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Magallanes, construyendo el héroe

Martínez-García, Ángeles; Gómez-Aguilar, Antonio

Abstract

El mundo de ayer, como el de hoy, necesita referencias. La creación de héroes, figuras elevadas a la categoría de seres extraordinarios, responde a esa necesidad humana de saber que hay otros que lo hicieron antes. Metodología. Este artículo usará un método cualitativo basado en un modelo establecido, el del viaje del héroe; se diseñará una herramienta ad hoc y se añadirán las variables complementarias que tienen que ver con los elementos morfológicos y funcionales de la figura del héroe. Resultados. En este artículo se revisarán dos obras literarias para detectar los principales mecanismos utilizados para la creación del héroe en torno a la historia de la primera circunnavegación. Discusión y conclusiones. Magallanes se convirtió en héroe desde el mismo momento en que emprendió su aventura. El cronista que lo acompañaba, A. Pigafetta, se encargó de construir al héroe en su escrito por la admiración que le profesaba y sentó las bases para otros que vinieron posteriormente.

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RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 618 Cómo citar este artículo en bibliografias / Referencia A Martínez-García, A Gómez-Aguilar (2019): “Magallanes: construyendo el héroe”. Revista Latina de Comunicación Social, 74, pp. 618 a 636. http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html DOI: 10.4185/RLCS-2019-1348 (1) Magallanes: construyendo el héroe Magallanes: building the hero Ángeles Martínez-García [CV] [ ORCID] [ GS] Profesora del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad, Universidad de Sevilla, US, España – [email protected] Antonio Gómez-Aguilar [CV] [ ORCID] [ GS] Profesor del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad, Universidad de Sevilla, US, España – agomez[email protected] Abstracts [ES] Introducción. El mundo de ayer, como el de hoy, necesita referencias. La creación de héroes, figuras elevadas a la categoría de seres extraordinarios, responde a esa necesidad humana de saber que hay otros que lo hicieron antes. Metodología. Este artículo usará un método cualitativo basado en un modelo establecido, el del viaje del héroe; se diseñará una herramienta ad hoc y se añadirán las variables complementarias que tienen que ver con los elementos morfológicos y funcionales de la figura del héroe. Resultados. En este artículo se revisarán dos obras literarias para detectar los principales mecanismos utilizados para la creación del héroe en torno a la historia de la primera circunnavegación. Discusión y conclusiones. Magallanes se convirtió en héroe desde el mismo momento en que emprendió su aventura. El cronista que lo acompañaba, A. Pigafetta, se encargó de construir al héroe en su escrito por la admiración que le profesaba y sentó las bases para otros que vinieron posteriormente. [EN] Introduction. The world of yesterday, as with that of today, needs references. Building heroes, figures elevated to the status of extraordinary beings, responds to that human need to know that there have been others who achieved great things before them. Methodology. In this paper, a qualitative method based on an established model, i.e. that of the hero’s journey, was employed, along with an ad hoc tool with a number of supplementary variables relating to the morphological and functional attributes of the hero. Results. Two literary works were reviewed with an eye to detecting the principal mechanisms used to convert Magellan into the hero of the first circumnavigation of the globe. Discussion and conclusions. In light of the above considerations, Magellan was lionised from the RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 619 moment that he embarked on his adventure. Antonio Pigafetta, the chronicler accompanying him, was responsible for making him into a hero in his writings, due to the admiration that he felt for him, while paving the way for others who would follow in the navigator’s footsteps. Keywords [ES] Héroe; mito; Magallanes; vuelta al mundo. [EN] Hero; myth; Magellan; circumnavigation of the globe. Contents [ES] 1. Introducción. 2 Método. 2.1.1. Estrategias metodológicas. 2.1.2. Población y muestra. 2.1.3. Instrumentos de recogida de información. 2.1.4. Procedimiento. 3. Resultados. 4. Discusión. 5. Conclusiones. 6. Referencias bibliográficas. [EN] 1. Introduction. 2. Method. 2.1.1 Methodological strategies. 2.1.2 Population and sample. 2.1.3 Data gathering tools. 2.1.4 Procedure. 3. Results. 4. Discussion. 5. Conclusions. 6. Bibliographical references. 1. Introducción La figura de Magallanes ha sido siempre el héroe magnífico de la primera circunnavegación. Los escritos de Pigafetta, cronista de la gesta en la travesía de Magallanes y Elcano entre 1519 y 1522 y superviviente de la misma, elevaron a la categoría de semidiós a un personaje que, paradójicamente y, ante todo, era humano. De la escasa bibliografía de la época se ha ido destilando toda una leyenda hasta nuestros días en torno al viajero en una travesía que modificó “la idea del mundo occidental acerca de la geografía y la cosmología, es decir, del estudio del universo y del lugar que ocupamos en él” (Bergreen, 2006, p. 18). En definitiva, esta gesta demostró que la Tierra era un solo mundo al fin y al cabo y que Magallanes, como lo llama Núñez de la Fuente (2017) fue un “hacedor de lo imposible” (p. 26). Este autor compara a Magallanes con los héroes griegos e incluso lo pone por encima de ellos: Acaso puedes intuir siquiera qué odas y cantos habrían compuesto poetas tan insignes como Homero y Hesiodo exaltando a Tebas, Troya e Ítaca, si hubiesen sido cualesquiera de ellas el escenario elegido, en lugar de Sevilla, para convertirse en el alfa y el omega de tan extraordinaria proeza (Núñez de la Fuente, 2017, p. 29). Escritos como los de Zweig (1931), Núñez de la Fuente (2017), Castillo Ceballos (2013) o el propio Pigafetta (2012), entre otros muchos, encumbran a Magallanes como héroe de una de las odiseas más importantes de la historia de la humanidad. Este artículo revisará materiales literarios para detectar los principales mecanismos utilizados para la creación del héroe en torno a la historia de la primera circunnavegación desde el punto de vista de los escritos de Campbell (2013), Vogler (2002), Bauzá (2009), Durand (2005), Kerenyi (2009) y Jung (2002), uniendo al esquema del viaje del héroe clásico las características psicológicas, éticas e intelectuales, así como los arquetipos que acaban de completar la figura. El objetivo principal de este artículo es comprobar si se han usado de manera eficaz los distintos mecanismos para la creación de un héroe en torno a la figura de Magallanes. Para ello se partirá del monomito o viaje del héroe, modelo establecido por Campbell para comprobar si en los escritos seleccionados se ha seguido este esquema. Se comprobará si existe sinergia entre el personaje real y RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 620 las aventuras de los héroes mitológicos o si, por el contrario, el patrón de base no ha sido tomado en cuenta. De igual forma, se comprobará si Magallanes es depositario en estos escritos de los valores de las figuras míticas de la Antigüedad. Kerényi (2004) dice en sus escritos: la mitología: es la suma de elementos antiguos transmitidos por la tradición (...), que tratan de los dioses y los seres divinos, combates de héroes y descensos a los infiernos, elementos contenidos en relatos conocidos y que, sin embargo, no excluyen la continuación de otra creación más avanzada (p. 17). Los avances científicos hicieron que el mito quedase relegado a una mera fantasía durante el siglo XIX (Eliade, 1999); sin embargo, el siglo XX le devolvió su lugar: el cientificismo no era omnipotente frente a todos los dilemas del universo. Los estudiosos del siglo XX comenzaron a integrar aspectos cualitativos además de cuantitativos en los planteamientos científicos (Lévi-Strauss, 1987). Las funciones y características del mito lo hacen idóneo para el momento vital que vive el individuo contemporáneo. Perdida su confianza en la razón y asumida su incapacidad para aprehenderlo todo a su alrededor, el ser humano busca referencias a las que asirse para responder a sus preguntas y llenar su vacío existencial. Para ello, crea figuras clave en el seno de las distintas esferas sociales, como el cine, la literatura, las artes, en definitiva, y también otros ámbitos, como el deporte o los videojuegos teniendo como base esencial el relato (Segal, 2004, p. 4) Entendida como “una realidad cultural compleja, abordable e interpretable desde perspectivas múltiples” (Eliade, 1983, p. 12), el mito tiene en su interior muchas “voces” (Durand, 1993), esto es, se trata de un producto colectivo (Cencillo, 1998). Hunde sus raíces no ya en la lógica y el razonamiento, sino en lo irracional, en la parte intuitiva del ser humano. Cumple funciones esenciales y surge por unas necesidades fundamentales:  Aprehensión del entorno. El mito es la primera forma de relación del ser humano con lo que le rodea (Huici, 1998).  Búsqueda de sentido. Es un discurso dinámico que resuelve lo indecible de un dilema (Durand, 1993). Traza las constantes existenciales de la humanidad, sus signos de identidad o su sistema de referencia último (Kolakowski, 1990).  Modelo de conducta humana. Funciona como “sistema de referentes orientativos de la praxis humana” (Cencillo, 1998, p. 23). Protagonizado por seres de naturaleza sobrenatural –dioses y héroes emparentados con ellos– fija una serie de modelos ejemplares de acciones humanas significativas (Rosales, 1996). El ser humano ha tenido al mito como una guía que le acompañaba para dar sentido a lo que pasaba a su alrededor desde tiempos ancestrales. En los tiempos primigenios se consideraba que los seres que protagonizaban los relatos míticos no eran otra cosa que una ejemplificación de sus aspiraciones. De características casi sobrenaturales, estas figuras provocan la admiración del pueblo. Las civilizaciones más destacadas de la historia glorificaban a héroes y reyes; a través de leyendas y otros relatos poéticos impregnaron el origen de estos seres humanos de elementos fantásticos (Rank, 1981, p. 9). Por ello existe la creencia de que los héroes podrían haber sido personas de carne y hueso transformadas de alguna forma en seres sobrenaturales y, posteriormente, en ejemplos paradigmáticos. 1.1. Características del héroe RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 621 El Diccionario de la Real Academia en su acepción héroe/ína dice lo siguiente: Del lat. heros, -ōis, y este del gr. ἥρως hḗrōs; la forma f., del gr. ἡρωΐνη hērōḯnē. 1. m. y f. Persona que realiza una acción muy abnegada en beneficio de una causa noble. 2. m. y f. Persona ilustre y famosa por sus hazañas o virtudes. 3. m. y f. En un poema o relato, personaje destacado que actúa de una manera valerosa y arriesgada. 4. m. y f. Protagonista de una obra de ficción. 5. m. y f. Persona a la que alguien convierte en objeto de su especial admiración. 6. m. En la mitología antigua, hombre nacido de un dios o una diosa y de un ser humano, por lo cual era considerado más que hombre y menos que dios; p. ej., Hércules, Aquiles, Eneas, etc. Los héroes son un sistema de referencia para comprender una cultura concreta (Bauzá, 1998, p. 3). “Desde el momento en que el mito se desenvuelve en un tiempo histórico, sin dejar de ser mito, conlleva también en su discurso elementos que pertenecen a la sociedad y a la historia” (Bauzá, 1998, p. 109). Es por ello que el mito es una potente herramienta de estudio social. No se puede encontrar una explicación acerca del origen y la naturaleza de los héroes. Siempre están “entre lo divino y lo humano, el orden y el desorden, lo civilizado y lo salvaje” (Bauzá, 1998, p. 37). A partir de un momento determinado, hacia el final del Renacimiento, existe un cambio en la figura del héroe, que deja de estar centrado en lo sobrenatural y pasa a fijarse más en lo cotidiano. A pesar de los cambios, hay elementos comunes en la figura del héroe, ya que están compuestos por la suma del conjunto de variantes que existen sobre él (Lévi-Strauss, 1977). Además, existe una necesidad inherente al ser humano de crear ídolos a los que “rendir culto”; esto explica la pervivencia de los héroes antiguos y el continuo nacimiento de héroes contemporáneos. Se han detectado cuatro elementos básicos comunes a las figuras heroicas: transgresión, ética, muerte prematura y trágica y acción ejemplarizante. La transgresión es tal vez uno de los elementos más definitorios del héroe. Se trata de esa tendencia a lo prohibido, a ir más allá de lo conocido y de los límites impuestos. Esto coincide con la postura anarquista del héroe, que puede considerarse “rebelde, renovador y revolucionario” (Rank, 1981, p. 113). Todas sus acciones van encaminadas a la búsqueda de la libertad, a la ruptura del orden establecido y a la instauración de nuevos valores (Bauzá, 1998, p. 149). “El héroe inicia su aventura desde el mundo de todos los días hacia una región de prodigios sobrenaturales, se enfrenta con fuerzas fabulosas y gana una victoria decisiva” (Campbell, 2013, p. 25). Ahora bien, esa transgresión siempre se pone al servicio de los demás por lo que la defensa de los valores éticos se considera también imprescindible en la constitución de los héroes. Campbell (1991) dice que “un héroe es alguien que ha dado su vida por algo más grande que él mismo” (p. 179). En este sentido, no nos interesa tanto el héroe de lo trascendente, sino el héroe de un aquí y un ahora, esto es, de una determinada circunstancia histórica. Ese móvil ético también era muy valorado en el mundo antiguo. La transgresión a niveles elevados llevará al héroe a una muerte prematura y, en muchas ocasiones, trágica. En parte se debe a que estos seres no alcanzan a medir las consecuencias de sus acciones (Bauzá, 1998, p. 5). Es una muerte involuntaria, fruto de un error que han cometido; no obstante, “la grandeza del héroe radica en que al combatir arriesga su vida” (Bauzá, 1998, p. 31) y tras ella le aguarda la vida de la fama que lo trasciende. Los héroes suelen morir violentamente: despedazados, quemados, en suicidio, en combate. Este final trágico está muy unido al sufrimiento, algo distintivo de RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 622 los héroes que los hace cercanos a los seres humanos y los conmueve; de hecho, “el dolor, la duda, el exilio existencial son las notas más humanas del héroe clásico” (Bauzá, 1998, p. 130). Ese dolor sirve como tránsito a la purificación de la figura heroica, que afronta el desenlace con decisión y valentía. Las acciones de los héroes los convierten en modelo de excelencia para el resto de los mortales. Son ejemplo a seguir. A veces, como apunta Bauzá (1998), ayudan a despertar el heroísmo latente en las personas y de ellos se extraen enseñanzas que ayudan a afrontar cualquier circunstancia vital. Desde una lectura psicoanalítica, el camino del héroe es un símil de la vida misma, aquella marcada por obstáculos permanentes y que finalmente queda interrumpida por la muerte. El honroso acto que implica su entrega es un referente ético superior para el resto de los mortales. “El complicado héroe del monomito es un personaje de cualidades extraordinarias. Frecuentemente es honrado por la sociedad a la que pertenece, también con frecuencia es desconocido o despreciado” (Campbell, 2013, p. 29). La figura del héroe, como la de cualquier mito, entraña una verdad de carácter simbólico, más allá de su arraigo histórico social, en tanto que responde a los grandes interrogantes de la humanidad: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Por qué estamos aquí? En este sentido se encuadran las aportaciones de Kerenyi (2009), Cassirer (1993) o Durand (1979), más centradas en poner de relieve el valor cognoscitivo y simbólico de los mitos. Así se puede entender la creación constante de mitos y la resemantización de mitos antiguos de acuerdo a nuevas formas de vida y pensamiento (Bauzá, 1998). 1.2. La travesía del héroe El segundo pilar en la construcción del héroe es el propio camino donde despliega todas las características anteriores. La fuente más reconocida que da cuenta de las diversas etapas del mito del héroe es la obra de Campbell El héroe de las mil caras (2013), publicado por primera vez en 1949. Siguiendo los estudios de Propp (2001) sobre las diversas funciones presentes en los cuentos, publicados por primera vez en 1928; y las aportaciones de Jung (2002) acerca del inconsciente colectivo y cómo este se manifiesta en patrones de comportamiento a los que él llamó arquetipos, Campbell desarrolló una serie de estándares de las distintas etapas de la travesía del arquetipo del héroe para constituirse como tal. Tras Campbell, Vogler publicó en 1992 El viaje del escritor, una profundización sobre el libro de El héroe de las mil caras dirigido a contadores de historias y, fundamentalmente, guionistas de cine, campo en el que él es un experto y donde desarrolla su carrera profesional. A continuación, se expone la travesía del héroe atendiendo a las distintas fuentes enunciadas. 1.2.1. El mundo ordinario: La partida Esta primera etapa se desarrolla en el mundo en el que el héroe se desenvuelve habitualmente. El héroe se da cuenta de que algo está cambiando, “Una ligereza –aparentemente accidental – revela un mundo insospechado y el individuo queda expuesto a una relación con poderes que no se entienden correctamente” (Campbell, 2013, p. 36). En esta etapa pueden considerarse a su vez cinco sub-etapas que se desarrollan a continuación. En primer lugar, el héroe recibirá o sentirá la llamada a la aventura (Campbell, 2013, p. 36; Vogler, 2001, p. 131). Le será encomendada algún tipo de tarea o verá que su intervención es necesaria para resolver una situación. Campbell (2013) señala que suele ser un heraldo o mensajero quien transmite RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 623 esta llamada, y que es común que esta figura tenga un componente oscuro, malvado. Sin embargo, también puede ser un “azoramiento del héroe” (Vogler, 2001, p. 132). Este primer estadio significa “que el destino ha llamado al héroe y ha transferido su centro de gravedad espiritual del seno de su sociedad a una zona desconocida” (Campbell, 2013, p. 40). Campbell establece una segunda subetapa de negativa al llamado, el rechazo de la llamada para Vogler (2001, p. 140), en la que el héroe da la espalda a la misión. Campbell (2013) habla de ese momento como algo temporal puesto que la aventura empieza de una u otra manera. Sin embargo, Vogler (2001) considera también la figura del héroe resuelto o deseoso, como aquel que acepta o incluso busca la aventura. El encuentro con el mentor es ese momento decisivo en que el héroe localiza una figura protectora que le proporciona los elementos necesarios para llevar a cabo su aventura. Como comenta Campbell (2013), “no es raro que el ayudante sobrenatural tenga forma masculina” (p. 48). Normalmente los héroes localizan alguna fuente de sabiduría antes de comenzar la aventura (Vogler, 2001). El siguiente paso es crucial en tanto que es el paso a lo desconocido, más allá de los límites habituales del héroe. Es el cruce del primer umbral (Campbell, 2013) o travesía del primer umbral (Vogler, 2001, p. 160). Es una frontera, literal o metafórica, que separa el mundo cotidiano en el que vive el héroe de lo desconocido. Tras el umbral, al héroe le espera una nueva esfera. El vientre de la ballena es la última subetapa de la partida. Con esta metáfora designa Campbell (2013) el paso a una “esfera de renacimiento” (p. 56). El héroe es “tragado” por lo desconocido. Vogler obvia esta etapa por considerarla redundante. 1.2.2. El mundo extraordinario: La iniciación En esta etapa el héroe será puesto a prueba. En ella está concentrada gran parte de la acción y será motivo de la transformación profunda del héroe. Contiene seis subetapas. La primera es el camino de las pruebas que, como dice Campbell (2013), es “la fase favorita de la aventura mítica” (p. 61). Vogler (2001, p. 167) la llama las pruebas, los aliados, los enemigos porque considera que es aquí donde encuentra elementos de ayuda pero también adversarios. La segunda subetapa es el acercamiento a la cueva profunda (Vogler, 2001, p. 176), una etapa en la que el héroe va avanzando con éxito, adquiriendo nuevos conocimientos y se prepara para la batalla más importante: aquella que le enfrentará a la derrota o incluso la muerte. Campbell no incluye esta etapa tal cual, sino que en su lugar habla del encuentro con la diosa (2013), que define metafóricamente como un “matrimonio místico del alma triunfante del héroe con la Reina Diosa del Mundo” (p. 68), una vez que todos los obstáculos han sido superados. Durante el viaje del héroe, este se topa con multitud de obstáculos, algunos de los cuales pretenden que se aleje de su camino para que no consiga su objetivo. Es la etapa que Campbell denomina la mujer como tentación. La siguiente subetapa es la reconciliación con el padre (Campbell, 2013, pp. 76-88). Tras enfrentarse con el padre, ambos se reconcilian, este lo reconoce como a un igual y el héroe puede continuar con su aventura. RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 624 La penúltima etapa de la iniciación es la apoteosis, donde vuelven a confluir los dos autores. Vogler la llama (2001, p. 190) la odisea o el calvario. Se trata, como dice Campbell (2013), de una “liberación potencial que está dentro de cada uno de nosotros, y que cualquiera puede obtener a través del heroísmo” (p. 89). Es una especie de estado divino al que el héroe llega después de atravesar el camino. Para Vogler (2001) este es el momento más trascendental de la travesía del héroe y lo define muy claramente: “Los héroes deben morir para poder renacer después” (p. 191). El último episodio de la iniciación es aquel en que el héroe debe conseguir el objetivo impuesto al comienzo de su andadura y por el cual ha acumulado tanto sufrimiento. Campbell lo denomina la gracia última y Vogler lo llama la recompensa y es aquel momento en que el héroe debe enfrentarse a fuerzas superiores antes de volver a su mundo. Entonces se le otorga el elixir de la inmortalidad. 1.1.3. El camino de regreso En esta etapa se cierra el viaje del héroe. Vogler llama a este tramo el camino de regreso (Vogler, 2001, p. 224) y cierra el ciclo de transformación. Es tarea del héroe traer los misterios de la sabiduría a su pueblo. Campbell divide el camino de regreso en diversas subetapas; la primera es la negativa al regreso (p. 114), donde el héroe rechaza la responsabilidad de difundir sus logros para mejorar a la comunidad de la que procede y a la que regresa renovado. La incredulidad o la imposibilidad de adaptación al entorno pueden ser algunas de las causas de este comportamiento. Tras este momento, comienza una subetapa de huida mágica a la que Campbell supone dos estadios posibles. Si el trofeo ha sido conseguido con el apoyo de los dioses, esta última etapa será más tranquila y con el apoyo de sus patronos. Sin embargo, si el trofeo se ha conseguido oponiéndose a los guardianes, esta etapa será una “persecución agitada y a menudo cómica” (2013, p. 115), que puede complicarse con obstáculos increíbles. Se trata, en definitiva, de un último intento de impedir que el héroe no consiga su objetivo final. Puede que en este estadio el héroe necesite “ser asistido por el mundo exterior al regreso de su aventura sobrenatural. En otras palabras, pudiera darse el caso de que el mundo tuviera que venir y rescatarlo” (Campbell, 2013, p. 120). Es la subetapa denominada rescate del mundo exterior, en la que el héroe siente que no quiere volver del mundo extraordinario en el que ha estado. Aquí el héroe se encuentra en la frontera que separa el mundo sobrenatural del punto de partida. Ese es el cruce del umbral de regreso. Es un momento delicado en tanto que el héroe debe sobrevivir al “impacto del mundo”, esto es, no será fácil mezclar los dos mundos –ordinario y extraordinario– y explicar sus hazañas a su vuelta. “¿Cómo enseñar de nuevo, sin embargo, lo que ha sido enseñado correctamente y aprendido incorrectamente mil y mil veces a través de varios milenios de tontería prudente en la especie humana? Ésa es la última y difícil labor del héroe. ¿Cómo dar en el lenguaje del mundo de la luz, los mensajes que vienen de las profundidades y que desafían la palabra?” (Campbell, 2013, p. 127). Campbell (2013) denomina a la siguiente subetapa la posesión de los dos mundos (p. 132), en tanto que el héroe posee la libertad para pasar de un lado a otro, de mundo a mundo. Es este talento del maestro el que hará que goce de un nuevo estatus cuando retorne a la cotidianeidad. Vogler (2001) define este momento como uno de los más “engañosos y desafiantes” (p. 233) y lo llama la resurrección, puesto que puede ocurrir que algunos héroes hayan perdido la vida con anterioridad a RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 625 este momento. No obstante, todos alcanzan la resurrección “puesto que perviven tal y como existieron en la memoria de los supervivientes, aquellos por los que fehacientemente dieron su vida. Así pues, el público sobrevive y rememora la lección que un héroe trágico quiso transmitirnos” (Vogler, 2001, p. 237). El héroe ha cumplido ya su cometido, por lo que se ha ganado la libertad para vivir, según Campbell o el retorno con el elixir, como lo llama Vogler (2001, p. 252). “El héroe es el vehículo consciente de la Ley terrible y maravillosa” (Campbell, 2013, p. 137) y en ese sentido está preparado para cualquier cosa que se proponga: puede tomarse un descanso o bien ser requerido de nuevo para repetir una odisea similar. Si el viajero no porta algo que compartir no se convertirá en héroe, es decir, debe poder demostrar a una comunidad que ha estado en un lugar determinado y por ello se convierte en modelo para otros y demuestra que es posible vencer a la muerte. Así toma su puesto de liderazgo y servicio y esto lo sacará de su aislamiento para siempre. Gráficamente el camino del héroe quedaría de la siguiente forma: Gráfico 1. Las etapas del viaje del héroe Fuente: Elaboración propia a partir de los escritos de Campbell (2013) y Vogler (2001). Campbell (2013) resume todas las etapas de la siguiente forma: RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 626 El héroe mitológico abandona su choza o castillo, es atraído, llevado, o avanza voluntariamente hacia el umbral de la aventura. Allí encuentra la presencia de una sombra que cuida el paso. El héroe puede derrotar o conciliar esta fuerza y entrar vivo al reino de la oscuridad (batalla con el hermano, batalla con el dragón; ofertorio, encantamiento), o puede ser muerto por el oponente y descender a la muerte (desmembramiento, crucifixión). Detrás del umbral, después, el héroe avanza a través de un mundo de fuerzas poco familiares y sin embargo extrañamente íntimas, algunas de las cuales lo amenazan peligrosamente (pruebas), otras le dan ayuda mágica (auxiliares). Cuando llega al nadir del periplo mitológico, pasa por una prueba suprema y recibe su recompensa. El triunfo puede ser representado como la unión sexual del héroe con la diosa madre del mundo (matrimonio sagrado), el reconocimiento del padre-creador (concordia con el padre), su propia divinización (apoteosis) o también, si las fuerzas le han permanecido hostiles, el robo del don que ha venido a ganar (robo de su desposada, robo del juego); intrínsecamente es la expansión de la conciencia y por ende del ser (iluminación, transfiguración, libertad). El trabajo final es el del regreso. Si las fuerzas han bendecido al héroe, ahora éste se mueve bajo su protección (emisario); si no, huye y es perseguido (huida con transformación, huida con obstáculos). En el umbral del retorno, las fuerzas trascendentales deben permanecer atrás; el héroe vuelve a emerger del reino de la congoja (retorno; resurrección). El bien que trae restaura al mundo (elixir) (p. 140). Algunas historias pueden aislar o engrandecer uno o varios elementos como el motivo de la prueba o la huida. Otras pueden unir un grupo de ciclos independientes en uno solo. Incluso pueden unirse caracteres distintos o un único elemento puede multiplicarse. 2. Metodología 2.1. Estrategias metodológicas Se ha elegido un método cualitativo basado en un modelo establecido del que se encuentran infinitas copias: el viaje del héroe. Este patrón que describe con extraordinaria precisión el proceso de realización de un viaje, es a su vez un modelo para el buen funcionamiento de una historia. Originariamente descrito por Campbell y posteriormente ampliado por Vogler, para esta investigación se ha diseñado una herramienta ad hoc que contemple los principales hitos de ese viaje basada en las aportaciones de estos dos autores. Para obtener un mayor rigor científico y alcanzar el propósito de desentrañar los elementos que participan en la construcción del héroe, se han añadido una serie de variables que, partiendo de las aportaciones de Jung (2002), Bauzá (2009) y Kerenyi (2009) fundamentalmente, completan las características morfológicas y funcionales. De esta forma, la figura del héroe podrá estudiarse de una forma más completa y compleja. 2.2. Población y muestra Se elegirán dos fuentes literarias: Relación del primer viaje alrededor del mundo (Pigafetta, 2012), Magallanes. El hombre y su gesta (Zweig, 2015). El 10 de agosto de 1519 salía del muelle de las Mulas de Sevilla la expedición compuesta por las naos Trinidad, la capitana al mando de Magallanes – un nobel navegante portugués con una patente para explorar partes del mundo desconocidas y reivindicarlas para la corona española (Bergreen, 2006); Concepción, San Antonio, Victoria y Santiago (Mollá, 2017). Un mes y diez días después, tras obtener provisiones, la expedición salía desde Sanlúcar de Barrameda compuesta por 234 hombres. En enero de 1520 alcanzó el estuario del río de la Plata y constató que no estaba allí el paso al Pacífico. Dos meses les tuvo el mal tiempo varados en la bahía de San Julián, que finalmente fueron otros cinco más. RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 633 Magallanes, que se acrecienta en este momento. Para Zweig los hechos son los mismos: el mismo cabo, donde se divide la flota para explorar la zona en octubre de 1520. Tras agónicos días de espera vuelven ambos barcos con la noticia de que el canal tenía salida a aguas amplias y saladas que no podían ser un río (p.136). En este punto, Magallanes reúne por primera vez a sus capitanes para oír sus opiniones y es Estevao Gomes el único que propone regresar a España. No obstante, Magallanes da la orden de seguir ocultando a las tripulaciones la falta de víveres y continuar con la travesía (p.142). En cuanto a la apoteosis, el momento crucial en el que el héroe consigue su anhelo, se relata con bastantes elementos comunes en ambos volúmenes. La nao San Antonio y la Concepción son enviadas a explorar el Canal del Sur y un bote es enviado a explorar el resto del canal hacia el oeste. Tras tres días, se descubre la salida al “desconocido gran Mar del Sur” (Zweig, p.143). En el caso de Pigafetta (p. 12) comenta que “El capitán general lloró de alegría, designando a aquél [sic] “Cabo Deseado”, porque lo deseamos todos tanto tiempo”. En el caso de Zweig también está presente el llanto (p. 143, 144): “Este minuto es el momento cumbre de la vida de Magallanes (…) Todo se ha cumplido (…) Justificada y digna de la inmortalidad es su vida desde este momento (…) “Una corriente de lágrimas cálidas, abrasadoras, cae de sus ojos y se esconde en el oscuro matorral de sus barbas. La primera y la única vez en su vida que el hombre de acero derrama lágrimas de felicidad”. Tras ese momento crucial surge la última etapa del mundo extraordinario: la gracia última o recompensa. No se ven indicios en la obra de Pigafetta de dicha recompensa final de Magallanes; sin embargo, Zweig en las últimas páginas de su volumen reflexiona sobre el carácter heroico de la gesta: En la Historia, nunca la utilidad práctica determina el valor moral de una conquista. Solo enriquece a la Humanidad quien acrecienta el saber en lo que le rodea y eleva su capacidad creadora. En este sentido, la hazaña de Magallanes supera a todas las de su tiempo y significa para nosotros una gloria singular en medio de sus glorias: la de no haber inmolado, como ocurre la mayor parte de las veces, la vida de miles y centenares de miles por una idea, sino solamente la propia vida (…) Por la gracia de tal heroísmo perdurará la proeza magnífica de esos cinco endebles y solitarios barcos que salieron para la guerra santa de la Humanidad contra lo ignoto; e inolvidable será también el nombre del primero que defendió la idea osada de la vuelta al mundo hasta la última de sus naves (p.202). Comienza ahora la última parte del viaje: el regreso. La negativa al regreso es la primera subetapa, de la cual Pigafetta no da cuenta. Sin embargo, en Zweig sí se presenta este dilema para el héroe tras perder dos naves, recuperar una de ellas y creer que la otra ha desertado (p.145). Magallanes tiene entonces que afrontar una decisión urgente: “El avance hacia el ignoto Mar del Sur, que hace ocho días, bajo mejores auspicios, era ya una temeridad, ahora, desde la huida del San Antonio, es casi un suicidio” (p.146). Decide seguir adelante; Zweig relata este episodio de forma bastante literaria: “el 28 de noviembre, levar anclas e izar banderas: y los tres barcos humildes, solos, saludan, respetuosos, con descargas de artillería al mar desconocido, como se hace, caballerescamente, con un adversario de talla a quien se ha retado a un combate a vida o muerte” (p.148). La huida mágica es esa etapa compleja del regreso que constituye una barrera de obstáculos que pretenden que el héroe no regrese. Magallanes encontrará aquí el final de sus días. Pigafetta (p. 31) recoge de qué manera el 27 de abril de 1521 en la batalla de Mactán del archipiélago de San Lázaro, Magallanes encuentra la muerte a manos de unos indígenas que no quisieron reconocer la autoridad del rey de España: “Llovieron sobre él, al punto, las lanzas de hierro y de caña, los terciarazos también”. Zweig recalca la manera en que este hecho no resta ni un ápice de valor a la gesta de RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 634 Magallanes: “De este modo insensato acaba, en el momento más alto y magnífico de sus realizaciones, el navegante más grande de la Historia, en una miserable escaramuza contra una horda de isleños desnudos” (p. 172). A partir de este momento, se dividen las dos naves, el Trinidad, la nave capitana en muy malas condiciones, que habría de volver a España y “atravesar de regreso el Océano Pacífico para alcanzar por Panamá la España ultramarina, mientras el Victoria, a favor de los vientos favorables, hace rumbo de regreso por Occidente, a través del Océano Índico” (Zweig, p.184). El cruce del umbral se produce cuando la nao Trinidad, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, que curiosamente no se nombra en el volumen de Pigafetta, vuelve a Sanlúcar tres años después de su partida. “En este 6 de septiembre del año 1522 fue coronado el hecho más grande de la navegación”, comenta S. Zweig (p.191). Y sigue Pigafetta (p. 60): “no éramos ya más que dieciocho, la mayor parte enfermos. El resto que partimos de Maluco… quien murió de hambre, quién evadiose de la isla de Timor, quiénes fueron ejecutados por sus delitos”. “A la mañana siguiente, un remolcador arrastra al vencedor, al Victoria, Guadalquivir arriba, hacia Sevilla” (Zweig, p.192). La resurrección en el caso de Magallanes es un proceso algo complejo puesto que a la vuelta de la expedición no parecía haber mucho empeño en hacer perdurar su liderazgo. Zweig (p.197) dice que “Ya el fiel Pigafetta parecía desconcertarse al ver que Magallanes era relegado sistemáticamente a último término” a pesar de que “Con alas de fuego rueda, entre tanto, la noticia de su feliz arribo, y despierta en toda Europa, primero, la atención de todos, y luego la admiración sin límites” (p. 193). Y es que el carácter de Magallanes, un hombre oscuro, definido por Zweig (p. 47) como “aquel hombre tostado, pequeño, borroso y reservado no poseyó ni un gramo siquiera del don de gentes (…) No sabía sonreír ni ser amable ni complaciente, como tampoco dar cuerpo a sus ideas en la conversación. Nada afable ni comunicativo, siempre envuelto en una nube misteriosa, el solitario eterno debía crear a su alrededor una atmósfera glacial, de incomodidad y de recelo, pues pocos llegaron a tratarle y ninguno conoció su íntimo sentir”. Sin embargo, la gloria de Magallanes llegó y “Esto es lo único que le fue concedido a Magallanes, el hecho, mas no su áurea sombra: el triunfo y la gloria temporal” (Zweig, p. 199). De hecho, fue una de las labores de Pigafetta, que decía “Y se verá la verdad de esto abiertamente, ya que ninguno se ingenió ni se atrevió hasta conseguir dar una vuelta a ese mundo según él ya casi la había dado”. El retorno con el elixir, ese punto en el que el héroe comparte su hallazgo con la comunidad y sale por fin de su aislamiento definitivo para quedar fijado en la memoria colectiva, es algo impulsado por los seguidores de Magallanes, el primero de los cuales es Pigafetta (p. 60): “Partiendo de Sevilla, pasé a Valladolid, donde presenté a la sacra Majestad de Don Carlos no oro ni plata, sino cosas para obtener mucho aprecio de tamaño señor. Entre las otras, le di un libro, escrito por mi mano, con todas las cosas pasadas, día a día, en nuestro viaje”. Convierte de esta forma Pigafetta su escrito en el punto de partida de la construcción del héroe de Magallanes al dar cuenta de su gesta puntualmente. Zweig enaltece también su figura (p. 194) diciendo “Por fin, la cosmografía de griegos y romanos ha sido superada, y vencida la oposición de la Iglesia, y la fábula ingenua de los antípodas que andan cabeza abajo. Ha quedado fijada para todos los tiempos la medida de la órbita de la Tierra (…) La Tierra tiene puestos sus lindes y la Humanidad disfruta de su conquista (...) Bajo el pabellón español empezó Colón el descubrimiento del mundo, y bajo el mismo pabellón lo ha completado Magallanes”. 5. Conclusiones RLCS, Revista Latina de Comunicación Social, 74 – Páginas 618 a 636 [Investigación] | DOI:10.4185/RLCS-2019-1348 |ISSN 1138-5820 | Año 2019 http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html Pages 635 La figura de Magallanes sigue siendo hoy en día una figura rodeada de polémica. Algunos autores lo consideran un tirano, otros un traidor, otros un visionario, pero muchos más un héroe (Bergreen, 2006). A través de este estudio se ha comprobado cómo se ha llevado a cabo de forma eficaz la construcción del héroe tanto desde el punto de vista de los elementos morfológicos y funcionales como aquellos que tienen que ver con la propia travesía. Ambas obras contienen en su interior elementos suficientes para enaltecer a la persona de Magallanes – dejando de lado su oscuro lado personal, del que poco o nada se comenta – hasta el punto de convertirlo en el héroe mundial que es hoy en día. Pigafetta da con su obra el pistoletazo de salida a la construcción de un héroe propio del Renacimiento: la persona anónima que, gracias a su acción transgresora por una causa para el progreso de la humanidad, da su vida por algo más grande que él y se convierte en paradigma. Es un héroe del aquí y el ahora que pasa a formar parte del imaginario colectivo del mismo modo que los héroes ancestrales. Ambas obras son, a su vez, testimonio de su tiempo, tan dispares entre ellas. Pigafetta da testimonio de primera mano y, sin embargo, su obra está más cerca de los mitos ancestrales, que hacen hincapié en las acciones y su valor simbólico. Zweig escribe su obra a partir de fuentes secundarias y redacta un texto documentado y profundo, propio del siglo XX, donde el lenguaje y su idea sobre Magallanes enaltecen la gesta que, sin duda, bien lo merece porque supone un cambio radical en la forma de ver el mundo. 6. Notas [1] En el apartado de Discusión no se colocarán los años de los libros objeto de estudio para no resultar redundante. Únicamente se reseñarán los números de página correspondientes. 7. Referencias bibliográficas R Barthes (1990). La aventura semiológica. Barcelona, Paidós R Barthes (1999). Mitologías. Madrid, Siglo veintiuno. HF Bauzá (2007). El mito del héroe. Morfología y semántica de la figura heroica. México, Fondo de Cultura Económica. L Bergreen (2006). Magallanes: hasta los confines de la tierra. Madrid, Planeta. JC Bermejo Barrera (1989). Zeus, Hera y el matrimonio sagrado. Quaderni di storia, 30, 133-156. JC Bermejo Barrera (1988). Grecia. El mito griego y sus interpretaciones. Madrid, Akal. 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El hombre y su gesta. Barcelona, Debate. ____________________________________________________________ Cómo citar este artículo en bibliografias / Referencia A Martínez-García, A Gómez-Aguilar (2019): “Magallanes: construyendo el héroe”. Revista Latina de Comunicación Social, 74, pp. 618 a 636. http://www.revistalatinacs.org/074paper/1348/31es.html DOI: 10.4185/RLCS-2019-1348 - En el interior de un texto: A Martínez-García, A Gómez-Aguilar (2019: 618 a 636) … o …A Martínez-García et al, 2019 (618 a 636) … Artículo recibido el 30 de septiembre. Aceptado el 20 de febrero. Publicado el 28 de febrero de 2019