a term o d in á mica de l n o equ ili b r i o . Un a ap licac i ó n co rr ec t a de ell a nos ll e var ía a sost en er que l o s s is t e m as e stá n co n st an t e m e n t e ca m biando debi do a la a cc i ó n d esor denado ra de l a segu n da ley . D e h ec h o , el equ i libr i o sis t é mi co supondr í a la muerte de l s i st e ma desde u n pu nto de vis t a t erm o dinámi co ( Schn e i der & Sagan 2009: 21) . En 1960 M . D. Sahl ins y E. R. Ser vi ce pu bli c aro n E volution and Culture , d o n de ab o rdab a n d ifere n t es as u n to s r el ac i o n ado s con l a e v o l uc i ó n de l o s e n t ra m ado s cu l t ura l es. En t ér m i nos g enerales po dem o s deci r que s u percepci ó n so b re l a evo l uc i ó n t ra t a de c o n c i liar l a po st ura de Whi t e, de qu i e n eran d i sc í pu l o s (Alcina F ra nch 1999: 89- 90), con l a de St eward. E n razó n de est o di ferenc i a n do s t i po s de pro cesos ev o l ut iv o s que para e l l o s no so n o puesto s, pues a m bos t i e nen lugar: u no general y de t endencia uni versa l , que cas a co n neoev o l u c i o ni s m o unilinea l y progr es ivi st a de Whi t e, y de ot ra part e aquel las t en de nci a s espec í ficas, de co r t e adapt ac i o nis t a en fun c i ó n de l o s rasgo s de cada ec o s i st e m a, y po r el l o de pro y ecci ó n m u l t ili n ea l . Pero l o que m ás n o s i n t er esa aqu í es dest aca r que en el seg u ndo capí t u l o de d i c ho li bro esto s an t ro p ó l o go s ex pr esan c laramen t e l a re l e va nc i a otor gada a l a t erm o d in á mi ca par a co m pre n der l a “ e v o l uc i ó n ge n era l” ( Sahli ns & Se rvice 1960: 12-44). En t i e n d e n que la e f icien c i a t erm o d in á mica de l o s or gani s m o s es igua l a la d iv i si ó n e n t r e el output y e l input energét i co . Pero que un o rgani s m o sea e fi c ie n t e desde e l pu n t o de vi st a e n ergét i co n o i mplica que t en g a que es t ar m á s de sarro l lado d es de el pu n t o de vis t a evo l ut iv o . Par a esto s au tor es, el grado de desarro l l o e v o l ut iv o “ gen era l ” –e l pr o gres o de l a s f o r m a s vi va s–, t an to en su s manifes t aci o nes so m át i ca s co m o cu l t ura l es, dep ende direc t a m e n t e de la ca nt i dad d e e n erg ía que s e es ca paz d e cap t ar de l ento r n o para e l m a n t enimien t o e i ncre men t o del o rden e st ruc t ur al , así co m o l a ca pac idad de m a n t ener l a de n t ro de l sis t e m a el m a y o r t i e m po po si ble (Sahli ns & Service 1960: 22-23). “The cul tur al a n thropo l o gist su r vey i ng th e et hn o grap h ic and a r c h aeo logical a r c hi ev ements of his discipli n e is c onfront ed by var iety if noth i n g e l se . T h e r e ar e my r ia ds o f c ult u r e ty p es , t hat is, of th e c ultur e c h arac teristic o f a n et hn ic gr o up or a r e gio n , a n d a n ev en gr ea ter v ar iety o f cultu r e p r o per, o f th e cul t u ral o r gani za tio n o f giv en c ohesive . H ow ha s t his co m e ab out? In a wo r d, thro ugh ada p t iv e m o dific a tio n : cul tur e ha s d i v ersified as it has f illed in t h e va r iety of o ppo r t u n ities fo r human e xi s t e n ce a ffo r ded by th e earth. Suc h is the spec i f ic aspec t of cultu r al 77 evo lut io n . [. . .] [H owe v er ,] Spe cif ic e vo l ution is not the w h o le of cultur a l ev olution. Culture n o t o n l y pr oduc es a daptiv e s eque n ce s of f o r m s, but seque n ce s of h igh e r fo r ms; it h as n o t o n ly undergo n e p h y l o gen e t ic dev el o pmen t , b ut o v er -all p r o gr ess . I n bri ef , cult u r e h a s e v olve d in a general res pec t as w ell as spec if i c one. [. ..] Ge n eral cul tural evo l ution, to summa riz e, i s passage f r o m less to gr e at e r en e r gy tr ansfo r mati o n , low er to h ighe r lev els int e gratio n, and l e ss to gr eate r all- r ound a d a pt a b ility . Spec i fic e vo luti o n i s th e ph y l o gen etic, r amif y i n g, hi sto ric passage o f cultu r e alo n g its many lines, th e adaptiv e m o di f i c ati o n of particular cul tur e s”. (Sahli ns & Service 1960: 23, 28 y 38). Esto s an t ropól o go s nor t eam er i ca n o s n o dudar o n en acusar a l a bi o l o g ía de su t i e m po po r h a b ers e cen t r ado ex c l us i va m e n t e e n l o qu e ello s l lamaban “e v o l uc i ó n e specífi c a”, de j a ndo re l eg ada a l o lvi do l a “ e v o l uc i ó n ge nera l” (Sahlins & Service 1960: 39). S in e m b ar go , t al y co m o se verá de f o r ma m ás det all ada e n e l s i gu ien t e cap í t u l o , esta d i st i n c i ó n carece de r i go r . No exi st en do s t i po s d iferen t es de e v o l uc i ó n. La e v o l uc i ó n e s un a, y se pro duce a par t i r d e la var i a c i ó n de rep li can t es –genét icos o cu l t ur al es– y la ret en c i ó n select iv a de l o s mi sm o s e n f u nc i ó n de su aport aci ó n a l f itness 3 6 . Ah o r a bi e n, exi st e n dis t in t o s ti po s de u ni d ades de se l ecc i ó n y d i ferentes ni ve les de presi o nes select i vas (So ler Cruz 2003; Wi l so n & Wils o n 2009) . Uno de estos ni veles es e l t erm o dinámi co , que to d o l o env ue lve, per o en nin gú n m o men t o m arca t ray ect ori a s d e pro g r eso, pues la rea l idad , e n c l a v e e n ergét i ca , es t á c o n st an t em e n t e o rden án do se, desor den á n do se y reo r den á n do se (Schne i d er & Sagan 2009). Pe ro si a nali z am o s estr i cta m e n t e a e stos auto res desde e l pu n to de vi st a de l a his t o r i a de l a d i sciplina, deb e m o s com pr e n der su pro puest a t e ó ri ca desde la ac ept aci ó n de l a par ado j a que der i va de l o s po st ul ado s c l ás i co s de l a t erm o d i námica. Des de ella, y es t r i ct a m e n t e h a bl a n do , s e en t i e n de qu e l a segu n da l e y impone l a i ne vi t a bl e t enden c i a a l a e n t ropí a, po r l o que cua l qu ier s i st ema e xi st en t e en e l u ni verso t ermi nará degradándose, pues l a ú ni c a t en den c i a po sibl e e n t ér mi n o s ge neral e s ser ía l a m uert e t érm i c a. E n cambi o , desde la actual t er m o d i námi ca d e l no equ i li br i o t a m po co puede afi r marse pr o greso al gu no, pues l a e v o l uc i ó n e s u n pro ceso caó t i co , y la segunda l e y e s la que pr o duce e l de sorden pro duc t iv o . La po st ura de Sahli ns y de Ser vice no d is t a en esencia much o de l a de Whi t e: l o s t r es co n s i dera n que la vida e n el f o ndo es u n a e xcepc i ó n a l e nunc i ado c l ás i co 36 Ta n errado s es t ab an S ah li n s y Se r vice en su anál i sis so bre la ev oluc i ón que no só lo c ometie r on el f al lo anotado , si n o que tampo co apuntar o n a l ce n tro de la dia n a c uan do al def in i r la “ ev o l uc i ó n e spec ífic a ” la o r ientaro n ha ci a l a adap ta b i lidad . P ara una e xha ust i v a c r ític a sob r e es t e asun to v éase el tr a b ajo de M.J. O’B r ie n y T .H . H o l land (2007 [199 2] ). 78 de l a t erm o d i n ámica, y po r tanto, l o s e n t ram ad o s soci o cul t ura l e s de l o s ho m í ni do s t ambi é n. Se de ben c i t ar d e ntro de est a etapa l o s t r ab a j o s a ntro p o l ó gicos de R.N. A dams, qu i é n ha i n t e n t ado corregi r l o s err o res t eóri co s de Whi t e, a p li ca ndo l a t erm o d i n á mi c a a l est ud i o de l o s pro cesos s o ci o cu l t ura l e s re l at iv o s a l as re laci o n es de po der. La gran vi rt ud de R.N. A dams f ue la co nsi derac i ó n de l o s f enó m enos soc i a les y cu l t ur a l e s co m o s is t e m a s abi ert o s que deb e n s er a n a li zados desde la t er m o dinám i c a de l n o equil ibr i o . S in e m b argo , su apro xim aci ó n i ni c i a l al t e m a se vi o inf l u i d a po r L.A. Whi t e, de qu ien h a bí a si do co m pa ñero en la U ni vers i dad de M ichi ga n. E n to rno a 1960, acons ej ado po r físi co s, de j a a u n lado di c ha lí nea de t r ab a j o ya qu e, desde l o s po s t ul ado s c l ásicos de l a t erm o di ná m i c a, no se po d í a co m pre nder l a so c i edad h u m a n a a l no t rata rse de un sis t e ma cerrado. Di ez a ñ o s después , e n 1970, Adam s t uv o l a n ec esi dad de r et o m ar e l a su n t o. Su an álisis a n t r o p o l ó gico sobre l as re l aci o nes de l po der “h a bía llegado a un pu nto en que y a n o po dí a sost en erse si n a lgu n a explica c i ó n d e l a d i ná mi ca qu e l o hac í a funci o n ar” (A da m s 2007: 50- 51). F ruto del ci t ado reencuentr o f ue su o bra Energía y est ructur a. Una teoría del poder social (A da m s 1983 [ 1975]) . Cuan do es t a o b ra vi o l a luz su auto r aún desconoc ía l o s apo rt es que a l a t er m o d i n á mi ca ha bían h ech o c i e n t íf i co s import an t es co m o I . Pri go g in e, au n co nverg i e n do co n e ll o s, de a hí su va l i o so caráct er i nn o vado r den t ro del á mbi t o de l a a ntro p o l o g í a. E l mism o R. N. A dams hace r e ferencia a e sta cues t i ó n a l reco nocer que: “M ás o m enos dos semanas despué s de l a publicac ión de E nerg y and S tructur e e n m a rzo de 1975, c o n o c í al doc t o r Ja y P o r tnow , que e n eso s momento s era mie mbro de l Center for Statistical Dynam i cs de la U ni v ersidad de Texas en Au sti n . Al e nterarse de mi r ec iente i n cur s ión e n e l cam po de la te r mo dinám ica, me sugi rió que co n oc i e r a al doc to r I ly a P rigogi n e, di r ecto r del Cen t r o en Austin y d e un gr u po de l a U n ive r sité Lib r e de Brucelas ( sic ). Des c ubrí entonces que hab ía s ido Prigogi n e qu ien, a p r incip io s de la déc ada de 1960, había trazado el co n cepto de e str uctu r a d isi p a ti v a de n tro de un a nuev a áre a de la f ísica in t e r es ada po r lo s f enó men o s de n o -equil ib r io” (A da m s 2007: 50) . Ot ro hi t o i m po rtan t e en l a pro ducc i ó n de R.N. Ada ms fue El octavo día. La evolución social como autoo rganización de la en ergía (2 001 [ 1988]) . E s t e l i bro supo n e una pro f un da re fl e xi ó n e n l a que l a e v o l uc i ó n , co n cre t am en t e de l o s conjunto s soci a les, es 79 descri t a en clave energét i c a a part i r de l a t er m o d i n ámica de l n o equ i l i br i o . A dams co m bi n ó , po r t an to, l o s pr i n c i p i o s de la e vo l uc i ó n darw ini a na co n las l e y e s de la f í s i c a que e x p li can l a d i ná mi ca de la e n erg ía e n e l uni verso . Más r ecien t e m e nte se h a publi cado en e spa ñ o l su o b ra La expansión de l a red humana ( 2007), d o n de apli c a n uevamen t e l o s mi s m o s pr in c ipi o s t eóri co s a l ca m po de l a a n t ropol o g í a. De be dec i r s e que s i pe sára m o s e n una balanza l a infl uenci a bibli o métri c a de A dams r es pect o a l a de Whi t e, ést a pro b abl e mente se i nc linase co n cr eces en f a v o r de l segundo, pese a que l o s t rabaj o s de l pr im ero pr es en t an u n a m a y o r co nsili e n c i a con o t r as ram a s cient í fi c a s actuales , co m o l a bi o l o g ía y la fí si c a. De f o r m a para lela, u n a ser ie de econo m i st as t rat a ro n de o ri g i nar, t ambi én e n l a décad a de 1970, un ca m bi o de par adi g ma en e l se n o de su d i sciplina. E l maes t ro de di c ha escu e l a, l l amada t erm o eco n o mí a, f ue e l ru m a n o N. Georges cu-Ro egen . Co n su o b ra La ley de la entropía y el p roces o económico ( 1996 [ 1971]), ro m p i ó t anto c o n la do ct ri na económi c a libera l n eoc l á s i ca com o co n la marxista. Es t as do s l íneas de p e n samient o económi co c lási co par t en de una m i s m a b a se ep ist ém i ca que puede ser des g l o sada e n do s axi o mas fu n da m e n t a l es. E n pr im er lugar, am bas se caract er i za n po r co ncebi r l o s pro ces o s eco n ó m i cos b a j o l a il us i ó n de l cr ecim ien t o ilimi t ado de bi enes (Geo rgescu- Roegen 1975: 781). I n c l uso cua n do l l eg a n a consi d erar l a escas e z de cierto s bi e nes , en t i e nden que el de sarr o l l o t ecn o l ó g i co puede “sust i t ui r ili mi t ad a mente l os an t i guo s recursos por ot ros n uev o s” ( Daly 1989: 21), l o cua l supone u n a t a j a nte vi o l aci ó n de las do s pri m eras le y es de la t erm o d in á mica. De ot ro lado, se asu m e que t ras l a Re v o l u c i ó n Neolí t i ca, y l o s o rí ge nes de l a econo m í a pro ductiv a, e l ser h u m a n o y a n o depen dió d i rect a m e nte de su a mbi ente para so b revivir, y a q ue l a f u e n t e f u ndamen t a l de a li men t o s de j ó de ser l a caza y l a reco l ecc i ó n p ar a serl o la agr i cul t ura y la g a nad er ía (c f . Da l y 1989: 18). La t er m o eco n o m í a, en cambi o , co nsi d era que cua l qu ier e x p l o t ac i ó n y t ransf o r m aci ó n de l o s r ecur sos t i e ne u n co st e en er gét i co i r re versible que de be ser t eni do en cuen t a para ef e ct uar un análisi s eco n ó mi co más pro f un do. Cuesti o n a la i d ea de l crecimi ento i limi t ado , y a que e l m u n do do n de se desarro l l a n l o s pro ces o s eco n ó mi cos es m at er i a lm e n t e fi ni t o (Da ly 1989: 19-20) . Po r t a n t o, r ei n serta a l a ni m a l human o co m o part e i n t egrant e de l o s e co s i ste m a s y a bor da l os aspec t o s bi o fí s ico s de la eco n o mía (Ra m o s Mart ín 2012: 70- 71). 80 En 1990 e l arqueó l o go B.G. T ri gger pu bli có un art í cu l o t i t u l ado Monumental Architectur e: A Thermodyn amic Explanation of S ymbolic B ehaviour . Su refl e xi ó n de be en ca jars e de n t r o de un co n t ex to en el qu e e l de sarro ll o de l a po st m o der ni dad e n e l pensamien t o arque o l ó g i co rech az ó l o s po s t ul ad o s de l a Nue v a A rqueo l og í a po r su ex cesiv o raci o n a li sm o eco n ó mi co y po r el d et er m i nis m o ec o l ó g i co que s o st uvi ero n a l gu n o s de sus part i dar i o s, de f endiendo l a n ece s i d ad de co m pre nder l as cul t uras e n c l a v e i n t er n a, es dec i r, pr es t an do at en ci ó n a aque llas cue sti o nes que po dr í a n d e fi n i rs e co m o emic . Una de l as gran des cr í t i ca s que e l po stpro cesuali s m o e f ect uó gi ra ba en t o rn o a l a p arquedad co n l a que l o s n ue vos arqueó l o go s se h a bí a n e nf r e n t ado a cuest i o n e s sim bó li ca s de sde sus a n á li sis m ater i a l i st as, re ivindican do co n ell o u na v ue l t a h ac ia l ectur as i dealis t as de b ase const ruc t ivi st a. E l t rabaj o d e T r i gger pret en de reto m ar e l an álisis t erm o d i n á mi co de aspecto s cul t ur a l es co m o u na f o r m a de cr i t i car el e xcesi vo an t i det er m i n ism o de es t as n ue v as co rr i e ntes i n t erpr etativ as. En ú l t im a ins t anci a, l o que pret en d í a d e m o str ar co n e l l o es que l o s e nf o ques m ater i a lis t as servían n o so l o para ex p li car cuest i o nes de carác t er ec o n ó m i co e i n d epen d i e n t es del menta li s m o humano, co m o l a n ec es idad de ca pt ar energía del e nto r n o, si n o tambi én de re l a c i o ne s soc i o po l í t i ca s e i deo l ó g i ca s (c f . Tr i gger 1990: 129). Para el l o t o m a co m o caso de estudi o l a arqu i t ectur a m o numen t a l , es dec i r, aque l l a b a sada e n casas, ed i fici o s públi co s, et c. cu y as d im ens i o n e s y/o rasgos m at er i a l e s e x c eden co n cr ec e s las fu n c i o nes b ás icas d e t a l es e spaci o s arqu i t ec tó ni cos. E st a c l ase de arqu i t ect ura es ref l e j o de u n t i po de so ci edad d e j e fatur a avanzad a o bien y a es t at al en la que l a e mergenci a de u na é l i t e es capaz de c anali z ar esf uerzo s co m u ni t ar i os p ara res a l t ar o ace n t uar e l grado de desigualdad soc ial . Su pro pues t a entr o n ca, desde e l ámb i t o de l a arqueo l o g í a, co n l a lí nea abiert a por R.N. Adams (1988) y o t ro s an t ropól o go s co m o J.A . T a i n t er (1988), a qu i e n e s ut ili za co m o f ue ntes bibli o grá fi cas básicas . A t err i zan do en e l panor a m a i nve st i gado r de habl a hi spa na, co n t am o s co n l o s t rabaj o s d e L. T y rt ania G e i dt . D i scípul o de R.N. A dams , este an t r o p ó l o go m e xican o ha llev ado a cab o i m po rt an t es co n trib uc i o n e s de sde e l á mbi t o de l o t eór i co y ap licac i o n es a ca sos de an álisis práct i co s r e l at i v o s a la co m pre nsi ó n de soc i edad e s ca mpes i nas actua l e s. Así , pueden des t acarse sus o b ra s Ter modinámica de la supervive ncia pa ra las cienci a s sociales (1999) o E volución y sociedad. Termo dinámica de la supervivencia para un a socied ad a escala humana ( 2009). La escuela m e xi cana cue n t a i gu a lm e nt e co n apo rtaci o n e s t e ó ri ca s y de ap l i c ac i o nes co n cret as que han ve nido de l a m a no de autores 81 co m o A. Co nde Fl o r e s (2011a y 2011 b ), M. Br i o nes Ru iz ( 2011) o J. E spin o za Br i o n es y P. A . Ort i z Báez (2014) entr e otros. De ot ro l ado , y entr án do se ya e n e l á m b i t o de l a ar queol o g í a, D. Garcí a R ivero , al t ratar l a cuest i ó n r e l at iv a a suces i o n es eco l ó g i cas e n t r e l as po bl aci o n es de l C a lco l í t i co y la Edad del Bro n ce de la zona m er idi o n a l d e l a pe níns u l a i bér i ca, h a llamad o la atenci ó n sobre l a necesidad que t i e ne n l as d is c i p linas h u m a ní st i c as po r estud i ar u na s er i e de fen ó m e nos que son ab o rdables desde u n e nf o que darw ini ano y t erm o d i ná m i co: “P e n sam o s que c ualquie r f o r ma ció n na tu r al o , incluso , cualqui e r siste m a arqui tec tó n ico , eco nómico o s o cial huma n o puede n se r a n ali za do s de sde es ta per spe c ti v a, y a que pe r mite encuad ra r a l a es pec ie h umana de n tr o de un nic h o eco lógico más co mpl eto en c uanto al n ú me r o de variable s influy e n tes en u n s istem a dado ” (Garc í a Rivero 2004: 29) . Tanto el aspecto r el at i v o a l as suce si ones eco l ó g i cas que est e aut o r ab o r da , y de qu ien to m a m o s e l t est i go , co m o otras t antas cues t i o n es que t i e nen re laci ó n co n la eco l o g í a d e po bl ac i o n es y l a t er m o d in á mica d e l a vi d a h a n s ido desarro ll ado s t e ó ri camente e n est e capí t u l o y ap licad o s e n l o s po ster i o res a nivel in t e rpr e t a t i v o . De be c i t ar se i gualmente l a apo y at ura que en l o s pr in c ipi o s t erm o d i n á mi co s h a n t eni do una s er ie de re fl e xi o nes e f ect uadas po r J.L. Esca ce n a Carr asco ( 2009) de cara a l a co n ser v a c i ó n de l pat r i m o ni o arqueo l ó g i co . La presen t e t es i s do cto r al pret en de co n st i t u i r un de sarro ll o de est a l í ne a de i nv est i gaci ó n es b o zada po r esto s arqueó l o go s es pa ñ o l es. Adem á s, se co m part e co n e l l o s e l e nf o que t eór i co darw ini a no a la h o ra de e xp l i car l o s fenó m enos his t ó r i co s desd e l a d is c i p lina arqueol ó g i c a. En ca mbi o , no podem o s vi ncu lar a l mi sm o ni ve l n uest ra inv est i gac i ó n a la supuest a lí nea de t rabaj o abi er t a po r el arqueó l o go b ri t áni co J. B in t l iff (2012) en The paradoxe s of Late Antiquity: a thermodynamic solution . E l ar t í cu l o a l que nos re f er im o s, publicado en l a pr est i g i o s a r e vi sta Antiquit é Ta rdive , ado l e ce de u na pro f u n da care n cia t eór i co - co n ceptua l . E n ningún m o m e nto el aut or desarr o lla unas m í n imas líneas i n t erpret a t i v a s que per m i t a n co m prender po r qué el enf o que t er m o d inámico puede r es u l t ar út il a la h o ra de an a l i z ar l a Ant i güedad Tar d í a y sus pro bl e m a s. De otro l ado , el autor no co n ecta en nin gú n m o men t o el d e fi c ien t e apo rt e t e ó ri co c o n e l a náli sis que hace so b re d i st in t o s 82 y acimiento s de l a pars ori entalis de l I m per i o r o man o . Por t anto, l a t eoría v a po r un l ado y e l a nálisi s de l o s dat o s por ot ro di stin t o . P or todo ell o, po dr í a m o s co nsiderar n uest ro estudi o co m o un a ap lica ci ó n rea l d e l o s pr inci p ios y f u n damento s de l a T NE y de la ev o l uc i ó n darw ini a na a l a n á li sis de las po blaci o n es t ard o an t i gua s. 83 1.2. - LA ARQUE OLOGÍA COM O B IOLOGÍA “N o th ing i n B io lo g y ma kes se n se exc e pt in the l ight of evo luti on” T. Dobzh a ns k y (1973) . 1.2. 1 .- Fijism o, tr ans formi sm o p r edar winiano y ciencias hu manas En e l a n t er i o r cap í t u l o se an o tó que el e nf o que t eór i co de l a pr esente t esi s do cto r al es e l pro pi o de l a arqueo l og í a dar w inis t a. E s t e otro con st i t u y e u na s ín t esis d e l o s aspecto s fun da m e n t a l e s de d i c ha t eo r í a e vo l ut iv a de c ara a l a po st eri o r co m pr e n si ó n d e l modu s operandi dar w i ni a n o a l a h o ra de analizar l as soc i edade s h u manas de l pa sad o . N o o b st an t e, ex p l i car c i ert o s rasgo s el e menta les d e d i c h a t eorí a sin co nf ro n t ar l a co n an t er i o r es po si c i o n a mi e n t o s ev o l uc i o ni st as y a nt i e v o l uc i o ni stas podr í a d ar l ugar a n u m ero so s eq uí v o co s. A de m ás, estos enf o ques n o darwini a nos h an t eni do gran t rascen de nci a e n e l á m bi t o de l a s humanidades, r a zó n de más po r l a que e s co nve ni e n t e d i ferenciarl o s de l marco in t erpret a t i v o que en es t a t esi s se asu m e. Den t ro de la bi o l o g ía co n t e m po r án ea ha co brado gran po pul ar i dad e l t ér mi no “bi o d iversi dad ”, pa l a b ra que a fi n de cue n t as hace r eferenci a a l a d i vers i dad de especie s de seres vi v o s que pue bl a n e l p lanet a T i erra. S in e mbargo, l a co n t e m p laci ó n de l po l im o r fi s m o de l o vi vi e n t e e s u n f e n ó m e no que el co n o c imi e nto h u m a n o capt ó desde an t i guo . E n la t rad i c i ó n que conf o r m a e l pe n samiento o cc i de n t a l puede rast rearse hast a l a s deno m i nadas co r ri e n t es fil o só fi cas p resocr áti c as, es deci r, entr e aquell o s sa bi o s qu e vi v i ero n a n t es de que l a s i de as de Só crat es se d if u n d ieran po r el mun do heléni co en t i e mpos de P l at ó n . No o bs t an t e, l a d iversidad de l a vida, y d e l o exis t e n t e en ge n era l , s e ex p li có desde e l co mi enzo a part i r de do s es qu e m a s rad icalm e n t e d is t in t o s. Por una part e estab an l o s part i dar i os d e Par m é nides de E l e a, qu i e nes po stul aban qu e la r ea li dad, pese a ser d i versa, era i nm ut abl e. Po r e ll o , a e st a f o r m a de e nt en d er e l m u ndo se l a ha den o mi nado fiji st a: l a s cat ego rí a s de l o e xis t e n t e n o ca m b ian , per m a necen fijas a l o l argo del t i e m po , c o n l o que la apar i c i ó n de las e sp eci e s co n st i t u y e u n f enó m e no úni co y espontán eo . De ot ro l ado queda b an u n a ser i e d e fil ó so f o s, co m o T a l es de M il et o , An aximandro , An axímenes , Herác li t o o E m pédocles, qu i e n e s sost ení a n qu e l a rea lidad se co m po nía de u na ser i e de e l e m e n to s y que to do l o exi st en t e se en contr ab a e n 84 co n st an t e ca m bi o a l o largo de l t i e m po (Gr as a 1986: 31). En est e sent i do A r is t ót el e s (Met . A 3, 983 b ) co m e ntaba que: “L a ma y o r ía de l o s prime r o s filósofo s c r eye r o n ta n só lo pr incip ios a aquellos que se da n bajo la fo r ma de la m a teria; pues afir ma n que el eleme n to y pr inc ipio pr imero de to da s la s cosas es aquel a partir del cua l to da s las co sa s e xisten y ll ega n por prime ra v ez a l ser y en el que termina n po r co n v e r ti r se en su c orrupció n, sub sistie n do la sustanci a pe r o cam b iando en sus acc identes; porq ue ta l nat u ralez a se co n se r va siempr e. .., p ues es n ec es ar io que h ay a alg u na sus tan cia n atu ral, una o m ú ltiple, de la que na zcan las de más, m ie n tras ésta se c o n serva. R e sp ec t o a l n ú mero y l a forma de t al p r i n cip io n o todos e st án de a cue rdo, sino que Ta les , el i n iciado r de t al tipo de filo sofía, dice que es el agua (por lo que manife stó que ta mb ién l a tie rr a es tá so b r e el a gua), t o mando, tal ve z, dic ha supo sic ión de la ob se r v ació n de que el ali mento de to das la s co sas es h úm edo y que el calo r mi smo sur ge de éste y vi v e po r éste ( el pr in cip i o d e to das la s co sas es aquello d e d o n de nace n) ; de aquí se dedujo su supo sic i ón y del h ec h o de qu e la se milla de to das la s co sas tien e una naturalez a h ú meda; y el agua es el pr incip io na tu ral de las co sas h ú medas” (Ki rk & Raven 1981: 129-130) . De l t ex t o se despren de l a i dea de que cua l qu ier e nt i dad e xis t ente puede des co m ponerse en elemento s m at er i a les que en t ret ej e n l a rea li d ad. Tal e s pr in c ipi os se conserva n y co nf o rman l a sus t a ncia de l ser o nto l ó g i co , der iv a ndo e n ac c iden t a li dades ca mbiantes. Est a co ncepci ó n m ater i a lis t a y t r an s f o r mi s t a t an t o de l mundo com o de la vi da ha s i do co n siderada po r al gu n o s pen sador es conte mpor án eo s co m o un a es pec i e d e proto evol uc i o ni sm o (Ruse 1983: 21); ante ell o , una ser i e de aut ores han ca l if i cado co m o errónea s e m e j a n t e co nsi derac i ó n de bido a l a d ifi cu l t ad de encaj ar a l o s fi l ó so f o s preso crá t i co s e n cua l qu i era de las co r ri e ntes t ran sf o rmi s t as a l u so a par t i r de l desarro ll o c i e n t ífi co que si gu i ó a l a I l u str aci ó n (Gr asa 1986: 32; Maki n is t i a n 2004: 16 y 21). Res pecto al t e m a que aqu í n o s con c i erne, as u mim os l a s d i ficul t ade s o b ser v adas po r ot ros especi a li st as. S in e mbargo creem o s que err arí a m o s a l r educ i r l a acti t ud preso crá t i ca a u n corpu s de op i ni ó n c laro, co ncis o y cerrado . Al gu nos de l o s que se ni ega n a asumi r el carác t er proto evol uc i o ni sta de esto s pen sado res (p.e. T em p lad o 1974) vi e n en a e nten der que u na de las caract er í sticas que de f i ne n su s idea s es e l par c i a l ab andono de l pe nsa mi e n t o mí t ico ( Cornf o r d 1980 [1926-27] : 113 ), l o cua l h a llev ado a especi alis t as co m o E . R. D o dds ( 2001 [1960]: 142-144) a po ner sobre l a mesa l a aparen t e y co n t radi ct o r i a act i t ud de E m pédo c l es. La percepci ó n que t uvi ero n so b re e l 85 dev enir t e m po r a l n o se e n co ntr ab a arr a i g ada a l p e nsami ento l ó g i co . T al e s s a bi o s fueron part í c ipes de u n a n o c i ó n e st áti ca de la t e m po ra li dad a t ravés de l t i e mpo c í c lico o de l et ern o re to rno 37 , d o n de to d o cam biaba para n o cambi ar nada, y a que es la mi sm a rea li dad la que se re i t era co ns t antem e n t e ( c f . Co r n f o rd 1980 [ 1 926-27]: 138; Co ven e y & H i g hfield 1993: 30-32; Eli ad e 1995 [1951] : 111-1 13; Maki n i st i a n 2004: 21- 23). Desde este pun to de vis t a, si n o se co n s i dera t a l hech o puede co m et erse e l erro r de cal i fi c ar e l t ransf o r m i s m o presocráti co co m o un antecedent e de las co rr i e n t es ev o l u c i o ni sta s m o der n as , las cua l e s asu m e n u na co n c epc i ó n v ecto ri a l del t i e mpo e n l a que se pr o ducen “ ca mbi o s i rr e v ers i b les e i rrepet i bl es” ( Te m p l ado 1974: 3) . N o o bs t an t e, dudam o s de que t al aseverac i ó n pueda s er ex t en d i da a to d o s l o s fi ló s o f o s preso crá t i co s de l mi sm o m o do . Las exce p c i o na li d ades e xi st en , t a l y co m o creemo s que da a enten der Pl at ó n ( Crátilo 402 A) cuan do so s t uv o que: “H e r áclit o dic e e n a lguna pa rt e que to das la s co sa s se m uev en y na da está quie to y c o mpar a ndo las co sa s existentes co n l a co r riente de un río di ce que n o t e po dr ía s sume r gir dos veces en el mismo río ” (Ki rk & Raven 1981: 278). Las re fere n cias que t en em o s sobre l o s preso crát i c o s so n parc i a les, po b res e indirectas, im ped im e n t o s par a apro xi m ar n o s con r i guro s i d ad y c iert a prof undidad a su s f o r m a s de pensamien t o. No o b stan t e, de ser c ierto l o d i c ho po r Pl at ó n respecto al fil ó so f o e f e s i o , t en dr í a m o s u n ca so de co n c epci ó n li nea l y n o c íc l i ca de l t i e m po que r o m per ía co n la gen eralizac i ó n a ntes descr i t a po r l o s cr í t i co s. La percepci ó n f ijis t a de Par m é ni des de E lea inf lu y ó n o t abl e m e n t e e n l as fil o so fí as d e P l at ó n y de A r is t ót el e s. T an pr es t i gi o so f ue est e ú l t i m o para e l po st eri o r pensamiento cr i st i a no m edieval y m od erno que sus escr i t o s f ue r o n encum b rado s y sus ideas a l za das, j u n t o al do g m a bíblico, en cal i d ad de aut o ri dad i n cue st i o nabl e. As í , se f o r j ó un marco ep i st ém ico do n de e l f iji sm o y e l cr eaci o nism o er a n la t ó ni c a pr edo mi na nte ( Maki n is t a n 2004: 25- 26). Ari s t ót el es, pese a de fen der u na vi sió n fi ji sta de la n at ur a l eza (Ruse 1983 : 32-33), p ropuso un a o rden ac i ó n jerárqu i ca de l o s animales, y e ndo l a secuencia d esd e aque l l o s m ás s imp l es hacia l o s m á s co m p lejo s. E s t e h ec h o po drí a dar l ugar a 37 Denomi n ado po r l os gr iego s ai ón (αiώ v ) y p o r l o s la tinos aevum . En co n trapo sició n a tales n o cio n es tenemo s lo s c o n ce ptos d e chrónos (χρόvo ς) y t empus , r ef er ido s a un a t empo ra lida d que tr anscu rr e (C hic Ga r cía 2001 a : 29-4 7). 86 co n sideraci o n es er ró neas y a ha bl ar de u n evolucionismo ar is t ot él i co . S i n e mbargo , t al y co m o advi ert e A. A . Makinis t i a n (2004: 24) , no se debe co nf u ndir t a l gradac i ó n co n u na t ray ect o ri a e vo l ut iv a, pues A r is t ót el e s n o ll egó a e x presar “ u n a re laci ó n a ncest r o - descen diente entr e un a s f o r m a s y o t ras”. Pese a e l lo, y aú n carec i e n do de u na co heren t e sis t e m at i zaci ó n , su p l a n t ea mi e nto resu l tó ser út i l duran t e s i g l o s para i r c aract eri z a ndo a l o s sere s vi v o s ( So l í s Santo s & Sell é s Garc í a 2005: 124-127). En r esumen , u n a percepci ó n t ransf o r m i st a o ev o l ut i v a de l a r ea li dad requ i ere co m o mí n im o t r es caract erí st i cas bás i cas: 1) A sumir qu e l a rea lidad n o es estát i ca, s i n o que está en co ns t an t e t r an s f o r m ac i ó n; 2) Dis po n er de un a co n cepc i ó n li nea l d e l t i e mpo que m arque u n a t rayec t ori a i rre versi b le de l o s ca mbi o s; 3) Y co n siderar que l o s r as go s que se v a n ges t an do e n e l pr o ceso no aparecen de la n ada , s in o que s o n co ns ec u e n c i a o part en de l a bas e de u na nat ural e za previa. No f ue h asta e l s i g l o XVII I, co n la I l u st raci ó n , cuan do se a fi a nzó entr e l o s cí rcu l o s i n t e l ect ua l e s una co ncepci ó n t ransf o r mi st a que, s i bien n o t ermi n ó de sban ca n do a l fiji s m o , sí co b ró ci ert a f uerza grac i a s a l a p l u m a de im po rt an t es ci e nt ífi cos co m o Buff o n , Lyell o Lam arck. Las i de as de est e úl t i m o adqu i r i ero n gra n peso , co nf o rmán do se su t e o r í a e v o l ut i v a co m o l a acept ada en e l s i g l o XIX y part e del XX, e i rrad i a n do su m o de l o haci a e l ámbi t o de otras di s c i p li na s co m o l a a n t ropol o g í a y la hi sto ri a. Com o se ha d i c h o , l o s po stul ados del f ra n c és J.B. Lamarck t uviero n una e nor me t rascen de nci a de n t ro de l a c ienci a bi o l ó g ica co n t em po ránea. La madurez de s u pro pues t a gi r a b a e n t o r n o al h e c h o de que n o sól o asumí a que e l po li m o r f i sm o er a pro duc to de t r an sf or m aci o n es, sin o qu e f ue ca pa z de esgr imi r y ar gu m e n t ar un a t es is que daba e xplicaci ó n a có m o y po r qué se pr o duc en t a l e s ca m b i o s (Ruse 1983: 48). E n 1809 La m arck pu blicó su obra F ilo sof ía zoológica . E l ori ginal f ra ncés e st aba co m pre ndido de do s v ol úmenes, e xpres á n do se s o bre todo en e l pr im ero de e l l o s la percepci ó n e v o l ut i va de l aut o r 3 8 . E st e naturali st a f r an cés o bser v ó có m o en t re l o s seres vi v o s había o r gani sm o s que parec ían de u n a co n sti t uc i ó n m a s senc ill a y o tro s que resu l t ab an más co m p lej o s. A razón de d i c h a percepc i ó n e n t en di ó que l a n at ura l eza había 38 E ste v o lumen es , a dem ás, el ú n ico que a día de h oy h a sid o tr aducido al cas tella n o (cf . Lamarck 1 986 [1809]) . 93 l a s inv e st i gac i o n e s po st e ri o r es , s i e ndo po r el l o , co m o bien co m e n t a B. Farrin gt o n (1967: 9), un a “fi g ura ce ntr al de u n a gran r ev o l uc ió n en e l campo de l pensamien t o ” . Su f a m o so vi aje a b o rd o del Beag l e l e per mi t i ó r ecopil ar una r i ca y d i ver sa cant i dad de i n f o r m ac i ó n para cor rob orar y dar b as e e m p í r i ca a l as i d eas que t ení a so b re la t ransf o r m aci ó n de las e species . Darw i n vo lvi ó a Inglaterr a de su tra y ect o al r ededo r de l m u n do en 1836. Sus vi ve nc ias y apu n t es le hi ciero n re fl exi o n ar so b re d i st in t as cues t i o n es, co m o l a e xt i n c i ó n de las e species, las simili t udes e n t r e l o s f ó s il e s y l a fauna actual , a s í co m o e n l a r i ca d i st r ib uc i ó n de l o s s eres vi v o s e n e l p l a n eta. E m p ezó a i nve sti gar p ara t ratar de ex p li c ar las var i ac i o nes o bs erv adas e n t re especi es semej a nte s que o cupab a n d ifere n t es l ug ar es e n l o s ecos is t e m a s, co m o po r ej e m p l o l as e xi stentes e n l a p lata f o r m a co n t i n enta l de Su da m ér i ca y e l archi p iél ago de l a s Ga lápago s. En to rn o a 1839 Darw in y a d i spo nía m á s o m eno s de l a b a se de su t e o rí a. E n 1842 escr i bi ó u n b re v e re su m e n de la m i s m a para pro segu i r e l a b o rándo l a co n m a y o r det a l l e en l o s si gu i e n t es a ñ o s (Darwin 2009 [ 1842 y 1844]) . Si n e mbargo, en 1858 recibi ó des de l a s Is l a s Malucas e l e nsay o de A .R. W a llac e t i t u l ado Sobre la tendencia de las varied ades a apartar se indef inidamente del tip o original . W a llace h abía llegado a l a s mism a s i dea s que é l t r ab a jando de f or m a in d epen d ien t e (cf . W a l lac e 2009 [1858] ). Amb o s se pusi ero n de ac uerdo para pr es en t ar co nj u nta m e nte l a t eor í a que habí an des cubierto en l a Lin nean Society de Lo ndres a través de t res pequeñ o s escrito s que f uero n rem i t ido s po r C. Ly ell y J.D. Ho o ke r ( Darwi n & W allace 2009 [1858] : 367-391] ). T ras ell o , Darw in t er m i nar ía publi ca n do a fi na les d e 1859 l a o b ra e n la que ll e v a b a a ñ o s t r ab a j a n do baj o el n o mb r e de E l origen de las especies . A l a h o r a de e xplicar có m o las espec i es cam b i a n a l o largo del t i e mpo, l a t eo rí a d e Darw i n y Wall ace part e de t res p o st ul ado s que deben co ns i derarse f u n d a menta l es (Bo yd & S i l k 2004: 19-25) . En pr im er l ug ar, se e n t i e nde que las po blaci o n es p ueden lleg ar a cr ecer, e n pr incipi o , de f o r m a infi ni t a. S in e m bargo , l a capac idad de l o s h ábi t ats par a sopo rtar a t al e s po bl ac i o n es es limi t ada. E n razón de ell o , Darw i n se re fi r i ó a l a co m pet encia po r l os 94 recursos co m o la lucha por la exi stencia (Darw in 2003 [1872] : 118- 119) 4 3 . De e sto se deduce que, cuando hay m á s in d i v iduos en u na det erm i nada po bl ac i ó n que l o s que pueden so po rtar l o s r ecursos li mi t ados, se pro duce una lucha po r la exis ten cia e ntr e l o s co m po nen t es de d i c h a po blaci ó n , co n el resu l t ad o de que só l o sobrevive u n a part e de e l l o s. De otro l ado , l o s in divi duos var í a n, y d i c h as v ar iac i o nes a f e ct an a sus capaci dades de supervi venc ia y de r epro ducc i ó n. Así , C. D arw in ( 2003 [1872] : 91 y 96- 97) so st uv o que: “un grado elev a do de var ia bil i dad e s f a vo r a b le, pues da si n limitac ió n lo s m ate riales para que t r a b aje la selecc ió n [...]. Las muc has di f erencias l ige r as que apa r ec en en la des ce n denci a de los mismos padres, o que puede n pr es umir se que ha n su r gido a sí po r h abe r se o bse rvado e n i n dividuo s de un a m isma e spec ie que h abitan e n una m i sma lo calidad co n f inada, pue den llamarse di f ere n cias in d iv idua les. Na die supo n e que todos l o s i n dividuo s de la mi sma es pec i e es tén fundido s a b so l uta me n te e n el m ismo molde . E stas dife r encias i n div i duale s so n de la mayo r im po r ta n cia para n o so t r os , po r que f recuen teme n te, co mo es m u y co n oc ido d e t odo el mu n do, so n he r edit arias, y aportan as í mate r iales pa ra que la se le c c ión natural a ctúe sob r e ellos y la s a cumule” . Debi do a d icho f e nó m e n o a l gu n o s i nd i v iduos t i e n e n m ás é xi t o que o tros a l a h o ra de a l im e n t arse y repro duc i r se, con l o que se i ni c ia un pr o ceso de sel e cc i ó n . E sto úl t im o co n st i t u y e de h ec ho el t ercer rasgo de l a t e o rí a darw ini a na. A t rav és de d i c h a paut a select i v a, deno m i nada po r Darwi n se lec ci ó n n at ura l ( c f . Darw i n 2003 [1872] : 117), aque l l a s ca ract er í st i ca s v e n t a j o sas aco r des co n el é xi t o de supervi vencia y d e reproducc i ó n t en derá n a m antenerse. E n cambi o , aque ll a s que resul t a n des v e n t a j o sa s t ermi narán desap areciendo. Para hace r ref er e n c i a a est e m i sm o pr o ceso, A .R. W a l l a ce acuñ ó de f o r m a indepe ndiente l a e xpresi ó n de “l e y r egu l ado ra de l a apar ici ó n d e nuev a s especi es” ( De l i be s 2005: 46) 4 4 . Lej o s de pen sars e que l a se l ecci ó n natur a l es una especie de vari t a m ág ica o due ndecill o que sep ara e l t r i g o de l a paja, es d ec i r, l o ó pt i m o d e l o m e n o s ó ptim o e n t ér m i n o s de sup ervivenc i a y r e pro ducc i ó n, debe m o s co ns i d erar l a u n e f ect o sesgante i nhere nte a las d if ere ntes var i ed a des de r ep li c a ntes. En fu n ci ó n de u n 43 En estas mismas pági na s el pr o pi o Dar w in acl ara que di cha expresió n ha de se r tomad a “e n u n se n t ido amplio y metafóri co , que in cluy e la depe n de n cia de u n ser respec to a otr o y –lo que es má s impo r t an te– i n cluy e n o só lo l a v ida del i n div iduo, sino t ambié n el éxito d e dej ar de sc enden cia ”. 44 Autores da r w inista s rec ientes co me n tan que, e n r el ació n con tales exp r es io n es, se r ía más apropi a da u na co m o “evo lució n por v a r iació n y r ete n ció n se lec t iva” (B oy d & Silk 2004 : 20). 95 co n t ex to o probl e ma, a lgunas de e llas r esponde n mej o r que o t ras y , po r t an to, se ge nera un pro ceso de r epro ducc i ó n d if ere nc i a l e n t re l o s po rtadores en e l que u n o s es t ar á n cuan t i t at i v a m e n t e m ás represe ntado s que otr o s –e i n c luso es f r ecu e nte que al gunos rasgo s o v ar i edade s ni s i qu iera pueda n r epro duc i rse y t ermi nen e x t in gu i é ndo se co n e l t i e mpo– (O’Br i e n & Ho ll a nd 2007 [ 1992]: 116). Darw i n t o m ó pr est ada di c ha pa lab ra –se l e cc i ó n– d e l o s ga n adero s y agr icul t o r es. Según E. May r ( 2006: 172-176) , exi st en do s ti pos b ásico s de proceso s de sel e cci ó n que s e pro ducen de f o r m a simu l t á n e a e n la natur a l eza. E l pr im er o de e ll o s p o dr í a de n o mi nars e “l a se l ecc i ó n de l o s mejores ”. A m o do il u str a t i v o , y cons i dera ndo l a práct i c a ga nadera y l a m a n o de l h o mb r e co m o e l e mento sel e cci o nado r, es t e m ét o d o c o n sis t i r ía e n l a e l ec c i ó n rep ro duct i va o pot en ciaci ó n de l o s ejemplares más apro pi ado s para det ermi nada s c i r cu n stancias. Por ej empl o , el cr i ado r de pa l o m a s puede d ec idir selecci o n ar para que se repr o duzcan sól o aque l l o s e j e m p lares que pres e n t en el p i co co n rugo si dade s o e l p l u m a j e de un co l or concreto. Co m o po dr á i nt u i rse, est e t i po de pro ces o s l l e va par e j o cue l l o s de b o t el l a e vo l ut i v o s ( bottleneck eff ect ). E n ca mbi o , e l ot ro pro ces o es e l deno m i nado “ t r í a o culling ”, do n de só l o so n e limi nados y /o apart ad o s de l pro ces o r epr o duc t iv o l o s peores e jemplares de n t ro de un co ntex t o dado. P or ej e mpl o , u n pastor puede dec i d i r alimen t ar se só l o de aquell a s o vej as que pr ese nten a l gú n t i po de de fi c ien c i a e n e l aparat o l o com oto r, y per m i t ir que e l r est o se repro duzca en su tot al i d ad para o b t ener l a na y lech e. A d i ferenci a de l a nt eri o r cas o , est e t i po de pro ces o se l ect i v o t i e nde a o ri g i nar d iversi dad f e n o t í p ica e n las po bl aci o n es, r eserv o r i o de var i aci ó n n ecesar i o para que l as espec i e s hag an f r e n t e a l a s co n t in ge nci a s eco l ó g i cas . Com o se h a d i c h o , par a po der ll egar a t a l e s c o n c l u s i o nes en su o bra Darw in se apo y ó e n prueb as apo rt adas por l o s est ud i os so bre la herencia y l a cr ianza de l a s d is t in t as es pecies de seres viv o s a sí co m o po r da to s bi o geogr á fi co s, es decir, l o s r e l at i v o s a l a d i str i b uc i ó n de l o s seres viv os e n e l es pac i o . A de m ás, t uv o en cuen t a l a s e vi de n c i a s señaladas po r e l reg i st r o f ó sil y l a co ns t at aci ó n de ó r gan o s vest i g ial e s, así co m o l o s a nálisis co m parat i v o s e n t re dis t in tos t i po s de o rganism o s y aque ll a s o t ras pruebas que pr o v e ní a n de l ca mpo de l a e m b r i o l o g ía (Reale & Ant i seri 19 95: 338) . Res pecto a l a pr o puest a de Lamarck, la t eo rí a da rw ini ana, au n co m part i e n do t érm i n o s co m o e l de ad apt ac i ó n y de her edabi lidad de l o s caracteres adqu i r i do s, po stul ar ía 96 m ecanis m o s d i st i n t o s. Lam arck h ablaba de t r an s misi ó n y de respuest a di re ct a de l o s o rgani s m o s. Darw i n , en ca mbi o , p l a nteab a u na v ar i ac i ó n aza ro sa, no o ri e ntada, a l eat o ri a y sin d i r ecci ó n adapt at iv a ; y d e una selecci ó n qu e o per a s o b re d i c h a v ar iaci ó n. E n la t e o rí a darw i n ian a l a selecci ó n actúa sobre i n d i v iduo s y con e l t i empo t ransf o r m a a las po bl ac i o n es, y a que aque l l o s o r gani s m o s co n caracter es v en t a j o so s l o gran u n m a y o r éxi t o rep ro duc t i v o y su des ce n de n c i a sería h ere dera de t a l es rasgos. A d ía de ho y sab e m o s que n o exi st e ni n gú n meca nism o que i nfo r m e a l m at eri a l h ered i t ar i o sobre la d i recc i ó n adapt ativ a para que ést e pueda m o d ifica rse en b e nefici o pr o p i o . La m arck im pr imi ó a su pro puest a un ca ráct er pro gresivi st a; Darw i n , e n ca m b i o , a l i n t ro duci r e l facto r azar consi dera ba que n o habí a var i antes me j o res que o t r as e n se n t i do a bs o l ut o, sin o que t o d o depen de de las c i r cu ns t an cia s. Par a e l n at ur al is t a bri t á ni co l a e v o l uc i ó n carece de pro p ó si t o, y l o que en u n m o m e n t o dado es f a v o r abl e no t i e ne po r qué ser l o en ot ro. Qui zás e l co ncep t o de azar ha s i do un a de las gran d es res i stenc i as de ca ra a l a asimil a c i ón de l m o de l o d ar w i ni a n o . Cuan do en t eo rí a e vol ut iv a se e mplea d ich o t érmi n o n o se h ace desde su acepci ó n v u l g ar, co m o u n s i n ó nim o de casua l i d ad acci d e nta l o f o r t ui t a, s i n o en cuan t o a su de fi nici ó n m at e m át i ca, e s dec i r , e ntendiéndos e co m o po si bili dad pro b abilís t i ca sobre l a b ase de un repert ori o de var i a bles dada s (M i l ner 1995: 56- 57). En est e sen t i do , def e ns o res de l a t eor í a de Dar w in , com o W .R.F. W eldon, de jaro n bien c l aro desde un pr i n c i p i o que “Es nece s ar io in s istir e n que el pr ob le ma de la e vo lució n animal es esencial me nte un pr o b le ma es tadísti co [...] deb emo s c o n oce r : a) el po r ce n taj e de a nimal es que exh ibe n u n cie rto grado de anormalid a d r es pec to a u n ca r ácte r ; b ) e l gra do de a no r malidad de o tr os ó r ganos que aco mpa ñ an a l as n orma lidade s de un o dado; c) l a dife r e ncia ent r e l a t asa de mor tal idad en animales co n di f e r e n tes g rado s de an o rmalid ad r es pec to a un ór g a n o ; d) la an o r mal idad de lo s des cendi e n tes e n té r mi n o s de ano r malidad de lo s pad r es y v i ceve r sa” 4 5 . 1.2. 3 .- Las cr íticas a la teor ía de Dar win en el origen de l a sínt es is evol utiv a A u n que las ideas de Darw in f uer o n aco g i das po r un i nc i p i e n t e n ú m ero de n atur al i st as , es bi e n sa bi do que pr esen t aro n una gra n r esi st en cia e n e l m o mento en que se d i ero n a co n o cer a l a co m u nidad c i e n t ífi ca . S in e m bargo ta l e s ret i c e ncias , l e j o s de de sechar su m o de l o explicat iv o, f uero n e sen c i a l e s para que invest i g ado r es po st e ri o r es ter mi nara n 45 El texto h a sido t o mado de D. Peña (2001 : 4 0). 97 apun t a l á n do l o com o r esul t ado de i nv est i ga c io nes encaminadas a so lv e ntar l o s pro bl e mas que l o s es cépt i co s h a bían pues t o sob r e la mes a. Muchas de las cr í t i cas rea li zadas n o pud i ero n ser co ntest adas po r el pro pi o Darwi n y a que se r equer í a pro f un dos co noc imi e nto s so b re t em as qu e apenas h a bí a n co m enzado a i nvest i gars e, t al e s co m o l o s mecanism o s de l a herenc i a bi o l ó g ica. Entr e l o s repro ch es que se le hicieron a l a t eo r í a de Darw i n ca be dest acar co ncretam e nte t res, y a que inauguraro n t em as de estud i o s f undamen t a l e s par a l a gé nesi s de l o que ha v enido a den o m i nars e co m o n eo darw ini s m o o sí n t esis e vo l ut iva. El pr im ero de t al es pro blemas g i r a b a e n to rn o a l a i ne xi ste ncia de e vi de n c i a s d i r ect as sobre e l pro ceso de sel ecc i ó n n at ur al . Lo s dato s e m p í r i co s eran de vi t a l impo rtan c i a par a co n siderar y va l o r ar l a o bj et i vi dad de l a c i e n cia en aque ll o s m o m e n t o s. E l pro pi o Darw i n e n t endi ó que l a se l e cc i ó n n atural n o po día ser o b servada d i re cta m e n t e, pues se requer í a u n laps o t e m po ral gr a n de que t r as cen d í a la vida de cua l qu ier o bservador ( May r 1995: 61- 80). La c l a ve para po der co ns t a t ar l a e vi de n cia de l o s pro ces o s de sel ecci ó n estuvo pr eci sa m e n t e en e l a n á li sis d e seres vi v o s con unas ráp i d as y al t as t asas d e n at a l i dad y d e m o r t ali dad, t al es co m o i n secto s y m i cro o r gani sm o s. En est e sen t i do , fueron c l a v es l o s t rabaj o s de T .H. Mo rgan co n D ros ophila melanogaster o m o sca de l vi nagre, gan ando tras e ll o s gran peso l a pro pues t a ev o l ut iv a darw i ni a na. Ot ro asun t o crí t i co f u e l a fal t a de evi de n c i a s s o bre f o r m as t ransi c i o nales entr e d o s especi es. R. Mi lner ( 1995: 306) des t aca que “ un a d e l as caracter í st i ca s f u n da m e n t a l e s de l a t eor í a o r i g i na l de Darw in er a la de que e l ca m bi o e vol ut i v o t uv o que h aberse pro duci do p o r «grados l e n t o s e i n sensib l es» –u na pr o gres i ó n de ca m bi o s mi núscul o s sumados has t a pr o duci r una n u e v a especi e a l c a bo de i nm e n sos per i o do s de t i e mpo–”. Est e g radual i s m o ev o l ut iv o no parecí a re fl ejarse en el r eg i st ro f ó sil qu e se t ení a po r aqué l e nto nce s do cu m e n t ado . A d ía de h o y se sabe que hay do s t i po s de cambi o s. D e un a part e pueden d i st i n gu i rse l as m o d i ficac i o nes m i croevo l ut ivas , que son aquéll a s pro duci das en t r e gen erac i ó n y ge neraci ó n d e i nd i v iduos, m ec ani s m o s que h ac e n a la descen denci a li gera mente d i ferente de sus a n t epasad o s d i rect o s. Es to s ca m bi o s n o t i e nen po r qué desemb o car en pro ces o s de espec i aci ó n , per o oto r gan l a v ar i a bil i d ad n ecesar ia p ara que la se l ec c i ó n actúe y acu m u le l o s rasgo s que i rá n t r an sf o r mando a las po bl ac i o n es hast a pr o duc i r un sa l t o ev o l ut i v o , es deci r , u n ca m b i o m acro evo l ut iv o que 98 sí lleva pare ja l a apar ici ó n de una n ue va espec i e. Po r t an to , la c l a ve est á en l a co nj ugaci ó n de l as t es i s mi cro y macro ev o l ut i vas (Bur ni e 2000: 133). A d e m ás , e l reg i st r o f ó s i l es se nsi b le a la per cepci ó n de l o s s egun do s t i po s de ca m bi o , y a que l a s m o d ifi cac i o n es a ni ve l micro n o t i e n e n po r qué im p li ca r ser i as t ran sf o r maci o n es de l as estr uc t uras ó seas o co n chí f era s. El t ercer asu nto que t raj o de c a b eza a Darw i n es l o que h a v enido a de no mi narse ba j o e l t í t u l o de heren c i a m e zclador a. Los crí t i co s so st enían qu e, den t ro de un co n t ex t o dad o, e l e f ect o de cual qu i er variaci ó n út il se reducir í a a la m i t ad cada vez que su po rt ad or se reprodujera, a menos que su pare j a po sey era t a mbién d ich a v ar iaci ó n , con l o que a l ca b o de a l gu n a s generaci o n es l a r educc i ó n h aría que e l caráct er se f uera d il u y e ndo h as t a desap arecer. As í , la herenci a bi o l ó g ica se conte m p l a b a b a j o la metá f o r a de l a mezcla d e un a serie de líquidos que co m bi na ba n su s pro pi e dades. Ést as só l o po dí a n m a n t e nerse cuan do a mb os react antes po se í a n l a s mism a s caract erí st i cas. Cur i o sa mente, por aqué l en t o nce s e l m o nj e G. M e n de l descu br í a l a s l e y e s de l a h ere n c i a a r a í z d e u n a ser i e d e ex per im e n t o s ll evad o s a c a bo co n gu i santes. Sin e mbargo, el a lcan ce de l a o b ra m e n deliana f ue m u y limi t ado y su s apo r t es no pud i ero n s er t eni do s e n cue nta hast a e l redescub r i mi e n t o de sus pr i n c i p i o s e n l a pr im er a m i t ad de l si g l o X X. E l l o per m i t i ó , en t re ot ras co sas , despejar el pro bl e m a de l a heren c i a m ez c l ado ra. Po ngam o s, po r e j e m p l o , e l c aso de l a repr o ducci ó n se x ua l e ntr e anim a l e s. La f er t ili zaci ó n t i e ne lugar cuan do un e sper m at o zoi de f ecunda un ó v u l o , produci é ndose u na f u s i ó n e ntr e cro m o som a s de m a nera que e l óvul o f er t ili z ado ti ene e l mism o número de gen es de a m b o s pro geni t o r es , gen es que e mi t i rá n l a s ins t ru cci o nes par a l a f o r m ac i ó n d e u n n ue v o i nd i v iduo. Las cél u l a s r epro duc toras so n , p o r t anto, el víncul o e n t r e gen erac i o nes . E l cuerpo o so m a es e l pr o ducto de un ó v u l o f ert i li za do , pero l a s células r epro duc t i v as (ó vul o y e sper matozo i de) n o son pro duc to del so m a, sin o del ger m e n -p l a s ma. L a s gen eraci o n e s d e i nd i v iduos perecedero s no so n más que u n a especi e de re f ug i o cre ado po r el ger men-p l asma para s í mism o , a lcan zando, de este m o do, una espec i e d e i n m o r t ali dad (Farr ington 1967: 65- 71). E sto im p lica que la co n cepc i ó n d e la herencia que se v e ní a t eni e n do era er ró n ea. Lo s caracter es adqu i r i do s, co m o un b razo m uscu l o so , son at r i b uto s de l so m a, n o de l ger m e n -p lasm a, c o n l o que n o puede n t ran sm i t i rs e a la gen eraci ó n s i gu ien t e. La estr uct ura de l a m o l écula de ác i do des o xi rr ib o n ucleico ( A DN) es t a l qu e puede e mi t i r ins t r ucc i o nes para l a f o r mac i ó n de u n nuev o in dividuo , per o e l n uevo i n d i v iduo no puede e nvi ar i n f o r maci ó n a l g er m e n -p lasm a. U n a v ez fert ili z ado e l 99 ó v u l o , l o s gen e s se enheb ra n a l o l argo de l o s cr o m o s o m as, s ien do di cha r eo rdenaci ó n la que hac e que l o s hij o s s ea n d is t in t o s de sus p adres, pese a t ener ge nes de a mb o s 46 . En de fi n i t iva, l o s ge n e s no se m ezc l a n u n o s con o t r o s de f o rm a qu e se d il u y an, sin o que ex per im e n t an u n pr o ces o de r eorden aci ó n , con l o que si u n ge n es fav o rec i do por l a selecci ó n nat ural n ada im p ide, salv o una mu t aci ó n , que se d i fun da e n t re l a s gen eraci o n e s siguientes. A u n que más o m e n o s se h a n esbozado l as r espues t as o f rec i da s po r l a bi o l o g í a co n t em po ránea a t a l es cue st i o nes , e n e l m o mento en l as que es t as f uero n f o r m u l adas se ab r ieron una ser i e de líneas de t rab aj o que t erminaro n dando la razón a la t eor í a ev o l ut i v a de Dar w i n. B ási ca m e n t e t a l e s invest i g ac i o nes s e c entr aro n e n e l co n o c imi e nto de l o s mec anism o s de la herencia y de la v ar i ac i ó n bi o l ó g i ca , así co m o e n l o s pr o ces o s de se l ecc i ó n. La co mbi na c i ó n de t a l es lí nea s de t ra b a j o a l o l argo de l s igl o XX es l o qu e h a veni do a l l a m ars e neodarw ini s m o o sín t esis e vo l ut i v a. E s c i erto que m uc hos de l o s estudi o s de l o s pr im er o s genetista s n o t ení a n co mo fi nalidad l a de fensa de la pr o puest a de Darw i n , pero l o s r esul t ados ter m i naro n s i e n do ta l es. Un o de l o s pr im er o s en i ndag ar sobre cuest i o nes heredi t ar ias a fav o r de l m o d e l o darw ini a no y co n t rar i o a l de Lamarck f ue el zo ó lo g o al e mán A . Weism a nn . A finales de l sigl o XI X, y e n un con t ex t o en el que l a o b ra de Men de l segu í a s i n co nocerse, po s t ul ó que l a se l ecc i ó n n atur al debía a ct uar sobre u nas par t í cu l a s deno mi nadas deter minantes – l o que en e l len gua j e m o dern o co n o ce m o s co m o gen es– a t rav és de l a s cé l u las sex ua l es –e l ger m e n -p lasm a o p l asm a ger minal–. W e i smann pe nsa b a que era la reco m bi nac i ó n d e l o s det ermi nantes l o que pro porc i o n a b a l a variabil i dad su fi c ien t e par a que la se lecci ó n a ct uara. Con est a co ncepci ó n se o poní a a l mec a nism o lamarckiano de l a h erenci a de l o s caract eres adqui r idos, pues só l o era po si ble la t ransmi si ó n y la v ar iaci ó n a par t i r de l mater i al i nhere nte al p l a sma germi na l , y n o de aque ll os rasgo s adqu i r i do s som át i c a mente. Di c ho con un l enguaje m o derno, W e i smann vin o a p l a n t ear que para co m pre nder e l pro ceso de her encia y v ar i aci ó n de l mater i a l hered i t ar i o , h abía que pr es t ar ate n c i ó n a l ge n o t i po y n o a l fenot i po, ya que las caract er í st i cas adqu ir i da s 46 Otr o ac to r de c am b io es la muta ció n. Un gen co n c r eto pue de r epr o ducirse dur ant e ce n te nar es de generac iones si n expe rime n ta r camb i o a lguno, pues to que su e str uctu ra es la de u n c ri st al ape ri ó dico . Pero en un momento dado puede c ambiar dic ha es t r uctu ra de fo r m a r epe n ti n a a p arti r de u n salto cuántico , l o que se conoc e en b io logía co mo m ut ació n, em itie n do info r mació n d if er e nte para la f o r m ació n del i n dividuo pa r a aque l la p arte de la que el ge n es r espo n sable ( cf . Sc h r ödi nger 2008 [1 944]: 96-99). 100 po r e l segu n do n o eran t ran smi s ibles . Para de m o st rar su argu m e nto cor tó l a co l a a v ar ias gen eraci o n e s de r at o nes , co m pr o b a n do de f o rma s ucesiva que l as d is t in t as ge n erac i o n es fili a les segu ían n ac ien do co n este rasgo , s i n qu e se h u bi era tr an s mi t i do el carácter adqu i r i do (Makini st i an 2004: 158) . Co n e ll o W eis mann dem o st r ó que eran es os deter minantes po rt ad o s por l o s ga m eto s l os que m arca ban la gama d e po s i bili dade s fen o t í p i cas . E n e st e sen t i do , S. Bu t l er, un o de sus d i s c í pu l o s, ll egó a a fi r m ar e n re l a c i ó n a l a po l é mica de l huev o y l a gall ina que “la ga lli n a n o es m á s que e l sis t e m a que t i e n e un hue v o de hac er otro huev o ” ( Lacad ena Ca l ero 2 003: 5) . F ue e ntr e l as déca da s de 1930 y 1950 cua ndo, t ra s e l rede scub r i mi e n t o de l a s l e y e s d e Men de l , se ini ci ó u n acerca mi ento en t re gen et i stas y natur a l i stas par a e l re fi na miento t e ó ri co de sus resp ect i v o s t rabaj o s y l a reso l uc i ó n e mp í r ica de l o s pro bl e m a s que e n bi o l o g í a evo l ut iva se h a bían v e nido p l a n t eando. Tal apro xim ac i ó n “s upuso una rea fi r maci ó n de la f o rm u lac i ó n darw i ni a n a de que to do cam bi o e vo l ut iv o se debe a la fuerza d i rect r i z de l a selecc i ó n n at ura l e jercida so b re un a var i ac i ó n d is po ni b le en ab u n da nc i a” (Ma y r 1995: 149). T o d o es t e p roc eso f ue de n o mi nado en 1942 por J. Huxl e y co m o s í n t es i s ev o l ut iv a. A sí, t o da una g eneraci ó n de bi ó l o go s, en t r e l o s qu e destacaro n T . Do b zh a nsk y , E. May r, G. S imps o n, R. A. Fi sher o e l pro p i o Huxl e y, en t en d i ero n que l a c lav e de l pro ces o ev o l ut i v o gi r ab a fu n da m e n t a l m e n t e en to rn o a dos aspec t o s: De un a part e t ení a n que e x p li c ar l a pro gresi va t r ansf o r m ac i ó n de l a s po bl a c i o nes que co nf o rman las espe c i es. E st e f e n ó m e no, que h a veni do a de no mi narse mi cro ev o l uc i ó n , de m o st ró ser el r esul t ado de un a ser i e de pro ces o s que act uab a n a nivel g e n ét i co . E l m á s co n o ci do de t a l e s m ec a ni s m o s es la reco mbi nac i ó n cro m o sómi ca. Nuestr a especi e, po r e j e m p l o , se ca ract eriza po r t en er 46 cro m o som a s. Homo sapien s , a l i gua l que o t ros t an to s ani ma l e s, se de fi ne po r ser di p l o i de, es dec ir, que sus crom o som a s se e ncuentr a n agrupado s do s a do s, l o que signif i ca qu e d i spone m o s de 23 par e s. La s ú ni cas c é lu l a s h ap l o ides de nuest ro o rgani sm o so n l as se x ua les –esper m at o z o i de s y ó vul o s–, las cua l e s, a l fusi o nars e t ras e l pro ceso de repr o ducci ó n y m u l t i p lica r se po r m i t o s i s s e en cargan de qu e e l nue vo in d ividuo d i spo n ga en cada u na de sus células de 46 cro m o som a s, l a mi t ad apo rt ada por l a mad re y l a ot ra m i t ad po r e l padre (Bo y d & S ilk 2004: 41- 42). Pr ec i s a m e n t e t ras l a fec u n dac i ó n d e l ó vul o las c ade nas de ge nes de l o s cro m o som a s se de senheb ra n par a reo rden arse y co m bi narse co n sus par e s. D i c ha 101 reco m bi nac i ó n, o cross ing ov er , es u n pr o ces o est ad ís t i c a men t e a l eat o ri o , y es po r e ll o que se o r i g ina v ar i a c i ó n e n la de scenden c i a, que co m part e r as go s de sus a nteces o res pero a l a v ez se d if ere n cia de a mbas part es ( c f . Boyd & S i l k 2004: 46-52 ; R i d l e y 1987 : 38-39). Otro f actor de v ar i ac i ó n es l a mutac i ó n , t al y co m o se a n o tó c o n an t er i o r i d ad. La v ar iabilidad que e st o s m e ca nism o s i m pr im e de fo r m a aza ro sa al m at er i a l h ered i t ar i o asienta l a b a se para que act úe la selecc i ó n . S i l o s r as go s in cr e m e n t an la pr o b a bi li dad de rep li cac i ó n será n ge n era liza dos po r el pr o ceso de sel ec c i ó n , y a que aumentan l a po si bili dad de ser t ransm i t idos den t ro de di c h o c on t ex t o sel ec t i v o . Sin e mbargo, cuan do l o s caracter es reduce n d icha pro b abili dad la se lecc i ó n l o s ret en drá e n u n po rcen t a j e m e n o r, t en d i e ndo in c luso a desaparecer. S i e ll o se expresa mediante una c a m p a n a d e Gaus s, se o bser v ará e n e l repart o bi o m ét r i co de l o s caract eres có m o l a media m at e m át i ca queda conf or m ad a po r l o s rep l i ca n t es co n un m a y o r é xi t o repli cat iv o . Conf o r m e n o s a l e j a m o s de d i c h a media y n o s apr o xim a m o s a l o s e x t r e m o s de l a curva e l é xi t o v a d i sminuyendo de f o r m a pare ja a l a pr es e n cia cua n t i t at i v a de l o s caracteres (fi g. 6) . Figu r a 6 . F r ec ue n cia de u n ca rácter b iomé trico –la altu ra– r epa rtida e n u na c am p a na de G auss ( a rrib a ). Ante u n camb io e n el c o ntexto sele c tiv o la medi a mate mátic a de dic h o ca r á cte r pue de ve r se modif icada (abaj o ). T o ma d a de C. Le nay (1994: 6 8). Por ot ro l ado , era f u n da m e n t a l co m pre nder l o s mecani s m o s co n cret o s que dab an p ie a l a apar i c i ó n de n ue v a s especi es mediante e l concep t o de sel e cc i ó n pr o puesto p o r Darwi n . Los f e nó m e n o s de es pe c i aci ó n so n conoc i do s en bi o l o g ía ba j o el t ér m i n o de m acro ev o l uc i ó n . A part i r de l a déc ada de 1 970 N. El dr edge y S. J. Go u l d s e 102 fun da m e n t ar o n en e l r eg i st ro f ó sil para pro p o n er que la apar ici ó n de nuevas espec ies respo n d í a a sal t o s e vol ut i v o s. Ve ní a n a p lan t ear la e xi st en c i a de a mpli o s per i o do s de t i e mpo do n de hay equ ili br i o mac ro evo l ut iv o –estasi s – a ntes de que se dé u n sal t o que t i e nda a l a apar i c i ó n de nuevas especies. Dura n t e la f ase d e est asis n o se o bserv a n e n e l reg i st r o pal eo n t o l ó gi co ca m bi o s gr adua l e s. E n ca mbi o , se per c i b en camb i o s sú bi t o s de un as f o r m a s po r otras duran t e u n co r to peri odo de t i e mpo. Pr ec i samen t e est o úl t i m o ha h echo que l a t es i s de l equ ili br i o pu ntuado sea co nsi derada po r a l gu nos co m o u n pr in c ipi o an t i darw iniano. N o e ra t al la in t en c i ó n d e E l dredge y Go u l d, qu i e nes m ás que a l darw inism o se o pus i er o n a l a e xpli c ac i ó n gradua li st a de l a e vo l uci ó n. Tan t o l o s auto res c o m o su o bra se de f i ne n co m o dar w i ni a n o s, so l o que p l a n t earo n un mecani s m o ev o l ut i v o d if erente que cr e y ero n y de fendieron co m o ú nico (c f . Go u l d 2010: 776- 814). En razó n co n este asun t o, E. May r no ve co nfli ct o a l guno a l e ntender que l a t esis macro y mi cro ev o l u t iv a n o son inco m pat ibl es (Ma y r 199 5: 152-165) , i dea de la que par t ici p a n i gua lm e n t e m uc hos bi ó l o go s act ua l es (Bur ni e 200 0 : 132-133): duran t e la f a se de e st as i s se pr o ducen cambi o s que, pese a n o pr o duci r especi aci ó n , sí i r ían m o d ifi ca n do l a s po bl ac i o n es –es dec i r, ha y micro ev o l uc i ó n–. 1.2. 4 .- La nue va síntesis: evol ución, cond ucta y cul tu ra El 14 de marzo de 1883 m ur i ó K. Mar x , ideó l o go de un a de las gran d es corr i e n t es i n t erpr etativ a s e n e l á mb i t o de l a s c i e n c i a s his t ó r i c as, e l m arxi s m o . Tr es d í a s m á s t arde, su a mi go y co m pa ñ ero , F. En ge l s, d i o ant e su tu m b a e n e l ce men t er i o de Hi g hgate (Lo n dres) un d i scu r so en e l que a fi r m ó : “Así com o Dar w in descu br i ó l a ley de l desarro l l o de l a n at ura l ez a o r gáni ca, Mar x des cubr i ó l a l ey del desarro ll o de l a hi st o ri a h u m a n a” ( Engels 2012 [ 1883]: 451). E n u n a f ras e t an b re v e est e pe nsado r y act i vi sta po l í t i co b r i t áni co sin t et i zó una idea que a d í a de ho y se e ncuentr a l at e nte en la m a y o r ía de l as m ent es: l a aport aci ó n de Dar w i n f ue fu n da m e n t a l par a la co m pr e nsi ó n e vol ut i va de l o s r as go s fi s i o l ó g icos de l a vida. No o b stan t e, otro pens a m i e n t o n o rm a li z ado y qu e t ambi é n se h a lla in m erso e n la re fl e xi ó n de Enge ls , e s que e l ser human o , ade m ás de t en er rasgo s bi o l ógicos, p o see capaci dad in t e l ect i v a – f r ut o de l a mente– y entr a m ado s cu l t ur a l es , resul t ado s de su i nventiva y t r an smi t idos po r apren d i za je (c f . Farr in gt o n 1967: 73- 85 y 101-117) . Par a est o ot r o se rech a za l a t eorí a de l a e vo l uc i ó n d arw ini a na a fav o r de otros pos t ul ado s. Así , el po l í t i co in g lés co n st i t u y e u n m ag n o e j e m p l o a l 103 rec l a m ar l a figura de Mar x co m o l a des cub r i do r a de e s a o t ra gr an l e y qu e e x p lica la t ray ecto r i a soc i o cu l t ural de n ues t ra especi e en l a histo ri a. S i n e m bargo , es to es un sim p le re f lej o del gra n desconoc imi e n t o ex i st en t e –an t es y ah o ra– so b re la o bra de Darw i n (E s cac e n a C arr asco 2002a). E l l o es así po rque e l n at ura l is t a b r i t á ni co publicó un a ser i e de e n s a y os do nde apli c aba l a mi s m a t eor í a de la ev o l uc i ó n para co m prender l o s aspecto s co n duct u a l e s y cu l t ura l es de la h u mani dad: El origen del ho mbre (1973 [1871]) y La exp res ión d e las emociones en lo s animales y e n el hombre (1998 [ 1872]). Sin e mbargo, est a otra f aceta de l darw i n ism o n o ha sido práct i camente t eni da en cuen t a, y e ll o o bedece a c r i t eri o s de cort e an tropocén t ri co , pues po r m uc h o que se r eivindiquen pecu li ar idades d e l o s seres h u man o s respec t o a otras f o r m a s de vi da, n o por el l o nuest ra especie –con sus inherentes caracter í st i cas co n ductuales y cul t ura l e s– e scap ará a l os d iver so s pro ces o s se l ect i vos (Co n de Fl o res 2011a: 237-238; Co n de Fl o res 2011 b : 302-309; Co n de Fl o res 2014: 193; O ’B r ien & Ho l l a n d 2007 [1992] : 109-110) . L a aplicac i ó n qu e Darw i n hi zo de su t eo r í a evo l ut i va n o só l o ca y ó e n saco roto en t r e l o s do cto s en h u mani dade s y ci e n c i a s soc i a l es, s i n o que cé l ebres naturali st as y bi ó l o go s de l a segunda mi t ad de l sig l o XIX y de l sigl o X X reh usaro n de l darw i n i s m o p ara co m pr ender las facet as con duct uales y cu l t ur ales de l s er h u m a n o . E n d i c ha l is t a po de m o s i nc l u i r, e n t re otr os, a au to res co m o J. Huxley , G. G. S i mps o n , E. May r o S. J. G o ul d (c f . L ym a n & O ’Br i e n 2007 [1998] : 223; O’Br i e n et al . 2007 [ 2003]: 325) . La sí n t esis e v o l ut iv a de l a pr i mera mi t ad de l sigl o XX n o se preocup ó , en l í nea s gen era l e s, de re to m ar est a perspecti va de l a t eorí a darwi niana de cara a s u ap li cac i ó n a l a con duct a y a l a cul t ura. Salv a n do e x c epcio n es, una ser i e de etó l o go s f uero n t rab a j a n do en es t e sen t i do des de medi ado s de d i c ha ce n t ur i a, asumi e ndo l o s apo rt es y l a s n o v edad es que l a bi o l o g í a contem po r ánea habí a hech o a l a t e o rí a evol ut iv a d e Darw i n . En t orno a las déc adas de 1960-1970 se ll egó a co nf o rmar un a e str ategi a d e i nve sti ga c i ó n que vi n o a de n o mi nar se soc i o bi o l o g í a, l a cua l t rató de ex p li c ar l a s d i ferencias y semej a n z as so ci o cu l t ura l e s en fun c i ó n de l a se l ecc i ó n n at ur al . La o b ra c l a v e que d i o pas o a es t e m o vimiento f ue e l libr o de E .O . Wil so n Sociobiología: la nueva síntesis ( 1980 [ 1975]). El su b t í t u l o r es ul t a n o t abl e m e n t e s i g nif i cat iv o , pues ex presa l a idea de l aut o r de a m p l iar e l marco d e l a s í n t esis e vo l ut i va para que e n su se n o t uvi era n ca bi da l a s cues t i o nes que no se habían conte m p l ado . Se pl a n t eó que l a bi o l o g ía 104 t ení a que hac er s e cargo del est ud i o de to do l o r ef er en t e a l a vi da so b re la T i err a, prest án do l e at en c i ó n desde l a s bac t er i a s hast a al ser h u mano, i n c l u yén do se l a s cues t i o n es que t radi c i o nalmen t e habían s i do apro pi adas po r l a s c i e nc i as so c i a l e s y h u m a n a s, per o des de el par aguas t eó ri co de la evo l uc i ó n darw i n ian a ( Wil son 1980 [1979]). E n l o que r es pect a a l a nim a l humano, el desarro l l o de l a soc i o bi o l o g ía s upu so asumi r u n po si c i o n a mi e n t o m o nis t a y n o a n t rop océn t r i co , pues a b o rdab a l o s asp ec t o s soc i o cu l t ural e s co m o part e de l a natur al eza de l o s seres viv o s que l o s d es ar ro l l a n . Co n e l l o s e rechazab a el co n cepto “ artifi c i a l ” y el h e ch o de atri b u ir co n ductas so ci a l e s y cu l t ur al es de f o r m a e x c l us i va a l gé n er o Homo : m u l t i t ud de inv est i ga c i o nes et o l ó gicas de m o st raron l o contr ari o (cf . García R i vero 2013: 68-69; Pé rez - A gu il ar 2012: 33 ; Sch e i nso hn 2008: 132-133) . Los pr im er o s trab a j o s ll e vado s a cabo po r l o s soc i o bi ó l o go s parecen co inci d ir e n u n h e c h o c l a v e : l a co n duct a está determi nada po r la gen ét i c a. D i c ho de ot ro m o d o , se enten d ía que el co m po rt am i e n t o est ab a d i rect a m e n t e regu l ado po r grup o s de gen e s ( Ga rc ía R i vero 2013: 41- 43; Gr as a 1986: 124-125) . Por t an to, l a selecc i ó n natura l a ct úa s o b r e el g en o t i po , y ell o im p l ica i gua lm e n t e su ac c i ó n sobre l o s ras go s co n duct ua l e s y cul t ura l es –que adqu i ere n a s í u na ca t ego rí a fenot í p i ca – a l b e n e fi c i ar a un o s gen e s en det ri men t o de ot ros de cara a la m a ximiza c i ó n de l a e f icaci a bi o l ó g i ca ( A u n ger 2004: 48). A d ía de h o y e st as tes i s se h ace n i nsost eni b l es y se h a n mat i zado m uc h o . Sí e s c i erto que exi st en co nj u n t o s de gen es qu e regu l a n reacci o n e s fisi o l ó g i ca s sobre las que p i vot an ac t i t udes co n duct ual e s y cu l t ura l e s; sin e m b argo , r es u l t a ex c esi v o pe nsar que t o dos l o s caract eres e x t raso m át i co s queda n someti do s a l con t ro l ex c l u siv o de es to s r epl icantes 47 . Pese a e ll o , l a s t esi s soc i o bi o l ó g i ca s apo rt ar o n un a ser i e de co n cept os c l a v e s qu e resu l t aro n de gran ut i lidad a l as po steri o r es t en de nc i a s darw i n ian as ded i cada s a l e studi o de l o s aspecto s conductua l es y cu l t ur al e s, t a l es co m o e l selecc i o ni s m o cul t ur al , la m e m ét i ca y la psico l o g í a e v o l uc i o ni st a (Garc í a R i v ero 2013: 43) . De una part e, la ado pci ó n de u na act i t ud m o nis t a f ue fundam e nt al . Po r otro lad o , c o m pre n der que e l co m po r t am ien t o y l a cu l t ura so n act i t udes n at ural e s a y udó a biologizar e l enf o que de mi r a so b re t al e s as pe cto s. A razó n de e ll o , se e n t en d i ó que l o s ge n es eran u nidades rep l ica t i vas que, en co nj u n t o , dab a n las ins t rucc i o n e s para la f o r m ac i ó n de u n fe n o t i po , 47 Po r eje mplo, h ay equipo s d e gen e t istas y de n eurólo go s q ue de sd e h ace dé cadas v i enen inv estigando sob r e la b ase ce r eb r al y ge n ética de l co mport am i e nto religi o s o ( cf . H am er 2006; R ubia Vila 2004) . Sin emb a r go , n o exis t en ge n e s que haga n se r a unos individuo s b udi stas y a otr o s n e o pagan o s. 105 esto es, l a e x t eri o r i zaci ó n o m a nif e st aci ó n f í sica de l ge n o t i po . Per o adem á s, d i c h o co nj u nto ex per i m e n t a com po rt am ien t o s de tres t ipos: inn at o s, im i t ado s y apre n d idos. Los co m po rt am ien t o s so n , por t an to , el e m e nto s inh ere ntes a l fenot i po , o m e j o r d i c h o , un a e x t ensi ó n de éste (Dawkins 1999). La cu l t ur a, que a fi n de cue n t as e s co m po r t am ien t o apren d i do y /o i mi t ado , pasa así a co n si der arse part e de l a bi o l o g ía, pues se l a defi ne co m o e l co m po nen t e extr as o máti co de l f e n o t i po ( Barri e n to s 2009: 194; Bo y d & R i c h er son 2005: 4). Un a de t a l e s es t r ategi as de i nvest i ga ci ó n darwin i a na post eri o r a l a so ci o b i o l o g ía ha v e ni do deno mi ná n do se selecci o ni s m o cu l t ur al . Lo s selecci o ni st as h a ce n espec i a l hi ncap i é e n que l a cu l t ur a se v e inmers a en pr o ces o s de var i aci ó n , h ere n c i a y de selecci ó n. De l a misma f o r m a que en el á mb i t o de l o so m át i co l o s genes s e con s i dera n l a s uni dade s rep l i c at i vas, l a cul t ur a se co m po n e de co nj u nto s de i deas que actúan co m o rep l ican t es, co nf o rm a n do especies de r ecetas que dan l ugar a l o s d is t in to s en t ra m ado s cu l t ur al es. L a cu l t ur a varí a y se t ran s mi t e po r i mit aci ó n o po r apr en d i zaje. La h er encia cu l t ur al t ien e l ugar t anto de f o rma vert i c a l –d e g en er aci ó n e n gener aci ó n, t al y co m o o cur r e entr e padres e hi j o s 4 8 –, c o m o h o ri zo nta lm e n t e –es dec i r , de i ndivi duo a i nd i v iduo, sin que m ed i e n de f o r m a d i rect a re l e v a n t es re l ac i o nes co m o e l parentesco o l a edad– (Ca v a lli -S f o rza 2007: 121- 122; Cavalli - S f o rza & F e l d man 1981: 54) 4 9 . Duran t e e l pro ces o de t ransm isi ó n, l o s r eplican t es cu l t ur al e s e x per imentan i gua lm e n t e v ar iaci o nes. L a c l a v e de l enf o que a n a lí t i co selecc i o nis t a res i de e n e l p lan t ea m i e n t o de pro ces o s co ev o l ut iv o s e n t r e l o s repl ica n t es cul t ur al e s y l o s ge n ét i co s durante l a fase de selecci ó n. Desde e st a estr a t egi a de i nve st i g ac i ó n s e en t i e n de que l a selec c i ó n n o puede d i s cerni r e n t re gen ot i po , f e n o t i po y f e n o t i po ex traso m át i c o . P o r t an to, a l a l ar ga l o s rasgo s co n duct ual e s y cul t ur ales au men t an o d ismi nu y e n su f recue n c i a de n t ro de un a po bl ac i ó n e n re l a ci ó n a su co n t rib u c i ó n a l a e fi c a ci a bi o l ó g i ca o f itness . Di c h o de ot ro m o do , aque l las var i a ci o nes cul t ura les que pro p i c ian au m e n t o s dem o gr áfi cos son b e n e fi c i ada s a l ser re t eni das y ge nera l izadas de n t ro de l a po bl ac i ó n. E n cambi o , aquell a s 48 Cuando la t ransm i sió n cultu ra l se p r o duce e n tre miemb r o s de di sti nta s ge n e r acio n es si n q ue exist an r el a c ion e s di rec t as de pare n t e sco en t r e ellos , n o se denomi n a v er tica l , sino o b l icu a (Cav al li-Sfo r za & Fe ldm a n 1981 : 54) . 49 Pr ec i s a me n te esto úl tim o , l a tra n s misi ó n sincr ó n ica, ha si do la r azó n de m uc h os h uma ni stas para argu m e ntar que la evo l ució n de la c ultu ra e s lama r ckiana (c f. Farringto n 1967: 73-85 y 101-117; Q uer o l Fe rn ánde z 2001 : 35). Empe r o, ta l h ec h o en s í mi smo n o apoy a un mode l o evo lut iv o pa ra l a cultu ra e n detrime n t o de l ot r o , y a que n o cara c te r iza pe r s e las cl aves que hace n di st ingui r a és tos. De h ec h o , l a b iol o gía act ual asume que n o só l o los r eplica nt e s cultura les se puede n t r a s mi t ir so b r e la b ase de e sta do b l e v ía , s in o que t a mb i é n los gen é t ic os (c f. Ma r gulis y Saga n 20 03: 36-40) . 106 ot ras que co n t rib u yen e n m e n o r grado o v a n e n d etr i m e n t o de l a ca n t i dad de vi da t en derán a d ism inuir o desaparecer. P or t an to, el sel ec ci o nism o cu l t ur al plantea a f i n d e cuen t as que l o s replicantes cu l t ura l es co e v o l u ci o nan en ú l t im a ins t an c i a re spec t o a l o s gen e s, au n que guar den auto nomí a en cuant o al pro ces o de t ran s m isi ó n y vari a ci ó n (A u n ger 2004: 65- 75) . Den t r o del dar winism o e xis t e o t ra es t rategi a d e i n vest i g aci ó n ap li cada a la conducta y a l a cu l t ur a que h a t eni do buen a aco g i da e n t re especi a li st as de dis t in t as áreas , l a ll a m ada m e m ét i ca. E l o ri ge n de ést a se as o c i a a la acu ñación de l t érm in o “m e me” po r el et ó l o g o R. Dawk i ns. Es t a palab r a, que “der iv a de u n t ér m i no gr i ego que s i g nifi ca « aque ll o que es i mi t ado »” (Aun g er 2004: 29), f ue e m p l e ada po r Dawki n s p ara a l ud i r a l a u ni d ad mí n im a de rep l icaci ó n cul t ura l , i ns p i rá n do se po r e l l o e n el co n ce pt o de gen : “El n ue v o caldo es el cal do de la cul tura h um ana. Nec es itamo s u n n o mbre p ara el nuevo r epl icador, un sust an tiv o que co n ll ev e la idea de una u n id a d de tran s m is i ó n cultu r al, o u n a unidad de i mitación . «Mimeme» se der iv a de un a apr o pia d a raíz gri e ga, per o deseo un mo n os íla bo que suene al go pa r ec id o a «ge n ». Espe r o que mi s amigo s clasicistas m e pe r do n en si abr e v i o mime m e y l o dejo en meme. Si si r v e de algún co n suelo , cabe pensa r , co mo o t r a alte rnativa, que se r e lacio na c on « memo ria » o co n la p a l a b ra fran ce sa mêm e . E n i ngl é s deb ería pr o n unciarse «mi: m ». Eje m plo s de memes son: t o n adas o so n es , ideas, c onsigna s, modas e n cuanto a ve stimenta, fo r ma s de f abricar v a sij as o de co n stru ir ar c o s. Al igua l que l o s ge n es s e pr o pa g an de un acerv o gen é ti c o a o tr o mediant e l o s es permatozo i de s o lo s ó vulos, a sí los memes se pro pagan en el a c er v o de meme s a l s a l tar de u n c ereb r o a o tro media n te un p r o ce s o que, co n siderado en su sentido má s ampl i o , puede llama r se de imitació n. [. ..] Po r l a i m itació n, co n side r ada en su sen t ido más a mp l io , e s co mo l os m e mes p ueden cr e ar r éplicas de sí mi smo s. Pe r o a sí co mo n o t o dos l o s ge n es que pue den hac er c o pi as lo e fec túa n c on éxito , así tamb ién algunos me m e s t ie n e n un é xi to may or que otr o s en el ace r vo de me m e s. Este h e cho e s a nálogo al de la selec ció n n atural . H e mencio nado eje m plo s i n d iv i duales de cual i da des que t ie n de n a co n dicionar u n alto valo r de superv i v encia e n tr e lo s m eme s. Pe r o, e n ge n eral , de b en se r lo s mismos aquello s ana l izados r es pec to a los r eplicado r es en el capítul o II: lon gev ida d, f ecundi d ad y fide lid ad e n l a co pia ” (Dawkin s 2006 [1976]: 251 y 253). Al gu n o s cr í t i co s se h a n m o st rado reaci o s h a c i a la m e m ét ica, f o r m u l a n do cu est i o n e s co m o ¿ dó n d e están físi c a m e n t e ubicad o s l o s m e mes? T al duda o error qui z ás der i va de l ex c esi v o par aleli s m o que en o casi o nes s e e st ab lece co n l o s genes a l a h o ra de t ra t ar de ex p li car qué es u n m e m e. S i bien , t al y co m o com e n t an R. Alexa n der Bentley et al . 107 (2008: 113), l o s m e m es so n sim p lemen t e i nf o r maci ó n t ransmi t ida. En r az ó n de e l l o , pueden t ener o n o expresi ó n m at er i a l . Po r t an to , l o s m e mes pasan de u n cer ebro a ot r o m ed i a n t e co pi a o i mi t ac i ó n 5 0 . Al igual que o curre con l o s genes, l a f i de li dad de la cop i a m e m ét i ca se h ac e casi impo sibl e e n cuanto a l a s m uch a s po si bili d ades de reco m binac i ó n así co m o l o s c asos de er ror o m ut ac i ó n m e m ét i c a. No o b st an t e, l a fi de li dad de co p i a gen ét i c a es m a y o r que l a m e m ét i ca, pues l a pr i mera se f u n d a m e n t a en l a estr uctur a de un cr is t a l aper i ó d ico (Schrö di n ger 2008 [1944 ]: 96-99) m ientr as que la seg u nda depen d e de m ec a ni sm o s p s i co l ó g i co s que pro yec t an s o b r e l o s r eplicantes cu l t ur ales u na m a y o r p l ast i c i dad ( Garc í a R i vero 2013: 44) . L os d is t in to s m e m es co m p i t e n e n t r e s í , i ndepe n d i e n t e m e n t e de l a cali dad de vida d e sus po rtadores , para l o grar un espac i o e n l o s cereb ro s, m ed i o s d e co m u ni cac i ó n , l ibro s , bi b li o t ec as, et c. Al i gu al qu e e l selecci o nism o cu l t ur al , l a m e m ét i c a p l a n t ea u n m o de l o de t ran s mi s i ó n cul t ura l qu e co m bi na t an t o pr o ces o s d i a cró ni co s co m o sincró ni co s (E sca ce na C arr as co 2005: 192). R. Dawk i n s t a m bién p l a n t eó l a po sibili dad de que s i bi e n l o s m e mes eran u ni dades de ev o l uc i ó n, esto s p o dían rep l icarse e n gr upos. A est o s conj u n t o s de m e m e s se l es ha ll a m ado memeplexes ( Blackm o re 2000: 51). L o s part i dar i o s de la memét i ca ha n i n t e n t ado l e v a n t ar un co rpus t e ó ri co so b re l a base de la c r í t i ca h ac i a e l se l ecci o nismo cu l t ur al . No o b st an t e, en t endem o s que no se t rat an de do s est ra t egi a s an t agó ni ca s e i rr econ c il ia bl e s, s i no que, co m o verem o s, l a s vi r t udes de u n a co m p e n sa n la s de f ici e n c i a s de la ot ra y vicevers a. Los m e m ét i co s h a n sost eni do que e l selecc i o nism o h a e sgr i mi do un a pr o f u n da depe n de nc i a co ev o lut iv a de l a cul t ur a r espect o a l o s gen o t i po s, y que de s de d icho m arco de inves t igaci ó n n o se puede co n ce bi r a las uni dade s cul t ur al e s co m o v er dad er os r ep li c a n t es ( Bl ack m o r e 2000: 64- 67). A sí , la m e m ét i ca más o rto doxa se car act eri za po r r ei vi n d i car e l co n cepto de m e m e co m o u n auto r r ep li c a nte. Sin rechaza r abiert am e n t e l a s i nt eracci o nes e n t r e a m b o s rep l icad o res e n det erm inadas c i r cunst an c i a s , se cons i d era que l o s m e m e s go zan de aut o n o m ía e v o l ut iva respec t o a l o s ge n e s . Los memes, t a m bi é n egoísta s , co m p i t e n po r h acerse u n hueco e n l a s l imi t adas m e m o r ias i n d epe n d i e n t e m e n t e de l b e n e fici o o p re j u ici o que puedan ap o rtar 50 Ot r o s crítico s se muestran reacio s no ta nt o co n el sig ni f icado sino c o n el t é rmino “ m e me” . A nuestro parec er, l o interesa nt e e s el p ote n cial a nalítico y e xpli cativo que es t a h e rr a m ie n ta co n ce pt ual o f r ece a la h o ra de analiza r la e vo lu c i ón cultu ral b ajo e l pa radi gma dar w inia n o. La palabra emp leada e n sí m is m a debe r ía ca r ec er de r elev an ci a , r e spo n die n do simp l eme nt e a un co n v e n io t ermi n o lógic o que h a t enido r el a tivo é xit o en tr e e spec i al ist as. Dic h o de otra ma n e ra , se trata si mpleme nte de un tecnic ismo. De h e ch o , han exis tid o o tra s pro puestas q ue alude n m ás o m e n o s a la m ism a r e alidad para des igna r a los r e plica n tes cultu r a l e s, tales co mo “ cultu rge n” (L um sde n & W il so n 1981: 27) e ntr e otr as , per o que h an tenido me n or pr o ye cció n en c uanto a su u so . 108 a l o s genes: su o bj et i v o prim ero es perpet uarse a t o da c o sta . Se es t abl ece así u na d i s y u n t iv a ent re l o gen ét i co y l o m e m ét i co . S i e l sel ecc i o nis m o cu l t ura l supo mantener l a perspect iv a m o nis t a de l a soc i o bi o l o g í a, puede per cib i r se c laram e n t e có m o l a m e m ét i ca o rto d o x a ha r ecu perado , en c ierto sen t i do , una perspect iva dua l . U n po sici o n a miento m ás flexi b le y crí t ico n o s po drí a ll e v ar a co nsiderar l o po c o creí ble que r es u l t a la exi st e n c ia de u na especie de n u b e d e m e m e s i ndepe n d i e n t es, deseando competir e n t r e ell o s par a inf ectar u n n ú mero reduci do de cereb ro s y de medi o s de co m uni c ac i ó n. Asu mi r esto serí a pr ecis a m e n t e rechazar e l m at er i a li sm o que ha ca r act eri zado hi st ó ri ca m e nte a l a t eorí a de la e v o l uc i ó n darw i ni a na. De hec h o , l o s m e mét i co s o rto d o xos se ha n vi sto o bl i gado s a n t e e l l o a reconocer pro bl e m as co m o e l desconoc imi e n t o del a l o jami e n t o fí s i co de l o s m e m es, e n t r e otr o s (B l ack m o re 2000: 97-98). Le j o s de ser u n i nco nv e ni e n t e rea l , t a l asu n t o sup o n e u n fals o pro bl e m a, f r ut o de reto m ar un a perspect i va dual que t erm ina convi rt iendo l a memét i c a en i dea li sta. Lo s m e mes n o exi st en a l marge n de l o s cere b ro s, del cuerpo en gen er al, sin o que son su resul t ado . Ba j o esta ó pti c a sí p o dem o s co n sider ar l a con duct a y la cu l t ur a co m o el fen o t i po ext en d i do . La cl a ve, a n u est r o parece r, es t á en e ntender que l o s gen e s e mi t e n ins t r ucci o n e s para d esarrollar un f e n o t i po que es capaz , a su vez, d e soport ar un fenoti po e x t en d ido semiaut ónom o . Co n e ll o se qu i ere de c i r que, a fin d e cuen t as, l o s rep li ca n t es m e m ét i co s co ns t i t u y e n una est rat egi a de l o s ge nes par a rep l ica rse. No so n un fi n en s í mi s m o s, s i n o un ins t ru m e n t o o modus operandi de l o s gen e s para t ran s mi t i r se. E n l a f a se de rep li ca c i ó n y de var i a c i ó n l a s u ni dade s cul t ur ales , l o s m e m e s, go zan de c iert a auto nomí a respecto al genot i po , per o en l a fase de sel ec ci ó n n o , puesto que l a cr ib a select iv a e s i ncapaz d e d i st in gu i r e n t re el g e n ot i po y l o s rasgo s fen o t í p i co s. Por t an to, exis t e un a in t e n sa in t er re l a c i ó n a es t e nivel res p ect o a l o s ge n e s. Entendem o s qu e l a memét ica n o de b er í a ca er e n e l mism o er ro r que l o s pr im er os gen et i st as , quien es vieron e n l a i nc i p i e n t e d is c i p li na un m arco t eóri co en sí mism o , ded i cá n do se simp l e m e n t e a e x p licar có m o l o s ge n es se r epl ica b a n . T enem o s qu e pregun t arnos i gua lmen t e por qué se repl ica n , y es e n e st a cuesti ó n do nde e l selecci o nism o co b r a fuerza e x p li cat iv a y la memét i ca sent i do ev o l ut iv o , si e m pre y cuan do la asu m a m o s des d e e l p l a n t eami e n t o m o ni st a expresado (Pé rez-A gu i lar 2012 : 34-35). 109 Ot ra v ert i e n t e den t ro del darw ini s m o que se h a v o l cado en e l a n á li s i s conductua l - cu l t ur al h a s i do l a deno mi nada p s i co l o g í a e v o l u ci o nis t a 5 1 . Se t ra t a de un i n t e n to de ap l i car la bi o l o g í a darw inian a a l o s e st udi o s co gni t iv o s de la conducta humana (Sá n c h e z Cánovas 2002: 22-23) y l a s neuro ci e nc i as: “D a rw in h izo h incap ié en que e sta te oría [la de l a ev o luci ó n da r w in i ana ] e xpl ic a b a n o s ólo l a co mpl ej id ad del cue r po de un a n im al, sino la co mplejidad de su mente. «La psico l o gí a debe b asar se e n un n uev o f un dame n to », p r edij o, co m o es de to d o s co n oc ido, al fi n a l de El origen de las esp ecies . Co n t o do, la p r edic ció n de Da r w in todav ía n o se h a cumplido ple n ame nte. M á s de un si glo despué s de que escribiera aquel la s pal abra s , el es t udio de l a me n te carec e en su mayo r pa r te de una orie n t a c ión da r w ini s ta, y a me n udo h ac e de ello una b ande r a ase gura n do que la evo l uc ión es irr ele vante , una me r a dep r a v a c ión mo r al , o que s ó l o es adec uada para es peculacio n es de caf é mien t ras se beb e un a cerv eza al f inal de la jo rnada. Est a ale r g ia a la evo lució n e n las c i e n ci a s so cial es y co gn it iv as ha sido , e n mi opinió n, u n o bstáculo para el co n oc i mien to . La m e n te es un sistem a exquisi t a me n te o rganiza do , ca paz de llev ar a cab o pr o eza s n o ta b l es que ni n gú n in ge niero ha lo gra do aú n co piar. ¿Có mo puede ser que l a s f uerzas que dier o n fo r ma a este sistema, y l os pr o pó sit o s a los que r es ponde su diseño, se an i r relev an tes para su co m pr e n s ión? El pe n sa m ie n to e voluc ioni sta es impr e sc indi b le, a u nque n o en la f o r ma que muc h o s pien sa n –c uando sueñ a n, po r e je mplo, e n e slab ones pe r didos o cue n tan histo ria s so bre la s e t ap as de l Ho m b r e–, sino en l a f orma de u na met iculos a i n ge n ie r ía i n ve r sa” (Pin k er 2008: 41-42). Un o de l o s f u ndamen t o s b as e que n o s per m i t e co m pr en der l a apo rt aci ó n de l a ps i co l o g ía ev o l uc i o nis t a a l ámb i t o del darw i n ism o , es e l ll a m ado M o de l o Causal I n t egrado. És t e t ra t a de ex p l icar e l pr o ce so a par t i r de l cu a l l o s m ecanis m o s de se l ecci ó n d arw i ni a na fueron m o l dea n do e l ó rgan o cereb ra l de l o s h o m inin o s 5 2 h ast a su es t ado ac t ual , co n st i t u y e n do e l l o una c l a v e ese n c ial para co m pr en der l a es t r uct ura fi s i o l ó g ica s o bre la que se apo y a l a co m p l e ji dad de l o s pro ceso s m e nt al e s, l a conducta y la cu l t ura. D i c ha estr uc t ur a es c o nsi derada u n a car ac t erís t i ca fenotíp i ca de n uestr a espec i e que hac e qu e 51 Se r ía inco rr ec t o t raduci r al caste llano Ev o lutionar y Psyc hology co mo “ps i co logía e vo l utiva”. L o m ás adec uado es h ace r lo c o m o “ps i co l o gía evo l uc i o n ista”, y a que é sta se t r ata de u n e n f oque teó r ico c o n creto , mie n t ra s que l a p rim e r a h ace r ef eren c ia a u n área de con o cimie n to dentro de la cien c i a psico l ó gi ca es pecializada e n el estudio del desa rr o l lo co n duc t u al huma no a lo largo del des arrollo v it al –des de que se es n iño ha sta que se es a n cia n o–, y que po r ta n to pue de ser abo r da d a de sde di f er e n tes po sic i o n e s i n te r p r eta t iv as (Pé r ez-Agu i l ar 2012: 33 ). 52 Se tr ata e ste de un n e olo gi smo a c uña do po r los es tudi o sos de l a evo l ució n hum ana ant e la a mpliació n co n ce ptua l del término “h o mí n ido” . Cua n do se hace a lusi ó n a u n h omi nino se hace r ef er e n cia a “u n miemb r o del g r upo zoo l ó gi co que in cluy e a todos los organ is mo s, vivo s o extintos, que es t án evo lut iv am ente m á s p r óximo s al ser huma n o ( H . sa piens ) que al chimpa n c é c omún ( P . trog l od ytes )” (R osas Go n zález 2015: 2 4). 110 d i spo n g a m o s de f acu l t ades menta l e s de carác t er uni versa l , co m o l a capac i dad y l a s f o r m a s de aprendiza j e. En razón d e e ll o se e n t i e n d e que est e conjunt o de r as g o s i nnato s h a n sido e l e m e n t a l es para l a supervivenci a y rep r oducci ó n d e Homo sapiens (P in k er 2003: 451- 452) . Den t ro de l a var i ed ad po s i bl e, l a c r i b a sel ect i v a f ue afi a nzan do aquell a s caracter í st i c as qu e, e n fu n c i ó n de l co n t ex t o, pot en c i a b a n m e j o r l a ad apt ac i ó n a l entor n o (Pin k er 2008: 58- 59) . Pese a el l o , a l gu n o s ps i có logos evol uc i o ni st as h a n as u mido que n o es l o mi s m o a fi r m ar que l a mente es un a adapt aci ó n ev o l ut iv a que admi t ir que to d o e l co m po r t am ien t o es adapt a t i vo (Pin ker 2008: 64). N o o b st an t e, suel e n dar po r h ec h o que e l co m p l e j o j erar qu i zado de m ó du l o s que es t ruct uran l a m e n t e humana actual es e l resu l t ado de l as presi o nes select iv a s que act uar o n en l a apar i c i ó n e v o l ut i va de n ue str a especi e e n e l Pa leo lí t i co , y que s u uso para la r eso l u c i ó n de pr oblemas po st eri o res e s e m p learl o e n asu n t o s aj e n o s a l co n t ex t o en e l que se co nf o r m ó , de ahí que qu epa l ugar a m a l adapt aci o nes ( cf . Garc í a R i vero 2013: 51-52; P i nker 2008: 65 y 439). A m o do de cr í t i ca, po dr í a m o s a n ot ar tr es o b servaci o n e s. La primera g i ra e n t or n o a l a consi derac i ó n de l Pa l eo lí t ico co m o un co n t exto poco o n ada var i a bl e. E sta supues t a h o m o gen e i da d a m bi e n t a l es la qu e act uó s e l ect iv a m e n t e s o b re el an imal h u man o en t o d o el o rbe y fu e m o du l a n do la c i t ada j erarqu ía cogni t iva. Sin e m b argo, l o s es t u di o s pa l eo ambi e n t a l e s y pa l eo genét i co s n o s per m i t en apuntar en la direcci ó n contr ari a, hacia co n t ext os select i v o s var i o p i nto s que actuaro n sobre las c o m u nidades human a s y pro y ect aro n ex t in c i o n e s, pero t am bién f uero n b ase de d i versidad genot í p ica y fe n o t í p ica prec i sa m e n t e por ser heterogén eo s. En segun do l ugar, l o s pro ces o s de sel ec c i ó n n u n c a h a n de jado de m o l d ear e l cerebro y a l a s est ruc t uras menta l es . La n euro l o g í a h a ve ni do estudiando vari edade s que t i e nen s u e x pres i ó n e n d if ere n t es t i po s de e s pect ro s co n ductuales y co gni t iv o s. E l hec ho de que n o exis t a un ú nico protot i po de cere b ro es e l i ngred iente f u n da m e n t a l para que l o s pr o ces o s selec t i vos act úen so b re l o s m is m o s. E n este se n t i do , podr í a m o s po n er a m o do de e j e m p l o un a ser i e de t rab a j o s que han tr a t ado de arroj ar l u z so b re l o s co m po n e n t es genét i co s y cereb r ales de l a co n duct a reli g i o sa, exi st i e n do un gr adien t e c o nductual que i r ía de sde e l é x t asis m ís t i co h a st a el at e í sm o (c f . Ha m er 2006; No gués 2010; R u bia V i la 2004). Por otra par t e , el a sumi r la e xi stencia d e esquemas ps í qu icos univer sal es pu ede resu l t ar p ro bl e mát i co , ya que e ll o no per m i t e ex p li car co n co h ere n c i a l a d iversi dad conduct ual y cu l t ura l . An t e t al e ncruc i j ada, l o s psicól o go s ev o l ut i vos suelen entender que e l co n o c i mi e n t o desarroll ado o adqui r i do respo n de a cues t i o n es adapt at i v a s m at i zadas po r l a s c i r cunst an c i a s eco l ó g i cas . S in e m b argo es a respues t a si gu e s i e n do po c o sa t isf a c to ri a, pues no per mi t e e x p lica r cas o s 111 de gr upos o po bl ac i o nes d is t in t as que viven en u n mism o nicho ecol ó g i co y qu e o f r ec e n respues t as co n duct ual es y cu l t ur ales d if ere n t es (Aun ger 2004: 60-61) . Es por el l o que e l parad i g ma ge n er al darw i n i a n o requ i ere preo cupar se n o só l o de l estud i o de l o s ni c h o s ecol ó g i co s, de l o s rasgos fi si o l ó g icos y co n du ctua l e s h u m a n o s, si no t am bi é n de có m o sus entr am ados cu l t ur al es so n t r an smi t i do s, van m o d i ficán do se y son so m et i do s a pro ces o s de r e t enci ó n s e l ect i v a. 1.2. 5- Los proces o s de sel e cción Gen e s, memes , rep li c aci ó n, v ar i a c i ó n , pro cesos de sel ecc i ó n , ... so n t érmi nos que hem o s v e ni do e m p l e a n do co n ciert a f recuenci a. Se t rat a n d e co n cepto s que qu i zás n o h a y a n presen t ado exce siva d ificul t ad e n cuanto a su c o m pr en si ó n, per o que deb e m o s so m et er a refl e xi ó n y a u na s er i e d e cuest i o nes que t i e n e n q ue v er co n ell o s para co m pre n der su v erdadero a l ca n c e y signifi ca c i ó n . L a t e o rí a darw inian a de l a e v o l uc i ó n p i v o t a so b re do s pasos esenci a l e s, l a h ere n c i a co n m o d ifi c aci ó n a l eato ri a y l a p resi ó n s e l ect i va s o b re t al e s r as go s dentro de un co n t ex t o bi o l ó gi co dado ( May r 2006: 174-175). S in e m bargo ¿ cu ál e s la unidad de selecci ó n? ¿ A qué nivel a ctúan l o s pro cesos sel ect i v o s ? Antes de n ada, de be a n o t ar s e que para que l a se l ec ci ó n t en ga l ugar de b e d arse u n a serie d e c i r cuns t ancias (So l er Cruz 2003: 75): 1) Debe e xi st i r v ar i a bilidad e ntr e l o s e l e m e n t o s selecci o nados. De n o o curri r est o, l a pr esi ó n s e l ect i va carec er í a de r elev a nc i a e v o l ut iva; 2) E stas d i f ere n c i a s deben o tor gar p ot en c i a l mente d i versas capacidad e s adaptat iv a s, de t al f o r m a que presenten d if ere n t es niveles de e f icac i a bi o l ó g ica; 3) Y t a l es u ni dades d e selecci ó n de ben ser h er ed a bl e s. De n o s uceder t al h ec h o , l o s e l e m e n t o s sel ec c i o n ado s carece r í a n d e pro yec c i ó n evo l ut iv a y t ar de o t e mpra n o t erm inarí a n e x t in gu ién do se, b e n e fi c i a n do l a presi ó n se l ect iv a a otr o s rasgo s qu e s í f uera n h eredables . C. Darw in ll egó a p l a n t ear l a po s i bil i dad de que l a se l ecc i ó n act uara a d i st in t o s niveles, y so b re e st e h ec h o pro f un d i z aro n l uego l o s f u n dado r es de la l lam a da ge n ét i ca d e po bl ac i o nes –R. Fish er , J. B. S. Ha l da n e y S. W r igh t –. A s í , Darw in pu s o co m o e j e m p lo e l caso de l a s a b e jas para t r a t ar de ex pr es ar cóm o c i ert o s rasg o s han si do se l ecc i o nado s en benefici o de l a especi e más a l lá de l o s in d ividuo s que l a co m po n e n : 118 co m u ni t ar i o y que pr oduj er an d i st i ntas capacidades de rep r oducci ó n y supervivenc i a den t ro del eco s i st em a ( So l er Cruz 2003: 78). A la h o ra de an a l izar ca so s concretos a niv e l de grupo s deb en r eso lv ers e básicamen t e do s cues t i o nes: ¿ D e qué man era l a se l ecc i ó n da co h ere n c i a e v o l ut i va a u ni d ades de al t o ni ve l – es pec i e s , po bl ac i o n e s, gr upo s , et c . – cuan d o a l a par e xi st en pro ces o s select i vos que ac t úan a niveles más b a j o s – i ndividuos, genes, et c.–? ¿ Có m o af ect a l a se lec c i ó n pro duci da e n u na det erm inada esc ala cua n do se pas a a o tro niv e l ? I ns p i r ándose en e l t rab a j o de H. K . Ree v e y L . K e ll er (1999), e l bió l o go M . S o l er Cruz (2003: 81) ha p l a nteado un esquema par a h acer f r ente a t al e s pr egun t as. E n é l i nc i de e n el h echo de co n t em p lar l o s i n t er ac to res de al t o niv e l co m o cate go rí as co m pue st as por i nter ac to res de b a j o ni ve l . De n t ro de un niv e l l as unidades que l o co n f o r m a n est ar í a n s u j et as a f uerza s ev o l ut iv as bi po l are s l as u n a s respecto a las ot r a s: l a s f uerzas de at racc i ó n –t am bié n ll a m ada s co o pera t iv as o ce n t r í pet as– hace n qu e tal e s ent i dade s t i e n da n a u ni r se, mi e n t ras que l a s de n o mi nadas fuerzas de repu lsi ó n –co m pet i t iv a o cen t ríf uga– hace que se dis perse n . Po r tanto, un co nj u nto podr á ad qui r i r enti d ad ev o l ut iv a s i e m pr e y cua n do l a f uerza máxima d e at racc i ó n para c ada u ni dad sea m a y o r qu e l a f u erza m á xima d e repu l s i ó n ( fi g. 7). Figu r a 7 . Co n fo r ma ció n de g r upos (rectá n gu los) c o m o un i d ade s evo luti v as a partir de individuo s (cí r culo s r o jo s). En el p r o ce s o int e r v ie n en ta nto f uer zas ce n tríf uga s (f le cha s) co mo ce n t r ípe ta s (llav es es pañ o l as) . Ela b o r ació n pro pia a pa rtir de H .K. R eev e y L. Ke l ler ( 1999: 4) y de M. S ole r Cruz (20 03: 81). 119 El ni ve l o la po t en c i a de t a l es fuerza s se miden so b r e l a bas e d e l a efi c aci a bi o l ó g i c a i nc l us i va y l o s co sto s y b e n e fi c i o s que t a l es com po rt ami e n t o s supo n en a ni ve l ecol ó g i co . No o b st an t e, l a selecc i ó n a nivel de grupo en ni ngún m o mento an u l a las fuerza s ce n t r í f ug as. S i mplemen t e se pro duce p orque l a f uer za m á xima ce n t r í pet a es m a y o r e n u n co n t ex t o ci rcu n st a n c ial dado (fi g. 7). Pero si las vari a bl es co n t ex t ua l e s se m o d i fica n la t en de n c i a co m pet i t iv a entr e las par t es podr í a super ar a l a co o perativ a, d i sgregá n do se el grupo y co brando l a s elec c i ó n má s rel e va n c i a a nivel es in f er i o res (c f . May r 2006: 189-191) . De h ech o , el m o de l o p l a n t eado sugi ere la pr ed i cci ó n de que “l o s grupo s c oo per a t iv o s de gran t am a ñ o t i e n e n menos po si bilidades de ser es t ables ” (So ler Cruz 2003: 81) . S i n e mbargo, l a se l ecc i ó n puede ac t uar to daví a a niveles m á s a l t o s, c o m o por ej e mplo especi e s y c l ado s o s o bre nich o s eco l ó g i co s e incl uso ecos i st em as. U n ejem p l o de selecci ó n i nter espec í fica po dr í a a soc i arse a l a in t r o ducci ó n de la perca de l N i l o e n e l l ago V i ct o ri a de Áf r i ca, que ha o casi o n ado l a e x t i nc i ó n de mul t i t ud de especi e s de peces c í c li do s, o e l t o rd o cab ecicafé e n e l nor t e de Michigan (EE .UU. ) , que casi hace desap arecer a l c hi pe de Ki r t l a n d. E l pro pi o Da r win h ac e re f ere n c i a a d is t i ntas es p ec i e s de Nueva Ze l a nda que f uero n in t r o duci das po r l o s i n g leses y que f uer o n sus t i t u y e n do a ot ras que exi st í a n e n l a is l a a n t er i o r m e n t e a l a ll e gada de és t o s (May r 2006: 192) 5 7 . L a co m p lejidad de l o s marcos de an á li s i s a nivel eco si st émi co , en cuy a s fl uct uan t es d i n á mi ca s son re l e v a ntes t an t o l a s re l ac i o nes de c oo peraci ó n co m o l a s de co m pet en c ia en t re l o s d is t in t o s n o do s que l o s co m po n e n , h ace que l o m á s se n c il l o para eva l u ar l o s pro ces o s de s e l ecci ó n de a l t o ni vel sea la cu a n tifi c ac i ó n de l a bi o masa e n t ér m in o s co m parat i vos, es t o es, c o nf ro n t ando un a s realidades co n o t ras. Un c l aro ej e mpl o de qu e l a se l ecci ó n act úa so b re ec o s i ste m as e n t ero s l o t en e m o s e n e l ca so de l a s s e l va s t ropi ca l es. Ya hem o s h a bl ado co n an t er i o ri d ad so b r e la r el a c i ó n exis t e n t e en t r e presi ó n select i v a y l a t en de n c ia t er m o d in á mi ca d e red ucci ó n de grad i e n t es. Pues bien , s i co n sideram o s to d o s l o s eco sis t e m as actua l men t e exi st en t es e n l a T ierra t en e m o s que l o s en t o rnos sel vát icos se co n st i t uyen com o l o s m á s e fi c i e n t es en cu a nto a l a reducci ó n de l 57 Esto s ejemplo s h an sido t o m ado s de l a ci ta d a o bra de E. May r . C uriosame n t e , pes e al f or mid able carác t e r i lustrat ivo d e estos caso s a la h o r a de e vide n cia r pr o ce s o s selectivo s que afec ta n a e spec ies com o unidade s de sele cció n , M ay r se n iega a ace ptar que esto se a así, sin dar arg um e n t o s co n tun de n t e s que demue str e n lo co n tra r io (c f. May r 2 006: 191 -193). 120 grad i e n t e so l ar e l ect rom ag nét i co . L e j o s de s er est a af ir m ac i ó n u n e nun c i ado v ago y abstr ac to , pueden poners e s o b re l a m e sa t rab a j o s de cam po que han ver i fica do l a c i t ada hi pó t esi s a part i r de medi c i o n e s efectuadas co n s até l i t e s y senso res t érmi co s acop l ado s a aero pl a nos de b a j a a l t ur a ( M ar guli s y Saga n 200 3: 80). Gr ac i a s est o sab e m o s que la capacidad d e l a s selvas para r ef re scars e es m a y o r que l a de desiert o s o prados. En razón de e ll o , y a l ser la selecci ó n bi o l ó g i ca u na s im p l e var i a n t e de la s elecci ó n t erm o di ná m ica, po dem o s co m pre n der mej o r po r q ué so n esto s eco si st e m as, y no ot ro s , l o s que albergan una may o r ca nt i dad de vi da. As í , l a p l u vi se l va exis t e n t e entr e l o s r í o s Napo y Curara y , e n e l Par que N ac i o nal Ya suní de Ecuado r , t i e n e f a m a e n t re l o s bi ó l o go s de ser e l r i ncó n del p l a n et a co n u n a mayo r can t i d ad de bi o masa: en 9.820 k m 2 se h a n cu a n t ifi cado de m o mento 596 especi e s de a v es, 150 de a nfi b i o s, 100.000 especi e s de i nsect os y – en 1 ha pr o m ed i o de t i err as a l t as– 655 especies d e árb o l e s (Wils o n 2014: 188-189) . 1.2. 6 .- La ar que ol ogía da r wini ana To d o esto puede resul t ar co heren t e en e l m arco de l a bi o l o g ía, ¿ p ero qué t i e n e que v er co n l a d is c i p lina arqueo l ó gi ca ? No p o de m o s d i scut i r t al cue s t i ó n sin a ntes habl ar a gran des rasgo s de la arqueol o g í a darw i n ian a –ca m po t eóri co e m p l eado en la presen t e t esi s– y de s u s caract erí st i ca s e l e m e n t a l e s. T ras e ll o , se verá có m o est e enf o que t eó ri co n o es a jen o d is c i p linar m e nte a l a bi o l o g í a, s i n o qu e e n rea li dad se t rat a de un a e x t ensi ó n de l a mi s m a a l a hora de co m pren der l a ev o l uc i ó n del a nimal human o en e l pasado . Est e enf o que se o r i g in ó en l a d écada de 1980, en un contexto en e l que apareciero n u na ser i e de co rrientes t e ó r i cas que r eacci o naro n e n contr a de l a Ne w A rchaeo logy o que m at i zaro n , a mpli ar on y desarro ll ar o n pr eocupaci o ne s y f o r m a s de proceder que superaban a las p lan t eadas po r l a arqueo l o g í a pro cesua l de l o s a ñ o s 60 y 70. Entr e estas ú l t i mas po drí a m o s e nm arcar a l a arqueo l o g í a darwini a n a (Mena 2008: 132-124) , cu y o pro g r am a de i nvest i gaci ó n se cen t r ó en rech azar lo s m o de l o s e v o l ut iv o s pro gresi vis t as de l a antr opol o gía del sigl o XI X y de l neoe v o l uc i o nism o , a l t ra t ar s e de esquem a s l a m arck i a n o s que habí a n s i do pro f un d a m e n t e des acr edi t ado s a ni ve l cie n t í fi co (cf. Lan at a et al . 2005: 35-36; Pérez- A gu ilar 2012 : 25; Sc h e ins o hn 2011: 61- 62). E l paraguas t eór i co de la ar queo l o g í a darw inian a f ue hetero gén eo desde su s o rí g e n es, pero a d if erenc i a de ot ro s m arco s ep i st é m i co s cada vez se ha av a nzado m á s e n l a i nc l us i ó n d e 121 l a s d i versa s po sici o n es, y a que n o so n co ntr adi ct o ri a s e n t r e e l las. Ha st a t al pu nto esto es así que a d í a de h o y se est á b a stan t e m á s cerca de u n parad i g ma unifi ca do en la arqueo l o g í a dar wini a n a (c f . Mus c i o & Ló pez 2 009). Sin e m bargo , par a co m pre nder d i c ho pro ces o de s í nt esi s se h ace n ecesar i o e n pr im er l ugar de sgl o sar cada u n o de l o s enf o ques , su s pu n t o s f uer t es y dé biles y e l be n e f ici o de la u nifi c aci ó n t eó ri ca baj o e l paraguas darwini a n o . 1.2. 6 .1. - El selecc ioni smo Su punto de pa rti da f uero n l o s t r ab a j o s publicados por R.C. Dun nell (1980 y 1989) y D. Rin do s (1980 y 1990 [1984]) . A d ifere n c i a de o t ras co rr i e n t es t eó r i c as e n arqueo l o g í a, e l se l ecci o nism o se caract er i za po r centr ar su at enc i ó n en la d i vers i dad o bser v ada e n e l reg i st ro arque o l ó g i co y e n ex p lica r, desde e l esque m a e v o l ut i vo darw ini a n o , l a s d i n á mi ca s de cambi o cul t ur al . E n razón de ell o , M.J. O’ Br ien y T.D. Ho l lan d n o h a n dudado en afi r mar que “un e n f oque da r w i nia n o de l regist r o arqueo ló gi c o debe f un dam e n t ar se sob r e la p r em isa de que las co sas contenida s e n el r egist r o fue r on part e de fe n o t ipo s h uman o s del pasa do . [...] En co n se cuen c i a , los ob jeto s del r egist r o ar queo ló gi c o pu ede n co n tr ib uir c on tanta info rm ació n (a v eces más) a c e r ca de la adap ta c i ó n y el ajus t e ada ptat iv o co m o lo s r asgo s pura m e nt e b iol ó gicos . Al n o s er u nidade s de r e p r oduc c ión [ se xual], lo s ob j e tos a r que oló gi co s debe n ser enf ocado s en funció n de l éxi to r e plicat ivo ” (O’B r i e n y Ho l land 2007 [1992]: 110). En es t e sen t i do , h a y do s rasgo s es e nci a l es sobre lo s que pi vot a el a n á li sis selecci o nis t a (Alex a n der Be n t l e y et al . 2008: 113 -117; Dunn e ll 1980: 62; L an at a et al . 2005: 64- 65; López 2013: 63 ): A ) L a herencia co n m o d ifi ca ci ó n d e l a cu l t ura. Lo s cambi o s que se observa n en l a cu l t ur a m at er i a l se pro ducen a t ravés de procesos azaro sos. La cu l t ur a, t anto l a m at er i a l co m o l a inmater i a l , se t ran smi t e de f o r m a vert i c al –de ge n era ci ó n e n g e n eraci ó n– u h o r i zo n t a l –en t re i nter ac tores que c o exi st en s i ncr ó ni ca m e n t e–, a t r av és de m eca ni s m o s co m o e l aprendizaje, la imi t a c i ó n e i nc l u so l a f a l t a de i nf o r m ac i ó n . Dura n t e es e pr o ce so de r epl icac i ó n cu l t ur al se pro ducen i nn o vaci o n e s y/o er r ores de co p i a que cons t i t u y e n la b a se d e l a vari a bilidad. Cuando el se l ecci o nism o po s t ul a que l a ev o l uc i ó n s e ge n era de 122 f o r m a aza r o s a n o signifi ca que est as per m ut as no puedan e st ar d i r i g idas i n t e n c i o n a lm e n t e. Todo l o c o ntr ari o , l a co ncien c ia humana es u n import an t e m o tor de v ar iaci ó n cu l t ur al ( L ym a n & O ’Br i e n 2007 [ 1998 ]: 216-220; O’Br i e n & Ho l l a n d 2007 [1992]: 123 ). La ev o l uc i ó n cu l t ura l e s azarosa en e l sent i do de que, in depe n d i e n t e m e n t e de que u n camb i o se pr o duzc a o n o de f o rma d i r ig i da, po sea o no in t enci ó n adapt at i va, su é xi t o o f rac as o no depe n derá de l a co n c i e n c ia h u m a n a, s i n o de las c i r cu n stanc i a s ca m bi a n t es y a l e at ori a s que de fi ne n a l pr o ce so d e ret en c i ó n se l ect iv a ( M u sci o 2009a: 222). Cuesti ó n a part e a deb at i r sería si l o s e l e m e n t o s cul t ura l es que co m po nen e l reg i st ro arque o l ó g i co so n susce pt ibl e s de t al d i feren c i ac i ó n . Es po r esto que R.L. L ym a n y M.J. O’B r ien (2007 [1998]: 217) co men t an que “n o est a m o s e n t era m e n t e seguros de có m o se po drí a n difere n c i ar arqueo l ó g i ca m e n t e l a s n o ved ade s i m pu lsadas i n t e n c i o n a lm e n t e de l as ge n erada s no i n t en c i o nalm e n t e”. P i é n sese po r e j e m p l o e n la m ut ac i ó n m o r f o l ó g i ca del b o rde de un contenedor cerám ico. En s u apar i c i ó n a m ba s po si bilidades ca be n y si n e m bargo en m uc h o s casos es re a l men t e im po s i b l e dar l e m a y o r grado de certi du m bre a u n a so b re la o tr a. E s más, en e l cas o de que l a nov edad s ea b us cad a i nte n c i o n a lm e n t e puede n dar se perfect amen t e desaco ples e n t r e l o p l a ni ficado y e l re sul t ado f inal d e su e jecuci ó n . Est o suel e de b er se a la i n fluenci a d e v ar iables qu e no h a n s i do t eni das e n cue n t a o que n o se han po d i d o contro l ar . Per o m ás all á de que u n pro ces o de repli caci ó n cu l t ur al sea in t e n c i o nal o no, l o r el e v a n t e desde e l pu n t o de vi st a ev o l ut iv o es que gen era var i a ci ó n, sien do ést a el i ngred iente pr i ncipal para que la selecci ó n o pere –tam bién – sob r e l a cu l t ura (Lym a n & O ’B r i e n 2007 [1998]: 220). B) Lo s pr o cesos de presi ó n s e l ect iv a que a ct úan so b re l a cu l t ur a. So bre di c ha var i ac i ó n actúan pro ces o s de presi ó n se l e ct i va que ret i e nen y ge n era li za n las v ar iaci o nes e n fun c i ó n de su capac i d ad para incrementar e l f itness o can t i dad de vi d a. En razón de e ll o , un a paut a cu l t ura l (X) pued e pro y ectar so b re l o s individuo s que l a pract i ca n u n a ca l idad de vida mej o r que u n a pauta cul t ur al (Z). P er o si est a seg unda increm e n t a m ás la de m o gra fí a que l a pr i m er a, t er m inará i mponién do se y des p laza n do a l a o t ra . Tal f ue e l cas o de l a s f o rmas de vi da agr íco l as e n re l a c i ó n con l a s cazado ras-reco l ect o ras (D i a m o nd 1994: 239- 253; R i n do s 1980 y 1990 [1984] ). En f u nci ó n de su co ntr i b uc i ó n a l a r epro ducci ó n d e l o s po rt ad o r es , l o s rep li ca nte s cu l t ur al es puede n e x per i m e n t ar t r es t i po s de var i ac i o nes: A ) Po si t ivas . Cuando i ncre men t an e l f itness y /o l a ca n t i dad de vi da ; B) Negat i v a s. Cua n do pro ducen e l e f ect o 123 co n t rari o , es deci r , pro ducen m a l ad apt aci ó n y descenso dem o grá fi co ; y C) Neut ras. N i au m e ntan ni d is minuyen l a s po sibil idades adapt a t iv as, no i nf l u y e n do t am po co –a l m e n o s de f o r m a m o m e n t ánea– e n l a ca n t i dad de vida. Tr adi c i o na l m e n t e l o s arqueó l o go s selec c i o nis t as h a n p art i c i pado de l a i d ea de que la uni dad de se l ecc i ó n son l o s individuos, m i d ién do s e e l pro ceso de ret en c i ó n s e lec t iv a de l o s m is m o s a t r av é s de l a ná l i s i s de l o s art efacto s, y a que é s t o s est án asoc i ado s d i rect a o i nd i r ect a m e n t e co n e l éxi t o repro duc t iv o de su s p o rt ad ores. D i c h o de o t r a m a n era: l o s art ef acto s, al f o r m ar part e de l fen o t i po ex t en d ido 5 8 , co ev o l u c i o na n r es pect o a l f e n o t i po y a l g e n ot i po (Garc í a R i vero 2013: 50; La n at a et al . 2005: 65-68). En razó n de e ll o , t al e s i nvest i gador es i nauguraro n un f ért il cam po de an á lisi s centr ado en l a ap li cac i ó n d e l a cladí st i c a a l o s art ef a cto s para t r a t ar de hac er inf er encias e n li na j e s cu l t ur al e s. S i bi e n t al á m b i t o de ap licaci ó n h a e st ado pr eñ ado de in t eresa n t es r efl e xi o nes sobre la ev o l uc i ó n de l a cu l t ura m at eri a l , e i nc l uso ha poten c i ado e l debat e t e ó r i co en e l marco de l a arqueo l o g í a darw i n ian a, en ocasi o nes se ha c en t rado ex ce sivam e n t e en el an á li s i s , ex c l u siv o y e x c l u y e n t e, de l a cu l t ur a m at erial mueb le ( B o o n e & S mi t h 2007 [1998] : 173-175) 59 . A de m á s de e sto, ot ro probl e m a i n ici a l al que t endr í a m o s que h a cer f r ente a l adopt ar un po si c i o na m i e n t o se l e cc i o nis t a es e l co ncerni e n t e a l a der i va –e n e st e caso n o de l o s gen e s, s i n o de l as u nidades de rep li c aci ó n cu l t ural –. La der i va es u na fuerza e v o l ut i va que hace que part e de l o s rep lican t es se t r an s m i t a n de generaci ó n en generaci ó n sin qu e actúe l a cr ib a se l ect i va sobre e l l o s, y a que t al e s unidad e s n o son ni adapt at i v a s n i m a l adapt at i v a s, au n que po drí a n afectar a l grado de a j u st e adapt a t iv o 60 de l o s po rt ad o res 58 La c o n sideració n de la cu lt u ra mate r ial co mo extensió n fe n o típ ica f ue pue sta e n dud a por D .B. B a mf or th (2007 [ 2002]). Sin e mbargo , r emitimo s a la ex ha ustiv a c r ític a q ue, a modo de r espue sta, hiciero n a su trab ajo M.J. O’B r ie n et al . ( 2007 [ 2003]) p ar a r e i v indica r la vige n te validez de dic h o co n ce pto. 59 En este sent ido , r e sulta co n ve n i e nte r e co r da r la def in i c i ó n que C. R enfrew y P. B ahn (201 1: 51) da n sob r e l o s art e f a c tos , c o n siderá n dolo s co m o los “ob jetos m ueb les mo di ficado s o hechos po r el h omb r e, co m o lo s úti les lítico s, l a ce r ám i c a y la s a rma s de metal”. S i b i en es cierto que, tal y c o mo come n tan es t o s autores, algu n os a r queó logo s h an amp l i ado e l sig n ificado co n c eptual de d ic h o térmi n o para incluir a la cultu r a mate r ial inmueb le, lo norma l es que a esta últi m a se hag a r ef er e n cia media nt e el vo ca b l o “e str uc t u r a” (Re n f r e w & Bahn 2011 : 5 2). 60 Aun que en le n gua caste lla na la exp r esió n “aj uste adapt ativ o ” pueda par ec er idé n tic a a la de “adaptac ión”, e n t r e a m b o s tér minos h ay un a g ran d ife r enci a en c uanto a te cn icis m o s bioló gi co s. Re spect o a ello , M.J. O’B r ie n y T .D. H ollan d (2 007 [1992]: 139) s os t ie n en que “ una adaptac ión n o s ó l o d ebe co n tri b uir al ajuste a dapt ativo de un o r ganismo , si n o tambié n deb e cont a r co n una asce n de n cia m o l deada po r se lecc i ó n . Po r lo t anto , u na i nn ov a c ión o i n v en c ión (o un ac cide nt e ) n o puede n co n stitui r u n a adaptació n . Es sólo des pués de que u n a i nn o vac i ó n a da p tativ a e s replicada (y , po r lo ta n to, de ja de ser u n a 124 (O’B r i e n & Ho ll a n d 2007 [ 1992]: 117). E n e ste se n t i do l o s aut ores se l ecci o nis t as se pregun t an có m o po dem o s sa b er cuán do u n rasgo es u na adapt aci ó n , e s d eci r, “¿ có m o sab e m o s qu e un rasgo es pro ducto de l a se l ecció n y n o de la d er iv a ?” (O’Br i e n & Ho l l a n d (2007 [1992] : 120). La respues t a que se h a dado par a h acer f re n t e a est a d i fi c u l t ad meto d o l ó g i ca g ira en to rn o a l a det erminaci ó n de t res v ar iabl e s (Du nn e ll 1978: 199; O ’B r ien & Ho ll a n d (2007 [1992] : 121- 122 y 129- 130): A) Ident ifi car la fun c i ó n del rasgo dentro de su co n t ex to . L a con s i deraci ó n co n t ex t ua l e s re l e vant e, pues e l e nf o que darw iniano asume que l o s rasgo s n o t ien e n f u nc i o n es e n t ér m in o s a b so l ut o s, sin o re l at iv o s. U n e lem e n t o que de n t ro de un co nt ex to puede d i spo ner de u na f u n c i ó n co n cret a puede perderl a de c ambi ar é ste 61 . N o o bs tante, e l a n á li sis d e l a estr uctu r a de l o bj et o que se est é es t udian do , así co m o de l o s det al l e s t écnicos relaci o n ado s co n su pro ducci ó n y u so deben ser igualmente t eni d o s en cue n t a; B) I nves t i gar s i l o s po seed ores de l r asgo es t án más a j u st ado s adapta t ivam e n t e que l o s que n o l o t i e ne n . Para e l l o puede ca li brar se l a pro y ecc i ó n de l mism o e n r elaci ó n co n su apo rt e al grado de supervi ve ncia y repro ducc i ó n de l o s po rt ad or es ; y C) E l ex a m e n est adí st i c o de l a s f re cue n c i a s de t a l es rasgo s e n la po bl ac i ó n analizada. Po r regl a general l o s caracter es someti do s a deriva e v o l ut i va pr esen t an t en de n c i a s fluctuan t es y azaro sas , d i b u jan do u na curv a d e f re cue n c ia d e d ien t es de s i err a o z i g zag. E n l e n gu a j e mat em át i co se t r a t an de pro ces o s que pueden ser descr i t o s a parti r de cade n a s de Marko v ( cf . Cues t a 2009: 673- 678). En ca m bi o , l o s so m et i do s a pre si o nes select i v as t ien de n a pro y e ct ars e de f o r ma m á s regu l ar, bi e n al a l za o a l a baja. Est e ti po de a nálisis ha si do efectuado, p o r e j e mpl o , en re l aci ó n co n l o s t i po s de desgrasa n t es e m p leado s en l a m a n u fac t u ra de reci p ien t e s cerá m i co s prehi st ó ri co s en e l valle inf er i o r de l rí o Ill in o is y e n c i ert o s sec tor es de l Mis s i ss i pp i ce n t r al (E E.UU.) (fi g. 8). E l u so de de sgrasan t es de gravilla e n esta zona es e m p lead o debido a un pr o ces o de re t en c i ó n se l e ct i v a apro xim ad a m e nte desde el año 500 a.C. En tor n o al 300 a.C . aparece i gua lmen t e e l uso de pi edr a ca liza co m o des grasa n t e, pero su e m p leo co m o t al se mant i e ne dur ante un a ser i e de sigl o s e n razón de u n pro ces o de der i va evo l ut iv a, e x t in gu ién do se s o bre e l 750 d .C. En a l gu nas zo n as s e at es t i gu a u n a m ut ac i ó n en el a ñ o 600 d.C., al co m e n zar a fact ura rse cerá mi ca co n i nc l u si o nes de i nn ov ació n ) y de que e s lu ego moldeada por la se l e cc i ón q ue existe ada pt ació n”. So b r e el co n ce pto d e adaptació n e n bio l o gía y en ar que o l o gía v éase tamb ién el t r a b aj o de V. Sc h e in so hn (201 1) . 61 U n a crític a bastante il us tr a ti v a hacia la f un cio nalidad abs oluta de los obje t os la en c ont ramos e n la pelíc ul a “Lo s dioses deben es t ar l o co s”, de Jamie Uy s (1 980), e n l a que un piloto que s ob r ev ue l a el des i e r t o del Kalaha ri l an za des de una a v i o n et a una b ote lla v acía de Co ca C o l a. E s t a cae c erca de u n bo squimano, quie n la int e r p r et a co mo un regalo de l o s di o s e s par a su c omunidad. A d ich o r ec ipiente le dan m ú lt i ples f un cio n e s, e xce pt o la de co n ten e r líquido s: de sde un in st r u m e nt o musical h ast a u n mort e r o , pasa n do po r u na pes a p ar a t e je r c uerdas, un c urtido r de pi e les de se r p i e ntes, etc. 125 co n chill a que m a da. La t r an smisi ó n de esta n o v e dad se perpet úa durante un o s cuat ro si g l o s po r deriv a, hast a que fi na lm e n t e, en to r n o al 900 d.C., es f a v o rec i da po r un pro ces o de presi ó n s e l e ctiva que h a ce que t ermi ne s up l a n t an do a la gra vill a a p art i r de l añ o 1000 d. C. La ven t a j a s e l ect iv a d e la co nchill a f r ente a l a gra vill a fue qu e per mi t í a t rab a j ar m e j o r l a s pega j o sas ar cillas de t a l e s v a ll e s f luvial e s, pues l o s cat i o nes de c a l c i o i ncre men t an e l grado de fl o cu l ac i ó n. Adem ás, las peque ñ as p laq u i t a s de va lvas hace n que l a e s t r uc t ur a in t er n a de l a v as ij a s e res que b r aje menos durante e l pro ces o de co cc i ó n , o to r gán do l e a s i mi s m o u n a m a y o r resis t enc i a f í s i c a e n cua n t o a su uso (O’ Br i e n & Holl a n d 2007 [ 1992]: 132- 134 ) . Figu r a 8 . C ambio s en las f r ec uenci as de lo s ti po s de des gras antes e mpleados e n la m anufactu ra de ce r ámica p r e hi stó ri c a e n lo s valles de lo s río s Illi n ois y Mississippi. Elab ora c ió n p r o pia a partir de M.J. O’Brie n y T.H . H o ll and (2007 [1992 ] : 132) . S i bi e n e l mecani s m o de la der iv a e v o l ut iv a ha s i do asumi do po r buen a part e de l o s an t ro pól o go s y arqueó l o go s darw i nis t as, desde fuera se ha querido v er e n est e h ec h o u n pun t o débil d e l darw i n i s m o , pues n o todo ev o l uc i o na por var i a c i ó n y r et en c i ó n se l ect iva (cf . Gut i érr ez Po z o 2010: 24-25). A n uestr o m o d o de ver, l a s cr í t i ca s a l selecc i o nismo que se apo y a n e n la t eoría neu t ra l is t a de M. Kimura c arecen de r i go r argu m e n t at iv o , pues n o exi st e ni n gu na e n t i d ad ev o l ut iv a que est é ex c l usivamente com pue st a por uni dade s f rut o de l a der i va. S i bi e n e st e m ecanis m o parece s er u n h ec h o , t ambi é n l o es que l o s r epli ca n t es se t r an s mi t e n a m o do de pac k . Den t ro del co njunto hay unidades 126 cu y a pr ese n c i a s e de b e a l a der i v a, pero i nevi t a bl e m e n t e su ex i st encia queda asoc i ada a ot ras que s í han sido resu l t ado de pr esi o nes se lect i v a s. Po r ot r a part e, que un rasgo duran t e un per i o do dad o se transmi t a a m o do de ru i do estocás t ico n o im p li c a que est o t en ga que s er una const an t e, pues dadas determi na das ci rcu nst an c i a s l a selecci ó n puede t i rar de é l (Mu sci o 2002: 30- 31). En de fi n i t iva, lo que querem o s dec i r con e ll o es qu e d i s cerni r si u n a var i a bl e re sponde a u n pr o ces o de se l ecc i ó n o de der iva n o es re l e v a n t e si l uego nos cen t r am o s en el d edo y no en l a Lu na. La úni c a validez de e st o es pres t ar at en c i ó n a l o s e l e m e n t o s som et i do s a pres i o n es select i v a s, pues e n e ll o s e s t á l a cl a v e d e l a evo l uc i ó n . El s e l e cc i o nism o conc i be que l o s li na j e s cul t ural es n o só l o van m o d ifi c á n do se gradua l men t e y de f o r m a d ivergente, s i n o que asu m e l a po sibili dad de convergencias ev o l ut iv as e incluso la t ran scu l t uraci ó n ( Lyman & O’Br i e n 2007 [ 1998]: 214- 215). S i bi e n e s c i ert o que l o s arqueó l o go s sel ecci o nis t as ad m i t e n l a i d ea de l a herenci a co n v ar iaci ó n de rep li cado res cul t ur al es, l l a m a especialmente la atenci ó n e l po co in t erés que se pres t ó en sus o rí g e n es a l o s d i st i nto s m ec a ni sm o s y f o r mas a part i r de l o s cua l es s e pro duce l a mi s m a (Boo n e & S m i t h 2007 [ 1998]: 152; Musc i o 2002: 24). A s i mism o , ha exi st i do c i erto rech azo co n cept ua l por parte de a l gu n o s de su s part i d ar i o s h ac i a e l co n cepto de m e m e o haci a l a idea de co n sider ar l o s art ef a cto s com o unidades d e rep l ica c i ó n (c f . Lyman & O’Brien 2007 [1998] : 220-222) . Es t o s asun t o s, en cambi o , fueron es pec i a lm e n t e des arr o l l ado s po r l o s arqueól o go s a f ines a l a t eo r í a de la h ere n c ia dua l . 1.2. 6 .2. - La ecol ogía evol ut iva de l a conduct a hum ana Se tr at a de un a s ubcorr i e n t e den t ro de l a ar queol o gí a darwiniana que h a pue st o el acento en las co rrel ac i o n e s e xi sten t es e n t re l a e v o l u c i ó n de l a s po bl a c i o nes humanas y e l medi o a m bi e n t e de l que f o r m a n part e. Si bien b e b e de la ecol o g í a cu l t ura l nort eam er i c ana de la déca da de 1950 (p. e. St eward 2014 [1955]), sus o rí ge n es de n t ro de l par ag ua s t eó ri co darw i nian o se re m o n t an a l o s a ñ o s 80, co n t ra b a j o s co m o l o s co or di n ado s po r B. Wi n t er h a l der y E .A . S mi t h (1981). 127 La i d ea b ás i c a que p l a n t ea es que las co m u nidades h u m a n as to m a n deci s i o ne s rac i o n a l e s a ni ve l co nductua l para adapt ars e en el m o mento a l as ci r cu n st an c i a s de l en t o rno ec o l ó g i co (fi g. 9). La e v o l uc i ó n cogni t iva del cere b ro hum a n o , a t r av és de pro ces o s de se l ecci ó n, ha per m i t i do que Homo sap iens sea capaz de val o rar l o s co s to s y b e n e fi c i o s d e l co m po rt am ien t o –en t érmi nos de t i e m po y energ í a– de cara a b u scar sol u c i o nes e f icaces y adaptat iv a s. A de más, puede t ran s m i t ir y /o l l eg ar a é s t as a t rav é s de l apre n d i z a j e ( Boo ne & S mi t h 2007 [ 1998]: 152- 153, 169 y 177-178) 62 . L a d i versidad de en t o rnos ec o l ó g i co s y la co nst an t e transf o r m a c i ó n de é stos, ex p l ica l a variabil i da d co n ductual d e l ser h u man o –t am bién de n o mi nada fl e xi b i lidad o pl ast i c i dad f e n o t í p i ca – en cua n t o a par t e in t egr an t e de t al e s eco s i st em as (Alexan der Bent l e y et al . 2008: 117- 119; B o o n e & S m i t h 2007 [1998] : 153) . Es po r ell o que se a cude tan t o al regis t ro arqueo l ó g i co co m o al et nogr áf ico de cara a l a e labo raci ó n de m o de l o s: de o p t im izac i ó n , Z-Score , de r ies go de dec i s i o nes múl t iples , de val o r m arg i na l , et c. (Alexan der Bent l e y et al . 2008: 119-120; Gar cí a R i vero 2013: 49; L a n at a et al . 2005: 68-69; López 2013: 64). La variaci ó n de l a co n duct a en r az ó n de l a adapt abili dad no genét i c a a las co n d ici o n e s a m bi e n t a l e s –p.e. cambi o s e x ó gen o s co m o l a a bun da n c i a o agot am ien t o de recur sos, ca m bi o s climát i co s, et c. – o a l as e n dó genas – c o m o l a d is po ni b il i dad d e pare j a s, e l au m e nto de l a po blaci ó n , et c.–, a f ect a a su v e z a l a v ar iaci ó n y a l a f re cue n c i a de art ef acto s y ecofacto s vi n cu lados a t a l es co m po rtami e n t o s. No obs t an t e, sus par t i dar i o s en t i e n de n que la rap i d ez co n l a que s e pro duce l a respues t a adaptativ a n o depen de de d i c ha v ar i ac i ó n, s i n o de l a ve l o c i dad a l a que se pr o duce el ca m b i o a m bien t a l ( Boo n e & S m i t h 2007 [1998]: 155 y 160) . A de m á s, deb e s i e m pre considerarse que u na est ra t egi a adaptativ a a l as condici o n e s de l m ed i o puede t en e r ef ect o s co l at eral es so b re l o s estado s futuro s del m i s m o . Res pe cto a esto úl t im o J.L. Boo ne y E. A . S mi t h n o s po n e n u n b r ev e e j e m p l o de l a Pr eh is t o ri a a m er i cana: “las exito sas estra tegi as de a pr o visio n amie n to de l o s c a zador e s de l Ar caico te mp ra n o pueden habe r p r ovo cad o un a reducc ió n en l a abu n dancia de grande s mam íf eros te r rest r es , a lo que habría n aj ustar se l o s cazado res- r e co l ecto r es del Ar c a ico m ás tar d ío ” (Boo n e y S m i t h 2007 [1998] : 166- 167) . 62 Esta idea e n co n c r e t o , que r elacio n a la ev o l uc ión del ce r ebro h um an o co n sus capacid a de s co gn itiv a s pr o ye ctada s h aci a la adapt a ció n, puede pone r se e n co n exi ó n direc t a co n la inf l ue n c ia de la psico l o gí a evo lucio n ista so b r e la ec o logía del c o m po r ta m ie n to h u m ano (cf . Pérez-Agui l ar 201 2: 33-34) . [Document text truncated for crawler view.]