El papel de las leguminosas en la PAC: realidad y perspectivas
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94 112 / Septiembre 2015 Las leguminosas, junto a los cereales, fueron las primeras plantas cultivadas por el hombre. Su historia se remonta al Neolítico en el que el hombre pasó de cazador y recolector a producir sus propios alimentos, mediante lo que hoy denominamos agricultura. Las primeras grandes civilizaciones (Egipto, Persia, Mesopotamia) les dieron el impulso definitivo de modo que habas, garbanzos, lentejas, etc., han formado parte fundamental en la dieta humana y animal de todos los tiempos y están muy arraigadas en nuestra cultura agronómica y culinaria. Otros cultivos como el guisante se popularizaron más recientemente, durante el siglo XVII en Francia y la judía, empleada desde tiempos remotos en América, se introdujo con éxito en Europa en el siglo XVI. Citas clásicas como las de Plinio, Teofrasto o Columela incluyen en sus textos diversos aspectos agronómicos y mencionan las propiedades alimenticias y terapéuticas de estos cultivos. Los motivos son obvios, las legumbres destacan por su alto contenido en proteínas fácilmente digeribles, con niveles de calcio comparables a los de los productos lácteos, hidratos de carbono de absorción lenta y fibra. Son también ricas en vitaminas, minerales e isoflavonoides, con efectos anticancerígenos. Su consumo previene enfermedades crónicas como la diabetes, la osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, reduciendo también la concentración de colesterol y la obesidad. En la actualidad se reivindica su consumo dentro de una dieta sana y equilibrada al tratarse de uno de sus alimentos más olvidados en la denominada Dieta Mediterránea. Aunque no supieran la causa, los antiguos también mencionaban la mejora del suelo que las leguminosas dejaban tras su cultivo. Desde un punto de vista agroecológico estos cultivos mitigan los efectos adversos de la producción agrícola por su capacidad única de fijar N atmosférico mediante simbiosis con bacterias del suelo (Rhizobium). Además diversifican sus efectos en rotación con cereales mejorando la estructura del suelo, rompiendo ciclos de plagas y enfermedades y reduciendo, en consecuencia, la necesidad de abonos y pesticidas. SITUACIÓN ACTUAL DEL CULTIVO DE LEGUMINOSAS Pese a sus innumerables ventajas, la mecanización del campo, el empleo de fertilizantes artificiales y fenómenos como la globalización El papel de las leguminosas en la PAC: realidad y perspectivas Ana Mª Torres Romero1*, Josefa Rubio Moreno1, Teresa Millán Valenzuela2*, Eduardo Eraso Ruiz3 e Ignacio Solís Martel4 1. IFAPA, Centro Alameda del Obispo, Área de Mejora y Biotecnología 2. Departamento de Genética, Universidad de Córdoba, Campus de Rabanales 3. Coordinador Área de Servicios Agropecuarios y Forestales de ASAJA 4. Director Técnico de Agrovegetal S.A. * Miembros de la junta directiva de la Asociación Española de Leguminosas (AEL); www.leguminosas.es
El papel de las leguminosas en la PAC: realidad y perspectivas Habas, garbanzos, lentejas…, han formado parte fundamental en la dieta humana y animal de todos los tiempos y están muy arraigadas en nuestra cultura agronómica y culinaria. Foto: Álvaro López. 95 112 / Septiembre 2015
Ana Mª Torres, Josefa Rubio, Teresa Millán, Eduardo Eraso e Ignacio Solís 96 112 / Septiembre 2015 fueron condenando a estos cultivos al olvido. Las leguminosas grano en Europa y por ende en España, sufrieron un declive notorio desde la década de los 60. El origen se centra en las oscilaciones en la política de subvenciones de la Unión Europea, los rendimientos inestables de algunos de estos cultivos y la importación de soja y maíz a precios muy competitivos (Figura 1). Todo ello llevó al abandono de estos cultivos y de programas de investigación que mejoraran la producción y calidad de estas fuentes proteicas. La situación actual se caracteriza por un aumento de la demanda de proteína vegetal, que se suple con importaciones (3,18 millones de toneladas de soja en 2011), hecho que agrava enormemente nuestra balanza de pagos. Resulta absurdo, además, que consumamos nuestras propias variedades de leguminosas tradicionales importadas en su mayor parte de Estados Unidos, México o Argentina, con unos costes energéticos y económicos, inasumibles en una sociedad moderna. En consecuencia, nuestra industria ganadera y en definitiva nuestra alimentación básica depende en gran medida de uno o pocos productos cuya producción y comercio se encuentra bajo control extranjero. Como ya señalaron Cubero y Moreno (1983) la crisis de la soja de 1973 y la elevación de su precio a partir de 1976, ponían al descubierto la debilidad de nuestro sistema y la necesidad de volver al cultivo de leguminosas tradicionales y autóctonas. Es urgente revertir esta tendencia y afortunadamente la nueva Política Agraria Comunita- Las legumbres destacan por su alto contenido en proteínas fácilmente digeribles, con niveles de calcio comparables a los de los productos lácteos, hidratos de carbono de absorción lenta y fibra. Son también ricas en vitaminas, minerales e isoflavonoides, con efectos anticancerígenos. Su consumo previene enfermedades crónicas como la diabetes, la osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, reduciendo también la concentración de colesterol y la obesidad Figura 1. Serie histórica (1961-2014) de la superficie de cultivo europea y española destinada a leguminosas grano (*) (*) Las leguminosas grano incluyen a los garbanzos, lentejas, judías secas, vezas y yeros, además de las algarrobas, titarros, almortas, alholva, alverja y alverjón. Dentro de las leguminosas grano se incluyen las proteaginosas que, según la denominación de la reglamentación comunitaria incluye los guisantes secos, los altramuces dulces y las habas y haboncillos. (Fuente: FAOSTAT 2014).
El papel de las leguminosas en la PAC: realidad y perspectivas 97 112 / Septiembre 2015 ria (PAC 2014-2020) ha abordado este reto. En la nueva PAC se anima a los agricultores a incrementar su producción y productividad y a diversificar sus cultivos sin dejar de lado la protección del medio ambiente y la adaptación al cambio climático. Entre las prácticas agronómicas propuestas para cobrar el Pago Verde o “ Greening ”, se encuentra la diversificación de cultivos rotando un mínimo de tres con la salvedad de que la superficie destinada a gramíneas no supere los dos tercios del área correspondiente a cultivos herbáceos. Ello ha reactivado el interés por las leguminosas favorecido, además, por el alto precio de los abonos nitrogenados y el incremento de superficie destinada a cultivos ecológicos. En consecuencia, la tendencia está cambiando como lo demuestra el incremento en la superficie de cultivo (miles de has) de leguminosas grano y proteaginosas y la reactivación de su comercio especialmente en la Unión Europea (Figura 1). La reactivación y crecimiento experimentado en Europa no ha sido tan perceptible en nuestro país (Figura 1, Tabla 1). La producción española de leguminosas de grano en 2014 fue sólo de unas 365 000 t en una superficie de 441 000 ha, distribuidas fundamentalmente en las comunidades de Castilla y León, Castilla la Mancha y Andalucía. El guisante es la leguminosa grano más cultivada, seguida de los yeros, siendo Castilla la Mancha su principal comunidad productora. Otra leguminosa de gran interés es la veza, producida principalmente en Castilla y León. Lentejas, garbanzos y habas secas, importantes desde el punto de vista culinario, son los siguientes en la clasificación. Castilla la Mancha, es la principal productora de lentejas. En cuanto al garbanzo, nuestro país es el mayor productor europeo y también el mayor consumidor (76 051 t) y junto a las habas, Andalucía es la comunidad que más superficie dedica a ambos cultivos. Las primeras estimaciones de superficie para estos cultivos en la campaña agrícola 2014-15, presentan, en relación a la campaña pasada, ascensos en todos ellos, salvo para los yeros. Son destacables los ascensos de las habas secas (+20,5%), de los guisantes secos (+4%) y de la veza (+3%). Aunque se han experimentado subidas casi generalizadas en las superficies sembradas, comparado con el resto de países europeos, las cifras son menores de lo que se esperaba ante el favorable cambio de la nueva PAC (MAGRAMA 2015). Tabla 1. Datos actuales (periodo 2013-2015) de la superficie y producción de las principales leguminosas grano en España Cultivo 2013 2014 2015 Superficie (Miles de has) Producción (Miles de t) Superficie (Miles de has) Producción (Miles de t) Superficie (Miles de has) Guisantes secos 122,2 201,3 138,6 134,9 144,1 Yeros 84,1 90,2 104,8 69,2 100,5 Veza 71,4 85,3 93,8 75,6 96,6 Lentejas 31,5 40,6 31,1 17,5 31,9 Garbanzos 27,3 26,1 38,3 33,5 38,4 Habas secas 17,5 27,8 22,7 35,1 27,4 Judias secas 5,4 9,2 7,7 13,4 n.a. Altramuz dulce 3,7 2,5 4,7 3,1 5,2 TOTAL 363,1 483 441,7 364,8 444,1 Fuente: MAGRAMA.
Ana Mª Torres, Josefa Rubio, Teresa Millán, Eduardo Eraso e Ignacio Solís 98 112 / Septiembre 2015 LA NUEVA PAC DEL HORIzONTE 2020: CONCEPTOS BÁSICOS El pasado 20 de diciembre de 2014 se publicaron en el BOE los Reales Decretos que regulan la entrada en vigor de la nueva PAC, normas que abarcan las ayudas directas a los agricultores y ganaderos a partir de 2015 e introducen nuevos conceptos como el Pago Básico, el Pago Verde, y una serie de ayudas acopladas fundamentalmente para la ganadería. España dispondrá de un presupuesto de 35 705 millones de euros para el periodo 2014–2020. Esta nueva reforma de la PAC ha sido una de las más largas que se recuerdan, comenzó en octubre de 2011 con las propuestas legislativas de la Comisión Europea y se ha dilatado en el tiempo por dos motivos fundamentales: (1) la entrada en vigor del Tratado de Lisboa que otorga al Parlamento Europeo poder de codecisión junto con el Consejo, lo que contribuyó a que la negociación de la PAC fuese más ardua de lo normal, y (2) el debate Presupuestario de la Unión Europea que también se dilató en el tiempo finalizando en febrero de 2013 con la aprobación de un presupuesto reducido en torno al 15% del anterior y que afecta negativamente también a la PAC. La nueva PAC se estructura en varios REGí- MENES DE AYUDA, el Pago Básico y el Pago Verde o “Greening” que suponen la principal fuente de ingresos de la mayoría de los agricultores y ganaderos, además de las ayudas acopladas donde juegan un papel muy importante las leguminosas. Al igual que en el Pago Verde, se exige el cumplimiento del concepto de “agricultor activo”. Para ser considerado agricultor activo, el solicitante de las ayudas de la PAC debe acreditar que, al menos, el 20% de sus ingresos agrarios totales son distintos de los pagos directos de la PAC. • El Pago Básico es el elemento fundamental del nuevo sistema de ayudas directas de la PAC. Se trata de un sistema de ayudas desacoplado de la producción, establecido en base a 50 regiones con un potencial agrario similar y que tendrán un valor medio regional hacia al que tenderán los valores unitarios iniciales de cada agricultor a través del proceso de Convergencia. En el año 2015 es imprescindible solicitar la Admisión al Pago Básico y el número de Derechos de Pago Básico a asignar será igual a las hectáreas declaradas en 2015 (limitadas a las de 2013), esos Derechos de Pago Básico tendrán una Valor Unitario Inicial diferente para cada agricultor, ya que cada uno parte de los importes cobrados en 2014 en la mayoría de los sectores, teniendo en cuenta los diferentes usos y cultivos y el sistema de explotación (secanoriego) en el caso de las Tierras Arables. El 31 de diciembre de 2014 los derechos de pago único existentes desaparecieron, y a partir de finales de 2015 e inicios de 2016 está previsto asignar los nuevos derechos de Pago Básico en base a lo anterior y a una serie de requisitos que hay que cumplir, como el haber cobrado algún pago directo en el año 2013. Como consecuencia de la aplicación de la nueva PAC y del nuevo presupuesto de la Resulta absurdo que consumamos nuestras propias variedades de leguminosas tradicionales importadas en su mayor parte de Estados Unidos, México o Argentina, con unos costes energéticos y económicos, inasumibles en una sociedad moderna. Es urgente revertir esta tendencia y afortunadamente la nueva Política Agraria Comunitaria ha abordado este reto
El papel de las leguminosas en la PAC: realidad y perspectivas 99 112 / Septiembre 2015 Unión Europea, se intuye que va a haber una pérdida general en el cambio del Sistema de Pago Único a Pago Básico. Esa pérdida de presupuesto, se acordó en Conferencia Sectorial, y se destinará fundamentalmente a una Ayuda a Jóvenes a la que se destina el 2% y a incrementar el presupuesto de las Ayudas Asociadas hasta más del 12% del total (Figura 2). Los Derechos de Pago Básico de cada agricultor convergerán hacia el Valor Medio Regional, que será la media de los Derechos de Pago Básico de cada Región y que se calculará dividiendo el presupuesto de Pago Básico de cada Región entre el total de Derechos de Pago Básico que haya en la misma. Finalmente, y tras las recomendaciones de la Comisión Europea, el Modelo de Regionalización Español está compuesto por 50 regiones, basadas en el Plan de Regionalización del año 1992 y en 4 tipos diferentes de cultivos, Labor Secano, Labor Riego, Cul- Flores de habas tradicionales (izquierda) y flores de habas blancas que determinan la ausencia de taninos en semillas. Figura 2. Esquema de los cambios propuestos en la nueva PAC PAC 2014 Ayudas Acopladas 10% Ayudas Asociadas 12% Jóvenes 2% PAC 2015 Pago Único 90% Pago Verde 30% Pago Básico 56%
Ana Mª Torres, Josefa Rubio, Teresa Millán, Eduardo Eraso e Ignacio Solís 100 112 / Septiembre 2015 tivos Permanentes y Pastos. En la Figura 3 se muestra un ejemplo para la provincia de Córdoba. Desde el año 2015 se aplicará una convergencia al valor unitario de los derechos de pago básico hacia el valor medio regional correspondiente en 2019, que se efectuará en 5 etapas idénticas. Los derechos de pago básico, cuyo valor unitario inicial sea inferior al 90% del valor medio regional, se incrementarán hasta el 2019, en una tercera parte de la diferencia entre su valor y el 90% del valor medio regional en 2019. Aquellos derechos de pago básico cuyo valor unitario inicial sea superior al valor medio regional en 2019 se les aplicará la reducción necesaria para financiar los incrementos del resto con una reducción máxima será del 30%, y aquellos cuyo valor unitario inferior al 60% del valor unitario regional en 2019, a menos que implique en una reducción máxima por encima del 30% para los que están por encima de la media. • Pago Verde o Greening . La otra gran novedad de la nueva PAC es la ayuda denominada Pago Verde o Greening, al que se destina un 30% del presupuesto y que se calculará como un porcentaje del Pago Básico de cada agricultor siempre y cuando cumpla con los requisitos referentes a Diversificación de Cultivos, Pastos Permanentes y Superficies de Interés Ecológico. Dentro de este Greening tienen especial importancia las leguminosas, ya que es unos de los tres tipos de cultivo por los que España ha optado para el cumplimiento de los requisitos de superficie de interés ecológico. Además, la obligación de rotar tres cultivos a partir de 30 hectáreas, para cumplir con la diversificación, ha hecho que muchos agricultores se decanten por introducir alguna leguminosa en su plan de siembra. Los cultivos permanentes y la producción ecológica, tendrán derecho ipso facto a esta ayuda. También existen una serie de excepciones para aquellas explotaciones cuyas hectáreas de tierra arable estén ocupadas en más de un 75% por barbecho, hierbas, pastos o una combinación de estos y siempre y cuando el resto de la tierra arable sea menos de 30 hectáreas. Las prácticas que han de respetar los agricultores para percibir esta ayuda serán: • La diversificación de cultivos, siguiendo el esquema de la Figura 4. • El mantenimiento de los pastos permanentes existentes. No se pueden convertir ni labrar pastos permanentes designados como medioambientalmente sensibles, además, hay que mantener la proporción nacional de referencia de pastos permanentes que no podrá disminuir en más de un 5%. Figura 3. Modelo de Regionalización para la provincia de Córdoba • Pedroches • La Sierra • Campiña Baja • Las Colonias • Campiña Alta • Penibética • Secano • Regadío • CP • PASTOS • Zonas “virtuales” • 50 REGIONES
El papel de las leguminosas en la PAC: realidad y perspectivas 101 112 / Septiembre 2015 • Las superficies de Interés Ecológico (ver Figura 5). Para optimizar el beneficio medioambiental que aportan los cultivos fijadores de nitrógeno, éstos se mantendrán sobre el terreno, al menos hasta la madurez lechosa del grano, o hasta el inicio de la floración, en el caso de utilización como forraje anual. Además, para evitar el riesgo de lixiviación durante el otoño del nitrógeno acumulado en el suelo, este tipo de cultivos deben ir seguidos en el plan de siembra por algún cultivo que tenga necesidad de nitrógeno, no estando permitido dejar a continuación las tierras en barbecho ni volver a sembrar un cultivo fijador de nitrógeno. • Ayudas Acopladas. Los Reglamentos Europeos permiten conceder una serie de ayudas asociadas a sectores agrícolas y ganaderos que afronten dificultades, con el objetivo Figura 4. Esquema de la diversificación de cultivos a seguir en función de la superficie cultivada según la nueva PAC Al menos 2 Cultivos El Principal NO podrá ser más del 75% Al menos 3 Cultivos El Principal NO podrá ser más del 75% y los 2 Principales no más del 95%) Se considera CULTIVO: • Género Botánico Diferente (Cebada, Trigo, Avena, Girasol …) • Cultivos del mismo género de invierno y primavera: Distintos. • Especies Brassicaceae, Solanaceae y Cucurbitaceae. • Barbechos. • Hierbas u otros forrajes herbáceos. Más de 30 has Entre 10 y 30 has Figura 5. Esquema resumen de las superficies de interés ecológico y de los cultivos fijadores de nitrógeno admitidos según el reglamento de la nueva PAC Más de 15 has Superficies de Interés Ecológico • Barbechos (no ganado). • Superficies Agrícolas Forestadas. • Cultivos fijadores de nitrógeno. – Factor de ponderación de 0,7. – Deben ir seguidos por un cultivo que necesite N como un cereal. Leguminosas grano para consumo humano o animal: judía, garbanzo, lenteja, guisante, habas y haboncillos, altramuz, algarroba, titarros, almorta, veza, yeros, alholva, alverja y alverjón. Leguminosas forrajeras: alfalfa, veza forrajera, esparceta y zulla. 5% Superficie Interés Ecológico
Ana Mª Torres, Josefa Rubio, Teresa Millán, Eduardo Eraso e Ignacio Solís 102 112 / Septiembre 2015 de incentivar el mantenimiento de los niveles de producción actuales. En España se decidió conceder la mayoría de las ayudas asociadas a los sectores ganaderos, aunque parte del presupuesto también se ha destinado a otros sectores agrícolas. Las leguminosas han sido uno de los pocos cultivos agraciados con estas ayudas acopladas. El objetivo principal es fomentar los cultivos proteicos destinados a alimentación animal ya que, entre otros factores y debido a la doble moral de la Comisión Europea en el tema de los transgénicos que prohíbe las siembras pero permite las importaciones, han aumentado las importaciones de soja transgénica para la elaboración de piensos en detrimento de otros cultivos proteicos internos de la Unión Europea como las leguminosas autóctonas. La PAC ha venido estableciendo una serie de ayudas a las leguminosas. En concreto, hasta 2011 existía una “Prima a las Proteaginosas” que consistía en 55,57 €/ha y que a partir del 2012 se incorporó en la Asignación de pago Único de los Agricultores, tal y como establecía la normativa del Chequeo Médico de la PAC. Además, hasta el año 2014 han existido dos ayudas derivadas del artículo 68, una para el “Fomento de la Rotación en Secano”, que consistía en una prima de unos 60 €/ha, por la siembra de leguminosas en Superficies con Rendimientos en Secano Inferiores a 2 Tn/ha, y otra de “Calidad de las Legumbres” para aquellos que estén en Denominaciones de Origen, Indicaciones Geográficas Protegidas y Agricultura Ecológica. A partir de 2015, se ofertan también dos Ayudas Asociadas a las Leguminosas, muy similares a las que hemos conocido hasta la fecha. La primera es “Ayuda Asociada a los Cultivos Proteicos”, creada con el objetivo de fomentar los cultivos proteicos para alimentación animal. Se trata de una ayuda por hectárea que según los datos del Ministerio puede estar en torno a los 60 €/ha para las leguminosas, en riego y en secano y con rendimientos superiores a 2000 kg/ha. Para ello se deben sembrar alguno de los siguientes cultivos: guisante, habas, altramuz dulce, veza, yeros, algarrobas, titarros, almortas, alholva, alverja, alverjón, alfalfa (sólo en secano), esparceta y zulla, además de algunas oleaginosas. Los requisitos fundamentales son, entre otros: (1) el empleo de variedades inscritas en el Catálogo común de variedades de la UE, (2) disponer de una prueba de venta o suministro a terceros o autoconsumo ganadero en la propia explotación, (3) efectuar las labores agrícolas que aseguren el normal desarrollo del cultivo y (4) mantenerlo en el terreno hasta el estado de madurez lechosa del grano, en el caso de proteaginosas y leguminosas para grano, y hasta el inicio de la floración, en el caso de proteaginosas y leguminosas forrajeras anuales. La segunda es la “Ayuda Asociada a las Legumbres de Calidad”, prácticamente igual que la existente hasta el 2014 y que pueden solicitarlas aquellas explotaciones que cultiven lentejas, garbanzos o judías y estén inscritas en alguna Denominación de Origen, Indicación Geográfica Protegida o en Agricultura Ecológica. Esta ayuda tiene un presupuesto de 1 millón de Euros, y el Ministerio estima una ayuda de 100 €/ha para un máximo de 10 000 has en todo el territorio nacional. REPERCUSIÓN DE LA PAC EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO DE LAS LEGUMINOSAS La nueva reforma de la PAC ha despertado el interés del sector de cultivos herbáceos extensivos (productores, cooperativas y empresas de semillas y suministros) ya que las nuevas reglas pueden servir de aldabonazo para que las superficies cultivadas con leguminosas aumenten.
El papel de las leguminosas en la PAC: realidad y perspectivas 109 112 / Septiembre 2015 garbanzo se asocia, principalmente a sus bajos rendimientos. Al sembrarse tradicionalmente en primavera, el ciclo corto limita su biomasa y en consecuencia su producción. Además existen tres enfermedades fúngicas, la rabia, causada por Ascochyta rabiei (Pass.), la marchitez o seca provocada principalmente por Fusarium oxysporum f. sp. ciceris, y la roya causada por Uromyces ciceris-arietini. Las dos primeras influyen enormemente en su producción y la importancia de la tercera va a depender de las condiciones ambientales en las últimas etapas de su ciclo. En el caso de la lenteja sus factores limitantes son principalmente la Ascochyta y el Fusarium. El trabajo realizado desde décadas por equipo de mejora de leguminosas ha llevado a la obtención de numerosas variedades y líneas avanzadas altamente productivas, resistentes a sus principales plagas y enfermedades, libres de factores antinutritivos y con buena adaptación a nuestras condiciones ambientales, materiales que pueden solventar una gran parte de los problemas mencionados. En resumen habas, garbanzos, guisantes o lentejas, etc., necesitan un plan integrado de medidas que recuperen el terreno perdido y eleven a estos cultivos “antaño tradicionales” a la altura de su importancia como proteína para la alimentación humana y animal, además de como cultivos rentables y beneficiosos para la agricultura y el medio ambiente. Aparte de las ayudas mencionadas, es necesaria la potenciación de la investigación y de la divulgación agraria para poner a punto nuevas técnicas de cultivo y variedades idóneas para cada zona, disponibilidad de semillas certificadas en cantidad suficiente y a precios razonables, y mejoras en las estrategias de comercialización de las cosechas. La nueva PAC ha abierto las puertas a este objetivo que debe ser firmemente secundado por la administración, las empresas (productores, cooperativas y empresas de suministros y semillas) y en definitiva por el agricultor. ✤ BiBliografía Cubero JI y Moreno MT (1983). Leguminosas de grano. Mundi-Prensa. Madrid. FAOSTAT (2014) http://faostat3.fao.org. MAGRAMA (2014) http://www.magrama.gob.es/es/agricultura/temas/producciones-agricolas/cultivos-herbaceos/ PAC (2014) BOE Nº 307 del sábado 20 de diciembre de 2014. Campo de cultivo de garbanzos en el lFAPA de Córdoba.