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Revista de Psicoterapia, noviembre, 2020, Vol. 31, Nº 117, págs. 233-248 233 ISSN: 1130-5142 (Print) –2339-7950 (Online) contriBuciones de un nueVo Proceso de eVaLuación PsicoLógica a Las PsicoteraPias contriButions oF a new PsychoLogicaL assessment Process to PsychotheraPies carmen moreno-rosset Departamento de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). España ORCID: http://orcid.org/0000-0002-7575-1920 rosario antequera Jurado Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos. Universidad de Sevilla. España ORCID: http://orcid.org/0000-0002-9192-0536 Cómo referenciar este artículo/How to reference this article: Moreno-Rosset, C. y Antequera-Jurado, R. (2020). Contribuciones de un nuevo Proceso de Evaluación Psicológica a las Psicoterapias. Revista de Psicoterapia, 31(117), 233-248. https://doi.org/10.33898/ rdp.v31i117.388 Fecha de recepción v1: 6-5-2020. Fecha de recepción v2: 19-6-2020. Fecha de aceptación: 16-9-2020. Correspondencia sobre este artículo: E-mail: [email protected] Dirección postal: Carmen Moreno-Rosset. Departamento de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos. Universidad Nacional de Educación a Distancia. UNED c/. Juan del Rosal, 10. 28040-MADRID. España © 2020 Revista de Psicoterapia
Proceso de Evaluación Psicológica y Psicoterapias 234 resumen El Proceso de Evaluación Psicológica constituye el método con el que esta disciplina de la Psicología garantiza su estatus de ciencia. La evaluación psicológica está presente, en mayor o menor medida, en toda actividad psicológica que se relacione con el estudio y análisis de una persona o grupo con el fin de establecer un diagnóstico, una orientación, una selección o una intervención psicológica. En este trabajo se describe un nuevo modelo de Proceso de Evaluación Psicológica que consideramos que puede ser de especial utilidad en el ámbito de las psicoterapias por su versatilidad y flexibilidad. La evaluación y el tratamiento psicológicos están íntimamente interconectados entre sí, aunque las distintas psicoterapias utilicen diferentes procedimientos para evaluar e intervenir. La nueva estructura del Proceso de Evaluación Psicológica que aquí se presenta se divide en dos bloques. El primero (fases 1 a 3) corresponde al “proceso evaluativo” en el que se analiza la naturaleza del problema, se establecen las hipótesis de evaluación, se realiza la formulación de caso y la propuesta de intervención. El segundo bloque (fases 4 y 5) corresponde al “proceso valorativo”, dirigido a la implementación y evaluación del tratamiento, en el que las hipótesis que se establecen están orientadas a la intervención psicológica. Consideramos necesario que los estudiantes y profesionales noveles aprendan las tareas imprescindibles para realizar una correcta evaluación psicológica, lo que permitirá junto con la práctica, experiencia y supervisión profesional, conseguir eficacia, eficiencia y efectividad en la aplicación de las psicoterapias, al garantizar la adecuada evaluación del problema y la valoración de su tratamiento. Palabras clave: Proceso de evaluación psicológica, Psicoterapias. abstract The Psychological Assessment Process establishes the method through which this psychological discipline guarantees its scientific status. Psychological assessment is present, to a greater or lesser degree, in all psychological activities related with the study and analysis of an individual or a group, with the aim of establishing a diagnosis, an orientation, a selection or a psychological intervention. In this work, a new model of Psychological Assessment Process is described, which we consider to be of special utility in the field of psychotherapy, due to its versatility and flexibility. The psychological assessment and treatment are closely interrelated with each other, although the different psychotherapies employ different procedures to evaluate and intervene. The new structure of the Psychological Evaluative Process presented in this paper in divided into two blocks. The first block (phases 1 to 3), correspond to the “assessment process”, in which the nature of the problem is analysed, the evaluative hypotheses are established, the formulation of the case is performed and the proposal of the intervention established. The second block (phases 4 and 5), correspond to the “valuation process” directed at the implementation and the evaluation of the treatment, in which the established hypotheses are oriented towards the psychological intervention. We deem it necessary that both students and new professionals learn the indispensable tasks to perform a correct psychological assessment, which together with practice, experience and professional supervision, would achieve efficiency and effectiveness in the application of psychotherapies, guaranteeing an adequate assessment of the problem and the valuation of its treatment. Keywords: Psychological Assessment Process, Psychotherapies.
Revista de Psicoterapia, noviembre, 2020, Vol. 31, Nº 117, págs. 233-248 235 En las revistas de psicoterapia suele ser más habitual leer sobre la evaluación de los procesos en las terapias que sobre el proceso de evaluación psicológica. Sin embargo, durante la intervención psicoterapéutica se realizan una serie de tareas que forman parte del proceso de evaluación psicológica (como la recogida de información, la determinación del problema, hipótesis sobre las causas que lo mantienen o lo han generado y el cómo ayudar al cliente al cambio) por lo que ambos procesos se encuentran interrelacionados. A veces, la evaluación psicológica está implícita en el proceso psicoterapéutico, especialmente en aquellas psicoterapias en las que las técnicas de evaluación psicológica pueden utilizarse tanto para evaluar como para intervenir como, por ejemplo, en la Técnica de Rejilla (Ramírez y Feixas, 2019) o en las estrategias narrativas (García-Martínez, 2019) entre otras. Otras veces las psicoterapias describen las dinámicas que se establecen entre terapeuta y paciente desde el primer encuentro hasta la conclusión del tratamiento, detallando en el proceso terapéutico las distintas fases: desde la definición del problema, el acuerdo sobre los objetivos de la terapia, la programación terapéutica y las estrategias de cambio y la conclusión del tratamiento (Nardone y Watzlawick, 2012). Estas fases están en claro paralelismo a las fases propuestas por distintos modelos de Proceso de Evaluación Psicológica. En otras ocasiones, más que un interés manifiesto en el Proceso de Evaluación Psicológica y su aplicación en las psicoterapias, las investigaciones se centran en la evaluación del propio proceso psicoterapéutico y los factores que inciden en los resultados obtenidos. En este sentido se resalta la importancia de aspectos tales como la alianza terapéutica, el número de sesiones o la calidad del vínculo para que se den cambios en el cliente (Botella, 2008). No es el objetivo del presente trabajo analizar los modelos o estrategias evaluativas que se utilizan (o no) desde las distintas escuelas o teorías psicoterapéuticas, ni tampoco ofrecer un modelo que sea válido para todas las modalidades de intervención psicoterapéutica. Tan sólo pretendemos proponer un modelo que contribuya a sistematizar las tareas de evaluación e intervención y que ayude a la enseñanza y a la formación de los nuevos profesionales, a que los clientes dispongan de unos parámetros que garanticen que las actuaciones psicológicas siguen principios éticos y científicos, que ayude a los psicólogos a mejorar su práctica profesional y, por último, que facilite la supervisión de la labor terapéutica y la investigación sobre la evaluación de los procesos o de los resultados psicoterapéuticos, tan necesarios dentro de nuestra disciplina. antecedentes internacionales y nacionales del Proceso de evaluación Psicológica (PeP) Son muchos los autores que han descrito el PEP y, cada uno de ellos resalta unas u otras tareas como más relevantes y las desglosa en más o menos fases que suelen oscilar entre 3 y 9. A nivel internacional, cabe citar a la American Psychological Assessment (APA) con la última publicación en 2013 del Handbook of
Proceso de Evaluación Psicológica y Psicoterapias 236 Testing and Assessment in Psychology, donde Sara Maltzman (2013) describe la propuesta de PEP de Weiner (2003) que consta de tres fases entre las que no se incluye la valoración de la intervención psicológica. Asimismo, en 2003 se publicaron desde la Sociedad Europea de Evaluación Psicológica (European Association of Psychological Assessment (EAPA) las Guías para el Proceso de Evaluación (GAP; Fernández-Ballesteros et al., 2003) en las que se consultó un amplio grupo de evaluadores y se llegó a establecer el proceso de evaluación dividido en cuatro fases: 1. Análisis del caso, 2. Organización e información de los resultados e información al cliente, 3. Planificación de la intervención y 4. Valoración y seguimiento. En cada fase se listan las tareas a realizar de forma minuciosa, ofreciendo un total de hasta 96 tareas o acciones que debe realizar el evaluador para cumplir con las garantías de calidad del PEP. En España la primera propuesta se sitúa en 1980 y fue realizada por la profesora Fernández-Ballesteros constituyendo desde ese momento el modelo de mayor influencia en el ámbito de la evaluación psicológica. Su más reciente aportación (Fernández-Ballesteros, 2011) se basa en 7 fases divididas en dos partes. Por un lado, el enfoque descriptivo-predictivo con cuatro fases: 1ª) primera recogida de información, 2ª) formulación de hipótesis y deducción de enunciados verificables, 3ª) contrastación: administración de tests y otras técnicas de evaluación y 4ª) comunicación de resultados: el informe. Y en el enfoque Interventivo-Valorativo, a las fases anteriores añade tres más: 5ª) Plan de tratamiento y su valoración, 6ª) Tratamiento: diseño y administración y, en su caso, evaluación continua y 7ª) Valoración. Las propuestas del PEP elaboradas por distintos profesores de Universidades españolas pueden consultarse en Moreno-Rosset (2019). Prácticamente todas ellas coinciden en una fase inicial de recogida de información para identificar el problema, una fase de formulación de hipótesis, para cuya comprobación añaden una fase de recogida de datos, análisis de resultados e interpretación de los mismos. Al final del proceso todos los autores vuelven a coincidir en que después de la intervención psicológica se debe repetir la evaluación para valorar la eficacia de la misma, y algunos añaden una evaluación de seguimiento. el Proceso de evaluación Psicológica: una nueva estructura (moreno-rosset, 2019) A partir del estudio crítico y reflexivo de las estructuras y fases de los diversos PEP publicados, y uniendo conocimientos académicos y aplicados, hemos establecido una nueva estructura y contenidos del PEP con el objetivo de que fuera flexible y útil para los profesionales de la Psicología ya que explica de forma fácil y práctica cómo debe realizarse una correcta evaluación psicológica. Entre sus principales aportaciones, que lo diferencian de las anteriores propuestas, resaltamos una mayor interrelación entre las fases destinadas a la evaluación y al tratamiento psicológicos, y la incorporación de la formulación de caso para completar el espacio entre ambos momentos, aspecto destacado por Caro y Montesano (2016).
Revista de Psicoterapia, noviembre, 2020, Vol. 31, Nº 117, págs. 233-248 237 estructura Como hemos comentado, las propuestas anteriores sobre el PEP se han dividido entre 3 y 9 fases. Por nuestra parte, consideramos que tres fases no podían englobar todas las tareas necesarias comprendidas desde evaluar el problema hasta valorar la intervención psicológica. Por el contrario, establecer nueve fases podría significar desmenuzar demasiado las tareas y requerir un excesivo tiempo del que no siempre se dispone en la práctica profesional cotidiana. Decidimos que las labores podrían agruparse en cinco fases nombrándolas con la máxima claridad para que sus rúbricas informasen de las acciones a realizar en cada momento. Nos gustaría destacar que no debe identificarse el número de las fases en el PEP con la cantidad de sesiones de evaluación o de intervención psicológicas, ya que para cada una de las fases del PEP se utilizan, según sea necesario, una o varias sesiones. Nuestra nueva estructura del PEP (Moreno-Rosset, 2019) quedó constituida de la siguiente forma (ver Tabla 1). Tabla 1. Estructura del Proceso de Evaluación Psicológica (Moreno-Rosset, 2019) FASES DEL PROCESO TAREAS A REALIZAR INSTRUMENTOS A APLICAR 1ª FASE: ESPECIFICACIÓN DE LA DEMANDA Y DE LOS OBJETIVOS 1.1. Especificarelmotivodela demanda 1.2. Establecer las condiciones históricas y actuales potencialmente relevantes 1.3. Fijar los objetivos para atender la demanda PRIMERA RECOGIDA DE DATOS a.Determinarlafinalidaddela consulta (diagnóstico, orientación, asesoramiento, mediación, selección, intervención, etc.) y sobre qué problemas/s o situaciones se deberá evaluar b. Reconstruir la historia de la persona: •Recogerinformaciónsobrelas condiciones socioambientales actuales y pasadas que puedan estar provocando, manteniendo o controlando el problema •Realizar una primera aproximación a las variables personales, biológicas, sociales, ambientales, etc. relacionadas con el problema c. Establecer los objetivos derivados de la demanda: concretar sobre qué aspectos se va a evaluar y las metas que guiarán la evaluación Aplicar instrumentos que permitan obtener una información amplia y genérica, y consultar otras fuentes de información: • Entrevista • Registrosdeobservación • ListadosoInventariosde conductas • Escalasdeapreciación • Instrumentosde«screening»o cribado de problemas • Datosdearchivo • Informesdeotrosprofesionales • etc.
Proceso de Evaluación Psicológica y Psicoterapias 238 FASES DEL PROCESO TAREAS A REALIZAR INSTRUMENTOS A APLICAR 2ª FASE: FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS DE EVALUACIÓN VERIFICABLES 2.1. Formular las hipótesis de evaluación sobre los problemas y objetivos de la demanda 2.2.Definirlosproblemasaevaluar para comprobar las hipótesis 2.3. Seleccionar las técnicas o estrategias evaluativas ETAPA DE ESTUDIO Y REFLEXIÓN a. En función de los problemas relacionados con la demanda, plantear hipótesis de evaluación verificables b. Seleccionar para cada hipótesis las variables a evaluar c. Elegir los instrumentos de evaluación más adecuados para cada una de las variables Elegirinstrumentosespecíficos de evaluación de cada una de las variables seleccionadas. Para ello, es necesario poseer amplia formación sobre los motivos de la demanda, las técnicas de evaluación y, los criterios diagnósticos
Revista de Psicoterapia, noviembre, 2020, Vol. 31, Nº 117, págs. 233-248 239 FASES DEL PROCESO TAREAS A REALIZAR INSTRUMENTOS A APLICAR 3ª FASE: COMPROBACIÓN DE LAS HIPÓTESIS DE EVALUACIÓN, FORMULACIÓN DE CASO Y COMUNICACIÓN DE LOS RESULTADOS 3.1.Planificarlaaplicacióndelas técnicas evaluativas 3.2. Aplicar las pruebas 3.3. Corregir, interpretar e integrar los resultados 3.4. Comprobar las hipótesis de evaluación 3.5. Establecer la formulación de caso 3.6. Comunicar los resultados del proceso evaluativo. Informe de evaluación SEGUNDA RECOGIDA DE DATOS a. En función de las características de la persona a evaluar, los tiempos de aplicación y complejidad decadainstrumento,planificar número de sesiones y orden de administración de las pruebas b. La aplicación de las pruebas debe incluir informar y/o formar al cliente para obtener su consentimiento y promover una actitud activa y participativa c. La corrección e interpretación de cada una de las pruebas e integración de todos los datos permitirá la realización de las restantes tareas de esta fase d. Determinar la aceptación o rechazo de cada una de las hipótesis. En casodenoverificarse,sedeberá repetir la fase anterior, planteando nuevas hipótesis de evaluación verificables e. A través de un diagrama de tipo pictórico describir la formulación o teoría de caso f. Si el objetivo es realizar un diagnóstico, se ofrecen los resultados del proceso evaluativo de forma oral y, conviene redactar el Informe de evaluación, por si se solicitase en ese mismo momento o pasado un tiempo tenerlo disponible g. Si el objetivo es realizar una intervención, se añadirá la planificacióndelprograma,por lo que la fase cuatro deberá anticiparse a la comunicación de resultados Se aplican las pruebas seleccionadas en la fase anterior para comprobar las hipótesis de evaluación y establecer la formulación de caso
Proceso de Evaluación Psicológica y Psicoterapias 240 FASES DEL PROCESO TAREAS A REALIZAR INSTRUMENTOS A APLICAR 4ª FASE: PLANIFICACIÓN DEL PROGRAMA Y FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS DE INTERVENCIÓN 4.1.Definirsobrequéproblemas intervenir 4.2. Establecer cómo se va a intervenir 4.3. Elegir con qué estrategias, técnicas o programa se va a intervenir 4.4. Formular las hipótesis de intervención 4.5. Estructurar la intervención psicológica/terapéutica ETAPA DE ESTUDIO Y REFLEXIÓN A partir de la formulación de caso: a. Concretar los problemas, síntomas o conductas sobre las que se pretende intervenir b. Elegir la manera con la que se realizará la intervención y en qué dirección: aumentar, disminuir, implementar, etc. c. Decidir las estrategias, técnicas o programa de intervención d. Las hipótesis que se establecen son sobre los cambios que se esperan obtener con la aplicación de la intervención e. Decidir el número de sesiones, sus contenidos y duración. 5ª FASE: APLICACIÓN Y VALORACIÓN DE LA INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA 5.1. Seleccionar los instrumentos de evaluación necesarios paravalorarlaeficaciadela intervención 5.2. Aplicar las estrategias, técnicas o programa de intervención 5.3. Valorar los resultados y comprobar las hipótesis de intervención 5.4. Comunicar los resultados del proceso valorativo. Informe de intervención 5.5. Preparar para el alta o cierre provisional del caso, si se ha/n previsto seguimiento/s 5.6. Seguimiento/s: valoración del mantenimiento de los objetivos alcanzados TERCERA RECOGIDA DE DATOS Y APLICACIÓN DEL TRATAMIENTO a. Comprobar que todos los contenidos de la intervención puedan ser valorados con las pruebas aplicadas en el proceso evaluativo b. En caso de que algunos no hayan sido evaluados, aplicar los instrumentos de evaluación correspondientes c. Realizar el tratamiento d. Realizar una evaluación postratamiento para comprobar el logro de los objetivos establecidos yconfirmarlashipótesisde intervención e. Informar de forma oral y/o escrita de los resultados obtenidos f. Preparar para el alta g. En caso de seguimiento/s establecer nuevas fechas h. En caso de ser necesario, volver aevaluar,paraconfirmarel mantenimiento de la mejoría alcanzada Aplicar los nuevos instrumentos de evaluación necesarios para completar la valoración pre-tratamiento Aplicar todos los instrumentos para la valoración pos-tratamiento, que permitan comparar los resultados con los obtenidos en el pre-tratamiento Aplicar los instrumentos o las técnicas de evaluación que sean necesarios Las cinco fases del PEP se dividen a su vez en dos bloques: el primero es el “proceso evaluativo” (fases 1 a 3), y el segundo se centra en el “proceso valorativo” (fases 4 y 5), cuyo objetivo es la evaluación de la intervención. Por tanto,
Revista de Psicoterapia, noviembre, 2020, Vol. 31, Nº 117, págs. 233-248 241 cuando el objetivo de la evaluación psicológica sea el diagnóstico, orientación, selección, etc., el proceso se llevará a cabo con solamente los tres primeros pasos. Por el contrario, cuando la demanda sea de tratamiento, el PEP se ampliará hasta la quinta fase. Esto no quiere decir que solo se evalúe en las fases iniciales, como tampoco se interviene en solo las últimas. Evaluación y tratamiento se entrelazan y, como venimos resaltando, se trata de una forma ordenada de presentar el PEP, por lo que también hemos diferenciado las fases en las que el terapeuta está en contacto con la persona (fases primera, tercera y quinta) de las que realiza tareas evaluativas o valorativas a solas (fases segunda y cuarta), debiéndose entender que el psicólogo no siempre trabaja en contacto directo con el cliente, y que las tareas de estudio, reflexión, consulta con otros colegas o profesionales, supervisión etc. también forman parte de la labor profesional. Otra novedad de este nuevo esquema del PEP es la denominación de las hipótesis clasificadas en tan sólo dos tipos; las que se realizan en el “proceso evaluativo” las hemos denominado “hipótesis de evaluación”, y las que se postulan en el “proceso valorativo” se llaman “hipótesis de intervención”. De esta forma se distinguen las hipótesis realizadas con fines evaluativos que servirán para ofrecer un diagnóstico o explicación del problema de las de intervención, que se formulan en la comprobación del tratamiento. El nuevo modelo de PEP añade información sobre cómo optimizar cada fase del proceso cuando el psicólogo ha obtenido suficiente práctica y supervisión para poder agilizar dicho proceso, utilizando menos instrumentos y sesiones de evaluación y obteniendo una mayor eficiencia en el proceso. 1ª FASE: Especificación de la demanda y de los objetivos La fase inicial del PEP empieza por especificar el motivo de la demanda, es decir, conocer la finalidad de la consulta para saber cuál es el problema o situación sobre la que se deberá evaluar e intervenir. Además, proponemos establecer las condiciones históricas y actuales potencialmente relevantes para reconstruir la historia pasada y conocer las distintas esferas en las que el problema afecta a la persona y a sus relaciones en la actualidad, siendo conscientes de que durante todo el proceso debemos estar atentos a la continua información que emerge durante las interacciones cliente-terapeuta y que habrá que integrar en el modelo que progresiva y paulatinamente se va construyendo entre ambos. Finalmente, en esta primera fase del PEP conviene fijar los objetivos para atender la demanda que no siempre coincidirán con el problema o problemas planteados por el sujeto, ya que durante la exploración inicial el psicólogo puede haber detectado algún otro conflicto relacionado y que no ha sido hasta ese momento demandado por el paciente. Cuando los objetivos sean varios, conviene centrarse en los más urgentes, siempre de forma consensuada con el paciente al que deberemos oír y respetar lo que considere como sus principales necesidades. Por tanto, a pesar de que una es la persona que pide ayuda y la otra el profesional que se la brinda, las tomas
Proceso de Evaluación Psicológica y Psicoterapias 248 Maltzman, S. (2013). The assessment process. En K. F. Geisinger, B. A. Bracken, J. F. Carlson, J.-I. C. Hansen, N. R. Kuncel, S. P. Reise, y M. C. Rodriguez (eds.), APA handbooks in psychology. APA handbook of testing and assessment in psychology, Vol. 2. (p.19–34). APA. https://doi.org/10.1037/14048-002 Montesano, A. y Caro, C. (2016). Editorial: Formulación de caso en Psicoterapia. Revista de Psicoterapia, 27(104), 1-3. https://doi.org/10.33898/rdp.v27i104.128 Moreno-Rosset, C. (2019). El Proceso de evaluación psicológica. Un método científico. En C. Moreno-Rosset e I. M. Ramírez-Uclés (Eds.), Evaluación Psicológica. Proceso, Técnicas y Aplicaciones en Áreas y Contextos (pp. 49-113). Sanz y Torres. Muñoz, M. (2003). Evaluación para el tratamiento II: análisis funcional y formulación clínica. En M. Muñoz, Manual práctico de Evaluación psicológica clínica (pp. 169-220). Sintesis. Nardone, G. y Watzlawick, P. (2012). La praxis clínica en terapia estratégica: proceso y procedimientos. En G. Nardone y P Watzlawick (eds.), El arte del cambio (pp. 71-112). Herder. Ramírez-Uclés, I. M. (2019). Técnicas Psicométricas. En C. Moreno-Rosset e I. M. Ramírez-Uclés (eds.), Evaluación Psicológica. Proceso, Técnicas y Aplicaciones en Áreas y Contextos (pp. 217-248). Sanz y Torres. Ramírez-Uclés, I. M. y Feixas, G. (2019). Técnicas Subjetivas I. Procedimientos estructurados. En C. Moreno- Rosset e I. M. Ramírez-Uclés (eds.), Evaluación Psicológica. Proceso, Técnicas y Aplicaciones en Áreas y Contextos (pp. 315-341). Sanz y Torres. Rodríguez-Sutil, C. (2013). El fantasma del Psicodiagnóstico. Clínica Contemporánea, 4(1), 29-44. https://doi. org/10.5093/cc2013a2 Weiner, I. B. (2003). The assessment process. En J. R. Graham y J. A. Naglieri (eds.), Handbook of psychology: Vol. 10. Assessment psychology (pp. 3-25). Wiley.