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Los prólogos epistolares de Juan Páez de castro a la traducción de La Odisea al español: genealogía de versiones, autógrafos y descripti

Pons Rodríguez, Lola

Abstract

En este artículo se presentan y contextualizan dos testimonios manuscritos pertenecientes a la tradición prologal que en torno a la Ulyxea de Gonzalo Pérez escribió Juan Páez de Castro. Los manuscritos, procedentes de la biblio teca de la Universidad de Princeton y de la British Library, son, respectivamente, el original de mano de dos de las versiones que Páez escribió sobre el prólogo a Pérez y una copia del XVI de una de tales versiones, transmitida junto al Diálogo de la lengua de Juan de Valdés. Contextualizaremos y colacionaremos los nuevos testimonios localizados y reconstruiremos así al completo la historia textual del prólogo de Páez a la Ulyxea de Pérez, para el que postularemos la existencia de tres versiones diferentes con descripti derivados. El artículo incluye también el rastreo del paradero actual de un códice de la Real Biblioteca con materiales de Páez de Castro.

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LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ DE CASTRO A LA TRADUCCIÓN DE LA ODISEA AL ESPAÑOL: GENEALOGÍA DE VERSIONES, AUTÓGRAFOS Y DESCRIPTI* tomo ciii · cuaderno cccxxvii · enero-junio de 2023 Resumen: En este artículo se presentan y contextualizan dos testimonios manuscritos pertenecientes a la tradición prologal que en torno a la Ulyxea de Gonzalo Pérez escribió Juan Páez de Castro. Los manuscritos, procedentes de la biblioteca de la Universidad de Princeton y de la British Library, son, respectivamente, el original de mano de dos de las versiones que Páez escribió sobre el prólogo a Pérez y una copia del xvi de una de tales versiones, transmitida junto al Diálogo de la lengua de Juan de Valdés. Contextualizaremos y colacionaremos los nuevos testimonios localizados y reconstruiremos así al completo la historia textual del prólogo de Páez a la Ulyxea de Pérez, para el que postularemos la existencia de tres versiones diferentes con descripti derivados. El artículo incluye también el rastreo del paradero actual de un códice de la Real Biblioteca con materiales de Páez de Castro. Palabras clave: Juan Páez de Castro; Gonzalo Pérez; traducción; Odisea; Juan de Valdés; prólogos. JUAN PÁEZ DE CASTRO’S EPISTOLARY PROLOGUES TO THE TRANSLATION OF THE ODISEA INTO SPANISH: GENEALOGY OF VERSIONS, AUTOGRAPHS AND DESCRIPTI Abstract: This article presents and contextualizes two manuscripts belonging to the prologue tradition that Juan Páez de Castro wrote around Ulyxea, a 16th century translation of Odisea by Gonzalo Pérez. The two manuscripts, coming * Este artículo se ha desarrollado dentro del proyecto Historia15 (PID2020-113146GB- I00) dirigido desde la Universidad de Sevilla. LOLA PONS RODRÍGUEZ 326 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 from the Princeton University Library and the British Library, are, respectively, the hadwritten original of two of the versions that Páez wrote about the prologue and sent to Pérez and a 16th century copy of one of those versions, this second one transmitted together with the Dialogue of the language by Juan de Valdés. We will contextualize and collate the new testimonies located and thus reconstruct the complete textual history of the prologue; we will postulate the existence of three different versions with derived descripti. The article also includes the tracing of the present location of a codex of the Royal Library with materials by Paez de Castro. Keywords: Juan Páez de Castro; Gonzalo Pérez; translation; Odyssey; Juan de Valdés; prologues. Dentro del ambiente favorable a las traducciones del siglo xv en la península, la Ilíada conoció dos versiones castellanas hechas de manera independiente. En cambio, de la Odisea no se hizo ninguna traducción al castellano durante la Edad Media. Muñoz Sánchez1 atribuía tal escalón al hecho de que la Ilíada se concebía «en tanto en cuanto paradigma de la poesía épica de la Antigüedad, cuya dimensión trágica y concepción heroicoaristocrática se avenían [...] mejor que el mundo cómico-novelesco y en paz de la Odisea». La situación cambia en el xvi, cuando el secretario regio Gonzalo Pérez (1500-1566) hace en verso la primera traducción al español de la Odisea, llamada la Ulyxea y la imprime en varias etapas. En el proceso de traducción e impresión, su amigo y protegido, el humanista Juan Páez de Castro, opinó sobre esa traducción y la revisó; cuando la historiografía literaria del xviii se acercó a la tradición textual de la Ulyxea y se topó con el nombre de Páez de Castro, osciló entre defender la autoría de Pérez de la traducción o atribuírsela en todo o en parte a Páez. La localización de dos manuscritos con tres testimonios de las piezas de Páez de Castro que forman parte de la tradición prologal en torno a la 1 Juan Ramon Muñoz Sánchez, «“El mejor de los poetas” para “el mejor de los príncipes”: La Ulyxea de Homero, traducida de griego en lengua castellana por el secretario Gonzalo Pérez, un tratado cortesano de educación principesca», Calíope. Journal of the Society for Renaissance and Baroque Hispanic Poetry. 22/1, especial Poesía y corte en el siglo XVI, 2017, 141-163, pág. 146. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 327 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 Ulyxea nos ayuda a revisar este episodio de la historiografía literaria española y, secundariamente, a ubicarlo en su relación con una obra fundamental de nuestra historiografía lingüística: el Diálogo de la lengua de Juan de Valdés. En este trabajo presentamos la Ulyxea de Gonzalo Pérez (§ 1.1.) y resumimos (§ 1.2.) el debate en torno a la posible autoría escondida de Juan Páez de Castro que se dio en el siglo xviii; en tal debate tuvo un papel relevante cierto escrito prologal de Páez de Castro que, conservado en varias versiones, estudiamos en los aspectos más problemáticos de su transmisión textual y lo clasificamos frente a la indeterminación descriptiva con que se habían mencionado hasta ahora en la bibliografía (en § 1.3.); a continuación, presentamos los contenidos de uno de los manuscritos de la Biblioteca de la Universidad de Princeton y de la British Library que están en relación con la Ulyxea por contener versiones de tales prólogos, describimos (§ 2.1 y § 2.3) ambos nuevos testimonios y damos noticia (§ 2.2.) de la ubicación actual de los materiales que estuvieron primitivamente en el mismo códice que los testimonios de Princeton. El hecho de que el testimonio londinense del prólogo de la Ulyxea conviva en un códice misceláneo con una de las copias manuscritas del Diálogo de la lengua merecerá también nuestra atención crítica en el último epígrafe (§ 3). 1. El azaroso final de la vida del secretario de cámara de Felipe II, Antonio Pérez del Hierro –condena inquisitorial, huida a Francia, instigación por su parte de la leyenda negra contra Felipe II– no es menos llamativo que la parte inicial de su biografía relativa a su progenie: aunque fue legitimado como hijo de Gonzalo Pérez, se acusó a este de haberlo engendrado cuando ya estaba ordenado como sacerdote o de haber aceptado asumir la paternidad para encubrir al príncipe de Éboli como verdadero padre. La ficción literaria y la audiovisual han vuelto en numerosas ocasiones sobre estos episodios y la historia ha trabajado sobre las Relaciones y Cartas que Antonio Pérez escribió, a la búsqueda de nuevos detalles sobre un personaje con tales claroscuros. La trayectoria del admitido padre de Antonio Pérez, Gonzalo Pérez, ha sido, en cambio, menos atendida. Y ello aunque a Gonzalo Pérez le corresponde un papel de relevancia en el teatro de la historia política y literaria del siglo xvi: fue secretario del Consejo de Estado de Carlos I y de Felipe II y se debe a él la primera traducción de la Odisea al español. Traducir a Homero LOLA PONS RODRÍGUEZ 328 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 fue para Gonzalo Pérez una deriva de ser, desde 1541, secretario personal del príncipe Felipe y parte del círculo de instructores que rodeaban al futuro monarca. Pérez, formado en Salamanca tal vez bajo el magisterio del Pinciano, y que había sido discípulo de Francisco de los Cobos, emprendió la traducción romance de la Odisea como parte de un proyecto formativo destinado al joven príncipe. Su traducción vuelca los hexámetros dactílicos en endecasílabos libres y muestra el conocimiento que Pérez tuvo del griego y del latín; a falta de conocer exactamente de qué fuentes partió, queda manifiesto su conocimiento de escolios y versiones de la tradición europea previa. La versión de Pérez, llamada Ulyxea, no se hizo solo por el impulso humanista de atesorar la primera traducción romance de la obra homérica sino también para mostrar alegóricamente a través de Ulises un ejemplo de cortesanía y filosofía moral que pudiera ser eficaz en la educación del joven príncipe Felipe. Comparada con las versiones parciales que se hicieron en la Baja Edad Media de la Ilíada, la Ulyxea es «la primera traducción completa de una obra de Homero al español»2, que se anticipa, además, a las traducciones completas al italiano (1573, Ludovico Dolce) y al francés (1604, Salomon Certon). 1.1. La publicación de la Ulyxea es una historia en varios capítulos que transcurren «en las grandes capitales de la imprenta hispanófona fuera de España»3. A finales de 1547 se obtiene el privilegio de impresión, pero no se activa hasta más de dos años después. En 1550 se publica una traducción parcial (los primeros trece cantos), primero en Salamanca (oficina de Andrea de Portonaris, en cuarto) y en ese mismo año, unos meses después, en Amberes (oficina de Juan Steelsio, en octavo) se publica una versión que difiere de la prínceps en que «no menos del treinta por ciento de los versos, aparte de supresiones y adiciones, experimentan cambios sustanciales, de los que la erradicación de los metros proparoxítonos es quizá el más llamativo» 2 Luis Arturo Guichard, «La Ulyxea de Gonzalo Pérez y las traducciones latinas de Homero», en B. Taylor & A. Coroleu (eds.), Latin and Vernacular in Renaissance Iberia II. Translation and Adaptations. Manchester: Universidad, 2006, 49-72, pág. 51. 3 Andrea Baldissera, «Homero en España. La Ulixea de Gonzalo Pérez», CorpusEve [En línea], Homère en Europe à la Renaissance. Traductions et réécritures, 2015, pág. 1. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 329 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 (Muñoz Sánchez 2017: 154-155). Estas enmiendas provienen, posiblemente, de las correcciones del propio Pérez que, al tiempo que revisaba los cantos ya publicados en la prínceps de Salamanca, continuaba su traducción versificada de la obra restante. En 1553, la versión de Amberes vuelve a ser impresa en Venecia (oficina de Gabriel Giolito de Ferrariis y hermanos, en doceavo) con el auspicio de Alonso de Ulloa, secretario de Diego Hurtado de Mendoza. La versión completa de la traducción castellana de la Odisea aparece, como ocurrió con la traducción parcial, en dos impresiones: en 1556, de nuevo en Amberes y con el mismo perfil material que la anterior (en octavo, casa de Juan Steelsio) se publica la primera versión de la traducción completa y en 1562 (casa de Francisco Rampazeto) se imprime en Venecia una edición revisada. La versión veneciana se reimprime en 1767 en Madrid (oficina de Francisco Xavier García, en dos volúmenes)4. Además de los cinco impresos quinientistas y la reimpresión dieciochesca, contamos con dos testimonios manuscritos que se han de tener en cuenta en la tradición textual de la Ulyxea. El más relevante de ellos es el manuscrito 1831 de la Biblioteca de Bolonia. Se trata de una copia de los once últimos libros de la obra de Homero, más de trescientos folios en formato oblongo. El manuscrito, con título Los once libros últimos de la Ulixea de Homero, fue localizado por Guichard5, que reconstruyó su historia a través de las cartas del humanista Juan Páez de Castro a Jerónimo de Zurita. Aparentemente autógrafo del propio Pérez, el manuscrito fue enviado en torno a 1552 por Gonzalo Pérez a Páez de Castro, que estaba en Roma en el séquito del cardenal Francisco de Mendoza y Bovadilla. Como bien insiste Guichard (2008: 531): «Tanto el formato del cuaderno como el de la copia, que dejan libre la mitad izquierda de cada folio, indican que 4 Los impresos quinientistas figuran en diversos inventarios librescos de eruditos del xviii, lo que prueba el uso que en círculos cultos se dio a la traducción de Pérez. Por ejemplo, el impreso de Amberes 1556 estuvo en la biblioteca de Jovellanos; cfr. Francisco Aguilar Piñal, La biblioteca de Jovellanos (1778). Madrid: CSIC-Instituto Miguel de Cervantes, 1984, pág. 116; registro 488. 5 Luis A. Guichard, «Un autógrafo de la traducción de Homero de Gonzalo Pérez (Ulyxea xiv-xxiv), anotado por Juan Páez de Castro y el Cardenal Mendoza y Bovadilla», International Journal of the Classical Tradition, 15, 2008, págs. 525-557. LOLA PONS RODRÍGUEZ 330 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 se trata de una copia destinada a la revisión» y, en efecto, así se trabajó con este manuscrito: los amplios márgenes laterales de la copia nos muestran anotaciones de una mano que es, con claridad, la del humanista Juan Páez de Castro y una segunda mano que Guichard (2008) ha atribuido al cardenal Mendoza pero que corresponde, según muestra Martínez Manzano6, al helenista Antonio Agustín, cuya trayectoria vital explicaría la ubicación actual del códice en Bolonia. Una buena proporción de las correcciones de este testimonio, aunque no todas, están recogidas en el impreso antuerpiano de 1556, que incluye también variantes de autor que no estaban en el manuscrito boloñés. El otro testimonio manuscrito es el resultado del trabajo del jesuita Esteban de Arteaga (1747-1799). Arteaga trabajó en una biografía de Gonzalo Pérez (Vida de Gonzalo Pérez), anotó los primeros catorce libros de la Ulyxea y desde Italia remitió a España su trabajo en borrador en dos volúmenes en torno a 1777-1780, a falta de un tercero que nunca llegó a terminar. Esos dos volúmenes (La Ulyxea de Homero, traducida de griego en lengua castellana por el secretario Gonzalo Pérez, nuevamente ilustrada con la Vida del traductor, con un Examen Crítico de la versión y con copiosas observaciones y notas a todo el poema por don Esteban de Arteaga y López) se conservan unidos en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid (Ms. ii/2467) y parecen estar basados en la versión de Amberes de 1556. La Ulyxea está disponible para el lector moderno a través del trabajo de la filología reciente. La única edición completa con que contamos actualmente7 es la realizada por Muñoz Sánchez8 (2015) que ofrece la versión veneciana de 6 Teresa Martínez Manzano, «Antonio Agustín y la primera versión castellana de la Odisea», Minerva. Revista de Filología Clásica 30, 2017, págs. 229-238. 7 En un repositorio digital, Guichard&Caruso Enea ofrecen una edición provisional del canto I de la Ulyxea que tiene en cuenta las ocho versiones disponibles de la Ulyxea (esto es, las cinco impresas en el xvi y la madrileña del xviii, además de las dos versiones manuscritas). Cfr. Luis Arturo Guichard; Massimo Caruso Enea (s. f.), La Ulixea de Homero, traducida de griego en lengua castellana por el secretario Gonzalo Pérez. Disponible en http://usal. academia.edu/LuisArturoGuichard. 8 Juan Ramón Muñoz Sánchez, La Ulixea de Homero, traducida de griego en lengua castellana por el secretario Gonzalo Pérez. Málaga: Universidad de Málaga, Anejo 99 de Analecta Malacitana, 2015. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 331 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 1562, con un apéndice en que confronta las versiones del cantar I que salieron en la prínceps salmantina y en la edición veneciana definitiva y con la transcripción de los sucesivos prólogos que las distintas ediciones impresas quinientistas albergaron y que a continuación presentamos en su inicio y fin, puesto que resultan de interés para nuestros fines posteriores9: Inicio dedicatoria Fin dedicatoria Salamanca y Amberes (1550) (Muñoz Sánchez 2015: 126, 129). Al serenísimo muy alto y muy poderoso príncipe y señor nuestro don Felipe, príncipe de las Españas, hijo sucesor del invictísimo emperador don Carlos Quin- to Máximo, nuestro rey y señor, Gonzalo Pérez. Salud y perpetua felicidad. Cuán necesaria y provechosa sea a los príncipes la lición de la filosofía moral, y más a aquellos con cuyo gobierno y mando se han de sostener tantos y tan diversos reinos como los que a V. Alteza esperan por señor y padre, no hay hombre de mediano juicio que no lo conozca. Pero al mío yo diría que ni pueden ser bien gobernados ni felices, como dijo aquel gran sabio, si no es o teniéndola el mismo príncipe, o teniendo cerca de sí hombres que la hayan tenido. [...] [...] Pero de aquí adelante, con el favor que V. Alteza ha comenzado a dar a los hombres de letras, se ha de esperar que nuestra provincia verná a ser tan señalada por su lengua como lo ha sido y es por las manos. Reciba, pues, V. Alteza a Homero, hecho ya español, como a su vasallo y mándele tratar como a tal, que, aunque agora no sale todo él en traje castellano, con el amparo de V. Alteza poco a poco se avecindará en su reino y querrá más vivir debajo de su felicísimo imperio que en el de otro ninguno. 9 De aquí en adelante, transcribo los testimonios manuscritos o impresos aplicando acentuación, mayusculación y puntuación modernas y sin alterar las grafías; desarrollo abreviaturas en cursiva. LOLA PONS RODRÍGUEZ 332 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 Amberes (1556) Al serenísimo, muy poderoso y clementísimo príncipe y señor nuestro don Felipe, por la gracia de Dios rey de España, de Inglaterra y Francia, de las dos Sicilias, de Ierusalem e Irlanda, católico defensor de la fe, Gonzalo Pérez, su más humilde criado, perpetua felicidad y cumplimiento de sus muy altos y muy sanctos deseos. Habiendo acabado de traducir de griego en lengua castellana, en algunos ratos perdidos que he hurtado a las ocupaciones en que Vuestra Majestad, por su gran bondad, me ha puesto, los once libros que me faltaban de la Ulixea de Homero, no me ha parecido fuera de propósito, agora que la obra toda está acabada, dedicar el mejor de los poetas al mejor de los príncipes que ha nacido. De que lo primero sea ansí, sus obras y la comprobación de tantos reyes y príncipes y tantos y tan graves autores, dan tal testimonio que sería o muy gran malicia no confesarlo, o muy gruesa ignorancia negarlo; y que lo segundo sea verdad muéstranlo las obras de V. M., pues han sido tales antes que comenzase a reinar, que se tenía ya experiencia de los que había de ser después cuando reinase. [...] [...] pues, por su grande y divino juicio, alcanza de la manera que se ha de leer un tan excelente autor, todavía servirá para que, los que no tuvieren tan estremado entendimiento, le vayan leyendo con más cuidado que se leen los libros de patrañas e invenciones de burlas, de que no se saca fruto ni para el vivir humano, ni para las buenas costumbres, ni para otra cosa que sea digna de ánimos generosos. Mucho más pudiera decir de lo que toca a este autor y de las razones por que debe ser leído y estimado, pero sería querer alumbrar al sol con una hacha muy pequeña, y por esto lo quiero dejar al juicio de los que lo leyeren. Y al favor de V. M., que, aunque no tuviese Homero tanta luz como de suyo tiene, V. M., con el preciarse de tener las virtudes que él alaba y engrandece, bastaría a dársela y a que tuviese mayor resplandor y fama en los tiempos venideros que ha tenido en los siglos pasados. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 333 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 Según se observa, las versiones de ambos prólogos impresos son muy distintas entre sí. Los fines del prólogo varían conforme avanzan las impresiones: hay una epístola en la prínceps de Salamanca que funciona como dedicatoria al príncipe, esta se reproduce en Amberes y en Venecia 1553 pero es otra distinta la de 1556, donde ya no se ofrece el texto como espejo de príncipes. Con todo, como señaló Baldissera (2015: 7) el prefacio sirve en ambos casos para «entender las intenciones del traductor: deseoso de emular a los competidores, italianos y franceses [...] quiere exponer bajo los ojos de Felipe II, una serie de ejemplos que encarnarían la filosofía moral, conocida –en plan teórico– por el soberano». 1.2. Juan Páez de Castro (c. 1510-1570), nacido en Quer (Guadalajara), estudió en Salamanca y Alcalá y viajó a Italia como asistente al concilio de Trento. Allí fue justamente la mediación de Gonzalo Pérez la que favoreció que Páez estuviera al servicio de algunos de los españoles que estaban instalados en Italia en el núcleo de poder político y eclesiástico. Páez trabaja para Diego Hurtado de Mendoza y se incorpora pronto al servicio del obispo de Coria Francisco de Mendoza y Bovadilla como secretario, sumando a sus funciones el trabajo de cuidado de los libros del cardenal ya que «se encargó de ordenar su biblioteca, rotular y clasificar muchos de sus libros, contratar copistas para el cardenal y localizar los textos que podían ser de su agrado»10. En Italia, Páez viaja por varias ciudades, se relaciona con libreros y con españoles e italianos interesados en ámbitos de su propia afición (el helenismo, la epigrafía, la numismática...) y desde Italia viaja en 1554 a Bruselas, sede entonces de la corte, a cuyo ritmo se desplaza o asienta en territorios vecinos como Lovaina o Malinas. En 1555 es nombrado cronista real en latín y capellán del rey, cargo que ejerce para Carlos I y para Felipe II después; tras ese nombramiento viaja fugazmente a Italia, vuelve a Flandes y regresa a España, cumpliendo sus deseos, en 1560; alejado de la corte, vivirá sus últimos diez años en Quer. Gonzalo Pérez está presente en la vida de Páez no solo en el primer momento de búsqueda de oficio en Italia, sino también después, como vemos 10 Arantxa Domingo Malvadi, Bibliofilia humanista en tiempos de Felipe II. La biblioteca de Juan Páez de Castro, Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca-Área de Publicaciones de la Universidad de León 2011, pág. 28. LOLA PONS RODRÍGUEZ 340 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 Versión 2. La segunda versión es un prólogo sin forma de carta, más elaborado y extenso pero sin duda derivado del anterior. Se conocía de él una copia tardía con la misma letra que la carta copiada en la versión 1, conservada también en Escorial j.ii.2; este prólogo ha sido editado por Gutiérrez Cabezón (1913). Su íncipit y éxplicit son los que siguen: Inicio dedicatoria Fin dedicatoria Escorial j.ii.-2 En esta translación que de la Ulyxea de Homero hice, sacratísimo y muy grande rey, príncipe y señor nuestro, he visto claramente ser verdad lo que Aristóteles dice que los poetas más que otro género de escritores aman sus composiciones y trovas: lo cual también afirma Tulio hablando de los versos de Dionisio Tirano; porque no siendo yo el autor desta obra, con solo haber procurado que estuviese en lengua castellana, le he cobrado tanta afición que, no mirando la grandeza de V. M. y las importantísimas ocupaciones suyas, me he atrevido a la enderezar y consagrar a su felicísimo nombre, como si fuera [...] y Plutarco dice que en la Ulyxea se trata de la virtud del ánimo; en la cual nos representó un hombre sabio en todas las cosas del mundo, así en hacer, como en decir; y en la Ilíada, de la virtud y fuerzas corporales; y así como obra más ecelente, según escribe Eusthathio, tuvo mayores envidiosos que la calumniasen. Allende desto, no ha sido por latino ninguno, digno de cuenta, trasladada, porque la translación que hizo Libio Andrónico, autor antiquísimo, no llegó a nuestros tiempos, puesto que algunos autores refieren sus versos, en que se muestra su antigüedad de estilo. en lo porvenir no les auenga / mal o daño, si el hado assí lo quiere» [con variante adiuina / adeuina; quiere / diere]. Desciende del canto 11 (pág. 205) la tirada: «Tras esta vi a Epicasta, la hermosa / madre de Edipo, que hizo de ignorancia / vn caso muy estraño, y nunca oýdo, / casose con su hijo, el qual auía [...] encubierta». Provienen del canto 4 (pág.69) la cita: «Sino que es deuoto y sacrifica / a los eternos dioses como deue / Pues no ay hombre naçido que no tenga / necesidad de su fauor y ayuda» [con variante es deuoto / él es deuoto] así como la corta cita «Porque quieren siempre, que se acuerden / De cumplir sin tardar sus mandamientos» [con variante porque / y porque]. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 341 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 cosa digna del mayor Señor del mundo, cual V. M. es, sin que nadie se pueda agraviar: siendo conforme a todo derecho y razón que el padre y el hijo sean habidos por una persona: pero todavía templé esta afición de tal arte que no me atreví a dar juntos veinte y cuatro libros a V. M. sino en dos veces, partiendo la obra casi por medio, porque temí fastidiar, y con la culpa mía hacer perjuicio a tan excelente autor como es Homero [...] De manera que con ser la obra tal, se llega no haber sido en nuestros tiempos pasada a lengua latina, como fuera razón, ni a otra lengua vulgar; pero, como tengo muchas veces dicho, en la Vida de Homero trataré más largamente todo esto, donde no estaré con temor de ofender con prolijidad, como agora. En cuanto a su contenido, el prólogo se encabeza con las técnicas propias de la captatio benevolentiae ante la traducción realizada («aunque aya quedado mill leguas lejos de la polida grandeza que Homero tiene en su lengua») y prontamente se acomete el tratamiento del tema principal de la pieza dedicatoria: la conveniencia de leer la Odisea como libro para gobernantes y no solo para los que viven «no saliendo de la sombra ociosa al sol del gouierno». El argumento principal del prólogo se construye en torno a la figura de Alejandro Magno como admirador de Homero. Páez narra diversas anécdotas sobre el rey de Macedonia: venció a Darío y usó uno de los cofres del tesoro para guardar un libro de Homero; en un diálogo de Dion Chrisóstomo, se recrea el coloquio entre Alejandro y su padre, donde se proclama la superioridad de Homero con respecto a Hesíodo; se dan nombres de gobernantes o autores varios que admiraron a Homero (Pisístrato, rey de Atenas, Pompeyo Magno, Cleomenes, Isócrates...). Páez glosa las honras que se hacían a Homero en el día de su nacimiento en distintas ciudades como Esmirna o Xio y los denuestos que sufrían quienes se atrevían a despreciar a Homero (Xenócrates, un gramático resabiado, Daphidas, Zoilo...) y cómo el poeta griego era incluso reverenciado en templos. Tras esta probatio per argumenta, se aportan razones para elogiar a Homero como modelo para los gobernantes, por ser «poeta de reyes» y por proporcionar enseñanzas morales: Homero ofrece el paradigma LOLA PONS RODRÍGUEZ 342 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 de valores del buen rey («sabiduría, prudençia, clemençia y justiçia y todo esto acompañado de bondad, que es el fin con que todo se haze») y del mal rey («Consentir los viçios y agrauios públicos, condenar sin oýr razón ninguna, y esto acompañado de vn odio y maldad contra sus proprios vasallos»). Para defender la prelación de Homero, Páez no dudará en atacar el juicio literario de Horacio, dado que este, en una carta a César, atacó el gusto lector de Alejandro Magno: «Destas cosas me pareçe que se puede concluir contra Horaçio, que Alexandre fue de muy buen juyçio; pues tal poeta le contentó, porque esta es vna gran señal del entendimjento de uno ver qué autores le agradan». La dispositio cambia con respecto a la carta de la versión 1: el argumento de la predilección por la Odisea frente a la Ilíada aparecía al inicio de la carta mientras que en la versión elaborada figura al final. Así como desde el inicio se hacen referencias a una Vida de Homero que Páez planea escribir, también se insertan en este prólogo alusiones a la necesidad de fundar una biblioteca real en la que albergar libros. La vinculación de esta necesidad con Homero se hace a partir de la figura de Porfirio, cuyos diez libros con razones para defender a Homero se habían perdido: «se perdieron tanbién estos libros, y se perderán muchos de los que aún no son publicados, si Dios no pone en coraçón a un tan gran príncipe como V. Mt. que ponga algun remedio en esto, haziendo librería publica real en parte segura, como sería Hespaña». En su prólogo, Páez pinta a Homero como ejemplo de sabio que sirve de guía para el gobierno, igual que otros sabios han inspirado a reyes: los magos a los reyes persas, los sacerdotes a los egipcios, los brahmanes a los indios, los franceses a los druidas... El elogio a Homero que es el prólogo se cierra con varios segmentos textuales de interés. En primer lugar, se recapitula lo dicho («Si V. M. ha tenido paçiençia de oyr lo que hasta aquí tengo dicho, verá claro quán de reyes es Homero y cómo se juntaron todos a loarle y defenderle, y quán grandes príncipes le han reuerençiado y quántas naçiones casi adorado, y la gran razón que para ello tuuieron»), a continuación se anuncian algunas de las cuestiones que se tratarán en la anunciada Vida de Homero y se termina con una alusión muy reveladora a la biografía de Felipe II. Arguye Páez que Homero no ponía a sus personajes a comer pescado: «nunca dize que comieron pescado, sino por pareçerle que no conuenía mantenerse de cosa tan malsana, y que no sin causa muere con el aire» y que en ello LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 343 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 coincide con el propio gusto real, que abomina del pescado: «De manera que pues todas las virtudes que Homero dize conuenir a vn buen rey, según auemos referido, concurre en V. M. con más esta particular naturaleza de no comer pescado». Se argumenta a continuación que el rey ha de favorecer las letras y reunir libros: «que tanbién toca a V. M., como a tan gran Señor, fauoreçer las buenas artes y letras, y juntar los libros antiguos, donde están ençerrados tan grandes tesoros de sabiduria y memoria de tantos príncipes y de sus hechos y dichos» y se explica por qué se ha elegido la Odisea y no la Ilíada para la traducción: «Escogí de sus obras la Odyssea en la qual mostró Homero mayor fuerça y valor de ingenio, que en la Iliada, por ser la materia mas estéril y assí dizen muchos que la Odyssea es más moral, y más dulçe, y más sotil, porque debaxo de vna simpliçidad de palabras, están ençerradas muy altas sentençias». Versión 3. Es la que transmite el prólogo borrador de Páez de Castro, autógrafo y con muchas correcciones y tachados, conservado en Escorial &.iv.22 (fols., 158v-166v, 170v-171r, 173v y 182r-184v). Este manuscrito &.iv.22 es una colección de papeles autógrafos de Páez que guardó su amigo Jerónimo de Zurita y que llegó a El Escorial como parte de las propiedades librescas del conde duque de Olivares, quien se apropió en 1626 de los fondos de Zurita alojados en la Cartuja Aula Dei de Zaragoza16; su hijo Gaspar de Haro y Guzmán (1629-1687) envió a mediados del xvii buena parte de esos fondos a la biblioteca escurialense. Los materiales de Páez llegaron en forma de papeles sueltos y fueron encuadernados en El Escorial17. Hemos llamado a 16 Francisco Bautista, «Los libros del historiador: avatares de la biblioteca de Jerónimo Zurita», Cuadernos de Historia Moderna 45(1), 2020, 11-54. Véase también, para nuevas noticias sobre las notas filológicas de Páez que Zurita recibe a su muerte y completa, el trabajo del mismo autor «En busca del texto: historia crítica de la Estoria de España», El legado de Ramón Menéndez Pidal (1869-1968) a principios del siglo XXI, Madrid, CSIC, 2020, págs.425-451, pág. 434. 17 Eran papeles sueltos que se encuadernaron en El Escorial junto con otros bajo el nombre Apuntamiento de vario argumento; incluye varias composiciones poéticas, unos «Apuntes para el memorial de las cosas necesarias para escribir la historia», un «Fragmento sobre relojes», nuestro borrador (pieza 4), una carta al obispo de Coria, una copia de la exposición sobre la misa de Nicolás Cabasilas, una obra latina de Páez, una copia de una epístola de Maurolico, excerpta de varias obras griegas y un resumen de la Summa de geographia de Enciso. LOLA PONS RODRÍGUEZ 344 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 esta versión 3, ya que, aunque por fechas este es el prólogo que primero se conoció en la historia literaria española (fue el localizado por Pérez Bayer) creemos que es posterior, aunque no independiente, de la versión 2, que depende textualmente mucho de la carta, versión 1. Como se observa, hay solo similitud parcial con el íncipit de la versión 2, y en lo que se refiere al propio contenido, estamos ante un prólogo más corto que el de la versión 2 y muy diferente de aquel, con solo coincidencia de algunas frases y segmentos: Inicio dedicatoria Fin dedicatoria Escorial &-iv-22) En esta translación que de la Ulyxea de Homero hice, sacratíssimo y muy grande rey príncipe y señor nuestro, he entendido ser muy gran verdad lo que Aristóteles dice: que los poetas más que otros género de escritores aman sus composiciones y trobas: lo cual confirma Tulio, hablando de los versos de Dionysio Tyrano, y dice que más en este género de estudio que en otro ninguno se contenta cada cual con lo que hace; porque con no ser yo el autor desta obra, por solo haber procurado que estuviese en lengua castellana, le he cobrado tanta afición que, no mirando la grandeza de V. M. y sus grandíssimas y muy importantes ocupaciones, me he atrevido a la enderezar y consagrar a su felicíssimo nombre, pensando ser cosa dina del mayor Sr. del mundo, cual V. M. es con gran verdad, sin que nadie [...] Donde se verá cuánto debe la vida humana a un hombre que dio principio a todos los saberes, y artes, y buena gobernación que hay, assí en lo que toca a religión, como a lo que debemos a nuestra patria, y reyes, y a nuestros padres, y hijos, y parientes, y amigos, y a nuestra hacienda, y bienes, y gracias cortesanas, que se pueden desear, y a todas las virtudes, y buena crianza, que a los caballeros bien parecen, y a todos los ejercicios, assí de caza, como de armas, con los cuales cuento el correr, y luchar que en la corte de V. M. agora se usan. De todo lo cual resultará dar gracias á Dios N. S. que tuvo por bien de perficionar tanto a una criatura, de donde se pueda hacer argumento de cuán grandíssimo mar debe ser aquel de donde manan tan grandes ríos, siendo cier- to que, por grande que sea la sabi- LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 345 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 se pueda agraviar; pero todavía templé esta afición de tal arte que no me atreví a dar juntos veinte y cuatro libros á V. M. sino en dos veces, partiendo la obra casi por medio, temiendo no fastidiar con tan gran volumen, y con la culpa mía hacer daño a tan ecelente autor como es Homero [...] duría deste mundo, no se puede comparar en ninguna manera con la divina, pues no hay proporción entre lo limitado y lo infinito que en Dios está, el cual V. real M. &. Esta versión 3, al igual que la 2, fue editada por Gutiérrez Cabezón (1913). Del testimonio autógrafo escurialense hay dos descripti dieciochescos: uno guardado en la Biblioteca escurialense: z.iv.21 (52r-63v)18, y otro copiado por el archivero Juan de Pellejero en BNE 6426 (241r-259v)19. 18 Tal prólogo convive en el volumen con otras doce piezas, entre ellas, correspondencia autógrafa entre el bibliotecario Diego Cisneros con Juan de Iriarte, papeles en torno al Fray Gerundio de Campazas (sátiras en favor y en contra, algunas de ellas inéditas), sátiras sobre Esquilache y oficios sobre el nombramiento de Antonio Ponz como secretario de la Academia. Por las piezas que conviven con este prólogo a la Ulyxea, el manuscrito facticio se podría ligar a Juan de Iriarte o a Juan de Santander, quien medió ante la Inquisición a petición del padre Isla por la persecución que estaba sufriendo el Fray Gerundio y pidió por carta a Isla la corrección de numerosos pasajes de la obra, cfr. Severiano Rodríguez Salcedo, Un testaferro del P. Isla en la publicación de Fr. Gerundio: Incidencias palentinas. Discurso pronunciado en la solemne sesión celebrada en la Excma. Diputación Provincial el día 17 de octubre de 1959. Publicaciones de la Institución Tello Téllez de Meneses, 20, 1959, págs. 195-228. 19 Se trata del manuscrito con título Apuntamientos de vario argumento, datado en torno a 1783; el prólogo de la Ulyxea se une en un volumen con otros escritos de Páez de Castro como epigramas, un discurso sobre la guerra contra Francia o el memorial para hacer una biblioteca. Juan Pellejero copió también total o fragmentariamente otros códices escurialenses en manuscritos que hoy se encuentran en la Biblioteca Nacional de España; tal es el caso del manuscrito de Álvar Gómez de Castro de los Adversarios (bne, mss/9938 y 9939) y del manuscrito de las Relaciones varias de cosas pertenecientes a la Historia de España en el siglo XVI, en que hay varias notas y enmiendas de la mano y letra de Ambrosio de Morales, copia parcial del escurialense ii.v.3. El hecho de que estos dos manuscritos fueran copiados a instancias de Juan de Santander nos hace pensar que también el manuscrito 6426 fue copiado por orden del mismo bibliotecario mayor. Pellejero es en este códice mero copista por encargo, aunque LOLA PONS RODRÍGUEZ 346 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 1.4. Teníamos, pues, dos manuscritos escurialenses de interés, ambos con descripti derivados: uno, el localizado por Pérez Bayer, que, con la mano de Páez, redacta una versión del prólogo, y otro que, con mano tardía, de fines del xviii, copia dos versiones adicionales de ese prólogo, muy relacionadas entre ellas pero distintas ambas de la versión autógrafa20. Este manuscrito procedía de la Real Biblioteca, del testimonio que vio Iriarte y que se daba por perdido. además de copista fue también traductor o autor oculto de otras obras: tradujo del italiano al marqués de Caraccioli (bne mss/9229). Sobre Pellejero como autor oculto hay alguna referencia más en Joaquín Álvarez Barrientos, «Ser negro en la República Literaria española del siglo xviii», en Maud le Guellec (ed.): El autor oculto en la literatura española: siglos XIV-XVIII, Madrid, Casa de Velázquez, 2014, págs. 93-106, pág. 105. 20 En cuanto a la letra del J.II.2 no es ni de Juan de Cuenca ni de Francisco Javier de Santiago Palomares, monje del convento de Madrid que Pérez Bayer llevó a la Laurentina como amanuense mientras catalogaba. Ese códice escurialense tardío J.II.2, donde se alojan las versiones 1 y 2, incluye también otros materiales como unas «Notas a la dedicatoria de Juan Páez de Castro, por D. Justo del Cerro» así como unos extractos de un libro impreso en Sevilla, ajeno a la cuestión que nos ocupa. Cuando en 1790 Pérez Bayer responde de nuevo a la polémica en torno a la Ulyxea en su «De auctore Hispanae Homeru Odysseae versiones quae sub Gundisalvi Perezii nomine circumfertur» dentro del libro Vindiciae Numerorum Hebraeo-Samaritanorum utiliza como fuente la copia de J.II.2 que ya debió de existir en esa fecha; en 1762 había trabajado con el borrador escurialense de la versión 3. Las notas de Justo del Cerro, empleado de la biblioteca real, ocupan solo una página y anotan citas literales que van de una «pág. 3» a una «pág. 65», en general todas ellas son referencias en que Páez reenvía a la Vida que anunciaba como obra en preparación; en pág. 37 del manuscrito figuran otras notas, tituladas «De la carta de Juan Páez de Castro a Gonzalo Pérez sobre la Version de la Odyssea», menores en número que la lista anterior, que van de la pág. 1 a la 41 y que incluyen esta nota en el margen derecho: «Esta carta dice Iriarte que es escrita en Bruselas último día de Maio de 1555 (en mi copia no dice el año). Asta bien entrado el verano de 1555 no hizo el emperador Carlos la renuncia. En la dedicatoria de Páez, se dice ya Phelipe II Rei de España. Parece posterior la Dedicatoria a esta carta». Las notas remiten a la numeración antigua del testimonio, así la pág. 58 («quán de reyes es Homero») remite a la actual paginación 30v, antes [58] por cuanto están numeradas solo las impares; esto es, Justo del Cerro trabajó ante la copia J-II-2 y vio solo, por tanto B y E, aunque conoce por Iriarte la existencia de otro códice, el perdido y ahora localizado fragmentado en Princeton. No estoy de acuerdo, por tanto, con lo que dice Guichard (2006: 55 nota 22) acerca de que J.II.2 es «un manuscrito del siglo xix» y con que las notas de Del Cerro «se refieren a una foliación diferente a la del propio manuscrito». Cierto es que es indudable que J.II.2 deriva del códice perdido de la Real Biblioteca y ahora custodiado en Princeton pero Del Cerro no lo vio. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 347 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 En este trabajo presentamos tres testimonios nuevos que añadir a esta tradición textual: el original de Páez de Castro de las versiones 1 y 2, piezas del viejo manuscrito de la Real Biblioteca aparentemente perdido y que se ha localizado en la biblioteca de la Universidad de Princeton, y una copia quinientista de la versión 2 hallada en la British Library. Añadimos, pues, a la tradición textual del prólogo de Páez: -El testimonio autógrafo de la versión 1 en Princeton ms. 174 (ff. 14r-18v, olim Phillipps 4135, ff. 218r-230v). -El testimonio autógrafo de la versión 2 en Princeton ms. 174 (ff. 1r-13r, olim Phillipps 4135, ff. 404r-408v). -Una copia más de la versión 2 de este prólogo de Páez, la incluida en el manuscrito Add. 9939 de la Biblioteca del British Museum de Londres, actual Biblioteca Británica (British Library, ff. 27r-39v). De esta forma, si partíamos de una situación con un único testimonio quinientista, el autógrafo descubierto por Bayer, contamos ahora con los testimonios autógrafos que vio Iriarte. Esto es, hay autógrafos localizados de cada una de las tres versiones que Páez redactó y de una copia quinientista más, descriptus más temprano que los manejados hasta el momento. Presentaremos en lo que sigue las versiones y signaremos los ocho testimonios en consideración. Versión Manuscrito Sigla Carácter 1Princeton Ms. 174 A original autógrafo Escorial j.ii.2B descriptus 2Princeton Ms. 174 C original autógrafo British Library Add. 9939 D descriptus Escorial j.ii.2E descriptus 3&.iv.22 F original autógrafo z.iv.21 G descriptus BNE 6426 H descriptus LOLA PONS RODRÍGUEZ 348 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 Así, para la versión 1, en forma de carta, contamos con la versión autógrafa de Páez, conservada en Princeton y signada aquí como A, antes en la Real Biblioteca, además de la copiada desde ella, B. Para la versión 2, prólogo dedicatoria, contamos con la versión autógrafa de Páez, conservada en Princeton y signada aquí como C, antes en la Real Biblioteca; disponemos de dos copias de ella: el nuevo testimonio londinense que describiremos infra (D), descriptus del xvi, así como el descriptus escurialense (E) copiado por la misma letra que B. Por último, para la versión 3 tenemos la tradición textual formada por F (también borrador autógrafo de Páez), junto con los descripti G y H; este fue seguramente copiado por Pellejero a instancias de Santander cuando Pérez Bayer propaga la idea de que Pérez no fue el autor de la Odisea romance. Iriarte estaba haciendo en ese momento el catálogo de manuscritos griegos de la Real Biblioteca y posiblemente pidió a uno de los copistas de cabecera de Juan de Santander que copiase el testimonio borrador escurialense. Las piezas localizadas por Iriarte con la ayuda de Juan Santander en la Real Biblioteca contenían las versiones 1 y 2 del prólogo (o sea, la carta, que fue la que centró su interés, y la versión elaborada), y ambas fueron copiadas en Escorial j-ii-22 para dar lugar a dos testimonios descripti posteriores. Las tres versiones prologales de Páez, pues, se nos han conservado autógrafas; a mediados del xviii las tres estaban en España; a mediados del xix ya solo quedaba una de ellas en España y había salido de nuestro país el más antiguo de los cinco descripti, D. 2. Comenzaremos describiendo los códices donde se encuentran los nuevos testimonios que hemos localizado en Princeton (A y C, ambos testimonios autógrafos) y en Londres (D, descriptus antiguo de la versión 2). 2.1. El manuscrito 174 de la Princeton University Library (manuscripts division Department of Rare Books and Special Collections21) es un volumen 21 Está catalogado en Don C. Skemer, Medieval & Renaissance manuscripts in the Princeton University Library (incorporating contributions by Adelaide Bennett, Jean F. Preston, William P. Stoneman and the Index of Christian Art), Princeton, Princeton University Press, 2013, págs. 444-446. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 349 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 de 25 hojas de 32 centímetros que contiene tres piezas: las versiones prologales de la Ulyxea (versión 2: 1r-13r y versión 1: 14r-18v), manuscritas de la mano de Páez de Castro y un tercer documento (19r-25v) titulado Parecer de Páez sobre los Anales de Aragón de Zurita. Las tres piezas son independientes, fueron encuadernadas en 2001 por un empleado de la propia universidad, Scott Husby, y numeradas a lápiz en la misma biblioteca. Su contenido y numeración previa muestran indudablemente que estamos ante tres piezas manuscritas que salieron del volumen que estuvo en la Real Biblioteca, el que Iriarte consultó y que se consideraba perdido. Recordemos que este era una miscelánea histórica muy extensa de la que Iriarte mencionaba solo los números de página de la carta (404) y dedicatoria (218); tales números de página coinciden con los que muestran originalmente las piezas 1 y 2 de Princeton. Es difícil reconstruir cómo llegó el códice que manejó Iriarte a los fondos de la Real Biblioteca. Sabemos que parte de los libros de Páez de Castro (Martínez Manzano 2012: 86) fueron a El Escorial pero hubo a buen seguro otras vías por las que tanto a El Escorial como a otras bibliotecas, institucionales o privadas, llegaron fondos suyos; por otra parte, al estar Páez al servicio o en contacto epistolar con coleccionistas de libros y estudiosos como Diego Hurtado de Mendoza, Francisco de Mendoza o Jerónimo Zurita, sus libros y cartapacios de trabajo pudieron ingresar en otras bibliotecas y lo que no se llevó a la biblioteca escurialense se diseminó en los diversos caminos a que el capricho de la venta privada dio lugar. Podemos reconstruir la historia de tal volumen misceláneo desde que fue consultado por Iriarte en la Real Biblioteca hasta que fue a parar al coleccionista de libros inglés Sir Thomas Phillipps (1792-1872), quien lo catalogó en su colección como Phillipps 4135 proveniente de «Thorpe, ex Bibl. de la Serna Santander, Yriarte et Astorga»22, ahí todavía como volumen completo de 468 páginas. Posiblemente Iriarte debió de tener en sus fondos domésticos ese volumen misceláneo, que nunca llegaría a ser devuelto a los fondos públicos de la Real Biblioteca. Aunque el fabulista Tomás de Iriarte (1750-1791) sobrino 22 En esa colección hubo también otros libros de Páez llegados por distintos conductos: el número 7488 del catálogo de Phillipps (Domingo Malvadi 2011: 99) fue parte de la colección de Frederick North (1766-1827) y es una copia de la Mechanica de Aristóteles que hoy se conserva en Yale. LOLA PONS RODRÍGUEZ 356 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 ii. Los folios originales 17 a 55 (BNE MSS/23083/5 reproducido con MSS/23083/1) corresponden a una «Bibliografía crítica de obras latinas y griegas por materias» (Authores qui in hoc cathalogo citantur) de 39 hojas (en blanco las 28 y 29) (Kraus 219 n.º 135; Domingo Malvadi 2011: 272). Para Domingo Malvadi (2011: 293) esta sería la pieza 1 del libro de Páez, pero en el catálogo de Kraus se da como de 70 páginas por lo que hay una parte inicial que debió de perderse. iii. Catalogus librorum novorum qui nunc tam ex Germania quam Lutetia Parisorum et ex Lugduno et Italia recentur venere. La que era originalmente pieza 7 del memorial tiene una sola hoja y corresponde al folio 136r y v del códice 4135 (en catálogo de Kraus 219 n.º 202); he podido localizar esta pieza en la Biblioteca de la Universidad de Pennsylvania (signatura LJS 431). Se trata de una lista no autógrafa de Páez, salvo las dos últimas anotaciones en el vuelto. En ella se relacionan 35 libros a la venta en librerías italianas (títulos latinos y griegos todos ellos, algunos ya impresos en ese tiempo)31. La pieza fue adquirida en 2002 por los coleccionistas Lawrance J. Schoenberg (1932-2014) y Barbara Brizdle, quienes donaron sus obras a la institución de Pennsylvania en 2011. iv. De mentha pusilla. Priapus loquitur. Los folios 141r y v corresponden a la pieza 9 del memorial, una copia de un poema erótico de Bembo transcrito en una versión que difiere de la impresa. De mentha pusilla estaba en septiembre de 2020 a la venta en la casa londinense Maggs Bros (Kraus 196, n.º 127; Domingo Malvadi 2011: 294). Para esta pieza, a la venta a la fecha de escritura de estas páginas, la autora de este artículo elevó petición de compra a la BNE, resuelta favorablemente: esta pieza se custodia ahora bajo la signatura MSS/23197/20. v. Carmina ad Angelum Andream Resendium. La que era originalmente pieza 10 del memorial corresponde a los folios 142 a 144 del códice 4135 (en catálogo de Kraus 196, n.º 127); la hemos encontrado en la Biblioteca de la Universidad de Leiden (signatura: Special Collections Reading Room Special Collections (KL) BPL 3005); la pieza fue puesta a la venta por los herederos de Kraus en 1982 y adquirida por la citada universidad. Puede consultarse 31 La lista es descrita y reproducida en una foto en Arthur M. Fraas, «A “Special List” Unique at Penn (Posted 11 August 2012)»: http://uniqueatpenn.wordpress.com/2012/08/11/ a-special-list/. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 357 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 directamente en el catálogo virtual (y en Worldcat https://www.worldcat.org/ search?q=no%3A871579400) pero la digitalización no permite comprobar la filigrana del papel; este se identifica en el catálogo como ligado a las marcas de agua codificadas en Briquet 11174 a 11177, que presenta, como el testimonio prologal de A, de nuevo mano enguantada con flor, aunque según el catálogo no presentaría la marca de Pinnette; en cualquier caso, si no es el mismo papel estaríamos ante papeles próximos de entorno francés y belga del segundo cuarto del xvi (Perpignan, Savenay, Maastricht). La pieza incluye seis poemas neolatinos escritos por Páez o por su círculo cuyos títulos rezan: «Ad angelum Andream Resendium», «In Marullum et Marium», «De lectione Marulli», «Ad Hieronymum Montium Italum», «Victor Echo» y «Ad Hieronymum Suritam amicorum dulcissimum». vi. La pieza indexada como [11] se identificaba en el catálogo de Thorpe como «Joh’s Secundi Hyeronimo Suritae»; Kristeller afinó más el asiento, lo que ayuda al esclarecimiento de la historia posterior de esta parte del códice: «Ad Augustinum Saratem. Ex Epigrammatis Stellae ad Joannem Paccium; Ex libris Encomiorum ad eundem (two Latin poems). Petrus Kortonaios, a Greek poem to Card. Mendokios (Franc.Mendoza) 151-153». Despiezado el tomo original, esta pieza vemos que se separó a su vez en tres: la primera parte está unida a la pieza anterior [10] y se guarda en la biblioteca universitaria de Leiden. En concreto, está en dicha biblioteca el contenido correspondiente a los folios 145 a 148, que incluyen las composiciones neolatinas «Io. Secundus Hieronymus Surita», «Elegia ad Somnum» (146r) y «Ad Augustinum Saratem» (148r). A la vista de esta primera parte, comprobamos que el índice que hizo en su momento Phillipps no es claro en la causa de por qué se indexaron separadamente algunas piezas, pues este conjunto, por letra y contenido, podía haber sido indexado con el anterior; puede ser que Phillipps se dejara llevar por un índice que existiera al principio del volumen original en el que se señalaron los contenidos más relevantes sin pretender indexar propiamente el códice. La segunda parte de esta pieza [11] se ofrecía junto a la pieza [19] (vid. infra) en noviembre de 2005 en la casa muniquesa de subastas Hartung&Hartung KG y cinco años después figuraba en el catálogo de otoño de 2010 del anticuario alemán Konrad Meuschel (Bad Honnef, Renania), quien en concreto vendía las partes correspondientes a Ex LOLA PONS RODRÍGUEZ 358 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 epigrammatis Stellae ad Joannem Paccium y Ex libris encomiorum ad eundem. Según consta en Schmitz (2018-2019), estas dos piezas se encuentran actualmente en manos de un coleccionista particular en Luxemburgo32. La tercera parte de la pieza 11 incluiría originalmente el fragmento del poema de Petrus Kortonaios del que no tenemos noticia alguna. vii. Do.do ex bibl. Medicea La pieza indexada como [19] (Kraus 219, n.º 263; Kristeller 5, 359) se incluía en el catálogo de subastas de la casa alemana de Meuschel en 2010, en el registro n.º 10 de su catálogo que reproduce fotográficamente el inicio de la pieza, a la que correspondía la numeración original de 171. El catálogo apunta a la marca de agua Briquet 141 (águila con letra), esto es, papel alemán; en 2020 estaba a la venta en la casa berlinesa Bassenge (lote 1024); no se conoce su paradero actual. viii. Los folios 218 a 230 incluyen el prólogo de Páez a la Ulyxea (testimonio C) descritos supra y son custodiados en Princeton. ix. Do.do. contra los Anales de la corona de Aragón, por Geronimum Suritam. La que era originalmente pieza 25 del memorial corresponde a los folios 233-239. La pieza33 se encuentra en Princeton al final de las versiones A y C a los prólogos de la Ulyxea y no está escrita de mano de Páez (pese a lo que reza el catálogo de la biblioteca custodia) sino por una mano de copista sin identificar. Aunque la reproducción hace imposible comprobar la marca de 32 Max Schmitz: «Carminibus vates vivunt: analyse d’epigrammes a Juan Páez de Castro», Annales de l’Institute Archéologique du Luxembourg-Arlon, cxlix-cl, 2018-2019, pp. 361-380. 33 Íncipit: «Muy alto y muy poderoso Señor. El doctor Juan Páez de Castro Coronista y capellán de Vuestro Altíssimo dize que por mandado de Vuestro Altíssimo, ha uisto las annotaciones que se escriuieron contra los Anales del Reyno de Aragón que Gerónimo Çurita Contador General del Sancto Officio de la Inquisición de aquel Reyno publico los dias passados, y cierto son indignas de hauerse presentado en tan alto tribunal...». Éxplicit: «Finalmente dize que no sabe que en España se aya escrito cosa que se le pueda ygualar en esta materia de muy muchos años a esta parte. El doctor Iuan Páez de Castro». Al final de esta pieza se ha adherido un papel que resulta del viaje del manuscrito cuando salió de España. Se trata de una nota con sello inglés matasellado de 1868 dirigida a «Sir John Hershell, Collingwood, Hawkhurst, Kent», esto es, el astrónomo británico Herschel (1792-1871); dentro de la nota se ha escrito entre formas que no son legibles una referencia que apunta a Mauke, posiblemente herederos de Johann Wilhelm Mauke (1791-1859) editor de libros alemán que operaba bajo el nombre «W. Mauke Söhne» desde 1865. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 359 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 agua, el catálogo declara la existencia de una filigrana con una cruz dentro de una lágrima, lo que puede corresponder a Briquet 5698, papel que circula en España en 1552. Esto sería consonante con el hecho de que estamos ante una copia, no autógrafa de la mano de Páez, de la apología que Páez escribió sobre los Anales de la Corona de Aragón escritos por Jerónimo Zurita, que fueron atacados por el arcediano de Ronda y Alonso de Santa Cruz. Este informe en defensa de Zurita se imprimió en la edición de 1610 de los Anales (Zaragoza: Luis de Robles) y solo se contaba de él con una copia manuscrita dieciochesca (en BNE mss. 1767). x. Historia quaedam. Los folios originales 400 a 403 (BNE MSS/23083/4) son unas «Notas y adiciones a la dedicatoria de una historia anónima del emperador Carlos V», de 4 hojas (Domingo Malvadi 2011: 299, [29]; Kraus 219, n. 136); corresponderían a la pieza 26. Es la pieza que antecedía a nuestro testimonio A, en página 404 del memorial según Iriarte. xi. Fuera de los índices manejados se insertarían los folios 404 a 408 que presentan la carta autógrafa de Páez a Pérez, descritos supra como testimonio A y guardados en Princeton. Se podrían añadir aún dos piezas más cuyos datos, con todo, ofrezco con dudas. En la Biblioteca de la Universidad de Princeton se encuentran otros dos manuscritos que se describen como emanados de Phillipps 4135 y llegados mediante la venta en sueltos de Kraus. El obstáculo para incluirlos en el listado anterior es que no hay coincidencia de su numeración primitiva y de su título con los contenidos que, por los catálogos, conocemos del códice misceláneo desmembrado. Nos referimos a: (¿xii?). Tres folios del Horopollo Hyerogliphica, en concreto, una copia manuscrita de las letras H a V de su índice. Según el catálogo de Princeton, esta pieza corresponde a una antigua numeración 8, 9, 10. Se encuentra en la biblioteca de dicha Universidad bajo la signatura 138.43. La pieza presenta según el catálogo como marca de agua «a cross inscribed in a circle 5 crescent moons on cross» lo que podría corresponder en nuestra opinión a la filigrana de Briquet 5377 ubicada en Nápoles en 1568. Páez de Castro pudo poseer el impreso de Horapolo (Domingo Malvadi 2011: inventarios B78 y C56). LOLA PONS RODRÍGUEZ 360 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 (¿xiii?). Dos hojas en bifolio que recogen un texto latino sobre óptica, probablemente una práctica escolar; el catálogo copia su íncipit: «Omnes inquit radii solis mihi videntur ab ipsius solis centro procedere, ar perspectiuis auctoribus non videntur, quorum illud est tertium prima partis theorema» y su éxplicit: «qui erat cum centrum solis esset in linea [...] ergo teneo propositum». Se encuentra también en Pricenton; no se especifica la numeración de folio original. Fue donado a la universidad por Harold T. Shapiro (1935) y Vivian B. Shapiro en honor al economista Hugo F. Sonnenshein (1940). Cierto es que, como se observa en los números (iv) y (x) del listado supra, este memorial tuvo cierto desorden en su índice; el registro de Phillipps no coincidiría exactamente con el contenido que incluía y tal vez no debió de haber foliación rigurosamente correlativa. No es descabellado, por tanto, atribuir estas piezas al códice que nos ocupa, cuyo índice pudo estar incompleto. 2.3. Describiremos, por último, el nuevo testimonio localizado también para este trabajo: un descriptus quinientista de la versión 2 del prólogo de Páez a la Ulyxea que se conserva en el manuscrito Add. 9939 de la British Library. En primer lugar, detallaremos su contenido y rasgos materiales y, en segundo lugar, explicaremos la posición del prólogo a la Ulyxea que contiene dentro de la tradición prologal emanada de Páez. 2.3.1. Se trata de un códice en cuarto de 158 folios en papel, sin ornamentaciones y de contenido misceláneo copiado a una sola mano por una letra sin identificar. Su índice original dispone las piezas en un orden que difiere del actual y da noticia de la existencia de unas páginas iniciales (bajo 1) ya perdidas. En ese conjunto se incluían 32 obras del xv y el xvi (la más tardía de 1559), en prosa y verso. Este manuscrito puede datarse en el propio siglo xvi (más concretamente en su segundo tercio). Transcribo ligeramente modernizado el índice original y añado en paréntesis cuadrados el orden relativo que tienen actualmente las piezas de la miscelánea: 1. Epitafios de Cortés, Lucrecia, Sannazzaro, Garcilasso, Savonarola, Luisa Sigea, etc. [perdido] LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 361 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 2. Unas cartas en latín de Luisa Sigea. [31] 3. Explicación de los títulos de algunas dignidades, como duque, almirante, general, etc. [29] 4. Traslado de una carta que Jorge de Montemayor escrivió a un grande de España. Trátase en ella de los trabajos de los Reyes. [32] 5. El Marqués de Santillana al illustre Sr. D. Pedro Condestable de Portugal, hijo del Infante D. Pedro Regente de Portugal. Carta sobre la poesía antigua de España. [1] 6. Un diálogo moral que empieza: interlocutores Scipión Africano y Sócrates; Prólogo, etc. [2] 7. Apuntamientos, refranes y algunas poesías. [3-5] 8. Prólogo a la Historia de Carlos V que empieza: S. C. R. M. No ay a qn. con más razón deba ser dedicada esta historia que a V. M. porque como en vida del emperador D. Carlos V de este nombre de gloriosa y eterna memoria N. S. le sucedió V. M. etc. [6-7] 9. Otro prólogo que empieza: en esta translación que de la Ulyxea de Homero hize, Sacratíssimo y muy grande rey príncipe y Sr. nuestro, he visto claramente ser verdad lo que Aristóteles dice etc. [8] 10. Diálogo de las lenguas: Martio, Valdés, Coriolano, Torres. [9] 11. Vocabula aliqua quae videtur Hispana lingua ex hebraismo mutuasse. Item aliquot Graeca et Latina, quae videntur ex eâdem desumpta. [9] 12. Perque, que hizo el Almirante el año de mdxix. Poesías satyricas. [10-19] 13. [Plana 415] Thema declamatorium. An puerorum nobilium ingenia benevolentia melius et blanditia, quam metu et severitate tractentur. [20] 14. Fernandus Gonzagha Princeps Malpetae, dux Arriani, Dominus Uastallae, prefectus provinciae Insubrum, dice que el agua que sale por la cantimplora etc. Extracto o apuntamientos de varias noticias, secretos, etc. [21] 15. El arte de trobar se llamaba antiguamente en Castilla la Gaya Sciencia, como parece por el libro que hizo de ella D. Enrique de Villena intitulado a don Iñigo Lopez de Mendoza Señor [22] 16. Razonamiento que hizo el rey don Juan en las Cortes de Segovia año del Señor de 1386 años pidiendo ayuda contra los ingleses según se contiene en las ordenanzas originales de España. [23] LOLA PONS RODRÍGUEZ 362 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 17. Algunos lugares del Digesto viejo; poesías anónimas y otras de don Apóstol al Duque del Infantado. [24-27] 18. Cartas familiares de la señora Luysa Sigea. [28] La pieza sin duda más relevante del códice es la copia que se incluye del Diálogo de la lengua de Juan de Valdés (que ocupa los folios 40 a 89) y que es antecedida por el prólogo de la Ulyxea que nos ocupa ahora, no atendido hasta el momento, pese a que el códice sí ha sido conocido y manejado como testimonio de otras obras que se incluyen.34 Desde 1820, la llegada de libros españoles a los mercados de libros británicos había sido abundante a través de los exiliados españoles, pero quince años después ese flujo se había profesionalizado a través de varias figuras de enlace entre España y el Reino Unido. Las circunstancias de la adquisición de este manuscrito por parte del British Museum son conocidas: fue el tratante de libros Obadiah Rich (1783-1850) quien lo vendió en 1835 a la institución inglesa, que lo incorporó a la colección de manuscritos españoles. Allí es catalogado por primera vez en 1875 en el Catalogue of the Manuscripts in the Spanish Language in the British Museum publicado por Pascual de 34 Así, contiene el prohemio de Santillana del que aporta el testimonio signado como A (cfr. Ángel Gómez Moreno, «Tradición manuscrita y ediciones del Proemio de Santillana», Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica 2, 1983, págs. 77-110) incluye el testimonio de un Diálogo entre Scipión Africano y Sócrates (publicado por Ana Vian Herrero, «El “Diálogo de Scipión y Sócrates”: estudio y edición de un anónimo renacentista», A. Sotelo / M. C. Carbonell (eds.): Homenaje al profesor Antonio Vilanova, Barcelona, Universidad, vol. I., 1989, págs. 749-772 y por la misma autora en Diálogos españoles del Renacimiento, edición general, Córdoba, Almuzara, Biblioteca de Literatura Universal, 2010) así como catalogado como bddh14 en la base de datos Dialogyca; el manuscrito es también la fuente de la epístola escrita en Amberes en 1558 «A un grande de España» (editada por Francisco Javier Sánchez Cantón, «Tratado de una carta que Jorge de Montemayor escribió a un grande de España: trátase en ella de los trabajos de los Reyes», Revista de Filología Española xi, 1925, págs. 43-55, y recientemente por Lola Esteva de Llobet, Jorge de Montemayor. Poesía escogida y géneros poéticos cancioneriles, Roma, Edizioni Nuova Cultura (Collana di lingue, letterature e culture iberiche), pág. 297, 2017). Al respecto de los cuatro testimonios (uno desconocido hasta hace poco) en que se conserva el Diálogo, vid. Valdés, Juan de, Diálogo de la lengua. Real Academia Española, Biblioteca Clásica de la Real Academia Española, 2022; edición, estudio y notas de Lola Pons Rodríguez. LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 363 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 Gayangos (I, 100-102). Gayangos lo titula ahí «Papeles varios de historia y humanidades». La historia material previa a Londres de este manuscrito es, en cambio, más difícil de reconstruir. Contamos con un dato de relevancia: una de las hojas blancas interiores del testimonio (folio 147) contiene el sintagma «Archivo de Alcalá». Es la única huella fehaciente que tenemos de la ubicación previa de esta pieza, antigua ubicación que puede corroborarse35 a partir del cotejo con el catálogo del Colegio Máximo de jesuitas de Alcalá que se elaboró (Descripción del Archivo del Colegio, que fue de los Regulares de la Compañía, en la Ciudad de Alcalá, hecha por los D. D. Xavier Fermín de Yzuriaga, y Francisco Ignacio de Moradillo, 1768) a raíz de la expulsión de los miembros de esta orden religiosa. En el índice que se incluye en dicho asiento observamos una coincidencia casi total de contenidos con el manuscrito londinense.36 La cuestión está en resolver cómo llegó este códice misceláneo a la sede jesuita antes de 1768 y cómo, después de esa fecha, fue a parar a manos del tratante estadounidense. Sabemos que Rich compró varias bibliotecas completas españolas, entre ellas la de Juan de Iriarte, pretendida sin éxito por Bartolomé José Gallardo, y adquirida con la colaboración de Thorpe, socio de Rich, en 1824. Pero Rich también compró muchos materiales en almonedas varias; recordemos que en el fondo de la British Library se guardan algunas piezas de la biblioteca de Páez que deliberadamente no fueron incorporadas a El Escorial y que se vendieron en España dispersamente (Domingo Malvadi 2011: 98). También la historia previa a la llegada al colegio jesuita de Alcalá es oscura, ya que apenas hay información externa a la que atenerse. Como recoge Willstedt (2015: 621), el manuscrito londinense estaba antes de 1768 en el citado archivo alcalaíno, y ello se verifica en el comentario que hace el jesuita conquense Andrés Marcos Burriel (1719-1762) en una carta dirigida a Mayans, en 1747: diez años después de que el valenciano hubiera editado por 35 María Willstedt, «Gregorio Mayans y el manuscrito Add 9939 de la British Library de Londres», Bulletin of Hispanic Studies 92 / 6, 2015, págs. 613-628 . 36 Solo cabría advertir una doble matización: aún en 1768 se conservaban las páginas iniciales del manuscrito hoy perdidas y se alteró ligeramente la posición de la Carta proemio del Marqués de Santillana. LOLA PONS RODRÍGUEZ 364 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 primera vez el Diálogo de la lengua, Burriel le escribe dándole noticia de que en la biblioteca del colegio jesuítico había una copia de tal obra. La relación entre ambos eruditos permite localizar, además, una carta posterior, en que Burriel se ofrece a enviarle la hoja que faltaba en la edición mayansiana37. Cabe señalar que en la biblioteca jesuita de Alcalá se conservaban también, según el propio inventario que se hizo de ella tras la expropiación a los jesuitas, «los originales de la Vida del Cardenal Ximenez de Cisneros de Álvar Gómez»38. Álvar Gómez de Castro fue amigo de Páez de Castro, poseedor de uno de los manuscritos del Diálogo (en concreto, el conservado hoy en la Nacional), dejó huella en su obra de la lectura que había hecho de la obra valdesiana y fue analista de la Ulyxea de Pérez39. 37 Como se ve, ha sido la inclusión en Add. 9939 de una copia del Diálogo de la lengua, testimonio que en la tradición textual de la obra se conoce como L, lo que ha motivado que este códice recibiera una cierta atención crítica. De hecho, han sido varios los autores que han apuntado a este códice como el portador del testimonio del Diálogo que editó por primera vez Mayans. Antes de la localización del manuscrito mayansiano del Diálogo, L fue, igual que los otros dos manuscritos que se conocían, identificado como fuente para la edición mayansiana. La atribución partió de Pascual de Gayangos y Usoz (quien pensaba incluso que L fue copia de M hecha para la propia utilización de Mayans) y se ha repetido en referencias bibliográficas modernas. Esta atribución debe vencer un doble problema: el interno, que obliga a explicar de alguna forma las numerosas lecciones contravenidas de la edición de Mayans con respecto a L, y el externo, que fuerza a situar a Alcalá en el recorrido del manuscrito previo a Mayans y que deja muchos cabos sin atar, como la identidad del manuscrito al que alude Burriel. Solo Janet Perry (Diálogo de las lenguas by Juan de Valdés. Edited with introduction and apendices by J. H. Perry M. A. Londres: University of London Press-King’s College, 1927) ha usado Add. 9939 como testimonio base para su edición, incluso conservando las supresiones de los pasajes anticlericales que sí están en el manuscrito M (BNE) del Diálogo, a todas luces codex optimus. 38 Cfr. María Dolores García Gómez, Testigos de la memoria. Los inventarios de las bibliotecas de la Compañía de Jesús en la expulsión de 1767, Alicante, Publicaciones de la Universidad, 2010, pág. 81. 39 Así se da noticia en la «Copia de una carta del maestro Álvarez Gómez para la duquesa del ynfantadgo D.ª Luisa Enríquez» que se incluye en el tomo copiador de cartas Cartas al rey Felipe II conservado en BNE MSS/1104 fol. 6v. Gómez de Castro declara: «me acordé que Gonçalo Pérez secretario que fue de Su Md. me auía dado la traslaçión de la Ulyxea de Omero que inbió a V. S.ª [...] Por guardar la antigüedad del autor dixo algunas cossas que en griego paresçen muy bien y a nosotros no suenan». LOS PRÓLOGOS EPISTOLARES DE JUAN PÁEZ... 365 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 En cualquier caso, la convivencia en un mismo manuscrito de una pieza prologal de la Ulyxea y del Diálogo de la lengua valdesiano no es casual, según nuestro criterio, pues los materiales de la miscelánea londinense cobran otra luz a la vista de su íntima deuda con la biblioteca de Páez. Add.9939 está muy emparentado con los materiales de trabajo e inquietudes eruditas de Páez; así, la pieza 3 (Explicación de los títulos de algunas dignidades como duque, almirante, general, etc.) se puede vincular con el Catálogo de los duques, marqueses y condes de toda España de Páez (L77 en Domingo Malvadi 2011: 270 pieza que se conserva en BNE 20476); la pieza 7 (Apuntamientos, refranes y alguna poesía) se vincula con el gusto por la paremiología mostrado por Páez de Castro a lo largo de su vida: es sabido que recopiló un cartapacio de refranes con más de 3000 sentencias (lo cuenta en una de las cartas a Zurita, ap. Domingo Malvadi 2011: 54) y en sus manuscritos autógrafos conservados en España hay algunas páginas dedicadas a recopilar refranes (por ejemplo, refranes españoles usados en Flandes a los que tuvo acceso por su estancia allí); por su parte, la pieza 26 se puede relacionar también con Páez, que fue autor de una Historia Caroli V Imperatoris, escrita en latín y de una «Dedicatoria de una historia anónima del emperador Carlos V», memorial que debió de funcionar de prólogo a la obra anterior40; además, a la muerte del cronista Florián de Ocampo, debió de recibir muchos de sus materiales historiográficos. Páez pudo tener en su biblioteca un ejemplar del Diálogo pero lo recibe al final de su vida. Este no consta en el inventario de sus libros (Domingo Malvadi 2011; 440) pero sí en una carta que le dirige a Zurita, donde le pide una copia; la carta la redacta en Quer, su pueblo natal, su retiro de vejez, el 26 de junio de 1562; en ella señala que ha empezado a leer los Anales de la corona de Aragón («Yo los voy leyendo atentamente. Si los hubiera visto antes, cuando mucho, pudiera avisar a vuestra merced de algunas palabras que por ventura las ha dejado vuestra merced por hacer la obra más aragonesa») y le pide que le envíe algunas de las obras que Zurita tiene y él no, como: 40 Cfr. sobre su obra historiográfica, Kira Von Ostenfeld-Suske, «Juan Páez de Castro, Charles V and a Method for Royal Historiography», P. Baker et alii (eds.), Portraying the prince in the renaissance : the Humanist depiction of rulers in historiographical and biographical texts, Berlín - Boston, De Gruyter, 2016, págs. 363-390. LOLA PONS RODRÍGUEZ 372 BRAE · t. ciii · c. cccxxvii · 2023 · págs. 325-372 · issn 210-4822 collatio externa del volumen nos permite perfilarlo mejor: se trata de alguien que tuvo trato cercano con Páez de Castro, tanto como para acceder a uno de sus escritos personales, autógrafos, donde hacía un prólogo inspiratorio para una obra ajena; se trata de alguien que conoció la obra, y tal vez la persona, de Álvar Gómez de Castro, que fue, por cierto, otro de los poseedores del Diálogo, ya que lo menciona en sus glosas. Los dos Castros, Gómez y Páez, trabajaron en una biografía del cardenal Cisneros (escrita por Gómez, revisada por Páez); Gómez recibió muchos de los libros de Juan de Vergara a la muerte del profesor y se interesó por adquirir los libros de Francisco de Mendoza, viejo patrón de Paéz, a su muerte. La historia material de los testimonios aquí descritos siguió su curso más allá de ese círculo humanista manchego de la segunda mitad del xvi: la erudición dieciochesca generó dos pares de descripti a partir de las fuentes del xvi y la dejación del patrimonio bibliográfico español hizo que todos los testimonios del xvi, excepto uno, salieran de España para ingresar en bibliotecas extranjeras. Lola Pons Rodríguez Universidad de Sevilla Fecha de recepción: 30/09/2020 · Fecha de aceptación: 10/12/2020