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Despedida que hace un fino amante a su dama

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DESPEDIDA QUE HACE UN FINO AMANTE ASU DAMA. ADios hermoso lucero, áDios palmu de hermosura, áDios que se vá tu amante, iodo lleno de amargura. ADios yruégale al Cielo que sea mí dicha tanta, porque en tu persona espero que no me serás ingrata, áDios hermoso lucero. Mi corazón de^ernura no se puede despedir, yo no puedo hallar pintura con que poderte decir, áDios palma de hermosura. Será mi pecho constante ápesar del mundo entero, como me pongo delante de aquello que yo mas quiero, áDios que se vá tu amante. Bella yhumana criatura bien me puedes dispensar, porque es tanta mi locura que me tengo que ausentar, todo lleno de amargura. Bella flor encantadora, bello sol resplandeciente, pimpollo de la hermosura, ya viene tu amante á verte. 2 Esta pena tne devora yaflige mi corazón la música mas sonora, no me causa ámi atención, bella flor encantadora. Si otro amante te divierte, yámí me hechas en olvido, acaba de darme muerte: mira que por tí suspiro bello sol resplandeciente. Es la ausencia tal locura que no rae deja vivir, cuando querrá la forluna que yo te vuelva ádecir, pimpollo de la hermosura. Al verme de tí ausente no tengo noche ni dia, cual se ha cambiado mi suerte! pues me acuerdo que decía, ya viene tu amante áverle. Aunque en presidio estuviera, iodo el resto de mi vida, no te dejo de querer, amada prenda querida. Sabes lo que por tí hiciera para que sepas mi amor? aquel que átí le ofendiera darle muerte con rigor, aunque en presidio estuviera. Es mi pasión tan crecida, mi vida por tí espondré, dama la mas escogida en !í pensandp estaré, todo el resto de mi vida. No me olvides prenda mia, que yo constante he de ser, en ausencia tan crecida, cuando te volveré áver, amada prenda querida. Todo el hombre que se casa, que no quiere trabojar. si es bonita la mujer: muy bien lo puede pasar. Si el dinero pone tasa, yanda con malas razones, no será solo en su casa, vivirá con desazones, todo el hombre que se casa. Aun hombre en cierto lugar, le escuché yoí decir, que teniendo que gastar yquien lo pueda suplir, que no quiere trabajar. Bien poco tiene que hacer uno á otro le decía puedes vivir con placer, tener todo cuanto pida, si es bonita la mujer. * Si en tu casa vieras entrar, por casualidad áun amigo, muchos regalos llevar, si se hace el desentendido, muy bien lo puede pasar. Los mocitos que hay ahora, no tienen formalidad, se. meten en la taberna, ytodos se.quieren casar. Dice una cierta señora que en cierto pueblo avitaba, que no quería ser novia, por el mal pago quedaban, los mocitos que hay ahora. Si supiera padecer ansias, congojas ypenas, por tí la vida perder vivir en tierras agenas, no te dejo de querer. Ni en villa ni en ciudad, no busques cosa ninguna, esta es la pura verdad, que tienen mucha pintura, no tienen formalidad. Nadie en el mundo se ofenda; ninguno lo tome ámal enliéndannae óno me entiendan, cuando ganan un jo^al se meten en la taberna. Me pongo áconsiderar, cuando veo algunos mozos, es cosa particular, cojos, mancos, lagañosos, todos se quieren qaiiar. En Cádiz un comerciante, perdió salud ybolsillo, por embarcar su córnercío, sin registrar el Navio. Reparando vijilante, vido sentada áun balcón una dama, un sol brillante, áél robó la atención, en Cádiz un comerciante. El andaba muy sencillo, le hizo una seña ysubió, en fin cayó el pobrecillo, aunque el bardío fruto dió, perdió salud ybolsillo. Sin reparar en el precio,^ por ser la lancha tan él enamorado, ynecio, le mandaron áMedina por embarcar su comercio. En tal hombre no confie átan delicado lacee, no supo echar un desvio, yel torpe quizo embarcarse, sin registrar el Navio. GAHGIOH CE LA-CO^TBAMI^WSTA. Yo soy la contrabandista que meto tanto ruio cuando voy con mi querio ála plaza éGibrartá Ja.;, ja... ja... ja... ja... ja... ja... ja... ja... ySI no sale el resguardo me meto en sipi zape saco mi jaca al escape yme voy pordondeel vá. Ysi al pasar por la puerta, el resguardo nos endica, meto espuela ámi jaquila yme cuelo en Gibrartá. Ja... ja... ja... ja... j... ja... ja... Ja... ja... estando entro éla Plaza cargo mi jaca étabaco, yJe pregunto ámi Paco ondebamo áescargá. Yraí Paco me responde áGrasalema nos hamo con los jacos nos escapamo por medio del arenal. Ja... ja... ja... ja... ja... ja... ja... ja... ja... ypor SI acaso la ronda nos llegase ápinchará una jara le endiñamo, yno ejan pasar. Caballo mió Sabache la niehe que cae es tanta, que no me tapa la manta donde voy arrebuja. Ja... la... ja... ja... ja... ja... ja... ja.., ja... por calentarme los guesos que los llevo rnuerio éfrío yo le igo ámi querio, que me suerte una mirá. §A!^¡CIOi\ DE EL PAQÜITO. Cuando coje el chapeo yla capa de tisú, me parece no hay un Paco que sea mejo que tú: Ayf Paquito de mi vía, vente, vente, paraca Jesús Paco, no le pueo aguantar, ycon tu maldito celo; me tienes descuaderna; ycuando llega la -noche, me empieza áacaricia: alza Paco, vente, vente, paraca. Con este jesto tan crúo, esa cara cuarteé me asusto cuando te veo, yme queo, espirrabá. Ay! Paquito de mi via, vente, vente, paraca: Jesús Paco, no te pueo aguanlá, me saca conversaciones. sí me fui con un inglé, óme fui con un’'gülan; ycuando llega la noche, me empieza áacaricia: alza Paco, vente .vente, paraca. Yo no sé que tiene Paco, cuando me vé faralá que arruga el entrecejo, yempieza astornuá. ¡Ay Paquito émi via, vente, vente, paracá: Jesús Paco, no te pueo aguanté, ycuando vá alguna parle too te se vuelve, pellizquito ypellizca, yluego me echa uno saeai, que me deja espirrabá, ycuando llega la noche, me empieza áacaricié: alza Paco vente, vente, paracá. FIN. Carmona:—Imp. de D. José M, Moreno, calle Madre de Dios