El sacrificio de Efigenia : comedia famosa
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t Ií.kS. COMEDIA FAMOSA. Pag. SACRIFICIO DE EFIGENIA. DE DON JOSEF DE CAÑIZARES. iHABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. íl K(f Agamenón ,Barbít, lí\uúi¡^?ríncípe deTesalta^ faj Principe de Laca» krht^s ,Galan» m,Galan, Gracioso» K X Efigenia ,Princesa» Clitemnestra su madre» Irrfileyinfanta de Lesbos» Lola^ Graciosa» Doris ,Dama» Egina jy Dama. **>!< La DiosaDiana» ArgantCy Sacerdote suya». Guardas» Soldados» Música» Acompañamiento» ACTO PRIMERO. Vf/. T’e una magnifica Tienda de Campaña^ ^wdía durmiendo Agamenón ,vestido ”larga ytocada Griego \ydespues hMúsica yveces ,despierta al son de caxa yclarín» Viva Agamenón 5yTroya en cenizas se disuelva. En vano contra Páris sntias Esquadrones ,Greciaj ^ que aplacando al Cielo ^rnisrna sangre viertas. Y^i,porque los vientos te concedaa ^1 irritado mimen de Diana^ 52criíica en sus Aras áEfigenia. Aguarda, pálida sombra^ '«ido horror .espera, pero dónde estoy? n*Sale Uljses • vuestra Alteza? «1 arV >amigo iyouando el titubea, ^°t22on se deshace, i. ítodo valor tiembla. no es este esfuerzo del susto invocación ,sino queja. Lilis. Cobrad aliento ,señor, que en la plácida ribera del mar de Aulide os haüaís, en donde surtas esperan las Griegas naves ,que el Bóreac sople en las cándidas velas: Lejana un tanto la Aurora, aun áhumedecer no empieza con indicios de su llanto, la mustia sed álas yerbas; Marte yNeptuno duermen, yun Monarca no sosiega, ácuyo cetro obedientes tantos Príncipes le cercan, que en religiosa alianza le han jurado la obediencia ? Qué es esto ?, Agam. Ky prudente üüses 1^^ preven ála mas funesta noticia el oido ,como el dolor te lo consienta*» Ya '
Bl Sacrificio el mundo sabe ,que Pans robó ála Divina Elena, premio de la poma de oro flue áVenus dio ,en competencia de ]uno yPálas ,haciendo con delinqüeiue promesa, que fuese precio áun soborno de ufl2 Provinci3. l3 ^ Comprendió áGrecia la Injuria de Menalao ,ypara haberla de vengar juntó sus gentes, auxiliando sus banderas ^ Juno jysiendo su desaire otra razón de esta guerra, los Griegos Príncipes todos -, Juramentados me entregan el mcíndo ;yen esa Armada,» que con fatiga sustenta el piéJago >llegué áAullde, yapénas puse el pie en -tierra, mi inclinación ála caza^ me índuxa áque discurriera por estos sagrados bosques, (mas por qué voy dando^ treguas al dolor!) entre las reses, que sus pastos alimentan, áuna Cierba de Diana, querida por su belleza, óporque con su crianza se interesó en su defensa, le di en una infeliz tarde la muerte >ónunca ral fuera l pues desde entonces el ráya de su ojeriza me asesta. Digalo 3el que sordo el ayre,. las rrudas ondas serena, por no armar ondas yceñosy tormenta contra tormenta, de su pecho la borrascacon la bonanza se venga. Surta la Armada ,no puede caminar ,por mas que Inciensan’ los Sacerdotes las Aras, ycon sangre las anegan: ni un Zefiro se eonmueve, ni un Aura en el bosque suena, cristal de roca es el mar, el Cielo es vuelto de piedra. de Efigcnia. yeii ocio letal las iras van malogrando las fuerzis. Viéndonos casi perdidos, del sabio Gáleas la ciencia consulté ,Intérprete doélo del las Deidades ;yen ella encontré mas confusión, pues conviniendo en que sea el enojo de Diana el motivo ,me aconseja que Real purpura ensangriente sus Aras ,porque se venza. Yescando yo discurriendo, qué~Augusta infeliz Princesa bii de ser la que los jaspes de regio coral guarnezca; oprimido ála fatiga en las fantasmas inquietas del sueño ,áquien trasladaroíi sus especies mis potencias, Diélis ,Diosa de la noche, ámis ojos se presenta de negro cendal vestida,^ con un cuchillo en su diestra, yen: su siniestra una antorcha, diciendo de esta manera: Para que álas Griegas Naves los vientos ainspirar vuelva», en el Altar de Diana vierte la sangre de Elena, depositada en el pecho de tu hija amada Efigenia. Desapareció :ay Ulises ! imagiiiá considera, _ quien, apénas se durmió para despertar ápenas, qué angustia ,qué sentimiento, qué despecho ,qué tristeza, quécongoja ,-^qué desmayo sentirá ,como ya sienta; ^ que hay pesares ,que por > ni aun como sentirse encuentran* Efigenia ,(ay prenda amada, de mi corazón !)aquella que es de Agamenón la glonn» yel amor de Clicemnestra: aquella en quien quiso el mostrar ha^ca donde llega
D¿ Don Soiof de Cañizares^ 3 su aplicación jconformando salir triunfitue de Aulide, -•' ' —lograr que Troya perezca, ymorir luego qual Fénix, entre las llamas que enciendan pues poco importa ,que acabe sin hija que me suceda, sin esposa que me llore, sin Reyno que me obedezca, sin amigos que me asistan, si muero con fama eterna, vida ,que la vive aun muerto quien muere por mantenerla. ülh. De qué sirve ,gran señor, que aspire ávuestro consuelo, si ávuestra fama -y al Cielo seré dos veces .traidor ? Ypues he de aconsejar que obedezcáis al destino, crueldad que valiente yfin« Aquiles ha de estorbar, siendo perdida la empresa, si el Ara en -sangre no esmalta Efigenia ,ysi él nos falta -al ver morir su Princesa; no descubro mas remedio, que procurar ,gran señor,, desbaratar este amor. \ Agam. Vos habéis de ser el medios fingiendo que competís su cariño desde hoy. M7í7/, Cómo si-su amigo soy .? .Agam, De esta forma me servas. Ypues de Aquiles amada un tiempo Irifile fué, también áella la -hablaré. Véase Qzy prenda adorada!) mi Efigenia combatida de los zelos yel engaño, ytendrá por menor daño la pérdida de su vida. Caxas* Tülis, Ya llegan todos. Agam. Preven tu astucia >disimulemos, yesta fábrica empecemos. Vlu. Quiera el Cielo acabe en bien. Mú^sica. En hora dichosa llegue de Agamenón álos brazos la hermosa Estrella de Aquiles, el terror de los Troyanos. el juicio con la bellezas ha de morir álas manos de un padre ,que se deleyta en ese único bien suyo ? 0cansada edad !no -fuera mejor ,injusta Diana, te dexara satisfecha en una muerte una vida, que ya vive casi muerta ? Yo, Uliscs ,viendo la instancia de Aquiles ,que la desea por esposa ,amante suyo, la llamé áque áserlo venga; yhe de trocar con afeéto facineroso’ la empresa, yála que espero .á las bodas, prevenirla las exequias? Su madre ,que la acompaña, yjuzga me trae en ella de mis .últimos alientos dconsuelo yla asistencia; ha de fallecer al golpe que el cuello ,, que adora ,hiera*? Los Príncipes ,que anhelando áque se la dé ,la obsequiani han de sufrir -á sus ojos tan inhumana tragedia ? Cóiiio Jia de seguir un joven, sin quien los Dioses nos_ niegaa la viíloria ,áun patricida, ni las manchadas banderas en sangre de lo que ama ? Pues si Aquiles lo penetra, ®o hay -duda siembre en venganza cadáveres áGrecia. Entre aanta implicación ^ue en ello ,Ulises ,^es fuerza obedecer álos Dioses, ^uera mi hija ,aunque yo muera, ^u cordura me aconseje, Consuéleme tu -prudencia; yen .todo caso ,mi honor Presente ,no te detengas cu qQe ^infeliz beldad ^^crifique ,.como pueda desazonar áAquiles, '-^ener áDiana xontencaji c.#
"El Sacrificio s7un por una parte ClUemmstra ,Efigenia ,hlfe ,Dorh ,Egina ,LolayDa- tKítí yypor la otra AcutíesyEuribateSf Á-cas ySoldadoi-, yPellejo vestido - dc'Griego ridículo* Cltt. Por despique de mi ausencia^ señor >en vuestra hija os tralgO' de nuestra unión amorosa el mas efeiílivo lazo. Efige Padre yseñor ,vuestros píes^ me ,conceded. Agam» LevantaoSi dulce prenda de mi amor, (hay' padre mas desdichado !)• yVOS' ,óvaliente Aquiles>. llegad 5coro tarJais tanto ? yVOS ,Irifile hermosa, venid ,venid ámis brazos. 'Jqu'l. Solemnizo absorto ymudo* las glorias que son de entrambos^, pues quando de vuestra esposa^ gozáis los benignos astros, amaneciéndome el Sol, que va su Aurora guiando^ hace el gozo en mi' el efeélo>^ que pudiera el sobresalto.- ^ 'Agam. Principes ,yo os doy las gracias de haber hasta aqui obsequiado ála Reyna. Eurib* Nada hacemos,, pues vuestros* nos confesamos.- Anas. Deuda es de nuestro respeto. Ihfi. Ay Aquiles ,dueño ingrata laf* para ver desaires míos tus armas me cautivaron ? EelUjOy Hoy que bodorriotenemos,. rellenaremos el pancho. Aquil. Ya llegó el dichoso dia, que mi fe estaba aguardandoi. Gran señor, nO' dilatéismis dichas ,porque salgamos^ de -Aulide ,aunque al viento pese,, sino queréis con tardaros,, que el ayre de mis suspirosimpela los Griegos vasos: ya esta Eíigenia en Aulide. Agam. Aquiles ,¡dos de espacio^ que yo os quiero enfurecido, yno tan enamorado. A. quien se concede, el premio de Efigenia. .sin la hazaña ?contentaos con que le dé mi promesa ira al pecho ,esfuerzo al brazos AquiL Vos me ofrecisteis ,que luego que áAulide hubiese llegado Efigenla::- Agam, Ya lo sé, pero en los juicios humanos hay siglos de reflexiones de instante áinstante ;ylo vario' del mió ,en vos ,. en mi hija iV en mí ha consistido :Vamos. Vas, Irfi Dichosa yo que esto escucho !af, pcilejo. Llevóse la boda el diablo. AqutL Qué es esto ,señora ?Clh. Cómo si ahora de llegar acabo^ tendré tiempo de saberlo, pues falta aun para dudarlo ? AquíL Arcas ,hubo en el camino novedad ,que haya causado este accidente en el Rey? Euribates::-» Eurib. 'Es cansaros querer que álo que ávos toca,, ni Arcas ni yo lo sepamos. Vcinst Arcas yEuribates. Aquil. Pues^ señora ,ya que codoSr ámis ansias se negaron,. ^ otro Oiáculo no espero,, que el del propio simulacro:. qué es esto ?Efig. Vos lo sabels> que yo ,señor ,, no lo^ alcanzo. Aquil. Será ,que liíi amor que es fino, es por fuerza desgraciado ? Efig. Cómo queréis que adivine ? Aquil* Bien pudierais ,consultando las estrellas de unos ojos, de quien dependen mis hados. Efig. Si. ellas dueños del ¡ufluxo fues*en ,que estáislamentando, creed ,Aquiles::- Aquil. Qué ,señora? Efig. No sé lo que iba áexplicaros, que lo que cabe en el pecho, no suena bien en el labio. Aquil. También os ponéis de parte de mis desgracias ?Efig. El bzo::- CÁesele un laz.o ^yle Vlncs. ülis. Aquí estoy yo m^s feliz, señora ,por mas cercr^no. Aquil. V^d ,que no os impido ,UlheSj V
De Dón úosef que ktotneis »por juzgaros tan estrecho amigo mió, que en vos no muda de mano, pues le alzareis para mí. gil. Presto saldreis’ de ese engaño, que prenda que es tan sublime, no merece otro contadlo, que el de Rea! Dama ,por quien vuelva al dueño soberano, sin pérdida en su explendor, Híncjit ,yle dá el lax.o áIrtfilei, Ulises ,pues cómo falso ámi amistad;;^ Empuña,, ük Suspended la cólera ,yconformaos con que ni esta ni otra acción,, que tocar pueda á. mi garvo,.- dexaré de competiros, ysino puedo privaros del bien que esperáis ,tendréis en mi oposito otroaplausoi Fasei pl. Aguarda-, traidor. %._Teneos. Detiene áÁ^ullet, Mtjo, Ya se vaurdiendo buen ajo». %• Mi padre os desea unidos, yno os quiere separados: SI amais ,tened sufrimiento, que amor no triunfa lidiando. Fase. |Wá. Usté' es Griego ,seor Aquiles, yeso de andar á. porrazos,. ^para hijos de Madrid, lue «namoran por lo guapo. Fase, í»í/. Qué es esto que me. sucede ? PSi cendra^ aliento este ingrato,, ap. pues con la cinta me quedo, ^Pedírmela ?Veamos ap. yque debo ámi fortuiAi. ^tenéis con que vengaros% >yde haber yo causado' infortunios. Irífi, Cómo ^ p *^^^^gsndomeese lazo, .naciendo un beneficio 'agravio^, gjiís dexarle corrido, k\T que castigado; ^^lOi noble, y, bizarroj. de Cañizares. ^ ycreedme ,que aceptara un despique tan hidalgo, ano haberme dado vos lecciones de lo contrario; Acordaos ,que prisionera rne craxísteis ,yacordaos de nada ,que nada fueron sucesos que ya pasaron* Yporque la apetecéis, queda esta prenda ámi cargOi para que ya que no en vos, la emplee en uno de tantos como anhelan ásu dueño, yde cuyo noble traro pueda fiar quien le encuentre^ no tan cruel ,no tan vario^ no tan fementido como quien le da este desengaños advirtiéndoos ,que desde hoy ni habrá dicha ,ni habrá acasos que ansiosa por ofenderos, no aspire yo ámalograros. Vast.- AqwL Caiga el Cielo sobre mí. Pellejo* Como yo no i&ité debaxo. AqwL Ay Pellejo !mis turas ya de semblante mudaron^ Pellejo, Ay señor !quién su colambre llenara de vino blanco. Aquil^ El Rey está arrepentido. Pellejo, lis que se habrá confesado. Aquil, Clítemnestra disgustada. Pellejo, La apretarán los zapatos; Aquíl, Ulises es ya mi opuesto. Pellejo, p\xé amigo de los de ogaño* Aquil, Irifile es mi concraria. Pellejo, Está en zelo co.no el gato. AqutL En qué ha de parar (áy Cielos ! ) ei fino ''amor que consagro á^mi adorada Efigenia, contra quien se declararon tantos enemigos juncos, pudienio el ecna ,que exhalo, abrasar desde aquí áTroya ? Pellejo, Sopla yno‘ se asure el caldo, que lo demas lo dirá, si es que quieren escucharlo, el A¿io segundo luet*o, que pioseguirá en danzando;-AC-
I ^El Sacrificio acto segundo. j4l íon de la música salín Vfigenta ,Chttm^ nestra ,Agamenón ,Lola ,Doris y '\(danta Lola. Ven ,apacible viento, ven >yno quieras ámi cosca preciarte de tu firmeza, á4. Ven >apacible vientOj sopla en las velas. Canta Dorh. Ven ,Fabonio suave, .ven ámis ecos. Canta Egin.'Vtú ,yentrarás en parte del triunfo nuestro-. Cantan ^4. Ven ,Fabonio suave, mueve los leños. Entrándose^ C//V. ii caminando hácia el mar, Yvos ,señor ,deteneos. jígjm. Qüé me queréis tC//V. Salir -SOlo "’de una duda que .padezco, para cuya tolerancia, no alcanza mi sufrimientos yasi perdonad ,ique en tanto que los votos ylos metros, los casuales discursos todos estén arguyendo, sobre qual será el motivo de .habernos negado el Cielo ^ el auxilio de losayres, dexando ,en .Aulide expuesto álos .estragos del ocio - todo el poder de los,GriegoSj os haga mi confianza, mi amor ymi rendimiento, una pregunta. Agam, Decid; ^ Ay pesar mió ,empecemos ánaentir yádesmentir lo que trazo ylo que temol Clit* Aquiles ,Príncipe ¡nviólo de Tesalia ,es el sugeto destinado de los Dioses, para ser la ruina de ‘Héélor > Agam. Es asi. C//V. Quando ála guerra partió ,sujetando ,á Lesbos, no solo ávuestra Corona dz Efigma, dno por joya aquel Reyno, sino es que áIrifile truxo_ cautiva ,áquien le ofrecieron por esposa ,yque quedase .Monarca de aquel Imperio; yél ,por serviros ávos, no acetó el ofrecimiento ? Agayn. También es verdad. Cltt. De acción tati generosa fue el premio, concederle ávuestra hijaj yeste bizarro mancebo tomó de vos la palabra,' de que en -llegando aeste Puerto, en que hoy estamos ,se harían sus desposorios. Agam. Es cierto. ,Cl¡t. Pues qué causa ,qué .accidente, qué novedad ,qué suceso tan de otro semblante os pone, que malogrando su afeélo, le negáis lo que ofrecisteis ? yAgam, Vuestra hija ha de responderos; No os quejarais de quien es vuestro Rey ypadre vuestro, si os entregara áun esposo, en quien notase primero una vacilante íe, __ lun espíritu soberbio, yuna inclinación dudosa * tanto ávos , como. á.otro <objeto, de la que os desengañara la experiencia ,sin remedio ^ lEJsg* Sí señor ,pero si da la modestia .-atrevimiento, con el que ella me permite, anees con ^ntes me quejo. .Agam. De qué TE/g. De que esas razone* DO se hayan visto primero. Yo ypara estimar áAquiles tuve de ^^os el preceptor ^ )ya os obedecí gustosa, yátener un doble pecho, capaz de impresiones vanas, no fueran mis -pensamieiuos dignos de una hija de un tan noble ,prudente ycuerdo. iClit. Dice bien ,señor ,no es esa .la razón ;aquí hay misterio,
7 ve Don Josef de Cúíúzares. que le ocultáis de bs do>. igjw. Señora, aun no me convenzo, porque es bien haga Eíigenia el examen ,que yo he hechos ypara que sea* feliz, (ay Dioses ,qué mal me^esfuerzo !) antes de hacerse sus bodas, áDiana ofrecer quiero ua solemne sacrificio de la víélima que aprecio mas. Cltt, Pues en qué os deteneís? yo concurriré ásu obsequio gustosa. Ag^rn. El caso es ,que dudo que vos vengáis bien en ello. '%Y no he de asistiros yo? Áiam. Nada ,hija mia 7hacer puedo» sin tí ,que lo principal eres tu. Efig, Cómo ? Ofreciendo por tu nobleza ytu estado,, las primicias yel Incienso. Cií.Pues cómo dudáis de mí, que intente aplacar al Cielo ^ yo vengo en el sacrificio, yaun en disponerle vengo. Mirad lo que me ofrecéis, porque la palabra aceto, yos reconvendré con ella en siendo ocasión ytiempo, . ~^ que no tardará ;pues como casi perdidos nos' vemos, - de los Príncipes yCabos, _- uiañana es ei gran Consejo en esas playas de Aulide, Corte de mi' acampamento: ^llí ha de votarse el modo de nuestro común remedio: yen tanto ,tenga paciencia ^quiles ,que complaceros, dulces prendas de mi vida, sabe el hado que no puedo.. Llora» hacéis ,señor ? ¿^w.Nada, porque '' estas lágrimas que vierto, ^^nn lastima ócariño; de qué nacieron. Vase» esto, madre y. señora ? *^te pregunto lo meseno. M' padre tilste ydudoso? abun ^rave movimiento en la voluntad de Aqm'Ies ha visto. Cltt. Si habrá vuelto su inclinación áInfile ? jil paño Uiites. Ulh, Al Rey encontré, yme ha hecho capaz de lo que ha pasado. £Jrg- Ay señora !no lo creo, quees AqUiles generoso,- valiente ,noble yatento, yno me he de persuadir áque en él cabe un defe£lo. Clif. Pues til te lo dices todo, ya dudando yya creyeiido::- Pero .Ulises. Sale Ulises» Ulh. Gran señora, ¿ (aquí mí cautela empiezo) ap^ ya que esta ocasión me ofrece mi fortuna ,no os alego, para un permiso que^ os pido, las hazañas ,los trofeos, que en servicio de la Grecia ávuestras plantas he puesto. De Icaca la Real Corona orla, mis sienes ;mi excelso ^origen vos le sabéis, pues vuestro real parentesco;:- Cltt. Adónde Irá esto áparar? ap» Ults, Honra mi casa' ymi cetro: todo esto ,inviéla matrona, juntamente os represento, para que, aunque humilde, oigáis autorizado mi rueí^o. O La bellísima Efi^^eiiia, (perdónenme sus luceros, ^si cara ácara áios rayos mis ceguedades confieso ) eS' la prenda apetecida de qiiantos juncos nos vemos, para la mayor hazaña que hoy.' espera el Universo: si yo ,no por mi ,por vos logro can -amable dueño, sobre las ruinas de Troya fixar su sitial ofrezco. Y::- Tened la voz, UliseS, que no estáis en vuestro acuerdo: Có-
^El Sacrificio Corno procedéis fní^rato ála amistad yrespeto de Aqtiiles ?en vuestra ,uníoti no informa un al^^a uos cuerpos^? 17///. Si señora ,mas yo sé, que en esta acción no de ofendo. £y¡^.Qué escucho., pesares mios l Clu. Pues cómo puede ser eso ? Í7///. El satisfará áesa duda, que yo álo que anhelo ,anhelo* Al paño Aquües yPellejo^ AqwL Aquí esra Ulises oigamos de estas raivias eíicubiertos. Pelltjo.'El es un gran socarrón, yte coca. Aqtitl. Estate quedo* UHs. Aquiles venia ,yal verme se ocukó >pues esforcemos esta cautela. Clit. Decidme, de lo que ibais proponiendo está noticioso el Rey ? 17///. Noticioso ysatisfecho* C//V. Acabáramos de liallar la causa de sus misterios: por nú ya-^scais respondidoj ^ si él os la concede spero la Dama es lo principah .en su libertad la dexo, .escuchad isu alvedrío, yadvertid ,pues sois tan cuerdo.^ que podemos persuadirla, mas vencerla no podemos. Vase» 4Íí«/ 7. Válgame el Cielo! es verdad lo que escucho? Pe//fyo.Echale iiuevOí Llegaos ,TJlises ., ámí, que aun del ayre me rezelo, yquiero ávuestra prudencia comunicar un secreto, í////. Decid. JquiL Tsin parcial con él ? deme mi ardor sufrimiento para vér en lo que para. 'Efig- Sabed que es dos veces necio quien consulta al Sacerdote, yno al Idolo del Templo. ' Si hubierais hablado solo conmigo ,supierais luego, que yo nací para Aquiles, yél para mí, yque otro afeSo no admite mi corazón. d¿ Efigznia^ No queráis ser tan grosero, ovve continuéis^ mis oferisas, s*i duplicáis mis obsequios; esto queda entre los dos, porque os estimo yvenero, yno es razón que yo haga público vuestro desprecio. jqmL'Ñíái he podido entender, como hablan baxo ,Pellejo. ^ Ttllejo. Pues sal ,ymanda que griten. U/ú/La mano ,señora ,os beso por tan crecido favor. JquU. 'EíVot díxo ?^ Pellejo. Ahora habló recio._ Ulh.Y desde hoy me servirá de impulso el reparo vuestro para amaros con fineza, y'serviros con silencio, admirando con razón, que se -unan en ¡un sugeto belleza, ingenio ycordura: eterna os hagan los Cielos. Táfíi 'Sitien Aquiles yPellejo. ^áquil. Amen ,traidor ,yme dexen castigarte. 'Efig. Deteneos, Aquiles ,ádónde vais -? Aquil.DóaáQ he de ir ,tirano dueño de mi vida ,sino adarte el rato mejor muriendo. Efig. Tened ,señor ,qué' decís ?' AquH.O mal haya el juramento, que ante las Aras de Juno nos hizo hacer el convenio de nuestra infame alianza. Pellejo. El mozo ha perdido el sesa. Efig. Bien haya lo que jurasteis mil veces ,que dos aceros en amigos yaliados ^ 410 han de emplearse ,viniendo áuna empresa que es común. A^il.S'i señora ,ya lo veo, por eso el furor de Aquiles burla un traidor lisonjero, que con astucias pelea; mas bien le sucede ,puesto que ellas me roban mí dicha. Efig. Qual ? Aq^uH, Buena duda por cieito.
De Don Joséf de Cañizares, n? ci;é h’.^labais con Ulists ? D- vos ,que mi peiísimiento JO trata mas que de vos. ¡l. Yél ,que aspira ámereceros, os habia de dar gracias d; lo que era en mi provecho ? gran cuenta quiere él fingir. », Tened ,que no ,no era de eso^ porque en llegando ádudarlo, ya no mereceis saberlo, i/. Pues yo no cí ,que os pedia ála Reyna ,siiponiene|o haberos pedido ai Rey ? y. Es verdad, ííy'í. Qué atrevimiento! ¡»//.No escuché ,queá vuestro arbitrio dexó la respuesta ,áefeélo de que vos hablaseis líbre ? .No hay duda. ‘Itjo. Qué desconsuelo ! iPues vos ,qué le respondisteis tan recatado el aliento^ que yo no lo percibí ? ry«. Que despachase con ello. l'Para que os lo diga yo, uo es ,como advertís, buen medio Ihgat furioso, indignado, Jttevido ydescompuesto, culpando mi amor de aleve, «traidor ,yno creyendo ‘ó que os afirmo ,tratarme ttu cordura ysin respeto. Pues cómo habia de llegar ? Dudoso ,triste ,suspenso Ftemeroso ,que yo wno vér un sentimiento ^ i” lutun estimo ,os dixera OH Sí ,como el perro **-le dan doscientots palos, .llega lamiendo. .•A quién le queda razón, S:: Si es ^odo el suceso, Verdad que mis fiaezas Itj «fUt cíT»; Sí haré ,porque esteís contento. El habló;:- Mas írifile. Sa/t Irijile con el lax.o de Efigenia en un brax,o» Irtf. No teneis que suspenderos, señora ,que solamence árestituiros vengo este lazo que perdisteis, yque alzó Ulises del suelo: logró ocasión de entablar sus artificios mi ingenio*’ ^ Yo quise ganar con él ámi enemigo ,creyendo que Aquiles ,que lo fué mió, le admitiese ,como medio de hacer paz entre los dos: despreció el ofrecimienco, franqueándome otro camino, que yo qué de^ ser me precio vuestra prisionera ,callo, porque sé que he de ofenderos* Ypues ya para con él de nada sirve un tercero tan grande ,como un favor que tuvo el honor de vuestro, cobradle 5ysi de enemigo debe tomarse el consejo, guardadle', óponedle en quiea sirva mas j^y mienta méoos. Dale el laxo yvase* ^AquiL Ah fementida Irifile 1 Hemos quedado bien frescos* ADios ,señor. Aquí!, Esperad: pujs lo^que ibais refiriendo? Efig, ^ñ declarándome vos ^ por qué motivo haV#e¡s hecho las paces coa Irifile, tratando con menosprecio qualquier desperdicio mió* ^AqutL No podré ,porque es supuesta quanco os ha dicho ,señora. ^ Efi¿. Yyo tengo de creeros, porque Jo afirmáis no masj vos ámí no ?qué yo miento í Aqutl, Pues si lo estuve escuchando^ Efi¿, También yo lo estuve oyendo. AquUJ SoiS cruel. Bfig, Sois alevoso. Aquih Sois ingrata. Efig^ Vos grosero. ‘ BAqtiiU
if? El Sítcnfsio r>"s. Guerra ,ru?rr3.Cjxas. í< 's. Al 3r:r;t >al arrra. Ay Lola, qi’é presto yo este cuento rencewiara! 1.0. A. Cómo ,Pellejo ? Pi'.'.ejo. ManJando fueses til la degollala. LcLt. Para echarme esa sentencia no has reparado en mi cara, con estos ojos yboca ? Mírela bien ,que. no es mala. Peilfjo. Con e^i boca ,esos ojos, esas cejas yesa barba, he visto yo en una fuente un mascaron echar agua. Lc!a. No seria ,sino almivar en fuente de ca'abaza, yáun borrachon como él, qualquier dulce le empalaga. FiHejo.Tú eres, si he de hablar de veras;:- Lo'j. Ytú ,sino hablo de chanzaf.r PeUtjo. juguete ,pero sin filis. Lolj. Borrico ,mas sin albarda. Dintro unos. Viva Aquiles. O'rcs. Grecia viva. Tocan cjxat» Ptll-jo. Vamos ivér en qué para puesto en arma el campo todo, las banderas separadas, las Princesas retraidas, ydeshecha la ordenanza, que hasta aquí se observó en estw Sacrificio óesta aca. Lola. El Adío quarto ,que hable, que ya suenan las guitarras. l-ea «4imm&í5€«! ACTO QUARTO. Salen Aquiles yun Soldado que esti de guardia. Aquil. Soldado. Sold. Señor ? Aquil. Dexad la guardia ámi cargo ahora, yála Reyna mi señora, que estoy aquí le avisad. Sold. Así lo haré. Vase, y Aquil. Pena mia, Yde qué iinage es mi amor, de Efígema. que vida ,fa-m.! yhonor me h.ice perder en un diaí Ay Ffigenia alorada! yo ipnorante prometí ser alevoso por tí ála aiiai.zi jarana, con tocio el I'i^perío Griego; ñus si encubrió Agamenón su rcli^iou traición, el fue el aleve ,yyo el ciego: No se lamente engaíuJa Grecia ,que obre de este modo, ysin mí piérdalo toJo, pues siu mi bien no soy nada: no quiero vida n¡ honor, que áEtigcnla he consagrado. SMe E/i¿enia. Efij. Ola ,decidme ,Soldado» quién hace hoy la guardia ? Amor. Amor ?AquiL Prenda soberana^ sola esta voz satisface; amor salvaguardia os hace contra el rigor de Diana. EJj¿. Ay Aquiles !quién os dió cargo de mi centinela ? AqutL Li fe con que se desvela quien os sirve como yo. Que esceis segura os prometOi pues eu reverente abismo, yo os guardo ,yaun de mí tóino os defiende mi respeto: cómo Clicemnestra está ? P/ig. Yace al cansancio entregada» rendida ydesconsolada. Aquil. Oquánta pena me da no mandar en el destino, para que hiciese piadoso, que gozase hija yesposo, sin que por el cruel camÍHO se parca un Real corazón en los dos depositado, con vuestro peligcti. úun yáotro del Rey el tesón, ¿/g.* Ahí vereis quántp es esquiv» la estrella que me molesta, pues tanto escándalo cuesta el tema de que yo viva; ^ «i Ai Ai Ai A.
17 Di Don Súief de Cañizares, yasi ssí os debo ,señor, Aquit. No lograreis disringuír el afedo que explicáis, ylo que por mí incencais, exponiendo vuestro honor, vuestra fama yvuestra gloria al baldón común de Grecia, quien de mi sangre se precia debe tenerlo en memoria. Permitid vaya ábuscar ámi padre ,por quien lloro; yo le venero yadoros yo sé el dolor yel pesar con que él obedece al Cielo, que contra mí sedeclara. Mi púrpura esmalte el Ara, porque es mayor desconsuelo verle pensar en la afrenta, con que de él Grecia hablará, porque en mi vida no da de la grande acción que intenta el precio ya decretado, que es tormento mas terrible. d}«/7.Ya obedecer no es posible, que vuelvo áser un Soldado^ Amor me mandó guardar vuestra vida ,por quien mueroj el me ha de ordenar_^primero que os dexe ir ápeligrar, ysegún llego áentender, os cansáis en tal error, pues ni Aquiles ni su amor están de ese parecer. %Yun padre ,que pena ysiente ? os padre, que es homicida. YUna madre foragida ?- í»//. Retirada está, no ausente, %Yel Cielo ? También es Dios el amor. Efig. Pues nada de esto ámorir mas presto. - O,Lfig.Wos mismo, vuestra tama, ostro esplendor ;no se diga ^ser infame os obliga pasión por una Dama; 1,. l'í^*steis no impedir '«'sfaccion del Cielo, estéis ayroso anhelo. del sacrifício la acción, pues es (mediante el Dios niño ) la fe de un noble cariño, especie de religión, ytambién esta juré desde el instante que os vi. Sale el Soldado, Sold. Euribates está aquí. Efig. Oculta le escucharé desde esa Tienda. Escóndese. Aquli. Dexadle entrar. Vase ti Sddaie, Sale Euribates. Generoso Aquiles, Jóve te asista. Aquil. El te guarde. Eurib. La augusta invencible Grecia, la gloriosa ,la triunfante, hoy celebra nueva junta de SUS Cabos Militares^ para discurrir el modo de como puede atajarse el escándalo común, que de vuestro orgullo nace, yos manda citar áella, como uno de sus parciales. AqwK Pues con la ingrata ,ia cíegai Ja cruel ,la inexorable Grecia (que yo así la llamo ) me excusareis ,Euribates; ysi el motivo preguntan, decid que no ha de fiarse Aquiles ,en quien expone de sus Príncipes la sangre ^ al cuchillo fácilmente; 'ysi dan ámis piedades nombre de escándalos ,que ellos examinen lo que aplauden, que si proceden crueles, les podré llamar cobardes. Eunb, Advertid ,que no asistiendo conforme álo que jurasteis, os declarará un pregón al eco del bronce yparche, torpe violador injusto del prometido homenage áGrecia ,al mundo yal Cielo. JquiL'iHo me faltan, si eso hacen, Cca-*
i8 El Sacrificio caxas ytrompas ámi> con 4ue yo también declare por traidores homicidas» con hombres ycon Deidades» áquantos una inocencia sacriñcan por salvarse» queriendo con tiranías comprar las seguridades* Murtb. Separado os dexarán de todos )sin tener parte en la conquista de Troya. Jquil. Como ellos solos la alcaocea» me convengo ;pero iuzgo» que sin mi no será fácil. Tencis mas que decir ?Eurtb. No. Aqutl. Pues vete ymuy presto »ántes que vuelvas hecho pedazos en átomos por el ayre. Eurtb. Ya tu arrogancia veremos» si esto átérmino llegare en que una lid lo decida. Vate, AquU.tiri que DO se dilate, aguarda. Sale Efigtnüá» Efíg. Qué hacéis ,señor ? Nada ;mostrar que le vale vuestra presencia de indulto» pues le dexo ir sin matarle. Efig.Voi muchas sendas me obliga vuestra atención sya no cabe» que consienta :pero Ulises. Aquil. Volveos al mismo parage en que estabais. Esdtdese Efigenia »/sale Ulises, 17//'/. Noble Aquiles, permitid que un rato os hable. Aquil. Para qué ,si la batalla» que venís ápresentarme, es de astutas eloqüencias» . yde retóricas frases; yyo no sé mas que aquellos argumentos naturales, que con la lanza yla espada - concluyes ysatisfacen ? 17///. Testigo seis ,de que en esos ni soy ni he sido ignorante; mas lo quiero ser ahora, porque vengo ávér si valen razones contra desprecios. de Efigenia»'' Aquil. No tolero yo ese examen, de quien no es amigo mió. U'.is. Pluguiese al Cielo dexase de serlo ,yno me tocaran tan de cerca vuestros males. Aquil. Certiv intento el oido COR vos , como hicisteis ántes con las Sirenas ,porque no consigáis engañarme. 17///. En respondiéndoos áun carm que contra las amistades nuestras resulta »no os tengo de cansar mas ; escuchadme. Padece un hombre el defcélo de una ceguedad tan grave, que los rayos de la luz causan sus obscuridades; pues confundiendo la vista ios reflexos eñcaces, no distingue otros ob)eto$». que se le ponen delante: No tiene este mas remedio, que interponerle ymezclarle sombras con que se recobre; ylos rayos visuales» recogiéndolos al centro» distingan lo que miraren. Así quise hacer con vos; los reflexos celestiales os cegaron de Eflgenia, ni que sois rayo de Marte» ni que sois hijo de Tét¡s,i ni que los Cielos os hacen un Dios tutelar de Grecia, ni que esa Ciudad nadante conduce vuestro valor, siendo norte de sus males, pues sin vos Troya no puew vencerse ni castigarse, os dexa vér vuestro amor; L pues qué ha de hacer quien ® sembrad zelos de por medio, desconfianzas y, afanes, ávér si ellos os recobran, como sombras que se esparo entre la vista yla luz; todo en mi amistad es arte, noticioso dcl decreto» A VI >í vil :¡ vil Aq I ] ¥i I Aqt, %d e li P c n / a I I
De Don 3oief de Cañizares, ip que intimó ásu triste padre si muere el que ha dé alcanzarle. £/íg. Esto ha de ser. / Calcas de parte del Ciclo. ifuil. Yquál fué ? Vüu Que era importante, . que Efigenia pereciese, porque Grecia se salvase. iquil. Sin que otro medio se encuentre ? \jl¡i. Ya ese anciano miserable ofreció su propia vida, anegada en los raudales de su llanto por su hija; pero no quiso acetarse la proposición. AquU. Pues digo, que áDeidad can implacable, ni merece sacriñcios, ni se le deben Altares. Kí/. Estás en tí. Estoy en quanto has sabido ponderarme, ytodo es ménos ,Ulises, que mi anaor. Sale Efigenia, %. De ese diólámen soy yo ,que todo lo he oido, pero por distinta parte. '«il. Cómo ,señora ? %La gloria de que mi Patria restaure el desprecio de mi vida; que ámi padre yRey le pague la fineza de exponerse por roí'; que la Grecia cante contra su enemigo el triunfo, uada de eso me persuade y umorir ,sino un amor de tan elevada clase, *lue contra honor ,vida yCielo obra estas temeridades, ®que sin hacer yo estotra, uo hay precio con que pagarle. Vamos ,Ulises. UUs. Señora;:- íf* *^l'^cs ,de aquí no pases. %Preciso e es que yo lo embarace. '!•». Mi' —'" “ %Mi . lj¡ amistad te lo disuade. ^lutl importa que yo muera? •mporta que yo no acabe, no logra el triunfo. A'^uil, No ha de ser. 17///, Ah Cielos ,quién encontrase modo de hacer venturosos dos afeólos tan iguales ! Los. dos. Pues::- Salen por un lado Clhemnestra ,Ir'tfileyy por el otro Agamenón ,Eur¡bates ,Arcas ySoldados, 'Agam. Ulises ?Clit. Efigenia ? Ulh. Señor ?Efig. Señora ? Agam. Pesares;;- CUt. Sentimientos::- Agam. Corvttxúd. mi corazón en diamance:;- Clit. Haced mi pecho de bronce::- Agam. Para el último combate. Clit. Para la postrer defensa. Los dos. Que otra vez álidiar salen;;- Agam. Amor yhonor ;fiera lucha ! Clit. Hija ydueño :cruel contraste ! Agam. Pero pues la religión ap, moviendo los Capitanes de Aquiles contra su dueño, me han ofrecido obligarle por qualquier medio ,á lo que mi dolor le persuade;;- Clit. Pero pues es mi defensa ap, Aquiles ,áquien no cabe pierda mi esposo ,pu es pierde que Grecia el blasón alcance;:- Agam. Tentemos el persuadirle. Clit. No he de excusar el hablarle. Irifi. Ay de quien viendo sus zelos dp, no le es lícito quejarse, pues quiere ásu amante ayroso, ysi lo está no es su amante l, Agam. Ya habréis ,Aquiles ,notado en que penetro los reales vuestros ,aunque de enemigo vuestra indignación me trate; que soy el hombre primero, '^ que ásu contrario le aplaude un robo de hija yesposa, viniendo amoroso ádarle v gracias de nobles ofensas, que atenta pasión las hace. Yasí ,pues esto confieso, Czya
20 El Sacrificio ya es hora de restaurarme lo que es mío ,sin que yo:í- No paséis mas adelente, señor jque me hacéis un cargo^ que él por si se satisface. Yo no truxe hija ni esposa vuestra áque de mi se ampareoji sino dos Damas ,que hizo extrañas aquel desayre» que prófugas las arroja, ytímidas las abate. Avuestro campo vinieron, sin que de espacio mudasen; pues nada hay de vos ageno, en quanto ámi me tocare; yyo ,conforme al respeta que debo ápersonas tales. Capitán de vuestras guardias las comboyé ,no al parage que las retire de vos, sino es al que las añance en vuestra seguridad. A¿jm. Ya lo están ,pues es bastante que yo lo añrme. Aqutl. Eso no, pues qué habrá ,que no amenace una vida ,áquien destinan por suplicio los Altares ? Agdm. No hagais que la razón mía de un extremo al otro pase. ÁquH. Cómo ? Agam. Llevándoos ádonde no podáis embarazarme. Aquil. De qué modo ? Agam. De esta forma. Hace un» teña ,/prenden iAquilet sus Soldados, Aquil, Qué hacéis ,Vasallos cobardes ? Scld. I. Obececer álos Dioses. Aquil. Con vuestro Príncipe infames ? Sola. X. No es ser traidores contigo^ ser con el Cielo leales. Cüf. Ay hija ,que de tu vida llegó ya el postrero lance ! JquiL Ehgenía. Efig, Aquiles mío. Agam. Ola ,Guarvlias ,retiradlet hija )ven. C//V. Padre aIcvoso> no es razón que asi la llames. A^uU. ORey fementido icómo de Efigenia» no temes que áGrecia abrase; Agam. Perdona ,Aquiles ,que concia pasión delirante. Fjíg. Permite ,que me despída del que tú me destinaste por esposo. Aquil. Dixad ,que de mi bien no me separe. No fallezca yo sin verle. Aquil. No la ofendáis ,ymatadme, Agam. Ami Real los conducid. Cüt. Pues ya que áun monstruo no ablij lágrimas, por las cuchillas (Jj penetrará mi corage en seguimiento::- Agam. Soldados, no dexeis que llegue nadie, ni que la Reyna::- Clis. Ay de il!| Agam. Aver álos dos alcance; yguiadla hasta mi tienda. ¿/Mi Jrijí. Ya no puede tolerarse tal crueldad. Agam. Quién os ha dicho que no lo es ;ylo es mas grave, que mi dolor no me ahogue. Irifi. Anadie le importa ,ánadie mas que ámi ,que no consiga Aquiles su amor ;pero antes nací yo ,siendo yo misma, yen mí han de ver las edades, que donde hubo noble amor, haber qoUes zelos cabe. Agam. Ulises ,qué puedo hacer! qué puedo hacer ,Euribates, mas por Grecia >No soy riscíi fiera ,tronco ,peña yáspid contra mi vida ymi ser í Vlis. Onunca ,señor ,llegase mi mudo asombro áhaber visW un suceso semejante. psit' Arcas, Mucho os cuesta ,que la Gt¡? itíii vuestro delito no pague Eurib. Compráis la fama ágrau mas la eterna es la que vale- Agam. Pues compadézcase el u de mí ,si queriendo ,v la vida, que está en mi> ' quitármela en muchas part^’ ^*••-fjenclOf ydeme paciencia, que no hay remedio que {ü U ft u h h h h ir •Q
De Don Josef ACTO QUINTO. Salen Pellejo yLola. hU. Qué no te lastime nada ! ftllejo. No importa ,^si bien lo infieres, ^ue mueran diez mil mugeres, pues no hay cosa mas sobrada; que hay pocos novios arguyo, yde veinte ,aunque sean bellas, las diez se quedan doncellas con bascante dolor suyo. Pues seguir este consejo, degollemos esta raza, que sino sirve ,embaraza. UU. Qué propio hablar de un Pellejo tan de vinagre torcido ! Idlfjo. Ay bo ba! Lola. Ay bruto animal! hlltjo. Yo seré en todo caval, en queriendo ser marido: para qué es el requilorio, si es el esguince Ínteres ? If/í. Eso-cs cierto. Pellejo. En igual es, porque non dan desposorio. hk. Dexa esas majaderías, ydime cómo está Aquiles ? Sus pensamientos sutiles han parado ya en manías. uk. Ay qué compasión !con que tal pesadumbre tomó, que el juicio se volvió ? ftlltjo. No se volvió ,que se fue. Pues ya habrán sacrificado ' aEfigenia de aquí áun poco. tllejo. Feliz el que queda loco, pero no queda casado. “*• Hacia aquí viene Irifile. I.Irifile. Ea ,pensamiento mió, y* que quiso mi fortuna, P*ra lograr mi designio, que encontrase este Soldado *Aquiles tan parecido, que yo qyg distancia, uno acierto ádistinguirlos; ,, *'^“do entre cien mil hombres taño ,el que haya podido de Cañizares, ai haber dos rostros , dos cuerpos conformes ;áobrar aspiro una hazaña ,en que conozca este ingrato ,áquien estimo, que no son todos los zelos villanos yvengativos. Ypues que pudo pasar por la gran Guardia conmigo sin embarazo ,este sea, ya que he hablado álos Caudillos de Lesbos mi Patria ,áfin de acudirme en el coníllélo; he de libertar áAquiles con la invención de mi arbitrio;' mas quién está aquí i' Pellejo. Dos bestias, que de usted no han merecido un reparo. Irfi. Ola , Soldado. Sale Aquiles con trage de Soldado ordinartoé Aquil. Gran señora ?Irfi. Ya te he dicho, que no me pierdas de vista; ^ dónde está Aquiles ,amigo ? Lela. Elresponda ,pues se acerca. Irí/f. Retiraos entre lo umbrio de eses árboles ,yhaced lo que llegare áadvertiros Aquiles. Aquil. Soy tu vasallo, yno hay para raí peligro que me, amedrente. Vast, Irfi. Vosotros por un rato' podéis iros. Pellejo. Yo estoy de guardia de vista de Aquiles ,yasí es preciso;:?- Jrfi. Que te vayas óque mueras. Pellejo. Lo primero es lo que elijoí que lo segundo entra en costa. Vase^ Lola. También esta está sin juicio. Vast* Sale Aquiles con su trage frofio. Aquil. Cielos ,con mi amor crueles. Dioses ,con mi vida impíos, cómo os presumís seguros del volcan de mis suspiros, si quitándome áEfigenia, ni aun es defensa el olimpo, para que ála furia ardiente::- pero quién mis desvarios está oyendo ?Irfi. Quien padece todas tus penas contigo.^ Aqwit
El Sacrificio AquH. Ay Irífilc >qué presto tacisbrás mi desvío> complaciéndote en mi muerte t Irifi Tan contraria línea sigo, que antes te vengo ápagar agravios con beneficios. AquiL Yel que no puede premiarlos, cómo podrá recibirlos ? irifi. Como ve ,que quien los hace, es un pecho noble yfino, que con obrar generoso, se satisface ási mismo. Aquil. Pues siendo así ,ce podré, sin ofender tus oidos, preguntar por Efigenii ? Irifi. Ysin saberlo el capricho de mis zelos ,responderte, que está su riesgo vecino. Aqtúl. Con que es tan cruel su padre, que sin remedio al cuchillo la entrega íirifi. Presto dirá para su tragedia el himno::- •. Suena lijos mitica con sordinas. Misica. Hombres ,Cielos ytierra, plantas ysignos, áquien una inocencia no haya ofendido, de Efigenia llorad el Sacrificio. Áquil. Ay de mí !que esos acentos el corazón me han herido: dadme paso údadme muerte, bárbaros vasallos mios, no en religión disfracéis el crimen que átodos hizo reos de la Magestads pues veis ,pudiendo impedirlo, ávuestro dueño morir, con el que de su alvedrío lo es ,yde parte os ponéis de un hipócrita delito. Irifi. Qué remedias con frustrarme lo que traigo discurrido para darte libertad ? Aquil. Ay Irifile !qué has dicho ? Irifi: Que has de vér quan npblemente se satisface un delirio, que te quiere ver ayroso, auuqué Kllore perdido. do E/igema» Miéntras estoy yo de escola, hallarás en el recinto de esos troncos, un Soldado con quien trueques los vestidos; él es tu copia tan viva, que dcxarle solicito en tu lugar ,yque tú puedas seguirme al abrigo de aquel monte ,donde dexo Esquadrones prevenidos de Lesbos ,• que te acompañe» para lo que yo no explico; pues le sobra aconsejarlo áquien hace harto en sufrirlo. Aquil. Qué dichoso es quien ofenilti ya que ofende áun bien nacido, pues hasta en vengarse obra de su gran sangre al estilo ! Yo admito el bien que rae ofreaj por quien el alma te rindo en recompensa. Irifi. Quien haga de su amor un noble juicio, no pretenda ser dichoso ácosta de lo que quiso; pero no es aquel Ulises, Cielos iámal tiempo vino. Sale Ulises, Ulis. Irifile ,vos aquí > Irifi. Mi pecho compadecido de Aquiles ,ásu prisión venir áverle me hizo. Ulis. De todas formas presumo que hemos de quedar perdidos» pues muriendo la Princesa temo que no ha de seguirnos, VGrecia;:- .„,,i. Sale Aquiles con el írage de So Aquil. Vamos aprisa. .) W,. Cielos .qué es es.o q«e ”“* Aquiles. '¿s * en ese trage ?, nuescra empresa ;pero asi remediarlo determino. No se dexa vér , A,uU. No señora .no ha¿ , , Ulis. Quién es ,qttisf Irifi. Este Soldado ,aquiei 4 l i
Di Don Josef hacer la naturaleza un retrato el mas al vivo de Aquiles >yaun veisle allí que de su tienda ha salido: notad si tengo razón. H/í. Una ymil veces me admiro de tan rara semejanza; yáno ser porque distingo desee aquí áAquiles ,juzgara» Soldado ique erais el mismo. Pues qué mas quisiera yo! hf. No extraño »que haya creido» que siendo yo su enemiga me complazco en su martirio» yno quiera recibirme mas ,pues con esto he cumplido. Vamos. Vamos. Van, Vji.-Yi yo espero se logre la acción »si he visto que de la astucia de Ulises triunfar la mia ha podido. Vaie, Düt.Aan dudo. Mpaño Aquilts con su vestido propio, ifjaiV. Aquí;:- pero Ulises; según la orden »que he tenido» retirándome le engaño. Fase, tilif.Yi no hay dudar ,si lo he visto; con órden de Agamenón voy ,de que esté en un retiro Aquiles ,en tanto que la tragedia ,que los siglos han de llorar ,se executa» porque quizá enfurecido, 00 se dé muerte ásí propio» $1 oye el acento que dixo::- Vate, Cólica, Hombres ,Cielos ytierra» plantas ysignos, áquien una inocencia no haya ofendido, .^de Efigcnia llorad el Sacrificio." ticuhrtse un magnífico Templo ilumina- Llr’ ^Oiesa Diana ásus pies tr hoguera ,un vaso an tjcuchillo yuna venda pun tullo (tg perfumes yyel Sacerdote suyo jfdo ;ydespués de ¡as veces sale ‘tttnnesira comofuriosa íquien detiene Arcas, de Cañizares, Dentro voces. Obedézcase áDiana , pues no nos queda otro arbitrio. Clit. Dexadme ,Arcas. Arcas. Qué intentas ? C/í/.Que ese Idolo fementido» mas que de mármol (que áun mármol ablandará el dolor mío) al furor de mi venganza, al último desatino de mi desesperación, por bárbaro ,por iniquo» caiga ámis pies desde el Ara en pedazos dividido. Tarsacrilegio ,señora» no se presuma ,que es hijo de vuestra religión ,sino es de uo dolor tan excesivo» que fuera de vos os saca. Arcas. Eso pronuncia el invíéio pecho de tan gran matrona ? Clit, Decís bien <» y© estoy sin juicios dexadme ,amigos ,dexadme, que en el humor cristalino de mis ojos ,del Altar bañe ,los pórfidos lisos» que aun caben entre el a$ero (si con fe se lo suplico, yla inocente cerviz) las piedades del destino. Sacerd. Mejor es que osvretircisj pues ya con el prevenido aparato funeral de un a£lo tan nunca visto» se acerca el Rey ,yde Grecia los Príncipes yCaudillos. Arcas. Considerad ,que sois madre» yno podéis ser testigo de tal función ,sin hacer la sangre su propio oficio. Clit. Juntas Efigenia yyo, si clemencia no consigo, hemos de acabar, porque diga por ambas el himno;:- Hombres ,Ciclos ytierraj plantas ysignos, áquien una inocencia no haya ofendido, de Efigenia llorad el Sacrificio. Toían
^4 ^Sacrificio n.-j’i csxas /s$rdmat ,rpor un p.t~ iíitJHt con ¡as armas al rv;s /bander.is arrastrando ,van entrattdo los 5ól~ dados >/todos por su irden ;las Damas con canastillos de fiorts /velos negros^ Vlises tEuribates ,Agamenón ,/detrás Cubierto el rostro con velo blanco Efigtnia con una antorcha en la mano /coronada de flores» Agam. Sacerdote de Diana, que de su culto Ministro las vi¿limas recibís, que rinden á su divino simulacro :yo aquel monstruo^ áquien vencer no han podido lástimas de toda Grecia, llantos de lo que mas quiso, estímulos de su sangre, de su Reyno el beneficio; obedeciendo álos Dioses, sni propia sangre les rindo, en quien la de Elena manche el enojo vengativo, satisfaciendo áDiana de su Altar los jaspes frios, para comprar de la Grecia el triunfo áque yo la guio;- ypues que reconozcáis lo que admitís es preciso, esta es Eñgenia. Descúbrela /llera» Todos. Trance riguroso !Efig. Quien testigos hace áDioses ,hombres ,ñeras, Cielos ,plantas ,mares ,riscos, X.uoa ,Sol ,planetas ,astros, luceros ,polos ysignos, de que se entrega en gustoso voluntario sacrificio, no por el honor de Grecia, pues lástima no he debido mas que áuno solo ,por quien la muerte que espero admito; este es Aquiles ,óGriegos, el que mi padre (á quien miro negarme su rostro ,como ya destinada al suplicio) me señaló por esposo. ie EfigcnU, yaquien como ical est^osobrando el lazo á. dos almas, que Jas junta un alvedrío. Porque él sin fama no quede rompiendo lo prometido yjurado ;porque logre el laurel que le previno Troya ,quando su valor triunfe de sus enemigos, muere Efigenia ,yle ofrece estos postreros suspiros, para que diga la historia por caso tan exquisito::- .Csi Voces. Arma ,arma ,guerra ,guerrj Dentro Aquiles. Aquii. No quede ninguno vivo, que yo rayo de mí enojo hacia el Altar me fulmino. Agam. Ola ,qué es esto ? Salen Aquiles ,Irifi'.e /Soldedii, Aquii. Esto es, padre inñel ,Monarca impío, bárbaros Griegos crueles, mostraros con el castigo la senda de la piedad. Clit. Ay corazón 'ya respiro. AquH. Diáme áEfigenia, pues si medio el extraño artificio, de que un Soldado común en todo ámí parecido, quede por mí en la prisión, de libertarme yseguiros con la mitad de estas Tropssi que aclamen mi brazo iiiviélO' Irifl. Que son las de Creta yLes» que yo le ofrecí ,yaspiro ávencer al lado suyo 'd i l is t Si Aquii. Viven los Cielos Divinos, ’.... j. habéis que habéis de morir >®. de darme al dueño que sirvo, el ¡dolo que venero, yla vida por quien vivo- Agam.CóttiO ,valerosos Griegos» toleráis mudos y tal desacato? C//V. VasalloS) ninguno el acero Rfvna desuncid» contra su H1^' que el bando de Aquiles g
D& Don 3oief 0. Neutrales >ni unos ni otros profanéis este distrito, que consagrado ála Diosa debe ,Griegos ,reprimiros. Ay de quien causa el estrago de su Patria I Yo resisto el paso 5llevadla ,Argante, yexecutad de improviso el Sacrificio. lj¡¿. Ay de mí ! JjuH. No hagas tal ,óenfurecido mi enojo ,áti yála imagen hará pedazos. 'á¿m. Amigos, viva la Patria. i;(u7. Soldados, que viva Efigenia os pido. ÜMí.Arma, arma. Caxas» Otra, Grecia viva. Otrof. Viva Efigenia. Ulis. Impedidlos, - puestos de por medio todos* idúsica. Suspéndase el que ha sabido, que Sacrificio de un alma, quien le ofreció ya le hizo. «rfw. Qué nuevo asombro nos pasma hs iras ? adesplegarse un aianteo que for- un Iris ^qi4g cubre el Altar ,en el que Diana en su carro ,tirado de dos cier- 25 vos yuna Luna trasparente por corona^ yuparece una corx,a pequeña sobre j»Altar. •ctrd Llegad áoirlo, fitgos ,del hermoso Iris, ^ue desplegándose en visos, «colores ymatices, «re el bello frontispicio cAltar ,por cuya linea' ri jante carro movido ®ligeras ciervas ,muestra, aunque embozado ,benigno *rostro de nuestra Diosa, ^ue dice en ecos dis'tintos;:- Suspéndase el que ha sabido, •lue Sacrificio de un alma, ^uien le ofreció ya le hizo. iá de Cañizares, Canta la Diosa Diana. Mi D^iidad se obligó de un afeito tan noble^ ytan fino, que aun la propia que trata esquiveces, hoy premia cariños. Qué mas pudo haber hecho, el que padre ofrece al cuchillo una vida ,en quien viéndola expuesta, murió al presumirlo? Ala Armada de Grecia los vientos ya están concedidos; pues en vez de holocausto de sangre, de afeéfos le admito. Supla esa cierva en el Ara la víiftima iypues propicio obra generoso el Cielo:; - Mmica. Suspéndase el que ha sabido, que sacrificio de un alma, quien le ofreció ya le hizo. Cúbrete todo ,ydicen dentro, Vocet, Alto áembarcar ,, que los vientos soplan en los blancos linos. Caxau Unos. Qué maravilla! Otros. Qué asombro ! Agam. Qué clemencia! Ulií. Gran prodigio ! 4gam, Hija ,átu padre perdona^ Aquiles ,átí me rindo; satisfácete ,si acaso mi gran dolor no has creído. Aquil. La satisfacción que anhelo es Efigenia. Agam. Quién dixo, que no es muchas veces tuya? Efig. Mis brazos ,Aquiles mió, ' lo expliquen. Dante las manos Aquiles yEfigenia. Clit. Dichosa yo, que día tan felice miro. VUs. Señor ,de vér como ha obrado Irifile, estoy cautivo de su amor. Agam. Tuya es ,si gusta. Jrifi. Ya habiendo áAquiles perdido, no debo aspirar ámas. Clarin. Dante las manos Uliset yIrifile. Eurib. Aembarcar ,Griegos inviétos, que alegre el clarin nos llama. Aquil. Yesta invención ,que se ha escrito pa-.