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Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) French anticolonial activism and Latin America: the Solidarité organization and its relationship with Latin American guerrillas (1962-1970) Alberto Martín Álvarez1 Universitat de Girona (España) ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2492-932X Recibido: 27-04-2022 Aceptado: 25-07-2022 Resumen Este trabajo constituye un primer acercamiento al papel que la izquierda anticolonial francesa tuvo en la solidaridad activa con grupos guerrilleros y movimientos de liberación de América Latina. Para ello, el texto reconstruye el proceso de surgimiento y desarrollo de la organización Solidarité, fundada por veteranos de las redes francesas de apoyo al FLN argelino y analiza las relaciones establecidas con organizaciones revolucionarias latinoamericanas, particularmente en la República Dominicana desde mediados de los años sesenta. La evidencia empírica fundamental de este trabajo la constituye el archivo de Solidarité depositado en los fondos del International Institute of Social History (IISH) de Amsterdam. Junto a ello, se ha hecho uso de diversas fuentes secundarias, incluyendo biografías de activistas clave de Solidarité, entre otras. Palabras-clave: Anticolonialismo, Francia, Henri Curiel, Solidarité, América Latina, Guerrillas, Revolución. 1 ([email protected]). Alberto Martín Álvarez es Profesor Distinguido en el Departamento de Derecho Público de la Universitat de Girona. Entre sus últimas publicaciones destacan: Toward a Global History of Latin America´s Revolutionay Left. (University Press of Florida, 2021, ed. with Tanya Harmer); Latin American Guerrilla Movements. Origins, Evolution, Outcomes (Routledge, 2020, ed. with D. Kruijt and E. rey Tristán), Revolutionary Violence and the New Left. Transnational Perspectives. (Routledge, 2016, ed. with Eduardo Rey Tristán).
466 Alberto Martín Álvarez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 Abstract This work explores the role that the French anti-colonial left had in active solidarity with Latin American liberation movements and guerrilla groups. To this end, the text reconstructs the process of emergence and development of the Solidarité organization, founded by veterans of the French networks in support of the Algerian FLN, and analyses the relationships established with Latin American revolutionary organizations, particularly in the Dominican Republic since the mid-1960s. The work is built with empirical evidence from the Solidarité archive located in the International Institute of Social History (IISH) in Amsterdam. Along with this, use has been made of various secondary sources, including biographies of key Solidarité activists, among others. Keywords: Anticolonialism, France, Henri Curiel, Solidarité, Latin American guerrilla movements, Revolution. Le principe qui nous guide est que nous aidons tous ceux que nous pouvons aider. Non pas les forts et les puissants, mais peut être et surtout les faibles, non pas certains, mais tous, tous ceux que nous pouvons aider... Henri Curiel, 1974 Introducción Los movimientos de solidaridad con las luchas revolucionarias en América Latina constituyen un campo todavía escasamente estudiado. Y ello, pese que su protagonismo ha sido creciente desde que en los años 20 y 30 del siglo XX se estructurara el movimiento de solidaridad en apoyo de la lucha del general nicaragüense Augusto César Sandino (Carr 2014). En los años sesenta y setenta del siglo pasado, la solidaridad con las organizaciones revolucionarias y contra las dictaduras latinoamericanas vivió un momento de auge (Power 2009). Los movimientos de solidaridad proveyeron auxilio a miles de personas amenazadas o represaliadas, suministraron apoyo político y material a las guerrillas y contribuyeron a socavar la imagen internacional de gobiernos autoritarios que violaban sistemáticamente los derechos humanos. En los últimos años el interés académico por este tópico de estudio ha ido en aumento, pero hay que señalar, sin embargo, que ello ha ido de la mano, también, de una abundancia relativa de estudios centrados en unos pocos casos y en unos pocos países. La mayor parte de los trabajos publicados se han centrado en los grupos surgidos en el norte o centro de Europa o los Estados Unidos (Ágreda Portero 2021; Christiaens 2014; Christiaens, Rodríguez, and
467 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 Goddeeris 2014; Chouitem 2016; Helm, 2004; Nepstad 2004; Olesen 2005; Perla 2008; Van Ommen 2016) y que volcaron sus actividades en la lucha contra la dictadura de Pinochet en Chile (1973-1990) o en el apoyo a la revolución nicaragüense (1979-1990). Frente a ello, la solidaridad con otros importantes movimientos revolucionarios de la región no ha recibido apenas atención. Escasa es, asimismo, la producción académica sobre la solidaridad y las relaciones de colaboración construidas entre los propios movimientos revolucionarios o la desplegada por gobiernos del Sur Global (Byrne 2016; Harmer and Martín Álvarez 2021; Kruijt 2017; Pirker 2018; Stites Mor 2013). Este artículo pretende contribuir a llenar este vacío en el conocimiento de los movimientos de solidaridad con los revolucionarios latinoamericanos, a través del análisis de la organización francesa Solidarité. Esta fue una organización peculiar dentro del panorama de la solidaridad. A diferencia de otros movimientos, aglutinados de forma casi exclusiva en torno de la lucha revolucionaria en un país, Solidarité desplegó acciones de solidaridad hacia una multitud de grupos y organizaciones anticolonialistas, antifascistas y revolucionarias en varios continentes – África, América Latina y sur de Europa-. De otra parte, pese a que la mayor parte de sus activistas era de origen francés, en realidad Solidarité era la expresión del encuentro entre activistas procedentes de tradiciones y culturas políticas diversas – el comunismo egipcio, el anti – fascismo europeo, el nacionalismo revolucionario argelino o el anticolonialismo francés-. Además, en sus primeros años (1962 – 1965) Solidarité fue uno de los vehículos a través de los que se canalizó la ayuda argelina a los movimientos de liberación nacional, incluidos varios movimientos revolucionarios latinoamericanos. La relación entre Argelia y los revolucionarios latinoamericanos constituye un tópico muy poco explorado más allá del vínculo con Cuba (Byrne 2016; Gleijeses 2002; Lucas da Cruz 2021; Palieraki 2018), por lo que esta investigación pretende realizar un aporte en esta dirección. Pese a su originalidad e interés, Solidarité no ha sido hasta el momento objeto de una investigación académica profunda. Los únicos trabajos disponibles sobre el tema son de carácter periodístico (Gaucher 1981) o biográfico, destacando entre estos últimos las dos magníficas biografías disponibles del fundador y principal animador de la organización, Henri Curiel (Gallissot 2009; Perrault 1984). En esta investigación se ha hecho uso, en cambio, de nueva evidencia empírica. En concreto del archivo de Solidarité depositado en los fondos del International Institute of Social History (IISH) de Ámsterdam2, que no ha sido prácticamente explorado hasta el momento en la investigación académica de esta organización. Junto a ello y de forma complementaria, se 2 El autor agradece el inestimable apoyo de Patricia Calvo en la obtención de la documentación de archivo.
468 Alberto Martín Álvarez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 han utilizado diversas fuentes secundarias, así como entrevistas realizadas por el autor con informantes clave. El foco principal de esta investigación lo constituyen los vínculos establecidos por Solidarité con organizaciones revolucionarias latinoamericanas, a partir de la documentación generada por la propia organización. Sin ser abundante, dicha documentación ofrece elementos muy relevantes para reconstruir las relaciones establecidas por Solidarité en la región a lo largo de la década de los sesenta, particularmente en los últimos años de la misma en que la actividad de la organización con respecto a las guerrillas del continente se intensificó. El artículo se organiza de la siguiente forma. La primera sección traza los antecedentes de Solidarité en el marco de la guerra de Argelia y las redes de apoyo a la insurgencia argelina. La segunda reconstruye los orígenes de la organización, sus objetivos y estructura y el contexto en el que se produce su fundación. La tercera sección está dedicada a trazar de forma general los vínculos de Solidarité con Cuba y con algunas de las organizaciones revolucionarias latinoamericanas con las que mantuvo una relación más intensa. En ella se dedica, por su importancia, una subsección a los vínculos con las organizaciones dominicanas. El trabajo se cierra con unas reflexiones finales. Los antecedentes: la guerra de Argelia y el activismo anticolonial francés Los orígenes de Solidarité se encuentran en las redes de apoyo al Frente de Liberación Nacional (FLN) argelino, creadas por activistas franceses en el marco del rechazo suscitado por la escalada de la guerra en Argelia. La crítica a la guerra fue en aumento después de que el uso sistemático de la tortura por parte de los militares franceses quedó al descubierto tras la publicación de libros como “La Question” de Henri Alleg o los libros de Pierre Vidal Naquet sobre los crímenes de las fuerzas armadas francesas3. Asimismo, la necesidad creciente de soldados en el territorio argelino – llegó a haber 400.000 sobre el terreno-, hizo que desde mediados de 1955 el gobierno llamara a filas a ciudadanos que ya habían cumplido su servicio militar (rappelés), lo cual incrementó el malestar y el rechazo a la guerra entre miles de familias francesas. Desde abril de 1956 se sucedieron las manifestaciones contra el conflicto y los disturbios en los que los manifestantes trataban de evitar la partida de trenes cargados de 3 Gerard Chaliand, antiguo miembro de las redes francesas de apoyo al FLN entre 1960 y 1962, en entrevista con Eduardo Rey Tristán y Alberto Martín Álvarez. Santiago de Compostela 22 de mayo de 2018.
469 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 reclutas. Dichos disturbios terminaron con frecuencia con un elevado número de heridos. En este contexto, desde 1956 cristianos de izquierda, trotskistas y militantes del Partido Comunista Francés (PCF) críticos con la línea del partido, empezaron a colaborar solidariamente con los militantes de la federación de Francia del FLN, inicialmente de forma improvisada y no sistemática. Desde noviembre de 1954, el FLN se había dado activamente a la tarea de construir una red militante entre los emigrados argelinos en Francia. A la altura de 1956, ese trabajo, dirigido en ese momento por Salah Louanchi, se centró también en introducirse entre los intelectuales franceses. Louanchi entró en contacto en el otoño de ese año con la revista Les Temps Modernes a través de Dionys Mascolo4 y, sobre todo, hizo contacto con el filósofo comunista Francis Jeanson y su esposa Collette. Los Jeanson pasaron de colaborar realizando tareas sencillas para el FLN, a estructurar una verdadera red clandestina de apoyo a partir de octubre de 1957, que se encargó principalmente de encontrar alojamiento a los cuadros del FLN en Francia, pasar fronteras, transportar dinero o albergar desertores del ejército francés. Jeanson, igual que muchos otros, adoptó las tesis de Frantz Fanon y estaba convencido de que la victoria del FLN inauguraría un movimiento auténticamente revolucionario donde la onda de choque se propagaría a través del Mediterráneo y daría a la vanguardia francesa un impulso decisivo, provocando la caída de la V República y del capitalismo francés (Perrault 1984: 45-46). El 27 de enero de 1960, veinte militantes de la red Jeanson fueron detenidos por la seguridad francesa y junto a ellos también el dirigente de la Federación de Francia del FLN. Henri Curiel, comunista egipcio exiliado en Francia5, sustituyó a partir de ese momento a Jeanson al frente de la red. Curiel trató de transformar la red Jeanson en un movimiento mitad clandestino y mitad basado en una campaña de masas en favor de la paz en Argelia. El Movimiento Anticolonialista Francés (M.A.F.), fundado el 20 de julio de 1960 cerca de la frontera francesa, fue el vehículo pensado para esta tarea. Curiel quería sacar a la red Jeanson de su aislamiento y aproximarla al PCF o a los sindicatos. (Gaucher 1981: 116)6. 4 Intelectual francés (1916-1997), antiguo militante de la resistencia francesa y destacado activista contra la guerra de Argelia. 5 Antes de exiliarse en Francia, Curiel había sido fundador en 1943 del Movimiento Egipcio de Liberación Nacional o HAMETU por sus siglas en árabe, una de las organizaciones en las que el comunismo egipcio se aglutinaba en aquel momento. En 1947 esta organización, junto a otros grupos comunistas, fundó el Movimiento Democrático de Liberación Nacional (HADITU). En 1950 y tras pasar un periodo en prisión por sus actividades políticas, Curiel fue forzado a exiliarse por el régimen del rey Farouk I. 6 El FLN, sin embargo, no aprobaba la iniciativa del MAF porque se escapaba a su control. Gerard Chaliand, antiguo miembro de las redes francesas de apoyo al FLN entre 1960 y 1962, en entrevista con Eduardo Rey Tristán y Alberto Martín Álvarez. Santiago de Compostela 22 de mayo de 2018.
470 Alberto Martín Álvarez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 Con la llegada de Curiel, la red creció incorporando a cuadros valiosos como Georges Mattei, los hermanos de Wangen, Gerard Chaliand, François Maspero, Nils Andersson, Robert Davezies y Didar Fawzy y al menos a un centenar de estudiantes, lo que le permitió ampliar sus actividades y establecer estructuras en Bélgica, Suiza, Alemania, Luxemburgo e Italia. Junto a este núcleo hubo una periferia de dos o tres centenares de activistas que realizaron colaboraciones puntuales. De acuerdo con Gallissot (2009), por intermedio de este núcleo de militantes, y en particular de Georges Mattei, se produjeron los primeros contactos en 1960 en París entre representantes del gobierno cubano y del FLN argelino. Los cubanos tenían la percepción en aquel momento de que la revolución argelina y la revolución cubana tenían muchos elementos en común y gozaba por ello de la simpatía de sus más altos dirigentes. Pero también formaba parte del conjunto de acciones defensivas que Cuba puso en marcha para tratar de escapar del aislamiento al que pretendía someterla Estados Unidos, ya que existía la percepción que Argelia independiente se encaminaría por la senda del antiimperialismo (Serguera 2008: 115-117). Mattei hizo contacto con Nivaria Tejera, agregada cultural de la embajada cubana en París, quien, a su vez, le introdujo al embajador cubano Harold Gramatges quien solicitó a Mattei entrar en contacto con la Federación de Francia del FLN (Einaudi 2004). Asimismo, a través de este vínculo Mattei, François Maspero y Gerard Chaliand llegarían a La Habana en julio de 1961 donde tuvieron la oportunidad de conocer a varios importantes militantes revolucionarios latinoamericanos7. Solidarité: anticolonialismo y antifascismo “tous azimuts” Desde fines de 1961, el marroquí Mehdi Ben Barka, entonces presidente de la Conferencia Afroasiática, llamó a los militantes de la red de apoyo al FLN en Francia a crear una red de apoyo a los movimientos de liberación de otros países (Gallissot 2008: 134). Su idea era que la ayuda a los argelinos no debía ser un fin en sí misma, sino el inicio de la extensión de la solidaridad hacia otros pueblos y otros combates. El objetivo final era vincular las actividades de los diversos movimientos de liberación en un frente anticolonial africano en primer lugar, y después ampliarlo conjugando los movimientos de Asia, África y América Latina. En este objetivo Ben Barka coincidió con los propósitos cubanos de ampliar el alcance del Movimiento de los No Alineados dándole 7 De este núcleo de militantes contra la guerra de Argelia va a surgir también en septiembre de 1961 la publicación Partisans (Editions Maspero) que proveerá un potente altavoz a las luchas anticoloniales y de liberación de América Latina, Asia y África. Uno de sus primeros números fue dedicado a la revolución cubana, a partir de los materiales y contactos hechos por Mattei, Maspero y Chaliand en La Habana. Gerard Chaliand antiguo miembro de las redes francesas de apoyo al FLN entre 1960 y 1962, en entrevista con Eduardo Rey Tristán y Alberto Martín Álvarez. Santiago de Compostela, 22 de mayo de 2018,
471 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 un giro antiimperialista y de elevar los términos del enfrentamiento con el imperialismo norteamericano, apoyando a los movimientos anticolonialistas en África y a las guerrillas latinoamericanas en su lucha contra el neocolonialismo. En paralelo y sin conocer todavía a Ben Barka, Henri Curiel había ido desarrollando las mismas ideas acerca de la necesidad de la ayuda a los movimientos de liberación: Para nosotros, el fin de la guerra de Argelia no significa y no puede significar el fin de la ayuda francesa a los pueblos que luchan por su liberación. Al contrario, debe provocar la ampliación de esta ayuda a la escala más amplia posible. Hacemos nuestra la posición siguiente: “A todos los pueblos que el colonialismo mantiene encadenados es necesario prestar el máximo apoyo para la conquista de su independencia nacional89” A través de su colaborador Gerold de Wangen, y por recomendación de Ben Barka, Curiel contactó directamente con el futuro presidente argelino Ben Bella en el verano de 1962. Curiel se reunió con Ben Bella, Bachir Boumaza10 y Rabah Bouaziz11 en Argel en noviembre de 196212 y obtuvo su apoyo para el proyecto de organización que estaba imaginando (Gallissot 2008: 70). La idea fue establecer una organización de apoyo a los movimientos de liberación de África, Asia y América Latina con actividades en Europa – centrada en Paríspero con una base en Argel. Tras la guerra, Argelia se había convertido en lugar de refugio de jóvenes dirigentes de movimientos de liberación de África, del Caribe, de grupos de oposición a Franco y a Salazar y también de militantes revolucionarios latinoamericanos. En ese momento, Argel era un foco de pensamiento marxista y anti – imperialista alimentado, en buena parte, por la llegada de esos militantes y de intelectuales europeos y africanos (Simon 2010). De este modo, desde 1962 y hasta 1965, Argelia se convirtió en el financiador de la nueva red de apoyo que en diciembre de 1962 tomó el nombre de Solidarité13. De acuerdo con el testimonio de Didar Fawzy-Rossano, quien fue la responsable de la antena argelina de Solidarité, Ben Bella en persona se encargó, mientras fue presidente del país, de remitir el dinero para financiar las actividades de la organización. (Fawzy – Rossano 1997: 162). 8 «Rapport d´Henri Curiel au Premier Congrès Annuel». Octobre 1962. Rapports de Henri Curiel aux congrès annuels : Chemise 1 (1962-1968). Solidarité Archives, Archivo del IISH. Traducción a cargo del autor. 9 Curiel estaba citando un extracto de la declaración de los 81 partidos comunistas reunidos en Moscú en 1960, con ocasión del 43 aniversario de la Revolución de Octubre. 10 Miembro de la Federación de Francia del FLN durante la guerra, ocupó importantes carteras ministeriales bajo la presidencia de Ben Bella y en los inicios del mandato del coronel Houari Boumediene. 11 Uno de los responsables de la Federación de Francia del FLN durante la guerra y miembro del Comité Central del FLN tras la independencia. 12 «Note pour l´Algerie». Chemise 1963 Congrès. Solidarité Archives, Archivo del IISH. 13 Inicialmente había sido bautizada como “Grupo de Acción Anticolonialista y Antifascista”.
472 Alberto Martín Álvarez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 A cambio del apoyo moral y económico argelino, Solidarité ofrecía obtener en Francia y otros países europeos el máximo de ayuda técnica para Argelia. Los activistas de la organización orientarían a los movimientos de liberación con los que había trabado contacto hasta aquel momento a relacionarse con Argelia, especialmente a aquellos que no tenían ningún contacto previo como los de América Latina, España y Portugal. Los objetivos que se marcaban inicialmente los activistas de la nueva organización eran, fundamentalmente: • Aportar ayuda concreta a los movimientos de liberación y antifascistas y trabajar para establecer vínculos y alianzas entre ellos. • Impulsar la participación del movimiento obrero europeo en esta tarea de apoyo. • Luchar de la forma más eficaz posible contra el colonialismo y el fascismo. • Realizar su actividad en conexión estrecha con el gobierno argelino14. Solidarité llegó a contar con 70 u 80 miembros a finales de los años 60 y con unos 200 o 250 simpatizantes15 y sobre todo, con una nutrida red de contactos dentro de Francia – sindicatos, ONG, asociaciones profesionales, cuadros de partidos, organizaciones religiosas-. Ideológicamente, el panorama era muy heterogéneo, la organización integraba activistas de las distintas tendencias de la izquierda francesa unidos, esencialmente, por su compromiso con las luchas de liberación en el Tercer Mundo. Esto les permitiría mantener un equilibrio en el marco de las disputas del campo de la izquierda dentro de la Guerra Fría – particularmente la disputa chino – soviética- y apegarse al principio de no intervención en los asuntos internos de los movimientos con los que colaboraban. Tanto por la naturaleza de sus actividades, como por las necesidades de seguridad de los militantes de las organizaciones con las que iba a colaborar, Solidarité se constituyó inicialmente como una organización clandestina y jerarquizada, coordinada por un Comité Director en el que hubo representantes influyentes de la izquierda cristiana francesa (Fawzy Rossano, 1995): Sabéis que clandestinidad e ilegalidad… son las características principales de nuestra actividad. También sabéis que no es una elección caprichosa, sino que se ha hecho en aras de la eficiencia16 14 «Rapport d´Henri Curiel au Premier Congrès Annuel ». Octobre 1962. Rapports de Henri Curiel aux congrès annuels : Chemise 1 (1962-1968). Solidarité Archives, Archivo del IISH. Traducción a cargo del autor. 15 «Travail Extérieur». Chemise Congrès 1966. Solidarité Archives, Archivo del IISH. 16 «Rapport d´Henri Curiel au Congrès Annuel». Novembre 1964. Rapports de Henri Curiel aux congrès annuels : Chemise 1 (1962-1968). Solidarité Archives, Archivo del IISH. Traducción a cargo del autor.
473 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 Ben Barka ayudó también desde el principio a estrechar los lazos entre los militantes franceses de Solidarité y los militantes anticolonialistas africanos. Jean Tabet, militante de Solidarité, fue situado por Ben Barka en la oficina de vinculaciones que había sido instalada en Rabat bajo el impulso de Marcelino Dos Santos (fundador del FRELIMO) y Aquino de Bragança17, una oficina que se denominó Comité de Coordinación de las Organizaciones Nacionalistas de las Colonias Portuguesas (CONCP). Fue, por tanto, primero en Marruecos en 1962 y gracias a Ben Barka y Aquino de Bragança, que el grupo Curiel empezó a tomar a su cargo las necesidades de los movimientos de liberación (Gallissot 2008:134 y 146). En una carta enviada al gobierno argelino a inicios de 196318, la dirección de Solidarité daba cuenta de una reunión con Ben Bella en noviembre del año anterior. Esa nota explicaba que la organización con el nombre “Grupo de Acción Anticolonialista y Antifascista” había celebrado un congreso en el que habían participado 34 miembros representativos. Asimismo, comunicaba que la organización estaba dirigida por un comité ampliado de 15 miembros y un comité restringido de 5 miembros. Esos 20 militantes habían participado en el trabajo de apoyo al FLN. La organización tenía presencia en aquel momento (1963) en Paris, Nancy, Bourdeaux, Marseille, Lyon, Toulouse, Montpellier, Nice y Nantes. Poco después y ya en Argel, Jean Tabet y Didar Fawzy que fue contratada en el nuevo Ministerio de la Juventud argelino, ambos bajo la coordinación de Curiel, se consagraron a la puesta en marcha de Solidarité. Con la ayuda del embajador cubano Jorge “Papito” Serguera, - nombrado en enero de 1963- los lazos se van a extender al Caribe y a América del Sur, sobre todo en un primer momento a Santo Domingo y Venezuela. Según el propio Serguera (Serguera 2008: 39), a inicios de 1963 los representantes de los movimientos de liberación africanos instalados en Argel se quejaban en aquel momento de la falta de apoyo del gobierno argelino. Serguera se encargó desde Argel de vincularse con los líderes de esos movimientos desde ese mismo año 1963 y de establecer comunicación con La Habana para proveer apoyo19. Por su parte, la función de Jean Tabet en Argel fue asegurar la conexión con los movimientos de liberación de África, Asia y América Latina que habían abierto oficina en Argel. Un cierto número de servicios eran ofrecidos en el lugar. Tabet centralizaba sus peticiones y las transmitía a París. La organización comenzaba ya a ofrecer un catálogo de servicios a los movimientos con los que colaborara. Servicios que se fueron ampliado con los años y que a la altura de 1968 incluirían20: 17 Líder intelectual de la independencia de Mozambique y secretario personal de Ben Barka. 18 «Note pour l´Algerie». Chemise Congrès 1963. Solidarité Archives, Archivo del IISH. 19 Serguera conoció a Ben Barka en 1963 en Argel, como él mismo refiere en el libro donde narra sus vivencias como embajador cubano en Argelia. 20 «Ecole de Cadres 1971-1972». Chemise Ecole de Cadres 1971-1972. Solidarité Archives,
480 Alberto Martín Álvarez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 Tras la elección de Juan Bosch como presidente de la república en unos comicios limpios y libres, el 14J fue dando pasos para construir una infraestructura militar. Pocos meses después, tras la caída de Bosch por el golpe militar de septiembre de 1963, el 1J4 se alzó en armas desplegando seis focos guerrilleros en las montañas desde noviembre del mismo año. Los documentos del Segundo Congreso de Solidarité, celebrado en octubre de 1963, revelan que la organización tenía ya en ese momento contacto con el Movimiento 14 de Junio y que éste había recurrido a la organización francesa para que ésta le proporcionara pasaportes falsos –un trabajo para el que contaban con una dilatada experiencia desde los tiempos de las redes de apoyo al FLN argelino32–. A finales de 1963 Solidarité estaba trabajando también en el suministro de mapas y documentos microfilmados del territorio dominicano para los cuadros del 1J4. Asimismo, un militante dominicano realizó un viaje de formación financiado por los activistas franceses a lo largo de aquel año33. Gilles Perrault (1984:147) afirma incluso, que diecinueve militantes del 1J4 realizaron con Solidarité un ciclo completo de formación en París, a los que proporcionaron papeles falsos y se les realizaron modificaciones en su aspecto físico. Buena parte de ellos fallecieron durante enfrentamientos con las tropas norteamericanas tras la invasión de la isla en abril de 1965. Además, los activistas franceses facilitaron el contacto de este movimiento con el gobierno argelino. Una carta fechada el 15 de septiembre de 1964 dirigida al gobierno argelino y firmada por Fidelio Despradel, Juan Miguel Román y Luis Genao a nombre del Comité Ejecutivo Central (CEC) del Movimiento 14 de Junio, anuncia el viaje a Argel de Juan Miguel Román, quien estaba a cargo de Asuntos Campesinos y que había sido responsable de uno de los frentes guerrilleros puestos en marcha tras el golpe de septiembre de 196334. Tras ser capturado en diciembre de ese mismo año y estar en prisión hasta mayo de 1964, Román había sido deportado a Lisboa. Los objetivos expresos de ese viaje eran numerosos e importantes. De un lado, los dirigentes del 14 de Junio pretendían abrir una vía de comunicación estable con el gobierno argelino, de otro, buscaban conocer directamente el desarrollo del proceso argelino, encabezado todavía por el gobierno de Ben Bella. Asimismo, en la carta mencionada expresaban su interés por dar a conocer sus puntos de vista e intercambiar opiniones con el gobierno argelino acerca de la futura Conferencia Tricontinental35. Al parecer, esa gestión dio sus 32 Uno de los colaboradores de Solidarité en estas labores fue el célebre falsificador Adolfo Kaminsky. 33 “Note pour l´Algerie”. Chemise Congrès 1963. Solidarité Archives, Archivo del IISH. 34 Chemise Congrès 1963. Solidarité Archives, Archivo del IISH. 35 Chemise Congrès 1963. Solidarité Archives, Archivo del IISH.
481 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 frutos y el viaje se produjo36, aunque la documentación existente no permite conocer cuáles exactamente fueron los resultados del mismo para el 1J4. Esa misma carta deja en evidencia que representantes del 1J4 habían viajado previamente a Argel en dos ocasiones, pero que en dichos viajes no pudieron establecer relaciones fluidas con los dirigentes argelinos. El 14 de Junio atravesaba en aquel momento una situación crítica tras haber sido diezmado en las montañas pocas semanas después de su alzamiento en septiembre de 1963. Pese a ello, los supervivientes de la organización participaron, junto con militantes de otros grupos, en las acciones armadas que trataron de repeler la invasión norteamericana de abril de 1965. Estas mismas acciones dejaron centenares de muertos y heridos, incluyendo entre éstos últimos a numerosos mutilados. Solidarité colaboró en las gestiones para la evacuación de algunas decenas de mutilados hacia Europa, con el propósito de garantizarles tratamiento y rehabilitación adecuadas. Entre 1966 y 1967 al menos 54 activistas dominicanos mutilados entre abril y agosto de 1965 fueron enviados primero a Francia y después a distintos destinos en Europa, gracias a las gestiones realizadas por los anticolonialistas franceses. Solidarité trabajó junto a la CIMADE37 para conseguir los fondos necesarios para tratamientos médicos y, posteriormente, movilizó diversas organizaciones como el Consejo Ecuménico de Iglesias, OXFAM International o la Federación Sindical Mundial, para obtener formación ocupacional para el contingente dominicano en los distintos países donde fueron acogidos38. En este sentido, destaca el papel asumido por los sindicatos húngaros que se hicieron cargo de un grupo de 21 mutilados. En la coordinación técnica de esta operación tuvo un protagonismo destacado el médico y militante trotskista Jean - Michel Krivine. A finales de enero de 1966, los activistas de Solidarité colaboraron con los militantes del 1J4 que habían acudido a la Conferencia Tricontinental en La Habana. Lo hicieron a través de la elaboración de papeles falsos y de un itinerario de viaje de vuelta a la República Dominicana que evitara puntos peligrosos39. También se hizo con ellos un trabajo de “transformación” de sus identidades. En ese mismo momento, la organización estaba involucrada en facilitar la compra de dos aparatos de radio para el movimiento dominicano. Asimismo, el 1J4 solicitó a Solidarité que le facilitara sus contactos con las FAR guatemaltecas y las FALN venezolanas. Junto al 1J4, Solidarité tuvo una relación estable y duradera con el Movimiento Popular Dominicano (MPD) al menos desde 1963. El líder del 36 «Travail Extérieur». Chemise Congrès 1966. Solidarité Archives, Archivo del IISH.. 37 Comité Inter-Mouvements Auprès des Évacués, una ONG centrada en el trabajo con población desplazada, fundada en 1939. 38 «Aide aux mutilés de Republique Dominicaine. Rapport 1966». Chemise Solidarité Santo Domingo. Solidarité Archives, Archivo del IISH. 39 «Amérique Latine e Caribes». Chemise Congrès 1966. Solidarité Archives, Archivo del IISH.
482 Alberto Martín Álvarez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 MPD, Máximo López Molina había sido deportado a París en mayo de 1964 (Gleijeses 2011: 328), lo que podría haber facilitado aún más el contacto de su organizaciòn con Solidarité. Tras la invasión norteamericana y ya en el verano de 1966, el MPD se mostraba partidario de una estrategia de guerra popular prolongada de inspiración maoísta, aunque contaba con unas escasísimas fuerzas sobre el terreno. En 1966 Solidarité ayudó a regresar desde Cuba a República Dominicana al representante del MPD ante la Conferencia Tricontinental, proporcionándole documentación falsa y un itinerario seguro. Hacia 1968, sin embargo y bajo el mando de Maximiliano Gómez (El Moreno) y Otto Morales Efres, el MPD puso en marcha una estrategia de guerrilla urbana – los Comandos Revolucionarios Clandestinosque no obtuvo resultados apreciables. El Moreno fue apresado en enero de 1970 y en respuesta a ello, su organización secuestró en marzo al agregado militar norteamericano en Santo Domingo, Donald J. Crowley. Gómez fue intercambiado por Crowley junto con otros 19 prisioneros y se refugió en París en agosto de ese mismo año, como también lo hicieron algunos otros de los liberados. En conexión con el líder guerrillero venezolano Douglas Bravo, Maximiliano Gómez inició los preparativos de una reunión clandestina de todos los movimientos comprometidos en la lucha armada en América Latina (Einaudi 2004). El objetivo era crear un movimiento revolucionario de escala continental, con todas aquellas organizaciones armadas con posiciones distantes de la estrategia cubana, una suerte de internacional guerrillera de inspiración casi bolivariana. Douglas Bravo se había ido alejando de Cuba desde la muerte del Che Guevara y se había vuelto crítico de la cercanía, cada vez mayor desde finales de los sesenta, de Cuba con la Unión Soviética, así como de lo que interpretaba como un abandono cubano del internacionalismo proletario. De otro lado y frente a las tesis foquistas de Debray, Bravo era partidario de recuperar el protagonismo del partido revolucionario, el cual debía, a su vez, organizar a la guerrilla y a las masas (Mattei 1971). A partir de ese planteamiento creó en 1966 el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) y trató de conectarse con revolucionarios con planteamientos similares, lo que en los años setenta le llevará a un acercamiento con el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) salvadoreño, muy crítico también por aquel entonces de Cuba y de su papel en la promoción de la revolución en América Latina40. El Moreno y la mayoría de la dirección del MPD parecen haberse identificado con este planteamiento, lo que explicaría que, en lugar de permanecer en Cuba, que fue su primer destino tras su intercambio por Crowley, decidieran salir hacia Europa, donde los riesgos para su seguridad eran mayores porque podían 40 Pablo Monsanto, comandante en jefe de las FAR de Guatemala, en entrevista con el autor. Ciudad de México, 7 de abril de 2014. El fundador del ERP, Alejandro Rivas Mira, había conocido a Douglas Bravo a finales de los años sesenta y estaba influido por esta perspectiva si bien su grupo buscó el apoyo cubano en los primeros años setenta.
483 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 ser alcanzados por la mano de los servicios de inteligencia dominicanos o estadounidenses. Solidarité y algunos activistas próximos a ella como Georges Mattei, se mantuvieron cerca de esta iniciativa de coordinación entre guerrillas y suministraron apoyos puntuales para la misma. Aquella primera reunión de coordinación de las guerrillas, sin embargo, no llegó a celebrarse.41 El 23 de mayo de 1971 El Moreno fue hallado muerto en un apartamento en los alrededores de Bruselas. Junto a él fue hallada aún viva Miriam Pinedo, viuda de Otto Morales, quien había formado parte del grupo organizador del secuestro de Crowley, antes de ser asesinado por la policía de Balaguer en 1970. La propia Pinedo fue asesinada en Bruselas poco después de la muerte de El Moreno. El MPD culpó a la CIA y al gobierno de Balaguer del asesinato de El Moreno, los cuales habrían reclutado a Miriam Pinedo y a cuatro dominicanos para llevar a cabo la acción42 y a su vez, estos cuatro habrían asesinado posteriormente a Pinedo43. A la muerte de El Moreno, Manolo Plata se convirtió en el responsable del MPD en Europa y la colaboración de los activistas franceses con la organización dominicana aparentemente se mantuvo. Reflexiones finales El trabajo de Solidarité continuó incluso después de la grave crisis que sufrió la organización en 1972. El asesinato de Henri Curiel, sin embargo, cometido en París en mayo de 1978, constituyó un durísimo golpe para la organización que se vio privada del carisma de su principal impulsor. Hasta aquel momento y a lo largo de dieciséis años Solidarité se mantuvo activa en América Latina, con momentos incluso de gran movilización como en el apoyo a los exiliados chilenos que abandonaban el país tras el golpe de 1973 (la operación “Jacques” que causó sorpresa por su agilidad incluso en las filas de la CIA44). Pese a sus características y en la medida de sus posibilidades, Solidarité se constituyó en una referencia de ayuda solidaria para decenas de militantes revolucionarios en América Latina, África y Europa del Sur. La organización sirvió como un eslabón de unión entre las viejas identidades políticas vinculadas al antifascismo europeo y el anticolonialismo producto de las luchas de liberación posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Su análisis contribuye a mostrar la pluralidad 41 Al menos una reunión de esas características se celebró en 1977 entre el ERP, el PRV y el MPD. 42 Mouvement Populaire Dominicaine. Parti marxiste – leniniste. Chemise Amérique Latine-Haïti. Solidarité Archives, Archivo del IISH. 43 La verdad del caso sigue sin esclarecerse. Algunas versiones apuntan a que el asesinato de Pinedo habría sido obra de los propios militantes del MPD exiliados en Bruselas, en represalia por su traición. 44 Un memorando desclasificado de la CIA describe brevemente las actividades realizadas por Solidarité para oponerse al golpe de Pinochet. Ver: “Anti-Junta activity outside of Chile.” Intelligence Memorandum. Central Intelligence Agency, 12 August 1974.
484 Alberto Martín Álvarez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 de actores que se involucraron en el apoyo a las guerrillas latinoamericanas: gobiernos revolucionarios, organizaciones religiosas europeas, sindicatos, partidos políticos, entre muchos otros y la compleja y a veces conflictiva red de intereses políticos que existían alrededor de dicho apoyo. Actores que, además, mantenían en ocasiones posiciones distantes dentro del campo de la izquierda, pero que, al menos durante los años sesenta, coincidieron en la necesidad de respaldar la lucha armada contra regímenes despóticos en América Latina. Las diferencias entre las organizaciones revolucionarias y los estados que las patrocinaban o las afinidades electivas entre las propias guerrillas también quedan de manifiesto en este trabajo. El proyecto de crear una internacional guerrillera no fructificó, pero sí que se tradujo en relaciones de colaboración entre guerrillas que desgraciadamente aquí solo han quedado apuntadas. El estudio de esta organización deja en evidencia también la importancia que tuvo París en aquellos años como espacio de refugio, pero también de actividad política de militantes revolucionarios de las más diversas nacionalidades, incluidos, por supuesto, los latinoamericanos. Este último es un tópico todavía prácticamente inexplorado que merece mucha más atención de la que hasta ahora se le ha dispensado. De otro lado, esta organización expresa también de alguna forma la puesta en práctica del ideal de la Tricontinental, seguramente no a la escala con la que habían soñado Ben Barka y el Che Guevara, pero sí de una forma efectiva y real. Son muchos los interrogantes que quedan sobre Solidarité y que una investigación de estas características no ha podido desvelar, especialmente en lo que respecta a sus actividades en los años setenta y al apoyo a los movimientos revolucionarios que se activaron en el Cono Sur a lo largo de esa década. Lo mismo puede decirse de la operación “Jacques” anteriormente mencionada, de la que hasta el momento solo se conocen generalidades y sobre la que la documentación aquí analizada no recoge rastros. Estos y otros tópicos pueden contribuir a enriquecer nuestro conocimiento de las relaciones establecidas por las guerrillas latinoamericanas a lo largo de las últimas décadas del siglo XX.
485 El activismo anticolonial francés y América Latina: la organización Solidarité y su relación con las guerrillas latinoamericanas (1962-1970) Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 24, nº 50. Segundo cuatrimestre de 2022. Pp. 465-486. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2022.i50.19 Bibliografía: Ágreda Portero, J.M. 2021. “Spanish Internationalists in the Sandinista Revolution. An Approach to the Ambrosio Mogorrón Committee”, in Tanya Harmer and Alberto Martín Álvarez (eds.), 253-280. Toward a Global History of Latin America´s Revolutionary Left. Gainesville: University of Florida Press. Byrne, J.J. 2016. Mecca of Revolution. Algeria, Decolonization and the Third World Order. Oxford: Oxford University Press. Carr, B. 2014 “Pioneering Transnational Solidarity in the Americas: The Movement in Support of Augusto C. Sandino 1927–1934”, Journal of Iberian and Latin American Research, 20 (2): 141-152. Chouitem, D. 2016. “Redes francesas de apoyo a los presos políticos y detenidos desaparecidos uruguayos”, Nuevo Mundo Mundos Nuevos. Online: http:// journals.openedition.org/nuevomundo/69619 Christiaens, K. 2014. “Between diplomacy and solidarity: Western European support networks for Sandinista Nicaragua.” European Review of History: Revue européenne d’histoire 21(4): 617-634. Christiaens, K., Rodríguez, M.; Goddeeris, I. (Eds.) 2014. European Solidarity with Chile, 1970s-1980s. Frankfurt am Main: Peter Lang. Einaudi, J.L. 2004. Franc – tireur. Georges Mattei de la guerre d´Algerie a la guerrilla. Paris : Editions du Sextant. Fawzy-Rossano, D. 1995. Ben Barka, Curiel, la Tricontinental et Solidarité. Documento del colloque organisé par l´Institut Maghreb-Europe et Politis. Paris. Fawzy-Rossano, D. 1997. Mémoires d´une militante communiste (1942 – 1990) du Caire á Alger, Paris et Genéve. Lettres aux miens. Paris : L´Harmattan. Gallissot, R. 2009. Henri Curiel. Le mithe mesuré a l´histoire. Paris : Riveneuve Editions. Gaucher, R. 1981. Le Reseau Curiel ou La Subversion humanitaire. Paris: Editions Jean Picollec. Gleijeses, P. 2002. Conflicting Missions. Havana, Washington and Africa, 1959 – 1976. Chapell Hill and London: The University of North Carolina Press. Gleijeses, P. 2011. La Esperanza Desgarrada. La rebelión dominicana de 1965 y la invasión norteamericana. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales. Helm, C. 2014. “Booming solidarity: Sandinista Nicaragua and the West German Solidarity movement in the 1980s.” European Review of History: Revue européenne d’histoire 21(4): 597-615. Kruijt, D. 2017. Cuba and Revolutionary Latin America: An Oral History. London: Verso. Lucas da Cruz, F. 2021. Brasileros Exilados na Argelia. Belo Horizonte: Editora Dialéctica.
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