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El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia de Guatemala (1792): epítome y epígono de una tradición secular J. Jaime García Bernal Universidad de Sevilla
189 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia de Guatemala (1792): epítome y epígono de una tradición secular1 The Reception of the Royal Seal of Charles IV of Spain in the Chancery Court of Guatemala (1792): Epitome and Epigone of a Secular Tradition J. Jaime García Bernal Departamento de Historia Moderna Universidad de Sevilla jaimeber[email protected] Recibido: 06 de mayo de 2014 Aceptado: 25 de julio de 2014 Resumen El presente artículo analiza el recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la ciudad de Guatemala en las postrimerías del Antiguo Régimen. Nos hemos basado en la Breve Relación (1793) que compuso el fraile dominico Carlos Cadena de la que examinamos sus códigos retóricos e ideológicos. Y en la documentación expedida por la Audiencia de Guatemala que se conserva en el Archivo General de Centroamérica. En primer lugar estudiamos los antecedentes de esta ceremonia en otras ciudades americanas a partir de las descripciones publicadas hasta ahora. En la segunda parte, nos detenemos en el estudio del programa decorativo de la entrada del sello en Guatemala. Posteriormente examinamos las funciones de ingreso, manifestación pública y juramento de la insignia real. Palabras clave:5HFLELPLHQWRVUHDOHV6HOOR5HDO5HODFLRQHVGHÀHVWDV$XGLHQFLD de Guatemala; Carlos IV, Rey de España. Abstract This article studies the reception of the Royal Seal of Carlos IV in the city of Guatemala in the late eighteenth century. It is based on the Breve Relación written by Dominican father Carlos Cadena (1793). We explore the rhetorical and ideological keys of this original text. We also have used the inform send by the district court 1. Los planteamientos de la primera parte de este artículo fueron expuestos públicamente en la comunicación “El ritual de recibimiento del Sello Real en Indias: equilibrios simbólicos y evolución secular (siglos XVI-XVIII)”, presentada en las IX Jornadas Internacionales de Historia de las Monarquías Ibéricas: Un imperio en movimiento: fronteras, territorios y movilidades, ss. XVI-XIX. Congreso Internacional, Instituto Riva Agüero, PUCP-Lima, 4, 5 y 6 de noviembre de 2013.
190 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal of Guatemala that has been kept on the General Archive of Central America. The SDSHUGLVWLQJXLVKHGWKUHHSKDVHV,QWKHÀUVWSDUWZHH[SORUHWKHIRUJRLQJUHFRUGV of this ceremony in others American cities starting from the sixteenth century. In the second part, we focus on the study of the “ephemeral” decorative program. Finally we emphasized the ceremony of the entry, public exhibition and civic oath of the Royal sign. Keywords: Royal Entries; Royal Seal; Festivities report; Chancery Court of Guatemala; Charles IV, King of Spain. Para citar este artículo: García Bernal, J. Jaime (2014). El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia de Guatemala (1792): epítome y epígono de una tradición secular. Revista de Humanidades, n. 22, p. 187-225, ISSN 1130-5029. SUMARIO: 1. El Sello Real en el sistema ceremonial de la Monarquía Hispana en los reinos de Indias. 2. El ritual de recibimiento del Sello Real en las Audiencias de Indias. 3. La Breve Relación del recibimiento del Sello Real de Carlos IV en Nueva Guatemala (1793). 4. El programa decorativo del recibimiento del Sello Real en Guatemala: la puesta en escena de la justicia superior del monarca. 5. El ritual de recibimiento en la Relación de Carlos Cadena: la exaltación de la obediencia. 6. Bibliografía. 1. EL SELLO REAL EN EL SISTEMA CEREMONIAL DE LA MONARQUÍA HISPANA EN LOS REINOS DE INDIAS Entre las insignias de soberanía, el Sello Real adquirió en las Indias una capacidad proverbial para enunciar el vínculo de obediencia y lealtad que obligaba a los vasallos de los lejanos dominios de ultramar con la Corona. Atributo tradicional de la justicia superior del soberano, su función como instrumento de validación de los documentos expedidos por sus tribunales estuvo estrechamente unida desde su origen castellano a su valor representativo, en tanto símbolo que sustituía a la persona misma del monarca en aquellas circunstancias y lugares donde el rey no podía estar presente (Gómez, 2008: 41-66). Sin embargo, esta segunda dimensión representativa y simbólica del atributo regio, tuvo su auténtico campo de ensayo en los dominios americanos de la Corona, GRQGHVHPDQLIHVWyGHVGHXQSULPHUPRPHQWROD¿UPHYROXQWDGGHOPRQDUFDSRU ordenar y vigilar, hasta el último detalle, el respeto y veneración que merecía el instrumento de majestad que veía y hablaba por él mismo. La residencia constante del sello en las Chancillerías que era garantía del buen funcionamiento institucional HQ&DVWLOODVHSRWHQFLyHQORVUHLQRVGH,QGLDVPDJQL¿FiQGRVHODVGHPRVWUDFLRQHVGH veneración y culto político a la insignia que concentraba el poder soberano (Garriga, 1994: 228-232). Dos factores explican, a nuestro juicio, la particular solemnidad que rodeó al objeto regio desde los primeros tiempos de la colonia. La necesidad perentoria
191 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 GH FRQ¿JXUDU XQ HVSDFLR SROtWLFR XQLIRUPH HQ XQ WHUULWRULR TXH VH GLVWLQJXtD precisamente por su diversidad derivada de la propia fragmentación de las iniciativas de conquista y asentamiento. Cohesión que solo podía lograrse del despliegue de la jurisdicción real mediante la multiplicación de su imagen estampada. Y en estrecha UHODFLyQ FRQ OR DQWHULRU OD QHFHVLGDG QR PHQRV XUJHQWH GH SDFL¿FDU XQ HVSDFLR indómito y violento, poniendo coto a las ínfulas de poder y grandeza de capitanes y encomenderos, por medio de una política de equilibrio institucional que buscó el contrapeso entre los dos polos que vehiculaban las órdenes dirigidas por el monarca: el Virrey y la Audiencia (Lalinde, 1967: 204). Como bien es sabido, las audiencias del Nuevo Mundo añadieron a sus funciones judiciales, atribuciones políticas y administrativas, limitando el poder gubernativo del virrey. Aunque no es menos cierto que el primer magistrado de la Corona asumió atribuciones de justicia menor, particularmente en lo tocante a las comunidades indígenas, ejerciendo por otra parte una amplia facultad ordenancista en múltiples iniciativas que regulaban la vida de la colonia. De este modo, ampliando los poderes audienciales en detrimento de los virreinales cuando los representantes de la corona VHH[FHGtDQHQHOHMHUFLFLRGHVXVDPSOLDVSRWHVWDGHV\DOFRQWUDULRFRQ¿UPDQGR \HOHYDQGRDUDQJRGHOH\VXSHULRUODVLQLFLDWLYDVGHORVJREHUQDGRUHVPiV¿HOHV y diligentes si así lo exigían los planes de reforma de la monarquía, se evitaba el riesgo de que ninguno de los dos poderes monopolizase el control de las autoridades locales, singularmente los cabildos urbanos, ejerciendo un dominio hegemónico del territorio (Merluzzi, 2012: 208). (QHOVHQRGHHVWHMXHJRGHWHQVLRQHVKD\TXHFRQFHELUODFRQ¿JXUDFLyQGHO sistema ceremonial de los virreinatos americanos cuya instancia de legitimación última, fuente de honor y derecho, se encontraba a miles de millas de distancia. En ausencia del monarca, sus atributos y símbolos se revestían de una solemnidad HVSHFLDO\HUDQFDSDFHVGHHQFDUQDUVLJQL¿FDGRVFRQYDOHQFLDVGLVWLQWDVSDUDFDGD uno de los actores sociales que intervenía en sus funciones públicas. Las ceremonias GH UHFHSFLyQ GHO UHDO VHOOR HQ ODV DXGLHQFLDV GH ,QGLDV VRQ ODV TXH RIUHFHQ PiV GL¿FXOWDGHV GH OHJLELOLGDG HQ OD PHGLGD TXH HO DWULEXWR GH OD UHDOH]D SHUPDQHFH reservado y oculto, aunque determinando siempre la disposición de los espacios y el reparto de los roles del ritual. De modo inverso a lo que sucedía con el pendón real, HOVtPERORFRQPD\RUSUHVHQFLD\HOPiVDQWLJXRHQODVWUDGLFLRQHVORFDOHVSXHV encabezaba todas las ceremonias relacionadas con la monarquía e incluso algunos cortejos religiosos, aunque cumplía su principal función legitimadora en los actos de proclamación del nuevo monarca (Valenzuela, 1999: 413-440). Entre la tendencia a la ostentación del pendón real que era paseado, tremolado y expuesto de forma recurrente en los principales lugares públicos de la mayor parte GHODVFLXGDGHVDPHULFDQDV\HOXVRFHUHPRQLDOPXFKRPiVH[FHSFLRQDO\H[FOXVLYR del sello, reservado a las capitales de las audiencias en ocasión de su recibimiento, se sitúan las ceremonias de entrada de los virreyes para tomar posesión de su cargo,
192 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal acontecimientos de gran impacto social que desencadenaban un largo ciclo festivo en el que se desplegaban todo tipo de recursos escénicos y decorativos. En contraste con los rituales anteriores, en esta magna función es el nuevo virrey quien encarna personalmente, en calidad de representante del monarca, los principios de orden y buen gobierno que inspira la Corona, aunque las Leyes de Indias limiten expresamente el uso del palio y otros atributos imperiales que quedaban estrictamente reservados al monarca. Como gobernador y magistrado militar es recibido triunfalmente de acuerdo a un itinerario ritual que rememora la gesta de la conquista, estableciendo una jerarquía de precedencias y privilegios que sirve periódicamente para recordar a todos, volviendo a instaurar, el orden fundacional del territorio (Mínguez, 2012: 85-104; Chiva, 2012). /DSUiFWLFDULWXDOIXHGH¿QLHQGRGHHVWHPRGRWUHVSDWURQHVFHUHPRQLDOHVTXH se careaban entre sí, contribuyendo a labrar la imagen poliédrica de la monarquía entre los vasallos de los reinos de Indias. Las entradas reales como acabamos de ver servían para articular el espacio, reconstruyendo los jalones de una historia colectiva \HPEOHPiWLFD/DDPELYDOHQFLDGHOD¿JXUDGHOYLUUH\PLOLWDU\JREHUQDGRUUHPLWtD GREOHPHQWHDOVREHUDQRLPSXOVRUGHODHPSUHVDRULJLQDOGHODFRQTXLVWD\iUELWURGH la paz social que se actualizaba con las instrucciones encomendadas a cada nuevo gobernante. El acto de traspaso de poderes y la entrega del virrey saliente al sucesor del bastón de mando junto al memorial de la gobernación ejercida subrayaban la continuidad de la monarquía por encima de la sucesión del tiempo de servicio del primer vasallo. Por su parte, las ceremonias de jura y proclamación del nuevo heredero multiplicaban la imagen real, subrayando la omnipresencia del monarca en todos los rincones del hemisferio occidental y reforzando los mecanismos de dominación (Porro, 2005; Velasco, 2011). El estandarte que, siguiendo la costumbre medieval castellana, se enarbolaba delante de los tribunales y en la plaza mayor, congrega y funde en un símbolo unitario la pluralidad de poderes y tribunales de la ciudad (Valenzuela, 2001: 322-330). Mientras que el acto de efusión de monedas FRQPHPRUDWLYDV FRQ OD H¿JLH GHO QXHYR PRQDUFD H[SUHVD OD SURGLJDOLGDG TXH VH anhela del reinado, convirtiéndose en símbolo veraz e inmarcesible de su gracia (García-Bernal, 2006: 246-251) . (QFRQWUDVWHFRQODFRGL¿FDFLyQGHOUHODWRKLVWyULFRTXHSRQtDQHQPDUFKDODV entradas reales y con la jerarquización del espacio que caracterizó las funciones de jura y proclamación, las ceremonias del sello real subrayaban la distancia mística del monarca, su gravitas, respecto al cuerpo de la monarquía. La suprema autoridad cifrada en el real sello era índice de justicia superior y reducto último de soberanía. El conjunto de liturgias y usos rituales que rodean el ceremonial de su solemne recibimiento y asiento en la Real Audiencia, como luego tendremos ocasión de YHUL¿FDULQFLGLHURQHQHVWDGLPHQVLyQYHGDGDHLUUHGXFWLEOHGHODUHFWDMXVWLFLD\ superior criterio de la realeza que adquiere connotaciones sagradas. Propiedad impar
193 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 e irrepetible que moría con el monarca tal como quedaba expresado ritualmente en el solemne acto de fundición y remisión a la corte de la matriz del antiguo sello. (QODVWUHVFHUHPRQLDVVHxDODGDVHOOHQJXDMHVLPEyOLFRFRPRREVHUYy&iUGHQDV Gutiérrez, estuvo muy ligado desde el principio a la obligación del cumplimiento de XQDFWRMXUtGLFR&iUGHQDV$XQTXHODVFLUFXQVWDQFLDVFR\XQWXUDOHVTXH concurrían en los reinos y el interés de promoción personal de los actores protagonistas GHWHUPLQDVHHVWUDWHJLDVGHSURSDJDQGDHVSHFt¿FDVHQFDGDFDVR5RGUtJXH] 4XHUHMD]X3DUDODVFHUHPRQLDVGHUHFLELPLHQWRGHO6HOOR5HDOOD¿MDFLyQGH un canon normativo que determinase el protocolo del ritual no quedó establecida GH¿QLWLYDPHQWHKDVWDHOUHLQDGRGH)HOLSH,,VHJ~QTXHGyUHFRJLGRSRVWHULRUPHQWH en la Recopilación de las Leyes de los Reynos las de Indias2, aunque la Real Cédula de 13 de septiembre de 1543, expedida en Valladolid para el establecimiento de la Real Audiencia de Lima, ya observaba que se recibiese el Sello con la autoridad que correspondía a la persona real3. En todo caso quedan por esclarecer muchos pormenores del acto de recepción de la real insignia, particularmente en la primera etapa del proceso, cuando se crearon las primeras audiencias teniéndonos que conformar con testimonios parciales recogidos en algunas crónicas e historias (Gómez, 2008: 253-254). Las descripciones conservadas sobre estas ceremonias a partir del reinado de )HOLSH,,VRQDOJRPiVDEXQGDQWHV\SURFHGHQSRUORJHQHUDOGHORVDXWRVGHO5HDO $FXHUGRWUDVODGDGRVSRUORVHVFULEDQRVGH&iPDUDRELHQGHFDUWDVGHJREHUQDGRUHV R¿FLDOHVUHDOHVLQFOXVRGHDXWRULGDGHVHFOHVLiVWLFDVTXHGDQFXHQWDDOPRQDUFDGH lo sucedido4. Ocasionalmente disponemos de información emanada de los cabildos PXQLFLSDOHV TXH DSRUWD XQD YLVLyQ FRPSOHPHQWDULD GHO ULWXDO PiV GHWDOODGD HQ cuestiones materiales y contables5. Pero es raro toparnos con una relación minuciosa de la solemnidad y menos que adquiera el timbre de nobleza de la letra de molde. De ahí el interés del texto que vamos a analizar: la Breve relación de la solemnidad y augusta pompa con que se recibió en la capital del reyno de Guatemala el Real Sello8QUHODWRTXHFRUUHVSRQGHDODHWDSD¿QDOGHODFRORQLD\UH¿HUHHOUHFLELPLHQWR 2. RECOPILACION/ DE LEYES DE LOS REYNOS/ DE LAS INDIAS./ MANDADAS IMPRIMIR, Y PVBLICAR/ POR…. DON CARLOS II0DGULG-XOLiQGH3DUHGHV/LE,,WtWXOR XXI: “De los Tenientes de Gran Chanciller”. 3. Tomamos esta información de la documentación que extractó y comentó en su día Enrique Ruiz Guinazú, La magistratura indiana HVWXGLRV HGLWDGRV SRU OD )DFXOWDG GH 'HUHFKR \ &LHQFLDV Sociales, Buenos Aires, Imprenta de Coni Hermanos, 1916, p. 110. A partir de aquí citaremos en el propio texto como: (Ruiz, 1916). Aunque Margarita Gómez recoge una Real Cédula de 10 de octubre GHHQODTXH\DVHQRWL¿FDDOD$XGLHQFLDGH3DQDPiHOHQYtRGHVHOORVUHDOHVHLQVWUXFFLRQHVSDUD recibirlo (Gómez, 2009: 465). 4. Así conocemos la descripción de la llegada del sello real y constitución de la Audiencia de Manila por traslado notarial de 28 de junio de 1598, documento incluido en el apéndice del estudio de Margarita Gómez (Gómez, 2007: 257-260). 5. Como sucede con la documentación que aporta Margarita Gómez en el caso de la recepción del sello en la Audiencia de Guadalajara (Gómez, 2009: 473-476).
194 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal del sello real de Carlos IV en la Audiencia de Guatemala en noviembre de 17926. La información que aporta sobre las ceremonias, sus protagonistas, los cortejos, la HVFHQRJUDItDXUEDQDORVDGRUQRV\SRHVtDVTXHLOXVWUDURQHOVROHPQHDFWRMXVWL¿FDUtD HQVtPLVPDXQFRPHQWDULR3HURDVt\WRGRQRHVORPiVYDOLRVRGHOGRFXPHQWR'HVGH el punto de vista de una historia general de los rituales de poder en Hispanoamérica el mayor interés reside justamente en que se alza como un monumento literario en el epígono de la larga tradición celebrativa de la recepción de la real insignia que había acompañado el desarrollo institucional de las Audiencias americanas GHVGHVXHVWDEOHFLPLHQWR(VPiVODUHGLPHQVLRQDSDUDFRQYHUWLUODHQXQGLVFXUVR JOREDOMXVWL¿FDWLYRGHOUHIRUPLVPRERUEyQLFR\VXVERQGDGHV8QDUHODFLyQIHVWLYD que dialoga con los acontecimientos precedentes (las exequias de Carlos III y la proclamación de su sucesor) y que exalta la justicia superior que el sello representa como eje de un orden colonial que empezaba a ser cuestionado, reformulando la tradición de la lealtad de los reinos sobre la base de la obediencia personal y del vínculo afectivo al rey Carlos IV. Conviene recordar por eso, sea brevemente, los rasgos que caracterizaron este ritual de recibimiento en los relatos anteriores para valorar justamente la madurez creativa consolidada en la relación festiva guatemalteca y la apuesta ideológica que representa. 2. EL RITUAL DE RECIBIMIENTO DEL SELLO REAL EN LAS AUDIENCIAS DE INDIAS El orden y etiqueta del ceremonial de recepción del Sello Real, con los precedentes que acabamos de exponer, parece establecido en lo sustancial en las disposiciones que la princesa gobernadora otorga en Valladolid en septiembre de 1559, recogidas en la compilación legislativa de los reinos de indias. Allí se expresa OD¿UPHYROXQWDGGHOPRQDUFDGHTXHVX6HOORIXHVHUHFLELGRFRQODDXWRULGDGTXH se debía a la persona real, estableciéndose la obligatoriedad de que las autoridades acudieran a recibirlo fuera de la ciudad y de que se asentase, bajo custodia del chanciller del sello, en las casas de la Audiencia. Precisaba, asimismo, el tratamiento ceremonial que correspondía al soberano simulacro subrayando que “[fuese] llevado HQFLPDGHYQFDEDOORRPXODFRQDGHUH]RVPX\GHFHQWHV\HOSUHVLGHQWH\RLGRUPiV antiguo le lleven en medio con toda la veneración que requiere”7. Bajo estos términos se despachó a la Audiencia de Charcas acompañando el envío del sello real pues era justo y conveniente y por ello se mandaba “que llegado el dicho Nuestro Real Sello 6 $JUDGH]FRDPLFROHJD$OH[iQGHU6iQFKH]0RUDTXHXOWLPDVXWHVLVGRFWRUDOLiteratura \¿HVWDHQORVPiUJHQHVGHOLPSHULRODVUHODFLRQHVGH¿HVWDVHQ&HQWURDPpULFDVLJORV;9,,;,;, haberme advertido sobre interés de este impreso. 7. RECOPILACION/ DE LEYES DE LOS REYNOS/ DE LAS INDIAS…, lib. II, título XXI, 1, I, fol. 243vo.
195 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 DHVVDWLHUUDYRVRWURV\ODMXVWLFLD\UHJLPLHQWRGHHVVDFLXGDGGHOD3ODWDVDOJiLV un buen trecho fuera della a recibir el dicho Nuestro Sello” (Ruiz, 1916: 152-153). 7DQWRHQHVWHFRPRHQRWURVGHVSDFKRVHQYLDGRVFRQODVDUPDVGH)HOLSH,, se evidencia la intención del monarca prudente de asentar los fundamentos de la monarquía en América no solo sobre el principio del respeto a la autoridad del soberano y el acatamiento de sus órdenes, sino de la veneración de los símbolos que encarnaban su soberanía, poniendo énfasis en el ornato y decencia que debían distinguir sus ceremonias. El informe de la recepción de la real insignia en la lejana audiencia de Guadalajara, elevada a chancillería en 1572, daba cuenta de que la entrada se había hecho “con toda la pompa y autoridad y veneraçión que conuiene HQWRGDSDUWH\PXFKRPiVHQHVWDWLHUUDWDQVROD\GHVLHUWD\WDQOHMRVGHPDJHVWDG´ (Gómez, 2009: 469). Mientras que los autos que recogen el recibimiento del Sello Real en Manila en 1598 advertían de que tal función se hiciese “con el autoridad y reverencia que su Magestad ordena”8)LQDOPHQWHOD5HDO&pGXODGHGHMXQLRGH 1661, despachada con motivo de la erección de la Real Audiencia de Buenos Aires UHFDOFyTXH³YRVHOSUHVLGHQWH\RLGRUPiVDQWLJXROROOHYDUpLV>HO6HOOR@HQPHGLR con toda veneración”. Y un auto pocos días posterior apostillaba que las ceremonias se hicieran con decencia y se dispusieran luminarias (Zapico, 2006: 157). (O GHFRUR HVFpQLFR ¿JXUD HVWUHFKDPHQWH OLJDGR DO UHVSHWR \ YHQHUDFLyQ TXH merece la real insignia y sabemos del interés que ponía el monarca prudente en estos detalles nada baladíes como demostró, por ejemplo, supervisando muy personalmente el diseño del nuevo escudo real estrenado con motivo de la incorporación a la Corona del reino de Portugal (Bouza, 1998: 73). Los autos e informes conservados de las ceremonias de juramento del Sello y constitución de las Audiencias en Indias se esmeran en detallar igualmente la decencia y ornato que acompañaba este ritual que se celebraba a puerta cerrada. Del mismo modo que la descripción de las funciones públicas que contaban con gran concurrencia de vecinos (solemne entrada y UHFLELPLHQWRGHODFLXGDGRGHOFDELOGRHFOHVLiVWLFRVXEUD\DQHORUGHQODSUHODFtD\ la compostura de quienes participaban en ellas. En ambas ceremonias el símbolo de la justicia suprema del monarca permanecía oculto y distante, guardado en un arca o caja preciosa, y recibía el tratamiento propio del soberano al marchar, como lo hizo HOSURSLR)HOLSH,,WDQWDVYHFHVVREUHXQOXVWURVRMXPHQWR\EDMRXQpalio rico. Pocos monarcas fueron tan conscientes como el rey prudente del papel de las ceremonias en la transmisión de la dignidad y reputación de los reyes. El repertorio de temas y argumentos que labraron una retórica de poder con caracteres propios KDVLGRLQYHQWDULDGRFRQPDHVWUtDSRU)HUQDQGR%RX]DFRQSURIXVLyQGHHMHPSORV italianos y portugueses. Pero en los dominios americanos de la monarquía la HVFHQL¿FDFLyQGHHVWHOHMDQRSRGHUDGTXLULyODGLPHQVLyQHVySLFDGHOD¿JXUDGLVWDQWH 8 7UDVODGRQRWDULDOGHORVDXWRVGHOUHFLELPLHQWRGHOVHOORUHDOHQOD$XGLHQFLDGH)LOLSLQDV de junio de 1598). Reproducido en apéndice de: (Gómez, 2007: 257).
202 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal El cuidado y diligencia con que se practicaba esta última operación es indicativo del valor representativo que alcanzó la imagen del rey en su instrumento de validación de la justicia superior. Del mismo modo que el exorno y decoro de las FDVDVGHODDXGLHQFLDSUHVLGLGDVSRUHOGRVHOUHDOUHÀHMDEDQODPDMHVWDGGHVXVHGH< los magistrados debían ser respetados como instrumentos de esta misma justicia. El ceremonial de recepción de la real insignia parece así consolidado cuando se cierra la América de los Habsburgo (Serrera, 2011). La llegada de la nueva dinastía de los %RUERQHVQRYDDVLJQL¿FDUQRYHGDGHVVXVWDQFLDOHVHQHVWHHVTXHPDFHUHPRQLDOTXH conserva las antiguas disposiciones ahora recogidas en la Nueva Recopilación. Pero los principios ideológicos que transmite este acto de obediencia y acatamiento a la justicia real se reformulan a la luz del programa ilustrado. Se observa, por un lado, la expansión del principio de lealtad al soberano representado en su icono de justicia hacia una ideología global de exaltación de la obediencia y del cumplimiento de la ley afín al despotismo ministerial carolino. En sentido complementario, el lenguaje que rodea el ritual del Sello se impregna de los valores del absolutismo paternal y benefactor que inspiró el reinado de los últimos Borbones convirtiendo el Sello Real HQVtPERORPi[LPRGHHVWHYtQFXORSHUVRQDO\DPRURVRFRPR'LYLVDDPDQWHTXH sella la relación entre el monarca y cada uno de sus súbditos. (VWH~OWLPRUHQJOyQUHFRUUHGHSDUWHDSDUWHHOSURJUDPDLFRQRJUi¿FRTXHVH desplegó en la ciudad de Nueva Guatemala para recibir la Real Insignia de Carlos IV HQ&RQVWLWXLUiQXHVWURREVHUYDWRULRSULYLOHJLDGRSDUDPLUDUKDFLDDWUiVVREUH una tradición ceremonial que, como acabamos de exponer, se remonta a las primeras décadas del siglo XVI. La relación impresa que mandó hacer el canciller de la Real Audiencia don Juan Miguel Rubio y Gemmir es un exponente de la continuidad de esta tradición pero también del cambio que introducen los nuevos valores del absolutismo ilustrado en un esfuerzo postrero por apuntalar los principios de un sistema que en muchos lugares empezaba a ser cuestionado. No parecen ociosos los elogios a la perpetuación intergeneracional de una Justicia superior y ahora WDPELpQGLYLQL]DGDDODQREOH]DGHODFLXGDGDOSURSLRR¿FLRGHOFDQFLOOHUGHULYDGDV que el nuevo Sello valida y asienta con su presencia en las calles. El esfuerzo de HVFHQL¿FDFLyQ GH HVWD -XVWLFLD VXSUHPD HV VLJQL¿FDWLYR /R PLVPR TXH QR SDVD GHVDSHUFLELGRHOFRPSURPLVRGHODVDXWRULGDGHVFLYLOHV\HFOHVLiVWLFDVSRUJORVDUOD ¿JXUDGHOPDJLVWUDGR\GHODXWRUGHODREUDH[WHQGLpQGRVHHQHORJLRVTXHKDFHQFDVL un cuerpo independiente de los prolegómenos del libro. El Sello se ha convertido HQ XQ VtPEROR SRGHURVR \ VLJQL¿FDQWH TXH FRURQD ORV DFRQWHFLPLHQWRV IHVWLYRV anteriores, que formula el concepto político del reino de Guatemala y su relación con la Corona, que delinea un horizonte de porvenir para sus élites. El relato de su recibimiento es, a la vez, síntoma y síntesis de esta empresa. Pasemos, pues, a su DQiOLVLV
203 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 3. LA BREVE RELACIÓN DEL RECIBIMIENTO DEL SELLO REAL DE CARLOS IV EN NUEVA GUATEMALA (1793)13. (OHQFDUJRGHVXFRPSRVLFLyQFRUUHVSRQGLyDOGRPLQLFR)UD\&DUORV&DGHQD natural de Chiapa. Un especialista en el género de las relaciones de solemnidades (Palau, 1950: III, 25; Beristain de Souza, 1980-81: 236) cuya pluma se había FRQVDJUDGRGH¿QLWLYDPHQWHHQHOOLEURGHODVH[HTXLDVGHGLFDGDVD&DUORV,,,SRUOD ciudad de Guatemala14&RQ¿DEDSXHV5XELR\*HPPLUHQXQDXWRUGHSUHVWLJLR regional, cuya lealtad a la Corona y ortodoxia católica alejaban cualquier riesgo de desnivelar el delicado equilibrio entre el respeto a la religión y la preservación de ORVGHUHFKRVGHUHJDOtDGHOPRQDUFDEHQH¿FLiQGRVHSRUDxDGLGXUDGHVXIDFLOLGDG YHUVL¿FDGRUD(OGRPLQLFRIXHHQHIHFWRHODXWRUGHODVOiPLQDVWDUMHWDV\YHUVRVTXH LOXVWUDEDQODVDUTXLWHFWXUDVHItPHUDV\FDEHSUHVXPLUTXHIXHUDDGHPiVHOLQVSLUDGRU de todo el programa decorativo pues la correspondencia de sus motivos y formas evidencia un concepción unitaria del conjunto. )UD\)HUPtQ$OHDVHQVDO]DORVPpULWRVOLWHUDULRVGHVXFRPSDxHURGHFODXVWUR dentro de los convencionalismos del género, encareciendo su erudición y su “estilo WHUVR´TXHVHREVHUYDUiHQXQDHVWXGLDGDFRQWHQFLyQIRUPDOPX\OLJDGDDODPLVPD letra de la disposición legal que desencadena el acontecimiento festivo. Este bastidor formal, vicario del lenguaje jurídico, no implica sin embargo pobreza de recursos OLQJtVWLFRVQLHVFDVH]GHDUWL¿FLRUHWyULFR$PERVHVWiQSUHVHQWHVGHXQDPDQHUD PiVVXWLO\HQYROYHQWHDOVHUYLFLRGHXQPHQVDMHGHSRGHUH[SOtFLWRTXHH[DOWDOD obediencia por vía de la comunión afectiva entre el rey y los súbditos de sus alejados dominios de ultramar. El cumplimiento del texto legal, la Real Cédula de recepción del Sello, expedida el 26 de noviembre de 1791, no ahoga la invención del autor, aunque la constriña a sus capítulos y ordenanzas. Antes bien, la eleva como horizonte GHH[FHOHQFLD\ODGRWDGHH¿FDFLDUHWyULFDPXOWLSOLFDQGRODVYDULDQWHVTXHJUDG~DQ 13 )U &DUORV &DGHQD 2 3 BREVE RELACION/ DE LA SOLEMNIDAD, Y AUGUSTA POMPA,/ CON QUE SE RECIBIO/ EN LA CAPITAL DEL REYNO DE/ GUATEMALA/ EL REAL SELLO DE NUESTRO REYNANTE CATOLICO/ MONARCA/ EL SEÑOR D. CARLOS IV./ LA QUE CONSAGRA/ A LA REYNA NUESTRA SEÑORA, DOÑA/ MARIA LUISA DE/ BORBON/ EL CHANCILLER DE LA REAL/ AUDIENCIA DEL MISMO REYNO/ D. JUAN MIGUEL RUBIO,/ Y GEMMIR/ QUIEN LA DA A LUZ/ Y DE CUYO ENCARGO LA COMPUSO/ EL M. R. P. Mtro. Ex Provincial Fr. Carlos/ Cadena, del Sagrado Orden de Pre-/ dicadores, Doctor en Sagrada Teologia, y Prior/ en su Comvento de la Nueva Cuatemala,PSUHVDHQOD2¿FLQDGH',JQDFLR%HWHWD$xRGH 1793. 14 )U &DUORV &DGHQD 23 DESCRIPCION/ DE LAS REALES EXEQUIAS,/ QUE A LA TIERNA MEMORIA/ DE NUESTRO AUGUSTO, Y/ CATOLICO MONARCA/ EL SEÑOR D. CARLOS III./ EMPERADOR/ DE LAS INDIAS, SE HICIERON/ DE ORDEN DEL/ REAL ACUERDO/ EN LA MUY NOBLE,/ Y LEAL CIUDAD/ DE GUATEMALA/ DISPUESTAS/ Por el S. D. Joaquin Basco, y Vargas,/ Cavallero del Orden de Santiago, del Consejo/ de S. M. Oidor Decano, y Alcalde del Crimen/ de la Real Audiencia de este Reyno/ QUIEN LA CONSAGRA/ â la excelsa Magestad de nuestro Catolico Monarca el/ SEÑOR D. CARLOS IV. Que Dios guarde./ La compuso de Orden de S. S. El P. Fr. Carlos Cadena/ de la Orden de Predicadores. Guatemala, Ignacio Beteta, 1789.
204 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal VXSXHVWDHQHVFHQD3RUTXHGHHVRVHWUDWDMXVWDPHQWHGHODHVFHQL¿FDFLyQGHOD justicia superior del monarca en la obligación, extraordinaria, del acatamiento a su real Insignia. Rubio y Gemmir, canciller del Sello y patrocinador de la pieza literaria, es plenamente consciente de la gravedad de la función pública y de la importancia de que su traslado escrito la ennoblezca y perpetúe en el tiempo. Ha encargado al referido &DGHQD VX FRPSRVLFLyQ SHUR FRQYLHQH TXH VXQWXRVDV OiPLQDV GHOLQHHQ OD LGHD Cuatro grabados ilustran la Breve Relación, debidos al dibujo de Basilio Morales y a los buriles de Garci-Aguirre, el mismo grabador que había trabajado en el suntuoso libro de las exequias de Carlos III. Representan, como examinaremos luego, los principales escenarios de este teatro de la justicia y del gobierno, a excepción de la ~OWLPDOiPLQDTXHGHEHUtDUHWUDWDUODFRPLWLYDGHODFLXGDGHQFDPLQiQGRVHDUHFRJHU el Sello. Decimos que debería porque desgraciadamente este último grabado se ha perdido en el ejemplar que hemos consultado y desconocemos si se ha conservado en algún otro. En todo caso las planchas utilizadas en la imprenta de Ignacio Beteta evidencian la intención del alto funcionario por encargar un opúsculo de cuidada presentación y tipografía. Lejos de las ediciones lujosas que acomete la imprenta PH[LFDQDGHDTXHOWLHPSR0tQJXH] 3HURREUDVLJQL¿FDWLYDHQVX FRQWH[WR FHQWURDPHULFDQR 'RV GHWDOOHV OR FRQ¿UPDQ OD DGHFXDFLyQ SDUFLDO GHO WH[WRDODVLPiJHQHVTXHORLOXVWUDQ<VREUHWRGRODODUJDSUHIDFLyQTXHDQWHFHGH la relación propiamente dicha. Unos preliminares en los que participan escogidos PLHPEURV GH OD pOLWH HFOHVLiVWLFD \ FLYLO GH 1XHYD *XDWHPDOD S~EOLFR OHWUDGR DO que por otra parte se destina una proporción elevada de la producción impresa de la segunda mitad del siglo XVIII en Centroamérica (Van Oss, 1995: 650). Cuando acomete esta empresa Ignacio Beteta era todavía un joven artesano SHUR\DSHULWRFRQRFHGRUGHODUWHWLSRJUi¿FR+DEtDHGLWDGRHOYROXPLQRVRManual GH3iUURFRV en 1788 y la Descripción de las exequias a Carlos III, ilustrada con PDJQt¿FRV JUDEDGRV TXH GHVOXPEUDQ DO DxR VLJXLHQWH 7RULELR >@ ;/9,,,/,3DUHW3HURVHUiQODVSXEOLFDFLRQHVSHULyGLFDVODGuía de forasteros (1796) y, sobre todo, la Gazeta de Guatemala (1797-1816) las creaciones que le valieron el apelativo de haber sido el fundador del periodismo guatemalteco (Rodríguez Beteta, 1960: 123). 5HVSHFWRDODFRKHUHQFLDHQWUHHOWH[WR\ODVHVWDPSDVLQWHUFDODGDVFRQ¿UPD la concepción única de fray Carlos Cadenas que habría ordenado y dirigido la confección de los grabados como parte de una misma explicación de los simulacros. ,JXDOTXHODOHWUDGHORVUyWXORVFRQVWLWX\HVXJORVD\DPSOLDFLyQ0iVLQWHUHVDQWH UHVXOWDDQDOL]DUORVSDUDWH[WRVTXHVHDJUXSDQHQODVSULPHUDVSiJLQDVDOJXQRVGH respetable extensión, pues en ellos se formulan ya los principales temas que recoge la relación. Por orden son los siguientes: la dedicatoria a la reina María Luisa de Borbón de mano del canciller Juan Miguel Rubio y Gemmir, el dictamen del GRFWRU-XDQ-RVp*RQ]iOH]GH%DWUHV'HiQGHOD&DWHGUDOODOLFHQFLDGHOFDSLWiQ
205 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 general del reino de Guatemala don Bernardo Troncoso Martínez del Rincón, la aprobación del franciscano fray José Antonio Goicoechea y la del citado padre )HUPtQGH$OHDV La dedicatoria del canciller y promotor de la relación Rubio y Gemmir se dirige, siguiendo las reglas de cortesía propias de estos textos, a la reina doña María Luisa de Borbón. Madre virtuosa cuyas reales aras verían consagrado “el augusto objeto que se representa en el Real Sello”15. Los sentimientos de lealtad, amor y veneración del humilde vasallo son elevados por la función mediadora de la gracia divina que algunos sermones panegíricos le otorgaron a la princesa de Parma (Calvo, 2005: 633).16 Hasta aquí todo parece discurrir dentro de los convencionalismos del género. 6LQHPEDUJRODGHVFULSFLyQGHODDFRJLGDTXHUHFLELUiHVWHDFWRGHFRQVDJUDFLyQGHO ¿HOVHUYLGRUHQORVDOWDUHVGHODPRQDUTXtDVDFUDOL]DGDGHVDUUROODFRQULFRVPDWLFHV el motivo de la grandeza dulce TXH FXOWLYD OD SURSDJDQGD iXOLFD GH OD FRUWH GH Carlos IV y su esposa. Es una derivada concreta y novedosa de la soberanía ilustrada TXHSURORQJDHOSDUDGLJPDGHVXSUHGHFHVRUSHURWDPELpQORFDOL¿FD\GLVWLQJXH Corresponde a una etapa de crisis tras el agotamiento de la fórmula del absolutismo FDUROLQR 6iQFKH]%ODQFR \ DSHOD D XQ UHSODQWHDPLHQWR FRQFHSWXDO que prima el poder ejecutivo y ministerial encarnado, en el nuevo reinado, por un UHSUHVHQWDQWHGHOHVWDPHQWRPLOLWDU0DQXHO*RGR\6iQFKH]%ODQFR Godoy es un valido en quien el monarca delega su autoridad por amistad a FDPELRGHVXSUREDGD¿GHOLGDG(QORVWHUULWRULRVGHXOWUDPDUVHSUR\HFWDHVWDPLVPD LPDJHQGHO¿HOVHUYLGRUHODPLJRGHOUH\DOTXHSURGLJDWUDWRIDPLOLDU\JHVWRVGH DIHFWR(JLGR8QDLPDJHQTXHVHPXOWLSOLFDHQODVSULQFLSDOHV¿JXUDV GHDXWRULGDGFLYLO\PLOLWDUGHODFRORQLDXQHVWDPHQWRTXH&DUORV,9GHVHDXQL¿FDU SDUDDSR\DUVHHQpO(QHIHFWRYLUUH\HVJREHUQDGRUHV\FDSLWDQHVJHQHUDOHVUHFLELUiQ amplias competencias por gracia real. Se ensaya así el concepto de una monarquía cercana, accesible, casi doméstica, que trata al vasallo como privado, que se muestra con gestos afables, sin perder por eso gravedad. Planteamiento de gobierno que UHFXHUGDXQDPi[LPDTXHHODXWRUGHODBreve Relación, Carlos Cadena, atribuye al Emperador Trajano: “La verdadera grandeza es libre, es dulce, es familiar”. Crea un OD]RGHFRQ¿DQ]DTXHVHH[FHGHHQODREOLJDFLyQ(Q~OWLPDLQVWDQFLDH[LJHOHDOWDG inquebrantable. Aquí hallamos uno de los polos en torno al cual gravita esta relación festiva: la PRQDUTXtDDPRURVDTXHLQÀDPDORVFRUD]RQHVGHORVYDVDOORV6XMXVWRFRQWUDSXQWR es la obediencia, pendiente favorable de la voluntad, yugo suave si se posee lo primero. Es una última reformulación del despotismo ministerial que se rearma 15. Juan Miguel Rubio y Gemmir, [Dedicatoria] A LA REYNA NTRA. SEÑORA DOÑA MARIA LUISA/ DE BORBÓN, en: Carlos Cadena, BREVE RELACION…, p. 3. 16. Visión optimista y esperanzadora que contrasta con la imagen de la reina casquivana y adúltera labrada por la campaña de descrédito que pusieron en marcha los fernandinos con posterioridad a 1808. Cfr. (Calvo, 2005: 628).
206 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal IUHQWHDODFRUULHQWHFRQVWLWXFLRQDOLVWDTXHHVWiSURSRQLHQGRIyUPXODVUHSUHVHQWDWLYDV en el gobierno de los territorios americanos (Portillo, 2006: 342). El texto de Carlos &DGHQDH[SORWDODFDUDPiVDPDEOHGHHVWHDEVROXWLVPRTXHFRQFLEHORVWHUULWRULRV coloniales como alhajas inalienables de la corona. Su Breve RelaciónMXVWL¿FDFDGD función de homenaje que tributan los vasallos del reino de Guatemala a la insignia regia como un acto de obligación pero movido por el amor17. (O GLFWDPHQ GHO GRFWRU *RQ]iOH] GH %DWUHV ¿UPDGR HQ 1XHYD *XDWHPDOD HOGHMXQLRGH¿JXUDHQVHJXQGROXJDU(VODSLH]DPiVLQWHUHVDQWHGHORV SUHHOLPLQDUHV(OGHiQGHOD&DWHGUDO\GLUHFWRUGHOFROHJLRWULGHQWLQRHUDFDEH]DGHOD LQÀX\HQWHIDPLOLDFULROODGHORV*RQ]iOH]%DWUHV\VHKDEtDGLVWLQJXLGRHQHOSDUWLGR favorable al traslado de la ciudad después del terremoto de 1773 (Belaubre, 2008: 29-31). En este texto supera su función de censor y se convierte en comentarista del acontecimiento: “huvo mucho que ver… huvo que ver dos días con sus noches, LOXPLQDGDVFRPRHOGtD«WRGRGHWDQEHOORJXVWR´<ORTXHHVPiVLPSRUWDQWHHQ teórico del género. La función pública de recibimiento del Sello resulta para Batres un acto cívico formador de futuros vasallos. Una suerte de palestra a cielo abierto, sublimada por lo excepcional de la ocasión, donde se exhiben los valores de lealtad \REHGLHQFLDTXHGHMDUiQKXHOODLPSUHVDHQODPHPRULDGHODVIXWXUDVJHQHUDFLRQHV ³SXHVWHQGUiPXFKRTXHKDFHUHQODSRVWHULGDGTXDQGRORVTXHDKRUDVRQQLxRV representen en estas funciones a sus hijos y nietos el ejemplo de sus mayores, al tiempo de instruirlos en el amor y lealtad, que por todos derechos debemos a nuestros soberanos”18. Esta cadena intergeneracional de lealtad de los súbditos al amparo de una monarquía benefactora es la que causa verdadera admiración a Batres. La relación impresa la eterniza por medio de los moldes. La convierte, haciéndonos eco de nuevo de sus palabras, en un monumento del amor, celo y esmero de los vasallos. De unos muy en particular: los servidores y ministros de la Real Audiencia que “han dado el lleno a la Ley” que establece que la Real Insignia sea recibida con la misma autoridad que si la solemnidad se hiciera a la persona real. Esta norma era antigua \UHLWHUDGDFRPR\DVDEHPRV$XQTXHDTXtHODFHQWRVHSRQHHQVXVFHODGRUHVPiV TXHHQODSURSLDOH\6XOHDOVHUYLFLRHQFXPSOLPLHQWRGHOD5HDO&pGXODVHUi± DSRVWLOODHODXWRU³XQGRFXPHQWRTXHDFUHGLWDUiHQWRGRWLHPSRORVWLPEUHVGHOD 0X\1REOH\/HDOGHTXHJR]DHVWD&LXGDG´3HURVRORORVHUi¿MDGRHQHOWH[WR HVFULWRGHODUHODFLyQ'HGRQGHSRGUiDxDGLUVHHOWtWXORGH0X\0DJQt¿FD “por la JUDQPDJQL¿FHQFLDFRQTXHVHOHKDSRUWDGR>HO6HOOR@HQHVWDRFDVLyQ´ 17. Juan Miguel Rubio y Gemmir, [Dedicatoria] A LA REYNA NTRA. SEÑORA…, en: Carlos Cadena, BREVE RELACION…, pp. 3-8. 18. 'LFWDPHQ GHO 6HxRU 'RFWRU \ 0DHVWUR ' -XDQ -RVHSK *RQ]iOH] GH %DWUHV 'HDQ GH HVWD6DQWD,JOHVLD0HWURSROLWDQD&DWHGUiWLFR-XELODGRHQODGH3ULPDGH&iQRQHVGHHVWD5HDO Universidad, Comisa-/ rio Apostólico Subdelegado de la/ Santa Cruzada en este Arzobispado (Nueva Guatemala, 4 de junio de 1793), en: Carlos Cadena, BREVE RELACION…, p. 11.
207 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 $VtSXHVHOGHiQ%DWUHVFRQQRWDODBreve Relación de dos valencias a considerar: el texto como monumento, es decir, testigo de una acción colectiva que adquiere, por medio de la elaboración narrativa, estatuto perdurable. Y en segundo lugar, el texto como documento, materialidad impresa que acredita como si se tratase de una probanza de hidalguía, la nobleza colectiva de los ciudadanos de Nueva Guatemala19. $PERVVLJQL¿FDGRVFRQÀX\HQHQODSURVSHFWLYDGHXQDPHPRULDGHODFLXGDGTXH HVWiHQJUDQPHGLGDSRUKDFHU\GHODTXHHODFWRHItPHURGHOUHFLELPLHQWRGHO5HDO Sello sería un primer y esperanzador jalón. Recordemos que la ciudad de Guatemala KDEtDVLGRUHIXQGDGDHQXQQXHYROXJDUGHVSXpVGHOWUiJLFRWHUUHPRWRGH'H modo que la solemne función de recibimiento de la real insignia, la primera vez que HQWUDEDHQODFLXGDGQXHYDDFUHGLWDED\GLJQL¿FDEDVXWUDVODGRFROXPEUDQGRIHOLFHV augurios para su población. Hacía de ella su documento y su monumento. Las funciones administrativas del Real Sello, dar autoridad y validar un texto, se han deslizado, de este modo, a la poética que inspira la misma narración. No sólo HQHOMXHJRGHSDODEUDVTXHVLUYHDOGHiQSDUDDGRUQDUVXVOHWUDVGHFRUWHVtDVLQRGH SULQFLSLRD¿QFRPRWHQGUHPRVRFDVLyQGHFRPSUREDUHQWRGDODDUPDGXUDGHOUHODWR Resulta así que el impreso-documento da fe de lo acontecido, reteniendo el poder de validación del propio Sello. Y que el impreso-monumento, esto es, el impreso como artefacto discursivo complejo (portada, preliminares, grabados, poesías y narración), VHOOHQDGHODDXWRULGDG\HOUHVSHWRTXHHO6HOORGHMDDVXSDVR$HVWRVVLJQL¿FDGRV DxDGHHOHFOHVLiVWLFRXQDFRUQXFRSLDRURGHODDVHPHMDQ]DGHOIHVWyQTXHHQPDUFD FDGDXQDGHODVSiJLQDVGHODUHODFLyQHIHFWRGHODVGRVDQWHULRUHVHVODPDJQL¿FHQFLD antes aludida. Reverberación en los leales vasallos de la misma auctoritas. /DUHODFLyQ HV¿QDOPHQWH HQHO GLFWDPHQGH %DWUHVHOEODVyQSHUVRQDOGHO canciller. Aquí también se ha trasminado metafóricamente la fuerza del instrumento de validación de la monarquía a la relación festiva, devenida en relación de méritos \VHUYLFLRVGHO¿HOPLQLVWUR5XELR\*HPPLUFRQ¿QHVHMHPSODUL]DQWHV6HUiDVt DSRVWLOODHODXWRU³WHVWLPRQLRGH>VX@JHQHURVDOLEHUDOLGDG«TXHHVWLPXODUiDVXV sucesores a seguir sus huellas”20. Otros dos religiosos fueron requeridos para emitir sendas aprobaciones a la relación del egregio ministro. El franciscano fray José Antonio Goicoechea cuyo LQIRUPHIDFLOLWyODOLFHQFLDGHOFDELOGRHFOHVLiVWLFR\IUD\)HUPtQGH$OHDVTXHOR hizo por orden de su Provincial fray Juan Infante. La aprobación de Goicoechea es un texto breve que se limita a enfatizar la unanimidad de todos los estamentos del reino de Guatemala en la lealtad demostrada para la ocasión del recibimiento de la real insignia210iVYDORUWLHQHODGLVHUWDFLyQGHOSDGUH)HUPtQ$OHDVGHODTXH\D 19 1RVLQVSLUDPRVDTXtHQHOFRPHQWDULRGH0LFKHO)RXFDXOWDHVWRVFRQFHSWRVDSURSyVLWRGH la función de la historia: La arqueología del saber, Madrid, Siglo XXI, pp. 9-11. 20. 'LFWDPHQGHO6HxRU'RFWRU\0DHVWUR'-XDQ-RVHSK*RQ]iOH]GH%DWUHV«, en: Carlos Cadena, BREVE RELACION…, p. 12. 21. [Aprobación] de fray José Antonio Goicoechea, M. ILL. Y V. V. S. S. DEAN, Y/ CAVILDO, (12 de agosto de 1793), en: Carlos Cadena, BREVE RELACION…, p. 15.
208 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal hemos hecho mérito a propósito de su elogio al padre Cadena. Añadamos, ahora, que también incluye un panegírico a Guatemala que “acreditó en sus regocijos que tiene en Carlos IV un Padre de la Patria”22. Aparece el penúltimo de los Borbones hermanado a los emperadores romanos que encarnan las virtudes por las que fueron FRQRFLGRVHQODWUDGLFLyQHPEOHPiWLFDPRGHUQDODERQGDGGH7LWRODFOHPHQFLD de Nerva, la justicia de Adriano, la fortaleza de Constantino, la magnanimidad de Teodosio. Y por delante de todos ellos, la protección de Augusto. Prolonga de este modo Carlos IV las cualidades de su padre Carlos III que la iconografía festiva HVSDxRODKDEtDLGHQWL¿FDGRFRQOD¿JXUDGHOSDGUHGHODSDWULD0RQWHDJXGR $XQTXHDFHQWXDQGRHOSHU¿OUHOLJLRVRGHO%RUEyQTXHVHPLUDHQHOHVSHMRGH los reyes David y Salomón, varones cortados a la medida de la voluntad de Dios (Montoya, 2009: 333; López, 1994: 208). Un panteón de héroes bíblicos y personajes históricos de la antigüedad latina que en principio no tiene nada de original dentro de los programas festivos americanos del XVIII (Mínguez, 1995: 35), sino fuera porque el tono amable y bondadoso que atribuye al gobierno del cuarto de los Carlos nos restituye la imagen de la monarquía benefactora que penetra toda la REUD$VtLJXDOPHQWHHQOD¿JXUDGHODUHLQDSLDGRVD\DJUDGHFLGDFRPRODHVSRVD de Enrique IV cuando recibió los hilos sutiles de Berta23. El largo excurso erudito desemboca, cerrando el círculo, de nuevo en Guatemala que como la buena mujer de la crónica enriqueña consagró sus homenajes a la reina. En este acto de amor y rendición la capital centroamericana superó los tributos que habían rendido las GHPiV&KDQFLOOHUtDVDPHULFDQDVHQHOUHFLELPLHQWRGHO5HDO6HOOR2UGHQSRVWUHUR GHOTXHVDFDUiEXHQUpGLWRHOUHODFLRQLVWDIUD\&DUORV&DGHQDSDUDFRQVWUXLUVXUHODWR 4. EL PROGRAMA DECORATIVO DEL RECIBIMIENTO DEL SELLO REAL EN GUATEMALA: LA PUESTA EN ESCENA DE LA JUSTICIA SUPERIOR DEL MONARCA (VWHDUUDQFDHQODSiJLQDGHOLPSUHVRFRQPHGLDSRUWDGLOODTXHHQXQFLD Ingreso y recibimiento que se hizo en la Capital del Reyno de Guatemala del Real Sello de N. Católico Reynante Soberano el Señor Don Carlos IV. Se prolonga hasta la 62, última del opúsculo, y lleva encartadas como ya se ha dicho cuatro estampas grabadas sin paginación de las cuales se han conservado tres en el ejemplar de la John Carter Brown Library que es el que hemos consultado24)RUPDOPHQWHHOUHODWR 22. Aprobacion del M. R. P. Presentado Fr./ Fermín Aleas del Sagrado Orden de Pre-/ dicadores, Doctor en Sagrada Teología, y/ Regente de Estudios en su Convento/ de Guatemala…, en Carlos Cadena, BREVE RELACION…, p. 19. 23. Ibídem, p. 20. 24 $GHPiV GHO HMHPSODU GH OD -RKQ &DUWHU %URZQ /LEUDU\ TXH SXHGH FRQVXOWDUVH RQ OLQH (Archive.org: https://archive.org/details/breverelaciondel00cade), existen que sepamos otros tres: en la %LEOLRWHFD1DFLRQDOGH&KLOH6DOD0HGLQD)+$\HQOD%LEOLRWHFD3~EOLFDGH1XHYD<RUN.( 1793 (dos ejemplares).
209 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 es una narración única que sigue la cronología de los acontecimientos sin capítulos o epígrafes que ordenen su contenido. Pero una sencilla aproximación desvela en seguida tres partes que se solapan de manera correlativa. La primera es un exordio TXHEXVFDFDSWDUODDWHQFLyQGHOOHFWRUUHFRUGiQGROHORVJORULRVRVDQWHFHGHQWHVGH OD PDJQD IXQFLyQ GHO UHFLELPLHQWR \ ORV SULPHURV IUXWRV GHO EHQp¿FR UHLQDGR GH Carlos IV. La mencionada Real Cédula de 26 de noviembre de 1791 que ordenaba se hiciesen nuevos sellos con las reales armas para las Audiencias de los reinos de (VSDxD\GH,QGLDVHVHOSXQWRGHDUUDQTXHGHODVHJXQGDSDUWHFRQGLIHUHQFLDODPiV extensa, que da cuenta de los adornos, escudos y poesías que embellecían los lugares de la ceremonia, tal como podían disfrutarse desde la víspera del recibimiento. Por ~OWLPRODWHUFHUDSDUWHPiVEUHYHGHVFULEHODMRUQDGDUHDOODLOXVWUHFRPLWLYDOD entronización del Sello, el solemne recibimiento y la ceremonia de juramento en las casas de la Real Audiencia para concluir aludiendo a la función privada con la que el canciller Rubio y Gemmir obsequió a las familias notables de la ciudad. Cada una de estas tres partes gravita en torno a una o varias personalidades de la vida local de la ciudad de Guatemala cuyos nombres quedan inmortalizados en ODVSiJLQDVGHODUHODFLyQ(ODOXGLGRFDQFLOOHUGHO6HOORTXHHOSDGUH)HUPtQ$OHDV SUHVHQWDFRPRWUDFLVWD\HGLWRUGHODV³OXPLQRVDV¿HVWDV´GRPLQDOyJLFDPHQWHVREUH ORVGHPiV3HURHORLGRU)UDQFLVFR5REOHGRVREUHVDOLySRUVXFHORGLOLJHQFLD\EHOOR gusto disponiendo los adornos de las salas de la Audiencia. Mientras el Presidente GRQ%HUQDUGR7URQFRVRHOPLQLVWURGRQ6HEDVWLiQGH7DODYHUD\HO7HQLHQWH&RURQHO GHO5HJLPLHQWRGH'UDJRQHVGRQ)UDQFLVFR0DUWtQH]3DFKHFREULOODURQHQGLVWLQWRV momentos del ceremonial. Naturalmente los temas de la obediencia y el amor, anticipados en los preliminares, se cruzan repetidamente en el discurso dando lugar DLQ¿QLWDVYDULDQWHVH[SXHVWDVHQORVDGRUQRV\HQORVKRPHQDMHVGHOUHFLELPLHQWR Y toda la representación celebra el sentido del deber que distingue a los magistrados, adorna a la nobleza urbana y honra al reino de Guatemala. Pero vayamos por partes de esta relación festiva que se concibió para ser un hito en la memoria ciudadana. /DV SULPHUDV SiJLQDV FRQVWLWX\HQ KHPRV GLFKR XQ UHFODPR DO OHFWRU 8QD suerte de pregón que anuncia los homenajes debidos al clemente monarca Carlos IV para lo cual se honra la memoria de su padre y se recuerda la pequeña tradición de VROHPQLGDGHVS~EOLFDVTXH*XDWHPDODOHWULEXWy(QHVWHVHQWLGRHVWDVSiJLQDVVRQ también un autohomenaje del escritor Cadena, autor de los libros que dieron cuenta GH ODV DQWHULRUHV IXQFLRQHV S~EOLFDV 8Q HFOHVLiVWLFR FRQ YRFDFLyQ GH FURQLVWD D cuya pluma debemos la conservación de estos frescos de la vida local guatemalteca. Cadena se remonta en su discurso a la muerte de Carlos III, acontecimiento luctuoso TXHHQOD]DFRQODFHUHPRQLDGHH[DOWDFLyQGHVXKLMR\SRU¿QFRQODOOHJDGDGHO Sello. En la Descripción de las Reales Exequias de Carlos III que como dijimos KDEtDYLVWRODOX]HQODPLVPDLPSUHQWDGH%HWHWDHQ¿JXUDQ\DDOJXQRVWHPDV GHODSURSDJDQGDGLQiVWLFDTXHGHVDUUROODHQODBreve Relación. La dedicatoria de don Joaquín Basco y Vargas, oidor decano de la Audiencia, recuerda la protección que el piadoso monarca dedicó a la ciudad de Guatemala erigida de nueva planta
210 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal GHVSXpVGHOWHUUHPRWR0LHQWUDVTXHHOGLFWDPHQGHO¿VFDOGRQ6HEDVWLiQ$QWRQLRGH Talavera ensalza el cuidado espiritual que el rey benigno ha concedido a sus vasallos, sin olvidar al monarca vigilante de la buena administración de la justicia. De estos mimbres fabrica Carlos Cadena la hechura de Carlos III, el restaurador. Impulsor de la reconstrucción de la capital del reino, dispensador liberal de gracias y providencias. /ORUDGRSRUWRGRVVLHQGRHOSULPHUR³DWUDYHVDGRGHHVWDSHQD´HO&DSLWiQ*HQHUDO\ Presidente de la Audiencia don José Estachería en quien personaliza el autor la deuda de afecto que obliga a todo el reino25. 3HURODEDODQ]DGHODPRU³HTXLOLEUyGHPDQHUD¿HO´HOGRORUGHODSpUGLGDGH &DUORV,,,FRQHOUHJRFLMRSRUODSURFODPDFLyQGHVXKLMR<HQODVSULPHUDVSiJLQDV de la Breve RelaciónTXHYHQLPRVFRPHQWDQGRHOHVFULWRUHFOHVLiVWLFRFRQWHPSODXQ OXVWURSURPHWHGRU/DGLVWDQFLDRFHiQLFDTXHVHSDUD*XDWHPDODGHODFRUWHHVSDxROD HVVDOYDGDSRUODSDWHUQDOEHQH¿FHQFLDGH&DUORV,9/DREUDGHHVWH³FOHPHQWH7LWR´ HQVXVGRPLQLRVPiVDSDUWDGRV\DHVWiHQPDUFKDFRPRGHPXHVWUDHOHVWDEOHFLPLHQWR del Colegio de Nobles Americanos de Granada que instruye a los jóvenes en una educación civil y literaria. Un acto de generosidad que dio la medida de un gobierno justo al que siguieron otras providencias que atendieron las necesidades de sus YDVDOORV *XDWHPDOD ±FRQWLQ~D UD]RQDQGR HO DXWRU UHVSRQGLy FRQ JUDWLWXG HQ OD función de exaltación al trono de &DUORVHO%HQp¿FR (destacado en letras capitales en el texto) que se celebró “bajo la idea de Jura del amor”26)XHXQDVROHPQLGDGTXHGLR a luz el cabildo de la ciudad quien encargó su composición a Mariano López Rayón27. $VtSXHVODVVROHPQLGDGHVDQWHULRUHVPDQL¿HVWDQHQODVSDODEUDVGHOGRPLQLFR XQFLFORYHQWXURVRTXHKDEUiGHWHQHUIHOL]WpUPLQRHQODUHFHSFLyQGHO5HDO6HOOR La augusta presea se esperaba con ansia, nos dice, desde el momento de la sucesión DOWURQRSHURQRVHYHUL¿FyVLQRWUHVDxRVPiVWDUGHHOGHPD\RGHFXDQGR llegó en el correo acompañado de la Real Cédula28. El expediente del recibimiento conservado en el Archivo General de Centroamérica da cuenta de la recepción de esta misiva durante la reunión del Acuerdo del día siguiente. Los magistrados presentes en el acto, entre los que se encontraban el Presidente Regente don Juan -RVp9LOODOHQJXDGRQ-RDTXtQ9DVFR\9DUJDVGRQ)UDQFLVFR5REOHGR\GRQ0DQXHO de la Bodega “la tomaron en sus manos, besaron y pusieron sobre sus cavezas siendo en pie y destocados como carta de nuestro Rey y Señor Natural… y dijeron que ODREHGHFtDQ\REHGHFHQ´$UHQJOyQVHJXLGRFXUVDURQGLOLJHQFLDDOVHxRU¿VFDO 25 )U&DUORV&DGHQD23DESCRIPCION/ DE LAS REALES EXEQUIAS…, Dedicatoria de -RDFKLQ%DVFRDOUH\&DUORV,9'LFWDPHQGHGRQ6HEDVWLiQ$QWRQLRGH7DODYHUDRLGRU¿VFDOVI\SS 26 )UD\&DUORV&DGHQD23BREVE RELACION…, pp. 27-31. 27. Mariano López Rayón, 5HODFLyQ GH ODV ¿HVWDV TXH OD PX\ QREOH \ PX\ OHDO &LXGDG GH Guatemala hizo en la proclamación del Sr. D. Carlos IV. Guatemala, Imprenta de Benditas Ánimas, 1790 (imprenta que dirige Alejo Mariano Bracamonte). 28 )U &DUORV &DGHQD 23 BREVE RELACION…, [Real Cédula] “EL REY/ Presidente, Regente, y Oydores de mi Real Audiencia de Guatemala…” (fecho en San Lorenzo el Real a 26 de noviembre de 1791), p. 32-33.
211 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 para darle cumplimiento29. Y en el Real Acuerdo de 6 de junio libraron una Real Provisión al Ayuntamiento de Nueva Guatemala urgiéndole a prevenir las cosas que le tocaban como cabildo de acuerdo al ceremonial 30. La temporada de lluvias retrasaría, sin embargo, el solemne recibimiento varios PHVHVPiVFLUFXQVWDQFLDDGYHUVDTXH&DGHQDFRQYLHUWHHQSUHVDJLRGHDEXQGDQFLD \SURVSHULGDG³QXEHEHQp¿FDGHUUDPDGDVREUHVXVIHOLFHVYDVDOORV\GRPLQLRV´'H HVWHPRGRODUHFLSURFLGDGHQWUHODSDWHUQDOEHQH¿FHQFLDGHOPRQDUFD\ORVOHDOHV homenajes de los súbditos “que deben considerarse como derechos sagrados de Religión” culmina en la llegada del Sello que debía usarse en el nuevo reinado “para ponerlo al cúmulo de sus alegrías todos sus habitadores”31. La mencionada Real Cédula introduce, en todo caso, la descripción de las decoraciones y de las ceremonias que ocupan el resto del impreso32. Conviene subrayar la intencionalidad narrativa de esta apertura solemne al texto de la relación festiva. Pues el cumplimiento de la norma determina el orden del relato pero también su poética. La relación es un informe que da cuenta puntual y detallada de cada XQDGHODVGLVSRVLFLRQHVGHOGRFXPHQWRUHDO1RWUDQVFXUUHQGRVSiJLQDVVLQTXHHO autor recuerde que los homenajes se hacían “según la ley citada”. Pero sobre esta plantilla omnipresente que señala que el Sello debía recibirse “con toda la grandeza y autoridad que se haría si entrase la misma persona del Rey nuestro Señor” se alza una caligrafía compleja que sin salirse de los renglones trazados por la ley les infunde pulso, ritmo y belleza. Entonces la relación sin dejar de ser un informe se ha transformado en una celebración escrita de una celebración vivida. Y Cadena recurre, como otros relacionistas, a las técnicas propias del género epidíctico para UHFUHDU\QRVRORLQIRUPDUVREUHORVXFHGLGR/HGGD/RKDUiVLQ HPEDUJR VLQ DSDUWDUVH GHO HVWDWXWR QRUPDWLYR GHO WH[WR OHJDO DQWHV VDFiQGROH HO PD\RUSDUWLGROLWHUDULRSRVLEOH3UR\HFWDQGRHQODQDUUDFLyQGHOD¿HVWDS~EOLFDOD lógica que rige los fueros del derecho. Asumiendo, bien que adaptando, el lenguaje MXUtGLFRDGPLQLVWUDWLYRDODUHSUHVHQWDFLyQHVFULWDGHXQKHFKRVRFLDO0iVD~Q convirtiendo el texto de la relación en un extraordinario atributo, en un fabuloso apéndice legislativo. 29. Archivo General de Centroamérica (AGC), Leg. 2377, Exp. 17996: Autos acerca del recibimiento del Real Sello para el reinado de Carlos IV: Expediente sobre el recebimiento de el Real Sello que ha de seruir en el Reynado de el señor don Carlos quarto. Obedecimiento: En Nueva Guatemala a 14 de mayo de 1792. 30. La Real Provisión lleva fecha de 6 de junio de 1792. 31 )UD\&DUORV&DGHQD23BREVE RELACION…, p. 31. 32 /D5HDO&pGXOD¿JXUDLJXDOPHQWHHQHOPHQFLRQDGRH[SHGLHQWH³$OSUHVLGHQWHUHJHQWH\ oidores de la Real Audiencia de Guatemala…”. Con motivo del fallecimiento de Carlos III y haberle sucedido Carlos IV en el dominio y señorío de estos reinos de España y otros de Indias “mandé se hiciesen nuevos sellos con mis Reales Armas para el despacho de los títulos y Provisiones que se libran por los Consejos y Tribunales de estos Reynos y que al mismo efecto se enviasen también”.
218 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal justicia superior del rey, desglosado en sus tres salas de la Audiencia, Chancillería y Acuerdo. Insistimos: el eje del sistema. En segundo lugar, la dedicación del reino GH*XDWHPDODUHSUHVHQWDGDHQHODSDUDWRGHO&DOYDULR3RU~OWLPRHOHORJLRDOR¿FLR GHOFDQFLOOHUTXH³FRQWULEX\HDO5HDOVHUYLFLRKRQRUGHO5H\QR\¿HOGHVHPSHxR de las comisiones que recaen en su persona”43. El Sello es la idea concurrente de los tres espacios que pueden leerse (al menos así en el discurso de Cadena) como parte de un único programa porque única es también la fuente de legitimidad TXH YHKLFXOD HO REMHWR UHJLR H LQVSLUD HO RUGHQ SDFt¿FR GHO UHLQR /D FHUHPRQLD de su recibimiento resulta la ocasión idónea para recordar y refrendar este orden, sublimado estilísticamente en el principio del cumplimiento de la ley, la Real Cédula que lo acompaña. El acto público parece diseñado, en consecuencia, para asentar un modelo de gobierno, poniendo en escena públicamente sus engranajes internos, haciendo exhibición del desempeño de las obligaciones de sus protagonistas, los servidores del Estado, manifestando visiblemente la lealtad de las élites de la ciudad Guatemala que unos años antes se habían resistido a aplicar las medidas reformistas GH*iOYH]\HQ¿QD¿DQ]DQGRORVOD]RVGHFRQ¿DQ]DGHORVV~EGLWRVSRUPHGLRGHOD LPDJHQ\HOOHQJXDMHGHOPRQDUFDFOHPHQWH\EHQp¿FR 5. EL RITUAL DE RECIBIMIENTO EN LA RELACIÓN DE CARLOS CADENA: LA EXALTACIÓN DE LA OBEDIENCIA. La segunda parte del relato, como ya se ha dicho, se dedica a describir el ritual de recibimiento de acuerdo a una secuencia que transcurre entre las cuatro de la tarde del 22 de noviembre y la medianoche del día siguiente. La narración sigue puntualmente el orden de los acontecimientos que a su vez cumplen las instrucciones marcadas por la ley. Así se menciona expresamente en varias ocasiones, evidenciando ODQDWXUDOH]DDGPLQLVWUDWLYDGHHVWDUHODFLyQTXHHQHVWDVSiJLQDVPiVTXHHQODV precedentes, resulta un informe detallado de la actuación del canciller. Sin embargo, HOHVFULWRU&DGHQDDVRPDRFDVLRQDOPHQWHSDUDSLQWDUFRQFDOL¿FDWLYRVODREOLJDFLyQ de los protagonistas y colorear de hipérboles la pompa ceremonial. Lo hace en particular cuando quiere recrear los efectos en el público de la llegada de la real presea UHFXUULHQGRGHQXHYRDODVIyUPXODVDIHFWLYDVGHXQDPRQDUTXtDEHQp¿FD\SURWHFWRUD (O JXLyQ GHO ULWXDO PDQWLHQH ODV SDUWHV TXH UHJLVWUiEDPRV HQ ORV UHODWRV GH recibimientos del Sello de los siglos XVI y XVII al principio de este artículo, es decir, la procesión para su recepción fuera de la ciudad, la entrada solemne y la ceremonia de jura y asiento en la Real Audiencia, junto al protocolo de fundición de la matriz del antiguo sello. Sin embargo, observamos que el primer acto de esta secuencia, la conducción del sello hasta el lugar desde donde habría de hacer su entrada pública, adquiere una importancia notable, que antes no era tan evidente, y 43. Ibídem, p. 37.
219 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 sobre todo, culmina en una función solemne de manifestación al público del Real Sello que instaura el tiempo de la celebración y del gozo en la ciudad. El lugar prevenido para el aparato de bienvenida fue la pieza del Calvario donde se había erigido, como sabemos, un sitial bajo dosel para acoger el símbolo UHJLR+DVWDDOOtIXHFRQGXFLGRGHVGHODFDVDGHORLGRUGRQ6HEDVWLiQGH7DODYHUD\ Medina a donde había acudido previamente el Chanciller don Juan Miguel Rubio con el timbre regio. Se formó una comitiva de tres coches: en el primero que era de dos tiros iban los mencionados ministros con el Real Sello que lucía en la testera del FDUUXDMHVREUHXQFRMtQGHWHODGHRUR\SODWD(QHOVHJXQGRHOHVFULEDQRGHFiPDUD GRQ,JQDFLR*XHUUD0DUFKiQ)LQDOL]DEDODFRPLWLYDXQFRFKHGHUHVSHWR44. La Audiencia había dictado un bando para que ni coches, ni caballistas, entorpeciesen el transcurrir del cortejo a lo largo de la carrera real, arteria principal de Nueva Guatemala que comunicaba el Palacio Real con la puerta sur de la ciudad donde se hallaba el paraje del Calvario45. El pueblo se arracimaba en torno a los coches, poseído de extraordinario gozo “como ansioso de ver a su Soberano”46. Y en los atrios contiguos a la pieza esperaban las comunidades indígenas con sus SHQGRQHV\UHJRFLMRV3RU¿QDEULpQGRVHSDVRHQWUHODPXOWLWXGVHLQWHUQyHOREMHWR regio hasta el sitio estipulado: ³9HUL¿FRVH¿QDOPHQWH\SXHVWRHQSLHHO6HxRU0LQLVWURDVRFLDGRGHO&KDQFLOOHU y Escribano, tomó el Real Sello, y en este acto la compañía del Regimiento de Dragones Provinciales de esta Ciudad, que estaba allí con el destino de custodiarle, hizo al Sello los mismos honores, que se deben a la Real Persona de S. M lo que duró hasta tanto que introducidos en dicha pieza, se colocó sobre el Sitial que estaba baxo Dosel, y entonces se hizo la salva por la Artillería, preparada para el efecto de ante mano”47. El estruendo de los cañones se confundió en seguida con la sonoridad atiplada de los dos coros de la orquesta a la que siguieron los instrumentos indígenas tradicionales que tañían las parcialidades de los pueblos vecinos. Los representantes de estas comunidades habían acompañado al icono real a lo largo de la carrera con VXVSHQGRQHVPiVFDUDVFDMDV \FODULQHV³\GHPiVLQVWUXPHQWRV TXHXVDQHQVXV regocijos”. La tumultuosa y variopinta fanfarria es para el autor un símbolo del XQiQLPHVHQWLPLHQWRGHDGKHVLyQDODPRQDUTXtDGHORV¿HOHVYDVDOORVGH*XDWHPDOD 44. Ibídem, p. 51. 45. AGC, Leg. 2377, Exp. 17996. Real Acuerdo de 24 de noviembre de 1792: “Habiendo dispuesto que el día de mañana se publique por bando… de esa Real Audiencia… de que no esté persona alguna a caballo en toda la calle real de Palacio ni esté coche alguno en las inmediaciones de él y en las del calvario… para evitar las desgracias que se pudieran originar” 46 )UD\&DUORV&DGHQD23BREVE RELACION…, p. 52. 47. Ibidem, p. 53.
220 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal y el confuso sonido que debió resultar de esta suma de estilos y registros se describe FRPR³ODPiVDUPRQLRVD6HUHQDWDTXHHVSDUFtDSRUORVYLHQWRVHOUHJRFLMR´48. Semejante fasto y acompañamiento arropaba una función particularmente solemne que, insistimos, no encontramos desarrollada con esta magnitud, ni riqueza formal en los textos de recibimientos que hemos revisado. Constituía un verdadero DFWR GH DFODPDFLyQ SRSXODU DO QXHYR 6REHUDQR SUHVHQWH HQ VX 6HOOR TXH DGHPiV quedó depositado en el referido sitial durante toda la víspera y mañana del día siguiente hasta la hora de la entrada pública en la ciudad. El relato de fray Carlos &DGHQDFRQWLQ~DVHxDODQGRTXHORVPDJLVWUDGRV\R¿FLDOHVUHDOHVWRPDURQDVLHQWRV por su orden. El señor ministro (entiéndase el Presidente de la Audiencia) y el FKDQFLOOHUDORVODGRVGHOVLWLDO\HOHVFULEDQRGHFiPDUDHQEDQFRVHSDUDGR³$Vt VHPDQWXYLHURQ±GLFH&DGHQDFXVWRGLDQGRHO5HDO6HOORKDVWDODVVHLVGHODWDUGH HQTXHGH[iQGROHDFDUJRGHODUHIHULGDJXDUGLDVHUHWLUDURQ´(VWDLQVWDQWiQHDHVOD que recoge Garci-Aguirre en su grabado del aparato levantado en el Calvario sobre el que ya dimos cuenta. Una escenografía de salón de corte erigida en un espacio público para celebrar el rito de entronización del Sello Real, la recepción de honores militares y su exposición pública [imagen 3]. El Sello había tomado asiento formalmente en la ciudad. Y una de las funciones SULPRUGLDOHVGHVXVMXHFHVFRQVLVWHQWHHQGDUOHFXVWRGLDVHKDEtDHVFHQL¿FDGRDOD vista de todos, para demostración de los súbditos. Se ponía en marcha de este modo, HQFODYHWHDWUDOHOFXPSOLPLHQWRGHOD5HDO&pGXODFRPSOHPHQWRDODHVFHQL¿FDFLyQ 48. Ibídem, p. 53. Imagen 3. Decoración de la portada principal de las casas del Canciller Juan Miguel Rubio y Gemmir para celebrar el solemne recibimiento del Sello Real de Carlos IV (1792). Fr. Carlos Cadena, Breve Relación, Guatemala, Ignacio Beteta, 1793, fol. 48vo.
221 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 de los atributos de la justicia del rey (que antes vimos desgranados en el programa decorativo del Palacio Real). Son los dos actos de la misma idea: pues el rigor de la ley (la explicación) no se entiende sin su cumplimiento (la ejecución). Como el mismo Sello cuya esencia de majestad se evidencia en el acto formal de validación de los documentos. La descripción del maestro Cadena persevera en algunos de los tópicos que ya conocemos: el concurso de gentes que animó la carrera toda la noche, la admiración TXHFDXVDEDHQORVYHFLQRVODVOiPSDUDVUHSDUWLGDVSRUWRGRVORHVFHQDULRVKDVWDVHLV mil luces que formaban un bello resplandor. La armonía de los dos coros de música que se turnaban con la melodía de las parcialidades regnícolas. Y así hasta que al día siguiente, a las cuatro y media de la tarde según el cronista, tuvo lugar la entrada solemne. La procesión agrupó a todos los estamentos de la ciudad. Se formó en las casas del Cabildo, acompañada de los vecinos de distinción, todos en caballos enjaezados. Por delante iban las compañías del pueblo de la vieja ciudad de Santiago de Guatemala o Almolonga, topónimo indígena del antiguo emplazamiento situado en ODVIDOGDVGHOYROFiQGH$JXDGRQGHD~QUHVLGtDSDUWHGHODSREODFLyQ=LOEHUPDQQ 1987: 48). Detalla Cadena que acudieron vestidas “con diferentes trajes” y portando, algunos de ellos, “vistosísimos arcos, adornados… de moneda redonda y plumas ¿QDVGHGLYHUVRVFRORUHV´(OHVSHFWiFXORIXHWDQYLVWRVRTXHHOSDWURFLQDGRUGHOD obra consideró oportuno que se estampara un cuarto grabado que recogía la escena. 3HURHVWDOiPLQDHVSUHFLVDPHQWHODTXHIDOWDHQHOHMHPSODUFRQVXOWDGR 0iVWDUGHVHLQFRUSRUyDODFRPLWLYDHOLOXVWUHWULEXQDOGHMXVWLFLD6LJXLHQGR las instrucciones de la Real Cédula el regio objeto se asentó sobre faldón y cojín en un caballo ricamente enjaezado y entró bajo palio portado por regidores del cabildo de Guatemala, distribuyéndose las varas de plata entre los alcaldes ordinarios y los empleados. Iba custodiado por el canciller don Juan Miguel Rubio que ocupó el lugar GHSDMH\SRUGRQ)UDQFLVFR0DUWtQH]3DFKHFR7HQLHQWH&RURQHOGHOPHQFLRQDGR regimiento que hizo de palafrenero. Iniciaban el cortejo los treinta pueblos de indios, tras ellos las mencionadas compañías de la ciudad vieja. A continuación todo el acompañamiento de ciudadanos con el Tribunal de la Real Audiencia y después del palio con el Real Sello, la compañía de dragones. En este orden la comitiva recorrió la carrera real hasta el atrio inmediato a la pieza donde estaba depositado el sello para iniciar desde allí la solemne entrada tal como recoge el auto de la Audiencia del 23 de noviembre: “en execución y cumplimiento de lo acordado para la entrada del nuevo Real Sello, siendo como las cinco de la tarde de este día, fue conducido en solemne paseo desde el SDUDJHHQGRQGHVHGHSRVLWyHOGtDDQWHV\HVWXERGHPDQL¿HVWRDOS~EOLFRFXVWRGLDGR de la Tropa de el Regimiento de Dragones provinciales a esta Real Sala de Acuerdo”49. 49. AGC, Leg. 2377, Exp. 17996: Real Acuerdo de 23 de noviembre de 1792.
222 El recibimiento del Sello Real de Carlos IV en la Audiencia…- J. Jaime García Bernal La Breve Relación aporta a estos detalles de protocolo alguna pincelada literaria. El bruto se conducía como generoso Atlante, dice Cadena, en medio del repique general de campanas y salvas de artillería. Delante del Palacio se volvieron a tributar honores al Soberano representado en su insignia, despertando “vivas señales de gozo” TXHSXEOLFDEDQHODPRUGHORVEXHQRVYDVDOORVD&DUORV,9)UDVHVGHXQLGLRPDGHOTXH “solo entiende el corazón”. El clímax del panegírico festivo coincide con el momento HQTXHVHVDFyHO6HOORGHODSUHFLRVDDUFDSXHV³QLD~QORVPiVDQFLDQRVUHFRUGDEDQ haber visto en su capital función tan completa”. Se cierra el círculo del acto de amor DOUH\ EHQp¿FRTXH FRQFHGH ODJUDFLD \OD MXVWLFLDSRU PHGLRGH VX5HDO WLPEUH En el espacio íntimo de la sala de la Audiencia tuvo lugar el rito que ya conocemos por las relaciones precedentes. El escribano leyó la Real Cédula y puestos todos en pie se destocaron para recibir el Sello con sumo acatamiento como prescribía la norma50. La lectura de la Real Cédula que había sido representada de facto en los ornamentos y procesiones adquiere, inusitadamente, peso de plomo en la narrativa del escritor dominico. Sella la memoria de las ilustres jornadas con la autoridad del acto jurídico que se revive. Entonces el instante efímero de la ceremonia coincide con la huella intemporal de su escritura conmemorativa. El Real Sello vuelve a cubrirse con ¿QtVLPDVWHODVGHWLV~GHRUR\SODWD\HQXQD]DIDWHGHSODWDSDVDDOD2¿FLQDGHOD Real Chancillería. El canciller ha cumplido su deber, vuelve a la sala de la Audiencia “y en ella haze saber quedaba asegurado a su satisfacción”51(OHVSHFWiFXORGHOD obediencia se consuma en el gesto del servidor de la ley, concurriendo todos los ministros a la habitación del Presidente a darle la norabuena. Aún faltaba, sin embargo, el agradecimiento del Chanciller a los magistrados, ORVR¿FLDOHVGHOUH\ORVUHJLGRUHVGHODFLXGDGORVFDQyQLJRVGHOD&DWHGUDO\ORV vecinos distinguidos. Una función privada en la que se exhibieron las cualidades y el buen gusto de la élite colonial. Refresco abundante, música concertada, “delicadeza, preciosidad y bello orden” acompañaron a los presentes. El lugar ya lo hemos descrito: las propias casas del promotor de esta relación festiva que presidía el emblema del corazón abrasado en llamas, que fue la manera de expresar públicamente “los altos honores de su empleo en la recepción del Real Sello de S. M.”52. Este singular icono de majestad inspiró el programa decorativo y protagonizó QDWXUDOPHQWHOD¿HVWDS~EOLFD(OYLHMRVHOORGH&DUORV,,,VHUHPDFKy\IXQGLyHOGtD 50. Ibídem: “(…) haviéndose leído la Real Cédula que abría por cavesa de este expediente el excelentísimo Señor Presidente y Regente y Oidores de esta Real Audiencia y Chancillería, cuando en pie y destocados cogieron el Real Sello en sus manos, y lo besaron y pusieron sobre cabezas con cuia formalidad se hizo entrega al Chanciller Don Juan Rubio y Gemmir de el enunciado Real Sello para que lo custodiase y pusiese en la Sala de Chancillería: lo que han ejecutado. Con el acompañamiento correspondiente se disolvió el Acuerdo. Y para que así conste siento esta diligencia de que doy fe. )LUPD,JQDFLR*XHUUD\0HUFKiQ´ 51 )UD\&DUORV&DGHQDBREVE RELACION…, p. 60. 52. Ibídem, p. 49.
223 Revista de Humanidades, 22 (2014). p. 187-226. ISSN 1130-5029 GHQRYLHPEUHFRQODVIRUPDOLGDGHVDFRVWXPEUDGDV3RUODFHUWL¿FDFLyQTXH¿JXUD en el expediente del recibimiento conocemos los protagonistas de este último acto FHUHPRQLDO(OVHxRUGRQ)UDQFLVFR5REOHGRDFRPSDxDGRGHOHVFULEDQRGHFiPDUD SDVyDOD5HDO&DVDGHOD0RQHGDGRQGHDJXDUGDEDHOWHVRUHUR-XDQ)UDQFLVFRGH 1iMHUD\HOFRQWDGRUGRQ-XDQ$QWRQLR*yPH]GH$UJXHOOR6XVHxRUtDPDQGyDO HQVD\DGRU \ R¿FLDOHV GH OD &DVD TXH KLFLHVHQ OD IXQGLFLyQ GHO DQWLJXR VHOOR TXH pesó dos marcos, dos onzas y una ochava de plata que se entregaron a los ministros generales de la Real Hacienda53. Durante aquellas jornadas intensas y solemnes no acaeció desgracia alguna, UHFXHUGD DO ¿QDO GHO OLEUHWR HO SDGUH &DGHQD LQFXUULHQGR HQ HO WySLFR DO XVR *XDWHPDODQRKXELHUDFDPELDGRVXVXHUWH±DxDGHQLSRUODDQWLJXD5RPD “quando veía entrar por sus hermosas calles, en vistosos carros de triunfo, a sus esclarecidos Césares, colmados de victorias, y recibiendo de sus ilustres Ciudadanos víctores plausibles”54. 6. BIBLIOGRAFÍA Beristain de Souza, José Mariano (1980-1981). Biblioteca Hispanoamericana Septentrional [1816-1819]. México: Universidad Nacional Autónoma, p. 236. Belaubre, Christophe (2008). El traslado de la capital del Reino de Guatemala (1773- &RQÀLFWRGHSRGHU\MXHJRVVRFLDOHVRevista Historia, 57-58, p. 29-31. %RX]D)HUQDQGR5HWyULFDGHODLPDJHQUHDO3RUWXJDO\ODPHPRULD¿JXUDGDGH )HOLSH,,(QImagen y propaganda. Capítulos de historia cultural del reinado de Felipe II0DGULG$NDOS Calvo Maturana, Antonio (2005). María Luisa de Parma. La “Madre virtuosa” eclipsada SRUODOH\HQGDQHJUD(Q09LFWRULD/ySH]&RUGyQ\*ORULD)UDQFRFRRUGVLa 5HLQD,VDEHO\ODVUHLQDVGH(VSDxDUHDOLGDGPRGHORVHLPDJHQKLVWRULRJUi¿FD. 0DGULG)XQGDFLyQ(VSDxRODGH+LVWRULD0RGHUQDS &iUGHQDV*XWLpUUH]6DOYDGRU/DVLQVLJQLDVGHOUH\GLVFLSOLQD\ULWXDOS~EOLFRHQ la ciudad de México (siglos XVI-XVIII). Jahrbuch Für Geschichte Lateinamerikas, .|OQ:HLPDU:LHQS Carrasco Manchado, Ana Isabel (2002). Discurso político y propaganda en la corte de los Reyes Católicos: resultados de una primera investigación (1474-1482). En la España Medieval, 25, p. 299-379. Carrasco Manchado, Ana Isabel (2014). Las entradas reales en la Corona de Castilla: SDFWR\GLiORJRSROtWLFRHQWRUQRDODDSURSLDFLyQVLPEyOLFDGHOHVSDFLRXUEDQREn: 53 $*&/HJ([S&HUWL¿FDFLyQGHOHVFULEDQR,JQDFLR*XHUUDGDQGRIHGHOD fundición del sello real (26 de noviembre de 1792). 54. Ibídem, p. 61.
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